Fuente: Chea N, Li R, Eure T, et al. N Engl J Med 2026;395:255-266. DOI: 10.1056/NEJMoa2510881
1. Introducción y antecedentes
La vigilancia de infecciones asociadas a la atención sanitaria (IAAS) constituye una prioridad histórica para los sistemas de salud pública de Estados Unidos. Antes de la pandemia de COVID-19, los hospitales habían logrado reducir progresivamente la incidencia de infecciones monitorizadas por la National Healthcare Safety Network (NHSN) de los CDC, incluyendo las infecciones del torrente sanguíneo asociadas a catéteres centrales, las infecciones urinarias asociadas a catéter y las infecciones por Clostridioides difficile de origen hospitalario.
La pandemia revirtió gran parte de estos avances, probablemente por la alteración de las prácticas asistenciales y de control de infecciones, sumada al aumento de la gravedad clínica de los pacientes hospitalizados durante ese período. A partir de 2022 algunas tasas comenzaron a descender nuevamente, y para 2023 varias ya se ubicaban por debajo de los niveles prepandémicos.
Para complementar la vigilancia dirigida del NHSN, los CDC realizan encuestas periódicas de prevalencia puntual que permiten estimar la carga nacional y describir el conjunto de IAAS que ocurren en todo el hospital, no solo las asociadas a dispositivos. Las encuestas previas (2011 y 2015) habían mostrado una prevalencia de 1 de cada 25 pacientes y 1 de cada 31 pacientes, respectivamente. El estudio de 2023 repite esta metodología para evaluar la evolución de la prevalencia y actualizar la estimación de carga nacional.
2. Objetivos
Evaluar los cambios en la prevalencia de IAAS entre 2015 y 2023 en hospitales estadounidenses, y estimar la carga nacional de estas infecciones para el año 2023.
3. Métodos
Diseño y muestra. Diez centros del Emerging Infections Program (EIP) —California, Colorado, Connecticut, Georgia, Maryland, Minnesota, Nuevo México, Nueva York, Oregón y Tennessee— reclutaron hasta 25 hospitales cada uno, priorizando aquellos que ya habían participado en 2015. Cada institución seleccionó un día de encuesta entre el 1 de mayo y el 30 de septiembre de 2023, incluyendo hasta 100 pacientes en hospitales de 400 camas o más, y 75 pacientes (o todos los elegibles) en el resto.
Recolección de datos. Personal capacitado del EIP revisó historias clínicas seleccionadas al azar para identificar IAAS según las definiciones vigentes de la NHSN, registrando también variables demográficas, clínicas y el uso de antimicrobianos.
Diferencia metodológica clave respecto de 2015: en 2023 se revisaron los registros de todos los pacientes encuestados, mientras que en 2015 solo se revisaban las historias de quienes cumplían un criterio de cribado (haber recibido antimicrobianos sin justificación documentada). Este cambio metodológico maximizó la detección de casos en 2023, lo cual constituye un elemento relevante al interpretar la reducción observada.
Análisis estadístico. Se utilizó SAS 9.4 para estadística descriptiva y modelos de regresión log-binomial multivariable, y R para la conversión de prevalencia a incidencia y la estimación de carga (métodos de Rhame-Sudderth y de Grenander), escalando los resultados con datos de la National Inpatient Sample (NIS) 2022.
4. Resultados principales
| Indicador | 2015 | 2023 |
|---|---|---|
| Hospitales participantes | 199 | 218 |
| Pacientes encuestados | 12.299 | 13.653 |
| Pacientes con ≥1 IAAS | 394 (3,2%) | 355 (2,6%) |
| Hospitales universitarios | 88 (44,2%) | 131 (60,1%) |
En los 151 hospitales que participaron en ambas encuestas, la prevalencia bajó de 3,3% a 2,8%. Tras ajustar por factores del paciente y del hospital en el modelo multivariable, los pacientes de 2023 presentaron un 27% menos de probabilidad de tener una IAAS respecto de 2015 (razón de riesgos 0,73; IC 95%: 0,63-0,85).
Tipos de infección con mayor descenso:
- Infección por C. difficile: 0,54% → 0,22%
- Infección del torrente sanguíneo asociada a catéter central: 0,30% → 0,16%
- Infección urinaria asociada a catéter: 0,20% → 0,09%
Patrón que se mantiene estable:
- Neumonía, infección de sitio quirúrgico e infección gastrointestinal siguen siendo las IAAS más frecuentes.
- Aproximadamente el 60% de las IAAS no están vinculadas a un dispositivo o procedimiento (60,2% en 2015; 61,3% en 2023).
- Más del 60% de las neumonías no se asocian a ventilación mecánica (64,5% en 2015; 65,7% en 2023).
- La infección de sitio quirúrgico se mantuvo prácticamente sin cambios.
Patógenos. Staphylococcus aureus, Escherichia coli y C. difficile continúan siendo los patógenos más frecuentes, representando en conjunto el 51% de las IAAS con patógeno identificado. Notablemente, C. difficile pasó de ser el patógeno más común en 2015 (15,5% de las IAAS) a un rol más marginal en 2023 (7,7%). De las infecciones por S. aureus, el 46% correspondió a cepas resistentes a meticilina. El SARS-CoV-2 no se identificó como patógeno causal de ninguna IAAS.
. Resultados: la curva de prevalencia y su lectura económica
| Indicador | 2015 | 2023 | Variación |
|---|---|---|---|
| Pacientes con ≥1 IAAS | 3,2% | 2,6% | ↓ ~19% en prevalencia bruta |
| Riesgo ajustado (mismos 151 hospitales) | referencia | RR 0,73 | ↓ 27% de riesgo ajustado |
| Infección por C. difficile | 0,54% | 0,22% | ↓ ~59% |
| Bacteriemia asociada a catéter central | 0,30% | 0,16% | ↓ ~47% |
| ITU asociada a catéter | 0,20% | 0,09% | ↓ ~55% |
| Carga nacional estimada (EE. UU., 2023) | 687.200 (2015) | 518.000 | ↓ ~25% |
Cada uno de estos descensos tiene traducción directa en días-cama evitados, consumo de antimicrobianos de segunda línea evitado y menor exposición a eventos adversos asociados (insuficiencia renal por nefrotoxicidad, sobreinfecciones, reingresos). Las infecciones asociadas a dispositivo (catéter central, catéter urinario) muestran las mayores reducciones relativas — es justamente el segmento donde los programas de bundles de inserción y mantenimiento de catéteres tienen mayor evidencia de costo-efectividad, y donde la inversión en protocolos estandarizados de enfermería suele mostrar el retorno más claro.
El dato que más interesa al gestor: pese a esta mejora, más del 60% de las IAAS no están asociadas a un dispositivo o procedimiento, y se estima que más del 75% de estas infecciones no serían captadas por las especificaciones del Hospital Inpatient Quality Reporting Program de CMS. Esto es clave para cualquier sanatorio o financiador que diseñe sus tableros de calidad basándose solo en indicadores de vigilancia dirigida (NHSN clásico): estaría midiendo, en el mejor de los casos, una cuarta parte del problema real. Neumonía no asociada a ventilador, infección gastrointestinal e infección de sitio quirúrgico —que no cuentan con definiciones de vigilancia estandarizadas y de fácil extracción automática de la historia clínica electrónica— concentran la mayor parte de la carga no capturada.
4. Implicancias para el diseño de programas de control de infecciones y costos
a) Los programas centrados solo en dispositivos rinden decrecientemente. Las tasas asociadas a catéter ya vienen bajando de forma sostenida desde 2016 (con la interrupción pandémica ya superada). El margen de mejora remanente en catéteres es menor que el que existe en el resto de las IAAS no relacionadas a dispositivo — que es donde no hay aún protocolos de medición estandarizados ni, por ende, programas de gestión maduros.
b) Neumonía no asociada a ventilador: la oportunidad de costo-beneficio más clara y menos explotada. Sigue siendo la IAAS más frecuente (más del 60% de las neumonías no están vinculadas a ventilación mecánica, un patrón estable desde 2011). Un estudio reciente citado en la discusión mostró que un paquete de medidas de bajo costo — higiene bucal sistemática, tamizaje y manejo de disfagia, movilización temprana, desprescripción de inhibidores de bomba de protones sin indicación, y kinesiología respiratoria — redujo su incidencia en 31%. Es una intervención de bajo costo de implementación (no requiere tecnología ni insumos costosos) con impacto potencial alto en días de estadía evitados, lo que la vuelve especialmente atractiva para presupuestos ajustados de sanatorios privados.
c) Infección de sitio quirúrgico: costo estable, sin mejora. No mostró cambios entre 2015 y 2023, algo consistente con los reportes nacionales del NHSN 2021-2023. Esto sugiere que, a diferencia de las infecciones de catéter, las estrategias preventivas quirúrgicas actuales (profilaxis antibiótica, técnica, guías perioperatorias) ya alcanzaron una meseta y requerirían innovación adicional (bundles perioperatorios más agresivos, gestión de comorbilidades prequirúrgicas) para seguir bajando.
d) C. difficile: la reducción más marcada, con una salvedad metodológica para el gestor de calidad. Buena parte de la caída se explica por el cambio hacia algoritmos diagnósticos de dos pasos (NAAT + inmunoensayo enzimático confirmatorio), que son más específicos pero pueden subdetectar casos clínicamente relevantes. Un comité de control de infecciones que compare sus propias tasas interanuales de C. difficile debería verificar si hubo cambios en el algoritmo diagnóstico del laboratorio antes de atribuir la mejora exclusivamente a la práctica clínica.
Estimación de carga nacional 2023. Mediante el método de Rhame-Sudderth se estimaron 471.555 pacientes con al menos una IAAS (IC 95%: 354.723-636.247) y 518.000 infecciones totales (IC 95%: 494.500-542.000) en hospitales de EE. UU. Esta cifra es inferior a las estimaciones previas (687.200 en 2015 y 721.800 en 2011), pero continúa representando una carga sanitaria muy significativa.
5. Discusión
Los autores identifican tres elementos que sostienen la validez de la reducción observada, pese al cambio metodológico:
- La revisión de todas las historias clínicas en 2023 (en lugar de solo las cribadas) tendería a aumentar, no disminuir, la detección de casos.
- Al comparar exclusivamente las categorías de infección con definiciones equivalentes entre ambos años, la reducción se mantiene.
- Los pacientes de 2023 eran de mayor edad y con estadías más prolongadas —factores que típicamente elevan el riesgo de IAAS— y aun así la prevalencia fue menor.
La caída en infecciones por C. difficile se explica en parte por la adopción de algoritmos diagnósticos de dos pasos (NAAT seguido de inmunoensayo enzimático), que aumentan la especificidad diagnóstica pero también podrían subestimar casos clínicamente relevantes, junto con un uso más racional de las pruebas y mejoras en la gestión de antimicrobianos.
La reducción en infecciones asociadas a catéteres centrales y urinarios es consistente con las tendencias ya documentadas por el NHSN desde 2016, con una interrupción durante la pandemia y recuperación posterior en 2022-2023.
La persistencia de la neumonía como IAAS más frecuente —mayormente no asociada a ventilación mecánica— señala una brecha relevante: no existe aún una definición de vigilancia estandarizada y fácilmente extraíble de la historia clínica electrónica para este tipo de neumonía, lo que dificulta medir el impacto de intervenciones preventivas (higiene bucal, manejo de disfagia, movilización temprana, suspensión de inhibidores de bomba de protones no indicados, kinesiología respiratoria), pese a que un estudio reciente mostró una reducción del 31% con este tipo de paquete de medidas.
La infección de sitio quirúrgico permanece como un desafío no resuelto, posiblemente influida por el retraso de cirugías electivas durante la pandemia y el aumento de la complejidad de los procedimientos realizados posteriormente.
Un dato de relevancia para la gestión sanitaria: más del 60% de las IAAS detectadas no están asociadas a dispositivo o procedimiento, y se estima que más del 75% de ellas no habrían sido captadas por las especificaciones del programa de reporte de calidad hospitalaria de CMS —lo que sugiere un punto ciego relevante en los sistemas de reporte de calidad basados solo en indicadores asociados a dispositivos.
6. Limitaciones
- Los resultados podrían no ser representativos del conjunto de hospitales de EE. UU.
- Los cambios en las definiciones NHSN a lo largo del tiempo dificultan atribuir la totalidad de la mejora a una mejor prevención de infecciones.
- No se realizó ajuste por comparaciones múltiples.
- El método de Rhame-Sudderth asume inclusión de infecciones curadas y activas, condición no siempre verificable en encuestas transversales.
7. Conclusiones
La prevalencia de IAAS en hospitales de EE. UU. disminuyó de 1 de cada 31 pacientes (2015) a 1 de cada 38 pacientes (2023), con una reducción del 27% en el riesgo ajustado. No obstante, la carga nacional estimada continúa superando las 500.000 infecciones anuales. Los autores destacan que la mayoría de las IAAS no están vinculadas a dispositivos ni procedimientos, por lo que los avances futuros en prevención requerirán estrategias específicas dirigidas a este grupo heterogéneo de infecciones —particularmente neumonía no asociada a ventilador e infección de sitio quirúrgico— más allá de las intervenciones clásicas centradas en catéteres y ventiladores.