Evaluación del Programa de Gestión del Centro Quirúrgico de un Sanatorio de Alta Complejidad de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Mag. Bioing. Juliana Ascolani
Director: Dr. Carlos Alberto Diaz

Justificación:

La actividad quirúrgica adquiere una dimensión de enorme importancia en la actividad asistencial ya que la cirugía es la única razón de admisión para muchos pacientes que ingresan en el hospital. Esto ocasiona que los hospitales sean cada vez más quirúrgicos lo que da origen a la imperiosa necesidad de mejorar los procesos vinculados al área quirúrgica.
En el mes de septiembre del año 2018 se implementó en un Sanatorio de alta complejidad de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires un programa de gestión que planificó la actividad quirúrgica, así como también mejoró y estandarizó los procesos a la atención de los pacientes quirúrgicos con el objetivo de reducir las horas de estancia post operatoria innecesarias, haciendo un uso eficiente del área quirúrgica y del resto de los recursos, a la vez que asegurando calidad en la atención.
La institución realizaba un promedio de 58 cirugías diarias entre las que se cuentan los procedimientos de hemodinamias y los trasplantes. El sector quirúrgico y el área post quirúrgica son además clientes de numerosas unidades estructurales e intermedias en la institución, como son: anatomía patológica, laboratorio, banco de sangre, farmacia, esterilización, gestión de pacientes, gestión de residuos, lavandería, limpieza, entre otros. Esto lleva a una gran red de actividades simultáneas que deben
realizarse de manera segura y eficiente.


Los resultados del programa quirúrgico no se conocen por lo que la investigación propone la siguiente pregunta:

¿Cuáles son los efectos que el programa tuvo en la institución en cuanto a la variación de las estancias post operatorias, las anulaciones quirúrgicas y el uso diario de las camas?
El objetivo general que se persigue es: Evaluar el Programa de Gestión del Centro Quirúrgico en un Sanatorio de Alta Complejidad de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, mediante una comparación de la situación anterior y posterior a la implementación del mismo.
La evaluación es de tipo no experimental, antes-después y toma como herramienta tres indicadores: la ocupación diaria de las camas quirúrgicas, las anulaciones de los procedimientos quirúrgicos y las modificaciones en las estancias post-operatorias por grupos de patologías.

Introducción:

La importancia de la eficiencia se acentúa introduciendo en el bloque quirúrgico nuevas
técnicas de gestión y sistemas de información específicos. El gobierno de un área que
cuenta cada vez con más peso y mayor complejidad, debe experimentar una mejora
creciente mediante la implantación de metodologías de rediseño de procesos y otros
instrumentos de gestión. Los sistemas de información avanzados jugarán un papel
fundamental en la mejora de la capacidad productiva y de la calidad de los quirófanos

El crecimiento exponencial de la introducción de la tecnología impondrá la sistematización de enfoques de evaluación tecnológica. El desarrollo tecnológico impondrá sin duda la necesidad de mejorar todo el proceso de decisión, adquisición, compra, mantenimiento y reposición de la tecnología quirúrgica.

Se puede ver que las tendencias básicas reflejan una necesidad de mejorar la gestión de las áreas quirúrgicas haciendo uso de tecnologías de la información y gestión por procesos. Es así que la institución del presente estudio hace enfoque principalmente en los procesos quirúrgicos así como en el pre y el post quirúrgico resaltando que son dichos sectores ambientes de costo intensivo que requieren un manejo eficiente.
Mejorar los procesos, disminuir los tiempos operatorios, entrenar a los cirujanos, programar de manera efectiva y monitorear la performance del sector es importante. Al rediseñar los procesos quirúrgicos se deben tener objetivos claros y los resultados deben ser monitoreados e informados. (Marjamaa 2008, p 1).
El sector quirúrgico de una institución es además cliente de numerosas unidades estructurales e intermedias en la institución, como son: anatomía patológica, laboratorio, banco de sangre, farmacia, esterilización, gestión de pacientes, gestión de residuos, lavandería, limpieza, entre otros. Esto lleva a una gran red de actividades simultáneas que deben realizarse de manera segura y eficiente para lograr un resultado exitoso y de calidad.

Cabe destacar además que la evaluación pretende ser de tipo formativa y está centrada en la recolección de datos de la operación del programa para evaluar los cambios o modificaciones que se pueden realizar sobre el mismo, a fin de potenciar sus fortalezas y oportunidades.

Las cirugías programadas se pueden distribuir de varias formas:
– Programación abierta: el tiempo se va reservando según es demandado por los servicios quirúrgicos. El único criterio de prioridad es el orden de solicitud de programación sin hacer distinción en cuanto a la especialidad quirúrgica o el quirófano concreto. Es poco eficiente, desde el punto de vista de los cirujanos ya que, a no ser que dispongan de suficiente número de casos para programar con antelación, pueden tener las intervenciones de un día repartidas entre distintos quirófanos y con tiempos muertos
entre ellos.
– Programación en bloque: consiste en asignar a un servicio quirúrgico o a un cirujano un periodo de tiempo de un quirófano lo que le permite ir añadiendo casos a medida que se van presentando. Este sistema permite al cirujano o al servicio quirúrgico tener una continuidad en la asistencia sin tiempos muertos pero tiene el inconveniente de que se puede perder mucho tiempo de quirófano si no se rellenan de actividad los bloques de tiempo asignados. Permite a los cirujanos planificar sus días de cirugía y sus días dedicados a otras tareas. Además de esta manera se consigue una mejor utilización de los quirófanos porque es menor el tiempo de cambio de quirófano si la cirugía previa y siguiente son realizadas por el mismo cirujano o el mismo equipo quirúrgico.
– Programación combinada: este modelo resuelve el problema que genera el al dificultar la programación de cirugías que deben ser realizadas a la brevedad debido a que la continuación de los bloques quirúrgicos no lo hace posible. De esta manera se dejan espacios para ser programados de manera abierta que pueden ser fijos o no. La
programación en bloque debe tener un tiempo de cierre luego del cual se pueden utilizar los espacios vacíos para programar de manera abierta.

A continuación se detallan las acciones principales que tiene el programa en cada uno de estos procesos:
1) Preparación pre-quirúrgica: el paciente tiene turno quirúrgico desde el momento en que el cirujano prescribe la realización de un procedimiento. Esto evita el pedido de
autorizaciones suplementarias y pérdidas innecesarias de tiempo, agilizando la llegada del paciente en condiciones al turno quirúrgico. Además se organizan los turnos pre
quirúrgicos y las consultas con especialistas, haciendo uso de agendas prioritarias.
El programa también controla el calendario de vacunación de los pacientes, la firma de
consentimiento informado de cirugía previo a la internación y los donantes de sangre
necesarios para los procedimientos.
Una innovación que el programa tuvo en este punto fue la inclusión de una consulta
clínica para los pacientes quirúrgicos con el objetivo de evaluar la apropiabilidad de la
cirugía, solicitar prácticas adicionales, conciliar la medicación del paciente así como
establecer un score de riesgo para cada uno de ellos a fin de especificar y especializar las acciones de seguimiento y control.
Además el programa brinda un seguimiento continuo de los pacientes y una vía ágil de
comunicación con ellos haciendo uso de las tecnologías de información, de manera de
brindar acompañamiento y soluciones.
2) Intervención quirúrgica: se organiza como ya fue explicado por turnos quirúrgicos
respetando horarios y días de conveniencia de acuerdo al uso de camas para cada tipo de procedimiento, sin que esto incremente los costos asociados al pago por prestación del personal involucrado tanto médico como anestesista.
3) Estancia post-quirúrgica y concreción del alta: estos dos procesos están estrechamente ligados y hacen referencia a todas las actividades que se deben realizar para que el alta del paciente respete la estancia promedio, de no mediar complicaciones clínicas. De esta manera, se estimula una temprana tolerancia a dieta y deambulación y además se señalizan los pacientes con alta prevista para que sean preparados por el personal de enfermería (aseados, vestidos y evaluados) y evaluados prioritariamente por el personal médico. Esto incluye un empoderamiento del personal de enfermería para poder identificar pacientes en condiciones de alta previos a la consulta médica, lo que ahorra tiempos y efectiviza la altas más rápidamente.

Resultados
Todos los análisis se realizan comparando los meses de febrero, marzo y abril de 2018 con los mismos meses respectivos del 2019. Esta selección contempla los meses con mayor cantidad de procedimientos quirúrgicos y con la implementación del plan ya en curso y estable. Las evaluaciones se realizarán en 12 procedimientos trazadores divididos en 4 grupos de procedimientos: Cirugía General, Cirugía Ginecológica, Cirugía Urológica y Cirugía Traumatológica.

En la tabla anterior se aprecia una disminución de la media de estancia de las pacientes de sexo femenino en el año 2019 con respecto al año 2018 mientras que los pacientes de sexo masculino incrementaron en 0,009 días la estancia lo que representa 13 minutos de variación.
El siguiente paso consiste en analizar las estancias post quirúrgicas por sector de egreso, concentrando el procesamiento en los sectores 4 5 y 6 ya que son las áreas específicas de atención de pacientes adultos donde se desarrolló el presente proyecto. Además entre los tres sectores hay diferencias en su funcionamiento inherentes a la especialización de cada uno: el cuarto es especializado en atención de pacientes crónicos, el quinto en pacientes quirúrgicos y el sexto en pacientes onco-hematologicos. De esta manera se espera que los pacientes y las diferencias en las
estancias se concentren principalmente en el sector 5.

En la tabla se aprecia la diferencia en volúmenes entre los distintos sectores siendo el 5 el que mayor cantidad de datos concentra. A la vez todos los pisos presentaron una disminución de la estancia post operatoria en 2019 respecto al año anterior.

Hernioplastías:

Resumen de los resultados:

El universo de la presente tesis cuenta con 4912 intervenciones en la institución durante los meses mencionados. Para la muestra se toman todos aquellos pacientes adultos con intervenciones programadas que ingresaron el mismo día de la cirugía, se excluyen los procedimientos de hemodinamia y sólo se consideran las patologías trazadoras, lo que da un total de 1964 datos que representa un porcentaje del 40% del universo.


Los resultados de la tesis muestran que la aplicación del programa quirúrgico tuvo un efecto positivo en las tres evaluaciones realizadas, por lo que:
– Se disminuyeron las anulaciones quirúrgicas en el año 2019 respecto al año anterior, sobre todo en aquellas relacionadas a motivos del paciente.


– Se aumentaron los egresos en la mañana temprano y en la tarde (luego de cumplidas las 12 horas de post quirúrgico), respetando las estancias medias para el grupo de procedimientos en más del 97% de los casos.


– La estancia media para el grupo de interés del proyecto, constituido por los pacientes menores de 60 años sin comorbilidades asociadas, disminuyó 725 horas mensuales en el año 2019 respecto al año anterior al considerar todos los procedimientos de las patologías trazadoras.

Reconocimiento final a todos los que contribuyeron desde la oficina de enlace de cirugía, gestión de pacientes, cirujanos, instrumentadoras, enfermería y jefatura de quirófanos.

Consideraciones de equidad en Salud y justicia distributiva en la asignación de recursos Covid 19

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular Universidad ISALUD.

Contexto:

Modelar la pandemia Covid-19 es un reto para el cual no estamos preparados como sociedad y sistema de salud. Pero hay datos que se pueden usar para proyectar las demandas de recursos, la disponibilidad, las inversiones y el tiempo. Evitar que la asignación de recursos circule por los caminos de los comportamientos oportunistas.

Las estimaciones del número reproductivo (R) de casos del SARS-CoV-2 muestran que, al comienzo de la epidemia, cada persona infectada propaga el virus a al menos otras dos, en promedio, este Ro se debe reducir a menos de 1. 

Una estimación conservadoramente baja es que el 5% de la población podría infectarse en 3 meses, entre 60.000 y 120.00 argentinos se infectarán del área Metropolitana. (Ver posteos anteriores sobre este particular)

Los datos preliminares de China e Italia sobre la distribución de la gravedad de los casos y la letalidad varían ampliamente. Un análisis reciente a gran escala de China sugiere que el 80% de los infectados son asintomáticos o tienen síntomas leves, una constatación que implica que la demanda de servicios médicos avanzados podría aplicarse a sólo el 20% del total infectado. De los pacientes infectados con Covid-19, alrededor del 15% tienen enfermedades graves y el 5% tienen enfermedades críticas.  La mortalidad global oscila entre el 0,25% y el 3,0%. Las tasas de letalidad de casos son mucho más altas para las poblaciones vulnerables, como las personas mayores de 80 años (>14%) y aquellos con afecciones coexiste (10% para las personas con enfermedad cardiovascular y 7% para las personas con diabetes).

 En general, Covid-19 es sustancialmente más mortal que la gripe estacional, que tiene una mortalidad de aproximadamente el 0,1%.

Capacidad del sistema de salud:

No obstante, cifrar la estructura e infraestructura de un sistema de salud es un concepto que nunca será un dato absoluto, siempre resultará una estimación de una variable “proxi”, porque una cama de terapia intensiva no lo será si no tiene una enfermera asignada, que sustituya la perdida de autonomía de un paciente tan grave como estos con tormenta inflamatoria, ni tampoco si no hay un médico intensivista que supervise la adaptación del paciente a la asistencia respiratoria mecánica.

El punto débil del sistema de salud es el recurso humano con las competencias adecuadas, en el lugar preparado, en el momento que los pacientes o la sociedad lo necesitan.

Una enfermera profesional que sepa terapia intensiva requiere tres o cuatro años de formación, una licenciada de enfermería seis años, un médico intensivista diez- doce años. Se puede utilizar algunos recursos cercanos a la especialidad que colaboren, pero el pronóstico de estos pacientes estará signado por la calidad médica, de enfermería, la organización de los equipos, la gestión de los servicios, y la calidad de los respiradores que tengan en sus instalaciones.

En todo el país contamos en la actualidad, luego que nos hemos preparado 10.477 camas de cuidados críticos, lo que significa un 23% de aumento. En el área del AMBA, donde están centrados más del 95% de los casos que hay en Argentina, sin embargo, hay: 1.417 camas de terapia intensiva en CABA, (525 sector público y 892 sector privado) y 2.239 en GBA (con 789 en el sector público y 1.450 en el sector privado). En Lombardía, en el pico de la epidemia en la región, se ocuparon 4.700 camas de cuidados intensivos. Si sumamos linealmente son 3.656 camas en total. Pero esto no es así linealmente. En este momento del desarrollo de este artículo el 72,3 % de los afectados tiene obra social o prepaga, que significa que tiene cobertura formal y un 27% esta en el sector público. La propiedad de las camas genera una barrera de acceso.

En las primeras semanas, en la organización de la respuesta del Ministerio de Salud, en una reunión intentando construir un consenso se insinuó que los recursos públicos y privados, podrían coordinarse desde el Estado, en ese momento se escucharon declaraciones de los socios de los prepagos ¿para qué pagarían la cuota si no van a tener camas? Porque las iban a ocupar los pacientes del sector público. Esto incorpora consideraciones éticas, de compromiso social de las empresas, de la falta de respaldo ante el riesgo y de incumplimientos del sector público que paga mal, tarde y poco, combinación que en general produce quebrantos en las organizaciones privadas de salud. Esto no es un juicio de valor. De ninguna forma. Sino la expresión testimonial de la práctica en otras epidemias como la gripe o la bronquiolitis.

Incluso una estimación conservadora muestra que las necesidades de salud creadas por la pandemia de coronavirus van mucho más allá de la capacidad de todos los sistemas de salud de la mayoría de los países del mundo y de los hospitales de mayor complejidad.

Se han construido doce hospitales modulares, con 24 camas de terapia intensiva y 54 de cuidado moderado, con una calidad constructiva de alta calidad, en tiempo récord, relacionado con estructuras de pronto socorro o con otros hospitales, lo que explica unas 800 camas más, y terminado dos hospitales denominados del centenario, con aproximadamente 200 camas cada uno y 20.000 m2. Esto en un esfuerzo de la ciudadanía, entre integrantes de dos equipos públicos Ministeriales, el Estado Nacional y el de la Provincia de Buenos Aires y una inversión elevada en momentos muy complejos para el país. Esta iniciativa señalada me importa destacarla y sería significativo que se integre en una planificación en red, y que estos grandes hospitales del bicentenario, terminen siendo organizativamente como el vértice de una red, con complejidad creciente y cuidado progresivo cuando pase la pandemia y no desaprovechemos el momento, inclusive para plantear, considerando la dificultad que se tiene con el factor humano Refuncionalizar planificada y sanitariamente algunos de los establecimientos para fortalecer otros teniendo en cuenta que con la gestión actual por procesos de los hospitales, la productividad de estas empresas de salud, con cirugía mínimamente invasiva, hemodinamia, etc, es mucho más alta que hace una década, con lo cual un establecimiento con estas características podría tener unas 250.000 personas a cargo en su área programática o más, dependiendo la cantidad de hospitales que “orbiten” en su red.  

Los últimos respiradores:

En circunstancias clínicas ordinarias, todos los pacientes que necesitan ventilación mecánica debido a condiciones potencialmente reversibles la reciben, a menos que ellos o sus sustitutos disminuyan. Sin embargo, hay crecientes preocupaciones en muchos países de que esto no será posible y que los pacientes que de otra manera probablemente sobrevivirían si recibieran apoyo del respirador morirán porque no hay ventilador disponible. En este tipo de emergencia de salud pública, la obligación ética de los médicos de priorizar el bienestar de los pacientes individuales puede ser anulada por políticas de salud pública que priorizan hacer el mayor bien para el mayor número de pacientes. 1 Estas circunstancias plantean una cuestión crítica: cuando la demanda de ventiladores y otros tratamientos intensivos supera con creces la oferta, ¿qué criterios deben guiar estas decisiones de racionamiento?

La exclusión categórica de los pacientes hará que muchos sientan que sus vidas «no valen la pena salvar», lo que puede conducir a percepciones de discriminación. Además, las exclusiones categóricas son demasiado rígidas para ser utilizadas en una crisis dinámica, cuando la escasez de ventiladores probablemente aumentará y disminuirá episódicamente durante la pandemia. Además, tales exclusiones violan un principio fundamental de la ética de la salud pública: utilizar los medios menos restrictivos a la libertad individual para lograr el objetivo de salud pública. Las exclusiones categóricas no son necesarias porque son factibles enfoques menos restrictivos, como permitir que todos los pacientes sean elegibles y dar prioridad a los más propensos a beneficiarse.

Es éticamente insuficiente centrarse únicamente en la supervivencia al alta hospitalaria

Formas de asignación de recursos:

Los protocolos de evaluación de crisis deben tratar de optimizar los resultados de salud, pero hacerlo requiere una protección explícita de los valores fundamentales, como el mismo valor moral de todas las personas. Ofrecemos recomendaciones de políticas capaces de cumplir ambos objetivos. La asignación de ventiladores se ha convertido en un símbolo de las difíciles opciones éticas a las que nos enfrentamos, pero los criterios y procesos que recomendamos se aplican a cualquier recurso médico escaso.

Los recursos siempre son escasos en salud, cuando se quiere dar todo a todos, más todavía, por ello las sociedades establecen acuerdos de diferentes maneras para determinar que van a cubrir, como prestarán, el financiamiento, el origen de los fondos o recursos económicos y su distribución. Esta escasez de recursos se hace más tangible y cierta, cercana y dolorosa durante la crisis en la salud pública que estamos viviendo en relación con la pandemia. Esto requiere e impone varios principios rectores, que tienen que estar acordados y reformulados, que deben renovarse momento a momento, en relación con la evolución de la epidemia, la posibilidad de crecimiento de los casos y la posibilidad de asignación de tratamientos o dispositivos que sostengan la capacidad de sobrevida. Para contribuir con este enfoque se han desarrollado criterios de triage con puntuaciones en enfermedades que puedan predecir la mortalidad en el corto plazo, pero siempre son aspectos relativos no absoluto, probabilístico, no determinístico. La evaluación secuencial de la insuficiencia orgánica conocida con el acrónimo SOFA, ha sido utilizada como factor pronóstico durante la pandemia de Covid 19 y es probable que pueda ser utilizada por los hospitales como herramientas de triage. El uso del score SOFA ha sido validado para una variedad de propósitos, si bien predice resultados de manera confiable, esto lejos de dejar en claro si puede ser utilizado como una herramienta para asignar recursos de cuidados críticos de una forma justa. Por ejemplo, en el contexto de la sepsis por Covid 19 los afroamericanos en comparación con los blancos, tienen una incidencia desproporcionadamente mayor de sepsis y peores efectos fisiológicos tras la presentación de la sepsis, por lo tanto, la puntuación del SOFA podrían ser desfavorablemente más altas en los afroamericanos durante esta pandemia. El impacto de COVID-19 en la población estadounidense está dando lugar a una serie de resultados sanitarios dispares para las comunidades minoritarias, con los afroamericanos representando la mayoría de las muertes atribuibles al COVID-19 en las grandes ciudades urbanas y partes sustanciales en los estados en general.

Por lo tanto, la escasez de recursos de cuidados críticos recaerá más en estas poblaciones. En este contexto, ¿cómo pueden los hospitales y los gobiernos estatales asignar recursos escasos durante la pandemia utilizando puntuaciones de triage (como la puntuación SOFA) de manera que eviten reforzar o multiplicar los efectos de las desigualdades sistémicas existentes? ¿Cómo deben tenerse en cuenta las disparidades raciales y sociales en los enfoques de evaluación de los recursos para la asignación de recursos críticos durante la pandemia COVID-19? Si no lo son, entonces las puntuaciones de triage, por objetivas que parezcan, perpetuarán las disparidades de la peor manera: asignar recursos lejos de las poblaciones marginadas en los Estados Unidos.

Una consideración importante en el proceso de revisión sería cómo o si ajustarse a las prioridades que compiten, salvando la mayor cantidad de vidas frente a los principios de equidad en salud y la justicia distributiva. Si se descubren disparidades en la asignación de recursos escasos determinados por un algoritmo de triage basado en SOFA, el protocolo debe ser adaptado por el equipo multidisciplinario de equidad sanitaria para tener en cuenta las disparidades resultantes. La puntuación SOFA no fue diseñada para considerar o explicar la complejidad de la marginación socioeconómica histórica y la injusticia experimentada por varios grupos raciales, étnicos y otros grupos marginados. Las puntuaciones objetivas como SOFA pueden ser vistas ostensiblemente como una manera de reducir el sesgo individual y son razonables para el pronóstico si los equipos de asignación están evaluando poblaciones con experiencias vividas similares. Pero muchas comunidades en los Estados Unidos no tienen experiencias vividas similares y exhiben disparidades de salud resultantes del racismo estructural y la injusticia.

Estas consideraciones recorren el sendero de la fragmentación y la segmentación, de nuestro ¿sistema? De salud, entre la cobertura formalizada con algún seguro de salud o universal en el sector público. Dentro de estos último, existen además dos jurisdicciones predominantes la provincial y la municipal, y en algunos casos la Nacional, siempre quedando resabios de formas organizativas anteriores, como que nunca se toma la decisión de romper con el pasado. Es imposible de escindir de la realidad estas diferencias en la cobertura, desde algunos obligados por el programa médico obligatorio y otros no.

Los defensores de los derechos de la discapacidad están instando al Congreso a prohibir el triage de crisis basado en «necesidades anticipadas o demostradas de intensidad de recursos, las probabilidades de supervivencia relativa de los pacientes que se considera probable que se beneficien de tratamiento médico, y las evaluaciones de la calidad de vida antes o después del tratamiento».

Con los aumentos en los casos de Covid-19 que crean el potencial de escasez extrema de recursos de cuidados críticos, las organizaciones de atención de la salud están planeando un triage a nivel de crisis, con la orientación proporcionada por las sociedades profesionales y los éticos que tienen como objetivo asignar recursos escasos principalmente para salvar la mayor cantidad de vidas.

Los médicos de Italia han propuesto dirigir recursos cruciales como camas de cuidados intensivos y ventiladores a los pacientes que más pueden beneficiarse del tratamiento.3,4 Daegu, Corea del Sur, hogar de la mayoría de los casos Covid-19 de ese país, se enfrentaron a una escasez de camas de hospital, y algunos pacientes murieron en casa mientras esperaban su ingreso.5 En el Reino Unido, se han degradado los requisitos de equipo de protección para los trabajadores sanitarios, lo que ha causado condena entre los proveedores.6 El desequilibrio cada vez mayor entre la oferta y la demanda de recursos médicos en muchos países presenta una cuestión intrínsecamente normativa

Los esfuerzos de mitigación de la salud pública no obvian la necesidad de prepararse adecuadamente para la asignación de recursos escasos antes de que sea necesario.

Ética de los recursos escasos

Valores éticos para racionar los recursos durante la pandemia.

La elección de establecer límites al acceso al tratamiento no es una decisión discrecional, sino una respuesta necesaria a los efectos abrumadores de una pandemia. La cuestión no es si establecer prioridades, sino cómo hacerlo de manera ética y consistente, en lugar de basar las decisiones en los enfoques de las instituciones individuales o en la intuición de un médico en el calor del momento.

  1. La maximización de los beneficios puede entenderse como salvar la mayoría de las vidas individuales o como salvar la mayor cantidad de años de vida dando prioridad a los pacientes que probablemente sobrevivan más tiempo después del tratamiento.
  2. Tratar a las personas por igual podría ser intentado por selección aleatoria, como azarosa, o por una asignación por orden de llegada.
  3. El valor instrumental podría promoverse dando prioridad a aquellos que pueden salvar a los demás, o recompensados dando prioridad a aquellos que han salvado a otros en el pasado
  4. La prioridad a lo peor podría entenderse como dar prioridad a los más enfermos o a las personas más jóvenes que habrán vivido las vidas más cortas si mueren sin tratar.
  5. Las directrices de priorización deben diferir por intervención y deben responder a la evidencia científica cambiante.
  6. No debe haber diferencia en la asignación de recursos escasos entre los pacientes con Covid-19 y aquellos con otras condiciones médicas. 

Las propuestas de asignación justa de recursos en salud durante la pandemia, discutidas anteriormente también reconocen que todos estos valores éticos y las formas de ponerlos en práctica son convincentes en un marco de reflexión y respaldo institucional, no en un área o un servicio institucional. Ningún valor único es suficiente por sí solo para determinar qué pacientes deben recibir recursos escasos.

Este valor refleja la importancia de una administración responsable de los recursos: es difícil justificar pedir a los trabajadores sanitarios y al público, si no se hacen las inversiones con transparencia. Salvar más vidas y más años de vida es un valor de consenso en todos los informes de expertos.

Es coherente tanto con las perspectivas éticas utilitarias que enfatizan los resultados de la población como con puntos de vista no ilusorios que enfatizan el valor primordial de cada vida humana. Hay muchas maneras razonables de equilibrar salvar más vidas contra salvar más años de vida; cualquier equilibrio entre vidas y años de vida se debe aplicar de manera consistente

El tiempo limitado y la información incompleta en una pandemia de Covid-19 hacen que sea justificable dar prioridad a maximizar el número de pacientes que sobreviven al tratamiento con una esperanza de vida razonable y considerar la maximización de las mejoras en la duración de la vida como un objetivo subordinado. Este último sólo es relevante para comparar pacientes cuya probabilidad de supervivencia es similar. El tiempo limitado y la información durante una emergencia también aconsejan la incorporación de la calidad de vida futura de los pacientes, y los años de vida ajustados a la calidad, en la maximización de beneficios.

Hacerlo requeriría una recopilación de información que requiera mucho tiempo y presentaría problemas éticos y legales.

 Sin embargo, alentar a todos los pacientes, especialmente a los que se enfrentan a la perspectiva de cuidados intensivos, a documentar en una directiva de atención anticipada qué calidad de vida futura considerarían aceptable y cuándo rechazarían los respiradores u otras intervenciones que sostengan la vida pueden ser apropiadas.

Debido a que maximizar los beneficios es primordial en una pandemia, creemos que quitar a un paciente de un respirador o una cama de UCI para proporcionarlo a otras personas necesitadas también es justificable y que los pacientes deben ser conscientes de esta posibilidad en el momento de la admisión.

Epilogo:

Para evitar que esto ocurra todos los sectores públicos, privados, de las fuerzas armadas y de la seguridad social deberán concurrir solidariamente para evitar problemas en la distribución de recursos, plantearse todas las alternativas, pero corresponde que se reconozca el esfuerzo y la entrega de la gente, que no lo hace por lo económico y no solo se sacrifica como ser humano y su familia. Tiene que surgir espontánea y sinceramente el reconocimiento jerárquico y social. Carrera hospitalaria, remuneración acorde, descanso compensatorio remunerado, y becas de capacitación.

las camas y los respiradores en argentina no supongo con la información que cuento y las proyecciones que faltarán, existirán problemas de saturación en zonas, que se deberá compensar rápidamente.

Deberá encararse un plan estratégico de cubrir el déficit médico y de enfermería, y observar como se mejora y se colocan incentivos para formar intensivistas de adultos, pediátricos, neonatólogos, y como se atenúan las barreras de formación de anestesistas.

Se debe ofrecer Carrera profesional, remuneración, estabilidad y seguridad, la sociedad debe decidir que es importante el equipo de salud, sino lo lamentaremos con años de vida potencialmente perdidos y la hipocresía de los que dirigen Universidades de Medicina, Carreras de enfermería, de no generar discusión de como el campo laboral empleará y sostendrá a este recurso vital para la atención de los pacientes, porque los médicos buscan cada vez más saber más de cosas innovadoras, pequeñas, muy específicas, para cobrar más honorarios por prácticas que no mejoran demasiado la calidad de vida, y son inflacionarios del gasto en salud. Sino seguiremos formando profesionales para una realidad inexistente.

Frases Finales.

“se debe prevenir la extensión de una mentalidad utilitarista, o peor aún, de prejuicios contrarios hacia las personas mayores o con discapacidad”.

“resulta extremadamente ambiguo y éticamente discutible las recomendaciones publicadas, porque todo ser humano, por el mero hecho de serlo, es socialmente útil, en atención al propio valor ontológico de la dignidad”.

“La Argentina ha tomado medidas drásticas anticipadamente y está a tiempo de evitar que los profesionales de la salud tengamos que salir a seleccionar vidas. Eso sería una gran falla de la planificación, que, junto a la salvaguardia de las fuerzas de trabajo y grupos vulnerables, y al rol de guía son, según el prestigioso centro de estudios bioéticos Hasting Center, los tres deberes éticos que el administrador de la salud no debiera olvidar. Y ese administrador es el Estado, en tanto garante de la libre disponibilidad de los bienes y justa adjudicación de los recursos”.

Bibliografía:

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Desafíos de «Regreso a la nueva normalidad» en una pandemia en curso

Dr. Carlos Alberto Diaz. Profesor Titular Universidad ISALUD.

De la misma forma que para asesorar y contribuir a las medidas que tuvo que tomar el gobierno se convocó a un grupo de infectólogos e epidemiólogos, deberíamos incorporar a gestores de sistemas de salud y de hospitales, de manejo de redes y sistemas de información, especialistas en transporte, en producción industrial y adaptar las normativas internacionales a las realidades y las costumbres locales, dotándolas a nuestros principios identitarios, y así poder salir del encierro, aceptar que el aumento de casos ocurrirá y que se llevará a algunos momentos de tensión, la epidemia en el AMBA, comenzó el 18 de mayo cuando la transmisión comunitaria llegó al 40%, y allí en muy pocos días y semanas llegamos a 2060 casos, y asi llegaremos a los cuatro mil, sostenidos en unos diez días, llevando esta tensión durante todo julio y recién obtener un respiro en agosto, pero tenemos que abrir algunas cosas, porque sino la rebelión superará el orden y hay que apostar más a la conciencia individual y familiar de ser responsables para mitigar el Ro y llevarlo los más cerca o menos de uno.

Introducción:

Con la dificultad de responder la requisitoria de dar cobertura a las necesidades de todos, y con una recesión desde el 2011 con inflación, que nos venía golpeando antes de la pandemia, y que generó incapacidad de financiar procesos contención primero y preparar el clima de crecimiento y productividad posterior, intensificado por un mal clima de la demanda mundial y de los motores de la economía, el incremento local de los casos en un 40% en veinticuatro horas en el conurbano (el escenario más temido), y la cuarentena de 93 días, lleva a debatir abrir o permitir algunas actividades, siendo el lugar más endeble el transporte público, que aparentemente no puede mejorar sus servicios y sus frecuencias para evitar el confinamiento en el transporte y generar los contactos estrechos por el tiempo que dura el viaje con la posibilidad de propagación en el hogar y en los lugares de trabajos, en las barriadas populares.

Desarrollo:

Estamos en un dilema, tener que liberar cuando tendríamos que cerrar. El haber tomado todas las medidas al mismo tiempo se significó como una virtud política y de adultez ciudadana, que hizo mejorar la imagen presidencial, pero que en la última semana volvió a niveles históricos, y como algo singular, las condiciones de informalidad de la economía son muy superiores a las referidas por los economistas, impidió luego de las primeras tres semanas que este confinamiento se pudiera sostener, porque las personas necesitan generarse el día a día para poder alimentarse, esto es lo que impide, más la falta de reservas, la carencia de un plan económico, de una perspectiva para ir pensando como vamos a generar los bienes que demandará el mundo, que requerirá el planeta, y nosotros que tendremos para dar y ofertar de buena calidad, de bajo costo, y en cantidad suficiente. la presión económica, mediática de los grupos de poder y política se construye para relajar las órdenes de salud pública «refugio en el hogar» para el control de la enfermedad del coronavirus 2019 (Covid-19), la industria, las empresas de servicios profesionales, los establecimientos minoristas y de servicios, y las instituciones educativas buscan establecer normas que protejan a los trabajadores, clientes, clientes, estudiantes y visitantes. Una normativa de salud pública representa una protocolo de prevención de enfermedades, cuyo cumplimiento no es electivo, pero puede no satisfacer todos los requisitos legales con respecto a la seguridad personal de los trabajadores y otros.

La conducta responsable de una empresa o instalación en una pandemia representa oportunidades para que las entidades privadas contribuyan a la salud pública mediante la implementación de medidas tradicionales e innovadoras de control de enfermedades, como el rastreo de contactos con el uso de aplicaciones móviles («apps») en dispositivos personales. Esto lo hemos visto, como los distintos hipermercados tomaron medidas anticipadas, regulares, más difundidas, con entrenamiento del personal, y otros no, ocasionando clúster laborales, con gran cantidad de internados y sucursales cerradas.

El Consejo de Alta Tecnología de Massachusetts, como la asociación líder en tecnología y industria biomédica en ese estado, reunió recientemente a un grupo de expertos médicos, empresariales y legales para abordar estos problemas y ayudar al gobierno estatal a determinar los estándares de reapertura.

Trato en esta recopilación de identificar los principales desafíos de salud pública a los que se enfrentan las entidades privadas en la reanudación de las operaciones in situ y explorar las formas en que esto podría hacerse de manera más eficaz, de conformidad con las regulaciones aplicables.

Centrado principalmente en la operación de establecimientos comerciales, especialmente en lo que respecta a los trabajadores y clientes. Los entornos educativos y otros entornos institucionales y de servicios se enfrentan a desafíos más amplios, debido a sus relaciones de custodia y cuasi-custodia con estudiantes y clientes, que en la mayoría de los casos no tienen ninguna relación laboral con estas entidades, pero cuyos estrechos lazos institucionales las llevan a pasar mucho tiempo continuo dentro de sus instalaciones. Destacamos casos en los que las relaciones entre estudiantes y clientes plantean desafíos sustancialmente diferentes de los que asisten a establecimientos comerciales. Los centros de salud, debido al riesgo agudo de transmisión de personas enfermas, requieren prácticas más intensivas de control de infecciones ya bien exploradas.

Medidas simples de prevención:

Existen múltiples soluciones de baja tecnología para evitar la transmisión, incluido el aplazamiento de asistir al trabajo o a lugares públicos por parte de aquellos que se sienten mal, el lavado frecuente de manos, el uso de máscaras de diseño y fabricación adecuados, y las prácticas de evitar en la medida de lo posible el contacto físico cercano con los demás.

Estas medidas requieren mucha mano de obra, lo que requiere que los trabajadores individuales y los clientes tomen medidas de protección en tiempo real, y la adherencia adecuada requiere un monitoreo activo del lugar de trabajo o del comportamiento público.

Ejemplo de lo que hacemos nosotros

La reanudación de las operaciones de guardería y escuela es un factor crucial, porque muchos empleados simplemente no pueden, dadas las circunstancias familiares, volver al trabajo si la educación y la guardería para niños y ancianos o discapacitados miembros de la familia permanecen cerrados. Por lo tanto, al revisar las órdenes de salud pública, los gobiernos estatales y locales deben coordinar la reapertura de la industria con la reanudación de las escuelas, la guardería y el tratamiento diurnos. Las preocupaciones de transmisión incluyen las condiciones de transporte (por ejemplo, el transporte masivo) hacia y desde el trabajo, así como las actividades sociales, religiosas y de ocio de los trabajadores fuera del horario laboral, en las que el incumplimiento de las medidas de protección personal puede poner a la persona en riesgo de infección. El riesgo de transmisión desde fuera del lugar de trabajo o institución se transfiere a él cuando la persona regresa en días posteriores para el trabajo o estudio. Para evaluar estos riesgos, muchos empleadores esenciales en el lugar de trabajo que han continuado las operaciones a lo largo de la pandemia han administrado cuestionarios de salud diarios, con la revisión de los síntomas que sugieren Covid-19 (Tabla 2) y consultas sobre los contactos domésticos y sociales con un diagnóstico reciente de infección o presunta infección. Algunos empleadores e instituciones han adoptado el cribado de temperatura previo a la entrada con el uso de equipos que escanean la frente o miden las temperaturas corporales con facilidad de uso que evita retrasos indebidos y cuellos de botella de entrada. Las respuestas positivas en los cuestionarios diarios, o una temperatura corporal elevada indicada por el escaneo electrónico, conducen a un análisis detallado de si el empleado, visitante o estudiante presenta un riesgo para otros que merecen la exclusión de la entrada y la derivación a las pruebas y un período de cuarentena en el hogar.14 En entornos residenciales, como colegios residenciales o escuelas, la cuarentena puede requerir que la propia institución proporcione instalaciones para este propósito, a menos que la persona pueda ser remitida de forma segura o transferida a un entorno de hogar personal.

Los controles ambientales y de ingeniería pueden mejorar el control y la seguridad de las infecciones.15 Al cambiar la arquitectura de cómo trabajamos, estudiamos, compramos e interactuamos dentro de las instalaciones, tales medidas ambientales no dependen de la cooperación individual y, por lo tanto, requieren menos supervisión. Colocación de tabiques u otras barreras entre trabajadores o entre empleados y clientes, adhiriéndose rigurosamente a los estándares de sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado16 y mejorar el intercambio de aire y la filtración de aire en entornos cerrados,17 y reducir la densidad de personal a través de horarios de trabajo escalonados puede reducir el riesgo de transmisión entre los trabajadores, clientes y visitantes, complementando las prácticas continuas de trabajo en el hogar por una parte de la fuerza de trabajo.17 El uso de luz ultravioleta (ultravioleta C) de longitud corta en las instalaciones para esterilizar superficies y aire también puede ofrecer algún efecto preventivo.18,19 Estos mecanismos son más caros que las intervenciones de baja tecnología que dependen de la adherencia individual, pero reducen la necesidad de monitoreo y acción correctiva, con la propia arquitectura previniendo las desviaciones de las prácticas de control de infecciones. Las medidas administrativas que están considerando los empleadores y las instituciones incluyen la exclusión del lugar de trabajo físico —de forma voluntaria u obligatoria— de cualquier persona en alto riesgo de enfermedad sintomática y resultados clínicos graves de Covid-19. Los criterios más comunes para el riesgo elevado son exceder un umbral de edad o tener ciertas condiciones coexistis, como diabetes, obesidad e hipertensión.20 Debido a que el contagio no siempre se correlaciona con la gravedad clínica de la enfermedad,21 la exclusión de amplias categorías de trabajadores y otros puede no tener el efecto deseado de reducir por completo las transmisiones. La exclusión del lugar de trabajo físico o de las instalaciones basadas en estas categorías está repleta de desafíos clínicos, éticos y legales, principalmente porque las exclusiones se basan en generalizaciones estadísticas aplicadas a personas individuales.

Otras medidas genéricas:

Alentar a los trabajadores por hora a aplazarse de asistir al trabajo cuando están enfermos, los empleadores han encontrado necesario ofrecer o extender las prestaciones por licencia por enfermedad. Aunque no se requiere legalmente, esto representa el comportamiento ético del empleador para acomodar la enfermedad y así prevenir la transmisión.

Cuadro 2.Lista de verificación

Consideremos Corea del Sur: En abril, después de que los nuevos casos se habían reducido constantemente a un solo dígito, el país comenzó a aliviar las restricciones de bloqueo. Pero ese respiro fue efímero. El 6 de mayo, un hombre de 29 años dio positivo para SARS-CoV-2, pocos días después de visitar cinco clubes de baile en una noche en el distrito de Itaewon de Seúl. El 8 de mayo, Corea del Sur respondió rápidamente, posponiendo los planes de reabrir las escuelas e instando a los bares y clubes a cerrar de nuevo durante un mes. Hasta el 8 de junio, los Centros Coreanos para el Control de Enfermedades habían vinculado al enfermo con otros 96 asistentes al club que obtuvieron COVID-19, además de 178 personas con las que entraron en contacto esos asistentes al club.

Ese no fue el único grupo que frenó los planes de reapertura de Corea del Sur. Pronto aparecieron más grupos en un centro comercial en línea, un parque temático, un club de tenis de mesa y un puñado de iglesias.

Otros países deben esperar inicios y paradas similares al relajarse las reglas de estancia en casa. «Reabrir no es una calle de un solo sentido, y tal vez necesitemos hacer un giro en U», dice Andrew Noymer, epidemiólogo de la Universidad de California, Irvine.

Estudiar este tipo de clusters de transmisión, así como entornos comunes donde COVID-19 se mueve fácilmente de persona a persona proporciona una visión de cómo evitar los giros en U. Con ese fin, la epidemiloga Gwenan Knight y sus colegas de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres recopilaron una base de datos masiva de grupos de casos COVID-19 en todo el mundo basados en cuentas de los medios de comunicación, estudios científicos publicados e informes del departamento de salud del gobierno.

Al 10 de junio, su base de datos incluía 231 eventos de clúster, o grupos de casos vinculados al mismo lugar. Los datos se limitan a los grupos conocidos y a lo que los pacientes involucrados podrían recordar y lo que dijeron a los investigadores.

Un equipo de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres ha compilado una base de datos de 231 grupos de casos COVID-19 conocidos, representados en el gráfico aquí. La configuración está codificada por colores en función de si el virus se propaga en un entorno interior frente a exterior, y el tamaño de cada burbuja representa el número de casos en el clúster. En la medida de lo posible, el equipo examinó la primera ronda de transmisión, con la esperanza de obtener una instantánea precisa de los riesgos que plantean los diferentes tipos de ajustes. Cuando los datos estaban disponibles, el equipo también calculó la tasa de ataques de un clúster, o el porcentaje de personas que se enfermaron del número total de personas presentes.

La configuración más frecuente entre los grupos reportados se encuentra en los hogares, y los grupos más grandes ocurrieron a bordo de los buques. La base de datos del equipo de Londres incluye algunas entradas que representan más de un clúster; en este gráfico, se han separado, por lo que cada burbuja mostrada representa un solo clúster.

Han surgido algunas tendencias interesantes. Los entornos interiores dominan, en parte porque el virus golpeó durante el invierno, cuando las personas pasan la mayor parte de su tiempo en interiores, y en parte porque en entornos al aire libre un flujo abundante de aire fresco ayuda a disipar las partículas de virus exhaladas por una persona infectada. Los rayos ultravioleta del sol también pueden ayudar a matar las partículas del virus.

Los hogares eran el lugar más común para la transmisión, representando el 15 por ciento, o 38 de 231, eventos de cluster. Y la hora de comer era el prime time. «No es la comida. Es estar sentado y hablando», sospecha Noymer. SARS-CoV-2 se propaga principalmente a través de gotas respiratorias y contacto directo. Si bien compartir alimentos o utensilios podría teóricamente representar un riesgo de infección, no se han relacionado grupos con la alimentación por sí mismo. Un estudio publicado el 3 de junio en Enfermedades Infecciosas Emergentes encontró rastros de material genético SARS-CoV-2 en palillos utilizados por pacientes en Hong Kong, pero si las partículas de virus podrían sobrevivir en un palillo y en realidad infectar a alguien sigue siendo desconocido.

Los grupos más grandes conocidos ocurrieron en entornos que ya están bien publicitados: barcos (el crucero Diamond Princess y el portaaviones USS Teddy Roosevelt), plantas de empaque de alimentos y prisiones. Los dormitorios en Singapur, donde los trabajadores migrantes viven en condiciones de hacinación,también vieron un gran número de infecciones. En todos estos lugares, la gente vive o trabaja a corta distancia durante largos períodos de tiempo.

El conjunto de datos también apunta a la configuración en la que una actividad puede ser más arriesgada que otra, dice Quentin Leclerc, un epidemiólogo del equipo de Knight que administra la base de datos. «Por ejemplo, ¿por qué hemos encontrado clústeres asociados con un tipo de deporte de interior, pero no otro?» En un grupo de 112 casos derivados de clases de Zumba en Cheonan, Corea del Sur, un instructor de pilates y yoga del mismo gimnasio estaba entre los infectados. Pero ese instructor no posteriormente transmitió el virus a ningún estudiante. Los deportes de alta intensidad que implican una gran cantidad de respiración pesada en espacios confinados podrían ser puntos primordiales para la transmisión,mientras que las actividades de menor intensidad, como el yoga, podrían no ser tan riesgosas (SN: 5/19/20).

olo aparece un clúster de transporte (tres casos en un autobús), en la base de datos, pero eso no significa que el virus no se propague en los autobuses o trenes. «Los brotes de transporte son muy difíciles de identificar», dice Yuguo Li, un ingeniero de la Universidad de Hong Kong que estudia la transmisión de enfermedades infecciosas.

Por supuesto, podría haber otros posibles ajustes de transmisión que los investigadores no conocen o no han sido capaces de estudiar. Pero los clústeres de casos siguientes pueden ofrecer algunas ideas útiles.

Un restaurante con mala ventilación

Una historia cautela de mala ventilación proviene de Guangzhou, China, en la víspera del Año Nuevo Lunar. Una mujer de 63 años y su familia entraron en un restaurante lleno de gente para almorzar, después de regresar de Wuhan el día anterior. Ese mismo día desarrolló fiebre y tos; más tarde dio positivo en el coronavirus.

De los otros 89 clientes que visitaron el restaurante ese día, 10 se enfermaron con COVID-19, incluyendo a la mujer y cuatro miembros de su familia. Los pacientes son más contagiosos alrededor del momento en que surgen sus síntomas,por lo que es más probable que esta mujer fuera el caso índice, la primera persona en el grupo que se infectó.

Las otras cinco infecciones ocurrieron en familias sentadas en las mesas a cada lado de la suya, a menos de tres pies de distancia. Las imágenes de seguridad muestran que las tres familias no interactuaron ni tocaron los mismos objetos. Las gotas que la mujer producía mientras charlaba con su familia era poco probable que llegaran a las otras mesas por su cuenta. Así que el virus probablemente recibió algo de ayuda de la unidad de aire acondicionado soplando directamente sobre la fila de tres mesas,investigadores del Centro de Guangzhou para el Control y la Prevención de Enfermedades informe en el julio Enfermedades Infecciosas Emergentes.

El restaurante no tenía ventanas. La única fuente de aire exterior era un ventilador de escape en un baño. La unidad de aire acondicionado sólo recirculaba el aire interior, soplando las gotas respiratorias de la mujer a las mesas cercanas. Con muy poco aire fresco entrando, la concentración de gotas sería cada vez más alta, dice Yan Chen, un ingeniero de la Universidad Purdue en West Lafayette, Ind.

Los restaurantes y los lugares de trabajo pueden tomar medidas cuando se reabren para tratar de limitar la transmisión, como algunos ya lo han hecho. La instalación de barreras de plexiglás entre las mesas y la mejora de la ventilación abriendo ventanas, sirviendo a los clientes al aire libre, encendiendo ventiladores de escape y utilizando filtros HEPA podría ayudar a reducir el riesgo de transmisión. Mantener mesas o escritorios al menos a seis pies de distancia también es una buena idea. El CDC ha publicado pautas de reapertura para todo, desde restaurantes hasta parques acuáticos.

Estrategias de salida de bloqueo

Algunas variables desconocidas, como la eficacia de las máscaras de tela y el grado en que las personas infectadas sin síntomas propagan el virus, podrían influir en la ecuación de riesgo de coronavirus en cualquiera de estos y otros entornos.

A medida que las restricciones se elevan, las personas tendrán que tomar decisiones difíciles sobre las interacciones en persona. El distanciamiento social sigue siendo importante. Es posible que limites tus contactos, pero es posible que otras personas que encuentres no. A medida que las restricciones se facilitan, algunos funcionarios de salud pública sugieren crear «burbujas» COVID-19, o ampliar los círculos sociales a las personas que aceptan observar las mismas medidas de precaución.

Si más casos al aire libre surgirán a medida que aumenten las temperaturas y la gente pase más tiempo afuera es una pregunta abierta. El aire fresco y la luz solar podrían limitar los casos en entornos al aire libre, o los racimos podrían surgir en entornos al aire libre recién abiertos, como piscinas o campamentos de verano. Los datos sobre cómo se comporta el virus en verano simplemente no existen todavía.

Si el primer intento frustrado de Corea del Sur de aflojar las restricciones nos ha enseñado algo, es que la reapertura y el levantamiento de las prácticas de distanciamiento social viene con una certeza: nuevas infecciones COVID-19 ocurrirán. Los abrazos y los cincos aún están muy lejos. «Esto no es un maratón», dice Noymer. «Es un sprint de 26,2 millas.»

Conclusión:

De la misma forma que para asesorar y contribuir a las medidas que tuvo que tomar el gobierno se convocó a un grupo de infectólogos e epidemiólogos, deberíamos incorporar a gestores de sistemas de salud y de hospitales, de manejo de redes, especialistas en transporte, en producción industrial y adaptar las normativas internacionales a las realidades y las costumbres locales, dotándolas a nuestros principios identitarios, y así poder salir del encierro, aceptar que el aumento de casos ocurrirá y que se llevará a algunos momentos de tensión, la epidemia en el AMBA, comenzó el 18 de mayo cuando la transmisión comunitaria llegó al 40%, y allí en muy pocos días y semanas llegamos a 2060 casos, y asi llegaremos a los cuatro mil, sostenidos en unos diez días, llevando esta tensión durante todo julio y recién obtener un respiro en agosto, pero tenemos que abrir algunas cosas, porque sino la rebelión superará el orden y hay que apostar más a la conciencia individual y familiar de ser responsables para mitigar el Ro y llevarlo los más cerca o menos de uno.

Antes que un triunfo pírrico, La dignidad de la derrota es una VICTORIA

Antes que un triunfo pírrico, La dignidad de la derrota es una VICTORIA

Dr. Carlos Alberto Díaz. Simplemente un Profesor.

Sencillamente quisiera expresar en este posteo, sin enojo, argumentando, no pensando en abstracto, sino tratar desde la objetividad, en ser objeto de un evento humano la EPIDEMIA por Covid 19, tratado de la única forma que se debe en forma veraz, para lograr la interacción, y la construcción de juicios prácticos, a las cuestiones dilemáticas, pero con la consideración que el nosotros y ellos en esto, debido a que el enemigo, el COVID 19, está afuera, no lo endocitemos, no lo internalicemos.  

Sin pretender agotar el tema, en esta crónica de una sola pieza, sino abrir el debate discursivo, tampoco procura estrechar y la limitar la incertidumbre del conocimiento y saber hacer técnico que tiene minada las certezas, con las circunvoluciones cerebrales atiborradas de preguntas sin respuestas, que no dejan dormir, y observo a mi alrededor la falta de coordinación sanitaria y política, más allá de reunirse, que ya es un avance, de gente que se junta sin armonizar, con las desconfianzas casi “raciales” o de “creencias religiosas”, dogmas y cruzados, capitales cobardes y falta de solidaridad, pasarse las culpas como si fueran los que ocasionan esta saturación del sistema y de casos, que tenemos hoy y por las próximas cuatro semanas, los problemas centrales son la falta de trabajo mancomunado, cooperativo y complementario, por los enfrentamientos políticos, las denominadas internas, y la falta de recursos humanos que ya es histórica que ya no se puede reparar, por el tipo de mercado de salud que tenemos, por lo mal alineados los incentivos que tenemos, y por el desaprovechamiento de todas las estructuras y por haber desperdiciado el tiempo en hacer camas para pacientes LEVES que podrían estar en sus casas porque son jóvenes sin factores de riesgo ASOCIADOS y pueden estar en vigilancia telefónica en sus casas, y los tenemos aislados en establecimientos hoteleros, Exponiendo al personal a riesgo de contagio y los pacientes en recibir cuatro comidas, estar observando la televisión y pasando el curso de la enfermedad lejos de su familia y no sabiendo que les pasa a ellos, con el riesgo que siendo de los barrios más populares pongan en riesgo a sus convivientes, por las circunstancias sociales y no infecciosas.

Estamos haciendo las cosas decididamente mal, muy mal, no tenemos establecido quienes, si las jurisdicciones, municipios, provincia, nación, obras sociales, prepagos, entidades sanatoriales con fines de lucro integradas o no con financiadores, hospitales universitarios, hospitales militares, hospitales de comunidad y que van a contribuir cada uno de ellos al sistema de salud a las carencias de los otros, la provincia se comprometió a comprar camas frías a través de la obra social provincial IOMA a los sanatorios de la provincia de Buenos Aires, pero no se informó en esa contribución y salvataje que contrapartida efectiva recibiría, inferido este concepto por las declaraciones de las propias autoridades de la Provincia de Buenos Aires, “habilitó un sanatorio” en capital para derivar sus enfermos, en un acto político de acercamiento a Moyano, sin ningún sentido que forzar la apertura con un fin altruista algo que no podía cumplimentar los requerimientos.

La capital no trabaja en red con la provincia, ni esta con CABA, todos mirando nuestros ombligos y nadie con la grandeza de ver que se puede hacer trabajando en conjunto, como debe ser, deponiendo los impulsos de la construcción del poder, por el poder mismo. Las camas son de los ciudadanos, no de los que transitoriamente ocupan el lugar de la democracia indirecta, no son los dueños. Circunstancialmente algunos argentinos viven después de la General Paz, pero si recibimos alegremente ciudadanos de otros países, dándoles coberturas, como podemos instalar círculos de fuego para los nuestros como barreras geográficas de accesibilidad.

No dando el ejemplo, obligando a la gente que muera en cuenta gotas y no por el Covid, sin ingresos, sin trabajos, denigrantemente, prolongando el encierro, confinamiento y distanciamiento social, con una economía informal del 45% de la masa trabajadora que no tiene restos, porque uno siempre quiere morir de pie, no de la forma que otros mezquinos lo propongan, en su relato épico mentiroso e inconsistente, obligando a cosmetizar discursos vacíos y demostrar lo que no tiene justificación y es una pérdida de tiempo fenomenal, que no construye, destruye, aniquila, lo poco que teníamos de esta sociedad, en manos de personas que son nefastas, viendo con apego y fe, a todo el Ministerio de Salud bajo el liderazgo de Ginés Gonzalez García y su gran equipo intentando y logrando parcialmente el consenso en las políticas, desde visiones distintas, de equipos que son capaces, si no se les hubiera introducido la necesidad de responder a su líder político, tratando de mantener malabarísticamente los platos girar, mientras los otros les sacuden los brazos, y no los dejan trabajar, cuando no se puede decir toda la verdad, porque en una parte de la verdad esta una de las fracciones, que está gobernando, que se equivocó, en el diagnóstico, en los alcances, en la evaluación epidemiológica del riesgo, que puede ocurrir porque más allá del discurso de naturaleza científica están las aproximaciones hermenéuticas, y no es necesario responder tapando el viento con las manos, y no haciendo lo que se debe hacer, respetar los consensos.

Estamos a Tiempo:

Estamos a tiempo, ya, de construir una magnífica red de cuidado progresivo, integral e integrada respetando las obligaciones, contractuales de los privados, y abriendo órdenes de compra para no afectar los patrimonios de los privados y pagarlas, no tomar las cosas y no honrar los compromisos. Manejar un sistema único de información donde todas las cámaras privadas, y redes no incluidas en las mismas aporten sus recursos. Estos recursos son los humanos, y deben ser recompensados como se debe, no como objeto de escasa valoración, son lo más importantes que tenemos para salvar las vidas de los pacientes que tienen distress respiratorio, falla multiorgánica, tormenta inflamatoria y shock, esos pacientes son muy graves y requieren personas que tengan recursos, condiciones de trabajo y remuneración adecuadas.

Estableciendo una magnifica red solidaria público y privada para la atención de estos, pacientes, cuando la gravedad de la situación, por las próximas cuatro semanas nos llevará asistencialmente a tomar medidas drásticas y no tenemos que escuchar a quienes hablan hoy y no tienen responsabilidades, que responden mediáticamente a otros intereses o privilegios, tenemos que establecer como atenderemos a los que necesitan, como les daremos cuidado y soporte, para que su sistema inmunitario pueda generar anticuerpos que neutralicen la respuesta viral y cese la tormenta citokínicas, esperando que en el segundo ciclo que nos alcanzará en el próximo invierno ya tengamos la vacuna para generar anticuerpos.

Evitar los daños que esta pandemia generará entre nosotros como sociedad, entre los muertos que no deberían morir, entre los que dan su esfuerzo por nada que sea valorado, en los sacrificios sin dormir o estar todo el día viendo como se puede responder mejor, cuando otros, como la Sra. brinda discursos bizantinos e intenta construir justificaciones con spots, tratando de superar la presión judicial, por cuestiones que ya a esta altura, solo tenemos fe en que la historia juzgará manteniendo vivo el recuerdo y la lucha por la verdad, porque la otra señora justicia esta adormecida por el temor a perder los privilegios y por las dudas que todavía quiere continuar con esta cruzada anodina, que hasta se les limitan los fondos para generar la conectividad de los expedientes y las posibilidades para sesionar en salas de audiencias,

Reconocer que muchas de las cosas que se expresaron no fueron verdaderas reveladas, que nos equivocamos, que suponíamos ciertos comportamientos y la realidad nos pasa por arriba, y tal vez, las buenas intenciones no basten por es lo único que tenemos, la cantidad de casos, los muertos, donde se producen, de que lugar se originan, donde esta el primer caso, no lo que me dan para atender los pacientes no es suficiente y lo tengo que administrar,

Escuchamos y se publicita que se habilitan tantas camas, se compran respiradores como si fueran cosas inermes que no necesitarán de enfermeras, kinesiólogos, médicos, administrativos, camilleros y gestores para que se produzca la atención. Bueno ahora ya estamos, que la tribuna no silbe, la derrota es inexorable pero que sea digna y honrosa, no y se disminuyan las muertes y que no lleguemos a decidir por el último respirador, ni por el ultimo aliento de los que atienden.

Basta llamemos a silenciar los micrófonos y circunscribirnos a la atención sanitaria, desplegar todos los recursos, y empezar a testear, testear y aislar, hisopar, testear, cuidar e internar trabajo de campo, rastrear, contratar rastreadores, incrementar la conciencia social, el autocuidado, sostener el recurso de salud, internar precozmente los que hagan compromiso pulmonar o tengan comorbilidades, no hay curas milagrosas, ni remedios que aparezcan, en todo el mundo desarrollado pasa lo mismo, pero no se ve el ataque que ocurre acá, y querer manipular la información, para preservar el miserable capital político, ya esta señores ustedes están en un lugar en el peor momento y serán los mariscales de la derrota, y esto es así, dejarla correr, esperar recomponer las fuerzas para que dentro de tres meses podamos de a poco y cada día poder reconstruir los pedazos de la nación argentina, que quedamos tan lejos de las rutas de navegación de los conquistadores Españoles que siempre fuimos refundadores y que desde siempre fuimos asi y esta en nuestros genes, desde que las provincias antecedieron al concepto de nación.

Final

Mas que puntos de encuentro, se ven muchas acciones antagónicas.  El riesgo que tenemos profesionalmente los que están en la macrogestión, y los que estamos en la meso, o sea transformando en acciones las políticas, ese riesgo no es un calificador de desempeño o de mal destino, sino la expresión inmediatamente formal y probabilística de eventos de salud, que podemos y debemos transformar, humanizar y dignificar.

Low-cost dexamethasone reduces death by up to one third in hospitalised patients with severe respiratory complications of COVID-19

16 June 2020

Statement from the Chief Investigators of the Randomised Evaluation of COVid-19 thERapY (RECOVERY) Trial on dexamethasone, 16 June 2020

«https://www.recoverytrial.net/news/low-cost-dexamethasone-reduces-death-by-up-to-one-third-in-hospitalised-patients-with-severe-respiratory-complications-of-covid-19

«En marzo de 2020, el ensayo RECOVERY (Randomised Evaluation of COVid-19 thERapY) se estableció como un ensayo clínico aleatorizado para probar una serie de tratamientos potenciales para COVID-19, incluyendo dexametasona en dosis bajas (un tratamiento con esteroides). Más de 11.500 pacientes han sido inscritos en más de 175 hospitales del NHS en el Reino Unido.

El 8 de junio, se detuvo el reclutamiento en el brazo de dexametasona, ya que, en opinión del Comité Directivo del ensayo, se habían inscrito suficientes pacientes para determinar si el medicamento tenía o no un beneficio significativo.

Un total de 2104 pacientes fueron aleatorizados para recibir dexametasona 6 mg una vez al día (ya sea por vía oral o por inyección intravenosa) durante diez días y se compararon con 4321 pacientes aleatorizados a la atención habitual sola. Entre los pacientes que recibieron atención habitual, la mortalidad de 28 días fue mayor en aquellos que requirieron ventilación (41%), intermedia en aquellos pacientes que sólo requirieron oxígeno (25%), y más bajo entre aquellos que no requirieron ninguna intervención respiratoria (13%).

La dexametasona redujo las muertes en un tercio en pacientes ventilados (relación de velocidad 0,65 [intervalo de confianza del 95% 0,48 a 0,88]; p-0,0003) y en un quinto en otros pacientes que solo recibieron oxígeno (0,80 [0,67 a 0,96]; p-0,0021). No hubo beneficio entre aquellos pacientes que no requirieron apoyo respiratorio (1,22 [0,86 a 1,75]; p-0,14).

Según estos resultados, se evitaría 1 muerte mediante el tratamiento de alrededor de 8 pacientes ventilados o alrededor de 25 pacientes que solo requieren oxígeno.

Dada la importancia para la salud pública de estos resultados, ahora estamos trabajando para publicar todos los detalles lo antes posible.

Peter Horby, El profesor de Enfermedades Infecciosas Emergentes en el Departamento de Medicina de Nuffield, en la Universidad de Oxford, y uno de los Investigadores Principales para el ensayo, dijo: «La dexametasona es el primer medicamento que se ha demostrado para mejorar la supervivencia en COVID-19. Este es un resultado muy bienvenido. El beneficio de supervivencia es claro y grande en aquellos pacientes que están lo suficientemente enfermos como para requerir tratamiento con oxígeno, por lo que la dexametasona ahora debe convertirse en estándar de atención en estos pacientes. La dexametasona es barata, en el estante, y se puede utilizar inmediatamente para salvar vidas en todo el mundo.»

Martin Landray,profesor de Medicina y Epidemiología en el Departamento de Salud de la Población de Nuffield, Universidad de Oxford, uno de los Investigadores Jefes, dijo: «Desde la aparición de COVID-19 hace seis meses, la búsqueda ha sido en tratamientos que pueden mejorar la supervivencia, particularmente en los pacientes más enfermos. Estos resultados preliminares del ensayo RECOVERY son muy claros: la dexametasona reduce el riesgo de muerte entre los pacientes con complicaciones respiratorias graves. COVID-19 es una enfermedad mundial: es fantástico que el primer tratamiento demostrado para reducir la mortalidad sea uno que esté disponible al instante y sea asequible en todo el mundo».

El Asesor Científico Jefe del Gobierno del Reino Unido, Sir Patrick Vallance, dijo: «Esta es una tremenda noticia hoy en el ensayo de recuperación que muestra que la dexametasona es la primera droga en reducir la mortalidad por COVID-19. Es particularmente emocionante, ya que se trata de un medicamento de bajo costo ampliamente disponible.

«Se trata de un desarrollo innovador en nuestra lucha contra la enfermedad, y la velocidad a la que los investigadores han progresado encontrando un tratamiento eficaz es realmente notable. Muestra la importancia de realizar ensayos clínicos de alta calidad y basar las decisiones en los resultados de esos ensayos».

El ABC de Madrid publica «El tratamiento con esteroides en dosis bajas de dexametasona puede reducir hasta un tercio la mortalidad de pacientes con coronavirus. Así lo anunció ayer el ministro británico de Sanidad y Asuntos sociales, Matt Hancock, quien dio a conocer el éxito del primer ensayo clínico para un tratamiento contra el Covid-19. El medicamento forma parte del mayor experimento mundial para evaluar la efectividad de los tratamientos existentes para enfrentarse al virus. Según los investigadores, si la dexametasosa se hubiera utilizado para tratar a pacientes con complicaciones respiratorias graves en el Reino Unido desde el comienzo de la epidemia, se podrían haber salvado hasta 5.000 vidas.

Parecería ser como un tratamiento adicional que agrega valor, pero no excluyente, como la heparina de bajo peso molecular, para disminuir los fenómenos trombóticos, y a los habituales (oxigenoterapia, asistencia respiratoria,) a partir que los pacientes reciben oxigenoterapia por hipoxia como marcador pronostico de gravedad y que se desencadenó la tormenta inflamatoria o de citoquinas.

Será una luz al final del túnel, puede ser, porque el diseño del trabajo así la amerita, pero la difusión nuevamente precoz, tiene sus riesgos por la desesperación de la gente por hacer algo, porque esto no se corrobore a mayor escala, porque se aflojen las medidas de distanciamiento social y protectoras y no tendremos que salir corriendo a los mostradores a comprar dexametasona, por favor.

Comentarios al artículo: “Swabs Collected by Patients or Health Care Workers for SARS-CoV-2 Testing”

june 3, 2020 DOI: 10.1056/NEJMc2016321

Yuan Po Tu, Jennings R. Hart B. Cangelossi GA. Wehber K Verma P Vojta D Berke EM.

La respuesta asistencial temprana a la pandemia de Covid-19 en los Estados Unidos estuvo limitada en parte por la disponibilidad de pruebas, por el ámbito de realización, personal entrenado y disponibilidad de pruebas o reactivos. 

En general en Argentina, se tomaron dos muestras por paciente, nasal y faríngea, por la dificultad de contar con los hisopos originales.

Las carencias en las primeras semanas eran importantes, ahora se ha descentralizado la realización de las pruebas. Los trabajadores de la salud recolectaron una muestra de hisopo de la orofaringe o nasofaringe de los pacientes de acuerdo con las pautas de prueba para el virus del coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV-2). Este procedimiento potencialmente aumentó el riesgo de transmisión del virus a los trabajadores de la salud que carecían de suficiente equipo de protección personal (EPP). 1 Esto nos ocurrió en uno de los casos.

En otras condiciones clínicas, 2,3 es más rápido obtener una muestra de lengua, nasal o de cornete medio que una muestra nasofaríngea, con menos potencial para que el paciente estornude, tosa o tenga arcadas. La pregunta de hipótesis de los autores si era igual de sensible la muestra tomada por el paciente y también de otras áreas anatómicas. Esto es una alternativa importante para evitar la aerosolización. Además, los datos recientes respaldan la validez de las muestras no nasofaríngeas para la detección de SARS-CoV-2. 4,5 La recolección por parte del paciente reduce la alta exposición del trabajador de la salud al virus y conserva el EPP limitado.

Obtuvimos muestras de hisopos de la nasofaringe y de al menos otra ubicación en 530 pacientes con síntomas indicativos de infección de las vías respiratorias superiores que fueron atendidos en cualquiera de las cinco clínicas ambulatorias en la región de Puget Sound de Washington. Los pacientes recibieron instrucciones y se les pidió que recolectaran muestras de lengua, nasales y cornetes medios, en ese orden. Luego, un trabajador de la salud recolectó una muestra nasofaríngea del paciente. Todas las muestras se enviaron a un laboratorio de referencia para la prueba de transcriptasa inversa-reacción en cadena de la polimerasa (RT-PCR) que arrojó resultados cualitativos (positivos o negativos) y valores de umbral de ciclo (Ct) solo para muestras positivas

Nuestro estudio se basó en una prueba unilateral para determinar si las sensibilidades de los hisopos no nasofaríngeos recolectados por los propios pacientes fueron significativamente mayores al 90%. 

Calculamos que se necesitarían 48 pacientes con muestras nasofaríngeas positivas para el estudio, suponiendo una sensibilidad real del 98% con una potencia del 80%. Se realizaron análisis por pares para comparar cada muestra recolectada por el paciente con la muestra nasofaríngea recolectada por un trabajador de la salud. De los 501 pacientes con muestras de lengua y nasofaríngea, ambas torundas dieron negativo en 450 pacientes, ambas torundas dieron positivo en 44, la torunda nasofaríngea fue positiva y la torunda lingual fue negativa en 5, y la torunda nasofaríngea fue positiva y la torunda nasofaríngea fue negativo en 2.

De los 498 pacientes con muestras nasales y nasofaríngeas, ambos hisopos fueron negativos en 447, ambos hisopos fueron positivos en 47, el hisopo nasofaríngeo fue positivo y el hisopo nasal fue negativo en 3, y el hisopo nasal fue positivo y el hisopo nasofaríngeo fue negativo en 1. De los 504 pacientes con ambos -turbinado y muestras nasofaríngeas, ambos hisopos fueron negativos en 452, ambos hisopos fueron positivos en 50, y el hisopo nasofaríngeo fue positivo y el hisopo medio-turbinado fue negativo en 2; ninguno de estos pacientes tuvo un hisopo de turbinado medio positivo y un hisopo nasofaríngeo negativo. ambos hisopos fueron positivos en 50, y el hisopo nasofaríngeo fue positivo y el hisopo de turbina media fue negativo en 2; ninguno de estos pacientes tuvo un hisopo de turbinado medio positivo y un hisopo nasofaríngeo negativo. ambos hisopos fueron positivos en 50, y el hisopo nasofaríngeo fue positivo y el hisopo de turbina media fue negativo en 2; ninguno de estos pacientes tuvo un hisopo de turbinado medio positivo y un hisopo nasofaríngeo negativo.

Figura 1

Cuando una muestra nasofaríngea recolectada por un profesional de la salud se usó como el comparador, las sensibilidades estimadas de la lengua, las muestras nasales y del cornete medio recolectadas por los pacientes fueron 89.8% (intervalo de confianza [IC] 97.5% unilateral, 78.2 a 100.0), 94.0% (97.5% IC, 83.8 a 100.0) y 96.2% (97.5% IC, 87.0 a 100.0), respectivamente. 

Aunque las sensibilidades estimadas de las muestras nasales y del cornete medio fueron superiores al 90%, todos los intervalos de confianza para la sensibilidad de las muestras recogidas por los pacientes contenían el 90%. A pesar de la falta de significación estadística, tanto las muestras nasales como las del cornete medio pueden ser clínicamente aceptables sobre la base de sensibilidades estimadas superiores al 90% y el límite inferior del intervalo de confianza del 87% para la sensibilidad de la muestra del cornete medio cerca de 90%

La Figura 1 muestra los valores de Ct para los sitios de las muestras de hisopos recolectados por el paciente en relación con los de las muestras de hisopos nasofaríngeos, con un ajuste de regresión lineal superpuesto en el diagrama de dispersión. Para los pacientes con resultados positivos de la prueba tanto de la torunda nasofaríngea como de la torunda de lengua, nasal o con turbina media, los valores de Ct para las torundas recolectadas por el paciente fueron menores que los valores de Ct para la torunda nasofaríngea 18.6%, 50.0%, y El 83,3% del tiempo, respectivamente, indica que la carga viral puede ser mayor en el cornete medio que en la nasofaringe y equivalente entre la nariz y la nasofaringe

Nuestro estudio muestra la utilidad clínica de las muestras de lengua, nasales o turbinas medias recolectadas por los pacientes en comparación con las muestras nasofaríngeas recolectadas por trabajadores de la salud para el diagnóstico de Covid-19. 

La adopción de técnicas de muestreo por parte de los pacientes puede reducir el uso de EPP y proporcionar una experiencia más cómoda para el paciente. Nuestro análisis fue transversal, realizado en una sola región geográfica y limitado a comparaciones individuales con los resultados del muestreo nasofaríngeo, que no es una prueba estándar perfecta. 

A pesar de estas limitaciones, creemos que la recolección de muestras de pacientes para la prueba de SARS-CoV-2 en sitios distintos a la nasofaringe es un enfoque útil durante la pandemia de Covid-19.

Comentarios de Carlos Alberto Díaz.

La expectativa esta centrada en el diagnóstico de certeza seguro, confiable, eficiente, ubicuo y rápido, para actuar y tomar decisiones en todos los campos en los cuales aún tenemos incertidumbre.

Todos los días estamos invadidos por nuevas preguntas que se acumulan, las respuestas son generadoras de nuevas dudas, y los conceptos se afirman sin sustento en la evidencia científica, con la repetición inusitada de noticias.

Este es un aspecto para trabajar en forma conjunta y poder avanzar en los cinco aspectos que nos requiere una buena prueba diagnóstica.

Esperando que las determinaciones de saliva, que serían las muestras más re-confortables para ser tomadas, y más si hay una buena concentración de material viral

90 días de la epidemia de coronavirus y todavía no empezamos, ya estamos cansados.

Dr. Carlos Alberto Díaz. Director de la Especialización de Economía y Gestión Universidad ISALUD.

El significado de la palabra Abnegación.  

El primer balance complejo de estos noventa días fue que los días parecían semanas, las semanas- meses, y los meses- años, la tensión mediática, el conteo de casos, las imagenes de las fosas comunes y los camiones frigoríficos utilizados como morgue, la ruptura de modificar los hábitos, de estar ante lo desconocido, nos modificó la vida, en el trabajo, con la tarea asistencial, al llegar a nuestras casas, con nuestros seres más queridos, y dejar de ver a nuestros mayores, lo que le ocurrió a todos, una tarea esencial más la de la atención de la salud, pero tal vez hoy por primera vez la más esencial de las todas esenciales. Todavía no empezó y ya estamos cansados. Todavía no empezó y existen tensiones. Bloqueos de información. Culpas cruzadas. Es una sensación que escucho en todos los equipos de trabajo, que esperan que nunca llegue, pero llegó, y ahora que no sea tan grave, con tantos casos en terapia intensiva pero llegará.

Entendimos claramente el significado profundo de la palabra abnegación y la consecuencia de ella en el sacrificio, en un sentido deontológico y profesional, sin metáforas, en el concepto de lo sanitario, colectivo, comunitario, regional y nacional. Siempre estuvo la abnegación inmanente en las acciones del equipo multi e interdisciplinario, todos los días, en el significado del silencio en el servicio, en la calidad de atención y en la seguridad de los pacientes, afiliados y beneficiarios, de solucionar los problemas, de disminuir las barreras de accesibilidad, de desarrollar procesos con efectividad, de ser eficiente en el manejo de los recursos, y en la seguridad de pacientes, como así también en el choosing wisely, pero esta enfermedad, que apareció en la vida de esta sociedad, hizo de ese fenómeno individual y grupal de una relación profesional-paciente, enfermero paciente, institución paciente, obra social o prepago paciente diferente en un compromiso colectivo, verdaderamente solidario, con el significado del riesgo con la vida de los propios profesionales de todo el equipo de salud, como tantas otras veces, pero no tan colectivamente, ni tan globalmente.

La abnegación lleva implícita la negación del individuo, más allá del sabor del altruismo, su desinterés, la prestación moral que dignifica, por lo cual estudiamos, nos formamos y trabajamos, todos los integrantes del hospital: administrativos, contables, compras, sistemas, limpieza, servicios, médicos, enfermeros, bioquímicos, farmacéuticos, médicos y gestores, todos son indispensables, y si no trabajan en equipo, el resultado será peor del que se lograría si todos trabajan coordinadamente en equipos circulares, todos nos estamos abnegando, o sea negándonos como personas. Aprendieron los médicos la importancia de los determinantes sociales y lo sistémico e integral que debe ser la modalidad de atención. La prueba de resiliencia se viene superando de forma satisfactoria, con una capacidad de los integrantes superlativa por anticiparse, aprender, monitorear y responder.

Decía en este blog en Enero “Los que mejor puedan implementarlo, llevarlo a la realidad son las empresas que desarrollen la resiliencia, que implica las potencialidades de responder, monitorear, aprender y anticiparse.

Una empresa, resiliente que implementa una estrategia existencial hacia un cambio evolutivo” Eso es lo que ocurrió y está ocurriendo, y sus integrantes lo viven con satisfacción, y respondiendo con más competencia de lo esperado. Y no pregunta cuanto, ni que, sino que hacen, y esto es un sentimiento hermoso, y tal vez la satisfacción más grande que se pueda aspirar en estas circunstancias. Donde el deber cumplido es lo que uno se lleva.

Un breve Relato de gestión:

Los primeros días transcurrieron en planificar que se vendría y como, oscilando entre la tensión máxima y visiones más optimistas, se desarrollo un comité de crisis, una mesa de situación para resolver la operatividad de lo surgido en las discusiones, coordinar equipos asistenciales, disminuir la actividad quirúrgica programada postergable, para aumentar la disponibilidad de camas y disminuir la movilización de pacientes y familiares. Disminuir el resto de la actividad asistencial para también evitar comparecencia de pacientes y disminuir la exposición profesional.

Contemplamos la perspectiva de los médicos, enfermería, mucamas, personal de mantenimiento y administrativos para ver las certezas, la inseguridad y miedos que tenemos.  y luego con cada uno de los colectivos en particular, ver quienes tenían temores y voluntad de ayudar, determinar que competencias se requieren, se reclutaron voluntarios de otros servicios, cantidad de trabajo adicional, personas que había que proteger, los que conformaron los equipos la responsabilidad era juntarlos, armonizarlos, explicarles, respeto por la enfermedad, no miedo, educar a las personas, informarlas, enseñarles, entrenarlas, interactuar con otros niveles de la estructura con los que no estábamos acostumbrados, que tenían otros paradigmas y diacronías, surgidos de una meritocracia diferente, ni mejor ni peor distinta, otras formas de trabajo, de liderazgo, de respuestas, de manejo de la información y de cultura organizacional y que matricialmente respondían a otros estamentos de la organización, lo cual exigió un fuerte trabajo de los responsables directivos para coordinar esfuerzos, evitar fricciones, conflictos y disfuncionalidades que afecten la sinergia, que es imperiosa en estas circunstancias, más cuando algunos responsabilizados de ejecución requerían recurso humano de otras áreas y además nivelar conocimientos diversos sobre los sistemas operativos, flujos de órdenes y de trabajo, y que no se hable de ellos, sino con ese sustento muy poco consistente de los conocimientos que tenía el planeta del Covid 19, empezar y fundar una época de incertidumbre, por la epidemia, como todos los sistemas hospitalarios del planeta, se empezó con lo clásico: la reducción de las intervenciones programadas postergables, las consultas de pacientes crónicos que buscaban recetas, desarrollar recursos tecnológicos para gestionar pacientes orientarlos dentro del sistema de atención, para que no se desborden las guardias, que estén preparados, evitar consultas innecesarias de pacientes inmunocomprometidos y trasplantados en la institución, el consultorio prequirúrgico, la guardia de traumatología, las circulaciones con probables Covid, que para no estigmatizar se llama febriles y otras áreas limpias de Covid, en ingreso de personal, las habilitaciones de las plantas, disminuir la exposición de los trabajadores de salud, conseguir los elementos de protección personal, instruir en su uso correcto, certificar la competencia, conocer el número de camas y comportamiento de la curva de contagio, determinar si lo que nos iba a pasar era lo de Lombardía o Madrid o Nueva York, ejemplo que vimos simultáneamente al devenir de nuestra realidad comenzamos preparando las unidades de cuidados ventilatorios y preparar respiradores, estos como los sistemas de monitoreo deben contar además con enfermería, médicos, asistentes y kinesiólogos, esta tensión inicialmente fue mayor, por la decisión de la autoridad de aplicación al internar desde el comienzo pacientes del grupo 1, ocasionó un incremento de las internaciones de pacientes de baja complejidad, y un riesgo menor, como contener el desafío físico y mental tan intenso de todo el personal. Sin embargo lo que observamos fue Buenos Aires. Tan igual como distinta dependiendo donde sea observada.

Se produce una aceleración inusitada de los cambios, las unidades no Covid deben transformarse en polivalentes de cuidado progresivo, y con menos camas, y el resto lugares Covid moderados, insuficiencia respiratoria y ventilados. Abrir unidades de atención de febriles y hoteles salud, lugares de internación extrahospitalarios que dependerán fundamentalmente de la sistemática de manejo donde permanecerán los pacientes de grupo 1, que, si no pasan una parte de su internación en su domicilio en quienes reúnan las condiciones, ya que no alcanzarán ninguno de los dispositivos de aislamiento hospitalarios y extrahospitarios, no solo por la cantidad de lugares, sino por el personal que se puede asignar a los mismos.

En argentina se aumentaron las camas en un número de 22.000 en total , con 1950 camas más de terapia intensiva que llegó en todo el país a las 10.500, camas en unidades de cuidados críticos. Pero lo que tendríamos que saber que disponibilidad real hay en caba, y en los partidos del conurbano donde la circulación viral es alta. En Caba parece que esta en un número de 300, y en el conurbano en un número de mil cien camas, o sea 1400 camas públicas. De las cuales en el día de hoy están ocupadas el 42%.

En un momento tuvimos un recambio de pacientes de sesenta pacientes en el total de los dispositivos entre alta de sospechosos y que cumplen los siete días, una carga de trabajo diario prolongado con poco descanso, fatiga mental y física.

El mundo se tornó volátil, ambiguo, Incierto, y fundamentalmente más complejo, esto último fue una de las cosas más difíciles porque no se sabía que criterios a seguir, el egoísmo de los proveedores, de los especuladores, de los que también vieron el negocio dentro de tanta necesidad.

Las dudas principales estaban en como escalar la atención, el progreso de la atención, los enfermeros necesarios, los insumos y los médicos, la organización de las unidades asistenciales, para que no se contagien entre si los empleados, porque son los que tenemos y debemos protegerlos, comenzar un proceso de atención con técnicas de aislamiento de gota y contacto, con una previsión que el 80% de los casos sería leves, no requerirían internación, pero si que lo aislaran en establecimientos extrahospitalarios, con un 15% de los pacientes de cuidado moderado, y un 5% de terapia intensiva, de los cuales menos de la mitad requieren asistencia respiratoria mecánica. Otro factor que estos pacientes en terapia intensiva requieren unos 15 o más días de estancia en la unidad.

Por entonces sabíamos esto

Modificar una cantidad importante de formas de ejecutar los procesos asistenciales, hábitos de trabajo, de los ateneos , de las clases, de las recorridas, de los pases de guardia, de las actividades de enfermería, de los roles de los jefes de servicio, de los médicos de planta que tuvieron que adoptar roles de gestión, intentando cumplir con la actividad, dedicando muchas más horas que las que habitualmente lo hacían, y como los casos empezaron a aumentar tardíamente, por las medidas de aislamiento social, de enclaustramiento, de limitar salidas, participaciones colectivas, uso del transporte público, esto disminuyó la transmisión de como inicialmente fueron creciendo los casos, esto canso a la gente antes de empezar, entonces algunos aspectos de la preparación quedaron afectados y esto habría que analizarlo como volverlo a realizar, es como pasarse de entrenamiento para un atleta de alta competencia, Se generó una idea errónea culpabilizante que como tuvimos tiempo para prepararnos nada podría pasar. Y pasa. La gente se contagia, los enfermeros, los médicos, los pacientes, es un virus que tiene una gran capacidad de contagio.  

Básicamente buscábamos: Preparar el hospital ante oleadas de enfermedad para ventilar simultáneamente 9-23-39-53 pacientes y esto se hizo esperar y la saturación del sistema inicialmente vino por los casos leves. Estos crecimientos lleva implicitos unos riesgos, en cómo no descuidar pacientes con otras patologías. Aumentar la capacidad de respuesta del sistema ante probables oleadas de la enfermedad, o crecimiento exponencial de los casos con dos hoteles salud, mejorando con estos la gestión día tras día, pero llegará un momento en que, si no se contiene la trasmisión y no funciona la complementación del sistema, se producirá el colapso igualmente, los pacientes leves deben y pueden estar en aislamiento en las casas, porque no hay sistema que tenga la capacidad de albergar tantos pacientes, especialmente por el recurso humano, y por los respiradores, no lugares para pacientes leves.

Evitar mezclar pacientes Covid, con aquellos que no lo tengan. Identificar corredores, circulaciones y áreas restringidas.  Protección de todo el personal sanitario y no sanitario. Con los elementos adecuados, con los recursos suficientes y la capacitación oportuna. Sectorización y aislamiento de alto nivel, que solo se pudo generar en un área de terapia intensiva, con filtro HEPA, seis renovaciones de aire por hora, y presión negativa, con el cual no había riesgo que el aire pase a los pasillos lo mismo se logro en los quirófanos, tuvimos varios episodios de incumplimiento de las medidas de seguridad con la protección personal y el aislamiento.

Aumento exponencial del ausentismo fue otro problema que nos toco enfrentar, las presiones corporativas, los miedos de los trabajadores especialmente con sus familias, protegerse, no exponerse. Esto nos llevó a modificar áreas de recepción, formas de hacer los trámites, dar los informes y pedir autorizaciones, lo que se pensó es la menor cantidad de papeles circulando. Ausentismo que se cuadruplicó, por licencias laborales, por las cuarentenas prolongadas, por la posibilidad de falsos negativos, por la no negativización de las PCR. por afectaciones con otros empleos, por las dificultades de conseguir personal, por la fatiga física y espiritual de las personas.

Este fue el esquema que diseñamos cada etapa tratando de anticiparnos a los problemas, que igualmente ocurren pero de forma más controlada.

Esta es una enfermedad viral no convencional:

 Otra cosa que aprendimos es que nos enfrentábamos a una enfermedad viral no convencional, como tantas otras, tiene una primer fase con una fase de gran replicación viral entre 7-12,14 días, a la que le sigue o se superpone respuesta inflamatoria sostenida inducida por el huésped, y para estos pacientes el mayor problema no es el infeccioso y además tiene una etapa, luego de la viral en la que se producen fenómenos de trombosis, y por ello resultó como parte del tratamiento de sostén el de heparina bajo peso molecular que se extiende o comienza al final de la predominancia de la replicación viral y siguen toda la reacción inflamatoria, el pasaje de la etapa de replicación viral a la inflamatoria, es distinta en días a cada uno de los pacientes y esto nos genera una tensión en quienes toman decisiones de alta o de dejar los pacientes en el domicilio y como selecciona con alguna certeza que vuelvan al domicilio, porque existieron a algunos pacientes que se inflamaron el día siete o diez de la evolución cuando estábamos a la expectativa de darle el alta, dar el pase al domicilio a pacientes que tenían en curso una reacción inflamatoria, que en el empeoramiento pueden llegar o han requerido ir al respirador es una instancia que genera riesgo en los prescriptores y en quienes debemos seguir las normas. ¿Cuáles normas?, las de Nación, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires o de la Provincia de Buenos Aires. No se pueden poner de acuerdo, entonces uno queda sin respaldo frente a las normas legales, que difieren y se contraponen. Esto es algo que requeriría una mejora en la atención domiciliara que a todos los sistemas fragmentados les dificulta implementar, además muchos de nuestros pacientes viven en barrios populares, por lo tanto, deben completar el periodo de internación más tiempo que los habituales, porque no tienen una habitación propia o y con baño para el uso exclusivo del enfermo. Otro elemento de abordaje diferente de esta enfermedad son el análisis de los clústeres, familiares, laborales o barriales, que implican tres formas de respuesta distinta y abordajes diferentes, diagnósticos contactos en las 48 hs de los contactos y rastreadores que puedan seguir la evolución de estos si fueron infectados, como nuevos casos. Esta acción se impone en la etapa de circulación comunitaria, que dentro del Sistema de salud argentino es muy complejo implementarlo, porque está muy fragmentado, los prepagos y las obras sociales tienen alcance nacional y en estas circunstancias por que protocolo se rigen, por el de categorización, en local, o la superintendencia, porque su ámbito de financiador y las integraciones locales verticales se producen obligaciones diferentes, que le da una complejidad a la toma de decisiones.  

El no ser una virosis convencional nos pone frente a pensar si como otros coronavirus podría tener un comportamiento estacional, o no, remontándose al SARS CoV prácticamente desapareció, no se puede saber si hubiera tenido un comportamiento estacional y el MERS CoV, se instaló en una región sin invierno y también desapareció. Si tuviera un comportamiento estacional convendría que el hemisferio norte y sur se prepararan para el próximo ciclo, especialmente si no se puede generalizar la utilización de la vacuna.

Tratamientos.

Aprendimos claramente que esta enfermedad no convencional tiene tres etapas, la primera la viral, o fase de respuesta viral, la tormenta inflamatoria que requeriría de antiinflamatorios o inmuno moduladores, y la fase procoagulante, por lo tanto correspondería desde el diagnóstico hasta el día 10 usar antivirales, desde el 7 en adelante si hay evidencias de inflamación, corresponde que se suministren inmunomoduladores, en una situación intermedia podría encontrarse el plasma, durante toda la enfermedad dar heparina de baso peso molecular, y estar muy atentos a todas las complicaciones que puedan surgir.

El sostén es lo único y lo mejor que queda. Por ahora. Cuando de toda la vuelta a los continentes del hemisferio sur y vuelva al norte, estos tendrán que tener en claro que aporta valor o no a la enfermedad, y no hacer tantas pruebas que han fracasado y constituyeron esperanzas efímeras que llegaron a incluirse en protocolos oficiales de tratamiento.

Empezamos a ver que hacíamos con estos pacientes, intentaron en función de la interpretación fisiopatológica, en el inicio antivirales, luego inmunomoduladores con muy escasa, diría que paupérrima evidencia, pequeñas series de casos de una sola rama, no controlados, con serios problemas de diseño, pasaron por la infodemia de los preprint: el kaletra, oseltamivir, hidroxicloroquina Sola o asociada con azitromicina, y el remdesivir, también ivermectina, nitrasoxanida, sofusbuvir, faviprovir, ribavirina como antivirales,

Plasma de convaleciente, IFN Beta, Baracitinib inhibidor JAK.

Inmunomoduladores como el tosilizumab, siltuxizumab, Arakinra, también como antileukina 1 y los corticoides.

Pocos ensayos clínicos con resultados positivos parciales y evidencias contradictorias, dificultades en la disponibilidad de los fármacos, cantidad de tratamiento limitados. Estudios que llamativamente atribuyeron los resultados positivos a la administración de los medicamentos y los negativos a la evolución propia de la enfermedad.

La FDA al único medicamento que le dio aprobación fue al Remdesivir, (Qué no está disponible en América Latina)mientras que en Europa no hay ningún medicamento autorizado fuera de un protocolo de investigación, por lo tanto, enfrentamos esta situación sin más tratamiento que el de sostén.

El plasma, la inmunidad pasiva, tiene poca probabilidad de superar la etapa de entusiasmo y los recuerdos de la fiebre hemorrágica argentina.

En los primeros meses, el grave problema estuvo en conseguir las máscaras N95 y otros elementos para generar aislamiento de gota, hasta que se estableció el puente aéreo y se empezó a fabricar en Argentina. 

Tuvimos que aprender un modelo de atención de los pacientes diferentes de la personalizada, humanizada y de las decisiones compartidas a otra de podo contacto de mayor autocuidado y de tener que autorizar a realizar medicación off label, cuando ingresaban a la internación.

Construcción del conocimiento en la pandemia.  

Tuvimos mucho tiempo malgastado en investigaciones que fueron a un desperdicio, estudios mal diseñados sin grupos de control, duplicidades con grupos investigando aisladamente y todos publicando los mismos resultados, la publicación sin revisión de pares y preprint, que nunca se sabrá si se publicaran. No se investigaron la costo efectividad de las medidas del distanciamiento social, información indispensable para conocer que se podría liberar primero y que impacto generaría. No tuvimos tiempo de aprender, muchas de las cosas sucedieron rápidamente. Las recomendaciones sobre lo que hay que hacer nunca fue verificada. Que medidas de protección son más importantes que otras.

Conocimos si con certeza que la incubación no lleva un periodo demasiado largo, otra cosa importante que la contagiosidad empieza dos días antes, la dificultad de evitar el uso de las áreas comunes los vestuarios, los comedores, los lugares de refrigerio las estaciones de enfermería, los teclados de la computadora.

Cuanto dura la contagiosidad, esto fue cambiando por las formas más graves contagian más tiempo, y las más leves en general no implican más de 7-10 días una muy pequeña cantidad, y la necesidad de liberar camas llevaría a pacientes de menos de cuarenta años con formas leves sin comorbilidades deberían pasar el estado de enfermedad con control domiciliario, en autocuidado en la casa, sería mejor que las personas esperen el resultado del hisopado en la casa con lo cual evitarían una gran cantidad de recursos camas o que cuanto esté con síntomas se lo pueda derivar desde su casa y no tenga que exponer a personas en el viaje, a los administrativos, al personal de recepción, a los médicos, enfermeros y médicos que los atienden, pero esto podría ser implementado en los que tiene una buena cobertura formalizada, no en los barrios populares, que tal vez convenga aislar a los que tengan PCR positiva en los lugares que tienen para observación extrahospitalaria u hoteles medicalizados.

En la actualidad ocupan un área de aislamiento que no puede ser utilizada para otra cosa que esperar un resultado, que como no sabemos si eran ´positivos y negativos deben permanecer en la observación, de forma tal que conocido el resultado ese paciente que lo espero sentado en un lugar deberíamos dejarlo que vuelva[cad1]  a su casa y siga en una vigilancia por otros tres días o más para ver si no se trata de un falso negativo.

Mirada de pandemia desde un jefe de servicio asistencial.

El fuerte deterioro de la diversidad de la atención, todos los pacientes pasaron a ser Covid, entonces las apendicitis se convirtieron en peritonitis, los dolores precordiales en infartos, la disnea con infiltrados no podía ser otra cosa que Covid y eran insuficiencias cardíacas crónicas congestivas. Esto afecto a las áreas de emergencia, de atención no programada, y a los pacientes que para no concurrir a los hospitales porque te podes contagiar un Covid se quedaban en sus casas hasta que la gravedad del cuadro los obligaba.

Estas cosas fueron causando una crisis de sostenibilidad en el sistema de salud, que todos los pacientes son Covid, pero que no lo son y otros no quieren estar en áreas que sean Covid, llevó a una disminución de la actividad programada y el compromiso de los ingresos económicos de las empresas de salud, de la facturación profesional e institucional, que si se prolonga en el tiempo ocasionará quiebras masivas, porque no se tolera la facturación del 30%,

Esto lleva a que el gobierno concurra en salvataje de las empresas privadas como forma de asegurarse poder internar pacientes que sino tendrían que estar en el hospital que para ese entonces tal vez no tenga camas. Estas apreciaciones son especulativas, porque no han ocurrido, pero bastara situaciones de colapso para que se solicite la interacción del sector privado y público.

El total de casos que tiene hoy el planeta esta en 7.764.000 y un total de muertos 429.666, en 188 países, con 112.000 muertes en EE.UU y 42.000 Brasil, 41.747 en Gran Bretaña, 34.301 muertes en Italia. Argentina tiene 30.895 con 815 muertes.

Preocupa a quienes somos jefes asistenciales los comportamientos iniciales de algunos colectivos no médicos, que podrían afectar la respuesta. Primero con la representación corporativa inadecuada, con algunas actuaciones oportunistas. Como las Acusaciones que no le brindábamos elementos de protección personal o individual adecuados.

Personas que renuncian por temor y que eran muy valiosas para la organización. Que tienen temor y que este las inmoviliza, o no pueden decidir. La idea que se genera en la gente que tanto las autoridades como lo que decimos es muy cambiante pidiéndonos certezas donde no existen o coberturas normativas que no son posibles. Residentes que en su mayoría son extranjeros y vinieron a formarse en una especialidad, pero no en la epidemia. Todo esto a pesar de que hace dos meses venimos formando personal, dando capacitaciones, haciendo mostraciones, certificando competencias. Pero nada como la realidad. Como enfrentarse a una enfermedad que básicamente no tiene tratamiento y puede provocar la muerte.

La evolución del conocimiento fue creciendo semana tras semana, y se duplicó cada dos semanas, imposibles de leerlo, algunos tendrán que trabajar en compilarlo, leerlos críticamente y ponerlos en la “cabeza” y las competencias de los asistenciales.

Los pacientes son contagiosos 48 hs antes de empezar con los síntomas esto lleva riesgo por la forma de protegerse, se contagiaron más de 40.000 profesionales de la salud, La seroprevalencia y la cantidad de sanitarios contagiados, en España no hay tantas diferencias, los elementos de protección personal, no se pudo entrenar correctamente al personal, transmisión comunitaria y en áreas de no pacientes comedor del hospital, vestuario, y áreas comunes.

Cuantos asintomáticos hay:

Las evidencias revelan que un porcentaje variable, pero alto proporcionalmente de los pacientes cuando se mide seroprevalencia o se hace PCR a todos, se detectan mayor cantidad de casos que los síntomas expresan, y si estos contagian y que tiempo lo hacen, esto es muy difícilmente controlable, yo lo que supongo luego de leer, escuchar e intercambiar, existen algunos síntomas difíciles de contextualizar que pueden haber pasado desapercibidos.

Tampoco sabemos en que período los pacientes asintomáticos contagian, sería dable pensar que lo hicieran antes que tenga anticuerpos neutralizantes.

Cuánto dura la infecciosidad.

Los pacientes más graves, eliminan virus más tiempo, hacer recomendación para la población general, el personal de salud debería tener PCR NEGATIVA, pero con Ig G elevada sería razonable que no contagie, porque puede ser plausible que, con seroconversión exista una muy baja probabilidad de propagarlo a otros pacientes, por ello, esa incertidumbre nos lleve a pensar que mejor es limitarse al teletrabajo. La seroconversión parece ser lo más probable al menos durante cierto tiempo tienen inmunidad.

Fase inflamatoria de la Covid 19:

La inmunopatología del coronavirus humano, como el SARS CoV 2002 y el MERS 2012 y el último el de Wuhan desde diciembre 2019, lo más importante es que la mayoría de los pacientes desarrollan una respuesta inmune protectora, que elimina el virus entre el 66% MERS y el 90-95% en el SARS COV 2. Un grupo minoritario de pacientes oscila entre un 5-10% para el SARS COV 2 hasta el 34% para la infección por MERS CoV desarrollarán una respuesta inmune desregulada frente a estos coronavirus que provoca una elevada morbilidad y mortalidad que estamos observando. Los mecanismos que se describieron genéricamente, pero que tampoco se conoce con certeza es que tenemos un efecto citopático directo en el pulmón sobre el propio virus. Evasión viral del sistema y una respuesta inmunes desreguladas conocida genéricamente como la tormenta de las citoquinas, similares a sindrome de activación macrofágica o la linfohistiocitosis hemofagocítica.

Hay dos respuestas una respuesta inmune protectora, no se altera la permeabilidad vascular, se desarrolla una inmunidad protectora, pero en algunos pacientes la respuesta inmune es patogénica o desregulada, que provoca apoptosis, permeabilidad aumentada, la respuesta inmune sea subóptima, que provoca lesión pulmonar agudo y un distress respiratorio agudo.


Las tormentas de citocinas o sindrome de liberación de citocinas se produce por la liberación excesiva e incontrolada de citocinas proinflamatorias como la interleukina 1 beta, la interleukina 6, la IFN gama, provocada por muchas causas, como las enfermedades infecciosas y autoinmunes e inmunterapia antitumoral como las cart t cell, que ocasiona cuadros clínicos parecidos.

Como se detecta esta inflamación sistémica, primero aparece una linfopenia asociada a elevación de parámetros inflamatorios como la IL 6, La ferritina, la PCR, el dimero D, la procalcitonina, parámetros biológicos similares a las vasculitis y trombosis y en estados avanzados insuficiencia y fallo orgánico múltiple. Inicialmente empieza en el área focal infectada y luego al resto del cuerpo a través de la circulación. Es una fase de hiperinflamación.

El Síndrome de activación macrofágica, lo hacen algunos pacientes que tienen alguna predisposición genética, esto parecería incorporar el concepto innovador que exista una predisposición génica, de la respuesta de macrófagos o de linfocitos T, aumentada en algunas personas.

Economía y salud.

Se instaló una disyuntiva entre cuanto más severas eran las medidas de confinamiento y la aparición de los casos se produce un lock down de la actividad productiva, dificultades para desempeñarse en las circunstancias sanitarias y el riesgo de propagación, fundamentalmente por la utilización del transporte público, llevando a implementar protocolos muy importantes y que muchos deberían incorporarse como la limpieza de las unidades de transporte cuando llegan a la cabecera, siempre el riesgo de las personas para producir está más que nada en las áreas comunes y la mayoría de los líderes del mundo no estuvieron a la altura de la complejidad del problema y que tuvieron la dificultad entre la economía y la salud, o la atención de la salud, cuando las medidas de distanciamiento social y no concurrencia al trabajo se imponían por encima de la producción y aumentar la distancia social se tuvo que determinar cuales eran las actividades indispensables y allí hubo dificultades en cuanto a la invasión de las libertades individuales.

Faltaron evidencias sobre las cuestiones más elementales que se repitieron y se contrajeron sin limites de tiempo, casi cambiábamos las normas todos los días e inclusive más de una ves por día.

Nada es suficiente en cuanto al distanciamiento, porque existen espacios que nos servicios de salud no pudieron impedir el contacto estrecho entre ellos en los refrigerios, la comida, algunas reuniones.

Cuando volverá el nuevo pico:

Al no haberse producido la seroconversión de más del 60% de la población en las sociedades pueden aparecen nuevos brotes. Serán tan intensos como los primeros. Si no lo son serán más de uno. Deberíamos volver haca atrás con las medidas de confinamiento. Esto casi lo refleja primero el mercado de capitales que la sociedad. Este pico de casos volverá en los próximos meses, y no será tan elevado como el primero.

Conclusiones:

Nos cambio la vida profesional en todo sentido, la estamos resignificando, tenemos la responsabilidad de estar allí donde la comunidad nos necesita, tenemos miedo por nosotros, nuestra familia, que le pasará al sistema económico y social de este país, donde las divisiones se expresan y las miserias surgen a pesar de que sería un buen momento para ponerse de acuerdo en algunos temas trascendentes para la sociedad argentina, estos acuerdos expuestos internamente son diferencias.

Tenemos muchas más dudas que certezas, pero tenemos que formar equipos de trabajos multidisciplinarios, circulares que reciban información transparente, que se los proteja todo el tiempo y se reconozca el esfuerzo, desarrollar una mejor gestión del escalamiento de los sectores del hospital Covid, estando siempre que se pueda un paso delante de las exigencias, con lo cual las proyecciones deben ser a dos semanas pero corregirlas a dos días, por lo cambiante de la situación, impulsar la modificación de los hábitos de trabajo, que se pueda evitar que los médicos, enfermeros y el resto del personal se enfermen porque son los que tenemos, el riesgo de estos esta aumentado, aunque es notorio en un momento de la evolución de la epidemia que parecerán muchos los contaminados, pero nos daremos cuenta que con la seroprevalencia de la sociedad este no es tan alto.

Es imperioso determinar qué tipo y en que tiempo los pacientes desarrollaran las reacciones inflamatorias, como la denominada tormenta de citoquinas, o la respuesta inmune desregulada que provocará las lesiones en el parénquima pulmonar que se traducen en hipoxemia, debiendo estar atentos al octavo  o noveno día la aparición de algunos de estos marcadores so de la hipoxemia o de las lesiones tomográficas o ecográficas pulmonares, asociado al fuerte deterioro clínico que lleva al ingreso del paciente en la terapia intensiva y al colapso del sistema de salud.

No hay bien que por mal no venga. Mal de muchos, consuelo para nadie y beneficio para unos pocos.

El título no fue construido por paremias pesimistas sino realistas, de este y de todos los tiempos, hoy son palmarias, la deconstrucción, el individualismo, el racismo, el resurgimiento del proteccionismo, la pobreza y la exclusión social.

Argentina es un país en el cual la meritocracia no impera, sino que está amenazada por la ideología y socavada por las prebendas, por los comportamientos de algunas elites, (Jueces, Políticos, Ricos), la impunidad latente, de los juicios penales interminables, que nunca llegan a sentencia firme y el enaltecimiento de los falsamente vivos que llegan al éxito por el atajo, de evadir impuestos y facturar parte de sus intercambios informalmente, mantener sus privilegios, el bien casi nunca triunfa y eso me enoja profundamente, me lleva a una frustración inmensa, “favaloriana” con atisbos «discepolianos».

La meritocracia es para el autor la cultura por el esfuerzo y eso es lo que la sociedad la debe premiar. No la meritocracia bastarda, de los privilegios y las luces, que se confunden con la herencia en la construcción de las elites, que parte desde la educación que recibe el ciudadano en colegios y universidades pagas. Desde la igualdad de oportunidades y no desde los privilegios.

Se ha prostituido la meritocracia desde el lenguaje del management y neoliberal, y se la confunde con el individualismo y la competitividad en soledad, sin importar los otros. Eso no es la meritocracia, en tal caso, debería proponer una “meritocracia progresista”, que de tal no tiene nada, y que esta vinculada a trabajar, ahorrar, invertir, premiar ese esfuerzo de sol a sol, que forjaron los inmigrantes que hicieron de este país algo digno y una ciudadanía de sueños, que sentían orgullo de ser ciudadanos aunque dejaron su historia detrás españoles, italianos, judíos, paraguayos, uruguayos, chilenos y bolivianos. 

El principio de lo que quiero decir es el que ese mal no es inevitable, que existe una causa del mal, el sostén de los privilegios, la falta de justicia, de trabajo, el acceso inequitativo a la atención de salud y la deserción escolar.

El mal de muchos seguirá siendo el enriquecimiento de los pocos. Que el 50% de los argentinos sean pobres o que el 25% este desocupado, beneficiará a algunos pocos. Ese será el saldo pandémico y de la cuarentena. Pobreza, desigualdad, corrupción, poca confianza en las instituciones, muchos de los problemas sociales que preceden la pandemia están siendo actualmente magnificados por ella. No sirve seguir con lo políticamente correcto.

La tiranía de lo políticamente correcto no es otra cosa que la imposición de una determinada moral -relativista- a la sociedad bajo la amenaza de ser descalificado personalmente si no se acepta.

La imposición de lo políticamente correcto un método tan efectivo para la producción en masa de falacias. De la construcción de relatos. De decir algo y hacer lo contrario. El debate amordazado, lleva a decir que el que dice cosas diferentes es antidemocrático y contradice todo el falso discurso de la pluralidad y tolerancia que ni sus defensores se creen. No es una forma sincera de pensar o algo en lo que verdaderamente se cree sino un medio para imponer posiciones hegemónicas de la acumulación de la riqueza.

Hacer que haces el bien, para hacer el mal:

Siempre que se hace algo bien en nuestro país es para que otras cosas se hagan mal, es parte de una intencionalidad, es un designio, un paradigma con justificativos tales como “es para generar recursos para la política” “con lo que te pagan como funcionario, no te da para vivir” y hay que aprovechar los momentos para implementar cosas que en otros instantes no pasarían con la sociedad anestesiada como ahora es fácil, aplaudiendo un éxito parcial en la cuarentena, que corrobora que somos los mejores para nada, se sobre actúa sobre lo que hay que hacer, para que la opinión publicada se arrodille por el elegido/a, tenga transitoriamente sus beneficios aseguradas, comprando en cuotas la esclavitud y la veneración al líder providencial, que siempre necesitamos, que nos ahorre sacrificios y tome por los atajos de la viveza, para estar siempre en el mismo lugar del laberinto y no ver la salida, porque en ese derrotero estamos hace varias décadas, y encima esta el dicho popular nefasto, de la ignominia, que bueno roban pero hacen. Tienen que hacer, pero sin robar y esto lo tenemos que premiar con el sacrifico y la exigencia personal.

Hacen, pero el que pasa por la función publica pareciera que tiene un ingreso de por vida. Hacer es obligatorio, pasarla bien con tanta responsabilidad no es posible, si se obtienen beneficios inadecuados, nunca está bien.

El mal de muchos hoy es el consuelo para unos pocos, los muchos serán los más pobres, más ignorantes, más anestesiados por la elusión refugiados en los pasatiempos inoperantes y el asistencialismo, no como un puente, sino como un modo de vida, oportunidad para ser elegidos.

y vino el coronavirus.

Vino el coronavirus y empezaron a faltar cosas esenciales y las que había aumentaron de precio, un descontrol y el desorden se apoderó de nosotros. Cuando se centraliza una compra para ejercer el poder de esta y lograr economía de escala, se piensa que alguien se beneficia, y el que lo hace supone que “le pegó al cerdo y apareció el dueño”.

 Todos estamos corriendo por el coronavirus, salvando vidas, honrando nuestra profesión de sanitarios, arriesgando nuestras vidas y de nuestras familias, pagando impuestos como nunca, y mientras los que decidieron “salvar nuestras vidas” trabajan activamente y sin pausa para transformar la justicia a la medida de la impunidad, para generar capitalismo de amigos, tener empresas para nombrar personas de la causa, poner enfrente al enemigo neoliberal, para la construcción de poder que lleva a la impunidad. No quiero eso para un partido que busca la justicia social, al cual adscribo, que se hizo un principio por la solidaridad, trabajo digno, movilidad de clases.

Las causas del pasado reciente en los tribunales queman, por ello no avanzan, se silencian, empezará a pasar el tiempo hasta que se pierda el poder y puedan volver a la palestra para seguir entreteniéndonos, con otros magistrados. Y los derechos de los jubilados, de los maestros, de los médicos, avasallados, los pobres cada vez más pobres y dependiendo del bien que por mal ha llegado, es como las promesas del infierno, si existiera.

Cierto es que no podemos volver atrás, y cambiar el principio, pero puedes comenzar donde estás y cambiar al final. Eso es lo que tenemos que hacer. Aprovechar esto y no ceder. Desde el coronavirus mirar el futuro, un modelo distinto de producción y de inserción, estratégicamente ir al mundo con un plan.

Tengan cuidado porque Si frotándose las manos con alcohol, permaneces inmune al coronavirus, si lo tomás no quiere decir que seas inmortal, no son buenos los consejos de Trump.

Esto no quiere decir que uno mire atrás con ira, o hacia adelante con miedo, sino que tenes que mirar alrededor con atención.

Es una ética realista esta de pensar que se puede hacer cosas malas haciendo el bien, se puede sobrefacturar prestaciones de salud porque atendes pacientes y le salvas la vida. Esto pone en superficie la debilidad de la voluntad humana, la realidad del mal y la falsa idealidad del bien. La corrupción, y otros delitos no son los males del mundo, sino que son obra de los propios seres humanos. Los males del mundo son los terremotos, huracanas, las sequías.

 ¿Las personas se convierten en malas al llegar al poder?, no lo eran antes, pero no tenían oportunidad de demostrarlo.  Somos capaces de cometer injusticias y favorecer los unos a los otros en pos de intereses particulares.

El cinismo de Maquiavelo, el escepticismo de Hobbes, la terrible exigencia de la moral kantiana o el pesimismo de Schopenhauer sigue consistiendo en la necesidad de aceptar lo esencial que hay en sus descubrimientos en torno de la comprensión del egoísmo humano, tan arraigado en cada existencia que de ahí -bien puede decirse-se desprenden todos los males del mundo.

 Porque. pobres seguirán siendo pobres, más aún si cabe que antes, y los ricos seguirán siendo ricos, más aún comparativamente, si también cabe. Ninguna simpatía futura nos queda, en consecuencia, para la menor revolución, evolución: a vivir, que son dos días. Se han terminado las molestas utopías morales, las cosas son lo que son y como son, viven y mueren sometidas.

La crisis nos ha dejado muy claro que no hay más cera que la que arde, puro pragmatismo positivista reducido a su más mínima expresión.

Bien, es una buena acción supuesta de gobierno, y esta nos dejará más pobres o encubrirá un gran negocio, que es lo que hemos popularizado en estos tiempos, además bajo el paraguas llega de no requerir contralor para hacer las cosas, refrendando notarial mente que el pueblo son ellos, los que deciden, porque el pueblo  con su voto les renovó sus patentes, entonces con ellos, mientras le den a los pobres todo está bien, apropiarse, solicitar que se apruebe un procurador, que el mismo valga una presa que estaba esperando décadas para que se ejecute un acuerdo extrajudicial refrendado por el estado nacional y el gobierno de Mendoza para desistir de la demanda de una ley de promoción industrial que disminuyo la competitividad de la producción de un montón de casos.

Tengo la frustración y la tristeza que desaprovecharemos los sacrificios y los esfuerzos, la unión y los objetivos comunes, los fines superiores y el sentido común,

“La crisis está interactuando con fallas estructurales que América Latina ha tenido por mucho tiempo, y estos problemas estructurales están agravando el impacto de este golpe sanitario”, afirmó Luis Felipe López-Calva

Pero una cosa fundamental es distinguir entre planes y realidades, entre planes y gestión, que es hacer que las cosas correctas pasen correctamente, los incentivos siguen siendo los mismos, los actores tienen sus intereses, las corporaciones pretenden cuidar sus privilegios.

La capacidad de atención de todos los países y en particular de la argentina aumentó, se invirtió en salud, se revalorizó la importancia de la salud pública, como la atención universal, pero ante una patología tan contagiosa nada es suficiente y todos los recursos parecen pocos, cuando además no están coordinados, no tienen complementación adecuada, no sinergizan, ni tampoco tienen confianza y vocación de trabajar en red.

El cuestionamiento es a la sociedad, porque la legitimidad de origen existe, por el voto democrático, por el incumplimiento de las promesas y las soberbias hipoacúsicas del gobierno anterior, su incapacidad innata, pero esto no significa que no hay nada que decir u opinar, hay mucho para proponer desde adentro, sobre los momentos que se hacen las cosas, las urgencias que se tienen por cumplir las promesas, por contentar a un sector de la coalición, que esta enarbolando la venganza, que no construye nada, si la justicia, si la superación de las condiciones y estar por encima de las pequeñeces del tiempo presente y trascender, no hay autocrítica, y más cuando se escucha se hiela la sangre, porque parece que hubiera faltado algo de enjundia, para ir por el todo, la suma del poder.

Ha implotado el contrato social, se perdió el profundo valor que tenía la educación, la salud, el trabajo formal, no hay protección contra los riesgos individuales y los colectivos, la puesta en duda de la propiedad, el naufragio del sistema de salud es consecuente y consecuencia de la sociedad, naturaliza la postergación mediante la enfermedad.

No he perdido totalmente las esperanzas, tal vez por tener el refugio universitario, por la renovación de las autoridades, por la vuelta del Ministerio de Salud y el de una entidad social a la cual pertenezco, pero tampoco debemos dejar de advertir que tantas mentiras, cinismos, silencios y olvidos no harán nada, que mucho es lo que debemos transformar, que el poder de rectoría del Gobierno sobre el sector salud no es suficiente, que requiere del compromiso y el acuerdo con los otros actores sociales, mas en estos tiempos de pandemia, que no declinarán privilegios, para sostener derechos, porque esto, a poco de andar se ha visibilizado.

Cierro este artículo con una frase de Mahatma Gandhi: Más vale ser vencido diciendo la verdad, que triunfar por la mentira.

El fenómeno de los pacientes asintomáticos en esta epidemia

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular Universidad ISALUD.

Hipótesis.

¿Qué rol cumplen los asintomáticos en la transmisión del virus?.

¿Qué proporción del total de casos son asintomáticos?.

¿Cómo contagian los asintomáticos, si no tosen o estornudan?

El agregar a los asintomáticos es el mayor paso que podemos dar.

Es crucial evaluar la carga viral en los asintomáticos.

Introducción:

Un asintomático puede que esté contagiando a su entorno sin saberlo, y que lo pueda hacer durante un tiempo moderado y desconocido.

La mejor solución para evitar un contagio por parte de un asintomático es realizar un test para saber si está o no enfermo. Esto es algo inviable en estos momentos si tiene que englobar a toda la población, no solo por volumen, sino porque alguien no infectado el día del test puede estarlo más tarde.

La incertidumbre en la salud pública que tenemos es natural en esta situación, No hay error en la toma de decisión en esta epidemia, porque la insuficiente cantidad de datos puede llevar a evaluaciones de riesgo distintos, y la evaluación de riesgo que hacemos no sea el adecuado. Debemos tener más audacia en nuestras preguntas, no dar por cierto nada que nos dicen y constataciones. Tenemos límites en el conocimiento muy importante. Lo habíamos perdido con la medicina de la precisión. Más en un evento como este que conocemos ante semanas. Con gran ausencia de las evidencias.

No hay Lockdown, en el mundo actual que impida la transmisión del virus. La contagiosidad esta relacionada con el comportamiento de las personas en su ciudad, las distancias que recorren al trabajo, frente al cambio de temperatura, las interacciones humanas cambian y las costumbres, lo importante entonces siempre es el comportamiento humano, no con la temperatura. Hay factores de temperatura que modifica el comportamiento y la efectividad de nuestras cilias respiratorias, pero no se sabe bien que papel juegan en este caso.

El Ro no es un fenómeno estático, hay que ponerlo en contexto, país, por un lado la transmisibilidad de la enfermedad, que grado de probabilidad tengo de enfermar si me expongo a una persona enferma, el segundo, el número de interacciones entre las personas, (distanciamiento social) y la duración de la infectividad, dos días antes de inicio de síntomas y diez días después.

Desarrollo:

Comprender las implicancias de la transmisión de la infección por SARS-CoV-2 de personas asintomáticas o con síntomas muy leves de Covid-19 es vital para la formulación de estrategias de contención.

Se puede llegar a los asintomáticos por vía de la aleatoriedad o por nexos-direccionados, aunque esto último es lo más correcto, por racionalidad, con noción epidemiológica y con un equipo de campo, que determina la caracterización del brote. Hacerlo Aleatoriamente es complementario para determinar si se nos esta escapando algo, es como disparar a ciegas, a un costo mucho más elevado.

Esta enfermedad tiene una demora en expresarse, luego de cada evento para ver que impacto tiene en el total, como ocurre en los casos,

La enfermedad se extingue cuando esta por debajo de uno, y se acerca en 0,5.

De acuerdo con un estudio basado en la población de Islandia (en inglés), por ejemplo, el 43% de los participantes que recibieron un resultado positivo en la prueba del virus indicaron no tener síntomas cuando esta se les administró. De manera similar, según una encuesta basada en la población de Indiana, el 45% de los pacientes con resultados positivos no tenían síntomas al momento de realizarse la prueba, y alrededor del 18% de las personas a bordo del crucero Diamond Princess nunca mostraron síntomas de una infección por coronavirus.

“Eso no demuestra que contagiaban” a otros con el virus solo porque lo portaban, dice el Dr. Charles E. Davis, profesor emérito de Patología y Medicina en University of California, San Diego y director emérito de Microbiología en el UCSD Medical Center. “Pero no tengo la menor duda de que personas asintomáticas han transmitido la enfermedad”. Sin embargo, es difícil establecer con exactitud el papel que las personas sin síntomas han desempeñado en la pandemia.

“Todavía no sabemos con certeza qué proporción del contagio se debe a personas asintomáticas”, afirma la Dra. Anne Monroe, profesora adjunta de investigación de Epidemiología de la Facultad de Salud Pública Milken Institute de George Washington University. Algunos especialistas piensan que las personas pueden contagiar más a los demás cuando muestran síntomas, debido a que “es más probable que tosan y produzcan gotitas respiratorias, y podrían tener más características contagiosas”, explica Monroe.

No hace falta toser para propagar el coronavirus; puede transmitirse al hablar, estornudar, expeler aire de los pulmones y hacer otras actividades cotidianas. Y según se demostró en algunos estudios, es de suponer que quienes no presentan síntomas del virus “son igual de contagiosos que quienes muestran síntomas”, señala Gigi Kwik Gronvall, inmunóloga y académica principal del Center for Health Security de la Facultad de Salud Pública Bloomberg de Johns Hopkins.

Según Monroe, realizar pruebas de manera más extensa, no solo cuando alguien muestra síntomas, es fundamental para entender cuántos pacientes con coronavirus se contagiaron debido a portadores asintomáticos que no sabían que estaban enfermos. Además, es una clave para desacelerar el brote epidémico, pues ayuda a identificar a quienes necesitan auto aislarse antes de que propaguen el virus a otras personas. Pero esto en los eventos del barrio Azul y Múgica, no se ha realizado y hubiera sido muy útil.

Monroe recomienda que actúes como si todas las personas con quienes entras en contacto tienen el virus. Usar una mascarilla, lavarte las manos con frecuencia y mantenerte al menos a 6 pies de distancia de los demás “puede ayudar a disminuir el contagio en general, lo que incluye el que proviene de las personas asintomáticas”, explica.

“Ten en cuenta que solo porque alguien no esté tosiendo, esto no significa que no podría transmitir la enfermedad”, agrega Monroe.

El papel principal de la mascarilla de tela es reducir el riesgo de que quien la lleva puesta propague el virus a los demás, más que proteger a esa persona contra una infección.

La edad se asoció significativamente con la presentación asintomática ya que estos casos ocurrieron con mayor frecuencia en personas de mediana edad (30-49 años). Los autores concluyen que el riesgo de propagación del virus en pacientes con infección asintomática nos lleva a determinar que es importante supervisar a tiempo a los miembros de una familia  donde puede existir algún familiar contagiado por COVID-19.

Esto según los autores proporciona evidencia de que la enfermedad es transmisible durante la fase asintomática, como además ya había sido sugerido anteriormente por Bay (11)y cols. Por lo que concluyen que, para pacientes asintomáticos o pacientes con síntomas leves, el aislamiento y la observación cercana pueden las recomendaciones más adecuadas.

Un estudio Zhiliang Hu y cols. (16) proporciona datos epidemiológicos y clínicos de 24 infecciones COVID-19 asintomáticas identificadas a partir de la detección de contactos cercanos en Nanjing, provincia de Jiangsu. Estos casos asintomáticos fueron levemente enfermos en comparación con los reportados previamente en Wuhan, Ninguno de los 24 casos desarrolló neumonía grave y solo 5 casos mostraron síntomas típicos durante la hospitalización.

-La alta carga viral cercana al inicio de los síntomas sugiere que el SARS-CoV-2 puede ser fácilmente transmisible en una etapa temprana de la infección.

Los autores proporcionan casos de   evidencia de que la enfermedad es transmisible durante la fase asintomática.

-En pacientes asintomáticos o pacientes con síntomas leves, el aislamiento y la observación cercana pueden ser  las recomendaciones más adecuadas.

Según observamos en los diferentes estudios, parece que hay evidencia de realizar test a personas asintomáticas con posible contacto con enfermos ya que existe una posibilidad de que estas personas puedan desarrollar síntomas, incluso graves y por otra parte vemos que estas personas asintomáticas pueden contagiar la enfermedad a otras personas, especialmente a los grupos más vulnerables al COVID-19.

Asintomáticos en niños también ocurren un 28%, los niños no son más contagiantes que los adultos, tal vez menos, en un estudio publicado: Del 17 de enero al 1 de marzo de 2020, se identificó que 36 niños (edad media de 8 años [SD 3-5] de años) estaban infectados con coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo grave. La vía de transmisión fue por estrecho contacto con los miembros de la familia (32 [89%]) o antecedentes de exposición a la zona epidémica (12 [33%]); ocho (22%) pacientes tuvieron ambas exposiciones. 19 (53%) pacientes tenían un tipo clínico moderado con neumonía; 17 (47%) tenía un tipo clínico leve y eran asintomáticos (diez [28%]) o tenían síntomas agudos de las vías respiratorias superiores (siete [19%]).

Zhong Nanshan, asesor médico de alto rango del gobierno chino, dijo que las infecciones asintomáticas no serían capaces de causar otro brote importante de covid-19 si esas personas se mantuvieran aisladas. Los funcionarios han dicho que esto suele ser por 14 días.

Nanshan dijo que una vez identificadas las personas infectadas asintomáticas, ellos y sus contactos serían aislados y mantenidos bajo observación.

Citando datos clasificados, el South China Morning Post dijo que China ya había encontrado más de 43 000 casos de infección asintomática a través del rastreo de contactos. Las últimas conclusiones parecen contradecir un informe de la Organización Mundial de la Salud en febrero que se basó en el covid-19 en China. Esto sugirió que «la proporción de infecciones verdaderamente asintomáticas no está clara, pero parece ser relativamente rara y no parece ser un importante impulsor de la transmisión».

Las olas de la danza de Pueyo, se darán para cada país en particular de forma distinta. Determinando en cada ola las repercusiones, el temor y las críticas con las acciones y con método, ocurrencia y caracterización, factores que determinan la transmisión, identificar a todos ellos, tecnologías de la información, llamarlos, tomar medidas de cuarentena. lo importante es la conexión entre las personas.

Es vital la sincronía de acciones y complementaciones, entre los estados y el conurbano y capital, para poder disminuir la transmisión, otra postura se pagará con mas muertes.

En las próximas semanas y meses ocurrirán olas sucesivas de la enfermedad, con endemias bajas, hasta podría pasar un año entre ellas. lo que no sabemos si será tan alta la cantidad de casos que en la primer ol, incidencia, o que la enfermedad desaparezca por la mutación del virus.

Tenemos que hacer las cosas bien, segura y rápida, para que la economía no se siga deteriorando.

Deberemos identificar la cantidad de asintomáticos, disminuir las posibilidades de contagios e identificar su participación en la epidemia, esto exige desplegar adecuadamente la estrategia de rastreo en cada foco.

Artículo basado en False Negative Tests for SARS-CoV-2 Infection — Challenges and Implications

List of authors.

  • Steven Woloshin, M.D.,
  • Neeraj Patel, B.A.,
  • and Aaron S. Kesselheim, M.D., J.D., M.P.H.
  • June 5, 2020 DOI: 10.1056/NEJMp2015897

«Existe un amplio consenso en que las pruebas generalizadas de SARS-CoV-2 son esenciales para reabrir los Estados Unidos de forma segura. Una gran preocupación ha sido la disponibilidad de las pruebas, pero la precisión de la prueba puede resultar un problema a largo plazo más grande». Al mismo tiempo que abrimos actividades, tenemos que aumentar la realización de test siguiendo técnica de rastreadores. Profundizar sobre los contactos y seguir los mismos. Esta técnica fue exitosa en la experiencia realizada en la Localidad de Mercedes, en el Barrio Azul, y con un poco menos de éxito en el barrio Padre Múgica porque se actuó tardíamente. Como nos enseña esta epidemia, que estamos todos aprendiendo cada día, y la responsabilidad esta en analizar lo realizado, que se puede cambiar y ampliar nuestra visión del problema, construyendo nuestra experiencia que será distinta de la de todos los países.

«Si bien el debate se ha centrado en la precisión de las pruebas de anticuerpos, que identifican la infección previa, las pruebas diagnósticas, que identifican la infección actual, han recibido menos atención.  Sin embargo, las pruebas diagnósticas inexactas socavan los esfuerzos de contención de la pandemia.» Las diferentes pruebas diagnósticas con su sensibilidad y especificidad, son vitales para poder contener los efectos de la propagación, en la etapa de la danza, que es los remezones de la epidemia luego de abrir las actividades en todos los países. Las pruebas de anticuerpos, más económicas, pero menos específicas y sensibles, sirven para ver fundamentalmente la seroconversión, no obstante ello, el Ministerio de Salud del Perú, utiliza los test de IgM e IgG, para hacer diagnóstico, y en su cuadro de mando coloca pruebas con PCR y test rápidos.

«Las pruebas diagnósticas con PCR (que normalmente implican un hisopado nasofaríngeo) pueden ser inexactas de dos maneras. Un resultado falso positivo etiqueta erróneamente a una persona infectada, con consecuencias que incluyen cuarentena innecesaria y seguimiento de contactos. Los resultados negativos falsos generan más consecuencias, porque las personas infectadas—que podrían ser asintomáticas— pueden no estar aisladas y pueden infectar a otras personas». Existe además otra posibilidad desde la experiencia es que sea negativa por material insuficiente o tomado incorrectamente, por lo molesta de la realización del hisopado.

«Dada la necesidad de saber con que certeza descartan las pruebas diagnósticas la infección, es importante revisar la evaluación de la precisión de las pruebas por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) y los investigadores clínicos, así como la interpretación de los resultados de las pruebas en una pandemia». La desesperación, las críticas, la confiscación lógica de los países productores porque los necesitaban para sus ciudadanos, llevó a que se comenzará la epidemia con muy pocas pruebas y algunas con origen dudoso, y de calidad no certificada. Entonces se compraron o se recibieron donaciones con test de muy baja sensibilidad y especificidad, por cruzar su IG M con otros coronavirus.

«La FDA ha otorgado Autorizaciones de Uso de Emergencia (EULA) a fabricantes de pruebas privados, comerciales y emitido orientación sobre validación de pruebas«, pero sin certificarlas por la premura del caso.  1  «La agencia requiere la medición del rendimiento de las pruebas analíticas clínicas. La sensibilidad analítica indica la probabilidad de que la prueba sea positiva para el material que contenga cepas de virus y la concentración mínima que la prueba pueda detectar. La especificidad analítica indica la probabilidad de que la prueba sea negativa para el material que contenga patógenos distintos del virus objetivo.

«Las evaluaciones clínicas, la evaluación del rendimiento de una prueba en muestras de pacientes, varían entre los fabricantes. La FDA prefiere el uso de «muestras clínicas naturales», pero ha permitido el uso de «especímenes derivados» producidos mediante la adición de ARN viral o virus inactivados al material clínico sobrante. Normalmente, los estudios de rendimiento de las pruebas implican que los pacientes se sometan a una prueba de índice y a una prueba de «estándar de referencia» que determina su verdadero estado» (eso es lo que hicimos en el principio de la pandemia, para verificar si lo que hacíamos en nuestro laboratorio y las muestras del instituto Malbrán).

«La sensibilidad clínica es la proporción de pruebas de índice positivo en pacientes que, de hecho, tienen la enfermedad en cuestión. La sensibilidad y su medición pueden variar con el entorno clínico. Para una persona enferma, es probable que la prueba estándar de referencia sea un diagnóstico clínico, idealmente establecido por un panel de adjudicación independiente cuyos miembros no son conscientes de los resultados de la prueba de índice».

«Para SARS-CoV-2, no está claro si la sensibilidad de cualquier prueba comercial autorizada por la FDA se ha evaluado de esta manera. Bajo los EULA, la FDA permite a las empresas demostrar el rendimiento de las pruebas clínicas estableciendo el acuerdo de la nueva prueba con una prueba autorizada de reacción en cadena de transcriptasa inversa-polimerasa (RT-PCR) en material positivo conocido de personas sintomáticas o muestras testigos. El uso de muestras positivas o testigos conocidas puede conducir a sobreestimaciones de sensibilidad a la prueba, ya que los hisopos pueden perder material infectado en la práctica».  1

“Diseñar un estándar de referencia para medir la sensibilidad de las pruebas SARS-CoV-2 en personas asintomáticas es un problema sin resolver que necesita atención urgente para aumentar la confianza en los resultados de las pruebas con fines de seguimiento de contacto o cribado. Simplemente seguir a las personas para el desarrollo posterior de los síntomas puede ser inadecuado, ya que pueden permanecer asintomáticas pero ser infecciosas. No se había notificado la evaluación de la sensibilidad clínica en personas asintomáticas para ninguna prueba comercial al 1 de junio de 2020”. Resulta fundamental que los decisores clínicos, infectólogos y políticos, puedan desarrollar un estándar de referencias para determinar el parámetro contra el cual los reactivos, las pruebas y los lotes miden su estabilidad frente a la sensibilidad y la calidad. Esta necesidad es fundamental para mirar hacia adelante e instalarla.

«Dos estudios de la provincia de Wuhan, China, despiertan preocupación por las pruebas de RT-PCR falsos negativos en pacientes con enfermedad aparente de Covid-19. En una preimpresión, Yang y otros describieron a 213 pacientes hospitalizados con Covid-19, de los cuales 37 estaban gravemente enfermos.          2  Recogieron 205 hisopos de garganta, 490 hisopos nasales y 142 muestras de esputo (mediana, 3 por paciente) y utilizaron una prueba de RT-PCR aprobada por el regulador chino. En los días 1 a 7 después del inicio de la enfermedad, el 11% del esputo, el 27% de las muestras nasales y el 40% de las muestras de garganta se consideraron falsamente negativas. Estudió 173 pacientes hospitalizados con síntomas respiratorios agudos y una tomografía computarizada torácica «típica» de Covid-19, o SARS-CoV-2 detectada en al menos una muestra respiratoria. Se observó seroconversión de anticuerpos en el 93%» . Estos trabajos son fundamentales para la construcción de nuestro conocimiento frente a lo que estamos haciendo y dando por cierto, cosas que no lo son, y darle más importancia a la clínicas, los hallazgos de laboratorios e imagenológicos, para complementar con una prueba de laboratorio que le asignamos la precisión de la anatomía patológica realizada por operadores experimentados de una muy buena muestra de tejido. Tendremos que resignificar nuestra experiencia, y lo que vemos.

«En una revisión sistemática previa a la impresión de cinco estudios (sin incluir los estudios Yang y Zhao los anteriormente citados), en los que participaron 957 pacientes («bajo sospecha de Covid-19» o con «casos confirmados»), los falsos negativos oscilaron entre el 2 y el 29%. 4  Sin embargo, la certeza de la evidencia se consideró muy baja debido a la heterogeneidad de las estimaciones de sensibilidad entre los estudios, la falta de cegador a los resultados de la prueba de índice en el establecimiento de diagnósticos, y la falta de informe de las características clave de RT-PCR.  4  En su conjunto, la evidencia, aunque limitada, suscita preocupación por los frecuentes resultados falsos negativos de RT-PCR. Lo discutimos ciertamente muchos días en nuestra mesa de situación y comité de crisis, cuantas de las pruebas que estamos haciendo han sido falsamente negativas, y como consecuencia de ello generamos dejando que el paciente vuelva a su domicilio.

«Si las pruebas diagnósticas de SARS-CoV-2 fueran perfectas, una prueba positiva significaría que alguien lleva el virus y una prueba negativa que no lo hacen. Con las pruebas imperfectas, un resultado negativo significa sólo que una persona es menos propensa a estar infectada. Para calcular la probabilidad, se puede utilizar el teorema de Bayes, que incorpora información sobre la persona y la precisión de la prueba (recientemente revisado5). Para una prueba negativa, hay dos entradas clave: probabilidad de prueba previa —una estimación, antes de la prueba, de la probabilidad de que la persona se infecte— y sensibilidad a la prueba. La probabilidad de prueba previa puede depender de la prevalencia local de Covid-19, el historial de exposición a SARS-CoV-2 y los síntomas. Idealmente, la sensibilidad clínica y la especificidad de cada prueba se medirían en varias situaciones de la vida real clínicamente relevantes (por ejemplo, fuentes de muestras variadas, tiempo y gravedad de la enfermedad)».

El gráfico  muestra cómo la probabilidad de infección después de la prueba varía con la probabilidad de prueba previa para las pruebas con baja (70%) y alto (95%) Sensibilidad. La línea horizontal indica un umbral de probabilidad por debajo del cual sería razonable actuar como si la persona no estuviera infectada (por ejemplo, permitiendo a la persona visitar a una abuela mayor). Cuando se debe establecer este umbral —aquí, el 5%— es un juicio de valor y variará con respecto al contexto (por ejemplo, menor para las personas que visitan un pariente de alto riesgo). El umbral destaca por qué se necesitan pruebas de diagnóstico muy sensibles. Con un resultado negativo en la prueba de baja sensibilidad, el umbral se supera cuando la probabilidad de preprueba supera el 15%, pero con una prueba de alta sensibilidad, se puede tener una probabilidad de prueba previa de hasta el 33% y aún así, suponiendo que el umbral del 5%, se considere seguro para estar en contacto con otros.

El gráfico  también destaca por qué los esfuerzos para reducir la probabilidad de prueba previa (por ejemplo, por distanciamiento social, posiblemente usando máscaras) importan. Si la probabilidad de prueba previa es demasiado alta (por encima del 50%, por ejemplo), las pruebas pierden su valor porque los resultados negativos no pueden reducir la probabilidad de infección lo suficiente como para alcanzar el umbral.

«Supongamos que una prueba de RT-PCR fue específica perfectamente (siempre negativa en personas no infectadas con SARS-CoV-2) y que la probabilidad de prueba previa para alguien que, por ejemplo, se sentía enfermo después de un contacto cercano con alguien con Covid-19 era del 20%. Si la sensibilidad de la prueba fuera del 95% (95% de las personas infectadas dan positivo), la probabilidad posterior a la prueba de infección con una prueba negativa sería del 1%, que podría ser lo suficientemente baja como para considerar a alguien no infectado y puede darles seguridad al visitar a familiares de alto riesgo. La probabilidad posterior a la prueba se mantendría por debajo del 5%, incluso si la probabilidad de preprueba fuera tan alta como 50%, una estimación más razonable para alguien con exposición reciente y síntomas tempranos en un área de «punto caliente».«

«Pero la sensibilidad para muchas pruebas disponibles parece ser sustancialmente menor: los estudios citados anteriormente sugieren que el 70% es probablemente una estimación razonable.  En este nivel de sensibilidad, con una probabilidad de prueba previa del 50%, la probabilidad posterior a la prueba con una prueba negativa sería del 23%, demasiado alta para asumir de forma segura que alguien no está infectado».

Estas consideraciones vertidas por los autores nos obligan, a que nosotros, los científicos que han desarrollado el test en el CONICET, y quienes hacen política sanitaria durante la pandemia tengan en cuenta, y podamos determinar con estudios que contrastan en una determinada cantidad de pruebas los distintos reactivos de RT-PCR y determinar cual de ellos es de referencia.

Antología literaria sobre la pandemia

Recopilación Carlos Alberto Díaz.

Introducción:

Esta intervención en el blog esta inspirada de diferentes intervenciones en los suplementos de los principales periódicos del mundo que hacen referencia a la literatura refiriéndose a la pandemia, decía el 28 de Marzo Miguel Lorenci desde Madrid: «Desde el alba de los tiempos el género humano ha sufrido los estragos de plagas, pestes y pandemias. Y se ha confinado para defenderse de unas infecciones mucho más mortíferas en el pasado que hoy. De Tucídides a Camus, de Séneca a Montaigne o Schopenhauer, filósofos, historiadores, literatos e investigadores reflejan cómo estas sacudidas cambian nuestras vidas, pensamientos y comportamientos. «Las epidemias han tenido más influencia que los gobiernos en el devenir de nuestra historia», aseguró George Bernard Shaw. «La lucha milenaria entre el microbio y el hombre se reduce a esta sencilla cuestión: ¿quién domestica a quién?», advertía hace un siglo Ramón y Cajal. Y en esta seguimos.

Desarrollo:

Castigo divino por excelencia, la peste viene descrita por los autores desde la Antigüedad. Comienzo desde una cita en el Antiguo Testamento (Libro de Samuel II-24), Dios le da al rey David la elección entre tres castigos : siete años de hambruna, tres meses de guerra o tres días de peste. El rey elige la tercera opción…

En esta latitud el Virreinato del Río de la Plata el arcediano don Martín del Barco Centenera escribió sobre aquellos días de la primera Buenos Aires de 1536: “Una pestilencia grande hubo venido/de que muchos Guaranís se murieron/que carne de cristianos han comido/la peste les sucede atribuyeron”.

Martín Fierro y la viruela en la toldería: “Había un gringuito cautivo/que siempre hablaba del barco/y lo augaron en un charco/por causante de la peste/tenía los ojos celestes/como potrillito zarco”.

Arthur Schopenhauer sostenía que «el hombre prudente es aquel que se anticipa al daño», pero casi dos milenios antes Séneca afirmaba, por contra, que «lo que no se puede evitar, inútilmente se previene».

«Un dios portador de fuego se ha lanzado sobre nosotros y atormenta la ciudad: la peste, el peor de los enemigos», escribe Sófocles en ‘Edipo Rey’ ante una Tebas asolada por la epidemia que Edipo motivó, sin saberlo, con un antiguo crimen.

Tucídides narró en su ‘Historia de la Guerra del Peloponeso’ los estragos de una epidemia «tan grande y un aniquilamiento que no se recordaba que hubiese tenido lugar en ningún sitio». Describe los síntomas de la peste que él mismo contrajo y la reacción psicológica y social. «En el caso de que un día sobreviniera de nuevo, se estaría en las mejores condiciones para no errar en el diagnóstico», dice en el primer abordaje de base científica bajo la doctrina de Hipócrates.

En cada pandemia el miedo atenaza a la razón y los corazones, y son muchos quienes nos instan a plantarle cara. «No hay cosa de la que tenga tanto miedo como del miedo», escribe Michel de Montaigne, el padre del ensayo, que se ocupa de cuanto aflige y celebran los humanos. Aislado en su torre para escribir sus ‘Essais’, nos recuerda que todo es transitorio. Que «a nadie le va mal durante mucho tiempo sin que él mismo no tenga la culpa». «El que teme padecer, padece ya lo que teme», escribe.

«Para nada me asusta el peligro, pero sí la consecuencia última: el terror», escribiría tres siglos después Edgard Allan Poe, que abordó el asunto en cuentos como ‘El rey Peste’ y ‘La máscara de la muerte roja’, que protagoniza Próspero, un príncipe que construye un palacio magnífico e inexpugnable para escapar de la muerte, que le alcanzará en forma de espectro. «Nunca hubo peste tan mortífera ni tan horrible. La sangre era su emblema y su sello, el rojo horror de la sangre», escribe Poe.

«Es una idea que puede hacer reír, pero la única manera de luchar contra la peste es la honestidad», escribe Albert Camus en ‘La peste’. Narra una epidemia en Orán en los años cuarenta y está plagada de frases que hoy toman un nuevo y reconfortante sentido. «Ha habido en el mundo tantas pestes como guerras y sin embargo, pestes y guerras toman a las gentes siempre desprevenidas», advierte. «El hábito de la desesperación es peor que la desesperación misma», señala el gran escritor francés, que no deja de repetir que «la estupidez insiste siempre». «La plaga -apunta- no está hecha a la medida del hombre, por lo tanto el hombre se dice que la plaga es irreal, es un mal sueño que tiene que pasar».

Igualmente un encuadre de Fred Rogers: “A menudo, cuando piensas que estás al final de algo, estás al comienzo de otra cosa“. Esto habla de este momento como el comienzo de una nueva era, sin ninguna connotación negativa. Esto es lo que podría ser con esta pandemia.

“Como hay tanta gripe han tenido que clausurar la universidad…(…)…La gripe hace terribles estragos. La familia se ha tenido que dividir para ir a los entierros…(…)…La gripe continúa matando implacablemente a la gente. En estos últimos días he tenido que asistir a diversos entierros.” El cuaderno gris. Josep Pla.

«La cuarentena nació en 1374, con el edicto de Reggio, ciudad de Módena, Italia. En realidad, fue un cordón sanitario, pues el término cuarentena derivó de un término marítimo, aplicándose un período de aislamiento a los buques que llegaban de puertos de mala fama médica. Este período llevaba implícita la idea del período de incubación. El primer puerto en que se decretó cuarentena (que fue sólo treintena: luego se ampliaría) fue Ragusa (hoy Dubrovnik, Bosnia-Herzegovina, sobre el Adriático) en 1377. Seis años después, Marsella aumentó el plazo a los cuarenta días. En el siglo XV este período de observación o cuarentena hizo nacer el lazareto, también en Marsella, 1476, lugar complementario donde los pasajeros debían permanecer en espera que pasase el período de contagio arbitrariamente establecido. Con el tiempo llegaron a establecerse complejos reglamentos. Según el puerto de procedencia o los puertos que hubiera tocado en su viaje, el barco se calificaba de patente «limpia» o «sucia». Si era «sucia», los objetos debían quedar en la cubierta del barco, oreándose » al sereno» (período de sereinage), los pasajeros sanos cumplir cuarentena en el lazareto y los enfermos ir al hospital. Según la enfermedad, los plazos variaban entre 8 y 30 días. ¡En 1784, Marsella imponía 50 días de cuarentena a los buques procedentes de Túnez y Argel ! Luego del período de serenaige, barco, bártulos y enseres se desinfectaban con vapores de cloro»

Decamerón de Giovanni Bocaccio Este clásico de la literatura universal constituido por cien cuentos, algunos de ellos más cercanos a la novela corta, fue escrito entre 1351 y 1353. Para darle continuidad a los relatos, el libro está construido como una narración enmarcada que comienza con una descripción de la peste bubónica o peste negra, la pandemia devastadora que asoló Europa en el siglo XIV y que mató cerca de un tercio de la población del continente.

A partir de la aparición de la enfermedad, un grupo de diez jóvenes huyen de la plaga para refugiarse en las afueras de Florencia. La obra es mucho más que un relato sobre aquellos tiempos, entre sus temas principales se encuentran el amor, la inteligencia humana y la fortuna, dejando espacio para lo erótico y lo trágico.

En el siglo XIX ya había fuertes polémicas sobre la utilidad de la cuarentena. En 1872, en Italia, 800 barcos permanecieron en cuarentena, con fuertes pérdidas económicas, sin que enfermara nadie a bordo. En 1799, Napoleón desembarcó sus tropas provenientes de Oriente, en Frejus, Francia, haciendo caso omiso de la cuarentena, pues el tiempo era oro. Inglaterra suspendió la cuarentena y la Academie francaise declaró que la fiebre amarilla y la peste no eran infecciosas. Pero EE.UU. demostró un éxito total evitando la importación de la fiebre amarilla, de manera que la cuarentena continuó en Europa hasta principios del siglo XX.

Los cordones sanitarios en las fronteras eran más difíciles de mantener. En 1530 fueron quemados en Italia algunos comerciantes que burlaron el cordón. Dos siglos después, en 1720, Inglaterra estableció un cordón de hierro para varios de sus puertos, debiendo luego echar pie atrás, pues la falta de abastecimiento hacia el interior estaba provocando «una penuria real, por evitar una calamidad probable». Por decreto del gobierno alemán del 29 de enero de 1879 prohibiese el ingreso desde Rusia de: «ropas interiores y de camas y vestidos usados, cueros, pieles, vejigas e intestinos frescos o secos, fieltros, cepillos, plumas, caviar, peces y bálsamo de Sarepta».

El imperio austro-húngaro llevó al extremo los cordones sanitarios en su frontera con Turquía, en el siglo XVIII. Cada hombre tenía la obligación de cuidar la frontera 149 días al año, de manera que en 1799 había 692 puestos, con 4.000 hombres, que aumentaban a 7.000 y hasta 11.000 si había casos en Estambul: estaban tan cerca uno de otro, que de día podían verse y de noche llamarse.

Kitty O´Meara: “Y la gente se quedó en casa. Y leía libros y escuchaba. Y descansaba y hacía ejercicio. Y creaba arte y jugaba. Y aprendía nuevas formas de ser, de estar quieto. Y se detenía. Y escuchaba más profundamente. Algunos meditaban. Algunos rezaban. Alguno bailaba. Algunos hallaron sus sombras. Y la gente empezó a pensar de forma diferente”. Y la gente sanó. Y, en ausencia de personas que viven en la ignorancia y el peligro, sin sentido y sin corazón, la Tierra comenzó a sanar.

Y cuando pasó el peligro, y la gente se unió de nuevo, lamentaron sus pérdidas, tomaron nuevas decisiones, soñaron nuevas imágenes, crearon nuevas formas de vivir y curaron la tierra por completo, tal y como ellos habían sido curados».

«No hay soluciones locales para problemas generados a nivel global», declaró Zygmunt Bauman, uno de los grandes pensadores del siglo XX, reclamando abordajes globales para problemas universales. Destaca el autor de ‘Las consecuencias sociales de la globalización’, cómo ante los desastres, las guerras o las pandemias la gente se suele movilizar «olvidando sus diferencias y discrepancias».

The Stand (su título en inglés, La danza de la muerte en Hispanoamérica y Apocalipsis en España) es la cuarta obra del prolífico autor estadounidense Stephen King.

La pieza es una novela post-apocalíptica de terror y suspense publicada en 1978 y reeditada con una versión más extensa en 1990, en la que el autor de It y El resplandor re-elabora la trama de su cuento Marejada nocturna (incluido en El umbral de la noche). La danza de la muerte es una de las obras más conocidas a nivel mundial y la más exitosa del autor en cuanto a ventas en Estados Unidos.

Dividida en tres partes, se relata el escape de una familia y la propagación de un arma biológica, el virus de una supergripe conocido como el “Proyecto Azul” y al que coloquialmente se denomina “el Capitán Trotamundos” y que posee una tasa de mortalidad del 99,4%. La epidemia provoca la muerte de la mayor parte de la población estadounidense (y mundial, se menciona a Europa oriental, China, la extinta Unión Soviética como también a Perú y Senegal).

Esta fue la última novela escrita por el autor estadounidense. La obra integra el elenco de las nouvelles con las que el gran escritor nos iluminó en los últimos años de su vida, desde el momento en que -obligado por la edad y la falta de recursos físicos- tomó la decisión de comprimir historias e ideas para poder desarrollarlas con la misma fuerza con las que antes llevaba adelante historias voluminosas y riquísimas en su trama y complejidad.

En plena Segunda Guerra, Bucky Cantor es un joven judío, líder comunitario en Weequahic, Newark (escenario de la mayoría de las historias de Roth). Por problemas en la vista no pudo alistarse en el ejército y no ha ido al frente, por lo que se siente disminuido frente a sus pares y también frente al mundo. Es verano, él tiene a su cargo a un grupo de chicos en una colonia y llega hasta ellos la epidemia de polio. Algunos de sus chicos mueren víctimas de la enfermedad. Su novia es Marcia, hija de un médico a quien Bucky admira con toda su alma, por lo que ella es no solo su amor sino una promesa de promoción social y vital. En plena crisis social por la polio, Marcia lo invita a salir de la zona apestada, lo invita, de alguna manera, a salvarse.

Némesis es una gran novela sobre la culpa, sobre los prejuicios, el racismo y la discriminación y es, también, un exquisito ejercicio narrativo ya que quien cuenta la historia, muchos años después de sucedidos los hechos, es uno de los chicos cuidados por Bucky Cantor que contrajo la polio…

La peste escarlata fue Publicada en 1912, la obra se centra en los sucesos trágicos ocurridos más de un siglo después, exactamente en 2013, cuando en las principales ciudades de la Tierra se propaga una peste fulminante y veloz, que no discrimina edades, género ni clases sociales. “Se aceleraba el ritmo cardíaco y aumentaba la temperatura corporal. Después aparecía la erupción escarlata, que se extendía como un reguero de pólvora por la cara y por el cuerpo…”, dice la novela.

Para la peste que aqueja la obra de London no hay curas ni antídotos, por lo que el mal avanza forzando el éxodo de los pobladores de las ciudades, que igualmente no pueden escapar a su destino, y que convierten al mundo en un caos de saqueos, asesinatos y mucha injusticia. Así, los pocos sobrevivientes forman pequeñas comunidades perdidas, mientra la vegetación se devora lo que alguna vez la civilización.

La Peste Escarlata retrata la fragilidad de la civilización, demuestra cómo cuando aún la humanidad se cree en el pináculo de su desarrollo todo puede cambiar de manera brusca si la naturaleza así lo desea.

En la obra del autor estadounidense, publicada en 1941, Steward George un devastador y desconocido virus asola la civilización e, inexplicablemente, su protagonista sobrevive a la plaga.

A la deriva, debe afrontar un mundo sin humanidad, de paisajes degradados y donde las hordas de insectos y roedores son los nuevos amos de la Tierra. Finalmente, dará con una superviviente, con la que fundará una nueva sociedad semejante a la de los antiguos nativos norteamericanos. Único testigo del pasado, el personaje asegura: “Los hombres van y vienen, pero la Tierra permanece”.

En 1996, se prohibió la internación en toda Europa de carne de vacuno desde las islas británicas y se asesina a todo el ganado en pie, por una publicación afirmando « que no se puede descartar la trasmisión de la enfermedad de las vacas locas al hombre», con lo cual parece ponerse en manifiesto cierto retroceso irracional.

La prosa de Marcel Schwob (1867-1905), escritor, poeta y traductor francés« La enfermedad llegaba de repente, y atacaba en plena calle. Los ojos ardían y se volvían rojos, la garganta se ponía ronca ; la barriga se hinchaba. Después, la bocha y la lengua se cubrían de bolsitas llenas de agua irritante. Se estaba poseído por la sed. Una tos seca agitaba a los enfermos durante varias horas. Después, los miembros se ponían tiesos en las articulaciones ; la piel se salpicaba de manchas rojas, hinchadas, que algunos nombran bubones. Finalmente, los muertos tenían la cara deformada y blancuzca, con heridas sangrantes y la boca abierta como un cuerno. Las fuentes públicas, casi agotadas por el calor, estaban rodeadas de hombres doblados y flacos que intentaban meter la cabeza en el agua. Varios de ellos se tiraron, y se les sacaba por los ganchos de las cadenas, negros de lodo y el cráneo estrellado. Los cadáveres ennegrecidos yacían en medio de las vías por donde pasa, cuando es la época, el torrente de las lluvias ; el olor no se podía soportar y el miedo era terrible. »

Ensayo sobre la Ceguera de José Saramago tiene un abordaje excepcional. No solo se recrea lo que le sucede a las personas en su vida cotidiana, sino también las medidas desesperadas del Estado para controlar una peste de la que no conoce nada. La soledad de un grupo de personas que debe enfrentar una cuarentena por demás violenta y cruel saca el mejor aspecto de todos, el de la solidaridad, aunque para eso deban suceder muchas, muchas cosas.

“En Argentina se pueden desatacar tres grandes epidemias que afectaron de forma importante a la sociedad. Dos en el siglo XIX y una en el siglo XX”, indicó Camila Perochena en Pensándolo Bien.

La historiadora hacía referencia a la propagación del cólera (1867-68), la fiebre amarilla (1870-71) y la gripe española (1918-19).

“Hay que considerar a las epidemias en los efectos sociales de la misma manera que consideramos una revolución, una guerra o una crisis económica. No son anécdotas”, observó Perochena.

Origen de las pandemias

Queda un problema no resuelto. ¿Cómo se generan las epidemias? No había sífilis en Europa antes del siglo XV, al menos no en forma masiva: se culpó a América. No había SIDA antes de 1981: se culpó a Haití. No había cólera antes de 1830: se culpó a India. Pero en India, de acuerdo con registros británicos muy serios, nunca «había habido enfermedad semejante». Cuando ya era un dogma que sólo el serotipo O 1 de Vibrio cholerae provocaba la enfermedad, ha surgido ahora en Bengala un serotipo totalmente nuevo, el 0139, que amenaza causar una nueva pandemia. Entonces… ¿aparecen nuevas bacterias o se modifican las anteriores? ¿Vuelve el castigo divino?

Camus continúa su exploración sobre la condición humana, con “personajes solidarios” que “no piensan disolver el absurdo, pero luchan juntos contra aquello que aplasta al ser humano, incluso sabiendo que esa lucha no tendrá fin jamás”.

Ahora es el momento de un enfoque más científico y analítico, como dijo la física Marie Curie: “No hay que temer nada en la vida, solo hay que entenderlo. Ahora es el momento de entender más, para que podamos temer menos“.

Doscientos años antes del coronavirus, el escritor alemán Johann Wolfgang von Goethe tuvo algunos consejos metafóricos conmovedores para hacer su parte en esta pandemia, cuando escribió: “Que cada uno barra delante de su propia puerta, y todo el mundo estará limpio”.

Acoger estas frases esta vez podría tener un impacto positivo en ti. “Lo que no nos mata, nos hace más fuertes”, dijo el famoso filósofo aforístico Friedrich Nietzsche. Y el maestro espiritual Eckhart Tolle agregó que “la vida te dará la experiencia que sea más útil para la evolución de tu conciencia“.

Ahora es el momento de un enfoque más científico y analítico, como dijo la física Marie Curie: “No hay que temer nada en la vida, solo hay que entenderlo. Ahora es el momento de entender más, para que podamos temer menos“.

Conclusión:

Este recorrido, que trató de ser una línea de tiempo, que buscó lo local, lo universal, indagar en la profundidad de tantos autores que han plasmado obras inmensas, las vivencias, anticipadas catástrofes, transmitidas por gérmenes para los cuales los seres humanos no tenían, inmunidad, comportamientos, egoísmos, grandezas y mártires, resignación y enojo, realismo y ficción, como transformaba la vida de una sociedad que siempre siguió, y cambió, para mejor, transformando condiciones de vida, pero que hoy, en este tiempo nos olvidamos embriagados de positivismo y de posesiones materiales, mansiones, autos, barcos, helicópteros y aviones, sin derrame y sin redistribución, el virus abre la herida de la desigualdad.

Como seguir con la cuarentena

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular de la Universidad ISALUD.

Ningún sistema de salud esta preparado

«Es una idea que puede hacer reír, pero la única manera de luchar contra la peste es la honestidad», escribe Albert Camus en ‘La peste’.

Es demagógico decir que un sistema de salud puede estar preparado para una pandemia como esta, de ninguna forma lo puede hacer solo, los países como el nuestro no deberían ser dependiente en todo, existen insumos estratégicos que deben en las cantidades adecuadas y con alternativas de sustitución y debe protegerse la demanda prestadora asistencial de la oferta especulativa oportunísticas. Esta crisis no se maneja por las reglas del capitalismo, sino con reglas rawlsiana, de la justicia social. La mano de obra física quedó al descubierto, con una estructura importante, mucho más grande de la calculada e indefinida de la economía informal. Muchas gente sin declarar por empleadores formales, que se abuzan de las necesidades de las personas.

No se debe discutir entre economía y salud, es una dicotomía innecesaria, la salud protege a la economía y la distribución de los recursos a la salud.

La cuarentena no puede durar mucho tiempo. Máximo tres meses. En ese tiempo se deben haber tomado todas las medidas.

La contención por supresión del número de casos prolonga la duración del ciclo, esto llevará probablemente a que vivamos con el COVID 19, una danza que dure por lo menos hasta avanzado septiembre.

De acuerdo con los cálculos realizados por nosotros, la mayor cantidad de caso se producirá hacia fines de junio, con una meseta en julio, y un descenso lento de cuatro semanas.

Esta pandemia nos ha servido para aumentar la comunicación digital con la población a través de sus móviles, que evita muchas consultas innecesarias y la gestión de pacientes.

Volviendo a pensar en un salario único e Universal. Estamos otorgando datos individuales donde venimos, adonde vamos, la temperatura, la frecuencia cardíaca, autocráticos o tecnócratas, que se basa en información de la población.

El Ro:

En primer lugar, es importante entender el concepto que encierra el Ro que es la tasa entre beta, que es la tasa de transmisión, y gama es la tasa de recuperación o la inversa del período infeccioso. Entonces cuando el Ro es igual a uno, quiere decir que la transmisión y recuperación son iguales, por lo que no hay transmisión efectiva. Si el Ro es + que 1 la transmisión es mayor o más elevada que la recuperación, y por lo tanto la epidemia avanza, y si Ro es – que 1 la epidemia retrocede hasta controlarse. La mayor cantidad de medidas que se toman en la cuarentena están dirigidas a disminuir la transmisión del virus.

El principal objetivo es evitar el desborde de los servicios de salud causado por el rápido incremento de casos graves que requieran instalaciones de cuidado crítico o terapia intensiva.

Mitigación:

Es imposible prevenir el coronavirus, por lo tanto, la mitigación lo que hace es aplastar la curva para que sea manejable para el sistema de salud, consiste en aislamientos de casos, aislamientos de caso y cuarentena en casa, cerrar escuelas, universidades, espectáculos, distanciamiento social, protección de los grupos de riesgos y todas las medidas anteriores juntas.

Supresión:

La estrategia de mitigación no contiene la epidemia, sino busca aplanar levemente la curva. Mientras tanto, la de supresión trata de aplicar medidas duras para controlar la epidemia.

El escenario Deseado

El escenario que se busca es mantener un sistema de salud capaz de asistir a quienes requieren cuidados médicos, al mismo tiempo que disminuir los picos inesperados de casos y no tener crisis de camas de terapia intensiva o de respiradores.

Que Las medidas de mitigación y supresión no deben afectar el bienestar social y económico, que pueden generar más riesgos que la propia epidemia.

La pandemia pone en el centro de la escena algunas cuestiones. El valor de las respuestas colectivas ante las crisis, el reconocimiento de las tareas de cuidado, y la importancia de contar con políticas públicas orientadas a garantizar la universalización de la atención médica y el acceso a derechos humanos básicos sin discriminación. Revela cómo la sociedad se organiza a partir de lógicas de reciprocidad y las diferentes estrategias que se tejen para sostener el aislamiento según las posibilidades y los recursos con que se cuente.

La evidencia reportada por la revisión sistemática de Nassbaumer-Streit B et al[1] concluye que los estudios de modelado, con las limitaciones que estos tienen, informaron consistentemente un beneficio de las medidas de cuarentena. La cuarentena de personas expuestas a casos confirmados o sospechosos podrían evitar 44%a 81% de los nuevos casos y 31% a 63% de todas las muertes, en con ninguna medida.

La controversia:

A pesar del éxito de estas medidas en términos de salud pública, cada vez son más las voces que cuestionan los altos costos económicos y sociales que puede acarrear esta situación, tomando en consideración el congelamiento de la gran mayoría de las actividades económicas. Las restricciones en materia de producción no solo ponen en riesgo el aparato productivo de la economía, sino que, por esta vía, comprometen el empleo e ingreso en los hogares y el financiamiento de la salud. Las cuarentenas generalizadas generan una fuerte contracción de la oferta agregada, debido al freno sobre el aparato productivo, bien sea por la imposibilidad de producir o las restricciones de distanciamiento. Por el lado de la demanda se produce un cambio en el consumo de los hogares, eliminando gastos innecesarios, afecta decisiones de inversión en las empresas, ello junto con la reducción de las ventas produce menos ingresos por trabajador y perdidas de puestos de trabajo, disminuyendo la recaudación de la seguridad social y el financiamiento de la salud. La pobreza y la miseria que la epidemia produce si no tiene un tratamiento innovador, social, económico, productivo y de reactivación gradual, segura y controlada de la economía, producirá un serio deterioro en la calidad de vida, por ello es necesario buscar las mejores soluciones posibles, no solo provenientes del estado, sino de la conciencia de los empresarios, de las instituciones y de los sindicatos, que deberían impulsar un acuerdo social básico.

Deberíamos desarrollar protocolos estrictos que minimicen los riesgos en la reactivación de las actividades económicas favorecen igualmente la disminución de los casos potenciales de contagio. Deben considerarse tres tipos de riesgo: los riesgos en el hogar, en el hábitat, asociados a las condiciones en materia de salud, higiene y hacinamiento de los hogares, el riesgo del transporte público, haciendo énfasis en el control de las aglomeraciones; y los riesgos en el puesto de trabajo, a través de protocolos de bioseguridad.

Debemos pensar en la reapertura de la cuarentena.

Pero no, desde la cuarentena sí o no, sino en el cómo, cuando, y que responsabilidades compartidas se aportan, no imperativamente, sino desde la conciencia del empresario, de la sociedad, de los trabajadores y las instituciones.

Es indispensable para pensar en la reapertura de la sociedad, luego de una cuarentena anticipada y prolongada como la nuestra (74 días), en todo el país, y ahora centrada en el AMBA, para contener la cantidad de casos y mitigar la propagación, postergar la aparición del pico y fundamentalmente lograr la preparación del sistema de salud (camas, tecnología de respiradores, EPP, personal, reactivos de diagnóstico), será tener una evaluación en tiempo real de COVID 19 a nivel comunitario, [1] que implica conocer la cantidad de casos real, o sea la incidencia, (incluyendo los asintomáticos) y la prevalencia acumulada, la penetración y la disponibilidad de las pruebas de diagnóstico, de la cantidad de camas hospitalarias, de camas de cuidados intensivos con respirador y los lugares extrahospitalarios, los elementos de protección personal, la logística de los pacientes, el manejo de las altas, de los pacientes recuperados, y su retorno al trabajo, las acciones de mitigación que se desplieguen con cada caso, con el inconveniente que genera la segmentación y fragmentación del sistema de salud argentino, que además agrega un componente diferencial debido a que esta enfermedad ingresó en una categoría especial de las administradoras de riesgo de trabajo, que además de cubrir el salario caído del dependiente, del trabajador, cubrir los gastos de la internación puedan decir internarlo en sus centros, especialmente si los tienen integrados verticalmente. Esto genera además un efecto divisorio en la contención del grupo familiar, que afecta la efectividad de las medidas epidemiológicas.

Por último, fortalecer el desarrollo de la telemedicina para el seguimiento posterior de los casos, y con el agregado de la evaluación de los determinantes sociales, de las posibilidades de aislamiento domiciliario o la necesidad del cuidado extrahospitalario, como también la propagación de la infección, en los convivientes con la detección de los casos, en el barrio con las acciones de terreno, en la comunidad con información de todos los actores sociales, y en su lugar de trabajo, trabajando en conjunto con los departamento de medicina laboral de las empresas. También en las áreas más postergadas se requiere una intensa acción de campo coordinada de los rastreadores, para identificar contactos, seguirlos, hisoparlos. El objetivo primero es evitar que progrese el cuadro sin atención, limitar los contagios, identificar si en ese grupo hay asintomáticos, que podrían ser los que propagan sin estar aislados.

Todas estas acciones, y con esa complejidad intervienen en el sistema técnico y político de toma de decisiones, que no es fácil, que se debe consensuar y acordar, para que la sociedad asuma los riesgos en una decisión compartida, porque implicará modificaciones responsables de la organización de las tareas, horarios, traslados, presencialidad, y organización dentro del ambiente de trabajo, en los lugares de residencia de adultos mayores.

La efectividad de la cuarentena está relacionada con del grado de adherencia y cumplimiento de esta, esta será directamente proporcional a los que pasa en ambientes cerrados con otras personas, como es el caso del hogar, el tamaño y cantidad de convivientes en la vivienda, el tiempo que pasa en el transporte público, y los que transcurren en su lugar de trabajo.

Un bloqueo está diseñado para reducir la propagación más allá del área de bloqueo y también para evitar una mayor importación de casos. Debiendo tomar todas las medidas para frenar la transmisión al mismo tiempo, porque la progresividad hace que, debido a los parámetros de propagación, de contagio, las medidas tengan una latencia, que, si no se toman con prudencia, es más fácil el aumento que la disminución de los casos, los mismos suben más rápido, que lo que descienden.

Las personas normalmente trabajan, van de compras, socializan o van a la escuela, de forma normal 10 horas por día.

La adherencia media de la cuarentena comunitaria restringe las actividades económicas fuera del hogar al 50% de lo normal, o sea a cinco horas por día. Luego es importante la cantidad de personas que conviven en el hogar.

En los barrios marginales de la argentina, la permanencia dentro del hogar tiende a disminuir y aumentar el tiempo de las actividades en el ámbito de la comunidad. Confinar a esas personas, a sus casas es disminuir la distancia social.

Los modelos experimentales de número de casos secundarios dentro de la ciudad aumentan con el tiempo que pasa en público y con el tamaño de las familias, asi para una casa de seis personas, sin cuarentena comunitaria, por cada caso se predijo 43 nuevas infecciones durante un periodo de catorce días. En el otro extremo, para un hogar donde habita una sola persona y cuarentena comunitaria completa, no se produjeron casos secundarios durante un período de 14 días. Para un tamaño de hogar promedio de dos personas, con cuarentenas completa, casi completa, media y sin comunidad es decir 0,1, 5 y 10 horas respectivamente en la comunidad, predecimos 3,4,7,11 infecciones secundarias durante el cierre. Con un tamaño de hogar de tres personas, se predicen 7,8,12,20 infecciones secundarias respectivamente.

El número de casos secundarios, latentes, infectados tiene relación lineal con el tamaño de la población de una región.

En un área cerrada de 50.000 personas, esperaríamos con un tamaño de hogar de dos personas, un promedio de 30,40,70,110 infecciones en el período de 14 días respectivamente.

El objetivo del cierre con cuarentena comunitaria es contener el brote dentro de una duración manejable.

Suponiendo un 10% de infecciones asintomáticas para una situación de tamaño de hogar promedio de tres personas, alrededor de 30 días tendrá duración suficiente en condiciones de adherencia a la cuarentena comunitaria casi completa, con una adherencia media sería necesaria una duración de 54 días. 

En el caso de un tamaño promedio de hogar de tres individuos, esto significaría que, como resultado de la transmisión dentro del hogar, se originarán siete casos secundarios, en una población de 5000 personas, mientras que habrá 70 infecciones secundarias en una población de 50.000 personas.

El grado de adherencia a la cuarentena debe ser muy amplio para lograr el objetivo, teniendo un impacto importante en la reducción del brote, los esfuerzos fundamentalmente se deben hacer en el hogar, en el transporte, escuelas, concentraciones de personas y en el trabajo, mantener en todos los lugares la distancia física el uso de mascaras faciales, y el aislamiento segregado dentro del hogar o aislado en instituciones designadas cuando se enfermen. Por ello a pesar de ser casos leves, deberíamos mantener el aislamiento del comienzo de los síntomas entre 10-14 días. Para disminuir la transmisión comunitaria.

Intervenciones no farmacéuticas para evitar la propagación del virus:

Aislamiento en el hogar de los casos asintomáticos, deberían quedar en la casa siete días, reduciendo el contacto con personas fuera del hogar en un 75% durante ese período. Los contactos dentro del hogar permanecen con las medidas de barrera. Esto asumen los investigadores que lo proponen que el 70% de los miembros del hogar cumplen con la medida.

Cuarentena voluntaria en el hogar: luego de detectado un caso sintomático todos los miembros del mismo permanecen en los 14 días. La tasa de contacto de los miembros del hogar durante ese aislamiento se duplica, mientras que los contactos en la comunidad se reducen un 75%. Asumimos que el 50% de los miembros del hogar cumplirán con la política de aislamiento.

Distanciamiento social de los mayores de 65 años. Esto reduce los contactos el 100% si están trabajando, debiendo licenciarlos. Aumenta el contagio social el 25% y se reducen los demás contactos el 75%. Esto se cumple un 75%. Estas intervenciones tienen que durar un mes más que el resto de las medidas. Existe una fuerte evidencia que hay un riesgo más alto en función de la edad de la población. Aunque menos en la propagación en la población.

Distanciamiento social de toda la población todos los hogares reducen el contacto fuer del hogar, la escuela o el lugar de trabajo un 75%.  La suspensión de las escuelas reduce el contacto entre los integrantes del esquema educativo y aumenta los contactos en el hogar.

Aislamiento de personas con condiciones previas o con requerimientos de inmunosupresores.

Los niños transmiten tanto como los adultos, aunque ellos raramente experimenten enfermedad severa. El cierre escolar exclusivamente, como ocurre en la gripe estacional, donde los adultos tienen niveles de inmunidad superiores, no se da en el caso del COVID 19, y si formas más graves en estos.

La implantación y la liberación de las medidas deben tener lo que se llama on trigger, o disparadores de activación, la saturación de las camas de terapia intensiva tiene un tiempo de estancia medio prolongado, por lo cual el volver las medidas a un paso anterior, o una medida más estricta implica un período de catorce días. Que vuelva a equilibrarse la disponibilidad de las camas.

No están claramente determinadas las medidas, acciones, acuerdos y consensos de complementación, cuando un sistema está saturado, como el otro complementará la falta de recursos. Esto se produjo porque en una reunión se quiso instalar el tema y la reacción del sector privado fue de atacar desmedidamente y se llegó a mencionar la confiscación de las camas.

A medida que progresa la pandemia de COVID 19 los países van crecientemente, implementando un amplio espectro de respuestas. Los resultados demuestran que será necesario acumular varias capas de intervenciones, independientemente de la política dominante de supresión o de mitigación. Sin embargo, la supresión requerirá la superposición de medidas más intensas y socialmente disruptivas que la mitigación. La elección de las intervenciones depende en último término de la relativa viabilidad de su implementación y de la probabilidad de que sean efectivas en distintos contextos sociales.

Desentrañar la efectividad relativa de las diferentes intervenciones a partir de la experiencia de los países hasta la fecha es difícil, porque muchos han implementado muchas de estas medidas con variable grado de éxito.


En Argentina en este momento se está implementando la medida de internar todos los casos, inclusive los leves, con el propósito del aislamiento, al mismo tiempo de implementar el distanciamiento social en toda la población, con lo cual la oportunidad de transmisión en todas partes. Con la aparición de brotes sucesivos en los geriátricos, en el personal de salud y en los barrios más postergados, por condiciones de no poder sostener la distancia social y las medidas de mitigación, porque en estos hogares es difícil cuidar las medidas higiénicas y de alejamiento para evitar los contagios. El objetivo de estas medidas de mitigación es reducir el impacto de la epidemia y reducir la mortalidad, deberían mantenerse la mayor parte del tiempo posible.

Los resultados sugieren que el aislamiento social aplicado a toda la población tendría el mayor impacto, y que en combinación con otras intervenciones el aislamiento de los casos, el cierre de escuelas y universidades, proteger a los mayores tiene el potencial de suprimir la transmisión del umbral de R:1. Estas medidas deben ser adaptadas como políticas locales, situación compleja en los conglomerados urbanos, porque las personas que trabajan y se desempeñan en las industrias, los comercios, los establecimientos, provienen de los entornos, y esto impide medidas muy estrictas de cierre. Existe una característica especial de nuestro personal de salud, que por necesidad por bajos salarios, se desempeña más de las diez horas calculadas fuera del hogar, y esto aumenta las posibilidades de contagio. Con el agravante que el personal de salud es irremplazable y es el que hay.

Las medidas empleadas para la supresión también pueden evolucionar con el tiempo y complementar las otras acciones. En caso de que los casos disminuyan, se volverá más viable adoptar medidas de análisis clínicos intensivos, rastrear los contactos y la aplicación de la tecnología con las aplicaciones en los teléfonos móviles, que registren interacciones de un individuo con otras personas en la sociedad, esto permite que la política sea más escalable.

La supresión de largo plazo puede no ser una medida viable en muchos países por mucho tiempo, Los resultados muestran que la política alternativa de mitigación en un corto plazo relativo de tres meses puede reducir las muertes a la mitad que las que ocurrirían. Y el pico de demanda de servicios a 2/3.

La temporización óptima de las medidas difiere según se trate de supresión o de mitigación, así como también dependiendo de que se defina como óptimo. Sin embargo, para la mitigación, la mayora del efecto de tal estrategia puede ser alcanzado apuntando las intervenciones a una ventana de tres meses alrededor del pico de la epidemia. Para la supresión, la acción temprana es importante, y las intervenciones deben estar instaladas mucho antes de que la capacidad de los sistemas de salud sea sobrepasada. Dado que la supervisión más sistemática ocurre en el contexto del hospital, la demora típica entre que la infección y la hospitalización indica que hay un lapso entre dos y tres semanas en ver el efecto o visibilizarse las intervenciones, no se tienen que calcular la cantidad de camas en terapia intensiva como una linealidad, sino que por su tiempo de estancia en la unidad, un caso leve tiene una estancia de diez días, un moderado de veinte, y uno grave de más de treinta, por ello siempre la cifra de recuperados o de reducción de las camas de terapia intensiva se prolonga más tiempo. La demanda de camas de terapia intensiva calculadas antes de lo que ocurrió en Italia, España, Gran Bretaña y Nueva York, eran inferiores a las que se requirieron.

El proceso de reapertura en España: consta de cuatro fases preparación, fase inicial, intermedia y avanzada.

La primera fase implica la apertura de locales comerciales los cuales deben estar debidamente señalizados para garantizar el distanciamiento social.

En la segunda fase se permitirá la reapertura del sector hotelero, bares, con una ocupación máxima del 30%, actividades de culto con una ocupación máxima del 33%.

En la fase intermedia, se reabrirán los colegios, iniciando el año escolar en septiembre; y también volverán a operar los restaurantes bajo condiciones específicas. Los cines y los museos volverán con una capacidad máxima del 33%, el aforo de los lugares de culto pasa al 50%. Por último, la cuarta fase, o fase avanzada, flexibiliza la movilidad en general, aunque seguirá siendo obligatorio el uso del barbijo, con una distancia social de 2 metros.

“Con la vuelta al trabajo de muchas personas y el alivio de las medidas de confinamiento, se reanudan los contactos y puede darse la transmisión. De ahí que sea fundamental que todos los casos que se vayan produciendo se diagnostiquen adecuadamente”, puntualiza Pere Godoy.

Cada caso confirmado debe aislarse de forma adecuada, rastreando todos los contactos que esa persona haya podido tener y a los que haya podido transmitir la enfermedad. “Estos contactos tienen que estar aislados en su domicilio durante 14 días para asegurarnos de que, si alguno de ellos desarrolla la enfermedad, no genere nuevas cadenas de transmisión”, continúa.

¿qué ocurre con la propagación asintomática?

Según los expertos, el estudio de los contactos no puede llegar hasta aquí, solo se basa en detectar los casos clínicos –que contactan con el sistema sanitario– y sus contactos.

“De los casos asintomáticos solo nos podemos proteger si cumplimos con las medidas de prevención no farmacológicas, como el distanciamiento físico y las medidas que las acompañan. Afortunadamente, aunque son muy numerosos, transmiten poco a nivel comunitario”, afirma el presidente de la SEE.

Para realizar el trabajo de los rastreadores deben existir entre 15 y 30 cada 100.000 personas.

En Italia el proceso es más cauteloso y gradual, empresas manufactureras, el comercio al por mayor, la construcción, las industrias extractivas, la venta de bienes raíces, la reapertura de servicios de transporte dentro del país por razones de trabajo, salud, trámites o visitas familiares. Celebración de funerales con asistencia de quince personas.

El gobierno de los EE. UU aconsejo un plan para que reestableciera la actividad económica, hizo que se estableciera rápidamente un plan para tal fin consistente en tres fases, los cuales deben ser garantizados por cada estado, siempre que se observe un decrecimiento por 15 días de los contagios y que ninguno de los contagios y que ninguno de sus hospitales tenga problemas en materia de atención.

En el marco de la pandemia, Australia decidió limitar las actividades de las personas, pero mantener la mayoría de los negocios sin ninguna restricción. Asi, en este país las escuelas han permanecido abiertas con nuevas normativas de salud pública y aunque se alienta a los trabajadores a cumplir con sus labores desde casa, estos pueden continuar yendo a fábricas y minas, Incluso algunos negocios minoristas se ha mantenido operativos siempre y cuando cumplan con la distancia mínima que debe existir entre las personas mientras que restaurantes y cafés pueden mantenerse activos a través de domicilios o ventas a puerta cerrada, y  los únicos negocios que están fuera de servicio por ley son los bares y las discotecas.

El 8 de abril el equipo de trabajo de Diaz Resquin M et al, se realizó una simulación para el AMBA, como sistema cerrado en cuanto al aporte de la cuarentena como metodología para disminuir las muertes y disminuir los requerimientos de la terapia intensiva.[1]

El modelo confirma, por un lado, la importancia de haber impuesto la cuarentena en el momento que se hizo ya que impidió la rápida propagación inicial del virus. Esta primera medida de mitigación permitió al sistema de salud absorber a todos los infectados del primer brote pero no debería ser considerada como suficiente para que no colapse una vez terminada la misma.
Los resultados de las simulaciones también confirman la necesidad de realizar una apertura de cuarentena lo más escalonada posible sobre todo en las zonas mayor concentración poblacional para evitar que la velocidad de propagación aumente debido por ejemplo a traslados innecesarios o contacto estrecho en los lugares de trabajo.

Extender la cuarentena 75 días y abrirla de forma escalonada reduce la
necesidad de camas de terapia intensiva en un 75% y atrasa el pico de demanda 4 meses, dando al sistema la posibilidad de prepararse y adecuarse para la necesidad.

Lo que hemos observado, hasta el momento que estamos superando en Argentina,

Conclusiones:

El éxito de las medidas requiere una apertura gradual, segura y controlada, mediante la combinación de políticas que permitan la reactivación de la actividad productiva, limitando en el mayor grado posible la aparición de nuevos contagios y la posibilidad de atender de manera adecuada aquellos pacientes que requieran recurrir al sistema de salud. Gradualidad, medidas extremas de bioseguridad y un estricto seguimiento a la evolución de los nuevos casos de contagio.


[1] Díaz Resquin M. Ascolini J. Díaz CA Díaz Martirena F. Pena M L. Modelación Matemática de la propagación del Covid 19. Area metropolitana de Buenos Aires AMBA, Argentina. 2020.


[1] Angullo FJ. Finelli F. Swerdlow DL Reopening Society and the need for real time assessment of covid 19 at the community. Infectious disease JAMA. May 15.2020.


[1] Nussbaumer -Streit B. Mayr V, Dobrescu al et al. Quarantine alone or in combination with other public health measures to coenrol covid 19: a rapid review. Cochrane Database o Systematic Reviews 2020, issue 4.

La pandemia obliga al eclecticismo, y decisiones pragmáticas.

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular Universidad ISALUD.

Propuesta: Tenemos que ser eclécticos, practicar el eclecticismo y tomar decisiones pragmáticas basadas en principios doctrinarios diferentes, como el fortalecimiento de la sociedad civil y sus expresiones, de las instituciones que permitan al mercado ser el proveedor de bienes accesibles en cantidad suficiente y el estado ser un catalizador del desarrollo, la subsistencia, democratizando el acceso a la tecnología, pero comprometidos en una red de solidaridad, en la construcción de consensos duraderos entre gobernantes y opositores, opositores que también son gobernantes, y no orientan los esfuerzos en nombre de la consolidación de determinados rumbos o liderazgos, en tanto puedan ver comprometida su perspectiva futura de recambio que debería consolidarse en un poco más de un año. Modificando la civilización que hemos erigido desde el individualismo, que genera comportamientos sectarios, excluyentes, de clases, comportamientos absolutistas de posesiones y exhibicionismos, ostentaciones, consumismo y positivismo, la búsqueda de la rentabilidad económica a cualquier precio, como el de radicar industrias de producción en el paraíso del bajo salario de la China, Taiwán, Indonesia, Tailandia, etc. De las estructuras piramidales. De empresas supranacionales, que construyen, y coaptan poder en el mundo. Hasta el del conocimiento, el de la ciencia no independiente. Formas organizacionales que consideran la hombre un elemento de producción transitorio, hasta que los automatismos tecnológicos lo intenten reemplazar. Pero eso no ocurrirá. No, en tanto demos la principal vacuna de la humanidad: educación de calidad y acceso equitativo a la atención de salud y al trabajo, para que el hombre pueda gozar de las libertades más integras. Personas más educadas, sanas, con manejo de la alfabetización digital y de los conceptos emprendedores podrán participar de un mundo más interconectado, en red contra los totalitarismos, y asi podremos construir una nación que prospere.

Las instituciones, la sociedad civil, la educación de calidad, la salud con acceso y equidad, libertad, seguridad, desarrollo tecnológico e industrial autonómico y reparto de la riqueza social, con empresarios ricos, que tengan incentivos para invertir, reglas perdurables, productores que vean sus esfuerzos recompensados y trabajadores no tan pobres, cada vez más formados y organizados.

Son momentos para eclecticismos, tomar decisiones pragmáticas con principios doctrinarios, basados en la justicia social.

Desarrollo:

Esta epidemia, nos encuentra en el peor de los mundos, con un Ministerio de Salud y Trabajo recién recuperados. Con su poder diezmado exprofeso, que cuenta con liderazgos y equipos. Frente a una sociedad que aniquila a quién se le ponga delante. Intentó acometer ese escarnio mentiroso con una persona que no se podía defender como Ramón Carrillo, Como el Estado Argentino iba a «poner a un filo nazi» en su billete de cinco mil pesos. Teniendo que hurgar en los rincones de la historia documentada la verdad y las desmentidas fueron más tímidas que los ataques como pasa siempre, para perder el tiempo reivindicando a alguien que hace varias décadas que merece estar en el cuadro ejemplar de los argentinos que mirar. Como ocurrió también con René Favaloro, a quien le dimos las espalda cuando pedía ayuda de todas las formas que el sabía, y nadie escuchó. Haciendo que las deudas le disparen en el pecho. Ahora le toca el turno a Ginés Gonzalez García, que debe enfrentar críticas, en el medio de un sistema de salud desbastado, la economía hundida, con desocupación en dos dígitos, pobreza del 44% de los argentinos, marginalidad y hambre. Una sociedad que hoy descubre la pobreza, que hay argentinos, 3.600.000 que viven en barrios postergados, con hábitats no aptos para la vida, sin servicios de provisión de agua potable, cloacas, electricidad, medios de calefacción adecuada, empleo para generar subsistencia. Casi el cincuenta por ciento de los casos en capital se originan en este sector.

Existe una falta de conexión entre la tecnoestructura y la política en las últimas décadas que lograron que no se tuvieran en cuenta las advertencias mundiales y regionales: el SARS, el MERS, el ébola, la malaria, el zica, chicunguya y el dengue, hoy las muertes, y la cantidad de casos lo expresan, como dice Sofía Merajver epidemióloga argentina que trabaja en la Universidad de Michigan y es reconocida internacionalmente. Esta crisis lleva cinco meses, pero fue reiteradamente explicada en los papers que fueron desoídos. «En noviembre de 2015, científicos de renombradas instituciones estadounidenses (la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill y el National Center for Toxicological Research, Food and Drug Administration), en un trabajo conjunto con el Key Laboratory of Special Pathogens and Biosafety del Instituto de Virología de Wuhan, en China, publicaron en la prestigiosa revista Nature el trabajo “A SARS-like cluster of circulating bat coronaviruses shows potential for human emergence”. En español, “Un cluster de coronavirus tipo SARS que circula entre los murciélagos tiene el potencial de transferirse a los humanos” «.

«Una publicación en octubre de 2007 (“Severe Acute Respiratory Syndrome Coronavirus as an Agent of Emerging and Reemerging Infection”, es decir, “Un coronavirus que provoca Síndrome Agudo Respiratorio Severo podría ser un agente responsable de la aparición y reaparición de infecciones”) fue fruto de expertos de la Universidad de Hong Kong y publicado en la revista Clinical Micriobiology Review, en el marco de un sinfín de investigaciones sobre esos agentes infecciosos, tras la epidemia del SARS-CoV en la que, entre 2002 y 2004, más de 8.000 personas resultaron infectadas y unas 900 murieron. . El paper ofreció una síntesis analítica de unas 4.000 investigaciones sobre el complejo ítem “coronavirus” e insistió en la necesidad de no ningunear la comprensión del virus, ya que es la vía para “el desarrollo de pruebas de diagnóstico (…) antivirales, vacunas (…) que podrían ser útiles en ensayos de control aleatorio si el SARS regresara”. Advirtieron que “los hallazgos de que los murciélagos en herradura son el reservorio natural de virus similares al SARS-CoV y que las civetas son el huésped de su amplificación, destacan la importancia de la vida silvestre y la bioseguridad en las granjas y los mercados húmedos, que pueden servir como fuente y centros de amplificación para infecciones emergentes”.

Otros que atacan por el lado de Economía y salud, como Hegelianos dialécticos de pura cepa. Las dos potencias hegemónicas del mundo, EE.UU y China privilegiaron la economía, de dos formas diferentes, una permitiendo que las medidas de confinamiento no fueran tan asfixiantes, hasta que les explotaron las bombas biológicas en el transporte público, y se colocó en la vanguardia del número de casos y muertes.

CANTIDAD DE CASOS Y MUERTES EE.UU DIA 31 DE MAYO DE 2020

China que apostó a un fuerte confinamiento, limitó la expansión de la pandemia a Wuhan y a la provincia de Hubei, pero en diez semanas ha vuelto a producir pero percibe que ese mundo habido de sus productos no tendrá demanda hasta dentro de 6 meses. Existiendo algunos teóricos, politólogos, que dicen que podría caer el comunismo en China, si no logra sostener su esquema planificado de producir excedentes para un mundo que demande.

Ambos países están embarcados en una carrera armamentística de llegar a producir la vacuna, que tendrá un mercado potencialmente comprador de 4.000 millones de personas. consolidando un nuevo hito en su disputa. siendo nosotros espectadores.

Ningún camino será sencillo, pero menos el construido desde la falacia welfarista y populista, es una burda mentira. Para distribuir primer hay que generar, acumular y ver que meritocracia se aplica, dignificar el esfuerzo, el trabajo, la educación, erradicar la violencia. Para redistribuir tiene que haber acuerdos sociales. Canalizado a través de la conveniencia que sea más rentable trabajar y generar economía formal y empleo digno, que el temor a que la litigiosidad impida pagar salarios.

Consolidar fuertemente esta conectividad digital, las formas del federalismo, que tendría que ser mixto, con más poder de rectoría del estado nacional, fundamentalmente en los principios estratégicos de la salud, la educación y la producción. Participar, escucharnos y vernos cerca estando distantes, compartiendo conocimientos, experiencias, diálogos, encuentros, que luego podrán ser presenciales pero abonados por la continuidad de la comunicación fluida, de compartir experiencias, soluciones, errores, acercar palabras solidarias, construir redes, que permita elaboraciones muy fluidas.

Las cinco pieles de significación existencial de Hundertwasser Friedensreich:

Friedensreich Hundertwasser es un artista que nació en Viena en 1928, Murió en Australia en el año 2000, es lo que normalmente se conoce como artista total, es decir, fue pintor, arquitecto, escribió manifiestos, realizó performances, diseñó sellos y banderas etc. Pero sobre todo fue un adelantado a su tiempo y  es que cada incursión que hacía en el mundo del arte, era siempre desde el punto de vista del respeto por la naturaleza y la ecología. Dijo que tenemos cinco pieles de significación existencial que relacionan al hombre con el universo.

La epidermis, que nos limita corporalmente con nuestro entorno, expresa las emociones, las enfermedades, la frontera de la integridad.

La ropa, en la cual el mercado la uniforma bajo la tiranía de las marcas que nos distinguen y nos posicionan.

La otra piel es el hogar, la casa, nuestra naturaleza e intimidad que hemos aprendido a amar estos tiempos y otros a sufrirla al ser confinados y asfixiados porque no tenían las condiciones mínimas para la subsistencia.

La cuarta piel es la identidad que relaciona nuestro pensamientos y expresión en acciones con el entorno, la familia, el barrio, el municipio, la comuna, la ciudad, el país y el mundo.

La quinta es el mundo, la tierra, el medio ambiente que estamos obligados a preservarla y cuidarla, y que vimos como consumiendo menos alocadamente aparecieron las aves, el aire es más puros y distinguimos los peces debajo del agua, consumimos menos energía, y entonces vimos cosas, que no siendo ciegos no veíamos antes.

El SARS Cov 2 esta atravesando nuestras cinco pieles, desde el mundo y atraviesa la epidermis y se reproduce en nuestro cuerpo invadiendo nuestra identidad y existencia.

Conclusión:

Las sociedades globales acompañan también absortas las cifras diarias de muertes y
contagios en el planeta, asumiendo la escasez de algunos de nuestros recursos, y la falibilidad y las limitaciones de nuestros conocimientos adquiridos
hasta el presente

«El universo, construido por los poderosos, corroe el ropaje del hombre, afectando su intimidad. La peste deviene de la codicia de poderes que no respetan la naturaleza«.

Estamos navegando el barco mientras se construye.

Sudáfrica y Argentina dos ejemplos parecidos. Tomo el ejemplo de Sudáfrica para relacionarlo con lo que estamos haciendo.

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular Universidad ISALUD.

La primera  persona  con  Covid-19  confirmado en Sudáfrica  fue  un  viajero  que  había  regresado  de  Italia  y  fue  diagnosticado el 5 de marzo de 2020. Cuando se identificaron  402 casos   después de 18  días, el  gobierno  anunció  un  bloqueo nacional,   que se implementó 4  días más tarde  cuando  el  tiempo de duplicación era de 2  días y había  1170  casos identificados. En esta primer etapa hicimos algunas cosas diferentes.

Durante  35  días  del  cierre estricto, el tiempo  de duplicación se desaceleró  a  15  días, y hubo  5647 casos (incluyendo 103  muertes)  para el  30 de abril. Hasta el 19 de mayo,  cuando  se había realizado un bloqueo  menos  estricto,  Sudáfrica  había  registrado  17.200 casos y 312  muertes  y  había  realizado  488.609  pruebas  (www.gov.za/Coronaviruswww.gov.za/Coronavirus.


La respuesta nacional de Sudáfrica  al Covid-19 ha  comprender  ocho etapas superpuestas.   

La  primera  etapa se   centró  en  la preparación de Covid-19,  incluido el establecimiento de la capacidad de  prueba.  .  

La etapa 2  comenzó  cuando  hubo   51 casos, 10  días después de que se diagnosticó   al  primer  paciente sudafricano.   El  gobierno  declaró  el  estado nacional  del  desastre,  prohibiendo los viajes internacionales,  cerrando    escuelas,  restringiendo  las reuniones y  promoviendo el distanciamiento  social  y  la  higiene delas manos.  Un  comité  asesor de alto nivel  con  51  médicos, virólogos,  epidemiólogos,  modeladores   matemáticos, profesionales de la  salud   pública y  otros  expertos  está  proporcionando  asesoramiento  estratégico  al ministro  de salud y  estableciendo  orientación política basada en  la  evidencia. matemática.

La etapa 3 consistió en  el  bloqueo nacional,   que ahora se está  aliviando    lentamente. El  bloqueo  ha  causado  importantes  dificultades económicas,  especialmente  entre las personas   pobres y vulnerables.  La  contracción  de la  economía  podría  tener  importantes  consecuencias a largo plazo.

Durante la etapa  4,  que  se  inició  el  día  33, el  gobierno  ha  desplegado a más  de  28.000 trabajadores de salud  comunitarios  en  las  comunidades de mayor riesgo para llevar a  cabo la búsqueda activa de casos casa por casa.   

Los equipos de seguimiento de contactos comunitarios de   Sudáfrica,    establecidos para el control de la tuberculosis, se han utilizado para el rastreo de contactos de Covid-19  y  el seguimiento del cumplimiento de la  cuarentena.

Con la  mayor carga  de VIH en el  mundo, el país cuenta con una red de  proveedores,  que incluye  decenas  de  miles  de trabajadores de salud  comunitarios capacitados  con experiencia  en  la realización de visitas puerta a puerta  en  comunidades socialmente vulnerables.  

esta estrategia basada en la comunidad se ha utilizado  para  examinar a 11.114.600  personas  (casi el 20% de la  población)para Covid-19.

Una  aplicación de teléfono móvil  se  utiliza  para  administrar  una lista de comprobación de síntomas, y los datos de  cada  hogar se cargan,  junto  con las coordenadas de ubicación del teléfono móvil,   a una base de datos  central  para  mapear la cobertura de cribado. Las personas  con síntomas  de Covid-19  son  referidas a estaciones de prueba móviles  o  a   centros de salud  cercanos. Lamentablemente esto lo estamos resistiendo, y hay que hacerlo.

La etapa 5  implica  la identificación  de puntos calientes  y  la aplicación de medidas  de  prevención  en  zonas  con  brotes localizados..    

La etapa  6 se  centra  en  proporcionar atención médica,  incluida la construcción de  hospitales de campaña,  algunos  en centros de convenciones.      

La etapa  7  consiste en  prepararse  para  las muertes, los entierros y los desafíos de salud mental  asociados  con el duelo. La  etapa final se centra  en  mantenerse vigilante  participando   en actividades de búsqueda de  casos y  monitoreando  los

niveles de inmunidad de la población  utilizando  serosurveys  en  preparación  para las posteriores ondas epidémicas..  

Varios desafíos  pueden  obstaculizar el control epidémico.   

El país está tratando de ampliar aún más las pruebas a partir de la tasa acumulada actual de 9,6 pruebas por cada 1000 personas.

Los criterios inicialmente restrictivos dificultan que las personas se hicieran la prueba en clínicas y hospitales públicos, y los proveedores del sector privado realizaron alrededor del 80% de las pruebas. Los criterios se cambiaron después de aproximadamente 1 mes, y la mayoría de las pruebas se realizan ahora en el sector público.  

Asegurar  suficientes  suministros de pruebas y equipo de protección  personal para el personal de atención médica  ha  sido un desafío.

La pobreza y el desempleo significan que  muchas  personas  viven en  asentamientos  informales  donde  es  difícil implementar  intervenciones  preventivas  como  el lavado de manos y el distanciamiento  social. .  Estas comunidades  vulnerables  utilizan servicios de atención de salud  pública; más  del 80% de los sudafricanos  Africanos  no  tienen seguro médico. .  

En 2018 hubo 7,9 millones de personas que vivían con el VIH y alrededor de un cuarto de millón de casos de tuberculosis en Sudáfrica.

Covid-19 podría añadir una grave tensión al sistema de atención de la salud ya sobrecargado, especialmente si las personas con VIH o tuberculosis corren un mayor riesgo de desarrollar una enfermedad grave de Covid-19.  

El  potencial  de un  doble golpe se cierne a medida que  Sudáfrica se prepara  para entrar en  su temporada anual  de gripe. Como nosotros.

Las primeras  intervenciones de Sudáfrica  han  retrasado el pico  Covid-19.

Su  respuesta se está     implementando    ante recursos  limitados y otros  desafíos. El  compromiso nacional  de  responder  a  la  epidemia ofrece   esperanzas de que  el país  no  experimentará  la  devastación que se observa en otros lugares. A medida que Sudáfrica  se prepara para una oleada esperada de casos en  las  próximas  semanas, describió la respuesta nacional de Covid-19 como «navegar un  barco  mientras lo construía»..”  

Conclusiones:

Los sistemas sociales de salud, están haciendo lo que pueden con lo que tienen, tantos años de desinversión hacen que acomodemos las cargas durante la travesía, y los políticos además no quieren ruido, no quieren cadáveres en las calles, no fosas comunes, no camiones frigoríficos como morgues improvisadas o personal de salud muerte y contagiado, no quieren varios postergados incendiados, o ancianos asilados muriéndose todos los días. Tratemos de que los resultados sean diferentes, estamos haciendo todo lo imposible, valoren lo que hacemos por favor, déjennos trabajar.

La sopa de Wuhan.

Resumen y comentarios del libro «sopa de Wuhan» realizado por Carlos Alberto Díaz.

La sopa de Wuhan

Este es un resumen del libro “Sopa de Wuhan”. Autores: Giorgio Agamben, Slavoj Zizek, Jean Luc Nancy, Franco “Bifo” Berardi, Santiago López Petit, Judith Butler, Alain Badiou, David Harvey, Byung-Chul Han, Raúl Zibechi, María Galindo, Markus Gabriel, Gustavo Yáñez González, Patricia Manrique y Paul B. Preciado. Marzo 2020.

Conceptos interesantes, surgidos de una visión diferente, polifacética, polémica, no hegemónica, que nos permite visibilizar el problema más allá de los pensamientos predominantes y dominantes, que, imbuidos en la atención de los pacientes, no podemos ver, debatiéndonos entre la disponibilidad de recursos y el aumento diario de los enfermos, el deterioro de la sociedad y el aumento de la pobreza.

Son textos de quince autores, todos mayormente del norte y especialmente de Europa, aunque se encuentran entre los ellos un norteamericano, una boliviana, un uruguayo, y un chileno. Recoge ensayos y sobre todo algunas columnas de opinión “urgentes”, ordenados cronológicamente entre el 26 de febrero y el 28 de marzo de 2020.

Sopa de Wuhan es una compilación de pensamiento contemporáneo en torno al COVID 19 y las realidades que se despliegan a lo largo del globo. Reúne la producción filosófica (en clave ensayística, periodística, literaria, etc.) que se publicó a lo largo de un mes –entre el 26 de febrero y el 28 de marzo de 2020–. La antología presenta a pensadores y pensadoras de Alemania, Italia, Francia, España, EEUU, Corea del Sur, Eslovenia, Bolivia, Uruguay y Chile. Sopa… junta en un volumen lo que ya es público y está al alcance de un click. Tan solo propone un “orden” de lectura, acerca algunos datos biográficos sobre los autores e intenta poner en una línea de tiempo una serie de debates. Busca reflejar las polémicas recientes en torno a los escenarios que se abren con la pandemia del Coronavirus, las miradas sobre el presente y las hipótesis sobre el futuro.

Giorgio Agamben

El primer capítulo vierte el concepto del temor al contagio y el ataque a las libertades. Medidas frenéticas, impulsadas por lo desconocido, el desorden y el destiempo. «provoca síntomas leves/moderados (una especie de gripe) en el 80-90% de los casos”. En el 10-15% de los casos puede desarrollarse una neumonía, cuyo curso es, sin embargo, benigno en la mayoría de los casos. Se estima que sólo el 4% de los pacientes requieren hospitalización en cuidados intensivos”. Si esta es la situación real, ¿por qué los medios de comunicación y las autoridades se esfuerzan por difundir un clima de pánico, provocando un verdadero estado de excepción, con graves limitaciones de los movimientos y una suspensión del funcionamiento normal de las condiciones de vida y de trabajo en regiones enteras?». Intenta poner en equilibrio el miedo y la verdadera gravedad, pero cierto es que ha superado, en estos meses a todas las otras causas de muertes de la humanidad, y esto es preocupante y que deberíamos pensar que haremos en la próxima pandemia, y que el paso del tiempo no enlentezca las respuestas, tendríamos que dejar preparadas las estructuras epidemiológicas de asesores, asistenciales, reservas de respiradores y dispositivos de protección personal. Identificados a los que tienen inmunidad especialmente entre el personal de salud.

El Covid este año será la principal causa de muerte de la humanidad. superará más de 500. 000 muertes.

«En primer lugar, hay una tendencia creciente a utilizar el estado de excepción como paradigma normal de gobierno. El decreto-ley aprobado inmediatamente por el gobierno “por razones de salud y seguridad pública” da lugar a una verdadera militarización “de los municipios y zonas en que se desconoce la fuente de transmisión de al menos una persona o en que hay un caso no atribuible a una persona de una zona ya infectada por el virus”. Una fórmula tan vaga e indeterminada permitirá extender rápidamente el estado de excepción en todas las regiones, ya que es casi imposible que otros casos no se produzcan en otras partes.» Esto ha sido observado en la barriada villa azul e Itati, por el temor a la propagación a todo ese poblado de 70.000 habitantes, que generaría una catástrofe, el inconveniente inicialmente es que muchas de las familias de esos lugares abren el día y ven que pueden hacer, no tienen reservas, ni de alimentos, ni de medicamentos, ni ropa, están acostumbrados a que sus ciclos tengan 24 hs nada mas, están fuera de la economía normal, trabajan en el mejor de los casos haciendo changas, cuando no juntar cartones, o sea como hemos utilizados el eufemismo trabajadores de la economía popular que reciclan, vulgarmente conocidos como cartoneros, individuales o que integran cooperativas, que hace 18 años que empezaron a deambular y no pueden salir de la exclusión. Entonces su sustento de 24 hs se agota con estas medidas de militarización, que inmediatamente, ese mismo desembarco tienen que acompañar con alimentos, y elementos de limpieza que tampoco tienen.

«el estado de miedo que evidentemente se ha extendido en los últimos años en las conciencias de los individuos y que se traduce en una necesidad real de estados de pánico colectivo, a los que la epidemia vuelve a ofrecer el pretexto ideal. Así, en un círculo vicioso perverso, la limitación de la libertad impuesta por los gobiernos es aceptada en nombre de un deseo de seguridad que ha sido inducido por los mismos gobiernos que ahora intervienen para satisfacerla.» La inseguridad, el vandalismo, las tomas, el terrorismo, el uso de la pobreza de la política prometiendo viviendas e impulsando tomas en terrenos no preparados para generar un hábitat adecuado. El estado de pánico colectivo obnubila la conciencia crítica, los legisladores pugnan por levantar las manos ante los avances autoritarios y cuando pasa el tiempo identificamos la legitimación en actos supuestamente legales pero de ninguna manera legítimos.

Slavoj Žižek*

En el según capítulo dice: La propagación continua de la epidemia de coronavirus también ha desencadenado grandes epidemias de virus ideológicos que estaban latentes en nuestras sociedades: noticias falsas, teorías de conspiración paranoicas, explosiones de racismo. Nos llevan a la infodemia, y a los comportamientos racistas, segregacionistas y ataques a los infectados, que el conjunto de los que viven en el barrio quieren que se vayan, como asi también los médicos que tratan a los que tienen coronavirus.

El autor plantea desde un aspecto más positivo que debería surgir otro virus ideológico, que cambie las formas de actuar ante situación de stress colectivo. Pero quizás otro virus ideológico, y mucho más beneficioso, se propagará y con suerte nos infectará: el virus de pensar en una sociedad alternativa, una sociedad más allá del estado-nación, una sociedad que se actualiza a sí misma en las formas de solidaridad y cooperación global. 

La epidemia de coronavirus es una especie de ataque de la “Técnica del corazón explosivo de la palma de cinco puntos” contra el sistema capitalista global, una señal de que no podemos seguir el camino hasta ahora, que un cambio radical es necesario. Plantea que debe cambiar las formas de producción, de acumulación y de la distribución de la riqueza, porque sin dudas la recuperación del producto bruto interno en los países generará menos ricos, más ricos, y más pobres con menos recursos.

Tal amenaza global da lugar a la solidaridad global, nuestras pequeñas diferencias se vuelven insignificantes, todos trabajamos juntos para encontrar una solución, y aquí estamos hoy, en la vida real. El punto no es disfrutar sádicamente el sufrimiento generalizado en la medida en que ayuda a nuestra causa; Los autoritarios ante la propagación de la epidemia encontraron el ámbito para imponer las ideas de la disciplina y el pensamiento único, por el contrario, el punto es reflexionar sobre un hecho triste de que necesitamos una catástrofe para que podamos repensar las características básicas de la sociedad en la que nos encontramos. En Vivo. El primer modelo vago de una coordinación global de este tipo es la Organización Mundial de la Salud, de la cual no obtenemos el galimatías burocrático habitual sino advertencias precisas proclamadas sin pánico. Dichas organizaciones deberían tener más poder ejecutivo. 

Por lo tanto, no solo el estado y otras agencias nos controlarán, también debemos aprender a controlarnos y disciplinarnos. Tal vez solo la realidad virtual se considere segura, y moverse libremente en un espacio abierto estará restringido a las islas propiedad de los ultra ricos. Pero incluso aquí, a nivel de realidad virtual e internet, debemos recordar que, en las últimas décadas, los términos “virus” y ”viral” se utilizaron principalmente para designar virus digitales que estaban infectando nuestro espacio web y de los cuales no nos dimos cuenta, al menos hasta que se desató su poder destructivo (por ejemplo, de destruir nuestros datos o nuestro disco duro). Lo que vemos ahora es un retorno masivo al significado literal original del término: las infecciones virales funcionan de la mano en ambas dimensiones, real y virtual.

En un discurso reciente, el primer ministro húngaro, Viktor Orban, dijo: “No hay tal cosa como un liberal. Un liberal no es más que un comunista con un diploma».

Jean-Luc Nancy

Hay una especie de excepción viral – biológica, informática, cultural – que nos pandemiza. Los gobiernos no son más que tristes ejecutores de la misma, y desquitarse con ellos es más una maniobra de distracción que una reflexión política.

En la regla en un mundo en el que las interconexiones técnicas de todas las especies (movimientos, traslados de todo tipo, exposición o difusión de sustancias, etc.) alcanzan una intensidad hasta ahora desconocida y que crece con la población. La multiplicación de esta última también conduce en los países ricos a una prolongación de la vida y a un aumento del número de personas de avanzada edad y, en general, de personas en situación de riesgo.

La idea, que era ajena a la medicina hipocrática, tuvo su primer precursor inconsciente durante las plagas que asolaron algunas ciudades italianas entre 1500 y 1600. Se trata de la figura del  untore, el untador, inmortalizada por Manzoni tanto en su novela como en el ensayo sobre la  Historia de la columna infame. Una «grida» milanesa para la peste de 1576 los describe así, invitando a los ciudadanos a denunciarlos:   Habiendo llegado a la noticia del gobernador que algunas personas con débil celo de caridad y para sembrar el terror y el espanto en el pueblo y los habitantes de esta ciudad de Milán, y para excitarlos a algún tumulto, van ungiendo con untos, que dicen pestíferos y contagiosos, las puertas y las cerraduras de las casas y los cantones de los distritos de dicha ciudad y otros lugares del Estado, con el pretexto de llevar la peste a lo privado y a lo público, de lo que resultan muchos inconvenientes, y no poca alteración entre la gente, más aún para aquellos que fácilmente se persuaden a creer tales cosas, se entiende por su parte a cada persona de cualquier calidad, estado, grado y condición, que en el plazo de cuarenta días dejará claro a la persona o personas que han favorecido, ayudado o sabido de tal insolencia, si le darán quinientos escudos. En la actualidad estamos estigmatizando a los enfermos y a los viejos, como lo hemos echo con otras enfermedades por el miedo al contagio, por hacerlos culpables de estar enfermos, de poder enfermarnos, de hacernos daño, y esto lleva a la peor de las situaciones que es el ocultamiento, no querer internarse, no alejarse de su casa, porque le pueden sustraer sus bienes. que es un hecho, un acontecimiento que en el relato de los pacientes aumenta.

Franco Bifo Berardi.

Propone que reflexionemos conque facilidad estamos naturalizando el alejamiento social, esto de no estar cerca de otro reservorio potencial del virus a menos de dos metros. Como nos cambiará nuestra forma de ser y vincularnos, como festejar un gol, como celebrar la terminación de un partido de tenis o su comienzo, la soledad de las gradas, que nos pasó en tan poco tiempo.

El otro hombre, quienquiera que sea, incluso un ser querido, no debe acercarse o tocarse y debemos poner entre nosotros y él una distancia que según algunos es de un metro, pero según las últimas sugerencias de los llamados expertos debería ser de 4.5 metros (¡esos cincuenta centímetros son interesantes!). Nuestro prójimo ha sido abolido. Es posible, dada la inconsistencia ética de nuestros gobernantes, que estas disposiciones se dicten en quienes las han tomado por el mismo temor que pretenden provocar, pero es difícil no pensar que la situación que crean es exactamente la que los que nos gobiernan han tratado de realizar repetidamente: que las universidades y las escuelas se cierren de una vez por todas y que las lecciones sólo se den en línea, que dejemos de reunirnos y hablar por razones políticas o culturales y sólo intercambiemos mensajes digitales, que en la medida de lo posible las máquinas sustituyan todo contacto —todo contagio— entre los seres humanos.

La Tierra ha alcanzado un grado de irritación extremo, y el cuerpo colectivo de la sociedad padece desde hace tiempo un estado de stress intolerable: la enfermedad se manifiesta en este punto, modestamente letal, pero devastadora en el plano social y psíquico, como una reacción de autodefensa de la Tierra y del cuerpo planetario. Para las personas más jóvenes, es solo una gripe fastidiosa. Lo que provoca pánico es que el virus escapa a nuestro saber: no lo conoce la medicina, no lo conoce el sistema inmunitario. Y lo ignoto de repente detiene la máquina.

Un virus semiótico en la psicósfera bloquea el funcionamiento abstracto de la economía, porque sustrae de ella los cuerpos. ¿Quieren verlo?

El efecto del virus radica en la parálisis relacional que propaga. Hace tiempo que la economía mundial ha concluido su parábola expansiva, pero no conseguíamos aceptar la idea del estancamiento como un nuevo régimen de largo plazo.

Ahora el virus semiótico nos está, El capitalismo es una axiomática, es decir, funciona sobre la base de una premisa no comprobada del mismo capitalismo actual que nos embarcamos fundamentalmente luego de 2008 (la necesidad del crecimiento ilimitado que hace posible la acumulación de capital).

Todas las concatenaciones lógicas y económicas son coherentes con ese axioma, y nada puede concebirse o intentarse por fuera de ese axioma. No existe una salida política de la axiomática del Capital, no existe un lenguaje capaz de enunciar el exterior del lenguaje, no hay ninguna posibilidad de destruir el sistema, porque todo proceso lingüístico tiene lugar dentro de esa axiomática que no permite la posibilidad de enunciados eficaces extrasistémicos. La única salida es la muerte, como aprendimos de Baudrillard. ayudando a la transición hacia la inmovilidad.

El 9 de marzo decía El problema más grave es el de la sobrecarga a la que está sometido el sistema de salud: las unidades de terapia intensiva están al borde del colapso. Existe el peligro de no poder curar a todos los que necesitan una intervención urgente, se habla de la posibilidad de elegir entre pacientes que pueden ser curados y pacientes que no pueden ser curados. En los últimos diez años, se recortaron 37 mil millones del sistema de salud pública, redujeron las unidades de cuidados intensivos y el número de médicos generales disminuyó drásticamente.

Según el sitio quotidianosanità. it, «en 2007 el Servicio Sanitario Nacional público podía contar con 334 Departamentos de emergencia-urgencia (Dea) y 530 de primeros auxilios. Pues bien, diez años después la dieta ha sido drástica: 49 Dea fueron cerrados (-14%) y 116 primeros auxilios ya no existen (-22%). Pero el recorte más evidente está en las ambulancias, tanto las del Tipo A (emergencia) como las del Tipo B. (transporte sanitario). En 2017 tenemos que las Tipo A fueron reducidas un 4% en comparación con diez años antes, mientras que las de Tipo B fueron reducidas a la mitad (-52%).

lo que pasa hoy también es consecuencia de las desinversión del pasado, hipócritas del presente no se pueden rasgar las vestiduras, ante la falta de camas, porque cuando les toco decidir lo hicieron.

Santiado López Petit.

Permanecemos encerrados en el interior de una gran ficción con el objetivo de salvarnos la vida. Se llama movilización total y, paradoxalmente, su forma extrema es el confinamiento. la mayor contribución que podemos hacer es ésta: no se reúnan, no provoquen caos, afirmaba un importante dirigente del Partido Comunista Chino. Y un mosso que vigilaba ayer Igualada añadía: recuerde que, si entra en la ciudad, ya no podrá volver a salir, mientras le comentaba a un compañero: el miedo consigue lo que no consigue nadie más. Pero la gente muere, ¿verdad?

Sucede, sin embargo, que la naturalización actual de la muerte cancela el pensamiento crítico. Algunos ilusos hasta creen en ese nosotros invocado por el mismo poder que declara el estado de alarma: este virus lo pararemos juntos.

Cada sociedad tiene sus propias enfermedades, y dichas enfermedades dicen la verdad acerca de esta sociedad. Se conoce demasiado bien la interrelación entre la agroindustria capitalista y la etiología de las epidemias recientes: el capitalismo desbocado produce el virus que él mismo reutiliza más tarde para controlarnos. Los efectos colaterales (despolitización, reestructuraciones, despidos, muertes, etc.) son esenciales para imponer un estado de excepción normalizado.

Judith Butler

El aislamiento obligatorio coincide con un nuevo reconocimiento de nuestra interdependencia global durante el nuevo tiempo y espacio que impone la pandemia. Por un lado, se nos pide secuestrarnos en unidades familiares, espacios de vivienda compartidos o domicilios individuales, privados de contacto social y relegados a esferas de relativo aislamiento; por otro lado, nos enfrentamos a un virus que cruza rápidamente las fronteras, ajeno a la idea misma del territorio nacional.

El virus no discrimina. Podríamos decir que nos trata por igual, nos pone igualmente en riesgo de enfermar, perder a alguien cercano y vivir en un mundo de inminente amenaza. Por cierto, se mueve y ataca, el virus demuestra que la comunidad humana es igualmente frágil. Al mismo tiempo, sin embargo, la incapacidad de algunos estados o regiones para prepararse con anticipación (Estados Unidos es quizás el miembro más notorio de ese club), el refuerzo de las políticas nacionales y el cierre de las fronteras (a menudo acompañado de racismo temeroso) y la llegada de empresarios ansiosos por capitalizar el sufrimiento global, todos dan testimonio de la rapidez con la que la desigualdad radical, que incluye el nacionalismo, la supremacía blanca, la violencia contra las mujeres, las personas queer y trans, y la explotación capitalista encuentran formas de reproducir y fortalecer su poderes dentro de las zonas pandémicas. Esto no debería sorprendernos. La política de atención médica en los Estados Unidos pone esto en relieve de una manera singular. Un escenario que ya podemos imaginar es la producción y comercialización de una vacuna efectiva contra el COVID-19. Claramente desesperado por anotarse los puntos políticos que aseguren su reelección, Trump ya ha tratado de comprar (con efectivo) los derechos de los Estados Unidos sobre una vacuna de la compañía alemana, CureVac, financiada por el gobierno alemán. El Ministro de Salud alemán, con desagrado, confirmó a la prensa alemana que la oferta existió. Un político alemán, Karl Lauterbach, comentó: «La venta exclusiva de una posible vacuna a los Estados Unidos debe evitarse por todos los medios. El capitalismo tiene límites». Supongo que se opuso a la disposición de «uso exclusivo» y que este rechazo se aplicará también para los alemanes. Esperemos que sí, porque podemos imaginar un mundo en el que las vidas europeas son valoradas por encima de todas las demás: vemos esa valoración desarrollarse violentamente en las fronteras de la UE.

La desigualdad social y económica asegurará que el virus discrimine. El virus por sí solo no discrimina, no está en su genoma, pero los humanos seguramente lo hacemos, modelados como estamos por los poderes entrelazados del nacionalismo, el racismo, la xenofobia y el capitalismo.

Alain Baldaliou

Siempre he considerado que la situación actual, marcada por una pandemia viral, no tenía nada de excepcional. Desde la pandemia -también viral- del Sida, pasando por la gripe aviaria, el virus del Ébola, el virus SARS-1, sin mencionar otras (por ejemplo, el regreso del sarampión o de las tuberculosis que los antibióticos no curan más), sabemos que el mercado mundial, en conjunto con la existencia de muchas zonas con un débil sistema médico y la insuficiencia de disciplina mundial en las vacunas necesarias, produce inevitablemente serias y desastrosas epidemias (en el caso del Sida, millones de muertes).

Parece que la prueba epidémica disuelve en todas partes la actividad intrínseca de la Razón, y que obliga a los sujetos a regresar a los tristes efectos (misticismo, fabulaciones, rezos, profecías y maldiciones) que en la Edad Media eran habituales cuando la peste barría los territorios.  De repente, me siento obligado a reagrupar algunas ideas simples. Con mucho gusto diría: cartesianas.

Una epidemia es compleja porque siempre es un punto de articulación entre determinaciones naturales y determinaciones sociales. Su análisis completo es transversal: debemos captar los puntos donde las dos determinaciones se cruzan para obtener las consecuencias.
Entramos en la etapa donde los Estados intentan, localmente, frenar esta difusión. Tengamos en cuenta que esta determinación sigue siendo fundamentalmente local, a pesar que la epidemia es transversal. A pesar de la existencia de algunas autoridades transnacionales, es claro que son los Estados burgueses locales que se encuentran dispuestos a atacar. 

Aquí llegamos a una contradicción mayor del mundo contemporáneo: la economía, incluido el proceso de producción en masa de objetos manufacturados, es parte del mercado mundial. Sabemos que la simple fabricación de un teléfono móvil moviliza el trabajo y los recursos, incluyendo minerales, al menos en siete estados diferentes. Pero, por otro lado, los poderes políticos siguen siendo esencialmente nacionales. Y la rivalidad de los imperialismos, antiguos (Europa y Estados Unidos) y nuevos (China, Japón…) prohíbe todo proceso de un Estado capitalista mundial. La epidemia también supone un momento donde esta contradicción entre economía y política es obvia. Incluso los países europeos no logran ajustar sus políticas a tiempo para enfrentar al virus.     
Bajo esta contradicción, los Estados nacionales intentar hacer frente a la situación epidémica respetando al máximo los mecanismos del Capital, aunque la naturaleza del riesgo los obliga a modificar el estilo y los actos del poder. Sabemos desde hace mucho tiempo que, en caso de guerra entre países, el Estado debe imponer, no solamente a las masas populares sino también a los burgueses, restricciones importantes para salvar al capitalismo local. Las industrias son casi nacionalizadas en beneficio de una producción de armamentos desencadenada pero que no produce ningún plusvalor monetario en ese momento. Una gran cantidad de burgueses son movilizados como oficiales y expuestos a la muerte. Los científicos buscan, noche y día, inventar nuevas armas. Un buen número de intelectuales y de artistas son requeridos para alimentar la propaganda nacional, etcétera. 

¿Pero quién puede jactarse realmente de haber “previsto” este tipo de cosas? De cierta manera, el Estado no había previsto la situación actual, es cierto. Incluso, se puede decir que, debilitando -desde hace décadas- el aparato nacional de salud, y en verdad todos los sectores del Estado que estaban al servicio del interés general, habían actuado como si nada parecido a una pandemia devastadora pudiera afectar a nuestro país. Lo que es erróneo, no solamente bajo su forma Macron, sino bajo la de todos los que lo habían precedido, por lo menos, desde hace treinta años.

Mostraremos con valentía, públicamente, que las pretendidas “redes sociales” muestran una vez más que ellas son (además del hecho de que engordan a los multimillonarios del momento) un lugar de propagación de la parálisis mental fanfarrona, de los rumores fuera de control, del descubrimiento de las “novedades” antediluvianas, cuando no es más que simple oscurantismo fascista. 

Demos crédito, incluso y sobre todo confinados, únicamente a las verdades verificables de la ciencia y a las perspectivas fundadas sobre una nueva política, de sus experiencias localizadas y de su objetivo estratégico.

El modelo existente de acumulación de capital ya estaba, me parecía a mí, en dificultades. Se estaban sucediendo movimientos de protesta en casi todas partes (de Santiago a Beirut), muchos de los cuales se centraban en el hecho de que el modelo económico dominante no estaba funcionando bien para la mayoría de la población.

El modelo neoliberal descansa de manera creciente en capital ficticio y en una ingente expansión de la oferta de dinero y creación de deuda. Se está enfrentando ya al problema de una insuficiente demanda efectiva para realizar los valores que el capital es capaz de producir. De modo que ¿Cómo podría el modelo económico dominante, con su decaída legitimidad y delicada salud, absorber y sobrevivir a los inevitables impactos de lo que podría convertirse en una pandemia? La respuesta dependía onerosamente de cuánto pudiera durar y propagarse la alteración, pues, como señalaba Marx, la devaluación no se produce porque no se puedan vender las mercancías sino porque no se pueden vender a tiempo.

La experiencia previa había mostrado que uno de los inconvenientes de una globalización creciente estriba en lo imposible que resulta detener la rápida difusión internacional se nuevas enfermedades. Vivimos en un mundo enormemente conectado en el que casi todo el mundo viaja. Las redes humanas de potencial difusión son inmensas y está abiertas. El peligro (económico y demográfico) sería que la alteración durase un año o más.

David Harvey

El modelo existente de acumulación de capital ya estaba, me parecía a mí, en dificultades. Se estaban sucediendo movimientos de protesta en casi todas partes (de Santiago a Beirut), muchos de los cuales se centraban en el hecho de que el modelo económico dominante no estaba funcionando bien para la mayoría de la población.

El modelo neoliberal descansa de manera creciente en capital ficticio y en una ingente expansión de la oferta de dinero y creación de deuda. Se está enfrentando ya al problema de una insuficiente demanda efectiva para realizar los valores que el capital es capaz de producir. De modo que ¿Cómo podría el modelo económico dominante, con su decaída legitimidad y delicada salud, absorber y sobrevivir a los inevitables impactos de lo que podría convertirse en una pandemia? La respuesta dependía onerosamente de cuánto pudiera durar y propagarse la alteración, pues, como señalaba Marx, la devaluación no se produce porque no se puedan vender las mercancías sino porque no se pueden vender a tiempo.

La experiencia previa había mostrado que uno de los inconvenientes de una globalización creciente estriba en lo imposible que resulta detener la rápida difusión internacional se nuevas enfermedades. Vivimos en un mundo enormemente conectado en el que casi todo el mundo viaja. Las redes humanas de potencial difusión son inmensas y está abiertas. El peligro (económico y demográfico) sería que la alteración durase un año o más.

Las grandes farmacéuticas [Big Pharma] corporativistas tienen poco o ningún interés en investigaciones sin ánimo de lucro en enfermedades infecciosas (como es el caso de todos los coronavirus que llevan siendo bien conocidos desde los años 60). Las grandes farmacéuticas rara vez invierten en prevención. Tienen poco interés en invertir a fin de estar preparados para una crisis de salud pública. Le encanta proyectar curas. Cuanto más enfermos estemos, más dinero ganan. La prevención no contribuye al valor para los accionistas. El modelo de negocio aplicado a la provisión de salud pública eliminaba el superávit que se ocupaba de las capacidades que harían falta en una emergencia. La prevención ni siquiera era un área de trabajo lo bastante tentadora para justificar formas de asociación público-privado. El presidente Trump había recortado el presupuesto del Centro de Control de Enfermedades [Center for Disease Control – CDC]

China y Singapur desplegaron su poder de vigilancia personal hasta niveles que eran invasivos y autoritarios. Pero parecen haber sido extremadamente eficaces en total, aunque si las medidas para contrarrestarlo se hubieran puesto en práctica unos pocos días antes, los modelos sugieren que se podrían haber evitado muchas muertes.

El diluvio de inversiones en esas formas de consumismo guarda absoluta relación con la absorción máxima de volúmenes exponencialmente crecientes de capital en forma de consumismo que tuvieran el tiempo más breve posible de facturación.

El turismo internacional ha sido emblemático. Las visitas internacionales se han incrementado de 800 a 1.400 millones entre 2010 y 2018. Esta forma de consumismo instantáneo requería masivas inversiones de infraestructuras en aeropuertos y aerolíneas, hoteles y restaurantes, parques temáticos y actos culturales, etc.

Este lugar de acumulación capitalista está hoy encallado: las líneas aéreas están cerca de la bancarrota, los hoteles están vacíos, y es inminente el desempleo masivo en los sectores de alojamiento. No es buena idea comer fuera y han cerrado en muchos lugares restaurantes y bares. Hasta la comida para llevar parece entrañar riesgos.

Al vasto ejército de trabajadores de la economía “de pequeños encargos” [“gig economy”] o de otras formas de trabajo precario lo están poniendo en la calle sin medios visibles de sustento.

El avance del COVID-19 exhibe todas las características de una pandemia de clase, género y raza. Si bien los esfuerzos de mitigación se encubren con la retórica de que “estamos todos juntos en esto”, la práctica, sobre todo de los gobiernos nacionales, sugiere motivaciones más siniestras.

La emergencia viral y el mundo de mañana Por Byung-Chul Han*

En comparación con Europa, ¿qué ventajas ofrece el sistema de Asia que resulten eficientes para combatir la pandemia? Estados asiáticos como Japón, Corea, China, Hong Kong, Taiwán o Singapur tienen una mentalidad autoritaria, que les viene de su tradición cultural (confucianismo). Las personas son menos renuentes y más obedientes que en Europa. También confían más en el Estado. Y no solo en China, sino también en Corea o en Japón la vida cotidiana está organizada mucho más estrictamente que en Europa. Sobre todo, para enfrentarse al virus los asiáticos apuestan fuertemente por la vigilancia digital. Sospechan que en el big data podría encerrarse un potencial enorme para defenderse de la pandemia. Se podría decir que en Asia las epidemias no las combaten solo los virólogos y epidemiólogos, sino sobre todo también los informáticos y los especialistas en macrodatos. Un cambio de paradigma del que Europa todavía no se ha enterado. Los apologetas de la vigilancia digital proclamarían que el big data salva vidas humanas.

La conciencia crítica ante la vigilancia digital es en Asia prácticamente inexistente. Apenas se habla ya de protección de datos, incluso en Estados liberales como Japón y Corea. Nadie se enoja por el frenesí de las autoridades para recopilar datos.

En China hay 200 millones de cámaras de vigilancia, muchas de ellas provistas de una técnica muy eficiente de reconocimiento facial.

Estas cámaras dotadas de inteligencia artificial pueden observar y evaluar a todo ciudadano en los espacios públicos, en las tiendas, en las calles, en las estaciones y en los aeropuertos.

Las redes sociales cuentan que incluso se están usando drones para controlar las cuarentenas. Si uno rompe clandestinamente la cuarentena un dron se dirige volando a él y le ordena regresar a su vivienda. Quizá incluso le imprima una multa y se la deje caer volando, quién sabe. Una situación que para los europeos sería distópica, pero a la que, por lo visto, no se ofrece resistencia en China.

China podrá vender ahora su Estado policial digital como un modelo de éxito contra la pandemia. que todos comprarán con beneplácito y la gran excusa del coronavirus.

Raúl. Zibechi
El auge de los fascismos en Europa y en Américas Latina —no solo a nivel de partidos, sino ese fascismo social difuso pero contundente, focalizado contra disidentes y emigrantes porque lucen comportamientos distintos y otro color de piel— va de la mano del vaciamiento de las democracias.

Estas van quedando apenas como ejercicios electorales que no garantizan el menor cambio, ni la menor influencia de la población en las políticas estatales

María Galindo

El coronavirus es un miedo al contagio. El coronavirus es una orden de confinamiento, por muy absurda que esta sea. El coronavirus es una orden de distancia, por muy imposible que esta sea. El coronavirus es un permiso de supresión de todas las libertades que a título de protección se extiende sin derecho a replica, ni cuestionamiento. El coronavirus es un código de calificación de las llamadas actividades imprescindibles, donde lo único que está permitido es que vayamos a trabajar o que trabajemos en teletrabajo como signo de que estamos vivos.

El coronavirus es un instrumento que parece efectivo para borrar, minimizar, ocultar o poner entre paréntesis otros problemas sociales y políticos que veníamos conceptualizando. De pronto y por arte de magia desaparecen debajo la alfombra o detrás del gigante.

El coronavirus es la eliminación del espacio social más vital, más democrático y más importante de nuestras vidas como es la calle, ese afuera que virtualmente no debemos atravesar y que en muchos casos era el único espacio que nos quedaba.

Me viene a la mente Nosferatu que en una inolvidable escena, cuando ya la muerte es inminente y la peste encarnada en ratas ha invadido todo el pueblo, se sientan todos en una gran mesa en la plaza a compartir un banquete colectivo de resistencia. Así que nos encuentre el coronavirus, listas para el contagio, pero felices de la vida en el placer de compartir sentimientos y momentos.

Gabriel Markus

El orden mundial está trastocado. Por la escala del universo, invisible para el ojo humano, se propaga un virus cuya verdadera magnitud desconocemos. Nadie sabe cuántas personas están enfermas de coronavirus, cuántas morirán aún, cuándo se habrá desarrollado una vacuna, entre otras incertidumbres. Tampoco sabe nadie qué efectos tendrán para la economía y la democracia las actuales medidas radicales de un estado de excepción que afecta a todo el planeta.

La palabra  pandemia  viene del griego antiguo, y significa «todo el pueblo». En efecto, todo el pueblo, todos los seres humanos, estamos afectados por igual. Pero precisamente eso es lo que no hemos entendido si creemos que tiene algún sentido encerrar a la gente dentro de unas fronteras.

¿Por qué debería causar impresión al virus que la frontera entre Alemania y Francia esté cerrada?

¿Qué hace pensar que España sea una unidad que hay que separar de otros países para contener el patógeno?

La respuesta a estas preguntas será que los sistemas de salud son nacionales y el Estado debe ocuparse de los enfermos dentro de sus fronteras.

Comentario Final:

La diversidad del pensamiento y las miradas de otras orientaciones ideológicas nos ayudan a ver y estar advertidos, que muchas cosas que puedan ser útiles ahora sostenidas en el tiempo pueden ser utilizadas para el sometimiento de una sociedad, para la acumulación de la riqueza, y el aumento de los pobres si no hacemos nada, no podemos dejar que se debiliten las instituciones, hay que fortalecerlas y estar atentos a cualquier atisbo autoritario del pasado presente.

Covid en Latinoamérica Hoy.

Recopilación realizada por Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular Universidad ISALUD.

Situación Actual:

Brasil en el día de hoy tiene 363.211 casos, Perú 119.959, Chile 73.997, Ecuador 37.655, Colombia 21.981 casos, Argentina 12.076. Bolivia 6.233. Venezuela 1.121. Paraguay 865, y Uruguay 769. Todos estamos en el mismo bote, pero algunos se caerán primero, esos serán los que vivan en países con mayor desigualdad en los ingresos, sin acceso asegurado a los sistemas de salud, los pobladores más viejos, pobres y con morbilidades asociadas, los que tengan más inóculo, y los que concurran más tardíamente a atenderse.

Efectos directos: la capacidad de reacción de los sistemas de salud 

Efectos indirectos: la contracción de la demanda global y las cadenas de suministro

Efectos internos: medidas de contención e impactos en el empleo

  1. El mundo se enfrenta a una crisis sanitaria y humanitaria sin precedentes en el último siglo en un contexto económico ya adverso, a diferencia de 2008, esta no es una crisis financiera sino de personas, de salud y bienestar.
  2. Una situación de economía de guerra indispensable el rol del Estado y no del Mercado, por ello los estados están asumiendo un papel central para suprimir el virus y los riesgos que afectarán a la economía y la cohesión social.
  3. Aplanar la curva de contagios requiere medidas que reduzcan los contactos interpersonales y generarán contracción económica, paralizarán actividades productivas y destruirán demanda agregada/sectorial.
  4. Cómo no aplanar la economía: el cumplimiento estricto y efectivo de las cuarentenas y las medidas de salud pública serán la forma más eficiente y rápida de reducir los costos económicos
  5. Cooperación internacional: la salida de la crisis dependerá de la fortaleza económica de cada país, por lo tanto, dadas las asimetrías entre los países desarrollados y en desarrollo, el papel de la ONU, el FMI y el Banco Mundial será esencial para garantizar el acceso al financiamiento, sostener el gasto social y mantener la actividad económica con medidas innovadoras («out of the box»).

Introducción:

“La llegada “tardía” del virus a Latinoamérica en comparación con Asia y Europa, ha abierto una ventana de oportunidad que ha permitido a la mayoría de los países tomar medidas enérgicas tempranas tratando de frenar el avance de la pandemia (declaración de “estado de emergencia sanitaria” o “estado de excepción por catástrofe”, promoción de medidas de higiene más rigurosas, búsqueda y contacto de casos sospechosos, restricción de la movilidad y aglomeraciones en las calles, cierre de escuelas y universidades, expendios de comida, bares, restaurantes, locales y centros comerciales, cuarentena voluntaria u obligatoria, toques de queda nocturnos, cierre de fronteras, suspensión de vuelos internacionales, uso obligatorio de mascarillas de protección para la población general, suspensión del transporte público y otras). De ser efectivas, estas medidas podrían contener la diseminación del virus, “aplanar la curva” de contagios y favorecer un uso racional de los recursos disponibles en materia de salud pública.

Sin embargo, los retos a considerar son múltiples:

1) Mantener en cuarentena prolongada a una población mayoritariamente pobre que depende del trabajo diario para subsistir va a resultar difícil, aún sabiendo que sin cuarentena ni aislamiento social las tasas de transmisión serán muy altas y la duración de la pandemia podría prolongarse en el tiempo;

2) Anticipar la llegada del brote anual estacional de influenza y dengue que podría complicar el panorama epidemiológico de la región; Vacunando.

3) Prever los efectos sobre las tasas de contagio del descenso de las temperaturas con la llegada del invierno en los países del sur del continente;

4) Enfrentar un problema de salud pública de tal magnitud en un escenario de limitados recursos económicos podría comprometer la aplicación de adecua das estrategias de prevención, la necesaria realización a gran escala de tests de diagnóstico rápido, lo cual se considera de vital importancia para rastrear el virus, comprender la epidemiología local y suprimir la trans misión; y, el adecuado cumplimiento de protocolos de tratamiento ambulatorio e intrahospitalario;

5) Asumir las consecuencias a mediano y largo plazo de las medidas antes mencionadas sobre economías vulnerables y en muchos casos ya comprometidas”..  https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?pid=S0370-41062020005000602&script=sci_arttext

En términos generales se trata de una población más joven y con características demográficas, étnicas y bio-socio-culturales distintas a las poblaciones de Europa y Estados Unidos (por ejemplo, menos del 9% de la población latinoamericana es mayor a los 65 años, en comparación con 20% de la población europea y 16% de la población norteamericana). ¿Podríamos esperar un comportamiento similar de la pandemia en nuestro continente a lo que está ocurriendo en los países europeos y en Norteamérica? En segundo lugar, es difícil predecir las reales consecuencias de esta pandemia en el futuro de la región. ¿Podrá América Latina soportar la carga que un problema de salud pública como este representará para sus sistemas de salud y las consecuencias económicas a mediano y largo plazo si la situación se prolonga en el tiempo?. Aunque las respuestas a estas interrogantes están lejos de estar claras, algo en lo cual todos coincidimos es que debemos prepararnos para librar una batalla para la cual necesitaremos de apoyo financiero y cooperación internacional, asesoría en materia de salud pública por parte de grupos de expertos, sociedades científicas y organismos nacionales e internacionales competentes, una intensa labor de educación y asistencia financiera para la población general y tal vez lo más importante, el concurso y la adecuada protección de nuestro recurso más preciado: el talento, entrenamiento, experiencia, mística de trabajo y conocimiento de nuestros académicos, científicos, investigadores y de todo el personal de salud (médicos, enfermeras, paramédicos, etc.) que como ha quedado demostrado ya en otros países, constituyen el mejor recurso y la herramienta más valiosa en la lucha para limitar los alcances de la pandemia por COVID-19. https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?pid=S0370-41062020005000602&script=sci_arttext

Desarrollo:

La cantidad de camas con la cuenta América Latina, en cuanto a los números publicados es insuficiente, por lo tanto, los esfuerzos en la cuarentena no están para evitar la propagación del virus, sino para darle tiempo al sistema de salud y social que se prepare, como asi aplanar la curva. Pero en algún momento, por los problemas para lograr un cumplimiento estricto, los casos se dispararán y esto no significa fracaso sino las características propias de la epidemia, aunque algunos pretendan sacar rédito de corto plazo. Por más esfuerzos que se hagan, hay acciones, trabajos previos del sistema de salud y social, educativo, el sector del trabajo formal y el combate a la pobreza que no se hicieron en años, no se pueden hacer en dos meses. Lo único que se puede hacer es tener los respiradores suficientes para el pico, las camas necesarias para atender a los más graves y alojar en sistemas de cuidados mínimos para los que tengan formas leves. El Uruguay ha desarrollado un proceso sin par de integración de su sistema de Salud, que permitió nominalizar al 96% de la población y asignarla a un prestador, generando uno de los mejores sistemas de américa latina. Brasil esta en un proceso incompleto de inversión y desarrollo de su sistema único de salud, con responsabilidad municipal de la atención primaria de la salud y presupuestación estadual de los hospitales. Un factor común para destacar es la baja inversión pública en salud, que en promedio según la CEPAL, 2019 es de 2,2 %del PBI, cuando lo recomendado para la construcción de equidad es del 6%. La inversión pública mejora los centros de atención primaria, la organización en redes, la nominalización de la población y la mejora en los hospitales. Esto genera una competencia que implica que el sector privado o de la seguridad social integrado deban mejorar también.

Tampoco en la región, tiene la cantidad suficiente de recursos humanos para enfrentar la situación, no tiene la cantidad de enfermeras que se necesitarán. Esto es una política de largo plazo y de planificación estratégica, algo que se carece, con contadas excepciones.


América Latina es el continente más desigual del planeta, tiene grandes problemas de acceso a los sistemas de salud, en nuestro país si bien el acceso se podría considerar universal se puede afirmar que no esta asegurada la calidad.

Brasil:

Brasil es el segundo país con más casos de coronavirus, en la actualidad, superó a Rusia, España e Italia, precedido por Estados Unidos, y el sexto con más muertes por esa enfermedad, detrás de Estados Unidos, el Reino Unido, Italia, España y Francia, según la base de datos en línea de la universidad estadounidense Johns Hopkins.

San Pablo, el estado más rico y más poblado del país con 46 millones de habitantes, seguía siendo el más afectado, con 82.161 casos y 6.163 muertes, seguido por Río de Janeiro, con 37.912 contagios y 3.993 fallecimientos.

Perú:

La situación de hoy en el Perú muestra un total de 123979 casos positivos, solo con PCR 33136. 90843 pruebas rápidas. una letalidad de 2,93%

las camas de uti disponibles hoy en todo el país son de 169

Chile:

el subsecretario Zúñiga indicó que el sector salud dispone de 3.300 ventiladores mecánicos. “En situación normal, la red público y privada, cuenta con 1.229 camas con ventilación mecánica. El gobierno, a través del Ministerio de Salud ha comprado 793 ventiladores mecánicos, incluidos los de trasporte. A eso sumamos las más de 500 máquinas de anestesia que se usarán para dar ventilación mecánica a los pacientes, los más de 300 ventiladores pediátricos que se pueden convertir en ventilación mecánica de adultos, más la reconversión que están efectuando los privados, llegamos a la cifra de 3.300 ventiladores mecánicos”,

Efectos económicos del Covid en América Latina:

El COVID-19 tendrá efectos graves en el corto y el largo plazo en la oferta y la demanda a nivel agregado y sectorial, cuya intensidad y profundidad dependerán de las condiciones internas de cada economía, el comercio mundial, la duración de la epidemia y las medidas sociales y económicas para prevenir el contagio

La crisis llegó en un momento en que la confianza en la globalización y el multilateralismo como herramientas para el desarrollo acumulaba más de un decenio de deterioro.

• La crisis financiera mundial de 2008 condujo a una pérdida de confianza en la capacidad de los mercados, en particular del mercado financiero, de garantizar un crecimiento estable en ausencia de controles y medidas regulatorias.

• Algunos segmentos estratégicos de las cadenas globales de valor se deterioraron después del tsunami del océano Índico de 2004, que interrumpió segmentos cruciales de la cadena manufacturera de componentes microelectrónicos. Ante esta disrupción, la actividad productiva no contó con mecanismos inmediatos que amortiguaran sus efectos, que fueron particularmente graves en un contexto de fabricación y demanda sincronizadas (just-in-time) muy extendido.

• El desempeño económico de la economía mundial ya era débil antes de la pandemia del COVID-19. En el período 2011-2019, la tasa media de crecimiento mundial fue del 2,8%, cifra significativamente inferior al 3,4% del período 1997-2006. En 2019, la economía mundial registró su peor desempeño desde 2009, con una tasa de crecimiento de solo un 2,5%.

Ya antes de la pandemia, las previsiones de crecimiento del PIB mundial para 2020 se habían revisado a la baja.

Conclusiones:

Hoy más que nunca nos necesitamos unos a los otros, en este continente, dentro del cual tenemos intereses comerciales, producciones complementarias, grandes posibilidades de intercambio, estamos envueltos en las disputas que han generado los regímenes populistas, las intromisiones de China, Rusia y EEUU en la región, que nos coarta la libertad, con desarrollo institucional muy pobre, esto afectará las respuestas que tendremos ante el coronavirus, se acrecentará la desigualdad, la desocupación, la pobreza y el hambre. Tenemos una responsabilidad histórica de minimizar los daños, de ser solidarios, y colaborar, inclusive por encima de nuestros gobiernos intercambiando experiencias, con el patrocinio de las sociedades científicas, hermanos de América Latina.

Las comparaciones nunca fueron buenas, menos en el Covid 19

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor titular Universidad ISALUD.

Objetivo:

En todas las presentaciones gubernamentales, realizadas por el Sr. Presidente, de la argentina, para explicar las medidas decididas con los miembros del gabinete, el ministro de salud, asesores (infectólogos y epidemiólogos) y gobernadores de los dos conglomerados urbanos más comprometidos, fuerzas sociales, empresarios, etc surgen comparaciones que generan descontentos diplomáticos con otros países, innecesarios e incomparables. Inclusive con errores en las cifras que hablan de una falta de cuidado de la imagen, esto originó respuestas diplomáticas de Suecia primero, Chile después, Brasil, y nuevamente Chile, entre otros. Pero más allá de eso, encierran errores conceptuales y de cifras, que debieran evitarse, especialmente por lo que les dan información. No deben existir, ni sembrarse rivalidades ideológicas en esta pandemia. No hay que compararse. La pandemia afecta en forma distinta e igual en todos los países, pero las comparaciones no son las muertes, los números de casos, los testeos realizados, sino la tensión de las camas ocupadas del sistema de salud y de las unidades de cuidados intensivos ocupadas, las respuestas sociales coordinadas. Bélgica, Italia, Reino Unido y España, tienen números e indicadores supuestamente peores que la Argentina, no sirve invierno o verano, las semanas epidemiológicas, las cuarentenas estrictas, administradas, relajadas, las respuestas de autocuidado social, todos intentaron cosas diferentes, nosotros no innovamos, hicimos lo mejor que podíamos en la condición en la cual estábamos: depresión económica, crisis social, de institucionalidad, liderazgos sin espacios, falta de preparación y cantidad insuficiente de unidades de cuidado crítico, etc. «Bélgica por ejemplo, (un país con un número de camas de críticos notablemente alto) inició el confinamiento un par de días antes que España y lo endureció una semana después. Su alta mortalidad viene probablemente determinada por su capitalidad europea (con su mochila de viajes, hoteles, etc.) y un sistema de información que cuenta más fallecidos por COVID-19 que otros países. Aun así, sorprende que su curva de mortalidad se eleve casi dos semanas después que la italiana, sugiriendo que la transmisión continuaba cuando otros países habían iniciado ya sus confinamientos».http://www.aes.es/blog/2020/05/22/comparacion-critica-de-las-distintas-respuestas-de-salud-publica-ante-la-covid-19/Peiró S.

Escribí esto para decir, que no hay que compararse, los países hacen lo que pueden con lo que tienen, si algunos les va peor, bueno, tenemos que ayudar mientras podamos, esos aprendimos, o la ideología de la hermandad latinoamericana es solo con Maduro. Si Chile esta en tensión en su sistema ofrecer elementos, lo mismo Perú, Brasil, Bolivia, Paraguay. Ayudar es ayudarse. Es establecer lazos que luego redundarán en mejor ingreso para nuestros habitantes. tenemos que estar a la altura.

Introducción:

La difusión de la pandemia entre los diferentes continentes, entre países, entre regiones del mismo país y entre diferentes localidades (mega-urbes, conglomerados urbanos y sus alrededores donde se localizan las personas por la migración interna y de los países limítrofes, que buscan la subsistencia rodeando las grandes ciudades. Además el daño causado parece muy heterogéneo en relación a la población de cada país o de personas contagiadas: desproporcionadamente elevado en el oeste de Europa y Estados Unidos respecto a Asia, incluso en países vecinos a China, o -al menos por el momento- el este de Europa, pero ya Rusia desmiente esto, estando todos los días disputándose el segundo lugar con Brasil. Por lo tanto, primero todavía en la posición que nos encontramos las comparaciones son innecesarias. Si vamos a utilizar datos, para compararse hay que corroborar los datos con rigurosidad. http://www.aes.es/blog/2020/05/22/comparacion-critica-de-las-distintas-respuestas-de-salud-publica-ante-la-covid-19/. Salvador Peiró 24 de Mayo 2020.

Si se hacen más test, se detectan más oligosintomáticos o asintomáticos, aumenta el denominador, baja la mortalidad, los pacientes graves, entonces que pasaría en un estudio simplista sobre mortalidad o letalidad, a esos países podríamos decir que les va mejor. Si el sistema está desbordado y más gente fallece con neumonías bilaterales de la comunidad, puede haber subregistro de las muertes. Como política comunicacional no son buenas las comparaciones.

Tal vez lo que haría yo que todavía como país no estoy tan mal, por el momento con los casos y con el sistema de salud como Chile, Ecuador, Perú y Brasil, es ofrecerle lo que tenemos y producimos, respiradores microprocesados, barbijos N 95 Y test para PCR, camas hospitalarias, más allá de las ideologías y que sean gobiernos de distinto tinte político. Eso nos ha caracterizado en la historia, ayudar a países hermanos en situaciones de catástrofe, eso los pueblos y sus ciudadanos lo recuerdan con el tiempo, quién te ayudó en los momentos difíciles, y en silencio.

La epidemia no distingue clases sociales, ricos, ni pobres, somos todos susceptibles, algunos, resultan más que otros, por el acceso a los elementos de sanitización urbana y a la demografía. Tal amenaza global como el Covid debería dar lugar a la solidaridad global y especialmente en la Argentina, nuestras pequeñas diferencias se tienen que volver insignificantes, todos trabajamos juntos para encontrar una solución, y aquí estamos hoy, en la vida real.

El punto no es disfrutar sádicamente el sufrimiento generalizado en la medida en que ayuda a nuestra causa; por el contrario, el punto es reflexionar sobre un hecho triste de que necesitamos, pero ni siquiera una catástrofe hace que podamos repensar las características básicas de la sociedad en la que nos encontramos. Me duele profundamente. No entiendo tanta pequeñez. Como un Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, que hizo más por la salud pública que en los últimos doscientos años. Por Dios. No hay que engolarse con el discurso y pensar lo que uno dice. Los hospitales de Avellaneda, San Martín, El policlínico de la Plata, Lanus, etc durante la época de Ramón Carrillo: El modelo Carrillo en su conjunto no llegó a conquista la hegemonía necesaria para transformar al sistema en su conjunto. Sin embargo, dejó huellas indelebles en los servicios de salud del país. Entre 1946 y 1954 se duplica la cantidad de camas públicas (pasando de 66.400 a 134.218). Todas ellas bajo la jurisdicción del Estado Nacional pero la gran mayoría en la Provincia de Buenos Aires. Otro punto para explicar que las comparaciones no sirven en el Covid, y menos en la ignorancia de la historia.

Desarrollo:

Cinco razones por las cuales no podemos comparar:

1. No hay fuentes de información homogéneas que permitan conocer el éxito de las medidas implementadas, cuáles fueron más efectivas. El factor que más atenta contra las medidas son los comportamientos individuales, en el barrio, en la comunidad. La vida privada no es posible controlarla en nuestra sociedades por el miedo a consolidar el abuso de poder. La gente tiene miedo de dar datos personales.

2. Nuestras medidas son diferentes que en las tomadas en los países en los cuales nos comparamos, que tienen además otro grado de desarrollo y bienestar. Cada vez existe más evidencias que en los lugares de mayor concentración demográfica, la transmisión, el Ro aumenta, el inóculo de las partículas virales es mayor, es así como viven 3.400.000 argentinos, que tienen problemas de hábitat, de servicios básicos de agua de manejo de excretas, de comunicaciones, más informalidad en el empleo, menos posibilidad de recibir a ayuda bancarizada de parte del estado, una intrincada organización social, hace muy complejo que nos vaya bien en un país con tanta desigualdad económica, de ingresos, de hábitat, de acceso al empleo formal, no nos va a ir bien, nadie puede pensarlo, hay que intentar minimizar los daños y salvar vidas.

El “aislamiento social, preventivo y obligatorio”, no se aplica de la misma manera en las estos lugares postergados del AMBA que en un barrio residencial. Las viviendas en general cuentan con escasas condiciones de higiene y hay hacinamiento. En habitaciones pequeñas con poca ventilación donde conviven varias personas es difícil pensar en un acatamiento correcto de la cuarentena, que por otra parte golpeó las actividades laborales (muchas veces informales) y necesitan ganarse el sustento porque son cuentapropistas. Por ello desde este espacio se proponen algunas acciones que serían interesantes desplegar, porque puede ocurrir, que desde estos conglomerados, el aumento de los casos pueda tener un desarrollo exponencial y modificar el ascenso de la curva por una bomba biológica que se puede desactivar. Pero hay que poner esfuerzo conjunto sistémico, de cuarentena focalizada, que en este caso exija interacción entre los actores sociales, los agentes de salud, los de acción social y la seguridad para todos los que tengan que actuar, para que se haga un diagnóstico rápido, aislamiento, contención, evitar que aumente la cantidad de casos. Es cierto que vive gente más joven en esos asentamientos, pero también no tienen el nivel de cuidado de su salud, que en otras áreas más acomodadas, como dice los trabajados del gradiente social de M Marmot. Son 2.100 barriadas, y hay que armar equipos de intervención multidisciplinarios para llegar a ellas. La diferencia entre la severidad del confinamiento, la disciplina social, la edad de las personas, los factores de riesgo asociados, el acceso a los medios higiénico de protección, las condiciones de vida de las personas, la cantidad de personas que habitan la vivienda, la cobertura de salud que tienen, generan las condiciones «ideales» para aumentar el Ro del coronavirus.

3. La irrupción temporal de la epidemia en cada país de circunstancias distintas: En Madrid y en Milán, ocurrieron dos «bombas biológicas», en Argentina primero hubo una oleada de casos importados a las provincias dependió al principio por la llegada de viajeros de zonas de circulación, o incluso entre las regiones del misma provincia, luego en las instituciones asilares, también ha sido heterogénea , por lo que la cronología de las medidas adoptadas no define la celeridad de las respuestas de salud pública: hay provincias que impusieron confinamientos más férreos y posteriores a otros, pero anteriores en su curva epidémica, consiguiendo entrar en fases de aplanamiento sin un gran daño, y esto que dice NADA.

4. «Tampoco los datos de pruebas, contagios o mortalidad por la COVID-19 son homogéneos entre países (incluso dentro de cada país, con cambios en las series cronológicas). En este caso hemos usado los datos y figuras de Our World in Data que en su mayoría derivan del European Center for Disease Control, la World Health Organization o del Johns Hopkins Coronavirus Center. Para España se han utilizado datos del Instituto de Salud Carlos III, fundamentalmente del Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria (MoMo)».http://www.aes.es/blog/2020/05/22/comparacion-critica-de-las-distintas-respuestas-de-salud-publica-ante-la-covid-19/ Peiró S. 2020.

5. Aunque en los medios de comunicación y el debate de los políticos, se utilizan las cifras (antes que las tasas poblacionales) de contagiados, de pruebas, de pacientes en unidades de críticos o de fallecimientos como prueba inequívoca de mejor o peor respuesta a la pandemia, la atribución causal de estos datos a las políticas de cada país es muy compleja y falaz. http://www.aes.es/blog/2020/05/22/comparacion-critica-de-las-distintas-respuestas-de-salud-publica-ante-la-covid-19/ Peiró S. 2020.

«Los diferentes países enfrentaron momentos diferentes de la epidemia y adaptaron su respuesta a ese momento. Para el caso de España, en que el Gobierno aplicó una respuesta muy homogénea en todo el territorio, resulta difícil deducir que las Comunidades Autónomas (CCAA) con mejores cifras (como Andalucía, Baleares, Canarias o Murcia) hayan empleado estrategias diferentes a las CCAA con las peores (como Cataluña o Madrid)».http://www.aes.es/blog/2020/05/22/comparacion-critica-de-las-distintas-respuestas-de-salud-publica-ante-la-covid-19/ Peiró S. 2020.

«La predicción de un informe del Center for Infectious Disease Research and Policy (CIDRAP) es que el virus continuará expandiéndose por Estados Unidos otros 18-24 meses. Es el tiempo calculado para que la población desarrolle inmunidad de grupo. Se estima que entre el 60 y el 70% de la población tiene que infectarse (en ausencia de vacuna) para que se consiga». http://www.aes.es/blog/2020/05/14/covid-19-y-el-dilema-del-prisionero/

En el AMBA recién ahora estamos en el momento de la epidemia en que los casos crecen todos los días y se estabilizan en altos niveles, que en nuestros casos serán más de mil casos por día, por ahora en 700, recordemos que de acuerdo a las proyecciones podríamos llegar a 60.000-120.000 casos, en esa franja nos manejaremos, no quiere decir menos un éxito, más un fracaso. No quiere decir NADA. No se puede controlar la curva de contagios, menos en esas barriadas, que mencioné, entonces se realizan medidas a medias, por temor a las críticas, por lo tanto se actúa tarde, o esperando que la situación no sea tan grave, se actúa como se puede.

 Un prominente  matemático israelí,   analista  y  ex  general Isaac Ben Israel  afirma  que el simple análisis estadístico  demuestra  que la propagación de COVID-19  sigue  un  patrón y se asemeja a una curva. El profesor  Isaac Ben-Israel, jefe del  programa de Estudios de Seguridad de la Universidad de Tel Aviv  y  presidente del Consejo Nacional de  Investigación  y Desarrollo,  ha  explicado  la  investigación que llevó  a cabo  con  un  profeso r compañero,  analizando el crecimiento y la  disminución de nuevos casos en países de todo el  mundo,  ha demostrado  repetidamente  que  «hay un patrón establecido» y «los números hablan  por sí mismos». Dice que  las  cifras  alcanzan su punto máximo  después de unos  40  días  y se reducen  a  casi  cero después de 70   días,  sin  importar  dónde ataque, y no importa  qué  medidas  impongan los gobiernos  para  tratar de frustrarlo.  https://www.timesofisrael.com/the-end-of-exponential-growth-the-decline-in-the-spread-of-coronavirus/

Siguiendo esta hipótesis podríamos decir, el ciclo de la epidemia parece extenderse por 70-80 días, la ola principal aparecería a los cuarenta días, luego vienen varias ondulaciones y entiendo que por lo que hemos realizado hasta ahora, esto comenzó el día 18 de mayo, por lo tanto sería dable pensar que el pico ocurra entre la primer y segunda semana de junio para sostenerse hasta la segunda de julio, y empezar a disminuir hasta fin de agosto, lo que nuestro equipo de investigación había previsto era sostener el aislamiento unas dos semanas más, abrieron antes la circulación, no se entendió que las medidas se reflejan en quince días hacia adelante, entonces se anticipo el ciclo tres semanas, que hasta ahora nos venía dando muy parecido, con la prevención que decíamos que no aparezca la bomba biológica, y apareció, son los barrios populares. Entonces entre lo que preveíamos y ocurre, hay unos 300 casos más, estaríamos recién en estos de hoy en la segunda de Junio, bueno el riesgo de entrar en las barriadas postergadas era notorio que iba a ocurrir.

Carla Vizzotti, se refirió al brote de contagio en Villa Azul e intentó brindar cierta calma. “Se está trabajando con las organizaciones de los barrios para minimizar al máximo el contacto. La idea es fortalecer el distanciamiento físico y minimizar la circulación a otros barrios populares que están cerca”. Infobae 24.5.2020. Si quieren para esto, a la gente que vive en estos barrios hay que hacerles test cada quince días mínimamente, para identificar rápidamente a los que tienen PCR.

Las epidemias regresan cada cierto tiempo para recordarnos nuestra vulnerabilidad ante la enfermedad y el poder, y la vulnerabilidad del poder y de los poderosos ante la enfermedad, más si estas son infecciosas. Y siempre existirá el reclamo social que cuestiona el retraso, la falta de priorización, la displicencia o la insuficiencia del cuidado de la salud a los ciudadanos. https://saludbydiazfitness.wordpress.com/2020/04/29/la-inequidad-social-le-abre-la-puerta-al-coronavirus-en-la-villas-argentinas. Como se ve publicado hace un mes.

Se miramos como estábamos y como estamos ahora, la situación es distinta estamos más preparados, sabemos cuantos respiradores tenemos, aumentamos los lugares de diagnóstico, la cantidad de reactivos, tenemos elementos de protección personal, tenemos camas extrahospitalaria, más camas de terapia intensiva, hemos frenado la propagación desde la capital y el amba a las provincias, aprendimos a conocer la enfermedad, muchos ya tenemos la cantidad de casos para saber y corroborar de lo que leímos, que nos pasa. Este tiempo fue una gran conquista prepararnos. Esta crisis debe ser una oportunidad para la argentina toda, que es mejor producir, generar trabajo, superávit gemelos en las cuentas, agilizar el estado, privilegiar la educación y la salud para aumentar la potencialidad como país, y salir adelante, con sufrimiento por cierto, algunos más otros menos.

Conclusión:

Lo primero que debemos aceptar es que se hace lo que se puede, (con el otro gobierno con personas sin experiencia en la gestión y soberbios hubiera sido mucho, mucho peor) porque erradicar, tratar con un medicamento efectivo o vacunar es imposible, no hay ninguna vacuna en los hombres para el coronavirus, si para evitar su contagio en los animales criados para el consumo. Por lo tanto, en este tejido social de desigualdad, inequidad, pobreza, grandes dificultades que no reconocen ideologías, ni gobiernos porque fueron todos, todos, algunos más otros menos, pero por favor dejémonos de molestar con opiniones que a veces parecen «operaciones de prensa» y trabajemos todos juntos con humildad y mitigar el daño, nadie tiene la culpa, esto es asi y nos toco, vamos a trabajar, desde el lugar que no toca por el bien de todos. Se pueden hacer las cosas mejor, siempre, por ello debemos desarrollar la mejora continua, y siempre preguntarnos que podemos hacer diferente, estar un paso adelante, escuchar, consensuar, no prometer lo que no se puede lograr, nos va a ir mal, bueno debemos dar lo mejor de cada uno. Es tarde para lamentos. Ahora hay que pensar, obrar por el bien común y estar atentos ante cualquier avance autoritario. Que los hay. o de los operativos impunidad. Pero frente al Covid 19 no hay partidos, ni privados ni públicos, todos debemos colaborar por desarrollar un mejor sistema de salud.

Nuestro sacrificio por haber tomados las medidas de cuarentena antes, mayor sacrificio, y se dijo claramente que se podía volver para atrás. No hay que vivirlo como un fracaso, lo anterior no era el éxito.

Poder desarrollar y producir vacunas y no depender de “dilemas” de terceros debería ser, por tanto, un objetivo estratégico.

A qué le tienen miedo los dirigentes

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor titular Universidad ISALUD.

Hoy 22 de mayo de 2020, escuchaba los medios y leía on line los diarios y me preguntaba, ¿enormemente a que le tenemos miedo? primero, y a que le tienen miedo los dirigentes. Porqué ante todo lo que sabemos, lo que hemos realizado como sociedad en un sacrificio colectivo extraordinario, reconfortante de disciplina como sociedad, es decir dimos todos, porque entonces no adoptamos una actitud resignada ante la enfermedad, si países desarrollados, ricos, con estado de bienestar y distribución más igualitaria de la riqueza han sufrido por esta pandemia, no tenemos que tener miedo y trabajar incansablemente en mitigar, tratar, detectar, mejorar la capacitación del personal, consolidar los planteles y protegerlos. Tenemos insumos, respiradores, información transparente y funcionarios que piensan bien.

Bueno, nos hemos preparado, tenemos más camas, acopiamos insumos, entrenamos personal, tenemos test de diagnóstico, limitamos el ingreso de infectados, tratamos de mejorar los hábitos higiénicos y la distancia social, porque si hicimos todo eso tenemos que tener miedo. Limitar los contactos, contener contagios y mitigar, pero el virus es tan contagioso que nada alcanza. Donde está la resignación, las creencias, el deber cumplido. No debemos vivirlo como un castigo el contagio, el aumento de los casos y las muerte que no son un número. El sacrificio es parte de esta batalla, la disciplina colectiva e individual, cuidarse en persona para cuidar a los otros.

Levantamos las voces por los ancianos, por los marginados, por el personal de salud, pero somos todos susceptibles, lo que cambia es la letalidad. Nos da temor saber cuanta letalidad tendremos y cuanto será la magnitud del inóculo que nos enfermará.

Somos animales sociales y culturales, existir es coexistir y habitar es cohabitar (¡que se lo digan ahora a tantas familias!), muchos sujetos humanos parecen incapaces de permanecer sosegados, sin estar expuestos continuamente a las multitudes y a no sé cuantos estímulos exteriores, haciendo verdadera la máxima de Pascal (acaso en una definición predicativa de Hombre: “Todas las desgracias del hombre se derivan …”) de que el principal problema del ser humano es el de no poder estar tranquilamente, en soledad y en silencio en una habitación (y con las catastróficas consecuencias educativas que todos conocemos, donde se ha pasado de la instrucción en determinadas materias a tener entretenidos a los alumnos, y donde se confunde un centro educativo con una especie de circo, donde hay que estar continuamente entreteniendo al educando: ¡Ni un día con un alumno aburrido! en vez del clásico nulla dies sine línea-)

Desarrollo:

La crisis COVID-19 ha vuelto a exponer las fragilidades de los sistemas sociales y económicos, según un punto de vista en la naturaleza. Pide un esfuerzo multidisciplinario para crear mejores herramientas para sopesar las compensaciones entre la salud y la riqueza. https://www.nature.com/articles/d41586-020-01504-4

Parece que inesperadamente todos nuestros compromisos, encuentros, apretadas agendas se desvanecen, como por arte de magia. Tenemos tiempo para leer, para escribir a los amigos, para soñar, para redescubrir lo que hacemos. El tiempo cobra un nuevo sentido y nos abre a una verdad a la que normalmente da miedo acercarse. 

El ser humano que ha conquistado la cúspide de la cadena trófica y que se cree todopoderoso, hoy se arrodilla ante un ser minúsculo, un pequeño virus.  “Impossible is nothing”. Nos damos cuenta que es un slogan.

Creíamos que lo podíamos todo, incluso el imaginario de que no hay nada que la tecnología no pueda resolver, pero no es verdad, no lo podemos todo, no encontramos tan rápido como queremos la cura y eso nos da miedo. Estamos un tanto enojados con la ciencia que no da respuestas. Al respecto, deseo expresar una opinión: después de varias décadas de desarrollar la Medicina basada en la evidencia, la hemos dejado coaptar, la ciencia está coaptada por los intereses económicos del complejo industrial médico. Hoy esta dentro de una carrera por lograr la primer vacuna o el primer medicamento antiviral o anti-tormenta inflamatoria que sirva.

En nuestro país creamos un Ministerio de ciencia y tecnología que aumento en número de investigadores, pero no concentró proyectos estratégicos para cada una de las áreas, tendría que haber como el grupo coronavirus del CONICET, áreas que estudien con otros países mecanismos fisiopatológicos, biológicos, diabetes, tecnologías y nanotecnologías aplicadas a la salud. Investigadores que estén aprendiendo conectados con el mundo. No ha crecido en publicaciones e instalar proyectos. Tendría que provenir del sector la reflexión necesaria, siendo pacientes, y entender que no hay que apurar, o sortear pasos en la investigación, la ciencia no tiene atajos, solo mentes que intentan encontrar el camino de la verdad.

«Un pequeño bicho nos ha hecho caer en la cuenta de que somos seres vulnerables personal y colectivamente. El coronavirus nos lo ha recordado de nuevo, como en otro tiempo lo hizo la gripe o el ébola. ¿Y será que porque somos vulnerables somos tan fuertes? «hay una grieta en casi todo, así es como entra la luz».

«El neoliberalismo, es la fórmula dentro del capitalismo que ha primado la liberalización de la economía y la reducción del Estado, anteponiendo al individuo sobre el bien común».

«El coronavirus también nos ha recordado que vivimos en un mundo globalizado, donde lo que pasa en una pequeña región de China puede tener consecuencias en el mundo entero, donde un pequeño virus puede provocar una crisis económica mundial». Lo curioso es que muchas veces los trapos sucios de la globalización los pagan las personas más vulnerables, y no solo como decíamos en el sistema sanitario.

Por mucho que queramos hacer individualmente para gestionar la pandemia, no tendría ningún sentido si no lo hacemos como comunidad, como humanidad.

Alberto Ares: «El gran teatro del mundo o de cómo el coronavirus nos recuerda lo esencial de la vida» (https://www.religiondigital.org/opinion/Alberto-Ares-coronavirus-recuerda-esencial

“El pánico es más contagioso que la peste y se comunica en un instante”, señalaba Gogol. Y más en sociedades globales e hiperconsumistas con verdades siempre relativas, amplios medios digitales de comunicación y libertades consideradas sacrosantas. “Muchas veces nace la enfermedad del mismo remedio” nos enseñó Baltasar Gracián: sistemas globalistas que difunden tendencias y turistas pero que expanden también basura (contaminación) y enfermedades (pandemia); que imponen identidades individualistas sin freno en las buenas (con consumidores compulsivos y productores flexibles) pero “recomiendan” lealtades colectivas solidarias en las malas. En pleno siglo XXI y en pleno mundo occidental calles desiertas y negocios cerrados, estanterías vacías y cuarentenas obligatorias, el desempleo creciendo y las Bolsas en caída, falacias y mentiras en difusión y verdades escondidas, políticos contaminados y políticos contaminantes; el escenario después de una batalla posmoderna.

Se irá este virus, y aparecerán otras crisis agudas; superaremos el Covid-19 pero quedarán, como nunca, efectos socioeconómicos terribles para los más humildes; ¿aprenderemos la lección de la coyuntura y olvidaremos el cambio moral que nos exige el tiempo histórico?. Tengo miedo, no lo haremos.

En muchos textos escritos a lo largo de la historia de las epidemias y pandemias, se registró que las “pestes” siempre van acompañadas de “pánico” o “temor irracional”. De hecho, en la historia de la epidemiología se ha fijado la idea de que una de las primeras reacciones ante la alerta de una enfermedad contagiosa es el llamado “pánico epidémico”: un miedo súbito y extraordinario que “oscurece” o nubla la razón. Al mismo tiempo, si se echa un vistazo a la historia de la medicina y la salud pública es posible ver que el miedo a adquirir enfermedades en una pandemia es completamente racional. Como se verá en este texto, desde una perspectiva histórica, las causas de esta emocionalidad van más allá de una mera reacción ilógica.

La palabra “pánico” hace referencia al antiguo dios griego Pan, de torso humano, pero cuernos y patas de cabra, que se volvería el referente cristiano del demonio. Generalmente es un ente pacífico y lujurioso que vive en los bosques acosando a las ninfas, pero cuando lo molestan tiene la capacidad de producir ataques de pánico a muchedumbres de animales y humanos, civiles y militares, como de hecho hizo para ayudar a los atenienses a ganar una batalla contra los persas, según el historiador griego Herodoto. Esa aparición súbita del terror que recorre las filas de un ejército en los campos de batalla, al ser una suerte de broma del dios Pan, muchas veces es descrito como “irracional”. De esta forma, se fundó una tradición militar de estrategias de guerra en las que infundir terror pánico en las filas enemigas fue fundamental para ganar las batallas, como ya dieron cuenta historiadores griegos como Polibio, Polieno y Dionisio de Halicarnaso. Esa noción castrense del terror pánico sería la base de la concepción actual del pánico como un miedo infundado.

Así se generan las panic diseases o enfermedades pánicas, de las cuales las más fuertes son las que provienen de un lugar distante. Ante tales enfermedades “viajeras”, según Humphreys, una de las reacciones inevitables es la de tratar de construir una barrera a través de la pulcritud o del aislamiento o, cuando hay gran temor, exigiendo a las autoridades reformas a las leyes o creación de instituciones, como sucedió con el pánico por la fiebre amarilla en 1879, cuando el congreso estadounidense creó la primera agencia federal de salud pública. Humphreys, Margaret. “No Safe Place: Disease and Panic in American History”. American Literary History 14, n.o 4 (2002): 845-57.

El pánico es lo opuesto a la resignación. Las personas que trabajan en nuestro equipo tienen miedo, pero no pánico, no estamos inmovilizados, queremos tener un paso más preparado, trabajamos a tiempo real y sin descanso la saturación para evitar el colapso. Veo en sus rostros un dejo de satisfacción y cansancio, más canas, más pelos porque no tenemos peluqueros, con nuestras protecciones, con temario, disciplina y ganas de venir a la mesa de situación. Los éxitos son del equipo, los errores del decisor, que no se sostendrá en el error y con oídos amplios, tratará la escucha, la reflexión, la repregunta y trabajar el contexto, para no tener pánico, si el miedo y respeto. Equivocarnos lo menos posible. Pensar en nuestros pacientes y en nosotros. En nuestros pacientes y nuestras familias. Le Breton, David. Las pasiones ordinarias: antropología de las emociones. Buenos Aires: Nueva visión, 1999.

Tenemos miedo al aumento de la letalidad con la edad y con las comorbilidades. Aprendimos que la obesidad es un estado proinflamatorio, no lo queríamos escuchar.

Asumir que podemos y debemos hacer algo.

Miedo a la última cama, al último respirador, practicamos usando mesas de anestesia, conectando a dos pacientes a un mismo respirador, modificando las presiones en la unidad, boxeando espacios, tratando de pensar, estudiar, escuchar a otros y aprender todos los días y cada minuto.

Temor a no tener insumos de protección personal, y ya lo hemos solucionado con el esfuerzo conjunto del estado, de la inversión privada, de la acción conjunta, que es la única forma de trabajar.

Dudas sobre si podremos acceder a los confines de las barriadas, donde esta la gente de trabajo que son la inmensa mayoría, por las barreras protectoras de la delación donde en un pequeño lugar se protegen los narcos y los delincuentes. Tener cerca a los referentes sociales y que nos ayuden. La gente de esos lugares tiene miedo en dejar su casa, por la posibilidad que se la ocupen, que le sustraigan efectos personales que lograron con mucho sacrificio de sus vidas comprar. Tienen temor a quedarse sin trabajo, a que sus hijos se enfermen. a No poder cumplir las medidas.

Tenemos miedo que estemos descuidando la evolución de las enfermedades crónicas no transmisibles, que aumenten los infartos, el tiempo entre el inicio del dolor precordial y el acceso a la sala de hemodinamia. Que pierdan oportunidad pacientes con Cáncer y trasplantados. Que pacientes con falla multiorgánica y sepsis bacteriana sistémica no puedan acceder a UTI.

A la pobreza que crece todos los días.

A que aumenten los casos de tuberculosis, y en niños de menor edad.

Que aumente la desocupación.

Que se lleven por delante las instituciones.

A que no nos alcancen las camas o los respiradores, y tengamos que tomar decisiones de priorizar.

A que le tienen miedo los políticos:

Ser los primeros en la bomba biológica les estalle en la mano y en la cara de sus futuros políticos, entonces el problema se lo pasan al otro, mejor si es un contrincante en las próximas elecciones, y si ser los líderes en implementar soluciones dignas de ser veneradas por las personas pertenecientes al pueblo, menesterosos y mercaderes, laburantes y empresarios, están fuera de las murallas del poder.

Le temen a la desocupación, la pobreza y el hambre, el levantamiento social. A la desobediencia civil.

A la expiación gerontológica.

A los muertos en los cadáveres en los pasillos de las barriadas como Guayaquil.

A las fosas comunes.

Que frente a la epidemia la derrota es segura, en este momento de la evolución cuando la contención fracasó, y la mitigación por la cuestión social no se puede lograr.

Primero fueron los que venían de otros países, luego los convivientes, los ancianos en instituciones asilares, los trabajadores de la salud y ahora los barrios no urbanizados y marginales.

Tienen miedo de perder el poder y sus prebendas.

Suponen que en las próximas dos semanas tendremos el triple de casos por día o sea por encima de los 1.800, que no alcancen las camas de terapia, y que falten respiradores.

La economía en Argentina desde el 2011 que no crece, y con tendencia ha empeorar, asi que la caída del 10% del PBI que pronostican algunos, bueno. El futuro se puede modificar. Pero se tendrán que sacrificar. Negocios. Futuro. Hay que tomar medidas duras. Sin sacrificio no se Saldrá.

Desde el punto de vista económico aún es pronto para saber todas las dimensiones de esta crisis del Coronavirus pero no es muy aventurado pensar que será muy profunda. Continuamente se nos está haciendo referencia a diversos hitos del siglo XX-XXI: la Gripe Española de 1918, el Crash del 29, la Segunda Guerra Mundial, la Crisis del petróleo de 1973, el 11-S-2001 o la Crisis de 2008. Habrá que ver qué alcance económico y geopolítico tendrá ésta pero ya vemos que muchos sectores y profesiones (autónomos y pymes pero también multinacionales han congelado su producción o servicio) se están ya viendo seriamente afectados.

Los de la oposición, a que los que están haciendo las cosas y tomar decisiones les vaya bien entonces no habrá oposición: «si les va bien, tendremos peronismo para rato». Si les va bien «modificarán la composición de la corte». «instalarán la reforma judicial». «chavisarán el país». «Seremos Venezuela» y no se cuantas cosas más.

Esta crisis covidológica sirve para mostrar los conflictos entre los planos de la ética, la moral y la política.

Desde el punto de vista ético debemos basarnos en su norma ética fundamental, la fortaleza de los ciudadanos argentino, que hace rato no tienen futuro (con el buen cuidado o preservación, psicológica y físicamente, del cuerpo humano tomado individualmente), teniendo en cuenta que ésta se divide en dos: hacia nosotros mismos (la firmeza) y hacia los demás (generosidad).

En este caso se nos advierte que no es una cosa solo nuestra o particular, que queramos no ser firmes y que solo nos afecte negativamente a nuestro organismo, sino que al hacerlo, vamos a ser poco generosos con los demás (transmitiendo el virus e infectándolos). Ciudadano que no se cuiden, que hagan reuniones sociales, sino que con su acción o dejación está perjudicando a otras personas. Y al hacerlo, con esas acciones no solidarias está perjudicando las normas de todo el grupo, del colectivo o sociedad al que pertenece.

Es decir, afectan a la moral (que haya más o menos número de afectados, de internos en la UCI, de fallecimientos).

Y, por último, el plano de la política, el de los estados, y cómo cada uno de ellos va reaccionando e imponiendo una serie de normas, que deben ser prudentes –o deberían haberlo sido de no haberse guiado por vulgares directrices sectarias e ideológicas– (y que, en el caso de Argentina, dado su carácter federal, que complica en demasía ciertas pautas de actuación que se supone deberían ahora estar regidas por el sentido común … pero claro, como está siendo todo improvisado, no se ha podido plagiar un buen modelo…), contando sin duda con el contexto en el que se desenvuelve a escala continental y global (donde China puede acabar de dar el golpe nunca final podríamos decir).

Utilidad del Testeo al Personal de Salud

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular Universidad ISALUD.

Opinión:

Existen cinco elementos que lo hacen útil, al testeo al personal de salud, en primer lugar detectar oligosintomáticos, presintomáticos y asintomáticos, para que no afecten a los pacientes que no tienen COVID 19, o pongan en riesgo a sus compañeros del equipo de salud, (porque la mayor carga viral se observa justo antes de empezar los síntomas) (la PCR puede ser positiva 4 días antes de empezar con los síntomas)segundo para descartar aquellos que siendo sintomáticos no tienen COVID, pueden seguir trabajando. Tercero actuando antes, para aislar protegeríamos a su familia, que es una de las preocupaciones más grande en todos los que trabajamos en esta pandemia. Haciendo en forma reglada y con una metodología evitaríamos la autoprescripción, que ha ocurrido en otros sitios, donde los médicos podían realizar la solicitud. En contrario, testear a todo un turno obligaría a hacer diez estudios para tener uno positivo. Protegemos a la institución sobre el posible reclamo de los pacientes que se internen por otro motivo y se contagien con el coronavirus. Como todas las asignaciones que se realizan por acción o por omisión dependen del costo unitario del bien, de la efectividad del mismo, y si genera costo de oportunidad o apariciones de free riders. También en el caso de hacérselo a los pacientes podríamos llegar a plantear si esta sustitución de costos, por disminuir consumos de PPE, en el personal no lo hace rentable. Pero sigue siendo difíciles todas las alternativas decisorias, porque existe un porcentaje de los estudios sensibilidad del 80 o 90%. La seroconversión de los pacientes empiezan entre los 6-9 días, donde los estudios son negativos. Cuarto, Licenciar a muchos sospechosos sobrecargará a los que no lo son. Quinto hay que evitar contagio en áreas de pacientes de muy alto riesgo por edad o por ser inmunocomprometidos.

1. Proteger a la fuerza laboral enfermería, médicos, administrativos y camilleros. Priorizando los lugares más críticos. Que atienden a pacientes inmunocomprometidos o en las unidades críticas, de emergencia o de internación de pacientes con COVID.

2. Reducir la propagación en casos asintomáticos o leves.

3. Proteger a los pacientes ingresados por otras causas que se contagien por coronavirus desde el personal.

4. Mitigar el agotamiento de la fuerza laboral por cuarentena innecesaria de los contactos.

5. Evitar contagios entre personal de salud y personas que están en entidades de estancia prolongada u hogares de ancianos o centros de rehabilitación. Especialmente en los cuales los internos no pueden, ni tienen conciencia para la utilización de barbijos.

Hay varios beneficios potenciales de las pruebas universales del personal, pero no existe una norma al respecto.

Fundamentos recolectados en la investigación Bibliográfica:

 “Es importante destacar que mejoraría el agotamiento actual de la fuerza laboral debido al autoaislamiento sintomático del personal, porque una proporción sustancial no tiene COVID-19”.

“Por ejemplo, de 76 trabajadores de salud sintomáticos en nuestro análisis, 45 (59%) dieron negativo para el SARS-CoV-2. Estos trabajadores de la salud podrían, por lo tanto, haber regresado a trabajar (suponiendo que no estuvieran mal) tan pronto como recibieran su resultado. Si estos trabajadores de la salud no hubieran sido examinados, se habrían visto obligados a aislarse por 7 días o más, y a los miembros de su hogar durante 14 días”.

“Las pruebas periódicas también permiten identificar y aislar temprano a los trabajadores de la salud asintomáticos positivos para el SARS-CoV-2, lo que reduce la transmisión nosocomial a pacientes potencialmente susceptibles y otro personal, y del hospital a la comunidad”.

La reducción de la transmisión es particularmente relevante cuando el equipo de protección personal puede ser escaso. Se les recuerda regularmente a los trabajadores de la salud en nuestro hospital que se autoaíslen cuando presenten síntomas, y que su temperatura corporal se controle a diario y se evalúen con cuestionarios estructurados cuando se limpian. 

El hallazgo, sin embargo, fue que 16 (34%) de 47 trabajadores de la salud que dieron positivo para SARS-CoV-2 eran asintomáticos, y que 45 (59%) de 76 trabajadores de la salud sintomáticos dieron negativo para SARS-CoV- 2, resalta una necesidad crucial para las pruebas de rutina de todos los trabajadores de la salud, incluidos aquellos que no tienen contacto directo con los pacientes

Durante esta pandemia, la escasez de personal de salud ha sido un gran desafío. La redistribución de los trabajadores de la salud ha agotado algunas especialidades y ha llevado al personal a trabajar en entornos desconocidos. Se suspendieron la capacitación y la investigación, y se aplazaron las vacaciones anuales. Se cumplió la promesa del Secretario de Salud del Reino Unido de alcanzar un objetivo de 100 000 pruebas por día para fines de abril de 2020. 

Por lo tanto, las pruebas universales de los trabajadores de la salud son factibles, posiblemente mejorando el agotamiento actual de la fuerza laboral y reduciendo el riesgo de propagación asintomática del SARS-CoV-2.

Los trabajadores de la salud tienen mayor riesgo de contaminarse al sacarse la ropa de protección, al atender pacientes sin la protección adecuada, o en la misma comunidad.

No hay uniformidad sobre lo que corresponde realizar con el personal, por un lado, se indica que se debe aislar a todo contacto estrecho, de más de quince minutos y sin utilizar elementos completos de protección personal. Esto es una definición muy genérica, y esperar hasta que el personal tenga síntomas no es ético, porque puede contagiar antes de que tenga síntomas. Licenciar a todo el turno o personal de un área, en la multiplicación diaria de casos y tener al sistema de salud en tensión o colapsado, no corresponde. Por lo tanto, si se siguen las normativas, se debe dejar al personal que ha tenido contacto con un caso 14 días en la casa. Ello es imposible, no tenemos personal para suplantar al entrenado, especialmente en las áreas críticas.

Se suspenden las vacaciones, las licencias, y las rotaciones de los residentes, para poder cubrir todos los cargos por lo tanto es necesario proteger a los que se tienen.

Según un informe realizado en Inglaterra un total de 125.000 personas del personal de salud se licenciaron. En una pequeña muestra realizada en otro estudio uno de cada siete autoaislados tenía el virus.

En el National Health Service se les ha dado prioridad al personal de cuidados críticos, personal de emergencia y servicios de ambulancia, para prevenir el ausentismo que se estaría generando en dichas áreas.

Los trabajadores de salud asintomáticos son un fuente potencial de infección poco apreciada y que merece estudiarse.

El número de casos asintomáticos cada vez es más característico. En el crucero Diamond Princess, 328 de los 634 casos positivos, 51,7% eran asintomáticos al momento de la prueba. El transporte asintomático estimado fue del 17,9% entre 215 casos obstétricos en Nueva York. 29 de 33 casos positivos eran asintomáticos. Además la transmisión comienza antes de la etapa sintomática.

La experiencia en Madrid:

Desde el comienzo de las epidemias, el Servicio de Salud y Seguridad Ocupacional (OHSS) organizó la consulta y las pruebas del personal del hospital con exposición confirmada y también de aquellos que presentan síntomas sugestivos de infección respiratoria viral. 

Para el diagnóstico molecular de la infección por SARS-CoV-2, se obtuvieron hisopos nasofaríngeos y orofaríngeos de casos sospechosos y se procesaron en el Laboratorio de Microbiología mediante métodos de PCR específicos automatizados que estaban operativos desde el 25 de febrero como parte de la preparación. 

Resultados De un total de 6800 empleados del hospital, 2085 (30,6%) fueron evaluados durante el período del 1 al 29 de marzo de 2020, algunos de ellos repetidamente (2286 muestras totales). El primer infectado con HCW se confirmó el 9 de marzo. Se confirmó que un total de 791 personas de salud estaban infectados para el 29 de marzo, lo que representa el 38% de los examinados y el 11,6% de todos los trabajadores del hospital.

La proporción de individuos infectados se estimó entre los diferentes grupos de exposición ocupacional y la evolución de los casos durante la ola epidémica expansiva se comparó entre el PS y los pacientes que acudieron al Departamento de Emergencia (ER) durante el mismo período y se ajustó a la misma edad. rango. 

No hubo diferencias estadísticamente significativas en la proporción de detección de PCR positiva al SARS-CoV-2 entre los HCW de áreas de alto riesgo involucradas en contacto cercano con pacientes con COVID-19 en comparación con el personal administrativo, administrativo o de laboratorio sin contacto directo con los pacientes. 

Las curvas de evolución de los casos acumulados entre pacientes y Personal de Salud durante marzo de 2020 mostraron una forma casi paralela.

Discusión

La recomendación de la organización de salud laboral no incluyó la prueba de casos asintomáticos, pero fue muy proactiva en la prueba incluso en pacientes con síntomas menores, por lo tanto, una alta proporción de personal sanitario y no sanitario se probó en marzo de 2020 durante el rápido período de expansión de las epidemias. en Madrid, que representan un total del 30,6% de los empleados del hospital. 

La mayoría de los casos de COVID-19 entre el personal sanitario del hospital y el personal fueron leves y se manejaron en casa bajo medidas de autoaislamiento, sin embargo, 23 (3%) requirieron hospitalización principalmente debido a una neumonía intersticial bilateral grave, dos de esos casos requirieron ventilación mecánica en el UCI No hubo muertes durante el período de estudio. 

Aunque hubo algunos casos de transmisión altamente probable de pacientes con COVID-19 a Personal de Salud, principalmente en la primera fase de la epidemia, No hubo diferencias significativas en las tasas de infección del personal sanitario y hospitalario que puedan estar relacionadas con el trabajo en áreas de alto riesgo de exposición. Además, la evolución de los casos durante el mismo período de tiempo (marzo de 2020) entre los pacientes que asistieron a la sala de emergencias y el personal del hospital sugiere que ambos grupos fueron impulsados ​​por la misma dinámica. 

Esta experiencia es similar a la comunicada por Wuhan, verificada por la Misión Conjunta de la OMS y también de experiencias recientes en un hospital de los Países Bajos, donde la mayoría de las infecciones de HCW estaban relacionadas con contactos en el hogar o la comunidad. 

Importancia

Dado que el colectivo de PS hospitalarios se examina exhaustivamente en centros específicos, su tasa de infección por SARS-CoV-2 podría ser un indicador de la dinámica epidémica en la comunidad. 

Parece haber una estrecha conexión entre la infección por Health Care Workers y las fuerzas impulsoras de la transmisión en la comunidad. Aunque no podemos excluir un factor de riesgo adicional de infección por SARS-CoV-2 debido al entorno hospitalario, las proporciones similares de casos positivos entre todas las áreas del hospital y la ola evolutiva de infección, en comparación con la comunidad , son argumentos claros contra un factor importante de riesgo ocupacional. 

Las pruebas exhaustivas, como la realizada en nuestra institución, que cubre a más de un tercio de todos los trabajadores, podrían utilizarse como referencia de la población infectada en la comunidad. Dado que una proporción significativa de los casos de COVID-19 puede ser asintomática y no todos los empleados del hospital fueron examinados, es muy probable que esto 11, El 6% es una estimación mínima del impacto de la circulación del SARS-CoV-2 en Madrid durante las primeras 4 semanas de la epidemia. 

Esto está en alto y claro contraste con las cifras oficiales que circulan a nivel nacional e internacional. Esto tiene implicaciones importantes para estimar con mayor precisión el número real de casos en la comunidad y desarrollar políticas de salud pública para la contención, el tratamiento y la recuperación.

Informe sobre la situación de COVID-19 en personal sanitario en España

Hasta el 07 de mayo de 2020 se han notificado 217.543 casos totales de COVID-19 a la RENAVE a través de la plataforma SiViES, de los que 35.548 corresponden a personal sanitario.

Este informe analiza de forma específica las características de los 35.548 casos de casos de COVID-19 en personal sanitario notificados a la RENAVE en España a través de SiViES hasta la extracción de datos (11:00 h del 07 de mayo de 2020).

Principales resultados del estudio RENAVE:

Desde el inicio de la alerta por SARS-CoV-2 se han notificado a la RENAVE 35.548 casos de COVID-19 en personal sanitario, lo que supone un 22% del total de casos de COVID-19 declarados a la RENAVE. El 76% de los casos de COVID-19 en personal sanitario son mujeres y la mediana de edad de los casos es 46 años, siendo mayor en hombres que en mujeres (47 vs 46 años).
Los síntomas más frecuentes que se refieren son tos, fiebre, escalofríos, y dolor de garganta. Uno de cada tres pacientes presentó clínica digestiva (diarrea o vómitos), siendo más frecuente en mujeres que en hombres, al igual que la disnea y el dolor de garganta. La fiebre fue más frecuente en los hombres.
Un 10,7% de los casos en personal sanitario notificados a la RENAVE han sido hospitalizados, 15,8% han desarrollado neumonía, un 1,2% han sido admitidos en UCI y un 0,1% han fallecido. Los hombres presentan una mayor prevalencia de neumonía, enfermedades de base y un mayor porcentaje de hospitalización, admisión en UCI y ventilación mecánica que las mujeres.
La distribución por sexo y grupo de edad, con respecto a la distribución del total de casos notificados a la RENAVE, indica que en los casos de COVID-19 en personal sanitario están sobrerrepresentadas las mujeres en todos los grupos de edad, excepto en los mayores de 65 años.
El 65% de los profesionales sanitarios presentaban como antecedente epidemiológico de riesgo el contacto con personas con infección respiratoria, y el 69% el contacto estrecho con casos de COVID19 probable o confirmado.
En un análisis específico sobre neumonía se observa que los sanitarios con neumonía son significativamente mayores que los que no presentan neumonía (52 vs 45 años, respectivamente). El porcentaje de hombres, personas que presentan enfermedad de base (especialmente enfermedad cardiovascular), así como el de hospitalización, ventilación mecánica, admisión en UCI y defunción es significativamente mayor entre los pacientes que presentan neumonía.
Entre los hospitalizados ingresados en UCI hay una mayor proporción de hombres, mayor prevalencia de enfermedades de base, neumonía y presentación de Síndrome de distrés respiratorio del adulto que entre los hospitalizados sin ingreso en UCI.
Según la información disponible hasta el momento, la letalidad de los casos de COVID-19 en personal sanitario notificado a la RENAVE es de 0,1% (42 casos). Estos resultados deben interpretarse con precaución, puesto que se han considerado como no fallecidos los casos sin información en esta variable, y deben ser confirmados en posteriores análisis.
En una escala de gravedad de 1) casos no hospitalizados, 2) casos hospitalizados, 3) casos admitidos en UCI y 4) fallecidos, se observa que la edad aumenta con el nivel de gravedad (mediana de edad en años: 45 vs 52 vs 56 vs 59 respectivamente).

A medida que aumenta la gravedad se observa también un mayor porcentaje de hombres y de pacientes con enfermedad de base. La prevalencia de enfermedad de base es de 29% en los casos no hospitalizados, 49% en los casos hospitalizados, 65% en los casos ingresados en UCI y 78% en los fallecidos. En definitiva, los hombres, los pacientes de mayor edad y con enfermedades de base y factores de riesgo están más representados a medida que aumenta la gravedad.

Conclusión:

El personal de salud tiene mayor riesgo de contagiarse que la población general, porque tiene que trasladarse mas que la población en general durante la cuarentena por ser personal esencial, participa por ello del riesgo comunitario y agrega el riesgo laboral en zonas de aerosolización o contacto sin protección. También al sacarse los elementos de protección personal, corre mayor riesgo de contaminarse.

Evitar que el personal de salud trabaje con síntomas o que siendo asintomático contagie a personas que por edad o por inmunocompromiso tienen riesgo aumentado. Por todo ello, se podría indicar cuando existan insumos suficientes para la PCR, realizar pruebas al personal de áreas de emergencia, de urgencias, de ambulancias, de áreas de internación que traten paciente con COVID, de áreas críticas y de áreas de trasplante o pacientes con deterioro de la inmunidad.

«El pueblo soy yo»

El incordio de la pelea entre Capital y Buenos Aires por los casos de Coronavirus en los barrios postergados.

La epidemia, será más epidemia en el tejido de la complejidad de la miseria.

Introducción conceptual:(Krause E. El pueblo soy yo 2018)

La epidemia no cesa, no da respiro, afecta más notoriamente a otros países, Brasil, Chile y Perú, están ante el llamado «problema de la última cama» y nosotros ante la miseria de los mandatarios, los que nos quieren reabrir las heridas apenas afrontadas por el temor (no me gusta llamarlo grieta), sabiendo que vamos en esa dirección, de la tensión y el colapso del sistema de salud en tres semanas, decir que el culpable del aumento de los casos es la Capital Federal por desatender los barrios postergados resulta falaz, entonces la agresión es más innecesaria y gratuita, en este caso acelerando hacia el abismo, cuando hicimos las cosas hasta ahora razonable y civilizadamente bien, pero somos enemigos de nosotros mismos. No hay mucho por hacer. Salvo cambiar.

El planeta, mientras se pierde el tiempo en peleas pequeñas, de seres diminutos, está en modo pausa, el comercio mundial anestesiado, la desocupación supera a la de la gran depresión, las empresas que pueden dar trabajo en quiebra, las personas, descubren su intimidad, confinados a su micromundo, surgiendo los temores, la finitud, los sanitarios focalizados, monotemáticos, atendiendo pacientes atemorizados, que se los aísla, por una enfermedad el SARS Cov2 que la probabilidad y la estadística nos calma por el 5% de mortalidad global, o menor, pero que se erige como una sombra en el momento que nos percatamos, que somos una parte, que no sabemos donde está ubicada.

Abrumados porque 188 países registran un total de 4.892.316 casos, porque el efecto rebaño no se expresa, los medicamentos «salvadores» caen unos tras otros, entrando en una etapa escéptica de la medicina, no hay nada por hacer, porque la vacuna no aparece y la carrera «armamentística» que generó la misma es alocada, inconexa, incierta, y que está generando falsas expectativas, nuestros viejos y los pobres son los más afectados, y cuando empezó a circular en estos barrios postergados, donde se generaron varios clústeres epidémicos que expresan la temible cantidad de hoy 438 casos, nos empezamos a tirar los muertos y pronto serán más, y de todos los lugares. Expresiones surgidas de los más «Cristinistas» de la Provincia de Buenos Aires que la misma Vicepresidente.

Cuando hay que construir como estadistas, actuamos como partidistas cortoplacistas. Nos arrojamos muertos y culpas.

Estos tiempos tan difíciles, insospechados y dolorosos son momentos para deponer la actitud partidaria, y esperar para instalar un reconocimiento y la mejora de la imagen en los votantes. El acceso al poder y los beneficios que el mismo genera son un incentivo muy fuerte para soltar las miserias conductuales y verbales. Aprovechando la debilidad de las instituciones y que siempre, el entronizado por el «voto popular» por el «voto soberano» se constituye en el magnánimo de turno y que el pueblo debe venerar, en silencio, y sin voz, que pertenecen inexorablemente más o menos elegantemente a esos líderes latinoamericanos que suponen «El pueblo soy yo», emulando aquella afirmación l’Etat c’est moi, “el Estado soy yo” que fue pronunciada por el rey Luis XIV al ver el desacuerdo que la corte en París tenía frente a la aprobación de los edictos presentados por el monarca. La frase indica lo absurdo que veía Luis XIV la discusión, ya que esperaba que todas sus propuestas fuesen aceptadas sin cuestionamientos.

Observo una cromatografía de racismo sin racistas confesos, siendo gobernados por un estado, que nos abruma, corporativo, antiguo y excluyente, en el que la corporación partidaria (A la cual ideológicamente pertenezco) que gobierna donde caben todas las clases sociales, en una disputa entre poderosos por los pobres, pero sin los pobres.

No somos una democracia fuerte, tampoco una tiranía, manifestamos el descontento en la calle, aunque ahora no se puede, o golpeando las cacerolas, eligiendo entre falsas opciones. Los que llegan al poder «revolucionando», al cabo de un tiempo, más tempranero que tardío se vuelven tan conservadores como los que desplazaron, cosmetizándose tras la máscara del matrimonio igualitario, de la defensa de los colectivos de LGTBI+, los pañuelos verdes y la interrupción legal del embarazo, entre otras conquistas de libertades sociales, pero que deberían acompañarse de una distribución más igualitaria de la riqueza, porque la pobreza, señores, la desocupación matará más que el coronavirus y suprime más derechos, quita más oportunidades. Por lógica imperativa de nuestra condición, somos todos pecadores, con los bolsillos llenos de piedras que no tenemos derecho de arrojar.

Guillem López-Casasnova The Socioeconomic Determinants of Health: Economic Growth and Health in the OECD Countries during the Last Three Decades 2014

Hoy pedimos por el Estado, que nos socorra, cuando desde hacia varias décadas lo venimos desmantelando, lo vaciamos de contenido, con una única arma que es la emisión, que nos puede explotar en la cara, una emisión sin respaldo, un asistencialismo impresionante que llega a un 25% de la población, y gobernando desde la imposición de los decretos de necesidad y urgencia.

Por ello es doloroso cuando se construye desde la falacia y el doble discurso, porque los recursos sanitarios, hospitalarios, los insumos, son de los propietarios del estado, y los propietarios son los ciudadanos, que eligen representantes, que se olvidan de sus representados, con elementos maquiavélicos de liderazgo y posturas tomistas de las monarquías absolutas, al mismo tiempo weberianas patrimonalisticas, desde un frágil constitucionalismo, que nos llevaron a una crisis de confianza que podríamos recuperar enfrentando en conjunto a esta epidemia, sin egoísmos, sin miserias, diciendo la verdad, que duele, pero si no la reconocemos a esa realidad no la podremos revertir, ni mejorar.

El tweet de la Miseria, donde intenta artificialmente ilustrar que la capital es el foco principal de contagio del Coronavirus

Los pobres del conurbano están igualmente excluidos que los de Capital:

Un freno a la generación de la riqueza de este país, genera una contracción tan fuerte que desbordará las medidas habituales, produciendo una redefinición de facto de la economía, que llamaremos una nueva normalidad que no existirá: los desempleados lo pierden todo, empleo, vivienda, jubilación y cobertura médica, o sea la dignidad, que genera una ruptura social de jóvenes que se sentirán viejos de 50 años, y otros que siendo jóvenes y estén bien formados emigrarán y abandonarán la argentina. Existirá una redefinición del espacio de lo que se llama economía. Una economía que admitirá esa famosa «pobreza estructural» que es superior al 25%, y que luego de esta crisis superará el 40%. -Saskia Sassen. Expulsiones. Brutalidad y complejidad en la economía Global-(una obra imperdible)2014.

En el barrio ITATI de Quilmes también esta faltando agua, como en el barrio 31, pero por suerte todavía no explotó ningún clúster, probablemente por cuestiones vinculadas al azar.

Aprendamos de los errores, los militantes, las fuerzas sociales, la atención primaria de los Municipios debe instalarse en esas barriadas y asistir, controlar, testear, aislar, atender, y derivar a cuidados extrahospitalarios los leves, y ver que recursos se cuentan, no que pone o tiene cada uno, el único dueño de esos activos de la oferta asistencial son los que lo necesitan.

El Ministerio debe trabajar esta coordinación no ser el fogonero de la disputa con enriquecidos parlamentos de relatos cortoplacistas y construcciones que serán delusorias que pronto estarán cavando fosas, para colocar los cuerpos que desborden los dispositivos asistenciales.

La realidad se impondrá a esas construcciones, donde la fuente de legitimidad «tomista» sobre «la naturaleza del gobierno: sus fuentes de legitimidad, el alcance de su poder, su responsabilidad de asegurar la justicia y la equidad, en pos de la acción civilizadora» de las «facciones de las fuentes del poder concentrado». Implicaría que la Cámpora este presente. Con la teoría que existe «una guerra justa» incorporando por la fuerza a un orden racional, que viene a completar una tarea inconclusa por la fuerza de una dictadura.

En el medio de esa credulidad romántica, están los que escudados en esa militancia, criticando a los que provienen de otras áreas de pensamiento irreconciliables y que no podrán tener éxito que vuelva a confundir a la gente, especialmente de la clase media que se confunda. La única orientación es el ejercicio del poder. Lo que ocurre es que existen límites. Por favor, debemos trabajar en red de cuidados progresivos, para atender a todos los que se enferman, evitar que aumenten los casos hasta el punto que no podamos controlar, que se nos mueran los ancianos de la población asilada, o otras muertes que sean evitables.

Existen aspectos más importantes de la vida más allá de los ingresos, pero un nivel adecuado de ingresos mínimos es imperioso, existiendo otros aspectos que construyen el bienestar: la salud, la educación y la capacidad de participar en sociedad.

Este país y la ciudadanía, desaprovechó varias lecciones de la historia. Decían que no habíamos aprendido, porque no tuvimos guerra o hambre, y las tuvimos como el 2 de abril de 1982 la guerra de las Malvinas, o como el golpe militar del 24 de marzo de 1976, o el 19 de Diciembre de 2001 en la caída del gobierno de De la Rúa. Que nunca había tenido hambre y la tuvimos, vimos morir niños de hambre, pero no nos enseñaron lo suficiente, ni dictaduras, guerras, proscripción, desaparecidos, ruptura institucional, en cuanto a mezquindad, a egoísmos, a intereses sectarios o personales por encima de los generales. Nuevamente surge la miseria.

Esa miseria que nos produce una larga lista de problemas en las economías regionales, en la explotación del gas, de la agricultura, de la infraestructura, de las instituciones, de la educación y la salud.

Conclusión:

La epidemia será más epidemia en estos tejidos de la complejidad de la miseria de los que nos gobiernan creyendo que el pueblo son ellos.

Tenemos una oportunidad, trabajemos incansablemente en la construcción de una sociedad justa, sin grieta y con menos pobres, con menor inequidad social, invirtiendo en salud y sus trabajadores, mejorando la educación, generando trabajo, con honestidad, dedicación y decencia

¡Cuidado! El planeta está lejos de la inmunidad rebaño

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor titular de la Universidad ISALUD. Buenos Aires Argentina. diazca@fibertel.com.ar

Aún lejos de la inmunidad de rebaño

Una pregunta común es cuando y con cuanta población seroconvertida se logra la inmunidad de rebaño.

La inmunidad de rebaño es una barrera biológica creada por personas contagiadas y curadas de la enfermedad, significa la inmunidad colectiva que previene y evita la propagación del virus, algunos estudios revelarían que se requiere 60% mientras que estudios recientes revelan que en Nueva York tiene 23%, Francia 11%, España 5%.

Una población puede ser inmune a las epidemias incluso si no todos sus miembros individuales son inmunes a la enfermedad, siempre y cuando muchos sean inmunes, esta es la noción tradicional de inmunidad de rebaño.

De acuerdo a la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins Bloomberg, la Inmunidad de Rebaño “es cuando la mayoría de una población es inmune a una enfermedad infecciosa, entregando protección indirecta —o inmunidad de rebaño (también conocida como protección de rebaño)— a la población que no es inmune a la enfermedad.”

Muchos países, sistemas de salud o ciudades sus sistemas de salud han sufrido colapso en su sistema de salud a pesar de las medidas preventivas que han tomado.

«El 5% de la población española tiene anticuerpos contra el coronavirus, según los primeros resultados del estudio realizado en el España, con casi 70.000 participantes. Esta cifra está lejos del umbral de inmunidad de 50%-60% necesario para frenar la propagación del virus. Sin embargo, la variación geográfica es considerable: desde 14.3% en Soria y 11.3% en Madrid, hasta 2% en Murcia o en Asturias. Estos resultados coinciden con los obtenidos en otros países europeos, como por ejemplo Francia, donde se estima que la prevalencia a nivel nacional está alrededor del 4,4%. En Ginebra, Suiza, estudios de seroprevalencia indican poco menos del 10% de población infectada. Una de las excepciones es el pueblo alemán de Gangelt, donde las festividades de carnaval resultaron en 15.5% de la población infectada (y una tasa de letalidad del 0.4%)». IS Global. Barcelona. 14 de Mayor 2020.

Los resultados españoles también indican que, por cada caso confirmado, hubo unos 10 casos no diagnosticados, y que la letalidad promedio en el país fue alrededor del 1% (una muerte por cada 100 personas infectadas).

Lo que es importante es que la mortalidad aumenta considerablemente con la edad, especialmente luego de los 65-70 años.

Desarrollo:

Es nuestra obligación en estos momentos que nos toca actuar en la meso o la microgestión, y que no tenemos un tratamiento con eficacia comprobada, que contamos solamente y fundamentalmente el sostén terapéutico ( Con Limitación de los cuidados críticos y respiradores, de elementos de protección personal, de recursos humanos calificados), resulta fundamental el control, y las medidas preventivas, personales, familiares, laborales, comunitarias y sociales, el lavado de manos, el distanciamiento, permanecer en casa, usar lo menos posible el transporte público, suspender reuniones, proteger a los mayores, cierre de las escuelas y ámbitos de enseñanza, etc, además que ante la reducción de la cantidad de casos, en el ciclo decreciente de los casos abone a la hipótesis qué se ha llegado al efecto de inmunidad de rebaño.

Sin embargo, la inmunidad que se produce entre los individuos que se han recuperado de COVID 19 es incierta.

Otras infecciones, como el virus de la influenza, no producen inmunidad duradera.

Sería sumamente importante para todos nosotros comprender si la recuperación COVID 19 confiere inmunidad duradera, que nos habilite a intensificar, modificar y adecuar las medidas actuales, para las evaluaciones epidemiológicas, como la susceptibilidad remanente, la posibilidad de que produzcan brotes sucesivos, menos intensos, o bien si las terapia serológicas, como el plasma de convaleciente serían útiles y las vacunas provoquen protección por más de un año.

Algunos elementos a considerar son:

Lo que parece más seguro es que la carga viral típicamente alcanza su punto máximo al principio de la enfermedad, 5-10 día y luego disminuye a medida que los anticuerpos se desarrollan y los títulos de anticuerpos aumentan en las siguientes 2 a 3 semanas.

El éxito en el cultivo del virus en especímenes nasofaríngeos disminuye rápidamente durante la primer semana de enfermedad leve, pero la duración absoluta que
un paciente podría arrojar virus infecciosos es desconocido. Tanto es asi que la detección persistente de ARN viral muchos días a semanas después de la recuperación de COVID-19 en concentraciones cercanas al límite de detección de ensayos disponibles probablemente no representa un riesgo clínico o de salud pública significativo, especialmente en ausencia de síntomas; sin embargo, definitivamente aún no existen pruebas. Sería sustancial para determinar necesidad de aislamiento o internación en la condición actual por la tensión en el recurso cama.

La durabilidad de los anticuerpos neutralizantes (NAbs, principalmente IgG) contra el SARS-CoV-2 aún no se ha definido; la persistencia hasta 40 días desde la aparición de los síntomas ha sido descripta y documentada.

La Duración de los anticuerpos contra otros coronavirus humanos pueden ser relevantes en términos comparativos, en este contexto de incertidumbre e integrar parte del bagaje conceptual.

Por ejemplo, después de la infección con SARS-CoV-1 (el virus que causó SARS), las concentraciones de IgG se mantuvieron máximo durante aproximadamente 4 a 5 meses antes de disminuir posteriormente lentamente durante los próximos 2 a 3 años.

Semejantemente NAbs después de la infección por MERSCoV (el virus que causó Oriente Medio (síndrome respiratorio) han persistido hasta 34 meses en pacientes recuperados. La detección de IgG y NAbs no es sinónimo con inmunidad duradera.

Con respecto a COVID-19,un pequeño informe de preimpresión, no revisado por pares, proporciona los únicos datos hasta ahora sobre la posible inmunidad a la posinfección en primates. En este estudio, macacos Rhesus fueron infectados con SARS-CoV-2, y en su recuperación no se Re infectaron cuando se Re inocularon con el mismo virus 28 días después de la primera Inoculación.

Tampoco se sabe si las personas pueden se pueden re-infecta, se desconoce para el SARS-CoV-1 y MERS-CoV; El SARS Cov 1 no ha resurgido desde 2004 y los casos de MERS siguen siendo esporádicos.

Las reinfecciones pueden ocurrir con al menos 3 de los otros 4 coronavirus humanos comunes, específicamente, 229E, NL63 y OC43, todos los cuales generalmente causan enfermedades respiratorias más leves. Las razones de esta reinfección no se conocen del todo, pero la evidencia sugiere que las posibilidades incluyen tanto la protección de corta duración.

Por lo tanto se debe investigar si una respuesta sólida de títulos de Ig G se corresponden con inmunidad y si esta será duradera.

También corresponde testear en poblaciones que no tuvieron síntomas para determinar cuantos casos se produjeron de seroconversión.

La inmunidad de rebaño se calcula mediante la ecuación hc= 1-1/Ro donde Ro es el número básico de reproducción, siendo en el Covid 19 estimado entre 2,2 y 3,5 dependiendo de las comunidades, las regiones y las medidas que se toman. Otros investigadores han tomado como número de Ro 2,5.

Esto refrenda un planteo: ¿Qué pasa si no se alcanza una inmunidad rebaño del 43 – 60%?, la respuesta, con los elementos que hasta hoy están publicados: sería razonable suponer que habrá entonces una segunda ola, eso lo veremos en las próximas semanas, y nuevamente estaremos en situación de tensión, saturación y colapso, volviendo a etapas anteriores del lockdown.

De acuerdo con el Instituto Johns Hopkins, tanto para el coronavirus como para cualquier otra enfermedad, existen dos formas de desarrollar inmunidad de grupo:

  1. Que una gran proporción de la población se contagie
  2. Que haya vacunas disponibles y accesibles para la gente – algo para lo que los científicos están trabajando a marchas forzadas.

La Organización Mundial de la Salud, al caso específico del Covid-19, el 17 de abril del 2020 señaló, en palabras de Michael J Ryan, director de Emergencias del OMS que “hay serios temas éticos sobre el uso de esta visión (Inmunidad de Rebaño), así que tenemos que apuntar con mucho cuidado. Además tenemos que mirar la longitud que los anticuerpos nos puedan dar. Nadie puede asegurar que alguien con anticuerpos esta completamente protegido en contraer la enfermedad de nuevo y estar expuesto una vez más. Además algunos de los test tienen temas de sensibilidad que pueden dar resultados falsos negativos…

El 11 de mayo, el director ejecutivo del programa de emergencias de la OMS, Mike Ryan, reiteró que reabrir las actividades económicas y relajar las medidas preventivas “es un cálculo realmente peligroso”.

“Algunos países hablaron inicialmente de Inmunidad de Rebaño como una estrategia. En Nueva Zelanda nunca consideramos esto. La Inmunidad de Rebaño pudo haber significado que 10 de cada 1000 neozelandeses estén muriendo y simplemente no podríamos tolerar esto.

Rebaño digital:

Una población puede ser inmune a las epidemias, incluso si no todos sus miembros individuales son inmunes a la enfermedad, siempre y cuando muchos sean inmunes, esta es la noción tradicional de inmunidad colectiva. En la era de los teléfonos inteligentes, una población puede ser inmune a las epidemias, incluso si ninguno de sus miembros es inmune a la enfermedad, una noción que proponemos llamar «inmunidad de rebaño digital», que también es una característica emergente de la población. Esta inmunidad surge porque los protocolos de rastreo de contactos basados ​​en las capacidades de los teléfonos inteligentes pueden conducir a la cuarentena altamente eficiente de los miembros de la población infectada y, por lo tanto, a la extinción de epidemias nacientes. Cuando las características de la enfermedad son favorables y el uso de teléfonos inteligentes es lo suficientemente alto, la población se encuentra en esta fase inmune.

Conclusión:

No se verifican en países, ciudades o regiones que han sobrellevado la epidemia del SARS Cov 2 niveles de seroconversión cercanos a la cifra de inmunidad rebaño, por lo tanto las medidas de distanciamiento social deberán sostenerse, por varios meses más y si no tenemos vacunas disponibles o medicamentos que actúen como antiretrovirales y como anti tormenta inflamatoria, se tendrá que convivir con varias ondulaciones de la curva epidémica.

En medio de la incertidumbre de esta crisis de salud pública, la ciencia reflexiva y rigurosa será esencial para informar la política, la planificación y la práctica de la salud pública.

El conocimiento científico en tiempos de SARS Cov2

Articulo: La volatilidad del conocimiento científico en tiempos de la COVID-19. Emulando a los grandes: Beatriz González López Valcárcel. Salvador Peiró. Ricard Meneu. Idelfonso Hernandez. Vicente Ortún. Simplemente Gente Distinta. Sus autores.

¿Nos cambió la vida la pandemia?

¿Porque es tan endeble y gasífero el conocimiento científico?

¿Hay demasiada pantalla y faltan competentes? Muchos Covidólogos?

¿Nos estamos olvidando de las personas?

¿Cuándo será el pico y su magnitud? Buscando el algoritmo o el modelo matemático que reemplace a tanto esoterismo.

Desarrollo de las citas y sus respectivos comentarios:

«Una semana de ahora equivale a un mes, o tres, de antes. Vamos acelerados, en un proceso de “learning as you go”. Nunca el talento del ser humano ha estado tan concentrado para resolver un mismo problema. “En una semana ha cambiado más mi práctica clínica que los 28 años que llevo ejerciendo la medicina”, ha declarado el jefe de hematología de un hospital de Nueva York, según cuenta Lisa Rosenbaum en el New England Journal of Medicine (NEJM). El 12 de enero, apenas un mes desde su aparición, ya se había secuenciado el genoma del virus, y enseguida se empezaron a desarrollar test de diagnóstico cuya calidad mejora por semanas». http://www.aes.es/blog/2020/05/16/la-volatilidad-del-conocimiento-cientifico-en-tiempos-de-la-covid-19/

En este mismo blog hace un mes expresé, cuando decía que la muerte tomaba con nosotros un café, que un día es una semana, la semana un mes, y un mes un año, y la dimensión del tiempo, lo que hacemos en el día, es inconmensurable, la incertidumbre donde estamos parados, que decisiones tomamos, la espera de los resultados, la confianza de quienes nos rodean, la disciplina, el orden, el respeto por la directiva, les ha dado respaldo a los que ejecutan, pero a veces hacia el final del día, luego de la asistencia, de los temas que llegan a la mesa de situación, el zoom que hay que hablar, las presentaciones de más de dos días son viejas, nunca tuve en mis veintidós años de docente y cuarenta años de médico, que cambiar tanto las presentaciones, siempre uno trata de mejorarlas, pero no de modificarlas totalmente como en estos tiempos. He aprendido mucho, y se ha producido algo que nunca había vivido, la posibilidad de intercambiar tanto con muchas personas de otras latitudes, en lo asistencial, lo organizativo. Pero parecería que en los países desarrollados se los respeta más a los sanitarios y a los asistenciales, porque en cuanto pasa algo las críticas son despiadadas. Es increíble como los funcionarios que están haciendo una tarea muy interesante e inaugurando esto de un equipo multidisciplinario con una tecnoestructura asesora, de un hombre con mucha experiencia como Ginés Gonzalez García, que esta hecho para estos momentos, rodeado de jóvenes, de un talento y una capacidad de servicio increíble, Como la Dra Carla Vizzoti y el Dr Alejandro Costa, a quienes tuve en las aulas de la maestría. Pusieron a la salud en un lugar que nunca antes estuvo. Surge otro aspecto que también nos impone elegir un camino, muy fuerte, apoyar la investigación, invertir en ella, en los investigadores, en las estructuras, en las instituciones, en aspectos que le sirvan al país, a la humanidad, concentrar el talento, darles el ámbito, el tiempo, la persistencia y el lugar, investigadores que se ocupen en pensar, en hacer lo que saben. Tuvimos rápidamente los genomas de los virus ARN SARS Cov 2 que estaban circulando. Pusimos en marcha la técnica de Real time Polimerasa Chain Reaction, y desde el Malbrán y ahora desarrollamos una determinación que permitirá en dos horas tener el resultado, producida en el país, con una unidad Coronavirus de CONICET trabajando por esto. También se comenzó a producir barbijos con cinco telas, N 95, para no depender de la especulación y de lo difícil de la importación y proteger más a nuestros agentes de salud. La producción de respiradores de la firma TECME, conocida por nosotros como neumovent hoy en su modelo TS microprocesado, con excelentes prestaciones ventilatoria, con batería y posibilidad de transporte intrahospitalario, que hoy produce más de cien unidades por semana, lo cual permitió dotar a las nuevas camas de terapia intensiva que fueron 1950 de respiradores. Esto nos debe llevar a pensar en la importancia del conocimiento, la investigación aplicada, de formar a nuestros jóvenes, de invertir en la investigación, en la producción nacional y en proponernos objetivos superiores. Sentir que podemos, pero no pensamos que estamos volviendo, cuando nunca llegamos. Esfuerzo, sacrificio y austeridad. Es lo que une a todos estas iniciativas que menciono.

Esfuerzo, sacrificio y austeridad es lo que caracteriza la adecuación en tiempo récord de hospitales públicos de Argentina, la secuenciación del genoma, la fabricación de respiradores micro procesados, de barbijos N95, de test para determinación de PCR, la transparencia en la información y el trabajar con todos los ministerios de salud de las provincias coordinando acciones y fortaleciendo la función de rectoría.

«El 7 de mayo, The Economist identificaba más de 7.000 artículos sobre la COVID-19, cifra imposible en los tiempos pre-COVID en los que entre el envío y la publicación mediaba un largo proceso de filtros y ediciones. La mitad de ellos son pre-print. La acumulación de conocimiento en tan corto tiempo se explica también porque toda la literatura científica está en abierto, de un día para otro se han borrado “burocracias” que constreñían la investigación, y en muy poco tiempo se han desarrollado redes de colaboración internacional.» http://www.aes.es/blog/2020/05/16/la-volatilidad-del-conocimiento-cientifico-en-tiempos-de-la-covid-19/

Estamos viviendo una confusión generalizada, hasta el 90% de los participantes en los nuevos ensayos clínicos nunca llegan a la aprobación, los investigadores obviamente han perdido el norte, y están tratando de cubrir la avidez de la demanda de trabajos para que el mundo revolucionado concurra a leerlos, quienes estamos en la silla electrica de una dirección, nos acostamos y nos levantamos leyendo New England Journal, The Lancet, el JAMA, Annals of Internal Medicine, y el British Medical Journal, correspondencias, editoriales, series prospectivas de una sola rama. Si las experiencias colaborativas internacionales, son fundamentales para países periféricos como los nuestros, pero varios laboratorios tomaron moléculas que ya tenían para otras enfermedades, que decían actuar sobre una parte de la tormenta inflamatoria que mata a los pacientes con COVID, o antivirales utilizados para el HIV, como la asociación Kaletra, o la aparente acción antiviral de la hidroxicloroquina,

EL SARS-CoV-2, un virus de ARN de una sola cadena, apunta a las células a través de la proteína de pico estructural viral (S) que se une al receptor de la enzima 2 (ACE2) que convierte la angiotensina. Después de la unión del receptor, la partícula del virus utiliza receptores de células huésped y endosomas para entrar en las células. Una proteasa de serina transmembrana tipo 2 del huésped, TMPRSS2, facilita la entrada celular a través de la proteína S. Una vez dentro de la célula, se sintetizan poliproteínas virales que codifican para el complejo de la replicasa-transcriptasa. A continuación, el virus sintetiza el ARN a través de su ARN polimerasa dependiente del ARN. Las proteínas estructurales se sintetizan lo que lleva a la finalización del montaje y liberación de partículas virales.   Estos pasos del ciclo de vida viral proporcionan objetivos potenciales para la terapia farmacológica

Lo que preocupa con fundamento como las empresas farmacéuticas son empresas rentísticas, no altruistas, pueden ver en esto sin dudas una oportunidad financiera única. Como ocurre con el Laboratorio Gilead. Gilead tiene la patente del Remdesivir, que fue uno de los primeros medicamentos identificados como que tienen el  potencial de sobre el  SARS-CoV-2, específicamente en la reacción inflamatoria mediada por la interleukina 6, en  pruebas de  laboratorio.  El mundo entero  ha  estado  esperando   los resultados de los ensayos clínicos  de  Gilead, y los resultados positivos  probablemente  conducirían   a aprobaciones rápidas  por parte de la FDA y  otras agencias reguladoras.   Si es seguro  y eficaz, podría convertirse en el primer  tratamiento  aprobado  contra  la enfermedad.

«El sensacionalismo científico se alimenta de free riders que aprovechan la ausencia de revisión por pares para tener su minuto de gloria, resonar en la prensa para ser olvidados al día siguiente. Otras veces no. Incluso el peer review puede funcionar mal cuando hay poca evidencia, los trabajos son muy rompedores y las opiniones sin base empírica están muy arraigadas, como señala Ioannidis. Esas estimaciones sensacionalistas, que han tenido gran difusión y hasta marcado decisiones importantes de políticas, abarcan desde el número reproductivo básico y la letalidad hasta la estimación del número real de infectados».

Free riders, son los polizones, que se aprovechan del viaje, sin pagar su costo, también surgieron la categorías de libres pensadores, que dicen cualquier cosa desde algún lugar, los famosos Covidólogos, que practican el esoterismo de la Covidología. Los pronosticadores. No hay una conferencia por Zoom que no venga la pregunta fatal, para Usted cuando vendrá y que magnitud tendrá el pico. Son tantas las variables de esta ecuación que no podemos, no es conveniente, no es serio decir, las proyecciones no fueron creadas para eso, pero hay arriesgados e inescrupulosos que vierten afirmaciones. Que aparezcan otras noticias por favor, asi podremos trabajar tranquilos en lo sabemos hacer, atender pacientes, y evitar que se propaguen los males. Existe confusión, mentiras, desinformación, mitologías, milagrería, en relación al coronavirus y la epidemia, en una especulación pseudo técnica o pseudocientífica de la COVIDOLOGÍA, ciencia que profesan los Covidólogos, que aparecen en cada programa de televisión, y habla con una suficiencia increíble de lo que no vio, ni tuvo a su cargo, imposta la presencia y la voz, en diez minutos de fama, dictaminan como verdades matizadas por el sensacionalismo, cuestiones que no se corroborarán jamas.

Si hay una cosa que caracteriza al Sars-COV-2 es la epidemia de sabios que meten su sabiduría en charcos de los que saben poco, pero en los que enredan mucho. No sólo economistas. Físicos que confunden partícula flotante con capacidad de infectar de la partícula, biólogos que confunden in vitro con in vivo, sociólogos que hablan del “comportamiento” del virus, ingenieros de inteligencia artificial a los que falta insertar “inteligencia natural” en sus algoritmos, etc., etc.

Esta epidemia de «sabios» arribistas, «figuretis» increíbles, que se creen «star», saliendo como Anthony Fauci a la izquierda de Donald Trump. Por Dios. Hacen presencia, como dicen los jóvenes. Siento vergüenza. Ninguno de los que hablan, tratan pacientes. Manejan sistemas de salud. Recursos sanitarios, camas y opinan, y opinan, hasta dictan normas, existía un sketch cómico, en un programa que se llamaba hablemos sin saber, desopilante. Como Dicen los grandes que he convocado a este Blog, falta que agreguen un poco de inteligencia natural. La medicina basada en la evidencia esta silenciada por los artículos pre print y por las editoriales.

 «Este “excepcionalismo” de la investigación debido a la urgencia es desaconsejable. Los pequeños estudios no coordinados conducen a falsas expectativas sobre el valor de los tratamientos que, como los buñuelos, se terminan desinflando. O a resultados con tanta incertidumbre que no resuelven nuestra necesidad de tomar decisiones basadas en hechos. Otros ensayos, bien diseñados, se cierran en falso antes de haber alcanzado un tamaño muestral suficiente, como el de remdesivir en Wuhan«.

«Los resultados preliminares se difunden en la prensa antes que en las revistas o foros científicos, con sesgos interesados de apreciación de sus resultados parciales, como ha ocurrido con el remdesivir. Pero también se difunden noticias supuestamente sustentadas por la ciencia para defender intereses económicos, sean de las compañías aéreas o de las asociaciones de restauradores, que ponen en duda las restricciones al uso del aforo máximo de los locales. Todos esgrimen evidencias “científicas”, algunas hechas a medida, sobre el virus».

Una de los aspectos que ejerce más presión sobre los médicos asistenciales, sobre los decisores de gestión, si debemos proveer tratamientos y comprar medicamentos es que los periódicos citan antes los trabajos que salgan publicados, generando en todos nosotros un esfuerzo adicional, porque tenemos que estar despejando lo falso, de lo positivo de lo esperanzador. Esas noticias defienden intereses económicos. Con las vacunas el problema es más profundo, es geopolítico, es una carrera armamentística de guerra fría entre China y EEUU, por la hegemonía del mundo, el 5 G y la vacuna con el coronavirus, quien será el primero en decir públicamente que tiene la vacuna: Donald Trump o su sucesor, si no es reelegido o Xi Jin Ping. Cuando aparezca la vacuna el mundo podrá parecerse al anterior, aunque cuesta ver como se podrán producir vacunas para el 60% de la población mundial.

El conocimiento científico que había construido seriamente el saber desde la evidencia de los ochenta, luego coaptada por la industria farmacéutica a fines de los noventa, esta en silencio, o balbuceando respuestas inconexas, publicando párrafos dispersos, sin respaldo, esperando que esa ciencia rigurosa, tome los atajos, para acortar los tiempos del desarrollo, producirla y vacunar al rebaño, también creando expectativas falsas, propagandísticas, de diferentes países, como la carrera armamentística o del espacio o de la producción de petróleo o de la información y en manos de quien está. Países, Universidades, Servicios de inteligencia. Los laboratorios que han tenido que suspender las investigaciones oncológicas, sobre enfermedades reumáticas, se dieron vuelta y buscar que tenían cerca, a medio camino, orbitando los fracasos, tratando de ponerlos en vigencia para cerrar mejor económicamente un año que será «catastrófico». Los desarrollo de las vacunas para el SARS o el MERS que no fue como se pretende ilusionar a la humanidad, porque han generado eventos adversos que generaron interrupciones de las líneas de investigación.

La cuarentena no soluciona el problema, disminuye la magnitud del pico, evitar el desborde, el colapso del sistema, pero la epidemia azotará la argentina, que las personas que no crean que esto esta solucionado con las acciones.

Fuera de la gestión privada, también existe una vida inteligente.

Emulando a los Grandes de la Economía de la Salud. Hoy Guillem López Casasnovas

Esta entrega es parafraseando a Guillem López Casasnovas.

Guillem Decía hace unos días “A lo largo de muchos años me he posicionado a favor de la evaluación económica, y en el área de salud en particular. Alguien se puede preguntar, pues, dónde queda todo ello ahora cuando se dice que se debe hacer «todo lo que haga falta, cuándo y cómo sea necesario y en la cuantía que haga falta».

En algunas ocasiones la sociedad, ante un evento catastrófico que cambia la carga de enfermedad tan bruscamente, que obliga la adaptación de la oferta del sistema de salud, de los proveedores profesionales y de cuidados. Pero debemos calcular que proveer, como generar redes cooperativas, como generar que los otros sectores de la prestación de salud, ante esta situación excepcional sumen los esfuerzos, o bien atendiendo demanda no COVID, o bien integrándose a una red, obviamente que las consideraciones tradicionales no aplican tan claramente hasta no estar definidas algunas cosas, o que aparezcan tratamientos adecuados, vacunas, o mute el virus, si ninguna de las tres cosas pasa entonces tenemos que continuar protegiendo a los pacientes, personal, evitando los contagios y mitigando los efectos.

“Los economistas de la salud funcionamos por beneficios y costes incrementales y tenemos buenas medidas para valorar los resultados sanitarios. Pero los que añaden de modo indiscriminado el umbral del coste soportable (poner un máximo en el gasto necesario para salvar una vida) pueden llevar por el pedregal la contribución que desde la economía se puede hacer al análisis del gasto sanitario”.

Cuanto esta costando a la sociedad salvar las vidas que otros países parecen estar sacrificando. Quién hace bien las cosas. Pienso que el confinamiento se abrió antes de tiempo a mi modo de ver, o por lo menos sin haber intervenido antes en los barrios más postergados en esta sociedad tan desigual. En la falta de coordinación entre los sectores públicos y privados, con esfuerzos y sacrificios desiguales. Los privados de la salud, habiendo dejado de internar pacientes programados, sin mostrar estar tampoco en el nivel para prevenir adecuadamente. nadie se expresa cuanto invertiremos sacrificando una economía muy debilitada, emisión, falta de oferta de bienes, economía informal infravalorada, mayor déficit fiscal, asistencia que no llegó en la velocidad y en la forma adecuada.

Y ya se oyen voces de ello: ¿Unas muertes más que se posponen valen un mayor confinamiento? Error. No se puede pasar de la evaluación micro a la macro sin solución de continuidad. Si ya es discutible entre colectivos y tratamientos (silos), menos lo es en materia de salud pública o en un caso de emergencia como el actual, que tantas externalidades provoca en la economía y el bienestar social. http://www.aes.es/boletines/news.php?idB=35&idN=1514 2020

Evidentemente la sociedad, la opinión publicada y las reacciones de los políticos, oficialistas y la oposición, cae la recaudación y aumentan los gastos por la pandemia, no se pueden hacer analisis micros, desde la macro economía o la macrogestión, los que nos toca estar en la meso gestión, tenemos tendencia a asignar por salvataje, más que por costo eficiencia. Los silos traducidos en elementos de protección personal, en desarrollar más la salud pública y la oferta de camas de terapia intensiva, que aumentaron en casi 1950 camas críticas más, llegando al número que superan las diez mil camas de terapia intensiva, pero lo que no se explica en quien lo atenderá.

Sorprende por lo demás que sea una contingencia tan desgraciada como el Covid-19 la que ponga hoy en valor la capacidad antiséptica de nuestro sistema sanitario. Es como si el coronavirus hubiera salido al rescate de la falta de uno de los pilares de nuestro sistema de protección social. Me refiero en particular al sistema catalán, la infrafinanciación y los déficits de gobernanza del cual hemos puesto en evidencia en el estudio reciente “La enfermedad de la sanidad catalana: financiación y gobernanza” para el Cercle de Salut.

Quienes estamos en esto de la salud pública, desde hace muchos años, frustradamente nos sentimos desdeñados, integrantes de una sociedad de poetas muertos, predicadores de la soledad y el silencio, de cosas que no venden tecnologías ni medicamentos, ni curas milagrosas, ni gestos mágicos, de pases o varas de «Harry Potter», hablando de genéricos, de la seguridad, del lavado de manos, de la gestión clínica, la costo efectividad, de la evaluación de las tecnologías sanitarias, del gobierno clínico, y tantas otras cosas del conocimiento ilustrado y gattopardista, nunca escuchado por los políticos, en un sistema de salud infra-financiado, con recursos mal distribuidos, y complejidades administrativas que generan tantos residuos, que pocos dineros llegan a la atención de los pacientes, entonces llevamos nuestro viejo reloj del conocimiento, a diferentes lugares para que lo valoren, pero nadie reconocía su valor como una vieja enseñanza taoista

Pero más allá de la aplaudida respuesta profesional, nos queda un futuro aún más incierto. Una vez superada la pandemia habrá que afrontar una nueva purga de las cuentas públicas. La financiación no dará para mucho, y arrastraremos el inconveniente de los cambios necesarios en la sanidad pública que se pospusieron en su día; primero cuando «España iba bien» y luego con los recortes indiscriminados realizados. Así las cosas, el acento deberá situarse en los cambios de gobernanza, en la mayor responsabilidad individual en el consumo de recursos y en la participación de la sociedad en los órganos de gobierno de nuestras instituciones. Y habrá que vencer la reclamación de remedios que pasen por la estatalización y el retorno a la vieja sanidad.

Luego de los aplausos, quedará la realidad desnuda, el paramo de la desinversión, de los recortes presupuestarios, salariales, falta de insumos, y al 14 puesto en la agenda social, los hospitales quedarán en el olvido y muchas clínicas cerrarán o pasarán al sector público. Existirá demanda contenida que requerirá soluciones y mayor productividad. El cambio cultural que se iba a producir, la decencia, las instituciones y resulta que muchas de estas cosas fueron cosméticas. Porque más allá de los oportunismos políticos, poco es lo que se hizo por la salud pública en la provincia de Buenos Aires. Tampoco en CABA, pero esto se nota menos, porque estos establecimientos, tienen equipos con un liderazgo que los impulsa y profesionales destacados, hospitales que son universitarios, y siempre, con lentitud resolutiva y poca gestión, las prestaciones son de calidad.

Reivindicamos, por lo menos y mientras tanto, la importancia del buen gobierno, de la cohesión social, de la salud pública, de la asistencia sanitaria, de la motivación intrínseca de los profesionales. Y sirvan estas líneas para reivindicar, por parte de un estudioso de la economía pública, la importancia de contar con instituciones que funcionen y con buenos analistas de la actividad pública al servicio de los ciudadanos, a la vista, constatable hoy, de que fuera del sector privado también hay vida inteligente.

El sector público de salud, se reivindica en estas circunstancias, y llevará el peso máximo de respuesta, e innovará en varios dispositivos que servirán para modificar el modelo prestador, con un cuidado prehospitalario y una excelente mesa operativa como fortalezas que superan cualquier estructura privada, faltaría un poco más de complementación con los otros sectores y constituirse en redes. La transformación de la gobernanza será fundamental con vistas al futuro. Como dice Guillem, fuera del sector privado también existe vida inteligente.

Emulando a los Grandes de la Economía de la Salud en el tiempo Covid.

Esta intervención es para discutir conceptos recientemente publicados: destacados, preclaros, disruptivos, originales, que orientan el pensamiento en la tempestad, esta valoración es personal, pero presentaré testimonio parafraseado y literal. interpretando a: Bea González López Valcarcel, Vicente Ortún Rubio, Ricard Meneu Guillema, Salvador Peiró, Guillem López i Casasnovas, Idelfonso Hernández, Carlos Campillo Artero y Juan del Llano Señarís. Sirva esto como tributo y reconocimiento.

Objetivo: Salir del encierro de la cotidianeidad. Entender que existirá una normalidad diferente.

Primer parte.

Introducción.

«Ante la proliferación pública de inopinados “especialistas en pandemias”, comprobar que existen profesionales, técnicamente competentes, dedicados a velar por la salud colectiva, monitorizar sus problemas y aplicar métodos científicamente contrastados a su resolución ha puesto los focos sobre unas actividades que ni antes debían haber sido ignoradas ni en lo sucesivo deberemos desatender. Especialmente desde que hemos visto concretados los riesgos que enfrentamos en una sociedad globalizada, y porque no deberíamos esperar a sentir en carne propia los aún mayores compromisos para la salud derivados de la continuada, creciente e insensata agresión al equilibrio de nuestro hábitat planetario.«http://www.aes.es/blog/2020/05/09/una-nueva-normalidad-una-nueva-salud-publica/

Observamos en todos los ámbitos aparecer públicamente Especialistas en pandemias, y en la Covidología, y nadie en la medicina que exento de semejante tentación por la notoriedad, en los noticieros, en los programas cuya temática es la política son convocados estos Licenciados en Saber de Casi Todo, vertiendo afirmaciones gasíferas que no corresponden siquiera a la experiencia personal que es bastante endeble per se, sino de la lectura ilustrada, que todos compartimos, gracias a que las principales publicaciones han abierto la información, para contribuir a que el planeta esté informado.

Los riesgos de la sociedad globalizada, de ceder producción estratégica para la subsistencia de su población a otras naciones, y con la diseminación de personas trasladándose de un lado al otro, con un país afectado en su centro de logística Wuhan, que producía insumos esenciales para la prestación de salud y en particular para esta pandemia. Estas mareas humanas de logística migratoria con fines comerciales, turísticos, migratorios o de distribución, generaron Un verdadero efecto mariposa. No fue un cisne negro.

La mística «Covidología», nos permite saber cuanto tiempo necesita el virus para poder contagiar, (quince minutos o mas para considerar contacto cercano) como se traslada de un cuerpo al otro, la distancia, 6 pies o dos metros, ¿Por qué no más? el tamaño de las partículas en las cuales viaja, como su spike protein desarrolla afinidad por el receptor ACE 2, cuales son los factores que predisponen, en que grupos poblacionales desarrolla las formas más graves, cuanto sobrevive en las superficies y todos repetimos, con el saber de la fe, místico, no científico, llevando de un lado al otro el espanto, la intranquilidad, la conciencia de que somos mortales y susceptibles de enfermarnos, y la «solemnidad de la sabiduría», conceptos que por repetitivos se transformaron en verdades, que en poco tiempo pueden ser revocadas por otro sabio de la iluminación. Empezamos por ver lo pintoresco, e interpretar Science y Nature, el origen de la zoonosis, como el murciélago utilizó a otro mamífero desconocido en estas latitudes para pasar al hombre, Asi desarrollo ya en el hombre un Ro de 2,2 o 2,4, que algunas medidas seculares, del lockdown, pudieron bajarlo a menos de uno, denominándose en función de la resultante efectividad de medidas el Rt, que para controlar la epidemia tiene que ser 0,3 y de esa forma aplanar la curva y atenuar el pico, hasta que una tormenta biológica pueda dar por tierra todo el esfuerzo colectivo, y el sacrificio patrimonial de la economía en modo pausa a generado.

«El éxito de las acciones de salud pública es su invisibilidad, que no ocurra nada, por eso solo aparecen en la agenda pública cuando hay problemas, bien limitados como, por ejemplo, un brote de intoxicación alimentaria (como el reciente brote de listeriosis con carnes frías), o de la magnitud global del que ahora nos ocupa». http://www.aes.es/blog/2020/05/09/una-nueva-normalidad-una-nueva-salud-publica/

Una concepción que es cierta y compartida, pero que no sea observada, que no moleste con reclamos que no se pueden cumplir, la lleva lentamente al ostracismo, y los dirigentes si no tienen temor, no escuchan las propuestas técnicas, en general no quieren ruidos del línea del área de salud. Estas personas mundialmente reconocidas y que estoy citando en el blog, tampoco son escuchados, por las autoridades de los ayuntamientos. Nunca se ven las huelgas ni los reclamos, cuando la gente se entera de lo que gana un médico, no lo puede creer. Su éxito es su invisibilidad, no sirve en los tiempos que todo lo que se hace tiene que ser voto efectivo, como se ha naturalizado que la salud hay que pagarla en Argentina, como la educación entonces no sube en la agenda social dentro de las cuestiones indispensables, pero si actualmente y transitoriamente, nada de esto quedará si no hacemos aceleradamente los cambios, las peticiones, las sugerencias. Tenemos que aprovechar este momento para salir del ostracismo y recuperar protagonismo, ofreciendo ante cada problema varias soluciones. Ser parte de la solución y no del problema.

Por definición y objetivos, la salud pública está en el centro de dos de los problemas que más amenazan a la humanidad: el cambio climático y las nuevas pandemias. Afrontarlos requiere atender a la eclosión incesante de nuevos conocimientos y tecnologías que interaccionan con la acción de salud pública y reconocer la exponencial complejidad de la toma de decisiones en un entorno cada vez más interconectado y global. Las políticas que afectan a nuestra vida y salud son producto de un gobierno multinivel, lo que en el caso de la Unión Europea se visualiza de modo más patente.

Los autores mencionados, citan el cambio climático y las nuevas pandemias, nuestra realidad esta atravesada por las viejas pandemias, que vuelven, se juntan con las nuevas, las enfermedades de la transición epidemiológica, y la desigualdad en el acceso a los servicios de salud y a una calidad acorde. Nuevas, viejas pandemias, las enfermedades de la transición, desigualdades en el acceso a los tratamientos y postergaciones. Recién allí empezaremos a pensar en el cambio climático, que no tiene significación en la dialéctica periodística, y se encuadra en un debate que las grandes potencias no quieren firmar tratados que posterguen el calentamiento global, porque comprometerá su programa de crecimiento, económico y del producto bruto interno. La realidad que hay que hacer frente a viejas necesidades y sin descuidar las nuevas. Tenemos también nuestras enfermedades olvidadas como El Chagas, que esta puesta en el olvido. la falta de acceso a medicamentos esenciales. Mejorar la función de rectoría. Resolver el problema de los recursos humanos, para que tengamos más enfermeras y los médicos adecuados a la distribución que se necesita. Todavía tenemos que asegurar acceso al agua potabilizada, que en los barrios solo tienen el 25%, y las personas que viven en una misma vivienda sin las características indispensables para mejorar la satisfacción de sus necesidades

«En el fragor de la calamidad hemos percibido otro tipo de  “brotes” asociados a este impulso creativo, ya sean de modelos epidemiológicos, de dictámenes técnicos, de recomendaciones de expertos, etc. Y etc., etc. Unas formidables capacidades científicas y técnicas que han pugnado por sobresalir en la esfera pública. Por descontado era imposible evitar que este elogiable entusiasmo conllevara solapamientos, ineficiencia y cacofonía, cuando no confusión, de voces expertas en los medios de comunicación. Pero basta con pasear por Internet para reparar en que cuando creemos que cierto grupo o institución aporta una presentación y análisis de datos que parece inmejorable, rápidamente nos encontramos con una alternativa novedosa que facilita una mejor caracterización y comprensión de los mismos datos exportando nuevos desarrollos procedentes de la infografía, softwares aplicados, etc.»

La desesperación nos llevó a buscar modelación matemática para saber cantidad de casos, progresión, pico, como lograr hacer una meseta, cuantas camas se necesitan y cuantas unidades de cuidados intensivos, empleando modelos polinómicos de esquemas epidemiológicos de susceptibles, enfermos, internados y recuperados, asumiendo una cantidad de asintomáticos, que puede justificar en el modelo italiano y Español la cantidad de casos graves, que no vemos en la actualidad en argentina, ni cuando España e Italia están saliendo de la cuarentena.

«En este contexto, la salud pública del futuro tiene el reto de desarrollar capacidades integradoras para dar respuestas científico-técnicas adecuadas y con celeridad ajustadas a la acción en cada ámbito, y debe tener un alto nivel de buen gobierno que además de transparencia, rendición de cuentas, participación e integridad, garantice una independencia política que propicie su reputación pública. Con estos fustes debe ser capaz de influir en el ámbito decisional público para mejorar la salud de la población, para que el conjunto de acciones públicas y privadas integren la salud como objetivo, al ser garantía de incrementos de bienestar y resultado económico.

Implica integrar el conocimiento científico técnico, con la rapidez de los cambios, propone una independencia con la gestión política de turno, que es un tanto utópica, no por lo exitosa que resultaría, sino que requeriría de un gobernante con convicciones sobre que la salud es un política de estado y que trasciende a los gobiernos de turno. Salvo gobiernos como el de Gran Bretaña, de Nueva Zelandia, Australia, Alemania, Suecia, entre otros, muchos países los que se ocupan de la sanidad, saben que su primer misión es contener las demandas infinitas parcialmente justificadas.

«Somos conscientes que todo el esfuerzo analítico y propositivo resultará estéril sin una demanda solvente de reconfiguración de nuestras capacidades en salud pública y sus modos de gobernanza. Pero también de que no estamos ante una más de las (¿infinitas?) reivindicaciones corporativas o gremiales que ya entonan el sempiterno “¿Qué hay de lo mío?”. A la vista de las nefastas consecuencias sobre el bienestar colectivo que las insuficiencias apuntadas provocan, no parece insensato afirmar que entre las actuaciones prioritarias a emprender por una sociedad que pretenda mantener cierta capacidad de respuesta ante las crisis ya visualizadas, cuesta encontrar candidatos más idóneos que la salud pública, en el sentido más amplio, y su buen gobierno. Antes de que la resiliencia nos lleve a olvidar lo vivido convendrá impulsar los cambios necesarios para que sus formas de articulación y funcionamiento nos permitan disponer de la salud pública de un futuro que no solo está ya aquí, sino que nos está pasando por encima».

Sugieren que se tome esta crisis que lleva a la saturación del sistema, como la oportunidad para la reconfiguración de las capacidades del sistema prestador, que transforme las formas de gobierno, y como estas interactúan con otras estructuras del estado: productivas, económicas, sociales, de empleo, de condiciones de vida. ¿Por ejemplo, seguiremos permitiendo que personas que vienen de otras latitudes vengan sin tener condiciones mínimas, que humanización o apertura es colocar a las personas como excluidos del sistema?, que luego tendrán miedo cuando vienen los que los quieren atender decir que estar enfermos porque los otros del barrio, los estigmatizarán, o los amenazan, porque las fuerzas de seguridad de la mano de los guardapolvos blancos llegan hasta donde no debieran, el corazón de los negocios ilegales, minoritarios, rodeados de una pantalla de personas humildes de trabajo y que quieren superar esa opresión desde un trabajo digno.

En la anterior entrada abordamos el doble aplanamiento, de la curva epidémica y de la recesión, a partir de la acción desde la salud pública y la asistencia sanitaria. Más recientemente, en el blog de Nada es Gratis, hemos recordado el ‘pasillo estrecho’, de Acemoglu y Robinson, la trayectoria definida entre un Estado con creciente capacidad resolutiva al tiempo que se mejora el control democrático sobre el Leviatán, ejercido por una sociedad fuerte y movilizada. http://www.aes.es/blog/2020/04/19/la-salida-mejorar-la-capacidad-de-respuesta-sanitaria-y-social/

Instalan el concepto a considerar la epidemia y la economía, no desde la lógica de un versus, que es constante buscar nuevas formas de equilibrio, disminuir el contagio y recluir a la sociedad, Surgen entonces la enfermedad, la muerte, la recesión y el desempleo, como la atención sanitaria tendrá como protagonista a la salud pública, y al estado.

Pero algunas de las acciones pueden limitar las libertades, los derechos personalísimos de las persona, el riesgo de una sociedad fuerte, unificada y movilizada por mayorías, que luego da pasos a los autoritarismos, que encuentran su legitimación por ese justificativo inicial de tener que controlar el estado de tu salud, pero ya tus datos te pertenecen al ilustrísimo, y el sabrá si eres hipertenso, diabético, depresivo, constipado, todo, ya nada de tu intimidad le pertenece. El sueño del autoritarismo de la mano de un fin superior y una crisis terminal.

«Las tres palancas son:

  1. El control de movimientos, en un contexto democrático, por más que en alarma;
  2. El distanciamiento físico, mal llamado social, pues precisamente ahora más que nunca se requiere un amalgamiento de la sociedad, aunque más basado en herramientas virtuales;
  3. El imprescindible seguimiento de contactos, aún no bien resuelto por carencias globales en la disponibilidad de test y, consecuentemente, de indicaciones acordes con criterios clínicos y epidemiológicos, que ha de facilitar el desconfinamiento gradual y la reactivación de la actividad económica.» http://www.aes.es/blog/2020/04/19/la-salida-mejorar-la-capacidad-de-respuesta-sanitaria-y-social/

Controlar los desplazamientos de las personas, como lo hacen, que medios utilizan y por cuanto tiempo, son los elementos más peligrosos donde la contención se tira por la borda. los enfermos leves viajan, viajan y contagian. Durante el trasporte y cuando llegar. Algunas carencias limitan las posibilidades de actuación en el sentido deseable. Es una de las palancas del éxito de las medidas.

La otra es el distanciamiento físico, las autorizaciones de salid, el uso de las mascarillas sociales, que cada vez deben ser más efectivas, para que no contagie el que esta enfermo. Pero no se evita la contaminación de las superficies y allí tenemos un problema que las superficies deberían ser limpiadas por quienes las usan.

Por último, la actuación en cada detección, de un caso positivo, se deben identificar sus contactos estrechos, su ámbito laboral, para desplegar las acciones en los dos lugares, en ambos sitios de la dimensión individual a la familiar, al barrio, a la comunidad, como también a colocar exclusas para que del barrio no se trasmita, pudiendo realizar aislamiento más estrictos de esos barrios.

Así, la incapacidad para poder dar una respuesta amplia a las necesidades de detección de los contagios ha sido una constante desde el inicio por el desajuste entre oferta y demanda tanto de reactivos y suministros, como de pruebas diagnósticas. A lo que se suma la dificultad de coordinación e información para la compra centralizada de reactivos, la aparición de oportunismo en esos mercados, traducido en precios desmesurados, acceso preferencial y proteccionismo mediante el cierre de fronteras. Para salir de esta encrucijada, conviene acumular talento, experiencia, coordinación, capacidad y recursos. http://www.aes.es/blog/2020/04/19/la-salida-mejorar-la-capacidad-de-respuesta-sanitaria-y-social/

Significan la imposibilidad para contener contagios de desplegar la cantidad de estudios y que una vez utilizados se pueda detener la difusión, a medida que no se puede contener desde el caso original, la reproducción será de varios orígenes que no se podrá determinar, entonces ese será el momento que se impone la internación y el seguimiento, conviene acumular talento y coordinación.

El talento y la experiencia tiene que aprovecharse para mejorar la toma de decisiones, por lo que el verdadero impacto de la pandemia, en términos sanitarios, estriba en los grandes retos que plantea al conjunto del sistema. Algunos ya eran conocidos, al igual que sus siempre postergadas formas de resolución, pero otros se han visibilizado abruptamente. Parte de los recursos adicionales que se aporten al sistema sanitario tendrán algunos destinos obvios, como las compras del equipamiento y de suministros insuficientes –respiradores, material para la realización de test diagnósticos…, – o la retribución de las horas extraordinarias dedicadas a la atención de los pacientes. Y también habrá que ir direccionando recursos económicos para sufragar inversiones que ahora se han revelado necesarias, o para la compra de algunos materiales y servicios, todo lo cual deberá pasar a formar parte del gasto corriente del sistema de salud. http://www.aes.es/blog/2020/04/19/la-salida-mejorar-la-capacidad-de-respuesta-sanitaria-y-social/

Al igual que la sanidad ha estado en el núcleo del origen de esta crisis, ahora debe liderar las estrategias virtuosas de reconfiguración de los servicios públicos, demostrando cómo aumentar la capacidad de respuesta del sistema sanitario, tanto en situaciones excepcionales como en su funcionamiento ordinario, a la luz de las enseñanzas de esta crisis.

Algunas propuestas a partir de lo que la epidemia añade a lo ya sabido

La pandemia debería servir para detener la tendencia de un buen sistema sanitario, claramente la estrella de nuestro estado de bienestar, hacia su ‘desamortización’, su subasta pública…sin ahogar, antes, al contrario, los estímulos a la eficiencia e innovación. Ciertamente hay restricciones importantes, pues toda inversión extraordinaria se traduce en un gasto corriente que se consolida, por lo que en un horizonte de contracción de recursos habrá que insistir más en adaptabilidad y flexibilidad que en obras y equipamientos.

Plantean claramente que a pesar de la inversión que se ha realizado en el sistema de salud, camas, respiradores, monitores, equipos y salas, hospitales modulares, estos necesitarán una gestión eficiente, porque la normalidad llegará y deberemos prescribir sabiamente, solicitar los estudios correctos, y no hacer prácticas que no agreguen valor.

En el marco de las restricciones previsibles, aumentar la capacidad de respuesta del sistema sanitario, tanto en situaciones excepcionales como en su funcionamiento ordinario, exige actuar coordinadamente sobre los principales rasgos que caracterizan nuestro sistema. Por su indiscutible relevancia, nos centramos en las siguientes ocho líneas:

Adaptar la oferta, la gestión clinica, aumento de las competencias de los equipos de salud, atención primaria, residencias de salud o centros extrahospitalarios de internación. investigación y desarrollo, salud pública y determinantes sociales

Adaptar la oferta, reconociendo que esta es generadora de su propia demanda, que los ámbitos para que funcionen requieren personas, y podría resultar sano, cerrar algunos espacios peor equipados por otros, se debe innovar en la gestión de pacientes, en un entorno de competencia. Es segundo es la gestión clínica de los recursos de dignóstico y tratamiento, admitir y ser sinceros que los recursos no alcanzaron y que ningún país por más desarrollado del mundo se ha encontrado preparado en N95, En EPP, en contar con las camas de terapia intensiva adecuada, en los monitores necesarios, pero ninguno, ninguno tuvo el personal suficiente, por falta de previsión, por no desarrollar los incentivos para generar un ejercicio de libertad por las opciones para desempeñarse en los equipos de salud, diferenciación en especialidades que ha afectado a los médicos, que buscar una especialidad, y dentro de ella una competencia que su venta se genere la utilidad en el empleo de su tiempo, pero que no estaban preparados para esta pandemia. Los que si saben intubar como los anestesiólogos no lo quieren hacer. Porque le disminuirá sus ingresos. En ese mismo sentido los autores desarrollaron la importancia en la adquisición de conocimientos en ventilación mecánica, en uso de tomografía, conocer de distress, de shock, de microtrombosis, de falla multiorgánica desarrollar dispositivos extrahospitalarios, tanto de entrada como de salida, para descongestionar las guardias y las unidades de cuidados moderados.

1- Adaptación de la oferta

Proporcionar adaptabilidad a la oferta exige incentivar aquellas organizaciones que, bajo control público y seguramente derecho privado, en un entorno de competencia por comparación en calidad suponen un mejor sistema sanitario. La utilización de recursos sanitarios tiene carácter gravitacional -en ausencia de hospitales no hay ‘morbilidad hospitalaria’- por lo que la clave de la eficiencia del gasto sanitario estriba en la gestión de la utilización.

Cualquier gestión de la utilización requiere de planificación de oferta. La práctica clínica se adapta a la oferta disponible en cuanto a medios a disposición y cartera de servicios establecidos, como repetidas veces se ha mostrado desde la famosa «historia de dos ciudades»: Boston y New Haven. Por otra parte, la práctica clínica como principal asignadora de recursos sanitarios —en decisiones diagnósticas y terapéuticas—, contiene la clave para que un sistema sanitario de financiación pública sea deseable para los ciudadanos votantes: que sea solvente, que tenga capacidad resolutiva, lo que con recursos limitados implica tanto eliminar el exceso de utilización inadecuada, la sobreutilización y la infrautilización —un tercio del gasto sanitario en Estados Unidos (un 6% de PIB por tanto)— como reducir la brecha entre la eficacia (lo que idealmente podría conseguirse) y la efectividad (lo que realmente se está consiguiendo).

La crisis está mostrando una capacidad de respuesta, adaptación de unidades, cambio de roles y agilidad de procedimientos, normalmente bajo liderazgo clínico, que debería permanecer. Se ha ganado capacidad de reacción y flexibilidad en las organizaciones sanitarias. El reto inmediato está en conseguir, sin perder esa flexibilidad recién ganada, atender adecuadamente los problemas de salud “aparcados” estos meses, y los nuevos que aparecerán, como estrés postraumático, complicaciones de enfermedades crónicas por falta de ejercicio, complicaciones de procesos en su momento demorables, etc. (Figura 2).

Figura 2. Las oleadas previsibles. [A partir de la atribuida a @VectorSting, con la inestimable ayuda gráfica de Escarlata Almenar].

2- Gestión clínica

A nivel de gestión de equipos, servicios clínicos y centros, con la crisis se ha demostrado la capacidad de adaptación, el liderazgo clínico y la agilización de procedimientos administrativos (esta última, también a nivel macro). Es muy llamativo ver cómo algunas organizaciones en esclerosis en las que cualquier reforma organizativa, por mínima que fuera, era sistemáticamente rechazada, han sido capaces de aunar y coordinar esfuerzos e introducir reformas sobre la marcha en la organización de los flujos de pacientes, en la asignación de quien atiende a quién, y dónde, así como en los roles profesionales. También los gobiernos, central y autonómicos, han desplegado imaginación y celeridad para obtener suministros, para financiar investigaciones estratégicas relacionadas con el COVID-19 e incluso para reconvertir una pequeña parte de la industria para fabricar soluciones hidroalcohólicas, respiradores o mascarillas.

3- Nuevos roles profesionales

Para propiciar los nuevos roles exigidos en cada circunstancia, los servicios deben ser prestados por quien tenga mayor capacidad resolutiva, para lo que hay que redefinir regladamente las competencias profesionales de modo que pueden existir, entre otros, ayudantes médicos y quirúrgicos y permeabilizarse las barreras entre especialidades (anestesistas e intensivistas es un ejemplo muy visible). Eso exige cambios en la formación –y actualización, planificando entrenamientos continuos y simulaciones- de todo el personal, de forma que en un momento puedan dejar de hacer sus tareas más habituales y pasar a contribuir capacitadamente en aquellas que la situación concreta requiere. Los cuestionables planes de formación continua y continuada se pueden aprovechar para esto, pero no dando clases presenciales o en plataformas electrónicas, sino más bien con los métodos de aprendizaje propios de las disciplinas sanitarias: “ponte a mi lado, observa, pregunta, y luego tutorizo cómo lo haces tú”. Porque lo que se requiere no son (muchas) más camas de UCI estructurales, sino desplegar la capacidad de multiplicar camas como si fueran panes y peces en situaciones imprevistas. Como hemos hecho ahora, pero en lo sucesivo con orden y medios: respiradores, monitores y personal formado y entrenado.  Seguramente nunca estaremos suficientemente preparados para atender un “pico” tan excepcional como el surgido en Madrid. Pero sí podemos estar preparados para multiplicar por 2 o por 3 lo que tenemos habitualmente. http://www.aes.es/blog/2020/04/19/la-salida-mejorar-la-capacidad-de-respuesta-sanitaria-y-social/

Considerado así, parece una magnífica ocasión para replantearse bastantes aspectos de la organización y gestión del sistema sanitario público, ahora que se han visualizado nítidamente tanto sus indudables virtudes como sus evidentes limitaciones, así como las importantes deficiencias que en los últimos tiempos se han agravado tanto o más como se han denunciado.  Se trata de liberar de la inadecuada regulación esclerosante impropia de un sector punta en la sociedad del conocimiento la iniciativa y capacidad de respuesta mostrada por los centros sanitarios durante la epidemia. Al Estado lo que es del Estado, pero a la producción de los servicios sanitarios financiados públicamente competencia por comparación en calidad. Autonomía gradual en el tiempo con una financiación que progresivamente deberá tener más en cuenta, o algo, la calidad realmente ofrecida. http://www.aes.es/blog/2020/04/19/la-salida-mejorar-la-capacidad-de-respuesta-sanitaria-y-social/

4- Atención Primaria

La focalización en episodios agudos ha restado protagonismo a la Atención Primaria (AP), la casa habitual de los procesos crónicos. En esta crisis, el papel de la AP ha sido muy dispar entre Comunidades Autónomas y en algunas ha quedado virtualmente eclipsado por los responsables de salud pública y vigilancia epidemiológica. Pero en otras la AP ha mostrado su plasticidad cambiando radicalmente su forma de trabajar. Ha aprendido en veinticuatro horas a hacer telemedicina por teléfono, ha seguido a los contactos de los casos confirmados, pautado pruebas y atendido a los ancianos de las residencias que constituyen el grupo de población identificable más vulnerable a la enfermedad. En pocos días ha adaptado su práctica diaria a los nuevos requerimientos desde sus propias bases conceptuales. Lo que se consideraba impensable cuando era escrito por algún arbitrista se ha materializado como despliegue natural de las funciones intrínsecas de la AP en una situación insólita.

5- Residencias sociosanitarias

En España, unos 360.000 ancianos viven en residencias, representando apenas un 4% de los mayores de 65 años. Sin embargo, la tercera parte de los mayores fallecidos en España vivían en residencias. Considerando la desproporcionada fracción de pacientes afectados, el sector sociosanitario tendrá que ser más sanitario, y la supervisión directa de las residencias de ancianos, una misión prioritaria de Salud Pública y AP. Más allá de la materialización inmediata de las obvias medidas que la crisis exige, cuando amaine no parece que podamos postergar demasiado una reflexión, empíricamente informada, sobre la reconfiguración del sector.

Aceptar, que las cosas en una epidemia pueden ocurrir, que los ancianos que están confinados en instituciones se pueden morir, claro. Porque, están conviviendo con otros ancianos, y su familia que los visitaba ya no lo puede hacer, pero quienes los atienden vienen y van a la misma sociedad en la que está circulando el virus. Este germen con su capacidad de provocar neumonía e insuficiencia respiratoria, a alguien que tiene bajo su estatus de salud, aumenta la mortalidad por encima del 20%. Los podremos tener recluidos tanto tiempo. Que será de ellos.

La única posibilidad que esto cambie esta bastante alejada: que aparezca un medicamento que sea eficaz, que se pueda desarrollar, producir y aplicar una vacuna, y finalmente que el virus mute, por una morfología genómica con menos capacidad de contagio y patogénica.

Será el momento de plantearnos de los dispositivos asistenciales destinados a este fin, y la responsabilidad que le corresponde a su familia o al financiador de su seguro de salud. Cuanto es lo que costaría cuidar a una persona. Esto tal vez, hoy implique un valor superior o cercano a los 4.000 pesos.

6- Salud Pública

Esta crisis ha mostrado la importancia de una Salud Pública activa y realmente contemporánea. Hace una década, con la aprobación de la Ley de Salud Pública, entrevimos la factibilidad de guiar su consecución por medios regulatorios, plasmando los anhelos de buen gobierno en normas y disposiciones que lo materialicen. La prolongada suspensión de su desarrollo normativo muestra ahora los perjuicios del cómodo o interesado “no hacer”.  Que el 17 de marzo se publique una Orden Ministerial sobre remisión de información epidemiológica ilustra cuán necesario era el  desarrollo reglamentario de dicha ley en lo relativo a vigilancia de salud pública, o en tantos otros aspectos que hubiesen sido de gran utilidad para afrontar la crisis.

La gran mayoría de países de la OCDE comparten insensatamente una baja inversión en Salud Pública, fácilmente comprobable observando lo rudimentario del sistema de información y vigilancia de salud a pesar de la capacidad técnica de los profesionales, lo que tiene efectos perjudiciales sobre nuestra salud. Parece que es momento de articular, aunque sea esquemáticamente y alrededor de las necesidades perentorias de coordinación de la vigilancia, el embrión de la futura Agencia Estatal de Salud Pública con una configuración en red. No se trata de tener cientos de modelos predictivos, de propuestas preventivas, de transición, etc., sino de facilitar el debate y el intercambio científico-técnico en lo que ahora se hace de forma menos eficiente por incompleto, desestructurado y suspicaz. La crisis ha mostrado que la no incorporación rutinaria de los principios de buen gobierno en todos los niveles jurisdiccionales crea tensiones institucionales y resquicios para la crítica indiscriminada. La transparencia, la participación, la rendición de cuentas y el resto de principios de buen gobierno no son una opción ornamental, pues determinan la calidad y efectividad de la actuación pública.

7- Investigación, desarrollo e innovación (I+D+i)

En general, el sistema de I+D+i en nuestro país es débil y entre sus áreas más descuidadas cabe incluir la investigación clínica (la que investiga con pacientes individuales para, por ejemplo, evaluar la efectividad de un tratamiento), la epidemiológica (la que investiga con poblaciones) y la investigación en servicios de salud (la que investiga el funcionamiento de las organizaciones sanitarias, incluyendo aspectos económicos o de calidad de la asistencia). Es decir, aquellas orientadas a la búsqueda de repuestas a las preguntas que ahora nos asaltan.

El papel del Estado en la financiación y desarrollo de la I+D+i, supuestamente reservado a corregir los fallos del mercado, nunca se ha limitado a ello, sino que también ha sido emprendedor y creativo, y es un componente más que esencial en el sistema de ciencia, tecnología e innovación de diferentes países, como apuntan los trabajos de Mariana Mazzucato, en los que España nunca aparece entre los muchos ejemplos utilizados.

Ciertamente tenemos un problema de financiación, pero no sólo. También suponen importantes trabas innecesarias los esquemas hiperburocratizados asociados a la financiación pública, las políticas de recursos humanos, las múltiples barreras que separan con artificiosos muros jurídicos la investigación de la clínica o de la gestión sanitaria, así como la extendida ausencia de estrategias, aunque no en el mismo grado en todos los territorios, para desarrollar una masa crítica investigadora suficiente dirigida hacia objetivos accionables.

Pero la crisis también ha sacudido este entorno y hemos visto cómo se disponía  de financiación rápida a grupos con experiencia o capaces de alcanzar el mercado con productos de interés, se han dinamitado algunas -todavía pocas- barreras de incompatibilidades entre proyectos, ha habido aprobación ultrarrápida de ensayos clínicos y apoyo de las administraciones sanitarias para reclutar clínicos colaboradores y pacientes, excepciones extraordinarias para la recogida de muestras biológicas en proyectos de investigación en COVID-19, e incremento de la colaboración entre grupos para abordar proyectos de mayor dimensión. Solo ha hecho falta que el Estado relajara su demostrada creatividad para dificultar la investigación y aplicara este entrenado talento a fomentarla. Todas estas respuestas improvisadas, junto con muchas otras de similar calado, deben transformarse en estructurales.

Existe en nuestro ámbito un área todavía no orientada estratrégicamente de investigadores, conformada por un aplicativo, de personas inteligentes, tremendamente formadas, que revalidaron sus conocimientos en papers, que están disconformes con el sistema que los contiene, enamorados o románticos de su propias investigaciones, y no de lo que necesita el Estado, la nación y la Sociedad, y no pocas cosas se han realizado, y como resultado de ello, hay muchos compatriotas, por el planeta, viviendo de su conocimiento y tres premios nobeles que nos dan un halo esperanzador, deberíamos sin entrar en debates ideológicos, que investigadores y que campos nos deberían ayudar a mejorar, no solo en descubrimientos sino en tecnología de materiales, fabricación, provisión.

8- Determinantes de la salud

En un sentido amplio, los determinantes sociales de la salud no han variado. No hay que asociar automáticamente mejora de la salud con mayor gasto sanitario. No ha sido así históricamente ni lo es en la actualidad. En países desarrollados, la educación es la variable más explicativa del nivel de salud contribuyendo además a la capacidad y armonía de un país. La educación, como inversión en capital humano, es la que puede permitir a un país aumentar su productividad y cimentar su cohesión pues una mejor educación se correlaciona no solo con estar ocupado con sueldos más altos y mejor salud, sino también con mayor confianza en la sociedad, más efectividad en la actuación política y participación más elevada en tareas de voluntariado social. Los resultados de calidad educativa en España, tipo PISA (15 años) y PIIAC (18-65 años), dejan mucho que desear; así el sistema educativo español efectúa un trabajo mediano en los procesos rutinarios, pero cuando se precisa iniciativa y creatividad, fracasa. Sin iniciativa ni creatividad no hay innovación, sin innovación no hay crecimiento posible, y sin crecimiento el futuro solo ofrece más devaluación interna y menos progreso social. Para igualar las oportunidades hay que centrarse en la educación pre-escolar y la primaria complementada con un gasto social centrado en los niños y niñas con mayor riesgo de exclusión social. Cada vez más, en un mundo en el que fácilmente puede crecer la desigualdad entre quienes disponen de suficiente capital humano para trabajar con máquinas inteligentes y quienes precisamente serán reemplazados por esas máquinas, la eficiencia en la asignación de talento, así como la movilidad social, pasan por invertir en la educación de los niños y las niñas en edades tempranas, particularmente en aquellos con mayor riesgo de exclusión social.

En la primer acumulación de casos fueron los viajeros acomodados de clase media, luego los contactos de estos, en tercer lugar el personal de salud, luego los ancianos de los hogares y ahora de los barrios pobres de la ciudad de Buenos Aires. Ahora golpearan nuestra puerta.

Arriesgando conclusiones, todavía cuesta arriba

«La crisis de la COVID-19 debería aprovecharse como una dramática, pero conveniente oportunidad para apuntar un futuro guiado por el aprendizaje general a partir de las experiencias de organización y gobernanza que se han demostrado más exitosas.  Lo realmente dramático sería que una vez capeada la crisis se pretendiese volver sin más a la situación de partida creyendo que lo peor ya ha pasado. ¿Cuándo abordaremos, como han hecho otros países de nuestro entorno, un esfuerzo real de simplificación normativa y de gestión? ¿Cuándo se oirá a quienes gestionan, clínicos obviamente incluidos, en pie de igualdad con quienes controlan?»

Mientras, convendrá reiterar el insoslayable carácter de ensayo y error de las políticas públicas, en ocasiones casi como si de un robot aspirador se tratara. Y que en las crisis y epidemias apenas se destruye capital físico, por lo que hay que preservar, y mejorar, tanto el capital humano y organizativo como el social. Ya apuntaba Camus en la novela que todos hemos (re)leído estas semanas “la peste tiene alguna acción benéfica, ¡que abre los ojos, que hace pensar!http://www.aes.es/blog/2020/04/19/la-salida-mejorar-la-capacidad-de-respuesta-sanitaria-y-social/

  • He intentado transmitir con todo respecto la enseñanza de algunos de estos autores, que tienen distintas formar de observar la realidad sin par, porque sencillamente pertenecen a un grupo que sin proponérselo son distintos como piensan, escriben, se relacionan, postulan, desde la persistencia, el silencio infranqueable de la política, que está centrada en otras prioridades. Es muy agradable interpretar estos grandes autores, visionarios agudos de la realidad, independientes, pero inteligentes y buenas personas.

Como cuidar a nuestro personal de salud

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular Universidad ISALUD.

Introducción:

Los médicos, enfermeros, son la primera línea, donde se realiza el diagnóstico, la correcta gestión de los pacientes con infección por Covid 19 SARS 2, se los estadifica, y se los interna en el nivel adecuado de atención. Por lo tanto, es importante debatir que hacer para que no se contagien, no se enfermen. Encuadrados por el contexto del mercado de trabajo de la salud, las dificultades y la complejidad que genera el pluriempleo, las circunstancias de las cuales partimos que distan mucho de ser las ideales.

No siempre basarse en que lo mejor o lo que hicieron en otros países es posible y menos con la realidad de nuestro mercado de trabajo. Por ello debemos esforzarnos reasignar recursos y cuidar nuestro factor humano. Esto es vital para la pandemia. Se debe pensar en solucione innovadoras, diferentes, que exigirá a las personas un esfuerzo diferente, y que tal vez no tenga reconocimiento posterior.

¿Qué previsiones debemos hacer y cómo enfrentar las crisis que ocurrirán?, ¿cómo informar al personal y a los pacientes que fueron atendidos por ese personal enfermo?

La infección por el COVID-19 (SARS-Cov-2) que actualmente es una pandemia, tiene como piedra angular los servicios de salud para el abordaje y su contención.

El médico cumple un rol fundamental en toda la gestión de recursos de diagnóstico y terapéutico del paciente con COVID-19, las enfermeras otro tanto con su cuidado, el manejo de la oxigeno terapia, la administración de medicamentos y el confort del paciente durante su internación y el cuidado durante la ventilación mecánica, sin embargo, pueden ser un vector para la transmisión a nivel nosocomial y comunitario.

Basándose en la experiencia y publicaciones de centros hospitalarios donde la pandemia actual inició y donde han ocurrido gran cantidad de casos, permite comprender mejor los mecanismos de transmisión, debilidades y mejoras que se pueden aplicar a nuestros centros de salud y al médico, para lograr disminuir la infección a nivel nosocomial.

Discusión
De manera general, se han descrito varios mecanismos de transmisión del COVID-19, el
principal, mediante contacto estrecho, es decir, < de 2 metros de distancia o menos, de una persona infectada sintomática o no. Estas personas, al toser o estornudar o hablar en voz alta expulsan gotas entre 5-10µm de diámetro y entran en contacto con la mucosa (oral, nasal o conjuntivas) de una persona sana.[i]
Estas gotas al ser expulsadas, también pueden permanecer inclusive en superficies y fómites por varios días y a distancias mayores a 1 metro.
Esto, en el ámbito hospitalario, se ha visto además en los elementos de uso común por personal médico, como estetoscopios y termómetros.[ii]

Asimismo, en otros estudios en China, se han encontrado partículas virales en puestos de enfermería, computadoras, teclados y equipo cuya desinfección no es tan sencilla, el contacto diario con estos dispositivos propicia la transición a otros pacientes o entre el mismo personal de salud[iii]

Con base en los mecanismos de transmisión y aplicando esto a los hospitales, se plantean las principales razones por las cuales los médicos y el personal de salud en general se infectan y, por ende, se vuelven vectores nosocomiales para el resto de personal y pacientes.

En el caso de China se basan en 4 aspectos primordiales. Al inicio, fue la falta de EPP adecuado frente a pacientes sintomáticos respiratorios, la exposición por tiempo prologando en la atención de pacientes confirmados con la infección, sumado a sobrecarga de trabajo y poco tiempo de reposo; la progresiva disminución al acceso a EPP completo y la falta de información en el tema de prevención y control de enfermedades infecciosas, son las causas principales en las que se ha visto riesgo aumentado de contagio.[iv]

La transmisión por contacto es una de las principales rutas de infección, esto luego de tocar pacientes infectados o fómites por lo que la higiene de manos es fundamental para la prevención.

Acciones:

  1. Asegurar las circulaciones y las áreas de COVID, que estas sean demarcadas y con barreras, restricción de la circulación. Diferenciar claramente las áreas, demarcándolas y poniendo elementos barrera.
  2. Modificaciones en los esquemas de atención y monitoreo de los pacientes, dividir las tareas y disminuir los ingresos.
  3. Los equipos de trabajo no se deben vincular entre sí. Deben existir divisorias de tareas claves como grupos de trabajo compuestas diferentemente en función de las tareas. Dos enfermeras cada 16 camas en cuidado leve a moderado de pacientes COVID, que trabajen en estaciones móviles cerca de sus camas. Siempre en equipos pares, para hacer tareas que requieren colaboración. Evitar que compartan las áreas comunes.
  4. También colocar estas restricciones y conceptos de grupos de trabajo en los médicos, dividiéndose de a pares. Médicos que sepan ventilar pacientes con un medico residente.
  5. Solo esas personas serán contacto estrecho en caso de que uno de los integrantes tenga síntomas o se verifique que tiene Covid. Solo a ellas se les realizarán los estudios pertinentes. Quedando en vigilancia activa el resto del área o grupo de trabajo.
  6. Designar Áreas específicas de colocación de ropa para protección personal. Certificación de su colocación. Por parte de observadores. Corregir los gestos especialmente al retirarse la ropa.
  7. No se pueden relacionar con la secretaria de piso, ni con las mucamas. No estar en el office de enfermería. Cerrar office pequeños.
  8. El office de enfermería Solo podrá ser compartido por no más de dos personas que deben trabajar en sentidos opuestos.
  9. Las personas de áreas de trabajo Covid no podrán subir al comedor. Se les llevará los elementos para la merienda a su área, con un mostrador en el pasillo Covid para que estén an áreas de ventilación.
  10. Evolucionar pacientes solos, en áreas independientes, Siempre con los elementos de protección colocados, antes de empezar una tarea limpiar el área y ordenarla. Persistentemente. Limpiar con Amonio cuaternario el ámbito de trabajo.
  11. Colocar mamparas, barreras físicas. Para evitar contactos. Ver con el servicio de mantenimiento y los responsables como mejorar esta situación.
  12. En los vestuarios también. Que tampoco se mezclen en el refrigerio. Los lugares para comer debe haber distanciamiento social. No más de dos personas por mesa.
  13. Elementos de barrera para evitar contagio, en todo momento. Oculares y barbijos quirúrgicos. El provisto por el sanatorio de tela para entrar y salir. Usar en el viaje al trabajo.
  14. Aumentar La cantidad de lugares para lavarse las manos. Revisar adecuadamente todo el tiempo la provisión de los insumos y los sitios para evitar contaminación y propagación.
  15. Solo está permitido en áreas Covid el Uso de ropa de trabajo que se lava en el hospital. Que se cambiará luego de cada turno de trabajo.
  16. Certificar el cumplimiento de las medidas. Mediante planillas y fotos. Responder encuestas con trivias. Capacitación semanal. Elementos de protección personal.
  17. Capacitar a las personas. Todo el tiempo. En como asistir a los enfermeros y cual es la enfermedad que enfrentamos. El área de capacitación del establecimiento.
  18. Realizar recorridas de seguridad y marcar áreas para ver si son correctamente higienizadas. Para protegernos y protegerlos. Que usen los elementos de seguridad.
  19. Comunicarse a sus teléfonos vía WhatsApp. Con recordatorios desde comunicación y recursos humanos.
  20. Intensificar los mensajes de aliento y reconocimiento del personal jerárquico por la vía del WhatsApp. El reconocimiento social es importante.
  21. La dirección, el área de enfermería y farmacia demostrarán que los insumos provistos son de calidad y están probados. Enviar un comunicado explicando el accionar. Responsabilidad del área de enfermería y control de infecciones.
  22. Explicitar Que existe preocupación por las personas y sus familias. Desde las autoridades máximas del financiador y del establecimiento. Que no son un legajo.
  23. Concientizar a todos que todos los síntomas relacionados con la enfermedad son importantes y deben ser comunicados a medicina laboral. Esto es tarea de todos, pero específicamente del área de recursos humanos, jefes médicos y de enfermería.
  24. No vivir el contagio como un fracaso, sino como una situación posible, y que la doble exposición que tiene el personal de salud aumenta las probabilidades de contraer la infección.
  25. Aumentar la seguridad en los traslados de los pacientes. Liberar el área de circulación de los pacientes cuando van a tomografía o realizarse estudios complementarios fuera de la unidad.

Conclusión:

La prevención de cualquier enfermedad infecciosa en el personal de salud sirve para tres propósitos: la salud del trabajador, la prevención de la restricción laboral (ausentismo e incapacidades como medida de aislamiento preventivo o cuarentena por exposición a infecciones) y la reducción de infección nosocomial.


[i] World Health Organization. Modes of transmission of virus causing COVID-19: implications for IPC precaution recommendations: scientific brief, 27 March. 2020. URL
https://www.who.int/publications-detail/modes-oftransmission-of-virus-causing-covid-19-implications-foripc-precaution-recommendations.

[ii] Jiang Y, Wang H, Chen Y, et al. Clinical Data on Hospital Environmental Hygiene Monitoring and Medical Staff Protection during the Coronavirus Disease 2019 Outbreak. MedRxiv. 2020. doi:
https://doi.org/10.1101/2020.02.25.20028043. Artículo disponible bajo la licencia internacional CC-BY-NC-ND 4.0

[iii] Wang J, Zhou M, Liu F. Letter to the Editor Reasons for healthcare workers becoming infected with novel coronavirus disease 2019. Journal of Hospital Infection. 2020. Available from:
https://doi.org/10.1016/j.jhin.2020.03.002

[iv] Ran L, Chen X, Wang Y, et al. Risk Factors of Healthcare Workers with Corona Virus Disease 2019 : A Retrospective Cohort Study in a Designated Hospital of Wuhan in China. Clinical Infectious Diseases, ciaa287, 17 marzo 2020 URL https://doi.org/10.1093/cid/ciaa287

Sanitarios de a pie, hay que subir un nivel: por la Salud en la sociedad.

Somos los sanitarios de a pie, de tracción vocacional, con el orgullo secreto de ser personal de salud, en la pandemia que nos toca tendremos que pensar, planificar y ejecutar la concepción de microsistemas locales de salud, de áreas de nominalización de la población, de implementar respuestas articuladas sociosanitarias, porque no solo será la atención de la enfermedad en una persona, sino en su entorno, su contexto, en el ámbito laboral o educativo, pensando menos en receptores ACE 2, en el spike viral, en genomas, en interleukinas y tormentas inflamatorias y más en los seres humanos, con cuerpo, mente, sentimiento, vínculos, inserción, y desigualdad. Menos en trascender y más en ser solidarios.

Resignificar el concepto de salud pública: [i]

La afectación predominantemente regional en la pandemia de COVID, por la mitigación implementada, fue una característica singular de este tiempo, más que de países enteros.  Con ese concepto se está generando una visión distinta en salud pública, importante y diferente, pasar de la salud de los pacientes, a su familia y a la comunidad toda, al ámbito territorial urbano, al barrio saludable, que sea útil en la contención.[ii]

Ese espacio urbano vinculando a las megaurbes con sus entornos y periferia urbana, que generan asentamientos menos privilegiados, con peores hábitat y viviendas, pero también en función de la cristalización de la desigualdad social y económica, que trasunta a la educación, a la empleabilidad y a la salud como una cuestión de diferencia de clase, esto obliga a resignificar el concepto de salud.

“Las periferias populares conformadas por grandes conjuntos de interés social en Francia, de vivienda pública en Gran Bretaña, comenzaron a ser observados como espacios problema, tanto por mostrar el relativo fracaso del Estado Benefactor que no habría producido allí ciudades sino espacios monofuncionales y segregados de «la» ciudad, como porque se advertía que habían evolucionado como ámbitos de concentración de la nueva problemática social”.

Esto quedó manifiesto en la atención que desarrollaron los Ministerios de Salud de la Nación y CABA, por ir a buscar los pacientes sintomáticos que no hayan concurrido a la consulta, de los cuales en el barrio 31 se detectó un 67% de PCR Detectable, en los sospechosos y 8 casos de 9, en el barrio 1-11-14. Esta acción seguirá. Debiendo replicarse en cada lugar donde se genere un cluster barrial.

Esto hace a la importancia de recuperar la acción territorial, al campo, y no observar al vulgo, desde el poder, mirar a la sociedad desde el claustro del hospital, sino salir a buscarlo y responsabilizarse y diseñar sistemas de atención continua,

En observar desde la consulta o el egreso de los paciente verificando los determinantes sociales, con quien convive, si puede realizar las medidas higiénicas y el uso del baño, como logran el sustento las personas, como se movilizan, la formalidad del empleo, (proyectamos tres millones de subsidios y calificaron 7.854.316, esto fue más de dos veces del estimado) cuanto, y como llegan a su trabajo, el hábitat, su cobertura de salud, si esta nominalizada y georreferenciada.

Un día la realidad cambió:

Bruscamente la aparición explosiva en el centro de Europa del Covid 19, SARS 2, en la región de Lombardía y días después desde Madrid, llevó a un ejercicio parcialmente efectivo de la contención de casos, con personas afectadas, trasladándose a 900 km por hora de los lugares más remotos hacia la argentina, que modificó la expectativa infundada de como ocurriría la propagación del SARS Cov 2 en el mundo y llegaría a esta latitud, recién comenzado el invierno.

Entonces nos empezamos a preparar como siempre, luego que pasan las cosas, nunca previsores. No pensamos en un plan hidráulico hasta que ocurren las inundaciones, no pensamos en riegos hasta que viene la sequía, no pensamos en los hospitales públicos hasta que ocurre una pandemia. Que nos muestra las entrañas de la miseria.

Entonces se vehiculizó de forma desordenada esta preparación, con falta de planificación, de contar con tecnología adecuada y suficiente de respiradores microprocesados, de diagnóstco y de los elementos de protección personal, empezó la carrera por conseguir el respirador N 95, generando corrientes especulativas extraordinarias y que dieron vergüenza, porque también surgió la corrupción, en el seno de los impolutos.

Se fueron solucionando las cosas, siempre primero poniendo la culpa en lo que desde el año 1989, le damos la espalda, el ESTADO, que estaba sobre dimensionado, tal vez en hacer cosas que otros harían mejor, pero muchas cosas que los privados supuestamente solucionarían no fueron sin embargo los que renovaron los trenes o los subterráneos, ni los hospitales, ni tampoco mejoraron la atención de la salud, muy por el contrario la emperoraron.

No se pensó que era de producción estratégica de salud, se cerraron muchas fábricas, salvo la de respiradores y eso nos esta salvando, entonces la dependencia es tan notoria que mata.

Empezamos pensando y calculando en dimensión países, y nos equivocamos, entonces vimos que no era China, sino Hubei, y no era Hubei, sino Wuhan, de los 82.918 casos de China, 67.803 en Wuhan. Porque la limitación en los traslados disminuyó la propagación. Evitando el colapso del sistema. Primero llegaron los viajeros infectados y recalaron en sus Provincias, esto generó alarma en las 24 Provincias. Pero posteriormente se observó que el analisis más local, de salud COVID, era útil para combatir la velocidad de la transmisión y la demografía la de su propagación.

No obstante, ello, hemos colocado al sistema en un nuevo trade off, en una tensión inaudita, a una expectativa diversificada, de cuando llegará el Coronavirus, y esto disminuyó la capacidad de aprendizaje, de poner a todo el sistema en pausa, sin atender la demanda no Covid, junto con las personas asustadas que no concurrían a las consultas y del quebranto en ciernes de muchas instituciones de salud, de consultorios y de médicos. Las apendicitis se convirtieron en peritonitis, los dolores precordiales en infartos, el no control de la hipertensión en acv, las diabetes en cetoacidosis. Retrocedimos.

No creció el número de casos, empezamos a vanagloriarnos por un triunfo, cuando la contienda contra la enfermedad recién empieza.

El 60% de la fuerza laboral circulando, desde hoy y la gente saliendo en estampida a la calle de la opresión del encierro, me lleva a advertirles, mis queridos sanitarios de a pie, de tracción vocacional, que salimos de la zona de “confort”, del empate técnico, a la derrota que paga “dos miserables pesos”, a prepararse que en siete – catorce días empieza la verdad, se nos vienen todos los coronavirus en sentido contrario, la tormenta biológica que tratamos de evitar esta en los barrios postergados de la ciudad tomando envión y en mercados al aire libre de artículos usados en Lomas de Zamora. Lamentablemente varias de las predicciones y advertencias que la lectura, la escucha, la vivencia, el benchmarking me han generado y tratado de volcar desde el 20 de Enero en este diminuto ámbito de la red, se están cumpliendo.

Tenemos que actuar como que cada individuo es un núcleo familiar y laboral, siempre, atender la neumopatía, la insuficiencia respiratoria, a limitar los contagios y la contención de la transmisión, actuando integradamente en red de cuidados progresivos, no replicar el hecho de que atendemos la enfermedad aguda. Tratar, contener, mitigar, seguir y cuidar.

Allí es donde surgen las dudas, sobre la certeza normativa, y aparecen definiciones que uno no sabe de donde surgen: un contacto estrecho son quince minutos, hablando, dialogando, tosiendo, sin elementos de protección personal. Donde surgió este concepto. Porque quince minutos y no cinco, o un hola y me voy, y te contagié no puede ser lo mismo.

De donde surge la distancia social de dos metros, (donde está el metro patrón epidemiológico, si la aero-terapia dice otra cosa) si las gotas deshidratadas de cinco micras en un estornudo llegan a ocho metros. Como ponerse en los trenes públicos, en los ómnibus. Si se detectaron antígenos virales en las paredes de los camarotes del crucero diez días después.

Entonces como cuando teníamos la definición de caso, si venía de Italia si, si venía de España no, a la mañana, por la tarde ya, bueno, cuidado, también de España, entonces los portadores de “novedades gasíferas” decían se incorporó España, y luego también Francia es zona de circulación, allí el virus seguro que era más paquete, luego fue Estados Unidos y asi todos los días, y atendíamos gente con una definición de caso cada día. Cada momento.  Los iluminados brotan de todos lados.

Si usaste protección personal, siempre, bueno entonces no te pasa nada, y se contagió igual, pero fue el único de un grupo de trabajo, donde están las certidumbres.

Muchas más dudas que certezas nos invaden. Más leemos menos sabemos. Un día aparecieron los sabios, voces expertas de Covidólogos, provenientes del territorio de VIH, que nunca vieron un SARS, pero un elogiable entusiasmo por la figuración y los minutos de fama, los llevó a solapamientos, a «licenciarse en saber» de casi todo, sin consistencias.

Recurrimos sin pudor a medidas de barrera de la transmisión, centenarias como la cuarentena. Más o menos estrictas, con más o menos rigor. Meter a todos los humanos en sus casas.

Estas medidas de protección colectivas son beneficiosas y redituables, pero solo para prepararnos, no para disminuir los casos, sino atenuar el pico, pero no para erradicar la enfermedad y producen una caída en el producto bruto interno que costará muchos años en recuperarse.

Esto es un maratón, no un sprint. Durará varios meses, tranquilos la carrera es larga, no gastemos ahora los recursos.

La complejidad no se resuelve con simplicidad, si entendiendo sus paradigmas, con el conocimiento, poder implementar medidas, pero todas juntas, un conjunto de medidas, con un carácter sistémico, y entender que todos somos hologramas de esta lucha, entonces si vemos a alguien que no lleva puesta la protección en el ámbito médico, pongámoslo en evidencia, porque esto no es para protegerse él, sino para proteger fundamentalmente a los otros.

Esta complejidad de una enfermedad que no tiene tratamiento más que el sostén, por el momento, pero que exige cambios sociales y comunitarios en los comportamientos radicales, en el concepto de protección colectiva, que se construye de conductas conscientes de cada uno de usar los elementos de protección y de lavado de manos, de aislamiento y cuidarse, para cuidar a su familia, y a los otros integrantes de su barrio, de su ámbito laboral, de los que viajan en el mismo transporte. Si todos lo hacemos será más fácil. Es una enfermedad para tenerle respeto.

El estado, donde está el Estado:

Donde como sociedad, lo quisimos ubicar e invertir.

Básicamente desde 1989, empezó una etapa que, en una deriva irresoluta, despreciando el Estado como el enemigo, origen del déficit, y desdeñar la salud pública y sus hospitales, Esta corriente neoliberal las conquistas sociales de los trabajadores y los hospitales pasaron a ser cuestionados hasta representar el simbolismo de lo no deseado, de la medicina para los pobres. El sector privado, con sus sanatorios lujosos y cápitas altas, salvo algunas excepciones tampoco ofrece un plan de salud, un programa integral para el cuidado de las personas y sus familias.  

Desde hace años, más de tres décadas[1], los hospitales públicos de la Argentina han transitado y evidenciado un constante deterioro. Ocasionado entre otras cosas por la desinversión planificada, falta de insumos básicos, de recursos materiales, de personal de planta en las áreas de cuidado y sectores críticos, de estructura, retraso tecnológico de diagnóstico y tratamiento, tensiones económicas presupuestarias-financieras, remunerativas y de carrera hospitalaria, sociales y políticas, junto con un sistema administrativo de compras sumamente rígido, una historia clínica en papel que no sirve como referencia o contrareferencia de los pacientes. Con tiempos excesivos de ejecución de los procesos, tiempos de estancia media prolongados, sin medición de desempeño y con un desinterés soberano, con trámites complejos de compra de prótesis que dejan pacientes en espera, sistemas de derivaciones, traslados innecesarios para realizar prácticas en otras instituciones, pedidos de estudios, compras de insumos por expedientes repetitivos sin criterios de eficiencia, contratación de empleados en áreas que no se requieren y por contratos transitorios en áreas vitales, falta de reconocimiento de funciones, falta de habilitación y acreditación de estructuras, contratación y pago de servicios de apoyo (alimentación, mantenimiento, limpieza, seguridad) como parte del ajuste crónico, que lleva a una situación inédita, que obliga a pensar que este será un objetivo si se quiere hacer algo con el sistema de salud.

El escenario en el cual se desempeñan los trabajadores de la salud en la actualidad es sumamente conflictivo, enmarcado en una violencia que afecta el funcionamiento de los hospitales, teniendo hechos cotidianos de atentados contra los trabajadores de la salud, especialmente en las emergencias. Las condiciones edilicias propias de la falta de mantenimiento. La tecnología de diagnóstico y tratamiento perimida y con mantenimiento inadecuado de los mismos. Parece más fácil comprar, que mantener.

Se agregó un componente en la última década que es la informalidad de las designaciones, que lleva a situaciones inéditas, contratar médicos con pago por guardia, e inclusive que falten especialidades básicas en las emergencias: clínicos y pediatras.

Se podría elaborar un listado de aspectos negativos que azotan al hospital público, que es el aumento de la demanda no planificada, muchos pacientes sociales que ocupan camas para otros que tienen patologías agudas. Recorte presupuestario meramente restrictivo. Presupuesto no adecuado a la inflación y el aumento de las prestaciones. Bajos salarios, que dificultan la competencia con el sector privado. Carencias de insumos médicos, equipos de diagnóstico, de enfermeros, médicos, pérdida de personal calificado. Estas situaciones paralizan a los profesionales y a todos los trabajadores de salud. Esto es vivido con incertidumbre, con desmotivación, con un exceso de riesgo para las matrículas de los facultativos. No hay posibilidades de planificar el trabajo, de contener la demanda, de trabajar en red.[iii] Condiciones de trabajo precarias quedará definido entonces, por las condiciones de incertidumbre y desprotección en que los profesionales y trabajadores de la salud realizan sus actividades. Está lejos traer a la discusión la salud de los trabajadores de la salud, las dimensiones del trabajo, el empleo, la organización y la vida institucional, las discusiones son primitivas y retrógradas. [iv]

Conclusión.

Siempre serán las personas, que integran los equipos de trabajo, en esos establecimientos quienes responderán, y sin rencores asistirán pacientes, poblarán sus guardias, los lugares, arreglándose con lo que tienen y también engrosando las estadísticas de los enfermos, y convalecientes, para que luego de un tiempo, no muy prolongado la normalidad vuelva a ser la desinversión, la falta de insumos y los bajos salarios.

Tendremos que pensar, planificar y ejecutar la concepción de microsistemas locales de salud, de áreas de nominalización, de implementar respuestas articuladas sociosanitarias, porque no solo será la atención de la enfermedad en una persona, sino en su entorno, su contexto, en el ámbito laboral o educativo, pensando menos en receptores ACE 2, en el spike viral, en genomas, en interleukinas y tormentas inflamatorias y más en los seres humanos, con cuerpo, mente, sentimiento, vínculos, inserción, y desigualdad. Menos en trascender y más en ser solidarios.


[1] Por lo tanto no se debe atribuir a gestión alguna, que en general se han desempeñado con pocos recursos, compitiendo con otras áreas de gobierno  con mayor tangibilidad social. Pero es cierto que este ciclo de conformismo, desorientación, casi como una letanía, afecta la construcción de un sistema más equitativo y afecta vocaciones, esfuerzos, etc


[i] Hernández I, Meneu R. Peiró S. González López Valcárcel, Ortún Rubio V. una nueva normalidad, una nueva salud pública. 9 de Mayo. 2020.

[ii] Reale A. Entrevista Webinar. Grupo País. Organizada por Carlos Vasallo. Moderada por Sonis A. 11 de Mayo 2020

[iii] Crojethovic M. Condiciones de trabajo precario. Motivación e interés dentro de los hospitales públicos de la Provincia de Buenos Aires Argentina. 2011.www.registagpt.usach.cl

[iv] La salud de los trabajadores de la salud en Argentina. 2013. http://publicaciones.ops.org.ar/publicaciones/pubOPS_ARG/pub69.pdf

Como organizar la cirugía en tiempos de Covid

Sugiero como gestor hospitalario dividirlas nosológicamente en:

  1. Emergentes.
  2. Urgentes no emergentes.
  3. Oncológicas.
  4. Electivas.
  5. Partos y cesáreas.
  6. Cardiovascular
  7. Otorrinolaringológicas.
  8. Ortopédicas.
  9. Facultativas. Bariátrica y metabólica. Inseminación Artificial.
  10. Trasplantes

En los primeros de diciembre del pasado año se describió por primera vez una nueva enfermedad causada por un coronavirus desconocido hasta entonces, el SARS-CoV-2. Exactamente tres meses después llegó el primer caso a nuestro país y apenas un poco más tarde fue declarada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) la pandemia por este agente infeccioso. En seis meses de vida de esta nueva enfermedad, se han acumulado más de cinco mil artículos científicos y están en marcha más de 500 ensayos clínicos relativos al COVID-19.
Con todo, no ha pasado tiempo suficiente ni existe el conocimiento para basar nuestras decisiones y recomendaciones en evidencia científica de calidad. Se ha acumulado una cantidad ingente de información y desinformación, muchas dudas y escasas certezas.

Desarrollo:

En primer lugar, hacia fines de Marzo se reservaron camas hospitalarias y se ampliaron camas de cuidados intensivos para pacientes COVID-19 a tenor de la avalancha de pacientes que vendría, observando lo ocurrido en otros países, el temor nos llevó a prepararnos para lo peor, observando lo que se estaba recibiendo o en previsión de la que estaba por llegar en el caso de otras provincias más afortunadas. Se retrasaron muchas intervenciones que se juzgaron demorable para poder atender a una cantidad elevada de pacientes sin precedentes, que por las medidas oportunamente tomadas por la sociedad Argentina no ocurrieron.
El problema de este enfoque está en que es difícil juzgar el tiempo que durará la presión asistencial por el Covid, y en que magnitud ocurrirá. Como gestores les pedimos a los cirujanos que seleccionen a los pacientes, especialmente los oncológicos, que podrían tener una supervivencia a largo plazo más reducida si no se intervienen durante la pandemia.

El impacto económico que la inactividad genera en los prestadores no se recuperará y no se podrá suplir la facturación no emitida.

Cirugía Urgente:

La cirugía urgente es un tanto más simple que las otras opciones, y es la única que no se puede demorar o cancelar a pesar de la situación de la pandemia, pero también deben ser evaluados varios aspectos para tomar decisiones más correctas y proteger a los médicos y la institución.

Determinar siempre el estado Covid del paciente.

Estado Covid del paciente, determinar si presenta infección vírica a la enfermedad quirúrgica concomitante. Esto es sustancial para el pronóstico y riesgo quirúrgico del paciente, como para los equipos quirúrgicos, que deben protegerse adecuadamente. El estatus Covid implica que antes de proceder a la intervención quirúrgica para poder actuar en forma más segura, se debe solicitar una RT-PCR y una placa de tórax o una tomografía.

Segundo que exista y que esté disponible el material para el EPP del personal quirúrgico.

Que estén dadas las medidas de seguridad si hay que usar la vía translaparoscópica.

Existe algún tratamiento alternativo a la intervención que sea también seguro para el paciente.

Se ha sugerido algunas medidas como demorar el ingreso del paciente al quirófano, que en la maniobra de intubación este el anestesista y su asistente, el quirófano con presión negativa y el aire acondicionado renovando y filtrando el aire.

Colocar un filtro o un drenaje de Buleau para evitar la aerosolización del neumoperitoneo.

Se debe individualizar el tratamiento todo lo posible, considerando la presentación del cuadro quirúrgico del paciente, su situación de gravedad, su situación COVID 19, las alternativas terapéuticas disponibles y los medios que dispone el establecimiento, especialmente en consideración si hay cama en terapia intensiva segura en aislamiento.

Electiva:

En estos momentos todavía que no esta saturado el sistema de atención en la Ciudad de Buenos Aires, hoy 10/5 con doscientos cincuenta pacientes internados en los hospitales públicos hay solo 12 en terapia intensiva, un poco menos del 5% que tomamos como referencia en la planificación.

Esto tiene especial importancia, en relación a estar alertas si ocurre aumento de la demanda de respiradores por la pandemia, que no los podemos ocupar en pacientes que no dependa su vida de ese dispositivo, o bien requieran camas de UTI.

Por ello inicialmente planteamos la necesidad de diferir las intervenciones, pero ahora decididamente deberemos considerar la situación epidemiológica local, y los recursos de las redes hospitalarias en cada ciudad, ya que el 86% de los casos nuevos surge en la región del AMBA, donde tiene a concentrarse la dificultad.

En estos ámbitos, no relacionados con el AMBA se podrán citar pacientes en forma condicional para suspender si es necesario con dos días de anticipación, cuanto la planificación previa a la saturación este llegando al 70%, y el ritmo de duplicación de casos de haya acelerado. La situación actual de 18 días para el AMBA, se irá acortando seguramente en los próximos días, por la proliferación y propagación en zonas donde es complejo poder respetar la distancia social.

Pero seguir sin operar causa un perjuicio insalvable a las instituciones de salud y a los cirujanos que viven de su trabajo. Siempre se debe considerar beneficio/riesgo. Ver el respaldo institucional. La seguridad de los corredores sanitarios Covid y no Covid. Para indicar y reprogramar las intervenciones quirúrgicas con todas las medidas de prevención para la situación actual.

La dificultad principal, salvadas las complejidades y las consideraciones anteriores, los pacientes deben perder el miedo, darle la seguridad que la deben sentir en todo momento. Lo que estamos observando es que el más reticente es el paciente.

Pacientes oncológicos:

Los pacientes oncológicos pueden verse afectados especialmente durante el periodo de la pandemia por varios motivos.

  1. Mayor susceptibilidad a la infección por su enfermedad de base o por tratamientos adyuvantes aplicados previamente.
  2. Alteración de sus esquemas de tratamientos quimio o radioterapia, si no se realiza su cirugía, que puede afectar el curso del tratamiento y el pronóstico.
  3. Complicación de la enfermedad oncológica que requiera una actitud urgente por sangrado, perforación y obstrucción.
  4. Estos pacientes deben realizarse pruebas diagnósticas para determinar su estatus Covid.
  5. Las decisiones de proceder o no con la cirugía oncológica en ese momento depende de la situación epidemiológica local, recordando que existe la posibilidad que la tendencia hacia la baja de transmisión o menos uso de respiradores pueda mejorar en unas semanas, que no sea significativo en el pronóstico de este paciente, además exponiéndolo menos al riesgo de la intervención.
  6. Requiere por parte del cirujano oncólogo la disponibilidad de quirófanos, el estado de la enfermedad, y el riesgo de progresión o complicaciones totalmente individualizado.

Cardiaca Electiva:[i]

Se recomienda, en el contexto actual de pandemia COVID-19, demorar los procedimientos quirúrgicos de programación ordinaria siempre que la situación clínica de los pacientes garantice una adecuada seguridad durante el periodo de espera.

Progresivamente, y en función de la situación de demanda asistencial de los distintos centros hospitalarios y de la disponibilidad de las unidades de cuidados intensivos, se llevarán a cabo intervenciones de cirugía electiva (programada) de pacientes preferentes, continuando tras la normalización de la situación epidemiológica y hospitalaria con el tratamiento de los demás pacientes que se encuentren en Lista de Espera Quirúrgica (LEQ).

Es opinión de algunos especialistas de poner prelativamente la cirugía mixta de reemplazo valvular y by pass.

Intentar hacer angioplastia sobre la lesión que tenga más posibilidades de ser sintomática y la expectativa con vigilancia del paciente.

No deberá realizarse el tratamiento quirúrgico en programación electiva de pacientes COVID-19 (+), sintomáticos o con alta sospecha diagnóstica, si su situación clínica lo permite. Se valorará de forma individualizada en cada caso el tiempo necesario de espera.

Por el importante potencial pronóstico del COVID-19 en los pacientes que precisan tratamiento quirúrgico cardiovascular y por la seguridad de los profesionales sanitarios, se recomienda realizar una búsqueda activa de pacientes infectados en todos los casos de cirugía electiva. Para ello se utilizará, en función de la disponibilidad de cada centro:

Historia clínica dirigida a identificar los casos sospechosos y contactos de riesgo.

Realización del test diagnóstico mediante RT-PCR de COVID-19 durante las 48 horas previas al procedimiento quirúrgico electivo. Se recomienda precaución en la valoración del test en pacientes asintomáticos debido a la limitada sensibilidad de la prueba y la posibilidad de obtener un falso negativo.[ii]

Realización de test rápidos, en función de su disponibilidad en los distintos centros médicos y de la valoración individual de cada paciente. De igual forma hay que ser cautos en su valoración por la alta tasa de falsos negativos, especialmente durante las primeras fases de la infección.[iii]

Rx de Tórax.

TC Tórax reciente (<24 horas).

Durante la situación de pandemia por COVID-19 se recomienda[iv] de forma general la utilización, en todos los procedimientos, de equipos de protección individual (EPI) que incluyan al menos:

Mascarillas N95, FFP2/FFP3.

Anteojos de protección de montura integral (protege de los procesos de aerosolización)

Pantalla de cobertura facial completa (especialmente en procedimientos en los que se produzca riesgo de salpicaduras de sangre, vómito u otros líquidos biológicos)

camisolín impermeable.

Deberá limitarse al mínimo imprescindible el número de profesionales dentro del quirófano, reduciéndose asimismo la circulación de personas en el entorno.

Los pacientes deberán llevar mascarilla en todo momento hasta su intubación oro-traqueal en caso de ser necesaria.

No existe evidencia científica para cuantificar el riesgo de contagio del Covid-19 en el acto quirúrgico.

• Existe un número indeterminado, pero cierto, de pacientes asintomáticos positivos al Covid-19.

• Todas las recomendaciones coinciden en la proponer la prueba diagnóstica PCR en cirugía de urgencia [v]

• Casi todas las recomendaciones coinciden en proponer la prueba diagnóstica PCR en cirugía electiva.

• Las que no recomiendan la prueba en cirugía electiva proponen evaluar el riesgo del paciente de Covid-19: indagar sobre la historia de viaje a zonas de infección den los 14 días previos e indagar sobre contacto con enfermo COvid-19 en los 14 días previos.[vi]

Conclusión.

Los hospitales que no tienen área programática asignada, podrían empezar a realizar las cirugías oncológicas, cardiovasculares, laparoscópicas, electivas y facultativas, tomando todas las medidas de prevención, que en los casos oncológicos y cardiovasculares por el momento implica la certificación de una PCR, igual en toda la cirugía urgente no emergente, que correspondería estabilizar, solicitar PCR, y si es negativa operar, sino exige un replanteo del caso.

Hacia el futuro deberíamos pensar, y todavía estamos a tiempo una importante editorial escrita por Mirco Nacoti del Hospital de Bergamo, que afirma que la solución futura de las pandemas pasa por estrategias centradas en la atención de la comunidad, más que en la medicina centrada en el caso, en el paciente, esto es especialmente revelador ya que los hospitales y los profesionales se convirtieron en el principal foco de transmisión de la enfermedad.[vii]


[i] American College of Sugery. COVID-19 Guidelines for Triage of Cardiac Surgery Patients. https://www.facs.org/covid-19/clinical-guidance/elective-case/cardiac-surgery

[ii] Recomendaciones generales en caso de intervención quirúrgica en el contexto de la pandemia por COVID-19. AEC https://www.aecirujanos.es/files/noticias/152/documentos/Manejo_quirurgico_v2(1).pdf

[iii] COVID-19 Guidelines for Triage of Vascular Surgery Patients. American College of Surgeons. 24/03/2020.

[iv] Badia JM, et al. Surgical protocol for confirmed or suspected cases of Ebola and other highly transmissible diseases. Cir Esp.2016 Jan;94(1):11-5. doi: 10.1016/j.ciresp.2015.05.013. Epub 2015 Jul 17.

[v] COVID-19: Pandemic surgery guidance. Brücher et al, for the Pandemic Surgery Guidance Consortium (PSGC). https://www.4open-sciences.org/

[vi] THE ROYAL COLLEGE OF SURGEONS OF EDINBURG La prioridad son los pacientes agudos y debe buscar si son COVID-19 positivos o no mediante la historia, test, TAC… Cualquier paciente actualmente priorizado para someterse a una cirugía planificada urgente debe ser evaluado para COVID-19

[vii] Nacoti M. Ciocca A Eng M. Giupponi A. Brambilasca P Lussana FMD et al. At the epicenter of the covid 19 pandemic and humanitarian crises in italy: Changing perspective and mitigation. New Engl J Med 2020. March 21

Estrategias para salir de la cuarentena ordenadamente

Parte uno.

Participaron: Hourcouripe F. Díaz C A. Díaz H. Ascolani J. Pena M. Díaz Resquin P. Integrantes del equipo covidbydiaz.

Redacción: Díaz CA.

Es un desafío complejo, pero nos planteamos alternativas desde la visión de seis disciplinas y áreas del pensamiento que se confunden y coactuan como la administración, la economía, la medicina, la arquitectura, la psicología y la ingeniería, juntos con las autoras y los autores, realizaremos un ensayo colectivo en cuatro intervenciones para ofrecer inputs técnicos, que sirvan al sistema político de toma de decisiones. El objetivo es contribuir conceptualmente a las modificaciones inéditas que tienen que realizar las grandes ciudades en relación con los cambios vinculados con la adaptación social, el transporte de las personas, el trabajo en oficinas e industrias, el esparcimiento, los espectáculos, las escuelas, los colegios, los hogares para los ancianos, discapacitados, instituciones de salud de estancia media y el turismo.

Es parte de una serie de documentos que iremos publicando en relación con lo que podamos escrudiñar como conceptos interesantes sometidos a la visión del resto del grupo de trabajo.

Densidad urbana y propagación de las enfermedades.[1]

Hang (2020)[2] sugiere que la creciente densidad de ciudades ha generado condiciones para la rápida propagación del coronavirus. Al comparar la propagación del SARS-CoV en 2003 y el SARS-CoV-2 en 2019/20, es evidente que la densidad de población tiene un impacto directo en la rápida propagación.

En el caso del SRAS-CoV en China, más de 5000 personas se infectaron y más de 300 murieron en un período de ocho meses.                  

Sin embargo, en el caso del SARS-CoV-2, más de 4000 personas se infectaron durante un período de siete semanas. Esto podría atribuirse al hecho de que las ciudades chinas se han convertido en zonas urbanas densas y en expansión, con una mayor densidad de población resultante de la migración de las zonas rurales a las urbanas. También ocurre que la mejora en la fijación del virus a los receptores, se la mucosa nasal primero, hace que sea sumamente más contagioso. Considerando también que este virus puede tener capacidad reproductiva desde el contacto con superficies lisas donde se deposita luego de que alguien emita gotitas de flugge, por estornudar, toser, hablar fuerte, y que el ambiente no esté ventilado.[3]

Badger (2020)[4]   adopta una opinión opuesta y argumenta que la alta densidad no es necesariamente un problema de salud pública siempre y cuando se tomen medidas y se esté alerta en la posibilidad de que surjan este tipo de epidemias. Ella lo demuestra al poner el caso de Singapur y Hong Kong (Que estuvieron alerta y dispusieron medidas muy precoces) como entornos urbanos densos o más densos que Nueva York, y cómo fueron capaces de desarrollar pruebas tempranas y un rastreo extenso de casos de coronavirus en lugar de un aislamiento extenso. Aboga por la densidad por los múltiples beneficios que aporta a la riqueza cultural única de las ciudades. Estos incluyen facilitar el transporte masivo, crear ambientes a pie, permitir que las masas disfruten de espacios públicos, apoyar las necesidades de los niños a través de parques urbanos y parques infantiles, limitar las emisiones climáticas, apoyar la seguridad personal y pública, por nombrar algunos.  Esta observación, que en una estrategia de actores versus actores, de prevención epidemiológica y de la complejidad, que debe contemplar y abordar aspectos inherentes a patógeno viral, como su genio, su contagiosidad, la afinidad al receptor ACE 2, el inóculo, el tiempo de contacto, la distancia de contacto, la concentración de personas, el intercambio, actividades, los antecedentes de las personas, su edad, patología cardiovascular, la obesidad, la hipertensión, la diabetes, las EPOC, el acceso al sistema de salud, la capacidad efectiva de sostén en unidades críticas y respiradores, la cantidad de enfermeras, de cuidado continuo de testeo. La posibilidad de contagio de la población susceptible no inmunizada no es exclusivamente un hecho del Ro del virus, sino de las condiciones que lo incrementan, que generan condiciones predisponentes. Las medidas efectivas mostraran su capacidad en unos 7-14 días. Además, como estas permeabilizan dentro de las acciones motivacionales de los grupos para cuidarse.

 Sennett (2016)[5] y Shenker (2020)[6], expresaron que el futuro de las ciudades implicará un renovado enfoque en el desarrollo de soluciones arquitectónicas y urbanas que permitan a las personas socializar sin densidades más altas y compartir lugares «similares a las latas de sardinas».


[1] Salama Ashraf. Coronavirus questions that will not go away: interrogating urban and socio-spatial implications of COVID 19 Measurer. Emerald open research. 2020. 2.14

[2]  Hang M: Preparing cities for epidemics: Lessons from the COVID19 outbreak. The Urban Now: International Journal of Urban and Regional Research (24 February 2020). 2020; [Accessed: 25 March 2020]. Reference Source

[4] Badger E: Density is normally good for us: That will be true after Coronavirus, too. The Upshot – The New York Times (24 March 2020). 2020; [Accessed: 26 March 2020]. Reference Source

[5] Sennett R: Buildings and dwellings: Ethics for the city. London, UK: Penguin Books–Allen Lane. 2016.

[6] Shenker J: Cities after coronavirus: how Covid-19 could radically alter urban life.The Guardian 26 March 2020. 2020; [Accessed: 26 March 2020]. Reference Source

El trabajo de Keil    et al. (2020)[1]   sugiere que existe una estrecha relación entre el desarrollo urbano y las enfermedades contagiosas nuevas o reemergentes. Los medios de transporte rápidos, la expansión continua de la expansión urbana y la conectividad entre la vida urbana y la naturaleza son factores que contribuyen a tal propagación desde las periferias urbanas hasta los centros urbanos. Sin embargo, los patrones de aparición y propagación de la enfermedad dentro de la urbanización requerirían una modelización empírica en profundidad e investigaciones de casos históricos y yuxta posándolos con el caso de la propagación del coronavirus, dentro de las ciudades existen áreas donde las condiciones de vida, el acceso al aseo, al agua potable, a la percepción de la ayuda social, entre cuantos están excluidos, y expulsados de la sociedad. Recordando este concepto que afecta a muchos países en el mundo, y generan verdaderas crisis humanitaria.

La pregunta persistente a la que se enfrentarán los expertos en diseño y planificación urbana en el futuro es sobre el equilibrio entre el valor en conflicto.  Por un lado, se considera que la densificación  y la compactación de las ciudades  son más compactas y  concentradas  para la  competitividad de los beneficios ambiental  y  socialmente   sostenibles.  Por otro lado, la compartimentación y la separación de las poblaciones a través de diversas medidas, incluido el distanciamiento social, como herramienta clave que se utiliza  para  retrasar  o detener la propagación del virus. Si bien la compacticidad y la densidad son determinantes importantes para el éxito económicos de los entornos urbanos en términos culturales, sociales y medio ambientales, las discusiones   actuales sugieren  que  el  desarrollo futuro  de las ciudades  será    testigo de encuentros entre los requisitos impugnados, incluida la salud pública,  el clima y la dinámica socioeconómica.

Comprender la movilidad urbana o los patrones de movimiento dentro de la ciudad será crucial para concebir medidas de interacción entre ubicaciones geográficas dentro de la  estructura espacial, las redes  urbanas y los requisitos   operativos  asociados.

Entender desde donde se movilizan los tres millones de personas que acceden a la ciudad durante los días laborables. Como impactarán las actividades de la construcción privada, las grandes obras, las pequeñas remodelaciones, la industria de la manufactura, para generar esa movilización.

Conociendo estos aspectos y verificándolos en el terreno en un equipo desde el área de economía, producción, transporte, trabajo y salud, se pueden desarrollar incentivos u otras medidas imperativas al principio con el propósito que estas consideraciones permitirán disminuir, o  eliminar, la  propagación de  virus  en  diversas  ubicaciones geográficas,   desde  las  periferias urbanas  y  alrededor de los aeropuertos,  hasta  los núcleos  urbanos  o  barrios residenciales..    

Esto incluye el conocimiento en profundidad de la modelización de lo lejos y  cuánto tiempo  se tarda en viajar  al  centro de   la  ciudad, desde donde provienen los trabajadores específicos, desde áreas   de  estar o de habitat (Pilar a Buenos Aires) (la Plata a Buenos Aires) etc, a  áreas de trabajo, lugares   públicos, lugares de entretenimiento,  y  dentro de los barrios residenciales..    Esta simulación  también  debe  definir  tipos de usuario  y  rangos  de edad,   con  un  enfoque en los grupos vulnerables. Redefiniendo cuantos pasajeros puede transportar los trasportes colectivos, los subterráneos, la ventilación, la desinfección, la renovación del aire, el ascenso y descenso, la protección de las personas que viajan, las medidas barrera y la posibilidad de poder saber como se movilizan las personas

Dado que actualmente las medidas previstas de distanciamiento social deben durar al  menos  seis  meses,  se  cree  que    tendrán    diversas  formas  de  impacto tanto en los investigadores  urbanos como  en  el  público.  Los conceptos  y  teorías  relacionados con el apego al lugar, el espacio personal y  las relaciones  entre  individuos  y  grupos, así  como la proximidad  a la naturaleza  tendrán  que  ser  revisados.

Los lugares de apego incluyen el hogar, el barrio, los entornos urbanos y los paisajes naturales.   El apego  a  estos  lugares se  mide típicamente  a través de muchas  cualidades  dependiendo de la tipología y el uso del lugar.

Estas  cualidades  incluyen:  estética,  patrimonio,  conexión familiar, recreación, terapéutica familiar,  diversidad biológica, recreación,  estar solos, hogar, aspetos espirituales como la consideración de la tierra, lo económico, los aspectos laborales, lo sostenible de la vida,  aprendizaje y  los deseos de la vida futura.

 La  concepción del  apego posterior  a la pandemia  implicaría    repensar  muchas  de  estas  cualidades con más  énfasis en   las cualidades  relacionadas  con ambientes saludables,  higiénicos,  desinfectados y  curativos. Por ejemplo, las plazas y las áreas de juego como tendrán que ser, los recreos de los niños, las áreas de gimnasia. El deporte recreativo.

El  espacio personal determina cómo las personas  se relacionan social y  psicológicamente y pueden ser  representados  por  un  área (burbuja)  con un límite  invisible que rodea el cuerpo de la persona  en  el  que los intrusos  pueden  no  venir.   Tal   burbuja se  lleva a todas partes que uno  va. Basándose en  estudios empíricos intensivos,  Hall (1966)  explicó  las  distancias relativas  entre  las personas en función de  las  relaciones  que  tienen  y las clasificó    en  cuatro rangos de distancia relativas  discretas:  distancia íntima  (1  a  46 cm),  distancia personal (46  a  122 cm),  distancia social   (1,2  a  3,7 m) y  distancia pública  (3,7  a  7,6 m y más).  

Con  las medidas de distanciamiento social y la  asignación mínima de 2  metros de distancia personal, los  rangos de distancia relativa  cambiarían  por completo,   especialmente  si las medidas de distanciamiento  social  se  consideran en el  futuro  como  normas aceptadas. .

Actualmente, existe un creciente  interés  en el diseño de entornos curativos.  .  Ryan  et al. (2014) [2] argumenta  que la oleada de  interés  en  crear  espacios y lugares  que  apoyan la salud y el bienestar  es  vista como un  renacimiento  en el pensamiento del diseño y la  forma  en  que  se  diseñan  y  construyen edificios  y  ciudades

Salingaros  (2015)[3]  sostiene  que el diseño  biofílico  elimina  eficazmente el estrés y  la  ansiedad  del  entorno construido  y se  logra    manteniendo un compromiso  reflexivo  con la naturaleza..  Recientemente,  los investigadores  han  estado  poniendo en claro  las relaciones sintácticas    entre las personas  y la naturaleza  (Asfour,2019[4]; Rice[5], 2019;  To & Grierson, 2019[6]). En  tal   búsqueda,  intentan  demostrar  el papel de la  arquitectura  y el urbanismo  en el desarrollo de entornos  saludables  y  curativos y cómo se puede  informar el diseño  para  permitir que prosperen las asociaciones  humanas y de la naturaleza  críticas.  Las medidas de distanciamiento social pueden fomentar  una menor  asociación  con las personas  en  entornos urbanos  y  pueden  dar un mayor  aumento  a las tendencias del diseño  biofílico. El llamado diseño biofílico en la arquitectura es aquel que intenta restablecer el vínculo entre la naturaleza y el hombre, introduciendo elementos adecuados que puedan transformar las casas y las oficinas en lugares mucho mejores para el bienestar físico y emocional de las personas, así como aumentar la productividad.

Conclusión:

Empieza un giro en las costumbres de la sociedad, se modifican los contactos entre personas, los ámbitos de trabajo fabriles, en comercios, escolares, laborales, las concepciones de las oficinas, el transporte, la producción de bienes, la salud laboral, las licencias por enfermedad y en cada municipio o conglomerados urbanos. La protección de las personas en salud laboral se incorpora el COVID y la Influenza. Deberá pensarse que hacer urbanísticamente con los entornos de las grandes urbes, receptoras de migraciones internas que buscan oportunidad de trabajo, pero que empeoran la calidad de vida, como la transformación de las condiciones que se logra atender a la dependencia de los ancianos, son muchas las tareas, que las interdisciplinas tenemos por delante, dejando la «licenciatura en saber de casi todo«, que muchos médicos, aunque también los ingenieros lo tienen, que no es un mal en toda su dimensión, porque lleva a ampliar las fronteras del conocimiento, pero siempre escuchando al otro.


[1]  Keil R, Connolly C, Ali SH: Outbreaks like coronavirus start in and spread from the edges of cities. The Conversation (17 February 2020). 2020;

[2] Ryan CO, Browning WD, Clancy JO, et al.: Biophilic Design Patterns: Emerging Nature-Based Parameters for Health and Well-Being in the Built Environment. Archnet-IJAR: International Journal of Architectural Research. 2014; 8(2): 62–76. Publisher Full Text

[3]  Salingaros NA: Biophilia and healing environments: Healthy principles for designing the built world. New York, NY : Terrapin Bright Green. 2015. Reference Source

[4] Asfour K: Healing architecture: A spatial experience praxis. Archnet-IJAR: International Journal of Architectural Research. 2019. Publisher Full Text

[5] Rice L: The nature and extent of healthy architecture: The current state of progress. Archnet-IJAR: International Journal of Architectural Research. 2019; 13(2): 244–259. Publisher Full Text

[6] To P, Grierson D: An application of measuring visual and non-visual sensorial experiences of nature for children within primary school spaces: Child–nature–distance case studies in Glasgow, Scotland.Archnet-IJAR: International Journal of Architectural Research. 2019. Publisher Full Text

Como se podría restaurar la cirugía programada en el contexto de la pandemia Covid 19.

Dirigido a instituciones sin fines de lucro o lucrativas que requieren facturación y entidades públicas que no pueden postergar más el abordaje de algunas patologías.

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular Universidad ISALUD.

Ponerse en contexto:

Cuando comenzó la epidemia, como no sabía que iba a ocurrir, y las primeras expresiones de los usuarios de la actividad privada de salud fue querer huir de las instituciones que internaban COVID, se intentó direccionar corredores asistenciales no COVID. Se suspendieron programadas, se adiestró personal y médicos, se intentó cubrir stocks de elementos de protección personal, contra la corriente especulativa y la demanda creciente, llegó momento que ni siquiera hubo alcohol, nunca se llegó al quiebre de stock pero porque fuimos previsores, pero esto no fue la generalidad.

Esto en instituciones públicas es imposible, porque hay que dar prioridad a la demanda población prevalente que está en el área programática.

Se recrudeció la fragmentación del sistema. Todos se acordaron que había un Estado, y le pidieron ayuda, casi como no creyentes cuando están por morir le piden clemencia a un Dios que nunca tuvieron en cuenta.

No sabíamos cuantos casos tendríamos, tuvimos las circunvoluciones cerebrales llenas de dudas que la negación no despejaba, en verdad, pero lo que ocurría en el centro de Europa, en la región de Lombardía dio miedo, de lo impensado, lo lejano se convirtió en cercano y nos llevó a tomar medidas de huir para prepararnos, ampliar la capacidad de terapia intensiva.

Empezamos a especular desde el desconocimiento y con datos falaces de la china, cuando la curva se iba a tornar exponencial, y estos llevó a la paralización generalizada de toda la actividad en forma inmediata.

Esto produjo una caída en la facturación de las instituciones privadas a menos de la mitad.

La recaudación de la seguridad social disminuyó al 30% las personas perdieron bruscamente la capacidad de pago y la consabida, temida y fatal corte de la cadena de financiamiento.

El miedo se apoderó también de los pacientes que tenían cirugías programadas y sin que se suspendieran ellos mismos pidieron reprogramar la intervención para otra fecha. Inclusive en las que no se habían interrumpido. Porque operar también implica un riesgo.

Entonces la actividad se paralizó.

Consultorios externos sin pacientes, guardias con un 20% de pacientes.

Caso sospechoso que cambiaba cada día, cada momento.

Desconcierto generalizado.

Bueno y empezó la situación, la curva no es curva, es una función lineal, con una pendiente baja, entonces tuvimos tiempo para todo, como somos, echarnos culpas, posicionarnos, criticar, ver lo que hacia el otro, tener desconfianza, a quien le pagan y a quien no.

Actos inconexos de una escenografía de la metafísica, inaugurando un establecimiento que no tiene habilitación, ni la tendrá, cuando no se sabía si se necesitarían camas y prometiéndole recursos a cuenta de una futura derivación. Montar un hospital en Tecnópolis.

Introducción:

Al decretarse la cuarentena y no conocer con certeza el comportamiento de la pandemia y el crecimiento de los casos, muchos de los establecimientos de salud para liberar recurso de las camas, capacidad de cuidados intensivos y del personal abocado a ellas, se suspendió la actividad programada, la cirugía electiva. Un gesto anticipado, que generó una cesantía de recursos importante.

De forma racional se podría pensar en reiniciar la programación en cuanto se disminuyan los ingresos hospitalarios, y que el nivel de ocupación de las camas de cuidados críticos no expandidos, no aumentados llegue al 75%, lo mismo que la ocupación de las camas en áreas libres de COVID en internación general o cuidados moderados, allí se puede pensar en programar, y al principio por dos semanas y debería ser condicional, chequeando al personal que atiende a estos pacientes y certificar que están libres de Covid o que tienen pasaporte verde.

Existe una preocupación en la decisión como gestores, autorizar la cirugía de pacientes que puedan estar en etapas presintomáticas, oligosintomáticas o pausisintomáticas de Covid, y el stress quirúrgico o el proceso inflamatorio, reparativo posterior a la cirugía que generen un caso de SARS COV2 grave en una cirugía que podría diferirse. Entonces en primer lugar debe ser una decisión compartida con el paciente.

La presión por reiniciar la actividad vendrá de parte de las clínicas privadas, de los médicos que viven de la prestación de servicios y de los pacientes que se quieren operar de su dolencia.

Los pacientes que han diferido las intervenciones y los cirujanos que las iban a realizar también pueden ejercer presión sobre el sistema para que pueda reiniciarse la actividad y también las instituciones privadas que facturan a los financiadores requieren mantener un nivel de facturación que les permita pagar los salarios, las cargas sociales, pagar proveedores, comprar insumos, y los servicios para sostener la actividad.

Inclusive puede existir el riesgo de tener que disminuir la lista de espera generada durante los últimos tres meses, no se vislumbre como una demanda efectiva.

Desarrollo:

Durante los primeros meses post-pandemia es natural que, a los riesgos naturales y a las acciones de una cirugía segura, se solapen los riesgos de la cola de la pandemia, que tal vez lo único que lo despejará es una prueba de RT-PCR NEGATIVA, o bien una prueba de Ig G positivo. O mejor ambos. Esto que, sin dudas, desde la gestión global, podría ser cuestionado, pero sería considerado una intención de obrar con la debida prudencia disminuyendo los riesgos especialmente sobre algo que desconocemos. como seguirá el Covid a la primer ola, si no se desarrolla la vacuna y termina de circular, porque hoy no hay casos en Nueva Zelandia, pero quien sabe cuando se restablezcan los vuelos.

Existen dos aspectos adicionales para evaluar, que son como quedó el personal, en qué condiciones, si no tiene que recuperar licencias, francos compensatorios, o es necesario que cierre un capítulo muy importante en la vida de cada uno de los agentes de salud.

El segundo de los aspectos es de las camas, de la higiene y la comprobación de la reutilización de las áreas.

Por un tiempo normal de por lo menos tres meses, será necesario continuar con las medidas de barrera implementadas durante la pandemia, como el uso de barbijo para los pacientes y los trabajadores de salud, como también las medidas de distanciamiento social.

Es probable que el SARS – Cov 2 esté con nosotros durante muchos meses y tal vez años. Esto tendrá impacto en diferentes aspectos de la prestación de servicios, diferente a lo que ocurre con el HIV, con la hepatitis B o C, nunca las prestaciones serán iguales y los niveles de seguridad deben aumentar. En todas las intervenciones se tendrá que utilizar barbijo con protección N 95 o superior. Esto incrementa el costo, 50 dólares, solo en eso, para una intervención.

El éxito de «aplanar la curva epidémica» significa que las necesidades del número sustancial de pacientes con COVID-19 que requieren ingreso hospitalario o servicios de atención crítica no se reducen de las estimaciones anteriores, sino que se extienden durante un período de tiempo más largo. Por lo tanto, el aumento de la demanda de servicios de cuidados críticos se mantendrá durante muchos meses.

Además, la persistencia del coronavirus circulando en la población (y dentro de los hospitales) plantea un desafío adicional a la seguridad del paciente, la seguridad del personal y los procesos eficientes de atención perioperatoria, quirófano, y postoperatorio, que el paciente debe conocer, y colaborativamente los centros deben seguir. Informando de un modo adecuado y transparente, sopesando los riesgos y los beneficios de seguir con una conducta activa quirúrgica, que podría ser diferida.

Será un desafío adicional, que deberá ser avalado por la autoridad de aplicación, porque sino resultará una exposición al riesgo muy alta, porque plantea un desafío adicional a la seguridad del paciente, del personal y de los procesos de atención.

Proporcionar vías seguras implica conductas muy férreas, que todos los integrantes de la organización estén comprometidos y sean agentes de la seguridad de los pacientes. Especialmente proteger a otros pacientes, de una infección por COVID adquirida en el hospital, esto exigirá recursos, tiempo, analisis, incremento lento de la actividad con vigilancia epidemiológica y tal vez que estos pacientes de cirugía programada estén en un área protegida, libre de pacientes con Covid de varios meses, como también el personal que lo esta atendiendo tenga PCR NEGATIVO.

Será necesario crear nuevos procedimientos por algún tiempo, hasta modificar la forma de atención centrada en la persona, intentando que el paciente se sienta humanamente considerado, deberemos seguir con actividad de aislamiento de gota y contacto durante por lo menos unos treinta días que cesen los últimos casos, o sea, si esta todavía circulando comunitariamente estas medidas serán indispensables, porque que nuestro personal lo atienda sin protección o se lo ponga en habitación compartida y este infectado, será imposible volver para atrás.

No se podrá asegurar que nada ocurrirá, especialmente durante las primeras cuatro semanas, y estaremos frente a un riesgo que solo lo podrá despejar la negatividad de los pacientes y todo el personal actuante, lo cual parece ser, desde este momento una cuestión bastante difícil de lograr.

Por lo tanto, dejaríamos unos meses de elementos de protección personal, que no estuvieran presentes antes de la pandemia, como antiparras y barbijos quirúrgicos, para los enfermeros y médicos y barbijo quirúrgico para los pacientes. Esto certificado, bajará naturalmente el nivel de riesgo operativo. Utilizar N 95 para todas las intervenciones quirúrgicas y procesos de aerosolización.

Al planear la reanudación de los servicios quirúrgicos planificados, es importante considerar las necesidades de los pacientes quirúrgicos en pie de igualdad con los que reciben atención para COVID-19 y otras enfermedades médicas respiratorias. Como en el área de actuación de pacientes inmunocomprometidos en época de circulación de influenza.

El aspecto crítico, de esta postura de nivel de seguridad elevado, para reiniciar la actividad antes que no haya más circulación del virus COVID, es para que no se prolongue más la lista de espera y autorizar a las clínicas privadas que viven de facturar egresos a reiniciar la actividad de manera segura.

La preparación para el regreso de la cirugía planificada diferirá entre regiones de nuestro país, entre los diferentes hospitales en una región y entre diferentes servicios quirúrgicos dentro de un hospital.

Al coordinar la actividad dentro de las regiones y hospitales, aquellos que prestan servicios quirúrgicos tendrán que ser conscientes del principio fundamental de que todos los pacientes en todo la Argentina deben tener equidad de acceso al tratamiento.

La primera cirugía que debe volver como cirugía planificada de alta prioridad haya comenzado, la oncológica en general, la cardiovascular, vascular, la neuroquirúrgica, etc. no se debe suponer que se podrá realizar un retorno a los niveles de actividad preCOVID-19 será rápido.

Debe haber una revisión periódica de la capacidad de los cuatro aspectos para adecuar una mayor cabida sin poner en peligro la seguridad de los pacientes y la salud del personal.

Los aspectos más relevantes a considerar son la tasa de ocupación, especialmente luego de liberar los lugares transitorios de internación, porque estos son pacientes potenciales que pueden requerir luego del 8 día hasta el 14-15 otro nivel de cuidado, y el sistema debe tener capacidad para contenerlos.

 El personal adecuado, que ya este reintegrado, recordando que hay personas que se le pueden adeudar las vacaciones, días compensatorios, que tienen que hacer una pausa, para reiniciar la actividad en modo normal.

Que los trabajadores que se enfermaron estén en condiciones de retornar. Una vez tener los planteles completos nos plantearemos volver a programar adecuadamente.

Si el equipamiento del quirófano fue usado para ventilar pacientes COVID, deben realizarse todas las acciones para darle bioseguridad. Probar todos los equipos que estuvieron fuera de la unidad.

Lo mismo si se llegaron a utilizar lugares de recuperación postanestésica como terapia intensiva, se deben adecuar a la recepción de pacientes luego de la saturación.

Como se observa el reperfilamiento no podrá ser inmediato, ni superponer rápidamente demanda.

Será posible solo en aquellas instituciones que no hayan llegado a la saturación, al colapso, y que hayan mantenido su capacidad instalada correctamente.

No sería posible tampoco decir, los privados no atienden pacientes con COVID, porque los privados tienen 6.300.000 personas bajo su responsabilidad, y contractualmente pueden estar obligados a atenderlos.

Esto desde el punto de vista comercial, o rentístico, para estas empresas puede ser beneficioso, pero es poco probable que se pueda llevar a cabo. Se podrá proponer a los pacientes la posibilidad de ser tratados en otras ciudades, donde el COVID no haya exigido tanto la oferta institucional de internación. Como por ejemplo la ciudad de La Plata, u otros centros urbanos. Las mismas prepagas podrían seleccionar la demanda y atender pacientes con SARS en algunos de los nosocomios y no en todos, pero tampoco esto es tan categórico, porque estos mismos pacientes pueden ser portadores o presintomáticos, como se advirtió en el trabajo publicado en el New England que el 15% de las embarazadas tenían PCR cuantificables.

La apertura deberá ser gradual, que se tengan camas, de pacientes que exista certificación que no estén infectados, en etapa pre u oligosintomática, para evitar una mala evolución postoperatoria o que se contagie el personal.

Considerar a todos los pacientes en un Inter espacio temporal de seguridad de un mes como potenciales portadores de COVID.

Llevar a que progresivamente se restablezca la actividad laboral en salud con seguridad, tanto en la cirugía electiva, urgente, como la internación clínica programada, y será fundamental que aprovechemos todos, estado, obras sociales, prepagos, clínicas privadas y sanatorios, camaras empresarias: repensar el modelo de mercado de trabajo del personal, y ofrecer hacia el futuro modalidades innovadores para que el personal pueda trabajar en un solo lugar, y evitar que los enfermeros tengan que ir de un trabajo a otro, o los médicos en cinco lugares distintos, para llegar a un dintel de dignidad como profesionales, y no alquilando sus horas de vida sin plenitud, con lo cual se pierde la mística que es lo más importante, y con lo cual se pueden hacer muchas cosas.

Infodemia

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor titular universidad ISALUD.

Infodemia: estamos atravesados por el Covid, como si no existiera otra cosa, todos abocados a evitar el contagios, tratar precozmente a los casos, liberar camas, ver y predecir cuando la curva se hará exponencial.

Existen tres aspectos primordiales en una enfermedad infecciosa, que se debe saber: la capacidad de contagio, la letalidad y el tratamiento especifico.

Las mentiras, las desinformaciones, las fake news, los globos de ensayo, son otros de los daños colaterales de la pandemia. Estos no es novedoso, especialmente para instalar operaciones de prensa que desprestigien gobiernos o personas, o estados, o regímenes, pero en esta cuestión sobre la pandemia, cuya lucha se gana con transparencia e información comprobada, es muy malo.

La incertidumbre lleva a las personas a realizar acciones sin racionalidad, que impulsa por ejemplo a ingerir sustancias o medicamentos que pueden tener efectos adversos, inclusive por la palabra de personas autorizadas o líderes políticos en el mundo, que no tienen evidencia comprobada que sirven. Menos mal que gran parte de los opinadores integran un consejo de asesores, sino la necesidad de combatir falsos rumores llevaría un tiempo que no se tiene en lugar de gestionar el Ministerio de Salud, que se tendría que ocupar de apagar esas corridas. La impostura de importancia que nos genera un micrófono, o un pedido de opinión televisivo o radial, es un elixir para el narcisismo, y la necesidad de no ser ignorados, de tener los cinco minutos de fama.

Quienes gestionamos debemos estar informados, pero corremos el riesgo de la compulsión por la primicia, informar antes que nadie los muertos, los infectados, los evacuados, los geriátricos, con ancianos abandonados e infectados, personal de salud contagiados, las curas, las vacunas, el personal de salud que muere en ejercicio, los que quieren demostrar que el gobierno te manda a atender sin los medios de protección, las pruebas exitosas con las vacunas o con algún medicamento en una serie de una sola rama y con treinta días de inclusión. Que en tal o cual país hicieron las cosas tan serias que no hay más circulación de casos.

Esta provocando un daño que es otra epidemia, la infodemia.

La pandemia de coronavirus ha alumbrado un nuevo fenómeno: la llamada infodemia. El término, referido al contagio de noticias falsas relacionadas con esta crisis, ha hecho fortuna en Bruselas para clasificar un tipo de desinformación que ha dejado de ser residual. Las bolsas de cadáveres apiladas en un supuesto hospital español, el falso Boletín Oficial del Estado con un calendario de flexibilización del confinamiento o los remedios caseros para curar el coronavirus son solo tres ejemplos del océano de falacias que inunda estos días móviles y tabletas, más utilizados que nunca en los hogares. El Gobierno, blanco de muchos de esos ataques, ha identificado más de un millar de mentiras relacionados directa o indirectamente con la enfermedad, según fuentes del Ejecutivo Español. Si se aíslan los de corte meramente sanitario, suman ya 500. En Europa, uno de cada cinco casos de manipulación rastreados desde 2015 guarda relación con la covid-19. Y los análisis no son exhaustivos.

Casi 500 noticias falsas de medicamentos o consejos preventivos llegaron al conocimiento público. Ya nos excede el desconocimiento natural de esta enfermedad, aunque la estemos tratando para que nos vengan con falacias.

Algunas de las Falacias.

No tienen un orden prefijado, sino que fueron recolectados de lecturas diversas, ninguna seria, pero que han tenido un efecto transitorio y movilizaron respuestas desesperadas de las personas.

El clorito de sodio, las gargaras de agua tibia y sal, la vitamina C, la vitamina D, complementos alimenticios, hasta luc Montagnier dice que el virus se produjo por un «accidente industrial» en un laboratorio, el Whasington post confirmó que el origen del virus es de un laboratorio de Wuhan, que Mike Pompeo lo dice en un informe. Tampoco esta confirmado que el origen del virus sea Fort Detrick Maryland. No se hacen suficientes test por eso la curva esta aplanada. Se va a decretar el estado de sitio para que la gente cumpla con la cuarentena. El Ministerio va a administrar todas las camas públicas y privadas. Murió el primer voluntario que se ofreció para la prueba de la vacuna. Hacer uso del aire acondicionado podría propagar el virus. Aunque las informaciones preliminares dicen que pueden ayudar a dispersarlo. La relación existente en pediatría entre la enfermedad de Kawasaki y el SARS Cov2. Tampoco la relación con el shock tóxico. La desescalada del estado de alarma. o hasta cuando se prolongará la cuarentena. El Ministerio de Salud o la Superintendencia le adelantaron dinero a un sindicato para que abra una clínica que tiene terminada no habilitada. Que en la región de Wuhan hubo solo 8400 muertos. Se ha autorizado a fumigar para disminuir el coronavirus. Están retenidos materiales de protección personal en Turquía. El estado compró toda la producción nacional de respiradores y barbijos. El estado de la Provincia de Buenos Aires, compró todos los elementos de protección. Los consejos o conceptos de la supuesta viróloga Judy Mikovits. Los israelíes ya tienen la vacuna contra el coronavirus, aprovechando la tecnología que tenían desarrollada para los pollos. La causa del mal no es una neumonía sino una trombosis, por ello se murieron tantos pacientes. El Ministro de Salud no vio venir la epidemia. No hay camas ni respiradores reservados para ningún político. El Profesor Charles Lieber, de la acreditada Universidad de Harvard, ha sido detenido por haber vendido el virus a china. La app que utiliza el gobierno no geolocaliza. Cantar canciones o poner música desde los balcones viola propiedad intelectual. Hacer vahos con vapor de agua no ayuda a evitar el contagio. No hay pruebas que se estén requisando materiales en la aduana, para que se destinen solo a los hospitales públicos. No es verdad que los fumadores tengan menos probabilidad de internarse que los no fumadores. El audio de una supuesta empleada de la fundación Jimenez Díaz que se esta muriendo gente Joven sin patologías asociadas. El ibuprofeno agrava los síntomas del SARS Cov2, no hay ninguna evidencia que lo avala, pero mejor prescribe paracetamol. Que hay que sacarse los zapatos al entrar en casa porque el virus vive varios días en el asfalto. Noam Chomsky no ha dicho que el virus fue propagado intencionalmente por EE.UU y los aliados. Que Putin dijo que los lideres del mundo lo que quieren es reducir la población fue una traducción falsa de su discurso. Que te podes quemar en la cocina si te has echado gel con desinfectante con alcohol ya que es inflamable. No es cierto que la organización mundial de la salud haya dicho que la mascarilla social no es útil. Supuestas valoraciones de la universidad de Oxford sobre la respuesta de los sistemas de salud. Que Cuba ha creado una vacuna para el coronavirus, que es en realidad el interferón 2A. No es verdad que las epidemias ocurran cada cien años, la peste, el cólera, la gripe española y el coronavirus, SARS Cov 2. Las mascarillas pueden provocar hipoxemia. China ha encontrado una vacuna que empezará a repartir en los próximos días. Las ART no cubrirán a los agentes de salud que hayan tenido coronavirus, no es una enfermedad profesional. El cierre de las entradas a algunos municipios. Huawei ha dejado de enviar mascarilla al resto del mundo para prevenir la transmisión. Muchos de los animales que están en la sociedad. «Todos los chinos recibieron vacunas obligatorias el otoño pasado» y en el que se cuenta que esas vacunas habrían sido activadas gracias al 5G utilizando el polvo inhalado que lanzan los chemtrails. Está circulando en las últimas horas una cadena de Whatsapp en la que se dice que la Comunidad de Madrid está segregando los hospitales para tratar en unos a pacientes de coronavirus y en otros al resto de patologías. Circula mucho por WhatsApp una imagen en la que se asegura que «ayer se inició la vacunación masiva contra COVID-19 en Senegal y los primeros 7 niños que la recibieron murieron en el acto». Sin embargo, a fecha de 11 de abril de 2020 no existe una vacuna contra la enfermedad y no hay pruebas de que siete niños senegaleses hayan muerto. Cuidado con el vídeo que afirma que el CDS o dióxido de cloro (derivado del MMS) cura el coronavirus: no hay ninguna prueba y puede ser peligroso. No hay pruebas de que Alemania esté contando sólo las muertes directas por coronavirus y no los casos con patologías previas. La carta del Centro de Transfusión de Madrid para extraer plasma de curados de coronavirus es una carta interna y el centro aún no ha hecho ningún llamamiento público. ¿Qué sabemos sobre si los niños en Italia pueden salir a la calle? El primer ministro ha aclarado que no es así y que sólo pueden acompañar a sus padres a la compra. no hay pruebas de que las personas con barba y bigote podrían aumentar el contagio del coronavirus. no hay pruebas de que tomar una tableta de vitamina C y omega prevenga el coronavirus ni de que ningún alimento lo haga. el coronavirus no se puede curar con una bebida de ajo, cebolla, limón y jengibre: ningún alimento previene o cura el virus. ¿Qué sabemos sobre la muerte del perro de Hong Kong que había dado positivo en coronavirus?, las imagenes panorámicas ‘sin contaminación’ no ha sido tomada durante el confinamiento por el coronavirus. no hay pruebas de que Pablo Echenique haya tuiteado que por muchos que mueran por COVID-19 «Franco mató más gente». No, no hay evidencia de que los pulmones con coronavirus tengan un 50% de fibrosis con los primeros síntomas. No hay evidencias que el coronavirus permanezca ocho horas en el aire. No hay evidencias que beber vino proteja o evite el contagio del Covid 19. Es seguro recibir un paquete de compras en su domicilio. El riesgo de contagio por coronavirus por el contacto con objetos como monedas o billetes «es muy bajo», según la OMS. Dichos objetos pueden contaminarse con el nuevo coronavirus si, por ejemplo, una persona infectada tose sobre ellos, aunque el virus «puede sobrevivir en una superficie durante unas horas o un poco más». No, no y no: la cocaína no puede proteger frente al nuevo coronavirus. la orina no protege. No puede ya que la orina no mata los virus ni las bacterias y, lo que es peor, «puede contener pequeñas cantidades de material vírico o bacteriano», según la OMS. La vacuna contra el neumococo no protege contra el coronavirus. No está demostrado que los vacunados con la BCG Tenga formas menos graves de Covid 19. Afecta más a las personas de mayor edad y menos a los niños. Se podrán reutilizar las mascarillas N 95. ¿Pueden las mascotas transmitir el nuevo coronavirus?. ¿Cómo de efectivos son los escáneres térmicos para detectar a personas infectadas con el nuevo coronavirus?. Pueden una lámpara de desinfección ultravioleta matar el nuevo coronavirus?. Puede un secador de pelo ser efectivo. Cuando venga el calor el coronavirus no se propagará, «Según las evidencias hasta ahora, el virus que causa COVID-19 puede ser transmitido en todas las zonas, incluyendo las áreas con clima cálido y húmedo. Independientemente del clima, adopta medidas de protección si vive o viaja a un área que reporta COVID-19. La mejor manera de protegerse contra el COVID-19 es lavarse las manos. ¿Qué sabemos sobre la peligrosidad del brote del nuevo coronavirus iniciado en China? Su mortalidad actual es menor que la de otras epidemias.

No, los coronavirus no se propagan a grandes distancias a través del aire

Tal y como explica la OMS, las gotas de saliva y las secreciones nasales que suelta una persona que tose o estornuda son «demasiado pesadas para propagarse a grandes distancias».

Como se combate esta situación:

El principal foco de combate de la infodemia está en Bruselas, en una unidad creada en 2015 para luchar contra la desinformación. Las fuentes consultadas en el Servicio Europeo de Acción Exterior, del que depende la unidad contra la desinformación (EUvsdisinfo), son reacias a concretar si la virulencia es mayor en España, pero ofrecen este dato: el canal español de Russia Today, cadena financiada por el Kremlin, es la duodécima cuenta más compartida en redes como Twitter y Facebook en lo relativo al coronavirus. Este medio ha difundido, entre otras, la teoría de que militares estadounidenses pudieron haber llevado el virus a Wuhan, origen de la pandemia.

Por un lado, podemos encontrar noticias falsas relacionadas con el origen del coronavirus en los que especulan que se trata de un arma biológica (FALSO) o de una estrategia de control de la población (FALSO). Estos bulos sobre el origen han provocado la respuesta del ámbito científico. En una carta a “The Lancet”,  científicos del ámbito de salud pública «condenan enérgicamente las teorías de conspiración que sugieren que COVID-19 no tiene un origen natural. […] Las teorías de conspiración no hacen más que crear miedo, rumores y prejuicios que ponen en peligro nuestra colaboración global en la lucha contra este virus”. El segundo tipo son noticias falsas relacionadas con las formas de contagio, los tratamientos o su eliminación, como que ya existe la vacuna (FALSO), que la cocaína cura el coronavirus (FALSO) o que salir al balcón a aplaudir prolifera los contagios (FALSO).

Sin embargo, no hay vacuna informativa capaz de superar, en estos momentos, la fuerza viral de la incertidumbre en una esfera pública digital dónde las noticias falsas tienen un 70 por ciento más de probabilidades de ser retuiteadas que las verdaderas.

Libertad y responsabilidad, datos seguros, trazables, con propósitos de transmisión y contención de la pandemia, el propósito bueno debe ser colaborativo, pero siempre de la seguridad, y esto constituye un deber, compartir datos, trabajar en salud puede generar discriminación.

Organización asistencial del cuidado intensivo durante el coronavirus.

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular Universidad ISALUD.

Planteo del problema:

El 5% de los pacientes requieren cuidados intensivos, más de la mitad de ellos, que sufren la tormenta inflamatoria, que desencadena el requerimiento de asistencia respiratoria mecánica, estos pacientes requerirán entre 14 y 21 días de estancia en la terapia intensiva, por lo tanto una cama de UCI, con respirador sirve para atender 2,1 pacientes mes.

Esto producirá una enorme presión sobre la organización hospitalaria y los hospitales en general, que requerirán de todos los médicos que sepan cuidados intensivos, y ventilar pacientes.

Desarrollo:

Dimensionando el problema además es que los primeros dos días, estos pacientes mientras se logra el reclutamiento, su adaptación a un aceptable intercambio gaseoso, lleva mucho trabajo, de encontrar el mejor modo ventilatorio. Este requerimiento inicial, si no se instala un fallo multiorgánico podría encaminar al paciente, por lo tanto podríamos decir que tendremos cuatro o cinco tipos de pacientes diferentes. Que exigirá que se organice en un nivel progresivo el cuidado, intermedio de entrada, o intermedio de salida. Que son diferentes. Con especial atención al intercambio, a la hipoxemia, al shock, a los reactantes de fase aguda, al status neurológico del paciente.

Luego pacientes que requieren Asistencia respiratoria Mecánica con pulmón complaciente y no complaciente, y un paciente más grave con distress, más falla multiorgánica.

La relación entre paciente y enfermería cambia en todos estos pacientes, pero la organización médica, tiene que tener una estructura piramidal de los intensivistas comandando equipos ad hoc. requieren también transversalmente equipos de vías, de colocación de catéteres de diálisis, de intubación, de control, de evaluación, de informes a los familiares y de decisiones.

Los decisores de la ventilación mecánica o manejo de la insuficiencia respiratoria, que están en el vértice de la pirámide de las unidades de cuidados críticos, pueden mantener el control de hasta 18-20 pacientes ventilados, con doce horas presenciales y otras en llamado y deben recibir reportes como informes provenientes de los monitores multiparamétricos, y del intercambio gaseoso.

El equipo de control de infecciones debe pasar revista a las medidas de cuidado del personal, el uso correcto de los elementos, verificar las áreas de refrigerio, de cambio de ropa. Existe una necesidad de mantener flexibilidad. De acuerdos entre los integrantes. No hay que tener feriados.

Todos los días son Lunes mientras durante la pandemia.

Los integrantes de los equipos piramidales deben recibir nuevas funciones a medida que vayan evolucionando y pasan a otra unidad.

Existe algunos posturas que se debaten y no esta cerrado el concepto, si la complejidad de concentra o se hace un mix para poder colocar más pacientes por enfermera.

Debe existir un esfuerzo mayor de la gerencia y de los recursos humanos, e inventiva, para que la relación en lo más graves se mantenga uno a uno, paciente enfermera, fundamentalmente el primer y el segundo día desde que es conectado al respirador.

Luego los pacientes entran en una fase de estabilidad, que mejoran muy poco cada día o aparecen nuevas complicaciones que hay que interpretar medulosamente, si esta agravándose el cuadro de base o tiene una infección sobreagregada.

La mortalidad si hay menos enfermeras que las que tiene que tener la unidad es directamente proporcional.

La preparación de estos equipos es constante y exige de neumonólogos, internistas, anestesistas, cardiólogos, trasplantólogos, hemodinamistas, que podrán ser el equipo de vías.

Disponer de turnos médicos de 6 o de 12 hs, con descanso en la institución por siete días. El éxito de esta estrategia será mantener un alto grado de flexibilidad. es un modelo de cuidado supervisado.

Estos servicios de terapia intensiva con pacientes COVID no pueden ser manejados por una guardia. y Unos médicos de staff que vienen un rato en el día. de ninguna manera. estos pacientes deben ser atendidos por un equipo interdisciplinario, integrado piramidalmente por médicos con experiencia, médicos de planta, kinesiólogo. enfermeros.

Los médicos que se sienten cómodo con el manejo complejo del respirador en este caso es esencial para el equipo de atención y debe estar en el vértice de la unidad clínico funcional. Se deben realizar rondas de ventilación dos veces por día. Una por día de infectología. En las de ventilación participan los kinesiólogos. En las rondas de ventilación deben participar los especialistas en imagenes.

Estructura piramidal, con un medico de experiencia que maneje 20 ventilados, los que están cerca de los pacientes cada díez camas, luego fellow.

Un medico para primer llamado que haga ingresos y un grupo flotante, que concurre a los otros lugares de la institución.

Se deben distribuir los ingresos en primer lugar a medida que se van abriendo las unidades, luego que están todas abiertas se deben equilibrar cargas de ingresos, en función de las altas y las camas libres. los informes médicos debe quedar en conversaciones grabadas y estas podrán ser enviadas a los teléfonos celulares de las familias, Peor lo tanto deben estar codificadas en función de una comunicación entrenada y en el manejo de los pacientes que tendrán peor pronóstico.

Es un modelo de dotación de personal supervisado, las 24 hs del día y mientras dura la epidemia, las doce semanas en total hasta que volvamos a la normalidad.

Tiene que haber en la unidad un área de procedimiento ecoguiada o la oportunidad de llevar a los pacientes a salas que podamos guiarnos con intensificadores de imagenes. Por ello es muy importante el apoyo de los hemodinamistas en el equipo de colocación de vías, estas situaciones no deben interesar a los más experimentados en el manejo ventilatorio una actividad que le lleve horas porque lo aleja de los otros pacientes.

Los enfermeros deben participar activamente de estos equipos o unidades funcionales clínicas. Los pacientes que están para salir de la unidad no deben permanecer en la misma, porque esto impedirá el acceso de otro paciente a un respirador.

El uso de máquinas o mesas de anestesia apropiadas permite aumentar la capacidad de ventilación dejando un 20-30% de los quirófanos abiertos. tener siempre dispuestos los planes de expansión preparados, personal, equipamiento, circulaciones insumos. Un aspecto importante es la circulación segura y limpia.

Protocolos para evitar extubaciones.

materiales al pie de la cama. minimizar en todo momento los riesgos para el personal de salud porque es el que tenemos.

Los que tienen experiencia se debe reunir con los nuevos que formaran la nueva unidad clínica mediante la videoconferencia, donde se contarán las experiencias, las dificultades, las vivencias lo que pensaban que les era útil y como les fracaso.

Cuando la epidemia se revierta primero se deben normalizar los lugares reconvertidos por la tensión generada por el aumento de los casos. Para dejar la última unidad con pacientes de Covid. y la segunda abierta con el restablecimiento del ritmo del hospital con pacientes no Covid. para volver a la rutina normal del hospital, haciéndole firmar a los pacientes la autorización y certificar el conocimiento que el riesgo es mayor que antes de la pandemia por estar internado.

Optimización de los equipos de atención.

Estos equipos marcan una gran diferencia, porque los intensivistas pueden ocuparse de mejorar la asistencia respiratoria mecánica.

Equipos de procedimiento.

Equipos de vías respiratorias.

Equipos de respiradores.

equipos de terapia de reemplazo renal.

equipos de apoyo familiar. que son los médicos que dan o suministran los informes. Dan apoyo a las familias.

Conclusión

Es una estapa que se caracteriza y es una fortaleza de estar atento a las fallas, rápidamente corregirlas e innovar continuamente. Optimizar los equipos de atención, utilización de tecnología, ampliación de los recursos de cuidados. Despliegue rápido de médicos intensivistas como cabeza de equipos piramidales de unidades de gestión crítico.

No existe la Covidología.

Me resisto a ser un covidólogo más, no he cursado Covidología. Estamos frente a la epidemia, se terminan las palabras, bueno ahora empieza la acción.

El planeta esta en modo pausa, el único beneficio es que el medio ambiente tuvo un respiro.

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular Universidad ISALUD.

Esta transcurriendo todo muy rápido, el contagio ocurre a una velocidad que lo hizo recorrer el planeta en tres meses y confinarse a un 40% de los habitantes del planeta en una consideración apocalíptica.

La misma, la epidemia, esta un tanto sobredimensionada, por lo desconocido, por la velocidad de propagación y como afecta a los pacientes de más de 65 años y con comorbilidades, con una letalidad del 6% de los casos identificados (cociente entre muertos y cantidad de casos), pero casi un 20% en personas de más de 80 años, provocando 207.000 muertos hasta ayer, con más de tres millones de infectados, y la propagación esta afectando las grandes potencias, como EE.UU y Rusia, seguramente volverá a China, y entonces tendremos más casos. No llegará a las muertes de la gripe española, de 20 millones de personas, pero su magnitud social será mayor, afectando el conjunto de las relaciones sociales, la economía, las instituciones, y de todos los valores Más que la crisis de 1929. Menos muertes, más gasto, más daño social, más desigualdad.

Con independencia de la veracidad del origen de la zoonosis, si fue el contagio en el mercado o en un laboratorio donde se manipula material genético viral, en este corto tiempo, la humanidad esta perpleja. Tenemos que saber la verdad de donde vino, y terminar con dichas prácticas peligrosas que disparan el daño de la salud global.

Distintas soluciones, sociedades, economías y momentos, nadie compro la verdad. No saber que hacer, es el problema, si: 1)huir, generando cuarentena estricta, para ganar tiempo, como realizamos Nosotros, 2) responder tardíamente como hizo Italia y España, desoyendo advertencias y fumando en el polvorín de la bomba biológica, 3) hacer como que nada pasa hasta que colapsa el sistema como hizo EE.UU, Inglaterra o ahora Brasil, a alardeando fortaleza frente a un enemigo invisible para el cual no estaban preparados, 4) en una respuesta social colectiva escandinava, cambiar hábitos, testear y esperar. 5) Mitigación y chequeos masivos para aislar a los enfermos y bajar el Ro a su domicilio en aislamiento, como hicieron Corea y Singapur. Pero la historia no está terminada. Los daños económicos serán peores que la cantidad de muertes, porque la desigualdad instalará un pandemia económica, que tal vez y por primera vez en los últimos 70 años disminuya la expectativa de vida de la sociedad, cosa que no logró el sedentarismo y la obesidad, creo que lo hará el coronavirus. Proteger a los vulnerables, actuar frente a los cluster poblacionales. Mitigar. Test. Corredores sanitarios. cuidado progresivo. Personal. Elementos de protección personal.

Las transformaciones que estamos viviendo desde hace dos meses al transcurrir en tiempo presente, nos impide reflexionar sobre ellas, los que estamos gestionando en los hospitales, pensamos en innovar procesos y en como evitar errores, que afecten a los pacientes o al personal, aprendemos más de lo que nos cuentan los que han sobrellevado esto en Italia, España, EE.UU, no podemos dimensionar si los cambios son los que corresponden, tampoco cuales de todos los cambios copernicanos que hicimos cuales quedarán o todo volverá a ser igual. Hemos desarrollado un modelo dinámico, de recorridos Covid desde el triage hasta la internación, y desde la misma hasta el restablecimiento de la salud, la cantidad de pacientes que tendremos que recibir dependerá de un Ro que no podemos manejar con total certeza. Las predicciones de los modelos matemáticos no son dogmas.

Esta epidemia no es un cisne negro, no es algo que se logra en el cuarto intento de la irracionalidad de este mundo hiperpoblado, intensamente productivo, que intensificó el calentamiento global quemando etapas, con crisis humanitarias, manifestaciones sociales frente a la desigualdad, en muchos países en el planeta: Chile, Ecuador, Paris, Barcelona, Bogotá, que apagó el Coronavirus.

Existe confusión, mentiras, desinformación, mitologías, milagrería, en relación al coronavirus y la epidemia, en una especulación pseudo técnica o pseudocientífica de la COVIDOLOGÍA, ciencia que profesan los covidologos, que aparecen en cada programa de televisión, y habla con una suficiencia increíble de lo que no vio, tuvo a su cargo, imposta, dictaminan como verdades matizadas por el sensacionalismo.

El conocimiento científico que había construido seriamente el saber desde la evidencia de los ochenta, luego coaptada por la industria farmacéutica a fines de los noventa, esta en silencio, o balbuceando respuestas inconexas, publicando párrafos dispersos, sin respaldo, esperando que esa ciencia rigurosa, tome los atajos, para acortar los tiempos del desarrollo, producirla y vacunar al rebaño, también creando expectativas falsas, propagandísticas, de diferentes países, como la carrera armamentística o del espacio o de la producción de petróleo o de la información y en manos de quien está. Países, Universidades, Servicios de inteligencia. Los laboratorios que han tenido que suspender las investigaciones oncológicas, sobre enfermedades reumáticas, se dieron vuelta y buscar que tenían cerca, a medio camino, orbitando los fracasos, tratando de ponerlos en vigencia para cerrar mejor económicamente un año que será «catastrófico». Los desarrollo de las vacunas para el SARS o el MERS que no fue como se pretende ilusionar a la humanidad, porque han generado eventos adversos que generaron interrupciones de las líneas de investigación.

El SARS (Síndrome Respiratorio Agudo Severo), cuyo primer caso apareció en China en
noviembre de 2002, tuvo un inicio explosivo pero de corta duración, no habiéndose dado más casos desde entonces. Eso no indica que no haya sido importante, ya que causó más de 800 muertes y 8.000 enfermos, siendo reconocida como la primera pandemia del siglo XXI y originando un cambio fundamental en la forma de llevar a cabo el control de las infecciones.

El MERS (Síndrome Respiratorio de Oriente Medio) es aún más reciente, surgiendo en 2012, y con brotes de aparición periódica desde entonces. Constituye actualmente una gran amenaza sanitaria por su elevada tasa de mortalidad, cercana al 40%, y la gravedad de la sintomatología que origina. Pese a todo, la baja tasa de transmisibilidad del virus MERS-CoV hace que, en cinco años, el número total de enfermos sea cercano a los 1.800, con más de 600 fallecidos documentados.

Se han desarrollado múltiples estrategias para generar vacunas frente al virus SARS y MERS, como vacunas de virus inactivados, vacunas de virus atenuados, vacunas recombinantes basadas en vectores virales, de tipo subunidad, o vacunas de ADN desnudo. Cada una de estas alternativas presenta sus ventajas y desventajas, estimulando la respuesta inmunitaria de una forma y duración específica (Graham y cols., 2013) y siendo administradas por diferentes vías, ya sea intramuscular, intranasal, a través de la mucosa ocular (Gurjar y cols., 2013)…. Por ejemplo, las vacunas de ADN, en las que se inyectan en el músculo del individuo plásmidos purificados de ADN circular que codifican para fragmentos proteicos del virus que actúan como antígenos, como los de la espícula. A pesar de generar una buena respuesta inmunitaria también generan muchas reacciones adversas en los pacientes (Martin y cols., 2008). Tras diversos estudios, se ha determinado que la proteína de la espícula, debido a su localización en la capa membranosa más externa del virus y a su importante función a la hora de introducirse el virión en la célula, es la proteína que mejores características presenta para ser utilizada en la fabricación de una vacuna, y por ello la mayoría de los estudios actuales están enfocados al desarrollo de vacunas con la misma (Escriou y cols., 2014). Sin embargo, aún no hay ninguna vacuna comercializada frente al virus SARS-CoV, ni ninguna que haya pasado a estudios de fase III con un gran número de pacientes.

Me afecta la complicidad de los Estados con la multinacionales farmacéuticas desacreditadas. La Organización Mundial de la Salud que ha carecido de suficiente autoridad para asumir, como le correspondía la conducción de la lucha por la salud Global, mientras que los gobiernos asisten impotentes a la irrefrenable diseminación por todos los continentes. Contra el cual no tenemos tratamientos, vacunas, curas, lo más probable que esto no se pare antes de el coronavirus haya contagiado al 60% de la población mundial.

A nuestros hospitales se les ha dado la espalda en los últimos años, con gestiones que lograron no hacer ruido, que acallaron las quejas, y matizaron los recortes presupuestarios. «los gobiernos que ahorraron en inversiones en salud, ahora están gastando mucho más»

No podemos asombrarnos por los contagios, entre el personal de la salud pública y por la falta de respiradores que son la consecuencia de dicha acción política, una de las personas, con mejor imagen pública en el Gobierno de Macri, como la Licenciada María Eugenia Vidal, no tuvo prácticamente Ministerio de Salud, su gestión se prodigó en arreglar las guardias, si las guardias, cuando lo que se debe mejorar es la infraestructura del conocimiento, organizativa, de gestión, de tecnologías costo efectivas, de desarrollo de carreras profesionales, quirófanos seguros, trabajar en red. Otra acción de aquel gobierno fue desarrollar una estructura como el SAME, en conurbano, y un trabajo sanitario en red, donde se tuvo una oportunidad histórica, la coincidencia de los gobiernos de un mismo color político. Tampoco en la Nación donde no solo se degradó el nombre de Ministerio a Secretaria, sino se perdieron cuatro años, sosteniendo un slogan de campaña, Cobertura Universal de Salud, el CUS. Que oportunamente desde el lugar de la universidad critique fuertemente. Con una retorica vacía de contenido, inversiones, planes, programas, alcances, metas. No puedo creer que existan personas de esa gestión sanitaria que todavía hablen, desde el lugar de los eruditos. Los habladores, cansan.

Aumentarán el hambre, la pobreza, la desocupación, la violencia, la debilidad de las instituciones. Allí se verá realmente quien esta al comando de la mayor crisis de Este siglo, peor sin dudas que la del 2002, porque en ese momento el mundo demandaba y ocurrió algo muy esporádico, el aumento del precio de los granos. Pero como somos nuestros peores enemigos. Nos condenamos al fracaso nuevamente.

La cuarentena no soluciona el problema, disminuye la magnitud del pico, evitar el desborde, el colapso del sistema, pero la epidemia azotará la argentina, que las personas que no crean que esto esta solucionado con las acciones.

Conclusión:

Ya nos hemos preparado, llegó el momento en quince días más liberar la construcción y las pequeñas industrias, hablar con los dueños de las mismas y hacerles firmar protocolos para darles seguridad a los profesionales. Otras tres semanas. en la primera de junio, luego liberar la mitad de la producción en las industrias más grandes. Trabajar en red de cuidado progresivo de salud. fortalecer unidades piramidales de atención. Generar hospitales y servicios libres de Covid, para atender las patologías habituales.

La inequidad social le abre la puerta al coronavirus.

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular Universidad ISALUD.

Albert Camus nos dejó escrito en La Peste (1947): «Cuando estalla una guerra, las gentes se dicen: «Esto no puede durar, es demasiado estúpido». Y sin duda una guerra es evidentemente demasiado estúpida, pero eso no impide que dure. La estupidez insiste siempre, uno se daría cuenta de ello si uno no pensara siempre en sí mismo. Nuestros conciudadanos, a este respecto, eran como todo el mundo; pensaban en ellos mismos; dicho de otro modo, eran humanidad: no creían en las plagas. La plaga no está hecha a la medida del hombre, por lo tanto el hombre se dice que la plaga es irreal, es un mal sueño que tiene que pasar”.

En la barrio 31, Hace menos de tres semanas apareció el primer caso y ya son 1470 (32% de todos los casos), que seguramente serán más, vinculado a una celebración familiar que he conocido por un grupo de seis personas internadas en el hospital donde ejerzo. Esto me obligó a reflexionar junto con Ustedes. Sobre el tercer gran riesgo de esta epidemia en esta etapa de mitigación: primero en el personal de la salud 14% de los infectados (pero se dejó de informar), luego en los institutos asilares de ancianos (mayor riesgo de muerte), tercero en las villas de Emergencia en CABA y conurbano (Saturación del sistema de salud pública) y propagación por muchas de las personas son trabajadores en empleos poco calificados.

https://tpc.googlesyndication.com/safeframe/1-0-37/html/container.html

El Gobierno porteño confirmó finalmente hoy que la cifra de infectados por coronavirus en las villas de emergencia de la Ciudad asciende a 124 casos, siendo ese número, largamente superior a los que se venían informando oficialmente.

Según los datos suministrados esta mañana, posteriormente a la publicación del blog en la Villa 31 fueron testeadas 984 personas, entre las cuales 585 tests confirmaron la enfermedad. En la 1-11-14, donde empezó una semana después, hubo 374 personas testeadas y 165 casos confirmados y, en la 21-24, que empezó ayer, se testearon 40 personas y hay 4 casos confirmados al día de hoy.

El “aislamiento social, preventivo y obligatorio”, sin embargo, no se aplica de la misma manera en las estos lugares porteños que en un barrio residencial. Las viviendas en general cuentan con escasas condiciones de higiene y hay hacinamiento. En habitaciones pequeñas con poca ventilación donde conviven varias personas es difícil pensar en un acatamiento correcto de la cuarentena, que por otra parte golpeó las actividades laborales (muchas veces informales).

Por ello resulta indispensable que se atienda desde el Ministerio público de salud, el brote en estos lugares, existiendo por conocimiento asistencial del autor, un clúster familiar, que tuvo un Ro mayor porque asistieron muchos habitantes a un festejo social. Por ello desde este espacio se proponen algunas acciones que serían interesantes desplegar, porque puede ocurrir, que desde estos conglomerados, el aumento de los casos pueda tener un desarrollo exponencial y modificar el ascenso de la curva por una bomba biológica que se puede desactivar. Pero hay que poner esfuerzo conjunto, que en este caso exija interacción entre los actores sociales, los agentes de salud, los de acción social y la seguridad para todos los que tengan que actuar.

Introducción:

Cuando empecé en el blog a escribir sobre la «zoonosis» del SARS Cov2 o COVID 19, el 20 de Enero de 2020, observando que estaban dadas las condiciones para una pandemia, y que la OMS, no estaba alertando a los gobiernos de los países miembros de forma adecuada, dándose las condiciones para que en la era genómica y de la medicina personalizada, del positivismo médico, de la medicina de precisión, de la evidencia científica, olvidamos el coronavirus en la caja de pandora el cual emergió entre nosotros.

Las advertencias del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (CEPCE): desde el 17 de enero, con su primer informe sobre el riesgo para los viajeros en la UE, que todavía señalaba como baja la probabilidad de importación de casos de 2019-nCoV; el 22 y 26 de enero, primera y segunda actualización del informe, señalando ahora la alta probabilidad de importación de casos a los países con mayor volumen de personas que viajaban hacia y desde Wuhan (capital de Hubei) y se estimaba que el riesgo de transmisión secundaria en el ámbito comunitario era ya muy alto por casos importados en un país de la UE si no se aplicaban medidas adecuadas de prevención y control de la infección; el 31 de enero, con una tercera actualización desde la probabilidad moderada de infección para los viajeros de la UE que visitaban Wuhan; el 14 de febrero, con una cuarta actualización que detectaba un riesgo bajo o moderado para la capacidad de los sistemas de atención de la salud en la UE y el Reino Unido ante la transmisión generalizada del SARS-CoV-2; el 2 de marzo, con la quinta actualización que ya recogía un notable riesgo asociado a la infección por COVID-19, ahora de moderado a alto para las personas de la UE; el 12 de marzo, con una sexta actualización que consideró el riesgo de enfermedad asociada con la infección (para las personas de la UE y el Reino Unido) como moderado para la población general y como alto para los adultos mayores y las personas con afecciones crónicas; hasta que el 25 de marzo, en su séptima actualización del Informe, se consideraba que el riesgo de enfermedades graves asociadas con COVID-19 para las personas de la UE y el Reino Unido era ya moderado para la población general, y muy alto para los adultos mayores y las personas con enfermedades crónicas si no se aplicaban medidas de mitigación suficientes.

Expresé que no era una enfermedad de determinantes sociales, sino de sensibilidad inmunológica, por ello en la Argentina al principio se registraron más casos en personas que habían estado en lugares o países de circulación del virus, estando de viaje, predominantemente de clase media.

Pero, superada esa etapa inicial, y una vez que está circulando el virus entre nosotros, las grandes urbes, si impactará con la «anuencia» de la desigualdad, afectando a los más postergados.

La inequidad, la desigualdad discriminarán en cuanto al número de casos y del impacto, como ya ocurrió en New York con los latinos y afroamericanos, o en España, donde la mitad de los ancianos fallecidos estaban en instituciones asilares, o en Italia que tuvo mortalidad muy elevada por la afectación de los ciudadanos de más de 70 años.

Se adoptaron inicialmente medidas de aislamiento social, cierre de escuelas, shopping, espectáculos, circulación, confinamiento, cierre transitorio de comercios y empresas que no sean indispensables. Para que el sistema de salud mejore la oferta de camas para casos críticos, incrementando las unidades de terapia intensiva y leves en áreas extrahospitalarias para evitar la sobrecarga de las guardias y aumentar la propagación entre el personal de salud.

Esto último en instalaciones no hospitalarias como hoteles, estadios.

La ampliación de la capacidad instalada requiere personal y funcionamiento coordinado, parecen actividades individuales, inconsultas, no registradas, plagadas de voluntarismo y escaso sustento técnico, más para demostrar que se esta haciendo algo, luego que se empezó un poco tarde a tomar conciencia, siendo inicialmente las medidas basadas en las publicaciones de la OMS, que auditó en terreno la epidemia en Wuhan, no indagando adecuadamente, y emitiendo recomendaciones que produjeron errores inducidos en los gobiernos y en los Ministerios de Salud del Mundo.

Se buscaron modelos exitosos, rápidamente para salirse de la falacia de los Chinos, entonces se miró a Corea del Sur, Taiwán, Singapur, Islandia, Noruega, Dinamarca, Israel, Australia, etc, que por error de abordaje se supuso simplistamente si estaba basado en estrategias de mayor detección y confinamiento de los casos, siendo en realidad medidas muy complejas, vinculadas a una aceptación de la sociedad, donde los cuestionamientos, se quedan en la reserva de los derechos individuales que se pueden estar avasallando. Fundamentalmente de ganar tiempo.

Las medidas restrictivas deben ser temporales, e irse liberando de a poco, porque sino el remedio será peor que la enfermedad.

La pandemia ha demostrado que el factor desencadenante de una crisis global, que puede derivar en colapso, no tiene por qué provenir de las tres variables más tratadas en los análisis y pronósticos: cambio climático, crack petrolero y sistema financiero no han causado la situación actual, aunque los tres resultarán afectados. El primero cambio para bien, el petróleo llego a tener valor negativo, y el sistema financiero tuvo que desprenderse de los ahorros para hacer frente a los mayores gastos de esta pandemia, pero en el caso de nuestro país la alternativa utilizada es no pagar los vencimientos y emitir dinero. factores que incentivas el shock de desconfianza. Pero a pesar de ello como dijo Kavafis K, en su poema los troyanos: «desventurados son nuestros esfuerzos; Inútiles como aquellos de los troyanos, Conseguimos un pequeño éxito (postergar el comienzo de la disparada de casos y colapso del sistema de salud) Ganamos un poco de confianza (Nos enamoramos de esta pequeña victoria, con gusto a pírrica)y la esperanza y el valor renacen. (aunque prontamente y como nos corresponde welfaristas e hipócritas nos pondremos a las andanzas de nuevo).

Más allá de personas muertas o enfermas, los efectos sociales de la pandemia están por llegar. Cuando acabe oficialmente el estado de alarma y se afronten las consecuencias de la paralización económica, las desigualdades se acentuarán, y la conflictividad social aumentará.

«De nuevo, volvemos a estar en una situación de emergencia. Y, también de nuevo, se comprueba que la improvisación domina las respuestas. Vivimos en una sociedad que presume de un elevado nivel tecnológico. Con gobernantes que cuentan con cientos de asesores cualificados. Con agencias mundiales que presumen de contar con la gente más preparada del planeta. Pero sociedades de una enorme complejidad, generadora de grandes incertidumbres. Sociedades atravesadas por solapados (o no tanto) conflictos sociales. Dominadas por los intereses de una élite rentista y depredadora. Que funcionan sin grandes sobresaltos siempre que predomine la rutina. Pero cuando son sacudidas por una tensión importante, muestran una capacidad de respuesta mediocre. Lo vimos en 2008, cuando el derrumbe del sistema financiero sumió a los expertos en la perplejidad, y lo hemos vuelto a vivir en 2020, cuando la aparición de un nuevo virus en la provincia china de Hubei ha acabado por provocar un efecto global cuyos efectos finales son asimismo impredecibles». Albert Recio Andreu

La pandemia del Coronavirus fue el segundo gran crack en la Globalización del siglo XXI, tras la depresión económica mundial acaecida entre 2008 y 2013. Pero una crisis de mayor mortalidad y de implicaciones socioeconómicas más amplias, que ha afectado rápidamente a la casi totalidad del planeta desde su primera detección en la provincia china de Hubei a finales de 2019. El posmoderno sistema globalizado (con movilidad inusitada de personas, capitales e información) ha afrontado esta nueva etapa crítica donde se limitan o cuestionan las bases de sus principios políticos, económicos y sociales, entre la precaución sociosanitaria en algunas naciones o la reacción soberanista en otras.

Desarrollo:

Las epidemias regresan cada cierto tiempo para recordarnos nuestra vulnerabilidad ante la enfermedad y el poder, y la vulnerabilidad del poder y de los poderosos ante la enfermedad, más si estas son infecciosas. Y siempre existirá el reclamo social que cuestiona el retraso, la falta de priorización, la displicencia o la insuficiencia del cuidado de la salud a los ciudadanos.

Una olvidada normalidad para la vulnerable existencia humana (antropológica y sociológicamente), como escribió José F. Peláez: “Nos hemos acostumbrado a no mirar a los ojos a la realidad, a la muerte, al pánico. Nos hemos acostumbrado a no temblar ante cada gesto de amabilidad, ante el milagro de saberse vivo. Nos hemos acostumbrado a hacer el ridículo cada mañana diciendo chorradas en twitter, nos hemos creído dioses y vamos a ver caer Babel. Vamos a ver morir a seres queridos. Vamos también a ver caer a desconocidos por salvarnos la vida mientras jugamos a la play, fingimos que hacemos gimnasia y aplaudimos a la nada a las nueve de la noche”.

Una de las mayores dificultades de la pobreza y la exclusión es poder cumplir con las indicaciones para protegerse del contagio, dificultades para mantener el aislamiento social, tener ingresos informales, acceso a la atención de salud y a las medidas de saneamiento básicos. Esto genera una presunción que el COVID pueda afectar desproporcionadamente a más pobres y a los ancianos asilados. Ese riesgo también esta aumentado por tener que viajar en el transporte público, número mayor de personas convivientes, falta de agua o electricidad. Estudios anteriores realizados en epidemias de infecciones respiratorias anteriores, H1N1 y SARS, demostraron que las desigualdades sociales son determinantes para una tasa de transmisión mayor y formas más severas. Las dificultades en el acceso pueden estar dadas por el colapso en el sistema de salud, por el miedo de los pacientes a concurrir y contagiarse en la espera del hospital.

Medidas tan básicas como lavarse las manos o evitar el contacto físico son difíciles para el 21% de la población urbana latinoamericana que vive en barrios marginales,
asentamientos informales o viviendas inadecuadas. No olvidemos que el 81% de la
población de la región es urbana.
En los barrios marginales los servicios básicos son un lujo, muchas viviendas no cuentan ni siquiera con acceso a agua dentro de ellas. En el año 2018, el 13,5% de los hogares latinoamericanos no tenía acceso a fuentes de agua en la vivienda, y en las zonas rurales este porcentaje aumenta hasta un 25%. En estos asentamientos el hacinamiento es inevitable con más de 3 personas por dormitorio. El contagio será incluso mucho más acelerado si no se toman medidas que protejan a estas poblaciones y les garanticen servicios y atención básica como el acceso a agua segura, la recogida de basura, el acceso a alimentación y el acceso a información didáctica y clara.

Si no hay políticas muy activas de inclusión, el coronavirus aumentará la desigualdad social, por incremento de la desigualdad económica, que será más acentuada.

El observatorio de la deuda social Argentina de la universidad católica, alertó por una profundización las inequidades sociales, económicas y sanitarias. Producto del impacto sobre la economía del coronavirus. Anticipa un agrandamiento de la pobreza estructural. «Pone en estado de crisis agravada a un sistema socioeconómico desigual, estructuralmente empobrecido» este escenario paraliza la inversión, los consumos, la generación de trabajo, la demanda de bienes.

«Ya en la segunda parte del 2019, la indigencia por ingresos fue más elevada en las unidades domésticas cuyo principal sostén pertenece a la clase trabajadora marginal, por lo que en el contexto de pandemia y su correlato de autoaislamiento obligatorio afectará fuertemente en los sectores en aquellos sectores vinculados a un mercado de trabajo precario, informal, asociado a la realización de changas, venta ambulante, servicios personales y servicio doméstico, entre otros; en los cuales se vive al día y por supuesto sin actividad laboral en tiempos de pandemia», precisa el documento. 

«Estaremos en 45% de pobreza», estimó uno de los encargados de realizar el informe que mide la situación de ingresos de los hogares y las condiciones en que se encuentran en cuanto al cumplimiento efectivo de una serie de aspectos asociados a derechos.

Acciones:

En cada una de los barrios marginales desarrollaría acciones pensando en la fuerzas sociales que actúan, que tienen legitimidad, que ejercen presencia: curas villeros, cultos evangélicos, agrupaciones sociales, para desarrollar estrategias de campo, de contención activa ante la aparición de un foco, actuando con ese tejido social, endeble por cierto, pero es lo que hay, para que se pueda aislar el foco, mitigar la propagación y bajar el Ro, debido a la imposibilidad de consolidar medidas de aislamiento social, porque las viviendas y su precariedad son lo que son.

Allí y con ellos es donde hay que hacer un gran trabajo, proveer de atención, comida, reforzar comedores e instalar unidades de atención de proximidad, con contenedores para poder evitar explosiones de casos, que luego no se puedan contener.

Recordando que estas personas son las que necesitan ganar el sustento debido a que no tienen capacidad de ahorro y son cuentapropistas.

Censar población de riesgo. Hacer cuarentena comunitaria. Hacer PCR. Test rápido.

En cuanto haya casos, aislarlos colectivamente en instituciones extrahospitalarias, hoteles y que se pueda contener la propagación.

Generando estructuras transparentes para vehiculizar ayuda social efectiva. Esto debería ser responsabilidad de los municipios, de la atención primaria de la salud.

Educar activamente a todas las personas, como se mejoran las medidas de higiene, las medidas de aislamiento social.

Colocar dispositivos sanitarios.

Esta pandemia por el coronavirus, genera tres pandemias asociadas:

La social: de la desigualdad recurrente y manifiesta, exclusión persistente, fragmentación comunitaria, violencia intrafamiliar, toxicomanías.

“pandemias morales”, como la precarización del trabajo y aumento de la desocupación, de la destrucción de la Familia, del consumismo masivo a la soledad aconsejada.

Pandemia económica: con la hiper-recesión mundial, el cierre de los intercambios, el surgimiento de nacionalismos totalitarios

Conclusión:

Minuto tras minuto podremos ir comprendiendo en nuestra introspección el valor de nuestras horas y la importancia de viajar junto con el resto de los seres humanos en la sugestiva e interesante experiencia de este “viaje de la vida” que hacemos con el resto de la humanidad, pues como nos recuerdan los sabios orientales: “vosotros los occidentales tenéis los relojes, nosotros, en cambio, tenemos el tiempo”.

Que los Médicos Cubanos sean los mismos médicos argentinos

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular Universidad ISALUD.

introducción al problema.

La principal crisis para afrontar son las respuestas asistenciales necesarias por el aumento de la demanda exponencial de pacientes con insuficiencia respiratoria por SARS, son las camas de terapia intensiva, los respiradores, las enfermeras y los médicos que sepan ventilar a estos pacientes, los insumos de protección personal individual adecuado, la disponibilidad de test de RT PCR, los medicamentos, la reorganización de los servicios y los sistemas para que se aboquen a una enfermedad que crece exponencialmente día tras día.

El sistema sociosanitario y político argentino eligió precozmente una estrategia de contención, mitigación, cuarentena, distanciamiento social, suspensión de actividades que lleven a la concentración de personas como lo son los espectáculos, los deportes profesionales, los teatros, los recitales y las escuelas o clases, para que el sistema de atención pueda prepararse conseguir insumos y no aumentar las muertes evitables iniciales como ocurrieron en otros sistemas.

Aprendimos de las respuestas sanitarias y de los errores de otros países, nos llevó al abordaje de un plan integral, de salud en todas las políticas, pero es inexorable al no haber inmunidad en la población, en unas semanas el virus empiece a propagarse más y crecer el número de casos. Tratando de minimizarlo es que se insiste con las medidas para que el sistema no entre en colapso. Entonces surge una idea disonante que está impulsada por la reivindicación de un país como Cuba ante la imagen política mundial. Trayendo profesionales, que son médicos no formados en la atención de esta enfermedad. No sería mejor vincularse con profesionales de otros países, donde hayan tenido esta experiencia y nos la puedan transmitir mediante el dialogo y la referencia.

No sería más digno reconocer el esfuerzo extraordinario del personal de salud nuestro, que hace muchos años viene desempeñándose con escasos recursos, haciendo intervenciones quirúrgicas extraordinarias, atendiendo politraumatizados graves, haciendo trasplantes, ganando salarios inferiores a los de la Ciudad de Buenos Aires.

Médicos cubanos:

«La formación médica en Cuba y el sistema de salud se basa en la atención primaria, donde tenemos un médico de familia responsable de una población de unas mil personas, donde hay una relación estrecha del médico con la familia (…) Hay mucha experiencia en un trabajo de promoción de la salud y prevención y mucho contacto con la comunidad»,

Sin embargo, en los últimos años, la preparación de los médicos cubanos ha sido puesta en tela de juicio en países como Brasil, Bolivia, Costa Rica o Chile que han calificado de deficiente la formación de los doctores cubanos que buscaban la revalidación en esos países.

A eso se suman las quejas de un grupo de estudiantes paquistaníes que cursaron medicina en Cuba y al regresar a su país lamentaron que las escuelas de medicina de la isla estaban mal equipadas y la calidad de la educación era inferior a la de Pakistán, por lo que no podrían aprobar la prueba del Consejo Médico y Dental del país para revalidar sus títulos. Lo mismo ocurrió en Paraguay durante el gobierno de Lugo. Que compatriotas Paraguayos se fueron a formar a Cuba, obteniendo una formación que no reunía las competencias necesarias.

La mortalidad infantil en cuba es de 4,2 por cada mil nacimientos es menor que la de EE.UU. y la esperanza de vida de 79,4 años es superior a la de casi toda Latinoamérica y a la de muchos países europeos. Pero recordemos que la atención de la salud mucho mérito no se puede atribuir a ello, porque la atención de los determinantes sociales, el estilo de vida y conductas, la biología humana, el medio ambiente, la calidad de vida, el acceso al agua potable, determinantes ambientales comunitarios (familia, empleo, hábitat, distribución de la riqueza), finalmente el sistema de atención sanitaria, y dentro de este último, se encuentran los médicos, pero siendo parte de un esquema de políticas sanitarias y organización de la atención.

La exportación de servicios médicos se ha convertido en una de las principales fuente de ingresos para Cuba, por encima del turismo. En 2011, representó más de US$6.000 millones. En estos últimos años la facturación del país por exportar conocimientos médicos llegó a 11.000 millones de dólares, el tercer ingreso para la isla. Esto constituye un aspecto importante en el incentivo de formar médicos por encima de las necesidades del sistema de salud cubano. El aumento de la cantidad de egresados, puede haber deteriorado el nivel de su formación.

Las mujeres y hombres que estudian Medicina en Cuba no lo hacen, como es usual en el resto del mundo, enfocados en curar enfermedades, sino en preservar la salud de la persona, la familia, la comunidad y hasta del medio ambiente; y por eso dondequiera que llegan se ganan el respeto de la gente, por su humanismo.

Así lo enfatizó el Dr. Jorge González Pérez, director nacional de Docencia del Ministerio de Salud Pública (Minsap), durante la primera emisión del programa especial Más que Médicos, de la televisión cubana.

Se formaron y concurrieron en misión humanitaria para atender la epidemia de ébola, que brotó en Liberia, Sierra Leona y Guinea en 2014, y para atender en caso de huracanes en América Central.

En 1959, el país contaba con apenas 6.000 médicos, la mitad de los cuales emigraron tras el triunfo de la Revolución. La crisis sanitaria que se derivó le planteó al nuevo gobierno la necesidad de formar profesionales de forma masiva. Medio siglo después en 2014 era el tercer país del mundo con más médicos por cada 10.000 habitantes con 67,2, solo superado por Catar y Mónaco. Pero a pesar de esas cifras, la calidad de esa atención primaria, que había sido durante años la piedra angular de la salud pública, se ha visto afectada con una reducción en un 62% de la cantidad médicos de familia, de 34.261 en 2009 a 12.842 en 2014, según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI)

Pero están más capacitados para misiones humanitarias que para este tipo de patologías cuya gravedad exige hospitalización.

Este recurso, no es gratuito, tampoco, pudiendo generar una diferencia en cuanto a lo económico fenomenal.

Entonces la pregunta de hipótesis: ¿Argentina necesita médicos de Cuba o de otro país?

Cuantos médicos se necesitan. Esto dependerá de la cantidad de casos en toda la duración de la epidemia. La relación entre cantidad de enfermeras y médicos en Argentina es 1:1, siendo lo que estaría indicado en relación a las funciones de las enfermeras y los médicos.

Las enfermeras tendrían que duplicar o cuadruplicar a los médicos. Además dentro de los médicos tendría que el sistema sanitario formar profesionales en atención primaria, emergentología, terapia intensiva de adultos, especialistas en medicina interna, neonatólogos, especialistas en terapia intensiva pediátrica, y anestesiólogos.

En argentina hay suficientes médicos, mal distribuidos y que buscan saber mucho de una pequeña prestación diferenciada y mejor remunerada, dirían que es uno de los recursos de salud que tienen valores superiores a los esperados e indicados por la Organización Panamericana de la Salud.

El trabajo médico en Argentina, especialmente la atención, el que relaciona más fuertemente los médicos con los pacientes, esta pésimamente remunerado, que lleva a los internistas y los pediatras buscar una segunda especialidad, simplemente para poder vivir dignamente, cuando su rol de decisores en el sistema de salud es fundamental y es el eje de un buen sistema de atención. Espero que esta pandemia, en nuestro país sirva para reivindicar y remunerar dignamente la consulta médica, su duración, la población a cargo, que tenga los antecedentes en un registro electrónico de historia clínica.

¿Que faltan?, en realidad lo que faltan son enfermeras. Porque estas para sobrevivir tienen dos empleos. No tenemos suficiente cantidad de enfermeras para atender pacientes ventilados, que nos obligaría a llevar la relación enfermera paciente a más de dos, que en un paciente ventilado, aumenta la mortalidad, y de este riesgo, palmario, real, que ocurrió en todos los países, nadie habla. Por cada dos camas de terapia intensiva como mínimo tiene que haber cinco o seis enfermeras. si llegáramos a necesitar unas 10.000 camas de UTI, hacen falta 60.000 enfermeras que sepan cuidados críticos.

Reitero el concepto: ¿Cuantas enfermeras hacen falta? es simple, esta en relación con los pacientes que se planifican ventilar y por cuantos días, y esos, cada dos pacientes requeriremos entre cinco o seis enfermeras, en cambio un medico, estimados señores que saben poco de conducir hospitales un medico que sepa manejar la ventilación mecánica puede atender a diez o doce pacientes, por día, por ello, el primer desprendimiento es que necesitamos enfermeros.

Los médicos cubanos que vendarán son simplemente médicos o que serán intensivistas.

No sería más adecuado:

Que los médicos cubanos sean los mismos médicos Argentinos.

No sería más rápido, natural, concreto y facilitado, que los gobernadores permitan que durante el pico de la epidemia, médicos que hacen terapia intensiva en Catamarca, Formosa. La Pampa, San Luis. La Rioja, San Luis puedan venir a atender por espacio de uno o dos meses a la ciudad de buenos aires o el gran buenos aires y atender a los pacientes ventilados en los lugares donde se carece de personal. Se pongan al servicio de las provincias más afectadas, pagándoles su salario y los puestos de trabajo mediante el paraguas de la carga pública. Con vivienda, Comida y una remuneración que les reconozca 48 hs de trabajo en el sector público, con una remuneración acorde. Que luego tengan compensación con vacaciones.

No sería más adecuado que no se le cobre impuesto a las ganancias a los que por trabajar más durante la epidemia y superen el mínimo no imponible no actualizado, además.

Los médicos de interior de las provincias cobran menos que en buenos aires. y cobran más barato y son mejores que los médicos cubanos, no convendría recultar médicos de unas provinicas que puedan brindar servicio en la ciurdad de buenos aires.

Tendríamos que traer a los médicos que estando en el exterior quieren retornar a la argentina a dar una mano, con pasaje y retorno al país de donde provienen.

Como también priorizar el retorno de los médicos que están en el exterior haciendo viaje de estudios o recreativos.

También se debería acelerar en el otorgamiento de la matricula a los recién recibidos y que ingresen a las residencias médicas inmediatamente con un examen on line, para poder superponer dos camadas de residentes en los hospitales, allí tenemos más de tres mil médicos. si tres mil médicos. Para que traer médicos de otro país. Se forjaran vocacionalmente enfrentando esta patología. Estos médicos puede realizar triage, cubriendo las cuestiones e incumbencias legales.

Con esto quiero expresar que hace falta explorar otras alternativas viables inmediatas de médicos argentinos, que pueden llegar a atender y que hace falta más cantidad de enfermeras que de médicos. se que detrás de todo esto hay una romántica revolucionaria e ideológica, que no es momento, pero aflora en los sesgos discursivos, en preconceptos y en acciones.

También me pregunto, si son tan innovadores en la Provincia de Buenos Aires, porque no traen anestesiólogos cubanos.

Es muy simple, son revolucionarios, no sonsos. Con los anestesiólogos, nadie se anima.

Hacen falta médicos, sin dudas. Pero no médicos cubanos. hay en nuestro país. Hay que colocar los incentivos correctos, mejorar las condiciones de trabajo, convenios de largo plazo. Suspensión del pago de las ganancias. Reconocimiento remunerativo y posibilidades de descanso luego que pase la pandemia.

Dimensionar los efectos económicos de la epidemia: en el medio de la pandemia hay que pensar en la “postpandemia”.

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular de la Universidad ISALUD. Médico.

Referenciado en un trabajo publicado por la CEPAL.

Antes de la pandemia:

Cuidado que los problemas recesivos y de alto endeudamiento llegó a un límite con el Gobierno Anterior de “reperfilamiento” de los vencimientos. Pero a ese hecho complejo se agregó la pandemia. Tampoco, este gobierno comenzó trazando un rumbo económico claro, privilegiando como objetivo, el acuerdo con los bonistas, esto llevó a no promulgar el presupuesto, sino prorrogarlo, y colocar un instrumento de cesión de capacidad de decisión con una mega emergencia.

Ya se había planteado la posibilidad de realizar más ajustes fiscales para tener superávits gemelos para poder pagar la deuda externa y las obligaciones que exigía el pago del interés de los bonos de esta que obligaba a plantear una renegociación de la deuda externa muy dura, ahora prácticamente imposible, circunstancia que se agravó en función de la disminución de la actividad económica y la disminución de los ingresos fiscales. Veníamos de ocho años muy complicados con el agravante del endeudamiento del gobierno anterior.

En nuestro país no hay espacio para incrementar el gasto fiscal, ni hay posibilidades de endeudamiento, la limitación de los ingresos fiscales. Argentina tiene que el mayor endeudamiento de la región según el documento de CEPAL 89,4% de PIB.

El aumento del pago de intereses redujo los recursos disponibles para el desarrollo, y esto afecta la salud pública y las inversiones.

La generación de superávits primarios inhibió el financiamiento para la inversión pública y el gasto social.

Pese a que los esfuerzos de las autoridades monetarias por estimular la demanda agregada han llevado las tasas de política monetaria a niveles históricamente bajos, hasta ahora han sido poco efectivos

El elevado nivel de endeudamiento del sector privado (hogares y corporaciones no financieras privadas) ha condicionado la política monetaria y posiblemente su efectividad

La pandemia nos encontró muy debilitados. Con instituciones muy débiles.

Durante la pandemia:

La epidemia se propaga en la región, se caracteriza como una crisis sanitaria, económica y social. Cuanto más exitosa sea la cuarentena más grave será el impacto económico. Que provocará la mayor crisis económica y social de la argentina.

Paradójicamente subió la imagen publica de Alberto Fernandez, que encontró el espacio de su liderazgo, ya que llegó al poder mediante los votos de Cristina, de algunos moderados y la suma de Masa a la Coalición política y la pésima gestión del gobierno anterior, que postulaba un cambio cultural que no ocurrió. Existe una brecha entre la imagen del presidente y la vicepresidente.

Este instrumento de la gestión sanitaria de la cuarentena es muy duro, pero debe ser transitoria, porque luego de la pandemia del coronavirus, se viene la pandemia económica mundial y más grave en nuestro continente. El fenómeno de la consideración en la gestión y la alta imagen del liderazgo, caerá en un abismo si la economía no se recupera.

Hace falta una visión social, sanitaria y económica más amplia, para que sea sostenible en el tiempo. Hay 30% de rechazos de cheques en muchos bancos de empresas de primera línea. Ruptura de la cadena de pagos. Algo de rebelión fiscal. No hay un rol muy importante del Banco Central. La banca pública Argentina tampoco estaba tan fuerte. El empleo desaparecerá por colapso de las empresas. Para preservar el empleo, hay que preservar las empresas. En el medio de la pandemia hay que pensar en la postpandemia.

La economía mundial exhibirá en 2020 una caída del producto bruto mayor a la observada en varias décadas. Se prevé una contracción del PIB mundial en torno al 2% con una mayor contracción en las economías desarrolladas que en las emergentes.

En promedio, las proyecciones para los Estados Unidos prevén una caída de casi el 4% (frente a un crecimiento del 1,9% pronosticado en diciembre de 2019), para China un crecimiento menor al 2% (5,8% pronosticado en diciembre), para la eurozona una caída de casi el 6% (1,2% de crecimiento pronosticado en diciembre) y para el Japón una contracción de más del 4%

El volumen de comercio mundial ha colapsado: la Organización Mundial del Comercio (OMC) estima que caerá entre un 13% y un 32% en 2020.

La caída de la actividad económica mundial, en particular en los Estados Unidos, China y Europa tiene un impacto negativo en América Latina y el Caribe a través del comercio en términos de volumen y precio, en especial de las materias primas bajará drásticamente. Algunos importantes sectores productivos de países de la región están insertos en cadenas globales de valor en las que los Estados Unidos y China juegan un papel fundamental. Además, México y Centroamérica están expuestos a la contracción de la economía de los Estados Unidos también a través la reducción de las remesas de los migrantes; en el caso de México se agrega la caída del precio del petróleo.

La nueva estimación indica que el valor de las exportaciones de la región caería cerca del 15%, con una disminución de los precios del 8,8% y una contracción del volumen del 6%, explicada principalmente por una agudización de la contracción de la demanda mundial.

Argentina tendrá un impacto mayor esta crisis porque los bienes primarios que se especializan en la exportación de granos, serán más vulnerables a la disminución de sus precios. Las exportaciones a China disminuirán un 24,4%

las políticas de contención sanitaria y mitigación para prevenir la propagación de la pandemia conducen a una paralización de la producción y actividad económica. Ante la inexistencia de tratamientos y vacunas para enfrentar al virus, los esfuerzos para controlar la epidemia se centran en restricciones a la circulación de individuos, lo que afecta la actividad productiva con diferente intensidad según los sectores. Las cuarentenas y el aislamiento social implicaron marcadas caídas en actividades como la aviación, el turismo, el comercio y las zonas francas.

los trabajadores sufren un fuerte impacto en las condiciones laborales, empleo o ingresos, que sumado a lo anterior lleva a un deterioro de segunda vuelta en la demanda agregada de los países y a aumentos en la pobreza.

De acuerdo con la intensidad con que se verían afectados por las medidas de contención, hay tres grupos de sectores con pesos muy diferentes en el PIB según los países; estos pesos se estiman de forma directa sin considerar impactos secundarios o intersectoriales:

  1. Los menos afectados: agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca.
  2. Los medianamente afectados: explotación de minas y canteras, industrias manufactureras, suministro de electricidad, gas y agua, construcción, intermediación financiera, inmobiliarias, servicios empresariales y de alquiler, administración pública, servicios sociales y personales.
  3. Los más afectados: comercio al por mayor y al por menor, reparación de bienes, hoteles y restaurantes, transporte, almacenamiento y comunicaciones, servicios en general.

Medidas monetarias y financieras para preservar la liquidez de los bancos, apoyar el comercio y abordar deudas públicas y privadas; reducción de tasas de interés de los bancos centrales y apertura de líneas de crédito especiales, emisión de préstamos adicionales, ampliación de los plazos para el reembolso de los créditos (consumidores y empresas) o extensión de hipotecas.

Medidas fiscales que incluyen la flexibilidad para redirigir presupuestos estatales, proceder a la desgravación fiscal, retrasar los plazos de presentación de declaraciones de impuestos o exenciones de impuestos para ciertos sectores económicos; los ministros de finanzas deberán reorganizar los presupuestos y buscar financiamiento adicional para canalizar recursos hacia medidas urgentes a corto plazo. La Argentina, Bahamas, Barbados, Belice, el Brasil, Chile, Colombia, Guatemala, Honduras, Jamaica, el Paraguay, el Perú, Trinidad y Tobago y el Uruguay han implementado paquetes fiscales que van del 0,6% a más del 10% del PIB si se incluyen las garantías estatales a créditos.

Inicialmente se han tomado acciones para liberar recursos rápidamente a través del uso generalizado de reasignaciones presupuestarias para fortalecer sistemas de salud y ampliar las redes de protección social con transferencias que permitan compensar las pérdidas de ingresos de los empleados formales e informales.

Estos esfuerzos a menudo han sido acompañados de medidas de alivio tributario para reducir la presión sobre el flujo de caja de las empresas. Adicionalmente, se han extendido garantías de crédito para asegurar que empresas, particularmente las pequeñas y medianas, tengan acceso a liquidez sujeto a que mantengan sus niveles de empleo.

Las pequeñas y medianas empresas participan en la creación del empleo (más del 50% del empleo formal) aumenta los impactos negativos, pues este sector ha sido duramente afectado por la crisis.

Estamos en una hiper- recesión, con una inflación creciente y una devaluación superior al 100%.

Existe un supuesto creciente que las medidas de flexibilización llegarán al final del tercer trimestre. Septiembre o Octubre.

El desempleo, y la pobreza, puede aumentar la mortalidad infantil, los suicidios, el cáncer, la mortalidad por enfermedades cardiovasculares, los robos, la violencia,

La pandemia ha alterado las relaciones económicas y sociales de un modo radical y sus consecuencias trascenderán su duración. Es altamente probable que sea un catalizador de los cambios que se observaban en la configuración de la producción y el comercio a nivel mundial en la última década.

El modelo de globalización como era hasta la actualidad, que estaba basado en redes internacionales de producción con una elevada dispersión geográfica mostraba signos de agotamiento visibles en el estancamiento secular de muchas economías, la pérdida de dinamismo del comercio y la alta volatilidad desde la crisis financiera mundial. Estaba en signos de agotamiento.

Hay que asistir con comida y financiamiento a los más postergados. A las empresas pequeñas y medianas.

Conclusión:

Sin dudas se debe trabajar en contener la propagación y mitigar los casos, desarrollar los sistemas de atención, especialmente en las unidades críticas, y en los cuidados moderados, pero existe todavía los claros resabios de la fragmentación en el sistema de salud que afectan la atención, el seguimiento y el control. Se debe implementar en trabajo en red de cuidados progresivos.

La economía tardará varios años en volver a reactivarse. Volver a emplear la misma cantidad de gente, pero debería haber políticas activas sobre la economía informal, para que tengan incentivos para que sean formalizadas, como se hizo con las empleadas domesticas.

La atención de pacientes Covid tiene que ser en red de cuidado progresivo.

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular Universidad ISALUD.

Introducción. Covidólogos y agoreros.

Parte del mal uso de recursos, de las internaciones innecesarias, de los gastos inadecuados, de insumos de elementos de protección personal desaprovechados, es que no hay corredores sanitarios adecuados de cuidado progresivo para que vayan a atenderse los pacientes que tienen Covid, que tengan una prestación adecuada de equipos entrenados se ocupen de su atención, conozcan de la evolución de los síntomas, de la neumonía, de la tormenta inflamatoria, tratamiento, seguimiento, referencia control, cuidados extendidos, no se cuenta con modelos de atención integral, se ha reproducido la misma lógica de que sistema atiende sin tener un modelo prestacional, y solo prestadores aislados están respondiendo a una demanda no integrada, los Covidólogos, que van por los medios y son asesorantes profesionales itinerantes, que suponen que luego de estos minutos de fama tendrán espacios televisivos, que saben mucho de ciencia «Covidología» que poco vieron y mucho leen. No saben de organización de la atención. Los que sabemos un poco de eso, tampoco jamás nos hemos enfrentado a semejante exigencia, pero garantizamos no partir de cero. Queremos que nos pregunten. Que no hagan normativas que nos obligan a llenar las camas de anginas. De tener un 80% de resultados sospechosos negativos. Que para diagnosticar un positivo tengamos que gastar cinco PCR y varios días de internación. Covidólogos a sus cosas por favor. Gestores a las nuestras. Pero intercambiemos alguna opinión. No son momentos de libres pensadores. Que con criterio propio nos ponen en riesgo a todos. Como si no bastara con esto, afloran economistas agoreros, debajo de las baldosas para explicarnos que luego de la pandemia la vida seguirá, pero que estaremos en Default, la pobreza será del 50% y que la desocupación será del 20%, que la caída del PBI será superior al 10%, que por la emisión despiadada se producirá un corrida hacia la divisa que esta ascenderá a más de 150 pesos, y que como resultado de eso la inflación superará el 50% anual, y la pobreza matará más que el coronavirus, más que la crisis del 2002 y muchas personas, que tienen sueños trasnochados de concentración de poder surgir como alternativa ante tamaño fracaso.

Desarrollo. Redes de cuidado Progresivo.

Cuadro de Elaboración propia.

No todos los establecimientos asistenciales y sus equipos tienen experiencias equiparables, se asumen las cantidades de camas instaladas como equivalentes y todos sabemos que las competencias instaladas no están acreditadas y con el temor que tienen todas las personas a enfermarse gravemente por esta patología que no tiene tratamiento activo. Esas camas tienen que estar arropadas por intensivistas, kinesiólogos que sepan ARM y enfermeros.

Se ha tenido tiempo para entrenarse, preparse, ver comportamientos características de pacientes. Tiempos de estancia. Fallas multiorgánica. Demoras de casi cinco días en realizar estudios de PCR. Que sirve y que no. Que es práctico y que no lo es. Algunos lo aprovecharon, otros no tanto.

Con esa forma de planificación progresiva que propongo podremos ir saturando establecimientos y pasando a otros de forma tal, que no haya infectados en todos personal, cierre de servicios, personal en cuarentena y planteles incompletos, sacando a las personas que no están o no se requieren en este momento del foco de contagio.

Poder intensificar la capacitación en elementos de protección personal y en el manejo de la insuficiencia respiratoria con la experiencia acumulada y publicada.

Para avanzar prudentemente en este aspecto tendríamos que trabajar en redes de cuidado progresivo, integrales e integradas, en tres grandes vertientes públicas, privadas y de la seguridad social, y que exista solidaridad, cooperación y complementación entre prestadores públicos nacionales, provinciales y municipales, con un comando regional, que pueda administrar las camas pero en forma solidaria, no compulsiva, si todos aumentamos la eficiencia, es más probable que los recursos alcancen, si se quiere imponer por la fuerza, la cuestión se complica.

Las redes hospitalarias de seguridad social propias y contratadas puede que surjan pedidos de derivación entre ellas, y dentro de las clínicas prestadoras privadas ofrecer una integración y complementación dentro de los agrupamientos hospitalarios. Si esto se cumple los pacientes con obra social los que concurren al hospital podrá derivarse a la red gestionada por la obra social y de esa forma liberar camas publicas rápidamente. No consumiendo recursos innecesarios de ambulancia. Lo primero que debe ocurrir es

Algunos hospitales privados agrupados en las cámaras empresarias de Clínicas y Sanatorios pueden inicialmente continuar con su actividad programada o ser genéricamente los hospitales que no tengan internados pacientes con Covid. Hasta que por supuesto se sature el sistema que podrá ser en unas semanas. Explicando a los pacientes que la circulación del virus en el ámbito comunitario podría aumentar el riesgo de una infección transmitida durante el cuidado médico, que la única forma de aislarlo es hacer una cantidad de estudios que sería poco probable.

Lo mismo las integraciones de las distintas prepagas más importantes, que tienen varios establecimientos privados, de modo que puedan funcionar como exclusas institucionales algunos donde se internen Covid confirmados y en otros no. Dos días antes que se terminen estas camas se abre otra etapa del plan. de modo tal que no todos atiendan COVID, sino hacerlo de forma escalonada, previendo terminar en el máximo de ocupación y de casos. Luego el sistema se irá integrando progresivamente según las instancias lo requieran.

No es que propongo confiscación de camas, ni nada parecido, sino planes de complementación, formales y consenso. Que nadie se quede sin atender. No darle lugar a la justicia que intervenga con amparos que afecten el ordenamiento asistencial «este paciente está judicializado», tenemos la PCR Negativa es viernes y si no notificamos al Juzgado hasta el martes no lo podemos dar de alta.

El mayor problema lo tendremos con el Colectivo de la obra social del PAMI, porque las instituciones que tiene contratadas se especializan en diferenciarse en costos, no se caracterizan por tener equipamiento, equipos médicos acordes con la atención de la gravedad de estos pacientes, estos no son momentos «culpabilizantes», cierto es que los contratos son por transferencias de riesgo. Deberíamos preparar un plan de apoyo para este grupo de altísimo riesgo, especialmente en el caso de las instituciones geriátricas, ya que pareció esbozar la interventora del instituto, reivindicar el rol de financiador y no de responsabilidad compartida, derivando a la autoridad de aplicación este control de aplicación. Actitud que me pareció no apropiada y desinformada, porque por más que uno quiera dejar huérfana a la culpa, existe el ADN. Porque la responsabilidad es inexorablemente e ineludiblemente compartida.

Si nos preocupa la salud de nuestros beneficiarios, o ciudadanos, sinceramente tenemos que hacer todos algo más de lo habitual.

Estas redes de cuidado progresivo integrarán unidades de rápido diagnóstico, consultorios de febriles, telemedicina, teleasistencia, georeferenciación, control de los contactos, historia clínica unificada, estudio epidemiológico y de los determinantes sociales, domicilio monitoreado de los pacientes internados y conectados por medios fehacientes. Centros de atención primaria que los tengan referenciados, tengan sus parámetros vitales. Luego hoteles o centros ad hoc, que han preparado en todas las municipales para alojar casos leves que no puedan estar en la cuarentena domiciliaria, que deberían estar controlados por médicos jóvenes que se los capacite para identificar los signos de alarma, de agravamiento, de empeoramiento. realizando en todos los casos a los 10.12 días las pruebas de RT PCR, para poder dar de alta y liberar las camas, aunque el paciente tarde dos semanas más en recuperarse, como lo hemos visto, pero ya no hace falta que ocupe una cama.

Luego están los casos que son en la clasificación de la gravedad, 2 y 3 ellos deberán estar en establecimientos de salud. Finalmente los casos cuatro en terapia intermedia y los cinco en terapia eninteisva. Estas clasificaciones también sirven para el nivel de cuidado que requiere el enfermo, se deberá vigilar la evolución posterior, el empeoramiento, la posibilidad que surjan o persistan las complicaciones.

Los lugares que tengan ARM para ello tienen que tener unidades funcionales clínicas (terapistas, kinesiólogos y enfermeros) que posean entrenamiento adecuado de manejo de la vía aérea. de la asistencia respiratoria mecánica. del tratamiento del distress respiratorio del adulto y del shock hipóxico de la tormenta inflamatoria.

No entiendo porque, siendo el Ministro de la Ciudad de Buenos Aires, el Dr. Quiros, alguien que entiende, porque ha diseñado redes de cuidados progresivos, porque ahora no lo aplica. Tampoco se entiende que teniendo camas no las disponga en red con la provincia de Buenos Aires.

Conclusiones:

Sin redes fuertes, con buena comunicación y que funcionen 7×24 integradas, en cuidado progresivo de unidades de diagnóstico rápido, de aislamiento inicial, de derivación a unidades de internación en establecimientos de cuidado especial u hoteles de pasajeros destinados a COVID, o domicilios georeferenciados por telemedicina, y control con signos de alarma. Instituciones de internación para Covid y otros que estén libres de COVID, personal y pacientes hasta que la capacidad sea superada en el sector público, privado y seguridad social.

La afectación de los residentes en instituciones asilares por SARS Cov 2 y sus cuidadores.

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular de la Universidad ISALUD.

En otras intervenciones de este blog, coloque el énfasis en poner relieve la preocupación por los casos asintomáticos, oligosintomáticos o presintomáticos, de la infección por el SARS Cov 2 lo que pone en franca controversia la definición de caso, como la hemos manejado hasta el momento. La definición de caso estuvo determinada por las fases de contención y mitigación de la propagación de la epidemia, el desconocimiento y la falta de insumos. El aumento de la realización de estudios de screening con pruebas de Real time- PCR, o con anticuerpos IgG específicos, permitió identificar en diferentes publicaciones los casos que no fueron detectados por los síntomas que ponen en alerta a los niveles de atención en la emergencia para que en momento de circulación el personal que atiende debe atender a los pacientes con protección y estos también la deben tener.

Esta posibilidad nos obligó a pensar como subir el nivel de protección entre el personal, sin consumir innecesariamente parte de los recursos, debatiendo y consensuando soluciones, entre los diferentes colectivos institucionales, todos los días, tratando siempre de no colocar la discusión en un terreno de disputa de intereses o conductas proteccionistas relacionadas con el miedo o arriesgadas que involucren al recurso más importante de atención de la epidemia el personal de salud que salva vidas, y lo que es nuestra obligación primero no hacer daño.

En una publicación del New England Journal of Medicine de hoy 24 de Abril del 2020 se conoce un estudio realizado entre el personal y los residentes de distintas instituciones asilares de Washington, que se sometieron a pruebas nasofaríngeas y orofaríngeas para el SARS-CoV-2, incluida la reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa en tiempo real (rRT-PCR), cultivo viral y secuenciación. Se registraron los síntomas que habían estado presentes durante los 14 días anteriores. Los trabajadores asintomáticos que dieron positivo fueron reevaluados 7 días después. Los residentes con infección por SARS-CoV-2 se clasificaron como sintomáticos con síntomas típicos (fiebre, tos o dificultad para respirar), sintomáticos con solo síntomas atípicos, presintomáticos o asintomáticos.

Veintitrés días después del primer resultado positivo de la prueba en un residente en este centro, 57 de 89 residentes (64%) dieron positivo para el SARS-CoV-2. Entre 76 residentes que participaron en el estudio de prevalencia puntual, 48 (63%) dieron positivo. De estos 48 residentes, 27 (56%) eran asintomáticos al momento de la prueba; 24 síntomas desarrollados posteriormente (tiempo medio de aparición, 4 días). Las muestras de estos 24 residentes presintomáticos tenían un valor umbral de ciclo medio de rRT-PCR de 23,1, y se recuperó un virus viable de 17 residentes. 

Hasta el 3 de abril, de los 57 residentes con infección por SARS-CoV-2, 11 habían sido hospitalizados (3 en la unidad de cuidados intensivos) y 15 habían muerto (mortalidad, 26%). De los 34 residentes cuyas muestras fueron secuenciadas, 27 (79%) tenían secuencias que encajaban en dos grupos con una diferencia de un nucleótido.

La transmisión rápida y generalizada de SARS-CoV-2 se demostró en este centro de enfermería especializada. Más de la mitad de los residentes con resultados de prueba positivos eran asintomáticos al momento de la prueba y probablemente contribuyeron a la transmisión. Las estrategias de control de infecciones centradas únicamente en los residentes sintomáticos no fueron suficientes para prevenir la transmisión después de la introducción del SARS-CoV-2 en esta instalación.

El SARS-CoV-2 puede propagarse rápidamente después de la introducción en centros asilares de enfermería especializada, lo que resulta en una morbilidad y mortalidad importantes y aumenta la carga sobre los sistemas regionales de atención de la salud. 

Las infecciones asintomáticas y presintomáticas no reconocidas probablemente contribuyan a la transmisión en estos entornos. Durante la actual pandemia de Covid-19, los centros de enfermería especializada y todos los centros de atención a largo plazo deben tomar medidas proactivas para evitar la introducción del SARS-CoV-2. 

Estos pasos incluyen restringir el acceso de visitantes y personal no esencial al edificio, exigir el uso universal de máscaras faciales por parte de todo el personal para el control de la fuente mientras está en la instalación, e implementar un control estricto del personal. Nuestros datos sugieren que las estrategias basadas en síntomas para identificar a los residentes con SARS-CoV-2 son insuficientes para prevenir la transmisión en centros de enfermería especializada. 

Una vez que se ha introducido el SARS-CoV-2, se deben implementar estrategias adicionales para evitar una mayor transmisión, incluido el uso del equipo de protección personal recomendado, cuando esté disponible, durante todas las actividades de atención a los residentes, independientemente de los síntomas.5 Se deben considerar las estrategias basadas en pruebas para identificar a los residentes y al personal con infección por SARS-CoV-2 con el propósito de excluir al personal infectado y agrupar a los residentes, ya sea en unidades designadas dentro de una instalación o en una instalación separada designada para residentes con Covid -19.

La capacidad de evaluar a un gran número de residentes y personal con tiempos de respuesta rápidos puede acelerar la cohorte de residentes y personal en ubicaciones designadas para el cuidado de personas con infección por SARS-CoV-2, ya sea en diferentes ubicaciones dentro de instalaciones individuales o en instalaciones separadas.

En Argentina hace unos días se conoció una acción contundente en el Hogar Beit Sion, donde se intervino mediante la realización de test de PCR en todos sus habitantes y el personal.

Publicó Infobae «El 7 de abril un hombre residente del hogar murió de coronavirus tras estar hospitalizado desde el 16 de marzo, cuatro días antes de que el gobierno nacional dispusiera el aislamiento social obligatorio. A raíz de este caso, Mauricio Baredes explicó que se les disparó la alarma para realizar el protocolo y que se comunicaron con el gobierno porteño para que se les hiciera los hisopados a todos los residentes y empleados del hogar. Sin embargo, aclaró que les dijeron que tenían que tener fiebre para que se les realizara la prueba.

Baredes destacó que desde su institución “aplicaron todo un protocolo que provocó no tener a la gente con fiebre en el hogar” que permitió que los 35 adultos mayores fueran internados cada uno “con su obra social” de los cuales sólo cuatro de ellos presentaban síntomas.

Baredes agregó que los adultos mayores internados se encuentran “estables” y “ninguno con respirador”, mientras que cuatro empleados que dieron positivo están internados y un quinto caso se encuentra próximo a recibir el alta médica. Con respecto al personal del hogar, indicó que de los 90 que trabajan en la institución sólo esos cinco presentaron síntomas de Covid-19. “Esto permitió a los médicos trabajar antes con los retrovirales”, dijo y expresó: «No sabemos cómo se contagiaron ya que es muy difícil determinar el caso 0”.

En dicha institución se realizó la determinación en todos sus residentes y empleados, pudiendo contener el foco, en una crisis límite, con una respuesta ejemplar comunitaria, pero que además corrobora y afirma la publicación de la fecha en el N England J. Medicine.

Conclusiones:

Debido a que los residentes asintomáticos o presintomáticos pueden desempeñar un papel importante en la transmisión en esta población de alto riesgo, las medidas de prevención adicionales merecen consideración, incluido el uso de pruebas para guiar el uso de precauciones basadas en la transmisión, el aislamiento y las estrategias de cohorte. 

Más allá de los sensacionalismos mediáticos de estos tiempos, este trabajo pone de relieve la importancia de realizar testeos periódicos en los centros asilares para contener la transmisión entre sus residentes, preponderantemente por la propagación entre los residentes por los asintomáticos.

No son momentos de gestos tan sensacionalistas cuando estamos frente a algo que es muy serio, que afecta a toda la humanidad, y todo el personal de salud está intentando con mucho esfuerzo sobrellevar y atender a estos pacientes. Por lo menos deberíamos testear a todos las personas que atienden en los centros asilares, y evitar que tomen contacto con los pacientes y que se intensifiquen las medidas de control personal, que todos utilicen medidas de barrera. Sino la propagación y la mortalidad puede ser una catástrofe. El problema no se está enfocando adecuadamente pensando solamente en los sintomáticos.

Para ello hay que poner particular esfuerzo en proveer de insumos y fondos para realizar las pruebas adecuadas, suficientes y necesarias. Una vez identificadas los asistentes que no tienen PCR positivas queden en el cuidado de los ancianos.

¿Realmente necesitamos tantas pruebas terapéuticas para el COVID?

Dr. Carlos Alberto Díaz.

Actualmente, no hay evidencia de ensayos clínicos aleatorizados (RCT) que cualquier terapia potencial mejore los resultados en pacientes con sospecha o confirmación de COVID-19.  Tampoco  hay datos de ensayos clínicos que respalden ninguna terapia profiláctica.  existen muchos centros de primer nivel mundial que están limitando la administración de fármacos, que parecen perdigonadas y otros buscar la bala de plata.             

Estamos viviendo una confusión generalizada, hasta el 90% de los participantes en los nuevos ensayos clínicos nunca llegan a la aprobación, los investigadores obviamente han perdido el norte, y están tratando de cubrir la avidez de la demanda de trabajos para que el mundo revolucionado concurra a leerlos, quienes estamos en la silla electrica de una dirección, nos acostamos y nos levantamos leyendo New England Journal, The Lancet, el JAMA, Annals of Internal Medicine, y el British Medical Journal, correspondencias, editoriales, series prospectivas de una sola rama.

En los meses posteriores a la propagación del COVID 19, los investigadores han lanzado más de 180 ensayos clínicos de todo, desde antivirales, inmunomoduladores, terapias celulares, plasma de recuperados y vitamina C. Otros 150 ensayos se están preparando para reclutar pacientes. Como asi también es muy probable que las farmacéuticas se han embarcado por sus directivas CEOs que vienen del mundo de las finanzas y saben como multiplicar el valor de las empresas, que como hazaña gestaron de ellas entidades supranacionales.

La comprensión científica, esta cambiando tanto que mantiene abierta todas las opciones. Lo esperanzador que un país que invierte tanto en investigación como EE.UU este viviendo este problema. Si esto fuera algo de China o del hemisferio Sur, estaríamos en serios problemas.

La dependencia de salud en sus insumos es absoluta. El mundo ha descansado en el desarrollo de estos recursos estratégicos en China y Corea. Ahora paga las consecuencias. Entonces regímenes totalitarios como Rusia y China ayudan al mundo Occidental democrático. Cosa que no puede hacer la mayor potencia hasta ahora EE.UU, , ni la Unión Europea porque tienen al coronavirus devastando su sistema social, productivo, sanitario y económico. Encontrando a Gran Bretaña, huérfana en el proceso del Brexit. Argentina sin reservas, sin comercio exterior, sin balanza externa positiva, sin dólares para comprar insumos.

SARS-CoV-2: Virología y los blancos que tienen los fármacos:

EL SARS-CoV-2, un virus de ARN de una sola cadena, apunta a las células a través de la proteína de pico estructural viral (S) que se une al receptor de la enzima 2 (ACE2) que convierte la angiotensina. Después de la unión del receptor, la partícula del virus utiliza receptores de células huésped y endosomas para entrar en las células. Una proteasa de serina transmembrana tipo 2 del huésped, TMPRSS2, facilita la entrada celular a través de la proteína S. Una vez dentro de la célula, se sintetizan poliproteínas virales que codifican para el complejo de la replicasa-transcriptasa. A continuación, el virus sintetiza el ARN a través de su ARN polimerasa dependiente del ARN. Las proteínas estructurales se sintetizan lo que lleva a la finalización del montaje y liberación de partículas virales.   Estos pasos del ciclo de vida viral proporcionan objetivos potenciales para la terapia farmacológica

Desarrollo:

Los primeros abordajes es que se exploraron fueron los medicamentos que se utilizaron en el SARS y en el MERS. Como la Cloroquina y la Hidroxicloroquina. Lopinavir Ritonavir. Otros antivirales. Ribavirin. Oseltamivir. Umefinovir. Interferón. Nitoxanide. Se siguió con otras drogas como Remdesivir. Fapiravir. Corticoides. Anticitokinas e inmunomoduladores.

Los agentes utilizados anteriormente para tratar el SRAS y el MERS son candidatos potenciales para tratar COVID-19. Durante los brotes de SARS y MERS se utilizaron diversos agentes con actividad aparente in vitro contra el SARS-CoV y el MERS-CoV, con eficacia inconsistente. Los metaanálisis de los estudios de tratamiento del SRAS y el MERS no encontraron un beneficio claro de ningún régimen específico.

Lo que preocupa con fundamento como las empresas farmacéuticas son empresas rentísticas, no altruistas, pueden ver en esto sin dudas una oportunidad financiera única. Como ocurre con el Laboratorio Gilead.

Gilead tiene la patente del Remdesivir, que fue uno de los primeros medicamentos identificados como que tienen el  potencial de sobre el  SARS-CoV-2, específicamente en la reacción inflamatoria mediada por la interleukina 6, en  pruebas de  laboratorio.  El mundo entero  ha  estado  esperando   los resultados de los ensayos clínicos  de  Gilead, y los resultados positivos  probablemente  conducirían   a aprobaciones rápidas  por parte de la FDA y  otras agencias reguladoras.   Si es seguro  y eficaz, podría convertirse en el primer  tratamiento  aprobado  contra  la enfermedad.

La Universidad  Medicina de Chicago  reclutó a  125  personas  con  Covid-19  en los dos  ensayos clínicos de Fase  3 de Gilead.  De  esas  personas, 113  tenían una enfermedad grave.   Todos  los  pacientes  han  sido  tratados  con  infusiones diarias  de  remdesivir.. 

La mejor  noticia es  que la mayoría  de  nuestros  pacientes  ya  han  sido  dados de alta,  lo cual  es  genial.    Sólo hemos tenido  dos  pacientes  que murieron»,  dijo  Kathleen  Mullane, especialista en  enfermedades  infecciosas de la  Universidad de Chicago  supervisando  los  estudios de remdesivir para el hospital.

Sus comentarios  fueron hechos esta  semana  durante una discusión en video  sobre los resultados del ensayo  con  otros  miembros de la facultad de la Universidad  de Chicago.  La  discusión  fue  grabada.

La revista The New England Journal of Medicine publicó que un 68% de los 53 pacientes con formas graves de COVID-19 que recibieron esta droga tuvieron mejoras en su condición clínica. 

Hidroxicloroquina + Azitromicina:

En el último estudio de Didier Raoult, 1061 pacientes que dieron positivo al nuevo coronavirus recibieron durante «al menos tres días» el tratamiento propuesto. El virólogo Francés es muy criticado por la comunidad científica, ocurriendo además que hay varios trabajos que no pueden reproducir su experiencia.

Al cabo de diez días, nueve de cada diez presentaban una carga viral nula, es decir, ni rastro de la enfermedad. Cinco pacientes (0,5%), entre 74 y 95 años, murieron.

Este porcentaje es «significativamente más bajo» que entre los «pacientes tratados bajo otros regímenes», afirma este resumen, que añade que «no se observó ninguna toxicidad cardíaca».

Conclusión:

La pandemia COVID-19 representa la mayor crisis mundial de salud pública de esta generación y, potencialmente, desde el brote de gripe pandémica de 1918. La velocidad y el volumen de los ensayos clínicos lanzados para investigar posibles terapias para COVID-19 ponen de relieve tanto la necesidad como la capacidad de la investigación a poner luz en medio de la epidemia. Ninguna terapia lamentablemente a mostrado evidencia científica que son efectivas para generar recomendación global.

Creo que no se esta bien orientado, se esta intentando por los atajos, y eso puede estar haciendo daño, o atribuir buenos resultados a medicaciones que no modifican la evolución existiendo dos grandes abordajes, que es la terapia antiviral y de limitación de la tormenta inflamatoria, inmunomoduladores y la terapia pasiva con plasma.

tratemos de no bailar la danza de las Megafarmas porque nos pueden nublar la racionalidad.

Modificación de la gestión hospitalaria en Tiempos de Covid.

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular Universidad ISALUD.

Aclaración inicial:

Este trabajo no pretende, ni lo es una cuestión prescriptiva, solo una visión desde la experiencia de otras epidemias, las vivencias actuales, la utilización de cada una de las medidas que efectuamos con el equipo de trabajo que integro como uno más, con esfuerzo, conteniendo las mini crisis, los ataques, el aumento de los casos, sabiendo que a pesar de todo llegará el momento que la saturación y el colapso nos alcanzará, pero tratando que sea lo más alejado posible y no en los primeros embates de cambio de la curva de contagio de lineal a exponencial. Sabemos que esto ocurrirá, no cuando. Existen momentos que nos ilusionamos. Pero más so los nque la realidad nos pone en eje. No acostumbramos a la tensión, fundamentalmente porque confiamos los unos en los otros. Somos los que estamos. Sería un poco mejor si fueran un poco más, pero nunca se podrá llegar al ideal. No tiene que haber «libres pensadores» que cada uno haga lo que le place. Cuidado. Porque aparecen y califican para el torneo del gran y preclaro Alejandro Borensztein. recuerden que en estos momentos de confusión brotan debajo de las baldosas.

Tormenta de ideas: las cien ideas que nos surgieron como cambios urgentes de la gestión hospitalaria.

Tiene cinco pilares: 1. la resiliencia organizacional, 2. la seguridad de los pacientes y el personal, 3. el conocimiento compartido, 4. la capacitación continua con el personal y 5. la información confiable que se comparta.

Circulaciones identificadas diferenciales intentando que no haya contacto entre personas enfermas y los que vienen al hospital por otras causas.

calcular todos los días un crecimiento de la demanda Covid entre un 15 -20 %, pudiendo llegar hasta el 50 %. Cada día.

Determinar en un relevamiento institucional, dentro del personal médico quienes tengan capacidad de intubación y disposición para inscribirse en las tareas en unas horas en el día.

Mejorar la señalética y poner barreras físicas y alertas. Crear zonas rojas Covid. Hemos tenido personas entrando a habitaciones COVID. QUE no lo tenían que hacer y sin protección. Ascensores Covid

Determinar un área en la entrada para el triage de pacientes sospechosos y un área de consultorio para revisar al paciente, que puede estar afuera de la planta principal, sectores de aislamiento en función de espera diagnóstica.

Áreas de sospechosos con distintas soluciones que aplique en sentido común del conocimiento de la transmisión del virus y de los determinantes sociales. Con quien y como vive. Quienes son los convivientes. lugar donde trabaja. Ver quienes son sus contactos estrechos.

Determinación en la gestión de los pacientes en función de las normativas de la autoridad de aplicación si requiere internación o puede estar en cuidados moderados, intermedios o intensivos o domiciliario con aislamiento y seguimiento telefónico georeferenciado.

Establecer si puede estar en un hotel o en reposo con aislamiento en su domicilio. tener una norma para la preparación, cuidado y limpieza del domicilio. Establecer si puede estar en un hotel u establecimiento de internación de leves extrahospitalaria

Tratar de sostener que las personas no trabajen más de doce horas atendiendo pacientes con COVID.

Disminuir las circulaciones y las afluencias innecesarias, las visitas, los estudios y las cirugías programadas, determinar áreas donde los pacientes pueden aislarse y esperar el resultado de la PCR, finalmente. Redireccionar toda la demanda programada.

Modificar el modelo prestacional. Imponer el aislamiento de gota y contacto en todos los casos sospechosos pero lo único que lo modificará es la PCR, no solamente el criterio médico. En este caso prevalece la determinación objetiva.

Establecer lo que se llama unidades clínicas funcionales, que estén compuestas por intensivistas, neumonólogos, cardiólogos, anestesistas, terapistas intensivos pediátricos para las unidades ventilatorias. Completadas por un internista, un residente y un kinesiólogo que podrán atender doce pacientes en ARM con distress y cuatro enfermeras.

Cambiar la forma de trabajo de enfermería por funciones. Evitar entrar para realizar practicas que están establecidas de rutina y tal vez no hagan falta, como el control de signos vitales.

Sistemáticas de identificación, estadificación de casos y conductas médicas. Bien protocolizadas y consensuadas. que estén disponibles y en consulta. Como teníamos nosotros el manual de antibióticos.

Funcionamiento del comité de ética y determinación de la reanimación en pacientes con nula o baja capacidad de sobrevida. No someter a ese esfuerzo a los médicos que están tratando a los pacientes.

No todos los establecimientos ni todas las unidades de cuidados intensivos están en condiciones de ventilar pacientes, con pulmones no complacientes y falla multiorgánica, la mortalidad bajaría si podemos regionalizar.

Desarrollar metodologías de telemedicina y georreferencia desde el hospital. Tanto en etapa prehospitalaria, como en el cuidado continuo.

Seguir pacientes en domicilio desde un control remoto institucional a través de aplicaciones y área vigilada.

Imponer el NEWS 2 como parámetro de seguimiento objetivo de los pacientes en internación. establecer con el mismo parámetros objetivos de seguimiento, controles y lugares de internación.

Correcto sistema de logística y provisión. Desde compras y central de abastecimiento. Pero ellos tienen que conocer los perfiles de consumo adecuado.

Desarrollar competencias en ventilación mecánica. En manejo de determinaciones de laboratorio. En reactantes de fase aguda y de tormenta inflamatoria. Para todos los médicos. Ver que contamos. Cuidado con el sesgo de confirmación.

Mejorar los manejos de los stocks. saber donde están y como abastecerlos. Uso racional de los medicamentos.

equipos de rápida intervención para intubar, colocar catéteres de diálisis y para trasladar pacientes.

Normativa y entrenamiento del traslado seguro, como hacerlo.

Entrenar al personal las maniobras de desconexión de los respiradores y la cantidad de personas que deben participar y quienes pronan a los pacientes.

Evitar la situación de colapso de la guardia es un sector que hay que proteger y evacuar pacientes para que siempre tenga lugar donde recibir, no dejar que los pacientes estén más de unas horas en pasillo.

Asegurarse la cantidad de horas de hemodiálisis que se necesitan. 10% de los pacientes ventilados pueden requerir hemodiálisis.

Uso racional de los insumos y de la protección personal. Distribuir adecuadamente en los puestos de trabajo. La central de abastecimiento debe entregar en domicilio. evitar desplazamientos innecesarios del personal.

Acercar los jefes al núcleo operativo que estos no sientan la dirección alejada. reuniones, capacitación, conocimiento de los pacientes.

Liberar las camas del hospital de los pacientes sociales. llevar a los que lo requieran a lugares de rehabilitación.

Suspender las prácticas postergables. Revisando cada una con mucho cuidado generando una decisión compartida con los pacientes.

Modificar el abordaje terapéutico de las enfermedades oncológicas con tratamientos de similar efectividad. Los que se deban operar hacerlo rápidamente.

Anticipar los pacientes en cirugía cardiovascular se deben anticipar todo lo que se pueda la lista de espera.

Disponer de uno o dos equipos para reemplazar contactos cercanos si aparece algún infectado. Especialmente en las áreas de cuidado critico y en los quirófanos.

Asignar tareas en los médicos para que puedan hacer teletrabajo. que no todos estén «encima» de los pacientes. Tienen que estar en el hospital para compenetrarse de lo que pasa.

Evitar que los pacientes vengan innecesariamente a la guardia del hospital. Abriendo áreas alternativas para que consulten, disminuir barreras para los controles.

Capacitar a los pacientes y sus familiares. en cuidados y en limpieza del hogar con un enfermo covid

Acelerar los resultados de laboratorio. para evitar internaciones innecesarias.

Suspender las clases a los médicos y las enfermeras. las actividades de mutuo control médico. las clases se deben grabar y levantar cada uno por internet.

Modificar los contratos y los incentivos económicos. Es muy difícil diferenciar incentivos en las tareas en equipo. Pero si en la dedicación en horas de trabajo.

Mejorar las condiciones de trabajo. Refrigerios reforzados, provisión de agua mineral para que el personal se hidrate. Ofrecerle lugares para ducharse y dormir si quiere quedarse en el hospital.

Cerrar los comedores sociales y el bar del hospital. evitar que se compartan salas de médicos. modificar los horarios. no realizar todos al mismo tiempo los pases de guardia.

Modificar los indicadores del cuadro de mando de la institución por otros basados en las pandemias.

Asegurar la logística. aumentar la limpieza. tener mesa de situación y de crisis. Intensificar el cuidado del personal.

Medir la temperatura a todo el personal y proveer de barbijos y mascarilla social, ambas a todo el personal de la institución.

Desarrollar barreras físicas en las áreas de orientación y admisión de la guardia.

Suspender las visitas sociales solo la presencia de acompañantes. desarrollar métodos de informes distintos y certificar los mismos a través de metodología de streaming. que se aprenda a protocolizar todo y a desarrollar guías clínicas.

Qué todo el personal tenga ambo y guardapolvo que puedan circular de forma segura.

Evitar el ingreso innecesario de proveedores o agentes de propaganda médica. listar los elementos distintos que pueden requerir estos enfermos.

Los elementos de protección del personal y testear diariamente los consumos y corregir y los stocks.

Racionalizar al máximo la adecuación de los barbijos N95. Quien debe tener en que condiciones asistenciales y cuanto le duran.

Capacitar en forma permanente a todo el personal y tener un contacto fluido con las respectivas representaciones corporativas como los delegados de la sanidad, de los médicos y los anestesistas.

No hacer diferencias entre los servicios contratados y los propios.

Proveer de insumos para disminuir el contacto de los pacientes con el personal de salud.

Conociendo la estabilidad de los casos sin neumonía y factores de riesgo, controlar al paciente una vez al día.

Comunicarse con el paciente con su celular y que este lo tenga para comunicarse con su familia. que reciba el informe medico mediante este método.

Que las decisiones sea conjunta pero que exista unidad de mando. ampliar las camas de terapia intensiva y utilizar todos las camas de terapia intensiva con respirador.

Estar atentos a la modificación de las pautas ventilatorias.

Que el paciente se le avise antes de entrar en la habitación para que se coloque el barbijo. Dejar la comida para que el paciente se la sirva.

Utilizar todas las máscaras con reservorios. No utilizar elementos que aerosolicen ventilando los pacientes.

Poner todos los elementos de barrera posible para intubar a los pacientes.

Que no haya más de dos médicos evolucionando en la misma sala.

Evitar aglomeraciones en todos los espacios del hospital.

Flexibilizar convenios y horas de trabajo y descanso.

Vacunar a todo el personal contra la gripe.

Hasta que la saturación y el colapso lo permitan determinar áreas libres de Covid.

Aumentar el uso de la utilización de los monitores multiparamétricos.

No olvidar que los pacientes también tienen otra patología.

Este es un virus que obviamente necesita una persona. El personal de salud tiene que cuidarse, todos los pacientes en la pandemia pueden ser portadores asintomáticos u ologosintomáticos.

las áreas de recursos humanos y de liquidación de sueldos tienen que consultar con los jefes de servicios si encuentran diferencias.

Honrar los pagos del personal siempre y los esfuerzos que hacen.

Que las personas tengan reconocimiento jerárquico y social.

Constatar correctamente los síntomas, signos y parámetros pronósticos para contribuir al conocimiento de la enfermedad.

Protocolizar la administración de los medicamentos off label en esta patología para incluir casos en investigaciones multicéntricas que sirvan a la mejora de la salud global.

Proteger al personal de limpieza y de hotelería en general.

Tener en cuenta que todos los pacientes que vienen a la guardia actualmente vienen por cosas graves.

Monitorear los pacientes con elementos que luego puedan ser sanitizados.

Rotar al personal en la medida que se pueda.

escuchar a los que atienden en la zona Covid para ver si hay que modificar algo.

•También necesitaremos más personal sanitario cuanto antes. ¿Dónde los conseguiremos? Necesitamos capacitar a personas para que ayuden a las enfermeras, y necesitamos reincorporar a los trabajadores médicos que están jubilados. Muchos países ya han comenzado a hacerlo, pero esto lleva tiempo. Podemos hacerlo en pocas semanas, pero no si todo colapsa antes.

Desarrollar agresivamente áreas de fundrising para estimular y recepcionar donaciones y demostrar a los que la hacen la utilidad de las mismas.

Disminuir la fragmentación con el establecimiento fluido de puentes con la etapa prehospitalaria y con el seguimiento posterior.

Ampliar la capacidad de la morgue. Asegurar la forma de reconocimiento de los cadáveres.

Asegurar la provisión de los elementos para conservar y alojar los cuerpos de los fallecidos.

Identificar adecuadamente los cadáveres. Revisar y adecuar en la medida de lo posible los abastecimientos a los respiradores y el funcionamiento del aire comprimido y la aspiración.

Hacer simulaciones de manejo de pacientes en quirófano, traslados, de intubación.

Hacer instructivos para vestirse y desvestirse. Para armar los respiradores de cada lugar.

Verificar la posibilidad de hacer intercambios por telemedicina con otros establecimientos especialmente los hospitales escuela con establecimientos de las provincias y con municipales como también privados para intercambiar experiencias , realidades, resultados, y solucionar cuestiones operativas y cooperar entre si.

Autorizar nominativamente las drogas que se utilizarán como indicación off label, o bien por el Ministerio de salud o con protocolos multicéntricos de investigación.

Intensificar por cinco veces de la anterior normativa las superficies y las zonas de contacto donde esten los pacientes Covid.

Desarrollar áreas especiales de reúsos de barbijos N95 HASTA CUATRO REUSOS, COMO autoriza la FDA.

El paciente se considerará de alta solo luego de 21 días. Con PCR NEGATIVA.

El personal de salud podrá volver a trabajar luego de tener dos hisopados negativos luego de dos días sin fiebre.

Hisopar semanalmente al personal de salud de la emergencia y de las áreas críticas.

Recordar que la seguridad de pacientes es una responsabilidad de todos, de la gerencia general, médica, administrativa, jefes de servicios, médicos, pacientes y familiares.

Realizar recorridas periódicas por todas las áreas para ver como funcionan los protocolos.

Recopilación:

El 31 de diciembre de 2019, la Comisión Municipal de Salud y Sanidad de Wuhan (provincia de Hubei, China) informó sobre un agrupamiento de 27 casos de neumonía de etiología desconocida con inicio de síntomas el 8 de diciembre, incluyendo siete casos graves, con una exposición común a un mercado mayorista de marisco, pescado y animales vivos en la ciudad de Wuhan, sin identificar la fuente del brote. El 7 de enero de 2020, las autoridades chinas identificaron como agente causante del brote un nuevo tipo de virus de la familia Coronaviridae, que fue denominado “nuevo coronavirus”, 2019-nCoV. Posteriormente el virus ha sido denominado como SARS-CoV-2 y la enfermedad se denomina COVID-19. El 30 de enero la Organización Mundial de la Salud declaró el brote de SARS-CoV-2 en China Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional.  En China, alrededor del 15% de los pacientes con COVID-19 han desarrollado neumonía grave, y alrededor del 6% ha requerido soporte ventilatorio (invasivo o no invasivo). 

Un problema identificado en China fue la escasez de personal capacitado para tratar a estos pacientes críticos. Se identificó también, la dificultad de disponer de equipos de protección adecuados y para realizar un uso correcto de los mismos.

Es una epidemia que tuvo el epicentro en una Nación superpoblada como la China, que tiene 1386 millones de habitantes (2017), la zona inicial puesta en cuarentena es de 44 millones de personas, tantos habitantes como la república argentina. Sus autoridades sanitarias toman medidas todos los días, con un virus que se propaga en forma geométrica, que está en la fase ascendente de diseminación, debido a las características epidemiológicas tan particulares para evitar su propagación. Los analisis iniciales parecen decir que dos semanas antes del inicio de su etapa sintomática el virus puede estar siendo trasmitido. La observación de esta es para establecer la posibilidad de que se genere una pandemia. [i]

El 11 de marzo de 2020 la OMS declaró pandemia el brote de COVID-19 (https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCovChina/documentos/Actualizacion_46_COVID-19.pdf).

El 5 de marzo de 2020 fue reportado el primer caso importado de COVID-19 en la
Argentina. El 11 de marzo la OMS declaró la pandemia mundial. Desde ese momento se están observando las consecuencias en el mundo a nivel sanitario. Debido al período de incubación de este virus puede llegar a ser de 14 días y de todo lo que se desconoce de su comportamiento, el nivel de planificación y de anticipación es crucial.

Parece ser que, por tercera vez, en otras tantas décadas, un coronavirus zoonótico cruzó especies para infectar poblaciones humanas. Los otros brotes de coronavirus respiratorios en humanos (El del sindrome respiratorio agudo severo SARS CoV y el coronavirus del sindrome respiratorio del medio oriente MERS CoV) tiene un 3% de mortalidad. https://promedmail.org .

Estamos frente a la primera epidemia que tiene capacidad para comprometer la salud Global de la humanidad en la era neoveseliana de la medicina, genómica, personalizada, de precisión, con una pandemia, en corto tiempo, que exigirá medidas firmes, con un comando único, con una determinación contundente en función de atenuar los daños generados por un virus que se propagará siguiendo un ciclo exponencial, porque no hay forma de contenerlo. Se abrió la caja de Pandora y lo que quedó adentro era el coronavirus.

Cuando nos enfrentamos a este Cisne Negro que es el Coronavirus, debemos pensar que nos tenemos que enfrentar a casos moderados o graves respiratorios o con falla multiorgánica que pone en tensión y colapsa los sistemas de salud en el Mundo, países tremendamente desarrollados, con inteligencia de estos riesgos no lo previeron, de hecho, EE. UU tenía en reserva unos 7.866 respiradores, cifra insuficiente para tener unos 10 millones de casos probables.

Esta epidemia nos da dos opciones luchar o sufrir una epidemia masiva.

Que los sistemas de salud ya están colapsando en muchos países del mundo, que los datos que inicialmente tomamos como referencia no parecen que sean seguros, y esto deberá aclararse con el tiempo, ahora se deben realizar estimaciones más fidedignas en relación con España, Italia, Francia, y EE. UU.  Supongo que la situación en China fue más grave de lo comentado, que el principal error fue no haber advertido porque si se hubiera señalado la gravedad potencial a lo que nos enfrentamos, la capacidad de transmitir y por donde se iba a producir el colapso, tal vez se hubieran podido tomar medidas para evitar muchas de las muertes.


Los países tienen dos opciones: luchar o sufrir una epidemia masiva. No es la salud o la economía, hay que evitar la transmisión exponencial que hará colapsar al sistema de salud, porque la unidad de cuidados intensivos se sobrecarga por la duración de la estancia en la unidad que es de 14 días promedio, pero que en algunos casos por las complicaciones puede superar las seis semanas. En cuanto se puede reabrir en forma programada la economía.
Si eligen el camino de la epidemia, habrá miles de muertes. En algunos países, millones como ocurrirá en EE.UU o lo que está ocurriendo en la situación dramática de Guayaquil.
Y eso probablemente no elimine nuevas olas de infecciones, nuevos brotes. Esto no será unas pocas semanas, sino que durará hasta varios meses.
Si luchamos ahora, frenaremos las muertes. Mediante el aislamiento, confinamiento, distanciamiento, el cierre de fronteras, alejamiento, acciones para contener la epidemia, suspensión de los vuelos, de las concentraciones, espectáculos, deporte, cierre de las escuelas. Teletrabajo. Limitación de los viajes internos. Cierre de negocios, bares y restaurantes. Cambios del modelo prestador. Proteger al personal de salud. Desarrollar la telemedicina y la georreferenciación. Vacunación ampliada para la gripe. Flexibilizar horas de trabajo. Distribuir equitativamente los insumos para poder construir equidad en el sistema.
Aliviaremos nuestro sistema de salud. Con la disminución del pico de los casos, que no pueda soportar la capacidad instalada del sistema de salud. La saturación llega a los cuidados críticos y a los pacientes que requieren asistencia respiratoria mecánica.
Nos prepararemos mejor. entrenándonos, consiguiendo insumos y fundamentalmente los elementos de protección individual.  Aprenderemos. De los tratamientos. De cómo manejar este nuevo modelo de atención no personalizado.
El mundo nunca ha aprendido tan rápido sobre algo, nunca como ahora, ni tan mal, la evidencia científica no tiene tiempos para aportar, se publican correspondencias, editorial y pequeñas series de casos, muy contradictorios, y no hay tiempos para esperar evidencias.
Lo necesitamos, porque sabemos muy poco sobre este virus. Diría que poco, hay varias teorías fisiopatológicas sobre el desarrollo de la enfermedad, el impacto en el organismo y que varía en el curso del mismo, como una etapa virémica, dos etapas pulmonares y la falla multiorgánica de la tormenta inflamatoria.
Todo lo que estamos haciendo es algo crítico: Ganar tiempo. Es vital. Recién hoy llegó el vuelo que abre el puente aéreo indispensable.

El mejor antídoto es aislarse.

Si elegimos luchar, la lucha será repentina, sostenida al límite de las fuerzas y luego un descenso gradual que nos parecerá interminable. Estaremos encerrados durante dos meses, no más tiempo. Después, recuperaremos más y más libertades. Allí aumentará el Ro en la población por efecto de las cercanías.
Puede que no volvamos a la normalidad inmediatamente. Pero lo haremos gradualmente, y eventualmente volveremos a la normalidad Y podemos hacer todo sin olvidarnos del resto de la economía.

Las interpretaciones más probables es que el coronavirus tardó más tiempo en llegar a algunos países porque están menos conectados, o que el coronavirus ya está allí pero estos países no han podido invertir lo suficiente en pruebas para saberlo. De cualquier manera, si esto es cierto, significa que la mayoría de los países no escapará al coronavirus. Es cuestión de tiempo antes de que todos vean brotes y necesiten tomar medidas.

Si no hacemos nada: muchos se infectan, el sistema de salud colapsa, explota la tasa de letalidad (porcentaje de casos que acaban en muerte), y morirán ~10 millones de personas (barras azules). Para confirmar que el número es razonable, hagamos un pequeño cálculo: si ~75% de los estadounidenses se infectan y muere el 4%, eso resulta en 10 millones de muertos o sea aproximadamente 25 veces la cantidad de estadounidenses muertos en la Segunda Guerra Mundial.

Hay dos cifras que importan: qué porcentaje de personas se infectará con el virus, y qué porcentaje de ellos morirá. Si sólo el 25% se enferma (debido a que los que tienen el virus pero son asintomáticos no se computan como casos), y la tasa de letalidad es del 0,6% en lugar del 4%, al final habrá 500.000 muertes en Estados Unidos. El número real probablemente se encuentre en este rango.[i] La experiencia me dice que estamos frente a Oligo o pausisintomáticos muchas veces más que asintomáticos.

Tendríamos que esforzarnos para que el sistema de salud no colapse por el cuidado crítico que requiere el 2,5% de los pacientes contabiados,

La argentina tiene 8850 camas de terapia intensiva, la mitad de las cuales tendría respiradores, pero salvo muy pocas unidades no están sometidas al stress que todos los pacientes estén ventilados. Que capacidad de abastecimiento de oxígeno tienen los establecimientos. En la zona más afectada el área metropolitana existe unas 4800 camas de terapia intensiva, podrían hacer falta unas 1500 unidades de respiradores. Alcanzarán depende de la exponencialidad que tenga la curva.

En lugar de considerar las camas de cuidados intensivos, también se pueden considerar los respiradores, pero el resultado es prácticamente el mismo, ya que hay menos de 100.000 en Estados Unidos.

Por eso murieron muchas personas en Hubei y ahora está sucediendo lo mismo en Italia e Irán. La tasa de letalidad de Hubei terminó mejor que lo que podría haber sido porque se construyeron 2 hospitales casi de un día para otro. Italia e Irán no pueden hacer lo mismo; pocos países pueden hacer algo así. Veremos qué termina sucediendo allí.

Si el 5% de sus casos requieren cuidado intensivo y no lo pueden obtener, muere la mayoría de esa gente. Así de simple.

Existen algunos daños colaterales, que pocos autores están considerando, esta demanda excesiva tendrá un efecto de desplazamiento y postergación. Hay 4 millones de personas internadas en cuidados intensivos en Estados Unidos cada año, y 500 mil (~13%) de ellas mueren. Sin cuidados intensivos, ese porcentaje podría estar más cerca del 80%. Aunque sólo llegara al 50%, a lo largo de un año se pasaría de 500 mil muertes a 2 millones. 1,5 millones de muertes, como daño colateral.

Un coronavirus sin control significa el colapso del sistema de salud y eso significa muertes masivas. Las dos opciones que tenemos es mitigar y suprimir.

En éste, la situación de “No hacer nada” es la curva negra. Cada una de las otras curvas indica lo que sucedería si implementáramos medidas de distanciamiento social cada vez más duras. La azul indica las medidas de distanciamiento social más duras: el aislamiento de las personas infectadas, la cuarentena de personas que podrían estar infectadas y el aislamiento de las personas mayores. Esta línea azul es en términos generales la estrategia actual del Reino Unido frente al coronavirus, aunque por el momento ni siquiera imponen, sólo sugieren.

Aquí, nuevamente, la línea roja es la capacidad en términos de cuidados intensivos, esta vez en el Reino Unido. Nuevamente esa línea está muy cerca del extremo inferior. Toda esa área de la curva por encima de la línea roja representa a los pacientes con coronavirus que, sin los cuidados intensivos que necesitarían, probablemente morirían.

La idea es que todas las personas infectadas que luego se recuperan ya son inmunes al virus. Esto es el centro de esta estrategia: Sé que será duro por algún tiempo, pero una vez que pase y hayan muerto algunos millones de personas, el resto de nosotros seremos inmunes, el coronavirus dejará de propagarse, y le diremos adiós. Mejor hacerlo de una vez y terminar con él porque nuestra alternativa es hacer distanciamiento social durante por lo menos un año, y aun así no evitaremos el pico de contagios que venga más tarde.

Se temen tres cosas a pesar de todos los esfuerzos.

  1. Este primer cierre durará meses, lo que resulta inaceptable para mucha gente.
  2. Un cierre de varios meses destruiría la economía.
  3. Esto no resolvería el problema porque sólo estaríamos posponiendo la epidemia: una vez que se liberen las medidas de distanciamiento social, millones de personas se seguirán infectando y morirán.

[i] Tomas Pueyo España. 2020. Coronavirus porque debemos actuar ya.


[i] Díaz CA. 2020. Epidemia por Coronavirus. Consideraciones iniciales. Publicado el 25 de Enero de 2020. Con el humilde propósito de advertir el riesgo que tenía una patología como esta.

Catorce por ciento de los infectados son trabajadores de salud. ¿Qué puede estar pasando?

Revisión realizada 17-4-2020.

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular Universidad ISALUD.

Es necesario que más allá de las acusaciones cruzadas de trabajadores de la salud, sus representantes nacionales, provinciales, contra directivos de los establecimientos asistenciales y autoridades sanitarias jurisdiccionales y nacionales, que no quieren ver afectada su imagen pública, podamos investigar que puede estar pasando para que se evite que el personal de salud se enferme como está ocurriendo, porque en primer lugar no tenemos como reemplazarlos, los enfermeros que tenemos son estos, los médicos son los que están, más allá de delirios sistematizados que añoran estudiantinas revolucionarias, sus competencias son vitales para salvar vidas, en la ecuación del modelo SEIR que seguimos, están doblemente expuestos con los paciente y en el viaje, además socialmente estos pueden enfermar a su entorno familiar y laboral y a los pacientes, porque primigeniamente es nuestra obligación la seguridad de los pacientes y los trabajadores. Los mismos tienen temor a enfermarse gravemente, natural, generado por la incertidumbre de lo desconocido, lo que no conocemos y que no tiene tratamiento.

Investigar que puede estar pasando para que se evite que el personal de salud se enferme como está ocurriendo, ya que sus competencias son vitales para salvar vidas.

Los interrogantes se multiplican, a saber: Si los medios de los elementos de protección individual o personal que son provistos son los adecuados. Si son suficiente barrera. La calidad de los elementos y sus materiales está certificada. cuando hay que entrenar para tener la competencia para vestirse y desvestirse, acción que conviene y es fundamental que sea supervisada, que materiales tienen que tener esa barrera de protección personal. No tendríamos que tener más capacidad de testear a nuestra población de salud, para aislarla antes que su propio Ro afecte a muchos compañeros. La situación de desinversión que tiene la salud hace más de dos décadas y las pérdidas de los últimos años, ha desabastecido la provisión. Debido a que las principales fábricas de producción de los elementos utilizados son de China, y hasta que esta no salió de la multiplicación de los casos no pudo exportar. La carencia de un puente aéreo para traer insumos, respiradores y test para hacer diagnóstico. Ahora la carencia de logística privada, la corriente especulativa, la necesidad de sobreactuar por la respuesta tardía de muchos responsables, genera desabastecimiento muy peligroso, porque es enfrentarse a pacientes que requieren aislamiento de gota y contacto. Cuales son los lugares comunes que comparten las personas, como evolucionan los pacientes,

Interrogantes para la protección del personal de salud
Carlos Alberto Díaz.

Otro factor que he analizado con mi equipo de trabajo, es si esto puede estar siendo afectado por el inicio de la circulación comunitaria del virus, la coexistencia con dengue, con otros virus respiratorios, la continuidad de la actividad asistencial normal, la aparición de casos subclínicos, u oligosintomáticos o presintomáticos, contagian antes de la aparición del cuadro clínico y de la fiebre. La definición de caso diariamente cambiante. Que afectaba los consejos en la línea de la telemedicina, cambiándolos hasta dos veces por día. Con momentos en que tuvimos que aislar cuadros de angina, o fiebres de otro origen. Con el temor que ello implicaba para los pacientes, familiares y personal, «el paciente es sospecha de COVID». Testimonialmente hemos visto gente llorar emocionada cuando le dijimos que no era detectable por PCR los antígenos específicos de las partículas virales. Cuando en realidad el premio es tener IG G, circunstancia que por el momento no podemos determinar.

Desarrollo:

En esta semana la epidemia de coronavirus hizo eclosión en varios establecimientos de salud, entre los agentes de salud que están enfermos porque viajaron (Chaco, CABA y Provincia de Buenos Aires) o estuvieron en contacto cercano con los que viajaron o por los primeros casos de circulación comunitaria. Llegando al cierre de servicios o evacuación de las instituciones pública y privada.

Mas idas y venidas, que las aconsejadas para no sostenerse en el error. Parecían más respuestas a las presiones que decisiones meditadas basadas en el conocimiento. Aislamientos iniciales, levantamiento de estos, con cambios diarios de definición de casos, que afecta los niveles de protección y las directivas, de alarma institucional, además directivas de Ciudad, de la Provincia de Buenos Aires, del Ministerio de Salud de la nación diferentes. Que como directivo de un establecimiento y responsable de la seguridad de los pacientes y de los trabajadores de salud se hace muy complejo, tomar decisiones sin información, sin un sistema técnico de toma de decisiones.

Además, porque ninguno de los establecimientos estaba preparado, definidas las circulaciones Covid no Covid, los kits de elementos de protección personal eran escasos, como distribuirlos estaba la duda, cuales eran las tasas de uso, las horas de empleo de los barbijos N95, que vestimenta a utilizar, la dificultad de aislar a los primeros pacientes, el desconocimiento de la cantidad de pacientes subclínicos que pueden estar en la sociedad o consultar con otros síntomas.

Los trabajadores de la salud enfrentan un riesgo elevado de exposición a enfermedades infecciosas, incluido el nuevo coronavirus (COVID-19) en Argentina hasta el momento del total de casos registrados es de 2758, 88 nuevos casos, 129 fallecidos. De todos los casos 851 (31%) son importados, 997 (36,3%) son contactos estrechos y 474 (17,3%) son casos de circulación comunitaria, y el resto se encuentra en investigación epidemiológica. Del total de los infectados 14% pertenecen al área de salud. 

Es imperativo garantizar la seguridad de los trabajadores de la salud no solo para salvaguardar la atención continua del paciente sino también para garantizar que no transmitan el virus. COVID-19 puede propagarse a través de la tos o las gotas respiratorias, el contacto con fluidos corporales o desde superficies contaminadas.[i][ii] Se espera que al inicio de cualquier brote se reconozcan primero los casos graves y luego se detecten los casos menos graves (leves o asintomáticos) con una frecuencia cada vez mayor, allí también tenemos que orientar nuestra atención. El problema que tenemos con esta parte del abordaje es imperioso tener disponibilidad de hacer test rápidos y sostener el aislamiento social, el uso de mascarilla social, que todo paciente en la institución de salud internado por cualquier causa tenga mascarilla y que los trabajadores de salud tengan elementos de protección social.

Estos virus, tuvieron una proporción importante de pacientes asintomáticos.

1. La extensión de los casos asintomáticos de MERS-CoV fue de aproximadamente el 9.8% de diferentes estudios,

2. Un estudio de rinovirus humano mostró que la infección asintomática era cuatro veces más común que la infección sintomática y otro estudio mostró que la tasa de infección por rinovirus entre un par de padres asintomáticos de un niño sintomático de rinovirus era uno de 36 (2.8%) con una positividad general del 23.5% entre sujetos sintomáticos y 3.6% de sujetos asintomáticos. El total de casos asintomáticos del virus de la influenza se estimó en 5.2% –35.5%. Según la serología, la tasa de positividad fue del 13% en el SARS asintomático, 4% en aquellos con síntomas leves y 82% en aquellos con enfermedad grave.

3. Un artículo recientemente publicado llamó la atención un control realizado a 215 embarazadas que se internaron para realizar un trabajo de parto, se le realizó estudios de PCR, dando un 13,5 % de asintomáticos y otro 1,9% de las mismas que desarrollaron sintomatología en el puerperio. Lo cual haría que más de un 15% de las embarazadas

4, Un total de 565 ciudadanos japoneses fueron evacuados de Wuhan, China a Japón. Todos los pasajeros fueron examinados para detectar síntomas y también realizaron pruebas de reacción en cadena de la polimerasa de transcripción inversa, identificando 5 pasajeros asintomáticos y 7 sintomáticos que dieron positivo para 2019-nCoV. Mostramos que el resultado del cribado sugiere una relación asintomática del 41,6%.[i]

5. Otro informe notificó que un paciente en Alemania. Además, en un grupo familiar de casos que acudieron a Wuhan desde Shenzen, los padres y los abuelos que visitaron a un miembro de la familia en un hospital tuvieron síntomas y dieron positivo por SARS-CoV-2 (2019-nCoV). La familia insistió en analizar a un niño asintomático de 10 años y las pruebas fueron positivas según lo comprobado por RT-PCR en muestras de hisopo nasofaríngeo y de garganta y la tomografía computarizada mostró infiltrado leve

Estos estudios deben examinar el curso clínico de esos individuos, la dinámica viral, las cargas virales y la contribución a la transmisión. 

6. Es crucial evaluar la cantidad de las personas asintomáticas, esto es lo que hicieron en Corea y Singapur, testear y testear y aislar a los que tenían PCR detectable y limitar con ello la transmisión. Dichos estudios también mejorarán la comprensión de la patogénesis de estos virus emergentes e informarán a los responsables políticos para que hagan recomendaciones científicamente sólidas.

Ejemplo en Alemania. el inicio fue por un ciudadano asintomático.

El inicio de la epidemia en Alemania, fue por un caso de infección Covid 2019 adquirida fuera de Asia en el que la transmisión parece haber ocurrido durante el período de incubación en el paciente índice.

Un hombre de negocios alemán de 33 años, por lo demás sano (Paciente 1), se enfermó con dolor de garganta, escalofríos y mialgias el 24 de enero de 2020. Al día siguiente, se desarrolló una fiebre de 39.1 ° C (102.4 ° F), junto con una tos productiva En la tarde del día siguiente, comenzó a sentirse mejor y volvió a trabajar el 27 de enero.

Antes del inicio de los síntomas, había asistido a reuniones con un socio comercial chino en su compañía cerca de Munich el 20 y 21 de enero. El socio comercial, residente de Shanghai, había visitado Alemania entre el 19 y el 22 de enero. Durante su estadía, ella había estado bien sin signos o síntomas de infección, pero se había enfermado en su vuelo de regreso a China, donde dio positivo por 2019-nCoV el 26 de enero

El 27 de enero, informó a la compañía sobre su enfermedad. Se inició la búsqueda de contactos, y el colega mencionado anteriormente fue enviado a la División de Enfermedades Infecciosas y Medicina Tropical en Munich para una evaluación adicional. En la presentación, estaba afebril y bien. No informó enfermedades previas o crónicas y no tenía antecedentes de viajes al extranjero dentro de los 14 días anteriores al inicio de los síntomas. Se obtuvieron dos torundas nasofaríngeas y una muestra de esputo que resultaron positivas para 2019-nCoV en el ensayo cuantitativo de reacción en cadena de la transcriptasa inversa-polimerasa (qRT-PCR).

China:

La evidencia reciente sugiere que incluso alguien que no es sintomático puede propagar COVID-19 con alta eficiencia, y las medidas convencionales de protección, como las máscaras faciales, proporcionan una protección insuficiente. Un niño de 10 años que estaba infectado con COVID-19 no tenía síntomas, pero tenía cambios visibles en las imágenes pulmonares y en los marcadores sanguíneos de la enfermedad.

 Otro paciente sometido a cirugía en un hospital de Wuhan infectó a 14 trabajadores de la salud incluso antes de que comenzara la fiebre.

 Además, un experto médico, que visitó Wuhan para investigar el brote de COVID-19, después de regresar a Beijing, inicialmente exhibió conjuntivitis del párpado inferior izquierdo antes de la aparición de síntomas catarrales y fiebre.

El individuo dio positivo para COVID-19, lo que sugiere su tropismo a las superficies mucosas no respiratorias, lo que limita la efectividad de las máscaras faciales. 

Un paciente que viajó desde Shanghai para asistir a una reunión en Alemania fue subclínico hasta el vuelo de regreso a China. Sin embargo, se encontró que dos de los contactos cercanos de este paciente y otros dos pacientes que asistieron a la reunión sin contacto cercano estaban infectados con COVID-19.

Este caso reciente muestra que no solo los pacientes subclínicos pueden transmitir el virus de manera efectiva, sino que también pueden eliminar grandes cantidades del virus e infectar a otros incluso después de recuperarse de la enfermedad aguda. 

Estos hallazgos justifican medidas agresivas (como máscaras N95, barbijos tricapas, gafas y batas protectoras) para garantizar la seguridad de los trabajadores de la salud durante este brote de COVID-19, así como brotes futuros, especialmente en las etapas iniciales donde la información limitada sobre la transmisión y la potencia infecciosa del virus está disponible.

El crucero

En el Diamond Princess un total de 18% con intervalo de confianza entre 16-20%. El crucero llevaba más de 4.500 personas entre tripulantes y pasajeros. Con un total de 542 casos a bordo. El 46.5% de los casos de Diamond Princess fueron asintomáticos cuando se probaron, lo que podría “explicar en parte la alta tasa de contagio entre los pasajeros y la tripulación de los cruceros”, dijeron los CDC.

Localidad de Vo.

En una localidad al oeste de Venecia, se detectaron entre un 50-70% de asintomáticos.[i]

Washington:

Todas las infecciones de SARS-CoV-2 confirmadas por laboratorio en el personal de salud que residen en el Condado de King, Washington, a partir del 28 de febrero de2020, la fecha en que el primer caso confirmado fue reconocido en un centro de atención a largo plazo del Condado de King, a través de March 13, 2020, fueron incluidos. El Personal de salud se realizó estudios después de cumplir con los criterios de signos y síntomas de sus instalaciones para las pruebas, que variaron. Se realizaron entrevistas telefónicas solicitando lo siguiente: demografía, condiciones médicas crónicas (por ejemplo, obesidad, hipertensión, diabetes y enfermedad hepática, cardíaca y pulmonar), naturaleza de la atención al paciente, ocupación y ubicación del trabajo, historial de síntomas, días trabajados mientras sea sintomático y resultado clínico. Los síntomas en el inicio de la enfermedad incluyeron todos los reportados para el día calendario durante el cual el HCP se sintió mal por primera vez. La recopilación de datos se llevó a cabo como parte de una respuesta de salud pública y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades consideraron que estaban exentos de revisión por una junta de control institucional.

Cincuenta de los trabajadores fueron identificados hasta el 13 de marzo de 2020; se entrevistó a 48.La mediana de edad fue de 43 años (rango, 22-79 años); 37 (77.1%) eran mujeres. La mayor parte del personal (37 [77.1%]) realizó atención directa al paciente; el resto incluía asistentes administrativos, trabajadores de servicios ambientales y trabajadores de mantenimiento. Veintitrés del personal (47,9%) tenían condiciones médicas crónicas. El personal trabajó en 22 centros de atención médica, incluidos centros de atención a largo plazo (24 [50.0%]), clínicas ambulatorias (13 [27,1%]) y hospitales de atención aguda (6 [12,5%]). Tres de los empleados trabajaron simultáneamente en más de 1 centro de atención médica.


Los síntomas iniciales más comunes fueron tos (24[50.0%]), fiebre (20 [41,7%]) y mialgias (17 [35,4%]) Ocho de las personas (16,7%) no reportó fiebre, tos, dificultad para respirar, o dolor de garganta al inicio de los síntomas; entre este grupo, los síntomas más comunes fueron escalofríos, mialgia, coriza y malestar general.

Uno de los trabajadores no tenía fiebre, tos, dificultad para respirar o dolor de garganta en cualquier momento durante la enfermedad y sólo reportó coriza y dolor de cabeza.

Para los otros 7 agentes, el tiempo medio de inicio de la enfermedad, lapso entre el comienzo de la enfermedad a la aparición de los síntomas. utilizado para la pantalla de COVID-19 fue de 2 días (rango, 1-7 días). Si se incluyen mialgias y escalofríos en los criterios de cribado en el inicio de la enfermedad, la detección de casos entre el personal aumentó de 40 (83,3%) a 43 casos (89,6%).

Entre los entrevistados, 31(64,6%) informó que estuvo trabajando una mediana de 2 días (rango, 1-10 días) mientras que exhibió cualquier síntoma. Observemos que sustancioso este concepto trabajaron dos días antes de licenciarlos.

En esta cohorte, la detección solo de fiebre, tos, dificultad para respirar o dolor de garganta podría haber perdido el 17% de la personas sintomáticas en el momento de la aparición de la enfermedad; la ampliación de los criterios para la detección de síntomas para incluir mialgias y escalofríos todavía puede haber perdido el 10%. Los datos indican que el empleado trabajó durante varios días, mientras que sintomático, cuando, según un creciente cuerpo de evidencia, pueden transmitir SARS-CoV-2 a pacientes vulnerables y otros trabajadores. [i]


jama 2020

[i] Chow EJ. Schwartz NG Tobolowsky FA. Zacks RLT. Symptom Screening at Illness Onset of Health Care Personnel With SARS-CoV-2 Infection in King County, Washington

Las limitaciones a este estudio incluyeron un pequeño tamaño de muestra, un período de tiempo de estudio corto, variabilidad en los criterios de prueba de cada instalación para HCP y disponibilidad limitada de pruebas en el momento de esta investigación. Debido a que este estudio se centró en las pruebas basadas en los síntomas, aquellos con síntomas atípicos y ausentes tal vez subestimados.

algunas intervenciones para prevenir las afectación del personal.

1. Las intervenciones para prevenir la transmisión desde los trabajadores incluyen la ampliación de los criterios de detección basados en síntomas,

2.  asilamiento precoz de los sintomáticas,

3. facilitar las pruebas de personal sintomática,

4. y la creación de políticas de licencia por enfermedad que son no punitivas, flexibles y consistentes con la orientación de salud pública.

5. El uso de la máscara facial por todo el personal para el control de código fuente podría impedir la transmisión entre los enfermeros o médicos levemente sintomático y asintomático. Esto puede ser particularmente importante en los centros de atención a largo plazo y en las regiones con transmisión comunitaria generalizada..

Argentina:

Un 14 por ciento de los 2.669 casos confirmados de coronavirus en la Argentina corresponde al personal de salud que atiende la pandemia y, de esos 374 positivos, 3 han fallecido en las provincias de La Rioja, Chaco y Rio Negro, informó este viernes la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti, durante la emisión del reporte diario que realiza la cartera sanitaria nacional.

Vizzotti confirmó que el 33% del personal de salud infectado tiene un antecedente de viaje y que la principal causa de contagio en ese grupo es de tipo “horizontal”, es decir, transmitida entre los profesionales. En este sentido, instó a todo el personal esencial del país, incluyendo a los trabajadores de salud, a reforzar las medidas preventivas y, en el caso de presentar síntomas, cumplir el aislamiento en el hogar, contactar al sistema de salud y no asistir al trabajo.

Hay pocos informes de casos confirmados en laboratorio que son verdaderamente asintomáticos, y hasta la fecha, no ha habido transmisión asintomática documentada. Esto no excluye la posibilidad de que pueda ocurrir. Se han notificado casos asintomáticos como parte de los esfuerzos de rastreo de contactos en algunos países.

Discusión final:

1. Evitar La falta de material de protección personal

2. Que el material provisto sea el adecuado y probado.

3. el personal de salud tiene una doble posibilidad de contagiarse por estar atendiendo enfermos y por no estar comprendido en la cuarentena e ir a trabajar en el transporte público. Por ello limitar la exposición modificando pautas de trabajo.

4. Intensificar acciones de triage y detección. Intensificar la telemedicina. Los casos leves en cuanto se pueda aislamiento domiciliario. Al principio algunos pacientes ocultaban los síntomas. Otros que no querían someterse a un aislamiento de catorce días.

5. detectar pacientes que cursan la enfermedad asintomáticamente. Los internados en áreas comunes no Covid, en salas de parto, quirófanos, unidades de cuidados críticos con neumopatías graves no provenientes de áreas de circulación, como se definía el caso o seguirlos en ambulatorio sin protección, o con diagnóstico supuesto de dengue, es que pudo haber motivado la exposición de los trabajadores a pacientes con COVID 19.

6. Puede que la contagiosidad del virus sea superior a la mencionada en la bibliografía

7. limitar la circulación innecesaria de personas. Prohibir las visitas. Informes telefónicos.

 8. no Reanimar pacientes.

9. Por haber estado en contacto en su medio familiar con enfermos, o personas que venían de áreas endémicas.

10. Detección de casos asintomáticos u oligosintomáticos.

conclusión:

Es fundamental que estemos todos en el mismo lado protegiendo al personal de la salud y todas las otras actividades que están liberadas en la cuarentena. No medir esfuerzos económicos y del sector de compras para proveer de insumos. Capacitar al personal. Realizarle estudios de detección. No sobrecargarlos. Dejar siempre un equipo guardado en trabajo domiciliario para tomar la actividad asistencial en el momento que se requiera. No licenciamiento sino actividades que provean al área asistencial de información, de estudios epidemiológicos, de lectura de bibliografía y actualización de las normas. Capacitar a todos los médicos para que sepan ventilar pacientes y que conozcan las normas de atención. Trabajemos con transparencia, preocupación, dedicación en proteger al personal de la salud que sus competencias nos permitirán salvar vidas.


[i] Day M. Covid-19: identifying and isolating asymptomatic people helped eliminate virus in Italian village. BMJ 2020;368:m1165


[i] Nishiura H. Kobayashi T. Miyama T. Suzuki A:Stimation of the asymptomatic ratio of novel coronavirus infections (COVID-19)  International Journal of Infectious Diseases 2020 doi: 10.1016 / j.ijid.2020.03.020


[i] Sutton D. Fuchs K Dalton M. Goffman D.  Universal Screening for SARS-COV-2 in Women admitted for delivery. N Eng J Med 2020

[ii] Breslin N, Baptiste C, Gyamfi-Bannerman C, et al. COVID-19 infection among asymptomatic and symptomatic pregnant women: two weeks of confirmed presentations to an affiliated pair of New York City hospitals. Am J Obstet Gynecol MFM (in press).

Preservar el Sistema de Obras Sociales en argentina durante y después de la epidemia.

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular de la universidad ISALUD.

Introducción:

Esta es una crisis que será prolongada y que mínimamente durará seis meses, la salida actual de la cuarentena sin contratiempos llevará entre nueve y doce semanas, ya que el retorno a la actividad de las aulas será muy probablemente a fines de junio o luego de las vacaciones de invierno.

Tengo la impresión que este sacrificio como sociedad y como agentes de salud nos encontrará más agotados, antes de que empiece a saturarse el sistema de atención.

Es claro que no evitaremos la propagación estamos difiriendo la progresión en el aumento de los casos, disminuyendo el pico, pero no se si reduciremos el número de los afectados, la gravedad de los mismos, podríamos estar evitando la sobrecarga de los servicios críticos, que es lo que reduciría la mortalidad. es dable suponer que con una estructura asistencial de más competencias y no en tensión los resultados pueden ser mejores, porque no aumentará las complicaciones en los pacientes ventilados.

Obras sociales:

Las obras sociales son según dice Ernesto Garay son “organizaciones de la seguridad social, financiadas mediante el aporte y la contribución obligatorios, de trabajadores y empleadores –respectivamente–, sujetas a contralor estatal e integradas al Sistema Nacional del Seguro de Salud, cuyos fines son la prestación de servicios de salud y sociales a los beneficiarios, los que tienen la opción de elegir afiliarse a la Entidad que le ha de prestar esos servicios”.

«Financiación: la financiación de dichas entidades sociales es contributiva, ya que proviene del aporte y la contribución pecuniaria que por disposición legal, obligatoriamente deben realizar los trabajadores (aportes) y sus empleadores (contribuciones). El trabajador –afiliado titular–, con base en los vínculos jurídicos de afiliación y cotización, debe efectuar el aporte correspondiente a su afiliación (la que comprende a su grupo familiar primario) y que asciende al tres por ciento (3%) de su remuneración (art. 16, inc. b, Ley de Obras Sociales 23.660 –LOS–). También, deberá aportar un plus adicional, equivalente al uno y medio por ciento (1,5%) de su remuneración bruta, por cada integrante del grupo familiar primario extraordinario autorizado (es decir, aquellos ascendientes o descendientes por consanguinidad del afiliado titular a que se refiere el art. 9º, último apartado, LOS). El aporte a cargo del trabajador será un porcentaje de su remuneración bruta (art. 16, inc. b, LOS) y le será retenido por su empleador (art. 19, 1ª parte, LOS). El empleador, a su vez, por imperio de lo normado en la Ley de Obras Sociales (LOS), a través de su artículo 16, inciso a, impone “una contribución a cargo del empleador equivalente al seis por ciento (6%) de la remuneración de los trabajadores que presten servicios en relación de dependencia” (aplicación art. 80, ley 25.265).

Técnicamente las obras sociales tienen un modelo prestador de atención gerenciada, que mejoran los resultados en algunas patologías trazadoras como el infarto agudo de miocardio o en el accidente cerebro vascular, el control de la diabetes, el peso de los recién nacidos, con respecto a la población en general se deben tener mejores resultados, y cuando comparamos las cápitas que destinan los unos y los otros vemos que la seguridad social es mucho más eficiente que las prepagas y que el sector público de salud. Por lo tanto, las obras sociales se legitiman desde los resultados y los años de vida potencialmente perdidos que son inferiores. Son actores sociales institucionales fundamentales. Los detractores no sustraen la esencia de su existencia de la conducción, y se confunden expresiones vinculadas a la representación y a la legitimidad, que como agentes de los servicios de salud son irremplazables, inclusive para la existencia de las prepagas.

Antes de la pandemia:

El retraso salarial y la disminución de 234.000 empleos formales disminuyeron la recaudación, afectando la matriz de ingresos, especialmente para las obras sociales más postergadas, asi mismo la inflación en salud, el aumento de los gastos lleva a las entidades a entrar en déficit, postergación de pagos y tener que recurrir al financiamiento que los sindicatos, con recursos que utilizan habitualmente para capacitar a los trabajadores de la actividad o bien para las actividades recreativas o endeudarse con prestadores sanatoriales, médicos y de farmacias. Se entró a la crisis Covid con serios problemas de sustentabilidad y solvencia.

Se calcula que por el efecto de la epidemia se producirá la pérdida de 200.000 puestos de trabajo más, es dable pensar que el desempleo quedará casi en un 17 – 25% algo muy difícil de sobrellevar. Con casi un 50% de pobreza.

La seguridad social conforma una porción importante del sistema de salud argentino, tanto en términos de recursos involucrados como de población cubierta. Si bien la organización de la salud en la Argentina ha determinado la cobertura efectiva de la totalidad de la población de manera universal, ésta presenta serios problemas de equidad y acceso. Esto es así, ya que aunque la protección financiera está cubierta para todos, se hace de manera muy diferencial. Por un lado, existe un grupo de la población que tiene coberturas múltiples y de diferente calidad por la superposición de la oferta pública, la cobertura  obligatoria de la seguridad social y la privada. Por otro lado, la organización descentralizada y las características territoriales del país han determinado un acceso diferente para cada grupo poblacional (Cetrángolo y Goldschmit, 2018)

Dentro del subsector de la seguridad social se encuentran numerosas instituciones, con diferentes poblaciones afiliadas y marcos normativos propios: 

● Los trabajadores del sector privado formal y los del sector público nacional, así             como sus respectivos grupos familiares, y los trabajadores independientes    (monotributistas) y personal de casas particulares tienen cobertura provista por las           denominadas “obras sociales nacionales”. 

● El personal de las FFAA, de Seguridad, Judicial y Universitarios, entre otros,            cuenta con sus propias instituciones de salud.

● Los trabajadores de los sectores públicos provinciales/municipales y sus familias          se encuentran asegurados en las “obras sociales provinciales” que cuentan con           sus respectivos institutos de seguridad social en salud.

 ● Finalmente, los jubilados y pensionados y sus grupos familiares se encuentran           cubiertos por los servicios que brinda el Instituto Nacional de Servicios Sociales            para Jubilados y Pensionados, más conocido como “PAMI” (Programa de Atención           Médico Integral).

La expansión de las obras sociales se convirtió en el mecanismo disparador del desarrollo del sector de la salud, orientando su demanda hacia prestadores privados, empresas  químico-farmacéuticas y productores de equipamiento médico, lo que fue determinante  para el crecimiento del subsector privado. La red de servicios estatales pasó a ser la única  cobertura de una porción creciente de la población, la más carenciada, sin acceso a ningún tipo de seguro.

No sabemos como salir, con tanta población sin anticuerpos contra el virus en la poblacional, la apertura del mundo del trabajo expone vencer a la cuarentena, pero al mismo tiempo precipitar la exponencialidad de la curva de transmisión, estamos replegados, con un desconcierto fenomenal, con un derecho a la perplejidad, que nos lleva a un carácter totalmente conjetural de lo que pasa y podemos hacer. No hay salidas económicas consensuadas. Si no hay trabajo no hay seguridad social. Esto afectará a 28.000.000 millones de argentinos, que reciben servicio a la salud a través de la seguridad social.

Muchas de las voces disidentes con el sistema competitivo de seguros comienzan a manifestar si esta no será la oportunidad, para constituir un modelo de cobertura de salud federal.

Se tienen que dar créditos para poder pagar los sueldos, esto afectará el salario de abril. Se terminó de interrumpir la cadena de pagos. la economía esta en una brutal recesión y la caída del PBI es brutal, superior al 5%.

Después de la Pandemia y la caída de los aportes:

Esta crisis no se encuentra en ningún manual, no tenemos respuesta, no sabemos que ocurrirá. Debemos sobrellevar esta crisis apoyando la Salud, Economía, el buen Gobierno y la Libertad. De esto se sale con información y transparencia.

Financial  Times del 19 de marzo de 2020,  Ben  Bernanke y Janet  Yellen  escriben  que

«A corto  plazo, los objetivos de salud  pública  requieren que las personas se queden en casa, alejadas  de las  compras y  el  trabajo,  especialmente  si están enfermas o  en riesgo. Por lo tanto, la producción y el gasto deben disminuir inevitablemente por un tiempo».

«la sociedad con sus decisiones públicas sí establece continuamente un valor implícito a la vida humana. Lo hace cuando invierte para disminuir los riesgos de muerte en accidentes, por contaminación, incendios o causas de muerte innecesariamente prematuras y sanitariamente evitables…como el COVID-19». López González Valcárcel B. 2020.

«Las sociedades perciben que hay que salvaguardar tanto las vidas en riesgo como los medios de vida (lives and livelihood). Dicho de otra forma, en la salida de esta crisis viral deben atenderse tanto las vidas amenazadas ahora por la epidemia, como las que lo serán a medio-largo plazo, tanto por desatender las otras causas de muerte como por desatender excesivamente los medios de vida». Lopez González Valcárcel B. y col 2020. Blog aes España.

Si se sigue por este camino, del freno de la economía, las Obras sociales si no son asistidas caerá las vías de financiamiento en un quebranto masivo, es un momento de profunda reflexión.

El poder ejecutivo, en representación delegada al imponer medidas de cuarentena y alejamiento social genera un modelo que impulsa claramente las decisiones de la gente  de reducir el consumo  y el trabajo  que disminuyen la  gravedad de la  epidemia medida  por las muertes totales. .  Estas mismas decisiones exacerban el tamaño de la recesión causada por la epidemia.

Este modelo, muestra que una epidemia tiene tanto la demanda agregada como la oferta agregada. El suministro surge porque la epidemia expone a las personas que están trabajando con el virus. La gente reacciona a ese riesgo reduciendo su oferta de mano de obra. La demanda se debe a que la epidemia expone al virus a las personas que compran bienes de consumo. Las personas reaccionan a ese riesgo reduciendo su consumo.

La oferta y la demanda trabajan juntas para generar una recesión grande y persistente. El equilibrio competitivo no es Pareto óptimo porque las personas infectadas con el virus no interiorizan completamente el perfil de su consumo y las decisiones de trabajo sobre la propagación del virus. Para ser claros, este fracaso del mercado no exime la falta de buenas intenciones o irracionalidad por parte de las personas infectadas.  Simplemente    retrata  el  hecho de que  cada  persona  toma las tasas de infección en toda la economía  como  se puede.

Ahora se tratará de ir aumentando el nivel de actividad sin afectar la curva epidémica con políticas de mitigación.

«Cabe plantearse una compensación, el trade-off entre las vidas ahora amenazadas y las que lo serán a medio-largo plazo tanto por desatender excesivamente los medios de vida como las otras causas de muerte».

El modelo, que ha decido el poder ejecutivo en representación de la sociedad argentina  deja  claro  que las decisiones de la gente  de  reducir el consumo  y el trabajo disminuyen la  gravedad de la  epidemia medida  por las muertes totales. Estas mismas decisiones exacerban el tamaño de la recesión causada por la epidemia. En este modelo, una epidemia tiene tanto la demanda agregada como la oferta agregada. El suministro surge porque la epidemia expone a las personas que están trabajando con el virus. La gente reacciona a ese riesgo reduciendo su oferta de mano de obra.

La demanda se debe a que la epidemia expone al virus a las personas que compran bienes de consumo. Las personas reaccionan a ese riesgo reduciendo su consumo, La oferta y la demanda trabajan juntas para generar una recesión grande y persistente. El equilibrio competitivo no es Pareto óptimo porque las personas infectadas con el virus no interiorizan completamente el perfil de su consumo y las decisiones de trabajo sobre la propagación del virus. Para ser claros, este fracaso del mercado no relativiza la falta de buenas intenciones o irracionalidad por parte de las personas infectadas.  Simplemente  retrata  el  hecho de que  cada  persona  toma las tasas de infección en toda la economía  como  se puede.

¿Qué políticas debe tomar el gobierno frente a la externalidad que genera la epidemia?

Cómo se podrá evitar la caída de ingresos frente a la recesión de la mayoría de las obras sociales.

Trabajadores sin aportes, que verán caída su cobertura frente a un riesgo de la epidemia, y cursar una enfermedad que puede implicar un ciclo mínimo de cuatro semanas para volver a generar actividad laboral normal.

Los prestadores no tienen más capacidad de financiamiento. Para que las obras sociales difieran más los pagos.

Se disminuirá el número de prestaciones pero no bajará el gasto.

Todos tienen que invertir para preparse a la llegada de la pandemia. En contratar servicios de medicina crítica.

los costos de pacientes en aislamiento de gota y contacto son muy elevados. En cuanto a las medidas de protección personal.

El riesgo prestacional es máximo.

El costo prestacional vía aumento de gasto de insumos incluidos en los módulos será más elevado.

Es un momento para varias acciones:

la primera ver como se podría depurar el sistema, seguir sosteniendo entidades que tienen pocos afiliados y están financieramente muy comprometidas a pesar de haber recibido respaldo y apoyo, continuando en situación de convocatoria, deberían integrarse con su colectivo a otras obras sociales.

También se debería repensar y rediscutir el financiamiento y la libre elección, que complica un principio fundacional del sistema que es el de la solidaridad. Es imperioso que pensemos en ir a un mercado más competitivo de seguros basado en la concentración.

Deberíamos mirar y observar como se produjo este sistema naturalmente en Alemania.

El acceso a prestaciones de gastos catastróficos está bajo la presión de los amparos que exigen prescripciones of label de las prácticas,  o de los medicamentos de los cuales tenemos muchos ejemplos, como asi también en la prescripción cotidiana de los médicos, que de acuerdo a la cobertura cambian la actitud prescriptiva, y se escucha en los pasillos, que prepago tiene o que obra social posee, solicitar entonces tal prótesis, tal marcapaso, tal insumo, solicitale esa (en general lo más caro) que total…, entonces se convierten de entidades financiadoras en silos económicos sobre el cual avanza el complejo industrial médico con la infantería profesional de la especialidad que prescribe estas innovaciones tecnológicas, con el beneplácito del abuso moral, inclusive desde el hospital público, como por ejemplo la prescripción de los implantes transcatéter de válvula aórtica (TAVI), también conocido como reemplazo valvular percutáneo (TAVR) un jefe de servicio de hospital público, la prescripción de esta tecnología que como máximo logro científico ha demostrado la NO INFERIORIDAD  con respecto a la cirugía convencional. Si la no inferioridad.

Debería existir un principio sustanciador científico y desde las guías clínicas como respaldo al uso de la tecnología, con una institución que permitan relacionar los fallos de los jueces exigiendo cobertura no en tratamientos fútiles, que no se cubren en países con nuestros niveles de ingresos.

Finalmente se debería asegurar un nivel de ingresos de las obras sociales que permita el financiamiento del costo de la canasta de las prestaciones, como este no fue definido y menos actualizado, es posible tomar como referencia un nivel de recaudación del último mes antes del COVID y ver de sostener por espacio de cinco meses, vía mecanismo de distribución de un SANO especial o bien por montos globales de recaudación determinados. Que sirvan como un adelanto de las contribuciones del empleador, que no pueda realizar por el hecho de disminuir las ventas, esta trazabilidad en el financiamiento es posible mediante el CUIT del empleador de trabajadores formales. Porque existen actividades que han caído desigualmente como el comercio, que tiene diferentes rubros, dimensiones y bienes de intercambio, como las empresas farmacéuticas, la actividad sanitaria, etc.

Corregir la transferencia de recursos recaudatorios del PAMI a las obras sociales que tienen jubilados y los aportes generados desde el régimen impositivo simplificado de los monotributistas.

Sería también un buen momento para dar a la informalidad laboral una gestión que cotice fácilmente y que incentive la modificación del régimen de contratación.

Conclusiones:

el sistema de seguridad social en salud debe ser preservado porque asisten a 30 millones de argentinos, para ello requiere sostener el financiamiento, preservar el principio fundacional que es la solidaridad intrínseca del sistema, los ingresos, depurar las obras sociales más pequeñas y convocadas, disminuir las presiones prescriptivas del complejo industrial médico que usa a las obras social como silo económico, corregir las asimetrías de transferencias del PAMI, y el pago del monotributo y disminuyendo la informalidad laboral para incrementar la base aportante.

La centralidad en la Epidemia la tendrá la planificación del recurso humano y la gestión.

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor titular Universidad ISALUD.

Los esfuerzos de lucha contra la pandemia de Covid-19 tienen como objetivo retrasar la propagación, los contagios, mitigar el Ro y aumentar las pruebas diagnóstica para contener la propagación, detectar asintomáticos, identificar los casos, proteger a los trabajadores sanitarios de la infección y obtener o habilitar camas, centros de atención, respiradores, unidades de cuidados críticos elementos de protección de personal y otros equipos para prepararse para una oleada de pacientes en estado grave.

Pero cuidado, solamente con camas, monitores y respiradores no se atienden pacientes con insuficiencia respiratoria grave. Fundamentalmente con personas. Con personas sin miedo, con competencias y que desde lo contractual le demos seguridades y porque no beneficios. Especialmente para darles protección personal a su familia, más allá de los cada vez más tibios aplausos, y de que sean «héroes en la pandemia» porque no se podrán colgar las medallas en la urna de crematorio donde esté su nombre. Cambiarán algunas cosas, pero dentro de la significación social, la salud será importante un tiempo, luego como es natural volverá la obscenidad del positivismo y el materialismo, los negocios. Eso si bajará la incidencia de brotes de KPC y aumentará la intencionalidad del lavado de manos. Como victoria pírrica. La humanidad ha perdido. También se de debe evidenciar el daño ambiental que hacemos con nuestro planeta, como se está retirando la nube tóxica de algunas urbes.

Nos estamos equivocando.

Sin más, vamos al fracaso, se necesitan generar innovaciones, contractuales con el recurso humano, medidas adicionales para aumentar rápidamente la capacidad del personal sanitario y reponerla cuando estos trabajadores entren en cuarentena o necesiten tiempo libre para descansar o cuidar a los familiares enfermos. Con voluntarismos no salvaremos vidas, sino con profesionalidad. Estos héroes necesitan insumos, protección, descanso y reconocimiento, no solo social. Insistiré hasta el cansancio durante la epidemia, todos los trabajadores de salud deben estar exceptuados del pago de ganancias. Se que hay otros que trabajan arriesgándose, pero nadie tan cerca del coronavirus.

Parece claro que las organizaciones de atención médica, los educadores y los líderes gubernamentales tendrán que estar dispuestos a superar las barreras burocráticas y adaptar las regulaciones para expandir rápidamente la fuerza de trabajo de atención médica y sostenerla durante la duración de la pandemia. Con alumnos de escuelas de enfermería, kinesiología y médica, prolongar las residencias y superponer por seis meses residentes salientes que ya son especialistas y otros que entren. Nuestros trabajadores tienen una particularidad, el multiempleo, especialmente las enfermeras y los médicos, que trabajan sin cobertura, con contratos informales de honorarios, facturando servicios.

La centralidad en esta pandemia no la tienen las camas hospitalarias, las terapias intensivas, los respiradores, los reactivos para hacer diagnóstico, o los elementos de protección personal que requieren el personal de salud, no como nos parece ahora, porque lo que se compra con más o menos esfuerzo se conseguirá. Lo importante son los integrantes del equipo de salud que no se compran, se forman. La tienen como en todo sistema de salud la gestión, la organización del modelo prestador, las personas, las competencias, la información y la transparencia.

Parte del problema que tenemos en las primeras respuestas erróneas que están costando vidas, es la carencia de información, que además es de dudosa veracidad de China. Esto es una hipótesis no comprobada debido al comportamiento diferente que tiene el coronavirus en Italia, Francia, España y EE.UU, por lo que deberíamos plantearnos la duda sistemática de lo leído en Enero. La calidad de las prestaciones en esos países mencionados es muy buena. Los indicadores de desempeño de sus sistemas de salud, son excepcionales, ¿Qué pudo haber ocurrido para que les vaya mal?. Que no hayan dimensionado correctamente la epidemia. Tal vez. Que no hayan tomado las medidas de distanciamiento social con la disciplina oriental, quizás. Pero Debo instalar la duda sistemática de lo que paso en Wuhan no fue veraz. Fue mucho peor de lo que se mencionó. Probablemente por el virus estaba circulando antes de Diciembre, las muertes, la cantidad de internados, no fue la real, y esto motivó o indujo muchos errores iniciales en el resto del mundo.  Qué es lo más grave. Además que se insistía que evitarán esa práctica comercial que acercaba el coronavirus de los animales a un grupo susceptible de personas.

Debemos dimensionar adecuadamente la fuerza de trabajo que requiere la epidemia. La cantidad de médicos, (no cualquier médico), las enfermeras (no cualquier enfermera) evidentemente tendríamos que reclutar intensivistas, cardiólogos, neumonólogos, anestesistas, internistas, médicos de familia, generalistas, intensivistas pediatras, en ese orden. Tratar que aprendan a ventilar pacientes con distress respiratorio grave. Recuerdo cuando estuve en Suiza, en Centre Hospitalier Universitaire  Vaudois, y se estudiaba la celularidad del lavado bronquio alveolar en el distress, para relacionar celularidad con duración y cronicidad, y no ventilábamos buscando el PEEP óptimo, sino el mejor transporte de oxigeno posible en cada enfermo, como un indicador de suma, no puedo dejar de relacionarlo con el momento actual.

Inmediatamente me siento movilizado a llamar la atención que las camas que definamos como terapia intensiva, no tiene que ser cualquier unidad. Con cualquier respirador. Se debe mantener la calidad.

Sino con equipos de salud mejor dimensionados, que sean unidades de atención triage Covid, estadificación, atención crítica Covid, moderado Covid y leves, y pacientes Covid en recuperación, Gestión de pacientes y gestión de camas, que visibilicen los pacientes que están en emergencias y le asignen destino.

Entonces decididamente tenemos que pensar las cosas desde otra perspectiva. Desde una visión de gestión. Cooperativa, de complementación, con menor barreras ni sectorialidad. Porque esta estrategia de replicar respuestas de los tres sectores independientemente solo llevará a incrementar las bajas. Evidentemente hay sectores que parten muy atrás y de disputas históricas, de marcas, de signos políticos, de círculo de fuego. Falta interacción, colaboración, participación y complementación. El estado, protegiendo a los que menos tienen coaptan los recursos, los respiradores, las camas, los monitores, los espacios, está bien pero los otros que tienen seguridad social o medicina privada no se pueden quedar sin nada.

Se deberá repartir según población cubierta, área programática, y capacidad instalada.

El concepto que tengo generado a través de la investigación de escenarios que hicimos con mi equipo de investigación, es que no faltarán camas, no sobrarán ciertamente, que se necesitarán una cantidad sustancial e impensada de unidades de cuidados intensivos ocupadas por pacientes con insuficiencia respiratoria, por neumonías graves de comunidad ocasionadas por el COVID 19, pero más matará la fragmentación y la segmentación del sistema y la carencia en los recursos humanos. No los protegimos y no lo estamos protegiendo ahora. Los estamos mandando a atender pacientes sin la suficiente cantidad de elementos, ni tecnología que requiere esta enfermedad. Igualmente por problemas de coordinación, carencia de interfase prehospitalaria, de manejo adecuado de la conciencia de los ciudadanos, de desarrollo de telemedicina y georreferenciación, es que morirán pacientes quemando etapas en sus domicilios o que llegarán críticos a las unidades de shock.

Porque partimos de un supuesto equivocado, el producto hospitalario no es desde la unidad económica cama, sino de la relación existente en paciente -enfermero -medico, kinesiologo, administrativo, técnico no médico, camillero, y otros integrantes del equipo de salud. Además las unidades cama de cuidado moderado e intermedio tendrán un giro entre 14-18 días y las unidades de cuidados intensivos entre 12 y 50 días. El promedio de uso de un respirador por mes será de 1.5.

No diversifiquemos unidades de cuidados intensivos, fortalezcamos las que tenemos, si se puede ampliar con algo más de facilidad pacientes que sean leves de estadios 1 y 2, que no tengan lugar en sus casas para ser cuidados correctamente. La diferencia está en como evitamos que el paciente pase de la fase virémica a la tormenta inflamatoria, y allí necesita una unidad critica con respiradores y equipo que sirva para ventilar distress respiratorio del adulto.

Lleguemos al número más desfavorable que pensemos, en el peor de los pronósticos, 8.800 camas de terapia intensiva pero no sigamos diversificando, convoquemos a intensivistas de otras provincias contratándolos con hospedajes y regímenes de 48 horas semanales, por carga pública para que no pierdan su nombramiento de base. Por favor. Porque los resultados cambian. Hay evidencia científica significativa que la relación paciente enfermera en terapia intensiva aumenta la mortalidad, en un claro ejemplo de contribución marginal decreciente. Después tendremos posibilidades para trasladar enfermos a otras provincias.

Fortalecer rápidamente las competencias necesarias, específicas, particulares, teleconferencias, compartir casuística, tratamientos, resultados, el entrenamiento de las personas del área de salud, hacerles perder el miedo, y que se puedan cuidar. Existe un momento difícil, imagino, que es cuando el virus circula en silencio, circula, entonces el personal trata a pacientes sin saber que están infectados y se contagian, y al no tener suficiente cantidad de insumos, tratamos de racionalizarlos y eso nos pone en riesgo. Existe una serie de insumos que por la alta demanda mundial no podemos llegar a comprar. Entonces los quiebres de stock son muy altos. En estos pocos días que llevamos por la epidemia, compramos por cinco veces de stock, y sin embargo en algunos rubros como en los barbijos N95, la utilización creció en un 1000%.

Los hospitales nos estamos preparando, mirando lo que ocurre y sabemos de los países como España, Italia y Estados Unidos aumentando las camas críticas, Al doble o triple de la capacidad habitual se les muere la gente en un 10% de los casos, mucho más alta que en otros países. La pregunta es que nos pasará. Hasta ahora nada ha alcanzado en esos países. Pero también se debe examinar todas las oportunidades para ampliar su capacidad de trabajo, las competencias instaladas.

Entonces decididamente tenemos que pensar las cosas desde otra perspectiva. Desde una visión de gestión. Cooperativa, de complementación, con menos barreras ni sectorialidad. Porque esta estrategia de replicar respuestas de los tres sectores independientemente solo llevará a incrementar las bajas, diversificar recursos. Evidentemente hay sectores que parten muy atrás. Falta interacción, colaboración, participación y complementación. El estado, protegiendo a los que menos tienen coaptan los recursos, los respiradores, las camas, los monitores, los espacios.

La mayoría de las organizaciones encontrarán que las políticas internas son obsoletas, como los flujos de trabajo, los protocolos de delegación de tareas o los acuerdos sindicales, son los principales culpables para restringir el cambio de tareas y responsabilidades entre el personal.

Estas restricciones se deben cambiar para permitir que los trabajadores de la salud utilicen plenamente sus conocimientos y habilidades.

La forma en que se logran los cambios variará entre las organizaciones, pero es esencial involucrar al personal en la identificación de barreras y la implementación de estrategias para superarlas: nadie tiene todas las respuestas, y los trabajadores de primera línea pueden ser empoderados y pueden facilitar la toma de decisiones difíciles.

Los esfuerzos deben centrarse no sólo en aumentar la capacidad de la fuerza de trabajo, sino también en mantenerla a lo largo de la pandemia, cubrir enfermos y cuarentenados.

Deberíamos emitir una guía que permite a los hospitales proporcionar beneficios para apoyar al personal, tales como comidas diarias múltiples, servicio de lavandería para ropa personal o servicios de cuidado infantil.

Si bien los esfuerzos Ministeriales y privados se centran en la obtención y producción de respiradores, unidades críticas, camas, los hospitales requerirán personal que pueda operar estas máquinas.

Las redes hospitalarias pueden desarrollar estrategias para desplegar unidades clínicas funcionales como equipos circulares, terapeutas respiratorios en los hospitales más necesitados y desarrollar programas para capacitar rápidamente a los trabajadores que pueden operar esta tecnología de manera competente; los programas de educación en terapia respiratoria pueden acelerar la preparación de los que atenderán pacientes.

Al final veremos con quién contamos cuando «los virus piquen cerca»

Modelación Matemática de la propagación del COVID-19: Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA)

Cómo deberíamos salir de la cuarentena.

Modelación Matemática de la propagación del COVID-19: Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), Argentina

Ing. Melisa Carla Díaz Resquin, Bioing. Juliana Ascolani, Dr. Carlos Alberto Díaz, Fermin Hugo Díaz Martirena, Bioing. Peña Morena Lighuen.

El presente documento se elaboró teniendo en cuenta el modelo de simulación publicado en el Lancet Public Health el día 25 de marzo de 2020, titulado: “The effect of control strategies to reduce social mixing on outcomes of the COVID-19 epidemic in Wuhan,China: a modelling study” cuyo código se encuentra disponible (Prem, Kiesha (2020)).

Resumen
El 5 de Marzo de 2020 fue reportado el primer caso importado de COVID-19 en la Argentina. El 11 de marzo la OMS declaró la pandemia mundial. Desde ese momento se
están observando las consecuencias en el mundo a nivel sanitario. El período de incubación de este virus puede llegar a ser de 14 días y además se desconocen otros parámetros de su comportamiento, por lo que el nivel de planificación y de anticipación es crucial.
Se utilizó un modelo epidemiológico para plantear los resultados a nivel sanitario de las distintas estrategias de contención de la epidemia, a fin de ayudar a los tomadores de decisión locales a tener una visión más completa. En este trabajo se plantearon distintos escenarios para la salida de la cuarentena, teniendo en cuenta la extensión de la misma y la manera de concluirla: completamente en un mismo día o por etapas.
Si bien las camas disponibles en el Área Metropolitana de Buenos Aires son 70800, no todas son de terapia intensiva. Según los resultados de este modelo, el modelo más optimista, que supone que los niños contagian menos que los adultos y que son en su mayoría asintomáticos, estima más de 30.000 infectados de forma simultánea durante un período de 2 meses.
El modelo que no tiene en cuenta esta diferencia entre niños y adultos estima un valor máximo de aproximadamente 100.000 infectados diarios por un plazo de dos meses. Ambos escenarios van a requerir todo el esfuerzo del sistema de salud para adecuarse a los requerimientos hospitalarios simulados y la existencia de uno o el otro depende de variables aún desconocidas y decisiones que deben ser tomadas.
Los resultados de las simulaciones plantean que el camino que permitiría que el sistema de salud no colapse y a su vez que tenga un menor impacto sobre la economía local es realizar una salida lo más escalonada posible, con fases espaciadas como mínimo 3 semanas a partir del día 01 de mayo de 2020 donde se reintegre primero el 30% de la fuerza laboral, luego el 50% y el 90% a las seis semanas. El restante 10% corresponde a la población más vulnerable que se espera que finalice la cuarentena 9 semanas después del 01/05/2020.
Se espera que el presente trabajo brinde información para la toma de decisiones así como también que sean realizadas actualizaciones del presente modelo en base a los nuevos hallazgos respecto al comportamiento del virus y la pandemia en general.

Objetivo
Realizar una simulación de casos de COVID-19 para el Área Metropolitana de Buenos Aires analizando distintas estrategias para controlar la propagación del virus y la reapertura de la cuarentena.


Método
Se simuló el brote del virus utilizando un modelo epidemiológico SEIR, por el período de un año. El modelo tiene en cuenta que la población se divide en cuatro grupos de acuerdo al estatus de la infección: Susceptible (S) – Expuesto (E) – Infectado (I) -Recuperado (R). Los individuos susceptibles pueden adquirir la infección al entrar en contacto con una persona infectada y de esta manera pasar al estado de expuesto antes de integrar el grupo de infectados. Luego de la fase infecciosa la persona puede recuperarse o morir, ambos estados incluidos en el grupo denominados recuperados.
Se consideró la población total del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) para el año 2020 y se dividió en 16 grupos etarios con bandas de 5 años (por ejemplo: grupo de 0 a 5 años de edad y de 60 a 65 años de edad) siendo el último grupo el que incluye todos los individuos de más de 75 años. Esto se realizó para tener en cuenta patrones específicos de contacto de acuerdo al grupo etario. Se utilizaron las matrices de contacto de Prem et. al (2020) y se denotan en las ecuaciones.

Simulaciones modelo SEIR

Simulación 1: Post Cuarentena escalonada

Para modelar los resultados de las distintas estrategias de control se plantean cuatro escenarios.

  1. El primero de ellos es el escenario que plantea que hubiese ocurrido si no se hubiese establecido una cuarentena obligatoria.
  2. El segundo es el escenario base que es el realizado por nuestras autoridades en Argentina donde se planteó una cuarentena obligatoria desde el día 20/03 con fuerza de trabajo habilitada del 15% (tomado en función del personal autorizado). En este escenario la cuarentena finalizará el 13/04/2020, día a partir del cual se habilitará la fuerza de trabajo en tres fases cada 2 semanas (ejemplo: el día 13/04 la fuerza de trabajo habilitada es del 30%, el día 27/04 el 50% y el 11/05 el 100%).

Este escenario es el sugerido por el Dr. Carlos Alberto Diaz (FUENTE: https://saludbydiaz.com/2020/04/05/cuando-levantar-la-cuarentena-en-argentina/).

  1. El tercer escenario plantea la extensión de la cuarentena obligatoria hasta el día 01/05 y se habilita la fuerza de trabajo de forma similar al escenario anterior en 3 fases cada 2 semanas (30%, 50% y 100%).
  2. En el cuarto escenario la cuarentena finaliza el día 01/06/2020, fecha a partir de la cual se habilitan los trabajadores en 3 fases cada 2 semanas (30%, 50% y 100%).

Los parámetros utilizados para la simulación se resumen en la Tabla 1.

ParámetroValorReferencia
Número básico de reproducción (Ro)2.1 (1.5-2.7)Prem, et. al (2020)
Período de incubación promedio (dL)6.4Backer, et.al (2020)
Período de infección promedio (dl)12 díasSe ajustaron los datos con los reportes locales.
Proporción de casos clínicos infectados0.5
Proporción de casos infectados por pacientes subclínicos0.15Backer, et.al (2020)
Número inicial de infectados80 en c/banda etariaAjustado utilizando el n. de muertes del período pasado para estimar el numero de infectados.
Día de inicio de la propagación del COVID-19 en la región.29/02/2020Primer caso reportado en Argentina el 05/03/2020
Tabla 1: Parámetros utilizados en las simulaciones de COVID-19 para el AMBA.

En las Figuras 1 y 2 se pueden observar los efectos del retardo de la aparición del rebrote de COVID-19 debido al  escalonamiento de la cuarentena. También se puede ver que 15 días de cuarentena extras retardan 1 mes el rebrote. Sin embargo mantener la cuarentena con una fuerza de trabajo del 15% podría ser insostenible para la economía. Por lo que se sugiere abrir la cuarentena de forma paulatina y cerrarla nuevamente en caso de que sea necesario. El mayor impacto parecería estar en aumentar la proporción de trabajadores de la forma más escalonada posible (aumentando la cantidad de semanas entre las distintas aperturas o agregando un escalón más).

Fig. 1: (izq.) Mediana de los casos infectados diarios (Infectados – Recuperados) para todo el período simulado y (der.) Incidencias acumuladas (Infectados acumulados) para los primeros 100 días. Las zonas sombreadas en verde indican las aperturas de la cuarentena escalonada propuestas correspondientes al escenario número 2 (comienzo de apertura  del 13/04) y el porcentaje sobre cada zona es la fuerza de trabajo propuesta durante el tiempo de cuarentena. En línea punteada gris se encuentra resaltada la fecha en la que se confirmó el primer caso de COVID-19 en el país
Fig. 2: Mediana de las casos nuevos para (izq.) todo el período simulado y (der.) los primeros 100 días

Suponiendo que un 5% necesitan internación en terapia intensiva, con el escenario actual con apertura escalonada de la cuarentena puede haber aproximadamente 97.000 infectados simultáneamente (Ver Figura 1), lo que implicaría 4.830 internados en terapia intensiva por día entre los meses de agosto y octubre.
Suponiendo que la cuarentena se extiende 15 días más, la mayor cantidad de infectados simultáneamente resultaría de 69.600, requiriendo 3.480 camas en terapia intensiva.

Simulación 2: Post cuarentena y luego vida normal.
Para confirmar la hipótesis del beneficio del escalonamiento en la apertura de la cuarentena se plantea también el escenario de apertura completa de la fuerza de trabajo post cuarentena. Los otros escenarios son los dos primeros escenarios de la primera simulación.

Fig. 3: Mediana de los casos infectados diarios (Infectados – Recuperados) para todo el período simulado.
Fig. 4: Mediana de las incidencias para todo el período simulado

Observando los resultados de esta simulación puede verse que abrir la cuarentena abruptamente podría disparar el rebrote mucho tiempo antes, lo que confirma el impacto de realizar el esfuerzo para lograr una apertura escalonada de la cuarentena obligatoria.
En términos de requerimientos hospitalarios y siguiendo bajo los supuestos de que un 5% de los casos necesita internación en terapia intensiva, abrir la cuarentena de un día para el otro puede repercutir en casi 160.000 infectados simultáneamente, lo que implicaría 7.970 internados en terapia intensiva diarios entre los meses de junio y agosto. Es decir, un 65 % más de infectados simultáneamente que en el escenario de apertura escalonada.

Simulación 3: Separación de casos clínicos y asintomáticos.


Prem et. al 2020 plantea también la posibilidad de que los niños contagian menos que los adultos y se presentan en general como asintomáticos. Teniendo en cuenta esto y planteando los escenarios de la simulación 1, los resultados obtenidos se muestran en las Figuras 5 y 6.
Suponiendo que un 5% de casos necesitan internación en terapia intensiva. Siguiendo el
escenario actual puede haber casi 25.900 infectados (clínicos y subclínicos) simultáneamente, lo que implicaría 1.300 internados en terapia intensiva diarios entre los meses de septiembre y noviembre. Este es sin dudas el planteo más optimista así que sólo debería tomarse como perspectiva inferior.

Fig. 5: izq.) Mediana de Infectados clínicos (en línea sólida) y subclínicos (en línea punteada) para los distintos escenarios planteados en la Simulación 1 y der.) Incidencias acumuladas para los primeros 100 días.
Fig. 6: Mediana de las incidencias para izq) para los distintos escenarios planteados der) zoom sobre los primeros 100 días.

Comentarios finales

El modelo confirma por un lado, la importancia de haber impuesto la cuarentena en el momento que se hizo ya que impidió la rápida propagación inicial del virus. Esta primera medida de mitigación permitió al sistema de salud absorber a todos los infectados del primer brote pero no debería ser considerada como suficiente para que no colapse una vez terminada la misma.
Los resultados de las simulaciones también confirman la necesidad de realizar una apertura de cuarentena lo más escalonada posible sobre todo en las zonas mayor concentración poblacional para evitar que la velocidad de propagación aumente debido por ejemplo atrás lados innecesarios o contacto estrecho en los lugares de trabajo.
Como se puede ver en el diagrama anterior, el peor caso sería finalizar la cuarentena el día 13/04/2020 permitiendo al 100% de la población circular y trabajar. Esto generaría en el mes de agosto una necesidad de 8000 camas de terapia intensiva de manera simultánea para atender los pacientes infectados con COVID-19.

Por otro lado, el escenario más optimista simulado se da para el caso en que la cuarentena finalice el día 01/06/2020, día a partir del cual se habilita la fuerza de trabajo de manera escalonada en tres fases separadas en dos semanas cada una. En este caso, la cantidad máxima de camas de terapia intensiva requeridas serán 2000 durante el mes de diciembre.
Por lo tanto, extender la cuarentena 55 días y abrirla de forma escalonada reduce la necesidad de camas de terapia intensiva en un 75% y atrasa el pico de demanda 4 meses, dando al sistema la posibilidad de prepararse y adecuarse para la necesidad.
Se entiende que este último escenario es muy difícil de mantener sin afectar la economía, por lo que se sugiere finalizar la cuarentena el día 01/05/2020, espaciando las etapas cada 3 semanas y agregando una última en donde vuelvan a trabajar los individuos más vulnerables así como aquellos con enfermedades preexistentes. En este caso las 4 etapas mencionadas permitirían la salida de la cuarentena del 30% de la población, seguida por un porcentaje de 50% a las tres semanas y luego el 90% a las seis semanas del inicio. La cuarta etapa que comprende el 100% de la población se propone a las 9 semanas de iniciado el fin de la cuarentena. En este caso se requerirán un máximo de 2.100 camas de terapia intensiva y los altos requerimientos comenzarán en el mes de octubre, disminuyendo la demanda en un 73% respecto al peor caso y dando al sistema 2 meses más para prepararse. Los resultados de este escenario se muestran en la Figura 8.

Fig. 7: (izq.) Mediana de los casos infectados diarios (Infectados – Recuperados) para todo el período simulado para el nuevo escenario propuesto (der.) Mediana de la cantidad total de infectados por COVID-19 para el AMBA según el nuevo escenario propuesto.

Todas las simulaciones se hicieron teniendo en cuenta a AMBA como un sistema cerrado, por lo que el modelo no considera cambios demográficos en el área, incluyendo aquellos dados por migraciones e inmigraciones. No se consideran por lo tanto los efectos que podrían tener las masas poblacionales ingresando y egresando del área metropolitana a otras zonas del país, lo que afectaría de manera negativa los resultados al aumentar la población expuesta e infectada.
Como trabajo futuro podría ajustarse la cantidad inicial de infectados para cada banda etaria, según la distribución de casos reportados para la zona estudiada durante el primer mes. Esto podría ser importante ya que no es lo mismo que los infectados estén en la banda de más de 60 años que en la de 20 a 40 años.
También hay que tener en cuenta que este modelo no considera el factor climático en los cambios en la velocidad de propagación y que todavía desconocemos la reacción del virus frente a los cambios estacionales.

Bibliografía
Backer, Jantien A., Don Klinkenberg, and Jacco Wallinga. «Incubation Period of 2019 Novel Coronavirus (2019-nCoV) Infections among Travellers from Wuhan, China, 20–28 January 2020.»Eurosurveillance 25, no. 5 (2020). doi:10.2807/1560-7917.es.2020.25.5.2000062.
Diaz, Carlos. Cuando levantar la cuarentena en Argentina. 5 de Abril de 2020
(https://saludbydiaz.com/2020/04/05/cuando-levantar-la-cuarentena-en-argentina/)
Prem, Kiesha. 2020 COVID-19 Age Structure SEIR Wuhan Social distancing (Repositorio git) https://github.com/kieshaprem/covid19-agestructureSEIR-wuhan-social-distancing
Prem, Kiesha, Yang Liu, Tim Russell, Adam J. Kucharski, Rosalind M. Eggo, Nicholas Davies, Mark Jit, and Petra Klepac. «The Effect of Control Strategies That Reduce Social Mixing on Outcomes of the COVID-19 Epidemic in Wuhan, China.» 2020. doi:10.1101/2020.03.09.20033050.

No hay Postcoronavirus, sin solvencia sociosanitaria.

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular Universidad ISALUD.

La solvencia la da:

Liderazgo. Función de rectoría.

Financiamiento.

Coordinación.

Generar corredores sanitarios y redes sociales.

Comunicaciones y transparencia.

A medida que la pandemia del coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo grave (SARS-CoV-2) golpea a América, la Unión Europea y el resto del mundo, convergen e interactúa con tres crisis que harán que se propague aún más: gobernanza, economía y pobreza.

Aunque estas crisis tienen raíces diferentes, las tres reflejan la falta de mecanismos para producir y proteger los bienes públicos esenciales para una respuesta política eficaz. Comprender cómo se interrrelacionan estas crisis y el alcance de una posible respuesta nacional a escala es crucial.

Pasando primero a la gobernanza, la pandemia en curso y devastadora está exponiendo los límites no sólo de las políticas nacionales de preparación y mitigación, sino también de los sistemas transnacionales de gobernanza para organizar y administrar los bienes públicos, como el apoyo a la atención de la salud. A medida que el brote de Italia se aceleró, el 26 de febrero de 2020, los líderes del país solicitaron más equipos de protección personal y ventiladores al centro de crisis de la UE, el Centro de Coordinación de Respuesta a Emergencias.

La segunda crisis es económica; la recesión que acompaña a la pandemia del coronavirus dará lugar a picos de desempleo y pérdida de ingresos, especialmente entre los países que ya están en situación precaria. Una década de austeridad tras la crisis financiera de 2007-08 ha tenido efectos perjudiciales para la salud y las redes sociales. y ha hecho que los grupos desfavorecidos sean aún más vulnerables a los impactos socioeconómicos de la pandemia. Hasta la fecha, no existe ningún escudo de protección social a escala de la Argentina ni un piso social mínimo. Además, es posible que quienes tienen más dificultades económicas no puedan adherirse eficazmente al distanciamiento físico, ya que tratan de seguir trabajando, empeorando los riesgos de transmisión del virus. Los sistemas de salud pública de varios países de América, aún con una capacidad reducida debido a las medidas de austeridad, se enfrentan a importantes limitaciones para responder eficazmente a la pandemia.

No hay que pensar más allá antes de superar el presente.

Como el virus no discrimina entre las personas y no conoce fronteras, esta crisis histórica requiere una respuesta global rápida, masiva y coordinada para proteger a todas las personas, salvar vidas y hacer frente a las consecuencias económicas. Ahora es el momento de la solidaridad y el liderazgo internacionales, no del aislamiento; para llegar más internacionalmente, no menos; para proporcionar transparencia y hechos, y contrarrestar la desinformación. La Unión Europea (UE), como el mayor donante del mundo y una potencia económica líder, ya está a la vanguardia de este esfuerzo. La Unión ya ha adoptado una serie de medidas concretas y rápidas para apoyar a nuestros socios. Junto con el tesoro de EE.UU que dijo que aportara diez billones de dólares.

Es llamativo como se empieza a mencionar que pasará con la economía postcoronavirus, si en los países centrales esta en plena ebullición y luego en como el nuestro todavía no empezaron, las proyecciones que hacen los integrantes de mi equipo de trabajo parece que lo que estamos haciendo es llevando el pico de la epidemia en Buenos Aires a Junio, julio, recién desaparecerá lentamente hacia Noviembre, eso no está mal, tendremos una menor cantidad de afectados y de muertos. No habrá economía postcoronavirus en lo inmediato, porque este año está perdido, el ciclo lectivo que recién se habilitará en el mejor de los casos es en junio o julio, en la economía de la producción y los servicios, la recaudación disminuirá estrepitosamente y volverán las cuasi monedas, en el mundo del trabajo, y deberemos pensar que es lo esencial en este mundo globalizado.

La historia parece repetirse, con los médicos que comprenden más de una décima parte de todos los casos DE COVID-19 en España e Italia. Con una escasez mundial proyectada de 15 millones de trabajadores sanitarios para 2030, los gobiernos han dejado al personal esencial expuesto en este momento de necesidad.

La respuesta inequitativa a COVID-19 ya es evidente. La esperanza de vida saludable y las tasas de mortalidad han sido históricamente marcadamente desproporcionadas entre las poblaciones más ricas y las más pobres. Los efectos completos de COVID-19 están aún por verse, mientras que la enfermedad comienza a propagarse por los entornos más frágiles, incluidas las zonas de conflicto, las prisiones y los campos de refugiados. A medida que la economía mundial se sumerge más profundamente en una crisis económica y los programas de rescate del gobierno siguen dando prioridad a la industria, las decisiones de asignación de recursos y fondos escasos deben tener como objetivo reducir las desigualdades en lugar de exacerbarlas.

En pandemias recientes, como el síndrome respiratorio de Oriente Medio, los médicos eran vectores de transmisión de la enfermedad debido a pruebas inadecuadas y equipos de protección personal.

A pesar de que las salvaguardias de empleo se han aprobado recientemente en algunos países de ingresos altos, como el Reino Unido y los Estados Unidos, los grupos de bajos ingresos desconfían de estas garantías, ya que tienen experiencia en dificultades de larga data para navegar por sistemas de beneficios complejos, y muchos trabajadores (incluidos los trabajadores por cuenta propia) pueden ser omitidos de dichos planes de contingencia. Las implicaciones de una protección financiera inadecuada para los trabajadores con salarios bajos son más evidentes en países con mayores niveles de pobreza del 35%, como la Argentina.

Las estrategias nacionales no serán suficientes, pero si indispensables, ya que las respuestas disfuncionales a las crisis de los gobiernos locales son causadas en parte por la falta de mecanismos supranacionales eficaces para proporcionar bienes públicos. A medida que las fronteras subnacionales, y luego las fronteras nacionales comenzaron a cerrarse y los estados unidos se convirtió en el epicentro de la pandemia, la coordinación nacional, la gobernanza y las medidas distributivas recíprocas ,por ejemplo, para la producción de bienes públicos— son más necesarias que nunca. Un mecanismo de respuesta distributivo del gobierno eficaz y recíproco debe garantizar que los recursos económicos, sociales, tecnológicos y sanitarios se compartan de forma más equitativa y en un espíritu de solidaridad entre los Estados Provinciales especialmente entre Buenos Aires y la Capital.

Debemos superar la crisis el sistema social, de salud, las instituciones deben funcionar, por favor, pandemia no debe impulsar formas de autoritarismo.

Conclusiones

Las medidas especiales y extraordinarias necesarias para contener la pandemia no deben llevar a dar marcha atrás en los valores y principios fundamentales de nuestras sociedades abiertas y democráticas.

Un humilde llamado a los que tienen responsabilidad política.

Ciertamente la gestión de la cosa pública no es simple, es compleja, la burocracia, con sus rigideces comprometen la gestión, la innovación, ser disruptivo en las respuestas, las respuestas que se esperan, pero observo azorado: que todos están corriendo apurados contra el tiempo, sin coordinación, superponiéndose, realizando acciones individuales, recomendaciones que están relacionadas más con el efectismo, con generar una sensación de falsa seguridad en las personas, indicando que usen barbijo, aprovechando que como la ciencia está confundida, y las evidencias escasas, se usan tratamientos que se usaron en 29 casos, y desde hace un poco más de una semana, inclusive las recomendaciones ya no están alineadas, de Nación con las provincias, gobernadores con intendentes, públicos con privados, cada uno por su lado y los que estamos atendiendo pacientes no sabemos bien a quien seguir, ni quién «nos matará primero», si el virus, la autoridad de aplicación, habilitando lugares para ampliar la capacidad instalada, nuestro personal de salud que no se siente protegido, los pacientes, haciéndose preguntas, enfrentándonos a la escasez de insumos, el miedo al contagio, a no observar pacientes y dejarlos en el domicilio que luego desencadenarán una tormenta inflamatoria y quemarán etapas. Se vive esto con una gran tensión, entre los que integran los equipos de salud. Un señor gobernador dice tápense la boca.

No aumentan los chequeos, faltan los test diagnósticos, demoran mucho tiempo, no hay que cantidad suficiente, el frío agravará la necesidad de realizar los estudios, los que atendemos quieren que se realicen estudios, no llegan los insumos, la tensión social aumenta, se está intentando socorrer al Gobierno de la Provincia de Buenos Aires que tiene pocas camas en relación a los casos que puede tener, no está establecido como se complementarán la ciudad de Buenos Aires y sus 33 hospitales y la provincia de Buenos Aires con sus 77 hospitales, se sacan directores de hospitales, los intendentes ganan poder desde lo territorial, abren lugares sin fortalecer lo que tienen. «Llamar a médicos cubanos». Comprar respiradores cualquiera sin asesoramientos. Fabricar barbijos con cualquier tela.

Hay que detectar los casos subclínicos para aislarlos y de dificultad creciente que significará como poder generar aislamiento domiciliario.

Los programas de televisión tienen como elenco estable a opinadores que no gestionan, están por llamar a los dos infectólogos que todavía no llamaron, que hablan de lo que nunca vieron y leyeron ayer de lo que se publican en las revistas. Que experiencia tenemos. Si los que más vimos fueron diez casos. Avanzamos hacia un lado. No, no hay que cambiar, vamos para el otro, en una contradicción permanente.

Esto sufrió un quiebre cuando se inauguró por tercera vez un sanatorio perteneciente a la obra social, que forzó aparentemente una habilitación que será transitoria durante la pandemia, para cubrir el déficit de camas que tendría la Provincia de Buenos Aires. O se intentará poner en marcha los hospitales del bicentenario. Diversificar no es fortalecer.

No tener un comando unificado no es una buena estrategia, el comandante en jefe es el presidente y el general debe ser el ministro de salud, los privados deberán ofrecer parte de su capacidad instalada en solidaridad y las provincias discutir y luego alinear, pero no hacer y luego esperar.

Los que estamos atendiendo pacientes, los sanitarios de a pie observamos las dificultades, la falta de previsión, la inconsistencia de los planes, el suponer que lo que se ha realizado hasta ahora es suficiente no fue fundamentalmente ganar tiempo, asegurarse aplanar la curva es como abriremos lentamente la cuarentena.

Pido perdón, No hay grandeza en los dirigentes. Se esta pensando en el poder. Quien de los que están en la coalición surgirá con una mayor imagen luego de esto, parece que molesto a algunos la mejora de los otros.

En los agentes de salud predomina el temor, el miedo, la falta de cobertura frente al riesgo, están cansados antes de empezar, se han presentado fallas en los procesos, no se está respondiendo con la celeridad que el caso supone. Tienen una sensación «malvinesca», que te están mandando a la guerra sin pertrechos. No se informa cuantos respiradores hay entregados, cuantos se cuentan, cuantos agentes de salud tendremos, quienes atenderán los pacientes más graves. Cuantos equipos de protección personal tendremos. Insumos medicamentos. Como se organizarán corredores sanitarios. Sentados en el escritorio todo parece más fácil. Se los continua penalizando trabajan más y parte grande de su esfuerzo se lo lleva ganancias, el impuesto a las ganancias. El aumento de la demanda de servicios sanitarios se verá agravado por el aparente incremento del riesgo de infección entre los trabajadores sanitarios, las ausencias de 4 y del personal por enfermedad o autoaislamiento puede llegar al 20 %.  Al responder a la demanda hospitalaria sin precedentes, los médicos encontrarán necesario desviarse de los estándares establecidos para la gestión de la mayoría de las condiciones. Algunos pacientes serán dañados, por ejemplo, debido al deterioro no detectado de una condición de salud de larga data o la cancelación de la cirugía planificada. A muchos médicos también se les puede pedir que practiquen fuera de sus áreas de especialización definidas o que excedan sus horas contratadas. Algunos grupos de médicos pueden carecer de confianza en sus habilidades clínicas porque se han movido a un papel clínico muy diferente, se graduaron temprano o se han retirado y no han trabajado durante algunos años. El apoyo de las autoridades sanitarias, los reguladores y el gobierno para que los médicos tomen decisiones clínicas difíciles es vital, al igual que el entendimiento de que serán apoyados en caso de resultados adversos.

Terminemos con esta pequeñez, porque da la sensación desagradable que somos nuestros peores enemigos.

No nos conmueve lo que pasa en el mundo, tampoco, los muertos sin atención en Guayaquil, cuidado, porque esto se puede dar en el Gran Buenos Aires. Los cadáveres en camiones frigoríficos en Nueva York y los templos de la colectividad judía en la misma sociedad esperando la posibilidad de que reciban la sepultura. El aumento de los muertos en Italia primero, luego España y ahora Francia, no nos da respiro. La angustia nos brota e interrumpe el sueño. Un día es una semana, una semana es un mes. Los acontecimientos son líquidos. Los muertos aumentan, ya los millones de infectados.

Los argentinos, los porteños en particular No tenemos como virtud la disciplina ni el acatamiento. Porque los que nos han dirigido en los últimos cuarenta años, pocas veces han cumplido.

El Ministerio de Salud, se debate con el prestigio del Ministro y de sus integrantes a los que no respetan lo que dice, a pesar de haber conseguido mitigar el impacto inicial y haber ganado algunas cuestiones, igual no es suficiente para que se alineen.

La importancia de haber impuesto la cuarentena en el momento que se hizo ya que impidió la rápida propagación inicial del virus. Esta primera medida de mitigación permitió al sistema de salud absorber a todos los infectados del primer brote pero no debería ser considerada como suficiente para que no colapse una vez terminada la misma. Los resultados de las simulaciones también confirman la necesidad de realizar una apertura de cuarentena lo más escalonada posible sobre todo en las zonas mayor concentración de gente para evitar que, por ejemplo, traslados innecesarios o contacto estrecho en los lugares de trabajo puedan aumentar la velocidad de propagación.

Se que desde este lugar humilde, algo que leen un millar de personas, no tiene ninguna repercusión, ni validez frente a cosas tan potentes, como la construcción del poder, a pesar de la pandemia, porque parece estar alterándose el curso de un plan que no incluye a la mayoría de los argentinos.

Cuando y como levantar la cuarentena en Argentina.

Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular Universidad ISALUD.

Deben darse algunas condiciones, antes de tomar decisiones en un camino crítico y debemos estar preparados, seguros que se habrá logrado conquistar la conciencia colectiva, en cuanto a los cuidados, el uso de barbijo, el distanciamiento social, mejorado la frecuencia de los transportes públicos, que nadie viaje parado y la propagación de la enfermedad este controlada.

¿Responderán los argentinos con racionalidad? ¿Aparecerán las conductas oportunísticas que nos caracterizan? ¿Tendremos solidaridad con los que deben continuar con el aislamiento social? ¿Entenderemos que la globalización tiene sus beneficios, pero es conveniente tener industrias propias, o tener reservas?  Intensas campañas de difusión y comunicación para no perderle respeto a la pandemia.

Levantamiento de la cuarentena.

Actividades para considerar y su secuencia.

Incremento de los controles y las determinaciones de PCR.

Circulaciones o flujo de personas entre estados y provincias.

Regiones. No todo el país, no todas las regiones.

Consideraciones

Cada acción de avance a la liberación debe ser de dos semanas, y como nosotros los argentinos contuvimos y mitigamos antes que el resto de los países y las regiones, al abrir, tendremos mucha población sensible que se podrán contagiar,  cabría pensar que se pueden expandir los casos exponencialmente, justamente lo que quisimos evitar y no deberíamos sentirlo como un fracaso, porque ganamos en preparación, conocimientos, entrenamiento y aprendizaje, en ver con quien contamos y quien no, en tener más posibilidades de conseguir insumos y en entrenar a más personas, luego tal vez si esto ocurre tendremos que volver hacia atrás con el aislamiento. Pero en el caso que esto no suceda, la apertura igual tiene que ser gradual, pensada, con información y con el menor retraso posible para realizar estudios y llegar a los casos oligosintomáticos o asintomáticos que contagian.

Puede modificarse esto por razones de aparición de tratamientos efectivos que eviten la tormenta inflamatoria, o que se produzca mutación del virus y deje de infectar en formas graves.

Recordar

Que en nuestra geografía hay conglomerados urbanos la Matanza, Florencio Varela, Quilmes, Almirante Brown, Merlo, Jose C. Paz, etc, de densidad población muy riesgosa y de condiciones habitacionales precarias para el aislamiento, la gente de esos sitios vendrá a trabajar a Capital y generará un tránsito interurbano, difícil de manejar, sería impensado chequear a todos los que salen para ver si pueden ir a trabajar. Se debería desplegar una fuerza de control y tecnología imposibles de tener en las próximas dos semanas. Como las cámaras infrarrojas.

Existen cosas que se deben liberar muy al final en diez semanas de plan completo desde ahora: la fuerza de trabajo por partes que se pueda manejar un 10-15% en la semana luego, dos semanas después continuar otro 25% y el resto dos semanas.

Las clases deberán recomenzar a mediados de Junio en los tres niveles.

Luego los ancianos en julio siempre que no vuelva a circular el virus en la comunidad.

Las reuniones sociales en agosto.

Restaurantes en junio con limitaciones como se hizo en Francia o Dinamarca.

La población de inmunocomprometidos, o que están en tratamiento oncológico deberán liberarse en último lugar y con medidas de protección extremas.

El deporte masivo recién en agosto. Podría empezar con público reducido.

En el mes de Julio con restricciones horarias y de circulación.

Las visitas a las cárceles y a los asilos de ancianos al final de agosto.

Los viajes al exterior deberían reanudarse primero para la salida y a países donde no haya circulación de virus, y luego de dos semanas para la llegada, seleccionando los países en relación con la situación epidemiológica. Luego de hacerlo podrá haber un rebote.

La cuarentena se debería liberar cuando existan menos de treinta casos por día. Sería un despropósito liberarlo en subida. Estar preparados para reimplantarlo

Existe otra consideración que se puede ir liberando en las provincias con menos casos, con falta de circulación de virus. Desde la periferia hacia el centro. De las provincias que tienen más estructuras de las que menos tienen. Las más comprometidas obviamente son la ciudad de buenos aires, el conurbano, ciudades como Mar del Plata que naturalmente los residentes muchos son jubilados. Rosario, por su gran Rosario, la provincia de Santa Fe en general. Cordoba. Los alrededores de estas grandes urbes. Las provincias limítrofes con Brasil, Chile y Bolivia dependerán como esté la situación en esos países.

Después de más de dos meses de aislamiento total y forzado en Wuhan, capital de la provincia de Hubei, las autoridades han anunciado que relajarán parcialmente los controles a partir del 8 de abril.

Las restricciones de viaje en el resto de la provincia de Hubei se levantaron a partir de la medianoche del martes, para los residentes que estén saludables.

Con la excepción de una infección reportada en Wuhan el martes, la ciudad pasó casi toda una semana sin reportar un solo caso de contagio.

Eso quiere decir, según los funcionarios chinos, que todo el que tenga un código «verde» en una ampliamente usada aplicación móvil podrá salir de la ciudad a partir de la fecha.

Ese sistema se conoce como el Código de Salud Alipay , al cual se afilian los usuarios y se les asigna un color -verde, amarillo o rojo- según cuán saludables estén

Esta plataforma de pago incorporó este código de salud, que deberán exhibir los ciudadanos cuando entran a un lugar.

“Por favor, para entrar muestre su código de salud en el teléfono”. El aviso pegado en la puerta de un restaurante de Shanghái puede desconcertar a quien no haya seguido de cerca las medidas que China ha puesto en marcha para contener la propagación del coronavirus SARS-CoV-2. Pero los residentes saben perfectamente lo que deben hacer: encienden sus smartphones, abren la aplicación móvil desarrollada por el Gobierno, y muestran el código QR que genera en la pantalla. El camarero que hace guardia en la puerta se cerciora de que sea de color verde antes de dejar pasar a los pocos clientes que se aventuran a comer fuera. “Tenemos órdenes de advertir a las autoridades si se presenta un código rojo y de tomar la temperatura de los que tengan el amarillo”, explica el joven, que se protege con mascarilla quirúrgica y guantes de látex y apunta con un termómetro de infrarrojos a la frente de todo aquel que trata de franquear la entrada.

La app en cuestión es Suishenban. Se puede descargar de forma individual o anidada como miniprograma en las aplicaciones de Alipay y WeChat, y su uso es obligatorio para todo aquel que quiera acceder a servicios públicos y, como es el caso de ese restaurante, también a muchos privados. El funcionamiento es relativamente sencillo: el usuario concede a la app todo tipo de permisos y culmina el registro enviando un SMS a su compañía telefónica para permitir que esta comparta también sus datos de ubicación. Suishenbang entonces genera el código QR que viene en los colores de un semáforo: verde, sin peligro; amarillo para quienes han estado fuera de Shanghái -pero no en zonas de riesgo- durante los últimos 14 días; y rojo para aquellos que deben permanecer en cuarentena.

En Wuhan, a partir del 8 de abril, se permitió a los ciudadanos entrar y salir de la ciudad, siempre y cuando no estén enfermos. Aunque todavía les quedan dos semanas de reclusión, la ciudad reanudó el servicio de 117 rutas de autobús. Además, algunos negocios locales ya han empezado a operar de nuevo.

Dos fábricas de automóviles en la ciudad ya iniciaron la producción en línea, como lo informa el diario South China Morning Post.

La OMS advierte sobre el peligro de levantar antes de tiempo la cuarentena

La cuarentena obligatoria por la pandemia del Covid-19,  se cumple en varios países del mundo. Sin embargo, algunos mandatarios estudian levantarla por temas políticos y económicos.

Ante esto la Organización Mundial de la Salud lanzó una advertencia a los países para que continúen las restricciones.

“Si los países se apresuran a levantar las restricciones rápidamente, el coronavirus podría resurgir y el impacto económico podría ser más severo y prolongado”, dijo el director de este organismo en su rueda de prensa diaria, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus.

En Wuhan se aplicó este modelo. Dejando un ciclo completo del virus entre las aperturas.

Semana 1: La fuerza de trabajo pasa de un 10% a un 25%.

Semana 3: La fuerza de trabajo pasa de un 25% a un 50%.

Semana 5: La fuerza de trabajo pasa de un 50% a un 100% y se reanudan las clases.

Comentario Final.

No nos olvidemos de la importancia de la salud para el ser humano. De la significación del sistema de salud en una sociedad- De los determinantes sociales de la salud. Del sector público como sostén en la cohesión de una nación. Lo privado no puede nunca reemplazar a lo público. Deben complementarse y cooperar. Esta es una enfermedad que se combate con cambios de hábitos sociales, información, transparencia, cooperación y solidaridad.

Cuando levantar la cuarentena en Argentina.

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular de la Universidad ISALUD.

Deben darse algunas condiciones, y debemos estar preparados, seguros que se habrá logrado conquistar la conciencia colectiva, en cuanto a los cuidados, la distanciamiento social, mejorado la frecuencia de los transportes públicos, que nadie viaje parado y la propagación de la enfermedad este controlada. ¿Responderán los Argentinos con racionalidad?. ¿Aparecerán las conductas oportunísticas que nos caracterizan?. ¿Tendremos solidaridad con los que deben continuar con el aislamiento social?. ¿Entenderemos que la globalización tiene sus beneficios, pero es conveniente tener industrias propias, o tener reservas? . Intensas campañas de difusión y comunicación.

Levantamiento de la cuarentena.

Actividades a considerar y su secuencia.

Incremento de los controles y las determinaciones de PCR.

Circulaciones o flujo de personas entre estados y provincias.

Regiones.

Consideraciones

Cada acción de avance a la liberación debe ser de dos semanas, y como nosotros contuvimos y mitigamos antes, al abrir, y existir mucha población sensibles se podrían expandir los casos, y no tenemos que tener sensación de fracaso, porque ganamos en preparación, conocimiento, entrenamiento y aprendizaje, en ver con quien contamos y quien no, en tener más posibilidades de conseguir insumos y en entrenar a más personas, luego tal vez si esto ocurre tendremos que volver hacia atrás con el aislamiento. Pero en el caso que esto no ocurra, la apertura igual tiene que ser gradual. Puede modificarse esto por razones de aparición de tratamientos efectivos que eviten la tormenta inflamatoria, o que se produzca mutación del virus y deje de infectar en formas graves.

Puede modificarse esto por razones de aparición de tratamientos efectivos que eviten la tormenta inflamatoria, o que se produzca mutación del virus y deje de infectar en formas graves.

Recordar

Que en nuestra geografía hay conglomerados urbanos la Matanza, Florencio Varela, Quilmes, Almirante Brown, Merlo, Jose C. Paz, etc, la gente vendrá a trabajar a Capital y generará un tránsito interurbano, difícil de manejar, sería impensado chequear a todos los que salen para ver si pueden ir a trabajar. Se debería desplegar una fuerza de control y tecnología imposibles de tener en las próximas dos semanas.

Existen cosas que se deben liberar muy al final en diez semanas desde ahora: Deberán recomenzar a mediados de Junio como lo son las clases en los tres niveles. Luego los ancianos en julio siempre que no vuelva a circular el virus en la comunidad. Las reuniones sociales en agosto.

Restaurantes en Junio con limitaciones como se hizo en Francia o Dinamarca.

La población de inmunocomprometidos, o que están en tratamiento oncológico deberán liberarse en último lugar y con medidas de protección extremas.

El deporte masivo recién en Agosto. Podría empezar con público reducido.

Los espectáculos en agosto, los shoppings en el mes de Junio con restricciones horarias y de circulación. las visitas a las cárceles y a los asilos de ancianos al final de agosto.

Los viajes al exterior deberían reanudarse primero para la salida y a países donde no haya circulación de virus, y luego de dos semanas para la llegada, seleccionando los países en relación con la situación epidemiológica. Luego de hacerlo podrá haber un rebote.

La cuarentena se debería liberar cuando existan menos de treinta casos por día. Estar preparados para reimplantarlo

Existe otra consideración que se puede ir liberando en las provincias con menos casos, con falta de circulación de virus. Desde la periferia hacia el centro. De las provincias que tienen más estructuras de las que menos tienen. Las más comprometidas obviamente son la ciudad de buenos aires, el conurbano, ciudades como Mar del Plata que naturalmente los residentes muchos son jubilados. Rosario, por su gran Rosario, la provincia de Santa Fe en general. Cordoba. Los alrededores de estas grandes urbes. Las provincias limítrofes con Brasil, Chile y Bolivia dependerán como esté la situación en esos países.

Desarrollo:

Después de más de dos meses de aislamiento total y forzado en Wuhan, capital de la provincia de Hubei , las autoridades han anunciado que relajarán parcialmente los controles a partir del 8 de abril.

Las restricciones de viaje en el resto de la provincia de Hubei se levantaron a partir de la medianoche del martes, para los residentes que estén saludables.

Con la excepción de una infección reportada en Wuhan el martes, la ciudad pasó casi toda una semana sin reportar un solo caso de contagio.

Eso quiere decir, según los funcionarios chinos, que todo el que tenga un código «verde» en una ampliamente usada aplicación móvil podrá salir de la ciudad a partir de la fecha.

Ese sistema se conoce como el Código de Salud Alipay , al cual se afilian los usuarios y se les asigna un color -verde, amarillo o rojo- según cuán saludables estén

Esta plataforma de pago incorporó este código de salud, que deberán exhibir los ciudadanos cuando entran a un lugar.

“Por favor, para entrar muestre su código de salud en el teléfono”. El aviso pegado en la puerta de un restaurante de Shanghái puede desconcertar a quien no haya seguido de cerca las medidas que China ha puesto en marcha para contener la propagación del coronavirus SARS-CoV-2. Pero los residentes saben perfectamente lo que deben hacer: encienden sus smartphones, abren la aplicación móvil desarrollada por el Gobierno, y muestran el código QR que genera en la pantalla. El camarero que hace guardia en la puerta se cerciora de que sea de color verde antes de dejar pasar a los pocos clientes que se aventuran a comer fuera. “Tenemos órdenes de advertir a las autoridades si se presenta un código rojo y de tomar la temperatura de los que tengan el amarillo”, explica el joven, que se protege con mascarilla quirúrgica y guantes de látex y apunta con un termómetro de infrarrojos a la frente de todo aquel que trata de franquear la entrada.

La app en cuestión es Suishenban. Se puede descargar de forma individual o anidada como miniprograma en las aplicaciones de Alipay y WeChat, y su uso es obligatorio para todo aquel que quiera acceder a servicios públicos y, como es el caso de ese restaurante, también a muchos privados. El funcionamiento es relativamente sencillo: el usuario concede a la app todo tipo de permisos y culmina el registro enviando un SMS a su compañía telefónica para permitir que esta comparta también sus datos de ubicación. Suishenbang entonces genera el código QR que viene en los colores de un semáforo: verde, sin peligro; amarillo para quienes han estado fuera de Shanghái -pero no en zonas de riesgo- durante los últimos 14 días; y rojo para aquellos que deben permanecer en cuarentena.

En Wuhan, a partir del 8 de abril, se permitirá a los ciudadanos entrar y salir de la ciudad, siempre y cuando no estén enfermos. Aunque todavía les quedan dos semanas de reclusión, la ciudad reanudó el servicio de 117 rutas de autobús . Además, algunos negocios locales ya han empezado a operar de nuevo.

Dos fábricas de automóviles en la ciudad ya iniciaron la producción en línea, como lo informa el diario South China Morning Post.

La OMS advierte sobre el peligro de levantar antes de tiempo la cuarentena

La cuarentena obligatoria por la pandemia del Covid-19,  se cumple en varios países del mundo. Sin embargo algunos mandatarios estudian levantarla por temas políticos y económicos.

Ante esto la Organización Mundial de la Salud lanzó una advertencia a los países para que continúen las restricciones.

“Si los países se apresuran a levantar las restricciones rápidamente, el coronavirus podría resurgir y el impacto económico podría ser más severo y prolongado”, dijo el director de este organismo en su rueda de prensa diaria, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus.

En Wuhan se aplicó este modelo. Dejando un ciclo completo del virus entre las aperturas.

Semana 1: La fuerza de trabajo pasa de un 10% a un 25%.

Semana 3: La fuerza de trabajo pasa de un 25% a un 50%.

Semana 5: La fuerza de trabajo pasa de un 50% a un 100% y se reanudan las clases.

Comentario Final:

No nos olvidemos de la importancia de la salud para el ser humano. De la significación del sistema de salud en una sociedad- De los determinantes sociales de la salud. Del sector público como sostén en la cohesión de una nación. Lo privado no puede nunca reemplazar a lo público. Deben complementarse y cooperar. Esta es una enfermedad que se combate con cambios de hábitos sociales, información, transparencia, cooperación y solidaridad.

Se ha logrado mucho. No se ha logrado nada.

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular Universidad ISALUD.

Introducción:

Los que tenemos responsabilidades de gestión, estamos en un vórtice de toma de decisiones, sin sistema técnico y de información confiable, con normas tecnocráticas que cambian cada día y que se dictan, todos los días, con el apoyo de un grupo de notables, que no conocen de gestión y que nos piden muchas cosas que son inviables y nos ponen profesionalmente en riesgo. No somos consultados, tenemos la impresión, que como las cosas están saliendo mejor de lo esperado, se escucha menos, porque uno se enamora de los resultados. Pero cuidado estas victorias parciales, contra un virus tan poderoso pueden ser efímeras.

Parece que nos estamos contradiciendo, frente a nuestros médicos y enfermeros, un día decimos que las personas deben cuidarse de una forma, y otras de otra, como se define caso, como se realiza el triage, quienes se internan, quienes van a realizar la cuarentena a los hoteles o a sus casas. Unos días se internan todos los chicos con fiebre y llenamos las camas de pacientes con anginas. Los anestesistas que para protegerse quieren considerar a todos los que intervienen pacientes de riesgo y quieren para ellos N95. Agravando la crisis de insumos. Además creo que estamos sobrevalorando lo actuado hasta ahora.

Desarrollo:

Cuando todavía casi no empezó la pandemia por coronavirus a circular por nuestra comunidad. Estamos esperando que se introduzca en los barrios humildes, las villas, o en un lugar asilar de ancianos, que generará estragos. Esto recién lo sabremos cuando nos toque responder en realidad. Hoy estamos esperando.

No creo que sea buena idea salir de la cuarentena sin tener los quinientos respiradores más en argentina.

Y Por lo menos unos 500.000 reactivos para PCR para coronavirus. Los resultados se tendrían que estar en el día.

Hoy tenemos 48% de casos importados y un 32% de contacto estrecho, y otro 20% no lo podemos explicar. Esto son los casos autóctonos. Pero escuche que no estaba circulando en la comunidad. Cuando solo en la provincia hay más determinaciones pendientes que los casos sumados que existen. Cuidado está circulando en la comunidad. Un día tendremos un paciente en la UTI, y al otro tendremos dieciséis.

Son jornadas, que parecen semanas, semanas que simulan años, de sentimientos encontrados, tristeza, desesperados por las incertidumbres, por no conocer casi nada de este coronavirus, de su comportamiento en el curso de la enfermedad, que parece tener claramente dos grandes etapas, una etapa inicial infecciosa y otra que es una tormenta inflamatoria, que evoluciona desde una neumonía grave de comunidad a un distress respiratorio, con la mayoría de los casos leves y asintomáticos, con pocos que requieren internación y un 5% que requieren terapia intensiva, y que son los que aumentan el indicador de la mortalidad.

Tampoco sabemos la efectividad de las medidas que estamos tomando, que Ro generamos con el aislamiento, para evitar su diseminación, el distanciamiento social, el cierre de los centros comerciales, la suspensión de las clases, de las actividades laborales, de la suspensión de los eventos sociales, si tendremos que colocar y utilizar barbijos para ir por la calle, o los empleados con máscaras faciales.

La Incertidumbre y falta de conocimientos, afecta la toma de decisiones. No saber cuantas personas necesitamos y con qué número vamos a contar. Qué cantidad y calidad de médicos vamos a tener. Saber deberemos elegir una opción entre calidad seguridad y cantidad, los funcionarios están buscando cantidad para no quedar comprometidos que no tienen camas o respiradores, que será preferible que antes de poner en tensión algunas unidades saber que tendríamos que hacer corredores sanitarios para derivar pacientes y ver como podremos si tenemos personal para atender a cincuenta pacientes ventilados, y tenemos que tener unos cinco respiradores de repuesto, por si se daña alguno que están usando los pacientes, evitar ventilar pacientes sin personal, sin enfermeras o médicos, o utilizar respiradores de mala calidad, o con diseños muy dudosos como se han publicado, como un ambou con un compresor, como si eso se pueda parecer a un sostén, es lastimoso escuchar a personas que no tienen experiencia de gestión querer comprar respiradores para calmar un problema de conciencia, una cama no es un cama, sino son enfermeros, médicos y kinesiólogos que los atienden, sus competencias sus conocimientos.

Deberemos reorganizar las formas en las cuales vamos a cuidar a los pacientes para exponerlos menos, para que no se contagien, para que no tengan infecciones graves, repensar las circulaciones, las formas como se organizan las tareas, cuantos días estarán en la sala de Covid los médicos y las enfermeras, como están los posibles o los enfermos, el problema no es solo de diagnóstico, sino de contagiosidad, especialmente en estos momentos que de cada diez estudios de PCR que hacemos todavía salen 3 positivos, como que se están haciendo muchos con bajo nivel de sospecha, especialmente en los niños, con los que hubo más desdén, que eran solo portadores, que solo eran huésped sensible, no desarrollaba formas graves.

Las posibilidades para ventilar, no son las mismas en cualquier unidad, es lo mismo con las neonatologías con bajo peso, las modalidades ventilatorias. los parámetros. La función renal, la necesidad de diálisis o la utilización de ECMO, la disponibilidad de recursos de pacientes que no son para cualquier unidad. Por lo tanto, están tendrían que se clasificadas, en función de su capacidad instalada, y las relaciones entre estructura, infraestructura y procesos. Se están pasando por alto algunos aspectos que son sustanciales para la sobrevida de los pacientes. hemos llegado hasta acá, como en todos los países, cometiendo errores, porque el temor de la recesión, el aumento de la desocupación, el cierre de fábricas, hace pensar que puede matar a mas genete que el coronavirus. Como se dijo en EE.UU, que calcularon entre 500.000 y dos millones de muertos. Como si dijéramos que moriremos 20.000 argentinos, que implicaría, que nos habremos infectado 280.000 de los cuales se internarán 56.000, que es lo que calculamos.

Que nos pasará, no lo podemos saber, pero algo tenemos que calcular, para planificar. En la tercer semana de mayo estaremos en los 30.000 casos, creciendo acumulativamente un 500%, con respecto a la actualidad, en ese momento tendremos unos 1.500 pacientes en terapia intensiva, en la CABA y el conurbamo, la curva de descenso será lo mismo que para el ascenso entonces llegará hasta julio.

Esperemos extender esta situación actual a más de tres semanas. para que tengamos más disponibilidad de bienes e insumos de salud.

Por último, probablemente el segundo pico lo tendremos en octubre. Es una preocupación primordial, la de falta de insumos, las autoridades de aplicación deben tomar en cuenta esto, porque sino promulgarán sugerencias incumplibles y nos llevarán a enfrentamientos con nuestro personal, por no brindarle los elementos adecuados. No para no proveerlo, pero al carecer de existencias no es posible entregarlos.

Me preocupa profundamente que la Ciudad de Buenos Aires, emita directivas distintas que la de Nación, que cuando empezó la epidemia funcionaban en consonancia, no se lo que pasa ahora, y llamo la atención, porque es preocupante. Creo entender porque políticamente ocurre, pero las apetencias electorales siempre fueron mezquinas pero en estos momentos deberían ser cuestionadas seriamente por la opinión pública.

Conclusiones:

Mientras se llega al umbral de inmunidad, podemos asumir que muchas de las muertes se producirán como resultado de la saturación del sistema sanitario. En efecto, se estima que al menos un 30% de las personas infectadas por el SARS-CoV2 podrían ser asintomáticas.

De las que presentan síntomas, un 80% desarrollará síntomas leves o moderados. Como consecuencia, la mortalidad de esta pandemia se concentrará en personas mayores y personas con enfermedades crónicas o inmunosupresión (muertes directas), y personas que no pueden recibir atención sanitaria adecuada por saturación del sistema (muertes indirectas).

Nación y CABA deben trabajar juntos sino todos pagaremos las consecuencias.

la transmisión de este virus, se puede retardar pero no evitar, será muy importante de mantenerse muy cohesionados, sino no tendremos chance.

Los insumos para atender pacientes con Covid y el mercado persa.

Es hora de pensar en un puente aéreo.

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular de la Universidad ISALUD.

En esta crisis, los que tenemos responsabilidades de gestión y no de lucimiento mediático, avizoramos que los verdaderos problemas se pueden clasifica básicamente en seis grandes grupos:

1. Personal para atender a los pacientes afectados por COVID 19, enfermeros, intensivistas y kinesiólogos. Dar respuesta en la zona del AMBA a las cuatro mil camas de cuidado moderado, y unas mil doscientas de terapia intensiva. Tendríamos que ir captando recursos que con una capacitación adecuada podrían en pocos meses estar en condiciones de atender a los pacientes. Internistas, neumonólogos, anestesiólogos?, cardiólogos, terapistas pediátricos, pediatras, etc.

2. Carencia de respiradores adecuados para atender la demanda de pacientes ventilados. Cuidado que los respiradores microprocesados, requieren algunos modos ventilatorios que esas aventuras que se están viendo en el mundo son imposibles. Podrían faltar unos mil respiradores aproximadamente en todo el país. En cambio de unidades de cuidados críticos, podrían faltar en algunos sectores, como asi también recorridos o corredores adecuados de gestión segmentado las cinco categorías de los pacientes.

3.Insumos para protección del personal como lo son barbijos quirúrgicos, barbijos N95, Antiparras, máscaras, mamelucos para las áreas de trabajo de riesgo, camisolines hidrorepelentes, guantes quirúrgicos, insumos para atender a los pacientes, filtros para respiradores, interfases de humidificación, tubuladuras de respiradores, set de bombas de infusión, mascara con reservorio, sistemas de aspiración cerrados. drogas vasoactivas. sedantes, miorelajantes. Traer sustancias gelificantes para producir alcohol en gel. También se debería investigar y confiscar todos los depósitos especulativos. Racionalizar las compras. La demanda aumenta para una producción normal en el triple por mes para estos insumos, según esta experiencia precoz que tenemos. Compramos para cinco meses en febrero, previendo que nos íbamos a enfrentar a una epidemia y en cambio, desde que empezó el pánico las proyecciones dan que el consumido que era para 20 semanas, se consumirá en las próximas seis semanas, y lo que es pero no lo podremos reponer, porque nuestros socios estratégicos que son los proveedores, entraron en la voracidad de las leyes del mercado del sálvense quien pueda. No hay tiempos para meditar la compra, para verificar las muestras, porque cuando volves con el veredicto técnico no lo tenes más. El área de compras y logística esta privilegiando cantidad y no calidad, y no calidad en lujo, sino por seguridad, especialmente en los elementos de protección del personal para proteger al bien escaso. Esta demasiado lleno de oportunistas.

4. Mejora en la cantidad de estudios de PCR para COVID de certeza a realizar y de la medición de la magnitud de la reacción inflamatoria una vez contraída la enfermedad. Identificar casos para intensificar el aislamiento con mayor efectividad. Tenemos que tener unos 800.000 estudios.

5. Financiamiento del sistema: por caída de la recaudación fiscal, de aportes y contribuciones y cuotas de medicina privada. Aumento de los gastos para atender a este tipo de pacientes. incluyendo el reconocimiento de las consultas que realizan los médicos por vías no tradicionales.

6. Falta de coordinación con el sistema y de un comando único que emita directivas todos los días. Cantidad de Casos, georreferenciación. Gravedad. Internados. Respirados. Muertos. Disposición final de cadáveres. Seguimiento de los recuperados. cantidad de pruebas realizadas. Falta evidentemente personas que tengan conocimientos y sepan manejar eficientemente sistemas y hospitales.

El laberinto del material sanitario

Estamos todos yendo al mismo proveedor o mercado, aparecen materiales sin certificación, medidas de protección caceras, barbijos de tela o fiselina que no sirven, precios que se incrementan en función de la relación entre oportunismo e inmoralidad y demanda, pero algunas cosas me parecen más fundamentales que otras que son los mamelucos, barbijos quirúrgicos, los barbijos N95 y los camisolines hidrorepelentes. No sacamos las cosas los unos a los otros. No tenemos ninguna concepción solidaria, compramos todo lo que hay. Gente que paga por adelantado y cualquier precio. Hoy Donald Trump utilizando una Ley de la guerra de corea obligo a la fabrica de 3 M que todos los barbijos N95 que produce sean para EE.UU, Inclusive en las fábricas de otros países.

Esto tiene que establecerse desde un puente aéreo, con lugares de provisión y con fabricas en nuestro país que produzcan para la pandemia que se pueda organizar compras centralizadas, y distribuidas de acuerdo a necesidad. El puente aéreo debería establecerse con Alemania por soluciones, equipamiento, con Corea del sur, por equipamiento y reactivos, con Suiza, por reactivos y equipamiento, con China por insumos y equipamiento, Francia por respiradores y si fuera posible Brasil, también por insumos y también pensar en Israel.

En lugar de destinar aviones militares para traer compatriotas que los Hércules viajen a todos esos países para volver llenos de insumos y ser distribuidos para que lleguen a nuestros compatriotas cuando se necesiten, ya desde la próxima semana. Las compras deben hacerse país a país. Los privados y la seguridad social debe pagar el precio de los mismos, con el costo de logística. Antes que haya quiebres de stock, en cualquier momento la curva cambia su pendiente y se disparará exponencialmente.

Constituir un fondo de todos los argentinos común que sea un bono a diez años como instrumento financiero para que se pueda recaudar un 5% del PBI, no solo para superar la crisis, sino para salir de ella, como mínimo, se necesitarán unos 30.000 millones de dólares, en relación a lo que están invirtiendo los otros países que están saliendo. Como también la baja de los salarios de los políticos para financiar los insumos para el coronavirus.

Tenemos que dejar este comportamiento individualista, de protegerse sectorialmente y no asumir la importancia de una tarea conjunta, entre la seguridad social, lo privados, las mutuales y lo público, municipal, provincial y nacional. No podrá haber camas libres cuando se este muriendo un semejante en un hospital público.

También deberíamos sacar todos los pacientes sociales de los hospitales en esos lugares que originalmente se destinaron a los pacientes leves o para que cursen postoperatorios, estaríamos recuperando entre el 5 al 10% de las camas públicas.

El equipo del Ministerio de Salud sabe comprar centralizadamente y la logística, y han desarrollado uno de los sistemas más exitosos, como lo fue y es el Remediar, pero ayudaría mucho realizar compras centralizadas y poder crear un PACK para atención de Covid. Con todos los estados Provinciales.

Además existen organizaciones que podrían darle transparencia a estas gestiones y que las hemos utilizado en otras oportunidades, entre ellos el Banco Mundial, que además es instrumento financiero, la UNOPS, la cruz o la media luna roja existiendo además las libertades para poder gestionar estas compras y la logística de las mismas sin inconvenientes legales posteriores.

“El financiamiento forma parte de un paquete de hasta USD 14.000 millones de apoyo inmediato del Banco Mundial, para los países que deben hacer frente a los impactos sanitarios y económicos de este brote mundial”

El Gobierno de España, con el ministro socialista Salvador Illa a la cabeza, no encuentra el modo de disimular su falta de previsión ante la necesidad de material sanitario para repeler la crisis del coronavirus y las consecuencias de la pandemia en el sistema de salud; y tampoco su inoperancia a la hora de desenvolverse en el mercado chino, tildado como «un bazar persa» y cuyo Ejecutivo acaba de cambiar la ley para garantizar productos sanitarios con licencia, además de priorizar a los países que llegan con el dinero por adelantado.

Conclusiones:

No es difícil solucionar este problema, debe ser un área de gestión de la logística del COFESA Consejo Federal de Salud, semanal por teleconferencia, pago por la coparticipación, la provisión y la distribución en función de las necesidades. Esto calculado en función de los casos y la capacidad instalada. Que también se podrá estimar y seguir de cerca. Tienen que integrarlos personas con conocimiento técnico que sepan de gestión, se termina el protagonista de infectólogos, epidemiólogos, científicos para que le pasen la posta a otros saberes, los que saben manejar sistemas de atención y hospitales.

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