Dr. Carlos Alberto Díaz.
Todos los sistemas de salud están intentando formas de convergencia y complementariedad en sus sistemas de salud y sus sectores componentes, los sistemas privados buscado seguros asequibles para que la franja de ingresos anuales medios bajos tenga acceso al mercado de salud y no tenga que quebrar cada vez que requiere un servicio de salud. Son más de cuarenta millones de Norteamericanos que podrían ser factibles de usar esta opción. En otro aspecto un País como Gran Bretaña con un National Health Service, política de estado desde la reconstrucción de la 2 guerra mundial, financiado por impuestos, el mayor empleador de Europa, es la empresa más grande, esta viendo como desarrolla reformas e innovación organizativa, fortaleciendo liderazgo gerencial, nuevos trust , mercado interno competitivo, nuevas formas de pago, jerarquizando al recurso humano médico, pero al mismo tiempo se produce como opción personas que recurren a seguros privados el 9% de todos los habitantes. Lo mismo se observa en algunas autonomías españolas, que también tiene un sistema de salud público fuerte, con asimetría entre las diferentes autonomías, con impacto en una migración desordenada, que esta generando efecto desplazamiento de demanda de lo público a lo privado como se observa en la autonomía de Madrid con 34% de sus residentes buscando un sistema privado. El fenómeno de concentración que se observa en Alemania en los seguros de salud, la contención en el aumento de gastos de medicamentos con la significación de precios referenciales, contratos de riesgo compartido y crisis en la contratación de recursos humanos. Que es un problema general y canibalesco en Europa. Brasil implementó el Sistema único de salud, pero año tras año, a medida que mas habitantes acceden a la clase media se enrolan en un sistema de prepago, llegando al 34% de la población. Son solo algunos y los más significativos ejemplos de que los sistemas de salud pueden tener formas elegidas de organización, pero luego, con los distintos movimientos sociales y crecimiento de sus economías buscan diferenciarse en esperas más cortas y en hotelería más lujosa. Argentina debe ir por un modelo competitivo de seguros, integrales y parciales, sociales y privados, pero desde condiciones igualadoras, como ocurre en otros países que tienen modelos Bismarkianos de salud.
MÉTODO:
Se utiliza un enfoque estándar para estimar y descomponer la redistribución del ingreso para los principales mecanismos de financiamiento de la salud (impuestos, seguros y gastos de bolsillo en salud) en la suma del efecto vertical (es decir, el grado de progresividad o regresividad), la inequidad horizontal (es decir, la medida en que los «iguales» no reciben el mismo trato) y el efecto de reclasificación (es decir, la medida en que los individuos u hogares cambian de rango después de pagar por los servicios de salud).
Comentario:
La salud está en crisis. Pero que una persona tenga una enfermedad grave y pueda contar con una cobertura económica para solventar sus gastos en salud evita que su hogar tenga un gasto catastrófico. En los países más pobres mejorar la salud y la capacidad de tener días de trabajo a los habitantes, permite que cobre jornales, que ingrese más recursos a esas familias, puedan alimentarse mejor y tener mejoras en sus viviendas precarias, que ayudados por una urbanización social se esta generando una redistribución de la riqueza. Va en contra de estas políticas la fragmentación de nuestro sistema. La principal fragmentación no está tanto en el diagnóstico, en el acceso a la atención del equipo de salud, sino en la terapéutica, y especialmente de medicamentos, es por ello que tener un seguro universal de medicamentos ambulatorios nos permitiría consolidar el tratamientos de las principales enfermedades crónicas y a traves de bienen tecnológicos como son los médicamentos mejorar los ingresos en los horgares, evitar el deterioro de su salud, siempre y cuando se pueda dar organziativamente una atención integral. En tener banco de insumos, de implantes, de equipos de energía, de suturas especiales, de equipos entrenados y experimentados contribuye a la equidad vertical, como lo vivenciamos nosotros en la obra social, cuando un paciente con fractura de cadera, se interviene en veinticuatro horas, cuando hay un banco de protesis vasculares y de stent, para preservar el miocardio isquémico, cuando existen tratamientos oncológicos para todas las patologías, carecer de estas cosas generaría una tremenda e injusta perdida de oportunidad. Por ello, me animo a decir, que expresar ante cada petitorio se responde uniformemente no hay recursos económicos (plata para que se entienda) son vidas humanas, son muertes evitables, y cuando se hizo campaña diciendo que la carencia de vacunas habría provocado un exceso de muertes de cuarenta mil personas, una crisis como esta, puede ser peor. Ya, lo vivimos con la crisis del 2001. Lo experimentó la URSS, con la caída de la unión soviética. Cuando los bienes meritorios de la salud compiten por otros, divisas, acciones, depósitos, acuerdos con organismos multilaterales, pierden y se postergan, también se pueden provocar muertes.
Por ello insisto tanto sobre la importancia del seguro social para los trabajadores formales, aumentar esto ha significado en las provincias argentinas menos mortalidad infantil y mayor expectativa de vida. El 70% de los habitantes tienen un seguro social, por ello es el camino más corto, en que hay que atender y preservar. Sin mucho. Ordenando las cuentas. Haciendo cumplir la Ley. Es importante considerar que al ser un sistema cuya base es el financiamiento vía salario, si estos están deprimidos, y no se quiere conculcar derechos para adecuar la canasta de prestaciones a las posibilidades de financiamiento, tenemos que suplementar financieramente un sistema de mancomunación de fondos y cobertura igualitaria y un seguro especial de enfermedades catastróficas y patologías con emergencia de vida para que este garantizada su atención, como en el dolor precordial por miocardiopatía isquémica, el strocke, la atención de trauma agudo, el politrauma, el gran quemado, la hemorragia subaracnoidea. El mejorar el acceso en el control del embarazo tiene relación directa con la mortalidad materna, la infantil y la reducción de las externalidades negativas que podrían generar dos vidas mal atendidas.
«En conclusión, el sistema de salud argentino muestra una desigualdad a favor de los ricos en el uso de los servicios de salud. Para mantener el compromiso de “no dejar a nadie atrás”, es necesario diseñar estrategias para mejorar la articulación entre los tres subsectores de cobertura y los gobiernos nacional, provincial y municipal. Los resultados mostrados aquí podrían proporcionar lecciones para países con contextos y desafíos similares en salud pública.»