Las comparaciones nunca fueron buenas, menos en el Covid 19

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor titular Universidad ISALUD.

Objetivo:

En todas las presentaciones gubernamentales, realizadas por el Sr. Presidente, de la argentina, para explicar las medidas decididas con los miembros del gabinete, el ministro de salud, asesores (infectólogos y epidemiólogos) y gobernadores de los dos conglomerados urbanos más comprometidos, fuerzas sociales, empresarios, etc surgen comparaciones que generan descontentos diplomáticos con otros países, innecesarios e incomparables. Inclusive con errores en las cifras que hablan de una falta de cuidado de la imagen, esto originó respuestas diplomáticas de Suecia primero, Chile después, Brasil, y nuevamente Chile, entre otros. Pero más allá de eso, encierran errores conceptuales y de cifras, que debieran evitarse, especialmente por lo que les dan información. No deben existir, ni sembrarse rivalidades ideológicas en esta pandemia. No hay que compararse. La pandemia afecta en forma distinta e igual en todos los países, pero las comparaciones no son las muertes, los números de casos, los testeos realizados, sino la tensión de las camas ocupadas del sistema de salud y de las unidades de cuidados intensivos ocupadas, las respuestas sociales coordinadas. Bélgica, Italia, Reino Unido y España, tienen números e indicadores supuestamente peores que la Argentina, no sirve invierno o verano, las semanas epidemiológicas, las cuarentenas estrictas, administradas, relajadas, las respuestas de autocuidado social, todos intentaron cosas diferentes, nosotros no innovamos, hicimos lo mejor que podíamos en la condición en la cual estábamos: depresión económica, crisis social, de institucionalidad, liderazgos sin espacios, falta de preparación y cantidad insuficiente de unidades de cuidado crítico, etc. “Bélgica por ejemplo, (un país con un número de camas de críticos notablemente alto) inició el confinamiento un par de días antes que España y lo endureció una semana después. Su alta mortalidad viene probablemente determinada por su capitalidad europea (con su mochila de viajes, hoteles, etc.) y un sistema de información que cuenta más fallecidos por COVID-19 que otros países. Aun así, sorprende que su curva de mortalidad se eleve casi dos semanas después que la italiana, sugiriendo que la transmisión continuaba cuando otros países habían iniciado ya sus confinamientos”.http://www.aes.es/blog/2020/05/22/comparacion-critica-de-las-distintas-respuestas-de-salud-publica-ante-la-covid-19/Peiró S.

Escribí esto para decir, que no hay que compararse, los países hacen lo que pueden con lo que tienen, si algunos les va peor, bueno, tenemos que ayudar mientras podamos, esos aprendimos, o la ideología de la hermandad latinoamericana es solo con Maduro. Si Chile esta en tensión en su sistema ofrecer elementos, lo mismo Perú, Brasil, Bolivia, Paraguay. Ayudar es ayudarse. Es establecer lazos que luego redundarán en mejor ingreso para nuestros habitantes. tenemos que estar a la altura.

Introducción:

La difusión de la pandemia entre los diferentes continentes, entre países, entre regiones del mismo país y entre diferentes localidades (mega-urbes, conglomerados urbanos y sus alrededores donde se localizan las personas por la migración interna y de los países limítrofes, que buscan la subsistencia rodeando las grandes ciudades. Además el daño causado parece muy heterogéneo en relación a la población de cada país o de personas contagiadas: desproporcionadamente elevado en el oeste de Europa y Estados Unidos respecto a Asia, incluso en países vecinos a China, o -al menos por el momento- el este de Europa, pero ya Rusia desmiente esto, estando todos los días disputándose el segundo lugar con Brasil. Por lo tanto, primero todavía en la posición que nos encontramos las comparaciones son innecesarias. Si vamos a utilizar datos, para compararse hay que corroborar los datos con rigurosidad. http://www.aes.es/blog/2020/05/22/comparacion-critica-de-las-distintas-respuestas-de-salud-publica-ante-la-covid-19/. Salvador Peiró 24 de Mayo 2020.

Si se hacen más test, se detectan más oligosintomáticos o asintomáticos, aumenta el denominador, baja la mortalidad, los pacientes graves, entonces que pasaría en un estudio simplista sobre mortalidad o letalidad, a esos países podríamos decir que les va mejor. Si el sistema está desbordado y más gente fallece con neumonías bilaterales de la comunidad, puede haber subregistro de las muertes. Como política comunicacional no son buenas las comparaciones.

Tal vez lo que haría yo que todavía como país no estoy tan mal, por el momento con los casos y con el sistema de salud como Chile, Ecuador, Perú y Brasil, es ofrecerle lo que tenemos y producimos, respiradores microprocesados, barbijos N 95 Y test para PCR, camas hospitalarias, más allá de las ideologías y que sean gobiernos de distinto tinte político. Eso nos ha caracterizado en la historia, ayudar a países hermanos en situaciones de catástrofe, eso los pueblos y sus ciudadanos lo recuerdan con el tiempo, quién te ayudó en los momentos difíciles, y en silencio.

La epidemia no distingue clases sociales, ricos, ni pobres, somos todos susceptibles, algunos, resultan más que otros, por el acceso a los elementos de sanitización urbana y a la demografía. Tal amenaza global como el Covid debería dar lugar a la solidaridad global y especialmente en la Argentina, nuestras pequeñas diferencias se tienen que volver insignificantes, todos trabajamos juntos para encontrar una solución, y aquí estamos hoy, en la vida real.

El punto no es disfrutar sádicamente el sufrimiento generalizado en la medida en que ayuda a nuestra causa; por el contrario, el punto es reflexionar sobre un hecho triste de que necesitamos, pero ni siquiera una catástrofe hace que podamos repensar las características básicas de la sociedad en la que nos encontramos. Me duele profundamente. No entiendo tanta pequeñez. Como un Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, que hizo más por la salud pública que en los últimos doscientos años. Por Dios. No hay que engolarse con el discurso y pensar lo que uno dice. Los hospitales de Avellaneda, San Martín, El policlínico de la Plata, Lanus, etc durante la época de Ramón Carrillo: El modelo Carrillo en su conjunto no llegó a conquista la hegemonía necesaria para transformar al sistema en su conjunto. Sin embargo, dejó huellas indelebles en los servicios de salud del país. Entre 1946 y 1954 se duplica la cantidad de camas públicas (pasando de 66.400 a 134.218). Todas ellas bajo la jurisdicción del Estado Nacional pero la gran mayoría en la Provincia de Buenos Aires. Otro punto para explicar que las comparaciones no sirven en el Covid, y menos en la ignorancia de la historia.

Desarrollo:

Cinco razones por las cuales no podemos comparar:

1. No hay fuentes de información homogéneas que permitan conocer el éxito de las medidas implementadas, cuáles fueron más efectivas. El factor que más atenta contra las medidas son los comportamientos individuales, en el barrio, en la comunidad. La vida privada no es posible controlarla en nuestra sociedades por el miedo a consolidar el abuso de poder. La gente tiene miedo de dar datos personales.

2. Nuestras medidas son diferentes que en las tomadas en los países en los cuales nos comparamos, que tienen además otro grado de desarrollo y bienestar. Cada vez existe más evidencias que en los lugares de mayor concentración demográfica, la transmisión, el Ro aumenta, el inóculo de las partículas virales es mayor, es así como viven 3.400.000 argentinos, que tienen problemas de hábitat, de servicios básicos de agua de manejo de excretas, de comunicaciones, más informalidad en el empleo, menos posibilidad de recibir a ayuda bancarizada de parte del estado, una intrincada organización social, hace muy complejo que nos vaya bien en un país con tanta desigualdad económica, de ingresos, de hábitat, de acceso al empleo formal, no nos va a ir bien, nadie puede pensarlo, hay que intentar minimizar los daños y salvar vidas.

El “aislamiento social, preventivo y obligatorio”, no se aplica de la misma manera en las estos lugares postergados del AMBA que en un barrio residencial. Las viviendas en general cuentan con escasas condiciones de higiene y hay hacinamiento. En habitaciones pequeñas con poca ventilación donde conviven varias personas es difícil pensar en un acatamiento correcto de la cuarentena, que por otra parte golpeó las actividades laborales (muchas veces informales) y necesitan ganarse el sustento porque son cuentapropistas. Por ello desde este espacio se proponen algunas acciones que serían interesantes desplegar, porque puede ocurrir, que desde estos conglomerados, el aumento de los casos pueda tener un desarrollo exponencial y modificar el ascenso de la curva por una bomba biológica que se puede desactivar. Pero hay que poner esfuerzo conjunto sistémico, de cuarentena focalizada, que en este caso exija interacción entre los actores sociales, los agentes de salud, los de acción social y la seguridad para todos los que tengan que actuar, para que se haga un diagnóstico rápido, aislamiento, contención, evitar que aumente la cantidad de casos. Es cierto que vive gente más joven en esos asentamientos, pero también no tienen el nivel de cuidado de su salud, que en otras áreas más acomodadas, como dice los trabajados del gradiente social de M Marmot. Son 2.100 barriadas, y hay que armar equipos de intervención multidisciplinarios para llegar a ellas. La diferencia entre la severidad del confinamiento, la disciplina social, la edad de las personas, los factores de riesgo asociados, el acceso a los medios higiénico de protección, las condiciones de vida de las personas, la cantidad de personas que habitan la vivienda, la cobertura de salud que tienen, generan las condiciones “ideales” para aumentar el Ro del coronavirus.

3. La irrupción temporal de la epidemia en cada país de circunstancias distintas: En Madrid y en Milán, ocurrieron dos “bombas biológicas”, en Argentina primero hubo una oleada de casos importados a las provincias dependió al principio por la llegada de viajeros de zonas de circulación, o incluso entre las regiones del misma provincia, luego en las instituciones asilares, también ha sido heterogénea , por lo que la cronología de las medidas adoptadas no define la celeridad de las respuestas de salud pública: hay provincias que impusieron confinamientos más férreos y posteriores a otros, pero anteriores en su curva epidémica, consiguiendo entrar en fases de aplanamiento sin un gran daño, y esto que dice NADA.

4. “Tampoco los datos de pruebas, contagios o mortalidad por la COVID-19 son homogéneos entre países (incluso dentro de cada país, con cambios en las series cronológicas). En este caso hemos usado los datos y figuras de Our World in Data que en su mayoría derivan del European Center for Disease Control, la World Health Organization o del Johns Hopkins Coronavirus Center. Para España se han utilizado datos del Instituto de Salud Carlos III, fundamentalmente del Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria (MoMo)”.http://www.aes.es/blog/2020/05/22/comparacion-critica-de-las-distintas-respuestas-de-salud-publica-ante-la-covid-19/ Peiró S. 2020.

5. Aunque en los medios de comunicación y el debate de los políticos, se utilizan las cifras (antes que las tasas poblacionales) de contagiados, de pruebas, de pacientes en unidades de críticos o de fallecimientos como prueba inequívoca de mejor o peor respuesta a la pandemia, la atribución causal de estos datos a las políticas de cada país es muy compleja y falaz. http://www.aes.es/blog/2020/05/22/comparacion-critica-de-las-distintas-respuestas-de-salud-publica-ante-la-covid-19/ Peiró S. 2020.

“Los diferentes países enfrentaron momentos diferentes de la epidemia y adaptaron su respuesta a ese momento. Para el caso de España, en que el Gobierno aplicó una respuesta muy homogénea en todo el territorio, resulta difícil deducir que las Comunidades Autónomas (CCAA) con mejores cifras (como Andalucía, Baleares, Canarias o Murcia) hayan empleado estrategias diferentes a las CCAA con las peores (como Cataluña o Madrid)”.http://www.aes.es/blog/2020/05/22/comparacion-critica-de-las-distintas-respuestas-de-salud-publica-ante-la-covid-19/ Peiró S. 2020.

“La predicción de un informe del Center for Infectious Disease Research and Policy (CIDRAP) es que el virus continuará expandiéndose por Estados Unidos otros 18-24 meses. Es el tiempo calculado para que la población desarrolle inmunidad de grupo. Se estima que entre el 60 y el 70% de la población tiene que infectarse (en ausencia de vacuna) para que se consiga”. http://www.aes.es/blog/2020/05/14/covid-19-y-el-dilema-del-prisionero/

En el AMBA recién ahora estamos en el momento de la epidemia en que los casos crecen todos los días y se estabilizan en altos niveles, que en nuestros casos serán más de mil casos por día, por ahora en 700, recordemos que de acuerdo a las proyecciones podríamos llegar a 60.000-120.000 casos, en esa franja nos manejaremos, no quiere decir menos un éxito, más un fracaso. No quiere decir NADA. No se puede controlar la curva de contagios, menos en esas barriadas, que mencioné, entonces se realizan medidas a medias, por temor a las críticas, por lo tanto se actúa tarde, o esperando que la situación no sea tan grave, se actúa como se puede.

 Un prominente  matemático israelí,   analista  y  ex  general Isaac Ben Israel  afirma  que el simple análisis estadístico  demuestra  que la propagación de COVID-19  sigue  un  patrón y se asemeja a una curva. El profesor  Isaac Ben-Israel, jefe del  programa de Estudios de Seguridad de la Universidad de Tel Aviv  y  presidente del Consejo Nacional de  Investigación  y Desarrollo,  ha  explicado  la  investigación que llevó  a cabo  con  un  profeso r compañero,  analizando el crecimiento y la  disminución de nuevos casos en países de todo el  mundo,  ha demostrado  repetidamente  que  “hay un patrón establecido” y “los números hablan  por sí mismos”. Dice que  las  cifras  alcanzan su punto máximo  después de unos  40  días  y se reducen  a  casi  cero después de 70   días,  sin  importar  dónde ataque, y no importa  qué  medidas  impongan los gobiernos  para  tratar de frustrarlo.  https://www.timesofisrael.com/the-end-of-exponential-growth-the-decline-in-the-spread-of-coronavirus/

Siguiendo esta hipótesis podríamos decir, el ciclo de la epidemia parece extenderse por 70-80 días, la ola principal aparecería a los cuarenta días, luego vienen varias ondulaciones y entiendo que por lo que hemos realizado hasta ahora, esto comenzó el día 18 de mayo, por lo tanto sería dable pensar que el pico ocurra entre la primer y segunda semana de junio para sostenerse hasta la segunda de julio, y empezar a disminuir hasta fin de agosto, lo que nuestro equipo de investigación había previsto era sostener el aislamiento unas dos semanas más, abrieron antes la circulación, no se entendió que las medidas se reflejan en quince días hacia adelante, entonces se anticipo el ciclo tres semanas, que hasta ahora nos venía dando muy parecido, con la prevención que decíamos que no aparezca la bomba biológica, y apareció, son los barrios populares. Entonces entre lo que preveíamos y ocurre, hay unos 300 casos más, estaríamos recién en estos de hoy en la segunda de Junio, bueno el riesgo de entrar en las barriadas postergadas era notorio que iba a ocurrir.

Carla Vizzotti, se refirió al brote de contagio en Villa Azul e intentó brindar cierta calma. “Se está trabajando con las organizaciones de los barrios para minimizar al máximo el contacto. La idea es fortalecer el distanciamiento físico y minimizar la circulación a otros barrios populares que están cerca”. Infobae 24.5.2020. Si quieren para esto, a la gente que vive en estos barrios hay que hacerles test cada quince días mínimamente, para identificar rápidamente a los que tienen PCR.

Las epidemias regresan cada cierto tiempo para recordarnos nuestra vulnerabilidad ante la enfermedad y el poder, y la vulnerabilidad del poder y de los poderosos ante la enfermedad, más si estas son infecciosas. Y siempre existirá el reclamo social que cuestiona el retraso, la falta de priorización, la displicencia o la insuficiencia del cuidado de la salud a los ciudadanos. https://saludbydiazfitness.wordpress.com/2020/04/29/la-inequidad-social-le-abre-la-puerta-al-coronavirus-en-la-villas-argentinas. Como se ve publicado hace un mes.

Se miramos como estábamos y como estamos ahora, la situación es distinta estamos más preparados, sabemos cuantos respiradores tenemos, aumentamos los lugares de diagnóstico, la cantidad de reactivos, tenemos elementos de protección personal, tenemos camas extrahospitalaria, más camas de terapia intensiva, hemos frenado la propagación desde la capital y el amba a las provincias, aprendimos a conocer la enfermedad, muchos ya tenemos la cantidad de casos para saber y corroborar de lo que leímos, que nos pasa. Este tiempo fue una gran conquista prepararnos. Esta crisis debe ser una oportunidad para la argentina toda, que es mejor producir, generar trabajo, superávit gemelos en las cuentas, agilizar el estado, privilegiar la educación y la salud para aumentar la potencialidad como país, y salir adelante, con sufrimiento por cierto, algunos más otros menos.

Conclusión:

Lo primero que debemos aceptar es que se hace lo que se puede, (con el otro gobierno con personas sin experiencia en la gestión y soberbios hubiera sido mucho, mucho peor) porque erradicar, tratar con un medicamento efectivo o vacunar es imposible, no hay ninguna vacuna en los hombres para el coronavirus, si para evitar su contagio en los animales criados para el consumo. Por lo tanto, en este tejido social de desigualdad, inequidad, pobreza, grandes dificultades que no reconocen ideologías, ni gobiernos porque fueron todos, todos, algunos más otros menos, pero por favor dejémonos de molestar con opiniones que a veces parecen “operaciones de prensa” y trabajemos todos juntos con humildad y mitigar el daño, nadie tiene la culpa, esto es asi y nos toco, vamos a trabajar, desde el lugar que no toca por el bien de todos. Se pueden hacer las cosas mejor, siempre, por ello debemos desarrollar la mejora continua, y siempre preguntarnos que podemos hacer diferente, estar un paso adelante, escuchar, consensuar, no prometer lo que no se puede lograr, nos va a ir mal, bueno debemos dar lo mejor de cada uno. Es tarde para lamentos. Ahora hay que pensar, obrar por el bien común y estar atentos ante cualquier avance autoritario. Que los hay. o de los operativos impunidad. Pero frente al Covid 19 no hay partidos, ni privados ni públicos, todos debemos colaborar por desarrollar un mejor sistema de salud.

Nuestro sacrificio por haber tomados las medidas de cuarentena antes, mayor sacrificio, y se dijo claramente que se podía volver para atrás. No hay que vivirlo como un fracaso, lo anterior no era el éxito.

Poder desarrollar y producir vacunas y no depender de “dilemas” de terceros debería ser, por tanto, un objetivo estratégico.

Publicado por saludbydiaz

Especialista en Medicina Interna-nefrología-terapia intensiva-salud pública. Director de la Carrera Economía y gestión de la salud de ISALUD

2 comentarios sobre “Las comparaciones nunca fueron buenas, menos en el Covid 19

  1. Excelente publicación , muy clara y consistente con una línea de pensamiento y modelos que ha publicado desde hace 2 meses. Las predicciones han sido acertadas y la conducta del autor no varió . El sentido de este artículo cobra importancia habiendo leído los anteriores .Inestimable ! Lo recomendare para que lo lean los colegas

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