Todos estamos enfermos de algo

Dr. Carlos Alberto Díaz

Lamento deciros, que todos estamos enfermos de algo, o sino pre-enfermos, en tal caso, si ello no ocurriese, es que están insuficiente estudiados, el paradigma de aquella pieza de teatro, el Dr. Knock o el triunfo de la medicina, un siglo después que Jules Romand publicara esta pieza, existen los Doctores Knock de la actualidad que medicalizan la vida a los pacientes, y los convierten en enfermos, en consumidores de los sistemas de salud, esto me llevó a escribir el siguiente posteo:

LOS DRES. KNOCK DEL SIGLO XXI:

Factorología y medicalización universal

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De la ficción al diagnóstico social

Un siglo después de Jules Romains, la lógica de Knock no solo sobrevivió: se sofisticó. Ya no necesita un pueblo ni un posadero-enfermero; tiene checkeos ejecutivos, wearables, campañas de “detección temprana” y algoritmos que convierten cualquier variable biológica en un factor de riesgo accionable. La factorología —la multiplicación de factores de riesgo como categoría médica autónoma, desprendida muchas veces de la enfermedad real que dicen anunciar— es el instrumento técnico que actualiza aquella máxima de que “toda persona sana es un enfermo que se ignora”. Hoy no hace falta ignorarlo: un estudio de laboratorio, una app o un dispositivo se encargan de recordárselo todos los días.

Un fenómeno que atraviesa las clases, pero de modo distinto

Lo que esta factorología logra no es homogéneo. Afecta a toda la sociedad, pero con lógicas diferenciadas:

  • En las clases media-alta y alta, el mecanismo opera por exceso: sobrediagnóstico, sobretratamiento, medicina defensiva y de consumo. Se multiplican estudios, segundas opiniones, suplementos y prácticas preventivas de dudoso sustento en evidencia, muchas veces impulsadas por una oferta privada que necesita generar demanda propia —el viejo problema de la inducción de demanda por el oferente, ahora con marketing de wellness.
  • En la clase media-baja, el mismo discurso se traduce en ansiedad sanitaria sin siempre tener el acceso económico para sostenerla: gasto de bolsillo creciente, medicalización de la vida cotidiana (estrés, sueño, rendimiento) y una relación con el sistema de salud mediada por el miedo antes que por la necesidad clínica objetiva.
  • Los sectores más postergados, en cambio, quedan fuera de esta maquinaria de captación temprana. No reciben el mismo bombardeo preventivo ni el mismo acceso a la detección oportuna. Su ingreso al sistema suele producirse tarde, cuando la enfermedad ya está avanzada, complicada y con menor margen terapéutico.
La paradoja central La factorología sobra donde hay recursos para consumirla y falta donde haría verdadera diferencia clínica.

El costo sistémico

Esta distribución desigual no es solo una injusticia epidemiológica; es también una fuente de ineficiencia y de insustentabilidad financiera para los sistemas de salud. Los recursos se concentran en la prevención cuaternaria de los que menos la necesitan, mientras la atención de los que llegan tarde exige internaciones más prolongadas, tecnología de mayor complejidad y peores resultados en salud por unidad de gasto. El sistema termina pagando dos veces: por medicalizar al sano y por curar tarde al enfermo real.

El desafío para la gestión sanitaria

Frente a esto, la respuesta no puede ser el rechazo ingenuo de la prevención, sino la construcción de criterios de valor clínico: distinguir factor de riesgo de enfermedad, jerarquizar la evidencia sobre el beneficio neto de cada intervención preventiva, y —sobre todo— reorientar deliberadamente los recursos de detección temprana hacia quienes hoy llegan tarde y complicados. La medicina del triunfo de Knock no será derrotada con menos ciencia, sino con más criterio: gestionar la salud con equidad, no solo con algoritmos de riesgo.

Publicado por saludbydiaz

Especialista en Medicina Interna-nefrología-terapia intensiva-salud pública. Director de la Carrera Economía y gestión de la salud de ISALUD. Director Médico del Sanatorio Sagrado Corazon Argentina. 2010-hasta la fecha. Titular de gestión estratégica en salud

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