No existe la Covidología.

Me resisto a ser un covidólogo más, no he cursado Covidología. Estamos frente a la epidemia, se terminan las palabras, bueno ahora empieza la acción.

El planeta esta en modo pausa, el único beneficio es que el medio ambiente tuvo un respiro.

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular Universidad ISALUD.

Esta transcurriendo todo muy rápido, el contagio ocurre a una velocidad que lo hizo recorrer el planeta en tres meses y confinarse a un 40% de los habitantes del planeta en una consideración apocalíptica.

La misma, la epidemia, esta un tanto sobredimensionada, por lo desconocido, por la velocidad de propagación y como afecta a los pacientes de más de 65 años y con comorbilidades, con una letalidad del 6% de los casos identificados (cociente entre muertos y cantidad de casos), pero casi un 20% en personas de más de 80 años, provocando 207.000 muertos hasta ayer, con más de tres millones de infectados, y la propagación esta afectando las grandes potencias, como EE.UU y Rusia, seguramente volverá a China, y entonces tendremos más casos. No llegará a las muertes de la gripe española, de 20 millones de personas, pero su magnitud social será mayor, afectando el conjunto de las relaciones sociales, la economía, las instituciones, y de todos los valores Más que la crisis de 1929. Menos muertes, más gasto, más daño social, más desigualdad.

Con independencia de la veracidad del origen de la zoonosis, si fue el contagio en el mercado o en un laboratorio donde se manipula material genético viral, en este corto tiempo, la humanidad esta perpleja. Tenemos que saber la verdad de donde vino, y terminar con dichas prácticas peligrosas que disparan el daño de la salud global.

Distintas soluciones, sociedades, economías y momentos, nadie compro la verdad. No saber que hacer, es el problema, si: 1)huir, generando cuarentena estricta, para ganar tiempo, como realizamos Nosotros, 2) responder tardíamente como hizo Italia y España, desoyendo advertencias y fumando en el polvorín de la bomba biológica, 3) hacer como que nada pasa hasta que colapsa el sistema como hizo EE.UU, Inglaterra o ahora Brasil, a alardeando fortaleza frente a un enemigo invisible para el cual no estaban preparados, 4) en una respuesta social colectiva escandinava, cambiar hábitos, testear y esperar. 5) Mitigación y chequeos masivos para aislar a los enfermos y bajar el Ro a su domicilio en aislamiento, como hicieron Corea y Singapur. Pero la historia no está terminada. Los daños económicos serán peores que la cantidad de muertes, porque la desigualdad instalará un pandemia económica, que tal vez y por primera vez en los últimos 70 años disminuya la expectativa de vida de la sociedad, cosa que no logró el sedentarismo y la obesidad, creo que lo hará el coronavirus. Proteger a los vulnerables, actuar frente a los cluster poblacionales. Mitigar. Test. Corredores sanitarios. cuidado progresivo. Personal. Elementos de protección personal.

Las transformaciones que estamos viviendo desde hace dos meses al transcurrir en tiempo presente, nos impide reflexionar sobre ellas, los que estamos gestionando en los hospitales, pensamos en innovar procesos y en como evitar errores, que afecten a los pacientes o al personal, aprendemos más de lo que nos cuentan los que han sobrellevado esto en Italia, España, EE.UU, no podemos dimensionar si los cambios son los que corresponden, tampoco cuales de todos los cambios copernicanos que hicimos cuales quedarán o todo volverá a ser igual. Hemos desarrollado un modelo dinámico, de recorridos Covid desde el triage hasta la internación, y desde la misma hasta el restablecimiento de la salud, la cantidad de pacientes que tendremos que recibir dependerá de un Ro que no podemos manejar con total certeza. Las predicciones de los modelos matemáticos no son dogmas.

Esta epidemia no es un cisne negro, no es algo que se logra en el cuarto intento de la irracionalidad de este mundo hiperpoblado, intensamente productivo, que intensificó el calentamiento global quemando etapas, con crisis humanitarias, manifestaciones sociales frente a la desigualdad, en muchos países en el planeta: Chile, Ecuador, Paris, Barcelona, Bogotá, que apagó el Coronavirus.

Existe confusión, mentiras, desinformación, mitologías, milagrería, en relación al coronavirus y la epidemia, en una especulación pseudo técnica o pseudocientífica de la COVIDOLOGÍA, ciencia que profesan los covidologos, que aparecen en cada programa de televisión, y habla con una suficiencia increíble de lo que no vio, tuvo a su cargo, imposta, dictaminan como verdades matizadas por el sensacionalismo.

El conocimiento científico que había construido seriamente el saber desde la evidencia de los ochenta, luego coaptada por la industria farmacéutica a fines de los noventa, esta en silencio, o balbuceando respuestas inconexas, publicando párrafos dispersos, sin respaldo, esperando que esa ciencia rigurosa, tome los atajos, para acortar los tiempos del desarrollo, producirla y vacunar al rebaño, también creando expectativas falsas, propagandísticas, de diferentes países, como la carrera armamentística o del espacio o de la producción de petróleo o de la información y en manos de quien está. Países, Universidades, Servicios de inteligencia. Los laboratorios que han tenido que suspender las investigaciones oncológicas, sobre enfermedades reumáticas, se dieron vuelta y buscar que tenían cerca, a medio camino, orbitando los fracasos, tratando de ponerlos en vigencia para cerrar mejor económicamente un año que será “catastrófico”. Los desarrollo de las vacunas para el SARS o el MERS que no fue como se pretende ilusionar a la humanidad, porque han generado eventos adversos que generaron interrupciones de las líneas de investigación.

El SARS (Síndrome Respiratorio Agudo Severo), cuyo primer caso apareció en China en
noviembre de 2002, tuvo un inicio explosivo pero de corta duración, no habiéndose dado más casos desde entonces. Eso no indica que no haya sido importante, ya que causó más de 800 muertes y 8.000 enfermos, siendo reconocida como la primera pandemia del siglo XXI y originando un cambio fundamental en la forma de llevar a cabo el control de las infecciones.

El MERS (Síndrome Respiratorio de Oriente Medio) es aún más reciente, surgiendo en 2012, y con brotes de aparición periódica desde entonces. Constituye actualmente una gran amenaza sanitaria por su elevada tasa de mortalidad, cercana al 40%, y la gravedad de la sintomatología que origina. Pese a todo, la baja tasa de transmisibilidad del virus MERS-CoV hace que, en cinco años, el número total de enfermos sea cercano a los 1.800, con más de 600 fallecidos documentados.

Se han desarrollado múltiples estrategias para generar vacunas frente al virus SARS y MERS, como vacunas de virus inactivados, vacunas de virus atenuados, vacunas recombinantes basadas en vectores virales, de tipo subunidad, o vacunas de ADN desnudo. Cada una de estas alternativas presenta sus ventajas y desventajas, estimulando la respuesta inmunitaria de una forma y duración específica (Graham y cols., 2013) y siendo administradas por diferentes vías, ya sea intramuscular, intranasal, a través de la mucosa ocular (Gurjar y cols., 2013)…. Por ejemplo, las vacunas de ADN, en las que se inyectan en el músculo del individuo plásmidos purificados de ADN circular que codifican para fragmentos proteicos del virus que actúan como antígenos, como los de la espícula. A pesar de generar una buena respuesta inmunitaria también generan muchas reacciones adversas en los pacientes (Martin y cols., 2008). Tras diversos estudios, se ha determinado que la proteína de la espícula, debido a su localización en la capa membranosa más externa del virus y a su importante función a la hora de introducirse el virión en la célula, es la proteína que mejores características presenta para ser utilizada en la fabricación de una vacuna, y por ello la mayoría de los estudios actuales están enfocados al desarrollo de vacunas con la misma (Escriou y cols., 2014). Sin embargo, aún no hay ninguna vacuna comercializada frente al virus SARS-CoV, ni ninguna que haya pasado a estudios de fase III con un gran número de pacientes.

Me afecta la complicidad de los Estados con la multinacionales farmacéuticas desacreditadas. La Organización Mundial de la Salud que ha carecido de suficiente autoridad para asumir, como le correspondía la conducción de la lucha por la salud Global, mientras que los gobiernos asisten impotentes a la irrefrenable diseminación por todos los continentes. Contra el cual no tenemos tratamientos, vacunas, curas, lo más probable que esto no se pare antes de el coronavirus haya contagiado al 60% de la población mundial.

A nuestros hospitales se les ha dado la espalda en los últimos años, con gestiones que lograron no hacer ruido, que acallaron las quejas, y matizaron los recortes presupuestarios. “los gobiernos que ahorraron en inversiones en salud, ahora están gastando mucho más”

No podemos asombrarnos por los contagios, entre el personal de la salud pública y por la falta de respiradores que son la consecuencia de dicha acción política, una de las personas, con mejor imagen pública en el Gobierno de Macri, como la Licenciada María Eugenia Vidal, no tuvo prácticamente Ministerio de Salud, su gestión se prodigó en arreglar las guardias, si las guardias, cuando lo que se debe mejorar es la infraestructura del conocimiento, organizativa, de gestión, de tecnologías costo efectivas, de desarrollo de carreras profesionales, quirófanos seguros, trabajar en red. Otra acción de aquel gobierno fue desarrollar una estructura como el SAME, en conurbano, y un trabajo sanitario en red, donde se tuvo una oportunidad histórica, la coincidencia de los gobiernos de un mismo color político. Tampoco en la Nación donde no solo se degradó el nombre de Ministerio a Secretaria, sino se perdieron cuatro años, sosteniendo un slogan de campaña, Cobertura Universal de Salud, el CUS. Que oportunamente desde el lugar de la universidad critique fuertemente. Con una retorica vacía de contenido, inversiones, planes, programas, alcances, metas. No puedo creer que existan personas de esa gestión sanitaria que todavía hablen, desde el lugar de los eruditos. Los habladores, cansan.

Aumentarán el hambre, la pobreza, la desocupación, la violencia, la debilidad de las instituciones. Allí se verá realmente quien esta al comando de la mayor crisis de Este siglo, peor sin dudas que la del 2002, porque en ese momento el mundo demandaba y ocurrió algo muy esporádico, el aumento del precio de los granos. Pero como somos nuestros peores enemigos. Nos condenamos al fracaso nuevamente.

La cuarentena no soluciona el problema, disminuye la magnitud del pico, evitar el desborde, el colapso del sistema, pero la epidemia azotará la argentina, que las personas que no crean que esto esta solucionado con las acciones.

Conclusión:

Ya nos hemos preparado, llegó el momento en quince días más liberar la construcción y las pequeñas industrias, hablar con los dueños de las mismas y hacerles firmar protocolos para darles seguridad a los profesionales. Otras tres semanas. en la primera de junio, luego liberar la mitad de la producción en las industrias más grandes. Trabajar en red de cuidado progresivo de salud. fortalecer unidades piramidales de atención. Generar hospitales y servicios libres de Covid, para atender las patologías habituales.

Publicado por saludbydiaz

Especialista en Medicina Interna-nefrología-terapia intensiva-salud pública. Director de la Carrera Economía y gestión de la salud de ISALUD

2 comentarios sobre “No existe la Covidología.

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