Editorial: Mejorar el diagnóstico para la seguridad del paciente

Este lema ¡Hágalo bien, hágalo seguro! Es el objetivo principal este año, en el día de seguridad del paciente el día 17 de septiembre 2024. Un error de diagnóstico es la falta de establecimiento de una explicación correcta del problema de salud del paciente, lo que puede incluir diagnósticos tardíos, incorrectos u omitidos o la falta de comunicación con los paciente. Pueden ocurrir en cualquier etapa del proceso, las pruebas diagnósticas, su interpretación, su informe, la historia clínica, el examen, los resultados. Es mucho más que ponerle una etiqueta a la enfermedad.

También el plan de seguimiento, de la evaluación periódica, del plan de tratamiento son necesarios. Para mejorar esta situación se debe intensificar la comunicación con en el paciente y entre los miembros del equipo, entre las disciplinas, la importancia de trabajar en equipo, la concientización sobre el tema y su importancia, fomentar una cultura de seguridad, impulsar la notificación de los errores, estandarizar las guías diagnósticas, utilizar listados de verificación, mejorar las transferencias de información en los microsistemas de gestión clínica de salud, en la internación de los pacientes, en la formalidad de escribir adecuadamente la historia clínica y los partes quirúrgicos.

Mejorar el acceso a las pruebas diagnósticas. Adoptar soluciones basadas en la tecnología, monitoreo continuo, tener información de los prescriptores, monitoreo continuo y retroalimentación. Este detalle acentúa la necesidad de comprender que en todos los ámbitos clínicos y de las especialidades médicas, el proceso de diagnóstico requiere un conjunto complejo de actividades para reunir, interpretar la información. El diagnóstico correcto puede depender de una amplia gama de habilidades clínicas, de conocimiento, acceso a la evidencia y de la calidad de los medios. Su incidencia no está bien establecida. Pero la opinión de expertos es que puede ocurrir en el 10 o 15% de los pacientes, pero esto varía según la enfermedad, y la presentación de los síntomas. También depende de la organización de los equipos, en una sala de cuidados neonatales puede estar en el orden del 6% en los primeros siete días. Clásicamente los errores se clasifican en cognitivos, individuales, sistémicos y organizacionales. Lo individual puede ser la prisa o la presión del sistema, sobre la persona, entonces es individual o colectivo. Entonces los factores que contribuyen al error son multifacéticos. También la dificultad de tener datos disponibles.

Khuller et al. sostienen que el diagnóstico es más importante que nunca porque el paciente tiene mucho que perder cuando se realiza un diagnóstico erróneo. Un error de diagnóstico puede hacer que se le niegue al paciente una terapia oportuna y eficaz o que se le administren medicamentos potencialmente tóxicos e incorrectos. Si bien un tratamiento rápido podría haber devuelto la salud completa al paciente, las consecuencias de un diagnóstico erróneo pueden ser devastadoras. Obtener el diagnóstico correcto es fundamental para el paciente. Además de realizarse en el momento oportuno, el diagnóstico y las implicaciones deben comunicarse de manera eficaz. Las cuestiones clave son la puntualidad y la precisión. La comprensión actual del razonamiento clínico es que se basa en el proceso dual de pensamiento analítico y no analítico. El proceso no analítico es rápido, intuitivo y requiere poca capacidad de memoria de trabajo. En cambio, el proceso analítico es lento y supone una gran carga para la memoria de trabajo. El sistema de razonamiento no analítico es adecuado para actividades médicas de gran volumen y baja agudeza, como la DE. El enfoque analítico y lento se aplica a la atención médica de bajo volumen y alta agudeza, como la que se encuentra en la neurología. Las heurísticas son atajos mentales que se emplean para llegar a un diagnóstico rápido. Los médicos experimentados las emplean con frecuencia. A medida que uno adquiere más experiencia, desarrolla mayores reservas de modelos mentales de las condiciones de la enfermedad. Sin embargo, pueden conducir a errores cuando el paciente presenta síntomas atípicos. Cuando una heurística falla, se denomina sesgo cognitivo. Puede ocurrir un error cuando la impresión clínica inicial no se modifica a la luz de la nueva información. El cierre prematuro es cuando se hace un diagnóstico rápidamente sin considerar otras posibilidades, por ejemplo, atribuir el dolor de espalda a un problema de disco. El proceso analítico puede verse afectado negativamente si el médico está fatigado o privado de sueño. Cuando un paciente se presenta, el médico recopila información y la compara con el conocimiento que tiene sobre las enfermedades. El razonamiento de probabilidad se produce cuando ciertos síntomas y signos confirman o excluyen un diagnóstico. Si un signo particular debe estar siempre presente, entonces su ausencia descarta la enfermedad.

Sin embargo, en la mayoría de las situaciones, los síntomas y signos no son exclusivamente específicos. La cultura y los sistemas de trabajo de las organizaciones sanitarias deben reflejar la importancia del diagnóstico clínico. Se debe fortalecer aún más la colaboración entre todos los profesionales sanitarios.

La inteligencia artificial en su modalidades de aprendizaje supervisado y no supervisado, permitirá mejorar la performance de los especialistas en imágenes, sin reemplazarlos, sino ayudándoles a ver aspectos que el cerebro humano puede anular, siendo una herramienta que colaborará en la evolución de la certeza diagnóstica, lo mismo ocurrirá con la histopatología, con las imágenes de lesiones cutáneas, con el seguimiento de pacientes con síntomas en situaciones epidémicas.

Pero el conocimiento de los pacientes, su seguimiento, el pedido apropiado de estudios complementarios, y estos realizados por personas entrenadas, evitar la sobrecarga de tareas, trabajar para evitar el low moral, contribuirá fundamentalmente en la seguridad de los diagnósticos. Sostener el compromiso. Permitir que los médicos accedan a información confiable. El Aprendizaje continuo de trabajos metodológicamente apropiados e independientes. Buenos profesionales, correctamente pagos, en un sistema bien gestionado, con el apoyo tecnológico de los algoritmos, contribuirá fuertemente a la mejora en el diagnóstico seguro.

El tema de errores diagnóstico no estuvo en la agenda de la seguridad de pacientes, no figuran en las seis metas internacionales por la seguridad del paciente, en primer termino porque lo que la caracteriza es la omisión, lo cual lo hace difícil de abordar, Carecemos de documentación, los profesionales sobreestiman la capacidad diagnóstica. El 10% de las autopsias, muestran que los pacientes murieron por otra causa que la figura en el certificado de defunción, la discrepancia anatomo clínica. Los errores de diagnóstico oscilan en 5 a 15%. Identificar un pequeño grupo de diagnósticos especialmente en la emergencia y en la atención primaria para actuar. El 50% de los pacientes que llegan caminando a la guardia. Apendicitis. Meningitis. Tromboembolismo. Sepsis. Los errores disminuyen la confianza de los pacientes. 30% de las demandas de mala praxis son por errores de diagnóstico.

Pongamos los errores de diagnóstico en la agenda de los sistemas de salud. Hay que hacer para saber. Por cierto en un camino incierto, extremadamente complejo, en un proceso iterativo.

Publicado por saludbydiaz

Especialista en Medicina Interna-nefrología-terapia intensiva-salud pública. Director de la Carrera Economía y gestión de la salud de ISALUD. Director Médico del Sanatorio Sagrado Corazon Argentina. 2010-hasta la fecha. Titular de gestión estratégica en salud

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