La cama que no debería estar ocupada

Internaciones inadecuadas, días inapropiados y reinternaciones evitables: el desperdicio que el sistema de salud no ve

Carlos Alberto Díaz  ·  Edición 2026· 

Imagine la escena: un paciente de 73 años, con insuficiencia cardíaca descompensada, fue ingresado al área de urgencias el domingo a las 11 de la noche. A las 48 horas estaba compensado. Podría haberse ido a casa el martes por la tarde. Sin embargo, permaneció internado hasta el viernes: cuatro días adicionales esperando que se alinearan los turnos del cardiólogo, los resultados del ecocardiograma que se pidió «por las dudas» el tercer día, la firma del alta por el jefe de servicio que no concurrió hasta el jueves, y la coordinación con la hija que llegaba de otra ciudad. Y cuando finalmente se fue a casa, nadie le aseguró un turno con su médico clínico para la semana siguiente. Tres semanas después, estaba de vuelta en urgencias.

Esta historia es la de miles de pacientes cada día en los hospitales y clínicas de Argentina y del mundo. No es una historia de mala medicina: es una historia de mala organización. Y su costo —para el paciente, para la institución, para el sistema de salud— es enorme, medible, y en buena parte evitable.

El problema que la evidencia confirma

Los números son contundentes. La evidencia acumulada en revisiones sistemáticas internacionales muestra que entre el 6% y el 40% de los días de hospitalización en hospitales de agudos son inapropiados: el paciente ya no requiere los recursos que solo un hospital puede proveer, pero permanece internado igual. Una revisión en 23 hospitales belgas auditó más de 10.000 días-cama y encontró que el 24,6% eran innecesarios. Un estudio en toda la región de Abruzzo (Italia), auditando los hospitales públicos, llegó al 39,7%. En países del Mediterráneo Oriental, una revisión PRISMA de 2024 encontró rangos entre el 12% y el 45% según el contexto.

20–40%de los días-cama hospitalarios son inapropiados según el AEP u otros instrumentos de evaluación de la adecuación. Estimación OCDE 2023 y revisiones sistemáticas recientes.

Las causas son conocidas. El Protocolo de Evaluación de la Adecuación (AEP), la herramienta más utilizada internacionalmente para medir este fenómeno, identifica que la mayoría de los días inapropiados no se deben a la complejidad del paciente sino a fallas organizacionales: espera de resultados de estudios complementarios (22–29% de los casos), falta de recursos extra-hospitalarios para la derivación (21–31%), demora en las interconsultas, falta de decisores disponibles para autorizar el alta, y ausencia de planificación del alta desde el ingreso. En otros términos: el paciente espera a la organización, no al revés.

Y mientras espera, el riesgo se acumula. Cada día adicional de internación innecesaria expone al paciente a un riesgo incrementado de infección asociada al cuidado de la salud (IAAS), de caída, de delirium —especialmente en adultos mayores—, de pérdida de masa muscular y de úlceras por presión. El día inapropiado no es un día neutro: es un día de riesgo sin beneficio.

«Los días de hospitalización inapropiados no solo elevan el gasto sanitario sino que también pueden causar daño al paciente, y por tanto deben prevenirse.»  — Chaboyer et al., PMC 2013

El regreso que podría haberse evitado

La historia del paciente de 73 años no termina con su primera internación. Termina — o debería terminar — con el llamado que nunca recibió tres días después del alta, con el turno que nadie le aseguró antes de irse, con la indicación de sus diuréticos que no entendió del todo, y con la epicrisis que llegó al médico clínico una semana después de que el paciente ya había vuelto a urgencias.

Las reinternaciones no planificadas dentro de los 30 días del alta son uno de los indicadores de calidad asistencial más monitorizados a nivel global, y no sin razón: la evidencia muestra que entre el 14% y el 20% de los pacientes dados de alta en países de ingresos altos son reinternados dentro de ese período. La revisión sistemática más amplia disponible, que analizó 34 estudios, encontró que la mediana de reinternaciones consideradas prevenibles es del 27%, con rangos que van del 5% al 79% según el contexto y el método de evaluación.

27%mediana de reinternaciones evitables dentro de los 30 días del alta, según revisión sistemática de 34 estudios (StatPearls, actualización junio 2024). Rango: 5–79%.

Los números por patología son aún más ilustrativos. En insuficiencia cardíaca, entre el 13% y el 20% de los pacientes son reinternados dentro de los 30 días, con una proporción estimada de evitabilidad del 27–40%. Para la EPOC, las tasas de reinternación son del 11% a los 30 días, del 17% a los 60 días, del 30% a los 180 días y del 37% al año. En neumonía, entre el 10% y el 30% de los pacientes vuelven al hospital dentro del mes. Y en pancreatitis necrotizante, el 37,8% de los pacientes requieren al menos una reinternación no planificada.

Las causas más frecuentes de las reinternaciones evitables son bien conocidas: alta prematura antes de la estabilización clínica completa; conciliación farmacológica deficiente al egreso; falta de educación del paciente y la familia sobre el plan de cuidados post-alta y los síntomas de alarma; ausencia de seguimiento ambulatorio garantizado dentro de los primeros siete días; comunicación insuficiente entre el hospital y el médico de cabecera. Ninguna de estas causas es médicamente compleja. Todas son organizacionalmente abordables.

El costo que nadie contabiliza del todo

¿Cuánto cuesta todo esto? Hagamos el cálculo para una institución privada de mediana complejidad argentina, con 150 camas y un nivel de ocupación del 85% —aproximadamente 46.500 días-cama al año. Si el 20% de esos días son inapropiados (un estimado conservador según la literatura), estamos hablando de 9.300 días-cama innecesarios por año. A un costo promedio conservador de USD 400 por día-cama en el sector privado, el costo directo del desperdicio por internación inapropiada es de USD 3,7 millones anuales.

A ese número hay que sumarle el costo de las reinternaciones evitables. La misma institución, con 20.000 egresos anuales y una tasa de reinternación del 15%, genera 3.000 reinternaciones por año. Si el 27% de ellas son evitables, estamos ante 810 reinternaciones evitables anuales. A un costo promedio por reinternación de USD 2.000–4.500 en contexto de ingresos medios, el costo de las reinternaciones evitables oscila entre USD 1,6 y USD 3,6 millones adicionales por año.

USD 5–7 Mcosto estimado combinado anual (días inapropiados + reinternaciones evitables) para una clínica privada argentina con 150 camas y 20.000 egresos/año. ROI de los programas de mejora: 300–900%.

Pero el costo financiero es solo la parte visible del problema. La parte invisible es el costo humano: el paciente que adquiere una infección por catéter durante sus cuatro días extra de internación; el anciano que sufre una caída en el corredor a las 3 de la mañana mientras espera que le firmen el alta; el delirium hipoactivo que nadie detectó hasta el tercer día inapropiado; la reinternación que el paciente vive como un fracaso, como una señal de que su enfermedad es peor de lo que le dijeron. Estos costos no aparecen en ninguna factura, pero son tan reales como los que sí aparecen.

Lo que funciona — y no es tan complicado

La buena noticia es que las intervenciones más efectivas para reducir los días inapropiados y las reinternaciones evitables no son tecnológicamente complejas ni extraordinariamente costosas. Son principalmente rediseños del proceso asistencial, cambios culturales y mejoras en la comunicación. La revisión Cochrane de planificación del alta (Gonçalves-Bradley et al., 2022) y el metaanálisis de 42 ensayos clínicos aleatorizados (riesgo relativo de reinternación 0,82, IC 95%: 0,73–0,91) son concluyentes: las intervenciones peri-alta multidisciplinarias funcionan.

Las cinco que tienen mayor evidencia de efectividad combinada son:

  • Estimar la fecha de alta (EDA) desde las primeras 24 horas de la internación y documentarla en la historia clínica. Esto solo, bien implementado, reduce los días de estadía entre 0,5 y 1,5 días en promedio.
  • Ronda multidisciplinaria diaria orientada al alta: médico tratante, enfermera coordinadora y trabajador social revisando juntos, cada día, las barreras que impiden el alta del paciente y asignando responsables para removerlas.
  • Conciliación farmacológica estructurada al egreso, con verificación de que el paciente comprende cada medicamento (técnica teach-back). Reduce las discrepancias de medicación en un 50–70% y una fracción importante de las reinternaciones atribuibles a problemas farmacológicos.
  • Turno ambulatorio gestionado desde el hospital antes del alta, con el médico de cabecera o el especialista pertinente dentro de los 7 días del egreso. El paciente no debe salir del hospital sin este turno asignado.
  • Llamado estructurado dentro de las 48 horas del alta para los pacientes de alto riesgo, verificando la comprensión del plan de cuidados, la medicación y el turno. Este llamado reduce las reinternaciones a 30 días entre un 15% y un 25% en los estudios más sólidos.

La Universidad de Vanderbilt implementó un Centro de Cuidado del Alta con un equipo de triage de enfermería y coordinación multidisciplinaria post-alta, y redujo su tasa de reinternación a 30 días del 10,6% al 9,9% — sostenido durante dos años consecutivos sobre 80.247 egresos. Parece un efecto modesto en porcentaje, pero en volumen absoluto representa cientos de reinternaciones evitadas y millones de dólares ahorrados, además del beneficio para cada paciente que no tuvo que volver.

Para la gestión de los días inapropiados, la herramienta con mayor evidencia es la responsabilidad médica directa sobre el tiempo de estadía de cada paciente, combinada con el sistema Red2Green del NHS: cada paciente es evaluado diariamente como «verde» (se beneficia de estar internado) o «rojo» (ya podría estar en casa). Esta visibilidad diaria, con responsabilidad asignada para resolver las causas de los días rojos, demostró en el estudio controlado y aleatorizado de Chaboyer et al. una reducción sustancial de los días inapropiados sin aumento de las reinternaciones.

Una mirada desde el sistema — el incentivo que nos trabaja en contra

Hay un elefante en el cuarto que no podemos ignorar: el sistema de pago por prestación (fee-for-service) que domina los contratos entre las instituciones privadas y las obras sociales y prepagas en Argentina genera un incentivo financiero para prolongar la estadía hospitalaria. Cada día adicional de internación produce un ingreso marginal para la institución. Este incentivo es exactamente el opuesto al que opera en los sistemas de pago por GRD/DRG, donde cada día extra por encima del promedio ajustado por riesgo es un costo para la institución.

No estoy diciendo que los médicos prolonguen internaciones conscientemente para facturar más. Lo que sí ocurre es que, en ausencia de incentivos opuestos, la inercia organizacional trabaja en la misma dirección que el incentivo financiero: si nadie pierde nada por dejar al paciente un día más, la tendencia será esperar, no actuar. La urgencia en el proceso del alta hay que construirla deliberadamente, contra la inercia del sistema.

La tendencia global va en otra dirección. El Hospital Readmissions Reduction Program (HRRP) de los EE.UU., vigente desde 2012, impone penalizaciones financieras a los hospitales con tasas de reinternación superiores al promedio ajustado por riesgo. En Argentina, la Resolución 1229/2024 del Ministerio de Salud crea el Sistema Nacional de Vigilancia y Reporte de Eventos Adversos, y la tendencia regulatoria y contractual se orienta hacia contratos de valor que recompensen la calidad. Los gestores del sector privado que se adelanten a esta transición tendrán ventajas competitivas concretas y sostenibles.

«El alta planificada desde el ingreso, el seguimiento post-alta estructurado y la comunicación efectiva con el equipo de atención primaria son las tres intervenciones con mayor evidencia de reducción de reinternaciones evitables en la literatura reciente.»  — Síntesis de revisiones sistemáticas 2022–2025

Para cerrar: el día de más y el regreso de menos

La cama hospitalaria es un recurso escaso, caro y riesgoso. Escaso porque siempre hay un paciente que la necesita más que quien la está ocupando innecesariamente. Caro porque cada día de internación tiene un costo real, independientemente de si agrega valor clínico o no. Y riesgoso porque el hospital no es un lugar neutral: es un entorno donde los pacientes pueden adquirir infecciones, sufrir caídas, desarrollar delirium, perder autonomía. Cada día inapropiado es un día de riesgo sin beneficio.

La reinternación evitable, por su parte, es el síntoma más claro de una falla en la continuidad del cuidado. Es la evidencia de que el sistema de salud trató al paciente como una serie de episodios disconnected en lugar de como una persona con una trayectoria de salud continua que merece acompañamiento antes, durante y después de la hospitalización.

Reducir los días inapropiados y las reinternaciones evitables no es una utopía académica. Es una tarea de gestión concreta, con herramientas validadas, con evidencia de efectividad y con retorno sobre la inversión ampliamente documentado. Es, también, una tarea de liderazgo: los gestores que se toman en serio estos problemas, que miden, que asignan responsabilidades, que crean los procesos y los incentivos correctos, logran resultados. Los que esperan que el problema se resuelva solo seguirán contando camas vacías y pacientes que regresan.

La pregunta no es si podemos mejorar. La pregunta es si decidimos hacerlo.

Fuentes principales consultadas:

Al-Yarabi A, et al. Inappropriate Hospital Stay — SQUMJ 2023  ·  Fontaine P, et al. AEP in Belgian hospitals — Int J Qual Health Care 2011  ·  Chaboyer W, et al. Reducing unnecessary hospital days — PMC 2013  ·  Rodriguez-Molinero A, et al. Reducing Hospital Readmissions — StatPearls 2024  ·  Gonçalves-Bradley DC, et al. Discharge planning from hospital — Cochrane 2022  ·  Malone D, et al. Discharge Care Center at Vanderbilt — PMC 2025  ·  Fu BQ, et al. Barriers and Facilitators to Reducing Avoidable Readmission — IJHPM 2023  ·  Bourgon L, et al. SAFER bundle and Red2Green — BMJ Open Quality 2024  ·  Gupta A, et al. Strategies to Reduce Hospital Length of Stay — PMC 2025  ·  Gouveia A, et al. TARGET-READ trial — Healthcare 2023  ·  Let’s Get Healthy California. Hospital Readmissions 2022  ·  OCDE. Health at a Glance 2023.

Publicado por saludbydiaz

Especialista en Medicina Interna-nefrología-terapia intensiva-salud pública. Director de la Carrera Economía y gestión de la salud de ISALUD. Director Médico del Sanatorio Sagrado Corazon Argentina. 2010-hasta la fecha. Titular de gestión estratégica en salud

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