COVID-19: habilidades de seguridad del paciente y mejora de la calidad

La pandemia de COVID-19 ha desafiado repentinamente a muchos sistemas de salud. Para responder a la crisis, estos sistemas han tenido que reorganizarse al instante, con poco tiempo para reflexionar sobre los roles a asignar a sus expertos en seguridad del paciente (PS) y mejora de la calidad (QI). En muchos casos, se llamó al personal que tenía experiencia en atención clínica para apoyar las salas y los cuidados críticos. El aporte de las personas que dentro de la organización trabajan en seguridad de pacientes y en calidad ha sido sumamente importante, especialmente para evitar brotes de infecciones por bacterias multirresistentes, aumento de las úlceras por presión, infecciones por catéter, neumonías vinculadas a la asistencia respiratoria mecánica.

Creemos que el conjunto de habilidades del personal de seguridad del paciente y mejora de la calidad es esencial para la implementación exitosa de los cambios necesarios para lograr los resultados deseados. La comprensión de la teoría de sistemas y la complejidad de los sistemas de salud, los factores humanos y las teorías de fiabilidad, y las metodologías de cambio es clave para el éxito de cualquier programa de transformación.

Aquí, sugerimos una estrategia y acciones de cinco pasos a través de las cuales el personal de PS y QI puede contribuir significativamente durante una pandemia al emplear sus habilidades básicas para apoyar a los pacientes, el personal y las organizaciones:

  • Fortalecer el sistema mediante la evaluación de la preparación, la recopilación de pruebas, el establecimiento de capacitación, la promoción de la seguridad del personal y el refuerzo del apoyo entre pares.
  • Comprometerse con los ciudadanos, los pacientes y sus familias para que las soluciones se logren conjuntamente y sean propiedad tanto de los proveedores de atención sanitaria como de las personas que reciben atención y, en particular, de los ciudadanos que deben realizar intervenciones preventivas.
  • Trabajar para mejorar la atención, a través de acciones como la separación de flujos, talleres flash sobre trabajo en equipo y el desarrollo de apoyo a la decisión clínica.
  • Reducir el daño mediante la gestión proactiva del riesgo tanto para los pacientes de COVID-19 como para los que no lo son.
  • Impulsar y expandir el sistema de aprendizaje, para capturar oportunidades de mejora, ajustarse muy rápidamente y desarrollar resiliencia. Esto es crucial ya que se sabe poco sobre el COVID-19 y sus impactos en los pacientes, el personal y las instituciones

Identificar una lista de verificación de preparación adecuada y evaluar la situación

Varias organizaciones, como la Organización Mundial de la Salud (OMS), están ofreciendo listas de verificación para la evaluación de la preparación [1]. La realización de la evaluación permite identificar rápidamente las áreas a mejorar, así como las soluciones, aunque es importante que dichas evaluaciones no simplifiquen indebidamente las complejidades de la preparación. Las listas de comprobación proporcionan una guía, no una solución completa.

Reunir experiencia y evidencia, filtrar, resumir y brevemente

Al comienzo de una pandemia, se sabe muy poco sobre la enfermedad, su comportamiento específico, tratamiento, impacto y evolución. La recopilación de experiencia requiere acceso a una red internacional, para la cual las personas de QI a menudo se colocan de manera única a través de sus conexiones internacionales y afiliaciones con sociedades internacionales que ofrecen recursos basados en la web.

Configurar entrenamiento y simulación justo a tiempo en habilidades que se usan con poca frecuencia

Esto podría incluir, por ejemplo, el desarrollo de instrucciones y simulaciones sobre cómo ponerse y quitarse equipos de protección personal (EPP) o sobre la desinfección del medio ambiente para los limpiadores.

Asesorar y apoyar el liderazgo distribuido

El liderazgo es esencial durante una crisis pandémica, a todos los niveles; sin embargo, los líderes siempre están en riesgo de perder retroalimentación, lecciones y percepciones de la cabecera. Ayude a los líderes con el pensamiento sistémico y el aprendizaje a través de bucles de retroalimentación, promoviendo la deferencia a la experiencia y el liderazgo distribuido. Apoyar y diseñar una comunicación frecuente, concisa y abierta sobre la situación actual. Apoyar la conciencia situacional y el monitoreo de la situación sobre la pandemia y su impacto (incluidos los efectos en la atención de los pacientes con afecciones distintas de la enfermedad pandémica). Como nota a los líderes, todo lo anterior será mucho más fácil si el jefe de PS/QI es incluido en el grupo de trabajo de emergencia.

Promover la seguridad del personal, el bienestar y la seguridad psicológica

Asesorar a los líderes sobre las necesidades de seguridad física y psicológica del personal [2] y sobre las necesidades de información, incluidas las del personal no clínico. Establezca un espacio para que el personal exprese sus temores y preocupaciones, y los transmita, con la confidencialidad adecuada, a los líderes. Promover expresiones frecuentes de gratitud, como se lleva a cabo, por ejemplo, a través de mensajes de vídeo diarios del CEO en un hospital en Pisa, Italia [3]. Conectar a los líderes con los servicios de salud ocupacional para identificar, prevenir y mitigar la fatiga, la privación del sueño y el agotamiento. Configure informes sobre los efectos del estrés acumulativo para las personas expuestas

Organizar el soporte entre pares

Revivir o establecer un programa de apoyo entre pares ad hoc, después de errores, eventos adversos y dilemas éticos. Identificar y comunicar recursos de apoyo a los que los compañeros puedan referir a sus colegas, así como técnicas de manejo del estrés y afrontamiento. Cree formas para que los líderes de equipo se registren con los miembros del equipo que puedan enfermarse.

APOYAR EL COMPROMISO Y EL EMPODERAMIENTO DE LOS PACIENTES, LA FAMILIA Y LA COMUNIDAD

Facilitar la coproducción de soluciones para la prevención, aislamiento, tratamiento y recuperación

Trabajar junto con socios ciudadanos y pacientes para desarrollar soluciones para la autogestión y la prevención. Comunicarse con frecuencia y transparencia con pacientes, familias y ciudadanos.

Ayudar a identificar, desarrollar y difundir herramientas de autogestión de pacientes

En particular, esto debe hacerse para aquellos con afecciones a largo plazo que ahora no tienen acceso a la atención, como la educación y el manejo de la diabetes y otras enfermedades crónicas en el contexto de COVID-19.

Aprovechar o establecer asociaciones con pacientes

Identificar a las personas que se han recuperado o tienen experiencia con otra enfermedad pandémica y que pueden entrenar a otros pacientes y asesorar a los equipos.

Asesorar a los líderes sobre el centrado en la persona durante una pandemia

Con la ayuda de socios pacientes, aconseje a los líderes sobre cómo mantener o desarrollar la atención centrada en la persona. Asesorar sobre la elección del idioma (por ejemplo, «distanciamiento físico» en lugar de «distanciamiento social» [4]) y sobre consideraciones éticas.

Evaluar la equidad en la atención al paciente y la seguridad

Garantizar que la adopción de decisiones sea equitativa en términos de género, clase, condición socioeconómica y origen étnico y corrija las consecuencias negativas de la desigualdad social y económica.

Optimizar la política de visitas

Encuentre maneras de maximizar los beneficios del apoyo familiar mientras cumple con el distanciamiento físico. Evaluar la viabilidad de proporcionar tabletas electrónicas para videollamadas. Ayudar a encontrar soluciones para las visitas al final de la vida.

MEJORAR LA ATENCIÓN CLÍNICA

Participar en la organización de la separación de los flujos de pacientes

Ayudar a diseñar ERs, pisos, RUP o UCI dedicados a la pandemia. Ayuda para cambiar a las teleconsultas.

Proporcionar capacitación en trabajo en equipo justo a tiempo (informes, informes, reuniones, comunicación estructurada, monitoreo de la situación, apoyo mutuo)

Promueva breves escritos y reuniones para resumir nuevas pautas, nuevos consejos para las mejores prácticas e información sobre la situación para apoyar la comunicación horizontal y vertical y ayudar a que todos los miembros del equipo se enogresen a la misma página. Hacer hincapié en los informes, el apoyo mutuo y las entregas estructuradas [5].

Desarrollar el apoyo a la toma de decisiones clínicas

Asista al descubrimiento, a la revisión y al desarrollo rápidos de las ayudas clínicas de la decisión.

REDUCIR EL DAÑO

Actualizar las directrices de control de infecciones

Ayude al equipo de control de infecciones a actualizar las directrices y a ponerse en contacto con los factores humanos y la ergonomía (HF/E) y los expertos en comunicaciones para ayudar a comunicarlos y difundirlos.

Organizar auditorías just-in-time de las principales normas pertinentes

Por ejemplo, la Red de Salud ‘Balcon du Jura’, en Suiza, llevó a cabo una auditoría de cumplimiento de la higiene de manos, con retroalimentación a los equipos, que se llevará a cabo sobre el inicio del brote.

Coordinar la identificación, el análisis y la gestión de riesgos

Organice una lluvia de ideas colaborativa sobre los riesgos y los posibles modos de falla, seguida de soluciones de reducción o mitigación de riesgos. Ejecutar análisis de vulnerabilidades en servicios nuevos y existentes.

Prevenir lesiones por presión asociadas a la pandemia (IP)

Difundir directrices y establecer la formación para evitar que el personal adquiera lesiones cutáneas asociadas al PPE [6]. Difundir y entrenar en las directrices para los IP inducidos por el posicionamiento propenso [6].

IMPULSAR Y AMPLIAR EL SISTEMA DE APRENDIZAJE

Fortalecer las capacidades del sistema de aprendizaje

Hacer hincapié en la importancia de capturar los incidentes relacionados con la crisis, las oportunidades de riesgo y mejora y las innovaciones, así como aprender de las cosas que van bien [7]. Facilitar esa captura entrenando a los médicos o proporcionando coordinadores de aprendizaje junto a la cama, tal como lo concibió el hospital nocturno del NHS de Londres [8]. El papel de sus coordinadores es recopilar ideas y datos de la cabecera, retroalimentarlos a un foro de aprendizaje diario e ingresar datos sobre incidentes y daños en el Sistema Electrónico de Reporte de Incidentes. El coordinador también proporciona una ruta a través de la cual informar a los médicos de cabecera de manera confiable sobre los cambios operativos y compartir nuevos aprendizajes.

Contribuir a la resolución de problemas y a la generación de soluciones

Contribuir al análisis de las necesidades planteadas por la pandemia, a través del mapeo de procesos, el diseño y rediseño de los procesos de prestación de atención y los programas de implementación rápida. Apoye la solución de la escasez de EPP.

Promover una cultura de seguridad, resiliencia y aprendizaje

Esta es una parte central del trabajo rutinario [2]. Durante una crisis, reforzar una cultura de aprendizaje, no señalar con el dedo, estar orientado a la solución y aprender de lo que va bien, así como de los incidentes, son más importantes que nunca. Ser un motivador, un modelo a seguir en la resiliencia; promover la adaptabilidad y la flexibilidad en primera línea.

Facilitar las contribuciones just-in-time de HF/E

Traer expertos en IC/E para contribuir a la creación e implementación de programas de cambio de comportamiento y rediseños de flujo de procesos para pacientes, personal y población. Organizarse para que el flujo de pacientes sea rediseñado por un equipo multidisciplinario que incluya experiencia en IC/E, combinando los modos de falla de la atención médica y los análisis de efectos (HFMEA) con simulaciones y debriefings in situ [9].

Apoyar los ciclos de aprendizaje colaborativo en primera línea y cosechar lecciones

Aprenda cómo responde la enfermedad a las intervenciones. Reforzar la información conocida sobre cómo mantener a la fuerza laboral segura. Realizar pruebas rápidas de la implementación de nuevos hallazgos de la literatura.

Contribuir al análisis de datos, representación e interpretación de la variación

Esto puede incluir el modelado del brote, la configuración y actualización de un panel de control de pandemias y la creación de gráficos de corrida y gráficos de control para identificar y analizar la variación. Apoyar y ayudar a interpretar las pruebas de cambio.

Discusión

Hacer frente a una pandemia requiere principalmente habilidades en virología, serología y cuidados intensivos y otras disciplinas relacionadas con la infección. Sin embargo, en paralelo con el manejo de la infección, los servicios de salud de todo el mundo están involucrados en un proceso masivo y rápido de cambio organizacional, al que las personas de calidad y seguridad pueden aportar una experiencia, conocimientos y conocimientos considerables. Pueden ayudar a evaluar y desarrollar la preparación, recopilar evidencia y experiencia, asesorar y apoyar el liderazgo, recordar a todos que no hay seguridad del paciente sin seguridad del personal, aprovechar el aprendizaje organizacional y conectarse con expertos y socios de pacientes. Estas actividades ayudarán a permitir que la compasión, la seguridad y el respeto surjan de la turbulencia. En los próximos meses, el ingenio de QI y PS también será invaluable para ayudar a manejar el impacto en otros pacientes cuyo tratamiento se retrasa, interrumpe o cancela, en términos tanto de la interrupción inmediata como del proceso subsiguiente de un mayor cambio organizacional para reparar nuestros servicios de salud dañados y los muchos pacientes y familias afectados, tanto con como sin COVID-19.

El costo financiero y humano del error médico

Realizado por el Betsy Lehman Center for Patient Security.

En las dos últimas décadas se han realizado progresos considerables en la mejora de la seguridad de la asistencia sanitaria de los pacientes. Gran parte de este trabajo ha sido realizado por hospitales en Massachusetts y en todo el país. Sin embargo, el error médico continúa causando cientos de miles de muertes y lesiones cada año en los Estados Unidos

Los eventos de seguridad prevenibles ahora ocurren en 115 de cada 1,000 hospitalizaciones,3 costando a los pagadores un promedio de $8,000 por admisión.

Para aumentar nuestro conocimiento sobre el impacto del error médico prevenible en Massachusetts, el Centro Betsy Lehman realizó dos estudios.

El primer estudio analizó el valor de un año de datos de reclamos de seguro de salud para contar el número de errores médicos en una variedad de entornos de atención médica utilizando casi 100 códigos de diagnóstico que estudios anteriores de Acerca de este informe han demostrado estar asociados con daños prevenibles para el paciente.

Luego midió el costo de los servicios de atención médica después del error.

El segundo estudio comenzó con una encuesta de muestra aleatoria de 5,000 hogares de Massachusetts que identificó a casi 1,000 personas que informaron haber experimentado un error médico en su propio cuidado o en el cuidado de un miembro del hogar o de una familia cercana en los cinco años anteriores. En una encuesta de seguimiento, 253 de estas personas compartieron información detallada sobre los impactos de esos errores y sobre la comunicación o el apoyo que recibieron de los proveedores de atención médica después de los errores.

En resumen, los proveedores de Massachusetts en todos los lugares donde se brinda atención médica enfrentan los mismos desafíos de seguridad del paciente que persisten en todo el país.

Este estudio descubrió casi 62,000 errores médicos, que fueron responsables de más de $ 617 millones en reclamos de seguro de atención médica en exceso en un solo año, solo superando el uno por ciento de los gastos totales de atención médica del estado para 2017.

Debido a que algunos de los tipos más comunes de errores (por ejemplo, errores de medicación y diagnóstico) no se pueden identificar de manera confiable utilizando datos de reclamos de seguro de salud, estas cifras subestiman tanto la incidencia total como el costo. De nuestras encuestas, aprendimos que muchas de las personas que reportan experiencias recientes con errores médicos están sufriendo daños conductuales, físicos, emocionales y financieros duraderos.

Las personas informan que han perdido la confianza en el sistema de salud y algunas evitan no solo a los médicos y las instalaciones responsables de sus lesiones, sino a la atención médica por completo. Además, la mayoría de los encuestados expresaron su insatisfacción con la forma en que sus proveedores de atención médica se comunicaron con ellos después de los errores.

Un hallazgo importante y prometedor es que en los casos en que los proveedores se comunicaron más abiertamente, los pacientes reportan menos daño emocional y evitan la atención médica. Los desafíos son grandes, pero también lo son las oportunidades de mejora, particularmente en Massachusetts. Además de presentar los hallazgos de la investigación, este informe propone una respuesta coordinada a través de la cual los proveedores, los legisladores y el público del Commonwealth pueden comenzar a acelerar la mejora de la seguridad y la calidad, y una vez más liderar a la nación en un desafío urgente de atención médica.

Las inversiones en la mejora de la seguridad en Massachusetts y a nivel nacional están marcando la diferencia, particularmente en los hospitales. A principios de este año, la Agencia para la Investigación y Calidad de la Atención Médica y los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) publicaron datos que muestran que nueve tipos de afecciones adquiridas en hospitales (HACs, por sus propios días) disminuyeron en casi un millón de casos entre 2014 y 2017, lo que significó más de 20.000 muertes en hospitales y un ahorro de $7.7 mil millones a nivel nacional.

En Massachusetts, una variedad de iniciativas colaborativas de mejora de la seguridad y la calidad están en marcha, por ejemplo, una red de innovación para la mejora de la salud dirigida por la Asociación de Salud y Hospitales de Massachusetts y una Red de Mejoramiento de la Calidad Perinatal y Neonatal administrada por March of Dimes. Las colaboraciones de aprendizaje anteriores han dirigido con éxito los riesgos de seguridad, como el sobre diagnóstico de las infecciones del tracto urinario, la comunicación de los resultados críticos de las pruebas y los errores de medicación.

Sin embargo, muchas fuerzas conspiran contra la implementación consistente y generalizada de los planes de seguridad y las mejores prácticas, incluyendo:

• Complejidad. La gran complejidad y el ritmo de la medicina moderna generan riesgos de seguridad nuevos y en evolución que exigen ciclos interminables y continuos de mejora. Las consecuencias de seguridad no deseadas de los registros médicos electrónicos19 son solo un ejemplo. A veces, los riesgos subyacentes no están dentro del control directo de los proveedores, por ejemplo, el etiquetado poco claro de los medicamentos o dispositivos por parte de los fabricantes.20

• Cultura. Tanto los proveedores como los pacientes han apreciado la habilidad individual, la autonomía y la responsabilidad sobre el trabajo en equipo y la estandarización necesarios para garantizar la seguridad en el sistema de atención médica actual.21,22 Y algunas prácticas y organizaciones médicas carecen de culturas de seguridad en las que cada miembro del personal se sienta responsable y facultado para hablar sobre los riesgos y los eventos adversos sin temor a represalias.19 ,23

• Prioridades contrapuestas. Los líderes del cuidado de la salud están lidiando con muchas presiones que compiten.24 Hacer de la seguridad una prioridad principal significa asumir la difícil tarea del cambio de cultura.25 Otras barreras pueden incluir la sensación de que los objetivos de seguridad ambiciosos son inalcanzables, o que la propia organización ya es tan segura como puede ser.

• Fundamento fáctico. Los sistemas actuales para detectar, informar y analizar eventos adversos y riesgos de seguridad no siempre producen suficientes datos significativos para informar suficientemente a los líderes de las organizaciones de atención médica o para guiar la mejora a nivel del sistema.19,23,26

 • Incentivos desalineados. En muchos casos, a los proveedores todavía se les paga no sólo por los servicios de atención médica que resultan en daños prevenibles, sino por los servicios adicionales requeridos por el daño.26 Además, el retorno de la inversión para implementar mejoras de seguridad a nivel de proveedor puede parecer demasiado poco confiable para los líderes ejecutivos y sus órganos de gobierno.

Lo que sabemos, y no sabemos, sobre el error médico en Massachusetts y por qué es importante

ESTIMACIÓN DEL COSTO ANUAL DE LOS OBJETOS EXTRAÑOS QUE QUEDAN EN EL CUERPO DESPUÉS DE LA CIRUGÍA

Se identificaron 262 pacientes en datos de reclamaciones con códigos de diagnóstico de objetos extraños retenidos.

¿A QUIÉN ENCUESTAMOS Y QUÉ SABEN SOBRE EL ERROR MÉDICO?

Los estudios muestran consistentemente que los pacientes y las familias son excelentes observadores del error médico. En algunos casos, son más propensos que sus médicos a detectar errores, y son correctos la mayor parte del tiempo cuando informan de errores. Pero son a menudo reacios a hablar para arriba o a presentarse por miedo de ofender a sus clínicos o por la creencia de que sus preocupaciones no serán tomadas seriamente o no harán una diferencia.36,37 encontramos que la mayoría de la gente está dispuesta a discutir sus experiencias cuando está preguntada. En la encuesta inicial, 736 de los 988 encuestados que nos dijeron que habían experimentado un error médico aceptaron ser contactados de nuevo para entrevistas en profundidad. De los 253 a los que pudimos llegar, todos eran mayores de 18 años, y los mayores tenían 91. Casi una cuarta parte de estas personas viven en hogares que ganan menos del 139% del nivel federal de pobreza; casi la mitad tenía ingresos iguales o superiores al 400% del nivel federal de pobreza. Más de uno de cada tres vive en un hogar donde alguien tiene un título universitario o avanzado de cuatro años. Más del 40% de los encuestados eran hombres y casi el 60% eran mujeres.

El grupo más numeroso nos habló de los errores que habían ocurrido a su cargo (33%). Otros nos hablaron de errores en el cuidado de sus padres (16%), hijos (15%), cónyuge (12%) y otros miembros de la familia (25%). Del 67% que dijo que el error le sucedió a un familiar o familiar, más de uno de cada cuatro (27%) fueron responsables de tomar decisiones sobre el cuidado de esa persona cuando ocurrió el error médico. Uno de cada tres (33%) los encuestados informaron haber experimentado múltiples errores médicos en los últimos seis años. Les pedimos a estas personas que se centraran en el único error que mejor recordaban al responder a las preguntas de nuestra encuesta. Dos nuevos estudios van más allá de los sistemas de notificación existentes para llenar vacíos importantes en lo que sabemos sobre los costos de los errores médicos «A veces, cuando las personas reciben atención médica, se cometen errores. Estos errores a veces no resultan en ningún daño; a veces pueden resultar en tratamiento adicional o prolongado, discapacidad o muerte. Este tipo de errores se llaman errores médicos».

Usando un año de reclamos de los datos de APCD y Medicare del estado de 2013,32 identificamos 42,927 eventos de daños prevenibles que ocurrieron en entornos que brindan servicios cubiertos por seguro de salud, principalmente hospitales, centros de cirugía ambulatoria, consultorios médicos y hogares de ancianos.

Durante los 12 meses siguientes a cada error, también identificamos $ 518 millones en reclamos de seguro de salud en exceso asociados con el daño al paciente. Para varios eventos comunes de daños prevenibles que no se pueden identificar completamente en los datos de reclamos o que la metodología establecida no tuvo en cuenta —caídas, errores de medicación, infecciones por SARM y C. difficile— pudimos complementar las cifras de incidencia con datos parciales de estudios revisados por pares e informes de incidentes relacionados con ingresos hospitalarios,38-48 y aplicar otras estimaciones de costos establecidas para estas condiciones.49 Esto agregó 19,055 incidentes y $ 99 millones en costos excesivos a nuestro Cálculos. En general, encontramos 61,982 eventos de daños prevenibles y más de $ 617 millones en reclamos de seguro de salud en exceso, justo por encima del uno por ciento de los gastos totales de atención médica del estado.50 De los 98 tipos de errores que se pueden encontrar en los datos de reclamos, los 10 errores más frecuentes representan el 71% de todos los errores. Siete de los 10 errores más frecuentes también estuvieron entre los 10 errores más costosos. Nuestros hallazgos sobre los tipos más frecuentes de errores siguen un patrón similar al estudio nacional anterior en el que se basó, con siete de los errores más frecuentes que hacen las listas de los 10 mejores en ambos estudios.31 Tal alineación sugiere que no solo los proveedores de Massachusetts enfrentan muchos de los mismos desafíos de seguridad que sus contrapartes nacionales, sino que la metodología del estudio nacional es válida según se aplica a Massachusetts. Nuestros hallazgos de costos son, a su vez, reforzados por los resultados de nuestra encuesta a los residentes de Massachusetts. Casi dos tercios de los encuestados que informaron experiencia con errores médicos también informaron que el error resultó en una necesidad de atención adicional, incluidas estancias hospitalarias más largas, servicios de rehabilitación o visitas adicionales al médico.

LOS 10 ERRORES MÁS FRECUENTES

LOS ERRORES MÉDICOS TIENEN IMPACTOS DURADEROS EN LA SALUD FÍSICA LOS ERRORES MÉDICOS TIENEN IMPACTOS DURADEROS EN LA SALUD EMOCIONAL

El error médico también se asoció con impactos duraderos en la salud emocional. Entre los encuestados que informaron que el error ocurrió de tres a seis años antes de la encuesta, un tercio informó que todavía se siente ansioso, más de una cuarta parte sigue sintiéndose triste, enojado y poco más de uno de cada cinco dice que está deprimido. Los encuestados que informaron de un error tres a seis años antes también fueron los más propensos a sentirse como si hubieran sido abandonados o traicionados por los proveedores involucrados.

• TRANSPARENCIA

• CULTURA

• APRENDIZAJE DE LOS SISTEMAS DE SALUD

• APOYO A PACIENTES Y PROVEEDORES

  1. TRANSPARENCIA Construir la base fáctica a través de los datos es esencial para comprender los riesgos de seguridad del paciente, para permitir que los proveedores comparen el progreso y para la rendición de cuentas del sistema de atención médica. Sin embargo, nuestros sistemas actuales no están bien alineados con las necesidades de información de los proveedores, los pacientes y los responsables de la formulación de políticas.

VISIÓN: El panorama de la información de seguridad y calidad en Massachusetts permite el seguimiento y la tendencia de los riesgos clave de seguridad en todos los entornos de atención y apoya la mejora.

2. CULTURA El cambio sostenible puede ser impulsado por líderes ejecutivos y juntas que priorizan la seguridad y la calidad y adoptan prácticas de gestión y liderazgo basadas en la evidencia. Una cultura de seguridad del paciente prioriza la identificación de errores y cuasi-errores, y la implementación de mejoras en el sistema para prevenir daños futuros.

 VISIÓN: El liderazgo ejecutivo y los órganos de gobierno de las organizaciones de atención médica están informados y comprometidos en la mejora de la cultura y los resultados de seguridad

Cómo Massachusetts puede liderar el camino en la seguridad del paciente 4.

APOYO

Los médicos y el personal realizan un trabajo que puede tener un costo físico o emocional, especialmente en casos de eventos adversos e incluso violencia en el lugar de trabajo. Los pacientes y las familias también pueden verse afectados por eventos adversos en su atención. La comunicación abierta, el apoyo entre pares y otras mejores prácticas pueden mejorar el bienestar de los pacientes y del equipo de atención por igual. Sin embargo, pocas organizaciones de atención médica de Massachusetts han instituido programas integrales de apoyo.

VISIÓN: Los pacientes y las familias reciben apoyo después de eventos adversos; los trabajadores de la salud afectados por eventos adversos y el estrés y la violencia en el lugar de trabajo reciben la ayuda que necesitan. Los miembros del Consorcio incluirán asociaciones de proveedores de atención médica y sociedades profesionales de Massachusetts, planes de salud, grupos de investigación y defensa de la seguridad del paciente y agencias estatales de atención médica.

EL CONSORCIO DE SEGURIDAD Y CALIDAD DE LA ATENCIÓN MÉDICA DE MASSACHUSETTS …

• Establecer un foro para amplificar los esfuerzos de las muchas organizaciones cuya participación es necesaria para acelerar el progreso y apoyarlas en lo que están mejor situadas para hacer

• Proporcionar la columna vertebral administrativa necesaria para involucrar y apoyar a todas las partes interesadas públicas y privadas esenciales

• Identificar oportunidades para reintegrar la seguridad con iniciativas de mejora de la calidad en curso • Identificar oportunidades para adaptarse a la seguridad y sistemas de gestión y cultura de las mejores prácticas de seguridad de las industrias no relacionadas con la atención médica

• Facilitar la participación del estado en el Comité Directivo Nacional de Seguridad del Paciente

• Mantener la seguridad y la calidad en el ojo público

  • APRENDIZAJE DE SISTEMAS DE SALUD

Las organizaciones de atención médica se enfrentan a un ciclo continuo de riesgos persistentes y emergentes. Sin embargo, muchas organizaciones de atención médica, en particular los proveedores no hospitalarios, aún no han implementado un conjunto integral de sistemas de seguridad y prácticas de gestión. Estas estructuras fundacionales, así como las iniciativas de mejora dirigidas a riesgos específicos, pueden fomentarse a través de actividades de aprendizaje colaborativo que convoquen a organizaciones de pares e involucren a pacientes y familias. Sin embargo, actualmente no existe un sistema coordinado para garantizar que todos los proveedores tengan acceso a estas oportunidades o que estas actividades estén alineadas para lograr las prioridades de seguridad de Massachusetts.

VISIÓN: Los proveedores en todos los entornos de atención médica tienen un plan de seguridad del paciente y la capacidad de implementar y mantener la mejora. El papel de los pacientes y las familias en la seguridad es reconocido y aceptado.

Conclusion

Nuestra investigación muestra que, a pesar de las inversiones y ganancias de los últimos años, el error médico sigue siendo un desafío persistente en todos los entornos de atención médica, incluso en Massachusetts. El daño prevenible de estos errores impone costos significativos en el sistema de atención médica del estado e impactos físicos, emocionales y financieros duraderos en los pacientes y las familias. Pero las oportunidades para lograr un impacto medible están al alcance de la mano, y ahora es el momento de escalar estrategias probadas para acelerar la mejora de la seguridad en todo el estado. Nuestros hallazgos sobre los efectos atenuantes de la comunicación abierta sobre el daño emocional y la evitación de la atención médica sugieren fuertemente que tanto los pacientes como los proveedores se beneficiarían de la implementación de programas probados que facilitan conversaciones difíciles después de eventos adversos. Evitar que estos eventos ocurran en primer lugar requerirá un compromiso y una coordinación a largo plazo para garantizar que los principios de la cultura de seguridad y la alta confiabilidad se entretejen en el tejido de la prestación de atención médica en todos los entornos, desde hospitales hasta consultorios médicos, hogares de ancianos, centros de atención de urgencias y más. Massachusetts enfrenta los mismos desafíos que otros estados cuando se trata de la seguridad del paciente, sin embargo, nuestro liderazgo en investigación e innovación médica y nuestros logros en el ámbito de las políticas de salud nos hacen únicos. Esta dedicación y conocimientos, combinados con una historia de colaboración en desafíos apremiantes de atención médica, posicionan a Massachusetts como un modelo para la nación en materia de seguridad del paciente, también.

Editorial de la Semana: Vivir es mucho más que no contraer Covid 19.

Entramos a la Pandemia en una crisis profunda, originada de los últimos dos Gobiernos. La pandemia dejó expuestas, de manera descarnada, las desigualdades más crudas que atraviesan a la Argentina. Validando en el mundo real de la Argentina el falso dilema, de la economía y los muertos por covid 19. Estamos sin salud y sin economía. Cayó la economía el 10% y se murieron más de 100.000 personas. Se tomaron medidas muy restrictivas en la economía con pocos casos. Se prolongaron más tiempo del que se necesitaba. Se negoció mal con la compra de las vacunas. Es una síntesis, que hicimos muchas cosas que no fueron correctas. Todos los políticos del oficialismo, la oposición, el congreso de la Nación, los sanitaristas, y la población. El desconocimiento, la incertidumbre, las encuestas de imagen al inicio de la cuarentena, fueron incentivos para tomar decisiones equivocadas, asesores Covidologos, que no tuvieron la hidalguía de expresar pensamiento independiente como Anthony Fauci, que se enfrentó a la administraciòn Trump. La situaciòn económica con déficit fiscal y primario, motivó que no contáramos con fondos anticíclicos, para solventar los subsidios a las actividades que cerraban. La pobreza Argentina esta en el 45 % y aumentó un 30% desde el 2020. Creció 10% de los pobres. Superamos la cifra de cien mil muertos, y todavía no nos enfrentamos a la verdadera pandemia, la de la cepa Delta, que hoy provocó 54 mil casos en Inglaterra. Todo en un contexto de inflación reprimida porque se pisan dólar y las tarifas para recuperar el salario real. El BCRA tiene USD 7.000 millones en reservas netas, una cartera de bonos líquida y posición a futuro que puede ir moderando.

Vivir es mucho más que no contraer Covid 19. También es vacunarse, tener empleo formal, estudiar, viajar, tener jubilación digna, contar con posibilidades de ascenso social, y poder elegir. El Estado debe generar acceso igualitario y equitativo a la salud y la educación, no lo está haciendo. Generar un contexto para la inversión y generación de empleo formal. Generar una burguesía nacional, que invierta en argentina y no se la ataque. Mirar que necesita los grandes países y hacer acuerdos prolongados sobre que venderles y por cuánto tiempo. Apoyar al campo para que siga generando divisas. «Los sectores agrícolas de las economías que se espera que crezcan este año representan más del doble del tamaño (128%) del promedio de los países emergentes y en desarrollo»,

Según los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares del Indec, en la segunda mitad de 2020 los argentinos que no cubrían sus necesidades básicas llegaron al 42 por ciento. Pero si se tomaban los últimos tres meses, el período octubre-diciembre, había llegado al 45,2% según los expertos de la UCA. Un año antes, a fines de 2019, era de 35,2 por ciento.

La canasta básica del Indec –”canasta de pobreza”, en realidad– aumentó por encima de la inflación en el promedio interanual en mayo: una familia necesitó $64.445 para no ser pobre. En los últimos doce meses, el conjunto de alimentos básicos aumentó 49,6 por ciento.

El impacto en el empleo también fue demoledor. En el primer trimestre de este año se registraron 1,97 millones de desocupados y 2,52 millones de subocupados. En 2020 se perdieron 125.000 puestos de trabajo en el sector privado (y se contrataron casi 40.000 empleados públicos) y desaparecieron 23.000 empresas. Sólo en CABA hoy hay 500 locales cerrados, el doble que el año pasado. Además, en una verdadera estampida corporativa, se fueron en pocos meses casi 20 multinacionales del país.

Estiman que para que la pobreza vuelva a los niveles de 35,2% de fines de 2019 –pre-pandemia– tendrían que transcurrir al menos cinco años con un crecimiento anual de 3 por ciento. Llevaría el doble de tiempo si la meta es volver al 29% de pobres de 2018. Suena a utopía.

tenemos vacunadas con dos dosis al 11,2 % de la población. Hay que llegar al 70% como mínimo. Todavía faltan Treinta millones de vacunas. Tampoco se justifica un stock de diez días. Que se podría acortar a tres días. y Con ello acelerar. Seguimos haciendo las cosas mal, y la Ministra Carla tiene una amplia experiencia en inmunizaciones

En un informe reciente, el Banco Mundial advirtió que la pandemia de covid-19 causará la mayor crisis económica mundial desde por lo menos 1870 y amenaza con provocar un aumento drástico en los niveles de pobreza en todo el mundo.

Pero para 30 países este año será de crecimiento, aunque menor de lo esperado, con raras excepciones

La hipocresía de la sociedad nunca deja de sorprender. Los mismos que defienden con vehemencia que para salir de situaciones extremas hace falta mérito y esfuerzo individual, muestran los dientes cuando se trata de sus propios patrimonios. Lo que esconde el discurso de la meritocracia es que el punto de salida desde la cual se inicia la carrera depende de muchas otras cosas que no se eligen, como la clase social o las herencias millonarias.

No es una cuestión moral, es un problema de inequidad. Mientras gran parte de la recaudación del Estado proviene de los impuestos al consumo (el IVA que pagan pobres y ricos por igual). De acuerdo con un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, publicado en 2018, las probabilidades de que niños de familias pobres salgan de la pobreza son muy débiles. “Podría tomar un promedio de cuatro a cinco generaciones para que la descendencia de una familia de bajos ingresos alcance el ingreso promedio”, explica el estudio. Esto, es sensato asumir, solo podría empeorar debido a la pandemia por COVID-19. Estos niños, hoy, no tienen nada. Cuando crezcan tendrán menos oportunidades laborales que personas que no viven en situación de pobreza, sufrirán más el desempleo, tendrán ingresos más bajos y serán, con más probabilidad, carne de cañón de la demagogia punitiva. Para muchas de estas personas, la única presencia del Estado en sus vidas es mediante el contacto con la Policía o del sistema penal.

 La inestabilidad laboral de los jefas y jefes de hogar, la falta de recursos para comprar alimentos, la contribución de los programas de transferencias sociales a la economía familiar, las estrategias de cuidado y las dificultades para sostener la educación son algunos de los temas centrales de la 4ta. Encuesta de UNICEF sobre el impacto que la segunda ola de la pandemia COVID-19 tiene en hogares donde viven chicas y chicos.    

Luisa Brumana, Representante de UNICEF Argentina. Los datos de la encuesta marcan que, en la situación de emergencia actual, en la que más de la mitad de los chicos y las chicas vive por debajo de la línea de pobreza, continuar fortaleciendo los sistemas de protección social es clave para evitar que crezca la indigencia«,

“El 41% de los hogares tuvo que dejar de comprar algún alimento por no tener dinero. Este porcentaje se incrementa sensiblemente con respecto a las rondas anteriores y aumenta en los hogares sin miembros ocupados, así como en algunas regiones como el NOA y NEA» alertó Sebastián Waisgrais, economista, especialista inclusión social de UNICEF.

Los políticos populistas creen que hacen negocio con los pobres. Porque la clase media no los vota siempre. Además son muchos menos. La infancia está en riesgo y con ello las próximas tres generaciones. Las políticas de contención de la pobreza sin trabajo es clientelismo. Las políticas sociales de contención de la pobreza intentan disminuir la visibilidad de las protestas, los cortes y los estallidos sociales.

«durante el gobierno de Mauricio Macri (2015-2019), el ajuste estructural de la economía se encontró con un fuerte proceso de resistencia social, asistiendo la sociedad argentina a un proceso de movilización social y de alta conflictividad (Gradín y Soto Pimentel, 2020; De Piero y Gradín, 2020; Gamallo, 2020; Rebón, 2019; Natalucci y Rey, 2018; Artese, Castro Rubel y Tapia, 2017; Gradin, 2017; Varela, 2017). El inicio del Gobierno de Alberto Fernández hacía suponer que las principales demandas y hechos de protesta del período anterior, asociadas a las consecuencias negativas de las políticas de ajuste, podrían comenzar a ceder ante la presencia de un gobierno que, con una visión del desarrollo inclusiva y participativa, tomaría medidas en favor de las clases trabajadoras y la ciudadanía. Sin embargo, las condiciones macro estructurales que tuvo que enfrentar el nuevo gobierno, junto con el escenario de crisis global generada por la pandemia del COVID 19, y con el reacomodamiento de la oposición, significaron nuevas demandas y nuevos procesos de conflictividad. Este nuevo escenario general planteó grandes desafíos tanto en relación a las demandas emergentes, como en las formas de expresión de las acciones colectivas y en los actores sociales que las protagonizaron. Así, la crisis económica generada por las políticas neoliberales del gobierno anterior, sumada a las medidas sanitarias de aislamiento total en el inicio de la pandemia en marzo del 2020, provocaron diversas dinámicas de conflictividad». 

Los principales conflictos identificados están vinculados a las demandas político –
ideológicas, coincidente con la emergencia de actores sociales asociados a la oposición movilizada

La pandemia vino a visibilizar las desigualdades estructurales que vive el país desde ya hace varias décadas y que han obstruido la capacidad de garantizar a la población el acceso a derechos básicos de la población, tales como el acceso al trabajo y salarios dignos, la vivienda, servicios sanitarios, la salud y la urbanización

Atención sanitaria basada en valores

Algo prestado, algo nuevo: medir el rendimiento hospitalario en el contexto de la atención sanitaria basada en valores

Peter Lindgren

Tras la publicación de «Redefining health care» de Porter y Teisberg en 2006 [1] el concepto de atención sanitaria basada en el valor (VBHC) se ha extendido ampliamente, aunque quizás no se entienda completamente en los círculos de gestión de la atención sanitaria [2].

Un componente central de la teoría es que el objetivo general para la prestación de atención médica debe ser mejorar el valor para los pacientes, con el valor aquí se define como los resultados de salud por dólar gastado [3].

Se argumenta que este objetivo es algo en torno a lo cual todas las partes interesadas podrían unirse. Esto se expresa a menudo en forma de una ecuación (la ecuación del valor), siendo v el valor, o los resultados y c los costos:v=ocv=oc(1)

Cabe señalar que en el marco de VBHC, la intención nunca ha sido calcular realmente esta relación (como veremos a continuación, esto de hecho no es posible porque no estamos tratando con un solo resultado), sirve simplemente como una ilustración del hecho de que podemos aumentar el valor de diferentes maneras : Podemos disminuir los costos manteniendo los mismos resultados y podemos mejorar los resultados mientras mantenemos los costos constantes. Ambos escenarios llevarían a un aumento del valor.

Se ha prestado considerable atención al numerador de la ecuación del valor, es decir, a la medición de los resultados. Un área en particular es el desarrollo de conjuntos de resultados estandarizados en diferentes enfermedades para permitir la comparación entre clínicas u hospitales. Algunos ejemplos recientes incluyen insuficiencia cardíaca, enfermedad renal crónica y embarazo y parto[4,5,6].nota a pie de página1 Los conjuntos de resultados estandarizados contienen tipos muy diferentes de medidas de resultado dentro de un solo conjunto. Los ejemplos de la enfermedad de la arteria coronaria incluyen entre otras cosas mortalidad por todas las causas, readmisión al hospital, procedimientos emprendidos y calidad de vida paciente-divulgada [8]. Se puede observar que los resultados son, por lo tanto, multidimensionales y no vistos como una sola medida de salud que también es explícita en el trabajo teórico [3]. Por lo tanto, una mejor manera de expresar la ecuación de valores puede ser utilizando una notación vectorial donde o es un vector de resultados relevantes para el paciente:

Matemáticamente esto nos daría un vector de valores (v) de interpretaciones muy diferentes dependiendo de los resultados utilizados que probablemente no hace feliz a nadie. Esto nuevamente enfatiza por qué la ecuación de valores es un constructo teórico con fines ilustrativos y no algo que estamos destinados a estimar realmente.

En la práctica, la naturaleza multidimensional de los resultados desafortunadamente hace que tanto determinar si se está produciendo más valor con el tiempo, como cuál de un conjunto de proveedores entrega el valor más alto sea difícil de determinar solo teniendo en cuenta la ecuación de valor. Los resultados de algunos resultados pueden haber mejorado con el tiempo, mientras que otros han empeorado, y algunos proveedores pueden ser mejores en un subconjunto de resultados mientras tienen un rendimiento inferior en un subconjunto diferente. Estas pueden ser preguntas importantes para un pagador de atención médica que desee comparar diferentes proveedores, por ejemplo. Para responder a estas preguntas, necesitamos pasar de la (relativamente) nueva área de la atención de la salud basada en valores, a la antigua y bien establecida área de la investigación de eficiencia y productividad.

Conceptos clave de medición de la eficiencia y la productividad

Para medir qué tan bien le está yendo a alguien en la producción de atención médica, necesitamos algo con lo que compararla, es decir, necesitamos una representación de la tecnología de mejores prácticas para medir el rendimiento. Esta tecnología de mejores prácticas, o frontera, se puede construir a partir de datos sobre entradas que producen productos. Los insumos podrían ser, por ejemplo, el número de horas trabajadas por médicos, enfermeras y otro personal. También podría ser equipo médico, productos farmacéuticos, locales o cualquier otro recurso necesario para producir los productos. Los resultados podrían ser, por ejemplo, el número de pacientes tratados, los procedimientos de cirugía, los años de vida ganados, la calidad de vida y /o cualquier otro procedimiento o resultado médico cuantificable, o de hecho conjuntos de valores estandarizados según se definen en el contexto de VBHC. Además de los insumos y productos, el modelo puede incluir precios de insumos, precios de salida e indicadores de calidad para abordar diferentes aspectos de la eficiencia y la productividad.

La capacidad de una Unidad de Toma de Decisiones (DMU) para producir salidas a partir de entradas se medirá con otras DDU. Las DDU podrían ser, por ejemplo, países, hospitales, unidades de atención especializada, unidades de atención primaria o pacientes. Lo importante para una DMU es que debe tener control de la forma en que produce salidas. Y tiene que haber otras DDU con las que compararlo.

La eficiencia se puede calcular utilizando el análisis envolvente de datos (DEA) basado en funciones de distancia. Las funciones de distancia se utilizan con frecuencia en la producción y la teoría de la utilidad y fueron introducidas independientemente en diferentes formas por Debreu, Koopmans, Malmquist y Shephard[9,10,11,12]. Véase Shephard o Färe para las definiciones y propiedades de las funciones de distancia [1314].

Las funciones de distancia pueden estar basadas en la entrada o en la salida. Un enfoque de función de distancia basado en entrada intenta minimizar el uso de entradas dadas las salidas producidas, y un enfoque basado en salidas intenta maximizar las salidas producidas con las entradas dadas. Aquí la función de distancia se ejemplifica utilizando un enfoque basado en entrada para demostrar cómo se podría medir el rendimiento de una DMU.

La función de distancia tiene muchas características atractivas, como por ejemplo, ser capaz de manejar simultáneamente muchas entradas que producen muchas salidas. No es necesario asumir una forma funcional específica y es independiente de la unidad de medida que permite mantener tanto las entradas como las salidas en sus unidades naturales de medida. Cambiar la unidad de medida de, por ejemplo, horas a días no tendrá ningún efecto en el resultado calculado. No tener que convertir la unidad de medida en una sola unidad monetaria, como por ejemplo al calcular la relación coste-eficacia incremental, es una gran ventaja en el sector sanitario europeo, donde los precios de mercado a menudo son inexistentes. También es atractivo desde un punto de vista práctico dentro del contexto de VBHC: Fundamental para la teoría de VBHC es que para medir el valor necesitamos capturar todos los costos que tienen impacto en los resultados. Esto significa que tenemos que medir los costes de toda la cadena de valor de la prestación de cuidados. Esto es posible, por ejemplo, a través de la gestión de costes basada en la actividad basada en el tiempo, pero puede requerir un esfuerzo significativo incluso si toda la cadena de atención se encuentra en un solo centro [15]. Medir los recursos independientemente de su valoración puede hacer que esta sea una tarea más precisa y menos engorrosa.

Aún así, no hay nada que impida tener entradas, o salidas, en unidades monetarias, pero si los precios están disponibles, a menudo es preferible mantener las cantidades de entrada y salida en sus unidades originales y agregar los precios correspondientes como variables separadas. Esto permitirá el cálculo de la eficiencia de asignación además de la eficiencia técnica.

La medida de eficiencia técnica (TE) basada en la entrada de Farrell, es el recíproco de la función de distancia de entrada y se ilustra en la Fig. 1 [16]. La figura muestra el concepto de medición de eficiencia radial utilizando dos entradas \(\left({x}_{1},{x}_{2}\right)\) que producen un vector de salida dado \(\left(y={y}_{1},\dots ,{y}_{M}\right)\) con una estimación de tecnología lineal por partes. La entrada \({x}_{1}\) podría ser, por ejemplo, el número de horas trabajadas por los médicos, y \({x}_{2}\) el número de horas trabajadas por los enfermeros. La frontera del conjunto de entrada \(L\left(y\right)\) está limitada por el isocuenta \(I-\acute{I}\) y construida por, por ejemplo, hospital (DMU) a y hospital b. Se dice que estos dos hospitales son técnicamente eficientes, ya que están en la frontera con una puntuación de eficiencia de uno. Están en la frontera ya que utilizan los ios menos insumos posibles para producir las mismas salidas. Lo hacen con una mezcla diferente de insumos (horas de médico y horas de enfermería), pero no hay otro hospital que haga esto de manera más eficiente técnicamente.

El hospital c, por otro lado, se encuentra dentro del conjunto de entrada \(L\left(y\right)\) y es menos eficiente en la producción de las salidas que los hospitales a y b. El grado de eficiencia técnica del hospital c se mide como la desviación de la frontera correspondiente a \(L\left(y\right)\) como la relación 0ĉ/0c, donde el punto ĉ representa un hospital hipotético formado por una combinación convexa de los hospitales reales a y b.

Cada hospital recibe una puntuación de eficiencia técnica entre cero y uno, donde una puntuación de uno indica que este hospital está produciendo técnicamente eficiente en comparación con los otros hospitales de la muestra.

Una puntuación por debajo de uno indica ineficiencia y la magnitud de la puntuación proporciona el grado de ineficiencia.

Si los precios de los insumos están disponibles, como se ilustra en la línea de precios Ṕ–P (que representa el costo mínimo) en la Fig. 1,la eficiencia de asignación (AE) podría calcularse además de la eficiencia técnica. La eficiencia de la asignación basada en entradas se mide como la relación 0ć/0ĉ y mide hasta qué punto el hospital c utiliza una combinación de insumos que minimiza los costos para producir los productos. Al igual que con la puntuación de eficiencia técnica basada en la entrada, la medida está limitada entre cero y uno, donde una puntuación de uno indica una observación eficiente.

La distancia 0ć/0c en la Fig. 1 representa la eficiencia general (OE) basada en la entrada e iguala la relación entre el costo mínimo, \({C}^{*}\), y el costo real observado, \(px={p}_{1}{x}_{1},\dots ,{p}_{N}{x}_{N}\). La eficiencia general se puede calcular como el producto de las puntuaciones de eficiencia técnica y de asignación, es decir, \(OE=TE\bullet AE\). La medida está limitada entre cero y uno y un uso rentable de los insumos produce una puntuación de uno.

La programación lineal (LP) se puede utilizar para construir la frontera de la tecnología lineal por partes y para calcular las puntuaciones de eficiencia en relación con esta tecnología. Como se mencionó anteriormente, el resultado incluye una puntuación de eficiencia entre cero y uno para cada DMU, donde una puntuación de uno indica una DMU eficiente, y una puntuación por debajo de uno una ineficiente. Dado que el grado de ineficiencia se mide radialmente, significa que una puntuación de eficiencia técnica de, por ejemplo, 0,8 para el hospital c en la Figura 1,se interpreta como un 80% eficiente y si el hospital c produjera, así como sus pares eficientes, podría reducir su uso de insumos en un 20% sin ninguna reducción de las salidas producidas.

Además de producir de una manera técnicamente ineficiente, el hospital c está produciendo de una manera ineficiente en la asignación, ya que está utilizando una mezcla de insumos demasiado grande \({\raise0.7ex\hbox{${x_{1} }$} \!\mathord{\left/ {\vphantom {{x_{1} } {x_{2} }}}\right.\kern-\nulldelimiterspace} \!\lower0.7ex\hbox{${x_{2} }$}}\) dados los precios de entrada observados ilustrados por Ṕ–P. Al pasar a la misma combinación de insumos que el hospital b, el hospital c eliminaría su ineficiencia de asignación. Vinculando esto de nuevo al razonamiento dentro de VBHC, ahora tenemos una forma sencilla de clasificar las DDU en función del valor generado: una puntuación de eficiencia más alta indica un mayor valor generado.

¿Qué pasa con los cambios a lo largo del tiempo entonces?

Las medidas de eficiencia discutidas hasta ahora, todas se ocupan de datos transversales de un período de tiempo. En contraste, la medición de la productividad es una medida de varios períodos utilizada para medir el cambio en la productividad de un período a otro y puede medirse mediante un índice de productividad de Malmquist [11]. Además, siguiendo A Färe et al., el índice de productividad de Malmquist basado en insumos puede descomponerse en un componente de cambio de eficiencia y un componente de cambio tecnológico [17].

Es decir, el índice permite medir cómo cambia la eficiencia de la producción a lo largo del tiempo, así como cómo cambia la tecnología (frontera) con el tiempo, véase la Figura 2 para una ilustración con un enfoque de medición de la productividad de Malmquist basado en insumos.

figure2
Figura 2

El cambio de tecnología (frontera) se ilustra con un frente en el tiempo t (generado con datos de entrada x1 y x2, y los datos de salida y de 2017), y un frente correspondiente en el tiempo t + 1 generado con datos de 2018).

El cambio en la tecnología (lo que es posible) se muestra como la diferencia entre las dos fronteras, y en este ejemplo se puede ver que hay una mejora en la tecnología (el desplazamiento de frontera hacia adentro) para que los mismos niveles de producción producidos en 2017 se puedan producir con menos uso de recursos en 2018.

El segundo componente del índice, el posible cambio en la eficiencia entre 2017 y 2018, no se ilustra en la Figura 2, pero se incluye en todos los índices de productividad de Malmquist, véase Färe et al. para una exposición exhaustiva de las características del índice [17].

Observaciones finales

En las secciones anteriores hemos argumentado a favor del uso de funciones de distancia y el índice de productividad de Malmquist para responder preguntas sobre el valor (en la terminología utilizada en VBHC) al comparar diferentes proveedores de atención médica. Una característica clave es que este enfoque es independiente de la unidad de medida. Por lo tanto, el hecho de que en cualquier conjunto de resultados tengamos varias medidas de resultado potencialmente muy diferentes no constituye un problema. Otra característica atractiva es que no es necesaria una ponderación explícita de los resultados: podemos ser agnósticos en cuanto a su importancia relativa. La misma independencia de la unidad de medida que se aplica a los productos también se aplica a los insumos, lo que significa que, en ausencia de estimaciones confiables de los costos, es posible utilizar medidas primarias de las cantidades de recursos en su lugar, con la importante advertencia de que estos deben medirse de manera consistente. Por lo tanto, este enfoque alivia algunos de los problemas que se plantean al tratar de medir los costos al permitir confiar en mediciones más fáciles de alcanzar de las cantidades de recursos.

Visto de esta manera, resulta que el concepto de valor se corresponde bien con los conceptos tradicionales de eficiencia y productividad

Hay dos rasgos distintivos que podrían diferenciar un análisis arraigado en la teoría de la atención sanitaria basada en el valor del análisis de eficiencia tradicional.

En primer lugar, es muy explícito en los fundamentos teóricos de la atención sanitaria basada en valores que los resultados de interés deben ser relevantes para el paciente. En reflejo de esto, siempre ha habido un papel para la voz del paciente en el desarrollo de conjuntos de resultados estandarizados en este contexto.

En segundo lugar, para maximizar el valor es necesario que toda la cadena de valor de la prestación de atención se capture cuando se estiman los costos.

El análisis tradicional de la eficiencia y la productividad es, por lo tanto, un concepto más amplio, para el que los análisis también vinculados a VBHC constituirían un subconjunto. Esperemos que esta combinación de las dos tradiciones pueda ayudar a informar la discusión futura sobre el valor cuando se ponga en práctica.

Respuestas inmunitarias contra las variantes del SARS-CoV-2 tras la vacunación heteróloga y homóloga

Los enfoques de vacunación basados en vectores virales y en ARNm actualmente aprobados contra la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) consideran solo la vacunación homóloga de primer impulso de toda campaña de vacunación, pero la aparición de efectos adversos por la administración de la vacuna de Astra Zeneca, llevó a la realización de una vacunación heteróloga, que no solo demuestra que es efectiva, sino que podría ser mas beneficiosa. estas experiencias que se deberían corroborar en pocas semanas en Argentina, abrirá una perspectiva más favorable en la posibilidad de combinar Astra Zeneca con Sputnik, cuyo segundo componente es difícil de elaborar y producir.

Después de los informes de eventos tromboembólicos, varios gobiernos europeos recomendaron usar ChAdOx1-nCov-19 (ChAd) de AstraZeneca solo en individuos mayores de 60 años, dejando a millones de individuos ya preparados para ChAd con la decisión de recibir una segunda inyección de ChAd o un impulso heterólogo con vacunas basadas en ARNm.

Sin embargo, tales combinaciones no se han probado hasta ahora.

Utilizamos la cohorte de profesionales de la salud covid-19 contact study de la Facultad de Medicina de Hannover para monitorear las respuestas inmunitarias preparadas por ChAd antes y 3 semanas después del refuerzo con ChAd(n = 32) o BNT162b2 de BioNTech/Pfizer(n = 55).

Aunque ambas vacunas aumentaron la inmunidad inducida, BNT 162b2 Biontech indujo frecuencias significativamente más altas de células T CD4 y CD8 específicas de picos y, en particular, altos títulos de anticuerpos neutralizantes contra las variantes B.1.1.7, B.1.351 y P.1 de preocupación del coronavirus del síndrome respiratorio agudo severo 2.++

Principal

La primera vacuna aprobada contra el COVID-19 fue la vacuna de ARNm formulada por nanopartículas lipídicas BNT162b2 (Comirnaty, BNT), que fue desarrollada por BioNTech/Pfizer. Se demostró que la TNB era segura y 95% efectiva en la prevención de COVID-19 (ref. 1). Del mismo modo, ChAdOx1-nCov-19 (Vaxzevria, ChAd), una vacuna vectorizado por adenovirus de chimpancé deficiente en replicación desarrollada por la Universidad de Oxford en colaboración con AstraZeneca, tenía un perfil de seguridad aceptable, aunque con una eficacia algo menor del 70,4% contra el COVID-19 sintomático (ref. 2). Estos datos, junto con la eficacia de otras vacunas, incluidas las de Moderna3 y Johnson & Johnson4, aumentó la esperanza de un final rápido de la pandemia del coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV-2).

Sin embargo, en la primera quincena de marzo de 2021, las vacunas con ChAd se detuvieron después de los informes de trombocitopenia moderada a grave y casos inusuales de trombosis en vacunas.5,7. Este nuevo síndrome, llamado trombocitopenia trombótica inducida por la vacuna6 o trombosis con síndrome de trombocitopenia, parece ser inducida por anticuerpos dirigidos contra el factor plaquetario 4 que conducen a la activación plaquetaria8. A pesar de las preocupaciones, la Agencia Europea de Medicamentos concluyó que los beneficios de la vacunación con ChAd superan los riesgos potenciales para un individuo (https://www.ema.europa.eu/en/news/astrazenecas-covid-19-vaccine-benefits-risks-context; consultado el 17 de junio de 2021), y ChAd sigue siendo una herramienta valiosa contra el COVID-19. Sin embargo, muchos países recomendaron a los vacunados, que recibieron la primera dosis de ChAd, que tuvieran una vacuna de ARNm o que eligieran entre vacunas basadas en ChAd o en ARNm como segunda dosis (de impulso). Un informe inicial del Estudio Com-COV aleatorizado del Reino Unido sugirió una reactogenicidad más a corto plazo de los programas heterólogos de impulsos primario9.

Además, las mutaciones en la proteína espiga del SARS-CoV-2 conducen a variantes de preocupación (VoC) de rápida expansión, incluyendo las variantes B.1.1.7 (Alfa), B.1.351 (Beta), P.1 (Gamma, anteriormente denominadaS B.1.1.28.1) y B.1.617.2 (Delta)10, que suscitó preocupación por la contención de las variantes del SARS-CoV-2 a través de la vacunación. Los anticuerpos inducidos por las vacunas BNT y ChAd neutralizan eficientemente la variante B.1.1.7, y la neutralización de las variantes P.1 y B.1.351 parece reducirse11,12,13. Además, la vacunación contra el BNT ha demostrado ser aproximadamente un 13% y un 28% menos protectora contra el desarrollo de COVID-19 sintomático para las variantes B.1.1.7 y B.1.351, respectivamente.14. Del mismo modo, se ha informado de que la protección contra el COVID-19 sintomático después de la vacunación con ChAd se reduce ligeramente para la variante B.1.1.715, mientras que no se observó ninguna protección contra el COVID-19 leve a moderado causado por la variante B.1.35116. Queda por determinar si los regímenes heterólogos de primo-impulso pueden inducir respuestas inmunes iguales o incluso más fuertes contra las nuevas variantes virales en comparación con los regímenes homólogos de impulso primaria

Para analizar la eficacia del calendario heterólogo de vacunación de primer impulso, utilizamos nuestra cohorte de profesionales de la salud (HCPs) del Estudio de Contacto COVID-19 (CoCo, por sus, HCPs)17,18 y respuestas monitoreadas a los programas de tratamiento de la vacuna covid-19 homóloga y heteróloga (Métodos). A los vacunados HCP de la Escuela de Medicina de Hannover que recibieron una dosis de ChAd se les ofreció elegir entre las vacunas ChAd y BNT para una segunda dosis. Para determinar la inmunogenicidad de los regímenes inmunes homólogos y heterólogos, estudiamos 129 vacunas ChAd-preparadas sin la infección anterior SARS-CoV-2, de quienes 32 eligieron la energía homóloga y 55 eligieron la estimulación heteróloga. Para la comparación, se incluyó un grupo de 46 BNT/BNT vacunados con HCP. El calendario de vacunación y extracción de sangre se muestra en la Fig. 1a, con información demográfica adicional (edad y sexo) en la Fig. 1a–c. Un análisis retrospectivo reveló que el pico medio anti-SARS-CoV-2 IgG (anti-S IgG) e IgA había disminuido en un 42% y 66%, respectivamente, desde los títulos medios 30 d después de ChAd primo a poco antes de la estimulación, lo que es similar a las disminuciones en los individuos vacunados con BNT /BNT (Datos Extendidos Fig. 2a,b). En particular, encontramos niveles similares de anticuerpos Anti-S IgG e IgA en los grupos ChAd/ChAd y ChAd/BNT antes del booster, lo que indica que ambos grupos respondieron igual de bien después del cebado con ChAd

(Fig. 1b).1: Respuestas inmunitarias humorales más fuertes contra todas las variantes de SARS-CoV-2 después de la vacunación heteróloga chAd/BNT versus chad/chad homóloga.

Fig. 1

Después de la inmunización del aumentador de presión, las respuestas crecientes de IgG e IgA del anti-punto (s) fueron encontradas en ambos grupos. La vacunación heteróloga con ChAd/BNT llevó a un aumento significativo de 11,5 veces para la IgG anti-S(P < 0,0001) en comparación con un aumento de 2,9 veces después de la vacunación homóloga con ChAd(P < 0,0001) (Fig. 1b y Fig. 2cde Extended Data). Las diferencias en la IgG anti-S no fueron influenciadas significativamente por la edad o el sexo de los participantes (Datos Extendidos Fig. 2d). Se observaron cambios similares para la IgA anti-S (Fig. 1b),lo que indica mejores respuestas inmunitarias humorales después de la inmunización heteróloga de estimulación primo. Las concentraciones de IgG e IgA anti-S después de la vacunación con ChAd/BNT estaban dentro del rango de individuos completamente vacunados con BNT/BNT (Datos extendidos Fig. 2b y Datos extendidos Fig. 3a,b).

A continuación se determinó la frecuencia y el fenotipo de las células B portadoras de inmunoglobulinas unidas a la membrana específicas para la proteína espiga (Métodos y datos extendidos Fig. 4). Curiosamente, en muestras tomadas antes de la vacunación de refuerzo, las células B de memoria específicas de picos se pudieron detectar en solo el 53,1% (17/32) de los vacunados del grupo ChAd/ChAd y en solo el 43,6% (24/55) de los vacunados del grupo ChAd/BNT. Por otra parte, si está presente, las células B de memoria específicas del pico representaron solamente un raro (~0.003%) población de células B de sangre entera, sin diferencia significativa entre los grupos ChAd/ChAd y ChAd/BNT (Fig. 1c,círculos abiertos). Por el contrario, las células B de memoria específicas de picos aumentaron significativamente en todos los vacunas de los grupos ChAd/ChAd y ChAd/BNT después de la vacunación de refuerzo (Fig. 1c,puntos llenos). En contraste con las respuestas del anticuerpo anti-S, las vacunas heterólogas de ChAd/BNT y homólogas de ChAd/ChAd llevaron a la extensión de las células de B punto-específicas de la memoria a un grado similar. El aumento de las frecuencias de las células B de memoria específicas de espiga después de la inmunización de refuerzo, combinado con el aumento de las cantidades de anticuerpos específicos de pico, ponen de relieve la importancia de la vacuna de refuerzo para la protección completa contra la infección por SARS-CoV-2.

Para probar la actividad neutralizante de los anticuerpos inducidos por la infección o la vacunación, recientemente desarrollamos un ensayo de inmunoabsorción ligado a enzimas (ELISA) basado en la prueba de neutralización del virus sustituto (sVNT)19. Adaptamos el sVNT para incluir proteínas spike de los B.1.1.7, P.1 y B.1.351 VoC(Métodos). Para validar estos nuevos ensayos, se aplicaron sueros de vacunas que habían sido recientemente probadas por su capacidad neutralizante, aplicando la prueba de neutralización del virus de la estomatitis vesicular (VSV) basada en la prueba de neutralización del virus (pVNT)12. Comparando los resultados obtenidos usando pVNT con los de los sVNTs recientemente desarrollados, observamos un alto grado de correlación entre ambos ensayos, con R2 valores que oscilan entre 0,50 y 0,69 (Datos extendidos Fig. 5). Estos hallazgos demuestran que el sVNT es adecuado para evaluar cuantitativamente la capacidad de neutralización de los anticuerpos inducidos por la vacunación, no solo contra la cepa de Wuhan, sino también contra las variantes B.1.1.7, P.1 y B.1.351 del SARS-CoV-2.

Aplicando ensayos de sVNT, encontramos que 81 de 88 participantes tenían anticuerpos neutralizantes contra la cepa de Wuhan en plasma previo al impulso. Por el contrario, los anticuerpos neutralizantes contra las variantes B.1.1.7 (17/88), P.1 (12/88) y B.1.351 (5/88) fueron menos frecuentes (Fig. 1d y Fig. 6de Extended Data). A las 2-3 semanas después de la inmunización de refuerzo, las frecuencias y títulos de anticuerpos neutralizantes contra la cepa de Wuhan aumentaron en los grupos ChAd/ChAd y ChAd/BNT, con títulos que alcanzaron valores más altos en este último grupo (Fig. 1d y Fig. 6de Extended Data). Las diferencias entre el ChAd y la vacunación de refuerzo BNT se hicieron aún más evidentes al analizar la capacidad de neutralización de los anticuerpos inducidos contra el VoC. En el grupo ChAd/ChAd, la inmunización de refuerzo aumentó la neutralización de la variante B.1.1.7 en algunos individuos, pero no mostró ningún efecto contra las variantes P.1 y B.1.351 (Fig. 1d y Extended Data Fig. 6). Por el contrario, la inmunización de refuerzo con BNT indujo anticuerpos neutralizantes a altas frecuencias contra todos los VoC analizados. En el grupo ChAd/BNT, todos los participantes tenían anticuerpos neutralizantes contra las variantes B.1.1.7 y P.1, y todos menos dos participantes también tenían anticuerpos neutralizantes contra la variante B.1.351 (Fig. 1d y Extended Data Fig. 6). En el grupo ChAd/BNT, la capacidad de neutralización post-boost fue más alta contra la cepa wuhan, seguida de la variante B.1.1.7 y menos eficiente contra las variantes P.1 y B.1.351 (Fig. 1d y Extended Data Fig. 6). En conjunto, estos datos indican que la inmunización de refuerzo llevó a un aumento de anticuerpos neutralizantes en ambos grupos de vacunación y que la vacunación de refuerzo de BNT heteróloga indujo eficientemente anticuerpos neutralizantes contra todos los VoC probados.

Además de las respuestas inmunitarias humorales, también se analizaron las frecuencias y fenotipos de las células T específicas de espigas(Métodos y datos extendidos Fig. 7). Las frecuencias de células T CD4 específicas de espiga en muestras de sangre recogidas antes de la vacunación de refuerzo fueron significativamente más altas para ambos grupos de vacunación en comparación con los péptidos MNE (control) o DMSO solos (Fig. 2a y Fig. 8de Extended Data). No se encontraron diferencias significativas entre los grupos ChAd/ChAd y ChAd/BNT (Fig. 2a,círculos abiertos). Después de aumentar, las frecuencias para las células T CD4 específicas de espiga aumentaron en ambos grupos y fueron significativamente más altas en el grupo ChAd / BNT (Fig. 2a,puntos llenos). El mismo efecto fue observado para las células de T punto-específicas CD8. Estas células estaban presentes en frecuencias similares en ambos grupos antes de impulsar y aumentaron de frecuencias después de impulsar. De nuevo, el impulso con BNT indujo frecuencias más altas que el impulso con ChAd (Fig. 2b,puntos rellenos). En cuanto a la distribución de células T CD8 específicas de espiga productoras de interferón (IFN)-γ o factor de necrosis tumoral (TNF)-α, la aplicación de ambas vacunas de refuerzo condujo a un aumento en la proporción de células productoras de ambas citoquinas simultáneamente (Fig. 2c). El aumento significativo en las células T productoras de IFN-γ específicas de espiga en el grupo ChAd/BNT pero no en el grupo ChAd/ChAd fue confirmado por la medición de citoquinas en sobrenadantes después de la estimulación del péptido spike SARS-CoV-2 (Fig. 2d).++++

figure2

Debido a la abrupta recomendación de varios gobiernos europeos de suspender el uso de ChAd en la población joven y de mediana edad, se creó una situación única en la que se aplicaron regímenes de vacunación heterólogos de primer impulso a pesar de la falta de información disponible sobre los aspectos de inmunogenicidad y seguridad.

Este estudio proporciona penetraciones en el resultado inmunogénico de protocolos homólogos y heterólogos de la vacunación con dos vacunas: BNT y ChAd. La comparación cabeza a cabeza de los vacunados preparados con ChAd que recibieron una inmunización de refuerzo de ChAd o BNT reveló que ambos regímenes mejoraron las respuestas inmunitarias humorales y celulares.

Aunque esta configuración no permitió la aleatorización de los participantes, y somos, por lo tanto, incapaces de excluir completamente los factores de confusión, nuestro estudio reveló que el grupo impulsado con BNT mostró respuestas inmunes significativamente más fuertes que el grupo impulsado con ChAd.

Las respuestas de la célula de T CD4 y CD8 dirigidas contra los epítopos de la proteína del punto eran más altas en frecuencias, y las células produjeron más IFN-γ sobre el reestimulación. Asimismo, el grupo impulsado con BNT desarrolló títulos más altos de anticuerpos anti-spike de la proteína de las subclases de IgG y de IgA, y estas diferencias no fueron influenciadas perceptiblemente por edad o sexo. Cabe señalar que estos anticuerpos fueron altamente eficientes en la neutralización de los tres VoC probados en el presente estudio.

Anteriormente se informó que los vacunados inmunizados con BNT/BNT también desarrollan anticuerpos neutralizantes contra el VoC++20.

Confirmamos estos hallazgos en el presente estudio utilizando datos de los participantes de la cohorte del Estudio CoCo que también fueron inmunizados con BNT/BNT. Nuestros datos indican que los individuos vacunados con BNT/BNT y vacunados con ChAd/BNT desarrollan anticuerpos neutralizantes en grados similares de 2 a 3 semanas después de la vacunación de refuerzo. Asimismo, las inmuno respuestas del grupo de ChAd/ChAd estaban en la gama de resultados divulgados anterior11,12,13,21. Aunque habría sido interesante caracterizar también inmuno respuestas en una cohorte de la gente inmunizada con BNT/ChAd, tales individuos no estaban disponibles a nosotros. Queremos acentuar que nuestros datos obtenidos en HCPs sobre todo sanos y relativamente jóvenes no se pueden generalizar a la gente mayor o a los grupos pacientes específicos. Otra limitación de nuestro estudio es que no pudimos probar la actividad neutralizante contra la variante Delta y recopilar datos sobre seguridad y reactogenicidad después de la vacunación.

Se necesitan estudios prolongados, idealmente incluyendo criterios de valoración clínicos, para caracterizar aún más las respuestas inmunitarias no solo en cohortes heterólogamente inmunizadas. Será de particular importancia examinar la actividad neutralizante contra la nueva VoC, como la variante Delta, y cuánto tiempo se mantienen las respuestas inmunitarias protectoras, tanto en individuos que tienen un riesgo elevado de desarrollar COVID-19 grave como en individuos que son conocidos por montar respuestas inmunitarias deterioradas.

métodos

Participantes

Los participantes para este análisis fueron del Estudio CoCo (Registro Alemán de Ensayos Clínicos, DRKS00021152), que comenzó en marzo de 2020 y es un estudio observacional en curso, prospectivo y que monitorea la inmunoglobulina IgG anti-SARS-CoV-2 y las respuestas inmunitarias en 1.493 HCP en la Escuela de Medicina de Hannover y en individuos con contacto potencial con el SARS-CoV-2 (refs. 18,22). An amendment from December 2020 allowed us to study the immune responses after COVID-19 vaccination. According to German regulations, HCPs were prioritized for SARS-CoV-2 vaccination, and HCPs at Hannover Medical School received first doses of either the BNT vaccine after 6 January or the ChAd vaccine after 16 February 2021. In general, booster vaccination took place approximately 21 d after BNT prime and 2–3 months after ChAd prime. Booster vaccination of ChAd-primed HCPs started on 3 May 2021, and individuals could choose to receive either ChAd or BNT for second vaccination. We assumed that about 25% of all ChAd-primed vaccinees would opt for a homologous booster. The power calculation, performed with G*Power (v3.1.9.6), determined that a sample size of 30 individuals in each arm is sufficient to detect clinically meaningful differences within each group, assuming that spike protein-specific IgGs double from first vaccination (mean, 95 relative units (RU) ml−1, with an s.d. of 113 RU ml−1) y cuando se utiliza una prueba tpareada de dos colas para las diferencias entre medias con una potencia del 95% y un nivel de significancia del 1%. Sobre la base de los cálculos anteriores y una tasa de pérdida esperada de seguimiento del 10%, se invitó a 130 vacunas preparadas con ChAd de la cohorte del Estudio CoCo a donar sangre antes de que comenzara su impulso a principios de mayo de 2021. La programación de las citas para la vacunación fue coordinada por un equipo de vacunación independiente de acuerdo con la disponibilidad de la vacuna. Después del consentimiento informado por escrito, se obtuvieron muestras de sangre periférica por venopunción. Por orden de llegada, realizamos nuestro análisis estadístico formal una vez que al menos 30 individuos en cada brazo habían recibido una vacuna de refuerzo y habían pasado el día 13 después del refuerzo. Excluyeron a un individuo con la infección anterior SARS-CoV-2, según lo determinado por IgG positivo de la nucleocápsis anti-SARS-CoV-2 (NCP) antes de vacunas. Los participantes eran 25% hombres y 75% mujeres, con una edad media de 38 años (rango 19-64 años) y, por lo tanto, representativos de todas las vacunas del Estudio CoCo (72% mujeres, 28% hombres; edad media 40 años, rango 19-67 años). Después de la recolección de sangre, separamos el plasma de la sangre de EDTA o heparina de litio (S-Monovette, Sarstedt) y lo almacenamos a −80 °C hasta su uso. Para la estimulación con piscinas peptídicas de SARS-CoV-2, se utilizó sangre completa o células mononucleares de sangre periférica (PBMCs) de muestras de sangre entera aisladas por centrifugación de gradiente de Ficoll.

pVNT

Los pVNTs se realizaron en la Unidad de Biología de Infecciones del Centro Alemán de Primates en Göttingen como se describió anteriormente12. Brevemente, las partículas pseudotipadas rabdovirales se produjeron en células 293T transfectadas para expresar la variante deseada de SARS-CoV-2-S inoculada con VSV*DG-FLuc, un vector del virus de la estomatitis vesicular deficiente en replicación (VSV) que codifica para la proteína fluorescente verde mejorada y la luciferasa de luciferasa (FLuc) en lugar de la proteína VSV-G (amablemente proporcionada por Gert Zimmer, Instituto de Virología e Inmunología, Mittelhäusern, Suiza). Las pseudopartículas producidas se recogieron, se eliminaron de los desechos celulares por centrifugación y se almacenaron a −80 °C hasta su uso. Para los experimentos de neutralización, se mezclaron e incubaron volúmenes iguales de partículas pseudotipadas y muestras de plasma inactivadas por calor (56 °C, 30 min) diluidas en serie en medio de cultivo durante 30 min a 37 °C. Posteriormente, las muestras, junto con las partículas pseudotipadas no expuestas al plasma, se utilizaron para experimentos de transducción. El ensayo se realizó en placas de 96 pozos en las que las células Vero fueron inoculadas con las respectivas mezclas de partículas/plasma pseudotipadas. La eficacia de la transducción se analizó a las 16-18 h después de la inoculación midiendo la actividad de FLuc en células lisiadas (Cell Culture Lysis Reagent, Promega) utilizando un sustrato comercial (Beetle-Juice, PJK) y un luminómetro de placa (Hidex Sense Microplate Reader, Hidex) con el software Hidex Sense Microplate Reader (v0.5.41.0).

serología

Se determinó la serología de IGG SARS-CoV-2 por ELISA cuantitativo (dominio de proteína espiga anti-SARS-CoV-2 S1/dominio de unión a receptores (RBD) IgG SARS-CoV-2 QuantiVac, Euroimmun) de acuerdo con las instrucciones del fabricante (dilución 1:400 o 1:600). Proporcionamos niveles de anticuerpos expresados en RU ml−1 evaluado a partir de una curva de calibración, con valores superiores a 11 RU ml−1 definido como positivo. Se realizaron mediciones anti-SARS-CoV-2 S1 spike protein domain IgA o anti SARS-CoV-2 NCP IgG según las instrucciones del fabricante (Euroimmun) y se expresaron cantidades de anticuerpos como relación IgA (densidad óptica (OD) dividida por calibrador). Usamos un AESKU. LECTOR (AESKU. GROUP) y el software Gen5 versión 2.01 para su análisis.

sVNT para variantes del SARS-CoV-2

Para determinar los anticuerpos neutralizantes contra el pico de Wuhan, el B.1.1.7-spike (Alfa), el P.1-spike (B.1.1.28.1; Gamma) y las variantes de B.1.351-spike (Beta) de SARS-CoV-2-S en plasma, modificamos nuestro sVNT recientemente establecido19. En este ensayo, el receptor soluble para el SARS-CoV-2 —la enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2)— se une a placas de 96 pocillos a las que se pueden unir diferentes RBDs purificados etiquetados de la proteína espiga del SARS-CoV-2 una vez añadidos al ensayo. El atascamiento es revelado más a fondo por un anticuerpo peroxidasa-etiquetado de la anti-etiqueta y una cuantificación colorimétrica. La preincubación de la proteína espiga con suero o plasma de pacientes convalecientes o vacunas impide la posterior unión a ACE2 en diversos grados, dependiendo de la cantidad de anticuerpos neutralizantes presentes. En detalle, las placas Maxisorp 96F (Nunc) fueron recubiertas con proteína hACE2-Fc (IgG1) soluble recombinante a 300 ng por pozo en 50 μl de tampón de recubrimiento (30 mM Na2co3, 70 mM NaHCO3, pH 9,6) a 4 °C durante la noche. Después del bloqueo con hACE2-Fc (IgG1), las placas se lavaron con PBS, 0,05% Tween-20 (PBST) y se bloquearon con el diluyente de ensayo BD OptEIA durante 1,5 h a 37 °C. Mientras tanto, las muestras de plasma se diluyeron en serie tres veces a partir de la 1:20 y luego se preincubaron durante 1 h a 37 °C con 1,5 ng de espiga recombinante de SARS-CoV-2 RBD de la cepa wuhan (Trenzyme), la variante B.1.1.7 (N501Y; Alfa), la variante B.1.351 (K417N, E484K, N501Y; Beta) o la variante P.1 (K417T, E484K, N501Y; Gamma) (los tres últimos de SinoBiological), todos con una C-terminal His-tag. El diluyente del ensayo BD OptEIA fue utilizado para preparar la muestra del plasma así como las diluciones del RBD. Después de la preincubación con RBDs de espiga sars-CoV-2, se dieron muestras de plasma en las placas MAXISORP ELISA recubiertas de hACE2 durante 1 h a 37 °C. Sars-CoV-2 espiga RBDs pre-incubadas con tampón sólo sirvió como controles negativos para la inhibición. Las placas se lavaron tres veces con PBST y se incubaron con un anticuerpo conjugado conjugado con peroxidasa de rábano picante (HRP) (clon HIS 3D5, proporcionado por Helmholtz Zentrum München) durante 1 h a 37 °C. El anticuerpo sin encuadernado fue quitado por seis lavados con PBST. Una señal colorimétrica fue desarrollada en la reacción enzimática de HRP con el substrato cromogénico 3,3′,5,5′-tetramethylbenzidine (CONJUNTO DEL REACTIVO DEL SUBSTRATO DE BD OptEIA TMB). Un volumen igual de 0,2 M H2así que4 se añadió para detener la reacción, y las lecturas de absorbancia a 450 nm y 570 nm se adquirieron utilizando un lector de microplacas SpectraMax iD3 (Dispositivos moleculares) utilizando el software SoftMax Pro versión 7.03. Para cada pocillo, el porcentaje de inhibición se calculó a partir de los valores de OD después de la resta de los valores de fondo como: Inhibición (%) = (1 − Valor de OD de la muestra/Valor promedio de RBD OD de SARS-CoV-2 S) × 100. Los títulos neutralizantes de sVNT se determinaron como la dilución con reducción de unión > media + 2 s.d. de valores de una piscina plasmática que consistía en tres muestras de plasma pre-pandemia.

Piscinas de péptidos de proteína SARS-CoV-2

Pedimos 15 aminoácidos (aa)-largo y 10 aa-superpuestos péptidos que abarcan toda la longitud de SARS-CoV2-Spike (-S) (total 253 péptidos), -Membrana (-M) (total 43 péptidos), -Nucleocápsido (-N) (total 82 péptidos) o -Envoltura (-E) (total 12 péptidos; el péptido no. 4 no se pudo sintetizar) de GenScript. Todos los péptidos liofilizados se sintetizaron con una pureza superior al 95% y se reconstituyeron a una concentración de 50 mg ml−1 en DMSO (Sigma-Aldrich), excepto nueve péptidos superpuestos SARS-CoV2-S (nos. 24, 190, 191, 225, 226, 234, 244, 245 y 246), dos para SARS-CoV2-M (nos. 15 y 16), uno para SARS-CoV2-N (no. 61) y los 12 péptidos SARS-CoV2-E que se disolvieron a 25 mg ml−1 debido a problemas de solubilidad. Todos los péptidos en las existencias de DMSO se almacenaron a −80 °C hasta que se utilizaron.

Ensayo de reestimulación de células T

Los PBMCs, aislados usando un gradiente de Ficoll, fueron resuspended en una concentración de 20 × 106 células por ml en medio RPMI completo (RPMI 1640 (Gibco)) suplementadas con 10% de FBS (GE Healthcare Life Sciences), piruvato de sodio de 1 mM, 50 μM de β-mercaptoetanol y 1% de estreptomicina-penicilina (todo Gibco). Para el estímulo, las células fueron diluidas con volúmenes iguales de piscinas del péptido que contenían la S-proteína o la mezcla de M, de N- y de E-proteínas. Las piscinas del péptido fueron preparadas en RPMI completo que contenía brefeldin A (Sigma-Aldrich) en una concentración final de 10 μg ml−1. En la mezcla final, cada péptido tenía una concentración de 2 μg (~1,2 nmol) ml−1, a excepción de los péptidos SARS-CoV2-S 24, 190, 191, 225, 226, 234, 244, 245 y 246, los péptidos SARS-CoV2-M 15 y 16 y el péptido SARS-CoV2-N 61, que se utilizaron a una concentración final de 1 μg ml−1 debido a problemas de solubilidad. Como control negativo, estimulamos las células con DMSO, utilizadas en volumen máximo correspondiente a la cantidad de DMSO en piscinas peptídicas (igual al 5% de DMSO en volumen medio final). En cada experimento, utilizamos células estimuladas con forbol-12-miristato-13-acetato (Calbiochem) e ionomicina (Invitrogen) a una concentración final de 50 ng ml−1 y 1.500 ng ml−1, respectivamente, como control positivo interno. Las células se incubaron durante 12-16 h a 37 °C, 5% de CO2. Después del lavado, las células fueron resuspended en el almacenador intermediario de los MACS (PBS complementado con el 3% FBS y 2 milímetros EDTA). La unión a anticuerpos no específicos se bloqueó mediante la incubación de muestras con suero de ratón al 10% a 4 °C durante 15 min. A continuación, sin lavado, una mezcla de anticuerpos anti-CD3-AF532 (UCHT1; nº 58-0038-42, lote nº 2288218; Invitrogen; 1:50), anti-CD4-BUV563 (RPA-T4; núm. 741353, lote n.º 9333607; BD Biociencias; 1:200), anti-CD8-SparkBlue 550 (SK1; no. 344760, lote no. B326454; BioLegend; 1:200), anti-CD45RA (HI100; no. 740298, lote no. 0295003; BD Biociencias; 1:200), anti-CCR7 (G043H7; no. 353230, lote no. B335328; BioLegend; 1:50), anti-CD38 PerCP-eF710 (HB7; no. 46-0388-42, lote no. 2044748; Invitrogen; 1:100) y Zombie NIR Fixable Viability Kit (no. 423106, lote no. B323372; BioLegend) fue agregado. Después de la tinción durante 20 minutos a temperatura ambiente, las células se lavaron antes de que se fijaran y permeabilizaran (nº 554714, BD Biosciences) de acuerdo con el protocolo del fabricante. Después, los cytokines intracelulares fueron manchados usando anti-IFN-PE-Cy7 (B27; no. 506518, no de la porción. B326674; BioLegend; 1:100), anti-TNF-AF700 (Mab11; no. 502928, lote no. B326186; BioLegend; 1:50) y anti-IL-17A-BV421 (BL168; no. 512322, lote no. B317903; BioLegend; 1:50) durante 45 min a temperatura ambiente. El exceso de anticuerpos se lavó y se adquirieron células en un citómetro de flujo espectral Cytek Aurora (Cytek) equipado con cinco láseres que funcionaban a 355 nm, 405 nm, 488 nm, 561 nm y 640 nm. Todos los datos de citometría de flujo se adquirieron utilizando la versión 2.2.0 de SpectroFlo (Cytek) y se analizaron con FCS Express 7 (Denovo).

Análisis citométrico de flujo de células B específicas de espiga

Los leucocitos totales fueron aislados de sangre entera usando erythrolysis en la solución del cloruro de amonio 0,83%. Las células aisladas se lavaron, contaron y resuspendieron en PBS y se tiñeron durante 20 minutos a temperatura ambiente con una mezcla de anticuerpos que contiene anticuerpos enumerados en la Fig. 4 de Extended Data junto con la proteína spike-mNEONGreen (5 μg por reacción; la producción se describirá en otra parte). Después de un lavado, las muestras fueron adquiridas en un citómetro de flujo espectral, y los datos fueron analizados según lo descrito arriba.

Cuantificación de la liberación de IFN-γ y TNF-α

A continuación, se estimularon 0,5 ml de sangre completa con las partes seleccionadas por el fabricante del dominio SARS-CoV-2 S1 de la proteína espiga durante un período de 20-24 h. Se llevaron a cabo controles negativos y positivos de acuerdo con las instrucciones del fabricante (Ensayo de liberación gamma de interferón SARS-CoV-2 (Euroimmun)). Después de la estimulación, los sobrenadantes se recogieron después de la centrifugación y se examinaron mediante el kit LEGENDplex (BioLegend) de acuerdo con las instrucciones del fabricante. Los datos de mediciones duplicadas se adquirieron con un citómetro de flujo LSR II (BD Biosciences) utilizando el software FACSDiva versión 8.0.1 de BD y se analizaron con el software LEGENDplex Data Analysis Software Suite, Gen5 versión 2.01.

DIPLOMADO EN SEGURIDAD DEL PACIENTE Y ATENCIÓN CENTRADA EN LA PERSONA

Es la sexta edición del Curso en seguridad de pacientes y atención centrada en la persona de la Universidad Isalud. Son diez viernes consecutivos. Con ejercicios. Material para cada uno de los encuentros. Renovado permanentemente en sus contenidos basados en experiencias de implementación. Con los mejores especialistas en cada una de las áreas de la Seguridad 2.0, Que ofrece una capacitación para integrantes de las empresas de salud públicas y privadas, médicos, enfermeros, administrativos, instrumentadoras, administradores, que en relación con su costo, y la implementación inmediata de medidas de mejora, de innovación, de disminución y prevención de eventos adversos, de gestión, de análisis modal de fallas y eventos, análisis de causa raíz, prevención en cirugía, anestesia, obstetricia, bundle de asistencia respiratoria mecánica, de vías centrales, prevención de caídas, escaras, etc, resulta la mejor tasa de retorno de inversión. Todas las clases son grabadas, pueden ser vistas asincrónicamente, lo que permite acceder a personas de diferente uso horario.

Descripción general

La seguridad de pacientes tomó entidad en los últimos quince años a partir del Libro del Institute of Medicine To Err is Human, que permitió recuperar la vigencia de un principio de la ética médica: primero no dañar. Desde ese momento, la preocupación por la calidad de los servicios de salud se ha incrementado progresivamente en todo el mundo.

La seguridad se ha transformado en un imperativo en la atención sanitaria. Es importante implementar un Modelo de Gestión de Seguridad de Pacientes que permita a instituciones y profesionales de la salud desarrollar competencias y utilizar herramientas para prevenir este problema.

¿Desde qué lugar? Desde la simpleza de la gestión, el trabajo, el profesionalismo, hacer las cosas correctas “correctamente”, desarrollando un control de oposición interno que sirva para mejorar los resultados, trabajando con indicadores, y con una presencia fuerte en seguridad.

La seguridad del paciente es hoy una de las dimensiones de la calidad asistencial más valoradas tanto por los usuarios del servicio, como por su familia, los profesionales, los directores, los administradores y demás personal de las instituciones de salud. Es una estrategia prioritaria en los sistemas sanitarios del mundo. Requiere la implementación planificada de acciones basadas en evidencias científicamente probadas, para trasformar la cultura corporativa en una cultura justa, formativa y no punitiva de seguridad del Paciente. Construyendo entornos seguros que identifiquen, analicen y gestionen los incidentes y eventos adversos que se presentan en las instituciones de salud.

Destinatarios

  • El curso está destinado a quiénes ocupan distintos cargos de gestión en organización vinculadas a la salud: hospitales, sanatorios, prepagas, asociaciones y organismos de seguridad social.
  • Directores, Gerentes y Jefes de Servicios.
  • Coordinadores y puestos de enlace entre distintos servicios o áreas.
  • Técnicos y profesionales de la salud de instituciones públicas y privadas, de prepagos, y de la seguridad social.
  • Funcionarios de instituciones públicas que lideren programas nacionales o provinciales vinculados a la atención médica y la seguridad de pacientes.
  • Responsables de programas de formación y desarrollo profesional en organizaciones de salud.
  • Asesores y colaboradores en la organización y la gestión de calidad en las organizaciones.

Módulo 1  

  • La ciencia de la seguridad  
  • Seguridad 2 (Resiliencia). Hacia un nuevo concepto de seguridad  

Módulo 2 

  • Cultura de seguridad 
  • Gestión de crisis. Programa de comunicación y revelación de eventos adversos  

Módulo 3  

  • Atención centrada en la persona  
  • Cuidar a quienes cuidan. Seguridad física y psicológica del personal de salud  

Módulo 4 

  • Medición y monitoreo de la seguridad  
  • El rol de enfermería en la seguridad del paciente  

Módulo 5 

  • Errores diagnósticos  
  • Errores de medicación. Gestión segura de medicamentos  

Módulo 6  

  •  Control de infecciones  
  • Cirugía segura  

Módulo 7 

  • Comunicación efectiva y trabajo en equipo  
  • Seguridad del paciente en pediatría  

Módulo 8  

  • El caso económico por la seguridad del paciente  
  • Liderazgo y seguridad del paciente  

Módulo 9  

  • Simulación y seguridad del paciente  
  • El rol de los pacientes en su propia seguridad. La coproducción de salud 

 Módulo 10  

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Dr. Carlos Alberto Díaz.

Gestión Sanitaria

Efectividad de la vacuna contra la variante Delta

Este posteo del blog transcribe algunos datos serios alentadores sobre los resultados de la vacunación completa y la infección por la cepa Delta en el Reino Unido y un análisis importante: Las estimaciones sugieren que se han evitado 30.300 muertes y 8.151.000 infecciones como resultado del programa de vacunación contra la COVID-19, hasta el 25 de junio.

Se han llevado a cabo grandes ensayos clínicos para cada una de las vacunas contra la COVID-19 aprobadas en el Reino Unido, que encontraron que son altamente eficaces para prevenir enfermedades sintomáticas en las poblaciones que se estudiaron.

Es importante seguir evaluando la efectividad de las vacunas en el «mundo real», ya que esto puede diferir de la eficacia de los ensayos clínicos. Los ensayos clínicos también se realizan con el fin de poder evaluar la eficacia de la vacuna contra la enfermedad sintomática confirmada por laboratorio con un período de seguimiento relativamente corto para que las vacunas efectivas puedan introducirse lo más rápido posible.

No obstante, la comprensión de la eficacia frente a diferentes resultados (como la enfermedad grave y la transmisión posterior), la eficacia en diferentes subgrupos de la población y la comprensión de la duración de la protección son igualmente importantes en la toma de decisiones en torno a qué vacunas deben implementarse a medida que evoluciona el programa, a quién se deben ofrecer y si se requieren dosis de refuerzo. La efectividad de la vacuna se estima comparando las tasas de enfermedad en individuos vacunados con las tasas en individuos no vacunados.

 A continuación, se describen las últimas pruebas del mundo real sobre la eficacia de la vacuna a partir de estudios en poblaciones del Reino Unido. La mayoría de estos datos se refieren a un período en el que el principal virus circulante fue la variante Alfa, los datos emergentes sobre la eficacia contra la enfermedad sintomática con la variante Delta también se resumen a continuación.

El análisis de los datos de pruebas de rutina hasta el 13 de junio de 2021, relacionados con la secuenciación y el estado objetivo del gen S, se ha utilizado para estimar la efectividad de la vacuna contra la enfermedad sintomática utilizando un diseño de control de casos negativo para la prueba.

Los métodos y los resultados detallados están disponibles en Efectividad de las vacunas covid-19 contra la variante Delta.

Después de una dosis única hubo una reducción absoluta del 14% en la efectividad de la vacuna contra la enfermedad sintomática con Delta en comparación con Alfa, y una reducción menor del 10% en la efectividad después de 2 dosis (Tabla 2).

Tabla 2. Eficacia de la vacuna contra la enfermedad sintomática para las variantes Alfa y Delta Estado de la vacuna Eficacia de la vacuna Alfa Delta Dosis 1 49 (46 a 52) 35 (32 a 38) Dosis 2 89 (87 a 90) 79 (78 a 80)

 La efectividad de la vacuna contra la hospitalización se estimó mediante la evaluación de las tasas de hospitalización a través de la atención de emergencia entre los casos confirmados sintomáticos mediante análisis de supervivencia.

Este análisis utilizó datos disponibles de vinculación de casos sintomáticos, del 12 de abril al 10 de junio de 2021 (actualizados del análisis anterior al 4 de junio de 2021). Los cocientes de riesgos para la hospitalización se combinan con los odds ratios contra la enfermedad sintomática a partir del análisis de control de casos negativos de la prueba descrito anteriormente para estimar la efectividad de la vacuna contra la hospitalización.

Los métodos y resultados detallados están disponibles aquí (17). Se observó una efectividad similar de la vacuna contra la hospitalización con las variantes Alfa y Delta (Tabla 3).

Tabla 3. Eficacia de la vacuna contra la hospitalización para las variantes Alfa y Delta Estado de la vacuna Eficacia de la vacuna Alfa Delta Dosis 1 78 (64 a 87) 80 (69 a 88) Dosis 2 93 (80 a 97) 96 (91 a 98)

Informe de vigilancia de la vacuna COVID-19 – semana 27 9 Impacto de la población Las vacunas suelen tener efectos directos en las personas vacunadas y efectos indirectos en la población en general debido a una menor probabilidad de que las personas entren en contacto con un individuo infectado. Por lo tanto, el impacto general del programa de vacunación puede ir más allá del estimado mediante el análisis de la eficacia de la vacuna.

Estimar el impacto de un programa de vacunación es un desafío, ya que no hay un grupo de control completamente inafectado. Además, los efectos del programa de vacunación deben diferenciarse de los de otras intervenciones (por ejemplo, confinamientos o medidas de control de brotes), cambios en el comportamiento y cualquier variación estacional en la actividad de COVID-19. PHE y otros socios gubernamentales y académicos monitorean el impacto del programa de vacunación en los niveles de anticuerpos COVID-19 en la población y los diferentes indicadores de enfermedad, incluidas las hospitalizaciones y la mortalidad.

Esto se hace a través de pruebas basadas en la población y a través de modelos que combinan las tasas de cobertura de la vacuna en diferentes poblaciones, las estimaciones de la efectividad de la vacuna y los indicadores de vigilancia de la enfermedad. Cobertura de la vacuna

Los datos del informe de esta semana abarcan el período comprendido entre el 8 de diciembre de 2020 y el 4 de julio de 2021 (semana 26) (Figura 1). Muestra el número provisional y el porcentaje de personas en Inglaterra que han recibido 1 dosis o 2 dosis de una vacuna contra el COVID-19 por grupo de edad y semana desde el inicio del programa.

El impacto de la vacuna en la proporción de la población con anticuerpos contra covid-19 PHE monitorea la proporción de la población con anticuerpos contra COVID-19 mediante muestras de prueba proporcionadas por donantes de sangre adultos sanos de 17 años o más, suministradas por el NHS Blood and Transplant (nhs BT collection).

Esto es importante para ayudar a comprender el alcance de la propagación de la infección por COVID-19 (incluida la infección asintomática) en la población y el impacto del programa de vacunación. 250 muestras de cada región geográfica de Inglaterra se analizan cada semana utilizando 2 pruebas de laboratorio diferentes, los ensayos de anticuerpos de nucleoproteína de Roche (N) y espiga de Roche (S).

Esta doble prueba ayuda a distinguir entre los anticuerpos que se producen después de la infección natural por COVID-19 y los que se desarrollan después de la vacunación. Los ensayos de nucleoproteínas (Roche N) solo detectan anticuerpos posteriores a la infección, mientras que los ensayos de espiga (Roche S) detectarán tanto anticuerpos posteriores a la infección como anticuerpos inducidos por la vacuna. Por lo tanto, los cambios en la proporción de muestras que dan positivo en el ensayo de Roche N reflejarán el efecto de la infección natural y la propagación de COVID-19 en la población. Los aumentos en la proporción positiva medida por el anticuerpo S reflejarán tanto la infección como la vacunación.

Las respuestas de anticuerpos reflejan la infección o la vacunación que ocurre al menos 2 a 3 semanas previamente dado el tiempo necesario para generar una respuesta de anticuerpos. En este informe, presentamos los resultados utilizando una media de 4 semanas, de muestras de prueba hasta el 27 de junio de 2021, que tiene en cuenta la edad y la distribución geográfica de la población inglesa. En general, la proporción de la población con anticuerpos que utilizaron los ensayos de Roche N y Roche S, respectivamente, fue del 16,1% y el 88,1% para el período comprendido entre el 31 de mayo y el 27 de junio (semanas 22 a 25) (Figura 2).

 Esto se compara con el 15,0% de seropositividad de Roche N y el 77,5% de seropositividad de Roche S para el período del 3 de mayo de 2021 al 30 de mayo de 2021 (semanas 18 a 21). Durante este período, la seropositividad mediante el ensayo Roche N se ha mantenido estable, lo que sugiere que no ha habido una propagación significativa de la infección en la población y el aumento continuo de la seropositividad mediante el ensayo Roche S refleja la creciente proporción de adultos que han desarrollado anticuerpos después de la vacunación. Las figuras 3a y 3b muestran la proporción de la población con anticuerpos por grupo de edad.

La seropositividad de Roche N ha continuado estancado a través de los grupos de mayor edad y esto primero fue observado en el grupo de edad 70 a 84. Un pequeño aumento en la seropositividad de Roche N se observa en los 17 a 29 años de edad de 19,3% en las semanas 18 a 21 a 23,3% en las semanas 22 a 25. Este aumento es consistente con los recientes aumentos en la transmisión observados en otros datos de vigilancia.

 La ausencia de aumentos de Roche N en los grupos de mayor edad probablemente refleja el papel adicional que la vacunación está teniendo en la reducción de la infección viral en los que ya están vacunados. Informe de vigilancia de la vacuna contra la COVID-19 – semana 27 13 El patrón de aumentos en la seropositividad de Roche S que se observan sigue el despliegue del programa de vacunación con los grupos de edad más mayores a los que se les ofreció la vacuna primero. (Figura 3b). La seropositividad de Roche S aumentó primero en donantes de 70 a 84 años y se ha estancado desde la semana 13, alcanzando el 99,5% en las semanas 22 a 25.

La seropositividad también se ha estancado desde la semana 16 para las personas de 60 a 69 años, alcanzando el 99,1% en las semanas 22 a 25. La seropositividad de Roche S se ha observado desde la semana 19 en las personas de 50 a 59 años alcanzando el 98,1% en las semanas 22 a 25 de 2021. Se ha observado un aumento notable en los ancianos de 40 a 49 años de 85,8% en las semanas 18 a 21 a 95,9% en las semanas 22 a 25. Actualmente el mayor incremento observado se observa en los de 30 a 39 años aumentando de 52,1% en las semanas 18 a 21 a 87,3% en las semanas 22 a 25. Un pequeño aumento se observa en individuos de 17 a 29 años esta semana de 46.9% en las semanas 18 a 21 a 59.5% en las semanas 22 a 25.

El impacto del programa de vacunación es claramente evidente a partir de los aumentos en la proporción de la población adulta con anticuerpos basados en las pruebas de Roche S. Esto es particularmente evidente entre las personas de 50 años o más a las que se ha dado prioridad a la vacunación como parte del programa de fase 1 y desde la semana 15 en las personas de 40 a 49 años y de 30 a 39 años como parte de la fase 2 del programa de vacunación.

Esto se ve respaldado además por la estabilización en la proporción de pruebas positivas mediante el ensayo Roche N, en los grupos de mayor edad y probablemente refleja el papel adicional que la vacunación está teniendo en la reducción de la infección antes de las reducciones observadas en las restricciones nacionales por sí solas en los grupos de edad más jóvenes.

Impacto directo en las hospitalizaciones

El número de hospitalizaciones evitadas por la vacunación puede estimarse considerando la eficacia de la vacuna contra la hospitalización, la cobertura de la vacuna y las hospitalizaciones observadas y mediante modelos utilizando una serie de parámetros. Las estimaciones de PHE hasta el 27 de junio de 2021 basadas en el efecto directo de las tasas de vacunación y cobertura de vacunación, son que se han prevenido alrededor de 46.300 hospitalizaciones en personas de 65 años o más en Inglaterra (aproximadamente 7.000 ingresos en personas de 65 a 74 años, 18.000 en personas de 75 a 84 años y 21.300 en personas de 85 años o más) como resultado del programa de vacunación (Figura 4). Cada vez hay más pruebas de que las vacunas previenen la infección y la transmisión. Los efectos indirectos del programa de vacunación no se incorporarán en este análisis, por lo que es probable que la cifra de 46.300 hospitalizaciones evitadas sea una subestimación. Tenga en cuenta que este análisis se actualizará cada 2 semanas.

Impacto directo e indirecto en la infección y la mortalidad

El modelo en tiempo real de PHE y Cambridge se ha utilizado para rastrear la infección por COVID-19 durante la pandemia, proporcionando información clave sobre la epidemia, incluida la estimación del número de reproducción, R, al subgrupo científico de influenza pandémica sobre modelado (SPI-M) y al Grupo asesor científico sobre emergencias (SAGE).

La aplicación a los datos de la primera ola se ha publicado en Real-time ahora casting y pronóstico of COVID-19 dynamics in England: the first wave (18). Desde la primera ola, el modelo se ha mejorado constantemente para captar la actividad pandémica a medida que se desarrolla, en particular para tener en cuenta los impactos, tanto directos como indirectos, del programa de vacunación. El impacto directo de la vacunación es el número de muertes ahorradas en las que se infectan, mientras que el efecto indirecto incorpora la prevención adicional de infecciones.

El historial de los resultados de modelado en tiempo real se puede encontrar en Nowcasting and Forecasting of the COVID-19 Pandemic (19), con los resultados más recientes en los que se basan las cifras aquí disponibles actualmente en COVID-19: nowcast y forecast (20). Las tasas de vacunación en el modelo se basan en el número real de dosis administradas, y se supone que la vacuna reduce la susceptibilidad al COVID-19, así como la mortalidad una vez infectada. Las estimaciones de la eficacia de la vacuna se basan en los mejores resultados publicados disponibles (21). Para inferir el impacto de la vacunación, el modelo se ajustó tanto a la prevalencia de la ONS como a los datos diarios de mortalidad por COVID-19 en Inglaterra, lo que resultó en muestras posteriores para una variedad de parámetros epidemiológicos. A continuación, se utilizaron las muestras posteriores para simular el número de infecciones y muertes que se habrían producido sin la vacunación (Figura 5). Finalmente, el impacto total se calculó comparando las estimaciones de infección y mortalidad con la vacunación versus los resultados simulados sin vacunación (Figura 6; Tabla 4). Se espera que las cifras del cuadro 4 sigan creciendo rápidamente, ya que el número de muertes en el escenario sin vacunación sigue mostrando un crecimiento exponencial. El escenario de no vacunación supone que no se implementan otras intervenciones para reducir la incidencia y la mortalidad. Por lo tanto, los hallazgos presentados aquí deben interpretarse como el impacto del programa de vacunación en la infección y la mortalidad suponiendo que no se implementaron intervenciones no farmacéuticas adicionales. En la práctica, es imposible predecir qué intervenciones se habrían implementado de no haberse vacunado, aunque es razonable suponer que las medidas de confinamiento habrían permanecido en vigor durante mucho más tiempo. El trabajo presentado en esta sección es un trabajo conjunto completado por PHE y la Unidad de Bioestadística mrc de la Universidad de Cambridge.

Las estimaciones sugieren que se han evitado 30.300 muertes y 8.151.000 infecciones como resultado del programa de vacunación contra la COVID-19, hasta el 25 de junio.

Redes de transmisión del SARS-CoV-2

  1. Muge Cevik, Stefan D. Baral

El número básico de reproducción, R0 (el número de infecciones causadas por un caso en una población homogéneamente susceptible), para una infección particular depende de la tríada epidemiológica de las características biológicas del patógeno, el medio ambiente y las características de la población (1). Incluso para enfermedades con características de transmisión similares, R0 varía según la población debido a las oportunidades diferenciales de transmisión posterior según los patrones de contacto y el tamaño de la red de transmisión de un individuo infectado (1). Aunque la transmisión puede ocurrir en muchos entornos, algunos factores facilitan un mayor riesgo de infección debido a los riesgos compuestos a menudo impulsados por la dinámica de la red (contactos frecuentes, proximidad y contacto prolongado) y los determinantes a nivel estructural (como la pobreza, la ocupación y el tamaño del hogar) (24). La comprensión de los impulsores de los riesgos de transmisión y la heterogeneidad podría utilizarse para mejorar el modelado y guiar las estrategias de mitigación específicas de la población y el entorno.

En el contexto de una epidemia, aunque cada contacto conlleva un riesgo de adquirir una infección, las redes sociales del mundo real son complejas, a menudo exhibiendo una heterogeneidad extrema en el número de contactos, que tienen efectos a gran escala en la propagación de la infección (5). En las enfermedades infecciosas, la fracción atribuible a la población (FAP) representa la contribución total de un riesgo que podría evitarse si se evitara ese riesgo (6). Incluso para exposiciones de menor riesgo, el FAP podría aumentar con una mayor frecuencia de exposición mediada por un mayor número de contactos (2, 6). Por ejemplo, el riesgo de infección depende de la probabilidad de transmisión dentro de un entorno determinado y de la frecuencia con la que las personas visitan ese entorno. A nivel individual, es probable que los lugares que están asociados con factores de mayor riesgo y visitados con frecuencia planteen un mayor riesgo de infección y contribuyan sustancialmente a las infecciones acumulativas que aquellos que pueden tener un mayor riesgo pero se visitan con poca frecuencia. Esto podría significar que un pequeño riesgo relativo de una exposición de alta frecuencia puede impulsar el PAF, lo que sugiere que las intervenciones de salud pública podrían priorizar los recursos para eliminar un pequeño riesgo entre muchos.

Sin embargo, en realidad, los factores de riesgo se concentran entre los relativamente pocos que tienen una exposición desproporcionadamente mayor y riesgos de transmisión posteriores (27). Esta heterogeneidad individual es evidente en los datos, que indican consistentemente mayores riesgos de infección debido a una mayor frecuencia de exposición y múltiples contactos (ver la figura). En muchos países, las personas que trabajaban en empleos mal remunerados y de cara al público tenían el mayor riesgo de infectarse con el coronavirus del síndrome respiratorio agudo severo 2 (SARS-CoV-2) (4). Los centros de atención a largo plazo, como hogares de ancianos, refugios para personas sin hogar y prisiones, así como lugares de trabajo como las plantas empacadoras de carne, se han asociado con brotes de COVID-19 a gran escala, que luego se vincularon con una transmisión comunitaria generalizada sostenida (28). Estos entornos a menudo representan entornos donde los riesgos de infección se agravan y múltiples redes de transmisión se cruzan (7). También hay una clara intersección del riesgo de COVID-19 y las desigualdades socioeconómicas, dados los efectos de red de la ocupación, la vivienda hacinada, la inseguridad laboral y la pobreza (24).

Los riesgos desproporcionados asociados con la dinámica de la red también han dado lugar a una carga de enfermedad diferencial (49). Según un análisis de Escocia, los pacientes que vivían en las zonas con mayor privación socioeconómica tenían una mayor frecuencia de ingreso en cuidados intensivos y una mayor mortalidad relacionada con el COVID-19 (10). Las unidades de atención de la salud de las zonas más desfavorecidas también funcionaron por encima de su capacidad durante un período más prolongado (10). En un estudio estadounidense, quienes trabajan en alimentos y agricultura, transporte o logística, manufactura, servicios de salud y venta al por menor habían aumentado significativamente el exceso de mortalidad relacionada con COVID-19 (9). Además, las condiciones de vida y de trabajo diferenciadas a menudo se manifiestan como disparidades raciales debido al racismo estructural. Un análisis de la Oficina de Estadísticas Nacionales destaca el hallazgo de que las ocupaciones en el Reino Unido con tasas de mortalidad más altas relacionadas con COVID-19 incluyen trabajadores de salud y asistencia social, guardias de seguridad, conductores, trabajadores de la construcción, limpiadores y asistentes de ventas y minoristas, que son ocupaciones que también presentan proporciones más altas de grupos étnicos minoritarios (4). Para la mayoría de las categorías ocupacionales, los cocientes de riesgo que comparan la mortalidad durante la pandemia con la de tiempo no pandémico fueron más altos en los grupos étnicos no blancos (49).

Además de la heterogeneidad en el riesgo de exposición y la carga de enfermedad, también hay heterogeneidades en el riesgo de transmisión posterior. Los riesgos de transmisión directa y directa por contacto son impulsados por múltiples factores, incluida la cercanía de las interacciones sociales, el estado de los síntomas, la gravedad de la enfermedad, el entorno y el tiempo de exposición(2, 6). Por ejemplo, el riesgo medio por contacto es más bajo para las exposiciones comunitarias, intermedio para los contactos sociales y familiares ampliados, y más alto en el hogar (11). El riesgo de transmisión es menor cuando el caso índice es asintomático, aumentando con la gravedad de los síntomas (12). Los riesgos de transmisión indirecta o el número total de infecciones posteriores que se derivan de un individuo a lo largo de múltiples cadenas de transmisión representan contribuciones importantes al PAF global impulsado por el tamaño de las redes de transmisión asociadas con las condiciones de vida y de trabajo (4713).

Aunque algunos contactos de alta frecuencia son impulsados por reuniones sociales, que son modificables con la educación y la aplicación de la ley, la mayoría de las exposiciones de alto riesgo representan riesgos no modificables debido a las condiciones de vida y de trabajo (2, 37). Por lo tanto, es probable que los factores de riesgo que no son modificables a corto plazo representen un FAP mucho mayor que los modificables por las elecciones individuales sobre el contacto social. Específicamente, los riesgos de transmisión de alguien que puede trabajar desde casa y tiene suficiente espacio para el autoaislamiento, incluso si está infectado, pueden ser mínimos; pero el PAF será mayor para alguien con una gran red asociada con las condiciones de trabajo y de vida (ver la figura).

Ahora existe un consenso internacional de que quienes viven en los barrios más desfavorecidos económicamente y en los hogares más grandes tienen un mayor riesgo de infección y carga de enfermedad (34). Además, las desigualdades concentran aún más el riesgo a través de las conexiones entre redes. En Toronto, el personal de atención a largo plazo diagnosticado con COVID-19 era desproporcionadamente más propenso a residir en los vecindarios con las tasas de infección más altas, que también son los más desfavorecidos económicamente y étnicamente concentrados (14). En una investigación de brotes de COVID-19 entre grandes industrias en Ontario, un tercio de los casos vinculados a brotes en el lugar de trabajo se extendieron a los hogares, lo que aumentó aún más la carga de morbilidad (15). Por lo tanto, las condiciones estructurales que afectan la red de un individuo y el riesgo de exposición son probablemente mucho más predictivas que las opciones individuales para determinar si la infección será un evento terminal o conducirá a múltiples infecciones aguas abajo. Por lo tanto, abordar de manera integral las necesidades de unos pocos con riesgos desproporcionados puede evitar más infecciones aguas abajo que eliminar un pequeño riesgo entre muchos.

¿Cómo pueden las estrategias de salud pública abordar la heterogeneidad individual y el riesgo diferencial de infección? Al principio de la pandemia, se asumió una homogeneidad relativa en los riesgos de infección y el impacto potencial de las intervenciones en toda la población. Esto se incluyó en el modelado para informar los enfoques de salud pública. Los modelos compartimentales, que dividen a las poblaciones en distintas secciones y asumen que los individuos de estos grupos tienen las mismas características, se utilizan principalmente para modelar los casos de COVID-19 y el impacto de las intervenciones. Sin embargo, con poca frecuencia integran los efectos de la mezcla diferencial de poblaciones, los factores socioeconómicos y las redes a través de los efectos compartimentales. Ahora está claro que la heterogeneidad individual tiene efectos a gran escala sobre las disparidades observadas en el riesgo de infección y la carga de enfermedad, lo que se confirma en los modelos de enfermedades basados en la red (1, 6, 7, 11). Las políticas de salud pública implementadas sobre la base del supuesto de igual riesgo de adquisición y transmisión en todos los grupos socioeconómicos, edades y ocupaciones dejaron a ciertas comunidades expuestas a un mayor riesgo de infección, lo que resultó en cargas diferenciales de enfermedad (13, 7). El aprovechamiento de la heterogeneidad de la red en los modelos de enfermedades infecciosas puede demostrar mejor estos riesgos diferenciales observados en los análisis epidemiológicos de la vida real y los beneficios de priorizar las intervenciones intensivas y dirigidas a aquellas con riesgos diferenciales, dado el potencial de un mayor número de infecciones evitadas aguas abajo.

Los riesgos de infección aguas abajo varían según los patrones de red

El caso A representa a una persona con una red pequeña, que puede trabajar desde casa y autoaislarse si es necesario. El caso B representa a una persona que trabaja en un trabajo público o en un lugar de trabajo inseguro y vive en un hogar multigeneracional o grande. El riesgo global de exposición y el riesgo de transmisión posterior difieren sustancialmente entre estos dos individuos, lo que representa una cadena de transmisión desproporcionadamente alta en el caso B. Las estrategias de intervención deben centrarse en romper las cadenas de transmisión aguas abajo.

La intersección entre los riesgos de transmisión directa e indirecta refuerza la necesidad de estrategias eficaces y pragmáticas para romper las cadenas de transmisión, especialmente en las personas con alto riesgo de infección. Las intervenciones políticas deben tener en cuenta el número total de contactos que tiene una persona y, posteriormente, las infecciones posteriores evitadas en función de los impactos diferenciales en las diferentes comunidades (13). Por ejemplo, las personas que viven en hogares multigeneracionales, que sirven en ocupaciones de alta exposición y que residen en comunidades densamente pobladas podrían recibir prioridad para el apoyo a la vivienda temporal, la garantía de beneficios para los empleados, como la licencia pagada y los servicios de extensión de vacunas. Teniendo en cuenta este impacto diferencial, las intervenciones específicas a través de intervenciones basadas en recursos adaptables a la red podrían aprovecharse de acuerdo con las necesidades individuales y a nivel de red. Este enfoque adaptativo podría informar el modelado y priorizar estrategias de intervención específicas basadas en recursos, incluidas las pruebas alineadas con las realidades vividas, el apoyo a la vivienda si no hay espacio suficiente para aislarse y la licencia pagada del trabajo para apoyar la cuarentena y el aislamiento, combinadas con pruebas de extensión y apoyo para la prevención y el control de infecciones en los lugares de trabajo. Además, las estrategias de vacunación adaptables a la red priorizan aquellas con grandes redes basadas en la heterogeneidad de contacto. Por ejemplo, si se observan las tasas de vacunación en Inglaterra por privación, la cobertura de vacunación es claramente más baja en las zonas más desfavorecidas, donde el riesgo de infección y la carga de morbilidad es mayor. Aunque esto puede deberse a múltiples razones, incluida la falta de acceso a la atención y la imposibilidad de tomarse un tiempo libre del trabajo, es necesario que las zonas de alto y duradero riesgo de transmisión aceleren la vacunación para que coincidan con los mayores riesgos de infección y transmisión posterior.

El enfoque de las estrategias de respuesta al COVID-19 a menudo se ha centrado en el cambio de comportamiento como un medio principal para disminuir las redes de contacto y, por lo tanto, las cadenas de transmisión. Sin embargo, los patrones de contacto están impulsados, en gran parte, por las desigualdades socioeconómicas y el racismo estructural y no son modificables a nivel individual en ausencia de apoyo específico. Por lo tanto, las intervenciones de salud pública no adaptativas no abordan las heterogeneidades individuales y han dejado a las comunidades socioeconómicamente marginadas en riesgo de infección, muerte y dificultades económicas. Existe el riesgo de que una menor aceptación de vacunas entre estas comunidades perpetúe las desigualdades existentes. Por lo tanto, es vital que se fortalezcan las estrategias de administración de vacunas dirigidas por la comunidad.

Las disparidades que han definido la epidemiología del COVID-19 podrían haber sido fácilmente predecibles dados los datos históricos sobre pandemias. La próxima pandemia respiratoria también se definirá por disparidades similares. El uso de estrategias impulsadas por la red para informar las respuestas epidémicas emergentes rápidamente representa un camino equitativo y basado en la evidencia en el que el objetivo es invertir más para prevenir infecciones en una persona con riesgos desproporcionados porque la carga de enfermedad y los riesgos de infección aguas abajo varían sustancialmente (6, 7, 13).

Editorial de la semana: Transición o Reforma del sistema de salud en Argentina.

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular Universidad ISALUD.

Correspondiente al período 10-17 de Julio. Blog saludbydiaz.

Editorial:

El contexto planetario mostraba que Los sistemas de salud ya antes de la pandemia requerían imperativamente transiciones no tanto en reformas, Transiciones que adapten sus prestaciones a las transformaciones sociales, políticas, y tecnológicas, no digo económicas porque esto sería como que la atención de la salud cristalice la desigualdad en los ingresos y el deterioro del PBI Argentino, que disminuyó de 13000 a 8000 dólares en los últimos tres años una caída que nos advierte por el rumbo trazado por los políticos de los últimos tres gobiernos.

El enfoque debe trasladarse desde una organización que piensa en la curación a otra que reconozca que la carga asistencial se encuentra en la gestión de las enfermedades crónicas, pacientes pluripatológicos, frágiles y terminales, elementos todos ellos que repercuten sobre todo en el primer nivel asistencia

Ahora, en este contexto Covid, se debe repensar en la atención de la demanda postergada, olvidada, dejada a un costado, que estaría provocando perdida de oportunidad en muchos pacientes con enfermedades neoplásicas y cardiovasculares. Como reorganizar el modelo de prestación. La exigencia de mantener a los pacientes dentro del radar para darle un modelo de continuidad de tratamiento. El objetivo de la Organización mundial de la salud es generar una cobertura universal de salud, por diferentes rutas estratégicas de ejecución, estableciendo diagonales desde donde se parte.

Otro factor que obliga a la transición es el cambio demográfico, con aumento de la expectativa de vida de las personas, en las posibles transformaciones que permitan el abordaje de la atención de la fragilidad de las personas. Reconociendo que esto es otro aspecto que muestra la desigualdad, inclusive hacia dentro de las ciudades.

Las expectativas cada vez más exigentes de los usuarios y de los sistemas de bienestar, que se encontraban en el límite de su capacidad de inversión, con una inflación de salud anual, que en promedio para los países de la OCDE es de 0,3 por encima del crecimiento del producto bruto interno.

Se está logrando poco con respecto a la contención del gasto. Nos cuesta instalar la importancia de la desinversión y de la prevención cuaternaria en los ámbitos asistenciales, que prefieren no hablar de las restricciones.

Existen muchas consideraciones que se pueden introducir para el análisis, en discusiones interminables que resultarán interminables y patrocinadas por los intereses sectoriales. Pero lo que nos coloca en un lugar complejo en el análisis es que estas innovaciones generan valor en el sistema del cuidado de la salud. Por lo tanto, es difícil rechazarlas, por el contrario, se debe encontrar en los responsables políticos que adhieran a los razonamientos que permitan mejorar su acceso mediante distintos esquemas de financiamiento.

 Existen algunos dilemas dentro de la cobertura de las obras sociales y los sistemas de salud prepaga.

Son ellos:

  1. primero restablecer la solidaridad, dentro del sistema conservando los salarios altos dentro del pool de riesgos, ofreciendo planes de cobertura que colmen expectativas y evitar el descreme.  Solidaridad: Se paga de acuerdo con lo que se puede, el porcentaje del salario formal y se recibe de acuerdo con lo que necesita.
  2. terminar con el déficit recaudación- Población cubierta por costo de PMO – Recaudación. Evaluar formar alternativas de cobranzas. Profesionalizar sector de afiliaciones y empadronamiento.
  3. Disminuir la cantidad de obras sociales, generando un total de cien o ciento cincuenta consorcios en el cual queden todos agrupados. Cuyo número mínimo se de 100.000 afiliados. hacer consorcios de obras sociales para generar concentración y diluir el riesgo,
  4. PMO, Calcular el costo y la composición.
  5. mejorar la imagen y transparencia de las instituciones, mostrar lo que logran como desempeño, Realizar una campaña para mejorar la imagen pública de las obras sociales.
  6. Profesionalización en la gestión sanitaria de las obras sociales.
  7. Establecer un valor adecuado para financiar un plan de salud en monotributistas y empleadas domésticas, para que existan menos subsidios cruzados entre asalariados formales y estos colectivos.
  8. Regularizar la cápita de transferencia del PAMI a las obras sociales, que atienden jubilados en los valores acordes a una prestación de salud como exigen este grupo de pacientes.
  9. incrementar los valores de las obras sociales para cubrir el gasto del PMO obligatorio.
  10. disminuir el empleo en negro para aumentar la cantidad de afiliados, leyes de fomento de empleo. Incentivar la formalización del empleo no vía precarización, sino con facilidad de contratación por tiempo determinado. Esto aumentaría la base de afiliados a las obras sociales que es lo que se necesita.
  11. limitar o regularizar los traspasos para que no sean conductas oportunistas,
  12. obligar a que se acrediten en la calidad de las prestaciones y que además puedan demostrar políticas de salud activas contra el exceso de peso, el sedentarismo, el tabaquismo, la planificación familiar, la hipertensión, la diabetes, la hipercolesterolemia.
  13. Crear dos agencias, una de evaluación de tecnologías y otra de calidad-seguridad de pacientes. Para establecer por un lado cobertura, y por el otro mejorar la gestión de los pacientes.
  14. Modificar el modelo prestador por uno más integral e integrado.
  15. Revisar el régimen de las tecnologías tuteladas, actualizar valores y simplificar el pago de los reintegros.
  16.  Hacer pool de compras centralizadas para las mismas, con una droguería virtual en la superintendencia y que se solicite a este reservorio. Crear un esquema de sistema de compra centralizada arbitrado por organismo fiscalizador UNOPS o PNUD.  
  17. Solicitar que el estado respalde esta política de seguros sociales de salud y establecer un plan de mejora en la imagen de las obras sociales.
  18. Actualizar el nomenclador del Hospital Público de Gestión descentralizada.
  19. Mejorar las áreas de atención al público de las obras sociales. Para disminuir las esperas.
  20. Desarrollar la telesalud para poder establecer un mejor seguimiento de los pacientes crónicos y una mejor orientación de los usuarios dentro del sistema.
  21. Desarrollar un manual administrativo y de contratos tipos para simplificar la gestión de contratación y de gestión de pacientes por parte de los proveedores.
  22. Impulsar el desarrollo de la historia clínica electrónica, la receta digital, y de las transacciones entre las obras sociales y prestadores con sistemas on line, a tiempo real, para disminuir el gasto administrativo y de control.
  23. Limitar los traspasos a los prepagos y que los mismos al recibir los traspasos no reciban la cobertura por el total de la tecnología tutelada, para desincentivar esta conducta oportunista.
  24. Los prepagos deberían asignar un médico de cabecera a cada uno de sus afiliados, con libre elección, y que implique la realización de una entrevista e historia clínica. Los planes de salud prepaga desarrollaron un modelo de diferenciación por competencia en función de otorga una oferta prestadora excesivamente amplia, con prestadores que no están integrados verticalmente, que no tienen normas de atención, que prescriben muchas veces lo más costoso porque el financiador lo cubre. Poniendo a este en una situación de tensión, frente a lo que el afiliado considera deficitaria su relación precio servicio.

 

Cobertura Universal de Salud:

El camino hacia la cobertura universal de salud como dice la bibliografía no es una trayectoria única, sino que depende de la estructura y del lugar donde se parte, lo primero que se intenta es incorporar a los que no la tienen, y mejorar a los que están incluidos. No se debería, destruir nada de lo que funcione. Por lo menos, hasta no tener las alternativas desarrolladas.

 Los modelos más equitativos son los modelos universales de cobertura de salud financiado por impuestos, conocidos con el nombre de sistema Beveridge. Es el modelo con tendencia más universalista. También se puede lograr la cobertura Universal desarrollando un modelo competitivo de seguros sociales, que permitan tener a toda la población nominalizada y si no tiene ingresos, hacerse cargo el estado. Como ocurrió en el Uruguay.

Estos sistemas universales de atención en relación con los impuestos exigirían una inversión importante, porque no se tiene un plan, muchos de los desarrollos fueron impulsados para proyectos políticos locales y nacionales.

La inversión requiere que pensemos en un plazo de dos décadas por lo menos hasta estabilizarlos los proyectos hospitalarios y de atención primaria, con una gobernanza clínica profesional destacada y reconocida.

El camino para recorrer como estrategia es fundamentalmente enfrentar al 70 por ciento de la población argentina que reconoce otra cosa, que cree erróneamente que este modelo de atención es un sistema de salud para los pobres, para los que no pueden acceder a algo mejor. Entiéndase que estoy refiriéndome a la percepción de las personas, que estoy muy alejado de esa observación. Disiento profundamente de ello.

Desde el punto de vista de la factibilidad financiera es posible que replicando un modelo de integración a la uruguaya el nivel de inversiones que se requiere no será inviable.

Es necesario pensar por una década hacia el futuro que los sistemas de salud deberán ser más redundantes, con una capacidad por encima de los requerimientos habituales, pero cuidado con esta propuesta, se debe establecer un equilibrio, entre tener reservas y una conducción flexible., porque la productividad, y la baja dedicación en momentos de descanso del brote pandémico, la gente se puede acostumbrar a una baja productividad.

Que, en los modelos universales financiados por impuestos, también las personas con más poder adquisitivo de la sociedad buscan alternativas.

Que los sistemas de salud pública se han mostrado poco flexibles en los momentos de aumentar la producción.

Que en esta pandemia si no hubiera existido una fuerza de trabajo tan vocacionalmente dedicada que trabajo y arriesgó su vida las muertes se hubieran multiplicado.

Que el sistema político no se los reconoció, ni mejoró sus condiciones de trabajo.

También es necesario atender que aspectos se deben manejar en cuanto a incentivos productivos para que las personas trabajen más y mejoren los procesos para disminuir las listas de espera.

Se deben cambiar los esquemas de trabajo, remunerativo y de carrera, que distan de permitir que las personas que se desempeñan en el sistema de salud puedan vivir dignamente de un empleo solo. No como ocurre en la actualidad que el multiempleo es la norma. Siendo el sistema público de salud una reserva para tener una buena jubilación, comprometiendo una dedicación muy inferior a la que es contractualmente convenida. Esto lleva a esquemas de baja productividad que se traducen en estancias prolongadas, en desorganización de los procesos asistenciales, de demoras en los turnos ambulatorios en las interconsultas.

Por otra parte, el sistema público de salud actual tiene un mal sistema de acceso a los tratamientos farmacológicos para los pacientes que no tienen cobertura y que son atendidos en el hospital, puesto que no hay farmacias que permitan que los pacientes accedan a la mediación y cumplir con las recetas de los médicos que tienden en los hospitales, que muchas veces se mueven con alternativas, prescriben lo que tienen, lo que quieren, lo que el agente de propaganda médica les deja. El paciente no cumple con los tratamientos por problemas de accesibilidad económica.

La provisión de información para el proceso de diagnóstico también para los médicos asistenciales es una carrera de obstáculos lograr que los pacientes terminen el prequirúrgico una odisea, y conseguir un anestesista para el día de la cirugía un esfuerzo adicional para los médicos y una muestra palmaria de la deshumanización de la atención.

Las bondades de un sistema de salud universal deben acompañarse con un sistema de recaudación de impuesto justo y suficiente, con una presupuestación adecuada, con una planificación de los recursos humanos de forma racional en función de mejorar las condiciones de trabajo de los médicos y las enfermeras, de los agentes de salud.

Calidad y seguridad de pacientes:

La salud es gasto expansiva, la tecnología presiona permanentemente para mejorar su introducción, la velocidad de su difusión, la propagación de las indicaciones, especialmente en aquellos sectores portadores de financiamiento. Ser incluidos en programas con recursos, sin considerar cuanto valor agregan al sistema de atención y a la salud. Las tendencias naturales son a la sobre prescripción, a no ejercer un juicio reflexivo sobre la apropiabilidad de algunas indicaciones, al ceder ante la presión de los pacientes, de la medicina defensiva, y a indicar estudios complementarios puesto que estos, aumentarían la fidelización y el retorno a la consulta del paciente.

Interpreto que las fuerzas de los innovadores del mercado de la salud intentan imponer sus productos, y para ello desarrollan esquemas atinados de investigación clínica que como líneas de producción reciben ávidos de financiamiento los aportes de la industria farmacéutica y del complejo industrial médico en general. Estas acciones se despliegan en los investigadores, en los formadores de opinión científica y muchas de ellas todos los que deseamos un mejor sistema de salud queremos que lleguen a mas personas en el planeta en un tiempo menor y de acuerdo con las necesidades.

Pero no tenemos la misma valentía de suprimir lo que no sirve, evitar los gastos evitables, disminuir la incidencia de los eventos de seguridad de pacientes, las infecciones por procedimientos médicos que se podrían evitar para reinvertir en las prestaciones que generan valor. Estamos convencidos que el cuidado o los sistemas de salud universales son mejores, los financiados por impuestos son más equitativos, pero que de debido a las limitaciones en la inversión estos tienen listas de espera o barreras de accesibilidad, que probabilísticamente pueden hacer perder una oportunidad en los pacientes, que en general el sistema de atención de la enfermedad tiene más presencia en los sistemas de salud que los modelos de atención integral.

Siempre cuando analizo equidistantemente de los interés mercantilistas de la industria de la salud y de las necesidades creciente de la gente, creo que el principal problema es que no se detectan los casos que existen, que estos una vez detectados cada vez pertenecen a personas que no tienen financiamiento formal de su salud y que además los precios, que las coberturas universales mediante impuestos no pueden financiar porque superan con creces los umbrales de costo efectividad aceptada por los distintos países que intentan determinarla como frontera para medir el sacrificio que hace la sociedad para generar valor en su sistema económico, social y de bienestar.

Acelerar la llegada de la innovación costo efectiva a la gestión clinica, y mejorar la asignación en relación con la necesidad generada por una enfermedad diagnosticada.

Pero sin dudas y fundamentalmente de mejorar la atención primaria de la salud, porque es la base en la construcción de la equidad. Sin la nominalización y referenciación de las personas no podrá haber un sistema de salud universal. Sin un fortalecimiento e inversión en la atención primaria de la salud y en un establecimiento de un sistema de cuidado progresivo y de redes de atención que funciones.

Se deberá establecer si y de que forma los sistemas crecen en discriminación de responsabilidades por niveles jurisdiccionalmente o bien todo el sistema de salud es provincial y permanecerán algunos establecimientos regionales en las diferentes provincias. De forma tal de constituir nodos de salud de medicina transicional con la ciencia, formadores de recursos humanos y apostar a la tecnología costo efectiva que mejore el nivel de las prestaciones de salud.

Muchos de los aspectos positivos actuales de la jerarquía asistencial de los hospitales dependen de los mandos medios, de los operativos y fundamentalmente de las residencias médicas que sin ellas los hospitales no funcionarían.

La importancia de los residentes que son el verdadero motor del hospital. Que nos enfrenta a un desafío en lo inmediato, ya que Hoy la mayoría de las becas de residencia se cubren con extranjeros, que luego de terminar su capacitación retornan a su país porque las oportunidades en argentina no son rentables. Nuestros médicos no están optando como antes por las residencias.  Se incorporan al mercado laboral con baja capacitación e inician un camino que no tiene futuro. Por ello debería repensarse el esquema de residentes para los argentinos, para que tengan facilidades y estímulos para seguir en el hospital. Especialmente para que una segunda residencia la realización de una especialidad. Pensando el hospital en función de los cargos de médicos que se requieren y con ello establecer un trabajo de renovación para cuando los actuales se jubilen. Ofreciendo también algunos esquemas de retiros sin perdida de derechos con percepción de haberes en unos años.

Todas estas alternativas deberían ser pensadas, trabajadas, puestas en la urgencia del largo plazo que se nuestro sistema de salud y la salud, como parte sustancial del sistema social y de redistribución de la riqueza.

Es llamativo que no se perciba la importancia del sector salud como el mayor captador de recursos humanos formales y calificados. Como no se entiende que un hospital contrate muchas más personas que una fábrica, que un edificio, que una ruta, y encima empleos estables, que generan un ascenso social en muchas categorías de profesionales. Un hospital genera siempre además un 30% de empleos indirectos, de los contratistas. Debiendo proyectar esto desde el reconocimiento, la planificación, la inversión, la prioridad política que incorpore a la salud como motivo de debate, es muy importante que esto no sea motivo de enfrentamientos sino de acercamientos.

El modelo de salud que nos una, con una cobertura universal. Que participen todos los subsectores. Pero que se cumplan objetivos sanitarios que requiere el país como impulso de su desarrollo. La salud es redistributiva de la riqueza.

Obras Sociales:

La seguridad social fue en su momento, por la década del 70 un recurso para acceder a la atención de salud, vinculado con los sindicatos, como un servicio más además de la discusión salarial, condiciones de trabajo, con una baja desocupación, que permitió un acceso a la cobertura formal, comenzando un proceso de construcción anárquico, con los vaivenes de la política, y siempre como siendo un proceso de intercambio, una negociación, El dictado de la ley 18.610 en el año 1971, ordenó y consolidó con criterio general el régimen de obras sociales de nuestro país. Establece la obligatoriedad legal de la afiliación de los trabajadores y la contribución pecuniaria a las obras sociales. Los prestadores privados son hoy los principales proveedores de servicios asistenciales para los beneficiarios de las obras sociales y han constituido grandes organizaciones representativas de los prestadores de todo el país como la Confederación Argentina de Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados (CONFECLISA), Confederación Médica de la República Argentina (COMRA), Confederación Odontológica de la República Argentina (CORA) y Confederación Unificada Bioquímica de la República Argentina (CUBRA). La evolución del modelo prestador de servicios médicos en la Argentina muestra que a través del financiamiento de la seguridad social médica se produce un gran desarrollo del sector privado en salud.

El principal problema que genéricamente se enfrenta el sector de las obras sociales en la actualidad que no alcanza el acuerdo de aportes y contribuciones para los salarios diferidos destinados a la salud alcancen para sufragar el gasto de su atención, en modelos habituales de servicio prestador, por los altos costos transaccionales y administrativos, por la fragmentación del pool de riesgo, por tantas obras sociales y muy pocas alcanzar un número adecuado para distribuir el pool de riesgo. La fragmentación de la atención. El aumento de los costos que no se pueden financiar con salarios bajos. La cobertura de la salud con salarios bajos pone en duda la sustentabilidad.  Solo el 40% de las obras sociales recauda por encima del costo de PMO. Este incremento tiene como impulsor principal los medicamentos. La diferencia entre inflación mayor y costo de salud se da fundamentalmente por no actualización del trabajo médico.

“Durante el período julio 2019-julio 2020, el costo del Programa Médico Obligatorio (PMO) a financiar por las obras sociales registró un incremento inferior al de la inflación medida por el INDEC que fue del 43% en ese mismo lapso. De acuerdo con un estudio del Instituto ISALUD y la consultora Prosanity, es la primera vez en diez años que se da este fenómeno.

Según ISALUD, el PMO a financiar por los agentes de salud acumuló a julio último un crecimiento interanual del 38.6%, lo que equivale a una diferencia de 4.4 puntos porcentuales respecto de la inflación general. La evolución de este índice forma parte de una tendencia que se inició en el 2010 y que refleja que el aporte fue aumentando año a año como mínimo por encima del 25%.

La tasa de crecimiento anual del PMO financiar por los agentes se disparó desde el 2014, cuando se incrementó cada año en alrededor o por encima del 40%. En 2019, la suba llegó al récord del 65.8%, destaca el informe.

El PMO se encuentra en permanente revisión. Por caso, en el mes de junio, se quitó del programa, y mediante una resolución, al producto de ultra alto costo Spinraza. En simultáneo se le fijó un precio en dólares a fin de ser comprado por todos los financiadores al mismo valor. Y dos meses más tarde, en un sentido contrario el que se sumó al PMO fue el ultra caro Trikafta.

Según ISALUD, al 31 de julio de 2020 el valor que debe financiar el Seguro Social Obligatorio -sin considerar coseguros que provee el beneficiario de su bolsillo- ascendía a $2.541,53 (u$s 33,27*), un 38.6% por encima de los $1.833,81 (u$s 40,74**), que se requerían 12 meses antes.

El informe destaca que los medicamentos han registrado un incremento del 53% “una vez más por encima del propio PMO y de la inflación difundida por el INDEC, a pesar de la negociación entre diciembre de 2019 y febrero de 2020”. Algunos de ellos, la mayoría de alto costo, han superado sobradamente este porcentaje global de incremento remarca ISALUD.

La investigación determinó que tomando la totalidad del valor necesario para garantizar la cobertura -tanto lo financiado por los Agentes de Salud como los beneficiarios de bolsillo– el costo per cápita del PMO al 31 de julio fue de $2.869,42 (u$s 37,56*) con coseguros al 100% y de $2.788,25 (u$s 36,50*) con coseguros al 50%. Esto significa un incremento en conjunto levemente superior al incremento del valor del PMO sin coseguros en igual período.

ISALUD, la cantera de la que se nutrió el ministro de Salud Ginés González García para conformar su actual gabinete lleva más de una década realizando este estudio. Según los datos surgidos de esta actualización, el gasto de bolsillo de los beneficiarios representaba a julio de 2019 un 9% del costo total del PMO con coseguros al 100%. A julio de 2020, el gasto de bolsillo con coseguros al 100% trepó al 13%, al totalizar $327,89 (u$s 4,29*).

Por otra parte, el estudio compara el valor del PMO financiado por los Agentes de Salud con la recaudación promedio por cada beneficiario del universo de Obras Sociales, que al 31 de julio de 2020 fue estimado en $2.008 (u$s 26,28*).

Según este estudio realizado por ISALUD, un 25.5% de estas instituciones (74 Obras Sociales) superan el valor estimado del costo de un PMO en su recaudación per cápita, mientras que el 74.5% restante (216 Obras Sociales) no alcanza el valor del PMO.

Este año, la Superintendencia de Servicios de Salud comenzó a auxiliar con fondos propios a aquellas OO.SS. que registren mensualmente entradas por aportes y contribuciones menores a las recaudadas en marzo de 2020. Además, destinó un aporte importante a cuenta de las prestaciones SUR.

Sin embargo, puntualizan, que a futuro y apenas se vuelvan a generar prestaciones por la demanda contenida, y se aclare la situación real de las empresas, el estado de las obras sociales «estará aún peor que antes de esta pandemia”.

Este gráfico muestra en argentina la inflación acumulada en salud, con co-seguros incluidos, que supera en la última década un 65% la inflación acumulada calculada por el Indice de precios al consumidor. Esto se ocasiona por el costo de las prepagas, de la innovación farmacológica y en tecnologías e insumos médicos. Neutralizado en parte por el deterioro del salario y la remuneración médica.

Con este cuadro de situación se requerirían mecanismos innovadores para incrementar los ingresos, que sean suficientes para solventar el gasto de las obras sociales, con dispositivos alternativos hasta que se recupere la actividad económica y los salarios. Incluidos por los empleadores en los convenios colectivos de trabajo, como aporte de los trabajadores de una asignación salarial ad hoc, y la actualización adecuada del monotributo en su alícuota correspondiente al seguro de salud, que debería cubrir el PMO, decididamente, sino los afiliados en relación de dependencia subvencionan los bajos aportes de los monotributistas. Para poder atenderlos, las obras sociales generan cartillas diferentes generando una nueva segmentación dentro del sistema. Las obras sociales nacionales tienen básicamente afiliados activos, opciones, monotributistas y jubilados, las que otorgan este beneficio. Los jubilados y los monotributistas son los planes más deficitarios, y sus costos deben ser cubiertos por la baja utilización de los activos.

Esta situación financiera no es debatida con la integralidad que el problema exige, porque el propósito actual es sacarle poder a los sindicatos. Tampoco se crea una alternativa que canalice las necesidades sociales. Depende de diversos factores. De crecimiento de la economía, De la no actualización del monotributo. De la retención que hace de la cápita del PAMI, EL INSTITUTO, está generando una carga para las obras sociales que reciben a los pacientes, porque el valor neto transferido es la cuarta parte de lo que se necesita.

La población jubilada que sigue en la obra social, que, desde el punto de vista de la transferencia de riesgo, acuerdo que es un método más sano que pasar directamente al PAMI, que sus beneficiarios solo son jubilados. Por lo tanto, es una obra social de salud, que solo atiende a enfermos. Muchos de ellos además se jubilan con tienen una enfermedad grave de curso prolongado y que no pueden trabajar.

Además, sería un incentivo para mejorar las prestaciones de las obras sociales, para hacer prevención de la enfermedad, mejorar el cuidado de los pacientes, esto generaría una inversión que gozaría el seguro de salud que hace el esfuerzo del modelo prestacional.

Dilemas en las prepagas:

En la actualidad las empresas de medicina prepaga manifiestan colectivamente están en una crisis económica de ingresos, ya que no reciben la autorización para el aumento de sus primas o cuotas, para acompañar el ritmo de la inflación, porque los incrementos en sus tarifas están regulados por el estado, mediante decretos.

Esto ocurre porque impacta sobre el índice de precios al consumidor y esto genera inflación, esta situación no reviste o se encuadra de las dos partes en una negociación, abierta, transparente, franca y sincera.

La crisis generó un pedido de aumento de 9,77% sobre las cuotas actuales, en la Justicia, constituido por un 3,59% como diferencia entre lo autorizado el año pasado y el aumento en un informe técnico de octubre de 2020, elaborado por técnicos de la Superintendencia de Servicios de Salud y un 6,18 % por un mayor costo resultante de la negociación paritaria, vinculada con la cláusula de revisión de los salarios. “Seguramente el Gobierno busca, como con el resto de los controles de precios, morigerar las presiones inflacionarias y eludir la antipática decisión de reconocer aumentos que impactan en el presupuesto de las familias”, “Asumir una deliberada estrategia de desfinanciamiento de la medicina privada y plantear una reforma inconsistente es muy desaconsejable. Hacerlo en medio de una pandemia resulta, además, temerario. Es una actitud muy injusta para la población en general y, particularmente, para quienes están en el frente de la batalla contra el Covid”, 

En octubre pasado se había fijado un incremento de 15% en diciembre de 2020 y del 10 de febrero de este año, pero finalmente redujo esta alza al 10% y dejó sin efecto el previsto para febrero, inclusive derogando un decreto promulgado 6 horas antes.

Las entidades de medicina prepaga y los establecimientos asistenciales privados son grandes empleadores, que desempeñándose en un entorno económico inflacionario se genera presión porque los haberes pierden frente al aumento de precios. Es necesario dar actualización en el salario de los trabajadores de salud, que han dejado la piel en la pandemia, merecen una mejor calidad de vida, y un reconocimiento también vía ingresos, y uno de los empleadores más importantes provienen del sector privado, de la seguridad social y los hospitales de comunidad. Que no están en condiciones con quebranto dar aumentos de salarios. Esto se alinea con el reclamo de las prepagas y entonces se generan negociaciones más intransigentes y duras, para que los trabajadores, sumen la tensión, estando en una interfase de conciliación que no ocurre.

Existiendo en este conflicto, verdades a medias que se lanzan desde y en ambas direcciones. Los que están en el sector privado de la salud ven un ataque quirúrgico desde el gobierno a su flujo de recursos, para que no puedan sustentar las prestaciones y hacer o desalentar a los financiadores que amplíen este mercado, además existiría en los ámbitos gubernamentales o ejecutivos un enojo natural, ante el reclamo desmedido del titular de la principal empresa de medicina prepaga, que durante esta situación pandémica se dice que fue el que recibió más ayuda del estado para el pago de salarios (REPRO). Habría utilizado esa ayuda, para adquirir otros sanatorios y ampliar su fortaleza, en cantidad de afiliados, camas, complejidad, convirtiéndose en la voz disonante del sistema de salud (Cuando debería ser parte de la alianza por haber recibido semejante ayuda), erigiéndose como un “aliado no confiable” en la construcción del poder, un oxímoron como tantos de este relato.  Además, están en una época de bajo consumo, por la retracción en las consultas y en los pedidos de estudios, por lo tanto, tienen margen para constituir una reserva técnica.

Los afiliados a las mismas ven en tener un carnet de prepago una situación aspiracional de ascenso social, de acceder a una prestación clásica de la clase media. Optan por las empresas de salud prepaga porque ven satisfechas sus necesidades de salud de acceso a la atención, con libertad de elección, menos espera y de percepción de calidad (experiencia comparativa). Porque tienen un listado de médicos, acceso a prestadores sanatoriales conocidos, con mejor hotelería que calidad asistencial, ambulancias de emergencia y farmacia. Porque lo pagan. Pero esto tiene falencias.

El concepto es que los socios del prepago son compradores ineficientes cuando tienen un síntoma, por asimetría de información, ya que compran servicios de salud por demanda y no por una necesidad, que para ello requieren de una relación de agencia médica o de equipo de salud integrado. No tienen salvo por conciencia de factores de riesgo (hipertensión, hipercolesterolemia y sobrepeso) a realizarse estudios de diagnóstico. Pero en realidad las principales empresas de medicina prepaga no son planes de salud. Existen si esquemas integrados de hospitales de comunidad reconvertidos, que, si son planes de salud y esto se asemeja más a un verdadero seguro de salud, pero no son los que mejor marketing tienen. Con las limitaciones que genera tener una cartilla alrededor del prestador hospitalario centralizado, que, si bien están diferenciados en calidad de prestaciones, no deja de ser una restricción en la elección, y tampoco en esos casos están exentos de tener que pagar un co-seguro no acordado.

Epilogo:

Esta transición se enmarca en la desconfianza, el conflicto de intereses, sumadas a las proposiciones que dan por aceptado cuestiones que llevan por delante la institucionalidad, que exigiría varias administraciones y la consideración fundamental de la salud como política de estado en un lugar que no se encuentra en la actualidad, que la función de la rectoría salvo en situaciones como la pandemia son imposibles, ya que la salud fue delegada a las provincias y los ministerios son autónomos. Se diseña el programa de implementación con esquema de conflictos, deterioro y confiscaciones, que produce violencia, y las acciones orientadas al debilitamiento de los otros actores institucionales. Distanciando a los aliados que son las obras sociales. Pero ante esta iniciativa, debería oponerse otras, que contrasten y que puedan ser opción, y ciertamente termina siendo más una oposición a los actores que la lideran y no a las ideas en sí. Porque no se puede transformar desde mayorías circunstanciales sino esto tendría que ser fruto de un consenso, desde una visión compartida: que puntos comunes se concilian. Allí tenemos que realizar el trabajo.

Lo que nos equivocamos (y lo correcto) sobre el COVID-19

Tres profesionales de la salud pública evalúan la respuesta de Estados Unidos a la crisis y cómo debemos prepararnos para la próxima.

Emily Yoffe

Desde principios de 2020, cuando el COVID-19 comenzó su rápida propagación por todo el mundo, se nos ha dicho que todos deben «seguir la ciencia». Pero la ciencia es un método, no un monolito. Las afirmaciones científicas cambian con la llegada de nueva información. La ciencia se resiste al dogma y al tribalismo. Algunos de estos principios parecían perderse tras la llegada del COVID-19 y la respuesta política que siguió.

Al principio de la pandemia, comencé a seguir en Twitter a varios distinguidos profesionales de la salud pública que cada vez tenían más opiniones que cuestionaban el «consenso» de salud pública de que los cierres masivos a largo plazo y los cierres de escuelas eran cruciales para detener la propagación de COVID-19. Abogan por una protección más específica de los más vulnerables, al tiempo que permiten que otros sectores de la sociedad sigan funcionando. Plantearon dudas sobre la renuencia a modificar las restricciones ante los nuevos datos. 

Recientemente me reunió con tres de ellos en Zoom para discutir lo que estaba bien y lo que estaba mal en nuestras políticas, y qué lecciones debería aprender la profesión de la salud pública de la pandemia. Todos son médicos y tienen maestrías en salud pública. Son los siguientes:

  • Monica Gandhi, profesora de medicina en la Facultad de Medicina de la Universidad de California en San Francisco. Su experiencia incluye enfermedades infecciosas, epidemiología y bioestadística;
  • Vinay Prasad, profesor asociado en el Departamento de Epidemiología y Bioestadística de la Universidad de California en San Francisco. Es hematólogo-oncólogo;
  • Stefan Baral, profesor asociado en el Departamento de Epidemiología de la Escuela de Salud Pública Bloomberg de la Universidad Johns Hopkins.

Emily Yoffe: En Estados Unidos, ¿se acabó la pandemia?

Mónica Gandhi: Creo que la emergencia de salud pública ha terminado. Y lo que eso significa es que los hospitales no están de ninguna manera abrumados. En Estados Unidos, creo que la pregunta va a ser: ¿Cuándo se degrada de una epidemia a una endemia? Epidemia significa que causa exceso de hospitalizaciones; es un problema para el sistema de salud. Y endémico significa que usted va a vivir con estas bajas tasas de una infección viral. Y creo que nos estamos acercando mucho a que sea endémica. Creo que en este punto, el seguimiento de las hospitalizaciones y muertes es el enfoque correcto. Y entender que «COVID cero», o la erradicación completa de una enfermedad infecciosa, probablemente no sea alcanzable.

Vinay Prasad: Creo que lo peor ha terminado. La mejor manera de juzgar cuánto de una amenaza para la salud pública está sucediendo es el número de personas que están hospitalizadas, el número de personas que están muriendo. Y tal vez los casos no sean la mejor métrica en el futuro, porque muchas personas podrían tener infecciones leves y muy leves.

EY: Cuando dices que deberíamos mirar las hospitalizaciones, no los casos, creo que para muchos de los ciudadanos eso no es una distinción clara. Durante más de un año, hemos estado viendo una pancarta de casos en las noticias por cable. Creo que mucha gente piensa que eso significa enfermedades graves. ¿Puede explicar la diferencia entre casos y hospitalizaciones, y explicar por qué el énfasis en los casos no es una buena idea?

Vicepresidente: Un caso es realmente cualquier persona que, por cualquier razón, ya sea que vayan a Hawai de vacaciones, o si tienen secreción nasal, o si están realmente enfermos, se les insertó el hisopo y el hisopo volvió a ser PCR positivo para SARS-CoV-2. Así que es una gran gama desde alguien que ni siquiera sabía que tenía COVID-19, hasta alguien que puede tener síntomas leves, hasta alguien que está en el hospital.

Stefan Baral: Enseñamos esto en clase: Una epidemia es cuando tienes más casos de los que esperarías de otra manera. Lo que va a tener que suceder es asegurarnos de que estamos ajustando nuestras expectativas, para que podamos tomar decisiones de una manera reflexiva. En Estados Unidos debería haber una expectativa de que habrá un aumento de los casos de COVID-19 este invierno. Pero si decimos que esperamos que el mismo número de casos que están sucediendo ahora estén sucediendo en diciembre, y luego los casos aumenten, vamos a declarar que estamos de vuelta en el meollo de la verdad. Me preocupa que los enfoques basados en yo-yo van a ser muy difíciles para las personas, y sugeriría que actualicemos nuestras expectativas con un enfoque en los resultados de salud reales, y no solo en los resultados de las pruebas.

EY: Si a ustedes tres se les encomendó la tarea de escribir el informe posterior a la acción para su profesión sobre las lecciones que debemos aprender de nuestra respuesta al COVID-19, ¿cuáles son las principales?

SB: Aplicamos una estrategia de intervención uniforme a algo que estaba afectando de manera desproporcionada a determinadas comunidades. Cerramos la sociedad, pero la transmisión no ocurre a nivel de la sociedad: sucede a nivel de los hogares y los lugares de trabajo. Y realmente no hicimos mucho en esos lugares, por lo que muchos de los lugares de trabajo declarados «esenciales» continuaron, y no les proporcionamos opciones a esas personas en términos de sus hogares. Por ejemplo, podríamos haber puesto a disposición espacios de vida temporales, especialmente para las personas en hogares multigeneracionales.

Con el VIH, no proporcionamos profilaxis previa a la exposición a todo el mundo. No proporcionamos anticonceptivos a mujeres de 70 años. Tenemos intervenciones específicas para las personas que realmente se beneficiarán de ellas. Y simplemente no hicimos eso aquí, para el daño de todos nosotros.

Vicepresidente: Otro gran fracaso es que no aprendimos mucho. Hicimos muchas intervenciones diferentes, pero en realidad no estudiamos muchas de ellas. Por ejemplo, todavía hay preguntas sobre cuánto usar mascarillas y en qué circunstancias. No sabemos mucho más de eso que cuando comenzó la pandemia.

El otro tipo de fracaso es el fracaso cultural, que veo como varias cosas entrelazadas. Una es cuando tienes a una figura política muy polarizante haciendo declaraciones, parte de la respuesta de la comunidad de salud pública fue oponerse a la figura polarizante porque está polarizando, no necesariamente porque lo que dice siempre está mal. Por muy malo que sea Trump, por mucho que personalmente no me gustara, probablemente tenía razón al abrir escuelas.

Creo que el entorno de las redes sociales fue un fracaso abyecto. Si tuviste la misma pandemia sin las redes sociales, naturalmente, creo, habrías tenido un consenso hacia la reducción de riesgos centrista, una filosofía de reducción de daños. Pero en la era de las redes sociales, es tan fácil sesgar en dos posiciones políticas diametrales, ambas inútiles. Uno [extremo] era que el virus no existe, o «es solo la gripe, hermano», una visión totalmente extraña y ridícula. Y el otro extremo era, todo lo que había que hacer para exterminar el virus era que todos fueran una buena persona y usarán su mascarilla N-95 durante cuatro semanas y llegar a cero COVID.

Lo último que diría es una especie de falla central es Zoom. Creo que mucha gente piensa que Zoom es lo que nos liberó, si no fuera por Zoom, ¿qué tan mala habría sido esta pandemia? Pero mi contrafáctico es diferente. Zoom permitió a muchas personas de clase media alta de cuello blanco la capacidad de trabajar y ganar dinero y no perder sus empleos, y excluirse de la sociedad. Eso cambió fundamentalmente la pandemia. Si volvieras hace 15 años, y no tuvieras Zoom, estarías enfrentando despidos sin precedentes de personas ricas de clase media alta. Creo que muchos negocios habrían tenido horarios escalonados y una mejor ventilación. Las escuelas habrían presionado para reabrir. Amazon Prime y Zoom y todas estas cosas en nuestras vidas permitieron que cierta clase de personas se salvaran de los dolores del COVID-19, sacándolas del juego y haciéndolas callar sobre muchos de los problemas que afectaban a otras comunidades.

MG: Creo que los tres en esta llamada somos muy, bueno, me describo a mí mismo como de izquierda. Pero exacerbamos las disparidades e hicimos que los ricos se enriquezquen con nuestro enfoque. Y de eso no se habló la izquierda.

EY: Todos ustedes han escrito y hablado sobre sus preocupaciones sobre los cierres de escuelas. ¿Puedes hablar sobre esto y sobre el legado de lo que hemos hecho? ¿Estamos fallando en prestar suficiente atención a los pobres, a la minoría, a los niños rurales que han desaparecido de sus sistemas escolares? Ustedes quieren mirar hacia el futuro, así que ¿qué tenemos que hacer para abordar todo esto?

MG: Los niños menores de 14 años tienen tres veces menos probabilidades de contraer el virus que los adultos. Si se exponen, tienen la mitad de probabilidades que los adultos de contagiarse. Y tienen resultados profundamente menos severos. Esos tres puntos son hechos, y no se pueden discutir. Y debido a esos hechos, seamos claros de que cerramos escuelas para proteger a los adultos, cuando teníamos otras formas de proteger a los adultos a través de las estrategias de mitigación de máscaras, distanciamiento y ventilación. Por lo tanto, en términos de la cuestión de las escuelas y los legados a largo plazo, hay dos aspectos. Una es que ya se ha estimado que 3 millones de niños nunca han iniciado sesión durante este año escolar virtual. Así que eso significa que al menos 3 millones, quién sabe si hay más, simplemente no recibió una educación cuando la escuela estaba en línea. Eso podría tener verdaderos impactos a largo plazo en su capacidad para ponerse al día y ser un aprendiz más adelante en la vida. Y el segundo es el impacto en la salud mental. Tenemos un artículo que estamos circulando a las revistas en este momento sobre el aumento de suicidios entre los niños, mientras que hubo una disminución concomitante en los adultos. Eso significa que algo sucedió con los adolescentes. Pero si hablas de que los cierres de escuelas tienen efectos a largo plazo, el enojo con el que te atacan, bueno, ese es solo otro tema.

Siendo con visión de futuro, declararía una emergencia en términos de la salud mental de los niños; algunos estados, como Colorado y Connecticut, han puesto recursos en esto. Yo llamaría a eso la próxima emergencia emergente: lo que hicimos con los niños. Así que ahora es nuestro deber como sociedad, si atesoramos a los niños, hacerlo hasta ellos, si podemos.

Vicepresidente: Creo que un hecho que a menudo se olvida es que no cerramos las escuelas para todos, en realidad. Tengo muchos colegas médicos ricos, y la mayoría de sus hijos estaban en la escuela porque simplemente pagaron el dinero para enviarlos a una escuela privada que estaba feliz de tener a los niños en persona. Las personas que conozco que no tenían a sus hijos en la escuela son [aquellos cuyos hijos van] a la escuela pública. El cierre de esas escuelas no tiene relación con la propagación del virus, ni con las hospitalizaciones, ni con las muertes. Sólo está realmente relacionado con la valencia política de la ciudad, y la fuerza del sindicato de maestros. Las ciudades sindicales fuertes que se inclinan hacia la izquierda tenían muchas más probabilidades de ser cerradas que los lugares de centro-derecha que tienen sindicatos más débiles. ¿Qué sentido tiene eso? Eso ciertamente no es un virus que impulse esa decisión. Es una decisión política. Es jugar a la política con los niños.

Lo que hemos hecho con el cierre de escuelas es que la escalera de cuerda hecha jirones y raquetas para ayudar a las personas a levantarse y mejorar su vida, su bienestar, hemos cortado esa escalera. Creo que en los próximos años, las historias saldrán sobre lo que les sucedió a estos niños desaparecidos. Y creo que incluso los más fervientes defensores del cierre de escuelas hoy se mirarán en el espejo y se preguntarán qué habían hecho.

¿Para qué hicimos esto? El cambio en la propagación viral por el cierre de escuelas es, en el mejor de los casos, muy, muy gradual, y en algunos análisis, y en ningún beneficio. Odio decirlo, pero en el momento en que Donald Trump dijo que estaba a favor de la reapertura de las escuelas, creo que mucha gente se apagó los sesos, y se opusieron totalmente para frustrarlo. Y creo que esa es una de las peores cosas que ha pasado.

SB: La falta de socialización es una preocupación y un riesgo fundamental en lo que se refiere a la salud mental. Y luego está toda esa dinámica separada de la movilidad ascendente, y da miedo ver cuáles van a ser los efectos. Y por cierto, eso va a tomar diez años para jugar, cuando empecemos a entender los logros diferenciales de la gente, dependiendo de si pudieron o no continuar la escuela.

EY: Hablemos de modelos. Algunos en la salud pública han expresado su preocupación de que las autoridades se basaron en modelos alarmantes y supuestamente predictivos que no eran predictivos, no confiables, y que tenían un enorme efecto de distorsión de las políticas. Muchas personas, ciertamente en los medios de comunicación, trataron los modelos como hechos, no como proyecciones, sin importar que se demostrara que muchos modelos estaban equivocados. ¿Qué hay que hacer en el futuro con respecto al uso de modelos como base de la política?

SB: Históricamente, los modelos matemáticos se integrarían en un marco de evidencia. Así que los modelos pueden ser parte de ese proceso de toma de decisiones. Pero su uso como una forma primaria de toma de decisiones me preocupa mucho. No es que todos sean inútiles. No es que sean perfectamente útiles. Son útiles en su contexto e interpretados dentro de sus limitaciones. Pero creo que los que eran dignos de los medios de comunicación eran, de hecho, los peores. Se propusieron muchos modelos, pero los que realmente se cubrieron en The New York Times y The Guardian fueron los que fueron realmente catastróficos. Yo diría que la forma en que utilizamos e integramos los modelos en nuestro proceso de toma de decisiones tiene que ser uno de esos elementos que evaluemos de cara al futuro.

EY: A principios de junio, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades emitieron un informe sobre el aumento de las hospitalizaciones por COVID-19 entre los adolescentes, y la jefa de los CDC dijo que estaba profundamente preocupada y enfatizó la necesidad de que los adolescentes se vacunen. Pero los críticos señalaron que los datos que estaban utilizando estaban desactualizados y las estadísticas sobre las hospitalizaciones de adolescentes en realidad no eran en absoluto alarmantes. Esto se citó como un ejemplo de funcionarios que engañan deliberadamente al público con fines virtuosos.

MG: Eso fue claramente deliberado, y eso no es lo correcto. No está bien asustar a la gente. Alguien me preguntó recientemente: «¿No disminuiría la confianza pública y te haría menos propenso a querer vacunar a tu hijo si te sientes manipulado, y que hay un elemento propagandístico en el consejo?» Y yo dije: «Sí, una respuesta humana justa es sentirse desconfiado de eso».

Vicepresidente: Lo comparo con cuando [el Dr. Anthony] Fauci habló con Donald McNeil, entonces de The New York Times,y McNeil le preguntó: «¿Cuál es el umbral de inmunidad de rebaño y por qué lo sigues elevando?» Y Fauci admitió que intencionalmente dio un número menor al principio porque no creía que el público estuviera listo para escuchar lo que realmente piensa. Supongo que una mentira noble por definición es cuando un funcionario retiene alguna verdad o te engaña porque quieren que hagas algo que creen que es lo mejor. Pero eso es jugar con fuego. En el momento en que te pillen una vez haciéndolo, vas a perder a mucha gente que nunca volverá a confiar en ti. Creo que estas nobles mentiras son uno de los mayores venenos de la profesión.

EY: Antes de poner en marcha un confinamiento masivo, ¿debería haber habido más discusión pública y más discusión entre los profesionales de la salud pública?

MG: Creo que en realidad se indicó al principio: Había tantas cosas que se desconocían. Pero tanta gente estaba luchando contra Trump que, a medida que avanzaba, no cuíbamos los intereses de quienes solíamos cuidar en la izquierda, que eran los pobres. Ahí es donde nos equivocamos.

SB: Si le preguntas a la mayoría de los epidemiólogos ahora, dirán que los encierros son salvavidas para todos. Con el tiempo, será interesante ver cómo evoluciona eso con más datos y más claridad, porque no podemos ignorar los resultados de, por ejemplo, Florida y Dakota del Sur. [El gobernador de Florida ordenó un breve bloqueo; El gobernador de Dakota del Sur nunca emitió uno.] Hemos visto desconexiones en las que los resultados no han sido tan malos como se había proyectado desde una perspectiva de modelado. No es que esté de acuerdo con la estrategia de estos estados. Pero al menos tenemos que hablar del hecho de que no hay una relación tan clara entre cuánto se bloquea y el beneficio de ello.

EY: Muchos medios de comunicación han entrevistado a muchos epidemiólogos a lo largo de la pandemia, preguntándoles qué están dispuestos a hacer, y qué no hacer, para sentirse seguros. Muchos han dicho alguna versión de: «Nunca renunciaré a mi máscara. No tuve un resfriado o gripe el año pasado; mis hijos no lo entendía. En el futuro, voy a estar mascarillando en público y la gente debería usar mascarillas y no enfermarse». He visto a una minoría de personas decir que este enfoque puede no ser una buena idea porque las personas, y especialmente los niños, tienen que estar expuestos a nuevos virus para mantener su sistema inmunológico funcionando. ¿Puede hablar de eso?

MG: Tomamos riesgos todos los días, en todo lo que hacemos. Pero tenemos que poner esos riesgos en perspectiva. Quiero abordar el temor que tienen las personas de que contraen COVID-19 después de estar completamente vacunados y por eso quieren seguir con mascarilla. Su probabilidad de tener un accidente automovilístico es mayor que la probabilidad de enfermarse de COVID-19 después de una vacuna. Y lo que es más importante, cuando hay bajas tasas de casos en su comunidad, el riesgo de que su hijo no vacunado contrate COVID-19 también es muy bajo. La inmunidad de la población significa que los niños tienen muchas menos probabilidades de estar expuestos al virus.

Hay un principio en las enfermedades infecciosas que si evitas todas las infecciones, lo que se llama tu microbioma ,tu grado de diversidad de cómo respondes a otros patógenos, disminuye, y en realidad es muy importante tener cierta exposición a patógenos leves. Personalmente quiero tener algunos resfriados. Así que no usaré una máscara a menos que alguien me haga.

SB: Estoy de acuerdo en que es importante, particularmente los jóvenes con sus sistemas inmunológicos en desarrollo, estar expuestos a diferentes patógenos cuando son jóvenes y saludables. Es sorprendente que esta idea se haya vuelto controvertida, pero lo ha sido. Del mismo modo, no voy a usar una máscara a menos que alguien me obligue.

EY: ¿Algún otro punto que crees que el público y tu profesión necesitan saber?

SB: Todavía no hemos visto un plan nacional de los CDC realmente claramente delineado para una pandemia que tenga indicadores clave de desempeño que luego se puedan adaptar a nivel estatal y local. Y un año y medio después de esto, la ausencia de este tipo de plan es difícil de comprender para mí. Tenemos que pensar realmente en tener uno de esos más temprano en la pandemia la próxima vez, para que podamos tomar decisiones de maneras que no sean tan sensibles a las presiones públicas y las presiones de las redes sociales.

Emily Yoffe es escritora colaboradora de The Atlantic

Efectividad de una vacuna inactivada contra el SARS-CoV-2 en Chile

Lista de autores.Alejandro Jara, Ph.D., Eduardo A. Undurraga, Ph.D., Cecilia González, M.D., Fabio Paredes, M.Sc., Tomás Fontecilla, M.Sc., Gonzalo Jara, B.S.E., Alejandra Pizarro, M.D., Johanna Acevedo, M.S., Katherine Leo, B.S.E., Leon, M.B.A., Sans, B.S.E., Paulina Leighton, B.S.E.,Pamela Suárez, B.S.E., Heriberto García-Escorza, M.S., y Rafael Araos, M.D.

En muchos países se están llevando a la historia campañas de vacunación masiva para prevenir la enfermedad por coronavirus 2019 (Covid-19); se necesitan urgentemente estimaciones de la efectividad de la vacuna para apoyar la toma de decisiones. A partir del 2 de febrero de 2021 se llevó a cabo en Chile una campaña de vacunación masiva a nivel nacional con el uso de una vacuna inactivada contra el coronavirus 2 (SARS-CoV-2) (CoronaVac) con el uso de una vacuna inactivada contra el coronavirus 2 (SARS-CoV-2)

Se utilizó una cohorte nacional prospectiva, incluidos participantes de 16 años de edad o más que estaban afiliados al sistema público nacional de salud, para evaluar la efectividad de la vacuna inactivada contra el SARS-CoV-2 con respecto a la prevención del Covid-19 y la hospitalización relacionada, el ingreso en la unidad de cuidados intensivos (UCI) y la muerte. Se estimaron los cocientes de riesgos utilizando la extensión del modelo de riesgos proporcionales de Cox, lo que tiene en cuenta el estado de vacunación que varía en el tiempo. Se estimó el cambio en el cociente de riesgos asociado con la inmunización parcial (≥14 días después de la recepción de la primera dosis y antes de la recepción de la segunda dosis) y la inmunización completa (≥14 días después de la recepción de la segunda dosis). La efectividad de la vacuna se estimó con ajuste para las características demográficas y clínicas individuales.

Ensayos de fase 1-2 de la vacuna CoronaVac22 se llevaron a cabo en China entre participantes de 18 a 59 años de edad23 y en participantes de 60 años de edad o más.24 Los hallazgos sugirieron que la vacuna era segura e inmunogénica en la mayoría de los pacientes 14 días después de recibir la segunda dosis. Se están llevando a cabo ensayos clínicos de fase 3 en Brasil, Chile, Indonesia y Turquía (ClinicalTrials.gov números, NCT04456595. se abre en una pestaña nuevaNCT04651790. se abre en una pestaña nuevaNCT04508075. se abre en una pestaña nuevaNCT04582344. se abre en una pestaña nueva, respectivamente). Los resultados de eficacia de estos ensayos aún no se han publicado, pero las estimaciones de eficacia reportadas de los fabricantes con respecto a covid-19 leve han variado sustancialmente entre los sitios: 50,7% (intervalo de confianza [IC] del 95%, 35,6 a 62,2) en Brasil, 65,3% en Indonesia y 91,3% (IC del 95%, 71,3 a 97,3) en Turquía.25-27 Además, las estimaciones preliminares de un estudio observacional en el que participaron trabajadores de la salud vacunados (de un servidor de preimpresión) sugirieron que al menos una dosis de la vacuna CoronaVac era 49,6% (IC del 95%, 11,3 a 71,4) efectiva contra el Covid-19 en Manaos, Brasil, un lugar donde la variante P.1 (o gamma), que se considera una variante de preocupación por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades ,28 es predominante (ocurrió en aproximadamente el 75% de los resultados de la prueba).29 No hay estimaciones de la efectividad de la vacuna CoronaVac con respecto a la prevención del Covid-19 en la población general o en personas que han recibido la vacuna completa.

El 2 de febrero de 2021, Chile inició una campaña de vacunación masiva con la vacuna CoronaVac (Sección S1 en el Apéndice Complementario, disponible con el texto completo de este artículo en NEJM.org).30 El Instituto de Salud Pública de Chile aprobó la vacuna CoronaVac para uso de emergencia el 20 de enero de 2021; la vacuna se administrará en un programa de dos dosis, con dosis separadas por 28 días. La campaña de vacunación priorizó a los adultos mayores, a partir de los 90 años de edad o más; trabajadores de la salud de primera línea; y personas con afecciones subyacentes. El gobierno confió en la infraestructura de atención médica existente para implementar las vacunas en la población elegible donde vivían. El despliegue de la vacunación se organizó por medio de un calendario nacional disponible públicamente que asignó fechas específicas a los grupos elegibles. Las personas elegibles debían presentarse en el sitio de vacunación más cercano con su identificación; no necesitaban hacer una cita (Figs. S3 y S4). Un registro nacional de inmunización realiza un seguimiento de los calendarios de vacunación. Hasta el 10 de mayo de 2021, el Ministerio de Sanidad ha administrado 13,98 millones de dosis de la vacuna CoronaVac (7,62 millones de primeras dosis y 6,36 millones de segundas dosis).31 La introducción de la vacuna y la ampliación de la campaña se produjeron durante un período con las tasas de incidencia más altas de Covid-19 desde el inicio de la pandemia en Chile.

Se utilizó un rico conjunto de datos de observación administrativa para proporcionar estimaciones de la efectividad de la vacuna CoronaVac en la prevención del Covid-19 y la hospitalización relacionada, el ingreso en la unidad de cuidados intensivos (UCI) y la muerte en la población chilena. Se estimó la efectividad de la administración de una dosis de vacuna y de dos dosis (el programa completo), con ajuste para los factores de confusión demográficos y clínicos relevantes de la asociación entre la vacunación y los resultados de Covid-19. Se realizaron comprobaciones de solidez para probar si la efectividad de la vacuna se vería afectada por las diferencias en el acceso a la atención médica entre los grupos vacunados y no vacunados, y proporcionamos estimaciones de la efectividad de la vacuna entre las personas de 16 a 59 años de edad y entre las personas de 60 años de edad o más.

RESULTADOS

El estudio se realizó del 2 de febrero al 1 de mayo de 2021, y la cohorte incluyó aproximadamente 10,2 millones de personas. Entre las personas que estaban completamente inmunizadas, la efectividad ajustada de la vacuna fue del 65,9% (intervalo de confianza [IC] del 95%, 65,2 a 66,6) para la prevención del Covid-19 y del 87,5% (IC del 95%, 86,7 a 88,2) para la prevención de la hospitalización, del 90,3% (IC del 95%, 89,1 a 91,4) para la prevención del ingreso en la UCI y del 86,3% (IC del 95%, 84,5 a 87,9) para la prevención de la muerte relacionada con el Covid-19.

Los resultados de efectividad de la vacuna en nuestro estudio son similares a las estimaciones que se han reportado en Brasil para la prevención del Covid-19 (50,7%; IC del 95%, 35,6 a 62,2), incluyendo estimaciones de casos que resultaron en tratamiento médico (83,7%; IC 95%, 58,0 a 93,7) y estimaciones de un punto final compuesto de casos hospitalizados, graves o fatales (100%; IC 95% , 56,4 a 100).27 Los grandes intervalos de confianza para el ensayo en Brasil reflejan la muestra relativamente pequeña (9823 participantes) y los pocos casos detectados (35 casos que llevaron a tratamiento médico y 10 que fueron graves). Sin embargo, nuestras estimaciones son inferiores a la eficacia notificada en Turquía (91,3%; IC del 95%, 71,3 a 97,3),27 posiblemente debido a la pequeña muestra en ese ensayo clínico de fase 3 (1322 participantes), las diferencias en la dinámica de transmisión local y el predominio de adultos mayores entre los participantes total o parcialmente inmunizados en nuestro estudio. En general, nuestros resultados sugieren que la vacuna CoronaVac tuvo una alta efectividad contra enfermedades graves, hospitalizaciones y muertes, hallazgos que subrayan el potencial de esta vacuna para salvar vidas y reducir sustancialmente las demandas en el sistema de atención médica.

Nuestro estudio tiene al menos tres fortalezas principales. En primer lugar, se utilizó un rico conjunto de datos administrativos de salud, combinando datos de un sistema integrado de vacunación para la población total y del Ministerio de Salud FONASA, que cubre aproximadamente el 80% de la población chilena. Estos datos incluyen información sobre pruebas de laboratorio, hospitalización, mortalidad, inicio de síntomas e historia clínica para identificar factores de riesgo para la enfermedad grave. La información sobre la región de residencia también nos permitió controlar las diferencias de incidencia en todo el país. Se ajustaron por ingresos y nacionalidad, que se correlacionan con el nivel socioeconómico en Chile y, por lo tanto, son considerados como determinantes sociales de la salud. La gran muestra poblacional nos permitió estimar la efectividad de la vacuna tanto para una dosis como para el calendario completo de vacunación de dos dosis. También permitió un análisis de subgrupos con adultos de 60 años de edad o más, un subgrupo que tiene un mayor riesgo de enfermedad grave.3 y que está subrepresentado en los ensayos clínicos. En segundo lugar, los datos se recopilaron durante una campaña de vacunación rápida con alta aceptación y durante un período con una de las tasas de transmisión comunitaria más altas de la pandemia, lo que permitió un período de seguimiento relativamente corto y para la estimación de la prevención de al menos cuatro resultados esenciales: casos de Covid-19 y hospitalización relacionada, ingreso en la UCI y muerte. Por último, Chile tiene las tasas más altas de pruebas de Covid-19 en América Latina, acceso universal a la atención médica y un sistema estandarizado de notificación pública de estadísticas vitales, que limitó el número de casos y muertes no detectados o no detectados.14

CONCLUSIONES

Nuestros resultados sugieren que la vacuna inactivada contra el SARS-CoV-2 previno eficazmente el Covid-19, incluida la enfermedad grave y la muerte, un hallazgo que es consistente con los resultados de los ensayos de fase 2 de la vacuna. (Financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo y otros.)

Actualidad Covid 19: Debemos hacer más para proteger a nuestros jóvenes.

Hace varios meses nos peguntábamos sobre la revisión del plan de vacunación, colocando una hipótesis disruptiva, que ante la falta de capacidad de abastecer la demanda de las vacunas si no correspondía explorar vacunar en zonas calientes, y en estas con los individuos que más contacto social tenían, entre ellos los jovenes, por el efecto multiplicador de la pandemia. Esto nos llevó a escribir algunas opiniones, desde el sentido común. Con la anuencia de la incertidumbre y abandonar el discurso unificado. En el día de la fecha se publica en el Lancet una Carta que hace referencia a este aspecto.

La infección masiva no es una opción: debemos hacer más para proteger a nuestros jóvenes.

A medida que la tercera ola de la pandemia se afianza en Inglaterra, el gobierno del Reino Unido planea reabrir aún más la nación. Implícito en esta decisión está la aceptación de que las infecciones aumentarán, pero que esto no importa porque las vacunas han “roto el vínculo entre infección y mortalidad”.1

El 19 de julio de 2021, denominado Día de la Libertad, se pondrá fin a casi todas las restricciones. Creemos que esta decisión es peligrosa y prematura.

El fin de la pandemia a través de la inmunidad de la población requiere que una cantidad suficiente de la población sea inmune para prevenir el crecimiento exponencial del SARS-CoV-2. 

Es poco probable que se logre la inmunidad de la población sin niveles de vacunación mucho más altos de lo que se puede esperar razonablemente para el 19 de julio de 2021.

Se necesitarán mitigaciones proporcionales para evitar cientos de miles de nuevas infecciones, hasta que se vacunen muchas más. Sin embargo, la intención del gobierno del Reino Unido de aliviar las restricciones a partir del 19 de julio de 2021, significa que la inmunidad se logrará mediante la vacunación para algunas personas, pero por infección natural para otras (principalmente los jóvenes). El Secretario de Salud del Reino Unido ha declarado que los casos diarios podrían llegar a 100 000 por día durante los meses de verano de 2021.2El vínculo entre la infección y la muerte podría haberse debilitado, pero no se ha roto, y la infección aún puede causar una morbilidad sustancial tanto en enfermedades agudas como a largo plazo. Anteriormente hemos señalado los peligros de depender de la inmunidad por infección natural,3 y tenemos cinco preocupaciones principales con el plan del gobierno del Reino Unido de levantar todas las restricciones en esta etapa de la pandemia.

Editorial de la semana: La salud es una urgencia de largo plazo.

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor titular de la Universidad Isalud.

La Reforma del sistema de salud son una de las tantas urgencias que requieren del largo plazo, que no puede estar sometido a las tiranías de las mayorías circunstanciales, si no en generar acuerdos sobre el rumbo colectivo del nuevo contrato social.

La presente pandemia global de la Covid 19 ha provocado un interés importante en el impacto de las enfermedades transmisibles, particularmente las de carácter epidémico, en la humanidad.

La salud no es solo un valor en sí mismo, es también, un ecosistema productivo con valor social, un impulsor fundacional de la sociedad del futuro, con la amplitud que el término abarca y esto, con el sistema actual no funcionará, obliga a una gobernanza clínica diferente, profesional, técnica, fundamentada por los datos. Incluyendo los determinantes sociales, la cronicidad y la libertad de las personas para expresarse en decisiones compartidas. Para tener un ecosistema social del futuro es necesario pensar en salud, cobertura universal, empleo formal, equidad, infraestructura, hábitat, medio ambiente, disminuir la desigualdad, mejorar el ingreso de los más pobres no solo en magnitud, sino fundamentalmente en formalidad.

Las necesidades en salud de la población ya antes de la pandemia habían cambiado por la prevalencia de las enfermedades crónicas. En este tiempo, como agravante esos requerimientos se postergaron y pospusieron, (sin fechas ciertas) o sea que luego que disminuyan los casos el sistema deberá tener una conducta proactiva sobre la demanda no atendida, sobre las patologías crónicas, la epidemia silenciosa de este nuevo siglo en constante crecimiento.

El modelo asistencial debido a la característica de nuestro sistema de salud fragmentado es episódico, basado en la atención de pacientes agudos, le cuesta mucho adoptar modalidades proactivas, de gestión de enfermedad, de cuidado progresivo, de continuidad y longitudinalidad de cuidados, que no están incentivadas en el sector público, porque sus estructuras se financian sobre la base de presupuestos históricos, por lo tanto, el aumento de la demanda afecta directamente el financiamiento, no tienen programas ni población asignada. Un modelo pasivo, de atención de la enfermedad en tanto se generen complicaciones agudas.

En el sector de la seguridad social, los contratos prestadores no involucran aspectos de prevención, promoción de la salud, control de la enfermedad crónica o disease management, o programas de gestión de casos, no están alineados los intereses para generar un modelo prestacional integral y las redes no tienen gestión, son una sucesión de contratos con prestadores aislados y sin objetivos o compromisos de gestión.

Los prepagos han desarrollado un marketing orientado al consumerismo de cartillas o listados de especialistas y prestadores, con un esquema de libre elección y acceso a las especialidades, un modelo caracterizado por la elección ineficiente de los “socios”, no llevándolos por un plan de salud, que, para gente de clase media, sería un abordaje muy interesante y atractivo. Además, han fallado en la planificación de sus camas y sus estructuras, que no tenían, ni tendrán características de áreas de gestión clínica, sino de servicios receptores de la demanda generada por los clientes internos, que son los médicos de cartilla. Es un modelo gasto expansivo no eficiente. Que tiende a generar la salud como un bien de lujo. Incentivado por las características de sus establecimientos y las áreas de atención de consultas, oficinas administrativas y conspicuas figuras del deporte que se constituyen en su imagen.

El sistema sanitario se enfrenta a importantes desafíos, como el aumento de la esperanza de vida, el envejecimiento poblacional, la cronicidad de las enfermedades, el coste creciente de los tratamientos, la medicina personalizada, o distintas presiones económicas, políticas y sociales

La segunda ola es otra enfermedad:

Hacia el comienzo del año 2021 se cambió de ministro en plena pandemia, sin entender que estaba pasando ni explicando algo que estuvo mal, pero que debía ser contenido y trasparentado. Eso fue un retroceso para el sistema de salud por la falta de efectividad de respuesta. Dejando como alternativa un equipo de gobernanza fundamentalmente orientado a resolver un solo problema: las Vacunas y las campañas de vacunación. Parece un ministerio con menor capacidad de influencia para la generación de políticas articuladas.

Esta segunda ola, es una enfermedad más grave y mortal, las nuevas cepas del Covid y especialmente la cepa Manaos son más contagiosas y tienen capacidad de generar reinfecciones. Lo estamos viendo hoy, batiendo un récord de 41.070 casos en un día, con 78% de ocupación de las unidades de terapia intensiva. Un estudio de donantes de sangre en la ciudad de Manaos ha encontrado que 1 de cada 6 de los infectados con el coronavirus fueron reinfectados con la variante P.1. Los resultados fueron más altos de lo que los investigadores anticiparon y los encontrados en estudios de reinfecciones realizados en otros lugares.

La transmisibilidad de esta cepa es mayor, la carga viral en los más graves también, y parecería ser que se necesitan más anticuerpos para enfrentar la enfermedad.

La asociación combinada de obesidad, diabetes y/o Enfermedad Cardio Vascular con resultados graves de COVID-19 Manaos puede ser más fuerte en adultos que en personas mayores. La obesidad sola y combinada con Diabetes M y/o CVD tuvo más impacto en el riesgo de gravedad covid-19 que dm y/ o ECV en ambos grupos de edad.

El estudio también apoya una relación independiente de obesidad con resultados graves, incluyendo una asociación de respuesta dosis entre los grados de obesidad y la muerte en adultos. Obesidad tiene más peso en personas más jóvenes. Por ello alerto que tenemos que observar más cerca a los pacientes jóvenes con BMI entre 27-29.

Tengo algunas certezas, que las cosas no volverán a ser como antes, que tampoco esas, merecían llamarse normalidad. Porque lo vivido no era una normalidad. Era una locura segmentada y fragmentada, en la cual estábamos embarcados, sobrevivientes de la epidemia que había matado a todos los tontos.

Vimos y Veremos cambiar algunos hábitos: la pandemia fue la más fenomenal campaña planetaria de lavado de manos. Fue la más formidable carrera por descifrar el genoma viral. Por el desarrollo de vacunas, que acortó los tiempos de diez años a meses, mayor higiene personal, manejo de la calidad del aire en los hospitales, evitar aglomeraciones y lugares cerrados mal ventilados. Con un despliegue de la digitalización exponencial en el sistema de salud. Debiendo despertar un notorio crecimiento de la colaboración público – privada en ese orden (salarios, equipamientos, recaudación, etc) pero no se considera en políticas de estado, sino en intenciones de sometimiento y apropiación. Moderna tardó 42 días en tener un ARN mensajero candidato a vacuna después de que China publicase la secuencia genética completa del SARS-CoV-2. En comparación, se tarda una media de 10 años en desarrollar una vacuna convencional. Esto hace que el ARN mensajero sea ideal para desarrollar una inmunización rápida contra futuros virus pandémicos de rápida expansión.

Esta segunda ola además se modificó el cuadro clínico, que está requiriendo primero más atención o internaciones de pacientes moderados (más tiempos internados y sin respuestas inflamatorias definidas, sino que tienden aparecer terminada la segunda semana), la inflamación pulmonar más tardía, más complicaciones, más shock, más insuficiencia renal aguda, que extiende el periodo de observación activa y el distress respiratorio con una tendencia a la cronicidad frustrante y que no responde como lo hiciera en la primera etapa.

Los hospitales públicos y los sanatorios este año están nuevamente en tensión por el Covid, sin remanente de camas no Covid para responder a esa demanda retenida, lo que agrava progresivamente la situación, que se extenderá en el contexto más optimista hasta fin de Agosto (que se vacune 70% de los adultos susceptibles), pero más realista sería hasta fin de septiembre.

Siempre ponemos el pecho, los mismos, los sanitarios de a pie. Las peleas son ajenas.

No vivimos de los aplausos los integrantes del equipo de salud, porque nos moviliza la vocación, menos los cinco mil o seis mil, que nunca llegan, pero nos afecta la falta de reconocimiento real, el descanso, la mención, el respeto de los ciudadanos, esto se refleja en un constante empeoramiento de las condiciones de trabajo, nada cambió. Nada cambió para los políticos en cuanto a la importancia de la salud, del factor humano que atiende a los enfermos, las condiciones de trabajo, descanso y la remuneración, son más proclives a escuchar voces aliadas de los gremios de la educación y de camioneros, que los gremios de la sanidad, o de pensar en los médicos. Encima quedamos en el frente de otra pelea ajena, de conflicto de intereses. Entre las obras sociales y los gremios – las prepagas y sus cuotas, contra la idea de manejar los fondos de la salud, por parte del ala bonaerense, en un gobierno donde los que lo quieren hacer tienen antecedentes, que deberían impedirle ser funcionarios. El zorro, por más que esté adiestrado, no es conveniente colocarlo en el gallinero. El aumento de las prepagas es un indicador del índice de precios al consumidor, utilizado para medir la inflación. Si se le concede un aumento a las prepagas. Este se traduce en aumento del costo de la salud y por carácter transitivo de la inflación y su lifting. Es llamativo, que sobre este mismo rubro autorizan o no controlan el aumento del precio de los medicamentos, totalmente liberado luego de la salida del ministro. Así tenemos recaudación disminuida de la seguridad social por caída del empleo y de la caída del salario real con respecto a la inflación que afecta el financiamiento de prestadores.

Los representantes profesionales, los gremios, las sociedades científicas, los ministerios de salud, las carreras de especialistas, los formadores de médicos residentes están dejando pasar la oportunidad de mejorar las condiciones de trabajo, por ejemplo, que los profesionales tengan una carrera profesional, beneficios, una jubilación digna, una protección, mejorar las horas de trabajo, no para que sean menos, sino más repartidas. Formar los intensivistas, los emergentólogos, los enfermeros, los kinesiólogos, que se necesitan. Que los sistemas de salud aseguren sus camas, su disponibilidad, se consoliden redes de atención. Se solucione el problema de las empresas de salud, que desde el 2002 están postergando sus quiebras por una ley de emergencia sanitaria. Las casas de estudio forman profesionales para un ámbito que no existe, topándose con una realidad que los frustra.

Aparecieron los viejos vicios, las corrientes especulativas y los egoísmos, pérdida de valores, con apariciones de personas que fracasaron cuando les toco hacer, colmados de fracasos recientes que impulsarían silencios respetuosos, salieron a decir como tendrían que hacerse las cosas, hablando en todos los canales, sin haber revalidado su capacidad de gestión, ministros degradados, y mayoritariamente infectólogos que nunca gestionaron, que siempre atendieron HIV.

La Covid 19 dejó el aprendizaje contundente de la interrelación que existe entre la salud, empleo formal, la distribución del ingreso, el crecimiento económico, y el bienestar social, con los resultados sanitarios. El normal funcionamiento de la economía hace al progreso de una sociedad, requiere que sus habitantes, sus ciudadanos tengan educación, y acceso igualitario a la salud, su promoción y atención.

La salud es un bien público, que mejora la equidad social, a la vez la eficiencia en la economía, estas cosas serán los verdaderos multiplicadores de bienestar en la sociedad, de esa forma la salud es una inversión productiva, y construir ciudadanía en el marco de la valoración de los esfuerzos.

La urgencia del largo plazo” no es un eslogan vacío o efectista, sino el llamado a pensar medidas impostergables que impactarán en el futuro deseado.

La Reforma del sistema de salud son una de las tantas urgencias que requieren del largo plazo, que no puede estar sometido a las tiranías de las mayorías circunstanciales, no en generar acuerdos sobre el rumbo colectivo.

Conclusión:

Tenemos una triste virtud de no aprender de los errores y enmendarlos, e insistir en dar peleas por causas perdidas, que nos conducen al fracaso. Estamos en una situación peor que otros países, con un índice de pobreza que empeoraba la posibilidad de cumplir con los confinamientos. Son momentos de alianzas positivas entre todas las fuerzas sociales, sectoriales, aumentar la velocidad de implementación de las decisiones. Enfrentarnos a la falta de equidad actual del planeta, con la asignación desigual del recurso. Abandonar la tendencia al aislamiento de la Argentina.

Se vislumbra un futuro muy esperanzador en cuanto a la innovación terapéutica para resolver necesidades no cubiertas, pero ello exige al sistema de salud una adaptación muy fuerte, que piense urgentemente en el largo plazo, los nuevos encargados de la gestión deben abandonar los prejuicios con los recorridos que afectan una gestión dinámica y flexible, explorar nuevas soluciones, encontrar en los ejes de la calidad, la accesibilidad, y las mejoras institucionales. Esta crisis ofrece una gran oportunidad para resetear el sistema de salud, disminuir la fragmentación, de tener un modelo de atención más integrado. Deben revisarse los sistemas de compras de medicamentos e insumos. Lograr que el factor humano profesional sea reconocido como estratégico y mejorar sustancialmente su remuneración. Disminuir el multiempleo. Colocar incentivos hacia carreras y especialidades donde hay carencias. Profesionalizar la gestión. Que exista evaluación objetiva de las tecnologías sanitarias. Revisar la cobertura del programa médico obligatorio. Implementar redes asistenciales. Impulsar la colaboración público – privada en un marco de confianza y transparencia. Mejorar la accesibilidad a los tratamientos y las drogas esenciales. Revisar el pool de riesgo de las obras sociales. Impulsar que los prepagos desarrollen planes asistenciales y modelos prestacionales.

Cuando el Covid se controle o desaparezca, seguirán estando los desafíos históricos de los sistemas de salud, de una sociedad envejecida y más demandante, las nuevas tecnologías costo incrementales, el tratamiento del cáncer, la posibilidad de tratar enfermedades que no tenían terapéutica, y las enfermedades huérfanas.

Años de vida perdidos por el COVID-19 en 81 países

Héctor Pifarre i Arolas, Enrique Acosta, Guillem López-Casasnovas, Adeline Lo, Catia Nicodemo, Tim Riffe, and Mikko Mierskyla.

Del total de años perdidos, el 44,9 % se ha producido en individuos de entre 55 y 75 años, un 30,2 % de en individuos menores de 55 años y un 25 % en los mayores de 75 años.

Comprender el impacto de la mortalidad del COVID-19 requiere no solo contar los muertos, sino analizar cuán prematuras son las muertes. Calculamos los años de vida perdidos (YLL) en 81 países debido a las muertes atribuibles a COVID-19, y también realizamos un análisis basado en el exceso de muertes estimado. Encontramos que más de 20,5 millones de años de vida se han perdido a causa del COVID-19 en todo el mundo. A partir del 6 de enero de 2021, la LLC en los países muy afectados es de 2 a 9 veces la influenza estacional promedio; tres cuartas partes de la YLL son el resultado de muertes en menores de 75 años y casi un tercio de muertes menores de 55 años; y los hombres han perdido un 45% más de años de vida que las mujeres. Los resultados confirman el gran impacto de la mortalidad por COVID-19 entre los ancianos. También piden una mayor conciencia en la elaboración de políticas que protejan a los grupos demográficos vulnerables que pierden el mayor número de años de vida.

Los grandes efectos directos e indirectos de la pandemia de COVID-19 han requerido la entrega de respuestas políticas que, cuando son razonables, son un acto de equilibrio entre minimizar el impacto inmediato de la pandemia en la salud y contener el daño a largo plazo a la sociedad que pueden surgir de las políticas de protección. Un parámetro de entrada clave en el cálculo de cómo podrían justificarse las políticas restrictivas es el impacto de la mortalidad de COVID-19.

Los intentos de evaluar el impacto total de la mortalidad por COVID-19 están avanzando en varios frentes. Se está avanzando en la estimación de la tasa de letalidad de la infección por COVID-19 y cómo esto podría variar entre las sub-poblaciones1. Se han establecido grandes colaboraciones internacionales coordinadas para recopilar datos que registren las muertes atribuibles a COVID-19. Los intentos de estimar el exceso total de mortalidad relacionada con el COVID-19 están en marcha, y se destacan como una medida importante2,3. Cada una de estas vías de investigación y sus medidas de salud asociadas (tasa de infección, muertes y exceso de muertes) es importante para informar al público y a los responsables políticos sobre el impacto de la mortalidad de COVID-19. Sin embargo, cada uno viene con sus propias limitaciones. Las tasas de letalidad de la infección se aplican sólo a la subpoblación relativamente pequeña que se ha confirmado que tiene la enfermedad, y sin conocimiento sobre el verdadero número de infectados, estas tasas son inherentemente difíciles de estimar. Las muertes atribuibles a COVID-19 pueden sobreestimar o subestimar el verdadero número de muertes que se deben a la enfermedad, ya que tanto las políticas como las prácticas sobre la codificación de las muertes solo se están desarrollando y estandarizando. Los enfoques de exceso de muertes que comparan las tasas de mortalidad durante el brote de COVID-19 con una línea de base dependen de la estimación correcta de la línea de base.

Sin embargo, la limitación más importante en los enfoques de muerte atribuible a COVID-19 o exceso de muerte es que estos enfoques no proporcionan información sobre cuántos años de vida se han perdido. Se puede considerar que las muertes a edades muy avanzadas resultan en menos años de vida perdidos, en comparación con las muertes a edades muy tempranas. De hecho, varias respuestas políticas (o no respuestas) han sido motivadas con el argumento de que el COVID-19 está matando principalmente a personas que, incluso en ausencia de COVID-19, habrían tenido pocos años de vida restantes. Sin embargo, no se ha realizado una evaluación exhaustiva del verdadero impacto de la mortalidad por COVID-19.

Analizamos el impacto de la mortalidad prematura de COVID-19 calculando la cantidad de años de vida perdidos en 81 países que cubren más de 1.279.866 muertes. Basamos nuestro análisis en dos grandes bases de datos recientemente establecidas y en continuo crecimiento4,5 y en dos enfoques metodológicos diferentes, uno basado en las muertes atribuibles a COVID-19 y, para los países seleccionados, uno basado en el exceso de muertes estimado que compara los niveles de mortalidad recientes con una línea de base estimada. No podemos resolver las limitaciones de medición de ninguno de estos enfoques, pero la naturaleza complementaria de las dos formas de medir las muertes por COVID-19 hace explícitas estas preocupaciones y nos permite evaluar las implicaciones. Este estudio también se limita a la mortalidad prematura solamente; una evaluación completa del impacto en la salud podría considerar, por ejemplo, la carga de discapacidad asociada con la enfermedad6. Esta última dimensión requiere una comprensión profunda de las secuelas asociadas con covid-19, para los que los datos son limitados en este momento en un nivel comparable entre países. Como tal, nos centramos en la mortalidad prematura aquí.

https://www.nature.com/articles/s41598-021-83040-3

Figure 1

Comparaciones con otras causas de mortalidad

Para poner en perspectiva los impactos de COVID-19 en la YLL, lo comparamos con los impactos de mortalidad prematura de otras tres causas comunes globales de muerte: afecciones cardíacas (enfermedades cardiovasculares), accidentes de tráfico (lesiones de transporte) y la «gripe» o influenza estacional (consulte la Información suplementaria para definiciones e identificadores de causa). Las afecciones cardíacas son una de las principales causas de la LLC6, mientras que los accidentes de tráfico son una causa de nivel medio de YLL, proporcionando líneas de base de comparación de causa media y alta sensibles. Por último, la gripe estacional común se ha comparado con la COVID-19, ya que ambas son enfermedades respiratorias infecciosas (aunque véase10, que sugiere aspectos vasculares a la enfermedad). Comparamos las tasas de YLL (por cada 100,000) para COVID-19 con las tasas de YLL para otras causas de muerte. Existe una variación sustancial en la carga de mortalidad de la influenza estacional según el país a lo largo de los años, por lo que comparamos las tasas de YLL para los años peores y medianos de influenza para cada país en el período 1990–2017. Las comparaciones de las tasas de YLL para COVID-19 sobre las tasas de YLL para otras causas se presentan en la Figura 1.

Encontramos que en los países altamente desarrollados fuertemente afectados, COVID-19 es de 2 a 9 veces la de la influenza estacional común (en comparación con una mediana de la influenza en el mismo país), entre 2 y 8 veces las tasas de YLL relacionadas con el tráfico, entre un cuarto y la mitad de las tasas de YLL atribuibles a afecciones cardíacas en los países (con tasas tan altas como la paridad al doble de las de las afecciones cardíacas en América Latina). La variación entre países es grande, ya que muchos países tienen tasas de YLL debido a COVID-19 todavía en niveles muy bajos. Los resultados en nuestra Información Complementaria muestran que estos países a menudo son países donde han pasado relativamente menos días desde el primer caso confirmado de COVID-19.

Un problema notable en la atribución de muertes a COVID-19 ha sido el recuento insuficiente sistemático de muertes debidas a COVID-19, ya que los recuentos oficiales de muertes pueden reflejar limitaciones en las pruebas, así como dificultades en el recuento en contextos fuera del hospital. Con el fin de valorar la importancia de subcontaje en nuestros resultados, calculamos el exceso de muertes para 19 países con datos de mortalidad semanales disponibles. Se estima una línea de base de mortalidad para cada país y grupo de edad para la mortalidad semanal por todas las causas desde la primera semana de 2010. Nuestros resultados (Fig. 1,cuarto panel) apoyan la afirmación de que es probable que la verdadera carga de mortalidad de COVID-19 sea sustancialmente mayor. Las comparaciones de las muertes atribuibles a COVID-19 y los enfoques de muertes en exceso para calcular la YLL sugieren que las primeras en promedio pueden subestimar la YLL por un factor de 3. La variación entre países es grande, en Bélgica los dos enfoques ofrecen resultados comparables, pero para Croacia, Grecia y Corea del Sur el enfoque de exceso de muertes sugiere que podemos subestimar el YLL por un factor de más de 12.

figure2

El panel A muestra las proporciones específicas del país de YLL trazadas a cada grupo de edad. La proporción media mundial se presenta en la parte superior, y los países están en proporción decreciente de YLL en el grupo de edad de menores de 55 años. El Panel B informa la relación entre las tasas de YLL masculinas y las tasas de YLL femeninas para los países con recuentos de muertes de COVID-19 específicos de género disponibles. Los países con géneros igualmente afectados por la tasa de YLL están más cerca de la línea de paridad en 1, mientras que los países con mujeres más afectadas tienen puntos a la izquierda; los países con hombres más gravemente afectados muestran puntos que se encuentran a la derecha. El promedio global y el promedio ponderado global de YLL de hombre a mujer se presentan en la parte superior

Age specific years of life lost

Como se ha señalado al principio de la pandemia, las tasas de mortalidad por COVID-19 son más altas para las personas mayores11, con postulaciones de que esto puede deberse a correlaciones con la mayor probabilidad de que estos individuos sufran de factores de riesgo subyacentes12,13. La muestra de este estudio presenta una edad promedio de muerte de 72,9 años; con todo solamente una fracción del YLL se puede atribuir a los individuos en los más viejos grupos de edad. A nivel mundial, el 44,9% del total de la YLL puede atribuirse a las muertes de individuos entre 55 y 75 años, el 30,2% a menores de 55 años y el 25% a mayores de 75 años. Es decir, la cifra promedio de 16 YLL incluye los años perdidos de individuos cerca del final de sus vidas esperadas, pero la mayoría de esos años son de individuos con una esperanza de vida restante significativa. Entre países, una proporción sustancial de la YLL se remonta al intervalo de edad de 55 a 75 años, sin embargo, sigue habiendo marcadas diferencias en la contribución relativa de los grupos de edad más viejos y más jóvenes (Fig. 2,Panel A). Estos patrones representan la proporción de YLL para cada grupo de edad fuera de la YLL global (véase el Cuadro S7). En los países de ingresos más altos, una mayor proporción de la YLL es asumida por el grupo de más edad en comparación con los grupos de edad más jóvenes. El patrón opuesto aparece en los países de ingresos bajos y medios, donde una gran fracción de la YLL son de individuos que mueren a las edades de 55 años o menos.

Años de vida específicos de género perdidos

También se ha hecho evidente que existen disparidades de género en la experiencia del COVID-1914; nuestro estudio encuentra que esto es cierto no sólo en las tasas de mortalidad, sino también en los años absolutos de vida perdidos. En la muestra de países para los que se dispone de recuentos de muertes por sexo, los hombres han perdido un 44% más de años que las mujeres. Dos causas afectan directamente esta disparidad: (1) un mayor promedio de edad en el momento de la muerte de las mujeres covid-19 (71.3 para los hombres, 75.9 para las mujeres), lo que resulta en una YLL relativamente más baja por muerte (15.7 y 15.1 para los hombres y las mujeres, respectivamente); y 2) más muertes de hombres que de mujeres en número absoluto (1,39 defunciones entre hombres y mujeres).

Aunque este patrón general es compartido por la mayoría de los países, el tamaño de la disparidad varía, así como la importancia de las dos causas anteriores. La relación entre las tasas de YLL masculinas (por cada 100,000) y las tasas de YLL femeninas para COVID-19 abarca desde casi la paridad, como en Finlandia o Canadá, hasta más del doble de las tasas de YLL en países como Perú o cuádruples como en Taiwán (Fig. 2,Panel B). Para los países que presentan tasas de AVP altamente sesgadas entre hombres y mujeres (más prevalentes en los países de bajos ingresos), las diferencias en el recuento de muertes entre los géneros son las que más contribuyen a este desequilibrio. Sin embargo, los desequilibrios sustanciales siguen estando muy presentes también entre los países de ingresos altos (para más detalles, véase la información complementaria).

discusión

Comprender el impacto total de la pandemia de COVID-19 en la salud es fundamental para evaluar las posibles respuestas políticas. Analizamos el impacto de la mortalidad de COVID-19 calculando la cantidad de años de vida perdidos en 81 países que cubren más de 1.279.866 muertes. Desde el punto de vista de la salud pública, los años de vida perdidos son cruciales, ya que evalúa cuánta vida se ha truncado para las poblaciones afectadas por la enfermedad. Consideramos las muertes atribuibles a COVID-19 en todo momento en la identificación de patrones de años de vida perdidos, y como un importante control de robustez, se realizó un análisis basado en el exceso de muertes estimadas comparando los niveles de mortalidad recientes con una línea de base (estimada). Nuestros resultados ofrecen tres ideas clave. En primer lugar, el total de años de vida perdidos (YLL) al 06 de enero de 2021 es de 20,507,518, que en los países muy afectados es entre 2 y 9 veces la mediana de YLL de la influenza estacional o entre un cuarto y medio de enfermedad cardíaca. Esto implica 273.947 «vidas plenas perdidas», o más de doscientas mil vidas vividas desde el nacimiento hasta la esperanza de vida promedio al nacer en nuestra muestra (74,85 años). En segundo lugar, tres cuartas partes de la YLL son soportadas por personas que mueren en edades menores de 75 años. En tercer lugar, los hombres han perdido un 45% más de años de vida que las mujeres.

Estos resultados deben entenderse en el contexto de una pandemia aún en curso y después de la aplicación de medidas de política sin precedentes. Las estimaciones existentes sobre el contrafáctico de la no respuesta política sugieren cifras mucho más altas de muertes y, en consecuencia, YLL. Nuestros cálculos basados en las proyecciones de8 producen un impacto total varios órdenes de magnitud más alto, especialmente teniendo en cuenta las proyecciones basadas en una ausencia completa de intervenciones (ver Información suplementaria para más detalles sobre las proyecciones). Esto está en línea con evidencia adicional de los impactos que salvan vidas de los bloqueos y las medidas de distanciamiento social15.

Hay dos fuentes clave de sesgo potencial para nuestros resultados, y estos sesgos operan en diferentes direcciones. En primer lugar, es posible que las muertes por COVID-19 no se registren con precisión, y la mayoría de la evidencia sugiere que, a nivel agregado, pueden ser un recuento insuficiente del número total de muertes. Como resultado, nuestras estimaciones de YLL también pueden estar subestimadas. Comparamos nuestras estimaciones de YLL con estimaciones basadas en enfoques de exceso de muerte que requieren más supuestos de modelado, pero que son robustos para la clasificación errónea de las muertes. Los resultados de esta comparación sugieren que, en promedio en todos los países, podríamos subestimar las tasas de COVID-19 YLL por un factor de 3.

En segundo lugar, las personas que mueren de COVID-19 pueden ser una población en riesgo cuya esperanza de vida restante es más corta que la esperanza de vida restante de la persona promedio16,17,18. Es probable que esta preocupación metodológica sea válida y, en consecuencia, nuestra estimación de la YLL total debido a COVID-19 puede ser una sobreestimación. Sin embargo, nuestros resultados clave no son el total de YLL, sino los cocientes de YLL y las distribuciones de YLL que son relativamente robustos para el sesgo de comorbilidad. De hecho, este sesgo también se aplica a los cálculos de YLL para la influenza estacional o la enfermedad cardíaca. Por lo tanto, la relación de YLL para COVID-19 en comparación con otras causas de muerte es más robusta para el sesgo de comorbilidad que la estimación en el nivel de YLL, ya que los sesgos están presentes tanto en el numerador como en el denominador. Del mismo modo, las distribuciones de edad y género de la LLC sufrirían de sesgo de comorbilidad grave solo si estos factores varían fuertemente a través del espectro de edad o género.

Como se señaló anteriormente, nuestro análisis se limita a la mortalidad prematura. Una evaluación completa del impacto en la salud debe considerar la carga de discapacidad asociada con la enfermedad. De hecho, los YLL a menudo se presentan conjuntamente con los años vividos con discapacidad (YLD) en una medida conocida como año de vida ajustado por discapacidad (DALY), construido mediante la adición de YLD a YLL19. Para calcular YLD, sin embargo, debemos tener una comprensión completa de la secuela asociada a la enfermedad, así como de su predominio. Varias secuelas se han relacionado con el COVID-19 recientemente20,21 en China, pero todavía carecemos de la comprensión completa de la medida en que se necesitaría para calcular medidas de YLD multinacionales confiables a la escala de este artículo. Consideramos que la recopilación de tales medidas es, por lo tanto, de importancia clave en los próximos pasos para avanzar en nuestra comprensión de la magnitud de los efectos de COVID-19 en la salud pública.

Algunos de nuestros hallazgos son consistentes con las narrativas dominantes del impacto de COVID-19, otros sugieren lugares donde una formulación de políticas más matizada puede afectar cómo los efectos de COVID-19 podrían propagarse entre la sociedad. Nuestros resultados confirman que el impacto de la mortalidad del COVID-19 es grande, no solo en términos de número de muertes, sino también en términos de años de vida perdidos. Si bien la mayoría de las muertes ocurren a edades superiores a los 75 años, lo que justifica las respuestas políticas destinadas a proteger a estas edades vulnerables, nuestros resultados sobre el patrón de edad exigen una mayor conciencia de la elaboración de políticas que protejan también a los jóvenes. La diferencia de género en los años de vida perdidos surge de dos componentes: más hombres están muriendo por COVID-19, pero los hombres también están muriendo a edades más tempranas con más años de vida potenciales perdidos que las mujeres. Manteniendo constante la actual distribución por edades de las muertes, la eliminación de la diferencia de género en la YLL requeriría en promedio una reducción del 34% en los recuentos de muertes masculinas; esto sugiere que las políticas específicas de género podrían estar tan bien justificadas como las basadas en la edad.

Evaluación económica y social de la epidemia del Covid 19

El estudio actual proporciona el panorama de la carga global de morbilidad con la métrica de AVAD debido al COVID-19 desde enero de 2020 hasta abril de 2021.

Mucho es lo que tenemos que aprender, analizar, e interpretar que ocurrió en la humanidad, en nuestro país con este emergente el Covid 19. Es una pandemia, hicimos muchas cosas mal, institucionalmente, desde el liderazgo, desde conseguir vacunas en todos los frentes. ¿Cuántas vidas se podrían haber salvado si las vacunas hubieran llegado en el tiempo que anunció Ginés?, esto es muy complejo calcularlo, y multicausal, por lo tanto imprudente, si cuantos años de vida potencialmente perdidos hubo. Esto es mucho más que lo que se pretende expresar con fines electoralistas o de construcción de relato. Se perdió mucho dinero, y cuesta salir de la recesión, porque a diferencia de otros países es que desde el años pasado con el pico de agosto, las mesetas quedaron muy altas de casos. Cuando en apenas dos semanas empiece a circular la variante delta o epsilon más contagiosa a fines de julio nuevamente nuestro sistema de salud estará en tensión. No lo podremos evitar. Ya no tenemos espacio de maniobra. Se notará mucho más porque esto afectará las elecciones de medio término. Las medidas han llegado tarde. No pretendo tener razón, pero desde este espacio, la lectura de publicaciones independientes, se anticipan algunos hechos en varias semanas, pero vale, porque mi pertenencia ideológica y formativa me hace querer que le vaya bien a la Ministra de Salud, porque nos irá bien a todos. Veo que las restricciones a la que está sometida, los tironeamientos de los dogmas camporistas, le impiden manejarse con libertad, con mente sanitarista y no partidista. No recibir cada avión que viene de Rusia, sino propender a que se acelere el ritmo de vacunación. Con el riesgo que tengamos que postergar los programas por haber agotado stock. Pero la inmunidad inducida por vacunas, clara y definitivamente es una ventana de oportunidad para no morirse. Esto lo demuestra que los internados en su inmensa mayoría no tienen vacuna o están vacunados con una sola dosis. Por ello vacunaría hasta el agotamiento. Quemando etapas. Llegando hasta los doce años, cuando llegue la vacuna para esa edad.

Desarrollo.

Los costos económicos globales de COVID-19 se estimaron en $77 mil millones a $2.7 billones. El costo médico directo de un paciente asintomático de COVID-19 fue de $3045 durante la infección en EE.UU. hasta fin agosto del 2020.

Una investigación con participación española ha calculado el índice de años de vida perdidos en 81 países debido a la pandemia. Los autores afirman que, en total, se han perdido 20.507.518 años de vida debido a la covid-19 a escala mundial, con una media de 16 años por fallecimiento individual. Estos autores Arolas y López Casanovas 2021: Comprender el impacto de la mortalidad del COVID-19 requiere no solo contar los muertos, sino analizar cuán prematuras son las muertes. Calculamos los años de vida perdidos (YLL) en 81 países debido a las muertes atribuibles a COVID-19, y también realizamos un análisis basado en el exceso de muertes estimado. Encontramos que más de 20,5 millones de años de vida se han perdido a causa del COVID-19 en todo el mundo. A partir del 6 de enero de 2021, la LLC en los países muy afectados es de 2 a 9 veces la influenza estacional promedio; tres cuartas partes de la YLL son el resultado de muertes en menores de 75 años y casi un tercio de muertes menores de 55 años; y los hombres han perdido un 45% más de años de vida que las mujeres. Los resultados confirman el gran impacto de la mortalidad por COVID-19 entre los ancianos. También piden una mayor conciencia en la elaboración de políticas que protejan a los grupos demográficos vulnerables que pierden el mayor número de años de vida.

Las intervenciones no farmacéuticas para la prevención y el control del COVID-19 varían de un país a otro, incluidos los cierres de poblaciones, los cierres de fronteras, los cierres de escuelas, la detección de casos sospechosos, el aislamiento de las personas sintomáticas y sus contactos y el distanciamiento social. Sin embargo, estas estrategias podrían resultar en pérdidas sustanciales de productividad. Uno de los objetivos de la medición del distanciamiento social es reducir el porcentaje de la población infectada y el efecto negativo de la pandemia de COVID-19 en la economía . Otros han sugerido una estrategia de inmunidad de rebaño, que es la protección indirecta contra la infección transmitida a individuos susceptibles si hay un gran número de individuos inmunes en una población

Carga global de COVID-19

La pandemia de COVID-19 ha causado un gran impacto en la vida humana en términos de salud y resultados económicos. Tras esta amenaza duradera y sin precedentes para la vida humana, se ha previsto una reducción de la esperanza de vida dada la alta incidencia y mortalidad y ha prevalecido la propagación del COVID-19.  Para una mejor comprensión de este impacto sanitario y económico del COVID-19, se aplicaron las métricas de años de vida ajustados por discapacidad (AVAD) y el valor de la vida estadística (VSL) para tal fin.

Los AVAD es un indicador importante que combina la incidencia de enfermedades y la mortalidad para cuantificar la carga de un COVID-19. Los AVAD capturan la pérdida de un año de vida saludable y se pueden separar en dos partes: años de vida perdidos (YLL) debido a la muerte prematura y años perdidos debido a la discapacidad (YLD) para los pacientes que viven con la enfermedad. Mientras que los AVAD capturan los resultados de salud de COVID-19, VSL traduce este impacto en medición económica por los métodos de salario hedónico (HWM) y valoración contingente (CVM). Utilizando la incidencia específica por edad y la mortalidad de COVID-19, se pueden evaluar los AVAD y VSL para diferentes países y áreas hasta finales de abril de 2021. A nivel mundial, los AVAD (en miles) debidos al COVID-19 se contabilizaron como 31.930. El VSL estimado fue de US$ 591 mil millones y US$ 2368 mil millones basados en HWM y CVM, respectivamente. Se reveló una tendencia creciente para la VSL global con la propagación de COVID-19 que se propaga desde el primer período de pandemia en el año 2020 hasta la fase de resurgimiento en 2021. Cabe señalar que se observó una gran variación en el impacto del COVID-19 entre países y áreas bajo diferentes Índices de Desarrollo Humano (IDH) que oscilan entre US$0.001 millones y US$691,4 millones. Análisis de big data con enfoque de aprendizaje automático para categorizar el impacto de COVID-19 para cada país y área en ocho categorías.

En comparación con la carga mundial de morbilidad (DGB) en 2017, la carga de morbilidad de COVID-19 fue muy cercana a 45.000 (miles) para la tuberculosis y la malaria, 4,61 veces de 6340 para las enfermedades de las vías respiratorias superiores y el 4% de 696.000 en la amplia categoría de deficiencia transmisible, materna y nutricional.

Los resultados detallados sobre la carga global de COVID-19 en términos de AVAD y VSL se proporcionan en el artículo original adjunto de este número especial.

En resumen, aprendiendo de dos pandemias que abarcan más de un siglo, la gripe en 1918 y la COVID-19 en 2020, y sus sucesivas pandemias y epidemias relacionadas, esta revisión propone el marco de estudio para hacer frente a enfermedades infecciosas emergentes como la COVID-19. Los temas derivados de este marco cubren una revisión sistemática de los contextos del proceso de infección y enfermedad bajo el modelo teórico epidémico, la intervención en los NMI y la vacuna, y el tratamiento clínico y las terapias antivirales, y la evaluación basada en la evidencia de estas intervenciones, hasta la carga global de COVID-19. Esta revisión también motiva a las personas de investigación involucradas en COVID-19 a tener descubrimientos en todos estos contextos con el fin de proporcionar un panorama y un nuevo modelo después de estudiar la propagación y transmisión, la intervención y la evaluación basada en la evidencia de la pandemia de COVID-19.

Europa y América del Norte

Las estimaciones acumuladas de VSL de Europa y América del Norte son idénticas y se muestran en Fig. 6 (a). Después de febrero, la cifra de pérdida creció exponencialmente de US$7.0 millones a US$39,5 mil millones en 2 meses en Europa. Una tendencia similar también ocurrió en América del Norte. Hasta finales de abril de 2020, el COVID-19 ha resultado en una pérdida de US$ 24.5 mil millones en América del Norte. En el período II, el valor se mantuvo relativamente estacionario en Europa, pero continuó aumentando en América del Norte. Sin embargo, en el período IV, la pendiente se hizo más pronunciada para mostrar un aumento a un ritmo cada vez mayor tanto en Europa como en América del Norte. A fines de abril de 2021, el valor llegó a US$252.4 mil millones y US$244.2 mil millones, respectivamente.

Fig. 6 

b) muestra las cifras correspondientes a América del Sur y Asia. El primer aumento significativo ocurrió en el período II, de US$ 0,6 mil millones a US$ 19,9 mil millones para América del Sur y US $ 1,8 mil millones a US $ 11,1 mil millones para Asia. Durante los dos períodos siguientes, el brote siguió propagándose. Al final del período IV, las cifras alcanzaron los US$54,5 mil millones y US$35,1 mil millones en América del Sur y Asia, respectivamente.

El estudio actual proporciona el panorama de la carga global de morbilidad con la métrica de AVAD debido al COVID-19 desde enero de 2020 hasta abril de 2021. Para que los resultados de los AVAD sean interpretables y plausibles, comenzamos con el análisis de los perfiles epidemiológicos sobre la incidencia, la mortalidad y la tasa de letalidad en todos los continentes y países del mundo. Las tendencias de tiempo de estos perfiles epidemiológicos se clasificaron en cuatro períodos (I-V) que representan el aumento de la epidemia en varios países durante la pandemia de COVID-19. Es interesante observar que hubo una relación positiva entre la pérdida media de LE y el nivel del PIB. Sobre la base de la recopilación de estos datos epidemiológicos del mundo real y sus relaciones relevantes con le, a continuación, estimamos los AVAD por países y períodos. La pérdida de salud global debido a COVID-19 después de traducir estas estimaciones de AVAD per cápita en los AVAD correspondientes (miles) basadas en la población global real da 31.930 del período I al período IV. Las cifras estimadas de AVAD aumentaron con el tiempo, siendo de 2699 (miles) para el período I, 5484 para el período II, 10.065 para el período III y 13.683 para el período IV. La estimación de VSL aumentó de US$ 267 mil millones en el período I a US$ 996 mil millones en el período IV utilizando la CVM. Utilizando el análisis de aprendizaje automático, identificamos ocho grupos de AVAD por tres niveles de IDH para todos los países del mundo. La tendencia es que cuanto mayor sea el IDH, mayor será la carga mundial de morbilidad en términos de AVAD. Sin embargo, todavía había variaciones entre los países, incluso dentro del mismo nivel de IDH.

Según el estudio sobre la carga mundial de morbilidad de 2017, las principales causas de AVAD son las enfermedades no transmisibles antes de la pandemia de COVID-19. Las enfermedades transmisibles notables, como el VIH/SIDA, el paludismo y la tuberculosis, figuran en el puesto 13, 14 y 20 para las mujeres y 13, 15 y 14 para los hombres, respectivamente.

Los AVAD atribuidos a estas enfermedades infecciosas a menudo se asocian negativamente con los índices sociodemográficos (SDI).

Sin embargo, el emergente SARS-CoV-2, que es una enfermedad infecciosa totalmente nueva y ha provocado la pérdida de muchas vidas y la pérdida de discapacidad en la última década, condujo al fenómeno inverso, cuanto mayor sea la IDE, más AVAD incurrirá. Incluso los condados desarrollados, como Estados Unidos, Italia y España, están gravemente afectados y los casos confirmados superaron al país original, China. La mayoría de las personas con epidemias graves de COVID-19 son países desarrollados con transporte conveniente y en la lista de altos ingresos del Banco Mundial. Sin embargo, la variación entre países dentro del mismo nivel de IDH también reveló diferentes series temporales de infección y también enfoques de salud pública.

Sería muy interesante comparar los AVAD estimados de COVID-19 con los de la gripe, ya que ambos pertenecen a enfermedades respiratorias y también llevan a la pandemia. Cassinni et al. calculados AVAD para 31 enfermedades transmisibles seleccionadas en la Unión Europea y el Espacio Económico Europeo, la gripe tuvo la carga más alta (29,8% de la carga total) seguida del VIH/SIDA. La parte principal de la alta carga de la influenza es la contribución de la mortalidad prematura asociada con la infección (LLC). La tasa de mortalidad estimada de la influenza varía en diferentes áreas y subgrupos. La tasa de mortalidad anual promedio general de la influenza es de 11,92 (IC del 95%: 10,1–13,6). Es una enfermedad infecciosa de alta incidencia y alta mortalidad en comparación con la tuberculosis (baja incidencia y alta mortalidad), el sarampión (baja incidencia y baja mortalidad) y la infección por clamidia (alta incidencia y baja mortalidad). Actualmente, la tasa de mortalidad final de COVID-19 apenas está disponible debido a la pandemia aún en curso. Es intratable comparar los datos entre la influenza y el COVID-19, ya que las estadísticas de mortalidad se obtienen de manera diferente. Faust et al. estimaron que la tasa de letalidad con el ajuste de edad del crucero Diamond Princess (13 muertes de 712 casos) fue del 0,5%, que todavía era 5 veces mayor que la de la gripe. Al igual que la gripe, el principal impulsor de los AVAD de COVID-19 es la contribución de la muerte prematura (YLL). Además, el tiempo medio desde el inicio hasta la recuperación para los casos leves de COVID-19 es de aproximadamente dos semanas y de tres a seis semanas para aquellos con casos graves. La familia del coronavirus tiene un tropismo para el sistema neuronal central. Si se divulgan cualesquiera complicaciones neurológicas en el futuro, esto aumentará la carga de la enfermedad de YLD. Por otro lado, la influenza sin complicaciones generalmente mejora en dos a cinco días. Aunque el desarrollo de la vacuna, la terapia novedosa y los recursos médicos adecuados mitigarían la carga de muerte, el COVID-19 no es solo otra gripe y conduciría a una mayor carga de enfermedad para la sociedad humana.

¿El SARS-CoV-2 se convertirá en un patógeno estacional o en un importante virus respiratorio en todo el mundo?

En los países de altos ingresos, la incidencia de enfermedades infecciosas ha disminuido en el último siglo. El SARS-CoV-2 se convertirá en un desafío para los países de altos ingresos y podría conducir a un nivel sin precedentes de morbilidad y mortalidad mundial, especialmente en los países de escasos recursos de los trópicos y subtrópicos.

Observamos tendencias similares de pérdida económica de la vida-año de la salud en Europa y Norteamérica. El brote de Europa ocurrió en Lombardía, Italia, el 21 de febrero después de que un par de turistas chinos llegaron a Italia el 23 de enero y se extendieron a toda la Europa continental y las Islas Británicas. En el período I, Alemania tiene el quinto YLD más alto de casos de COVID-19 en Europa, pero el YLL es relativamente bajo en comparación con el primero al cuarto ranking de YLD (Rusia, Reino Unido, España e Italia, respectivamente).

Las primeras razones principales fueron que Alemania realizó muchas pruebas (reacción en cadena de la polimerasa con transcripción inversa, RT-PCR) en laboratorios de calidad controlada en todo el país. Muchos casos de jóvenes se detectaron activamente después de haber estado de vacaciones de esquí en Italia y Austria. El mejor resultado (menor mortalidad) en los jóvenes en comparación con los ancianos también conduce a la baja YLL en alemán.

Por lo tanto, la alta proporción del número total de casos es relativa al número de casos de muerte. La segunda razón es que Alemania toma la acción de las restricciones de actividad social a nivel nacional y la gran mayoría de las personas se adhieren a la restricción de contacto bien y antes que otros países europeos.30 Todos los países nórdicos parecen mucho mejores que los países europeos. Sin embargo, el COVID-19 de Suecia tiene la peor situación en Escandinavia. Suecia tiene el DALY y el YLL más altos (2020.5/1747.0 por 100,000 habitantes) en comparación con Dinamarca (604.3/481.0 por 100,000 habitantes), Finlandia (238.9/194.8 por 100,000 habitantes) y Noruega (231.6/171.9 por 100,000 habitantes). Suecia es uno de los pocos países del mundo que no ha impuesto el confinamiento total cuando los países vecinos han cerrado las escuelas, las instalaciones públicas, los restaurantes y la actividad masiva restringida.

Mientras tanto, en el período I el número de camas de hospital (2,2 camas por cada 1000 personas) y camas de unidades de cuidados intensivos (5,8 por 100.000 personas) per cápita fue inferior al de la mayoría de los países de la Unión Europea. Por lo tanto, además de las diferentes estrategias para el nuevo virus del SARS-CoV-2, es importante evitar que la carga de enfermedad abrume el sistema médico en consideración de los recursos locales y el entorno social.

Por otro lado, América del Norte también tuvo brotes una semana después de Europa y la mayoría de los casos están en Estados Unidos. El primer caso fue diagnosticado el 20 de enero en un ciudadano estadounidense que viajaba desde Wuhan, China. Los brotes comenzaron a escalar rápidamente en los residentes, empleados y visitantes en los centros de atención a largo plazo y los residentes del hogar de ancianos en el condado de King, estado de Washington, a finales de febrero y principios de marzo. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus, ee.uu.) confirmaron la propagación comunitaria el 26 de febrero y emitió una guía que recomienda no reunirse socialmente el 15 de marzo.

En comparación con el confinamiento de Italia (el primer brote de conglomerados el 21 de febrero) el 23 de febrero, el gobierno de Estados Unidos tardó más de 50 días en tomar las medidas sobre el distanciamiento social. Por lo tanto, el número de casos de COVID-19 superó a Italia en poco tiempo el 26 de marzo y se convirtió en el país con la mayor tasa de YLL y YLD. La acumulación de pérdidas económicas saludables en un año de vida implicó la pérdida de trabajo, que es similar al costo indirecto.

Bartsch et al. simularon una sola infección sintomática de COVID-19 que costaría una mediana de US$3045 en costo médico directo. Cuando el 20% de la población estadounidense se infecte, costará $ 164.4 mil millones. Esta pandemia de COVID-19 definitivamente conduce al enorme impacto económico y la recesión.

En Asia, la curva de pérdida económica saludable de un año de vida fue diferente. Del 25 de enero al 29 de febrero, la pérdida económica fue aportada principalmente por China. Wuhan fue la primera ciudad bloqueada por la autoridad china el 23 de enero antes del Año Nuevo Lunar. Las zonas fronterizas con Wuhan, provincias de Hubei, también establecieron un puesto de control en las carreteras, el cierre y el toque de queda. Dos meses después, los nuevos casos han bajado a prácticamente cero.37 Sin embargo, la segunda epidemia también volvió a Asia, particularmente en áreas de alta densidad de población en los países del sudeste asiático, como India, Bangladesh, Pakistán e Indonesia. Aunque Taiwán está cerca de China, la carga de enfermedad del COVID-19 es limitada. Se esperaba que Taiwán, a 81 millas de la costa de China continental, tuviera el COVID-19 grave debido a los estrechos intercambios de personas con China. No obstante, Taiwán ha estado en alerta ante las epidemias que surgen en China desde la epidemia de SRAS en 2003.

El primer caso fue diagnosticado el 21 de enero y la restricción de entrada comenzó con visitantes de la provincia china de Hubei cinco días después. Taiwán utilizó rápidamente la identificación de casos, el rastreo, la cuarentena y el análisis de big data para proteger la salud pública y logró bajas tasas de infección y letalidad. También se adoptaron enfoques similares en Singapur y Hong Kong. Corea del Sur también tuvo pruebas masivas, tratamiento gratuito, compensación por autoaislamiento y tecnología de la información. Por lo tanto, el Reino Unido con un tamaño de población similar al de Corea del Sur tuvo los mismos pocos casos en febrero, pero tuvo un ATAD más alto (462,5 frente a 5,5 por 100.000 habitantes) al final del período I. Esta es otra lección de la demora en la implementación de una intervención útil. Además, la cultura asiática es inherentemente adecuada para el distanciamiento social, y el uso de máscaras faciales puede prevenir la propagación viral. Todas estas razones protegen a los países de la pandemia de COVID-19 incluso en la misma región geográfica que China.

La epidemia de COVID-19 también golpea gravemente a América del Sur con enormes pérdidas económicas en el año de vida. La curva comenzó a dispararse más tarde que las de Europa, América del Norte y Asia, habría una mayor carga de enfermedad debido a la falta de recursos médicos, la baja conciencia de la distancia social, las viviendas estrechas e insalubres en las grandes ciudades de América del Sur. Actualmente, Oceanía y África son las regiones menos afectadas a nivel mundial. Aunque la población de África es comparativamente joven, las tasas más bajas de obesidad y están familiarizadas con los brotes infecciosos, los frágiles sistemas de salud pública y la falta de cobertura sanitaria universal siguen exponiéndolos al alto riesgo de mortalidad y morbilidad. Las personas de edad que son un grupo vulnerable al SARS-CoV2 en los países de ingresos bajos y medianos (PIC) se enfrentan a más desafíos, como un entorno de higiene deficiente, un apoyo familiar deficiente, analfabetos y baja accesibilidad. Además, los más pobres apenas se ven afectados. En el África subsahariana, el confinamiento y el COVID-19 llevarían a más personas a la pobreza absoluta (1,90 dólares al día). El confinamiento también amenaza los programas de vacunación, la malaria, la interrupción de la tuberculosis y el tratamiento del VIH.

Sobre la base de la clasificación de ocho patrones de carga mundial de morbilidad por AVAD tabulados por IDH, hay muchas variaciones en todo el mundo. Se sale de la disparidad incluso en el mismo nivel de IDH. Tal hallazgo implica diferentes medidas de contención, una percepción diversificada del riesgo para covid-19, una respuesta heterogénea a la cultura y una decisión política variable en el tiempo entre los países. Algunos países han aflojado las restricciones sociales, algunos planean aliviar las restricciones, y los otros todavía están en el campo de batalla para luchar contra el SARS-CoV-2. La rápida aceleración de la epidemia en muchos países indica la insuficiencia de la preparación. La inmunidad de rebaño es poco práctica debido al posible alto número de personas que mueren. Por lo tanto, la implementación temprana de la cuarentena y el peinado de otras acciones de salud pública (mantener la distancia social, cerrar grandes eventos sociales, medidas de control fronterizo y rastreo de contactos) son piedras angulares para el control de enfermedades del COVID-19.

A principios de 2021, el desarrollo y la autorización de uso de emergencia de varias vacunas proporcionan la gran escala de inmunización en todo el mundo.

Sin embargo, la capacidad y distribución de la vacuna impactará en la mensuración con efectividad de la vacunación mundial contra el COVID-19

Aunque se ha observado una gran carga de morbilidad debido al COVID-19 en los países de ingresos altos de todo el mundo, todavía es posible ver las amenazas potenciales para los AVAD para los países de ideas afines.

Actualmente, los casos notificados en los países de ingresos bajos y medianos siguen aumentando, pero las cifras son relativamente pequeñas.

De hecho, existe una alta probabilidad de que los casos actuales se subestimen debido a las pruebas inadecuadas en los países en desarrollo, como se ha visto a menudo en el período I para la mayoría de los países de Europa y los Estados Unidos. Mientras tanto, los casos emergentes también se observaron en América del Sur, aunque el número absoluto seguía siendo bajo en comparación con Europa y América del Norte, pero había una tendencia creciente.

Hubo algunas limitaciones en este estudio. No se calcularon los AVAD estandarizados por edad debido a la falta de distribución de la edad. Aunque será difícil hacer comparaciones con otras cargas de enfermedad, este estudio se centró principalmente en las disparidades de COVID-19 entre las áreas a nivel mundial.

A modo de comparación, la carga mundial de morbilidad entre mayo de 2020 y abril de 2021 se estimó en 29.232 AVAD (miles), que fue solo ligeramente inferior a 45.000 (miles) para la tuberculosis y la malaria, 4,61 veces de 6340 para las enfermedades de las vías respiratorias superiores y 4% de 696.000 en la categoría amplia de deficiencia transmisible, materna y nutricional.

En segundo lugar, estimamos la pérdida económica de salud y vida utilizando los AVAD multiplicando los PDG. Esto es solo una proyección de la magnitud del impacto económico, no una pérdida económica real debido al COVID-19.

Pero este método de representación es una representación comprensible de los impactos del COVID19. Esta cuestión puede abordarse utilizando el enfoque del valor de la vida basado en la estimación de la disposición a pagar (EDAR) en el futuro. Finalmente, considerando la epidemia dramáticamente severa en India desde finales de abril de 2021, el tiempo recuperado de los datos podría subestimar el impacto de la rápida propagación de COVID-19 en India.

Los resultados de este estudio apoyaron que los efectos del momento y el contenido de las intervenciones llevarían a la carga de enfermedad completamente diferente de COVID-19. La preparación temprana (Taiwán) y los recursos adecuados para las pruebas, el aislamiento y el tratamiento (Corea del Sur y Alemania) aliviarían los impactos del COVID-19. Si bien algunos países están considerando la flexibilización del confinamiento por el coronavirus, el gobierno debe actuar y prepararse lo suficiente para garantizar que el sistema de salud pueda enfrentar el repetido aumento de COVID-19.

Inmunidad híbrida. Un concepto importante.

  1. Shane Crotty1,2
  2. Science 25 jun 2021:
  3. Vol. 372, Número 6549, pp. 1392-1393
  4. DOI: 10.1126/science.abj2258

Los párrafos en rojo, son comentarios agregados por el responsable del blog Dr. Carlos Alberto Díaz

La inmunidad a la infección por coronavirus 2 (SARS-CoV-2) del síndrome respiratorio agudo severo es un problema vital para la sociedad mundial. Por lo tanto, determinar la calidad y la duración de esa inmunidad es clave. Pero el sistema inmune adaptativo es complejo, y estos factores pueden diferir entre la inmunidad natural (obtenida por infección) y la inmunidad generada por la vacuna (1). Además, está la pregunta de la combinación: ¿Qué tipo de inmunidad se desarrolla en las personas con inmunidad natural que posteriormente se vacunan? Tal «inmunidad híbrida» es particularmente interesante debido al notable hallazgo de que las personas con infección previa por SARS-CoV-2 tienen respuestas inmunitarias inusualmente potentes a las vacunas contra el COVID-19 (2). Esto se ejemplifica en dos estudios en este número en las páginas 1413 y 1418 de Stamatatos et al. (3) y Reynolds et al. (4), respectivamente, que también destacan las respuestas inmunes naturales e inducidas por vacunas a las variantes.

Esto permitiría suponer, al contrario de lo que se efectuó en algunos países por la escasez, que quienes hubieran tenido la enfermedad, se los privaría de una respuesta mayor, lo que sería interesante conocer para la salud pública, si quienes tuvieron infección, con una dosis sería suficiente.

La memoria inmunológica es la fuente de inmunidad protectora. La inmunidad natural y la inmunidad generada por la vacuna al SARS-CoV-2 son dos caminos diferentes hacia la protección. El sistema inmune adaptativo consiste en tres ramas principales: células de B (la fuente de anticuerpos), células de T CD4, y células de T CD8. Para la inmunidad natural, la memoria inmunológica al SARS-CoV-2 se ha observado durante más de 8 meses para las células T CD4, las células T CD8, las células B de memoria y los anticuerpos(5),con una disminución relativamente gradual que parece estabilizarse parcialmente en un año(57). Los niveles de inmunidad se pueden colocar en un espectro, y se ha encontrado que la inmunidad natural contra la infección sintomática (COVID-19) está entre el 93 y el 100% durante 7 a 8 meses en estudios grandes, incluidos lugares donde la variante de preocupación del SARS-CoV-2 (COV) B.1.1.7 (alfa) estaba generalizada.++++

La inmunidad, tendría una disminución gradual al cabo de un año, pero resta saber si esto motiva la indicación de una dosis de refuerzo, o no. Muy probablemente si, hasta confinar el covid. También surgirán vacunas policlonales para que sean más abarcativos, es un capítulo que se está escribiendo, requerirían estas dudas de más investigación colaborativa, ecuménica, con apoyo de las universidades internacionales a países periféricos, postergados con la vacunación para poder lograr resultados.

La inmunidad natural contra variantes con mutaciones que generan preocupación reducen sustancialmente el reconocimiento de anticuerpos [por ejemplo, B.1.351 (beta), P.1 (gamma), B.1.526 delta es menos clara; hay evidencia de más reinfecciones con tales variantes (8). La actividad neutralizante de los anticuerpos contra la mayoría de los COV se reduce para la inmunidad natural y la inmunidad generada por la vacuna. Que la mayoría de los COV tengan mutaciones que engendran el escape parcial de anticuerpos es evidencia de la presión de selección para evadir la inmunidad natural. La relevancia biológica de las reducciones en la potencia neutralizante de anticuerpos contra variantes es más claramente evidente en los ensayos clínicos de vacunas y los estudios observacionales. Entre las vacunas actuales contra la COVID-19 en uso, la eficacia de la vacuna ChAdOx1 nCoV-19 (AstraZeneca) contra los casos sintomáticos cayó del 75% al 11% frente a B.1.351(9). Por el contrario, la eficacia de la vacuna BNT162b2 (Pfizer/BioNTech) contra los casos sintomáticos disminuyó de ∼95% a 75% contra B.1.351, y la protección contra la enfermedad grave se mantuvo en el 97% (10). Los informes iniciales sugieren que ambas vacunas conserven la mayor parte de su eficacia contra B.1.617.2 (delta).

Se observa como expresa este párrafo la aclaración de que la inmunidad contra las variantes de preocupación disminuye con las vacunas, pero reservaría una gran contribución, disminuir las formas graves.

¿Qué sucede cuando se vacuna a personas previamente infectadas? Las observaciones en varios estudios, incluidos los de Stamatatos et al. y Reynolds et al., son que se produce una sinergia impresionante: una «inmunidad de vigor híbrida» resultante de una combinación de inmunidad natural e inmunidad generada por la vacuna . Cuando la inmunidad natural al SARS-CoV-2 se combina con la inmunidad generada por la vacuna, surge una respuesta inmunitaria mayor de lo esperado.

Surge el concepto de una combinación de inmunidad adquirida y vacunal, que se denomina inmunidad de vigor híbrida, que caracteriza por una combinación de anticuerpos y celular más intensa.

Parece haber componentes de células B y células T a la inmunidad híbrida. Una pregunta importante sobre la inmunidad mediada por anticuerpos contra los COV ha sido si las reducciones de anticuerpos neutralizantes se deben a la antigenicidad intrínsecamente baja de los COV. Es decir, ¿es intrínsecamente difícil para las células B reconocer las proteínas spike mutadas de las variantes? La respuesta es no. Los estudios de infección natural con B.1.351 mostraron que las respuestas de anticuerpos neutralizantes eran robustas contra esa variante y la cepa ancestral (11). Además, los anticuerpos neutralizantes contra B.1.351 después de la vacunación de individuos previamente infectados con SARS-CoV-2 no B.1.351 fueron ∼100 veces más altos que después de la infección sola y 25 veces más altos que después de la vacunación sola, a pesar de que ni la vacuna ni la infección involucraron el pico de B.1.351. Esta mayor amplitud neutralizante fue reportada por primera vez por Stamatatos et al. y luego confirmada por múltiples grupos(4, 12). En general, la fuerza y la amplitud de las respuestas de anticuerpos después de la vacunación de las personas previamente infectadas por el SARS-CoV-2 no fueron inesperadas.

Puede ser que las variantes de preocupación generen en las células B previamente sensibilizadas y con memoria inmunológica menos capacidad de reconocer las proteínas spike mutadas. Creo que esto puede ser también no solo por la mutación sino por la «coraza» de mucopolisacáridos que esto genera.

¿Por qué se produce esta pronunciada amplitud neutralizante? Las células B de memoria son una razón principal. Tienen dos funciones principales: una es producir anticuerpos idénticos tras la reinfección con el mismo virus, y la otra es codificar una biblioteca de mutaciones de anticuerpos, una reserva de variantes inmunológicas. Estas células B diversas de la memoria, creadas en respuesta a la infección original, aparecen ser conjeturas preventivas por el sistema inmune en cuanto a qué variantes virales pueden emerger en el futuro. Esta brillante estrategia evolutiva se observa claramente para la inmunidad al SARS-CoV-2: Una proporción sustancial de las células B de memoria codifican anticuerpos que son capaces de unirse o neutralizar los COV, y la calidad de esas células B de memoria aumenta con el tiempo (7). Por lo tanto, el aumento de anticuerpos neutralizantes de variantes después de la vacunación de personas previamente infectadas por el SARS-CoV-2 refleja el recuerdo de células B de memoria diversas y de alta calidad generadas después de la infección original (7, 12).

La infección original generaría una alta calidad de células B de memoría, y en eso radicaría la respuesta más sólida.

Las células T son necesarias para la generación de células B de memoria diversa. La evolución de las células B en respuesta a la infección, o vacunación, es impulsada por estructuras microanatómicas inmunológicas llamadas centros germinales, que son dependientes de células T, instruidas por el ayudante folicular T (TFH) Células T CD4. Por lo tanto, las células T y las células B trabajan juntas para generar amplitud de anticuerpos contra las variantes. Además, las células T parecen ser importantes en la etapa de memoria. Las células B de memoria no producen activamente anticuerpos; son células quietas que solo sintetizan anticuerpos tras la reinfección o la posterior vacunación. Las células B de memoria se incrementan de 5 a 10 veces en la inmunidad híbrida en comparación con la infección natural o la vacunación sola(3, 12). Células T CD4 y T específicas del virus++FH las células parecen ser los principales impulsores de la recuperación y expansión de las células B de memoria del SARS-CoV-2 y los impresionantes títulos de anticuerpos observados (1314).

Las células B no producen anticuerpos un tiempo después de la infección, están quietas, y solo se reactivan al contacto con el antígeno. Por ello, entre otras razones la seroconversión, su tenor, no permite establecer concluyentes conceptos, sobre si un paciente está menos o más inmunizado. Puede resistir más la infección.

Los anticuerpos están claramente involucrados en la protección contra la reinfección del SARS-CoV-2, pero la evidencia también apunta a las contribuciones de las células T (1). Las respuestas de las células T contra el SARS-CoV-2 en la infección natural son bastante amplias(1),y la mayoría de los epítopos de las células T no están mutados en COV, lo que indica que es probable que se conserven las contribuciones de las células T a la inmunidad protectora(4, 15). La mayoría de las vacunas contra la COVID-19 en uso consisten en un solo antígeno, spike, mientras que 25 proteínas virales diferentes están presentes en el SARS-CoV-2. Por lo tanto, la amplitud del epítopo de las respuestas de las células T CD4 y CD8 está más restringida en las vacunas actuales contra el COVID-19 que en la infección natural (1), mientras que la inmunidad híbrida consiste en la memoria de células T spike y no spike. En particular, las vacunas pfizer/biontech y moderna covid-19 arn mensajero (ARNm) pueden aumentar sustancialmente las respuestas de células T CD4 pico en personas previamente infectadas después de una inmunización (341314). Las diferencias en las respuestas de las células T después de dos dosis de la vacuna son más variables en esos individuos(3, 13).+++

El sistema inmunitario trata cualquier nueva exposición, ya sea infección o vacunación, con un análisis de amenaza costo-beneficio para la magnitud de la memoria inmunológica que se debe generar y mantener. Hay decisiones de compromiso de recursos: más células y más proteínas en todo el cuerpo, potencialmente durante décadas. Aunque no se entiende todo el cálculo involucrado en estos análisis inmunológicos de costo-beneficio, una regla general de larga data es que las exposiciones repetidas se reconocen como una amenaza creciente. De ahí el éxito de los regímenes vacunal divididos en dos o tres inmunizaciones. La respuesta aumentada a la exposición repetida está claramente en juego en la inmunidad híbrida, pero no es tan simple, porque la magnitud de la respuesta a la segunda exposición (vacunación después de la infección) fue mucho mayor que después de la segunda dosis de la vacuna en individuos no infectados. Además, la respuesta a la segunda dosis de la vacuna fue mínima para las personas previamente infectadas, lo que indica una meseta de inmunidad que no es fácil de predecir. Además, las personas previamente infectadas en algunos estudios de la vacuna contra el SARS-CoV-2 incluyeron casos de COVID-19 asintomáticos y sintomáticos. Se observaron respuestas inmunitarias mejoradas de la vacuna en ambos grupos, lo que indica que la magnitud de la inmunidad híbrida no es directamente proporcional a la gravedad previa de COVID-19.

Exposiciones antigénicas repetidas se reconocen por el organismo como una amenaza creciente, motivo por el cual se justifica los regímenes de vacunación divididos en dos o tres inmunizaciones.

En general, la inmunidad híbrida al SARS-CoV-2 parece ser impresionantemente potente. La sinergia se observa principalmente para la respuesta de anticuerpos más que la respuesta de las células T después de la vacunación, aunque la respuesta de anticuerpos mejorada depende de las células T de memoria. Esta discordancia debe entenderse mejor. ¿Serán los enfoques híbridos de inmunidad natural/vacunal una forma reproducible de mejorar la inmunidad? La vacuna Shingrix para prevenir el herpes zóster, que se administra a personas previamente infectadas con el virus de la varicela zóster, es impresionantemente efectiva (∼97% de eficacia) y provoca respuestas de anticuerpos mucho más altas que la infección viral sola. Estos principios también se aplican a las combinaciones de modalidades de vacunación. Durante mucho tiempo se ha observado que la combinación de dos tipos diferentes de vacunas en un régimen heterólogo de impulso principal puede provocar respuestas inmunitarias sustancialmente más fuertes que cualquiera de las modalidades por sí solas, dependiendo del orden en que se usen y en qué modalidades de vacuna se combinen, por razones que no se entienden bien. Esto puede ocurrir con combinaciones de vacunas contra el COVID-19, como el ARNm y los vectores adenovirales, o las vacunas de ARNm y proteínas recombinantes. Estos hallazgos recientes sobre la inmunología del SARS-CoV-2 son sorpresas agradables y potencialmente se pueden aprovechar para generar una mejor inmunidad al COVID-19 y otras enfermedades.

Estos conocimientos también son importantes para justificar la combinación de vacunas de diferente tecnología, generando respuestas inmunitarias sustancialmente más potentes. Adenovirales con Arnm. Vacunas Arn m con proteínas recombinantes.

Editorial de la semana: Pensamientos sobre el presente del sistema de salud

Editorial de la Semana.

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular Universidad ISALUD.

Las necesidades en salud de la población ya antes de la pandemia habían cambiado por la prevalencia de las enfermedades crónicas. En este tiempo, como agravante esos requerimientos se postergaron y pospusieron, (sin fechas ciertas) o sea que luego que disminuyan los casos el sistema deberá tener una conducta proactiva sobre la demanda no atendida, sobre las patologías crónicas, la epidemia silenciosa de este nuevo siglo en constante crecimiento.

Argentina en la macrogestión, tiene una descentralización de la salud pública en cada provincia, como resultado de ello tiene 24 sistemas autonómicos provinciales de salud, que alinean o no con las directivas del estado nacional, Uno de los principales problemas que se achaca al proceso de descentralización llevado a cabo en Argentina en los últimos cuarenta años son los desequilibrios verticales entre competencias estatales y autonómicas, principalmente por el hecho de que dicha descentralización está más avanzada por el lado del gasto que por los ingresos. Por este motivo y dada la orfandad en términos de corresponsabilidad fiscal, el sistema actual de financiación autonómica, y su corolario en el caso de la sanidad, se ha caracterizado por no proporcionar suficiencia financiera en muchas regiones a fi n de garantizar un nivel de gasto social acorde con los estándares europeos (sostenibles) (Cantarero-Prieto y Sáez, 2016)

El modelo asistencial debido a la característica de nuestro sistema de salud fragmentado es episódico, basado en la atención de pacientes agudos, le cuesta mucho adoptar modalidades proactivas, de gestión de enfermedad, de cuidado progresivo, de continuidad y longitudinalidad de cuidados, que no están incentivadas en el sector público, porque sus estructuras se financian sobre la base de presupuestos históricos, por lo tanto, el aumento de la demanda afecta directamente el financiamiento, no tienen programas ni población asignada. Un modelo pasivo, de atención de la enfermedad en tanto se generen complicaciones agudas.

En el sector de la seguridad social, los contratos prestadores no involucran aspectos de prevención, promoción de la salud, control de la enfermedad crónica o disease management, o programas de gestión de casos, no están alineados los intereses para generar un modelo prestacional integral y las redes no tienen gestión, son una sucesión de contratos con prestadores aislados y sin objetivos o compromisos de gestión.

Los prepagos han desarrollado un marketing orientado al consumerismo de cartillas o listados de especialistas y prestadores, con un esquema de libre elección y acceso a las especialidades, un modelo caracterizado por la elección ineficiente de los “socios”, no llevándolos por un plan de salud, que, para gente de clase media, sería un abordaje muy interesante y atractivo. Además, han fallado en la planificación de sus camas y sus estructuras, que no tenían, ni tendrán características de áreas de gestión clínica, sino de servicios receptores de la demanda generada por los clientes internos, que son los médicos de cartilla. Es un modelo gasto expansivo no eficiente. Que tiende a generar la salud como un bien de lujo. Incentivado por las características de sus establecimientos y las áreas de atención de consultas, oficinas administrativas y conspicuas figuras del deporte que se constituyen en su imagen.

El sistema sanitario se enfrenta a importantes desafíos, como el aumento de la esperanza de vida, el envejecimiento poblacional, la cronicidad de las enfermedades, el coste creciente de los tratamientos, la medicina personalizada, o distintas presiones económicas, políticas y sociales

El año 2020, con una cuarentena prolongada, enamorados de los encierros, consumimos algunas reservas mentales de la ciudadanía y del personal de actividades esenciales, muchas consecuencias colaterales. Con una lista de promesas incumplidas. Y llegó el otoño del 2021. Con algo de frío, con algunas lluvias, rápidamente el crecimiento de los casos, la atención primaria y especializada sobrepasadas. Vuelta al trabajo con menos teletrabajo y menor productividad. Giro a las clases y a la vida escolar con enfrentamientos y posicionamientos ideológicos. Rotación a los espacios interiores. La transmisión viral en Argentina empezó a subir con fuerza y otra vez nos invadió la desazón, frustración y el miedo, recordando la poca efectividad en lograr provisión de vacunas. En Argentina desde una basal de casos más alta (aunque quizás algo más lentamente que en otros países) rápidamente cambió la curva de crecimiento de casos.

Nuevo estado de alarma, nuevamente las quejas por la inmunización, y rechazar los castigos al confinamiento nocturno. Cierres perimetrales. La única buena noticia es que las personas mayores estaban vacunadas, entonces se enfermaron menos, sufrieron menos los ancianos asilados, pero las unidades de cuidados intensivas se ocuparon con personas más jóvenes, que también murieron.

Hoy, siguiendo con la imprevisión casi genética de la argentinidad, el cortoplacismo, el exitismo, el abandono prematuro del esfuerzo y el sacrificio, esta segunda semana de junio estamos levantando medidas exitosas abriéndole una ventana de oportunidad a la tercera ola por la campaña electoral. El esfuerzo de abril, mayo y junio estaba centrado en generar una respuesta a la segunda ola que se contuvo, pero que falta vacunación, falta acelerar el ritmo de las inmunizaciones, este ritmo este graduado por la confirmación de los ingresos de vacunas que tendría que estar vinculado con seguridad de las campañas.  

Hacia el comienzo del año 2021 se cambió de ministro en plena pandemia, sin entender que estaba pasando ni explicando algo que estuvo mal, pero que debía ser contenido y trasparentado. Eso fue un retroceso para el sistema de salud por la falta de efectividad de respuesta. Dejando como alternativa un equipo de gobernanza fundamentalmente orientado a resolver un solo problema: las Vacunas y las campañas de vacunación. Parece un ministerio con menor capacidad de influencia para la generación de políticas articuladas.

Esta segunda ola, es una enfermedad más grave y mortal, las nuevas cepas del Covid y especialmente la cepa Manaos son más contagiosas y tienen capacidad de generar reinfecciones. Lo estamos viendo hoy, batiendo un récord de 41.070 casos en un día, con 78% de ocupación de las unidades de terapia intensiva. Un estudio de donantes de sangre en la ciudad de Manaos ha encontrado que 1 de cada 6 de los infectados con el coronavirus fueron reinfectados con la variante P.1. Los resultados fueron más altos de lo que los investigadores anticiparon y los encontrados en estudios de reinfecciones realizados en otros lugares.

La transmisibilidad de esta cepa es mayor, la carga viral en los más graves también, y parecería ser que se necesitan más anticuerpos para enfrentar la enfermedad.

La asociación combinada de obesidad, diabetes y/o Enfermedad Cardio Vascular con resultados graves de COVID-19 Manaos puede ser más fuerte en adultos que en personas mayores. La obesidad sola y combinada con Diabetes M y/o CVD tuvo más impacto en el riesgo de gravedad covid-19 que dm y/ o ECV en ambos grupos de edad.

El estudio también apoya una relación independiente de obesidad con resultados graves, incluyendo una asociación de respuesta dosis entre los grados de obesidad y la muerte en adultos. Obesidad tiene más peso en personas más jóvenes. Por ello alerto que tenemos que observar más cerca a los pacientes jóvenes con BMI entre 27-29.

Tengo algunas certezas, que las cosas no volverán a ser como antes, que tampoco esas, merecían llamarse normalidad. Porque lo vivido no era una normalidad. Era una locura segmentada y fragmentada, en la cual estábamos embarcados, sobrevivientes de la epidemia que había matado a todos los tontos.

Vimos y Veremos cambiar algunos hábitos: la pandemia fue la más fenomenal campaña planetaria de lavado de manos. Fue la más formidable carrera por descifrar el genoma viral. Por el desarrollo de vacunas, que acortó los tiempos de diez años a meses, mayor higiene personal, manejo de la calidad del aire en los hospitales, evitar aglomeraciones y lugares cerrados mal ventilados. Con un despliegue de la digitalización exponencial en el sistema de salud. Debiendo despertar un notorio crecimiento de la colaboración público – privada en ese orden (salarios, equipamientos, recaudación, etc) pero no se considera en políticas de estado, sino en intenciones de sometimiento y apropiación. Moderna tardó 42 días en tener un ARN mensajero candidato a vacuna después de que China publicase la secuencia genética completa del SARS-CoV-2. En comparación, se tarda una media de 10 años en desarrollar una vacuna convencional. Esto hace que el ARN mensajero sea ideal para desarrollar una inmunización rápida contra futuros virus pandémicos de rápida expansión.

No se puede mirar con las convicciones setentistas, los problemas del siglo XXI que exigen visión, competencia, liderazgo y capacidad para gestionar la complejidad social, las interdependencias, las externalidades negativas, bajo condiciones de una ignorancia y calidad de la clase dirigente impensada. Además, la complejidad de la pandemia saco del cauce objetivo, perpetuarse, no transformar, aunque las condiciones de la calidad social de la vida empeoren: empleo, educación, seguridad, acceso a la salud. Tiene que recorrer un tránsito de la representatividad a la legitimidad transformativa.

Esta crisis del Covid, requieren de personas prácticas, que se desprendan del ego y de las conveniencias, que organicen, decidan, lideren, estén visibles, no se contradigan, cuiden las palabras y las descripciones, balanceen los sacrificios, tengo la convicción que detrás de muchas decisiones que se tomaron equivocadas hubo más ignorancia que falta de resolución, y en otras el sesgo ideológico, sobreactuar posicionamientos, quedar bien con alguien que desconfía y que ostenta la representatividad verdadera, escuchar lo que quería de los “expertos” en la pandemia que eran teóricos que leían lo mismo que nosotros, que no trataban pacientes, que no fueron científicos, se nutrían de las mismas fuentes, solo que lo mencionaban como verdades reveladas por el oráculo y sin tocar a un paciente.

Public Health is a long-term urgency

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor titular de la Universidad Isalud.

The reform of the health system is one of the many urgencies that require the long term, which cannot be subjected to the tyrannies of the circumstantial majorities, but in generating agreements on the collective direction of the new social contract.

The current global Covid-19 pandemic has sparked significant interest in the impact of communicable diseases, particularly epidemic diseases, on humanity.

Health is not only a value, but also a productive ecosystem with social value, a foundational driver of the society of the future, with the breadth that the term encompasses and this, with the current system will not work, forces a different clinical governance, professional, technical, based on data. Including social determinants, chronicity, and the freedom of people to express themselves in shared decisions. To have a social ecosystem of the future it is necessary to think about health, universal coverage, formal employment, equity, infrastructure, habitat, environment, reduce inequality, improve the income of the poorest not only in magnitude, but fundamentally in formality.

The health needs of the population even before the pandemic had changed due to the prevalence of chronic diseases. At this time, as an aggravating factor, these requirements were postponed and postponed (without certain dates) that is, after the cases decrease, the system must have a proactive behavior on the unmet demand, on chronic pathologies, the silent epidemic of this new century in constant growth.

The care model due to the characteristic of our fragmented health system is episodic, based on the care of acute patients, it costs a lot to adopt proactive modalities, disease management, progressive care, continuity and longitudinally of care, which are not  incentivized in the public sector, because their structures are financed on the basis of historical budgets, therefore, the increase in demand directly affects the financing, they have no programs or population assigned. A passive model of care for the disease if acute complications are generated.

In the social security sector, provider contracts do not involve aspects of prevention, health promotion, chronic disease control or disease management, or   case management programs, the interests are not aligned to generate a comprehensive benefit model and the networks do not have management, they are a succession of contracts with isolated providers and without objectives or management commitments.

Private health insurance has developed a marketing oriented to the consumerism of booklets or lists of specialists and providers, with a scheme of free choice and access to specialties, a model characterized by the inefficient choice of «partners», not taking them through a health plan, which, for middle-class people, would be a very interesting and attractive approach. In addition, they have failed in the planning of their beds and their structures, which did not have, nor will have characteristics of areas of clinical management, but of services receiving the demand generated by the internal clients, which are the doctors of primer. It is an inefficient expansive spending model. It tends to generate health as a luxury good. Encouraged by the characteristics of its establishments and the areas of attention of consultations, administrative offices and conspicuous figures of the sport that constitute in its image.

The health system faces major challenges, such as increasing life expectancy, population ageing, chronic diseases, the rising cost of treatment, personalized medicine, or various economic, political and social pressures

The second wave is another disease:

Towards the beginning of 2021, he changed his health minister in the middle of the pandemic, without understanding what was happening or explaining something that was wrong, but that had to be contained and transparent. That was a setback for the health system because of the lack of effective response. Leaving as an alternative a governance team fundamentally oriented to solve a single problem: vaccines and vaccination campaigns. It seems to be a ministry with less capacity for influence for the generation of articulated policies.

This second wave is a more serious and deadly disease, the new strains of Covid and especially the Manaus strain are more contagious and have the capacity to generate reinfections. We are seeing it today, breaking a record of 41,070 cases in one day, with 78% occupancy in intensive care units. A study of blood donors in the city of Manaus has found that 1 in 6 of those infected with the coronavirus were reinfected with the P.1 variant. The results were higher than the researchers anticipated and those found in reinfections studies conducted elsewhere.

Lot transmissibility of this strain is higher, the viral load in the more severe as well, and more antibodies are needed to face the disease.

The combined association of obesity, diabetes and/or cardiovascular disease with severe covid-19 Manaus outcomes may be stronger in adults than in older people. Obesity alone and combined with Diabetes M and/or CVD had more impact on the risk of COVID-19 severity than dm and/or CVD in both age groups.

The study also supports an independent relationship of obesity with severe outcomes, including a dose-response association between degrees of obesity and death in adults. Obesity has more weight in younger people. So, I warn that we need to look closer at young patients with BMI between 27-29.

I have some certainties, that things will not be the same again, that neither, deserved to be called normality. Because what we experienced was not normal.

We saw and will see some habits change: the pandemic was the most phenomenal planetary hand washing campaign. It was the most formidable race to decipher the viral genome. By the development of vaccines, which shortened the times from ten years to months, greater personal hygiene, management of air quality in hospitals, avoid crowds and poorly ventilated enclosed places. With an exponential deployment of digitalization in the health system. It must awaken a notorious growth of public-private collaboration in that order (salaries, equipment, collection, etc.) but it is not considered in state policies, but in intentions of submission and appropriation. Moderna took 42 days to have a vaccine candidate messenger RNA after China published the complete genetic sequence of SARS-CoV-2. In comparison, it takes an average of 10 years to develop a conventional vaccine. This makes messenger RNA ideal for developing rapid immunization against future rapidly expanding pandemic viruses.

  This second wave also modified the clinical picture, which is requiring first more attention or hospitalizations of moderate patients (more hospitalizations and no defined inflammatory responses, but tend to appear after the second week), later lung inflammation, more   complications, more shock, more acute renal failure,  which extends the period of active observation and respiratory distress with a tendency to frustrating chronicity and that does not respond as it did in the first stage.

Public hospitals and sanatoriums this year are again under stress due to Covid, with no remaining non-Covid beds to respond to that retained demand, which progressively aggravates the situation, which will extend in the most optimistic context until the end of August (which vaccinates 70% of susceptible adults), but more realistic would be until the end of September.

The SARS Cov 2 pandemic: A syndemic perspective.

Since the end of the previous year, the term pandemic has been symbolized as syndemia, to clearly indicate that the problem is not only health, or medical, but social, economic, political and cultural. Covid-19 affected the obese the most (overweight-obesity-Covid pandemic). It had worse results in marginal individuals, people with housing problems, employment, etc. It generated a crisis of demand and productivity.

Therefore, public policy decision-making must necessarily be made based on data, not surveys. Information and evidence on patterns of infection, mortality, lethality, transmissibility, effectiveness of vaccines, but also consider factors such as employment, education, income distribution, fiscal accounts, economic assistance and production.

As for the sindemia of the political increased the crisis of the political parties and the representativeness, the political continued in other lanes, increase taxes, apply inflation to make cosmetic adjustments, more populism, not agree with the debtors because it would be kneeling in front of capitalism, vote laws to reform the justice system and have impunity.

Simplism in democracy occurs intentionally so that the political arenas concur for the own benefit of allies and friends, executives and parliamentarians, our political systems are not being able to manage the growing complexity of the world and are powerless before those who offer a simplification, sometimes falsifying reality and are nothing more than a passing illusion that never reaches reality.

They are politicized descriptions that overestimate the possibilities for collective action through central interventions, as if people were responding uniformly. Some have too much confidence in the state’s ability to intervene from the outside and others rely too much on individual behaviors and the ability to self-correct the system or the MARKET, which we know their hands to universal systems do not reach.

The liberal agenda of solving all problems through austerity is as inadequate and dangerous as the belief that they can be solved through participation or by moralizing them.

That austerity after the crisis of the financial system and the mortgages of  2008 led us to divest in health, and part of what we had to do in a hurry was for that reason. Today politics is operating in environments of high complexity that has not found the democratic theory that contains it, we must rediscover the world.

One cannot look with setentist convictions at the problems of the twenty-first century that demand vision, competence, leadership, and the ability to manage social complexity, interdependencies, negative externalities, under conditions of ignorance and quality of the unthinkable ruling class. In addition, the complexity of the pandemic has been pushed out of the objective, to perpetuate itself, not to transform, even if the conditions of the social quality of life worsen employment, education, security, access to health.  It must go through a transition from representativeness to transformative legitimacy.

The people seem by their passivity to be resigned to poverty, ignorance and marginality, they think that it can be worse if they do not vote for these rulers, that without these representatives their lives would be more necessary, «at least we eat».

We are living through a crisis that conditioned us with urgent decisions, without data or experiences, in a scenario where Argentina’s disadvantages were aggravated without reservation to face the situation.

This Covid crisis requires  practical people, who detach themselves from the ego and conveniences, who organize, decide, lead, are visible, do not contradict, take care of words and descriptions, balance sacrifices, I am convinced that behind many decisions that were made wrong there was more ignorance than lack of resolution, and in others ideological bias, overacting positions, being good with someone who distrusts and who holds true representativeness, hearing what he wanted from the «experts» in the pandemic who were theorists who read  the same as us, who did not deal with patients, who were not scientists, were nourished by the same sources, only that they mentioned it as truths revealed by the oracle and without touching a patient.

We observe, with little hope, the deep crisis that will remain when the waves of Covid cases go down, and these people immunized, the list of questions are impossible to answer. As society will recognize itself after the coronavirus. Forget? Change? Will it change their behaviors? What will the job be like? Employment? Education? the health system? Who will they choose in the midterm lessons? Democracy. Representativeness. Candidate elections. Where and that will represent the parties, the coalitions, the movements. Is virtuality in health here to stay? Which patients will be hospitalized? What will the investment in technology be like? How, when and in how long will we forget about the pandemic heroes, the health workers? and the consequences that will be burned to them by the exercise of their profession.

The skeptical conviction that after a small movement on some things, the status quo will prevail is palpable. Some will move forward a bit. Society, all the marginalized, will be in a worse position.  The aid will be interested and appropriated, from the various blocs, and sovereignty and independence will be lost.

We always put the chest, the same, the toilets on the ground. Fights are alien.

We do not live from the applause of the members of the health team, because we are mobilized by the vocation, minus the five thousand or six thousand, who never arrive, but we are affected by the lack of real recognition, rest, mention, respect for citizens, this is reflected in a constant worsening of working conditions, nothing changed. Nothing changed for politicians in terms of the importance of health, the human factor that cares for the sick, working conditions, rest and remuneration,

Covid-19 left the hard learning of the interrelationship that exists between health, formal employment, income distribution, economic growth, and social welfare, with health outcomes. The normal functioning of the economy makes the progress of a society, requires that its inhabitants, its citizens have education, and equal access to health, its promotion and care.

Health is a public good, which improves social equity, at the same time efficiency in the economy, these things will be the true multipliers of well-being in society, in that way health is a productive investment, and build citizenship within the framework of the valuation of efforts.

«The urgency of the long term» is not an empty or gimmicky slogan, but the call to think about unavoidable measures that will impact on the desired future.

The reform of the health system is one of the many urgencies that require the long term, which cannot be subjected to the tyrannies of the circumstantial majorities, not in generating agreements on the collective course.

Conclusion:

We have a sad virtue of not learning from mistakes and making amends, and insisting on giving fights for lost causes, which lead us to failure. We are in a worse situation than other countries, with a poverty rate that worsened the possibility of complying with confinements. These are times of positive alliances between all social and sectoral forces, increasing the speed of implementation of decisions. Confront the current inequity of the planet, with the unequal allocation of resources. Abandon the tendency to isolate Argentina.

When Covid is controlled or disappears, there will still be the historic challenges of health systems, of an aging and more demanding society, new incremental cost technologies, cancer treatment, the possibility of treating diseases that had no therapy, and orphan diseases.

Capacitación en Seguridad de Pacientes y atención centrada en la persona.

Dr Fabían Vitolo. Dr. Carlos Alberto Díaz.

Es la sexta edición del Curso en seguridad de pacientes y atención centrada en la persona de la Universidad Isalud. Son diez viernes consecutivos. Con ejercicios. Material para cada uno de los encuentros. Renovado permanentemente en sus contenidos basados en experiencias de implementación. Con los mejores especialistas en cada una de las áreas de la Seguridad 2.0, Que ofrece una capacitación para integrantes de las empresas de salud públicas y privadas, médicos, enfermeros, administrativos, instrumentadoras, administradores, que en relación con su costo, y la implementación inmediata de medidas de mejora, de innovación, de disminución y prevención de eventos adversos, de gestión, de análisis modal de fallas y eventos, análisis de causa raíz, prevención en cirugía, anestesia, obstetricia, bundle de asistencia respiratoria mecánica, de vías centrales, prevención de caídas, escaras, etc, resulta la mejor tasa de retorno de inversión. Todas las clases son grabadas, pueden ser vistas asincrónicamente, lo que permite acceder a personas de diferente uso horario.

Descripción general

La seguridad de pacientes tomó entidad en los últimos quince años a partir del Libro del Institute of Medicine To Err is Human, que permitió recuperar la vigencia de un principio de la ética médica: primero no dañar. Desde ese momento, la preocupación por la calidad de los servicios de salud se ha incrementado progresivamente en todo el mundo.

La seguridad se ha transformado en un imperativo en la atención sanitaria. Es importante implementar un Modelo de Gestión de Seguridad de Pacientes que permita a instituciones y profesionales de la salud desarrollar competencias y utilizar herramientas para prevenir este problema.

¿Desde qué lugar? Desde la simpleza de la gestión, el trabajo, el profesionalismo, hacer las cosas correctas “correctamente”, desarrollando un control de oposición interno que sirva para mejorar los resultados, trabajando con indicadores, y con una presencia fuerte en seguridad.

La seguridad del paciente es hoy una de las dimensiones de la calidad asistencial más valoradas tanto por los usuarios del servicio, como por su familia, los profesionales, los directores, los administradores y demás personal de las instituciones de salud. Es una estrategia prioritaria en los sistemas sanitarios del mundo. Requiere la implementación planificada de acciones basadas en evidencias científicamente probadas, para trasformar la cultura corporativa en una cultura justa, formativa y no punitiva de seguridad del Paciente. Construyendo entornos seguros que identifiquen, analicen y gestionen los incidentes y eventos adversos que se presentan en las instituciones de salud.

Destinatarios

  • El curso está destinado a quiénes ocupan distintos cargos de gestión en organización vinculadas a la salud: hospitales, sanatorios, prepagas, asociaciones y organismos de seguridad social.
  • Directores, Gerentes y Jefes de Servicios.
  • Coordinadores y puestos de enlace entre distintos servicios o áreas.
  • Técnicos y profesionales de la salud de instituciones públicas y privadas, de prepagos, y de la seguridad social.
  • Funcionarios de instituciones públicas que lideren programas nacionales o provinciales vinculados a la atención médica y la seguridad de pacientes.
  • Responsables de programas de formación y desarrollo profesional en organizaciones de salud.
  • Asesores y colaboradores en la organización y la gestión de calidad en las organizaciones.

Módulo 1  

  • La ciencia de la seguridad  
  • Seguridad 2 (Resiliencia). Hacia un nuevo concepto de seguridad  

Módulo 2 

  • Cultura de seguridad 
  • Gestión de crisis. Programa de comunicación y revelación de eventos adversos  

Módulo 3  

  • Atención centrada en la persona  
  • Cuidar a quienes cuidan. Seguridad física y psicológica del personal de salud  

Módulo 4 

  • Medición y monitoreo de la seguridad  
  • El rol de enfermería en la seguridad del paciente  

Módulo 5 

  • Errores diagnósticos  
  • Errores de medicación. Gestión segura de medicamentos  

Módulo 6  

  •  Control de infecciones  
  • Cirugía segura  

Módulo 7 

  • Comunicación efectiva y trabajo en equipo  
  • Seguridad del paciente en pediatría  

Módulo 8  

  • El caso económico por la seguridad del paciente  
  • Liderazgo y seguridad del paciente  

Módulo 9  

  • Simulación y seguridad del paciente  
  • El rol de los pacientes en su propia seguridad. La coproducción de salud 

 Módulo 10  

  • Salud digital y seguridad del paciente Unidad  
  • La ciencia de la implementación 
  • El valor del Diplomado:
  • -. Matrícula: $6.100.-
  • -. Cuota (3): $6.100.-
  • -. Cantidad de cuotas: 3
  • -. Valor al contado: $ 23.120

Es un contenido de capacitación de alto retorno de inversión.

Inmunomarcador de apoptosis y mal pronostico-muerte Covid 19

Un estudio realizado en unidades de cuidados intensivos de las islas canarias, publicadas hoy 24-06-2021.

En conclusión, este estudio es el primero que encuentra una asociación entre la apoptosis (evaluada por la concentración sanguínea de Fas) y la mortalidad en pacientes COVID-19.

Cuando analizamos el mecanismo intracelular complejo que desencadena el covid, se desencadenan fenómenos de señales celulares de apoptosis, muerte celular programada y estas pueden ser inferidas séricamente, esto ser un indicador de mal pronostico y muerte.

Un estudio elaborado en 8 Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) de 6 hospitales públicos canarios ha asociado la apoptosis, o muerte celular programada, con la mortalidad por COVID-19. El objetivo del estudio es recoger datos, en sobrevivientes y no sobrevivientes por coronavirus, acerca de este fenómeno debido a la escasez de datos asociados en pacientes con COVID-19.

¿Qué es la apoptosis?

La apoptosis es un tipo de muerte celular que consiste en la capacidad que tienen las propias células del cuerpo humano de autodestruirse de forma activa. Este fenómeno es esencial para la regulación del desarrollo de tejidos y órganos durante la formación del feto y para el recambio celular en el individuo adulto.

La eliminación de miles de millones de células de forma controlada, mediante apoptosis, es un proceso que tiene lugar en los cuerpos humanos a diario. En este sentido, se ha observado un aumento de apoptosis en diferentes patologías neurodegenerativas como la enfermedad de Parkinson y la enfermedad de Alzheimer.

Este proceso puede activarse cuando un receptor de las células (llamado Fas) se une con su activador (llamado FasL). En este sentido, recientemente el grupo de investigación había encontrado que la cantidad de apoptosis, evaluado por la concentración sanguínea de Fas, se asociaba con la mortalidad de pacientes con sepsis o infección grave.

Cada día se produce en el cuerpo humano la eliminación de miles de millones de células de forma controlada mediante la apoptosis, para que exista un equilibrio con la proliferación celular y un adecuado número de células.

Se ha observado un aumento de la apoptosis en diferentes patologías neurodegenerativas como la enfermedad de Parkinson y enfermedad de Alzheimer.

Este proceso puede activarse cuando un receptor de las células (llamado Fas) se une con su activador (llamado FasL). Recientemente, este grupo de investigación había encontrado que la cantidad de apoptosis, evaluado por la concentración sanguínea de Fas, se asociaba con la mortalidad de pacientes con sepsis o infección grave.

Resultados del estudio

El trabajo se ha realizado determinándose los niveles sanguíneos de Fas al ingreso de los pacientes. Los pacientes con niveles séricos de Fas>846 ng/mL mostraron una mayor tasa de mortalidad en los primeros 30 días que los que tienen niveles<846 ng/mL (62% vs 8%).

En conclusión, este estudio estudio es el primero que encuentra una asociación entre la apoptosis (evaluada por la concentración sanguínea de Fas) y la mortalidad en pacientes COVID-19.

Asimismo, es la quinta publicación del grupo sobre pacientes COVID-19 de los hospitales públicos de Canarias. 

En publicaciones previas, analizaron que la genética, la forma de los hematíes, los niveles sanguíneos de nitratos y el daño oxidativo del ADN se asocian con la mortalidad.

En estudios con animales que se les ha provocado una sepsis (o infección grave), la administración de fármacos antiapoptóticos ha reducido la mortalidad.

La tercer ola esta por venir.

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor titular Universidad ISALUD.

Es muy probable que, en el rumbo que estamos y no corrigiendo los errores en la gestión, que provoca entre otras cosas, el ingreso de turistas o personas que retornan del exterior sin adecuado control, la tercer ola esta cerca, con la variante delta de la india delta esta a unas tres o cuatro semanas. La misma es una cepa, que no parece de mayor letalidad, pero si de mayor contagiosidad, no necesita de quince minutos para contagiar y especialmente sirve esta consideración, por el hecho que debemos revisar urgentemente el espacio inter dosis, entre la primer dosis y el refuerzo o booster, atrapados por la falta de provisión de segundo componente de sputnik con el Ad 5 n que tendría dificultades para producir, con una desproporción entre componente uno y dos de cinco a uno en las respectivas dosis, esta caída de anticuerpos por esta razón, hace a nuestra población insuficientemente vacunada sensible a la nueva cepa que está golpeando la puerta. Es peligroso sostenerse en el error. Además en esta pandemia nadie tiene todas las respuestas. No quiero ser pesimista sino realista. Hay que hacer nuevas rondas de consultas, investigar, buscar apoyos. Volver a Viajar a China y a Rusia, y ver que podemos hacer para nuestros ciudadanos. Buscar alternativas. Hablar con los investigadores españoles, que han hecho mediciones vacunando una población con dos tecnologías de vacunas distintas. Hablar con la ciencia en las circunvoluciones cerebrales. Con menos conceptos dogmáticos e ideológicos, que nublan la razón. Vacunar, vacunar y seguir vacunando. Testear. Rastrear. Aislar. Seguir con la comunicación sobre las medidas no farmacológicas de prevención. No relajarse, esto no termina. Nos falta mucho esfuerzo. Tenemos en contra el Frío, la tendencia a permanecer en espacios cerrados. No se puede seguir postergando la demanda de patología no oncológica y cardiovascular (aumento la mortalidad al doble). hay que abrir los quirófanos y seguir operando pacientes. Utilizando camas de corta estancia. Impulsar el uso de tecnologías mínimamente invasivas. Ordenar el flujo de pacientes. Generar establecimientos donde se pueda internar pacientes en espacios libres de Covid 19. Esta intervención no pretende ser premonitoria sino con las evidencias de lo que esta ocurriendo en Escocia, en Inglaterra, que nos llevará a la tercer ola.

En algunas zonas afectadas, las hospitalizaciones están aumentando. Las alocuciones y admisiones hospitalarias son predominantemente en individuos no vacunados, lo que pone de relieve lo crucial que es que las personas en estas áreas se presenten para recibir la vacunación. A nivel nacional, hasta el 25 de mayo, 201 personas que se confirmó que tenían VOC-21APR-02 asistieron a A&E, lo que resultó en 43 admisiones. Estos números se actualizarán con los nuevos resultados de secuenciación semanalmente.

La evidencia muestra que es probable que el VOC-21APR-02 sea más transmisible que la variante dominante B.1.1.7 ‘Kent’. Los casos de COV-21APR-02 han seguido creciendo más rápido que B.1.1.7, pero solo se ha observado un aumento en los casos generales de infecciones por coronavirus (COVID-19) en un pequeño número de áreas. Los expertos en EPS están monitoreando la situación de cerca para establecer cuánto más transmisible puede ser el COV-21APR-02. Es crucial que todos, especialmente en las zonas más afectadas, lleven especial cuidado de seguir siendo responsables y vigilantes.

Un estudio de PHE mostró que 2 dosis de la vacuna ofrecen altos niveles de protección contra la enfermedad sintomática de VOC-21APR-02. Esperamos que las vacunas sean eficaces para prevenir la hospitalización y la muerte, por lo que es vital obtener ambas dosis para obtener la máxima protección contra todas las variantes existentes y emergentes.

La Dra. Jenny Harries, Directora Ejecutiva de la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido, dijo:

Dado que los casos de la variante identificada por primera vez en la India siguen aumentando en algunas áreas, instamos a las personas a ser muy cautelosas y seguir las pautas sobre higiene, cubiertas faciales, distanciamiento social y reuniones al aire libre. Ahora sabemos que recibir ambas dosis de la vacuna da un alto grado de protección contra esta variante e instamos a todos a tener la vacuna cuando el NHS lo invite.

Por favor, siga los consejos de salud pública y asegúrese de tener cuidado, trabajar desde casa si puede, conocer gente fuera siempre que sea posible y recordar «manos, cara, espacio, aire fresco» en todo momento. Esta es la mejor manera de protegerse a sí mismo y a sus seres queridos de esta variante.

En Londres, PHE está trabajando en todo el sistema de salud y con los líderes del concejo municipal en partes de la ciudad donde se han identificado casos. Se está utilizando un enfoque específico en toda la ciudad, incluyendo Hounslow y otras partes del oeste de Londres, donde se han detectado grupos dispersos. Esto incluye la secuenciación del genoma completo, las pruebas pcr, las pruebas basadas en entornos, el rastreo de contactos mejorado, el apoyo de autoaislamiento y el despliegue mejorado de vacunas para garantizar que se adelanten las segundas dosis para los grupos prioritarios y que se logre la máxima absorción para las primeras dosis.

En Bolton, el ejército que trabaja con RE:SILIENT visitó más de 4.000 casas, entregando más de 1.500 kits de prueba. Esto se sumó a los esfuerzos del equipo nacional de aumento, que vio más de 9,000 propiedades visitadas y más de 3,000 kits entregados

En Blackburn con Darwen, el apoyo mejorado a la adopción de vacunas ha dado como resultado que más del 82% de los pacientes registrados en las cohortes 1 a 10 reciban su primera dosis.

NHS Test and Trace ha suministrado más de 400,000 kits de pruebas PCR adicionales a las áreas más afectadas para asegurarse de que todos los que necesitan una prueba puedan hacerse una.

Además, se han reasignado más de 190 sitios de prueba existentes para proporcionar kits de pruebas PCR en áreas donde la prevalencia de VOC-21APR-02 es alta. Esto significa que las pruebas se pueden secuenciar más rápido, por lo que los casos de VOC-21APR-02 se encuentran antes.

Se han desplegado más de 300 unidades móviles de pruebas(MTUs)para proporcionar kits de pruebas PCR para aquellos sin síntomas en áreas de alta prevalencia, incluidas más de 35 escuelas para que los estudiantes, los padres y el personal puedan hacerse una prueba PCR lo más rápido posible.

Se cuenta con apoyo nacional de comercialización para asegurarse de que las comunidades locales se mantengan bien informadas sobre la situación en su área, cómo y dónde hacerse una prueba, y sobre cualquier intervención de salud pública, como las pruebas de sobretensión.

Recordemos siempre que El capital humano tiene tres pilares la alimentación, la educación y el acceso a la salud. la Argentina esta dinamitando los tres pilares.

CanSinoBio Vacuna Ad 5n. Vacuna que podría cumplimentar a la Sputnik V componente 1

A logo of China's vaccine specialist CanSino Biologics Inc is pictured on the company's headquarters in Tianjin, following an outbreak of the coronavirus disease (COVID-19), China August 17, 2020. REUTERS/Thomas Peter

Esta vacuna producida en un consorcio Chino Canadiense, con vector viral Ad 5n similar al que el instituto Gamaleya de Rusia tiene dificultad para producir, para el componente dos de la Sputnik, sería una alternativa atractiva para completar el esquema de vacunación, solicitando como corresponde la autorización a ambas empresas, y además pudiendo realizar un ensayo con voluntarios, que se puedan inocular ambos componentes en cuatro semanas y ver la respuesta, evaluar eventos adversos, y comunicar dichos resultados a ambos productores, bajo la supervisión de la comisión de evaluación de tecnologías. Es que tenemos frente a nosotros la amenaza de la tercer ola con la cepa Delta de la India. Qué indefectiblemente llegará a nuestro país, por todos los problemas que tenemos para mejorar la conducta, desprender la campaña de vacunación de la electoral, de la falta de profesionalidad y liderazgo en la campaña.

Trabajo original de la vacuna publicado en The Lancet:

Este ensayo aleatorio, doble ciego, controlado con placebo y de fase 2 de la vacuna contra la COVID-19 con vector Ad5 se realizó en un solo centro en Wuhan, China. Los adultos sanos de 18 años o más, que eran VIH negativos y anteriores sin infección por el coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV-2), eran elegibles para participar y fueron asignados al azar para recibir la vacuna a una dosis de 1 × 1011 partículas virales por mL o 5 × 1010 partículas virales por mL, o placebo. Los investigadores asignaron participantes en una proporción de 2:1:1 para recibir una sola inyección por vía intramuscular en el brazo. La lista de aleatorización (tamaño de bloque 4) fue generada por un estadístico independiente. Los participantes, los investigadores y el personal que realizaba análisis de laboratorio fueron enmascarados para la asignación de grupos. Los criterios de valoración primarios para la inmunogenicidad fueron los títulos medios geométricos (GMTs) de las respuestas específicas de anticuerpos ELISA al dominio de unión al receptor (RBD) y las respuestas de anticuerpos neutralizantes en el día 28. El criterio de valoración principal para la evaluación de la seguridad fue la incidencia de reacciones adversas en un plazo de 14 días. Todos los participantes reclutados que recibieron al menos una dosis se incluyeron en los análisis primarios y de seguridad. Este estudio está registrado con ClinicalTrials.gov,NCT04341389.

Resultados

603 voluntarios fueron reclutados y examinados para la elegibilidad entre el 11 y el 16 de abril de 2020. 508 participantes elegibles (50% hombres; edad media 39·7 años, DE 12·5) consintieron en participar en el ensayo y fueron asignados al azar para recibir la vacuna (1 × 1011 partículas virales n=253; 5 × 1010 partículas virales n=129) o placebo (n=126). En el 1 × 1011 y 5 × 1010 los grupos de dosis de partículas virales, los anticuerpos ELISA específicos de RBD alcanzaron un máximo de 656·5 (IC del 95%: 575·2–749·2) y 571·0 (467·6–697·3), con tasas de seroconversión del 96% (IC del 95%: 93–98) y del 97% (92–99), respectivamente, al día 28.

Ambas dosis de la vacuna indujeron respuestas significativas de anticuerpos neutralizantes al SARS-CoV-2 vivo, con GMTs de 19·5 (IC del 95%: 16·8–22·7) y 18·3 (14·4–23·3) en los participantes que recibieron 1 × 1011 y 5 × 1010 partículas virales, respectivamente.

Se observaron respuestas específicas de interferón γ de ensayos de inmuno spot ligados a enzimas después de la vacunación en 227 (90%, IC 95%: 85 a 93) de 253 y 113 (88%, 81 a 92) de 129 participantes en los 1 × 1011 y 5 × 1010 grupos de dosis de partículas virales, respectivamente. Las reacciones adversas solicitadas fueron reportadas por 183 (72%) de 253 y 96 (74%) de 129 participantes en el 1 × 1011 y 5 × 1010 grupos de dosis de partículas virales, respectivamente. 24 (9%) informaron reacciones adversas graves participantes en el 1 × 1011 grupo de dosis de partículas virales y una (1%) participante en el 5 × 1010 grupo de dosis de partículas virales. No se documentaron reacciones adversas graves.

interpretación

La vacuna contra el COVID-19 que utiliza como vector el Ad5 a las 5 × 1010 las partículas virales son seguras, e indujeron respuestas inmunes significativas en la mayoría de recipientes después de una sola inmunización.

China estudiará el uso de las vacunas covid de CanSinoBIO como refuerzo

PEKÍN, 19 abr (Reuters) – Investigadores chinos están probando la mezcla de dosis de vacunas contra la COVID-19 desarrolladas por CanSino Biologics (6185.HK)y una unidad de Chongqing Zhifei Biological Products (300122.SZ),según datos de registro de ensayos clínicos.

A principios de este mes, el director del Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades dijo que el país estaba «considerando formalmente» dar a las personas dosis de la vacuna contra el COVID-19 desarrolladas con diferentes tecnologías como una forma de aumentar aún más la eficacia.

Un ensayo que se espera que involucre a 120 participantes probará la seguridad y la capacidad de desencadenar la respuesta inmune de una dosis del tratamiento Ad5-nCoV de CanSinoBIO, seguida de una dosis de ZF2001 de Anhui Zhifei Longcom Biopharmaceutical en un intervalo de 28 días o 56 días, según el sitio de registro de ensayos clínicos ClinicalTrials.gov, que es mantenido por un departamento dependiente del Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos.

El ensayo está patrocinado por las autoridades de control de enfermedades en la provincia oriental de Jiangsu, donde se está llevando a cabo, según el registro.

BEIJING, 9 jun (Reuters) –

Investigadores chinos planean estudiar el uso de una vacuna contra el COVID-19 de CanSino Biologics (6185.HK) como una inyección de refuerzo para personas que ya han sido inoculadas con otras vacunas, mostraron datos de registro de ensayos clínicos.

China aún no ha aprobado mezclar dosis de diferentes vacunas utilizando diferentes tecnologías, pero el director del Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades dijo en abril que el país lo estaba considerando como una forma de aumentar la eficacia de la vacuna.

Cinco de las siete vacunas utilizadas en la campaña de inoculación de China están inactivadas, lo que significa que utilizan un coronavirus que no puede replicarse en las células humanas. Estos incluyen la vacuna de Sinovac y dos vacunas de Sinopharm.

La vacuna de CanSinoBIO utiliza un virus del resfriado común modificado conocido como adenovirus tipo 5 (Ad5) para transportar material genético de la proteína del coronavirus al cuerpo.

Un total de 300 adultos sanos de entre 18 y 59 años serán reclutados para el ensayo.

Algunos participantes que han recibido una o dos dosis de la vacuna inactivada recibirán una inyección de refuerzo de CanSinoBIO. El resto recibirá la vacuna de Sinovac como refuerzo para la comparación.

El ensayo, que actualmente está reclutando participantes, está patrocinado por las autoridades de control de enfermedades en la provincia oriental de Jiangsu, según los datos de registro de ensayos clínicos sobre ClinicalTrials.gov, que es mantenido por un departamento bajo el Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos.

Las autoridades de control de enfermedades en Jiangsu también están llevando a cabo un ensayo que mezcla dosis producidas por CanSinoBIO y una unidad de productos biológicos Chongqing Zhifei (300122.SZ).

Estas iniciativas estarían avalando la alternativa que propongo al Ministerio de Salud de la República Argentina, para que explore mecanismos alternativos para superar entre todos la crisis del Covid, antes que empiece la tercer ola con la cepa delta de la India.

SARS-CoV-2 Delta VOC en Escocia: demografía, riesgo de ingreso hospitalario y efectividad de la vacuna

Este trabajo revela disminución en un 20% de la efectividad con la vacuna de Astra Zeneca, y de los intervalos interdosis. Contradiciendo lo que dice la Dra Carla Vizzotti que con una parte de la evidencia sugiere que es mejor seguir vacunando con una dosis y luego completar el esquema. La capacidad de evitar hospitalizaciones, casos graves, muertes, con una dosis de astra o sputnik podría llegar a menos del 35%. Tendría que hacer un estudio con vacunación heteróloga o con medición de anticuerpos con una dosis y efectividad a los 6 meses, pero ninguna de estas acciones están avaladas por las casas matrices. Pido por favor que se completen los esquemas de vacunación con dos dosis. Es posibles que al personal de salud haga falta una tercer dosis.

La variante Delta del coronavirus causante del covid-19, primero detectada en la India, es la que se transmite con mayor velocidad, y puede aprovechar la relajación de las medidas de prevención sanitaria en muchos países para expandirse, advirtió este lunes la Organización Mundial de la Salud (OMS). «Esta variante nos preocupa mucho, y circula ya en 92 países», subrayó en rueda de prensa la jefa de la célula técnica anticovid de la OMS, María Van Kerkhove. La variante delta «tiene ahora la oportunidad de transmitirse con el aumento de la socialización, si la relajación de las medidas se hace demasiado pronto» en un momento en el que todavía grandes poblaciones siguen sin vacunar, añadió la experta estadounidense.

Sheick A. Mc Menamin J.

El 19 de mayo de 2021, la Variante Delta de Preocupación (VOC), anteriormente conocida como VOC india o B 1.617.2, se convirtió en la cepa dominante del SARS-CoV-2 en Escocia. El Alpha VOC (anteriormente conocido como Kent VOC, B.1.1.7, o S gen negativo) había sido la cepa dominante anteriormente, pero ha sido rápidamente reemplazado(apéndice p 1).

Las muestras se analizaron utilizando taq Path RT-PCR de ThermoFisher, que analiza la presencia de tres genes diana del SARS-CoV-2. Las muestras gene-negativas de S tenían una canceladura en el gene de S de B.1.1.7 (alfa VOC) en la posición 69-70, con los valores del umbral del ciclo (Ct) menos de 30 para por lo menos uno de los genes de O y de N. Las muestras gene-positivas de S tenían valores del Ct menos de 30 para el gene de S y valores válidos del Ct para los otros dos genes. En cambio, una muestra gen-positiva débil de S tenía un Ct de 30 o menos para S. Los datos de secuenciación de Escocia han encontrado que para el 1 de abril al 28 de mayo de 2021, la última fecha hasta la que los datos estaban disponibles, el 97% de los casos positivos del gen S secuenciados en Escocia fueron la variante Delta y que el 99% de las variantes Delta fueron positivas para el gen S.

EAVE II es una plataforma de vigilancia de COVID-19 en toda Escocia que se ha utilizado para rastrear y pronosticar la epidemiología de COVID-19, informar la estratificación de riesgos e investigar la efectividad y seguridad de la vacuna.1234 

Comprende conjuntos de datos nacionales de atención de la salud de 5·4 millones de personas (alrededor del 99% de la población escocesa) vinculados a través del número único del Índice de Salud Comunitaria de Escocia. Utilizamos la plataforma EAVE II para llevar a cabo un análisis de cohorte para describir el perfil demográfico de los pacientes de COVID-19, investigar el riesgo de ingreso hospitalario por COVID-19 y estimar la efectividad de la vacuna en la prevención de los ingresos hospitalarios de COVID-19 en casos positivos del gen S. También se empleó un diseño con prueba negativa para estimar la efectividad de la vacuna contra el riesgo de infección por SARS-CoV-2.5 

Este análisis se basó en todos los individuos que se someten a una prueba PCR para el SARS-CoV-2 en el período de estudio, y compara las proporciones positivas entre los individuos vacunados en el momento de la prueba de hisopo con los no vacunados cuando se les hace la prueba, ajustando por covariables demográficas y temporales. Sobre la base de métodos que se han descrito previamente en detalle, definimos un ingreso hospitalario por COVID-19 como dentro de los 14 días posteriores a la prueba positiva para SARS-CoV-2.35 

También se incluyeron los individuos que dieron positivo dentro de los 2 días posteriores a un ingreso hospitalario. Los individuos examinados durante una estancia hospitalaria a partir del día 3 fueron excluidos. Se excluyeron las infecciones por COVID-19 adquiridas en el hospital.

Nuestro análisis abarcó el período comprendido entre el 1 de abril y el 6 de junio de 2021, para la distribución demográfica de los casos. Para el 1 de abril de 2021, el 44·7% de la población en Escocia había recibido una dosis de la vacuna contra la COVID-19, y el 7·6% había recibido dos dosis. Entre las personas de 65 años o más, los porcentajes fueron de 91·2% y 15·9%, respectivamente. Al final del período de estudio (es decir, el 6 de junio de 2021), el 59·4% había recibido una dosis y el 39·4% dos dosis; las proporciones correspondientes fueron de 91·7% y 88·8%, respectivamente para las personas de 65 años o más. Las distribuciones de la absorción de la vacuna de la primera dosis por edad, privación y tipo de vacuna se muestran en el apéndice (p 1-2).Hubo 19 543 infecciones confirmadas de SARS-CoV-2 durante el período de interés, de las cuales 377 ingresaron en el hospital por COVID-19; 7723 (39·5%) de estos casos y 134 (35·5%) Las admisiones de hospital estaban en los que eran S gene-positivos (apéndice p 3).

Los casos del gen-positivo de S ocurrieron en todas las edades, con una mayor proporción de 5-9 años gene-positivos de S envejecidos 5-9 años comparados a los casos gene-negativos de S ( apéndice p2).

Había un gradiente inverso leve de la privación con los casos gene-positivos de S desproporcionado considerados en el quintil socioeconómico afluente. La mayoría de los casos (70%) no tenían comorbilidades relevantes subyacentes. El 70% de los casos con genes S positivos no habían recibido ninguna dosis de vacunación contra el COVID-19, en comparación con el 75% de los casos con genes S negativos.

El análisis de regresión de Cox para el tiempo hasta el ingreso hospitalario encontró que los casos positivos para el gen S se asociaron con un mayor riesgo de ingreso hospitalario por COVID-19: razón de riesgo (HR) 1·85 (IC del 95%: 1·39-2·47) en comparación con los casos con genes S negativos, después de ajustar por edad, sexo, privación, tendencia temporal y comorbilidades. Un mayor número de comorbilidades relevantes de COVID-19 aumentó el riesgo de ingreso hospitalario por COVID-19 (apéndice p 3).En general, un fuerte efecto de la vacuna no se manifestó claramente hasta al menos 28 días después de la primera dosis de la vacuna (HR 0·32, IC del 95%: 0·22–0·46; apéndice p 3). Entre los casos con gen S negativo, el efecto de la vacunación (al menos 28 días después de la primera o segunda dosis) fue reducir el riesgo de ingreso hospitalario (HR 0·28, IC del 95%: 0·18-0·43) en comparación con los no vacunados. El cociente de riesgos correspondiente para el riesgo de ingreso hospitalario en casos con gen S positivo fue de 0·38 (IC del 95%: 0·24 a 0·58), con un valor de p de la prueba de interacción de 0·19, lo que sugiere que no hubo evidencia de un efecto diferencial de la vacuna sobre los ingresos hospitalarios entre los primeros que dieron positivo(apéndice p 4).Teniendo en cuenta toda la cohorte de población (en lugar de solo los casos hospitalarios), el análisis negativo de la prueba para estimar la efectividad de la vacuna en la prevención de la infección por SARS-CoV-2 confirmada por RT-PCR mostró que, en comparación con los no vacunados, al menos 14 días después de la segunda dosis, BNT162b2 (vacuna de Pfizer-BioNTech) ofrecía una muy buena protección: 92% (95% CI 90-93) S gen negativo, 79% (75-82) S gen positivo.

La protección asociada con ChAdOx1 nCoV-19 (vacuna de Oxford-AstraZeneca) fue, sin embargo, sustancial pero reducida: 73% (IC del 95%: 66-78) para los casos con genes S negativos frente al 60% (53-66) para los S gen positivos(apéndice p 6). Estas estimaciones se obtuvieron a partir de un modelo logístico aditivo generalizado que ajustaba por edad, tendencia temporal cuando se tomó el hisopo y número de pruebas previas utilizando splines más sexo y privación. Como hubo una tendencia en la adopción de vacunas y una tendencia al aumento de la variante Delta, el ajuste temporal con una tendencia general podría no explicar plenamente estos cambios. Además, no se realizó ninguna prueba formal de significación para comparar las vacunas. Se observaron cambios similares en los efectos de la vacuna durante al menos 14 días después de la segunda dosis para la vacuna de Pfizer-BioNTech al restringir el análisis a aquellos que informaron síntomas en el momento de la prueba, pero con intervalos de confianza más amplios asociados con la reducción del tamaño de la muestra. Para la vacuna de Oxford-AstraZeneca, el cambio fue mayor ya que el efecto de la vacuna con genes S negativos fue mayor(apéndice p 7). Estos resultados son consistentes con los efectos de la vacuna Delta VOC publicados por Public Health England.6

En resumen, mostramos que el Delta VOC en Escocia se encontró principalmente en grupos más jóvenes y ricos. El riesgo de ingreso hospitalario por COVID-19 se duplicó aproximadamente en aquellos con el COV Delta en comparación con el COV Alfa, y el riesgo de ingreso aumentó particularmente en aquellos con cinco o más comorbilidades relevantes. Tanto las vacunas covid-19 de Oxford-AstraZeneca como las de Pfizer-BioNTech fueron efectivas para reducir el riesgo de infección por SARS-CoV-2 y hospitalización por COVID-19 en personas con el COV Delta, pero estos efectos sobre la infección parecieron disminuir en comparación con aquellos con el COV Alfa. El número de ingresos hospitalarios fue insuficiente para comparar entre vacunas a este respecto. La vacuna de Oxford-AstraZeneca parecía menos efectiva que la vacuna de Pfizer-BioNTech para prevenir la infección por SARS-CoV-2 en aquellos con el COV Delta. Dada la naturaleza observacional de estos datos, las estimaciones de la efectividad de la vacuna deben interpretarse con cautela

Siempre ponemos el pecho, los mismos, los sanitarios de a pie. Las peleas son ajenas.

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular Universidad ISALUD.

No vivimos de los aplausos de la gente los integrantes del equipo de salud, que encima ya no están, porque nos moviliza la vocación, menos los cinco mil o seis mil pesos miserables, que nunca llegan, pero nos afecta la falta de reconocimiento real, el descanso (hace dos años que no tenemos vacaciones), la mención, el respeto de los ciudadanos, esto se refleja en un constante empeoramiento de las condiciones de trabajo, nada cambió. Nada cambió para los políticos en cuanto a la importancia de la salud, del factor humano que atiende a los enfermos, las condiciones de trabajo, descanso y la remuneración, son más proclives a escuchar voces aliadas de los gremios de la educación y de camioneros, que los gremios de la sanidad, o de pensar en los médicos.

Encima quedamos en el frente de otra pelea ajena, de conflicto de intereses. Entre las obras sociales y los gremios – las prepagas y sus cuotas, contra la idea de manejar los fondos de la salud, por parte del ala bonaerense, en un gobierno donde los que lo quieren hacer tienen antecedentes, que deberían impedirle ser funcionarios.

El zorro, por más que esté adiestrado, no es conveniente colocarlo en el gallinero. El aumento de las prepagas es un indicador del índice de precios al consumidor, utilizado para medir la inflación. Si se le concede un aumento a las prepagas. Este se traduce en aumento del costo de la salud y por carácter transitivo de la inflación y su lifting. Es llamativo, que sobre este mismo rubro autorizan o no controlan el aumento del precio de los medicamentos, totalmente liberado luego de la salida del ministro. Así tenemos recaudación disminuida de la seguridad social por caída del caída del salario real con respecto a la inflación que afecta el financiamiento de prestadores. De modo tal, que quieren controlar el 7% del PBI, con las manos amigas de la Cámpora, disciplinar voluntades, tener fondos para comprar voluntades y formar opinión, más que transformar el modelo de prestación de la salud. Como se observa, nada de lo que se dice en el discurso es real, sino la construcción de un relato interesado para manejar poder, recordando claramente que poder-dinero, para esta facción es lo mismo. La militancia es rentada. Para rentar hay que tener dinero. Para dominar hay que tener militantes. Para tener muchos militantes hay que tener mas dinero. El ciclo Kirchner de la militancia mercenaria.

Las decisiones erróneas de la política frente a la pandemia pusieron al personal de salud en un esfuerzo distinto e imponderable, obliga a respuestas intuitivas, improvisadas y consumidoras de esfuerzos de los “mismos de siempre”, los “sanitarios de a pie”, los médicos y enfermeros, kinesiólogos, administrativos, camilleros, de los equipos de salud tanto de guardia, emergencia, terapia intensiva.

Los representantes profesionales, los gremios, las sociedades científicas, los ministerios de salud, las carreras de especialistas, los formadores de médicos residentes están dejando pasar la oportunidad de mejorar las condiciones de trabajo, por ejemplo, que los profesionales tengan una carrera profesional, beneficios, una jubilación digna, una protección, mejorar las horas de trabajo, no para que sean menos, sino más repartidas. Formar los intensivistas, los emergentólogos, los enfermeros, los kinesiólogos, que se necesitan. Que los sistemas de salud aseguren sus camas, su disponibilidad, se consoliden redes de atención. Se solucione el problema de las empresas de salud, que desde el 2002 están postergando sus quiebras por una ley de emergencia sanitaria. Las casas de estudio forman profesionales para un ámbito que no existe, topándose con una realidad que los frustra.

Esta pandemia nos obligó a instalar y establecer esquemas de continuidad de cuidados, entre los niveles asistenciales, mejorar las transiciones, el cuidado ambulatorio y en internación, llamados telefónicos, tele consulta, tele seguimiento, mejorar nivel de accesibilidad WhatsApp Bot,  incursionar en la salud digital, aceptación de la receta electrónica, la telemedicina, tele consulta, las compras centralizadas, los precios de referencia, la mejora en el financiamiento del sistema, aumento de la capacidad instalada, creando nuevas áreas de cuidados intensivos, modificando la asistencia respiratoria mecánica con respiradores microprocesados, y monitores de signos vitales e intercambio gaseoso modernos, allí surgió como verdadera limitante el factor humano profesional, pero también se generó una deuda interna con la suspensión de vacaciones y descansos, con el aplazamiento no planificado de tratamientos postergables, que fue aceptado el año pasado, por el miedo, el desconocimiento de la transmisión del virus y la justificación del incremento a la exposición de los pacientes con otras patologías al Covid, en los ámbitos asistenciales, pero ya no se tolera con la misma aceptación, estos años llevando a situaciones de tensión con la relación de agencia del financiador, del proveedor del servicio de salud.

La pandemia debiera ser un catalizador de grandes cambios, hasta tal punto que los que no estén atentos a ellos pueden resultar víctimas de su falta de adaptación

La salud es el motor de arranque de la economía para salir de la pandemia, de la sindemia, de la crisis social, y moral. Los costos de la no salud son inadmisibles. Pero la salud nunca fue una prioridad para la política, a pesar de todo lo que se habla, cuando ocurren efectividades van en otra dirección y las inversiones en salud compiten con otros aspectos de la sociedad.

Editorial de la semana del 21 de Junio: Nos caemos en el precipicio

Los dementes guían a los ciegos. William Shakespeare.

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular Universidad ISALUD.

Esta editorial Se llama así, porque en muchos países de América Central y Latina, algunos populismos autocráticos, nos están guiando al fracaso, a la marginalidad, a no tener destino, para explicarlo me basé en el acto cuarto del Rey Lear del William Shakespeare.

Dijo Peter Drucker que para dejar de caer, primero hay que dejar de cavar. La Argentina parece hoy en día una repetición gastada de sí misma. Asume un gobierno, incuba una crisis, la población le da la opción a una alternativa política, cansada del estancamiento del gobierno anterior, pero esta alternativa hace retoques mínimos al modelo económico. Ahora tenemos la excusa de la crisis económica y de desigualdad por la pandemia. Pero en realidad las cosas podrían ser mejores si se hubieran hecho otras cosas. Estamos empantanados y ensimismados. Cada vez estamos peor. Más pobres.

Esta crisis pandémica generó una parada en la economía impensada, en este caso lo malo puede ser peor, la crisis de demanda y caída de productividad, generan que el relanzamiento de la economía, que el estado intenta sacarnos de esta situación con aumento del gasto público y puede que esta coyuntura lleve a una modificación del contrato social. Nos llevan a un alto nivel de endeudamiento de las cuentas públicas. No tenemos capacidad de endeudamiento, ni hay estructuras para producir solidaridad que financie el mayor gasto público pandémico. Para la ciudadanía es indispensable el incentivo de créditos, moratorias fiscales, hipotecarias, con esta actividad económica me impresiona que no tendremos sostenibilidad fiscal, no hay espacios para nuevos impuestos con capacidad recaudatoria. “Ello comportará que se propugne la neutralización de las inversiones en los déficits públicos existentes con el argumento que, desde la ortodoxia económica, inversión justifica deuda y no el equilibrio en el presupuesto corriente. Pero todos los sectores de gasto mostrarán externalidades de capital físico, público, social o institucional, que convertirá en inocua dicha propuesta” G. López Casanovas 2021. Son momentos difíciles, en el cual los dementes guían a los ciegos. William Shakespeare en el cuatro acto del Rey Lear.

 La pandemia nos ha encontrado con un gran incremento de la precariedad trabajadores informales, migrantes, las cuestiones de género. “Los economistas de la salud, venciendo al menos al inicio la tentación de transaccionar “vidas” con el mantener la economía abierta se han salvado del naufragio o quedar limitados a una parte de la dicotomía argumental”. La influencia política padecida, desacuerdos entre expertos y confusión generalizado. Se está planteando un trade off entre muertes evitadas y renta perdida, pero nos encontramos con un sistema de salud que no se puede financiar, como hasta hace tres años: aportes, contribuciones, cuotas, impuestos y gasto de bolsillo. No alcanza. Las cápitas medias, no llegan a cubrir el costo del programa médico obligatorio. Las crisis en las familias y las empresas. En argentina esta roto el contrato social, con un 50% de pobres. No se genera empleo salvo en el estado.

Existen 23 millones de argentinos que cobran un plan, 55% de las personas estuvo alcanzada por alguna cobertura de programas sociales de transferencia de ingresos y asistencia alimentaria. No hemos podido encontrar la salida al dilema de los planes sociales.

¿La salud es un costo o una inversión? Es una pregunta con respuestas vinculadas con aplicaciones adecuadas, la misma sería depende, entre otros aspectos de la forma de organización de los sistemas, su universalidad, del impacto de las medidas, de las políticas, la mejora de los determinantes, entonces “el costo del gasto”, hay que controlarlo, redireccionarlo, en función de lo que genera valor prestacional, efectividad e impacto, eficiencia y equidad, eso es el valor de una prestación de salud.

Es un límite muy delgado, es una línea fronteriza que se desplaza, entre aumento de gastos, promulgación de derechos y carencia de fondos, eficiencia, equidad, en realidad fue una austeridad expansiva siempre por debajo de la inflación, donde la eficiencia se llevó por delante a la calidad y a la equidad. Los costos en salud, según venimos observando hace cinco años crecen más que la inflación, que los ingresos y el financiamiento. Hasta aquí hemos llegado. Los integrantes del Sanitarismo estatizante que gobierna en la provincia de Buenos Aires están viendo y generando una ventana de oportunidad, aunque les falta más demolición, más destrucción al sector privado.

Según el libro Sociedad entre Pandemias de la fundación Gaspar Casal (2021): hay un claro trade of entre salud y economía, que son las dos caras de una misma moneda.

Considerar cuales de los gastos en salud son inversiones y cuales son gastos, disminuir la ineficiencia de los modelos burocráticos, sin incentivos por la eficiencia, sin premiar la productividad, que es la relación en justo equilibrio de efectividad, seguridad, calidad y eficiencia. La productividad en salud no es producir más cantidad, sino primero pacientes con la mejor calidad de vida posible y sin externalidades negativas, es difícil, varía de condición a condición, de estadio a factibilidad de recuperación, de oportunidad del acceso, del costo de oportunidad contra otras prioridades. Apasionante, complejo, que requiere trabajo, liderazgo, gobernanza, equipos, continuidad e inversiones.

Se produjo desde el inicio de la pandemia y las medidas restrictivas de la circulación y las actividades, disminución del consumo, de la producción de bienes y servicios, disminución de los ingresos fiscales, aumento del desempleo, de la pobreza y la indigencia, como hace veinte años en la Argentina en la terrible crisis del 2001.

Una parte importante del financiamiento de la salud se da con la seguridad social, o sea el salario diferido de los trabajadores que financian junto con sus empleadores la atención de la salud, pero con la asistencia ordenadora de la superintendencia de los servicios de salud, se cubrió la falta de ingresos por aportes, con un fondo de reserva técnica acumulado hace más de una década. Esto permitió afrontar el gasto de atención de pacientes gravemente enfermos por el Covid. Esto hace que mientras no se controla el contagio comunitario.

La salud es el motor de arranque de la economía para salir de la pandemia, de la sindemia, de la crisis social, y moral. Los costos de la no salud son inadmisibles. Pero la salud nunca fue una prioridad para la política, a pesar de todo lo que se habla, cuando ocurren efectividades van en otra dirección y las inversiones en salud compiten con otros aspectos de la sociedad.

Solo con las estrategias tradicionales de crecimiento, no basta, inversiones, capital físico, investigación y desarrollo, sin tendencia inclusiva, redistributiva, no se logrará un crecimiento sostenido e inclusivo, con un fuerte modelo de salud.

Equivocadamente se instaló un falso dilema entre salud y economía, entre el enamoramiento por la cuarentena y ponerle freno a la economía, y los que querían sostener actividades productivas y de servicios más libres, oficialistas y opositores, se enrolaron, sin ideas innovadoras, se profundizaron los disensos, sin construir puentes de acuerdo o dinamitarlos inmediatamente de tendidos, aunque sean consensos ante la emergencia, en sinergias de capital y conurbano, generando forzadamente visiones contrapuestas, cuando solamente podrían ser pensamientos distintos, y sin recurrir al laudo de las certezas de la investigación, de la justicia, a las experiencias de otras sociedades. No se tuvo en cuenta la informalidad y la falta de posibilidades de dar asistencia social en tiempo y dimensión adecuada a los trabajadores por cuenta propia. Mirando con la mezquindad de los alejados del pueblo la construcción de liderazgos alternativos.

La Covid 19 dejó el aprendizaje de la interrelación que existe ente la salud, empleo formal, la distribución del ingreso, el crecimiento económico, y el bienestar social. El normal funcionamiento de la economía hace al progreso de una sociedad, requiere que sus habitantes, sus ciudadanos tengan educación, y acceso igualitario a la salud, su promoción y atención.

Los problemas con la cuarentena para disminuir la interacción social de los individuos fueron notorios, no por su implementación, sino por la duración, pero uno de los puntos de la discordia fueron las clases presenciales. Esto además se politizó. Como la no presencialidad se está afectando seriamente la educación, el 25% de los que estudian el secundario en la Provincia de Buenos Aires abandonan, esta deserción tiene un triple impacto, y una hipoteca futura en esos individuos, no todos tienen virtualidad, los menos la tienen, es casi un privilegio, los barrios populares no tienen servicios básicos, como van a tener virtualidad. “El Roto de hace pocos días: “Viven hacinados, viajan en transportes atestados y comen mal. ¡Los pobres no se cuidan!”.

Con las evidencias que tenemos es más fácil convencer a los economistas que si las sociedades no priorizan la salud, la economía no puede funcionar, proteger la vida, sin desatender los medios de vida, la economía y la salud son objetos deseables, pero con prioridad en la salud y por sobre todo las condiciones de vida.

La salud es un bien público, que mejora la equidad social, a la vez la eficiencia en la economía, estas cosas serán los verdaderos multiplicadores de bienestar en la sociedad, de esa forma la salud es una inversión productiva, y construir ciudadanía en el marco de la valoración de los esfuerzos.

En el plano microeconómico, hay evidencias concluyentes entre salud, productividad e ingresos de las personas. En cambio, falta evidencia econométrica robusta y de relación causal entre salud y crecimiento macroeconómico. La salud como parte de los bienes públicos puede ser generador de externalidades positivas.

Cuando se logra combinar con decisión política y liderazgo las estrategias tradicionales como el capital físico, las inversiones, incentivar el empleo formal, el acceso a la vivienda, a los sistemas prestadores integrales de salud, el aporte a la investigación y el desarrollo, el sostenimiento del capital humano, y la flexibilidad-accesibilidad en el intercambio con una dotación y oferta de bienes públicos, se logra un crecimiento sostenido e inclusivo.

Las inversiones post-pandémicas deben centrarse en consolidar un modelo de financiamiento que aseguro los recursos suficientes para las reformas, desde las reasignaciones de gastos ineficientes, que deberíamos comprar más vacunas, en la prevención del sobrepeso, la diabetes tipo II y la enfermedad metabólica, control de la hipertensión, diagnóstico precoz del cáncer, campañas educativas profesionales, atención primaria proactiva y ampliada, desarrollar modelos de cuidados progresivos comunitarios desde centros de atención primaria reforzados hasta los cuidados crónicos, la rehabilitación y lo paliativo, invertir en tecnologías de salud costo efectivas, orientadas por la digitalización de las imágenes, aumentar la capacidad nacional de producción de los medicamentos biosimilares, el diagnóstico genómico, el desarrollo de plantas de producción de vacunas, pero principal y fundamentalmente invertir en recurso humano, en mejores condiciones de trabajo, en formar enfermeros, con competencias diferenciales, en reconocer su papel profesional en los equipos de salud, en formar excelentes internistas, médicos de familia, anestesistas, especialistas que requiera el sistema de salud, y en el grado incorporar conceptos de gestión y economía de la salud, en equipos multidisciplinarios. En consolidar un sistema de información para la toma de decisiones en salud y nominalizar a la población. Desarrollar Hospitales nodales de alta complejidad cada quinientos mil habitantes, que puedan resolver localmente las principales patologías de complejidad, que funcionen en redes de telegestión, con un área fuerte, académica del ministerio de salud.

Invertir en una agencia de evaluación de tecnologías sanitarias. Que como primer producto acuerde que se debe cubrir en argentina y desarrollar guías clínicas consensuadas con las sociedades científicas,

Que se impulse la acreditación de las empresas de salud. Invertir en prestadores públicos. Asegurar en estos la provisión de insumos sanitarios, que son vectores del incremento de la producción de la salud.

La salud, sus empresas son mano de obra intensiva y calificada, genera grandes cantidades de empleo, atrae talentos, conocimientos, pacientes, competitividad, multidisciplinariedad, organizarse mediante un sistema en redes de cuidados progresivos, donde los hospitales se comporten como un hub, un eslabón donde el paciente esté asistido, y que luego de superar su necesidad de hospitalización, debe tener una referencia a los cuidados de atención primaria y de recuperación.

La economía enfrenta una crisis de demanda de los países y, a la vez, de oferta, lo que plantea desafíos sin precedentes, para conseguir vacunas de diferentes proveedores y plataformas, reducción de la productividad, falta de bienes intermedios, caída del empleo, proteger los puestos de trabajo, escasez de insumos esenciales y el aumento de los precios de los alimentos. Exige ampliación de la función de la protección social tendrá una función de seguro. Garantizar la seguridad financiera. Las medidas de gobierno deben ser transparentes y confianza.

  • La contención de la enfermedad es primordial para combatir la pandemia, y ciertas medidas —como la realización de pruebas y el rastreo de contactos—, combinadas con el aislamiento y el tratamiento de las personas infectadas, pueden generar beneficios de primer orden, vacunar en forma masiva, dar equidad en el acceso a los tratamientos.
  • La crisis económica exige un esfuerzo paralelo y simultáneo para preservar los empleos, proteger los ingresos y garantizar el acceso de las poblaciones vulnerables a los servicios.
  • Si bien hoy los Gobiernos toman medidas para desacelerar la pandemia y proteger las vidas y los medios de subsistencia, también deben pensar en preservar la estabilidad macroeconómica, continuar generando confianza y mantener una comunicación clara para evitar recesiones más profundas y tensiones sociales. De cara al futuro, esta crisis puede ser una oportunidad para reconsiderar las políticas y volver a construir con sistemas más sólidos para las personas y las economías.

La sindemia política Argentina

Carlos Alberto Díaz.

Desde fines del año anterior, el término pandemia, se simbolizó como el de sindemia, para señalar claramente que el problema no es solamente sanitario, o médico, sino social, económico, político y cultural. El Covid 19 afectó más a los obesos (pandemia de sobrepeso-obesidad-Covid). Tuvo peores resultados en los individuos marginales, personas con problemas de vivienda, empleo, etc. Generó una crisis de demanda y productividad.

Por ello, la toma de decisiones sobre las políticas públicas tiene que necesariamente tomarse a partir de datos, no con encuestas. Información y evidencia sobre modelos de contagios, mortalidad, letalidad, transmisibilidad, efectividad de las vacunas, pero también tener en cuenta factores como el empleo, la educación, la distribución del ingreso, las cuentas fiscales, la asistencia económica y la producción.

En cuando a la sindemia de lo político se acrecentó la crisis de los partidos políticos y la representatividad, lo político siguió por otros carriles, aumentar impuestos, aplicar inflación para hacer cosmética de ajuste, más populismo, no acordar con los deudores porque sería arrodillarse frente al capitalismo, votar leyes para reformar la justicia y tener impunidad.

El simplismo en la democracia ocurre con intencionalidad para que las arenas políticas concurran en beneficio propio de los aliados y amigos, ejecutivos y parlamentarios, nuestros sistemas políticos no están siendo capaces de gestionar la creciente complejidad del mundo y son impotentes ante quienes ofrecen una simplificación, en ocasiones falsificando la realidad y no resulten más que una ilusión pasajera que nunca llegue a la realidad.

Las construcciones más simplistas son las distinciones de izquierda – derecha, conservador – progresista, transformación -conservación, y élite – pueblo, quedarán absolutamente de lado, de definiciones nostálgicas superadas por la complejidad.

Pese a lo cual, la mayoría de los diagnósticos y propuestas políticas no renuncian a ello: la derecha sigue pensando en la comunidad y en la cohesión de un pueblo homogéneo que no es tal, los liberales en la soberanía del individuo y la infalibilidad de los expertos, la izquierda en una transformación política de la sociedad que nunca llega y es utópica.

Son descripciones politizadas que sobrevaloran las posibilidades de acción colectiva por medio de intervenciones centrales, como si las personas respondieran uniformemente. Unos tienen excesiva confianza en la capacidad del estado para intervenir desde afuera y otros confían demasiado en los comportamientos individuales y en la capacidad de autocorrección del sistema o el MERCADO, que sabemos que sus manos a los sistemas universales no llegan.

El programa liberal de resolver todos los problemas mediante la austeridad es tan insuficiente y peligroso como la creencia de que se pueden solucionar a través de la participación o moralizándolos.

Esa austeridad luego de la crisis del sistema financiero y las hipotecas del 2008 nos llevó a desinvertir en salud, y parte de lo tuvimos que hacer a los apurones fue por esa razón. Hoy la política está operando en entornos de elevada complejidad que no ha encontrada la teoría democrática que lo contenga, hay que redescribir el mundo.

No se puede mirar con las convicciones setentistas, los problemas del siglo XXI que exigen visión, competencia, liderazgo y capacidad para gestionar la complejidad social, las interdependencias, las externalidades negativas, bajo condiciones de una ignorancia y calidad de la clase dirigente impensada. Además, la complejidad de la pandemia saco del cauce objetivo, perpetuarse, no transformar, aunque las condiciones de la calidad social de la vida empeoren: empleo, educación, seguridad, acceso a la salud. Tiene que recorrer un tránsito de la representatividad a la legitimidad transformativa.

El pueblo parece por su pasividad estar resignado a la pobreza, la ignorancia y la marginalidad, piensa que puede ser peor si no vota a estos gobernantes, que sin estos representantes sería más menesterosa su vida, “por lo menos comemos”.

Estamos viviendo una crisis que nos condicionó decisiones urgentes, sin datos, ni experiencias, en un escenario donde las desventajas de Argentina se vieron agravadas sin reservas para afrontar la situación.

Esta crisis del Covid, requieren de personas prácticas, que se desprendan del ego y de las conveniencias, que organicen, decidan, lideren, estén visibles, no se contradigan, cuiden las palabras y las descripciones, balanceen los sacrificios, tengo la convicción que detrás de muchas decisiones que se tomaron equivocadas hubo más ignorancia que falta de resolución, y en otras el sesgo ideológico, sobreactuar posicionamientos, quedar bien con alguien que desconfía y que ostenta la representatividad verdadera, escuchar lo que quería de los “expertos” en la pandemia que eran teóricos que leían lo mismo que nosotros, que no trataban pacientes, que no fueron científicos, se nutrían de las mismas fuentes, solo que lo mencionaban como verdades reveladas por el oráculo y sin tocar a un paciente.

Observamos, con pocas esperanzas la crisis profunda que quedará cuando bajen las oleadas de casos de Covid, y este la gente inmunizada, El listado de preguntas son imposibles de responder. Como se reconocerá la sociedad tras el coronavirus. ¿Olvidará? ¿Cambiará? ¿Modificará sus conductas? ¿Como será el trabajo? ¿El empleo? ¿La Educación?, ¿el sistema de salud? ¿A quién elegirán en las lecciones de medio término? La democracia. La representatividad. Las elecciones de candidatos. Donde y que representarán los partidos, las coaliciones, los movimientos. ¿La virtualidad en la salud vino para quedarse? ¿Que pacientes se internarán? ¿Como será la inversión en tecnología? ¿Cómo, cuándo y en cuanto tiempo nos olvidaremos de los héroes pandémicos, el personal de salud? y las secuelas que le quedarán a ellos quemados por el ejercicio de su profesión.

Tengo la convicción escéptica que luego de un pequeño movimiento en algunas cosas, predominará el statu quo. Algunos avanzarán un poco. La sociedad, el conjunto de los marginados, estarán en peores condiciones. Las ayudas serán interesadas y apropiadoras, de los distintos bloques, y se perderá soberanía e independencia.

Los titubeos que vemos constantemente en el esquema de toma de decisiones es que en los estamentos directivos predomina la visión, la forma de hacer lineal, de paradigmas de simplicidad. Nuestras instituciones tienen incapacidad para afrontar y hacerse cargo de fenómenos complejos como el que nos toca vivir. Se afirman conductas impropias, egoístas, equivocadas, para sostenerse en el error, y que otro acontecimiento tape el fallo y se pueda perder en el olvido y las ansiedades de la ciudadanía, que se conforma con que la vacunen no importa con que tecnología.

La complejidad de esta pandemia es que no se trató de un sistema lineal, y cada vez será más complejo, donde los contagios y la transmisión genera casos sintomáticos y no sintomáticos, en ese momento hay infectados, personas recuperadas, inmunizadas, susceptibles, y quienes fallecen, como así también los que quedan con secuelas, los que tienen otras necesidades, sobre un sistema que tiene una capacidad limitada. Pueden tratar un número restringido de personas, tendrán que ser redundantes por unos años, para afrontar este acontecimiento, enfrentar las nuevas mutaciones, el cumplimiento de las medidas de distanciamiento social. También está la enfermedad cardio y cerebro vascular, el cáncer, los accidentes, los abdómenes agudos, etc, que exigen del sistema de salud. 

La democracia, el ejercicio de sus poderes deberá explicar porque se privilegiarán algunos temas que no eran necesidad de las personas si de la clase política. Si la campaña de vacunación se hubiera desarrollado dentro de las pautas que había planificado el Ministerio de Salud con Gines Gonzalez García y firmados los precontratos que él había trabajado y le boicotearon, es probable que muchas muertes se hubieran evitado, como así también la tensión al sistema de salud. Si bien esto no se puede predecir, algunos infectólogos hablan de unos 6.000 fallecidos más a causa de esta enfermedad, porque las vacunas comprometidas no llegaron, siendo una afirmación temeraria y contrafáctico, carente de seriedad, pero algún perjuicio ha ocurrido.

Es imperioso que entendamos los cambios no lineales y complejos en la sociedad, ya que nuestro mundo no se caracterizará por cambios graduales o previsibles, cada vez hay más cambios discontinuos, repentinos, no anticipados y que modifican las sociedades de un modo inesperado, impensado y a veces catastrófico.

Vacunas ARNm como funcionan. Preguntas Frecuentes.

Se está generando indudablemente una predilección, en relación con estas vacunas de ARNm de los laboratorios Pfizer y Moderna

Estos párrafos son transcripciones de las contribuciones impresionantes que realizó ISGLOBAL

Preguntas frecuentes sobre la vacuna de la COVID-19 – ISGLOBAL

¿Cómo funcionan las nuevas vacunas a base de ARN mensajero?

Lo que hacen las vacunas de ARN mensajero es introducir en nuestras células una secuencia génica que codifica para una proteína del virus SARS-CoV-2, la proteína S. Es decir, estas vacunas contienen material genético sintetizado en laboratorio que hace que nuestras células reaccionen y fabriquen copias de la mencionada proteína S. A continuación, nuestro sistema inmunitario reconoce la proteína S como extraña y responde generando anticuerpos específicos. Por consiguiente, cuando el coronavirus entre en nuestro organismo, ya tendremos inmunidad y no enfermaremos.

Siendo tan nuevas, ¿son seguras estas vacunas?

Sí. Nos encontramos, sin duda, ante una tecnología de lo más prometedora y novedosa en el terreno de las vacunas, pero no desconocida. Aunque no se había aprobado antes para vacunas en humanos, es el resultado de más de una década de avances en el ámbito biomédico. Además, su seguridad se ha probado a lo largo de las tres fases de los ensayos clínicos.

¿Puede causarnos la enfermedad?

No, porque no introducen el virus atenuado en el organismo, sino material genético. Además, este ARN mensajero conlleva la síntesis de una proteína del virus, pero no del virus entero. Lo que sí puede ocurrir es que tengamos algunos efectos secundarios al día siguiente de habernos vacunado, como dolor en el brazo, dolor de cabeza o cansancio. Esto es normal, es señal de que nuestro sistema inmune está respondiendo.

¿Estas vacunas modifican nuestro ADN?

En absoluto porque el ARN mensajero no accede al núcleo de nuestras células, de modo que no puede incorporarse a nuestro ADN.

¿Tienen ventajas respecto a las vacunas clásicas?

Sí, son más fáciles de diseñar y no comportan el manejo de material infeccioso durante su desarrollo.

¿Podemos confiar en vacunas desarrolladas con tanta rapidez?

Las vacunas contra la COVID-19 se han podido desarrollar en un tiempo récord gracias a importantes avances tecnológicos y a la experiencia adquirida con los coronavirus SARS y MERS. Sin embargo, esto no implica que el proceso no haya sido riguroso y que no se hayan seguido los pasos habituales. Los ensayos clínicos cuentan con tres fases: la primera de ellas consiste precisamente en confirmar la seguridad del fármaco, aspecto fundamental que, además, se corrobora en las fases II y III de los ensayos, ya con la participación de miles de personas.

Por tanto, todas las vacunas que obtienen regulación son absolutamente seguras, ya que previamente han completado las tres fases establecidas en los ensayos clínicos. Esto significa que, antes de comenzar las campañas de vacunación, decenas de miles de personas ya han recibido la vacuna durante los ensayos clínicos.

La principal incógnita que queda por despejar como consecuencia de la celeridad con la que se han llevado a cabo los ensayos clínicos es durante cuánto tiempo van a ofrecer protección estas vacunas, ya que en el momento en el que salgan al mercado su eficacia solo estará contrastada por espacio de 6-8 meses. Si se observase que la eficacia decae con el tiempo, probablemente habría que volverse a vacunar.

¿Las vacunas, una vez comercializadas, están sujetas a mecanismos de control?

Por supuesto. Es lo que se conoce como ensayos de fase IV o de farmacovigilancia. Es decir, a partir del momento en que se autoriza la comercialización de las vacunas y están disponibles en el mercado, se sigue evaluando tanto su seguridad como su efectividad. Es una fase tan estricta como las anteriores que a parte de la monitorización de las vacunas actuales, contribuirá a mejorar el desarrollo de futuras vacunas.

¿Cómo avanza el ritmo de vacunación de la COVID-19 en el mundo? ¿Cuántas dosis se han administrado de las vacunas en los diferentes países?

¿Cuánto va a durar la inmunidad que confiera la vacuna?

Todavía es demasiado pronto para dar una respuesta rigurosa a esta pregunta. Se está empezando a conocer los datos de eficacia de los ensayos clínicos de fase III de cada una de las vacunas. Posteriormente, será necesario hacer seguimiento para evaluar la eficacia de las diferentes vacunas a lo largo del tiempo.

¿Puedo contraer la COVID-19 si me he vacunado?

Pese a que varias de las vacunas más avanzadas han mostrado una efectividad superior al 90% en los ensayos clínicos, ninguna de ellas alcanza el 100% de efectividad. Por lo tanto, es de esperar que haya un porcentaje de personas que enferme de COVID-19 a pesar de estar vacunadas. Por este mismo motivo, tampoco se puede descartar que alguna persona vacunada llegue a morir. Pero la gran mayoría de las personas vacunadas quedarán protegidas contra la enfermedad o contra las formas más graves de la misma.

¿Puedo dar positivo o contagiar a alguien por el hecho de haberme vacunado?

No. Ninguna de las vacunas inocula al virus entero y activo. En el caso de las vacunas a base de ARNm (Pfizer, Moderna), o vector viral (AstraZeneca, Janssen), lo único que se expresa es una proteína viral del SARS-CoV-2 (la proteína Spike), que es incapaz de infectar a las células o replicarse.

Las vacunas de Sinopharm o Sinovac consisten en el virus entero, pero está inactivado y es incapaz de infectar o replicarse. Por lo tanto, aunque sí podemos dar positivo en una prueba serológica (que mide anticuerpos anti-Spike en la sangre), no es posible dar positivo en una prueba diagnóstica (PCR o test rápido)- que detecta presencia del virus en vías respiratorias- como resultado de la vacunación.

¿Puedo dar positivo o contagiar a alguien por el hecho de haberme vacunado?

No. Ninguna de las vacunas inocula al virus entero y activo. En el caso de las vacunas a base de ARNm (Pfizer, Moderna), o vector viral (AstraZeneca, Janssen), lo único que se expresa es una proteína viral del SARS-CoV-2 (la proteína Spike), que es incapaz de infectar a las células o replicarse.

Las vacunas de Sinopharm o Sinovac consisten en el virus entero, pero está inactivado y es incapaz de infectar o replicarse. Por lo tanto, aunque sí podemos dar positivo en una prueba serológica (que mide anticuerpos anti-Spike en la sangre), no es posible dar positivo en una prueba diagnóstica (PCR o test rápido)- que detecta presencia del virus en vías respiratorias- como resultado de la vacunación.

Si me he vacunado, ¿puedo transmitir el virus?

Los ensayos clínicos se diseñaron para evaluar si las vacunas previenen los síntomas de la COVID-19, no si previenen la infección. Por lo tanto, es una pregunta para la cual aún no hay una respuesta definitiva.

Sin embargo, hay evidencia preliminar pero prometedora que las vacunas también contribuirán a reducir la transmisión del virus. Para empezar, se ha visto que las personas vacunadas tienen menor riesgo de infección (por ejemplo, un estudio en los EE.UU. con casi 4.000 sanitarios muestra que el riesgo de infección se redujo en un 90% tras la segunda dosis de vacuna de ARNm). De manera similar, un estudio realizado con personal sanitario en Cataluña y otro estudio en Israel muestran una reducción de entre el 8%5 y 96% de infecciones en personas vacunadas con dos dosis. Además, las personas que se infectan después de recibir la vacuna parecen tener una carga viral mucho menor, incluso tras una sola dosis. Finalmente, un estudio en Gran Bretaña muestra que las personas que se infectaron tras haber recibido una primera dosis de vacuna contagiaron a menos contactos que las personas no vacunadas – la transmisión en el domicilio se redujo en un 50%. Es probable que la transmisión se reduzca todavía más tras haber recibido las dos dosis. Un estudio en Israel muestra que, por cada 20% de personas vacunadas en la comunidad, el número de infecciones en personas no vacunadas se reduce a la mitad.

Pero reducir no es lo mismo que eliminar, así que las personas vacunadas deben seguir aplicando las medidas preventivas (uso de mascarillas, distancia social) hasta que un porcentaje suficiente de la población esté vacunado.

Si he pasado la enfermedad, ¿tengo que vacunarme?

Se sabe ya que la gran mayoría de las personas que han pasado la enfermedad desarrollan una inmunidad protectora. Aunque todavía no se ha podido establecer cuál es la duración media de la inmunidad, sí que se ha comprobado que en la gran mayoría de los casos no es menor a seis meses. Por este motivo, se recomienda que, en un contexto de escasez de dosis, estas personas no sean prioritarias para la vacunación.

Sí se recomienda que estas personas se vacunen en cuanto haya más disponibilidad de vacunas. Varios estudios muestran que, en estos casos, una sola dosis es suficiente para inducir una respuesta inmune igual o superior a la que se observa tras dos dosis en personas que no han pasado la enfermedad. Es decir, la infección natural por el SARS-CoV-2 serviría de “primera dosis”. De hecho, una segunda dosis de vacuna en las personas que han pasado la enfermedad no solo no aporta mayor beneficio, sino que también puede provocar reacciones adversas más fuertes.

¿Es posible combinar dosis de vacunas diferentes?

Es una posibilidad que se está estudiando actualmente y que daría mayor flexibilidad a la estrategia de vacunación.

El Reino Unido lanzó un ensayo clínico en el que combinan una dosis de la vacuna de AstraZeneca y una dosis de la de Pfizer u otras vacunas, con diferentes intervalos y en diferente orden. Resultados preliminares sugieren que el combinar diferentes vacunas en un intervalo de cuatro semanas aumenta la frecuencia de los efectos secundarios, aunque éstos son temporales y sin gravedad. Aún no se han publicado resultados de eficacia.

El Instituto Carlos III en España, anunció datos preliminares de su estudio CombivacS, que muestra que administrar una dosis de Pfizer entre 8 y 12 semanas tras una de AstraZeneca es seguro e induce un buen nivel de anticuerpos neutralizantes. Aunque prometedores, estos resultados no permiten saber cuál será la eficacia de dicha combinación (es decir, el grado de protección contra la enfermedad).

2. Efectos secundarios

¿Qué efectos secundarios pueden producir las vacunas?

Los efectos secundarios más frecuentes son dolor en el sitio de inyección, cansancio, dolor de cabeza, y en algunos casos fiebre o escalofríos. Estos efectos no son motivo de preocupación, al contrario, quiere decir que nuestro sistema inmune está respondiendo.

También pueden darse efectos adversos más graves, pero si una vacuna se aprueba es que ha demostrado aportar muchos más beneficios que riesgos. Algunos de estos efectos adversos más graves son tan poco frecuentes que solo se observan una vez que la vacuna se usa a escala masiva.

En este sentido, se han notificado algunos casos de anafilaxis, en particular con las vacunas a base de ARNm (Pfizer o Moderna), pero son muy raros: 66 casos tras 18 millones de vacunas administradas, según datos de un estudio realizado en los Estados Unidos. Todos (menos uno) ocurrieron en los primeros once minutos y no se reportó ninguna muerte.

Asimismo, con las vacunas de Oxford / AstraZeneca y Johnson & Johnson se observaron algunos casos inusuales de trombosis tras haber inmunizado a varios millones de personas (unos 200 casos entre más de 34 millones de dosis, para AstraZeneca, y unos 15 casos entre más de 7,5 millones de dosis para Johnson&Johnson). Estos casos comparten algunas características clínicas inusuales (trombos cerebrales o abdominales con bajo número de plaquetas, y autoanticuerpos que reconocen y activan a las plaquetas) parecidas a las que se observan en las trombosis ocasionadas por la heparina, y que apuntan a que hay una asociación causal. Estos casos, sin embargo, son muy poco frecuentes (alrededor de 4 en 1 millón) y se pueden tratar. Por lo tanto, los riesgos de enfermar o morir por COVID siguen siendo muy superiores a los riesgos de desarrollar trombos por la vacuna, sobre todo en personas mayores de 40 o 50 años y en regiones con alta incidencia de casos.

¿Son mayores los efectos secundarios con la segunda dosis?

Para las vacunas a base de ARNm, las reacciones secundarias suelen ser más fuertes con la segunda dosis. En cambio, con la vacuna de AstraZeneca parecen ser más fuertes con la primera dosis.

¿Son más frecuentes en personas mayores?

No, al contrario. Las personas mayores tienen un sistema inmune menos reactivo y por lo tanto suelen tener menos reacciones secundarias.

¿Cuánto tardan en aparecer los efectos secundarios? ¿Cuánto duran?

Los efectos secundarios suelen aparecer el día mismo o al día siguiente de la vacunación y pueden durar un par de días. Los raros casos de anafilaxis ocurren usualmente en los primeros 15 a 30 minutos tras la administración de la dosis y se resuelven con la administración de epinefrina.

3. Vacuna de Pfizer / BioNTech

¿Qué eficacia tiene la vacuna de Pfizer / BioNTech?

https://www.youtube.com/embed//vXjRjAY1lVA

Según los resultados de los ensayos clínicos que condujeron a su aprobación, la eficacia de la vacuna de Pfizer / BioNTech (para proteger contra infecciones sintomáticas) es del 95%. Estos ensayos clínicos se llevaron a cabo en condiciones controladas (por eso se habla de eficacia, y no efectividad) y con la variante original del virus. Los resultados que llegan de Israel (con más de 600.000 personas vacunadas) confirman que la vacuna tiene una efectividad (es decir, protección en condiciones de vida real) del 94%, en personas que han recibido las dos dosis, incluso frente a la variante B1.1.7 (la que se identificó por primera vez en Gran Bretaña).

En cuanto a la protección frente a formas graves de la enfermedad, los datos de Israel (donde a fecha de escribir estas líneas se ha vacunado ya a más del 70% de la población adulta) indican que la vacuna reduce en un 98,9% las hospitalizaciones y la muerte por COVID-19.

¿La vacuna de Pfizer / BioNTech funciona frente a las nuevas variantes del virus?

Experimentos en el laboratorio y datos de la vacunación masiva en Israel y el Reino Unido muestran que la vacuna de Pfizer es casi igual de efectiva frente a la variante “británica” B1.1.7 que frente a la variante original.

Aunque aún no se ha probado en Sudáfrica o Brasil, experimentos en el laboratorio sugieren que la efectividad de los anticuerpos generados por la vacuna se reduce (llegando a ser hasta 7 veces menor) frente a las variantes que se han propagado en estos países (B1.351 y P.1).

Queda por saber cuál sería la eficacia real de esta vacuna frente a las variantes B1.351 y P.1 en el terreno, pero se espera que siga manteniendo cierta efectividad gracias a que el nivel de anticuerpos que genera es muy elevado y, sobre todo, que pueda proteger contra síntomas graves de la enfermedad.

A fecha de escribir estas líneas, todavía no se conocen casos de hospitalización ni de muerte por COVID-19 en personas que hayan recibido las dos dosis de la vacuna de Pfizer / BioNTech en el ámbito de ensayos clínicos.

¿Cuánto tarda la vacuna de Pfizer / BioNTech en ofrecer protección?

Los datos de Israel indican que, entre dos y tres semanas después de la primera dosis de la vacuna de Pfizer, las infecciones por SARS-CoV-2 se reducen en un 75%. Sin embargo, esto no quiere decir que una dosis sea suficiente, ya que todavía no se sabe cuánto tiempo dura la protección tras una sola dosis. La protección máxima se observa a partir de 7 días después de la segunda dosis.

4. Vacuna de Moderna

¿Qué eficacia tiene la vacuna de Moderna?

Según los resultados de los ensayos clínicos que condujeron a su aprobación, la eficacia de la vacuna de Moderna es del 94%. Estos ensayos clínicos se llevaron a cabo en condiciones controladas y con la variante original del virus.

A fecha de escribir estas líneas, todavía no se conocen casos de hospitalización ni de muerte por COVID-19 en personas que hayan recibido las dos dosis de la de Moderna en el ámbito de ensayos clínicos.

¿Funciona la vacuna de Moderna frente a las nuevas variantes del virus?

Al igual que la vacuna de Pfizer, esta vacuna parece ser tan eficaz frente a la variante “británica” (B1.1.7) que frente a la variante original. Sin embargo, no se ha probado en Sudáfrica o Brasil, donde están circulando las otras variantes que preocupan. Experimentos en el laboratorio sugieren que estas variantes pueden escapar parcialmente a los anticuerpos generados por la vacuna, aunque el nivel de anticuerpos inducido por la vacuna es suficientemente alto para dejar un margen de acción. Queda por saber cuál sería la eficacia real de esta vacuna frente a las variantes B1.351 (la detectada en Sudáfrica) o P.1 (la hallada en Brasil) en el terreno.

Evidencia sobre la Reforma de Salud del Sanitarismo Estatizante. Como podemos dar crédito si lo que gestionan no mejora. No es distinto.

Justificación del Posteo:

Todos los que deseamos un sistema de salud universal, entendemos y pensamos, como debiera acceder las personas que no tienen cobertura formal de salud, y como los seguros sociales y los prepagos, mejoran los modelos prestadores, la gestión clínica y la atención al usuario.

Escribimos sobre lo que nos parece, sobre la mancomunación de fondos para asegurar la canasta de prestaciones, sobre la importancia de conocer que costo tiene esta como programa médico obligatorio, sostenible, sustentable y solvente, y como lo podremos asegurar a lo largo del tiempo.

Los que impulsan la reforma están gestionando en PAMI, IOMA y el Ministerio de Salud Bonaerense, no pueden mostrar resultados en la gestión, ni indicadores de un mejor sistema de salud, manejando además cápitas muy superiores al resto del sistema de salud (5400 y 4500 respectivamente). No son efectivos, ni tienen efectividad y no son eficientes. Como podemos dar créditos de ser los líderes de la reforma. Pregunto.

Queremos un sistema de información con indicadores sanitarios para la toma de decisiones.

Pretendemos evaluación de tecnologías costo efectivas.

Obras sociales que tengan afiliados suficientes para lograr el punto de equilibrio de financiamiento y gastos.

Mejorar ingreso profesional y dignificación de la tareas de los equipos de salud.

La calidad de la atención médica. Aprendizaje continuo.

Disminuir la fragmentación del sistema de salud, generando concentración de obras sociales y prepagas como en Alemania.

Evitar el consumerismo médico de las prepagas. Que tengan e impulsen un plan de salud

Carlos Pagni en la Nación del 17/06/2021.

«La discusión sobre la compra de vacunas, en la que el oficialismo tiene todas las de perder, fue reemplazada por otra tan ociosa como conveniente: la reforma del sistema de salud. Un reflejo condicionado de algunos analistas y de la oposición atribuye estos emprendimientos a La Cámpora. Sin embargo, el impreciso proyecto que la señora de Kirchner viene defendiendo se origina en la provincia de Buenos Aires. Los borradores se garabatean en IOMA, la obra social estatal que conduce Homero Giles, un médico formado en la Escuela Latinoamericana de Medicina de La Habana. La idea central es redistribuir los recursos del sistema para fortalecer al sector estatal».

«Mientras tanto, el sector privado sigue sometido a una crisis de financiamiento en plena pandemia» para debilitarlos y hacerlos quebrar, para que ellos se apropian de las empresas en conflicto. «La ley establece que el Estado debe actualizar los precios según la evolución de un conjunto de costos, que nunca fue definido. Lo más parecido a esa definición es un informe técnico de la Superintendencia de Salud que, en octubre, estableció las actualizaciones. Respecto de ese informe, para abril la diferencia entre lo que el Estado recomendó como ajuste de precios y lo que el mismo Estado autorizó fue del 31,97%. La brecha tiende a ampliarse por la inflación y, sobre todo, por la paritaria del sector, que se celebrará en julio. Por lo tanto, se calcula que dentro de 30 días los costos de la medicina privada estarán superando a los ingresos en un 47,94%».

La Provincia de Buenos Aires Está Gobernada en la actualidad por personas franca y sencillamente contradictorias, que no enaltecen lo que dicen defender desde su ideología y formación como médicos, como por ejemplo la atención primaria, donde no invierten, y deberían orientar en todas las acciones sanitarias al pueblo que uso los centros, que llaman despectivamente «salitas» y vacunarán en clubes, registrando turnos en las Unidades de la Cámpora. Le pagan muy bajos aranceles a los médicos que desempeñan realizando solo consultar y no entienden que de esa forma para subsistir habilitan el cobro de «aranceles diferenciales». Por parte de las prestaciones de internación se verificó en el último año de ejercicio se intensificó un retraso en la actualización de los pagos concertados con la red de FECLIBA Y ACLIBA, cámaras empresarias, con la federación bioquímica, con la Asociación de Anestesiólogos llevando a las mismas con pagos de aranceles por debajo del costo, con actualizaciones de 10% en un año, que llevan al deterioro de las cuentas de las instituciones, para ponerlas de rodillas, quebrándolas, que no tengan salida, cargadas de personal, que no pueden despedir, con deudas de aportes y contribuciones, con sus proveedores, para apoderarse de ellas y generar una red prestacional propia, con prestaciones integradas de muy baja calidad, siguiendo el triste modelo de atención del PAMI. Estas han utilizado el ataque con denuncias penales imprudentes para iniciar un proceso, no resuelto, que colocó a la Agremiación Médica Platense, entidad que inicia sus actividades en 1941 (que precede inclusive a la Confederación Médica de la República Argentina) que fue gestando una prestación asistencial para los habitantes de la Capital Provincial, que generaba índices de satisfacción altos defendiendo condiciones laborales de los médicos, honorarios y aranceles

Por ello me parece interesante analizar y tener en cuenta este editorial del British Medical Journal escrita por Hugh Alderwick Publicada el 20 de Noviembre. En función de las declaraciones del Premier Británico, sobre las reformas en el National Health Service.

Lo primero que expresa es: Un cambio estructural importante no debería formar parte del plan de recuperación. Como el que tenemos que afrontar.

Antes de que llegara el Covid-19, los organismos nacionales del NHS habían pedido al gobierno que hiciera cambios en la legislación del NHS.1 

Estos cambios fueron diseñados para facilitar que las organizaciones del NHS en Inglaterra colaboren para planificar y prestar servicios, incluso a través del establecimiento de comités conjuntos entre comisionados y proveedores.2 Reformas que habian sido discutidas en las instituciones.

Desde entonces, el gobierno y el NHS se han centrado en el manejo del covid-19. Las propuestas de nueva legislación fueron archivadas temporalmente.

Pero no por mucho tiempo: la legislación para el NHS en Inglaterra parece estar de vuelta en la agenda. Pero en este caso no es para reformar el sistema. Sino fundamentalmente para el manejo de la caja.

En el verano surgieron historias de los medios de comunicación de que el primer ministro estaba considerando propuestas para una importante reorganización del NHS, incluidos cambios para poner a los organismos nacionales del NHS bajo un control político más estrecho.3 

Los comentaristas del NHS están pidiendo una legislación que dé mayor poder a los líderes locales para reorganizar la atención a medida que el NHS se recupera de la pandemia.4 Y los cambios en el sistema de salud pública inglés que actualmente está considerando el gobierno, puesto en marcha por la decisión poco programada de abolir Public Health England en agosto, incluyen la devolución de algunas responsabilidades de salud pública al NHS.5

La justificación de la legislación depende de a quién se le pregunte, e implica una mezcla de política y partidismo. Para los líderes del NHS, el argumento es que las reglas que rigen el NHS hacen que sea más difícil entregar las mejoras prometidas en el plan a largo plazo del NHS, incluida una mejor integración entre la atención médica y social y un mayor enfoque en la prevención de enfermedades.

Los analistas de las instituciones a menudo se centran en la interacción entre las «reglas en la forma», las reglas formales que rigen cómo funcionan los sistemas en papel, y las «reglas en uso», la forma en que las cosas realmente funcionan en la práctica.6 

La Ley de Salud y Asistencia Social de 2012 introdujo cambios generalizados en la organización del NHS en Inglaterra, incluida una combinación de normas para fomentar la competencia dentro del sistema de salud. En realidad, los líderes del NHS adoptaron la colaboración en su lugar.7 

NHS England eludió la legislación y estableció asociaciones de sostenibilidad y transformación y sistemas de atención integrados (asociaciones de comisionados, proveedores y autoridades locales del NHS en 42 áreas de Inglaterra) para liderar los cambios en los servicios locales. Pero estas asociaciones no tienen poderes formales, y las reglas sobre la licitación competitiva pueden detener la colaboración.

Para los políticos, la motivación para la nueva legislación del NHS puede ser diferente. Al igual que NHS England, el secretario de salud parece convencido de los beneficios de la colaboración. En un discurso en julio sobre el futuro de la atención médica, Matt Hancock dijo que los «sistemas locales se convertirán en la piedra angular del futuro del NHS y la atención social».8 Pero el gobierno también puede ver la legislación como una ruta para obtener un control más estricto sobre el funcionamiento diario del NHS, algo que la ley de 2012 buscó aflojar.

NHS England se ha convertido en la sede de facto de la estrategia del NHS bajo Simon Stevens, su director ejecutivo. El anterior secretario de Salud, Jeremy Hunt, ha dicho que nunca sintió que «carecería de un poder para dar dirección» al NHS bajo la ley de 2012.9 Pero tal vez el titular se sienta menos poderoso. La reforma para poner a NHS England bajo un control político más estrecho también puede ayudar a construir una narrativa, antes de cualquier investigación pública de covid-19, de que los organismos independientes, no el gobierno, son los culpables del desempeño de la pandemia en Inglaterra.

Política sobre evidencia

Las reorganizaciones del NHS ocurren con frecuencia, pero parecen ofrecer pocos beneficios.10-13 También pueden generar costes adicionales, desestabilizar los servicios y las relaciones, y desviar recursos de la atención al paciente. NHS England ha pedido una legislación específica en lugar de una reorganización al por mayor del NHS.1 Este enfoque pragmático tiene sentido, aunque incluso las propuestas más limitadas del NHS corren el riesgo de una interrupción involuntaria y pueden reemplazar un conjunto de soluciones alternativas con otro.2

No está claro qué tan seriamente el gobierno está considerando una reforma más generalizada, o lo que la reorganización de las agencias de salud pública puede significar para las responsabilidades del NHS. Es mucho más claro, sin embargo, que cualquier movimiento para poner a NHS Inglaterra bajo un control ministerial más cercano tendría sus raíces en la política más que en la evidencia. Es evidente que los muchachos nostálgicos de la sierra maestra han colisionado la calesita de la obra social provincial, que si no tuviera a los pacientes cautivos huirían en estampida todos de ella.

El NHS se ha enfrentado al año más difícil de su historia y se dirige a lo que probablemente será su invierno más sombrío. Los desafíos que enfrenta el NHS cuando sale de la pandemia son enormes. La acumulación de necesidades de atención médica insatisfechas es sustancial.14 

La escasez de personal del NHS es de más de 100 000 personas, y podría duplicarse en los próximos cinco años.15 Los servicios públicos también enfrentan el desafío de reducir las enormes desigualdades en salud exacerbadas por el covid-19. Una reorganización estructural importante del NHS no sería la respuesta a estos problemas, y probablemente los haría más difíciles de solucionar.

Si el gobierno está interesado en la reforma estructural, un mejor lugar para buscar sería la atención social para adultos en Inglaterra. La pandemia ha tenido un precio sombrío en los usuarios y el personal de la atención social, y las medidas del gobierno central para apoyar al sector han sido demasiado lentas e inadecuadas.16 Covid-19 ha expuesto la negligencia política de larga data, incluida la falta de fondos histórica, los problemas crónicos de la fuerza laboral y los altos niveles de necesidad insatisfecha. Se necesita una reforma fundamental para transformar la actual red de seguridad en un sistema que ofrezca una protección estatal mucho más generosa y eficaz para las personas vulnerables y sus cuidadores.

Concluyo Carlos Alberto Díaz: diciendo si el gobierno está buscando una reforma estructural, que trate de conseguir y fomentar, incentivar fuertemente la generación de empleo formal y que las personas con sus aportes elijan donde estar y los que no lo pueden hacer, con mejores sectores públicos, compitan con prestaciones de calidad, humanizadas y accesibles, que las personas lo van a saber valorar, la gente quiere que la atiendan, no que las llenen de burocracia, quiere acceso y personalización, no tener que sacar turno a las tres de la mañana.

«El desempeño de un país, también el económico, depende de la calidad del conjunto de sus instituciones, del grado en que éstas consigan hacer individualmente atractivo lo socialmente conveniente». 

Les presento Las variantes de preocupación del covid Manaos y de la India. Gamma y Delta

Gamma: El linaje P.1

Una variante conocida como 20J/501Y. V3 es del linaje P.1, una rama del linaje B.1.1.28 más grande.

La variante fue reportada por primera vez en Japón, en cuatro personas que contrajeron P.1 en un viaje a Brasil. El linaje, también conocido como Gamma, surgió a finales de 2020 en Manaos, la ciudad más grande de la región amazónica de Brasil. Rápidamente se convirtió en la variante predominante allí y en varias otras ciudades sudamericanas.

P.1 es un pariente cercano del linaje B.1.351,y tiene algunas de las mismas mutaciones en la proteína spike del coronavirus. Puede ser capaz de superar la inmunidad desarrollada después de la infección por otras variantes.

Variante delta. La enemiga más temida. Que esta golpeando la puerta, y ya esta en Inglaterra y Francia, y de allí es más fácil que llegue a nosotros. Para ello reitero necesitamos mas velocidad en las inmunizaciones.

B.1.617 lleva más de una docena de mutaciones, pero a veces se llama un «mutante doble» debido a dos mutaciones prominentes: E484Q y L452R.

E484Q se encuentra en la misma ubicación que E484K,la mutación «Eek» que podría ayudar al virus a evadir algunos tipos de anticuerpos.

L452R también se encuentra en la variante B.1.429 que está muy extendida en California.

El linaje B.1.617 ha seguido evolucionando, dividiéndose en nuevos linajes incluyendo B.1.617.1,conocido como Kappa,B.1.617.2,conocido como Delta. Ha surgido como un virus de rápido crecimiento, superando a otras variantes de preocupación.

DONDE SE HA ENCONTRADO B.1.617

La variante apareció por primera vez en octubre y ahora es la variante más común en la India. Se ha encontrado en Gran Bretaña y los Estados Unidos, y fue detectado recientemente en Israel.

Como es el comportamiento de la epidemia en la India. Como se observa la mortalidad sigue aumentando por tres o cuatro semanas

El último informe de Public Health England  sobre la variante delta, con un nuevo ensayo de genotipado para obtener resultados más rápidos, encuentra que  el  96% de los casos son delta. El análisis de la transmisión de esta variante encontró una  tarifa de ataque secundaria el 64% más alta que  para  B117, o el 41% más alta  según datos de la prueba y del rastro del NHS. El  riesgo de hospitalización o asistencia a urgencias parece 1,5 veces mayor. Las personas vacunadas con dos dosis representaron el 6% de las infecciones, el 11% de los ingresos hospitalarios, el 29% de las muertes (por lo que parece que las infecciones por 19% son muy raras, pero pueden ser más graves). Por el momento no se observa un aumento de las reinfecciones.   

La propagación es menos rápida y homogénea que la observada con la B117,  lo que indica que las vacunas están ralentizando la propagación. https://www.sciencemediacentre.org/expert-reaction-to-new-data-from-phe-on-the-b-1-617-2-delta-variant/

Hallazgos de la seguridad de la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer y Moderna en embarazadas

New England Journal of Medicine que sale publicado el 17-06-2021, Tom T. Shimabukuro

Muchas personas embarazadas en Estados Unidos están recibiendo vacunas contra la enfermedad por coronavirus 2019 (Covid-19) de ARN mensajero (ARNm), pero los datos son limitados sobre su seguridad en el embarazo.

Este trabajo muestra que son seguras, y en nuestro país serían necesarias.

Joint statement between RANZCOG and ATAGI about COVID-19 vaccine for pregnant women

RESULTADOS

Un total de 35.691 participantes v-safe de 16 a 54 años de edad se identificaron como embarazadas. el dolor del Inyección-sitio fue divulgado más con frecuencia entre personas embarazadas que entre mujeres no embarazada, mientras que el dolor de cabeza, la mialgia, las frialdades, y la fiebre fueron divulgados menos con frecuencia. Entre las 3958 participantes inscritas en el registro de embarazo v-safe, 827 tuvieron un embarazo completo, de las cuales 115 (13,9%) resultaron en una pérdida de embarazo y 712 (86,1%) dio lugar a un nacido vivo (principalmente entre los participantes con vacunación en el tercer trimestre). Los resultados neonatales adversos incluyeron parto prematuro (en 9,4%) y tamaño pequeño para la edad gestacional (en 3,2%); no se notificaron muertes neonatales. Aunque no son directamente comparables, las proporciones calculadas de embarazo adverso y resultados neonatales en personas vacunadas contra Covid-19 que tuvieron un embarazo completo fueron similares a las incidencias reportadas en estudios con mujeres embarazadas que se realizaron antes de la pandemia de Covid-19. Entre los 221 eventos adversos relacionados con el embarazo notificados al VAERS, el evento notificado con mayor frecuencia fue el aborto espontáneo (46 casos).

 En diciembre de 2020, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) otorgó a las vacunas la Autorización de Uso de Emergencia (EUA) como una serie de dos dosis, con 3 semanas de diferencia para Pfizer-BioNTech y 1 mes de diferencia para Moderna, y fueron recomendadas para su uso por el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización

 Además, las personas embarazadas con Covid-19 podrían tener un mayor riesgo de resultados adversos del embarazo, como el parto prematuro, en comparación con las personas embarazadas sin Covid-19.6 Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y ACIP, en colaboración con el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos y la Academia Americana de Pediatría, han emitido una guía que indica que las vacunas contra el Covid-19 no deben ser retenidas a las personas embarazadas.

Discusión

Esta revisión de vigilancia en Estados Unidos de la seguridad de las vacunas contra el COVID-19 durante el embarazo y el período de percepción indica que algunas personas embarazadas en Estados Unidos están optando por vacunarse contra el Covid-19 en todos los trimestres del embarazo.

Las reacciones locales y sistémicas solicitadas que fueron divulgadas al sistema v-seguro de la vigilancia eran similares entre las personas que identificaron como mujeres embarazadas y no embarazadas.

Aunque no son directamente comparables, las proporciones de embarazo adverso y resultados neonatales (por ejemplo, pérdida fetal, parto prematuro, tamaño pequeño para la edad gestacional, anomalías congénitas y muerte neonatal) entre las participantes con embarazos completados del registro de embarazo seguro en v parecen ser similares a las incidencias publicadas en poblaciones embarazadas estudiadas antes de la pandemia de Covid-19.15-26 

Muchas participantes en el registro de embarazo v-safe fueron incluidas en el grupo de prioridad de fase 1a (más alta) para la vacunación contra el Covid-19 debido a su trabajo como personal de atención médica.27 

La participación segura en Vacunación es voluntaria y la información de registro no está disponible de manera uniforme en todos los lugares de vacunación, aunque la información sobre el sistema de vigilancia se incluye en las hojas informativas de la UCE para los proveedores de atención médica y los pacientes. Por lo tanto, las comparaciones de las proporciones de mujeres vacunadas con estos resultados con las estimaciones publicadas anteriormente están limitadas por las diferencias probables entre estas poblaciones en edad, grupo étnico y otras características sociales, demográficas y clínicas que se sabe que están asociadas con el embarazo y los resultados neonatales. Sin embargo, tales comparaciones son útiles para proporcionar una idea cruda de si hay señales de seguridad inesperadas en estos primeros datos. En el momento de este análisis, solo el 14,7% de las personas que se identificaron como embarazadas en el sistema de vigilancia v-safe habían sido contactadas para ofrecer la inscripción en el registro de embarazo.

También deben tenerse en cuenta otras limitaciones. Al igual que con todos los sistemas de vigilancia informados por las participantes, los errores en la realización de encuestas de salud v-safe pueden resultar en la clasificación errónea de las participantes como embarazadas; como resultado, los datos de reacciones locales y sistémicas que los participantes informaron a la plataforma v-safe pueden incluir algunos informes de personas no embarazadas. No se requiere que los participantes completen encuestas a la misma hora todos los días, y nuestra capacidad para evaluar el inicio o la duración de los eventos adversos, como la fiebre, es limitada. Los datos del registro son preliminares, provienen de una muestra pequeña y describen principalmente los resultados neonatales de la vacunación en el tercer trimestre; los hallazgos pueden cambiar a medida que se informan los resultados adicionales del embarazo y aumenta el tamaño de la muestra, lo que puede facilitar la detección de resultados raros. No se pudieron evaluar los resultados adversos que podrían ocurrir en asociación con exposiciones más tempranas en el embarazo, como anomalías congénitas, porque ninguna persona embarazada que fue vacunada al principio del embarazo ha tenido nacidos vivos capturados en el registro de embarazo v-seguro hasta la fecha; el seguimiento está en curso. Además, la proporción de personas embarazadas que informaron aborto espontáneo puede no reflejar las verdaderas proporciones posteriores a la vacunación porque las participantes podrían haber sido vacunadas después del período de mayor riesgo en el primer trimestre, y es posible que no se reconozcan las pérdidas de embarazo muy tempranas. Mientras que algunos embarazos con vacunación en el primer y a principios del segundo trimestre se han completado, la mayoría están en curso, y se necesita una comparación directa de los resultados sobre la base del momento de la vacunación para definir la proporción de abortos espontáneos en esta cohorte. Debido a las limitaciones del tamaño de la muestra, tanto los resultados del embarazo como los neonatales se calcularon como una proporción en lugar de una tasa.

Nuestro análisis preliminar utiliza datos informados por los participantes y tiene información limitada sobre otros factores de riesgo potenciales para embarazos adversos y resultados neonatales. El VAERS está sujeto a las limitaciones de la vigilancia pasiva.12 A pesar de los requisitos de notificación obligatoria de la UCE y la orientación de los CDC sobre la notificación del VAERS, es probable que haya un subregistro sustancial de eventos adversos específicos del embarazo y el neonato. Tampoco conocemos el número total de dosis de la vacuna contra el Covid-19 administradas a personas embarazadas, lo que limita aún más nuestra capacidad de estimar las tasas de eventos adversos reportados a partir de los datos del VAERS. Entre las condiciones específicas del embarazo reportadas al VAERS después de la vacunación contra covid-19, el aborto espontáneo fue el más común. Esto es similar a lo que se observó durante la pandemia de influenza A (H1N1) en 2009 después de la introducción de la vacuna inactivada contra la influenza H1N1 2009, donde el aborto espontáneo fue el evento adverso más común reportado por las personas embarazadas que recibieron esa vacuna.28

Además de la vacunación que protege a las mujeres contra el Covid-19 y sus complicaciones durante el embarazo, la evidencia emergente ha demostrado la transferencia transplacental de anticuerpos del coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV-2) después de la vacunación materna contra el Covid-19 durante el tercer trimestre, lo que sugiere que la vacunación materna podría proporcionar cierto nivel de protección al neonato.29-32 Sin embargo, no se dispone de datos sobre la transferencia de anticuerpos y el nivel de protección en relación con el momento de la vacunación. Los CDC y la FDA continúan monitoreando y difundiendo información sobre la seguridad del ARNm y otros tipos de vacunas contra el Covid-19 en personas embarazadas.

Los primeros datos del sistema de vigilancia v-safe, el registro de embarazo v-safe y el VAERS no indican ninguna señal de seguridad obvia con respecto al embarazo o los resultados neonatales asociados con la vacunación contra covid-19 en el tercer trimestre del embarazo.

Se necesita un monitoreo continuo para evaluar aún más los resultados maternos, neonatales e infantiles asociados con la vacunación materna contra el Covid-19, incluso en etapas más tempranas del embarazo y durante el período preconcepcional.

Mientras tanto, los datos actuales pueden ayudar a informar la toma de decisiones sobre la vacunación por parte de las personas embarazadas y sus proveedores de atención médica.

Otra Publicación:

RANZCOG y ATAGI recomiendan que a las mujeres embarazadas se les ofrezca rutinariamente la vacuna contra el ARNm de Pfizer (Cominarty) en cualquier etapa del embarazo. Esto se debe a que el riesgo de resultados graves de COVID-19 es significativamente mayor para las mujeres embarazadas y su bebé nonato.

Los datos de vigilancia global de un gran número de mujeres embarazadas no han identificado ninguna preocupación de seguridad significativa con las vacunas contra la COVID-19 de ARNm administradas en cualquier etapa del embarazo. Además, también hay evidencia de anticuerpos en la sangre del cordón umbilical y la leche materna, que pueden ofrecer protección a los bebés a través de la inmunidad pasiva.

Se alienta a las mujeres embarazadas a discutir la decisión en relación con el momento de la vacunación con su profesional de la salud.

Las mujeres que están tratando de quedar embarazadas no necesitan retrasar la vacunación o evitar quedar embarazadas después de la vacunación.

El valor de los medicamentos: un concepto crucial pero vago

Antoñanzas F. et al.

La evaluación de tecnologías sanitarias se utiliza cada vez más para evaluar el valor de los productos sanitarios y para priorizar los recursos; sin embargo, definir exactamente qué valor es y cómo debe medirse sigue siendo un desafío. 

La mayoría de los países investigados combinan la evaluación clínica con la evaluación económica para hacer recomendaciones de reembolso; el año de vida ajustado por calidad es la medida de valor más comúnmente utilizada, pero no captura aspectos más amplios de valor que pueden ser importantes para los pacientes y los sistemas de salud. Describimos el uso de precios basados en el valor y el análisis de decisiones multi-criterios, dos enfoques para la incorporación de aspectos más amplios del valor en la toma de decisiones.

En general, hemos identificado una variación considerable en la forma en que el valor de un producto es definido por las diferentes partes interesadas.

Aunque una comprensión universal del valor en la atención médica es importante, está claro que las definiciones actuales son insuficientes, lo que podría conducir a decisiones de reembolso inconsistentes.

En última instancia, es necesario establecer políticas más claras para definir y medir el valor en la atención sanitaria, y es probable que conduzca a mejoras en la coherencia de la toma de decisiones.

Según Bleric Alcalá: La financiación basada en el valor, permite fijar el precio o la magnitud del reembolso o del descuento de las innovaciones respecto a las ventajas que aportan, para ello hay que valerse de instrumentos que permitan pago por resultados y no solo por el uso. La cobertura sobre los comparadores deben incluso orientar a valor en una determinada ocasión o para una determinada combinación de fármacos. El precio del fármaco no debe ser el único factor determinante en la decisión de reembolso. Hay un grupo de países como el Reino Unido, Suecia y Australia con una gran tradición en evaluación económica, que consideran el valor de la innovación de una manera implícita a través del enfoque basado en el coste por AVAC ganado. Por otro lado países como España, Francia, Italia, Alemania, Austria, Canadá o Japón clasifican las innovaciones mediante escalas cardinales, mediante las cuales catalogan los medicamentos según su grado de innovación, beneficio o interés terapéutico y que pueden ser más o menos detalladas.

Nosotros estamos en el peor de los mundos a merced de los laboratorios o sea la mano del mercado que nunca acaricia la equidad.

Reactogenicidad e inmunogenicidad de Pfizer en sujetos que recibieron una primera dosis de Astra Zeneca: resultados iniciales de un ensayo aleatorio, adaptativo y de fase 2 (CombiVacS)

Fundamento: No existen datos inmunológicos sobre los calendarios de vacunación heterólogos del SARS-CoV-2 en humanos. Se evaluó la inmunogenicidad y reactogenicidad de BNT162b2 (Comirnaty, BioNTech) administrado como segunda dosis en participantes preparados con ChAdOx1-S (Vaxzevria, Astra Zeneca).

Método: Se realizó un ensayo clínico de fase 2, abierto, adaptativo, aleatorio, controlado en adultos menores de 60 años, vacunados con una dosis única de ChAdOx1-S entre 8 y 12 semanas antes del cribado, y sin antecedentes de infección por SARS-CoV-2 (EudraCT No. 2021-001978-37 y NCT04860739).

Los participantes fueron asignados al azar (2:1) para recibir BNT162b2 (0,3 mL, inyección intramuscular única) u observación. Los resultados primarios fueron la reactogenicidad a 7 días y la respuesta IgG antiespiga de 14 días, medidas por inmunoensayos que cubrieron la proteína de espiga trimérica SARS-CoV-2 y el dominio receptor binding domain (RBD). La funcionalidad de los anticuerpos y la inmuno respuesta celular fueron evaluadas usando un análisis de la neutralización del pseudovirus y un immunoensayo de la IFN-gamma, respectivamente.

Hallazgos: Entre el 24 y el 30 de abril de 2021, 676 individuos fueron aleatorizados (n=450 grupo de intervención, n=226 grupo control) en 5 sitios en España, y 663 (441 y 222, respectivamente) completaron el estudio hasta el día 14 (edad media 44 [DE 9], 56·5% mujeres).

En el grupo de intervención, los títulos medios geométricos (GMT) de IgG-RBD aumentaron de 71·46 BAU/mL (IC del 95%: 59·84-85·33) al inicio del estudio a 7756·68 (7371·53; 8161·96) en el día 14 (p < 0·0001). IgG contra la espiga-proteína trimérica aumentó de 98·4 [85.69–112.99] a 3684·87 [3429·87–3958·83]). El 100% de los participantes exhibieron anticuerpos neutralizantes 14 días después de la administración de BNT162b2, en comparación con el 34,1% en la inscripción. Un aumento de 4 veces en inmuno respuesta celular también fue observado.

Las reacciones fueron predominantemente leves (68·3%) o moderada (29·9%), y consistió con mayor frecuencia en dolor en el lugar de la inyección (88·2%), induración (35·5%), cefalea (44·4%) y mialgia (43·3%). No se informaron eventos adversos graves.

Interpretación: BNT162b2 administrada como segunda dosis en individuos vacunados con ChAdOx1-S indujo una respuesta inmune robusta con un perfil de reactogenicidad aceptable y manejable.

En la nota de prensa del ISCIII se destaca que «El uso combinado de las vacunas de AstraZeneca y Pfizer contra el SARS-CoV-2 ofrece una potente respuesta inmunitaria». 

No hay gritar los goles, antes que se convaliden.

Esta analogía de los tiempos del VAR en el Football le están quitando la emoción al espectáculo, que debemos esperar que seis personas revean con cámaras la situación y convaliden. Entonces se pierde esa ilusión, de estar en tiempo presente y ser partícipe de un espectáculo. Esto le está pasando que estamos gritando triunfo, sin que los epidemiólogos digan que fue exitoso.

Chile: El campeón de la vacunación impone nuevos toques de queda | Chile en DW | DW | 14.06.2021 la nota que posteo es una transcripción del portal que cito.

El campeón de la vacunación impone nuevos toques de queda

Casi ningún otro país ha vacunado a una parte tan grande de su población como Chile. A pesar de ello, vuelve a registrar cifras récord de infecciones. El confinamiento más estricto está de nuevo en vigor en la capital.

Comentario Personal: Entonces el periodismo lo uso para atacar al Ministerio de Salud Argentino y al Gobierno. Pero, lo más importante es saber lo que esta aconteciendo. Es porque los anticuerpos generados por la Sinovac, no son suficientes, si la inmunidad es eludida por la cepa circulante en Chile. Que tendría que hacer nuestro país y Chile en particular. Además, cada vez se está juntando casos de eventos adversos con las vacunas que usan vectores virales. Si la EMA, decide suspender la vacunación de la vacuna de Astra Zeneca, que pasaría con nuestro principal proveedor. Naufragaría nuestra campaña de vacunación. Solo nos quedaría la vacuna Sputnik y encima la dosis de componente 1.

A partir de este fin de semana, vuelve a estar vigente el más estricto de los cuatro niveles de confinamiento en la Región Metropolitana de Santiago de Chile. En pocas palabras, la «cuarentena” colectiva significa: solo los que trabajan en profesiones de servicios de primera necesidad pueden salir de casa. Pasear o hacer deporte solo está permitido en horas de la mañana con personas del mismo hogar. Las compras de artículos de uso diario se permiten dos veces por semana, durante dos horas.

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, hizo un llamado a la gente para que siguiera las reglas y prometió que el nuevo confinamiento podría relajarse en apenas dos semanas.

Objetivo de vacunación alcanzado en un 58%

Desde mediados de abril, Chile ha estado luchando con tasas de infección tan altas como no sucedía desde junio de 2020. En mayo, la incidencia de siete días había disminuido un poco. Sin embargo, durante una semana ha vuelto al nivel nacional récord de alrededor de 260 nuevas infecciones por cada 100.000 habitantes. La región de la capital, en la que vive casi la mitad de la población, se ve particularmente afectada.

En Chile, el campeón de la vacunación de América Latina, esto no se habría esperado, ya que el país está aplicando su ambiciosa estrategia de vacunación de forma extremadamente consistente. Casi nueve de los casi 20 millones de habitantes de Chile ya están totalmente vacunados. Otros 2,5 millones han recibido la primera de las dos dosis.

Así, Chile ha alcanzado el 58% de su objetivo de vacunar a tres cuartas partes de la población, considerado suficiente para lograr la llamada inmunidad de rebaño, en la que los brotes importantes de la enfermedad se vuelven altamente improbables. Si Chile sigue vacunando al ritmo actual, podría alcanzar esta meta en el transcurso de agosto.

Muchas infecciones a pesar de la alta tasa de vacunación

Israel es el único país con más de seis millones de habitantes que tiene una proporción de su población totalmente vacunada superior a la de Chile, es decir, casi un 60%. En Israel la pandemia prácticamente ha terminado. La incidencia de siete días fue de 1,3 el viernes pasado. Hay varias razones posibles por las que la incidencia en Chile es 200 veces mayor que en Israel. Una de ellas es la propia campaña de vacunación: en Israel, casi todos los vacunados recibieron la vacuna de BioNTech/Pfizer, mientras que el resto recibió la de Moderna. Ambas son vacunas de ARNm. En Chile, en cambio, más de las tres cuartas partes de las dosis administradas fueron de la china Sinovac, una de las llamadas «virus atenuados» que puede producirse en grandes cantidades con relativa rapidez.

En el caso de las dos vacunas de ARNm de BioNTech y Moderna, los estudios han demostrado una eficacia de aproximadamente el 95%. Los estudios sobre la eficacia de Sinovac han dado resultados muy diferentes. En Brasil, la vacuna solo protegió a cerca del 50% de los vacunados contra las enfermedades sintomáticas y los cursos graves de la enfermedad, mientras que en Chile tuvo una eficacia del 63%. La eficacia contra la infección y, por tanto, contra la propagación de la enfermedad podría ser aún menor.

Los resultados menos favorables del estudio podrían indicar que Sinovac es menos eficaz contra la variante brasileña P.1 en particular. La mutación, que desde entonces ha sido bautizada por la OMS como «gamma», se considera en cualquier caso dos veces más infecciosa que la cepa original del virus y es ahora también la variante más propagada en Chile.

Como resultado, la mortalidad en Chile se está estabilizando a un nivel ligeramente más bajo que en meses anteriores. Esto sugiere que Sinovac al menos está mitigando la evolución. Sin embargo, las unidades de cuidados intensivos en el área metropolitana de Santiago están alcanzando nuevamente sus límites de capacidad.

Cansancio del encierro y dificultades económicas

Los expertos en Chile ven cierto comportamiento de la población: tras meses de idas y venidas entre duras restricciones y otras más suaves, la gente está cansada, dijo al diario chileno La Tercera la doctora Marcela Garrido, jefa de epidemiología del hospital de la Universidad de los Andes en Santiago de Chile: «La gente está perdiendo el respeto ante las medidas, y ya no se queda en casa; hay razones económicas pero también mentales para esto.»

La posibilidad de trabajar desde casa está abierta a muchas menos personas que en Europa o incluso en Israel. El gobierno también es consciente de ello. Casi al terminar la semana, el Presidente Piñera anunció más ayudas para las pequeñas y medianas empresas que han tenido dificultades como consecuencia de las restricciones.

La mezcla de vacunas contra el COVID-19 parece estimular las respuestas inmunitarias

Ya he publicado sobre este tema, que me parece algo sustancial para acelerar los planes de vacunación, especialmente en Argentina, con la dificultad de la llegada del Componente 2 de la vacuna sputnik V que mayoritariamente se usa en Argentina, y que sería dable poderla mezclar con una dosis de Astra Zeneca, para completar en los mayores el plan de vacunación. Porque ya han transcurrido doce semanas. Con lo cual los niveles de ansiedad naturalmente se van incrementando. Especialmente por los reportes en la necesidad que para neutralizar la cepa delta, de la india, hacen falta más concentración de anticuerpos. Además que la inmunidad contra el covid 19 requiere de células T, que se estimularían más con esta combinación.

Gretchen Vogel. Corresponsal de Science

Europa y Canadá tienen un incentivo adicional para combinar vacunas de distintas plataformas, especialmente porque Millones de personas allí recibieron una dosis inicial de la vacuna de AstraZeneca antes de que los gobiernos recomendaran a los grupos de edad más jóvenes evitarla debido al riesgo de un raro trastorno de la coagulación. Se quedaron preguntándose qué hacer a continuación: ¿Obtener una segunda dosis o cambiar a una vacuna diferente?

En un estudio español que Belda-Iniesta ayudó a liderar, 448 personas que recibieron una dosis de la vacuna de Pfizer-BioNTech 8 semanas después de una dosis inicial de AstraZeneca tuvieron pocos efectos secundarios y una respuesta sólida de anticuerpos 2 semanas después de la segunda inyección. Las 129 muestras de sangre analizadas podrían neutralizar un pico que expresa un virus no coronar,la proteína de superficie sars-CoV-2 clave para infectar las células, él y sus colegas informaron el mes pasado en el sitio de preimpresión de The Lancet.

Del mismo modo, Leif Erik Sander, un experto en enfermedades infecciosas del Hospital Universitario Charité en Berlín, y sus colegas encontraron que 61 trabajadores de la salud que recibieron las dos vacunas en el mismo orden, pero con 10 a 12 semanas de diferencia, produjeron anticuerpos spike a niveles comparables a un grupo de control que recibió dos dosis de Pfizer-BioNTech en el intervalo estándar de 3 semanas, y no tuvo un aumento en los efectos secundarios. Aún más alentador, sus células T, que pueden aumentar la respuesta de anticuerpos y también ayudar a liberar al cuerpo de las células ya infectadas, respondieron ligeramente mejor al pico que los receptores de Pfizer-BioNTech completamente vacunados. Un equipo que realizaba un estudio más pequeño en Ulm, Alemania,tuvo resultados comparables. Ambos grupos han publicado preimpresiones en el servidor medRxiv.

«Dos vacunas diferentes pueden ser más potentes que cualquiera de las vacunas solas», dice Dan Barouch, del Centro Médico Beth Israel Deaconess, quien ayudó a desarrollar la vacuna de una dosis covid-19 fabricada por Johnson &Johnson. Ella y la vacuna AstraZeneca de dos dosis utilizan un adenovirus no replicante como «vector» para introducir la codificación de ADN para la proteína espiga del SARS-CoV-2 en las células del receptor. Las vacunas de Pfizer-BioNTech y Moderna en su lugar usan ARN mensajero (ARNm) que codifica para el SPIKE, que las células toman y utilizan para producir la proteína.

La mezcla de los dos tipos de vacuna puede dar al sistema inmunitario múltiples formas de reconocer un patógeno. «Las vacunas de ARNm son muy buenas para inducir respuestas de anticuerpos, y las vacunas basadas en vectores son mejores para desencadenar respuestas de células T», dice Sander. Matthew Snape, un experto en vacunas de la Universidad de Oxford, está de acuerdo en que los resultados de la vacuna combinada hasta ahora son prometedores, pero advierte que no resuelven si alguna mejora en la respuesta de las células T resulta de intervalos de dosis más largos en lugar de la mezcla.

Los estudios recientes son imperfectos porque no están diseñados para evaluar la protección real contra el COVID-19. Eso requeriría seguir a grandes grupos que reciben diferentes combinaciones de vacunas para ver quién se infecta y enferma durante muchos meses.

Se cree que las mediciones de anticuerpos y células T en las que se basan los estudios corresponden a la protección de la vida real, pero los estudios están en curso para determinar exactamente qué tan confiables son estos correlatos.

Aún así, los hallazgos respaldan los cambios recientes en las políticas. España ha autorizado la mezcla de las dos vacunas para personas menores de 60 años. Otros países que han puesto límites de edad a la vacuna de AstraZeneca, incluidos Canadá, Alemania, Francia, Noruega y Dinamarca, han hecho recomendaciones similares.

Se esperan más datos en las próximas semanas. Snape y sus colegas están estudiando ocho permutaciones de vacunas en aproximadamente 100 personas cada una: una primera dosis de la vacuna de AstraZeneca o de Pfizer-BioNTech, seguida de una dosis de la misma vacuna o la opuesta, con intervalos de 4 o 12 semanas. El grupo informó en The Lancet el mes pasado que las personas que recibieron la vacuna de ARNm solo 4 semanas después de la de AstraZeneca sufrieron significativamente más efectos secundarios que las que recibieron dos dosis de la misma vacuna; los datos sobre la inmunorespuesta de esos temas están pendientes.

El programa se ha ampliado para incluir segundas dosis de la vacuna de ARNm de Moderna y la vacuna Novavax, que entrega la proteína spike directamente.

A medida que el mundo se apresa a vacunar a tantas personas como sea posible contra el COVID-19, estos estudios combinados podrían ser un arma más contra la desigualdad «realmente vergonzosa» en el acceso global a las vacunas, dice Hugo van der Kuy, farmacólogo clínico del Centro Médico Erasmus. Será importante incluir también las vacunas ampliamente utilizadas fuera de Europa, dice, como las fabricadas por las empresas chinas Sinovac y Sinopharm, que se basan en copias inactivadas del SARS-CoV-2, y la rusa Sputnik V, cuyas dos dosis utilizan un adenovirus diferente cada una. Snape está de acuerdo. Mezclar vacunas, dice, «será la realidad para muchos países de todo el mundo con el objetivo de hacer el mejor uso de las vacunas disponibles para ellos».

El precio de los medicamentos

Nos falta ejercer el poder de negociación como grandes compradores, si tres actores del sistema se juntaran, estos podrían llevar a negociación que hicieran asequibles los precios de los medicamentos(PAMI, IOMA, OSECAC. SWISS MEDICAL OSDE (60% del mercado farmacéutico ). Una estrategia en las que todos ganen: Laboratorios farmacéuticos, los financiadores, las farmacias, los pacientes, y legitimar ante la sociedad un sector innovador, con responsabilidad social. Por ello transcribo un artículo sobre la comparación en el acceso en Alemania y EE.UU.

Un número creciente de aspirantes presidenciales, más recientemente la senadora Kamala Harris, están proponiendo propuestas de «pagador único» o «Medicare para todos» que buscan extender la cobertura del seguro y reducir el costo de la atención. Enfrentan el desafío de que Estados Unidos tiene un sistema de financiamiento de atención médica multipago profundamente arraigado que incluye planes de salud federales, estatales, regionales, nacionales, sin fines de lucro y con fines de lucro, cada uno con su propia estrategia, circunscripción política y voluntad de sobrevivir. Una pregunta obvia es si los objetivos políticos de los demócratas podrían lograrse sin poner patas arriba el statu quo.

El atractivo político a corto plazo, y la sostenibilidad económica a largo plazo, del objetivo de cobertura universal de los demócratas depende de la moderación de los costos. Esto, a su vez, requiere dominar la variación injustificada y el aumento inflacionario de los precios de los componentes de la atención, en particular los medicamentos.

Con este fin, es instructivo observar la evaluación farmacéutica y los precios en Alemania, una nación próspera que cuenta con cobertura universal, un sistema privado de seguro de salud de múltiples pagador, una gran industria farmacéutica y precios de medicamentos que son más bajos y están más directamente relacionados con el beneficio clínico que los de los ESTADOS UNIDOS. En este post, examinamos el sistema alemán y discutimos cómo los ESTADOS UNIDOS podrían adoptar algunos de sus puntos fuertes.

Un sistema de financiamiento de atención médica multipago

El sistema alemán de financiamiento de la atención médica cuenta con 110 «Fondos de Enfermedad», o planes de salud, que cubren colectivamente los gastos de atención médica para el 90 por ciento de la población. Cuarenta y ocho compañías de seguros de indemnización cubren el resto. 

No hay una aseguradora de salud gubernamental, mucho menos un solo pagador. 

La mayoría de los planes de salud están basados en el empleador, de una manera algo análoga a los empleadores autoasegurados en los Estados Unidos.

La mayoría de la población, sin embargo, está inscrita en los fondos nacionales Ersatzkassen (o Fondos de Enfermedad, en su mayoría organizados en torno a ocupaciones y profesiones) y los fondos regionales AOK (los mayores fondos de seguro de salud estatutarios alemanes algo parecido a los planes BlueCross BlueShield en los ESTADOS UNIDOS).

Los fondos de AOK están sujetos a una amplia regulación y apoyo de los gobiernos federal y estatal, incluido el reembolso especial de aquellos fondos que atraen a los afiliados más enfermos.

Los fondos están representados en sus negociaciones con las empresas farmacéuticas y las organizaciones proveedoras por su asociación paraguas, la GKV-Spitzenverband (GKV-SV).

Las aseguradoras de indemnización están sujetas a menos regulación, pero disfrutan de menos subsidios. Pagan las mismas tasas de casos que las Cajas de Enfermedad a hospitales y empresas farmacéuticas, pero determinan sus propios honorarios médicos (principalmente sobre la base de una estructura de indemnización).

El sistema alemán de precios farmacéuticos se basa en este sistema de seguro multipago. Los nuevos medicamentos autorizados para su lanzamiento al mercado por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA, equivalente a la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos) están sujetos a evaluación clínica por parte de dos entidades parecidas.

El Institute for Quality and Efficiency in Health Care (IQWiG) prepara una evaluación de la eficacia comparativa basada en la evidencia clínica, incluyendo pero no limitado a los estudios presentados por los fabricantes a la EMA. El Comité Conjunto Federal (Gemeinsamer Bundesausschuss; G-BA) combina los informes de IQWiG con testimonios recopilados en audiencias públicas del fabricante, grupos de defensa de pacientes, asociaciones de médicos y otros grupos de partes interesadas.

No se hace uso del análisis formal de costo-efectividad ni de los años de vida ajustados por calidad (A.A.). Más bien, el G-BA evalúa el nuevo fármaco como que ofrece mayor, moderado, menor, positivo pero nocuantificable, o ningún beneficio incremental en comparación con los tratamientos existentes para la condición objetivo. El beneficio «positivo pero nocuantificable» se concede a los medicamentos huérfanos y otros productos en los que faltan comparadores u otros factores metodológicos impiden una evaluación tradicional.

A los fabricantes de medicamentos se les permite establecer un precio de lista inicial para sus productos después de la autorización de la EMA, y se les pagan estos precios durante el primer año después del lanzamiento.

Durante este primer año, sin embargo, el IQWiG y el G-BA llevan a cabo sus evaluaciones y, para aquellos medicamentos que demuestran cierto grado de beneficio adicional, lo entregan al GKV-SV para negociar un nuevo precio.

Las negociaciones GKV-SV se basan en la eficacia comparativa del medicamento, el precio de mercado del medicamento utilizado en la evaluación G-BA, los precios de otros medicamentos que tratan la misma afección pero que no fueron elegidos comparador, y los precios cobrados por el fabricante por su nuevo medicamento en otros mercados europeos.

Los nuevos medicamentos sin beneficio adicional se asignan a clases terapéuticas sujetas a precios de referencia, y las Cajas de Enfermedad y las aseguradoras privadas limitan el importe del reembolso en función de los precios de las alternativas existentes dentro de cada clase. Si no encajan en una clase de precio de referencia existente, están sujetos a negociaciones con la condición de que su precio negociado no pueda exceder del de sus medicamentos incluidos en la comparación.

Negociaciones en el contexto del monopolio bilateral

Las negociaciones de precios se estructuran formalmente como un monopolio bilateral, con un único comprador, la GKV-SV que representa a las Cajas de Enfermedad (e indirectamente a las aseguradoras de indemnización), frente a un único vendedor, el fabricante de medicamentos. Sería fácil predecir el estancamiento de la negociación, con la GKV-SV insistiendo en que la solicitud de los fabricantes de precios altos amenaza la solvencia del sistema y los fabricantes insistiendo en que la solicitud de los Fondos de precios bajos amenaza la innovación.

Sin embargo, ambas partes están sometidas a una fuerte presión pública y política para llegar a un acuerdo. Si no se puede negociar ninguno, el precio del medicamento es establecido por un panel de arbitraje que consta de representantes de cada parte más un presidente designado. El fabricante puede rechazar el precio de los árbitros, pero luego renuncia a todas las ventas en el mercado más grande del continente y sabe que entrará en negociaciones de precios para su próximo medicamento con una reputación no collaborativa, siempre algo malo en una cultura que enfatiza la cooperación sobre el conflicto.

La estructura alemana de evaluaciones comparativas de efectividad y negociaciones colectivas se estableció en 2011, basándose en un sistema existente en el que los medicamentos estaban sujetos a descuentos generales en el precio de lista que no estaban alineados con el beneficio clínico ofrecido. Desde 2011 hasta finales de 2017, el sistema farmacéutico alemán ha llevado a cabo evaluaciones y precios de 186 medicamentos. De ellos, 35 medicamentos fueron a arbitraje y 30 fueron retirados del mercado por sus fabricantes.

En la práctica, los fabricantes normalmente sólo se retiran del mercado alemán si el precio resultante del proceso descrito anteriormente es tan bajo que socava los precios que pueden cobrarse en otros lugares. Una característica única del sistema alemán es que los precios finales negociados y arbitrados no son confidenciales. Muchas otras naciones hacen referencia tanto a los precios alemanes iniciales como a los finales al administrar o negociar sus propias tarifas. La administración Trump ha propuesto un sistema análogo de precios de referencia internacional para limitar las tarifas pagadas por los medicamentos administrados por médicos bajo la Parte B de Medicare.

Este marco centralizado de evaluación y fijación de precios para las nuevas sustancias activas se complementa con una serie de negociaciones descentralizadas. El precio de los medicamentos utilizados en el entorno hospitalario se negocia entre los fabricantes y los hospitales. A veces, el GKV-SV participa si el medicamento ha de ser reembolsado por las Cajas de Enfermedad a los hospitales como complemento del pago del grupo básico relacionado con el diagnóstico (DRG). Los fabricantes están dispuestos a negociar descuentos para algunos medicamentos ambulatorios durante el primer año después de la autorización de la EMA, a pesar de que tienen el derecho de exigir el precio de lista completo. Estas negociaciones voluntarias pueden acelerar la adopción por parte de los médicos, que reciben garantías de las Cajas de Enfermedad de que los medicamentos recién descontados no desencadenarán auditorías ni sanciones. Además, generan evidencia de eficacia en entornos del mundo real que pueden ser útiles para los fabricantes al negociar precios colectivamente con el GKV-SV.

Aunque los pagadores alemanes no requieren la autorización previa para la prescripción de drogas costosas, pueden conducir auditorías retrospectivas e imponer penas a los médicos que exhiben patrones de la prescripción perceptiblemente fuera de los límites terapéuticos de la EMA y de G-BA. Se imponen pocas auditorías y sanciones, pero la amenaza ejerce una influencia disuasoria sustancial sobre los médicos alemanes reacios al riesgo.

Los medicamentos genéricos y los biosimilares no pasan por la evaluación G-BA y la negociación GKV-SV porque no entran dentro de las mismas regulaciones que los nuevos principios activos. Se supone, por definición, que no ofrecen beneficios incrementales sobre los productos de comparación. En la mayoría de los casos, se asignan a clases terapéuticas sujetas a precios de referencia; mientras que los pagadores limitan el reembolso a un precio de referencia calculado sobre la base de las alternativas existentes dentro de cada clase, los fabricantes son libres de determinar el precio que cobrarán por su propio producto. Las cajas individuales de enfermedad negocian reembolsos suplementarios para genéricos y biosimilares como condición para un tratamiento favorable en sus programas de gestión de la utilización.

Resumiendo

El sistema de salud alemán tiene varias características importantes que se asemejan pero van más allá de las que prevalecen en los EE.UU. Su sector de seguros está compuesto por más de 100 planes de salud independientes que compiten por los afiliados en función del servicio al cliente, pero colaboran en la negociación con los fabricantes farmacéuticos. Los precios se basan en evaluaciones basadas en la evidencia de la evaluación clínica comparativa, pero también en testimonios y documentos complementarios obtenidos a través de reuniones públicas que involucran a defensores de pacientes, organizaciones médicas y otras partes interesadas.

Los resultados parecen haber sido en gran medida positivos desde la perspectiva de los compradores. Los precios de los medicamentos en Alemania tienden a estar en el extremo superior del rango para las naciones europeas, pero sustancialmente por debajo de los niveles estadounidenses. Esta diferencia no puede atribuirse únicamente a la estructura centralizada de evaluación y negociación, ya que incluso antes de 2011 los fabricantes estaban obligados por reglamento a ofrecer descuentos fuera de los precios de lista. Sin embargo, los precios actuales están mejor alineados con el beneficio clínico que ofrece cada producto. Antes de 2011, todos los medicamentos enfrentaban el mismo porcentaje de reembolso obligatorio. Ahora los descuentos son importantes para los medicamentos que ofrecen poco o ningún beneficio incremental, pero modestos para los medicamentos donde G-BA e IQWiG encuentran una contribución significativa a la salud de los pacientes.

Lo más importante, tal vez, es que el sistema parece haber ganado una legitimidad política y social sustancial. Las propuestas de reforma se centran en cuestiones técnicas menores más que en la estructura básica de negociaciones de precios privadas, colectivas y transparentes. La atmósfera está en gran parte libre del vitriolo tan característico del sistema estadounidense. Las Cajas de Enfermedad no son acusadas de «racionamiento», y las empresas farmacéuticas no son acusadas de «aprovechamiento». Parece haber un consenso en que los precios de los medicamentos deben ser lo suficientemente altos como para financiar la innovación, pero lo suficientemente bajos como para mantener la asequibilidad, y que los precios de los medicamentos innovadores deben ser más altos que los precios de los productos me-too.

Entonces, ¿qué medidas podrían tomar los Estados Unidos para incorporar algunas de las experiencias del sistema alemán, sin violar los principios institucionales y culturales profundamente arraigados de nuestro sistema? Esta podría ser una discusión larga, pero también puede ser corta.

En primer lugar, los EE.UU. necesitan un mecanismo para evaluar el beneficio clínico incremental que ofrece cada nuevo medicamento en comparación con los tratamientos alternativos, como un estándar con el que se pueden celebrar debates sobre los precios. Los fabricantes farmacéuticos actualmente realizan estudios clínicos y de costo-efectividad para el G-BA y los pagadores en otras naciones. Los pagadores estadounidenses llevan a cabo evaluaciones de fondo de la envoltura a través de sus comités de farmacia y terapéutica al decidir si y cómo incluir un medicamento en su formulario. Pero actualmente nadie tiene que seguir métodos estandarizados establecidos por un tercero creíble; abrir sus procesos a los aportes de pacientes, médicos y otras partes interesadas; o ser transparente con los resultados. Esto tiene que suceder.

En segundo lugar, los EE.UU. necesitan un mecanismo mediante el cual se utilicen evaluaciones clínicas para negociar los precios de los medicamentos recién lanzados y justificar los aumentos de precios después de su lanzamiento. El Instituto privado de Revisión Clínica y Económica realiza estas funciones de forma voluntaria, y sus evaluaciones están siendo utilizadas por algunos pagadores y fabricantes en las discusiones sobre precios. Muchas aseguradoras estadounidenses y administradores de beneficios de farmacia tienen inscripciones comparables a toda la población de las naciones europeas y, por lo tanto, ya tienen suficiente escala para negociar de una manera significativa los precios que están alineados con el valor clínico. Esto tiene que suceder.

La lección a los Estados Unidos de la consideración de su contraparte alemana: Esto es posible aquí. Sigamos con él.

El covid evidencia que la democracia debe cambiar

Dr. Carlos Alberto Díaz.

Desde fines del año anterior, el término pandemia, se simbolizó como el de sindemia, para señalar claramente que el problema no es solamente sanitario, o médico, sino social, económico, político y cultural. Por ello, la toma de decisiones sobre las políticas públicas tiene que necesariamente tomarse a partir de datos, modelos de contagios, efectividad de las vacunas, genoma predominante del virus, su comportamiento, mortalidad, letalidad, transmisibilidad, pero también tener en cuenta factores como el empleo, la educación, la distribución del ingreso, las cuentas fiscales, la asistencia económica y la producción. En cuando a la sindemia de lo político se acrecentó la crisis de los partidos políticos y la representatividad.

•Puede que Estemos sometidos a una dictadura medico colectivista

•Querer emular sistemas totalitarios de control como el chino.

•Democracias basadas y enamoradas de la “lógica de la excepción”

•Debemos reconocer que se está ejerciendo la política en un contexto de contingencia. Sin razones abrumadoras ni solidas.

•Presentar medidas sin alternativas y científicamente indiscutibles.

•Nos hemos privado de la deliberación serena y leal. Todo se tiñe con los colores de las coaliciones.

•La democracia incluso en momentos de alarma como este requiere de justificaciones y explicaciones

El simplismo en la democracia ocurre con intencionalidad para que las arenas políticas concurran en beneficio propio de los aliados y amigos, ejecutivos y parlamentarios, para que se consoliden y perpetúen con vagas promesas incumplibles, nuestros sistemas políticos no están siendo capaces de gestionar la creciente complejidad del mundo y son impotentes ante quienes ofrecen una simplificación populista y demagógica, en ocasiones falsificando la realidad y no resulten más que una ilusión pasajera que nunca llegue a la realidad. Las construcciones más simplistas son las distinciones de izquierda – derecha, conservador – progresista, transformación -conservación, élite – pueblo,

Pese a lo cual, la mayoría de los diagnósticos y propuestas políticas no renuncian a ello: «la derecha sigue pensando en la comunidad y en la cohesión de un pueblo homogéneo, los liberales en la soberanía del individuo y la infalibilidad de los expertos, la izquierda en una transformación política de la sociedad».

Son descripciones politizadas que sobrevaloran las posibilidades de acción colectiva por medio de intervenciones centrales. Unos tienen excesiva confianza en la capacidad del estado para intervenir desde afuera y otros confían demasiado en los comportamientos individuales y en la capacidad de autocorrección del sistema. El programa liberal de resolver todos los problemas mediante la austeridad demostró con la pandemia que es tan insuficiente y peligroso, como la creencia de que se pueden solucionar a través de la participación simplemente o moralizándolos. Esa austeridad luego del 2008, nos llevó a desinvertir en salud, y parte de lo tuvimos que hacer a los apurones fue por esa razón. Hoy la política esta operando en entornos de elevada complejidad que no ha encontrada la teoría democrática que lo contenga, hay que re-describir el mundo.

No se puede mirar con las convicciones setentistas, los problemas son del siglo XXI que exigen visión, competencia, liderazgo y capacidad para gestionar la complejidad social, las interdependencias, las externalidades negativas, bajo condiciones de una ignorancia y calidad de la clase dirigente impensada. Además, la complejidad de la pandemia saco del cause objetivo, el hecho mezquino de perpetuarse, no transformar, ni gestionar, aunque las condiciones de la calidad social de la vida empeoren: empleo, educación, seguridad, acceso a la salud. Tiene que recorrer un transito de la representatividad a la legitimidad transformativa.

El pueblo parece por su pasividad estar resignado a la pobreza, la ignorancia y la marginalidad, piensa que puede ser peor si no vota a estos gobernantes, que sin estos representantes sería más menesterosa su vida, “por lo menos comemos”.

Estamos viviendo una crisis que nos condicionó decisiones urgentes, sin datos, ni experiencias, en un escenario donde las desventajas de Argentina se vieron agravadas sin reservas económicas y sanitarias para afrontar la situación.

Esta crisis del Covid, requieren de personas prácticas, que se desprendan del ego y de las conveniencias, que organicen, decidan, lideren, estén visibles, no se contradigan, cuiden las palabras y las descripciones, balanceen los sacrificios, tengo la convicción que detrás de muchas decisiones que se tomaron equivocadas hubo más ignorancia que falta de resolución, y en otras el sesgo ideológico, sobreactuar posicionamientos, quedar bien con alguien que desconfía y que ostenta la representatividad verdadera, escuchar lo que quería de los “expertos” en la pandemia que eran teóricos que leían lo mismo que nosotros, que no trataban pacientes, que no fueron científicos, se nutrían de las mismas fuentes, solo que lo mencionaban como verdades reveladas por el oráculo y sin tocar a un paciente.

Observamos, con pocas esperanzas la crisis profunda que quedará cuando bajen las oleadas de casos de Covid, y este la gente inmunizada, El listado de preguntas son imposibles de responder. Como se reconocerá la sociedad tras el coronavirus. Olvidará?. Cambiará?. Modificará sus conductas?. Como será el trabajo?. El empleo?. Los sindicatos?. La Educación, el sistema de salud?. Las creencias y la fe?. La ciencia y la producción?. La velocidad del cambio climático?. Las elecciones de candidatos?. Donde y que representarán los partidos, las coaliciones, los movimientos?. La virtualidad en la salud vino para quedarse?. Que pacientes se internarán. Como será la inversión en tecnología. Como nos olvidaremos de los héroes pandémicos y las secuelas que le quedarán a ellos quemados por el ejercicio de su profesión. Tengo la convicción escéptica que luego de un pequeño movimiento en algunas cosas, predominará el statu quo. Algunos avanzarán un poco. La sociedad, el conjunto de los marginados, estarán en peores condiciones. Las ayudas serán interesadas y apropiadoras, de los distintos bloques, y se perderá soberanía e independencia.

Los titubeos que vemos constantemente en el esquema de toma de decisiones es que en los estamentos directivos predomina la visión, la forma de hacer lineal, de paradigmas de simplicidad. Nuestras instituciones tienen incapacidad para afrontar y hacerse cargo de fenómenos complejos. Se afirman conductas impropias, egoístas equivocadas, para sostenerse en el error, y que otro acontecimiento tape el fallo y se pueda perder en el olvido y las ansiedades de la ciudadanía, que se conforma con que la vacunen no importa con que tecnología.

La complejidad de esta pandemia es que no se trató de un sistema lineal, y cada vez será más complejo, donde los contagios y la transmisión genera casos sintomáticos y no sintomáticos, en ese momento hay infectados, personas recuperadas, inmunizadas, susceptibles, y quienes fallecen, como así también los que quedan con secuelas, los que tienen otras necesidades, sobre un sistema que tiene una capacidad limitada. Pueden tratar un número restringido de personas, tendrán que ser redundantes por unos años, para afrontar este acontecimiento, enfrentar las nuevas mutaciones, el cumplimiento de las medidas de distanciamiento social. También esta la enfermedad cardio y cerebro vascular, el cáncer, los accidentes, los abdómenes agudos, etc, que exigen del sistema de salud.

La democracia, el ejercicio de sus poderes deberá explicar porque se privilegiaran algunos temas que no eran necesidad de las personas si de la clase política. Si la campaña de vacunación se hubiera desarrollado dentro de las pautas que había planificado el Ministerio de Salud con Ginés y firmados los precontratos que el había trabajado y le boicotearon, es probable que muchas muertes se hubieran evitado, como así también la tensión al sistema de salud.

Es imperioso que entendamos los cambios no lineales y complejos en la sociedad, ya que nuestro mundo no se caracterizará por cambios graduales o previsibles, cada vez hay más cambios discontinuos, repentinos, no anticipados y que modifican las sociedades de un modo inesperado, impensado y a veces catastrófico.

El abrir prematuramente nos acerca a la tercer ola no la salida de la epidemia.

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular Universidad Isalud.

Me parece que los optimismos infundados de la dirigencia y la impaciencia de la sociedad, errores en la interpretación de los indicadores, por la gratificación que buscan los ciudadanos agobiados, por salir, hacer reuniones, no es correcto, ni fundado en los números de la segunda ola, reconozco que existe un grupo de «esenciales» que son los que en la economía informal viven el día por día, quienes no poseen ningún tipo de respaldo, para asegurar los ingresos en los más pobres que están fuera de los registros de la administración Financiera de ingresos públicos, hay sectores que están siendo severamente afectados y recibieron asistencia insuficiente, como lo son el cierre de actividades gastronómicas, oficinas y de hotelería, tendríamos que seguir con las medidas que han permitido frenar el aumento de los casos y seguir con la vacunación hasta llegar a vacunar 30 millones de personas y que la positividad de los testeos estén por debajo del 10 % y no por encima del 20% como en la actualidad. Allí si abrir. Además el contexto no ayuda, Brasil, Chile y Uruguay están en curva ascendente de casos, están pensando que les llega la tercer ola, que no sabemos como impactará en la sociedad no inmunizada y parcialmente vacunada. Especialmente frente al advenimiento de variantes del virus mutado o modificado, que tienen menor efectividad de las vacunas que estamos utilizando. Estamos apurándonos. Jugamos a ver quien abre más actividades, y hoy nuevamente la ciudad era una explosión en las veredas de los restaurantes y los bares, con desenfreno.

Si logramos vacunar más de doscientas mil personas, en quince días tendremos tres millones más de personas vacunadas. Esta semana recien hoy llegó una nueva entrega de Sputnik, se avanzó nada con las negociaciones con Moderna y con Johnson, pero no con Pfizer.

Seguimos con las discusiones bizantinas y con la agenda política del populismo para ganar elecciones, y la oposición que no tiene liderazgos ni candidaturas, juegan los halcones y las palomas, y en se discute por problemas que a las personas no le incumben, y nuevamente olvidamos al sacrificado personal de salud.

Santiago de Chile otra vez está en tensión su sistema hospitalaria, y por casa, Argentina estamos en en el 74%, no podemos tampoco estar muy cómodos, no estamos en tensión pero si muy cansados, las dosis de sinovac que se usaron en Chile tienen un 56% de efectividad para prevenir los contagios y 80% de las muertes. A pesar de que tienen el 57% de la población objetivo inmunizada. Se volvieron a endurecer las medidas de limitación de la movilidad y Santiago de Chile desde ayer en cuarentena total.

Uruguay es uno de los países con mayor mortalidad proporcional del mundo desde mediados de abril. Antes de la pandemia en Montevideo fallecían noventa personas por día, hoy se incrementa entre 50 y 70 por el coronavirus, aumentando el 31 % los servicios fúnebres.

En Brasil, con un ritmo lento de vacunación nuevamente crecen los casos.

Con los ascensos de casos en el interior del país aún no controlados, puede generar un giro nuevamente hacia la capital.

Es necesario vacunar, testear, airear, evitar estar en lugares mal ventilados, higiene de manos, usar mascarillas, no hacer reuniones, controlar la interacción humana, distanciamiento social, tendríamos que prohibirle por un mes a los movimientos sociales, por el bien de todos, que no hagan concentraciones que vulneran las medidas de distanciamiento social.

Finalmente, tendremos que estar preparados para calificar ante el plan global de infraestructura del G7, bajar el gasto público, la carga impositiva, mejorar la gobernanza, impulsar la producción y el empleo formal, para poder salir adelante combatir la pobreza, la marginalidad, fomentar la educación, la mejora al acceso de los elementos de sostén de una sociedad. En lugar de la nueva ruta de la seda, tenemos que hacer nuestra ruta de intercambio al mundo, allí estará nuestra verdadera defensa en la pandemia, y a las enfermedades crónicas, y lograr crecimiento con justicia social y equidad.

En octubre de 2019, la Universidad Johns Hopkins y el think tank The Economist Intelligence Unit publicaron un informe sobre la capacidad de respuesta a una epidemia global. Nunca antes un informe sobre un tema de importancia global fue tan pertinente; y nunca estuvo tan equivocado.

«Su error confirma lo inesperado y difícil que es explicar la debacle de los países occidentales (donde no solo incluyo a Estados Unidos y Europa sino también a Rusia y América Latina) en su gestión de la pandemia. No faltan explicaciones posibles, que han sido constantes desde que el fracaso se volvió obvio: gobiernos incompetentes (especialmente Trump), confusión administrativa, “libertades civiles”, una infravaloración del peligro, la dependencia de las importaciones de equipos de protección personal. El debate va a continuar durante años.»

«Por usar una analogía militar: la debacle de la covid es como la debacle francesa en 1940. Si uno atiende a cualquier criterio objetivo (número de soldados, calidad del equipamiento, esfuerzo de movilización), la derrota francesa no debería haberse producido. Igualmente, si miramos los criterios objetivos con respecto a la covid, como hizo el informe de octubre, las tasas de mortalidad en EEUU, Italia o Reino Unido son imposibles de explicar: ni por el número de doctores o enfermeros per cápita, gasto en sanidad, nivel de educación de la población, renta total, calidad de los hospitales…»

El fracaso se ve con mayor claridad cuando lo contrastamos con los países del sudeste asiático que, tanto los democráticos como los autoritarios, han tenido resultados que no han sido moderadamente mejores sino significativamente superiores a los de los países occidentales. ¿Cómo ha sido eso posible? Hay quienes han argumentado que quizá tiene que ver con la experiencia previa de los países asiáticos con epidemias como el SARS, o con el colectivismo asiático frente al individualismo occidental.»

Como se puede mejorar la cobertura de los medicamentos

Como se negocia el precio de los medicamentos: Inclusión de medicamentos por efectividad comparada, en Alemania.

El objetivo de la cobertura universal depende de la moderación de los costos de la atención de la salud, lo que requerirá superar la variación injustificada y el aumento inflacionario de los gastos de atención, incluidos los precios de los medicamentos. Para obtener información sobre estos desafíos y oportunidades, puede ser instructivo analizar la evaluación farmacéutica y los precios en Alemania.

El sistema de seguro de salud de Alemania comparte muchas características con el de los Estados Unidos, sin embargo, el país tiene precios más bajos de los medicamentos, así como precios que están más directamente relacionados con el beneficio clínico.

Los precios de los nuevos medicamentos se establecen en Alemania mediante negociaciones colectivas entre un único comprador (la organización paraguas que representa a las aseguradoras, también conocida como las Cajas de Enfermedad) y un único vendedor, el fabricante de medicamentos. Dado este monopolio bilateral, uno podría predecir un estancamiento, con las aseguradoras insistiendo en que los altos precios amenazan la solvencia del sistema y los fabricantes insistiendo en que los precios bajos amenazan la innovación.

Sin embargo, ambas partes están sometidas a una fuerte presión pública y política para llegar a un acuerdo. Si no se puede negociar ninguno, el precio del medicamento es establecido por un panel de arbitraje con representantes de cada lado más un presidente designado. El fabricante puede rechazar el precio de los árbitros y retirar su producto, pero luego renuncia a todas las ventas en el mercado más grande del continente y sabe que entrará en negociaciones de precios para su próximo medicamento con una reputación de no cooperar.

Desde 2011, cuando se estableció esta estructura de precios, hasta mediados de marzo de 2019, el sistema farmacéutico alemán ha realizado evaluaciones y precios de 230 medicamentos. De ellos, 35 medicamentos tenían un precio fijado por arbitraje y 28 fueron retirados del mercado por sus fabricantes.

Los fabricantes pueden retirar su producto del mercado alemán si el precio resultante es tan bajo que socave los precios que pueden cobrarse en otros lugares. En la práctica, los fabricantes siguen viendo el mercado alemán como importante y financieramente atractivo y no han retirado ningún fármaco que se haya demostrado que ofrece un beneficio clínico incremental sobre sus comparadores más cercanos.

Una característica única del sistema alemán es que los precios finales negociados y arbitrados no son confidenciales. Muchas otras naciones hacen referencia a los precios finales alemanes al administrar o negociar sus propias tarifas. La administración Trump ha propuesto un sistema análogo de precios de referencia internacional para limitar las tarifas pagadas por los medicamentos administrados por médicos bajo la Parte B de Medicare.

Se supone que los medicamentos genéricos y los biosimilares, por definición, no ofrecen beneficios incrementales sobre los productos de comparación. En la mayoría de los casos, se asignan a clases terapéuticas sujetas a precios de referencia,junto con nuevos fármacos que no ofrecen beneficios incrementales. Algunas Cajas de Enfermedad negocian rebajas suplementarias para genéricos y biosimilares como condición para un tratamiento favorable en sus programas de gestión de la utilización.

El sistema de atención médica alemán se parece al de los Estados Unidos en aspectos importantes: está financiado por múltiples pagadores privados y se basa principalmente en la negociación más que en la regulación para establecer los precios. Los medicamentos nuevos que ofrecen beneficios mínimos en comparación con las alternativas existentes dentro de una clase terapéutica están sujetos a precios de referencia; aquellos con beneficios incrementales están sujetos a negociaciones de precios. Juntos, los sistemas de precios negociados y de referencia han mantenido los precios alemanes sustancialmente por debajo de los equivalentes estadounidenses.

How Germany Negotiates Prices for New Drugs

Fuente: Modificado de Techniker Krankenkasse (2019).

El resultado parece positivo desde la perspectiva de los compradores alemanes. Los precios de los medicamentos en Alemania tienden a estar en el extremo superior del rango para las naciones europeas, pero sustancialmente por debajo de los niveles de Estados Unidos. Esta diferencia no se debe únicamente a la estructura centralizada de evaluación y negociación, ya que incluso antes de 2011 los fabricantes estaban obligados por reglamento a ofrecer descuentos fuera de los precios de lista. Antes de 2011, todos los medicamentos enfrentaban el mismo porcentaje de reembolso obligatorio. Ahora los descuentos son grandes para los medicamentos que ofrecen poco o ningún beneficio incremental, pero pequeños para los medicamentos donde el Comité Conjunto Federal (GBA) encuentra una contribución significativa a la salud de los pacientes.

Este proceso es ampliamente aceptado tanto política como socialmente y está en gran parte libre del vitriolo tan frecuente en el debate sobre el precio de las drogas en Estados Unidos. Las Cajas de Enfermedad no son acusadas de «racionamiento» o de negar cobertura para tratamientos importantes. No se acusa a las empresas farmacéuticas de «agredamiento» ni de cobrar más de lo que el sistema de salud puede pagar. Parece haber consenso en que los precios de los medicamentos deben ser lo suficientemente altos como para financiar la innovación, pero lo suficientemente bajos como para mantener la asequibilidad, y que los precios de los medicamentos innovadores deben ser más altos que los de los productos menos innovadores.

¿Podría Estados Unidos incorporar algunos de estos procesos sin violar principios institucionales y culturales profundamente arraigados? Para ello, sería necesario que Estados Unidos evaluara los beneficios clínicos incrementales de los nuevos medicamentos y utilizara esa información para negociar los precios.

Evaluar el beneficio clínico incremental que ofrece cada nuevo fármaco en comparación con los tratamientos alternativos.

Los fabricantes farmacéuticos actualmente realizan estudios clínicos de eficacia para la Administración de Alimentos y Medicamentos y la agencia equivalente en Europa, y estudios comparativos de efectividad para el GBA. Los pagadores estadounidenses confían en los estudios obligatorios por la FDA para la efectividad clínica, pero llevan a cabo sus propias evaluaciones económicas al decidir si y cómo incluir un medicamento en sus formularios. Deben seguir métodos estandarizados establecidos por un tercero creíble; abrir sus procesos a los aportes de pacientes, médicos y otras partes interesadas; y ser transparentes con los resultados.

Utilice estas evaluaciones clínicas para negociar los precios de los medicamentos.

El Instituto privado de Revisión Clínica y Económica realiza evaluaciones clínicas de forma voluntaria. Estas evaluaciones son utilizadas por algunos pagadores y fabricantes en las discusiones de precios. Muchas aseguradoras estadounidenses y administradores de beneficios de farmacia tienen inscripciones comparables a toda la población de las naciones europeas. Ya tienen la escala suficiente para negociar de manera significativa los precios que están alineados con el valor clínico.

El éxito de un sistema de compra de medicamentos incluiría tres características: un enfoque transparente y basado en la evidencia para evaluar el valor clínico de cada nuevo tratamiento; un conjunto asequible de precios vinculados al valor clínico; y un reconocimiento por parte de compradores y vendedores de que el proceso es justo, financieramente sostenible y apoya las inversiones continuas en innovación farmacéutica. El sistema alemán parece estar logrando las tres cosas, y podría tener lecciones importantes para los Estados Unidos.

Dinámica del COVID-19 tras el programa nacional de inmunización en Israel

Israel, es una nación que tomó la decisión de realizar un plan de vacunación masivo, a toda la nación, presentando una ley para autorizar el pago de un valor superior de la vacuna de Pfizer y asegurarse las dosis, con lo cual ya con el cuarenta por ciento de la población vacunada se empezó a disminuir la pendiente de ascenso de casos. El justificativo de pagar el precio es la disminución de los gastos por internación, más allá de las externalidades positivas de mantener actividades económicas abiertas. Es un caso que debemos mirar e imitar.

Se necesita urgentemente una campaña de vacunación eficaz y segura para detener la rápida propagación de las infecciones por el coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV-2) y la enfermedad resultante, covid-19.

La vacuna BNT162b2, desarrollada por BioNTech en cooperación con Pfizer, es un ARN modificado por nucleósidos lipídicos que codifica la proteína espiga de longitud completa SARS-CoV-21. Los resultados de un ensayo aleatorizado controlado con placebo de fase 3 demostraron que un régimen de dos dosis en un intervalo de 21 d confirió una protección del 95% contra la infección por COVID-19 confirmada por laboratorio en individuos de 16 años de edad o más

El 20 de diciembre de 2020, Israel lanzó una campaña nacional de vacunación contra el COVID-194, en el que se administraron vacunas BNT162b2. El sistema de salud israelí comprende cuatro organizaciones de mantenimiento de la salud, y las vacunas estaban ampliamente disponibles, de acuerdo con un calendario de priorización determinado por el Ministerio de Salud israelí.

Durante las primeras fases del proceso de distribución, se priorizó la vacunación a las personas consideradas de alto riesgo de COVID-19, incluidas las personas mayores de 60 años, los residentes de hogares de ancianos, los trabajadores de la salud y las personas con comorbilidades graves. La campaña de vacunación se amplió aún más para las personas de 55 años o más5 y 40 años6 y más el 12 de enero de 2021 y el 19 de enero de 2021, respectivamente. El 21 de enero, también se dio prioridad a la vacunación a las personas de entre 16 y 18 años. El 28 de enero, la campaña de vacunación se amplió a las personas de 35 años o más7. El 4 de febrero, todas las personas de 16 años o más tenían derecho a recibir la vacuna. Sin embargo, las HMO todavía recibieron instrucciones de centrar sus esfuerzos en las personas de 50 años o más.8. Hasta el 24 de febrero, las personas con antecedentes de reacciones alérgicas graves a los componentes de la vacuna, las personas que se recuperaron de COVID-19 o las personas menores de 16 años de edad (con la excepción de los niños con enfermedades crónicas graves) no eran elegibles para recibir la vacuna. A partir del 3 de marzo de 2021, las personas recuperadas eran elegibles para una dosis única de vacuna 3 meses después de su fecha de infección anterior.

La campaña nacional de vacunación ha llevado a Israel a tener una de las tasas más altas de individuos vacunados per cápita, con un 48,8%, 34% y 7,5% de la población que ha recibido la primera o la segunda dosis de vacunación o se ha recuperado de COVID-19, respectivamente, a 24 de febrero de 2021, o 68,7%, 48% y 8%, respectivamente, teniendo en cuenta la población mayor de 16 años, la población actualmente elegible para la vacunación.

Paralelamente, durante las primeras semanas de la campaña de vacunación, el número de casos y pacientes hospitalizados aumentó rápidamente, junto con la aparición local de la variante B1.1.79, lo que llevó al gobierno a imponer un tercer lockdown el 8 de enero de 2021. Este confinamiento se fue suavizando gradualmente a partir del 7 de febrero de 2021.

Al evaluar los efectos de las vacunas, hay dos formas complementarias de evaluación. Una es medir los efectos directos de la vacuna en el individuo vacunado (denominado «efectividad de la vacuna»); la otra es medir el efecto general del programa de vacunación en toda una población (denominado ‘impacto de la vacuna’)10.

A nivel individual, los estudios preliminares de dos de las HMO israelíes más grandes han intentado estimar la efectividad de la vacuna en la vida real. El primero informó una eficacia del 51% para la primera dosis después de 13–24 d11, mientras que el segundo informó una eficacia del 46% y el 92% después de 14-20 d de la primera dosis y 7 o más días de la segunda dosis de la vacuna, respectivamente12. Otro informe estimó que la efectividad de la vacuna está por encima del 95% 3-4 semanas después de la segunda dosis13.

Sin embargo, que sepamos, muy pocos estudios14 hasta el momento se ha analizado el efecto de la campaña de vacunación sobre los patrones de la dinámica pandémica a nivel poblacional. Dado que Israel es uno de los primeros países en implementar una campaña de vacunación de esta magnitud, creemos que esta cuantificación podría ser de interés para muchos países de todo el mundo. En la Tabla 1figura un resumen de los principales hallazgos y limitaciones del estudio.

Probablemente los que tuvieron enfermedad Covid 19 producirán anticuerpos para toda la vida.

Sin dudas que esta es una noticia alentadora, pero es para considerarla y esperar que pase más tiempo. No es descabellado pensar, si anticuerpos neutralizantes fueron aislados varios años después en pacientes recuperados del SARS y el MERS.

Las personas que se recuperan de covid-19 leve tienen células de médula ósea que pueden producir anticuerpos durante décadas, aunque las variantes virales podrían amortiguar parte de la protección que ofrecen estas células.

Muchas personas que han sido infectadas con SARS-CoV-2 probablemente producirán anticuerpos contra el virus durante la mayor parte de sus vidas. Así sugieren los investigadores que han identificado células productoras de anticuerpos de larga vida en la médula ósea de personas que se han recuperado de COVID-191.

El estudio proporciona evidencia de que la inmunidad desencadenada por la infección por SARS-CoV-2 será extraordinariamente duradera. Además de las buenas noticias, «las implicaciones son que las vacunas tendrán el mismo efecto duradero», dice Menno van Zelm, inmunólogo de la Universidad de Monash en Melbourne, Australia.

Los anticuerpos —proteínas que pueden reconocer y ayudar a inactivar las partículas virales— son una defensa inmunitaria clave. Después de una nueva infección, las células de corta duración llamadas plasmablastos son una fuente temprana de anticuerpos.

Pero estas células retroceden poco después de que un virus se elimina del cuerpo, y otras células de mayor duración fabrican anticuerpos: las células B de memoria patrullan la sangre para su reinfección, mientras que las células plasmáticas de la médula ósea (BMPCs) se esconden en los huesos, filtrando anticuerpos durante décadas.

«Una célula plasmática es nuestra historia de vida, en términos de los patógenos a los que hemos estado expuestos», dice Ali Ellebedy, inmunólogo de células B de la Universidad de Washington en St. Louis, Missouri, quien dirigió el estudio, publicado en Nature el 24 de mayo.

Coloured transmission electron micrograph of a plasma cell from bone marrow
Celula plasmática articialmente coloreada encontrada en los pacientes estudiados por Elderly, que son la memoria inmunológica del organismo.

Los investigadores presumieron que la infección por SARS-CoV-2 desencadenaría el desarrollo de BMPCs Células plasmáticas de larga vida —casi todas las infecciones virales lo hacen—, pero ha habido signos de que el COVID-19 grave podría interrumpir la formación de las células.2. Algunos estudios tempranos de inmunidad de COVID-19 también avivaron las preocupaciones, cuando encontraron que los niveles de anticuerpos se desplomaron no mucho después de la recuperación3.

El equipo de Ellebedy rastreó la producción de anticuerpos en 77 personas que se habían recuperado de casos en su mayoría leves de COVID-19. Como se esperaba, los anticuerpos contra el SARS-CoV-2 se desplomaron en los cuatro meses posteriores a la infección. Pero esta disminución se desaceleró, y hasta 11 meses después de la infección, los investigadores aún podían detectar anticuerpos que reconocían la proteína espiga del SARS-CoV-2.

Para identificar la fuente de los anticuerpos, el equipo de Ellebedy recolectó células B de memoria y médula ósea de un subconjunto de participantes. Siete meses después de desarrollar síntomas, la mayoría de estos participantes todavía tenían células B de memoria que reconocían el SARS-CoV-2. En 15 de las 18 muestras de médula ósea, los científicos encontraron poblaciones ultra bajos pero detectables de BMPCs cuya formación había sido desencadenada por las infecciones por coronavirus de los individuos 7-8 meses antes. Los niveles de estas células eran estables en las cinco personas que dieron otra muestra de la médula varios meses más adelante.

«Esta es una observación muy importante», dadas las afirmaciones de la disminución de los anticuerpos del SARS-CoV-2, dice Rafi Ahmed, un inmunólogo de la Universidad Emory en Atlanta, Georgia, cuyo equipo co-descubrió las células a finales de la década de 1990. Lo que no está claro es cómo se verán los niveles de anticuerpos a largo plazo y si ofrecen alguna protección, agrega Ahmed. «Estamos temprano en la evaluación. No estamos viendo cinco años, diez años después de la infección».

El equipo de Ellebedy ha observado signos tempranos de que la vacuna de ARNm de Pfizer debería desencadenar la producción de las mismas células4. Pero la persistencia de la producción de anticuerpos, ya sea provocada por la vacunación o por la infección, no garantiza una inmunidad duradera al COVID-19. La capacidad de algunas variantes emergentes del SARS-CoV-2 para mitigar los efectos protectores de los anticuerpos significa que pueden ser necesarias inmunizaciones adicionales para restaurar los niveles, dice Ellebedy. «Mi presunción es que necesitaremos un refuerzo».

Covid Situación epidemiológica hoy

Planeta

  • Más de 2 mil millones de dosis se han administrado en todo el mundo; menos del 1% en los países más . Faltan 5 mil millones.
  • El número de nuevos casos ha disminuido durante 6 semanas, y las muertes han disminuido durante 5 semanas, pero el panorama mundial es mixto, con África y América del Sur reportando aumentos en casos y muertes.

Globalmente: 174.399.881 casos confirmados y  3.752.900  muertes

El sudeste asiático golpeado por brotes de COVID-19 después de haber sido salvado en gran medida por la pandemia

En el sudeste asiático, el coronavirus se está acelerando, con nuevos brotes peligrosos en Malasia y Vietnam. Ambos países habían logrado evitar lo peor de la pandemia en 2020.

En Malasia, el aumento de casos sigue al crecimiento exponencial que comenzó a principios de abril. Los casos han aumentado en más del 60% en los últimos 14 días.

Solo el viernes se registraron más de 8.200 nuevos casos confirmados de infección , lo que elevó la cuenta del país a más de 603.100, un aumento de cinco veces desde el comienzo del año.

Munir Majid, cuyo centro de estudios independiente CARI ASEAN Research and Advocacy se centra en los países del sudeste asiático, señala que en términos de nuevos casos por millón, las infecciones de Malasia son «más altas incluso que las de India».

Al 2 de junio, el promedio móvil de siete días de Malasia se tradujo en 237,45 casos por millón de personas, en comparación con los 111,06 casos por millón de India.

Ya no es un «ejemplo brillante»

El pico actual marca un cambio dramático para Malasia. El analista político de Kuala Lumpur, James Chai, dice que el país ha pasado de «un ejemplo brillante de cómo manejar la pandemia y suprimirla a un solo dígito a diario» a tener ahora el brote de COVID-19 de más rápido crecimiento en todo el sudeste asiático.

El director general de salud del país, el Dr. Noor Hisham Abdullah, advirtió el domingo que la demanda de camas de la unidad de cuidados intensivos está abrumando el sistema y que están por encima de la capacidad en un 104%. El jefe de salud dijo que el empeoramiento del brote podría obligar a los médicos a tomar la «difícil elección» de quién vive y quién muere, asignando camas de cuidados intensivos a pacientes con una mayor probabilidad de supervivencia.

Más de 1.200 malasios murieron por COVID-19 en mayo , casi tres veces las 471 muertes relacionadas con el coronavirus en todo 2020. El martes, 126 pacientes murieron, «lo que, para un país pequeño, es enorme», señala Majid.

Australia.

El estado australiano de Victoria extenderá su bloqueo una semana más mientras las autoridades luchan por controlar un creciente brote de virus.

Las autoridades dicen que la gente ha contraído el virus de encuentros «fugaces» en un brote de Melbourne de la cepa B.1.617.1, ahora denominada variante Kappa por la Organización Mundial de la Salud.

El segundo estado más poblado de Australia ahora estará bloqueado hasta el 10 de junio.

Es el cuarto cierre sufrido por los residentes hasta ahora en la pandemia.

El miércoles se informaron seis nuevos casos locales, lo que elevó el grupo a 60.

«Sé que esta no es la noticia que todo el mundo quiere escuchar, pero dados los casos que tenemos … el gobierno no tuvo otra opción», dijo el primer ministro interino James Merlino.

«Si no hacemos esto [bloqueo], esto se escapará. Esta variante de preocupación se volverá incontrolable y la gente morirá».

Escocia:

Los datos preliminares publicados por PHE y Escocia esta semana sugieren que las infecciones con la variante B1617.2 (Delta) tienen más probabilidades de requerir hospitalización, pero se necesitan más datos para confirmar esto. La noticia positiva es que las estimaciones de la tasa de ataque secundario para esta variante se revisaron(40-50% más alto que B117 en lugar de 75% más alto). Además, la vacunación completa (es decir, dos dosis) sigue siendo eficaz contra la enfermedad por esta variante. Solo el 3,7% de los casos de Delta ocurrieron en personas completamente vacunadas. La variante Delta en Inglaterra ahora representa el 73% de los casos secuenciados.  https://assets.publishing.service.gov.uk/government/uploads/system/uploads/attachment_data/file/991135/3_June_2021_Risk_assessment_for_SARS-CoV-2_variant_DELTA.pdf

No nos podemos relajar, América Latina y África mantienen como continentes la replicación viral, y la posibilidades de dar una nueva salida a la cepa, por ello el mundo tiene que contribuir al acceso a las vacunas. La tensión durará más de dos años, y probablemente convivamos con mutaciones que requerirán inmunizaciones periódicas como el virus de la gripe.

Alerta la Cepa India en el Reino Unido obligará a modificar el tiempo de doce semanas para recibir la segunda dosis a Cuatro semanas.

La bibliografía estaría mostrando respuesta robusta en la generación de anticuerpos neutralizantes con la vacuna de Astra Zeneca Oxford contra la cepa Delta, pero que necesita, más que en la variante anterior el efecto booster de la segunda dosis, por lo tanto, debería acortarse para responder a la variante India, el lapso de doce semanas que era mejor para la británica, a cuatro semanas, porque le abre una ventana de oportunidad al virus para que se replique en los humanos vacunados con una dosis. No obstante, como veremos, en los artículos utilizados para este posteo, el efecto sobre la hospitalización es efectivo o bueno, con una dosis para disminuir gravedad y mortalidad.

Los datos más alentadores sobre B.1.617.2 (delta), la cepa dominante en el Reino Unido, es que a pesar del aumento de los casos, incluidos más de 6200 ayer (el más alto desde el 15 de marzo), todavía no ha habido un repunte en las hospitalizaciones, pero sin duda es una alerta significativa.

Como se observa en la gráfica el dos de junio no hubo hospitalizaciones, pero la cantidad de casos, nos generan atención.

Será la vacuna de Astra Zeneca generadora de anticuerpos neutralizantes contra esta nueva cepa?

La eficacia notablemente alta, preservada de la vacuna de dos dosis del mRNA para las 2 variantes con la mayoría de la evasividad inmune

Otro artículo recientemente publicado en el Lancet, también nos proporciona tranquilidad, pero cuidado, con dos dosis:

La variante de preocupación (COV) del SARS-CoV-2 B.1.617.2, la Delta, detectada por primera vez en la India, es ahora dominante en el Reino Unido, habiendo sido rápidamente1 desplazado la cepa B.1.1.72 que surgió en el Reino Unido con la segunda ola de COVID-19 a finales de 2020.

Se desconoce la eficacia de las vacunas contra la COVID-19 actualmente autorizadas contra la B.1.617.2; aunque posee 12 mutaciones en su proteína spike en relación con el tipo salvaje SARS-CoV-2 detectado por primera vez en Wuhan, China, en diciembre de 2019, B.1.617.2 carece de mutaciones en las posiciones de aminoácidos 501 o 484 en su dominio de unión al receptor ACE2, comúnmente asociadas con COV(apéndice p 2)o escape de anticuerpos neutralizantes (NAbs).

Para determinar el escape de NAb inducido por la vacuna por B.1.617.2 y comparar la actividad con cepas anteriores con las estimaciones existentes de eficacia de la vacuna basada en la población, se llevó a cabo un análisis inicial del estudio Legacy, establecido en enero de 2021 por el University College London Hospital y el Francis Crick Institute en Londres, Reino Unido, para rastrear las respuestas serológicas a la vacunación en voluntarios del personal reclutados prospectivamente.

Sin embargo, vale la pena destacar que en el caso de dos dosis de BNT162b2, nuestra cohorte de individuos generalmente sanos, relativamente jóvenes, recientemente vacunados y en su mayoría de una sola etnia presenta un mejor escenario razonable para la actividad de NAb contra las variantes de SARS-CoV-2. De hecho, independientemente de los requisitos absolutos de eficacia de la vacuna, los NAbTs máximos se reducen significativamente contra los COV B.1.617.2 y B.1.351 en comparación con los NAbTs contra variantes anteriores, y en consecuencia, la eficacia de la vacuna a nivel individual o sub-poblacional se volverá más sensible a las reducciones en los NAbTs que ocurren como resultado de factores aparte de la cepa del virus, proporcionando una base para comprender el fracaso de la eficacia de la vacuna observada en otras combinaciones de vacuna y población objetivo.6En el caso de los receptores de dosis única, nuestros datos muestran que los NAbTs son significativamente más bajos frente a B.1.617.2 y B.1.351 COV en relación con B.1.1.7, lo que implica que, aunque una dosis única todavía podría proporcionar considerablemente más protección que ninguna vacunación, es probable que los receptores de dosis única estén menos protegidos contra estas variantes del SARS-CoV-2. Por lo tanto, estos datos sugieren que los beneficios de retrasar la segunda dosis, en términos de una cobertura más amplia de la población y un aumento de los NAbTs individuales después de la segunda dosis,7 ahora debe sopesarse contra la disminución de la eficacia a corto plazo, en el contexto de la propagación de B.1.617.2.

En todo el mundo, nuestros datos ponen de relieve la necesidad actual de aumentar el suministro de vacunas para permitir que todos los países amplíen la protección de la segunda dosis lo antes posible.

Tenemos que investigar si se pueden usar juntas las vacunas Sputnik V (componente 1) y Oxford Astra Zeneca.

Mientras en EE. UU. hay una epidemia en los no vacunados, los mismo en Chile pero en este último país, la vacuna elegida CoronaVac son de un 50% de efectividad, nosotros usamos vacunas cuyos estudios de investigación realizados fuera del país y en Argentina (investigadores del Conicet), un 90 de efectividad. En Chile también según los epidemiólogos de ese país suponen que hubo una falsa expectativa de estar cubierto, especialmente en los jóvenes, apenas se aplicaron las vacunas. Deberíamos estar atentos para generar conciencia que hay que seguir protegiéndose, con las medidas no farmacológicas.

Sería importante desarrollar un estudio de investigación, que examine tres líneas en un grupo de pacientes aleatorios doble ciego de efectividad comparada entre pacientes que reciban sputnik V, dos dosis, Astra Zeneca ídem, y otra línea con sputnik V componente 1 y Astra Zeneca, medir la cobertura. Medir los contagios. Medir la seroconversión con las tres líneas. Especialmente porque ambos laboratorios han expresado la voluntad de ver si esta combinación puede mejorar accesibilidad y acelerar la campaña de vacunación, ofrezcamos ser el ámbito de realización una prueba en el mundo real. Los estudios preliminares expresarían un efecto booster más importante con la combinación que usando una sola vacuna de un productor, de acuerdo a la universidad Carlos III y en diferentes intervalos de tiempo entre dosis. Las evidencias preliminares también parecen inducir que los periodos interdosis se extiendan entre diez y doce semanas, más que las cuatro semanas del plan inicial. Para lograr mejor respuesta. Los riesgos con las vacunas son superados ampliamente con el porcentaje de efectividad de las mismas.

Se trata de vacunas recombinante que utiliza un virus como vector, que expresa los antígenos del virus. Esta plataforma da lugar a una importante respuesta de células T sin necesidad de adyuvante.

Hay tres vectores que se han empleado fundamentalmente, el Ad5, Ad26 y el Ch Ad. En este caso, se emplea el Ch Ad, Adenovirus del Chimpancé, que presenta la gran ventaja de que la inmunidad en el humano es mínima o nula, por lo que se puede evitar que la inmunidad preexistente frente al vector pudiera inutilizar la vacuna, que incluye el codón optimizado para la proteína S del Covid-19. Existe una amplia experiencia de la utilización de este vector para la administración de vacunas. El adenovirus que más contacto con los seres humanos es el Ad 26. El problema parecería ser que el Ad5, tiene dificultad en el proceso de generación, multiplicación y conservación de este adenovirus, para hacer el componente dos.

La farmacéutica británica AstraZeneca ha confirmado este viernes que comenzará «pronto» a investigar la combinación de su vacuna contra la covid-19 con la vacuna rusa Sputnik V con el fin de intensificar su efectividad. A través de un comunicado, la compañía subraya que «poder combinar diferentes vacunas contra la covid-19 podría resultar de ayuda para una mejor protección y/o mejorar la accesibilidad».

El gigante farmacéutico, que desarrolla la vacuna concebida en la universidad de Oxford, indica asimismo que es «importante explorar diferentes combinaciones para ayudar a que los programas de inmunización sean más flexibles, permitiendo a los científicos una mayor elección a la hora de administrarlas», así como para mejorar «la inmunidad en el largo plazo».

En la nota, AstraZeneca admite que «está claro que para superar la pandemia de covid-19, se necesitará más de una vacuna» y recuerda que el Gobierno británico anunció recientemente que comenzará un ensayo clínico en el que se combinarán vacunas de adenovirus con otras de tecnología mRNA.

La empresa británica valora además cómo puede evaluar combinaciones heterólogas de diferentes vacunas, mientras trabaja con socios de la industria, gobiernos e instituciones de investigación de todo el mundo, según señala en su nota. También corrobora que «pronto empezará a explorar con el centro ruso Gamaleya Research Institute para comprender si dos vacunas basadas en adenovirus pueden resultar exitosas una vez combinadas».

«Valorar diferentes tipos de vacunas contra la covid-19 combinadas podría ayudar a desbloquear sinergias en la protección y mejorar la accesibilidad de la vacuna, y podría proporcionar un enfoque adicional a la hora de ayudar a superar este virus mortal», apunta la farmacéutica.

«Si (AstraZeneca) realiza un nuevo ensayo clínico, sugerimos probar un régimen de combinación de la inyección AZ con la inyección del vector adenoviral humano #SputnikV para aumentar la eficacia».

Me pregunto porque no lo intentamos, especialmente en aquellas personas, que han recibido el componente 1 de sputnik V y no llega el número 2, quedando con el plan incompleto. Pero por favor, analícenlo todos los sanitaristas y no tiren la gente a la grieta como lo hicieron hasta ahora. La pandemia necesita de muchas vacunas. De varias tecnologías. En el menor tiempo posible, y llegando a la mayor cantidad de personas. Usemos también la diplomacia de las vacunas. Negociemos rápido con EE.UU. tengamos aprobadas Pfizer, Moderna y Janssen, porque son las que nos ofrecerán, además por el fast track (VÍA RÁPIDA) al estar aprobada con la FDA, que homologa con ANMAT.

La vacunación en América con imágenes

Una paciente recibe la visita de su familia en un centro COVID-19 que MSF abrió en Matamoros, estado de Tamaulipas, en coordinación con las autoridades sanitarias locales. Abril 2020.
El COVID-19 ha cambiado drásticamente la vida dentro de los hogares de adultos mayores. Durante semanas, los huéspedes no pudieron recibir visitas de sus seres queridos por motivos de seguridad: el personal también se ha convertido en su familia.

Compensación sin culpa por lesiones causadas por vacunas — El otro lado del acceso equitativo a las vacunas contra el Covid-19

Lista de autores.

  • Sam Halabi, J.D., 
  • Andrew Heinrich, J.D., 
  • and Saad B. Omer, M.B., B.S., Ph.D., M.P.H

Los gobiernos de países ricos que han invertido en vacunas candidatas, llegaron a acuerdos bilaterales con fabricantes que podrían resultar en que las dosis de las vacunas se reserven para los países de mayores ingresos —un fenómeno conocido como «nacionalismo de las vacunas»— lo que podría dejar a las personas en los países pobres vulnerables al Covid-19 y eso significar la posibilidad de que una variante de riesgo pueda afectar en un ciclo interhemisférico nuevamente a los países desarrollados, es una crisis, que se sale entre todos, con la solidaridad entre los países.

La respuesta al nacionalismo de las vacunas, ha sido la creación del Mecanismo COVAX, una asociación internacional que tiene como objetivo apoyar financieramente a los principales candidatos a vacunas y garantizar el acceso a las vacunas para los países de bajos ingresos. Setenta y nueve países de ingresos más altos son miembros de COVAX. Sus gobiernos ayudarán a apoyar a 92 países que de otra manera no podrían pagar las vacunas contra el Covid-19.

Pero los grandes compromisos financieros adelantados con los fabricantes son solo la mitad de la solución cuando se trata de garantizar que las empresas estén dispuestas a participar en el mecanismo COVAX para la distribución de vacunas.

Igualmente importante es ofrecer a las empresas protección contra responsabilidades potencialmente sustanciales en caso de que las vacunas contra el Covid-19 causen lesiones reales o percibidas a los receptores, porque se aprueba en circunstancias de emergencia el uso de las vacunas. Los fabricantes no aceptarán contratos de adquisición ni enviarán vacunas sin protección de responsabilidad civil, eso es lo que adujo Pfizer.

Según un ejecutivo de AstraZeneca, por ejemplo, en los contratos bilaterales de la compañía, se le ha otorgado protección contra reclamaciones legales derivadas del uso de sus productos de vacunas, ya que «no puede asumir el riesgo» de responsabilidad.1 

Ya en 2006, la Federación Internacional de Fabricantes y Asociaciones de Productos Farmacéuticos, el grupo de presión mundial de la industria farmacéutica, exigió públicamente que se concediera a los fabricantes protección contra demandas relacionadas con eventos adversos relacionados con vacunas si iban a participar en las respuestas a la pandemia.

En los Estados Unidos, la Ley de Preparación Pública y Preparación para Emergencias proporciona a los fabricantes inmunidad contra demandas relacionadas con lesiones causadas por vacunas, con excepciones limitadas.

Las personas lesionadas por las vacunas contra el Covid-19 deben presentar reclamos ante un fondo administrado por el Departamento de Salud y Servicios Humanos.

Para una vacuna que muy probablemente se distribuirá en todo el mundo, existe un riesgo inevitable de eventos adversos graves, como convulsiones y reacciones alérgicas, incluso con un producto muy seguro. Es posible que tales eventos no comiencen a emerger hasta que un número sustancial de personas hayan sido vacunadas. Durante la pandemia de influenza H1N1 de 2009, la incidencia de eventos adversos graves después de la inmunización varió según el país.

En los Estados Unidos, el Sistema de Notificación de Eventos Adversos de Vacunas recibió informes de tales eventos a una tasa de 2.45 por cada 100,000 dosis. El sistema de vigilancia equivalente de China determinó que 1.083 de los 8.067 eventos adversos registrados (1,21 por 100.000 dosis) eran graves. Los costos de compensación también variaron. Una vacuna H1N1 que contenía un adyuvante se asoció con un mayor riesgo de narcolepsia, lo que resultó en reclamaciones de compensación sustanciales en los países del norte de Europa.

Para la mayoría de los países, ofrecer a las compañías farmacéuticas indemnización o inmunidad completa contra las demandas es constitucional o financieramente imposible. Algunos gobiernos se negarán a hacer tales ofertas debido a los principios básicos de equidad: los fabricantes deben pagar por las lesiones que causan sus productos. Durante la emergencia del ébola en África occidental, por ejemplo, el gobierno de uno de los países más afectados se negó a aceptar responsabilidades relacionadas con las vacunas que se consideraron para su despliegue en virtud de autorizaciones de uso de emergencia.

El dilema para los países de ingresos bajos y medios, por lo tanto, implica que negarse a ofrecer a los fabricantes protección contra la responsabilidad y prescindir de las vacunas contra el Covid-19 o extender las protecciones de responsabilidad (si hacerlo es constitucionalmente posible) y arriesgarse a tener un gran número de personas lesionadas a las que el gobierno no puede ofrecer una compensación.

Creemos que la solución a este problema implica aprovechar dos regímenes existentes de lesiones por vacunas sin culpa y construir un tercer régimen bajo la autoridad de COVAX. Por supuesto, los países podrían optar por no participar en estos programas o diseñar sus propios sistemas de compensación nacionales o regionales, pero tales sistemas tendrían que crearse con bastante rapidez.

La pandemia de Covid-19 ha desencadenado una carrera mundial de vacunas. Al 27 de septiembre de 2020, había más de 200 candidatas a vacunas en desarrollo preclínico y clínico, incluidas 11 en ensayos de fase 3. Los gobiernos ricos que han invertido en vacunas candidatas han llegado a acuerdos bilaterales con desarrolladores que podrían resultar en que las dosis de las vacunas se reserven para los países de mayores ingresos —un fenómeno conocido como «nacionalismo de las vacunas»— lo que podría dejar a las personas en los países pobres vulnerables al Covid-19.

La respuesta al nacionalismo de las vacunas ha sido la creación del Mecanismo COVAX, una asociación internacional que tiene como objetivo apoyar financieramente a los principales candidatos a vacunas y garantizar el acceso a las vacunas para los países de bajos ingresos. Setenta y nueve países de ingresos más altos son miembros de COVAX. Sus gobiernos ayudarán a apoyar a 92 países que de otra manera no podrían pagar las vacunas contra el Covid-19.

Pero los grandes compromisos financieros adelantados con los fabricantes son solo la mitad de la solución cuando se trata de garantizar que las empresas estén dispuestas a participar en el mecanismo COVAX para la distribución de vacunas. Igualmente importante es ofrecer a las empresas protección contra responsabilidades potencialmente sustanciales en caso de que las vacunas contra el Covid-19 causen lesiones reales o percibidas a los receptores. Los fabricantes no aceptarán contratos de adquisición ni enviarán vacunas sin protección de responsabilidad civil. Según un ejecutivo de AstraZeneca, por ejemplo, en los contratos bilaterales de la compañía, se le ha otorgado protección contra reclamaciones legales derivadas del uso de sus productos de vacunas, ya que «no puede asumir el riesgo» de responsabilidad.1 Ya en 2006, la Federación Internacional de Fabricantes y Asociaciones de Productos Farmacéuticos, el grupo de presión mundial de la industria farmacéutica, exigió públicamente que se concediera a los fabricantes protección contra demandas relacionadas con eventos adversos relacionados con vacunas si iban a participar en las respuestas a la pandemia. En los Estados Unidos, la Ley de Preparación Pública y Preparación para Emergencias proporciona a los fabricantes inmunidad contra demandas relacionadas con lesiones causadas por vacunas, con excepciones limitadas. Las personas lesionadas por las vacunas contra el Covid-19 deben presentar reclamos ante un fondo administrado por el Departamento de Salud y Servicios Humanos.

Para una vacuna que muy probablemente se distribuirá en todo el mundo, existe un riesgo inevitable de eventos adversos graves, como convulsiones y reacciones alérgicas, incluso con un producto muy seguro. Es posible que tales eventos no comiencen a emerger hasta que un número sustancial de personas hayan sido vacunadas. Durante la pandemia de influenza H1N1 de 2009, la incidencia de eventos adversos graves después de la inmunización varió según el país. En los Estados Unidos, el Sistema de Notificación de Eventos Adversos de Vacunas recibió informes de tales eventos a una tasa de 2.45 por cada 100,000 dosis. El sistema de vigilancia equivalente de China determinó que 1083 de los 8067 eventos adversos registrados (1,21 por 100.000 dosis) eran graves. Los costos de compensación también variaron. Una vacuna H1N1 que contenía un adyuvante se asoció con un mayor riesgo de narcolepsia, lo que resultó en reclamaciones de compensación sustanciales en los países del norte de Europa.

Para la mayoría de los países, ofrecer a las compañías farmacéuticas indemnización o inmunidad completa contra las demandas es constitucional o financieramente imposible. Algunos gobiernos se negarán a hacer tales ofertas debido a los principios básicos de equidad: los fabricantes deben pagar por las lesiones que causan sus productos. Durante la emergencia del ébola en África occidental, por ejemplo, el gobierno de uno de los países más afectados se negó a aceptar responsabilidades relacionadas con las vacunas que se consideraron para su despliegue en virtud de autorizaciones de uso de emergencia. El dilema para los países de ingresos bajos y medios, por lo tanto, implica si negarse a ofrecer a los fabricantes protección contra la responsabilidad y prescindir de las vacunas contra el Covid-19 o extender las protecciones de responsabilidad (si hacerlo es constitucionalmente posible) y arriesgarse a tener un gran número de personas lesionadas a las que el gobierno no puede ofrecer una compensación.

Creemos que la solución a este problema implica aprovechar dos regímenes existentes de lesiones por vacunas sin culpa y construir un tercer régimen bajo la autoridad de COVAX. Por supuesto, los países podrían optar por no participar en estos programas o diseñar sus propios sistemas de compensación nacionales o regionales, pero tales sistemas tendrían que crearse con bastante rapidez.

En primer lugar, 24 países y la provincia canadiense de Quebec tienen sistemas de compensación por lesiones causadas por vacunas sin culpa para las inmunizaciones sistemáticas.2 Aunque estos sistemas generalmente no están diseñados para cubrir lesiones relacionadas con la administración de vacunas durante emergencias de salud pública, podrían adaptarse rápidamente para hacerlo. Se podrían hacer cambios en las políticas relacionadas con la financiación, la prueba de lesiones y la distribución de la compensación. Estos sistemas tienden a existir en los países más ricos, pero Nepal y Vietnam también tienen tales sistemas. Los países con sistemas existentes de compensación por lesiones por vacunas sin culpa podrían incorporar vacunas contra el Covid-19 en estos programas.

En segundo lugar, la Organización Mundial de la Salud (OMS) tiene un mecanismo de seguro para las vacunas desplegadas bajo autorizaciones de uso de emergencia. Este mecanismo requiere que el país receptor acepte indemnizar a la OMS, los donantes, los fabricantes y los trabajadores de la salud que vacunan a las personas; a continuación, la OMS proporciona una indemnización a las personas que tienen un evento adverso grave. El programa es necesariamente de pequeña escala, pero podría ser una opción útil para los países pequeños.

Aunque estos componentes son parte de la respuesta, también debe haber un mecanismo para manejar eficientemente un alto volumen de reclamaciones de todo el mundo. Para satisfacer esta necesidad, creemos que el Centro COVAX debe establecer un procedimiento para compensar a las personas que tienen un evento adverso grave después de la inmunización. Debido a que COVAX requerirá planes nacionales de despliegue de vacunas, podría hacer que los países incluyan planes para la vigilancia de la seguridad posterior a la comercialización.

Académicos, economistas y representantes de organizaciones internacionales han afirmado que es imposible identificar con precisión a las personas que han resultado gravemente heridas, verificar sus reclamos y distribuir directamente la compensación. Sin embargo, los modelos de reclamación masiva existentes muestran que las reclamaciones similares se pueden procesar de manera precisa y eficiente.

Los fondos de compensación han servido a grandes grupos de personas, incluso en países de ingresos bajos y medianos. Después de la invasión iraquí de Kuwait, las Naciones Unidas crearon la Comisión de Indemnización de las Naciones Unidas en 1991. La comisión evaluó casi 2.7 millones de reclamos y emitió 1.5 millones de premios con un valor agregado de más de $ 50 mil millones y fue un modelo temprano y elogiado para el procesamiento preciso y eficiente de reclamos masivos.3 El Fondo Fiduciario para las Víctimas es otro modelo aplicable. Este fondo se creó para prestar apoyo a las víctimas de crímenes perpetrados por personas condenadas en la Corte Penal Internacional. Habitualmente ha realizado pagos a más de 100.000 personas al año, incluidas las de las regiones rurales de la República Democrática del Congo, Uganda y la República Centroafricana. Según evaluaciones externas, el fondo realiza estos pagos «de manera efectiva y eficiente».4 Estos sistemas de compensación demuestran que sería posible crear una comisión de compensación global y centralizada para las lesiones relacionadas con las vacunas contra el Covid-19.

Financiamiento, elegibilidad y opciones de administración para la compensación sin culpa por lesiones atribuibles a las vacunas contra el Covid-19.

Un sistema de compensación COVAX podría financiarse destinando recursos comprometidos de países de mayores ingresos o cobrando a los fabricantes un impuesto por dosis para apoyar su propósito. Dado que probablemente se administrarán miles de millones de dosis de la vacuna contra el Covid-19, un cargo de 5 o 10 centavos por dosis sería suficiente para construir una reserva de recursos para la compensación. La tabla describe la financiación, la elegibilidad y las características administrativas de esta propuesta.

La creación de un sistema amplio de indemnización por lesiones causadas por vacunas sin culpa sería viable y promovería la justicia. Excluir a los países que no pueden proporcionar indemnización o inmunidad a los fabricantes podría privar a miles de millones de personas de la protección que las vacunas proporcionarán. Permitir el acceso a las vacunas contra el Covid-19 sin garantizar que las personas que tienen eventos adversos graves sean compensadas beneficiaría a las personas no lesionadas a expensas de las personas lesionadas.5 Creemos que la comunidad mundial que promueve la inmunización como un interés colectivo, sabiendo que las personas serán lesionadas, debe compartir la carga de los costos de estas lesiones. Además, los fabricantes son esenciales para el desarrollo y el acceso a las vacunas y se debe ampliar un nivel mínimo de certidumbre económica. Una comisión global de compensación con sede en la Instalación COVAX es una solución realista y alcanzable que facilitaría la adquisición de vacunas contra el Covid-19 al tiempo que garantizaría que las personas vulnerables puedan buscar una compensación por lesiones, y podría sentar un precedente para futuras campañas de vacunación.

Este artículo fue publicado el 28 de octubre de 2020 en NEJM.org.

Financiamiento, elegibilidad y opciones de administración para la compensación sin culpa por lesiones atribuibles a las vacunas contra el Covid-19.*

factorOrganización Mundial de la SaludInstalación COVAXSistema Nacional o Provincial
financiaciónPrima de seguro pagada con cargo a los ingresos generales de la OMSTarifa por dosis o por volumenImpuesto sobre los fabricantes (basado en un porcentaje de las ventas anuales de los fabricantes o el número de dosis vendidas), distribuidores o proveedores; ingresos generales
elegibilidadBasado en la relación temporal entre la inmunización y los eventos adversos gravesCriterios desarrollados conjuntamente por la CEPI; Gavi, la Alianza para las Vacunas; y la OMS que podría incluir asociaciones temporales o tablas de lesiones basadas en los datos de los ensayos de fase 3Criterios existentes para otras vacunas que son elegibles para programas de compensación, incluidas las vacunas desplegadas bajo criterios para una emergencia nacional de salud pública, por ejemplo, «equilibrio de probabilidades» o evidencia «convincente» de una relación entre la inmunización y eventos adversos graves
administraciónPersonal de reclamaciones de indemnización de la OMS y administradores de reclamaciones de segurosAdministrador de reclamaciones de terceros, incluidos los servicios de administración de reclamaciones disponibles en las aseguradoras globalesAutoridades judiciales o administrativas nacionales designadas

Precios de vacunas en Europa y Argentina: ¿vale la pena diferenciar?

Revisión del tema. En función de la realidad que impacta en la opinión pública en Argentina, sobre la provisión, y el pago de las vacunas contra el Covid 19, el precio, los acuerdos Estado-compañías. Estado y Fondo Covax, es importante introducir algunos conceptos para que se comprenda la problemática compleja. El estado de Israel, para lograr la provisión de vacunas, generó una autorización parlamentaria para pagar sobre precio, para adquirir las vacunas de PFIZER como sustitución de los gastos de internación de esos pacientes no vacunados. Siendo el país que esta mejor posicionado en cuanto a vacunación y casos. Vale la pena fijar el precio, hasta cuando los estados tienen elasticidad para pagar, porqué existen tantas diferencias entre las vacunas, como juega la soberanía vacunal. El fondo COVAX logró disminuir la inequidad en la distribución. La diferencia de precio entre la vacuna de Astra Zeneca y Oxford, y la de Moderna, que es de 29 dólares por dosis, ¿lo justifica la patente?.

Porque Moderna no patentó su producción con plataforma de ARNm, y lo utilizó Pfizer para realizar su desarrollo. No generando reclamos posteriores.

Los sanitaristas hemos aprendido sobre inmunología, vacunas, campañas, medidas no farmacológicas de prevención, trasmisión aérea como nunca en estos meses. A veces nos encontramos hablando sobre temas de los cuales no sabemos. La realidad es muy exigente y nos supera. La incertidumbre nos presiona. Entonces queremos apurar la definición de algunas conductas. Muchas veces también criticamos a quienes están en la gestión sin saber lo que están atravesando. Recordemos que solo para nosotros las vacunas son un bien meritorio, para los laboratorios tiene un concepto rentístico.

  • Livio GarattiniAna Padula & Nicolás Freemantle 
  • La pandemia de COVID-19 ha puesto recientemente en primer plano la importancia vital de las vacunas, de las que Europa es líder mundial tanto en desarrollo como en fabricación

Aunque las vacunas se consideran productos farmacéuticos desde un punto de vista regulatorio, existen diferencias sustanciales entre las vacunas y otros productos farmacéuticos en términos de salud y economía.

Aquí comparamos medicamentos y vacunas utilizando una especie de ‘esquema 6P’, añadiendo Paciente y Patente a la conocida herramienta de negocio 4P (Producto, Lugar, Promoción, Precio) [2] para arrojar luz sobre las principales diferencias entre los dos tipos de productos. El objetivo final es presentar una propuesta original para la fijación de precios de las vacunas en los países europeos.

Paciente

Las drogas se administran generalmente a los pacientes, es decir, a los temas enfermos/heridos que necesitan el tratamiento sin importar la severidad de sus problemas de salud. Muchos fármacos pueden coexistir en la misma clase terapéutica porque cada uno de ellos puede tener diferentes efectos sobre subgrupos específicos de pacientes.

En contraste, las mismas vacunas se administran a individuos sanos, para prevenir las mismas enfermedades. Siempre que se alcancen altas tasas de cobertura, los sujetos no vacunados también pueden beneficiarse, al reducir el riesgo de transmisión y circulación de patógenos debido a la llamada «inmunidad de rebaño» [3]. Por lo tanto, los beneficios sociales de las vacunas pueden superar a los privados [4]. Por el contrario, debido a que las vacunas pueden causar un (pequeño) riesgo de efectos adversos graves en individuos sanos, a menudo bebés y niños, que no sufren las enfermedades objetivo, pueden estar más abiertos a la crítica que los medicamentos [4]. Esto puede favorecer la campaña en su contra por parte de los llamados movimientos ‘anti-vax’, especialmente en países altamente desarrollados que no han experimentado pandemias durante décadas antes del COVID-19.

Patente

Las patentes son cruciales para maximizar los rendimientos financieros de las inversiones en investigación de los medicamentos, incluso después de la primera invención, que forma parte de un duro debate en la literatura farmacéutica [5]. Para limitar el volumen de negocios de medicamentos no patentados, las compañías farmacéuticas a menudo recurren a las patentes secundarias para prolongar drásticamente la protección (las llamadas estrategias de «ecologización constante»). Las patentes secundarias de medicamentos se suelen aplicar a las nuevas indicaciones y a los medicamentos «yo también». Además de las patentes de productos, los fármacos biológicos complejos, como los anticuerpos monoclonales recientes (mAB) pueden protegerse aún más en las fases de producción que afectan a su mecanismo final [6].

De manera diferente, las patentes son menos relevantes para las vacunas, principalmente protegiendo los procesos de fabricación en lugar de los antígenos [7]. De hecho, las patentes de productos no pueden impedir que otras empresas utilicen diferentes cepas para suministrar vacunas competidoras [4]. Debido a que todas las vacunas son agentes biológicos hasta la fecha, a la espera de futuras vacunas sintéticas de ARN /ADN, sus resultados pueden variar mucho debido a la variabilidad biológica en las materias primas y los pasos involucrados en los procesos de purificación [8]; por lo tanto, las patentes sobre procesos pueden ayudar a prolongar sus ciclos de vida.

El caso contra las patentes se puede resumir brevemente: no hay evidencia empírica de que sirvan para aumentar la innovación y la productividad, a menos que la productividad se identifique con el número de patentes otorgadas, lo que, como muestra la evidencia, no tiene correlación con la productividad medida. 

•Tanto la teoría como la evidencia sugieren que si bien las patentes pueden tener un efecto de equilibrio parcial al mejorar los incentivos para inventar, el efecto de equilibrio general sobre la innovación puede ser negativo. Un sistema de patentes diseñado adecuadamente podría servir para incrementar la innovación en un momento y lugar determinados. 

•Desafortunadamente, la economía política de los sistemas de patentes operados por el gobierno indica que tales sistemas son susceptibles a presiones que hacen que los efectos nocivos de las patentes crezcan con el tiempo. 

Producto

La investigación y la promoción siempre han sido los principales elementos de coste para el desarrollo y la comercialización de medicamentos, mientras que los costes de fabricación casi nunca representan una proporción sustancial de los costes totales, con la última generación de mABs de precios altísimos sin excepción [9]. En general, es difícil estimar elementos de costo único por producto en una industria orientada a la investigación como productos farmacéuticos.

Por el contrario, los costes de fabricación son los principales de las vacunas, que pueden tener variabilidad de lote a lote y cambios sustanciales en los procesos de fabricación que requieren análisis exhaustivos para mostrar bioequivalencia incluso después de la aprobación de la comercialización [8]. Las vacunas implican producciones a gran escala, que tradicionalmente han desalentado el lanzamiento de vacunas fuera de patente y «yo también» [4]. Los altos costos fijos de fabricación se diluyen en muchas dosis y son bastante fáciles de publicar en cada vacuna dado su número limitado. Las tendencias recientes han sido el lanzamiento de vacunas combinadas, incluyendo más de un antígeno para reducir los procesos de administración y nuevos adyuvantes para potenciar las respuestas inmunitarias y/o ahorrar dosis [10].

Lugar

Los médicos generales (GPs) son tradicionalmente los principales prescriptores de medicamentos. Aunque la prescripción de un número creciente de agentes nuevos y costosos (por ejemplo, mAB) ahora puede limitarse a los entornos hospitalarios en muchos países europeos [11], la mayoría de los medicamentos todavía son recetados por los médicos de cabecera y, por lo tanto, dispensados a través de farmacias comunitarias.

De manera algo diferente, la administración de vacunas es más desigual en todos los países europeos, variando mucho según el tipo de sistemas de atención médica,por ejemplo, tipo Beveridge como en Italia y el Reino Unido, o tipo Bismarck como en Francia y Alemania, y el marco nacional dentro del mismo tipo. Por ejemplo, en Italia, las vacunas recomendadas para los niños son administradas en los distritos sanitarios locales por profesionales de la salud pública y las de los adultos por los médicos de cabecera en sus gabinetes [12], mientras que en el Reino Unido todas las vacunas son proporcionadas principalmente por prácticas generales. Debido a que la mayoría de las vacunas todavía son inyectables, un problema común es el de almacenamiento y preparación [10]. Por lo tanto, más allá de reducir el hacinamiento de la inyección en los centros de salud, las vacunas combinadas ayudan a contener los costos de almacenamiento y envío [13].

Promoción

En una situación típica de «fallo del mercado» como la de los productos farmacéuticos, los médicos (que trabajan como agentes del paciente) llenan el vacío de información de los pacientes en medicina y toman en su nombre las decisiones finales sobre cuántos y qué medicamentos prescribir entre los disponibles [14]. Por lo tanto, como prescriptores, los médicos son convencionalmente el principal objetivo de marketing de las compañías farmacéuticas y las estrategias agresivas pueden plantear conflictos de intereses financieros [15], que eventualmente conducen al consumo excesivo de medicamentos y el soborno.

Por el contrario, las vacunas normalmente no requieren una promoción intensiva por parte de la industria. Las campañas para lograr altas tasas de cobertura son principalmente una tarea de las autoridades sanitarias, y los fabricantes obviamente están interesados en respaldarlas. Las actividades pueden consistir en formaciones específicas para profesionales sanitarios y campañas de sensibilización para los pacientes, excepto cuando las vacunas son obligatorias, lo que casi nunca ocurre en los países europeos en la actualidad [12]. Los resultados finales se ven sustancialmente afectados por la percepción pública de los valores de las vacunas [1], con los médicos jugando un papel importante en la influencia de las familias indecisos a la vacuna [16].

Precios

Los precios de los nuevos medicamentos han aumentado drásticamente en toda Europa en la última década, lo que hace que el gasto farmacéutico sea algo insostenible incluso en los países occidentales (más ricos). Los sistemas de precios más recientes y ambiciosos (por ejemplo, los acuerdos basados en la fijación de precios basados en el valor y en los resultados) han mostrado límites intrínsecos a pesar de su atractivo científico [17], mientras que las estrategias sólidas, como la fijación de precios de referencia y la licitación competitiva, no parecen ser suficientes para detener la tendencia actual de los precios disparados.

En la actualidad, la principal estrategia de contención de costes entre las autoridades sanitarias europeas es negociar precios confidenciales directamente con las empresas, un enfoque que inevitablemente carece de transparencia [18].

Aunque muchas autoridades sanitarias europeas han recurrido convencionalmente a la contratación pública para comprar vacunas, con el fin de explotar a lo sumo su poder adquisitivo, las tendencias recientes a la fijación de precios de las vacunas tienden a seguir las de los medicamentos. Dado que se espera (obviamente) que cualquier «competidor» esté en contra de la competencia de precios [19], hoy en día las pocas empresas (multinacionales) que comercializan vacunas se esfuerzan por socavar las licitaciones competitivas diferenciando sus vacunas y lanzando las nuevas (por ejemplo, VPH y PCV) a precios que eran impensables hace sólo unos años [20].

Consecuencias para las políticas

Las vacunas son bienes de mérito en la salud pública destinados a salvaguardar a las personas vulnerables, sin importar dónde vivan [20]. Históricamente, las vacunas han aliviado el sufrimiento humano y han evitado la pérdida de innumerables vidas [21]. Una lección muy importante del COVID-19 es que no hay razón para suponer que Europa se salvará de las pandemias que requieren nuevas vacunas en el futuro.

El número de vacunas recomendadas ha aumentado sustancialmente en las últimas décadas [13]. Las vacunas más recientes incluyen un número cada vez mayor de antígenos en combinación (por ejemplo, DPT y MPR) y sero/genotipos (por ejemplo, VPH y PCV). Por supuesto, una vacuna de dosis única (oral) que inmunice a los niños de todas las enfermedades sería idealmente la solución más eficiente [13], minimizando la carga de trabajo de las autoridades sanitarias para la administración. Además, se espera que un número cada vez mayor de subtipos de alto riesgo incluidos en una vacuna sea una mejora de la eficacia, ampliando la protección contra las enfermedades objetivo.

Desde un punto de vista económico, es probable que las vacunas se encuentren entre las intervenciones sanitarias más eficientes, ya que potencialmente ofrecen una alternativa barata para prevenir la morbilidad y la mortalidad a largo plazo [22]. Se espera que el costo de oportunidad —es decir, el costo de una alternativa que debe ser renunciada para llevar a cabo una nueva acción— de una vacuna sea bajo, de modo que incluso los mejores tratamientos farmacológicos serían menos deseados [23]. Por lo tanto, como era de esperar, los análisis de rentabilidad basados en los modelos a largo plazo para justificar la solicitud de precios elevados para nuevas vacunas siempre concluyen a su favor [1922].

El gasto en vacunas, como cualquier otra cosa, es producto de volúmenes y precios. A diferencia de los medicamentos, los volúmenes de vacunas son relativamente fáciles de predecir, mientras que, al igual que los medicamentos, sus precios pueden salirse rápidamente de control, lo que contribuye a una mayor distorsión en la asignación de recursos financieros en un contexto de «fracaso del mercado» como el de la salud. Dado que no hay manera de clasificar las enfermedades según su importancia [18], y más en general de establecer un valor para una vida humana [24], simplemente podemos asumir que todas las vacunas recomendadas son igualmente esenciales para la salud de la población, especialmente aquellas para los niños cuyo impacto social es esencialmente inconmensurable [21].

Aunque es competencia de los expertos en salud pública asesorar a los responsables de la toma de decisiones sobre qué vacunas recomendar para su reembolso (con suerte) de acuerdo con la evidencia epidemiológica y clínica existente [19], los economistas de la salud no pueden realmente contribuir a establecer los precios correctos de cualquier producto de salud, incluidas las vacunas.

En lugar de apoyar la fijación irracional de precios, los economistas de la salud podrían contribuir más bien a una presupuestación racional para gestionar el gasto en vacunas en este período aparentemente permanente de crisis económica.

En consecuencia, aquí presentamos una propuesta práctica desde la perspectiva de las autoridades sanitarias, especialmente centrada en las vacunas pediátricas.

De los precios a la presupuestación

Una vez que las autoridades sanitarias nacionales hayan decidido la lista de vacunas (y los calendarios de dosis) que se recomendarán a su país, sus procedimientos de pago podrían revisarse sustancialmente para reducir al mínimo la influencia de consideraciones económicas (erróneas) en las decisiones de reembolso. La propuesta abierta al debate puede resumirse en tres puntos.

En primer lugar, el presupuesto anual de vacunas podría coincidir básicamente con el gasto histórico nacional del año pasado, para evitar cualquier shock inicial, variando ligeramente en los próximos años debido a la inflación/deflación, o creciendo de manera más sustancial de acuerdo con los eventuales aumentos en el número de vacunas recomendadas.

En segundo lugar, las autoridades sanitarias nacionales podrían reembolsar a las empresas el mismo precio unitario por todas las dosis de vacunas administradas mensualmente, calculadas como la relación general entre el gasto total de vacunas y el número total de dosis administradas en el año anterior.

Según las estimaciones existentes sobre el coste de fabricación por dosis de vacunas [25] y los precios ofrecidos a las organizaciones humanitarias [20], un precio unitario medio superior a 15 euros por dosis en los países de Europa occidental debería ser rentable para cualquier vacuna (por ejemplo, el precio medio total en Italia de las vacunas recomendadas para niños es de unos 35 euros).

Si una empresa rechaza el precio unitario por reembolso, alegando que es demasiado bajo para cubrir sus costes sin refutar con información sólida sobre los costes reales de fabricación, las autoridades sanitarias podrían solicitar una licencia obligatoria si la empresa fuera la única que comercializara la vacuna en cuestión, de conformidad con la normativa europea.

En tercer lugar, los precios unitarios de las vacunas que no alcanzan una alta tasa de cobertura (por ejemplo, 90%) podría disminuirse ligeramente (por ejemplo, −5%) a partir del segundo año hasta que se alcance la meta, con el fin de incentivar a las empresas a apoyar activamente a las autoridades sanitarias.

Un incentivo financiero de «palo y zanahoria» abordaría el (cuestionable) comentario de que las actuales licitaciones basadas en los precios de los países europeos podrían tener efectos negativos (aunque no deseados) en las tasas de cobertura [1], desalentando la prestación de servicios de valor añadido (no especificados) por parte de las empresas.

Para concluir, porque compartimos la opinión de que la retención del reembolso de cualquier vacuna eficaz debido a su alto precio es éticamente preocupante [2124]; aquí, planteamos una propuesta para minimizar la probabilidad de un evento tan negativo en una era de recursos (realmente) finitos.

Se Podrían utilizar dos tipos de vacunas. Parece posible recibir vacunas de tecnologías diferentes

Parece posible recibir vacunas de tecnologías diferentes: de ADN o ARN m. Generarían buena reactogenicidad. Estudios confirmaron una potente eficacia al combinar la vacuna de AstraZeneca con la de Pfizer/BioNTech. Debemos seguir investigando y aplicando las alternativas para inmunizar más personas en menos tiempo, y lograr modificar la curva de infectados, que empieza a modificarse cuando más del 40% de la población susceptible recibe la vacuna, pero la inmunidad de rebaño, será más difícil, solo llegando 70% y esperando que no mute en otra variante. Países de alta circulación que son espiralizados, en modelo de tormenta viral, de esta pandemia como Brasil e India, deberían inmunizar a mayor velocidad.

Esto nos ofrecería una ventana de oportunidad, combinar la dosis de sputnik V componente uno con la vacuna de Astra Zeneca, para cubrir a la población que no recibió aún el componente dos.

Felix Drexler: Son datos bastante alentadores y muy confiables, similares a los de estudios anteriores. Los anticuerpos que se produjeron en las personas serían siete veces más altos que con dos dosis de la misma vacuna. Esto no quiere decir que la vacuna de AstraZeneca no sea eficaz. Se supone que la principal razón es que AstraZeneca usa el mismo adenovirus en las dos dosis. Entonces probablemente la inmunidad que un individuo desarrolla como consecuencia de la primera dosis disminuye con la segunda.

Esta también sería una de las razones por la cual con la segunda dosis de AstraZeneca hay menos efectos secundarios. Los datos revelan que solo 2,5% de los inoculados con vacunas diferentes tuvieron fiebre y ninguno tuvo que ser tratado en un hospital. Los mayores de 50 años tuvieron dolores de cabeza y escalofríos, pero ninguno tuvo síntomas severos.

Viales de varias vacunas contra la covid-19.

El Instituto de Salud Carlos III concluye que la protección puede ser incluso superior a la que aportan dos pinchazos del mismo fármaco

Utilidad del posteo reducir la escasez de vacunas aplicando refuerzos de vacunas con tecnologías distintas.

«Las personas vacunadas con una primera dosis de AstraZeneca pueden recibir de forma eficaz y segura una segunda de Pfizer. Esta es la conclusión del estudio CombivacS, presentado este martes por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), que ha ensayado con 672 personas la respuesta inmunitaria y los efectos secundarios de esta combinación de fármacos. La conclusión servirá para tomar una decisión sobre los 1,5 millones de trabajadores esenciales menores de 60 años que recibieron una primera dosis del suero anglosueco. La determinación la tomará la Comisión de Salud Pública, previsiblemente, esta misma tarde.

El estudio, en el que han participado cinco hospitales de Madrid, Bilbao y Barcelona, concluye que los efectos secundarios son leves y muy similares a los que producen con una segunda dosis de AstraZeneca y que la protección que confiere un segundo pinchazo de Pfizer puede ser incluso mayor: los anticuerpos neutralizantes, los que protegen al cuerpo frente al coronavirus, se multiplican por siete, mientras en los ensayos de dos dosis del mismo fármaco eran de tres veces más.»

Los primeros resultados de un estudio en el que se están alternando distintas vacunas entre la primera dosis y la segunda muestran que las reacciones adversas se multiplican. La investigación desvela que los casos de fiebre, dolores musculares o articulares y fatiga generalizada llegan a triplicarse entre los que recibieron una combinación de los fármacos de Pfizer y AstraZeneca frente a los que solo fueron pinchados con una de ellas las dos veces. El trabajo, aún en marcha, indica sin embargo que estos efectos secundarios no llegan a ser graves, son de corta duración y se alivian con paracetamol.

Antes de que unas decenas de casos de trombos (coágulos en la sangre) llevaran a muchos gobiernos europeos a replantearse su estrategia de vacunación con la formulación de AstraZeneca, en el Reino Unido habían puesto en marcha un estudio que combina las vacunas. El ensayo, llamado Com-Cov, tiene por objetivo principal comprobar si administrar distintos sueros en la primera y la segunda dosis afectaba (mejorando o perjudicando) la generación de anticuerpos (inmunogenicidad). Entonces, en febrero pasado, el coordinador del ensayo, el investigador de la Universidad de Oxford Matthew Snape explicaba su motivación: “Si podemos demostrar que estos planes de combinación generan una respuesta inmune que sea tan buena como la de las estrategias normales y sin un aumento significativo de las reacciones a la vacuna [reactogenicidad], esto podría permitir que más personas completaran la inmunización contra la covid en menos tiempo”.

Las conclusiones del trabajo sobre la eficacia o seguridad no estarán listas hasta junio. Ese plazo tiene su explicación en el diseño del ensayo. De los 830 voluntarios reclutados, a casi la mitad les pincharán la segunda dosis a los 84 días de la primera. Es decir, se la estarán poniendo en estos días. Sin embargo, la revista The Lancet acaba de publicar los resultados preliminares sobre la reactogenicidad que provocan las vacunas entre la otra mitad, la que recibió las dos dosis en un lapso de 28 días.

Existe un interés internacional significativo en la vacunación COVID-19 de refuerzo primario heterólogo usar otra vacuna la que este disponible para mitigar las crisis de suministro o la escasez que de otro modo podrían reducir la velocidad del lanzamiento de la vacuna. Además, a la luz de las recomendaciones cambiantes con respecto al uso de la vacuna ChAdOx1 nCoV-19 (ChAd) COVID-19 (Vaxzevria, AstraZeneca), varios países ahora están informando que las personas previamente preparadas con esta vacuna ahora deben recibir una vacuna alternativa como segunda dosis. , más comúnmente vacunas de ARNm como la vacuna BNT162b2 (BNT) COVID-19 (Comirnaty, Pfizer-BioNTech), administrada en un programa heterólogo de cebado y refuerzo.123Hasta la fecha no hay datos sobre la inmunogenicidad, reactogenicidad o seguridad de dichos programas. Com-COV (ISRCTN 69254139) es un estudio de vacunación COVID-19 heterólogo primo-refuerzo aleatorizado, multicéntrico, con participante enmascarado y multicéntrico del Reino Unido que compara las cuatro permutaciones de primer-refuerzo de las vacunas ChAd y BNT tanto a los 28 días como a los 84 días intervalos de cebado y refuerzo. Los participantes tienen 50 años o más sin comorbilidad, o bien de leve a moderada, bien controlada y fueron reclutados en ocho sitios. El protocolo está disponible en línea.Tras consultar con el comité directivo del ensayo del estudio, aquí presentamos los datos iniciales de reactogenicidad y seguridad, antes del resultado inmunológico primario, que se prevé que esté disponible en junio de 2021. Los datos de reactogenicidad que se presentan aquí consisten en información local y sistémica solicitada síntomas recopilados en los 7 días posteriores a la vacunación tanto de cebado como de refuerzo en los participantes asignados al azar para recibir vacunas a intervalos de 28 días. Los resultados de la monitorización de la seguridad hematológica y bioquímica en sangre también se informan de la cohorte de inmunología (100 participantes con visitas adicionales), al inicio del estudio (antes de la dosis principal), el día 28 (antes de la dosis de refuerzo) y 7 días después del refuerzo, clasificados de acuerdo una escala de toxicidad modificada de la Administración de Drogas y Alimentos de EE. UU.. Todos los análisis son descriptivos, ya que el estudio no fue potenciado para la reactogenicidad, con puntos finales informados como frecuencias y porcentajes, junto con diferencias absolutas entre los esquemas de vacunación heteróloga y homóloga y los correspondientes IC del 95%.

Ambos esquemas de vacunas heterólogas indujeron una mayor reactogenicidad sistémica después de la dosis de refuerzo que sus contrapartes homólogas, con fiebre en 37 (34%) de 110 receptores de ChAd para primo y BNT para refuerzo en comparación con 11 (10%) de 112 receptores de ChAd para tanto de cebado como de refuerzo (diferencia 24%, IC 95% 13-35%). 47 (41%) de 114 receptores de BNT para prime y ChAd para refuerzo informaron fiebre, en comparación con 24 (21%) de 112 receptores de BNT para prime y boost (diferencia 21%, IC 95% 8-33% ). Se observaron aumentos similares para escalofríos, fatiga, dolor de cabeza, dolor articular, malestar y dolor muscular . No hubo hospitalizaciones por síntomas solicitados, y la mayor parte de este aumento de reactogenicidad se observó en las 48 h posteriores a la inmunización.

Estos trabajos generan una alternativa para observar y poder modificar la tecnología utilizada para vacunar si hay problemas de entrega como ocurre con el componente ADN 5, que es mas difícil de producir.  

Sotrovimab Desarrollo y aplicación de anticuerpos terapéuticos contra COVID-19

Existe una diana fundamental para los laboratorios farmacéuticos, tener un medicamento que actúe como antiviral frente al Covid 19, esto motiva forzar evidencias parciales, con estudios de fase 3 realizados en países donde hay brotes y tras polar al resto de la humanidad, para obtener un rápido retorno de inversión. Pero cuando vamos de la eficacia a la efectividad, nos caemos en un abismo, el de la frustración como médicos, que intentamos acortar el trayecto entre la ciencia y la gestión clínica.

Revisión sobre este tema: un arma terapéutica que aún no conocemos cuales, cuando, en que caso aplicarlos, que dosis, su costo, son muchas incógnitas, más sobre este último medicamento autorizado Sotrovimab que evita agravamiento de los pacientes que contraen la enfermedad para que no se hospitalicen. Todavía no hay precio para el producto, que es la gran incógnita para países tan pobres como los latinoamericanos. Estimo que tendremos una importante barrera de accesibilidad económica. Sería interesante que sigamos investigando sobre fuente de anticuerpos más económicas como el suero equino producido en nuestro país. Por lo menos para modular por competencia los precios y la costo efectividad incremental.

Objetivos potenciales para el desarrollo de anticuerpos contra COVID-19.

El ciclo de vida del SRAS-CoV-2 y las complejas interacciones virus-huésped reveladas por los estudios genómicos, transcriptómicos, proteómicos e interactómicos presentan varias dianas potenciales para intervenciones terapéuticas. Todos los destinos se pueden agrupar en dos categorías.

Una es la categoría antivirus, como los anticuerpos dirigidos a la proteína de pico para bloquear la entrada viral. Otra es la categoría anti-huésped, como levilimab apunta a IL-6R para inhibir la inflamación.

Plasma de convalecientes, suero equino hiperinmune, los anticuerpos contra el covid, monoclonales son la posibilidad de transmisión de inmunidad pasiva.

Tabla 1

Anticuerpos monoclonales antivirus para el tratamiento con COVID-19 en o después de los ensayos de fase 3

nombreblancoestadodesarrollador
BamlanivimabProteína de picoEUA (Estados Unidos)Eli Lilly
SotrovimabProteína de picoFDA EUA.Vir biotecnología/GSK
RegdanvimabProteína de picoFase 3Celltrion
TY027Proteína de picoFase 3Tychan

Anticuerpos monoclonales anti-huésped para el tratamiento con COVID-19 en o después de los ensayos de fase 3

nombreblancoestadodesarrollador
LevilimabIL-6RAprobado (Rusia)BIOCAD
ItolizumabCD6EUA (India)Biocon
TocilizumabIL-6RPhase 4Roche
Ravulizumab-cwvzC5Phase 4Alexion Pharmaceuticals
SarilumabIL-6RPhase 4Regeneración
OlokizumabIL-6Fase 3R-Pharm JSC/Cromos Pharma
SiltuximabIL-6Fase 3Hospital Universitario, Gante
ClazakizumabIL-6Fase 3Universidad Médica de Viena
MavrilimumabReceptor GM-CSFFase 3Kiniksa Pharmaceuticals
LenzilumabGM-CSFFase 3Humanigen
CanakinumabIL-1βFase 3Novartis
LeronlimabCCR5Fase 3CytoDyn
EmapalumabGamma ifnFase 3Biovitrum huérfano sueco
BevacizumabVEGFFase 3Roche
IFX-1(BDB-001)C5aFase 3Staidson/InflaRx
PamrevlumabCCN2Fase 3FibroGen, Inc.

Tomando los resultados aparentemente contradictorios de los ensayos clínicos juntos, se hace evidente que el uso de plasma convaleciente con altos niveles anti-RBD IgG en la etapa temprana (preferiblemente dentro de los 3 días a partir de la aparición de los síntomas) puede reducir la mortalidad y la progresión de COVID-19. Aunque la FDA autorizó plasma convaleciente COVID-19 de alto nivel y bajo para uso de emergencia, ha revisado la orientación y reeditado el EUA para plasma convaleciente COVID-19 muy recientemente porque la eficacia del plasma de bajo valor puede verse comprometida o dudosa. Para los pacientes con COVID-19 grave o potencialmente mortal, los beneficios de la terapia plasmática convaleciente siguen siendo inciertos.

El principal problema con la terapia plasmática convaleciente es el control de calidad y la estandarización. Por ejemplo, el valor de anticuerpos del plasma es altamente variable, pero ninguna medida para neutralizar anticuerpos está ampliamente disponible o generalmente aceptada, aunque la FDA ha establecido un estándar para definir plasma convaleciente de alto valor(es decir,Ortho VITROS SARS-CoV-2 IgG probado con relación señal-corte ≥12). Además, la dosis óptima y el punto de tiempo, así como los pacientes más adecuados, todavía necesitan más investigaciones, especialmente en la situación en la que el suministro de plasma convaleciente es tenue en comparación con un gran número de pacientes. En tercer lugar, existe el riesgo de infectar enfermedades infecciosas transmitidas por la sangre desconocidas, aunque se realiza una prueba estricta antes de la recolección de plasma. Además, el plasma convaleciente no es fácil de almacenar e implementar en comparación con otras drogas.

Anticuerpos terapéuticos de cóctel

Los anticuerpos terapéuticos de cóctel son combinaciones de dos o más anticuerpos monoclonales. Como todos sus componentes están claramente identificados y caracterizados, un cóctel de anticuerpos contiene todas las ventajas de los anticuerpos monoclonales. Además, se dirige a más de un epítopo o incluso une múltiples antígenos como anticuerpos policlonales. El sinergismo y la complementariedad de cada anticuerpo monoclonal hacen de un cóctel una mejor opción para tratar diversas enfermedades infecciosas. Por ejemplo, una combinación de tres anticuerpos monoclonales llamados Zmapp excede la eficacia de cualquier otra terapia contra el virus del Ébola, incluida la variante guineana del ébola .

Los anticuerpos terapéuticos de cóctel se han convertido en las fronteras del tratamiento con COVID-19. Algunos datos primarios muestran que el tratamiento con cócteles es superior a la monoterapia. Bamlanivimab ha mostrado resultados provisionales prometedores en el ensayo de fase 2 y ha sido aprobado por la FDA para uso de emergencia. Sin embargo, la reducción de la carga viral de la monoterapia bamlanivimab no es significativamente diferente del grupo placebo en un ensayo clínico aleatorizado. Sin embargo, se observa una reducción estadísticamente significativa de la carga viral SARS-CoV-2 en el día 11 cuando los pacientes no hospitalizados con COVID-19 leve a moderado son tratados con la combinación de bamlanivimab y etesevimab 105.

Etesevimab, también conocido como JS016 o LY-CoV016, es un anticuerpo neutralizante monoclonal totalmente humano que une específicamente el RBD de la proteína de pico SARS-CoV-2 77. Los dos anticuerpos monoclonales se dirigen a la proteína del pico del virus, pero reconocen dos epítopos diferentes. Muy recientemente, se ha emitido un EUA para bamlanivimab y etesevimab administrados juntos para la indicación misma a la de bamlanivimab.

REGN-COV2 es un cóctel de dos potentes anticuerpos neutralizantes (REGN10933/Casirivimab y REGN10987/Imdevimab). los dos anticuerpos también se dirigen a dos epitopos distintos que no se superponen en la proteína de pico del SARS-CoV-2. En modelos animales que utilizan macacos rhesus y hámsters dorados, REGN-COV-2 puede reducir en gran medida la carga del virus, limitar la pérdida de peso y aliviar la neumonía, proporcionando pruebas sólidas para el ensayo clínico 107. En un ensayo multicéntrico, doble ciego, aleatorizado, controlado con placebo, fase 1-3 con pacientes con COVID-19 no hospitalizados, el análisis provisional concluye que el cóctel de anticuerpos REGN-COV2 puede reducir la carga viral. Se puede observar un mayor efecto en pacientes que tenían una alta carga viral al inicio o cuya respuesta inmune aún no se ha iniciado 108. El 21 de noviembre de 2020, la FDA emitió un EUA para REGN-COV2 para el tratamiento de COVID-19 leve a moderado en adultos y pacientes pediátricos (12 años de edad o más con un peso de al menos 40 kilogramos) con resultados positivos de pruebas virales directas de SARS-CoV-2 y que están en alto riesgo de progresar a COVID-19 grave. Esto incluye aquellos que tienen 65 años de edad o más o que tienen ciertas condiciones médicas crónicas.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) dio la autorización de uso de emergencia a una terapia con anticuerpos monoclonales llamada Sotrovimab, como tratamiento contra el covid-19 para pacientes de 12 años o más que estén en riesgo de enfermedad grave o muerte, pero en las etapas precoces

La autorización es específicamente para aquellos pacientes que tengan covid-19 leve a moderado, que corren el riesgo de enfermarse mucho más. Pero atención, no es para aquellos pacientes que requieran hospitalización.

Hoy, EE.UU. La Administración de Alimentos y Medicamentos emitió una autorización de uso de emergencia (EUA) para la terapia monoclonal de anticuerpos investigativo sotrovimab para el tratamiento de COVID-19 leve a moderado en adultos y pacientes pediátricos (12 años de edad y mayores con un peso de al menos 40 kilogramos [alrededor de 88 libras]) con resultados positivos de pruebas directas de SARS-CoV-2 virales y que están en alto riesgo de progresión a COVID-19 grave, incluyendo hospitalización o muerte. Esto incluye, por ejemplo, individuos que tienen 65 años de edad y mayores o individuos que tienen ciertas condiciones médicas.

La seguridad y eficacia de esta terapia de investigación continúa siendo evaluada para el tratamiento del COVID-19. Sotrovimab no está autorizado para pacientes que están hospitalizados debido al COVID-19 o requieren oxigenoterapia debido al COVID-19. Este tratamiento no ha demostrado ser beneficioso en pacientes hospitalizados debido a COVID-19 y anticuerpos monoclonales pueden estar asociados con peores resultados clínicos cuando se administran a pacientes hospitalizados que requieren oxígeno de alto flujo o ventilación mecánica.

«Con la autorización de este tratamiento monoclonal con anticuerpos, estamos proporcionando otra opción para ayudar a mantener a los pacientes de alto riesgo con COVID-19 fuera del hospital», dijo Patrizia Cavazzoni, M.D., directora del Centro de Evaluación e Investigación de Medicamentos de la FDA. «Es importante ampliar el arsenal de terapias monoclonales de anticuerpos que se espera conserven la actividad contra las variantes circulantes de COVID-19 en los Estados Unidos.»

Los anticuerpos monoclonales son proteínas de laboratorio que imitan la capacidad del sistema inmunitario para combatir los antígenos dañinos, como los virus. Sotrovimab es un anticuerpo monoclonal que está dirigido específicamente contra la proteína de pico del SARS-CoV-2 y está diseñado para bloquear el apego y la entrada del virus en las células humanas.

La emisión de un EUA es diferente de la aprobación de la FDA. Al determinar si emitir un EUA, la FDA evalúa la totalidad de la evidencia disponible y equilibra cuidadosamente cualquier riesgo conocido o potencial con cualquier beneficio conocido o potencial del producto para su uso durante una emergencia. Basándose en la revisión de la FDA de la totalidad de la evidencia científica disponible, la agencia determinó que es razonable creer que el sotrovimab puede ser eficaz en el tratamiento de adultos y ciertos pacientes pediátricos con COVID-19 leve a moderado. Y, Cuando se utiliza para tratar COVID-19 para la población autorizada, los beneficios conocidos y potenciales superan los riesgos conocidos y potenciales para la droga. No hay tratamientos alternativos adecuados, aprobados y disponibles para el sotrovimab.

El CHMP también estudió los datos de varios estudios in vitro que demostraron que sotrovimab mantiene la actividad frente a múltiples variantes circulantes de especial interés, incluidas las de Brasil Manaos (P.1), California (B.1.427 / B.1.429),  Sudáfrica (B. 1.351) y Reino Unido (B.1.1.7), basado en datos de ensayos in vitro con virus vivos y virus pseudotipados. BioRxiv también publicó recientemente datos in vitro adicionales que demuestran actividad frente a las variantes de Nueva York (B.1.526) e India (B.1.617). Aún no se conoce el impacto clínico de estas variantes. Sotrovimab se une a un epítopo altamente conservado de la proteína spyke del SARS-CoV-2 que es menos probable que mute con el tiempo. La recopilación y el análisis de datos aún están en curso.

Los datos que respaldan este EUA para sotrovimab se basan en un análisis provisional de un ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo en 583 adultos no hospitalizados con síntomas de COVID-19 leve a moderado y un resultado positivo de la prueba SARS-CoV-2. De estos pacientes, 291 recibieron sotrovimab y 292 recibieron un placebo dentro de los cinco días posteriores a la aparición de los síntomas del COVID-19. La variable principal fue la progresión del COVID-19 (definido como hospitalización durante más de 24 horas para el manejo agudo de cualquier enfermedad o muerte por cualquier causa) hasta el día 29. La hospitalización o muerte se produjo en el 21 (7%) pacientes que recibieron placebo en comparación con 3 (1%) pacientes tratados con sotrovimab, una reducción del 85%.

La verdad que parecen conclusiones un tanto forzadas, que exigen continuar con el estudio, y ver si esto es reproducible en gran cantidad de casos. No me parece una opción factible en Argentina.

Efecto de 2 vacunas inactivadas sars-cov-2 sobre la infección sintomática COVID-19 en adultos

Un ensayo clínico aleatorizado

Este análisis provisional diseñado en un ensayo clínico aleatorizado incluyó a 40.382 participantes que recibieron al menos 1 dosis de una serie de vacunas inactivadas en 2 dosis desarrolladas a partir de cepas de SARS-CoV-2 WIV04 (5 μg/dosis) o HB02 (4 μg/dosis) o un control solo de hidróxido de aluminio, con un punto final primario de la incidencia de COVID-19 sintomático al menos 14 días después de la segunda inyección. La eficacia de las 2 vacunas, en comparación con un control sólo de hidróxido de aluminio, fue del 72,8% en el grupo WIV04 y del 78,1% en el grupo HB02; ambas comparaciones fueron estadísticamente significativas.

Lo que significa que dos vacunas inactivadas sars-cov-2 demostraron eficacia contra covid-19 sintomático en comparación con un control solo de hidróxido de aluminio.

análisis provisional preespecífico de un ensayo aleatorizado, doble ciego y de fase 3 en los Emiratos Árabes Unidos y Bahrein entre adultos de 18 años o más sin antecedentes conocidos de COVID-19. La inscripción al estudio comenzó el 16 de julio de 2020. Los conjuntos de datos utilizados para el análisis provisional de la eficacia y los acontecimientos adversos se bloquearon el 20 de diciembre de 2020 y el 31 de diciembre de 2020, respectivamente.

Intervenciones Los participantes fueron aleatorizados para recibir 1 de las 2 vacunas inactivadas desarrolladas a partir de SARS-CoV-2 WIV04 (5 μg/dosis; n = 13 459) y HB02 (4 μg/dosis; n = 13 465) cepas o un hidróxido de aluminio (alum) – sólo control (n = 13 458); recibieron 2 inyecciones intramusculares con 21 días de diferencia.

El resultado principal fue la eficacia contra la infección sintomática sintomática COVID-19 14 días después de una segunda dosis de vacuna entre los participantes que no tenían evidencia virológica de infección por SARS-CoV-2 en la aleatorización. El resultado secundario fue la eficacia contra covid-19 grave. Se recogió la incidencia de eventos adversos y reacciones entre los participantes que recibieron al menos 1 dosis.

Resultados Entre 40 382 participantes aleatorizados para recibir al menos 1 dosis de las 2 vacunas o control solo de exalumno (edad media, 36,1 años; 32 261 [84,4%] hombres), 38 206 (94,6%) que recibió 2 dosis, contribuyó con al menos 1 medida de seguimiento después del día 14 después de la segunda dosis, y tuvo resultados negativos de las pruebas de reacción en cadena de transcriptasa inversa-polimerasa al momento de la inscripción se incluyeron en el análisis de eficacia primaria. Durante una mediana (rango) de duración de seguimiento de 77 (1-121) días, se identificó COVID-19 sintomático en 26 participantes del grupo WIV04 (12,1 [IC 95%, 8,3-17,8] por cada 1000 personas-años), 21 en el grupo HB02 (9,8 [IC del 95%, 6,4-15,0] por cada 1000 años-persona) y 95 en el grupo solo para exalumnos (44,7 [IC del 95%, 36,6-54,6] por cada 1000 personas-años), lo que resulta en una eficacia de la vacuna, en comparación con la eficacia de un exalumno, del 72,8% (IC del 95%, 58,1%-82,4%) para WIV04 y 78,1% (IC del 95%, 64,8%-86,3%) para HB02 (P < .001 para ambos). Dos casos graves de COVID-19 ocurrieron en el grupo de exalumnos y ninguno ocurrió en los grupos vacunados. Reacciones adversas 7 días después de cada inyección se produjo en 41,7% a 46,5% de los participantes en los 3 grupos; los acontecimientos adversos graves fueron raros y similares en los 3 grupos (WIV04: 64 [0,5%]; HB02: 59 [0,4%]; solo en alum: 78 [0,6%]).

Conclusiones y relevancia En este análisis provisional preespecificado de un ensayo clínico aleatorizado, el tratamiento de adultos con cualquiera de las 2 vacunas sars-cov-2 inactivadas redujo significativamente el riesgo de COVID-19 sintomático, y los acontecimientos adversos graves fueron raros. 

Frente a la amenaza creciente una dosis a más personas, salvará más vidas que dos a ritmo lento

Dr. Carlos Alberto Díaz.

Podríamos estar vacunando a medio millón de personas por día, si lo gestionáramos, realmente, con citaciones ampliadas, adecuadas y seguimiento.

Se podrían generar esquemas más creativos de inmunización, que los actuales, tan lentos de logística y accesibilidad. Vacunemos a los esenciales maestros y fuerzas de seguridad. Además podríamos lograr tenores de anticuerpos más altos especialmente en los que ya tuvieron la enfermedad, con una sola dosis, que permitiría «ahorrar» dosis para inmunizar a mas personas. Los infectados vacunados son significativamente menos que los que no lo están. Esto es positivo. El plan no tiene que tener feriados, ni horas, en todos lados. Esto se puede hacer sin perder el control del mismo y teniendo identificados a todos los vacunados. El modelo epidemiológico matemático de susceptibles, enfermos, infectados, recuperados y vacunados, y como estos últimos influyen en el Ro y Rt. Como los que están vacunados se cuidan menos y cumplen menos con el distanciamiento, lo cual atenuaría la hipótesis que estoy queriendo formular en este posteo.

Los investigadores, afirmaron que la variante P.1 probablemente surgió a principios de noviembre, se extendió rápidamente hasta volverse dominante y provocó muchas reinfecciones.

Aunque apegarse al plan siempre es reconfortante y menos comprometido, nuestra actual crisis de Covid-19 ofrece un caso clásico en el que el plan, al proteger a muy pocas personas con demasiada lentitud, frente a una amenaza creciente, puede representar la opción más arriesgada. Por supuesto, cualquier desviación en el protocolo debe estudiarse de manera rigurosa y rápida, y las segundas dosis deben administrarse con prontitud a medida que el suministro de vacuna sea más abundante y no cabe duda para la sputnik que los adenovirus de los dos son diferentes.

El 30 de diciembre de 2020, el Reino Unido aprobó el enfoque de la segunda dosis diferida. UK science advisers: publish evidence behind COVID vaccine changes. Nature 2021;589:169-170. 6 Y el 21 de enero de 2021, los CDC liberalizaron su guía con respecto al momento de la segunda dosis, diciendo por primera vez que una demora de hasta 6 semanas después de la dosis uno sería aceptable. Centers for Disease Control and Prevention. Interim clinical considerations for use of mRNA COVID-19 vaccines currently authorized in the United States (https://www.cdc.gov/vaccines/covid-19/info-by-product/clinical-considerations.html. opens in new tab). 9 Estas publicaciones se pronuncian hacia un enfoque más flexible parecen acertados.

Necesitamos vacunar a 33 millones de Argentinos, los que ya recibieron, completemos las dosis, el resto, cuando lleguen las de Astra Zeneca producidas acá, vayamos con el esquema de una dosis, porque de esa manera protegeremos a mayor cantidad de gente.

Replantearse las estrategias es saludable, no es necesariamente reconocer un fracaso, sino que uno no se sostiene en el error. Modestamente les pido: Piensen. Debatan. Busquen consenso en el COFESA, la reunión de Ministros de Salud, y vacunen a toda la población entre 18 o más años, hasta que podamos vacunar con vacunas de tecnología ARN m probadas en niños, o la Can Sino con vector viral, que se aconseja en una dosis.

Es posible que la segunda dosis sea menos efectiva cuando se administre más tarde, aunque pocos científicos creen que este sea el caso. 6 La inmunidad puede comenzar a disminuir entre la primera dosis y una segunda dosis retrasada, aunque la rareza de las infecciones recurrentes probablemente signifique que la inmunidad, al menos la creada por la infección nativa, dura mucho más de 3 meses. 7Algunas personas pueden olvidar regresar para su segunda dosis después de un retraso mayor, aunque un sistema de recordatorio que funciona para un regreso en 3 a 4 semanas debería funcionar uno o dos meses después. Es posible que algunas personas se sientan confundidas por un cambio en el programa de vacunación, y la confusión puede llevarlas a evitar la vacunación por completo o creer que solo necesitan una dosis única. La probabilidad de que esto ocurra es difícil de cuantificar, aunque lo más probable es que se pueda abordar con una sólida campaña de mensajes. Finalmente, algunos expertos han advertido que la vacunación parcial que conduce a una respuesta inmune menos robusta puede aumentar el riesgo de mutaciones, que, como hemos visto, pueden dar lugar a variantes con características más problemáticas.

El cálculo de la inversión que falta realizar las naciones en desarrollo, para la organización mundial de la salud, El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo: «Necesitamos cerrar la brecha de financiación de 18.500 millones de dólares… Necesitamos que los países donen decenas de millones de dosis de vacunas inmediatamente a través de Covax… Necesitamos que las empresas ayuden a que las donaciones se produzcan rápidamente y que Covax tenga el primer derecho de rechazo en todas las dosis no confirmadas ahora, en 2021».

También pidió que se ampliara «urgente y dramáticamente» la producción de vacunas, a través de «licencias voluntarias, compartiendo tecnología y conocimientos, y renunciando a los derechos de propiedad intelectual».

Los países ricos están poniendo en custodia y privilegian «relaciones con las grandes farmacéuticas» antes de poner fin a la pandemia, dice Oxfam. A pesar de lo que dijo Biden, de donar las patentes, que motivó la hilaridad en los CEO de las principales farmacéuticas.

No es descabellado, pensar, como lo hizo Gran Bretaña, extender más rápido una dosis a mayor cantidad de personas en menos tiempo, y que tengan probabilísticamente un 70% de probabilidad de estar cubierto. Por ello, vamos por este camino.

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