
Este homenaje refleja un profundo respeto y admiración por una persona extraordinaria, Ginés, alguien que ha dejado una huella imborrable en múltiples ámbitos, desde la salud pública hasta la política, la educación y el pensamiento social. Estas cosas Lo describen como un ser irremplazable, no solo por sus logros y aportes concretos en programas de salud, en innovación y concreciones, sino por su manera de ser: un hombre de convicciones firmes, generoso, abierto al diálogo y siempre dispuesto a escuchar. Se destacaba su capacidad de resistir la adversidad con una calma estoica, sin ceder a la tentación de las confrontaciones o la negatividad de ocuparse de los postergados de algunos que lo sucedieron, a pesar de los ataques y traiciones que pudo haber sufrido, que fueron manifiestas y numerosas, sin dejar de ofrecer mejilla. Promotor de los valores de la equidad y la justicia social. Especialmente en el ámbito de la salud pública.
Existen seres humanos que desde ese lugar son distintos por su proyección, el sostenimiento de valores, principios y su trascendencia más allá de los partidos políticos, construyendo capacidades de estado, no se puede enmarcar por la simplicidad en una categoría, que desde ya no existe, que es: un médico destacado, un sanitarista único, un gestor fundamental, un político de ideas no de cargos, un docente de placer, un rector de tener siempre cerca a los alumnos, un embajador que proyecto la argentina, un diputado por peso propio que cedió su lugar, escritor de textos técnicos y de novela de ficción histórica medular, de construcción de espacios de pensamiento y reflexión a cada paso, de generosidad, dispuesto a escuchar y valorar, siempre pensando en el futuro, que era el lugar donde quería vivir, donde se sentía estar, una mente preclara, portador de un inquebrantable silencio estoico a los testimonios que desnudaran las traiciones que le hicieron daño, un impacto que no se trasuntaba en lo cotidiano, pero que lo procesaba internamente, con una valentía excepcional, esa que no hablaba mal de nadie, aunque lo atacaran, le endilgaran mentiras, generoso en las convocatorias, dándole a su casa de estudios el valor de la libertad de expresión y pensamiento, nunca se bajaron líneas, y siempre con la virtud de atender y procesar, una persona que es irremplazable desde sus conocimientos, de su experiencia política, de su capacidad de gestión, de los programas de salud que lego, y que llevan el nombre de la equidad y la redistribución de la riqueza, un nombre que se lee detrás de todos ellos su firma al pie, inclusive con el aborto y su legalización, con su apertura a las minorías, un disruptivo, en cuyo territorio la salud era el más grande, el que deja más de lo se lleva, los que aprendimos de sus conocimientos, los que compartimos momentos, y sus nostalgias, las cosas que el silencio no le permitía verbalizar, si para aconsejarnos, ubicarnos, impulsarnos, hacernos el lugar, respaldarnos.
Son ausencias que se notan, la responsabilidad de quienes lo querremos por siempre, es estar para el lugar que su creación ISALUD nos convoque o no, pero siempre instalados en la generosidad en tener un sistema de salud mejor. No se logró aún. Pero no porque no lo haya intentado con su vida, sino porque los intereses son más fuertes que las convicciones, los valores y los principios, por ahora.
Es un adiós conmovido a un ser que, aunque ya no esté físicamente, seguirá presente en el recuerdo y en la lucha por los ideales que defendió que deberán caer sobre las espaldas de lo que continuarán, que lo seguirán, cuidando lo que hizo, tratando de concretar las cosas que quedaron pendientes.
El vacío que deja es evidente, no solo en las áreas en las que trabajó, sino también en quienes lo conocieron, aprendieron de él y fueron impulsados por su sabiduría y generosidad.
Este es un homenaje a su vida y un recordatorio de la responsabilidad que queda en aquellos que lo respetaron y quisieron, de seguir su ejemplo y luchar por un sistema de salud y una sociedad mejor, tal como él lo soñaba.
Gracias por haberte conocido Maestro, seguiremos disfrutando de lo que nos enseñaste hacer y ser felices por los pequeños grandes logros, acompañamos a tu familia para estar eternamente agradecidos
Hermoso homenaje Dr. Gracias Ginés por tanto y perdón por tan poco.
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Gracias Carlos por tu fundado reconocimiento de un gran Maestro a otro, a quien hoy despedimos con mucho dolor y enorme agradecimiento.
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Excelente palabras Carlos para describir a Ginés, seguramente serás uno de los que continuará con su legado con la excelencia como lo venís haciendo. Fuerte abrazo
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