la Cepa que nos puede salvar es la Sepa Votar.

Esta segunda ola afecta a personas más jóvenes, con mayor insuficiencia respiratoria por distress, y casos más graves

La realidad del presente asistencial nos interpela como equipo de salud, nos está pegando en el descanso estamos trabajando todos los días sin vacaciones, hace gala con la ansiedad, nos levanta el muro de la incertidumbre y la confusión, y las fake news, de no saber bien que estamos haciendo con nuestros pacientes, la tensión es creciente, con un equipo de trabajo multidisciplinario, que ve como ciudadanos jóvenes, pasan semanas en asistencia respiratoria mecánica.

La segunda ola de la pandemia, a diferencia de los contagios del 2020, afecta mayoritariamente a la población joven en algunos países latinoamericanos y especialmente en nuestro país. Podría explicarse esta situación relacionada con la mayor capacidad de contagio de las nuevas variantes del virus, que una buena parte de la población adulta que ya está vacunada y la constante movilidad de la juventud para trabajar o realizar diversas funciones sobre los mayores. En todos los países los jóvenes son los que más casos de contagios tuvieron. Hoy aumentó la mortalidad.

El año pasado cuando leía algunas cosas sobre la posibilidad que las mutaciones como ocurrió en el SARS y el MERS pierdan capacidad de contagio, y fueran limitando su propagación, tenía la esperanza, la ilusión que su capacidad de transmisión disminuyera. Leímos sobre cientos de mutaciones, y tres prevalecieron desplazando a la cepa de Wuhan en este brote en Argentina, Británica, Sudafricana, Manaos, de la india y Andina que afectan más los pulmones y los endotelios, modificando los cuadros de tormenta inflamatoria, tornándose más impredecibles y tardíos, graves y sostenidos.

Al estar la población mayor de sesenta años vacunadas la variable independiente más importante que fue la edad en la primer ola, fue desplazada por sujetos jóvenes, de 30 o más años, bajando un ano por semana para quebrar la barrera de los cincuenta años, y afectar también a embarazadas.

En argentina en el momento de la publicación tres cepas circulantes, afectan personas más jóvenes y el distress que tienen, más prolongado con mayor tendencia a la fibrosis pulmonar, que hace muy compleja la ventilación de pulmones muy duros.

El personal de salud vacunado, no se contagia tanto como la primer ola, y si ocurre, tienen formas leves, protegidos por la vacunación. Los que tuvieron enfermedad y se vacunaron tienen títulos más altos de anticuerpos. El nivel de respuesta de seroconversión con los dos estudios realizados en nuestro país con la sputnik V hablan de que es muy satisfactoria la respuesta, inclusive superior a las cifras cuestionadas por cartas al Lancet.

La consecuencia de la vacunación a pacientes de más de sesenta años, hace que esta segunda ola, afecta a personas más jóvenes, Comprometiendo aún más la moral del equipo de salud. Parece otra enfermedad, marcada por complicaciones más tardías en la evolución, cuyos factores que señalan progresión es fiebre persistente y empeoramiento del intercambio gaseoso, más intercurrencias tromboembólicas e isquémicas.

El Body Mass Index, que era otra variable de mal pronóstico por encima de 31 con estos sujetos más jóvenes enfermos, según las publicaciones parece que no acompaña en una función lineal con la edad, sino que a edades más jóvenes, el BMI que empeora el pronostico, podría estar comenzando a los 27 o 28, pero estas observaciones son meramente especulativas y observacionales. Una vez que los pulmones se distresan no parecen responder a nada, viven más días en relaciones Pa/FiO2 muy bajas, la mortalidad aumenta. La aparición de infecciones sobreagregadas también. Más pacientes ventilados. En la segunda ola tuvimos el doble de los pacientes ventilados que en la primer ola. Lo que nos desespera es que no tenemos mucho por hacer más que el sostén, situación que nos frustra.

Los cuadros clínicos son más graves, con períodos de estado más prolongados, con más pacientes en ARM y más días de estancia, con mayor contagiosidad, afecta a personas más jóvenes porque son susceptibles, esta exigiendo más del sistema de salud y tiene mayor letalidad.

Una vez que llegan a la asistencia respiratoria mecánica, tienen más de tres semanas, muchas veces, por la baja compliance de los pulmones no se los puede dejar descansar de la sedación. La relajación muscular, la sedación sostenida, afecta la recuperación si sobreviven. Faltan periódicamente insumos, midazolam, propofol, pancuronio, atracurium, vecuronium y cuando aparecen te los cobran a precios exorbitantes. Algunos con la pandemia se están enriqueciendo.

El personal de salud está esperando todavía el reconocimiento, pero la clase política, que privilegia su facción, no sabe, ni quiere hacerlo. Ni siquiera esa asignación de seis mil pesos, 40 dólares, si cuarenta dólares. Para quienes, siendo médicos, habiendo estudiado más de diez años con la residencia, perciben mensualmente salarios de miseria de 600 dólares, bruto. 450 de bolsillo. Esta es la Argentina de estos últimos años. Con Políticos Hipócritas. mentirosos. Cortoplacistas. Populistas. Incapaces de pensar en un país que nos haga vivir como personas. La desazón impide el enojo popular. La gente está anestesiada. La clase media queriendo ir de este país. Es muy triste.

Son crisis que exigen liderazgos fuertes, hacerse cargo de negociaciones de vacunas, el presidente, canciller, Ministra de Salud y embajadores buscando vacunas, haciendo que lleguen gestionando, firmando convenios, todo el tiempo. Todas las que se puedan, y teniendo en cuenta que debemos conseguir más y más, porque cuando lleguemos a Agosto, septiembre los equipos de salud requerirán un refuerzo. Para evitar que caigan nuevamente. Pero no ir a Cuba. Argentina tiene más desarrollo en capacidad de hacer vacunas. Esto habla de un sesgo ideológico. Después queremos que nos perdonen los intereses, nos den más plazos. Hay que ser coherentes.

Con la población vacunada Poder impulsar el desarrollo económico del país. Luchar contra la inflación y su consecuencia principal: la pobreza. Si no salimos de esta espiral inflacionaria, no saldremos de la fabrica de pobres y menesterosos. que están anestesiados cobrando planes. No teniendo futuro. Que no estudian. ni trabajan. Estas personas que creen que sin Cristina no cobrarán planes, deberían saber que la única forma es que puedan conseguir un trabajo que los haga sentir personas y que tengan libertad para elegir que hacen de su vida y no que esta este condicionada por la casta de privilegiados que son los políticos.

Esperemos avanzar rápidamente con unos veinticinco millones de personas vacunadas en poco tiempo tres meses. Para poder restablecer actividades indispensables y que el personal y el sistema de salud puedan descansar unas semanas, para retomar las fuerzas. Revisar todo lo que se hizo y replantear absolutamente las estrategias, pensar que la única cepa que nos puede salvar es la “saber votar” que tiene un gen contra el populismo, gusta del esfuerzo, del trabajo digno y formal y tener educación y paz.

Publicado por saludbydiaz

Especialista en Medicina Interna-nefrología-terapia intensiva-salud pública. Director de la Carrera Economía y gestión de la salud de ISALUD

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