La doble transformación que evita la balcanización del hospital. Dedicado a los Directores de hospitales públicos. Es una reseña breve de conceptos y posicionamiento frente a la necesidad del cambio. si la transformación no se produce en los centros de costos no se producirá, en los servicios. Menos jerarquías más hospital centrado en los pacientes.
Gestores más médicos, médicos más gestores
El nuevo perfil del jefe de servicio debe sumar a su función asistencial la faceta de gestor, lo que implica transformar los puestos de responsabilidad en jefaturas que asuman el binomio riesgo-beneficio. Esto no significa alejar al gestor del paciente: al contrario, los gestores deben ser más médicos, en el sentido de estar más presentes en el terreno operativo —el Gemba de la atención—, escuchar a los equipos, conocer la demanda contenida, la disponibilidad de insumos y la evidencia científica vigente, y discutir la calidad no como privilegio de quienes pueden pagarla, sino como estándar para todos.
La macrogestión sanitaria, por más adecuada que resulte su planificación presupuestaria o normativa, no llega al paciente si no se traduce en meso y microgestión. La profesionalización de la gestión necesita reconocimiento, carrera y la construcción de socios estratégicos —universidades, autoridades locales, equipos de salud—. El directivo de una institución de salud debe ser menos funcionario y más gestor.
De los flujos de órdenes a los flujos de trabajo
Los jefes de servicio transforman la emisión de órdenes en flujos de trabajo. El flujo de órdenes responde a la priorización de los objetivos estratégicos; el flujo de trabajo, a las metas específicas que contribuyen al cumplimiento de esas metas institucionales.
| Flujo de órdenes | Flujo de trabajo | |
| Origen | Gerencia ejecutiva / dirección estratégica | Gerencia media / jefatura de servicio |
| Responde a | La priorización de los objetivos estratégicos institucionales | Las metas específicas que contribuyen a esos objetivos |
| Naturaleza | Formulación, norma, indicador | Tarea concreta, factible, asignada a un equipo real |
| Si no se traduce | Queda como un ideal en el papel | Nunca llega a existir |
| La aduana del conocimiento técnico Si las órdenes emitidas desde la gerencia ejecutiva no atraviesan correctamente esa «aduana de la ciencia y el conocimiento técnico» que constituyen las gerencias medias, todo lo formulado en las direcciones se convertirá en un ideal que nunca llega a los pacientes. |
La balcanización evitable
Convertir el flujo de órdenes en flujo de trabajo alineado con la estrategia no es solo una habilidad técnica del jefe de servicio: es, ante todo, una responsabilidad de conjunto. Un gerente medio puede traducir con destreza las órdenes de la dirección en tareas para su propio equipo y, aun así, hacerlo de un modo que aísla a su servicio del resto de la institución. Por eso la condición decisiva no es solo traducir bien: es traducir sin balcanizar.
Cuando la visión del hospital no es compartida por las gerencias medias, los flujos de órdenes estratégicas no se convierten en flujos de trabajo operativos alineados entre sí, y se profundiza lo que suele describirse como la «balcanización» de las empresas de salud: servicios que funcionan como feudos aislados, cada uno con su propia interpretación de la estrategia, con lógicas propias desconectadas entre sí y de la institución en su conjunto.
| La condición para no balcanizar Un jefe de servicio convierte órdenes en trabajo alineado con la estrategia —y no en un feudo más— cuando negocia sus prioridades con los servicios vecinos y con los procesos transversales, comparte información con otras jefaturas en lugar de atesorarla, y subordina el objetivo particular de su servicio al objetivo común de la institución cuando ambos entran en tensión. |
Revertir la balcanización mediante gerentes medios que actúen como socios estratégicos —y no como funcionarios que solo transmiten órdenes puertas adentro de su propio servicio— es la única vía sostenible para que la estrategia institucional deje de ser un documento y se convierta en atención efectiva y coordinada.
Conclusión
Los flujos de órdenes estratégicas emitidas desde la dirección solo se convierten en flujos de trabajo efectivos cuando los gerentes medios —los jefes de servicio transformados— actúan como socios estratégicos con mística y competencia.