EXCESO DE MORTALIDAD POR LA PANDEMIA EN ARGENTINA. ¿ por la demora en la vacunación?.

El Ministerio de Salud de la Nación realizó un primer análisis sobre la confirmación de COVID-19 en personas vacunadas en Argentina, en el que observó que menos del 0,2% de los vacunados con primera o segunda dosis fueron notificados como COVID-19 positivos transcurridos por lo menos 14 días de aplicada la primera dosis. Además, al momento, constató que sólo fallecieron el 0,0005% de las personas que recibieron una dosis y no se han registrado personas fallecidas entre aquellas vacunadas con dos dosis de vacuna. Evidencia que vacunar baja exponencialmente el riesgo. No estar vacunado lo incrementa.

De acuerdo a las cifras de la Secretaría de Acceso a la Salud, al 29 de mayo de 2021 de un total de 9.513.421 personas inmunizadas con una dosis, 191.520 se infectaron (2,01% del total) y se registraron 5966 muertes con una aplicación, es decir, el 0,06% del total.

En otras palabras, si se tiene en cuenta que el país superó los 100.695 muertos el jueves, la cantidad de fallecidos con una dosis de la vacuna representa el 5,92% de esa cifra. Aquí se debe hacer una aclaración, el corte de las estadísticas se produjo al 29 de mayo, por lo que en estos últimos meses se descarta que el número de infectados con una dosis también creció.

Este año, con la segunda ola la cantidad de muertos por Covid, alcanzó un número superior a la primer ola, en consonancia con la evidencia científica que a mayor tensión de los sistemas de salud aumenta la mortalidad, allí tendríamos que analizar contra fácticamente si la campaña de vacunación hubiera sido la esperada y que todos estuvieran vacunados a fin de Junio los resultados podrían haber sido otros. En un trabajo recientemente publicado sobre variabilidad de la mortalidad en los hospitales de EE.UU La diferencia absoluta en las tasas de mortalidad o derivación entre los quintiles de peor y mejor desempeño de los hospitales disminuyó de 10,54 puntos porcentuales (IC del 95%, 10,03%-11,05%; P < ,001) a 5,59 puntos porcentuales (IC 95%, 5,33%-5,86%; P < .001). Las tasas más altas de casos de COVID-19 a nivel de condado se asociaron con peores tasas de eventos ajustados por riesgos en comunidad RSER, y las disminuciones de la tasa de casos se asociaron con una mejora en los RSER. Durante los primeros meses de la pandemia, las tasas de mortalidad por COVID-19 en esta cohorte de hospitales estadounidenses disminuyeron. A los hospitales les fue mejor cuando la prevalencia de COVID-19 en sus comunidades circundantes fue menor.

Deberíamos tomar, para ver muertes evitables, los fallecidos en -Julio-Agosto y Septiembre. si estos hubieran estado vacunados, las muertes serían menos del 10% (90% de efectividad en la vacunación) de las ocurridas en ese período y esas podrían ser las muertes evitables, en ese período murieron 9.230 personas, si hubieran estados vacunados desde Junio, las muertes serían menos de 900, entonces es probable que si la campaña de vacunación hubiera sido la que todos quisimos, se hubieran evitado 8.207 muertes.

Observemos en este trabajo recientemente publicado sobe la eficacia de los vacunados con dos dosis, y los casos no vacunados, que es parecido a la inferencia realizada en Argentina.

Esta estimación no tiene validez científica, solo intenta generar alerta, y de ninguna forma solo es responsabilidad del Estado, porque hubo personas, que pudiéndose vacunar no quisieron, y porque las campañas estaban en su operatividad a cargo de las jurisdicciones, no del Estado Nacional, y en muchos momentos hubo vacunas sin aplicar entre cuatro y cinco millones.

Como corresponde al análisis de todas las cuestiones complejas, donde muchas variables influyen, esta hipótesis puede ser nula. Pero me gustaría debatir y profundizar con otras intervenciones.

Faltan vacunar con segundas dosis, unas doce millones de personas. Por todo lo expuesto es fundamental que aceleremos la aplicación de segundas dosis.

El Ministerio de Salud de la Nación realizó un interesante estudio sobre exceso de mortalidad en el año 2020 con el fin de cuantificar el impacto directo e indirecto de la pandemia de COVID-19 en la cantidad de muertes en Argentina, además de analizar la calidad de los datos del sistema de notificación de fallecidos en el país.

El exceso de mortalidad es el número total de muertes (directas o indirectas) que se encuentra por encima del límite superior de muertes esperadas según períodos anteriores y que ocurren durante una crisis (epidemia, pandemia, catástrofe) en un período y lugar determinado.

El estudio presentado detalla que en 2020 se observó un exceso de mortalidad de 10,6 por ciento por encima del umbral establecido, lo que corresponde a 36.306 muertes en exceso. En el análisis se registran dos momentos diferentes que responden a la evolución de la pandemia y a la disminución de la circulación producto de las medidas sanitarias establecidas.

Así, en el primer semestre de 2020 las muertes registradas por todas las causas estuvieron 7,9 por ciento por debajo de las esperadas para ese periodo. Esto se explica por la disminución de los accidentes de tránsito y la casi nula circulación de otros virus respiratorios, entre otras posibles causas.

Mientras que en el segundo semestre, se observan más muertes totales respecto del mismo período con un 25,6 por ciento por encima de lo esperado, explicadas por el aumento de casos y fallecimientos asociados al COVID-19.

  • En base a las muertes por todas las causas del período 2015-2019, en Argentina se esperaban para 2020 entre 337.091 y 342.341 muertes.
  • Las muertes por COVID-19 en 2020 ascendieron a 45.568 (2.063 en el primer semestre y 43.505 en el segundo).
  • Con el estudio también se verificó que el sistema de notificación de fallecidos del país es robusto y confiable dado que no hay muertes que no puedan ser explicadas por el impacto de la pandemia.
  • Las autoridades sanitarias indicaron que el exceso de mortalidad presentado se encuentra dentro de lo esperado y en los niveles más bajos registrados y que el sistema de salud no se saturó en el año 2020, lo que permite inferir que las muertes indirectas no han sido significativas.

Características del estudio

  • Se analizaron las series correspondientes a las defunciones por todas las causas del período 2015-2019, las de 2020 y las muertes correspondientes a personas con diagnóstico de COVID-19 durante el año pasado para la población argentina.
  • Se tomaron los datos históricos de muertes por todas las causas (período 2015-2019) de las bases de datos nacionales de la Dirección Nacional de Estadísticas e Información en Salud (DEIS). Mientras que la información sobre las muertes mensuales totales del año 2020 se obtuvieron de las oficinas de estadísticas y los registros civiles de las 24 jurisdicciones y los casos fallecidos por COVID-19 en 2020 se obtuvieron del Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud.
  • El diseño del estudio es el empleado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para medir exceso de mortalidad. El porcentaje de muertes en exceso representa el cociente entre las muertes en exceso y las muertes correspondientes al umbral establecido en el percentil 75, que permite considerar el peor escenario con el fin de contar con información más robusta y transparente para tomar las decisiones más seguras.

La vigilancia del exceso de mortalidad (EM) por todas las causas puede ser utilizada para evaluar la magnitud del impacto de la pandemia de la enfermedad por el coronavirus 2019 (COVID-19, por sus siglas en inglés).

El objetivo del estudio Realizado por Rearte Analia y col 2021, fue calcular el EM en Argentina durante 2020 y compararlo con las muertes por COVID-19 notificadas en el Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS).

MÉTODOS: Se realizó un estudio descriptivo, en el que se analizaron las series de defunciones por todas las causas de los períodos 2015-2019 y 2020, y las muertes por COVID-19 notificadas al SNVS durante 2020. El EM se estableció como la diferencia entre el número de defunciones por todas las causas del año 2020 y el umbral de alerta (percentil 75 de los datos históricos). Se calculó la proporción de muertes en exceso no explicadas por los casos confirmados de COVID-19 fallecidos.

RESULTADOS: En 2020 el EM en Argentina fue de 10,6% (36 306 muertes sobre el umbral). En el primer semestre no hubo exceso, las muertes observadas se encontraron por debajo del límite inferior esperado; en el segundo semestre fue de 25,6% por encima del umbral. Se notificaron 45 568 fallecidos por COVID-19 mediante el SNVS.

DISCUSIÓN: Los valores de mortalidad concuerdan con la evolución de la pandemia en el país. El sistema de notificación de fallecidos por COVID-19 es robusto debido al aporte de una amplia red y al cotejo con otras fuentes oficiales para completar la información en el SNVS 

Nos hizo mucho daño mezclar la compra de vacunas, y la campaña de inmunización, los enfrentamientos por el poder político, porque muchos muertos cayeron en el abismo de esa grieta, basta de hacer de la vacunación un tema de campaña, es del bien común, el que menos les interesa.

Publicado por saludbydiaz

Especialista en Medicina Interna-nefrología-terapia intensiva-salud pública. Director de la Carrera Economía y gestión de la salud de ISALUD

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