Lean como enfoque de mejora continua

Hospital corridor with nursing station, medical staff at desks and walking

y eficiencia en la atención sanitaria: fundamentos, herramientas, evidencia y perspectivas

Lean as a Continuous Improvement and Efficiency Approach in Healthcare: Foundations, Tools, Evidence and Perspectives

Díaz, Carlos Alberto

Profesor Titular — Universidad ISALUD  |  Director de la Especialidad de Economía y Gestión de la Salud

Buenos Aires, Argentina  |  carlosdiazssc@gmail.com

Resumen

Introducción: El enfoque Lean, originado en el Sistema de Producción Toyota, se ha consolidado como una de las metodologías de mejora más difundidas en el sector sanitario global. Objetivo: Revisar de forma crítica y sistemática los fundamentos teóricos, las herramientas de implementación, la evidencia científica disponible y las perspectivas de futuro de Lean como enfoque de mejora continua y eficiencia en la atención sanitaria. Métodos: Revisión narrativa de la literatura publicada entre 2000 y 2025, incluyendo la publicación de Cambridge University Press (Radnor & Williams, 2025), el informe del NHS/Instituto Lean Management (Jones & Mitchell, 2006) y la literatura académica identificada a través de PubMed, CINAHL y Scopus. Resultados: Lean ofrece un marco conceptual sólido con cinco principios operacionales, ocho categorías de desperdicio sanitario y un conjunto de herramientas técnicas con efectividad documentada en la reducción de tiempos de espera y mejora del flujo. Sin embargo, la base de evidencia sigue siendo débil: la revisión de Moraros et al. (2016) encontró que ninguno de 22 estudios utilizaba diseños experimentales de alta calidad. Conclusiones: Lean es transformador cuando se aborda como cambio sociotécnico con liderazgo comprometido y cultura de mejora continua. Reducirlo a una caja de herramientas técnicas condena al fracaso. Se necesitan estudios longitudinales rigurosos, métodos interdisciplinarios y evaluación de impacto a nivel de sistema.

Palabras clave: Lean; mejora continua; eficiencia sanitaria; desperdicios sanitarios; kaizen; mapa de flujo de valor; Productive Ward; Virginia Mason; Toyota.

Abstract: Lean, originating in the Toyota Production System, has become one of the most widely deployed improvement methodologies in global healthcare. This narrative review covers theoretical foundations, implementation tools, scientific evidence, and future perspectives of Lean as a continuous improvement and efficiency approach in healthcare. Lean offers a solid conceptual framework with five operational principles, eight healthcare waste categories, and evidence-based technical tools. However, the evidence base remains weak: Moraros et al. (2016) found none of 22 studies used high-quality experimental designs. Lean is transformative when approached as sociotechnical change with committed leadership and a culture of continuous improvement. Reducing it to a technical toolbox leads to failure. Rigorous longitudinal studies, interdisciplinary methods, and system-level impact evaluation are needed.

Keywords: Lean; continuous improvement; healthcare efficiency; healthcare waste; kaizen; value stream mapping; Productive Ward; Virginia Mason; Toyota.

1. Introducción

Los sistemas sanitarios del mundo desarrollado enfrentan una contradicción estructural: la demanda de servicios crece de forma sostenida mientras los presupuestos se contraen o permanecen estancados. En este contexto, el argumento de que es posible hacer más —y hacerlo mejor— sin añadir recursos, sino reorganizando mejor los existentes, tiene una potencia política y gestión que explica la adopción masiva del enfoque Lean en la sanidad global desde mediados de los años 2000.

La premisa fundamental de Lean es perturbadoramente simple: en la mayoría de las organizaciones sanitarias, alrededor del 30 % de las actividades no añaden valor directo al paciente.[4] Si eso es correcto —y la evidencia sugiere que lo es—, entonces las oportunidades de mejora sin inversiones adicionales son enormes. El problema no es la falta de recursos: es la organización del trabajo.

Este artículo de revisión tiene como propósito ofrecer una síntesis crítica del estado actual del conocimiento sobre Lean en salud, organizada en torno a sus fundamentos teóricos, sus herramientas de implementación, su base de evidencia y sus perspectivas de futuro. Se articula sobre las dos fuentes documentales más completas disponibles en español: el texto de Radnor y Williams (2025) publicado por Cambridge University Press en la serie Improving Quality and Safety in Healthcare del THIS Institute [1], y el informe de Jones y Mitchell (2006) preparado para el NHS y adaptado al castellano por el Instituto Lean Management.[4]

2. Fundamentos del pensamiento Lean

2.1 Orígenes y definición

El término “Lean” fue acuñado en 1988 por Krafcik[2] para conceptualizar el éxito del Sistema de Producción Toyota (TPS) —conocido también como el sistema que permitió producir automóviles con alta calidad y alta productividad simultáneamente. La difusión masiva del término se atribuye a Womack, Jones y Roos a través de The Machine That Changed the World (1990)[3] y al texto de Womack y Jones Lean Thinking (1996).[5]

La definición operativa más citada en la literatura es: “Práctica de gestión basada en la filosofía de mejorar continuamente los procesos, ya sea aumentando el valor para el cliente o reduciendo actividades que no aportan valor (muda), variaciones de procesos (mura) y malas condiciones de trabajo (muri).”[1] Esta definición integra los tres conceptos interrelacionados que forman el sistema Lean y que no pueden tratarse de forma aislada: el desperdicio, la desigualdad y la sobrecarga.

2.2 Los cinco principios de Womack y Jones

La trasposición de Lean al sector sanitario requiere reinterpretar sus cinco principios originales desde una perspectiva clínica:

PrincipioDefinición originalAplicación sanitaria
1. ValorEspecificar lo que el cliente desea.Definir qué actividades impactan directamente en el bienestar y la seguridad del paciente. Distinción tiempo de tratamiento vs. tiempo de espera.
2. Flujo de valorMapear todos los pasos del proceso, eliminando los que no añaden valor.VSM del recorrido clínico. Auditar admisiones, pruebas, visitas y altas para eliminar duplicaciones.
3. Flujo continuoEstandarizar procesos para que operen sin interrupciones.Protocolos de alta estandarizados sincronizados con limpieza y admisiones. Reducción de esperas entre etapas.
4. Sistema PullProducir según la demanda real, no según la comodidad del proveedor.Transferencias de UCI solo cuando la planta receptora está preparada. Sistema de camas en pull (Flinders).
5. PerfecciónEliminar continuamente desperdicios y mejorar el proceso.Reuniones breves de seguridad diarias (huddles). Kaizen bottom-up: el personal de primera línea como motor de la mejora.

Tabla 1. Los cinco principios Lean y su aplicación clínica. Fuente: Womack & Jones (1996); Díaz (2026).

2.3 Los tres conceptos interrelacionados: Muda, Mura y Muri

La mayor parte de la literatura Lean en salud se centra en la muda (desperdicio) —las actividades que consumen recursos sin añadir valor— pero el sistema completo de pensamiento Lean reconoce que la mura (desigualdad o variabilidad de la demanda) genera muri (sobrecarga del personal), que a su vez produce muda en forma de errores, esperas y retrabajo. Atacar solo el desperdicio sin abordar la variabilidad y la sobrecarga produce mejoras superficiales y no sostenibles.

La variabilidad de los ingresos electivos en un hospital típico del NHS es el doble que la de los ingresos urgentes, según datos documentados por Lendon, Silvester y Steyn (2004).[4] Esta variabilidad no proviene de los pacientes sino de la organización del sistema: es mura creada artificialmente que sobrecarga al personal y produce ineficiencia estructural.

3. Los ocho desperdicios sanitarios

Lean identifica categorías de actividades que consumen recursos sin añadir valor. Mientras la manufactura trabaja con siete desperdicios (Ohno, 1988),[7] la sanidad añade un octavo de especial relevancia para los sistemas de salud:

TipoDesperdicioEjemplo clínicoIntervención Lean
TTransporteTraslado innecesario de pacientes entre unidades; movimiento ineficiente de equipos.Rediseño del layout; VSM de recorridos.
IInventarioSobrestock de suministros clínicos; pruebas pendientes de procesamiento.Gestión pull del stock; Kanban de reposición.
MMovimientoPersonal buscando información, equipos o suministros. Personal de enfermería pasa más tiempo buscando cosas que cuidando pacientes.5S en áreas de trabajo. Layout orientado al flujo.
EEsperaPacientes esperando resultados de laboratorio o decisión médica. Personal esperando equipos compartidos.VSM para identificar cuellos de botella. Rediseño del scheduling.
SSobreproducciónPruebas diagnósticas innecesarias. Documentación redundante no requerida clínicamente.Protocolos clínicos basados en evidencia.
PSobreprocesamientoDocumentación duplicada. Formularios redundantes. Entrada de datos múltiple.Digitalización. Estandarización de formularios.
DDefectosErrores de prescripción, diagnósticos incorrectos, informes erróneos.Poka-yoke. Doble verificación. Estandarización.
HPotencial Humano ★No escuchar, involucrar ni empoderar al personal de primera línea para proponer mejoras.Kaizen bottom-up. Eventos de mejora con participación de todos los niveles.

Tabla 2. Los ocho desperdicios sanitarios: definición, ejemplo clínico e intervención Lean. ★ El octavo es específico de la sanidad. Fuente: Ohno (1988); Guimarães & Carvalho (2013); adaptación del autor.

El octavo desperdicio es el más relevante para la gestión sanitaria: cuando el sistema ignora la inteligencia operativa del personal de primera línea —quién conoce mejor que nadie los problemas de su propio trabajo—, pierde su principal fuente de innovación y mejora. Lean invierte esta lógica: pone al personal de primera línea en el centro del rediseño.

4. Herramientas y metodologías de implementación

4.1 Clasificación por propósito

Costa y Filho (2016)[8] identificaron alrededor de 24 herramientas y métodos Lean utilizados en entornos sanitarios. La clasificación más útil las organiza según su propósito operativo:

  • Herramientas de valoración: A3, Mapa de Flujo de Valor (VSM), diagrama de espagueti (spaghetti chart), gemba walk. Su función es hacer visible cómo funciona el proceso en la realidad, a menudo por primera vez.
  • Herramientas de mejora: 5S, eventos kaizen/kaizen blitz, SMED (reducción de tiempos de cambio), poka-yoke (a prueba de errores), Toyota Kata. Su función es rediseñar el proceso hacia el estado futuro.
  • Herramientas de monitorización: Control Estadístico de Procesos (SPC), tableros kanban visuales, KPIs de flujo y tiempo. Su función es verificar que las mejoras se sostienen y detectar desviaciones.

4.2 El mapa de flujo de valor (Value Stream Map)

El VSM es la herramienta diagnóstica central de Lean. Su poder reside en que muestra el proceso completo —de principio a fin, desde la perspectiva del paciente— haciendo visibles las esperas, duplicaciones y cuellos de botella que de otro modo pasan inadvertidos. El caso del Hospital Wirral ilustra esto con precisión: el tiempo real de tratamiento del paciente era de 100 minutos; el tiempo total del paciente en el proceso era de 610 minutos; y el proceso completo duraba 31 semanas.[4] El VSM hizo visible que el 95% del tiempo no añadía valor directo.

El VSM produce dos artefactos: el mapa del estado actual (CSVSM) —que describe cómo funciona el proceso en la realidad— y el mapa del estado futuro (FSVSM) —que diseña cómo debería funcionar con los desperdicios eliminados. La brecha entre ambos es el plan de mejora.

4.3 Las 5S: el fundamento organizativo

Las 5S son frecuentemente la primera intervención Lean en un servicio sanitario porque crean las condiciones necesarias para cualquier mejora posterior: un entorno de trabajo ordenado, limpio, con estándares visibles y capacidad para detectar inmediatamente cuándo algo se sale del estándar. Los cinco pasos —Clasificar, Ordenar, Limpiar, Estandarizar y Sostener (Seiri, Seiton, Seiso, Seiketsu, Shitsuke)— son sencillos en concepto pero req uieren disciplina sostenida. La quinta S es la más crítica: sin mantenimiento del estándar, los resultados de las primeras cuatro se evaporan en semanas.

4.4 El evento Kaizen Blitz

El evento kaizen de 3 a 5 días es el mecanismo operativo central de la implementación Lean. Un equipo multidisciplinar de primera línea sigue la secuencia: (1) observación en el gemba (el lugar real de trabajo), (2) construcción del mapa del estado actual, (3) diseño del estado futuro, (4) implementación inmediata de los cambios posibles —mover equipos, rediseñar espacios, crear nuevos estándares—, y (5) definición de KPIs de seguimiento. Al final de la semana, el trabajo de muchos ha cambiado significativamente, y se genera un momentum de cambio que los programas de formación tradicionales no producen.

Una característica esencial del kaizen blitz es que está orientado a la acción, no a la planificación: su objetivo no es producir un informe de recomendaciones sino implementar cambios reales, tangibles y verificables. Esta inmediatez es precisamente lo que captura el entusiasmo del personal.

4.5 Lean Six Sigma: la hibridación más extendida

En entornos clínicos de alta complejidad, la convergencia entre Lean y Six Sigma ofrece un marco operativo robusto. Mientras Lean se orienta a la velocidad y la eficiencia mediante la eliminación de desperdicios, Six Sigma aporta el rigor estadístico para reducir la variación y los defectos. Esta hibridación se materializa a través de la metodología DMAIC (Definir, Medir, Analizar, Mejorar, Controlar), que proporciona una estructura disciplinada para abordar proyectos de mejora que exigen tanto agilidad como precisión clínica.

5. Lean en acción: casos de estudio a gran escala

5.1 Departamento de Anatomía Patológica — Hospital Bolton, NHS

El caso de Bolton es quizás el ejemplo más citado de lo que Lean puede lograr en un entorno hospitalario específico. Cuando el equipo sigió a una muestra de sangre rutinaria a través de Hematología, Bioquímica y Microbiología, contaron 309 pasos. El rediseño del flujo —recolocación de analizadores, centralización de la recepción de muestras, estandarización de formularios, procesamiento secuencial en lugar de por lotes— redujo ese número a 57 pasos.[4] El tiempo de proceso de las muestras de endocrinología y hematología se redujo de 24–30 horas a 2–3 horas, el espacio del departamento en un 50% y la distancia recorrida por el personal en un 80%.

Este caso tiene un valor il ustrativo que va más allá de los datos: demuestra que el desperdicio no requiere recursos adicionales para ser eliminado. El departamento ya tenía el personal y el equipamiento. Lo que cambió fue la organización del trabajo. Y esa organización mejor fue diseñada por el propio personal del departamento, no por consultores externos.

5.2 Flinders Medical Centre, Adelaide, Australia

El Flinders Medical Centre represent a el caso más comprehensivo de transformación Lean a escala hospitalaria. Antes de la introducción de Lean, el servicio de urgencias de Flinders atendía a 50.000 pacientes anuales, con esperas que superaban las 8 horas para más de 1.000 pacientes mensuales. Las 87 demandas jurídicas anuales —donde el hospital era acusado de errores que causaron muertes o invalidez— reflejaban un sistema al límite de su capacidad de operar de forma segura.

La intervención clave fue la separación de los flujos de valor en urgencias: pacientes probablemente para ir a casa (FIFO: First In, First Out) y pacientes que requerirían ingreso. Esta separación, aparentemente simple, redujo los tiempos de espera en un 25% —con el 70% de los pacientes con alta en menos de 4 horas— y redujo en un 41% los pacientes que se marchaban sin ser atendidos.[4] A nivel institucional, el hospital logró operar por debajo de su presupuesto por primera vez en años, las demandas jurídicas cayeron de 87 a 32, y el sistema pull en la gestión de camas redujo la estancia media en un día.

5.3 Programa Productive Ward — NHS, Inglaterra (2005-2020)

El programa Productive Ward: Releasing Time to Care fue uno de los esfuerzos más ambiciosos de implementación Lean a nivel nacional en salud. Lanzado en 2005, con una inversión gubernamental de £50 millones en 2008, buscaba liberar tiempo de las enfermeras para la atención directa al paciente mediante once módulos de aprendizaje autodirigido y herramientas Lean aplicadas a la gestión de la planta hospitalaria.

El estudio de Robert et al. (2020)[11] que examinó el impacto a 10 años en seis hospitales encontró que la fidelidad de la implementación fue problemática: la financiación limitada en el tiempo, la preferencia directiva por la estandarización vertical y las presiones de gestión llevaron a “atajos” que diluyeron el objetivo original de empoderar al personal de las salas. Con todo, algunos legados persistieron: la visualización de métricas (número de caídas o infecciones en una planta), la gestión de suministros y el horario de comidas protegido.

5.4 Sistema de Producción Virginia Mason — NHS 2015-2020

En 2015 se estableció una colaboración de cinco años entre NHS Improvement y el Virginia Mason Institute para desarrollar versiones localizadas del VMPS en cinco fideicomisos del NHS. La evaluación independiente de Burgess et al. (2022)[12] encontró que los cinco fideicomisos lograron reducciones globales significativas en los tiempos de entrega de procesos, aunque con variabilidad importante entre centros:

FideicomisoProceso mejoradoResultado cuantificado
Shrewsbury & Telford NHSReclutamiento de personalReducción de 68 días en el tiempo desde la vacante hasta la incorporación; −13% personal de agencias.
Coventry & WarwickshireCirugía / AnestesiaReducción del 63% en el tiempo de preparación para la anestesia.
Barking, Havering & RedbridgeCáncer (biopsias)Preparación de muestras de biopsia de 22 horas a 5 horas.
Leeds University HospitalsCirugía UrologíaAlta post-cirugía urológica de 39 horas a 24 horas.
Surrey & Sussex HealthcareAmbulatoriosRegistros médicos: 41 minutos a 9 minutos.

Tabla 3. Resultados cuantificados de la colaboración NHS–Virginia Mason Institute (2015–2020). Fuente: Burgess et al. (2022).

La evaluación identificó que las organizaciones más exitosas fueron las que integraron Lean en su identidad estratégica —no como un ejercicio técnico externo— y que fomentaron una cultura de aprendizaje entre pares. Los fideicomisos con las mejores calificaciones de la Care Quality Commission (CQC) mostraron mayores niveles de conexión social entre el personal, lo que subraya la centralidad del factor humano en la sostenibilidad de Lean.

6. Desafíos críticos para la implementación sostenida

6.1 La disonancia manufactura–sanidad

La crítica más sólida a Lean en salud apunta a la disonancia entre el entorno de manufactura —basado en producción altamente repetitiva, estandarizada y automatizada de artíaúloás replicables— y el entorno sanitario, centrado en el ser humano con alta variabilidad biológica, emocional y contextual. Esta disonancia produce resistencias legítimas del personal clínico que deben abordarse mediante la evidencia de resultados, no mediante mandatos.[1] La terminología japonesa —muda, gemba, muri— constituye una barrera adicional que algunas organizaciones han resuelto adoptando lenguaje más accesible.

6.2 El factor clave del liderazgo

La literatura es unánime en señalar el liderazgo como el factor determinante del éxito o el fracaso de la implementación Lean. Van Elp et al. (2022)[13] encontraron que el enfoque de liderazgo más efectivo es el híbrido, que combina comportamientos transaccionales —objetivos claros, responsabilidades definidas, reconocimiento basado en resultados— con comportamientos transformadores —inspirar la visión estratégica, empoderar al personal, fomentar el aprendizaje. Sin liderazgo híbrido sostenido, Lean se diluye en proyectos aislados que desaparecen con el cambio de autoridades.

6.3 La trampa de las herramientas

Uno de los patrones más documentados y problemáticos de la implementación Lean es la reducción de la metodología a una “caja de herramientas”. Cuando el énfasis se pone en las herramientas técnicas (VSM, 5S, kaizen) sin abordar el cambio cultural y comportamental, se producen mejoras superficiales y temporales. McCann et al. (2015)[14] documentaron que el entusiasmo inicial de los equipos clínicos con Lean se convierte en escepticismo cuando las intervenciones son superficiales y su conexión con resultados reales no es visible.

6.4 Sostenibilidad y fragmentación

La tendencia a implementar Lean en departamentos aislados —habitualmente urgencias— produce el riesgo de suboptimización: una mejora en urgencias puede simplemente desplazar el cuello de botella a hospitalización. Burgess y Radnor (2013)[15] encontraron que la implementación en los trusts del NHS tendió a ser “aislada más que a nivel de sistema”, lo que conduce a un enfoque desarticulado con impacto limitado en la eficiencia global.

Asimismo, muchas iniciativas Lean se adoptan de forma fragmentada y se abandonan en favor de la “última iniciativa” antes de que el enfoque se integre plenamente en la cultura organizacional. La preparación de la organización para implementar y mantener Lean es una condición estructural que requiere diagnóstico previo.

7. Evaluación crítica de la base de evidencia

7.1 El estado actual

A pesar del entusiasmo global por Lean, la base de evidencia científica sigue siendo caracterizada en la literatura como alarmantemente débil. La revisión de Moraros, Lemstra y Nwankwo (2016)[16] —que analizó 22 estudios sobre Lean en salud— encontró que: (a) ningún estudio utilizó diseños experimentales de alta calidad como ensayos controlados aleatorizados; (b) solo cuatro reportaron sobre resultados de salud; (c) solo uno encontró un impacto estadísticamente significativo en la implementación Lean; y (d) ningún estudio reportó sobre costes financieros.

La base de evidencia de Lean en salud está dominada por estudios de caso de un solo sitio, carece de comparadores adecuados y raramente evalúa resultados más allá de 1-2 años.  — Radnor & Williams (2025)

7.2 Lo que la evidencia sí demuestra

A pesar de las limitaciones metodológicas, existe consistencia en los resultados reportados sobre el beneficio más documentado: la reducción de tiempos de espera y mejora del flujo de pacientes. Tlapa et al. (2020)[17] en una revisión sistemática sobre Lean y flujo de pacientes encontraron reducciones significativas en tiempos de estancia y espera. D’Andreamatteo et al. (2015)[18] documentaron mejoras consistentes en la reducción de errores, mejor disposición física y optimización de recursos en revisión exhaustiva de la literatura.

Adicionalmente, existe evidencia de beneficios intangibles pero significativos: aumento de la motivación y el compromiso del personal, mejora en la cultura de seguridad y mayor capacidad organizacional para gestionar el cambio continuo. El estudio de caso de Flinders documenta un impacto en la seguridad del paciente que es difícil de desestimar: las demandas jurídicas cayeron de 87 a 32 en un año.

7.3 Lo que la evidencia aún no demuestra

Cuatro áreas de evidencia ausente o insuficiente son críticamente relevantes para la gestión sanitaria:

  • Impacto en resultados de salud directos: apenas uno de 22 estudios en la revisión de Moraros et al. demostró impacto estadísticamente significativo. La cadena causal entre Lean y los resultados del paciente sigue siendo en gran medida asumida, no demostrada.
  • Impacto financiero: la reducción de costes es frecuentemente asumida y anunciada, pero rara vez documentada rigorosamente en la literatura académica.
  • Sostenibilidad a largo plazo: solo el 20% de los estudios de Lean Six Sigma reporta efectos sostenidos más allá de 3 años. La sostenibilidad es el desafío más crítico y el más subestimado.
  • Voz del paciente: existe investigación limitada sobre cómo se captura y utiliza realmente la perspectiva del paciente en los flujos de valor Lean. La conexión entre eficiencia Lean y atención centrada en la persona requiere diseño explícito.

8. Perspectivas de futuro

8.1 Lean e inteligencia artificial

La convergencia de Lean con la Inteligencia Artificial (IA) y la Automatización Robótica de Procesos (RPA) representa la frontera más prometedora de la mejora sanitaria en la próxima década. La IA puede identificar patrones de desperdicio en grandes volúmenes de datos clínicos y operacionales que serían invisibles para el análisis humano. Los VSMs automatizados en tiempo real y la simulación digital permiten evaluar el impacto de intervenciones Lean antes de implementarlas, reduciendo el riesgo del cambio.

La RPA puede automatizar las tareas administrativas sin valor añadido —citas, facturación, registros duplicados— que Lean identifica como muda, pero que el kaizen humano no puede eliminar porque son requerimientos del sistema. La combinación de los principios Lean para identificar el desperdicio y la automatización para eliminarlo donde el rediseño manual no es posible es un modelo híbrido con potencial transformador.

8.2 Lean en atención primaria y redes integradas

La literatura Lean está concentrada en hospitales y cuidados agudos. Existe una brecha significativa de evidencia sobre cómo implementar Lean en atención primaria, salud mental y redes integradas de atención social. La complejidad de los flujos de valor que atraviesan múltiples organizaciones —desde el médico de cabecera hasta el alta del hospital, pasando por servicios sociales y apoyo domiciliario— es cualitativamente diferente a la del hospital individual y requiere marcos metodológicos adaptados.

8.3 La agenda de investigación futura

Radnor y Williams (2025) identifican las siguientes prioridades para construir una base de evidencia sólida para Lean en salud:

  • Diseños rigurosos: pasar de estudios de caso únicos a ensayos cuasi-experimentales, cohortes longitudinales y estudios observacionales bien diseñados con grupos de comparación adecuados.
  • Análisis longitudinal: estudios de 5–10 años post-intervención para evidenciar la sostenibilidad real de las mejoras.
  • Perspectiva interdisciplinar: combinar gestión de operaciones con psicología, sociología y ciencia del diseño para capturar los elementos sociotécnicos del cambio.
  • Transparencia sobre el fracaso: reportar explícitamente los impactos negativos y los aprendizajes de los fracasos de implementación, no solo los éxitos.
  • Voz del paciente: desarrollar métodos para capturar cómo la perspectiva del paciente se integra realmente en los flujos de valor Lean y qué impacto tiene en la experiencia del cuidado.

9. Discusión

Lean lleva más de tres décadas en la sanidad. Su adopción es genuinamente global: Australia, Reino Unido, Estados Unidos, países escandinavos, Brasil. Sus herramientas son ampliamente conocidas. Sus casos de éxito son inspiradores. Y sin embargo, la evidencia que lo respalda es, en el mejor de los casos, débil. Esta paradoja —adopción masiva con evidencia frágil— requiere un diagnóstico honesto.

La interpretación más favorable sugiere que la evidencia es débil no porque Lean no funcione, sino porque los métodos de evaluación utilizados han sido inadecuados: estudios de caso sin controles, seguimiento demasiado corto, medición de indicadores de proceso pero no de resultados. Si esto es correcto, el problema no es Lean sino la calidad de la investigación sobre Lean.

La interpretación más crítica sugiere que hay algo fundamentalmente diferente entre la manufactura y la sanidad que hace que Lean nunca pueda tener el mismo impacto en un hospital que en una fábrica. La variabilidad biológica del paciente, la complejidad de las decisiones clínicas y la dimensión relacional del cuidado —que no puede estandarizarse sin pérdida— ponen límites reales a lo que la eficiencia de procesos puede lograr. Esta crítica no invalida Lean, pero exige humildad sobre su alcance.

La posición más prudente —y la que la evidencia disponible mejor soporta— es que Lean tiene un potencial transformador real, que ese potencial se materializa cuando se aborda como cambio sociotécnico profundo con liderazgo híbrido comprometido y no como una caja de herramientas técnicas, y que queda un largo camino por recorrer para construir la base de evidencia que la sanidad como disciplina científica requiere.

El potencial para la mejora continua es auténticamente enorme. Hasta ahora, apenas hemos arañado la superficie.  — Jones & Mitchell, NHS, 2006

10. Conclusiones

Esta revisión narrativa sobre Lean como enfoque de mejora continua y eficiencia en la atención sanitaria permite formular las siguientes conclusiones:

  • Lean es mucho más que herramientas: es una filosofía de mejora continua con la cultura organizacional y el liderazgo como condiciones necesarias de éxito.
  • Los cinco principios de Womack & Jones siguen siendo el marco conceptual más robusto disponible para organizar la mejora sanitaria centrada en el valor para el paciente.
  • El octavo desperdicio —el potencial humano no aprovechado— es el más relevante para la gestión sanitaria y el primero que debe abordarse en cualquier iniciativa Lean.
  • El evento kaizen de 3-5 días es la intervención de implementación con mejor relación coste-impacto: produce cambios reales, rápidos y con participación activa del personal.
  • Lean sin compromiso directivo sostenido y sin garantía de seguridad laboral del personal fracasa invariablemente. Estos son requisitos de diseño, no opciones.
  • La base de evidencia científica es débil: se necesitan diseños longitudinales rigurosos, análisis interdisciplinarios y métodos que capturen la complejidad sociotécnica del cambio.
  • El futuro de Lean en salud pasa por su integración con la inteligencia artificial, la automatización y la simulación digital, y por su expansión hacia la atención primaria y las redes integradas.
  • En Latinoamérica, Lean tiene un potencial transformador enorme, especialmente en el sector público, donde la brecha entre recursos disponibles y necesidades de la población es mayor.

Referencias bibliográficas

Se presentan en orden de aparición en el texto.

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Publicado por saludbydiaz

Especialista en Medicina Interna-nefrología-terapia intensiva-salud pública. Director de la Carrera Economía y gestión de la salud de ISALUD. Director Médico del Sanatorio Sagrado Corazon Argentina. 2010-hasta la fecha. Titular de gestión estratégica en salud

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