Atención: no existe la variolización en el Covid 19

Dr. Carlos Alberto Diaz Profesor Titular Universidad ISALUD.

En estos tiempos que vivimos, soluciones mágicas, fake news por todos lados, marchas, contramarchas, afirmaciones, y contraindicaciones, apoderaron nuestros pensamientos y acciones, cuando intentamos hacer lo mejor, aprender rápidamente, no equivocarnos, pero la visión estuvo afectada por el desconocimiento y la incertidumbre.

Por ello, debemos salir al cruce que existen cosas probadas, que han hecho bien, y no dejemos de hacerlas: Distanciamiento social mayor de 2 mts, ventilar los ambientes, no permanecer más de quince minutos en locales cerrados mal ventilados. Usar máscaras o barbijos de buena calidad para estar con otras personas. lavarse las manos con agua-jabón u alcohol. No salir innecesariamente de las casas. Estar en lugares públicos abiertos. Evitar las grandes concentraciones. Aumentar la cantidad de testeos con la orientación de los rastreadores, mejorar la seguridad de pacientes en los hospitales. Extraer el aire forzadamente y renovarlo con aire fresco. Intensificar la limpieza.

Variolización:

La variolización fue un proceso por el cual las personas que eran susceptibles a la viruela fueron inoculadas con material tomado de una vesícula de una persona con viruela, con la intención de causar una infección leve y la inmunidad posterior. La variolización se practicó sólo hasta la introducción de la vacuna antivariólica, que finalmente erradicó la viruela.

El término “variolización” debe evitarse porque es inexacto con respecto a los coronavirus, y describe una práctica obsoleta y riesgosa que se utilizó para la inoculación iatrogénica de la viruela. No hay pruebas suficientes para apoyar la afirmación de que los barbijos reducen la dosis infecciosa de SARS-CoV-2 y la gravedad de Covid-19, y mucho menos que su uso puede inducir inmunidad protectora. Se deben abordar brechas sustanciales de conocimiento antes de que se hagan afirmaciones sobre la eficacia de las máscaras faciales para reducir la morbilidad o obtener respuestas inmunitarias.

Orígenes de la confusión, de donde surge la hipótesis de la variolización:

SARS-CoV-2 tiene la capacidad proteica para causar innumerables manifestaciones clínicas, que van desde una completa falta de síntomas a la neumonía, síndrome de dificultad respiratoria aguda, y la muerte. Los datos virológicos, epidemiológicos y ecológicos recientes han llevado a la hipótesis de que el enmascaramiento facial también puede reducir la gravedad de la enfermedad entre las personas que se infectan.3 Esta posibilidad es consistente con una teoría de larga data de la patogénesis viral, que sostiene que la gravedad de la enfermedad es proporcional al inóculo viral recibido. Desde 1938, los investigadores han explorado, principalmente en modelos animales, el concepto de la dosis letal de un virus, o la dosis a la que mueren el 50% de los huéspedes expuestos (LD50). Con las infecciones virales en las que las respuestas inmunitarias del huésped desempeñan un papel predominante en la patogénesis viral, como SARS-CoV-2, las altas dosis de inóculo viral pueden abrumar y desregular las defensas inmunitarias innatas, aumentando la gravedad de la enfermedad. De hecho, la inmunopatología reguladora es un mecanismo mediante el cual la dexametasona mejora los resultados en la infección grave por Covid-19. Como prueba del concepto de inócula viral que influye en las manifestaciones de la enfermedad, dosis más altas del virus administrado condujeron a manifestaciones más graves de Covid-19 en un modelo de hámster sirio de infección por SARS-CoV-2.

Si el inóculo viral es importante para determinar la gravedad de la infección por SARS-CoV-2, una razón hipotética adicional para usar máscaras faciales sería reducir el inóculo viral al que está expuesto el usuario y el consiguiente impacto clínico de la enfermedad. Dado que las máscaras pueden filtrar algunas gotas que contienen virus (con capacidad de filtrado determinada por el tipo de máscara),2 enmascaramiento podría reducir el inóculo que una persona expuesta inhala. Si esta teoría se lleva a cabo, enmascaramiento en toda la población, con cualquier tipo de máscara que aumente la aceptabilidad y la adherencia,2 podría contribuir a aumentar la proporción de infecciones por SARS-CoV-2 que son asintomáticas. La tasa típica de infección asintomática con SARS-CoV-2 fue estimada en 40% por los CDC a mediados de julio, pero las tasas de infección asintomática se divulgan para ser superiores al 80% en entornos con enmascaramiento facial universal, lo que proporciona evidencia observacional para esta hipótesis. Los países que han adoptado el enmascaramiento en toda la población han mejorado en términos de tasas de enfermedades graves relacionadas con Covid y muerte, lo que, en entornos con pruebas limitadas, sugiere un cambio de infecciones sintomáticas a asintomáticas. Otro experimento en el modelo de hámster sirio simuló el enmascaramiento quirúrgico de los animales y demostró que con el enmascaramiento simulado, los hámsters eran menos propensos a infectarse, y si se infectaban, eran asintomáticos o tenían síntomas más leves que los hámsters desenmascarados.

Uso correcto y probado de las mascaras.

Las máscaras se utilizan principalmente para reducir la transmisión SARS-CoV-2 en lugar de reducir la dosis de partículas infecciosas o mitigar la gravedad de Covid-19. La sugerencia de que las máscaras ofrecen una alternativa a la vacunación sin evidencia de que los beneficios superan los grandes riesgos que fomentan implícitamente un comportamiento imprudente. Con la falta de una vacuna, las intervenciones no farmacéticas siguen siendo las mejores herramientas preventivas.2,3 La mensajería transparente y contextualizada y la diversidad de la incertidumbre son esenciales mientras la ciencia avanza. Actualmente, hay demasiadas lagunas de investigación para concluir que las máscaras ofrecen beneficios más allá de reducir el riesgo de transmisión. No debemos abogar por estos beneficios sin comprender plenamente los riesgos.

Publicado por saludbydiaz

Especialista en Medicina Interna-nefrología-terapia intensiva-salud pública. Director de la Carrera Economía y gestión de la salud de ISALUD

4 comentarios sobre “Atención: no existe la variolización en el Covid 19

  1. No encuentro algo en la nota que indique que la variolización no exista y menos cuando vengo de leer una nota que cuenta que en Pensilvania se ha aprobado un spray para provocarla.

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    1. Esto hace referencia a que se pueda regular el inóculo, hay investigadores que afirman que la gravedad depende de la inoculación hiperdiseminadores, otros que formulan que puede haber una dosis letal 50, otros que el uso del barbijo y las otras medidas no farmacéuticas, podría generar una variolización.

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  2. Me parece peligroso apostar por la mal llamada VARIOLIZACION que produciría la mascarilla, hay que usarla y evitar la cercanía de personas sospechosas de tner covid, no arriesgar.

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