Crisis Financiera de PAMI: Impacto en la Salud de Jubilados en Argentina

Dr. Carlos Alberto Díaz.

El 13 de mayo de 1971 se creó el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados, más conocido como PAMI – Programa de Asistencia Médica Integral -, con el fin de brindar atención médica, social y asistencial a una población específica: los adultos mayores. Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados(INSSJP) más conocido como PAMI,1 constituye la obra social más grande, no sólo de Argentina, sino de Latinoamérica., constituye además una institución clave en la mediación del acceso de las personas mayores a la cobertura de salud. Este instituto, fundamental en la atención de este sector vulnerable de la sociedad, es la obra social de los Jubilados y sus familias que tiene 5,3 millones de afiliados, lo que demuestra su gran alcance y la necesidad de los servicios que ofrece. El programa en su origen no es solo asistencial, sino sociosanitario, lo que implica un enfoque integral en la salud de los afiliados. Tiene un modelo de atención primaria basado en un médico de cabecera, quien debiera ser el responsable sobre la salud de un grupo de personas que oscila entre 600 y 1000 pacientes. Hasta ahora, este sistema se abonaba con una modalidad híbrida de pago por cápita más consulta, permitiendo una atención más personalizada y acorde a las necesidades de cada paciente. Sin embargo, debido a que el Gobierno en su área de economía informó que no iba a financiar más su déficit, decidió modificar retrospectivamente la forma de pago, pasando a una modalidad por cápita, lo que llevó a una significativa reducción de la remuneración de los médicos a menos de la mitad de lo que percibían anteriormente. Esta medida, que es por el camino de la menor resistencia, también involucra en la demora en el pago de la cápita a los prestadores sanatoriales, creando un ambiente de incertidumbre que afecta tanto a los profesionales de la salud como a los pacientes. Esta situación provocó un cese de atención por tres días, afectando la atención ambulatoria, lo que sin duda recarga a los centros propios y pone en riesgo la salud de muchos jubilados y pensionados que dependen de estos servicios para su bienestar diario. Ante este panorama, es vital que se busquen soluciones que no solo estabilicen el sistema económico del PAMI, sino que también garanticen la calidad y continuidad de la atención que merecen nuestros adultos mayores.

El financiamiento siempre fue deficitario, salvo algunos meses, de la administración del Licenciado Scasinotti en el Gobierno del Ingeniero Mauricio Macri. En el gobierno de Alberto Fernández, el PAMI, que es un organismo fundamental en el sistema de salud, financiaba ese déficit con una alícuota del impuesto PAIS, que se dejó de cobrar el año pasado, lo que ha acentuado aún más la problemática del financiamiento de la salud pública en el país.

El deterioro de la actividad económica en la actualidad lleva a una disminución de la recaudación tributaria, lo que afecta las cuentas públicas en un momento crítico, especialmente mientras se espera que la actividad económica se recupere de manera sostenible y efectiva. Esta situación genera un círculo vicioso que dificulta la implementación de políticas públicas adecuadas. El déficit del Instituto, que lleva acumulados unos seis meses, se convierte en una preocupación creciente para los responsables de la atención de la salud.

Los prestadores están en situación de quebranto, algunos incluso están considerando la posibilidad de cerrar sus puertas debido a la falta de recursos. Además, esto significa algo también trascendente para el sistema: el 40% del mercado de medicamentos se vende al PAMI, y debido a este déficit, el organismo se vio obligado a recortar beneficios de cobertura, lo que ha aumentado significativamente el gasto de bolsillo de los afiliados, generando un impacto negativo en la accesibilidad a medicamentos esenciales y en la salud de la población más vulnerable.

El superávit económico que es uno de los aspectos más destacados del programa del equipo ministerial, es a muy alto precio, lo que significa que se están generando más ingresos que gastos, más sacrificios en la clase media baja. El superávit primario es crucial para mantener la estabilidad financiera a largo plazo. Este superávit solo refleja la eficacia de la gestión fiscal, dado que permite al gobierno invertir en reservas, que no están promoviendo así el desarrollo sostenible del país. Además, un superávit consistente es un indicador positivo para los inversores, ya que genera confianza en la economía, lo que puede atraer inversiones extranjeras y estimular el crecimiento económico. En este contexto, es fundamental que el equipo ministerial comience a implementar políticas que fomenten un entorno económico favorable, al mismo tiempo que monitorea de cerca los gastos para asegurar que la tendencia del superávit se mantenga en el futuro.

La no emisión de dinero es el segundo factor importante, ya que evita la inflación descontrolada que podría desestabilizar la economía. Pero la cuestión monetaria, no es la única causa de la inflación, sino que hay factores vinculados a los precios internacionales del petróleo blend y carencia de bienes como la carne.

La acumulación de reservas el tercero, que proporciona una red de seguridad en tiempos de crisis y permite al país enfrentar imprevistos económicos y el repago de la deuda.

El crecimiento económico el cuarto, que es vital para aumentar el nivel de vida de los ciudadanos y reducir la pobreza.

El quinto la inversión, la cual es esencial para fomentar la innovación y el desarrollo de infraestructura.

El sexto el aumento del crédito, que facilita la adquisición de bienes y servicios por parte de los consumidores.

El superávit de la balanza comercial, que indica que las exportaciones superan a las importaciones, es un signo de una economía saludable.

Sin embargo, aunque la recesión está llevando a nuevamente el déficit, es crucial implementar estrategias que mitiguen sus efectos negativos.

La guerra que afecta la provisión de energía en un 20% y el aumento del precio del petróleo está impulsando un aumento de la inflación, que empieza a correr en el 40% anual, afectando gravemente el poder adquisitivo de los ciudadanos.

Con la disminución del empleo, porque los sectores más desfavorecidos son de los servicios y el comercio, es fundamental promover políticas que apoyen a estos sectores vulnerables, generando así un entorno más equitativo y sostenible para el desarrollo económico.

Como los recortes son indiscriminados, el PAMI, se ve afectado, porque es una empresa pública deficitaria, que el gobierno decide no financiar más.

Esta bien, pero mientras tanto que hacemos.

ya se aumento el gasto de bolsillo y se postergó lo postergable.

Pero, todo lo que presupuesta, financia y ejecuta está bien, claramente no, es pueril pensar que esto es la perfección, y solo se debería aumentar el presupuesto. Existe una descentralización improductiva, en regiones, con duplicidades administrativas que generan confusión y afectan la atención al paciente. Una red de hospitales integrados, que no se consolidan como un modelo eficiente, carece de coordinación y coherencia entre sus distintas unidades, lo que provoca una experiencia fragmentada para quienes buscan atención médica. Teniendo además una sección administrativa de prestadores propios, que tienen exceso de personal, son costosos e ineficaces, su nivel de calidad y priorización de los pacientes es superior a prestadores privados, pero no está claramente demostrado que ese plus esté justificado en valor, lo cual plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del sistema. El sistema de asignaciones a prestadores no ejerce la contención adecuada, lo que resulta en un mal uso de los recursos disponibles. Todos hacen como si prestan, pero la realidad es que el compromiso con el bienestar de los pacientes es escaso.

El paciente y su familia, dicen «y bueno, ¿qué quieres, si tenés PAMI?», con una resignación de quien no merece algo mejor, y solo está en un trayecto «camino al cielo» que, tristemente, parece interminable. Es muy triste. Pero es verdad. Hay que decirlo. Con valentía. El instituto, además, tiene personal de planta excesivo, porque su estructura estaba para administrar contratos y esto se ha delegado, creando un ambiente disfuncional que no responde a las necesidades actuales. Es una organización autárquica, que debería elegir sus autoridades y esta intervenida desde su origen, lo cual debilita su autonomía y capacidad de toma de decisiones. Siempre con alguien, que en lugar de ser ministro de salud, se lo designa interventor del PAMI, perpetuando un ciclo de intervención política que reduce la eficacia del sistema.

Se tuvo como lugar común que el PAMI era una «caja de la política»; esto tuvo comprobación judicial durante el Gobierno de Carlos Menem, un hecho que no puede ni debe ser ignorado. Sin embargo, es fundamental analizar cómo la corrupción y la ineficiencia han pervivido a lo largo de los años, afectando a la población más vulnerable. Pero nunca se desmontó esa estructura, y aunque se han hecho intentos por reformar el sistema, siempre parecen ser superficiales y no atacan los verdaderos problemas de raíz que aquejan al sistema de salud. La polifarmacia es algo que se debe dar una batalla estratégica, con el respaldo de cátedras de clínica y farmacología que apoyen. En este contexto, resulta alarmante que muchos de los medicamentos que se prescriben son innecesarios y de baja utilidad, lo que no solo representa un desperdicio de recursos, sino que también puede tener efectos adversos en la salud de los pacientes, incrementando la complejidad de sus tratamientos y comprometiendo aún más su bienestar. Además, es crucial fomentar la educación y capacitación de los profesionales de salud sobre la importancia de una farmacoterapia adecuada, para evitar la sobre medicación y mejorar la calidad de vida de quienes dependen del sistema. La implementación de políticas efectivas y un control más riguroso en la dispensación de medicamentos puede conducir a una atención más responsable y centrada en el paciente, asegurando que reciban solo los tratamientos que realmente necesitan.

Parece por estos datos oficiales, de las gráficas del blog, que el problema es mayoritariamente de fondos, y no de déficit, si se mantiene el presupuesto aprobado para 2026. Reconocer esto, significa que una parte del ajuste es irreal, porque es un diferimiento en los pagos, lo cual implica que no se está abordando la raíz del problema financiero. Este enfoque puede dar una falsa impresión de estabilidad económica, pero en realidad, se esconde una complejidad mayor que podría afectar la sostenibilidad a largo plazo. Es una estrategia financiera, no un plan económico, que motiva muchas de las críticas que se le hacen al plan económico. Además, hay quienes argumentan que seguir en esta dirección podría llevar a consecuencias adversas, ya que el retraso en los pagos puede acumularse y resultar en un escenario aún más difícil en el futuro, afectando la credibilidad y la confianza tanto de los inversionistas como de la ciudadanía.

La salud no es un tema prioritario en el gobierno de Milei, porque es un tema también ideológico y dogmático.

Un dogma es una doctrina o un sistema de pensamiento que se tiene por verdad y que no puede ponerse en duda dentro de su sistema. ​ Sirve como parte de las bases fundamentales de una ideología o sistema de creencias y que no puede alterarse o descartarse sin afectar a todo el paradigma del sistema o la ideología en sí. El dogma no se discute. El superávit es la ley suprema. Esta por encima de la vida. La libertad es relativa. El Garrahan, los discapacitados, la Universidad, el Remediar, el Cruce, y ahora el PAMI. La baja de los impuestos PROMETIDA, que «es una estafa, una apropiación indebida,» se está postergando porque la actividad económica no crece. Argentina cerró 2025 con un superávit primario 1,4 % del PIB y ha mantenido resultados financieros positivos en el primer bimestre de 2026.  Aunque el gobierno lo considera un «hito», analistas advierten que la sostenibilidad del superávit en 2026 enfrenta riesgos, como presiones legislativas y la necesidad de ajustar el gasto con ingresos en baja. La Ley suprema era hasta ahora la constitución. el gobierno ha elevado la meta de déficit cero (o superávit) a un principio rector inquebrantable de su administración. La presentación de el Dr. Mario Lugones en AMCHAM, fue un bloopers político.

El Impacto de los Turnos Nocturnos en la Enfermería y Seguridad del Paciente

Al-Mugheed, Khalid RN, PhD a,*

Medicina 105(15):p e48260, 10 de abril de 2026. | DOI: 10.1097/MD.0000000000048260


Este estudio investiga el impacto de las rotaciones de turnos nocturnos en el desempeño de enfermería y los errores de medicación, y examina el papel mediador de la seguridad del paciente y la calidad del trabajo. Se utilizó un diseño transversal, dirigido a 350 enfermeras de un hospital seleccionado en Jordania. El tamaño de muestra requerido de 184 participantes se calculó utilizando una calculadora de tamaño de muestra en línea. Los datos se analizaron utilizando estadística descriptiva e inferencial para explorar las relaciones entre las rotaciones de turnos nocturnos, el desempeño de enfermería, los errores de medicación y la calidad de la seguridad del paciente. Los resultados mostraron que las rotaciones de turnos nocturnos afectaron significativamente tanto el desempeño de enfermería como los errores de medicación. Además, se encontró que la seguridad del paciente y la calidad del trabajo median estas relaciones, lo que indica que mayores niveles de seguridad del paciente y calidad del trabajo pueden fortalecer el desempeño de enfermería y ayudar a mitigar los errores de medicación. Los resultados mostraron que las rotaciones de turnos nocturnos afectaron significativamente tanto el desempeño de enfermería como los errores de medicación. Además, se encontró que la seguridad del paciente y la calidad del trabajo median estas relaciones, lo que indica que mayores niveles de seguridad del paciente y calidad del trabajo pueden fortalecer el desempeño de enfermería y ayudar a mitigar los errores de medicación.

1. Introducción

El sistema de salud en Jordania funciona mediante una combinación de hospitales públicos y privados que, en conjunto, brindan una amplia gama de servicios a la población. 1 ] El Ministerio de Salud desempeña un papel central en la regulación, la concesión de licencias y la supervisión de los centros de salud para garantizar el cumplimiento de las normas nacionales y mejorar el rendimiento del sistema. 2 ] Los hospitales jordanos ofrecen diversos servicios, que incluyen atención ambulatoria y hospitalaria, servicios de emergencia y centros de tratamiento especializado, 3 ] y han adoptado cada vez más sistemas de información sanitaria, como los registros médicos electrónicos, para mejorar la gestión de pacientes y la eficiencia clínica. 4 ]

Los profesionales de la salud, incluidos enfermeros, médicos y trabajadores paramédicos, constituyen la columna vertebral de la prestación de estos servicios. 5 ] Entre ellos, los enfermeros son proveedores de primera línea cuyas responsabilidades influyen directamente en los resultados de los pacientes y en la calidad general de la atención. 6 ] Un factor crítico que afecta el desempeño de enfermería es la necesidad de trabajar en turnos nocturnos rotativos, una práctica común de dotación de personal en los sistemas de salud globales. 7 ] Los turnos nocturnos alteran los ritmos circadianos naturales, lo que provoca fatiga, disminución del estado de alerta, reducción de la función cognitiva y aumento de los niveles de estrés, 8 , 9 ] todo lo cual puede afectar negativamente el desempeño laboral y potencialmente aumentar el riesgo de errores médicos. 10 ]

2. Importancia del estudio

El seguimiento y la evaluación del desempeño de enfermería son esenciales para mantener una atención médica de alta calidad e identificar áreas que requieren capacitación y desarrollo. 11 ] Las investigaciones muestran que un desempeño deficiente como resultado de los turnos nocturnos puede reducir la eficiencia, la precisión y la seguridad de la atención brindada, lo que representa una amenaza para el bienestar del paciente. 12 ] Numerosos estudios han reportado una fuerte asociación entre el trabajo en turnos nocturnos y una mayor incidencia de errores médicos y de medicación. 9 , 10 , 13 , 14 ]

Los turnos nocturnos también suelen darse en entornos caracterizados por niveles reducidos de personal, rutinas alteradas y supervisión limitada, creando condiciones en las que es más probable que ocurran errores. 15 ] El bienestar, el funcionamiento cognitivo y la carga de trabajo de las enfermeras son, por lo tanto, determinantes críticos de la calidad de la atención y los resultados de seguridad del paciente. 16 ] Como lo destacan Buttigieg et al, las rotaciones de turnos nocturnos pueden influir negativamente en la efectividad y eficiencia de la prestación de atención de enfermería, comprometiendo así la calidad del servicio. 17 ] La fatiga, la vigilancia reducida y las rutinas inconsistentes de administración de medicamentos durante los turnos nocturnos elevan aún más el riesgo de errores de medicación. 14 , 18 ] Dados estos desafíos, es esencial examinar los factores que influyen en la relación entre el trabajo en turnos nocturnos, el desempeño de enfermería y el error de medicación. Introducir la cultura de seguridad del paciente como una variable mediadora puede proporcionar una comprensión más profunda de cómo las prácticas organizacionales pueden amortiguar o exacerbar los efectos negativos de las rotaciones de turnos nocturnos en los resultados de la atención.

3. Objetivo del estudio

Este estudio tiene como objetivo examinar el impacto de los turnos nocturnos en el desempeño del personal de enfermería y los errores de medicación en hospitales jordanos. En concreto, investiga el papel mediador de la cultura de seguridad del paciente en la relación entre el trabajo nocturno y los principales resultados de enfermería. Al explorar estas dinámicas, el estudio busca proporcionar información basada en la evidencia que pueda ayudar a los responsables políticos, administradores y líderes de enfermería del sector sanitario a mejorar las condiciones laborales, optimizar el desempeño y fortalecer la seguridad del paciente dentro del sistema sanitario jordano.

4. Metodología

4.1. Diseño del estudio: un diseño transversal

4.1.1. Muestra y contexto del estudio

El estudio se centró en enfermeras que trabajaban en el Hospital de Jordania. Para maximizar la rentabilidad y la accesibilidad, se utilizó un muestreo por conveniencia, una técnica de muestreo no probabilístico. Este método se consideró apropiado debido a la dificultad de obtener una muestra totalmente representativa de toda la población de enfermería, a causa de limitaciones como el acceso restringido, el tiempo limitado y los recursos disponibles. 19 ] Este enfoque permitió a los investigadores reclutar participantes que eran fácilmente accesibles y estaban dispuestos a participar.

El tamaño de la muestra se determinó mediante una calculadora de tamaño de muestra en línea. Para alcanzar un nivel de confianza del 95 % con un margen de error de ± 5 %, el tamaño mínimo de muestra recomendado fue de 184 participantes, lo que garantiza una potencia estadística adecuada para el estudio.

4.2. Herramientas de estudio

El cuestionario se dividió en 5 secciones: el perfil sociodemográfico de los participantes, con 9 preguntas. La segunda parte incluyó 20 ítems de los cuestionarios sobre rotaciones de turnos nocturnos, desempeño de enfermería, calidad de la seguridad del paciente y errores de medicación, todos adaptados de estudios previos. 20 , 21 ] Las rotaciones de turnos nocturnos incluyen ítems que abordan la adaptación de las enfermeras, el mantenimiento de un estilo de vida saludable, el descanso y el estado de alerta durante los turnos nocturnos. El desempeño de enfermería incluyó preguntas que se centraron en la exigente carga de trabajo durante los turnos nocturnos, la energía requerida para mantener el desempeño, el mantenimiento del enfoque y la concentración, la influencia de los turnos nocturnos en las actitudes y el estrés experimentado durante estos turnos. La calidad de la seguridad del paciente incluyó preguntas que se centraron en la adecuación y las cualificaciones de las enfermeras que trabajan en turnos nocturnos, la cooperación del paciente y las percepciones de las enfermeras sobre su seguridad durante estos turnos. El error de medicación se centró en el deterioro de la función cognitiva, la privación del sueño, la proporción paciente-enfermera, el acceso limitado a la supervisión y las interrupciones frecuentes. Se empleó una escala Likert de 5 puntos, donde 1 indica «totalmente en desacuerdo» y 5 indica «totalmente de acuerdo», con el fin de mejorar la cantidad y la calidad de las respuestas y, al mismo tiempo, reducir el nivel de frustración de los encuestados.

4.3. Recopilación de datos

La recopilación de datos comenzó en octubre de 2023 y finalizó en noviembre de 2023. La tasa de respuesta de este estudio se considera buena. Se recibieron 184 de los 200 cuestionarios distribuidos, lo que representa una tasa de respuesta del 92 %. Dieciséis cuestionarios quedaron excluidos por falta de información.

4.4. Análisis de datos

Se realizó un análisis descriptivo, que implicó la sistematización de datos y la generación de múltiples tablas, utilizando el paquete estadístico para las ciencias sociales (SPSS, 25) para presentar una visión general completa. Por otro lado, se empleó un análisis inferencial para realizar predicciones basadas en datos, el cual se ejecutó mediante el modelo de ecuaciones estructurales de mínimos cuadrados parciales (PLS-SEM). El uso del análisis inferencial fue fundamental para evaluar la fuerza y ​​la dirección de las relaciones entre las variables del estudio, ya que examinó simultáneamente todas las ecuaciones para identificar cualquier conexión existente. 22 ]

5. Resultados

La Tabla 1 presenta las características demográficas de los encuestados. La mayoría eran mujeres (69,6%), mientras que los hombres representaban el 30,4% de la muestra. La mayoría de los encuestados tenían entre 26 y 30 años (23,9%). Las enfermeras casadas constituían el grupo más numeroso (45,1%). Casi la mitad de los participantes poseían una licenciatura (45,7%). En cuanto a la experiencia laboral, la mayor proporción reportó entre 1 y 5 años de experiencia clínica (39,6%).

Tabla 1 – Características demográficas de los participantes.

Datos demográficosCategoríaFrecuencia (n)Porcentaje (%)
GéneroMasculino5630.4
Femenino12869.6
Grupo de edad20–253116.9
26–304423.9
31–353317.9
36–403519.0
41–451910.3
46–50137.1
51 años o más94.9
Estado civilSoltero6535.3
Casado8345.1
Divorciado2312.5
Viudo137.1
Formación académicaDiploma5127.7
Grado8445.7
Maestro4926.6
Doctor en filosofía00
Experiencia laboral1–5 años7339.6
6–10 años5731.0
11–15 años4323.4
16–20 años116.0
Antigüedad en la organización actual1–5 años11562.5
6–10 años5328.8
11–15 años105.4
16–20 años63.3

Las propiedades del modelo de medición se resumen en la Tabla 2 , incluyendo cargas externas, varianza media extraída, fiabilidad compuesta (CR) y alfa de Cronbach para cada constructo. La escala de errores de medicación, compuesta por 5 ítems, mostró una CR de 0,793, mientras que la escala de rotación de turnos nocturnos, también de 5 ítems, tuvo una CR de 0,749. Los ítems con cargas externas inferiores a 0,5 se eliminaron del análisis. Todos los constructos exhibieron una varianza media extraída >0,50, lo que indica una validez convergente adecuada. Además, todas las variables tuvieron un alfa de Cronbach superior al umbral comúnmente aceptado de 0,70, lo que confirma la fiabilidad de las escalas de medición y respalda su uso en este estudio.

Tabla 2 – Modelo de medición.

ConstruirArtículoCargandoCRCRACalifornia
Error de medicaciónMEE10,8690,7930,6580,788
MEE20,749
Turnos de noche rotativosNSR40,8080,7490,6000,734
NSR50,740
desempeño de enfermeríaNUP10,6790,8220,6080,878
NUP20,818
NUP50,833
calidad del trabajo en materia de seguridad del pacientePSQ40,6130,6760,5150,761
PSQ50,809

MEE 3, 4, 5, NSR 1, 2, 3, NUP 3, 4, PSQ 1,2,3, fueron eliminados debido a una baja carga.CR = Fiabilidad compuesta, AVE = varianza media extraída, CA = alfa de Cronbach.

Tras confirmar la validez y fiabilidad del modelo de medición, se evaluó el modelo estructural. Los valores de  indicaron que la rotación del turno de noche explicaba el 29,2 % de la varianza en el error de medicación y el 34,1 % de la varianza en el desempeño de enfermería. Ambos valores de  se consideran sustanciales, ya que superan el umbral comúnmente utilizado de 0,26, lo que sugiere que la rotación del turno de noche es un predictor significativo de estos resultados. Figura 1

F1
Figura 1.:Modelo de coeficientes de trayectoria.

La Tabla 3 presenta los coeficientes de trayectoria, los errores estándar y los resultados de las pruebas de hipótesis para las relaciones entre la rotación de turnos nocturnos, el desempeño de las enfermeras y los errores de medicación. Un coeficiente de trayectoria se considera significativo al nivel del 5% si su valor t es ≥1,96, lo que corresponde a un intervalo de confianza del 95%. Los resultados indican que la rotación de turnos nocturnos tuvo un efecto positivo significativo en el desempeño de las enfermeras (β = 0,445, t  = 7,184, P  < 0,01) y un efecto positivo significativo en los errores de medicación (β = 0,233, t  = 3,424, P  < 0,01). Por lo tanto, tanto H1 como H2 fueron respaldadas.

Tabla 3 – Efecto directo de la rotación de turnos nocturnos en el desempeño de las enfermeras y los errores de medicación.

HRelaciónBetaEstándarT –PAG –2Decisión
H1NSR -> MEE0,4450,0627.184 *P  < 0,010,292Compatible
H2NSR -> NUP0,2330,0683.424 P  < 0,010,341Compatible

P  < .05, † 

P  < .01.MEE = error de medicación, NSR = rotación de turno de noche, nup = desempeño de enfermería.

Los resultados también indicaron que la seguridad del paciente y la calidad del trabajo mediaron significativamente las relaciones entre las rotaciones de turnos nocturnos y el desempeño de enfermería, así como los errores de medicación. Específicamente, el efecto mediador fue significativo para el desempeño de enfermería (β = 0,054, t  = 2,058, P  = ,01), así como para los errores de medicación. En consecuencia, se confirmaron las hipótesis H3 y H4, lo que sugiere que las relaciones entre las rotaciones de turnos nocturnos y el desempeño de enfermería, y entre las rotaciones de turnos nocturnos y los errores de medicación, son más fuertes cuando la seguridad del paciente y la calidad del trabajo son mayores. Tabla 4

Tabla 4 – Efecto mediador.

HRelaciónBeta βError estándarValor Tvalor p2,5% LL97,5% ULDecisión
H3PSQ * NSR ->MEE0,0540,0522.0580,040,3040,554Compatible
H4PSQ  NSR ->NUP0,1190,1182.7920,010,0880,354Compatible

LL = límite inferior, UL = límite superior.

P  < 0,05.

† P  < .01.

6. Debate

Los hallazgos de este estudio resaltan el importante papel mediador de la seguridad del paciente y la calidad del trabajo en la relación entre las rotaciones de turnos nocturnos y el desempeño de enfermería en Jordania. Las rotaciones de turnos nocturnos pueden alterar los ritmos circadianos e inducir fatiga, lo que afecta negativamente aspectos críticos del desempeño de enfermería como la toma de decisiones, la atención al detalle y la función cognitiva general. 1 ] Estudios previos han informado de manera similar que las rotaciones de turnos nocturnos influyen significativamente en el desempeño de enfermería, aunque los resultados a veces han sido inconsistentes entre contextos y metodologías. 3 , 17 , 23 , 24 ] A pesar de los desafíos, los turnos nocturnos siguen siendo esenciales para mantener las operaciones hospitalarias continuas, satisfacer las demandas de atención médica global y brindar opciones de programación flexibles para el personal.

El estudio también reveló que las rotaciones de turnos nocturnos impactan positiva y significativamente los errores de medicación, en consonancia con los hallazgos de investigaciones previas. 17 , 25 , 26 ] Los turnos nocturnos son necesarios para garantizar la vigilancia continua y la cobertura sanitaria, pero también presentan riesgos debido a la fatiga, la menor supervisión y la alteración de los flujos de trabajo. Estrategias como programas de capacitación específicos, programación de turnos optimizada y técnicas de gestión de la fatiga pueden ayudar a mitigar estos riesgos. 26 ] Además, fomentar un entorno laboral de apoyo que reconozca los desafíos únicos del trabajo en turnos nocturnos es fundamental para mantener una atención al paciente de alta calidad y minimizar los errores. 27–29 ]

Se encontró que la seguridad del paciente y la calidad del trabajo median los efectos de las rotaciones de turnos nocturnos tanto en el desempeño de enfermería como en los errores de medicación. Un alto nivel de calidad en la seguridad del paciente actúa como un mecanismo de protección, amortiguando los posibles efectos adversos de los turnos nocturnos en el desempeño de enfermería. 30–32 ] Las organizaciones de atención médica que priorizan la seguridad del paciente crean condiciones que permiten a las enfermeras afrontar los desafíos del trabajo nocturno con mayor eficacia, promueven la resiliencia y reducen la probabilidad de errores. Estos hallazgos enfatizan que la seguridad del paciente y la calidad del trabajo son herramientas esenciales para mejorar el desempeño de enfermería y minimizar los errores de medicación, particularmente en el contexto de los hospitales jordanos.

7. Conclusión

Este estudio transversal examinó el impacto de los turnos nocturnos en el desempeño del personal de enfermería, la seguridad del paciente, la calidad del trabajo y los errores de medicación, revelando una interacción compleja con importantes implicaciones para la práctica sanitaria. Los resultados demuestran que los turnos nocturnos plantean desafíos significativos para el desempeño del personal de enfermería y la seguridad del paciente, y pueden aumentar el riesgo de errores de medicación debido a la fatiga y al deterioro de la concentración. Además, estos retos están ligados a factores como la duración del turno, la carga de trabajo y la falta de apoyo social, lo que puede llevar a un ciclo de estrés y agotamiento que afecta tanto a los profesionales de la salud como a los pacientes a los que atienden. Abordar estos desafíos es fundamental para mejorar los resultados de la atención sanitaria, así como para garantizar un ambiente de trabajo sostenible y seguro, donde el bienestar del personal también se considere una prioridad esencial para el éxito del sistema de salud en su conjunto.

El estudio subraya la importancia de implementar intervenciones específicas, como la planificación basada en la evidencia, la gestión de la fatiga y las prácticas organizativas de apoyo, para mitigar los efectos negativos de los turnos nocturnos. Estas estrategias son esenciales no solo para abordar las dificultades inherentes a la programación nocturna, sino también para promover una cultura organizacional que priorice la salud y el bienestar del personal. Al centrarse en la seguridad del paciente y la calidad del trabajo, las instituciones sanitarias pueden mejorar el bienestar del personal de enfermería, optimizar su desempeño y mantener altos estándares de atención durante las operaciones nocturnas. Además, la formación continua y el apoyo psicológico pueden jugar un papel crucial en la preparación de los enfermeros para enfrentar los desafíos únicos que presenta el trabajo nocturno. Estos hallazgos ofrecen información práctica para los administradores hospitalarios, los responsables políticos y los líderes de enfermería que buscan fortalecer tanto el desempeño del personal como la seguridad del paciente en el contexto del trabajo nocturno, garantizando así una atención más eficaz y compasiva para todos los pacientes.

Métodos de mejora de la calidad (LEAN, PDSA, Six Sigma)

Emily Barr ; Grace D. Brannan .

 11 de enero de 2024 .

Definición/Introducción

La mejora de la calidad es fundamental en muchos sectores, incluidos los empresariales, manufactureros y de atención de la salud. Estas áreas requieren enfoques sistemáticos y estructurados para evaluar el desempeño y mejorar los estándares y los resultados de manera continua. En el ámbito empresarial, por ejemplo, la implementación de prácticas de gestión de calidad puede conducir a una mayor satisfacción del cliente, la reducción de costos y un aumento en la eficiencia operativa. En los sectores manufactureros, la calidad no solo afecta la reputación de la marca, sino que también puede influir significativamente en la seguridad del producto y la salud del consumidor. En cuanto al sector sanitario, el Instituto de Medicina define la calidad en la atención sanitaria como «el grado en que los servicios de salud para individuos y poblaciones aumentan la probabilidad de obtener los resultados de salud deseados y son coherentes con el conocimiento profesional actual». Esto implica que, al mejorar la calidad de la atención, se pueden reducir las tasas de complicaciones y aumentar la efectividad de los tratamientos. Además, es crucial que tanto los proveedores de servicios como el personal de salud se mantengan actualizados respecto a las mejores prácticas y protocolos para garantizar que la atención ofrecida sea siempre de la más alta calidad. [1]

En el ámbito sanitario, los métodos de mejora de la calidad se remontan al siglo XIX ;  dos ejemplos son la promoción del lavado de manos en la atención médica por parte del obstetra Ignaz Semmelweis y la mejora de las condiciones de vida y la reducción de la elevada mortalidad de los soldados en los hospitales militares por parte de la enfermera Florence Nightingale. [1]  Muchos métodos de mejora de la calidad pueden aplicarse a la atención sanitaria, tres de los cuales incluyen Planificar-Hacer-Estudiar-Actuar (PDSA), Lean y Six Sigma. Cada método tiene un resultado único orientado a objetivos que se ha aplicado a la atención sanitaria para optimizar y agilizar los procesos. 

El ciclo PDSA es un método cíclico de mejora de la calidad que a menudo se compara con la aplicación del método científico, diferenciándose de la filosofía Lean por su formato iterativo[2]  El PDSA fue adaptado al sector sanitario en 1996 por el estadístico Gerald J. Langley y se basó en su origen en la industria manufacturera en 1986 por el estadístico Edwards Deming. [2]  El PDSA se centra en cuatro etapas: planificar, hacer, estudiar y actuar.

La primera etapa, la planificación, comienza con la identificación de un objetivo del proyecto. La siguiente etapa, la ejecución, es una implementación a pequeña escala del plan aplicado para alcanzar dicho objetivo. El alcance o tamaño es pequeño para permitir que cualquier cambio se aborde con prontitud. La etapa de estudio compara los resultados de los datos previstos con los resultados de los datos obtenidos. La etapa de acción combina los datos de las tres etapas anteriores en un plan ejecutado mejorado. Los cuatro pasos deben ser pensados ​​y repetidos para lograr un proceso refinado. El ciclo PDSA no es un método independiente, sino que utiliza otras herramientas de mejora de la calidad y es un componente clave del Modelo para la Mejora. [ [2] [3] [4] 

Lean se deriva del Sistema de Producción Toyota (TPS) y se centra en mejorar la calidad y la productividad mediante procesos eficientes y de valor añadido, eliminando tres elementos: desperdicio (muda), irregularidad o inconsistencia (mura) y sobrecarga o irrazonabilidad (muri). [5] [4] [6] [7] El TPS, también llamado el “método Toyota”, se atribuye al ingeniero japonés Taiichi Ohno. Su origen se remonta a la línea de montaje de Henry Ford y al sistema de producción de Toyota Motor Corporation en la década de 1950, cuando buscaban aumentar los productos o servicios de valor añadido, es decir, aquellos por los que los clientes estaban dispuestos a pagar, al tiempo que disminuían los productos o servicios superfluos. [8]

Mura puede corregirse mediante la estandarización para crear confiabilidad y fiabilidad. Muri enfatiza la creación de una cultura de resolución de problemas en lugar de culpar. Lean ha identificado 8 desperdicios o muda[5] [6]  Los defectos se refieren al trabajo que necesita modificación, alteración o reparación. La sobreproducción es ordenar pruebas innecesarias. [6]  La espera puede ser en forma de esperar suministros, un turno para usar una máquina, ser atendido por un proveedor o los resultados de las pruebas, por nombrar algunos. El talento no utilizado se refiere a las habilidades desperdiciadas de las personas. El transporte puede incluir transportar suministros de un área a otra o trasladar pacientes de la habitación del hospital al laboratorio para pruebas. Un ejemplo de inventario es almacenar o comprar suministros médicos excesivos, especialmente si caducan antes de su uso. El movimiento innecesario puede incluir movimiento desperdiciado para proveedores, cuidadores y pacientes. [6]  El procesamiento adicional denota pasos o trabajo innecesarios.

Desperdicios en su proceso.

  1. Identificar el valor de un producto o servicio para el cliente, que podría ser el paciente u otro departamento del hospital.
  2. El mapeo del flujo de valor es un método de visualización de los procesos, materiales, el flujo de información y los recursos involucrados en la creación de un producto o servicio para identificar aquellos que agregan valor y eliminar aquellos que se desperdician. [5] [10] ]
  3. Crear fluidez eliminando barreras.
  4. Establecer un sistema de atracción basado en la demanda real del cliente en lugar de la demanda prevista.
  5. Establecer la perfección significa que, en cada sistema, los esfuerzos por eliminar el desperdicio sean continuos y siempre se debe procurar satisfacer o superar las necesidades y la satisfacción del cliente o del paciente.

El núcleo de Lean es Kaizen, un esfuerzo de mejora continua, rápido y centrado en el equipo, que busca implementar pequeños cambios en ciclos de mejora sistémicos y estandarizados. La comprensión de Kaizen se refleja en su etimología, derivada de las palabras japonesas «kai», que significa cambio, y «zen», que significa bien. [11] [7]

Lean utiliza diferentes herramientas para lograr sus objetivos. 5S se refiere a clasificar, ordenar, limpiar, estandarizar y mantener los elementos necesarios para mantener un lugar de trabajo limpio, ordenado y organizado. [10]  Just-in-Time (JIT) se refiere a que los suministros estén disponibles cuando se necesiten. [12]  Esto es factible si hay consistencia y uniformidad en el sistema, lo que permite la previsibilidad y el control. JIT funciona en conjunto con Kanban o el sistema de inventario, que depende de la aprobación y documentación de los suministros. A3 es una herramienta visual y estructurada que identifica problemas y soluciones utilizando una hoja de papel de tamaño A3 o de 11 x 17 pulgadas. [13]

Al igual que el pensamiento Lean, Six Sigma es una metodología centrada en optimizar el rendimiento, controlar y disminuir la variabilidad. [14] [4]  Las técnicas de Six Sigma fueron desarrolladas en la década de 1980 por Motorola. [15]  Six Sigma se deriva de un concepto estadístico de 6 desviaciones estándar de la media o 3,4 defectos por millón de unidades. [16]  Six Sigma a menudo se centra en el análisis cuantitativo de la atención médica para refinar la eficiencia de la prestación al tiempo que aumenta la seguridad del paciente.

Six Sigma se diferencia de otras metodologías en que se centra en los resultados financieros y estadísticos y requiere apoyo de la dirección. [15] Se necesita el apoyo del liderazgo para establecer los objetivos de las iniciativas Six Sigma y capacitar o contratar personal específico en forma de «Cinturones» como parte de la estructura de gestión de calidad más formalizada. [17]  Los «Cinturones» indican los niveles de capacitación y participación en proyectos y generalmente requieren certificación. [17]  Un Master Black Belt es el más experimentado, capacita a los demás cinturones y es el consultor del proyecto. Los Black Belts lideran la ejecución de los proyectos Six Sigma. Los Green Belts lideran la implementación del proyecto bajo la guía de los Black Belts, y los Yellow Belts participan como miembros en los proyectos. [17]

Six Sigma emplea 2 métodos: [17] [14] [8] [4]

  1. DMAIC o Definir, Medir, Analizar, Mejorar y Controlar. DMAIC se utiliza para mejorar los procesos actuales.
  2. DMADV o Definir, Medir, Analizar, Diseñar y Verificar. DMADV se emplea en el desarrollo de nuevos procesos y productos.

En las distintas fases de DMAIC o DMADV se utilizan diversas herramientas de mejora de la calidad ampliamente conocidas. Aquí hay algunos ejemplos: [18] [19] [20] [21]

  1. Diseño de experimentos: Un enfoque para proyectos que utilizan un método estructurado para estudiar variables y resultados. Puede incluir aleatorización, enfoques de investigación establecidos como experimentales o cuasiexperimentales, y análisis estadístico de datos.
  2. Diagramas de causa y efecto, diagramas de espina de pescado o diagramas de Ishikawa: una visualización de los factores que contribuyen a un efecto determinado, como una estancia prolongada. [22]
  3. Gráfico de control: Un gráfico que muestra la variación de los datos en relación con un valor medio y límites superior e inferior.
  4. Diagrama de Pareto: Partiendo del principio de Pareto 80/20, según el cual el 20% de los factores causan el 80% de los problemas, se trata de un diagrama de barras que muestra las frecuencias de los factores en orden descendente de izquierda a derecha para identificar fácilmente los factores más importantes. [22]
  5. Análisis de la causa raíz (ACR): Un proceso de varios pasos para identificar problemas, razones que los originan y acciones correctivas después de que ocurra un evento adverso.
  6. Análisis de modos y efectos de falla (AMFE): Proceso para identificar posibles puntos de falla en un proceso como medida preventiva para abordar estas debilidades antes de que causen problemas.

A principios de la década de 2000, la corporación Xerox desarrolló Lean Six Sigma o LSS. [8]  LSS combina los enfoques y herramientas de Lean y Six Sigma y se ha utilizado en diferentes sectores empresariales, incluido el de la salud. [8] [17]  Las implementaciones exitosas de LSS generalmente priorizan la reducción de desperdicios antes de la optimización o la reducción de la variabilidad. El sector de la salud se beneficia de LSS debido a la reducción de desperdicios y costos, la mejora y optimización de los procesos y el aumento de la satisfacción del paciente en un esfuerzo continuo. [23] [24]

Temas de interés

Entre los desafíos comunes de la metodología Lean se incluyen la resistencia individual al cambio, la incomodidad con la colaboración interprofesional y las variaciones en los procesos organizacionales. [25]  Los métodos para superar las barreras incluyen mantener un liderazgo cualificado, obtener retroalimentación y llevar a cabo proyectos factibles. [25]  Una implementación adecuada por parte de la alta dirección se puede lograr asegurando que las partes interesadas clave comprendan formalmente las prácticas Lean.

La cadena de suministro JIT reduce el inventario y los costos adicionales. Sin embargo, durante la COVID-19, la escasez de suministros, especialmente de equipos de protección personal (EPP), puso en evidencia el objetivo del sector sanitario de mantener un inventario reducido mediante la dependencia del sistema JIT, lo que, durante la pandemia, puso en peligro tanto a los profesionales sanitarios como a los pacientes. [12]

El ciclo PDSA se basa en pruebas a pequeña escala ejecutadas correctamente antes de pasar a ensayos más grandes. [2]  Esta creencia se fundamenta en la idea de que los proyectos a pequeña escala suelen ofrecer entornos más controlados, lo que permite realizar ajustes más ágiles al observar cambios favorables. Sin embargo, una revisión sistemática reciente indicó que menos del 20 % de los artículos utilizaron ciclos iterativos y pruebas a pequeña escala, lo que podría sugerir que las pruebas a mayor escala no eran óptimas. [2]  Otro aspecto a considerar al implementar un ciclo PDSA es la búsqueda de un objetivo demasiado ambicioso y a gran escala que podría exceder el alcance del método. [3]

Un problema mayor en la implementación del ciclo PDSA es la simplificación excesiva, que da como resultado proyectos que no se adhieren completamente a los principios del PDSA. [2]  Esto abre la posibilidad de una implementación incorrecta del PDSA con una movilización inadecuada de recursos y habilidades, lo que compromete el rigor científico. [2]  Al aplicar los ciclos PDSA en el ámbito de la salud, el liderazgo debe garantizar que se disponga de los recursos adecuados, incluyendo personal clínico, tecnología médica, inventario, registros y financiación, para integrar los ciclos PDSA en el flujo de trabajo.

Six Sigma busca mejorar los procesos reduciendo defectos y aumentando la calidad. En el sector sanitario, esto suele traducirse en la reducción de daños al paciente, al tiempo que se incrementan la seguridad y la satisfacción del paciente. Uno de los principales retos en la implementación de Six Sigma es el coste de contratar a un gestor de proyectos a tiempo completo, un experto interno o un cinturón Six Sigma. Otro obstáculo es la cultura institucional, que requiere el compromiso de todas las partes interesadas para el éxito del proyecto. Este compromiso debe mantenerse durante toda la duración del proyecto, que puede superar los 24 meses en el caso de mejoras importantes. [26]  Si bien se pueden obtener certificados Six Sigma reconocidos que ofrecen una estructura creíble, no son obligatorios para la mejora de procesos. Los programas formales de Six Sigma ofrecen cursos de formación que, combinados con la experiencia práctica, permiten obtener certificados de forma secuencial (cinturón blanco, cinturón amarillo, cinturón verde, cinturón negro, hasta cinturón negro maestro). [14]  Existe preocupación por el hecho de que Six Sigma no se esté utilizando adecuadamente en todo su potencial en el sector sanitario. [27]

Mejorar la cultura de seguridad es fundamental para la mejora de la calidad a largo plazo en la atención médica, a pesar de los desafíos que presentan los ciclos PDSA, Lean y Six Sigma.

Importancia clínica

Los errores y los riesgos son conceptos reales y presentes en la atención médica. Se estima que en Estados Unidos se producen anualmente más de 250 000 muertes, según los ingresos hospitalarios de 2013, debido a errores médicos. [28]  Dichos errores causan pérdidas superiores a los 20 000 millones de dólares anuales. [28] [29]  Los tiempos de espera excesivos y los cuellos de botella en los procesos pueden provocar retrasos en el diagnóstico y el tratamiento, así como obstáculos para una correcta clasificación médica. [30] [31]  Estos resultados pueden aumentar el estrés del paciente y tener efectos perjudiciales si la demora en la notificación coincide con la progresión de la enfermedad, lo que conlleva resultados adversos para el paciente. [30] [31]

La tecnología en medicina es fundamental para la atención al paciente, ya que permite una comunicación centralizada del equipo, una mayor participación del paciente y la digitalización de los registros. Si bien los avances tecnológicos, como los registros electrónicos de salud, han facilitado la adquisición de datos y la aplicación de funciones de mejora de la calidad, como las alertas emergentes de alergias a medicamentos, en el sector sanitario se observa un rechazo y abandono tempranos de las soluciones tecnológicas, posiblemente vinculados a la variabilidad en su aceptación por parte de los usuarios. [32]

La agencia federal de atención médica Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) cuenta con un programa de reembolso en el sector salud que destaca la importancia clínica de los métodos de mejora de la calidad en la atención médica. [33] [34]  El programa de Compras Basadas en el Valor (VBP) de Medicare utiliza indicadores financieros directos para incentivar el desempeño. [33]  Estos indicadores incluyen eventos adversos, mortalidad y reducción de costos.

Esta agencia evalúa a las organizaciones según indicadores de calidad y ajusta los reembolsos en función de métricas, promoviendo la mejora de la calidad y la atención al paciente. [34]  Al adoptar métricas de mejora de la calidad, las organizaciones de atención médica pueden abordar la seguridad y la satisfacción del paciente sin perder de vista los objetivos financieros y de eficiencia a largo plazo.

Intervenciones de enfermería, profesionales paramédicos y equipos interprofesionales

La mejora de la calidad es un “esfuerzo combinado e incesante de todos: profesionales de la salud, pacientes y sus familias, investigadores, pagadores, planificadores y educadores para lograr el cambio que conducirá a mejores resultados para los pacientes, un mejor desempeño del sistema y un mejor desarrollo profesional”. [35]

Los equipos interdisciplinarios, usados ​​como sinónimo de equipos interprofesionales, representan a múltiples actores dentro del sector sanitario que trabajan en conjunto. Históricamente, el término interprofesional se ha utilizado de forma más restringida, refiriéndose a profesionales de diferentes disciplinas, mientras que el término interdisciplinario se ha utilizado tradicionalmente de forma más amplia, abarcando a distintos miembros del personal sanitario. [36]  La adopción del trabajo en equipo interdisciplinario es fundamental en el sector sanitario para fomentar la colaboración y la diversidad, fortaleciendo así la cultura y los objetivos sistémicos.

Un ejemplo de métodos de mejora de la calidad e intervención de trabajo en equipo interdisciplinario se observa en el Modelo del Queso Suizo, mencionado por primera vez en 1991 y publicado en 1997 por el profesor de psicología James Reason. [37]  El modelo comparaba los ojos naturales del queso suizo con los agujeros o deficiencias de los sistemas de salud. Específicamente, las deficiencias en la atención médica, sinónimo de errores, provocaban eventos adversos debido a la confluencia de múltiples agujeros o múltiples oportunidades de mejora. Cada rebanada de queso representa una barrera protectora, que incluye políticas, tecnología y trabajo en equipo. [38]

Si bien el trabajo en equipo es necesario en la atención médica, puede fallar sin una comunicación adecuada, lo cual es una de las principales causas de daño involuntario al paciente, incluyendo errores de medicación, retrasos en el tratamiento y cirugías en el lugar equivocado. [39] [40]  Entre los factores que influyen en la falla de la comunicación se incluyen las diferencias de capacitación entre los campos de la salud, la jerarquía y la falta de estandarización. [39]

Sin colaboración mutua y debate basado en perspectivas únicas, las métricas de mejora de la calidad pueden fracasar. Al tener en mente objetivos finales a largo plazo, como la seguridad del paciente, el trabajo en equipo interdisciplinario puede impulsar iniciativas de mejora de la calidad. Una cultura de seguridad positiva no se centra en acciones o errores individuales, sino que abarca la responsabilidad organizacional fomentada por el trabajo en equipo. [41]

Ir a:

Monitoreo de enfermería, profesionales paramédicos y equipos interprofesionales

La literatura señala que la interacción colaborativa en la atención médica contribuye a mejorar los resultados médicos. [42]  Una vez que una organización reconoce la importancia de las intervenciones de equipos interprofesionales, se implementa un monitoreo interprofesional adecuado mediante la observación sistemática. Un equipo de gestión de riesgos suele realizar este seguimiento, mediante un conjunto de sistemas establecidos para detectar, monitorear y prevenir daños derivados de la Ley de Mejora de la Calidad y la Seguridad del Paciente del Congreso de 2005. [43]

Un ejemplo de intervención de gestión de riesgos es un RCA. [20]  La National Patient Safety Foundation recomienda un RCA que incluya a diversos miembros del equipo, desde médicos y supervisores hasta personal auxiliar y expertos en mejora de la calidad. [43] [44]  Un monitoreo adecuado puede ayudar a maximizar la mejora de la calidad en la atención médica, lo que permite a las organizaciones utilizar eficazmente métodos de mejora de la calidad como LEAN, PDSA y Six Sigma.

Privatización de la salud: ¿mejora o empeora la atención?

Benjamin Goodair , MSc  Aaron Reeves , 

DOI: 10.1016/S2468-2667(24)00003-3

Nota del Blog. La organización o reestructuración de un hospital público en Argentina es muy compleja, porque a la resistencia al cambio de los que tienen el poder se suman varios factores adicionales, con distinto peso, pero los debo enumerar para explicar desde donde hago el análisis para aproximarse al diagnóstico. Primero es reconocer que existe una necesidad de cambio, una urgencia que no solo refleja una aspiración a mejorar la atención médica, sino un compromiso profundo con la salud pública y el bienestar de la comunidad. Que se está dispuesto a ceder en cuanto a privilegios y «derechos adquiridos» que ponen un muro a las reformas, es un cambio necesario que no se limita a liberar espacio para nuevas ideas, sino que también implica un ejercicio de responsabilidad social. Que modificaría el sector político en sus propuestas remunerativas y de carrera es fundamental, ya que esto no solo afecta al personal médico, sino que también redefine el papel de cada trabajador en el sistema de salud. Que en la gestión de compras, se buscara una mayor transparencia y eficiencia en los procesos, en la gestión presupuestaria, se prioricen los recursos donde más se necesitan, y en el pago por valor, se busque establecer indicadores de calidad que sean estrictamente válidos y aplicables. En instalar al hospital como un competidor en el mercado, además de trabajar por el prestigio del hospital como igualador y redistribuidor, implementar la digitalización, la ingeniería de procesos, es imperativo que se considere la inversión en tecnología como un pilar central para lograr un sistema más eficiente. En modificar los gobiernos institucionales en tener un plan estratégico claro y bien definido, es esencial que todos los actores involucrados entiendan su rol en la implementación de este plan. La gestión privada no es necesariamente mejor que la pública; existen clarísimos ejemplos que puedo enumerar de gestión pública a emular, especialmente en Catalunya, en Noruega, Dinamarca, Suecia, Suiza, Alemania, donde la gestión, la New Public Management se impone y se puede lograr una atención de calidad y accesible. Pero exige madurez de la gestión política y un ejercicio de colaboración donde todos los intereses se alineen en beneficio colectivo. Por ello, advierto que la exploración que se está haciendo nuevamente en Mendoza debe ser observada, con atención y espíritu de análisis independiente, considerando cada paso y cada cambio propuesto. Como todos los aspectos de la gestión, si la visión es coincidente con el objetivo político, y el contrato social renovado, la gestión puede ser pública, privada o híbrida, con y sin personal. Pero debe ser tomado como un plan de largo plazo, asegurando así la protección de la calidad y los cambios económicos, porque sin duda, no se puede comparar. Porque si la gestión pública está condicionada por presupuestos históricos, la maniatamos en la transformación en los cambios, en la calidad y seguridad de los pacientes. Por estas razones es que expongo este trabajo que se encontró en la búsqueda editorial de la medicina basada en el valor, un esfuerzo por crear un sistema de salud más cohesionado y efectivo que responda a las verdaderas necesidades de la población.

Resumen detallado: Efecto de la privatización de la atención sanitaria en la calidad de la atención

Durante las últimas cuatro décadas, numerosos sistemas de salud públicos han transitado hacia la privatización, principalmente a través de la subcontratación de servicios al sector privado. Esta reforma se justificó teóricamente por la búsqueda de mayor calidad y eficiencia, aunque la evidencia empírica revisada en este estudio revela resultados ambiguos y, en su mayoría, negativos en términos de calidad y resultados de salud.

La privatización se implementó bajo la premisa de que la competencia de mercado y la flexibilidad del sector privado mejorarían la atención sanitaria. Sin embargo, los estudios longitudinales, centrados en países de altos ingresos y subcontratación de servicios, muestran que los hospitales privatizados suelen obtener mayores beneficios financieros, pero lo hacen mediante la selección de pacientes más rentables y la reducción del número de personal, lo que frecuentemente se traduce en peores resultados de salud para los pacientes.

La revisión identificó dos tipos principales de estudios: conversiones de hospitales públicos a privados y análisis ecológicos sobre la variación en la proporción de servicios prestados por el sector privado. Los primeros revelan que la privatización hospitalaria suele implicar cambios en la cartera de pacientes (favoreciendo a los más lucrativos), disminución de la dotación de personal, especialmente de enfermeras cualificadas, y una mayor eficiencia financiera, pero a costa de la calidad asistencial. En cuanto a los análisis ecológicos, se encontraron asociaciones entre altas tasas de subcontratación y peores resultados de salud, como mayor mortalidad evitable y más infecciones hospitalarias.

Los efectos sobre la dotación de personal son recurrentes: la privatización suele reducir el número de empleados por paciente, afectando tanto a personal sanitario como a servicios de limpieza, aunque los médicos no siempre ven reducida su presencia. Las condiciones laborales también empeoran, con más contratos precarios y desigualdad salarial en hospitales privatizados. En Canadá, la subcontratación de servicios se asoció con menos lesiones laborales, pero se identificó una probable subnotificación de incidentes.

En términos de accesibilidad, los resultados son mixtos: en Estados Unidos, la conversión a hospitales privados redujo la accesibilidad, mientras que en Croacia, la privatización de centros de atención primaria mejoró la precisión de horarios y permitió nuevas formas de acceso, como consultas telefónicas.

La revisión no se centró en la rentabilidad, pero observó que los hospitales privatizados tendieron a aumentar sus márgenes de beneficio, aunque su desempeño financiero seguía siendo inferior al de los hospitales públicos. Se sugiere que existe un sesgo de selección y se requiere más investigación para comprender el impacto financiero real.

Metodológicamente, la revisión destaca la falta de estudios aleatorizados, lo que limita la validez interna de los resultados. Además, la mayoría de los estudios se realizaron en países de altos ingresos, por lo que los hallazgos no pueden generalizarse a contextos de ingresos bajos o medios. Las lagunas identificadas incluyen la escasez de estudios sobre resultados de salud directos, atención primaria y comunitaria, y las percepciones de pacientes y público, así como el efecto sobre desigualdades en salud.

En conclusión, la privatización de la atención sanitaria, principalmente a través de la subcontratación, rara vez mejora la calidad de la atención y, en muchos casos, la reduce. Aunque puede generar ahorros y eficiencia financiera, estos beneficios suelen conseguirse a costa de la calidad asistencial y los resultados de salud de los pacientes. La evidencia científica que respalda una mayor privatización es débil y cuestiona las justificaciones teóricas de estas reformas.

Resumen

En los últimos 40 años, muchos sistemas de salud que antes eran de propiedad o financiación pública han optado por la privatización de sus servicios, principalmente mediante la subcontratación al sector privado.

Pero, ¿cuál ha sido el impacto de la privatización en la calidad de la atención?

Un objetivo clave de esta transición es mejorar la calidad de la atención a través de una mayor competencia en el mercado, junto con los beneficios de un sector privado más flexible y centrado en el paciente. Sin embargo, se ha planteado la preocupación de que estas reformas puedan resultar en una peor atención, en parte porque es más fácil reducir costos que aumentar la calidad de la atención médica. Muchas de estas reformas se llevaron a cabo hace décadas y se han realizado numerosos estudios que han examinado sus efectos en la calidad de la atención recibida por los pacientes. Revisamos esta literatura, centrándonos en los efectos de la subcontratación de servicios de salud en países de altos ingresos. Descubrimos que los hospitales que pasaron de ser de propiedad pública a privada tendían a obtener mayores beneficios que los hospitales públicos que no se convirtieron, principalmente a través de la admisión selectiva de pacientes y la reducción del número de personal. También encontramos que los aumentos agregados en la privatización frecuentemente se correspondían con peores resultados de salud para los pacientes. Muy pocos estudios han evaluado esta importante reforma y existen numerosas lagunas en la literatura. Sin embargo, basándonos en la evidencia disponible, nuestra revisión aporta pruebas que cuestionan las justificaciones para la privatización de la atención sanitaria y concluye que el respaldo científico a una mayor privatización de los servicios de salud es escaso.

Introducción

La privatización de la atención sanitaria es una política que consiste en transferir la prestación de servicios públicos a particulares o empresas privadas. Muchos servicios sanitarios nacionalizados han optado por la privatización desde la década de 1980 con la esperanza de que los mercados mixtos y la inclusión de los intereses del sector privado mejoren la calidad de la atención a un coste menor que el del sector público. Si bien existen diversas formas de privatización, como la transferencia de fondos del Estado a particulares, una de las más populares es la subcontratación de servicios.<sup> 1</sup> En estos modelos, un servicio financiado con fondos públicos conserva la capacidad de decisión, pero contrata a una organización privada para que preste el servicio acordado. Aunque este modelo de prestación de servicios resulta intuitivamente atractivo y goza de gran popularidad, su conveniencia sigue siendo cuestionada por quienes argumentan que los mecanismos de mercado no pueden funcionar eficazmente en los sistemas sanitarios.<sup> 2</sup>

Los defensores de la externalización de servicios al sector privado argumentan que la responsabilidad financiera obliga a las empresas privadas a garantizar el bienestar de los pacientes, buscar la innovación y eliminar la burocracia innecesaria. Se supone que estos incentivos económicos otorgan a las empresas privadas una ventaja competitiva sobre el sector público, que a menudo se ve limitado por culturas rígidas, regulaciones y pocos incentivos para innovar. 3,4 Los proveedores del sector privado también podrían generar efectos de competencia, mejorando el desempeño en todo el sistema de salud, ya que todos los proveedores se ven incentivados a brindar servicios de mayor calidad para ganarse la preferencia de los organismos contratantes (especialmente cuando los precios son en gran medida fijos, lo que suele ocurrir cuando hay un único comprador, como el gobierno central). 5,6

Sin embargo, el afán de lucro no siempre se traduce en los resultados deseados. Fomentar que los proveedores privados prioricen la calidad de la atención es un reto para los organismos públicos, ya que la calidad puede ser difícil de observar y priorizar racionalmente. La asimetría de la información surge cuando los comisionados tienen dificultades para identificar los niveles de calidad y rendimiento entre los proveedores. 7 Los mercados competitivos incluso podrían desalentar a los proveedores a revelar información sobre la calidad del servicio. 8 En tales casos, los resultados observables (por ejemplo, el coste del servicio) podrían priorizarse, especialmente cuando mejorar la calidad en relación con la competencia es difícil. Por lo tanto, en algunos sistemas de atención médica, la relación entre la competencia y la calidad de la atención es difícil de identificar si faltan datos fiables que midan la calidad. 9 En ausencia de incentivos adecuados para que los proveedores privados prioricen la calidad de la atención, podrían implementar políticas que impliquen sacrificios —percibidos como marginales— en la calidad a cambio de grandes reducciones de costes, como la reducción de personal, la disminución de los salarios del personal, la selección de pacientes rentables, la prescripción excesiva de servicios o el alta prematura de pacientes.

Las revisiones previas sobre este tema se han centrado en los efectos de la propiedad hospitalaria en la calidad de forma transversal, es decir, comparando los resultados en proveedores públicos y privados. 10,11 Estos estudios pueden ayudarnos a comprender cómo los proveedores del sector privado se comportan de manera diferente a los del sector público. Sin embargo, dicha evidencia es inconclusa por dos razones.

Primero, los análisis transversales de propiedad a menudo no identifican un grupo de comparación que realice servicios similares para tipos de pacientes similares. Más específicamente, el sector privado suele tratar a pacientes más sanos en sistemas de salud donde algunos servicios son proporcionados por el Estado y otros por el mercado privado. La evidencia sugiere que las personas que acceden a la atención médica privada tienden a tener más recursos y mejor salud. 12,13 En consecuencia, al comparar los resultados en hospitales públicos y privados, será difícil controlar el sesgo de que los pacientes más sanos sean seleccionados en hospitales privados y tengan mejores resultados, no debido a la calidad de la atención, sino debido al estado de salud subyacente de estos pacientes. El efecto de la propiedad es solo una parte de la justificación para la privatización.

En segundo lugar, centrarse en la titularidad de los servicios pasa por alto una razón fundamental para la privatización: que la competencia entre proveedores debería generar efectos positivos en la calidad de la atención que brindan los proveedores públicos. Si la externalización funciona según lo previsto por sus defensores, los proveedores públicos mejorarán la calidad de su atención aprendiendo de los proveedores innovadores del sector privado o debido a la motivación intrínseca de evitar perder contratos frente a este sector. En teoría, la competencia también permitirá a los organismos contratantes ser más exigentes en el proceso de contratación. Por consiguiente, cualquier diferencia entre proveedores públicos y privados podría ser sesgada e insuficiente para comprender plenamente los efectos del aumento de la externalización.

Abordamos la necesidad de medir tanto los efectos de la propiedad como los de la competencia centrando esta revisión en estudios longitudinales que cuenten con grupos de comparación significativos o que intenten tener en cuenta los sesgos y medir los efectos agregados de los aumentos en la subcontratación.

Métodos

Nuestra estrategia de búsqueda y criterios de selección se resumen más adelante y en el apéndice (pág. 1) . Los criterios de inclusión para nuestra búsqueda se enumeran en la tabla 1. Seguimos la guía de síntesis sin metaanálisis diseñada para intervenciones complejas.<sup> 14 </sup> Seleccionamos este enfoque porque investigar si la privatización afecta la calidad de la atención requiere un análisis cuidadoso de los estudios cuantitativos, pero la privatización a menudo se implementa de manera fragmentada e incremental, lo que significa que los estudios no son suficientemente comparables para un metaanálisis.

 Criterios de inclusiónCriterios de exclusión
Las razones para la privatización difieren enormemente entre los contextos de altos y bajos ingresos; en los contextos de bajos ingresos, la externalización podría tener como objetivo una mayor cobertura sanitaria en lugar de una mayor calidad de la atención.Contexto de país de altos ingresos (identificado por los países de la OCDE)14Contexto de países de ingresos bajos y medios
Los servicios de asistencia social suelen estar sujetos a diferentes políticas de mercantilización y a diferentes medidas de calidad, y merecen ser objeto de sus propias revisiones.Análisis de la privatización de los servicios sanitariosAnaliza los servicios de asistencia social; * analiza los servicios de asistencia sanitaria no relacionados con la privatización.
El tipo de privatización de interés fue el aumento relativo de proveedores privados en comparación con los proveedores públicos.Transición del sector público al privado (con o sin fines de lucro).Transición de un tipo de proveedor privado a otro; aumento de la provisión privada y pública sin un aumento relativo de la provisión del sector privado.
Los análisis longitudinales pueden controlar mejor los efectos de selección.Análisis longitudinalMedidas transversales
Para esta revisión, estábamos interesados ​​en medir una cantidad de tamaño del efecto.Análisis cuantitativoAnálisis únicamente cualitativo
Nuestro interés radicaba en la calidad de la atención y, en última instancia, en los resultados de salud de las personas.Medida de la calidad de la atención,15,16incluyendo resultados de salud (por ejemplo, tasas de mortalidad), intensidad de la atención médica (por ejemplo, duración de la estancia), prestación de atención médica (por ejemplo, ratios de personal) o accesibilidad a la atención médica (por ejemplo, tiempos de espera).Análisis exclusivamente financieros
Nos interesaban las reformas populares de los mercados mixtos que prestan un servicio de salud financiado con fondos públicos.Centrarse en los tipos de privatización mediante subcontratación o externalización (es decir, un aumento de la prestación de servicios sanitarios por parte del sector privado).Análisis de la financiación privada de la salud
Los grupos de comparación son importantes para medir las tendencias relativas de las unidades de análisis privatizadas y no privatizadas.Incluye un grupo de comparaciónAnálisis de las tendencias antes y después sin comparación con unidades con menor o nula privatización.

Tabla 1

Justificaciones de los criterios de inclusión y exclusión

OCDE = Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.

*Las definiciones de atención social cambian con el tiempo y, para ser coherentes, excluimos toda la atención a largo plazo de las personas mayores (por ejemplo, los estudios relacionados con residencias de ancianos que prestan servicios a personas mayores de 65 años).

†Si bien muchas de las razones teóricas para prever que la privatización afectará la calidad de la atención (tanto positiva como negativamente) se centran en la motivación de lucro del sector privado, incluimos la subcontratación al tercer sector porque no necesariamente son sectores completamente distintos ni existe una motivación de lucro inexistente en el tercer sector (por ejemplo, Jones et al. 17 ). La mayoría de los estudios también diferencian entre ambos sectores, lo que nos permite distinguir los efectos de cada uno.

Extrajimos datos sobre información de publicación, país del estudio, tipo de intervención, métodos, hallazgos clave, resultados, dirección del efecto y tamaños de muestra. Realizamos una evaluación crítica de cada estudio utilizando la herramienta de evaluación de riesgos: Cochrane ROBINS-I para estudios de intervenciones no aleatorizados. 18 Los resultados de esta evaluación del riesgo de sesgo se presentan en el apéndice (pp. 2-5 ). Dado el pequeño número de estudios incluidos, creamos inductivamente dos categorías basadas en las dos estrategias de identificación que se utilizaron en los métodos de los artículos.

Resumen de los hallazgos

Nuestra búsqueda arrojó 322 artículos, de los cuales 13 fueron identificados como que cumplían con nuestros criterios de inclusión después de la selección y evaluación ( figura 1 ). Encontramos dos tipos de artículos a través de nuestro proceso de búsqueda y selección: aquellos que evaluaban el efecto de la conversión de hospitales de estatus público a privado ( tabla 2 ), y aquellos que realizaban regresiones longitudinales a nivel ecológico sobre la variación en la proporción de servicios prestados por proveedores del sector privado ( tabla 3 ).

Figura 1 Diagrama de flujo de los estudios incluidos

 PaísTratamientoMétodoTamaño de la muestraResumen de resultados *
Ramamonjiarivelo et al (2021)19EE.UUHospitales que pasan de ser públicos a privadosRegresión de efectos fijos29 hospitales pasaron a ser de FP, 75 a NFP, 388 sin cambios en el sector público.Tras la privatización, los hospitales modificaron su cartera de pacientes, incorporando más pacientes de Medicare (más rentables) y menos pacientes de Medicaid (menos lucrativos) en las conversiones a FP.
Heimeshoff et al (2014)20AlemaniaHospitales que pasan de ser públicos a privadosDiferencias en diferencias emparejadas66 hospitales pasaron a ser públicos, 22 a serlo sin fines de lucro, 73 sin cambios.Tras la privatización, los hospitales redujeron sus niveles de personal, especialmente en los centros reconvertidos a medicina familiar.
Ramamonjiarivelo et al (2021)21EE.UUHospitales que pasan de ser públicos a privadosRegresión de efectos fijos247 hospitales a FP, 641 a NFPTras la privatización, los hospitales contrataron a menos enfermeras, especialmente a las más cualificadas.
Tiemann y Schreyögg (2012)22AlemaniaHospitales que pasan de ser públicos a privadosDiferencias en diferencias emparejadas99 hospitales pasan a FP, 33 a NFP, 128 sin cambios públicoTras la privatización, aumentó la eficiencia hospitalaria (eficiencia definida como el número de tratamientos de pacientes hospitalizados por gasto en suministros y tiempo del personal); el aumento de la eficiencia se logró a medida que se redujeron los niveles de personal.
Hebrang et al (2003)23CroaciaConversión del hospital a privadoχ2prueba96 hospitales en proceso de conversión, sin grupo de control comparadoTras la privatización, los médicos de cabecera mejoraron en general su accesibilidad a la atención primaria, ofreciendo horarios más precisos y más servicios, como seguimientos telefónicos fuera del horario laboral.
Siganporia et al (2016)24CanadáServicios de externalización hospitalaria a empresas privadasRegresión binomial negativa longitudinal1509 heridos en hospitales subcontratadosTras la externalización de los servicios de limpieza y catering, disminuyeron algunas reclamaciones por lesiones sufridas por los empleados; las entrevistas cualitativas de seguimiento sugieren que la subnotificación es más común en entornos externalizados que en hospitales públicos.
Oh y otros (2011)25Corea del SurConversión parcial a hospital privadoEstadísticas descriptivasTres hospitales reconvertidos, nueve hospitales públicosLas condiciones laborales en los hospitales privatizados empeoraron de forma descriptiva, con más contratos a corto plazo, mayor carga de trabajo y mayor desigualdad salarial entre médicos y otros trabajadores.
Villa y Kane (2013)26EE.UUHospitales que pasan de ser públicos a privadosDiferencias en diferencias y cambios antes y después con la prueba t22 hospitales se convertirán en privados, grupo de control desconocidoLos hospitales privatizados aumentaron sus márgenes de beneficio, redujeron la duración de las estancias de los pacientes y aumentaron las tasas de ocupación de camas; los hospitales privatizados redujeron el acceso a la atención médica al recortar servicios y aumentar los márgenes de precios.

Tabla 2

Resultados del estudio relacionados con la conversión de hospitales públicos a privados

FP=con fines de lucro. NFP=sin fines de lucro.

*En el apéndice (páginas 6-7) se ofrece información más detallada sobre los resultados de los subgrupos del estudio .

 PaísMétodoTamaño de la muestraResumen de resultados *
Mosquera y otros (2021)27SueciaSeries temporales interrumpidas672 años-región (es decir, 21 condados medidos durante 16 años)Tras una reforma de privatización, las hospitalizaciones evitables disminuyeron en todo el país; sin embargo, las áreas con mayor número de proveedores privados experimentaron aumentos relativos en las hospitalizaciones evitables en comparación con las áreas con menor número de proveedores privados, y no hubo diferencias en las hospitalizaciones evitables entre las áreas con privatización intensa y las áreas con privatización no intensa.
Goodair y Reeves (2022)28InglaterraRegresión de efectos fijos609 años-región (panel desequilibrado de 173 regiones durante 8 años)Los aumentos en el gasto sanitario regional en empresas con fines de lucro se corresponden con aumentos en la mortalidad por causas tratables (médicamente curables).
Quercioli et al (2013)29ItaliaRegresión de efectos fijos209 años-región (19 regiones durante 11 años)Los aumentos en el gasto mejoran las tasas de mortalidad, pero los aumentos en el gasto con fines de lucro no lo hacen; mayores aumentos en el porcentaje de dinero destinado a proveedores con fines de lucro aumentan la mortalidad.
Toffolutti et al (2017)30InglaterraRegresión de efectos fijosEl tamaño de la muestra varió para cada resultado del estudio (rango 362–582 años-hospital) *En comparación con los hospitales que contaban con servicios internos, los hospitales con servicios de limpieza hospitalaria subcontratados presentaban mayores tasas de infecciones bacterianas intrahospitalarias; la satisfacción con los servicios también era menor, al igual que la dotación de personal y el gasto en servicios de limpieza.
Bedard y Frech (2009)31EE.UURegresión de efectos fijos750 años de prisiónEl aumento del número de trabajadores sanitarios subcontratados coincide con el aumento de la mortalidad entre las personas en prisión.

Tabla 3

Estudios ecológicos sobre los efectos de la subcontratación

*En el apéndice (pág. 8) se encuentran disponibles más detalles sobre los resultados de los subgrupos del estudio .

Ocho artículos hicieron un seguimiento de la calidad de la atención (medida de varias maneras) recibida por los pacientes antes y después de que un hospital pasara de ser público a privado ( tabla 2 ). Tres de estos estudios se centraron en los EE. UU., 19,21,26 dos en Alemania, 20,22 uno en Croacia, 23 uno en Canadá, 24 y uno en Corea del Sur. 25 Metodológicamente, cinco de estos artículos utilizaron modelos de diferencias en diferencias o modelos de regresión de efectos fijos (que controlan las variables invariantes en el tiempo). El rango de resultados incluidos en sus modelos fue diverso, pero tres se centraron en los niveles de personal, uno examinó la estratificación de los pacientes por tipo de seguro, y los estudios restantes exploraron una variedad de resultados relacionados con la calidad, como la carga de trabajo de los médicos y otros empleados, el número de servicios prestados y las lesiones entre los empleados del hospital.

El tema central de estos estudios fue que los hospitales privatizados tendían a buscar una mayor eficiencia financiera al dirigirse a pacientes más rentables y al reducir los niveles de personal. En referencia a la situación financiera de los pacientes, los estudios encontraron que el número de pacientes apoyados por Medicaid, organizaciones benéficas o sin apoyo (y por lo tanto considerados menos rentables) se redujo, en promedio, en los hospitales que se convirtieron en privados con fines de lucro. 19 No hubo evidencia sobre el estado de salud de los pacientes tratados después de la privatización hospitalaria, lo que podría haber evidenciado cómo la privatización afecta las desigualdades en salud.

La mayoría de los artículos concluyeron que la privatización hospitalaria tuvo implicaciones negativas para la calidad de la atención, aunque, cabe destacar, ninguno había medido directamente los resultados de salud de los pacientes. Una excepción notable fue el único artículo que estudió las conversiones de atención primaria, el cual encontró mejoras en la forma en que los pacientes recibían sus citas. 23

Otro grupo de estudios analizó los efectos agregados de la privatización evaluando los cambios a lo largo del tiempo en la subcontratación y algún resultado para representar la calidad de la atención (por ejemplo, mortalidad evitable; tabla 3 ). Hubo cinco estudios en este grupo. Dos de estos estudios se basaron en Inglaterra, 28,30 uno en Suecia, 27 uno en Italia, 29 y uno en los EE. UU.; 31 aunque el estudio de los EE. UU. fue ligeramente distinto, ya que examinó la privatización de los servicios de atención médica ofrecidos a personas en prisión. Cuatro de estos artículos utilizaron regresiones de efectos fijos (controlando las variables invariantes en el tiempo) y uno utilizó un diseño de series temporales interrumpidas. Tres de estos artículos utilizaron una medida de mortalidad evitable o tratable (por ejemplo, muertes que deberían haber sido prevenibles con la atención adecuada), uno se centró en infecciones por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina y otro se centró en la mortalidad de personas que estaban encarceladas.

La mayoría de estos estudios identificaron asociaciones negativas con el aumento de la subcontratación que se correspondían con una peor calidad de la atención. Un estudio halló que una reforma de privatización mejoró la atención en toda la muestra (es decir, 21 países), pero que los lugares con los niveles más altos de provisión privada tenían una peor calidad de atención que las áreas con los niveles más bajos de privatización, según lo medido por las hospitalizaciones evitables. 27

Efectos en los resultados de salud

A nivel ecológico, las altas tasas de privatización y subcontratación casi siempre se correspondieron con peores resultados de salud en los estudios incluidos en esta revisión. Dos artículos analizaron los niveles regionales de privatización para un país entero y ambos encontraron que los aumentos en el porcentaje de subcontratación se correspondieron con tasas de mortalidad evitable más altas que antes de que se produjera la subcontratación. 28,29 El único otro artículo que evaluó las tasas de mortalidad lo hizo en poblaciones encarceladas, y también encontró tasas de mortalidad evitable aumentadas a medida que aumentaba la proporción de atención médica subcontratada. 31 Además, los servicios de limpieza subcontratados se correspondieron con tasas más altas de infección en pacientes hospitalizados que los servicios de limpieza internos. 30 Se encontraron resultados más matizados en Suecia cuando los resultados en hospitalizaciones evitables mejoraron en todo el país después de una reforma de privatización de la atención primaria; los resultados de este estudio no mostraron variación dosis-respuesta, es decir, las áreas que se reformaron primero o tuvieron los mayores aumentos en proveedores privados no mostraron las mayores mejoras en la calidad de la atención, y este factor, por lo tanto, no es atribuible a encontrar causalidad. 27 Ningún estudio de esta revisión halló que el aumento de la privatización se correspondiera con mejores resultados de salud para los pacientes. Ninguno de los artículos que evaluaron las conversiones hospitalarias incluyó resultados de salud, una importante laguna en la literatura identificada en esta revisión.

Efectos en la dotación de personal

Los estudios evaluaron la dotación de personal como una medida intrínseca de la probable calidad de la atención recibida por los pacientes o en términos de las condiciones laborales del personal. Varios artículos midieron específicamente la diferencia relativa en las tasas de dotación de personal antes y después de la privatización hospitalaria. 20–22 La Figura 2 resume los resultados identificados en estos estudios. En general, los estudios encontraron que la subcontratación se correspondía con un menor número de empleados por paciente. 20–22 Esto también se observó en el personal de limpieza. 30 Sin embargo, el efecto varió según el tipo de personal. Por ejemplo, solo las enfermeras más cualificadas tuvieron un número reducido en los hospitales subcontratados en comparación con los hospitales públicos de EE. UU. 21 En los dos estudios que midieron el número de médicos, este valor no se redujo después de la privatización, mientras que la mayoría de las demás categorías de personal sí lo hicieron. 20,22

Figura 2. Efecto de la conversión hospitalaria en los índices de personal.

Otros artículos analizaron los resultados de los empleados, como salarios, contratos y salud de los empleados. En Canadá, la subcontratación de servicios de alimentación y limpieza se correspondió con menos lesiones relacionadas con el trabajo y períodos más cortos de baja laboral por cada lesión relacionada con el trabajo (así como algunos que no cambiaron). 24 Un estudio cualitativo de seguimiento sugirió que la probabilidad de subregistro de estos incidentes después de la privatización dificultó la interpretación de los datos y analizó las incertidumbres sobre si la privatización realmente mejoró las condiciones de empleo o simplemente suprimió la notificación de datos. 24 Otro artículo evaluó descriptivamente los cambios en la desigualdad salarial, la seguridad laboral y la carga de trabajo en Corea del Sur, encontrando peores resultados en todos estos resultados en los servicios privatizados, en comparación con los servicios no privatizados. 25 Sin embargo, la muestra fue demasiado pequeña para realizar estadísticas inferenciales.

Efectos sobre la accesibilidad a la atención médica

Tres artículos evaluaron algún tipo de accesibilidad a la atención médica (definida aquí como la facilidad con la que los pacientes pueden acceder a los servicios) con resultados mixtos. 19,23,26 Dos artículos que evaluaron las conversiones de hospitales públicos a privados en los EE. UU. encontraron que los hospitales se volvieron menos accesibles después de la conversión, ya sea porque la combinación de casos cambió hacia pacientes más rentables o porque se redujo el número de servicios prestados. 19,26

Sin embargo, la conversión a la propiedad privada de los centros de atención primaria en Croacia tuvo resultados más positivos: los pacientes comenzaron a recibir citas con horarios más precisos y tuvieron la oportunidad de acceder a la atención médica a través de nuevos medios, como llamadas telefónicas fuera del horario habitual. 23

En general, los resultados sugieren que la accesibilidad a la atención médica podría verse afectada de diferentes maneras, con horarios de citas más precisos y tiempos de espera reducidos en algunos casos, pero con efectos que podrían perjudicar a algunos grupos, en particular a aquellos cuyos tratamientos generan bajos beneficios para el sector privado.

Efectos en el desempeño financiero

Esta revisión no pretendió evaluar el efecto de la privatización en la rentabilidad, que si bien está relacionada con la calidad de la atención, es distinta. Los estudios centrados exclusivamente en los resultados financieros podrían llegar a conclusiones diferentes. Sin embargo, se observó una tendencia —entre los artículos que informaron sobre alguna medida de la calidad de la atención médica— a que los márgenes de beneficio de los hospitales que se privatizaron tendieron a aumentar. No obstante, estos hospitales tuvieron, en promedio, un desempeño financiero mucho peor que los hospitales públicos que permanecieron públicos. Por lo tanto, es posible que exista un sesgo de selección, y se necesita más investigación para comprender mejor los efectos en el desempeño financiero.

Discusión

Revisamos y resumimos la evidencia sobre los efectos de la externalización de los servicios de salud en la calidad de la atención, centrándonos en los estudios que aportan la evidencia más sólida, ya que utilizaron datos longitudinales que permitieron realizar un seguimiento de los cambios a lo largo del tiempo. Esta revisión describe reformas que con frecuencia modifican la prestación de atención médica y reducen la exhaustividad y la generosidad de la misma. Lamentablemente, estas mejoras en la eficiencia no parecen ser inocuas, ya que los estudios sugieren que la externalización tiende a empeorar los resultados de salud. La mayoría de los estudios incluidos en esta revisión indican que la privatización reduce la calidad de la atención y empeora los resultados de salud de los pacientes atendidos en centros de salud privatizados.

A medida que los gobiernos analizan cómo responder a las consecuencias de la pandemia de COVID-19 en los sistemas de salud, así como las respuestas a largo plazo al envejecimiento de la población y las limitaciones presupuestarias, podrían buscar una solución única y sencilla que prometa una mejor calidad de atención a un menor costo. 32,33 Sin embargo, la evidencia en esta revisión sugiere que existe el riesgo de que los gobiernos busquen reducciones a corto plazo a expensas de los resultados a largo plazo, en parte porque la privatización mediante la subcontratación de servicios al sector privado no parece ofrecer una mejor atención ni una atención más económica.

Nuestro análisis también podría tener implicaciones para los argumentos teóricos más amplios a favor de la privatización en muchos ámbitos. La evidencia recopilada aquí no se ajusta a las expectativas de los mercados mixtos, a saber, que mejorarían la calidad mediante el aumento de la competencia. 5,9 La evidencia presentada en este análisis no socava el mecanismo teórico básico, sino que sugiere que algunas áreas del Estado de bienestar, como la educación y la atención sanitaria, podrían estar estructuradas de forma que sean menos susceptibles a los incentivos que operan en otros mercados. Por ejemplo, encontrar innovaciones que mejoren la calidad en el ámbito de la atención sanitaria podría ser más difícil que en otros sectores de la economía, lo que podría disminuir los incentivos para competir en función de la calidad. 2 La comprensión de esta variación podría llevar a los gobiernos a reflexionar antes de emprender reformas costosas y prolongadas en sectores donde el margen de mejora de la calidad es potencialmente pequeño a corto plazo.

Esta revisión se centró en la conversión de servicios públicos a servicios privados. Sin embargo, este proceso a menudo no es tan sencillo como la transición completa a servicios privados, y las formas sutiles de privatización, como las asociaciones público-privadas, pueden ser más difíciles de evaluar. Por ejemplo, se suele distinguir entre organizaciones privadas con fines de lucro y sin fines de lucro. En los estudios incluidos en esta revisión, las transiciones a la provisión con fines de lucro generalmente resultaron en mayores disminuciones en la calidad de la atención, en comparación con las transiciones al estatus sin fines de lucro, pero las transiciones a organizaciones privadas sin fines de lucro también frecuentemente resultaron en disminuciones en la calidad de la atención médica. Una de las razones de este hallazgo podría ser que las organizaciones sin fines de lucro pueden comportarse de manera similar a las organizaciones con fines de lucro. 34 Alternativamente, podríamos haber encontrado mayores diferencias entre otras categorías de propiedad si los estudios hubieran incluido estas subcategorías, por ejemplo, aquellos proveedores de atención médica propiedad de capital privado que tienen un desempeño particularmente deficiente. 35

Esta revisión presenta algunas limitaciones, entre ellas, que ningún estudio sobre privatización se ha realizado mediante un ensayo aleatorizado, lo que implica que los resultados están necesariamente sujetos a posibles sesgos en su validez interna. Por ejemplo, cuando los cambios legislativos modifican simultáneamente la información financiera, los sistemas de pago y los procesos de reembolso, o cuando se produce una pérdida de servicios junto con la privatización. Es muy improbable que se lleve a cabo un ensayo aleatorizado de este tipo en la práctica, e incluso si un gobierno estuviera dispuesto a incorporar la aleatorización en la implementación de una reforma de privatización, sería difícil garantizar que el proceso de aleatorización no se viera comprometido de alguna manera. En otras palabras, los diseños de investigación de referencia que pueden abordar esta cuestión probablemente difieren bastante de las reformas o intervenciones a nivel individual, y esto debería modificar nuestra interpretación de la evidencia recopilada aquí. La investigación resumida en esta revisión no solo constituye la mejor evidencia de la que disponemos actualmente, sino que muchos de estos estudios probablemente seguirán figurando entre la mejor evidencia que podamos recopilar en este ámbito.

De igual modo, la evidencia de esta revisión proviene de un número reducido de países de altos ingresos (ocho países). Nuestros resultados, obviamente, no son aplicables a países de ingresos medios y bajos, y es posible que estos procesos sean diferentes en esos contextos, especialmente donde la base de la provisión pública no cuenta con los mismos recursos que en algunos de los contextos de altos ingresos incluidos en esta revisión. Además, si bien las revisiones sistemáticas buscan descubrir el verdadero efecto de una intervención, el efecto de la privatización probablemente dependerá de los contextos sociales e institucionales en los que se implementen dichas reformas. Afirmar que la privatización nunca funciona sería prematuro (los estudios incluidos sugieren algunos efectos positivos en ciertos entornos específicos), y necesitamos más investigación para comprender cuándo la externalización podría mejorar la calidad y no solo reducir los costos.

Esta revisión presenta numerosas lagunas que merecen mayor investigación. La más evidente es el efecto de las conversiones hospitalarias en los resultados de salud de los pacientes, pero también existe un amplio margen para el análisis de estudios a nivel ecológico sobre resultados distintos a las tasas de mortalidad. Otra laguna radica en que muy pocos estudios se centran en aspectos de la atención sanitaria que no sean la hospitalaria; la atención comunitaria, primaria y ambulatoria se omiten en gran medida. Muchos estudios se centran en los niveles de personal, que constituyen solo uno de los muchos factores que podrían considerarse incluidos en la calidad de la atención recibida por los pacientes, y se echan especialmente en falta las percepciones del público y de los pacientes sobre los servicios prestados. 15,16 Los estudios no desglosan los resultados por sexo o género, y el efecto de la privatización de la atención sanitaria en las desigualdades en salud es un área importante para futuras investigaciones. Por último, nos centramos principalmente en los efectos de la externalización o subcontratación. Existen otras formas de privatización, como la transferencia de la financiación sanitaria del Estado a particulares, que no se han analizado en esta revisión. Un ejemplo de ello es el cambio hacia la financiación privada en Estados Unidos mediante la privatización del programa Medicare, que ha dado lugar a planes más caros pero con efectos poco claros en la calidad de la atención. 36

Conclusión

Existen pocos estudios que aborden el efecto de la privatización en la calidad de la atención ofrecida por los proveedores de salud; sin embargo, dentro de este reducido grupo de estudios longitudinales, encontramos un panorama bastante consistente. Como mínimo, la privatización de la atención médica casi nunca ha tenido un efecto positivo en la calidad de la atención. Pero la subcontratación tampoco es inocua, ya que puede reducir costos, pero parece hacerlo a expensas de la calidad de la atención. En general, nuestra revisión aporta evidencia que cuestiona las justificaciones de la privatización de la atención médica y concluye que el respaldo científico para una mayor privatización de los servicios de salud es débil.

10 of the Most Expensive Drugs in the U.S.A

 Leigh Ann Anderson, PharmD. Nov 30, 2025.

1. Lenmeldy

  • Estimated Cost: $4.25 million per one time treatment
  • Manufacturer: Orchard Therapeutics
  • Use: Metachromatic leukodystrophy (MLD)
  • Initial FDA Approval Date: March 18, 2024

Lenmeldy (atidarsagene autotemcel) is an innovative autologous hematopoietic stem cell (HSC) gene therapy specifically designed for the treatment of children diagnosed with metachromatic leukodystrophy (MLD), a rare genetic disorder characterized by the progressive degeneration of myelin in the nervous system. By utilizing the patient’s own stem cells, Lenmeldy aims to rectify the underlying enzyme deficiency caused by genetic mutations, offering hope where conventional treatments have failed. As the first approved therapy for MLD, Lenmeldy holds the remarkable potential to restore enzymatic function, thereby halting or significantly slowing the progression of this devastating disease, which if left untreated, leads to severe neurological decline and ultimately death. Administered exclusively at Qualified Treatment Centers, Lenmeldy requires a multidisciplinary approach to ensure comprehensive care and support for both the child and their family throughout the treatment process, emphasizing the importance of specialized medical supervision in managing this complex therapeutic approach.

The wholesale acquisition cost (WAC) of Lenmeldy was reported to be US$4.25 million according to Orchard Therapeutics, making it the most expensive drug in the U.S. at the time. Officials at Orchard cite the value of therapy to patients and their families, possible caregiver wage loss, and the potential to lower healthcare utilization.

MLD is a rare and potentially fatal genetic disease of the metabolic system caused by a mutation in the arylsulfatase-A (ARSA) gene. This mutation causes accumulation of sulfatides (a type of fat) that destroy the protective layer of the nerves called the myelin sheath. Patients eventually lose the ability to move, talk, swallow, eat and see. Mortality is estimated at 50% at 5 years for late infantile disease and 44% at 10 years for juvenile patients.

Lenmeldy works by inserting one or more functional copies of the human ARSA gene into the genome of a patient’s own hematopoietic stem cells (HSCs), outside the body, using a lentiviral vector. Cells are then infused back into the patient where they can migrate across the blood-brain barrier into the central nervous system and express the functional enzyme.

Open-label studies looked at data from 37 pediatric patients with early-onset MLD with 12 years of follow-up (median 6.8 years). All children with pre-symptomatic late infantile MLD who were treated with Lenmeldy were alive at 6 years of age, compared to 58% in the natural history group. At 5 years of age, 71% of treated children were able to walk without assistance. 

https://1a00bcb4b1651ef006293f00b2a4786d.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

Lenmeldy is approved for use in the treatment of children with pre-symptomatic late infantile (PSLI), pre-symptomatic early juvenile (PSEJ), or early symptomatic early juvenile metachromatic leukodystrophy (MLD).

Common adverse reactions (≥10%) include fever and low white blood cells, mouth sores, respiratory tract infections, rash, medical line (device related) infections, other viral infections, fever, gastrointestinal (stomach area) infections and enlarged liver. Common laboratory abnormalities were elevated D-dimer, neutropenia, and elevated liver enzymes.

2. Hemgenix

  • Estimated Cost: $3.5 million per one-time dose
  • Manufacturer: CSL Behring
  • Use: Hemophilia B
  • Initial FDA Approval Date: November 22, 2022

Hemgenix (etranacogene dezaparvovec-drlb) is approved to treat hemophilia B, a rare, lifelong bleeding disorder that significantly impacts the quality of life for those affected. This groundbreaking treatment is administered as a single, one-time intravenous (IV) infusion, representing a notable advancement in therapeutic options for patients. With a list price of $3.5 million, Hemgenix holds the title of being one of the most expensive drugs available in the U.S. as of now. The medication works by enabling individuals living with hemophilia B to produce their own factor IX, a crucial blood clotting factor, which can dramatically lower the risk of bleeding episodes that patients frequently face.

The condition of Hemophilia B is characterized by a genetic defect affecting a single gene, which leads to insufficient production of factor IX. This protein, primarily produced by the liver, plays a vital role in the body’s ability to form blood clots. As a result, individuals with hemophilia B are particularly susceptible to excessive bleeding, especially in vulnerable areas such as joints, muscles, and internal organs. This increased risk of bleeding can lead to severe complications, including pain, swelling, and long-term joint damage, which may significantly impair mobility and overall health.

Historically, patients with hemophilia B have been required to adhere to strict and often costly lifelong infusion schedules to receive factor IX replacement therapy. These frequent infusions not only create a financial burden but also pose an inconvenience to patients and their families, as they must manage recurring visits to healthcare facilities. Hemgenix represents a transformative change in this landscape, offering hope for a more manageable and potentially life-changing solution for those diagnosed with this rare disorder. The introduction of such innovative therapies often signifies a new era in treatment paradigms, shifting the focus towards more holistic and sustainable healthcare practices for individuals burdened by chronic conditions like hemophilia B.

Hemgenix is an adeno-associated virus vector-based gene therapy. It works by supplying a noninfectious viral vector (AAV5) to carry genetic DNA instructions to the liver, where factor IX proteins are then generated. These genetic instructions remain in the target cells, but generally do not become a part of a person’s own DNA. 

In the HOPE-B clinical trial, Hemgenix reduced the rate of annual bleeds and 94% of patients discontinued factor IX infusions. Seven to 18 months after Hemgenix, the mean adjusted annualized bleeding rate (ABR) for all bleeds was reduced by 54%.

The most commonly reported side effects (incidence ≥5%) with this gene therapy include liver enzyme elevations, headache, elevated enzymes in the blood (creatine kinase), flu-like symptoms, infusion-related reactions, fatigue, nausea, elevated liver enzymes and feeling unwell.

https://1a00bcb4b1651ef006293f00b2a4786d.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

3. Elevidys

  • Estimated Cost: $3.2 million per one-time dose
  • Manufacturer: Sarepta Therapeutics
  • Use: Duchenne Muscular Dystrophy (DMD)
  • Initial FDA Approval Date: June 22, 2023

Elevidys (delandistrogene moxeparvovec-rokl) is an adeno-associated virus vector-based gene therapy indicated for the treatment of patients 4 years of age and older with Duchenne muscular dystrophy (DMD) who are ambulatory and have a confirmed mutation in the DMD gene.

  • Limitations of Use: Elevidys is not recommended in patients with:
    • Preexisting liver impairment (defined as gamma-glutamyl transferase [GGT] > 2 x upper limit of normal or total bilirubin > the upper limit of normal not due to Gilbert’s syndrome) or active hepatic viral infection due to the high risk of acute serious liver injury and acute liver failure.
    • Recent vaccination (within 4 weeks of treatment) due to immunogenicity and potential safety concerns.
    • Active or recent (within 4 weeks) infections due to safety concerns.

Elevidys is given as a one-time, single-dose intravenous (IV) infusion and was marketed at approval with a $3.2 million price tag.

Patients selected for treatment have anti-AAVrh74 total binding antibody titers <1:400. Elevidys should not be used in patients with any deletion in exon 8 and/or exon 9 in the DMD gene, including a deletion of any portion or the entirety of these exons.

Duchenne Muscular Dystrophy (DMD) is the most common childhood form of muscular dystrophy and typically occurs in boys. It is an inherited degenerative disease that results in muscle weakness and loss of muscle tissue, which worsens over time. The average life expectancy is about 27 years.

DMD is caused by a dystrophin gene mutation that yields low levels of the dystrophin protein, needed to strengthen muscle fibers. Elevidys was designed to treat the underlying cause of DMD by delivering a gene that codes for a functional shortened dystrophin (called Elevidys micro-dystrophin) into the muscle tissue.

Elevidys labeling contains a Boxed Warning, the agency’s most prominent safety warning, detailing that acute serious liver injury, including life-threatening and fatal acute liver failure, has occurred with Elevidys. Patients with preexisting liver impairment may be at higher risk. See the full prescribing information for the complete boxed warning information.

Warnings and precautions include infusion-related reactions, acute serious liver injury, immune-mediated myositis (muscle inflammation), myocarditis (heart muscle inflammation) and pre-existing immunity against AAVrh74.

https://1a00bcb4b1651ef006293f00b2a4786d.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

Common side effects include vomiting and nausea, liver injury, pyrexia (fever), and thrombocytopenia (low platelet counts) and troponin-I increased.

RelatedWhat are the new drugs for Duchenne muscular dystrophy?

4. Skysona

  • Estimated Cost: $3 million per one-time dose
  • Manufacturer: bluebird bio, Inc.
  • Use: Cerebral Adrenoleukodystrophy (CALD)
  • Initial FDA Approval Date: September 16, 2022

Skysona (elivaldogene autotemcel or eli-cel) gene therapy was approved as the first treatment to slow the progression of neurologic brain dysfunction in boys 4 to 17 years of age with early, active cerebral adrenoleukodystrophy (CALD).

  • This indication is approved under accelerated approval based on 24-month Major Functional Disability (MFD)-free survival. Continued approval for this indication may be contingent upon verification and description of clinical benefit in a confirmatory trial(s)

Skysona is made from the patient’s own stem cells and modified to contain a copy of the gene to make a functional enzyme called ALDP (adrenoleukodystrophy protein). Skysona is given as a single, one-time intravenous (IV) infusion treatment at a cost of $3 million. 

Cerebral adrenoleukodystrophy (CALD) is a rare, inherited and fatal neurodegenerative disease that occurs primarily in young boys (median age of onset 7 years). CALD occurs due to a mutation in the ABCD1 gene which prevents the production of the ALDP enzyme. This prevents the breakdown of very long-chain fatty acids, which results in destruction of the sheath (myelin) that surrounds the nerve. CALD results in loss of ability to communicate, cortical blindness, need for tube feeding, total incontinence, wheelchair dependence, or complete loss of voluntary movement. Nearly half of patients who do not receive treatment die within 5 years of symptom onset.

In studies, Skysona-treated patients had an estimated 72% likelihood of Major Functional Disability (MFD)- free survival at 24 months from time of first neurologic function score (NFS) ≥ 1, compared to untreated patients who had an estimated 43% likelihood of MFD-free survival.

Skysona carries a Boxed Warning for hematologic malignancies, including life-threatening cases of myelodysplastic syndrome and acute myeloid leukemia. Warnings and precautions include serious infections, prolonged cytopenias, delayed platelet engraftment, and the risk of neutrophil engraftment failure 

https://1a00bcb4b1651ef006293f00b2a4786d.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

The most common adverse reactions (≥ 20%) include: mucositis (mouth sores, inflammation), nausea, vomiting, febrile neutropenia (fever with low white blood cell count), alopecia (hair loss), decreased appetite, abdominal pain, constipation, pyrexia (fever), diarrhea, headache, rash, as well as laboratory abnormalities (≥ 40%): leukopenia, lymphopenia, thrombocytopenia, neutropenia, anemia, and hypokalemia.

5. Zynteglo

  • Estimated Cost: $2.8 million per one-time dose
  • Manufacturer: bluebird bio, Inc.
  • Use: Beta-thalassemia
  • Initial FDA Approval Date: September 16, 2022

Zynteglo (betibeglogene autotemcel or beti-cel) is an innovative lentiviral vector (LVV) gene therapy that has received approval for use in treating both adult and pediatric patients suffering from beta-thalassemia, particularly those who require regular red blood cell (RBC) transfusions. This therapy represents a notable advancement in the management of this condition, specifically tailored for each patient using their own stem cells. Zynteglo is administered through a one-time, single-dose intravenous (IV) infusion, with an associated cost of approximately $2.8 million.

Beta-thalassemia is classified as a rare genetic blood disease that profoundly affects the production of hemoglobin in the body. Individuals afflicted by this condition can experience severe anemia, marked by a significant shortage of healthy red blood cells, which often necessitates a lifelong routine of RBC transfusions. Patients typically endure this transfusion process every 2 to 5 weeks, which can be both physically taxing and logistically challenging, often impacting their overall quality of life.

The mechanism behind Zynteglo involves the introduction of functional copies of a modified version of the beta-globin gene, specifically the βA-T87Q-globin gene, into the patient’s own hematopoietic (blood) stem cells. This process occurs outside of the body (ex-vivo), whereby scientists extract the patient’s stem cells, modify them with the engineered gene, and then reinfuse these corrected cells back into the patient. The successful integration of this modified gene can lead to the production of normal or near-normal levels of total hemoglobin, which may significantly eliminate, or at least substantially reduce, the need for ongoing RBC transfusions.

Given its personalized approach, Zynteglo addresses not only the symptoms associated with beta-thalassemia but also focuses on altering the underlying genetic defect at a cellular level. This targeted therapy offers hope for patients who have long faced the burdens of frequent transfusions and the complications that accompany them, marking a potential turning point in the treatment landscape for this challenging condition.

In studies, 89% (32/36) of evaluable patients achieved transfusion independence, defined as no longer needing red blood cell transfusions for at least 12 months while maintaining a weighted average total hemoglobin of at least 9 g/dL. 

Warnings and precautions associated with Zynteglo include delayed platelet engraftment, risk of neutrophil engraftment failure, risk of insertional oncogenesis, and hypersensitivity reactions.

In studies, the most common adverse reactions (≥20%) were: mucositis (inflamed mouth / digestive tract), febrile neutropenia (low white blood cell count with fever), vomiting, pyrexia (fever), alopecia (hair loss), epistaxis (nose bleed), abdominal pain, musculoskeletal pain, cough, headache, diarrhea, rash, constipation, nausea, decreased appetite, pigmentation disorder, and pruritus (itch).

The most common Grade 3 or 4 laboratory abnormalities (> 50%) include neutropenia, thrombocytopenia, leukopenia, anemia, and lymphopenia.

https://1a00bcb4b1651ef006293f00b2a4786d.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

6. Zolgensma

  • Estimated Cost: $2.125 million per one-time dose
  • Manufacturer: Novartis
  • Use: Spinal Muscular Atrophy
  • Initial FDA Approval Date: May 24, 2019

Zolgensma (generic name: onasemnogene abeparvovec-xioi) is a gene therapy approved to treat Spinal Muscular Atrophy (SMA) in pediatric patients less than 2 years of age with bi-allelic mutations in the survival motor neuron 1 (SMN1) gene.

  • Limitations of Use
    • The safety and effectiveness of repeat administration of Zolgensma have not been evaluated.
    • The use of Zolgensma in patients with advanced SMA (e.g., complete paralysis of limbs, permanent ventilator dependence) has not been evaluated.

Zolgensma is given as a one-time, single-dose, intravenous (IV) infusion therapy with a total cost at approval of $2.125 million in the U.S. It works by replacing the defective or missing survival motor neuron 1 (SMN1) gene to treat the root cause of SMA and halt disease progression. It is considered potentially curative.

Spinal Muscular Atrophy (SMA) is a rare genetic motor neuron disease that results in problems with breathing, holding up your head, and swallowing. The majority of children with SMA do not survive past early childhood due to an inability to breathe (respiratory failure).

En estudios, se demostró la efectividad en 36 pacientes que tenían entre 2 semanas y 8 meses de edad al ingresar al estudio. De los 21 pacientes tratados con Zolgensma, quedaron 19 pacientes en el estudio que tenían entre 9.4 meses y 18.5 meses, y 13 pacientes tienen al menos 14 meses de edad. También se alcanzaron los hitos del desarrollo motor.

Zolgensma labeling carries a Boxed Warning that acute liver failure and fatal outcomes have been reported and may can occur. Acute serious liver injury and elevated liver enzymes (aminotransferases) may also occur.

Advertencias y precauciones incluyen Respuesta Inmune Sistémica, Trombocitopenia, Microangiopatía Trombótica (TMA), Troponina I Elevada, Integración del Vector AAV y Riesgo de Tumorigénesis, y Reacciones Relacionadas con la Infusión.

In studies, common side effects included elevated liver enzymes and vomiting. 

https://1a00bcb4b1651ef006293f00b2a4786d.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

7. Myalept

  • Estimated Cost: $1.3 million annually
  • Manufacturer: Chiesi Farmaceutici S.p.A
  • Use: Lipodystrophy / Leptin deficiency
  • Initial FDA Approval Date: February 24, 2014

Myalept (metreleptina para inyección) fue aprobado por la FDA como una terapia de reemplazo para tratar las complicaciones de la deficiencia de leptina, además de la dieta, en pacientes con lipodistrofia generalizada congénita o adquirida. La lipodistrofia puede ser hereditaria a través de los genes o adquirida sin una causa conocida.

Lipodystrophy is a rare condition that affects how the body stores and use fat. Fat may build in places where it should not be, such as the blood and organs. Patients with generalized lipodystrophy often develop severe insulin resistance, diabetes, or high levels of triglycerides (hypertriglyceridemia) that can lead to pancreas inflammation.

Myalept is given as a subcutaneous (under the skin) injection once a day and patients can be taught to self-administer the medicine at home. One 11.3 mg vial runs about $6,188 and doses are weight-based. As one example, a patient might use about 18 vials per month, therefore annual drug cost might exceed $1.3 million.

In clinical trials, Myalept led to reductions in HbA1c (a measure of blood sugar control), fasting glucose, and triglycerides.

El etiquetado de Myalleft lleva una ** advertencia en recuadro ** por el riesgo de anticuerpos anti-metreleptina con actividad neutralizante y el riesgo de linfoma de células T; Myalept solo está disponible a través del Programa de Estrategia de Evaluación y Mitigación de Riesgos (REMS) de Myalept debido a estos riesgos.

8. Danyelza

  • Costo Estimado: $1.2 millones anuales
  • Manufacturer: Y-mAbs Therapeutics
  • Use: Neuroblastoma
  • Initial FDA Approval Date: November 25, 2020

https://1a00bcb4b1651ef006293f00b2a4786d.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

Danyelza (naxitamab-gqgk) está aprobado para tratar a adultos y niños de 1 año de edad y mayores con neuroblastoma de alto riesgo que ha recidivado o es refractario en el hueso o la médula ósea, en combinación con el factor estimulante de colonias de granulocitos-macrófagos (GM-CSF), que han demostrado una respuesta parcial, una respuesta menor o una enfermedad estable a la terapia previa. Este medicamento innovador se utiliza en pacientes que han progresado (recidivado) o que han tenido una respuesta incompleta a la terapia (refractarios), ofreciendo una nueva esperanza en el tratamiento de esta grave enfermedad. Danyelza actúa aprovechando el sistema inmunitario del paciente para atacar las células cancerosas, lo que representa un enfoque terapéutico que busca mejorar la calidad y la expectativa de vida de los pacientes afectados. Además, la administración de GM-CSF como complemento a Danyelza fomenta un ambiente propicio para que las células inmunitarias evolucionen y cumplan su función de erradicar las células malignas, optimizando así los resultados clínicos y brindando nuevas perspectivas en la lucha contra el neuroblastoma de alto riesgo.

  • Danyelza was approved by the FDA on an «accelerated» basis. In clinical studies, some people responded to this medicine, but further studies are needed for a full approval for this use.

Each vial of Danyelza costs about $24,300. The length of treatment depends on response, and dosing is weight based, so it’s hard to estimate an exact cost. As an example, if patient used 48 vials of medicine the drug cost would run about $1.2 million annually. Danyelza is also used in combination with GM-CSF to help your body to produce certain blood cells that help fight the cancer and help prevent infections, which adds to the cost of therapy.

Neuroblastoma is a solid tumor that occurs in the nervous system, outside of the brain, most often in infants and young children. These tumor cells can spread (metastasize) to other sites in the body, such as the bone or bone marrow. Some tumors can be treated, but the majority are very aggressive. 

In 2 studies, patients had an overall response rate (partial response + complete response rate) of 34% and 45%. In these studies, 23% and 34% of patients continued to respond to treatment without the tumor growing or spreading for at least 6 months after initial response. Treatment may be stopped due to disease progression or intolerable side effects. Your doctor will decide how long to treat you with this medicine. 

Danyelza is classified as a GD2-binding monoclonal antibody immunotherapy. It works by attaching to tumor cells and sends a signal to the immune system to kill the cancer. It is administered as an intravenous (IV) infusion in cycles. Discontinue treatment for disease progression or unacceptable toxicity. 

Danyelza contains a Boxed Warning for serious infusion-related reactions and neurotoxicity.

Common side effects include infusion-related reaction, pain, fast heart rate, vomiting, cough, nausea, diarrhea, decreased appetite, hypertension, fatigue, erythema multiforme, peripheral neuropathy, urticaria, pyrexia, headache, injection site reaction, edema, anxiety, localized edema, and irritability. 

9. Zokinvy

  • Estimated Cost: $1.2 million annually
  • Manufacturer: Eiger BioPharmaceuticals, Inc.
  • Use: Progeria and Progeroid Laminopathies
  • Initial FDA Approval Date: November 20, 2020

Zokinvy (lonafarnib) es un medicamento oral utilizado para el tratamiento del Síndrome de Progeria de Hutchinson-Gilford (HGPS o Progeria) y las Laminopatías Progeroides Deficientes en Procesamiento (PL), ciertas condiciones genéticas raras que provocan un envejecimiento prematuro y rápido.

Zokinvy está indicado en pacientes adultos y pediátricos de 12 meses de edad o más con una superficie corporal (BSA) de 0.39 m2 y superior. Zokinvy ofrece un beneficio de supervivencia para los pacientes con enfermedades genéticas de envejecimiento prematuro.

https://1a00bcb4b1651ef006293f00b2a4786d.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

Specifically, Zokinvy is used:

  • Para reducir el riesgo de mortalidad en el síndrome de Hutchinson-Gilford Progeria.
  • For treatment of processing-deficient Progeroid Laminopathies with either:
    • Heterozygous LMNA mutation with progerin-like protein accumulation
    • Homozygous or compound heterozygous ZMPSTE24 mutations.

Zokinvy no está indicado para otros síndromes progeroides o laminopatías progeroides con procesamiento competente. Basado en su mecanismo de acción, no se esperaría que fuera efectivo en estas poblaciones.

Progeria y Laminopatías Progeroides son enfermedades genéticas muy raras de envejecimiento prematuro que aceleran la muerte en pacientes jóvenes. Los niños con Progeria no tratados mueren de enfermedades cardíacas a una edad promedio de 14.5 años. Aproximadamente 20 niños y jóvenes adultos se conocen como portadores de la enfermedad en los EE. UU.

La dosificación de Zokinvy se basa en el área de superficie corporal (BSA). El costo de Zokinvy es de aproximadamente $26,000 por 30 cápsulas de 50 mg y $39,000 por 30 cápsulas de 75 mg. Como ejemplo, en un paciente que toma cuatro cápsulas de 50 mg al día, el costo sería aproximadamente $1.2 millones por año. Un médico determinará la dosis adecuada para cada paciente de forma individual.

Las advertencias y precauciones incluyen el riesgo de prolongación del QTc (una posible alteración grave del ritmo cardíaco), reducción de la eficacia o reacciones adversas debido a interacciones medicamentosas; anomalías de laboratorio, nefotoxicidad (daño renal), toxicidad retiniana (daño ocular), fertilidad afectada, toxicidad embrio-fetal (daño a un bebé no nacido).

Los efectos secundarios más comúnmente informados fueron eventos gastrointestinales (del tracto digestivo) leves o moderados (como vómitos, diarrea, náuseas), infección, disminución del apetito, fatiga e infecciones del tracto respiratorio superior, entre otros efectos secundarios.

10. Kimmtrak

  • Estimated Cost: $ 1.1 million annually
  • Manufacturer: Immunocore
  • Use: Uveal Melanoma (a type of eye cancer)
  • Initial FDA Approval Date: January 25, 2022

https://1a00bcb4b1651ef006293f00b2a4786d.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

Kimmtrak (tebentafusp-tebn) es una inmunoterapia innovadora diseñada específicamente para tratar a pacientes adultos que padecen melanoma uveal metastásico (HLA-A*02:01). Esta forma de cáncer ocular, aunque poco común, es conocida por su agresividad y su capacidad para diseminarse a otras partes del cuerpo o por no ser operable. De hecho, se estima que hasta el 50 % de los pacientes diagnosticados con melanoma uveal desarrollarán metástasis, lo que subraya la importancia de contar con opciones de tratamiento eficaces.

Kimmtrak pertenece a la categoría de los activadores biespecíficos de células T (BiTE). Su mecanismo de acción es fascinante; se une al complejo HLA-A*02:01/gp100, un antígeno de linaje que se expresa con frecuencia en las células del melanoma uveal. A través de este vínculo, Kimmtrak desencadena una respuesta del sistema inmunitario propio del paciente, ayudando al cuerpo a reconocer y combatir las células cancerosas de manera más eficaz.

Además, es importante destacar que Kimmtrak se convirtió en el primer tratamiento que utiliza un receptor de células T (TCR) en recibir la aprobación de la FDA, lo que representa un avance significativo en el tratamiento del melanoma uveal. Este hito no solo aporta nuevas esperanzas a los pacientes diagnosticados con esta enfermedad, sino que también abre un camino para la investigación y el desarrollo de terapias inmunológicas que podrían beneficiar a quienes padecen otros tipos de cáncer en el futuro.

La inmunoterapia, y en particular Kimmtrak, ha cambiado la manera en que se aborda el tratamiento del melanoma uveal, proporcionando a los médicos y pacientes una herramienta valiosa en la lucha contra esta enfermedad compleja y a menudo mortal.

El costo de la solución intravenosa de Kimmtrak (100 mcg/0,5 mL) es de aproximadamente $20.764, lo que representa un costo anual de alrededor de $1,1 millones. Por lo general, los pacientes reciben tratamiento hasta que se produce una toxicidad inaceptable o la enfermedad progresa.

En los estudios de fase 3, la supervivencia global (SG) de Kimmtrak se comparó con la del tratamiento elegido por el investigador (pembrolizumab, ipilimumab o dacarbazina) en pacientes adultos con melanoma uveal no tratado previamente y con HLA-A*02:01 positivo. Kimmtrak demostró resultados estadísticamente y clínicamente significativos, con una mediana de supervivencia global de casi 22 meses, en comparación con los 16 meses de los otros tratamientos (una mediana de 6 meses de beneficio en la supervivencia global). La mediana indica que el 50 % de los pacientes tuvo un beneficio en la supervivencia superior a 6 meses, y el 50 % inferior a 6 meses.

Kimmtrak incluye una advertencia destacada sobre el síndrome de liberación de citoquinas (SLC), que puede ser grave o potencialmente mortal. Los efectos secundarios más comunes (que se presentan en ≥ 30 % de los pacientes) son el síndrome de liberación de citoquinas (SLC), erupción cutánea, fiebre, picazón, fatiga, náuseas, escalofríos, dolor abdominal, edema, hipotensión, piel seca, dolor de cabeza y vómitos. También se han notificado anomalías de laboratorio comunes (que se presentan en ≥ 50 %).

Nota : Esta lista no es exhaustiva en cuanto a medicamentos, efectos secundarios o precios. Los costos de los medicamentos que se muestran son estimados y están sujetos a cambios en cualquier momento. La aprobación de los medicamentos puede estar sujeta a la decisión de la FDA o del fabricante. Los precios pueden variar según la duración del tratamiento, las dosis, los factores del mercado, la ayuda financiera del fabricante u otros factores

Resumen de las Reformas de Pago Hospitalario en Países de Altos Ingresos. Fin de una era? de los DRG

Milstein R. Schreyogg J.

Los sistemas de pago DRG establecen incentivos claros para los hospitales sobre cómo brindar atención [10] . Asignan a cada paciente a un grupo según su diagnóstico principal, lo que se traduce en un pago que debe reflejar la intensidad de costos del tratamiento del paciente y cubrir todos los servicios relacionados con el tratamiento. El pago se ajusta por factores adicionales, como edad, sexo, comorbilidades, procedimientos, peso al nacer y horas de ventilación, para reflejar las diferencias en costos e intensidad de recursos [11] . Bajo este tipo de sistema de pago, tratar a más pacientes se traduce en mayores ingresos. Por lo tanto, los hospitales tienen un fuerte incentivo para aumentar el número de pacientes que tratan, lo que puede reducir los tiempos de espera. Los hospitales también tienen incentivos para acortar la duración de la estadía para liberar capacidad para nuevos pacientes.

Los países han buscado utilizar la estructura de incentivos de los pagos DRG para superar las deficiencias de sus sistemas de pago anteriores, independientemente de sus puntos de partida. Los DRG se desarrollaron en Yale en 1967 [ 12 ], se introdujeron en varios hospitales de Connecticut y Pensilvania a finales de la década de 1970 [ [13] , [14] , [15] ], y se convirtieron en el sistema de pago principal para Medicare en 1983, con Medicaid y otros planes, como Blue Shield Blue Cross, siguiendo pronto el ejemplo [ [16] , [17] , [18] ]. En los EE. UU., reemplazaron el sistema de pago por servicio y se suponía que reducirían los costos y aumentarían la actividad sin comprometer la calidad de la atención. Los resultados iniciales de los EE. UU. parecieron exitosos: los sistemas de pago DRG parecieron conducir a menores costos, estancias más cortas y mayor eficiencia sin comprometer la calidad [ [19] , [20] , [21] , [22] ]. Esto invitó a otras naciones, incluidas la mayoría de los países de la OCDE (véase la figura 1 ), a seguir el ejemplo de Estados Unidos, aunque partiendo de diferentes puntos de vista.

Figura 1. Introducción de los sistemas DRG para fines de pago en los países de la OCDE.

Nota: Azul claro: Fase piloto. Los siguientes países de la OCDE no utilizan sistemas de pago DRG: Bélgica, Colombia, Islandia, Luxemburgo, México, Nueva Zelanda, España (depende de la región), Turquía, Reino Unido (Irlanda del Norte), Reino Unido (Escocia) y Reino Unido (Gales). En Japón, los hospitales pueden elegir entre el sistema DPC basado en DRG y el sistema de pago por servicio. Israel y Japón utilizan un sistema basado en procedimientos. Para consultar las fuentes, véase el Suplemento 1.

Sin embargo, evaluaciones más recientes de los sistemas de pago DRG y varias décadas de experiencia han comenzado a revelar efectos secundarios negativos. Primero, los sistemas de pago DRG pueden generar demanda inducida por el proveedor y aumentar el volumen más allá de lo médicamente necesario [ 10 , 23 ]. Segundo, pueden incentivar a los hospitales a modificar las decisiones de tratamiento médico, lo que potencialmente compromete el bienestar del paciente [ 5 , [24] , [25] , [26] ]. Tercero, los sistemas de pago DRG pueden generar gastos innecesarios debido a la sobrecodificación, que ocurre cuando los hospitales codifican a los pacientes como más enfermos de lo que realmente están para recibir pagos mayores [ [27] , [28] , [29] , [30] ].

Los esfuerzos anteriores para abordar estas deficiencias modificando los sistemas de pago existentes han tenido un rendimiento inferior al potencial y también han generado efectos secundarios negativos.

Primero, los países respondieron a los aumentos en el gasto y el volumen introduciendo límites de gasto y deducciones de precios. Por ejemplo, Francia define objetivos de gasto anuales y ajusta los precios en consecuencia. Esto ha ralentizado los aumentos del gasto, pero ha recibido críticas porque los ajustes de precios no reflejan los cambios en los costos de la atención médica [ 31 , 32 ].

Segundo, los sistemas de pago DRG ignoran la calidad de la atención. Como resultado, varios países de la OCDE han introducido programas de pago por desempeño para vincular una parte de sus pagos al desempeño de calidad . Sin embargo, las evaluaciones indican que muchos programas no han logrado mejoras significativas, al tiempo que han aumentado la carga administrativa para los hospitales, discriminan sistemáticamente a los proveedores de la red de seguridad y aumentan las disparidades raciales [ 33 , 34 ]. Aún no está claro si los beneficios de los programas superan sus consecuencias negativas.

Tercero, los países han introducido y fortalecido medios adicionales de competencia, como la elección de hospital y la transparencia de calidad y precio, para mejorar la calidad de la atención al tiempo que contienen los costos. Los resultados, sin embargo, han sido mixtos e inconclusos, con evidencia de EE. UU. e Inglaterra más favorable que la de otros países de la OCDE [ [35] , [36] , [37] , [38] ]. Además, la competencia es altamente vulnerable a las fusiones y podría ser difícil de mantener en áreas rurales que han experimentado oleadas de cierres de hospitales [ [38] , [39] , [40] , [41] ]. Más recientemente, varios países, en busca de estrategias más integrales, han comenzado a alejarse de los sistemas de pago DRG como mecanismo dominante de pago y están revisando sus sistemas de pago de hospitalización en su conjunto [ 1 , 8 , 42 , 43 ].

Reflejos

  • Los países de altos ingresos están dejando de utilizar los GRD (Grupos Relacionados con el Diagnóstico) como principal sistema de pago hospitalario.
  • Estas reformas reflejan un cambio de enfoque, pasando del volumen al valor.
  • La magnitud y el alcance de estas reformas varían entre países.
  • Las evaluaciones son escasas y apuntan a resultados dispares.

Contexto

En los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), los responsables políticos buscan nuevas formas de remunerar a los hospitales por la atención hospitalaria, con el objetivo de pasar de un modelo basado en el volumen a uno basado en el valor. Este documento ofrece una visión general de las últimas reformas y la evidencia disponible hasta la fecha.

Métodos

Se analizaron las reformas de los sistemas de pago DRG en 10 países de altos ingresos: Australia, Austria, Canadá (Ontario), Dinamarca, Francia, Alemania, Noruega, Polonia, el Reino Unido (Inglaterra) y Estados Unidos.

Principales Tendencias Observadas

Se identificaron cuatro tendencias de reforma entre los países estudiados:

  1. Reducción en la proporción total de pagos por hospitalización basados en DRG.
  2. Pagos adicionales para hospitales rurales o su exclusión del sistema DRG.
  3. Pagos por episodio, utilizando un precio único para pagar a los proveedores por todos los servicios prestados a lo largo de la trayectoria del paciente.
  4. Incentivos financieros para trasladar la prestación de atención a entornos menos costosos.

Algunos países han combinado estas medidas con ajustes financieros para la calidad de la atención. Estas reformas evidencian un cambio de enfoque, alejándose de la actividad y la eficiencia hacia un conjunto diversificado de objetivos, y reflejan esfuerzos por frenar el aumento del gasto en salud mientras se mejora la calidad de la atención. Cuando se dispone de evaluaciones, la evidencia indica un éxito desigual en la mejora de la calidad de la atención y la reducción de costos y gastos.

Introducción

Los países de altos ingresos buscan nuevas formas de pagar a los hospitales, motivados por la reducción de los presupuestos financieros, experiencias mixtas con los sistemas de pago actuales y una mejor comprensión de sus efectos negativos gracias a investigaciones adicionales y mejores datos. El objetivo es mejorar la calidad de la atención y reducir los gastos, lo que comúnmente se denomina atención basada en el valor.

La forma en que se paga a los hospitales tiene efectos directos en cómo prestan atención, y los gastos hospitalarios representan una gran proporción del gasto total en salud en los países de la OCDE. Actualmente, la mayoría utiliza alguna forma de financiación basada en la actividad mediante grupos relacionados con el diagnóstico (GRD). Estos sistemas recompensan a los hospitales por la actividad realizada, incentivando el aumento del volumen de atención, productividad y eficiencia. Sin embargo, también han evidenciado efectos secundarios negativos, como control de costes insuficiente, exceso de oferta de atención y falta de integración con otros servicios, mientras que su efecto en la calidad de la atención es mixto. En general, el sistema de pago DRG no ha cumplido las expectativas de quienes esperaban un avance sustancial hacia la atención basada en el valor.

Desarrollo Histórico de los DRG

Los sistemas de pago DRG establecen incentivos claros para los hospitales sobre cómo brindar atención. Asignan a cada paciente a un grupo según su diagnóstico principal, lo que se traduce en un pago que debe reflejar la intensidad de costos del tratamiento y cubrir todos los servicios relacionados. El pago se ajusta por factores como edad, sexo, comorbilidades, procedimientos, peso al nacer y horas de ventilación, para reflejar diferencias en costos e intensidad de recursos.

Bajo este sistema, tratar a más pacientes se traduce en mayores ingresos, generando incentivos para aumentar el número de pacientes tratados y acortar la duración de la estadía para liberar capacidad.

Los países han buscado utilizar la estructura de incentivos de los pagos DRG para superar las deficiencias de sus sistemas anteriores, independientemente de sus puntos de partida. Los DRG se desarrollaron en Yale en 1967, se introdujeron en hospitales de Connecticut y Pensilvania a finales de los años 70, y se convirtieron en el sistema de pago principal para Medicare en 1983. Los resultados iniciales en EE. UU. parecieron exitosos, invitando a otras naciones, incluidas la mayoría de los países de la OCDE, a seguir el ejemplo.

Evaluaciones y Reformas Recientes

Evaluaciones recientes y décadas de experiencia han revelado efectos secundarios negativos: demanda inducida por el proveedor, incentivos para modificar decisiones de tratamiento, gastos innecesarios por sobrecodificación, y problemas de calidad de atención. Los esfuerzos para abordar estas deficiencias mediante modificaciones han tenido resultados desiguales y también han generado efectos secundarios.

A partir de esta década, los países comenzaron a experimentar con cambios más integrales en la forma de pago para alinear los incentivos con un cambio hacia la atención basada en el valor.

Hasta la fecha, no existe una visión general exhaustiva de los cambios implementados en los sistemas de pago de la atención hospitalaria en los países de la OCDE y sus efectos en la prestación de cuidados. Este documento busca subsanar esta deficiencia mediante el análisis de reformas en varios países, informando sobre la variedad de diseños y puntos de intervención disponibles, y revisando evaluaciones para debatir experiencias y lecciones aprendidas.

Discusión

En toda la OCDE , los responsables políticos buscan nuevas formas de reorientar sus sistemas de pago para pacientes hospitalizados, pasando de un enfoque en el volumen a uno en el valor, mediante acuerdos de compra basados ​​en el valor. Las reformas que identificamos reflejan esta búsqueda.

En este documento, investigamos cómo 10 países que utilizan reformas de pago logran alinear este y otros objetivos del sistema de salud con la forma en que incentivan a los hospitales. Nuestra comparación de las reformas en estos países revela cuatro tendencias generales.

En primer lugar, de los 10 países que investigamos, seis están abandonando los DRG (Grupos Relacionados con el Diagnóstico) para adoptar combinaciones de presupuestos globales y DRG, aunque cada uno en distinta medida. Algunos combinan diferentes sistemas en busca del equilibrio óptimo entre las distintas estructuras de incentivos, como Noruega, que utiliza una combinación equitativa de presupuestos globales y sistemas de pago basados ​​en DRG. Otros, en cambio, han pasado de un sistema basado principalmente en DRG a uno basado principalmente en presupuestos globales, utilizando objetivos para prevenir efectos secundarios negativos, como la insuficiencia de la atención, la baja productividad, la baja eficiencia y los tiempos de espera prolongados. Entre estos últimos se encuentran Dinamarca, Inglaterra y algunos estados de EE. UU. Este sistema de pago conlleva riesgos para Inglaterra y Dinamarca, por ejemplo, países que han tenido problemas con largas listas de espera en el pasado. Queda por ver si los objetivos pueden prevenir activamente los efectos secundarios negativos de los presupuestos globales. Otros países, como Francia, están adoptando enfoques más mixtos y, siguiendo el ejemplo de Noruega, combinan presupuestos globales y sistemas DRG. Buscan equilibrar las diferentes estructuras de incentivos de los sistemas de pago para alinear la prestación de atención con sus objetivos generales. Es probable que esto tenga un efecto más directo en la prestación de atención y contribuya a preservar los incentivos positivos de los DRG, como los bajos tiempos de espera y la corta duración de la estancia, así como la alta actividad y eficiencia, en comparación con la combinación de presupuestos y objetivos globales.

En segundo lugar, cinco de los 10 países están introduciendo pagos adicionales o utilizando sistemas de pago completamente diferentes para pagar a tipos específicos de hospitales, predominantemente en zonas rurales, para reflejar que la estructura de incentivos de los sistemas de pago DRG podría no ser apropiada para estos. En toda la OCDE, los hospitales en zonas rurales a menudo se encuentran en desventaja debido a las menores densidades de población de sus áreas de influencia , lo que les dificulta proporcionar el volumen de servicios necesarios para cubrir sus costos [ 58 , 93 ]. Esto puede tener consecuencias negativas para las áreas afectadas, lo que resulta en un peor acceso a la atención, peores resultados y el cierre posterior de otros proveedores de atención médica [ [94] , [95] , [96] , [97] , [98] ].

 Algunos países de la OCDE han respondido introduciendo políticas específicas para apoyar a los hospitales rurales, ofreciendo pagos adicionales por paciente tratado o pagos anuales a tanto alzado, o introduciendo sistemas de pago completamente diferentes [ 58 , 93 ]. Sin embargo, las evaluaciones de dichas políticas siguen siendo escasas y poco concluyentes. Por ejemplo, los pagos adicionales en Francia y Alemania son muy bajos en comparación con el presupuesto anual promedio y, por lo tanto, es poco probable que proporcionen seguridad financiera a los hospitales rurales.

Australia y algunos estados de EE. UU., como Maryland y Pensilvania, han decidido basarse en un sistema de pago completamente diferente para los hospitales rurales y están utilizando presupuestos globales. Sin embargo, si bien esto ofrece seguridad financiera a estos hospitales [ 93 ], también elimina por completo el incentivo para mantener los volúmenes, lo que podría llevar a una prestación insuficiente de atención y largos tiempos de espera. En Maryland, los presupuestos globales no se han asociado con una reducción del gasto ni con una mejora en la calidad de la atención [ 57 , 61 ]. Sin embargo, se debate si las políticas para sostener los hospitales rurales deberían generar mejoras en comparación con el simple mantenimiento de las estructuras de los proveedores.

En tercer lugar, cinco países de nuestra muestra utilizan pagos por episodio para facilitar la integración de la atención entre sectores y mejorar la eficiencia y la calidad de la atención. Existe un alto grado de heterogeneidad en el monto y el diseño de los pagos por episodio, lo que revela diferentes interpretaciones de lo que debe considerarse un episodio y para qué afecciones deben utilizarse. Las evaluaciones de EE. UU. han arrojado resultados mixtos sobre el efecto de dichos pagos en la calidad de la atención, que van desde ningún cambio hasta mejoras modestas. Además, han mostrado solo ahorros modestos, que generalmente se derivaron de reducciones en el gasto en atención postaguda. Los resultados fueron en gran medida positivos para los reemplazos articulares, pero no para otras afecciones [ 99 , 100 ], lo que sugiere que los pagos por episodio funcionan mejor para afecciones con vías de atención bien establecidas . Los responsables políticos que buscan implementar este tipo de reforma podrían considerar comenzar con pagos por episodio para reemplazos articulares de extremidades inferiores y ampliar el número de afecciones si se comprueba que dichos pagos conducen a resultados exitosos.

En cuarto lugar, encontramos que cinco países están utilizando sistemas de pago como instrumento de política para trasladar la atención del sector hospitalario al sector ambulatorio y de atención diurna para reducir gastos, liberar capacidades y mejorar la eficiencia de sus sistemas de salud. Pagan la misma tarifa por los servicios independientemente del sector en el que se realicen, pero los tipos de servicios sujetos a estos acuerdos difieren de un país a otro.

En Francia y Noruega, los proveedores reciben los mismos pagos por los servicios independientemente del entorno. En Dinamarca e Inglaterra, todos los servicios pueden realizarse teóricamente de forma ambulatoria o de atención diurna, pero en Dinamarca, la lista exacta de servicios está sujeta a acuerdos regionales.

La estrategia de Francia también condujo a un aumento sustancial de las cirugías ambulatorias , pero dependió del entorno [ 92 ].

En general, se entiende que los incentivos financieros son exitosos para trasladar la atención del sector hospitalario a entornos menos costosos, pero se producen a expensas de sobrecompensar a los proveedores que brindan atención de forma ambulatoria o de atención diurna. En Francia, por ejemplo, se encontró que los proveedores estaban sobrecompensados ​​en un 30 % [ 101 ]. Los responsables políticos deben tener en cuenta que trasladar la atención hospitalaria a un entorno menos costoso podría llevar varios años y requerir recursos financieros adicionales para la fase de transición, y que los ahorros probablemente solo se materializarán a medio y largo plazo [ 101 ].

En quinto lugar, los países están vinculando los pagos a la calidad de la atención, por ejemplo, condicionando las posibilidades de ahorro a que un hospital haya alcanzado umbrales de calidad preestablecidos, o ajustando los precios directamente en función de si un hospital ha cumplido ciertos indicadores de calidad de la atención. Entre los programas que identificamos que habían incorporado la calidad de la atención en su sistema de pago, observamos una desviación sustancial de los programas de pago por desempeño (P4P) más tradicionales en dos aspectos. Primero, los programas P4P tradicionales aplican por separado penalizaciones o conceden pagos de bonificación al final de cada año fiscal mediante un programa específico [ 33 ]. Adolecen de una retroalimentación y trazabilidad deficientes debido al largo período entre el tratamiento del paciente y la aplicación de una penalización o un pago de bonificación. Sin embargo, los ajustes de calidad que identificamos en este documento permiten una mayor transparencia y una retroalimentación más directa, por ejemplo, ajustando los pagos por caso. Segundo, los programas P4P tradicionales utilizan principalmente medidas de proceso, y si utilizan indicadores de resultados, se basan casi exclusivamente en la readmisión a los 30 días y la mortalidad a los 30 días [ 33 ]. Los programas que identificamos en esta categoría, sin embargo, utilizaron un conjunto más diverso de indicadores, como la experiencia reportada por los pacientes y las medidas de resultados. El uso de indicadores de resultados adaptados a las especificidades de las diferentes indicaciones podría reflejar la calidad de la atención con mayor precisión, pero, por supuesto, también añade complejidad al sistema.

En resumen, nuestra revisión encontró que los 10 países de la OCDE están buscando activamente formas de ir más allá de los sistemas de pago DRG, e identificó cuatro tendencias generales en cómo lo están haciendo. Observamos que los países difieren en el grado de ambición con que planean estas reformas. Algunos países están experimentando con los primeros intentos de ir más allá del enfoque actual en la actividad del sistema de pago DRG a través de intervenciones específicas, como Austria, que busca cambiar la prestación de atención del sector de hospitalización al sector ambulatorio para un conjunto de intervenciones para redefinir las responsabilidades del sector, o Noruega, que pretende mejorar la continuidad de la atención con pagos basados ​​en episodios. Otros países son más ambiciosos en avanzar hacia pagos basados ​​en la población, donde un grupo de proveedores de diferentes sectores recibe un pago por brindar atención a un grupo de población más grande. Francia está experimentando con pagos basados ​​en episodios y basados ​​en la población en paralelo, mientras que Estados Unidos ha declarado claramente que sus reformas actuales son parte de una transición más amplia hacia sistemas de pago basados ​​en la población [1] . Al interpretar nuestros hallazgos, conviene considerar algunas limitaciones importantes de nuestro enfoque. En primer lugar, todas las reformas descritas son, en cierto modo, únicas, debido a la diferente implementación de los sistemas DRG y su evolución a lo largo del tiempo. Por lo tanto, la generalización de un sistema a otro debe tratarse con cautela. En segundo lugar, nos centramos únicamente en el sector hospitalario. Los países también están reconsiderando cómo remunerar a otros proveedores y bienes sanitarios, como médicos generales, atención especializada ambulatoria y productos farmacéuticos . Estas reformas pueden interactuar con el sector hospitalario. En tercer lugar, limitamos nuestra búsqueda a una selección de 10 países de altos ingresos para facilitar la comparación de resultados. Sin embargo, al hacerlo, podríamos haber omitido reformas y tendencias interesantes en otros países; por lo tanto, futuros investigadores podrían ampliar nuestra revisión

Conclusión

Los países están abandonando los DRG como sistema de pago dominante para los hospitales, adoptando enfoques más diversificados hacia pagos basados en el valor, con distintos grados de intensidad. Se observa una falta de evaluaciones de programas y reformas de pago, especialmente fuera de Estados Unidos. Se recomienda incluir evaluaciones como parte obligatoria de las iniciativas de reforma, implementar programas piloto y definir grupos de control para obtener conclusiones más sólidas y permitir la formulación de políticas basadas en evidencia.

Impacto de la Dieta en el Tratamiento del Cáncer Infantil

Autores : Michelle Haber , Ph.D. , y Murray D. Norris , Ph.D. .Publicado 8 de abril de 2026 N Engl J Med 2026 ; 394 : 1447 – 1450 DOI: 10.1056/NEJMcibr2516825

No faltan consejos sobre qué comer después de recibir un diagnóstico de cáncer. La posibilidad de que las intervenciones dietéticas puedan mejorar los resultados del tratamiento oncológico ha generado un interés considerable entre pacientes, médicos e investigadores. Estudios mecanicistas emergentes sugieren que modificaciones dietéticas específicas pueden influir en el metabolismo tumoral y el microambiente tumoral, y potencialmente mejorar las respuestas a terapias convencionales como la quimioterapia y la radioterapia.<sup> 1 </sup> Sin embargo, a pesar de esta plausibilidad biológica y la prometedora evidencia preclínica, su traslación a la práctica clínica se ha visto obstaculizada por una importante laguna de conocimiento. La mayoría de los ensayos de intervenciones dietéticas han sido pequeños y a corto plazo, y se han centrado en resultados inespecíficos en lugar de en criterios de valoración clínicos del cáncer.<sup> 2</sup> El campo se enfrenta ahora al reto de ir más allá de las recomendaciones dietéticas generales para evaluar rigurosamente factores dietéticos específicos en ensayos controlados, aleatorizados y a largo plazo con la potencia estadística adecuada, con el fin de establecer guías nutricionales basadas en la evidencia para la atención oncológica.Los estudios preclínicos cuidadosamente diseñados son valiosos para identificar y refinar las preguntas que deben abordarse clínicamente. Un estudio de Cherkaoui et al., ³ realizado en un modelo de ratón ampliamente utilizado de neuroblastoma impulsado por MYCN , demostró cómo la manipulación dietética precisa puede reprogramar las características biológicas del cáncer. Su trabajo demostró que combinar la restricción dietética de aminoácidos específicos con un agente farmacológico que inhibe el metabolismo de las poliaminas (véase Conceptos clave ) puede tratar eficazmente la enfermedad de rápida progresión mediante un mecanismo novedoso que reprograma las células cancerosas para que dejen de proliferar y se diferencien en células más maduras.El neuroblastoma se origina en las células progenitoras de la cresta neural del sistema nervioso simpático, formando tumores con mayor frecuencia en las glándulas suprarrenales. El neuroblastoma impulsado por la amplificación del oncogén MYCN es uno de los cánceres más letales en niños. Al igual que muchos cánceres, el neuroblastoma impulsado por MYCN depende en gran medida de las poliaminas, que son pequeñas moléculas esenciales para el crecimiento y la proliferación celular. La eflornitina (también llamada difluorometilornitina), un fármaco que inhibe la síntesis de poliaminas al unirse irreversiblemente a la enzima limitante de la velocidad (ornitina descarboxilasa) en esta vía, ha mostrado resultados prometedores en la práctica clínica y recientemente recibió la preaprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) para reducir el riesgo de recaída del neuroblastoma. 4 Sin embargo, la eficacia de este fármaco como monoterapia sigue siendo limitada.Cherkaoui y sus colegas combinaron eflornitina con una dieta libre de dos aminoácidos no esenciales, arginina y prolina, ambos metabolizables a ornitina, precursora de las poliaminas ( Figura 1A ). Mediante el seguimiento de metabolitos marcados con isótopos estables, los investigadores descubrieron que los tumores de neuroblastoma acumulan niveles inusualmente altos de prolina, pero aún dependen de la arginina y la ornitina circulantes para la producción de poliaminas. La arginina y la prolina se convierten en ornitina en otras partes del cuerpo, que los tumores luego importan como materia prima para la síntesis de poliaminas. Aunque la prolina puede catabolizarse a ornitina, los neuroblastomas con amplificación de MYCN presentan baja actividad de la enzima esencial para esta conversión (ornitina aminotransferasa). Por lo tanto, la dieta deficiente en arginina y prolina priva a los tumores de ornitina, mientras que la eflornitina bloquea la conversión de ornitina en poliaminas.

Figura 1

Un hallazgo sorprendente de esta investigación fue el mecanismo subyacente al efecto terapéutico. La deficiencia de poliaminas afecta la hipusinación del factor de traducción eIF5A, para el cual la espermidina (una poliamina) es un precursor esencial. 

La hipusina es un aminoácido modificado único, derivado de la lisina y la espermidina, que se encuentra exclusivamente en la proteína eIF5A. Su deficiencia se produce sin suficiente espermidina, lo que resulta en un funcionamiento defectuoso de esta proteína. Si bien eIF5A también actúa como factor de exportación nuclear, transportando 

ARN mensajeros (ARNm) específicos del núcleo al citoplasma, se le reconoce principalmente como factor de elongación de la traducción, promoviendo la 

traducción de ARNm específicos, en particular aquellos que codifican secuencias de poliprolina u otras secuencias que provocan el bloqueo del ribosoma.Cherkaoui et al. probaron la hipótesis de que la base del efecto terapéutico observado era una reducción de eIF5A hipusinado que ocurría como resultado del agotamiento de poliaminas. Realizaron un perfilado de ribosomas, que mostró que el agotamiento de poliaminas provoca que los ribosomas se detengan, dependiendo de la identidad del nucleótido (adenosina, guanosina, uracilo o citosina) en la tercera posición («de balanceo») dentro del codón ( Figura 1B ). Los ribosomas se detenían específicamente en los codones que terminaban en adenosina en la posición de balanceo. Esta especificidad a nivel de codón del detención ribosomal tuvo consecuencias importantes. Los genes que codifican proteínas del ciclo celular están enriquecidos en codones que terminan en adenosina, mientras que los genes de diferenciación neuronal contienen menos de estos codones. En consecuencia, cuando se agotaron las poliaminas, los ribosomas tuvieron dificultades para traducir las proteínas del ciclo celular, pero continuaron traduciendo las proteínas necesarias para la diferenciación celular a una velocidad normal. Esta traducción selectiva generó un proteoma que favorecía la diferenciación, provocando que las células de neuroblastoma abandonaran el ciclo celular y se diferenciaran hacia neuronas más maduras. La ablación genética de la hipusinación no reprodujo estos efectos, lo que demuestra que el agotamiento de poliaminas, que no depende de aminoácidos específicos, es el principal impulsor de la reprogramación traslacional específica de codones observada tras una dieta deficiente en arginina y prolina añadida al tratamiento con eflornitina.Este estudio de Cherkaoui et al. tiene implicaciones importantes. Primero, proporciona una prueba de concepto de que las intervenciones metabólicas pueden desencadenar la diferenciación en cánceres infantiles, que a menudo surgen de células con desarrollo detenido que conservan características embrionarias. 

5 Este enfoque de inducción de la diferenciación complementa las terapias existentes, como el ácido retinoico, pero opera a través de un mecanismo diferente: la reprogramación del proteoma mediante traducción selectiva, en lugar de la reprogramación transcripcional. Segundo, el hallazgo de que los programas celulares han desarrollado patrones de uso de codones distintos sugiere un mecanismo regulador que vincula el metabolismo con el destino celular. Los codones que requieren una abundancia de poliaminas para una traducción eficiente están enriquecidos en genes de proliferación y escasos en genes de diferenciación. Esta traducción selectiva implica que el uso de codones ha sido seleccionado evolutivamente para permitir respuestas coherentes y generalizadas a los cambios metabólicos; esencialmente, se ha codificado un interruptor metabólico en el genoma. Tercero, los principios pueden extenderse más allá del neuroblastoma. Es probable que el eje poliamina-codón-traducción opere en otros cánceres impulsados ​​por 

MYC , y el descubrimiento de que el estrés metabólico puede reconfigurar la traducción en función de la composición de codones puede revelar nuevas oportunidades terapéuticas en diversos tipos de cáncer.Al demostrar que la restricción de aminoácidos en la dieta puede potenciar la acción de fármacos específicos para inducir la diferenciación del cáncer, Cherkaoui et al. han proporcionado una hoja de ruta para el desarrollo clínico. El reto ahora consiste en sentar las bases para ensayos con la potencia estadística adecuada que permitan determinar si este enfoque sería beneficioso en niños con neuroblastoma agresivo.

Conceptos clave

CodónUna secuencia de tres nucleótidos de ADN o ARN que especifica un solo aminoácido o una señal de inicio o de parada.

ARN mensajero (ARNm)El ARN es una molécula que sirve de plantilla para la síntesis de proteínas. Se deriva del pre-ARNm, que se transcribe directamente del ADN. El pre-ARNm se procesa en el núcleo: los exones (segmentos de secuencia codificante) se unen, los intrones (segmentos de secuencia no codificante) se excluyen y se añade una «capuchón» de N7-metilguanosina en un extremo y una cola de poli-A en el otro. El pre-ARNm puede sufrir empalme alternativo, dando lugar a dos o más isoformas de ARNm y proteínas. El ARNm maduro se transporta del núcleo al citoplasma, donde el ribosoma lo traduce en proteína.

PoliaminaUna molécula policatiónica con dos o más grupos amino, sintetizada a partir de la ornitina, que a su vez se deriva de la arginina, la prolina y el glutamato. Las poliaminas también se obtienen de fuentes dietéticas y son producidas por bacterias intestinales. Las tres poliaminas principales son la putrescina, la espermidina y la espermina. Debido a su bajo peso molecular, adaptabilidad conformacional y alta carga positiva a pH fisiológico, las poliaminas interactúan fácilmente con moléculas cargadas negativamente, como el ADN, el ARN, el ATP y las proteínas. Mediante estas interacciones, regulan el metabolismo celular, la proliferación, la diferenciación y la apoptosis. Un metabolismo anormal de las poliaminas provoca la desregulación de estos procesos y se asocia con el cáncer y el envejecimiento.

Trascripción Proceso mediante el cual se lee la secuencia de nucleótidos en una molécula de ARN mensajero, codón por codón, para crear una secuencia de aminoácidos para la síntesis de proteínas.

  1. Stine ZE, Schug ZT, Salvino JM, Dang CV. Targeting cancer
    metabolism in the era of precision oncology. Nat Rev Drug Discov
    2022;21:141-62.
  2. Ilerhunmwuwa NP, Abdul Khader AHS, Smith C, et al. Dietary interventions in cancer: a systematic review of all randomized controlled trials. J Natl Cancer Inst 2024;116:1026-34.
  3. Cherkaoui S, Turn CS, Yuan Y, et al. Reprogramming neuroblastoma by diet-enhanced polyamine depletion. Nature 2025;646:707-15.
  4. Duke ES, Bradford D, Sinha AK, et al. US Food and Drug Administration approval summary: eflornithine for high-risk neuroblastoma after prior multiagent, multimodality therapy. J Clin
    Oncol 2024;42:3047-57.5. Marshall GM, Carter DR, Cheung BB, et al. The prenatal origins of cancer. Nat Rev Cancer 2014;14:277-89.

Las Marañas de Patentes y su Impacto en Medicamentos

Caroline Horrow,1Sarah ME Gabriele, JD, LLM, MBE1S. Sean Tu, 1,2

JAMA 2024;184;(7):810-817. doi:10.1001/jamainternmed.2024.0836

La estructura de las múltiples patentes superpuestas, conocidas como marañas de patentes, para los medicamentos recetados más vendidos consiste en una compleja red de derechos de propiedad intelectual. Estas marañas se componen de numerosas patentes solicitadas y concedidas, que protegen no solo el principio activo del medicamento, sino también otros elementos como métodos de uso, procesos de fabricación, formulaciones y dispositivos de administración.

Pregunta central

¿Cuál es la estructura de las múltiples patentes superpuestas (es decir, marañas de patentes) para los medicamentos recetados más vendidos?

Hallazgos principales

En un estudio transversal que analizó 1429 patentes y solicitudes de patente asociadas a los diez medicamentos de marca con mayores ingresos en Estados Unidos en 2021, se observó que casi tres cuartas partes de dichas patentes se presentaron después de la aprobación por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA). Las patentes posteriores a la aprobación, así como aquellas que protegen partes del medicamento distintas del ingrediente activo, contribuyeron decisivamente a la formación de una maraña patentaria densa y compleja.

Implicaciones y recomendaciones

Los resultados del estudio sugieren que, dado que la maraña de patentes de los medicamentos más vendidos está formada en gran medida por patentes solicitadas tras la aprobación de la FDA, se requiere un examen minucioso de estas solicitudes y de las patentes presentadas en esta etapa. Este análisis es fundamental para facilitar una competencia oportuna de medicamentos genéricos y biosimilares, lo que podría reducir los precios y ampliar el acceso para pacientes y pagadores.

Importancia del fenómeno

Los medicamentos de marca mantienen precios elevados en Estados Unidos durante los periodos de exclusividad de mercado protegidos por patentes. La existencia de múltiples patentes superpuestas puede retrasar durante años la entrada de competidores genéricos, prolongando así los altos precios y limitando el acceso a alternativas de menor costo.

Objetivo del estudio

El objetivo fue evaluar la composición de los entramados de patentes de los diez medicamentos recetados más vendidos en EE. UU. y comparar las características de las patentes presentadas durante el desarrollo del producto con aquellas solicitadas después de la aprobación de la FDA.

Diseño y contexto de la investigación

Este estudio transversal examinó la red de patentes estadounidenses que protegía a los diez medicamentos con receta de mayor facturación en 2021. La información se obtuvo de una base de datos pública de la Iniciativa para el Acceso a Medicamentos y el Conocimiento (IAM), analizando datos de patentes emitidas y solicitudes al 30 de junio de 2022. El análisis se realizó entre septiembre de 2022 y junio de 2023.

Principales resultados y medidas

El estudio se centró en la prevalencia de patentes presentadas antes y después de la aprobación de la FDA, los tipos de reivindicaciones presentes en las patentes concedidas (composición química, método de uso, proceso o síntesis, formulación y dispositivo de administración) y la densidad del entramado de patentes, medida por el número de patentes activas en un momento dado.

Resultados específicos

Los diez medicamentos analizados incluyeron cuatro de molécula pequeña y seis biológicos, vinculados a un total de 1429 patentes y solicitudes: 742 patentes emitidas (52%), 218 solicitudes pendientes (15%) y 469 solicitudes abandonadas (33%). Casi el 72% de las solicitudes de patente (1028) se presentaron después de la aprobación de la FDA, siendo esta proporción mayor para productos biológicos (80%) que para medicamentos de molécula pequeña (58%). La presentación de solicitudes de patente posteriormente a la aprobación alcanzó su punto máximo en los primeros cinco años para medicamentos de molécula pequeña y doce años para productos biológicos. De las 465 patentes emitidas tras la aprobación de la FDA, 189 (41%) contenían reivindicaciones de método de uso, 127 (27%) de formulación, 103 (22%) de proceso o síntesis, 86 (19%) de composición química y 46 (10%) de dispositivo. La densidad de patentes alcanzó su máximo trece años después de la aprobación de la FDA, con una mediana de 42 patentes activas por medicamento, el 66% de las cuales se presentaron tras la aprobación.

Conclusiones y relevancia

El estudio muestra que, entre los medicamentos recetados más vendidos en Estados Unidos, las patentes solicitadas tras la aprobación de la FDA y que cubren aspectos distintos al principio activo del fármaco son responsables de la formación de marañas de patentes. Para promover una competencia efectiva de genéricos y biosimilares, se requiere un análisis exhaustivo de estas solicitudes y patentes posteriores a la aprobación.

Introducción

Los elevados costos de los medicamentos de marca con receta que enfrentan los estadounidenses han sido una preocupación apremiante para los legisladores y los pacientes. 1 , 2 En Estados Unidos, los fabricantes de medicamentos de marca fijan precios altos durante los períodos de exclusividad de mercado, que pueden durar de 12 a 14 años o más, según las patentes que cubren el medicamento. 3 Una vez que expiran los períodos de exclusividad, la disponibilidad de medicamentos genéricos y biosimilares puede contribuir a precios sustancialmente más bajos y a una reducción del gasto para pacientes y aseguradoras. 4

Cada patente de medicamento suele otorgar 20 años de exclusividad de mercado. Las patentes se obtienen habitualmente para el principio activo de un medicamento; sin embargo, para los medicamentos de éxito, los fabricantes de fármacos de marca obtienen patentes adicionales sobre otros aspectos del fármaco, como su formulación, métodos de uso y procesos de fabricación. 5 , 6 Las múltiples patentes que protegen un medicamento de marca exitoso se conocen como marañas de patentes, y pueden retrasar y dificultar la disponibilidad de medicamentos genéricos y biosimilares, ya que los fabricantes de la competencia a menudo deben esperar a que expiren las patentes o presentar una demanda para que se invaliden ciertas patentes (o llegar a un acuerdo con el fabricante del medicamento de marca) antes de poder comercializar su producto. 7

La falta de competencia oportuna de genéricos y biosimilares en el mercado farmacéutico estadounidense, causada por la maraña de patentes, mantiene altos los costos de los medicamentos para pacientes y pagadores. Para abordar este problema, la administración Biden emitió una Orden Ejecutiva en julio de 2021 que instruye a la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) y a la Oficina de Patentes y Marcas de los Estados Unidos (USPTO) a cooperar «para ayudar a garantizar que el sistema de patentes, si bien incentiva la innovación, no retrase injustificadamente la competencia de medicamentos genéricos y biosimilares más allá de lo razonablemente contemplado por la ley aplicable». 8 Ambas agencias han acordado colaborar en soluciones políticas para «proteger contra la patentación de cambios incrementales y obvios a medicamentos existentes que no califican para patentes». 9 La FDA y la USPTO intercambiaron cartas que describen posibles iniciativas, como brindar a los examinadores de patentes acceso a más recursos de la FDA para investigar la aprobabilidad de las solicitudes y evitar otorgar patentes que no cumplan con los criterios legales básicos. 10 , 11 Hasta el momento, las agencias han comenzado a colaborar a través de una sesión conjunta de escucha pública y eventos de capacitación cruzada del personal, pero no han realizado cambios políticos importantes. 12

Para comprender mejor las vías para mejorar la competencia oportuna de genéricos y biosimilares, evaluamos las características de los entramados de patentes de los 10 medicamentos recetados más vendidos en EE. UU. en 2021. Comparamos las características de las patentes presentadas durante el desarrollo del producto con las patentes presentadas para estos productos después de la aprobación de la FDA.

Métodos

Fuentes de datos, extracción y codificación

Comenzamos con datos de patentes extraídos del Drug Patent Book, de acceso público, compilado por la Initiative for Medicines, Access, and Knowledge, una organización legal sin fines de lucro. 13 El Drug Patent Book se elaboró ​​mediante la caracterización sistemática de los panoramas de patentes de los 10 medicamentos con los mayores ingresos netos por ventas en EE. UU. en 2021 (en este caso, los medicamentos incluían tanto fármacos de molécula pequeña como productos biológicos). La base de datos incluye información sobre patentes concedidas y solicitudes de patentes publicadas hasta junio de 2022. 14 La base de datos se construyó incluyendo patentes de los Productos Farmacéuticos Aprobados con Evaluaciones de Equivalencia Terapéutica (Libro Naranja) y la Base de Datos de Productos Biológicos Licenciados (Libro Púrpura) de la FDA (compilaciones disponibles públicamente de ciertos tipos de patentes que los fabricantes presentan a la FDA en el momento de la aprobación para todos los fármacos de molécula pequeña y en momentos posteriores para ciertos productos biológicos, respectivamente) listadas hasta junio de 2022 y complementada con patentes alegadas en litigios e identificadas a través de búsquedas en las bases de datos de propiedad intelectual Orbit Intelligence (Questel), CAS SciFinder (Sociedad Química Estadounidense), Lens.org y Espacenet. De acuerdo con la Regla Común, este estudio transversal estuvo exento de revisión, ya que se basó en datos disponibles públicamente y no involucró información personal de salud.

Para confirmar la relevancia de las patentes del Drug Patent Book para un medicamento en particular, realizamos una verificación cruzada con los listados históricos del Orange Book de 1985 a 2022, la base de datos de Unified Patents de litigios estadounidenses de 2000 a 2020 y la base de datos de Lex Machina de litigios estadounidenses de 2000 a junio de 2023. Utilizamos las fechas de vencimiento de las patentes que figuran en el Drug Patent Book. Para cualquier patente que figurara con un vencimiento superior a 20 años después de su fecha de presentación, realizamos una verificación cruzada con la lista pública de extensiones de plazo de patentes de la USPTO y el Centro de Patentes de la USPTO para confirmar si la patente había recibido un ajuste en su fecha de vencimiento.

Las fechas de aprobación de cada medicamento por la FDA y la autorización de equivalentes terapéuticos se identificaron a partir de Drugs@FDA. 15 Para facilitar la comparación entre medicamentos, convertimos las fechas de presentación, concesión y vencimiento de cada patente en el número de años antes o después de la aprobación de la FDA. Para evaluar las tendencias en las prácticas de presentación de los fabricantes, analizamos las fechas de presentación reales (las fechas en las que se presentaron las solicitudes a la USPTO) de todas las solicitudes de patente, incluidas las que dieron lugar a patentes emitidas y las que están pendientes o han sido abandonadas. El estado de cada patente o solicitud (activa, vencida, pendiente o abandonada) se determinó al 30 de junio de 2022, el final de la recopilación de datos. Para cada medicamento, calculamos el número y el porcentaje de solicitudes de patente y patentes emitidas presentadas por año antes y después de la aprobación de la FDA.

Características de la patente

Para nuestro análisis de las características de las patentes, solo se incluyeron las patentes emitidas, ya que contenían reivindicaciones que la USPTO había considerado patentables. Con base en las reivindicaciones presentes, las patentes se asignaron a una o más categorías: (1) reivindicaciones de composición química, que describen la entidad molecular; (2) reivindicaciones de método de uso, que describen el tratamiento o la prevención de una enfermedad, la evaluación de un diagnóstico o la alteración de un biomarcador asociado con la enfermedad; (3) reivindicaciones de proceso o síntesis relacionadas con la fabricación; (4) reivindicaciones de formulación, que describen una nueva forma farmacéutica, vía de administración, concentración o combinación de fármacos; y (5) reivindicaciones de dispositivo, que describen un mecanismo para administrar un producto en el cuerpo (eMethods en el Suplemento 1 ). Dado que la mayoría de las patentes contienen múltiples reivindicaciones, cada patente podría asignarse a múltiples categorías. Dos autores (CH y SMEG) codificaron de forma independiente muestras de 25 patentes y discutieron cada patente para llegar a un consenso sobre las definiciones de las categorías. Después de una revisión completa, las reivindicaciones poco claras fueron revisadas conjuntamente por los 2 codificadores y en discusión con otros autores según fuera necesario para llegar a un consenso. Comparamos el número y el porcentaje de patentes en cada categoría de reivindicación presentadas antes y después de la aprobación de la FDA.

Análisis estadístico

Para analizar la densidad de patentes, utilizamos las fechas de concesión y vencimiento para calcular el número de patentes activas en cada intervalo de un año, antes o después de la aprobación de la FDA. La densidad de patentes se definió como el número de patentes activas sobre un fármaco en un momento dado. Los datos se analizaron desde septiembre de 2022 hasta junio de 2023 utilizando Excel, versión 16 (Microsoft Corp).

Resultados

La muestra incluyó patentes para 4 fármacos de molécula pequeña y 6 productos biológicos ( Tabla ). Al 30 de junio de 2022, los fármacos habían sido aprobados durante 4,4 a 23,7 años (mediana [RIC], 10,1 [8,0-15,6] años). A estos 10 fármacos, vinculamos 1429 patentes y solicitudes de patente: 742 (52%) patentes emitidas, 218 (15%) solicitudes pendientes y 469 (33%) solicitudes abandonadas. Al 30 de junio de 2022, 571 (77%) de las patentes emitidas estaban activas y 171 (23%) habían expirado.

Tabla. Diez medicamentos de marca más vendidos en EE. UU. en 2021 sujetos a revisión de patentes.

Tipo de medicamentoUso clínico principalfecha de aprobación de la FDAAños de datos posteriores a la aprobación
Fármacos de molécula pequeña
Biktarvy (bictegravir/emtricitabina/tenofovir alafenamida)VIH02/07/184.4
Eliquis (apixabán)Accidente cerebrovascular o embolia28/12/129.5
Imbruvica (ibrutinib)Cáncer13/11/138.6
Revlimid (lenalidomida)Mieloma múltiple27/12/0516.5
Productos biológicos
Enbrel (etanercept)Artritis11/02/9823.7
Eylea (aflibercept)Degeneración macular18/11/1110.6
Humira (adalimumab)Artritis31/12/0219.5
Keytruda (pembrolizumab)Cáncer09/04/147.8
Stelara (ustekinumab)Soriasis25/09/0912.8
Trulicity (dulaglutida)Diabetes18/09/147.8

En el caso de los fármacos de molécula pequeña, la muestra contenía 279 patentes emitidas, de las cuales 102 (37%) figuraban en el Libro Naranja entre 1985 y 2022. En cuanto a los productos biológicos, la muestra contenía 463 patentes emitidas, de las cuales 88 (19%) figuraban en la versión del Libro Púrpura de junio de 2022. De todas las patentes emitidas, 242 (33%) han sido objeto de litigio desde el año 2000. El conjunto de datos incluía 12 patentes de fármacos de molécula pequeña que fueron objeto de litigio pero no figuraban en el Libro Naranja, y 56 patentes de productos biológicos que fueron objeto de litigio pero no figuraban en el Libro Púrpura.

Presentación de solicitudes de patente antes y después de la aprobación

Casi tres cuartas partes (1028 [72%]) de las 1429 patentes y solicitudes de patente se presentaron después de la aprobación de la FDA. Para los fármacos de molécula pequeña, 299 (58%) de las 517 solicitudes se presentaron después de la aprobación de la FDA. Para los productos biológicos, 729 (80%) de las 912 solicitudes se presentaron después de la aprobación de la FDA. Para 8 fármacos, la mayoría de las solicitudes de patente se presentaron después de la aprobación ( Figura 1 ). Los fabricantes presentaron una mediana (RIC) de 37 (10-61) solicitudes antes de la aprobación de la FDA y 99 (51-134) solicitudes después de la aprobación.

Figura 1. Patentes y solicitudes presentadas antes y después de la aprobación por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) para 4 fármacos de molécula pequeña y 6 productos biológicos.

Ver en grandeDescargar

(Se abre en una pestaña nueva)

Para los fármacos de molécula pequeña, el número de solicitudes posteriores a la aprobación presentadas por año se mantuvo alto durante 5 años después de la aprobación de la FDA, luego disminuyó gradualmente ( Figura 2 A). La fecha mediana (RIC) de presentación de solicitudes para fármacos de molécula pequeña fue 1,2 años después de la aprobación de la FDA (1,9 años antes de la aprobación a 5,0 años después de la aprobación). Para los productos biológicos, el número de presentaciones posteriores a la aprobación de patentes y solicitudes alcanzó su punto máximo en el año 12 después de la aprobación ( Figura 2 B). La fecha mediana (RIC) de presentación de solicitudes para productos biológicos fue 5,9 años después de la aprobación de la FDA (0,8 años antes de la aprobación a 11,9 años después de la aprobación). Las prácticas de presentación variaron según el fármaco ( Figura 1 en el Suplemento 1 ).

Figura 2. Número promedio de patentes y solicitudes presentadas por año para 4 fármacos de molécula pequeña y 6 productos biológicos, y su estado al 30 de junio de 2022.

La línea vertical representa la fecha de aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA).

De las 742 patentes emitidas, 466 (63%) se presentaron después de la aprobación de la FDA: 48% (133 de 279) para fármacos de molécula pequeña y 72% (333 de 463) para productos biológicos. A los fabricantes se les concedió una mediana (RIC) de 28 (15-39) patentes presentadas antes de la aprobación de la FDA y 39 (15-58) patentes presentadas después de la aprobación, o una mediana general (RIC) de 77 (40-95) patentes totales por fármaco. Las carteras de patentes posteriores a la aprobación añadieron una mediana (RIC) de 7,9 (3,2-11,1) años de protección de patentes después de la expiración de las patentes previas a la aprobación.

Densidad de matorrales patentados

En el momento de la aprobación de la FDA, los medicamentos estaban protegidos por una mediana (RIC) de 16 (8-22) patentes activas. La densidad de patentes alcanzó su punto máximo 13 años después de la aprobación de la FDA. En ese momento, los medicamentos estaban protegidos por una mediana (RIC) de 42 (18-83) patentes activas, de las cuales el 66% (317 de 483) se presentaron después de la aprobación de la FDA. La protección de las patentes presentadas antes de la aprobación de la FDA alcanzó su punto máximo 5 años después de la aprobación de la FDA, cuando los medicamentos estaban protegidos por una mediana (RIC) de 23 (14-32) patentes presentadas antes de la aprobación de la FDA. La protección de las patentes presentadas después de la aprobación de la FDA alcanzó su punto máximo 15 años después de la aprobación, cuando los medicamentos estaban protegidos por una mediana (RIC) de 21 (11-40) patentes presentadas después de la aprobación. Para entonces, las patentes posteriores a la aprobación comprendían el 79% (347 de 438) de las patentes activas.

Los fármacos de molécula pequeña estaban protegidos por una mediana (RIC) de 17 (16-19) patentes en el momento de la aprobación de la FDA. La mediana (RIC) de patentes de fármacos de molécula pequeña alcanzó un máximo de 62 (22-96) patentes activas a los 12 años de la aprobación de la FDA, de las cuales el 52 % (118 de 226) se presentaron después de la aprobación. Posteriormente, la cantidad de patentes para fármacos de molécula pequeña se redujo rápidamente ( Figura 3 A).

Figura 3. Densidad promedio de matorrales de patentes para 4 fármacos de molécula pequeña y 6 productos biológicos.

Ver en grandeDescargar

La línea vertical representa la fecha de aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA).

Por el contrario, los productos biológicos estaban protegidos por una mediana (RIC) de 8 (7-20) patentes en el momento de la aprobación de la FDA, y la mediana (RIC) de la red de patentes de productos biológicos alcanzó una densidad máxima de 41 (18-58) patentes activas a los 13 años de la aprobación, de las cuales el 76 % (197 de 260) provenían de patentes posteriores a la aprobación. Debido a que las solicitudes de patentes se distribuyeron a lo largo del tiempo, la red de patentes para productos biológicos se mantuvo densa durante más de 25 años ( Figura 3 B).

La composición de los conjuntos de patentes varió ampliamente para cada medicamento (Figura electrónica 2 en el Suplemento 1 ). Por ejemplo, el conjunto de patentes de Humira se expandió rápidamente aproximadamente 10 años después de la aprobación de la FDA, alcanzando 141 patentes activas. Este medicamento recibió su primera aprobación de la FDA en 2002, pero al 30 de junio de 2022, estaba protegido por 134 patentes activas, todas menos una de las cuales se presentaron después de la aprobación de la FDA. De manera similar, Enbrel tiene protección de patente hasta 2039, 41 años después de su aprobación de la FDA en 1998. El fabricante de este medicamento comenzó a presentar solicitudes de patentes de dispositivos 13 años después de la aprobación de la FDA. Al 30 de junio de 2022, casi la mitad (22) de las 45 patentes activas de Enbrel contenían reivindicaciones de dispositivos.

Los 10 fármacos que analizamos cuentan con algún tipo de protección de patente hasta una mediana (RIC) de 27,1 (22,9-32,6) años después de la aprobación de la FDA. Todas tienen patentes vigentes durante al menos otros 11 años y cuentan con otras solicitudes de patente pendientes.

Características de las patentes concedidas

De las 279 patentes emitidas para fármacos de molécula pequeña, 92 (33%) tenían reivindicaciones de composición química, 166 (60%) tenían reivindicaciones de método de uso, 22 (8%) tenían reivindicaciones de proceso o síntesis, 103 (37%) tenían reivindicaciones de formulación y 1 (0,4%) tenía una reivindicación de dispositivo. Sesenta y tres (43%) patentes previas a la aprobación y 19 (14%) patentes posteriores a la aprobación tenían más de un tipo de reivindicación.

De las 463 patentes emitidas para productos biológicos, 118 (26%) tenían reivindicaciones de composición química, 141 (31%) tenían reivindicaciones de método de uso, 147 (32%) tenían reivindicaciones de proceso o síntesis, 114 (25%) tenían reivindicaciones de formulación y 45 (10%) tenían reivindicaciones de dispositivo. Treinta y cuatro (26%) patentes previas a la aprobación y 52 (16%) patentes posteriores a la aprobación tenían más de un tipo de reivindicación.

Para fármacos de molécula pequeña y productos biológicos, la mayoría de las patentes con reivindicaciones de composición química se presentaron antes de la aprobación de la FDA. Las solicitudes de patentes con reivindicaciones de método de uso, proceso o síntesis, o formulación disminuyeron después de la aprobación de la FDA para fármacos de molécula pequeña, pero aumentaron después de la aprobación de la FDA para productos biológicos. Todas las patentes con reivindicaciones de dispositivos se presentaron después de la aprobación de la FDA ( Figura 4 ). De las 465 patentes posteriores a la aprobación, 86 (19%) tenían reivindicaciones de composición química, 189 (41%) tenían reivindicaciones de método de uso, 103 (22%) tenían reivindicaciones de proceso o síntesis, 127 (27%) tenían reivindicaciones de formulación y 46 (10%) tenían reivindicaciones de dispositivos.

Figura 4. Tipos de reivindicaciones en patentes concedidas para 4 fármacos de molécula pequeña y 6 productos biológicos.

FDA significa Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos.

Discusión

Este estudio reveló que, entre los 10 medicamentos de marca más vendidos en EE. UU. en 2021, casi tres cuartas partes de las patentes y solicitudes de patente relacionadas con estos medicamentos se presentaron después de la aprobación de la FDA. Estos medicamentos estaban protegidos por una media de 77 patentes concedidas. En su punto álgido, estaban protegidos por un conjunto de patentes que comprendían una media de 42 patentes activas, de las cuales aproximadamente dos tercios se presentaron después de la aprobación de la FDA. La mayoría de las patentes posteriores a la aprobación cubrían aspectos de los medicamentos periféricos a sus principios activos, como los métodos de uso, las formulaciones y los procesos de fabricación. El conjunto de patentes solicitadas inicialmente después de la aprobación de la FDA plantea la cuestión de si estas patentes cubren descubrimientos verdaderamente novedosos e innovadores o si fueron diseñadas principalmente para bloquear la competencia oportuna de genéricos o biosimilares.

La proporción de solicitudes de patentes posteriores a la aprobación fue mayor para los productos biológicos (80 %) que para los fármacos de molécula pequeña (58 %). Las solicitudes de patentes para productos biológicos se presentaron más tarde, con una fecha media de presentación de 5,9 años después de la aprobación de la FDA, lo que supone más de 4 años después de la fecha media de presentación para los fármacos de molécula pequeña (1,2 años después de la aprobación de la FDA). El momento de la presentación de las solicitudes de patentes posteriores a la aprobación puede estar relacionado estratégicamente con la expiración prevista de las exclusividades de mercado no basadas en patentes, que difieren para los fármacos de molécula pequeña y los productos biológicos. Estas exclusividades de mercado están previstas en leyes distintas de la Ley de Patentes que impiden a la FDA aprobar productos de la competencia incluso en ausencia de una patente. Por ejemplo, en virtud de la Ley de Competencia de Precios de Medicamentos y Restauración del Plazo de Patentes de 1984, los nuevos fármacos de molécula pequeña pueden recibir al menos 5 años de exclusividad antes de que se puedan presentar solicitudes de genéricos. 16 En nuestro estudio, encontramos que la presentación de solicitudes de patentes posteriores a la aprobación de medicamentos de moléculas pequeñas alcanzó su punto máximo aproximadamente en los primeros 5 años después de la aprobación de la FDA, ya que los fabricantes de medicamentos estaban creando sus complejos entramados de patentes durante los años de exclusividad regulatoria. Por el contrario, los productos biológicos reciben 12 años de exclusividad regulatoria de mercado antes de que un biosimilar pueda ser considerado para la aprobación de la FDA bajo la Ley de Competencia e Innovación de Precios de Productos Biológicos de 2009 (BPCIA). 17 Entre los productos biológicos de nuestra muestra, observamos un pico en la presentación de solicitudes de patentes en el año 12 después de la aprobación de la FDA.

La mayoría de las patentes presentadas después de la aprobación de la FDA entre los 10 medicamentos de nuestra muestra cubrían métodos de uso, formulaciones y métodos de fabricación, en lugar de variaciones en los ingredientes activos (como derivados). Otras investigaciones han demostrado que las patentes sobre métodos de uso u otros aspectos periféricos contribuyen a la mayoría de los litigios presentados contra los fabricantes de biosimilares que buscan la autorización de comercialización. 18 Además, investigaciones previas han demostrado que las patentes que protegen las formulaciones y los métodos de uso suelen ser patentes más débiles y menos propensas a mantenerse después de ser impugnadas en litigios por fabricantes de medicamentos genéricos. 19 En nuestro estudio, los productos biológicos tenían una mayor proporción de reivindicaciones de proceso o síntesis que los medicamentos de molécula pequeña, particularmente cuando las patentes se presentaron después de la aprobación de la FDA. Esto podría explicarse por los procesos de fabricación más complejos de los productos biológicos que brindan la oportunidad de presentar más patentes con respecto a los métodos de fabricación, que a menudo no son específicos del producto. 20 Nuestros resultados también reflejan la creciente práctica de patentar dispositivos de administración de productos biológicos. 21 Si bien las patentes de dispositivos médicos representaron solo el 10% de las patentes de productos biológicos en nuestra muestra, todas se presentaron después de la aprobación de la FDA.

La densidad de la maraña de patentes alcanzó su punto máximo aproximadamente 13 años después de la aprobación de la FDA. En ese momento, los medicamentos estaban protegidos por una mediana de 42 patentes activas; los fabricantes de medicamentos genéricos o biosimilares de la competencia debían evaluar cada patente para determinar si su producto infringía la protección de patente. Independientemente de la validez de cada patente, la densidad general de la maraña de patentes puede disuadir la competencia 22 , 23 al aumentar el costo percibido de entrada al mercado. Los competidores deberán predecir la probabilidad de que cada patente se considere válida, ejecutable e infringida, 24 y sopesar los costos de impugnarla administrativamente o mediante litigios. 23 Este proceso podría ser aún más complejo para los fabricantes de biosimilares, quienes podrían tener que identificar e impugnar patentes de fabricación no específicas del producto, ejercidas por fabricantes de marcas reconocidas. 20 Si bien la maraña de patentes en la industria farmacéutica se utiliza estratégicamente para prevenir la competencia (por ejemplo, en el caso de adalimumab [Humira]), 25 impugnarla es una tarea ardua. 26

Investigaciones previas han revelado perfiles de densidad de cúmulos de patentes similares para 4 de los fármacos incluidos en esta muestra. 27 Sin embargo, el número de patentes activas en el pico de densidad de cúmulos en nuestro estudio es mayor que el reportado anteriormente. Descubrimos que los cúmulos de patentes para productos biológicos contenían más patentes en general y se mantuvieron densos durante más tiempo que los de fármacos de molécula pequeña. Estos resultados concuerdan con datos previos que indican que los cúmulos de patentes son más grandes y la mediana de exclusividad de mercado es más larga para los productos biológicos que para los fármacos de molécula pequeña (21,5 frente a 14,4 años). 28

Limitaciones

Nuestro estudio tiene varias limitaciones. Analizamos el panorama de patentes de 10 medicamentos superventas, y estos resultados podrían no ser generalizables a medicamentos para enfermedades raras o productos de baja facturación. Los datos posteriores a la aprobación abarcaron un período más largo para algunos medicamentos que para otros. Los fabricantes han seguido presentando solicitudes de patentes después de que dejamos de recopilar datos, y algunas solicitudes actualmente pendientes podrían convertirse en patentes concedidas. Por ello, podríamos subestimar el impacto de las patentes posteriores a la aprobación. Dado que el sitio web de la USPTO podría estar incompleto, es posible que tampoco hayamos tenido en cuenta todas las extensiones de la vigencia de las patentes, lo que podría subestimar el impacto de las patentes posteriores a la aprobación. Además, es posible que nuestra lista de patentes fuera demasiado extensa, ya que incluía más patentes que las que figuran en el Libro Naranja o el Libro Púrpura. Ninguno de los compendios publicados por la FDA es exhaustivo ni contiene todas las patentes relacionadas con un producto; en particular, el Libro Púrpura solo ha comenzado a incluir patentes recientemente y se limita a aquellas presentadas en ciertas etapas de litigios específicos de fabricantes relacionados con la BPCIA, mientras que el Libro Naranja excluye las patentes de métodos de fabricación. Existen diversas técnicas que los terceros pueden utilizar para evitar llegar al punto en que sus listas de patentes queden sujetas al requisito de presentarlas al Libro Púrpura de la FDA. 29 Del mismo modo, si el fabricante de biosimilares decide operar fuera del contexto de la BPCIA y lanzar el producto asumiendo el riesgo, no existe ningún requisito para que el fabricante de productos biológicos de marca publique sus patentes en el Libro Púrpura.

Finalmente, no revisamos de forma independiente cada patente o solicitud de patente para determinar su relevancia o la solidez de sus reivindicaciones. Sin embargo, sí identificamos patentes en el conjunto de datos que fueron objeto de litigio pero que no figuraban en el Libro Naranja ni en el Libro Púrpura, lo que indica que las patentes relevantes van más allá de las divulgadas a la FDA. En nuestro análisis de las prácticas de presentación, incluimos tanto las patentes concedidas como las solicitudes de patente. El análisis de las solicitudes de patente puede ser poco fiable, ya que las reivindicaciones pueden cambiar con el tiempo y, en última instancia, no estar relacionadas con el medicamento. No obstante, las solicitudes de patente seguirán siendo relevantes para los posibles competidores que busquen entrar en el mercado, ya que tendrán que predecir si la solicitud de patente dará lugar finalmente a una patente concedida. 24 Además, algunas de las patentes pueden tener reivindicaciones limitadas o ser inválidas. Sin embargo, esto refleja el panorama de patentes que los fabricantes de medicamentos genéricos o biosimilares de la competencia tendrán que evaluar al considerar si entrar en el mercado. 30

Conclusión

En este estudio, entre los 10 medicamentos recetados más vendidos en EE. UU. en 2021, las patentes presentadas después de la aprobación de la FDA y que contenían reivindicaciones periféricas al principio activo contribuyeron a la formación de densas marañas de patentes, lo que dificulta considerablemente el acceso de los consumidores a opciones más asequibles. Estas complejas redes de propiedad intelectual complican no solo la introducción de genéricos y biosimilares en el mercado, sino también la innovación en la industria farmacéutica. Es necesario un examen minucioso de las solicitudes de patente y de las patentes presentadas después de la aprobación de la FDA para facilitar la competencia oportuna de genéricos y biosimilares, asegurando así que los pacientes puedan beneficiarse de tratamientos más económicos y efectivos. Una revisión crítica de estas prácticas podría promover un entorno más equitativo en el acceso a medicamentos esenciales y fomentar la sostenibilidad del sistema de salud en general.

Definiciones de modelos de pago a medicamentos innovadores.

Abordar el acceso al mercado y la asequibilidad de productos medicinales innovadores

Sean Walsh 2025 Tesis.

Esta tesis publicada tiene una tabla muy amplia para quienes tienen que abordar este problema en los distintos ámbitos de la gestión de salud, para generar un trade off adecuado entre innovaciones efectivas y capacidad de financiarlas, es sumamente amplia y que se deben detener para gestionar más adecuadamente. Me parece una pieza valiosa para evolucionar en el acceso.

Terapias innovadoras y desafíos de reembolso

Las terapias innovadoras han revolucionado el tratamiento de enfermedades, permitiendo abordar condiciones que anteriormente se consideraban incurables. Dentro de este avance, existe una clase específica de biofármacos conocida como Productos Medicinales de Terapia Avanzada (ATMP). Estos incluyen terapias celulares somáticas, terapias génicas y productos de ingeniería tisular. Los ATMP representan una oportunidad única para ofrecer curas potencialmente transformadoras a los pacientes y alternativas terapéuticas en casos donde las opciones clínicas son limitadas. Sin embargo, el proceso de reembolso de estas terapias se complica por los elevados precios y la significativa incertidumbre clínica asociada, lo que dificulta la toma de decisiones por parte de las autoridades de precios y reembolso.

El desarrollo de los ATMP requiere muchos años de investigación y desarrollo, lo que implica altos costos. Este proceso está acompañado por una producción compleja, especialmente en el contexto de enfermedades raras, donde la población de pacientes es limitada y los fabricantes no pueden recuperar los costos con precios bajos. Además, los fabricantes suelen aprovechar la mayor disposición a pagar por terapias innovadoras dirigidas a enfermedades sin opciones de tratamiento existentes. La incertidumbre clínica es frecuente, ya que la realización de ensayos clínicos se ve restringida por el reducido número de pacientes. Por lo general, los ATMP están respaldados por ensayos clínicos de un solo brazo y carecen de datos a largo plazo.

Acuerdos de entrada gestionada: Tipos y objetivos

Para enfrentar los problemas de reembolso que presentan estas terapias, se han propuesto e implementado acuerdos de entrada gestionada (MEA).

Los acuerdos de entrada gestionada MEA se definen como cualquier acuerdo que va más allá de una simple decisión de sí o no respecto al reembolso, y que se establece entre el titular de la autorización de comercialización (fabricante) y el pagador.

Los MEA pueden clasificarse en dos grandes categorías: acuerdos financieros (FBA) y acuerdos basados en resultados (OBA). Los FBA buscan contener los costes y hacer que el producto sea más asequible para los pagadores, mientras que los OBA tienen como objetivo reducir las incertidumbres sobre la eficacia de un producto. En este último caso, los fabricantes se comprometen a rendir cuentas por los resultados obtenidos en el mundo real, lo que permite una evaluación más precisa del valor de la terapia.

Existe un aumento de la discusión en la literatura sobre los MEA, para facilitar el reembolso del creciente número de ATMP en la línea de desarrollo de fármacos. Sin embargo, existen varias barreras que impiden su aplicación generalizada. Entre ellas, está la necesidad de un marco estandarizado de negociación, que se complica aún más por la falta de una taxonomía y definiciones de MEA basada en el consenso. Por ello, este trabajo pretende crear una taxonomía de los modelos de pago descrita en la literatura y las definiciones utilizadas. Esto permitirá más investigación, diseño, evaluación e implementación de estos modelos en los sistemas sanitarios.

Se realizó una revisión bibliográfica de artículos publicados en PubMed, Medline y Embase entre 2010 y 2023. Los artículos que contenían MEAs y sus definiciones relacionadas con el reembolso de ATMP eran seleccionados. Se requería disponer de textos completos y los artículos debían estar escritos en inglés. El consultas de búsqueda obtenidas 3442 resultados. La eliminación de duplicados, seguida de la revisión de títulos y resúmenes, y la selección de texto completo, produjeron una selección final de 64 artículos para ser incluidos en Microsoft Excel

Hoja de datos. En total, se identificaron 255 MEAs y definiciones. Se creó una tabla completa de los tipos de MEA y sus definiciones. La categorización de los tipos de MEA se mostraba tanto en una tabla agrupada como en un árbol taxonómico único. Es evidente la falta de consenso respecto a la taxonomía y definiciones del MEA. A

Se necesita un lenguaje común entre pagadores y fabricantes para facilitar negociaciones efectivas de reembolso. Para concluir, se hace un llamamiento a la acción para el establecimiento de un marco de negociación estandarizado, acompañado de terminología de MEA basada en el consenso.

La tesis analiza cómo los Managed Entry Agreements (MEAs) —acuerdos entre pagadores y fabricantes— pueden facilitar el acceso a Advanced Therapy Medicinal Products (ATMPs), terapias innovadoras de altísimo costo y con gran incertidumbre clínica. El trabajo identifica 255 definiciones y tipos de MEAs en la literatura (2010–2023), evidencia una falta de consenso terminológico y propone una taxonomía estructurada para mejorar negociaciones, evaluación y adopción de estos modelos.

🧬 1. Contexto: el desafío de los ATMPs

  • Los ATMPs (terapias génicas, celulares y de ingeniería tisular) ofrecen potenciales curas para enfermedades graves o raras.
  • Presentan precios extremadamente altos debido a:
    • años de I+D,
    • procesos de fabricación complejos,
    • poblaciones pequeñas (enfermedades raras),
    • disposición a pagar más por terapias sin alternativas.
  • La evidencia clínica es limitada: ensayos de un solo brazo, pocos pacientes, ausencia de datos a largo plazo.
  • Esto genera incertidumbre y dificulta decisiones de reembolso.

💡 2. Qué son los MEAs

Los MEAs son acuerdos más allá del “sí/no” de reembolso entre fabricante y pagador para gestionar:

  • incertidumbre clínica,
  • impacto presupuestario,
  • acceso temprano a terapias innovadoras.

Se clasifican en:

  • Financial-Based Agreements (FBAs): descuentos, techos de gasto, price-volume, etc.
  • Outcome-Based Agreements (OBAs): pago condicionado a resultados reales, garantías, reembolsos por falla terapéutica.

🔍 3. Problema central: terminología divergente

La literatura usa múltiples términos como sinónimos:

  • MEA
  • Risk-Sharing Agreement (RSA)
  • Patient Access Scheme
  • Performance-Based Agreement (PBA)

Esto genera:

  • confusión conceptual,
  • dificultades para comparar modelos,
  • barreras para implementar acuerdos complejos como OBAs.

Ejemplos:

  • “RSA” se usa tanto para MEAs como para OBAs.
  • “Warranty models” aparecen clasificados como FBA y OBA según la fuente.
  • OBA y PBA se usan indistintamente, aunque algunos marcos los separan.

🧱 4. Metodología

  • Revisión sistemática (PRISMA) en PubMed, Medline y Embase (2010–2023).
  • 3442 artículos → 64 incluidos.
  • Extracción de 255 definiciones y modelos.
  • Construcción de:
    • tabla exhaustiva (S1),
    • tabla agrupada (S2),
    • árbol de taxonomía único.

🌳 5. Resultados clave

5.1 Taxonomía propuesta

  • División principal: acuerdos a nivel de población vs. nivel paciente.
  • Subdivisión de OBAs según mecanismo de pago:
    • pagos únicos,
    • pagos anuales condicionados (annuities),
    • pagos escalonados según resultados.

5.2 Tendencias geográficas

  • Reino Unido (NICE): usa “patient access schemes”.
  • Australia: “managed entry scheme”.
  • MENA y LMIC: prefieren FBAs simples (descuentos) por menor infraestructura.
  • EE.UU.: uso frecuente de reinsurance models por su sistema multipagador.

5.3 Tendencias temporales

  • Crecimiento sostenido en publicaciones sobre MEAs, FBAs y OBAs.
  • No refleja implementación real, sino interés académico y político.

🚧 6. Barreras identificadas

  • Falta de marco de negociación estandarizado.
  • Terminología inconsistente → dificulta comunicación entre pagadores y fabricantes.
  • Infraestructura insuficiente para OBAs (registros, seguimiento).
  • Sistemas multipagador dificultan acuerdos a largo plazo (p. ej., EE.UU.).
  • Confidencialidad de precios limita transparencia y evaluación.

🛠️ 7. Recomendaciones

  • Crear un grupo internacional para consensuar definiciones de MEAs (similar al proceso de HTA global en 2018).
  • Desarrollar un marco de negociación estructurado para:
    • identificar incertidumbres,
    • seleccionar el tipo de MEA adecuado,
    • reducir tiempos y costos de implementación.
  • Fomentar horizon scanning para anticipar qué modelos serán necesarios para nuevos ATMPs.

🧾 8. Conclusión

Los ATMPs requieren modelos de pago innovadores, pero la falta de consenso conceptual y metodológico limita su adopción. Esta tesis aporta:

  • la base más completa de definiciones de MEAs (2010–2023),
  • una taxonomía clara y visual,
  • un llamado urgente a estandarizar lenguaje y procesos.

El objetivo final: acelerar el acceso de los pacientes a terapias transformadoras sin comprometer la sostenibilidad del sistema.

S1: Tabla Completa

Modelo de pagoDefinición
Acuerdo de Entrada GestionadaUn arreglo entre un fabricante farmacéutico y un pagador/proveedor que permite el acceso a (cobertura o reembolso de) una tecnología sanitaria sujeta a una especificación condiciones. (18) Un mecanismo para compartir riesgos asociados con la introducción de nuevos productos sobre los que existe incertidumbre impacto presupuestario, rentabilidad u otros factores (como la seguridad). (19) Permitir la cobertura o el reembolso de medicamentos sujetos a condiciones específicas y abordar la incertidumbre sobre la probable eficacia de estos medicamentos. (20)Acuerdos entre drogas fabricantes y CAPR (autoridades competentes para la fijación de precios y reembolso) que garantizan el acceso a la cobertura o el reembolso de un medicamento bajo condiciones específicas» (21) Cualquier acuerdo más allá de un sí o no decisión sobre el reembolso entre el fabricante de una terapia y un Pagador sanitario. (22) Un tipo de institución formal acuerdo entre las compañías farmacéuticas y los pagadores para compartir el riesgo respecto a la introducción de nuevas tecnologías farmacéuticas. (5)   Los MEA suelen ser contractuales acuerdos entre fabricantes y pagadores que abordan ya sea el alto coste o las incertidumbres que rodean a la Eficacia de terapias de salud de alto precio. (23)   Acuerdos que determinan lo específico Condiciones para el reembolso, normalmente de forma confidencial. (1) Gestionar la incertidumbre relacionada con el impacto de un fármaco, incluyendo su Perfil de eficacia y tolerancia, el duración del tratamiento y tamaño de la población elegible.
   Un arreglo entre un Fabricante y pagador que permite el acceso a nuevas tecnologías en salud Cuidado. Estos acuerdos pueden existir de diversas formas, como acuerdos basados en resultados o acuerdos financieros, así como una combinación de ambos. (24) Permitir el acceso a tratamientos de alto coste con una incertidumbre considerable. (25)Un arreglo entre un [farmacéutico] fabricante y pagador/proveedor que permite el acceso a (cobertura o reembolso de) una tecnología sanitaria sujeta a una especificación condiciones. Estos arreglos pueden emplear diversos mecanismos para abordar incertidumbre sobre el rendimiento de las tecnologías o sobre cómo gestionar la adopción de tecnologías para maximizar su uso efectivo o limitar su impacto presupuestario. (26) Una herramienta de política utilizada cuando No se pueden tomar decisiones de reembolso se realizan debido a incertidumbres sobre la evidencia clínica, los impactos financieros o la EC. (7)   Un acuerdo institucional formal entre las compañías farmacéuticas y los pagadores para compartir los riesgos asociados derivados de la administración de tecnologías farmacéuticas innovadoras. (27)   Un acuerdo formal y confidencial entre pagadores y fabricantes, típicamente dividido en financiero o Esquemas basados en resultados/rendimiento. (28) Un arreglo entre un fabricante y pagador/proveedor que Permite la cobertura o el reembolso de una tecnología sanitaria sujeta a una especificación condiciones. Estos arreglos pueden emplear diversos mecanismos para abordar incertidumbre sobre el rendimiento de las tecnologías o sobre cómo gestionar la adopción de tecnologías para maximizar su uso efectivo o limitar su impacto presupuestario. (29)
   Cualquier acuerdo más allá de un sí o no Decisión sobre el reembolso entre el titular de la autorización de comercialización (en adelante denominado fabricante) de una terapia y un pagador pueden denominarse un acuerdo de entrada gestionada. (30) Acuerdos entre fabricantes y pagadores que permiten el reembolso de nuevos medicamentos mientras se gestiona incertidumbre sobre su impacto financiero o clínico. (8) Un acuerdo entre una empresa y un pagador/proveedor que permite el acceso (reembolso de) un producto sujeto a condiciones específicas para gestionar el impacto presupuestario, optimizar el rendimiento o abordar la incertidumbre relacionada con la clínica y/o rentabilidad. Estos esquemas pueden ir desde simples descuentos en el precio que se aplica a todos los pacientes, hasta estudios de investigación complejos en el mundo real donde los datos son recopilado para resolver incertidumbres e informar sobre una revaloración o renegociación del precio. (31)
Acuerdo de Entrada GestionadaAcuerdos contractuales entre compañías farmacéuticas y terceros pagadores que preveen ya sea descuentos simples en circunstancias específicas o reembolsos más complejos esquemas, con el objetivo de facilitar la cobertura de nuevos medicamentos bajo incertidumbre sobre su eficacia o su impacto presupuestario en contextos reales. (32) Conceder acceso a nuevos medicamentos, a menudo de alto coste, con evidencia limitada. (33)
Esquema de Entrada GestionadaUna actualización de la MEA es que se consideraría una presentación para un MES cuando existiera ‘una alta necesidad clínica del fármaco propuesto en la indicación solicitada por el patrocinador, y que los nuevos datos clínicos resolverían los problemas de incertidumbre en relación con la extensión o el valor del efecto clínico que de otro modo habría impedido una recomendación inicial positiva ‘. Esto incluye la posibilidad de un ensayo controlado aleatorizado (ECA) Esquema de entrada gestionada basado en un
 Protocolo de ensayo disponible en el momento de la presentación original. (34) 2. Un producto se listará a un precio acorde con su coste- Efectivo según la evidencia existente en el lanzamiento. A partir de entonces, el precio del producto se ajustará (al alza o a la baja) en función del coste- Estimaciones de efectividad derivadas de la generación de otros aleatorizados pruebas de ensayos clínicos (ECA) (post-lanzamiento). (9)
Programa de Acceso al PacienteNormalmente implica medicamentos gratuitos o descuentos durante un periodo acordado para aumentar el valor de los nuevos medicamentos y aumentar la posibilidad de que su financiación/reembolso. Los programas de acceso para pacientes también incluyen un tope de precios esquemas, que se centran en controlar el impacto financiero pero desde la perspectiva individual del paciente. (14) Acuerdos de acceso alternativo al mercado, normalmente entre pagadores y fabricantes, para permitir una cobertura provisional o condicional de prometedor Tecnologías de salud. (15)   Acuerdos entre pagadores y dispositivos farmacéuticos/médicos Las empresas se implementan para abordar incertidumbres financieras y clínicas. (16)
Acuerdo de reparto de riesgosSe establecen acuerdos de reparto de riesgos (RSA) entre las compañías farmacéuticas y los pagadores para permitir el acceso rápido de los pacientes a nuevas tecnologías sanitarias que tienen valor incierto. (35)   Vincula los niveles de cobertura y reembolso con el rendimiento o la utilización real de productos médicos. (36)   Un acuerdo entre los productor/fabricante y el pagador/proveedor que permite el acceso (cobertura/reembolso) de una tecnología sanitaria bajo ciertas condiciones. Estos acuerdos pueden utilizar diversos mecanismos para abordar la incertidumbre Sobre el rendimiento tecnológico o para gestionar la adopción de tecnología para maximizar su uso efectivo o limitar su impacto presupuestario’. (17)
 Las compañías farmacéuticas y los aseguradores acuerdan mutuamente compartir las cargas financieras o incertidumbres sobre los resultados clínicos. (37)   Permitir el acceso a tratamientos donde los procesos tradicionales de tasación no conducirían a su uso o reembolso. (38)
Esquema de Reparto de RiesgosAcuerdos concluidos por los financiadores y las compañías farmacéuticas para disminuir el impacto en el presupuesto del pagador de medicamentos nuevos y existentes, provocado por la incertidumbre del valor de la medicina y/o la necesidad de trabajar dentro de presupuestos limitados. (14)
Contrato de Reparto de RiesgosEl fabricante cobra menos por el coste de la terapia para pacientes o poblaciones con resultados subóptimos o problemas de salud resultados. (39)
Contratos basados en el valorUn contrato basado en el valor es un acuerdo contractual escrito en el que se establecen los términos de pago de medicamentos(es) o Otras tecnologías sanitarias están ligadas a circunstancias clínicas acordadas, Resultados o medidas para los pacientes. (4) Modelos de pago innovadores para vincular el reembolso con el rendimiento real de un tratamiento. Las VBC entre Medicaid y el fabricante son una Forma de repartir los costes a lo largo del tiempo según el rendimiento de la terapia, así aliviar posibles choques presupuestarios y garantizar que el riesgo financiero se comparta entre Medicaid y el fabricante. (40)
Contratos farmacéuticos basados en el valorLos acuerdos de reembolso basados en el rendimiento suelen ser realizados entre los pagadores sanitarios y los fabricantes de productos médicos, en los que el precio, la cantidad o la naturaleza del reembolso están ligadas a la clínica, intermedia o Objetivos económicos. (41) Acuerdos de reembolso basados en el rendimiento entre pagadores y fabricantes farmacéuticos en los que el precio, la cantidad y la naturaleza de los reembolsos están vinculados a la clínica, intermedios o objetivos económicos. (42)
Compras basadas en el valorAcuerdo en el que los proveedores reciben pago por pago por servicio ajustes hacia arriba o hacia abajo basados en métricas de valor, una estructura también conocida como pay- por la interpretación. (43)
Acuerdo de Compra Basado en el ValorContratos basados en resultados donde el pago está vinculado a alcanzar los contratos pre- objetivos determinados – a veces clínicos, pero no necesariamente – y reduciendo los riesgos para los pagadores. (44)
Fijación de precios basada en el valorEl precio de un medicamento se basa en su coste-efectividad, calculada por el coste relativo por unidad de beneficio—ya sea medidas en años de vida ajustados por calidad (QALYs), costes futuros de la sanidad evitado, impacto presupuestario u otros indicadores. (45)
Acuerdo de Entrada Gestionada por CombinaciónConfía tanto en consideraciones financieras como de rendimiento para abordar diferentes cuestiones al mismo tiempo, por ejemplo, impacto presupuestario y uso, y acceso y rentabilidad. (18)
Reparto de Riesgos IluminadoUn acuerdo basado en decisiones capitalistas ilustradas por parte de las compañías farmacéuticas para maximizar los beneficios adquiriendo una amplia base de consumidores mediante un acceso amplio a sus medicamentos y mediante un modelo cooperativo de reparto de riesgos financieros entre los principales actores implicados. El coste de hacer accesibles los fármacos es distribuidas entre los tres partidos, de modo que ningún partido en solitario se enfrente a un una parte desproporcionada de los costes. (66)
Modelo de reembolsoOrganizado en aspectos puramente financieros (por ejemplo, descuentos) y basado en resultados acuerdos (por ejemplo, pago por desempeño). (22)
Modelo de pagoLos modelos de pago pueden dividirse en pagos anticipados o retrasados Modelos de pago (por ejemplo, pago de anualidades y el pago en los resultados alcanzados). (22)
Acuerdo de Entrada Gestionada específico de la población (indicación)Población (indicación) específica Los acuerdos limitan la financiación a una subpoblación de pacientes, por ejemplo, por indicación, o por un nivel de severidad definido. (46)
Acuerdo basado en resultadosAcuerdos basados en resultados definidos (generalmente clínicos) o acuerdos basados en el desarrollo de nueva evidencia. Esto incluye el acuerdo de reparto de riesgo del paciente (el precio se decide en función de
 Subtipos de pacientes respecto a la probabilidad de beneficios del tratamiento. (6)
Acuerdo basado en resultadosDonde el reembolso/precio depende del impacto posterior a la comercialización de un medicamento en la salud (por ejemplo, cobertura con desarrollo de evidencia y vinculación al rendimiento reembolso. (47) Proporcionar acceso a terapias con beneficios clínicos inciertos adaptando la cantidad o el nivel de reembolso en función de los resultados de salud alcanzados. (26) Abordar la incertidumbre respecto a la la clínica y/o rentabilidad de los nuevos medicamentos. Además, interpretan a un Un papel significativo en la gestión del impacto y la utilización del presupuesto. (48)   Esquemas entre pagadores sanitarios y fabricantes de productos médicos en los que el precio, nivel o naturaleza de El reembolso está vinculado a futuras medidas clínicas o intermedias los puntos finales se relacionaban en última instancia con la calidad o cantidad de vida del paciente. (34)
Acuerdo basado en resultadosVincula el reembolso del medicamento con los resultados clínicos, medida en función de la calidad o cantidad de vida del paciente. (20)   Estos acuerdos, establecidos entre fabricantes y pagadores, permiten el acceso al mercado de terapias bajo condiciones específicas, predeterminadas y acordadas, directamente vinculadas a los resultados que estas terapias pretenden ofrecer pacientes. (23)   Un subconjunto de lo que se ha denominado acuerdos de reparto de riesgos basados en el rendimiento. (67)Vincular el nivel de pago con los resultados terapéuticos definidos de la tecnología, centrándose así en el rendimiento del producto y en la posible aplicación de la ley Recogida de pruebas del mundo real (RWE). (9)
Acuerdo de Entrada Gestionada basado en resultadosEntrada gestionada basada en resultados acuerdos con pagos dispersos en el contexto de abordar el alto presupuesto
 Impacto e incertidumbres clínicas asociado con terapias avanzadas. (28)
Acuerdo de Entrada Gestionada basado en ResultadosUn MEA que pueda ayudar a determinar o comprobar la eficacia real de los OMP en el ámbito sanitario. (38)
Acuerdo de Reparto de Riesgos basado en ResultadosEl fabricante concede o acepta reembolsos, reembolsos o ajustes de precio si su producto no cumple los objetivos de resultados clínicos acordados. (49)Acuerdos basados en resultados clínicos, es decir, asociados con el desempeño del producto medicinal en la práctica clínica real. En este tipo de RSA, existe un acuerdo entre el pagador/proveedor y la empresa farmacéutica para la recopilación de datos del mundo real y la El pago se basa en los resultados observados. (50)
Esquema basado en resultadosAcuerdos en los que el coste del medicamento depende de los resultados del tratamiento, determinados tras su lanzamiento en el entorno clínico «real». (51)El precio, el nivel o la naturaleza de los reembolsos están vinculados a la clínica o extremos intermedios medidos en el futuro y, en última instancia, relacionado con la calidad o cantidad de vida de los pacientes. (24)
Contrato basado en resultadosUn tipo de acuerdo de reparto de riesgos (RSA) que ha surgido como una vía prometedora para que los pagadores se relacionen con los fabricantes en la vinculación basada en el valor pagos (es decir, reembolso y rebajas) con resultados reales. (53)
Acuerdos basados en el pago y resultados basados en el valorRepartir el coste de las terapias a lo largo del tiempo o vincular el reembolso a los resultados. (52)
Garantías de resultadosEl pagador solo sostiene que los costes de los pacientes que no alcanzan una respuesta predeterminada sean totalmente o parcialmente devueltos por la compañía farmacéutica. (50)Un acuerdo en el que el fabricante proporciona reembolsos, reembolsos o precio ajustes si el producto no cumple el objetivo de resultado acordado. (33)
Garantías de pago por resultado/resultadoEl nivel de precio y/o los ingresos recibidos están relacionados con el rendimiento futuro del producto, ya sea en un entorno de investigación o en el mundo real. Los costes de la terapia se eliminan o reducen mediante la el fabricante si no se alcanzan resultados. (3)
Pagos basados en resultadosAcuerdos basados en resultados o Los contratos ajustan el precio efectivo de un tratamiento para cada paciente. Los ajustes financieros pueden ser prospectivos o retroactivos; El pagador solo puede realizar pagos si el El tratamiento funciona o puede recibir reembolsos si no funciona. (1)
Acuerdo basado en los resultados poblacionalesEl pagador ajusta el precio para todos los pacientes en función de la proporción que recibe tratamiento resultados. (1)
Reembolso basado en resultadosVinculando el mecanismo de pago a Resultados para los pacientes logrados en el mundo real. (47)
Anualidad basada en resultadosEl pagador paga un precio fijo con pagos repartidos en varias cuotas, pero solo si el medicamento sigue cumpliendo con ciertos pagos Resultados predefinidos. El pagador y el fabricante comparten el riesgo. (15)
Anualidades basadas en el rendimientoUn tipo de contrato basado en el rendimiento en el que los pagos por una terapia celular o génica se distribuyen a lo largo de varios años y están vinculados al rendimiento terapéutico. Si una terapia no cumple con un acuerdo acordado Resultado, no se realizan más pagos. (32)
Pagos por diferencial basados en resultadosPagar terapias génicas a plazos durante varios años corregido para resultados reales de la tratamiento. (26)
Precios basados en resultadosUn fabricante de medicamentos podría vender el medicamento a un precio determinado, pero debe el reembolso a el comprador del medicamento si no consiguió un beneficio. Es como una devolución de dinero garantía. Alternativamente, el comprador podría pagar una tarifa base por el medicamento, con la obligación de realizar pagos adicionales solo si los pacientes alcanzan ciertos hitos de salud (por ejemplo, remisión de un medicamento contra el cáncer). Es como recibir una bonificación por Haciendo un trabajo especialmente bien. (27)
Acuerdo de Cobertura Basado en ResultadosVincula el precio pagado por una tecnología con una medida acordada de resultados clínicos. (29)
Esquema de garantía de resultadosOBAs a nivel de paciente que incluyen reembolsos o reembolsos si el medicamento no logra los resultados esperados, o esquemas de continuación condicional. (34)
Programa basado en resultados de saludEl precio final de un producto está vinculado a Resultados de salud observados en la vida real. (33)
Decisión de cobertura basada en resultadosEnlace el precio efectivo pagado por un tecnología hasta cierta medida de resultado clínico y, por tanto, operar en el
 Nivel del paciente individual (aunque estos pueden agregarse y así operar a nivel de población). (8)
Precio vinculado al Esquema de ResultadosImplica que el precio esté directamente vinculado a un resultado específico para cada paciente. Estos esquemas comparten similitudes con las garantías de devolución del dinero, aunque el riesgo sigue siendo compartido porque cuanto mejor es el resultado del paciente, mayor es el precio. (8)
Garantía de devolución del dineroEstos implican un reembolso al servicio sanitario si un paciente no logra un objetivo especificado. Estos esquemas pueden considerarse «cambios de riesgo», donde el riesgo de que un paciente no alcance el resultado y, por tanto, tenga un NHB negativo si El precio de lista se pagaba, se transfiere del comprador al fabricante. (8)
Acuerdo de Entrada Gestionada Basada en Resultados IndividualesGarantizar el uso adecuado y evaluación de los resultados para cada paciente (pagando solo si se logra respuesta o reembolso si no se alcanza, continuación del tratamiento según ciertas respuestas). (38)
Acuerdo de Entrada Gestionada Basada en los Resultados de la PoblaciónRecogida de datos para agregar y así reevaluar. (38)
Acuerdo de Entrada Gestionada Basado en el RendimientoVincula el nivel de reembolso con resultados clínicos bien definidos en el mundo real e incluye diferentes formas como garantías de devolución de dinero y Continuación condicional del tratamiento. (18)   Un acuerdo con el objetivo de reducir progresivamente las incertidumbres sobre el rendimiento de un medicamento, la mitigación del riesgo financiero de los pagadores sanitarios y la gestión del impacto presupuestario. (39) Vincula el reembolso de medicamentos con el rendimiento de un fármaco o los resultados del paciente. (54)
Acuerdo basado en el desempeñoAbordar la incertidumbre respecto a la evidencia sobre los resultados clínicos o Elegibilidad de las poblaciones de pacientes. Instrumentos basados en la interpretación Los acuerdos incluyen garantías de resultados y elegibilidad del paciente Requisitos/registros, y cobertura con desarrollo de evidencia. (5) Los PBA buscan reducir las incertidumbres sobre la eficacia de un producto mediante fabricantes que retienen Responsables de sus resultados en el mundo real tras la aprobación. (4)
Contrato basado en el rendimientoEl pago vinculado al rendimiento clínico de una terapia a lo largo del tiempo, lo que permite a los fabricantes compartir el riesgo relacionado con la incertidumbre en torno a resultados clínicos. (56)
Acuerdo de reparto de riesgos basado en el rendimientoEmpresas de Asuntos Exteriores que miden los resultados de salud para caracterizar el rendimiento. (53)   Las aseguradoras de salud han implementado diversos contratos y acuerdos con fabricantes de medicamentos en respuesta a incertidumbre sobre los resultados clínicos de fármacos específicos. Dichos arreglos incluyen, pero no se limitan a, contratos basados en valor, contratos basados en resultados, acuerdos de reparto de riesgos, cobertura con desarrollo de evidencia (CED) y esquemas de entrada gestionada. (40)
Acuerdo de Reparto de Riesgos Basado en el RendimientoSi el medicamento no cumple con un Resultado clínicamente definido o umbral específico de coste-efectividad, el pagador suele recibir un reembolso del fabricante. (35)   Contratos entre un pagador sanitario y un fabricante, en los que ambas partes comparten el riesgo de la ejecución de una producto en una población de pacientes definida, vinculando el pago a los resultados alcanzados. (49)
Modelo basado en el rendimientoEsquemas mediante los cuales las empresas reembolsan los fondos acordados o proporcionan medicamentos gratuitos si no se alcanzan los resultados deseados. Alternativamente, una reducción de precio si el Un nuevo fármaco no logra en la práctica la mejora sanitaria deseada. (14)
Esquema de Pagos Vinculado al RendimientoLa financiación está vinculada a una medida de resultados clínicos. (17)
Esquema de Reembolso Vinculado al RendimientoProcura gestionar la utilización y garantizar la rentabilidad de un nueva tecnología sanitaria en el mundo real vinculando el rendimiento a nivel individual del paciente con el pago o reembolso de una nueva tecnología. (53)
Acuerdo de Reembolso Vinculado al RendimientoEl nivel de reembolso del medicamento está vinculado a la medida clínica resultados. (7)
Esquema de pago por desempeño (Totalmente penalizado)Penaliza completamente a la empresa (es decir, las empresas deben devolver el precio total del medicamento al sistema sanitario) cuando El tratamiento no funciona. En tales casos, la empresa debe devolver los pagos
 se hizo para estos tratamientos a las autoridades sanitarias. (57)
Pago por rendimiento (P4P)Un acuerdo entre pagador y fabricante donde «el nivel de precios y/o los ingresos recibidos están relacionados con el rendimiento futuro del producto en Ya sea un entorno de investigación o del mundo real. (2)
Acuerdo de Pago por CumplimientoEl P4P está configurado para pagar solo a los pacientes que logran una respuesta preestablecida a un medicamento. Aunque P4P debe implicar definir la respuesta individual del paciente, no tiene el potencial de ofrecer altos – Datos de calidad sobre la efectividad real (coste) del medicamento y no conducen a un reembolso más basado en la evidencia decisión o recomendación de HTA.
Programa de pago por el fracasoLos fabricantes ofrecen reembolsos o descuentos a los pagadores por el fallo del tratamiento. (42)
Programa de pago por éxitoLos fabricantes ofrecen reembolsos o descuentos a los pagadores para el éxito del tratamiento. (42)
Salario en los resultados alcanzadosPagar los costes del tratamiento solo después de que se hayan alcanzado los resultados. (3)
Pago por resultadoExtiende las modalidades de la RS mediante proporcionando el reembolso al 100% por parte del MAH al NHS para los no respondedores. Es consiste en un modelo de recuperación de inversión basado en meses. (38)
Pago en el resultadoAprovecha el paradigma de la ciencia ficción: el hospital paga al MAH solo si el tratamiento es exitoso (basado en resultados) después Empezando con un suministro gratuito o por adelantado Pago. Implica un modelo de pago anual. (38)
Esquema de Pago de Horas ExtrasUn pago extra basado en resultados opción por un máximo de 5 años, con suspensión de pago en caso de no efecto terapéutico observado. (65)
Tasa de éxitoSe basa en la definición del respondedor: el hospital/farmacia paga al MAH solo si el tratamiento es Tiene éxito después de empezar con un suministro gratuito. (38)
Modelo de precios flexibleEl pagador y el fabricante acordarían un precio de lista y condiciones bajo las cuales un descuento se modularía como preestablecido Se cumplirían los resultados. (6)
Acuerdos basados en el servicioServicios financiados por fabricantes dedicados a facilitar el paciente Gestión desde varias perspectivas (pacientes, profesionales sanitarios, proveedores sanitarios) asegurando un mejor uso y mejores resultados de costosos terapias. (4)
Modelo de Responsabilidad CompartidaIncorpora servicios que apoyan a un Paciente durante toda su transición de atención que busca optimizar sus resultados. (39)
Acuerdo entre empresasFinanciar un nuevo medicamento a un precio acordado en una población de pacientes definida a cambio de que el fabricante reduzca el coste de sus otros medicamentos listados. (68)
Acuerdo de Acceso al MercadoEncontrar un compromiso entre los pagadores sanitarios y la industria respecto al precio y el estado de reembolso del medicamento, Recomendación de HTA (para específico poblaciones de pacientes) y/o listado del formulario. (64)
Acuerdo ComercialAcuerdos permanentes en el sentido de que no asumen una futura final decisión de reembolso a la luz de nuevos datos sobre resultados de salud predefinidos de un estudio bien diseñado.
Mejora del reembolso basado en precios basado en el valorEl pago de los productos farmacéuticos se divide entre el consejo del condado y el estado. Los consejos de condado pagan el coste marginal de mientras el Estado paga la innovación. (62)
Acuerdo basado en financiaciónProcura contener costes y facilitar la asequibilidad de un producto en el mercado incluyendo también al fabricante en la financiación de un producto. (4)
Acuerdo de Base FinancieraAcuerdos entre fabricante y pagadores basados en el desempeño financiero observable. Esto incluye el precio acuerdo basado en la cuota de mercado del fabricante, acuerdos precio-volumen, precios por canal (descuentos en ciertos productos/canales), capitación (descuentos para pacientes específicos), iniciación gratuita (paciente o dosis descuento), acuerdo de cartera (descuentos basados en la cartera del fabricante. (6)
Acuerdo FinancieroExigir contribuciones de la empresa al coste del producto farmacéutico en cuestión, es decir, mediante descuentos, reembolsos, tope de costes, acuerdos de precio-volumen o límites de utilización. (20)El reembolso/precio depende del impacto posterior a la comercialización de un medicamento en el presupuesto de los pagadores (por ejemplo, acuerdos precio-volumen, límite de gasto en medicamentos). (47)
 Abordar los esfuerzos de reparto de costes, facilitar la contribución de los fabricantes al coste de un nuevo medicamento o producto sanitario, o tecnología (por ejemplo, descuentos o reembolsos, acuerdos precio-volumen, límites de utilización) para un paciente concreto o población sin vinculación reembolso a los resultados de salud. (67)   El control y gestión del impacto presupuestario basándose en métricas financieras (por ejemplo, ventas totales) o en la utilización real son los principales objetivos de estos acuerdos. (48)
Acuerdo FinancieroProcura abordar las preocupaciones sobre el Impacto presupuestario asociado con el Introducción de una nueva tecnología sanitaria. (53)
Acuerdo de Entrada Gestionada Basado en FinanzasUtiliza consideraciones financieras para determinar el precio y la naturaleza de reembolso, independientemente del rendimiento del medicamento, como precio/volumen, descuentos, descuentos dependientes del paciente/dosis o tope de precio. (18)   Estos programas no están vinculados a los resultados de salud y pueden incluir al paciente límites de gasto, reglas de stop, entre otros. (17)   Reducir indirectamente los precios de los medicamentos mediante simples descuentos, acuerdos precio-volumen o reembolsos. (54)Representar una vía para gestionar la incertidumbre sobre el impacto presupuestario de una nueva tecnología mediante la configuración y seguimiento de parámetros de uso o financieros. (9)
Acuerdos de reparto de riesgos basados en fondos financierosEstos acuerdos especifican el proceso de contención de costes, como es sencillo descuentos de precio/límites, límites de utilización y límites de presupuesto, o descuentos basados en datos de efectividad clínica en el mundo real. (35) El reembolso está ligado a medidas financieras (por ejemplo, ventas totales) o a utilización. (49)   La contención de costes se define simplemente en la base del precio del producto medicinal o el coste del tratamiento. (50)
Plan financieroLos esquemas financieros se centran en dirigir el impacto financiero de los nuevos medicamentos para los pacientes y/o sistemas sanitarios y
 Aprovecha instrumentos como descuentos, acuerdos de precio/volumen, pacientes/dosis- descuentos dependientes y tope de precios basado en la utilización. (5)
Esquema de base financieraNegociar las contribuciones de la empresa al coste de un producto (por ejemplo, descuentos o reembolsos, acuerdos precio-volumen, límites de utilización) para un paciente o población particular sin vinculación reembolso a los resultados de salud. (24)
Acuerdo de Cobertura No Basado en ResultadosLos acuerdos no basados en resultados, o basados en finanzas, suelen implementarse para reducir la incertidumbre del impacto presupuestario (por ejemplo, debido a un número desconocido de pacientes) asociadas al uso de una tecnología. Estos acuerdos que puede implementarse tanto en un paciente (por ejemplo, durante la duración del tratamiento) como en un A nivel poblacional se utilizan para limitar el gasto de un tratamiento sin limitar el número de pacientes que se benefician eso. (29)
Acuerdo no basado en resultadosNormalmente son de naturaleza económica y buscan contener los costes sin tener en cuenta los resultados de salud. Pueden incluir acuerdos de precio-volumen, descuentos, esquemas de tope de precios o Esquemas de limitación de dosis. (34)
Programa no basado en resultados sanitariosAcuerdos como descuentos confidenciales simples y precio-volumen acuerdos. (34)
Decisión de cobertura no basada en resultados a nivel de pacienteDiferentes precios efectivos para una tecnología dada según los pacientes, pero esto no se consigue vinculando precios a medidas de resultado; más bien, los precios están vinculados a otros factores asociados con tratamiento. (8)
Decisión de cobertura no basada en resultados a nivel poblacionalCaracterizado por que el precio efectivo se determina a nivel de sistema sanitario en lugar del paciente individual. (8)
MEA de Cobertura con Desarrollo de EvidenciaPermitir la adopción temprana de fármacos por un tiempo limitado bajo el requisito explícito de Recopilando pruebas adicionales. (18)
Cobertura con desarrollo de evidencias1. Permite el acceso al medicamento mientras se genera evidencia; Continuación del reembolso, incluyendo el precio y las condiciones de reembolso, pueden ser Depende de la recopilación y presentación adicional de datos. (50)
 Un reembolso condicional vinculado a la recopilación de datos reales tras el lanzamiento. (2)El pagador ajusta el precio para todos los pacientes en función de la reevaluación del coste del medicamento- Efectividad. (1) Acuerdo que implica comprar el medicamento y realizar un estudio de resultados de salud en una cohorte de pacientes. CED siempre lleva a un horario reevaluación de la (coste) efectividad del medicamento, revisión de precios y para Estado de reembolso regular. (¡Error! Fuente de referencia no encontrada.)   Una decisión de cobertura positiva se basa en la recopilación de pruebas adicionales (solo con investigación o solo en investigación), podría resultar en una cobertura continuada, ampliada o retirada. (67)   La decisión de cobertura depende de la recopilación de evidencia adicional a nivel poblacional. (53)OBA a nivel poblacional definido como ‘cualquier mecanismo político que vincule el apoyo financiero para tecnologías o tratamientos médicos con un requisito de Recogida y análisis sistemático de datos con la intención de utilizar esos datos para modificar políticas sanitarias o decisiones clínicas – Haciendo algo. (34)   El reembolso cuando se recopilen datos adicionales en el contexto de la atención clínica aclararía aún más el impacto de los medicamentos, y la elegibilidad del paciente vinculada a los registros de pacientes para medir los resultados clínicos posteriores a la comercialización. (33)   Reembolso provisional de tecnologías prometedoras con clínicas limitadas pruebas. Se concede un reembolso temporal con la obligación del fabricante de obtener y proporcionar datos adicionales. Puede organizarse con los pacientes que solo tengan acceso cuando estén incluidos en el estudio (solo en investigación) o con la obligación de generar datos y acceso sin restricciones (solo con investigación). (3)
 10. Implica un acuerdo entre una aseguradora de salud para ofrecer una cobertura más amplia a un tratamiento prometedor a pesar de la evidencia y depende de facilitar la recogida adicional de datos. (40)
Acuerdo de Cobertura CondicionalLa cobertura solo se concede en base a un programa de recogida adicional de datos. (51)
Esquema de Cobertura CondicionalLa cobertura se concede condicionalmente a la generación de la EAR a partir de la práctica clínica. Una vez que hay pruebas adicionales Recogidos, los precios y el reembolso pueden ser renegociados. Condicional Los esquemas de cobertura se dividen en dos categorías: cobertura con evidencia desarrollo a nivel poblacional, o a nivel individual. (17)
Acuerdo de Cobertura CondicionalLa cobertura se concede condicionalmente al inicio de un programa de datos Recogida que informa el consumo del medicamento en la población pagadora. (7)
CED solo en investigaciónLa cobertura de una tecnología solo está disponible para pacientes involucrados en la investigación. Esta opción puede implicar que el comprador pague por la investigación, requiriendo cierta influencia sobre las decisiones de investigación (es decir, poder contratar para que se realice la investigación). Alternativamente, puede implicar que el comprador rechace el tecnología y simplemente recomendar investigación, cuya investigación es financiada por otra parte (por ejemplo, la fabricante u otro actor interesado), que no requeriría que el comprador pudiera garantizar que la investigación fuera conducido. (3)
CED Solo con investigaciónUna decisión positiva de cobertura es condicionado a la recopilación de pruebas adicionales para apoyarlo continuación, ampliación o retirada de la cobertura. Por tanto, la tecnología está cubierta para los pacientes relevantes, pero también se requiere más investigación. Esta investigación puede ser financiada por el comprador, el fabricante u otro actor interesado, Pero tal decisión requeriría que el comprador pueda hacer cumplir que la investigación se haya realizado realmente, por lo que aquí se tratará como una opción disponible Opción solo cuando el comprador pueda asegurarse de que se realiza la investigación. (8)
Acuerdo de Generación de EvidenciaUtilizado cuando una decisión de reembolso positiva depende de
 recogida de pruebas adicionales para el medicamento correspondiente. (20)
Esquema de Generación de EvidenciaUna decisión positiva de cobertura es condicionado a la recopilación de evidencia adicional mediante estudios clínicos, lo que podría dar lugar a continuó, amplió o retiró la cobertura. (24)
Cobertura con generación de evidenciaEl fabricante es responsable financieramente o el potencial de mejora puede basarse en resultados reales de pruebas (por ejemplo, de registros, vigilancia activa, reclamaciones). (39)
Autorización temporal para su usoPermite el acceso reembolsado antes de la aprobación de la autorización de comercialización, a terapias que tienen un potencial terapéutico particular y que actualmente no están disponibles mediante ensayos clínicos en Francia. Bajo el programa ATU (y hasta que la HTA y las negociaciones de precios hayan sido completado con las autoridades nacionales), el fabricante puede fijar el precio libremente, sujeto a un tope de gasto anual y a la posibilidad de devoluciones tras el lanzamiento. (41)
Continuación condicional del tratamientoSolo los pacientes que alcanzan un nivel de respuesta previamente definido son elegibles para el reembolso. (50)Esto implica que el sistema sanitario pague por el uso continuado de una tecnología solo en aquellos pacientes que han logró un efecto clínico objetivo. (8)   Según la respuesta individual del paciente tras el tratamiento. Si la respuesta cumple el objetivo predefinido del tratamiento, el fármaco sigue siendo reembolsado por el pagador, el Servicio Nacional de Seguro de Salud (NHIS). De lo contrario, la empresa debería reembolsar el coste total del medicamento a la NHIS. (55) Continuación de la cobertura para individuos El paciente está condicionado a cumplir los objetivos de tratamiento a corto plazo. (3)
Programa de Asistencia al PacienteLas compañías farmacéuticas donan Medicamentos anticancerígenos para pacientes que no pueden permitírselos a bajo costo o sin coste. (54)
Contrato basado en hitosUn tipo de contrato basado en el rendimiento en el que un fabricante garantiza reembolsar el coste de la terapia (parcial o totalmente) a los pagadores si se acuerda No se logra el resultado. (15)
   2. Un tipo de contrato basado en el rendimiento en el que una empresa farmacéutica garantiza reembolsar el coste de la terapia (parcial o totalmente) al pagador si un no se logra un resultado acordado. (32)
AmortizaciónLa amortización es un concepto contable aplicado a activos intangibles que permite distribuir el coste a un intangible activo a lo largo del tiempo, permitiendo que el reembolso se realice mediante intereses y principal pagos suficientes para reembolsar el activo intangible en su totalidad a su vencimiento. Esto permite evitar que el coste del activo se concentre en el año de adquisición. (23) El concepto de amortización introduce el principio de que los pagos por un El producto de alto coste debe distribuirse durante un periodo de tiempo durante el cual la Los beneficios de la tecnología sanitaria pueden acumularse, mientras que al mismo tiempo, los pagos y costes de la enfermedad se reducen continuamente con el paso del tiempo. (4) El pagador celebra un acuerdo con un fabricante de medicamentos, con condiciones que Permitir que el pagador asigne los costes del tratamiento en los hitos prescritos, mientras que el fabricante asigna ingresos en el mismo calendario o basados sobre medidas de financiación acordadas. (59)
Modelo de anualidades/amortizaciónDistribuye un coste fijo a lo largo del tiempo, como En lugar de pagar el coste total de un tratamiento único por adelantado, puede ayudar resuelve los retos asociados a un alto coste inicial. (15)
Amortización (pagos a plazos)El pagador realiza pagos fijos, dividiendo el coste total del medicamento a lo largo de varios años. (60)
Pagos de anualidadesLos pagos de anualidades o a plazos permiten a los pagadores cubrir los costes de un TRB en un plan de pagos a plazos, que puede ser anual o basado en otro calendario acordado entre fabricante y pagador. (23)Un acuerdo entre fabricantes y pagadores que buscan sustituir el alto coste inicial por un flujo de pagos
 desencadenado, a nivel de paciente, por el logro de hitos clínicos. (2) Una forma específica de pagos por spread se paga una vez al año en lugar de cada pocos meses. Este método de reembolso combina un OBA con pagos dispersos a lo largo del tiempo, lo que puede solucionar El impacto presupuestario inmediato e inasequible causado por el alto adelantamiento precio de tratamiento mientras que la inclusión de un OBA prevé la corrección de pagos por el rendimiento real resolviendo tanto a corto como a largo plazo incertidumbres clínicas. (26)   Reparto de los pagos en varios años, con un acuerdo sobre la cantidad de tratamiento o los resultados entregados. (3)
Hipoteca de medicamentosDistribuye los pagos a lo largo del tiempo, lo que permite a los pacientes (o, más probablemente, a sus aseguradoras) evitar un gran incidente puntual pago por un medicamento que aporta beneficios de por vida. Hipotecas para medicamentos Tienen mucho sentido para curas y otros medicamentos que solo requieren un corto tratamiento pero ofrecen beneficios sustanciales para la salud. (27)
ReaseguroEl reaseguro ocurre cuando los pagadores se aseguran a sí mismos en caso de pagos grandes, impredecibles y emergentes. Podrían producirse pagos de reaseguro Anualmente o según un calendario acordado. Esta opción aborda más bien el riesgo de distribución desproporcionada de pacientes con terapias altamente costosas entre las aseguradoras. (23) Una póliza de seguro que las aseguradoras compran para protegerse frente a riesgos financieros excesivos. (2)   El pagador paga la prima por paciente a un reasegurador externo, el reasegurador reembolsa paga los gastos de los medicamentos. El seguro es un seguro secundario para el seguro empresas y seguros stop-loss para empleadores autofinanciados. (1)   Una póliza de seguro que las aseguradoras compran para protegerse frente a riesgos financieros excesivos. (61)
Fondo de Riesgo de ReaseguroLos altos costes agregados de los medicamentos El tratamiento de un paciente individual es asumido por un grupo de riesgo de múltiples pagadores.
 Este fondo reembolsa a los pagadores la parte de las reclamaciones incurridas por pacientes de alto coste, de la misma manera que el reaseguro lo hace ahora para la atención sanitaria de muy alto coste demandantes en general. (2)
Pool de riesgosEl pagador realiza contribuciones a un común Financian, fondos reembolsan al pagador los costes de los medicamentos. (1)
Cobertura de Stop Loss (Reaseguro)Los altos costes agregados de los medicamentos El tratamiento para cada paciente individual es soportada por un grupo de riesgos de múltiples pagadores. (55)
Stop-loss/ReaseguroLa aseguradora ofrece protección contra reclamaciones por shock (de alto valor económico, bajo eventos de frecuencia y exposición general) a cambio de una prima anual. (15)
Programa de Ajuste de RiesgosTodos los pagadores aportan a un fondo que compensa a aquellos pagadores que incurren en costes inusualmente altos. (2) Todos los pagadores aportan a un fondo que Compensar a aquellos pagadores que incurren en costes inusualmente altos. (61)
Corillos de RiesgoEl Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU. (HHS) recauda fondos de Planes con reclamaciones inferiores a las esperadas, y realiza pagos a planes con Reclamaciones más altas de lo esperado. Planes con reclamaciones reales inferiores al 97% del objetivo Las cantidades se aportan al programa y los planes con reclamaciones superiores al 103% de las cantidades objetivo reciben fondos. (2) Limita tanto el riesgo a la baja de pérdidas como los beneficios excedentes para los planes de salud. (61)
Solución de Exclusión de RiesgosEl pagador delega la cobertura, la gestión y la coordinación del producto a un tercero- Fiesta a cambio de una prima. (15)
Fondo de segurosVarias o todas las aseguradoras de salud en un Zona de captación o un país que se une para contribuir a un fondo conjunto con el fin de financiar proyectos específicos y costosos. (23)
Reaseguradora y Gestora de Beneficios Huérfanos (ORBM)Una solución de agrupación de riesgos para gestionar el riesgo actuarial y la ejecución desafíos, incluyendo la contratación, reembolso y coordinación de cuidados. (15)
HealthcoinHealthcoin convierte los resultados incrementales producidos por un GRT en un moneda común. Esto atraería a un sistema de múltiples pagadores donde existe un Alta rotación de los proveedores de seguros. (23)
 2. Convierte los resultados incrementales producidos por tratamientos curativos en una moneda común, como equivalentes a años de vida. Healthcoin puede ser intercambiados por dólares estadounidenses en el mercado. (2)
Acuerdo Precio-VolumenEstos se centran en controlar el gasto financiero con farmacéutica Las empresas reembolsando por encima de situaciones presupuestarias. (14) Reducción unitaria de precio tras alcanzar cierto volumen. (50)Acuerdos en los que los precios de los medicamentos se reducen en función del volumen de ventas (por ejemplo, tras cada 10.000 frascos vendidos, el precio se reduce un 20% para los siguientes viales). Alternativamente, dependiendo del volumen total de ventas, el precio será descontado por todos los viales vendidos, según un esquema predefinido. (2)   El pagador paga el precio completo por paciente, el precio del medicamento disminuye a medida que se tratan más pacientes. (1)
Acuerdo de Volumen de PreciosLa forma más común son precios de «uso ponderado» según diferentes indicaciones para el mismo medicamento y caídas o reembolsos de precio si el consumo supera las cantidades acordadas.Los precios de los medicamentos bajan progresivamente a medida que más pacientes reciben el tratamiento. (3)   Vincula el precio pagado por unidad por una tecnología sanitaria con el número total de unidades compradas. (8)
Acuerdo de Volumen de Precios ‘con tope’Estipula el volumen que puede venderse, basándose en las ventas previstas. Si las ventas el volumen o el presupuesto se superan, el fabricante farmacéutico es penalizado, normalmente reduciendo el precio del medicamento (es decir, con descuento) o mediante Tener que devolver (es decir, devolver) el cantidad de ventas por encima de los niveles acordados. (53)
Acuerdo de Volumen de Precios ‘sin tope’El precio unitario de un medicamento está vinculado al volumen esperado de venta (negociado en lanzamiento del producto), de modo que disminuye cuando aumenta el volumen. (53)
Tope de precio/límite de volumen (nivel de paciente)Controla y limita los precios farmacéuticos y los ingresos de los fabricantes. En el paciente nivel, apuntan, respectivamente, a la cima
 el precio anual, o el número de tratamientos anuales reembolsados. Si Se necesitan cursos adicionales, estos deben ser proporcionados por el fabricante de forma gratuita. (2)
Tope de precio/tope de volumen (nivel de población)A nivel poblacional, estas estrategias buscan limitar el gasto anual o el fabricante permitió vender. Más allá del límite, el fabricante puede tener que reembolsar el precio completo al público, el precio completo ex-fábrica, o una proporción del precio, dependiendo de De acuerdo. (2)
Reembolso basado en volumenEl pagador recibe un reembolso si el volumen de pacientes supera cierto umbral. (65)
Límite Nacional de VolumenLos límites nacionales o regionales de volumen tienen como objetivo limitar el volumen de ventas de un medicamento en una determinada geografía. La justificación puede Debe estar impulsado por el presupuesto limitación, epidemiología o una combinación de ambas. (4)
GarantíaEl pagador paga el precio completo por adelantado, el fabricante paga la prima hasta un tercio- aseguradora de la parte, la aseguradora reembolsa al pagador por los costes de fallo del tratamiento. (1) Un fabricante compra a un paciente- política de garantía específica que reembolsa los costes relacionados con el tratamiento por un rendimiento subóptimo a los pagadores durante un periodo de tiempo acordado. (15)   Una empresa farmacéutica adquiere una póliza de garantía específica para el paciente que reembolsa los costes relacionados con el tratamiento por un rendimiento subóptimo a los pagadores durante un periodo de tiempo acordado. El valor es relacionado con los costes sanitarios cubiertos y no supone un reembolso por el coste de la tratamiento. (32)
SuscripciónEl pagador no compra unidades individuales del medicamento, sino que paga el El fabricante tiene un precio fijo para un suministro ilimitado. (1) Una empresa farmacéutica ofrece tratamiento por una tarifa fija, independientemente de la número de pacientes tratados o un precio fijo por paciente. (32)
Modelo de suscripciónEl fabricante ofrece tratamiento por una tarifa fija, independientemente del número de pacientes tratados o un precio fijo por paciente. (15)
Acuerdo de suscripciónUn modelo de reembolso basado en una tasa fija de licencia para el acceso, independientemente del volumen de medicamentos vendidos. (16)
Modelo de alquiler de salud/suscripción/NetflixPagar por el uso ilimitado de una terapia durante un periodo predefinido. La tarifa anual no está vinculada al valor que aporta la terapia, ya que su uso es ilimitado. Sin embargo, la tarifa puede basarse en una estimación del uso y el beneficios prospectados, y retrospectivamente puede ser factible calcular si el sistema en su conjunto ha sido necesitado efectivo. (3)
TopeTope presupuestario total acordado, elegible Los pacientes fueron tratados gratuitamente después de que se alcanzó el PCAP. (38)
Tope de los gastos con medicamentosDiferentes ejemplos de este tipo de Acuerdo: Máximo Nº de dosis reembolsadas, tras lo cual el fármaco La empresa se compromete a suministrar y apoyar las dosis restantes. El reembolso Se acuerda la duración del tratamiento, tras lo cual la farmacéutica aporta los costes adicionales necesarios para Completa el tratamiento. Límite máximo para el coste del tratamiento por paciente, después de lo cual cuenta con el apoyo de la compañía farmacéutica. (50)
Tope de gastoEl pagador paga el precio completo por paciente hasta que se alcance el límite total de gasto, y luego no paga nada por otros pacientes. (1)Fija el gasto anual total del medicamento por adelantado. La empresa paga devolver una tasa acordada de la cantidad superior al NHIS. (56)   Limita el gasto total en un tratamiento sin limitar el total Cantidad del tratamiento disponible. (8)
Tope de costesEl coste acumulado máximo de El tratamiento por paciente se especifica [durante un periodo de tiempo] y, más allá de este umbral, el fármaco El fabricante ofrece su medicamento con descuento o de forma gratuita. (53)
Umbral presupuestario/ Fondos dedicadosCantidad máxima de gasto para un tratamiento innovador individual (presupuesto umbral) o área terapéutica (fondos dedicados) para contener el gasto total. Se traduce en el número máximo de pacientes tratados por año o compartiendo de
 los costes con el fabricante o los pacientes después de que se hayan superado los costes. (3)
ReembolsoPagos reembolsados por el fabricante al pagador después de que la transacción haya ocurrió. (2) Los descuentos en el precio de lista de los medicamentos (entregados después de la venta como reembolsos) son Negociado a cambio de colocación preferencial en el formulario, que aumenta las ventas. (54)
Reembolso basado en los resultadosEl pagador paga el precio completo del medicamento por adelantado, pero recibe un reembolso si el medicamento no alcanza los resultados preestablecidos. (15)
Descuento basado en resultados / Contrato basado en hitosEl pagador paga el precio completo por adelantado, el fabricante revuelve los costes de los medicamentos a pagador por fallo en el tratamiento. (1)
Reembolso basado en el valorEl pagador recibe un reembolso si el medicamento alcanza resultados específicos. (65)
Modelo de reembolso de medicamentos de alto costeReembolsos por parte de un pagador sanitario o de un sucesión de pagadores a pacientes con grandes cargas de reparto de costes para medicamentos de alto coste tras la finalización o los hitos a lo largo de un tratamiento de tratamiento. (55)
Modelo de reembolso 100% pasanteExige que los PBMs pasen el 100% de los reembolsos y las comisiones de fabricación asociadas a los patrocinadores del plan para eliminar el incentivo para que los PBM desarrollen formularios que impulsen Utilización de medicamentos altamente rebajados a pesar de los mayores costes netos para los pagadores. (62)
Reembolso en punto de ventaAprobar la totalidad o una proporción de la deducción Ahorros directamente a los pacientes. Esta opción parece dirigirse más directamente a los altos gastos de bolsillo. (62)
Descuento/ReembolsoDescuentos simples en el precio, acordados pública o confidencialmente entre el pagador y el fabricante. (3)
DescuentoReducciones de precio concedidas a los pagadores, Normalmente de forma confidencial, bajo condiciones específicas sin afectar al precio de lista del medicamento. (2)   La terapia es proporcionada por el fabricante farmacéutico en un reducción del coste para el Servicio Nacional de Salud para todos los pacientes elegibles. (53)
Descuento inicialLos descuentos iniciales podrían facilitar la aplicación de los hallazgos de coste-efectividad al desarrollo de Formularios si los precios se conocen y pueden compararse desde el principio. Descuentos
 podría permitirse variar según criterios claros y uniformes como Ubicación del formulario, coste-efectividad o volumen esperado. (62)
Programa de Iniciación de Tratamientos con DescuentoImplica que los pacientes reciban una tecnología por un precio diferente al precio de lista al inicio del tratamiento. El precio vuelve entonces al precio de lista si el paciente sigue en el tratamiento tras un número determinado de tratamientos o un periodo de tiempo. (8)
Inicio de tratamiento gratuito o con descuentoLa terapia es gratuita o con descuento hasta un número específico de dosis o ciclos de tratamiento. (53)
Fondo Especial Dedicado al GobiernoEstos fondos suelen establecerse en sistemas de pagador único con su presupuesto establecida como complemento y separada del presupuesto general del seguro de salud. Es una forma artificial de cubrir las terapias dentro de la sanidad sin afectar directamente al presupuesto del pagador. (23)
Pago basado en fondos / Silo nacionalFondo nacional de silos para especialistas condiciones (por ejemplo, el Fondo de Medicamentos contra el Cáncer). (2)
Fondo SocialFinanciado por empresas privadas y/o aseguradoras. (2)
Fondo de Medicamentos contra el CáncerLos medicamentos subvencionados bajo el CDF son aquellos que reciben un negativo recomendación de The National Instituto para la Excelencia en Salud y Atención (NICE) o para quienes aún estén en la Proceso de aprobación de reembolso. Los medicamentos bajo el CDF recibirán cobertura con desarrollo de evidencia para dos años con posibilidades de ser dado de baja si más evidencia muestra que no hay beneficios adicionales o incertidumbres no resueltas. (54) Proporcionar a los pacientes acceso a fármacos que tengan potencial clínicamente plausible con datos adicionales pero que aún no lo hayan hecho Han sido evaluados. (40)
Límite de utilización/ Coste fijo por pacienteEstablece el límite superior de utilización del fármaco por paciente. Además, el La empresa cubre el coste del medicamento más allá de la utilización acordada previamente. (56)
Acuerdo de Límite de Utilización/Volumen IndividualImplica que el coste del tratamiento de los pacientes se reduzca (a menudo cayendo a cero) tras una duración acordada del tratamiento si se considera que el paciente sigue necesitándolo Tratamiento adicional. (8)
Límite de utilizaciónSe acuerda el número total de dosis o ciclos de tratamiento. Cualquier exceso que supere este límite es penalizado económicamente. (53)
Coste fijo por pacienteImplica un precio fijo para todo un tratamiento independientemente del número de tratamientos recibidos. Esto implica un reparto de riesgo entre el fabricante y el comprador. (8)
Episodio de CuidadoPago de una única suma por toda la atención que un paciente necesita a lo largo de un Episodio de atención definida, en lugar de pagar por cada servicio discreto. (2)
Límite a nivel de pacientePara un paciente individual, el pagador pagaría hasta cierto umbral de dosis o coste, y el fabricante proporcionaría cualquier dosis adicional de forma gratuita. (1)
Pago en paqueteUn pago integral por afiliado para un alcance definido de servicios, independientemente de la cantidad de atención proporcionada. (50)
Servicio AgrupadoLos fabricantes ofrecen servicios adicionales para pacientes con el producto. (39)
Préstamos sanitarios para pacientesUn equivalente a hipotecas para grandes gastos sanitarios. (2)
Préstamos al consumidorLos consumidores, el paciente, son responsables de obtener un préstamo, a veces denominado préstamo sanitario (HCL), para financiar su costosa terapia. Dicho préstamo también podría amortizarse, facilitando que los pacientes reciban el Terapia costosa. (23)
Préstamo al pagadorLos pagadores también pueden recibir préstamos para financiar terapias costosas. Los pagadores serían se espera que devuelva estos préstamos. (23)
Crédito (Nivel de pagador)Los gobiernos facilitan mejores instrumentos crediticios para los pagadores públicos. Acuerdos de crédito o contratos entre pagadores y compañías farmacéuticas. (2)
Modelo de Pago Basado en Propiedad IntelectualLa propiedad intelectual puede O bien se transferen, se comparten entre los socios público-privados o se licencian para salir. (48)
Pago basado en la inteligencia (Premios por patentes)Compra pública de la terapia, recompensando al fabricante con una gran suma en retorno a un control gubernamental total sobre la producción y distribución. (2)
Compra de patentes/Financiación directaAdquisición de las propiedades intelectuales que protegen una terapia a nivel global o dentro de una jurisdicción. (3)
Licencia de derechos tecnológicosLicenciar los derechos de producción y distribución a pagadores públicos o privados, mientras que el fabricante mantiene los derechos de propiedad intelectual (PI). (2)
Derechos de patente prolongadosExclusividad de marketing de extensión, como en el caso de los medicamentos huérfanos. (2)
Pago inicialPagar los costes del tratamiento por adelantado en el momento de la impartición del tratamiento. Se puede combinar con reembolsos cuando se realiza una terapia no logra resultados predefinidos. (3)
Reparto de costesAplicación de un descuento (fijo o variable, de MAH a NHS) sobre el coste de los ciclos/meses de tratamiento para Todos los pacientes elegibles. (38)
CopagoSe proporciona reembolso si se alcanza cierto nivel de rentabilidad, pero se aplican diferentes tasas de copago aplicable según la enfermedad características y necesidades de los pacientes. (37)
Modelo de reembolsoLa empresa reembolsa un determinado porcentaje del precio nominal del medicamento para la NHIS. (56)
Cambio de precioLa negociación de un precio por unidad de la tecnología entre el fabricante y el comprador que difiere de la Precio de lista. (8)

T2: Tabla agrupada

Tipo de modeloDefinición
Acuerdo de Entrada Gestionada Esquema de Acceso al Paciente Acuerdo de Reparto de Riesgos Acuerdo de Acceso al Mercado Contrato Basado en el ValorUn acuerdo entre un fabricante y pagador/proveedor que permite el acceso (cobertura o reembolso de) una tecnología sanitaria sujeto a condiciones específicas. Estos Los acuerdos pueden utilizar una variedad de mecanismos para abordar la incertidumbre sobre el rendimiento de las tecnologías o para gestionar la adopción de tecnologías para maximizar su uso efectivo o limitar su impacto presupuestario. (26)
Acuerdos Financieros Plan No basado en resultados No Esquema de resultados No saludablesLos esquemas financieros se centran en dirigirse a la impacto financiero de los nuevos medicamentos para los pacientes y/o sistemas sanitarios y aprovechar instrumentos como descuentos, acuerdos precio/volumen, descuentos dependientes del paciente/dosis, y tope de precios basado en la utilización. (5)
Acuerdo basado en resultados Contrato farmacéutico basado en valor Acuerdo basado en el desempeñoEsquemas entre pagadores sanitarios y fabricantes de productos médicos en los que el precio, nivel o naturaleza del reembolso están ligados al futuro Las medidas de los criterios clínicos o intermedios se relacionaban en última instancia con la calidad o cantidad del paciente de la vida. (34)
Modelo de Responsabilidad Compartida de Acuerdos Basado en ServiciosServicios financiados por fabricantes dedicados a facilitar la gestión del paciente desde diversas perspectivas (pacientes, profesionales sanitarios, proveedores sanitarios) asegurando un mejor uso y mejores resultados con terapias costosas. (4)
HealthcoinConvierte los resultados incrementales producidos por tratamientos curativos en una moneda común, como equivalentes a años de vida. Healthcoin puede intercambiarse por dólares estadounidenses en el mercado. (2)
Esquema de Cobertura Condicional de Cobertura con Desarrollo de Evidencia Esquema de Generación de EvidenciaLa cobertura se concede condicionalmente a que generación de GRE a partir de la práctica clínica. Una vez recopiladas pruebas adicionales, los precios y El reembolso puede ser renegociado. Los esquemas de cobertura condicional se dividen en dos categorías: cobertura con evidencia desarrollo a nivel poblacional, o a nivel individual. (17)
Pago por rendimiento Esquema de garantía de resultados Acuerdo basado en hitos Acuerdo de acceso al mercado Acuerdo basado en el rendimientoAbordar la incertidumbre respecto a la evidencia sobre los resultados clínicos o la elegibilidad del paciente poblaciones. Los instrumentos de los acuerdos basados en el rendimiento incluyen garantías de resultados, requisitos/registros de elegibilidad de los pacientes y cobertura con el desarrollo de evidencias. (5)
Continuación condicional del tratamientoSegún la respuesta individual del paciente tras el tratamiento. Si la respuesta cumple el objetivo predefinido del tratamiento, el fármaco sigue siendo reembolsados por el pagador, el Servicio Nacional de Seguro de Salud (NHIS). De lo contrario, el
 la empresa debería reembolsar la totalidad de los costes de los medicamentos a la NHIS. (55)
GarantíaUna empresa farmacéutica compra una póliza de garantía específica para el paciente que reembolsa Costes relacionados con el tratamiento por un rendimiento subóptimo para los pagadores durante un periodo de tiempo acordado. El valor está relacionado con cubierto Costes sanitarios y no supone un reembolso del coste del tratamiento. (32)
Pago por éxito Salario en resultados alcanzados Pago por resultadoEl nivel de precios y/o los ingresos recibidos son relacionado con el rendimiento futuro del producto tanto en un entorno de investigación como en el mundo real. Los costes de la terapia se eliminan o reducen mediante la el fabricante si no se alcanzan resultados. (3)
Pagos de Amortización Pagos de anualidades Hipoteca de medicamentosEl concepto de amortización introduce el principio de que los pagos para un coste elevado El producto debe distribuirse durante un periodo de tiempo durante el cual se beneficien de la salud La tecnología puede acumularse, mientras que al mismo tiempo, los pagos y costes de la enfermedad son se reducen continuamente con el tiempo. (4)
Límites de Gastos Topificaciones Fondos dedicados Umbral de volumen presupuestario LímiteCantidad máxima de gasto para un tratamiento innovador individual (umbral presupuestario) o área terapéutica (fondos dedicados) para contener el gasto total. Se traduce en máximo número de pacientes tratados por año o compartición de costes con el fabricante o pacientes después los costes han sido superados. (3)
Acuerdo Precio-Volumen Reembolso basado en volumen Tope de precio a nivel de pacienteAcuerdos en los que los precios de los medicamentos se reducen en función del volumen de ventas (por ejemplo, tras cada 10.000 viales vendidos, el precio se reduce un 20% para el los siguientes viales). Alternativamente, dependiendo del volumen total de ventas, el precio se descontará por todos los viales vendidos, según un esquema predefinido. (2)
Modelo de reembolso de descuentos/reembolsosReducciones de precios concedidas a los pagadores, normalmente de forma confidencial, bajo condiciones específicas sin Afecta al precio de lista del medicamento. (2)
Fondo de Riesgo de Reaseguro Cobertura stop-loss Programa de Ajuste de RiesgosEl reaseguro ocurre cuando los pagadores aseguran en caso de pagos grandes, impredecibles y emergentes. Los pagos de reaseguro pueden realizarse anualmente o según un plazo acordado. Esta opción aborda más bien el riesgo de distribución desproporcionada de pacientes con terapias altamente costosas entre aseguradoras. (23)
Corredor de RiesgoEl Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU. (HHS) recoge fondos de planes con reclamaciones inferiores a las esperadas y realiza pagos a Planes con reclamaciones más altas de lo esperado. Planes con reclamaciones reales inferiores al 97% del objetivo Las cantidades se aportan al programa y los planes con Las reclamaciones superiores al 103% de los importes objetivo reciben fondos. (2)
Modelo de pago basado en propiedad intelectual Compra de patentesCompra pública de la terapia, recompensando al fabricante con una gran suma a cambio de la totalidad
 control gubernamental sobre la producción y distribución. (2)
Licencia de patentesLicencia de los derechos de producción y distribución a pagadores públicos o privados, mientras que el fabricante mantiene los derechos de propiedad intelectual (PI). (2)
Derechos de patente prolongadosExclusividad de marketing de extensión, como en el caso de los medicamentos huérfanos. (2)
Tope a nivel de utilización Coste fijo por paciente Límite a nivel de paciente Episodio de atención Pago en paqueteSe acuerda el número total de dosis o ciclos de tratamiento. Cualquier exceso que supere este límite es penalizado económicamente. (53)
Suscripción al modelo de Alquiler de Salud en NetflixPagar por el uso ilimitado de una terapia durante un periodo predefinido. La tarifa anual no está vinculada al valor que aporta la terapia, ya que su uso es Ilimitado. Sin embargo, la tarifa puede basarse en una estimación del uso y de los beneficios previstos, y retrospectivamente puede ser factible calcular si el sistema en su conjunto ha Ha sido rentable. (3)
Fondo Social Nacional SiloEstos fondos suelen establecerse en un solo sistemas de pagadores con presupuesto establecido como adicional y separado de la salud general Presupuesto de seguros. Es una forma artificial de cubrir las terapias dentro del sistema sanitario sin afectar directamente al presupuesto del pagador. (23)
Fondo de Medicamentos contra el CáncerLos medicamentos subvencionados bajo el CDF son aquellos recibiendo una recomendación negativa del Instituto Nacional de Salud y Atención Excelencia (NICE) o aquellos que aún están en la Proceso de aprobación de reembolso. Los medicamentos bajo el CDF recibirán cobertura con desarrollo de evidencia durante dos años, con posibilidades de ser dados de baja si la evidencia adicional no muestra beneficios adicionales o incertidumbres no resueltas. (54)
Préstamo Sanitario Préstamo al ConsumidorLos consumidores, el paciente, son responsables de obtener un préstamo, a veces denominado préstamo médico (HCL), para financiar su costosa terapia. Dicho préstamo también podría ser amortizado, lo que lo hace más accesible para los pacientes para recibir la terapia costosa. (23)
Préstamo Pagador CréditoLos pagadores también pueden recibir préstamos para financiar terapias costosas. Se esperaría que los pagadores devolvieran el dinero Estos préstamos. (23)

La Crisis de Medicamentos en Argentina: Un Análisis Financiero

En el complejo escenario global contemporáneo, el acceso equitativo a medicamentos ha trascendido la esfera estrictamente sectorial para erigirse como un pilar crítico de la seguridad nacional y la resiliencia de los estados modernos.

La pospandemia ha marcado un punto de inflexión, evidenciando cómo la salud pública se ha convertido en una cuestión central para la estabilidad estatal. La persistente inestabilidad geopolítica ha acentuado vulnerabilidades en los sistemas de salud, exponiendo la dependencia de cadenas de suministro frágiles y la escalada constante de precios. Estas condiciones han dado lugar a una dinámica que afecta directamente los presupuestos públicos, incrementando la presión sobre los recursos estatales y limitando la capacidad de respuesta ante emergencias sanitarias.

Este contexto de fragilidad no solo impacta a nivel económico, sino que también constituye un factor de desestabilización social. La dificultad para acceder a medicamentos esenciales profundiza las desigualdades y pone en riesgo el bienestar de la población, redefiniendo así el concepto de salud como un componente fundamental de la soberanía estatal. De esta manera, la provisión equitativa de medicamentos se posiciona como un elemento estratégico para garantizar la resiliencia de los países frente a crisis globales, consolidando su relevancia en la agenda pública nacional e internacional.

La crisis social derivada del acceso limitado a medicamentos y servicios de salud alcanza dimensiones alarmantes. Según proyecciones de la Organización Mundial de la Salud para el año 2030, se espera que aproximadamente 5,000 millones de personas permanezcan excluidas de servicios esenciales debido a la falta de asequibilidad. Este fenómeno trasciende la problemática individual y representa un desafío estructural a nivel global.

El impacto financiero asociado a esta situación es igualmente profundo. En la actualidad, cerca de 930 millones de personas experimentan dificultades económicas severas a raíz de los gastos de bolsillo (out-of-pocket), lo que implica que deben afrontar costos directos para obtener atención médica y medicamentos. Esta presión financiera sobre los hogares no solo limita el acceso, sino que también deteriora el capital humano y el bienestar social.

Además, cada año alrededor de 90 millones de personas son empujadas hacia la pobreza extrema como consecuencia directa de estos gastos. La persistente erosión del bienestar individual y colectivo evidencia la urgencia de una transición estratégica en la gobernanza sanitaria global, orientada a mitigar los efectos devastadores de la desfinanciación y a garantizar la equidad en el acceso.

Ante este panorama, resulta indispensable profundizar en el análisis de los mecanismos estructurales que perpetúan la elevada carga financiera en el mercado farmacéutico. Identificar y abordar las dinámicas que sostienen estos costos resulta clave para contrarrestar la crisis social y avanzar hacia sistemas de salud más resilientes y sostenibles.

La sostenibilidad de los sistemas de salud enfrenta una tensión inherente con el marco regulatorio internacional de propiedad intelectual. El derecho a la salud colisiona frecuentemente con los derechos de exclusividad comercial, donde el marco del Acuerdo TRIPS (ADPIC) garantiza monopolios de al menos 20 años que limitan de forma sistémica la competencia. Bajo mi perspectiva como consultor, es fundamental cuestionar el argumento tradicional de la industria que justifica los precios elevados exclusivamente en la inversión en Investigación y Desarrollo (I+D). la industria farmacéutica recurre a la creación de «me-too drugs», es decir, modificaciones moleculares menores diseñadas con el objetivo de prolongar la vigencia de patentes. Estas alteraciones buscan demostrar mejoras incrementales marginales, lo que eleva artificialmente los precios de los medicamentos sin ofrecer un valor terapéutico significativo adicional para los pacientes. En consecuencia, este mecanismo contribuye a la perpetuación de precios elevados y refuerza la exclusividad comercial, obstaculizando la competencia y dificultando el acceso equitativo a tratamientos esenciales.

Estas barreras han forzado a los gobiernos a implementar reformas drásticas, buscando mitigar el peso del gasto público mediante una reconfiguración de la oferta.

Reformas Estratégicas y Gestión del «Alto Costo»: El Caso Argentino

Argentina atraviesa un pivote estratégico hacia la eficiencia fiscal y la liberalización de mercados como respuesta a la necesidad de consolidar el superávit público. La administración nacional ha identificado el segmento de «alto costo» como el área de mayor vulnerabilidad presupuestaria, iniciando una reestructuración que busca romper la inercia de ser un financiador pasivo para convertirse en un negociador activo.

La arquitectura normativa refleja esta visión, aunque no exenta de tensiones. El DNU 70/2023 inicialmente impuso la obligatoriedad absoluta de la prescripción por nombre genérico; sin embargo, en un movimiento que debe interpretarse como un «paso atrás» regulatorio tras la presión del sector industrial, el Decreto 63/2024 relativizó esta medida al permitir nuevamente la inclusión de marcas comerciales en las recetas. Paralelamente, las Disposiciones de ANMAT 1741/2025 y 5127/2025 han buscado estandarizar la comparabilidad de biosimilares, promoviendo la competencia en biológicos bajo estándares de bioequivalencia más estrictos.

En el plano operativo, la transformación de la DADSE en la DINADIC simboliza el intento de centralizar la asistencia bajo criterios de transparencia y control de CUIT/ANSES para evitar la fragmentación. No obstante, las cifras presupuestarias revelan la magnitud del ajuste: Guillermo Francos detalló una asignación de 78.09 mil millones para 2025. En un contexto de alta inflación, este congelamiento nominal representa una contracción real que obliga a maximizar el uso del PAMI como herramienta de compra consolidada. Esta integración busca alcanzar ahorros proyectados del 50% en tratamientos oncológicos y especiales mediante economías de escala y mejores condiciones de pago a proveedores.

La transferencia de competencias hacia las provincias ha redefinido las prioridades locales, forzando a las jurisdicciones a asumir una mayor carga financiera ante la reducción de transferencias nacionales. Este escenario de descentralización ha impulsado incrementos presupuestarios provinciales significativos: Santa Fe (57%) y Misiones (106%) son ejemplos del esfuerzo fiscal local para sostener servicios básicos.

En el marco de la gestión de demanda, Salta se destaca por la implementación de la obligatoriedad de prescripción por «principio activo» (genérico) a través de su Instituto Provincial de Salud (IPS). Esta medida busca optimizar el acceso a medicamentos, priorizando la transparencia y reducción de costos, al tiempo que Buenos Aires ha ampliado su Vademécum de Alto Costo incorporando diez nuevos principios activos. Esta expansión regula el acceso, facilitando una cobertura más amplia y eficiente de tratamientos de alto valor económico.

Mendoza ha dado un paso hacia la autonomía de suministro mediante la importación directa de metformina desde India. Si bien esta acción representa un gesto político significativo en favor de la independencia operativa, la experiencia puso de manifiesto que la autonomía requiere infraestructuras técnicas robustas. Los desafíos logísticos superaron las ventajas inmediatas, evidenciando que la capacidad de abastecimiento autónomo exige una planificación y recursos especializados para evitar contratiempos y asegurar la continuidad en la provisión de insumos.

Por otro lado, la cooperación de la «Región Centro» —integrada por Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos— se ha consolidado como un modelo de escala regional para compras conjuntas de insumos estratégicos. Este enfoque colaborativo permite mitigar la fragmentación, logrando economías de escala que facilitan la negociación y adquisición de productos esenciales. La replicabilidad de este modelo representa una alternativa eficaz para fortalecer la capacidad de respuesta de las provincias ante la reducción de transferencias nacionales y el aumento de la presión presupuestaria.

Sin embargo, esta proliferación de agencias locales de evaluación (Mendoza, Chubut, Neuquén) y vademécums diversos conlleva el riesgo de generar una «lotería de códigos postales» en el acceso, lo que subraya la necesidad de un filtro técnico nacional unificado.

La medicina basada en evidencia y la farmacoeconomía deben actuar como filtros críticos para la incorporación de innovación. La urgencia de estas herramientas se justifica por un dato alarmante: en 2024, se registró un incremento del 500% en la judicialización sanitaria, un fenómeno que erosiona la planificación presupuestaria estatal.

Para contener esta deriva, el gobierno ha impulsado:

  • ANEFiTS: Esta proyectada agencia nacional operará como un filtro de costo-efectividad ex ante al registro comercial en ANMAT. Su capacidad para exigir estudios de impacto presupuestario genera incertidumbre en la industria, ya que podría fijar precios máximos basados en referencias externas.
  • SIGMAC: Esta plataforma digital ya centraliza la gestión del Factor VIII para hemofilia en la seguridad social, eliminando las ineficiencias de las negociaciones individuales.
  • Modelos de Riesgo Compartido: El acuerdo con Novartis por Zolgensma es el paradigma de este cambio. En 2025 se negoció un precio de 1.1 millones de USD por kit (frente a los 1.3 millones de 2023), bajo un esquema de pago supeditado a resultados clínicos medidos durante cuatro años.

Para las compañías farmacéuticas, la supervivencia en este nuevo entorno requiere:

  1. Modelos de Acceso Flexibles: Transicionar hacia esquemas de precios escalonados y contratos por resultados.
  2. Evidencia Local Robustecida: Fortalecer la generación de datos de costo-efectividad para interlocutores técnicos como CONETEC y la futura ANEFiTS.
  3. Narrativas pro-sustentabilidad: Alinear el valor clínico con el compromiso ético de eficiencia fiscal, reconociendo que la rentabilidad a corto plazo es incompatible con la fragilidad de los pagadores públicos.

El facultativo es el decisor central del gasto sanitario. Las intervenciones en este nivel pretenden alinear la práctica clínica con la eficiencia presupuestaria, transformando al médico en un agente responsable de la sostenibilidad.

Las herramientas de gestión dirigidas al cuerpo médico se desglosan en tres ejes:

  1. Sistemas de información y feedback: Plataformas como el sistema de e-prescripción en Grecia permiten el monitoreo de patrones. Sin embargo, su carácter puramente consultivo limita su impacto; sin análisis de costo-efectividad (QALYs) que respalden la recomendación, el médico suele ignorar la retroalimentación.
  2. Restricciones presupuestarias e incentivos: En organizaciones de mantenimiento de salud (HMO) en EE. UU. y en modelos holandeses, se han implementado bonos por eficiencia. La evidencia muestra que estos incentivos suelen generar beneficios marginales que no compensan los elevados costos administrativos de su implementación.
  3. Guías de prescripción: Aunque efectivas para reducir el uso de antibióticos y AINEs, la literatura es tajante: en ausencia de sanciones tangibles o recompensas financieras, las guías se convierten en «orientaciones voluntarias sin valor» (worthless voluntary guidance).

Dada la variabilidad en los resultados de las políticas de demanda, los Estados deben recurrir a la regulación directa de la oferta para gestionar los precios de entrada y la competencia de mercado.

4. Regulación de la Oferta: Intervenciones Directas en la Industria

La regulación de la oferta es fundamental para gestionar el valor incremental y la competencia. El control de precios de entrada y la gestión de márgenes permiten al Estado ejercer su poder de compra frente a los monopolios temporales de las patentes.

Mecanismos clave de control industrial:

  • Precios de Referencia (Internos y Externos): Mientras que los precios internos comparan genéricos locales, la Referencia Externa de Precios (ERP) utiliza el precio de mercados comparables para establecer techos nacionales. Su éxito depende de la transparencia y la selección de la cesta de países.
  • Mecanismos de Payback y Clawback: Implementados con rigor en Grecia y Bulgaria, obligan a la industria a reembolsar al Estado el excedente cuando se supera el techo presupuestario asignado. Aunque efectivos para la disciplina fiscal, ponen en riesgo la viabilidad financiera de las empresas y la continuidad del suministro farmacéutico.
  • Licitaciones y Compras Centralizadas: El modelo «4+7» de volumen de compra en China es ejemplar. Mediante licitaciones competitivas, se logró una reducción inmediata de 109.09 USD en el costo de dosis diarias de medicamentos anticancerígenos, demostrando el poder de la economía de escala.

Esta evolución regulatoria transita actualmente hacia modelos de financiación vinculados a la evidencia clínica en el mundo real, conocidos como Acuerdos de Riesgo Compartido.

5. Acuerdos de Riesgo Compartido (ARC): Gestión de la Incertidumbre Clínica y Económica

Los ARC son instrumentos de vanguardia que permiten financiar la innovación de alto impacto gestionando la incertidumbre sobre su efectividad real. Un análisis técnico profundo, basado en la tesis de Carlos García Collado, detalla el caso del Certolizumab Pegol (CZP) en artritis reumatoide.

El esquema vincula el reembolso a la respuesta clínica medida por el índice DAS28 a las 12 semanas, con los siguientes criterios:

  • ARC Inicial: Reembolso total si la respuesta es óptima (DAS28 < 3.2) o satisfactoria (DAS28 ≥ 3.2 y reducción basal ≥ 1.2).
  • Diseño Alternativo: Incluye el reembolso del 50% en casos de mejoría moderada (DAS28 > 3.2 y ≤ 5.1 con reducción entre 0.6 y 1.2).

Análisis de Resultados Económicos: Utilizando simulaciones de Monte Carlo (1,000 iteraciones) para gestionar la variabilidad de la efectividad, los resultados por paciente y el ahorro neto para la farmacia hospitalaria fueron los siguientes:

Modelo de AcuerdoAhorro Medio por PacienteAhorro Neto Simulado (Cohort)
ARC Inicial876.9 €846,209 €
ARC Alternativo706.4 €681,790 €

Estos datos confirman que los ARC son herramientas potentes para mejorar la eficiencia del servicio de farmacia, actuando como un puente hacia la sostenibilidad financiera en entornos de alta incertidumbre.

El Rol de los Genéricos y Biosimilares en la Sostenibilidad del Sistema

La penetración de biosimilares representa la estrategia de «ahorro incremental» más efectiva para liberar recursos hacia nuevas innovaciones. En Europa, se estima que el uso de biosimilares generó ahorros de 10 mil millones de euros entre 2016 y 2020. En Argentina, el ahorro proyectado alcanza los 12.6 millones de USD.

Sin embargo, el impacto en mercados como el argentino se ve obstaculizado por una fragmentación extrema del sistema: la coexistencia de 290 obras sociales nacionales y 24 obras sociales provinciales impide una política nacional unificada, ralentizando la adopción y diluyendo el impacto económico potencial. La educación de prescriptores y la generación de confianza técnica son requisitos sine qua non para el éxito de estas políticas.

Evaluación Crítica: Sostenibilidad Económica frente a Equidad y Acceso

Como expertos en economía de la salud, debemos reconocer la tensión dialéctica entre la contención de costos y la equidad. Si bien la disciplina fiscal es necesaria, no debe comprometer el acceso a terapias de valor social demostrado.

El concepto de Valor Societal es clave: si un fármaco ha demostrado ser costo-efectivo y aporta un valor real a la sociedad, el sistema debe garantizar que no se vuelva inaccesible debido a costos de bolsillo (out-of-pocket) elevados. Una política que prioriza el ahorro fiscal a corto plazo a expensas de la salud de los más vulnerables genera ineficiencias a largo plazo, derivadas de la sustitución clínica inadecuada y el tratamiento de complicaciones evitables.

  • Reflexión Final: El Futuro de la Rectoría Sanitaria
  • El sistema de salud global, y el argentino en particular, enfrentan la paradoja de una descentralización operativa frente a una necesaria centralización política y económica en el segmento de «alto costo». Esta centralidad estatal no es un capricho administrativo, sino una respuesta a la sensibilidad social de las terapias y a la necesidad de equilibrar el tablero frente a un mercado altamente concentrado.
  • El interrogante crítico hacia el futuro es si el Estado logrará consolidarse como un regulador técnico capaz de imponer filtros de evidencia clínica ante la constante presión tecnológica. La sostenibilidad del modelo sanitario no depende de negar la innovación, sino de garantizar que cada peso invertido rinda en términos de salud poblacional real. De lo contrario, la medicina de vanguardia dejará de ser un derecho para convertirse en un privilegio fiscalmente inasumible.

Gestión de los costes farmacéuticos en los sistemas de salud: una revisión de las estrategias de asequibilidad, accesibilidad y sostenibilidad.

Cristo Ntais 1,Michael A. Talias 1,*,Juan Fanourgiakis 2yNikolaos Kontodimopoulos 3

1Programa de Gestión Sanitaria, Facultad de Economía y Gestión, Universidad Abierta de Chipre, Nicosia 2220, Chipre.

2Departamento de Ciencias y Tecnología de la Gestión, Universidad Helénica Mediterránea, 72100 Agios Nikolaos, Grecia

3Departamento de Economía y Desarrollo Sostenible, Universidad Harokopio, 17676 Atenas, Grecia

J. Mark. Política de acceso a la salud 2024 , 12 (4), 403-414; https://doi.org/10.3390/jmahp12040031

Abstracto

Antecedentes: Este artículo revisa las políticas de contención de costos para controlar el gasto farmacéutico, ya sea regulando la industria farmacéutica o dirigiéndose al lado de la demanda.

Métodos: El método utilizado fue la revisión narrativa de la literatura de estudios que evaluaron el efecto de las políticas de contención de costos farmacéuticos. Resultados: Los gobiernos de todo el mundo han implementado una gran variedad de medidas políticas para gestionar el gasto farmacéutico, al tiempo que garantizan un acceso equitativo a los medicamentos esenciales. Los esquemas de copago, la fijación de precios basada en el valor, el reembolso, los precios de referencia, los mecanismos de devolución y la sustitución de medicamentos originales por genéricos y biosimilares son fundamentales en estos esfuerzos, aunque con diferente efectividad en los distintos sistemas de salud. En general, parece que cualquier beneficio relacionado con la contención de costos en el ámbito farmacéutico puede verse contrarrestado por los efectos desfavorables de las políticas que afectan a los pacientes, lo que sugiere que se debe tener un enfoque equilibrado. Si bien se han creado intervenciones para mejorar la práctica de prescripción de los médicos, a menudo logran beneficios muy limitados y a un costo considerable, lo que plantea la necesidad de repensar estas estrategias. Las medidas políticas relativas a la regulación del lado de la oferta deben estar respaldadas por una evaluación exhaustiva para determinar los costos y los efectos, así como garantizar que se minimicen las consecuencias no deseadas que puedan surgir de su implementación. Dicho esto, es crucial que los responsables de la formulación de políticas establezcan mecanismos de monitoreo y evaluación para revisar continuamente la efectividad de estas intervenciones.

Conclusiones: Los responsables políticos suelen promulgar numerosas leyes y reglamentos para controlar el gasto farmacéutico, incluso cuando existen pocas pruebas de su rentabilidad, lo que pone de manifiesto un posible desconexión entre la política y la evidencia científica. El factor más crucial para el éxito de cualquier política, independientemente de la que se elija, es su evaluación a fondo y de forma continua. Se necesita más investigación para desarrollar directrices específicas que equilibren la contención de costes, la equidad y la sostenibilidad a largo plazo en los sistemas de salud, abordando de esta manera los desafíos que aún permanecen en el ámbito de la farmacoeconomía.

1. Introducción

La asignación de recursos financieros a los sistemas de salud sigue siendo un desafío constante para los gobiernos y los responsables políticos de todo el mundo. Entre los diversos componentes del gasto en salud, el gasto farmacéutico ejerce una influencia significativa sobre los presupuestos de salud públicos y privados. Los costos farmacéuticos han aumentado en términos reales y como proporción del gasto total en muchos sistemas de salud del mundo desarrollado en las últimas décadas [ 1 ]. Para equilibrar la asequibilidad, la accesibilidad y la sostenibilidad, los responsables políticos deben abordar un conjunto complejo de políticas, ya que los sistemas de salud luchan financieramente para satisfacer la demanda de medicamentos [ 2 ]. Los gobiernos han adoptado una gran variedad de políticas del lado de la oferta y de la demanda para controlar los gastos farmacéuticos.

Este estudio analizó políticas específicas a nivel mundial destinadas a reducir el gasto en medicamentos y/o aumentar la eficiencia en su uso mediante la optimización de los recursos. Se revisaron estudios sobre la demanda en el mercado farmacéutico que evalúan el impacto de las regulaciones dirigidas a modificar el comportamiento de médicos y pacientes. En cuanto a la oferta, se analizaron estudios que evalúan el efecto de las leyes que restringen la actividad de la industria farmacéutica, incluyendo la regulación de precios y reembolsos.

2. Materiales y métodos

El método empleado fue la revisión narrativa de la literatura. La literatura relevante se buscó en las bases de datos científicas PubMed y Scopus hasta agosto de 2024, utilizando diferentes combinaciones de los siguientes términos: “gasto farmacéutico*”, “gasto farmacéutico*”, “gasto farmacéutico*”, “gasto en medicamentos*”, “gasto en medicamentos*”, “gasto en medicamentos*”, “contención de costos”, “restricción de costos*”, “reducción de costos”, “ahorro de costos*”, “control de costos”, “recorte de costos*”. Se consideraron para esta revisión los artículos publicados en revistas revisadas por pares, escritos en inglés e incluyendo datos primarios y/o secundarios, sin ninguna restricción cronológica ni geográfica. Se excluyeron los estudios que no tenían relevancia para las políticas de contención de costos de medicamentos.

3. Resultados

3.1. Medidas políticas para controlar el gasto farmacéutico

Las medidas políticas para controlar el gasto farmacéutico se clasificaron en tres categorías: «Políticas dirigidas a la demanda: pacientes», «Políticas dirigidas a la demanda: médicos» y «Políticas que regulan la oferta: industria farmacéutica». Esta clasificación se derivó de la literatura revisada [ 3 , 4 , 5 ]. La Tabla 1 enumera varias medidas políticas para controlar el gasto farmacéutico. Las más utilizadas se describen a continuación.

Tabla 1. Medidas políticas para la contención de costos del gasto farmacéutico.

Políticas dirigidas a los pacientesPlanes de copago
Retirada del reembolso (exclusión de la lista)
Tapas para recetas
Coseguro
Enfoques educativos para aumentar el uso de medicamentos genéricos
Regulación de la publicidad directa al consumidor
Políticas dirigidas a los médicosInformación y retroalimentación a los médicos sobre el análisis de prescripciones y el costo.
Restricciones presupuestarias: sistemas de incentivos
Pautas de prescripción
Prescripción mediante DCI (en lugar de nombres comerciales)
Plataforma de prescripción electrónica y sistemas de información que permiten la auditoría y el control.
Regulación de la promoción de medicamentos y la interacción entre la industria farmacéutica y los médicos.
Políticas que regulan la industria farmacéuticaEvaluación farmacoeconómica/VBP/HTA
Reembolso: listas positivas de medicamentos reembolsados
Regulación de precios
Programas presupuestarios y ajustes periódicos de precios
Licitaciones, programas centralizados de adquisición de medicamentos y políticas nacionales de negociación de precios de medicamentos.
Acuerdos de precios especiales
Límite presupuestario y planes de reembolso (recuperación de fondos)
Aumento progresivo de los descuentos obligatorios para hospitales públicos y fondos nacionales de salud (reembolsos) en función del volumen.
Precios de los medicamentos genéricos
Reducción de precios de medicamentos genéricos con receta
Sustitución de medicamentos originales por genéricos y biosimilares.
Políticas que regulan los márgenes de beneficio en la cadena de suministro y distribución de productos farmacéuticos.
Políticas que promueven la transparencia en los precios de los medicamentos
Cambio de OTC

DTC: Directo al consumidor; HTA: Evaluación de tecnologías sanitarias; INN: Denominación común internacional (nombre del ingrediente activo); OTC: De venta libre; VBP: Precios basados ​​en el valor. Fuente(s): Elaboración propia.

Tabla 1. Medidas políticas para la contención de costos del gasto farmacéutico.

3.1.1. Políticas dirigidas al lado de la demanda: Pacientes

Mediante la limitación del reembolso de los medicamentos y la oferta de incentivos a los pacientes para que reduzcan su consumo, se utilizan diversas intervenciones para disminuir la demanda de productos farmacéuticos.

  • Esquemas de reparto de costes: Copago

Los pacientes que reciben un copago deben cubrir una parte de la diferencia entre el importe reembolsado y el coste total del medicamento. Los copagos suelen consistir en una cantidad fija más la diferencia entre el precio de referencia y el precio real en los países donde se aplica un precio fijo a una clase de medicamentos. Ciertos grupos de población, como las personas mayores y las de entornos socioeconómicos desfavorecidos, pueden solicitar programas especiales en varios países que ofrecen un reembolso total o mayor para medicamentos esenciales con receta.

Utilizando datos de panel de países miembros de la OCDE, tanto europeos como no europeos, para el período 1990-2015, Berger et al. [ 6 ] evaluaron la efectividad de seis tipos de medidas de control del gasto por el lado de la demanda, como el comportamiento a nivel médico y el control y la sustitución de precios a nivel del sistema, junto con un indicador indirecto de copago. Su análisis empírico sugirió que el copago directo del paciente y algunas medidas del lado de la demanda lograron frenar el crecimiento del gasto farmacéutico público. Los esquemas de copago surgieron como un mecanismo efectivo para frenar el crecimiento del gasto farmacéutico público, pero con un alto riesgo de efectos adversos.

Guindon et al. [ 7 ] examinaron la asociación entre el seguro de medicamentos recetados y el copago con el uso de medicamentos, el uso de servicios de salud y la salud. Encontraron evidencia consistente de que tener seguro de medicamentos y un copago menor se asociaba con un mayor uso de medicamentos, mientras que la falta o pérdida de seguro de medicamentos y un copago mayor se asociaba con un menor uso de medicamentos. Lee et al. [ 8 ] encontraron que las intervenciones de copago, como los cargos al usuario, reducen la utilización de productos farmacéuticos y disminuyen el gasto público al transferir los costos a los pacientes. Por otro lado, al reducir el uso de medicamentos tanto esenciales como no esenciales y sin exenciones adecuadas, tales políticas podrían afectar de manera desproporcionada a los grupos vulnerables.

Lee et al. [ 9 ] investigaron cómo un nuevo plan de copago en Corea afectó la cantidad de dinero que cada paciente gastó en medicamentos y el uso de alternativas menos costosas. Afirmaron que, con la implementación del nuevo plan de copago, la tendencia al alza del gasto en medicamentos por paciente disminuyó progresivamente. Según sus cálculos, un año después del aumento del copago, el gasto en medicamentos por paciente podría reducirse en casi un 12 %. Además, encontraron evidencia limitada de sustitución por genéricos provocada por el aumento del copago. Concluyeron que el acceso de los pacientes a terapias costosas, independientemente de la necesidad clínica, se estaba viendo restringido por la nueva estructura de copago, en lugar de ahorrar dinero a través de los mecanismos previstos, como la sustitución por genéricos. Esto generó preocupación por el posible daño a la salud pública, así como por la pérdida de igualdad en el uso de medicamentos.

  • Retirada del reembolso (Exclusión de la lista)

Reducir el gasto farmacéutico también puede implicar retirar un medicamento del reembolso. Eliminar los pagos por medicamentos que no cumplen con los estándares de seguridad o eficacia no siempre resulta en un mejor uso general de los medicamentos. Sumerai et al. [ 10 ] examinaron el impacto de la decisión del gobierno de dejar de financiar 12 clases de medicamentos con dudosa eficacia. El estudio incluyó cuatro cohortes de usuarios habituales de estos medicamentos, así como una muestra aleatoria de la población de Medicaid ( n = 390,465). Durante el ensayo de 42 meses, las tasas de prescripción aumentaron de 0.86 a 1.00 prescripción mensual por participante; esto a pesar de que los medicamentos retirados constituían el 7% de las prescripciones en el año base. Tampoco hubo una disminución discernible en el uso total de medicamentos o en los gastos después de la regla. Después de tener en cuenta los patrones previos, hubo un aumento estimado de 33.7 prescripciones de medicamentos sustitutos por cada 1000 participantes por mes, lo que compensó con creces la disminución esperada de 21.7 prescripciones para los medicamentos del estudio. Existían alternativas terapéuticas tanto deseables como indeseables. Los autores concluyeron que, por sí sola, la reducción del reembolso para terapias marginalmente efectivas da lugar a sustituciones clínicas tanto deseables como no deseadas y puede no reducir los costos.

3.1.2. Políticas dirigidas al lado de la demanda: Médicos

Se han implementado diversas iniciativas para mejorar la eficiencia de las prescripciones médicas. Estas incluyen proporcionar información y retroalimentación a los médicos sobre el análisis y los costos de las recetas, las limitaciones presupuestarias, las guías de prescripción y los sistemas de incentivos.

  • Información y comentarios para los médicos

Muchos fondos nacionales de salud difunden información sobre el comportamiento de prescripción a los médicos para aumentar su conciencia sobre los costos. Se realizan comparaciones entre las prácticas y el promedio local, y se emiten advertencias por escrito y/o sanciones si los costos de una práctica son significativamente más altos que el promedio local para la prescripción por parte de colegas. Sin embargo, en muchos países, esta información puede ignorarse. Este es el caso de Grecia, donde se realiza un seguimiento de los datos sobre los costos de las recetas en relación con las consultas y se les proporciona información a los médicos para que puedan monitorear sus propios patrones de prescripción [ 11 , 12 , 13 ]. Todos estos sistemas son de carácter consultivo y brindan información sobre el volumen y el costo de las recetas, pero no brindan información sobre la rentabilidad de la prescripción y, por lo tanto, pueden penalizar el uso de medicamentos costosos que pueden tener beneficios que justifiquen el costo adicional.

  • Restricciones presupuestarias: sistemas de incentivos

Las iniciativas presupuestarias han sugerido que los costos de los medicamentos pueden controlarse mediante incentivos o sanciones financieras para los médicos que trabajan dentro de un presupuesto global para medicamentos. En algunos países, los presupuestos fijos para los médicos de atención primaria ofrecen un incentivo explícito para contener los costos, lo que fomenta la prescripción de medicamentos genéricos [ 14 ]. Los incentivos pueden diseñarse para recompensar a los médicos que gastan menos, penalizar a los que gastan demasiado o ambas cosas. En algunas organizaciones de mantenimiento de la salud de EE. UU., los médicos tienen aumentos salariales discrecionales que reciben si han utilizado los recursos de atención médica de manera eficiente.

  • Pautas de prescripción

Las prescripciones de antibióticos y antiinflamatorios no esteroideos han disminuido significativamente desde la implementación de guías de prescripción para médicos sobre diagnóstico y tratamiento [ 15 ]. En algunos países, estas guías se utilizan como herramienta de control presupuestario, ya que están diseñadas para que el número total de prescripciones no supere el presupuesto. Cabe destacar que, en ausencia de incentivos para su cumplimiento, como premios para los médicos que las siguen y sanciones para quienes las infringen de forma manifiesta, las guías de prescripción se convierten en meros esquemas de orientación voluntaria sin valor alguno. Existen circunstancias en las que los costos de implementar las guías de prescripción pueden superar los ahorros derivados de una menor prescripción. Esto se constató en un estudio que examinó las guías de prescripción en la práctica general [ 16 ].

3.1.3. Políticas que regulan la oferta: Industria farmacéutica

  • Evaluación farmacoeconómica/Precios basados ​​en el valor/Evaluación de tecnologías sanitarias

Para evaluar el valor de los fármacos —que generalmente se mide en términos de resultados (como años de vida ajustados por calidad, AVAC)—, los estudios farmacoeconómicos suelen incluir un análisis de costo-efectividad. Además, el análisis de costo-beneficio y la minimización de costos son formas de evaluación farmacoeconómica. La evaluación farmacoeconómica es un método muy útil para determinar la relación costo-beneficio de un medicamento.

Tisdale et al. [ 17 ] evaluaron la disponibilidad y calidad de los estudios de costo-efectividad para 250 medicamentos recetados con el mayor gasto de Medicare Parte D en poblaciones de pacientes adultos en los EE. UU. El gasto público en estos 250 medicamentos totalizó US $ 122.8 mil millones en 2016 (84.1% del gasto total). Hubo 280 análisis de costo-efectividad únicos para estos medicamentos, que representan datos sobre 135 (54%) de los 250 medicamentos incluidos y el 67% del gasto público en los 250 medicamentos principales. Los 115 medicamentos (46%) sin estudios de costo-efectividad representaron el 33% del gasto público en los 250 medicamentos principales. De los 280 estudios disponibles, 128 (45.7%) fueron patrocinados por la industria. Sorprendentemente, la mayoría de los estudios (250 [89.3%]) no cumplieron con los requisitos mínimos de calidad. En conclusión, una proporción sustancial del gasto de Medicare Parte D en 2016 se destinó a medicamentos con análisis de costo-efectividad inexistentes o de baja calidad.

Los precios basados ​​en el valor y los acuerdos basados ​​en resultados fijan los precios de los medicamentos según los resultados de salud y sus posibles consecuencias económicas. Los contratos farmacéuticos basados ​​en el valor (CFBV) son acuerdos de reembolso basados ​​en el desempeño entre los pagadores de atención médica y los fabricantes de productos farmacéuticos, en los que el precio, el monto o la naturaleza del reembolso están vinculados a resultados basados ​​en el valor. Los CFBV suelen ser complejos, y la naturaleza de quién se beneficia y de qué manera puede no estar clara. Kannarkat et al. [ 18 ] recomendaron adoptar un enfoque centrado en el paciente al desarrollar CFBV y vincularlos a estrategias más generales de reducción de costos de medicamentos por parte de los pagadores.

Cada vez más países consideran el parámetro económico al determinar si reembolsan los medicamentos. La Evaluación de Tecnologías Sanitarias (ETS) es un enfoque multidisciplinario que proporciona un resumen sistemático, transparente, imparcial y sólido de la información sobre los aspectos médicos, sociales, económicos y éticos asociados con el uso de tecnologías sanitarias. La ETS es un instrumento crucial para evaluar la eficacia clínica y la rentabilidad de los productos farmacéuticos. Estas evaluaciones influyen en las decisiones de reembolso, dirigiendo el gasto sanitario hacia medicamentos que ofrecen una buena relación calidad-precio. Por ejemplo, utilizar la ETS para revelar el valor añadido de los tratamientos farmacéuticos en la medicina personalizada es un reto, lo que a su vez puede afectar a los procesos de reembolso [ 19 ].

  • Reembolso: listas positivas de medicamentos reembolsados

Muchos gobiernos utilizan listas de fármacos categorizadas según su estado de reembolso para limitar el número de medicamentos que se reembolsan públicamente [ 20 , 21 ]. Estas listas pueden contener fármacos específicamente prohibidos para el reembolso (lista negativa) o aquellos que son elegibles para el reembolso (lista positiva). Las listas de reembolso pueden estar dirigidas al sector de pacientes hospitalizados (a menudo denominadas formularios farmacéuticos hospitalarios) o al sector de pacientes ambulatorios (generalmente, listas positivas o negativas) o a ambos. Las decisiones sobre el estado de reembolso se toman en función de la seguridad y la eficacia, el criterio profesional y, ocasionalmente, la relación coste-eficacia. Un medicamento se excluye de la lista cuando se elimina de una lista de reembolso (positiva) y, por lo tanto, deja de ser elegible para el reembolso.

La fijación de precios de referencia interna, es decir, el proceso de determinar o negociar precios de referencia de medicamentos comparándolos con los costos de medicamentos terapéuticamente equivalentes o idénticos vendidos en el país, es una política de reembolso utilizada en varios países del mundo [ 22 , 23 ]. En los sistemas de fijación de precios de referencia, los pacientes pagan cualquier discrepancia entre el precio minorista real del medicamento recetado y el precio de referencia, además de cualquier copago. Un precio de referencia se define para medicamentos idénticos (nivel ATC) que se agrupan (grupo de referencia). Hay dos tipos de grupos de referencia: ATC 4- por uso terapéutico y ATC-5 por ingrediente activo. Cuando el precio de referencia se basa en el medicamento o medicamentos de menor precio en el grupo, la fijación de precios de referencia parece ser una de las pocas estrategias que probablemente sean efectivas para alentar a los médicos a usar los agentes menos costosos como terapia de primera línea y utilizar agentes más costosos en aquellos que experimentan efectos secundarios o poca eficacia [ 24 ]. Además, cuando se introduce un esquema de precios de referencia, algunos fabricantes pueden decidir bajar el precio de sus medicamentos que superan dicho precio, ya que creen que los pacientes no pagarán el costo más alto. Por el contrario, algunos pueden cobrar más que el precio de referencia y depender de la disposición de los pacientes a cubrir una parte del costo. Los estudios sobre precios de referencia han demostrado que esto podría conducir a reducciones de costos [ 8 ]. Sin embargo, estas reducciones no se logran mediante recortes o restricciones de precios por parte de la industria, ni mediante una disminución en el número total de recetas emitidas; en cambio, son el resultado de cambios específicos en el uso y la transferencia de costos a los pacientes, lo que tiene un impacto negativo en la igualdad de acceso a los medicamentos [ 8 ].

  • Regulación de precios

La fijación de precios de referencia externa, también conocida como fijación de precios de referencia internacional, es un método de regulación de precios en el que un gobierno considera el precio de un medicamento en otros países para establecer un estándar que permita determinar o negociar el costo de un producto farmacéutico en su propio país [ 22 ]. Por lo general, se utiliza una lista de países con un PIB per cápita comparable a la paridad del poder adquisitivo u otros estándares predeterminados para seleccionar los países de referencia. Los países elegidos sirven de referencia tanto para la fijación de nuevos precios como para la revisión periódica de precios, que implica evaluar el precio, normalmente en relación con los precios de los mismos medicamentos en otros países, para tener en cuenta novedades como la introducción de nuevos medicamentos en el mercado y los ajustes de precios en otros países.

En 2013, el gobierno chino estableció los precios máximos de venta al público para los antibióticos incluidos en la lista nacional de reembolso. Wushouer et al. [ 25 ] observaron que el costo diario promedio del grupo con precios regulados disminuyó significativamente tras la regulación gubernamental de precios, en comparación con los antibióticos sin restricciones de precio. Se observó un cambio de tendencia favorable en el gasto hospitalario promedio en antibióticos sin precio regulado, mientras que el gasto hospitalario mensual promedio en medicamentos con precio regulado también disminuyó rápidamente.

  • Programas presupuestarios y ajustes periódicos de precios

Lin et al. [ 26 ] evaluaron cómo un programa de presupuesto global y los ajustes de precios de medicamentos en el esquema del Seguro Nacional de Salud de Taiwán afectaron el gasto y las tendencias de prescripción de antibióticos. Los costos de los antibióticos aumentaron un 54,1% durante los primeros cinco años del programa de presupuesto global a pesar de una caída en el volumen de 11,2–12,3%. El principal factor que impulsó el aumento de costos fue la elección terapéutica. El factor que influyó en la elección del tratamiento disminuyó constantemente en el segundo y tercer período de 5 años, mientras que el costo de los antibióticos se mantuvo constante a pesar de un modesto aumento en el número de recetas emitidas. Por el contrario, los ajustes periódicos de precios redujeron constantemente los costos entre un 21,9 y un 39,9% sin aumentar apreciablemente el volumen de medicamentos.

Según una revisión bibliográfica, Mills y Kanavos [ 27 ] hallaron que los presupuestos globales fijos para el gasto farmacéutico total se utilizan principalmente para promover la contención de costos. Sin embargo, su uso suele limitar la flexibilidad en la asignación del presupuesto total de salud. Además, dado que los presupuestos específicos para enfermedades se superan habitualmente, es improbable que fomenten la sostenibilidad fiscal. Por el contrario, los presupuestos específicos para productos y prescripciones pueden mejorar significativamente la eficiencia microeconómica, aunque la evidencia que respalda sus beneficios es contradictoria.

  • Licitaciones, programas centralizados de adquisición de medicamentos y políticas nacionales de negociación de precios de medicamentos.

Los gobiernos solicitan a los fabricantes que presenten presupuestos para un contrato específico mediante un proceso conocido como licitación, que suele implicar una puja competitiva. Este proceso se utiliza con frecuencia para reducir el coste de medicamentos que ya se enfrentan a la competencia en el mercado. Generalmente, tiene lugar hacia el final del proceso de fijación de precios, una vez que el gobierno ha establecido un precio de referencia para las ofertas. Suele implicar cierta negociación y, al mismo tiempo, funciona como una estrategia de adquisición para respaldar las decisiones sobre proveedores y volúmenes de compra de determinados medicamentos.

En septiembre de 2019, se lanzó en China un programa piloto para la adquisición centralizada de medicamentos con el fin de reducir los costos de los medicamentos mediante la adquisición basada en el volumen y la sustitución de medicamentos de marca por genéricos aprobados [ 28 ]. El volumen de productos farmacéuticos que ganaron las licitaciones aumentó drásticamente una vez que se implementó la política, mientras que el volumen de medicamentos de marca y genéricos pronto disminuyó. El costo diario definido de los medicamentos vendidos bajo el mismo nombre genérico se redujo drásticamente (en aproximadamente un 25% en el caso de los productos que ganaron la licitación). En general, la estrategia mostró resultados prometedores en cuanto a ahorros de costos y reducciones de precios, y aceleró el cambio de medicamentos de marca a genéricos [ 29 ]. Además, tras la intervención de la política, el nivel general de calidad del uso de medicamentos entre la población china aumentó, particularmente en entornos de atención primaria de salud [ 30 ]. Yuan et al. [ 31 ] examinaron cómo el programa nacional de adquisición basada en el volumen afectó los costos de medicamentos antivirales específicos en China y encontraron que logró reducir los precios y el gasto total.

China introdujo una política nacional de negociación de precios de medicamentos en 2018, añadiendo 17 medicamentos anticancerígenos de vanguardia a la lista nacional de medicamentos reembolsables. De octubre de 2017 a diciembre de 2019, Cai et al. [ 32 ] examinaron los cambios en la disponibilidad, utilización, costo de la dosis diaria definida y asequibilidad de estos medicamentos utilizando datos mensuales de adquisición de productos farmacéuticos de 1039 hospitales. Tras la implementación de la política, su disponibilidad creció un 1,23 % cada mes y un 7,88 % inmediatamente. El costo de la dosis diaria definida de estos medicamentos se redujo en 109,09 USD inmediatamente. Se mantuvo constante posteriormente, pero la utilización de estos medicamentos aumentó en 11,44 dosis diarias definidas inmediatamente y en 3,54 dosis diarias definidas cada mes después de la implementación de la política.

Main et al. [ 33 ] examinaron los procesos políticos que subyacen al excepcional historial de ahorro de costes de Nueva Zelanda en el gasto farmacéutico público. Descubrieron que un grupo de directivos de la agencia de reembolso de medicamentos del país, la Agencia de Gestión Farmacéutica, y la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias —que negociaba los precios de los medicamentos en nombre del pagador público— dominaban la toma de decisiones sobre las políticas de precios y reembolso. Estos directivos utilizaban diversas técnicas de fijación de precios en las negociaciones formales de productos farmacéuticos patentados. Las más destacadas eran la «agrupación», que consiste en paquetes con descuento para varios medicamentos, y las «licitaciones competitivas», en las que dos o más empresas farmacéuticas pujaban por contratos exclusivos. Por el contrario, las «licitaciones a ciegas», que son un procedimiento anual de licitación para contratos de suministro, representaban el principal enfoque de fijación de precios para los medicamentos genéricos.

  • Acuerdos de precios especiales

Los gobiernos y los fabricantes celebran contratos legales conocidos como acuerdos de precios especiales, que ofrecen una oportunidad para que los pagadores y las compañías farmacéuticas se alineen en cuanto al valor, optimicen la rapidez para llegar a los pacientes y compartan el riesgo [ 34 ].

  • Límite presupuestario y planes de reembolso (Recuperación de fondos)

La cantidad que las compañías farmacéuticas deben reembolsar al Estado cuando el gasto público en medicamentos supera los fondos asignados se conoce como recuperación de fondos. Mitkova et al. [ 35 ] examinaron el impacto de una política de limitación presupuestaria en el gasto farmacéutico total de Bulgaria. En su opinión, dicha limitación fue una herramienta razonablemente eficaz; sin embargo, el elevado grado de sobregasto y el monto de la recuperación indican que los riesgos del entorno de mercado no se previeron ni se implementaron adecuadamente.

El gobierno griego implementó un sistema de recuperación de fondos en 2012 para regular el gasto público en medicamentos ambulatorios. Desde 2016, Grecia también ha adoptado este sistema como política para limitar el gasto farmacéutico en los hospitales del Sistema Nacional de Salud. Letsios et al. [ 36 ] examinaron los efectos de esta estrategia en el funcionamiento de los hospitales públicos, el suministro continuo y el uso prudente de medicamentos, así como la viabilidad financiera de estas instalaciones. Concluyeron que los hospitales del Sistema Nacional de Salud griego están bajo una presión constante para gastar cantidades excesivas en productos farmacéuticos, lo que, sumado a sus ajustados presupuestos, pone en riesgo tanto la supervivencia de la industria farmacéutica como el suministro ininterrumpido de medicamentos a los hospitales públicos.

  • Descuentos obligatorios progresivos (reembolsos)

Los reembolsos, que son una forma de descuentos obligatorios progresivos para hospitales públicos y fondos nacionales de salud basados ​​en el volumen, generalmente implican que el gobierno y el paciente paguen el precio de lista en el punto de compra, y el reembolso regresa a los ingresos generales del gobierno como un pago dentro de un plazo específico. El costo para los pacientes cuando las reducciones de precio se realizan a través de reembolsos (en lugar de una disminución transparente en el precio de lista) podría ser más alto que el costo real del medicamento [ 37 ].

  • Precios de los medicamentos genéricos

Es práctica habitual fijar el precio de un medicamento genérico en proporción al del medicamento original, generalmente con un porcentaje inferior (precio vinculado). Esta política de precios vinculados para genéricos puede tener diferentes diseños, con porcentajes variables para los distintos genéricos (el primero en salir al mercado, el segundo, etc.) [ 38 ]. En ciertas situaciones, la política también puede exigir una bajada de los precios de los medicamentos originales.

  • Reducción del precio de los medicamentos genéricos con receta

El gobierno canadiense introdujo una estrategia de precios genéricos en 2013 para controlar el creciente costo de los medicamentos. El programa resultó en una reducción de precio de casi el 50 % para ciertos medicamentos genéricos recetados. Li [ 39 ] examinó cómo esta política de precios canadiense afectó el uso y el gasto en medicamentos de las personas mayores. La reducción del precio de los genéricos tuvo un impacto positivo en la disminución de los costos de las recetas per cápita. La interacción entre los incentivos y las restricciones del lado de la demanda fue fundamental para el resultado. De manera similar, Kim et al. [ 40 ] encontraron que el gasto mensual en medicamentos de Corea disminuyó inmediatamente debido a las grandes reducciones de precios de los genéricos y los incentivos para la prescripción de medicamentos más efectivos.

  • Sustitución de medicamentos originales por genéricos y biosimilares.

Se ha comprobado que el uso de medicamentos genéricos puede ayudar a contener el aumento de los costos de los medicamentos recetados [ 41 ]. La mayoría de los países promueven los medicamentos genéricos, y algunos incluso permiten que los farmacéuticos los utilicen en lugar de los de marca.

Para ilustrar los efectos financieros del lanzamiento de un biosimilar de trastuzumab en el tratamiento del cáncer de mama con receptor 2 del factor de crecimiento epidérmico humano positivo, Chai et al. [ 42 ] elaboraron un modelo de impacto presupuestario desde la perspectiva de un pagador en China. Según su estudio, los costos disminuirían si se adoptara un biosimilar de trastuzumab. Durante cinco años, las reducciones totales de costos previstas oscilaron entre 10,3 millones de dólares estadounidenses en el primer año y 60,8 millones de dólares estadounidenses en el quinto, con un promedio de 46,6 millones de dólares estadounidenses . Entre 654 y 3858 pacientes adicionales con cáncer de mama podrían beneficiarse de estos ahorros.

Gomes et al. [ 43 ] estimaron los efectos financieros de la implementación de regulaciones de reembolso en Ontario, Canadá, que exigen el reemplazo de los medicamentos biológicos innovadores indicados para enfermedades inflamatorias con biosimilares menos costosos. Según sus proyecciones, entre 2018 y 2020, una sustitución forzosa de biosimilares podría haber afectado a 7209 pacientes y generado ahorros de US $ 238,6 millones. Además, si un biosimilar de adalimumab estuviera disponible, 12 928 personas estarían sujetas a una sustitución forzosa, lo que resultaría en un ahorro de US $ 34,2 millones durante un período de tres años. Asimismo, una sustitución para nuevos usuarios habría afectado a 757 pacientes y ahorrado US $ 645,9 millones.

  • Políticas que regulan los márgenes de beneficio en la cadena de suministro y distribución de productos farmacéuticos.

Los mayoristas y minoristas de medicamentos están sujetos a márgenes de beneficio preestablecidos por la mayoría de los gobiernos. Limitar los márgenes de beneficio en toda la cadena de suministro y distribución farmacéutica podría ser una estrategia valiosa para gestionar los costes de los medicamentos y lograr un acceso más amplio a ellos. Joosse et al. [ 44 ] concluyeron que las leyes de regulación de márgenes podrían contribuir a reducir el coste de los productos farmacéuticos, si bien un componente fundamental de la eficacia potencial de dichas leyes radicaba en su diseño.

  • Políticas que promueven la transparencia en los precios de los medicamentos

Se ha afirmado que las políticas que fomentan la transparencia en los precios de los medicamentos son una estrategia crucial para reducir su costo y mejorar el acceso a ellos. Joosse et al. [ 45 ] investigaron la eficacia de las políticas de transparencia de precios para controlar los costos de los productos farmacéuticos. Descubrieron que, si bien existía evidencia contradictoria sobre la efectividad de un enfoque de retroalimentación de costos para los prescriptores, podría ser posible reducir los precios de los medicamentos a corto plazo mediante la divulgación pública, con posibles ventajas a largo plazo.

4. Debate

En muchos sistemas sanitarios desarrollados, el gasto en productos farmacéuticos ha aumentado tanto en términos absolutos como en porcentaje del gasto total durante las últimas décadas. Los gobiernos han implementado una amplia gama de medidas, tanto del lado de la oferta como de la demanda, para mantener bajo control los costes farmacéuticos.

En general, los datos sobre el impacto de los cargos por usuario muestran que el copago reduce el gasto de los pagadores en medicamentos recetados; sin embargo, esto se logra disminuyendo el uso de medicamentos y transfiriendo los costos a los pacientes. Los cargos por usuario también pueden reducir el uso de medicamentos esenciales, aunque la disminución en el uso de medicamentos menos esenciales es mayor. No debería sorprender que la reducción de la utilización sea mayor con el copago. Según Gibson et al. [ 46 ], las personas que reciben un nuevo diagnóstico tenían una mayor probabilidad de dejar su medicación. La existencia de exenciones de la red de seguridad determina cómo los cargos por usuario afectan a los grupos vulnerables, como los ancianos, los enfermos graves y aquellos con bajos ingresos [ 47 ]. Las políticas que se dirigen a los pacientes, especialmente aquellas que implican cargos por usuario, pueden tener efectos desfavorables que superan sus ventajas.

Al evaluar políticas relacionadas con los médicos, como programas de incentivos, restricciones presupuestarias y directrices de prescripción, Lee et al. [ 8 ] encontraron que la evidencia que respalda estas políticas es de calidad variable. Si bien algunos estudios han mostrado resultados inesperados, dichas regulaciones pueden reducir los costos farmacéuticos y modificar el uso entre categorías, aumentando así el uso de genéricos. Los autores concluyeron que, aunque diversas estrategias pueden influir en la prescripción, es fundamental que la comunicación con los prescriptores se base en datos sólidos sobre eficacia y rentabilidad.

Según O’Malley et al. [ 48 ], las recompensas por prescribir medicamentos genéricos en EE. UU. no afectaron la prescripción, mientras que, según Martens et al. [ 49 ], los médicos holandeses que siguieron las guías de prescripción recibieron bonificaciones que tuvieron poco impacto en las prácticas de prescripción. En general, se ha demostrado que los incentivos para los prescriptores solo generan beneficios menores, a veces a un costo significativo.

El aumento del costo de los fármacos se asocia con la prescripción de medicamentos costosos por parte de los médicos [ 50 ]. Los gobiernos deben implementar un mecanismo que permita a los médicos y hospitales ahorrar dinero de manera eficaz y eficiente, incluso prescribiendo medicamentos comparables a un costo reducido. Es probable que programas de incentivos más atractivos influyan en los médicos para que prescriban de una manera más sensible al costo. Se debería realizar una visita de las autoridades competentes para analizar las tasas de prescripción a los médicos cuyo nivel de prescripción supere un límite máximo preestablecido, por ejemplo, una tasa específica por encima del promedio.

Las medidas de control de precios son un enfoque habitual para la contención de costos en la regulación de la industria farmacéutica; una contención de costos exitosa requiere la gestión tanto de los precios de los medicamentos como del volumen de medicamentos recetados. Las limitaciones de precios no siempre fomentan el uso eficiente de los medicamentos a menos que se acompañen de una evaluación económica rigurosamente supervisada. Debería ser obligatorio que las compañías farmacéuticas presenten solicitudes de reembolso con una evaluación financiera adjunta. Los nuevos medicamentos deberían venderse al mismo precio o a un precio menor si no superan claramente a los actualmente disponibles. Si los ensayos clínicos demuestran superioridad, se debería evaluar la relación costo-efectividad incremental para determinar si un producto es rentable al precio deseado. También deberían publicarse directrices para los análisis económicos que deben incluirse en las solicitudes de reembolso.

Como revisión narrativa, este estudio es inherentemente susceptible al sesgo de selección. Para minimizarlo, realizamos una búsqueda bibliográfica exhaustiva en las bases de datos PubMed y Scopus utilizando términos de búsqueda predefinidos. La inclusión de estudios se basó en su relevancia para los objetivos, y los cuatro autores revisaron críticamente las interpretaciones para garantizar perspectivas equilibradas. Nuestro objetivo fue representar ampliamente la literatura incluyendo estudios de diferentes contextos y perspectivas de sistemas de salud, abarcando tanto países de ingresos altos como de ingresos bajos y medios. Investigaciones futuras podrían consistir en revisiones sistemáticas o metaanálisis para proporcionar una síntesis de la evidencia más completa y cuantitativa.

5. Conclusiones

Tras décadas de elevados aumentos en el gasto farmacéutico, se han implementado medidas de contención de costos, como la limitación de la demanda y el control de la oferta mediante iniciativas gubernamentales. En general, cualquier beneficio puede verse contrarrestado por los efectos negativos de las políticas que afectan a los pacientes, especialmente los sistemas de copago. Si bien se han creado y evaluado intervenciones para mejorar la práctica de prescripción, a menudo logran beneficios mínimos y costosos. Las regulaciones sobre la oferta en el mercado farmacéutico, es decir, la industria farmacéutica, deben estar respaldadas por una evaluación exhaustiva para determinar los costos y los efectos, garantizar que se minimicen las consecuencias no deseadas y generar la evidencia necesaria para respaldar las políticas correspondientes.

Los legisladores suelen promulgar numerosas leyes y reglamentos para limitar el gasto en productos farmacéuticos, incluso cuando existen pocas pruebas de su rentabilidad. El reembolso, tanto en los sistemas de salud públicos como privados, debe basarse en datos que demuestren la rentabilidad de los medicamentos, y su utilización debe limitarse mediante regulaciones que rijan la conducta de médicos, pacientes y la industria farmacéutica. El valor social es un factor crucial a la hora de determinar si los medicamentos deben ser asequibles y accesibles para los pacientes, y cómo hacerlo; un medicamento que justifica su precio para la sociedad no debe volverse inaccesible para los pacientes mediante la imposición de altos costos de bolsillo o la restricción de la cobertura basada en evaluaciones limitadas. El componente más importante para el éxito de cualquier política, independientemente de la que se elija, es su evaluación rigurosa.

El Impacto del Capitalismo en la Atención Sanitaria

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor titular Universidad ISALUD. 2026. Abril.

La atención sanitaria contemporánea se encuentra cada vez más integrada en sistemas orientados al mercado, donde los proveedores privados, las empresas farmacéuticas, las compañías de dispositivos médicos y las aseguradoras adquieren un rol central. Este fenómeno representa la otra cara del comercio y el capitalismo en el ámbito de la salud. Para describirlo, se utiliza el término «prestación comercial y corporativa de atención sanitaria» (PCCS), que abarca la contribución de las empresas privadas a la salud tanto individual como colectiva dentro de democracias liberales de países desarrollados, así como su expansión hacia jurisdicciones del Sur Global.

Desde la perspectiva económica, el capitalismo se fundamenta en principios como la eficiencia, el crecimiento dentro de un mercado libre y la acumulación de capital (Freeman 1998; Smith 2010). Sin embargo, la atención médica presenta particularidades que dificultan su encaje en este marco: la demanda es impredecible, la prestación de servicios es compleja y los valores de equidad, solidaridad y universalidad suelen entrar en conflicto con la lógica lucrativa del comercio y el capitalismo.

Esto genera tensiones entre el objetivo de maximizar beneficios y la necesidad de garantizar acceso y calidad en la atención sanitaria.

Un aspecto crucial es el papel que desempeña el Estado capitalista a la hora de fomentar el desarrollo de un sector comercial de atención médica próspero, tanto a nivel nacional como en los mercados de países en desarrollo (Dickinson et al. 2023; Hees y da Rocha Paranhos 2018). El Estado puede intervenir para facilitar la expansión del sector privado, regular el mercado y garantizar estándares mínimos, o bien participar en la exportación de modelos de atención comercial hacia otras jurisdicciones.

Junto a la sanidad pública, existen numerosos productos y servicios sanitarios que se ofrecen comercialmente, ya sea directamente a consumidores privados o como recursos para proveedores públicos, incluyendo medicamentos y equipos (Torchia et al. 2015). El término CCPH (Comercio y Capitalismo en Productos de Salud) engloba este entramado de empresas capitalistas, que abarca la producción industrial de fármacos y dispositivos médicos, el alquiler de hospitales para uso público, la construcción de clínicas bajo asociaciones público-privadas, la contratación de servicios clínicos privados y la oferta de terapias complementarias.

Todas estas actividades comparten tres características esenciales de la empresa capitalista: la competencia en un mercado abierto, la búsqueda de beneficios y la acumulación de capital. A nivel global, el valor estimado de CCPH en 2023 ascendió a 6,9 billones de dólares estadounidenses, lo que pone de relieve la magnitud e impacto de la comercialización en la atención sanitaria.

El papel de los proveedores privados en la atención sanitaria

El sector farmacéutico es, con diferencia, el principal actor del CCPH, con una facturación global estimada en 2023 de 1,6 billones de dólares estadounidenses (Mikulic  2024 ).

 También existe un mercado en crecimiento de vitaminas, minerales, productos a base de hierbas y otros suplementos dietéticos comercializados directamente a los consumidores en tiendas físicas y en línea (Djaoudene et al.  2023 ).

El sector de dispositivos médicos suministra una amplia gama de equipos, desde escáneres de tomografía axial computarizada (TAC) hasta camas de hospital, desde sillas de ruedas hasta instrumental quirúrgico, y desde prótesis articulares hasta audífonos (Fox  2017 ), con un mercado global valorado en 518.000 millones de dólares estadounidenses en 2023 (Fortune Business Insights  2024 ).

Los dispositivos de salud digital y de proximidad al cuerpo incluyen monitores de parámetros corporales implantables y marcapasos cardíacos, así como un mercado en crecimiento de dispositivos de autocontrol (Fox  2017 ; Lupton  2016 ; Till  2014 ).lares (Research and Markets  2025 ).

Los hospitales y clínicas privadas ofrecen una alternativa a los centros públicos, incluyendo tratamientos electivos como cirugía estética, tratamientos de fertilidad y atención de maternidad privada.

Los laboratorios y empresas privadas ofrecen servicios de diagnóstico como resonancia magnética y tomografía computarizada, análisis de sangre y pruebas genéticas, mientras que las residencias de ancianos, los centros de vida asistida y los servicios de atención domiciliaria están disponibles para personas mayores o con enfermedades crónicas. Los proveedores privados ofrecen un acceso más rápido y una experiencia de atención de mayor calidad que los hospitales públicos (Allan et al.  2021 ; Mackintosh et al.  2016 ; Montagu  2021 ).

Modalidades de provisión y oferta de servicios privados

Médicos, cirujanos y diversos profesionales paramédicos ofrecen consultas y tratamientos privados tanto a pacientes hospitalizados como ambulatorios. Esta atención se brinda en múltiples entornos: clínicas propias, consultorios alquilados en hospitales o clínicas privadas, e incluso a través de plataformas en línea. Además, los servicios dentales y ópticos privados se encuentran disponibles en consultorios individuales o grupales, así como en negocios a pie de calle, lo que facilita el acceso desde diferentes ámbitos. Los médicos generales privados, por su parte, cumplen un rol clave al proporcionar una vía directa para acceder a la atención primaria. Otros proveedores de atención médica privada incluyen quienes ofrecen salud alternativa y complementaria, gimnasios y entrenadores personales, ampliando el espectro de servicios disponibles dentro del sector privado (Salisbury et al. 2020; Waring y Bishop 2011; Westgarth 2022, 15; Organización Mundial de la Salud 2019).

Eficiencia, innovación y tiempos de respuesta

Diversos estudios sugieren que los proveedores privados pueden alcanzar mayores niveles de eficiencia gracias a la competencia, lo que favorece una mejor asignación de recursos e impulsa la innovación en los servicios sanitarios. Este dinamismo se traduce en una mayor agilidad para adoptar nuevas tecnologías y en una capacidad de respuesta más rápida frente a las necesidades o demandas de los consumidores, contribuyendo a la reducción de los tiempos de espera (Acuna et al. 2022; Colombo y Tapay 2004).

Desigualdades derivadas de la comercialización de la salud

Un cuerpo significativo de investigaciones ha puesto el foco en las inequidades y desigualdades asociadas al Comercio y Capitalismo en Productos de Salud (CCPH).

Los sistemas sanitarios impulsados por el mercado tienden a profundizar las desigualdades sociales, creando sistemas de atención en dos niveles: quienes pueden costear la atención privada acceden a tratamientos más rápidos y de mayor calidad, mientras que los sectores de menores recursos deben recurrir a servicios públicos, que suelen estar insuficientemente financiados o sobrecargados. Aunque el acceso privado puede facilitar una atención más ágil, los altos costos pueden desalentar la búsqueda de tratamiento en muchos casos, lo que deriva en intervenciones tardías, especialmente ante enfermedades mentales graves (Balarajan et al. 2011; Dickman et al. 2017; Mackintosh et al. 2016, 600–601; Morgan et al. 2016, 607; Punton et al. 2022).

Los estudios sugieren que los sistemas públicos son más adecuados para promover intervenciones a nivel poblacional, como campañas de vacunación, abandono del tabaquismo y promoción de estilos de vida saludables (Basu et al.  2012 , 2; Colombo y Tapay  2004 , 33; Ozer et al.  2012 ).

Por el contrario, los proveedores privados con fines de lucro suelen especializarse en procedimientos electivos, como cirugía estética y tratamientos de fertilidad (Colombo y Tapay  2004 , 15), dejando los tratamientos complejos y costosos para enfermedades crónicas y la atención de urgencias a los sistemas públicos, lo que plantea interrogantes sobre la equidad.

La industria de la salud pública ha sido criticada por priorizar las ganancias sobre el bienestar del paciente, particularmente en sistemas donde los estados capitalistas consideran la atención médica como una mercancía en lugar de un bien público (Christiansen  2017 ; Hodgson et al.  2022 ; Kennedy  2015 , 215; McKee y Stuckler  2012 ).

La investigación ha resaltado la necesidad de una regulación efectiva para proteger los intereses de los pacientes y garantizar la calidad de la atención (Basu et al.  2012 ; Sekhri y Savedoff  2006 ), lo que puede entrar en conflicto con el afán de lucro subyacente de las empresas comerciales de salud y la necesidad de proporcionar un retorno para sus accionistas (Baru  2013 ; Hjelmar et al.  2018 ).

Puede haber menos transparencia en la presentación de informes de resultados en CCPH en comparación con los servicios públicos que a menudo están obligados a informar indicadores clave de rendimiento (KPI), someterse a auditorías públicas y asegurar una buena relación calidad-precio (Allan et al.  2021 , 140; Anderson et al.  2020 ).

Los enfoques que buscan describir qué es un Estado pueden clasificarse en perspectivas pluralistas, de élite y de clase (Faulks  1999 , 33-47). En la primera, el Estado se concibe como una entidad extensa dentro de la sociedad civil, encargada de múltiples funciones, entre ellas la recaudación de impuestos, el mantenimiento de los sistemas legales y burocráticos, el procesamiento de la información, la regulación de las actividades económicas y sociales, la garantía de la seguridad nacional y la prestación de servicios de bienestar (Dunleavy  2014 , 12-14).

Las teorías de las élites afirman, de diversas maneras, que el poder y la autoridad del Estado se concentran en manos de una minoría socialmente exclusiva, como los graduados de instituciones educativas prestigiosas, los partidos políticos arraigados o incluso las familias dinásticas, marginando así al resto de la sociedad (Pakulski  2012 ; Rutland  2018 , 284-285). En el análisis de Bourdieu ( 2018 , 3-4), diferentes grupos dentro de la sociedad —desde partidos políticos hasta grupos de interés económico— compiten por influir en las políticas estatales, buscando asegurar el control y lograr la estabilidad social.

Por el contrario, las teorías de clase consideran al Estado como una institución social intrínsecamente sesgada. Marx y Engels ( 2017 ) describieron el Estado capitalista como «un comité para administrar los asuntos comunes de toda la burguesía». Desde esta perspectiva marxista, el Estado capitalista es «esencialmente coercitivo» y un «instrumento de opresión de clase» (Sanderson  1963 , 947) que utiliza sus estructuras legales y económicas para garantizar la continuidad de la producción y restringir el poder de los trabajadores. Por otra parte, Marx y Engels sugirieron que el Estado era relativamente independiente de la sociedad (Sanderson  1963 , 951), un argumento que Poulantzas ( 1978 [1968], 346) reiteró al afirmar que el Estado mantenía una relación distante con la clase empresarial, lo que le permitía mediar con mayor eficacia en su supervisión de la economía capitalista.

Esta sugerencia de independencia fue cuestionada por Miliband ( 1969 ), quien señaló que el poder judicial, la clase militar y la administración pública están integrados en gran medida por élites de la clase dominante. Más recientemente, el neomarxista Alami ( 2021 , 163) identificó un giro hacia políticas estatales más intervencionistas en las naciones del Norte Global, con una mayor participación en redes globales de producción, comercio, finanzas, infraestructura y propiedad corporativa, una tendencia que describió como «capitalismo de Estado».

Obras Sociales en Argentina, Fragmentación, Solidaridad y Rol del Estado en Contextos de Mercado

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular Universidad ISALUD. 2026. abril.

Desafíos estructurales, mecanismos de financiamiento y tensiones entre equidad y eficiencia

Introducción

El sistema de salud argentino se caracteriza por una compleja estructura fragmentada y un proceso de transición acelerado hacia modelos de mercado, donde la coexistencia de actores públicos, seguros sociales y medicina privada plantea desafíos significativos para la equidad, la sostenibilidad y la eficiencia. Este resumen analítico examina en profundidad la arquitectura de los seguros sociales de salud, los mecanismos de financiamiento y solidaridad, el impacto de la fragmentación y la creciente privatización, así como el papel del Estado en la regulación y promoción de la atención sanitaria.

Estructura de los Subsistemas

El sistema argentino se compone de tres subsistemas principales: el sector público, las obras sociales (seguros sociales de salud) y la medicina privada. El sector público brinda cobertura al 36% de la población, sirviendo como red de contención para quienes carecen de acceso a otros servicios. Las obras sociales, financiadas por aportes y contribuciones obligatorias de trabajadores y empleadores, alcanzan al 61% de los habitantes, con una fuerte vinculación al empleo formal y a los sindicatos. Por su parte, la medicina prepaga privada cubre al 13,6% de la población, concentrándose en los sectores de mayores ingresos. Un 10,4% de la ciudadanía presenta múltiples coberturas superpuestas, lo que genera solapamientos y distorsiones en la asignación de recursos.

Desigualdad, Migración y Solidaridad

El sistema evidencia una segmentación creciente basada en la capacidad de pago, lo que erosiona la solidaridad fundacional de los seguros sociales. Los trabajadores de altos ingresos suelen migrar hacia la medicina prepaga, redireccionando sus aportes y debilitando el financiamiento de las obras sociales, que quedan con una base de afiliados menos rentable y más demandante. El éxodo de médicos hacia el sector privado, en busca de mejores remuneraciones, profundiza la brecha en la calidad de atención, especialmente en prestaciones quirúrgicas. La imagen de las obras sociales se deteriora, y solo retienen afiliados cautivos por tratamientos en curso o preferencia por médicos habituales. Esta dinámica incrementa la inequidad y compromete la sustentabilidad del seguro social.

Financiamiento y Fondos Solidarios

El financiamiento de los seguros sociales se basa en aportes obligatorios (3% del salario del trabajador más 6% del empleador), extendiendo la cobertura al grupo familiar. A partir de 2025, los trabajadores podrán derivar estos aportes directamente a empresas de medicina prepaga, profundizando la competencia y la crisis de confianza en el modelo sindical tradicional. Para equilibrar las asimetrías, se han implementado fondos solidarios de redistribución (20% de lo recaudado), destinados a nivelar la cápita media y solventar el costo del Programa Médico Obligatorio (PMO), así como fondos específicos para enfermedades de alto costo y baja incidencia. La falta de transparencia y la presión inflacionaria, sumadas a la fuga de aportes, dificultan la sostenibilidad financiera de las obras sociales.

Impacto de Enfermedades Crónicas

Las enfermedades crónicas representan una carga financiera creciente para el sistema, con altos costos directos (atención médica) e indirectos (pérdida de productividad). Más del 80% de los mayores de 45 años presentan al menos una patología crónica, lo que exige estrategias de prevención, detección y manejo integral (disease management). La insuficiencia de mecanismos de compensación y la fragmentación dificultan la cobertura adecuada y la eficiencia en el uso de recursos, agravando la presión sobre los fondos solidarios.

Fragmentación y Escala

La fragmentación estructural, atribuida en parte a la atomización sindical y la gestión descentralizada, limita la integración y la eficiencia del sistema. La existencia de múltiples obras sociales con baja escala impide alcanzar economías de escala y dificulta la agrupación de beneficiarios, condición necesaria para optimizar la provisión de servicios y sostener la cobertura de enfermedades de alta prevalencia. Se plantea la necesidad de fusiones, agrupamientos o pools de compras que permitan alcanzar puntos de equilibrio superiores a medio millón de afiliados, especialmente en un contexto de envejecimiento poblacional y morbilidad creciente.

Niveles de Cobertura y Métodos de Financiación

Existen marcadas diferencias internacionales en los métodos de financiación: mientras la mayoría de los países europeos financian la salud mediante impuestos sobre la nómina (favoreciendo la equidad pero generando distorsiones en la oferta laboral), otros sistemas optan por primas individuales (sin distorsión laboral pero con mayor exposición al riesgo de ingreso). En Argentina, la amplitud de la cobertura depende del crecimiento del empleo formal y de la composición del PMO, que tiende a convertirse en techo y no en piso de derechos. La definición y compensación de niveles de gasto, a través de fondos mancomunados, resulta clave para la sostenibilidad y equidad del sistema.

Solidaridad como Determinante Social

La solidaridad, aunque históricamente valorada en el seguro social, se ha visto desdibujada por la segmentación y la mercantilización. Se reconoce como un determinante social de la salud, capaz de mitigar vulnerabilidades y promover la equidad en el acceso. La literatura internacional y experiencias normativas (como la ley israelí o las políticas europeas) sitúan la solidaridad como marco ético y político fundamental, cuya ausencia incrementa la exclusión social y sanitaria. La cohesión social y las redes de apoyo, ejemplificadas por el «efecto Roseto», muestran efectos protectores sobre la salud más allá de factores económicos individuales.

Mercado y Privatización de la Salud

La integración de la atención sanitaria en sistemas orientados al mercado ha dado lugar a una expansión significativa de proveedores privados, empresas farmacéuticas y aseguradoras. Este fenómeno, conceptualizado como «prestación comercial y corporativa de atención sanitaria» (PCCS), plantea tensiones entre eficiencia, innovación y equidad. Si bien la competencia puede mejorar la asignación de recursos y reducir los tiempos de espera, también profundiza las desigualdades y genera sistemas de atención en dos niveles. La comercialización incentiva la especialización en procedimientos rentables, dejando las patologías complejas y costosas a cargo del sector público, lo que exige una regulación efectiva para proteger los intereses de los pacientes y garantizar la calidad.

Rol del Estado Capitalista

El análisis teórico del Estado revela que, en las economías capitalistas, la función principal es facilitar la libre circulación de capital, bienes y mano de obra, promoviendo la expansión de la provisión privada incluso en sistemas con servicios públicos integrales. El Estado puede adoptar distintos roles, desde regulador y promotor del crecimiento privado hasta proveedor directo de servicios. Esta dualidad genera tensiones entre el afán de lucro y la garantía de acceso universal y equitativo. Las capacidades fiscales, legales y regulatorias del Estado resultan indispensables para mitigar las desigualdades inherentes al mercado y sostener el sistema público, aunque la tendencia global apunta a una mayor mercantilización y segmentación.

Una mirada teórica más precisa sobre el Estado revela que su relevancia radica en sus capacidades concretas: es decir, en lo que efectivamente puede hacer. En el contexto de las economías capitalistas, la libre circulación de capitales, mercancías y mano de obra constituye un elemento esencial para el funcionamiento de los mercados. Sin embargo, para asegurar y potenciar estos flujos materiales, así como para garantizar el funcionamiento pleno de los mecanismos de oferta y demanda que impulsan los circuitos capitalistas de producción e intercambio, siempre resultan indispensables las capacidades fiscales, legales y regulatorias del Estado (Fox 2023b).

Ahora bien, el Estado no es una entidad abstracta y homogénea, sino que está conformado por actores humanos —políticos y administradores— que poseen sus propias agendas. En el marco de una democracia liberal, estos actores están, además, sujetos a la influencia y las demandas del electorado. Así, en muchos casos, los estados capitalistas pueden complementar, o incluso comprometer parcialmente, su objetivo principal de acumulación de capital con el propósito de mitigar algunas de las consecuencias negativas más impopulares del capitalismo, como las desigualdades en salud y riqueza, el despilfarro, la degradación ambiental y la precariedad laboral asociadas a la economía de mercado (Fox 2023b).

¿Le interesa al gobierno libertario que exista un mercado competitivo de seguros sociales de bajo precio? Ciertamente.

Pero más importa, hacerle perder poder económico y social a los sindicalistas. Porque los sindicatos no solo se encargan de negociar salarios, convenios colectivos y paritarias, sino que también juegan un papel crucial en la defensa de los derechos de los trabajadores ante diversos conflictos laborales, garantizando así su protección y bienestar. Además, proporcionan acceso a la salud a través de la obra social, lo que es fundamental para asegurar que los trabajadores y sus familias reciban la atención médica que necesitan. Si los sindicalistas pierden tanto poder como presencia en el panorama laboral, los empresarios pueden verse tentados a contratar a los trabajadores bajo condiciones significativamente más favorables para ellos, lo que podría resultar en la erosión de derechos laborales ya consolidados. Entre los secretarios generales persiste algo de desconfianza debido a la pérdida de identidad con su gremio de base de los trabajadores, especialmente preocupante cuando la salud es atendida por otra obra social que no representa sus intereses. Debiera buscarse el mecanismo que permita la fusión y complementación entre estas, con la preservación de la identidad sindical, un proceso que en principio no debería ser complicado. Si esto lo llevan a cabo con una prepaga, es probable que los afiliados, debido a la relación existente entre estas organizaciones, no reconozcan que su pertenencia proviene de una obra social, como es el caso de las obras sanitarias, que licita anualmente sus aportes con determinadas prepagas. En este contexto, estas prepagas empadronan a los afiliados bajo un plan especial, pero con la predominancia de su propia marca. Esto sirve para que, en el proceso de implementación, se trabaje en el sostenimiento de las marcas, asegurando que se mantenga una continuidad en la atención y en la representación de los trabajadores dentro del sistema de salud, fomentando así una cultura de colaboración que refuerce tanto la identidad sindical como el bienestar general.

Conclusión

El sistema de seguros sociales de salud en Argentina enfrenta desafíos estructurales profundos, derivados de la fragmentación, la competencia desigual con el sector privado, la presión de enfermedades crónicas y la erosión de la solidaridad. La sostenibilidad y equidad del sistema dependen de la capacidad para integrar y modernizar los mecanismos de financiamiento, fortalecer los fondos solidarios, y promover la agrupación y eficiencia. El avance de la mercantilización y la privatización exige repensar el rol del Estado, no solo como regulador, sino como garante de derechos y equidad. La oportunidad reside en modernizar las obras sociales, mejorar su gestión y capital social, e incorporar criterios de solidaridad como base ética y política del sistema, en un contexto donde la tensión entre mercado y derechos sociales continuará siendo el eje del debate sanitario argentino

Ahorro y Eficiencia: Markov en Decisiones de Salud

Optimal Assignment of Treatments to Health State Using a Markov Decision Model: An Introduction to Basic Concepts

 Bala M, Mauskopf J

Pharmacoeconomics 24(4):345-354, 2006

Esta sección del blog dirigida a los clásicos de la bibliografía de la Economía de Salud, «el volver a las fuentes», permite consolidar conceptos, afianzarlos, comunicar, reflexionar, fundamental para sostener la calidad del intercambio en los procesos de aprendizaje y enseñanza, este artículo de Bala y Mauskopf, es un hito en la toma de decisiones en salud.

Introducción:

El análisis de costo y eficacia se utiliza cada vez más para mejorar la asignación de los recursos y para determinar las ventajas verdaderas de los fármacos nuevos. Aunque todavía no se definió con precisión cuál es la mejor metodología para realizar un estudio de este tipo, un panel de expertos de los National Institutes of Health de los EE.UU. estableció algunas recomendaciones al respecto. Por ejemplo, según este grupo, cualquier análisis de costo y eficacia acerca de una determinada intervención clínica debe contemplar su costo y su efecto sobre la calidad de vida. En este sentido, los trabajos clínicos controlados suelen ser la principal fuente de información para los estudios de costo y eficacia pero no debe olvidarse que, en el caso de las enfermedades crónicas, estas investigaciones se asocian con una limitación esencial: escaso tiempo de seguimiento en relación con lo que sucede en la realidad. Por este motivo, la determinación del efecto de un nuevo tratamiento sobre la evolución de la enfermedad se complica; así, los datos que se obtienen en trabajos clínicos controlados deben extrapolarse mediante modelos adecuados que permitan establecer la influencia a largo plazo de una determinada intervención sobre los costos y la calidad de vida, tarea que por lo general es compleja.

El modelo de Markov es un proceso que se utiliza para estimar los costos y la evolución a largo plazo de enfermedades crónicas. Se basa en conceptos preestablecidos de cómo un paciente con cierta enfermedad crónica se «»mueve»» de un estado de salud a otro y determina la influencia de la intervención sobre estos «»pasajes»». El modelo de Markov estándar evalúa el efecto de cierto número de estrategias terapéuticas. La primera intervención suele ser esencialmente distinta, mientras que las siguientes y sus consecuencias se captan a través de las probabilidades de transición y de los costos y las utilidades en relación con los estados de salud aplicados en el modelo. No obstante, este proceso puede no ser adecuado cuando el objetivo no es establecer la terapia óptima para la fase inicial de la enfermedad sino también para los estados posteriores, en la medida que la enfermedad se modifica.

resumen:

Este artículo describe el uso de los modelos de decisión de Markov como una herramienta avanzada para optimizar la asignación de tratamientos en enfermedades crónicas. A diferencia de los métodos tradicionales que evalúan terapias fijas, este enfoque permite identificar la intervención más costo-eficaz para cada etapa específica de la salud del paciente. Los autores destacan que esta metodología es crucial para proyectar costos y beneficios a largo plazo, superando las limitaciones temporales de los ensayos clínicos convencionales. Mediante un ejemplo sobre el VIH, se ilustra cómo el modelo ayuda a decidir si conviene usar fármacos costosos desde el inicio o reservarlos para fases avanzadas. En conclusión, el sistema busca mejorar la toma de decisiones en políticas sanitarias al integrar la calidad de vida y la progresión de la enfermedad en el análisis económico.

Aplicación de Modelos de Decisión de Markov en la Optimización de Tratamientos de Salud: Una Guía Metodológica y Analítica

1. Introducción al Análisis de Decisión en Entornos de Salud Crónicos

En el ecosistema actual de los sistemas de salud, la toma de decisiones estratégicas se enfrenta al desafío persistente de la escasez de recursos frente a una demanda incremental. El análisis de costo-efectividad no debe interpretarse meramente como un ejercicio contable, sino como un imperativo estratégico fundamental para garantizar la sostenibilidad financiera y maximizar los resultados en salud. Siguiendo las directrices de organismos de referencia como los National Institutes of Health (NIH), cualquier evaluación de una intervención clínica debe integrar de forma rigurosa tanto sus costos directos como su impacto marginal en la utilidad, medida habitualmente a través de los Años de Vida Ajustados por Calidad (QALY).

Desde una perspectiva técnica, existe una brecha crítica entre la evidencia generada por los ensayos clínicos controlados (seguimiento corto y poblaciones ideales) y la gestión de enfermedades crónicas en el mundo real. La extrapolación mediante modelos matemáticos no es un lujo analítico, sino una necesidad técnica ineludible: sin la capacidad de proyectar beneficios y costos a largo plazo, los tomadores de decisiones carecerían del sustento empírico necesario para determinar el valor real de la innovación farmacéutica. Para abordar esta complejidad estocástica, el modelo de Markov se erige como la arquitectura analítica fundamental.

2. Fundamentos del Modelo de Markov Estándar

El modelo de Markov se define como un marco metodológico robusto diseñado para simular la historia natural de una patología y cuantificar el impacto de diversas intervenciones. Su estructura permite modelizar procesos donde los pacientes transitan entre distintos estados de salud a lo largo del tiempo, facilitando la estimación de costos y utilidades acumuladas.

Desde la óptica de la farmacoeconomía avanzada, los componentes críticos de este modelo son:

  • Estados de Salud Mutuamente Excluyentes: El modelo compartimenta la enfermedad en estadios específicos; la condición técnica exige que un paciente habite un solo estado en un ciclo determinado.
  • Probabilidades de Transición: Representan la mecánica del movimiento estocástico, definiendo la verosimilitud de que un individuo progrese, mejore o permanezca en un estado tras un intervalo temporal específico.
  • Propiedad Markoviana (Memoryless Property): Este postulado asume que la probabilidad de eventos futuros depende exclusivamente del estado de salud actual del paciente. Bajo este esquema estándar, la historia clínica previa no influye en las transiciones futuras, lo que simplifica el modelado de procesos biológicos complejos.

No obstante, el modelo estándar presenta limitaciones estratégicas cuando el objetivo es optimizar terapias en fases avanzadas o sucesivas de una enfermedad. Al evaluar estrategias de forma estática, este enfoque falla en capturar la necesidad de ajustes terapéuticos dinámicos a medida que la patología evoluciona. Esta restricción técnica motiva la evolución hacia el Modelo de Decisión de Markov, permitiendo una mayor flexibilidad en la toma de decisiones secuenciales.

3. El Modelo de Decisión de Markov (MDM): Flexibilidad y Optimización

La transición hacia el Modelo de Decisión de Markov (MDM) representa un cambio de paradigma: pasamos de la evaluación de escenarios estáticos a la formulación de una política de decisión dinámica. Mientras que el modelo tradicional se limita a comparar ramas de tratamiento fijas, el MDM identifica la intervención óptima para cada estado de salud específico, permitiendo que la estrategia terapéutica se adapte a la evolución clínica del paciente.

CriterioModelo de Markov EstándarModelo de Decisión de Markov (MDM)
Objetivo EstratégicoComparar el efecto de un número fijo de estrategias terapéuticas cerradas.Identificar la política de intervención óptima para cada estado de salud individual.
Flexibilidad OperativaLimitada; requiere el análisis manual de múltiples escenarios para captar variaciones.Alta; permite un ajuste dinámico y flexible ante los cambios en el estado del paciente.
Capacidad de OptimizaciónCentrada usualmente en la selección de la terapia inicial.Optimiza la secuencia de decisiones (etapa leve, moderada y grave) de forma independiente.

El MDM utiliza una metodología de programación dinámica como solución computacional al problema de la «dimensionalidad» o el «camino largo y difícil» que supondría evaluar manualmente todas las combinaciones posibles de estados y tratamientos. Este enfoque permite identificar algorítmicamente la intervención que maximiza la eficiencia en cada estadio (leve, moderado o grave), asegurando que los recursos se asignen allí donde el retorno clínico y económico es superior.

4. Aplicación Práctica: Análisis de Tratamiento en Infección por VIH

El manejo de la infección por VIH constituye el escenario ideal para validar la utilidad de los MDM, debido a que la progresión de la enfermedad se correlaciona con biomarcadores precisos, específicamente los recuentos de células CD4+.

El análisis de los hallazgos en este modelo revela una distinción crítica entre la eficacia biológica y la eficiencia económica:

  1. Etapa Leve (CD4+ de 200 a 500 cél/µL): El uso de fármacos de alta eficacia y costo está plenamente justificado desde una perspectiva estratégica. En esta fase, la intervención tiene un impacto máximo en el retraso de la progresión de la enfermedad, lo que genera beneficios acumulados significativos en el largo plazo.
  2. Etapa Moderada (CD4+ inferior a 200 cél/µL): Al igual que en la etapa leve, la selección de terapias avanzadas permite alterar las probabilidades de transición, mejorando el pronóstico final y la ratio de costo-utilidad.
  3. Etapa Grave (Sida): En esta fase avanzada, el valor económico y clínico de los fármacos más costosos se erosiona drásticamente. El modelo demuestra que, en el estadio de Sida, las nuevas estrategias no logran evitar la progresión de la enfermedad ni alterar sustancialmente la probabilidad de transición hacia estados de mayor deterioro o muerte, invalidando su justificación económica.

Es fundamental destacar que la «mejor droga» puede variar según el horizonte temporal analizado. Un fármaco puede parecer eficiente en un corte a 2 años, pero perder su ventaja frente a otro en un análisis de largo plazo si su capacidad para retrasar la progresión es superada por una alternativa más sostenible.

5. Variables Críticas en el Modelado: Tiempo y Antecedentes del Paciente

La robustez de un modelo de decisión es directamente proporcional a la calidad de sus parámetros de entrada. Como consultores senior, enfatizamos que un modelo solo es útil si sus datos reflejan fielmente las variables que alteran las probabilidades de transición.

De acuerdo con el rigor técnico del MDM, los siguientes factores son determinantes:

  • Horizonte Temporal: La capacidad de ciertos fármacos para demorar la progresión puede volverse «invisible» en análisis de corto plazo. Es imperativo utilizar horizontes temporales extensos para capturar el impacto real sobre los costos y los QALYs evitados.
  • Antecedentes de Tratamiento (Resistencia vs. Sensibilidad): La historia clínica del paciente es una variable crítica que el MDM puede integrar expandiendo el estado de salud. No es lo mismo un paciente «virgen de tratamiento» que uno «refractario»; esta condición altera radicalmente las probabilidades de transición y, por ende, la decisión óptima.
  • Factores Demográficos y Edad: La edad del paciente no es un dato accesorio; define el «tiempo de análisis» disponible para que el tratamiento ejerza su efecto y dicta la esperanza de vida remanente, factor clave en el cálculo de la utilidad total.

6. Discusión y Conclusiones Estratégicas

El Modelo de Decisión de Markov transforma la incertidumbre clínica en una estructura de decisión económica defendible. Al proporcionar una metodología para evaluar la intervención óptima estado por estado, ofrece la evidencia cuantitativa necesaria para abordar una de las preguntas más complejas de la política sanitaria:

«¿Vale la pena el tratamiento con drogas nuevas en todos los casos?»

La respuesta analítica es clara: la intensificación terapéutica con fármacos de alto costo está justificada donde el retraso de la progresión y la ganancia de QALYs son máximos (etapas iniciales y moderadas). Por el contrario, en estadios terminales o muy avanzados donde la droga no evita la progresión, la eficiencia se desploma.

En conclusión, el MDM es una herramienta indispensable en oncología e infectología para fundamentar decisiones que, aunque a veces impopulares, son necesarias para la integridad del sistema de salud. No obstante, la prudencia consultiva dicta que estos modelos deben integrarse con el juicio clínico y consideraciones éticas, sirviendo como la brújula analítica que orienta la optimización de recursos en la realidad de la medicina moderna.

El Desafío del Abuso de Sustancias en la Profesión Médica: Una Revisión Crítica de Factores Organizacionales y Estrategias de Intervención

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular Universidad ISALUD. 2026

A propósito de un escándalo.

Este artículo de investigación cualitativa examina cómo el trastorno por abuso de sustancias (TUS) compromete gravemente la capacidad profesional y personal de los médicos. El estudio revela que el estrés laboral extremo y el acceso a fármacos facilitan adicciones que derivan en errores clínicos, ausentismo y comportamientos éticos cuestionables, como el robo de medicamentos o la falsificación de recetas. Este análisis detalla una preocupante cadena de consecuencias donde el deterioro cognitivo y físico del profesional impacta directamente en la seguridad del paciente y en la degradación del entorno de trabajo. Finalmente, se subraya la urgencia de implementar programas de salud específicos para médicos, argumentando que la recuperación integral del facultativo es esencial para preservar la integridad del sistema sanitario y garantizar una atención médica de calidad.

El tratamiento de la noticia del suicidio de un anestesiólogo, con sustancias que aparentemente estaban trazadas a la farmacia de un hospital, en una competencia por enterarse de más primicias de la propo-fest, es horrible, porque existe una cadena de responsabilidades rota, en instituciones de prestigio y acreditadas en calidad, que no están actuando a la altura de la circunstancia. Es una crisis en el sistema de salud y particularmente con su recurso humano, no reconocida, ni tratada, expuesta con cinismo, sin transparencia, el ocultamiento lleva a una sucesión de mentiras o fingir desconocer el hecho, esto no se puede manejar, pero lo mejor, si no hay secreto de sumario, es que hablen los que están procurando el expediente, sino aparecerán los especialistas en «fiestas» que siempre existen en los medios. Como en la infodemia del Covid, donde existían muchas fake news, redes sociales y otros encantos, en las conversaciones que agregamos catáfilas de mugre sobre los supuestamente involucrados.

1. Introducción: La Vulnerabilidad Crítica del Cuerpo Médico

La salud y el bienestar de los profesionales de la medicina no deben interpretarse meramente como una métrica de salud individual, sino como un pilar estratégico no negociable para la seguridad del paciente y la sostenibilidad de los sistemas sanitarios. En el ecosistema actual de la arquitectura de los sistemas de salud, la salud mental de los profesionales de primera línea ha dejado de ser una variable periférica para consolidarse como un determinante estructural de la fortaleza institucional.

La evidencia es categórica: un médico afectado por patologías de salud mental o trastornos por uso de sustancias representa un riesgo sistémico que compromete la integridad del acto clínico. El abuso de sustancias en este contexto no es una falla moral, sino una consecuencia patológica de la interacción entre el estrés crónico y entornos laborales disfuncionales.

Según Sermeus et al. (2022), las condiciones de salud mental representan el 22% de la carga de enfermedad en la Unión Europea. La urgencia de este panorama se refleja en la prevalencia de agotamiento profesional, que oscila entre el 10% y el 78% en enfermería, y entre el 25% y el 60% en el cuerpo médico. Resulta inaceptable que, a pesar de estas cifras, las barreras estructurales persistan. Dyrbye et al. (2017) demuestran que el estigma y las preguntas punitivas en las juntas de licenciamiento médico actúan como elementos disuasorios que impulsan la patología hacia la clandestinidad. Al desincentivar la búsqueda de ayuda, estas instituciones no solo fallan al profesional, sino que exacerban el riesgo de errores médicos, convirtiendo un problema de bienestar en una crisis de seguridad para el paciente. Para abordar el abuso de sustancias, es imperativo diagnosticar primero la patología precursora: el agotamiento profesional (burnout).

2. La Tríada del Burnout como Precursor del Abuso de Sustancias

Existe una progresión lógica y documentada entre el agotamiento emocional y el despliegue de mecanismos de afrontamiento desadaptativos, como la automedicación. El burnout erosiona las defensas psicológicas, facilitando la deriva hacia el consumo de sustancias. Basándonos en el Maslach Burnout Inventory (MBI), cuya estructura es objeto de debate académico debido a la necesidad de utilizar versiones modificadas para ajustar la validez clínica en poblaciones extensas (Marques-Pinto et al., 2021), se identifica tres dimensiones críticas:

  • Agotamiento Emocional: Fatiga crónica que no remite con el descanso, derivada del contacto persistente con el sufrimiento y la carga administrativa burocrática.
  • Despersonalización y Cinismo: Mientras que la despersonalización es la dimensión psicológica de distanciamiento, el cinismo suele ser la manifestación conductual (especialmente prevalente en varones). Clínicamente, se traduce en un trato gélido y deshumanizado hacia el paciente.
  • Reducción del Sentido de Logro Personal: Sensación de ineficacia profesional y pérdida del propósito vocacional.

La «despersonalización» es particularmente insidiosa: este distanciamiento emocional no solo degrada la calidad del cuidado, sino que facilita el abuso de sustancias al desensibilizar al médico frente a su propio riesgo biológico. Al desconectarse de su humanidad, el profesional ignora las señales de peligro ético que conlleva el consumo.

3. Perfil de Riesgo: El Caso de la Anestesiología y el Personal de Primera Línea

El riesgo no es uniforme; la especificidad por especialidad determina vulnerabilidades críticas. La anestesiología y las unidades de cuidados intensivos se sitúan en el epicentro de esta crisis debido a factores ambientales y neurobiológicos únicos (McFarland & Hlubocky, 2021).

La afectación neurobiológica es fundamental para entender la pérdida de control. Arnsten & Shanafelt (2021) señalan que el estrés incontrolable provoca un deterioro funcional de la corteza prefrontal (PFC). Esta estructura gobierna las funciones ejecutivas y el razonamiento abstracto; su deterioro reduce la capacidad del médico para resistir impulsos y evaluar consecuencias a largo plazo.

En el caso del anestesiólogo, el «aislamiento profesional» en el quirófano —trabajando sin la supervisión directa de pares en comparación con equipos abiertos— crea un entorno propicio para que el abuso permanezca oculto bajo la sombra del deterioro cognitivo de la PFC. Si bien la neurobiología explica la vulnerabilidad del operador, la etiología final reside en la arquitectura del sistema: el modelo de Demandas y Recursos Laborales (JD-R).

Un estudio realizado en Austria analiza la mortalidad por suicidio entre profesiones de alta cualificación desde 1986 hasta 2020, comparando a los trabajadores de la salud con otros sectores técnicos y legales. La investigación revela una marcada disparidad de género, señalando que mientras los hombres en la mayoría de estas áreas presentan riesgos menores o iguales a la población general, las mujeres médicas y farmacéuticas enfrentan un peligro significativamente elevado. Un hallazgo estructural clave es que el acceso a medios letales y el conocimiento técnico influyen en la elección del método, siendo el envenenamiento la forma predominante de suicidio en casi todas las disciplinas sanitarias.

Una investigación realizada en Francia revela que el 12.6% de los facultativos presenta un consumo peligroso según la escala AUDIT, destacando que una gran parte de este grupo no percibe su propio comportamiento como un factor de riesgo. Entre los hallazgos más significativos, el texto identifica que el uso de sustancias ilícitas y poseer un contrato hospitalario de duración determinada son los principales elementos asociados a esta conducta. El propósito final del autor fue subrayar la necesidad de implementar programas de prevención y salud ocupacional que garanticen tanto el bienestar de los profesionales como la seguridad en la atención de los pacientes.

4. Análisis de Predictores: Demandas Laborales vs. Recursos Organizacionales

Es vital diferenciar entre variables intraindividuales y factores sistémicos. El modelo JD-R (Marques-Pinto et al., 2021) establece que el agotamiento es el resultado de un desequilibrio persistente.

Predictores Organizacionales de RiesgoFactores de Protección y Resiliencia
Excesiva carga de trabajo y horas extra efectivas.Justicia Procedimental (Percepción de procesos justos).
Carga administrativa burocrática y registros (EHR).Autonomía en la toma de decisiones clínicas.
Conflictos de rol y falta de claridad operativa.Apoyo social y trabajo en equipo (Twinning).
Escasez de recursos estructurales.Liderazgo transformacional y reconocimiento.

La evidencia indica que la Justicia Procedimental es un predictor primario de la salud organizacional. Resulta fútil implementar programas de resiliencia individual si el sistema es percibido como arbitrario o injusto. Las intervenciones que ignoran la injusticia procedimental y la falta de recursos estructurales están condenadas al fracaso.

5. Estrategias Terapéuticas y Modelos de Rediseño Organizacional

El tratamiento del abuso de sustancias debe alejarse de los modelos punitivos para adoptar un enfoque restaurativo que combine el apoyo clínico con el cambio sistémico (McFarland & Hlubocky, 2021; Sermeus et al., 2022).

  1. Nivel Individual: Entrenamiento en Mindfulness (MBSR), terapia centrada en el sentido y autocuidado. Estas herramientas mejoran la presencia y reducen la reactividad al estrés, aunque su impacto es limitado sin apoyo estructural.
  2. Nivel Organizacional: El Modelo Magnet. Este modelo no es solo teórico; su eficacia radica en la implementación práctica mediante el hermanamiento (twinning) uno a uno entre hospitales europeos y centros Magnet ya establecidos, facilitando la transferencia de conocimientos y mejores prácticas.

Las 5 Fuerzas del Modelo Magnet:

  1. Liderazgo Transformacional: Líderes que actúan como catalizadores del cambio.
  2. Empoderamiento Estructural: Participación activa del médico en la gobernanza hospitalaria.
  3. Práctica Profesional Ejemplar: Fomento de la excelencia clínica y ética.
  4. Nuevos Conocimientos e Innovación: Cultura de aprendizaje continuo.
  5. Resultados Empíricos: Medición del bienestar como indicador clave de calidad.

La eficacia de las intervenciones organizacionales es superior a las individuales en términos de durabilidad y reducción de riesgos clínicos.

6. Conclusiones y Recomendaciones para la Práctica Clínica

Es imperativo reconocer que un médico agotado es un peligro para la seguridad del paciente. La salud del facultativo no es un lujo periférico, sino la garantía de funcionalidad del sistema sanitario. Debemos transitar hacia un paradigma de «seguridad psicológica» donde pedir ayuda no signifique el fin de una carrera, sino un acto de responsabilidad profesional.

Para la gestión hospitalaria, es obligatorio implementar las siguientes recomendaciones:

  1. Programas de «Código Lavender»: Instituir huddles multidisciplinarios para el debriefing psicológico inmediato tras eventos traumáticos.
  2. Reducción de la Carga Administrativa Burocrática: Optimizar los registros electrónicos para devolver al médico el tiempo de contacto clínico directo.
  3. Reformulación de Licenciamientos: Eliminar preguntas estigmatizantes sobre salud mental en los procesos de acreditación para evitar que el profesional oculte su patología.

La salud del médico es el indicador definitivo de la salud de todo el sistema sanitario. Es hora de que las organizaciones asuman su responsabilidad en la protección de este recurso crítico.

Rediseñar los entornos de trabajo no es una opción, sino un imperativo ético y operativo. La salud del médico es el prerrequisito indispensable para la salud del paciente. Los líderes de los sistemas de salud deben entender que proteger la capacidad cognitiva de sus profesionales es la inversión más costo-efectiva para una atención segura y humana

El documento busca desestigmatizar la adicción tratándola como una condición médica recuperable, garantizando así que la mayoría de los facultativos que buscan ayuda puedan retornar a la práctica clínica de manera segura y efectiva.

Bibliografía

  • Shadakshari D, Muliyala KP, Jayarajan D and Kandasamy A. Occupational Challenges in Physicians with Substance Use Disorder: A Qualitative Study. Indian J Psychol Med. 2022;44(3):253–258.
  • Marques-Pinto, A., Moreira, S., Costa-Lopes, R., Zózimo, N., & Vala, J. (2021). Predictors of Burnout Among Physicians: Evidence From a National Study in Portugal. Frontiers in Psychology, 12:699974. doi: 10.3389/fpsyg.2021.699974.
  • McFarland, D. C., & Hlubocky, F. (2021). Therapeutic Strategies to Tackle Burnout and Emotional Exhaustion in Frontline Medical Staff: Narrative Review. Psychology Research and Behavior Management, 14, 1429-1436. doi: 10.2147/PRBM.S256228.
  • Sermeus, W., Aiken, L. H., Ball, J., et al. (2022). A workplace organisational intervention to improve hospital nurses’ and physicians’ mental health: study protocol for the Magnet4Europe wait list cluster randomised controlled trial. BMJ Open, 12:e059159. doi: 10.1136/bmjopen-2021-059159.
  • Berger-Estilita J, Salvisberg D, Köselerli E, Haupt S, Meço BC. Impact of Burnout on Anaesthesiologists. Turk J Anaesthesiol Reanim 2024;52(2):54-59.
  • Diaz JH, Kaye AD. Death by propofol. Journal of the Louisiana State Medical Society 2017; 169: 28–32.
  • Looseley A, Wainwright E, Cook TM, et al. Stress, burnout, depression and work satisfaction among UK anaesthetic trainees; a quantitative analysis of the Satisfaction and Wellbeing in Anaesthetic Training study. Anaesthesia 2019; 74: 1231–9.
  • Plunkett E. Costello A. Yentis SM. Hawton K. Suicide in anaesthetists a systematic review. Anaesthesia 2021.76.1392-1403
  • Shanafelt TD. Physician well-being 2.0: where are we and where are we going? Mayo Clin Proc 2021;96:2682-93
  • Braquehais MD. Vargas Cáceres S. Psychiatric Issues Among Health professionals. Med Clin N Am 107 (2023) 131–142
  • Thiebaud PC. Martin C. Naouri D Le Joncour A. Truchot Yordanov Y. Alcohol Consumption among French physicians: A cross.sectional study. Drug and Alcohol Dependence. 218.2021-

Medicina Prepaga en Argentina: Dominio y Desafíos del Mercado

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular Universidad ISALUD.

Resumen

El sistema de salud privado y medicina prepaga en Argentina cubre a entre el 13% y 15% de la población, con una fuerte concentración en pocas empresas: el 70% de los afiliados pertenece a las seis principales y casi el 90% del mercado está dominado por 14 entidades.

El proceso de consolidación se ha acelerado tras la baja de 162 entidades y la integración vertical es predominante, especialmente en el AMBA y CABA. Como así también en la libre elección impulsada por el gobierno.

OSDE lidera el sector con más de dos millones de afiliados, seguida por Swiss Medical y Galeno, y las diez compañías principales concentran más del 80% del total de afiliados.

La desregulación mejoró el flujo de caja de las prepagas, pero la inflación en salud exige mejor gestión clínica, en la nueva era del sistema de salud argentino, la escala financiera pura ya no basta, el éxito equivale a lograr la integración vertical efectiva, diseñar flujo de pacientes en redes complementarias, en calidad prestacional y la excelencia simultánea en múltiples frentes (también en la disminución del gasto de bolsillo de los afiliados). Que para la gente de clase media, es una elección por libertad y calidad, calidad entendida desde la percepción. Desde la cartilla médica y de prestadores sanatoriales, que ofrecen opciones asistenciales buenas y mejor confortabilidad hotelera. Pero no hay evidencias de que estén ofreciendo una medicina basada en el valor.

Presencia y Rol de la Medicina Prepaga en el Sistema de Salud

Influencia y Participación en el Mercado

Las entidades de medicina prepaga, aunque atienden aproximadamente al 15% de la población argentina, 6,8 Millones de habitantes, mantienen una presencia significativa en el sistema de salud y en la repercusión pública.

A nivel social, contar con una medicina prepaga es percibido como un símbolo aspiracional, asociado a un mayor poder adquisitivo y a la posibilidad de acceder a mejores servicios.

El peso de la cuota en el índice de precios al consumidor es considerable, especialmente en el rubro de salud, donde comparten protagonismo con los medicamentos. Desde el comienzo de este gobierno, las prepagas aumentaron alrededor del 300% mientras que la inflación fue de 281%.

Accesibilidad y Elección del Usuario

La mayor accesibilidad a consultas, prácticas médicas y a los principales sanatorios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el conurbano, así como en ciudades como Córdoba, Rosario, Cipolletti, General Roca, Ushuaia y Neuquén, incentiva a quienes cuentan con un mayor poder adquisitivo a optar por la medicina prepaga como principal cobertura de salud. Esta tendencia se observa debido a la creciente oferta de servicios médicos de calidad y a la competencia entre las distintas empresas de medicina prepaga, que buscan atraer a sus afiliados mediante una amplia gama de opciones y beneficios. Sin embargo, es importante señalar que, a pesar de estas ventajas, la Brecha entre Percepción y Realidad Económica es negativa para los afiliados, quienes a menudo sienten que el costo de sus cuotas supera los beneficios que reciben, lo que genera un descontento creciente y una preocupación por la sostenibilidad a largo plazo de este tipo de cobertura.

Un relevamiento realizado por MiObraSocial.com.ar a más de 2.000 afiliados revela una distorsión significativa entre el sentimiento del mercado y los indicadores macroeconómicos del año 2025.

Indicadores de Aumentos en 2025

Entidad / ÍndicePorcentaje de Aumento Anual
Inflación Anual (IPC)31,5%
Promedio General Prepagas32,4%
Swiss Medical26,42%
OSDE29,81%
Medifé30,47%
Galeno31,45%

Factores Culturales y Económicos

Priorización del Gasto: El 50% de los afiliados declara realizar un «esfuerzo muy alto» para pagar la cuota. No obstante, el 70% mantiene su cobertura por más de 5 años, recortando gastos en ocio o viajes antes que en salud.

Percepción de Abuso: A pesar de que las grandes operadoras ajustaron por debajo del IPC, el 90% de los encuestados percibe lo contrario.

Salud como Derecho: Existe una raíz cultural donde el 45% de los usuarios considera que la salud debe aumentar por debajo de la inflación, viéndola como un derecho que el sistema debe garantizar con el menor impacto individual.

En el interior del país y en distintas provincias, la red de prestadores utilizada por las prepagas suele ser compartida con las obras sociales provinciales y sindicales, lo que implica una integración de servicios en la práctica que mejora la accesibilidad y la calidad de atención médica para la población. Esta interconexión permite que los afiliados a prepagas también puedan acceder a una variedad de servicios que, de otro modo, estarían limitados a los beneficiarios de obras sociales, enriqueciendo así el sistema de salud en su totalidad. Incluso en algunas capitales provinciales, los hospitales públicos cumplen un rol fundamental como lugares de atención ante emergencias, urgencias pediátricas y neonatales para los afiliados de prepagas, lo que demuestra la complementariedad entre los subsistemas de salud y la importancia de un enfoque colaborativo. Además, este modelo de trabajo conjunto favorece la optimización de recursos y la mejor distribución de la atención médica, permitiendo un uso más eficiente de las infraestructuras y mejorando los resultados en salud pública.

Regulación y Obligaciones Contractuales

Las reformas impulsadas por la gestión política actual han generado formas contractuales directas para las empresas de medicina prepaga y los asalariados que derivan directamente sus aportes.

Sin embargo, estas entidades deben cumplir con la obligación de aportar al Fondo Solidario de Redistribución, administrado y reglamentado por la Superintendencia de Servicios de Salud, lo que implica mantener un compromiso con la equidad y la sostenibilidad del sistema.

Prepagos:

El mercado de medicina prepaga en Argentina se caracteriza por una elevada concentración empresarial, donde un pequeño grupo de entidades domina la mayor parte de la cobertura privada del país.

Actualmente, se estima que el sistema privado cubre a aproximadamente 6,8 millones de personas, lo que representa cerca del 13% al 15% de la población total.

El mercado sanitario privado en Argentina muestra una concentración significativa bajo la supervisión del Ministerio de Salud, la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS).

Concentración Operativa: El 70% de los afiliados se reparte en las 6 principales empresas. Casi el 90% de la cuota de mercado es controlada por 14 entidades líderes, entre las que destacan OSDE, Swiss Medical, SanCor Salud, Galeno, Medifé, Omint, Prevención Salud, Avalian, Medicus, Hospital Italiano (Plan de Salud), Accord Salud, Hominis, Hospital Alemán y Hospital Británico.

Integración Vertical: En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), el 60% de las 9.500 camas privadas pertenece a entidades con unidad financiadora propia. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), el 75% de los efectores privados de relevancia están integrados verticalmente, funcionando como un «muro defensivo» contra la volatilidad del mercado.

Las diez empresas líderes por cantidad de afiliados

Las diez primeras empresas del rubro concentran aproximadamente el 80% al 83% de los afiliados totales. A continuación, se detalla su posicionamiento y cuota de mercado según los informes sectoriales:

  1. OSDE: Es el actor dominante indiscutido con aproximadamente 2.111.435 afiliados, lo que representa que una de cada tres personas con prepaga pertenece a esta entidad (entre el 31% y el 34,8% del mercado).
  2. Swiss Medical: Se ubica en segundo lugar con cerca de un millón de asociados, capturando aproximadamente el 14,8% al 15,8% del sector.
  3. Galeno: Cuenta con una participación de entre el 8,3% y el 11,9%, con aproximadamente 750.000 a 770.000 afiliados.
  4. SanCor Salud: Posee cerca de 460.000 afiliados, lo que le otorga una cuota de mercado de entre el 7,3% y el 7,8%.
  5. Omint: Registra una participación de entre el 4,7% y el 5,1%, con aproximadamente 320.000 afiliados.
  6. Medifé: Reúne a unos 300.000 asociados, representando cerca del 4,7% de la cobertura privada.
  7. Medicus: Cuenta con aproximadamente 240.000 afiliados, equivalentes al 3,8% del mercado.
  8. Accord Salud (Unión Personal): Tiene cerca de 190.000 afiliados, capturando el 3,0% del sector.
  9. Hospital Italiano (Plan de Salud): Atiende a una red de entre 160.000 y 173.816 afiliados, lo que representa el 2,5% del mercado.
  10. Avalian (ACA Salud): Se sitúa al final del «top ten» con un peso relativo menor pero significativo dentro del grupo líder.

Modelos de Gestión y Estructura de Costos

Existen TRES modelos operativos bien diferenciados entre estas grandes empresas:

  • Empresas sin red propia: Entidades como OSDE y SanCor Salud tercerizan el 100% de sus prestaciones médicas. Esto les otorga un gran poder de negociación frente a las clínicas, pero las deja expuestas a las tensiones de aranceles con los prestadores. En todo plan estratégico del futuro inmediato también tiene que tener prestadores propios. Unidades económicas que puedan ser formadoras de precios.
  • Modelos integrados: Empresas como Swiss Medical, Galeno, Omint, Medicus que operan simultáneamente como financiadoras y prestadoras, contando con sus propios sanatorios y centros de diagnóstico. Dentro de los modelos integrados se destacan los que ofrecen prestaciones vinculadas a un plan de salud como el Hospital Italiano, Alemán, Británico, CEMIC o Austral, Los primeros ligados a un vínculo de pertenencia social y de calidad prestacional, y los dos últimos a centros con prestigio académico predominante.

Evolución de Cuotas e Inflación (2025-2026)

Tras la desregulación de precios iniciada a fines de 2023 por el DNU 70/23, el sector atravesó un periodo de fuertes aumentos iniciales seguido de una estabilización en 2025. Durante el año 2025, la inflación anual cerró en 31,5%, y la mayoría de las grandes prepagas aplicó aumentos por debajo de este índice:

  • Swiss Medical fue la que menos aumentó, con una suba acumulada del 26,4%.
  • OSDE incrementó sus cuotas un 29,5% a 29,8%.
  • Medifé (30,4%) y Galeno (31,45%) se mantuvieron apenas por debajo del IPC.
  • SanCor Salud fue la única del grupo líder que superó la inflación anual, con una suba del 32,5%.

Hacia marzo de 2026, los ajustes mensuales se han estabilizado en un rango de entre el 2,4% y el 3,2%.

Transparencia y Comparativa de Precios Actuales

A partir de la Resolución 645/2025, las prepagas están obligadas a informar mensualmente sus precios a la Superintendencia de Servicios de Salud para facilitar la comparación. Según datos de marzo de 2026 para un plan básico familiar, los valores promedio son:

Planes más económicos: Medifé (479.328) y Plan de Salud del Hospital Italiano ($500.295).

Planes de mayor costo: Medicus (635.061), OSDE (673.224).

Cambios Regulatorios y Desafíos Estructurales

Un cambio estructural clave es el fin de la triangulación obligatoria: los trabajadores ahora pueden derivar sus aportes directamente a la prepaga elegida sin pasar por una obra social sindical. Sin embargo, el sector advierte sobre un desequilibrio estructural, ya que los costos de salud suelen crecer históricamente entre un 35% y 50% por encima de la inflación general debido al envejecimiento poblacional y la incorporación de nuevas tecnologías médicas

El mercado de salud privado en Argentina atraviesa una fase de transformación profunda donde la escala y la integración vertical definen la supervivencia. La capacidad de competir simultáneamente en tres arenas —como prestador (vs. Alemán, Británico), financiador (vs. OSDE, Swiss Medical) y centro académico (vs. Austral, CEMIC)— otorga a las instituciones integradas una ventaja competitiva multidimensional.

El fin de la triangulación de aportes, impulsado por el DNU 70/23 y reglamentado a inicios de 2024, representó un cambio estructural profundo en el modelo de financiamiento de las prepagas en Argentina, eliminando la obligatoriedad de que los aportes de los trabajadores pasaran por una obra social sindical antes de llegar a la entidad privada.

A continuación, se detallan los principales efectos de esta medida según las fuentes analizadas:

Relación Directa y el RNAS

Fin de la intermediación: Las entidades de medicina prepaga ahora pueden recibir los aportes y contribuciones de los empleados de forma directa, sin necesidad de derivarlos a través de una obra social.

Registro Nacional de Agentes del Seguro (RNAS): Para operar bajo este esquema, la Superintendencia de Servicios de Salud obligó a las prepagas a inscribirse en el RNAS. Esto les permite figurar como opciones directas en el sistema de salud.

Libre elección inmediata: Se eliminó la obligación de permanecer un año en la obra social de la actividad al iniciar un nuevo empleo, permitiendo que el trabajador elija su prepaga desde el primer día de la relación laboral.

Impacto en la Eficiencia Administrativa y Financiera

Mayor transparencia: Al eliminar intermediarios, los aportes se acreditan de manera más ágil en la cuenta del afiliado. Por ejemplo, en el Hospital Italiano, se estimó que este cambio incrementaría la transparencia y eficiencia en el procesamiento de aportes transferidos directamente desde la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).

Reducción de la morosidad: Las entidades esperan que la derivación directa reduzca la morosidad y las bajas por falta de pago, ya que el aporte se aplica de forma más efectiva y clara al valor de la cuota mensual.

Nuevas Cargas Financieras: El Fondo Solidario de Redistribución

Aporte al FSR: Como contrapartida a la desregulación, las prepagas que adhieran al nuevo sistema están obligadas a aportar un porcentaje (estimado en un 20%) de lo recaudado al Fondo Solidario de Redistribución (FSR), destinado a cubrir tratamientos de alto costo y discapacidad.

Impacto en los precios: Las empresas del sector advirtieron que esta nueva obligación de contribuir al FSR podría trasladarse al valor final de las cuotas que pagan los beneficiarios.

Cumplimiento de la normativa.

«La Superintendencia de Servicios de Salud, bajo los lineamientos del Ministerio de Salud de la Nación, continúa trabajando en el reordenamiento del sistema sanitario, con el objetivo de garantizar transparencia y libre competencia entre las empresas del mercado».

A partir de esto, a través de la Resolución 445/2026 publicada hoy en el Boletín Oficial, el organismo prorrogó por 30 días el plazo previsto en el artículo 4° de la Resolución 1725 del 2025, para que las Entidades de Medicina Prepaga y los Agentes del Seguro de Salud adecúen los contratos, facturas y estados de cuenta.

La Resolución 1725/2025 estableció un modelo obligatorio de factura y Estado de Cuenta que deberán utilizar las Prepagas y los Agentes. De esta manera, cada mes el afiliado deberá recibir una factura acompañada de un Estado de Cuenta estandarizado y transparente, que detalle de manera clara y en lenguaje sencillo, como mínimo:

a) Costo base del plan contratado.

b) Costos adicionales por coberturas específicas.

c) Ajustes por edad o factores de riesgo.

d) Aportes, contribuciones, cotizaciones y/o cápitas efectivamente percibidos.

e) Impuestos y tasas aplicables.

f) Subsidios percibidos del Fondo Solidario de Redistribución (FSR).

g) Saldo inicial y final a favor del afiliado, en caso de existir.

 Alcance y Excepciones

Población afectada: La medida alcanza a empleados del sector privado, público (con restricciones), monotributistas y empleados de casas particulares.

Jubilados: En casos como el del Hospital Italiano, se aclaró que los aportes de jubilados y pensionados no fueron incluidos inicialmente en este cambio migratorio masivo, continuando su gestión a través de las obras sociales al cierre de marzo de 2025.

En resumen, el fin de la triangulación permitió a las prepagas competir directamente con las obras sociales en la captación de aportantes, mejorando su flujo de caja y la transparencia administrativa, aunque les impuso la nueva carga de financiar el sistema solidario de salud a través del FSR

  1. Brecha de Inflación Médica: Los costos de salud superan sistemáticamente a la inflación general debido al envejecimiento poblacional y la incorporación constante de tecnologías médicas costosas.
  2. Sostenibilidad del Sistema Solidario: La integración al FSR impone una responsabilidad financiera adicional en un contexto de márgenes ajustados.
  3. Fragmentación del Servicio: La dependencia de la infraestructura pública en el interior del país subraya la necesidad de una mayor coordinación entre los subsectores público y privado para garantizar la cobertura efectiva.

Gasto de bolsillo:

En Argentina, según estimaciones del Observatorio de la Deuda Social Argentina (UCA), el gasto de bolsillo en salud aumentó del 28% al 34% en el primer semestre de 2024. Este salto, en gran medida, estuvo relacionado con el encarecimiento de los fármacos, donde la desregulación del mercado permitió aumentos intermensuales del 20 al 40% en medicamentos esenciales para patologías crónicas como hipertensión, diabetes y dislipemias. También en el incremento de los sistemas de salud prepaga.

Conclusiones y Desafíos Estructurales

Se observa un crecimiento de los afiliados a entidades de medicina prepaga, en el orden del 10%. Que los traspasos fueron del 1% y fundamentalmente al segmento medio de las prepagas. El sector justifica los incrementos por el aumento sostenido en insumos médicos, honorarios y servicios. Pero no existe ya más elasticidad, seguirá la elección de planes más económicos. Puesto que en la clase media baja el dinero disponible y se modifica la cartera de consumos. Una parte del incremento del gasto en salud se fue al gasto de bolsillo.

Las prepagas continúan siendo una cuestión aspiracional y de percepción de mejor calidad que las obras sociales, estará en todos los actores del mercado en prepararse para competir.

El sistema de medicina prepaga en Argentina está atravesando un momento crítico en el que la escala operativa determina su supervivencia. Las instituciones que actúan como prestadores, financiadores y centros de formación académica tienen una ventaja en un mercado volátil. Sin embargo, el sector sigue enfrentando retos constantes.

Estas Trabajo analiza la situación del sistema de salud en Argentina entre 2024 y 2026, enfocándose en la brecha entre la percepción de los afiliados y los datos oficiales. Mientras los reportes indican aumentos en las cuotas similares a la inflación, el noventa por ciento de los usuarios siente que los costos superan sus ingresos, aunque mantienen el servicio por considerarlo una prioridad vital.

Estrategias para Mejorar la Propiedad Intelectual en la Industria Farmacéutica

Jordan Antwi

|Universidad de Emory|5 de febrero de 2026|15

Jordan Antwi (2026). Strategy for Remediating Intellectual Property Challenges in the Pharmaceutical Industry. American Journal of Healthcare Strategy, 4(1).

Conclusiones principales

Se recomiendan las siguientes estrategias para abordar los desafíos de la propiedad intelectual (PI) en la industria farmacéutica:

  1. Implementar estándares de patentabilidad más estrictos para prevenir la “renovación perpetua” de patentes y mitigar los riesgos reputacionales asociados con los altos precios de los medicamentos. Al establecer criterios más rigurosos sobre qué constituye una innovación patentable, se puede desincentivar a las compañías farmacéuticas de extender repetidamente la protección de las patentes mediante modificaciones menores. Este enfoque ayuda a reducir la exclusividad prolongada en el mercado, fomentando una mayor competencia y potencialmente disminuyendo los precios de los medicamentos. Además, esta estrategia contribuye a restaurar la confianza pública al demostrar un compromiso con precios justos y prácticas éticas.
  2. Separar los incentivos de investigación y desarrollo (I+D) de los altos precios de los medicamentos mediante la imposición de condiciones de acceso en la investigación financiada con fondos públicos para priorizar la asequibilidad. Desvincular los incentivos financieros para la innovación del precio de los medicamentos garantiza que los beneficios de la I+D financiada públicamente sean accesibles para una mayor población. Al exigir que los medicamentos desarrollados con fondos públicos incluyan disposiciones de precios razonables o acceso abierto, la industria puede equilibrar mejor la rentabilidad con la necesidad de que los medicamentos esenciales sean asequibles. Este cambio en la estructura de incentivos también asegura que las inversiones públicas generen beneficios para la salud pública, en lugar de contribuir únicamente a las ganancias corporativas.
  3. Acelerar la entrada al mercado de biosimilares y reducir costos mediante la adopción de estrategias de “dependencia de datos sin divulgación” para su aprobación regulatoria. Facilitar el acceso temprano a medicamentos biosimilares puede aumentar la competencia y reducir los costos de atención sanitaria. Al permitir que los organismos reguladores se basen en datos clínicos existentes, sin requerir la divulgación de información propietaria a los competidores, el proceso de aprobación de biosimilares se vuelve más eficiente. Este método evita la duplicación innecesaria de ensayos clínicos, agiliza la disponibilidad de terapias alternativas y reduce los costos de desarrollo, lo que, en última instancia, se traduce en medicamentos más asequibles para los pacientes.

La gestión de la propiedad intelectual (PI) abarca los procesos y estrategias que una empresa utiliza para proteger y potenciar sus activos intelectuales. En la industria farmacéutica, la gestión de la PI puede incluir la supervisión estratégica de la creación de dispositivos médicos, el software utilizado en el proceso de fabricación y las patentes de nuevas formulaciones de medicamentos. Si bien estas prácticas benefician a la industria al incentivar la innovación, fomentar el crecimiento económico y garantizar la seguridad de los medicamentos, también pueden generar diversos inconvenientes. Este artículo, mediante la investigación de los avances en la gestión de la PI farmacéutica, pretende esclarecer las deficiencias actuales de la industria en la investigación y el desarrollo (I+D) de medicamentos, tanto nuevos como existentes, y ofrecer posibles soluciones para que los directivos y responsables políticos del sector sanitario aborden estas desigualdades.

Se resumirán los efectos negativos relacionados con los mencionados anteriormente: (1) los altos precios de los medicamentos, (2) las dificultades para equilibrar la innovación con las necesidades de salud pública y (3) la perjudicial exclusividad de los datos. Las soluciones recomendadas se centrarán en (1) el acceso a los medicamentos, (2) la reorientación de los comportamientos incentivados del sistema de patentes y (3) la promoción de la colaboración mediante el intercambio de conocimientos.

El artículo concluirá subrayando la importancia del perfeccionamiento continuo de las prácticas de gestión de la propiedad intelectual a medida que se disponga de nuevas tecnologías.

Introducción

Las compañías farmacéuticas llevan siglos fabricando medicamentos, con empresas como Merck fundadas ya en 1668. En los inicios de la industria, muchos médicos y farmacéuticos consideraban que patentar medicamentos y usar marcas registradas constituían formas poco éticas de monopolio (Gabriel, 2014). La aplicación poco fiable de la ley y el énfasis en las patentes de proceso, la protección del proceso de fabricación, marcaron este periodo. Términos como » medicamento patentado» de esta época se referían principalmente a remedios con marca registrada, en contraposición a las creaciones patentadas por el gobierno. Con el tiempo, especialmente a principios del siglo XX, la aprobación de regulaciones en Estados Unidos, como la Ley de Alimentos y Medicamentos Puros de 1906, comenzó a poner fin a la era de los remedios no regulados (FDA, 2019). Además, la industrialización de la producción farmacéutica convirtió la gestión formal de la propiedad intelectual en un componente crucial para las empresas del sector. A medida que la fabricación se volvía más compleja y costosa, las compañías farmacéuticas comenzaron a utilizar patentes que iban más allá de las que simplemente protegían el compuesto químico final (patentes de producto). Como resultado, los productos de fabricación específicos utilizados para crear estas sustancias quedaron sujetos a una mayor protección.

Actualmente, la gestión de la propiedad intelectual en la industria farmacéutica abarca una gran cantidad de patentes para productos, procesos, formulaciones y métodos de uso, lo que resulta esencial en la protección de innovaciones que pueden salvar vidas y mejorar la salud pública. Estos componentes de las patentes son fundamentales para mitigar los elevados costes de I+D, que no solo incluyen el desarrollo inicial de un fármaco, sino también la extensa investigación y las pruebas rigurosas necesarias para asegurarse de que los tratamientos sean seguros y eficaces. La gestión a largo plazo de las patentes de un fármaco es crucial, ya que permite a las empresas farmacéuticas maximizar su retorno de inversión mientras se navega por el complejo panorama de las patentes que a menudo presenta desafíos legales y competitivos. Por ejemplo, la propiedad intelectual puede proteger hasta 2600 millones de dólares por fármaco, lo que puede atraer más inversión e impulsar la creación de empleo (FTI Consulting, 2022). Además, también puede fomentar una competencia beneficiosa mediante la creación continua de tratamientos innovadores, contribuyendo así a la salud pública y al bienestar de la población general. Por ejemplo, los inhibidores de puntos de control inmunitario, como el desarrollo de Keytruda por Merck y el de Opdivo por Bristol Myers Squibb, fueron el resultado de una gestión exitosa de la propiedad intelectual que incentivó la inversión en investigación y colaboración entre instituciones. (IFPMA, 2024). Los inhibidores de puntos de control inmunitario son anticuerpos monoclonales que actúan bloqueando las proteínas que impiden que el sistema inmunitario ataque las células cancerosas, ofreciendo así nuevas esperanzas a pacientes que enfrentan diagnósticos difíciles. La sólida protección de patentes sobre los compuestos biológicos específicos dentro de las sustancias permite a las empresas invertir miles de millones de dólares en I+D y ensayos clínicos en varios tipos diferentes de cáncer, lo que en última instancia permite llevar estos tratamientos personalizados contra el cáncer al mercado (Danlong, 2013), beneficiando así tanto a los pacientes como al sistema de salud en su conjunto y reforzando el compromiso de las empresas farmacéuticas hacia la innovación sostenible. Estos procesos no solo destacan la importancia de la propiedad intelectual en la medicina moderna, sino que también subrayan la necesidad de políticas que faciliten la investigación y el desarrollo, asegurando que las innovaciones puedan ser accesibles para aquellos que más las necesitan. En este contexto, es esencial que las empresas colaboren con gobiernos y organizaciones no gubernamentales para crear un entorno propicio para la investigación, distribución y acceso equitativo a los tratamientos, garantizando que la innovación en la salud no sea un privilegio limitado, sino un derecho al que todos puedan aspirar.

Aunque la gestión de la propiedad intelectual genera efectos positivos tanto para las empresas como para los consumidores, también conlleva varios efectos negativos perjudiciales relacionados con los altos precios de los medicamentos, las dificultades para equilibrar la innovación con las necesidades de salud pública y la exclusividad de los datos. Al examinar sus efectos sobre los altos precios de los medicamentos, resulta evidente que el uso de patentes puede incrementar significativamente el precio de venta de un fármaco. Cuando una empresa obtiene los derechos exclusivos para producir y vender un medicamento durante un período determinado, impide que otras empresas produzcan versiones alternativas, lo que reduciría los precios mediante la competencia. Por ejemplo, en 2015, Turing Pharmaceuticals adquirió los derechos del medicamento Deraprim, que salva vidas (Luthra, 2018). Deraprim es un medicamento que se utiliza principalmente para tratar una infección parasitaria llamada toxoplasmosis, una afección que puede ser mortal para personas con sistemas inmunitarios debilitados. Tras la adquisición del medicamento, Turing elevó el precio de 13,50 dólares por pastilla a la considerable suma de 750 dólares por pastilla (Luthra, 2018). Con un aumento de más del 5000%, el tratamiento se volvió inasequible para quienes padecían toxoplasmosis, muchos de ellos pacientes con VIH/SIDA. Algunas compañías farmacéuticas también utilizan estrategias como la «extensión de patentes» para aumentar los precios. Esto implica realizar modificaciones menores a medicamentos existentes y posteriormente patentar dichas modificaciones. De esta manera, las compañías pueden extender sus períodos de exclusividad, retrasando la introducción de versiones alternativas y manteniendo los precios altos (Gibbons et al., 2023). Esta táctica, junto con los aumentos de precio observados con Turing, plantea desafíos operativos para los directivos del sector salud en cuanto a riesgos reputacionales y reacciones negativas del público, ya que la asociación con una atención médica inasequible daña la confianza del consumidor.

Además, en lo que respecta al equilibrio entre la innovación y las necesidades de salud pública, la forma en que se gestiona la propiedad intelectual puede dar lugar a situaciones en las que las decisiones motivadas por el lucro eclipsan las prioridades de salud pública. Se ha demostrado que las compañías farmacéuticas centran sus esfuerzos de I+D en fármacos que les resultan financieramente lucrativos (Taylor, 2015). Esto incluye enfermedades crónicas o afecciones que suelen afectar a poblaciones más numerosas y con mayores recursos económicos. Estas áreas ofrecen un alto retorno de la inversión debido al gran número de pacientes que pueden costear tratamientos y terapias prolongadas. Como resultado, las enfermedades que afectan a poblaciones más pequeñas, sobre todo en zonas de bajos ingresos, reciben menos atención, ya que se consideran menos rentables. Por ejemplo, Pfizer invierte fuertemente en oncología porque los fármacos contra el cáncer se encuentran entre los más rentables del mercado (Constantino, 2024). Esta afección suele requerir un tratamiento a largo plazo, lo que permite que la protección de patentes garantice precios elevados durante años. Por otro lado, la investigación de antibióticos por parte de la compañía se ha reducido a pesar de las necesidades de salud pública mundiales, ya que se administran durante periodos más cortos y, por lo tanto, tienen un retorno de la inversión mucho menor (Mason, 2023). Este problema cobra especial relevancia ahora, ya que ha contribuido a crisis mundiales como la pandemia de COVID-19, donde la priorización de los beneficios económicos, que provocó retrasos en el acceso a los medicamentos en las regiones más pobres, permitió que el virus siguiera circulando y afectara a la sociedad en todo el mundo.

Además de descuidar las necesidades de salud pública, la exclusividad de datos dentro de la industria también presenta algunos inconvenientes. La exclusividad de datos es una forma de protección de la propiedad intelectual que impide a los fabricantes de biosimilares (medicamentos diseñados para tener propiedades activas similares a las de aquellos ya autorizados) utilizar los datos de los ensayos clínicos de un medicamento original durante un número determinado de años. Esto puede retrasar la competencia de biosimilares, ya que las versiones alternativas de un medicamento no pueden ingresar al mercado incluso si las patentes expiran si la exclusividad de datos sigue vigente. Al extender el período de monopolio, esta práctica mantiene la disponibilidad de medicamentos baja mucho después de que las patentes deberían haber permitido la competencia y dificulta el acceso a medicamentos asequibles. Esto es relevante para los responsables de las políticas de salud que deciden cómo se utiliza la licencia obligatoria, ya que puede prevalecer sobre ella. La licencia obligatoria es una herramienta legal que permite a una parte autorizada eludir las patentes en casos de emergencias de salud pública (Van Loy, 2024). Sin embargo, no prevalece sobre la exclusividad de datos en muchas regiones. Por ejemplo, en 2001, Jordania firmó un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos. Como parte del acuerdo, Jordania promulgó estrictas normas de exclusividad de datos de cinco años para los medicamentos, aplicables independientemente de si un fármaco estaba patentado o no. En consecuencia, los organismos reguladores jordanos tenían prohibido utilizar los datos clínicos de la empresa original para aprobar medicamentos genéricos hasta que expirara el período de exclusividad. Al no poderse repetir los ensayos clínicos, las versiones alternativas del fármaco no podían entrar en el mercado, lo que redujo el acceso y anuló la eficacia de los mecanismos de concesión de licencias obligatorias establecidos por los legisladores (Malian, 2007).

Aplicación de soluciones

Acceso a las drogas

Aunque la gestión de la propiedad intelectual en la industria farmacéutica es fundamental para la innovación de medicamentos, la regulación del mercado y el acceso a largo plazo a los fármacos, sus efectos negativos persisten . Para abordar las desigualdades mencionadas, las empresas pueden adoptar diversas soluciones para combatir de manera responsable estos efectos. Para garantizar que los altos precios de los medicamentos no obstaculicen el acceso a los fármacos esenciales, las empresas pueden reformar las prácticas de patentes relacionadas con la «extensión de patentes» y la transparencia. Como se mencionó anteriormente, las empresas extienden la exclusividad de mercado mediante prácticas como la extensión de patentes, registrando patentes secundarias sobre modificaciones menores de los medicamentos y su uso, lo que mantiene los precios elevados. Unos estándares de patentabilidad más estrictos, que impliquen un umbral más alto tanto para la novedad como para la no obviedad (es decir, no conceder patentes simplemente para modificaciones menores o estratégicas), pueden reducir los períodos de monopolio. Por ejemplo, la sección 3(d) de la Ley de Patentes de la India (1970, modificada en 2005) establece que las nuevas formas de sustancias conocidas solo son patentables si el solicitante demuestra un beneficio clínico significativo (Sohrabji y Maloney, 2020).

La ley se promulgó para actuar como filtro en el proceso de patentes y, en última instancia, proteger el acceso a medicamentos asequibles. Como resultado, los medicamentos contra el cáncer, el VIH/SIDA y la hepatitis tienen precios entre un 70 % y un 90 % más bajos en comparación con los mercados protegidos por patentes (Jishnu, 2015). Desde una perspectiva sistémica, esto puede contribuir positivamente a una mayor calidad de la atención y mejores resultados para los pacientes, un indicador del que los organismos reguladores exigen responsabilidad a los líderes del sector sanitario. Además, en lo que respecta a la transparencia de las patentes, la promoción de sistemas por parte de los directivos del sector sanitario, como el Libro Naranja de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA), un recurso fundamental que enumera todas las patentes y su transparencia, podría fomentar la rendición de cuentas en el sector. Una mayor regulación y transparencia de las patentes, en conjunto, facilitan el acceso a los medicamentos.

Reorientación de los incentivos

En segundo lugar, en lo que respecta a los desafíos para equilibrar la innovación con las necesidades de salud pública, la separación de los incentivos para la I+D de los altos precios de los medicamentos puede ayudar a garantizar un posible retorno de la inversión sin sacrificar las necesidades del público. Actualmente, la innovación se recompensa mediante la creación de monopolios temporales que generan altos precios de los medicamentos y, a su vez, proporcionan una fuente de financiación para la inversión en I+D. Esto crea un problema estructural en el que los pacientes pagan por la innovación mucho después de que se hayan recuperado los costos de I+D, lo que además resulta en una empresa centrada en enfermedades rentables. Mediante mecanismos de remediación clave, como la financiación pública de la I+D con condiciones de acceso, las necesidades de salud pública pueden seguir siendo una prioridad. Centrándonos en la financiación de la I+D, los gobiernos actualmente financian una gran parte de la investigación de medicamentos a través de medios como el Instituto Nacional de la Salud (NIH), las asociaciones público-privadas y las universidades (Sampat, 2011). Esta financiación es esencial para el trabajo fundamental del que dependen las empresas privadas. Los medicamentos que se derivan de este proceso suelen estar patentados en exclusiva y tener precios a niveles de monopolio.

Como resultado, el público paga dos veces (impuestos que financian la I+D y precios altos de los medicamentos). Una forma de combatir esto es que el público reciba derechos exigibles cuando el dinero público financie la I+D de medicamentos. Esto se puede lograr mediante la implementación de condiciones de acceso, que son obligaciones legales impuestas a los receptores de fondos públicos para I+D para garantizar la asequibilidad y la competencia (Taubman, 2004). Una condición relevante puede incluir condiciones de precios razonables donde se requiere que el medicamento se venda a un precio justo. A través de este marco, los topes de precios están vinculados a la rentabilidad, la negociación con los pagadores gubernamentales es obligatoria y existen sanciones por precios excesivos, lo que esencialmente previene precios innecesarios cuando los fondos públicos ya han recuperado la inversión en I+D. Para los ejecutivos de atención médica, la recuperación innecesaria de I+D puede llevar a la cancelación de otros programas, ya que las organizaciones deben pagar más para adquirir un medicamento. A través del método de prevención mencionado, el liderazgo puede controlar de manera sostenible los costos presupuestarios sin dejar de centrarse en la innovación. Un ejemplo de este funcionamiento se puede observar en el Programa de Tratamiento Anticipado de Mercado (AMC) de la vacuna neumocócica de 2009, donde las empresas aceptaron condiciones de asequibilidad y aun así obtuvieron beneficios, lo que demuestra aún más que las necesidades de salud pública y el beneficio pueden ir de la mano (Gavi, 2025).

Colaboración del conocimiento

Por último, la prohibición del uso compartido de datos de ensayos clínicos mediante la exclusividad de datos perjudica a los consumidores, ya que retrasa la competencia de los biosimilares, lo que inevitablemente mantiene los precios de los medicamentos elevados durante periodos más prolongados. Para contrarrestar este efecto, se puede implementar la dependencia de datos sin divulgación. Mediante este proceso, un organismo regulador de medicamentos se basaría en los datos de ensayos clínicos existentes para aprobar otro producto sin cederlos a un competidor para su uso comercial. Esto permite que los datos se mantengan confidenciales, conserva la propiedad en manos del creador original, evita la repetición de ensayos clínicos y permite que los pacientes accedan antes a medicamentos importantes. Esto es fundamental para mejorar los estándares de exclusividad de datos, ya que los ensayos clínicos son costosos y, éticamente, solo deberían repetirse si es absolutamente necesario. Además, al no ser necesario recrear los ensayos clínicos, los medicamentos llegan al mercado más rápido y las empresas no tienen que cobrar tanto debido a la reducción de los costes de desarrollo (Sachdeva, 2024). Por ejemplo, gracias a la confianza en los datos sin divulgación, un estudio titulado « Miles de millones en ahorros en atención médica logrados mediante acuerdos tempranos sobre genéricos y biosimilares» reveló que estos medicamentos ingresaron al mercado un promedio de 64 meses antes del vencimiento de la patente original (Jeremias, 2025). Se informó que se ahorraron aproximadamente 1100 millones de dólares en 2023 gracias a esta práctica, que resultó en el lanzamiento temprano de un medicamento genérico para la esclerosis múltiple. Para beneficio de los líderes del sector salud, el lanzamiento temprano de medicamentos puede diferenciar a las organizaciones de sus competidores, lo que potencialmente conduce a futuras asociaciones y oportunidades de inversión. Al permitir una revisión regulatoria continua por parte de los gobiernos y no de las organizaciones, como se mencionó anteriormente, los competidores no obtienen acceso a los datos. Una analogía para la solución presentada sería el siguiente escenario: si imaginamos que un profesor ya conoce la respuesta correcta a un problema y un segundo estudiante demuestra que obtuvo la respuesta de forma independiente, el profesor usaría su conocimiento para calificar al estudiante sin revelar nada. Con este sistema implementado, se pueden satisfacer las necesidades de salud pública, facilitar el acceso a los medicamentos y fomentar una competencia beneficiosa en el sector.

Barreras y limitaciones recurrentes

Si bien es posible reformar la gestión de la propiedad intelectual en la industria farmacéutica con las medidas necesarias, persisten diversas barreras legales, económicas y políticas para su consecución. En primer lugar, las regulaciones de propiedad intelectual están integradas en acuerdos internacionales como el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC) y la cláusula ADPIC-plus. El ADPIC es un acuerdo jurídico internacional de la Organización Mundial del Comercio (OMC) que establece los estándares mínimos de protección de la propiedad intelectual que deben cumplir los países miembros de la OMC, incluyendo la concesión de patentes farmacéuticas por un período mínimo de 20 años (Organización Mundial del Comercio, 2025). Las cláusulas ADPIC-plus son normas que van más allá de lo que exige el ADPIC y suelen incluir la exclusividad de datos, la exclusividad de mercado y plazos de patente más largos (Chen et al., 2013). Algunos estudios predicen que el uso de ADPIC-plus puede provocar retrasos en la comercialización de genéricos, aumentos significativos de precios y una reducción del acceso a los medicamentos (Chen et al., 2013). Desde el punto de vista económico, las empresas y los inversores se oponen firmemente a las reformas de la propiedad intelectual que reducen la exclusividad de los productos, ya que esto se percibe como una amenaza para los modelos de ingresos. Por ejemplo, Humira de Abbvie se convirtió en uno de los medicamentos más vendidos de la historia gracias a la continua renovación de patentes y a su dependencia de más de 100 patentes relacionadas con Humira (Gibbons et al., 2023). Este ejemplo en particular es fundamental para comprender las persistentes barreras económicas, ya que demuestra que la exclusividad puede extenderse sin nuevos avances terapéuticos, lo que conlleva un retraso en la competencia de los genéricos y precios elevados. En el ámbito político, los legisladores que pueden influir en una regulación más estricta tienen un fuerte incentivo para mantener el statu quo. Entre los grupos de presión, las compañías farmacéuticas se encuentran entre los más poderosos e influyen en las políticas mediante donaciones a campañas políticas, cabildeo ante legisladores y reguladores, y la prestación de asesoramiento técnico. Por ejemplo, las compañías farmacéuticas, a través de grupos como PhRMA, se sitúan sistemáticamente entre los principales invertidos en cabildeo y contribuyen a que la narrativa en torno a la reforma se perciba como contraria a la innovación (Accountable US, 2024). La PhRMA, en particular, ha gastado más de 105 millones de dólares en actividades de cabildeo contra la Ley de Reducción de la Inflación, la Ley Elijah E. Cummings para la Reducción de los Costos de los Medicamentos y la Ley de Negociación de Precios de Medicamentos Recetados de Medicare de 2019 (Accountable US, 2024). Los esfuerzos por frenar la reforma por vías legales, económicas y políticas contribuyen a ralentizar el cambio dentro de la industria.

Conclusión

Dadas las implicaciones reales de las barreras mencionadas, quienes apoyan una reforma de la propiedad intelectual (PI) verdadera y sostenible deben llegar a un punto intermedio con las empresas en cuestión, ya que su influencia es fundamental en todas las etapas del proceso de reforma. Equilibrar los incentivos de lucro con un mayor acceso a los medicamentos, reorientar los comportamientos incentivados del sistema de patentes y ampliar la exclusividad de los datos requiere múltiples estrategias institucionales en lugar de una solución única. A medida que avanza el debate sobre la reforma de la PI, las nuevas tecnologías emergentes pueden contribuir a mejorar la transparencia, la eficiencia, el acceso y la confianza entre todos los actores involucrados en el proceso. Por ejemplo, la inteligencia artificial (IA) puede detectar con mayor eficacia las patentes de «renovación perpetua», reduciendo las barreras administrativas para la reforma, lo cual es crucial en un entorno donde la innovación y el desarrollo de medicamentos deben ir de la mano con el acceso a los mismos (DrugPatentWatch, 2025). Las principales oficinas de patentes, como la Oficina Europea de Patentes (EPO), utilizan estos sistemas avanzados para ayudar a los examinadores de patentes, en particular, en el proceso de identificación de formulaciones existentes similares a nuevas solicitudes, optimizando así la evaluación de tales patentes y promoviendo un sistema de propiedad intelectual más justo y eficiente (EuropeanPatentOffice, 2025). Agilizar y optimizar la investigación jurídica mejora el proceso de reforma, ya que dificulta que las empresas obtengan la aprobación de patentes débiles o de «renovación perpetua», lo que podría resultar en una reducción significativa de trivialidades en los procedimientos de patentes, creando un sistema más robusto y equitativo. Esto es importante en la actualidad, dado que otra tecnología emergente que está impulsando el cambio en la industria es la cadena de bloques (blockchain), un tipo de tecnología de registro distribuido reconocida por su capacidad para garantizar la integridad y la transparencia de la información. La cadena de bloques registra información en una base de datos compartida y segura entre múltiples usuarios, lo que reduce significativamente el riesgo de errores y fraudes. Una vez que se agregan los datos, es difícil modificarlos, lo que la hace eficiente para la transparencia y la coordinación, problemas recurrentes en la gestión de la propiedad intelectual. Al clarificar las condiciones de las licencias a través de tecnologías de registro distribuido, los gobiernos, los investigadores y los fabricantes de genéricos tienen mayor capacidad para comprender quién posee qué y en qué condiciones, facilitando así un acceso más equitativo a los medicamentos. Una de las implementaciones más tangibles de la cadena de bloques en la industria farmacéutica es la red MediLeger. Este grupo incluye, entre otros, distribuidores como Pfizer, McKesson y Cardinal Health (Gaynor et al., 2024), lo que resalta la colaboración esencial entre distintos actores del sector. Un estudio piloto sobre MediLeger demostró que la cadena de bloques es viable para el seguimiento de medicamentos, al tiempo que garantiza la privacidad de los datos, un factor importante para muchas compañías farmacéuticas que buscan adaptarse a un entorno cada vez más regulado y sensible a la privacidad (Mendes, 2024). Con las recomendaciones sugeridas para mejorar las prácticas de propiedad intelectual, incluyendo la implementación efectiva de estas nuevas tecnologías y la consideración de las barreras a superar, los resultados negativos de la industria actual pueden avanzar hacia una remediación intencional, beneficiando simultáneamente al liderazgo en el sector de la salud y promoviendo un futuro más sostenible y accesible para todos.

Liberalismo y Salud: Teorías en el Contexto Argentino

Access to Healthcare and the Liberal State: Theoretical Perspectives and Practical Applicationsd

Dr. Enrique Jesús Botti. Presidente de FACOEP S.A.

Dr. Profesor Titular Universidad ISALUD. Dr. Carlos Alberto Díaz.

Este es un trabajo que intenta realizar una contribución para entender qué pasa en el sistema de salud en Argentina, desde el respaldo de conspicuos economistas que sigue el equipo de gobierno. Este análisis es fundamental para observar hacia dónde puede ir la transformación del sistema de salud en Argentina, considerando tanto las políticas implementadas como los desafíos que enfrenta. Sin embargo, es importante destacar que actualmente no existe un cuerpo de reforma debatido y consensuado, lo cual dificulta una evolución efectiva del sistema. Los actores del mercado de la salud están intentando adecuarse y efectuar las adaptaciones a las nuevas reglas de juego, para promover mejoras sustanciales en la calidad del servicio que se ofrece a la población. Esta situación demanda un diálogo inclusivo que genere una hoja de ruta viable y sostenible para el futuro del sistema de salud, involucrando a todos los interesados en un proceso participativo que fortalezca las instituciones y garantice el acceso equitativo a la atención médica.

Resumen

Este documento explora con profundidad las distintas posturas teóricas sobre el acceso a la salud dentro del marco del Estado liberal, centrándose en los enfoques de Friedrich Hayek, Robert Nozick, John Rawls, Norman Daniels y complementariamente Amartya Sen, como la aplicación de estas corrientes están incidiendo en la transformación del sistema de salud Argentino.

Por un lado, Hayek y Nozick, representantes del liberalismo radical y libertarismo, argumentan que el concepto de justicia social no tiene fundamento en una sociedad de personas libres.

Para Hayek, la distribución de recursos mediante el mercado (catalaxia) es producto de reglas abstractas y decisiones individuales, desprovista de intencionalidad y, por tanto, imposible de calificar como justa o injusta. Nozick, por su parte, sostiene que cualquier redistribución de riqueza, como la que implica el financiamiento estatal de servicios de salud, constituye una vulneración de los derechos de propiedad y de la libertad individual, equiparando los impuestos a formas de trabajo forzado. En esta visión, la atención médica es un bien que debe ser adquirido voluntariamente y el Estado solo debe intervenir para proteger contra la violencia y el fraude.

En contraste, el liberalismo igualitario, articulado por Rawls y ampliado por Daniels, ofrece una perspectiva diferente. Rawls fundamenta la justicia como equidad y sostiene que la igualdad de oportunidades es esencial para una sociedad justa. Daniels extiende esta argumentación al ámbito de la salud, señalando que la protección del «funcionamiento normal» de las personas es un requisito moral, ya que la pérdida de salud limita el rango de oportunidades para participar plenamente en la vida social y económica. Así, este enfoque justifica la intervención estatal para garantizar el acceso universal a servicios de salud, entendiendo la atención médica como una condición necesaria para la equidad.

Finalmente, Amartya Sen introduce una visión complementaria, enfocada en las capacidades y libertades fundamentales como elementos centrales de la justicia social. Sen sostiene que el acceso a la salud debe evaluarse no solo en términos de recursos, sino considerando la capacidad real de las personas para vivir una vida plena y activa. Su enfoque invita a reconocer las desigualdades estructurales y a diseñar políticas públicas que amplíen las libertades y oportunidades, interviniendo en aquellos casos donde el mercado por sí solo resulta insuficiente para asegurar el bienestar colectivo.

En suma, las diferencias entre estos autores radican en las concepciones sobre el papel del Estado, la moralidad de la redistribución, y la importancia de la salud como bien social: Hayek y Nozick defienden una mínima intervención estatal y la libertad individual; Rawls y Daniels promueven la equidad y la igualdad de oportunidades mediante la provisión pública; y Sen subraya la necesidad de fortalecer capacidades y libertades para lograr una justicia verdaderamente inclusiva en materia de salud.


1. La Perspectiva del Liberalismo Radical y Libertarismo

Desde la visión de autores como Friedrich Hayek y Robert Nozick, el concepto de «justicia social» es considerado un «espejismo» o un atavismo de sociedades primitivas que no tiene sentido en una sociedad de hombres libres.

  • El Mercado como Juego de Catalaxia: La distribución de recursos en una sociedad libre es el resultado de un «juego de mercado» (catalaxia) basado en reglas abstractas y conductas individuales, donde los resultados no son previsibles ni intencionales. Por tanto, el resultado no puede calificarse de justo o injusto.
  • Rechazo a la Redistribución: Los libertarios sostienen que el Estado debe ser mínimo, limitado a la protección contra la violencia y el fraude. Cualquier intento de redistribuir riqueza para financiar servicios de salud es visto como una violación de los derechos de propiedad y de la libertad individual, equivaliendo en algunos casos al «trabajo forzado» mediante impuestos.
  • La Salud como Bien de Mercado: En este modelo, la atención médica se considera un servicio que se debe transar voluntariamente. El acceso queda sujeto a la capacidad adquisitiva de cada persona, y el Estado no tiene la obligación moral de proveerlo.

Friedrich Hayek sostiene que la «justicia social» es un espejismo o una «fórmula vacía» porque, en una sociedad de hombres libres, el concepto carece totalmente de significado.

1. La ausencia de un «distribuidor»

Hayek argumenta que el término «justicia social» suele usarse como sinónimo de «justicia distributiva», pero esta no puede aplicarse a una economía de mercado porque nadie distribuye los recursos de manera deliberada. En el mercado, los resultados para cada individuo no son propuestos ni previsibles; surgen de un proceso impersonal que él denomina «juego de catalaxia»,,. Por lo tanto, calificar un resultado de «justo» o «injusto» es un error, ya que la justicia solo puede ser un atributo de la conducta humana responsable y no de un orden espontáneo donde nadie ha actuado con la intención de producir ese resultado específico,,.

2. Atavismo evolutivo e instintos primitivos

Para Hayek, la creencia en la justicia social es un atavismo: una herencia de instintos morales que eran esenciales en las pequeñas bandas de cazadores-recolectores de la sociedad primitiva,. En aquellos grupos reducidos (de unos 50 individuos), existía un propósito unitario y una jerarquía común de fines donde se compartían los recursos según méritos o necesidades visibles para sobrevivir,,. Sin embargo, esos instintos son inaplicables e incompatibles con la civilización actual o «Sociedad Abierta», la cual se basa en reglas abstractas de conducta (como la propiedad y el contrato) y no en fines comunes obligatorios,,,.

3. Falta de un estándar objetivo

El autor sostiene que no existe un acuerdo ni un test conocido para decidir qué es «socialmente justo» en cada caso particular. Las demandas de justicia social suelen basarse en evaluaciones intuitivas de casos aislados, pero nadie ha encontrado una regla general de la cual se pueda deducir qué remuneración es justa fuera del sistema de precios del mercado. Al ser una frase sin contenido definido, se convierte en una herramienta para que grupos particulares planteen reivindicaciones para obtener una mayor participación en los bienes materiales sin dar razones objetivas,.

Hayek advierte que el esfuerzo por alcanzar la «justicia social» requiere de una autoridad central que planifique y dirija los recursos hacia modelos de distribución preconcebidos.

Esto implica:

  • Interferencia coercitiva: El gobierno debe despojar a unos de sus bienes por la fuerza para dárselos a otros, lo que equivale a un «trato de servidumbre» y destruye la libertad individual.
  • Incompatibilidad con las reglas justas: La realización de cualquier modelo de distribución es incompatible con la responsabilidad moral individual y con las reglas de conducta justa necesarias para preservar una sociedad pacífica,.

En conclusión, para Hayek, las únicas remuneraciones «justas» son aquellas determinadas por el mercado libre bajo reglas iguales para todos, ya que este sistema es el que mejor utiliza el conocimiento disperso y mejora las oportunidades de cualquier miembro de la sociedad elegido al azar.

Invocar la justicia social para alterar estos resultados es, en su visión, un engaño que solo conduce al totalitarismo

4. Amenaza a la libertad individual

El juego de la catalaxia es el nombre que Friedrich Hayek propone para el proceso de mercado, describiéndolo como una herramienta para inducir a extraños a servirnos y acogernos. El término deriva del griego katallattein, que además de «intercambiar», significa «admitir en la comunidad» y «convertir a un enemigo en amigo».

Este «juego» consiste esencialmente en una contienda sujeta a reglas, cuyo resultado se decide por una mezcla de destreza superior y buena fortuna. No se basa en fines comunes obligatorios, sino en la aplicación de reglas abstractas de conducta que permiten la aparición de un orden espontáneo u orden autogenerador. Estas reglas son fundamentalmente las de la ley de propiedad y contrato.

El funcionamiento del juego depende de los precios de mercado, que actúan como señales o símbolos que comunican información relevante que se encuentra ampliamente dispersa entre los hombres. A través de estas señales, los individuos saben qué producir y qué recursos utilizar para realizar la mayor contribución posible al producto agregado de la sociedad, guiados por su propia búsqueda de ganancias.

Según Hayek, el juego de la catalaxia cumple la función de extraer de cada participante su contribución más valiosa para el fondo común, aunque la cuota que cada uno reciba de dicho fondo sea incierta. Las recompensas dependen de hechos objetivos que nadie puede conocer en su totalidad, y no de las opiniones de terceros sobre lo que alguien debería obtener. El resultado para cada individuo es imprevisible y no es intencional, por lo que no puede ser calificado como «justo» o «injusto» por ninguna autoridad, ya que nadie ha «distribuido» los recursos deliberadamente.

Finalmente, Hayek argumenta que el juego produce una asignación de recursos más eficiente que cualquier otro sistema. Sostiene que es justo en la medida en que mejora las perspectivas y oportunidades de cualquier miembro de la comunidad elegido al azar y todos obedecen las mismas reglas formales. Por esta razón, considera que el concepto de «justicia social» es un espejismo inaplicable al mercado, pues no se puede exigir justicia distributiva donde los resultados son el fruto impersonal de un juego de habilidades y azar

El Liberalismo Igualitario: La Igualdad de Oportunidades

En contraste, el liberalismo igualitario, liderado por John Rawls y extendido por Norman Daniels, propone una justificación para el acceso universal basada en la justicia como equidad.

  • Protección del Funcionamiento Normal: Daniels argumenta que la salud es de especial importancia moral porque protege el «funcionamiento normal» de los individuos. La pérdida de salud restringe el rango de oportunidades que una persona tiene para participar en la vida social y económica.
  • Obligación Social: Bajo el principio de igualdad de oportunidades, la sociedad tiene la obligación de mitigar las desventajas naturales (enfermedades o discapacidades) que impiden a las personas ejercer su libertad. Esto justifica un sistema que garantice el acceso a un «nivel básico» de atención médica para todos.

El Enfoque de las Capacidades y la Libertad Sustantiva

Amartya Sen y Martha Nussbaum ofrecen una alternativa que vincula la salud con la libertad sustantiva.

  • Capacidades vs. Funcionamientos: La libertad no es solo la ausencia de interferencia (libertad negativa), sino la capacidad real de una persona para lograr estados de bienestar. Estar sano es una «capacidad central» que permite a los individuos elegir el estilo de vida que valoran.
  • Salud y Pobreza: El acceso universal a la salud se justifica porque permite a los individuos, especialmente a los más pobres, superar la penuria y mejorar sus condiciones de vida de manera productiva. Sin salud, la libertad de elección es puramente formal y carece de contenido real.

El Contexto en Argentina: Desregulación y Propiedad Intelectual

Las fuentes también reflejan una transición reciente hacia políticas liberales en el sistema de salud argentino, enfocadas en la competencia y el respeto a la propiedad privada.

  • Respeto a las Patentes: Se ha modificado la Ley de Patentes medicinales para alinearse con estándares internacionales de propiedad intelectual. Esto se justifica bajo el precepto de que el respeto a la propiedad (incluyendo la intelectual) es un pilar de una sociedad próspera y un derivado directo de la libertad.
  • Desregulación y Libre Elección: A través de decretos (como el DNU 70/23), se ha buscado desregular el sistema de medicina prepaga para fomentar la libre competencia y permitir que los beneficiarios elijan libremente sus prestadores. El objetivo es eliminar «asimetrías históricas» y permitir que las empresas adecuen los valores de sus cuotas libremente, bajo la premisa de que esto asegura la sostenibilidad financiera del sistema.

Su crítica se fundamenta en los siguientes puntos clave:

Para Amartya Sen, la pobreza no debe entenderse simplemente como un bajo nivel de ingresos, sino fundamentalmente como una privación de capacidades. Esta distinción es crucial porque, mientras que el ingreso es solo un medio instrumental, las capacidades representan las libertades sustantivas de una persona para lograr estados de bienestar que valora.

La pobreza afecta a las «capacidades centrales» de las siguientes maneras:

  • Privación de libertad sustantiva: La pobreza actúa como un obstáculo que impide a los individuos ejercer sus oportunidades reales para mejorar sus condiciones de vida. Sen sostiene que una privación relativa de ingresos puede derivar en una privación absoluta de capacidades.
  • Impacto en la vida y la salud física: Dentro de las capacidades centrales identificadas por Martha Nussbaum (quien trabaja en la misma línea que Sen), la pobreza golpea directamente la capacidad de «Vida» (no morir prematuramente) y la «Salud corporal» (tener una buena salud, alimentación y vivienda adecuada). La falta de recursos financieros suele obligar a las personas a posponer o renunciar a la atención médica necesaria, lo que deteriora estas capacidades básicas.
  • El círculo vicioso de la salud y la productividad: La pobreza genera un efecto en cadena donde la falta de acceso a la salud provoca peores resultados sanitarios, lo que a su vez disminuye la productividad del individuo. Al reducirse la capacidad de trabajar y generar ingresos, la persona queda atrapada en un ciclo donde tiene aún menos oportunidades de salir de la penuria.
  • Desigualdades sistemáticas (Inequidades): Las personas en situación de pobreza suelen enfrentar riesgos mayores, como estrés crónico, obesidad por falta de acceso a alimentos saludables y exposición a entornos contaminados, lo que erosiona sus capacidades centrales de manera injusta. En este contexto, la falta de salud no es solo un hecho natural, sino una restricción inmerecida que limita el rango de oportunidades de los más vulnerables.

En conclusión, para el enfoque de las capacidades, la pobreza es una fuerza opresiva que priva al individuo de la libertad de elegir el estilo de vida que desea, al no garantizarle el umbral mínimo de salud y funcionamiento necesario para actuar en sociedad

Norman Daniels justifica el acceso universal a la salud extendiendo la teoría de la justicia de John Rawls, fundamentándose principalmente en el principio de igualdad equitativa de oportunidades. Sus argumentos centrales se estructuran de la siguiente manera:

  • Protección del «funcionamiento normal»: Daniels sostiene que la salud tiene una importancia moral especial porque protege el funcionamiento normal de los seres humanos como miembros de su especie. Las enfermedades y discapacidades son vistas como desviaciones que impiden este funcionamiento, lo cual es perjudicial porque restringe el rango de oportunidades que las personas pueden ejercer para cumplir sus planes de vida.
  • Requisito para la igualdad de oportunidades: Para Daniels, no basta con que las posiciones sociales estén legalmente abiertas a todos; es necesario que las personas tengan la capacidad física y mental para competir por ellas. El acceso a la salud es, por tanto, un requisito previo indispensable para que el derecho a la igualdad de oportunidades no sea un concepto vacío.
  • Obligación social de mitigar desventajas: Dado que las enfermedades y los talentos naturales son a menudo «accidentes de nacimiento» inmerecidos, la sociedad tiene la obligación moral de utilizar recursos para contrarrestar estas desventajas naturales. Esto permite que los individuos participen plenamente en la vida política, social y económica de su comunidad.
  • El acceso a un «nivel básico» (Basic Tier): Esta justificación no implica un derecho a todos los servicios médicos imaginables, sino a un nivel básico de atención. Este nivel incluye las intervenciones necesarias para mantener, restaurar o compensar la pérdida del funcionamiento normal. Daniels distingue esto de un «nivel suplementario» que busca mejorar o potenciar capacidades por encima de lo normal, el cual sería opcional y no una obligación de justicia social.
  • Crítica al enfoque de bienestar subjetivo: A diferencia del utilitarismo, Daniels no basa su defensa en la felicidad o el placer que proporciona la salud, sino en el impacto objetivo que la enfermedad tiene sobre las capacidades y oportunidades de una persona. Una persona puede ser feliz estando enferma, pero aun así sufre una pérdida injusta de oportunidades que la sociedad debe rectificar.

En resumen, la salud es para Daniels un derecho habilitante que garantiza que las personas puedan disfrutar de su libertad y de una participación justa en la sociedad al preservar su capacidad funcional básica

La situación específica en Argentina: 2024-2026

La desregulación del sistema de salud en Argentina se aplica actualmente a través de una serie de medidas centradas en la libre competencia, la libertad de elección de los beneficiarios y el respeto a la propiedad intelectual. Estas políticas se enmarcan en el proceso de reordenamiento impulsado por el Gobierno Nacional mediante instrumentos como el DNU 70/23.

Los ejes principales de esta desregulación son los siguientes:

  • Liberación de precios en la medicina prepaga: A partir del Decreto 102/2025, las empresas de medicina prepaga tienen la facultad de adecuar libremente los valores de las cuotas de sus planes de salud. Esta medida busca eliminar las «asimetrías históricas» donde los usuarios de planes económicos financiaban a los de planes más costosos, permitiendo que cada plan ajuste su precio según su propia pirámide de costos. Las empresas deben notificar los aumentos con una antelación no menor a 30 días corridos.
  • Reforma en el régimen de patentes medicinales: El Gobierno modificó la Ley de Patentes a través de la Resolución Conjunta 1/2026, derogando normativas anteriores (como la 118/2012) que dificultaban la obtención de patentes en el país. Bajo este nuevo esquema, el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) analizará cada solicitud caso por caso sin restricciones adicionales, alineándose con estándares internacionales. El objetivo es fomentar la llegada de terapias innovadoras y garantizar la seguridad jurídica para los laboratorios.
  • Libertad de elección para los beneficiarios: La Superintendencia de Servicios de Salud busca que los afiliados puedan elegir libremente sus prestadores y planes, eliminando intermediaciones obligatorias y fomentando que la competencia entre distintos actores del mercado mejore la calidad de las prestaciones.
  • Sustentabilidad financiera: Se argumenta que permitir una asignación más eficiente de los recursos a través del mercado asegura la sostenibilidad del sistema de salud a largo plazo.

Este enfoque responde a la visión del actual gobierno de que la propiedad privada y la libertad individual son los pilares fundamentales para una sociedad próspera, aplicando la lógica del mercado para resolver lo que consideran distorsiones y desigualdades sistémicas previ

Diferencias Clave e Implicaciones

  1. Libertad vs. Resultado: Mientras que el funcionamiento es el estado de salud «logrado», la capacidad es el área de libertad que permite al individuo decidir cómo vivir,. Por ejemplo, una persona puede tener la capacidad de estar sana pero elegir realizar actividades que conlleven riesgos (como deportes extremos o una dieta específica); el funcionamiento sería el estado resultante de esa elección,.
  2. Objetivo de las Políticas Públicas: Sen y Nussbaum sostienen que el Estado debe promover las capacidades de salud, no necesariamente los funcionamientos. Existe una diferencia moral crucial: promover capacidades respeta la libertad individual y las opciones de estilo de vida, mientras que imponer funcionamientos (obligar a estar sano de una forma determinada) podría ser coercitivo y no respetar la autonomía de la persona,.
  3. Relación con el «Funcionamiento Normal»: Norman Daniels utiliza el término «funcionamiento normal» para describir un estado biológico que es necesario para proteger el rango de oportunidades de una persona,. Las fuentes señalan que esta idea de Daniels es comparable a la «capacidad de salud» de Nussbaum, ya que ambas se refieren a un estado corporal que habilita al individuo para participar en la vida social, económica y política,.

En conclusión, la salud como capacidad es una forma de libertad sustantiva que permite a las personas mejorar sus condiciones de vida y elegir su bienestar, mientras que el funcionamiento es la ejecución o el disfrute de ese estado de salud en la práctica

Entendemos con este análisis que es necesario lograr una convergencia entre el interés privado y el bienestar colectivo, de manera que este objetivo se sostenga analíticamente y sea práctico en su implementación. Por lo tanto, tanto el mercado como el estado deben desempeñar funciones complementarias, en relación a las diversas condiciones en las cuales parten los individuos. Para ello, se requerirían reglas estables, derechos garantizados y marcos institucionales sólidos que alineen los incentivos individuales con el interés colectivo. Esta función de regulación y mediación en gran medida corresponde al estado y a las instituciones que lo componen, ya que son estas entidades las que tienen la capacidad de establecer y hacer cumplir las normas que rigen la interacción entre los actores económicos y sociales. Las reglas de juego, entendidas como el conjunto de restricciones tanto formales como informales que las sociedades crean para estructurar las interacciones económicas y sociales, deben evolucionar constantemente para adaptarse a los cambios en el entorno y las expectativas de la población. Solo así se podrá fomentar un ambiente en el que todos los agentes puedan contribuir al desarrollo sostenido y equitativo de la sociedad, garantizando que el progreso no quede limitado a unos pocos, sino que se extienda a toda la comunidad.

Conclusión

Mientras que el liberalismo radical prioriza la libertad de mercado y los derechos de propiedad, rechazando cualquier obligación estatal de proveer salud, el liberalismo igualitario y el enfoque de capacidades sostienen que el acceso a la salud es una condición necesaria para que la libertad y la igualdad de oportunidades sean efectivas. Estos enfoques argumentan que la salud no es solo un bien individual, sino un derecho fundamental que también influye en la cohesión social y el desarrollo económico de un país. En este sentido, garantizar acceso a servicios de salud de calidad puede contribuir a un entorno más justo y equitativo, donde cada ciudadano tenga la oportunidad de prosperar. Las políticas actuales en Argentina parecen enfocarse en la primera vertiente, promoviendo la competencia de mercado y el fortalecimiento de la propiedad privada como motores del sistema de salud, lo que podría generar desigualdades y limitar el acceso para sectores vulnerables de la población. Por ello, el debate sobre el modelo a seguir se vuelve crucial, especialmente en un contexto donde la salud pública es un asunto de interés nacional.

Cómo las corporaciones transnacionales actúan como vectores de enfermedades crónicas al priorizar el lucro sobre la salud pública global

Suscríbete para seguir leyendo

Suscríbete para obtener acceso al contenido íntegro de esta entrada y demás contenido exclusivo para suscriptores.

Desafíos de la Toma de Decisiones Compartida en Vacunación

Autores : Douglas J. Opel , MD, MPH https://orcid.org/0000-0001-7021-191 Xy Sean T. O’Leary , MD, MPH. Publicado el 21 de marzo de 2026N Engl J Med 2026 ; 394 : 1145 – 1147DOI: 10.1056/NEJMp2600539 VOL. 394 NÚM. 12

Entrevista con Douglas Opel sobre la importancia de la comunicación entre médicos y padres ante los cambios en el calendario de vacunación infantil. 

El 5 de enero de 2026, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos (HHS) modificó el calendario de vacunación infantil, reclasificando varias vacunas que antes se recomendaban de forma rutinaria, hasta ahora requieren la toma de decisiones compartida entre padres y médicos. Este cambio abrupto se suma a otras modificaciones importantes en la política federal de vacunación de 2025, lo que evidencia el retroceso del gobierno federal en el reconocimiento de las vacunas como pilar fundamental de la salud infantil y pública. Este cambio se produce en un contexto de creciente desconfianza pública hacia las agencias federales de salud y ha generado alarma entre numerosas organizaciones médicas y de salud pública, así como en sociedades profesionales. De hecho, la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP) ha decidido dejar de alinear su política de vacunación con la de las agencias federales de salud, e insta a los pediatras y a los padres a seguir las recomendaciones de vacunación de la AAP.En consecuencia, la interacción entre pediatras y padres en relación con las vacunas ha cobrado gran relevancia y se enfrenta a nuevos y urgentes desafíos. En particular, ¿deberían los profesionales sanitarios modificar su forma de comunicarse con los padres sobre las vacunas infantiles en este contexto tan controvertido?Con el cambio reciente, el HHS asignó la recomendación SDM, según la define el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP), a cuatro vacunas adicionales (hepatitis A, rotavirus, meningocócica e influenza) más allá de las dos (hepatitis B y Covid-19) que habían recibido dicha recomendación en 2025. El uso de la recomendación SDM es anterior a esta administración federal. Se utilizó por primera vez en junio de 2019 para aclarar la intención detrás de la recomendación anterior de «categoría B» o «permisiva» del ACIP y se ha utilizado para vacunas en ciertos grupos para los cuales existía un equilibrio relativo con respecto a la decisión de vacunar cuando se consideraron los factores incluidos en el marco de Evidencia para Recomendaciones: beneficios y daños, valores, aceptabilidad, uso de recursos, equidad y viabilidad. 1 Las vacunas con una recomendación de toma de decisiones compartida (SDM, por sus siglas en inglés) propician una conversación entre el médico y el paciente o el padre/madre sobre si vacunar o no, basándose en la mejor evidencia disponible sobre quiénes pueden beneficiarse de la vacunación; las características, valores y preferencias del individuo; el criterio clínico del profesional de la salud; y las características de la vacuna que se está considerando. 2Varios años de experiencia con la recomendación de SDM han revelado algunos de sus problemas. Presenta claras limitaciones para facilitar las prácticas de comunicación necesarias para promover la SDM. En una encuesta, por ejemplo, la mayoría de los médicos indicó que la recomendación de SDM para las vacunas genera confusión, y una minoría considerable señaló que desconocía cómo implementar la SDM según lo previsto por el ACIP. 

Sin una guía de comunicación clara que acompañe a esta recomendación, los médicos han tenido dificultades —o incluso han evitado por completo— las interacciones con los pacientes sobre las vacunas que incluyen dicha recomendación. En consecuencia, la adopción de vacunas con una recomendación de SDM se ha estancado. En un memorando que explica la lógica detrás del nuevo calendario, los líderes del HHS ofrecen información adicional, indicando que una recomendación de SDM requiere que “se consideren las características del individuo, incluyendo su probabilidad de exposición a las enfermedades, sus riesgos de morbilidad y mortalidad si contraen las enfermedades, su probabilidad de beneficiarse de la vacuna, su probabilidad de reacciones adversas a la vacuna y su riesgo de transmitir la enfermedad a otros. A veces, también es importante considerar las preferencias, creencias y conocimientos personales y familiares, incluso cuando un paciente presenta información específica sobre los datos de seguridad previos y posteriores a la autorización de una vacuna o presenta una experiencia familiar específica con una vacuna”. 4 Esta especificidad adicional solo puede sembrar más confusión. Por ejemplo, personalizar los riesgos y beneficios precisos de recibir una vacuna o permanecer sin vacunar para pacientes con una miríada de características relevantes a nivel individual y comunitario, como parece sugerir esta guía, es impracticable, ya que algunas características no son estáticas (por ejemplo, la probabilidad de exposición a las enfermedades) o predecibles (por ejemplo, la probabilidad a nivel individual de reacciones adversas a una vacuna).Esta dificultad se ve agravada por la ausencia de una sólida justificación científica y un proceso de revisión que respalden la nueva afirmación del HHS de que tanto recibir como no recibir estas vacunas son opciones médicamente razonables. El HHS eludió al ACIP y a las organizaciones asociadas al realizar este cambio, no lo basó en nuevas evidencias sobre la seguridad o la eficacia de las vacunas y no utilizó el marco de Evidencia para Recomendaciones. En el mejor de los casos, este enfoque dificulta la capacidad de los médicos para evaluar si estas vacunas pertenecen realmente al ámbito de la toma de decisiones compartida. En el peor de los casos, es, o puede percibirse como, una maniobra para promover una agenda ideológica que prioriza las preferencias personales sobre la salud pública y erosiona aún más la confianza en la vacunación infantil.Dada la multitud de cambios en las políticas federales de vacunación y las dificultades históricas y previstas para comunicarse con los padres sobre las vacunas con una recomendación de la toma de decisiones compartida, los médicos pueden encontrar estas conversaciones cada vez más difíciles. En este contexto, puede ser útil recordar lo que se ha mantenido constante: los pediatras han sido y siguen siendo la fuente de información más confiable para los padres sobre las vacunas. Es importante que los médicos aprovechen esta confianza y la cultiven.Para ello, los pediatras deben tener cuidado al expresar una postura política o hacer referencias políticas explícitas en sus conversaciones con los padres sobre las vacunas. Dado que las decisiones sobre la vacunación se asocian cada vez más con la ideología política, es probable que la política se introduzca con mayor frecuencia en estas conversaciones. Para evitar alienar a los padres y erosionar la confianza, los pediatras solo deben abordar el tema de la política cuando los padres expresen sus propias opiniones políticas y únicamente para comprender mejor cómo influyen esas opiniones en su decisión sobre la vacunación.Los pediatras pueden seguir recomendando encarecidamente las vacunas con la designación SDM. La neutralidad del médico no es un requisito de la SDM. De hecho, las recomendaciones del médico son perfectamente compatibles con esta práctica, ya que se trata de un proceso colaborativo que integra los valores y preferencias de los pacientes (o sus padres) con la experiencia del médico.Los médicos deben esperar responder preguntas de los padres sobre el nuevo calendario de vacunación. Los datos sugieren que una gran proporción del público tiene una comprensión incorrecta de lo que significa la designación SDM para una vacuna: en una encuesta reciente, el 45% la interpretó como que «depende de los padres si consultan con su proveedor de atención médica antes de vacunar a su hijo», y el 25% pensó que significaba «debe discutir la decisión con su familia». 5 La entrevista motivacional ofrece un marco basado en la evidencia y centrado en el paciente para responder a las preguntas de los padres. Por ejemplo, una declaración de reflexión («Parece que ha escuchado mensajes contradictorios sobre qué vacunas se recomiendan ahora») seguida de una pregunta abierta («¿Puede contarme más sobre lo que ha escuchado?») o pedir permiso para compartir información («¿Estaría bien si compartiera mi opinión con usted?») puede ser una forma empática de establecer una colaboración, aumentar la receptividad a la información proporcionada y facilitar respuestas que se adapten a las necesidades de los padres. Las respuestas deben ser simples y sin jerga (ver tabla ).

Posibles preguntas de los padres sobre los cambios en el calendario de vacunación y las respuestas de los médicos.

Los médicos deben ser cautelosos al explicar de antemano la controversia sobre el calendario de vacunación. Hacerlo podría ser contraproducente, ya que los padres podrían recordar la controversia en lugar del motivo de la explicación: la importancia continua de la vacunación. En cambio, los pediatras deberían centrarse en el hecho de que el calendario de vacunación de la AAP no ha cambiado. Las recomendaciones de la AAP han definido durante mucho tiempo el estándar de atención en pediatría, por lo que es razonable seguir el calendario de vacunación de la organización.Este cambio radical sin precedentes en la política de vacunación en Estados Unidos amenaza la salud tanto de los niños como de la población en general. Los pediatras desempeñan un papel fundamental en la búsqueda de soluciones, y pueden lograrlo manteniéndose fieles a los valores que los han convertido en la fuente de información más confiable para los padres en materia de vacunas: colaboración, comunicación clara y el compromiso de velar por el bienestar de los niños.

Nota del editor: El 16 de marzo de 2026, en respuesta a una demanda interpuesta por la AAP y otras organizaciones contra el HHS, un juez federal bloqueó temporalmente la entrada en vigor de los cambios del HHS descritos en este artículo de opinión.

La Desregulación Ambiental y sus Efectos en la Salud

Autores : Adam W. Gaffney , MD, MPH , David Himmelstein , MD , Steffie Woolhandler , MD , Sancia Sehdev , BS y Philip J. Landrigan , MD https://orcid.org/0000-0002-0150-6914 el 25 de marzo de 2026 DOI: 10.1056/NEJMp 2514370

El 22 de junio de 1969, el río Cuyahoga de Cleveland se incendió, lo que atrajo la atención nacional sobre la degradación ambiental. En su discurso sobre el Estado de la Unión siete meses después, el presidente Richard Nixon lamentó que los estadounidenses estuvieran siendo “asfixiados por el esmog, envenenados por el agua” y proclamó que el aire y el agua limpios debían ser “un derecho fundamental de todo estadounidense”. A instancias de Nixon, el Congreso estableció la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y aprobó la Ley de Aire Limpio (CAA) con apoyo bipartidista. Las mejoras en la calidad del aire, exigidas por dicha ley y aplicadas por la EPA, se encuentran entre las intervenciones sanitarias más eficaces del último medio siglo, habiendo reducido la contaminación atmosférica en un 75 % en Estados Unidos y salvado al menos 200 000 vidas al año. 1Sin embargo, durante la primera administración del presidente Donald Trump, se derogaron casi 100 protecciones ambientales y laborales, incluidas las medidas de protección de la calidad del aire.² 

Aunque muchas de estas derogaciones se retrasaron por litigios o fueron revertidas por el presidente Joe Biden, causaron un daño considerable a la salud de los estadounidenses.³ Las acciones de la segunda administración Trump han sido aún más agresivas, presagiando un daño aún mayor. El 12 de marzo de 2025, la EPA anunció 31 medidas de desregulación. Estas iniciativas y otras acciones de la administración buscan revertir los avances en materia de contaminación, aumentar la peligrosidad en los lugares de trabajo y (en palabras del administrador de la EPA, Lee Zeldin) asestar un golpe mortal a la ideología del cambio climático. Sin embargo, es la ciencia, no la religión, la que indica que estas acciones acelerarán el cambio climático, contaminarán el aire y el agua de Estados Unidos y causarán enfermedades y muertes prematuras. La tabla presenta algunos ejemplos de estas acciones y sus probables efectos en la salud. Encontrará información adicional en el Apéndice Suplementario , disponible en NEJM.org.

Efectos seleccionados en la salud de las acciones y propuestas de política ambiental de la administración Trump.

Muchas propuestas de la administración debilitarían las protecciones contra la contaminación del aire (Tabla S1 en el Apéndice Suplementario ). La Ley de Aire Limpio (CAA) exige que la EPA establezca, reevalúe periódicamente y haga cumplir las Normas Nacionales de Calidad del Aire Ambiente para seis contaminantes, incluyendo las partículas finas en suspensión (partículas con un diámetro aerodinámico de ≤2,5 μm [PM 2,5 ]). La administración Biden redujo la norma de PM 2,5 de 12 a 9 μg por metro cúbico, dado el creciente consenso científico de que los daños a la salud ocurren a concentraciones relativamente bajas. La administración actual ha solicitado a un tribunal federal de EE. UU. que anule la norma más estricta. Niveles más altos de PM 2,5 provocarían un aumento en las tasas de asma pediátrica, infartos de miocardio, accidentes cerebrovasculares, enfermedades respiratorias crónicas y muerte.Otras iniciativas propuestas flexibilizarían las regulaciones sobre la contaminación atmosférica derivada de la extracción de petróleo y gas, y debilitarían las regulaciones sobre las emisiones de contaminantes atmosféricos neurotóxicos y cancerígenos, o “sustancias tóxicas en el aire”, como el benceno y el arsénico. La EPA también pondría fin a su norma del “Plan de Buen Vecino” (actualmente suspendida por orden judicial), cuyo objetivo es proteger a los estados situados a sotavento de la contaminación por óxidos de nitrógeno que cruza las fronteras estatales. Los óxidos de nitrógeno se combinan con compuestos orgánicos volátiles en presencia de la luz solar, produciendo ozono que aumenta las exacerbaciones de enfermedades respiratorias y la mortalidad. Otras políticas de la administración se centran en la producción de energía (véase la Tabla S2), fomentando la combustión de combustibles fósiles (en particular, carbón) y desalentando la producción de energía limpia. La EPA está reescribiendo la normativa de la era Biden que regula las emisiones de gases de efecto invernadero de las centrales eléctricas, la principal fuente fija de estos contaminantes que provocan el cambio climático, alegando falsamente que su contribución es insignificante. Además de acelerar el cambio climático, la desregulación de estas emisiones de carbono incrementará las emisiones de PM 2.5 y de ozono, aumentando la morbilidad y la mortalidad cardiopulmonar, así como los casos de muerte fetal y partos prematuros.Estas medidas, junto con la reconsideración de las normas de la era Biden que regulan las emisiones de mercurio y arsénico de las centrales eléctricas de carbón, perjudicarán especialmente a las comunidades vulnerables cercanas a estas instalaciones. El mercurio presente en el aire, proveniente de la combustión del carbón, ingresa a la cadena alimentaria como metilmercurio, es consumido por mujeres embarazadas, atraviesa la placenta y causa daño cerebral y disminución de la función cognitiva en sus bebés. El arsénico en el aire aumenta las muertes por cáncer de pulmón. Estos efectos se verán exacerbados por la Ley de la Gran Ley Integral (OBBBA, por sus siglas en inglés), que elimina los subsidios federales para la generación de energía solar y eólica, una medida que probablemente aumentará aún más la combustión de combustibles fósiles, perjudicando la salud planetaria y humana a largo plazo y comprometiendo la salud cardiovascular y pulmonar en la actualidad.Se están considerando otras políticas climáticas (véase la Tabla S3). Estados Unidos se ha retirado nuevamente del Acuerdo de París, y la EPA propone abandonar su «Determinación de Peligro» de 2009, que clasificaba los gases de efecto invernadero como contaminantes. Dicha determinación permite a la EPA regular los gases de efecto invernadero en virtud de la Ley de Aire Limpio (CAA); su abandono pondría fin a la autoridad de las administraciones federales para regular la contaminación que provoca el cambio climático. La EPA también planea debilitar las normas que exigen el monitoreo de gases de efecto invernadero en las principales instalaciones contaminantes. Todas estas acciones que niegan el cambio climático aumentarán la frecuencia de incendios forestales, olas de calor e inundaciones, que ya causan muertes y enfermedades a muchos estadounidenses. El incumplimiento de los objetivos del Acuerdo de París podría provocar millones de muertes evitables en todo el mundo. 4Las propuestas de la administración para flexibilizar las normas de emisiones de los automóviles —incluidas las normas de consumo medio de combustible corporativo (CAFE) supervisadas por la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA)— representan una mayor amenaza para la salud (véase la Tabla S4). Las normas CAFE, establecidas por primera vez en 1975, han mejorado sustancialmente la eficiencia del combustible. La NHTSA de Biden endureció estas normas, un cambio que Trump anunció el 4 de diciembre de 2025 que revertiría. Este retroceso aumentará las emisiones de los tubos de escape, empeorará la contaminación por partículas, perjudicará la salud pulmonar y cardíaca y acelerará el calentamiento global. La EPA también ha propuesto eliminar las normas sobre gases de efecto invernadero para automóviles y camiones de la era Biden, lo que agravaría aún más estos efectos nocivos para la salud.En un nuevo ataque contra la calidad del aire, los republicanos del Congreso anularon las exenciones de la Ley de Aire Limpio (un cambio que está siendo impugnado en los tribunales por 11 estados) que, desde 1967, han permitido a California (y a los estados que siguen su ejemplo) establecer estándares de emisiones de escape más estrictos que los del gobierno federal, incluyendo la obligación de que todos los autos nuevos sean de cero emisiones para 2035. Mientras tanto, la Ley de Control de la Contaminación Atmosférica y de la Contaminación Atmosférica elimina los subsidios para la compra de vehículos eléctricos y las sanciones por incumplimiento de los estándares CAFE. Estas medidas agravarán aún más la contaminación, acelerarán el calentamiento global y aumentarán la morbilidad y la mortalidad cardiopulmonar.Varias políticas propuestas debilitarían los estándares de calidad del agua, reduciendo la seguridad del agua potable para millones de personas (véase la Tabla S5). Por ejemplo, la EPA busca flexibilizar las regulaciones que rigen las descargas de efluentes de las centrales eléctricas de carbón. El consiguiente aumento de plomo, mercurio y arsénico en el agua incrementará la incidencia de cáncer de vejiga y afectará negativamente la función cognitiva de los niños.Las protecciones en el lugar de trabajo también están en peligro (véase la Tabla S6). En abril, la administración despidió a la mayor parte del personal del Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional (NIOSH), que genera evidencia para fundamentar las políticas de salud laboral. Si bien una demanda, la presión política y la acción del Congreso obligaron a la recontratación del personal del NIOSH y, en última instancia, a la restauración de la financiación, la formulación de políticas basadas en la ciencia se vio interrumpida. Simultáneamente, la Administración de Seguridad y Salud Minera retrasó la implementación de normas más estrictas sobre el polvo de sílice, lo que aumentó el riesgo de silicosis entre los mineros. Algunos legisladores republicanos ahora piden que se abandone la norma sobre sílice. Irónicamente, el aumento resultante de las enfermedades pulmonares se producirá casi exclusivamente en estados con tendencia republicana. A nivel nacional, el debilitamiento del NIOSH socava los esfuerzos para implementar las protecciones contra el calor en el lugar de trabajo propuestas por Biden, lo que aumenta el riesgo de enfermedades relacionadas con el calor para los trabajadores.Es probable que socavar la ciencia y reducir el personal de la EPA y otras agencias cause daños a la salud a largo plazo (véase la Tabla S7). Por ejemplo, la administración planea eliminar el instituto de investigación interno de la EPA, la Oficina de Investigación y Desarrollo, cuyos científicos han producido la evidencia y las innovaciones tecnológicas que han permitido avances ambientales que se estima han salvado cientos de miles de vidas. 5El 22 de abril de 2025, Día de la Tierra, la Casa Blanca proclamó: «Por fin tenemos un presidente que se guía por la ciencia», afirmando que Estados Unidos «mantiene los estándares que han brindado a los estadounidenses el aire y el agua más limpios del mundo durante generaciones». La realidad es que las acciones de esta administración desharán el trabajo de generaciones. Sus políticas resultarán en cielos más contaminados, aguas más turbias, temperaturas más altas, lugares de trabajo más peligrosos y una menor calidad de vida para millones de estadounidenses. Estos daños afectarán con mayor dureza a las personas de bajos ingresos y otros grupos vulnerables.

Continuaremos monitoreando estos efectos en la salud y cuantificando, siempre que sea posible, el número de enfermedades y muertes resultantes. Sin embargo, las estadísticas y la documentación no son suficientes por sí solas. A menos que los profesionales de la salud alcen la voz de manera clara y contundente, y que humanicemos las trágicas consecuencias de estos retrocesos ambientales, la conexión entre estos cambios de política aparentemente abstractos y los daños reales a la salud que provocan podría permanecer invisible e ignorada. Del mismo modo que el plomo de la pintura y la gasolina envenenaron silenciosamente a los estadounidenses, afectando de forma imperceptible la función cognitiva de millones de niños en las décadas de 1960 y 1970, hasta que médicos heroicos como Herbert Needleman expusieron esos daños de manera valiente y decidida, el efecto de los continuos retrocesos ambientales podría ser inmenso y duradero, extendiéndose durante años e incluso generaciones, afectando no solo a la salud física, sino también a la salud mental y emocional de la población. Los profesionales de la salud debemos llamar la atención con urgencia sobre este ataque silencioso pero mortal contra la salud de los estadounidenses, utilizando todos los canales posibles para sensibilizar a la comunidad y a los responsables de la formulación de políticas, trabajar con amplias coaliciones para detenerlo y hacer campaña por un futuro más saludable. En última instancia, debemos esforzarnos por reconstruir las agencias, las protecciones y el sentido compartido de confianza y responsabilidad que nos han brindado aire y agua limpios, y que nos han permitido, a nosotros y a nuestros hijos, vivir vidas más largas y saludables, disfrutando de la calidad de vida que todos merecemos.

Estrategias para la Planificación de la apertura de Hospitales: Clave del Éxito

Desarrollo estructurado y cohesionado a partir de los apuntes seleccionados proyecto de planificación y diseño hospitalario

En la trayectoria como médico me he encontrado en el rol de abrir distintos hospitales, cada uno con sus particularidades y desafíos, implementando diferentes estrategias y conformando equipos diversos que varían en función de la complejidad de los servicios a ofrecer. A lo largo de estas experiencias, he podido observar la trascendencia de cada proyecto, donde la transferencia de competencias se convierte en un aspecto vital para el éxito y sostenibilidad de las instituciones de salud. He trabajado en la creación de una cultura organizacional sólida, en la medicina basada en el valor y la atención plenamente centrada en la persona, garantizando que cada paciente reciba no solo un diagnóstico, sino una atención integral que respete sus necesidades individuales y su dignidad. Este esfuerzo ha requerido un proceso meticuloso de amalgamar a diferentes grupos de profesionales, desde médicos hasta personal administrativo, quienes, con un enfoque colaborativo y un compromiso artístico, llevaron adelante el proyecto. Gracias a su dedicación, logramos no solo aumentar la productividad de los hospitales, sino también implementar avances significativos en la modernización de los servicios de salud, todo ello mientras se lograba una notable disminución en la lista de espera, permitiendo que más pacientes accedan a la atención oportuna y de calidad que merecen.

Introducción

La planificación y el diseño de hospitales representan uno de los ámbitos más complejos dentro de la gestión de proyectos, debido principalmente a la gran cantidad y diversidad de partes interesadas involucradas. Comprender cómo se gestionan estas partes interesadas resulta fundamental para justificar la inversión de capital en este tipo de proyectos. El concepto de «partes interesadas» ha sido un tema recurrente en los estudios de gestión organizacional, enfocándose inicialmente en su identificación y categorización según poder, urgencia y legitimidad. Con el tiempo, la atención se ha desplazado hacia la dinámica de las relaciones entre las partes interesadas y su gestión como un proceso más participativo y recíproco, especialmente en las diferentes fases del ciclo de vida del proyecto.

En el sector de la construcción hospitalaria, la participación de las partes interesadas se ha convertido en un elemento clave para crear valor y fomentar la colaboración, sobre todo en la fase inicial de planificación, donde emergen los posibles conflictos de objetivos.

La naturaleza cambiante de los intereses de las partes interesadas refuerza la necesidad de una gestión relacional, en vez de transaccional, lo que añade complejidad al proceso. El estudio de caso presentado toma como ejemplo un megaproyecto hospitalario en los Países Bajos, ilustrando cómo la gestión de proyectos aborda la heterogeneidad y las relaciones entre las partes interesadas.

La complejidad de las organizaciones hospitalarias

Las organizaciones hospitalarias se distinguen por su notable complejidad, que se manifiesta principalmente en la cantidad y variedad de partes interesadas que participan en sus operaciones (Pauget y Wald). 2013

Dimensiones de la gestión de partes interesadas en proyectos hospitalarios

Al abordar la planificación y el diseño de un nuevo hospital, la gestión de las partes interesadas se desarrolla en múltiples dimensiones, lo que implica un enfoque estratégico y meticuloso que es crucial para el éxito del proyecto. La literatura previa ha resaltado diversas características asociadas a la complejidad relacional de las partes interesadas, las cuales incluyen no solo los actores involucrados, sino también sus intereses y expectativas. Entre ellas destacan el número de relaciones existentes entre las partes, que puede influir en la dinámica del equipo de trabajo e impactar en la toma de decisiones; la variedad de dichas relaciones, que refleja la diversidad de perspectivas y enfoques que los diferentes actores aportan al proceso; y la cantidad de conexiones o patrones relacionales, los cuales se vinculan directamente con la centralidad de la organización hospitalaria. La interdependencia entre estas características puede resultar en un entorno colaborativo más efectivo, facilitando la identificación de riesgos potenciales y la implementación de soluciones innovadoras (Aaltonen y Kujala 2016).

Heterogeneidad y relaciones entre partes interesadas

La heterogeneidad de las partes interesadas, junto con las características que afectan las relaciones entre ellas, ha sido identificada por los académicos como un aspecto frecuentemente omitido en la investigación sobre gestión de la construcción (Eskerod y Vaagaasar 2014, Kujala et al. 2022, Kier 2023). Esta diversidad no solo incluye factores demográficos y organizativos, sino también diferencias en los intereses, influencias y capacidades de los involucrados, lo que puede complicar significativamente la dinámica del proyecto. A medida que estos grupos interactúan, las tensiones y oportunidades de colaboración emergen, lo cual destaca la necesidad de enfoques más integradores en la gestión de proyectos. Por lo tanto, una comprensión profunda de estas relaciones se vuelve esencial para el éxito en la ejecución de proyectos constructivos, ya que una mala gestión de las partes interesadas puede resultar en conflictos, retrasos y, en última instancia, en la falta de cumplimiento de los objetivos del proyecto.

Experiencia vivida en la gestión de la heterogeneidad

Este estudio de caso se centra en analizar el fenómeno de gestionar la heterogeneidad de las partes interesadas como una experiencia vivida a lo largo de un periodo de 10 años. El objetivo es examinar cómo la organización cliente, es decir, el hospital y el propietario del proyecto, interactuó con la configuración de múltiples partes interesadas y la dinámica de sus relaciones durante la fase inicial del proyecto.

Dimensiones de la heterogeneidad de las partes interesadas

Características relacionadas con el actor

La heterogeneidad implica tanto la variedad como la naturaleza dinámica de las partes interesadas, lo que genera complejidad en sus relaciones. Estas partes pueden ser instituciones, grupos o individuos con roles que evolucionan a lo largo del proyecto, y su participación puede identificarse desde el inicio o surgir de manera emergente. Los intereses y el poder de decisión de cada actor dependen de su posición en el panorama de las partes interesadas, y algunos pueden actuar como vínculos entre el proyecto y su entorno, especialmente los llamados «interesados de interfaz» que combinan roles de usuario final o experto con funciones de gobernanza formal.

Poder y confianza relacionados con el contexto

El contexto institucional y el sistema de salud determinan la distribución del poder entre las partes interesadas, influyendo en la toma de decisiones y en la naturaleza de las relaciones, que pueden ser formales, transaccionales o colaborativas. La confianza, por su parte, se considera esencial para la vulnerabilidad ante resultados futuros, y puede basarse en roles, conocimiento o relaciones personales, lo que fortalece la colaboración.

Intermediación entre posiciones

La posición de «interfaz» puede facilitar o dificultar la colaboración, dependiendo de cómo se perciban los roles («nosotros» versus «ellos»). La intermediación del conocimiento, especialmente en entornos académicos, se convierte en una herramienta fundamental para cerrar brechas entre investigación, trabajo clínico y diseño, permitiendo la construcción de relaciones y superando límites organizacionales.

Características relacionadas con el proceso

La gestión de la heterogeneidad también requiere identificar, empatizar, construir relaciones, interactuar y cocrear de forma circular y repetida. La cocreación es el objetivo principal, aunque se pueden emplear estrategias de distancia o reciprocidad según el grado de colaboración. La intensidad y el tipo de participación varían por actor y grupo, así como por fase del proyecto.

Características relacionadas con el proceso

La heterogeneidad en la participación de las partes interesadas no solo se manifiesta en las características individuales de cada actor, sino también en los procesos que configuran la interacción entre ellos. Esta dimensión abarca la identificación, la empatía, la construcción de relaciones, la interacción y la cocreación con las partes interesadas. Todos estos son procesos circulares que requieren repetición constante a lo largo del proyecto, según lo señalado por Eskerod y Huemann (2024). La cocreación emerge como el objetivo principal de la participación, pero la gestión de las partes interesadas demanda enfoques diferenciados: un enfoque de “distancia” para quienes protegen sus intereses y uno recíproco para los actores más colaborativos (Bridoux y Stoelhorst, 2014).

En el contexto de proyectos hospitalarios, la heterogeneidad de los colaboradores implica que los equipos de gestión deben enfocarse en la cooperación, el control y la coordinación como un proceso multinivel (Ali y Haapasalo, 2023). La participación de los usuarios finales añade valor y pone de relieve la necesidad de considerar la diversidad de las partes interesadas internas del hospital (Elf et al., 2012; Carthey, 2019; Caixeta et al., 2019).

Los métodos de interacción pueden variar desde la simple información —mediante materiales escritos o reuniones presenciales—, pasando por la consultoría —a través de diálogos o sesiones formales de retroalimentación—, hasta la cocreación, que se materializa en grupos de trabajo, talleres y estrategias de codiseño como la creación de prototipos y simulaciones (Caixeta et al., 2019; Eskerod y Huemann, 2024). La intensidad de la participación, tanto en frecuencia como en duración, puede fluctuar a lo largo de la vida del proyecto para cada parte interesada o grupo.

Lugar de compromiso

El lugar o nivel organizacional en que ocurre la interacción añade otra capa de heterogeneidad. Se distingue entre niveles estratégico, táctico y operativo, siendo la fase inicial especialmente estratégica por el impacto potencial de las decisiones tomadas.

Roles pluralistas

Las partes interesadas pueden desempeñar múltiples roles, combinando funciones de gobernanza formal con participación como usuarios finales. Esta pluralidad exige que la gestión de proyectos adopte enfoques tanto transaccionales como relacionales de forma secuencial o simultánea, y se recomienda la figura de un gestor de partes interesadas específico para coordinar tareas y mensajes coherentes.

Cambio transformador en el sector sanitario

El traslado a un nuevo hospital implica no solo una transformación física del entorno construido, sino también una innovación técnica y organizacional, promovida por el gobierno para avanzar hacia modelos más centrados en el paciente y sostenibles. Estos procesos de cambio requieren enfoques no lineales y a largo plazo, con atención y visibilidad estratégica para traducir las grandes transiciones sociales en acciones concretas de planificación y diseño.

La alineación entre la organización permanente (hospital) y la temporal (proyecto) es un desafío, y la participación de las partes interesadas se considera el mecanismo principal para lograr la comprensión compartida de los objetivos y ganar confianza y compromiso.

Cambio transformador en el sector sanitario

El traslado a un nuevo centro sanitario representa mucho más que un simple cambio de localización; implica una profunda transformación de los servicios y una innovación técnica significativa. En el contexto holandés, el gobierno incentivó a los hospitales, ya desde las etapas iniciales de planificación, a innovar y transformar tanto sus entornos construidos como sus servicios, con la mirada puesta en las necesidades del siglo XXI.

Un ejemplo concreto de este cambio es la transición a hospitales compuestos íntegramente por habitaciones individuales para pacientes hospitalizados, lo que constituye una transformación de los servicios orientada a proporcionar mayor privacidad y un entorno más seguro desde el punto de vista microbiológico. Esta transformación no solo responde a criterios técnicos o estructurales, sino que también está vinculada a procesos de cambio social en distintos niveles, como la adopción de enfoques sostenibles y centrados en la persona, así como a cambios organizacionales y culturales.

Implicancias y complejidad del cambio transformador

Los procesos de cambio transformador en el sector sanitario se caracterizan por ser dinámicos y multifacéticos, involucrando distintos plazos y niveles organizacionales. Esto da lugar a marcos complejos, con múltiples fases, niveles y patrones. En el ámbito hospitalario, la implementación de habitaciones individuales al 100% genera impactos directos en los flujos de trabajo y la colaboración del personal de enfermería, e incluso podría incidir en la frecuencia de incidentes como caídas o respuestas a emergencias como paros cardíacos intrahospitalarios.

Esta vulnerabilidad respecto a los resultados futuros está estrechamente relacionada con la necesidad de confianza por parte de las partes interesadas, especialmente los usuarios finales, en su relación con el proyecto. Por eso, la literatura destaca que los procesos de cambio transformador requieren enfoques no lineales, con visión a largo plazo y perspectivas interdisciplinarias e integradoras. La traducción de los cambios sistémicos y sociales en proyectos concretos de planificación y diseño hospitalario demanda atención y visibilidad estratégica.

Además, abordar la dinámica de cambio asociada implica flexibilidad en los procesos, ya que tanto las partes interesadas internas como externas pueden convertirse en fuentes de cambio. Los objetivos transformadores aumentan la complejidad de los proyectos de planificación y diseño en el entorno sanitario, generando perspectivas potencialmente divergentes que influyen en la toma de decisiones y amplían el alcance de los resultados esperados.

Relación entre proyecto y organización

Reconocer el cambio transformador como parte de un proyecto hospitalario pone en primer plano la importancia de comprender la relación entre el proyecto y la organización permanente que lo alberga. Así, la perspectiva institucional se enlaza con la perspectiva temporal del proyecto. La literatura sobre gestión de proyectos ha estudiado en profundidad los desafíos de los proyectos interorganizacionales, destacando la dificultad de alinear múltiples perspectivas e intereses para alcanzar una comprensión compartida de los objetivos y métodos del proyecto.

La gestión multinivel, la evolución de las relaciones a lo largo del tiempo y las distintas formas de gestionar las alianzas interorganizacionales son aspectos centrales para comprender estos proyectos complejos. En este contexto, la participación de las partes interesadas se considera un mecanismo clave, especialmente en las fases posteriores del proyecto, para alinear objetivos, generar confianza y lograr el compromiso de los actores implicados, incluyendo los objetivos de cambio transformador.

Implicancias para la investigación y la práctica

La descripción del contexto de investigación, desarrollada en la sección de métodos, profundiza en los elementos de cambio transformador asociados con la fase inicial del proyecto hospitalario estudiado. El énfasis en el cambio transformador, junto con la diversidad de partes interesadas y la complejidad de los procesos involucrados, constituye la base del estudio y permite revelar las estrategias y habilidades empleadas por el equipo de gestión del proyecto.

Este enfoque resulta fundamental para cerrar la brecha entre la teoría y la práctica acerca de la participación de las partes interesadas en la consecución del cambio transformador. Así, el cambio transformador no solo fue un objetivo en este caso, sino que se mantuvo como tal a lo largo de todo el estudio longitudinal. Finalmente, las distintas vías de cambio y su repercusión en el alcance y la estructura del proyecto son analizadas de manera retrospectiva, evidenciando el impacto real de estas dinámicas en la gestión y los resultados del proyecto.

Contexto y método de investigación

El estudio de caso del megaproyecto hospitalario analizado abarca un periodo de 20 años, centrando la investigación en los primeros 10 años, donde se tomaron las decisiones clave de capacidad y diseño. Se emplearon entrevistas, archivos digitales y la experiencia directa de la autora como fuentes de datos. El análisis se realizó en varias rondas, posicionando a las partes interesadas según su relación con el proyecto y su contribución, y describiendo patrones comunes de heterogeneidad en actores y procesos.

Recomendaciones para abordar la heterogeneidad

  • Las estrategias de participación deben ser adaptables a lo largo del tiempo para responder a la dinámica de las partes interesadas y sus relaciones emergentes.
  • La alineación del proyecto con objetivos más amplios requiere una coordinación sólida y dedicada entre organizaciones permanentes y temporales.
  • El establecimiento temprano y la posición interna del equipo de gestión del proyecto facilitan la gestión de la participación en el contexto de ambiciones de cambio transformador, fomentando una comunidad de práctica y relaciones colaborativas duraderas.

Ambición de cambio transformador en el proyecto hospitalario

El proyecto hospitalario se inició con una ambición clara y definida de cambio transformador, impulsada por una invitación del gobierno nacional para crear el Centro Médico Universitario (CMU) ejemplar del siglo XXI en los Países Bajos. Este llamado a la innovación hospitalaria exigía “pensar diferente” en cuanto a la prestación de atención terciaria, promoviendo equipos multidisciplinarios y la introducción de habitaciones individuales al 100%, con el objetivo de ofrecer a los pacientes el entorno más seguro y curativo posible.

Para el personal del hospital, este cambio se traducía en “trabajar diferente”, implementando una planificación integrada y procesos apoyados por tecnologías de la información, con el fin de garantizar tanto la calidad de la atención como la experiencia del paciente. En cuanto al entorno construido, la ambición era “construir diferente”. Esto implicaba abordar los desafíos de una remodelación en un sitio existente, ubicado en el centro de la ciudad, que debía permanecer siempre operativo y completamente funcional, además de diseñar un edificio capaz de adaptarse y absorber modificaciones a lo largo de su vida útil.

La alineación de estas trayectorias estratégicas incrementó significativamente la complejidad del proyecto, especialmente en sus fases iniciales. A lo largo de los diez años correspondientes a las fases de prediseño y diseño, la investigación permitió distinguir tres períodos fundamentales que marcaron la evolución del proyecto.

Períodos clave del proyecto hospitalario

  1. Fase de prediseño (1998-2000): Durante este período se elaboró el Informe Estratégico (IE) del proyecto, que funcionó como el estudio de viabilidad. La Junta Directiva (JD) del hospital lideró el proceso de manera vertical, estableciendo un Comité Directivo y un Comité Asesor para involucrar a representantes de los departamentos clínicos, direcciones no clínicas y Órganos Consultivos Formales. El cambio transformador fue integrado como parte esencial del proyecto en desarrollo.
  2. Fase de prediseño (2001-2003): En esta etapa se constituyó un equipo de gestión de proyectos (EMP) como organización temporal independiente. La Junta de Edificación (EB) mantuvo su liderazgo en las negociaciones con el gobierno, mientras que tanto la EB como el EMP desarrollaron los conceptos de “trabajar y construir de forma diferente”, consolidándolos como componentes centrales del proyecto.
  3. Fase de diseño (2004-2008): Esta fase se integró en la Dirección de Bienes Raíces del UMC, lo que llevó a la reestructuración del Comité Directivo por parte de la Junta Ejecutiva. Se adoptó un enfoque colectivo, incluyendo a todos los grupos clínicos afectados como parte del foro de toma de decisiones. El proyecto continuó con un enfoque de diseño y construcción más tradicional, mientras que el objetivo transformador de “trabajar de manera diferente” se desarrolló fuera del proyecto principal. El impacto de esta ambición se materializó en programas genéricos de requisitos y plantillas de diseño para la distribución de espacios, generando desafíos adicionales en la alineación entre las organizaciones permanentes y temporales.

La dinámica transformadora relacionada con el cambio y la forma en que EB y PMT posicionaron y lideraron el proyecto en estas tres fases distintivas se ilustran enFigura 4, como parte de nuestros hallazgos.

Partes interesadas externas con un rol de gobierno

El contexto institucional de los Países Bajos establecía que, hasta el año 2008, cualquier inversión de capital en instalaciones sanitarias debía contar con la aprobación del gobierno. Dentro de este marco, el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (VWS), junto con DuCHA —su organismo asesor para este tipo de proyectos—, desempeñaron un papel esencial en la toma de decisiones estratégicas. En el caso del proyecto hospitalario, el alcance (medido en metros cuadrados y euros) fue negociado tras una invitación de VWS para desarrollar el “Centro Médico Universitario del siglo XXI”, con el objetivo de innovar en los servicios y rediseñar los procesos médicos.

Sin embargo, el gobierno tenía la potestad de retrasar la toma de decisiones, lo que se evidenció en el año 2000, cuando la propuesta inicial para el nuevo hospital, elaborada bajo la dirección de un director ejecutivo interino, no avanzó hasta que se nombró un director ejecutivo permanente. Posteriormente, el hospital debió esperar otros dos años para obtener la aprobación definitiva del proyecto. La opinión personal del Ministro de VWS sobre el tamaño ideal de los hospitales fue determinante en este retraso, y la aprobación solo se consiguió tras un cambio de gobierno. Estos ejemplos reflejan la relación formal con estos organismos gubernamentales, marcada por una distribución desigual del poder y la influencia de las dinámicas sociopolíticas. La interacción entre las partes se dio principalmente mediante negociaciones, en lugar de colaboración, y la participación consistió en el intercambio de documentos formales como borradores.

En el ámbito municipal, también se observan dinámicas sociopolíticas. Inicialmente, el Estudio de Base (SB) y los aspectos de planificación urbana relacionados se discutieron entre la Junta Ejecutiva (EB) del UMC y el Ayuntamiento —representado por el concejal responsable o incluso el alcalde—, con la facilitación de funcionarios públicos. Ambas partes eran conscientes del cambio de enfoque municipal tras las elecciones locales de 2002, como lo ilustra una cita de las actas de una reunión a nivel táctico, en la que se señala que el nuevo concejal delegó la responsabilidad en los servicios oficiales del municipio. Este hecho evidencia la naturaleza multinivel de ambas organizaciones, con actores presentes tanto a nivel estratégico como táctico, y revela que la representación de las organizaciones en los encuentros con las partes interesadas se ajusta según el nivel de participación. La participación estratégica se reserva para situaciones de escalada, dado que pueden surgir problemas en una relación de carácter transaccional. Dado que el UMC es uno de los mayores empleadores de la ciudad y se considera una potencia económica, la relación con el gobierno local se caracteriza por abordar diversos temas en un terreno de juego de varios niveles.

En la interacción entre el municipio y el UMC, los roles de los funcionarios públicos y los representantes del proyecto se describen como pluralistas. Aunque existen momentos de colaboración para lograr un diseño paisajístico integral, los intereses específicos de ambas organizaciones siempre se mantienen, sobre todo al tomar decisiones con implicaciones financieras. La participación de un gerente de proyecto sénior del municipio, quien actuó como secretario en las reuniones formales tanto a nivel estratégico como táctico, y la del secretario permanente del UMC durante todo el período de estudio, fue clave para gestionar el dinamismo político, los intereses compartidos y específicos, así como las oportunidades de relaciones públicas conjuntas y coordinadas. En este contexto, surgió una relación recíproca, basada en roles similares y un compromiso con la creación de valor para ambas organizaciones, respetando el concepto de “nosotros” y “ellos”.

Dentro de la gobernanza del UMC y el panorama de partes interesadas del proyecto, la Junta de Clientes formal (CBU) se considera uno de los órganos consultivos estatutarios de la Junta Ejecutiva (EB), a pesar de su posición independiente y externa. El rol formal de la CBU implicaba que las interacciones se realizaban a nivel estratégico, con la presencia de un miembro del EB cada vez que el Equipo de Gestión del Proyecto (PMT) consultaba a los representantes de los pacientes sobre el desarrollo conceptual del proyecto. En estas interacciones, se tomaron medidas adicionales para facilitar una relación de colaboración con esta parte interesada no profesional y a menudo marginada. Los documentos se presentaban acompañados de un “párrafo para el paciente”, que destacaba aspectos predefinidos de interés para la CBU, permitiendo a sus miembros elegir su nivel de inmersión en el tema y empoderando su participación.

Partes interesadas externas con un rol creativo

La relación entre el Equipo de Gestión del Proyecto (PMT) y los arquitectos, ingenieros y consultores integrados en el equipo de planificación y diseño evolucionó considerablemente a lo largo del proyecto, debido a su magnitud y duración. Los consultores que participaron en el Estudio de Base (SB) estuvieron involucrados únicamente durante dos años a nivel estratégico, siguiendo las directrices establecidas por el Estudio de Construcción (EB). Sin embargo, los arquitectos e ingenieros contratados en 2001 permanecieron vinculados al proyecto durante quince años.

Un núcleo constante del PMT colaboró con estos socios en la creación conjunta a nivel táctico, lo que propició un entendimiento colectivo acerca de las características y ambiciones transformadoras del proyecto. En la entrevista de evaluación de 2018, el arquitecto principal reflexionó sobre la duración y profundidad de la relación con el PMT como cliente, destacando la importancia de la continuidad en los roles y el compromiso con el programa. Además, señaló que una participación prolongada permite crear sinergias entre los portadores de conocimiento, aspecto deseable en proyectos de gran envergadura.

Partes interesadas internas

El pluralismo de roles en las partes interesadas se evidenció al analizar las relaciones entre la Junta Ejecutiva (EB) y el PMT con miembros de departamentos y direcciones clínicas que también formaban parte de los órganos consultivos. A nivel estratégico, desde 2004 en adelante, los departamentos y direcciones clínicas asumieron un papel colectivo en la orientación del desarrollo de “un buen hospital nuevo”, representados en el Comité Directivo (SC) del proyecto. A nivel táctico, también actuaron como usuarios finales y coproductores del proyecto.

El miembro del Comité Ejecutivo que lideró el proyecto entre 2000 y 2006 resaltó, en una entrevista de evaluación de 2020, la implicación y el entendimiento mutuo entre clínicos, directivos y el Equipo de Gestión del Proyecto, resultado de frecuentes reuniones y visitas de estudio conjuntas. Este contacto permitió que el personal del EMP fuera visible para los departamentos clínicos, facilitando una comprensión recíproca de las prioridades tanto del EMP como de la atención al paciente. Esta relación consolidada y sostenida, basada en la implicación frecuente e intensa, destacó el entendimiento entre las partes interesadas internas y el EMP, algo inusual en otros proyectos hospitalarios.

Características de participación relacionadas con el proceso

El mapa de partes interesadas (Figura 2) y la explicación anterior ya ofrecieron información sobre la heterogeneidad de las partes interesadas. En la Tabla 2 se muestra quién lideró la participación desde la perspectiva de la UMC. Se observa que algunos interesados participaron directamente a nivel estratégico con la Junta Ejecutiva, mientras que otros interactuaron principalmente con el Equipo de Gestión de Proyectos a nivel táctico. Esto aplica tanto a partes interesadas externas como internas de la UMC.

La Tabla 2 también indica la frecuencia de las interacciones, que varía según la parte interesada y la fase del proyecto. Además, la duración de la participación incluye tanto la creación y mantenimiento de relaciones como procesos de desvinculación, como ocurrió con el gobierno nacional una vez obtenido el permiso para desarrollar el proyecto.

Conclusión

La gestión de la heterogeneidad de las partes interesadas y las relaciones entre ellas en proyectos hospitalarios exige estrategias y competencias adaptativas, una comunidad de práctica interna y una coordinación dedicada, especialmente en contextos de cambio transformador.

La experiencia analizada demuestra que la apropiación del proyecto y la proximidad entre el propietario y el equipo de gestión favorecen la integración de intereses diversos, reduciendo el dilema «nosotros» versus «ellos» y logrando resultados exitosos en megaproyectos hospitalarios.

Recomendaciones para Mejorar el Bienestar de Enfermeras en Tiempos de Crisis

Naegle M, Kelly L, Embree J … American Academy of Nursing consensus recommendations to advance system level change for nurse well-being Nursing Outlook, 2023; 71

Recomendaciones clave para promover el bienestar de las enfermeras

  1. Los factores estresantes que han persistido durante años en el ámbito laboral de la enfermería, y que se han visto exacerbados por la pandemia de COVID-19, han contribuido de manera significativa al agotamiento profesional, a resultados negativos en la salud —inclusive en la salud mental— y a la pérdida de profesionales altamente capacitados dentro de la disciplina. Este escenario evidencia la necesidad urgente de acciones que permitan contrarrestar estos efectos y garantizar la sostenibilidad del sector.
  2. El activismo, la visibilidad y el apoyo de los miembros de la Academia Estadounidense de Enfermería (AAN) resultan fundamentales para fortalecer tanto la difusión como la aplicación de los cambios recomendados. La participación activa de estos miembros potencia el impacto de las iniciativas y facilita su llegada a diversas instancias y públicos.
  3. Asimismo, se destaca la importancia de que las organizaciones clave adopten medidas a nivel sistémico para iniciar transformaciones sustanciales en materia de seguridad laboral, incrementar la movilidad profesional y promover políticas que mejoren el acceso a los recursos de atención médica. Estas acciones son esenciales para fomentar el bienestar de las enfermeras y asegurar condiciones laborales óptimas.
  4. Las acciones estratégicas deben incluir esfuerzos transformadores tanto a nivel gubernamental como organizacional, orientados a garantizar una dotación de personal segura, implementar recomendaciones para mantener un entorno de trabajo saludable y respaldar la investigación destinada a avanzar el conocimiento científico sobre el bienestar profesional.
  5. Por otro lado, la legislación y las políticas regulatorias deben reforzar los entornos de trabajo saludables, promoviendo la seguridad mediante la asignación adecuada de recursos, la estandarización de pautas de seguridad y la implementación de programas obligatorios de educación continua para los trabajadores.
  6. Las políticas federales y laborales relacionadas con la inclusión y diversidad, así como la protección contra la discriminación racial, de género, por capacidad, orientación sexual y otros aspectos, deben ser ampliamente difundidas y aplicadas para garantizar un ambiente laboral equitativo y respetuoso.
  7. Promover una práctica profesional de alta calidad y una vida digna requiere el impulso de un enfoque integral de salud que abarque desde el bienestar hasta la recuperación y el desarrollo. Los organismos reguladores estatales deberían reconocer los requisitos de la Ley de Estadounidenses con Discapacidades (ADA), modificando las preguntas de licenciamiento y eliminando barreras para la obtención de licencias por parte de personas en recuperación de trastornos de salud mental y por consumo de sustancias.
  8. Finalmente, la transformación de los entornos laborales de atención médica para favorecer el bienestar y la equidad de las enfermeras se puede lograr mediante la aplicación estratégica de políticas relacionadas, tanto en el ámbito gubernamental como en las organizaciones profesionales y de salud. Esto se ve potenciado por la colaboración entre asociaciones, organizaciones, entidades sin fines de lucro, el público y los medios de comunicación, lo que permite alcanzar cambios innovadores y sostenibles en materia de políticas.

Abstract

La pandemia de COVID-19 ha llevado a examinar cuidadosamente los factores estresantes del entorno laboral que, durante años, han contribuido al desgaste generalizado, problemas de salud —incluida la salud mental— y la pérdida de profesionales capacitados esenciales para el futuro de la enfermería. Tanto en Estados Unidos como internacionalmente, la evidencia señala la influencia de elementos conocidos por afectar el bienestar, como las desigualdades, la discriminación persistente hacia minorías y las condiciones laborales exigentes. La Academia Estadounidense de Enfermería (AAN), orientada a la excelencia, el liderazgo y las políticas basadas en evidencia, emite declaraciones alineadas con su misión y la de sus organizaciones afiliadas, incluida la Asociación Estadounidense de Enfermeras.

En el ámbito de la enfermería, a pesar de los esfuerzos de los profesionales por avanzar, la satisfacción profesional suele verse limitada por los sistemas donde trabajan y por condiciones laborales sobre las que tienen poco control. El impulso de organizaciones clave para promover cambios sistémicos en seguridad, movilidad profesional y acceso a recursos de atención médica puede mejorar el bienestar de las enfermeras. Este documento presenta recomendaciones elaboradas por los Paneles de Expertos de la AAN en Desarrollo de Excelencia en Sistemas de Atención Médica, Salud Mental Psiquiátrica y Consumo de Sustancias, así como los Paneles de Salud Global, con el objetivo de influir en políticas en esferas gubernamentales, profesionales y del ámbito sanitario.

Transformar los entornos laborales en salud y fomentar el bienestar y la equidad entre las enfermeras es posible mediante políticas innovadoras y decisivas, alcanzables a través de la colaboración entre asociaciones, organizaciones, entidades sin fines de lucro, la comunidad y los medios de comunicación.

Impacto de la pandemia de COVID-19 en el bienestar de las enfermeras

La pandemia de COVID-19 ha intensificado significativamente los factores de riesgo previamente documentados que afectan el bienestar de las enfermeras y otros profesionales de la salud. Las exigencias laborales asociadas a la emergencia sanitaria han contribuido a que aumenten los desafíos de salud tanto física como mental, profundizando el agotamiento y los resultados negativos para la salud dentro de la profesión.

La ausencia de respuestas coordinadas a nivel global y nacional frente a la pandemia puso en evidencia la fragilidad de los sistemas de salud pública, los cuales se mostraron insuficientes para detectar y gestionar eficazmente enfermedades infecciosas de gran escala. Esta falta de preparación ha motivado un análisis más minucioso de los factores estresantes que, durante décadas, han impactado a las enfermeras, generando desgaste profesional, problemas de salud y, en muchos casos, la pérdida de talento en el sector.

Durante el periodo comprendido entre 2020 y 2021, diversos informes revelaron que un 50% de las enfermeras estaban considerando abandonar sus puestos de trabajo. Además, el 47% de quienes manifestaban esa intención señalaron que el entorno laboral estaba afectando negativamente su salud y bienestar, subrayando la gravedad de la situación y la necesidad urgente de abordar estos factores estructurales para preservar la fuerza laboral y garantizar la calidad del cuidado en salud.

Las investigaciones realizadas durante años antes de la pandemia mundial impulsaron el reconocimiento del agotamiento como un fenómeno ocupacional en los trabajadores de la salud ( OMS, 2019 ) y describen cómo los sistemas de atención médica influyen en la salida de los médicos de sus respectivas profesiones ( NASEM, 2019 ). La evidencia sugiere la necesidad de que las organizaciones apoyen eficazmente el bienestar de los médicos adoptando enfoques transformadores para alterar las prácticas, estructuras y políticas existentes que contribuyen a los peligros y factores estresantes en el lugar de trabajo ( NASEM, 2019 ; RNAO, 2021 ; 2022 ). Esta declaración de posición proporciona la justificación de las acciones y políticas basadas en la evidencia que instan a un cambio transformador. El liderazgo de la Academia Estadounidense de Enfermería y sus miembros, en colaboración con otras organizaciones de enfermería e interdisciplinarias, puede encabezar cambios importantes en todo el sistema.

Las regulaciones federales y estatales que rigen la concesión de licencias, los derechos laborales, la movilidad profesional y el alcance limitado de la práctica profesional configuran las operaciones en las organizaciones de atención médica. La falta de prioridad al bienestar del personal clínico y la compartimentación del bienestar del empleado crean una desconexión entre este y los estándares existentes de atención de calidad al paciente (Bodenheim y Sinsky, 2014 ). Las políticas nacionales y estatales que apoyan la igualdad de ingresos, la seguridad laboral ( Williams et al., 2018 ), las oportunidades de ascenso, la seguridad laboral y la protección contra la discriminación son garantías legales que fortalecen la profesión y la sociedad ( Cooper-Brathwaite et al., 2022a , b ; Ettowa et al., 2021 ; Moceri, 2014 ; Rhead et al., 2021 ; Wheeler et al., 2014 ). La legislación federal, como la Ley de Reinversión del Título VIII de los EE. UU., que apoya la mejora de la infraestructura de la fuerza laboral de enfermería, la modernización de los planes de estudio y la mejora de la tecnología, no cuenta con fondos suficientes y carece de mecanismos para apoyar la salud de la fuerza laboral y el avance profesional derivado de la retención de mentores profesionales experimentados ( AONL, 2022a ).

En los Estados Unidos, las juntas de licencia y acreditación y los estándares para las mejores prácticas establecen expectativas que aumentan las demandas laborales, especialmente frente a recursos limitados, lo que resulta en amenazas a la seguridad del paciente y la calidad de la atención ( NASEM, 2019 ). Además, los requisitos de licencia que limitan la movilidad de las enfermeras y restringen el alcance de la práctica, pueden restar valor a la provisión de práctica de enfermería avanzada y al logro de la realización profesional de las enfermeras. Las instituciones educativas, los sindicatos y las organizaciones profesionales presionan para influir en el apoyo financiero y los cambios de políticas en alianzas con organizaciones de atención médica, pero rara vez dicha acción se centra en los factores que afectan directamente los problemas del lugar de trabajo de enfermería. Ahora, las terribles circunstancias de la pandemia de COVID-19 han impulsado iniciativas significativas en los EE. UU., Canadá y en todo el mundo que se centran en el autocuidado, la seguridad, las actividades de bienestar y la mejora del acceso a los recursos de salud ( ANA, 2022a ; ICN, 2022 ; NAM, 2022 ). Las organizaciones de atención médica utilizan pocos resultados mensurables sobre la salud y el bienestar de los profesionales. Cuando se dispone de modelos basados ​​en la evidencia desarrollados por enfermería y medicina para disminuir el estrés y fomentar la resiliencia, estos rara vez se integran en las operaciones del sector salud. Las actividades diseñadas para fortalecer el bienestar, incluyendo enfoques como la asistencia in situ a los empleados, iniciativas de bienestar, dotación de personal según las necesidades del paciente e intervenciones tempranas para el estrés traumático, no se han adoptado ampliamente ( ANF, 2021 ; Begley et al., 2020 ). Existe una necesidad constante de una mayor gestión y gobernanza dentro de la enfermería, como se cita en la investigación del Hospital Magnet de la AAN y en investigaciones de otras disciplinas que demuestran la relación entre un mayor compromiso y productividad, y una disminución del estrés y el agotamiento ( Slemp et al., 2018 ).

Estrés, agotamiento y factores asociados en la enfermería durante la pandemia de COVID-19

Las enfermeras a nivel global continúan reportando elevados niveles de estrés y agotamiento en el contexto de la pandemia de COVID-19. Diversos estudios y organizaciones internacionales, como el Consejo Internacional de Enfermeras (CIE), han señalado que estos problemas no solo afectan el bienestar de las profesionales, sino que también tienen un impacto directo en la intención de abandonar la profesión. Esta crisis de salud pública ha puesto una presión sin precedentes sobre el sistema de salud, lo que ha llevado a que las enfermeras se enfrenten a largas jornadas laborales, la escasez de equipos de protección personal y un aumento significativo en la carga de trabajo. Las cifras varían según el informe, oscilando entre un 11% y un 21% de enfermeras que manifiestan su deseo de dejar la profesión, lo que evidencia la gravedad de la situación. Estos datos destacan la necesidad urgente de abordar la salud mental y el bienestar de estos profesionales, así como la importancia de implementar políticas efectivas que fomenten un entorno de trabajo más sostenible. ICN, 2021 Sharplin et al., 2022a Raso et al., 2021 ANF, 2021 RNAO, 2021

Principales motivos para abandonar la profesión

Entre las razones identificadas para la salida de enfermeras se destacan la falta de apoyo por parte del empleador (31%), la dotación de personal inadecuada (45%) y la incapacidad de ofrecer una atención de calidad (25%). Estos factores, además de intensificar la angustia de las profesionales, erosionan los valores fundamentales de la enfermería. El impacto emocional se refleja en que entre el 38% y el 42% de las enfermeras reportan síntomas clínicamente significativos de trauma y daño moral. ANF, 2021 Rushton et al., 2021

Efectos de la falta crónica de personal

La insuficiente dotación de personal es un problema persistente que se asocia de manera constante con el agotamiento, la insatisfacción laboral y la disminución de la seguridad y calidad en la atención al paciente. Reconociendo la importancia de este aspecto, el Consejo Internacional de Enfermeras ha emitido declaraciones de posición sobre la necesidad de una dotación de personal basada en la evidencia y la salud mental. El estrés generado por esta carencia no solo afecta a las enfermeras en funciones, sino que también se extiende a los gerentes de enfermería, de los cuales el 36% reporta sentirse emocionalmente poco saludables. Lasater et al., 2020 RNAO, 2016 RNAO, 2017 AONL, 2021

Condiciones laborales y consecuencias para la salud

Las condiciones laborales estresantes, como jornadas de trabajo secuenciales extendidas, turnos consecutivos y rotaciones frecuentes, contribuyen a la privación de sueño y ponen en riesgo la agudeza cognitiva y el desempeño competente de las enfermeras. Estos escenarios, documentados durante la pandemia, profundizan el agotamiento y comprometen la calidad de la atención, subrayando la urgencia de abordar los desafíos estructurales y organizacionales que afectan al sector. NASEM, 2019 NASEM, 2021 Sharplin et al., 2022b

Los problemas de la fuerza laboral que erosionan el bienestar y la calidad de vida de las enfermeras y que precedieron a la pandemia ahora se magnifican por su alcance y duración, lo que se suma a la carga psicológica de larga data. Estos problemas incluyen altos niveles de estrés, miedo a la enfermedad, trauma secundario y agotamiento, además de angustia moralNie et al. 2020 ; Fitzpatrick, Bloore, Black, 2019 ). Los factores de seguridad en el lugar de trabajo como la violencia (una de cada cuatro enfermeras estadounidenses es agredida [ American Nurses Association ANA, 2022 , nd]) y las agresiones por parte de pacientes y visitantes (9,33 % en todo el mundo) ( Li et al., 2020 ) persisten en tasas altas, lo que no solo afecta la salud física de las enfermeras, sino que también crea un ambiente laboral sumamente tóxico que deteriora aún más su bienestar mental. Estos factores aumentan los riesgos de lesiones en el trabajo, enfermedades crónicas (obesidad, enfermedades cardiovasculares) y malos resultados de salud mental. El racismo estructural, la discriminación relacionada con la preferencia sexual, los diversos niveles de capacidad, la pertenencia a grupos minoritarios, el estado de salud y la orientación de género se documentan en resultados negativos para la salud mental y general de los profesionales de la salud ( Moceri, 2014 ; Rhead, et al., 2021 ; RNAO, 2022 ; Trockel et al., 2019 ; Wheeler et al., 2014 ). Los indicadores críticos de los niveles de salud de las enfermeras incluyen las tasas de suicidio ( Davidson et al., 2020 ; Davis et al. 2021 ), el uso de sustancias de riesgo ( Kunyk, 2015 ) y la depresión, que son casi el doble que las de otras profesiones ( Branford y Reed, 2016 ). El desequilibrio de poder en las mesas de toma de decisiones subraya la limitada influencia de la enfermería y da como resultado tasas desiguales de avance profesional en todos los niveles, lo que perpetúa un ciclo de desmotivación y frustración entre las profesionales de la salud, quienes sienten que su voz no es escuchada ni valorada en el ámbito laboral.

La Acción Colaborativa sobre el Bienestar de los Profesionales Clínicos de la Academia Nacional de Medicina ( NASEM, 2019 ) y el Marco para Mejorar la Alegría en el Trabajo del Instituto para la Mejora de la Atención Médica ( Perlo et al., 2017 ) señalan que las prácticas de los empleadores y las organizaciones profesionales que promueven el bienestar y la retención de una fuerza laboral saludable se traducen en altos niveles de atención al paciente. En 2019, la Acción Colaborativa sobre el Bienestar de la Academia Nacional de Medicina (NAM) recomendó seis objetivos para eliminar el agotamiento profesional de los profesionales clínicos y mejorar el bienestar profesional en un contexto cada vez más complejo y desafiante. El primero exige la transformación de los «sistemas de trabajo de atención médica mediante la creación de entornos de trabajo positivos que prevengan y reduzcan el agotamiento, fomenten el bienestar profesional y respalden la atención de calidad que tanto necesitan los pacientes. La profesión de enfermería fue pionera en establecer, nombrar y mantener los elementos centrales que definen un entorno de trabajo saludable ( McClure et al., 1983 ), documentando específicamente el vínculo directo de los beneficios de un entorno de trabajo positivo con los resultados de las enfermeras y los pacientes ( Kelly et al., 2011 ). Sin embargo, la adopción e integración de tales transformaciones en la cultura del lugar de trabajo sigue siendo difícil de alcanzar para muchos líderes y corporaciones de atención médica que se enfrentan a una variedad de barreras estructurales y culturales. El empleo caracterizado por condiciones de trabajo seguras, igualdad de ingresos y seguridad laboral es un dominio social clave vinculado al bienestar ( Bajnok et al., 2018 ; Williams et al., 2018 ), y es imprescindible para preservar la salud mental y emocional de los profesionales de la salud. Si bien las intervenciones tienen el potencial de fomentar la resiliencia psicológica, actividades como la atención plena, la meditación y el yoga por sí solas son insuficientes para equilibrar los efectos de los factores estresantes de todo el sistema que las enfermeras negocian a diario, y es esencial considerar un enfoque más holístico ( Bock et al., 2020 ; Kunzler et al., 2020 ). Las organizaciones de atención médica tienen claves Funciones en la creación de sistemas que permitan la separación del trabajo del hogar como espacios de descanso, recuperación y relajación, que son vitales para la sostenibilidad de la fuerza laboral ( Albott et al., 2020 ; Shanafelt et al., 2020 ). Herramientas eficaces como cambios en las estructuras y beneficios laborales, cobertura de seguros para la salud mental, apoyo para la búsqueda de ayuda y la fácil conexión con recursos como la baja por maternidad o paternidad y días libres, apoyan el bienestar, fomentan la retención laboral y crean un entorno en el que los profesionales de la salud se sienten valorados y escuchados ( NAM, 2022 ).

Transformación de la orientación profesional en enfermería y su impacto en el bienestar

La evolución de la enfermería, siguiendo las tendencias generales de la atención médica, ha supuesto un cambio significativo desde su enfoque inicial en la salud pública hacia una orientación cada vez más centrada en el tratamiento de la enfermedad. Este cambio se ha reflejado en el contenido curricular, donde se observa una escasa presencia de educación para la salud y una ausencia de marcos que respalden el bienestar tanto del personal clínico como de los pacientes. Como consecuencia, las iniciativas de promoción del bienestar han perdido protagonismo dentro de la profesión.

Los organismos reguladores tienden a vincular la manifestación de enfermedades evidentes, como los trastornos por uso de sustancias, con los resultados obtenidos por los consumidores. Sin embargo, se pasa por alto el abordaje de los factores de riesgo para la salud, fundamentados en la evidencia, que contribuyen al afrontamiento desadaptativo de las enfermeras. Estos factores influyen directamente en aspectos como el ausentismo, el abandono de la profesión y los niveles de salud física, que se encuentran notablemente por debajo de los del promedio nacional estadounidense (ANA, 2020).

El Informe sobre el futuro de la enfermería 2020-2030 (NASEM, 2021) advierte sobre el aumento de las tasas de mala salud mental dentro de la profesión, especialmente en lo que respecta a trastornos por uso de sustancias y suicidio (Davidson et al. 2020, Strobbe y Crowley, 2017; Worley, 2017). Además, se observa que los reductores de riesgo basados en evidencia, como la actividad física, la nutrición, la calidad de vida, la seguridad y el descanso, suelen ser relegados debido a las demandas laborales derivadas del trabajo por turnos, las horas extras y la rotación constante en los distintos entornos laborales.

Tradiciones arraigadas en la cultura profesional, como la «resistencia», el estoicismo y el estigma asociado a la salud mental, dificultan la adopción de nuevas actitudes que favorezcan el desarrollo de la resiliencia y la incorporación de comportamientos de vida saludable. El estigma que califica la búsqueda de ayuda como signo de debilidad (Peterson, 2017; Salwan y Kishore, 2017) constituye una barrera significativa que disuade a las enfermeras de buscar atención, incluso en situaciones de depresión y adicción. Esta barrera contribuye a la intervención tardía y a peores resultados tanto en la salud mental como en la salud física (Rhead et al., 2020; Sickel et al. 2019; Wheeler et al., 2014).

Las culturas de los entornos que emplean enfermeras a menudo socavan el cambio de comportamiento saludable, la adopción del autocuidado y la asistencia a colegas con problemas de salud.

Recomendaciones para influir en las políticas

Recomendación n.° 1: Promover cambios en todo el sistema para lograr entornos de trabajo más saludables

Si queremos mejorar el bienestar de las enfermeras, los esfuerzos organizacionales y gubernamentales deben ser transformadores para promover una dotación de personal segura, mejorar la adopción de recomendaciones sobre un entorno de trabajo saludable y seguir avanzando en el conocimiento de la ciencia del bienestar.

Dotación de personal segura: Los imperativos de la pandemia de COVID-19 han acelerado la traducción del conocimiento existente y la evidencia en recomendaciones para la acción de las partes interesadas y la organización para mejorar los resultados para el personal ( Grinspun y Bajnok, 2018 ; NAM, 2022 ; Schlak et al., 2022 ) y la evaluación de modelos para entornos de atención médica más seguros y que promuevan el crecimiento (incluidas las formas de rastrear la fidelidad de la implementación y la mejora continua de la calidad). La colaboración y la expansión del conocimiento existente aprendido durante la pandemia, como las Recomendaciones del Think Tank de The Partners for Nurse Staffing Collaborative (2022) , demuestran cómo los sistemas pueden promover modelos exitosos y políticas para su difusión. Estos esfuerzos promueven la traducción de la investigación a la acción y demuestran cómo la dotación de personal adecuada, un elemento esencial de un entorno de trabajo saludable, es fundamental para lograr mejoras significativas en el bienestar de la fuerza laboral, la atención de calidad y mejores resultados para los pacientes ( ANA, 2019b ; Kelly et al., 2021 ; Lasater et al., 2020 ; RNAO, 2017 ; Schlak et al., 2022 ). Hasta la fecha, 15 estados estadounidenses han aprobado dicha legislación, con una alta variabilidad en la promulgación, los informes y las partes responsables de la supervisiónANA, 2019b ). Las organizaciones deben seguir apoyando la legislación y la acción organizacional que promueva los esfuerzos legislativos para un entorno de trabajo más saludable.

Ambiente de trabajo saludable : Décadas de investigación en enfermería, incluido el Programa de reconocimiento Magnet del Centro de acreditación de enfermeras estadounidenses ( ANCC 2023 , nd), el modelo de ambiente de trabajo saludable de la Asociación estadounidense de enfermeras de cuidados críticos ( AACN, 2022 nd) y el Programa internacional de la Asociación de enfermeras registradas de Ontario sobre pautas basadas en la evidencia y ambientes de trabajo saludables, refuerzan la experiencia y el liderazgo de enfermería en ambientes de trabajo saludables. De manera similar, los modelos demostrados para la gobernanza de enfermería en organizaciones de atención médica y escuelas de enfermería pueden consolidar las preocupaciones sobre las demandas clínicas y las cargas de trabajo académicas y el avance, y respaldar la autonomía en los niveles de proveedor, profesorado y administrativo. La legislación y las políticas regulatorias que refuerzan los ambientes de trabajo saludables mediante el avance de la seguridad en el lugar de trabajo mediante la asignación de recursos suficientes, la estandarización de las pautas de seguridad y la aplicación de la educación continua obligatoria de la fuerza laboral sobre las normas nacionales de seguridad están subdesarrolladas. El activismo, la visibilidad y el apoyo de los miembros de la AAN pueden fortalecer la difusión y la aplicación. La aceptación nacional del alcance completo de la práctica de enfermería profesional, la certificación y la movilidad de la licencia facilitarán el acceso de los consumidores a la atención de enfermería profesional, el avance en la carrera de enfermería y la conveniencia de seguir carreras de enfermería.

Apoyo a la investigación sobre problemas laborales: La investigación sobre la eficacia y efectividad de los modelos de intervención para el estrés laboral, la recuperación y los programas de apoyo entre pares para profesionales de la salud, las iniciativas de las asociaciones hospitalarias regionales y las agencias estatales para limitar la violencia, y las políticas estatales sobre la proporción de personal de enfermería y entornos laborales más saludables siguen siendo limitadas. Los esfuerzos de la organización y sus miembros para impulsar una mayor financiación de la investigación para agencias federales como los NIH y la AHRQ podrían impulsar estas agendas de investigación.

Recomendación n.° 2: Apoyar la inclusión y la diversidad, la no discriminación y la igualdad de oportunidades para el avance profesional.

Un entorno laboral saludable debe abordar la cultura, las políticas y el entorno de una organización que contribuyen al bienestar del personal de enfermería. Las políticas deben abordar el racismo estructural, el racismo cultural y la discriminación basada en la identidad, el lugar y las circunstancias, y promover una fuerza laboral diversa ( Partners for Nurses Staffing, 2022 ). La AAN trabaja intencionalmente por una vida saludable para todas las personas, incluido el personal de enfermería, mediante la erradicación del racismo estructural e institucional ( AAN, 2021 ).

Acción legislativa : Las políticas federales y del lugar de trabajo sobre inclusión/diversidad y protección contra la discriminación racial, de género, por capacidad, por orientación sexual y otras formas de discriminación deben difundirse y aplicarse ampliamente. Las perspectivas de enfermería y las preocupaciones relacionadas con el trabajo no se abordaron en el informe de la Academia Nacional de Ciencias e Ingeniería ( NASEM, 2019 ) y plantean desafíos considerables para la profesión. Estos incluyen la falta de implementación del debido proceso y la adherencia a las pautas de Estadounidenses con Discapacidades (ADA) para enfermeras con problemas de salud mental/uso de sustancias y otras condiciones discapacitantes, y leyes estatales que restringen la autonomía de las enfermeras de práctica avanzada ( Halter et al. 2019 ). Los líderes de enfermería pueden apoyar la legislación para la transformación del sistema a nivel macro en torno al racismo estructural, una mayor diversidad de la fuerza laboral y la denuncia de problemas en el lugar de trabajo, como el acoso, la violencia lateral, la incivilidad y la violencia dirigida por el proveedor ( ANA 2019a ). Todos influyen negativamente en el bienestar de las enfermeras ( Crawford et al., 2019 ).

Recomendación n.° 3: Impulsar estratégicamente los esfuerzos en materia de salud y bienestar de las enfermeras

La retención de una fuerza laboral saludable en apoyo de la práctica de alta calidad y la calidad de vida requiere respaldar un continuo de salud desde el bienestar hasta la recuperación y el progreso. Si bien los organismos reguladores estatales actúan para proteger al público, falta énfasis en la salud y el bienestar de los profesionales. Se debe desarrollar un requisito nacional para que los estados adopten los requisitos de la ADA para las preguntas de licencia, eliminando las barreras para el acceso a la licencia por parte de personas en recuperación de trastornos de salud mental y uso de sustancias. El lenguaje peyorativo, el estigma y las prácticas de contratación discriminatorias continúan manteniendo a las enfermeras con problemas de salud alejadas de la corriente profesional principal; se necesitan iniciativas importantes para desestigmatizar los trastornos por uso de sustancias, la salud mental y otras discapacidades y las vías hacia la recuperación. La financiación federal para aumentar el acceso al tratamiento de la salud mental y los trastornos por uso de sustancias basado en la evidencia es esencial Tabla 1 .

Tabla 1. Recomendaciones para influir en las políticas sobre el bienestar de los médicos

RecomendaciónAcciones específicas
Recomendación n.° 1: Promover cambios sistemáticos para lograr entornos de trabajo más saludables• Apoyo y defensa de la legislación sobre los requisitos recomendados para la dotación de personal de enfermería que optimice las funciones de las enfermeras y el alcance de su práctica. • Reforzar la experiencia y el liderazgo de enfermería en el establecimiento de entornos de trabajo saludables a través de la legislación y la reglamentación. • Establecer foros para respaldar prácticas basadas en evidencia para promover entornos de trabajo saludables, incluso en todo el proceso de aprendizaje en entornos académicos y clínicos. • Ampliar la promoción de la financiación de la investigación nacional y mundial a las agencias del NIH y la AHRQ en agendas relacionadas • Difundir evidencia y fundamentos para cambios en artículos de opinión y editoriales al público, al gobierno y a agencias de atención médica sin fines de lucro.
Recomendación n.° 2: Implementar y apoyar políticas de inclusión/diversidad, libertad de discriminación e igualdad de oportunidades para el avance profesional.• Supervisar y respaldar la legislación, en consonancia con otras entidades, para apoyar las políticas federales y regionales en el lugar de trabajo sobre inclusión/diversidad y protección contra la discriminación racial, de género, por capacidad, por orientación sexual y otras formas de discriminación. • Implementar el debido proceso y el cumplimiento de las pautas para Estadounidenses con Discapacidades (ADA) para enfermeras con trastornos de salud mental/uso de sustancias y las leyes estatales que restringen la autonomía de las enfermeras de práctica avanzada. • Liderar esfuerzos en apoyo del desarrollo y la implementación de cambios para aumentar la capacidad de enfermería para dar forma a las políticas de recursos humanos en apoyo de estándares seguros basados ​​en evidencia y prácticas de enfermería. • Apoyar la legislación para la transformación del sistema a nivel macro en torno al racismo estructural, una mayor diversidad de la fuerza laboral y los problemas en el lugar de trabajo, como el acoso, la violencia lateral, la incivilidad y la violencia dirigida por el proveedor.
Recomendación n.° 3: Impulsar estratégicamente los esfuerzos en materia de salud y bienestar de las enfermeras• Recomendar establecer un requisito nacional para que los estados adopten los requisitos de la ADA para las preguntas de licencia, eliminando las barreras para acceder al empleo de quienes se recuperan de trastornos de salud mental y uso de sustancias. • Apoyar iniciativas importantes para desestigmatizar los trastornos por consumo de sustancias, la salud mental y los caminos hacia la recuperación y la educación para reducir los riesgos de enfermedades crónicas, estilos de vida saludables y tratamiento del trauma/estrés traumático. • Diálogo con organismos reguladores de enfermería estatales y nacionales en apoyo de los derechos de las enfermeras a un tratamiento integral para trastornos de salud mental/uso de sustancias que conduzca a la recuperación y un retorno exitoso a la práctica.

Conclusión

La pandemia de COVID-19 ha reforzado los compromisos de larga data sobre la salud y el bienestar de las enfermeras, y los grupos profesionales de la salud, tanto nacionales como internacionales, han reconocido la necesidad de un cambio organizacional, social y cultural. Existe una necesidad urgente de que el público, las organizaciones, los legisladores y la profesión actúen de manera significativa a nivel legislativo, sistémico y organizacional, ya que este cambio no solo impacta la salud de los profesionales, sino que también influye directamente en la calidad de atención que reciben los pacientes. La AAN es un depósito de experiencia en sus paneles de miembros, su trayectoria de defensa y su red de socios, lo que la convierte en un instrumento importante para el cambio. Además, es crucial que se promuevan políticas que prioricen la salud mental y emocional de las enfermeras, lo cual no solo beneficiará a los profesionales, sino que también resultará en un sistema de salud más robusto y eficaz. Las colaboraciones continuas con otras organizaciones pueden ilustrar los vínculos entre la salud de los profesionales clínicos y la calidad en la formación, la práctica y la certificación, fomentando así un entorno de trabajo que propicie el crecimiento profesional y la satisfacción laboral.

Impacto de la Tecnología en el Crecimiento Nacional

El éxito no es empujar el límite del conocimiento, es eliminar todo lo que impide asimilarlo.

Este trabajo que recomiendo que lean completo, pero mientras tanto lo resumo, como respaldo central de un documento que estoy escribiendo sobre la importancia de la salud, la educación y la tecnología, para desarrollarnos como país, pero en esa búsqueda me pareció procedente significar esta lectura.

Este documento académico de Acemoglu, Akcigit y Johnson 2026 presenta un modelo teórico sobre cómo la adopción de tecnología impulsa el desarrollo económico en países en desarrollo. Los autores argumentan que, aunque las naciones pobres pueden crecer imitando avances de la frontera tecnológica mundial, diversos obstáculos como la baja capacidad de absorción, instituciones débiles y la falta de acceso al crédito frenan este proceso. Además, destacan que estas barreras no solo limitan la capacidad de las naciones en desarrollo para captar tecnologías avanzadas, sino que también perpetúan ciclos de pobreza y generan desigualdades sociales significativas. El texto resalta una brecha significativa, pues la investigación y las políticas de desarrollo suelen priorizar temas como la educación o el medio ambiente, subestimando el papel directo de la innovación técnica. Mediante el análisis de datos históricos y contemporáneos, se demuestra que la prosperidad a largo plazo depende de la eficiencia con la que una economía integra herramientas avanzadas. Los autores sugieren que en lugar de centrar todos los esfuerzos en soluciones superficiales, es crucial fomentar un entorno que favorezca la creatividad y la inventiva local. Finalmente, el estudio propone que mejorar el entorno institucional y las prácticas de gestión es fundamental para reducir la distancia económica entre las naciones. Esto implicaría no solo una mejora en las políticas económicas, sino también un compromiso con la formación de capital humano, la protección de los derechos de propiedad y la creación de un sistema financiero más accesible y robusto.

1. El Rol de la Tecnología en la Prosperidad Nacional

La tecnología no es un sector periférico de la economía; es el motor primario que dicta la trayectoria de riqueza y el poder adquisitivo de las naciones, transformando industrias enteras y creando nuevas oportunidades. Sin embargo, existe una contradicción sistémica entre la teoría del crecimiento —que sitúa al avance tecnológico como el eje del cambio— y la praxis del desarrollo global, donde muchas veces los beneficios de la innovación no se distribuyen equitativamente. Esto genera un contraste significativo que se traduce en desigualdades en el acceso y la implementación de recursos tecnológicos. Debemos abordar de inmediato el «déficit de atención tecnológica» que impera tanto en la academia como en la arquitectura del financiamiento internacional, ya que este fenómeno limita la capacidad de países en desarrollo para competir en un mundo cada vez más digitalizado. La falta de inversión en educación tecnológica y en infraestructuras adecuadas perjudica el crecimiento sostenible y perpetúa un ciclo de pobreza que podría evitarse a través de políticas más inclusivas y estratégicas.

El Déficit de Atención Tecnológica

La disparidad en las prioridades de inversión es alarmante y requiere una reestructuración urgente de la estrategia multilateral. Según los datos del Banco Mundial (Figura 1), mientras que áreas como el medio ambiente han recibido compromisos acumulados que superan el 1 billón y el fortalecimiento de instituciones más de 800 mil millones, la inversión directa en mejora tecnológica se ha estancado en apenas $53.2 mil millones. Este notable desequilibrio financiero se ve exacerbado por un vacío intelectual: menos del 13% de la investigación en desarrollo económico desde el año 2000 menciona la «tecnología» como palabra clave, frente a un 37% centrado en la educación. Este sesgo ignora que las fallas de mercado que limitan el desarrollo son, intrínsecamente, las mismas que inhiben la absorción de innovaciones. La falta de priorización en la inversión tecnológica no solo empobrece el ámbito de la investigación, sino que también pone en riesgo las oportunidades de crecimiento sostenible en un mundo cada vez más competitivo y dependiente de la innovación. Para abordar estos desafíos, es fundamental replantear nuestras estrategias y redirigir recursos hacia áreas que complementen el desarrollo educativo con avances tecnológicos sustanciales, fomentando un ecosistema donde tanto el conocimiento como la aplicación de la tecnología se potencien mutuamente, garantizando así un progreso más equilibrado y justo en el futuro.

Correlación Histórica y el Obstáculo de la Convergencia

La evidencia histórica es irrefutable: la incapacidad de adoptar tecnologías maduras y probadas es la barrera principal para la convergencia de ingresos. La Figura 2 muestra correlaciones críticas que no han perdido vigencia:

  • Era del Telégrafo (1900): Una correlación de R^2 = 0.60 con el PIB per cápita.
  • Era de la Telefonía (1950): Una relación estrecha de R^2 = 0.83.
  • Era Digital (2000): La adopción de internet mantiene un peso determinante con un R^2 = 0.73.

El retraso consistente en integrar estas herramientas de frontera es el factor que separa el estancamiento de la prosperidad. Para superar este rezago, es imperativo adoptar un marco estratégico que reconozca la adopción no como un acto pasivo, sino como un esfuerzo institucional deliberado.

2. El Marco Teórico de la «Ventaja del Atraso»

Como estrategas, debemos ver el rezago no como una fatalidad, sino como una ventana de oportunidad competitiva. Basándonos en el concepto de Gerschenkron sobre la «ventaja del atraso», las naciones seguidoras pueden lograr un crecimiento acelerado mediante la imitación y adaptación estratégica, evitando los costos y riesgos de la innovación de frontera radical. Esto significa que, al estudiar cuidadosamente las estrategias implementadas por las naciones líderes, se pueden identificar prácticas exitosas que, al ser adaptadas a su propio contexto, permitirán a estas naciones rezagadas no solo ponerse al día, sino también generar un avance significativo en sus economías. El desarrollo de tecnología, infraestructura y capacidades humanas, cuando se toma como un proceso gradual, ofrece un panorama donde el aprendizaje y la mejora continua se convierten en las claves para catapultar a estas naciones hacia niveles superiores de competitividad en el escenario global. Además, esta perspectiva transforma el concepto de rezago en un motor de resiliencia y adaptabilidad, fomentando una mentalidad que busca el progreso a partir del aprendizaje de los errores y aciertos de otros.

Mecánica del Modelo de Adopción Estratégica

Para operativizar esta ventaja, utilizamos un modelo de expansión de variedades (adaptado de Klette y Kortum) definido por los siguientes parámetros críticos:

  • Distancia a la Frontera (Q/Q^W): Define la facilidad de adopción; a mayor distancia (menor q), mayor es el acervo de conocimiento disponible para ser imitado a bajo costo.
  • Esfuerzo de Adopción de las Firmas (Z): La inversión neta de las empresas en actividades de absorción e investigación local.
  • Capacidad de Absorción (\theta): El multiplicador de eficiencia que determina cuánto del esfuerzo Z se traduce efectivamente en productividad.
  • Función de Valor Per-Intermedia (v): Representa el valor normalizado de cada línea de producción; un factor esencial para incentivar el esfuerzo de adopción Z a nivel de firma.

Dinámica de la Trayectoria de Crecimiento Equilibrado (BGP)

En el largo plazo, el modelo demuestra que todas las naciones tienden a crecer a la tasa de la frontera mundial (g_W), lo que sugiere que hay un potencial uniforme para el desarrollo económico a nivel global. No obstante, el nivel de ingreso per cápita final —la brecha de riqueza— queda determinado permanentemente por las características locales, que pueden incluir factores como la calidad de las instituciones, la infraestructura disponible, la educación de la población y las políticas económicas implementadas. Esto indica que, aunque las naciones puedan tener un mismo ritmo de crecimiento, las diferencias en estas características locales juegan un papel crucial en la distribución de la riqueza, creando así escenarios de desarrollo desigual entre países y regiones. Además, la interacción de estos elementos no es estática, ya que evoluciona en un entorno de constante cambio socioeconómico y tecnológico. De igual manera, el posicionamiento relativo de un país no es estático, sino que depende de su capacidad para elevar los determinantes institucionales que permiten cerrar la distancia física con la frontera tecnológica; es decir, aquellas innovaciones y avances que pueden impulsar su competitividad en el contexto global. En este sentido, los países que logren mejorar sus instituciones, fomentar la investigación y el desarrollo, y adaptarse a las demandas del mercado mundial tienen más probabilidades de prosperar y reducir la brecha de ingreso per cápita con respecto a las naciones más desarrolladas, mientras que aquellos que no lo hagan pueden enfrentarse a un estancamiento que perpetúe la desigualdad. Además, el fomento de políticas inclusivas que promuevan la equidad y el acceso a recursos también se vuelve vital para asegurar un crecimiento sostenible y equilibrado, contribuyendo a un panorama económico global más justo y eficiente.

3. Determinantes Críticos de la Capacidad de Absorción

La capacidad de absorción (\theta) es el filtro estratégico que decide el éxito o fracaso de la integración tecnológica. Sin una infraestructura humana e institucional robusta, el flujo de conocimiento externo simplemente se disipa.

Instituciones, Seguridad Jurídica y Valor de Innovación

La seguridad de los derechos de propiedad (\beta) no es solo un concepto legal, es el motor que eleva el valor esperado de la innovación (v). Los datos de la Figura 4 confirman que instituciones sólidas y un Estado de Derecho funcional elevan la Productividad Total de los Factores (PTF) y el índice de tecnología avanzada. Cuando \beta es alto, las firmas tienen incentivos reales para invertir en Z, sabiendo que los retornos no serán capturados por la corrupción o la inestabilidad.

Capital Humano y Excelencia en la Gestión

La educación superior y las prácticas de gestión actúan como aceleradores de la convergencia:

  • Educación Terciaria: Como indica la Figura 5, el capital humano calificado es el único capaz de «desbloquear» tecnologías complejas.
  • Prácticas de Gestión: Según la Figura 6, una gestión deficiente actúa como una barrera no arancelaria. Las firmas con mejores prácticas de monitoreo e incentivos pueden gestionar más «variedades» o líneas intermedias, lo que acelera la convergencia hacia el BGP.

4. Barreras a la Convergencia: Tecnología Inapropiada y Fricciones Financieras

Importar soluciones sin adaptación local es una receta para el fracaso productivo. Las tecnologías diseñadas para economías con escasez de mano de obra y abundancia de capital suelen ser «inapropiadas» para los mercados emergentes.

El Desafío del Desajuste Tecnológico (CPP Mismatch)

El concepto de desajuste tecnológico-ambiental (Figura 7) es una advertencia poderosa: en el sector agrícola, el uso de semillas diseñadas para patógenos extranjeros reduce la probabilidad de adopción exitosa y puede mermar la eficiencia en hasta un 20%. Este mismatch reduce la productividad real de las tecnologías de frontera al ser trasplantadas a entornos con factores de producción distintos.

Fricciones en el Mercado de Crédito y el Factor \omega

El acceso al crédito es el lubricante de la adopción. Sin embargo, los costos de monitoreo generan una «cuña» o brecha financiera (\omega), definida como el costo de supervisión como fracción de los desembolsos. La Figura 8 revela que los sistemas financieros que favorecen a los titulares (incumbentes) deprimen la posición tecnológica nacional al elevar \omega para los nuevos entrantes, impidiendo el salto tecnológico necesario.

5. Dinámica de Firmas, Reasignación y la «Trampa del Estancamiento»

El desarrollo no solo requiere adoptar tecnología, sino permitir que el mercado seleccione a las empresas más eficientes. En las economías emergentes, este proceso de selección está roto.

El Impacto de la Informalidad y el Subsidio Implícito

La informalidad no es solo un problema de recaudación; es una barrera a la difusión tecnológica. Las Figuras 9a y 9b muestran que altas tasas de empleo informal correlacionan negativamente con la PTF. La informalidad actúa como un subsidio implícito para empresas de baja productividad, permitiéndoles sobrevivir y retener recursos (capital y trabajo) que de otro modo fluirían hacia firmas formales con mayor capacidad de absorción (\theta).

La Trampa del Estancamiento del Ciclo de Vida

La disparidad en el crecimiento empresarial es dramática (Figura 9c). En las economías avanzadas, las empresas exitosas crecen más de 10 veces su tamaño original tras 26 años. En las economías en desarrollo, apenas duplican su tamaño. Denominamos a esto la «Trampa del Estancamiento»: el mecanismo de selección de mercado no funciona, impidiendo que las firmas con alto potencial tecnológico escalen y dominen el tejido productivo.

6. Recomendaciones Estratégicas para el Posicionamiento de Largo Plazo

Debemos transitar de una política de mera acumulación de factores a una de innovación institucional y absorción tecnológica dirigida.

Hoja de Ruta de Política Económica

Área de IntervenciónAcción EstratégicaImpacto Esperado en el Modelo
Reforma InstitucionalGarantizar seguridad jurídica y protección de derechos de propiedad.Elevación de \beta, aumentando el valor esperado de innovación (v) y el esfuerzo Z.
Capital HumanoFortalecer la educación técnica y terciaria en áreas STEM.Incremento directo de la capacidad de absorción (\theta).
Gestión EmpresarialDifusión de prácticas de gestión modernas y monitoreo de indicadores.Reducción de fricciones internas, permitiendo gestionar más variedades tecnológicas.
Modernización FinancieraReducir costos de monitoreo y abrir crédito a nuevos innovadores.Reducción de la cuña financiera (\omega), facilitando el financiamiento de Z.
Reasignación de RecursosEliminar distorsiones que favorecen la informalidad y barreras de salida.Mejora de la PTF agregada mediante el restablecimiento del proceso de selección.

Advertencia Estratégica: Inteligencia Artificial (IA)

La IA representa un riesgo crítico de tecnología inapropiada. Si el desarrollo global de la IA se optimiza exclusivamente para ahorrar mano de obra calificada (recurso escaso en Occidente), su implementación en economías emergentes —donde la mano de obra calificada ya es el principal cuello de botella— ampliará las brechas de ingresos, exacerbando las desigualdades existentes y creando tensiones sociales. Además, el uso de IA como una herramienta que desplaza a los trabajadores en lugar de realzar sus funciones podría llevar a un descontento generalizado y a la resistencia frente a la innovación tecnológica. Por lo tanto, los gobiernos deben priorizar la IA aplicada a la complementariedad de los factores de producción locales, asegurándose de que esta tecnología no solo beneficie a los mercados desarrollados, sino que también se adapte a las necesidades y contextos de cada país, fomentando la capacitación y el desarrollo de habilidades entre la población local para que puedan participar plenamente en la economía digital emergente.

Conclusión del Informe

La convergencia económica no es el resultado inercial del paso del tiempo; es el resultado del fortalecimiento de las instituciones y la capacidad humana para absorber el conocimiento global. Los países en desarrollo deben abandonar las estrategias basadas en la baja intensidad tecnológica y el empleo informal, y en su lugar, adoptar un enfoque más innovador que fomente la investigación y el desarrollo. El éxito nacional en el siglo XXI depende de convertir la «ventaja del atraso» en una realidad operativa mediante la eliminación de las fricciones que hoy mantienen a las empresas atrapadas en la trampa del estancamiento, promoviendo así un ambiente propicio para la inversión y el crecimiento. Este proceso no solo involucra la modernización de infraestructuras, sino también la creación de un sistema educativo que prepare a la población para enfrentar los desafíos del futuro. Del paso de la acumulación a la absorción depende el futuro de la prosperidad global, un futuro que debe construirse sobre la base de una colaboración eficaz entre los sectores público y privado, impulsando políticas que faciliten la integración en economías más amplias y, de este modo, generen oportunidades sustentables para todos.

Efecto de la gestión farmacéutica peri-alta

Joshua M. Pevnick, MD, MSHS1Korey Kennelty, Doctor en Farmacia, Máster en Ciencias, Doctor en Filosofía, BCGP2An T. Nguyen, OTD, OTR/L, BCG1

    JAMA Net 17 de marzo  de 20262026;9 (3): e260719. doi:10.1001/jamanetworkopen.2026.0719

    Puntos clave

    Pregunta:   Las intervenciones de transición de la atención (TOC) dirigidas por farmacéuticos en el período peri-alta reducen los eventos adversos relacionados con los medicamentos después del alta hospitalaria, pero ¿reducen también los reingresos y la utilización de otros servicios de atención médica?

    Resultados   Este ensayo clínico aleatorizado incluyó 6478 hospitalizaciones de pacientes adultos de 55 años o más con polifarmacia o que tomaban medicamentos de alto riesgo, asignados aleatoriamente a la atención habitual (conciliación de medicamentos al ingreso) o a una revisión de medicamentos dirigida por farmacéuticos, conciliación de medicamentos al alta y abordaje de la adherencia y seguridad de los medicamentos. No se detectaron diferencias significativas entre los grupos en la utilización de servicios de salud no planificados durante los 30 días posteriores al alta hospitalaria.

    Significado:   Entre los adultos mayores con polifarmacia, una intervención de TOC dirigida por farmacéuticos no redujo la utilización de servicios de salud no planificados durante los 30 días posteriores al alta hospitalaria.Abstracto

    Atención al alta dirigida por farmacéuticos para reducir la utilización de servicios de salud posteriores al alta.

    Resumen visual.

    Importancia:   Las intervenciones de transición de la atención (TOC) dirigidas por farmacéuticos en el período perihospitalario reducen los eventos adversos relacionados con los medicamentos tras la hospitalización. Sin embargo, las organizaciones sanitarias no suelen ver un incentivo financiero para financiar estas intervenciones.

    Objetivo   : Comprobar si las intervenciones de transición de la atención dirigidas por farmacéuticos podrían impulsar reducciones en la utilización de recursos sanitarios tras el alta hospitalaria.

    Diseño, entorno y participantes   Este ensayo clínico pragmático aleatorizado se llevó a cabo en dos hospitales universitarios urbanos de Estados Unidos. Los participantes fueron adultos hospitalizados de 55 años o más que tomaban 10 o más medicamentos recetados a largo plazo o 3 o más medicamentos de alto riesgo (definidos como anticoagulantes, antiagregantes plaquetarios o antihiperglucemiantes, incluida la insulina), reclutados entre el 23 de diciembre de 2019 y el 30 de diciembre de 2022. Los datos se analizaron desde enero de 2023 hasta junio de 2025.

    La intervención   farmacéutica se centró en la gestión de la medicación durante el periodo peri-alta y post-alta, en colaboración con los pacientes y sus cuidadores. Esta intervención incluyó la revisión de la medicación, la conciliación de la medicación al alta y el abordaje de la adherencia y la seguridad de la medicación. La atención habitual consistió en obtener el historial farmacológico más completo posible y realizar una conciliación de la medicación prescrita al ingreso.

    Resultados y medidas principales   El resultado principal fue la proporción de pacientes con utilización no planificada de servicios hospitalarios o de urgencias (SU) durante los 30 días posteriores al alta hospitalaria. Un tamaño muestral de 9776 pacientes permitiría detectar diferencias absolutas del 2,5 % con respecto a un valor basal esperado del 27,5 %. Los criterios de valoración secundarios incluyeron la utilización no planificada en el mismo hospital y varios análisis de subgrupos preespecificados para evaluar la modificación del efecto.

    Resultados   Se aleatorizaron un total de 6478 hospitalizaciones de pacientes y se analizaron 6428 (3215 de atención habitual y 3213 de intervención); 3265 (50,8 %) fueron entre pacientes varones. Los pacientes tenían una edad media (DE) de 75,5 (10,2) años y tomaban una mediana de 16 (RIC, 12-22) medicamentos recetados a largo plazo y 2 (RIC, 1-3) medicamentos de alto riesgo. Tres cuartas partes de los pacientes (4824 [75,0 %]) fueron dados de alta a su domicilio. El análisis por protocolo incluyó 6238 encuentros de pacientes, 4472 (71,7 %) de los cuales fueron entre pacientes que utilizaban Medicare de pago por servicio para quienes se pudieron obtener todas las reclamaciones de utilización hospitalaria; En este grupo, no se encontró una reducción significativa en la proporción con utilización no planificada de todos los servicios hospitalarios durante 30 días (593 de 2242 de atención habitual [26,4%] frente a 570 de 2230 de intervención [25,6%]; diferencia, 0,9 puntos porcentuales [pp]; IC del 95%, -1,7 a 3,5 pp). Entre todos los pacientes aleatorizados, tampoco hubo una reducción significativa en la utilización no planificada de los mismos servicios hospitalarios durante 30 días (606 de 3112 de atención habitual [19,5%] frente a 579 de 3126 de intervención [18,5%]; diferencia, 1,0 pp; IC del 95%, -1,0 a 3,0 pp). Entre los 589 pacientes con baja adherencia a la medicación y baja alfabetización, hubo una reducción absoluta de 10,4 pp (IC del 95 %, 3,4-17,4 pp) en la utilización no planificada del mismo hospital (69 de 240 atención habitual [28,8 %] frente a 64 de 349 intervención [18,3 %]; P  = 0,003) ( P  = 0,01 para la modificación del efecto).

    Conclusiones y relevancia   Entre los adultos mayores con polifarmacia, no se detectó una reducción general en la utilización no planificada de hospitales y servicios de urgencias en un plazo de 30 días tras una intervención de cambio de atención dirigida por farmacéuticos, pero sí se encontró una reducción entre los pacientes con baja adherencia a la medicación y bajo nivel de alfabetización, lo que sugiere un beneficio para este subgrupo.

    Registro del ensayo clínico   en ClinicalTrials.gov. Identificador: NCT04071951Introducción

    La tasa de eventos adversos relacionados con medicamentos (EAM) posteriores a la hospitalización entre adultos mayores se ha estimado entre el 4% y el 37%, 1 , 2 con tasas recientes del 5% al ​​6% encontradas en 2 grandes ensayos clínicos de manejo de medicamentos. 3 , 4 Los EAM posteriores a la hospitalización pueden resultar en morbilidad grave o muerte. Además, son una causa frecuente de reingreso en adultos mayores. 5 , 6 Los adultos mayores experimentan desproporcionadamente EAM posteriores a la hospitalización debido a comorbilidades predisponentes como deterioro renal y cognitivo y regímenes de medicamentos onerosos en términos de polifarmacia, complejidad de la dosificación y riesgo de EAM. 7-9 Estos problemas se agravan en el período inmediatamente posterior al alta por el aumento de la morbilidad y la discontinuidad de la atención .

    Investigaciones previas muestran que hasta una cuarta parte de los eventos adversos relacionados con medicamentos (EAM) posteriores al alta son prevenibles. 10, 11 Además, varios equipos demostraron que las intervenciones de transición de la atención (TOC) centradas en la farmacia tenían un potencial sustancial para reducir los EAM posteriores al alta. 3, 4, 12-16 Sin embargo , las intervenciones de TOC dirigidas por farmacéuticos siguen siendo poco utilizadas. La falta de uso puede atribuirse al tamaño de los estudios previos, que requirieron centrarse en mejoras de procesos en lugar de resultados clínicos y financieros como la utilización de la atención médica.

    Para convencer a los líderes de hospitales y sistemas de salud de financiar intervenciones de transición de la atención dirigidas por farmacéuticos, buscamos evidencia de que estas intervenciones tendrían un impacto en la utilización de los servicios de salud. Por lo tanto, realizamos un ensayo pragmático con la potencia suficiente para detectar un efecto de las intervenciones de transición de la atención dirigidas por farmacéuticos en la utilización de los servicios de salud después del alta hospitalaria. 17

    Métodos

    Diseño del ensayo

    Realizamos un ensayo clínico aleatorizado (ECA) en dos centros sobre intervenciones de TOC dirigidas por farmacéuticos. Los pacientes fueron asignados aleatoriamente en una proporción 1:1 al grupo de intervención o al grupo de atención habitual, con estratificación por centro de estudio. Incorporamos varios componentes pragmáticos, como una intervención financiada exclusivamente con fondos operativos, criterios de inclusión amplios, reclutamiento en un entorno clínico común y la consideración de los farmacéuticos para adaptar la intervención a cada paciente. Este estudio fue aprobado por el comité de ética institucional de Cedars-Sinai, que eximió del requisito de consentimiento informado debido a que la intervención se consideró de bajo riesgo y potencialmente beneficiosa. Seguimos las directrices de notificación de los Estándares Consolidados para la Notificación de Ensayos Clínicos ( CONSORT ).Configuración

    Ambos centros eran centros médicos académicos urbanos de gran volumen en EE. UU., con programas de farmacia consolidados, un sólido respaldo directivo para el ensayo y farmacéuticos con experiencia en la realización de los componentes de la intervención. Uno de los centros contaba con un programa de transición de la atención (TOC) establecido que empleaba a varios farmacéuticos.Criterios de inclusión y exclusión

    Los criterios de inclusión iniciales fueron (1) ingreso a una sala o servicio médico por un médico internista o de medicina familiar; (2) edad de 65 años o más; y (3) uso de 10 o más medicamentos recetados a largo plazo y/o 3 o más medicamentos de alto riesgo, definidos como anticoagulantes, agentes antiplaquetarios o antihiperglucemiantes, incluida la insulina. Estas clases de medicamentos se eligieron porque investigaciones previas demostraron que eran responsables de la mayoría de las hospitalizaciones causadas por EAM entre adultos mayores. 18 El 28 de octubre de 2020, la edad mínima se redujo a 55 años para aumentar la inscripción. Los pacientes que no inscribimos incluyeron (1) aquellos que fueron excluidos del Programa de Reducción de Reingresos Hospitalarios de Medicare (HRRP; por ejemplo, transferencia prevista a otro centro de atención aguda) para centrarse en la utilización más importante para las partes interesadas, (2) aquellos que no se esperaba que se beneficiaran plenamente de los componentes de intervención relacionados con la adherencia (por ejemplo, se esperaba que fueran dados de alta a un centro de enfermería especializada, un centro de rehabilitación, un centro psiquiátrico o un centro cerrado, donde los medicamentos son administrados por el personal del centro), (3) aquellos que se esperaba que requirieran una intervención más personalizada (por ejemplo, recibiendo cuidados paliativos, se esperaba que se sometieran a un alta autodirigida o no domiciliados), y/o (4) aquellos cuya participación no sería propicia para probar las hipótesis del estudio (por ejemplo, se esperaba que fueran dados de alta a otro estado, inscritos en el estudio en el último año, se esperaba que tuvieran el alta el mismo día antes de que se pudiera administrar la intervención, o se esperaba que recibieran intervenciones TOC dirigidas por farmacéuticos independientemente del ensayo [por ejemplo, se esperaba que fueran atendidos por un farmacéutico de trasplantes]).Selección, inscripción y aleatorización

    Los pacientes fueron reclutados entre el 23 de diciembre de 2019 y el 30 de diciembre de 2022. Un informe diario automatizado identificó a los pacientes potencialmente elegibles. Tras una revisión manual de la historia clínica electrónica (HCE) para determinar si los pacientes cumplían todos los criterios, el personal del estudio los reclutó y asignó aleatoriamente a los grupos dentro de las 72 horas posteriores a su ingreso hospitalario.

    La aleatorización se realizó mediante REDCap (Universidad de Vanderbilt, Nashville, Tennessee), con una secuencia aleatoria independiente para cada centro, precargada por un estadístico (GC-W.). La secuencia de asignación se mantuvo oculta para el resto del personal. Los miembros del equipo de farmacia (farmacéuticos, técnicos de farmacia y estudiantes de farmacia) fueron informados del estado de aleatorización de los pacientes según fuera necesario para proporcionar la intervención o la atención habitual mejorada.

    La raza y la etnia, extraídas de las historias clínicas electrónicas de los hospitales, se incluyeron en el análisis para estudiar si todos los pacientes podrían beneficiarse por igual de la intervención PHARM-DC. Las categorías raciales fueron indígena americano o nativo de Alaska, asiático, negro o afroamericano, blanco y otros (incluidas todas las categorías no mencionadas), y las categorías étnicas fueron hispano y no hispano.Intervención

    Basándose en 3 revisiones sistemáticas de revisiones sistemáticas que abordan la adherencia a la medicación, la conciliación de la medicación y la polifarmacia, 9 19 , 20 los autores del Grupo de Atención Farmacéutica al Alta (PHARM-DC) publicaron un conjunto de herramientas basado en la evidencia 21 y colaboraron con líderes de farmacia y miembros del equipo en ambos centros para desarrollar un conjunto de componentes de intervención recomendados (básicos) y opcionales. Los componentes básicos recomendados incluyeron 3 componentes previos al alta (revisión de la medicación, educación del paciente y conciliación de la medicación al alta) y 3 componentes posteriores al alta (comunicación con la farmacia ambulatoria, comunicación con el médico de atención primaria y una llamada telefónica de seguimiento posterior al alta al paciente). Los componentes no básicos (opcionales) incluyeron abordar la adherencia a la medicación y el acceso, el manejo de los efectos adversos, la entrevista motivacional, llamadas telefónicas adicionales posteriores al alta y el monitoreo de los niveles de medicamentos (Figura electrónica en el Suplemento 2 ). Si los cuidadores participaban en el manejo de la medicación, el personal de farmacia los involucraba. CancelRx (aviso de interrupción enviado a la farmacia dispensadora) estaba presente en ambos centros.

    Investigadores y farmacéuticos de ambos centros (JMP, KK, ATN, KA, JG, AJH, MSK, EMK, DWL, YM, L. Matta, DM, L. Murray, AM, OO, ASO, EP, SW, JLS) llevaron a cabo numerosas reuniones virtuales para estandarizar, optimizar y mantener la ejecución de los componentes de la intervención por parte de los farmacéuticos. Las reuniones comenzaron quincenalmente en 2019 antes de pasar a ser mensuales y luego trimestrales. El contenido incluyó maximizar la inscripción, el seguimiento de los componentes de la intervención, discusiones sobre la calidad y la fidelidad de la intervención, y el seguimiento de los resultados del ensayo. Dado que la financiación operativa apoyó la intervención, la mayoría de los miembros del personal de farmacia que realizaban el trabajo de TOC atendieron a pacientes en ambos grupos del estudio. Antes del estudio, estos miembros del personal de farmacia estaban bien familiarizados con los diferentes componentes de la intervención y los habían administrado a algunos pacientes.

    Los farmacéuticos adaptaron la intervención a cada paciente, como se describió anteriormente. 17 El análisis de tiempo y movimiento de 40 hospitalizaciones encontró que los farmacéuticos del estudio dedicaron una mediana de 67 minutos (RIC, 46-90 minutos) por hospitalización a actividades de intervención, 22 con un costo estimado de $101 por hospitalización.

    Atención habitual mejorada

    Para todos los pacientes del ensayo, los miembros del equipo de farmacia buscaron obtener el mejor historial de medicamentos posible, 23 , 24 para realizar la conciliación de la orden de medicamentos al ingreso y para usar un instrumento publicado previamente para evaluar la puntuación de adherencia y alfabetización en medicamentos (MedAL). 17 , 25 , 26 Los miembros del equipo de farmacia no buscaron brindar componentes de intervención adicionales a los pacientes de atención habitual, pero se les indicó que atendieran cualquier solicitud de este tipo. Un centro también utilizó llamadas telefónicas de seguimiento automatizadas después del alta para evaluar varios problemas, incluidos los relacionados con la medicación. En casos raros, esto requirió el seguimiento del farmacéutico.Resultados del ensayo

    El resultado principal fue la proporción de pacientes con una rehospitalización no planificada o una visita al servicio de urgencias en cualquier hospital dentro de los 30 días posteriores al alta de la hospitalización inicial. De acuerdo con el Programa de Rehabilitación de Hospitales de Medicare (HRRP), la utilización de servicios que ocurrió después de una readmisión planificada inicial o una estancia de observación dentro del período de 30 días no se contabilizó en los resultados del ensayo. Dado que utilizamos datos de reclamaciones de Medicare para medir la utilización de servicios fuera del hospital, la medición del resultado principal se limitó a pacientes con Medicare de pago por servicio. No se hicieron distinciones entre estancias de observación e ingresos hospitalarios.

    Los resultados secundarios (todos dentro de los 30 días) incluyeron (1) proporción de pacientes con alguna visita a urgencias u hospitalización en cualquier hospital (es decir, utilización de urgencias u hospital por cualquier causa entre pacientes con Medicare de pago por servicio), (2) proporción de pacientes con utilización no planificada en los hospitales del estudio (para este resultado de «mismo hospital», los médicos del estudio [autores JMP, ATN, CTB, HG, EMK y JS y el colaborador no autor AC] revisaron la historia clínica electrónica para categorizar la utilización como planificada o no planificada), (3) cada componente de la utilización por separado, y (4) mortalidad 30 días después del alta. La utilización del mismo hospital incluyó hospitales locales en cada sistema de salud.

    Se asumió que la utilización de todos los servicios hospitalarios inmediatamente precedida por una visita a urgencias no era planificada. Utilizando un subconjunto de 321 estancias posteriores al alta en el mismo hospital que requirieron la revisión de la historia clínica electrónica por parte de un médico para nuestro comité de monitorización de datos y seguridad, encontramos que esta definición (presencia de una visita a urgencias inmediatamente anterior a una estancia hospitalaria) tenía una especificidad del 100 % y una sensibilidad del 89,7 % para clasificar las hospitalizaciones posteriores al alta como no planificadas.

    Planificamos comparaciones a priori de los siguientes subgrupos de pacientes: aquellos con insuficiencia cardíaca, aquellos que cumplían los criterios de inclusión en el ensayo por tomar 10 o más medicamentos frente a aquellos que tomaban 3 o más medicamentos de alto riesgo, aquellos con un nivel de MedAL bajo, aquellos con un nivel socioeconómico bajo y aquellos dentro de cada centro de estudio. También consideramos la edad y el sexo. Para maximizar la potencia, el protocolo del estudio ( Suplemento 1 ) especificó el resultado de la utilización no planificada del mismo hospital para todos los análisis de subgrupos. Utilizando el mismo resultado, también realizamos análisis por protocolo para los pacientes que recibieron todos los componentes principales frente a aquellos que no los recibieron y para cada componente de intervención por separado.Recopilación de datos

    Obtuvimos las características de los pacientes y los datos de utilización del mismo hospital mediante consultas a la historia clínica electrónica. Evaluamos la fidelidad de la intervención mediante la documentación estructurada del farmacéutico. Un centro aprovechó los flujos de trabajo de documentación operativa, mientras que el otro desarrolló nuevos flujos de trabajo para realizar el seguimiento de la fidelidad.

    La utilización de todos los servicios hospitalarios y la mortalidad se evaluaron mediante datos de reclamaciones de Medicare y del Índice Nacional de Defunciones, obtenidos a través del Programa Data LINKAGE del Instituto Nacional sobre el Envejecimiento. Inicialmente, nuestra intención era utilizar bases de datos estatales de reclamaciones de todos los pagadores, lo que permitiría incluir a todos los pacientes en el análisis del resultado principal. Sin embargo, obstáculos regulatorios y de otra índole hicieron que este plan resultara inviable.Análisis estadístico

    Analizamos el resultado primario usando una prueba z bilateral para proporciones. La modificación del efecto se evaluó usando términos de interacción en un modelo logístico multivariable de utilización no planificada del mismo hospital por intervención, subgrupo e intervención × subgrupo. Para estos análisis secundarios, usamos modelos lineales generales para agrupar por paciente para aquellos inscritos más de una vez y ajustamos por covariables comunes especificadas a priori, incluyendo edad, sexo, raza y etnia, ingreso familiar medio por área censal de EE. UU., Índice de comorbilidad de Elixhauser, puntuación MedAL y criterios de elegibilidad de medicamentos. Para tener en cuenta las pruebas de hipótesis múltiples, usamos el procedimiento de Benjamini-Hochberg. Para tener en cuenta los datos faltantes aleatoriamente, usamos imputación múltiple en los análisis secundarios. Todos los análisis se realizaron de enero de 2023 a junio de 2025, usando SAS, versión 9.4 (SAS Institute Inc). Utilizando una prueba z bilateral , con una potencia del 80 % y un nivel de significancia α de 0,05, nuestro tamaño de muestra objetivo de 9776 pacientes permitiría detectar diferencias absolutas del 2,5 % con respecto a un resultado primario basal esperado del 27,5 %. Se consideró significativo un valor de p bilateral  inferior a 0,05.ResultadosInscripción, aleatorización y características basales

    Evaluamos a 33 628 pacientes y reclutamos a 6264 en 6478 hospitalizaciones aleatorias (207 pacientes fueron asignados aleatoriamente dos veces y 7 tres veces, lo que representa el 3,2 % y el 0,1 % de los encuentros, respectivamente) ( Figura 1 ). Las exclusiones más comunes se debieron a la previsión de otras intervenciones farmacéuticas de TOC (principalmente para iniciativas operativas), no cumplir con los criterios de inclusión, la ocurrencia o expectativa de un alta temprana y la inscripción previa en el año anterior. La inscripción se vio limitada por la pandemia de COVID-19, la disponibilidad de farmacéuticos para realizar la intervención y la disponibilidad de pacientes elegibles. En el contexto de una baja inscripción, la expiración de la financiación, la preocupación por el tiempo que llevaría alcanzar el tamaño de muestra previsto, el recálculo de la potencia y el tamaño del efecto detectable, y la sospecha de que no existía ni existiría un efecto significativo para el resultado principal, y con la opinión del comité de control de seguridad de datos, la inscripción en el ensayo se suspendió el 30 de diciembre de 2022. Para la evaluación del resultado principal, se dispuso de datos de reclamaciones de Medicare para 2242 de 3112 encuentros de pacientes (72,0 %) en el grupo de atención habitual y 2230 de 3126 (71,3 %) en el grupo de intervención.

    Figura 1. Diagrama de flujo del estudio

    EHR significa registro electrónico de salud; TOC, transición de la atención.

    Para estimar el número de pacientes evaluados para determinar su elegibilidad, calculamos el producto del número total de días laborables durante el período de estudio y el número medio de pacientes evaluados por día laborable. Este último se estimó mediante una auditoría aleatoria de la documentación del estudio durante dos días por trimestre a lo largo del período de estudio. Además, esta auditoría se utilizó para estimar la proporción de pacientes excluidos por cada motivo enumerado.

    b Nueve pacientes fueron asignados aleatoriamente dos veces al estudio por error, ya que habían sido asignados aleatoriamente en el plazo de un año (un criterio de exclusión). Estos pacientes fueron incluidos en el análisis.

    c) Los pacientes que habían optado por no participar en ninguna investigación al momento de la inscripción no fueron incluidos. Sin embargo, una vez finalizado el ensayo, durante el proceso de extracción de resultados, nos dimos cuenta de que algunos pacientes inscritos habían optado por no participar en la investigación después de haber sido inscritos. Dado que no se pudieron obtener los resultados, fueron excluidos de los análisis.

    Los brazos estaban bien equilibrados en casi todas las características basales medidas ( Tabla 1 ). De los 6428 encuentros de pacientes que se analizaron (3215 de atención habitual y 3213 de intervención), el sitio 1 inscribió a 3829 (59,6%) y el sitio 2, a 2599 (40,4%). La edad media (DE) de los pacientes fue de 75,5 (10,2) años; 3163 (49,2%) eran mujeres y 3265 (50,8%) eran hombres. Catorce pacientes (0,2%) eran indígenas americanos o nativos de Alaska; 257 (4,0%), asiáticos; 954 (14,8%), negros o afroamericanos; 4670 (72,7%), blancos; 444 (6,9%), de otra raza; y 89 (1,4%), de raza desconocida. Un total de 601 pacientes (9,3 %) eran hispanos, 5769 (89,7 %) no eran hispanos y 58 (0,9 %) tenían etnia desconocida. Los datos de la historia clínica electrónica mostraron que se necesitó un intérprete para 1233 pacientes (19,2 %). La mayoría de los pacientes tenían Medicare de pago por servicio (4602 [71,6 %]), seguido de Medicare Advantage (820 [12,8 %]), seguro comercial (690 [10,7 %]) y Medicaid (294 [4,6 %]).Tabla 1. Datos demográficos de los pacientes y características basales clave en el momento de la aleatorización.

    CaracterísticaPacientes, N° (%) (N = 6428)
    Atención habitual (n = 3215)Intervención (n = 3213)
    Lugar de estudio
    11915 (59,6)1914 (59,6)
    21300 (40.4)1299 (40.4)
    Edad, y
    Media (DE)75,6 (10,2)75,5 (10,2)
    55-64466 (14,5)472 (14,7)
    65-741039 (32.3)1055 (32.8)
    75-841033 (32.1)1006 (31.3)
    ≥85677 (21.1)680 (21.2)
    Sexo
    Femenino1577 (49.1)1586 (49.4)
    Masculino1638 (50,9)1627 (50,6)
    Carrera
    Indígena americano o nativo de Alaska8 (0,2)6 (0,2)
    asiático118 (3,7)139 (4.3)
    Negro o afroamericano475 (14.8)479 (14,9)
    Blanco2367 (73,6)2303 (71.7)
    Otro a201 (6.3)243 (7.6)
    Desconocido46 (1.4)43 (1.3)
    Etnicidad
    hispano308 (9.6)293 (9.1)
    no hispano2870 (89.3)2899 (90.2)
    Desconocido37 (1.2)21 (0,7)
    Se necesita intérprete
    No2581 (80.3)2522 (78.5)
    590 (18.4)643 (20.0)
    Desconocido44 (1.4)48 (1,5)
    Seguro en el momento de la admisión
    Comercial342 (10.6)348 (10.8)
    Medicare de pago por servicio2314 (72.0)2288 (71.2)
    Seguro de enfermedad132 (4.1)162 (5.0)
    Medicare Advantage411 (12.8)409 (12.7)
    Pago directo u otro tipo de seguro16 (0,5)6 (0,2)
    Ingresos familiares por distrito censal de EE. UU.
    Datos disponibles3101 (96.5)3059 (95.2)
    Mediana (RIC), $92 353 (65 592-119 159)93 360 (68 020-120 879)
    Estancias en el mismo hospital durante los 3 años previos a la aleatorización, mediana (RIC), n.º1 (0-3)1 (0-3)
    Duración de la estancia, mediana (RIC), días5.8 (3.3-9.9)5.8 (3.3-9.9)
    Destino de descarga
    Hogar2385 (74.2)2439 (75.9)
    Centro de enfermería especializada332 (10.3)320 (10.0)
    hospital de rehabilitación para pacientes internos223 (6.9)224 (7.0)
    Fallecido103 (3.2)87 (2.7)
    Hospicio86 (2.7)73 (2.3)
    Otra instalación63 (2.0)45 (1.4)
    En contra del consejo médico23 (0,7)25 (0,8)
    Medalla
    Bajo245 (7.6)357 (11.1)
    Moderado598 (18,6)749 (23.3)
    Alto984 (30,6)1129 (35.1)
    No documentado872 (27.1)466 (14,5)
    No hay intención de evaluar con MedAL b516 (16.0)512 (15.9)
    Medicamentos recetados antes del ingreso hospitalario
    Mediana (RIC), N.°17 (13-22)16 (12-22)
    ≥10 a largo plazo2467 (76,7)2657 (82,7)
    ≥3 Alto riesgo c901 (28.0)917 (28,5)
    Tanto ≥10 a largo plazo como ≥3 de alto riesgo856 (26,6)854 (26,6)
    Falta d497 (15,5)154 (4.8)
    Índice de Elixhauser, media (DE)13,8 (10,0)13,9 (10,2)
    Comorbilidades
    Insuficiencia cardiaca846 (26.3)820 (25.5)
    Demencia129 (4.0)113 (3.5)
    Cáncer metastásico69 (2.1)91 (2.8)
    Enfermedad renal grave200 (6.2)174 (5.4)
    Diabetes695 (21,6)641 (20.0)
    Arteriopatía coronaria802 (24.9)750 (23,3)

    Los pacientes tomaban una mediana de 16 (RIC, 12-22) medicamentos recetados a largo plazo y 2 (RIC, 1-3) medicamentos de alto riesgo. Tres cuartas partes de los pacientes (4824 [75,0%]) fueron dados de alta a su domicilio. A pesar de la intención de incluir solo a pacientes que se esperaba que fueran dados de alta a su domicilio, 652 (10,1%) fueron dados de alta a un centro de enfermería especializada y 447 (7,0%) a un hospital de rehabilitación aguda.

    La falta de datos fue poco frecuente y generalmente equilibrada entre los grupos. Una excepción notable se refiere a las puntuaciones MedAL. Esto ocurrió por varias razones. Primero, un centro cambió su método de evaluación a partir del 5 de enero de 2022. Esto se debió a obligaciones operativas contrapuestas y a la preocupación por la fiabilidad entre evaluadores de las evaluaciones de alfabetización en medicamentos realizadas por técnicos de farmacia. Incluso después de excluir a los pacientes afectados por estos cambios, faltaban puntuaciones MedAL para 872 pacientes (27,1 %) en el grupo de atención habitual frente a 466 (14,5 %) en el grupo de intervención. Las tasas de datos faltantes fueron casi idénticas el día del ingreso. Por lo tanto, el aumento en la documentación de MedAL para los pacientes en el grupo de intervención se produjo más tarde durante la hospitalización, probablemente debido a una mayor interacción entre los miembros del equipo de farmacia y los pacientes del grupo de intervención.Fidelidad de la intervención y contaminación

    Entre los 2899 pacientes de intervención con datos completos, los farmacéuticos documentaron la recepción de los componentes centrales de la intervención que oscilaron entre 1225 pacientes (42,3 %) y 2103 (72,5 %) ( Figura 2 A). La implementación fue más alta para las llamadas telefónicas de seguimiento posteriores al alta y más baja para la comunicación con los médicos de atención primaria y las farmacias ambulatorias. La Figura 2 B muestra que la contaminación (es decir, la recepción de componentes de la intervención entre pacientes de atención habitual) ocurrió predominantemente debido a iniciativas operativas en 1 sitio y entre 2 componentes de la intervención: conciliación de medicamentos al alta (882 de 2897 pacientes [30,4 %]) y llamadas telefónicas de seguimiento posteriores al alta (198 de 2897 pacientes [6,8 %], con esfuerzos dirigidos a pacientes con MedAL bajo). La conciliación de medicamentos al ingreso, que estaba destinada a todos los pacientes, fue recibida por 2293 de 2899 pacientes (79,1 %) en el grupo de intervención. Estimamos una recepción del 73,1 % en el grupo de atención habitual, aunque esto se rastreó cuidadosamente en solo 1 sitio.Figura 2. Gráfico de barras que muestra la recepción de los componentes principales por grupo de estudio.

    Se disponía de datos sobre la recepción de componentes básicos para los 3829 pacientes inscritos en el centro 1, mientras que en el centro 2, las limitaciones técnicas impidieron la recopilación de datos sobre la recepción de componentes básicos hasta septiembre de 2020. Por lo tanto, el panel A refleja un denominador de solo 5796 pacientes (2899 en el grupo de intervención y 2897 en el grupo de control), lo que representa el 90,2 % de los 6428 encuentros con pacientes analizados.Resultados primarios y relacionados

    De los 6238 encuentros de pacientes en el análisis por protocolo, 4472 (71,7 %) fueron entre pacientes con Medicare de pago por servicio para quienes se disponía de todas las reclamaciones de utilización hospitalaria; de ellos, la utilización hospitalaria total no planificada ocurrió en 593 de 2242 (26,4 %) en el grupo de atención habitual frente a 570 de 2230 (25,6 %) en el grupo de intervención. La diferencia absoluta fue de 0,9 puntos porcentuales (pp) (IC del 95 %, -1,7 a 3,5 pp; razón de riesgo, 0,97; IC del 95 %, 0,88-1,07) ( Tabla 2 ).

    Tabla 2.

    Resultado principal y resultados relacionados.

    ResultadoPacientes, n.º/n.º total (%)Reducción absoluta, pp (IC del 95 %)PAGvalor
    Atención habitualIntervención
    Resultado principal: utilización no planificada de servicios de urgencias u hospitalarios en todos los hospitales durante 30 días (n = 4472) b593/2242 (26.4)570/2230 (25.6)0,9 (−1,7 a 3,5).50
    Utilización hospitalaria o de urgencias por cualquier causa durante 30 días (n = 4472) b610/2242 (27.2)595/2230 (26,7)0,5 (−2,1 a 3,1)0,69
    Utilización no planificada de urgencias u hospitalaria en el mismo hospital durante 30 días (n = 6238) c606/3112 (19.5)579/3126 (18.5)1,0 (−1,0 a 3,0).34

    Resultados secundarios

    No hubo diferencias estadísticamente significativas en la utilización de todos los hospitales, por todas las causas (planificadas o no planificadas) a los 30 días. Tampoco hubo una diferencia significativa en los eventos de utilización no planificada a los 30 días en el mismo hospital (606 de 3112 atención habitual [19,5%] frente a 579 de 3126 intervención [18,5%]; diferencia, 1,0 pp; IC del 95%, −1,0 a 3,0 pp) ( Tabla 2 ). De manera similar, la Tabla electrónica 1 en el Suplemento 2 no muestra diferencias significativas en los resultados de utilización evaluados por separado o en la mortalidad a los 30 días posteriores al alta. Aunque el valor de P para la utilización no planificada de ED a los 30 días en el mismo hospital fue 0,03 (diferencia entre grupos, 1,3 pp; IC del 95%, 0,2-2,5 pp), esto superó el umbral de significación estadística de Benjamini-Hochberg de 0,014. Ninguna de las comparaciones por protocolo fue significativa.Análisis de subgrupos

    La figura 3 muestra el efecto de la intervención en subgrupos especificados a priori. La tabla electrónica 2 en el Suplemento 2 muestra que la intervención causó una reducción absoluta de 10,4 pp (IC del 95 %, 3,4-17,4 pp; P  = 0,003) en la utilización no planificada del mismo hospital entre los 589 pacientes con MedAL bajo (69 de 240 [28,8 %] atención habitual frente a 64 de 349 [18,3 %] intervención; razón de probabilidades [OR], 0,56 [IC del 95 %, 0,38-0,82]). Encontramos evidencia de modificación del efecto por MedAL bajo ( P  = 0,01 para el término de interacción de brazo × MedAL bajo frente a no bajo). El procedimiento de Benjamini-Hochberg confirmó la significación estadística, incluso teniendo en cuenta las pruebas de hipótesis múltiples (tabla electrónica 3 en el Suplemento 2 ). 27 El efecto fue mayor (reducción absoluta, 13,0 pp; IC del 95 %, 3,2-22,8 pp) en el sitio con menor contaminación que en el sitio con mayor contaminación (8,2 pp; IC del 95 %, -1,7 a 18,2 pp). Aunque hubo cierta evidencia de beneficio entre los pacientes en el quintil más bajo de ingreso medio, este efecto fue menos robusto que para la puntuación MedAL y superó el umbral de Benjamini-Hochberg para la significación estadística. No encontramos otra evidencia de modificación del efecto, incluso en análisis post hoc de pacientes dados de alta a domicilio y durante períodos de tiempo asociados con aumentos repentinos de hospitalizaciones por COVID-19.Figura 3. Gráfico de bosque del efecto de la intervención sobre las probabilidades de utilización no planificada del mismo hospital (n = 6238) por subgrupo.

    OR indica razón de probabilidades.

    Utilizamos imputación múltiple para abordar la falta de datos de MedAL que se produjo después de que un centro dejara de utilizar las puntuaciones de MedAL, ya que estos datos faltaban aleatoriamente. Utilizando un modelo simple que solo incluía las categorías de MedAL de bajo, no bajo y otros datos faltantes (no imputados, porque no faltaban aleatoriamente), encontramos que los pacientes con MedAL bajo asignados aleatoriamente a la intervención tuvieron un OR de 0,60 (IC del 95 %, 0,40-0,88; P  = 0,009) para la utilización de servicios en el mismo hospital después del alta a los 30 días en comparación con la atención habitual (Tabla electrónica 4 en el Suplemento 2 ). El ajuste por covariables relevantes produjo estimaciones similares (OR ajustado, 0,61; IC del 95 %, 0,42-0,90; P  = 0,01).Discusión

    En este ECA pragmático, una intervención de TOC perialta dirigida por farmacéuticos no redujo la utilización de atención aguda no planificada en todos los hospitales en 2 grandes centros académicos cuando se agregó a los programas de conciliación de medicamentos de ingreso ya existentes y robustos. La comparación más relevante es una revisión sistemática Cochrane de 2023 que analiza la revisión del régimen de medicamentos. 28 Los 17 ensayos incluidos en esta revisión fueron similares al nuestro en términos de componentes de intervención y poblaciones objetivo. Una diferencia notable fue un seguimiento medio de 6 meses en la revisión. Esto puede haber aumentado la sensibilidad para detectar el beneficio.

    Un metaanálisis cuantitativo de 9561 pacientes encontró que las intervenciones probadas “probablemente redujeron” los reingresos hospitalarios por cualquier causa (cociente de riesgos, 0,93; IC del 95 %, 0,89-0,98) con “evidencia de certeza moderada”. 28 El cociente de riesgos de 0,93 fue similar al de nuestro estudio (0,97; IC del 95 %, 0,88-1,07).

    Aunque la estimación puntual de 0,9 pp de nuestro ensayo podría indicar una reducción operativamente significativa en la utilización, hay 5 razones por las que nuestro ensayo puede no haber alcanzado la significación estadística detectada en el metaanálisis. 28 Estas incluyen la subinscripción (limitada aún más por la incapacidad de recopilar datos de utilización de todos los hospitales en pacientes sin seguro de Medicare de pago por servicio), de modo que la muestra no alcanzó una potencia del 80% para detectar el tamaño del efecto preespecificado; fidelidad imperfecta; contaminación; deficiencias conocidas en la utilización de la atención médica como marcador de atención de transición de alta calidad 29 ; y la recepción de un mejor historial de medicamentos posible y conciliación de medicamentos de ingreso en ambos brazos. Estudios previos demuestran la potencia de estas 2 intervenciones para mejorar la seguridad de los medicamentos. 30 , 31 Utilizando la taxonomía de conciliación de medicamentos de Baker y colegas 31 , el grupo de atención habitual en el presente estudio sería de nivel «plata», mientras que el grupo de intervención sería de nivel «diamante».

    En cuanto a la población objetivo óptima, nuestro ensayo ofrece, hasta donde sabemos, la evidencia más sólida hasta la fecha de que los pacientes con un nivel bajo de MedAL podrían beneficiarse más de la gestión de la medicación tras el alta hospitalaria dirigida por farmacéuticos. Este resultado se mantuvo robusto incluso tras considerar las comparaciones múltiples. Además, el uso de la imputación múltiple para tener en cuenta los datos faltantes aleatoriamente no alteró sustancialmente el tamaño del efecto ni la significación estadística. Asimismo, dado que las llamadas telefónicas de seguimiento tras el alta, motivadas operativamente, se dirigieron a pacientes con baja adherencia a la medicación en el grupo de control en un solo centro, nuestros resultados podrían subestimar el efecto real.

    Dada la complejidad del régimen farmacológico de los pacientes incluidos y que muchos componentes de la intervención buscaban mejorar la comunicación de la información sobre medicamentos, resulta lógico que los pacientes con un nivel subóptimo de alfabetización en salud (MedAL, por sus siglas en inglés) fueran los que más se beneficiarían. En otras palabras, si la barrera para la gestión de la medicación tras el alta hospitalaria es la falta de conocimiento debido a un bajo nivel de alfabetización en salud, esta brecha puede superarse con una educación, asesoramiento y seguimiento eficaces dirigidos por farmacéuticos. Al menos un análisis post hoc de una intervención similar halló una asociación entre un nivel subóptimo de alfabetización en salud y una menor utilización de los servicios sanitarios.<sup> 32</sup> Hasta donde sabemos, nuestro ensayo es el primero en demostrar un beneficio en un subgrupo predefinido. Basándonos en este resultado, el trabajo operativo y los ensayos clínicos deberían centrarse en pacientes con un bajo nivel de MedAL. Estos pacientes representaron menos del 10 % de los inscritos en nuestro ensayo. Por lo tanto, centrarse en esta población debería reducir los costes y aumentar la viabilidad. Las intervenciones dirigidas por farmacéuticos y orientadas al paciente también pueden ayudar a los hospitales a cumplir con los estándares de acreditación para la conciliación de medicamentos, un área con la que históricamente han tenido dificultades.<sup> 33 , 34</sup>Fortalezas y limitaciones

    Una fortaleza de este estudio es su naturaleza pragmática, de modo que sus estimaciones de beneficio se aplican a entornos clínicos típicos. También reconocemos varias limitaciones. Primero, los 5 factores mencionados anteriormente (subinscripción, contaminación, fidelidad imperfecta, deficiencias conocidas en la utilización de la atención médica como marcador de atención de transición de alta calidad y provisión intencional de intervenciones importantes de TOC a pacientes de atención habitual) pueden haber causado un error de tipo II. Segundo, sin acceso a datos de HCE de hospitales externos, tuvimos que usar las visitas a urgencias como sustituto de la utilización no planificada para el resultado primario (pero no para el resultado de utilización del mismo hospital). Tercero, ampliamos los criterios de inscripción con el tiempo. Cuarto, los resultados pueden no ser generalizables a hospitales con un apoyo farmacéutico menos sólido; la disponibilidad limitada de farmacéuticos para inscribir pacientes y la pandemia de COVID-19 también pueden haber afectado a la población del estudio y, por lo tanto, la generalización. Quinto, los cambios en los métodos de evaluación de MedAL a lo largo del tiempo y la falta diferencial de datos debilitan la calidad de la evidencia que muestra un beneficio en el subgrupo con MedAL bajo. El trabajo operativo futuro podría beneficiarse de una mejor manera de medir la alfabetización en salud al ingreso hospitalario (por ejemplo, la herramienta de detección de alfabetización en salud BRIEF). 35 Sexto, no presentamos datos sobre deterioro cognitivo, demencia o participación del acompañante. Los estudios futuros deberían buscar identificar a los pacientes afectados y a sus acompañantes y adaptar los componentes de la intervención a ellos. Séptimo, el gran tamaño de nuestro ensayo impidió una medición más detallada de la fidelidad y la contaminación (por ejemplo, mediante observación directa). No creemos que el hecho de que los mismos farmacéuticos atendieran tanto a los pacientes de intervención como a los de control condujo a una contaminación adicional; todos estos farmacéuticos habían proporcionado estas intervenciones a algunos pacientes antes del estudio. Durante el estudio, no tuvieron tiempo de proporcionar intervenciones adicionales a los pacientes de control a menos que se les solicitara (en cuyo caso, se registró).

    Conclusiones

    En este ensayo clínico aleatorizado pragmático, una intervención de cambio de atención perihospitalario dirigida por farmacéuticos no logró reducir la utilización de atención aguda no planificada en todo el hospital después del alta de la hospitalización inicial en pacientes de 55 años o más con polifarmacia en dos grandes centros académicos, cuando se agregó a programas sólidos de conciliación de medicamentos existentes al ingreso. Dado que un análisis de subgrupos a priori de pacientes con un nivel bajo de acceso a medicamentos (MedAL) pareció mostrar beneficios, las organizaciones de atención médica que buscan mejorar los resultados de los pacientes y reducir la utilización evitable de atención médica después del alta hospitalaria deberían considerar la adopción de estas intervenciones para este subgrupo. Dado que los pacientes con un nivel bajo de acceso a medicamentos representaron menos del 10 % de los inscritos en dos grandes centros académicos, organizaciones similares podrían encontrar que dirigirse a esta población reduce los costos y aumenta la viabilidad.

    Integración de Lean Healthcare e Industria 4.0

    Revisión bibliográfica, resultados y perspectivas

    Autores y filiaciones

    Chaymae Marjane1, Mohamed Saad Bajjou2,* y Anas Chafi11

    Facultad de Ciencias y Tecnologías, Universidad Sidi Mohamed Ben Abdellah, Route d’Imouzzer, Fez BP Box 2202, Marruecos2 Laboratorio LMAIED, Escuela Nacional de Minas de Rabat, Agdal, Rabat BP Box 753, Marruecos Sostenibilidad 2026, 18 (5), 2650; https://doi.org/10.3390/su18052650

    Resumen

    Debido a los importantes desafíos que enfrentan los sistemas de salud, las instituciones médicas buscan integrar nuevos conceptos para cerrar las brechas existentes. Lean Healthcare (LH), inspirado en Lean Management (LM), surge como herramienta para optimizar procesos y reducir desperdicios, mejorando así la calidad de los servicios médicos. Para alcanzar mejoras superiores, los sistemas de salud han incorporado herramientas de la Industria 4.0 (I4.0), como IoT, análisis de Big Data e inteligencia artificial, combinadas con prácticas de LH y sostenibilidad. Esta integración ha prometido elevar la calidad asistencial, aunque aún existen pocos estudios que aborden su implementación conjunta. Este trabajo llena ese vacío mediante una revisión bibliográfica de artículos publicados entre 2015 y 2025, analizando el impacto de las tecnologías inteligentes sobre LH y la contribución de esta sinergia a la sostenibilidad en dimensiones económicas, sociales, tecnológicas y ambientales. Los resultados muestran que la combinación de herramientas avanzadas y principios lean permite reducir tiempos de espera (25%) y de estancia, mejorando la satisfacción, y disminuye los costes operativos hasta en un 30-40%. No obstante, su implementación presenta desafíos técnicos, culturales y organizacionales, proponiéndose aquí una estrategia holística que alinee procesos lean con cambio organizacional y objetivos de sostenibilidad.

    1. Introducción

    Lean Healthcare (LH) traslada a la salud los principios desarrollados en Lean Management (LM), optimizando procesos y enfocándose en la entrega de valor al paciente. LM, originado como respuesta al taylorismo y fordismo, fue perfeccionado por Toyota con el Sistema de Producción Toyota (TPS), integrando herramientas como Just-In-Time (JIT), Value Stream Mapping (VSM) y kaizen para la mejora continua. Posteriormente, Motorola desarrolla Lean Six Sigma, combinando eficiencia operativa y analítica. Actualmente, la integración de herramientas digitales (IoT, IA, Big Data, automatización) ha transformado LM en un sistema inteligente, permitiendo anticipar problemas en tiempo real y mejorar el desempeño operativo.

    La transición de la Industria 3.0 a la 4.0 ha estado marcada por la adopción de tecnologías colaborativas y sistemas inteligentes centrados en el ser humano, optimizando recursos, reduciendo errores y mejorando la eficiencia.

    En salud, esta evolución impulsa la incorporación de herramientas digitales y de gestión que optimicen procesos médicos y minimicen el desperdicio, aunque sigue siendo necesaria la intervención humana. La automatización y la digitalización buscan reducir la dependencia de tareas manuales, preservando y potenciando la cualificación profesional.

    En el ámbito médico, LH persigue el mismo objetivo de mejora que LM, poniendo al paciente en el centro y enfrentando retos como altos costes, largas esperas y mayor complejidad clínica. LH tradicional aplica herramientas como 5S, VSM, JIT y kaizen sin modificar la infraestructura, logrando avances en calidad, aunque limitada por la complejidad de procesos, falta de gestión de datos en tiempo real y variabilidad de flujos.

    La integración de tecnologías I4.0 (IoT, IA, Big Data, cloud computing) ha fortalecido a LH, permitiendo rastreo en tiempo real mediante RFID y otras soluciones digitales, lo que ha obligado a los sistemas médicos a alinearse con la transformación digital y ha dado origen al paradigma de “Smart LH”, que responde a los desafíos actuales de la atención.

    Figura 7. Mapa de red de conceptos clave relacionados con Lean Healthcare, tecnologías de la Industria 4.0 y sistemas de salud sostenibles.

    Cronología y evolución

    La evolución progresiva de LH, desde TPS hasta la fase actual de digitalización, se ilustra en la Figura 1. El campo ha pasado de la adopción de prácticas lean industriales a la integración de herramientas digitales en salud, marcando hitos en la transformación de los sistemas médicos.

    Estado del arte y lagunas en la literatura

    Aunque existen revisiones previas sobre mejoras en el flujo de pacientes y en la implementación de estrategias médicas (Tabla 1), el análisis de la integración LH–I4.0 y su impacto en sostenibilidad es aún limitado. Para avanzar hacia sistemas de salud sostenibles y de alto rendimiento, es necesario un análisis exhaustivo que aclare la sinergia entre LH y las tecnologías digitales. La literatura actual está fragmentada, con escaso análisis empírico y comparativo sobre la interacción LH-I4.0 y su contribución a la sostenibilidad organizativa y operativa.

    Preguntas de investigación

    Para abordar las deficiencias identificadas, el estudio se plantea dos preguntas principales:

    • Pregunta 1: ¿Cómo pueden las tecnologías inteligentes impactar e influenciar a LH, ayudando al sector médico a reducir brechas de calidad y eficiencia y mejorando la sustentabilidad?
    • Pregunta 2: ¿Cuáles son las principales barreras humanas y organizacionales para la implementación de LH–I4.0 y qué hoja de ruta puede estructurar una implementación efectiva?

    Responder a estas preguntas exige un enfoque holístico que combine transformación digital, gestión eficiente y sostenibilidad.

    2. Materiales y métodos

    La revisión bibliográfica (LR) se centra en estudios sobre la integración de herramientas lean y tecnologías I4.0 para promover la sostenibilidad económica, social, tecnológica y ambiental en la atención sanitaria, bajo un enfoque descriptivo. La estrategia metodológica incluyó:

    • Búsqueda sistemática en bases de datos Scopus, Web of Science e IEEE, seleccionando artículos revisados por pares relacionados con gestión sanitaria y transformación digital.
    • Cribado y filtrado de publicaciones para excluir documentos no relevantes, no centrados en salud o duplicados, quedando un total de 546 artículos revisados por pares.
    • Aplicación de filtros por título, palabras clave y análisis de resúmenes para afinar la selección, resultando en 69 estudios relevantes.

    La Figura 2 sintetiza el proceso de identificación y selección de literatura: de 793 estudios iniciales se eligieron 20 artículos de revisión y 49 estudios empíricos o conceptuales, conformando el corpus final de 69 artículos.

    Análisis descriptivo

    El análisis descriptivo combinó indicadores cualitativos y cuantitativos para ofrecer una visión global de la integración de herramientas lean e I4.0, evaluando:

    • Evolución temporal de las publicaciones.
    • Distribución por revista.
    • Distribución por tecnologías aplicadas.
    • Distribución metodológica.
    • Análisis de coocurrencia de palabras clave.

    El objetivo es mapear y definir la estructura del campo identificando tendencias, lagunas y nuevas líneas de investigación.

    3. Resultados

    3.1. Distribución de publicaciones

    El corpus final incluyó 69 publicaciones, base del análisis sobre la integración de salud visual y tecnologías I4.0 para sistemas sanitarios sostenibles. El análisis permitió desarrollar un diagrama conceptual que muestra el impacto de esta integración en eficiencia operativa, calidad asistencial y sostenibilidad.

    3.1.1. Evolución temporal

    La Figura 3 muestra cómo entre 2015 y 2017 la investigación era incipiente, creciendo desde 2018 con mayor interés académico. Un pico en 2020 coincide con la crisis de COVID-19; luego, entre 2021 y 2022, se consolida la investigación empírica y de implementación. Tras una leve baja en 2023, la tendencia vuelve a crecer en 2024-2025, reflejando la madurez y dinamismo del campo, aunque debe interpretarse con cautela por factores externos.

    3.1.2. Distribución metodológica

    La Figura 4 categoriza las investigaciones en: estudios conceptuales, revisiones sistemáticas y críticas, análisis cualitativos/cuantitativos y estudios empíricos/casos. Predominan los estudios empíricos y de caso, indicando la importancia de evaluar LH en contextos sanitarios reales. Las revisiones sistemáticas y los análisis críticos estructuran el conocimiento y tendencias. Los estudios conceptuales, aunque menos frecuentes, introducen nuevos marcos y modelos, y los análisis cualitativos/cuantitativos exploran aspectos específicos de la implementación y sostenibilidad.

    3.1.3. Distribución por revista

    Según la Figura 5, las 69 publicaciones revisadas se distribuyen en diversas revistas, reflejando el carácter interdisciplinario de LH. BMJ Open Quality es la más frecuente (11%), seguida por International Journal of Environmental Research and Public Health (10%). Otras revistas relevantes incluyen Production, Applied Sciences, BMC Health Services Research y IEEE Access. El 39% de los estudios se reparte en revistas con un solo artículo publicado, lo que evidencia el alcance multidisciplinario.

    3.1.4. Distribución por tecnologías implementadas

    La Figura 6 revela que el análisis de datos y Big Data es la tecnología más adoptada, seguida por simulación/modelado, automatización y sistemas digitales, IA y machine learning. Esta variedad muestra la progresiva integración de I4.0 en salud, optimizando flujos, calidad, sostenibilidad y reducción de desperdicios.

    3.1.5. Análisis de palabras clave

    La Figura 7 muestra la red de coocurrencia de palabras clave: LH aparece como nodo central, vinculado a big data, IA, automatización, IoT, simulación, mejora de calidad y economía circular. El análisis señala la convergencia entre salud pública, tecnologías avanzadas y sostenibilidad, y sugiere líneas de investigación futuras orientadas a la transformación digital y la eficiencia sostenible.

    3.2. Análisis de contenido

    El análisis cualitativo de los 69 estudios seleccionados identifica dos grandes líneas: i) mecanismos de integración tecnológica en LH, detallando herramientas digitales como simulación y análisis de datos; ii) la contribución de la sinergia LH–I4.0 a la sostenibilidad, mejorando procesos, flujos y resultados asistenciales.

    3.2.1. Mecanismos de integración entre LH e I4.0

    La transición de la gestión sanitaria tradicional a la salud inteligente se impulsa por la integración de tecnologías I4.0, orientadas no solo a reducir desperdicio y optimizar procesos, sino también a incorporar herramientas digitales como simulación, automatización y análisis de datos, que potencian la eficacia y mejora continua. Las tecnologías digitales complementan, más que reemplazan, las prácticas lean, facilitando la detección de ineficiencias y la toma de decisiones basada en datos. Se destacan tres mecanismos principales:

    • Adquisición de datos, monitorización del flujo y transparencia: La simulación y digitalización de flujos permite detectar cuellos de botella, anticipar riesgos y optimizar recursos, logrando mejoras de eficiencia de hasta un 36,8% y reducciones en tiempos y costes.
    • Toma de decisiones y optimización inteligente: La simulación discreta y la IA potencian la capacidad de respuesta, equilibrio de cargas y análisis predictivo, integrando herramientas como VSM digital, gestión visual digital y kaizen.
    • Automatización e interacción humano-tecnología: La automatización estabiliza flujos y reduce errores, mejorando la eficiencia y satisfacción del paciente, con reducciones significativas en tiempos y errores de medicación.

    Las tecnologías I4.0 refuerzan herramientas lean como VSM (mediante IoT), kaizen (con análisis predictivo) y Jidoka (automatización para detección de errores), generando procesos sanitarios más predictivos y proactivos.

    3.2.2. Rol de LH-I4.0 en la atención sanitaria sostenible

    La integración de LH con I4.0 aporta beneficios en cuatro dimensiones de sostenibilidad:

    • Económica: Ahorros anuales superiores a 8,5 millones de euros, reducción de costes operativos y de diagnóstico (hasta un 30%), mejora de eficiencia y gestión de residuos.
    • Ambiental: Disminución de emisiones, residuos y consumo energético, con indicadores como CO₂, residuos por cama y energía consumida; mejora en gestión de residuos peligrosos gracias a la digitalización.
    • Social: Aumento de satisfacción y compromiso del personal (del 60,78% al 86,06%), mejora del trabajo en equipo, reducción del agotamiento y estrés, y mayor satisfacción del paciente (incremento de hasta el 25%), sustentado en la reducción de tiempos de espera y flujos más claros.
    • Tecnológica: Reducción del tiempo de inactividad de sistemas y equipos (20-40%), mayor disponibilidad de recursos, transparencia y velocidad en la toma de decisiones, y robustez de la infraestructura tecnológica.

    La Figura 9 ilustra cómo cada dimensión de sostenibilidad se vincula a indicadores concretos, reflejando el impacto multidimensional de la integración LH–I4.0.

    4. Discusión

    4.1. Facilitadores y desafíos de la integración LH-I4.0

    La integración de LH-I4.0 se ve favorecida por la capacidad de las herramientas digitales para visualizar flujos complejos, simular escenarios y apoyar la toma de decisiones. El desarrollo de competencias multidisciplinarias y el compromiso del liderazgo son clave. Sin embargo, persisten barreras como la resistencia al cambio, la complejidad tecnológica, los altos costes de inversión, la seguridad de datos y la falta de experiencia digital del personal. Superar estos obstáculos requiere alineación estratégica, transformación cultural y compromiso a largo plazo.

    4.2. Desarrollo del marco teórico

    El marco conceptual propuesto (Figura 10) describe cómo la sinergia LH–I4.0 permite monitorización en tiempo real, conectividad y analítica avanzada, mientras LH optimiza recursos y mejora continuamente. Ejemplos como la asignación inteligente de camas mediante IoT y la programación de citas por IA ilustran la interacción entre ambos campos. La sostenibilidad tecnológica se evalúa mediante KPIs como ciberseguridad, tiempo de actividad, adopción de usuarios y tasa de automatización.

    La implementación enfrenta desafíos técnicos, organizacionales y financieros, requiriendo estrategias de gestión del cambio y fortalecimiento de la infraestructura digital. El marco enfatiza que la sostenibilidad económica, social, ambiental y tecnológica depende de la digitalización y la resiliencia organizacional.

    4.3. Implicaciones y futuras líneas de investigación

    • Teóricas: Este trabajo contextualiza I4.0 en salud, ampliando el foco más allá de la manufactura y ofreciendo vías de integración y explicación de los mecanismos LH–I4.0.
    • Gerenciales y prácticas: Se recomienda invertir en capacitación, fomentar el cambio cultural y priorizar la interoperabilidad de sistemas para una adopción efectiva de LH–I4.0.
    • Futuras investigaciones: Se requieren estudios sobre liderazgo, cultura organizacional, indicadores de sostenibilidad y gobernanza ética/digital para profundizar en la transformación sostenible de la atención sanitaria.

    5. Conclusiones

    La integración de tecnologías LH-I4.0 mejora los sistemas de salud, incrementando eficiencia, calidad asistencial, flujo de trabajo y satisfacción de personal y pacientes, así como la resiliencia de las instalaciones. La combinación de IA, IoT y Big Data permite una implementación de LH robusta, centrada en la reducción de desperdicio, optimización de recursos y mejora continua. Las herramientas avanzadas validan procesos críticos como monitorización en tiempo real, toma de decisiones, automatización y simulación. Esta sinergia sostiene la sostenibilidad en dimensiones económica, social, ambiental y tecnológica.

    Desde la perspectiva económica, LH–I4.0 reduce tiempos de espera, elimina actividades innecesarias y optimiza recursos. Socialmente, mejora la satisfacción y seguridad de personal y pacientes. Ambientalmente, promueve operaciones más ecológicas y eficientes. Tecnológicamente, impulsa la madurez digital, la ciberseguridad y la interoperabilidad, fortaleciendo la resiliencia de infraestructuras médicas.

    No obstante, persisten desafíos como la resistencia al cambio, complejidad, inversión y seguridad de datos. Afrontar estas barreras exige investigación específica y estrategias de gestión del cambio para lograr una excelencia operativa sostenible.

    Futuros estudios deberán enfocarse en el impacto a largo plazo de la LH-I4.0, el logro de resultados sostenibles y la comprensión de los factores que mejoran los sistemas de salud.

    Desafíos del Financiamiento en Atención Primaria

    Lisa Rosenbaum : Tengo una amiga que es economista laboral y divide el mundo en dos tipos de problemas: los que el dinero puede solucionar y los que todo el dinero del mundo no puede resolver. Digamos que tu coche queda destrozado y nadie sale herido. Puede que estés triste, frustrado contigo mismo, pero con suficiente dinero, puedes pagar las reparaciones del coche o simplemente comprar uno nuevo. Pero si tienes una enfermedad que te deja con una discapacidad, o estás distanciado de alguien a quien quieres, o tu hijo sufre acoso escolar, ninguna cantidad de dinero puede hacer que esos problemas desaparezcan. Y aunque podría pasarme todo el día hablando de emociones, también creo que este es un marco realmente útil para pensar en los desafíos que enfrentamos en la atención primaria. Casi todos los que entrevisté sobre atención primaria enfatizaron dos cosas. Primero, la necesidad de invertir más dinero en atención primaria, que actualmente recibe solo alrededor del 5% de cada dólar destinado a la atención médica.En segundo lugar, y más específicamente, la necesidad de abordar las disparidades en los pagos que ha institucionalizado el Comité de Actualización de la Escala de Valores Relativos (RUC), del que hablaremos hoy. Pero supongamos hipotéticamente que cada estado duplica su inversión en atención primaria. Y supongamos también que abandonamos el RUC o que aumentamos significativamente los reembolsos por los servicios comunes de atención primaria. ¿Resolverían estos cambios los desafíos de la atención primaria? Probablemente muchos de ellos. Sin duda, se dispondría de más recursos para apoyar la salud mental, el trabajo social, las necesidades nutricionales, es decir, los tipos de servicios que ningún profesional clínico puede ofrecer por sí solo. Y si aumentaran los ingresos, posiblemente se podrían compensar los gastos generales que han dificultado tanto el mantenimiento de las consultas independientes. Pero la razón por la que no estoy del todo convencido de que el dinero sea la panacea de la atención primaria se debe en parte a otros factores que, en primer lugar, han impedido que ese dinero llegue a la atención primaria. Jerarquía profesional, valores, normas culturales y la poderosa inercia inherente a nuestras instituciones. ¿Dejarán, por ejemplo, los sistemas de salud de reemplazar a internistas bien capacitados con profesionales de práctica avanzada que resultan menos costosos de emplear? ¿Atraerá la posibilidad de salarios más altos a los residentes que de otro modo habrían optado por carreras en subespecialidades? Y si abandonamos el sistema de pago por servicio, que muchos consideran la raíz del problema de la atención primaria, ¿estará realmente mejor preparado el sistema de atención primaria para satisfacer las complejas necesidades de atención de nuestra población que envejece? ¿O nuestro sistema seguirá fragmentado, fuertemente dependiente de especialistas e incluso más orientado hacia un conjunto de indicadores de salud poblacional que tal vez no reflejen lo que es más importante para nuestros pacientes? No lo sé, pero de eso hablaremos hoy: de dinero. Soy Lisa Rosenbaum, y esto es “Not Otherwise Specified” del New England Journal of Medicine .Nuestro primer invitado es William Hsiao, economista y profesor de la Escuela de Salud Pública de Harvard. El profesor Hsiao, conocido como Bill, tiene 90 años y aún ofrece consultoría internacional sobre el reembolso a los médicos. En la década de 1980, el Congreso lo eligió para desarrollar la metodología que ahora sirve de base para el baremo de honorarios médicos de Medicare. Una vez que Bill y su equipo idearon esta metodología, la Asociación Médica Estadounidense (AMA) presionó con éxito al Congreso para que le permitiera supervisar las actualizaciones de los pagos. El Comité de Actualización de la Escala de Valor Relativo (RUC, por sus siglas en inglés) se formó en 1991. Algunos puntos importantes sobre el RUC: primero, el baremo de honorarios es presupuestariamente neutro. La ganancia de una especialidad supone la pérdida de otra. Segundo, los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) generalmente siguen las recomendaciones del RUC. Y tercero, las tasas de reembolso de los CMS se utilizan a menudo como referencia para las aseguradoras comerciales. Con miles de millones de dólares en juego en las decisiones del RUC, probablemente no sorprenda que se le haya llamado «el comité de atención médica más importante del que nunca has oído hablar».Para comprender el origen del RUC, es útil saber qué ocurría en la década de 1980, cuando se encargó el estudio de Bill. Básicamente, en aquel entonces, los médicos fijaban sus propios honorarios, de los cuales las aseguradoras cubrían una parte. Bajo este enfoque habitual, surgieron grandes disparidades de ingresos entre las distintas especialidades. Estas disparidades generaban una creciente sensación de injusticia entre algunas disciplinas, e incluso, en ocasiones, la negativa a colaborar entre sí. Aquí vemos a Bill describiendo su interacción con un jefe de cirugía.

    Bill Hsiao : El cirujano jefe me comentó que les dijo a sus residentes: “No tienen que cubrir el servicio cardiovascular, porque ganan tanto dinero que pueden contratar a sus propios médicos para que trabajen las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Solo entraremos en estas salas para aprender. Pero no tienen que atender a estos pacientes”.

    Lisa Rosenbaum : La queja del cirujano puso de manifiesto una tendencia que Bill había estado observando: la jerarquía de la medicina se reflejaba en los precios que cobraban los médicos.

    Bill Hsiao : Cuando comencé a trabajar en el set, desarrollando un nuevo método de pago para los médicos, descubrí que la profesión médica es una de las más jerárquicas. ¿Quién está arriba? ¿Quién está en el medio? ¿Quién está abajo? En la parte inferior estaban los pediatras y los médicos de familia, y a veces también los psiquiatras. En la cima se encuentran las especialidades quirúrgicas más recientes.

    Lisa Rosenbaum : Dada esta jerarquía, el cirujano general frustrado no era el único que se quejaba de la injusta estructura de reembolso. ¿Por qué, por ejemplo, los oftalmólogos podían seguir cobrando por la cirugía de cataratas tarifas que no tenían en cuenta los avances en anestesia que habían reducido la duración y el riesgo del procedimiento? ¿Y por qué, a pesar de la importancia de la atención primaria para un sistema de salud que funcione correctamente, los especialistas cobraban mucho más que los médicos generales? Para ser claros, como economista, Bill consideraba racionales algunos aspectos de la estructura de precios. Por ejemplo, tenía sentido pagar menos a los cardiólogos por controlar la hipertensión de un paciente que por colocar un stent durante un infarto de miocardio. Pero el valor relativo de muchos servicios médicos era menos evidente. Los economistas generalmente creen que el precio de cualquier bien debe reflejar el costo de sus insumos: en el caso de la medicina, los gastos generales, los años de formación y la cantidad de trabajo realizado. Pero, ¿cuál es realmente la cantidad de trabajo, cuando las exigencias cognitivas, técnicas, físicas y emocionales de cualquier servicio varían ampliamente? En otras palabras, ¿podrían atribuir un valor objetivo a lo que de otro modo sería una determinación subjetiva?

    Bill Hsiao : Lamento decirlo. La medicina no es una ciencia pura. La medicina es 50 o 60% ciencia. El resto es usar el conocimiento para emitir juicios. La medicina no lo sabe todo. Los médicos nos dicen que la parte más estresante de su trabajo es no estar seguros de la causa de una afección. Pueden dedicar más tiempo, solicitar más pruebas. Sin embargo, al final, siguen sin estar seguros. Es entonces cuando dicen: «Me suda la frente». Y añaden: «Esa es una parte muy importante de mi servicio, mi contribución».

    Lisa Rosenbaum : El aspecto de la tensión, aunque difícil de medir, me parece razonable. Cuando pienso en mis colegas intervencionistas, por ejemplo, que tienen la tarea de intervenir a todas horas en pacientes que están literalmente al borde de la muerte, me parece totalmente lógico que lo que está en juego para ellos sea mayor que si yo hiciera una ronda con pacientes similares, una vez estabilizados, unos días después y escribiera algunas notas. En otras palabras, estaría mucho más nerviosa en su lugar. Pero ya sea que hablemos de la colocación de soporte mecánico para un paciente en shock o de una visita de rutina para el control de la diabetes, hay innumerables servicios médicos que Bill y su equipo tuvieron que evaluar. Así que pasaron un año y medio entrevistando a médicos de diversas especialidades, desarrollando una puntuación relativa para procedimientos y servicios comunes, y luego tratando de lograr un consenso entre las especialidades, especialmente si sus servicios se superponían.

    Bill Hsiao : Así que en cada especialidad, intentamos identificar una docena de procedimientos o servicios comunes, diferentes tipos de pacientes, y tratar de medir su esfuerzo relativo, esfuerzos mentales o técnicos o daños iatrogénicos. Digamos con un cirujano —un cirujano general y un cirujano ortopédico— amputación de rodilla. Entonces se lo describían el uno al otro. Por eso vinieron a reunirse durante un día y medio. Reunimos tres especialidades para proporcionar control y equilibrio. No nos limitamos a aceptar la palabra de esa especialidad. Te cuestionarán. O déjenme decirlo, lo más común que escucho de los especialistas de menor jerarquía decirles a los de mayor jerarquía: “Oh, vamos, Joey. No es tan complicado como dices. Estás describiendo a un paciente excepcional. Del paciente típico, sabemos que haces esto y aquello”. Entonces discutirán, y luego llegarán a un consenso. Entonces podemos decir que los cirujanos ortopédicos consideran que la amputación de la pierna tiene una gravedad de 3 en mi escala, mientras que para un cirujano general es de 4. Pudimos encontrar estas correlaciones en todas las especialidades. Confieso que gran parte de esto es cuantitativo, pero también se basa en un juicio cualitativo.

    Lisa Rosenbaum : Bill y su equipo incorporan el mayor rigor posible al proceso. Encuestan a cientos de médicos y realizan las interrelaciones que acaba de describir. E incluso después de obtener la aprobación de los médicos, Bill tiene que demostrar a sus colegas economistas —quienes se muestran escépticos, dados los elementos cualitativos— que el método es suficientemente objetivo. Por ello, se celebra una conferencia de dos días donde Bill presenta su trabajo a los economistas.Entonces, te tomas 3 años y te presentas ante todos tus colegas. ¿Estuviste estresado? ¿Te estresó esto? ¿O eres muy sereno? Pareces sereno.

    Bill Hsiao : Literalmente, mis pulmones reventaron en la etapa final.

    Lisa Rosenbaum : ¿Tu pulmón?

    Bill Hsiao : Bueno, la mitad de mi pulmón…

    Lisa Rosenbaum : ¿Colapsó?

    Bill Hsiao : Se derrumbó.

    Lisa Rosenbaum : ¿Un neumotórax?

    Bill Hsiao : Sí.

    Lisa Rosenbaum : ¡Oh, entonces estabas muy estresada!

    Bill Hsiao : Oh, sí.

    Lisa Rosenbaum : Así que ahora eres la viva imagen del zen, pero antes no lo eras.

    Bill Hsiao : No, no, no. Pero es la presión, el momento, el Congreso quiere la respuesta. Pero el mayor estrés en ese momento es que, después de obtener un consenso, sentimos que hemos obtenido una revisión médica, tenemos que publicar artículos en las revistas más prestigiosas para tener la revisión científica, no solo una consultoría.

    Lisa Rosenbaum : Sin embargo, el estrés no termina una vez que publican sus resultados.

    Bill Hsiao : Bueno, cuando el Congreso estaba adoptando el proyecto, me llamó el asistente del presidente. Y dígame… esta era la primera presidencia de Bush. Y el presidente Bush estaba en contra de este proyecto de todos modos, porque interfería con la fijación de precios del libre mercado. Pero el Congreso encargó este estudio, y usted ha hecho un buen trabajo. De acuerdo. Pero ya no queremos que participe. La AMA se encargará de la actualización. Me tomó por sorpresa. Entonces, dejó que el zorro entrara en el gallinero.

    Lisa Rosenbaum : Bill pensaba que el proceso sería supervisado por el gobierno o por una institución académica.

    Bill Hsiao : Pero en vez de eso, dijeron: “Se lo vamos a dar a la AMA”. La razón que me dieron fue, primero, que el gobierno no quería involucrarse en esto. Segundo, que la AMA lo pagaría, así que no habría ningún gasto para el gobierno. Todavía recuerdo esos dos argumentos. Y luego me dijeron que si me oponía, me cortarían las rodillas.

    Lisa Rosenbaum : ¿En serio?

    Bill Hsiao : Oh, sí.

    Lisa Rosenbaum : ¡Oh, Dios! Así que no peleaste.Quizás hubiera sido preferible que un organismo más neutral supervisara el proceso de actualización, pero Bill también es el primero en admitir que la metodología que crearon no es perfecta.

    Bill Hsiao : Esto es muy controvertido, tanto metodológica como teóricamente, y en cuanto a los datos. Y admito que no alcanzamos el 100%. Quizás alcancemos el 60%, ojalá el 65%. Pero para mí, eso es… Como académico, debo ser honesto.

    Lisa Rosenbaum : Durante algunos años, al menos, las disparidades de ingresos entre médicos que realizan procedimientos y los que no los realizan disminuyeron. Luego, por muchas razones, algunas fuera del alcance de este episodio y otras, honestamente, fuera del alcance de mi propia comprensión, las disparidades de ingresos se ampliaron nuevamente. Los críticos del RUC han descrito muchas de sus limitaciones. Pero cuando se trata de aumentar la paridad entre las especialidades de atención primaria y el resto, la crítica que escuché con más frecuencia tenía que ver con la representación insuficiente de la atención primaria. De los 32 miembros con derecho a voto en el RUC, solo 5 representan campos de atención primaria, mientras que el resto generalmente representa especialidades. Y una consecuencia de esto es que la definición de intensidad de trabajo simplemente no ha evolucionado para reflejar ni la complejidad de las condiciones de los pacientes ni la cantidad de trabajo no remunerado que realizan los médicos de atención primaria. Un análisis de 2013, por ejemplo, encontró que un especialista que realiza una cirugía de cataratas o una colonoscopia genera más ingresos en 1 a 2 horas que un médico de atención primaria en un día completo de atención a pacientes de Medicare con afecciones complejas.En los doce años transcurridos desde la publicación de esos datos, la cantidad de trabajo no remunerado que se espera de los médicos de atención primaria no ha hecho más que aumentar. Cabe aclarar que la atención primaria no es el único ámbito perjudicado por las disparidades en el reembolso entre los servicios cognitivos y los procedimientos médicos. Los infectólogos, por ejemplo, se encuentran entre los peor pagados. Y todos sabemos lo mucho que dependemos de ellos, no solo para tratar infecciones y ayudarnos a superar alguna pandemia, sino también para leer y, a menudo, resumir de forma brillante el historial clínico de un paciente. Sin embargo, a pesar de lamentar el papel del RUC en la infravaloración de los servicios cognitivos, tampoco es evidente que aumentar el reembolso de estos servicios vaya a mitigar las disparidades salariales.Hannah Neprash es economista de la salud en la Universidad de Minnesota. Su experiencia es muy amplia, así que oirán hablar más de ella más adelante. Hannah ha investigado qué sucede cuando se incrementa el reembolso por los servicios de evaluación y gestión, que es básicamente como facturamos el trabajo cognitivo. La mejor amiga de Hannah es médica de atención primaria, y así fue como se enteró de este posible aumento salarial en 2021.

    Hannah Neprash : Entonces, este es un problema antiguo y bien establecido, ¿verdad? En medicina, especialmente en el pago de Medicare, que se filtra al pago comercial y básicamente a todos los demás, la forma en que estructuramos el reembolso de los servicios de atención médica, Medicare es el actor dominante allí. Y Medicare históricamente ha pagado mucho menos por los servicios cognitivos en comparación con los procedimentales. Notarán que aún no he dicho «atención primaria», pero la conexión allí es bastante estrecha porque en la atención primaria serán casi en su totalidad, si no totalmente, servicios cognitivos. Entonces en 2021… Y es gracioso porque escuché sobre esto de la mencionada mejor amiga cuando dijo: «¡Oh, Dios mío, están subiendo las tarifas de E&M!» Y fui, lo revisé. Y de hecho, en 2021, Medicare aumentó sustancialmente los pagos por servicios de evaluación y gestión, el pan de cada día de la atención primaria. La expectativa, no quiero decir el objetivo, porque eso supone que sé lo que Medicare está tratando de hacer.Muchos esperaban que esto redujera la brecha de reembolso entre la atención primaria y la atención especializada. Y, por supuesto, eso repercute en los ingresos, ya que muchos salarios se basan, al menos parcialmente, en la productividad. No hace falta que se lo diga, ¿verdad? No es que se gane todo lo que se gana, pero suele formar parte de la remuneración. Así que la idea era que, en definitiva, se pudiera reducir la diferencia entre los ingresos de la atención primaria y la atención especializada. Y, con suerte, con el tiempo, esto hará que sea más atractivo dedicarse a la atención primaria, porque este tipo de servicio cognitivo está mejor remunerado. Todos sufrieron recortes salariales. Mi suegra es radióloga de diagnóstico. Así que también me enteré por ella, porque todo lo demás que no fuera evaluación y gestión sufrió un pequeño recorte, ¿no? Pero eso significó un recorte bastante grande para la radiología. De hecho, fueron algunos de los más perjudicados por esta política.Se esperaba que redujera la brecha salarial entre la atención primaria y la especializada. Desafortunadamente, lo que sucedió en realidad fue prácticamente nada. Y hubo dos problemas. El primero fue que la evaluación y el manejo son tareas que la atención primaria realiza con frecuencia, pero también otras especialidades.

    Lisa Rosenbaum : Bien. Al igual que yo, los reumatólogos, los endocrinólogos, todos hacemos muchas cosas que requieren reflexión.

    Hannah Neprash : Exacto. Todos se beneficiaron de ese aumento. El otro problema es que, al mismo tiempo que Medicare incrementó la tasa de pago, también intentó eliminar algunos requisitos de documentación, lo que en la práctica permitía acceder a un código de evaluación y manejo de mayor intensidad, que generaba más ingresos. Era necesario estar al tanto de esto para aprovecharlo. Y las especialidades que se beneficiaron de ese cambio en la codificación no eran las de atención primaria.

    Lisa Rosenbaum : ¿Quiénes eran?

    Hannah Neprash : No quiero culpar a nadie.

    Lisa Rosenbaum : No, está bien. Échenme la culpa a mí. ¿Fueron cardiólogos?

    Hannah Neprash : No, no fuisteis los peores, ni mucho menos. Los cardiólogos sí se aprovecharon. Todo el mundo se aprovechó, ¿verdad? La intensidad media de los servicios de evaluación y gestión aumentó inmediatamente.

    Lisa Rosenbaum : ¿Quién se aprovechó más?

    Hannah Neprash : La oftalmología estaba muy arriba en la lista.

    Lisa Rosenbaum : ¡Un momento, estoy muy confundida! ¿Acaso no reciben ya todos los ingresos por procedimientos? Pero claro, son muy buenos codificando el nivel de intensidad. Sí. Vale. Entonces, no quieres especular sobre la intención de Medicare, pero supongamos que el objetivo era aumentar la igualdad dentro de la profesión. Lo que dices es que todo el mundo se aprovechó de ello. Y la atención primaria, si acaso, se aprovechó menos.

    Hannah Neprash : Exactamente.

    Lisa Rosenbaum : ¿Crees que es porque están tan ocupados que ni siquiera tuvieron tiempo de oír hablar de ello?

    Hannah Neprash : Sí. Esa es mi teoría. No se basa en ningún dato, pero es mi suposición, ¿no? Están tan ocupados que optimizar su forma de programar quizás no sea su prioridad al despertarse por la mañana.

    Lisa Rosenbaum : Voy a decir dos cosas al respecto. La primera es que, cuando hablamos de aumentar el reembolso de la atención primaria, muchos médicos de atención primaria no buscan aumentar sus propios salarios. La mayoría quiere que la atención primaria cuente con mejores recursos. Pero empecé a notar, en mis entrevistas, que algunos médicos de atención primaria se estremecían cuando sugería que pagarles más solucionaría los problemas de la atención primaria. Estos médicos preferirían que los fondos se destinaran a otros servicios de apoyo para ayudar a satisfacer mejor las necesidades de sus pacientes. La segunda conclusión que sugiere este ejemplo es que abordar las disparidades de pago mediante un sistema de pago por servicio puede ser simplemente imposible, lo cual es una de las muchas razones por las que muchos expertos en políticas de salud creen que deberíamos abandonar la facturación por servicio para la atención primaria y avanzar hacia un sistema de pago basado en el valor. Troy Brennan es uno de esos expertos, autor del libro sobre atención primaria titulado acertadamente » Maravilloso y roto» . Troy es internista e investigador de servicios de salud, y ha ocupado puestos de liderazgo en centros médicos académicos, compañías de seguros y la industria, incluyendo, más recientemente, el de director médico de CVS Health. Troy, junto con muchos otros expertos, sostiene que los mejores sistemas de salud del mundo se basan en una sólida base de atención primaria. Por ello, viajó por todo el país, entrevistando a médicos de atención primaria exitosos para comprender mejor qué se necesita para construir un sistema de atención primaria más sostenible.

    Troy Brennan : Bueno, creo que en realidad hay que hacer dos cosas. Una es asegurarse de que el enfoque sea la atención basada en el valor, que el médico de atención primaria esté incentivado y reciba una remuneración justa para garantizar la buena salud del paciente y ayudarle a tomar decisiones inteligentes desde la perspectiva de un sistema de salud rentable. Así que se necesitan esos incentivos. Y hay que pagar mejor a la gente para que lo haga. Como saben, la atención primaria está muy mal pagada. Probablemente entre la mitad y un tercio de lo que se paga a otras especialidades. Y simplemente no se va a conseguir a la gente adecuada ni los recursos necesarios para rodear a esa gente a menos que se invierta más en ello. Creo que la atención primaria hoy en día absorbe alrededor del 35% de las consultas y cerca del 5% de los fondos en atención médica. Así que se puede apreciar lo infravalorada que ha estado durante años.Esa infravaloración es, en realidad, consecuencia del sistema de pago por servicio y de nuestro enfoque en la tecnología, los procedimientos y los altos salarios asociados a estas especialidades. Pero creo que se trata más de que nuestro sistema de salud no comprende el papel que debería desempeñar la atención primaria que de una decisión consciente de devaluarla.

    Lisa Rosenbaum : Cuando hablas de atención basada en el valor, quiero entender mejor cómo funciona. Porque creo que cuando aprendí sobre la atención basada en el valor, me pareció que necesitábamos medir muchas cosas para asegurarnos de que las personas obtuvieran el valor por el que pagábamos. Así que se parecía mucho al pago por desempeño, que no parecía funcionar. Y generó muchas consecuencias no deseadas, ya que la gente se centraba únicamente en las mediciones. Y tampoco estaba mejorando claramente los resultados. Entonces, ¿puedes diferenciar entre tu visión de la atención basada en el valor y mi conceptualización, que supongo que, a estas alturas, es errónea?

    Troy Brennan : Sí, creo que tienes razón. Hay una fuerte tendencia hacia la atención basada en el valor, que era una especie de pago por desempeño. Y desarrollamos toda una serie de medidas de calidad a lo largo de las décadas de 1980 y 1990. Y luego les pagábamos a las personas para que cumplieran con esas medidas de calidad. Y el médico de atención primaria se enfrentaba a una avalancha de medidas. Creo que la medición de la calidad es importante, pero estoy de acuerdo con el CMMI de la administración anterior, que abogaba por una serie mucho más reducida de medidas de calidad, algo así como 15 a 18 aspectos clave relacionados con la atención de enfermedades crónicas. La atención basada en el valor, al menos en mi opinión, como alguien de la vieja escuela, es otra forma de decir atención administrada. Y a los médicos de atención primaria y a la mayoría de los médicos no les gusta referirse a la atención administrada. Básicamente, lo que se está haciendo es crear incentivos para que un médico, enfermero especializado o asistente médico ayude al paciente a comprender la atención que necesita y luego lo oriente hacia servicios eficaces y realice acciones efectivas en términos de promoción de la salud y prevención que reduzcan los costos generales.

    Lisa Rosenbaum : Troy mencionó que una ventaja del diseño de pago basado en el valor es la eliminación del desperdicio, ya que se elimina el incentivo para hacer cosas innecesarias. Pero mi propia impresión, que compartí con Troy, fue que la razón por la que el pago por servicio fue tan perjudicial para la atención primaria tenía poco que ver con el desperdicio, sino que reflejaba el hecho de que, sin un mayor volumen de procedimientos, la única forma para que los médicos de atención primaria generaran más ingresos era atender a más pacientes. Y así es como llegamos a este paradigma de consulta de 15 minutos que ha sido tan doloroso tanto para médicos como para pacientes. Entonces le pregunté a Troy cómo el enfoque basado en el valor abordaría este problema de tiempo.

    Troy Brennan : Sí, creo que tienes toda la razón. Cuando dije que no solo se necesita la mentalidad de atención administrada, sino también más recursos. Y esos recursos podrían ser una mejor remuneración para los proveedores de atención primaria, pero, más importante aún, están desarrollando los recursos que necesitan, un enfoque basado en equipos, porque la atención primaria, cuando se hace correctamente, es un enfoque basado en equipos, donde hay enfermeras, gestores de casos, farmacéuticos, enfermeros especializados y médicos trabajando juntos. Y en el libro que escribí, hago un recorrido por varios sitios que están haciendo exactamente eso y obteniendo resultados realmente excelentes. Así que, en muchos sentidos, compartía algunas de las mismas preocupaciones que tú: ¿Puede esto realmente funcionar? Pero cuando ves lugares donde sí funciona, te das cuenta de que están obteniendo resultados mucho mejores que los que vemos con el proveedor de atención primaria promedio. Pero en un sistema de pago por servicio, tienes toda la razón.La única forma en que un médico de atención primaria que cobra por servicio puede ganar más dinero es atendiendo a más pacientes, lo que les permite derivarlos a más consultorios. Y, en consecuencia, no realizan la promoción de la salud, la prevención ni la consideración de las necesidades del paciente, aspectos esenciales para un enfoque verdaderamente basado en el valor.

    Lisa Rosenbaum : Una de las clínicas que Troy visitó y que implementó con éxito este enfoque está dirigida por la Fundación Southcentral y se encuentra en Anchorage, Alaska.

    Troy Brennan : Me contaron sobre un paciente que había estado hospitalizado entre 40 y 50 veces en los últimos dos años y había consumido muchísimos recursos. El paciente venía de un sistema de pago por servicio donde no había un médico de atención primaria ni un enfermero especializado que lo supervisara. Lo que hicieron fue desarrollar una serie de recursos comunitarios, visitas a domicilio y visitas con un farmacéutico. Le asignaron uno o dos gestores de casos. Todo eso es mucho menos costoso que si el paciente hubiera pasado tiempo en el hospital. Y lograron eliminar esas hospitalizaciones. Así que el paciente ha estado en casa durante el último año y medio, y se encuentra bastante bien. En el programa de pago por servicio, cada uno hace lo que le corresponde y nadie considera qué recursos se están desarrollando en beneficio del paciente.En un modelo de pago capitado, que se basa fundamentalmente en el valor, todos deben considerar los recursos disponibles y la forma más eficaz de atender a los pacientes. Resulta que, para un paciente, es mucho mejor poder pasar todo ese tiempo en casa en lugar de tener que ir y venir constantemente al hospital.

    Lisa Rosenbaum : ¿Estaban contentos esos médicos?

    Troy Brennan : Oh, estaban muy contentos. Se sienten satisfechos con su trabajo. Hablé con un médico de Southcentral, por ejemplo, que había trabajado en otro centro tribal en el suroeste de Estados Unidos, donde el sistema era completamente de pago por servicio. Trabajaba 60 horas a la semana y sentía que estaba estancado, que no había manera de que pudiera mejorar la salud de sus pacientes porque estaba atrapado en ese sistema. Entonces vino a Southcentral. Puso el ejemplo de la diabetes. De hecho, habían abierto una clínica de diálisis en el centro tribal donde trabajaba en el suroeste de Estados Unidos porque tenían muchos pacientes con diabetes que estaban perdiendo la función renal. Llegó a Southcentral y es algo prácticamente inaudito. La diabetes de los pacientes se controla cuidadosamente y no hay disfunción renal. Así que encontró un cambio radical. Y cuando ves algo así, cuando tus pacientes se mantienen sanos, te conviertes en un gran defensor de este tipo de atención.

    Lisa Rosenbaum : Realmente no sé si un modelo de pago basado en el valor resultará tan transformador para la atención primaria como algunos esperan. Desde luego, no creo que lo sea si no va acompañado de una mayor inversión en atención primaria. Pero incluso si destinamos más fondos a la atención primaria, escuchar a Bill hablar sobre nuestros arraigados desafíos culturales me hizo reflexionar, una vez más, sobre la relación entre el reembolso y la jerarquía social. Es decir, ¿el respeto va de la mano del dinero, o viceversa?

    Bill Hsiao : Por ejemplo, consideremos a personas de una especialidad similar. Invito, digamos, a cardiólogos, internistas y cirujanos cardiovasculares para hablar sobre cirugía cardiovascular, porque los cardiólogos saben algo sobre el corazón y la función pulmonar. Y también a anestesiólogos, porque pueden observar lo que hacen los cirujanos en el quirófano. Como pueden ver, se manifiesta esa jerarquía. Los cirujanos cardiovasculares no prestan mucha atención a los cardiólogos, y menos aún a los anestesiólogos. Y tienen que ser más educados cuando expresan su opinión.

    Lisa Rosenbaum : Es totalmente cierto. Y es muy interesante escuchar tu perspectiva, ya que no pasaste por la facultad de medicina ni la residencia. Esa jerarquía se manifiesta en todas nuestras interacciones. Y siempre me sorprende lo poco que hablamos de ello. Pero creo que diste en el clavo con el punto más importante y relevante para todos nosotros: que recurrimos a la medicina familiar y a la atención primaria para coordinar la atención. Y para los pacientes que tienen múltiples especialidades involucradas, si no están dispuestos a interactuar con su médico de atención primaria, le complican mucho el trabajo a este último.

    Bill Hsiao : Tiene usted toda la razón. Si no se respeta mucho a otro especialista, no se intenta obtener información de él. Simplemente se piensa: «Yo sé más que usted». Además, no necesariamente le envían la información a los médicos de cabecera. Por cierto, esto sucede en todo el mundo en el que trabajo.

    Lisa Rosenbaum : Esta es una pregunta muy importante, porque algo que me he preguntado mucho es: si les pagamos más a los médicos de atención primaria, ¿se les respetará también? Y lo que usted dice, porque parece que hay países más equitativos, no significa necesariamente que ese respeto se extienda a la atención primaria. ¿Es cierto?

    Bill Hsiao : La única excepción es Inglaterra. Y lo que acabo de describirles es porque todavía trabajo en China. Y China está tratando de desarrollar la figura del médico de familia. Es la especialidad más baja en la jerarquía. Y los especialistas simplemente no les dan información, y dicen, «Usted no está calificado como guardián», por ejemplo. «Y no sabe lo suficiente sobre mi especialidad» — esa suele ser la respuesta. Excepto que los especialistas se niegan a reconocer que solo se especializan en una parte de nuestro cuerpo o una enfermedad. No tienen el conocimiento integral. Ahora, permítanme explicarles por qué respeto a Inglaterra. Pero Inglaterra fue un accidente de la historia. Sus médicos generales ejercían de forma independiente. Sus especialistas están basados ​​en hospitales, asalariados. Su compensación era más o menos igual antes de la Segunda Guerra Mundial. Cuando Bevan estableció un seguro nacional de salud en 1948, los médicos generales se organizaron. Dicen que tenemos que tener paridad en el salario con los especialistas.En segundo lugar, el Servicio Nacional de Salud de Inglaterra afirma que el médico de cabecera será el filtro. Por consiguiente, los especialistas dependen de ellos para las derivaciones. Deben ser amables con los médicos de cabecera para convencerlos de que «conozco un caso que usted quizás no pueda manejar». Pero déjenme contarles lo último. En Inglaterra, la situación es justo la inversa: los especialistas dependen de los médicos de cabecera para reducir su carga de pacientes. Los pacientes aún desean ver a los especialistas porque tienen más información. Los especialistas, que trabajan en hospitales, están sobrecargados. Son muy amables con los médicos de cabecera y les dicen: «De acuerdo, tienen que bloquear a este tipo de pacientes y que vengan directamente a mí».

    Lisa Rosenbaum : Le dije a Bill que su observación coincidía con mi propia experiencia. Cuando se trata de médicos asalariados en hospitales, hay muy pocos incentivos para hacer trabajo extra. Esto se ve todo el tiempo en los servicios de consulta de los centros médicos académicos, por ejemplo. Me gustaría creer que todos siempre hacemos lo mejor para los pacientes. Pero si uno trabaja en un servicio de consulta con mucha carga de trabajo, no recibe ninguna recompensa por atender a más pacientes, y de hecho solo aumenta su carga cuando acepta ver a alguien, puede imaginar que hay mucha evasión de consultas. O incluso impulsos más sutiles, como la tentación de sugerir que no parece ser cardíaco cuando alguien llama por el dolor de pecho de un paciente y así evitar tener que trabajar. Siento que estoy constantemente luchando contra este impulso de pereza dentro de mí. Y le pregunté a Bill si esto es una desventaja de cualquier sistema de capitación.

    Bill Hsiao : Tienes razón. De nuevo, me refiero a lo que China… China está experimentando sobre cómo pagar a los médicos. Están intentando cambiar en algunos sitios piloto, pagarles un salario a los médicos, y luego a algunos médicos, no a todos, se relajan. «¿Por qué debería esforzarme mucho?» Y cuando me asignas horas extra, también te doy una excusa. Así que lo que han desarrollado es usar RBRVS como un sistema de bonificación. Estos sitios piloto pagan el 30% de la compensación de los médicos como bonificación, y luego dicen cuánto esfuerzo laboral has dedicado a la atención del paciente.

    Lisa Rosenbaum : Me gusta ese modelo híbrido que China está intentando implementar. También me gusta cómo dijiste que son «relajados» en lugar de «perezosos», que es lo que yo dije.Creo que los humanos somos humanos. Y la capitación tiene sus desventajas, independientemente de la especialidad. Pero en lo que respecta a la cultura médica y este dilema del dinero y el respeto, una amiga mía, médica de atención primaria, me comentó que tal vez le he dado demasiada importancia al respeto. Una de las cosas que más admiro de ella es que sabe en qué es buena y nunca intenta fingir lo contrario. Y en el contexto de ser médica de atención primaria, sabe que es una generalista excepcional. Como me dijo en un intercambio de mensajes de voz: «Soy muy buena en muchas cosas». Y por eso, no le importa el respeto, o la falta de él, por parte de otras disciplinas.Escuché una opinión similar de Renee Crichlow, médica de familia y directora médica de Codman Square, un centro de salud comunitario de Boston. Renee, al igual que Troy, hizo hincapié en la necesidad de una mayor inversión en atención primaria, un rediseño de la práctica médica basado en modelos de pago por valor y una atención en equipo. Renee afirmó que, con estas medidas, que permitirían a los médicos de atención primaria desempeñar su trabajo de manera más sostenible, lo que el resto de nosotros pensemos o dejemos de pensar se vuelve irrelevante.

    Renee Crichlow : No necesito el afecto fingido o presunto de quienes no entienden la atención primaria. Necesito que se quiten de mi camino, porque si hacemos bien nuestro trabajo, demostramos que somos fundamentales. Mis habilidades demostrarán nuestro valor. Si conseguimos los marcos necesarios —si conseguimos la infraestructura que nos permita tener éxito—, reconocerán y comprenderán que somos la base, el fundamento de un sistema de salud funcional.

    Lisa Rosenbaum : Creo firmemente que no se puede tener un sistema de salud eficaz sin una sólida base de atención primaria. Y para fortalecer nuestro sistema de atención primaria, creo que necesitamos una reasignación masiva de fondos para la salud. Pero también creo que ese dinero, si bien es necesario, es insuficiente. Siempre habrá limitaciones de recursos. Y las limitaciones de recursos obligan a tomar decisiones difíciles. Entonces, ¿cómo es un sistema de atención primaria sólido? ¿Y cómo deberían los médicos de atención primaria aprovechar mejor su tiempo limitado?

    Interlocutor 6 : No atiendo a personas con trastorno por consumo de opioides. No atiendo a personas con infecciones urgentes solo porque alguien viene a hacerse un chequeo médico. Tampoco atiendo a personas que creen tener COVID-19 solo porque yo estoy aquí para un chequeo médico. Ni a personas con depresión mucho más grave. Elija la opción que prefiera. Nada de esto sucede porque mi labor de prevención es mínima, si es que es beneficiosa. Y, por el simple hecho de hacer «prevención», entre comillas, no atiendo a personas enfermas.

    Lisa Rosenbaum : Soy Lisa Rosenbaum, y eso es todo por ahora en “Not Otherwise Specified”, un podcast del 

    New England Journal of Medicine . Nuestra editora es Debbie Malina. Nuestra productora es Mary Rose Madden. Adam Straus es nuestro ingeniero de sonido. También quiero agradecer a todos mis colegas del Smith Center for Outcomes Research en el Beth Israel Deaconess Medical Center. Me han ayudado a conceptualizar esta temporada y a identificar los desafíos más urgentes y aún sin explorar que enfrenta la atención primaria. Mi nueva serie de artículos sobre atención primaria se puede encontrar en NEJM.org. Me encanta saber de ustedes, así que déjenme saber qué opinan. Nuestra dirección de correo electrónico es 

    nos@nejm.org .

    El Futuro de la Atención Médica: Prácticas que Empoderan al Médico

    Publicado el 21 de enero de 2026N Engl J Med 2026 ; 394 : e6DOI: 10.1056/NEJMp2514240

    Paulius Mui : Lo que me da esperanza es que siento una gran capacidad de decisión para crear un futuro. Porque tradicionalmente, las cosas se nos han impuesto: «Así son las cosas. Te acreditas con el seguro. Atiendes a los pacientes en citas de 20 minutos. Esta es la tecnología que tienes, porque siempre ha sido así». Lo que veo ahora es que mucha gente se está volviendo experta en el mundo empresarial. Se están volviendo expertos en el manejo de la tecnología y se dan cuenta de que hay mucha burocracia y que hay maneras de hacerlo por nuestra cuenta. Y creo que hay un fuerte movimiento hacia la práctica independiente.

    Lisa Rosenbaum : Cuando escribía sobre atención primaria, y me costaba mucho encontrar soluciones significativas y pragmáticas, a veces me obligaba a hacer un experimento mental, e imaginaba que alguien se me acercaba y me decía: «Tienes que hacer una sola cosa por la atención primaria, y solo una. ¿Qué sería?». En mi pequeño experimento mental, me resultó más fácil decidir qué no elegiría. No elegiría los modelos de pago basados ​​en el valor, ni la disolución del RUC, ni más programas de condonación de préstamos con la esperanza de aumentar la cartera de pacientes. No porque estas intervenciones no sean importantes, sino más bien porque intentaba llegar al meollo del problema, un meollo tan espiritual como pragmático. Y entonces, cuando escuchaba a Paulius Mui, el joven médico de familia del que acaban de oír hablar, algo hizo clic en mí. En parte, fue el optimismo en su voz sobre el futuro de la atención primaria. Pero, aún más importante, fue su sentido de capacidad de decisión, la convicción de que podía contribuir a mejorar la atención primaria.Así que cuando mencionó el movimiento hacia la práctica independiente, pensé: «Eso es lo que más deseo para la atención primaria». Una restauración de la autonomía, la capacidad de innovar de maneras que puedan satisfacer mejor las preferencias cambiantes de la sociedad y un retorno a la práctica independiente. El tipo de práctica independiente que entusiasma cada vez más a los jóvenes médicos de atención primaria como Paulius Mui. El tipo de práctica que, por supuesto, se ha convertido en una rareza en nuestro panorama de atención médica masivamente consolidado y corporativizado. Ahora bien, sé que muchos dirían: «¿Por qué no simplemente elegir el dinero?». Para que las prácticas independientes sean financieramente solventes, obviamente se necesita que los ingresos superen los gastos generales. Y la pérdida de muchas prácticas tradicionales e independientes de atención primaria refleja, al menos en cierta medida, limitaciones financieras. Pero hoy vamos a hablar de algunos tipos de prácticas independientes que existen fuera del sistema de atención médica tradicional: la medicina de conserjería y la atención primaria directa.Estas prácticas, por supuesto, también necesitan dinero para funcionar, y entraremos en algunos detalles sobre cómo generan ingresos. Pero, de nuevo, lo que busco aquí es más espiritual, y el dinero, al menos en nuestro sistema de salud tradicional, suele venir acompañado de reglas: reglas que te obligan a demostrar tu valía de una manera que ya está preestablecida. Esto menoscaba la autonomía del médico, pero también puede restar importancia a lo que les importa a los pacientes. Porque si el creciente mercado de la medicina personalizada y la atención primaria directa nos dice algo, es que mucha gente parece valorar algo que la atención primaria, con sus limitaciones actuales, tiene dificultades para ofrecerles. Soy Lisa Rosenbaum, y esto es «Not Otherwise Specified» del 

    New England Journal of Medicine .Antes de que escuchen a nuestros invitados, quiero brindar algunas definiciones básicas sobre medicina de conserjería y atención primaria directa. Las clínicas de medicina de conserjería cobran una cuota anual que puede oscilar entre $2,000 y $100,000. Además de la cuota anual, estas clínicas suelen facturar a las aseguradoras, aunque existen algunas variaciones. La atención primaria directa, por otro lado, por definición, no acepta seguros. Los miembros suelen pagar una cuota mensual que depende de la clínica y del mercado local, pero generalmente se sitúa entre $80 y $150. El número de pacientes que atienden tanto las clínicas de medicina de conserjería como las de atención primaria directa varía según el médico y la cuota anual. En general, cuanto más cobran los médicos, menor es el número de pacientes que atienden. Creo que es justo decir que, en ambos tipos de clínicas, las personas pagan por la promesa de tener acceso a su propio médico, un acceso que se ha vuelto menos común para los pacientes en los grandes sistemas de salud. Obviamente, a los pacientes no les gusta esto, pero a los médicos tampoco.Katie Brang es médica de familia y, junto con su esposo, fundó una consulta de atención primaria directa en 2022. Inicialmente, ejerció en una consulta privada en el norte de Wisconsin y, posteriormente, pasó nueve años ejerciendo la atención primaria y formando a residentes en un sistema privado en Lafayette, Michigan. Le apasionaba su trabajo, en particular la oportunidad de enseñar a los residentes y trabajar tanto en el ámbito hospitalario como ambulatorio. Sin embargo, en algún momento, se enfrentó a la dura realidad de la atención primaria.

    Katie Brang : Las razones por las que nos fuimos —tantas razones, pero una de las principales es que, aunque tenía una consulta pequeña, seguía haciendo citas de 15 minutos. Es decir, todavía necesitaba ver a mucha gente en mis medias jornadas. Y hubo un momento en el que iba con retraso —siempre iba con retraso—. Podías ver mis antiguas reseñas. «La Dra. Brang llegó con una hora de retraso». Y yo pensaba: «Probablemente sea cierto». Así que iba con retraso, y alguien necesitaba más tiempo del que podía dedicarle. Y recuerdo haberles dicho: «No puedo quedarme aquí más tiempo. Tenemos que hacer una cita de seguimiento». Y me sentí muy mal por eso, porque también sabía con cuánta antelación estaba programando las citas. Y simplemente quería ejercer la medicina de otra manera.

    Lisa Rosenbaum : Al igual que muchos médicos de atención primaria directa con los que hablé, Katie también era muy sensible a los problemas financieros a los que se enfrentan sus pacientes en el modelo de seguro tradicional.

    Katie Brang : La gente reconoce que todo esto de un problema, una visita, simplemente no es lo ideal. Vienen para que les tomen la presión arterial, pero también les duele el hombro, y no hay tiempo para eso. Entonces tienen que volver en 8 semanas y hacer otro copago por el hombro, y luego otro 3 meses después por el pie. Es decir, realmente no se ajusta a cómo la gente quiere recibir atención médica. Y si pueden resolverlo todo a la vez, en una sola visita, y luego tener fácilmente seguimientos rápidos para ver cómo están, a la gente le encanta. Y les ahorra dinero. Porque si tienes un plan con un deducible alto, cada visita que no sea tu examen físico, tienes que pagarla. Y así también se reduce el listón para venir, porque a la gente le gusta esperar. Si van a pagar $300 para verme, van a esperar hasta que realmente necesiten verme.Si ya han pagado sus 90 dólares al mes, vendrán cuando estén solo un poco enfermos. Y tal vez podamos prevenir que se pongan muy enfermos y así no tengan que ir a urgencias. Y estos datos son muy difíciles de recopilar. ¿Cuántas personas evitamos que vayan a urgencias porque las atendimos a tiempo? No lo sé. Tal vez se habrían recuperado. Pero la prevención siempre es difícil en estos casos: ¿cómo demuestro que la atención que les brindo va a conducir a mejores resultados? Realmente no sé cómo hacerlo. Ese siempre ha sido el problema de la medicina familiar.

    Lisa Rosenbaum : Personalmente, me cuesta mucho entender por qué no podemos simplemente reconocer que tener un médico que te conoce de toda la vida es algo positivo, independientemente de si se refleja o no en las estadísticas. Sin embargo, cada vez más, esa continuidad depende de la buena voluntad del médico y de la expectativa de que los médicos de atención primaria trabajen sin descanso.

    Katie Brang : Mi esposo y yo estábamos teniendo conversaciones del tipo: «¿Esta es nuestra vida? ¿Vamos a pasar los próximos 20 o 25 años haciendo esto? ¿En esta clínica en el sótano, haciendo esto, donde nunca vemos a nuestros hijos?». Es decir, tuvimos una niñera fabulosa durante 8 años, y ella era increíble e hizo que nuestras vidas funcionaran, pero nunca veíamos a los niños porque trabajábamos desde temprano hasta tarde y todo eso.

    Lisa Rosenbaum : Katie y su esposo se reunieron con algunos de sus mejores amigos, quienes habían iniciado consultorios independientes tradicionales basados ​​en seguros. Y uno de sus amigos dijo…

    Katie Brang : “Deben considerar la atención primaria directa”. Le encantaba la consulta que había fundado. Le iba de maravilla, pero dijo que si tuviera que volver a empezar, elegiría esa opción. Dedicamos un fin de semana a analizar la atención primaria directa y dijimos: “Esto es justo lo que buscamos”. Porque el tiempo que podríamos dedicar a los pacientes y los cambios que podríamos lograr en sus vidas solo serían posibles con un modelo que nos permitiera disponer de más tiempo.

    Lisa Rosenbaum : Pasaron un fin de semana aprendiendo sobre la atención primaria directa, que cuenta con una enorme comunidad de médicos deseosos de ayudarse mutuamente. Y entonces dieron el paso. El marido de Katie fue el primero, y Katie pronto se unió a él.

    Katie Brang : Bromeamos diciendo que nuestra consulta de atención primaria directa es como un servicio de conserjería para la clase trabajadora, porque nuestra cuota mensual, para la mayoría de la gente, es inferior a 100 dólares, y eso les da acceso a mí o a mi marido, a cualquier hora, algo que la gente valora, y les permite obtener citas el mismo día, al día siguiente, citas largas, mucho acceso a medicina del estilo de vida y atención preventiva. Y muchos de los procedimientos de medicina familiar para los que estamos capacitados, los realizamos y los incluimos en el precio. Y también les da acceso a análisis de laboratorio a bajo coste y, si lo necesitan, a medicamentos genéricos a bajo coste. Así que es una excelente opción para mucha gente, especialmente para aquellos con un seguro médico con deducible alto y para quienes desean más tiempo con su médico.

    Lisa Rosenbaum : Tanto los médicos de atención primaria directa como los médicos de atención personalizada disfrutan dedicando tiempo a sus pacientes, especialmente en lo que respecta a aspectos de la atención primaria que pueden requerir más tiempo para realizarse correctamente, como el asesoramiento sobre cambios en el estilo de vida.

    Katie Brang : Pasamos mucho tiempo en atención primaria diciendo que queremos hacer prevención, pero no la financiamos. Y cuando no se financia, no se hace. Así que ves a alguien prediabético, le das unos minutos de asesoramiento nutricional y tal vez lo vuelvas a ver en unos 6 meses. En cambio, ahora puedo identificar a mis prediabéticos rápidamente. Podemos ponernos manos a la obra y hacer algo al respecto y revertir su aumento de A1c. Es muy emocionante. Y también tenemos personas motivadas para cambiar, porque están pagando por ello. Y creo que eso también es útil. Porque vienen y dicen: «Quiero hacer algo. Ayúdenme a hacer cambios que perduren». Y eso es emocionante.

    Lisa Rosenbaum : Me costó entender cómo, sin seguro médico, la atención primaria podía hacer todo lo que normalmente hace por los pacientes. Por ejemplo, solicitar colonoscopias, análisis de laboratorio y medicamentos. Así que, algunas aclaraciones. La mayoría de los pacientes en las prácticas de atención primaria directa (DPC) todavía tienen seguro médico, por lo que todas estas necesidades médicas rutinarias están cubiertas, en la medida en que el seguro las cubra. Pero otro aspecto importante es que muchas prácticas de DPC tienen contratos con laboratorios como Quest para ofrecer tarifas con descuento en servicios que las aseguradoras podrían no cubrir. Aquí está Katie de nuevo.

    Katie Brang : Otra cosa es que no puedo subestimar el valor para los pacientes, porque no se trata solo de que paguen por verme. Al ser miembros de mi consultorio, consigo análisis de laboratorio realmente muy baratos. Tengo muchos pacientes que necesitan monitoreo para el problema X, Y, Z. Y si van al laboratorio del hospital, puede costar cientos y cientos de dólares por un panel tiroideo o lo que sea que necesiten. Y yo puedo hacer esas cosas por 5 a 10 dólares. Bueno, en el transcurso de un año, les estoy ahorrando a las personas cientos de dólares. Y eso es muy importante. Otra cosa que podemos hacer al tener control de los análisis que solicitamos es que podemos solicitar cosas que creemos que son necesarias, pero que la compañía de seguros no considera necesarias. Y muchas de esas son pruebas de detección. A1c en una persona de 45 años.La compañía de seguros no lo va a pagar, pero son 5 dólares. Podemos hacerlo cada dos años. Y así he detectado a muchos prediabéticos. Además, la gente hace grandes cambios y quiere ver resultados; puedo volver a hacerles análisis (ellos lo pagan, no es mucho) y pueden ver mejoras en su colesterol LDL o en lo que sea que estén ajustando. Ver el cambio es muy importante para ellos. Cuando decimos que la compañía de seguros no lo paga, que lo pagas tú. La gente piensa: «Sí, cinco dólares, lo pago». Así que creo que eso también le da mucho más poder al consumidor.

    Lisa Rosenbaum : Por supuesto, gran parte de esto, ya sea en prácticas de atención primaria directa o en servicios de conserjería, también se trata de devolverle el poder al médico. Caroline Birks es una médica de atención primaria que ahora ejerce en Synergy Health, una clínica de conserjería en Boston. Sin embargo, antes de unirse a Synergy, Caroline ejerció durante más de 20 años en Bulfinch Medical Group en el Hospital General de Massachusetts. Me formé en el MGH y también tuve mi propia clínica de atención primaria como residente en Bulfinch. Y aunque supe desde el primer día de la facultad de medicina que quería ser cardióloga, si hubiera elegido atención primaria, habría elegido ejercer en Bulfinch. Y durante varios años, a Caroline también le encantó trabajar allí.

    Caroline Birks : Me encantaba tener una relación a largo plazo con mis pacientes. Me encantaba seguir en el MGH y poder visitar a mis pacientes hospitalizados, colaborar con subespecialistas y abarcar todo lo que quisiera en cada área en la que me sintiera cómoda con mis pacientes. Así, si sabía más sobre cardiología o gastroenterología, podía profundizar un poco más en esos campos, pero si necesitaba más ayuda en reumatología, derivaba a los pacientes antes y confiaba más en mis colegas subespecialistas.Así que sentí que era un trabajo del que podía sacar mucho provecho. Me encantaba conocer a mis pacientes habituales y captar nuevos pacientes, y que la gente me dijera: «¿Podrías atender a mi marido, a mi hija, a mi madre?». Y traer gente nueva a mi consulta y ver familias, acompañar a la gente durante la enfermedad, acompañarlos en los altibajos de la vida: tener hijos, casarse, romper con un novio. Y siempre sentí que algunas de mis visitas eran casi como ver a un amigo, pero siempre recordaba que construir esas relaciones con la gente y conocerlos en esos momentos de bienestar me preparaba para poder cuidarlos cuando surgiera algún problema. Porque confiaban en mí, sabían que yo los conocía, sabían que me preocupaba por su bienestar.

    Lisa Rosenbaum : En 2016, Caroline se convirtió en codirectora del centro junto con su colega Li Tso, pero fue una época difícil para el centro.

    Caroline Birks : Varias enfermeras y varios médicos se fueron, la mayoría para dedicarse a la medicina privada. Recuerdo haber pensado que nunca sería médica privada, que soy canadiense y socialista de corazón, y simplemente sentía que nunca atendería a un subgrupo de pacientes que pudieran pagarme para que fuera su médico.

    Lisa Rosenbaum : Pero durante los siguientes ocho años, la clínica luchó contra todas las dificultades que han afectado a la atención primaria en general: la historia clínica electrónica, la COVID-19 y la saturación de correos electrónicos. Sin embargo, sobre todo, hubo una notable pérdida de autonomía. Aquí está Caroline describiendo lo que sucedió cuando la clínica se vio obligada a cambiar su sistema de reembolso, pasando de un modelo basado en unidades de valor relativo (UVR) a un sistema basado en salarios. Y sé que a mucha gente no le gusta el sistema basado en UVR, pero como escucharán de Caroline, el reembolso basado en salarios también tiene sus desventajas.

    Caroline Birks : Tuve que reunirme con cada médico de mi consultorio, y mis jefes entraban a esas reuniones para revisar el horario individual de cada uno y calcular cuántos pacientes debían atender en cada sesión. Así que empezaron a controlar nuestros horarios al detalle. Y empezó a sentirse muy punitivo, como si ya no fuéramos profesionales. No se nos veía como adultos capaces de tomar la decisión correcta y presentarnos a trabajar, aunque sí lo éramos. Simplemente sentía que no entendían lo esencial: que realmente nos importaba que no se nos contara por los pequeños detalles que hacíamos cada día, por la cantidad de pacientes que atendíamos. Y la gente también se resentía de no recibir ninguna compensación extra cuando hacían un esfuerzo adicional.

    Lisa Rosenbaum : El otro requisito de este nuevo modelo era tener un tamaño de panel determinado, pero a medida que más médicos se marchaban, el tamaño de los paneles de los que se quedaban no dejaba de crecer.

    Caroline Birks : Se habló de «¿Cómo manejamos el aumento de volumen?». Se habló de todo, desde cobrar a los pacientes por los mensajes de Patient Gateway, lo cual, por supuesto, decidieron no hacer porque es un poco ridículo, hasta que las enfermeras practicantes centrales respondieran todos nuestros mensajes de Patient Gateway. Y esto fue algo que realmente me impactó cuando empezaron a hablar de esto. Y esto fue más o menos en la etapa en la que estaba empezando a sentirme bastante desilusionada con la forma en que la dirección quería que manejara nuestra práctica, que tenía cada vez más médicos que se iban, cada vez más pacientes sin médico y cada vez más pacientes en el panel de cada médico. Así que hablé de que las enfermeras practicantes que ni siquiera estaban en nuestra práctica respondieran todos nuestros mensajes de Patient Gateway. De manera similar, dijeron que podríamos hacer que estas mismas enfermeras practicantes escribieran todas nuestras cartas de resultados.Entonces, cuando empezaron a hablar de esto, pensé: «Un momento, estos son mis pacientes que conozco desde hace 20 años y que confían en que cuando le envían un mensaje al Dr. Birks, el Dr. Birks está leyendo el mensaje y el Dr. Birks está respondiendo al mensaje». Pueden mostrarme todos los datos de que ChatGPT puede responder mis mensajes mejor que yo, o lo que sea. Simplemente no lo creo. Lo siento. No es que me crea más especial que nadie, pero… creo que hay algunos mensajes que son bastante genéricos y alguien más podría responder, pero a menudo, sabemos cosas sobre nuestros pacientes. Sé que este paciente nunca se queja, y ahora me está escribiendo este mensaje con estos síntomas, y estoy preocupado. Este paciente ha tenido estos síntomas intermitentemente desde siempre, y lo conozco y lo hemos evaluado, y puedo enviar este mensaje de que no estoy preocupado. Puede que en el historial clínico de este paciente no conste explícitamente, pero sé que tiene el sistema inmunitario debilitado, así que voy a tratarlo de forma diferente a como lo haría otra persona.Y entonces esta idea de que una enfermera especializada responda a todos los mensajes de mis pacientes… recuerdo haber tenido una reunión donde se discutió eso y dijeron: «¿No sería maravilloso que llegaras por la mañana y tu bandeja de entrada estuviera vacía?» Y recuerdo mirar a mi jefe y decir: «Vaya. Sería como llegar por la mañana y tener mi correo electrónico vacío y que alguien más hubiera respondido a todos mis amigos y yo no tuviera ni idea de lo que se dijo». Porque dijeron que no tiene sentido; no quieren que repitamos el mensaje que la enfermera especializada respondió, porque entonces solo estoy rehaciendo el trabajo, y es el doble de trabajo, porque tengo que revisar el mensaje y la respuesta de la enfermera especializada y averiguar si es lo correcto. Así que simplemente desaparecería.

    Lisa Rosenbaum : Me puse en contacto con la actual directora médica de Bulfinch, la Dra. Carina Spencer, para confirmar dos cosas. Primero, la transición a la gestión centralizada de mensajes de la bandeja de entrada por parte de la APP, y segundo, los cambios en el modelo de compensación. Si bien ambas afirmaciones son ciertas, la Dra. Spencer cree que estos cambios han sido beneficiosos. En lo que respecta a la bandeja de entrada, los problemas que solo puede resolver el médico de atención primaria siguen siendo derivados a él. Y aunque todos los modelos de pago tienen ventajas y desventajas, la compensación basada en el salario ha sido beneficiosa en algunos aspectos, especialmente para los médicos jóvenes. Pero también entendí las preocupaciones de Caroline, así que le pregunté qué fue lo que finalmente la hizo cambiar de opinión, es decir, por qué decidió, a pesar de sus orígenes socialistas canadienses, dejar la práctica de la medicina personalizada.

    Caroline Birks : Básicamente me estaba convirtiendo en una médica de urgencias, y yo no quería serlo, ¿sabes? El mensaje era algo así como: «Cuando el paciente está frente a ti, es tu problema; de lo contrario, no lo es». Y yo pensaba: «Un momento, son mis pacientes de atención primaria. Soy su médica. Quiero que sean mi problema».

    Lisa Rosenbaum : La experiencia que describe Caroline, particularmente común en los grandes sistemas de salud, refleja en parte incentivos financieros desalineados. Los líderes de estos sistemas suelen ver la atención primaria como un servicio que genera pérdidas, es decir, un punto de acceso a servicios más lucrativos que no genera ingresos, y por eso es más fácil culpar a los directores ejecutivos de la negligencia en la atención primaria. Sin embargo, en muchos casos, estos directores ejecutivos simplemente responden a complejos incentivos financieros y fuerzas sociales que no crearon. De hecho, como me señaló uno de nuestros oyentes, el Dr. Rob Chamberlin, algunos sistemas de salud sí están invirtiendo más para apoyar la atención primaria. Rob es jefe de salud poblacional y atención primaria en MaineHealth Medical Group, y un punto que mencionó, relevante para este episodio y también para el futuro de la atención primaria, es que debemos ser más precisos al culpar al sistema por la falta de inversión en este ámbito.Esto es lo que dijo Rob: “La ira por la falta crónica de inversión en atención primaria suele dirigirse al ‘sistema’. Y por ‘sistema’, la mayoría de los médicos de atención primaria se refieren al sistema de salud. Sin embargo, yo diría que el sistema que subinvierte en atención primaria es la sociedad. Es el RUC (Unidad de Cuidados Intensivos). Es el miedo y la falta de imaginación de las aseguradoras. Es la falta de servicios sociales e inversiones por parte del gobierno. Estos sistemas no financian lo que necesitamos para que nuestros pacientes estén sanos. Pero, de hecho, los sistemas de salud a menudo invierten muchos más recursos en atención primaria que hace años: salud conductual integrada, farmacéuticos clínicos, gestores de atención compleja, etc. No teníamos nada de esto hace 20 años. Y aun así, no es suficiente ante la necesidad de hacer más en menos tiempo”.Hasta que no se aborden esos incentivos financieros a nivel social, mi impresión es que seguiremos viendo un éxodo de médicos de atención primaria hacia prácticas no tradicionales que les permitan ejercer de una manera más acorde con sus valores. Aquí está Eric Swagel, médico de atención primaria y cofundador de Private Medical, una clínica de atención personalizada en San Francisco. Él explica cómo el modelo de atención personalizada redefine los incentivos.

    Eric Swagel : [23:26) El modelo de atención impulsado por el seguro, basado en encuentros, episódico y orientado al volumen, se basaba y aún se basa en gran medida en que alguien tenga que presentarse ante usted, ya sea cara a cara o ahora de forma remota, durante una cierta cantidad de su tiempo, en el que usted tiene la tarea de comprender su problema, y ​​elaborar un plan, y documentarlo de una manera que le permita obtener un reembolso, y hacer todo lo que realmente hace que ese plan suceda, desde crear órdenes, enviar órdenes, etc. Y deja mucho de eso después al paciente y realmente lo priva de cualquier tiempo para pensar, coordinar o ayudar al paciente a ejecutar ese plan, a menos que y hasta que comience a delegar esas cosas a terceros que tienen cargos adicionales y necesidades de programación adicionales, o elabore sistemas dentro de su oficina para hacer esas cosas a algún cargo adicional o un costo para usted, y esté tratando de apresurarse para que eso sea un producto financieramente viable.Y estás tratando de operar de una manera que te permita maximizar eficientemente tu parte de esa atención y tomar partes de esa atención que tal vez puedas hacer mejor, pero que están un poco por debajo de tu licencia o por debajo de tu nivel salarial y dárselas a otras personas a las que tienes que contratar, apoyar y capacitar y todo eso. Y entonces el sistema se vuelve súper elaborado y difícil para ti, el médico, de administrar, pero realmente no estás agregando mucho a la experiencia del paciente o a su atención médica. Entonces, tener el tiempo que un menor volumen de pacientes, que es posible gracias a un modelo de conserjería, que el paciente te compromete, te permite asumir todo eso y hacerlo de una manera organizada y eficiente y agrega valor, incluso si a veces tú como médico eliges hacer parte de ese trabajo de coordinación. Y yo diría que a veces sabes cómo hacerlo mejor.

    Lisa Rosenbaum : Una de las cosas que más me impactó al conocer estos nuevos modelos es que, en esencia, son nuevas maneras de hacer algo que ya se hacía antes. Aquí está Caroline de nuevo, explicando lo que los pacientes buscan en una consulta médica personalizada.

    Caroline Birks : Y muchos de ellos solo quieren tu tiempo. Quieren saber que te preocuparás por ellos. Quieren saber que cuando te envíen un mensaje, les responderás, que si tienen algún problema, pueden llamarte. Esto es fundamental para lo que debe ser un médico de atención primaria.

    Lisa Rosenbaum : Y las consultas de atención personalizada también dependen de equipos. Pero para los pacientes es evidente que los equipos trabajan realmente juntos en lugar de fragmentar aún más la atención, como puede ocurrir cuando hay enfermeras practicantes en un centro de llamadas centralizado que responden a los mensajes.

    Caroline Birks : Cuando un paciente mío ve a mi nutricionista, estoy enviando un mensaje. Me responden por escrito. Nos comunicamos en los pasillos sobre qué funcionará mejor para este paciente. No se trata de una atención fragmentada con muchas personas diferentes a cargo. Se trata de que trabajamos juntos. Y eso es realmente lo que los pacientes quieren. Tengo dos enfermeras practicantes en mi consultorio que son increíbles. No es que crea que las enfermeras practicantes sean malas. Creo que pueden ser maravillosas. Simplemente no quiero que se encarguen de una parte de la atención de mis pacientes cuando no están involucradas en la atención integral. Los pacientes realmente buscan eso. Buscan a alguien que los conozca, que se preocupe por ellos, que se involucre en su bienestar.

    Lisa Rosenbaum : A pesar de la infravaloración de la atención primaria tradicional, el crecimiento de las prácticas de atención personalizada y de atención primaria directa sugiere que la gente está dispuesta a pagar, a veces mucho, por este tipo de inversión personal. Un análisis exhaustivo reciente realizado por Jane Zhu y sus colegas reveló que estas prácticas crecieron un 83 % en un período reciente de 5 años. Y si bien una proporción creciente de estas prácticas no tradicionales también forman parte de entidades corporativas, aquellas que se mantienen independientes están utilizando su libertad para innovar. Paulius Mui, a quien escuchaste al principio, es uno de esos jóvenes médicos innovadores. Es un médico de familia que está creando una práctica de atención primaria directa a tiempo parcial que actualmente es completamente virtual. Así que le pregunté cómo podría ser una visita de un paciente nuevo.

    Paulius Mui : Digamos que estoy estableciendo la atención con un nuevo paciente, ¿verdad? Se inscribe en mi consulta y puedo obtener sus registros de todos los diferentes intercambios de información de salud, de modo que para cuando tengo mi primera cita con él, ya he recibido gran parte de los registros médicos previos que han sido preparados y resumidos para mí. Así que esa es una parte realmente genial. No necesito volver a recopilar todo el historial desde el principio. Y luego, generalmente en la primera visita, simplemente los conozco. Realmente intento seguir una lista de verificación específica. Simplemente escucho su historia con sus propias palabras y reservo una hora. No necesitamos apresurarnos para asegurarnos de cumplir con una agenda, a menos que el paciente esté sucediendo algo importante. Por ejemplo, había un paciente que se había quedado sin sus medicamentos para la tiroides, no se había hecho análisis de laboratorio en un tiempo, así que ese es un tema bastante importante en el que concentrarse.Así puedo programar los análisis, pedirlos y ajustar la dosis según los resultados. Además, podemos comunicarnos por mensaje de texto entre visitas. A veces, si se trata de una pregunta rápida o una aclaración, no necesitamos hacer una videollamada ni nada parecido. Básicamente, podemos brindar mucha atención de forma asíncrona. El paciente puede estar en el trabajo, en su hora de almuerzo, de camino al trabajo o en cualquier otro lugar, y aun así puede comunicarse conmigo.

    Lisa Rosenbaum : Digamos, por ejemplo, algo como la presión arterial, que es una de las cosas en las que, obviamente, todos pensamos, no solo en atención primaria: ¿cómo se mide la presión arterial?

    Paulius Mui : Sí. Para los pacientes que tienen poco dinero y no pueden comprarse un tensiómetro, les recomiendo que vayan a su supermercado local. Normalmente, en Walmart y otros lugares hay tensiómetros. Les pido que se tomen una foto y me envíen la lectura. A otro paciente le recomendé que se comprara un tensiómetro, creo que costaba unos 35 dólares, y le expliqué cómo medirse la presión arterial durante la consulta: mantener el brazo a la altura del corazón y asegurarse de que hubiera descansado un rato, etc. Simplemente giró la cámara hacia el tensiómetro. Miramos la lectura juntos y, efectivamente, estaba elevada. Así que le pedí que repitiera el proceso después de la consulta y que me enviara diferentes lecturas durante la semana.

    Lisa Rosenbaum : Entendía cómo podría funcionar la atención virtual para algunas enfermedades crónicas, pero no estaba segura de cómo se desarrollaría la atención para alguien con un problema agudo. Así que le pedí a Paulius que me explicara cómo manejaría a una mujer de 65 años con diabetes que le envía un mensaje de texto diciéndole que tiene dolor en el pecho.

    Paulius Mui : Creo que es una situación realmente difícil. En mi clínica, tendría que determinar cuánto sé sobre este paciente. ¿Hemos hecho algo similar antes? Para cosas como dolor de pecho, creo que, con alguien que tiene factores de riesgo preocupantes, les ayudaría a realizar un triaje adecuado. ¿Habrían ido a un centro de atención de urgencias local, que podría no tener los recursos adecuados? ¿Deberían ir directamente a urgencias? Y cuándo es apropiado esperar y ver cómo evolucionan las cosas en las próximas horas. Porque, ¿tienen antecedentes de mucha ansiedad relacionada con dolores de pecho y se los revisaron la semana pasada, con la misma presentación? Así que creo que hay ciertas cosas que aún se deben considerar, hay que pensar en los factores de riesgo y las ventajas y desventajas, y hay que educar al paciente sobre cuáles son los pros y los contras de buscar atención en urgencias en comparación con esperar y ver. Y quiero decir, para un caso como el que describiste, creo que normalmente, sin datos adicionales, el dolor de pecho obviamente indicaría una evaluación más exhaustiva.

    Lisa Rosenbaum : ¿Cómo se lo pueden permitir? Parte de lo que resulta prohibitivo para muchos médicos que quieren ejercer de forma independiente son los gastos generales.

    Paulius Mui : Cuando empecé con esta práctica, trabajaba a tiempo parcial. Ahorré dinero de antes para ponerla en marcha con mis propios recursos y así no tener que preocuparme por llegar a fin de mes. Si piensas en cómo cobran los centros de atención primaria directa tradicionales, digamos que, en promedio, una membresía de atención primaria directa cuesta alrededor de $100, cuando estos centros crecen, suelen tener unos 600 pacientes en promedio. Algunos tienden a tener más, otros menos, dependiendo de las preferencias del fundador y del estilo de vida que desee.En mi caso particular, mi objetivo principal es que la atención médica sea accesible y asequible para los pacientes. Por lo tanto, no priorizo ​​la rentabilidad inicialmente. Creo que esto solo requiere tiempo. Cuando los pacientes no están seguros de cuánto deberían pagar, les ofrezco que el monto se ajuste a su tarifa por hora. Así, si alguien gana 18 dólares por hora, esa será su cuota mensual. Además, tienen un límite en la cantidad de servicios de atención primaria que pueden consumir, especialmente con la forma en que he organizado la consulta. La mayoría de las personas respetan los límites, ya que pueden contactarme prácticamente en cualquier momento. Por lo tanto, nadie suele sobrepasar los límites ni llamarme todos los días ni nada por el estilo.

    Lisa Rosenbaum : Por muy atractivo que parezca para los pacientes, estamos tan acostumbrados a usar el seguro para acceder a la atención médica que, en realidad, se requiere mucha educación al respecto.

    Paulius Mui : Quiero decir, eres como el eterno desvalido, ¿verdad? Y entonces tienes que educar a los pacientes sobre cómo funciona esto, porque la gente está bastante enganchada a los seguros, por así decirlo; no por su culpa, sino porque así es como se ha diseñado el sistema. Y si lo piensas, se supone que el seguro protege contra eventos impredecibles, raros y catastróficos, en general. Y la atención primaria es lo opuesto. Generalmente implica menos riesgos, es muy predecible y rutinaria. A menudo, la gente lo compara con lo absurdo que sería usar el seguro del coche para cambiar el aceite o algo así, ¿no? Cosas que ocurren con una periodicidad predecible. Así que creo que gran parte de esto es simplemente una cuestión cultural dentro del ecosistema de la atención médica.

    Lisa Rosenbaum : Obviamente, cambiar la cultura —cualquier cultura— es difícil, sobre todo cuando uno está solo. Pero parte de lo más llamativo del movimiento DPC es la comunidad que han creado en torno a este tipo de atención. Un médico al que entrevisté describió su asistencia a su primera conferencia de DPC y la comparó con un renacimiento religioso. Y si bien existen beneficios evidentes al tener una comunidad y un sentido de pertenencia, muchos de estos beneficios también son prácticos. Estos médicos parecen tener una predisposición especial a ayudarse mutuamente a medida que desarrollan sus prácticas e innovan.

    Paulius Mui : Muchos grupos de DPC disfrutan ayudándose mutuamente. De hecho, en Facebook existen muchas comunidades privadas de DPC, ya sean nacionales, regionales o estatales, porque cada estado tiene problemas locales distintos que afrontar. Por eso, la gente tiende a ayudarse entre sí casi como si fueran mentes maestras.

    Lisa Rosenbaum : La comunidad es fundamental, dados los desafíos que implica iniciar y administrar una consulta independiente, especialmente considerando todos los costos generales que solemos tener en cuenta cuando trabajamos para un gran sistema de salud. Aquí está Katie describiendo nuevamente los desafíos financieros.

    Katie Brang : Es difícil, y también está el costo de tu propio seguro médico. Y tenemos que contribuir. Nuestra jubilación depende completamente de nosotros. Y eso es mucho. Es realmente caro. Y cuando trabajas para alguien, se supone que se encargan de eso por ti. Pero como todos sabemos, nada es gratis. Así que si quieres todas esas cosas, tendrás que atender a 25 pacientes al día, y no podrás tomarte el tiempo libre para ir al concierto de Navidad de tu hijo, porque ya tienes la agenda completa para los próximos tres meses y no puedes hacer ese cambio tan rápido. Y simplemente tienes que averiguar qué estás dispuesto a sacrificar por tu independencia. ¿Estás dispuesto a renunciar a algo de dinero? Puede que tus ingresos sean los mismos, pero tendrás que pagar más por el seguro, tendrás que aportar más para tu jubilación. ¿Qué sacrificarás para poder tener el control? Y creo que la mayoría de los médicos están empezando a mirar a su alrededor y decir: «Creo que puedo renunciar a algunas cosas para poder tener el control».

    Lisa Rosenbaum : Algunos de los desafíos, sin embargo, son menos financieros que filosóficos. La mayoría de los médicos de atención personalizada y de atención primaria directa con los que hablé, particularmente aquellos que habían dejado las prácticas tradicionales, expresaron culpa por dejar atrás a los pacientes que no podían pagar las cuotas de membresía. Sin embargo, a nivel social, hay una fascinante cuestión utilitaria para la que no tenemos buenos datos, es decir, ¿son las prácticas de atención primaria directa y de atención personalizada un beneficio o un perjuicio neto para la sociedad? Si un médico de atención primaria deja la práctica tradicional y se traslada a un panel que es la mitad o una décima parte del tamaño, el acceso a la atención obviamente empeora y hay más trabajo para los médicos de atención primaria que se quedan. Pero ¿qué pasa si ese mismo médico que se traslada a un panel más pequeño en realidad iba a dejar la medicina por completo? Aquí está Katie de nuevo.

    Katie Brang : Uno de los argumentos en contra de la atención primaria directa es que saca a un médico de familia completamente capacitado de una clínica donde podría tener 1500 pacientes. Y creo que el argumento en contra es que para muchos de nosotros que entramos en la atención primaria directa, estábamos considerando dejar la medicina por completo. Y así que esto nos mantiene dentro. También evita que la gente se jubile tan pronto como lo habría hecho. Y vemos eso mucho, si vas a conferencias, hay mucha gente que tal vez esté a finales de los 50, principios de los 60, está pensando en jubilarse y ve la atención primaria directa como: «Podría obtener 10 años más de mi carrera si hago esto». Y así que no podemos olvidar que el agotamiento es real y si podemos mantener a la mayor cantidad de médicos en la medicina, incluso si ven menos pacientes, entonces es una victoria. Y podemos ver esto en otros trabajos no clínicos a los que la gente se apresura. Los encargados de autorizaciones previas, o como se llamen, en las compañías de seguros, están cada vez más competitivos, porque la gente está intentando dejar la medicina clínica. Eso es un problema.

    Lisa Rosenbaum : La cuestión utilitarista obviamente tiene un componente numérico que solo podría responderse si supiéramos cuántos de quienes se unen a estas prácticas habrían abandonado la medicina por completo sin esta opción. No conocemos esa cifra. Pero también creo que parte de la cuestión utilitarista, por contraintuitivo que parezca, no se presta a las matemáticas. Porque se trata de la autonomía y el espíritu de la profesión médica que estos médicos intentan recuperar. Así que sí, si bien este cambio tiene consecuencias inmediatas que son teóricamente medibles, lo que no se puede medir es cómo este movimiento podría inspirar una reflexión profesional sobre la erosión de la autonomía que nos ha afectado a todos. ¿Qué sucede cuando el resto de nosotros miramos a nuestro alrededor y vemos médicos que han tomado las riendas de sus vidas profesionales y parecen más felices y satisfechos por ello?

    Katie Brang : Si miro a mi alrededor, los médicos más felices que conozco son los que tienen sus propias consultas. Y claro que hay estrés, pero cuando eres responsable de tu propio horario, es realmente genial: puedes decir: «Aquí es cuando atiendo a los pacientes. Estas son las duraciones de mis citas. Esta persona necesita 45 minutos cada vez», ¿y que realmente se cumpla? Ese tipo de autonomía es increíblemente poderosa.

    Lisa Rosenbaum : Aquí vemos a Paulius haciendo hincapié también en su esperanza para el futuro.

    Paulius Mui : No creo que la respuesta sea siempre sencilla. Ojalá la atención primaria se limitara a la atención directa, pero hay que adaptarse a la realidad. Creo que se está compartiendo mucho conocimiento en las distintas comunidades que se forman para ayudarse mutuamente a desenvolverse en el sistema. Los pacientes reconocen su valor y, por así decirlo, se corre la voz. Así que soy muy optimista sobre cómo podrían evolucionar las cosas en la atención primaria y espero poder contribuir a ese movimiento.

    Lisa Rosenbaum : Cuando pensamos en la pérdida de autonomía en la medicina, a menudo nos referimos a lo que sucede a nivel individual entre el paciente y el médico. Y creo que tanto la atención primaria personalizada como la directa restauran, en efecto, cierta sensación de control. Pero existe otro tipo de impotencia que muchos sentimos al hablar del «sistema»: la sensación de que es demasiado grande y complejo para cambiarlo. Lo que más me llama la atención de ambos movimientos es el rechazo a la idea de que no tenemos poder para reformar el sistema. Todos estos médicos están optando por ejercer de manera diferente. Esta elección, al reducir la cantidad de pacientes atendidos y excluir a quienes no pueden pagar, no es una solución escalable a los problemas de la atención primaria, pero aun así creo que es importante reconocer que estos médicos están eligiendo ejercer de una manera que les permite ser los médicos que quieren ser. Y esa es una elección que merece atención.Soy Lisa Rosenbaum, y esto es «Not Otherwise Specified» del 

    New England Journal of Medicine . A continuación, hemos hablado mucho sobre lo que sucede en la atención primaria, pero obviamente también hay muchos cambios fuera de ella, incluyendo transformaciones tecnológicas masivas que afectan no solo la forma en que las personas interactúan con nuestro sistema de salud, sino también dónde depositan su confianza. Y como siempre, la atención primaria está en primera línea.

    Interlocutor 6 : Bueno, la IA provocará algún error emblemático. Se convertirá en un caso célebre, sobre todo para quienes, por alguna razón, no desean que esto suceda. Por lo tanto, es necesario establecer límites, pero creo que el potencial es tan grande y las necesidades del sistema sanitario son tan vastas que me preocupa más sobreprotegerlo, limitarlo, que desregularlo a corto plazo.

    Lisa Rosenbaum : A continuación, en “Not Otherwise Specified” del 

    New England Journal of Medicine , presentamos el tema “Not Otherwise Specified”. Nuestra editora es Debbie Malina, nuestra productora es Mary Rose Madden y nuestro ingeniero de sonido es Adam Straus. También quiero agradecer a todos mis colegas del Smith Center for Outcomes Research del Beth Israel Deaconess Medical Center. Me han ayudado a conceptualizar esta temporada y a identificar los desafíos más urgentes y aún sin explorar que enfrenta la atención primaria. Pueden encontrar mi serie de artículos sobre atención primaria en NEJM.org, y nuestro correo electrónico es 

    nos@nejm.org . Me encantaría saber de ustedes.

    Optimización de Equipos en Atención Primaria

    Christine Sinsky : En la actualidad, tenemos una concepción muy industrializada de la atención médica. Lo reconozcamos o no, las infraestructuras sanitarias se basan en un modelo industrial. Se basan en la idea de que cualquiera puede desempeñar cualquier función. Por lo tanto, una persona encargada de contabilizar el número de empleados y las horas trabajadas podría pensar: «Bueno, la forma más eficaz de reubicar al personal y que este auxiliar médico y esta enfermera cubran aquí y allá», en lugar de priorizar las relaciones estables.

    Lisa Rosenbaum : Cuando uno habla con los líderes políticos en atención primaria, la mayoría dirá algo como: «El futuro de la atención primaria son los equipos». Pero como acaban de escuchar de Christine Sinsky, internista y experta en diseño de prácticas de atención primaria, las decisiones sobre la estructura del equipo suelen estar motivadas por consideraciones financieras. Y las consideraciones financieras a menudo implican sustituir a un médico por alguien más económico, como un profesional de práctica avanzada. Pero, dejando de lado las consideraciones financieras, la realidad es que no sabemos mucho sobre cómo optimizar un equipo de atención primaria. De hecho, no sabemos casi nada sobre el trabajo en equipo en medicina. En 2019, escribí una serie de tres artículos para la revista sobre equipos. Parte de lo que me atrajo del tema fue mi fascinación general por la sociología de la medicina. Por ejemplo, había empezado a notar que cuantas más personas participan en la atención de un paciente, menos probable es que una sola persona asuma la responsabilidad total. Así que escribí un poco sobre lo que los sociólogos llaman el efecto espectador, que describe cómo las personas son menos propensas a ayudar a una víctima necesitada a medida que aumenta el número de observadores. En esencia, la responsabilidad se diluye y damos por sentado que alguien más se encargará. Creo que esto ocurre constantemente en medicina y contribuye a que los pacientes sientan que su atención está fragmentada. Pero lo que realmente me fascinó fue que pasamos tanto tiempo en equipos y, en realidad, sabemos muy poco sobre qué los hace funcionar bien. Una excepción importante es el trabajo de la profesora de la Escuela de Negocios de Harvard, Amy Edmondson, quien describió el concepto de seguridad psicológica en la década de 1990 mientras estudiaba equipos hospitalarios.Escribí un ensayo completo sobre el concepto, así que no puedo resumirlo en pocas frases. Pero la esencia de la seguridad psicológica radica en la idea de que, en cualquier equipo, existe un entendimiento común entre sus miembros de que pueden asumir riesgos interpersonales, como hacer preguntas, admitir errores o hacer sugerencias. El concepto de seguridad psicológica ha cobrado tanta relevancia que, en ocasiones, se utiliza como arma para desestimar críticas constructivas o expectativas de trabajo duro. Sin embargo, la seguridad psicológica no pretende idealizar nuestros entornos laborales ni comprometer el rigor. De hecho, ocurre todo lo contrario. Crea un entorno, especialmente en equipos tradicionalmente jerárquicos, donde los equipos pueden mejorar constantemente porque son conscientes de sus deficiencias.Han pasado más de seis años desde que escribí aquel ensayo, y aunque este futuro basado en equipos de atención primaria ya está aquí, creo que sabemos aún menos sobre cómo optimizar un equipo de atención primaria. Lo que sí sabemos es que los profesionales de práctica avanzada constituyen una proporción cada vez mayor del personal de atención primaria, su contratación resulta más económica que la de los médicos y, cada vez más, los sustituyen por completo. Así pues, dada esta cambiante demografía laboral, ¿cómo sería un equipo de atención primaria ideal?¿Podemos asumir que los profesionales de la salud avanzados son tan seguros y eficaces como los médicos de atención primaria? Y en lo que respecta al trabajo en equipo, ¿dónde necesitamos más ciencia y cuándo podemos confiar en el sentido común? Soy Lisa Rosenbaum, y esto es «Not Otherwise Specified» del 

    New England Journal of Medicine . Mi primera invitada, Hannah Neprash, a quien ya escucharon al principio de la temporada, es economista de la salud en la Universidad de Minnesota. Ha realizado estudios sobre equipos y comenzó haciendo hincapié en estos cambios demográficos en la fuerza laboral.

    Hannah Neprash : El gran cambio al que me refiero es el rápido crecimiento de los enfermeros practicantes y los asistentes médicos que brindan atención primaria. También ofrecen mucha atención especializada, pero hoy en día la atención primaria es la protagonista. Y lo que desconocemos es hasta qué punto funcionan como sustitutos de los médicos de atención primaria o como complementos. ¿Hasta qué punto prestan servicios de atención primaria de la misma manera que un médico, o trabajan en equipo?

    Lisa Rosenbaum : Este desafío contribuye a nuestra incapacidad para definir el significado de un equipo.

    Hannah Neprash : Siempre que alguien menciona los equipos, mi pregunta inmediata es: «¿Qué significa un equipo para ti?». Y la respuesta siempre es muy diferente, lo que refleja una enorme variabilidad. No parece haber una consolidación en el equipo óptimo de atención primaria. No se está estableciendo un consenso. Dicho esto, los miembros del equipo han cambiado mucho, y el número de consultorios que emplean a uno o más enfermeros especializados como parte del equipo no deja de aumentar. Es incluso más difícil estudiar la calidad de los equipos que la de los médicos individualmente, porque lo primero que hay que hacer es definir qué es un equipo. ¿Se consideran un equipo? ¿El paciente sabe que son un equipo? ¿Siempre trabajan como equipo? ¿O solo con algunos pacientes? Digamos que se puede definir con precisión y se piensa: «El médico A siempre trabaja con este grupo de profesionales de práctica avanzada y otro personal de apoyo». Aun así, seguimos en el terreno de cómo definimos la calidad. ¿Cuáles son las medidas de calidad en las que podemos confiar? ¿Cómo comparamos la calidad entre un equipo con estas características y otro con otras? Y eso lo complica aún más. He visto algunos estudios que utilizan, en particular, datos de historias clínicas electrónicas para analizar qué sucede con los pacientes cuando son atendidos por equipos interdisciplinarios en comparación con cuando son atendidos por un solo profesional. Analizan las medidas de enfermedades crónicas a lo largo del tiempo y parece que los equipos que incluyen a varios tipos de profesionales clínicos (médicos y enfermeros especializados, médicos y asistentes médicos) obtienen mejores resultados. De nuevo, todas las salvedades que mencioné antes sobre la dificultad, ¿verdad? Es posible que asignen a los pacientes de manera diferente. Hay muchos factores que podrían hacer que estas comparaciones sean incomparables, pero creo que han hecho lo más cerca que nadie de realizar esta comparación.Así que hay algo de evidencia. Pero dicho esto, no creo haber visto ningún artículo que me diga: «Bien, si fuera a abrir una consulta de atención primaria mañana, ¿cómo la estructuraría? ¿A quién contrataría para garantizar la mejor atención posible?». No tengo ni idea de cuál es la respuesta. Y creo que probablemente las decisiones de contratación se basan más en factores económicos, ¿verdad? Hay enormes diferencias salariales entre médicos y enfermeros especializados. Es casi el doble, aunque, de nuevo, depende mucho de la especialidad. Depende de la economía y también de a quién puedas contratar, ¿no? Así que esta es parte de la razón por la que estamos viendo este cambio en la composición de los profesionales de atención primaria.

    Lisa Rosenbaum : Para determinar qué profesionales deben conformar un equipo de atención primaria, la evidencia existente, como acaba de describir Hannah, no nos ayuda mucho. Pero dado que los profesionales de la salud avanzados (APP) constituyen una proporción cada vez mayor del personal de atención primaria, gran parte de la investigación se centra en si los APP y los médicos brindan la misma calidad de atención. Hannah describió los tres tipos de evidencia que tenemos para responder a esta pregunta. Mencionó un ensayo clínico aleatorizado (ECA), al que volveré más adelante, y luego los dos tipos de datos siguientes.

    Hannah Neprash : La siguiente categoría de evidencia sería la cuasiexperimental. Eso es lo mío, sin duda, porque soy economista de la salud. Hay investigadores que han utilizado, de nuevo, el contexto de la sala de emergencias, asignando de forma cuasi aleatoria a pacientes que acuden en un día en que hay muchos enfermeros practicantes trabajando en comparación con muchos médicos trabajando. Y encuentran resultados muy diferentes. Por ejemplo, encuentran que el uso de recursos es mucho mayor. El número de pruebas y estudios de imagen solicitados por los enfermeros practicantes es mayor que el solicitado por los médicos. Y también encuentran que la tasa de reingresos a los 30 días es mayor si te atiende un enfermero practicante en la sala de emergencias que si te atiende un médico.Bien. Entonces, los ECA, cuasiexperimentales. Luego tenemos esta enorme tercera categoría. Aquí es donde se encuentran casi todos los estudios. Y esa categoría básicamente compara resultados y controla todo tipo de factores. Y todos hacen esto sabiendo que los pacientes que ven a médicos y los que ven a enfermeros practicantes son diferentes en aspectos que podemos y no podemos observar. Esta es una literatura muy variada. Yo diría que, en general, esta literatura muestra que la calidad de la atención es bastante comparable.Hay algunas salvedades. También existe un hallazgo bastante sólido que sugiere que la satisfacción del paciente con los enfermeros practicantes podría ser mayor que con los médicos. Sospecho que los enfermeros practicantes dedican, en promedio, más tiempo a sus pacientes. Y un factor importante en la satisfacción del paciente es si tuvo suficiente tiempo con su profesional de la salud. Estas son las tres categorías de evidencia, que presentan un panorama bastante complejo.No creo tener una respuesta concreta a esa pregunta basándome en la evidencia que tenemos. Y realmente la necesitamos, porque vemos que, especialmente en las zonas rurales, pero también en las de bajos ingresos, la composición del personal de atención primaria está cambiando rápidamente, pasando de estar integrado principalmente por médicos a estar integrado principalmente por enfermeros especializados y asistentes médicos.

    Lisa Rosenbaum : Dada la falta de fiabilidad de los datos observacionales y el hecho de que el análisis mediante pseudoaleatorización se realizó en un servicio de urgencias, quiero dedicar un momento a hablar sobre un ensayo clínico aleatorizado y controlado. Este ECA, titulado «Resultados de atención primaria en pacientes tratados por enfermeros especializados o médicos», fue publicado por Mundinger et al. en JAMA en el año 2000. Los resultados del ensayo incluyeron la satisfacción del paciente y su estado de salud, así como medidas fisiológicas de asma, hipertensión y diabetes. El estudio halló que estos resultados eran prácticamente equivalentes a los 6 meses, con algunas excepciones menores en ambos sentidos. Y este hallazgo de que los resultados fueron comparables tanto si los pacientes fueron tratados por médicos como por enfermeros especializados es la razón por la que este ensayo se invoca con tanta frecuencia para justificar la práctica independiente de los enfermeros especializados en más de la mitad de los estados de EE. UU. Pero al analizar estos resultados, creo que surge una pregunta crucial: ¿Reflejan adecuadamente estos resultados lo que realmente es la atención primaria, especialmente tal como se practica casi 30 años después?Así pues, algunas salvedades que contribuyen a mi propio escepticismo. En primer lugar, los pacientes que ya habían recibido un diagnóstico de estas enfermedades fueron reclutados preferentemente en servicios de urgencias o clínicas de atención urgente. Por ello, al interpretar los resultados, es importante recordar que gran parte de la atención primaria requiere el diagnóstico de enfermedades indiferenciadas.En segundo lugar, si la atención primaria se basa en relaciones longitudinales, ¿estas medidas fisiológicas realmente nos dicen algo sobre la calidad? ¿O, en cambio, estos resultados nos indican qué tan bien las personas pueden seguir un algoritmo para tratar tres enfermedades comunes? Estoy seguro de que mi sesgo se hace evidente aquí, y en ese sentido, quizás el hallazgo más importante del estudio sobre el servicio de urgencias que describió Hannah, dirigido por el médico y economista de la salud David Chan, es que existe una heterogeneidad significativa dentro de cada profesión. Es decir, todos conocemos excelentes profesionales de la salud y malos médicos, y viceversa.Mary Rose, nuestra productora, tiene una médica de atención primaria que es una profesional de la salud avanzada (APP) que le cambió la vida por completo cuando le diagnosticó anemia y una presunta úlcera gástrica. Hasta que hablamos del tema esta temporada, Mary Rose simplemente asumía que su médica era doctora en medicina. Y creo que eso sucede con frecuencia. Pero dada la incertidumbre de los datos, así como las historias que todos compartimos para respaldar nuestras ideas preconcebidas, es tentador argumentar que simplemente necesitamos una mejor ciencia para responder a la pregunta de si las profesionales de la salud avanzadas pueden simplemente reemplazar a los médicos en la atención primaria. Pero creo que hay algunas preguntas en las que un enfoque excesivo en la ciencia puede llevarnos por mal camino.La ciencia se basa en la medición, y muchos de los aspectos que considero fundamentales para una buena atención primaria simplemente no se pueden medir. ¿Significa esto que los profesionales de la salud avanzados no pueden brindar una atención primaria excelente? En absoluto. He escuchado a muchos médicos de atención primaria hablar sobre los excelentes profesionales de la salud avanzados en sus consultorios, y uno de ellos les hablará en breve. Además, necesitamos urgentemente profesionales de la salud avanzados en la atención primaria.Datos recientes publicados en 

    JAMA Internal Medicine muestran que, entre 2013 y 2021, disminuyó el número de médicos de atención primaria disponibles para nuevas consultas entre los beneficiarios de Medicare. Y aunque el número de profesionales de la salud en atención primaria aumentó durante el mismo período, no fue suficiente para compensar la disminución en la disponibilidad de médicos, algo que probablemente ya sabe cualquiera que haya intentado conseguir un médico de atención primaria recientemente. Pero la experiencia es fundamental para todos los profesionales de la salud. Como me dijo Paulius Mui, un joven médico de familia que participó en el episodio 9: «Aprendo constantemente de las enfermeras practicantes. Una enfermera practicante con 20 años de experiencia es mejor médica de atención primaria que yo». Pero ese reconocimiento —que la experiencia importa— es precisamente lo que me resulta incomprensible: asumir que un grupo de personas con mucha menos formación termina estando igual de preparadas para asumir algunas de las tareas más difíciles de la medicina. Y quizás algunos de nosotros nos encogemos de hombros ante esta posibilidad de sustituir a los médicos porque, para empezar, no concebimos la atención primaria como una de las tareas más difíciles de la medicina. Christine Sinsky, a quien escucharon al principio, ejerció la medicina primaria durante 32 años en Dubuque, Iowa, antes de ocupar puestos de liderazgo tanto en la ABIM como en la AMA. Y como escucharán, creo que Christine concibe el equipo de atención primaria de manera diferente porque concibe la atención primaria de manera diferente. Aquí Christine describe cómo ella y su esposo, también internista, desarrollaron un equipo de atención primaria para su consultorio.

    Christine Sinsky : Nuestro equipo era realmente sólido, y tuve mucha suerte de ello, y no creo que se debiera únicamente a las habilidades especiales que tenían estas personas en particular. Creo que se debió a los roles que se asignaron. Así que el equipo estaba formado por dos enfermeras y media por médico. Una enfermera era la enfermera principal, y era como la líder de la práctica. Y era la que coordinaba todo cuando los pacientes necesitaban ser derivados; si los pacientes llamaban, era la más probable que ella los atendiera. Era la que programaba las citas de las personas que necesitaban ser atendidas ese día por un problema urgente. Era la que determinaba si necesitaban ser enviados al laboratorio o a hacerse una radiografía antes de que nos vieran. Muchas de esas cosas las hacía siguiendo el protocolo o después de haberlo hablado con nosotros con anticipación para otros pacientes.Y luego las otras enfermeras eran las enfermeras de habitación. Las llamábamos enfermeras de apoyo. Y ellas luego acompañaban a los pacientes a sus habitaciones. Y hacia el final de nuestra práctica, desarrollamos lo que creo que fue nuestro modelo más sólido, que llamamos nuestro modelo de atención integral. Y en ese modelo, la enfermera traía al paciente a la habitación, le tomaba los signos vitales, revisaba con él los resultados preliminares de los análisis que se había hecho antes de la cita; podía brindarle algo de educación al paciente. Si el paciente estaba allí con dolor de espalda, podía comenzar a preguntar sobre la naturaleza de ese dolor de espalda, qué lo había causado. Incluso podía traer algunos de los ejercicios que haríamos para el dolor de espalda. Sin duda, buscarían cualquier radiografía, análisis o nota previa relevante que se relacionara con una nueva preocupación que tuviera el paciente. Luego salían y teníamos una breve reunión y la enfermera me decía lo que estaba pasando con el paciente.

    Lisa Rosenbaum : Luego volvían a entrar juntas. Christine, tras haber recibido las instrucciones pertinentes, podía centrarse en el paciente, y la enfermera seguía teniendo un papel fundamental en su atención.

    Christine Sinsky : Hacia el final, la enfermera se quedaba en la habitación conmigo y el paciente, y empezaba a preparar las órdenes. A medida que surgían nuevos problemas, buscaba la información relevante. Así que le permitía participar en la conversación con el paciente. Podía decir: «Ah, ¿recuerdas que querías decirle esto al médico?». Y eso me permitía prestarle toda mi atención al paciente. Y luego, cuando el paciente, la enfermera y yo habíamos elaborado un plan juntos, a veces la enfermera decía: «Oye, ¿quieres conseguir esto? ¿No crees que nos gustaría hacer aquello?». Y por lo general tenían razón. Así que era bueno contar con personal capacitado que había recibido formación a lo largo del tiempo en nuestra práctica y que podía formar parte del equipo de diagnóstico y tratamiento.

    Lisa Rosenbaum : Una enfermera se quedaba después para asegurarse de que los pacientes comprendieran las nuevas terapias, así como el plan de seguimiento.

    Christine Sinsky : Eso me permitió salir de la habitación, ya que todo el trabajo para ese paciente estaba hecho —todas las órdenes estaban registradas, la documentación completada— y entonces pude pasar al siguiente paciente con la mente despejada. Y entonces pude cambiar completamente de enfoque y concentrarme en ellos, y lo mismo sucedió con los siguientes.

    Lisa Rosenbaum : No creo que se pueda entender qué constituye un equipo ideal de atención primaria sin antes comprender qué constituye una atención primaria ideal. Y un aspecto clave del enfoque integral de Christine era que ella y sus colegas también atendían a sus pacientes cuando estaban hospitalizados. Como los miembros del equipo de Christine trabajaban en estrecha colaboración, todos conocían bien a todos los pacientes. Esto significaba que Christine podía permitirse pasar tiempo en el hospital sin preocuparse de que las necesidades ambulatorias quedaran sin atender. Y para aquellos que estaban gravemente enfermos, tener a su propio médico a su cargo podía cambiar el rumbo de sus vidas. Aquí está Christine describiendo cómo conocer bien a alguien a lo largo del tiempo la ayudó a atender a uno de sus pacientes más complejos.

    Christine Sinsky : Era un hombre de mediana edad con una enfermedad vascular generalizada. Le habían practicado múltiples amputaciones por enfermedad vascular periférica, comenzando por los dedos de los pies, luego el mediopié, después una amputación por debajo de la rodilla y finalmente una amputación por encima de la rodilla. También padecía isquemia mesentérica, por lo que había perdido secciones del intestino. Además, desarrolló insuficiencia cardíaca. Tuvo múltiples hospitalizaciones durante un período de 5 a 6 años, y yo lo vi en todas ellas. Sin embargo, a menudo ingresaba cuando yo no estaba de guardia, así que uno de mis colegas lo ingresaba y entonces yo lo veía y seguía con mi trabajo.Así que realmente tenía una intuición muy clara sobre él, además de un profundo conocimiento de la atención que había recibido. Y no era nada raro que el médico que lo derivaba lo diera por perdido. Y en una ocasión en particular, sé que todos los médicos involucrados pensaron que era el final para él. Estaba obnubilado, tenía anasarca generalizada y su función renal estaba alterada. Y cuando regresé, dije: «Tal vez. Pero ya hemos pasado por esto antes, y creo que no deberíamos asumir que no hay posibilidad de que se recupere y vuelva a funcionar razonablemente bien». Y se recuperó, y vivió varios años más, la mayor parte del tiempo de forma independiente.

    Lisa Rosenbaum : Dada la naturaleza integral de su práctica, que incluye la atención a pacientes tanto hospitalizados como ambulatorios, le pregunté a Christine qué opinaba sobre la posibilidad de que los profesionales de la salud avanzados sustituyeran a los médicos de atención primaria.

    Christine Sinsky : Creo que uno de los problemas al sugerir que los profesionales de la salud avanzados (APP) pueden simplemente reemplazar a los médicos de atención primaria es que la gente confunde la remuneración y el valor de una habilidad con la dificultad de dominarla y la formación necesaria para ello. Si evolucionáramos hacia un modelo de atención primaria superficial, donde los pacientes fueran derivados inmediatamente a otro lugar, eso sería el resultado de que personas con menor formación brindaran la mayor parte de la atención. Y creo que eso sería lamentable para los pacientes y para la sociedad, para quienes pagan por la atención médica y para quienes se preocupan por la calidad y la seguridad.

    Lisa Rosenbaum : Esta temporada, al informar sobre atención primaria, me he sentido tan humilde que me he enfrentado repetidamente a perspectivas que me obligan a reconocer mis errores. Uno de esos momentos ocurrió cuando estábamos en la recta final de la producción de este episodio. Recibí un correo electrónico de Katie Waller, enfermera especializada y profesora adjunta de salud y estudios comunitarios en la Western Washington University. Katie me sugirió que mi enfoque era erróneo. «¿Por qué seguir preguntando si los profesionales de la salud pueden reemplazar a los médicos?», preguntó. «¿Por qué no reconocer, en cambio, que son una parte fundamental de la solución?».Instándome a considerar con mayor benevolencia a estos profesionales cualificados, Katie me recordó que las enfermeras practicantes llevan décadas ejerciendo como médicas de atención primaria, con sus propios grupos de pacientes. Ahora la citaré: «No pretendo reemplazar a nadie ni quitarle el trabajo a nadie», escribió. Haciendo hincapié en la escasez de profesionales de atención primaria, Katie afirmó: «No somos una amenaza, sino un aliado en la solución». Y creo que tiene razón.Pero también creo que, para que ambas profesiones colaboren eficazmente en la prestación de atención primaria, es justo analizar detenidamente la idoneidad de la formación de los profesionales de la salud avanzados (APP). Y lo cierto es que Katie parece opinar igual. Es una gran defensora de los cambios estructurales que facilitarían a los estudiantes de enfermería especializada (NP) la obtención de sus prácticas preceptivas obligatorias, ya que, en la situación actual, existen pocos incentivos económicos para que los profesionales clínicos experimentados formen a los NP en entornos clínicos. Como resultado, a menudo se ven obligados a valerse por sí mismos, viajando por todo el país y acumulando importantes deudas, simplemente para obtener la formación clínica necesaria para ser eficaces.Y aunque, como escucharán de nuestro próximo invitado, Antonio Sánchez González, están surgiendo programas de transición para brindar a los profesionales de la salud avanzados (APP) una formación más especializada, estos programas no son obligatorios en todos los casos. Además, los que existen no siempre están acreditados. Antonio es enfermero practicante y médico de atención primaria en Oak Street, en Providence, Rhode Island. Oak Street es una red de atención primaria propiedad de CVS que atiende a pacientes de Medicare, con énfasis en la atención basada en el valor. Y Antonio, a pesar de su corta trayectoria profesional, ya ha desempeñado varios roles de liderazgo, incluyendo algunos relacionados con la formación de profesionales clínicos. Así que le pregunté a Antonio sobre el panorama de la formación de los APP, y como escucharán, describió la necesidad de crear más programas de transición acreditados, que ofrezcan a los recién graduados un período de formación más específica.

    Antonio Sánchez : Puedo hablar específicamente sobre los enfermeros practicantes y los asistentes médicos. Sé que, habiendo realizado mi formación clínica durante la pandemia, con esta formación fragmentada y la falta de tutores disponibles en ocasiones, y luchando por completar las horas necesarias, a veces resulta difícil sentirse seguro y preparado para atender a los pacientes de inmediato. Por lo tanto, creo que la mayor oportunidad para todos nosotros es desarrollar programas de transición a la práctica, similares a los que existen para los médicos después de la formación de posgrado.

    Lisa Rosenbaum : Oak Street ha creado un programa de transición de este tipo.

    Antonio Sánchez : Probablemente existan más de 500 de estos programas, pero solo unos 45 están acreditados. Y, de nuevo, es un proceso muy riguroso, donde el programa debe demostrar no solo que ofrece una buena integración para estos nuevos profesionales, que cuenta con mentoría continua y que posee un conjunto determinado de competencias, sino que además el programa debe llevar funcionando varios años antes de poder demostrar que cumple con los requisitos de esta acreditación de alta calidad.

    Lisa Rosenbaum : Pero no todo el mundo tiene que hacerlo, ¿verdad?

    Antonio Sánchez : No todos tienen que hacerlo. Exacto. Históricamente, como dije, la mayoría de las transiciones de los enfermeros practicantes a la práctica se han basado en la formación en el trabajo, como me sucedió a mí. No tuve una formación de posgrado formal. Y en ese punto, realmente depende de si los médicos disponibles en la organización tienen el tiempo y la dedicación, y si están comprometidos con el éxito de ese profesional. Por eso, de nuevo, hay variedad, y realmente se necesitan personas que crean en los proveedores de práctica avanzada, y en última instancia en la atención de alta calidad en atención primaria, para ser los mentores de esos futuros profesionales de atención primaria, enfermeros practicantes y asistentes médicos.

    Lisa Rosenbaum : Una de las cosas que aprendí al intentar comprender el panorama de la formación es que a menudo resulta difícil para las enfermeras practicantes encontrar centros de prácticas, ya que los médicos no suelen tener incentivos para ejercer como tutores. Por eso le pregunté a Antonio cómo abordan este reto estos programas de transición.

    Antonio Sánchez : No puedo hablar por todos los programas, pero puedo decir que algunos de los que he analizado ofrecen incentivos para los preceptores principales de los enfermeros practicantes. Generalmente no hay un solo preceptor, sino varios, lo cual es muy importante. Por ejemplo, en el programa de especialización en atención primaria de Oak Street Health, tenemos un preceptor principal que suele reunirse periódicamente con el enfermero practicante para revisar casos, pero también tenemos preceptores secundarios que atienden pacientes con el enfermero practicante a diario.Además, cuando el preceptor atiende pacientes por su cuenta, cuenta con un preceptor virtual disponible en todo momento, quien, de hecho, lo anima e incluso le exige que discuta cada caso con él. Esto también libera a los médicos de atención primaria que atienden a sus propios pacientes en la clínica. Por lo tanto, se necesita un equipo para brindar un programa estructurado y con una buena tutoría que garantice el éxito de este residente.

    Lisa Rosenbaum : ¿Y cuánto dura el programa de transición?

    Antonio Sánchez : En este caso concreto, el programa de Oak Street Health es un programa remunerado de 12 meses.

    Lisa Rosenbaum : ¿Cómo es el panorama político? ¿Por qué no es esto un requisito universal? ¿O cree que nos estamos moviendo en esa dirección?

    Antonio Sánchez : Creo que nos estamos moviendo en esa dirección, simplemente porque la mayoría de los enfermeros practicantes creen que este es el camino a seguir. Así es como se adquiere mayor competencia. Así es como se aprende a ser un proveedor realmente seguro y eficiente. Y no solo eso, sino que, en última instancia, enseña a trabajar adecuadamente en equipo, es decir, a conocer el alcance de la práctica, cuándo derivar un caso, cuándo consultar con especialistas y trabajar en este modelo colaborativo.Uno de los análisis recientes muestra que, entre 2013, cuando aproximadamente el 14 % de las consultas eran atendidas por enfermeras practicantes (NP), en 2019, el 25 % de las consultas en diversas especialidades, no solo en atención primaria, son atendidas por enfermeras practicantes. En concreto, para los pacientes de Medicare que tuvieron al menos una consulta, en 2019, el 41 % de ellos acudieron a una consulta con una NP o un asistente médico (PA). Por lo tanto, estamos integrados en la fuerza laboral de todo el sistema de salud, pero, sobre todo, en atención primaria, brindamos atención a personas de bajos ingresos y en entornos rurales. Según los estudios realizados (ensayos controlados aleatorios y revisiones sistemáticas), ofrecemos resultados comparables en cuanto a la satisfacción del paciente y la calidad de la atención en comparación con la atención primaria dirigida por médicos.

    Lisa Rosenbaum : ¿Alguna vez ha notado resistencia por parte de los pacientes que prefieren ser atendidos por un médico en lugar de una enfermera especializada, o viceversa?

    Antonio Sánchez : Sí, absolutamente. Y eso sucede a veces, y realmente se debe a la falta de educación y conocimiento sobre la profesión, a la falta de conocimiento sobre nuestra formación y lo que podemos hacer.

    Lisa Rosenbaum : ¿Qué opinas si hablamos dentro de 10 años? —ya sabes, oigo constantemente que las enfermeras practicantes y los asistentes médicos van a reemplazar a los médicos como profesionales de atención primaria—. ¿Crees que eso sucederá pronto? Niegas con la cabeza. Dime por qué no.

    Antonio Sánchez : No lo creo. Mira, no habría llegado a donde estoy hoy si no hubiera tenido excelentes mentores médicos, con una amplia formación, que me brindaron la oportunidad de aprender y convertirme en un experto en mi campo. Así que, repito, siempre necesitaremos personas que sepan más que nosotros. Y con esto no me refiero necesariamente a que un médico sea el mentor de un enfermero especializado. Podría ser un enfermero especializado con más experiencia el mentor de otro.Quiero decir, puedo darles un ejemplo. Ayer mismo, estaba viendo a una paciente con un caso muy complejo y estábamos tratando de evitar una visita innecesaria a la sala de emergencias. De hecho, ya había salido de la sala de emergencias. Así que estaba revisando su historial clínico. Estábamos tratando de averiguar qué estaba pasando. Inicialmente, había presentado una posible exacerbación de asma debido al VRS. Pero al examinar su historial con más detenimiento, me di cuenta de que durante la visita a la sala de emergencias le habían hecho un electrocardiograma, que mostró fibrilación auricular.La paciente salió de urgencias sin saber lo que había ocurrido y nadie se lo comunicó. Fui el primero en preguntar: «Un momento, ¿tiene fibrilación auricular?». Al realizarle la exploración física, comprobé si tenía pulso y ritmo cardíaco regulares en el electrocardiograma. Y, efectivamente, mostraba fibrilación auricular. Al interpretar el electrocardiograma, debido a la complexión robusta de la paciente, la calidad de la imagen no era la mejor, así que quise que alguien más lo revisara.Así que consulté con mi director médico, el Dr. Behtash, quien rápidamente analizó el electrocardiograma conmigo. Ambos coincidimos en que, efectivamente, la paciente tenía fibrilación auricular, y pudimos administrarle un betabloqueante, anticoagularla, explicarle los riesgos y, en definitiva, mejorar su pronóstico. En resumen, se trata de una atención colaborativa. Se trata de escalar el problema cuando sea necesario y de contar con un modelo integral para brindar una mejor atención al paciente.

    Lisa Rosenbaum : Es útil escuchar ejemplos concretos que describan tanto el papel de los profesionales de la salud avanzados (APP) en la atención primaria como su posible integración en el equipo de atención primaria. Pero si los equipos representan el futuro de la atención primaria, es importante reconocer su heterogeneidad. Christine viajó por todo el país observando diversas prácticas de atención primaria. Así que le pregunté qué había observado sobre los equipos.

    Christine Sinsky : He observado un par de cosas. Una es que cuando la gente usa el término «equipo», puede referirse a cosas muy diferentes, casi diametralmente opuestas. Para algunos, el trabajo en equipo es un modelo muy fragmentado donde una persona se ocupa de la hipertensión, otra de la insuficiencia cardíaca, otra de la clínica de Coumadin, otra de la diabetes, y no hay coordinación. Todos forman parte del mismo equipo, pero la atención es muy fragmentada. Eso no es lo que yo considero un trabajo en equipo eficaz.También observé, en general, la falta de equipos: un modelo individual, donde el médico trabajaba solo. Quizás alguien acompañaba al paciente a la consulta y le tomaba la presión arterial, pero nunca hablaba con el médico ni indagaba sobre su historial social o médico. E incluso si detectaban algo, no existía ningún mecanismo para relacionarlo con el médico. En resumen, lo que vi fue la ausencia de equipos en diversos lugares. Y algo que me sorprendió fue la profunda sensación de impotencia que experimentaban los médicos, la falta de autonomía y control incluso sobre los aspectos más básicos de su práctica. Eso me resultó sorprendente.

    Lisa Rosenbaum : Creo que existen algunas excepciones, donde vemos a médicos no solo con autonomía, sino también utilizándola para crear enfoques novedosos para los equipos. Rae Witt es médica de atención primaria y hospitalista en el Centro Médico de la Universidad de Nebraska, donde ejerce con un modelo innovador desarrollado por su división que permite a los médicos trabajar en ambos ámbitos. Básicamente, se forman parejas de dos médicos que dividen su tiempo entre la atención hospitalaria y la ambulatoria. El modelo surgió en respuesta al deseo de los médicos de ejercer una práctica de amplio espectro, incluyendo la atención hospitalaria, que se está volviendo más difícil en el ámbito académico. Aquí Rae explica cómo la dirección de su hospital innovó para el nuevo sistema.

    Rae Witt : Nuestro jefe en aquel entonces era creativo. Era un firme defensor de los internistas generales y simplemente intentaba encontrar la manera de seguir reclutando para la atención primaria. Había oído hablar de este modelo híbrido en otra institución diez años antes y dijo: «Probemos esto. Veamos si funciona». Y así, lanzamos el modelo con dos médicos. El modelo híbrido consiste en que dos médicos se dividen: uno a tiempo completo en consulta externa y otro a tiempo completo en hospitalización, pero rotan entre ambos ámbitos cada mes. De esta manera, los médicos podían ejercer en ambos entornos, pero separados en el espacio y el tiempo. Tenían tiempo protegido para hacerlo. Lo cual era diferente del modelo tradicional.

    Lisa Rosenbaum : Algunos problemas logísticos se resolvieron rápidamente. Por ejemplo, todos decidieron que lo más sensato era gestionar sus propias bandejas de entrada, pero el modelo híbrido también obligó a ser ingeniosos en lo que respecta a la estructura del equipo de atención primaria.

    Rae Witt : Algunas de nuestras clínicas cuentan con profesionales de la salud avanzados (APP) que se dedican principalmente a atender a pacientes con necesidades urgentes. Los APP no tienen su propia cartera de pacientes. En mi clínica, ese es el caso. Si un paciente necesita ser atendido durante un mes en el que estoy de guardia en un hospital, contamos con un amplio apoyo de APP que pueden atender a esos pacientes con poca antelación. Otras clínicas no contaban con ese mismo nivel de apoyo. Por lo tanto, el médico y su equipo tenían que hablar y decir: «De acuerdo, voy a reservar uno o dos espacios para pacientes con necesidades urgentes en mi agenda diaria para tener disponibilidad para mis pacientes o para los suyos que requieran atención más urgente y oportuna», para garantizar que todas las necesidades de atención de los pacientes se satisficieran de manera oportuna.Hemos visto muchísimo entusiasmo, hasta el punto de que resulta gracioso porque estamos en plena temporada de entrevistas para nuestra residencia, y muchos de nuestros solicitantes preguntan: «¿Qué es este sistema híbrido del que todo el mundo habla? ¿Es algo exclusivo de ustedes?». Y yo les digo que sí, y una parte de mí piensa: «¡Pero podría aplicarse a cualquier parte!». Por eso quiero compartir esto.A muchos de los que nos dedicamos a esto nos gusta tanto nuestro trabajo que, creo, hablamos constantemente de él y sonreímos en el trabajo, y estamos contentos con nuestras carreras. Esto crea un impulso positivo: nuestros residentes se entusiasman, se dedican a ello, y luego los residentes de un año o dos menos ven a gente que se dedica a la atención primaria o elige este trabajo en concreto, y también se entusiasman. Y lo realmente genial es que, en los últimos cinco años, también hemos tenido más residentes que eligen carreras a tiempo completo en atención primaria, de nuevo, porque creo que ven que se está creando un círculo virtuoso. Así que ha sido fantástico para el impulso que se está dando en torno a las carreras en atención primaria.

    Lisa Rosenbaum : En el Departamento de Asuntos de Veteranos (VA) se está implementando otro enfoque innovador, donde los profesionales de la salud avanzados (APP) están autorizados a ejercer de forma independiente desde 2016. En este nuevo modelo, los médicos de atención primaria actúan como consultores médicos generales a tiempo parcial para los pacientes cuyo médico de atención primaria asignado es un APP. Así, en lugar de, por ejemplo, derivar a los pacientes a cardiología o endocrinología, como exige el sistema actual, este modelo permite que los APP consulten a los médicos de atención primaria asignados para casos más complejos.Para los médicos de atención primaria, esto significa liberar algunas de sus citas ambulatorias para atender a pacientes con casos más complejos. Parte del objetivo es mejorar y consolidar la atención al paciente. Así, para pacientes complejos derivados de diferentes especialistas, lidiando con información contradictoria y preguntas sin respuesta, contar con un internista competente puede cambiarles la vida. Pero también está en juego la identidad profesional. Si el modelo funciona, permitiría a los médicos de atención primaria dedicar más tiempo a atender a pacientes que requieren sus habilidades o experiencia médica avanzada.Para ser claros, ambos tipos de profesionales clínicos son esenciales para brindar atención médica. Sin embargo, la esperanza es que los médicos de atención primaria desarrollen una identidad centrada en la complejidad médica, en lugar de en el número de pacientes que atienden. Aun así, en lo que respecta a la profesión en general, me pregunto: ¿Por qué invertimos tanto en la mejora de la calidad, que afecta desproporcionadamente a la atención primaria, y luego, al menos en ciertas circunstancias, damos por sentado que la maestría necesaria para ejercer una buena atención primaria se puede obtener con mucha menos formación? Aquí está Christine hablando sobre la mentalidad que podría estar impulsando parte de esta evolución.

    Christine Sinsky : Tenemos una concepción muy industrial de la atención médica en este momento. Lo articulemos o no, las infraestructuras de la atención médica se basan en un modelo industrial. Se basan en la idea de que cualquiera puede desempeñar cualquier función. Y así, una persona responsable de contar el número de empleados y las horas trabajadas podría pensar: «Bueno, la forma más eficaz de serlo es rotar al personal y que este auxiliar médico y esta enfermera cubran aquí y allá», sin priorizar las relaciones estables. Pero creo que eso es un error. Porque creo que obtenemos los resultados que buscamos, ya sean resultados de ingresos, de calidad o de acceso. Si tenemos equipos estables, por ejemplo, si nos alejamos del modelo industrial y comprendemos que las relaciones son el ingrediente secreto de la atención médica, que al final estamos en un negocio basado en las relaciones. Y cuando dejemos atrás décadas de negligencia hacia los aspectos relacionales de la atención médica y prioricemos el diseño de la atención médica en torno a las relaciones con nuestros pacientes, con nuestros colegas médicos, con los miembros de nuestro equipo, la atención será mucho mejor para el paciente, para el médico y el equipo, y para aquellos que son responsables de los aspectos financieros de la atención.

    Lisa Rosenbaum : En una entrevista que Christine concedió en 2010 y que se publicó en el Journal of General Internal Medicine , habló sobre lo que observó al visitar clínicas de atención primaria en todo el país y cómo notó que muchas trabajaban en entornos caóticos y sin apoyo. Estos desafíos, a su vez, estaban provocando que menos personas quisieran dedicarse a la atención primaria. Cuando se le preguntó a Christine qué deberían esperar los médicos de la dirección del hospital, respondió: “No les pedimos a nuestros cirujanos que entren al quirófano y recojan todos los instrumentos de los armarios. No les pedimos que desinfecten el campo quirúrgico. No les pedimos que rellenen la sección demográfica de la solicitud de análisis. Reconocemos que esto sería un mal uso de un recurso limitado. Sin embargo, en atención primaria y en muchas especialidades cognitivas, el médico realiza tareas equivalentes a recoger los instrumentos y rellenar las solicitudes de análisis. Y creo que eso es realmente lamentable. No tiene sentido que personas con una formación tan especializada tengan que rellenar información demográfica, redactar sus notas o realizar un proceso de diez clics para solicitar una prueba o un medicamento. Son tareas que hemos inculcado a nuestro personal”.Este tema de la devaluación de los médicos de atención primaria es algo en lo que he insistido durante toda la temporada. Pero lo menciono en el contexto del trabajo en equipo porque me impactó la analogía que Christine hizo con los cirujanos. La naturaleza jerárquica de los equipos quirúrgicos es tan evidente para todos que la analogía tiene todo el sentido. Y si recordamos este concepto de seguridad psicológica y su importancia para el trabajo en equipo, es fundamental saber que Amy Edmondson, quien lo desarrolló, dedicó una parte considerable de su trabajo a los equipos quirúrgicos. Y supongo que esto se debe a que los equipos quirúrgicos son inherentemente jerárquicos, por lo que la seguridad psicológica cobra mayor importancia para que quienes se encuentran en los niveles inferiores de la jerarquía se sientan cómodos expresando sus inquietudes.La seguridad psicológica también es importante para los equipos de atención primaria. De hecho, como mencionó Christine, sus enfermeras solían hacer preguntas o señalar aspectos cruciales para la atención del paciente. Sin embargo, me parece significativo que en la atención primaria la jerarquía sea menos implícita, porque si como profesión fuéramos más conscientes de esta jerarquía, se invertiría más en ayudar a los médicos de atención primaria a aprovechar al máximo su experiencia única.¿Qué significa esto para los equipos? Creo que para que los equipos de atención primaria brinden atención de alta calidad, necesitamos que sean estables. Necesitamos que la capacitación de los profesionales de la salud avanzados (APP) reciba mayor financiación e incluya más programas de transición acreditados como el que describió Antonio. Y si bien creo que debemos tener la humildad de reconocer el papel fundamental que desempeñan los APP en la prestación de atención primaria, también creo que es importante reconocer por qué existen las jerarquías.Los médicos de atención primaria reciben una formación rigurosa para dominar un conjunto de habilidades específicas. Y para que ese dominio se aproveche al máximo, una cierta jerarquía puede ser muy útil. Soy Lisa Rosenbaum, y esto es «Not Otherwise Specified» del 

    New England Journal of Medicine . El próximo episodio de NOS será el último de esta temporada sobre atención primaria. No se lo pierdan.

    Interlocutor 6 : Creo que todo se reduce al paciente, porque sé que los pacientes realmente nos necesitan. Y cuando entro en una sala de examen, creo que probablemente sea porque soy mayor, por supuesto, y tengo experiencia, pero no me siento tan obligado a asegurarme de cumplir con todos los requisitos, porque sé que el paciente me necesita para otra cosa, y siempre tengo el teléfono y siempre tengo maneras de decir: «Nos vemos pronto» o «Podemos hablar de esto más tarde». Y ahora, tenemos la computadora para enviar correos electrónicos. Pero la relación y la visita en sí nunca terminan. Es solo parte de un proceso continuo. Y creo que eso es realmente importante.

    Malditos por el conocimiento: Construyendo una cultura de seguridad psicológica

    Autora : Lisa Rosenbaum , MD.

    El día de Navidad, hace aproximadamente una década, Thor Sundt, ahora jefe de cirugía cardíaca del Hospital General de Massachusetts, fue llamado de urgencia para trasplantar un corazón a un joven con cardiopatía isquémica. La satisfacción de Sundt por la estabilidad hemodinámica del hombre se convirtió en horror cuando, al día siguiente, el paciente no despertó. Se había producido una embolia gaseosa durante la cirugía; el hombre tenía muerte cerebral. Deprimido durante meses, Sundt intentó consolarse: « Estaba muy enfermo. Y lo intenté con todas mis fuerzas». Pero ningún intento de autocomplacencia pudo ocultar la dolorosa verdad: la muerte se podría haber evitado. «Si logras superar el aspecto personal», me dijo Sundt, «tienes que preguntarte: ¿Qué podemos hacer para evitar que esto vuelva a suceder?». En este caso, la respuesta era relativamente sencilla, pero las implicaciones culturales eran complejas. Sundt descubrió que el perfusionista sabía que se había inyectado aire en la circulación del hombre mientras la aorta no estaba pinzada, pero tenía miedo de decirlo. Sundt no es la única preocupada por cómo estas dinámicas interpersonales pueden comprometer el trabajo en equipo y la atención al paciente. Al principio de su carrera, Amy Edmondson, ahora experta en trabajo en equipo en la Escuela de Negocios de Harvard, colaboró ​​en una investigación sobre errores médicos en ocho unidades de dos hospitales, examinando si los mejores equipos médicos cometían menos errores. Los resultados la sorprendieron: las unidades caracterizadas por relaciones de alta calidad, un liderazgo comprensivo y disponible, y expectativas de excelencia tenían tasas de error más altas. 1 

    ¿Cómo explicar estos hallazgos paradójicos?

    La hipótesis de Edmondson, respaldada por un trabajo cualitativo posterior, era que los equipos de alto rendimiento no cometían más errores; simplemente eran más capaces de revelarlos, discutirlos y aprender de ellos. Esta disposición a asumir riesgos interpersonales en el trabajo, ya sea para admitir un error, hacer una pregunta, buscar ayuda o simplemente decir «no lo sé», forma parte de lo que los psicólogos organizacionales denominan «seguridad psicológica».

    Edmondson ha dedicado dos décadas a dilucidar por qué la seguridad psicológica es fundamental para una colaboración eficaz en entornos que involucran equipos dinámicos, situaciones de alto riesgo e interdependencia significativa; entornos, por ejemplo, como el hospital. A nivel macro, la medicina recomienda buscar ayuda (solicitar una interconsulta, por ejemplo). Pero lo que dificulta tanto el estudio como el fomento de la seguridad psicológica es que en realidad se trata de lo que sucede a nivel micro: lo que Edmondson llama el «cálculo tácito» que las personas realizan cuando «evaluamos el riesgo interpersonal asociado con un comportamiento determinado» 

    Consideremos una tarea como coordinar un ecocardiograma transesofágico y una cardioversión para un paciente ingresado por fibrilación auricular sintomática. Es viernes por la tarde y, a las 4 p. m., la enfermera del paciente le llama para informarle que el procedimiento se ha cancelado. Habla con la coordinadora de enfermería, quien le dice que el anestesiólogo con quien ha discutido el complejo historial de anestesia del paciente se ha ido a casa y que el procedimiento tendrá que esperar hasta el lunes. Usted está furioso: el paciente pasará todo el fin de semana sintiéndose fatal, asumiendo todos los riesgos asociados a una hospitalización innecesaria.

    Pero, ¿qué puede hacer? ¿Llamar de nuevo al anestesiólogo? ¿Buscar otro anestesiólogo? ¿Presentar un informe de incidente? ¿Reprender a la enfermera? Ninguna de estas reacciones probablemente conseguirá que el paciente reciba el procedimiento que necesita. Además, corre el riesgo de enemistarse con los compañeros de los que depende. En entornos psicológicamente inseguros, la decisión racional es disculparse con el paciente y evitar confrontar a sus compañeros. Si bien la seguridad psicológica no es un antídoto contra la pereza ni las complejidades de la medicina moderna, sospecho que su ausencia suele contribuir a fallos en la colaboración. Las normas grupales que permiten una coordinación fluida de un procedimiento pueden diferir de las que permiten a un perfusionista expresarse en el quirófano o de las que permiten a un internista llamar a un cirujano en plena noche debido a un examen abdominal preocupante. Sin embargo, dado que los médicos suelen marcar la pauta cultural del hospital, puede ser útil considerar las barreras a la seguridad psicológica de las que somos en gran medida responsables. Independientemente de cuántas personas atiendan a un paciente, todos deberíamos formar parte del mismo equipo. ¿Por qué no siempre lo sentimos así?

    Antagonismo entre médicos

    A veces, cuando me encuentro con otros médicos que conocí durante mi formación en cardiología, mi instinto es disculparme: «Lo siento», les digo, «si fui grosero con ustedes cuando pidieron ayuda». Mis colegas médicos de todo el país me aseguran que no soy el único que ha sido ignorado y, a la vez, ha sido ignorado. Un interno, por ejemplo, describió cómo solicitó una interconsulta de gastroenterología para un paciente en estado crítico con una bajada de hematocrito y heces negras. El médico residente, escéptico, insistió en que el interno primero extendiera una muestra de las heces del paciente en una ficha, dibujara con rotulador permanente negro junto a la muestra y le enviara una foto por mensaje de texto. Si la foto lo convencía de que las heces eran efectivamente melena, atendería al paciente. Esta dinámica poco amigable no es infrecuente. Un estudio fundamental en el Reino Unido evaluó la comunicación «grosera, despectiva y agresiva» (RDA) entre médicos y encontró que casi un tercio de los médicos experimentaban dicha comunicación varias veces por semana, y los médicos más jóvenes la experimentaban aproximadamente el doble de veces que sus superiores. 3 Y este comportamiento poco caritativo no se limita a bloquear las consultas. Desde insinuaciones de que somos una molestia («Bueno, Lisa», dijo una vez un cirujano cuando la llamé por un paciente que necesitaba una CABG urgente, «tu momento no podría ser peor: estoy en un paseo en bicicleta») hasta comentarios pasivo-agresivos en las notas («Se me pidió que evaluara el dolor de pecho en un paciente con síndrome de dolor torácico crónico conocido que actualmente no tiene dolor») hasta sugerencias abiertas de incompetencia («¿Necesitas una consulta de cardiología para que te diga que empieces con un betabloqueante?»), estos desaires son omnipresentes. Y aunque la mayoría de las conversaciones sean cordiales, cualquiera que haya pasado horas reflexionando sobre una interacción desagradable sabe que pueden tener consecuencias desproporcionadas. En el estudio sobre la comunicación en la RDA, por ejemplo, el 40 % de los médicos encuestados afirmó que dicho comportamiento afectaba “moderadamente o gravemente” sus jornadas laborales, y el 7 % indicó que había provocado errores. 3 Si bien una encuesta no es la herramienta más adecuada para explorar relaciones causales, un ingenioso ensayo aleatorio con equipos de unidades de cuidados intensivos neonatales (UCI) que participaron en una simulación con un neonato en estado crítico reveló que los profesionales expuestos a la descortesía obtuvieron peores resultados tanto en el diagnóstico como en los procedimientos. 4 El efecto se produjo a través del deterioro de las tendencias colaborativas: las personas tratadas con descortesía estaban menos dispuestas a compartir información con sus compañeros de equipo y eran menos propensas a buscar ayuda. Otro estudio longitudinal de equipos de UCI en Suiza reveló un círculo vicioso similar: las interacciones interpersonales negativas socavan el trabajo en equipo, y un trabajo en equipo deficiente genera malas interacciones. 5Sin duda, la medicina nunca se librará por completo de las personalidades cáusticas, pero la red social más profunda que solía servir de amortiguador parece haberse erosionado. Atrás quedaron los días de la sala de descanso de los médicos, donde socializaban, comían y discutían casos entre ellos. Los médicos que antes podían llamar por teléfono a un colega que aparecía mágicamente junto a la cama del paciente, ahora trabajan dentro de un entramado rotativo de hospitalistas y servicios de consulta; no es raro que muchos médicos atiendan al mismo paciente y nunca se dirijan entre sí. Y la historia clínica electrónica también está implicada en nuestra desocialización. Mientras que las historias clínicas en papel al menos obligaban a los consultores a escribir una nota cerca del paciente, facilitando las interacciones cara a cara con el equipo principal, hoy en día muchos consultores escriben sus notas en casa, a altas horas de la noche. «Gracias por esta interesante consulta», escribimos, con una sinceridad que se torna burlona.

    Claves para la colaboración

    Por supuesto, todos tenemos colegas que siguen siendo colaboradores sumamente eficaces; busqué la sabiduría de varios a quienes he observado. Uno de ellos, Paul Sax, director clínico del servicio de enfermedades infecciosas del Brigham and Women’s Hospital, comienza invirtiendo el enfoque de la consulta. En lugar de centrarse en su propia recomendación, primero intenta comprender la perspectiva del médico solicitante. «El médico quiere lo mejor para su paciente», dice. «Entonces, ¿cómo podemos lograrlo juntos?». Este sutil cambio puede modificar enormemente la dinámica. Sax describe, por ejemplo, las frecuentes consultas para pacientes con complicaciones infecciosas derivadas de la demencia en etapa terminal. Dado su cuadro clínico general, las seis semanas de antibióticos intravenosos sugeridas por las guías no son precisamente lo mejor para estos pacientes. Sin embargo, los consultores pueden reaccionar con enojo cuando el equipo principal afirma que el enfoque basado en la evidencia es imposible. Personalmente, a menudo he oído a consultores frustrados decir cosas como: «Miren, solo soy el consultor. Hagan lo que quieran». El enfoque de Sax evita esta dinámica antagónica al reconocer que los equipos principales a menudo no buscan directrices, sino orientación. Dado que es mucho más fácil comprender el pensamiento de los colegas cuando se tiene una relación con ellos, las instituciones pueden fomentar una mentalidad colaborativa. En la Clínica Mayo, por ejemplo, la creación de espacios dedicados a médicos y científicos con comida gratuita, computadoras y mesas ha contribuido a generar un sentido de comunidad y compañerismo.⁶ En otra iniciativa, Mayo proporciona financiación parcial para que grupos de seis o siete médicos de medicina interna compartan una comida cada dos semanas y compartan sus experiencias; quienes se han unido a uno de estos grupos han reportado un mayor sentido de comunidad en el lugar de trabajo y una reducción del agotamiento.⁷ 

    Dado que Mayo presumiblemente contrata a personas para quienes un entorno colaborativo es primordial, resultados positivos como estos podrían reflejar un sesgo de selección. Pero en lugar de descartar tales esfuerzos por ser poco generalizables, creo que deberíamos darle la vuelta a la crítica: ¿Por qué la cultura de la medicina no prioriza universalmente los valores comunitarios que Mayo se esfuerza por crear y mantener?

    La necesidad de gestionar las impresiones

    Al explicar la seguridad psicológica, Edmondson bromea diciendo: «Resulta que nadie se despierta por la mañana y salta de la cama porque no puede esperar a ir a trabajar para parecer ignorante, incompetente, entrometido o negativo».⁸ 

    Aunque en muchos campos el éxito depende en parte de gestionar la impresión que los demás tienen de uno, afirma: «la necesidad percibida de gestionar la impresión para proteger la imagen profesional es extremadamente alta en medicina» Esta aculturación comienza pronto. Cuando era estudiante de medicina, más preocupado por la necesidad de ocultar mi incompetencia que por mi propia incompetencia, mi padre, también médico, intentó consolarme: «No te preocupes», me dijo; «los médicos adjuntos solo te hacen preguntas cuyas respuestas ya conocen». Cualquier consuelo que me brindara su observación ha sido reemplazado por la preocupación. ¿Acaso ocultar nuestra falibilidad compromete el espíritu de investigación del que depende el trabajo en equipo eficaz? En un estudio sobre equipos de cirugía cardíaca encargados de adoptar una nueva tecnología, Edmondson y sus colegas descubrieron que los equipos que trabajaban juntos con mayor eficacia tenían líderes que reconocían abiertamente su falta de omnisciencia.⁹ Un cirujano cardíaco de un grupo de alto rendimiento le dijo repetidamente a su equipo: «Necesito saber de ustedes porque es probable que se me escapen cosas» ¹⁰

    Pero admitir que no sabemos algo no es fácil. Hace poco me pidieron que viera a un paciente que presentó síncope y tuvo un episodio que, según la telemetría, parecía ser taquicardia ventricular o un artefacto. El residente no estaba seguro. El becario de cardiología no estaba seguro. Y yo tampoco. Esos momentos en los que me enfrento a algo que debería saber pero no activan ese «cálculo tácito» que describe Edmondson: equilibrar la necesidad de buscar ayuda con la probabilidad de parecer estúpido. El becario y yo buscamos la opinión de un colega sénior, quien estaba bastante seguro de que el hallazgo era un artefacto, pero lo consultó con otro colega, quien no estaba de acuerdo, lo que nos llevó a preguntar a un tercero, quien estaba convencido de que era un artefacto. Mis tres colegas se conocen desde hace décadas y fueron más duros entre ellos que conmigo («Vamos, no crees de verdad que esto sea real, ¿verdad?»); si estaban juzgando mi inteligencia, fueron lo suficientemente amables como para no demostrarlo. Aunque me siento afortunado de ejercer en un entorno tan comprensivo, el grado de seguridad psicológica varía en la medicina, 1,2,9,11 y es evidente que existen muchas subculturas menos seguras desde el punto de vista psicológico. ¿Por qué?La explicación obvia es que los médicos valoramos la apariencia porque valoramos la inteligencia; con vidas en juego, hay poco margen para la mediocridad. Pero, como subraya Edmondson, no necesitamos sacrificar los estándares de excelencia ni la responsabilidad por la seguridad psicológica. Más bien, dicha seguridad es una propiedad emergente de una cultura que permite a los grupos alcanzar esos estándares en conjunto. El problema de fondo en medicina tiene menos que ver con las cualidades que valoramos que con la presión implacable que se ejerce sobre los individuos para que encarnen esas cualidades. Como señala Sundt: «Todo gira en torno al éxito individual el día antes de la graduación de la facultad de medicina. De repente, al día siguiente, hay que resolver problemas en equipo».Quizás nos hemos equivocado al no reconocer que el desempeño grupal no refleja simplemente la suma de sus partes individuales. Si bien los psicólogos saben desde hace tiempo que las personas que sobresalen en una tarea cognitiva tienden a sobresalir en otras, no está claro si los grupos poseen una propiedad análoga. Para intentar responder a esta pregunta, los investigadores organizaron en grupos a participantes del estudio que no se conocían entre sí, los cuales fueron evaluados según su desempeño en diversas tareas.<sup> 12 </sup> Los hallazgos del estudio sugieren dos puntos cruciales. Primero, existe un tipo de inteligencia colectiva que predice el desempeño grupal y es independiente de las puntuaciones promedio o máximas de inteligencia de los miembros del grupo. Segundo, los factores que mejor predicen esta inteligencia colectiva reflejan principalmente la calidad de la interacción entre los individuos (aunque una mayor proporción de participantes femeninas fue un factor predictivo independiente). Los grupos que distribuyeron de manera más equitativa el número de turnos de palabra, en lugar de que unos pocos dominaran, y aquellos en los que los participantes fueron más sensibles a los estados emocionales de los demás, obtuvieron mejores resultados. Los autores interpretan estos hallazgos con optimismo, señalando que «parecería mucho más fácil aumentar la inteligencia del grupo que la del individuo».<sup> 12</sup>En medicina, con nuestra reverencia por el médico omnisciente, cultivar las cualidades que fomentan la inteligencia colectiva puede resultar más difícil. Como subraya Sundt: «Se espera que seamos seguros de nosotros mismos y competentes, y cuestionarnos no es ninguna de las dos cosas». Refiriéndose al cirujano estereotípico, por ejemplo, Sundt señala: «Es bastante inusual abrir a una persona. Hace cien años, quien podía hacerlo debía tener un carácter fuerte y recio. Era una actitud adaptativa». En los entornos de trabajo en equipo actuales, ¿estamos seleccionando las cualidades que optimizan el rendimiento del grupo?

    La maldición del conocimiento

    En un experimento de 1990 centrado en las discrepancias entre lo que pretendemos comunicar y lo que realmente se comunica, la estudiante de posgrado de Stanford, Elizabeth Newton, dividió a los participantes en dos grupos: «golpeadores» y «oyentes». Los golpeadores debían marcar el ritmo de una canción conocida de su elección, y los oyentes debían adivinar de qué canción se trataba. De las 120 canciones marcadas, los oyentes adivinaron correctamente solo el 2,5 %, mientras que los golpeadores predijeron que la tasa sería de aproximadamente el 50 %.<sup> 13</sup> Los resultados ilustran una característica de la mente humana: cuando sabemos algo, es difícil reconocer que otra persona lo ignora. Los psicólogos se refieren a este fenómeno como la maldición del conocimiento.<sup> 14</sup>La medicina a veces ha considerado esta maldición en relación con la comunicación inadecuada de los médicos con los pacientes. Pero la maldición también afecta nuestra capacidad de comunicarnos entre nosotros. Chip Heath, psicólogo organizacional de Stanford, enfatiza que la maldición del conocimiento es inevitable debido a la especialización, algo que la medicina no puede evitar. «Hay unos 6000 procedimientos médicos y 4800 medicamentos que se pueden recetar», me dijo Heath. «Con ese nivel de complejidad, hay que dividirlo y permitir que la gente se especialice». Sin embargo, la especialización tiene un costo en la integración. «Los especialistas desarrollan esencialmente su propio lenguaje», dijo Heath. «Pierden la capacidad de trabajar bien en equipo». Heath sugirió que el trato despectivo de los médicos entre sí es «endémico» en los entornos especializados. «La maldición del conocimiento te hace pensar que los demás no están haciendo su parte. Es difícil imaginar no saber lo que uno sabe«.Sin embargo, la maldición más trascendental del conocimiento puede reflejar menos lo que sabemos que nuestra visión miope del mismo. Como profesión, tendemos a generar conocimiento sobre nuestro sistema midiendo lo que podemos cuantificar: días vividos, errores evitados, infecciones prevenidas, reingresos reducidos. Pero si bien estos datos pueden ayudarnos a comprender ciertas características de nuestro sistema de atención, no reflejan adecuadamente la dinámica cultural e interpersonal que moldea nuestra capacidad de brindar cuidados. Si los pacientes desean saber que sus médicos trabajan juntos para resolver sus problemas, comprender por qué a menudo no alcanzamos nuestros objetivos requiere ir más allá de las métricas actuales de «éxito». El ethos individualista de la medicina está tan arraigado que, incluso en la búsqueda de mejores equipos, cultivar una mayor inteligencia emocional entre los médicos puede parecer la mejor opción. Pero estas soluciones basadas en el individuo siguen ocultando una pregunta importante: ¿Cómo influye la cultura de la medicina en quiénes somos y cómo nos comportamos?

    La integración de los ensayos clínicos en la práctica de la medicina

    Reparar una casa dividida

    Alineación de incentivos

    Aunque muchas barreras impiden la integración eficiente de los ensayos clínicos y la práctica clínica, existen soluciones. Muchos ensayos de efectividad comparativa, pragmáticos, de estrategia clínica y de mejora de la calidad superaron con éxito los desafíos éticos, de diseño y de datos descritos anteriormente. 52 , 74-78 El problema es de escala y prioridad, debido a la falta de alineación de objetivos e incentivos entre las partes interesadas. Las partes interesadas responsables de los ECA (investigadores, financiadores de la industria y el gobierno, y reguladores) a menudo están aisladas de quienes deberían utilizar los resultados de los ECA (médicos, administradores de atención médica y seguros, y pacientes). Reunir a estos grupos requiere estrategias separadas para cada uno.

    Incentivar a los responsables de los ECA a realizar ensayos más relevantes para los usuarios finales comienza con la financiación. La mayor parte de la financiación federal para la investigación biomédica se asigna a preguntas iniciadas por los investigadores, en lugar de responder a una determinación explícita de las prioridades de la sociedad en materia de salud e investigación sanitaria. Solo una pequeña fracción del presupuesto federal para la investigación requiere la participación de pacientes o la comunidad en la formulación de las preguntas del estudio y el diseño del ensayo. 79 La industria de productos médicos financia sus propios estudios, principalmente en respuesta a los requisitos reglamentarios y a la estimación del valor actual neto. Todos los ensayos requieren la aprobación del Comité de Ética de la Investigación (CEI), que incluye representación de pacientes, la comunidad, los médicos y el sistema sanitario. Sin embargo, los CEI no están en posición de exigir qué ensayos deben realizarse ni de solicitar que se modifiquen los diseños para garantizar su relevancia para los usuarios finales. Las aseguradoras sanitarias prácticamente no influyen en los ensayos que se realizan. Una vía para garantizar una mayor relevancia sería que los sistemas de atención médica, las aseguradoras y los grupos de pacientes abogaran por una legislación que aumente la proporción de ensayos clínicos aleatorizados cuya financiación o aprobación regulatoria esté condicionada a la demostración de su relevancia para los pacientes y otros usuarios finales, ya sea mediante la participación directa o la demostración de la implementación posterior a la investigación de los hallazgos.

    Para obtener respuestas mucho más rápidas de los ensayos clínicos aleatorizados (ECA), es necesario adoptar innovaciones estadísticas y logísticas que permitan obtener resultados con mayor celeridad. Por ejemplo, los protocolos maestros y los contratos preexistentes o modulares pueden acortar el tiempo de inicio del estudio. Sin embargo, también es fundamental que todos los actores involucrados en los ensayos clínicos (no solo los investigadores, sino también los organismos reguladores, los financiadores, las partes contratantes y las editoriales) reconozcan la importancia de la rapidez y rindan cuentas mediante hitos claros y con consecuencias.

    Una mayor colaboración con los médicos y los administradores de atención médica para garantizar que los ECA sean más relevantes y oportunos es necesaria pero insuficiente: el trabajo para respaldar un ECA compite con las obligaciones de atención clínica y debe financiarse adecuadamente. Los fondos de investigación pagados a una institución compensan algunas actividades, pero generalmente no están vinculados al presupuesto de operaciones clínicas. Reconociendo este problema, el Reino Unido asignó fondos que se pagan directamente a los administradores de hospitales (separados de los presupuestos de investigación de los investigadores) en función de la participación de cada hospital en ECA considerados importantes para la población británica. 50 , 80 Este esfuerzo no solo mejoró la inscripción de pacientes, especialmente para los estudios financiados por el gobierno, sino que también mejoró los resultados clínicos generales en los hospitales participantes. 80 , 81 Aunque persisten importantes barreras, es notable que el gobierno del Reino Unido reconociera que una mayor participación en los ECA era una prioridad nacional de salud. 82 , 83 Un enfoque equivalente en EE. UU. sería que Medicare, reconociendo que una mayor participación en los ECA mejora la calidad de la atención y la experiencia del paciente, incluyera incentivos financieros para hospitales y profesionales de la salud por dicha participación en el marco del Sistema de Pago de Incentivos Basado en el Mérito o el Programa de Compras Basadas en el Valor Hospitalario. Finalmente, generar confianza y conciencia de que la integración de la investigación y la práctica produce una mejor atención puede motivar a los pacientes a buscar atención en sistemas de salud que fomentan el aprendizaje, lo que a su vez motiva a los líderes de estos sistemas a apoyar la participación en los ECA.

    Conclusiones y próximos pasos

    Los objetivos de la sociedad en materia de medicina exigen la integración de los ensayos clínicos y la prestación de servicios sanitarios para garantizar la generación y difusión eficiente y rápida del conocimiento sobre qué tratamientos son eficaces y cómo deben organizarse y prestarse. Sin embargo, ambos sectores operan de forma aislada, en detrimento de ambos y de la sociedad. Para subsanar esta división se requieren cambios en la supervisión ética y regulatoria, el diseño de los estudios, la infraestructura de datos y las estructuras de incentivos para los actores clave de ambos sectores. Si bien estos problemas son de larga data, la brecha entre la atención disponible y la que podría estarlo nunca ha sido mayor. Existen soluciones, pero no se les ha dado la prioridad necesaria. En una serie de artículos que publicaremos próximamente, analizaremos cada uno de estos temas con mayor detalle y presentaremos recomendaciones específicas.

    Introducción

    Importancia de la integración

    La prestación óptima de atención médica, tanto en el presente como en el futuro, depende de un ciclo continuo de generación, difusión y aplicación del conocimiento sobre la mejor manera de brindar atención. Este proceso implica no solo determinar qué intervenciones funcionan, sino también garantizar que lleguen a quienes las necesitan. El ensayo clínico aleatorizado (ECA) es el instrumento más riguroso para determinar la eficacia de las intervenciones médicas. Sin embargo, la falta de integración entre la realización de ensayos clínicos y la prestación de atención médica compromete la capacidad de la medicina para servir mejor a la sociedad.

    Importancia de los ensayos clínicos aleatorizados (ECA)

    Justificación y ventajas

    La sociedad moderna espera tanto la mejor atención posible ahora como mejoras futuras. Estos objetivos presuponen la integración entre la práctica y la ciencia médica. El ECA constituye el estándar para la evidencia de eficacia en atención médica y debería servir como vínculo entre la ciencia y la práctica: los enfoques prometedores deben probarse en ECA y, cuando los resultados son positivos, la práctica debe cambiar en consecuencia. La aleatorización permite crear grupos equilibrados, eliminando la influencia de diferencias iniciales entre los participantes y asegurando que los resultados sean atribuibles a la intervención estudiada.

    Limitaciones

    Los ECA pueden ser demasiado limitados en cuanto a la representatividad de la población estudiada, la disponibilidad de recursos, y la definición de resultados. A menudo proporcionan respuestas generales que no contemplan la heterogeneidad de los pacientes y pueden requerir muchos recursos para su implementación, dificultando su realización y restringiendo su aplicabilidad.

    Problemas actuales

    Falta de relevancia y respuestas limitadas

    En la mayoría de los países con abundantes recursos, los ensayos clínicos y las empresas de prestación de atención médica funcionan como entidades separadas, con objetivos, infraestructura e incentivos aislados. Esto provoca que los ECA sean poco relevantes para las necesidades de pacientes y profesionales, y que los sistemas de atención médica no incorporen rápidamente el conocimiento generado. Además, la mayoría de los ensayos son duplicados, mal diseñados o nunca se completan, dejando vastas áreas de incertidumbre clínica sin respuesta.

    Dificultades logísticas

    La planificación, puesta en marcha, reclutamiento, recopilación y análisis de datos en los ECA requiere esfuerzos significativos, lo que limita la cantidad y calidad de los ensayos realizados. Los equipos clínicos suelen estar sobrecargados, y la participación de los pacientes puede ser una carga adicional sin garantía de beneficio.

    Desconexión entre investigación y práctica

    La investigación clínica y la atención clínica operan de forma separada, lo que impide que los ECA ofrezcan mejores respuestas sobre cómo atender a los pacientes y que la atención clínica mejore con base en evidencia sólida. Esta desconexión ralentiza el avance en atención médica y representa un incumplimiento del compromiso con pacientes y sociedad.

    Consecuencias de la falta de integración

    Impacto en los actores clave

    La falta de integración afecta a pacientes, clínicos, administradores, financiadores y reguladores. Los pacientes reciben atención con más incertidumbre de la necesaria y suelen desconocer alternativas de tratamiento. Los clínicos toman decisiones sin evidencia suficiente y no están obligados a informar a los pacientes sobre la base de sus decisiones. Los administradores no tienen incentivos para mejorar la atención ni para apoyar ensayos clínicos. Los financiadores rara vez condicionan el apoyo a la relevancia de los estudios para los usuarios finales. Los reguladores y comités de ética no exigen pertinencia ni métodos adecuados para el ritmo requerido.

    Actores socialesExperiencia
    PacientesReciben atención médica sin evidencia suficiente y con incertidumbre; no siempre informados sobre alternativas; carga innecesaria en participación en ensayos.
    Profesionales clínicosDecisiones sin evidencia adecuada; no obligados a informar ni mejorar más allá de estándares mínimos; falta de incentivos para apoyar ensayos.
    Administradores de atenciónNo incentivados para promover generación de conocimiento ni para mejorar más allá de mínimos; falta de apoyo institucional a ensayos clínicos.
    FinanciadoresRara vez condicionan financiamiento a relevancia o métodos apropiados; no exigen implementación de resultados en la práctica.
    Reguladores y comités de éticaNo exigen pertinencia ni métodos acordes al ritmo requerido; supervisión limitada sobre la aplicación de resultados en la atención.

    Razones para la urgencia

    Lecciones de la pandemia

    La COVID-19 evidenció la dificultad de atender pacientes sin evidencia sobre la mejor manera de brindar atención. Muchos médicos adoptaron tratamientos sin justificación, y numerosos ensayos fueron mal diseñados. Sin embargo, también se realizaron ECA sólidos a ritmo récord, demostrando que es posible una incorporación rápida de la evidencia a la práctica.

    Desigualdad en el acceso

    Las consecuencias adversas del sistema fragmentado recaen de manera desproporcionada sobre poblaciones vulnerables, de bajos ingresos y minorías. Un sistema equitativo debe basarse en conocimiento relevante para todos.

    Revolución digital

    La digitalización de la atención médica ofrece una infraestructura de datos que permite integrar práctica y ensayos clínicos, facilitando una evaluación continua de intervenciones y la adopción de los mejores enfoques.

    Áreas de mejora

    Supervisión ética y regulatoria

    El sistema actual se diseñó para productos no aprobados, pero carece de claridad para estudios sobre efectividad comparativa, mejora prospectiva y ciencia de la implementación. La distinción entre investigación y práctica genera sobreprotección o subprotección de los pacientes, y la supervisión es inconsistente.

    Diseño de estudios

    La relevancia y capacidad de respuesta de los ECA depende de la participación de pacientes y comunidades en el diseño de los ensayos. Los diseños de plataforma adaptativa, como los utilizados durante la pandemia, permiten lanzar preguntas rápidamente y facilitar la integración en la atención clínica.

    Infraestructura de datos

    La digitalización ha permitido registrar la mayoría de las consultas médicas y capturar datos generados por pacientes. Sin embargo, existen desafíos en calidad, interoperabilidad, seguridad y uso aceptable de los datos, así como la necesidad de auditoría regulatoria adaptada a datos electrónicos.

    Alineación de incentivos

    La falta de alineación de objetivos e incentivos entre investigadores, financiadores y usuarios finales limita la escala y prioridad de la integración. La mayor parte de la financiación se asigna a preguntas iniciadas por investigadores, y la participación de pacientes o la comunidad en el diseño es mínima.

    Soluciones propuestas

    Supervisión ética y regulatoria

    Ampliar la definición de investigación, adaptar requisitos de protección y abandonar la distinción binaria con la práctica. Orientar la supervisión hacia la evaluación de riesgos en comparación con la atención habitual, clarificar el concepto de riesgo mínimo y promover procesos basados en evidencia para el consentimiento informado y la transparencia.

    Diseño de estudios

    Impulsar la participación de pacientes y comunidades en la selección y diseño de ensayos. Utilizar diseños de plataforma, protocolos maestros y aleatorización adaptativa para responder preguntas relevantes en semanas o meses y facilitar cambios inmediatos en la práctica.

    Infraestructura de datos

    Promover la adopción de estándares de datos, interoperabilidad y seguridad, y desarrollar infraestructuras de vinculación de datos entre sistemas y ensayos clínicos. Fomentar soluciones federadas para ensayos multicéntricos y auditoría regulatoria adaptada a datos electrónicos.

    Alineación de incentivos

    Desarrollar procesos de priorización con múltiples partes interesadas, implementar incentivos financieros para la participación en ensayos clínicos y medir el impacto de la investigación en la salud social. Buscar legislación que requiera pruebas posteriores a la aprobación y participación de usuarios finales en el diseño y aplicación de resultados.

    DominioAcercamiento
    Supervisión éticaRevisión similar de todos los esfuerzos para generar conocimiento; evaluación de riesgo comparado con la atención habitual; transparencia y comunicación ampliadas.
    Estrategia y diseñoDiseños de rápida implementación, modularidad, integración en registros electrónicos y estrategias que imiten la complejidad clínica.
    Infraestructura de datosAdopción de estándares, interoperabilidad, seguridad y vinculación de datos; soluciones federadas y auditoría adaptada.
    Alineación de incentivosPrioridad en preguntas relevantes; incentivos financieros; participación de usuarios finales; medición de impacto social; legislación y recursos federales para supervisión.

    Conclusiones y próximos pasos

    Necesidad de cambios estructurales

    La integración de los ensayos clínicos y la prestación de servicios sanitarios es esencial para garantizar la generación y difusión eficiente del conocimiento sobre tratamientos eficaces y organización óptima de la atención. Ambos sectores operan actualmente de forma aislada, en detrimento de la sociedad. Para subsanar esta división se requieren cambios en supervisión ética y regulatoria, diseño de estudios, infraestructura de datos y estructuras de incentivos para los actores clave. Aunque existen soluciones, no se les ha dado la prioridad necesaria. En próximos artículos se analizarán en profundidad cada uno de estos temas y se presentarán recomendaciones específicas.

    Apixabán vs Rivaroxabán: ¿Cuál Reduce el Riesgo de Hemorragia?

    Autores : Lana A. Castellucci , MD , Vivien M. Chen , MB, BS, Ph.D. , Michael J. Kovacs , MD , Alejandro LazoLangner , MD , Peter Greenstreet , Ph.D. , Susan Kahn , MD  Benoit Côté , MD, CM

    La tromboembolia venosa es una afección común y tratable; sin embargo, es la tercera causa más frecuente de eventos cardiovasculares agudos y muerte cardiovascular a nivel mundial<sup>1,2</sup> La incidencia de tromboembolia venosa en la población general es de 1 a 2 casos por cada 1000 personas,<sup> 3,4 </sup> y aumenta con la edad. <sup> 5,6</sup> Se requiere terapia anticoagulante durante un mínimo de 3 meses después de una tromboembolia venosa para prevenir eventos trombóticos recurrentes.<sup> 1,7</sup>

    Resultados

    Un total de 2760 pacientes fueron aleatorizados: 1370 al grupo de apixabán y 1390 al grupo de rivaroxabán. Se produjo un evento de desenlace primario en 44 de 1345 pacientes (3,3 %) en el grupo de apixabán y en 96 de 1355 pacientes (7,1 %) en el grupo de rivaroxabán (riesgo relativo, 0,46; intervalo de confianza del 95 % [IC], 0,33 a 0,65; p < 0,001). Se produjo una muerte por cualquier causa en 1 paciente (0,1 %) en el grupo de apixabán y en 4 pacientes (0,3 %) en el grupo de rivaroxabán (riesgo relativo, 0,25; IC del 95 %, 0,03 a 2,26). Se produjeron eventos adversos graves no relacionados con hemorragias o trombosis venosa en 36 pacientes (2,7 %) del grupo de apixabán y en 30 pacientes (2,2 %) del grupo de rivaroxabán.

    Conclusiones

    En pacientes con tromboembolismo venoso agudo, el riesgo de hemorragia clínicamente relevante fue significativamente menor con apixabán que con rivaroxabán durante el período de tratamiento de 3 meses. (Financiado por los Institutos Canadienses de Investigación en Salud y otras entidades; número de registro en ClinicalTrials.gov de COBRRA: NCT03266783

    Los anticoagulantes orales directos, incluidos rivaroxabán y apixabán, son los tratamientos más frecuentemente prescritos para la tromboembolia venosa aguda. En ensayos clínicos aleatorizados, rivaroxabán en una dosis de 15 mg dos veces al día durante 21 días seguido de 20 mg al día y apixabán en una dosis de 10 mg dos veces al día durante 7 días seguido de 5 mg dos veces al día no fueron inferiores a los antagonistas de la vitamina K en cuanto a eficacia (riesgo de tromboembolia venosa recurrente). 8,9 Estos ensayos mostraron que el sangrado clínicamente relevante, un compuesto de sangrado mayor o sangrado no mayor clínicamente relevante, ocurrió en el 4,3% de los pacientes que recibieron apixabán en comparación con el 9,7% de los que recibieron antagonistas de la vitamina K 9 y en el 8,1% de los pacientes que recibieron rivaroxabán en comparación con el 8,1% de los que recibieron antagonistas de la vitamina K. 8 Se planteó la hipótesis de que la diferencia entre la terapia con apixabán y rivaroxabán con respecto al riesgo de hemorragia clínicamente relevante estaba relacionada con la heterogeneidad en las poblaciones de pacientes y las diferencias en los diseños de los ensayos. 8,9 Debido a la falta de ensayos que hayan comparado rivaroxabán con apixabán con respecto al riesgo de hemorragia, las guías de práctica clínica no recomiendan un anticoagulante sobre el otro. 1,7 Realizamos el ensayo de comparación del riesgo de hemorragia entre rivaroxabán y apixabán (COBRRA) para evaluar si apixabán era superior a rivaroxabán con respecto a la seguridad en pacientes con tromboembolismo venoso agudo.

    Métodos

    Diseño y supervisión de ensayos clínicos

    Este ensayo fue un ensayo pragmático e internacional con un diseño PROBE (prospectivo, aleatorizado, abierto, con evaluación de resultados a ciegas) que comparó apixabán con rivaroxabán en pacientes con tromboembolismo venoso agudo. El protocolo del ensayo está disponible junto con el texto completo de este artículo en NEJM.org. El primer y el último autor diseñaron el ensayo. Los miembros del comité directivo internacional tuvieron la responsabilidad final del diseño y la supervisión del ensayo, el desarrollo clínico y la implementación del protocolo, la redacción del manuscrito y la decisión de enviarlo para su publicación. El análisis de datos fue realizado en el Centro de Métodos de Ottawa por dos de los autores. Un comité independiente de monitorización de datos y seguridad y un estadístico supervisaron el progreso del ensayo y la seguridad de los pacientes. El comité de revisión institucional o el comité de ética de la investigación de cada uno de los centros participantes aprobó el protocolo. Los investigadores recopilaron los datos. El primer autor redactó el primer borrador del manuscrito. Los autores dan fe de la integridad y exactitud de los datos y del cumplimiento del protocolo por parte del ensayo.

    Los pacientes dieron su consentimiento integrado o su consentimiento informado por escrito, según los requisitos locales. Con el enfoque de consentimiento integrado, el médico tratante utilizó un guion aprobado para proporcionar al paciente toda la información pertinente sobre el ensayo durante una consulta clínica. Posteriormente, se solicitó a los pacientes que dieran su consentimiento verbal para someterse a la aleatorización y recibir el tratamiento asignado durante al menos 3 meses. Encontrará información adicional sobre el consentimiento integrado en el Apéndice Suplementario , disponible en NEJM.org.

    El ensayo fue coordinado y patrocinado por el Instituto de Investigación del Hospital de Ottawa, el Centro de Ensayos Clínicos del Consejo Nacional de Salud e Investigación Médica, la Universidad de Sídney, el Real Colegio de Cirujanos de Irlanda y el Centro de Investigación Clínica del University College de Dublín, bajo la supervisión del comité directivo. Los datos se recopilaron en los centros participantes y se introdujeron en una base de datos en línea gestionada por el personal del Centro de Métodos de Ottawa del Instituto de Investigación del Hospital de Ottawa. Un comité de adjudicación central independiente, cuyos miembros desconocían la asignación de tratamientos, revisó todos los eventos adversos sospechosos y las causas de muerte mediante una plataforma en línea (VERDICT).

    El ensayo fue financiado por los Institutos Canadienses de Investigación en Salud, el Fondo para el Futuro de la Investigación Médica en Australia, el Real Colegio de Cirujanos de Irlanda y la Red Internacional de Redes de Investigación Clínica sobre Tromboembolia Venosa. Los financiadores no participaron en el diseño ni la realización del ensayo, la recopilación y el análisis de datos, la interpretación de los datos ni la revisión o preparación del manuscrito. El ensayo contó con el respaldo de la Red Internacional de Redes de Trombosis Venosa, la Red CanVECTOR y la Sociedad de Trombosis y Hemostasia de Australia y Nueva Zelanda.

    Población del ensayo

    Los adultos (≥18 años de edad) con tromboembolismo venoso agudo sintomático fueron elegibles para su inclusión en el ensayo. Los criterios de inclusión fueron trombosis venosa profunda proximal sintomática de las extremidades inferiores o embolia pulmonar segmentaria o más proximal y la capacidad de proporcionar consentimiento informado. Los pacientes fueron excluidos si habían recibido terapia anticoagulante terapéutica durante más de 72 horas inmediatamente antes de la visita de inscripción o tenían insuficiencia renal con un aclaramiento de creatinina de menos de 30 ml por minuto según la fórmula de Cockcroft-Gault. 10 Entre los otros criterios de exclusión se encontraban cualquier contraindicación para rivaroxabán o apixabán según lo determinado por el médico tratante local, incluyendo, entre otros, sangrado activo; cáncer activo 11 ; un peso de más de 120 kg, debido a las recomendaciones de la guía en el momento del diseño del ensayo 12 ; enfermedad hepática conocida (enfermedad de Child-Pugh B o C); uso de medicamentos contraindicados que interactúan (según la información proporcionada en el Apéndice suplementario ); embarazo o lactancia actual; o cualquier otra indicación para la terapia anticoagulante a largo plazo, como la fibrilación auricular.

    Aleatorización e intervención en el ensayo

    Los pacientes elegibles fueron asignados aleatoriamente en una proporción 1:1 para recibir 3 meses de tratamiento con rivaroxabán a una dosis de 15 mg dos veces al día durante 21 días, seguido de 20 mg al día, o apixabán a una dosis de 10 mg dos veces al día durante 7 días, seguido de 5 mg dos veces al día. La aleatorización se realizó mediante un sistema centralizado basado en la web y un diseño de bloques permutados con tamaños de bloque variables (4 y 6), con estratificación según la insuficiencia renal (aclaramiento de creatinina, <50 ml por minuto frente a ≥50 ml por minuto), el uso continuado previsto de terapia antiplaquetaria durante el período del ensayo (sí frente a no) y el centro participante.Los médicos tratantes y los pacientes estaban al tanto de la asignación del tratamiento. Los pacientes recibieron recetas locales para el medicamento asignado, las cuales debían surtir en farmacias comerciales locales. Los miembros del comité central de adjudicación independiente y los estadísticos desconocían la asignación del tratamiento. Las visitas del ensayo se programaron para el momento de la inscripción y a las 2 semanas (con un margen de ±1 semana) y 3 meses después de la aleatorización.

    Resultados

    El resultado primario fue la hemorragia clínicamente relevante, un compuesto de hemorragia mayor o hemorragia no mayor clínicamente relevante, según la definición de la Sociedad Internacional de Trombosis y Hemostasia (ISTH). La hemorragia mayor se definió como una hemorragia manifiesta que ocurrió en un sitio crítico, se asoció con una disminución de al menos 2 g por decilitro en el nivel de hemoglobina, condujo a la transfusión de 2 o más unidades de concentrado de glóbulos rojos o contribuyó a la muerte.<sup> 13</sup> La hemorragia no mayor clínicamente relevante se definió como una hemorragia que no cumplió con la definición de hemorragia mayor, pero que cumplió con al menos uno de los siguientes criterios: resultó en una intervención médica por parte de un profesional de la salud, condujo a la hospitalización o a un mayor nivel de atención, o motivó una evaluación presencial por parte de un profesional de la salud.<sup> 14</sup>

    Los resultados secundarios incluyeron los componentes individuales del resultado primario y la tromboembolia venosa sintomática recurrente (un compuesto de trombosis venosa profunda recurrente o embolia pulmonar recurrente). 15 La trombosis venosa profunda recurrente se definió por un área no compresible en la vena poplítea o vena más proximal en la ecografía de compresión que no estaba presente en el momento del diagnóstico o por un defecto de llenado intraluminal constante en la vena poplítea o venas más proximales en la venografía. La embolia pulmonar recurrente se definió por anomalías en la gammagrafía de ventilación-perfusión, incluyendo un nuevo defecto de perfusión segmentario o más proximal no coincidente; un defecto de llenado intraluminal en un vaso segmentario o más proximal en la angiografía pulmonar por tomografía computarizada que previamente estaba libre de trombos; o un defecto de llenado intraluminal constante o una oclusión de un vaso de más de 2,5 mm de diámetro en la angiografía pulmonar. Otros resultados secundarios incluyeron muerte por hemorragia, muerte por tromboembolismo venoso recurrente (confirmada mediante certificado de defunción o autopsia), muerte por cualquier causa y adherencia al tratamiento en cada visita de seguimiento (véase el Apéndice complementario ). Todos los resultados del ensayo fueron evaluados por un comité de adjudicación central independiente cuyos miembros desconocían la asignación de los tratamientos.

    Análisis estadístico

    El ensayo actual se diseñó para tener una potencia del 80% para detectar un riesgo un 33% menor (reducción mínima clínicamente significativa) de hemorragia clínicamente relevante con apixabán que con rivaroxabán a un nivel alfa bilateral de 0,05. Este diseño se basó en la suposición de que un evento de resultado primario ocurriría en el 5,4% de los pacientes en el grupo de apixabán y en el 8,1% de los del grupo de rivaroxabán. Calculamos que se necesitaría un mínimo de 1352 pacientes en cada grupo de tratamiento para detectar dicha diferencia en el riesgo. La pérdida de seguimiento fue inferior al 1% en los ensayos EINSTEIN de rivaroxabán y en el ensayo AMPLIFY (Apixabán para el manejo inicial de la embolia pulmonar y la trombosis venosa profunda como terapia de primera línea) de apixabán. 8,9 Suponiendo una pérdida de seguimiento conservadora del 2% en el ensayo actual, planeamos reclutar 2760 participantes (1380 participantes por grupo de tratamiento).

    El resultado primario de sangrado clínicamente relevante adjudicado se analizó en la población por intención de tratar, que incluyó a todos los pacientes que se sometieron a aleatorización y completaron el seguimiento, con datos analizados según el grupo de tratamiento asignado al paciente. En el análisis del resultado primario preespecificado, utilizamos una prueba de chi-cuadrado para calcular una razón de probabilidades no ajustada y su correspondiente intervalo de confianza del 95 %. En un análisis de sensibilidad del resultado primario, utilizamos regresión logística de efectos mixtos con ajuste para la variable de estratificación de enfermedad renal (aclaramiento de creatinina, <50 ml por minuto frente a ≥50 ml por minuto), uso continuo de antiagregantes plaquetarios (sí frente a no), edad (<75 años frente a ≥75 años) y sexo (masculino frente a femenino) y un efecto aleatorio para el centro del ensayo para calcular una razón de probabilidades ajustada y un intervalo de confianza del 95 %.

    Se realizó un análisis de tiempo hasta el evento del resultado primario mediante el método de Kaplan-Meier. Los resultados secundarios de hemorragia mayor, hemorragia no mayor clínicamente relevante, tromboembolismo venoso recurrente y muerte por cualquier causa se analizaron con razones de probabilidades no ajustadas y sus correspondientes intervalos de confianza del 95 %.

    A petición de los editores de la revista , calculamos los riesgos relativos y sus correspondientes intervalos de confianza del 95 % para todos los resultados primarios y secundarios, y utilizamos un modelo lineal generalizado de efectos mixtos con una función de enlace logarítmica para calcular el riesgo relativo ajustado en el análisis de sensibilidad del resultado primario. Los riesgos relativos se presentan en el texto principal, y las razones de probabilidades, calculadas según lo preespecificado en el plan de análisis estadístico (disponible con el protocolo), se presentan en el Apéndice Suplementario . Dado que el evento de interés es poco frecuente (incidencia <10 %), se esperaba que las razones de probabilidades fueran similares a los riesgos relativos. 16,17

    En los análisis de resultados secundarios, las amplitudes de los intervalos de confianza no se han ajustado por multiplicidad, y los intervalos no deben usarse en lugar de la prueba de hipótesis. El principal riesgo competitivo fue la muerte; sin embargo, debido a que la mortalidad fue muy baja (<0,5 % de los pacientes), no ajustamos por este riesgo competitivo en los análisis de los resultados primarios y secundarios. Los análisis de los resultados primarios y secundarios y el análisis de regresión logística de efectos mixtos se realizaron según un enfoque de casos completos porque no faltaban datos entre las variables basales incluidas en los análisis. En los análisis de subgrupos preespecificados, se proporcionan razones de probabilidades no ajustadas y sus correspondientes intervalos de confianza del 95 %. Todos los análisis se realizaron en la población por intención de tratar.

    Resultados

    Pacientes

    Desde el 13 de diciembre de 2017 hasta el 23 de enero de 2025, un total de 2760 pacientes fueron aleatorizados en 32 centros de Canadá, Australia e Irlanda ( Figura 1 ). Asignamos a 1370 pacientes a recibir apixabán y a 1390 a recibir rivaroxabán. Tras la exclusión de 60 pacientes (2,2 %) que habían sido aleatorizados, se evaluaron 1345 pacientes en el grupo de apixabán y 1355 en el grupo de rivaroxabán en el análisis por intención de tratar ( Figura 1 y Tabla S1 en el Apéndice Suplementario ).

    Figura 1

    Aleatorización y seguimiento.

    Las características demográficas y clínicas basales parecían estar bien equilibradas entre los grupos de tratamiento ( Tabla 1 ). La edad media fue de 58,3 años, y 1175 pacientes (43,5%) eran mujeres. Aproximadamente el 10% de los pacientes informaron ser de raza no blanca (Tabla S2). La mayoría de los pacientes (2087; 77,3%) tuvieron un evento de tromboembolismo venoso no provocado; 1409 pacientes (52,2%) tuvieron trombosis venosa profunda sola, y 1291 (47,8%) tuvieron embolia pulmonar con o sin trombosis venosa profunda. En total, 429 pacientes (15,9%) tenían antecedentes de tromboembolismo venoso.

    Tabla 1

    Características demográficas y clínicas de los pacientes al inicio del estudio.

    Resultado principal y resultados secundarios clave

    En el análisis por intención de tratar, se produjo sangrado clínicamente relevante durante el período de ensayo de 3 meses en 44 de 1345 pacientes (3,3 %) en el grupo de apixabán y en 96 de 1355 (7,1 %) en el grupo de rivaroxabán (riesgo relativo, 0,46; intervalo de confianza del 95 % [IC], 0,33 a 0,65; p < 0,001) ( Tabla 2 y Figura 2 ). Los hallazgos parecieron ser consistentes en todos los subgrupos preespecificados (Fig. S1). En el análisis de sensibilidad realizado con un modelo lineal generalizado de efectos mixtos, el riesgo relativo marginal ajustado fue de 0,45 (IC del 95 %, 0,32 a 0,64).

    Figura 2

    Hemorragia clínicamente relevante.

    Tabla 2

    Resultados clínicos durante el período de ensayo.

    Se produjo sangrado mayor en 5 pacientes (0,4 %) del grupo de apixabán y en 32 pacientes (2,4 %) del grupo de rivaroxabán (riesgo relativo: 0,16; IC del 95 %: 0,06 a 0,40). El sangrado mayor provocó una disminución del nivel de hemoglobina o una transfusión sanguínea en los 5 pacientes del grupo de apixabán. En el grupo de rivaroxabán, el sangrado mayor provocó una disminución del nivel de hemoglobina o una transfusión sanguínea en 28 pacientes y sangrado en un área u órgano crítico en 4 pacientes (Tabla S3). No se produjeron muertes por sangrado en ninguno de los grupos de tratamiento.

    Se produjeron hemorragias clínicamente relevantes no mayores en 39 pacientes (2,9 %) tratados con apixabán y en 67 pacientes (4,9 %) tratados con rivaroxabán (riesgo relativo, 0,59; IC del 95 %, 0,40 a 0,86).Los tipos más comunes de hemorragia no mayor clínicamente relevante fueron hemorragia vaginal (en el 2,7% de los pacientes) y hemorragia gastrointestinal (en el 0,6%) en el grupo de apixabán y hemorragia vaginal (en el 3,8%), hematuria (en el 1,3%) y hemorragia gastrointestinal (en el 1,0%) en el grupo de rivaroxabán (Tabla S4). Se produjo tromboembolismo venoso sintomático recurrente en 15 pacientes (1,1%) en el grupo de apixabán y en 14 pacientes (1,0%) en el grupo de rivaroxabán (riesgo relativo, 1,08; IC del 95%, 0,52 a 2,23) ( Figura 3 ). Se produjo muerte por cualquier causa en 1 paciente (0,1%) en el grupo de apixabán y en 4 pacientes (0,3%) en el grupo de rivaroxabán (riesgo relativo, 0,25; IC del 95%, 0,03 a 2,26). No se registraron muertes atribuibles a tromboembolismo venoso recurrente en los grupos de tratamiento. Las razones de probabilidad para los resultados primarios y secundarios se presentan en la Tabla S5.

    Figura 3

    Tromboembolia venosa recurrente.

    Adherencia a la medicación

    En cada visita de seguimiento, se registró la adherencia a la medicación, según lo informado por el paciente, mediante una serie de preguntas diseñadas para evaluar la adherencia de diferentes maneras. El 65,7 % de los pacientes del grupo de apixabán y el 75,1 % de los del grupo de rivaroxabán informaron una adherencia completa (Tabla S6).

    Seguridad

    Se produjeron eventos adversos graves no relacionados con hemorragias o trombosis venosa en 36 pacientes (2,7 %) del grupo de apixabán y en 30 pacientes (2,2 %) del grupo de rivaroxabán (Tabla S7).

    Discusión

    El presente ensayo comparó los anticoagulantes orales directos apixabán y rivaroxabán con respecto al riesgo de hemorragia en pacientes con embolia pulmonar aguda o trombosis venosa profunda proximal. El ensayo demostró que apixabán (a una dosis de 10 mg dos veces al día durante 7 días, seguida de 5 mg dos veces al día) fue superior a rivaroxabán (a una dosis de 15 mg dos veces al día durante 21 días, seguida de 20 mg al día) en cuanto al criterio de valoración principal de hemorragia clínicamente relevante, un compuesto de hemorragia mayor o hemorragia no mayor clínicamente relevante, durante el período de ensayo de 3 meses. No se observaron diferencias aparentes en el riesgo del criterio de valoración secundario de tromboembolismo venoso recurrente entre los dos grupos.

    Las guías de práctica clínica recomiendan los anticoagulantes orales directos como tratamiento de primera línea para la tromboembolia venosa aguda porque estos agentes tienen un mejor perfil de seguridad que los antagonistas de la vitamina K. 1,7,18 La falta de ensayos prospectivos de comparación directa ha limitado las recomendaciones sobre la preferencia de apixabán o rivaroxabán. Minimizar las complicaciones hemorrágicas durante el tratamiento es una consideración importante en el manejo de la tromboembolia venosa aguda. 19 En los ensayos de registro pivotales para apixabán y rivaroxabán, se observaron diferencias en el riesgo de hemorragia clínicamente relevante entre los dos anticoagulantes orales directos y los antagonistas de la vitamina K, mientras que el riesgo de trombosis recurrente fue similar. 8,9 Estos hallazgos impulsaron una consideración más profunda de las diferencias en los riesgos de hemorragia con respecto al diseño del ensayo y las características de los participantes. 20,21 Nuestro ensayo confirma el menor riesgo de hemorragia clínicamente relevante con apixabán que con los antagonistas de la vitamina K que se observó en el ensayo AMPLIFY. 9 En el presente ensayo, la incidencia a los 3 meses de hemorragia clínicamente relevante fue significativamente menor en el grupo de apixabán que en el grupo de rivaroxabán. Los tipos de hemorragia más comunes en el grupo de apixabán fueron la hemorragia vaginal (en el 2,7 % de los pacientes) y la hemorragia gastrointestinal (en el 0,6 %), con una menor incidencia de hemorragia vaginal que en el ensayo AMPLIFY (5,4 %). 9,22 En el grupo de rivaroxabán, los tipos de hemorragia más comunes fueron la hemorragia vaginal (en el 3,8 % de los pacientes), la hematuria (en el 1,3 %) y la hemorragia gastrointestinal (en el 1,0 %). La incidencia de hemorragia vaginal en el grupo de rivaroxabán fue menor en nuestro ensayo que en los ensayos EINSTEIN (9,5 %). 8,22

    Nuestro ensayo no explica la diferencia en el riesgo de hemorragia entre los pacientes tratados con apixabán y los tratados con rivaroxabán. La adherencia a la anticoagulación a los 3 meses fue menor en el grupo de apixabán que en el grupo de rivaroxabán (65,7 % frente a 75,1 %). Sin embargo, el porcentaje de pacientes con tromboembolismo venoso recurrente durante el período de ensayo de 3 meses fue de aproximadamente el 1 % en cada grupo. No obstante, enfatizar la adherencia a la anticoagulación y discutir las barreras para la adherencia con los pacientes son fundamentales para el manejo del tromboembolismo venoso agudo. En nuestro ensayo, la diferencia en el riesgo de hemorragia clínicamente relevante puede estar relacionada con la dosis de rivaroxabán, dado que la mayor parte de la diferencia parece haber ocurrido durante las primeras 3 semanas de tratamiento, un período en el que se administró rivaroxabán a una dosis un 50 % superior a la dosis de mantenimiento ( Figura 2 ). A pesar de este factor, el riesgo de tromboembolismo venoso recurrente pareció ser similar en cada grupo de tratamiento. Se necesitan más evaluaciones en ensayos clínicos para confirmar si el régimen de dosificación de rivaroxabán contribuyó a los riesgos de hemorragia observados. Los hallazgos con respecto al resultado primario fueron consistentes en todos los subgrupos preespecificados (Fig. S1). La mortalidad a los 3 meses fue baja en cada grupo de tratamiento, un hallazgo que también es consistente con los datos publicados. 23

    Nuestro ensayo tiene limitaciones. El diseño abierto podría haber introducido un sesgo de detección . Los datos emergentes durante el ensayo podrían haber influido en la percepción de los médicos sobre el riesgo de hemorragia con apixabán y rivaroxabán. Sin embargo, es improbable que exista un sesgo de detección, ya que los episodios hemorrágicos evaluados en el ensayo son, por definición, manifiestos y requieren una visita a un centro médico. Asimismo, es improbable que el conocimiento del anticoagulante recibido haya influido en la decisión de transfundir o proceder con una intervención.Recopilamos datos únicamente durante los primeros tres meses de la terapia anticoagulante; se desconoce si las diferencias en el riesgo de hemorragia persisten más allá de este período. Las definiciones de hemorragia utilizadas en este ensayo no incorporan el uso de recursos sanitarios para el manejo de la hemorragia, ni consideran la percepción de los pacientes sobre la gravedad clínica y los efectos de la hemorragia en la calidad de vida.

    Entre las limitaciones adicionales se encuentra la exclusión de pacientes con un peso corporal superior a 120 kg de acuerdo con las directrices de la ISTH vigentes en el momento del diseño del ensayo, 12 lo que limita los datos sobre pacientes con sobrepeso u obesidad.Los pacientes con trombosis asociada al cáncer también fueron excluidos del ensayo porque la heparina de bajo peso molecular era el tratamiento estándar en el momento del diseño del ensayo. Los ensayos de registro pivotales de apixabán y rivaroxabán en esa población se completaron después de que comenzara nuestro ensayo. La diversidad según la raza y el grupo étnico fue limitada en la población del ensayo. Finalmente, el ensayo no tuvo la potencia suficiente para detectar diferencias en el riesgo de tromboembolismo venoso recurrente. Los hallazgos de nuestro ensayo no deben extrapolarse a otras indicaciones, incluida la prevención secundaria extendida del tromboembolismo venoso con una dosis completa o reducida de anticoagulantes orales directos, el tromboembolismo venoso agudo asociado al cáncer y la fibrilación auricular; un ensayo clínico que evalúa el riesgo de hemorragia con rivaroxabán y apixabán en pacientes con fibrilación auricular está en curso (número de ClinicalTrials.gov, NCT04642430 ).

    Entre los pacientes con tromboembolismo venoso agudo, el riesgo de hemorragia clínicamente relevante a los 3 meses fue significativamente menor con apixabán que con rivaroxabán.

    Notas

    La declaración sobre el intercambio de datos proporcionada por los autores está disponible junto con el texto completo de este artículo en NEJM.org.

    Financiado por subvenciones (PJT-153267 y PJT-189981) de los Institutos Canadienses de Investigación en Salud , una subvención (MRF1192408) del Fondo para el Futuro de la Investigación Médica para Colaboraciones Internacionales en Ensayos Clínicos en Australia , apoyo en especie del Real Colegio de Cirujanos de Irlanda y la Red Internacional de Redes de Investigación Clínica sobre Tromboembolia Venosa .

    Agradecemos a la red CanVECTOR; a la Red Irlandesa para la Investigación de la Tromboembolia Venosa; a Marc Blondon, Lisa Baumann-Kreuziger y Sameer Parpia (del comité de monitorización de datos y seguridad); y a Margaret Ostrowski (paciente colaboradora de CanVECTOR).

    Uso de herramientas de inteligencia artificial para apoyar la toma de decisiones en la gestión hospitalaria.

    Maurício Alves ,Joana Seringa ,Tatiana Silvestre y Teresa Magalhães 

    Fondo

    El uso de herramientas de inteligencia artificial (IA) en la gestión hospitalaria ofrece un gran potencial para mejorar los procesos de toma de decisiones. Este estudio investiga el estado actual de la toma de decisiones en la gestión hospitalaria, explora los beneficios potenciales de la integración de la IA y analiza las percepciones de los gestores hospitalarios sobre la IA como herramienta de apoyo a la toma de decisiones.

    Métodos

    Se realizó un estudio descriptivo y exploratorio con un enfoque cualitativo. Los datos se recopilaron mediante entrevistas semiestructuradas con 15 gerentes de hospitales de diversos departamentos e instituciones. Las entrevistas se transcribieron, se anonimizaron y se analizaron mediante codificación temática para identificar temas y patrones clave en las respuestas.

    Resultados

    Los directivos de los hospitales destacaron las ineficiencias actuales en los procesos de toma de decisiones, caracterizadas a menudo por una comunicación deficiente, la toma de decisiones aislada y el acceso limitado a los datos. El uso de herramientas tradicionales como las hojas de cálculo y los sistemas de inteligencia empresarial sigue siendo común, pero existe una clara necesidad de soluciones más avanzadas e integradas. Los directivos expresaron tanto optimismo como escepticismo respecto a la IA, reconociendo su potencial para mejorar la eficiencia y la toma de decisiones, pero también manifestando inquietudes sobre la privacidad de los datos, las cuestiones éticas y la pérdida de la empatía humana. El estudio identificó desafíos clave, como la variabilidad en las habilidades técnicas, la fragmentación de los datos y la resistencia al cambio. Los directivos enfatizaron la importancia de una infraestructura de datos sólida y una capacitación adecuada para garantizar una integración exitosa de la IA.

    Conclusiones

    El estudio revela un panorama complejo donde los beneficios potenciales de la IA en la gestión hospitalaria se contraponen a importantes desafíos e inquietudes. La integración efectiva de la IA requiere abordar cuestiones técnicas, éticas y culturales, con especial atención a la preservación del factor humano en la toma de decisiones. La IA se considera una herramienta poderosa para apoyar, no para reemplazar, el juicio humano en la gestión hospitalaria, prometiendo mejoras en la eficiencia, la accesibilidad a los datos y la capacidad analítica. Preparar a las instituciones sanitarias con la infraestructura necesaria y brindar capacitación especializada a los gerentes es fundamental para maximizar los beneficios de la IA y, al mismo tiempo, mitigar los riesgos asociados.

    Fondo

    La implementación de sistemas informáticos y herramientas digitales ha demostrado ser crucial para mejorar la atención sanitaria y la seguridad de los pacientes y usuarios de los servicios sanitarios. El uso transversal de la tecnología clínica pone de manifiesto avances significativos en los estándares de documentación profesional, el acceso a los datos y las plataformas para el manejo de información clínica, sanitaria y administrativa, lo que indica una tendencia hacia la digitalización como estrategia fundamental para afrontar los retos actuales del sector [ 1 , 2 , 3 , 4 ].

    En el contexto actual de creciente demanda y competitividad en el mercado de la salud, la racionalización de procedimientos y procesos se presenta como imperativa para brindar servicios de salud que aporten un valor tangible tanto a los usuarios como a la sociedad. Esta necesidad viene acompañada de un aumento en la complejidad y el volumen de las respuestas necesarias, lo que impone altos estándares de gestión y calidad clínica, centrándose en la gestión eficiente de los recursos, la equidad en el acceso, la seguridad, la gestión de riesgos y la sostenibilidad [ 5 , 6 , 7 ].

    La prestación de servicios excelentes y la definición de procesos acordes con las necesidades de la población garantizan el acceso y la calidad de la atención, aspectos que deben considerarse de forma continua. Por lo tanto, la existencia de mecanismos de gestión eficientes, procesos ágiles y objetividad en el desempeño profesional de los gestores es crucial para la equidad y la justicia social en el derecho a la salud, la optimización del uso de los recursos y el desempeño organizacional de calidad [ 8 , 9 ].

    La oportunidad de transformación digital en las organizaciones de atención médica y el desempeño de los profesionales no se limita al aspecto clínico, sino que requiere una visión más amplia que incluya la gestión hospitalaria [ 10 ]. Las instituciones de salud han estado experimentando este camino de cambio, con el desarrollo de un conjunto diverso de plataformas y herramientas digitales que respaldan el desempeño de los gerentes intermedios, incluidos los administradores hospitalarios y los profesionales de la salud con roles de gestión, así como la toma de decisiones de los altos directivos en organizaciones locales, regionales o nacionales.

    Sin embargo, la gestión hospitalaria actualmente enfrenta numerosos desafíos en los sistemas de salud, tales como la complejidad de la toma de decisiones, la variabilidad de la información, el volumen de datos/big data, las imposiciones de tiempo, la intensidad de la intervención, la interoperabilidad limitada, la baja integración de datos y las diferentes competencias digitales entre los profesionales. En consecuencia, los sistemas digitales existentes aún no parecen ser elementos facilitadores [ 6 , 11 ].

    El continuo desarrollo de la tecnología abre necesariamente nuevas oportunidades para la reflexión y potencia la evolución de lo que actualmente está disponible para los diversos agentes responsables de la gestión de la salud. La evolución de los sistemas de información, especialmente con el desarrollo de modelos cada vez más complejos y avanzados de inteligencia artificial (IA) y aprendizaje automático (AA), y su aplicación en herramientas clínicas, parece cada vez más inevitable, como se evidencia en diferentes campos y áreas de la sociedad [ 3 , 12 ].

    La integración de la IA en los sistemas clínicos conlleva riesgos como la falta de transparencia o la dependencia excesiva. Por otro lado, los desafíos incluyen la lenta adopción, la desconfianza, la infravaloración y la necesidad de una consideración rigurosa para evitar violaciones de los derechos de los pacientes o comprometer la calidad de la atención brindada [ 13 , 14 , 15 , 16 , 17 ].

    La diversidad de tratamientos y procesos terapéuticos, junto con la constante evolución de la evidencia, da como resultado una complejidad de variables y un volumen de datos que superan la capacidad humana para su gestión y procesamiento, lo que pone de relieve la necesidad de sistemas que puedan ayudar eficazmente en los procesos de toma de decisiones [ 12 , 14 , 18 ].

    Existen aplicaciones de IA que promueven la optimización de recursos y la eficiencia del servicio mediante el análisis del historial de datos de los pacientes, la ocupación de camas y los recursos humanos [ 19 , 20 ]. La estratificación del riesgo poblacional, la educación personalizada del paciente y la simplificación en la programación de consultas y exámenes son otros ejemplos de su importancia en la prestación de atención médica [ 21 , 22 , 23 ]. Este tipo de tecnología permite capacidades analíticas, predictivas e incluso estratégicas. Por lo tanto, reconocer su potencial determinará un camino de cambio en el patrón de las plataformas digitales y una ventana significativa de evolución en la realización de análisis, evaluación e intervenciones de toma de decisiones en las organizaciones de atención médica [ 2 , 24 , 25 , 26 , 27 ].

    Desde el punto de vista financiero, la ausencia de herramientas de toma de decisiones basadas en IA en los centros sanitarios puede generar importantes ineficiencias en la asignación de recursos, lo que se traduce en un aumento de los costes operativos. Por ejemplo, un estudio publicado en Health Affairs estimó que las ineficiencias en el sistema sanitario estadounidense podrían ascender a 935.000 millones de dólares anuales, debido principalmente a la complejidad administrativa y a los servicios innecesarios [ 28 ]. Estos desafíos ponen de manifiesto el impacto potencial de las herramientas de IA, que pueden agilizar los procesos de toma de decisiones, optimizar el uso de los recursos y reducir los costes operativos [ 29 ]. En apoyo de este potencial, un estudio de Accenture proyecta que las aplicaciones de IA en el sector sanitario podrían generar hasta 150.000 millones de dólares en ahorros anuales en Estados Unidos para 2026 [ 30 ].

    Por lo tanto, este estudio tiene como objetivo abordar las necesidades específicas de la gestión hospitalaria mediante la exploración del uso actual y los desafíos de las herramientas de IA en el apoyo a la toma de decisiones. Se definieron los siguientes objetivos específicos:

    1. 1. Analizar las prácticas de toma de decisiones existentes para identificar áreas de mejora y oportunidades para integrar la IA;
    2. 2. Evaluar los beneficios potenciales de la IA para optimizar los recursos y mejorar la calidad de las decisiones en la gestión sanitaria;
    3. 3. Investigar las percepciones de los gerentes de hospitales con respecto a la adopción de la IA, incluyendo las barreras y los facilitadores para su implementación;
    4. 4. Identificar los principales retos y factores determinantes para la integración efectiva de las herramientas de IA en los procesos de toma de decisiones de la gestión hospitalaria;
    5. 5. Proporcionar una exploración centrada y estructurada de cómo la IA puede abordar las complejidades y exigencias de la gestión hospitalaria moderna, garantizando un enfoque sistemático para comprender la integración de la IA en la toma de decisiones en el ámbito sanitario.

    Métodos

    Considerando los objetivos de este estudio, se aplicó una investigación descriptiva y exploratoria, utilizando un enfoque cualitativo orientado a comprender y caracterizar el fenómeno estudiado [ 31 ]. El propósito de la recopilación de datos fue capturar una amplia gama de experiencias y opiniones sobre los desafíos, las oportunidades y las implicaciones de integrar herramientas de IA y sistemas de apoyo a la toma de decisiones en la gestión dentro de los contextos organizacionales de la atención médica, contribuyendo así a una comprensión más rica y multifacética del tema.

    La recopilación de datos se realizó entre marzo y abril de 2024 mediante entrevistas semiestructuradas diseñadas específicamente para este estudio. Este enfoque se eligió para captar las percepciones únicas de los gerentes hospitalarios sobre las herramientas de apoyo a la toma de decisiones existentes, así como las funcionalidades y capacidades de las herramientas de IA para respaldar la toma de decisiones en la gestión hospitalaria. La población objetivo incluye gerentes de nivel medio y superior, administradores hospitalarios y profesionales clínicos con funciones de gestión, todos ellos fundamentales en los procesos de toma de decisiones que requieren consultar, analizar, evaluar, documentar, predecir y monitorear datos de diversas herramientas y plataformas digitales, tanto a nivel institucional como nacional.

    La selección de estos participantes garantizó una representación equilibrada y diversa de los distintos departamentos, niveles jerárquicos y áreas de especialización y experiencia de diversas instituciones (Tabla  1 ). Este enfoque multidisciplinario permitió obtener una visión más completa y diversa del uso y el impacto de la IA en la gestión hospitalaria.

    Se elaboró ​​una guía de entrevista, ya que las herramientas existentes resultaron insuficientes para abordar plenamente las preguntas y objetivos específicos de esta investigación. Las preguntas se basaron en la literatura pertinente y se alinearon con los objetivos del estudio (Anexo 1 ).

    Se realizó una prueba piloto del guion de la entrevista para perfeccionar las preguntas y preparar al entrevistador/investigador. Antes de cada entrevista, se dedicó tiempo a presentar al investigador y explicar los objetivos del estudio, lo que permitió a los participantes familiarizarse con el tema investigado. Esta preparación garantizó la comodidad y la participación de los entrevistados, facilitando así un proceso de recopilación de datos más profundo y significativo.

    La integridad ética del estudio se garantizó mediante la obtención previa del consentimiento informado de todos los participantes, asegurando así su conocimiento sobre el propósito de la investigación, el tratamiento de los datos recopilados y su derecho a retirarse del estudio libremente en cualquier momento. El estudio fue aprobado por el Comité de Ética de NOVA-NSPH.

    Las entrevistas se grabaron en audio y se transcribieron textualmente. Los datos se anonimizaron en el momento de la grabación y se trataron con el máximo rigor y respeto a la privacidad de los participantes, de acuerdo con los principios éticos de la investigación científica. En ningún momento se compartió la identidad de los entrevistados. Así, tras realizar las entrevistas, se transcribió el texto con precisión y respeto a la transmisión de información, identificando debidamente a los entrevistados con una designación alfanumérica, por ejemplo, «E1». El acceso a las grabaciones y a todos los datos resultantes permaneció restringido a los participantes en la investigación y se protegió mediante una carpeta digital codificada.

    Tras la transcripción de las entrevistas, los datos se codificaron manualmente mediante un enfoque deductivo guiado por conceptos teóricos establecidos. Este proceso implicó la identificación y categorización de temas, patrones e ideas emergentes a partir de las respuestas de los participantes, basándose en un conjunto predefinido de temas, lo que garantizó un enfoque metodológico sistemático y preciso. La estructuración de los datos se fundamentó en variables predefinidas, lo que permitió una codificación amplia que identificó temas generales, así como asociaciones más específicas. Este enfoque deductivo facilitó un análisis detallado y estructurado de cómo los marcos teóricos se manifestaron en el contexto específico de la investigación, permitiendo una comparación entre las expectativas teóricas y las experiencias y perspectivas reales de los participantes. Además, se optó por el proceso de codificación manual por su flexibilidad para incorporar interpretaciones matizadas de los datos, lo que enriqueció la profundidad del análisis.

    Este enfoque integral no solo buscaba analizar los resultados a la luz del conocimiento existente, sino también proporcionar una comprensión más profunda de los fenómenos investigados, garantizando así el rigor y la transparencia del proceso de análisis cualitativo.

    El número de entrevistados (n = 15) tuvo en cuenta la verificación de la saturación de la muestra, es decir, hasta que las mismas ideas y conceptos se repitieran en las respuestas de los participantes.

    Resultados

    El análisis de las entrevistas determinó la necesidad de una estructura organizada para presentar los resultados en puntos y subpuntos, como se muestra en la Figura  1. Esta organización tiene como objetivo resaltar la profundidad de las respuestas de los gerentes del hospital y apoyar el proceso de reflexión del lector.

    Figura 1

    Mapa mental de los resultados codificados de las entrevistas con los gerentes del hospital.

    Estado actual de la toma de decisiones en la gestión sanitaria

    Las entrevistas con los directivos de los hospitales revelan una realidad multifacética y un panorama complejo en el proceso de toma de decisiones. El análisis de contenido muestra que la eficiencia de dicho proceso está influenciada por una amplia gama de factores, desde la existencia y la elección de herramientas tecnológicas/digitales, la integración de nuevas prácticas y metodologías de gestión, las habilidades para el manejo y análisis de datos, hasta la sensibilidad hacia los aspectos humanos.

    Aislamiento en el proceso y mala comunicación

    La naturaleza aislada de la toma de decisiones, a menudo exacerbada por el acceso insuficiente o difícil a los datos necesarios: “ No hay práctica de intercambiar opiniones o experiencias , y a veces , la información que (el gerente) necesita es exactamente lo que falta ” (E2). “ Es un proceso extremadamente heterogéneo ” (E6) “ solitario y a menudo carente de información para una toma de decisiones bien fundamentada y segura ” (E2): refleja un problema significativo de comunicación interna y colaboración entre gerentes y otros departamentos. “ El gerente debería , efectivamente , existir para tomar decisiones y no debería perder ningún tiempo manejando datos” (E6) y “ cuando llegamos a la información , la oportunidad ya pasó , por lo que el momento para intervenir ya pasó ” (E12), lo que sugiere la necesidad de una estrategia más integrada que promueva el intercambio de información y experiencias.

    Humanización de la toma de decisiones

    La importancia de considerar los elementos humanos y subjetivos en las decisiones es un tema vital. Un participante enfatiza: “ se trata de intentar escuchar también a las personas que puedan estar involucradas… ” (E9), mientras que otro señala: “ el proceso de decisión generalmente comienza con un intento de recopilar datos… pero en principio siempre termina con cierta subjetividad en el análisis y la percepción personal del gerente… ” (E15). A pesar del énfasis en los datos objetivos, las percepciones individuales y las experiencias personales siguen desempeñando un papel crucial: “ las limitaciones , más que tecnológicas (…) , son esencialmente humanas ” (E11). “ El problema principal son las personas y cómo intentamos que las personas se adapten a la tecnología , y a menudo no podemos pensar de una manera que permita que la tecnología se adapte a las personas. ” (E11): esta afirmación resalta la complejidad de la gestión de la salud, donde la calidad de la decisión depende no solo de los análisis cuantitativos, sino también de la capacidad de interpretar e integrar las perspectivas humanas y contextuales.

    Ineficiencia en la utilización de datos

    El uso de herramientas como Excel® y sistemas de Business Intelligence es una constante en las prácticas de gestión descritas. “ Realizamos estudios de viabilidad , analizamos datos de producción… ” (E1) y “ Otras herramientas existentes incluyen algunos paneles desarrollados ” (E3) ilustran una combinación de métodos tradicionales y modernos. Esta combinación sugiere una transición gradual hacia tecnologías más avanzadas para la presentación y el acceso a la información, aún limitada por la alta prevalencia de prácticas convencionales: “ Uso mucho Excel® ” (E1), una herramienta que los participantes revelan unánimemente que utilizan. Muchos gerentes expresan frustración con el uso y el análisis de datos, lo que resalta una necesidad urgente de automatización y una mejor integración. El sentimiento común es: “ Hay una extracción de bases de datos y luego trabajar con ellas ” (E13) en Excel® y “ Ya tengo mis mapas parametrizados… Pero la verdad es que si esta información ya estuviera disponible… no tendría que pasar tanto tiempo… ” (E1). “ La eficiencia es cero… todo es muy manual ” (E7). Estas citas subrayan la necesidad de sistemas que automaticen las tareas repetitivas e integren los datos de forma útil y coherente.

    Fragmentación y acceso limitado a los datos

    La heterogeneidad de las plataformas de datos y las ineficiencias en los procesos de toma de decisiones son motivo de preocupación. Ejemplos como: « Tenemos más de 70 aplicaciones web » (E4), « En una institución grande, quizás no sea fácil cambiarlo todo de la noche a la mañana » (E6) y « Debería ser un proceso basado en indicadores , en datos oficiales del servicio y en la observación directa » (E10) demuestran las variaciones en las prácticas y resaltan la necesidad de adoptar tecnologías más eficaces y procesos de gestión más ágiles y automatizados. Estas mejoras pueden transformar positivamente la forma en que se toman e implementan las decisiones.

    Los sistemas de información fragmentados (que carecen de interoperabilidad de datos) y el acceso limitado se citan con frecuencia como obstáculos importantes. Declaraciones como « A menudo tengo que recurrir a dos o tres sistemas para poder recopilar datos » (E6) y « La limitación que tenemos es la disponibilidad de datos » (E9) demuestran claramente la necesidad de consolidar plataformas y mejorar la infraestructura de TI. En general, se asume que la eficiencia del proceso de toma de decisiones es « reducida » (E1, E3, E6, E7, E10, E12, E14) o « moderada » (E2, E4, E8, E9, E15).

    La falta de organización de los datos es objeto de numerosas críticas: se señalan como limitaciones importantes la « información dispersa e inexistente, con escasa especificación » (E2) y la necesidad de « mejorar la especificación de la información y centralizarla en una sola aplicación » (E2). Estos puntos resaltan la urgencia de reformular la gestión y las estructuras de datos para facilitar el acceso y el análisis.

    Variabilidad en las habilidades técnicas y diferenciación de competencias.

    La disparidad en las habilidades técnicas entre los gerentes es un problema recurrente. Como señala un participante: “ Excel® es una herramienta compleja y no todos saben usarla. De hecho , hay personas… que ni siquiera saben dónde encontrar la información correcta ” (E1), complementado por otro comentario: “ No todos en la administración hospitalaria conocen ni dominan Excel® ” (E11 ) . Estas dificultades resaltan la importancia crucial de los programas de capacitación personalizados que equilibran y desarrollan las habilidades del capital humano.

    Además, la escasez de especialistas en datos es otro problema grave mencionado por varios gerentes. « No tenemos… la capacidad de contratar personas expertas en el manejo de datos » (E4) y « No tenemos personas… nos faltan personas con conocimientos sobre datos » (E5) ilustran esta importante brecha en el capital humano, que dificulta el uso robusto y multivariable de los datos, agravando las dificultades del proceso. En este contexto, varios participantes sugieren la importancia de las estrategias de reclutamiento para otras «nuevas profesiones» (E15) en el campo de la ciencia de datos, al tiempo que abogan por la inversión en el desarrollo de las habilidades de los profesionales.

    Equilibrio entre estrategia y operación

    Los gerentes se enfrentan al reto de encontrar el equilibrio entre las necesidades operativas diarias y los objetivos estratégicos. Por ejemplo, un gerente señala: “ El proceso de toma de decisiones siempre tiene un marco más estratégico… ¿Cómo influye la medida que tomamos en la atención que brindamos a los pacientes? ” (E4). Otro destaca el aspecto operativo: “ Por el momento, puedo decirles que todo pasa por los departamentos… Pero terminamos teniendo cierto poder de decisión aquí, más a nivel operativo ” (E7). Esta fluctuación requiere un equilibrio para evitar discontinuidades en la calidad y la eficacia de las operaciones, y para garantizar la coherencia en las políticas y prácticas administrativas: “ Esto tiene mucho que ver con el liderazgo y la metodología que aportan (la junta directiva). Tomar decisiones no es fácil porque las jerarquías no siempre se respetan ” (E7).

    Gestión del cambio organizacional y gobernanza

    Gestionar el cambio organizacional es un área particularmente desafiante, y los gerentes destacan la resistencia cultural: “ Me parece que el principal desafío y también el gran beneficio son las personas ” (E3), y “ la poca eficiencia… principalmente debido a las personas… a la cultura institucional existente ” (E6). Además, los participantes enfatizan la necesidad de un liderazgo fuerte y programas de cambio organizacional inclusivos y participativos que promuevan estrategias sólidas de transformación digital, adaptación tecnológica e innovación: “ Las administraciones no escuchan a los gerentes ” (E2), “ no solo no preguntan sobre la adecuación de la información disponible , sino que tampoco escuchan cuando los gerentes se quejan de su calidad ” (E2).

    La falta de claridad en las reglas operativas complica la toma de decisiones, como se observa en varias declaraciones: “ A veces es difícil porque (las reglas) a menudo no son claras ” (E8) y se menciona la “ incertidumbre en los resultados de las decisiones humanas ” (E8). La estandarización de las políticas y la implementación de directrices claras se perciben como esenciales para mejorar la eficiencia del proceso y la seguridad de las decisiones: “ Necesitamos una transformación digital con alguien que sepa lo que la IA puede hacer (…) y cómo podemos transponer eso a los recursos humanos , a la planificación y a todo lo que es la estructura de apoyo de la organización , cómo todo eso se puede automatizar ” (E15) y “ La eficiencia está actualmente bastante fragmentada por la necesidad de buscar datos ” (E10).

    La autonomía en la gestión de datos y una mayor interoperabilidad entre sistemas y plataformas se consideran cruciales para superar estas limitaciones: “ Algunas de estas herramientas adicionales (…) se desarrollaron hace muchos años y proporcionaron cierta ventaja competitiva , pero en cualquier caso , en general , todavía no sirven para apoyar la toma de decisiones. ” (E3). “ El sistema de información debería , de alguna manera , ser personalizable a las principales necesidades de la organización ” (E14). Los gerentes critican la dependencia de sistemas externos y el acceso condicional a los datos: “ Siempre dependemos… de SPMS (la estructura nacional que gestiona y desarrolla los sistemas de información del Ministerio de Salud portugués) para hacerlo ” (E9) o “ la dependencia de terceros (empresas contratadas) para obtener información que debería estar disponible ” (E13).

    Percepción de los gerentes hospitalarios sobre la IA y su aplicación como herramienta de apoyo en los procesos de toma de decisiones.

    Los participantes destacaron las expectativas y los desafíos relacionados con la implementación, la integración y el uso de herramientas de IA en la toma de decisiones en la gestión hospitalaria. El análisis de contenido parece demostrar el potencial y la capacidad para optimizar el proceso y mejorar la eficiencia de la toma de decisiones en organizaciones e instituciones de salud.

    Expectativas culturales y empatía humana

    La implementación de soluciones de IA debe ir precedida de un análisis minucioso de las necesidades reales, como han destacado varios directivos. Uno de ellos subraya la necesidad de cautela: « Me di cuenta de que no valía la pena iniciar un proyecto piloto cuando aún es necesario comprender realmente cuáles son las necesidades » (E14). Este enfoque es crucial para garantizar que las innovaciones sean relevantes y eficaces, y que reflejen la realidad operativa de los hospitales.

    La visión a largo plazo de la IA es en general positiva, y los directivos anticipan su inevitable integración en las prácticas de gestión hospitalaria: « Comprender lo que realmente está sucediendo , a veces , nos obliga también a crear herramientas que , tal vez en el pasado , ni siquiera nos atrevíamos a pensar que serían posibles , pero hoy en día podemos » (E5) y « Creo que en los próximos años… tendremos tecnologías de IA como sistema de apoyo a la toma de decisiones » (E5). Sin embargo, también se reconoce la necesidad de adaptar culturalmente las instituciones a estos cambios: « Creo que es deseable y creo que es inevitable. Obviamente , la IA impone algunas precauciones, ya que al final el problema con la IA siempre será el componente humano » (E6), enfatizando que la implementación exitosa de la IA dependerá de un cambio de mentalidad entre los directivos y los profesionales de la salud. Sin embargo, también es evidente que los directivos quieren formar parte de este cambio: « Me parece que la IA tiene un potencial inmenso y no podemos detenerla. Si nos detenemos , alguien avanzará tarde o temprano. La diferencia radica en si queremos ser arrastrados o ser nosotros quienes arrastremos » (E15).

    Si bien la eficiencia operativa representa una clara ventaja, existe una preocupación considerable por la posible pérdida de empatía y sensibilidad humana en la toma de decisiones. Los directivos destacan que « para tomar una decisión como directivos , debemos escuchar a los empleados… porque a veces , la información que nos proporciona la IA puede tener otros matices » (E11). Esta cita ilustra la sensibilidad de los directivos ante la complejidad de las decisiones en la gestión sanitaria, que a menudo requieren una profunda comprensión de las circunstancias humanas.

    Agilidad y eficiencia en el proceso de toma de decisiones

    La percepción de la capacidad y el potencial de la IA para optimizar los procesos es clara y recurrente: “ Sería un activo valioso con aplicación directa en la toma de decisiones diarias ” (E10). Como describieron varios gerentes: “ No tenemos la capacidad de hacerlo de manera oportuna , y para hacerlo , tenemos que extraer varias bases de datos , cruzarlas , para llegar allí y , cuando llegamos a la información , la oportunidad ya pasó , por lo que el tiempo para intervenir ha pasado y de esta manera , podemos tenerlo en el momento ” (E12), “ Sería mucho más ágil para mí no perder tiempo trabajando con datos , sino mirarlos y luego , basándome en eso , tomar decisiones reales ” (E1). También se mencionó repetidamente cómo la IA podría responder instantáneamente a preguntas operativas, facilitando una gestión más efectiva y eficiente: “ Imagínese: podría decir ‘El Dr. X necesita una sala de consulta el lunes por la mañana. ¿Hay una vacante?’” por ejemplo , si pudiera hacer esta pregunta y la IA me respondiera ‘sí , de 9 a. m. a 12:30 p. m. , las oficinas Y y Z están libres. ¿Le gustaría reservar una para el Dr. X?’ Sería fantástico ” (E1); “ Imaginar un escenario en el que tuviera soporte y acceso a información en tiempo real de forma integrada… Sería fabuloso. ” (E10) y “ por ejemplo , desde la perspectiva de un almacén central , donde de alguna manera podemos anticipar que ese servicio , en el día a día , tendrá un pico y articular esto con la información de que está teniendo usuarios más complejos o está atendiendo a más usuarios y , por lo tanto , esto se traducirá en un aumento del consumo. ” (E13).

    La IA se considera una herramienta prometedora para optimizar la gestión de recursos humanos. « Establecer relaciones entre las disposiciones existentes , propuestas por el sistema… revelando la productividad individual por médico » (E2), demuestra cómo la IA puede facilitar una gestión más precisa y fundamentada. La agregación de estas funciones mediante la IA podría liberar a los gerentes para que se centren más en tareas de planificación o estrategia, como también sugiere otro participante en el estudio: « una herramienta así nos ayudaría a desempeñar nuestro rol de una manera mucho más correcta » (E14).

    Varios gerentes señalaron cómo se podría aplicar la IA: “ hay miles de procesos que necesitan mejorarse en términos de eficiencia , y es posible aprovechar este aspecto tecnológico para ayudar a mejorar este proceso ” (E15). Así, “ las áreas que parecen más susceptibles de ser utilizadas por algoritmos de IA en la gestión son las áreas de análisis predictivo ” (E5), y otro agrega, “ veo mucha capacidad de IA utilizada en términos de principios logísticos ” (E12), “ por ejemplo , desde la perspectiva de un almacén central , donde de alguna manera podemos anticipar que ese servicio , en el día a día , tendrá un pico y articular esto con la información de que está teniendo usuarios más complejos o está atendiendo a más usuarios y , por lo tanto , esto se traducirá en un aumento en el consumo ” (E13). Estas perspectivas resaltan el potencial de la IA para optimizar los recursos y mejorar la producción.

    Gestión de accesos e información

    La IA se percibe como una herramienta que puede simplificar significativamente el acceso a información compleja, como se indica en varias reseñas: « Sería un escenario mucho más fácil de usar… » (E2) y « Me gustaría poder venir aquí, al ordenador, y escribir: dígame la relación entre la prescripción de medicamentos y las comorbilidades de los pacientes… » (E4). Estos directivos valoran la posibilidad de obtener respuestas rápidas y precisas, reduciendo el tiempo que actualmente dedican a análisis complejos y laboriosos: « En definitiva, facilitaría mi trabajo » (E12) y «Pasar de una gestión reactiva a una gestión planificada y proactiva» (E10).

    Un punto crucial es la necesidad de una infraestructura de datos robusta para respaldar la IA: “ lo que decimos no es ciencia ficción… Tenemos los datos para esto , y hago estas preguntas… ” (E4) y “ una lógica donde haya un único centro de datos… Eso sería espectacular. ” (E7) muestra la importancia de una base de datos sólida y bien organizada. La integración de diferentes fuentes de datos y la robustez de la infraestructura del sistema de información se consideran esenciales para maximizar el potencial de la IA: “ La IA es una de las herramientas más disruptivas y una que más nos permitirá evolucionar desde una perspectiva de gestión , tanto clínica como corporativa , que jamás hayamos tenido. ” (E13).

    Retos de integración y regulación

    A pesar del evidente entusiasmo, también existe conciencia de los desafíos que puede representar la IA. La integración de la IA no está exenta de dificultades, especialmente en lo que respecta a las expectativas frente a la realidad: « ChatGPT ha generado la idea errónea de que un sistema puede hacerlo todo » (E5). Algunos directivos incluso expresan cierto escepticismo sobre la viabilidad y la eficacia de la IA: « Utilizo ChatGPT 4… pero tiene un gran déficit en cuanto a la comprensión » (E3) y « Confieso que soy un poco escéptico… creo que la viabilidad puede no ser la que necesitamos » (E7). Estas perspectivas sugieren que, más allá de la implementación técnica, es vital considerar la sostenibilidad y el impacto real de la IA en las operaciones diarias, así como la necesidad de ajustar las expectativas y preparar adecuadamente la cultura organizacional para los cambios que trae consigo: « No tengo mayores preocupaciones, salvo esta : que la gente pregunte y piense que es una aplicación tecnocrática de la IA, lo que a veces puede llevar a soluciones que no son las mejores , o que las soluciones que eran buenas no se implementan porque no se discutieron posteriormente » (E12). Un participante afirma: « Poder anticipar lo que pienso… ¡Tengo algunas dudas! » (E3), expresando cautela sobre la capacidad de la IA para replicar el pensamiento humano complejo. «La ganancia parece ser mayor que el riesgo». (E14) pero las preocupaciones éticas son significativas para la mayoría de los participantes: “ Preocupaciones éticas… ya sea en términos de protección de datos y privacidad ” (E7), particularmente la necesidad de una regulación cuidadosa de la tecnología: “ Creo que sería un activo valioso tener IA… Siempre y cuando esté debidamente regulada ” (E2) pero también está claro que “ No debemos detener la innovación debido a problemas de riesgo. Debemos analizar y comprender los riesgos. Entender si son aceptables dentro de nuestro modelo regulatorio y esencialmente seguir adelante. ” (E14).

    Transformación del rol directivo

    Los participantes anticipan un cambio significativo en sus funciones diarias, ya que la IA podría reducir el tiempo dedicado a tareas administrativas, permitiendo una mayor concentración en actividades estratégicas. Como mencionaron varios gerentes, “ Hoy en día, el rol del gerente implica mucho trabajo operativo ” (E13), haciendo hincapié en el tiempo dedicado a buscar los datos y la información que respaldan la decisión. “ Terminamos sin tener tiempo para hacer realmente lo que estudiamos y lo que la institución supuestamente necesita de nosotros , que es planificar, monitorear y mejorar. Y, la mayoría de las veces, no lo hacemos” (E1). La IA se percibe como una herramienta que puede “ayudarnos a desempeñar nuestro rol de una manera mucho más correcta” (E14), optimizando la planificación , el monitoreo del desempeño y la mejora continua de los resultados y la calidad.

    Algunos directivos señalan a la IA como una herramienta que puede “ liberar tiempo para convencer a la gente e involucrarla en los proyectos ” (E4). Esta perspectiva sugiere que la IA, al automatizar tareas repetitivas, podría brindar más oportunidades para interacciones humanas significativas, esenciales para una gestión eficaz del cambio.

    En general, el uso de la IA también se percibe como una herramienta de apoyo para el gerente, pero no como un reemplazo en el proceso de toma de decisiones. Como expresó un participante: “ La IA siempre debe ser un instrumento para ayudar en la toma de decisiones y nunca la toma de decisiones en sí misma ” (E6) y “ En realidad , quienes toman las decisiones son los más difíciles de reemplazar porque lo que la máquina generalmente no hace es tomar decisiones ” (E3). Este enfoque resalta la necesidad de mantener la supervisión humana sobre las decisiones críticas, asegurando que la tecnología sirva como apoyo y no como sustituto: “ Conozco el negocio , pero no sé nada de la tecnología y sé que existe. Alguien que sabe mucho de tecnología no sabe nada del negocio. Y al unir estas dos partes , ¡ creo que estamos muy lejos de lograrlo! ” (E15).

    Se destaca la necesidad de una formación diferenciada y especializada en IA para garantizar que los directivos puedan utilizar estas tecnologías de forma eficaz, manteniendo los principios éticos: « Las principales limitaciones provienen de la falta de conocimiento… y con la tecnología estos problemas se superan » (E11). La «formación para el uso básico y avanzado de la IA y las herramientas digitales» (E10) debe ser « teórico-práctica » (E2), centrada no solo en cómo utilizar la IA, sino también en comprender « la regulación y la ética en su uso » (E2). « Es normal que las personas que se graduaron en administración hace algún tiempo no estén preparadas para sacar provecho de las herramientas » (E5), y este aspecto podría ser crucial para integrar la IA de forma responsable en la gestión hospitalaria.

    Mantener el elemento humano

    A pesar de los avances tecnológicos, se reconoce que el componente humano y relacional en la atención médica es insustituible: « La atención médica actual tiene un componente humano y relacional que… es insustituible para la IA » (E6). Este reconocimiento enfatiza una perspectiva equilibrada y cautelosa sobre la implementación de la IA, subrayando que la tecnología debe mejorar, no disminuir, la calidad humana de la gestión hospitalaria: « Nuestro papel como administradores , como gerentes en los consejos de administración , o en cualquier otro rol , seguirá siendo este: que gestionemos , para no dedicar tanto tiempo a la estructuración , y eso nos libera tiempo para convencer a la gente , para involucrar a la gente en los proyectos que tenemos que implementar , o en los cambios , o en los pequeños detalles » (E4).

    “ La IA es una de las herramientas más disruptivas y la que más nos permitirá evolucionar desde una perspectiva de gestión , tanto clínica como corporativa , como nunca antes habíamos tenido ” (E13). Algunos gestores vislumbran un futuro en el que la atención sanitaria trascienda las limitaciones físicas de las instituciones, un concepto descrito como “ el hospital sin muros ” (E3). La IA puede respaldar este modelo facilitando decisiones rápidas e informadas, al tiempo que reitera la singularidad e insustituibilidad del juicio humano: “ Lo peor que hacemos es proponer soluciones óptimas para los problemas equivocados. Y creo que ahí radica la cuestión: independientemente de si existe la IA o no , seguiremos necesitando gestores , al menos durante los próximos años. Somos nosotros (los gestores) quienes hacemos las preguntas ” (E14).

    Las entrevistas con directivos de hospitales sobre la implementación de la IA en el contexto hospitalario revelan un panorama complejo, ilustrado en la Fig.  1 , donde el entusiasmo por la innovación tecnológica se equilibra con preocupaciones pragmáticas y éticas. En términos de eficiencia operativa y gestión de recursos humanos, los directivos ven la IA como una herramienta transformadora, capaz de reducir el tiempo dedicado a tareas administrativas o de bajo valor, y una forma de centrarse en funciones más estratégicas, como la planificación y la mejora de los servicios: « Nos ayudará a liberar tiempo para poder interactuar más con la gente , porque sin hacerlo no podremos poner en marcha los proyectos , hacer que las cosas avancen » (E13). Sin embargo, existe una perspectiva transversal, ilustrada por uno de los participantes: « Terminamos sin tener tiempo para hacer realmente lo que estudiamos y lo que la institución supuestamente necesita de nosotros , que es planificar , supervisar y mejorar. Y , la mayoría de las veces , no lo hacemos » (E1).

    Por otro lado, la suficiencia de los datos necesarios para la toma de decisiones es una preocupación recurrente. Los participantes destacan la necesidad de bases de datos robustas y seguras para maximizar la eficacia de la integración de la IA, subrayando que cualquier implementación tecnológica debe ir precedida de un análisis riguroso de las necesidades reales de la institución. Las cuestiones éticas también son predominantes, y diversas declaraciones sobre la protección y la privacidad de los datos, así como la integridad de la decisión, ocupan un lugar central en las diferentes entrevistas. Además, existe una clara preocupación por la posible pérdida de empatía y contacto humano en las decisiones, un aspecto señalado como fundamental en la gestión de las organizaciones en general y de las instituciones sanitarias en particular.

    La resistencia al cambio surgió como un tema importante, y muchos directivos expresaron escepticismo sobre la viabilidad a largo plazo de la IA y preocupación por su capacidad de comprensión e interpretación en contextos complejos. Se identificó como esencial una formación adecuada en IA, que abarque tanto el uso de las herramientas y su potencial aplicabilidad tecnológica como los aspectos éticos, para una integración exitosa de estas herramientas.

    Se reconoce el potencial de la IA para transformar la gestión, la automatización y la eficiencia hospitalarias, considerándose fundamental para humanizar el proceso de toma de decisiones, garantizar la seguridad de los datos y fomentar una cultura de aceptación de la innovación. Los directivos coinciden en que la IA debe utilizarse como herramienta de apoyo para la toma de decisiones, complementando, y no sustituyendo, el juicio humano, como lo demuestra la cita: « La IA siempre debe ser un instrumento para ayudar en la toma de decisiones y nunca la decisión en sí misma » (E6). Este equilibrio entre innovación y cautela/consideración se considera esencial para el impacto de la futura integración y uso de la IA en la gestión de las organizaciones sanitarias.

    Discusión

    El estudio exploró el uso de herramientas de IA en la gestión hospitalaria, un campo de creciente importancia, con potencial para mejorar la eficiencia operativa y optimizar los procesos de toma de decisiones en las organizaciones y servicios de salud. En general, los resultados reflejan una perspectiva multifacética de los gerentes hospitalarios sobre la situación actual frente a un escenario innovador con la integración de la IA [ 32 , 33 , 34 ].

    En el contexto de la implementación de herramientas de IA en la gestión hospitalaria, este estudio puso de manifiesto las altas expectativas de los gestores respecto a la ventaja relativa de la IA, en cierta medida alineadas con las percepciones reveladas en la literatura [ 32 , 35 , 36 , 37 ]. Por lo tanto, aunque se evidencia un optimismo significativo sobre los beneficios potenciales de la IA, persiste un escepticismo sustancial sobre su base de evidencia [ 38 , 39 ]. La reticencia de los gestores a adoptar plenamente la IA, debido a su etapa temprana de implementación, refleja una barrera importante que también se ha observado en otras investigaciones [ 35 , 36 ]. Este punto subraya la necesidad crítica de fortalecer la base de evidencia que respalda la eficacia de la IA en contextos de gestión sanitaria [ 33 , 40 , 41 ].

    Además, la noción de que la complejidad de implementar la IA como complemento a la gestión de la salud se percibe como una oportunidad y un desafío está bien evidenciada [ 42 ]. Como se demostró, los gerentes expresaron percepciones contradictorias sobre la complejidad de la IA, describiéndola como inevitable e indispensable, pero reiterando su bajo conocimiento y capacitación específica en el tema. La falta de comprensión sobre los modelos de IA emerge como un elemento que complica la confianza en su uso y la comprensión completa de sus funcionalidades y ventajas prácticas [ 33 , 43 ]. Esta situación, si bien no es exclusiva de las instituciones y gerentes de salud, se vuelve crítica debido al impacto que podría tener en la decisión de adoptarla como una herramienta para apoyar la gestión organizacional e incluso clínica, debido a los efectos indirectos de los mecanismos de gestión en las estructuras de salud [ 44 , 45 , 46 ]. Las preocupaciones éticas expresadas por los gerentes son evidentes y esperables [ 17 ]. Este punto es fundamental no solo para mantener la confianza de los pacientes y los profesionales de la salud, sino también para garantizar el cumplimiento legal, la seguridad y la sostenibilidad a largo plazo de las prácticas de gestión hospitalaria apoyadas por la IA [ 22 , 47 , 48 , 49 ].

    Los determinantes organizacionales también desempeñan un papel crucial. La necesidad de lidiar con las incertidumbres relacionadas con el uso y la integración de la IA, y la ambigüedad de la IA contribuyen a la desconfianza entre los profesionales50 ]. Por lo tanto, es imperativo que los procesos de implementación de la IA vayan acompañados de estrategias de gestión del cambio claras y efectivas, con el objetivo de minimizar la resistencia organizacional y maximizar la aceptación de la tecnología y la innovación [ 35 , 40 , 50 ].

    La importancia de un liderazgo superior decidido puede minimizar significativamente los desafíos actuales del proceso de toma de decisiones señalados por los gerentes, promoviendo el desarrollo de habilidades y alentando nuevos proyectos de transformación digital asociados con la gestión, integrando innovación como la IA [ 44 ]. Además, la visión del liderazgo está condicionada por la percepción de la tecnología existente y, por lo tanto, es imperativo que los líderes de las organizaciones de atención médica comprendan las capacidades, el potencial y las nuevas tendencias digitales [ 35 ]. La inteligencia colaborativa, que integra la percepción y el análisis humanos con el poder computacional de la IA, emerge como una estrategia esencial para superar algunas de las barreras mencionadas [ 46 ]. De esta manera, será posible tener en cuenta la necesidad de la participación activa de los gerentes en el desarrollo de la IA, asegurando que la tecnología no solo respalde sino que también amplifique la capacidad analítica, creando sistemas de salud más receptivos y eficientes [ 41 , 46 , 51 , 52 ].

    Cabe destacar también que las percepciones sobre la IA varían y están influenciadas por múltiples factores, incluyendo experiencias personales y expectativas organizacionales [ 44 , 53 ]. En este sentido, futuras investigaciones deberían explorar la influencia del contexto organizacional en la adopción y el uso de la IA, así como definir e identificar las estrategias necesarias para alinear las nuevas tecnologías con las necesidades y expectativas de las diversas partes interesadas [ 36 , 38 , 50 ].

    Mediante este análisis, buscamos comprender mejor la dinámica actual y contribuir a la formulación de estrategias futuras para la adopción de tecnologías emergentes en el sector de la gestión sanitaria [ 37 ]. La implementación de la IA facilita la toma de decisiones basada en datos, ofreciendo un potencial significativo para mejorar los procesos de gestión en los centros sanitarios, lo que repercute indirectamente en la calidad de los servicios prestados y reduce las desigualdades [ 54 , 55 ]. Es fundamental superar los retos identificados y maximizar los importantes beneficios del uso de herramientas de IA en el proceso de toma de decisiones en la gestión hospitalaria.

    Este estudio contribuye significativamente a la comprensión de los desafíos y oportunidades asociados con la implementación de herramientas de IA en la gestión hospitalaria. Mediante un análisis detallado de las percepciones de los gerentes, la investigación destaca factores clave como la ventaja relativa, la complejidad y los determinantes organizacionales que influyen en la adopción de la IA. El estudio subraya la naturaleza dual de la IA como oportunidad y desafío, revelando la necesidad crítica de estrategias basadas en evidencia, un liderazgo claro y una gestión del cambio eficaz para superar las barreras y maximizar los beneficios de la integración de la IA. Esta investigación ofrece información valiosa que puede guiar futuras iniciativas dirigidas a mejorar los procesos de toma de decisiones en las organizaciones de atención médica a través de la IA.

    Limitaciones

    El estudio coincidió con un periodo de gran interés público y cobertura mediática sobre la IA, en particular sobre los grandes modelos de lenguaje, lo que pudo haber influido en las percepciones de los entrevistados. Este contexto temporal pudo haber propiciado expresiones de escepticismo o preocupación respecto a la tecnología de IA en general.

    Conclusiones

    El uso de herramientas de IA representa una de las fronteras más prometedoras y desafiantes del sector salud. Mediante entrevistas con gerentes de nivel medio y superior, se obtuvieron diversas perspectivas que reflejan el proceso actual de toma de decisiones, sus desafíos y limitaciones, así como la percepción del potencial de cambio y mejora que ofrece el uso de herramientas de IA. Los gerentes perciben la integración de la IA en la gestión hospitalaria como una evolución necesaria e inevitable que aportará diversos beneficios en términos de eficiencia, accesibilidad a la información y capacidad analítica. Sin embargo, para aprovechar plenamente estos beneficios, es fundamental que las instituciones preparen una base sólida, tanto en infraestructura de datos como en la capacitación y adaptación cultural de sus gerentes profesionales. Esta preparación contribuirá a maximizar los beneficios y minimizar los desafíos asociados a esta transición tecnológica y organizativa.

    Este estudio subraya la complejidad y el dinamismo de la integración de la IA, destacando un futuro en el que la tecnología y la humanización de la gestión hospitalaria deben avanzar de la mano. Para lograrlo, las organizaciones sanitarias deben invertir en sistemas de datos robustos y garantizar la interoperabilidad para proporcionar a los gestores un acceso fluido a información precisa y en tiempo real. Además, los programas de formación específicos son fundamentales para dotar a los gestores de las habilidades necesarias para utilizar eficazmente las herramientas de IA, asegurando que estas tecnologías complementen, en lugar de sustituir, el juicio humano.

    Además, fomentar una cultura de colaboración y comunicación abierta entre los directivos puede abordar el actual aislamiento en los procesos de toma de decisiones, permitiendo decisiones más integradas y fundamentadas. Este estudio constituye un paso fundamental para comprender el potencial transformador de la IA en el proceso actual de toma de decisiones, en particular en relación con las expectativas y dificultades señaladas por los directivos. Asimismo, explora cómo garantizar la integración ética, segura, eficiente y eficaz de la IA como herramienta de apoyo a la toma de decisiones en la gestión de las instituciones sanitarias.

    Al abordar estas áreas, los gestores sanitarios pueden mejorar los procesos de toma de decisiones, aumentar la eficiencia operativa y optimizar la asignación de recursos, contribuyendo así a una atención sanitaria más eficaz y humana. Los resultados de este estudio ofrecen información práctica que puede guiar a las partes interesadas a la hora de afrontar las complejidades de la adopción de la IA en la gestión hospitalaria, garantizando que la tecnología complemente de forma valiosa la experiencia humana.

    Uso de herramientas de inteligencia artificial para apoyar la toma de decisiones en la gestión hospitalaria

    Perspectivas, desafíos y oportunidades para la integración de IA en la gestión sanitaria

    Autores

    Maurício Alves, Joana Seringa, Tatiana Silvestre y Teresa Magalhães

    Fondo

    La digitalización se ha consolidado como una estrategia clave para enfrentar los desafíos actuales de la atención sanitaria, impulsando mejoras en la seguridad, la documentación profesional y el acceso a datos clínicos, sanitarios y administrativos. Este proceso ha favorecido la transformación de los estándares de gestión, orientándose hacia una mayor eficiencia en el uso de recursos, equidad, seguridad y sostenibilidad. Sin embargo, la gestión hospitalaria continúa enfrentando obstáculos como la complejidad de la toma de decisiones, la variabilidad y fragmentación de la información, el volumen de datos, la limitada interoperabilidad y la diversidad de competencias digitales entre profesionales. En este contexto, la tecnología, y particularmente la inteligencia artificial (IA), emerge como un recurso con potencial disruptivo para optimizar la toma de decisiones y la gestión de procesos hospitalarios.

    Objetivos del estudio

    Este estudio tiene como finalidad examinar las necesidades específicas de la gestión hospitalaria respecto al uso de IA en el apoyo a la toma de decisiones. Se establecieron cinco objetivos principales:

    1. Analizar las prácticas actuales de toma de decisiones para identificar áreas de mejora y oportunidades de integración de IA.
    2. Evaluar los beneficios potenciales de la IA para la optimización de recursos y la calidad de las decisiones en gestión sanitaria.
    3. Investigar las percepciones de los gerentes hospitalarios sobre la adopción de IA, incluyendo barreras y facilitadores para su implementación.
    4. Identificar los principales retos y factores determinantes para la integración efectiva de herramientas de IA en la gestión hospitalaria.
    5. Ofrecer una exploración estructurada sobre cómo la IA puede abordar las complejidades y exigencias de la gestión hospitalaria moderna, garantizando un enfoque sistemático para comprender su integración en la toma de decisiones sanitaria.

    Métodos

    Se diseñó una investigación descriptiva y exploratoria, de enfoque cualitativo, para captar la diversidad de experiencias y opiniones sobre la integración de IA en la gestión hospitalaria. La recopilación de datos se realizó mediante entrevistas semiestructuradas a 15 gerentes de hospitales de distintas áreas y niveles jerárquicos, garantizando una representación multidisciplinaria. Las entrevistas fueron transcritas, anonimizadas y analizadas manualmente mediante codificación temática, identificando patrones y temas clave relacionados con los desafíos, oportunidades y percepciones sobre la IA.

    La integridad ética del estudio se aseguró con el consentimiento informado de los participantes y la aprobación del Comité de Ética de NOVA-NSPH. Los datos fueron tratados con rigor, garantizando anonimato y privacidad, y la codificación deductiva permitió una comparación entre expectativas teóricas y experiencias reales, enriqueciendo el análisis cualitativo.

    Resultados

    Estado actual de la toma de decisiones en la gestión sanitaria

    Las entrevistas revelan un proceso de toma de decisiones multifacético, influenciado por factores tecnológicos, metodológicos y humanos. Los gerentes destacan la existencia de ineficiencias, como la comunicación deficiente, la toma de decisiones aislada y el acceso limitado a datos, agravados por el uso predominante de herramientas tradicionales como hojas de cálculo y sistemas de Business Intelligence.

    Aislamiento y comunicación

    La toma de decisiones suele ser un proceso solitario, con escaso intercambio de opiniones y dificultades para acceder a información relevante. Esto genera una falta de colaboración interdepartamental y retrasa la intervención oportuna, evidenciando la necesidad de estrategias integradas para el intercambio de datos y experiencias.

    Humanización y subjetividad

    Los elementos humanos y subjetivos son fundamentales en las decisiones hospitalarias. A pesar del enfoque en datos objetivos, la percepción y experiencia personal del gerente influyen notablemente. Las limitaciones tecnológicas son superadas por las humanas, y la adaptación tecnológica debe considerar la flexibilidad para integrar la perspectiva de las personas.

    Ineficiencia y fragmentación de datos

    La alta dependencia de herramientas convencionales y la fragmentación de sistemas de información dificultan el análisis y la gestión eficiente de datos. La falta de integración y la organización dispersa de la información se perciben como barreras clave, limitando la automatización y la utilidad de los datos para la toma de decisiones fundamentadas.

    Variabilidad en competencias técnicas

    Las diferencias en habilidades técnicas entre los gerentes, sumadas a la escasez de especialistas en datos, resaltan la necesidad de programas de capacitación personalizados y estrategias de reclutamiento para nuevas profesiones en ciencia de datos.

    Equilibrio entre estrategia y operación

    Los gerentes enfrentan el desafío de equilibrar las necesidades operativas diarias con los objetivos estratégicos, lo que requiere coherencia en políticas administrativas y liderazgo fuerte para evitar discontinuidades en calidad y eficacia.

    Gestión del cambio y gobernanza

    La resistencia cultural y la falta de claridad en reglas operativas dificultan la transformación digital. El liderazgo y programas participativos de cambio organizacional son esenciales para promover la aceptación de la innovación y la adaptación tecnológica.

    Autonomía y acceso a datos

    La autonomía en la gestión de datos y la interoperabilidad entre sistemas son consideradas cruciales para superar limitaciones, permitiendo una gestión personalizada y eficiente de la información hospitalaria.

    Percepción de la IA como herramienta de apoyo

    Los gerentes manifiestan tanto optimismo como escepticismo respecto a la IA. Reconocen su potencial para mejorar la eficiencia, la agilidad y la calidad de las decisiones, pero expresan inquietudes sobre la privacidad de datos, cuestiones éticas y la posible pérdida de empatía humana. La IA se percibe como un recurso prometedor para optimizar recursos, facilitar el acceso a información en tiempo real y transformar el rol directivo, permitiendo mayor concentración en actividades estratégicas. Sin embargo, se insiste en que la IA debe ser un instrumento de apoyo, nunca un sustituto del juicio humano.

    La necesidad de una infraestructura de datos robusta y programas de formación diferenciada es destacada como condición para una integración exitosa de la IA, manteniendo la ética y la calidad humana en la gestión hospitalaria.

    Discusión

    El estudio refleja una perspectiva multifacética de los gerentes hospitalarios sobre la integración de IA, donde se combinan altas expectativas de beneficio con importantes barreras técnicas, culturales y éticas. Si bien existe optimismo sobre el potencial de la IA para transformar la gestión, persiste el escepticismo debido a la etapa temprana de implementación y la falta de evidencia robusta. La complejidad de la integración se percibe como oportunidad y desafío, acentuada por el bajo conocimiento específico y la necesidad de fortalecer la confianza en sus funcionalidades.

    La gestión del cambio organizacional, el liderazgo decidido y la inteligencia colaborativa emergen como estrategias clave para superar las barreras identificadas, permitiendo una integración responsable y eficaz de la IA. Las preocupaciones éticas, especialmente sobre la protección de datos y la privacidad, son predominantes y requieren una regulación cuidadosa para garantizar la sostenibilidad y la confianza de pacientes y profesionales.

    La diversidad de percepciones sobre la IA está influenciada por experiencias personales y expectativas organizacionales, lo que subraya la importancia de investigar el contexto institucional y definir estrategias de alineación tecnológica con las necesidades de las partes interesadas.

    Limitaciones

    El estudio se desarrolló en un contexto de gran interés público y mediático sobre la IA, particularmente los grandes modelos de lenguaje, lo que pudo influir en las percepciones de los entrevistados, propiciando expresiones de escepticismo o preocupación sobre la tecnología.

    Conclusiones

    La integración de herramientas de IA en la gestión hospitalaria representa una frontera prometedora y desafiante. Los gerentes perciben la IA como una evolución necesaria, capaz de aportar eficiencia, accesibilidad y capacidad analítica. Para maximizar estos beneficios, es imprescindible contar con infraestructura de datos adecuada y programas de capacitación específicos, promoviendo una cultura colaborativa y ética que preserve el factor humano. La IA debe complementar el juicio profesional, nunca sustituirlo, garantizando que la tecnología potencie la calidad y la humanización de la gestión hospitalaria.

    Este estudio constituye un aporte fundamental para comprender el potencial transformador de la IA en la toma de decisiones hospitalarias, y ofrece información práctica para guiar futuras iniciativas en el sector sanitario, enfocadas en la integración ética, segura y eficiente de la IA.

    Terapia CAR T BE-CAR7 para LLA: Resultados y Remisiones

    Autores : Robert Chiesa , MD , Christos Georgiadis , Ph.D. , Hebatalla Rashed , MB,B.Ch. , Roland Preece , Ph.D. , Prudence Hardefeldt , MD , Jan Chu , M.Sc. , Jemma Selvage , B.Sc. ,+9 , para el grupo CAR T editado en base * 

    Publicado el 8 de diciembre de 2025

    N Engl J Med 2026 ; 394 : 152 – 165 DOI: 10.1056/NEJMoa2505478

    VOL. 394 NÚM. 2

    Nota del blog: La terapia con células T con receptor de antígeno quimérico (CAR) es
    una inmunoterapia revolucionaria que modifica genéticamente las propias células T del paciente para que reconozcan y ataquen las células cancerosas. Utilizado principalmente para cánceres de sangre recidivantes o refractarios como la leucemia, el linfoma y el mieloma múltiple, actúa como un «fármaco vivo» que puede proporcionar una remisión a largo plazo. La terapia con células T CAR o terapia CAR T (abreviatura de terapia con células T con receptor de antígeno quimérico) es un tipo de terapia génica basada en células que altera los genes de las células T de una persona (un tipo de glóbulo blanco) para ayudarlas a atacar las células cancerosas. Este tipo de tratamiento puede ser útil para tratar algunos tipos de cáncer, incluso cuando otros tratamientos ya no funcionan, ofreciendo así una esperanza renovada a muchos pacientes que se encuentran en etapas avanzadas de la enfermedad. La eficacia de la terapia CAR T radica en su capacidad para personalizar el tratamiento, usando las propias células del paciente lo que minimiza el riesgo de rechazo. Además, este enfoque ha demostrado no solo eliminar las células cancerosas existentes, sino también provocar una respuesta inmunitaria que puede proteger contra futuras recaídas al entrenar al sistema inmunitario para que reconozca y ataque cualquier célula cancerosa emergente. El sistema inmunitario reconoce las sustancias extrañas en el cuerpo al encontrar proteínas llamadas antígenos en la superficie de esas células. Las células inmunitarias llamadas células T (a veces llamadas linfocitos T) tienen sus propias proteínas llamadas receptores que se unen a los antígenos extraños y ayudan a activar otras partes del sistema inmunitario para destruir la sustancia extraña, convirtiendo este proceso en una estrategia más avanzada y eficaz en la lucha contra el cáncer.

    La relación entre antígenos y receptores inmunitarios es como la de una cerradura y su llave. Del mismo modo que una cerradura solo se puede abrir con la llave correcta, cada antígeno extraño tiene un receptor inmunitario único que puede unirse a él.

    Las células cancerosas también tienen antígenos, pero si las células inmunitarias no tienen los receptores adecuados, no pueden unirse a los antígenos y ayudar a destruir las células cancerosas.

    En la terapia con células T CAR, se extraen células T de la sangre del paciente y se modifican genéticamente en el laboratorio para que tengan un receptor llamado receptor de antígeno quimérico ( CAR ) en su superficie externa. Esto ayuda a que las células T se adhieran a un antígeno específico de las células cancerosas. Posteriormente, las células T CAR se reintroducen en la sangre del paciente.

    Dado que los distintos tipos de cáncer tienen antígenos diferentes, cada CAR se diseña para el antígeno específico de un cáncer concreto. Esto significa que las terapias con células T CAR son monoclonales : cada una está diseñada para reconocer un único objetivo.

     Por ejemplo, en ciertos tipos de leucemia o linfoma, las células cancerosas tienen un antígeno llamado CD19. Muchas de las terapias con células T CAR para tratar estos cánceres están diseñadas para unirse al antígeno CD19 y no funcionarán contra un cáncer que no tenga dicho antígeno.

    Esto difiere de las terapias celulares policlonales , como la terapia con linfocitos infiltrantes de tumores (TIL),  que pueden reconocer múltiples antígenos.

    La terapia con células T CAR está aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) para tratar algunos tipos de linfomas y leucemias, así como el mieloma múltiple. Generalmente, la terapia con células T CAR se utiliza después de haber probado otros tipos de tratamiento.

    Algunos ejemplos de terapias con células T CAR aprobadas actualmente son:

    • Tisagenlecleucel , también conocido como tisa-cel (Kymriah)
    • Axicabtagene ciloleucel , también conocido como axi-cel (Yescarta)
    • Brexucabtagene autoleucel , también conocido como brexu-cel (Tecartus)
    • Lisocabtagene maraleucel , también conocido como liso-cel (Breyanzi)
    • Idecabtagene vicleucel , también conocido como ide-cel (Abecma)
    • Ciltacabtagene autoleucel , también conocido como cilta-cel (Carvykti)
    • Obecabtagene autoleucel , también conocido como obe-cel (Aucatzyl)

    Actualmente se están estudiando en ensayos clínicos muchas otras terapias con células T CAR (y tratamientos similares), con la esperanza de poder tratar también otros tipos de cáncer. Recibir terapia con células T CAR es bastante diferente de otros tipos de tratamientos de inmunoterapia. Implica lo siguiente: Recibir la infusión de células T CAR y ser monitoreado de cerca, a veces en el hospital durante 1-2 semanas.
    La extracción de las células T de la sangre se realiza generalmente en uno o más procedimientos ambulatorios. Esperar varias semanas para que sean modificados y multiplicados en el laboratorio. En primer lugar, se extraen los glóbulos blancos (que incluyen las células T) de la sangre mediante un procedimiento llamado leucoaféresis . Se utilizan dos vías intravenosas:

    • La sangre se extrae a través de una línea.
    • Los glóbulos blancos se separan mediante una máquina especial ( aféresis ).
    • Luego, la sangre restante se reintroduce en el cuerpo a través de la otra vía.

    En ocasiones se utiliza un tipo especial de vía intravenosa llamada catéter venoso central , que incorpora ambas vías intravenosas. Este proceso suele durar varias horas y deberá permanecer sentado o acostado durante el mismo. Es posible que deba repetirse al día siguiente o más veces hasta que se recolecten suficientes células.  En ocasiones, los niveles de calcio en sangre pueden disminuir durante la leucoaféresis, lo que puede provocar entumecimiento, hormigueo o espasmos musculares. Esto se puede tratar reponiendo el calcio, que se puede administrar por vía oral o intravenosa.

    Abstract

    Fondo

    El CD7 es una diana atractiva para la terapia de células T con receptores de antígenos quiméricos (CAR) en la leucemia linfoblástica aguda (LLA) de células T recidivante o refractaria. Se han publicado previamente resultados que respaldan los primeros estudios en humanos de células T CAR anti-CD7 con edición de bases (BE-CAR7) con inactivación de TCRαβ, CD52 y CD7 mediada por la triple desaminación C→T.

    Métodos

    En un estudio de fase 1, administramos células T BE-CAR7 a niños (≤16 años) con LLA de células T en recaída o refractaria tras la linfodepleción con fludarabina, ciclofosfamida y alemtuzumab. También fueron elegibles adultos con acceso compasivo. Los pacientes que alcanzaron la remisión al día 28 tras la infusión de células T BE-CAR7 fueron sometidos a un trasplante alogénico de células madre hematopoyéticas. El criterio de valoración principal fue la seguridad. Los criterios de valoración secundarios incluyeron la duración de la remisión, la supervivencia libre de enfermedad y la supervivencia global.

    Resultados

    Se administraron células T BE-CAR7 a 9 niños y 2 adultos tratados bajo acuerdos de acceso compasivo. La linfodepleción y las infusiones de BE-CAR7 no provocaron eventos adversos inaceptables, y se detectaron células T CAR7 circulantes en todos los pacientes. Las complicaciones incluyeron síndrome de liberación de citocinas de grados 1 a 4, erupciones cutáneas transitorias, citopenia multilinaje e infecciones oportunistas. Todos los pacientes presentaron remisión morfológica completa con recuperación incompleta del recuento al día 28. Nueve pacientes (82%) presentaron remisión profunda (según citometría de flujo o reacción en cadena de la polimerasa) que les permitió proceder al trasplante de células madre, y 2 pacientes con enfermedad mínima residual cuantificable en médula ósea recibieron cuidados paliativos. El trasplante eliminó las células T BE-CAR7 restantes y favoreció la reconstitución multilinaje derivada del donante. Las reactivaciones virales fueron frecuentes, y 3 pacientes presentaron complicaciones clínicamente significativas relacionadas con el virus después del trasplante. En general, 7 de los 11 pacientes (64%) que recibieron la terapia en investigación estaban en remisión continua entre 3 y 36 meses después del trasplante, y se documentó leucemia con pérdida de la expresión de CD7 en 2 pacientes.

    Conclusiones

    Las células T universales BE-CAR7 indujeron la remisión leucémica en pacientes con LLA de células T en recaída o refractaria, lo que permitió un trasplante alogénico de células madre hematopoyéticas exitoso en la mayoría de los pacientes. (Financiado por el Consejo de Investigación Médica y otros; número de registro ISRCTN: ISRCTN15323014 ).

    Los pacientes con leucemia linfoblástica aguda (LLA) de células T tratados con protocolos de quimioterapia estándar pueden anticipar buenos resultados, pero en caso de fracaso de la terapia de inducción o enfermedad mínima residual (ERM) detectable después de la terapia de consolidación, generalmente se recomienda un trasplante alogénico de células madre hematopoyéticas.<sup> 1</sup> El riesgo de recaída después de un trasplante alogénico de células madre es mayor cuando la ERM antes del trasplante es superior a 10−3 ( es decir, >1 célula por cada 1000 células normales), y generalmente se requiere una remisión profunda con un nivel de enfermedad inferior a 10−4 ( es decir, <1 célula por cada 10 000 células normales) para ser elegibles para el trasplante. La supervivencia entre los pacientes que presentan una recaída después de un trasplante alogénico de células madre es baja, con una supervivencia a largo plazo más allá de los 3 años inferior al 15 %.<sup> 2</sup>

    Se han propuesto diversas estrategias de células T con receptores de antígenos quiméricos (CAR) dirigidas a antígenos adecuados en la leucemia linfoblástica aguda (LLA) de células T, 3-7 y el CD7 se ha convertido en uno de los objetivos más atractivos, ya que, a pesar de estar presente en linfocitos normales y precursores hematopoyéticos, su expresión se mantiene constantemente alta y estable en poblaciones de blastos de LLA de células T. Los efectos fratricidas entre células diseñadas para expresar CAR anti-CD7 se han abordado mediante el uso de subgrupos de células T CD7− 8 o mediante la coexpresión de bloqueadores de la expresión de proteínas para secuestrar y prevenir la expresión de CD7 en la superficie celular. 9 Se están realizando pruebas clínicas con estos enfoques en el contexto de donantes autólogos y alogénicos compatibles. 10-17 Como alternativa, se ha aplicado la edición genómica para interrumpir la expresión de CD7 18 y se ha combinado con la interrupción simultánea de la expresión génica del receptor de células T para la producción de células T CAR de donantes universales sin TCRαβ. 19-23

    Anteriormente, la edición de bases (desaminación de citidina guiada por repeticiones palindrómicas cortas agrupadas y regularmente interespaciadas [CRISPR]) se ha aplicado para introducir codones de parada prematuros o modificar sitios de empalme críticos para TCRαβ, CD7 y efectos knockout multiplexados adicionales y se ha combinado con la transducción lentiviral de células T con un CAR anti-CD7 ( Figura 1A ). 20,24,25 Las ventajas de la edición de bases sobre la edición de nucleasas incluyen minimizar las aberraciones del cariotipo o las translocaciones cromosómicas, como se ha informado previamente para las nucleasas efectoras similares a activadores de la transcripción (TALEN) 26,27 y los productos mediados por la nucleasa CRISPR-Cas9. 28 Anteriormente informamos los resultados de un primer estudio en humanos de células T CAR anti-CD7 (BE-CAR7) editadas en bases que se infundieron para asegurar remisiones moleculares profundas de la LLA de células T refractaria antes del trasplante alogénico de células madre. 24 Los resultados en dos de los primeros tres niños que recibieron la terapia en investigación se actualizan en este informe de la cohorte pediátrica de fase 1 completada, junto con experiencia adicional de aplicaciones de uso compasivo en adultos con LLA de células T refractaria.

    Figura 1

    Producción de células T CAR7 con edición de base universal e inscripción, selección y tratamiento de pacientes.

    Métodos

    Células T CAR7 con edición de bases

    El diseño, la fabricación, la caracterización y la liberación de los bancos de células T BE-CAR7 se han descrito previamente. 24 Todas las dosis del producto en investigación estaban contenidas en viales que se habían generado a partir del mismo donante del registro (Anthony Nolan Stem Cell Registry); el producto en investigación se generó en una sola campaña (Buenas Prácticas de Fabricación [GMP] 3) en la que el 59 % de las células CD45+ expresaron CAR7, con 3,6 copias del vector por célula y una expresión residual de TCRαβ del 0,1 %, y las células eran más del 99 % CD7− y más del 98 % CD52− (Tabla S1 en el Apéndice Suplementario , disponible con el texto completo de este artículo en NEJM.org). Los viales se criopreservaron en alícuotas de 10 millones, 20 millones o 50 millones de células mononucleares CD45+.

    Programa de tratamiento

    En este estudio de fase 1, incluimos a niños de 6 meses a 16 años con leucemia linfoblástica aguda (LLA) de células T CD7+ en recaída o refractaria, cuantificable en médula ósea (>10−4 mediante citometría de flujo o reacción en cadena de la polimerasa [PCR]). Los pacientes adultos fueron tratados bajo acuerdos de licencia especiales para el acceso compasivo en el Reino Unido para medicamentos sin licencia. Los criterios de exclusión clave fueron enfermedad progresiva, infección no controlada, enfermedad de injerto contra huésped (EICH) preexistente o presencia de anticuerpos anti-HLA contra lotes de BE-CAR7 (Tabla S2).

    Los pacientes se sometieron a linfodepleción con fludarabina (150 mg por metro cuadrado de superficie corporal), ciclofosfamida (120 mg por kilogramo de peso corporal en pacientes ≤16 años o 1500 mg por metro cuadrado en pacientes >16 años) y alemtuzumab (1 mg por kilogramo). Tras la linfodepleción, se realizó una infusión dentro de un rango permitido de 0,2 × 10⁻¹ a 2,0 × 10⁻¹ de linfocitos T BE-CAR7 por kilogramo (con una dosis máxima de 5 × 10⁻¹ de linfocitos T TCRαβ+ por kilogramo, para limitar el riesgo de EICH). Los pacientes que estaban en remisión de MRD (evaluada según citometría de flujo o ensayo de PCR) el día 28 procedieron a un trasplante alogénico de células madre, momento en el cual las células T BE-CAR7 persistentes se agotaron mediante regímenes de acondicionamiento utilizados antes del trasplante ( Figura 1B ).

    Supervisión del estudio

    El estudio fue supervisado por Great Ormond Street Hospital for Children NHS Trust. El estudio fue aprobado por el Comité de Ética del Oeste de Londres. Se obtuvo el consentimiento informado por escrito de los padres de los pacientes de 16 años o menos y de los pacientes mayores de 16 años. Se proporcionó a los niños información escrita apropiada para su edad y se obtuvo su asentimiento cuando fue posible. Las células de donantes se obtuvieron de voluntarios a través del Registro Nolan. El protocolo del estudio , que incluye el plan de análisis estadístico, está disponible en NEJM.org. Los autores garantizan la exactitud e integridad de los datos, así como la fidelidad del estudio al protocolo.

    Resultados

    El resultado principal fue la seguridad, que se evaluó según los Criterios Terminológicos Comunes para Eventos Adversos, versión 5.0. Los resultados secundarios incluyeron la frecuencia y duración de la remisión, la supervivencia libre de enfermedad y la supervivencia global.

    Análisis estadístico

    Se utilizó un diseño adaptativo de dos etapas de Bryant y Day para evaluar simultáneamente los efectos tóxicos relacionados con el tratamiento y la eficacia de los linfocitos T BE-CAR7. La significancia estadística se estableció en un 15 % para cada resultado (seguridad y eficacia), y la potencia estadística se fijó en un 85 %. Una respuesta (definida como evidencia de una reducción de la EMR al día 28, lo que indica actividad antileucémica) en el 70 % o más de los pacientes era plausible; sin embargo, si el porcentaje de pacientes con respuesta era inferior al 30 %, el estudio se detendría.

    Si se presentara síndrome de liberación de citocinas de grado 3 o mayor, efectos neurotóxicos o EICH de 7 días o más de duración en más del 40 % de los pacientes que recibieron la terapia en investigación, el estudio se suspendería y se realizaría una revisión de la dosis. Los análisis de supervivencia se realizaron mediante el método de Kaplan-Meier.

    Resultados

    Características de los pacientes

    El reclutamiento para el estudio comenzó el 1 de abril de 2022 y la administración de la terapia en investigación estaba programada para completarse el 31 de mayo de 2025. Durante este período, se inscribieron 11 niños (de 5 a 15 años de edad) y se sometieron a pruebas de detección, de los cuales 9 cumplieron con los criterios de elegibilidad y recibieron la terapia antes del 31 de mayo de 2025 ( Figura 1C ). Un niño (Paciente P6) fue excluido debido a la progresión de la enfermedad a pesar de la citorreducción, y el tratamiento en el otro niño (Paciente P11) se aplazó para evaluaciones adicionales de la enfermedad. Además, dos mujeres, de 38 y 27 años de edad (Pacientes Sp1 y Sp2, respectivamente), fueron tratadas bajo acuerdos de licencia especiales para acceso compasivo. Las características de los pacientes se muestran en la Tabla 1 y la Tabla S3.

    Tabla 1

    Características de los pacientes, intervenciones del estudio y resultados.

    Todos los pacientes que recibieron la terapia en investigación (seis mujeres y cinco hombres) fueron categorizados como pacientes con LLA de células T refractaria con un inmunofenotipo cuantificable asociado a leucemia, evaluado mediante citometría de flujo como CD7 de más del 99% en médula ósea (Tabla S4). Todos los pacientes habían recibido previamente múltiples líneas de terapias estándar, y los pacientes P1, P2 y Sp2 se habían sometido al menos a un trasplante previo de un donante compatible no emparentado, que incluyó acondicionamiento con irradiación corporal total (12 Gy). En la última recaída, el paciente P2 tenía enfermedad documentada del sistema nervioso central, y el paciente Sp2 tenía afectación previa del sistema nervioso central y ocular.

    La linfodepleción se completó con éxito en todos los pacientes (Fig. S1). Las infusiones no produjeron un nivel inaceptable de eventos adversos en niños que recibieron de 30×10⁻¹ a 50×10⁻¹ células en total, ni en adultos que recibieron 100×10⁻¹ células CD45+ en total, que comprenden de 0,7×10⁻¹ a 1,0×10⁻¹ células CAR7+ por kilogramo del banco BE-CAR7 (GMP3).

    Complicaciones y efectos tóxicos

    Entre 1 día y 5 días después de la infusión de células T BE-CAR7, se desarrolló síndrome de liberación de citocinas de grado 1 o 2 en nueve pacientes (82%) ( Figura 2A ), que se manejó bajo procedimientos institucionales estándar, incluido el seguimiento de biomarcadores de interleucina-6 y ferritina ( Figura 2B y Fig. S2). Dos pacientes (18%) tuvieron síndrome de liberación de citocinas de grado 3 o 4; el evento en el paciente P3 se describió previamente. 24 El paciente P3 tuvo una alta carga de enfermedad (80% blastos de médula ósea) e infecciones fúngicas diseminadas, que probablemente contribuyeron a complicaciones inflamatorias con biomarcadores elevados, incluyendo ferritina e interleucina-6, a pesar del uso de terapias anticitocinas y glucocorticoides. El paciente P4 también tuvo una alta carga de médula ósea (50% blastos de médula ósea) antes de la linfodepleción y tuvo síndrome de liberación de citocinas de grado 2 dentro de 1 día después de la infusión; El evento respondió a la terapia con tocilizumab, pero reapareció en grado 3 a partir del día 7, con niveles elevados de ferritina e interleucina-6, lo que llevó a intervenciones adicionales con tocilizumab, anakinra y apoyo inotrópico transitorio antes de que el evento se resolviera el día 11.

    Figura 2

    Complicaciones, biomarcadores, número de copias del vector y remisiones mediadas por células T CAR.

    Simultáneamente con la resolución del síndrome de liberación de citocinas, todos los pacientes, excepto el paciente P8, presentaron erupciones maculopapulares eritematosas entre 6 y 10 días después de la infusión de células T BE-CAR7. Las erupciones se trataron con glucocorticoides tópicos o sistémicos según fuera apropiado y se resolvieron para el día 21 en todos los pacientes (Fig. S3). Cuando se realizaron biopsias cutáneas, los cambios observados en las muestras de biopsia cutánea se informaron como inespecíficos sin infiltración linfocítica notable. Se documentó síndrome de neurotoxicidad asociada a células efectoras inmunitarias (ICANS) de grado 1 en tres pacientes (pacientes P1, P3 y P8) ( Figura 2A y Tabla 2 ).

    Tabla 2

    Resumen de eventos adversos, según el grado máximo de gravedad.

    Como se anticipó, se desarrolló citopenia multilinaje con neutropenia ( Figura 2C ), linfopenia ( Figura 2D ) y trombocitopenia desde el momento de la linfodepleción hasta el día 28 y posteriormente hasta el trasplante alogénico de células madre. Todos los eventos adversos, incluyendo los eventos adversos graves, registrados desde el inicio de la linfodepleción hasta 28 días después de la infusión de células T BE-CAR7 se resumen en la Tabla 2 .

    Expansión y eliminación de células T BE-CAR7

    El seguimiento multiparamétrico de las células T BE-CAR7 en la circulación y la médula ósea comprendió citometría de flujo (Fig. S4), PCR digital de gotas (ddPCR) para el número de copias del vector ( Figura 2E ), y firmas de quimerismo molecular (Fig. S5). A pesar de la linfopenia con recuentos absolutos bajos de células T, la ddPCR mapeó aumentos en las copias del vector en ADN aislado de células mononucleares de sangre periférica dentro de los 7 a 14 días posteriores a la infusión de células T BE-CAR7, y este hallazgo fue corroborado por el análisis de quimerismo (firmas de repetición en tándem de número variable). La citometría de flujo capturó la presencia de células T CAR7+TCR−CD52−CD7− circulantes en muestras de sangre seriadas y en muestras de médula ósea obtenidas el día 28. El condicionamiento para el trasplante aseguró la eliminación de las células T BE-CAR7 y la ausencia de una señal de ddPCR lentiviral, y se documentó un cambio al quimerismo completo del donante en todos los pacientes que procedieron al trasplante.

    Actividad antileucémica

    Se realizaron evaluaciones de citometría de flujo antes del inicio de la linfodepleción para confirmar más del 99% de expresión de CD7 en blastos de médula ósea y cuantificar la carga de la enfermedad. Nueve de los 11 pacientes tenían marcadores moleculares adecuados para la cuantificación basada en PCR de MRD. Las evaluaciones de médula ósea indicaron que todos los pacientes tuvieron respuestas antileucémicas, con reducciones en la enfermedad de la médula ósea que resultaron en una remisión morfológica completa en el contexto de recuperaciones de recuento incompletas y citopenia multilinaje. Nueve pacientes (82%) progresaron al trasplante en remisión profunda, según lo evaluado por citometría de flujo o ensayo de PCR (o ambos), con umbrales de MRD por debajo de 10 −4 en todos excepto 1 paciente (Paciente P10, que procedió al trasplante con MRD de menos de 10 −3 ) ( Tabla 1 , Figura 2F y Fig. S6).

    El acondicionamiento para trasplantes fue de intensidad reducida en pacientes que habían recibido un primer trasplante previamente, habiendo recibido ya 12 Gy de irradiación corporal total. En estos pacientes, se administró irradiación corporal total de dosis baja a 2 Gy y se incluyó globulina antitimocítica (ATG) para asegurar la eliminación de células T BE-CAR7, un enfoque que se basó en estrategias previas en el contexto de la terapia alogénica CAR19. Los regímenes de acondicionamiento estándar para los primeros trasplantes incluyeron de 4 a 12 Gy de irradiación corporal total y ATG. Todos los pacientes habían mantenido remisiones completas después del trasplante, excepto el paciente P8, que tuvo una recaída de CD7− aproximadamente 3 meses después del trasplante de células madre ( Tabla 1 ).

    Se encontró que los pacientes P3 y P4 tenían una EMR de más de 10−3 según lo evaluado por ensayo de PCR y no fueron elegibles para el trasplante alogénico de células madre. Las manifestaciones de enfermedad extramedular que afectaban la órbita izquierda habían aparecido por primera vez durante el período del síndrome de liberación de citocinas en el paciente P4, y la hinchazón localizada se investigó mediante imágenes de resonancia magnética y muestras obtenidas por biopsia abierta (Fig. S7). La citometría de flujo detectó la presencia de leucemia CD7−, con un inmunofenotipo distintivo similar a las poblaciones de blastos identificadas en muestras de médula ósea obtenidas el día 28; la detección de la enfermedad se corroboró mediante cuantificación de EMR basada en PCR. La presencia de células T BE-CAR7 se confirmó tanto en la médula ósea como en la sangre periférica, pero no en la muestra de biopsia orbitaria (Fig. S8). La secuenciación genética no detectó evidencia de mutaciones de escape en los exones 1 a 4 de CD7.

    Complicaciones virales y reconstitución inmunitaria después del trasplante

    Se instituyó una vigilancia rutinaria dos veces por semana para infecciones virales comunes debido al riesgo previsto de reactivaciones después de la linfodepleción y la terapia con células T BE-CAR7. Todos los pacientes tenían viremia documentada, con adenovirus, virus de Epstein-Barr (VEB), citomegalovirus (CMV) y virus del herpes humano 6 (HHV6) detectados con frecuencia en sangre y virus BK detectado en orina ( Tabla 1 ). Se administraron medicamentos antivirales cuando fue apropiado (cidofovir y brincidofovir para la infección por adenovirus y ganciclovir y foscarnet para la infección por CMV) hasta la recuperación inmunitaria de las células T y la depuración mediada por células ( Figura 3A , Fig. S9 y Fig. S10). En los pacientes P5, P8 y Sp2, las reactivaciones de adenovirus y BK contribuyeron al compromiso de la función cardiorrespiratoria y renal después del trasplante, lo que condujo a un apoyo terapéutico sustancial. El paciente Sp2 recibió asistencia ventilatoria prolongada y diálisis en curso después de cistitis hemorrágica, perforación de vejiga y compromiso renal. Después del trasplante, el paciente P1 tuvo una reactivación tardía del VEB asociada con derrame pericárdico (a los 11 meses después del trasplante alogénico de células madre), que se resolvió después de un ciclo corto de glucocorticoides sistémicos.

    Figura 3

    Reactivaciones virales y análisis de supervivencia.

    La cinética de recuperación de neutrófilos y linfocitos después del trasplante de células madre fue generalmente como se anticipó, sin evidencia de posible actividad de células T BE-CAR7 en el injerto o la reconstitución ( Figura 3B y Figura 3C ). Todos los pacientes supervivientes tuvieron injerto derivado del donante dentro de 1 mes y recuperación de linfocitos estable aproximadamente 2 meses después del trasplante (media, 1,06 × 10 9 células por litro; rango, 0,46 × 10 9 a 1,46 × 10 9 ). La recuperación de recuentos de células T CD4 por encima de 250 por microlitro se consideró el umbral para la recuperación de células T suficiente para iniciar la retirada de la profilaxis para infecciones oportunistas (Fig. S11).

    La supervivencia global entre todos los pacientes que habían recibido la terapia en investigación antes de la fecha límite (31 de mayo de 2025) fue del 73%, y la supervivencia libre de enfermedad fue del 64% después de considerar a un paciente (Paciente P8) que presentó una recaída de CD7− después del trasplante ( Figura 3D y Figura 3E ). El primer paciente tratado en este estudio ha estado libre de enfermedad durante más de 36 meses ( Figura 3F ). Los pacientes ingresaron a un seguimiento a largo plazo de hasta 15 años una vez que cumplieron 12 meses después del trasplante.

    Discusión

    Previamente, describimos cómo se aplicó la edición de bases C→T para generar células T BE-CAR7 con triple knockout para la terapia experimental contra la leucemia linfoblástica aguda (LLA) de células T en tres niños que participaron en un ensayo clínico pionero. 24 Dos de estos pacientes, que habían presentado una recaída tras un trasplante alogénico de células madre, se encuentran en remisión prolongada. La experiencia inicial demostró las posibles aplicaciones médicas de la edición de bases. En este trabajo, presentamos datos sobre el criterio principal de valoración de seguridad y los criterios secundarios de eficacia en la cohorte pediátrica del estudio, junto con datos adicionales de dos pacientes adultos tratados según el mismo protocolo bajo acuerdos de acceso compasivo.

    El diseño y la estrategia del estudio buscaron maximizar la probabilidad de éxito, incluso en un estudio de fase 1, mediante criterios de inclusión rigurosos que estipulaban una cobertura completa de CD7 en toda la población de blastocitos y la exclusión de pacientes con anticuerpos anti-HLA preexistentes dirigidos contra el producto. Si bien se habían establecido dos bancos de donantes diferentes antes del inicio del estudio, hasta la fecha, este solo ha utilizado un donante para todos los pacientes que recibieron una dosis de la terapia en investigación; esta situación podría haber contribuido a la consistencia de las respuestas observadas en toda la cohorte.

    En la mayoría de los casos, los pacientes presentaron fiebre seguida de exantema generalizado en la semana posterior a la infusión, con aumento de indicadores inespecíficos de inflamación, como la ferritina, así como de biomarcadores específicos de la actividad de CAR, como la interleucina-6. Las intervenciones para tratar el síndrome de liberación de citocinas y la ICANS, según correspondiera, siguieron los procedimientos institucionales estándar para el manejo de los efectos tóxicos predecibles de la terapia con células T CAR y priorizaron el uso de agentes biológicos anticitocinas para manejar las complicaciones sin impedir potencialmente la actividad antileucémica. El momento y la resolución de los exantemas sugirieron una base inmunológica y podrían haber sido mediados por células T alorreactivas TCRαβ+ residuales o el seguimiento de células T CD7− a la piel, pero la ausencia de evidencia de infiltración linfocítica en las muestras de biopsia cutánea contradice la mediación directa de las células efectoras transferidas adoptivamente. La mayoría de los episodios se resolvieron al disminuir la fiebre de los pacientes. Se estima que las manifestaciones cutáneas después de terapias CAR autólogas ocurren con hasta un 5% de los productos comerciales, pero se han reportado incidencias mucho más altas en algunos estudios.29

    Reconocimos la importancia de la descitorreducción de la leucemia antes de la infusión de CAR7 para reducir el riesgo de síndrome de liberación de citocinas grave o efectos neurotóxicos, aunque notamos que no se encontraron problemas similares cuando se usaron productos CAR7 autólogos, un hallazgo que puede reflejar una aptitud y potencia celular más variables en ese contexto. 30 Las células alogénicas también tienen ventajas en la mitigación contra la posibilidad de transducción de blastos por vectores lentivirales durante la fabricación de células T CAR, lo que podría resultar en la expresión de CAR7 y enmascaramiento del antígeno CD7, como se ha informado para los vectores CAR19 dirigidos a la LLA de células B CD19+. 31 Finalmente, las células T autólogas podrían albergar predisposiciones genéticas subyacentes que son de mayor preocupación con respecto al riesgo de transformación después de que se observara un pequeño número de cánceres secundarios asociados con productos de células T CAR aprobados. 32

    Los productos CAR7 pueden generarse sin edición genética mediante la transducción de subgrupos de células T que son CD7− de forma natural o que han enmascarado o secuestrado CD7 tras la expresión de CAR7. Estudios han demostrado remisiones morfológicas de la leucemia linfoblástica aguda (LLA) de células T con este enfoque, pero la supervivencia libre de progresión fue mayor en los pacientes sometidos a trasplante posterior que en los tratados sin trasplante. 10,11

    Otra estrategia ha utilizado bloqueadores de la expresión de la proteína anti-CD7 para la captura y restricción dirigida de la expresión de CD7 para abordar los efectos fratricidas. 12,13 Un estudio reciente mostró negatividad de MRD en 16 de 17 pacientes, 30 y otro estudio utilizó células T CAR7 que se fabricaron a partir de donantes de células madre compatibles y mostraron una remisión completa en 18 de 20 pacientes, con 7 pacientes procediendo luego al trasplante de células madre. 14,15 En el contexto del desajuste de HLA, se han utilizado donantes parentales haploidénticos para la generación de células T CAR7 alogénicas antes del trasplante del mismo donante. 16 Las estrategias que utilizan donantes alogénicos universales completamente no compatibles han explotado pasos adicionales de edición genómica con el uso de CRISPR-Cas9 para interrumpir la expresión endógena de TCRαβ y CD7 para conducir a la remisión completa. 21–23,33,34

    En todos estos enfoques, se documentaron efectos de citopenia o aplasia de médula ósea en entornos clínicos; estos efectos probablemente fueron multifactoriales debido a la quimioterapia, la liberación de citocinas y la actividad anti-CD7 directa contra precursores mieloides, células T y células asesinas naturales. 35,36 Dichos efectos se explotaron en una estrategia «todo en uno» en la que 10 pacientes que tuvieron remisión completa y pancitopenia después del tratamiento con CAR7 se sometieron a un trasplante rápidamente, sin el uso de acondicionamiento adicional o profilaxis de EICH de donantes haploidénticos, lo que resultó en una supervivencia del 68% a los 12 meses. 37

    La linfopenia y la neutropenia prolongadas aumentan claramente el riesgo de complicaciones infecciosas, incluyendo las causadas por patógenos oportunistas y reactivaciones virales. Se han observado complicaciones previamente cuando se utilizó una linfodepleción aumentada de forma similar que incorporaba alemtuzumab en el contexto de células T CAR editadas genómicamente alogénicas para cánceres de células B. 38 Con los efectos adicionales de CAR7 que contribuyen a efectos inmunosupresores adicionales, documentamos la reactivación frecuente de virus latentes como el adenovirus, el virus BK y el HHV6, así como complicaciones relacionadas con hongos. Aunque la vigilancia intensiva y la profilaxis ofrecieron mitigaciones y el estudio se diseñó para reducir el riesgo mediante la reconstitución derivada del trasplante y del donante, las complicaciones relacionadas con el virus que se extendieron al período posterior al trasplante causaron complicaciones clínicamente significativas en dos niños y un adulto.

    No obstante, nuestra experiencia sugiere que los efectos antileucémicos de la terapia con CAR7 alcanzan su punto máximo en dos semanas, y una vez resuelto el síndrome de liberación de citocinas, es posible proceder rápidamente al trasplante para asegurar una pronta reconstitución del donante y abordar las complicaciones infecciosas. Las estrategias de acondicionamiento para el trasplante también son cruciales y se basaron en los enfoques estándar para la leucemia linfoblástica aguda (LLA) de células T, que incluyen rutinariamente 12 Gy de irradiación corporal total, excepto en lactantes pequeños. De lo contrario, se utilizaron regímenes de intensidad reducida para promover un rápido injerto y recuperación, en lugar de proporcionar efectos antileucémicos adicionales.

    También utilizamos el trasplante de sangre de cordón umbilical repleto de células T, que puede adaptarse para apoyar la recuperación acelerada de células T de células T inmunológicamente vírgenes portadas en el injerto. Los pacientes con seguimiento de más de 6 meses después del trasplante en nuestro estudio han documentado la recuperación de los compartimentos de células T sin EICH clínicamente significativa. Con poca frecuencia, la pérdida de antígeno CD7 y los fenómenos de escape se han documentado en estudios clínicos, y en un puñado de casos, se han dilucidado los mecanismos subyacentes, incluyendo mutaciones de cambio de marco y de sentido erróneo. 15,30 Verificamos la integridad de los exones CD7 mediante secuenciación genética de la enfermedad CD7− de bajo nivel en la médula ósea después de la terapia BE-CAR7 en un niño que también tenía enfermedad extramedular orbitaria de nueva aparición. Serán necesarias más investigaciones para interrogar los factores epigenéticos que involucran la metilación del ADN y la acetilación de histonas de CD7 que pueden haber regulado negativamente el CD7 en la leucemia linfoblástica aguda de células T primaria39,40 y para determinar si los clones leucémicos CD7− preexistentes estaban presentes por debajo de los umbrales de detección antes de la terapia o surgieron espontáneamente y se expandieron selectivamente bajo la presión del tratamiento con células T BE-CAR7.

    Finalmente, se están desarrollando iteraciones universales de CAR de próxima generación que utilizan editores de bases avanzados, con una arquitectura compacta y una fidelidad de edición mejorada. 41 La edición de bases multiplexada adicional para promover la ocultación inmunológica mediante la interrupción de los HLA de clase I y II puede ofrecer una alternativa a la linfodepleción intensa, la seroterapia y los riesgos asociados de reactivación viral. 42 Es necesario perfeccionar la estrategia para minimizar el período de exposición a CAR7 y promover una transición fluida al trasplante alogénico tan pronto como se resuelvan los efectos de la liberación de citocinas. Mientras tanto, los datos de este estudio de fase temprana respaldan la investigación adicional de las células T BE-CAR7 para el tratamiento de la leucemia linfoblástica aguda (LLA) de células T recidivante o refractaria tanto en niños como en adultos en cohortes de ensayos ampliados. Entre las preguntas abiertas se encuentran la base molecular de las recaídas de CD7−, si el alemtuzumab podría eliminarse del régimen preparatorio para reducir la reactivación viral sin disminuir los efectos antitumorales y si las células T BE-CAR7 que se han generado a partir de otros donantes serían efectivas en un grado similar al observado en nuestro estudio.

    En este estudio de fase 1, observamos que las células T universales BE-CAR7 indujeron respuestas antileucémicas en todos los pacientes con LLA de células T CD7+ en recaída o refractaria que recibieron el tratamiento, lo que permitió que 9 pacientes se sometieran a un trasplante alogénico de células madre hematopoyéticas en remisión profunda. Las limitaciones incluyeron la pérdida del antígeno CD7 y el riesgo de complicaciones virales.

    Células T CAR7 universales con edición de bases para la leucemia linfoblástica aguda de células T

    Autores y Publicación

    Autores: Robert Chiesa, MD; Christos Georgiadis, Ph.D.; Hebatalla Rashed, MB, B.Ch.; Roland Preece, Ph.D.; Prudence Hardefeldt, MD; Jan Chu, M.Sc.; Jemma Selvage, B.Sc.; además de personas colaboradoras integrantes del grupo CAR T editado en base *. Para información detallada sobre las personas autoras y sus afiliaciones, puede consultarse el enlace correspondiente Información del autor y afiliaciones.

    Fecha de publicación: 8 de diciembre de 2025

    Referencia: N Engl J Med 2026 ; 394 : 152 – 165

    DOI: 10.1056/NEJMoa2505478

    VOL. 394 NÚM. 2

    Resumen

    Antecedentes

    El antígeno CD7 ha surgido como una de las dianas más relevantes y prometedoras para el diseño de nuevas estrategias de inmunoterapia en el tratamiento de la leucemia linfoblástica aguda (LLA) de células T en recaída o refractaria. A través del desarrollo de enfoques celulares como la terapia con células T con receptores de antígenos quiméricos (CAR), el uso de la edición de bases ha permitido la generación de células T CAR anti-CD7 (BE-CAR7), logrando la inactivación simultánea de genes como TCRαβ, CD52 y CD7 por medio de triple desaminación C→T. Estudios previos han evidenciado la factibilidad de este método en seres humanos, abriendo un horizonte terapéutico para quienes enfrentan opciones limitadas.

    Métodos

    En el marco de un estudio de fase 1, se administraron células T BE-CAR7 a una cohorte de nueve personas menores de 16 años con diagnóstico de LLA de células T recidivante o refractaria, quienes previamente recibieron un régimen de linfodepleción basado en fludarabina, ciclofosfamida y alemtuzumab. Este protocolo también incluyó la participación de personas adultas bajo condiciones de acceso compasivo. Una vez alcanzada la remisión al día 28 tras la infusión de células BE-CAR7, las personas participantes fueron candidatas para un trasplante alogénico de células madre hematopoyéticas. El objetivo primario del estudio fue documentar la seguridad del proceso; los objetivos secundarios incluyeron la determinación de la duración de la remisión, la supervivencia libre de enfermedad y la supervivencia global.

    Resultados

    Un total de once personas (nueve menores y dos adultas) recibieron el tratamiento. Tanto la linfodepleción como las infusiones no generaron eventos adversos inaceptables. En todos los casos, se detectó la presencia de células T CAR7 circulantes tras la infusión, evidenciando la viabilidad de la estrategia terapéutica. Entre las principales complicaciones observadas se encuentran el síndrome de liberación de citocinas, con una presentación que osciló entre los grados 1 y 4, la aparición de exantemas cutáneos transitorios, citopenias multilínea e infecciones oportunistas. Es importante resaltar que la totalidad de las personas tratadas alcanzó remisión morfológica completa con recuperación hematológica incompleta al día 28.

    Nueve participantes (82%) lograron una remisión profunda que les permitió la realización de un trasplante alogénico posterior, mientras que las dos personas restantes, quienes presentaban enfermedad mínima residual, continuaron con cuidados paliativos. El trasplante resultó efectivo para eliminar las células T BE-CAR7 remanentes y favoreció la reconstitución multilinaje derivada del donante. Fue frecuente la reactivación de virus latentes, resultando en complicaciones clínicamente relevantes en tres pacientes durante el periodo posterior al trasplante. Globalmente, siete de once personas (64%) se mantuvieron en remisión continua entre 3 y 36 meses después del trasplante, aunque se documentó recaída leucémica acompañada de pérdida de expresión de CD7 en dos casos.

    Conclusiones

    Las células T universales BE-CAR7 demostraron una notable capacidad para inducir la remisión leucémica en personas con LLA de células T recidivante o refractaria, permitiendo en la mayoría de los casos la realización de un trasplante alogénico de células madre hematopoyéticas con éxito. El estudio fue financiado por el Consejo de Investigación Médica y otras entidades, y está registrado bajo el número ISRCTN: ISRCTN15323014. Estos resultados respaldan la continuidad de la investigación y el desarrollo de terapias avanzadas basadas en la edición genética de células T para el tratamiento de neoplasias hematológicas, marcando un hito en la innovación oncohematológica.

    Impacto de la IA en la Atención Médica: Estudio ESSENCE

    Autora : Fabienne Cotte , MD https://orcid.org/0000-0002-2898-422XFilipa Dias Lourenço , ET AL

    Abstracto

    Fondo

    Las herramientas digitales de acceso directo, impulsadas por inteligencia artificial (IA), se utilizan cada vez más para orientar a los pacientes hacia la atención adecuada y aliviar la presión sobre el sistema sanitario. Sin embargo, la mayoría de las evaluaciones ofrecen información limitada sobre la intención declarada del paciente, su comportamiento en la vida real o la idoneidad de la atención.

    Métodos

    El estudio ESSENCE (E-Health Self–Symptom Assessment as a Front Door and Facilitator of Care) fue una evaluación prospectiva de mejora de la calidad en un entorno real, integrada en la mayor red privada de atención médica de Portugal (CUF). Los adultos que utilizaron el sistema de apoyo a la toma de decisiones diagnósticas Ada Health a través de la aplicación myCUF informaron sobre sus intenciones de atención antes y después de la evaluación de síntomas. Se realizó un seguimiento del comportamiento real mediante registros electrónicos de salud y encuestas. Paneles de médicos evaluaron retrospectivamente la idoneidad de la atención prevista y observada.

    Resultados

    Se inscribieron un total de 1470 adultos (≥18 años de edad; edad media, 38,5 años; 57,7% mujeres). De los 1338 participantes con intenciones pre y post-evaluación, el 33,0% revisó su nivel de atención planificado inmediatamente después de la evaluación. La incertidumbre disminuyó del 12,6% al 5,0% (P<0,001). Entre los 721 participantes con comportamiento observado, el 59,1% cambió su vía de atención: el 28,9% desescaló, el 17,2% intensificó y el 13,0% resolvió la incertidumbre previa. Las consultas de atención primaria aumentaron del 16,3% al 42,1% (P<0,001), mientras que las visitas a especialistas disminuyeron del 49,7% al 29,8% (P<0,001). Entre los participantes que no presentaban emergencias y tenían intenciones de evaluación previa y documentación clínica suficiente (n=382), la atención adecuada aumentó del 29,8% antes de la evaluación al 64,4% después de la evaluación conductual (intervalo de confianza del 95%, 27,8 a 41,4; P<0,001). De los 96 participantes que planificaron una visita al servicio de urgencias, el 38,5% optó por una atención de menor gravedad tras la evaluación. En el subgrupo con seguimiento evaluado por el médico, se consideró que el 93% (27 de 29; IC del 95%, 78,0 a 98,1%) había evitado adecuadamente una visita innecesaria al servicio de urgencias.

    Conclusiones

    La integración de opciones de evaluación de síntomas y seguimiento con apoyo de IA en una plataforma digital de atención primaria se asoció con cambios en las intenciones y comportamientos de los pacientes, reduciendo la incertidumbre y promoviendo un uso adecuado de los servicios de salud. Estos hallazgos sugieren que los sistemas de apoyo a la toma de decisiones diagnósticas influyen en la toma de decisiones en la práctica clínica, además de generar recomendaciones precisas, lo que justifica una evaluación más exhaustiva en diversos entornos sanitarios. (Financiado por el Ministerio Federal de Investigación, Tecnología y Espacio [Bundesministerium für Forschung, Technologie und Raumfahrt]).

    Introducción

    Los sistemas de salud de todo el mundo se enfrentan a una presión creciente debido al aumento de la carga de enfermedades crónicas, el envejecimiento de la población y la escasez de profesionales sanitarios, lo que sobrecarga los recursos, incrementa los tiempos de espera y limita el acceso a una atención oportuna.<sup> 1</sup> Se necesitan soluciones escalables que orienten a los pacientes hacia la atención adecuada en el momento oportuno, sin comprometer la calidad ni la seguridad. Una de estas soluciones es la puerta de entrada digital (DFD, por sus siglas en inglés): puntos de acceso digitales a través de los cuales los pacientes acceden a los servicios de salud. Estas herramientas —que incluyen evaluaciones de síntomas, triaje en línea, reserva de citas y consultas remotas— están diseñadas para agilizar el acceso, reducir la demanda innecesaria y guiar a los usuarios hacia el entorno de atención más apropiado.² 

    Fundamentalmente , tienen el potencial de ayudar a los pacientes en uno de los aspectos más complejos de la atención médica: decidir si, cuándo, dónde y con qué urgencia buscar atención.La evidencia muestra que este proceso de toma de decisiones está lleno de incertidumbre. La precisión del autotriaje sigue siendo moderada (47%–62%), con sobreestimación frecuente de la urgencia y ocasionalmente falta de reconocimiento de afecciones graves. 3 , 4 Aunque la mayoría de las personas identifican correctamente las emergencias (82%), el sobretriaje ocurre en el 65% de los casos, y el 8% de las situaciones críticas se pasan por alto por completo. 5 Como se destacó durante la pandemia de la enfermedad por coronavirus 2019, la atención tardía o mal dirigida puede conducir a peores resultados de salud. 6 En respuesta, los sistemas de atención médica están incorporando cada vez más la evaluación de síntomas y la navegación basadas en inteligencia artificial (IA) en plataformas orientadas al paciente. Estas integraciones tienen como objetivo reducir la incertidumbre, frenar la demanda innecesaria y mejorar el acceso oportuno a la atención. Sin embargo, la mayoría de las evaluaciones de herramientas de triaje digital se centran exclusivamente en la precisión de los resultados o la intención declarada, ofreciendo una visión limitada del comportamiento real del paciente. Por ejemplo, un estudio en Portugal informó que el 22,8 % de los usuarios revisaron sus planes de atención tras el triaje asistido por IA, pero no evaluó si los pacientes cumplieron con su intención ni si la atención resultante fue apropiada.⁷ 

    De manera similar, una evaluación en Australia describió reducciones en el sobretriaje en comparación con el sistema anterior pero no examinó el cumplimiento de las recomendaciones ni los resultados posteriores.⁸ Estos enfoques no tienen en cuenta las formas complejas y a menudo no lineales en que los pacientes interpretan la información y toman decisiones en entornos reales. Los usuarios suelen estar expuestos a más de una recomendación de triaje. Reciben una combinación de consejos específicos sobre su condición, información explicativa y opciones de seguimiento, todo lo cual, junto con otros factores contextuales, influye en sus decisiones. Comprender esta interacción requiere una evaluación que haga un seguimiento del comportamiento real y la pertinencia clínica. Para abordar esta brecha, realizamos el estudio ESSENCE (Evaluación de Síntomas y Autodiagnóstico en Salud Electrónica como Puerta de Entrada y Facilitador de la Atención). Integrado en la red privada de salud CUF de Portugal, el estudio evaluó cómo la integración del sistema de apoyo a la toma de decisiones diagnósticas (DDSS) de Ada Health en un DFD influyó en el comportamiento del paciente, el uso de los servicios y la adecuación de la atención en un entorno real. Este artículo se centra en el impacto conductual de la integración de Ada Health con CUF; los hallazgos relacionados con el flujo de trabajo clínico y las perspectivas de los médicos se presentarán por separado.

    Métodos

    Diseño del estudio

    Este estudio prospectivo y observacional de mejora de la calidad evaluó el impacto real del Sistema de Apoyo a la Detección de Síntomas (DDSS) de Ada Health en la búsqueda de atención médica dentro de la red privada de salud CUF. Los adultos (mayores de 18 años) que utilizaban la aplicación myCUF en portugués para completar una autoevaluación completa de síntomas fueron elegibles. Para participar, se requirió completar las preguntas previas y posteriores a la evaluación, dar el consentimiento informado y compartir el informe con un profesional de la salud. Se les indicó a los participantes que no utilizaran el DDSS en situaciones de emergencia. El período de inscripción se extendió desde noviembre de 2023 hasta octubre de 2024.

    Recopilación de datos

    Los participantes informaron sobre su intención de buscar atención médica antes de la evaluación y nuevamente después de revisar el informe de síntomas, que enumeraba las posibles afecciones con calificaciones de probabilidad y recomendaciones de atención para cada afección y el caso general. Cada afección incluía un botón «¿Qué sigue?» que enlazaba con opciones de servicio de seguimiento (por ejemplo, reservar una teleconsulta), el cual solo se mostraba después de que se completara la pregunta sobre la intención posterior a la evaluación.La conducta de búsqueda de atención médica se recopiló en dos etapas. Primero, se recuperaron del historial clínico electrónico (HCE) todos los encuentros con centros de atención médica que ocurrieron dentro de los 14 días posteriores a la finalización de la evaluación de síntomas y se clasificaron como conducta observada. Segundo, para los participantes sin un encuentro documentado con un centro de atención médica en este período de 14 días, se envió una encuesta por correo electrónico entre el día 14 y el día 28 para registrar el uso de atención médica autoinformado fuera de los centros de atención médica o la gestión domiciliaria. Para los análisis principales, la conducta se consideró «conocida» si se confirmaba a través del historial clínico electrónico de 14 días o mediante la respuesta a la encuesta, utilizando las mismas categorías de atención que en las preguntas de intención. Para las consultas de CUF, se extrajeron datos adicionales (por ejemplo, notas clínicas, códigos de la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas de Salud Relacionados , Décima Revisión). Si el participante fue atendido por un médico que participaba en el estudio en uno de los tres centros CUF participantes, se completó una encuesta para evaluar el informe de síntomas inmediatamente después de la consulta o posteriormente si fue necesario. Al finalizar el estudio, un panel de tres médicos sénior de CUF que no participaron en el tratamiento de los pacientes evaluados en el estudio revisaron cada visita para determinar el nivel de atención más apropiado (es decir, autocuidado, atención primaria, atención especializada o atención de urgencias). Los evaluadores desconocían la recomendación del DDSS y las intenciones de los participantes antes y después de la evaluación, y no tuvieron acceso a los resultados posteriores (por ejemplo, diagnósticos, tratamientos, visitas de seguimiento) al realizar sus calificaciones de adecuación. La adecuación de la visita al servicio de urgencias (SU) se evaluó por separado de las visitas fuera del SU utilizando un marco de tres partes que evaluaba la adecuación clínica, el potencial de evaluación de atención primaria y el tipo de uso de recursos en el SU. 9 Las visitas se clasificaron como apropiadas si estaban clínicamente justificadas o requerían intervenciones específicas del SU.Para evaluar posibles señales de seguridad, también revisamos la utilización posterior de la atención de urgencia para los usuarios que redujeron su intención inicial de atención de emergencia y para aquellos que acudieron directamente al servicio de urgencias, incluidas las visitas repetidas al servicio de urgencias en un plazo de 72 horas y cualquier hospitalización registrada en la historia clínica electrónica de CUF en un plazo de 14 días.

    Análisis de datos

    Todos los análisis estadísticos se realizaron con el software R (versión 4.2.1). Se utilizaron estadísticas descriptivas para resumir las características demográficas de los participantes, las intenciones de atención, las conductas observadas y las recomendaciones del DDSS. Las variables continuas se presentan como medias (± desviación estándar) o medianas (rango intercuartílico), y las variables categóricas como frecuencias y porcentajes. Las transiciones de atención a lo largo del tiempo (es decir, evaluación previa, evaluación posterior y conducta observada) se visualizaron mediante diagramas de Sankey.Para evaluar si la distribución general de los niveles de atención varió a lo largo del tiempo, se analizaron comparaciones pareadas mediante la prueba de homogeneidad marginal de Stuart-Maxwell. La concordancia entre las selecciones de atención en diferentes momentos se evaluó mediante el coeficiente kappa de Cohen con intervalos de confianza del 95 % y se interpretó según las categorías de fuerza convencionales.Para describir con mayor detalle el movimiento direccional entre categorías, se aplicó la prueba de McNemar a proporciones pareadas. Estas pruebas se utilizaron de forma descriptiva para ilustrar cambios específicos de categoría. Las asociaciones entre las recomendaciones del DDSS y el comportamiento observado se analizaron mediante la prueba de chi-cuadrado de Pearson. El acuerdo entre clasificadores se estudió mediante la prueba kappa de Fleiss.Se realizó una regresión logística multivariable para examinar los predictores de un comportamiento apropiado en el mundo real. La variable dependiente fue la adecuación del comportamiento real (apropiado vs. inapropiado). Las variables independientes se seleccionaron a priori con base en la relevancia teórica: adecuación de la evaluación previa (S [sí]/N [no]/incierto), adecuación del consejo del caso DDSS (S/N), adecuación de la evaluación posterior (S/N/incierto), edad (continua) y sexo (femenino/masculino). Las variables categóricas se codificaron como variables ficticias. Variables como el día de la semana, el número de síntomas y el sitio no se incluyeron debido a una alta proporción de datos faltantes o una relevancia clínica limitada. Se utilizó la estimación de máxima verosimilitud con un alfa igual a 0,05. Se aplicó la prueba de Hosmer-Lemeshow para evaluar el ajuste del modelo (P>0,05 indica un ajuste adecuado).Se adoptó un nivel de significancia del 5% para todos los análisis estadísticos.

    Generalización

    Para evaluar los efectos de selección, comparamos las intenciones de atención y las características de los usuarios entre la población de estudio y todos los demás usuarios del DDSS que completaron una evaluación dentro de la misma integración (excluyendo las respuestas omitidas). Dentro de la población de estudio, examinamos las diferencias entre los participantes con y sin datos de seguimiento, incluyendo datos demográficos, nivel de atención recomendado por el DDSS y cambios en la atención prevista.

    Gestión de datos y ética

    Los datos se almacenaron de forma segura en un sistema electrónico validado (Teamscope) mediante identificadores únicos. La aprobación ética fue otorgada por el Comité Nacional de Ética para la Investigación Clínica (Comissão de Ética para a Investigação Clínica) (n.º 2204JJ351 y n.º 2309JJ660). El estudio se registró en ClinicalTrials.gov ( NCT06846957 ) y cumplió con la Declaración de Helsinki y las directrices de la Organización Internacional de Normalización (ISO) 14155:2020. Se siguieron las directrices STROBE (Fortalecimiento de la Notificación de Estudios Observacionales en Epidemiología) en todo momento.

    Resultados

    Datos demográficos de los participantes

    El estudio incluyó a 1470 participantes, con una edad media de 38,5 años (±12,5); el 57,7% (848 de 1470) eran mujeres. Se determinó el comportamiento de búsqueda de atención para 721 participantes, de los cuales 529 (73%) fueron validados a través de los registros electrónicos de salud y 192 (27%) a través de las respuestas a la encuesta de seguimiento. Las distribuciones completas de datos demográficos, síntomas y recomendaciones del DDSS se muestran en la Tabla 1. El proceso de selección e inclusión de participantes se describe en un diagrama de flujo STROBE ( Fig. 1 ).Figura 1

    Fortalecimiento de la presentación de informes de estudios observacionales en epidemiología: Diagrama de flujo de inclusión.

    Tabla 1.

    Datos demográficos de los participantes (N=1470).

    Intenciones de los participantes (antes y después de la evaluación)

    Las intenciones de los participantes antes y después de la evaluación se resumen en las Tablas 2 a 4 y en la Tabla S1 del Apéndice Suplementario , y se visualizan en la Figura 2. En la cohorte emparejada (n=1338), la incertidumbre disminuyó sustancialmente del 12,6% al 5,0% (McNemar χ 2 =57,14; P<0,0001), lo que corresponde a un cambio de −7,54 puntos porcentuales (intervalo de confianza del 95% [IC], −9,52 a −5,56). La intención de consultar a un especialista aumentó del 53,0% al 57,3% (+4,33 puntos porcentuales; IC del 95%, 2,66 a 6,00; P=0,0003), y la intención de consultar a un médico de atención primaria (PCP) aumentó del 17,8% al 19,7% (+1,87 puntos porcentuales; IC del 95%, 0,42 a 3,32; P=0,082). La proporción de pacientes que tenían la intención de buscar atención de emergencia (del 9,4% al 10,8%; +1,35 puntos porcentuales; IC del 95%, 0,13 a 2,57; P=0,07) o de controlar los síntomas en casa (del 7,2% al 7,2%; 0,00 puntos porcentuales; IC del 95%, -1,39 a 1,39; P=1,00) no mostró cambios significativos. En general, solo el 67,0% (897 de 1338) de los participantes mantuvieron su intención original.Figura 2

    Transiciones en las intenciones de atención desde la evaluación previa hasta la evaluación posterior.

    Tabla 2.

    Cambios en las intenciones de atención antes y después de la evaluación de los síntomas (cohorte pareada, N=1338).

    Tabla 3.

    Cambios en las intenciones de atención antes de la evaluación de los síntomas y el comportamiento real posterior (cohorte pareada, N=717).

    Tabla 4.

    Resultados de la transición en función de las intenciones y el comportamiento observado antes y después de la evaluación.

    El comportamiento de los participantes en comparación con sus intenciones previas a la evaluación

    La distribución general del nivel de atención cambió significativamente de las intenciones de la evaluación previa al comportamiento observado (P<0,001), debido a una marcada reducción en la atención especializada y un aumento en las consultas de atención primaria. Entre los 717 participantes para quienes se disponía tanto de las intenciones de la evaluación previa como del comportamiento observado, solo el 41 % (294 de 717) siguió con el nivel de atención que había planeado inicialmente. Entre los participantes, el 17,2 % (123 de 717) escaló a una opción de mayor urgencia, mientras que el 28,9 % (207 de 716) redujo la escala a una de menor urgencia, lo que indica un cambio neto hacia una atención de menor gravedad ( Tablas 3 y 4 ). El uso de la atención primaria aumentó del 16,3 % (117 de 717) al 42,1 % (302 de 717) (IC del 95 %, 22,5 a 29,1; P<0,0001), mientras que las visitas a especialistas disminuyeron del 49,7 % (356 de 717) al 29,8 % (214 de 717) (IC del 95 %, -23,0 a -16,6; P<0,0001). El autocuidado se mantuvo estable (7,7% a 6,8%; IC del 95%, -3,1 a 1,5; P=0,54) y el uso de atención de emergencia aumentó del 13,4% (96 de 717) al 21,2% (152 de 717) (IC del 95%, 5,2 a 10,4; P<0,0001; Fig. 3 ).Figura 3

    Transiciones entre las intenciones previas a la evaluación y el comportamiento real.

    La concordancia entre las opciones de atención en los distintos momentos fue moderada para las intenciones previas y posteriores a la evaluación (κ=0,52; IC del 95%, 0,48 a 0,56) y aceptable tanto para la evaluación previa como para el comportamiento (κ=0,21; IC del 95%, 0,16 a 0,26) y para la evaluación posterior y el comportamiento (κ=0,23; IC del 95%, 0,18 a 0,29). La intención previa a la evaluación fue el único factor estadísticamente significativo que determinó si los usuarios mantuvieron o revisaron sus planes de atención (P<0,001) (Tabla S5). El nivel de asesoramiento del DDSS se asoció con el comportamiento (χ² = 25,44; grados de libertad = 4; P<0,001).

    Adecuación de los planes para buscar atención médica y comportamiento observado

    Se dispuso de calificaciones de adecuación antes y después de la evaluación de síntomas para 363 participantes con datos pareados completos ( Tabla 5 ). La proporción de atención planificada apropiada aumentó del 30,0% al 35,3%, una mejora estadísticamente significativa de +5,23 puntos porcentuales (IC del 95%, 0,88 a 9,59; P=0,026). La proporción de planes inapropiados se mantuvo estable (59,2% frente a 59,5%, +0,28 puntos porcentuales; IC del 95%, -4,46 a 5,01; P=1,00), mientras que la proporción de participantes inseguros sobre cómo manejar sus síntomas disminuyó notablemente, del 10,7% al 5,2% (-5,51 puntos porcentuales; IC del 95%, -9,01 a -2,01; P=0,0034).Tabla 5.

    Cambio en la adecuación de los planes de atención antes y después de la evaluación de los síntomas (cohorte pareada, N=363).

    La adecuación de la atención prevista frente a la atención real recibida se comparó en 382 participantes con observaciones pareadas completas ( 

    Tabla 6 ). La proporción de usuarios cuyo comportamiento se calificó como clínicamente apropiado fue sustancialmente mayor que la proporción cuyos planes iniciales fueron apropiados: 29,8% en la preevaluación frente a 64,4% en el punto de atención (+34,55 puntos porcentuales; IC del 95%, 27,75 a 41,36; P<0,0001). Por el contrario, las intenciones inapropiadas disminuyeron del 59,2% al 35,6% (−23,56 puntos porcentuales; IC del 95%, −30,05 a −17,07; P<0,0001). Entre los participantes inicialmente inseguros, el 69% (29 de 42; IC del 95%, 54,6 a 80,8) buscó la atención apropiada. En general, el 77,0 % (296 de 385; IC del 95 %, 72,5 a 81,0) de los casos recibieron el asesoramiento de urgencia más apropiado. No se pudo evaluar la pertinencia en 50 usuarios (6,9 % de 721 usuarios con comportamiento conocido) que controlaron sus síntomas en casa, ya que no se disponía de documentación clínica para su revisión.Tabla 6.

    Cambio en la adecuación entre los planes de evaluación previa y el comportamiento real (cohorte pareada, N=382).

    La concordancia entre evaluadores fue alta: los tres evaluadores coincidieron en 344 de 385 casos (89,4 %), mientras que hubo discrepancias en 41 casos. En 13 casos, el evaluador A discrepó de los evaluadores B y C; en 12 casos, el evaluador B discrepó; en 11 casos, el evaluador C discrepó; y en 5 casos, los tres evaluadores asignaron clasificaciones diferentes. El coeficiente kappa de Fleiss fue de aproximadamente 0,85, lo que indica una fiabilidad sustancial. Todas las discrepancias se resolvieron por consenso tras la revisión conjunta de los expedientes clínicos.

    Utilización y adecuación del servicio de urgencias

    Entre los usuarios que inicialmente planearon acudir a urgencias, el 27,8 % (35 de 126) modificó su decisión inmediatamente después de la evaluación, y el 38,5 % (37 de 96) optó finalmente por un nivel de atención diferente. De estos 96 usuarios, 29 tuvieron una consulta de seguimiento en CUF con una valoración de idoneidad. En 27 casos (27 de 29; IC del 95 %, 78,0 a 98,1), no se consideró necesaria la atención de urgencias, lo que sugiere que la decisión de los pacientes de evitar el servicio de urgencias fue clínicamente apropiada.En los dos casos restantes en los que los pacientes tuvieron una consulta de seguimiento, el DDSS recomendó atención de urgencia: uno por neumonía y el otro por una posible fractura de muñeca. A pesar de las buenas intenciones y el consejo del DDSS, un participante acudió a un médico de atención primaria y el otro a un especialista.En general, el 72,0 % de las visitas a urgencias (95 de 132; IC del 95 %, 63,6 a 79,0) se clasificaron como apropiadas. Esto incluyó 55 visitas consideradas clínicamente apropiadas y otras 40 que implicaron intervenciones específicas de urgencias, como diagnósticos, tratamientos o ingreso hospitalario.Entre las visitas apropiadas a urgencias, el 56,8% (54 de 95) correspondieron a pacientes que inicialmente no tenían intención de buscar atención de urgencias. Estas visitas involucraron a pacientes ligeramente mayores (41,1±13,6 años de edad) que las inapropiadas (36,0±12,9 años de edad; P=0,053). Cuando el DDSS recomendó atención de urgencias, el 82,1% (32 de 39; IC del 95%, 67,3 a 91,0) de esas visitas fueron posteriormente calificadas como apropiadas (Tabla S7). Según la Escala de Triaje de Manchester, el 33,7% de las visitas apropiadas se clasificaron como urgentes, en comparación con el 8,1% de las visitas inapropiadas (P=0,003). Las visitas entre semana fueron más frecuentemente apropiadas (74,7% frente a 57,5%; P=0,019).Para evaluar los posibles riesgos de seguridad tras cambios en la intención de atención, examinamos la utilización de atención aguda posterior entre usuarios que optaron por una atención menos intensiva que la atención de urgencia inicial y entre aquellos que acudieron directamente al servicio de urgencias del CUF. Entre los 207 usuarios que optaron por atención primaria o especializada tras la evaluación, 5 (2,4 %) posteriormente requirieron observación en urgencias. Estos eventos ocurrieron entre el día 3 y el día 11 e incluyeron complicaciones de amigdalitis, una infección del tracto urinario que no se resolvió, urticaria grave (tras una derivación por teleconsulta), empeoramiento de la ictericia en hepatitis y prostatitis (un caso con dos contactos en urgencias).En el grupo de 132 usuarios que acudieron directamente al servicio de urgencias, 13 (9,8 %) requirieron una segunda visita y 2 de ellos fueron ingresados ​​durante esa segunda visita. La proporción de usuarios que requirieron atención de urgencia tras su decisión inicial fue significativamente menor en el grupo de desescalada que en el grupo de atención directa al servicio de urgencias (5 de 207 [2,4 %] frente a 13 de 132 [9,8 %]; p = 0,003).

    Análisis multivariable de predictores de comportamiento apropiado

    Dado que la regresión logística tenía como objetivo examinar los predictores de comportamiento apropiado en toda la cohorte, se incluyeron en el modelo tanto usuarios de servicios de urgencias como usuarios de otros servicios. De los 522 usuarios con comportamiento conocido, 5 carecían de una evaluación de adecuación y 38 presentaban datos predictivos faltantes, lo que resultó en 479 casos completos para el análisis.El modelo fue estadísticamente significativo (razón de verosimilitud χ 2 (6)=13,82, P=0,00011; pseudo R 2 =0,045). La intención apropiada posterior a la evaluación fue el predictor más fuerte del comportamiento apropiado en el mundo real (razón de probabilidades, 2,84; IC del 95%, 1,55 a 5,34; P=0,001). El sexo femenino también se asoció con mayores probabilidades de comportamiento apropiado (razón de probabilidades, 1,69; IC del 95%, 1,10 a 2,63; P=0,018). La edad, la adecuación previa a la evaluación y la adecuación del asesoramiento del caso DDSS no fueron predictores estadísticamente significativos después del ajuste. Los coeficientes completos del modelo se proporcionan en la Tabla S8.

    Generalización

    En comparación con todos los usuarios que completaron la evaluación (n=16,158), la cohorte de estudio (n=1470) mostró tasas más bajas de intenciones de «no estoy seguro» (13.0% vs. 20.7%; P=0.012) e intenciones de manejo en el hogar (7.4% vs. 13.7%; P=0.0066). La cohorte también tuvo una mayor proporción de consejos de DDSS de atención primaria (74.8% vs. 68.5%; P<0.0001) y proporciones más bajas tanto de consejos de autocuidado (12.1% vs. 14.9%; P=0.002) como de consejos de emergencia o ambulancia (12.7% vs. 16.7%; P<0.0001). La distribución por sexo fue diferente, con menos mujeres en la población de estudio (57.7% vs. 65.0%; P<0.0001).Los usuarios con comportamiento conocido (n=721) eran ligeramente mayores que aquellos con comportamiento desconocido (n=749) (edad media, 39,5 vs. 37,7 años; P=0,005), mientras que la distribución por sexo (P=0,153) y el número de síntomas (P=0,083) no difirieron significativamente. Se observaron diferencias en las intenciones de atención y el asesoramiento del DDSS: los usuarios con comportamiento conocido tenían una mayor intención de atención de emergencia tanto antes como después de la evaluación, mientras que los usuarios con comportamiento desconocido tenían más intención de atención especializada y eligieron opciones de manejo en el hogar. Estos patrones coincidieron con la distribución del asesoramiento del DDSS, con los usuarios con comportamiento conocido recibiendo más asesoramiento de nivel de emergencia y los usuarios con comportamiento desconocido recibiendo más asesoramiento alineado con especialistas (P=0,033). Los resultados completos se proporcionan en las Tablas S9 y S10.

    Discusión

    El estudio ESSENCE evaluó una vía digital de evaluación de síntomas con apoyo de IA integrada en la mayor red privada de atención médica de Portugal para fomentar una utilización más adecuada de los servicios sanitarios. El uso de la herramienta se asoció con cambios medibles en las intenciones y comportamientos de los pacientes, reduciendo la incertidumbre y promoviendo opciones de atención más acordes con la pertinencia clínica. Estos cambios se correspondieron con ajustes significativos en el uso de los servicios, incluyendo un mayor uso de la atención primaria y una reducción de las visitas a especialistas y urgencias, lo que pone de manifiesto el potencial de las herramientas digitales de apoyo a la toma de decisiones para influir en el comportamiento real en materia de atención sanitaria.

    Inteligencia artificial en el empoderamiento del paciente y la utilización de los servicios de salud

    La IA se reconoce cada vez más como una herramienta para ayudar a los pacientes a tomar decisiones sobre su atención médica. Al sintetizar datos de síntomas y ofrecer orientación personalizada, la evaluación de síntomas asistida por IA, cuando se integra en una vía digital práctica, puede contribuir a mejorar la eficiencia y la pertinencia. Los beneficios a nivel de sistema del triaje habilitado por IA se han demostrado en trabajos anteriores. 10 Las primeras evaluaciones se centraron en la precisión diagnóstica, pero el interés ahora se está desplazando hacia el impacto en el mundo real sobre el comportamiento y los resultados. Ya se ha demostrado que las integraciones de IA influyen en los comportamientos de salud en áreas como el manejo de la hipertensión, el abandono del tabaquismo y la terapia cognitivo-conductual digital para el dolor y la ansiedad. 11-13 Sin embargo, la evidencia sobre cómo las herramientas DFD afectan las decisiones de atención reales sigue siendo limitada.Un estudio que evaluó la integración del triaje virtual asistido por IA con el triaje de enfermería en vivo en un plan de seguro médico portugués encontró que el 22,8 % de los pacientes afiliados revisaron su intención de atención después del triaje —en comparación con más del 30 % en el presente estudio—, pero el comportamiento solo se midió a través de las reservas de consultas externas, excluyendo a aquellos que eligieron urgencias o autocuidado, y el enfoque del estudio se centró principalmente en la comparación de intenciones. 7 La puerta de entrada virtual nacional de Australia redirigió al 55 % de los usuarios con intención de urgencias a opciones de menor gravedad, pero no se evaluaron la adherencia ni la idoneidad. 8 Una herramienta relacionada basada en un modelo de lenguaje grande (LLM) mostró un buen rendimiento técnico, pero también carecía de validación conductual. 

    14En conjunto, estos estudios reflejan un creciente interés en las herramientas de navegación con soporte de IA, pero también ponen de manifiesto una limitación común: la dependencia del rendimiento de la IA o de la intención declarada, en lugar del comportamiento observado. En el presente estudio, la escasa concordancia entre la intención posterior a la evaluación y el comportamiento real (κ de Cohen = 0,25) refuerza la necesidad de una evaluación rigurosa en entornos reales para comprender cómo las herramientas DFD influyen en las acciones de los pacientes y en los resultados del sistema.

    Factores que impulsan el cambio de comportamiento

    Comprender el comportamiento de búsqueda de atención médica es intrínsecamente complejo. En este estudio, un tercio de los usuarios modificó sus intenciones de atención médica inmediatamente después de revisar el informe, lo que sugiere que el proceso de evaluación y la información estructurada influyeron significativamente en sus decisiones iniciales.Después de esto, se mostraron a los usuarios opciones de servicio mapeadas y adaptadas a su condición y urgencia, desarrolladas conjuntamente por CUF y el proveedor de DDSS. Estas vías conformaron una intervención digital compuesta, que combinó el contenido informativo de la evaluación DDSS con acceso inmediato a opciones de siguiente paso reservables o ejecutables (por ejemplo, videoconsultas de atención primaria, citas de atención primaria el mismo día y orientación para atención de emergencia). La alta utilización de teleconsultas y citas el mismo día sugiere que estas opciones ejecutables influyeron fuertemente en el comportamiento, y estudios previos muestran que la inmediatez y la conveniencia a menudo superan la urgencia en las decisiones de atención, lo que significa que los siguientes pasos claros probablemente actuaron como incentivos conductuales efectivos. 

    15-17 Dado que nuestro conjunto de datos no incluye información sobre qué enlaces vieron, hicieron clic o utilizaron los usuarios para completar una reserva, no pudimos separar analíticamente la influencia del asesoramiento de DDSS del efecto de estos enlaces de servicio o su conveniencia asociada. Por lo tanto, el cambio de comportamiento observado debe interpretarse como el impacto de la vía combinada con soporte de IA en lugar del componente DDSS por sí solo.Además, si bien las recomendaciones de triaje guían las decisiones, los pacientes también sopesan si el consejo se ajusta a sus circunstancias. La investigación cualitativa muestra que las personas actúan según la orientación que les resulta clara, tranquilizadora y factible. 4 Estos patrones reflejan modelos de economía conductual, donde los individuos a menudo se “satisfacen” — eligiendo opciones aceptables, aunque no óptimas, en situaciones de incertidumbre. 18 La participación del paciente mejora aún más cuando las vías digitales ofrecen transparencia, personalización y empatía percibida, creando una base creíble para la toma de decisiones. 16 Las evaluaciones futuras que incorporen la vinculación con la historia clínica electrónica, el análisis a nivel de clic, las pruebas A/B de los elementos de la vía o las entrevistas con los usuarios serán importantes para aislar qué componentes específicos del informe, recomendaciones, enlaces de servicio o factores contextuales impulsan con mayor fuerza el cambio de comportamiento.

    Adecuación de la toma de decisiones

    Los sistemas de diagnóstico basados ​​en IA buscan guiar a los pacientes hacia la atención adecuada o el autocuidado seguro, mejorando los resultados y la eficiencia, a la vez que reducen el uso innecesario o inadecuado. Sin embargo, la idoneidad de las consultas rara vez se evalúa, especialmente fuera de los servicios de urgencias, donde los marcos de referencia están más establecidos.Estas evaluaciones tampoco son sencillas. Los juicios retrospectivos a menudo carecen de información sobre las motivaciones del paciente o la progresión de los síntomas. Las herramientas se centran en la eficacia clínica, pero con frecuencia pasan por alto las barreras, las necesidades de tranquilidad y las consideraciones de costos. 

    19 Incluso las calificaciones clínicas son subjetivas: Giannouchos et al. encontraron una discordancia del 40 % al 60 % en el triaje de urgencias al comparar los diagnósticos de alta con las quejas de presentación. 

    20Los marcos también tienden a asumir una única opción «correcta», ignorando que múltiples vías de atención pueden ser razonables. En la práctica, la ambigüedad, los síntomas superpuestos y el contexto dan forma al comportamiento. Las visitas de fin de semana se calificaron con más frecuencia como inapropiadas que las visitas entre semana; sin embargo, este patrón también puede reflejar una menor disponibilidad de servicios de atención primaria en lugar de solo la preferencia del paciente. En nuestro entorno, los servicios de atención primaria presenciales operan solo los sábados hasta la 1:00 p. m. y no están disponibles desde la tarde del sábado hasta el domingo, tiempo durante el cual solo las videoconsultas de atención primaria y el servicio de urgencias permanecen accesibles. Como resultado, una visita que se calificaría como inapropiada durante la semana, cuando hay más opciones de servicio disponibles, puede considerarse apropiada los fines de semana cuando no hay atención presencial alternativa accesible. Este matiz debe considerarse explícitamente en futuras evaluaciones de adecuación. Al mismo tiempo, la menor disponibilidad de servicios puede interactuar con factores como la conveniencia y los tiempos de espera percibidos, que previamente se ha demostrado que influyen en el comportamiento de búsqueda de atención y a veces superan el razonamiento clínico, haciéndose eco de los hallazgos de Kraaijvanger et al. 

    21 Ambos mecanismos representan explicaciones plausibles para el patrón observado durante el fin de semana.El análisis multivariable contextualizó aún más estos patrones de adecuación. En una regresión logística, el predictor más fuerte de un comportamiento apropiado en el mundo real fue tener una intención apropiada después de la evaluación (razón de probabilidades, 2,84; IC del 95 %, 1,55 a 5,34). Es crucial destacar que esta intención posterior a la evaluación se registró antes de que se presentaran las opciones de servicio o las vías de reserva, lo que significa que solo pudo haber sido moldeada por la información estructurada contenida en la propia evaluación de síntomas. Esto sugiere que el proceso de evaluación —incluido el marco de urgencia, el diagnóstico diferencial y el contenido explicativo— contribuyó significativamente a alinear a los usuarios con la atención apropiada. El sexo femenino también se asoció con mayores probabilidades de un comportamiento apropiado, mientras que la edad, la intención inicial y la adecuación del asesoramiento del caso no fueron predictores independientes, lo que subraya que la alineación del comportamiento puede estar más impulsada por cómo los usuarios interpretan los resultados de la evaluación que por las características basales.Se obtienen más datos a partir de investigaciones experimentales fuera de los entornos clínicos. En un ensayo aleatorizado, Kopka et al. demostraron que el uso por parte de personas no profesionales de la salud de un sistema de apoyo a la decisión clínica (DDSS) mejoró la precisión del triaje (del 53,2 % al 64,5 %), triplicó el reconocimiento correcto del autocuidado (del 13,1 % al 36,9 %) e incrementó la detección de emergencias en un 29 %, sin aumentar el subtriaje.<sup> 

    4 </sup> Los usuarios también fueron más propensos a revisar la urgencia (27 % frente al 17 % con un sistema de gestión de la vida de propósito general), lo que respalda los hallazgos conductuales del estudio ESSENCE.Aunque pocos estudios evalúan la toma de decisiones asistida por IA antes de que se busque atención médica, existen evaluaciones basadas en servicios de urgencias. Taylor et al. estudiaron una herramienta de triaje con IA en servicios de urgencias de Estados Unidos, informando una mejor detección de enfermedades críticas (del 78,8 % al 83,1 %) y una atención más rápida.<sup> 

    10</sup> En lugar de etiquetas binarias, el estudio utilizó resultados posteriores, como la necesidad de cuidados intensivos y la hospitalización, como indicadores indirectos de calidad.

    Fortalezas

    El estudio ESSENCE se encuentra entre las primeras evaluaciones prospectivas en el mundo real de sistemas de apoyo a la decisión clínica (DDSS) integrados en un sistema de atención médica para influir en la utilización de los pacientes. Su fortaleza metodológica radica en la combinación de intenciones autoinformadas con datos de seguimiento objetivos provenientes de historias clínicas electrónicas y encuestas por correo electrónico con una alta tasa de respuesta, lo que permite una triangulación sólida entre el comportamiento planificado y el real, abordando así una limitación común de la investigación en salud digital. Una de las características más notables del estudio fue su capacidad para adaptar los DDSS a las necesidades específicas de cada paciente, lo que no solo facilitó una experiencia de atención más personalizada, sino que también incentivó el cumplimiento de los tratamientos recomendados. Realizado dentro de la mayor red privada de atención médica de Portugal, el estudio se benefició de una base de usuarios amplia y heterogénea que abarca todo el espectro de atención, desde el autocuidado hasta las visitas a especialistas y urgencias, y aplicó criterios de adecuación estructurados únicos más allá de los entornos de urgencias, lo que enriqueció aún más los datos recopilados. El riguroso diseño prospectivo, la adhesión a las directrices de buenas prácticas clínicas ISO 14155:2020, un año de recopilación de datos y la inclusión de diversas especialidades para adultos mejoran la generalización y proporcionan una base sólida para comprender el impacto real que tienen los DDSS en la utilización de la atención médica. Además, el estudio ofrece valiosas lecciones sobre cómo los DDSS pueden ser implementados efectivamente en otros entornos de atención, sugiriendo que la atención integrada y basada en evidencias puede ser una clave para mejorar los resultados en salud a nivel global.

    Limitaciones

    La inclusión en la cohorte del estudio requirió un segundo paso de consentimiento explícito en el que los usuarios optaron por compartir su informe de evaluación con un médico de CUF. Dado que esta acción es relevante principalmente para las personas que pretenden buscar atención basada en CUF, es probable que haya introducido un sesgo de inclusión hacia más usuarios que buscan atención. En consonancia con esto, la cohorte del estudio mostró menor incertidumbre, menos intenciones de autocuidado y una mayor proporción de consejos de atención primaria en comparación con la población de evaluación más amplia. En la base de usuarios más amplia de DDSS (n=16.158), las intenciones de autocuidado aumentaron del 13,7% al 16,9% después de la evaluación, mientras que en la cohorte del estudio, el autocuidado se mantuvo sustancialmente más bajo (del 7,4% al 7,3%). Los datos de seguimiento también fueron desiguales: el comportamiento solo pudo capturarse completamente para los usuarios que participaron en los servicios de CUF a través de la vinculación de EHR, mientras que la atención fuera de la red dependió de encuestas voluntarias por correo electrónico, lo que probablemente subestimó el autocuidado y evitó las visitas. Como reflejo de estas diferencias metodológicas, los usuarios con un comportamiento conocido tendían a recibir consejos de mayor complejidad y expresaban una mayor intención de recibir atención de emergencia, mientras que los usuarios con un comportamiento desconocido mostraban con mayor frecuencia intenciones de acudir a un especialista o de gestionar su caso en casa.La extrapolación de estos hallazgos a sistemas de salud públicos o con recursos limitados requiere precaución. El estudio se realizó en una red privada con amplios recursos, acceso rápido a atención primaria y especializada, bajas barreras estructurales y sistemas de reserva digitalizados, condiciones que difieren sustancialmente de muchos sistemas públicos. En entornos donde el acceso a la atención primaria es limitado y la atención especializada implica largas demoras, el comportamiento de búsqueda de atención médica podría variar.Los sistemas públicos suelen buscar fomentar la autogestión segura para reducir la demanda evitable; sin embargo, aún no se sabe con certeza si se producirían cambios similares en contextos con diferentes barreras de acceso, tiempos de espera y estructuras de costos. Se requiere una evaluación más exhaustiva en entornos públicos o con menos recursos —donde las respuestas conductuales, la sustitución de servicios y los umbrales de idoneidad pueden variar— para determinar la generalización de estos patrones de utilización.Además, en este contexto, las visitas a urgencias se registran correctamente, pero los ingresos en hospitales privados requieren un depósito inicial elevado, lo que lleva a muchos pacientes a buscar atención hospitalaria en el sector público, que no está vinculado al sistema de historia clínica electrónica de CUF. Como resultado, las hospitalizaciones posteriores se subestiman sistemáticamente.Los datos demográficos, de intención y de asesoramiento del DDSS solo están disponibles una vez que el usuario completa la evaluación de síntomas. No se recopila información en etapas anteriores de abandono (p. ej., invitación → consentimiento → inicio de la evaluación), lo que limita la capacidad de comparar a los usuarios que se pierden antes de completar la evaluación. Es importante destacar que no teníamos datos sobre con qué elementos del informe interactuaron los usuarios, incluyendo qué afecciones abrieron en la aplicación o qué enlaces de servicio vieron o en cuáles hicieron clic. Como resultado, solo se pudo evaluar la acción de atención final (p. ej., visita registrada al CUF o comportamiento autoinformado), y no pudimos determinar cómo la exposición a componentes específicos del informe influyó en las decisiones.Además, las calificaciones de idoneidad se evaluaron mediante diferentes métodos según el nivel de atención, y no fue posible evaluar las decisiones de autocuidado debido a la falta de documentación clínica para los 50 usuarios que controlaron sus síntomas en casa (6,9 % de aquellos con comportamiento conocido). Excluir estos casos de baja gravedad —que a menudo se considerarían apropiados— probablemente introduce un sesgo a la baja, lo que significa que las estimaciones de idoneidad reportadas podrían subestimar la idoneidad real en todos los entornos.Otra limitación de este estudio es la ausencia de un grupo de control. Sin un grupo de comparación, no podemos determinar en qué medida el cambio observado en las intenciones y el comportamiento respecto al cuidado de la salud se habría producido de forma natural a lo largo de la enfermedad, independientemente de la vía digital. La gravedad de la enfermedad, la progresión de los síntomas o factores externos —como la disponibilidad de servicios o el apoyo social— pueden influir en las decisiones incluso sin ninguna intervención.

    Conclusión

    El estudio ESSENCE aporta evidencia real de que una vía de evaluación digital con apoyo de IA puede contribuir a una toma de decisiones más segura y adecuada por parte del paciente, estableciendo así un nuevo estandar en la medicina moderna. Al combinar la evaluación personalizada de los síntomas con opciones de servicio prácticas y accesibles, la integración también redujo la incertidumbre que habitualmente experimentan los pacientes al buscar atención médica, modificó las intenciones de atención y promovió un uso más apropiado de los servicios de salud. Esto resalta el potencial de la IA como herramienta no solo de análisis, sino como un verdadero aliado que puede influir en el comportamiento dentro de las vías de atención, generando un cambio significativo en la manera en que los pacientes interactúan con los servicios médicos. Es importante destacar que el impacto de la IA va más allá de la precisión de los resultados; también abarca cómo se estructura, se percibe y se utiliza la información en el contexto de la salud, creando una experiencia más fluida y menos intimidante. Esto subraya la necesidad de un diseño centrado en el usuario y una integración cuidadosa en los sistemas de atención médica, considerando las diversas realidades y necesidades de cada paciente. En el futuro, se debería priorizar la ampliación de los enfoques de vinculación de registros electrónicos de salud (EHR) para capturar con mayor precisión el comportamiento en la vida real, al tiempo que se examina con mayor profundidad qué elementos específicos de los informes, recomendaciones, enlaces a servicios y factores contextuales —como la disponibilidad de servicios, la evolución de los síntomas o la influencia social— impulsan el cambio de comportamiento de manera efectiva. Los métodos complementarios, incluidas las pruebas A/B para aislar el impacto de los componentes individuales y las entrevistas con los usuarios para explorar los procesos de toma de decisiones, serán valiosos para identificar los mecanismos que más influyen en las acciones de búsqueda de atención médica y, en última instancia, llevó a establecer un sistema de salud más receptivo. Se necesitan evaluaciones más amplias en entornos públicos y desfavorecidos para evaluar la generalización de los hallazgos, junto con estudios de economía de la salud que cuantifiquen el costo real y el impacto en el sistema que estos cambios pueden traer. Estas evaluaciones permitirán no solo mejorar la práctica clínica, sino también asegurar que los beneficios de la IA se traduzcan en experiencias de atención más equitativas. Gobernanza del análisis estadístico y de datos: El análisis estadístico fue realizado por el autor FC, quien aplicó técnicas avanzadas para asegurar la validez de los resultados. El equipo del Centro Académico de CUF, bajo la dirección del estadístico SD y la supervisión del autor PF, realizó una revisión y auditoría estadística independiente y detallada (de forma independiente del desarrollador de DDSS y de todos los coautores afiliados al desarrollador). Los autores SD y PF tuvieron acceso a todos los datos brutos y a todos los análisis, y llevaron a cabo una evaluación independiente de todos los métodos y análisis. Estos autores realizaron análisis independientes adicionales cuando lo consideraron necesario y aprobaron de forma independiente los análisis finales y los informes estadísticos, garantizando así la transparencia y la integridad en la presentación de los hallazgos del estudio.

    El chequeo anual integral de riesgo cardiológico para toda la población adulta sana debe ser abandonado

    Dr. Tobías Franzetti. Residente de Gestión Sanatorio Sagrado Corazón.

    Introducción:

    El presente informe resume las directrices clínicas actualizadas sobre la utilidad, la efectividad y el impacto real en la mortalidad de los chequeos médicos rutinarios (exámenes anuales) y los programas de cribado (screening) poblacional.

    La información, recomendaciones y evidencia clínica que detallaremos en este informe se fundamentan en una revisión de documentos de consenso y guías actualizadas, publicadas por varias de las instituciones médicas más prestigiosas a nivel mundial. Principalmente, nos basamos en las Directrices de 2021 sobre la prevención de enfermedades cardiovasculares en la práctica clínica, un documento desarrollado por la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) en colaboración con otras 12 sociedades médicas internacionales. Además, la evidencia específica sobre pruebas diagnósticas se apoya en la Declaración de Recomendaciones de 2018 del Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de los Estados Unidos (USPSTF) y su revisión sistemática sobre el cribado del riesgo cardiovascular mediante electrocardiografía (ECG). Finalmente, integramos datos de una declaración científica de 2020 de la Asociación Americana del Corazón (AHA) enfocada en el ejercicio y la prevención de eventos cardiovasculares agudos.

    Metodología clínica Para formular estas recomendaciones, se llevó a cabo una revisión exhaustiva de toda la literatura empírica y la evidencia científica publicada sobre las estrategias de prevención en la práctica diaria. Se realizó una evaluación crítica y rigurosa de los procedimientos diagnósticos y de detección, calculando detalladamente la relación riesgo-beneficio de cada intervención. Cada práctica clínica ha sido clasificada en una escala predefinida que evalúa la «Fuerza de la recomendación» (Clase I para intervenciones recomendadas, hasta Clase III para prácticas que no se deben realizar) y el «Nivel de evidencia» disponible en ensayos clínicos (Niveles A, B o C).

    El contexto de la evidencia sobre los chequeos A partir de este análisis metodológico, la evidencia científica reveló una realidad contraintuitiva: los programas estructurados de chequeos o cribados sistemáticos en la población general asintomática no tienen un efecto demostrado en la reducción de la mortalidad ni previenen el desarrollo de eventos cardiovasculares adversos.

    En base a estos hallazgos, se propone un cambio de paradigma, alejándose del tradicional «chequeo general anual» para la población sana, para dar prioridad a un enfoque de cribado «oportunista» e intervenciones estratificadas a partir de cierta edad o cuando ya se ha detectado un riesgo real.

    A continuación, detallamos qué prácticas preventivas están fuertemente recomendadas por la ciencia, cuáles carecen de utilidad y cómo debe estructurarse un control médico óptimo.

    Evaluación, Efectividad y Recomendaciones de los Chequeos Preventivos:

    Para comprender la utilidad real de los chequeos médicos rutinarios y los exámenes de salud masivos, es fundamental distinguir entre dos estrategias principales de evaluación: el cribado (screening) sistemático y el cribado oportunista. El cribado sistemático consiste en programas formales dirigidos a toda la población o a subpoblaciones específicas, a menudo con sistemas de convocatoria. Por el contrario, el cribado oportunista se realiza sin una estrategia predefinida, aprovechando el momento en que una persona acude al sistema de salud por cualquier otro motivo.

    1. Evidencia y Desenlaces Evaluados de las Intervenciones de Cribado

    La evaluación exhaustiva de los programas de cribado sistemático ha arrojado resultados que desafían la práctica médica tradicional. La evidencia demuestra que el cribado sistemático en la población general sana no tiene un efecto demostrado en la reducción de los desenlaces cardiovasculares (eventos fatales y no fatales). En estudios a corto plazo, la evaluación sistemática de personas sin factores de riesgo conocidos no parece ser rentable para reducir los eventos vasculares posteriores ni la muerte prematura.

    La única evidencia contundente de reducción de la mortalidad proviene de intervenciones altamente dirigidas. Un gran ensayo clínico aleatorizado (50.156 participantes) evaluó el cribado estructural mediante ecografía móvil para detectar aneurismas aórticos, enfermedad arterial periférica e hipertensión. Este estudio demostró una reducción de la mortalidad del 7% a los 5 años, pero este beneficio se limitó exclusivamente a una población muy específica: hombres de 65 a 74 años.

    Por otro lado, el cribado oportunista ha demostrado ser una estrategia sumamente eficaz y rentable para aumentar las tasas de detección de factores de riesgo clásicos, como la presión arterial elevada o las alteraciones lipídicas, por lo que está fuertemente respaldado por las guías clínicas, aunque su efecto directo a largo plazo sobre los resultados clínicos siga siendo incierto.

    2. Prácticas Clínicas y Poblaciones Si Recomendadas

    Basándose en la evidencia de costo-efectividad y el riesgo absoluto, las directrices establecen pautas precisas sobre en quiénes y cómo intervenir:

    • Recomendación Fuerte (Clase I, Nivel C): La evaluación global y sistemática del riesgo cardiovascular se recomienda imperativamente en cualquier individuo que presente al menos un factor de riesgo vascular principal. Esto incluye antecedentes familiares de enfermedad prematura, hipercolesterolemia familiar, tabaquismo, hipertensión, diabetes, niveles elevados de lípidos, obesidad o comorbilidades que aumenten el riesgo.
    • Poblaciones con patologías específicas (Clase I y IIa): Los chequeos y evaluaciones de riesgo están estrictamente recomendados en poblaciones con ciertas condiciones clínicas concurrentes. Esto abarca a pacientes con Enfermedad Renal Crónica (se debe monitorizar la albuminuria), pacientes en tratamiento por cáncer (monitorización de cardiotoxicidad mediante biomarcadores e imágenes), y pacientes con EPOC.
    • Condiciones específicas de sexo (Clase IIa): Las guías hacen un fuerte énfasis en la mujer. Se recomienda el cribado periódico de diabetes e hipertensión en mujeres con antecedentes de preeclampsia, hipertensión inducida por el embarazo, síndrome de ovario poliquístico o diabetes gestacional. En los hombres, la disfunción eréctil es un predictor de mortalidad y eventos futuros, por lo que su sola presencia justifica una evaluación completa del riesgo cardiovascular.
    • Población general por edad (Clase IIb): En personas completamente sanas sin riesgos conocidos, el cribado sistemático u oportunista puede considerarse a partir de la mediana edad: hombres mayores de 40 años y mujeres mayores de 50 años (o posmenopáusicas).
    • Frecuencia del chequeo: Si el primer chequeo a partir de los 40/50 años arroja resultados normales y el paciente se mantiene sano, la recomendación para volver a evaluar su riesgo cardiovascular es de cada 5 años, aunque no existen datos empíricos que definen el intervalo óptimo. En adultos jóvenes sin factores de riesgo la evaluación sistemática del riesgo no está recomendada. Por lo tanto, no se justifica citar a estos pacientes cada cierto tiempo para realizarles un chequeo general preventivo.

    3. Evaluación de riesgo

    La evaluación sistemática y global del riesgo cardiovascular está fuertemente recomendada (Clase I, Nivel C) en personas de cualquier edad si presentan al menos un factor de riesgo vascular principal (Antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular prematura o hipercolesterolemia familiar, tabaquismo, hipertensión arterial, diabetes, niveles elevados de lípidos, obesidad o comorbilidades concurrentes).

    Para este grupo dado que el riesgo a corto plazo (10 años) suele ser bajo incluso con factores de riesgo, la evaluación debe centrarse en estimar el «riesgo a lo largo de toda la vida» y los beneficios a largo plazo de modificar dichos factores tempranamente (cambios en estilo de vida, cese del tabaquismo y Presión arterial sistólica <160 mmHg).

    Se puede considerar (Clase IIb, Nivel C) realizar evaluaciones de riesgo cardiovascular, de forma sistemática o en visitas oportunistas, en hombres mayores de 40 años y mujeres mayores de 50 años (o posmenopáusicas) que no tengan factores de riesgo conocidos.

    Para este grupo, la guía recomienda (Clase I, Nivel B) utilizar una herramienta matemática llamada algoritmo SCORE-2 (o SCORE2-OP para mayores de 70 años). Esta herramienta calcula la probabilidad exacta (riesgo bajo, alto o muy alto) que tiene esa persona de sufrir un infarto o ACV fatal y no fatal en los próximos 10 años.

    La evaluación de riesgo cardiovascular debe incluir:

    • Medición de presión arterial
    • Laboratorio de perfil lipídico y glucemia
    • Historia clinica orientada: Interrogatorio sobre la edad, sexo, consumo de tabaco y factores ambientales o psicosociales

    En caso de diagnóstico de hipertensión arterial, la evaluación exige rutinariamente los siguientes estudios para evaluar el daño en los órganos:

    • Laboratorio de sangre y orina extendido: Hemoglobina, sodio, potasio, ácido úrico, creatinina/tasa de filtración glomerular, función hepática y análisis de orina con tira reactiva o índice albúmina-creatinina
    • ECG de 12 derivaciones
    • Ecocardiograma: se debe indicar únicamente en ECG con anormalidades.

    En caso de que la evaluación arroje un riesgo intermedio o haya dudas sobre la conducta de iniciar mediación, se pueden considerar (Clase IIb, Nivel B) como modificadores de riesgo los siguientes estudios de imagen:

    • Score de Calcio Coronario
    • Ecodoppler de vasos de cuello: Para detectar presencia de placas de ateroma.

    No se debe incluir como parte de la evaluación de riesgo:

    • Ergometría de esfuerzo
    • Biomarcadores y genética: no está recomendada (Clase III, Nivel B)

    Hacia un Modelo de Screening Cardiovascular Basado en el Valor

    A modo de cierre, y tras analizar la evidencia bibliográfica disponible, se establece que el cribado cardiovascular en poblaciones jóvenes asintomáticas (definidas como varones menores de 40 años y mujeres menores de 50 años sin factores de riesgo conocidos) debe migrar de un modelo de chequeo universal y rutinario hacia una estrategia de prevención selectiva y de alta especificidad. A continuación, se detallan las recomendaciones finales para cada intervención abordada:

    Las directrices europeas recomiendan fuertemente el cribado oportunista de la presión arterial. En pacientes ya diagnosticados con hipertensión, el control debe ser riguroso y estar acompañado de intervenciones en el estilo de vida.

    En adultos jóvenes asintomáticos y sin antecedentes, el cribado sistemático de lípidos no está recomendado, limitándose exclusivamente a evaluaciones oportunistas sin necesidad de ayuno. A partir de los 40 y 50 años respectivamente, la estrategia cambia y el cribado rutinario pasa a considerarse pertinente (Clase IIb). Como única excepción a cualquier edad, la evaluación completa de los lípidos es obligatoria (Clase I) si el paciente presenta al menos un factor de riesgo vascular mayor (tabaquismo, hipertensión, diabetes, obesidad o antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular).

    El uso rutinario de eco doppler carotídeo y el score de calcio coronario para predecir eventos en jóvenes sanos está desaconsejado (Clase III, Nivel B). Estas herramientas deben reservarse únicamente como «modificadores de riesgo» en pacientes con riesgo intermedio donde la decisión terapéutica sea incierta (Clase IIb, Nivel B), una situación extremadamente infrecuente en menores de 40 años.

    El uso del ecocardiograma en personas asintomáticas para mejorar la predicción del riesgo se considera ineficaz (Clase III). Su realización solo se justifica ante el diagnóstico confirmado de hipertensión arterial con anomalías electrocardiográficas o signos de disfunción ventricular (Clase I, Nivel B).

    No se recomienda la recolección rutinaria de biomarcadores urinarios, circulantes o puntuaciones de riesgo genético en la población general (Clase III, Nivel B). La indicación de estudios genéticos debe restringirse exclusivamente a casos con sospecha clínica fundada de hipercolesterolemia familiar.

    La evaluación sistemática de lípidos en sangre (perfil lipídico) y otros parámetros metabólicos no está recomendada para adultos jóvenes y asintomáticos sin factores de riesgo conocidos. Sin embargo, es imperativo recordar que los laboratorios tradicionales (glucemia, perfil lipídico, creatinina) dejan de ser opcionales para convertirse en obligatorios (Clase I) únicamente cuando se ha confirmado el diagnóstico de hipertensión, con el fin de evaluar daño en órganos diana.

    El electrocardiograma de 12 derivaciones no posee indicación como método de tamizaje poblacional de rutina en adultos jóvenes de bajo riesgo (Clase III). Su obligatoriedad clínica (Clase I, Nivel B) se establece para pacientes ya diagnosticados con hipertensión arterial.

    La ergometría o prueba de esfuerzo no aporta beneficios clínicos para la estratificación del riesgo en individuos sanos. Su indicación principal y de mayor nivel de evidencia (Clase I, Nivel A) se reserva para la evaluación individualizada de pacientes post-evento o post-cirugía que ingresan a programas de rehabilitación cardiovascular.

    El Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU. desaconseja la ergometría de esfuerzo como cribado en adultos asintomáticos de bajo riesgo (Recomendación D). Por otro lado, la American Heart Association señala una excepción: la ergometría máxima puede ser considerada de utilidad clínica antes de iniciar un programa de ejercicios de alta intensidad en personas habitualmente sedentarias que tienen múltiples factores de riesgo, diabetes, puntuaciones altas de calcio coronario o un fuerte historial familiar de enfermedad coronaria prematura.

    La radiografía de tórax carece de evidencia médica como herramienta de prevención cardiovascular.

    CONCLUSION:

    La ciencia actual dicta que el paradigma del «chequeo anual integral» para toda la población adulta sana debe ser abandonado. La evidencia demuestra que aplicar extensas baterías de estudios diagnósticos anualmente en jóvenes sanos asintomáticos no impacta en la mortalidad global, no prolonga la vida y carece de rentabilidad clínica.

    El control médico anual solo es imperativo en poblaciones de alto riesgo diagnosticado (hipertensos, diabéticos, obesos severos o personas con herencia patológica). Para el resto de la población sana, la medicina basada en evidencia recomienda sustituir los chequeos invasivos por una estrategia mucho más eficiente: intervenciones clínicas oportunistas en adultos jóvenes sin factores de riesgo y chequeos sistemáticos realizados cada 5 años a partir de los 40 años en hombres y 50 años en mujeres, enfocándose estrictamente en la medición de la presión arterial, glucemia, perfil lipídico, peso e interrogatorio sobre el estilo de vida.

    Esto no solo previene la cascada de sobrediagnóstico, sino que garantiza una gestión hospitalaria eficiente, redirigiendo los recursos hacia intervenciones de Clase I que han demostrado un impacto real en la morbimortalidad de la población.

    Bibliografia:

    1- Visseren FLJ, Mach F, Smulders YM, Carballo D, Koskinas KC, Bäck M, Benetos A, Biffi A, Boavida JM, Capodanno D, Cosyns B, Crawford C, Davos CH, Desormais I, Di Angelantonio E, Franco OH, Halvorsen S, Hobbs FDR, Hollander M, Jankowska EA, Michal M, Sacco S, Sattar N, Tokgozoglu L, Tonstad S, Tsioufis KP, van Dis I, van Gelder IC, Wanner C, Williams B; ESC National Cardiac Societies; ESC Scientific Document Group. 2021 ESC Guidelines on cardiovascular disease prevention in clinical practice. Eur Heart J. 2021 Sep 7;42(34):3227-3337. doi: 10.1093/eurheartj/ehab484. Erratum in: Eur Heart J. 2022 Nov 7;43(42):4468. doi: 10.1093/eurheartj/ehac458. PMID: 34458905.

    2- Franklin BA, Thompson PD, Al-Zaiti SS, Albert CM, Hivert MF, Levine BD, Lobelo F, Madan K, Sharrief AZ, Eijsvogels TMH; American Heart Association Physical Activity Committee of the Council on Lifestyle and Cardiometabolic Health; Council on Cardiovascular and Stroke Nursing; Council on Clinical Cardiology; and Stroke Council. Exercise-Related Acute Cardiovascular Events and Potential Deleterious Adaptations Following Long-Term Exercise Training: Placing the Risks Into Perspective-An Update: A Scientific Statement From the American Heart Association. Circulation. 2020 Mar 31;141(13):e705-e736. doi: 10.1161/CIR.0000000000000749. Epub 2020 Feb 26. PMID: 32100573.

    3- US Preventive Services Task Force; Curry SJ, Krist AH, Owens DK, Barry MJ, Caughey AB, Davidson KW, Doubeni CA, Epling JW Jr, Kemper AR, Kubik M, Landefeld CS, Mangione CM, Silverstein M, Simon MA, Tseng CW, Wong JB. Screening for Cardiovascular Disease Risk With Electrocardiography: US Preventive Services Task Force Recommendation Statement. JAMA. 2018 Jun 12;319(22):2308-2314. doi: 10.1001/jama.2018.6848. PMID: 29896632.

    4- Jonas DE, Reddy S, Middleton JC, Barclay C, Green J, Baker C, Asher GN. Screening for Cardiovascular Disease Risk With Resting or Exercise Electrocardiography: Evidence Report and Systematic Review for the US Preventive Services Task Force. JAMA. 2018 Jun 12;319(22):2315-2328. doi: 10.1001/jama.2018.6897. PMID: 29896633.

    Adopción hospitalaria y precios de biosimilares oncológicos

    James C. Robinson,1Ari D. Kosorukov,Christopher M. Whaley,

    JAMA 11 de marzo de 2026 doi: 10.1001/jama.2026.1777

    Puntos clave

    Pregunta ¿Cómo han cambiado los precios de adquisición, los precios de reembolso y la adopción de biosimilares oncológicos en los últimos años?

    Resultados:   En 66.139 pacientes con cáncer entre 2020 y 2024, los precios de adquisición hospitalaria de tres biosimilares oncológicos disminuyeron más rápidamente que los precios de reembolso, lo que resultó en un aumento de los ingresos por margen hospitalario. La participación de los biosimilares aumentó al 93 % para bevacizumab, al 87 % para trastuzumab y al 84 % para rituximab para 2024.

    Los  precios en descenso de los biosimilares oncológicos han permitido a los hospitales aumentar los márgenes de beneficio y se han asociado con aumentos rápidos en su adopción.

    Abstract

    Importancia:   Muchos productos biológicos oncológicos administrados por médicos perderán la protección de sus patentes en los próximos años y se enfrentarán a la competencia de los biosimilares. Hospitales y aseguradoras comparten el interés en desarrollar métodos de pago que compartan los ahorros potenciales derivados de la adopción de estos agentes menos costosos.

    Objetivo:   comprobar si los hospitales pagaron precios de adquisición más bajos y obtuvieron márgenes de beneficio más altos por los biosimilares oncológicos administrados por médicos; si las aseguradoras redujeron los precios de reembolso que pagaron a los hospitales, compartiendo así los ahorros derivados de los precios más bajos de los fabricantes; y si las reducciones en los precios de adquisición y los aumentos en los márgenes hospitalarios estuvieron asociados con una adopción acelerada de biosimilares.

    Diseño, entorno y participantes   Estudio observacional que utiliza datos de 2020-2024 de pacientes cubiertos por el seguro médico Blue Cross Blue Shield, vinculados a información sobre precios de adquisición de medicamentos pagados por los hospitales a los fabricantes; precios de reembolso de medicamentos pagados por las aseguradoras a los hospitales; elegibilidad de los hospitales para descuentos de precios federales 340B; y otras características de los hospitales, los pacientes y el mercado.

    Exposiciones Productos   biológicos y biosimilares adquiridos por los hospitales a los fabricantes a un precio y reembolsados ​​por las aseguradoras privadas a un precio más alto.

    Principales resultados y medidas   Precios de adquisición pagados por los hospitales a los fabricantes, precios de reembolso pagados por las aseguradoras a los hospitales, margen de beneficio de los medicamentos hospitalarios, adopción de biosimilares por parte de los hospitales.

    Resultados:   Entre 2020 y 2024 (66.139 pacientes que recibieron productos biológicos y biosimilares oncológicos en 1.541 hospitales), los precios de adquisición pagados por los hospitales a los fabricantes de medicamentos disminuyeron un 60%, un 72% y un 63% para los biosimilares de bevacizumab, trastuzumab y rituximab, respectivamente. Los precios de reembolso pagados por las aseguradoras a los hospitales disminuyeron a un ritmo más lento, del 32%, 36% y 34%, lo que permitió un aumento en los márgenes de beneficio hospitalarios. En análisis de regresión multivariable, cada dólar adicional en el precio de adquisición se asoció con un mayor reembolso hospitalario de $2,72 para bevacizumab (IC del 95 %, $0,51-$4,93), $1,82 para trastuzumab (IC del 95 %, $1,27-$2,38) y $2,32 para rituximab (IC del 95 %, $1,56-$3,09). El aumento en los márgenes de beneficio hospitalarios se asoció con una mayor adopción de biosimilares, que pasó del 32 %, 37 % y 18 % en el uso de bevacizumab, trastuzumab y rituximab en 2020 al 93 %, 87 % y 84 % en 2024.

    Conclusiones y relevancia   Los márgenes de beneficio de los precios hospitalarios por la administración de biosimilares oncológicos han aumentado con el tiempo y han estado acompañados de grandes aumentos en la utilización de estas terapias.

    Introducción

    Los agentes biológicos contra el cáncer se encuentran entre las terapias más costosas disponibles y representan un componente importante y creciente del gasto en oncología. En 2024, del gasto total en medicamentos en EE. UU., los biológicos representaban el 51 % del gasto.<sup> 1 </sup> Los biológicos suelen estar protegidos por patente durante años tras su introducción, pero cuando esta expira, se enfrentan a la competencia de los agentes biosimilares, que, al igual que los medicamentos genéricos, son menos costosos que sus biológicos de referencia. Varios biológicos oncológicos ya se enfrentan a la competencia de los biosimilares, y otros, como el pembrolizumab y el nivolumab, perderán la protección de la patente en los próximos años.

    La pérdida de la exclusividad de patentes para productos biológicos crea el potencial de competencia de biosimilares menos costosos, pero la traducción de potencial a competencia real depende de la interacción entre compradores, vendedores e intermediarios organizacionales. Los hospitales adquieren los productos biológicos y biosimilares administrados por médicos a los fabricantes y luego se facturan a las aseguradoras para su reembolso en un acuerdo conocido como comprar y facturar. La diferencia de margen entre el precio de reembolso y el precio de adquisición es retenida por el hospital. Los métodos de pago de compra y facturación pueden crear incentivos para preferir medicamentos costosos sobre alternativas más baratas, porque el precio de reembolso pagado al hospital a menudo está estructurado como un margen porcentual sobre el precio de adquisición pagado al fabricante.

    Sin embargo, en el contexto de la competencia entre productos biológicos y biosimilares, el sistema de pago por compra y facturación puede incentivar a los hospitales a adoptar las opciones más económicas. La entrada secuencial al mercado y la competencia pueden reducir los precios de adquisición de los hospitales a los fabricantes de biosimilares. Las aseguradoras pueden presionar a los hospitales para que acepten precios de reembolso más bajos, pero estos pueden mantener o aumentar sus márgenes gracias a la disminución de los precios de adquisición de los medicamentos. Esta dinámica genera un acuerdo implícito de reparto de ganancias, en el que las aseguradoras y los hospitales se benefician a expensas de los fabricantes de medicamentos.

    El análisis de los precios y el uso de productos biológicos oncológicos que han competido con los biosimilares en los últimos años puede ofrecer información sobre los cambios futuros a medida que un número creciente de productos biológicos pierda la exclusividad de patentes en los próximos años. Este estudio tuvo como objetivo evaluar la evidencia de la participación implícita en las ganancias y sus posibles efectos mediante el análisis de las tendencias en los precios hospitalarios y la adopción de biosimilares oncológicos administrados por médicos para pacientes con seguros médicos privados. Abordó tres preguntas.

    Primero, ¿en qué medida han disminuido con el tiempo los precios de adquisición de biosimilares pagados por los hospitales a los fabricantes?

    Segundo, ¿han reducido las aseguradoras los precios de reembolso que pagan a los hospitales? ¿Cómo se comparan estas reducciones proporcionalmente con las reducciones en los precios de adquisición?

    Tercero, ¿se han asociado los cambios en los precios con una mayor adopción de biosimilares en relación con los productos biológicos?

    Métodos

    Diseño del estudio, entornos y población

    Este estudio combinó datos sobre pacientes, hospitales, reclamaciones de seguros, precios promedio de venta, el programa federal de descuento de medicamentos 340B, características de los hospitales y mercados locales de diversas fuentes. Se centró en bevacizumab (nombre comercial: Avastin), trastuzumab (Herceptin) y rituximab (Rituxan) y sus biosimilares asociados. Durante los 5 años que cubrió este estudio, estos productos biológicos se enfrentaron a 2, 5 y 3 biosimilares competidores, respectivamente ( Tabla 1 ).

    Tabla 1. Pacientes, infusiones de fármacos, porcentaje de biosimilares y características hospitalarias de los productos biológicos oncológicos administrados en 1541 hospitales, 2020-2024

    BevacizumabTrastuzumabRituximab
    Pacientes, No.24 92522 61718 597
    Visitas de infusión de pacientes, N.º (%)219 854 (40)247 310 (45)81 047 (15)
    Unidades infundidas, N° (%)15 805 248 (46)12 144 617 (35)6 624 700 (19)
    Precio de venta promedio de productos biológicos y biosimilares, media (DE), $46.73 (20)58.49 (30)56.04 (26)
    Biológico75.76 (4)94.29 (11)81.29 (20)
    Biosimilar37.04 (13)43.13 (22)42.92 (27)
    Porcentaje de unidades biosimilares infundidas747062
    Hospitales, No.127012141185
    Programas acreditados contra el cáncer, N.º (%)771 (61)757 (62)727 (61)
    Elegibles para descuentos en el precio de adquisición 340B, N.° (%)834 (66)804 (66)763 (64)
    Organizaciones privadas sin fines de lucro, N.º (%)1025 (81)987 (81)928 (78)
    Propiedad con fines de lucro, N.º (%)73 (6)67 (6)66 (6)
    Propiedad pública, N° (%)172 (14)160 (13)151 (13)
    Región Metropolitana, N° (%)928 (73)883 (73)887 (75)
    Número de establecimientos en la cadena hospitalaria, media (DE)4.7 (6.0)4.8 (6.0)4.9 (6.1)
    Participación hospitalaria en el mercado local, %111112
    Pacientes
    Edad, media (DE), años53 (8.6)52 (8.7)53 (10)
    Mujeres, Núm. (%)129 066 (59)236 057 (95)46 509 (43)
    Hombres, No. (%)90 771 (41)11 252 (5)34 533 (57)
    Total de visitas de infusión, N.º (%)
    202044 171 (20)53 279 (22)17 506 (22)
    202142 744 (19)51 597 (21)16 151 (20)
    202242 081 (19)48 371 (20)15 293 (19)
    202344 313 (20)47 214 (19)16 081 (20)
    202446 545 (21)46 849 (19)16 016 (20)

    El estudio fue aprobado por el Comité de Protección de Sujetos Humanos de la Universidad de California, Berkeley. La presentación de los datos y los métodos se ajusta a la guía de informes STROBE (Fortalecimiento de la Notificación de Estudios Observacionales en Epidemiología ).

    Se obtuvieron reclamaciones de seguros anónimas de pacientes con seguro privado inscritos en planes de salud de Blue Cross Blue Shield a nivel nacional, obtenidas a través de la base de datos de la Asociación Blue Cross Blue Shield.² Los datos abarcan a pacientes inscritos en planes de seguro comerciales, incluyendo empleadores públicos y privados, empresas autoaseguradas, sindicatos y personas inscritas a través de las bolsas de seguros médicos estatales y federales. El estudio no incluyó a personas inscritas en Medicare ni Medicaid.

    El estudio incluyó todos los hospitales en EE. UU. que administran productos biológicos oncológicos a pacientes cubiertos por los planes de seguro médico Blue Cross Blue Shield. Las características de los hospitales se obtuvieron de la encuesta anual de hospitales de 2022 realizada por la Asociación Americana de Hospitales, vinculada a cada reclamación mediante el identificador del hospital. Estas características incluían si el hospital contaba con un programa oncológico acreditado por el Colegio Americano de Cirujanos, si pertenecía a una cadena mayor de centros hospitalarios y, de ser así, cuántos centros formaban parte de la cadena y el tipo de propiedad (privada sin fines de lucro, con fines de lucro, pública). El mercado local de cada hospital se identificó a través de la Región de Referencia Hospitalaria (HRR) del Atlas de Dartmouth. La potencial posición de negociación de cada hospital con las aseguradoras privadas se midió en términos de la cuota de camas del hospital en su mercado local de HRR. También identificamos si el hospital se encontraba en un mercado metropolitano.

    Datos sobre productos biológicos, biosimilares y precios

    Los datos de reclamaciones incluyeron el código del biológico o biosimilar de referencia, el número de unidades infundidas, el importe reembolsado por la aseguradora al hospital, el diagnóstico principal del paciente ( código de la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas Relacionados con la Salud, Décima Revisión ), la edad del paciente (18-64 años inclusive) y el sexo, y los identificadores del hospital. Limitamos el análisis a los medicamentos administrados a través de los departamentos ambulatorios del hospital, excluyendo aquellos administrados a pacientes hospitalizados y a pacientes tratados en consultorios médicos comunitarios. 3 , 4 Los consultorios médicos comunitarios tienen menor poder de negociación que los hospitales. 5-7 En los últimos años, los hospitales han adquirido muchos consultorios médicos oncológicos que antes eran independientes, en parte para obtener mayores márgenes de beneficio para los medicamentos. 8 , 9

    El precio de adquisición pagado por los hospitales por cada biológico y biosimilar se estimó utilizando los archivos de precio promedio de venta (PVV) publicados trimestralmente por los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS). 10 El PVV representa el precio promedio que reciben los fabricantes de todos los compradores, una vez considerados los descuentos y reembolsos, no el importe pagado por cada hospital. No disponemos de datos sobre el precio de adquisición pagado por cada centro. En los análisis de regresión multivariable, ajustamos las características de los hospitales que probablemente estén correlacionadas con las diferencias en el precio de adquisición entre centros.

    El precio del reembolso se midió en términos del importe pagado, dividido entre el número de unidades administradas. Este precio corresponde al precio real pagado por la aseguradora al hospital, no al precio nominal de adquisición al por mayor del fabricante ni al precio nominal de la lista de precios del hospital. Las reclamaciones de todos los biosimilares relacionados con el mismo biológico de referencia se agruparon para permitir una comparación entre cada uno de los tres biológicos y sus biosimilares competidores. El análisis se limitó a las reclamaciones de pacientes con diagnóstico primario de cáncer.

    La elegibilidad de los hospitales para los descuentos federales en el precio de medicamentos 340B, que reducen los precios de adquisición que pagan a los fabricantes, se obtuvo vinculando los centros con los datos trimestrales de la Administración de Recursos y Servicios de Salud. 11 Los CMS han estimado que el precio de adquisición pagado por los hospitales elegibles para los descuentos 340B es el 65 % del ASP, y adoptamos esa estimación para este estudio. 12

    Métodos estadísticos

    Para cada fármaco, se midió el número de pacientes, las visitas de infusión, las unidades infundidas, el porcentaje de biosimilares frente a biológicos, el porcentaje de visitas a hospitales con programas oncológicos acreditados y el porcentaje de visitas realizadas en hospitales con descuento de precio 340B. Se midieron las tendencias del porcentaje de adopción de cada biosimilar en relación con el biológico de referencia, además de sus precios de adquisición, el margen retenido (precio de reembolso menos precio de adquisición) y el margen porcentual del precio de reembolso sobre el precio de adquisición.

    Se utilizaron métodos de regresión multivariable para identificar la asociación entre las características del hospital, el paciente y el mercado, y las dos variables clave de decisión del hospital: el precio de reembolso negociado con la aseguradora y la probabilidad de que la infusión fuera de un biosimilar. Los modelos de regresión incluyeron el año de la visita de infusión, el precio promedio de adquisición (PPA) trimestral, la edad y el sexo del paciente, el estado de acreditación del programa oncológico del hospital, la elegibilidad 340B, el tipo de propiedad, el número de centros en la cadena hospitalaria, la participación del hospital en el mercado local, la ubicación metropolitana y los efectos fijos para el HRR. Los datos se analizaron con Stata versión 16 (StataCorp).

    Resultados

    La población del estudio incluyó a 66 139 pacientes que recibieron productos biológicos oncológicos entre 2020 y 2024 en 1541 hospitales; sus características se describen en la Tabla 1. Durante el período del estudio, 24 925 pacientes recibieron infusiones de bevacizumab, de las cuales el 74% fueron para un biosimilar; 22 617 recibieron trastuzumab, de las cuales el 70% fueron para un biosimilar; y 18 597 recibieron rituximab, de las cuales el 62% fueron para un biosimilar. Un promedio del 86% de las infusiones se realizaron en hospitales con programas de cáncer acreditados y el 72% en hospitales elegibles para descuentos federales en el precio de adquisición 340B.

    La Figura 1 presenta las tendencias de 2020 a 2024 en precios de adquisición, margen retenido (precio de reembolso menos precio de adquisición) y margen porcentual (margen dividido entre el precio de adquisición) para cada uno de los tres biosimilares. Los precios de adquisición de los biosimilares disminuyeron de una media de $62,92 a $24,90 (60%) para bevacizumab, de $82,40 a $22,76 (72%) para trastuzumab y de $72,55 a $26,52 (63%) para rituximab. El margen retenido de los hospitales aumentó de una media de $133,19 a $138,28 por unidad para bevacizumab, de $107,14 a $124,24 para trastuzumab y de $145,91 a $165,40 para rituximab. Durante los cinco años que abarcó el estudio, los márgenes porcentuales de los biosimilares aumentaron de una media del 298% al 778% para bevacizumab, del 181% al 924% para trastuzumab y del 284% al 916% para rituximab.

    Figura 1. Gráfico lineal de tendencias en precios de adquisición de biosimilares, márgenes hospitalarios y márgenes porcentuales de los precios de reembolso sobre los precios de adquisición.

    A, El precio promedio de venta (PVV) representa el precio neto promedio pagado al fabricante del medicamento, después de considerar todos los reembolsos y descuentos. Lo calculan y publican trimestralmente los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS). El PVV es el precio promedio de adquisición que pagan los hospitales que no son elegibles para los descuentos federales 340B. Los hospitales elegibles pagan precios de adquisición que, en promedio, son 0,65 veces el PVV, según estimaciones de los CMS.

    B, El margen hospitalario es la diferencia entre el precio de reembolso pagado por la aseguradora al hospital y el precio de adquisición pagado por el hospital al fabricante, calculado por unidad.

    C, El margen de beneficio del hospital es la relación entre el margen del hospital y el precio de adquisición pagado por el hospital al fabricante, multiplicado por 100.

    La Figura 2 presenta las tendencias en el porcentaje de visitas de infusión que utilizaron biosimilares en relación con los biológicos de referencia. Entre 2020 y 2024, la adopción de biosimilares aumentó del 32 % al 93 % para bevacizumab, del 37 % al 87 % para trastuzumab y del 18 % al 84 % para rituximab.

    Figura 2. Gráfico lineal de tendencias en la adopción de biosimilares frente a productos biológicos.

    La tasa anual de adopción de biosimilares se mide como el número de unidades infundidas con biosimilares, dividido por la suma de las unidades infundidas con biosimilares y biológicos, multiplicado por 100.

    En un análisis multivariable, cada dólar adicional en el precio de adquisición se asoció con un aumento medio en el precio de reembolso hospitalario de $2,72 para bevacizumab (IC del 95 %, $0,51-$4,93), $1,82 para trastuzumab (IC del 95 %, $1,27-$2,38) y $2,32 para rituximab (IC del 95 %, $1,56-$3,09; Tabla 2 ). Los precios de reembolso aumentaron con el tiempo, y no se observaron asociaciones consistentes entre el precio de reembolso y la acreditación del programa oncológico del hospital; la elegibilidad para el programa 340B; u otras variables del hospital, del paciente y del mercado.

    Tabla 2. Asociación entre el precio de adquisición del hospital, las características del hospital y el precio de reembolso recibido por el hospital

    Media, 95% (IC), $
    BevacizumabTrastuzumabRituximab
    Precio de adquisición de productos biológicos o biosimilares hospitalarios ASP cada año2,72 (0,51 a 4,93) a1,82 (1,27 a 2,38) b2,32 (1,56 a 3,09) b
    202133,78 (−11,90 a 79,47)4,62 (−18,43 a 27,67)6,98 (−20,11 a 34,07)
    202256,68 (−26,14 a 139,50)20,80 (−10,48 a 52,07)37,85 (1,86 a 73,83)
    202384,92 (−25,26 a 195,09)36,40 (52,07 a 76,65)56,10 (18,78 a 93,42)
    202484,83 (−24,26 a 193,92)43,37 (−2,47 a 89,21)77,34 (21,73 a 132,95)
    Características del hospital
    Programa acreditado contra el cáncer−9,35 (−41,96 a 23,26)−46,75 (−85,05 a −8,45) a−28,68 (−73,04 a 15,67)
    Elegible para descuentos en el precio de adquisición 340B15,89 (−22,29 a 54,08)34,18 (10,25 a 58,11) c−10,85 (−48,68 a 26,97)
    Empresa privada con fines de lucro−6,13 (−49,62 a 37,36)−41,96 (−101,93 a 18,01)−39,30 (−100,02 a 21,43)
    De propiedad pública14,41 (−45,03 a 73,84)4.07 (−33.60 a 41.75)84,63 (0,90 a 168,3) a
    Número de establecimientos en la cadena hospitalaria−0,95 (−1,90 a 0,00)0,22 (−2,01 a 2,44)−0,92 (−73,04 a 15,67)
    Región metropolitana−30,16 (−78,75 a 18,43)−36,86 (−96,48 a 22,76)41,48 (−18,60 a 101,56)
    Cuota de mercado local−152,45 (−419,93 a 115,02)−23,11 (−201,48 a 155,3)−325,10 (−534,88 a −115,30) c
    EquilibradoR20.0400.0690.048

    Un segundo modelo multivariable evaluó los predictores de la proporción de biosimilares en el uso total de biológicos (uso de biológicos de marca + uso de biosimilares). Cada dólar adicional en el precio de adquisición de biosimilares en el hospital se asoció con una probabilidad 0,0167 menor de adopción de biosimilares para bevacizumab (IC del 95 %, −0,0177 a −0,0157), una probabilidad 0,0105 menor para trastuzumab (IC del 95 %, −0,0112 a −0,0097) y una probabilidad 0,0139 menor para rituximab (IC del 95 %, −0,0151 a −0,0127, Tabla 3 ). Los hospitales elegibles para los descuentos federales en el precio de adquisición 340B se asociaron con una menor probabilidad de adoptar biosimilares que los hospitales no elegibles para trastuzumab y rituximab. Los hospitales con programas oncológicos acreditados se asociaron con una mayor probabilidad de adoptar el biosimilar bevacizumab en lugar de su biológico de referencia. Los hospitales con fines de lucro se asociaron con una mayor probabilidad de usar biosimilares para trastuzumab y rituximab. No se observó una asociación consistente entre la probabilidad de usar biosimilares y la posición de mercado del hospital.

    Tabla 3. Asociación del precio de adquisición del biosimilar con la probabilidad de selección del biosimilar

    Probabilidad media, 95% (IC)
    BevacizumabTrastuzumabRituximab
    Precio de adquisición de biosimilares hospitalarios–0,017 (–0,018 a –0,016) a–0,010 (–0,011 a –0,010) a–0,014 (–0,015 a –0,013) a
    Año
    20210,161 (0,133 a 0,190) a0,151 (0,124 a 0,179) a0,192 (0,160 a 0,224) a
    20220,110 (0,078 a 0,141) a0,100 (0,066 a 0,134) a0,189 (0,140 a 0,238) a
    20230,002 (–0,034 a 0,039)–0,013 (–0,056 a 0,029)0,029 (–0,042 a 0,099)
    2024–0,046 (–0,085 a –0,006) b–0,057 (–0,103 a –0,012) b–0,050 (–0,130 a 0,029)
    Características del hospital
    Programa acreditado contra el cáncer0,056 (0,005 a 0,106) b0,039 (–0,009 a 0,088)0,028 (–0,021 a 0,077)
    Elegible para descuentos en el precio de adquisición 340B–0,009 (–0,043 a 0,026)–0,033(–0,062 a –0,003) b–0,035 (–0,071 a 0,001) c
    Empresa privada con fines de lucro0,040 (-0,009 a 0,090)0,080 (-0,008 a 0,168) c0,075 (–0,005 a 0,154) c
    De propiedad pública–0,023 (–0,065 a 0,019)–0,012 (–0,060 a 0,036)–0,022 (–0,060 a 0,016)
    Número de establecimientos en la cadena hospitalaria0 (–0,001 a 0,002)0,002 (0,000 a 0,004) b0,001 (–0,001 a 0,003)
    Región metropolitana–0,014 (–0,057 a 0,029)0,009 (–0,032 a 0,051)0,015 (–0,031 a 0,061)
    Cuota de mercado local–0,029 (–0,216 a 0,158)0,041 (–0,143 a 0,226)–0,146 (–0,342 a 0,050)
    Paciente mujer–0,020 (–0,031 a –0,008) a–0,028 (–0,066 a 0,011)–0,017 (–0,031 a –0,003) b
    Edad del paciente0 (–0,000 a 0,001)0 (–0,001 a 0,001)0,001 (0,000 a 0,001) b
    EquilibradoR20.3630.3130.376

    Discusión

    Este estudio reveló que, entre 2020 y 2024, los márgenes de beneficio hospitalarios para los biosimilares oncológicos aumentaron, al igual que su uso. Si bien tanto los precios de adquisición como los de reembolso disminuyeron durante este período, la relación entre el reembolso y los precios de adquisición aumentó. La reducción de los precios de adquisición hospitalaria se asoció con la probabilidad de que se seleccionara un biosimilar en lugar de su equivalente de marca.

    Estos hallazgos son consistentes con los incentivos creados por los métodos de pago de participación en las ganancias. La participación en las ganancias es un principio según el cual el beneficiario final de la reducción de costos, en este caso la aseguradora, comparte parte de esos ahorros con la entidad que los genera, en este caso el hospital. En el contexto de la competencia entre productos biológicos y biosimilares de reciente lanzamiento, la participación en las ganancias puede generar una espiral de descuentos en la que los fabricantes de biosimilares reducen anualmente los precios de adquisición y los hospitales los siguen reduciendo los precios de reembolso, aunque a un ritmo más lento que permite una expansión de los márgenes retenidos por los hospitales. Estas reducciones de precios y los aumentos en los márgenes hospitalarios se vieron acompañados por un rápido aumento en la adopción de biosimilares.

    A partir de 2022, Medicare adoptó un método explícito de participación en las ganancias para fomentar la adopción de biosimilares. Bajo la Parte B, Medicare establece el precio de reembolso que paga a los hospitales al precio promedio de adquisición de cada producto administrado por un médico, más un margen para cubrir los costos de inventario y manipulación. Este método, por sí solo, incentivaría a los hospitales a preferir los productos biológicos a los biosimilares, ya que un margen porcentual genera un mayor margen en dólares en un producto de alto precio que en uno de bajo precio. Para contrarrestar este incentivo indeseado, Medicare basa su reembolso de biosimilares en el alto precio de adquisición del producto biológico, no en su bajo precio. Un hospital que compra un biosimilar al precio de adquisición de este obtiene de Medicare la diferencia entre el reembolso del producto biológico y el del biosimilar.

    Estos hallazgos tienen implicaciones para las políticas públicas y las compras privadas. Los métodos de reembolso que incorporan principios de participación en las ganancias pueden fomentar la competencia entre los fabricantes de medicamentos y generar una espiral de reducciones de precios. La reducción de los gastos de adquisición por parte de los hospitales puede ir seguida de una reducción de los gastos de reembolso por parte de las aseguradoras, lo que a su vez modera la presión para aumentar las primas de seguros y los requisitos de participación en los costos de los consumidores. El programa Medicare ha adoptado un método explícito de reembolso de participación en las ganancias para fomentar la adopción de biosimilares. Como se informa en este estudio, las aseguradoras privadas han adoptado métodos implícitos de reembolso de participación en las ganancias.

    No tener en cuenta las complejidades del mundo real en las políticas de salud

    Foro de Salud de JAMA 5 de febrero de 2026

    Lanhee J. Chen, Erin Duffy, PhD, MPH2 Atul Grover, MD, PhD3

    El contexto actual: subsidios vencidos y polarización

    El prolongado cierre del gobierno federal en 2025, el más extenso de la historia, concluyó sin que se resolviera el conflicto sobre la extensión de los subsidios mejorados de la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (ACA). Estos subsidios, implementados en 2021, ampliaron la asistencia a familias con ingresos superiores al 400 % del nivel federal de pobreza, reduciendo así los gastos de bolsillo y facilitando el acceso a seguros médicos. Sin embargo, al expirar a finales de 2025, se estima que, de los 24 millones de personas inscritas en los planes de la ACA, el 10 % ya no podrá pagar las primas. La falta de consenso entre el Congreso y el presidente Trump sobre la ampliación de los subsidios pronostica que la situación no se resolverá pronto.

    Reformas graduales y debates ideológicos

    El Congreso podría enfocarse en reformas graduales, como mejorar la transparencia de precios y calidad, regular a entidades como los administradores de beneficios farmacéuticos y aumentar la oferta de servicios de salud eliminando restricciones regulatorias. Sin embargo, existen miembros en ambos partidos que prefieren discutir la reestructuración total del sistema de salud y la reducción de costos para todos los estadounidenses. Persisten propuestas basadas en posiciones ideológicas: desde la izquierda, se aboga por un seguro nacional o cobertura universal de pagador único; desde la derecha, se propone reducir la intervención federal y dejar que el mercado libre y los seguros menos prominentes aborden los problemas de asequibilidad y acceso. Los cambios al programa Medicaid aprobados en la ley de reconciliación presupuestaria de 2025 (HR 1) han intensificado estas posturas enfrentadas.

    Sin embargo, los puristas ideológicos de ambas partes no comprenden la verdadera naturaleza del desafío.

    Realidades de la política sanitaria estadounidense

    1. La asequibilidad es el problema central: La pregunta que se hacen los pacientes y sus familias es «¿Puedo pagar la atención médica?». Para muchos, la respuesta es negativa. Los intentos de reforma suelen buscar reducir el costo agregado para los contribuyentes, por ejemplo, estableciendo una sola aseguradora o eliminando la mayoría de los seguros en las transacciones de atención médica. Si bien la mayoría de los estadounidenses están relativamente satisfechos con su cobertura, consideran que sus propios costos son el problema más urgente.
    2. Una visión única sobre la atención médica: En EE. UU., no existe consenso sobre que la atención médica sea un bien social que deba estar disponible para todos. Otros países de altos ingresos han consagrado el derecho a la atención médica en sus constituciones, algo ausente en la Constitución estadounidense. Por tanto, es poco probable que se implemente una cobertura universal de pagador único.
    3. Complejidad del sistema de financiación: El sistema estadounidense es más complejo y variado que el de otras naciones, lo cual dificulta su desmantelamiento por razones administrativas, financieras y políticas. Los ingresos se distribuyen entre múltiples actores, incluidos aseguradoras, centros de salud, profesionales y farmacéuticas. Los gobiernos federal y estatales tienen costos administrativos más bajos, pero también pagan a los médicos por debajo de las tasas comerciales, lo que puede afectar la disponibilidad y calidad de la atención, sobre todo en zonas con escasez de médicos.

    Implicaciones y caminos para la reforma

    Las realidades mencionadas indican que abordar la asequibilidad desde posiciones extremas difícilmente dará una solución para quienes perderán cobertura este año. Tampoco es probable que una reforma nacional integral se concrete en los próximos ciclos electorales. El restablecimiento de los subsidios mejorados de la ACA es improbable sin un plan de expiración o reforma, y la solución debe incluir elementos de ambos partidos, optando por ajustes graduales y enfoques de centro.

    Los demócratas argumentan que hay personas que dependen de los subsidios, mientras que los republicanos señalan que la expansión durante la era COVID-19 pudo haber sido demasiado generosa y que existe riesgo de fraude similar al de otros programas gubernamentales. Algunos republicanos proponen contribuciones mínimas a las primas para mitigar el fraude, aunque podrían generar barreras administrativas para personas de bajos ingresos.

    El valor de los ajustes graduales

    Ninguna propuesta solucionará la asequibilidad a largo plazo sin cambios adicionales: mejorar la transparencia de costos y calidad, ampliar la oferta de profesionales clínicos y servicios de salud. Los avances hacia costos asequibles para familias y el país se lograrán solo mediante cambios graduales y cuidadosos, no por reformas radicales impulsadas por ideologías. Las políticas deben centrarse en ajustes realistas que permitan un mayor acceso a la atención necesaria.

    El debate sobre la reforma sanitaria estadounidense, como otros temas, está marcado por la polarización política y el extremismo ideológico. Las mejores soluciones se encuentran en el equilibrio: tomar ideas de ambos bandos y maximizar los beneficios para los pacientes. Los responsables deben recordar que la percepción de la asequibilidad está determinada por la economía personal, que el derecho a la atención no está garantizado constitucionalmente y que los cambios radicales son improbables. Los acuerdos y ajustes graduales pueden resultar insatisfactorios, pero son la vía realista para abordar el desafío de la asequibilidad en el sistema de salud estadounidense.

    No tener en cuenta las complejidades del mundo real en las políticas de salud

    Lanhee J. Chen, Erin Duffy, PhD, MPH2Atul Grover, MD, PhD3

    Foro de Salud de JAMA

    Publicado en línea: 5 de febrero  de 2026

    2026;7;(2):e260267. doi:10.1001/jamahealthforum.2026.0267

    El cierre del gobierno federal de 2025, el más largo de la historia, concluyó sin resolver el impasse sobre la extensión de los subsidios mejorados de la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio (ACA). A partir de 2021, los subsidios ampliaron la asistencia a las familias con ingresos superiores al 400 % del nivel federal de pobreza, reduciendo así los gastos de bolsillo de quienes estaban inscritos en el seguro médico de la ACA. Los subsidios expiraron a finales de 2025. De los 24 millones de personas inscritas en los planes de cobertura del mercado de seguros de salud de la ACA, se estima que el 10 % ya no podrá pagar las primas del seguro médico. Parece poco probable que el Congreso y el presidente Trump resuelvan pronto sus desacuerdos sobre la extensión de los subsidios mejorados de la ACA.

    El Congreso podría centrarse en reformas graduales para mejorar la asequibilidad de la atención médica. Las propuestas que probablemente obtengan apoyo bipartidista mejorarían la transparencia de precios y calidad, abordarían el papel que desempeñan entidades como los administradores de beneficios farmacéuticos en el sistema y aumentarían la oferta de servicios de salud eliminando las restricciones regulatorias.

    Ambos partidos tienen miembros que, en cambio, preferirían volver a debates más amplios sobre cómo reestructurar por completo el sistema de salud y reducir los costos de la atención para todos los individuos en los EE. UU. Nuevamente se están proponiendo políticas de larga data basadas en posiciones ideológicas y polarizadas como la solución para un seguro de salud asequible. A la izquierda, algunos progresistas abogan por un seguro de salud nacional o una cobertura universal de pagador único. A la derecha, algunos conservadores argumentan que la atención médica en los EE. UU. solo se puede arreglar eliminando gran parte de la participación del gobierno federal en la atención médica y permitiendo que un mercado libre con un papel menos prominente para los seguros resuelva los problemas continuos de asequibilidad y acceso. Los cambios de un billón de dólares al programa Medicaid aprobados como parte de la ley de reconciliación presupuestaria de 2025 ( HR 1 ) han endurecido estas opiniones opuestas.

    Pero los puristas ideológicos de ambos lados no entienden el punto.

    Las realidades de la política sanitaria estadounidense

    Mientras los legisladores luchan por resolver el desafío inmediato de los subsidios vencidos de la ACA, sería útil tener en cuenta tres realidades importantes de la política sanitaria estadounidense. En primer lugar, la pregunta de asequibilidad que se hacen la mayoría de los pacientes y sus familias es «¿Puedo pagar la atención médica?». Para muchos , la respuesta es «No». Quienes desean reformas importantes en la atención médica estadounidense a menudo buscan reducir el costo agregado de la atención para los contribuyentes mediante cambios importantes, como la creación de una sola aseguradora o la eliminación de la mayoría de los seguros de las transacciones de atención médica. Aunque la mayoría de los estadounidenses están relativamente satisfechos con su propia cobertura de atención médica , lo cual es similar a lo que ocurre en otras naciones, las personas creen que sus propios costos de atención médica son el problema de atención médica más urgente .

    Una segunda realidad es la visión única de la atención médica en los EE. UU. Las personas en los EE. UU. no están de acuerdo con la premisa de que la atención médica es un bien social puro que debe estar disponible para todos. 1 Los defensores de una mayor intervención y apoyo del gobierno para la atención médica presentan ejemplos de otros países de altos ingresos (especialmente los países de Europa occidental o los países nórdicos); sin embargo, casi todas estas naciones han establecido desde hace mucho tiempo la atención médica como un derecho básico; de hecho, muchos países (incluidos Bélgica, Finlandia, Alemania, Islandia, Italia, Luxemburgo, España y Suecia) han consagrado el derecho a la atención médica en sus constituciones . La Constitución de los EE. UU. no incluye la atención médica como un derecho inalienable. Los académicos pueden discutir los méritos de las propuestas de cobertura universal de pagador único, pero es poco probable que se implemente un cambio de política de este tipo en los EE. UU.

    En tercer lugar, Estados Unidos cuenta con un sistema de financiación de la atención sanitaria más complejo y variado que el de otras naciones, y sería difícil desmantelar desde el punto de vista administrativo, financiero y político. Los ingresos se distribuyen entre muchas partes del sistema sanitario, y tanto las grandes empresas que cotizan en bolsa como los inversores privados tienen un fuerte compromiso con su complejidad. 2 Lo que los académicos suelen denominar costes excesivos en el gasto sanitario estadounidense recae en las compañías de seguros y administradores, tanto con como sin ánimo de lucro, los centros de salud, los profesionales sanitarios y las compañías farmacéuticas; todas ellas tienen participación en el sistema actual de financiación y prestación de servicios. Los gobiernos federal y estatales disfrutan de costes administrativos más bajos, pero también pagan a los médicos por debajo de las tasas del mercado comercial . Estas tasas más bajas pueden repercutir en la disponibilidad de médicos, la accesibilidad a la atención y la calidad de la misma, especialmente en zonas del país donde hay escasez de médicos.

    Resolver el problema de las primas asequibles

    ¿Qué implican estas realidades para el actual estancamiento en la política sanitaria estadounidense? Si los responsables políticos abordan el debate sobre la asequibilidad de la atención médica desde la extrema derecha o la izquierda, es poco probable que se encuentre una solución para quienes probablemente pierdan su cobertura sanitaria este año como resultado. También es improbable que se encuentre una solución a las preocupaciones sobre la asequibilidad mediante una reforma nacional integral de la financiación y la prestación de la atención médica en los próximos ciclos electorales.

    Los subsidios mejorados de la ACA han sido un punto clave de controversia y es improbable que se restablezcan sin una reforma o un plan de expiración. Los legisladores deberían considerar una solución que incluya elementos extraídos de lo que tanto republicanos como demócratas han solicitado durante este debate. Por lo tanto, la ayuda para los afectados por la expiración de los subsidios no se obtendrá mediante cambios radicales, sino mediante ajustes graduales que continúen basándose en enfoques de centroizquierda o centroderecha.

    Los demócratas tienen razón en que algunas personas dependen de estos subsidios para su cobertura, pero los republicanos también tienen razón en que las ampliaciones de los subsidios de la ACA durante la era de la COVID-19 podrían haber proporcionado un beneficio demasiado generoso (algunas personas recibieron asistencia incluso cuando sus ingresos eran seis veces superiores al nivel federal de pobreza). También se identificó riesgo de fraude en el programa de subsidios mejorados, aunque a un nivel similar al de otros programas de beneficios gubernamentales. Algunos republicanos han propuesto contribuciones mínimas a las primas como mecanismo para mitigar el fraude, aunque con el potencial de crear barreras administrativas para algunas personas con bajos ingresos.

    Ninguna de las soluciones presentadas por republicanos o demócratas para abordar el problema de los subsidios vencidos de la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA) mejorará la asequibilidad a largo plazo sin otros cambios en las políticas para mejorar la transparencia de los costos y la calidad de la salud, y para ampliar la oferta de profesionales clínicos y servicios de salud disponibles. Y es probable que lograr que los costos de la atención médica sean más asequibles para las familias y para el país solo se logre mediante cambios graduales y cuidadosos en múltiples aspectos del sistema de financiamiento y prestación de servicios de salud, en lugar de cambios radicales impulsados ​​por ideologías. A corto plazo, los responsables políticos deberían centrarse en ajustes realistas a las políticas existentes que permitan que más personas accedan a la atención que necesitan.

    El debate actual sobre la reforma sanitaria estadounidense, al igual que otros temas, se ha visto envuelto en la polarización política y el extremismo ideológico. Aunque es poco probable que los partidarios de ambos bandos lo admitan, las mejores soluciones para mejorar la asequibilidad y el acceso se encuentran en un punto intermedio: tomar ideas de cada bando y equilibrar las compensaciones para maximizar los beneficios para los pacientes. Los responsables políticos deben tener presente que la comprensión de la asequibilidad sanitaria entre los estadounidenses se basa en su economía personal, que no existe un derecho a la atención sanitaria en Estados Unidos y que es improbable que se produzcan cambios radicales, ya sea de izquierda o de derecha, dada la situación política actual del país. Los acuerdos y los ajustes graduales pueden parecer insatisfactorios, pero son la vía realista para abordar el desafío de la asequibilidad del sistema sanitario en Estados Unidos.

    Serie «Gestión Hospitalaria por Cuidado Progresivo»

     Dr. Carlos Alberto Díaz (Saludbydiaz).

    Profesor Titular Universidad ISALUD.

    Este posteo es una síntesis de la experiencia recabada en la gestión hospitalaria organizada por cuidado progresivo, que se enfrenta a los modelos mentales de los jefes de servicio, quienes, en su área de responsabilidad, desean fundar un espacio en el cual tengan la posibilidad de establecer reglas propias, otorgar prebendas y, en consecuencia, limitar el crecimiento del hospital. Este enfoque, si bien busca una cierta autonomía, también plantea desafíos significativos, ya que puede transformar el mensaje del flujo de órdenes en flujos de trabajo distintos a lo que solicita la dirección o la macrogestión. Esta dinámica genera un entorno donde se priorizan intereses individuales sobre los objetivos comunes del hospital, lo que podría afectar la calidad de la atención y la coordinación entre departamentos. A medida que se profundiza en esta experiencia, se destaca la importancia de fomentar una cultura de colaboración y comunicación efectiva, que no solo respete las necesidades de cada jefe de servicio, sino que también garantice que los objetivos institucionales se mantengan en el centro de la gestión hospitalaria.


    Posteo 1: El Cambio de Paradigma y la Gestión Clínica

    Fundamentos del Nuevo Modelo Hospitalario

    El primer posteo de la serie no es solo una introducción, sino un manifiesto contundente contra el «hospital fragmentado». Se sostiene que el hospital tradicional, dividido en feudos o «servicios de especialidad» (Cardiología, Clínica Médica, etc.), es ineficiente y peligroso para el paciente actual, que a menudo presenta polipatología y multimorbilidad, condiciones que requieren un enfoque holístico y multidisciplinario. Este modelo de gestión, que se basa en estructuras rígidas y una lógica departamental, ignora las complejidades de la atención moderna, donde los pacientes necesitan un abordaje que contemple todos sus problemas de salud de manera integrada y continua. Para ello, es esencial contar con un internista altamente capacitado que lidere el proceso de gestión de camas y que tenga la autoridad para trasladar el sistema de decisiones clínicas al terreno longitudinal de la eficacia, efectividad y eficiencia tanto asignativa como económica, empleando estrategias que incluyan la eliminación de desperdicio en los procesos y la optimización de costos. El modelo de hospital pabellonado, dividido en feudos o reinos, no solo es inadecuado para el cuidado del paciente complejo, sino que también propicia la fragmentación de la información clínica. Por lo tanto, los servicios deben comprometerse a ofrecer la mejor información posible, la cual debe ser traducida en diagnósticos precisos y tratamientos personalizados que estén respaldados por investigaciones recientes y publicadas, además de recibir la aprobación de las sociedades científicas. Solo así podremos garantizar una atención de calidad que responda verdaderamente a las necesidades de los pacientes.

    1. Del Hospital de Especialidades al Hospital de Procesos: La tesis central es que el paciente no tiene «una especialidad», sino una necesidad de cuidado con respecto a dos cosas, la primera la perdida de autonomía y la necesidad de procedimientos terapéuticos y monitoreo que necesita. El hospital debe reorganizarse para que los recursos (personal, tecnología y espacio) sigan al paciente y no al revés, garantizando que cada aspecto de la atención se alinee con la situación única y particular del individuo. Esto implica que las paredes de los servicios deben volverse porosas, flexibles y resilientes, permitiendo un flujo continuo de información y atención. Las camas son de los pacientes que la necesitan y por lo tanto del hospital, no de los servicios, lo que conlleva una redefinición de los espacios y de sus usos. Los enfermeros deben aprender las competencias adecuadas a su nivel de cuidado, actualizándose constantemente para enfrentar los nuevos desafíos de la labor asistencial. Los procesos le otorgan a la atención una lógica secuencial y finalística que busca los mejores resultados, fomentando un ambiente donde cada intervención esté orientada a objetivos claros y medibles. Los que intervienen en las tareas de los procesos deben entender que aportan al proceso teleológico, teniendo en cuenta la importancia de su rol en el engranaje del cuidado integral. Para evitar que sus tareas se conviertan en rutinarias, es fundamental que las cosas funcionen adecuadamente, para lo cual requieren de los servicios de apoyo de los proveedores internos y del sistema de logística en pull, que se disminuyan los costos de transacción, optimizando así la operación general del hospital. Además, se debe asegurar que la información y la empatía se hagan presentes en la interfaz del momento de verdad entre el paciente y el personal en contacto, que este piense en el valor resultante, no solo de la buena atención del conocimiento, sino en la atención centrada en la persona, el humanismo, la continuidad de la atención, la coparticipación. Y la seguridad de los pacientes, la cual es un compromiso ineludible que todos deben asumir para garantizar una atención digna y respetuosa.

    2. La Gestión Clínica como Herramienta de Valor: Se introduce el concepto de gestión clínica no como un control administrativo, sino como la integración de la mejor evidencia científica en la toma de decisiones diarias y también el respaldo de una gestión probada. Este enfoque permite a los profesionales de la salud optimizar sus prácticas, asegurando que cada decisión esté fundamentada en datos actualizados y relevantes. Así, se promueve no solo la eficiencia en el uso de recursos, sino también la mejora continua en la calidad de atención al paciente. A través de la implementación de protocolos basados en evidencia, se busca reducir la variabilidad en la atención médica, garantizando que todos los pacientes reciban el mismo estándar elevado de cuidado, lo que resulta en una experiencia más coherente y favorable para los mismos.

    • Disminución de la variabilidad: La variabilidad de la prestación médica genera riesgos para los pacientes, costos para el hospital, demoras, ineficiencias y pérdidas de oportunidad. Si dos pacientes con la misma patología reciben cuidados radicalmente distintos según el médico de turno, el sistema falla, lo que puede llevar a confusiones adicionales en el diagnóstico y tratamiento, así como a una falta de confianza por parte de los pacientes en el sistema de salud. Esta inconsistencia no solo afecta el bienestar de quienes requieren atención médica, sino que también puede desencadenar efectos colaterales imprevistos en la salud pública.
    • Protocolización: La gestión por cuidado progresivo exige guías de práctica clínica que determinen exactamente cuándo un paciente debe subir o bajar de nivel de complejidad. Los protocolos, las guías clínicas, las vías clínicas son la condición necesaria para reproductibilidad del cuidado, para reproducir adecuadamente con las unidades de cuidado integral formado por internistas, enfermeros, residentes y kinesiólogos alrededor del paciente tanto en adultos como en pediatría. En este contexto, es fundamental asegurar que cada acción y decisión se ajuste a estándares claramente definidos, creando así un marco de referencia que no solo beneficie al paciente, sino que también respete el trabajo interdisciplinario. La especialización, la especificidad son necesarias, pero siempre apoyadas en el cuidado integral de la persona, en la visión de los que actúan más allá de la frontera, más allá de su especialidad, en el proyecto común del hospital, de su misión, de su visión y el plan estratégico del hospital, asegurando que todos los profesionales involucrados comprendan su papel dentro del sistema de atención y se sientan respaldados por un conjunto de directrices sólidas que fomenten la colaboración y la efectividad en el cuidado.

    3. El Paciente como Eje Transversal: En este posteo se subraya que el hospital es una «fábrica de servicios de salud» donde el producto final es la mejora del estado del paciente. Para lograrlo, la estructura debe ser horizontal, promoviendo una comunicación fluida entre todos los actores involucrados en el proceso de atención. El autor propone que la jerarquía médica tradicional sea reemplazada por líderes de procesos que aseguren que el flujo del paciente no se detenga, facilitando así una experiencia más integrada y personalizada. Esta nueva forma de organización permite que el personal médico y administrativo trabaje junto a los pacientes para identificar y resolver posibles obstáculos en su atención, lo que resulta en un proceso más eficiente y centrado en el individuo. Además, fortalecer la colaboración entre distintas especialidades y servicios dentro del hospital resulta crucial para abordar las necesidades complejas de los pacientes. Además, el hospital es un hub entre los cuidados pre y post-hospitalarios, lo que implica una responsabilidad compartida que se extiende más allá de las paredes del establecimiento, asegurando un seguimiento adecuado que fomente la continuidad y la calidad del cuidado a lo largo de toda la trayectoria del paciente. En este sentido, la implementación de sistemas tecnológicos que faciliten el intercambio de información y el acceso a registros médicos también juega un papel fundamental, garantizando que todos los involucrados estén al tanto del estado del paciente en tiempo real.

    Posteo 2: Gestión Centralizada de Camas y Flujo Operativo

    La Cama como Recurso Institucional, no de Servicio

    En la segunda entrega, se aborda el problema más crítico de los hospitales modernos: el bloqueo de camas y la saturación de las guardias.

    1. La Despatrimonialización de la Cama: «La cama es del hospital, no del jefe de servicio». El modelo de cuidado progresivo fracasa si un servicio guarda camas vacías «por si acaso» mientras la guardia está colapsada, lo que genera una ineficiencia considerable en la atención médica. Es vital que la gestión de camas sea centralizada y única, lo que permitiría una utilización más efectiva de los recursos disponibles. Por lo tanto, en las distintas épocas del año, los niveles de cuidado y la asignación pueden ser diferentes, adaptándose a las demandas cambiantes de la población. En este sentido, es fundamental recurrir a la ampliación de la capacidad hospitalaria hasta donde se pueda, siempre buscando alcanzar la máxima productividad sin comprometer la calidad del cuidado proporcionado a los pacientes. Esto implica una reconsideración constante de las políticas de asignación y el enfoque en la colaboración entre servicios para evitar que las camas queden subutilizadas, especialmente en momentos críticos donde la atención es más necesaria que nunca.

    2. La Unidad de Gestión de Camas (UGC): Se propone la creación de una oficina de mando (UGC) que funcione 24/7, con el objetivo de coordinar y optimizar el uso de las camas disponibles en los hospitales. Esta unidad será fundamental para garantizar la atención oportuna a los pacientes, así como para facilitar la planificación de recursos en situaciones de emergencia. Sus funciones incluyen: la supervisión constante de la ocupación hospitalaria, la implementación de protocolos de ingreso y egreso, y la colaboración con otros departamentos para asegurar que cada paciente reciba la atención necesaria en el momento adecuado. Además, la UGC promoverá la capacitación del personal en gestión de camas y trabajará en la mejora continua de los procesos relacionados con la atención hospitalaria.

    • Visibilidad en tiempo real: Conocer el estado de cada cama (ocupada, en limpieza, reservada para cirugía) permite una gestión más eficiente y fluida de los recursos del hospital, favoreciendo la toma de decisiones informadas y mejorando la atención al paciente.
    • Gestión de Altas Tempranas: Fomentar que las altas se den antes del mediodía para liberar capacidad para los ingresos programados y de urgencia, asegurando así una optimización en la utilización de los recursos disponibles y minimizando tiempos de espera para los pacientes que requieren atención inmediata.
    • Evitar el «Gasto de Cama de Alta Complejidad»: Un paciente que ya no requiere ventilación mecánica no puede permanecer en una cama de UCI solo porque «no hay lugar en piso». Eso es un error financiero y asistencial grave.

    3. El Flujo de Tensión: El autor explica que el hospital debe trabajar con un nivel de ocupación óptimo (85-90%). Por encima de eso, el riesgo de infecciones y errores aumenta; por debajo, la eficiencia económica cae. El cuidado progresivo permite que el hospital sea elástico, adaptando las camas a la demanda estacional (ej. brotes de enfermedades respiratorias).


    Posteo 3: Continuidad Asistencial y el Rol Estratégico de Enfermería

    El Motor del Cuidado Progresivo

    Este es quizás el posteo más técnico y humano de la serie. Pone a la enfermería en el centro del modelo, ya que el «cuidado» es, por definición, una competencia de enfermería.

    1. Definición de Niveles por Horas de Cuidado: La progresión no se mide por la gravedad diagnóstica únicamente, sino por la intensidad de cuidados de enfermería (ICE).

    • Un paciente puede estar estable médicamente, pero ser totalmente dependiente (higiene, alimentación, movilidad), lo que requiere un nivel de cuidado alto.
    • El modelo propone usar escalas de valoración (como el NEMS o el TISS-28) para objetivar cuánta «energía» del sistema consume cada paciente.

    2. La Continuidad sin Costuras: El gran riesgo del hospital es la fragmentación del mensaje. Aboga por el pase de guardia multidisciplinar a pie de cama. El objetivo es que la información no se pierda cuando el paciente se traslada de un nivel a otro (ej. de Intermedios a Sala General).

    3. Empoderamiento y Profesionalización: Para que el modelo funcione, la enfermería debe tener voz en la gestión. No son solo ejecutores de órdenes médicas, sino gestores del entorno del paciente. Se destaca la importancia de la enfermera de enlace o gestora de casos para coordinar traslados internos.


    Posteo 4: Objetivos Estratégicos y Gestión de Redes

    El Hospital más allá de sus Paredes

    En el cuarto artículo, la visión se amplía. El hospital por cuidado progresivo no puede ser eficiente si trabaja de forma aislada de la comunidad y del sistema de salud circundante.

    1. Integración con la Red de Salud: Díaz plantea que el cuidado progresivo tiene un «Nivel 0» (Atención Primaria) y un «Nivel 6» (Atención Domiciliaria).

    • Referencia y Contrarreferencia: El hospital debe recibir solo lo que no puede resolverse en la periferia y debe devolver al paciente a su centro de salud con un plan de cuidados claro.

    2. Tablero de Comando y Metas: No se puede gestionar lo que no se mide. El autor sugiere indicadores clave para este modelo:

    • Giro de cama: Cuántas veces se usa una cama en un mes.
    • Tasa de reingreso a las 72 horas: Indicador de que el alta fue prematura o el nivel de cuidado asignado fue insuficiente.
    • Promedio de permanencia por patología (GRD): Comparar la estancia real con la esperada.

    3. El Compromiso de Gestión: Se propone que los líderes de cada nivel de cuidado firmen «compromisos de gestión» con la dirección. Estos acuerdos vinculan recursos presupuestarios con resultados asistenciales y de calidad. Es la forma de hacer que la estrategia baje a la realidad operativa.


    Posteo 5: Cálculo de Recursos y Metodología Lean

    La Ciencia de la Asignación de Recursos

    El cierre de la serie es una clase magistral de ingeniería hospitalaria aplicada a los recursos humanos, utilizando principios de Lean Healthcare (hacer más con menos desperdicio).

    1. La Fórmula del Recurso Humano: Díaz desglosa cómo se debe calcular la dotación de personal. No se trata de «un enfermero cada tantas camas» de forma fija, sino de un cálculo dinámico basado en:

    • Horas de cuidado necesarias / Horas de trabajo efectivas.
    • Considera el ausentismo estructural (vacaciones, licencias, enfermedades) que suele omitirse en los presupuestos tradicionales.

    2. Ratios de Enfermería sugeridos: Para que la seguridad no se vea comprometida, el autor propone estándares internacionales adaptados:

    • Nivel 1 (Críticos): 1 enfermero por cada 2 pacientes (o 1:1 en casos complejos).
    • Nivel 2 (Intermedios): 1 enfermero por cada 3-4 pacientes.
    • Nivel 3 (Moderados): 1 enfermero por cada 6-8 pacientes.
    • Nivel 4 (Mínimos): 1 enfermero por cada 10-12 pacientes.

    3. Eliminación de Desperdicios (Muda): Finalmente, se analiza cómo los tiempos muertos (buscar insumos, traslados innecesarios, burocracia en el alta) consumen el tiempo que debería dedicarse al paciente. El cuidado progresivo busca que el personal pase el mayor tiempo posible «al lado de la cama», que es donde se genera el valor.


    El mensaje del Dr. Díaz es que la gestión por cuidado progresivo es una herramienta de justicia sanitaria. Permite que el hospital sea más humano al adaptarse a la fragilidad del paciente y más solvente al no malgastar recursos críticos en cuidados de baja complejidad.

    Para implementar el modelo de Gestión Hospitalaria por Cuidado Progresivo (GHCP) basado en la doctrina de Saludbydiaz, no basta con cambiar los carteles de las salas; se requiere una reingeniería cultural y operativa.

    A continuación, presento una guía de implementación estructurada en cinco fases críticas:


    Fase 1: Diagnóstico y Clasificación de la Demanda

    Antes de mover una sola cama, se debe entender qué tipo de pacientes atiende el hospital.

    • Censo de Intensidad de Cuidados: Durante 30 días, evaluar a todos los pacientes internados no por su diagnóstico, sino por sus necesidades de enfermería (usando escalas como TISS-28 NAS, VACTE o NEMS).
    • Identificación de «Cuellos de Botella»: Analizar cuántos pacientes en la UCI están «de alta» pero no bajan a piso por falta de camas, y cuántos en guardia esperan subir a UCI.
    • Determinación de Ratios: Establecer los estándares de personal para cada nivel (Ej: Nivel 1 -> 1:2; Nivel 3 -> 1:8).

    Fase 2: Creación de la Unidad de Gestión de Camas (UGC)

    La UGC es el «cerebro» del hospital y debe ser independiente de los servicios médicos.

    • Centralización del Recurso: Eliminar la reserva de camas por servicio. Todas las camas pertenecen a la institución.
    • Perfil del Gestor: Debe ser un equipo mixto (Médico/Enfermero) con autoridad para decidir ingresos, traslados internos y prioridades quirúrgicas.
    • Software de Visibilidad: Implementar un tablero de control en tiempo real que muestre:
      • Camas ocupadas.
      • Camas en proceso de limpieza (tiempo de giro).
      • Altas previstas para las próximas 24 horas.

    Fase 3: Reorganización de la Planta Física y Procesos

    El hospital debe segmentarse visual y operativamente.

    • Sectorización por Niveles (1 al 5): Agrupar físicamente a los pacientes de complejidad similar para optimizar el recorrido del personal y el uso de equipos (monitores, gases medicinales) mediante la implementación de un sistema que evalúe constantemente los niveles de atención requeridos, asegurando así una mejor asignación de recursos y un flujo más eficiente en las áreas de atención.
    • Protocolos de «Pase de Nivel»: Definir criterios clínicos objetivos (Ej: estabilidad hemodinámica por 24h, retiro de asistencia respiratoria) para el traslado entre niveles, asegurando así que cada paciente reciba el tipo de atención más adecuada a su condición actual, lo que incluye la evaluación continua y el seguimiento de los parámetros vitales, la adecuada comunicación entre el personal médico y la familia, así como la documentación precisa de cada proceso involucrado en la transición.
    • Polivalencia de Camas: Diseñar habitaciones que puedan pasar de Nivel 3 a Nivel 2 (Cuidados Intermedios) con cambios mínimos de equipamiento, asegurando que los pacientes puedan recibir la atención adecuada en función de sus necesidades clínicas, optimizando así los recursos disponibles y mejorando la eficiencia del sistema de salud.

    Fase 4: Gestión del Talento Humano y Continuidad

    El cambio más difícil es el cultural. Los médicos deben dejar de ser «dueños» de los pacientes y pasar a ser «consultores» en los distintos niveles, lo que implica una transformación significativa en la forma en que se perciben y se llevan a cabo las relaciones médico-paciente. Este proceso no solo requiere adquirir nuevas habilidades interpersonales, sino también adoptar una mentalidad más colaborativa en la que los pacientes se conviertan en protagonistas activos de su propio cuidado. A través del empoderamiento de los pacientes, se fomenta una comunicación abierta y honesta, lo que permite comprender mejor sus necesidades y preocupaciones, así como brindar un enfoque más personalizado para sus tratamientos y bienestar.

    • Capacitación en Cuidados: Entrenar al personal de enfermería en la detección precoz de deterioro clínico, enfatizando la importancia de una atención oportuna y efectiva, así como el uso del Score NEWS2, que ayuda en la evaluación y monitoreo de la condición del paciente para mejorar los resultados en la atención médica.
    • Pases de Guardia Multidisciplinarios: Realizar rondas a pie de cama donde participen médicos, enfermeros, kinesiólogos y trabajadores sociales para agilizar el plan de alta, fomentando la comunicación efectiva entre los distintos profesionales, asegurando así que cada aspecto del cuidado del paciente sea abordado de manera integral y se minimicen los retrasos en el proceso de alta.
    • Eliminación del «Muda» (Desperdicio): Aplicar técnicas Lean de manera consistente y efectiva para reducir traslados innecesarios de pacientes, evitar esperas prolongadas por camilleros o limpieza, y optimizar procesos para mejorar la eficiencia general del servicio de salud. Las mudas son: Inventario excesivo, sobre prestación, sobreproducción, movimiento innecesario de cosas o personas, esperas que no agregan valor, producir con defectos, contaminar, no prestar atención o escuchar a quienes ejecutan el proceso. Es crucial identificar y eliminar estas formas de desperdicio para garantizar un flujo de trabajo más fluido y eficiente, lo que impactará positivamente en la calidad del servicio ofrecido a los pacientes y en la satisfacción tanto de los mismos como del personal de salud. Además, implementar un enfoque de mejora continua permitirá a las organizaciones adaptar sus procesos a las necesidades cambiantes del entorno de atención médica.

    Fase 5: Medición de Resultados (Tablero de Control)

    Para validar el modelo ante el directorio, se deben medir indicadores de eficiencia y calidad.

    IndicadorObjetivo en Cuidado Progresivo
    Giro de CamaAumentar (más pacientes atendidos por cama/año).
    Estancia Media (EM)Disminuir (ajustada por riesgo/complejidad).
    Reingreso a UCI < 48hDisminuir (indica que el traslado a nivel inferior fue seguro).
    Mortalidad HospitalariaDisminuir (gracias a la vigilancia según nivel de riesgo).


    Matriz de Criterios de Inclusión y Exclusión (Nivel 2 al 3)

    El paso del Nivel 2 (Cuidados Intermedios) al Nivel 3 (Cuidados Moderados) es el que suele generar más «cuellos de botella». Aquí te presento los criterios técnicos para decidir el traslado:

    1. Criterios Clínicos de Estabilidad (Para bajar al Nivel 3)

    Un paciente está listo para la sala general si cumple con la regla de las 24 horas:

    • Estabilidad Hemodinámica: Sin necesidad de drogas vasoactivas (inotrópicos) por al menos 24 horas.
    • Estabilidad Respiratoria: Saturación con FiO2 o aire ambiente. Frecuencia respiratoria por minuto.
    • Estado Neurológico: Escala de Glasgow o retorno a su nivel basal previo.
    • Control Metabólico: Sin desequilibrios electrolíticos graves o cetoacidosis activa.

    2. Criterios de Exclusión (Deben permanecer en Nivel 2 o subir a 1)

    • Necesidad de monitoreo electrocardiográfico continuo por arritmias potencialmente letales.
    • Requerimiento de succión traqueal frecuente (> cada 2 horas).
    • Balance hídrico que requiera ajustes de diuréticos endovenosos cada 4-6 horas.

    Implementación del Score NEWS2 como «Semáforo»

    Para que la guía de implementación sea automática, se utiliza el National Early Warning Score (NEWS2). Este sistema asigna un puntaje a los signos vitales:

    1. Puntaje 0-2 (Verde): El paciente puede estar en Nivel 4 o 3. Vigilancia de enfermería estándar.
    2. Puntaje 3-4 (Amarillo): Alerta. El paciente debe ser evaluado para determinar si requiere subir a Nivel 2.
    3. Puntaje 5-6 (Naranja): Urgencia médica. El paciente requiere cuidados de Nivel 2 obligatorios.
    4. Puntaje 7 o más (Rojo): Emergencia. Evaluación inmediata para traslado a Nivel 1 (UCI).

    Plan de Acción Inmediato (Cronograma de 4 Semanas)

    Si decides iniciar la transformación hoy, este es el orden de ejecución:

    Semana 1: Auditoría de Camas y Perfiles

    • Realizar un corte transversal: ¿Cuántos pacientes hoy en el hospital ocupan una cama de mayor complejidad a la que sus signos vitales indican?
    • Entregable: Informe de «Ocupación Inadecuada».

    Semana 2: Capacitación del «Equipo de Respuesta Rápida»

    • Formar a los enfermeros de Nivel 3 en el uso del score NEWS2 para que sepan cuándo dar la alarma antes de que el paciente entre en paro.
    • Entregable: Personal certificado en detección de deterioro.

    Semana 3: Activación de la Unidad de Gestión de Camas (UGC)

    • Nombrar al «Gestor de Flujo». Esta persona hará una ronda diaria a las 8:00 AM para identificar las «Altas Posibles» y forzar el movimiento de camas.
    • Entregable: Cuadro de mando de ingresos y egresos.

    Semana 4: Piloto de «Alta Temprana»

    • Implementar el incentivo de Alta antes de las 10:00 AM. Si el paciente de Nivel 5 se va temprano, el flujo de la guardia hacia los niveles superiores se libera automáticamente.

    ¿Cómo mediremos el éxito?

    En 30 días, deberías ver una reducción del 15% en la Estancia Media (EM) y una eliminación total de las cirugías suspendidas por «falta de cama».

    El Pase de Guardia Progresivo es el documento clínico-operativo que garantiza que la información no se fragmente cuando el paciente se desplaza entre niveles de complejidad. Según el modelo de Saludbydiaz, este pase no es solo un resumen médico, sino una transferencia de responsabilidad y cuidado.

    A continuación, presento el diseño estandarizado de este instrumento, estructurado bajo la metodología SBAR (Situación, Antecedentes, Evaluación, Recomendación) adaptada al cuidado progresivo.

    Piloto de Alta Temprana y Pase de Guardia Progresivo

    Informe técnico para profesionales de la salud

    Gestión eficiente de camas.

    La gestión eficiente de camas hospitalarias y la continuidad del cuidado son desafíos centrales en los sistemas de salud modernos. En este contexto, el piloto de Alta Temprana y la implementación del Pase de Guardia Progresivo surgen como estrategias claves para optimizar recursos, mejorar la calidad asistencial y reducir eventos adversos relacionados con la fragmentación de la información clínica. Este informe técnico presenta los fundamentos, la metodología y las recomendaciones para llevar adelante estas intervenciones, orientadas a equipos médicos y de enfermería.

    Objetivos del Piloto de Alta Temprana

    • Reducir la Estancia Media (EM): Disminuir en al menos un 15% la permanencia promedio de los pacientes en la institución en un plazo de 30 días.
    • Optimizar la disponibilidad de camas: Eliminar la suspensión de cirugías por “falta de cama”, garantizando un flujo asistencial continuo.
    • Mejorar la eficiencia operativa: Agilizar el tránsito de pacientes entre niveles de complejidad, evitando cuellos de botella y mejorando la asignación de recursos.

    Descripción del Incentivo de Alta antes de las 11:00 AM

    El piloto introduce un incentivo operativo para que los pacientes de Nivel 5 (próximos al egreso) sean dados de alta antes de las 11:00 AM. Esta acción libera tempranamente camas en los niveles de menor complejidad, permitiendo que los traslados desde niveles superiores se realicen sin demoras. Así, se optimiza el flujo de la guardia y se previene la acumulación de pacientes a la espera de disponibilidad, lo que repercute positivamente en la programación de cirugías y en la experiencia del paciente.

    Medición del Éxito

    • Reducción de Estancia Media (EM): Meta de disminución del 15% en 30 días.
    • Suspensión de cirugías por falta de cama: Objetivo de eliminación total de este motivo de cancelación.
    • Monitoreo continuo: Seguimiento semanal de indicadores para ajustes rápidos en la estrategia.

    Concepto de Pase de Guardia Progresivo

    El Pase de Guardia Progresivo es un documento clínico-operativo estandarizado que garantiza la transferencia segura y efectiva de información, responsabilidad y cuidado cuando el paciente transita entre distintos niveles de complejidad. Inspirado en el modelo de Saludbydiaz, este formato no se limita a un resumen médico, sino que formaliza la entrega de responsabilidad asistencial entre los equipos tratantes, minimizando la pérdida de datos y reduciendo riesgos asociados a la fragmentación de la información.

    La aplicación del Pase de Guardia Progresivo favorece la continuidad del cuidado, promueve la comunicación interdisciplinaria y fortalece la trazabilidad de las decisiones clínicas, aspectos fundamentales para la seguridad del paciente y la eficiencia institucional.

    Fundamentos y Beneficios

    • Seguridad del paciente: Reduce errores y omisiones en la transición de niveles.
    • Responsabilidad compartida: Formaliza la transferencia de información y tareas entre profesionales.
    • Facilita auditorías y mejora continua: Permite el rastreo de intervenciones y decisiones clave.

    Metodología SBAR Adaptada al Cuidado Progresivo

    La metodología SBAR (Situación, Antecedentes, Evaluación, Recomendación) es una herramienta de comunicación estructurada, ampliamente utilizada para transmitir información clínica de manera clara y concisa. En el contexto del Pase de Guardia Progresivo, se adapta para incluir dimensiones específicas del cuidado hospitalario en transición.

    Desglose de las Dimensiones SBAR

    • S – Situación: Estado clínico actual del paciente, diagnóstico principal y motivo del ingreso o del cambio de nivel. Ejemplo: “Paciente con neumonía, actualmente estable, Glasgow 15, motivo de traslado: finalizó oxigenoterapia.”
    • B – Background (Antecedentes): Breve resumen de antecedentes médicos relevantes, comorbilidades y eventos significativos durante la internación. Ejemplo: “Antecedente de EPOC, hipertensión arterial. Durante la internación presentó episodio de insuficiencia respiratoria aguda.”
    • A – Assessment (Evaluación): Evaluación objetiva reciente: signos vitales, laboratorios clave, escalas funcionales, evolución clínica. Ejemplo: “TA 120/80, FC 80, SatO2 96% en aire ambiente. Mejoría radiológica. Glasgow 15.”
    • R – Recommendation (Recomendación): Indicación precisa para el siguiente equipo: cuidados a mantener, alertas, controles, próximas intervenciones o estudios pendientes. Ejemplo: “Control de signos vitales cada 6 horas, inicio de rehabilitación motora, monitoreo de glucemia.”

    Ejemplo Práctico de SBAR en Pase de Guardia Progresivo

    DimensiónContenidoEjemplo
    S (Situación)Diagnóstico principal actual y motivo del cambio de nivelNeumonía resuelta, traslado para rehabilitación
    B (Antecedentes)Comorbilidades y eventos recientesEPOC, hipertensión; episodio de insuficiencia respiratoria
    A (Evaluación)Parámetros clínicos y evoluciónTA 120/80, SatO2 96%, Glasgow 15
    R (Recomendación)Cuidados y alertas para el equipo receptorIniciar rehabilitación, control glucemia, vigilar disnea

    Formato Estandarizado: Pase de Guardia de Cuidado Progresivo

    A continuación, se detalla el formato recomendado para documentar el Pase de Guardia Progresivo, que debe ser completado por el equipo tratante en cada transición de nivel.

    • Identificación del Paciente: Nombre y Apellido, Edad, Número de Historia Clínica.
    • Nivel de Origen: (Ej. Nivel 2 – Cuidados Intermedios)
    • Nivel de Destino: (Ej. Nivel 3 – Cuidados Moderados)
    • Motivo del Cambio de Nivel: (Ej. Estabilización hemodinámica, fin de asistencia respiratoria, necesidad de rehabilitación)
    DimensiónContenido CríticoEjemplo
    S (Situación)Diagnóstico principal actual y estado de conciencia (Glasgow). Motivo de ingreso.Paciente con ACV isquémico, Glasgow 15, traslado por mejoría neurológica.
    B (Antecedentes)Comorbilidades, factores de riesgo, eventos durante la internación.HTA, diabetes. Presentó episodio de hipoglucemia controlado.
    A (Evaluación)Signos vitales, exámenes recientes, escalas funcionales.TA 130/85, FC 78, NIHSS 2, glucemia 110 mg/dl.
    R (Recomendación)Cuidados indicados, alertas, estudios pendientes, controles requeridos.Control glucemia, iniciar fisioterapia, monitoreo de presión arterial.

    Recomendaciones para la Implementación

    • Capacitación: Formar a médicos y enfermeros en el uso del Pase de Guardia Progresivo y la metodología SBAR, con talleres prácticos y simulaciones.
    • Supervisión y retroalimentación: Designar referentes clínicos que monitoreen la calidad de los pases y brinden devoluciones periódicas.
    • Integración en sistemas electrónicos: Incorporar el formato estandarizado en la historia clínica digital para asegurar su completitud y trazabilidad.
    • Evaluación continua: Analizar indicadores de éxito y ajustar procesos según resultados y dificultades detectadas.

    Conclusiones

    La implementación conjunta del piloto de Alta Temprana y el Pase de Guardia Progresivo permite optimizar el uso de camas, mejorar la seguridad del paciente y fortalecer la comunicación interdisciplinaria. Adoptar la metodología SBAR, estructurada y adaptada a las necesidades locales, promueve la estandarización de procesos y la mejora continua. Se recomienda avanzar con la capacitación de los equipos, la integración del formato en los sistemas institucionales y el monitoreo regular de los resultados para garantizar el éxito y la sostenibilidad de la estrategia.


    Formato Estandarizado: Pase de Guardia de Cuidado Progresivo

    1. Identificación y Nivel de Origen/Destino

    • Paciente: [Nombre y Apellido] | Edad: [Años] | ID: [Número de Historia Clínica]
    • Nivel de Origen: (Ej. Nivel 2 – Cuidados Intermedios)
    • Nivel de Destino: (Ej. Nivel 3 – Cuidados Moderados)
    • Motivo del Cambio de Nivel: (Ej. Estabilización hemodinámica, fin de asistencia respiratoria, necesidad de rehabilitación).

    2. Núcleo Asistencial (Metodología SBAR)

    DimensiónContenido Crítico
    S (Situación)Diagnóstico principal actual y estado de conciencia (Glasgow). Motivo de ingreso.
    B (Antecedentes)Comorbilidades relevantes (HTA, DBT, IRC) y alergias documentadas.
    A (Evaluación)Signos Vitales (Score NEWS2): [Puntaje]

    Dispositivos: Vías centrales, sondas, drenajes, catéteres (Fecha de colocación).

    Medicación Crítica: Antibióticos (día de esquema) y medicación de infusión continua.
    R (Recomendación)Pendientes (laboratorios, imágenes), signos de alerta específicos y plan de cuidados para las próximas 24h.

    3. Matriz de Intensidad de Cuidados (ICE)

    Este apartado es fundamental para que el enfermero receptor sepa la carga de trabajo que recibe:

    • Autonomía: [ ] Independiente | [ ] Ayuda Parcial | [ ] Dependiente Total
    • Riesgo de Caídas: (Escala de Downton) [Bajo/Medio/Alto]
    • Riesgo de UPP: (Escala de Braden) [Puntaje]
    • Nutrición: [ ] Oral | [ ] Enteral (SNG/K-10) | [ ] Parenteral

    Procedimiento Operativo del Pase (El «Cómo»)

    Para que el formato sea efectivo, debe seguir estas reglas de oro:

    1. Pase a pie de cama: El equipo que entrega y el que recibe deben estar frente al paciente. Esto permite validar visualmente el estado del paciente y sus dispositivos.
    2. Verificación del «Checklist de Seguridad»:
      • [ ] Pulsera de identificación colocada.
      • [ ] Conciliación farmacéutica realizada (la medicación que venía de UCI se ajusta a Sala).
      • [ ] Epicrisis parcial de traslado cargada en el sistema.
    3. Confirmación de la Unidad de Gestión de Camas (UGC): El pase solo se inicia cuando la UGC ha confirmado que la cama de destino está «Limpia y Disponible».

    Implementación Digital (Tablero de Control)

    Si el hospital cuenta con Historia Clínica Electrónica, el pase de guardia debe alimentar automáticamente un Tablero de Estado de Pacientes.

    Indicadores del Pase de Guardia:

    • Tiempo de Transferencia: Tiempo desde que se indica el «Baja de Nivel» hasta que el paciente llega a la nueva cama (Meta: < 60 min).
    • Incidentes en el Traslado: Reporte de eventos adversos durante el movimiento entre pisos.

    En el modelo de Gestión Hospitalaria por Cuidado Progresivo (GHCP), el liderazgo del Jefe de Servicio debe mutar radicalmente: de ser un «dueño de camas y pacientes» a convertirse en un gestor de flujos y procesos.

    Según la doctrina de Saludbydiaz, el liderazgo en este esquema no se basa en la jerarquía vertical, sino en la capacidad de integración.


    El Perfil del Líder en Cuidado Progresivo

    Para que el modelo funcione, el Jefe de Servicio debe abandonar el «feudo» (su servicio) para mirar el hospital como una red. Estas son las características clave de ese liderazgo:

    1. Liderazgo de Colaboración (No Patrimonialista)

    El jefe debe entender que la cama no es «suya», sino un recurso del hospital gestionado por la Unidad de Gestión de Camas (UGC).

    • Acción: Facilitar los traslados internos de pacientes estables a niveles inferiores, aunque eso signifique «perder» volumen de pacientes en su área.
    • Visión: Priorizar la seguridad global del hospital sobre las métricas aisladas de su servicio.

    2. Gestión Basada en la Evidencia y Datos

    El líder ya no decide «por intuición» o por «costumbre». El cuidado progresivo exige decisiones basadas en scores objetivos.

    • Acción: Implementar y auditar el uso de escalas como NEWS2 o TISS-28.
    • Visión: Si los datos dicen que el paciente debe bajar a Nivel 3, el líder debe garantizar que así sea, eliminando la resistencia médica al alta.

    3. Fomento de la Transdisciplinariedad

    En este modelo, la opinión de enfermería, kinesiología y trabajo social es tan crítica como la del médico especialista para definir el nivel de cuidado.

    • Acción: Presidir rondas multidisciplinarias donde se defina el Plan de Cuidados Progresivos de cada paciente.
    • Visión: Reconocer que el paciente se recupera por el cuidado (enfermería/rehabilitación) tanto como por el tratamiento (médico).

    Las 4 Funciones Críticas del Jefe de Servicio en GHCP

    FunciónActividad ClaveImpacto en el Modelo
    Facilitador de FlujoIdentificar «Altas Posibles» en la primera hora de la mañana.Libera camas de alta complejidad para la guardia y quirófano.
    Garante de ProtocolosAsegurar que se cumplan las guías de práctica clínica (GPC).Disminuye la variabilidad y el error médico.
    Optimizador de RecursosSolicitar insumos y personal basados en la carga de cuidado real.Evita el desperdicio (Muda) de recursos en pacientes de baja complejidad.
    Gestor del CambioMotivar al equipo médico que se resiste a la pérdida de «territorio».Crea una cultura organizacional alineada con la eficiencia.

    El Líder como «Arquitecto de la Seguridad»

    En el cuidado progresivo, el riesgo principal es el deterioro desapercibido del paciente al bajar de nivel. El liderazgo aquí debe ser proactivo:

    • Implementar Equipos de Respuesta Rápida (ERR): El Jefe de Servicio debe liderar o apoyar la creación de equipos que intervengan cuando un score de alerta sube, independientemente de dónde esté el paciente.
    • Comunicación SBAR: Exigir que todos sus subordinados utilicen comunicación estandarizada para que la información crítica no se pierda entre niveles.

    «El éxito de un Jefe de Servicio en el Cuidado Progresivo no se mide por cuántos pacientes tiene ‘bajo su mando’, sino por la fluidez con la que sus pacientes transitan hacia la recuperación y el alta». — Concepto Saludbydiaz

    La comparación entre un hospital de Cuidado Progresivo con Organigrama Matricial y un hospital tradicional organizado como Burocracia Profesional (por departamentos o servicios estancos) es, en esencia, la lucha entre la agilidad moderna y la rigidez histórica.

    En la burocracia profesional (descrita clásicamente por Mintzberg), el poder reside en el «núcleo operativo» (los especialistas), quienes suelen priorizar su disciplina por sobre el flujo total del paciente. El modelo matricial de Saludbydiaz rompe esto.


    Ventajas Comparativas: Matricial vs. Burocracia Profesional

    1. Flexibilidad vs. Rigidez Estructural

    • Burocracia Profesional: Los departamentos son «silos» (Cardiología, Cirugía, etc.). Si un paciente de Cardiología necesita una cama y solo hay en Neumonología, se producen conflictos de «propiedad» de la cama.
    • Organigrama Matricial: El hospital se organiza en dos ejes: Especialidades (conocimiento) y Procesos de Cuidado (gestión de niveles 1-5).
      • Ventaja: El hospital se adapta al paciente. Si hay un brote de gripe, las camas de Nivel 3 se expanden dinámicamente sin que un jefe de servicio sienta que «le quitaron» su territorio.

    2. Uso Eficiente del Capital Humano y Tecnológico

    • Burocracia Profesional: Cada departamento intenta tener su propio equipamiento y personal, lo que genera duplicidad y capacidad ociosa (equipos que no se usan en un piso mientras faltan en otro).
    • Organigrama Matricial: Los recursos se asignan por Intensidad de Cuidado.
      • Ventaja: La enfermería no está «atada» a un servicio médico, sino al nivel de complejidad. Esto permite balancear las cargas de trabajo ( workload ) en tiempo real, moviendo personal hacia donde la demanda es crítica.

    3. Toma de Decisiones y Agilidad Operativa

    • Burocracia Profesional: Las decisiones pasan por jerarquías verticales largas. El director médico debe negociar con cada jefe de servicio para liberar camas.
    • Organigrama Matricial: Existe la Unidad de Gestión de Camas (UGC) con autoridad transversal.
      • Ventaja: La velocidad de respuesta es mayor. Se eliminan las «camas bloqueadas» por intereses departamentales, mejorando el giro de cama y reduciendo la espera en guardias.

    Cuadro Comparativo de Impacto

    DimensiónBurocracia Profesional (Tradicional)Organigrama Matricial (Saludbydiaz)
    Eje de PoderEl Jefe de Servicio / Especialista.El Gestor de Proceso / Nivel de Cuidado.
    Propiedad de la CamaDel Servicio (Feudo).De la Institución (Recurso compartido).
    Flujo del PacienteInterrumpido (pases burocráticos).Continuo (progresivo según gravedad).
    Costo OperativoAlto (por ineficiencia y duplicidad).Optimizado (recursos según necesidad real).
    Enfoque«Mi especialidad lo cura».«El sistema lo cuida y recupera».

    La Ventaja en la «Seguridad del Paciente»

    En la burocracia profesional, cuando un paciente es «complejo» (ej: un diabético con neumonía y fractura de cadera), los servicios suelen discutir de quién es la responsabilidad (el famoso «peloteo» del paciente).

    En el Hospital Matricial de Cuidado Progresivo:

    • El paciente está en el Nivel de Cuidado que su gravedad requiere (ej: Nivel 2).
    • Los especialistas (Diabetólogo, Neumonólogo, Traumatólogo) actúan como consultores transversales que visitan al paciente en ese nivel.
    • Resultado: No hay traslados innecesarios por el hospital solo para cambiar de «dueño» médico, lo que reduce drásticamente los errores de medicación y las infecciones intrahospitalarias.

    Resumen de la Tesis de Saludbydiaz

    El hospital matricial permite que la gestión clínica (lo que el médico sabe hacer) se fusione con la gestión operativa (lo que el hospital necesita que ocurra). La gran ventaja es la resiliencia: el hospital matricial sobrevive a las crisis (como una pandemia o un pico estacional) mucho mejor que una burocracia rígida.

    Reacciones del público a términos de equidad en salud

    Dra. Samantha XY Wang1Sujin Song, MS2Margaret C. Nikolov, Dra.2y otros

    Red JAMA abierta

    Publicado en línea: 6 de marzo  de 2026

    2026;9;(3):e260277. doi:10.1001/jamanetworkopen.2026.0277

    Nota del Blog: Carlos Alberto Díaz. Existen algunos términos que utilizamos, para el discurso que quedan bien, como la equidad en salud, pero que no dicen mucho en el terreno de las concreciones, esto tiene múltiples causas, pero el no estar total y correctamente definido por la salud pública o la economía de la salud, nos pone en una encrucijada. Sin duda, este desafío cobra mayor importancia cuando consideramos la diversidad de contextos y realidades que enfrenta cada nación. Pero está allí, y se observa desde el prisma de las corrientes ideológicas, liberales y colectivistas, tanto en sus interpretaciones como en sus aplicaciones prácticas. No puede ser algo tan diverso, y entiendo que debiéramos definir con valentía, y como política de estado, que involucramos en la equidad, una noción que trasciende no solo el ámbito económico, o fiscal y busca integrarse en el tejido social de manera inclusiva. No siendo demasiado entusiastas, ni optimistas, es esencial que la definición de equidad encuentre un objetivo posible, que sea alcanzable y relevante, para el momento demográfico, social, político y económico de un país. Político en cuanto a democracia o regímenes autoritarios, abarcando todo el abanico existente, desde los populismos de izquierda hasta los sistemas monárquicos o teocráticos. Dentro de la democracia, altos, medianos y bajos ingresos de un país determinan el acceso a oportunidades y recursos. No es lo mismo la equidad para Canadá, Suecia, Dinamarca, o Japón, que para Argentina, Chile, Uruguay o Brasil; cada uno con sus particularidades, lo que implica que las políticas deben adaptarse a estas diferencias y ponerse en el terreno de lo factible en el tiempo. Sino será una utopía que la usaremos en la conveniencia de grupos de interés, y de sostenimiento de algunos privilegios que perpetúan desigualdades sistemáticas. Se podría pensar la salud y la educación, por fuera del modelo de economía liberal, proponiendo alternativas que se centren más en el bienestar humano que en el lucro capitalista. No hace falta ser liberal en todo, porque ello nos convierte en dogmáticos; en el ámbito de la salud, debemos ser más abarcativos, independientemente de la capacidad de pago, reconociendo que la dignidad humana y el acceso equitativo a servicios esenciales no deberían estar supeditados a condiciones económicas, sino más bien ser un derecho fundamental que cada individuo pueda ejercer, permitiendo así una sociedad más justa e inclusiva.

    Por esta razón subo este artículo del Jama, para su lectura en el blog, e integrar este concepto desde una lingüística y significación popular, como una pequeña muestra en una sociedad tan desigual, liberal y proteccionista como EE.UU. La relevancia de este análisis radica en la necesidad de comprender cómo los matices del lenguaje contribuyen a construir y perpetuar identidades, así como a influir en las percepciones sociales. A medida que exploramos este tema, es crucial tener en cuenta no solo el contexto histórico, sino también la interacción entre diferentes grupos culturales y socioeconómicos. A través de esta obra, espero invitar a la reflexión y al debate, promoviendo una discusión más profunda acerca de las contradicciones y tensiones que caracterizan la vida en una nación tan diversa y compleja.

    Puntos clave

    Pregunta:   ¿Las diferencias en el lenguaje y el encuadre están asociadas con la receptividad pública a los conceptos de equidad en salud en los distintos grupos de ideología política?

    Resultados.   En este estudio de encuesta, que incluyó a 1000 adultos estadounidenses, una mayor proporción de encuestados respaldó la alineación de valores personales con las definiciones de equidad en salud que con las de igualdad en salud . Los términos » comunidades marginadas» y «atención médica inclusiva» generaron reacciones divergentes, mientras que «atención médica accesible» , «inversión en atención médica» , » salud poblacional» y «salud comunitaria» tuvieron una amplia aceptación . En todos los grupos, se prefirieron los encuadres de declaraciones colectivistas, afirmativos y orientados a la acción (p. ej., » nosotros» , » iniciar» , «apoyar» , » aumentar «).

    Significado   Estos hallazgos sugieren que el uso estratégico del lenguaje que enfatiza los valores compartidos y la acción colectiva puede aumentar la comprensión y la receptividad del público hacia las iniciativas de equidad en salud.

    Abstract

    Importancia.   El lenguaje utilizado para describir las iniciativas de equidad en salud se ha vuelto cada vez más controvertido. Comprender cómo el lenguaje influye en las actitudes públicas es esencial para comunicar eficazmente conceptos centrados en la equidad entre grupos ideológicos.

    Objetivo   Evaluar la asociación entre el lenguaje y el encuadre con la receptividad pública a los conceptos de equidad en salud, incluida la alineación de las definiciones con valores compartidos, reacciones a términos comunes y preferencias por declaraciones de encuadre de salud pública.

    Diseño, Entorno y Participantes.   Esta encuesta transversal en línea a 1000 adultos estadounidenses se realizó entre el 9 y el 25 de abril de 2025. Para ello, una empresa internacional de investigación de opinión pública reclutó a los participantes de un panel en línea no probabilístico, con emparejamiento y ponderación según criterios nacionales. Los participantes se estratificaron por edad, sexo, raza y etnia, ideología política declarada por ellos mismos y región geográfica para aproximarse a la demografía nacional.

    Exposiciones   La encuesta incluyó tres módulos: (1) asignación aleatoria a una definición de equidad en salud o igualdad en salud con preguntas de alineación de valores; (2) reacciones evaluativas a diez términos comunes de equidad en salud; y (3) preferencias por cuatro pares de declaraciones de salud pública equivalentes que difieren solo en el encuadre.

    Principales resultados y medidas.   Los resultados primarios incluyeron las valoraciones de los participantes sobre la alineación de valores (incluyendo valores personales y valores fundamentales para la identidad nacional, estos últimos denominados valores estadounidenses en la encuesta), las reacciones evaluativas a términos relacionados con la equidad (de negativas a no negativas) y las preferencias de encuadre entre los grupos ideológicos. Las estadísticas descriptivas evaluaron la alineación de valores, las reacciones a los términos y las preferencias de encuadre.

    Resultados   Entre 1000 adultos estadounidenses (número ponderado, 513,2 [51,3%] mujeres; 105,8 [10,6%] muy liberales, 164,0 [16,4%] liberales, 344,0 [34,4%] moderados, 205,9 [20,6%] conservadores, 98,7 [9,9%] muy conservadores y 81,5 [8,2%] no están seguros), los encuestados representaban una amplia gama de edades, orígenes raciales y étnicos y logros educativos. Los encuestados asignados a la definición de equidad en salud informaron una mayor alineación con los valores personales (42,9%-87,4% en todos los grupos) que los asignados a la igualdad en salud (28,5%-79,0% en todos los grupos), y el respaldo a cualquiera de los conceptos aumentó progresivamente desde encuestados muy conservadores a muy liberales ( P  < .001 en ambos casos). Al evaluar los valores estadounidenses fundamentales percibidos, la equidad en la salud (47,0 % [IC del 95 %, 33,1 %-60,8 %]) fue respaldada con mayor frecuencia que la igualdad en la salud (21,1 % [IC del 95 %, 9,6 %-32,5 %]) entre quienes se identificaron como muy conservadores. Cuatro términos: atención médica accesible , inversión en atención médica , salud de la población y salud comunitaria , fueron ampliamente bien recibidos (<10 % de respuestas negativas en la mayoría de los grupos), mientras que los términos comunidades marginadas y salud inclusiva provocaron reacciones más divergentes entre ideologías ( P  < 0,01 en ambos casos). Los encuadres colectivistas ( nuestra salud frente a su salud ) y afirmativos ( iniciar , apoyar y aumentar ) fueron preferidos sistemáticamente entre los grupos.

    Conclusiones y relevancia.   En esta encuesta nacional en línea realizada a 1000 adultos estadounidenses, los encuestados mostraron diferencias ideológicas y puntos de convergencia en sus respuestas al lenguaje y el enfoque sobre equidad en salud. Estos hallazgos sugieren que el uso estratégico de términos de amplia resonancia y enfoques colectivos y afirmativos puede fomentar la comprensión y el apoyo a las iniciativas de salud en todas las ideologías políticas.

    Introducción

    Los cambios recientes en la política federal han alterado el panorama de los programas de salud pública, incluyendo reducciones en la financiación para la vigilancia de enfermedades, iniciativas de prevención, infraestructura de salud comunitaria y esfuerzos centrados en la equidad. 1-4 Estos cambios han ocurrido en el contexto de una subinversión prolongada en salud pública. 5 Estos cambios han planteado preguntas sobre cómo el público percibe los esfuerzos actuales de equidad en salud y si las estrategias de comunicación pueden superar las diferencias de comprensión entre los grupos ideológicos. Las acciones federales recientes han desafiado la infraestructura de salud pública y restringido los programas diseñados para reducir las disparidades en salud y promover la salud de la población. 6-9 Si bien estas medidas son una clara respuesta política a las iniciativas de salud pública, no está claro si estas acciones representan los intereses y valores del público en general.

    Las investigaciones han demostrado que tanto el tema como el contexto dan forma a la eficacia de los mensajes de salud y ciencia, y que los valores de la audiencia, incluida la ideología política, influyen en cómo se reciben los mensajes. 10 Este concepto se ha descrito como encuadre de la información. 11 , 12 Si bien ningún enfoque de encuadre resuena uniformemente en todo el espectro político, la evidencia emergente sugiere que ciertos atributos del mensaje, como enfatizar la responsabilidad personal, la estabilidad económica o la fortaleza nacional, pueden tener un mayor atractivo para algunos, mientras que otros pueden responder de manera más positiva a los encuadres que invocan la justicia, el cuidado comunitario o el cambio sistémico. 13-15 Se ha demostrado que incluso pequeñas diferencias lingüísticas afectan la percepción pública y el apoyo a las políticas en áreas que van desde la crisis de los opioides 16 , 17 hasta la obesidad infantil, 18 la regulación de las bebidas, 19 , 20 y el cambio climático 14-16 , 19-21

    El encuadre estratégico de mensajes se ha propuesto como una herramienta para fortalecer el apoyo público y legislativo a las iniciativas de salud poblacional. 22 Sin embargo, a medida que el discurso en torno a los programas orientados a la equidad se ha vuelto cada vez más controvertido, sigue sin estar claro cómo los términos y conceptos específicos de equidad en salud son recibidos por el público. Para examinar cómo el lenguaje influye en la receptividad a los conceptos de equidad en salud, realizamos una encuesta nacional transversal en línea de adultos estadounidenses en la que los participantes evaluaron la alineación de las definiciones de equidad en salud o igualdad en salud con los valores personales y los valores de identidad nacional percibidos (denominados valores estadounidenses en la encuesta), informaron reacciones a términos de equidad en salud comúnmente utilizados e indicaron sus preferencias de encuadre al elegir entre declaraciones de salud pública pareadas. Planteamos la hipótesis de que la receptividad al lenguaje y encuadre de la equidad en salud variaría entre los grupos ideológicos políticos, y que algunos términos y mensajes obtendrían una aceptación más amplia que otros.

    Métodos

    Muestra de población

    Realizamos este estudio de encuesta en asociación con YouGov, una empresa internacional de investigación de opinión pública que recluta a participantes de un gran panel en línea opt-in y construye muestras para aproximarse a la representatividad nacional mediante procedimientos de emparejamiento y ponderación. Debido a que el panel de YouGov no se basa en probabilidades y no había datos piloto disponibles para guiar los tamaños de efecto esperados, no realizamos un cálculo de potencia a priori. En cambio, se seleccionó una muestra objetivo de 1000 encuestados porque este tamaño produce estimaciones ponderadas estables y es consistente con la práctica estándar en la investigación de opinión pública nacional para permitir comparaciones de subgrupos. 23 , 24 La ideología política fue autoinformada utilizando categorías de respuesta estándar de YouGov sin indicaciones ni definiciones adicionales. La raza y la etnicidad fueron autoinformadas por los participantes utilizando categorías fijas proporcionadas en el instrumento de la encuesta (asiático o asiático americano, negro o afroamericano, hispano o latino, de Oriente Medio, nativo americano [indio americano o nativo de Alaska], blanco, multirracial u otro [no especificado]), que se basaron en las clasificaciones del censo de EE. UU. Se evaluaron la raza y la etnicidad porque las percepciones del lenguaje relacionado con la equidad en la salud pueden variar entre los grupos sociales y las experiencias diferenciales de la atención médica en los EE. UU. Los marcos de muestreo se derivaron de los datos del censo y las elecciones de EE. UU., y los encuestados se emparejaron con estos marcos en cuanto a sexo, edad, raza y etnicidad, y nivel educativo utilizando métodos de puntuación de propensión. Se aplicaron ponderaciones de posestratificación para alinear con los puntos de referencia demográficos y de votación. La recopilación de datos se realizó entre el 9 y el 25 de abril de 2025. El estudio fue aprobado por la Junta de Revisión Institucional de Stanford, y todos los participantes dieron su consentimiento informado electrónico antes de comenzar la encuesta. Este estudio se adhiere a las pautas de informes de la Asociación Estadounidense para la Investigación de la Opinión Pública ( AAPOR ) para estudios de encuesta.

    Instrumento de encuesta

    De acuerdo con los estándares de AAPOR, informamos el marco de muestreo, los procedimientos de reclutamiento y emparejamiento, el enfoque de ponderación, los detalles de la administración de la encuesta y los métodos analíticos. El instrumento de la encuesta (eAppendix en Supplement 1 ) fue desarrollado por el equipo de coautores de científicos sociales con experiencia en metodología de encuestas y comunicación de salud (SXYW, ZT, RMK y KS), y a través de una revisión iterativa para optimizar la claridad y minimizar la ambigüedad. La encuesta constó de 3 módulos. En el primer módulo, Valores estadounidenses personales y percibidos, los encuestados fueron asignados aleatoriamente (1:1) para ver una definición de equidad en salud o igualdad en salud . Para minimizar la confusión y los posibles efectos de arrastre, los encuestados fueron asignados aleatoriamente para responder a una sola definición. Después de leer la definición asignada, los participantes calificaron el grado en que se alineaba con sus valores personales y su percepción de los valores estadounidenses fundamentales en una escala Likert de 5 puntos. Los valores estadounidenses fundamentales se dejaron intencionalmente sin definir para capturar las propias interpretaciones de los participantes. En el segundo módulo, Reacciones Evaluativas a los Términos, los participantes calificaron sus reacciones a términos comunes utilizados en iniciativas de equidad en salud en una escala de 7 puntos (−3, muy negativo; 0, neutral; +3, muy positivo). En el tercer módulo, Preferencias de Encuadre, los participantes revisaron cuatro pares de enunciados de salud pública semánticamente equivalentes que diferían únicamente en el encuadre y seleccionaron su encuadre preferido o indicaron que no tenían preferencia. Los cuatro pares de enunciados incluían variaciones en los encuadres » nosotros » vs. » usted» , » apoyar » vs. «oponerse» , » aumentar » vs. » disminuir » e » iniciar » vs. » detener «.

    Los módulos 2 y 3 se diseñaron para ser independientes del módulo 1. Contenían contenido independiente y no hacían referencia a la definición asignada en el módulo 1. Los términos y encuadres se presentaron sin recordar material previo. Por lo tanto, no se previeron efectos de arrastre.

    Análisis estadístico

    Para evaluar la representatividad nacional, comparamos las características demográficas ponderadas de la muestra analítica con las estimaciones de población de EE. UU. de la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense, una encuesta representativa a nivel nacional realizada por la Oficina del Censo de EE. UU. 25 De acuerdo con el enfoque de ponderación de YouGov, la correspondencia entre las variables demográficas clave se alineó estrechamente con los puntos de referencia de la población. Estas comparaciones se proporcionan en la tabla electrónica del Suplemento 1. Para el módulo 1, calculamos la proporción de encuestados que estaban de acuerdo o muy de acuerdo en que la definición asignada se alineaba con los valores personales o estadounidenses. Debido a que los encuestados solo vieron 1 definición, las diferencias reflejan comparaciones entre grupos en lugar de preferencias dentro de la persona. Para el módulo 2, evaluamos la frecuencia relativa de reacciones negativas (−3, −2 o −1) frente a no negativas (0, +1, +2 o +3) a 10 términos. Para el módulo 3, examinamos las preferencias para cada par de encuadre, incluida la ausencia de preferencia. Se examinaron los resultados ponderados y no ponderados; los resultados con y sin ponderaciones fueron comparables, y los resultados ponderados se informan aquí. Se utilizó la prueba de asociación χ² para evaluar las diferencias en el acuerdo, la reacción y la preferencia por ideología. Un valor de p unilateral < 0,05 se consideró estadísticamente significativo. Se emplearon métodos estándar de proporciones para construir IC del 95% (puntualmente) para el acuerdo (módulo 1), los términos (módulo 2) y la preferencia de encuadre (módulo 3) por ideología política. Dada la posible reducción de potencia al dicotomizar una medida ordinal (módulo 2), también se realizaron pruebas de suma de rangos de Kruskal-Wallis para evaluar las diferencias ideológicas en la reacción a los términos. Todos los análisis se realizaron con el software R, versión 4.2.1 (Proyecto R para Cálculo Estadístico).

    Resultados

    Los encuestados incluyeron 1000 adultos estadounidenses (muestra ponderada, 513,2 [51,3%] mujeres y 486,8 [48,7%] hombres), con edades comprendidas entre 18 y 75 años o más, con distribuciones raciales y étnicas representativas de la composición nacional (29,3 [2,9%] asiáticos o asiático-americanos, 124,6 [12,5%] negros o afroamericanos, 105,1 [10,5%] hispanos o latinos, 3,9 [0,4%] de Oriente Medio, 18,2 [1,8%] nativos americanos, 664,7 [66,5%] blancos, 29,0 [2,9%] multirraciales y 25,1 [2,5%] otros) y la ideología política se distribuyó entre muy liberal (105,8 [10,6%]), liberal (164,0 [16,4%]), moderado (344,0 [16,4%]) y [34,4%]), conservador (205,9 [20,6%]), muy conservador (98,7 [9,9%]) y no estoy seguro (81,5 [8,2%]). Se proporcionan características demográficas adicionales en la Tabla . La falta de respuestas fue insignificante; solo dos encuestados (autodenominados moderados) omitieron una sola pregunta (el término « atención sanitaria accesible» en el módulo 2).

    Tabla. Características de la muestra de la Encuesta de Población General de EE. UU.

    (se abre en una nueva pestaña)

    CaracterísticaNúmero ponderado (%)
    Ideología: En general, ¿cómo describirías tu propio punto de vista político?
    Muy liberal105,8 (10,6)
    Liberal164.0 (16.4)
    Moderado344.0 (34.4)
    Conservador205,9 (20,6)
    Muy conservador98.7 (9.9)
    No estoy seguro81,5 (8,2)
    Seguro (puede ser >1): ¿Está usted cubierto actualmente por alguno de los siguientes tipos de seguro médico o planes de cobertura médica?
    Público (incluye público más privado)416.6 (41.7)
    Solo privado430,2 (43,0)
    Otro36.1 (3.6)
    Sin seguro114.4 (11.4)
    Estado general de salud: ¿Diría que su salud en general es excelente, muy buena, buena, regular o mala?
    Excelente253.3 (25.3)
    Muy bien274,6 (27,4)
    Bien309.0 (30.9)
    Justo129.0 (12.9)
    Pobre34.0 (3.4)
    Eventos de salud graves: En los últimos 12 meses, ¿ha experimentado alguno de los siguientes eventos de salud graves?
    Hospitalización97.7 (9.7)
    Cirugía mayor59.2 (5.9)
    Atención de emergencia55.0 (5.5)
    Diagnóstico de una condición grave61,4 (6,1)
    Ninguna de las anteriores811.4 (81.1)
    Rango de edad, años
    18-24106.6 (10.7)
    25-34172,7 (17,2)
    35-44181,5 (18,2)
    45-54144.0 (14.4)
    55-64183,4 (18,3)
    65-74146.1 (14.6)
    ≥7565,7 (6,6)
    Sexo: ¿Eres…?
    Masculino486.8 (48.7)
    Femenino513.2 (51.3)
    Raza y etnicidad: ¿Qué grupo racial o étnico te describe mejor?
    asiático o asiático-americano29.3 (2.9)
    Negro o afroamericano124,6 (12,5)
    Hispano o latino105.1 (10.5)
    Oriente Medio3,9 (0,4)
    Nativo americano18.2 (1.8)
    Blanco664.7 (66.5)
    Multirracial29.0 (2.9)
    Otro (no especificado)25.1 (2.5)
    Etnia hispana: ¿Es usted de origen o ascendencia española, latina o hispana?
    160,6 (16,1)
    No839,4 (83,9)
    Estado civil: ¿Cuál es su estado civil?
    Casado o en pareja525,9 (52,6)
    Previamente casado175.6 (17.6)
    Nunca se casó298,5 (29,9)
    Nivel educativo alcanzado: ¿Cuál es el nivel más alto de educación que ha completado?
    No se graduó de la escuela secundaria69,6 (7,0)
    Graduado de la escuela secundaria314.3 (31.4)
    Algún título universitario o de asociado278,6 (27,9)
    licenciatura214,7 (21,5)
    Título de posgrado (MA, MBA, MD, JD, PhD, etc.)122.8 (12.3)
    Empleo: ¿Cuál de las siguientes opciones describe mejor su situación laboral actual?
    Empleado513.1 (51.3)
    Desempleados79.3 (7.9)
    Alumno51.8 (5.2)
    Discapacitado permanente61,9 (6,2)
    No está en la fuerza laboral293,8 (29,4)

    Valores estadounidenses personales y percibidos

    El módulo 1 evaluó si los conceptos de salud poblacional se alineaban con los valores personales y los valores estadounidenses centrales percibidos. El acuerdo para las definiciones de equidad en salud o igualdad en salud aumentó progresivamente en todo el espectro político ( Figura 1 ), desde encuestados muy conservadores (42,9% [IC del 95%, 29,2%-56,6%] para equidad en salud , 28,5% [IC del 95%, 15,8%-41,1%] para igualdad en salud ) hasta encuestados muy liberales (86,6% [IC del 95%, 77,9%-95,4%] para equidad en salud , 79,0% [IC del 95%, 67,5%-90,6%] para igualdad en salud ), lo que indica una asociación entre la ideología política y la alineación con los valores personales ( P  < .001 para ambas definiciones). En todos los grupos, una mayor proporción de encuestados respaldó la alineación con la equidad en salud que con la igualdad en salud . Sin embargo, cuando se les preguntó a los encuestados si estos conceptos reflejaban un valor estadounidense central, los resultados fueron más mixtos. Entre los encuestados liberales y muy liberales, el respaldo a la equidad e igualdad en salud como valores estadounidenses fundamentales fue similar (encuestados liberales: 63,7 % [IC del 95 %, 53,1 %-74,3 %] frente a 67,0 % [IC del 95 %, 57,0 %-77,0 %]; encuestados muy liberales: 58,8 % [IC del 95 %, 46,2 %-71,4 %] frente a 53,8 % [IC del 95 %, 39,6 %-68,0 %]). Por el contrario, entre los encuestados muy conservadores, una mayor proporción asignada a la definición de equidad en salud respaldó la alineación en comparación con los asignados a la definición de igualdad en salud (47,0 % [IC del 95 %, 33,1 %-60,8 %] frente a 21,1 % [IC del 95 %, 9,6 %-32,5 %]). El acuerdo de que la equidad en salud y la igualdad en salud son valores estadounidenses fundamentales difirió según la ideología política ( equidad en salud , 63,7% [IC del 95%, 53,1%-74,3%] liberal frente a 47,0% [IC del 95%, 33,1%-60,8%] muy conservador; P  = .01; igualdad en salud , 67,0% [IC del 95%, 57,0%-77,0%] liberal frente a 21,1% [IC del 95%, 9,6%-32,5%] muy conservador; P  < .001). La mayor divergencia entre los valores personales y los valores estadounidenses percibidos se observó entre los encuestados liberales y muy liberales. En estos grupos, el respaldo de ambos términos fue sustancialmente mayor para los valores personales que para los valores estadounidenses percibidos.

    Figura 1. Gráfico de líneas que muestra el acuerdo con la definición de equidad o igualdad en salud entre grupos ideológicos.

    Ver en grandeDescargar

    Las barras de error indican IC del 95%.

    Reacciones evaluativas a términos comunes

    Las reacciones a los términos relacionados con la equidad en salud se evaluaron inicialmente en la escala original de 7 puntos (rango: -3 a +3). Las pruebas de Kruskal-Wallis demostraron diferencias significativas en las reacciones medianas según la ideología política para todos los términos, excepto para las poblaciones vulnerables . Para facilitar su interpretación, las reacciones se dicotomizaron posteriormente como negativas (<0) y no negativas (≥0).

    En todos los grupos ideológicos, las reacciones negativas fueron poco comunes en lo que respecta a la atención médica accesible , la inversión en atención médica , la salud de la población y la salud comunitaria : menos del 10% de los encuestados expresaron reacciones negativas en la mayoría de los grupos ( Figura 2 ). Aunque las respuestas generales fueron en gran medida neutrales o positivas, los encuestados muy conservadores expresaron reacciones negativas más altas a la salud de la población (12,3% [IC del 95%, 5,8%-18,8%] frente al 8,9% [IC del 95%, 5,0%-12,8%] para los encuestados conservadores al 2,8% [IC del 95%, 0-5,9%] para los encuestados muy liberales; P  = .008) y la salud comunitaria (13,5% [IC del 95%, 6,7%-20,2%] frente al 8,6% [IC del 95%, 4,8%-12,5%] para los encuestados conservadores al 2,2% [IC del 95%, 0-5,0%] para los encuestados muy liberales; P  < .001).

    Figura 2. Gráficos de barras que muestran términos comunes de equidad en salud con reacciones ampliamente no negativas en los distintos grupos ideológicos.

    Ver en grandeDescargar

    Cuatro términos que describen la equidad en salud recibieron una acogida favorable o neutral: atención médica accesible , salud poblacional , inversión en atención médica y salud comunitaria . La mayoría de las respuestas fueron positivas en todos los grupos ideológicos.

    Otros seis términos provocaron reacciones más mixtas en cuanto a ideología ( Figura 3 ), con claras divisiones ideológicas observadas para comunidades marginadas , atención médica inclusiva , disparidades en la salud y diferencias en los resultados de salud . Para las comunidades marginadas , las reacciones negativas fueron más altas entre los encuestados muy conservadores (56,2% [IC del 95%, 46,4%-65,9%]) y conservadores (57,9% [IC del 95%, 51,1%-64,6%]), en comparación con los encuestados moderados (43,3% [IC del 95%, 38,0%-48,5%]), liberales (45,1% [IC del 95%, 37,5%-52,7%]) y muy liberales (45,1% [IC del 95%, 35,6%-54,6%]) ( P  = .006). En cuanto a la atención sanitaria inclusiva , las reacciones negativas disminuyeron progresivamente en todo el espectro político, del 32,7% (IC del 95%, 23,4%-42,0%) entre los encuestados muy conservadores al 24,4% (IC del 95%, 18,6%-30,3%) entre los conservadores, el 11,7% (IC del 95%, 8,3%-15,0%) entre los moderados, el 9,5% (IC del 95%, 5,0%-14,0%) entre los liberales y el 4,3% (IC del 95%, 0,4%-8,2%) entre los encuestados muy liberales ( P  < .001). Por el contrario, las reacciones negativas a las disparidades en la salud fueron más comunes entre los encuestados muy liberales (59,8% [IC del 95%, 50,5%-69,2%]) y liberales (57,2% [IC del 95%, 49,6%-64,7%]) que entre los encuestados moderados (42,0% [IC del 95%, 36,8%-47,2%]), conservadores (43,5% [IC del 95%, 36,8%-50,3%]) y muy conservadores (41,0% [IC del 95%, 31,3%-50,7%]) ( P  = .001). Se observó un patrón similar para las diferencias en los resultados de salud , con reacciones negativas más altas entre los encuestados muy liberales (39,2% [IC del 95%, 29,9%-48,5%]) y liberales (41,6% [IC del 95%, 34,1%-49,2%]) en comparación con los encuestados moderados (32,6% [IC del 95%, 27,6%-37,6%]), conservadores (24,8% [IC del 95%, 18,9%-30,7%]) y muy conservadores (30,7% [IC del 95%, 21,6%-39,8%]) ( P  = .008).

    Figura 3. Gráfico de barras que muestra términos comunes de equidad en salud con reacciones mixtas entre grupos ideológicos.

    (se abre en una nueva pestaña)

    Seis términos generaron una mezcla de reacciones negativas y no negativas. Las reacciones difirieron significativamente según la ideología en cuatro términos: los encuestados más conservadores y muy conservadores expresaron negatividad hacia los términos « comunidades marginadas» y «atención sanitaria inclusiva» , mientras que los encuestados más liberales y muy liberales expresaron negatividad hacia los términos « disparidades sanitarias» y «diferencias en los resultados sanitarios».

    Preferencias de formulación de declaraciones de salud pública

    En todas las ideologías, los encuestados prefirieron el encuadre colectivista ( nosotros ) sobre el individual ( usted ), el encuadre orientado a la acción ( inicio ) sobre el orientado a la evitación ( detener ), el encuadre afirmativo ( apoyo ) sobre el opositor ( oponerse ) y el encuadre de aumento sobre el de disminución de afirmaciones semánticamente equivalentes ( Figura 4 ). Las preferencias consistentes más fuertes en todos los grupos ideológicos fueron para los encuadres de apoyo y aumento : la preferencia por el encuadre de apoyo varió de 74,0% (IC del 95%, 65,7%-82,4%) para encuestados muy liberales a 79,5% (IC del 95%, 73,3%-85,7%) para encuestados liberales ( P  = .008), y la preferencia por el encuadre de aumento varió de 72,7% (IC del 95%, 64,0%-81,5%) para encuestados muy conservadores) a 82,1% (IC del 95%, 76,2%-88,0%) para encuestados liberales ( P  = .33). Estos encuadres mostraron un alto respaldo entre los grupos ideológicos con rangos estrechos de preferencia en comparación con los otros dos contrastes de encuadres.

    Figura 4. Gráfico lineal de los encuadres preferidos de las declaraciones de salud pública según los grupos ideológicos

    )

    Las barras de error indican IC del 95%.

    La ideología política diferenció la intensidad de la preferencia por el enfoque colectivista y el orientado a la acción. La preferencia por el enfoque «nosotros» fue mayor entre los encuestados muy liberales (83,3 % [IC del 95 %: 76,2 %-90,4 %]) y liberales (81,4 % [IC del 95 %: 75,5 %-87,4 %]), en comparación con los encuestados conservadores (60,2 % [IC del 95 %: 53,5 %-66,9 %]) y muy conservadores (47,3 % [IC del 95 %: 37,4 %-57,1 %]) ( p  < 0,001). De manera similar, la preferencia por el encuadre de inicio difirió según la ideología, con un respaldo más fuerte entre los encuestados liberales (83,1% [IC del 95%, 77,3%-88,8%]) y muy liberales (83,5% [IC del 95%, 76,4%-90,6%]) que entre los encuestados conservadores (66,4% [IC del 95%, 60,0%-72,9%]) y muy conservadores (65,8% [IC del 95%, 56,4%-75,1%]) ( P  < .001).

    Discusión

    Nuestro estudio respalda informes anteriores que han demostrado que existen fuertes diferencias en las preferencias de lenguaje y encuadre entre los grupos ideológicos políticos cuando se trata de comunicación de salud. 10 , 26 , 27 Mediante experimentos aleatorios integrados, buscamos específicamente probar la aceptabilidad de las definiciones y su alineación con los valores estadounidenses personales y percibidos, las reacciones evaluativas a los términos comunes utilizados en el trabajo de equidad en salud y la preferencia de encuadre para los mensajes de salud pública en una encuesta de tres módulos.

    En el módulo 1, los encuestados de distintos grupos ideológicos consideraron que tanto la equidad como la igualdad en salud eran coherentes con sus valores personales. La alineación con los valores fue mayor para la definición de equidad en salud que para la de igualdad en salud . La alineación percibida entre las definiciones y los valores estadounidenses fundamentales varió según la ideología política. En conjunto, estos hallazgos sugieren que, a pesar de las diferentes perspectivas políticas, existe un reconocimiento compartido de la justicia y la oportunidad en salud como principios rectores y que el lenguaje de la equidad resuena personalmente, incluso cuando el público no está seguro de que represente una norma cívica compartida. Un hallazgo importante fue la divergencia entre las creencias personales y las creencias de los encuestados sobre los valores estadounidenses fundamentales. Los encuestados liberales y muy liberales demostraron una clara distinción entre los valores personales y los valores estadounidenses fundamentales, mientras que los encuestados muy conservadores informaron una alineación más estrecha entre los valores personales y los valores estadounidenses fundamentales. Incluso entre los grupos conservadores y muy conservadores, hubo un menor respaldo a cualquiera de las definiciones como valor estadounidense fundamental, lo que sugiere que, en todos los grupos ideológicos, las personas perciben una brecha entre las creencias personales y las percepciones de las normas nacionales. Trabajos previos en psicología política han demostrado que las percepciones erróneas sobre la postura del público en general pueden amplificar la polarización percibida y aumentar la sensación de que las cuestiones políticas son más ideológicamente divisivas de lo que realmente son. 28 Reconocer y abordar esta desalineación percibida puede ser un componente crítico de una comunicación eficaz en salud pública. En conjunto, estos resultados pueden ayudar a identificar oportunidades para conectar las conversaciones mediante un lenguaje basado en valores, presentado con claridad y contexto, para facilitar la resonancia entre las líneas ideológicas. Para la comunicación en salud entre identidades ideológicas, un enfoque pragmático puede ser comenzar con valores ampliamente compartidos y luego vincular esos valores con acciones concretas (es decir, cobertura de atención médica, atención oportuna, prevención) sin señales partidistas. Estos hallazgos están respaldados por trabajos previos que muestran que la formulación de políticas basada en valores aumenta el apoyo entre ideologías políticas sin la reacción negativa de otros grupos. 29 , 30

    En el módulo 2, analizamos las reacciones hacia términos comúnmente utilizados en el discurso de equidad en salud. Descubrimos que varios términos provocaron respuestas abrumadoramente positivas ( atención médica accesible e inversión en atención médica ). Incluso cuando emergieron diferencias ideológicas estadísticamente significativas (específicamente, reacciones más negativas de los encuestados muy conservadores a la salud de la población y la salud comunitaria), más del 85% todavía veía estos términos de manera positiva o neutral, lo que sugiere que estos términos siguen unificando en gran medida en lugar de polarizar. Un segundo grupo de términos provocó reacciones evaluativas más variadas en todas las ideologías políticas, lo que refleja un lenguaje que puede percibirse como menos neutral o con mayor carga ideológica. Por ejemplo, la atención médica inclusiva mostró un gradiente ideológico claro, con solo el 4,3% de los encuestados muy liberales reaccionando negativamente en comparación con el 32,7% de los encuestados muy conservadores. Si bien la mayoría de los encuestados en todos los grupos todavía calificaron el término como neutral o positivo, esta divergencia sugiere que las frases que invocan la inclusión pueden tener connotaciones políticas para algunas audiencias. De manera similar, los encuestados muy conservadores y conservadores tuvieron reacciones más negativas al término comunidades marginadas . Por el contrario, los encuestados liberales proporcionaron calificaciones negativas inesperadamente mayores para términos como disparidades en la salud y diferencias en los resultados de salud . Esto puede reflejar fatiga o escepticismo a la hora de impulsar el cambio estructural o una reacción a los propios problemas subyacentes en lugar de a la terminología. Aunque ningún término fue rechazado por completo, algunos términos pueden no tener la misma resonancia entre personas con diferentes ideologías políticas. En entornos ideológicamente diversos, los términos que provocan reacciones más variables pueden beneficiarse de un encuadre contextual o de la combinación con valores compartidos para reducir la ambigüedad y la posible resistencia. Los términos que provocaron reacciones consistentemente no negativas en todos los grupos ideológicos se corresponden con ámbitos de políticas que históricamente han atraído el apoyo bipartidista. Aunque nuestro estudio no evaluó directamente las preferencias políticas, la evidencia previa muestra que las iniciativas de salud poblacional, como la expansión de Medicaid, han ganado una amplia legitimidad pública en todos los estados y líneas partidarias, y las inversiones en infraestructura básica de salud pública reciben apoyo en todos los contextos políticos. 31 programas de salud global de EE. UU., incluida la Agencia de los EE. UU. para el Desarrollo Internacional y el Plan de Emergencia del Presidente para el Alivio del SIDA, son otros ejemplos de inversiones dirigidas a la salud que han mantenido el respaldo bipartidista a lo largo del tiempo. 32 , 33Estos dominios pueden representar áreas de interés compartido donde el fortalecimiento del sistema de salud y el bienestar de la comunidad se alinean con los valores públicos en todo el espectro público.

    En el módulo 3 de nuestro estudio, examinamos cómo los cambios sutiles en la formulación de los mensajes de salud pública afectan las preferencias de los encuestados en diferentes ideologías políticas. Si bien se observaron gradientes ideológicos, los encuestados de todos los grupos favorecieron en gran medida el lenguaje colectivista sobre el individual. Si bien los llamamientos comunitarios suelen percibirse como menos resonantes entre el público conservador, nuestros hallazgos indican que las reacciones no fueron uniformes y mostraron una variación significativa dentro de los grupos ideológicos. 34

    Para las demás afirmaciones emparejadas, la mayoría de los encuestados de todos los grupos ideológicos prefirió un enfoque positivo y orientado al abordaje. Al menos el 65 % de los encuestados de cada grupo ideológico prefirió las afirmaciones que utilizaban los encuadres » apoyar» , » aumentar » e » iniciar» en lugar de las que utilizaban los encuadres «oponerse» , «disminuir » y » detener «. Estos resultados refuerzan la evidencia de que los mensajes afirmativos y orientados al abordaje generan un mayor atractivo que las alternativas negativas o de evitación , y destacan una vía para generar consenso en torno a la comunicación sobre equidad en salud entre diversos públicos. 35-37

    Limitaciones

    Nuestros resultados deben interpretarse considerando varias limitaciones. Aunque la metodología YouGov ha sido ampliamente validada y se ha demostrado que produce muestras que coinciden estrechamente con los puntos de referencia de la población estadounidense, el reclutamiento de un panel en línea no basado en probabilidades puede estar sujeto a sesgos de selección y cobertura (p. ej., acceso diferencial a Internet), y los hallazgos deben interpretarse como descriptivos, en particular para las estimaciones de subgrupos. A pesar de la correspondencia y la ponderación con los puntos de referencia nacionales, los encuestados pueden diferir de la población estadounidense en general en formas no medidas. La ideología autoinformada y las reacciones evaluativas también pueden ser imprecisas, ya que los encuestados interpretan las etiquetas ideológicas de manera diferente y pueden variar en cómo reaccionan a la terminología sin contexto adicional. En segundo lugar, las sorprendentes respuestas negativas entre los encuestados liberales y muy liberales a ciertos términos de equidad en salud son difíciles de interpretar, ya que no distinguimos si estas reflejaban desaprobación de la terminología, frustración con los problemas u otra fuente de reacciones negativas, ni probamos la comprensión para asegurarnos de que los participantes comprendieran completamente los contrastes. Por último, como ocurre con todas las investigaciones mediante encuestas, las preferencias expresadas pueden no traducirse en comportamientos reales, ya que el contexto, la identidad del mensajero y la exposición repetida determinan los efectos de la comunicación.

    Si bien este estudio se centró en cómo el lenguaje y el encuadre moldean la receptividad a los conceptos de equidad en salud tras los cambios en las políticas, es importante reconocer que la equidad en salud ha estado arraigada en el discurso político desde hace mucho tiempo. Quienes defienden la equidad históricamente han participado en movimientos sociales y políticos destinados a abordar los determinantes estructurales de la salud, y las instituciones de salud pública no son actores ideológicamente neutrales. Las estrategias de comunicación por sí solas no pueden resolver desacuerdos más profundos sobre los objetivos sustantivos de la equidad en salud, ni deben sustituir un compromiso genuino con las comunidades cuyos valores y preferencias políticas pueden diferir de los de muchos en la comunidad de salud pública. Reconocer estas dimensiones políticas de larga data proporciona el contexto necesario para interpretar nuestros hallazgos y subraya que una comunicación eficaz debe ir acompañada de una capacidad de respuesta a las diversas perspectivas en una sociedad pluralista.

    Conclusiones

    En este estudio transversal de encuesta en línea de 1000 adultos estadounidenses, se observaron diferencias ideológicas en las reacciones a términos específicos de equidad en salud, aunque varios términos de uso común y marcos afirmativos y colectivos fueron vistos favorablemente en todos los grupos. Estos hallazgos pueden ayudar a los profesionales de la salud pública y a los defensores a dar forma a un lenguaje que conecte de forma más profunda e inclusiva con audiencias más amplias, independientemente de la orientación política. 38 A medida que los debates sobre salud y equidad se cruzan cada vez más con la identidad política, estos datos proporcionan información práctica para médicos, investigadores, formuladores de políticas y defensores. El lenguaje estratégico y el encuadre anclado en valores compartidos y un encuadre constructivo ofrecen una vía para avanzar en la comunicación de salud pública que sea a la vez basada en principios y de amplia resonancia. Los esfuerzos futuros deberían incorporar un lenguaje más intencional en los mensajes de salud pública y los debates sobre políticas, con pruebas y refinamiento en contextos del mundo real para generar confianza, involucrar a diversos grupos de interés y avanzar en la equidad en salud.

    Alta el mismo día en artroplastia de cadera: mejoras y seguridad

    Donald J. Young 1 2Mónica Hsieh 2Ibrahim Sadiq 2Ayda Askari 1 2Nelson Greidanus 3

    Lograr atención de calidad en la artroplastia total de cadera con alta el mismo día

    Expansión estructurada de los apuntes sobre eficiencia y seguridad en SDD

    Introducción

    El objetivo principal de este estudio es lograr una atención de calidad, eficaz y oportuna en la artroplastia total de cadera, permitiendo el alta hospitalaria el mismo día de la intervención (SDD) sin comprometer la seguridad del paciente. Esta meta surge en respuesta a la necesidad de optimizar recursos, mejorar los resultados clínicos y aumentar la satisfacción de los pacientes sometidos a procedimientos ortopédicos complejos.

    Resumen

    Objetivo

    Mediante procesos de mejora de la calidad (MC), se propuso alcanzar de manera segura una eficiencia superior al 80% en el alta el mismo día de pacientes elegibles para artroplastia total de cadera primaria.

    Métodos

    Se implementó el enfoque “Planificar-Hacer-Estudiar-Actuar” para mejorar la calidad. Los elementos clave incluyeron la revisión de publicaciones previas, auditoría clínica para evaluación basada en datos, evaluaciones de servicios y transformaciones clínicas en pequeña escala para pilotar cambios. Las intervenciones se integraron en un programa de recuperación postquirúrgica altamente iterativo, ya establecido.

    La intervención 1 definió la elegibilidad de los pacientes, permitiendo el SDD para quienes cumplían los criterios (cohorte “Estándar”). La intervención 2 incorporó las recomendaciones de “Enhanced Recovery Canada” (ERC) para el manejo preventivo de náuseas y dolor, además de anestesia quirúrgica regional basada en lidocaína (cohorte “ERC”). La intervención 3 consistió en cambiar de lidocaína epidural a lidocaína espinal para la anestesia quirúrgica, evaluando esta cohorte tanto dentro del grupo ERC como de forma independiente. Las auditorías clínicas fungieron como puntos de referencia comparativos, y las tasas de SDD mejoradas fueron la principal medida de éxito. La seguridad se evaluó mediante las tasas de visitas hospitalarias no programadas en los 30 días posteriores a la cirugía. Los datos se recopilaron prospectivamente y se analizaron mediante regresión logística ajustada por edad y sexo. También se valoró la satisfacción del paciente.

    Resultados

    La cohorte ERC mostró probabilidades significativamente mayores de éxito en SDD comparada con el grupo estándar (74,4% frente a 54,3%, OR 2,51, p = 0,0015). Los resultados fueron aún mejores para la lidocaína espinal (80,6% frente a 54,3%, OR 3,4, IC 95% [1,34 a 8,66], p = 0,0102). No se encontraron diferencias significativas en las tasas de encuentros hospitalarios no programados de 30 días. El grupo ERC tuvo menos complicaciones que dificultaron el SDD (25,6% frente a 45,7%, OR 0,41, p = 0,0015). La satisfacción del paciente fue elevada en el grupo de lidocaína espinal.

    Conclusión

    La implementación de las recomendaciones del ERC mejoró significativamente las tasas de alta el mismo día en la artroplastia total de cadera sin incrementar las tasas de complicaciones postoperatorias. Estos resultados sugieren que las intervenciones específicas pueden aumentar la eficiencia de los programas de SDD en ATC, manteniendo la seguridad del paciente.

    Lograr una atención de calidad eficaz y oportuna en la artroplastia total de cadera con alta el mismo día sin comprometer la seguridad del paciente•

    Donald J. Young 1 2Mónica Hsieh 2Ibrahim Sadiq 2Ayda Askari 1 2Nelson Greidanus 3

    Abstracto

    Objetivo Mediante procesos de mejora de la calidad (MC), buscamos alcanzar de manera segura una eficiencia >80% en el alta el mismo día (EDD) de pacientes elegibles para artroplastia total de cadera (ATC) primaria.

    Métodos Se utilizó un enfoque de “Planificar-Hacer-Estudiar-Actuar”. Los elementos de mejora de la calidad incluyeron: investigación de publicaciones relevantes previas, auditoría clínica para evaluación basada en datos, evaluaciones de evaluación de servicios y transformación clínica a pequeña escala para pilotar el cambio. Las intervenciones de atención se introdujeron dentro de un programa ya establecido, altamente iterativo y mejorado de recuperación después de la cirugía. La intervención 1 estableció la elegibilidad del paciente. Aquellos elegibles podrían ser SDD una vez que se cumplieran los criterios de alta (la cohorte “Estándar”). La intervención 2 implementó las recomendaciones de “Enhanced Recovery Canada” (ERC) para el manejo preventivo de náuseas y dolor, y anestesia quirúrgica regional basada en lidocaína (la cohorte “ERC”). La intervención 3 cambió de lidocaína epidural a lidocaína espinal para la anestesia quirúrgica. Esta cohorte se evaluó como parte de la cohorte ERC, así como una cohorte independiente de lidocaína espinal. Las auditorías clínicas fueron los principales puntos de referencia comparativos. Las tasas mejoradas de SDD fueron la medida primaria de éxito. La seguridad se basó en las tasas de visitas hospitalarias no programadas en los 30 días posteriores a la cirugía. Los datos se recopilaron prospectivamente y se analizaron mediante regresión logística, ajustando por edad y sexo. También se evaluó la satisfacción del paciente.

    Resultados La cohorte ERC tuvo probabilidades significativamente mayores de SDD exitosa en comparación con el grupo estándar (74,4% frente a 54,3%, OR 2,51, p = 0,0015). Las probabilidades fueron incluso mayores para Lidocaína Espinal (80,6% frente a 54,3%, OR 3,4, IC del 95% (1,34 a 8,66), p = 0,0102). No hubo diferencia significativa en las tasas de encuentros hospitalarios no programados de 30 días. El grupo ERC experimentó menos complicaciones que previnieron SDD (25,6% frente a 45,7%, OR 0,41, p = 0,0015). Las puntuaciones de satisfacción del paciente fueron altas en el grupo de Lidocaína Espinal.

    Conclusión: La implementación de las recomendaciones del ERC mejoró significativamente las tasas de SDD para la artroplastia de cadera (ATC) sin aumentar las tasas de complicaciones postoperatorias. Esto sugiere que las intervenciones dirigidas pueden mejorar la eficiencia de los programas de SDD para la ATC sin comprometer la seguridad del paciente.

    Lo que ya se sabe sobre este tema

    • El alta hospitalaria el mismo día (EDD) de pacientes sometidos a artroplastia de miembros inferiores es cada vez más frecuente. Además de los elementos habituales de la atención posoperatoria mejorada, la literatura sugiere que ciertas intervenciones dirigidas pueden aumentar la eficiencia del EED sin comprometer los resultados ni la seguridad del paciente.

    Lo que aporta este estudio

    • Dentro de una estructura de mejora de la calidad, vale la pena que las instituciones formalicen el uso de intervenciones específicas para prevenir las náuseas, tratar el dolor de manera proactiva y utilizar anestesia quirúrgica regional basada en lidocaína para aumentar la eficiencia de la SDD sin aumentar la tasa de complicaciones.

    Cómo este estudio podría afectar la investigación, la práctica o la política

    • Las instituciones que no alcanzan un 80 % de SDD exitoso o superior podrían incorporar estos elementos de atención específica para mejorar la eficiencia. Investigaciones futuras podrían buscar otras maneras de prevenir los síntomas constitucionales posoperatorios, que son las razones más frecuentes por las que los pacientes no pueden regresar a casa el mismo día.

    Introducción

    Descripción del problema

    El objetivo de un programa de alta el mismo día (SDD) para artroplastia total de cadera (ATC) es obvio: lograr que el paciente regrese sano y salvo a casa el mismo día de la cirugía. 1–5 A pesar del punto final obvio, las tasas de SDD exitosas pueden ser inaceptablemente bajas si las instituciones no emplean criterios de selección de pacientes adecuados o no hacen uso de intervenciones específicas basadas en evidencia el día de la cirugía. 6 7 Este informe de mejora de la calidad (MC) analiza las iniciativas de nuestra institución para lograr una SDD eficiente, segura y eficaz para los pacientes de ATC.

    Conocimiento disponible

    Los avances en la atención quirúrgica, anestésica y de salud aliada (fisioterapia, enfermería, prehabilitación) y su integración en vías de gestión multidisciplinarias han llevado a que la artroplastia total de cadera con desgarro de cadera (ATC) se convierta en un procedimiento más común. 2 5 Las mejoras en la atención y los resultados de los pacientes, la reducción del uso de recursos hospitalarios y los menores costos directos de atención médica sirven como impulsos para crear dichos programas. 8–11

    A pesar de los beneficios, la SDD no es para todos. 12 13 Pueden surgir mayores probabilidades de complicaciones si los candidatos para la artroplastia SDD no se seleccionan adecuadamente. 14–16 En respuesta, los centros crean criterios de elegibilidad para tratar de excluir a los pacientes que se cree que tienen mayor riesgo de complicaciones si se les da de alta el mismo día. 4 5 11 17–20 Un estándar de elegibilidad universalmente aceptado para la artroplastia total con SDD sigue siendo difícil de alcanzar, pero se han confirmado muchas generalidades con un consenso razonable, 5 lo que permite generar criterios sólidos y específicos para cada sitio.

    Establecer la elegibilidad puede no ser suficiente. En estudios previos, los criterios de elegibilidad, en combinación con los elementos estándar de la práctica de recuperación mejorada después de la cirugía (ERAS), dieron lugar a tasas de SDD que oscilaron entre el 36 % y el 76 %. 21 22 El extremo inferior de este rango no constituye un resultado eficiente ni eficaz para la SDD planificada.

    Razón fundamental

    El servicio de artroplastia estudiado ya contaba con un proceso altamente iterativo, con asesoramiento preoperatorio, ERAS el mismo día de la cirugía con vías de atención estandarizadas, 23 y equipos quirúrgicos altamente experimentados. Sin embargo, éramos conscientes de que, incluso con todos estos procesos, aún podrían presentarse bajos niveles de éxito en la SDD. 7 La mejora de la calidad con un enfoque de «Planificar-Hacer-Estudiar-Actuar» ofreció el método más adecuado para evaluar y alcanzar nuestros objetivos.

    Objetivos específicos

    El objetivo específico general fue lograr una eficiencia >80% en SDD entre pacientes elegibles para ATC sin comprometer la seguridad del paciente ni los resultados.

    Se aplicaron los principios fundamentales de la mejora de la calidad. 24 Estos son: (1) Utilizar estudios de investigación y revisiones bibliográficas para comprender cómo se podría modificar la atención al paciente; (2) Emplear auditorías clínicas como medio para la evaluación basada en datos de los efectos de los cambios; (3) Documentar las modificaciones del servicio utilizadas para inducir el cambio y tratar de comprender las limitaciones o dificultades detectadas; y (4) Invocar la transformación clínica a pequeña escala entre un grupo selecto para probar y pilotar los resultados y efectos. La Figura 1 describe los detalles de estos elementos fundamentales dentro del proyecto e ilustra sus ciclos de retroalimentación continua que conforman el proceso de mejora de la calidad.

    Figura 1

    Elementos de mejora de la calidad del programa STAR. SDD, alta el mismo día; STAR, recuperación acelerada a corto plazo; TNS, síntomas neurológicos transitorios.

    Una auditoría clínica de parámetros cuantitativos comparativos específicos sería el principal parámetro de evaluación. La mejora en las tasas de éxito en la SDD sería la principal medida de éxito. La tasa de visitas hospitalarias no programadas dentro de los 30 días posteriores a la cirugía sería la medida de seguridad.

    Métodos

    Contexto

    Seis cirujanos de artroplastia inscribieron pacientes, cinco de los cuales utilizan exclusivamente un abordaje posterolateral para la artroplastia total de cadera (ATC). El sexto utiliza ocasionalmente un abordaje anterior, con solo tres casos de este tipo en este estudio. En promedio, se realizan entre 800 y 900 procedimientos de ATC (tanto primarios como de revisión) al año. Todos los pacientes deben recibir asesoramiento preoperatorio por parte de fisioterapeutas/terapeutas ocupacionales.

    La atención el día de la cirugía incluye: 23 26

    • Carga estándar de nil per os (NPO) y carbohidratos.
    • Acetaminofén preoperatorio.
    • Anestesia raquídea (94,3%) con bupivacaína o ropivacaína y fentanilo intratecal.
    • Profilaxis de náuseas con dexametasona IV y ondansetrón.
    • Ácido tranexámico intraoperatorio.
    • Nortermia intraoperatoria.
    • Cristaloide IV 10–12 mL/kg/hora (tiempo quirúrgico promedio 60–75 min).
    • Analgesia multimodal postoperatoria según necesidad.

    Los criterios de alta incluyen: (1) Criterios físicos: capacidad de caminar en superficie plana, usar escaleras y trasladarse por sí mismo de la cama a estar de pie/al baño, (2) Criterios médicos: signos vitales estables, control adecuado del dolor, orinado y sin náuseas/vómitos y (3) Criterios del paciente: asistencia en el hogar, cómodo con el alta una vez que se cumplen los criterios.

    Intervenciones

    Un comité multidisciplinario supervisó la creación del programa SDD THA. Incluía personal médico (cirujano ortopédico, anestesiólogo, director médico del hospital) y no médico (enfermeras tituladas, fisioterapia, administración). El programa recibió un acrónimo atractivo y se conoció como el programa de «Recuperación Acelerada a Corto Plazo» (STAR).

    INTERVENCIÓN 1

    Éxito inicial de la SDD: la cohorte de atención “estándar” (octubre de 2018-febrero de 2021).

    1) Establecer criterios de elegibilidad

    La tabla suplementaria en línea 1 muestra los criterios de elegibilidad de STAR utilizados. 19 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 Los pacientes debían tener ≤75 años y someterse a una artroplastia total de cadera primaria de una sola articulación. Los criterios incluyen elementos sociales, clínicos, físicos, cognitivos y de laboratorio que deben cumplirse para ser elegibles.

    2) Creando la vía STAR

    Los cirujanos programaron a los posibles candidatos STAR como «Alta el mismo día» (DSD) en lugar del habitual «Ingreso el mismo día». La designación DSD sirvió como recordatorio para la consulta de anestesia en la clínica de preadmisión (PAC), durante la cual se determinó la elegibilidad. Si cumplían los requisitos, la designación «Paciente STAR» aparecía en la lista del quirófano para su día de cirugía. Los casos STAR se programaron como primer y/o segundo caso en el quirófano asignado.

    3) Una cohorte de anestesiólogos

    De un departamento de 75 miembros, un subgrupo de 20 anestesiólogos aceptó realizar las evaluaciones de PAC para la elegibilidad y la anestesia el día de la cirugía. Para esta intervención inicial, no hubo directivas para cambios en la atención anestésica en el quirófano. Los anestesiólogos aprendieron a comunicarse con los pacientes STAR de una manera que les permitiera familiarizarse con el proceso de SDD, especialmente al informarles que solo se irían a casa el mismo día si era seguro para ellos.

    4) Los líderes clínicos siguen a los pacientes

    Los líderes clínicos conocían a los posibles candidatos a STAR con mucha antelación a las fechas de sus encuentros. Esto les permitió garantizar que los pasos del proceso se completaran correctamente y que los miembros de la cohorte de anestesia fueran asignados. Las aplicaciones de recordatorio en los teléfonos móviles permitieron verificar el estado de los pacientes y recopilar datos de auditoría clínica en los horarios prescritos. Los líderes clínicos avisaron a los anestesiólogos miembros sobre un próximo encuentro STAR con 24 a 48 horas de antelación.

    A los efectos de la auditoría clínica, los pacientes de este primer grupo de intervención fueron designados como la cohorte “ Estándar ”.

    INTERVENCIÓN 2

    Implementación de las recomendaciones de “Enhanced Recovery Canada” (ERC) – la cohorte “ERC” (febrero de 2021 a octubre de 2023).

    La “Intervención 1” mostró una tasa de éxito de SDD del 54%, muy por debajo del objetivo del 80%. Las investigaciones sugieren que tres elementos de atención incluidos en la guía del ERC pueden mejorar las tasas de SDD. 6

    1. Prevención preventiva de las náuseas mediante una dosis oral única preoperatoria de Aprepitant 80 mg y un parche de Escopolamina 1,5 mg detrás de la oreja X 3 días.
    2. Analgesia multimodal preventiva. Dosis orales preoperatorias 30 minutos antes de la cirugía de:
      • Acetaminofén 1300 mg (a menos que pese <70 kg, entonces 975 mg).
      • Celecoxib 400 mg.
      • OxyContin de acción prolongada 10 mg.
    3. Anestesia quirúrgica regional basada en lidocaína epidural sin opioides neuroaxiales.

    La anestesia local de acción corta para la anestesia regional quirúrgica facilita una recuperación más rápida de la función de las extremidades inferiores en el postoperatorio 37 y una evaluación más temprana de la SDD. No teníamos acceso a un anestésico local de acción corta que pudiera usarse para la anestesia espinal (incluida la cloroprocaína). La lidocaína espinal se consideró, en ese momento, inaceptable debido a la alta incidencia de síntomas neurológicos transitorios (SNT). (Esta decisión se revisó para la “Intervención 3”, como se muestra a continuación). Conociendo su uso en otros centros 11 , se decidió usar lidocaína epidural para evitar así los posibles efectos secundarios de la lidocaína espinal sobre los SNT.

    La puesta en práctica de estos elementos clínicos de la “Intervención 2” implicó lo siguiente:

    Se añadió al conjunto estándar de órdenes electrónicas para el día de la cirugía un «Módulo STAR» con todos los elementos para el manejo preventivo de náuseas y dolor. Se activó una vez confirmada la elegibilidad.

    Los cambios en el servicio para anestesiólogos se vieron reforzados por:

    • “Rondas STAR” para presentar los cambios del ERC.
    • Publicaciones en el sitio web del Departamento para referencias sobre la ruta.
    • Un video de referencia describe la técnica epidural y la administración de medicamentos específicos para pacientes STAR.

    A los efectos de la auditoría clínica, este segundo grupo de intervención se denominó cohorte “ ERC ”.

    INTERVENCIÓN 3

    Cambio a lidocaína espinal (octubre de 2023–agosto de 2024).

    La incidencia de TNS con lidocaína espinal se ha reportado, en el pasado, tan alta como 12%–14%.38 39 Más recientemente, se ha cuestionado si esta tasa todavía se aplica a la práctica contemporánea de anestesia, especialmente para pacientes de artroplastia que no están en posición de litotomía.40 41 Una revisión de cohorte retrospectiva presentó evidencia convincente a este respecto, con una tasa de TNS de solo 0.2% entre 1011 pacientes de artroplastia de miembros inferiores. Los autores plantearon la hipótesis de que el uso contemporáneo de analgesia multimodal está contribuyendo considerablemente a la reducción de las tasas de TNS.42 Con base en esto, se tomó la decisión de implementar el uso de lidocaína espinal para pacientes STAR y renunciar al uso de epidurales. La anestesia espinal es técnicamente más fácil y más confiable en efecto que la epidural.

    Se reconocieron las posibles desventajas de la lidocaína espinal, incluyendo el riesgo de que el efecto de la anestesia espinal desaparezca prematuramente si el caso se prolongaba o se retrasaba su inicio tras la colocación de la anestesia espinal. Se añadieron preguntas sobre el TNS a la encuesta de satisfacción del paciente como una forma de auditoría clínica para poder registrar la incidencia específica en cada sitio.

    A los efectos de la auditoría clínica, este tercer grupo de intervención con lidocaína espinal se comparó con la cohorte “estándar” como parte de la cohorte ERC (tanto lidocaína epidural como espinal) y por separado como un grupo independiente solo con lidocaína espinal.

    Estudio de las intervenciones y métodos de medida

    1. Las medidas cuantitativas, su método de medición y su supuesta validez/confiabilidad incluían:
      • Pacientes considerados no elegibles para SDD en la consulta de anestesia: datos altamente válidos y confiables.
      • Éxito de SDD: datos altamente válidos y confiables.
      • Complicaciones el día de la cirugía que impidieron la SDD. Los jefes clínicos llamaron al hospital después de las 18:30 h del día de la cirugía. Si el paciente no presentaba SDD, se le preguntaba al enfermero/a que lo atendía cuál era el principal motivo de la SDD. Estos datos tienen una validez y fiabilidad sólidas, pero la fuente del enfermero/a aporta un elemento subjetivo.
      • Hospitalizaciones no programadas de 30 días. Se utilizó el sistema provincial de registros médicos electrónicos de Columbia Británica, «Care Connect», para buscar la incidencia de hospitalizaciones no programadas en los 30 días posteriores a la cirugía. «Care Connect» es un sólido repositorio de consultas de pacientes (incluyendo estudios diagnósticos, investigaciones y evaluaciones), de modo que se registren todas las hospitalizaciones postoperatorias en cualquier lugar de la provincia: datos altamente válidos y fiables.
        • Se revisaron todas las consultas de 30 días y se clasificaron como leves o graves. Las complicaciones graves se definieron como aquellas que requirieron ingreso hospitalario o el inicio de un tratamiento específico para una dolencia posquirúrgica.
      • Tasas de SNT con lidocaína espinal. Se añadió la siguiente pregunta a la encuesta de satisfacción del paciente durante la Intervención 3: «¿ Experimentó alguno de los siguientes síntomas que comenzaron entre 24 y 48 horas después de la cirugía y que NO estaban presentes ni experimentados antes de la cirugía: ardor, hormigueo, entumecimiento o dolor en los glúteos o las piernas? «. Una respuesta afirmativa indujo al personal clínico a revisar en detalle la queja con el paciente y decidir si se ajustaba a la definición de SNT. 39 La validez y la fiabilidad de los datos se ven limitadas por el recuerdo del paciente más de 30 días después de la cirugía.
    2. Parámetros cualitativos:
      • Puntos de intervención repetida por parte de los responsables del programa para garantizar que se siguiera adecuadamente la ruta de atención.
      • Comentarios de los pacientes. Las encuestas de satisfacción del paciente se administraron inicialmente por correo electrónico. La obtención de resultados adecuados se convirtió en un problema, con un rendimiento muy bajo durante las Intervenciones 1 y 2. Para la Intervención 3, se implementó una encuesta telefónica para mejorar las tasas de respuesta. Aquí solo se presentan los resultados de las encuestas de pacientes de la Intervención 3. Esta falta de comparación con los períodos de las Intervenciones 1 y 2 limita la comprensión de las transiciones de atención del programa desde la perspectiva del paciente.
      • Comentarios de los cuidadores.
    3. Integridad y exactitud de los datos:

    Todos los datos cuantitativos se sometieron a una revisión y procesamiento estadístico independiente. Solo participaron tres líderes de programa. Esto permitió garantizar que la retroalimentación cualitativa se dirigiera a la persona adecuada para su inclusión en los resultados. Todos los datos se ingresaron en un repositorio central (ARC REDCap Flex de la Universidad de Columbia Británica) y solo los líderes de proyecto pudieron revisarlos o editarlos.

    Análisis

    Los datos descriptivos nominales y la edad en grupos de 5 años se compararon mediante porcentajes simples en paralelo. Se compararon las tasas de SDD y de visitas hospitalarias no programadas de 30 días entre los grupos «Estándar» (Intervención 1) y «ERC» (Intervenciones 2 y 3), y entre los grupos «Estándar» (Intervención 1) y «Lidocaína Espinal» (Intervención 3) mediante regresión logística ajustada por edad (categórica) y sexo. Las complicaciones que previnieron SDD se compararon entre los grupos «Estándar» y «ERC» mediante la prueba exacta de Fisher. Los análisis estadísticos se realizaron en «R – V.4.2.2».

    Con referencia a la literatura previa, 11 un análisis de potencia basado en una mejora proyectada del 20 % en el éxito de la SDD a partir de las intervenciones de ERC mostró que se necesitarían 180 pacientes para interpretar adecuadamente los resultados de la SDD con una potencia del 80 %.

    Se realizaron encuestas de satisfacción del paciente más de 30 días después de la operación, utilizando una escala de cinco puntos. Los pacientes calificaron sus experiencias preoperatorias, hospitalarias y posteriores al alta.

    Se recopilaron otros datos cualitativos mediante una revisión narrativa de los problemas encontrados o se transmitieron a los responsables del programa.

    Resultados

    Elegibilidad del paciente

    De 337 pacientes con artroplastia de cadera que se presentaron como posibles candidatos para la SDD, 103 fueron considerados no elegibles ( figura suplementaria en línea 1 ). Las razones de la no elegibilidad fueron muchas y variadas (detalladas en la tabla suplementaria en línea 2 ). De los 234 pacientes elegibles, 105 recibieron atención «estándar» (Intervención 1) y 129 recibieron atención «ERC» (Intervenciones 2 y 3), de los cuales 36 recibieron lidocaína espinal (Intervención 3). La edad y el género fueron comparables entre las cohortes ( tabla suplementaria en línea 3 ).

    Tipo de anestesia

    En el grupo estándar, el 94,3% tenía raquídeos, de los cuales el 92% eran bupivacaína y el 8% ropivacaína ( tabla complementaria en línea 3 ).

    En el grupo ERC, el 97,7 % recibió anestesia regional, dividida entre epidurales (66,7 %) y raquídeas (31 %). Todas las epidurales utilizaron lidocaína, mientras que las raquídeas ERC utilizaron lidocaína en un 90 % (36/40) y bupivacaína en un 10 % (4/40) ( tabla suplementaria en línea 3 ).

    Tarifas de alta el mismo día

    Los pacientes del grupo ERC (Intervenciones 2 y 3) de la misma edad y sexo tuvieron probabilidades significativamente mayores de ser SDD en comparación con el grupo estándar (Intervención 1) (74,4% frente a 54,3%, OR 2,51, IC del 95% (1,42 a 4,42), p = 0,0015) ( tabla 1 ). La figura suplementaria en línea 2 ilustra esta diferencia. Al comparar a los pacientes de la Intervención 3 que recibieron lidocaína espinal (36 pacientes) con el grupo estándar (105 pacientes), las probabilidades de SDD fueron incluso mayores (80,6% frente a 54,3%, OR 3,4, IC del 95% (1,34 a 8,66), p = 0,0102).

    Tabla 1

    Resultados de alta exitosa en el mismo día y encuentros hospitalarios no programados de 30 días

    Se tabularon las complicaciones que previnieron la SDD ( tabla 2 ). En general, el grupo ERC tuvo significativamente menos complicaciones de este tipo en comparación con el grupo Estándar (25,6% frente a 45,7%, OR 0,41, IC del 95% (0,23 a 0,73)). Se evaluaron individualmente seis de las complicaciones más comunes que previnieron la SDD. Los números para cada complicación fueron pequeños y no tuvieron la potencia estadística adecuada para mostrar significación estadística. Al comparar el grupo Estándar con el ERC, las tendencias en las tasas de complicaciones se redujeron para vasovagal, mareos, retención urinaria y dolor; fueron equívocas para la hipotensión postural; y aumentaron para las náuseas.

    Tabla 2

    Complicaciones el día de la cirugía que impiden el alta el mismo día

    Encuentros hospitalarios no programados de 30 días

    No se observaron diferencias significativas en las tasas de hospitalizaciones no programadas de 30 días entre los grupos estándar y de ERC ( tabla 1 ). Las tasas de complicaciones postoperatorias mayores fueron ligeramente menores en el grupo de ERC (2,3%) que en el grupo estándar (2,9%). Se tabularon todas las hospitalizaciones de 30 días ( tabla suplementaria en línea 4 ).

    De 23 pacientes que se presentaron en el hospital sin cita previa dentro de los 30 días posteriores a una artroplastia de cadera, 14 (61 %) fueron a un hospital diferente al de su sitio quirúrgico.

    Satisfacción del paciente

    Los resultados de la encuesta presentados corresponden únicamente a los pacientes de la Intervención 3. De los 36 pacientes que recibieron anestesia espinal con lidocaína ERC, se recibieron 33 respuestas ( figura suplementaria en línea 3 ). Según una escala ascendente de 5 puntos, donde uno era el menos favorable y cinco el más favorable, las puntuaciones generales promedio fueron 4,6 para la preparación preoperatoria, 4,6 para la experiencia hospitalaria y 4,5 para la experiencia posterior al alta. Se observó SNT en 3 de los 33 pacientes (9%). Todos los SNT se resolvieron espontáneamente sin más incidentes ni debilidad.

    Mantener a los pacientes en la vía STAR: supervisión del líder del programa

    Mediante aplicaciones de recordatorio, los responsables del programa verificaron proactivamente las citas y las sesiones de anestesia programadas. Los siguientes elementos de la ruta de atención requirieron mayor atención e intervención:

    1. Citas de PAC reservadas y garantizadas que sean en persona.

    La prueba TUG y el Mini-Cog requieren consulta presencial, no telefónica. En ocasiones, se pasó por alto la obligación de la consulta de anestesia para la elegibilidad, por lo que se recordó al PAC que debía reservar. Estos errores ocurrían casi siempre cuando se asignaban las tareas de reserva a un trabajador temporal o a un nuevo auxiliar administrativo. Un documento de «Ámbito de Práctica» para todas las reservas de ortopedia ayudó a prevenir estos fallos.

    2. Eliminar la delegación STAR de la lista de operaciones cuando el paciente no es elegible.

    Para evitar confusiones el día de la cirugía, los empleados del PAC debían ser informados después de la consulta de anestesia si a un paciente se le debía retirar la designación STAR.

    3. Hubo frecuentes momentos en que los anestesiólogos consultantes necesitaron conversar con el líder del proyecto para discutir la elegibilidad o aspectos de la atención intraoperatoria.

    4. El cambio de turno de última hora por parte del anestesiólogo en el PAC implicó que un anestesiólogo no perteneciente a STAR pudiera necesitar información sobre el proceso de evaluación de elegibilidad. Esto ocurrió cinco veces en total.

    Comentarios del proveedor de atención

    La tabla complementaria 5 en línea enumera los principales comentarios de los proveedores. Se enumeran las acciones, ya sean adoptadas o pendientes, como resultado de los comentarios.

    Los comentarios sobre la anestesia fueron, en general, positivos y se agradeció la comunicación proactiva. Se mostraron especialmente satisfechos de haber optado por la lidocaína espinal con la Intervención 3 para evitar las presiones asociadas con la administración de la epidural.

    La retroalimentación de los cirujanos también fue, en general, positiva; sin embargo, se consideró que los criterios de elegibilidad eran demasiado rígidos, lo que limitaba el tipo de pacientes inscritos. Asimismo, la necesidad de estar a menos de una hora del hospital central también se consideró demasiado limitante, especialmente si la comunidad de origen del paciente contaba con un hospital.

    Las complicaciones que impidieron la SDD, como mareos o episodios vasovagales, a menudo ocurrieron entre las primeras horas de la tarde y media tarde con la primera movilización. Desafortunadamente, muchos de estos pacientes no pudieron ser reevaluados más tarde o al anochecer debido a la falta de servicios de fisioterapia en ese momento. Es muy probable que muchos de estos pacientes hubieran cumplido los criterios de alta al anochecer, pero la falta de fisioterapia vespertina para la reevaluación lo impidió.

    Discusión

    Resumen de resultados

    En este estudio de mejora de la calidad, las auditorías clínicas mostraron que, dentro de una vía de atención para artroplastia de cadera que era altamente iterativa y basada en ERAS, la tasa de SDD exitosa mejoró significativamente con la incorporación de recomendaciones del ERC para la prevención agresiva y preventiva de náuseas y dolor, junto con el uso de anestesia regional basada en anestésico local de acción corta (lidocaína).

    Este resultado se logró sin aumentar las tasas de visitas hospitalarias no programadas a los 30 días del postoperatorio, tanto por complicaciones mayores como menores. En general, los índices de satisfacción de los pacientes fueron altos, en consonancia con otras encuestas similares para artroplastias totales de cadera con descompresión de cadera (ATC) con descompresión de cadera (SDD). 43

    La principal fortaleza de este proyecto reside en el contexto comparativo. Los grupos comparados debían cumplir los mismos criterios de elegibilidad. Cada grupo recibió los mismos elementos de atención, salvo los aspectos de ERC añadidos durante las Intervenciones 2 y 3. Además, un método robusto de búsqueda de consultas hospitalarias de 30 días en todos los centros provinciales garantizó la imposibilidad de pasar por alto dichas consultas.

    Los principios clave empleados para facilitar la difusión y adopción del programa incluyeron: (1) Líderes clínicos comprometidos a implementar y supervisar las transformaciones clínicas, (2) Cambios a pequeña escala implementados por un grupo selecto de cuidadores, (3) Investigaciones relevantes y directivas de atención difundidas y discutidas para reforzar e inspirar el cambio, (4) Auditoría clínica rigurosa y (5) Un acrónimo pegadizo (“STAR”) ayudó a invocar un estado y reconocimiento de paciente separado.

    Interpretación

    A pesar de las limitaciones conocidas de los estudios de mejora de la calidad, observacionales, cuasiexperimentales y no aleatorizados, los resultados sugieren firmemente una asociación entre las intervenciones y los resultados. Los resultados son comparables a los de Venditolli et al. 11 , donde intervenciones similares resultaron en una mejora comparable en la eficiencia de la SDD.

    Entre las seis afecciones más comunes que previenen la SDD, solo las náuseas posoperatorias mostraron una mayor incidencia con las intervenciones de ERC, aunque las cifras para cada afección fueron pequeñas. Un factor contribuyente pudo haber sido la interrupción repentina de los parches de escopolamina en Canadá aproximadamente a la mitad de la Intervención 2.

    Las transformaciones clínicas que incluyeron las evaluaciones de elegibilidad de los pacientes y la incorporación de los elementos del ERC no fueron complejas de implementar. El proyecto se benefició sin duda del análisis minucioso y proactivo del proceso de cada paciente por parte de los líderes del proyecto. La implementación en todo el Departamento de Anestesia requerirá una supervisión similar hasta que todos se familiaricen con el proceso.

    Las tasas de SNT fueron inferiores (9%) a las reportadas en la Revisión Cochrane citada (12%–14%),<sup> 38</sup> 39 pero aun así constituyeron una cifra significativa. Dado que el SNT no tiene efectos a largo plazo, parece justificado continuar el uso de lidocaína espinal con vigilancia continua de la incidencia. Se plantea la hipótesis de que el uso diario regular de analgesia multimodal (paracetamol y un antiinflamatorio no esteroideo [AINE]) durante al menos la primera semana postoperatoria tiene un importante efecto limitante en la tasa de SNT. <sup>42</sup> Un siguiente paso en la transformación clínica de este programa será formalizar esta estrategia multimodal de prevención del dolor y el SNT.

    Otros estudios han demostrado beneficios económicos y ahorros derivados de la artroplastia de extremidades inferiores con SDD. 4 8–11 Esto no se abordó directamente en este estudio, pero podría ser un enfoque en futuras evaluaciones de mejora de la calidad. En general, el número de pacientes en este estudio fue pequeño en comparación con el número de pacientes de artroplastia tratados anualmente en nuestro centro (800-900 artroplastias de cadera al año en promedio). Se supone que los beneficios económicos serían mayores si se inscribieran más pacientes en STAR.

    Limitaciones

    Dado que se trató de un estudio cuasiexperimental de series temporales interrumpidas, es posible que existan muchos sesgos, como el sesgo de confusión debido a la falta de aleatorización. También es posible que existan sesgos de información y selección, pero argumentamos que son menos probables dada la naturaleza evidente de los resultados de la auditoría clínica (SDD S/N, consulta de 30 días S/N) y que las cohortes se sometieron a la misma evaluación de elegibilidad. Es posible que se hayan producido más factores de confusión debido al crecimiento y la madurez del programa a lo largo del tiempo. La primera intervención supuso un nuevo proyecto y un nuevo paradigma de atención para todos los implicados. Es muy probable que los profesionales se sintieran más cómodos con las evaluaciones y decisiones sobre SDD a medida que el programa envejecía. Por lo tanto, es posible que las cohortes del ERC tuvieran un nivel inicial más alto de SDD, independientemente de las intervenciones.

    Los estudios de mejora de la calidad suelen mostrar mediciones en múltiples fases de cambio. Hasta la fecha, este proyecto ha mostrado mediciones mediante auditoría clínica en tres fases, dos de las cuales introdujeron nuevos elementos de atención. Este menor número de ciclos de mejora de la calidad podría limitar la generalización del trabajo; sin embargo, las vías clínicas para la artroplastia de miembros inferiores ya son altamente iterativas, con vías de atención específicas y protocolos ERAS. Dada esta similitud en la línea base de atención, es probable que las intervenciones presentadas aquí influyan en los resultados en otros centros.

    El proceso de mejora de la calidad en este estudio especificó y sin duda se benefició de la supervisión proactiva de los líderes del proyecto. Esto fue especialmente cierto para garantizar que las citas de los pacientes, los encuentros y la asignación de turnos en el quirófano se establecieran correctamente con antelación. Si el programa va a crecer, lo cual es muy probable, mantener este grado de supervisión con la implementación en todo el Departamento de Anestesia puede resultar difícil, pero el hecho de que el 25% de los miembros ya haya participado debería contribuir a crear un entorno propicio para facilitar cambios a mayor escala.

    Volver arriba

    Conclusiones

    En este estudio de mejora de la calidad de diseño cuasiexperimental, la tasa observada de SDD en pacientes elegibles para artroplastia de cadera mejoró significativamente al implementar las recomendaciones del ERC para la prevención preventiva e intensiva de las náuseas y el dolor, junto con el uso de anestésico local de acción corta (lidocaína) para la anestesia quirúrgica regional. La inclusión de estos elementos del ERC en la vía de atención al paciente no se asoció con un aumento en la tasa de complicaciones postoperatorias dentro de los 30 días posteriores a la cirugía. Los hallazgos son consistentes con otros estudios de diseño similar.

    Este estudio podría servir de modelo para programas que deseen implementar un programa de artroplastia total de cadera con SDD o añadir elementos a programas existentes para aumentar su eficiencia y sostenibilidad. Si bien este programa solo incluyó pacientes de artroplastia de cadera, es probable que también sea relevante para la artroplastia total de rodilla, como lo demuestra la literatura. 6

    Tras demostrar que este programa local ha generado resultados consistentes con los de otros centros, existe sin duda potencial para que el programa crezca e incluya a muchos más pacientes en el futuro. De ser así, la revisión previa de todos los pacientes por anestesia en el PAC podría resultar difícil debido a los recursos limitados del PAC. Sería necesario considerar algún método para evaluar a los pacientes y enviar al PAC únicamente a aquellos que requieran una respuesta específica a una pregunta de elegibilidad. Además, la expansión del programa, con más pacientes STAR que posiblemente se sometan a cirugía más tarde en el día, requerirá ampliar el horario de fisioterapia en nuestro hospital para facilitar la realización de evaluaciones de seguridad en el hogar en horarios más tarde de lo disponible actualmente.

    Impacto del Capital Privado en la Salud

    Autores : Ruqaiijah Yearby , JD, MPH  y Marcella Alsan , MD, Ph.D., MPH 

    Publicado el 28 de febrero de 2026 N Engl J Med 2026 ; 394 : 937 – 940

    VOL. 394 NÚM. 10

    Resumen: Impacto del Capital Privado en el Sistema de Salud

    Análisis de prácticas, consecuencias y respuestas regulatorias

    El documento examina en profundidad las prácticas contables y operativas implementadas por firmas de capital privado (EP) en el sector de la salud, analizando sus consecuencias sobre la rentabilidad, la calidad de la atención y la equidad sanitaria, así como las respuestas legislativas que han surgido ante el deterioro del sistema.

    Prácticas contables y operativas del capital privado

    Las firmas de capital privado frecuentemente emplean tácticas que, si bien maximizan la rentabilidad financiera para la firma y sus inversores, ocultan la verdadera situación financiera de los sistemas de salud. Entre estas tácticas destacan las operaciones de venta con arrendamiento posterior —donde se venden instalaciones a entidades afiliadas y luego se arriendan a tasas infladas— y la recapitalización de dividendos, que implica endeudamiento adicional para el pago de socios en vez de reinversión en recursos críticos como personal, mantenimiento o suministros.

    La experiencia del Sistema de Salud Nix en San Antonio es emblemática: tras ser adquirido por Prospect Medical Holdings (PMH), bajo control de Leonard Green and Partners (LGP), se implementaron prácticas como contratos de venta con arrendamiento posterior incumplidos, triplicación de la carga de la deuda y uso de préstamos para bonificaciones a la alta dirección. Estas acciones precipitaron el deterioro financiero y operativo del sistema, culminando en el cierre de todos los hospitales de Nix en 2019, dejando a comunidades rurales y de bajos ingresos sin acceso a servicios de urgencias.

    Consecuencias sobre calidad y acceso a la atención

    Tras la adquisición de hospitales por firmas de EP, se observa un deterioro de la calidad asistencial, evidenciado en sanciones de Medicare y clasificaciones negativas en seguridad del paciente. PMH replicó el patrón en otros estados, como Pensilvania, donde incluso importantes subvenciones estatales no evitaron el cierre de hospitales, mientras los fondos de capital privado obtenían beneficios considerables antes de la declaración de quiebra de la empresa.

    La reestructuración operativa se centra en ahorros de costos mediante despidos, reducción salarial y de personal a tiempo completo, reasignación de funciones médicas a otros profesionales y eliminación de servicios críticos pero menos rentables, como obstetricia. El aumento de la deuda genera presión para recortar costos rápidamente, lo que frecuentemente socava la calidad y el acceso a la atención.

    Adicionalmente, los grupos respaldados por capital privado emplean la sobrecodificación y explotan vacíos legales en la facturación, emitiendo «facturas sorpresa» por servicios de urgencias, con tarifas muy superiores a las de Medicare. Estas prácticas afectan especialmente a poblaciones rurales, comunidades de bajos ingresos y grupos marginados, que se ven imposibilitados de afrontar tales cargos.

    La descremada —selección de pacientes más sanos y de menor costo— es otra táctica común, restringiendo el acceso a pacientes mayores y enfermos, lo que se traduce en peores resultados de salud y aumento de la mortalidad en urgencias y postoperatorios tras adquisiciones por EP.

    Respuestas y propuestas regulatorias

    Frente al deterioro de la equidad sanitaria, los legisladores han comenzado a responder con medidas que buscan limitar el impacto negativo del capital privado. Varias jurisdicciones analizan el posible efecto de nuevas adquisiciones sobre la atención al paciente y consideran implementar sanciones penales y responsabilidad personal para administradores por prácticas perjudiciales. Se proponen medidas adicionales para restringir tácticas contables y operativas nocivas, incluyendo la prohibición explícita de prácticas como la reducción de personal y servicios esenciales, la inflación de costos, la descremada y la sobrecodificación.

    Asimismo, se plantea la supervisión estatal posterior a las adquisiciones, con la exigencia de informes semestrales detallando cambios financieros y operativos, y su impacto sobre acceso, asequibilidad y calidad, especialmente en poblaciones vulnerables. El deterioro de las condiciones o violaciones de estándares de calidad debería conllevar acciones legales inmediatas.

    Para proteger los fondos públicos, se sugiere notificar a los estados ante quiebras de entidades sanitarias financiadas por capital privado y reconocer a los estados como acreedores garantizados con derechos sobre la infraestructura sanitaria. Además, ante incumplimientos en acuerdos de atención médica, deberían invocarse la Ley Federal de Reclamaciones Falsas y normativas estatales equivalentes para reclamar daños.

    Finalmente, se destaca la posibilidad de responsabilizar personalmente a ejecutivos y administradores de fondos de capital privado, imponiendo sanciones penales y civiles, incluyendo la recuperación de salarios y multas significativas, por conductas financieras que contribuyan a la muerte de pacientes tras la adquisición de entidades sanitarias, como proponía la Ley de Delitos Corporativos contra la Atención Médica.


    Conclusión

    El análisis evidencia que las intervenciones de capital privado, guiadas por la maximización de beneficios, han generado severas consecuencias negativas en la calidad, accesibilidad y equidad del sistema de salud. La respuesta legislativa apunta a la regulación estricta, la supervisión continua y la rendición de cuentas para mitigar estos efectos y proteger el interés público.

    En los últimos años, las firmas de capital privado (PE) han adquirido un control cada vez mayor de la infraestructura sanitaria estadounidense. Además de otras posibles consecuencias, este crecimiento amenaza con socavar el progreso en materia de equidad sanitaria, definida por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades como «el estado en el que todas las personas tienen una oportunidad justa y equitativa de alcanzar su máximo nivel de salud». Los inversores de PE suelen prometer eliminar las ineficiencias de los fragmentados mercados sanitarios estadounidenses, recaudar capital para sistemas con dificultades económicas y explotar las economías de escala y alcance. Sin embargo, la creciente evidencia sugiere que la inversión de PE en atención sanitaria, en general, ha resultado en un acceso restringido a una atención asequible y de alta calidad para las poblaciones rurales, las personas mayores, las comunidades de bajos ingresos y los miembros de grupos raciales y étnicos marginados. 1,2 En ausencia de una regulación y una aplicación sólidas, las lucrativas prácticas contables y operativas utilizadas por las firmas de PE probablemente seguirán proliferando, transformando aún más la atención sanitaria estadounidense de maneras que perjudican a los pacientes y exasperan a muchos médicos.

    Artículo

    En las dos primeras décadas del siglo XXI, el gobierno estadounidense se esforzó por impulsar el progreso en la equidad sanitaria abordando las barreras económicas y sociales a la atención médica.

    Sin embargo, durante el mismo período, la corporativización del financiamiento y la prestación de la atención médica en Estados Unidos aumentó rápidamente. Las inversiones de capital privado en atención médica, un ejemplo extremo de esta tendencia, se multiplicaron por 20 (de 5000 millones de dólares a 100 000 millones de dólares) entre 2000 y 2018.

    Al enfrentarse a una menor supervisión regulatoria que las empresas que cotizan en bolsa, las firmas de capital privado captan capital de inversores individuales e institucionales de alto patrimonio, a menudo utilizando apalancamiento para adquirir «empresas de cartera», con el objetivo de generar rentabilidades superiores a las que podrían generarse en el mercado de valores. Los gestores de fondos no tienen incentivos para mejorar los resultados de los pacientes ni la equidad sanitaria.

    El rápido crecimiento del capital privado en el sector salud se ha visto impulsado por fallos regulatorios, así como por políticas monetarias y fiscales (véase el diagrama ).

    El número de sistemas de salud en dificultades financieras aumentó tras la Gran Recesión de 2008, en parte debido a las reducciones en la cobertura de seguros médicos patrocinados por los empleadores y al menor acceso al crédito. Las regulaciones que implementaron la Ley de Atención Médica Asequible de 2010 también se asociaron con mayores costos de cumplimiento. Las tasas de interés cercanas a cero crearon oportunidades atractivas para el financiamiento de deuda, mientras que las políticas fiscales aumentaron la demanda de servicios de salud, lo que mejoró la percepción de que el sector era «a prueba de recesiones» y un objetivo ideal para la inversión. Los sistemas de salud se enfrentan nuevamente a presiones debido a los recortes de $1 billón de Medicaid de la Ley One Big Beautiful Bill durante los próximos 10 años, lo que está creando condiciones favorables para las adquisiciones y la expansión del capital privado.

    Causas de la participación del capital privado en la atención sanitaria y sus consecuencias para la equidad sanitaria.

    Aumentar el acceso a la atención médica, mejorar la asequibilidad y la calidad de la atención para las poblaciones rurales, las personas mayores, las comunidades de bajos ingresos y los miembros de grupos raciales y étnicos marginados son objetivos clave para lograr la equidad en salud. Sin embargo, muchas de las prácticas contables y operativas que caracterizan la inversión en capital privado contradicen estos objetivos. La evidencia acumulada, presentada en artículos académicos e informes gubernamentales, indica que la proliferación de capital privado en la atención médica ha reducido el acceso a la atención, aumentado los costos y comprometido la calidad de la misma.

    En términos de prácticas contables, las firmas de capital privado suelen extraer valor mediante tácticas que ocultan la rentabilidad de un sistema de salud, a la vez que maximizan la rentabilidad financiera para la firma y sus inversores. Estas tácticas incluyen las operaciones de venta con arrendamiento posterior, en las que las instalaciones se venden a entidades afiliadas a una firma y luego se arriendan al vendedor a tasas infladas. Otra estrategia es la recapitalización de dividendos, mediante la cual los gestores de fondos se endeudan adicionalmente para pagar a los socios en lugar de destinar fondos a personal, mantenimiento crítico o suministros. La experiencia del Sistema de Salud Nix en San Antonio, que se presentó en un informe bipartidista del Comité de Presupuesto del Senado de EE. UU. de enero de 2025 sobre la inversión de capital privado en atención médica, demuestra las consecuencias negativas para la salud de estas prácticas.

    El sistema Nix constaba de dos hospitales rentables financiados por la firma de capital privado Willis Stein. En 2012, Prospect Medical Holdings (PMH), operador hospitalario propiedad de otra firma de capital privado, Leonard Green and Partners (LGP), adquirió Nix. Según el informe del Senado, aunque inicialmente estable, la situación financiera de Nix se deterioró rápidamente debido a las prácticas de LGP, que incluyeron la celebración de contratos de venta con arrendamiento posterior que incumplió, triplicar la carga de la deuda del sistema y utilizar préstamos para pagar cuantiosas bonificaciones a la alta dirección.

    La calidad de la atención también se deterioró tras la adquisición. Para 2014, un hospital de Nix se clasificó entre los peores de Texas en cuanto a seguridad del paciente, lo que provocó sanciones de Medicare en los años posteriores. En 2019, PMH cerró todos los hospitales de Nix, dejando a la localidad rural de Dilley, Texas, y a muchas comunidades marginadas y de bajos ingresos sin acceso a atención de urgencias.

    Escenarios similares se dieron en otros estados donde operaba PMH. En Pensilvania, por ejemplo, dos hospitales del Crozer Health System en el condado de Delaware, adquiridos por PMH, cerraron después de que los gobiernos estatales y locales otorgaran a PMH 40 millones de dólares para mantenerlos abiertos. Para entonces, LGP ya había vendido PMH, tras haber cobrado más de 600 millones de dólares en dividendos y comisiones de gestión de la empresa. En enero de 2025, PMH se declaró en quiebra.

    En términos de reestructuración operativa, los inversionistas de capital privado logran ahorros de costos mediante el despido de trabajadores, la reducción de salarios y la cantidad de empleados a tiempo completo, la asignación de servicios que antes brindaban los médicos a otros profesionales de la salud y la reducción de servicios críticos pero de baja rentabilidad, como la obstetricia. Los hospitales propiedad de firmas de capital privado a menudo asumen grandes cantidades de deuda, lo que genera presión para recortar costos rápidamente, lo que con frecuencia socava la calidad y el acceso a la atención. 3 Para aumentar los ingresos, los grupos respaldados por capital privado utilizan la sobrecodificación y explotan las lagunas legales en la facturación fuera de la red. EmCare y TeamHealth, por ejemplo, utilizaron «facturas sorpresa» para las visitas a urgencias, cobrando tarifas mucho más altas que las tarifas tradicionales de Medicare. 4 Es especialmente improbable que los miembros de las poblaciones rurales, las comunidades de bajos ingresos y los grupos raciales marginados puedan afrontar tales cargos.

    La descremada —la atención selectiva a pacientes más sanos (es decir, de menor costo)— es otra práctica de EP ampliamente utilizada. Esta táctica limita el acceso a la atención para pacientes mayores y más enfermos, dejándolos en peor situación después de la inversión en EP.² A pesar de este comportamiento, las adquisiciones de hospitales por parte de empresas de EP se han asociado con un aumento en las muertes en servicios de urgencias y después de cirugías de urgencia.³, ³

    Ante el deterioro de la equidad sanitaria a nivel nacional causado por la actividad de la EP, los legisladores han comenzado a responder a las preocupaciones de los electores. Muchos estados han analizado los posibles efectos de la EP en la atención al paciente al momento de una adquisición propuesta. Ante los recientes cierres de hospitales y las infracciones de calidad, algunos legisladores estatales y federales también buscan implementar sanciones penales y responsabilizar personalmente a los administradores por prácticas que perjudican a los pacientes. Se podrían considerar medidas adicionales para limitar las prácticas contables y operativas perjudiciales de la EP.

    En primer lugar, los estados podrían promulgar leyes que prohíban explícitamente e impongan sanciones sustanciales por incurrir en las prácticas de reestructuración contable y operativa más atroces y perjudiciales que utilizan las empresas, como la reducción de personal y servicios esenciales, la celebración de contratos de venta con arrendamiento posterior, la inflación de costos, la descremada y la sobrecodificación. En segundo lugar, para garantizar que el acceso a la atención médica no se vea comprometido ni que las disparidades en materia de salud se agraven tras una adquisición por parte de una empresa de capital privado, los estados podrían supervisar a las entidades sanitarias tras la aprobación de una transacción para evaluar la distribución de los recursos sanitarios, una política adoptada en Massachusetts. Durante este período de supervisión, se podría exigir a la empresa que presente informes semestrales al fiscal general del estado o al departamento de salud que detallen los cambios financieros y operativos. Los informes también analizarían los efectos en el acceso, la asequibilidad y la calidad de la atención para las poblaciones rurales, las personas mayores, las comunidades de bajos ingresos y los grupos raciales marginados. En tercer lugar, el deterioro de las condiciones o las violaciones de los estándares de calidad de la atención deberían dar lugar a acciones legales rápidas por parte de los estados.

    En cuarto lugar, para garantizar que los estados puedan recuperar los fondos públicos proporcionados a las empresas de capital privado, directa o indirectamente mediante subsidios y reembolsos, las leyes podrían exigir que los estados sean notificados dentro de los 30 días posteriores a la declaración de quiebra de una entidad de atención médica financiada por capital privado, que se les considere acreedores garantizados en el procedimiento de quiebra y que se les otorguen derechos sobre la tierra de toda la infraestructura de salud pública en el estado, propiedad de la empresa o de partes relacionadas. En quinto lugar, si se incumplen los acuerdos de transacción de atención médica, los estados deberían invocar la Ley Federal de Reclamaciones Falsas y leyes estatales análogas, que prohíben realizar declaraciones fraudulentas al gobierno, para reclamar daños y perjuicios.

    Finalmente, al igual que los médicos, los administradores y ejecutivos de fondos de capital privado podrían ser considerados personalmente responsables de prácticas que perjudiquen a los pacientes. La Ley de Delitos Corporativos contra la Atención Médica, presentada pero no aprobada durante la sesión anterior del Congreso, habría impuesto a los ejecutivos de fondos de capital privado un máximo de seis años de prisión por participar en actividades financieras que contribuyan a la muerte de un paciente tras tomar el control de una entidad sanitaria. También habría permitido la recuperación de los salarios de los ejecutivos dentro de los diez años anteriores y posteriores a la adquisición de la entidad sanitaria, así como sanciones civiles de hasta cinco veces el importe de la recuperación.

    Si bien la EP ha otorgado financiamiento a sistemas de salud con recursos insuficientes y generado ganancias para sus socios, lo ha hecho a un alto precio. La evidencia demuestra que las rentabilidades excesivamente altas a menudo se producen a expensas de las poblaciones rurales, las personas mayores, las comunidades de bajos ingresos y los miembros de grupos raciales y étnicos marginados, poblaciones que ya tienen dificultades para costear la atención médica y desenvolverse en el sistema de salud. Los estados pueden mitigar estos problemas monitoreando los efectos de las prácticas operativas y contables de la EP y sancionando a las entidades que comprometen el acceso a una atención médica asequible y de alta calidad.

    Optimización de Procesos en la Atención Sanitaria

    Dr. Carlos Alberto Díaz. Universidad ISALUD. Especialización en Economía y gestión de la salud.

    saludbydiaz. 2026/03/06. Posteo. Resumen de una presentación.

    Esta presentación del Dr. Carlos Alberto Díaz detalla la evolución estratégica hacia una medicina basada en el valor, centrada en optimizar los resultados que realmente importan al paciente en relación con el costo total del ciclo de atención. El marco teórico integra conceptos de gestión clínica moderna, como la Medicina Neovesaliana, para transitar de un modelo basado en el volumen hacia uno enfocado en la calidad, la eficiencia y la seguridad. Se analizan las metas del Quíntuple Objetivo, que buscan no solo mejorar la salud poblacional y reducir gastos, sino también garantizar la equidad y el bienestar del personal sanitario. A través de la innovación tecnológica y el rediseño de procesos, se propone una transformación organizacional donde el paciente actúa como co-productor de su salud. Finalmente, el texto enfatiza que la creación de valor requiere una gestión estratégica que elimine desperdicios y fomente una cultura de seguridad institucional. El management actual de los establecimientos de salud tiene una línea estratégica fundamental de eficiencia, calidad, seguridad, atención centrada en las personas que atienden y en las que son atendidas. Para que muchas de las cuestiones valoradas por los pacientes y las familias, que se traducen en el humanismo, deben estar precedidas por las guías clínica, la disminución de la variabilidad, por prescribir adecuadamente, por considerar integral al paciente, el desarrollar procesos y una gestión de las operaciones con ingenio, para transformar a la organización como una de alta fiabilidad. Esto es posible, Esto lo hemos hecho, los testimonios tienen nombre. Dependen de conformar un buen gobierno clínico. Alinear los mandos intermedios y proveer de recursos, tecnología, reconocimiento jerárquico y social, desarrollar habilidades blandas y capacidad para implementarlo, para concretarlo, sin dobles discursos, Se trabaja en la generación de valor, en determinar un recorrido un flujo, una velocidad de flujo, calidad en la ejecución y una logistica en pull, eliminando los desperdicios de la atención, que suman, según las condiciones un global de un 30% de gastos de ineficiencia.

    La gestión clínica, en sus niveles, tiene dificultades multidimensionales, es importante que se entienda que no son factores separados sino que se potencian o se neutralizan según como se ejecuten. A nivel operativo se produce una resistencia al cambio, aumento de presión asistencial que agota, no diferencia entre los que trabajan y los que se van del hospital en horas de trabajo o se “enferman, faltan incentivos para generar motivación trascendente para que mejore la calidad, la atención centrada en la persona, para la disminución de las listas de espera, que se generan muchas veces por carencia de personal, mala planificación de la oferta y por conductas oportunistas de los jefes. Los directores de los hospitales son comisarios políticos, no son cuadros técnicos formados profesionalmente. Lo único que quieren que no se note lo mal que atienden. Carecen de un sistema técnico de toma de decisiones, formación en planificación estratégica, en liderazgo, en formación de equipos de trabajo y que es la función gerencial.  A nivel político se observa una carencia en que las políticas fijadas para la salud se concreten con acciones efectivas, teniendo estructuras adecuadas para dar promesas en lo que suponen como la regionalización, centralización en algunos casos o bien la formación de redes, para desarrollar formas de cuidado de salud continua como el cuidado progresivo y la actualización de la política de compras, clarificar adecuadamente las remuneraciones del sector.

    La mayor cantidad de hospitales se desarrollan bajo la carga de constituir como una burocracia profesional, con incapacidad para adaptarse a los camios del entorno, relacionados con las transiciones aceleradas tecnológicas, económicas, legislativas, sociales, políticas, científicas y de los pacientes, estos camios nos están superando, los requerimientos de inversiones, de digitalizar los hospitales, de desburocratizar la gestión de compras, de  constituir a los proveedores transparentemente en socios estratégicos, en poder comprar mejor. La atención no es pagada por quienes la requieren o necesitan o son los consumidores directos, Se reduce la presión por la eficiencia. Si los médicos hacen ahorros por la calidad como hacen las cosas, y en la realidad de la costo minimización. Al tener los hospitales el monopolio de los servicios, los incentivos por la competencia son bajos, débiles, lo cual recude el impulso para innovar y mejorar la calidad de los servicios.

    Donde se inserta esa burocracia profesional y se hace estructura del clásico eso no se puede hacer. La falta de flexibilidad tiene diferentes orígenes, jerárquicos y con silos departamentales, que afectan la adaptación, y que afectan la capacidad de customización de la atención. Relaciones laborales rígidas, con horarios no controlados y que los médicos no cumplen, con alto ausentismo no controlado, Falta de capacitación en diferentes competencias y se limita la polivalencia y la agilidad de la respuesta. La profesión médica es muy conservadora en general, porque no hay incentivos para la formación continua, para la adquisición de nuevas habilidades, utilización de las nuevas tecnologías, con prácticas muy arraigadas inclusive las marcas de los insumos que utilizan que restringen las competencias en los procesos de compras, la gestión de los recursos es también muy centralizada, la dificultas para poder incentivar la mejora de la productividad, La gestión de compra con procesos de adquisición tremendamente lentos, que obstaculizan la adopción de las nuevas tecnologías

    La producción de la salud tiene una naturaleza única, por su intangibilidad, el producto es un cambio en el estado de salud. Es inseparable la producción y el consumo, la coproducción del paciente, es inseparable a diferencia de los modelos de los bienes, producción, venta y consumo, Producción y consumo están unidos, los servicios de salud, son heterogéneos, cada paciente es único, Lo importante son los momentos de verdad, mediante las interacciones críticas de la calidad, generando valor a través de procesos seguros y pertinentes. Los hospitales actuales funcionan como múltiples unidades integradas (programación quirúrgica, atención compleja, emergencias, cuidados críticos, ambulatorios, hospital de día, etc.) que requieren gestión coordinada y trazabilidad de pacientes. Los hospitales inteligentes (Smart) utilizan procesos optimizados y tecnologías TIC, incluyendo Internet de las cosas (IoT), para mejorar la atención. La gestión del desempeño (Performance Management) se basa en indicadores clave (KPI) y requiere liderazgo, cambio cultural y selección cuidadosa de métricas. Se enfatiza la inversión en tecnología, formación continua, comunicación y alineación estratégica para mejorar productividad, calidad y satisfacción

    Es apropiado que esta servucción, la coparticipación y la coproducción se produce en una empresa compleja, por diversas cuestiones, que se deben conocer. El Hospital es una empresa compleja, abierta, y disipativa, confluyen seis grupos de actores sociales o colectivos: el de los médicos, los enfermeros, las administrativas, los servicios de apoyo, los familiares, los propietarios o sus representantes, La empresa entonces recurre a interacciones entre estos grupos, como transacciones, donde se expresa sus competencias al servicio del hospital. En la actualidad hay dentro de un mismo hospital, varios de ellos, aquí citados, los procesos de atención de pacientes complejos, con polipatología, multimorbilidad los ancianos. El área de ambulatorio. La atención programada de especialidades, la atención a distancia, la telemedicina, la telegestión, la cirugía el corredor quirúrgico, del hospital Factory, la gestión clínica por cuidados progresivos, la gestión de casos de los pacientes con polipatología, los cuidados críticos, especiales y el hospital de día. El flujo de pacientes transcurre por todos o por algunos de estos hospitales, como organización MATRICIAL, ese flujo debe ser en pull, facilitado, y con transiciones diseñadas, para que no existan tiempos muertos, y se acorte el Lead Time, o el average length of stay,

    Cuando se observan indicadores cuantitativos, cantidades no estamos hablando de valor ni de resultados, existe una variabilidad más notoria que la deseada, esto es por múltiples razones. La medicina debe buscar generar valor para el paciente, el sistema y la riqueza de un país. Esto último incrementando año tras año la mejora en los resultado y la convergencia entre las regiones de un país, los conurbanos de las grandes urbes. Analizar lo que se está invirtiendo. Que hoy, en estos momentos, en este país, no es bueno diferenciarse solo en gama de productos, si en eficiencia y en centralidad del paciente. Los resultados de salud tienen que estar relacionado con los costos. A fines de la década del noventa y principios del siglo veinte, existía una discusión entre si Argentina, tenía un gasto en salud adecuado, inclusive superior al de otros países. Por entonces la discusión ya superada estaba en que si era un problema de distribución o de montos de financiación. Estamos en la era de la medicina basada en el valor y trataré de explicar los conceptos prácticos de esta definición. La atención de salud basada en el valor (VBHC) se ha establecido en los últimos años como un concepto central en las estrategias para mejorar la calidad, la eficiencia y la productividad de las organizaciones de salud

    Porter, M. E., and E. O. Teisberg. 2006. Redefining Health Care: Creating Value-Based Competition on Results. Boston: Harvard Business Press. Pero no solamente como un valor económico

    Entonces lo importante de la gestión hospitalaria, es la conformación del flujo y el trabajo en función del valor,  mediante la gestión Lean, con sus cinco principios,, fundados en el valor, el flujo de valor, flujo continuo, el pull tracción, perfección, El valor definido por el paciente, mapeando hacia donde va el recorrido del paciente, en un recorrido continuo, sin interrupciones, mediante una logística que tracciona desde el pedido del paciente, activado por la demanda del usuario, de sus necesidades, mediante la perfección y mejora continua, mediante el modelo de gestión Lean.

    Clásicamente, la gestión Lean o Magra, esbelta, debe eliminar desperdicios en los procesos vinculados a la sobreutilización, el sobreprocesamiento, el movimiento innecesario de cosas o las personas, el stock excesivo, los defectos de calidad, eventos adversos, complicaciones infecciosas, esperas innecesarias y el desaprovechamiento de las ideas de las personas que ejecutan el proceso, se deben analizar los procesos que ejecutan en el hospital y lo que debe eliminarse porque no agrega un valor o genera desperdicio.

    Se debe cambiar la perspectiva de la logística. Una logística de flujo tenso, que traccione el proceso, la orientación del paciente y los estudios complementarios para estudiar a los pacientes llegar al diagnóstico seguro y de certeza, prepararse antes que llegue, o bien desde que traspone la puerta, correcta orientación y triage.

    La gestión tradicional de logística en push es una gestión fragmentada, con esperas pasivas, dispositivos y aparatos infrautilizados, procesamiento y generación de cuellos de botella con demora del proceso de lead time, Gestión centralizada, la demanda que es tracción de lo actuado, decisiones clínicas frecuente, y con flujo tenso sin tiempos muertos.

    La transformación de los hospitales y su cambio se instala en dos grandes motores, que deben constituir líneas estratégicas, sobre la productividad y el flujo, implicando las actividades de la admisión centralizada de camas, el tratamiento, el alta, el seguimiento de los pacientes. Mediante la mejora continua de los procesos, el acortamiento de las estancias, la liberación de las camas, para generar una mayor capacidad de atención. Entendiendo que los factores que influyen son los sistémicos y los organizacionales, la cantidad de pacientes bien atendidos buscar cubrir las necesidades de la población.

    La responsabilidad de la gestión clinica es eliminar los tiempos muertos, la distribución adecuada de las tareas de los pacientes y la revisión de los resultados, los huddles que permiten los procesos de continuidad de los pacientes, con decisiones frecuentes, con claridad en lo que esta pendiente, con buena transmisión de la información, sincronización de los estudios de diagnóstico de menor a mayor, de no invasivo a invasivo.

    El corredor quirúrgico es una solución Lean para la cirugía mayor ambulatoria, con lo que llamamos el hospital prospectivo, que conoce su demanda, los tiempos de ejecución, la preparación adecuada de los pacientes, el tipo de intervención, la anestesia, la cirugía, con la vía y premedicación, verificación de parámetros de seguridad, marcado del paciente, determinación si esta en condiciones, recuperación, epicrisis y kit de alta, la estancia se mide en horas. No en días, y los movimientos tienen que estar cronometrados con personal dedicado para poder ejecutar las actividades sin interrupciones, con otras tareas, el corredor quirúrgico no debe competir con otras actividades, para que sirva debe fluir. Tampoco necesita porque sí un lugar muy diferente, hay distintas formas de organizarlo,

    El paradigma a implementar es que el alta comienza con el ingreso, planificando en función de los pacientes, definir al ingreso el alta estimada por la patología y la evolución de la enfermedad, comunicación, contención de la familia, la internación domiciliaria, el traslado, informar al paciente y la familia, y hay horas de oro entre las 8 y las 10 hs.

    Un paciente que se va de alta, desencadena una logística en pull, un aviso por sistema, alerta en hotelería, un equipo de respuesta rápida, que limpia, de acuerdo al paciente que ocupó la habitación, si tenía KPC, o clostridium, o TBC, y luego alistarla dejarla lista para recibir al nuevo paciente. Al nuevo ingreso, esto esta tardando 24 minutos, cuando empezamos se tardaba 1,30 hs, esto determina la ganancia de camas en dos por día, mínimamente, o sea un valor de un millón de pesos.

    La institución tiene que tener una capacidad flexible mediante el cuidado progresivo y la asignación de camas a adultos, o niños, a terapia intermedia o terapia intensiva, de acuerdo a las necesidades, y crear un lugar como discharge lounge como zona de espera para liberar camas agudas inmediatamente, mientras el paciente espera el transporte o a su familia.

    La gestión no se estoquea, hay que hacerlo si no ocurre, no hay gestión, la gestión es hacer que las cosas pasen, no simplemente, sino que las cosas correctas pasen correctamente, y que sean en el momento oportuno, y todos los días, se puede delegar, es conveniente hacerlo para ocuparse de otros aspectos a liderar o modificar, ver porque no cambia la cultura, que error en la planificación impide la ejecución, o bien que comportamientos oportunistas están jugando para que no se pueda realizar los procesos como queremos. Es imperioso el liderazgo en los mandos medios, que transforman la estrategia en operaciones, de actividad, que se imponga una cultura por la calidad y la seguridad de los pacientes, una disciplina operativa, con pases de guardia efectivos, con altas en tiempo, con controles, y una comunicación clara con los paciente.

    Podemos decir por lo dicho hasta aquí que la eficiencia es un imperativo ético, una obligación profesional con los gestores, es ‘además” la generación de capacidades de respuesta del sistema y oportunidades para los pacientes, no es solo un acto administrativo, dar un alta, es una oportunidad para un paciente que esta esperando y que no puede acceder a esa calidad de las camas. Esto es también para liderar un cambio cultural, vinculado al valor generado para los pacientes y un flujo continuo  que evita la fragmentación.

    Regreso al futuro de la atención primaria

    Dr. Sandro Galea, Dr. PH1,2Zirui Song, MD, PhD3,4,5

    Foro de Salud de JAMA 12 de diciembre  de 2025. 2025;6;(12): e255120. doi:10.1001/jamahealthforum.2025.5120

    El artículo, publicado en el Foro de Salud de JAMA el 12 de diciembre de 2025 por los doctores Sandro Galea y Zirui Song, aborda la evolución, desafíos y posibles soluciones en la atención primaria estadounidense en los últimos 25 años. Se destaca que, pese a la abundancia de debates sobre seguros, precios y calidad, la atención primaria ha recibido menor atención en cuanto a su papel central y coordinador dentro del sistema de salud.

    Se recuerda el editorial del Dr. Harold Sox sobre el futuro de la atención primaria, que identificó dos grandes desafíos: la dificultad para atraer médicos a la atención primaria (por salarios inferiores y menor prestigio comparado con especialidades) y la creciente necesidad por el envejecimiento de la población. La brecha salarial sigue desalentando la elección de atención primaria entre estudiantes de medicina, agravada por el aumento de la deuda estudiantil, lo que perpetúa la escasez de médicos de atención primaria (PCP) y limita el acceso de los pacientes.

    Paralelamente, la demanda de atención primaria ha crecido considerablemente por el envejecimiento poblacional y el aumento de enfermedades crónicas, generando un desajuste entre oferta y demanda. Se proyecta un déficit de hasta 40.000 médicos de atención primaria para 2035, con consecuencias como tiempos de espera prolongados y paneles de pacientes sobredimensionados.

    El artículo analiza cuatro palancas de cambio propuestas por Sox:

    • 1. Sistemas de salud y liderazgo: El 70% de los médicos trabajan en sistemas hospitalarios o corporativos, lo que ha redefinido la prioridad de la atención primaria. Aunque algunos sistemas han invertido en modelos basados en el valor, la atención primaria suele considerarse un producto de pérdida, lo que desincentiva la inversión. Sin embargo, hay avances en modelos alternativos de pago y programas federales que incentivan la integración y calidad.
    • 2. Proceso educativo: El «currículum oculto» sigue favoreciendo la medicina hospitalaria, con baja elección de residencias en medicina familiar e interna por parte de estudiantes estadounidenses. Aunque se han abierto nuevas facultades y expandido programas para atender comunidades marginadas, estos esfuerzos siguen siendo limitados frente al predominio de la formación hospitalaria y el prestigio de la investigación sobre la docencia clínica.
    • 3. Acción estatal: Algunos estados han legislado para destinar más recursos a la atención primaria, estableciendo objetivos de gasto y expandiendo el alcance de práctica de profesionales como enfermeras y asistentes médicos. También han implementado programas de becas, condonación de préstamos y modelos innovadores de pago en Medicaid para fomentar la atención primaria en áreas marginadas. Sin embargo, las legislaturas estatales tienen alcance limitado sobre poblaciones aseguradas públicamente a nivel federal.
    • 4. Preferencia pública: Aunque el público valora la relación con un médico de cabecera, la proporción de adultos jóvenes con PCP disminuye. El auge de clínicas sin cita previa, telesalud y medicina de conserjería responde a brechas de acceso, pero fragmenta la atención y exacerba la escasez de médicos en prácticas tradicionales.

    El artículo concluye que, en muchos sentidos, los problemas persisten: la fuerza laboral sigue siendo insuficiente, el sistema educativo limitado por recursos, y la demanda de pacientes ha flaqueado. No obstante, se observan destellos de esperanza en la innovación de modelos de atención y las iniciativas estatales para fortalecer la atención primaria. El futuro dependerá de la consolidación de estos esfuerzos para establecer una base más estable y sostenible capaz de responder a las necesidades de los próximos 25 años.

    En el debate permanente sobre la atención médica en Estados Unidos, innumerables columnas en medios académicos y públicos se dedican a debates sobre seguros médicos, precios y disponibilidad de medicamentos, tratamientos y calidad de la atención. Históricamente, se ha prestado menos atención al papel de la atención primaria como eje central de la prestación de servicios de salud y coordinadora de recorridos cada vez más complejos para los pacientes a través de un sistema sanitario cada vez más complejo. En una época en la que se reconsideran muchos aspectos de la salud y la atención médica, cabe preguntarse: ¿hacia dónde va la atención primaria?

    Durante los últimos 25 años se ha publicado una serie de artículos académicos influyentes sobre atención primaria. Quizás valga la pena recordar un editorial escrito por el Dr. Harold Sox sobre el futuro de la atención primaria. Ese artículo, basado en una conferencia homónima celebrada hace casi 25 años, articuló los desafíos que enfrentaba el campo y las posibles soluciones para impulsarlo. ¿Cómo ha evolucionado el campo en este lapso?

    El informe Sox 1 articula dos desafíos fundamentales para la atención primaria: la dificultad para atraer médicos y la creciente necesidad. El primero refleja en gran medida la posición y la remuneración del campo. Los ingresos de los médicos de atención primaria (PCP) eran, y siguen siendo, inferiores a los de los especialistas. Una encuesta reciente reveló que los internistas generales ganaban, en promedio, poco más de la mitad del salario de los cirujanos ortopédicos. 2 Si bien la brecha salarial se redujo en cierta medida con la introducción de la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA), dado el aumento temporal de los pagos de Medicaid para ciertos servicios de atención primaria, la prima de los especialistas sigue siendo considerable, y los honorarios por las consultas de atención primaria siguen estando infravalorados en comparación con la atención especializada. 3 Las encuestas a estudiantes de medicina han demostrado sistemáticamente que esta brecha salarial desalienta la elección de la atención primaria como campo de práctica, especialmente considerando el aumento del costo de la formación médica, con una deuda media de las facultades de medicina que supera los 200 000 dólares. Esto crea un círculo vicioso de insuficiencia de PCP, disponibilidad insuficiente del campo y menos pacientes que acuden a la atención primaria. 4

    Este desafío, que en gran medida no ha disminuido durante los últimos 25 años, está acompañado de la creciente necesidad de atención primaria, bien prevista por Sox 1 y otros. La población de EE. UU. ha envejecido considerablemente desde 2003, lo que ha expandido la necesidad de atención primaria. El número de personas estadounidenses de 65 años o más aumentó de aproximadamente el 12% de la población en 2000 al 16,8% en 2020. 5 Para 2030, alrededor del 20% de la población de EE. UU. tendrá 65 años o más. Una población de mayor edad significa más enfermedades crónicas que manejar; aproximadamente el 80% de los adultos mayores tienen 2 o más afecciones crónicas (p. ej., hipertensión, diabetes y enfermedades cardíacas), lo que hace que la gestión de la atención sea más compleja y la coordinación de la atención primaria más necesaria. 6 Estas tendencias han superado el crecimiento en la oferta de la fuerza laboral de atención primaria, con un desajuste que lleva a tiempos de espera más largos para las citas y tamaños de panel que exceden lo que muchas prácticas pueden manejar. Se proyecta un déficit de hasta 40 000 médicos de atención primaria para 2035, en gran medida debido a una mayor demanda por parte de una población de mayor edad y con más enfermedades. 7

    Ante estos desafíos, que no sorprenden y que se anticiparon en gran medida hace casi 25 años, ¿qué hay de las palancas del cambio? Al reflexionar sobre las posibles palancas identificadas por Sox, ofreceremos observaciones sobre cada una.

    En primer lugar, está el papel de los sistemas de salud y sus líderes. Casi el 70% de los médicos estadounidenses trabajaban para sistemas hospitalarios o entidades corporativas en 2021, un aumento marcado desde 2003. 8 Los hospitales y sus propietarios corporativos adquirieron rápidamente consultorios médicos (incluidos grupos de atención primaria), particularmente en la década de 2010, a menudo para asegurar redes de referencia y participación en el mercado. Esta consolidación significa que los sistemas de salud locales y los ejecutivos marcan la pauta para la atención primaria, decidiendo presupuestos, personal de apoyo y si la atención primaria se trata como una prioridad o simplemente como un alimentador para los servicios especializados. Si bien los sistemas integrados como Kaiser Permanente hace tiempo que hicieron de la atención primaria sólida la piedra angular de su estrategia, muchas otras organizaciones han invertido con mayor reticencia en atención primaria. Dentro de la economía de pago por servicio, la atención primaria a menudo se considera un producto de pérdida, con clínicas de atención primaria que operan con un margen estrecho o con déficit, lo que frena el entusiasmo por invertir en atención primaria. Si bien la atención primaria puede ayudar a compensar costos en otras áreas de los sistemas de salud (p. ej., al reducir los reingresos), los presupuestos suelen estar compartimentados por departamento, y las consultas de atención primaria se ven perjudicadas cuando sus finanzas se evalúan de forma aislada. Muchos médicos de atención primaria (MAP) reportan la presión de atender grandes volúmenes de pacientes con recursos limitados, lo que contribuye al agotamiento profesional de los MAP; una encuesta reciente reveló que más de un tercio de los MAP en EE. UU. estaban tan agotados que planeaban abandonar la atención directa al paciente. 10

    Hay algo de esperanza a la vista en este frente. Algunos sistemas de salud están reconociendo que una atención primaria robusta puede mejorar la calidad y ralentizar el gasto mediante contratos basados ​​en el valor. Los sistemas que participan en organizaciones de atención responsable o Medicare Advantage han invertido en coordinadores de atención, farmacéuticos integrados o salud conductual en la atención primaria, y han ofrecido visitas más largas para pacientes con problemas complejos. Estos nichos de progreso a menudo dependen de un liderazgo ilustrado, junto con incentivos financieros reorientados. Existe una adopción continua, aunque todavía modesta, de modelos de pago alternativos que recompensan la calidad y una atención más eficiente. A partir de 2023, alrededor del 40% de todos los pagos de atención médica fluyeron a través de alguna forma de desviación basada en el valor del pago por servicio puro. 10 Muchos sistemas de salud ahora tienen una parte de los médicos de atención primaria que participan en modelos de pago capitados o híbridos (por ejemplo, honorarios por gestión de la atención, bonificaciones de ahorros compartidos), incluso cuando más del 75% de los médicos de atención primaria de EE. UU. todavía dependen predominantemente de los pagos por servicio. En los últimos años, el Centro para la Innovación de Medicare y Medicaid de EE. UU. ha lanzado modelos centrados en la atención primaria (por ejemplo, el modelo Making Care Primary en 2023) para incentivar a las organizaciones médicas a desarrollar infraestructura y adoptar pagos prospectivos. Incluso dentro del propio sistema de honorarios, continúan los esfuerzos para reequilibrar los pagos de atención primaria con los de los especialistas, incluyendo la propuesta de reforma del sistema de honorarios de Medicare para 2026, que utiliza un recorte del 2,5 % en los honorarios de los especialistas para respaldar un aumento en la integración de la atención primaria y la salud conductual. 11

    En segundo lugar, en cuanto al proceso educativo, Sox 1 exige una reconsideración de un «currículum oculto» que favorece la medicina hospitalaria. Esta dinámica persiste en gran medida. En 2021, solo el 8,1 % de los estudiantes de último año de medicina en EE. UU. eligieron la residencia en medicina familiar, apenas más alto que un mínimo de aproximadamente el 7 % en 2009. 4 La medicina interna cuenta una historia similar; aunque se han añadido números récord de plazas para residencias de medicina interna durante las últimas décadas, la mayoría están ahora ocupadas por graduados internacionales u osteópatas; en 2019, solo el 41,5 % de los puestos de medicina interna fueron ocupados por estudiantes de último año de alopatía en EE. UU. 2 Incluso entre los residentes de medicina interna en las trayectorias de atención primaria, menos de un tercio planea ejercer la atención primaria. 12 El auge de la medicina hospitalaria como una alternativa profesional popular para el internista general (que ofrece salarios más atractivos, trabajo por turnos, ausencia de seguimiento longitudinal del paciente y aplicación directa de las habilidades de atención a corto plazo aprendidas en la residencia) y la constante necesidad de los hospitales de suficiente personal hospitalario han dificultado aún más la atención primaria. El profesorado de atención primaria en los sistemas académicos continúa enfrentándose a una gran carga docente y a presiones en los ingresos clínicos sin un apoyo salarial específico (exactamente los problemas que Sox 1 señaló). Los criterios de ascenso en las facultades con un enfoque intensivo en investigación aún tienden a premiar la productividad investigadora en lugar de la excelencia clínica o la participación comunitaria, lo que a menudo margina al profesorado de atención primaria que se centra en la docencia y la práctica. El resultado es un entorno académico que a menudo envía señales tácitas a los estudiantes de que la atención primaria es menos prestigiosa o deseable, con consecuencias predecibles para el personal de atención primaria.

    También ha habido aspectos positivos en este ámbito. En la década de 2010, se abrieron nuevas facultades de medicina con la misión de atender a comunidades rurales y marginadas, y algunas instituciones también ampliaron el desarrollo del profesorado de atención primaria y la formación comunitaria, lo que presagia un posible impulso a la atención primaria, aunque estos esfuerzos siguen estando fragmentados. Más allá de la facultad de medicina, los programas federales y estatales para canalizar a los residentes hacia la atención primaria han tenido un éxito desigual. Las becas de formación en atención primaria del Título VII, las becas y el reembolso de préstamos del Cuerpo Nacional de Servicios de Salud, y las nuevas residencias docentes en centros de salud se han expandido desde 2003. Estos programas han aumentado el número de residentes que se forman en centros de salud comunitarios y clínicas rurales, aunque su escala sigue siendo relativamente pequeña en comparación con la formación médica general de posgrado.

    En tercer lugar, Sox 1 sugiere que la acción a nivel estatal puede ayudar a contrarrestar algunas de las deficiencias de los sistemas de salud y académicos para garantizar una atención primaria adecuada para una población que envejece. Aquí es donde se ha logrado el mayor progreso en las 4 palancas que Sox 1 identificó. Desde 2003, algunas legislaturas estatales han intervenido para dirigir más recursos hacia la atención primaria. Ha surgido un movimiento en un puñado de estados para establecer objetivos de gasto en atención primaria. Rhode Island lideró el camino en 2010 al exigir a las aseguradoras comerciales que aumentaran la proporción del gasto médico en atención primaria en un 1% anual (al tiempo que limitaban el crecimiento de los precios hospitalarios). Como resultado, la proporción de atención primaria en Rhode Island aumentó a aproximadamente el 12% del gasto total en salud para 2018, frente a alrededor del 8% una década antes, y el estado experimentó una desaceleración en el crecimiento general de los costos (atribuido en gran medida a esos límites de precios hospitalarios). 13 Esfuerzos similares para aumentar la proporción del gasto asignado a la atención primaria siguieron en Oregón, Colorado y Delaware. La evidencia preliminar de estos estados es prometedora y sugiere que legislar la inversión en atención primaria es viable. Varios otros estados (por ejemplo, Vermont, Washington y Virginia Occidental) han convocado grupos de trabajo sobre inversión en atención primaria o han establecido requisitos de presentación de informes. Si bien aún son preliminares, estas iniciativas estatales representan un intento directo de impulsar la acción donde los esfuerzos federales se han estancado, indicando a las aseguradoras y a los sistemas de salud que la atención primaria no puede quedar al margen de los presupuestos.

    Las legislaturas también influyen en la fuerza laboral de atención primaria a través de becas, reembolso de préstamos y leyes de alcance de la práctica. Muchos estados han ampliado la financiación de los programas de condonación de préstamos para atraer nuevos médicos de atención primaria a áreas marginadas (por ejemplo, ofreciendo reembolsar la deuda de la escuela de medicina por cada año de servicio en un área rural). Estados como Mississippi y Nuevo México crearon becas para estudiantes que se comprometen con la atención primaria. Además, casi todos los estados han tomado medidas para empoderar a los médicos clínicos no médicos en la atención primaria. El uso de médicos clínicos no médicos se ha más que duplicado durante la última década. 14 Por ejemplo, más de la mitad de los estados (actualmente alrededor de 30 estados más Washington, DC) ahora otorgan a las enfermeras practicantes plena autoridad para la práctica (práctica independiente sin supervisión médica). 15 Este es un aumento pronunciado con respecto a hace 20 años y refleja los esfuerzos de los legisladores para aliviar la escasez de médicos. Si bien los grupos de médicos a veces se han resistido a estas expansiones del alcance, muchos estados han considerado necesario mantener el acceso. Las investigaciones demuestran que los profesionales de atención primaria alternativos, como las enfermeras practicantes (NP) y los asistentes médicos (PA), suelen prestar servicios en clínicas rurales y comunitarias donde la oferta de médicos es baja, por lo que estas leyes pueden impulsar directamente la capacidad de atención primaria. Dicho esto, persiste el debate en sectores de la comunidad clínica y política sobre las implicaciones de sustituir a médicos por profesionales clínicos de práctica avanzada (NP/PA) en la calidad de la atención.

    Los legisladores estatales también influyen en la atención primaria a través de exenciones de pago e innovación de Medicaid. Después de que terminara el aumento temporal de las tarifas de Medicaid de la ACA, algunos estados optaron por continuar con las tarifas de atención primaria de Medicaid más altas utilizando sus propios fondos (por ejemplo, Alabama y Mississippi mantuvieron tarifas elevadas para alentar la participación de los médicos). 3 Algunas legislaturas también han impulsado Medicaid hacia modelos de hogares médicos centrados en el paciente o pagos basados ​​en el valor. Por ejemplo, Michigan e Idaho implementaron iniciativas de hogares médicos a través de sus programas de Medicaid, ofreciendo tarifas de administración de atención por miembro a las prácticas de atención primaria. Maryland recibió una exención que estableció un programa estatal de atención primaria junto con su modelo de presupuesto global para hospitales. Massachusetts está utilizando su reciente autoridad de exención para implementar un nuevo sistema de pago capitado para la atención primaria en Medicaid. 16 Si bien estos esfuerzos liderados por los estados varían, las legislaturas se han convertido claramente en importantes palancas para el cambio, lo que indica colectivamente un mayor reconocimiento a nivel estatal de que la atención primaria sustenta los sistemas de salud. Las legislaturas estatales solo pueden legislar cambios para Medicaid, las pólizas de seguro médico para empleados estatales y los planes privados con seguro completo. Los planes autofinanciados (que ahora comprenden la mayoría de las personas con seguro comercial en los EE. UU.), Medicare y otras poblaciones aseguradas públicamente (por ejemplo, el Departamento de Asuntos de Veteranos de los EE. UU., el Servicio de Salud Indígena, Tricare) están regidos por políticas federales, que en muchos sentidos están fuera del alcance de los responsables de las políticas estatales.

    En cuarto lugar, el éxito de la atención primaria en Estados Unidos puede depender de la preferencia del público. En Estados Unidos, las personas expresan constantemente su apoyo a tener un médico de cabecera (PCP) regular, aunque menos personas logran establecer dicha relación. Esto fue observado por Sox 1 y sigue siendo cierto hoy en día. La proporción de adultos estadounidenses con un PCP identificado se ha mantenido prácticamente igual (alrededor del 75%). 17 Sin embargo, ha habido una disminución entre los adultos más jóvenes, con menos de la mitad de las personas de entre 18 y 29 años que tienen un PCP. 18 Los millennials (de 29 a 44 años) y los adultos de la generación Z (de 18 a 28 años) utilizan con mayor frecuencia las clínicas sin cita previa, la atención de urgencia o los servicios de telesalud para necesidades episódicas, lo que sugiere la necesidad de una posible organización y reinvención de la atención primaria en función de las necesidades clínicas. En algunas comunidades, en particular las zonas rurales y urbanas marginadas, es posible que simplemente no haya un médico disponible, lo que obliga a los pacientes a utilizar los servicios de urgencias o a retrasar la atención. Incluso los pacientes asegurados se enfrentan con frecuencia a barreras de programación (p. ej., esperas de 2 a 3 meses para una nueva visita del paciente). Estos problemas de acceso pueden atenuar la capacidad del público para movilizarse a favor de la atención primaria longitudinal; los pacientes pueden valorar dicha atención en principio, pero en la práctica muchos la evitan por sustitutos más convenientes, aunque imperfectos. El auge de las clínicas minoristas y la telemedicina ha sido una respuesta a las brechas de acceso, incluso cuando las visitas urgentes únicas pueden fragmentar la atención y socavar los beneficios longitudinales que provienen de una relación continua entre el paciente y el médico de cabecera. El auge de la medicina de conserjería y las prácticas de atención primaria directa durante los últimos 25 años, en las que los pacientes (o empleadores) pagan honorarios de retención para un mejor acceso a un médico, sugiere que existe una disposición a pagar por el acceso a los médicos de cabecera, incluso cuando eso está fuera del alcance de la mayoría de la población de pacientes. 19 A corto plazo, las salidas de los médicos a estos modelos basados ​​en cuotas de membresía exacerban la escasez de acceso para todos los que permanecen en las prácticas tradicionales. Es probable que todas estas fuerzas contribuyan al statu quo actual: los pacientes expresan su preferencia por la continuidad de la atención primaria, pero hay movimientos sociales limitados en pos de este objetivo, a medida que los sustitutos se apresuran a llenar el espacio dejado por la escasez de atención primaria longitudinal.

    ¿Dónde deja esto entonces a Estados Unidos en un momento que parece presagiar cambios importantes, incluso en la prestación de servicios de salud?

    En muchos sentidos, los problemas identificados hace 25 años no han cambiado significativamente. La fuerza laboral sigue siendo limitada a medida que la necesidad continúa creciendo. El sistema educativo intenta ayudar, pero se ve limitado por las limitaciones de recursos, y la demanda de los pacientes ha flaqueado. Hay destellos de esperanza. La innovación en el sistema de salud ha demostrado el potencial de la atención primaria para mejorar la calidad de la atención y, en algunos casos, reducir el gasto total. Quizás los esfuerzos más prometedores han sido los esfuerzos estatales para destinar más recursos a la atención primaria, lo que demuestra el progreso político que se puede lograr mediante tales esfuerzos de reestructuración. Queda por ver si este período de incertidumbre consolidará la atención primaria como una base más estable y sostenible del sistema de salud para satisfacer las necesidades de los próximos 25 años.

    Hoja de ruta para la política federal de atención primaria

    Antecedentes y fundamentos

    En mayo de 2021, las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina (NASEM) publicaron el informe «Implementando Atención Primaria de Alta Calidad: Reconstruyendo las Bases de la Atención Médica«, el cual evidenció que la atención primaria no solo incrementa la esperanza de vida, sino que constituye un bien común. El documento ofreció recomendaciones basadas en evidencia en cinco áreas esenciales, estableciendo así lineamientos para lograr que una atención primaria de calidad sea accesible para toda la población de los Estados Unidos.

    1. Pago: Se promueve el pago a equipos de atención primaria por la atención integral a las personas, en lugar de remunerar únicamente servicios individuales de los médicos.
    2. Acceso: Se busca garantizar la disponibilidad de atención primaria de alta calidad para todas las personas y familias, en todas las comunidades.
    3. Fuerza laboral: Se enfatiza la capacitación de los equipos de atención primaria en los entornos donde viven y trabajan las personas.
    4. Salud digital: Se recomienda diseñar la tecnología de información sanitaria en función de las necesidades de pacientes, familias y equipos interprofesionales de atención.
    5. Rendición de cuentas: Se subraya la importancia de asegurar la implementación efectiva de una atención primaria de alta calidad a nivel nacional.

    El informe provee acciones recomendadas para cada área, constituyendo así una hoja de ruta para que el Congreso y la Administración federal orienten sus políticas prioritarias en salud y atención primaria.

    El Comité Permanente de Atención Primaria

    Como respuesta al informe, en 2023 la NASEM creó el Comité Permanente de Atención Primaria para brindar asesoramiento basado en la evidencia sobre políticas federales en la materia. El Comité, integrado por 21 expertos de distintas disciplinas y experiencias (incluyendo médicos, enfermeros, líderes de sistemas de salud, otros profesionales, pacientes e investigadores), centra actualmente su labor en tres ámbitos: pago, fuerza laboral y salud digital. Estos aspectos son fundamentales para superar barreras de acceso y consolidar una atención primaria de excelencia.

    Desde finales de 2023, el Comité organizó siete reuniones públicas sobre temáticas como fuerza laboral, salud rural, pagos y acceso, y publicó tres informes de consenso. Dos de estos informes respondieron a solicitudes concretas del Congreso y de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) respecto al pago de la atención primaria; el tercer informe propuso procesos y fuentes de datos que los CMS deberían considerar para valorar la atención primaria en la Tabla de Honorarios Médicos de Medicare.

    La difusión de los informes y la participación de líderes federales en las reuniones públicas han contribuido a que las iniciativas del Comité alcancen a legisladores, médicos, científicos y pacientes. Bajo el marco de la Ley de Comités Asesores Federales (FACA), el Comité mantiene su disponibilidad para colaborar con funcionarios federales, aportando asesoramiento y experiencia en temas clave de política de atención primaria.

    Avances y desafíos en la mejora de la atención primaria

    Desde 2021, el gobierno federal ha impulsado medidas para fortalecer la atención primaria, pero recientes cambios amenazan con revertir avances logrados. Tras la publicación del informe NASEM, el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) creó la Iniciativa para el Fortalecimiento de la Atención Primaria de Salud, destinada a coordinar, desarrollar e implementar acciones a nivel federal. Entre los pasos dados, destacan la reforma de la escala de honorarios médicos para atención primaria y el aumento de fondos para la formación de residentes en entornos comunitarios. Además, se lanzaron tres programas de pago de atención primaria: ACO Primary Care Flex, Making Care Primary y el Modelo AHEAD.

    En 2024, se presentó la Ley de Pago a los Médicos de Cabecera (PCPs Act), que propone crear pagos híbridos para la atención primaria, reducir los costos compartidos en Medicare y establecer un comité asesor para definir mejor las tasas de pago. Asimismo, la Agencia para la Investigación y la Calidad de la Atención Médica (AHRQ) publicó un informe sobre la medición del gasto en atención primaria y promovió oportunidades de financiación para cooperativas estatales enfocados en salud mental. Los Institutos Nacionales de Salud (NIH) lanzaron la iniciativa CARE for Health para expandir la investigación en contextos clínicos y comunitarios.

    No obstante, la reciente reestructuración anunciada del HHS y la cancelación anticipada de modelos de demostración del CMS generan incertidumbre sobre el futuro de estas iniciativas. Aunque se prevé un ahorro presupuestario importante, la reducción de personal en las agencias podría afectar la continuidad y el alcance de las acciones. A pesar de los cambios, la necesidad de liderazgo federal y de ajustes en las políticas sigue siendo fundamental para sostener y fortalecer la atención primaria.

    Prioridades para la acción política

    Pago

    El informe de NASEM recomendó que CMS, los estados y pagadores privados aumenten sustancialmente la inversión en atención primaria y avancen hacia modelos de pago híbridos, con un componente prospectivo basado en la población. Se enfatiza la colaboración entre múltiples pagadores para lograr una escala de cambio suficiente que permita transformar la práctica clínica. Además, se insta a que la evaluación de los modelos de pago se base en su capacidad para mejorar la calidad de la atención, sin enfocarse únicamente en generar ahorros a corto plazo. Sin embargo, a pesar de algunos avances, la proporción del gasto total en salud destinada a la atención primaria ha disminuido, lo que evidencia la necesidad de mayor transparencia y rendición de cuentas para que los recursos lleguen a las prácticas de primera línea.

    Importancia de la inversión en atención primaria

    La atención primaria representa cerca de la mitad de los servicios ambulatorios, pero recibe menos del 5% del gasto total en salud. Este bajo nivel de inversión limita los recursos disponibles para optimizar la salud de los pacientes e impacta negativamente en la elección de carreras en atención primaria por parte de estudiantes de profesiones de la salud. El déficit de inversión también se refleja en la brecha salarial entre médicos de atención primaria y otras especialidades, lo que desincentiva el ingreso a este campo y contribuye a la escasez de personal, afectando el acceso y la capacidad de mejorar la salud pública.

    Oportunidades adicionales de política

    • Redefinir el éxito de los modelos de pago: Es necesario modificar la definición de éxito de los modelos de pago alternativos, valorando el impacto a largo plazo en el bienestar de pacientes, sociedad y personal de atención primaria, más allá de los ahorros inmediatos.
    • Promover la transformación: Los proyectos de demostración han impulsado innovaciones, pero mantener las mejoras tras su finalización resulta difícil. Se requiere que estos proyectos tengan suficiente duración, planes de sostenibilidad y alineación de múltiples pagadores para lograr transformaciones duraderas.
    • Mejorar la valoración de la atención primaria: Los procesos actuales de valoración en el Programa de Honorarios Médicos de Medicare son inadecuados y perpetúan la infravaloración de los servicios de atención primaria. Se recomienda la creación de un comité asesor técnico independiente y el uso de métodos rigurosos y objetivos para valorar el trabajo clínico.
    • Transición al pago híbrido: Dado que gran parte del trabajo en atención primaria no es facturable bajo el sistema tradicional, la transición al pago híbrido es crucial. Se recomienda avanzar hacia una implementación amplia de este modelo, con componente prospectivo.
    • Abordar problemas transversales: Para una implementación exitosa de la reforma de pago, se deben considerar aspectos como la neutralidad presupuestaria, la participación de los pacientes en los costos, la rendición de cuentas, la atribución de pacientes, la equidad y la participación de múltiples pagadores.

    CMS y el Congreso deben atender cuidadosamente estos puntos para garantizar la conexión de los beneficiarios con una fuente regular de atención primaria, seleccionar medidas apropiadas para evaluar el éxito, evitar consecuencias no deseadas y eliminar barreras regulatorias y financieras.

    Fuerza laboral

    El acceso a atención primaria de alta calidad depende de contar con una fuerza laboral suficiente y bien distribuida, que incluya equipos centrales e interprofesionales (médicos, enfermeros, auxiliares, trabajadores sociales, farmacéuticos, entre otros). La dotación de personal debe adaptarse a las necesidades de cada comunidad y sostener relaciones continuas con los pacientes y sus familias. El informe recomienda aumentar la financiación federal para la formación de estos equipos, priorizando la capacitación en las mismas comunidades a las que servirán.

    Importancia de una fuerza laboral robusta

    En comparación con otros países, Estados Unidos tiene una menor proporción de médicos de atención primaria, lo que repercute negativamente en los resultados de salud. Alrededor del 40% de los condados estadounidenses presentan escasez de profesionales, y se requieren más de 13.000 clínicos para suplir este déficit, cifra que podría ser mayor según otros estudios. La insuficiencia y la mala distribución del personal dificultan la formación de relaciones duraderas con los pacientes, consideradas determinantes para la mejora de la salud. A pesar del crecimiento en el número de enfermeras y asistentes médicos, su participación en atención primaria es baja y decreciente.

    Oportunidades adicionales de política

    • Ampliar la capacitación basada en la comunidad: La mayoría de los fondos federales para residencias médicas se destinan a hospitales docentes, lo que no responde a la realidad de la atención primaria, que ocurre mayoritariamente en la comunidad. Se recomienda rediseñar la financiación para apoyar la formación en entornos comunitarios, especialmente en áreas rurales y marginadas.
    • Desarrollar equipos interprofesionales: La infravaloración y la sobrecarga de la atención primaria han reducido el atractivo de esta carrera. Se sugiere rediseñar incentivos económicos, como condonación de préstamos y suplementos salariales, para atraer una fuerza laboral más amplia y diversa. Además, se propone la colaboración con el Departamento de Educación para ampliar las oportunidades de estudiantes subrepresentados en las profesiones de salud. La reciente reestructuración de agencias plantea interrogantes sobre el impacto en estos esfuerzos.

    Salud digital

    La salud digital abarca tecnologías que mejoran la prestación de servicios, como programación en línea, historias clínicas electrónicas, aplicaciones móviles, telesalud y dispositivos portátiles. La tecnología de la información sanitaria es fundamental para almacenar, compartir y acceder a los datos de los pacientes. El informe recomienda establecer estándares de salud digital que apoyen la atención basada en la relación, simplifiquen la experiencia tecnológica, garanticen el acceso en zonas rurales y exijan responsabilidad a los proveedores tecnológicos. También se destaca la necesidad de una infraestructura de datos integral y coordinada.

    Importancia de la salud digital

    Una infraestructura digital eficaz es esencial para que la atención primaria cumpla sus funciones clave. Sin embargo, la interoperabilidad limitada, las interfaces complejas y la falta de estandarización han generado insatisfacción y carga laboral, contribuyendo al agotamiento profesional. Solo una cuarta parte de los médicos de atención primaria expresa satisfacción con sus sistemas electrónicos, lo que refleja la necesidad de mejoras.

    Oportunidades adicionales de política

    • Certificación significativa de HIT: El proceso de certificación de registros médicos electrónicos debe ampliarse para evaluar si los sistemas realmente apoyan funciones esenciales de la atención primaria y reducir la carga de trabajo. El seguimiento de la satisfacción de los médicos podría servir como mecanismo de rendición de cuentas.
    • Garantizar la interoperabilidad: Aunque la certificación HIT y la prohibición del bloqueo de información existen, la información sanitaria sigue fragmentada. Se requiere un enfoque nacional coordinado para compartir y proteger los datos y exigir responsabilidad a los proveedores.
    • Eliminar barreras a la inteligencia artificial: La IA tiene un gran potencial para apoyar a los equipos de atención, reducir cargas y mejorar funciones esenciales. Se necesita investigación, políticas y regulaciones para garantizar su uso ético, sin consecuencias imprevistas, y fomentar la interoperabilidad que permita el acceso a datos completos.
    • Mantener el acceso a telesalud: Las expansiones en políticas de telesalud durante la pandemia demostraron su utilidad para acceder a servicios de atención primaria. Es esencial mantener de forma permanente estas políticas, permitiendo a los proveedores ofrecer servicios remotos sin limitaciones de frecuencia ni restricciones geográficas.

    Abordar la crisis de acceso a la atención primaria

    Pese a algunos avances, la crisis de acceso a la atención primaria persiste y se agrava, lo que evidencia la necesidad de continuar implementando las recomendaciones del informe NASEM de 2021. Este informe puede servir de guía para la nueva Administración y el Congreso, que han manifestado su interés en priorizar la atención primaria y mejorar los pagos, la fuerza laboral y la salud digital. El objetivo es ampliar el acceso y mejorar la calidad de la atención primaria en todo el país.

    Ejemplo de esto es la postura del senador Mike Crapo, quien ha destacado la importancia de mejorar la atención primaria, ampliar servicios en zonas rurales, apoyar la salud mental y la telesalud, y prevenir el cierre de clínicas y hospitales en comunidades vulnerables. Además, aboga por la estabilidad a largo plazo en los pagos a médicos de Medicare.

    El Comité Permanente de Atención Primaria mantiene su propósito de asesorar al gobierno federal en la lucha contra los desafíos de acceso. Su trabajo se basa en las necesidades de las familias y comunidades, y en la capacidad de los equipos de atención primaria para responder a ellas. El Comité seguirá disponible para responder consultas, analizar nueva evidencia y servir como foro para debatir soluciones objetivas y basadas en la evidencia con miras a mejorar el acceso a la atención primaria.

    Atención primaria en diez años

    Desafíos futuros

    En palabras de Neils Bohr, “la predicción es muy difícil, especialmente si se trata del futuro”. 17 

    Sin embargo, muchos de los principales desafíos, disrupciones e innovaciones que darán forma a los próximos 20 años ya están en movimiento hoy. Las amenazas globales para la salud provenientes de crisis ecológicas, rupturas políticas, brotes emergentes de enfermedades infecciosas y un preocupante aumento en los conflictos y la violencia podrían continuar su reciente tendencia de aumento en frecuencia. 18 , 19 La carga global de enfermedades estará dominada cada vez más por enfermedades no transmisibles y afecciones de salud mental, que ya son las principales causas de demanda de servicios y discapacidad en muchos países. 20 La transición demográfica mundial continuará, duplicando el número de personas mayores de 60 años. 21 El aumento de la multimorbilidad, la polifarmacia, las nuevas tecnologías médicas y las tasas de dependencia de las personas mayores en aumento se combinarán para poner una enorme presión financiera en los sistemas de salud. 22 Otras macrotendencias persistentes incluyen la financiación insuficiente por parte de los gobiernos, el sector privado y las agencias filantrópicas en servicios esenciales de atención primaria; barreras geográficas en áreas rurales; la mala calidad de la atención, el aumento de la resistencia a los antimicrobianos y la propagación de información errónea y desinformación. Como se ha visto en los últimos 20 años, el desafío clave de la inequidad en salud se encuentra potencialmente dentro de los países, con brechas cada vez mayores entre los grupos. Por el contrario, la brecha promedio entre los países de ingresos bajos y medios (PIB) y los países de ingresos altos (PIA) se ha reducido a través de rápidas ganancias en la esperanza de vida. Sin embargo, no se garantiza que esta tendencia continúe. Los conflictos, las catástrofes ambientales y el colapso agudo de la asistencia oficial para el desarrollo podrían afectar desproporcionadamente a los países de bajos ingresos. Dentro del sector de la salud, la ampliación de las inequidades también podría ser impulsada por las ganancias diferenciales en salud de la medicina personalizada, genómica y aumentada por IA que benefician desproporcionadamente a las personas con capacidad de pago, mientras que las poblaciones más pobres y marginadas continúan enfrentando barreras sistémicas para acceder. 23 , 24 , 25 El acceso desigual actual a terapias transformadoras para el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y la diabetes, en gran medida limitadas a las personas ricas en los países ricos, es ominoso en este sentido. La digitalización y la IA complican aún más el panorama. Los historiales clínicos digitales gestionados y llevados por las propias personas prometen empoderar a las personas y proporcionar una solución descentralizada a la fragmentación de los sistemas de salud. 26 En un futuro próximo, la atención primaria de la más alta calidad será ofrecida por médicos humanos aumentados con el apoyo de IA para el diagnóstico, la coordinación y la terapia basada en la evidencia. 27 Los modelos de prestación de servicios de solo IA de propósito general pueden no ser tan buenos como los modelos de atención humano-digitales complementarios, especialmente a corto plazo, pero podrían representar una mejora considerable para entornos rurales y de muy bajos recursos en los que los niveles de prestación existentes son inexistentes o muy débiles. 28 Sin embargo, existe el riesgo potencial de que a algunas comunidades desfavorecidas se les ofrezca atención solo con IA. En tales escenarios, un guardián digital podría reemplazar el primer punto de contacto con un médico humano. Además, los sesgos implícitos en los grandes modelos de lenguaje utilizados para la atención basada en IA podrían socavar aún más la experiencia y la calidad de la atención para los grupos marginados y establecer una discriminación estructural dentro de los sistemas de salud. 

    Las barreras de protección, la rendición de cuentas y la gobernanza basada en la equidad serán cruciales para garantizar que la IA aborde las desigualdades en lugar de aumentarlas.Las tendencias positivas incluyen el creciente énfasis en el acceso equitativo a la atención; el enorme potencial positivo de la IA para la atención primaria; el continuo auge de la genómica y la medicina personalizada; el creciente interés en la atención centrada en las personas; y los esfuerzos liderados por la OMS para reorientar los sistemas de salud en torno a los principios de la APS. Las nuevas tecnologías y formas de trabajo ayudan a las personas a tomar el control de su atención primaria en su entorno doméstico, mediante el despliegue de recursos e información para su empoderamiento y la mejora de los resultados. Más allá de la salud, los Estados miembros de la ONU están impulsando compromisos en materia de cambio climático, desigualdad, equidad de género, gobernanza y transiciones digitales a través de plataformas como el Pacto para el Futuro de 2024. 30 Si bien este documento insta a «impulsar el progreso hacia el logro de los ODS para 2030 y más allá», el deseo mundial de perseguir otra agenda de desarrollo importante después de los ODS sigue siendo incierto, dado que la solidaridad mundial se está debilitando actualmente. Sin embargo, el compromiso reafirmado con la CSU en el Pacto para el Futuro brinda la oportunidad de reconsiderar el papel de la atención primaria para abordar los desafíos de las próximas décadas.La atención primaria puede ser el motor que impulse los avances hacia la cobertura sanitaria universal (CSU) y es fundamental para abordar las amenazas sanitarias emergentes. También contribuye a gestionar la creciente multimorbilidad, detectar y responder a nuevos brotes, gestionar los antimicrobianos, responder a los desafíos sanitarios derivados del clima, forjar relaciones comunitarias de confianza e implementar la atención aumentada mediante IA. A medida que nuevos proveedores y tecnologías se incorporan al ecosistema sanitario, la función de coordinación de la atención primaria será cada vez más valiosa para defender a las personas, ayudarlas a navegar por los servicios, integrar su atención y recopilar e interpretar sus datos y resultados de una amplia gama de plataformas y proveedores. Como primer punto de acceso al sistema sanitario para toda la atención no urgente y proveedor de prácticamente todos los servicios sanitarios esenciales, las iniciativas de fortalecimiento del sistema sanitario se centran, acertadamente, en fortalecer la capacidad y la resiliencia de la atención primaria. Para funcionar eficazmente como la primera línea de defensa del sistema sanitario, necesitamos estructuras de apoyo sólidas (por ejemplo, gobernanza y financiación) e insumos (es decir, personal, medicamentos y suministros, e infraestructura). Sin embargo, también debemos considerar si los modelos de atención dominantes actuales son adecuados para el futuro. Esta consideración es especialmente cierta dado que los recientes marcos de atención primaria de salud (APS) y las herramientas de monitoreo de alto perfil han tendido a priorizar los mecanismos de financiamiento, las políticas, los medicamentos, los suministros, las instalaciones y los servicios, posiblemente en detrimento de los modelos que brindan los componentes esenciales de la atención primaria. 31 , 32

    Atención primaria preparada para el futuro

    A medida que los modelos centrados en el médico y en los trabajadores sanitarios comunitarios avanzan hacia un punto medio común, deberíamos aspirar a capitalizar los mejores elementos de ambos modelos conservando la orientación y la cobertura comunitaria proporcionadas por los trabajadores sanitarios comunitarios que están activos más allá de las puertas de la clínica, al tiempo que aprovechamos las habilidades únicas de los médicos de familia en el contexto de equipos multidisciplinarios para brindar atención primaria de alta calidad. Los proveedores de atención primaria en Cuba, Tailandia, Costa Rica, Sudáfrica, Brasil, Gante en Bélgica y Westminster y Oxford en el Reino Unido ya se apoyan fuertemente en la extensión comunitaria que puede magnificar el impacto ( 

    panel 2 ). 

    38 , 

    39 , 

    40 , 

    41 , 

    42 , 

    43 Aunque países como Tailandia y Camboya muestran que los equipos de atención primaria de alto rendimiento no siempre necesitan incluir médicos de familia, el beneficio adicional en términos de integralidad indica que muchos países de ingresos bajos y medios todavía aspiran a conectar a cada equipo multidisciplinario con un médico de familia, incluso si están remotos. 

    37 , 44 , 

    45 , 

    46

    Panel 2Combinando la extensión comunitaria con la atención dirigida por médicos de familia en la clínicaSegún la Estrategia de Salud Familiar de Brasil, los agentes de salud comunitarios (PSC) se integran en equipos vecinales liderados por un médico de familia y una enfermera. Cada equipo es responsable de una población definida —a menudo alrededor de 3000 personas— y realiza visitas domiciliarias periódicas para brindar atención preventiva, seguimiento del manejo de enfermedades crónicas y apoyo social. Esta proximidad facilita una alta cobertura, una sólida confianza comunitaria y la identificación temprana de riesgos para la salud, todo ello respaldado por la supervisión clínica y la continuidad de la atención. De igual manera, en Sudáfrica, los médicos de familia ubicados en hospitales de distrito o centros de salud comunitarios suelen supervisar redes de PSC que prestan atención en zonas remotas o desatendidas. En el Cabo Occidental, por ejemplo, los médicos de familia pueden desempeñar un papel estratégico apoyando a los PSC mediante capacitación, revisión de datos y planificación integrada de la atención. Este enfoque permite un acceso descentralizado, manteniendo al mismo tiempo la gobernanza clínica, facilitando un sistema de derivación funcional y garantizando que los casos complejos se escalen adecuadamente. En algunas zonas de Bélgica y el Reino Unido, los médicos de familia trabajan junto a los PSC que prestan servicios de extensión comunitaria y ayudan a abordar los determinantes sociales locales de la enfermedad.Las herramientas de IA pronto superarán a los profesionales clínicos en cuanto a conocimiento médico, capacidad para adaptar las guías y la evidencia a cada paciente, capacidad diagnóstica y posiblemente incluso empatía. 

    47 En lugar de resistirnos al avance tecnológico, deberíamos centrar nuestros esfuerzos en adaptar los modelos de atención para aprovechar al máximo estas tecnologías y potenciar las habilidades únicas de cada equipo, en el contexto de un entorno regulatorio seguro y equitativo. Necesitamos encontrar el equilibrio adecuado entre la compartición de tareas y la continuidad para la atención en equipo y reimaginar el rol del médico de familia.

    Conclusión

    Es imperativo que miremos más allá de la permacrisis actual para prepararnos para los desafíos de la década de 2030 y más allá. Los principios de Alma-Ata y la APS siguen siendo relevantes y seguirán siéndolo. La atención primaria es una plataforma crucial para brindar acceso equitativo a servicios de salud integrales que satisfagan las necesidades de las poblaciones locales, cerca de donde las personas viven y trabajan, en consonancia con el principio fundacional de la OMS de salud para todos. Tomar la atención primaria en serio implicará compensaciones financieras y políticas para garantizar que las estructuras y los recursos del sistema de salud se reorienten en torno a la prestación de medicina familiar de alta calidad. Todas las sociedades deberán invertir más en sus sectores de salud, y muchas sociedades también deberán reequilibrar el gasto dentro del sector de la salud, en consonancia con las recomendaciones de la Comisión de la OMS sobre la toma de decisiones justas en el camino hacia la cobertura sanitaria universal. 

    48 El énfasis actual de los donantes en la atención primaria light podría acercarnos al acceso universal a un conjunto de intervenciones básicas; sin embargo, este modelo no es adecuado para el futuro. Mientras tanto, tanto los países de altos ingresos como los de bajos y medianos ingresos están adoptando modelos de atención basados ​​en equipos, dirigidos por un médico de familia (a distancia) y con orientación comunitaria facilitada por trabajadores sanitarios comunitarios. Debemos asegurar que este enfoque emergente preserve y fortalezca las funciones esenciales de la atención primaria. Los cuadros específicos involucrados son mucho menos importantes que asegurar que las funciones esenciales de una atención primaria sólida se presten en cada comunidad. 

    El Panel 3 presenta cinco recomendaciones para fortalecer la atención primaria de cara al futuro. Adaptarse a sociedades en rápida transformación requerirá modelos de atención que aprovechen al máximo los equipos humanos y la IA para brindar continuidad, integralidad, coordinación y un enfoque centrado en la persona.Estrategia de búsqueda y criterios de selecciónRevisamos la literatura y los documentos de políticas en inglés identificados mediante búsquedas específicas en PubMed y fuentes de literatura gris, centrándonos en modelos de atención primaria, reformas del sistema de salud y marcos de políticas sanitarias globales. Las búsquedas se realizaron durante varios días a lo largo de dos meses (abril y mayo de 2025) como parte de una búsqueda más amplia en internet de un conjunto de palabras clave y términos en constante evolución, a medida que los diferentes coautores aportaban nuevos conceptos e ideas al proyecto. Las búsquedas se actualizaron en junio de 2025.

    Panel 3Prioridades clave para los futuros modelos de atención primaria

    • Rechazar los modelos de atención primaria light como la opción global predeterminada

    Ofrecer un paquete minimalista de servicios genera desigualdad y no logra afrontar los desafíos actuales y futuros. Los equipos de atención primaria deben estar estructurados y contar con los recursos necesarios para promover la continuidad, la coordinación, la integralidad y la atención centrada en la persona.

    • La medicina familiar debe ser fundamental y no opcional

    Si bien reconocemos las limitaciones laborales y presupuestarias actuales, los especialistas en medicina familiar capacitados son esenciales para brindar servicios de atención primaria eficaces que afronten los desafíos actuales y futuros. Sus habilidades no pueden ser fácilmente sustituidas por trabajadores de salud comunitarios, personal de nivel medio ni algoritmos.

    • Aprovechar la tecnología pero no sustituir a las personas

    La inteligencia artificial y las herramientas digitales pueden fortalecer la atención primaria al ampliar la red de profesionales clínicos y facilitar una atención basada en datos. Sin embargo, sustituir por completo a profesionales clínicos humanos conlleva el riesgo de profundizar las disparidades, especialmente para las poblaciones marginadas.

    • Los modelos híbridos probablemente ofrecen el mejor camino a seguir

    Los sistemas de salud, especialmente aquellos centrados en abordar los determinantes sociales de la salud, deberían procurar ampliar las funciones de extensión comunitaria e integrar a los trabajadores dentro de estructuras basadas en equipos que mantengan la calidad y la coordinación con el aporte de médicos capacitados en medicina familiar.

    • Se necesitan inversiones y reformas sistémicas

    La inversión estructural en gobernanza, financiación, instalaciones, suministros e infraestructura digital es tan importante como la expansión de la fuerza laboral para una atención primaria preparada para el futuro.



    Visión para 2035

    Para los ciudadanos

    • Acceso a servicios de atención médica convenientes y de alta calidad.
    • Vías claras para la atención adecuada.
    • Atención personalizada y coordinada para afecciones complejas.

    Para atención primaria

    • Mayor autonomía en la puesta en marcha y prestación de servicios.
    • Liderazgo en equipos integrados de salud de barrio.
    • Infraestructura digital y de TI mejorada para respaldar la eficiencia del servicio.
    • Mayor y más eficiente inversión de capital y flexibilidad, permitiendo que la parte más eficiente del Servicio de Salud continúe innovando.

    Acceso

    La crisis de acceso tiene sus raíces en el aumento de la demanda, la variación en la prestación de servicios, las presiones en el resto del sistema y las expectativas desiguales. En parte, el aumento de la complejidad ha impulsado el aumento de la demanda, ya que uno de cada cuatro adultos vive con dos o más afecciones a largo plazo, lo que requiere un enfoque multidisciplinario en el tratamiento. La creciente prevalencia de enfermedades crónicas, combinada con un sistema de salud que a menudo carece de los recursos necesarios, contribuye a la saturación de servicios. La población mayor de 85 años, la cohorte con más probabilidades de vivir con múltiples afecciones a largo plazo, casi se duplicará para 2045, lo que plantea desafíos significativos en la planificación de atención y la formación de profesionales de la salud. Este escenario requiere no solo una respuesta urgente de los sistemas de salud, sino también una colaboración activa entre los distintos sectores para abordar las disparidades que afectan a las poblaciones más vulnerables y asegurar que todos tengan acceso a la atención que necesitan en un momento crítico.6,7

    Sin embargo, hasta ahora las soluciones políticas no han abordado de manera integral los múltiples factores que afectan el acceso, tratando el acceso como un solo problema y apuntando predominantemente al aumento del número de citas, especialmente cara a cara. Este enfoque unidimensional ha resultado en una serie de deficiencias, ya que no considera las barreras económicas, sociales y geográficas que enfrentan muchos individuos. Como resultado, la continuidad en la atención se ve comprometida, generando una desconexión entre los servicios disponibles y las necesidades reales de la población. La falta de una estrategia holística puede llevar a que ciertos grupos demográficos queden aún más marginados, lo que subraya la urgencia de implementar soluciones más inclusivas y adaptadas a la diversidad de situaciones que afectan el acceso de la atención se ha erosionado, lo que resulta en una menor satisfacción del paciente y un enfoque centrado en el volumen para acceder a la atención primaria en lugar de un enfoque centrado en la calidad y los resultados.8

    Confiar en objetivos para aliviar los desafíos de acceso no refleja las complejas conexiones que conforman las necesidades de acceso y, si no se implementa como parte de cambios estratégicos más amplios, no sirve de nada. Las medidas que abordan el acceso como resultado de varios factores deben adoptarse como parte de las medidas de sostenibilidad a largo plazo.

    Cómo está respondiendo la atención primaria

    La atención primaria ya está aprovechando una variedad de recursos para mejorar el acceso. Nuestros miembros han respondido a la crisis adoptando el triage virtual, ampliando su fuerza laboral mediante el uso del ARRS y ofreciendo servicios más allá de la cita con el médico de cabecera. En muchas áreas del país, los miembros se han asociado con proveedores de atención secundaria para ubicarse en A&E para abordar los desafíos de acceso en todo el sistema, mientras que otros han desarrollado Centros de PCN y centros de tratamiento de urgencia. A pesar de estos esfuerzos, la demanda sigue superando la capacidad en muchas zonas y el ritmo de crecimiento es una preocupación creciente.

    Acciones a corto plazo para estabilizar la atención primaria

    • NHS England debería cambiar a medidas centradas en los resultados y la continuidad de la atención en lugar de medir la actividad.

    Esto podría incluir centrarse en el impacto de las presentaciones repetidas entre los proveedores para pacientes con afecciones a largo plazo que se benefician más de la continuidad.

    • Priorice la creación de un único registro de paciente compartido, respaldado por sistemas de TI interoperables puestos en marcha a escala.9
    • Los proveedores deben recibir apoyo con el recurso para realizar la estratificación del riesgo, respaldado por un sistema de triaje de IA acreditado que garantice que los pacientes vean al médico adecuado cada vez.
    • Encargar servicios locales en atención primaria para apoyar los controles de salud, las vacunas, las inmunizaciones y los exámenes de detección.
    • Los equipos de vecindario integrados deben implementar programas de alfabetización en salud a medida para sus áreas en función de las necesidades identificadas localmente.

    Acciones a largo plazo

    • Revisar la efectividad de los algoritmos NHS 111 y desarrollar un sistema con atención primaria a escala con mayor capacidad para gestionar el riesgo y mejorar la continuidad y la experiencia del paciente.
    • Incentivar a los proveedores de atención primaria para que mejoren los resultados de  los grupos de pacientes de alto riesgo, cambiando el enfoque del volumen de actividad a la calidad de la actividad.

    Financiación y contratos

    Años de falta de inversión han dejado a la atención primaria con recursos inadecuados para satisfacer la demanda. El Nuffield Trust descubrió que la financiación de la medicina general se ha quedado rezagada con respecto a otros sectores del NHS, lo que afecta de manera desproporcionada a las áreas desfavorecidas.10

    Como destacó el King’s Fund, el modelo tradicional de asociación de médicos de cabecera se está volviendo cada vez más insostenible, con una caída del 74 por ciento de los médicos de cabecera en asociaciones en 2015 al 57 por ciento en 2022.11 El enfoque de financiación actual es un modelo de baja confianza y alto riesgo. Está diseñado en torno a la pequeña minoría de contratistas independientes de atención primaria que brindan servicios deficientes y operan de manera opaca y oscura.

    Estos desafíos se reflejan en la atención primaria más amplia, con una disponibilidad reducida de servicios dentales del NHS impulsada por un modelo de unidades rotas de actividad dental (UDA) que garantiza que el presupuesto dental se gaste regularmente por debajo y los pacientes no puedan acceder a la atención dental vital. La inflexibilidad del contrato actual limita la viabilidad económica de la odontología del NHS y, en última instancia, empuja a más dentistas del NHS a retirar los servicios del NHS.

    Del mismo modo, las farmacias comunitarias han estado cerrando a un ritmo alarmante, y la financiación de las farmacias comunitarias ha disminuido en más del 30 por ciento en términos reales desde 2015. Las tarifas nacionales de medicamentos a menudo no reflejan el costo real de la dispensación. En optometría, las cifras clave informan ventas planas y gastos crecientes, mientras que los aumentos en el Seguro Nacional y el salario mínimo han sido preocupaciones clave para los presupuestos de cara a 2025.

    Medir el progreso del cambio del hospital a la comunidad

    En la actualidad, nuestro sistema de salud y atención tiene un modelo operativo centrado en intervenciones en etapas tardías en lugar de intervenciones previas centradas en la prevención de la mala salud. Este enfoque frena la atención primaria, coloca a un mayor carga sobre los recursos del sistema y no ofrece los mejores resultados para los pacientes.

    La Misión de Salud del Partido Laborista reconoció esto, señalando que «gastamos más dinero en atención hospitalaria en relación con la prevención basada en la comunidad que cualquier otro país europeo. La puerta de entrada al NHS está sufriendo porque la atención primaria está abrumada e inaccesible y la puerta trasera del NHS , el alta de pacientes de los hospitales , está bloqueada por un sistema de atención social inadecuado y descuidado. El statu quo es malo para los pacientes e innecesariamente costoso para el contribuyente».11

    El cambio de recursos de los entornos agudos a los servicios primarios y comunitarios constituye uno de los tres «grandes cambios» del gobierno en el corazón del próximo plan de salud de diez años. Esto responde a la crítica de la revisión Darzi de la «deriva a la derecha», por la cual la proporción del presupuesto del NHS que se dedica a la atención aguda en los hospitales ha crecido desde 2006: lo contrario de su estrategia declarada de cambio a la izquierda.

    El éxito en el cambio del hospital a la comunidad requerirá una métrica para medir el progreso e informar la corrección del rumbo local. Por lo tanto, el DHSC debe acordar con el ICS local una métrica para el cambio de atención más cerca del hogarayudar a los líderes nacionales y del sistema a evaluar e informar sobre el progreso. Esto no debe socavar la autonomía local, sino que debe usarse como una herramienta para informar la toma de decisiones y la responsabilidad de los ICS para cumplir con el cambio del gobierno del hospital a la comunidad.

    La Confederación del NHS producirá un menú de opciones disponibles para medir el cambio que se alinean con los sistemas de devolución y una mayor autonomía local.

    Medidas a corto plazo para estabilizar la atención primaria

    • Aumentar la participación porcentual del presupuesto del NHS asignada a los servicios primarios y comunitarios, lo cual es fundamental para mejorar la calidad del cuidado que reciben los pacientes y garantizar que tengan acceso a tratamientos efectivos y oportunos. Acordar, con los sistemas locales, una métrica adecuada para el cambio a la atención más cercana a casa, lo que ayudará a los líderes nacionales y del sistema a evaluar e informar sobre el progreso en esta dirección. Esto no debe socavar la autonomía local, sino que debe utilizarse como una herramienta esencial para informar la toma de decisiones y la responsabilidad de los ICS, fomentando una colaboración eficiente entre todos los niveles del sistema de salud por cumplir con el cambio del gobierno del hospital a la comunidad.
    • El DHSC debe trabajar con los ICS para acordar una métrica para el cambio de atención más cerca del hogar para ayudar a los líderes nacionales y del sistema a evaluar e informar sobre el progreso.
    • Elimine la inestabilidad a corto plazo con presupuestos plurianuales para servicios encargados localmente y mejoras de infraestructura vitales.
    • Encargar una revisión de la fórmula Carr-Hill para abordar mejor los problemas de privación y ruralidad, informada por el trabajo en Leicester, Leicestershire y Rutland (LLR) y Frimley.
    • Apoyar el desarrollo y la puesta en marcha de proveedores de atención primaria a escala (colaboraciones de proveedores de atención primaria) para proporcionar servicios adicionales como servicios de tratamiento urgente, diagnósticos y cirugía ambulatoria, con una mayor participación en los planes de reforma electiva de ICS.
    • Reformar las regulaciones de GMS para permitir que las sociedades de responsabilidad limitada (LLP) celebren contratos y actualizar las regulaciones de pensiones del NHS para permitir que los socios de LLP contribuyan al Plan de Pensiones del NHS. Este paso permitirá a los médicos generales limitar su responsabilidad individual o el riesgo asociado con el negocio. Esta estructura se usa comúnmente en otros modelos de asociación, por ejemplo, la profesión legal.
    • Mejorar la facilidad de acceso para que los proveedores de atención primaria a escala accedan al Plan de Pensiones del NHS, mejorando la claridad y orientación para estas organizaciones con el fin de garantizar que comprendan completamente los beneficios disponibles, así como los requisitos necesarios para su inscripción y acceso apropiado a los recursos y apoyos que les ofrece el sistema.

    Desigualdad en Salud: Riesgos y Retos en Argentina

    Título: El dolor de la inequidad en salud. Carlos Alberto Díaz

    Es un ensayo que he escrito para unos seminarios que di en la Universidad ISALUD en el año 2016, para sus dos maestrías, el mismo versa sobre la importancia del sistema de salud para contener el daño generado por las crisis económicas en la población, en las muertes prematuras e injustas. Surgiendo como conclusión preliminar que es necesario reivindicar la prestación integral de salud, el accionar del sistema de salud, en un rol de pilar del sistema social y de la construcción de la equidad, impulsando un debate constructivo de políticas de Estado y de Gobernanza en Salud.

    Decía William Farr, 1866, Ninguna variación de la salud de los estados europeos es fruto del azar: es el resultado directo de las condiciones físicas y políticas en las que viven las naciones. Es una percepción de la naturaleza no aleatoria de las variaciones de salud entre los estados sigue siendo tan válida en el siglo XIX como en el XXI. Pese a la creciente capacidad de las sociedades para aumentar la longevidad y combatir las enfermedades, es muy preocupante la persistente omnipresencia de variaciones en materia de salud entre los países y dentro de ellos. La salud y la investigación médica, prestan una atención excesiva a los individuos y a sus riesgos de enfermedad, biológicos y de comportamiento dejando en un abandono relativo los segmentos poblacionales, sociales y económicos que crean las diferencias injustas en salud.

    Como sanitaristas corresponde que nos introduzcamos en:

    – el estudio de los determinantes de la salud2,3 
    – la comprensión de la incertidumbre presente en la práctica médica
    – la racionalidad subyacente en las adicciones al tabaco o el alcohol
    – la lógica de la «epidemia» de obesidad
    – el conocimiento empírico de las relaciones entre modalidades de aseguramiento y utilización de servicios sanitarios
    – el desarrollo de instrumentos para la comparabilidad del producto asistencial8 y sus resultados
    – la formalización de estrategias de priorización10 
    – la evaluación de medicamentos y tecnologías sanitarias11 
    – la preocupación por las desigualdades en salud y utilización de servicios12 
    – la evaluación global de las intervenciones sanitarias, el análisis coste-beneficio generalizado13 
    – los desarrollos sobre economía de la información, aseguramiento14 y de- manda inducida15 
    – la teoría del principal-agente y el diseño de co-pagos óptimos16,17 
    – la regulación de la industria farmacéutica18 
    – así como un importante acervo de métodos econométricos

    Se observa en esta imagen, la importancia que para nuestra salud pública implican las enfermedades no transmisibles, como la diabetes, los tumores y las enfermedades cardiovasculares, propio de la transición demo epidemiológica, pero no obstante esta situación, existen una importante cantidad de muertes neonatales que podrían ser evitadas por la acción de una red integrada de servicios de salud. La mortalidad en las enfermedades crónicas es más alta en argentina que en otros países de américa latina.

    Las naciones del concierto Mundial se han propuesta para el 2030 y desde el 2015, los objetivos del desarrollo sostenible, en seis esferas, la dignidad, la prosperidad, la justicia, las asociaciones para el desarrollo sostenible, el cuidado del planeta y las personas. El cuidado de las personas implica la salud, accesibilidad, calidad y asequibilidad. Es una agenda que también nos involucra, pero que no se están cumpliendo los objetivos del milenio.

    La crisis soviética en 1994 determinó la caída del estado soviético y de su sistema de salud, con indicadores de salud peores que una década antes, La tasa más alta de declive poblacional se observa en la Rusia central. La diferencia entre el número de nacimientos y de muertes se estima en tres millones 890 mil personas en el periodo de las dos presidencias de Yeltsin (1992-1999). El promedio de pérdida anual de población hasta la primera mitad de la década de 1990 fue más del doble de la tasa de pérdidas durante el periodo de la represión estalinista y la masiva hambruna en la primera mitad de la década de 1930

    La desigual distribución de los determinantes sociales de la salud lleva a desigualdades en salud. Los determinantes sociales de la salud se dividen en estructurales e intermedios, los estructurales depende la gobernanza, de la transparencia, de las políticas de desarrollo, de redistribución de la riqueza y de la justicia social. La tradición política, las instituciones, los partidos, los proyectos la participación de la gente. Luego de la gobernanza, esta debe traducir su proyecto en un plan o programa económica, que oriente el crecimiento de un país, intentando genera empleo, exportación, divisas, desarrollo de infraestructura. Las políticas sociales que actúen sobre los ejes de desigualdad que determinan jerarquías de poder en la sociedad, con son la clase social, el género, la edad, la raza y el territorio.

    Los determinantes intermedios están determinados por la estructura social y causan desigualdades en los recursos materiales, que a su vez influyen en procesos psicosociales y en conductas o modos de vida, que hacen a las desigualdades en salud.

    Entre los determinantes estructurales y los intermedios están a cohesión social, la paz, la armonía y la convivencia.

    En los factores intermedios esta las condiciones de vida, de trabajo, la disponibilidad de alimentos, los modos de vida y como las políticas públicas pueden incidir como el consumo de sal, alcohol, bebidas azucaradas, tabaco y drogas.

    Argentina gasta entre el 8,6 y 9,4 de su PBI en gasto en salud, pero estas cifras muestran dos factores que complican el tema que nos ocupa esta mañana, que son el gasto público en salud y el gasto privado en salud. El gasto público en salud es bajo, a los efectos de construir equidad. Este gasto tiene que crecer en un porcentaje que permita mejorar la prestación pública de salud, que es un vector al mejoramiento, además de la atención en los sectores de la seguridad social y de prepagas, donde la calidad del servicio es crucial para los ciudadanos. Las cápitas de los tres segmentos del sistema de salud son el reflejo parcial de los resultados que muestran, porque no está vinculada la oferta a las necesidades de la población, ni nominalizada, ni georreferenciada. Además, hay que tener en cuenta que cada año aumentan los gastos en salud, especialmente en medicamentos, lo que añade presión al ya limitado presupuesto destinado a atender la salud pública. Este incremento en los costos de medicamentos es un desafío significativo, ya que afecta la capacidad de las instituciones de salud para brindar atención de calidad y accesible a toda la población, subrayando la necesidad urgente de reformas que prioricen y sancionen el acceso universal a la salud.

    Este grafico muestra cifras del libro de R. Torres, donde se observa que hay casi treinta millones de argentinos que tienen cobertura formal, mediante cuatro agrupaciones de obras sociales las nacionales, las especiales fuerzas armadas, de seguridad, de poder legislativo, judicial o universitarias, las obra social del programa del instituto de obra social para jubilados y pensionados, las obras sociales provinciales, luego unos 13 millones no tienen cobertura, por lo tanto, deben atenderse en el sistema público de salud, además dentro de cada segmento existen algunos que cumplen con el PMO y otros no, por lo cual habla de una desigualdad. El sector de prepagas, hoy tiene unos 4.300.000 afiliados desregulados a prepagos, por traspaso de los aportes. Solo 1.800.000 tienen contrato privado de prepago.

    La estructura de camas, establecimientos, centros de atención primaria no son insuficientes, es notorio, que en la actualidad la oferta se reduce porque existe una crisis en el reclutamiento y retención del recurso humano calificado en salud, por ejemplo: enfermeras, neonatólogos, anestesiólogos, intensivistas, cirujanos infantiles, etc. No se olviden de un principio del sistema de salud, la oferta es generadora de su propia demanda, así que las camas en la actualidad faltan, porque cada vez más procedimientos y tratamientos se les realizan a los pacientes.

    Este grafico hecho por el grupo GESICA DE argentina, se puede observar como el quintil más favorecido, que es el quintil 1, la mortalidad por todas las causas baja, como asi también en los quintiles tres, cuatro y cinco pero en menor medida, persistiendo la desigualdad.

    Lo mismo ocurre en la patología cardiovascular y las muertes por esas causas. Aquí las diferencias observadas son mayores.
    En un muy interesante artículo Gilmore y colaboradores, dice que estamos viviendo una epidemia inducida por las grandes corporaciones internacionales, la del tabaco, del alimento y de grandes alcoholeras que impulsan el consumo de productos que dañan a la salud, e influyen indirectamente por medio de influencia sobre políticas públicas.

    La producción de la riqueza en el mundo esta al servicio del 1% de la población mundial, la mitad del planeta redujo su riqueza y 62 personas tiene el equivalente a la mitad de la riqueza del mundo, aumentaron en estos últimos cinco años, 500.000 millones de dólares, esto esta generando una gran tensión. La «teoría del derrame» planteaba que mientras se producía el derrame de los beneficios del crecimiento sobre la sociedad era necesario articular políticas sociales focalizadas y eficaces. Si en la actualidad se siguen debatiendo políticas sociales es porque esta teoría ha fallado: se tiende a mayor concentración económica y a mayor exclusión

    El continente que mayor desigualdad económica relación existente entre el 20% que más gana contra el que menos gana es América Latina. Por lo tanto la desigualdad injusta puede ser mayor.

    Además de presentar desigualdad alta, por el coeficiente de Gini, tiene una inversión en salud baja, con un gasto en salud pública proporcionalmente bajo, con alto índice de gasto en salud privado

    Este cartograma refleja la distribución de la riqueza en el mundo, claramente se observa las potencias que significan EE.UU., china Japón y lo escaso que resulta en el concierto mundial el África y América Latina.

    Este trabajo demuestra la relación entre la desigualdad económica, por el índice de Gini y el riesgo relativo de mortalidad, este quiebre tiene un umbral de Gini de 0,30, esta metarregresión muestra una fuerte asociación entre la desigualdad y la mortalidad relativa. También este trabajo muestra que el tiempo de latencia en el cual la desigualdad impacta en la mortalidad es de 7 años.

    Sociedad sigue cambiando a un ritmo rápido en esta era de la globalización; por lo tanto, una mejor comprensión de los determinantes sociales de la salud es cada vez más importante. El autor y sus colegas han estudiado los determinantes sociales de la salud, con especial énfasis en los impactos de la salud de las condiciones macroeconómicas. Encontraron que la desigualdad de los ingresos y los choques macroeconómicos tenían efectos adversos sobre la salud de la población. Estos efectos podrían atribuirse a influencias psicosociales que derivan de la naturaleza humana en respuesta a las relaciones interpersonales dentro de la sociedad. Teorías sobre la comparación social y privación relativa tienen el potencial para explicar las vías que vinculan las disparidades socioeconómicas y salud; sin embargo, se necesitan más estudios para evaluar los efectos sanitarios de factores sociales más amplios. Por ejemplo, estudios sobre la asociación entre las fluctuaciones económicos y el gradiente de salud de la sociedad requieren mecanismos y vías de vis-á-vis de fuertes bases teóricas y empíricas. Podrían cambiar varios aspectos sociales en tiempos de crisis económica, incluyendo las políticas de mercado laboral, seguridad en el empleo, los niveles de desigualdad de ingresos y capital social comunitario y lugar de trabajo; de hecho, cualquiera de estos factores podría afectar independientemente la salud. Los mecanismos biológicos relacionados con la relación entre las desigualdades socioeconómicas y salud también merecen más estudios

    Julian Hart en un artículo del Lancet clásico explicaba algo que hemos dado en llamar la ley de atención inversa, donde muchos de los habitantes reciben los servicios y tienen menos necesidades, eso es un ejemplo de los chequeos de salud, de las cirugías estéticas, de otros gastos innecesarios.

    Este es un trabajo recientemente publicado que involucra a América Latina y el Caribe en comparación con España y Portugal, que analiza de manera exhaustiva el gasto por cápita en salud, así como el gasto público total y el índice de Gini. Se puede decir que el nivel de gasto es adecuado en general, sin embargo, es un aspecto que requiere una atención más profunda, especialmente en lo que respecta a la relación entre el gasto público en salud y el gasto total, que es un indicador clave de la efectividad del sistema. En este coeficiente, se observa una correlación positiva, pero no estoy completamente de acuerdo con la base del cálculo utilizada, pues considero que la seguridad social no debe ser vista únicamente como un salario diferido de los trabajadores, sino como un derecho fundamental que debe ser garantizado. No obstante, es verdaderamente interesantísimo el análisis que se hace sobre la longitudinalidad y continuidad del cuidado, que pone de relieve un gran problema que nos afecta, que es la fragmentación de los servicios de salud. Este trabajo también afirma un concepto que quiero enfatizar: antes de pensar en una cobertura universal, es crucial plantearnos cómo mejoraremos el modelo prestador en términos de continuidad y longitudinalidad. Este tipo de transformación es extremadamente compleja y requiere un enfoque multinivel, que necesariamente exige acciones a largo plazo y un modelo de cobertura de cargo. Además, es fundamental que se implementen contratos que alineen los intereses de los diferentes actores con los de la salud pública, lo cual aumentaría la capacidad de respuesta de las redes de atención de salud. También es esencial que se renueve la tecnología de diagnóstico y tratamiento de manera regular, y que se fomente un aprendizaje continuo en las organizaciones que operan en este ámbito, promoviendo una visión compartida que beneficie a todos los involucrados. Es vital que se piense en cómo proporcionar a los pacientes un servicio más integral e integrado, lo que implica garantizar que tengan acceso a una educación y promoción de la salud adecuadas. Asimismo, se debe reflexionar sobre las maneras en que se podría actuar sobre los determinantes sociales de la salud, ya que estos son una parte inseparable de la salud de la población. En mi opinión, los efectos de la crisis sobre la salud son más significativos a través de la vía de la pobreza y el desempleo, lo cual representa un reto importante que el sistema de salud debe enfrentar; se debe trabajar para que menos personas caigan en condiciones de vulnerabilidad sin contar con una red de apoyo en el sistema social que las contenga y les brinde una oportunidad de recuperación y bienestar.

    En este artículo de la serie, se revisan las tendencias observadas desde 2005 Lancet Serie sobre Supervivencia Neonatal para informar a la aceleración del progreso para la salud del recién nacido después de 2015. Sobre la base de múltiples países análisis y consultas de múltiples partes interesadas, se propone objetivos nacionales para 2035 de no más de 10 muertes fetales por cada 1000 nacimientos en total, y no más de 10 muertes neonatales por cada 1.000 nacidos vivos, compatibles con los objetivos de mortalidad de menores de 5 de ningún más de 20 por 1.000 nacidos vivos. También damos a los objetivos para el año 2030. La reducción de la mortalidad neonatal ha sido más lento que el de (1-59 meses) la mortalidad materna e infantil, más lento en los países de mayor carga, especialmente en África, y la reducción es aún más lento para las tasas de mortalidad fetal intrauterina. El nacimiento es el momento de mayor riesgo, cuando más del 40% de las muertes maternas (un total de aproximadamente 290 000) y mortinatos o la mortalidad neonatal (5 · 5 millones) se producen cada año. Estas muertes ocurren rápidamente, necesitando una respuesta rápida por parte de los profesionales sanitarios. Los 2 · 9 millones de muertes neonatales anuales en todo el mundo son atribuibles a tres causas principales: infecciones (0 · 6 millones), las condiciones intraparto (0 · 7 millones), y complicaciones en el parto prematuro (1 valor · 0 millones). Los niños tienen un riesgo biológico más elevado de muerte neonatal, pero las niñas a menudo tienen un riesgo social alto. Tamaño pequeño al nacer, debido al nacimiento prematuro o pequeños para la edad gestacional (SGA), o ambas cosas, es el mayor factor de riesgo de más del 80% de las muertes neonatales y aumenta el riesgo de mortalidad post-neonatal, la falta de crecimiento, y del adulto enfermedades no transmisibles. Asia del Sur tiene las tasas más altas de SGA y el África subsahariana tiene las más altas tasas de nacimientos prematuros. Los bebés que están bajo peso al nacer SGA plazo (10 · 4 millones en estas regiones) están en riesgo de retraso en el crecimiento y las condiciones metabólicas del adulto. 15 millones de nacimientos prematuros, especialmente de la gestación los menores de 32 semanas, se encuentran en mayor riesgo de muerte neonatal, con el continuo riesgo posterior a la mortalidad neonatal, e importante riesgo de trastornos del neurodesarrollo a largo plazo, retraso en el crecimiento, y las condiciones no transmisibles. 4 millones de recién nacidos tienen anualmente otras enfermedades potencialmente mortales o incapacitantes incluyendo lesión relacionada con el parto-cerebral, infecciones bacterianas graves, o ictericia patológica. La mitad de los recién nacidos en el mundo no obtener un certificado de nacimiento, y la mayoría de las muertes neonatales y casi todas las muertes fetales no tienen certificado de defunción. Para contar las muertes es crucial para cambiarlos. El fracaso para mejorar los resultados del parto en 2035 dará lugar a un estimado de 116 millones de muertes, 99 millones de supervivientes con discapacidad o perdida potencial de desarrollo, y millones de adultos con mayor riesgo de enfermedades no transmisibles después de bajo peso al nacer. En la era post-2015, las mejoras en la supervivencia, el desarrollo, y el capital humano dependen de asegurar un comienzo saludable para todos los bebés recién nacidos: los ciudadanos y fuerza laboral del futuro.

    Este trabajo fue premiado como el mejor trabajo de este año en un Congreso de Epidemiología de IberoAmérica realizado recientemente en Brasil, es un tedioso trabajo que realizó el equipo de investigación GESSICA argentino, el cual describe las muertes prematuras, los años de vida potencialmente perdidos, relacionando con la condición socieconómica y con los lugares de residencia, describiendo también las comunas de la ciudad de Buenos Aires, entre el año 2000-2010. Observándose un gradiente lineal entre la muerte precoz y la condición socioeconómica. Mientras que, en toda la Argentina, la diferencia absoluta en la tasa estandarizada de muerte prematura entre los componentes extremos de condición socioeconómica fue de 10 muertes rango 7,81-12,36, en la ciudad de buenos aires fue de 61 muertes. Las comunas del sur de la ciudad de buenos aires fueron las zonas con mayor desigualdad social y sanitaria de la argentina,

    En esta diapositiva muestro como la desigualdad social de la ciudad de buenos aires impacta en la mortalidad relacionado con las condiciones socioeconómicas y los lugares de referencia.

    Esto como pueden observar también se ve en dos Barrios de Glasgow Escocia, un hombre nacido en Lenzie tiene 82 de expectativa de vida al nacer, mientras que el Calton 54 años

    La expectativa de vida dentro de una pequeña zona de Londres en la Jubilee Line desde Westminster hasta Canning Town, se pierde por estación un año de vida, tal vez sería interesante realizarla en la línea H. de buenos aires.

    Se pueden realizar acciones, si bien son situaciones dadas por los determinantes, la expresión del daño que pueden ocasionar los mismos a la salud humana, especialmente de los postergados, puede ser magnifica, y son inversiones con una alta tasa de retorno a la sociedad y redistributiva de la riqueza, como es la salud que es inmediata, estas acciones son reducir la exposición diferencial a las noxas, a las ambientales, las drogas, el alcohol y el tabaco, canalizar las acciones a otras actividades elusivas, actuar en la población en riesgo para la detección precoz, en el proceso salud enfermedad, y disminuir los tiempos de espera y de estancia de los pacientes en el hospital, con ello disminuir las consecuencia económicas que esto les provoca a los pacientes, por su estratificación social.

    Los principales orígenes de la desigualdad no provienen de los factores biológicos o genéticos, sino de los modos de vida, mal llamados estilos de vida, del acceso a los servicios de salud, de calidad y suficientes y de la desigualdad en la distribución de la riqueza de un país. Concentración de la riqueza y democracia no son cuestiones compatibles.

    Este es otra gran deuda interna, la muerte materna es una muerte del sistema de salud, algo realizamos mal, la Argentina en ese aspecto en las estadísticas publicadas por la organización mundial de la salud para este año en su página interactiva de indicadores es de 52 por cien mil, la media regional. Allí está el foco más trascendente en la instalación de la mejor relación de agencia posible, en los establecimientos de atención primaria y especializados de la Argentina, para que mientras se realizan otras acciones, se penetra en el tejido social, y se avanza en la reducción de la pobreza, se deben salvar más madres. No solo es cuestión de números, de profesionales, sino de normas, vías clínicas, instalación de competencias, reentrenamiento intensivo de todo el personal, trabajo en equipo y visión compartida de un objetivo que como sociedad nos hemos propuesto.

    Es uno de los gráficos que más me duelen, como expresión del gradiente social, la diferencia en la mortalidad entre las madres que tienen cobertura y las que no lo tienen, si bien este análisis está siendo revisado este año, por lo menos, en los caso que he respondido, no tenían que ver con una muerte materna, por lo tanto creo que las cifras se corregirán en algo, pero no para disminuir esa brecha, que son números absolutos.

    Este grafico permite observar otro dolor de la inequidad, las madres sin instrucción o con primario incompleto mueren mucho más. Si bien los no especificados son más y esto exigiría una investigación más pormenorizada los que están registrados, la diferencia es muy grande.

    En mortalidad infantil estamos por debajo del promedio de la región, pero por detrás de cuba, chile, costa rica y Uruguay.

    El índice de convergencia observado es muy bajo, de 1,27 en cambio en los 80 fue de 2,5 de ser asi los llevará treinta años corregir esta inequidad, debemos mejorar los indicadores de Formosa, corrientes, chaco Catamarca, la rioja y buenos aires. Especialmente en este porque de acuerdo a las cifras oficiales publicadas las muertes potencialmente evitables de las tres mil ochenta, muertes infantiles, pueden ser unas mil seiscientas, esto debería ser nuestro objetivo. Convergencia y actuación en la mejora de atención en cada una de las unidades, asumiendo esto como una emergencia, que también exige un compromiso de los actores sociales profesionales y corporativos.

    Cuidado con pretender que la gente postergada en la pobreza o en la marginalidad, pretender que pueda elegir libremente porque tiene limitada su capacidad de elección, de hecho es muy difícil que se pueda salir de esa lógica, de comer mal, de tener empleo precario, de esperar lo que le den de vivir en una mala vivienda de no tener agua, de no tener servicios, de no tener perspectivas, entonces me pareció muy interesante mostrarles este frase de Gordon que la utilizó en una conferencia irónicamente.

    Este grafico tomado del libro que les recomiendo que lean es gratis, está disponible en internet, y se llama los hechos probados de los determinantes sociales de salud, y esta grafico muestra que bueno sería mejorar el acceso al suministro de frutas y hortalizas.

    • Es un trabajo recientemente publicado por Beatriz López Gonzalez Valcárcel et al 2016, mostro que El impacto en los parámetros de salud esta matizado porque los recortes en el sistema de salud, aún no han afectado su participación para sostener el estado de bienestar. Pero debería expresa, revertirse la tendencia de los recortes, porque está colocando incentivos para que las personas adquiera seguros parciales para resolver la lista de espera de cuestiones como acceso a los especialistas y a cirugías programadas no oncológicas.  Un incentivo a la privatización de la salud. Que puede ser muy peligroso. Además afecta la conformación de los planteles y su renovación y la puesta en marcha de nuevas unidades.
    • El estudio más completo del comportamiento dinámico de 15 indicadores de salud, registrados antes y después del inicio de la recesión económica (1995-2011), no reveló efectos negativos durante el período de recesión (2008-2011) sobre las tasas de muerte prematura por cualquier causa excepto cáncer. Mortalidad por accidentes y otras causas incluso disminuido, inversión de la tendencia anterior. Junto con la mortalidad por cáncer, el único indicador que presenta un aspecto negativo fue la incidencia de infecciones por el VIH.
    • La Mortalidad evitable, En Cataluña, este parámetro presenta la misma tendencia a la baja en cuanto a la mortalidad general entre 2007 y 2014, aunque a una tasa menor, y su incidencia aumentó en algunos casos, como cáncer de pulmón en las mujeres y los suicidios en hombres
    • Sin embargo, la prevención y la atención en la patología cardiovascular, mostro tendencias favorables en mortalidad por cardiopatía isquémica y enfermedad cerebrovascular, sugiriendo que los recortes no tuvieron ningún impacto global sobre la salud de la población.

    Las causas de las causas son la política, pero cuidado la meso gestión y la microgestión, tiene mucho por hacer y más por dar, que muchas de las cosas que se deben hacer no implican cambios en la exteroregulación, sino en cumplir con la parte que les compete.

    La frase la salud en todas las políticas (HiAP) se hizo popular durante la Presidencia finlandesa de la Unión Europea en 2006. Se refiere a un enfoque para la promoción de la salud de la población a través de las decisiones tomadas por todos los sectores del gobierno en todos los niveles de toma de decisiones. Interés en este enfoque se ha extendido rápidamente internacionalmente, incluidos los intereses entre varios gobiernos; HiAP es visto como una forma de abordar problemas complejos de salud pública que no pueden ser resuelto por el sector salud solo. Según la definición adoptada recientemente por la Organización Mundial de la salud, HiAP «es una aproximación a las políticas públicas en los sectores que sistemáticamente toma en cuenta las consecuencias para la salud de las decisiones, busca sinergias y evita los impactos perjudiciales de la salud, con el fin de mejorar la salud de la población y la equidad en salud.

    Mejora la rendición de cuentas de las autoridades para impactos sobre la salud en todos los niveles de formulación de políticas. Incluye un énfasis en las consecuencias de las políticas públicas en los sistemas de salud, determinantes de la salud y bienestar»(mundo Salud Organización 2013, p 1, citado en estudios de caso). Por lo tanto, a nivel gubernamental, HiAP pide gobierno intersectorial para la salud y bienestar. Aunque las ideas subyacentes a este enfoque (que salud nace fuera del sector salud) y los principios de acción que lo rigen (gobernanza intersectorial, ascendente intervención y responsabilidad compartida hacia la salud de la población) no son nuevas para la salud pública, HiAP establece un proceso fuerte y sistemático que toma el impacto de la salud en horizontal y de manera permanente a través de los gobiernos.

    Quiero decir, por último, que nada de lo expresado está teñido de ideología, sino de un humilde asunción del compromiso social que nos compete, en mi rendido lugar de gestor o de profesor de instalar el tema abrir el debate, y procurar disminuir todos los días y en cada momento las muertes injustas, para que más argentinos, puedan esperar un futuro más próspero con la dignidad y la libertad que le da la salud, como decía Amartya Sen.

    Gracias.

    Efectos a Largo Plazo de la Vacuna VPH en la Salud Femenina

    BMJ 2026; 392. doi: https://doi.org/10.1136/bmj-2025-087326 (Publicado el 25 de febrero de 2026).

    Autores: Shiqiang Wu (estudiante de doctorado)12, Yunyang Deng (investigador postdoctoral)1, Tiia Lepp (analista)34, Lina Schollin Ask (analista)35, Pär Sparen (profesor emérito)1, Mark Clements (profesor asociado)1, Joakim Dillner (profesor)6, Jiayao Lei (profesor asistente)16

    Resumen

    Objetivos: Evaluar el riesgo a largo plazo de cáncer cervical invasivo tras la vacunación tetravalente contra el virus del papiloma humano (VPH), analizando cómo varía este riesgo según el tiempo transcurrido desde la vacunación y midiendo el impacto poblacional de los programas de vacunación contra el VPH.

    Diseño: Estudio de cohorte basado en registros a nivel nacional, con un seguimiento de hasta 18 años.

    Ámbito: Suecia, del 1 de enero de 2006 al 31 de diciembre de 2023.

    Participantes: Se incluyeron 926.362 niñas y mujeres residentes en Suecia entre 2006 y 2023, nacidas entre 1985 y 2001 y sin vacunación previa contra el VPH ni diagnóstico de cáncer cervical invasivo al inicio del seguimiento. Las participantes se agruparon en cohortes según el año de nacimiento y el tipo de acceso a la vacunación (oportunista, subsidiada, recuperación o escolar).

    Principales medidas de resultado: Las tasas de incidencia de cáncer cervical invasivo se calcularon para mujeres vacunadas y no vacunadas, utilizando regresión de Poisson ajustada por variables sociodemográficas y antecedentes médicos. Se analizaron además las tasas de incidencia según el tiempo desde la vacunación y la edad al momento de la misma, así como por cohortes de nacimiento.

    Resultados: Durante el seguimiento, el 39,5% de las participantes recibió al menos una dosis de la vacuna tetravalente. Se identificaron 930 casos de cáncer cervical invasivo: 97 en el grupo vacunado y 833 en el grupo no vacunado. Para las vacunadas antes de los 17 años, la reducción del riesgo fue notable y sostenida hasta 15 años tras la vacunación. Las vacunadas a los 17 años o más presentaron también una reducción significativa, aunque menor. Las cohortes vacunadas en la escuela presentaron una incidencia marcadamente inferior en comparación con la cohorte oportunista.

    Conclusiones: El estudio muestra una reducción significativa y sostenida del riesgo de cáncer cervical invasivo tras la vacunación tetravalente contra el VPH, sin evidencia de disminución de la protección a largo plazo. Los programas escolares de vacunación contribuyeron a una reducción poblacional de la incidencia de cáncer cervical.

    Introducción

    La infección persistente por tipos de alto riesgo del VPH es la causa principal del cáncer cervical invasivo. La vacunación contra el VPH representa una estrategia eficaz para reducir la incidencia de lesiones cervicales de alto grado y cáncer cervical, previniendo la infección por tipos oncogénicos del virus. Por ello, la vacunación se ha incorporado a los programas nacionales de inmunización en aproximadamente 150 países.

    En Suecia, la vacuna tetravalente (contra los tipos 6, 11, 16 y 18) se aprobó en 2006. Inicialmente se ofrecía de manera autofinanciada (oportunista), pero en 2007 se introdujo la vacunación subsidiada para nacidas entre 1989 y 1992, y en 2012 se implementó un programa escolar gratuito para niñas nacidas en 1999 o después, apoyado por una extensa infraestructura sanitaria escolar. Paralelamente, se ofreció un programa de recuperación para nacidas entre 1993 y 1998. En 2015, el esquema nacional cambió de tres dosis a dos, y en 2019 la vacuna nonavalente sustituyó a la tetravalente.

    Estudios previos, incluido uno nacional sueco con seguimiento de hasta 12 años, demostraron una clara reducción del riesgo de cáncer cervical tras la vacunación. Investigaciones de otros países respaldan estos hallazgos. Sin embargo, la evidencia sobre la durabilidad clínica de la protección es limitada, y no está claro cómo influye la edad al momento de la vacunación en la inmunidad a largo plazo. Para abordar estos vacíos, el presente estudio amplió el seguimiento seis años adicionales y analizó la reducción del riesgo según el tiempo desde la vacunación, así como el impacto de los programas de vacunación en la incidencia poblacional.

    Métodos

    Diseño y población del estudio

    Utilizando el Registro de Población Total de Suecia, se realizó un estudio de cohorte basado en registros que incluyó a todas las mujeres nacidas entre 1985 y 2001 que residieron en Suecia entre 2006 y 2023. El seguimiento comenzó a los 10 años de edad o el 1 de enero de 2006 (lo que ocurriera después) y terminó al diagnosticarse cáncer cervical invasivo, fallecimiento, emigración, pérdida en el seguimiento, administración de vacuna bivalente/nonavalente o el 31 de diciembre de 2023. Se excluyeron mujeres con vacunación previa o diagnóstico antes del inicio, así como inmigrantes sin registro sueco de vacunación antes de los 10 años. Los datos se vincularon a nivel individual mediante el número de identidad personal único.

    Vacunación contra el VPH

    El estado de vacunación se consideró una variable dependiente del tiempo. Se obtuvo información de tres registros nacionales: el Registro Sueco de Vacunación contra el VPH (voluntario, 2006-2015), el Registro Nacional de Vacunación (cobertura casi completa desde 2013) y el Registro de Medicamentos Recetados (todas las vacunas dispensadas desde 2005).

    Cáncer de cuello uterino invasivo

    El resultado primario fue el diagnóstico de cáncer cervical invasivo (CIE-10: C53), obtenido del Registro Sueco de Cáncer, un sistema de notificación obligatoria con alta precisión. Todas las mujeres de 23 a 49 años fueron invitadas a participar en el programa nacional de cribado cada tres años.

    Covariables

    En el análisis se consideraron edad, año calendario, condado de residencia, país de nacimiento materno, antecedentes maternos de lesiones cervicales de alto grado y cánceres no cervicales, educación parental, e ingresos familiares. Todos los datos provinieron de registros nacionales.

    Análisis estadísticos

    La incidencia acumulada se estimó mediante Kaplan-Meier, estratificada por estado de vacunación y cohorte de nacimiento. El seguimiento se dividió en intervalos según edad y tiempo desde la vacunación. Se aplicaron modelos de regresión de Poisson ajustados por covariables, con estratificación por edad en la vacunación y años desde la vacuna, además de análisis por cohorte de nacimiento.

    Análisis de sensibilidad

    Se empleó imputación múltiple para datos faltantes y se estratificó por cohorte y edad alcanzada para evaluar la adecuación de los ajustes. Se aplicaron períodos de amortiguación (2, 4, 6 años) para excluir posibles infecciones prevalentes al momento de la vacunación.

    Participación de pacientes y público

    No hubo participación formal, pero los resultados se compartirán y discutirán en las Guías Nacionales Suecas para la Prevención del Cáncer de Cuello Uterino, con retroalimentación de pacientes y profesionales antes de la implementación.

    Resultados

    Población de estudio

    Se incluyeron 926.362 niñas y mujeres nacidas entre 1985 y 2001, seguidas entre 2006 y 2023, con una mediana de seguimiento de 18 años. El 39,5% recibió al menos una dosis de vacuna tetravalente, principalmente antes de los 17 años. La mayor aceptación de la vacuna y la edad más temprana al momento de la vacunación se observaron en las cohortes más jóvenes. Durante el periodo de estudio se diagnosticó cáncer cervical invasivo en 833 no vacunadas y 97 vacunadas.

    Incidencia acumulada de cáncer cervical invasivo

    La incidencia acumulada aumentó rápidamente a los 23 años, coincidiendo con el inicio del cribado. La incidencia fue mucho menor entre las vacunadas, especialmente si se vacunaron antes de los 17 años. A los 34 años, la incidencia fue de aproximadamente 30 por 100.000 en vacunadas antes de los 17 años, 100 en vacunadas después de los 17 y 180 en no vacunadas. Las cohortes de nacimiento posteriores mostraron menor incidencia, siendo de solo 4 por 100.000 en la cohorte 1999-2001.

    Cáncer cervical invasivo según vacunación y edad de vacunación

    La razón de incidencia ajustada para vacunadas frente a no vacunadas fue de 0,44. La reducción fue mayor al vacunar antes de los 17 años (razón de incidencia 0,21), y menor pero significativa en vacunadas a los 17 años o más (0,63). Las vacunadas entre los 10 y 16 años mostraron razones de incidencia cercanas a 0,20.

    Cáncer cervical invasivo según tiempo desde la vacunación

    Entre vacunadas entre los 10 y 16 años, la protección se mantuvo durante 13-15 años tras la vacunación (razón de incidencia 0,23). En vacunadas a partir de los 17 años, la reducción significativa del riesgo se observó principalmente entre los 10 y 15 años tras la vacunación, mientras que no se observó protección significativa en los primeros años tras la inmunización.

    Cáncer cervical invasivo por cohortes de nacimiento

    La mediana de edad al vacunar disminuyó progresivamente en las cohortes más jóvenes: 25,3 años en la oportunista, 17,4 en la subsidiada, 15,4 en la de recuperación y 12,2 en la escolar. En comparación con la cohorte oportunista, las razones de incidencia ajustadas fueron 0,84 (subsidiada), 0,67 (recuperación) y 0,28 (escolar), indicando menor riesgo en cohortes con vacunación más temprana y mayor cobertura.

    Análisis de sensibilidad

    Los resultados se mantuvieron consistentes tras imputación de datos faltantes y al aplicar períodos de amortiguación. Se observó una reducción de riesgo robusta en todas las estrategias de análisis, especialmente en vacunadas antes de los 17 años.

    Discusión

    Principales hallazgos

    El estudio muestra una reducción sostenida del riesgo de cáncer cervical invasivo hasta 18 años tras la vacunación tetravalente, sin evidencia de disminución de la protección. La mayor reducción se produjo en vacunadas antes de los 17 años, pero también hubo reducción significativa en cohortes vacunadas a edades mayores tras más años de seguimiento. Los resultados refuerzan la importancia de la vacunación temprana, especialmente mediante programas escolares bien organizados.

    En las vacunadas antes de los 17 años, la ausencia de casos en los primeros seis y entre los 16-18 años tras la vacuna destaca la necesidad de seguimientos prolongados para evaluar los efectos reales. En vacunadas mayores, la reducción significativa se evidenció a partir de los 10 años post-vacunación, lo que podría estar influenciado por infecciones previas al momento de la inmunización.

    Comparación con otros estudios

    Los resultados son consistentes con estudios en Suecia, Dinamarca, Inglaterra, Escocia y Países Bajos, que reportan reducciones sustanciales de la incidencia poblacional tras la vacunación. La protección a largo plazo, especialmente cuando la vacunación se realiza antes de la exposición al VPH, está respaldada por estudios clínicos e inmunológicos. Aunque la vacunación después de los 20 años muestra menor efecto protector, sigue generando respuesta inmunitaria.

    Fortalezas y limitaciones

    Entre las fortalezas, destacan el uso de registros nacionales de alta calidad, tamaño muestral grande y seguimiento prolongado, así como el ajuste por múltiples covariables. Como limitaciones, existe la posibilidad de clasificación errónea de algunas vacunadas como no vacunadas, y no fue posible analizar el tipo específico de VPH en los casos incidentes ni ajustar factores de estilo de vida. Además, el bajo número de casos en vacunadas limitó el poder estadístico para ciertos análisis por dosis y tiempo.

    Conclusión e implicancias políticas

    El estudio sueco basado en registros demuestra que la vacunación tetravalente contra el VPH reduce de manera sostenida el riesgo de cáncer cervical invasivo hasta 18 años después, sin indicios de pérdida de protección. Estos hallazgos respaldan las estrategias globales de eliminación del cáncer cervical mediante alta cobertura vacunal, especialmente en poblaciones jóvenes, y enfatizan la importancia de los programas de inmunización sistemática.

    Lo que ya se sabe sobre este tema

    • La vacunación contra el VPH reduce significativamente el riesgo de cáncer cervical invasivo entre niñas y mujeres suecas, especialmente si se aplica a edades tempranas.
    • Los datos sobre el riesgo a largo plazo tras la vacuna tetravalente eran limitados hasta ahora.
    • El seguimiento a largo plazo es esencial para evaluar la durabilidad de la protección.

    Lo que aporta este estudio

    • Con seis años adicionales de seguimiento, se confirma la reducción sostenida del riesgo de cáncer cervical invasivo tras la vacunación tetravalente en Suecia.
    • Se observó una incidencia baja y constante hasta 18 años después de la vacunación, sin indicios de disminución de la protección, independientemente de la edad de inicio.
    • La incidencia del cáncer cervical invasivo disminuyó poblacionalmente entre cohortes vacunadas a través de iniciativas nacionales, lo que resalta el impacto de la vacunación organizada.

    Nos importa. Los médicos ante la persecución de los inmigrantes.

    N Engl J Med 2026 ; 394 : e15DOI: 10.1056/NEJMc2601288

    VOL. 394 NÚM. 9

    Dr. Bernard E. Trappey

    Minneapolis para las voces de los médicos de Minnesota

    Al editor:

    Como médicos, hicimos un juramento de cuidar a los demás y no hacer daño, prometiendo, en parte, «Recordaré que sigo siendo miembro de la sociedad, con obligaciones especiales para con todos mis semejantes». El mandato primum non nocere —primero , no hacer daño— nos ha sido inculcado desde la facultad de medicina. Así que aquí estamos, obligados a compartir nuestras historias en este momento, para que el resto del país sepa lo que está sucediendo en nuestro estado. Estamos dando testimonio de lo que el miedo puede hacer por la salud de una comunidad. Independientemente de si hemos vivido aquí toda nuestra vida o nos mudamos desde el otro lado del mundo, todos consideramos el hermoso estado de Minnesota nuestro hogar. Vivimos en grandes ciudades, en suburbios y en zonas rurales. Trabajamos en grandes sistemas de salud, en consultorios privados, en centros de salud académicos, en el Sistema de Atención Médica de Asuntos de Veteranos (VA), en centros de salud con certificación federal y con el Servicio de Salud Indígena. Atendemos a pacientes en todo el estado desde su nacimiento hasta su muerte. Formamos a la próxima generación de médicos.

    En un poderoso artículo publicado en el Journal la primavera pasada, los doctores Alice T. Chen y Vivek H. Murthy hicieron un llamado a los médicos para que usaran sus voces para defender la salud de los pacientes y las comunidades durante tiempos peligrosos. 1

    En Minnesota, nos encontramos en un momento extraordinariamente peligroso. A medida que ha aumentado la presencia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), las citas en nuestras clínicas se han visto saturadas. El volumen de pacientes en nuestros servicios de urgencias se ha desplomado. Cada uno de estos pacientes desaparecidos representa una oportunidad perdida: la de intervenir, de hacer un diagnóstico, de iniciar o modificar un tratamiento, o de revertir la evolución de una enfermedad crónica. Estos no son pacientes indiferentes. Son pacientes aterrorizados.

    Cuando los llamamos para saber cómo están, nos dicen que tienen miedo de salir de casa. Miedo de conducir. Miedo de tomar un autobús. Miedo de que caminar por un estacionamiento hasta la clínica —un lugar destinado a la sanación— pueda ponerlos a ellos y a sus familias en riesgo.

    Para que quede claro: no solo los inmigrantes indocumentados se ven afectados; también lo están los inmigrantes y refugiados que están aquí legalmente y los ciudadanos estadounidenses. Cuando nuestros pacientes carecen de atención médica, el daño no es teórico. Es medible. El miedo no solo aleja a las personas de las clínicas y urgencias, sino que los lleva a una crisis. Sabemos lo que ocurre cuando se ignoran los síntomas que indican una crisis médica con la esperanza de que simplemente desaparezcan. Cuando su estado empeora, los pacientes llegan a urgencias y hospitales con cuadros avanzados. Hemos visto el coste de la espera: apéndices que se rompen, infecciones leves que se transforman en sepsis potencialmente mortales, pacientes que terminan conectados a respiradores en la UCI porque no pudieron obtener los medicamentos que necesitaban. Y, a veces, es demasiado tarde; esas horas de espera con miedo se convierten en las últimas. Observamos con horror cómo agentes federales arrastran a una mujer embarazada por la nieve y comprendemos por qué nuestras pacientes prefieren quedarse en casa en lugar de buscar atención prenatal. Pero también sabemos lo que sucede cuando se descuida la atención prenatal. Algunas mujeres llegan a nuestros hospitales con muy poca atención previa por temor a ser detenidas por ICE. Ellas y sus bebés nonatos no se encuentran bien; algunas están en estado crítico. También acompañamos a las mujeres en labor de parto que se aterrorizan cuando sus esposos dejan de contestar el teléfono repentinamente, con las viejas excusas de una batería agotada o una factura sin pagar, eclipsadas por el temor a la detención y la deportación. Los niños no están exentos de esta crisis. En nuestras clínicas, se omiten vacunas, controles por convulsiones, diabetes, retrasos en el desarrollo y afecciones médicas complejas. En la unidad de cuidados intensivos neonatales, apoyamos las cunas de los bebés gravemente enfermos, cuyos padres están demasiado aterrorizados como para ir al hospital a consolarlos. En nuestros vecindarios, niños inocentes han estado expuestos a gases lacrimógenos utilizados por agentes federales y a la violencia. Los niños pasan hambre mientras la inseguridad alimentaria se dispara. También conocemos el impacto de esta crisis en la salud mental. La inestabilidad política y la persecución injusta contra las comunidades inmigrantes han profundizado el miedo, el dolor y la división, y vemos el impacto emocional a diario. Hay pacientes que presentan síntomas de trastorno de estrés postraumático e intentos de suicidio. Nos reunimos con personas cuyos seres queridos han sido detenidos, familias fracturadas y comunidades sacudidas por la incertidumbre y la pérdida. Nos duele el corazón por todos ellos. Estos no son temas abstractos en un ciclo de noticias; son vidas humanas, familias y comunidades que sufren de maneras muy reales. Dar espacio a este dolor nos ha recordado que el sufrimiento nos afecta a todos. El miedo, el dolor y el agotamiento trascienden las fronteras políticas y culturales. No somos inmunes solo por ser médicos.

    El miedo, la desesperación y el aislamiento nos atenazaban día a día. Nos devasta presenciar el asesinato a tiros de un querido colega enfermero, Alex Pretti, a manos de agentes federales. Algunos de nosotros salimos de casa para atender a los habitantes de Minnesota sabiendo que hoy podría ser el día en que la cantidad de melanina en nuestra piel supere los títulos que hemos obtenido y las personas que hemos curado. Y aún así seguimos adelante, haciendo lo que podemos. Llamamos a los pacientes, intentando gestionar lo que podemos a distancia. Pero con demasiada frecuencia, las llamadas quedan sin respuesta.

    ¿Tienen miedo de contestar? ¿O no pueden? Realizamos visitas domiciliarias encubiertas y organizamos líneas telefónicas de emergencia. Entregamos medicamentos, alimentos y pañales a quienes no pueden salir de casa de forma segura. Cuando los pacientes acuden a nosotros, nos aseguramos de que se vayan con suficientes medicamentos para (esperamos) sobrevivir a esta crisis. Estamos capacitados para responder ante emergencias. Estamos capacitados para ir más allá en momentos de crisis. Ya sea trabajando más horas atendiendo a enfermos o acompañando a compañeros vulnerables a sus autos, ayudamos en todo lo que podemos. Sin embargo, luchamos contra la sensación de impotencia, sobre todo cuando no nos permiten ayudar. Leemos el testimonio de una pediatra que insistió repetidamente en que le permitieran tomarle el pulso a Alex Pretti e intentar la reanimación cardiopulmonar.

    Vemos el video de uno de nosotros, identificándose como médico y rogando poder contactar con Renee Nicole Good, tomarle el pulso y atenderla en sus últimos momentos de vida, solo para que un agente armado del gobierno federal le diga: «No me importa».

    Pero sí nos importa . Somos médicos de Minnesota que cuidamos de la gente de Minnesota, sin importar si compartimos las opiniones, el estatus migratorio, la religión o las opiniones políticas de nuestros pacientes. Cuidamos de nuestros pacientes porque son seres humanos. Nuestros pacientes están sufriendo daños. Hay personas que mueren innecesariamente. Por eso, para cumplir con nuestros compromisos profesionales, exigimos el fin inmediato de la violencia y el trauma que ICE está infligiendo a nuestros pacientes y a nuestras comunidades. Imploramos a todos en nuestra comunidad médica que también usen el poder de sus voces para proteger a nuestros pacientes y a los suyos.

    Un hallazgo incidental desentrañado

    Dra . Sarah Lee 

    N Engl J Med 2026 ; 394 : 841 – 843

    VOL. 394 NÚM. 9

    Resumen

    El texto narra la experiencia personal de una médica neuróloga que, enfrentándose a un hallazgo incidental en sus propios estudios médicos, revive la ansiedad y vulnerabilidad de ser paciente. A través de la espera por resultados, la incertidumbre diagnóstica y la cascada de estudios, la autora reflexiona sobre sus miedos, el impacto emocional y la importancia de la presencia en la vida cotidiana, mientras evidencia cómo la transparencia informativa y la medicina moderna pueden generar tanto alivio como nuevas preocupaciones.


    Una vez pensé que tenía una enfermedad mortal. Todo empezó con un hallazgo casual en un análisis de sangre rutinario que mi médico de cabecera inicialmente descartó.

    Lo vi marcado en mi aplicación de salud y le envié un mensaje: «¿Me pregunto si debo preocuparme por esto?». Me respondió después de un par de días: «No me preocupa, pero ¿por qué no le hacemos una cita con hematología por si acaso?». No esperaba esta respuesta. Quería que me despidiera, que me diera una explicación sencilla para que ambos pudiéramos reírnos de mi inquietud. Pero no: me derivaron y el tiempo de espera para ver al siguiente hematólogo fue de cuatro meses.

    Soy un ejemplo clásico del viejo dicho de que los médicos son los peores pacientes. He cancelado muchas citas de atención primaria, a veces por un conflicto legítimo, pero otras simplemente porque era mi día libre y no quería esperar en una sala de espera. Por otro lado, ahora, ante un resultado cuestionable, quería respuestas, y las quería de inmediato . Consulté PubMed y Dr. Google, imaginando todos los peores escenarios posibles. Le envié un montón de preguntas a mi médico y luego le volví a escribir al no recibir una respuesta inmediata. Al llamar para la cita de hematología, le comenté al programador que era médico, por si esa información me permitía una cita más temprana (sensatamente, me la denegaron). Sabía que era ese paciente , el que a menudo me frustraba como médico, pero no pude evitarlo. Mi preocupación era un gas tóxico que se expandía hasta llenar cada milímetro cúbico de mi cerebro hasta que sucumbí.

    En mi defensa, hasta ese momento, la vida no me había asegurado que todo saldría bien. Cuando tenía 12 años, mi padre, también médico, desarrolló una tos seca que resultó ser cáncer gástrico metastásico. Dos cirugías y casi un año después, falleció a los 53 años. Durante los últimos meses de su vida, mi madre y yo nos mudamos al hospicio para estar cerca de él, durmiendo en un sofá cama en la habitación de la esquina con vistas al lago Michigan. Como la mayoría de las personas en hospicio sobreviven días o semanas, no meses, a diario presenciaba el grotesco truco de magia de seres humanos desapareciendo en el aire, con sus nombres borrados abruptamente de la pizarra en la estación de enfermeras. ¡Puf !

    Además, soy neuróloga especializada en accidentes cerebrovasculares y cuidados neurocríticos. Atiendo a diario a personas a quienes les ha sucedido lo inimaginable; consuelo a familias que lloran la pérdida de su madre, de su hijo. Veo la tragedia acechando en cada rincón sin barrer, esperando abalanzarse sobre cualquier transeúnte desprevenido. Por supuesto, mi muestra está sesgada: si te estoy viendo, ese hallazgo incidental probablemente ya no lo sea. Pero era demasiado fácil catastrofizar ahora que el hallazgo incidental era mío.

    Los hallazgos incidentales están bien descritos en medicina, y se presentan en aproximadamente entre el 15 % y el 30 % de los estudios de diagnóstico por imagen. En muchos casos, estos hallazgos requieren pruebas de seguimiento adicionales y costosas, lo que a su vez implica aún más pruebas e intervenciones.<sup> 1</sup> Esta acelerada «cascada de atención» puede generar importantes cargas financieras y psicológicas para los pacientes, así como una mayor carga de trabajo y estrés para los médicos.<sup> 2 </sup> Se han publicado algoritmos formales de gestión para hallazgos comunes con el fin de reducir las investigaciones innecesarias; sin embargo, en la última década, los médicos han observado un aumento en el número de derivaciones de pacientes con hallazgos incidentales, lo que presenta dilemas de gestión y consume una cantidad significativa de tiempo.

    Aunque el hematólogo que me atendió me aseguró verbalmente que no tenía mucha sospecha de malignidad, sí me pidió una larga serie de análisis de laboratorio y una ecografía hepática, «solo para ser exhaustivo». Mientras yacía torpemente en la mesa de ultrasonidos con gel tibio untado en el torso, mi mente se convirtió en un cable de alta tensión, desprendida de sus amarras y dando tumbos peligrosamente en todas direcciones: un breve destello de pensamiento mágico (¿ quizás si soy especialmente amable con el técnico de ultrasonidos, los resultados serán negativos? ) antes de caer en la paranoia (¿ estará manteniendo la sonda demasiado tiempo en ese punto? ).

    Conduciendo desde la prueba hasta mi clínica, hice silenciosas y desesperadas súplicas a un poder superior no identificado. Por favor, que todo sea normal . Me dijeron que los resultados tardarían hasta 48 horas, pero para cuando estaba terminando con mi último paciente, recibí un ping en mi teléfono: «Tiene un nuevo resultado de prueba». Con el corazón latiéndole con fuerza, intenté abrir la aplicación, ingresando mal la contraseña varias veces antes de poder entrar. A pesar de mis esfuerzos psíquicos, el resultado normal que había intentado manifestar no apareció. En cambio, vi: «nódulo» … «vena cava agrandada» … «venas dilatadas». Palabras que había leído tantas veces antes en libros de texto e historias clínicas de pacientes que ahora, trazadas con pánico, eran indescifrables. ¿Se relacionaban estos hallazgos entre sí? ¿Se relacionaban con el análisis de sangre? ¿O eran todos cabos sueltos separados para preocuparme, para tirar hasta que la tela se deshiciera por completo? Miré la hora: pasadas las 5 de un viernes. Incluso si enviara un mensaje urgente a mi médico ahora, probablemente tendría que quedarme de brazos cruzados hasta el lunes por la mañana.

    La Ley de Curas del Siglo XXI de EE. UU. buscó poner fin al «bloqueo de información», la práctica de impedir, desalentar o interferir con el acceso, intercambio o uso de información sanitaria electrónica. Para cumplir con la normativa, muchos sistemas de registros médicos electrónicos adoptaron la publicación inmediata y sin restricciones de informes médicos en portales en línea para pacientes, con la intención de democratizar el acceso a la información sanitaria. Los objetivos eran mejorar la transparencia, fomentar la participación activa de los pacientes en su atención médica y fundamentar la toma de decisiones informadas, lo que a su vez alentaría un enfoque más colaborativo entre médicos y pacientes. No obstante, las dificultades incluyeron el acceso sin restricciones a datos médicos complejos por parte de personas que podrían carecer del conocimiento o el contexto necesarios para interpretarlos correctamente, lo que a menudo generaba más confusión que claridad. A pesar de estos desafíos, durante ese fin de semana de espera, descubrí mi propia ventaja de tener un hallazgo incidental colgando como un yunque de dibujos animados sobre mi cabeza: me volví presente en mi propia vida, reflexionando no solo sobre mi salud, sino también sobre la importancia de entender y gestionar la información que afecta mi bienestar.

    Como muchos padres, yo estaba en una constante rutina de recoger y dejar a los niños, preparar comidas y hacer recados, entrelazada con las tareas clínicas y las reuniones de Zoom. Mi esposo y yo nos cruzábamos como zombis en la noche, semiconscientes, con los rostros iluminados por el brillo inquietante de nuestras pantallas personales. Pero ahora: las descargas eléctricas del miedo me habían revivido. ¿ Y si este era el último fin de semana antes de…? ¿ Antes de qué? ¿Antes de que me diagnosticaran una enfermedad terrible? ¿Antes de saber que me quedaban 6 meses de vida? Insistí en una noche de juegos en familia. Apagué mi portátil. Abracé a mis hijos, los arropé con ternura, deteniéndome en la puerta mientras se dormían, abrumados por la emoción. ¿Por qué no había hecho esto todas las noches?, pensé.

    El hematólogo tampoco estaba seguro de qué hacer con el informe de la ecografía. Me derivó de nuevo a mi médico de cabecera, cuyas tímidas garantías se vieron frustradas por la orden de un ecocardiograma «urgente». Cuando ese estudio arrojó otro resultado incidental, aunque potencialmente preocupante, me pidió permiso para solicitar una consulta virtual de neumología en mi nombre. Otra espera; más fuegos artificiales mentales, más descenso al abismo existencial.

    Entonces, una noche, mientras caminaba por el parque esperando a que terminara el entrenamiento de fútbol de mi hijo, volví a oír ese horrible pitido en el teléfono. Era mi médico de cabecera, diciéndome que el especialista en medicina electrónica había revisado mis resultados y me había recomendado una evaluación presencial con un neumólogo especializado. Se mencionó la posibilidad de un cateterismo cardíaco derecho. «¡Aguanta!», escribió. Vi a mi hijo saltar por el campo de fútbol, ​​con los brazos extendidos como un avión al marcar un gol. Era un atardecer impresionante, el cielo surcado de tonos rosas y morados, el césped verde casi psicodélico. Todavía no , pensé. Todavía no .

    Un mes después, visité en persona a la especialista en hipertensión pulmonar. Me realizó una historia clínica y un examen físico magistral, colocándome en la posición ideal para ver bien mi vena yugular. Me explicó su interpretación de los resultados de mis pruebas y me dijo que no tenía una enfermedad mortal. Le hice muchas preguntas y me las respondió. No me tranquilizó ciegamente —sí, aún quedaban pruebas por hacer—, pero me había informado a fondo y con gran profesionalismo, y por lo tanto, finalmente, me sentí reconfortado.

    Ahora presto más atención al ceño fruncido de mis pacientes y al escozor de pánico en sus voces. Resisto la tentación de mirar el reloj al responder sus preguntas; lamento sinceramente cuando mis respuestas en línea se retrasan. Y, sobre todo, intento recordar siempre la belleza del mundo: ese cielo, ese césped, cómo, mientras caminaba a casa con mi hijo después del fútbol ese día, cada palabra que decía estaba salpicada de oro.

    Gestión y Economía de la Salud

    Producir información, conocimiento y discusión sobre gestión sanitaria y economía de la salud

    Saltar al contenido ↓