Seguridad de Medicamentos en Adultos Mayores Tras Alta Hospitalaria

Elderly hands placing pills into a weekly pill organizer with labeled compartments

Zhangyan He*, Rumeng Mao#

Departamento de Endocrinología y Nutrición Clínica, Primer Hospital Popular de la ciudad de Jingzhou, Jingzhou, China

Él, Z.Y. y Mao,R.M. (2026) Seguridad de los medicamentos tras el alta hospitalaria en adultos mayores con enfermedades crónicas en China: factores de riesgo y estrategias de manejo. Revista de Biociencias y Medicinas, 14, 114-124. https://doi.org/10.4236/jbm.2026.142010

Resumen

Con el envejecimiento acelerado de la población, la seguridad de la medicación oral entre pacientes mayores con enfermedades crónicas tras el alta hospitalaria se ha convertido en un gran desafío de salud pública. El deterioro fisiológico relacionado con la edad, la polifarmacia y la escasa alfabetización en salud—junto con una orientación profesional insuficiente y un apoyo social insuficiente—exponen colectivamente a esta población a un mayor riesgo de errores farmacológicos, interacciones fármaco-fármaco y una mala adherencia. Esta revisión sintetiza evidencias recientes sobre factores de riesgo y estrategias emergentes de gestión. A nivel de paciente, se han introducido protocolos estandarizados de enfermería y modelos de gestión estratificados (por ejemplo, clasificación de riesgo rojo-amarillo-verde) para mejorar la adherencia. A nivel institucional, la colaboración multidisci  se ha aprovechado para optimizar la prescripción y el asesoramiento sobre medicación. A nivel social, se están promoviendo modelos de atención basados en la comunidad y apoyados por la familia para reforzar la continuidad en la gestión de la medicación. Sin embargo, los efectos heterogéneos de las intervenciones estandarizadas, las lagunas en los servicios de atención primaria y la limitada capacidad tecnológica siguen dificultando la implementación en el mundo real. Fortalecer los servicios dirigidos por farmacéuticos a nivel de atención primaria, establecer una red integrada de coordinación «hogar-comunidad-hospital» y reforzar el apoyo político pueden ayudar a cerrar las brechas en la práctica actual y proporcionar una base basada en la evidencia para el manejo longitudinal de adultos mayores con enfermedades crónicas.

1.  Introducción

El envejecimiento de la población global está progresando rápidamente. Según las proyecciones de Organización Mundial de Salud, se espera que el número de personas de 60 años o más aumente de aproximadamente 1.100 millones en 2023 a unos 1.400 millones para 2030, y aún más a unos 2.100 millones para 2050, reflejando un cambio des-mográfico sin precedentes que afecta a los sistemas de salud a nivel mundial [1][3]. China representa un contexto de envejecimiento inactivo y alta carga en el que la seguridad de los medicamentos tras el alta es cada vez más reconocida como una prioridad nacional. La evidencia epidemiológica reciente indica que aproximadamente 180 millones de adultos mayores en China viven con enfermedades crónicas, y casi el 75% presenta al menos una comorbilidad [4]. La farmacoterapia sigue siendo la piedra angular del manejo a largo plazo de enfermedades crónicas; sin embargo, una vez dados de alta del hospitalamiento, los pacientes mayores pierden la supervisión clínica estructurada, lo que resulta en una adherencia subóptima y una alta frecuencia de errores de medicación. Debido a la naturaleza multifactorial de las enfermedades crónicas en la edad adulta, la readmisión no planificada es común en esta población, con tasas reportadas que se acercan al 32% [5], lo que representa una gran carga para la salud pública. La farmacoterapia post-alta constituye la fase más vulnerable del envejecimiento humano por enfermedad crónica porque la supervisión clínica se vuelve intermitente y la complejidad del régimen sigue siendo alta, lo que convierte la seguridad de los medicamentos en un factor clave para las relecturas evitables y la recurrencia de la enfermedad.

La medicación oral es fundamental para el control de enfermedades en poblaciones geriátricas, pero el deterioro fisiológico relacionado con la edad, la polifarmacia y el deterioro cognitivo en combinación elevan el riesgo relacionado con la medicación muy por encima del de los adultos jóvenes. Por ejemplo, la administración simultánea de anticoagulantes y antiinflamatorios no esteroideos puede precipitar hemorragias gastrointestinales, mientras que muchos pacientes mayores carecen de la capacidad para reconocer o responder adecuadamente a tales riesgos [6]. Además, la competencia limitada del cuidador, la insuficiente orientación profesional y la fragmentación del seguimiento comunitario agravan las vulnerabilidades en el uso de medicamentos tras el alta.

Por ello, la evaluación sistemática de los riesgos de medicación oral tras el alta en adultos mayores, junto con el desarrollo de intervenciones efectivas de gestión de la seguridad, es esencial para proteger a los pacientes de daños evitables y mejorar la calidad de los servicios clínicos de enfermería. Esta revisión delimita los principales factores de daño prevenible por medicamentos entre adultos mayores tras el alta en China, sintetiza estrategias emergentes de gestión a nivel de pacientes, instituciones y comunidades, y destaca las direcciones futuras para optimizar los modelos de medicación-envejecimiento de la persona en sistemas sanitarios envejecidos.

2.  Riesgos de seguridad tras el alta con medicamentos orales en adultos mayores con enfermedades crónicas

2.1.  Factores relacionados con el paciente

2.1.1.  Declive fisiológico

Deterioro sustancial relacionado con la edad en la función sensorial y fisiológica en-

aumenta el riesgo de errores de medicación en personas mayores. La disminución de la agudeza visual puede llevar a una mala interpretación de las etiquetas de los medicamentos, mientras que la discapacidad auditiva puede dificultar una comprensión precisa de las instrucciones del médico. El metabolismo hepático y la claridad renal también disminuyen con la edad; Los estudios indican reducciones asociadas a la edad en el flujo sanguíneo hepático y la función hepatocelular, lo que resulta en una capacidad de biotransfor-mation y desintoxicación deteriorada [7]. En consecuencia, los medicamentos pueden accumu-tarde en el cuerpo, prolongar la exposición sistémica y potenciar la toxicidad específica de órganos [8]. Además, las tabletas o formulaciones en cápsulas sobredimensionadas suponen un riesgo de asfixia o de aspi-ratio. Algunos pacientes, debido a la disfagia, pueden aplastar las pastillas recubiertas con recubrimiento entérico, alterando así los mecanismos de liberación controlada y causando lesiones mucosas gastrointestinales.

2.1.2.  Polifarmacia

La polifarmacia es común entre los adultos mayores y está fuertemente asociada con daños relacionados con la medicación. Una encuesta transversal a pacientes hospitalizados de > 65 años encontró una media de 7,51 comorbilidades por individuo y una carga de medicación que oscilaba entre 4 y 18 agentes [9]. La probabilidad de reacciones adversas a los medicamentos aumenta con el número de medicamentos concurrentes, pasando de aproximadamente el 4,2% en personas que toman cinco agentes al 7,4% en quienes toman entre seis y diez agentes [10]. La fragmentación de prescripción entre especialidades, junto con el uso simultáneo de medicamentos tradicionales chinos y occidentales, también puede conducir a duplicaciones terapéuticas o interacciones medicamento-fármaco no deseadas.

2.1.3.  Conocimientos limitados sobre la salud y medicación

La insuficiente alfabetización en la medicación está ampliamente documentada entre adultos mayores en todo el mundo [11]. Más del 60% de los adultos mayores reporta un conocimiento limitado de las características de la medicación, los mecanismos terapéuticos o las condiciones adecuadas de almacenamiento [12] [13]. Algunos pueden ingerir medicamentos con té o leche, o no cumplir con los requisitos de almacenamiento controlados por temperatura. La alfabetización en medicamentos está potencialmente asociada con el nivel educativo (P < 0,01) [14]; las personas con niveles educativos más bajos tienen mayor dificultad para interpretar los folletos de medicamentos y son menos capaces de administrar correctamente los medicamentos.

2.1.4.  Mala adherencia a la medicación

El deterioro cognitivo y el deterioro de la memoria contribuyen directamente a dosis olvidadas, un momento incorrecto y una sobredosis accidental. Aproximadamente el 72,7% de los adultos mayores considera que olvidar la medicación es «normal», y se ha reportado no adherencia intermitente en el 44,1% de esta población [15] [16]. Algunos abandonan la terapia una vez que los síntomas mejoran, mientras que otros muestran reticencia al uso prolongado de medicación. Solo una minoría mantiene la adhesión según el consejo médico.

2.1.5.  Factores económicos y relacionados con el estilo de vida

El tratamiento de enfermedades crónicas es a largo plazo y costoso. Las limitaciones económicas pueden llevar a las familias a reducir las dosis, sustituir medicamentos más baratos o interrumpir la terapia por completo [17]. Además, fumar, consumir alcohol y otras formas de vida poco saludables-

Los comportamientos de estilo pueden disminuir la efectividad terapéutica o ejercer toxicidad sinérgica cuando se combinan con medicamentos, comprometiendo aún más los resultados del tratamiento.

2.2.  Factores del sistema sanitario

  • Deficiencias en el asesoramiento de alta y en los procesos clínicos Los riesgos de seguridad relacionados con la medicación tras el alta suelen atribuirse a fallos del sistema sanitario. En el estudio de Setter et al., aproximadamente el 54,3% de los errores de medicación tras el alta se asociaron a causas a nivel de proveedor [18]. En muchos hospitales, las recetas de alta no especifican los calendarios de dosificación, el momento o precauciones especiales, lo que lleva a los pacientes a malinterpretar las instrucciones o ajustar los regímenes de forma independiente. La ausencia de listas estandarizadas de medicación, explicaciones pictóricas o resúmenes de dosificación simplificados perjudica aún más la capacidad de los adultos mayores para ejecutar regímenes complejos con precisión.

2.2.2.  Colaboración Multidisciplinar Fragmentada

La débil coordinación entre médicos, enfermeros y farmacéuticos contribuye a una gestión inconsistente de la medicación. Las modificaciones en los planes de tratamiento no se comunican de forma consistente al personal de asesoramiento medicativo, y los modelos multidisciplinarios en equipo (MDT) siguen siendo poco comunes en los hospitales de primaria. La falta de interoperabilidad entre los sistemas de historias clínicas electrónicas (EHR) impide el intercambio oportuno de datos de medicación entre hospitales y clínicas comunitarias, aumentando la probabilidad de duplicación terapéutica o inconsistencias en la dosificación.

2.2.3.  Soporte digital limitado y informatización retrasada

Las herramientas tecnológicas que podrían apoyar la seguridad de los medicamentos tras el alta siguen infrautilizadas. Las cajas de pastillas inteligentes, las aplicaciones de recordatorio de medicación y las plataformas de asesoramiento en tiempo real no se integran rutinariamente en los flujos de trabajo clínicos, dejando a los adultos mayores con acceso insuficiente a apoyo guiado con medicación. También faltan sistemas de vigilancia digital y análisis predictivo. Aunque la rebúsqueda colaborativa del Instituto Tecnológico de Massachusetts ha demostrado modelos de aprendizaje ma-chine capaces de predecir interacciones fármaco-fármaco [19], tales sistemas no se han desplegado ampliamente en la práctica hospitalaria rutinaria.

2.3.  Factores de apoyo social

2.3.1.  Capacidad insuficiente de los cuidadores

El apoyo familiar es un determinante fundamental de la idoneidad de la medicación entre los adultos mayores. Los estudios que comparan a personas mayores que viven solas y con su familia indican que la implicación familiar mejora sustancialmente la gestión de la medicación y facilita el autocuidado [20]. Sin embargo, los cuidadores frecuentemente carecen de competencia en el almacenamiento de medicamentos, la preparación de la dosis o el reconocimiento de reacciones adversas. Las limitaciones de tiempo y la supervisión limitada pueden llevar a un seguimiento inconsistente de los horarios o cantidades de dosificación, aumentando así las desviaciones de medicación.

2.3.2.  Carencias en los recursos comunitarios y los servicios farmacéuticos

Varias deficiencias a nivel comunitario socavan aún más la seguridad de los medicamentos:

1)Apoyo limitado de farmacias comunitarias: La disponibilidad de farmacias formadas por sonel sigue siendo baja en muchas regiones, y la competencia profesional en la evaluación clínica de medicamentos y prácticas de dispensación es insuficiente [21], lo que resulta en una capacidad insuficiente para proporcionar revisión de regímenes o asistencia dosificada.

2) Falta de edad-Estructuras de apoyo amigables: Las farmacias comunitarias rara vez ofrecen materiales en letra grande, instrucciones de audio o dispositivos para mejorar la accesibilidad. Las sesiones educativas sobre la seguridad de los medicamentos geriátricos son poco frecuentes, lo que limita la difusión de datos en salud. La evidencia sugiere que reforzar el asesoramiento con medicación en entornos de comunicación mejora sustancialmente la comprensión y la adherencia a la enfermedad entre adultos mayores [22].

2.3.3.  Factores socioculturales y medioambientales

El comportamiento de la medicación en adultos mayores también está influenciado por desmedidas sociales a nivel macro: 1) Creencias tradicionales y desinformación: Algunas personas recurren a remedios populares o «sustitutos alimenticios», o combinan preparados herbales chinos con fármacos occidentales, introduciendo interacciones entre fármacos y hierbas. Otros dependen de la publicidad comercial o de la comercialización no solicitada de medicamentos y la compra de medicamentos por cuenta propia sin supervisión [7]. Las preocupaciones sobre el estigma pueden llevar a los pacientes a ocultar el uso de medicaciones a los familiares, lo que socava la supervisión. 2) Diferencias regionales en el acceso: existen marcadas brechas entre zonas urbanas y rurales en la densidad de farmacias y la disponibilidad de servicios. En regiones remotas, los viajes de larga distancia para renovar medicamentos aumentan la probabilidad de interrupción del tratamiento. Aunque las iniciativas metropolitanas —como el modelo de «farmacéutico familiar contratado» de Shanghái— han demostrado eficiencia, la replicación en las regiones central y occidental está limitada por limitaciones de recursos. En conjunto, estos factores de riesgo entrelazados amplifican los eventos adversos prevenibles con medicamentos y aumentan la probabilidad de rehospitalización no planificada entre los adultos mayores tras el alta. La Tabla 1 ofrece una visión general de los dominios clave de riesgo y sus correspondientes estrategias de gestión multinivel y de los actores responsables, sirviendo como marco para los enfoques de intervención discutidos en el

3.  Estrategias de manejo para la medicación oral tras el alta en adultos mayores con enfermedades crónicas

3.1.  Intervenciones a nivel de paciente

3.1.1.  Protocolos estandarizados de enfermerí

Los procedimientos de enfermería estandarizados pueden mejorar la seguridad de los medicamentos al mejorar la comprensión y la adherencia de los pacientes.

Se ha informado que un modelo educativo estructurado «3-2-1», desarrollado y aplicado en la práctica institucional de enfermería, mejora la comprensión y adherencia a la medicación entre los adultos mayores hospitalizados. Se ha propuesto este modelo, que consiste: en tres sesiones de refuerzo por etapas durante la hospitalización (dentro de las 24 horas posteriores al ingreso, 72 horas antes del alta y el día del alta) [23]

[24]; Dos dominios fundamentales de enseñanza: mecanismos de acción de los fármacos (por ejemplo, la instrucción

Tabla 1. Riesgos clave de medicación tras el alta y estrategias de manejo multinivel en adultos mayores.

que los inhibidores de la α-glucosidasa deben tomarse con el primer bocado de una comida), y respuestas de emergencia para hipoglucemia; y un kit de herramientas para atención domiciliaria que incluye una lista de medicación, registros de monitorización de glucosa y información de contacto de emergencia. La evidencia sugiere que los protocolos estandarizados de enfermería aumentan la satisfacción y la adherencia del paciente, al tiempo que reducen las reacciones adversas a medicamentos entre adultos mayores [25].

3.1.2.  Gestión estratificada por riesgo («Rojo-Amarillo-Verde»)

El modelo de estratificación Rojo-Amarillo-Verde descrito aquí representa un marco de gestión de riesgos implementado localmente, comúnmente adoptado en la práctica geriátrica  hospitalaria [26].Durante  la hospitalización se puede implementar un modelo de manejo estratificado para adaptar el asesoramiento medicado según las características de riesgo:Rojo (alto riesgo): deterioro de la memoria combinado con polifarmacia; los pacientes reciben ≥ 30 minutos de coaching individual, incluyendo simulación basada en escenarios. Amarillo (riesgo moderado): dependencia parcial de los cuidadores; la educación se centra en el momento de la medicación, las interacciones dieta-fármaco (por ejemplo, acarbosa con el primer bocado ), los efectos adversos y las contraindicaciones, impartida en parte a través de plataformas educativas de vídeo corto (por ejemplo, TikTok/Douyin). Verde (bajo riesgo): capaz de autogestión; Los pacientes reciben listas de verificación ilustradas de medicación complementadas con educación en vídeo corto.El personal de enfermería debería recibir una formación específica para desarrollar un consejo individualizado-

Planes de Seling, reducir la ansiedad asociada a regímenes complejos y superar la reresistencia a la farmacoterapia a largo plazo. Se anima a los cuidadores a participar activamente en la supervisión de la medicación y a establecer rutinas de monitorización familiares.

3.1.3.  Educación para la salud amiga de la edad

Las estrategias educativas adaptadas a la edad pueden reducir las barreras cognitivas y operativas al uso de medicamentos. Las cestas de clasificación de pastillas minimizan las dosis perdidas o duplicadas. Las intervenciones en vídeo corto—incluidas versiones en dialecto—y las ayudas físicas como simuladores de caja medi-cation bajan los umbrales de aprendizaje. Para pacientes con discapacidad visual o alfabetización limitada, las cajas de búnkeras compartimentadas (mañana-mediodía-noche) y las señales gráficas de tiempo (por ejemplo, sol para la mañana, luna para la noche) simplifican las rutinas de dosificación y mejoran el reconocimiento de los horarios de administración. Las señales visuales y los gráficos intuitivos mejoran la comprensión y facilitan comportamientos correctos de consumo de medicación.

3.1.4.  Tecnologías digitales y de asistencia

Las herramientas digitales que incorporan inteligencia artificial y tecnologías móviles de salud pueden apoyar la adherencia a la medicación. Las aplicaciones con alertas temporizadas y de eventos anormales permiten a los pacientes—o a sus cuidadores—programar recordatorios y reforzar comportamientos de autogestión sostenidos [27].Las  cajas inteligentes de medicamentos vinculadas a aplicaciones de mo-bile pueden ofrecer: 1) dosificación por voz indicada: alertas automáticas a intervalos programados para evitar dosis perdidas o incorrectas; 2) Monitorización remota: los cuidadores pueden revisar los registros de dosificación (por ejemplo, si se abrió una caja de pastilleras) y recibir notificaciones automáticas por texto o WeChat si se omiten dosis; 3) Re-sponse de emergencia: una activación pulsada prolongada activa el contacto con una atención de emergencia designada-dador; 4) Registro fotográfico: los frascos de medicamentos, recetas o estructuras pueden almacenarse tomando fotografías, evitando la introducción manual de datos.

Optimizar el diseño adaptado a la edad—interfaces simplificadas, fuentes ampliadas y salida de voz—reduce la brecha digital. En módulos específicos de enfermedades, los equipos de atención continua multidisciplinar en línea compuestos por médicos especialistas, terapeutas de rehabilitación, psicólogos y enfermeros pueden ofrecer orientación individualizada en tiempo real. La evidencia muestra que las plataformas de aplicaciones móviles pueden demostrar significativamente el bienestar psicológico, la adherencia a la medicación y la satisfacción en la enfermería entre adultos mayores con enfermedades crónicas [28].

3.2.  Estrategias de coordinación a nivel institucional

3.2.1.  Colaboración en Equipos Multidisciplinares (MDT)

La coordinación eficaz entre profesionales es fundamental para reducir las desactivaciones de medicación tras el alta. Las recomendaciones nacionales en China han enfatizado  la creación de equipos de gestión de comorbilidades que integren médicos, farmacéuticos clínicos y personal de enfermería para optimizar las vías de atención y ofrecer intervenciones individualizadas. En un modelo basado en la MDT, las enfermeras actúan como el coordinador central que vincula múltiples disciplinas a través de una red estructurada de «evaluación-intervención-seguimiento». Los farmacéuticos lideran los procesos de revisión de medicamentos para identificar-

Neutralizar las interacciones medicamentosas, optimizar la adecuación terapéutica; los médicos simplifican regímenes complejos y ajustan las indicaciones clínicas; y las enfermeras proporcionan educación sobre medicación, desarrollan herramientas visuales de educación para pacientes y realizan seguimientos programados. La evidencia demuestra que una participación reforzada en el manejo de la medicación en la MDT reduce significativamente las discrepancias y eventos adversos de medicamentos tras el alta [29] [30].

Dado el frecuente uso concomitante de la Medicina Tradicional China y los medicamentos occidentales entre adultos mayores, la revisión de medicamentos liderada por farmacéuticos dentro del marco de la MDT debería abordar explícitamente las posibles interacciones fármaco-hierba. Este proceso incluye la conciliación sistemática de medicamentos recetados, productos de venta libre y preparados herbales, así como asesoramiento al paciente para desalentar combinaciones de fármacos no verificadas, que pueden interferir con el metabolismo de fármacos, la eficacia de los anticoagulantes o el control glucémico.

3.2.2.  Fortalecimiento de la capacidad de atención primaria

Los sistemas de atención primaria deberían adoptar un modelo basado en el médico de familia para estratificar el manejo de enfermedades crónicas y mejorar la continuidad de la atención. Las recomendaciones de políticas nacionales y de expertos en China han destacado el papel de los servicios de médicos de familia contratados combinados con plataformas híbridas de formación online-offline para demostrar la competencia entre los clínicos de atención primaria, complementados con apoyo terciario en hospitales. Es esencial ampliar las funciones de los farmacéuticos comunitarios, incluyendo evaluaciones de medicamentos en casa, organización individualizada de la dosis y asesoramiento sobre los requisitos de almacenamiento, con mecanismos de reembolso que cubran servicios específicos dirigidos por farmacéuticos, como la conciliación de medicamentos tras el alta, evaluaciones de medicación en visitas domiciliarias, organización individualizada de la dosis, educación de los cuidadores y seguimiento de la adherencia a la medicación. El desarrollo de plataformas regionales de información sanitaria que permitan la interoperabilidad entre los datos de prescripción hospitalaria y comunitaria reduciría aún más la duplicación terapéutica y los errores de dosificación.

3.3.  Medidas de apoyo a nivel social

3.3.1.  Programas de Empoderamiento de Cuidadores

Los cursos comunitarios periódicos pueden utilizarse para formar a pacientes y cuidadores familiares en competencias prácticas, incluyendo almacenamiento de medicamentos (por ejemplo, refrigeración de la insulina), organización de la dosis (por ejemplo, evitar triturar comprimidos de liberación prolongada) y reconocimiento temprano de reacciones adversas como erupciones cutáneas o síntomas de hipoglucemia [31]. Estos modelos de empoderamiento del cuidador ayudan a compensar las limitaciones cognitivas o funcionales en adultos mayores y a mejorar la supervisión doméstica.

3.3.2.  Educación pública y defensa cultural

Las campañas educativas a nivel poblacional —incluyendo la difusión de vídeos cortos y programas de radio comunitaria— pueden reforzar la concienciación sobre prácticas seguras de medicación. Los manuales de medicación geriátrica distribuidos gratuitamente pueden facilitar el autoenvejecimiento, mientras que las iniciativas públicas destinadas a reducir el estigma hacia los psicotrópicos

Los medicamentos fomentan una comunicación abierta sobre las necesidades de la medicación y el apoyo a la herencia.Estas intervenciones multinivel se dirigen directamente a barreras previamente identificadas —incluyendo la carga cognitiva, la complejidad del régimen, la supervisión limitada y el acceso insuficiente a apoyo profesional— y pueden mitigar conjuntamente el daño prevenible por medicación entre adultos mayores tras el alta hospitalaria.

4.  Resumen

La seguridad de la medicación oral tras el alta en adultos mayores con enfermedades crónicas es un desafío multifactorial moldeado por la vulnerabilidad fisiológica, las tensiones del sistema sanitario y el apoyo social limitado. Las barreras relacionadas con los pacientes, las deficiencias institucionales y las carencias en los recursos a nivel comunitario y familiar constituyen en conjunto los principales factores que impulsan el riesgo de la medicación. Las estrategias actuales de gestión enfatizan la educación individualizada, la colaboración multidisciplinar y el uso de tecnologías digitales o asistenciales; sin embargo, los efectos heterogéneos de las intervenciones estandarizadas y la insuficiente difusión tecnológica siguen limitando la implementación a gran escala.

El trabajo futuro debería priorizar una red integrada de coordinación «hogar-comunidad-hospital», apoyada por una capacidad reforzada de atención primaria y mecanismos de seguro médico, para establecer un ecosistema de seguridad medicativa de ciclo completo. Clínicamente, mejorar la participación de enfermeros, médicos de atención primaria y farmacéuticos clínicos en la conciliación de medicación, simplificación de régimentas, asesoramiento estratificado por riesgo y seguimiento sostenido puede reducir los daños prevenibles y las readmisiones no planificadas. Desde una perspectiva política, alinear el reembolso con los servicios dirigidos por farmacéuticos, ampliar la gestión de medicamentos basada en la comunidad y mejorar la interoperabilidad interinstitucional de la información sanitaria será esencial para una adopción escalable a nivel poblacional. En resumen, las intervenciones multinivel y multisectorial proporcionan una vía para mitigar sistematicamente el riesgo relacionado con la medicación y apoyar el objetivo más amplio de un envejecimiento saludable en adultos mayores con enfermedades crónicas.

Publicado por saludbydiaz

Especialista en Medicina Interna-nefrología-terapia intensiva-salud pública. Director de la Carrera Economía y gestión de la salud de ISALUD. Director Médico del Sanatorio Sagrado Corazon Argentina. 2010-hasta la fecha. Titular de gestión estratégica en salud

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