El cierre del programa Remediar.

Profesor Dr. Carlos Alberto Díaz.

Hace unas semanas se oficializó una noticia que implica la reducción de la transferencia de Nación a las provincias de 76 medicamentos esenciales, quedando solo tres para distribuir. Esto origina un grave perjuicio, que solo se puede justificar por el santo Grial del equilibrio fiscal, ya que a estas alturas su gasto era financiado por vía indirecta por las provincias, que se aseguraban mediante un sistema de compra centralizada la provisión de medicamentos, como un seguro universal de provisión en los centros de atención primaria de todo el país, siendo un programa altamente eficiente, que impulsaba además la producción de laboratorios provinciales, que trataba las principales enfermedades crónicas no transmisibles, prevalentes, que afectan a toda la sociedad y cuya falta de tratamiento puede conducir a complicaciones severas. También a las principales afecciones agudas, cubriendo el 80% de los diagnósticos ambulatorios.

La reducción de estos medicamentos no solo genera un vacío en el acceso a tratamientos necesarios, sino que también afecta la calidad de vida de miles de ciudadanos que dependen de medicamentos para manejar condiciones como la hipertensión arterial, la diabetes, el EPOC, la hipercolesterolemia, la insuficiencia cardíaca, el hipotiroidismo, el asma, Parkinson y la anemia. Además, la escasez impacta en el manejo de síntomas de enfermedades agudas como la fiebre, infecciones respiratorias y urinarias, así como trastornos gastrointestinales, parasitosis, la salud bucodental, y la disponibilidad de soluciones de rehidratación oral y medicamentos cruciales como el omeprazol. Este descenso de la entrega de los botiquines fue progresivo, pasando de ser una provisión vital que garantizaba el bienestar general a menos de la mitad de lo necesario, con el objetivo final de llevarlo a la desaparición. Esta situación no solo es alarmante desde un punto de vista médico, sino que refleja una falta de compromiso con la salud pública y la protección de los más vulnerables en nuestra sociedad.

La asignación de recursos financieros a los sistemas de salud sigue siendo un desafío constante para los gobiernos y los responsables políticos de todo el mundo. Entre los diversos componentes del gasto en salud, el gasto farmacéutico ejerce una influencia significativa sobre los presupuestos de salud públicos y privados. Los costos farmacéuticos han aumentado en términos reales y como proporción del gasto total en muchos sistemas de salud del mundo desarrollado en las últimas décadas. Para equilibrar la asequibilidad, la accesibilidad y la sostenibilidad, los responsables políticos deben abordar un conjunto complejo de políticas, ya que los sistemas de salud luchan financieramente para satisfacer la demanda de medicamentos. Los gobiernos han adoptado una gran variedad de políticas del lado de la oferta y de la demanda para controlar los gastos farmacéuticos. La solución que organizó la argentina con el programa Remediar era una verdadera política de Estado. Eficiente, asequible, destinado a la atención de los más desprotegidos.

«La idea de que socialmente es más fácil demoler que construir programas sanitarios nacionales se fundamenta en la complejidad de articular recursos, infraestructura y personal, contrastado con la rapidez con la que medidas de desfinanciamiento o desregulación pueden desmantelar un sistema establecido. En el contexto sanitario, «construir» implica años de inversión, formación de equipos y confianza pública, mientras que «destruir» puede ocurrir mediante recortes presupuestarios o el debilitamiento de programas estratégicos» Tiempo Argentino 18-4-2026

Obligará a las provincias a comprar un 10% más de los medicamentos esenciales, pero con los riesgos que implica la burocracia administrativa. Para algunas, el impacto será mayor que en otras, dependiendo fundamentalmente de la calidad de la gobernanza, lo que preocupa es la decidía por los vulnerables, este programa no podría afectar el equilibrio, sería fácil presupuestarlo y reasignar.

El costo del remediar a lo largo del 2025 fue de 121.000 millones.

Aquí están los puntos clave sobre la gestión y los costos del programa en 2025:

  • Reducción de insumos nacionales: Nación envió un 55% menos de insumos a través del Programa Remediar durante 2025 en comparación con el año anterior.
  • Transferencia de costos a las provincias: La caída en los envíos nacionales obligó a las jurisdicciones a asumir los costos de compra para evitar el desabastecimiento. Por ejemplo, la provincia de Santa Fe tuvo que destinar más de $13.000 millones en 2025 para adquirir 49 fármacos esenciales que Nación dejó de suministrar.
  • Aumento de la inversión local: En el caso específico de Santa Fe, se invirtieron más de $7.000 millones adicionales en la compra de fármacos (antihipertensivos, antibióticos, entre otros).
  • Enfoque en alta complejidad: El Ministerio de Salud de la Nación reorientó sus recursos hacia el financiamiento de medicamentos de alto costo (oncológicos y enfermedades poco frecuentes), invirtiendo casi 121 mil millones de pesos en 2025 para pacientes que no recibieron cobertura por parte de sus provincias.
  • Impacto en la economía familiar: La reducción del programa provocó una transferencia de costos hacia los hogares, aumentando el gasto de bolsillo en medicamentos para pacientes sin obra social.
  • Inflación en medicamentos: Durante el primer trimestre de 2025, los precios de los medicamentos en general aumentaron un 5,2%, aunque los medicamentos de alto costo mostraron una desaceleración en su aumento hacia marzo

«Los recortes en el envío de medicamentos del Programa Remediar por parte del gobierno nacional encendieron una señal de alarma: el Ministerio de Salud de Santa Fe informó que la reducción fue del 55 % durante el 2025, lo que se traduce en casi 5 mil botiquines menos que el año anterior. Esta decisión impacta directamente en los centros de salud y hospitales ya que las cajas contienen analgésicos, antibióticos y otros fármacos esenciales para la atención primaria. También se interrumpió el envío de insumos para la salud sexual y reproductiva, al punto que durante el año pasado no se recibieron preservativos, lo que obligó al Estado provincial a realizar compras para sostener las políticas de prevención». 

«La ministra de Salud de Santa Fe, Silvia Ciancio, aseguró que se trata de un escenario inédito para la historia sanitaria del país: “No teníamos planificado que íbamos a sufrir la cantidad de recortes, ajustes y sobre todo la imprevisibilidad con respecto a la provisión de medicamentos que históricamente hizo el gobierno de la Nación a las jurisdicciones provinciales”, admitió la funcionaria. En números, la cantidad de tratamientos alcanzó los 922.426, casi un millón menos que en el 2024. “Esas cajas de Remediar contienen ibuprofeno en suspensión para tratar la fiebre en los niños, los comprimidos de paracetamol, amoxicilina que se utiliza para patologías bacterianas”, detalló.»

La disminución del gasto público influye de forma directa en los costos de la atención médica, y cuando esos gastos los debe asumir el paciente de su propio bolsillo, están generando una carga financiera importante que puede resultar abrumadora. El aumento de los gastos médicos de bolsillo (GPP) incurridos por los hogares y las personas en países de ingresos bajos y moderados (también conocidos como PIM) es uno de los problemas más importantes que enfrentan estos grupos vulnerables. Entre estos gastos, los más frecuentes son en medicamentos, los cuales son clave y segmentan más la intención de búsqueda de atención por parte de los pacientes. De hecho, el gasto de bolsillo de esta forma podría llegar a ser el 70% del total del gasto médico en ciertas situaciones, lo que plantea serias preocupaciones sobre la sostenibilidad del sistema de salud. Los pagos de bolsillo son aquellos gastos que el paciente asume directamente cuando ni el seguro público ni el privado cubren el costo total del bien o servicio de salud. Estos incluyen los copagos y otros gastos pagados directamente por los hogares, así como los gastos asociados con medicamentos y tratamientos no cubiertos. Lo ideal sería que también incluyeran estimaciones de los pagos informales a los proveedores de salud, que a menudo son un componente significativo de los costos de atención médica. En los países que no pueden identificar el gasto en atención dental por separado, este suele reportarse como atención ambulatoria, lo que afecta la composición del gasto de bolsillo y agrava la falta de transparencia en el manejo de los costos de salud, complicando aún más la capacidad de los ciudadanos para planificar y gestionar sus finanzas en relación con sus necesidades de atención médica.

La argentina es un importante productor de medicamentos genéricos, sin embargo el acceso a medicamentos esenciales sigue siendo limitado, por dos grandes cuestiones: la económica y la gestión. Esta gestión de comprar es un punto débil en la gestión de salud de todas las provincias, los tramites suelen demorar de una licitación entre 4-6 meses.

Los sistemas de salud brindan una protección financiera adecuada cuando los pagos por atención médica no generan dificultades económicas para las personas. La falta de protección financiera puede reducir el acceso a la atención médica, deteriorar el estado de salud, agravar la pobreza y exacerbar las desigualdades sanitarias y socioeconómicas. Los hogares más pobres y aquellos que deben pagar tratamientos a largo plazo, como medicamentos para enfermedades crónicas, son particularmente vulnerables. Estos hogares no solo enfrentan dificultades para adquirir medicamentos esenciales, sino que también suelen tener que elegir entre satisfacer necesidades básicas, como la alimentación o la educación de sus hijos, y acceder a servicios de salud de calidad. Si bien los pagos directos de los pacientes por atención médica suelen desempeñar un papel importante en la financiación de los sistemas de salud, la protección financiera se debilita si un sistema de salud depende excesivamente de estos pagos. En promedio, en los países de la OCDE, poco menos de una quinta parte del gasto total en atención médica proviene directamente de los pacientes. En Argentina, este gasto de bolsillo se encuentra al orden del 30%, lo que significa que las familias están destinando una proporción notable de sus ingresos a cubrir este tipo de gastos imprevistos. En los países de la OCDE, en 2023, el 3,2 % del gasto total de los hogares se destinó a bienes y servicios de salud. Esta proporción fue inferior al 2 % en Polonia, Luxemburgo, Colombia y Turquía, pero superó el 5 % en Suiza, Corea y Chile, lo que pone de manifiesto el impacto significativo que el sistema de salud puede tener en la estabilidad financiera de las familias y la importancia de implementar políticas que aseguren el acceso equitativo a atención médica sin que esto represente una carga económica insuperable.

 Licitaciones, programas centralizados de adquisición de medicamentos y políticas nacionales de negociación de precios de medicamentos.

Experiencias de otros países que se replicaron en el remediar:

Los gobiernos solicitan a los fabricantes que presenten presupuestos para un contrato específico mediante un proceso conocido como licitación, que suele implicar una puja competitiva. Este proceso se utiliza con frecuencia para reducir el coste de medicamentos que ya se enfrentan a la competencia en el mercado. Generalmente, tiene lugar hacia el final del proceso de fijación de precios, una vez que el gobierno ha establecido un precio de referencia para las ofertas. Suele implicar cierta negociación y, al mismo tiempo, funciona como una estrategia de adquisición para respaldar las decisiones sobre proveedores y volúmenes de compra de determinados medicamentos. En septiembre de 2019, se lanzó en China un programa piloto para la adquisición centralizada de medicamentos con el fin de reducir los costos de los medicamentos mediante la adquisición basada en el volumen y la sustitución de medicamentos de marca por genéricos aprobados El volumen de productos farmacéuticos que ganaron las licitaciones aumentó drásticamente una vez que se implementó la política, mientras que el volumen de medicamentos de marca y genéricos pronto disminuyó. El costo diario definido de los medicamentos vendidos bajo el mismo nombre genérico se redujo drásticamente (en aproximadamente un 25% en el caso de los productos que ganaron la licitación). En general, la estrategia mostró resultados prometedores en cuanto a ahorros de costos y reducciones de precios, y aceleró el cambio de medicamentos de marca a genéricos 

Tal vez lo único que importe a las autoridades es ser efectista y no efectivo y preservar el equilibrio fiscal. Con respeto lo digo: Es Una política fiscal llamativa pero ineficaz, que a la vez mantiene el equilibrio fiscal, suele implicar acciones simbólicas y de gran visibilidad que satisfacen las demandas políticas sin lograr una mejora estructural a largo plazo ni un impacto económico real. Estas políticas a menudo equilibran las cuentas a corto plazo, pero no abordan las causas profundas de la ineficiencia.

  • Recortes drásticos en el gasto de capital: Recortar el gasto en infraestructura es una forma llamativa y ostentosa de reducir rápidamente el gasto, pero a menudo no es eficaz para el crecimiento a largo plazo y puede ser políticamente doloroso, aunque sí eficaz para el equilibrio fiscal a corto plazo. La consecuencia de ello es el estado de las rutas nacionales y provinciales.
  • Reasignación a programas específicos de alto perfil: Mantener o aumentar la financiación para áreas específicas como las pensiones por discapacidad (un aumento del 5 % por encima de la inflación) y las prestaciones universales por hijo, al tiempo que se recortan los presupuestos generales para educación e investigación científica (por ejemplo, el CONICET se reducirá un 18,3 % en 2025), permite crear un discurso de «protección social» mientras se recorta profundamente el gasto funcional. Tambien ocurre con el comentario de este posteo y el programa remediar.
  • Retórica de una regla fiscal «inquebrantable»: Promover una regla fiscal «inquebrantable», como en el presupuesto argentino de 2026, crea una impresión de disciplina fuerte y llamativa. Sin embargo, esto puede no solucionar eficazmente los problemas económicos estructurales subyacentes y puede conducir a ajustes excesivos.
  • Reducción de las transferencias de personal a las provincias: Reducir drásticamente las transferencias automáticas a los gobiernos subnacionales es una forma eficaz de equilibrar el presupuesto nacional, pero a menudo no es una política efectiva a largo plazo para la cohesión nacional o la salud económica local.
  • Restablecimiento de gastos políticos específicos: En el escenario argentino de 2025-2026, el intento de restablecer los fondos para los servicios de inteligencia a pesar de otros recortes masivos en el presupuesto pone de manifiesto prioridades políticas «ostentosas» por encima de una eficiencia fiscal generalizada.
  • Sobreestimación del crecimiento futuro de los ingresos: Confiar en proyecciones demasiado optimistas de los ingresos fiscales provenientes de nuevas actividades económicas (como el RIGI o la minería) para equilibrar el presupuesto en 2026, lo cual podría no materializarse, es una forma ostentosa de equilibrar el presupuesto sobre el papel, arriesgándose a incurrir en déficits futuros

Conclusiones

En síntesis, la reducción de los envíos nacionales de medicamentos y la transferencia de costos a las provincias han generado un impacto significativo en la provisión de insumos esenciales para la atención primaria, especialmente en jurisdicciones como Santa Fe, Tierra del Fuego, Santa Cruz, La Rioja, Catamarca, Jujuy etc. Esta situación ha obligado a los gobiernos provinciales y a los hogares a asumir gastos crecientes, incrementando el gasto de bolsillo y debilitando la protección financiera en salud.

La reorientación de los recursos nacionales hacia medicamentos de alta complejidad, si bien beneficia a pacientes con enfermedades poco frecuentes, deja desprotegidos a quienes requieren fármacos esenciales y atención de prevención. Además, la inflación en medicamentos y las demoras administrativas para la adquisición de insumos profundizan la vulnerabilidad de los sectores más pobres y de quienes enfrentan tratamientos crónicos.

Por lo tanto, resulta indispensable fortalecer la gestión de compras, garantizar la provisión equitativa de medicamentos esenciales y diseñar políticas públicas que aseguren una adecuada protección financiera, evitando que los pagos directos de los pacientes se conviertan en una barrera para el acceso a la salud y agravando las desigualdades socioeconómicas existentes en Argentina.

Publicado por saludbydiaz

Especialista en Medicina Interna-nefrología-terapia intensiva-salud pública. Director de la Carrera Economía y gestión de la salud de ISALUD. Director Médico del Sanatorio Sagrado Corazon Argentina. 2010-hasta la fecha. Titular de gestión estratégica en salud

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