Nunca hubo un momento más importante para pensar en la atención médica futura.

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular de Universidad de ISALUD.

La crisis del Covid 19 debería ser una oportunidad para la transformación y el cambio, la innovación, para acercar los pacientes con modelos de continuidad de atención y seguimiento longitudinal. Esto está ocurriendo en forma desordenada, porque estamos en el pico de los contagios, y los cambios se están implantando en: la atención programada, la telemedicina, la racionalización en solicitud de estudios, corredores de atención, desarrollo de áreas de call center y receta electrónica.

Bibliografía consultada: García-Alegría J, Gómez-Huelgas R. COVID-19 disease: the hospital of the future is already here [published online ahead of print, 2020 Jun 3]. Enfermedad COVID-19: el hospital del futuro ya está aquí [published online ahead of print, 2020 Jun 3]. Rev Clin Esp. 2020;S0014-2565(20)30149-1. doi:10.1016/j.rce.2020.05.010 y Deloitte Center for Health Solutions http://www.deloitte.com; centerforhealthsolutions. global hospital of the future

La irrupción de la infección por SARS-CoV-2 (COVID-19) durante los últimos meses, una de las mayores epidemias de la historia de la humanidad con millones de afectados y cientos de miles de muertos, ha obligado a la transformación radical de los sistemas sanitarios para poder afrontar esta pandemia mundial. Algunas consecuencias han sido la modificación de la estructura de los hospitales y de los circuitos asistenciales; la restricción de la movilidad social por las regulaciones de las autoridades para reducir la transmisibilidad de la infección, y el temor de los pacientes y de la población al contagio si acudían a los centros sanitarios. En suma ha resultado imprescindible el papel de los gestores y los ciudadanos como motor del cambio, junto al de los profesionales, destacando su responsabilidad en el autocuidado, en el cumplimiento del aislamiento social y en el uso racional de los recursos sanitarios.

Esta mutación tan poderosa del entorno ha derribado las barreras preexistentes para la innovación, que han sido desbordadas por el carácter apremiante de la búsqueda de soluciones en la atención sanitaria tanto general como local. Esta transformación ha sido tan sustancial que se la puede considerar disruptiva al mutar completamente el paradigma anterior y al obligar a reconsiderar las premisas y los modelos asistenciales hasta ahora vigentes, pensados desde la oferta y de los pacientes agudos.

Estas semanas con frecuencia hemos leído que «ya nada será como antes», y desde luego, en lo referente a la atención sanitaria, posiblemente muchos de los cambios, incorporados de manera perentoria por la infección COVID-19, han llegado para quedarse.

Gran parte de las recomendaciones del «hospital del futuro» se están incorporado de manera natural y acelerada en los hospitales durante la pandemia. Entre ellas, ha habido un protagonismo esencial de los servicios clínicos que han liderado los centros y han orientado acerca de las necesidades de infraestructura, de los flujos de pacientes y del material necesario.

Enseñanzas de la enfermedad COVID-19 para el hospital del futuro.

Orientación completa a resultados asistenciales
Protagonismo de los servicios clínicos
Desdibujamiento de las especialidades y colaboración multiprofesional
Evaluación integral del paciente, estratificación del riesgo y de niveles de cuidados
Flujo dinámico urgencias-hospitalización-UCI-seguimiento domiciliario
Alejamiento de pacientes ambulatorios (consulta virtual o telefónica)
Innovación tecnológica
Entrega de medicación a domicilio
Fragilidad de los centros sociosanitarios
Renovación de los compromisos éticos y profesionales
Hospital «fluido» o «flexible» con adaptación continua

Los servicios de medicina interna, por su versatilidad, su nivel de cualificación y su gran capacidad de adaptación, presentes en todos los hospitales, han sido uno de los principales protagonistas en el afrontamiento de la COVID-19 en Argentina, España y en otros países. Por otra parte, se ha producido un desdibujamiento de las especialidades médicas tradicionales con la implantación de grupos multiprofesionales o «equipos COVID», con la activa participación de la enfermería, que ha desempeñado nuevos roles.

Los recorridos asistenciales de los pacientes entre urgencias, las salas de hospitalización, las unidades de cuidados intermedios o críticos y el seguimiento domiciliario, realizado desde el hospital o desde atención primaria, han sido más fluidas que nunca, y se han implantado herramientas de asistencia compartida novedosas. La coordinación estrecha entre los servicios clínicos, los laboratorios y radiología ha ofrecido soluciones para la rápida toma de decisiones clínicas con un acortamiento de los tiempos de respuesta.

Los hospitales se han convertido en centros de coordinación de cuidados y de realización de pruebas diagnósticas masivas. También se han encargado de la medicalización de centros sociosanitarios y de residencias de mayores y de la puesta en marcha de dispositivos de campaña o de pabellones para ampliar la oferta de camas hospitalarias.

La realización de la ecografía por parte de los clínicos a pie de cama se ha convertido en una herramienta esencial en el control evolutivo de la infección COVID-19 con afectación pulmonar. El control domiciliario de los pacientes con riesgo intermedio, no ingresados, se ha hecho en muchos centros con su participación activa y la ayuda de dispositivos de control oximétrico, videollamada y entrevistas estructuradas.

La transformación continua para dar soluciones ha obligado a tener un modelo de hospital «fluido» o «flexible» con adaptación permanente a los distintos escenarios. Las diferentes iniciativas no han estado exentas de dificultades y problemas, ni tampoco se conoce todavía el impacto de la pandemia en los resultados en salud global y en otras patologías, algo que habrá que analizar con detenimiento en los próximos meses. En cualquier caso, podríamos decir que, en muchos aspectos, el hospital del futuro ya está aquí, lo ha traído la infección COVID-19.

La digitalización, la inteligencia artificial, la interoperabilidad, la historia clínica informatizada, el GPS de los pacientes en el sistema de salud, una cantidad innumerable de servicios que hoy el hospital brinda dentro de su estructura se estarán desplazando al hogar o a los centros de atención ambulatoria, quedarán para el hospital los pacientes más complejos y muy enfermos. Por ello debemos repensar los entornos hospitalarios y de atención primaria ampliada, como integrar las tecnologías digitales en los servicios hospitalarios tradicionales, para crear un servicio de salud que tenga menos paredes y mayor conectividad. Es probable que la tecnología sea la base de la mayoría de los aspectos de la atención en los hospitales, pero la prestación de procesos y procedimientos complejos, prestación de cuidados de calidad, requiere conocimientos humanos prácticos. Las tecnologías futuras podrán complementar y ampliar la interfase humana. El hospital digital del futuro puede aprovechar las tecnologías que transforman la prestación de la atención, la experiencia del paciente, la gestión del personal, la gestión de las operaciones y el diseño del hospital.

Las unidades hospitalarias habitualmente trabajan en silos, producen un gran volumen de datos discretos, que habitualmente son difíciles de recopilar, cotejar, comprender y usar para tomar decisiones.

Los hospitales tienen que pasar de la atención episódica a una colaborativa y longitudinal, de continuidad y transiciones previsibles, monitoreando continuamente a los pacientes.

Cada paciente debería tener un cuadro en una pared que proporcione su nombre, ubicación en el hospital, edad, su línea de tendencia de signos vitales. La atención debe ser personal y portátil.

Una serie de nuevos avances tecnológicos como: la simulación, la impresión 3D, la robótica, la nanotecnología, la codificación genética y las opciones terapéuticas pueden permitir una atención más personalizada, segura y accesible al paciente. La impresión 3D se basará en gran medida en la anatomía específica del paciente. Las intervenciones médicas se vuelven cada vez menos invasivas, resultando en mejores resultados y recuperaciones más rápidas, los profesionales pueden realizar pruebas cada vez en el lugar que está el paciente, sin trasportarlos, y guardar las imágenes en formato digital, para que puedan ser vistas y analizadas por los internistas. Los datos completos y en tiempo real del paciente en el punto de atención pueden mejorar los resultados del paciente, lo que significa que compartir datos estandarizados es probable que forme parte de la entrega futura de la atención. Las opciones de almacenamiento en la nube donde consten registros clínicos, de imágenes, administrativos, sociales, se almacenen de forma segura y que se pueda acceder según se necesite con los perfiles de autorización necesarios. Con un flujo grande y continuo de datos, muchos hospitales del futuro, necesitarán una analítica cognitiva para clasificar y encontrar los puntos caracterizados como datos significativos, personalizados y de tendencias más importantes. En un formato fácil de entender que encaje perfectamente en sus actividades diarias.

Los hospitales del futuro podrán informar y educar mejor a los pacientes, aliviar su ansiedad y empoderarlos para participar activamente en la atención y aprender a cuidarse mejor.

En los próximos años, los consumidores empoderados, los datos radicalmente interoperables y los avances científicos y tecnológicos transformarán el sistema de atención de la salud que conocemos hoy en día. La salud virtual es un componente clave de nuestro futuro de visión de la salud. La salud virtual tiene la capacidad de informar, personalizar, acelerar y aumentar la prevención y la atención.

Cuatro C que son fundamentales para el éxito del bienestar del consumidor y la prestación de atención. 

  • Continuidad: de la atención (hogar, ambulatorio o hospitalizado)
  • Connectividad: abarca modalidades asincrónicas y sincrónicas
  • Coordination: vinculación de todas las partes interesadas (consumidores a proveedores; proveedores a proveedores; consumidores a empresas de ciencias de la vida, y más)
  • Continuos, desde el bienestar hasta la atención aguda a la atención postagute

El concepto de hospital del futuro (HoF) y los requisitos para su conectividad inalámbrica serán indispensables. El HoF será en su mayoría inalámbrico, conectando pacientes, profesionales de la salud, sensores, computadoras y dispositivos médicos. Los espacios del HoF se caracterizan por primera vez en términos de requisitos de rendimiento comunicacional.

La medicina hospitalaria se está moviendo a sistemas libre de papel con el uso cada vez mayor de registros electrónicos de pacientes. La atención al paciente se está alejando del enfoque paternalista a un modelo de toma de decisiones compartido. Los avances tecnológicos significan que los pacientes son capaces de llevar a cabo cantidades cada vez mayores de monitoreo en el hogar, facilitando así una mayor participación del paciente mediante el uso de registros de salud personal (PHR).

Sentar las bases del hospital digital del futuro

Construir un hospital digital del futuro puede requerir inversiones en personas, tecnología, procesos y locales. La mayoría de estas inversiones probablemente serán iniciales. A corto plazo, es posible que los líderes hospitalarios no vean rendimientos inmediatos de estas inversiones. Sin embargo, a largo plazo, a medida que las tecnologías digitales mejoran la prestación de atención, crean eficiencias operativas y mejoran la experiencia del paciente y del personal, el resultado de retorno puede ser una atención de mayor calidad, una mayor eficiencia operativa y una mayor satisfacción del paciente.

Estos seis elementos principales de una estrategia digital empresarial pueden ayudarle a comenzar a comenzar a impulsar su hospital hacia el futuro:

  1. Crear una cultura para la transformación digital Es esencial que la alta dirección entienda la importancia de un futuro digital e impulse el apoyo para su implementación en todos los niveles de la organización.
  2. Considere la tecnología que comunica La implementación digital es compleja. Conectar aplicaciones, dispositivos y tecnologías dispares, todos altamente interdependientes, y asegurarse de que hablen entre sí puede ser fundamental para una implementación digital exitosa.
  3. Juega el juego largo Dado que las tecnologías digitales están en constante evolución, la flexibilidad y la escalabilidad durante la implementación pueden ser fundamentales. El equipo de planificación debe confirmar que el ámbito del proyecto incluye agregar, modificar o reemplazar la tecnología a costos más bajos.
  4. Enfoque en los datos Aunque los requisitos de interoperabilidad, escalabilidad, productividad y flexibilidad de los datos son importantes, deben basarse en una base sólida para capturar, almacenar, proteger y analizar datos.
  5. Prepárese para el talento 2.0 A medida que los hospitales invierten en tecnologías exponenciales, deben proporcionar a los empleados amplias oportunidades para desarrollar las estrategias digitales correspondientes.
  6. Mantener la ciberseguridad Con la proliferación de tecnologías digitales, las brechas cibernéticas pueden ser una amenaza importante para los hospitales del futuro. Los ejecutivos deben entender que la ciberseguridad es la otra mitad de la implementación digital y asignar los recursos adecuadamente

Publicado por saludbydiaz

Especialista en Medicina Interna-nefrología-terapia intensiva-salud pública. Director de la Carrera Economía y gestión de la salud de ISALUD

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: