CÓDIGO GENÉTICO DEL CUIDADO PROGRESIVO HOSPITALARIO

Dr. Carlos Alberto Diaz Profesor Titular Universidad ISALUD. 5 Diciembre 2020.

El cuidado progresivo es un modo de gestión prestacional de un establecimiento asistencial, no diferenciado por especialidades médicas sino en los cuidados requeridos por el paciente, las características de su patología y el nivel de cuidado que exige.

La Organización Panamericana y Mundial de la Salud (OPS / OMS) adoptaron en 1.973 la siguiente definición para el Cuidado Progresivo del paciente: “Es la concepción mediante la cual se organizan los servicios hospitalarios y otras afines según las necesidades de atención del paciente, en tal forma que el enfermo recibe los servicios hospitalarios y otras afines según el grado en que los requiera, en el momento más oportuno y en el sitio y área física del Hospital más apropiado a su estado clínico”.

Un modelo asistencial por cuidado progresivo permite establecer la internación de acuerdo con la disponibilidad real de camas, complejidad de cuidado de enfermería, concepción epidemiológica e infectológicas institucional.

Existen algunos aspectos fundamentales del cuidado progresivo, que los he identificado como el código genético o su invariancia, debe ser protegido desde el convencimiento y la convicción de que es una modalidad interesante para la carga epidemiológica actual de los pacientes, que tienen una cirugía programada pero tienen antecedentes de tomar medicación por enfermedades crónicas, o tienen complicaciones agudas de las mismas y no pueden permanecer en autocuidado, por lo tanto requiere una mirada integradora y una uniformidad en la intensidad de los cuidados, porque la especificidad de manejar un drenaje, una curación, una sonda vesical, un lavado, una sonda nasogástrica ya no es tal como para nuclearlo en una especialidad replicando en la enfermería el cuidado médico especialista. La experiencia aquilatada durante tres décadas me impulsa a tratar de generar un cuerpo de conocimiento sobre esta modalidad organizativa. La existencia de la identidad revela según Etkin y Schvarstein el acuerdo explícito y la congruencia reiterada de las acciones y las representaciones de la organización.

  1. Continuidad asistencial y de cuidados. Generar un marco de atención integral de salud.
  2. Internación por necesidad de cuidado de los pacientes en relación con la pérdida de su autonomía y la complejidad de las intervenciones para su atención.
  3. Cultura de trabajo en equipo. Formación de equipos ad hoc circulares para satisfacer las necesidades de los pacientes.
  4. Aceptación de la dualidad del mando. De que existan varias líneas jerárquicas. Relaciones de línea y staff.
  5. Favorecer la intervención de las diferentes disciplinas.
  6. Fortalecer la presencia y el liderazgo de la medicina interna, la enfermería, la emergentología y el cuidado crítico.
  7. Mayor presencia de los decisores en las áreas de gestión y cuidados. Para armonizar las Clinical pathways.
  8. Desarrollar microsistemas de atención en los diferentes niveles de cuidado.
  9. Elaborar correctas transiciones de cuidado.
  10. Jerarquizar el proceso de cuidado de enfermería.
  11. Enfocarse en la creación de valor y en la eliminación de desperdicios.
  12. Trabajar con el servicio de admisión de pacientes el manejo estratégico del recurso de las camas.
  13. Política de calidad asistencial y la seguridad de los pacientes.
  14. Gestión por procesos de redes internas customizadas para cada paciente.
  15. Disminución de la variabilidad de la práctica clinica.
  16. Énfasis en la gestión del recurso de diagnóstico y tratamiento.
  17. Flexibilidad para establecer colaboraciones.
  18. Atención centrada en las personas atendidas y en las que atienden.
  19. Mirar los requerimientos más allá de la patología.
  20. Entender que la atención de la salud tiene necesidades individuales y colectivas.
  21. Comprender que la atención es multidisciplinar.
  22. Relevancia significativa de los proveedores de información interna.
  23. Mantenimiento de los pacientes bajo el radar.
  24. Implementar dialogo con y entre las especialidades.
  25. Desarrollar sistemas de información confiables.
  26. Compartir el conocimiento y la información.
  27. Resolver los conflictos por la dualidad de mando.
  28. Proteger a los responsables de los procesos asistenciales para que no queden expuestos.
  29. Desarrollar cuidados progresivos también dentro de unidades críticas.
  30. Humanizar el proceso de atención. Dignificando a los pacientes.

Publicado por saludbydiaz

Especialista en Medicina Interna-nefrología-terapia intensiva-salud pública. Director de la Carrera Economía y gestión de la salud de ISALUD

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