Paula Pusenius y Harri Laihonen. Revista de Capital Intelectual (2026) 27 (7): 1–21
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Objetivo del estudio
Los sistemas de salud públicos afrontan una presión creciente debido al aumento de costos, la escasez de personal y el avance de la digitalización. Estas dinámicas han dejado en evidencia que las soluciones puramente financieras resultan insuficientes para garantizar la sostenibilidad y transformación de la atención sanitaria. En este contexto, el capital intelectual (CI) emerge como un recurso estratégico fundamental. Sin embargo, la investigación empírica sobre la gestión y alineación del CI con las prioridades estratégicas del sector sigue siendo dispersa y limitada. Por ello, este estudio realizó una revisión sistemática de la literatura con el objetivo de sintetizar el conocimiento disponible e identificar mecanismos de gobernanza que permitan una gestión efectiva del CI en la atención médica pública.
Diseño, metodología y enfoque
La investigación se llevó a cabo bajo el protocolo PRISMA, mediante búsquedas sistemáticas sobre CI tanto en el ámbito de la atención sanitaria pública como en el sector público en general. Se analizaron 48 artículos empíricos revisados por pares, con el fin de identificar tendencias en la investigación, influencias contextuales y enfoques metodológicos predominantes.
Principales recomendaciones
La mayoría de los estudios revisados se enfocan en el análisis de organizaciones individuales, dejando de lado las perspectivas sistémicas o ecosistémicas que resultan esenciales en la atención pública. Además, existe una atención desigual a las dimensiones del CI: mientras el capital humano, relacional y estructural son tratados de manera dispar, el rol del CI en el desarrollo de capacidades organizacionales para el cambio es poco explorado. Asimismo, las influencias del sector público —como regulación, financiación y gobernanza multinivel— permanecen insuficientemente estudiadas.
Limitaciones e implicancias para la investigación
Las investigaciones futuras deberían incorporar metodologías diversas y trascender los límites estrictamente organizacionales para captar la naturaleza ecosistémica del CI en la sanidad pública. Un énfasis mayor en el valor público y en las capacidades dinámicas podría fortalecer la capacidad de los sistemas sanitarios para enfrentar desafíos sociales complejos.
Originalidad y valor del estudio
Este análisis constituye la primera revisión sistemática que integra la investigación empírica sobre CI en la atención sanitaria con perspectivas provenientes de la gestión pública. El trabajo aporta a una mejor comprensión de cómo la gobernanza pública incide en la gestión del CI, ofreciendo así lineamientos conceptuales y prácticos para el desarrollo de capacidades y la creación de valor público dentro del sector.
Palabras clave
Capital intelectual, Sector público, Salud, Capacidades dinámicas, Valor público
Introducción
El sector público juega un rol esencial en la regulación, financiación y provisión de servicios sanitarios, especialmente en estados de bienestar donde se prioriza el acceso universal, la equidad y la prestación de servicios financiados por fondos públicos. Sin embargo, factores como la digitalización, el envejecimiento poblacional, el aumento de costos y la escasez de recursos humanos han intensificado la presión sobre estos sistemas.
En este escenario, la gestión del capital intelectual —entendido como los activos intangibles que sostienen la creación de valor, la capacidad estratégica, el aprendizaje organizacional y la innovación— cobra cada vez mayor relevancia. Aunque la importancia del CI es reconocida tanto en sanidad como en el sector público, la investigación tiende a abordar estos ámbitos por separado, dejando un vacío crítico en su intersección.
El CI se suele clasificar en tres dimensiones interrelacionadas: capital humano, relacional y estructural, que interactúan de manera dinámica para crear valor y facilitar la adaptación y la innovación. No obstante, en la práctica, el potencial del CI en la atención sanitaria permanece subexplotado, pues la gestión del conocimiento —centrada en sistemas de información y reporte— prevalece sobre enfoques estratégicos de CI.
En la sanidad pública, esta falta de aprovechamiento puede deberse a una comprensión limitada de cómo las particularidades del sector público —supervisión política, mandatos legales, rendición de cuentas democrática— impactan en la gestión del CI. Aunque estas características configuran un entorno estratégico muy distinto al del sector privado, sus implicancias sobre el CI siguen poco exploradas.
Para profundizar en la gestión del CI en la sanidad pública, se realizó una revisión sistemática integrando estudios empíricos de ambos dominios. Este enfoque permitió identificar los modos en que se ha estudiado la gestión del CI y analizar los requisitos específicos de los sistemas de salud públicos.
Las preguntas de investigación abordadas fueron:
- ¿Cómo se ha estudiado la gestión del CI en el contexto de la atención sanitaria pública?
- ¿Qué características específicas del sector público influyen en la gestión del CI en la atención sanitaria pública?
Al sintetizar estas perspectivas, el estudio busca clarificar cómo movilizar estratégicamente el CI para impulsar la transformación de los sistemas de salud públicos. Esta es la primera revisión sistemática que combina la investigación empírica sobre CI en sanidad con la gestión pública, contribuyendo a comprender cómo las estructuras y principios de gobernanza pública inciden en la gestión del CI. Además, ofrece lineamientos para que el sector sanitario público gestione el CI ante crecientes demandas de transformación y digitalización, y orienta futuras investigaciones.
La estructura del documento es la siguiente: la Sección 2 describe la metodología de investigación y los datos utilizados; la Sección 3 presenta y discute los resultados de la revisión; la Sección 4 contextualiza los hallazgos en debates teóricos más amplios; y la Sección 5 concluye con sugerencias para futuras líneas de investigación.
Metodología
La revisión siguió el protocolo PRISMA para asegurar exhaustividad, precisión y minimizar sesgos. El proceso incluyó: formulación de preguntas, selección de palabras clave, definición de estrategias de búsqueda, criterios de inclusión y exclusión, búsqueda bibliográfica, selección de artículos y evaluación de calidad. Para el análisis de datos y contenido se utilizó el software ATLAS.ti, y VOSviewer para identificar relaciones y visualizar clústeres temáticos.
Se realizaron dos búsquedas independientes: una focalizada en estudios sobre CI en la atención médica pública para obtener contexto, y otra sobre CI en el sector público en general para determinar su influencia. El criterio de inclusión fue estudios empíricos revisados por pares y publicados en inglés.
La principal base de datos utilizada fue Scopus, complementada con Google Scholar para captar estudios interdisciplinarios y del sector público que podrían no estar indexados en repositorios tradicionales. La búsqueda inicial se realizó en septiembre de 2023 y se actualizó en octubre de 2025 para incluir publicaciones recientes. Este enfoque garantizó rigor, amplitud y diversidad.
Para la búsqueda sobre CI en atención médica, se utilizó la consulta: TITLE-ABS-KEY (“capital intelectual”) AND TITLE-ABS-KEY (“asistencia médica” OR “asistencia médica”), restringida a áreas temáticas relevantes. Para el sector público, la búsqueda fue TITLE-ABS-KEY (“capital intelectual”) AND TITLE-ABS-KEY (“sector público”), sin restricciones temáticas.
Las dos estrategias produjeron 154 y 112 artículos respectivamente. El primer autor realizó la búsqueda y seleccionó artículos de acuerdo a su pertinencia, revisando títulos, resúmenes y palabras clave. Los criterios de calidad metodológica y elegibilidad se basaron en Gifford et al. (2007) y Evans et al. (2015), con adaptaciones para abarcar contextos más amplios.
En la búsqueda sobre CI en sanidad, se descartaron 96 estudios por irrelevancia. De los 58 textos completos evaluados, 19 se incluyeron por centrarse en el sector público sanitario. En el sector público, tras descartar 53 estudios por resúmenes, se analizaron 59 textos completos y se incluyeron 29. El proceso se resume en diagramas de flujo PRISMA que muestran la selección de artículos y eliminación por criterios específicos.
El total de estudios incluidos en la revisión sistemática fue de 48: 19 sobre CI en sanidad pública y 29 en el sector público. Debido a la escasez de publicaciones sobre el tema, esta cantidad se considera suficiente. El análisis siguió marcos sobre afiliación, citas y evolución de la literatura. Un resumen de los estudios incluidos se presenta en el Apéndice.
Para responder la primera pregunta de investigación, se analizaron periodos de publicación, canales, enfoques geográficos, contextuales y metodológicos. Para la segunda, se profundizó en las perspectivas del sector público y se integraron hallazgos de las otras categorías analíticas.
Resultados
Evolución de la literatura sobre CI en la atención sanitaria pública
Periodos de publicación y citas
El primer artículo sobre CI en atención médica pública data de 2012, mientras que el primero en el sector público es de 2003. El interés por el CI en sanidad pública ha crecido, con la mayoría de las publicaciones en los últimos cinco años, en contraste con la estabilidad en el sector público. El número de citas refleja una influencia moderada en ambos grupos, siendo las publicaciones recientes las menos citadas por su corta trayectoria.
Canales de publicación
Tanto en CI en sanidad pública como en el sector público, el Journal of Intellectual Capital concentra el mayor número de artículos. En sanidad pública, los estudios se distribuyen en varias revistas, aunque la presencia más fuerte es en una sola publicación, señalando un campo aún en expansión.
Enfoque geográfico
En sanidad pública, la mayoría de los autores están afiliados a instituciones italianas. También hay contribuciones desde Canadá, Polonia, Alemania, Turquía e Irán. En el sector público, predominan publicaciones de Australia, seguidas de Italia y España. El campo se concentra en pocos países y grupos de investigación, lo que limita la diversidad.
Orientaciones temáticas y metodológicas clave
Impactos reconocidos del sector público
Los estudios reconocen tres grandes influencias del sector público sobre la gestión del CI: el marco institucional (regulación, financiación, estrategias nacionales), la organización de la prestación de servicios (multiplicidad de actores, integración de servicios, competencia público-privada) y la gestión de servicios públicos (escasez económica, monitorización del desempeño, innovación, sostenibilidad y tecnología).
La mayoría de los análisis consideran el impacto del contexto público, especialmente en el marco institucional. Este marco no solo establece las normas y regulaciones que deben seguirse, sino que también influye en cómo se asignan los recursos financieros y se diseñan las estrategias a nivel nacional para abordar los desafíos del sector. De este modo, un marco institucional robusto puede facilitar una gestión más efectiva del conocimiento, mientras que un marco débil puede obstaculizar la innovación y limitar la capacidad de adaptación.
Sin embargo, las perspectivas ecosistémicas y la gestión colaborativa son menos frecuentes en la literatura. Estas enfoques enfatizan la importancia de considerar a todos los actores involucrados en la gestión del conocimiento, desde las instituciones públicas hasta los ciudadanos, promoviendo un enfoque más inclusivo y participativo. Este tipo de gestión busca fomentar la sinergia entre los diferentes actores, lo que puede resultar en soluciones más integradas y efectivas.
Además, algunos estudios critican la tendencia a replicar modelos del sector privado en el ámbito público, destacando que existen diferencias estructurales y de objetivos que no pueden ignorarse. Mientras que en el sector privado la rentabilidad suele ser el principal motor, en el sector público los objetivos están más alineados con el bienestar social y la equidad. Esta falta de alineación puede llevar a fracasos en la implementación de ciertos modelos de gestión del conocimiento, que pueden ser efectivos en un contexto privado, pero inadecuados en uno público.
Por lo tanto, si bien el análisis del impacto del sector público es crucial para la gestión del CI, también es importante incorporar perspectivas que valoren la diversidad de contextos y enfoques, favoreciendo una visión más holística y adaptable que responda a las necesidades específicas de cada situación. La interacción dinámica entre el marco institucional, la organización de los servicios y la gestión pública determina en gran medida la efectividad de las estrategias implementadas y, en última instancia, el logro de los objetivos deseados en la gestión del conocimiento.
Enfoque contextual
En sanidad pública, la investigación se centra en hospitales, servicios regionales y locales, y en menor medida en redes digitalizadas y perspectivas ecosistémicas. Estos hospitales juegan un papel crucial en la atención médica, no solo brindando servicios esenciales, sino también actuando como nodos de comunicación en la investigación clínica y el desarrollo de nuevas tecnologías de tratamiento. En el sector público, el foco está en educación, organismos públicos y gobiernos locales, donde se priorizan iniciativas que promueven la equidad y la accesibilidad. Sin embargo, es preocupante que haya una escasa adopción de una visión ecosistémica, que reconoce la interconexión entre los diferentes actores y factores implicados en la salud pública. Abordar esta falta de integración podría fortalecer los enfoques preventivos y fomentar la colaboración interinstitucional, fundamental para mejorar la calidad de vida de la población.
Enfoque de la investigación
El análisis de palabras clave revela núcleos temáticos y tendencias. En sanidad pública, emergen temas como sostenibilidad, satisfacción del paciente, innovación, digitalización y capacidades dinámicas. En el sector público, predominan enfoques tradicionales como gestión del conocimiento, medición del desempeño y rendición de cuentas, con menor presencia de temas contemporáneos.
Métodos de investigación
En sanidad pública, predominan los enfoques cuantitativos (análisis SEM, regresión), aunque también se utilizan estudios cualitativos y mixtos. En el sector público, los cualitativos tienen mayor peso (casos, entrevistas, análisis narrativo), pero los cuantitativos siguen presentes. Los métodos mixtos son menos frecuentes, lo que sugiere la necesidad de mayor pluralismo metodológico.
Discusión
Perspectiva estratégica limitada y alcance fragmentado
La investigación sobre gestión de CI ha pasado por varias fases: primero, visibilización de activos intangibles; luego, medición y reporte, y finalmente, enfoques pragmáticos y organizacionales. Sin embargo, en sanidad pública, la mayor parte de los estudios permanece en la tercera etapa, centrada en prácticas organizacionales, sin suficiente desarrollo de perspectivas sistémicas o ecosistémicas integradoras.
Esta limitación reduce el potencial estratégico del CI para abordar desafíos complejos como la escasez de personal, la participación ciudadana y la mejora de resultados de salud poblacional. Aunque temas contemporáneos como sostenibilidad, digitalización y crisis son objeto de atención, el campo sigue fragmentado y conceptual y metodológicamente restringido. Esta fragmentación impide una comprensión holística de cómo los activos intangibles pueden ser gestionados y optimizados en contextos de salud pública, dificultando la creación de políticas efectivas que integren diferentes disciplinas y sectores.
El análisis metodológico evidencia una prevalencia de enfoques cuantitativos, en detrimento de métodos cualitativos y mixtos que podrían captar mejor la complejidad y dinamismo del CI en salud pública. Los enfoques cuantitativos, aunque útiles para generar datos estadísticos, a menudo no logran capturar la riqueza de las experiencias y realidades humanas que son fundamentales para la formulación de estrategias efectivas. Esto sugiere una necesidad urgente de fomentar investigaciones que combinen diferentes metodologías para ofrecer una visión más completa y crítica del CI.
Además, la literatura se concentra geográfica y temáticamente, lo que limita su diversidad y visibilidad. Esta concentración puede resultar en una falta de entendimiento sobre cómo las dinámicas del CI pueden variar en diferentes contextos culturales y regionales. Con ello, se corre el riesgo de aplicar soluciones uniformes a problemas que son, en esencia, distintos y que pueden requerir enfoques adaptados.
Para avanzar, se propone ampliar el alcance geográfico e institucional, abordar desafíos sistémicos y sociales, e integrar el CI en marcos de gobernanza estratégica y desarrollo de capacidades. Esto implicaría fomentar una mayor colaboración entre investigadores, responsables de políticas, y comunidades locales, creando un ecosistema de aprendizaje que facilite la innovación y la adaptación. También es crucial invertir en formación y recursos para desarrollar las capacidades necesarias para gestionar el CI de manera efectiva, garantizando que todos los actores involucrados tengan las herramientas para contribuir al bienestar colectivo en el ámbito de la salud pública.
Atención limitada a la gobernanza y al rol del CI en la renovación sanitaria
La literatura sobre gestión de CI y sanidad pública suele tratarse como dominios separados, lo que genera fragmentación y limita la comprensión holística de cómo se interrelacionan estos campos en la práctica. Las características propias del sector público, como la supervisión política, los mandatos legales y la coordinación multinivel, condicionan la gestión del CI, haciéndola notoriamente distinta a la del sector privado. Esta diferenciación no solo se basa en las estructuras formales de cada sector, sino también en la cultura organizacional, las dinámicas interpersonales y los procesos de toma de decisiones, que son a menudo más complejos en el ámbito público.
La gestión del CI en sanidad pública se inscribe en una gobernanza multinivel, donde la creación de valor público, la equidad y la accesibilidad se convierten en objetivos centrales. Aunque los estudios recientes han empezado a considerar una mayor variedad de factores de gobernanza que afectan el CI, todavía existen dimensiones críticas que no se han explorado en profundidad. Por ejemplo, la adaptación a largo plazo y el desarrollo de capacidades son temas que requieren análisis más exhaustivos y prácticos para garantir la sostenibilidad de los sistemas de salud.
Se resalta la necesidad urgente de reconceptualizar la gestión del CI como una práctica ecosistémica colaborativa, donde el CI se comparte y se desarrolla cruzando límites organizacionales. Este enfoque no solo promueve la integración del conocimiento, sino que también fomenta la innovación a través de la colaboración entre diferentes actores y organismos. La creación de un entorno propicio para la cooperación interinstitucional exige nuevas competencias, estructuras colaborativas, y redes sólidas que faciliten el intercambio de información y recursos, aspectos que a menudo son poco abordados en la literatura.
Además, el desarrollo de capacidades dinámicas y el aprovechamiento estratégico del CI son fundamentales para enfrentar desafíos contemporáneos como la digitalización, el envejecimiento poblacional, la escasez de recursos y otros problemas de salud pública que requieren respuestas adaptativas y rápidas. Para lograr estos objetivos, es crucial fortalecer no solo el capital humano, sino también el capital relacional y estructural de las organizaciones involucradas, fomentando la formación continua y el aprendizaje organizacional.
Promover la innovación y la resiliencia del sistema de salud pública implica también repensar los modelos de financiamiento y la asignación de recursos, así como establecer mecanismos de evaluación que permitan medir el impacto de las iniciativas de CI sobre la salud de la población. En este contexto, contar con una visión integrada y un enfoque de colaboración puede llevar a soluciones más efectivas y sostenibles, asegurando que la atención en salud sea equitativa y accesible para todos.
Conclusión
La revisión sistemática muestra que la investigación sobre la creación de inteligencia (CI) en sanidad pública sigue siendo fragmentada y está mayormente concentrada en el análisis organizacional. Las estructuras de gobernanza, que incluyen aspectos como la regulación, financiación y rendición de cuentas, crean condiciones únicas que afectan la gestión del CI. Sin embargo, estas influencias no han sido suficientemente teorizadas en la literatura actual. A menudo, el CI se concibe como un activo medible y, en consecuencia, se le da un menor énfasis como un recurso estratégico capaz de impulsar la transformación e innovación en el sector.
Al integrar diferentes perspectivas que abarcan tanto la sanidad como el sector público, el estudio proporciona una visión más exhaustiva de cómo el CI puede desempeñar un papel crucial en la creación de valor público. Este enfoque destaca la importancia de la coordinación sistémica entre los diversos actores involucrados, así como la necesidad de adaptabilidad a largo plazo dentro de los sistemas de salud pública. Es fundamental reconocer que los modelos de gestión de CI deben ser actualizados para reflejar la complejidad inherente a estos sistemas y para que sean más efectivos en la promoción de la salud pública.
Las investigaciones futuras deberían centrarse en explorar cómo el CI puede ser una herramienta para responder a desafíos globales y sociales emergentes, prestando especial atención al papel que desempeñan las políticas públicas y la gobernanza en la configuración de las prácticas de CI. La adopción de un pluralismo metodológico se revela como esencial para captar la naturaleza dinámica del CI y, al mismo tiempo, la integración teórica con marcos de gobernanza pública puede fortalecer significativamente el impacto de este campo de estudio.
Para los profesionales en el campo de la sanidad, el marco de CI ofrece una perspectiva valiosa que les permite identificar y aprovechar recursos intangibles. En este contexto, se destaca la relevancia del capital humano, relacional y estructural. Es importante concebir los sistemas de salud pública no solo como instituciones aisladas, sino como centros ecosistémicos donde el CI se desarrolla y se comparte de forma colaborativa entre los distintos actores. La movilización estratégica del CI puede, por ende, contribuir a mejorar la adaptabilidad, innovación y sostenibilidad de los servicios de salud, lo que resulta esencial en un panorama de constantes cambios y desafíos.
En el ámbito político, se sugiere que los responsables de la formulación de políticas integren el CI de manera explícita en las estructuras de gobernanza y en las agendas de reforma sanitaria. Estos marcos pueden ser utilizados para identificar activos intangibles que apoyen la coordinación sistémica del sector, el desarrollo de la fuerza laboral y la innovación. De este modo, se busca alinear la gestión del CI con objetivos de valor público que son fundamentales, como la equidad, accesibilidad y sostenibilidad de los servicios de salud, en particular en un contexto donde las demandas sociales son cada vez más complejas.
En definitiva, la gestión del CI en la atención sanitaria pública no debe limitarse a la mera medición de activos intangibles. Implica un aprovechamiento estratégico de estos activos para poder satisfacer adecuadamente las necesidades sociales complejas que enfrentamos. Reconocer este cambio de paradigma es fundamental no solo para investigadores, sino también para los profesionales que están interesados en fortalecer y revitalizar los sistemas sanitarios, especialmente en tiempos de reformas y limitaciones de recursos. Este enfoque holístico puede ser la clave para asegurar un futuro más resiliente y eficiente en la atención sanitaria pública.