Lean Healthcare en la empresa sanitaria moderna.

Autor Carlos Alberto Díaz.

Continuando con las entregas de esta semana de Diciembre sobre la gestión Lean

El sistema Lean: de forma general es un sistema de gestión proyectado para aumentar la productividad, desde una profunda transformación cultural, que promueve aumento de la efectividad, eliminando desperdicios en los procesos, intentando hacer mejor las cosas, organizando los flujo con menor fragmentación, cambia la logística justo a tiempo, determinar flujos estables de procesos, determinar la capacidad de producción, orientar las acciones a las que dar valor (menor tiempo de internación, mejor restablecimiento, menor costos, continuar cuidados en domicilio, descomplejizarlos precozmente y hacer las cosas basados en el cimiento en los valores institucionales, solidaridad del sistema de salud, humanización de la atención, no medicalizarle la vida a los pacientes.

He incorporado otro desperdicio en la gestión Lean que es escuchar a los usuarios, las familias y los financiadores.

1. la sobreproducción, sobre prestar,
2. la subutilización,
3. los movimientos innecesarios de las cosas,
4. movimientos innecesarios de los pacientes, de los trabajadores,
5. pensar en la calidad desde el inicio del proceso,
6. evitar el sobre stock innecesario,
7. escuchar a los colaboradores que siempre tienen buenas iniciativas,
8. tener en consideración el tiempo, como elemento vital, también y
9. por último, escuchar que quiere el paciente, involucrarlo, hacerlo participar.

La Gestión Lean en salud no es para reducir costos, como fin, sino la disminución en el gasto se da por la mejora de la calidad, perfeccionamiento de procesos, acrecentar la productividad del hospital y concentrar la provisión en cuidado centrado en las
personas. Esta mejora previa a la reducción de los costos. Esta mejora en la calidad para
bajar los costos de desperdicios. No siempre en los sistemas de salud de mide
correctamente el desempeño, por las formas de pago, de distribución de los riesgos, de
la fragmentación de la atención. Por lo tanto, la reducción de los costos muchas veces
cuesta demostrarlo metodológicamente. Acortar los tiempos de internación por
eficiencia puede provocarle a una institución una menor facturación. Por lo tanto,
disminución del desempeño económico. Colocar más productos intermedios en un día
cama y que no puedan facturarse aparte de la estancia, generará pérdida, por mayor
gasto en estudios complementarios. Lean objetiva aumentar la calidad de los cuidados y
tratamientos por medio de la reducción de los atrasos o esperas, acelerando procesos.
La filosofía Lean se rige por cinco principios identificados.

Metodológicamente es una filosofía que transforma la manera de producir un servicio
de salud, compuesto por un conjunto de medidas, que implica cambios en la forma de
hacer y pensar el servicio de salud, de organizar las tareas, de comprender el conjunto
de procesos lineales y transversales que cubren la asimetría de información, que se
compone de la mejora en el acceso al sistema de atención, (Logística de Ingreso) la
identificación del valor para el paciente, de la orientación generadora de valor,
característica del flujo de valor en el proceso, hacer que el proceso fluya, que se
produzca la tracción en pull desde el requerimiento del paciente y la perfección en la
atención y las prestaciones. Además, es una transformación en la visión compartida de
la atención de salud, orientación hacia la calidad, mediante la mejora continua, el
Kaizen y eliminación de desperdicios, disminuir la variabilidad, estabilizar los procesos
asistenciales y de apoyo, acelerar los tiempos mediante la logística justo a tiempo, el
ciclo completo de proceso terminado, el lead time y el jidoka.

Lean podría conceptualizarse como «una estrategia de operación que prioriza la
eficiencia de flujo sobre la eficiencia de los recursos» La eficiencia en el flujo de
información, de logística, de cuidados, la estabilización de las actividades para que
todas las tareas se cumplan con el debido proceso. En el quirófano, en la sala de
urgencias, en la internación, en los traslados.
Mejorar la logística, los proveedores, las compras, la conformación de equipos, generar
buen clima organizacional, meritocracia, respeto por las personas, darle buenas
condiciones para el desempeño. Insumos. Información disponible. Buenos diagnósticos.
Desarrollar logística de flujo tenso y justo a tiempo.
Un método de mantenimiento que reduzca las fallas, que controle los equipos
verificando que den buenas prestaciones, un mantenimiento periódico y preventivo.
El valor es el cociente entre en servicio entregado (resultado de este y calidad de vida del paciente) y el costo.
El segundo aspecto, que una implantación de procesos magros, esbeltos y estabilizados
radica en la cultura institucional por la revisión de los procesos, aumentar la
productividad y la eficiencia social, por reducción de las ineficiencias y desperdicios, que
cada uno de los agentes tenga visión de conjunto. xi Voluntad, decisión y paciencia.

Cuáles son los principios de la gestión Lean en los hospitales:xivxv xvi xvii
Valor. Especificar el valor. Como Concepto clave. Que se obtiene por cada peso
invertido. Qué y cuantos años de vida ganados con calidad, que no tenga que
pagar dinero de su bolsillo, y que no pierda ingresos por su enfermedad. Que no
sufra. Que este informado. Los procesos si se ejecutan bien, y tienen buen
desempeño son fuente de valor, sino de desperdicio. Dentro del valor siempre
existe un valor añadido, un plus, además de lo técnico que es la humanización
de la atención, que es la relación que se establece con algunos equipos médicos,
como los que realizan trasplante, los que atienden recién nacidos patológicos,
los que tratan pacientes con HIV, las parejas que requieren fertilización asistida.
Esto se conoce en la producción de servicios como el momento de verdad. Los
momentos de verdad de la servucción deberían tener un valor añadido, para
que el paciente encuentre soluciones y no problemas. Indicarle bien como debe
seguir su tratamiento, como colaborar, cuidándose. Enseñarle los cambios de
hábitos de vida necesarios, que son acciones recursivas. Es difícil establecer un
valor que espera el paciente, porque lo que demanda en muchas ocasiones no
es necesidad, motivo por el cual hay que explicarles muy bien que es lo mejor,
no molestarse si el paciente quiere corroborarlo por otra vía, muy por el
contrario, ofrecerle fuentes de información seguras. Es el Genchi Genbutsu que
Implica «ir al origen para descubrir los hechos que nos ayuden a tomar
decisiones correctas, crear consenso y alcanzar los objetivos marcados».
Identificar el flujo de valor. Orientación hacia el usuario y su familia. Identificar sus
inquietudes, sus miedos, en cuanto se debe resolver su problema, que se debe
hacer para mejorar los resultados, darles Calidad de vida. Cuando no hay mucho
por hacer, hay mucho por dar. Respetar a las personas, anticiparse a sus
demandas, escucharlos, ver sus sugerencias, estar atentos a las opiniones de los
proveedores y clientes internos, enfermeras que tienen la responsabilidad de
cuidar a los pacientes, para mejorar los procesos.
• Garantizar el flujo de valor, el proceso. También la relación entre los procesos.
Enfocar la gestión al proceso no por operaciones independientes sino como lo
que efectivamente es redes internas. Constituidas por compradores y
proveedores. Para que tengan continuidad de atención. Proceso entendido
como una secuencia ordenada hacia un fin teleológico, que es la generación de
valor para el paciente, ¿y al cliente? y el desempeño, mediante una lógica
ordenada de tareas, actividades (conjunto de tareas agrupada) y procedimientos
(varias actividades). Estas tareas en el proceso tienen etapas definidas,
protocolos de actuación, guías clínicas, vías clínicas. Un proceso es que hacer y
un procedimiento es como se hace. Tenemos que saber y conocer los dos. El
proceso tiene un responsable, alguien que asume su coordinación. Un límite de
comienzo y un final. Un camino crítico. Sellado por las tareas que no pueden
faltar y si lo hacen interrumpen el procedimiento. Tiene alternativas al proceso,
tiempos de ejecución y entre las tareas. Un desempeño esperado, un producto
deseado. Un tiempo total y una cadencia de ejecución en la cual mantenemos el
orden. Son el lead time y el tack time. El lead tiene una acepción doble, una
definir cuál es el producto terminado y cómo hacerlo.
• El Flujo de valor. La cadena de procesos hacia el cliente. En qué dirección y como
la matriz establece el flujo de valor, como se hace la mejor intervención
quirúrgica sin que el paciente sangre, se infecte, le duela, tenga frío o vómitos,
las tareas unen los puntos de la matriz, es la orientación hacia donde se genera
flujo de valor. Todo lo que preventivo es flujo de valor. Un procedimiento en una
hora desde el dolor precordial de origen coronario hasta destaparle la arteria es
flujo de valor. Una enfermera que controla bien al paciente es flujo de valor.
Llevar bien los controles orienta el flujo de valor, cada uno de los integrantes de
la organización, en un orden lógico de un proceso haciendo bien, oportuna y en
forma seguro las cosas generan valor. Los procesos son fuente de valor, eficiencia
y competitividad.
Eliminación del desperdicio. Debemos preguntarnos de cada tarea o actividad de
un proceso, si es adecuado, si corresponde que esté o se puede eliminar. Muchas
de estas preguntas deben centrarse en la burocracia, las autorizaciones, las
auditorías, los papeles que se llenan innecesariamente, que pocas veces agregan
valor, las esperas por un proceso de compra que dura meses con el paciente
internado, comprando caro y de mala calidad. Lamentablemente es una
realidad. Cada compra de una prótesis en algunos sistemas públicos
desencadena un expediente, un número de trámite, que inicia un derrotero por
las oficinas, se protocoliza, se envía a los proveedores, luego se cotiza, se
confronta, se licita, se emite la orden de compra, se paga en forma diferida, que
motiva poca competencia por precio. Este proceso lento se desarrolla, con el
paciente en tracción en el hospital y dura aproximadamente seis semanas,
cuando se sabe, por estadísticas cuantas fracturas se operan en los últimos cinco
años, cuantos reemplazos de cadera y rodilla, tendría el sistema, lo cual
permitiría conocer la demanda potencial de todos los servicios y ya tener
concertados los precios y tener un stock, reponiendo ante consumo certificado.
Sería mucho más fácil, se evitarían complicaciones como escaras. Familiares que
tienen que cuidar al paciente, y el paciente mismo, que pierde posibilidades de
ganar sustento, no vive en su casa, pierde masa muscular, empeora la situación
social y personal. Es una acción vital para reducir los costos de la ineficiencia,
esto además puede empeorar en alguna época, donde ya las partidas
presupuestarias están consumidas y este proceso sufre una espera adicional.
También ocurre que, a pesar de tener el bien a implantar en el banco, el
profesional solicita otro bien, exigiendo al sistema de compras otro canal. Allí
debe funcionar la auditoría.
• Estabilizar el flujo de proceso. Balancear el proceso adecuando las tareas,
actividades y procedimientos. Que todo se pueda desarrollar normalmente, que
se trabaje mucho, que se produzca bastante, pero sin llevarse por delante los
aspectos de humanización y seguridad de los pacientes, darle tiempo a que los
antibióticos hagan efecto, que se realice el check list, que se apliquen los
Bundle, que se identifique a los pacientes, que se utilice el antiséptico correcto,
que se prepare la medicación en un ambiente seguro.
• Flexibilidad. Introducir flexibilidad para adaptar la producción a una demanda
fluctuante, eliminando excesos de producción y existencias. Adecuarse a los
cambios de los requerimientos de los usuarios, invierno, primer día hábil luego
de feriados largos, cierre de los centros de atención primaria.
• Reducción de stock. Que genera menos inmovilización de activos no productivos,
con riesgo de deterioro y pérdida. El exceso de stock en general oculta fallas de
procesos. Además, la reducción del stock es ahorro porque no permite que se
compren materias primas en exceso, que además ocupan espacio, los metros
cuadrados de construcción hospitalaria son muy costosos y cada vez los
necesitan más los hospitales.
• Reducción de lotes. Producción más personalizada, más a pedido, menos en
cantidad: que tenemos hoy dos vesículas, dos hernias, un corazón, un reemplazo
de cadera. Esto es lo que hay que erradicar, cada una tiene una particularidad, la
singularidad de la persona, de insumos, de comorbilidades, particularidades que
hacen luego a los resultados.
• Darles a los procesos una dimensión humana. Tanto para los pacientes como
para los que trabajan. En el trato, en la empatía.
• Calidad desde el momento inicial, establecida en sus seis principios: 1. seguridad,
2. Efectividad, 3. atención centrada en el paciente 4. Atención oportuna. 5.
Eficiencia 6. Equidad.

Gracias hasta mañana.


Economía del comportamiento. Mejorar los estilos de vida. LOS «NUDGES»

¿Cuál sería la expectativa de vida si se reduce el sobrepeso o si las personas no fumarán?

El tabaquismo es el primer factor de riesgo conductual, o sea aquello que es modificable mediante cambios de estilos de vida.

otros factores de riesgo para la salud como la hipertensión y la hiperglucemia, también se ven influidos por los modos de vida.

Por ello es lógico pensar, que la mejor forma de disminuir la incidencia de dichos factores es modificando el comportamiento de la población.

Esta publicación en el blog pretende incorporar la importancia de la economía del comportamiento, disciplina que fusiona la economía y psicología para diseñar intervenciones, conocidas como nudges, que son como empujoncitos para orientar o mejorar el cambio del comportamiento. Los ‘nudges’ son “intervenciones que, respetando la libertad de elección individual, guían a los sujetos en la dirección más provechosa para su propio bienestar, tal y como éste es juzgado por ellos mismos”. Como instancia inicial diré que son aquellas acciones en la gestión de salud poblacional o de grupos de riesgo para reforzar la importancia de la adherencia en el tratamiento y de modificar aspectos de los estilos de vida. Como el sedentarismo, la ingesta calórica, de alcohol, de sal, y de trabajo. Un nudge es cualquier factor que altera significativamente la conducta de los humanos: la provisión de información, facilitar determinadas acciones, incentivar hasta con incentivos fiscales, son elementos importantes de nuestras acciones, que más globalmente estarán enmarcadas en la SALUD EN TODAS LAS POLÍTICAS. Tendremos por lo tanto nudges educativos y no educativos. Los educativos serán cognitivos, afectivos y conductuales especialmente en la reducción en la ingesta diaria de calorías que logran. Como las etiquetas que detallan el número de calorías o como el semáforo nutricional, el conteo de hidratos de carbono. Se deben hacer más visibles los alimentos más saludables. Otros nudges afectivos pretenden persuadir al consumidor de las bondades de comer fruta y verdura fresca mediante la utilización de mensajes, expositores y carteles llamativos que realcen el atractivo de estos productos. estos empujones precisan de la colaboración de los consumidores para funcionar, se debe implementar un conjunto de medidas relacionadas para lograr el objetivo que será la reducción de peso de la población y mejorar la nutrición en todas las edades.

Estos nudges pretenden convencer y vencer o sea propiciar la elección deseada, que es el consumo de productos saludables.

La economía del comportamiento considera que la perspectiva de la soberanía del consumido es incompleta, porque la racionalidad humana es limitada y falible. La falta de autocontrol puede entenderse como resultado de la preeminencia de un sistema automático sobre otro sistema reflexivo. Este último falla frente a estímulos que desencadenan reacciones viscerales. Por ejemplo, siempre se recomienda que la compra en el supermercado se haga luego de haber comido, para evitar sucumbir a la compra de productos innecesarios movidos por el hambre.

Como hemos creado respuesta a los fallos de mercado tradicionales, con impuestos y prohibiciones, otras acciones similares deberíamos realizar frente a las fallas de mercado conductuales, o sea los errores provocados por las decisiones impulsivas del sistema automático.

Los nudges deben respetar:

la libertad de elección de las personas.

Propiciar que las personas tomen decisiones alineadas con su propio bienestar.

Utilizan preferentemente como correa de transmisión los mismos sesgos a los que son propensos.

Los nudges se consideran una forma de paternalismo libertario o blando, al propiciar que las personas tomen decisiones alineadas con su propio bienestar, y son congruentes con las aspiraciones a largo plazo. Modifican la arquitectura de la decisión. Existen nudges que están siendo implementados en otros países para contribuir a resolver problemas de salud pública, en particular la obesidad, las dependencias, el sedentarismo, la sobreutilización, el sobre o el infra tratamiento.

Contamos con tres grandes estrategias:

1. la reestructuración del entorno.

2. la información al consumidor.

3. los incentivos (siempre que estos no sean tan fuertes para cambiar las elecciones disponibles)

Este es un límite no claramente definido y con el correr del tiempo se irán sedimentando las acciones para que sean efectivas sin ser impulsivas.

Los nudges tienen un gran potencial para ser empleados en la salud pública, deberían crearse dentro de las áreas de rectoría unidades de nudge, con grupos especializados cuya misión sería el diseño y la implementación de los mismos, debiendo contar con el apoyo de una cantidad importante de actores sociales y con el compromiso social empresario.

Lean healthcare. Herramientas.

Las 5 S-

Figura 1: Las 5 S

SORT CLASIFICACION: implica revisar todos los

elementos del lugar de trabajo y quitar lo que no sea

realmente necesario.

STRAIGHTEN, ORDEN: implica poner todos los elementos necesarios en sus sitio, definidos, facilitando su localización.

SHINE, LIMPIEZA: implica limpiar todo, mantener diariamente todo limpio, utilizar la limpieza para inspeccionar el lugar de trabajo y los equipos para encontrar posibles defectos.

STANDARDIZE, ESTANDARIZAR: implica crear controles visuales y pautas para mantener el lugar de trabajo organizado,ordenado y limpio.

SUSTAIN, DISCIPLINA: Implica mantener una formación y disciplina para asegurar que todos y cada uno sigan las normas de 5 S

Beneficios de 5S

– Seguridad

– Eficiencia

– Calidad

– Eliminar desperdicios

– Control en lugar de trabajo

¿ Qué Es Value Stream Mapping ?

Es una herramienta que ayuda a la gente a ver y entender el flujo de material y da información de cómo se hace un producto a través del ValueStream.

Como su nombre indica el ValueStreamMappinges un mapeo de la cadena de valor de un proceso productivo. Entendemos como cadena de valor todas las acciones (tanto las que dan valor añadido, como las que no dan valor añadido) que son necesarias para llevar un producto a través de sus dos principales flujos:

– El flujo de producción desde las materias primas hasta el cliente.

– El flujo de diseño desde el concepto del producto hasta su lanzamiento.

Por lo tanto, el ValueStreamMapping es una herramienta que ayuda a las empresas a visualizar, sobre el papel su cadena de suministro y entender el flujo de materiales y de información de un producto.

Cápsulas de Conocimiento Lean Healthcare.

Autor: Carlos Alberto Díaz

En el proceso de capacitación y cambio cultural, he desarrollado un ejercicio para su discusión y debate, que denominé cápsulas de conocimiento, que son principios fundacionales en la gestión del Toyota Production System. Es un abordaje introductorio resumido que surge del conocimiento práctico y del equipo de trabajo de la Residencia de Gestión de Servicios de Salud.

Los japoneses dicen que cuando no tenés un problema estás en un problema

1. Asegúrese de que el personal médico, de enfermería, administrativo, camilleros y otros colaboradores tengan lo que necesitan para hacer el trabajo

Si llegas a visitar una planta de Toyota, observarás cómo ponen mucho esfuerzo en hacer que los miembros del equipo de producción no tengan que correr para buscar herramientas o suministros. Por ello los enfermeros, los médicos, las instrumentadoras, el personal administrativo tenga todos los elementos para atender a los pacientes a su disposición. con ello eliminar el desperdicio de tiempo en la búsqueda. Un  hospital lean aseguraría que los profesionales sanitarios tienen lo que necesitan para hacer su trabajo asistencial, esto ahorra esfuerzo, disminuye la fatiga, aumenta el tiempo con el paciente y aumenta la productividad, agregando valor. Esto incluye tener la cantidad correcta de equipos y suministros, por lo que es rápido y fácil de encontrar, el orden en el lugar de trabajo, haciendo las cosas funcionan correctamente y mucho más.

2. No ponga la gente en un proceso mal diseñado, primero arregle el proceso.

Las personas que trabajan en salud les molestan cuando intervienen en un proceso mal diseñado. Primero revise el proceso. A menudo escuchamos la queja que los hospitales tienen «grandes médicos y grandes personas trabajando en un proceso mal diseñado». La cirugía es perfecta el paciente se complicó. Es un aspecto frustrante para los médicos cuando siempre están atrasados y lo es para todos los que están trabajando en un departamento de emergencia abrumado que tiene pacientes días esperando en los pasillos.

Deberíamos pensar en cómo diseñar correctamente el proceso, no esperando rendimientos sobrehumanos, en perder el tiempo haciendo bien lo que no sirve.  Es una receta para errores y agotamiento.

3. No sobrecargar a la gente

Desafortunadamente, los hospitales sobrecargan personal de innumerables formas, esto lleva a que se afecte el clima de la organización.  A las enfermeras, no se les puede exigir unidades de producción de enfermería, con valor de 80 minutos de tareas para completar cada hora. Es imposible. Ni médicos que atiendan más de cuatro pacientes por hora, en la guardia, pero si esa cantidad, y que todos hagan el esfuerzo, evitando que la gente espere, que los servicios proveedores de información imágenes y laboratorio entiendan que si ellos se apuran, otorgan privilegio a estos pacientes de urgencia, podríamos acelerar los tiempos y ganar eficiencia. Menos sobrecarga, menos esperas. reduciendo el tiempo del flujo de información.  

algunos autores hablan de «muda» (la palabra japonesa para residuos) o desperdicio o ineficiencia pero también tenemos que prestar atención a «muri» (la palabra para sobrecarga) en una cultura Lean.

Trabajar un turno de 24 horas agotador (o varios turnos seguidos) es probablemente una sobrecarga irrazonable.

Sobrecarga conduce a errores y daños a los pacientes.

4. No reducir costos reduciendo personal de atención, el necesario adecuadamente para atender correctamente a los pacientes.

El enfoque tradicional de salud es «recorte de costos» y 60-70% del costo de un sistema de salud es la nómina de personal, los sanatorios son empresas mano de obra intensivas, es donde los ejecutivos suelen Miran primero.

Para reducir esta sobrecarga, necesitamos reducir los residuos, desperdicios y liberar tiempos improductivos. Con esa mejora poder Aumentar el tiempo de contacto del personal asistencial con los pacientes. Mejorar la comunicación.

Los mejores hospitales magros, incluyendo ThedaCare, tienen alguna forma de una filosofía «sin despidos» en las áreas asistenciales. o «sin despidos debido a la inclinación» política que encuentren otras formas de reducir costos a través de la mejora de procesos. los costos ocultos de la ineficiencia son del 25%   

5. Tener los niveles adecuados de dotación de personal

•Lean nos enseña a no «arrojar la gente en un problema», pero hay veces que cuando he visto a un departamento que en realidad es insuficiente (por lo tanto, los empleados están sobrecargados y sufre de calidad). Hay muchas veces cuando Lean puede utilizarse para reducir los niveles de dotación de personal, que es mejor manejado por gente redistribución hacia otras áreas, creciendo y proporcionando más cuidado con el mismo personal o no sustitución de personas que abandonan por desgaste natural. He estado involucrado con proyectos Lean donde los datos mostraban inequívocamente que una zona era insuficiente y se tiene que corregir. Hechos deben prevalecer sobre opiniones o sentimientos sobre esto.

6. Dar ayuda y apoyo cuando sea necesario

Cuando personal está luchando con exceso de tareas, sobrecarga u otros problemas, los directores deben estar allí como líderes de contacto para darle apoyo y no dejarlos solos. Además la única respuesta no debe ser mas cantidad de personal, sino mejor ordenamiento de las tareas y de las actividades. No dejamos sobrecargada de trabajo personal para valerse por sí mismos o «ser duro». Una cultura Lean no desprecian a la gente para expresar sus opiniones cuando necesitan ayuda. Otra vez, cuando visita a Toyota, vemos cómo los empleados se les animados a «tirar la cuerda andon» y buscar ayuda y apoyan en vez de caras para detener la línea.

7. No culpar a la gente por errores sistémicos

En salud, más problemas, errores, errores y daños son causados por factores sistémicos, tales como sobrecarga, deficiente capacitación u otros problemas de proceso. No es solo Lean que cree y enseña esto, pero también considera una metodología que esto solo lo hace un cambio en las respuestas organizacionales «Sólo la cultura». No es justo esperar que la gente a «tener cuidado» en un mal sistema o cuando ellos están sobrecargados. Lean nos ayuda a alejarse de la tradicional «nombre, culpa y vergüenza» entorno sanitario. Este cambio de cultura no es sólo la «derecha» o «buena» hacerlo — detener el juego de la culpa es la mejor manera de proteger a los pacientes y mejorar la calidad.

8 •Permita que la gente haga un trabajo que tenga valor y se lo valore.

Líderes magros ayuda a conectar a las personas a la misión y el propósito de su trabajo. Una cultura Lean no sólo pregunta «por qué?» cuando causa problema para resolver o investigar una raíz, también «comienza con el por qué» y explica por qué trabajo debe hacerse una cierta manera. No queremos gente ser ocupado (incluida la búsqueda de fuentes, que está ocupado pero no valor añadiendo o gratificante), pero queremos que sean capaces de atender a pacientes y concentrarse en el trabajo que es más significativo.

9. El profesional que trabaje de profesional

•En consonancia con un trabajo significativo, Lean se centra en: •Dejar a las enfermeras ser enfermeras •Dejar que los médicos sean doctores, médicos sean médicos que vean en el otro un semejante. •Dejar que los farmacéuticos trabajen de farmacéuticos •Dejando anestesiólogos ser anestesiólogos •No es difícil ver a gente haciendo trabajo en un hospital que debe ser realizado por un asistente o alguien con un menor nivel de formación clínica. Los hospitales a menudo tienen una escasez de personal de apoyo, que puede parecer es ahorrar dinero}. •Aumenta los costos y desmoraliza personal si no pueden hacer el trabajo correcto.

10. Escuchar e involucrar a las personas en la mejora

•Y, por supuesto, Lean respeta la gente haciéndola  hablar, escuchando a ellos y al participar en el proceso de mejora Kaizen . Esto es un concepto tan importante como vital •¿Qué opinas de esta lista? ¿Qué añadirías? ¿Cómo anotar en estas diez dimensiones de Lean y respeto a la gente de tu servicio?

Gracias espero que les haya servido.

Estrategias de Estratificación del Riesgo en Salud

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular de la Universidad ISALUD. 2026,

Nuevo paradigma de paciente, definido por una serie de características: Este nuevo enfoque se centra en el paciente como un individuo activo en su proceso de salud, reconociendo su papel fundamental en la toma de decisiones relacionadas con su bienestar. La comunicación y la colaboración entre el paciente y los profesionales de la salud se han vuelto esenciales, fomentando una relación más cercana y basada en la confianza. Además, se considera la importancia de factores emocionales y sociales, así como el acceso a información relevante, lo que permite al paciente convertirse en un participante informado y empoderado en su tratamiento. Este cambio no solo beneficia la salud del individuo, sino que también mejora los resultados generales de los sistemas de salud al promover un enfoque más holístico y personalizado.

  • Perfil de enfermo crónico con dos o más enfermedades concomitantes.
  • Persona más activa y deseosa de participar en las decisiones sobre su tratamiento.
  • Conoce su derecho a tener acceso a su historia clínica personal, incluso cuando se dispone de formato electrónico.
  • Acude a la consulta con amplio conocimiento de su enfermedad y dispuesto a interrogar al médico.
  • Utiliza Internet y teléfono activamente para gestionar sus problemas de salud.
  • Espera continuidad y seguridad en la atención que ha de recibir en cualquier dispositivo del sistema sociosanitario.
  • El punto de partida sigue siendo un sistema sanitario organizado en torno a la «Medicina del problema agudo», con un modelo de atención reactivo y no proactivo, mientras la realidad muestra que el 80% de las consultas en Atención primaria (AP en adelante) tienen que ver con enfermedades crónicas, al tiempo que representan el 60% de ingresos en hospitales de la red.

1.     Utilidad de la estratificación del riesgo.

La técnica de estratificación de riesgo surgió por razones de objetivación de necesidades de cada paciente, orientándose en el nivel de cuidado requerido, que incluye el autocuidado, la gestión de la enfermedad y la gestión de casos, lo que permite una priorización efectiva y una mayor eficiencia, entendida como sinónimo de calidad. Esto, a su vez, mejora la continuidad asistencial y los productos intermedios que requieren los pacientes durante su tratamiento. Con el tiempo, las empresas destinadas al cuidado de la salud, como las Organizaciones de Mantenimiento de la Salud (HMO), comenzaron a utilizar esta técnica para desarrollar diferentes productos y establecer las primas de acuerdo con el perfil de riesgo de sus clientes. Esto ha facilitado la creación de un sistema más inclusivo, evitando la introducción de modelos que rechazan a individuos en función de las condiciones médicas preexistentes. Además, en los sistemas nacionales de salud, la estratificación de riesgo se convierte en un componente esencial para el ajuste de recursos y la asignación diferencial de los servicios de salud, promoviendo actividades de estratificación que pueden ser preventivas, correctivas o compensatorias. Este enfoque tiene como objetivo final evitar la sobrecarga del sistema, garantizando que cada paciente reciba la atención necesaria de manera oportuna y apropiada, optimizando así los resultados en salud pública y al mismo tiempo controlando los costos.

En definitiva, los modelos de estratificación de riesgo permiten la identificación y la gestión de las personas que requieren las acciones más intensivas, tales como los pacientes ancianos con múltiples condiciones complejas. Este enfoque es fundamental en la atención médica moderna, ya que permite priorizar a aquellos que tienen mayores necesidades y, por ende, mayores probabilidades de requerir atención urgente. En estos casos en particular, la estratificación procura evitar las hospitalizaciones no programadas, para optimizar la asignación de recursos de manera más eficiente y efectiva. Esto no solo mejora la experiencia del paciente, sino que también contribuye a la sostenibilidad del sistema de salud al reducir costos asociados a internaciones innecesarias.

Además, la estratificación busca promover la autogestión del paciente, un aspecto clave en el manejo de enfermedades crónicas. Educando a los pacientes sobre su condición, se les empodera para que tomen decisiones informadas sobre su salud, lo cual puede llevar a una mejora en su calidad de vida. La posibilidad de realizar un seguimiento y dar prioridad a la intensidad de las intervenciones en todos los ámbitos, como visitas médicas, terapias y tratamientos, es otra ventaja crucial del proceso de estratificación.

Este enfoque no solo se detiene en el tratamiento individual, sino que puede usarse incluso para la selección de los participantes en los ensayos clínicos, asegurando que se incluya una muestra representativa de la población que realmente necesita intervención. A pesar de que la aplicación cada vez más generalizada de los registros electrónicos de salud está facilitando la estratificación del riesgo, la disponibilidad de información precisa con bajas tasas de pérdida de datos es aún difícil de lograr en la mayoría de las configuraciones. En muchos casos, los recursos deben invertirse en la transformación de datos para fines analíticos, lo que implica la necesidad de contar con sistemas robustos y bien diseñados.

En otros contextos, la clasificación de las enfermedades es una fuente importante y común de distorsión. Por ejemplo, se ha documentado que la información sobre las condiciones de salud puede ser incompleta hasta en un 30% de los pacientes que usan los códigos de la Clasificación Internacional de Enfermedades. Esto subraya la importancia de contar con herramientas de estratificación que no solo sean precisas, sino que también estén alineadas con prácticas clínicas actualizadas que reflejen la realidad del paciente.

Luego de la estratificación del riesgo, sigue la planificación de las intervenciones, que debe estar personalizada para el usuario. Esta personalización es clave, ya que cada paciente presenta un conjunto único de necesidades, preferencias y circunstancias. Estas intervenciones pueden ser presenciales, telefónicas, con recordatorios por mail, a sus teléfonos, por correo, participación en talleres, intervención de sus familias, y colaboración con el tratamiento de otros pacientes. Por ejemplo, comentar sobre sus buenas experiencias no solo puede servir de motivación para otros enfermos, sino que también fomenta una comunidad de apoyo que es muy beneficiosa en el proceso de sanación.

Las intervenciones también tienen una dimensión que se puede clasificar en individual, grupal o poblacional. Planificar y ejecutar estrategias en estos diferentes niveles permite una atención más global y es más probable que aborde adecuadamente las diversas necesidades de la población objetivo. Esto resulta en un enfoque holístico que beneficia tanto a los individuos como a la comunidad en general. Con el tiempo, estas estrategias no solo pueden mejorar la salud de los pacientes en un contexto individual, sino que también pueden contribuir al bienestar de la comunidad en su conjunto, creando un sistema de salud más robusto y resiliente.

2.     Modelo de atención de la Kaiser Permanente:

El modelo de la Kaiser Permanente surgió en EEUU en el año 1945. Es un enfoque de atención que se clasifica como poblacional, centrándose en la población en su totalidad y las diversas necesidades que esta presenta. El objetivo es dirigir intervenciones específicas según las características de cada grupo poblacional. Este modelo se estructura en tres niveles de intervención, los cuales varían según la complejidad de cada paciente: en la base se encuentra la población general, que incluye el autocuidado, la gestión de la enfermedad, y el rol del gestor de casos.

La base de la pirámide de la Kaiser es la población general donde se encuentran las personas sanas. Aquí, las intervenciones se enfocan en promoción y prevención, con el objetivo de controlar los factores de riesgo que pueden estar asociados a los estilos de vida y que, a su vez, pueden influir en la aparición o agravamiento de enfermedades crónicas. En este nivel, se implementan programas de educación para la salud, tanto a nivel individual como grupal. Estos programas tienen como finalidad fomentar estilos de vida saludables y proporcionar el entorno necesario para que las personas se desarrollen de forma saludable.

En el segundo nivel, se encuentran los individuos que presentan enfermedades crónicas de complejidad menor o bien aquellos que están manifestando los primeros síntomas y signos de una patología. Este grupo representa aproximadamente el 80% de la población. Estas personas requieren intervenciones adecuadas, así como un acompañamiento y apoyo para el autocuidado. Fomentar una participación activa en sus propios cuidados de salud no solo es esencial para que estos pacientes alcancen niveles óptimos en su autocuidado, sino que también ayuda a ralentizar la progresión de su patología crónica.

Los pacientes de alto riesgo, pero de complejidad media, representan el 15% de la población con patologías crónicas. Este grupo específico demanda una gestión de la enfermedad que asegura que el cuidado profesional se combine con el autocuidado. Lo fundamental en este nivel es el avance del paciente hacia una mayor autonomía y en la capacidad de tomar decisiones informadas sobre su salud. Para lograr esto, se hace necesario que el paciente reciba la capacitación adecuada en los cuidados que debe seguir, lo que les permitirá gestionar mejor su salud y bienestar.

En la cúspide de la pirámide se sitúan los pacientes con el nivel más alto de complejidad, quienes pueden representar el 5% de la población. Estos pacientes, enfrentándose a una notable comorbilidad y dependencia, requieren una gestión integral del caso, la cual debe estar facilitada a través de cuidados avanzados profesionales. Para abordar estas necesidades complejas de manera efectiva, es crucial que la atención se centre en la continuidad asistencial. Además, es esencial el trabajo en equipo multidisciplinario dentro del personal de salud, junto con la gestión óptima de recursos y cuidados. Esto debe realizarse en estrecha relación con financiadores, especialistas, prestadores de servicios, pacientes, y sus cuidadores. Este enfoque colaborativo no solo mejora la calidad del servicio recibido por el paciente, sino que también puede contribuir a una atención más centrada y eficaz a lo largo de todo su proceso de salud.

3.    Modelo de atención a crónicos (The chronic Model Care CCM)

El modelo de cuidado fue desarrollado por Edward Wagner en el McColl Institute en 1998. Este modelo se ha convertido en el principal referente internacional para la atención de pacientes con enfermedades crónicas, siendo ampliamente aceptado y difundido a lo largo del tiempo. Su enfoque se centra en la creación de una red que vincule equipos de profesionales proactivos con pacientes que son activamente informados sobre su condición de salud y que enfrentan el reto de vivir con enfermedades crónicas.

La atención de las enfermedades crónicas, según este modelo, se lleva a cabo en tres planos interrelacionados: la comunidad, el sistema sanitario, y la interacción entre el paciente y la práctica clínica. Es esencial que estos planos trabajen en sinergia para garantizar que los pacientes reciban el apoyo integral que requieren.

La organización del sistema de atención sanitaria es un aspecto crucial dentro del modelo de Wagner. Esto incluye factores como el aseguramiento, la financiación, la contratación de redes de proveedores, así como la implementación de esquemas de pago y sistemas de gestión que estén orientados a ofrecer una cobertura integral de salud al paciente. Además, es necesario desarrollar recursos comunitarios que faciliten la creación de grupos de autoayuda, los cuales pueden ser de gran apoyo para los pacientes en su camino hacia el manejo efectivo de su salud.

Un elemento distintivo de este modelo es el diseño de un sistema asistencial proactivo, que se basa en la formación de equipos multidisciplinarios que ofrecen nuevos roles profesionales y aseguran la continuidad asistencial. También se enfatiza la importancia de apoyar y respaldar la toma de decisiones clínicas, proporcionando acceso a guías clínicas y la colaboración con especialistas y consultores, para integrar efectivamente a todos los miembros del equipo de salud. Para esto, es fundamental el desarrollo de sistemas de información clínica que permitan compartir datos relevantes y así identificar a los pacientes de alto riesgo de forma eficiente.

La continuidad asistencial se erige como la clave del modelo de atención, intensificando así la relación con la comunidad y fomentando un ambiente donde la toma de decisiones siempre se base en la evidencia disponible. Este enfoque está orientado a garantizar que se mantenga un alto estándar en la calidad de atención y en la calidad sistémica de los servicios ofrecidos, ya que se busca siempre la mejora en los procesos y resultados de salud.

El foco del modelo está centrado tanto en la prevención primaria, secundaria, terciaria como cuaternaria. La integración de servicios y acciones es entendida como el núcleo central, estableciendo interacciones productivas entre el paciente informado y un equipo de salud activado y comprometido con el bienestar del paciente.

En cuanto a las intervenciones orientadas a la atención de la cronicidad, un informe de la Universidad de Birmingham que revisó más de 10.000 estudios de investigación ha evidenciado el impacto positivo de varias intervenciones a largo plazo en la atención a pacientes complejos. Estas intervenciones han sido priorizadas conforme a la calidad de la evidencia científica. Destacan entre ellas el seguimiento telefónico por personal de enfermería, las visitas domiciliarias proactivas y los sistemas de soporte para el autocuidado de los pacientes. Todas estas estrategias contribuyen de manera significativa a la mejora de los resultados en la atención de la salud de individuos con enfermedades crónicas.

Se han mostrado como elementos clave las iniciativas de soporte al autocuidado, potenciando el desarrollo de pacientes expertos y pacientes activos[iii]. A nivel internacional, el Chronic Disease Self Management Program (CDMSP)[iv] es el pionero en las iniciativas de soporte al autocuidado y el que cuenta con el enfoque estructurado más utilizado y con mayor evidencia de su efectividad. Otros programas utilizados son el Expert PatientProgramme[v] y el Co-creating Health[vi] de Reino Unido,el programa Flinder[vii] de Australia y otros programas de Canadá[viii] y Dinamarca[ix].

Los numerosos estudios que evalúan el impacto del CDSMP[x][xi][xii][xiii] muestran beneficios, mejorando la calidad de vida, la autoeficacia, el control sobre la enfermedad, la autopercepción de salud y el aumento de la actividad física y social. También se han observado mejoras en la relación del paciente con los profesionales sanitarios[xiv][xv]

En relación con las iniciativas de educación para el autocuidado, una revisión del 2013[xvi]identifica en España siete iniciativas de educación estructurada con un nivel de desarrollo avanzado. El programa de paciente experto implementado por el Instituto Catalán de la Salud[xvii]36 en el grupo de pacientes con insuficiencia cardiaca obtiene un incremento de los conocimientos del 7,06% y una mejora en los hábitos y estilos de vida del 9,3%, resultados que alcanzan el 11,61% y 5,8% a los 6 y 12 meses respectivamente.



[i] Health Services Management Centre (HSMC).Evidence for transformingcommunityservices. Review: Services for longtermconditions. Birmingham: University of Birmingham; 2009

[ii]Inglis SC, Clark RA, McAlister FA, Stewart S, Cleland JG. Which components of heart failure programmes are effective? A systematic review and metaanalysis of the outcomes of structured telephone support or telemonitoring as the primary component of chronic heart failure management in 8323 patients: Abridged Cochrane Review. Eur J Heart Fail 2011, 13:1028–40

[iii] Battersby M, Von Korff M, Schaefer J, Davis C, Ludman Greene SM, Parkerton M, Wagner EH. Twelve evidence-based principles for implementing self-management support in primary care. Jt Comm J Qual Patient Saf. 2010; 36(12):561-70.

[iv] Standford School of Medicine [sede Web]*. Palo Alto: Patient Education Research Center. Chronic Disease Self-Management Program (Better Choices, Better Health® Workshop). 2013. http:// patienteducation.stanford.edu/programs/cdsmp.html

[v] National Health Services [sede Web]*. London: The Expert Patients Programme; 2013. NHS General Practitioners. Disponible en: http://www.nhs.uk/NHSEngland/AboutNHSservices/doctors/Pages/ expertpatients-programme.aspx

[vi]The Health Foundation

[sede Web]

*. London: Co-creating Health Initiative. Summary annual evaluation report for the National Support Team; 2008. Disponible en: http://www.health.org.uk/ areas-of-work/programmes/co-creatinghealth

[vii] Flinders University [sede Web]*. Adelaida: The Flinders Program care planning process; 2013. Disponible en http://www.flinders.edu.au/medicine/sites/fhbhru/self-management.cfm

[viii] Health Council of Canada. Self-management support for Canadians with chronic health conditions. Toronto: Health Council of Canada; 2012. Disponible en: http://healthcouncilcanada.ca/tree/HCC SelfManagementReport FA.pdf

[ix]Danish Health Technology Assessment. Patient education – a health technology assessment. Copenhagen: National Board of Health, Monitoring & Health Technology Assessment; 2009. Disponible en: http://www.sst.dk/Publ/Publ2009/MTV/Patientuddannelse/Patientuddannelsesummary.pdf

[x] Gordon C, Galloway T. Review of findings on Chronic Disease Self-Management Program (CDSMP) outcomes: physical, emotional & healthrelated quality of life, healthcare utilization and costs; 2008. Disponible en: http://patienteducation.stanford.edu/research/Review_Findings_CDSMP_ Outcomes1%208%2008.pdf

[xi]Chodosh J, Morton SC, Mojica W, Maglione M, Suttorp MJ, Hilton L et al.Meta-analysis: chronic disease self-management programs for older adults. Ann Intern Med. 2005; 143: 427–38.

[xii] Foster G, Taylor SJ, Eldridge SE, Ramsay J, Griffiths CJ.Self-management education programmes by lay leaders for people with chronic conditions. Cochrane Database Syst Rev. 2007; 4. CD005108

[xiii] Lavery KA, O`Neill B, Parker M, Elborn JS, Bradley JM. Expert patient selfmanagement program versus usual care in bronchiectasis: a randomized controlled trial. Arch Phys Med Rehabil. 2011; 92:1194-201

[xiv] Kennedy A, Reeves D, Bower P, Lee V, Middleton E, Richardson G et al. The effectiveness and cost effectiveness of a national lay-led self care support programme for patients with long-term conditions: a pragmatic randomised controlled trial. J Epidemiol Community Health. 2007; 61:254– 61.

[xv] Lorig KR, Ritter PL, Stewart AL, Sober DS, William Brown BJ, Bandura A et al. Chronic Disease Self-Management Program: 2-Year Health Status and Health Care Utilization Outcomes. Medical Care.2001; 39:1217–23

[xvi] Nuño-Solinis R, Rodríguez-Pereira C, Piñera-Elorriaga K, Zaballa-González I, Bikandi-Irazabal J. Panorama de las iniciativas de educación para el autocuidado en España. GacSanit. 2013;27(4):332-7

[xvii] The Health Foundation.Evidence: helpingpeoplehelpthemselves. A review of the evidence considering whether it is worthwile to support self-management. London: Health Foundation;2011


[i] Nuño R. Buenas prácticas en gestión sanitaria: el caso Kaiser Permanente. Rev Adm San. 2007; 5(2):283-92

[ii]Feachem RG, Sekhri NK, White KL. Getting more for theirdollar: a comparison of the NHS withCalifornia’s Kaiser Permanente. BMJ. 2002;324:135-41.



[i] Bengoa R*, Martos F*, Nuño R*, Kreindler S, Novak T, Pinilla R. [*Contribuyentes principales] Management models. En: Jadad AR, Cabrera A, Martos F, Smith R, Lyons RF. Whenpeoplelivewithmultiple chronic diseases: a collaborative approach toanemerging global challenge. Granada: Escuela Andaluza de Salud Pública; 2010. Disponible en: http://www.opimec.org/equipos/whenpeople-live-withmultiple-chronic-diseases

[ii]Clark CM Jr, Snyder JW, Meek RL, Stutz LM, Parkin CG.2001 A systematic approach to risk stratification and intervention within a managed care environment improves diabetes outcomes and patient satisfaction. Diabetes Care.; 24(6):1079-86.

[iii]Arshad P, Oxley H, Watts S, Davenport S, Sermin N. 2000 Systematic approach to community risk assessment and management. Br J Nurs.;9(4):210-4.

[iv] Junta de Andalucía. Consejería de Salud. 2004. When people live with chronic disease.

[v]Coleman K, Austin BT, Brach C, Wagner EH. Evidence on the chronic care model in the new millennium. Health Affairs. 2009;28:75-85.


[i]ClarGimeno, S; MarquésEspí, J A: 2010. «Integración de niveles asistenciales. Un nuevo modelo organizativo en la Comunidad Valenciana», Sedisas.XXI, 2010, Nº 16. http://sedisasigloxxi.es/spip.php?article9

[ii]Nuño R. 2007, Buenas prácticas en gestión sanitaria: el caso Kaiser Permanente. Rev Adm Sanit.; 5:283-92.

P.R.O.G.R.E.S.A.R. salud y determinantes sociales

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular Universidad ISALUD. 2026

«Salud es la manera de vivir libre, solidaria, responsable y feliz. Es un bien ser y no un bien-estar»

Esta definición des-medicaliza a la salud y la considera un derecho humano, destacando su importancia en la vida cotidiana de las personas. Cuando pensamos en salud como un derecho humano, nos damos cuenta de que trasciende el ámbito médico y se convierte en un pilar fundamental para el desarrollo de sociedades justas y equitativas.

La salud, entendida de esta manera, es un concepto amplio y multifacético que incluye no solo la ausencia de enfermedad, sino también el bienestar emocional, social y mental de los individuos. Este enfoque nos invita a reflexionar sobre la necesidad de crear entornos que fomenten un estilo de vida saludable y sostenible.

Asimismo, ser consciente de que la salud es un bien universal, igualitario e innegociable implica que todas las personas, sin excepción, deben tener acceso a servicios de salud que garanticen su bienestar. Esto implica que el Estado tiene un papel crucial al ser el responsable de asegurar este acceso a toda la población, sin discriminación.

Por lo tanto, es imperativo que las políticas públicas se diseñen y ejecuten pensando en el bienestar integral de los ciudadanos, impulsando acciones que promuevan la salud desde un enfoque que valore a las personas en su totalidad. En resumidas cuentas, la salud no debe ser concebida únicamente como un resultado de tratamientos médicos, sino como un derecho fundamental que todos debemos reivindicar y proteger.

“Reducir las desigualdades en materia de salud es un imperativo ético, la injusticia social mata a la gente a gran escala”.

La ‘Carta de Ottawa’ establece que «La salud es el resultado de las condiciones de: alimentación, vivienda, educación, ingreso, medio ambiente, trabajo, transporte, empleo, libertad y acceso a los servicios de salud» (OMS, 1986). En esta definición se afirma la clara relación entre los factores sociales y económicos, el entorno físico y la salud; sin embargo, lo que más se destaca es que, sin un equilibrio entre estos factores, difícilmente se puede alcanzar un nivel óptimo de salud. Esta observación subraya la complejidad del sistema de salud y cómo este no puede ser considerado aislado de otros aspectos de la vida.

Los determinantes sociales de la salud son las condiciones económicas, culturales, laborales, ambientales y sociales en las que viven las personas, y son fundamentales para determinar su estado de salud. Estos determinantes incluyen circunstancias en las que las personas nacen, crecen, viven, trabajan y envejecen, y su interacción crea un marco que influye en la salud de manera significativa. Por ejemplo, el acceso a una educación de calidad puede permitir a las personas mejorar sus ingresos y, por lo tanto, tener mejores condiciones de vida y acceso a servicios de salud. Sin embargo, muchas comunidades enfrentan barreras estructurales que les impiden alcanzar tales oportunidades.

La variabilidad en la distribución de estos determinantes sociales explica gran parte de las desigualdades en la salud. Estas desigualdades son evitables, sistemáticas e injustas, lo que significa que no son producto de la mera casualidad, sino que están profundamente enraizadas en la organización social y económica de la sociedad. Por ejemplo, las poblaciones de bajos ingresos muchas veces enfrentan entornos contaminados, acceso limitado a alimentos saludables y escaso apoyo social, lo que contribuye a una salud deficiente en comparación con aquellos en situaciones más privilegiadas.

Por lo tanto, abordar las desigualdades en salud exige un compromiso colectivo para reexaminar y modificar las condiciones que perpetúan esta injusticia. Es crucial realizar esfuerzos en políticas públicas que vayan más allá de la atención médica. Esto incluye promover la equidad en la educación, mejorar el acceso a empleos de calidad y asegurar un entorno saludable para todos. Solo así se podrá avanzar hacia un mundo donde la salud no esté determinada por la posición socioeconómica, sino que sea un derecho accesible para todas las personas, independientemente de su origen o circunstancia geográfica.

Los estratificadores de equidad que se valoran más frecuentemente la bibliografía consultada los hace con el acrónimo PROGRESAR:

la P vinculado a la plaza, al lugar que habita la persona.

La R vinculada a la raza o la etnicidad.

La O de ocupación, tarea y tipo de trabajo.

La G de genero o sexo.

La R de religión.

E de educación.

S de situación socioeconómica.

A de ambiente, relacionándolo con el acceso al agua, al saneamiento, la vivienda.

R son los recursos, o el capital social, el sistema de contención social que cuenta la población.

Tenemos que enfrentarnos a una verdad incómoda pero innegable: las vidas de millones de niños están malogradas por el solo hecho de haber nacido en un país, en una comunidad, con un género o en determinadas circunstancias. Un verdadero riesgo país, es el de la desnutrición infantil y el sobrepeso de la alimentación incorrecta.

Las personas que tienen mejor situación social y económica, educativa y laboral viven algunos años más y sufren menos enfermedades que los pobres.

Estas diferencias en la salud son producto de la injusticia social que refleja las influencias más poderosas de los estilos de vida de las personas, pero fundamentalmente de las condiciones en las que viven y trabajan, que influyen fuertemente en su salud y longevidad. Las condiciones sociales y económicas determinan que las personas se enfermen o no, son más importantes que la atención médica para las ganancias de salud de la población general. La pobreza además en nuestro país da una salud más pobre, en accesibilidad, en oportunidad y a veces en medios. La mayoría de enfermedades y causas de muerte son más comunes en los estratos más bajos de la sociedad. El gradiente social en salud refleja desventajas materiales y los efectos de la inseguridad, la ansiedad y la falta de integración social. Las circunstancias sociales y económicas deficientes afectan la salud durante la vida, generándose en muchos casos una “carga acumulativa” desde la vida fetal, la infancia y niñez, la adolescencia y la vida adulta. Generando un riesgo acumulados de enfermedades crónicas.

Es conveniente diferenciar entre efectos a corto y a largo plazo, entre efectos directos e indirectos, entre consecuencias reversibles e irreversibles, entre las que se pueden revertir, mitigar, disminuir impactos y externalidades.

La mala salud de hoy puede ser en parte el resultado de las privaciones de la infancia, la inequidad pone en peligro a millones de niños, hoy, y amenaza el futuro del mundo

Gestión y Economía de la Salud

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