Editorial. Que le están haciendo a la residencia Médica.

La perdida de una cuestión aspiracional de ser residente médico, se observa en los últimos diez años con el fracaso de los llamados a concursos, la unificación del mismo, hecho positivo, colaboró en transparentar esta situación y sería un ámbito propicio para instrumentar soluciones.

La evaluación por sociedades científicas y por la CONEAU, en las universidades públicas, privadas, y sociedades científicas que otorgan titulo de especialista y tienen residencia da un marco político a la mejora académica que debiera ser tan valorado por los argentinos, como lo es por los extranjeros que vienen a formarse.

La pregunta sería: Como entonces se están formando los médicos que egresan si no realizan la residencia médica. Cuales son los recorridos para su capacitación y cuan confiables resultan. Cual es la principal falencia para que no valga la pena tanto esfuerzo. Hay que debatirlo. Buscar acuerdos. Escuchar. Tener un plan. Es dable pensar que para los extranjeros este sacrificio se compensa porque cuando vuelven a su país ganan como médicos. Pueden vivir razonablemente de su profesión.

La capacitación de la residencia requiere de una evaluación efectiva y confiable, en garantizar profesionales autosuficientes y competentes con un compromiso con la seguridad, la calidad, los pacientes y la profesión. Requiriendo la incorporación de nuevas formas de entrenamiento como la simulación, el ingreso al campo específico con más precocidad para que se entrenen adecuadamente, participar en más procedimientos, remunerarlos mejor a los médicos y en formación, como así también a quienes los forman. Este esfuerzo de autoridades sectoriales, económicas y sociales debe entenderse en un marco global de largo plazo, si bien hay medidas inmediatas, que también se postularán están las más profundas y de largo plazo. Los financiadores no pueden pagar lo que están pagando. Esto debe mejorarse, y desde el Ministerio y la superintendencia trabajarlo y acompañarlo. El sector público en este caso debido a la importancia de la salud en una población y quienes la suministran, es imperativo que se mejore los salarios y los honorarios médicos. sino esta proyección que hacen hoy los egresados se incrementará

Pero esto queda desnaturalizado mediante las exigencias de las guardias en primer año, de la cobertura de obligaciones estrictamente asistenciales, los convirtieron en mano de obra barata y ahora se están pagando las consecuencias. Que hacen indispensable que ese médico en formación cubra una parte sustancial de la atención de la emergencia y de la continuidad asistencial de los hospitales. Sin residentes médicos se deberán cerrar espacios de atención. Considerando que esta es la evolución natural desde ser un aprendiz de médico a estar en el último año de la residencia, ejerciendo funciones del liderazgo de trabajar como un experto, tomando decisiones que aún debieran ser supervisadas o sostenidas por el ámbito de la tecnoestructura. Un tercio de los residentes inscriptos son extranjeros. Que luego de terminada su formación viajan a su país nuevamente. En las especialidades más demandadas están anestesiología, cirugía general, oftalmología, dermatología, es llamativo que la carencia de postulantes está afectando asimétricamente a las diferentes especialidades. Eso exige buscar alternativas, para que la residencia vuelva a captar profesionales, hoy no importa como se aprende, cual es el número de casos o con los docentes que se cuenta para aprender. Hoy no se pasa la prueba de oposición, ni se llega a un ranking tal alto, porque en la mayoría de las especialidades sobran vacantes, Los postulantes hacen preguntas como trabajadores sobre cuanto se cobra, cuantas guardias, si hay día libre, si hay rotaciones, más derechos que deberes.

Las competencias confiables no se obtienen de la teoría y sino con el entrenamiento desde la competencia, porque se necesita tener pacientes, esfuerzo de horas y permanencia.

Faltan anestesiólogos según las evidencias hay 208 vacantes en el examen unificado y 540 postulantes, en oftalmología hay 74 cargos de residentes y 314 inscriptos, en neurocirugía 154 inscriptos para 38 vacantes, cifras parecidas ocurren en urología y gastroenterología. Porque no se toman cargos no cubiertos de otras especialidades y se pasan a estas para disminuir el déficit. De esta forma compensar y cubrir las residencias más solicitadas. Cirugía general hay 581 postulantes y 296 vacantes.

En terapia intensiva hay 134 inscriptos y 288 vacantes. Otra especialidad demandada y no cubierta es diagnóstico por imágenes, cardiología y ortopedia – traumatología. Que se podría adoptar el mismo criterio y reducir el panorama de crisis de recursos humanos tan acuciante.

En cambio en clínica médica y pediatría, los inscriptos son inferiores a las vacantes. allí tendríamos que adoptar otras posturas, ver como se trabaja en los últimos años de la facultad y en las condiciones de trabajo post egreso, mejorando la carrera profesional y lo que se le paga a los médicos que menos gastan y más necesitamos. Ver carteles que está cerrada la guardia de un hospital público por falta de pediatras o de médicos es vergonzante, que no nos podemos permitir. En medicina general o de familia hay 195 postulantes y 493 vacantes. En Neonatología hay 6 inscriptos y 36 vacantes. Esto es crítico. No habrá neonatólogos.

Lo peor es que no se está haciendo nada, será otro año en déficit, además de las personas que se forman, al final los extranjeros emigran, o bien se quedan un par de años hasta que obtienen una segunda especialidad. Por lo tanto, de las 5428 vacantes de residencia es probable que un tercio de las otorgadas por ser extranjero volverá a su país con el título de especialista y con mejores condiciones de trabajo. Esto afecta la respuesta social. Cuantos médicos se necesitan, con que carga horaria, con residentes o sin ellos. De que especialidades. Para cuantos procedimientos. No se cuentan con datos. eso no se puede plantear inmediatamente.

Publicado por saludbydiaz

Especialista en Medicina Interna-nefrología-terapia intensiva-salud pública. Director de la Carrera Economía y gestión de la salud de ISALUD. Director Médico del Sanatorio Sagrado Corazon Argentina. 2010-hasta la fecha. Titular de gestión estratégica en salud

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