Encuentro Nacional de Hospitales de ISALUD, 27 DE SEPTIEMBRE 2023
Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor titular Universidad ISALUD.
Cuando hablamos de hospitales inteligentes o Smart, Lean, flexibles, nos tenemos que referir a hospitales que interoperan con sus sistemas, los procesos, las personas, el talento humano profesional y asistente, para desarrollar un desempeño basado en valores de humanización, efectividad y eficiencia, con los datos generados en el proceso, provenientes del paciente, de su laboratorio, sus imágenes, pruebas funcionales y signos semiológicos, con la continuidad de información guardada electrónicamente, que permitirá no repetir estudios innecesariamente y conciliar los medicamentos y tener una visión más holística de los pacientes y con espacios de participación, con una mejor ingeniería de la secuencia de actividades de intercambio con el paciente.
No sé si será muy diferente al actual, si más preciso, con menos incertidumbre, no tan episódico, con continuidad de atención. Un número mayor de servicios interconectados, orientados al acortamiento de las estancias, a disminuir los eventos adversos, atentos para resolver las complicaciones que surjan del proceso, con el diseño del viaje de los pacientes que tienda a disminuir las complicaciones de la cronicidad no atendida, invalidante, que genera externalidades sociales económicas negativas.
Este hospital que imagino tendrá a todos los pacientes que están bajo su techo monitoreados, con dispositivos transcutáneos, vinculados a una central inteligente, que cualifique sus datos, los tenga disponibles, los exprese, para que las actividades se orienten y se prioricen. Que se pueda saber en que lugar esta el paciente en esa constelación y cuando cumple sus tiempos medios. Seguir los recorridos. Que las enfermeras tengan más tiempo para cuidar a sus pacientes y caminar menos. Un verdadero hub del sistema de salud donde atendido el paciente pueda seguir su viaje con la mayor capacidad posible. Con tecnologías que amplíen la interacción humana, la suplementen y la potencien, impidiendo que factores de fatiga, omisiones o sesgos perjudique al usuario.
Los pacientes seguirán requiriendo para procedimientos complejos de profesionales que adquieran estas nuevas competencias digitales, robóticas, de algoritmos, probabilísticas, de comunicación efectiva y de escucha. A pesar de la importancia de la tecnología, el médico, sus criterios, la templanza, la profesionalidad y la sabiduría serán indispensables contar con Profesionales mejor formados.
Cuales son los cimientos de este hospital: cosas no tan distintas.
- Redes digitales relacionadas como anillos, redundantes, seguros, procesos bien diseñados,
- medicina basada en el valor,
- evidencia científica independiente,
- eficiencia operativa,
- excelencia clínica, centrado en la experiencia, en la capacidad de innovación.
Convertirse en un hospital moderno tiene que ver más con las transformaciones organizacionales y culturales, especialmente en la coparticipación de los usuarios, que con la tecnología comprada y publicitada. Muchos hospitales son viejos, teniendo tecnología de última generación y una construcción nueva de paredes.
Esto me resulta importante remarcarlo porque a la hora de planificar los hospitales públicos que son la piedra fundamental de la equidad se piensa mucho más en el equipamiento a comprar, que en su recurso humano, los servicios que se pueden dar, la dedicación, los sistemas de provisión y de logística. Los cambios deben aportar eficiencia, meta de la cadena eficacia, efectividad y asignación de recursos.
En lo operativo los ambientes de atención, de formación del recurso humano, que se requiere y que el mercado debe captar para su progreso. Sin la participación profesional no tendremos cambio. Muchos de los cambios pierden relación calado profundidad y quedan varados en los fondos del conservadurismo sanitario y el despotismo ilustrado.
Este nosocomio moderno, no será tan magnificente en metros cuadrados como en productividad generadora de valor, en agrupamiento de áreas del conocimiento y de procesos, yendo con valentía más allá de las fronteras de la especialidad, como observamos la trans y la multidisciplina y las nuevas profesiones que se agregan a los hospitales.
Estos agrupamientos son los hospitales de la emergencia y el pronto socorro, el hospital de los cuidados críticos, el hospital de los enfermos con polipatología y multimorbilidad, el de cuidados extendidos, el de la cirugía mayor ambulatoria, la corta estancia, el hospital de día y el hospital ambulatorio de atención de pacientes de especialidad.
Que sea capaz de atender al paciente frágil, al que tiene patología quirúrgica aguda de corta estancia, el que requiera una corrección monitoreada y evaluada, el que se coloque un stent y se evite el infarto, el que se corrija su medio interno y tenga una nueva homeostasis, el que pueda hacer una cirugía mayor y no se complique, el que evite la patología del enfermo crítico, al seguimiento tele asistido de pacientes en la comunidad y en sus hogares vigilados.
Que tenga oídos para escuchar al nuevo paciente informado, con más años, con polipatología, que desea estar en el centro de su atención y tener la información suficiente para decidir. Escuchar sus exigencias, sus requerimientos, contemplarlos, darles tiempo para decidir, tener confianza. Requiere tratamientos personalizados.
La digitalización no es todo pero es poderosa, por la plataforma de continuidad que tiene, la reserva y disponibilidad de datos, el almacenamiento y la posibilidad de transformar imágenes en decisiones y acciones. En ver más allá de nuestra retina y fortalecer las circunvoluciones cerebrales con conocimiento sobre el paciente y la ciencia. Todos los servicios o agrupamientos de procesos, deberán combinar servicios presenciales, procedimentales y virtuales. Natural y complementariamente.
Requiere más espacio asistencial, quirófanos más grandes, unidades críticas más espaciosas, y sectores de intervencionismo, espacios más flexibles y multifuncionales, con datos, monitoreo e instalaciones de oxígeno, y redes para descargar información, con lugares para que el paciente se distraiga, tenga conectividad y mejor vinculación con su entorno, utilización de energías renovables y reducción del impacto ambiental, con neutralidad de carbono.
Existen tres capas de medidas a implementar las primeras serán organizativas, con los profesionales, con los pacientes y la comunidad.