Editorial. Por Qué no nos duele la pobreza.

La pobreza es un mal endémico de la argentina. Es la expresión de la mayor desigualdad social en educación, ingresos, calidad de vida y acceso a la salud, porque hoy la pobreza se relaciona con exclusión, expulsión y marginalidad. En el siglo XXI enseña muy duramente que decidirá si las teorías de desarrollo son válidas o no, es lo que cuentan los hechos. La reducción de la pobreza ha sufrido su peor revés en estos últimos diez años 2011-2021, influyen las políticas implementadas y fracasadas en el desarrollo económico y el manejo de la pandemia. Las ùltimas estimaciones se muestra pérdida de empleo, la caída en la actividad, y la inflación. La pandemia está profundizando la desigualdad de ingresos, lo que amenaza fuertemente la recuperación inclusiva. La mayor desigualdad de ingresos es otro factor, independiente de la pobreza, que afecta la salud y se cobra vidas. Junto con su costo directo en vidas humanas de la pandemia del covid 19 que es hasta hoy de 107.213 muertos, están los daños que causará en las posibilidades de recuperación económica en los próximos años. Existe gran insatisfacción en la gente. Camina incrédula por la calle. La causa de la insatisfacción son económico sociales, pero que impactan en los políticos culpables de sus penurias. Carencias en oportunidades de trabajo, acceso a educación de buena calidad, incertidumbre laboral y bajos salarios, inseguridad, y falta de perspectivas de futuro. No hay focos de pobreza a erradicar, sino un problema mucho más amplio y generalizado que requiere estrategias globales. Tenemos que abandonar el discurso negador «pobres hubo siempre». Frente a los problemas sociales, que no aquejan a la clase política, esta nos pide paciente, los sectores influyentes siempre su discurso gira en derredor a la necesidad de una cierta paciencia histórica. «ajustarse el cinturón». Se necesita crecimiento económico pero con este solo no bastará. Hay que generar riqueza si. Pero también distribuirla. Hay sectores de la economía argentina que lo pueden hacer sin concentrar que derraman. La desigualdad obstaculiza el desarrollo. No podremos tener desarrollo con tanta desigualdad. La política social ha fracasado.

La medidas contra la pobreza atienden las consecuencias no sus causas, con ineficientes planes sociales, pero no la multicausalidad de su origen que lo lleva a decir que la pobreza es estructural. No, señores, la pobreza es la vergüenza de quienes fracasaron gobernando, es la estructura de su fracaso, de nuestro fracaso como sociedad.

Es un negocio la pobreza. Pareciera. Por ello se creó el negocio de la burocracia de la pobreza, con un ministerio de Bienestar social, hasta una Mesa del Hambre. ¿Porque no le duele a la sociedad?. ¿Porque los que determinan prioridades no intentan mejorar esta realidad?.

La pobreza no es el problema más urgente en la Argentina de los políticos, ya que los políticos no hablan de ella, porque la supieron incrementar. La pobreza es consecuencia de problemas aún más graves y urgentes, uno de los cuales, por cierto, es la palmaria ineficacia de muchísimos «programas sociales» para combatir la pobreza, que no sólo han sido ineficaces, sino que obstaculizan el crecimiento económico y por ende agravan la pobreza, dado que estimulan la improductividad. Además Emergen los negocios en torno al nuevo mapa de la pobreza: es decir el uso de los pobres que, para algunos sectores de la política, son oro en polvo. No existe populismo sin pobres, la pobreza es un negocio político y patrimonial. El populismo es inimaginable sin pobreza, existiría kirchnerismo sin pobreza, no. Los movimientos políticos populistas pierden mercado si no hubiera pobres a los cuales subsidiar y “enamorar”. No es casual que los populismos latinoamericanos hayan generado los tres factores determinantes en el crecimiento de la pobreza: inflación, pérdida de inversiones y pésima calidad educativa. Ejércitos de agentes públicos viven de los presupuestos destinados a la solución de la pobreza. La superposición de funciones estatales, los numerosos planes sociales y los agentes públicos y “para-públicos” como los punteros para administrar lo que otros ya administraron son muestras de que se puede vivir bien “ayudando a los pobres con recursos públicos”.

Según las últimas actualizaciones estadísticas del INDEC, en el Conurbano vive la mayor cantidad de pobres del país: unos 6 millones (Donde se origina la gran masa de votantes de los gobernantes). El mismo Indec publicó las Canasta Básica Alimentaria (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT) de junio, que tuvieron fuertes aceleraciones en sus incrementos. La primera, que marca la línea de la indigencia, trepó 3,6%, y la segunda 3,2%. Un salario mínimo no alcanzó para mantener la alimentación básica de una familia tipo. Esto confirma que La inflación erosiona la capacidad de compra de los trabajadores, formales e informales. La recesión destruye empleo: despidos, suspensiones, reducción de horas de trabajo, menor demanda para el cuentapropismo. Argentina lleva 10 años consecutivos de estanflación, apenas matizada con leves oscilaciones. esa es Una fábrica de pobres que no para de expandirse. La conclusión es obvia: no hay manera de abordar la exclusión sin frenar el proceso inflacionario y crecer de manera sostenida. Un objetivo tan fácil de formular como arduo de conseguir

Si la democracia es la forma de gobierno que elegimos, desde el comienzo de la última etapa de nuestra Estado, de 1983 hasta la actualidad, subió de 22% a 67% y ahora está en 48% global y en 72 % en la niñez.

Este fue un país de movilidad social ascendente, desde el 1943 al 1983, con interrupciones totalitarias, pero al tener servicios públicos aceptables, accesibles, los pobres podíamos en función del incentivo de familias humildes, de inmigrantes, educados por el esfuerzo y el trabajo, estudiar, ser profesionales, universitarios, independientes, ser de clase media, estar en una posición social mejor que nuestros padres, lo que en este momento nos permite ayudar y acompañar, como hicieron con nosotros guiándonos por un sendero meritocrático del trabajo, estudio, la responsabilidad y el esfuerzo. Dignidad y compromiso con la escuela, la universidad y nuestro trabajo.

¿Porque estamos en un salvarse individualmente?. ¿Porque no generamos trabajo?. Porque deberían preguntarse quienes defienden a los trabajadores cada vez tienen menos afiliados. Porque cada vez hay más economía informal. Somos uno de los cinco países del planeta que tiene inflación. Porque no hacemos nada. Es negocio para conseguir votos. Es negocio para ser proveedores de alimentos del estado. Es negocio para tener trabajadores informales con remuneraciones de esclavitud.

La pobreza se mide por los niveles de ingreso, la calidad de la vivienda, la disponibilidad de servicios básicos, como el agua potable, las cloacas, la luz, las calles asfaltadas, acceso a sistemas de prevención y atención de la salud. Lo paradójico que los recursos para las ayudas y también la pobreza crecen en forma exponencial. Los volúmenes de estos presupuestos tendrían que haber permitido terminar con este flagelo hace muchos años.

Cada crisis económica de la argentina llevó a que la pobreza creciera, pero nunca más descendiera.

Los pobres parecen ya no ser un problema para la burocracia estatal, tampoco para los líderes de las organizaciones, que además ya ocupan cargos de secretarios de estado. Los pobres y la pobreza son la excusa para incrementar este negocio. “Es un término que nos habla del hecho de que la pobreza no es solo un producto de los bajos ingresos. Es también un producto de los mercados extractivos”, escribe Desmond, el colmo de los incentivos perversos, dichos programas –que suponen incrementos constantes en el gasto público– se refuerzan por su propio fracaso, del mismo modo que los gobiernos de los estados más pobres del país tienen el incentivo perverso de que mantener o incrementar sus coeficientes de marginalidad o pobreza significa recibir más recursos federales. Dicho en forma sencilla: la gente no sale de pobre porque el gobierno gaste más. Por el contrario, la gente se suele empobrecer más en la medida que el gobierno gasta más.

Para los populismos con su relato, no hay que generar riqueza, porque la riqueza está, entonces hay que combatir la pobreza, no generar trabajo, superávit gemelos, contener el gasto público ineficiente.

Más hacen para combatir la pobreza las políticas monetarias y fiscales responsables –que estabilizan los precios– que un ejército de «pobretólogos» discutiendo interminablemente cómo medir la pobreza, lo que convierte a la economía en «pobremetría» y a los economistas, bien pagados con buenos puestos para «ocuparse en preocuparse de la pobreza», en «pobremetristas». Organizamos viajes a los lugares de excluidos, como viven los pobres, viajes y documentales lavadores de conciencia. No tendrìan que importar más las buenas intenciones que los resultados. Cada vez hay más pobres.

Lo lógica de perpetuar esta ignominia, este dolor como sociedad productora de alimentos es que es un negocio voto efectivo. Creemos sistemas educativos justos que no provengan de la caridad mal entendida sino de los mismos derechos humanos. El derecho a la educación de calidad. El derecho a ser niño. El derecho a no pasar hambre.

Por muchos años, tendrìamos que generar una prosperidad compartida, que se lograría incrementando los ingresos entre los más pobres en forma ligeramente superior que en los que más ingresos tienen, de manera tal de levantar el nivel de los postergados.

Con el nuevo salto de la pobreza, la Argentina volvió a ocupar uno de los peores lugares del territorio latinoamericano.

Si queremos que los pobres no sufran el deterioro en sus ingresos habrá que eliminar la inflación, bajandola hasta al cero o,3% como objetivo prioritario. Nada de eso está haciendo el gobierno, más preocupado en esconder la pobreza antes que solucionarla definitivamente. 

Se necesitan políticas inmunes al cortoplacismo, basadas en acuerdos sociales, que subsistan a los gobiernos y a las elecciones de medio término.

No tendrían que tirar tanto de la cuerda, la gente está muy desencantada, está por explotar y generar levantamientos, ante la incapacidad de tener respuestas ante tantos años de postergación.

Rastreo de contactos para Covid-19 — Una inoculación digital contra futuras pandemias

James O’Connell, and Derek T. O’Keeffe

Los brotes de la enfermedad por coronavirus 2019 (Covid-19) surgieron en Estados Unidos y en países europeos en febrero de 2020. Se pidió una acción urgente, ya que los expertos estimaron que entre el 30 y el 70% de las personas en estos países occidentales podrían infectarse, una proyección aterradora en un momento en que se estimaba que la tasa de mortalidad por Covid-19 era sustancialmente más alta de lo que ahora sabemos que es.

En marzo de 2020, Michael Ryan, director ejecutivo del Programa de Emergencias Sanitarias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), imploró a los países que actúen, señalando que cuando se trata de la respuesta a la epidemia, «la velocidad triunfa sobre la perfección» pero «el mayor error es no moverse».

En ese momento, las únicas herramientas para contener el Covid-19 eran el distanciamiento social, las pruebas, el aislamiento de casos y el rastreo de contactos.

El rastreo de contactos es una práctica crucial de salud pública que ha sido parte de las respuestas epidémicas durante siglos.

Desde la peste bubónica hasta la viruela y la tuberculosis, pasando por el VIH, el destino de la salud pública ha dependido de nuestra capacidad para identificar a las personas que han estado en contacto con personas infectadas.

En el caso del Covid-19, sin embargo, el corto tiempo entre el inicio de los síntomas en el infectado y el de los infectados y la propensión del virus a la transmisión asintomática planteó desafíos para el rastreo de contactos.

El sesgo de recuerdo, la incapacidad de identificar a los contactos que son desconocidos para la persona infectada y la escasez de rastreadores de contactos capacitados fueron desafíos adicionales. Había una necesidad urgente de aumentar la escala y la rapidez del rastreo de contactos para identificar a todas las personas que habían estado expuestas al Covid-19.

La tecnología digital del siglo XXI tenía el potencial de permitir esta escalada. Los estudios de modelado sugirieron que, si las aplicaciones digitales de rastreo de contactos se combinaran con otras medidas de mitigación, las epidemias de Covid-19 podrían frenarse y teóricamente incluso terminar.1 Se pueden aprender lecciones del despliegue de tecnologías digitales para aumentar el rastreo de contactos durante esta pandemia.

Las medidas más básicas de la efectividad de una respuesta pandémica son el número de casos y las muertes. Con estas medidas, la respuesta de Corea del Sur durante su primera ola de Covid-19 fue muy exitosa. Tras haber experimentado el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS) en 2015, el pueblo surcoreano y sus líderes políticos entendieron la necesidad de un reconocimiento temprano de la amenaza pandémica y una respuesta sólida correspondiente. Integraron con éxito una capacidad de diagnóstico de rápida escala y un sistema de rastreo de contactos con medidas eficaces de aislamiento y cuarentena.

Una parte fundamental del sistema de rastreo de contactos de Corea del Sur es la tecnología digital de rastreo de contactos. Los cambios legislativos en Corea del Sur derivados del brote de MERS dieron a las autoridades sanitarias una base legal para utilizar los datos de geolocalización para el rastreo de contactos desde el principio de su epidemia. Los datos del sistema de posicionamiento global (GPS) de los teléfonos celulares se utilizaron para crear una base de datos centralizada de los movimientos de personas con Covid-19 que era accesible en línea. La aplicación Corona 100m utilizó estos datos para advertir a los usuarios cuando estaban cerca de un lugar visitado por una persona infectada. Esta intervención interfirió con la privacidad, la protección de datos y las libertades civiles de las personas infectadas, pero su objetivo era interrumpir las cadenas de transmisión para proteger a los miembros más vulnerables de la sociedad.

En la mayoría de los países occidentales, no se llevó a cabo ningún esfuerzo de ese tipo para mejorar el rastreo de contactos mediante la automatización al principio de la epidemia. Sin experiencia previa en la respuesta a epidemias de esta manera, muchos líderes y ciudadanos consideraron inconcebible que la privacidad personal y los derechos de protección de datos pudieran cederse a la protección de la salud. Sin embargo, el hecho de que muchas personas en los países occidentales ya permitan la recopilación de datos de geolocalización por parte de otras aplicaciones que proporcionan poco beneficio personal sugiere que la resistencia a hacerlo para la protección de la salud, aunque bien intencionada, puede haber sido equivocada.2

La automatización mediante el seguimiento de geolocalización permitió a los equipos de investigadores epidemiológicos en Corea del Sur rastrear no solo los contactos, sino también el entorno en el que se produjo el contacto hasta 14 días antes del inicio o diagnóstico de los síntomas. Esta información les permitió obtener una mayor comprensión de los entornos en los que se estaba produciendo la transmisión del SARS-CoV-2 e implementar medidas de protección de la salud más específicas en respuesta. En cambio, los sistemas tradicionales de rastreo de contactos en la mayoría de los países occidentales tenían la capacidad de identificar y notificar únicamente a las personas que habían estado en contacto con una persona infectada dentro de las 48 horas anteriores al inicio o diagnóstico de los síntomas. Esta limitación digital quizás contribuyó a la primera ola de Covid-19 en los países occidentales que superó la epidemia en Corea del Sur. Al final de su primera ola epidémica en abril de 2020, Corea del Sur había reportado 10.423 infecciones y solo 204 muertes, un logro notable dado el tamaño de la población de poco más de 50 millones. En contraste, los países europeos vieron más de 2,1 millones de casos y 180.000 muertes al final de su primera ola en junio.

El rastreo digital de contactos no es una intervención perfecta, dados los riesgos para la privacidad, los datos personales y la caracterización de falsos positivos o falsos negativos del estado de contacto. Sin embargo, como en un modelo de queso suizo, las intervenciones imperfectas pueden trabajar juntas para frenar las epidemias.

El despliegue de tecnología digital por parte de Corea del Sur para aumentar el rastreo de contactos fue un ejemplo de que la velocidad supera a la perfección, mientras que Europa cometió el mayor error descrito por Ryan, de la OMS: no moverse.

Habiendo aprendido de esta experiencia, los europeos pueden estar mucho más apeteces a compartir datos de ubicación para el rastreo de contactos en emergencias sanitarias.3 Debería ayudar a combatir la próxima pandemia que el equilibrio entre preservar la privacidad y preservar la vida haya cambiado durante esta pandemia.

A medida que la primera ola epidémica llegaba a su fin y la amenaza inminente de nuevas pérdidas de vidas se aliviaba, los sistemas digitales de rastreo de contactos basados en la geolocalización y su interferencia con la privacidad personal y los derechos de protección de datos se volvieron menos aceptables. Se convirtieron en objeto de un intenso escrutinio en los países que los usaban, incluyendo Corea del Sur y también Noruega e Israel. En una pandemia que tenía el potencial de durar varios años, muchos países occidentales reconocieron la necesidad de tecnologías de rastreo de contactos digitales confiables, transparentes y que preservaran la privacidad y que fueran aceptables para las poblaciones occidentales.

Una selección de sistemas digitales de rastreo de contactos en los Estados Unidos y Europa

Siguiendo el ejemplo de la aplicación digital de rastreo de contactos Bluetooth de baja energía (BLE) de Singapur, TraceTogether, Alemania, Irlanda y el Reino Unido, entre otros, se dispusieron a desarrollar sus propios sistemas, que tenían una aceptación variable por parte de las poblaciones objetivo (ver tabla).4 Los países occidentales tendían a favorecer un protocolo descentralizado y que preservara la privacidad para el rastreo de contactos, lo que significa que en lugar de enviarse a los servidores del gobierno central, los datos recopilados permanecen en el dispositivo del usuario, se cifran y se eliminan automáticamente después de 14 días.4 A finales de 2020, había al menos 65 sistemas de rastreo de contactos digitales habilitados para BLE en todo el mundo, incluidos 26 en los Estados Unidos.4

Aunque nunca se creyó que estos sistemas por sí solos acabarían con las epidemias de Covid-19,1 está surgiendo evidencia de que han sido beneficiosos para identificar un mayor número de contactos por caso que el rastreo de contactos tradicional, aumentar el número de personas con Covid-19 que han entrado en cuarentena, acortar el tiempo de cuarentena de 1 a 2 días y posiblemente prevenir un gran número de infecciones gracias a los efectos posteriores del rastreo de contactos aumentado.5

Sin embargo, sigue habiendo problemas. La integración de las tecnologías digitales de rastreo de contactos con los sistemas de prueba y rastreo existentes parece ser un determinante importante de su utilidad.5 Lo que es más importante, las tecnologías de rastreo de contactos digitales deben ser accesibles, en particular para las personas con acceso limitado a la tecnología de teléfonos inteligentes, las que tienen una alfabetización limitada en salud digital, los hablantes de idiomas distintos de la lengua principal de un país y las comunidades de migrantes.

El aumento de la accesibilidad es importante no sólo para maximizar la aceptación, sino también para garantizar que todos los miembros de la sociedad puedan beneficiarse equitativamente de los avances digitales en el rastreo de contactos. Si se pueden superar estos desafíos, los países occidentales habrán obtenido una herramienta confiable, que preserve la privacidad y sea accesible para usar durante la próxima pandemia para mejorar la capacidad de rastreo de contactos y controlar la propagación de enfermedades hasta que se logre la eliminación

La tercer dosis

Sería necesaria para trasplantados, ancianos, y otros pacientes de riesgo. Se realiza una revisión al respecto, en función de diferentes estrategias realizadas en Francia, Chile, Israel y Uruguay entre otros.

Los refuerzos de vacunas son dosis adicionales de vacunas que deberían brindar una protección adicional contra la enfermedad, ya que los efectos de algunas vacunas pueden desaparecer con el tiempo.

Los refuerzos de vacunas son comunes para muchas infecciones virales, incluida la gripe , que requiere un refuerzo cada año, y el tétanos , la difteria y la tos ferina (DTaP), para las cuales es necesario un refuerzo cada 10 años.

Para algunas vacunas, recibir dosis más pequeñas con más frecuencia es más eficaz que recibir una sola dosis de vacuna grande.

Este enfoque permite que el sistema inmunológico desarrolle su respuesta inmune de manera sostenible. Cuando el sistema inmunológico recuerda ciertos antígenos que lo activaron previamente, puede responder mucho más rápido la próxima vez que los encuentre.

+Coronavirus hoy: Francia se prepara para administrar una tercera dosis de vacuna+

La tercera inyección será en un principio «para las personas más ancianas y las más frágiles», indicó el presidente francés Emmanuel Macron. Japón amplió el nivel alerta sanitaria a ocho regiones más.

«Será necesaria con toda seguridad una tercera dosis, no para todo el mundo de forma inmediata, pero sí para los más ancianos y los más frágiles. Por eso nos preparamos», indicó el presidente en un video. Macron aseguró que comenzarán a inyectar la nueva dosis a partir de septiembre.

Israel invita a mayores de 60 años a recibir tercera dosis

El primer ministro israelí Naftali Benet invitó este jueves a los mayores de 60 años a recibir una tercera dosis de vacuna. «Quisiera reiterar, quien sea mayor de 60 años y aún no haya recibido la tercera dosis de la vacuna, es seis veces más susceptible a enfermedades graves y Dios no lo quiera a la muerte», declaró Benet.

La tercera dosis está siendo administrada desde el domingo a los mayores de 60 años en Israel y para este jueves más de 260.000 personas habían sido inoculadas. A mediados de julio, Israel comenzó a administrar la tercera dosis a adultos inmunodeprimidos.

Las organizaciones de mantenimiento de la salud comenzaron el viernes a administrar una tercera vacuna COVID-19 a los ancianos, convirtiendo a Israel en el primer país del mundo en hacerlo.

Las HMO de Clalit y Meuhedet comenzaron a vacunar a los mayores de 60 años con una tercera dosis el viernes por la mañana, mientras que el proveedor de salud Maccabi comenzará a hacerlo el domingo.

La decisión de Israel de comenzar a administrar terceras dosis se produjo en medio de una lucha por contener una ola reciente de infecciones por coronavirus que ha visto dispararse el número de casos de solo docenas al día hace un mes, a una carga diaria promedio de más de 2.000 esta semana.

Es poco probable que la tercera dosis detenga el aumento de casos, pero se espera que reduzca el riesgo de enfermedad grave por COVID-19 entre la población anciana.

Reino Unido

El Comité Conjunto de Vacunación e Inmunización (JCVI) del Reino Unido ha presentado planes para dar a las personas una tercera inyección . Los dos argumentos principales para apoyar la administración de una tercera dosis son que la efectividad de los dos primeros jabs disminuye con el tiempo y que es necesario tomar nuevas vacunas para hacer frente a las variantes virales, como la variante delta. Pero, ¿qué dice la evidencia?

Varios estudios han investigado la durabilidad de la inmunidad al COVID-19 y sus resultados son alentadores. Los investigadores se han centrado en glóbulos blancos especializados llamados linfocitos. Los linfocitos vienen en dos variedades principales : células B, que producen anticuerpos, y células T, que pueden ayudar a la respuesta de las células B o matar directamente al virus COVID-19.

Los casos de Chile y Uruguay fueron porque utilizarán una vacuna con bajo rendimiento, y utilizan como booster a la vacuna de Arn m de Pfizer Bio tech. Para aumentar la seguridad en las campañas de vacunación.

Dosis de refuerzo

Para la dosis de refuerzo (tercera), se evaluaron 75 participantes que recibieron sus dos primeras dosis con un intervalo de ocho a 16 semanas. La preimpresión informó que los niveles de anticuerpos 28 días después de la tercera dosis fueron significativamente más altos que 28 días después de la segunda dosis: 3746 tIgG EU y 1792 respectivamente.

El equipo también encontró que los títulos de anticuerpos de unión a la variante beta «aumentaron significativamente» después de la tercera dosis, mientras que los títulos de anticuerpos neutralizantes después del refuerzo fueron más altos que los de la segunda dosis contra las variantes alfa, beta y delta.

En el Reino Unido, el gobierno ha dicho que planea lanzar una vacuna de refuerzo a principios de este otoño, para proteger a los más vulnerables antes del invierno. 2

Pero en una sesión informativa del Science Media Center sobre la preimpresión, Andrew Pollard, líder de ensayos clínicos de la vacuna y director del Grupo de Vacunas de Oxford, dijo: “Hoy no hay indicios de que necesitemos refuerzos. Es algo en lo que debemos seguir mirando los datos y tomar decisiones a medida que pasan los meses.

Pollard agregó: “Tenemos países que enfrentan enormes oleadas de enfermedades en este momento con una población mayoritariamente no vacunada. Vimos el nuevo aumento muy marcado de casos en Bangladesh durante el fin de semana. Y esa es una situación en la que hacer llegar la primera dosis a más personas lo antes posible es la prioridad más urgente. Antes de que se administren las terceras dosis, deberíamos intentar asegurarnos de que todas las personas vulnerables, los adultos mayores y las personas con otras afecciones de salud en todo el mundo, estén protegidas. Eso es lo más urgente por hacer «.

Categoría: Fundamentos de la salud pública — Una nueva serie de perspectivas.

Barry R. Bloom, Ph.D., Debra Malina, Ph.D., Genevra Pittman, M.A., Stephen Morrissey, Ph.D., and Eric J. Rubin, M.D., Ph.D.

La Constitución de la Organización Mundial de la Salud (OMS) Redactada en 1946 después de la devastación de la Segunda Guerra Mundial, delineó el marco global moderno de la salud pública. 1 

Este revolucionario documento define la salud como «un estado de completo bienestar físico, mental y social y no simplemente la ausencia de enfermedad o dolencia».

Señala que «el logro de cualquier Estado en la promoción y protección de la salud es de valor para todos».

De particular importancia para nuestra situación actual, declara que «el desarrollo desigual en diferentes países en la promoción de la salud y el control de las enfermedades, especialmente las enfermedades transmisibles, es un peligro común».

Y quizás lo más radicalmente posible es que abraza el principio de que «los gobiernos tienen una responsabilidad por la salud de sus pueblos que sólo puede cumplirse mediante la provisión de medidas sanitarias y sociales adecuadas».

Por lo tanto, esta constitución estableció por primera vez la responsabilidad de los gobiernos —no sólo de los individuos, las familias, las organizaciones religiosas y las corporaciones— de promover la salud del público.

La pandemia de Covid-19 ha despertado a muchos médicos al valor de ver el bienestar y la enfermedad a través de la lente de la salud pública, así como la de la medicina clínica.

 Para ayudar a fomentar tal reformulación, estamos lanzando en este número de la revista una serie de perspectivas titulada «Fundamentos de la salud pública».

Como argumenta David Hunter en el artículo introductorio,2 la dicotomía tradicional entre la prioridad de salud pública de la prevención de la enfermedad en las poblaciones y la prioridad de la medicina del tratamiento de la enfermedad en pacientes individuales debe reconsiderarse y redefinirse a la luz de la interdependencia cada vez más evidente de los dos campos.

La fusión de las dos perspectivas señala Hunter, puede proporcionar a los médicos «una imagen más completa de cómo mejorar la salud de nuestros pacientes», a medida que llegamos a «reconocer las fuerzas históricas, ambientales, sociales, raciales y políticas que dan forma a la propensión de las personas a la enfermedad y el éxito o fracaso de las intervenciones clínicas» y la gama de actores y disciplinas involucradas en la promoción de la salud pública. Los gobiernos —loci de las disciplinas fundamentales que contribuyen a la política, el derecho y la política en materia de salud— han adoptado cada vez más una visión tan amplia de la salud y han traducido los mandatos de la Constitución de la OMS en diversos enfoques para proteger los derechos humanos y la salud de sus pueblos, en particular los más vulnerables. El segundo artículo de la serie explorará uno de esos esfuerzos nacionales. Pero la salud pública también está crónicamente desfinanciada, y los grupos desatendidos a menudo carecen de capital político.

Artículos posteriores de la serie profundizarán en métodos clave y objetos importantes de la investigación y el análisis de la salud pública; los instrumentos disponibles para mejorar la salud pública, en particular la política sanitaria; el mosaico de agencias y organizaciones estatales y federales responsables de implementar intervenciones de salud pública en los Estados Unidos y la razón constitucional (10ª Enmienda) de que la responsabilidad primaria de la salud se asigna a los estados; las compensaciones individuales y sociales que entraña la promoción de la salud pública; y el marco jurídico que delimita nuestras responsabilidades individuales y colectivas para hacerlo.

Una realidad que se pone claramente de relieve a través de una lente de salud pública son las marcadas desigualdades en materia de salud que persisten entre los grupos ricos y pobres dentro de los países y entre ellos, así como entre las poblaciones mayoritarias y minoritarias dentro de los países. De hecho, un tema general que vincula los diversos aspectos de la salud pública es la responsabilidad particular de la sociedad de reducir las inequidades en materia de salud que afectan a las poblaciones pobres, desfavorecidas y desatendidas, incluida la responsabilidad de realizar un cambio amplio y estructural para proporcionar un mayor acceso y mejorar la calidad de la atención.

El Covid-19 ha tenido efectos sorprendentemente dispares en diferentes grupos étnicos y socioeconómicos. En comparación con la tasa de hospitalización entre los estadounidenses blancos, las tasas han sido 4 veces más altas entre los nativos americanos, 3.7 veces más altas entre los estadounidenses negros y 4.1 veces más altas entre los latinoamericanos. En comparación con la tasa de mortalidad entre los estadounidenses blancos, la mortalidad ha sido 2.6 veces más alta entre los nativos americanos y 2.8 veces más alta entre los estadounidenses negros y latinos; además, las muertes en estos grupos ocurrieron a edades más tempranas.

Un enfoque más amplio que la preocupación médica tradicional con un paciente individual aclara que la medida más relevante de resiliencia a una crisis o estrés como esta pandemia es la riqueza: el valor neto de los activos menos las deudas. Y la riqueza mediana entre los hogares blancos en los Estados Unidos ($188,200 en 2019) es 7.8 veces mayor que entre los hogares negros ($24,100).3

Estas vergonzosas brechas son consecuencia de una larga historia de racismo estructural, que se manifiesta en inequidades en vivienda, educación, empleo, justicia penal y salud pública y atención de la salud.

En medicina, el racismo ha tomado la forma de cirugía ginecológica realizada por J. Marion Sims en mujeres negras esclavizadas sin anestesia; el Estudio Tuskegee de sífilis no tratada en el varón negro, en el que a los hombres negros con «mala sangre» se les prometió tratamiento, pero en su lugar se les siguió, sin tratar, durante 40 años; el cierre inspirado en el Informe Flexner de todas las escuelas de medicina de Los Estados Unidos, menos dos, que capacitan a médicos negros; la exclusión de los médicos negros de la Asociación Médica Americana durante casi un siglo; la esterilización selectiva de mujeres jóvenes negras como parte del movimiento de control de la natalidad; y más discriminación y daño de lo que se puede resumir aquí.4 

Esta historia se ha transmitido a lo largo de generaciones y a través de la experiencia vivida, lo que ha llevado a la desconfianza hacia los sistemas de salud y sus representantes.

Los expertos en salud pública y los profesionales médicos por igual deben tenerlo en cuenta mientras trabajan para mejorar la salud de las poblaciones minoritarias y los pacientes mediante el apoyo activo a la equidad y la construcción de relaciones de confianza con las comunidades desatendidas.

Por supuesto, un sistema de salud pública bien estructurado y adecuadamente financiado beneficiaría a todas las subpoblaciones, incluidos los niños, entre los cuales las disparidades en la prevención y la atención tienen efectos profundos y duraderos, como describirá un artículo de la serie. Incluso con un sistema de salud pública fragmentado, las políticas públicas de Estados Unidos han producido algunos avances críticos, como una reducción del 67% en las tasas de tabaquismo durante cinco décadas que ha salvado millones de vidas.

Con una mayor coordinación y apoyo, las instituciones médicas y de salud pública podrían desplegar las lecciones de campañas tan exitosas para abordar desafíos tan enormes como la epidemia de opioides, como otro artículo explorará.

En última instancia, esperamos que las entradas de la serie Fundamentos de la Salud Pública, publicadas en el primer número de cada mes, amplíen los marcos de referencia de los lectores y comiencen a prepararlos para abordar más plenamente las crisis de salud pública actuales y futuras que afectan a sus vidas y a las de sus pacientes.

Constitution of the World Health Organization. Geneva: World Health Organization, 1946 (https://apps.who.int/gb/bd/PDF/bd47/EN/constitution-en.pdf. opens in new tab).

Hunter DJ. The complementarity of public health and medicine — achieving “the highest attainable standard of health”. N Engl J Med 2021;385:481-484.

Moss E, McIntosh K, Edelberg W, Broady K. The Black-white wealth gap left Black households more vulnerable. Brookings. December 8, 2020 (https://www.brookings.edu/blog/up-front/2020/12/08/the-black-white-wealth-gap-left-black-households-more-vulnerable/. opens in new tab).

Washington HA. Medical apartheid: the dark history of medical experimentation on Black Americans from colonial times to the present. New York: Doubleday, 2006.

Choosing Wisely. Canadá. Prescribir apropiada y sabiamente.

Cosas que los médicos y los pacientes deben cuestionar

Sociedad Canadiense de Medicina Última actualización: Agosto-Octubre 2020

  • No obtengas rutinariamente estudios de neuroimagen (TC, RMN o dopplers carótidas) en la evaluación del síncope simple en pacientes con un examen neurológico normal.
  • No coloque, ni deje en su lugar, catéteres urinarios sin una indicación aceptable (por ejemplo, enfermedad critica, obstrucción, cuidados paliativos).Espectáculo Tema 22
  • No transfunda glóbulos rojos para obtener umbrales arbitrarios de hemoglobina o hematocrito en ausencia de síntomas, enfermedad coronaria activa, insuficiencia cardíaca o accidente cerebrovascular.
  • En el entorno de hospitalización, no ordene pruebas repetidas de CBC y química frente a la estabilidad clínica y de laboratorio.
  • No realices pruebas preoperatorias de forma rutinaria (como radiografías de tórax, ecocardiogramas o pruebas de esfuerzo cardíaco) para pacientes que se someten a cirugías de bajo riesgo.
  • No inicies el tratamiento con opioides para pacientes con dolor crónico no oncológico a menos que se haya optimizado la farmacoterapia no farmacológica sin opioides y otras opciones no farmacológicas.
  • No haga un workup para los desórdenes de coagulación (prueba hypercoagulability) para los pacientes que desarrollan el primer episodio de DVT en el ajuste de un precipitante sabido.
  • No emprenda tratamientos prolongados para mantener la vida ni escale a cuidados intensivos sin establecer el pronóstico, las preferencias y los objetivos de la atención.
  • No ordene ni refiera para la intervención coronaria percutánea en pacientes con enfermedad arterial coronaria estable que no tengan características de alto riesgo, y sean asintomáticos o no hayan estado en terapia médica óptima.
  • No ordene la supervisión de telemetría continua fuera de la UCI sin usar un protocolo que rija la interrupción.
  • No inicies tratamientos de mantenimiento a largo plazo (por ejemplo, broncodilatadores, corticosteroides inhalados, antagonistas de los receptores de leucotrienos u otros) en pacientes adultos con sospecha de EPOC/asma sin confirmar un diagnóstico con pruebas objetivas como el desafío de la espirometría/metacolina.
  • No coloque ni deje en su lugar un catéter urinario sin reevaluación.
  • No recete antibióticos para la bacteriuria asintomática (ASB) en pacientes no embarazadas.
  • No use benzodiazepinas y otros sedantes-hipnóticos en adultos mayores como primera opción para el insomnio, la agitación o el delirio.
  • No obtengas rutinariamente estudios de neuroimagen (TC, resonancia magnética o ecografía Doppler carotídea) en la evaluación del síncope simple en pacientes con un examen neurológico normal.
  • No obtenga rutinariamente tomografía computarizada (TC) de cabeza, en pacientes hospitalizados con delirio en ausencia de factores de riesgo.
  • No inicie ni continúe las intervenciones de apoyo a la vida a menos que sean consistentes con los valores del paciente y las metas realistas de atención.
  • No prolongue la ventilación mecánica por el uso excesivo de sedantes y/o analgésicos y reposo en cama.
  • No continúe con la ventilación mecánica sin una evaluación diaria de la capacidad del paciente para respirar espontáneamente mediante ensayos coordinados de respiración espontánea y despertar.
  • No ordenes investigaciones de rutina, incluidas radiografías de tórax o análisis de sangre en pacientes críticamente enfermos, excepto para responder a una pregunta clínica específica.
  • No transfunda rutinariamente glóbulos rojos en pacientes de UCI hemodinámicamente estables con una concentración de hemoglobina superior a 70 g/l (se puede considerar un umbral de 80 g/L para pacientes sometidos a cirugía cardíaca u ortopédica y aquellos con enfermedad cardiovascular activa).
  • No ordene estudios de laboratorio de referencia (hemograma completo, pruebas de coagulación o bioquímica sérica) para pacientes asintomáticos sometidos a cirugía no cardíaca de bajo riesgo.
  • No ordene un electrocardiograma de referencia para pacientes asintomáticos sometidos a cirugía no cardíaca de bajo riesgo.
  • No ordene una radiografía de tórax basal en pacientes asintomáticos, excepto como parte de una evaluación quirúrgica u oncológica.
  • No realice ecocardiografía en reposo como parte de la evaluación preoperatoria para pacientes asintomáticos sometidos a cirugía no cardíaca de riesgo bajo a intermedio.
  • No realice pruebas de esfuerzo cardíaco para pacientes asintomáticos sometidos a cirugía no cardíaca de riesgo bajo a intermedio.
  • No realice imágenes cardíacas por estrés ni imágenes no invasivas avanzadas en la evaluación inicial de pacientes sin síntomas cardíacos a menos que estén presentes marcadores de alto riesgo
  • No realices imágenes cardíacas anuales por estrés ni imágenes no invasivas avanzadas como parte del seguimiento de rutina en pacientes asintomáticos.
  • No realice imágenes cardíacas por estrés ni imágenes no invasivas avanzadas como una evaluación preoperatoria en pacientes programados para someterse a una cirugía no cardíaca de bajo riesgo.
  • No realices ecocardiografía como seguimiento de rutina de la enfermedad valvular nativa leve y asintomática en pacientes adultos sin cambios en los signos o síntomas. 
  • No pida electrocardiogramas anuales (ECG) para pacientes de bajo riesgo sin síntomas.
  • No ofrezca terapias sobre la base del beneficio de supervivencia sin establecer el pronóstico, las preferencias y los objetivos de atención de su paciente.
  • No ordene tomografías computarizadas en adultos y niños que hayan sufrido lesiones menores en la cabeza (a menos que sea positivo para una regla de decisión clínica de lesión en la cabeza validada).
  • No recete antibióticos en adultos con bronquitis/asma y niños con bronquiolitis.
  • No ordene imágenes lumbosacras (espalda baja) en pacientes con dolor lumbar no traumático que no tengan señales de alerta/indicadores patológicos.
  • No pida radiografías de cuello en pacientes que tengan un examen negativo usando las reglas canadienses de la columna C.
  • No prescriba antibióticos después de la incisión y el drenaje de abscesos cutáneos sin complicaciones a menos que exista una celulitis extensa.
  • No ordene tomografías computarizadas en pacientes adultos con síncope simple en ausencia de predictores de alto riesgo.
  • No ordene angiogramas pulmonares por TAC o exploraciones VQ en pacientes con sospecha de embolia pulmonar hasta que se haya aplicado la estratificación del riesgo con la regla de decisión y, cuando esté indicado, se obtengan los resultados del biomarcador del dímero D.
  • No use antibióticos de manera rutinaria en adultos y niños con dolor de garganta sin complicaciones.
  • No ordene radiografías de tobillo y/o pie en pacientes que tengan un examen negativo usando las reglas del tobillo de Ottawa.
  • No use antibióticos en adultos y niños con otitis media aguda sin complicaciones.
  • No use antipsicóticos como primera opción para tratar los síntomas conductuales y psicológicos de la demencia.
  • No hagas una inmersión en la orina o un cultivo de orina a menos que haya signos y síntomas claros de una infección del tracto urinario (ITU).
  • No inserte una sonda de alimentación en personas con demencia avanzada. En su lugar, ayude al residente a comer.
  • No continúe ni agregue medicamentos a largo plazo a menos que haya una indicación apropiada y una expectativa razonable de beneficio en el paciente individual.
  • No ordene exámenes de detección o pruebas de rutina de enfermedades crónicas solo porque se esté realizando una extracción de sangre.
  • No dude en utilizar la atención virtual para complementar las visitas en persona con el fin de satisfacer las necesidades de los residentes en cuidados a largo plazo durante la pandemia de COVID-19.
  • No ordene la prueba del folato del suero en ausencia de los siguientes: anemia con los macrocitos rojos del glóbulo o los neutrófilos polinucleares hypersegmented y una sospecha clínica razonable de una deficiencia alimenticia tal como una dieta restrictiva un supplemented, desorden severo del uso de alcohol, o mala absorción.
  • No ordene eritrosedimentación (ESR) para examinar a los pacientes asintomáticos o como una prueba general para buscar inflamación en pacientes con afecciones no diagnosticadas.
  • No pida amilasa además de lipasa para detectar pancreatitis.
  • No solicite una electroforesis de proteínas séricas en pacientes asintomáticos en ausencia de hipercalcemia, insuficiencia renal, anemia o lesiones óseas líticas inexplicables.
  • No solicite ácido úrico como parte de la evaluación rutinaria de riesgo cardiovascular, obesidad o diabetes.
  • No hagas episiotomía de rutina en partos vaginales espontáneos o instrumentados.
  • No haga monitoreo fetal electrónico para mujeres de bajo riesgo en trabajo de parto; utilizar auscultación intermitente.
  • No realice análisis de orina de rutina (proteínas, glucosa) en cada visita prenatal (en mujeres normotensas de bajo riesgo).
  • No realices estudios Doppler de la arteria umbilical como una prueba de detección de rutina en embarazos no complicados con crecimiento fetal normal.
  • No se haga pruebas de detección de forma rutinaria con pruebas de Papanicolaou si es menor de 21 años de edad o mayor de 69 años de edad.
  • No ordenes rutinariamente niveles hormonales como estradiol, progesterona, hormona folículo estimulante y hormona luteinizante en mujeres posmenopáusicas o después de una histerectomía, ya sea para diagnosticar la menopausia o para controlar la terapia hormonal.
  • No hagas pruebas de detección del cáncer de ovario en mujeres asintomáticas con riesgo promedio.
  • No ofrezca histerectomía a mujeres con fibromas asintomáticos sobre la base de la malignidad de riesgo.
  • No realice ninguna intervención quirúrgica, incluida la ablación, para el sangrado uterino anormal hasta que se haya ofrecido tratamiento médico (incluido el sistema intrauterino de progesterona) y se haya rechazado o se haya encontrado que no tiene éxito.
  • No extirpar los ovarios en mujeres premenopáusicas sin indicaciones clínicas sólidas.
  • No realice un parto por cesárea por la única indicación de fracaso del progreso en el trabajo de parto en la fase latente del trabajo de parto para una mujer a término con un feto singleton y una presentación cefálica.
  • No dé terapia prenatal con corticosteroides a menos que la mujer embarazada cumpla con los criterios de edad gestacional y el riesgo de parto dentro de los próximos 7 días sea muy alto.
  • No inicie agentes estimulantes de la eritropoyesis (AES) en pacientes con enfermedad renal crónica (ERC) con niveles de hemoglobina mayores o iguales a 100 g/L sin síntomas de anemia.
  • No recetes medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) en individuos con hipertensión o insuficiencia cardíaca o ERC por todas las causas, incluida la diabetes.
  • No prescribas inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ECA) en combinación con bloqueadores de los receptores de la angiotensina II (BRA) para el tratamiento de la hipertensión, la nefropatía diabética y la insuficiencia cardíaca.
  • No inicie la diálisis crónica sin garantizar un proceso de toma de decisiones compartido entre los pacientes, sus familias y su equipo de atención médica de nefrología.
  • No inicie la diálisis en pacientes ambulatorios con ERC en estadio 5 en ausencia de indicaciones clínicas.
  • No mantengas la terapia a largo plazo con inhibidores de la bomba de protones (IBP) para los síntomas gastrointestinales sin un intento de detener/reducir el IBP al menos una vez al año en la mayoría de los pacientes.
  • Evite el uso de una serie gi superior para investigar la dispepsia.
  • Evite realizar una endoscopia para la dispepsia sin síntomas de alarma para pacientes menores de 60 años.
  • Evite realizar una colonoscopia para el estreñimiento en los menores de 50 años sin antecedentes familiares de cáncer de colon o características de alarma.
  • No use rutinariamente la terapia con esteroides a largo plazo en la enfermedad inflamatoria intestinal.
  • No haga imágenes para el dolor lumbar a menos que haya señales de alerta.
  • No uses antibióticos para las infecciones de las vías respiratorias superiores que probablemente sean de origen viral, como enfermedades similares a la influenza, o autolimitadas, como infecciones sinusales de menos de siete días de duración.
  • No ordene radiografías de tórax y ECG para pacientes ambulatorios asintomáticos o de bajo riesgo.
  • No se haga la prueba de Detección con Papanicolaou si es menor de 21 años de edad o mayor de 69 años de edad.
  • No haga análisis de sangre de detección anuales a menos que lo indique directamente el perfil de riesgo del paciente.
  • No mida rutinariamente la vitamina D en adultos de bajo riesgo
  • No realices mamografías de detección de rutina para mujeres de riesgo promedio de 40 a 49 años de edad. La evaluación individual de las preferencias y el riesgo de cada mujer debe guiar la discusión y la decisión con respecto a la detección mamográfica en este grupo de edad.
  • No hagas exámenes físicos anuales en adultos asintomáticos sin factores de riesgo significativos.
  • No ordene la detección de DEXA (absorciometría de rayos X de doble energía) para la osteoporosis en pacientes de bajo riesgo.
  • No aconseje a los diabéticos que no son de insulina que requieran autocontrolar rutinariamente los niveles de azúcar en la sangre entre las visitas al consultorio.
  • No ordene pruebas de función tiroidea en pacientes asintomáticos.
  • No continúe con la analgesia de opioides más allá del postoperatorio inmediato u otro episodio de dolor agudo e intenso.
  • No inicie los opioides a largo plazo para el dolor crónico hasta que haya habido un ensayo de tratamientos no farmacológicos disponibles y ensayos adecuados de medicamentos no opioides.
  • No ordene neuroimagen o EEG en pacientes asintomáticos en el departamento de emergencias con síncope y una evaluación neurológica normal.
  • No realices imágenes cerebrales de forma rutinaria después de una convulsión aguda en pacientes con epilepsia establecida
  • No use opioides para el tratamiento de las migrañas.
  • Todas estas menciones que fueron emitidas por diferentes sociedades científicas canadienses son recomendaciones para que los profesionales pertenecientes a las mismas adecuen la prescripción en función de la evidencia científica independiente.

Choosing Wisely. Pedidos de Laboratorio Bioquímico

Es imperioso contener el aumento del gasto y los costos de salud, en todos los puntos, como un abordaje integral, no solo para contener el exceso, también el uso inapropiado de tecnologías, el empleo innecesario de prácticas y medicamentos, fútil, inapropiado, sin sustento, este movimiento de desinversión utiliza un posicionamiento racional y razonado, basado en la eficiencia, en la pertinencia de la utilización, que se denomina choosing wisely.

Creada por el Advisory Board of Internal Medicine (ABIMF) en 2012 con el objetivo de luchar contra el derroche causado por la práctica clínica que no aporta valor. Se solicitó a las diferentes sociedades científicas norteamericanas que definieron cinco prácticas que tanto médicos como pacientes se deberían cuestionar. Actualmente más de 75 sociedades colaboran en la campaña con cerca de 500 recomendaciones Right care. Este proyecto fue inspirador de iniciativas en diferentes partes del mundo como Italia, Suiza o Alemania.

Mejorar el valor de la atención médica: efectividad de un programa para reducir las pruebas de laboratorio para pacientes no críticos con COVID-19

J. Hosp. Med. 2021 Agosto;16(8):495-498.

Mustafa Abdul-Moheeth, MD,Victoria Valencia, MPH,Stewart Schaefer, MD,W Michael Brode, MD,Kirsten Nieto, MD,Christopher Moriates, MDAutor e información de divulgación

abstracto

Evitar las pruebas de laboratorio rutinarias y repetitivas para pacientes hospitalizados es una recomendación de Choosing Wisely Elegir sabiamente, con beneficios que pueden ser aún más pronunciados en el contexto de la pandemia de COVID-19, teniendo en cuenta la necesidad de limitar la exposición innecesaria, el uso de equipos de protección personal y los recursos de laboratorio.

Sin embargo, la pandemia de COVID-19 presentó un desafío único: cómo desarrollar y estandarizar de manera eficiente la atención para un proceso de enfermedad que aún no se había caracterizado por completo. Este artículo describe el desarrollo de un comité local para revisar críticamente las prácticas basadas en la evidencia, llegar a un consenso y guiar los patrones de práctica, con el objetivo de brindar atención de alto valor. Tras la introducción local de recomendaciones y conjuntos de pedidos de registros electrónicos de salud, los pacientes de COVID-19 no gravemente enfermos en nuestro hospital tuvieron más días de hospitalización en los que no recibieron pruebas de laboratorio, logrando una variación sostenida de causas especiales en las gráficas de control de procesos estadísticos. Los principios de Elegir sabiamente se pueden aplicar incluso dentro de situaciones novedosas y en rápida evolución.

La pandemia de COVID-19 planteó un desafío sin precedentes para nuestro sistema de salud actual: cómo desarrollar y estandarizar de manera eficiente la atención para un proceso de enfermedad que aún no se ha caracterizado por completo mientras continúa ofreciendo atención de alto valor. En los Estados Unidos, muchas instituciones locales desarrollaron sus propios patrones de práctica, lo que resultó en una amplia variación.

Las recomendaciones de elegir sabiamente de la Sociedad de Medicina Hospitalaria incluyen evitar las pruebas de laboratorio de rutina repetitivas.®1En el contexto de las primeras etapas de la pandemia de COVID-19 (particularmente antes de que las vacunas estuvieran ampliamente disponibles), los beneficios de evitar las pruebas repetitivas de rutina pueden haber sido más pronunciados teniendo en cuenta la necesidad de limitar la exposición innecesaria de los profesionales de la salud a las personas infectadas y conservar los recursos, incluidos los equipos de protección personal (EPP) y los recursos de laboratorio.2

En abril de 2020, en dell Seton Medical Center (DSMC) en la Universidad de Texas en Austin, creamos un Comité de Terapéutica e Informática para revisar críticamente las prácticas basadas en la evidencia, llegar a un consenso y guiar los patrones de práctica, con el objetivo de brindar atención de alto valor. Este breve informe tiene como objetivo evaluar la efectividad de los conjuntos de pedidos de registros electrónicos estandarizados de salud (HCE) para disminuir adecuadamente las pruebas de laboratorio para pacientes de COVID-19 hospitalizados no gravemente enfermos.

métodos

Diseño y ambientación del estudio

Se siguieron las directrices de SQUIRE para informar de esta intervención de mejora de la calidad.3 Utilizando la revisión retrospectiva de la tabla, analizamos los patrones de pedidos de laboratorio para pacientes COVID positivos en un solo centro médico académico de red de seguridad en Austin, Texas. Los datos se extrajeron utilizando una consulta SQL personalizada de nuestra HCE y se desidentificados para este análisis. Nuestra junta de revisión interna determinó que este proyecto es un proyecto de mejora de la calidad y no cumplió con los criterios de investigación de sujetos humanos.

Población de estudio

Todos los pacientes adultos (de ≥18 años), unidades de cuidados no intensivos (UCI), COVID positivos con una observación o estado de hospitalización dados de alta entre el 30 de marzo de 2020 y el 7 de marzo de 2021, fueron incluidos en el análisis. Los pacientes fueron excluidos si alguna vez fueron trasladados a una UCI. El estado de COVID positivo se confirmó a través de una prueba positiva de reacción en cadena de la polimerasa (PCR) para el SARS-CoV-2.

intervención

En abril de 2020, creamos un Comité de Terapéutica e Informática, un grupo interprofesional que incluye hospitalistas, enfermedades infecciosas, cuidados pulmonares y críticos, farmacia, liderazgo hospitalario y otros subespecialistas, para evaluar iterativamente la evidencia y estandarizar la atención hospitalaria. Este comité fue creado en respuesta a la pandemia de COVID-19 y se ha centrado exclusivamente en la atención relacionada con COVID-19.

El 30 de abril de 2020, el comité se reunió para evaluar las pruebas de laboratorio de rutina en pacientes con COVID-19. Antes de esta reunión, había un conjunto de pedidos clínicos (Cerner «powerplan») en la HCE que incluía pruebas de laboratorio diarias, y las prácticas de pedidos de proveedores individuales eran heterogéneas, con una fuerte predilección por ordenar una serie de marcadores inflamatorios con un beneficio clínico poco claro y un alto costo. La recomendación de consenso del comité en esa reunión fue que los pacientes ingresados en el piso no requerían pruebas de laboratorio diarias de rutina. La cuenta de sangre completa (CBC), el panel metabólico completo (CMP), el D-dímero, y la troponina estaban entre los laboratorios recomendados para ser obtenidos no más con frecuencia que cada dos días. El comité creía que reducir los laboratorios innecesarios mejoraría el valor sin comprometer la atención al paciente.

Estas prácticas de pedidos de laboratorio se incorporaron en un conjunto de pedidos personalizados de COVID-19 EHR que podrían compartirse entre los proveedores, pero no se pueden descubrir utilizando la función de búsqueda hasta que sean construidas formalmente por el equipo de informática. Los cambios en los conjuntos de pedidos se comunicaron a través de múltiples plataformas y fueron ampliamente adoptados por los proveedores de primera línea.

El comité revisó las prácticas de pedidos de laboratorio el 25 de junio de 2020, haciendo la recomendación de suspender aún más los niveles de troponina con tendencia y reducir la cantidad de laboratorios de referencia, ya que estaban contribuyendo poco a la gestión clínica o que sirvan para modificar las decisiones de manejo. Los conjuntos de pedidos de HCE personalizados se actualizaron para reflejar las nuevas recomendaciones, y se alentó a los proveedores a adoptarlas.

Aunque la retroalimentación directa sobre las prácticas de pedidos puede ser un componente efectivo de una intervención multifacético para disminuir el uso en laboratorio,4 en este caso en particular, no proporcionamos comentarios a los médicos relacionados con su uso de laboratorio para la atención de COVID-19. Proporcionamos educación a todos los médicos después de cada cambio de guía de consenso de gestión covid local a través de correo electrónico, actualizaciones de estilo manual y conferencias ocasionales.

Medidas y Análisis

La medida de proceso principal para este estudio fue la proporción media a nivel de hospitalización de los días de hospital calendario con al menos un resultado de laboratorio para cada uno de los cuatro tipos de laboratorio separados: recuento de glóbulos blancos (leucocito, como marcador de CBC), creatinina (como marcador para paneles de química), troponina-I y dímero D.

En primer lugar, se calcularon proporciones individuales a nivel de hospitalización para cada paciente y cada tipo de laboratorio. Por ejemplo, si un paciente con una duración de la estancia de 5 días naturales tenía un WBC medido 2 de esos días, su proporción de WBC era 0,4. A continuación, se calculó la media de estas proporciones para todos los pacientes dados de alta en una semana determinada durante el período de estudio para cada tipo de laboratorio. El uso de esta medida nos permitió comprender la cadencia de los pedidos de laboratorio y si los laboratorios se revisaban diariamente.

Las proporciones diarias medias del laboratorio fueron trazadas por separado para CBC, panel de la química, troponina I, y D-dímero en las cartas estadísticas del control de proceso (SPC). El período de referencia utilizado para todos los gráficos de SPC incluyó las semanas naturales del 30 de marzo de 2020 al 1 de junio de 2020. Las reglas de Montgomery se utilizaron para determinar los períodos de variación de causa especial.

Resultados

Un total de 1.402 pacientes COVID no positivos en la UCI fueron dados de alta entre el 30 de marzo de 2020 y el 7 de marzo de 2021 de nuestro hospital, con una duración media de estancia de 3,00 días (los datos de alta semanal se muestran en la Figura). La mayoría de los pacientes eran hombres hispanos, con una edad media de 54 años(Tabla del Apéndice).

Statistical Process Control Charts of Lab Usage Over Time for Non-Critically Ill COVID-19 Inpatients

Para evaluar la fidelidad de intervención de los conjuntos de pedidos, realizamos dos comprobaciones aleatorias (el 15 de mayo de 2020 y el 2 de junio de 2020) y encontramos que 16/18 (89%) y 21/25 (84%) de las admisiones de COVID habían utilizado el conjunto de pedidos personalizado, lo que apoyaba una aceptación robusta de la intervención del conjunto de pedidos.

Las proporciones medias diarias de laboratorio para cada uno de los cuatro tipos de laboratorio (paneles de química, CBC, D-dímero y troponina) demostraron una variación por causa especial desde mediados de junio hasta principios de julio de 2020 (Figura). Las cuatro gráficas demostraron períodos de cuatro puntos por debajo de 1 sigma y ocho puntos por debajo de la línea central, con troponina y D-dímero también demostrando períodos de dos puntos por debajo de 2 sigma y un punto por debajo del límite de control inferior. Estos períodos de variación por causas especiales se mantuvieron hasta febrero de 2021. Esto representa un aumento significativo en el número de días que estos pacientes hospitalizados no tenían estos laboratorios dibujados.

Evaluamos la proporción de todos los pacientes de COVID-19 que pasaron tiempo en la UCI durante todo el período del estudio, que se mantuvo constante en aproximadamente el 25% de nuestra población de COVID-19 hospitalizada. En una tabla de SPC, no había evidencia del cambio en pacientes de ICU después de nuestra intervención.

discusión

Los pacientes de COVID-19 no gravemente enfermos en nuestro hospital tuvieron más días de hospitalización en los que no recibieron pruebas de laboratorio específicas después de la introducción de recomendaciones estandarizadas desarrolladas localmente y un conjunto de pedidos electrónicos.

Estos datos muestran la sostenibilidad y la resistencia de esta intervención a través de nuestras olas de verano e invierno, y la asociación no se correlacionó directamente con cambios significativos en el número de altas de pacientes de COVID-19, lo que apoya que su impacto es independiente del volumen de casos.

Mientras que las recomendaciones de Elegir sabiamente se han basado tradicionalmente en áreas comunes bien establecidas de uso excesivo, este ejemplo es único en mostrar cómo estos mismos principios subyacentes se pueden aplicar incluso en situaciones poco claras, como con la pandemia de COVID-19. A través de la revisión multidisciplinaria de la evidencia en tiempo real y la acumulación de experiencia local, el Comité de Terapéutica e Informática de nuestro hospital pudo llegar a un consenso y desplegar rápidamente un conjunto de pedidos electrónicos que fue ampliamente adoptado. Finalmente, el orden establecido fue adoptado formalmente en nuestro EHR; sin embargo, el conjunto de pedidos personalizados de COVID-19 permitió una rápida mejora e implementación de cambios que podrían ser compartidos entre los proveedores. Como lo confirmaron nuestros controles al azar, este conjunto de pedidos fue ampliamente utilizado. El conjunto de pedidos impulsó el efecto de nuestro Comité de Terapéutica e Informática, que sirvió como nuestra plataforma para difundir recomendaciones de consenso e incorporarlas en flujos de trabajo clínicos.®

Hay varias limitaciones a este breve análisis. En primer lugar, no pudimos evaluar los resultados de los pacientes en respuesta a estos cambios, principalmente debido a múltiples variables de confusión a lo largo de este período de tiempo con números censales que cambian rápidamente, y la adopción de intervenciones terapéuticas, como la introducción de la dexametasona, que ha demostrado un beneficio de mortalidad para los pacientes con COVID-19. Sin embargo, no tenemos ninguna razón para creer que esta disminución en los pedidos de laboratorio de rutina se asoció con resultados adversos para nuestros pacientes y, en conjunto, los resultados (por ejemplo, mortalidad, duración de la estancia, reingresos) para los pacientes de COVID-19 en nuestro hospital han sido mejores que el promedio en todos los grupos de pares de Vizient.6 Estudios anteriores han demostrado que la reducción de los laboratorios de hospitalización no tiene un impacto adverso en los resultados de los pacientes.Además, el COVID-19 no UCI es generalmente una enfermedad de un solo órgano (a diferencia de los pacientes con enfermedad crítica por COVID-19), lo que hace más probable que los laboratorios diarios sean innecesarios en esta población específica de pacientes. No hubo aumento en la proporción de pacientes en UCI de COVID-19 después de nuestra intervención.

En conclusión, los principios de Elegir sabiamente se pueden aplicar incluso dentro de situaciones novedosas y en rápida evolución, confiando en la revisión rápida y crítica de la evidencia, la creación de consenso clínico y el aprovechamiento de las intervenciones disponibles para impulsar el cambio de comportamiento, como los conjuntos de pedidos compartidos.®

Efecto de la vacunación en la transmisión doméstica del SARS-CoV-2 en el Reino Unido

Esta es una comunicación del New England Journal of Medicine que twiteo Eric Topol, por ello la subo al blog y dice.

La vacunación contra el coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV-2) previene la infección y reduce la gravedad de la enfermedad por coronavirus 2019 (Covid-19) en las personas vacunadas.1,2 Se investigó si la vacunación reduciría la transmisión en el hogar en el contexto de la infección posterior a la vacunación.

Analizamos los datos del Conjunto de Datos de Evaluación de transmisión doméstica (HOSTED, por sus familiares), que tiene información sobre todos los casos confirmados de Covid-19 en Inglaterra y en el que se vinculan los datos de todas las personas que comparten la misma dirección.3 Luego enlazamos con datos a nivel individual sobre todas las vacunas contra el Covid-19 en Inglaterra (consulte la sección Métodos en el Apéndice Suplementario,disponible con el texto completo de esta carta en NEJM.org).

Se comparó el riesgo de infección secundaria (definida como una prueba positiva de SARS-CoV-2 de 2 a 14 días después de la prueba positiva para el caso índice) entre los contactos domésticos no vacunados de personas con infección por SARS-CoV-2 que habían recibido al menos una dosis de la vacuna ChAdOx1 nCoV-19 o BNT162b2 21 días o más antes de dar positivo con el riesgo entre los contactos domésticos no vacunados de personas con infección no vacunadas. Ajustamos modelos de regresión logística con ajuste para la edad y el sexo de la persona con el caso índice de Covid-19 (paciente índice) y el contacto domiciliado, la región geográfica, la semana natural del caso índice, la privación (una puntuación compuesta de factores socioeconómicos y otros) y el tipo y tamaño del hogar. También se consideró el momento de los efectos entre los pacientes con índice que habían sido vacunados en cualquier momento hasta la fecha de la prueba positiva.

Número de contactos domiciliados y casos secundarios de Covid-19, según el estado de vacunación del paciente índice y los odds ratios ajustados.

Entre el 4 de enero y el 28 de febrero de 2021, hubo 960.765 contactos domiciliares de pacientes con índice no vacunados, y hubo 96.898 casos secundarios de Covid-19 (10,1%). (Los datos descriptivos con respecto a los pacientes del índice y a sus contactos domésticos se proporcionan en la sección resultados del resumen.) Los números de casos secundarios según el estado de vacunación del paciente índice, y los resultados de los modelos de regresión logística, se muestran en la Tabla 1. En general, la probabilidad de transmisión en el hogar fue aproximadamente de 40 a 50% menor en los hogares de pacientes con índice que habían sido vacunados 21 días o más antes de dar positivo que en los hogares de pacientes con índice no vacunados; los hallazgos fueron similares para las dos vacunas. La mayoría de los pacientes con índice vacunado en nuestro conjunto de datos (93%) había recibido sólo la primera dosis de la vacuna. La evaluación de los riesgos de infección entre los contactos domiciliares de acuerdo con el momento de la vacunación del paciente índice mostró efectos protectores cuando la vacuna se había administrado al menos 14 días antes de la prueba positiva (Figs. S1 y S2 en el Apéndice Suplementario).

HOSTED no incluye datos sobre síntomas o valores de umbral de ciclo y solo tiene información sobre casos diagnosticados. Entre los pacientes indexados, los que habían sido vacunados tenían probabilidades de ser menos gravemente sintomáticos2 y podrían haber sido menos infecciosos que aquellos que no estaban vacunados.4 Los estudios que implicaron el seguimiento activo de los contactos y que utilizaron pruebas serológicas han mostrado tasas más altas de transmisión doméstica que las observadas en nuestro estudio.5; el sesgo podría ocurrir si la determinación del caso difiriera entre los contactos domésticos de las personas vacunadas y los de las personas no vacunadas. Nuestros hallazgos con respecto al momento de la vacunación de los pacientes con índice son consistentes con los datos anteriores con respecto al momento de la protección individual después de la vacunación1 y, por lo tanto, apoyar las conclusiones generales. Puede haber habido una clasificación errónea de los casos índice y secundarios, que se determinan sobre la base de las fechas de prueba; sin embargo, tal clasificación errónea tendería a atenuar el efecto protector estimado de la vacunación. Se necesitan datos para informar la reducción de la transmisibilidad del virus después de la recepción de dos dosis de la vacuna. Será importante considerar estos hallazgos junto con otras pruebas emergentes para informar los beneficios de la vacunación.

Ross J. Harris, Ph.D.
Public Health

England, Londres, Reino Unido feedback.c19epi@phe.gov.uk

Lecciones aprendidas de la pandemia de COVID-19 para mejorar la atención

Eric K. Wei, MD, MBA1Theodore desea, Doctor en Medicina, MHS1Mitchell H. Katz, Doctor en Medicina1,2

JAMA Intern Med.  doi:10.1001/jamainternmed.2021.4237

Esta investigación publicada revela y corrobora muchas iniciativas de gestión que hemos aplicado y que publiqué con anterioridad en la editorial de la semana.

New York City (NYC) fue el epicentro de la pandemia de COVID-19 en EE. UU. en marzo de 2020. Una ciudad densa de solo 302 millas cuadradas, ha tenido 33 359 muertes y 109 192 hospitalizaciones debido al COVID-19 hasta el 15 de junio de 2021. 1 Al guiar a NYC Health + Hospitals, el sistema hospitalario municipal más grande de los EE. UU., A través de la pandemia, hemos aprendido una serie de lecciones. Aunque hay mucho que debatir sobre la respuesta nacional de salud pública al COVID-19, 2 nos centramos en las lecciones aprendidas a través del COVID-19 que creemos que tienen aplicabilidad para mejorar la atención hospitalaria en el futuro. El crecimiento de la telesalud se ha cubierto en otros lugares. 3,4 Presentamos otras 9 lecciones para mejorar la atención hospitalaria y la prestación de atención médica.

Prepararse para aumentos inesperados en la demanda de servicios

Los hospitales operan con márgenes financieros ajustados con procesos complejos para hacer coincidir las camas y el personal disponibles con el censo de pacientes. Incluso los aumentos relativamente pequeños en el censo, como pueden ocurrir con un accidente multicausalidad, un desastre natural imprevisto o un brote de influenza estacional, pueden resultar en una crisis a corto plazo hasta que el hospital pueda ampliar su capacidad.

Lo que ocurrió en NUEVA YORK en marzo de 2020 fue solo una versión extrema de esto. Durante un período de 6 semanas, nuestros 11 hospitales triplicaron nuestras camas con capacidad para unidades de cuidados intensivos (UCI). 5 

Para nuestros hospitales, identificar el espacio apropiado para la afluencia de pacientes fue un gran desafío. Tuvimos más éxito equipando áreas adicionales del hospital para la atención hospitalaria (por ejemplo, sala de recuperación, «unidades improvisadas») que la construcción de hospitales de campaña. 5 

El problema con los hospitales de campaña era replicar todas las necesidades de equipo y personal de un hospital (por ejemplo, farmacia, banco de sangre, radiología).

Los desafíos en la identificación de espacio adicional se neutralizaron en comparación con proporcionar suficientes enfermeras de UCI, terapeutas respiratorios, médicos intensivistas y enfermeras de diálisis. 6 

La cancelación de cirugías electivas y la descarga de pacientes estables inmediatamente proporcionaron un grupo para dotar de personal a las camas de hospitalización, pero muchos miembros del personal desviado no estaban familiarizados con las áreas donde se necesitaban.

Desarrollamos videos de capacitación «justo a tiempo» para familiarizar a los médicos con cómo usar ventiladores y módulos de competencia de enfermería para preparar a las enfermeras para ayudar en las UCI.

Los hospitales deben tener políticas claras para proporcionar credenciales de emergencia a los médicos que no están en su personal médico. En el caso extremo del COVID-19, Nueva York permitió la acreditación de médicos de fuera del estado con solo una prueba de identidad y una licencia médica. En circunstancias menos extremas, los acuerdos de reciprocidad entre los estados para las licencias médicas y las bases de datos nacionales con información de credenciales para los Médicos7 permitirían a los hospitales desplegar médicos más rápidamente. Los hospitales deben desarrollar relaciones con centros regionales donde los especialistas, como los intensivistas de la UCI, puedan usar el monitoreo de video para guiar a los generalistas en la atención de la UCI. Este modelo también podría funcionar en situaciones rutinarias cuando un paciente con necesidades de atención complicadas se presenta en un hospital comunitario y es demasiado inestable para el traslado.

En el futuro, todos los hospitales deben tener un plan de desastre detallado que incluya lo siguiente: a qué áreas del hospital expandirse y en qué orden (por ejemplo, sala de recuperación primero, áreas ambulatorias en segundo lugar), cómo aumentar la capacidad de atención a los pacientes entrantes (por ejemplo, cancelar cirugías y citas de rutina) y cómo obtener acceso inmediato a personal adicional (por ejemplo, reasignación de personal a las áreas afectadas con la capacitación adecuada).

La tabla enumera los elementos que se deben incluir en un plan de desastres hospitalarios para hacer frente a un mayor volumen de pacientes o escasez de mano de obra.

Mantener línea de visión (gemba operativo de la gestión Lean)

En la sala del hospital tradicional, al paciente se le da una campana de llamada para convocar a una enfermera. Durante la pandemia, minimizamos el número de veces que las enfermeras ingresaron a las habitaciones de los pacientes, pero aún así evaluamos a los pacientes. Las estrategias incluyeron la colocación de ventanas en las paredes, la sustitución de puertas de madera por puertas de vidrio y el uso de dispositivos de comunicación y video en las habitaciones. Tenemos la intención de continuar y ampliar estos esfuerzos. De hecho, el monitoreo de video puede prevenir caídas, un problema crónico en los hospitales, al alertar a las enfermeras de que los pacientes se están bajando de la cama. 8

Cuidado con el aire

Se requiere que los hospitales tengan cambios mínimos de aire en las habitaciones de los pacientes, con cambios de aire más frecuentes requeridos para las salas de aislamiento. Rápidamente nos quedamos sin salas de aislamiento en el re auge de la pandemia. Improvisamos utilizando métodos adicionales para disminuir la transmisión potencial de COVID-19, como la colocación de filtros de aire de partículas de alta eficiencia y luces UV. 9 Otras estrategias prometedoras para disminuir la transmisión aerosolizada de enfermedades son la filtración electrónica (ionización bipolar) y el alto intercambio de aire fresco. 10 Dado el potencial de transmisión de agentes aerotransportados, tiene sentido que los hospitales pongan más esfuerzos en la calidad del aire en el hospital, incluso en áreas comunes, como las salas de espera.

Apoyar emocionalmente a los trabajadores de la salud

Los trabajadores de la salud de primera línea fueron etiquetados como héroes por sus esfuerzos durante la pandemia. Muchos lucharon con el cumplido porque implicaba que poseían una fuerza sobrehumana. Al entrar en zonas «calientes» de pacientes enfermos con COVID-19, experimentaron las emociones muy humanas de la vulnerabilidad, el miedo a llevar el virus a casa con sus familias y la culpa por no poder salvar a todos los pacientes. Aunque la cultura del servicio es un atributo positivo de los profesionales de la salud, puede oscurecer las necesidades humanas de apoyo, lo que lleva al agotamiento y a emociones fuera de lugar.

Proporcionamos entrenamiento para el manejo del estrés y la resiliencia, salas de recarga, rondas de apoyo entre pares (bienestar) y recursos de salud mental de fácil acceso. 11 Creemos que estos recursos deben permanecer permanentemente en su lugar.

Máscaras para siempre (al menos para algunos)

En enero de 2020, al escuchar informes de Wuhan, aislamos a pacientes que llegaban de China y presentaban fiebre y síntomas respiratorios. Desafortunadamente, esta instrucción era incorrecta en varios puntos. En primer lugar, las enfermeras de triaje que hacían estos juicios fueron desenmascaradas. En segundo lugar, el mapeo genético del virus indica que la mayoría de los casos en Nueva York fueron transmitidos por personas que viajaban desde Europa. En tercer lugar, muchos pacientes que no tenían enfermedades respiratorias, incluidas las personas que tenían lesiones traumáticas en vehículos de motor, también resultaron estar infectados con COVID-19.

En el futuro, tenemos la intención de seguir usando mascarillas en el hospital incluso si el SARS-CoV-2 desaparece (una posibilidad poco probable). Los datos sobre las tasas de influenza en Nueva York sugieren que la combinación de uso de mascarillas y distanciamiento social disminuyó drásticamente el porcentaje de visitas ambulatorias por enfermedades similares a la influenza del 5% al 1% en el pico de la temporada en comparación con el promedio anterior de 5 años. 12 A nivel nacional, los datos de población de 14 estados de los EE. UU. muestran la tasa acumulada más baja de hospitalizaciones asociadas a la influenza confirmadas por laboratorio desde que comenzó la recopilación de datos en 2005. 13.

Más allá de esto, la pandemia de COVID-19 ha desafiado la dicotomía de control de enfermedades hospitalarias de que la propagación respiratoria ocurre ya sea a través de gotitas respiratorias (como con la influenza) o propagación aerosolizadas (como con el sarampión).

Es probable que el SARS-CoV-2 se propague principalmente a través de gotitas, pero también puede transmitirse por el aire, lo que requiere repensar los procedimientos de control de infecciones respiratorias y plantear la cuestión de si es apropiado seguir teniendo salas de multiocupancia en el hospital.

Utilice la tecnología para conectar a las familias cercanas y lejanas

Durante los picos de la pandemia de COVID-19, los pacientes no pudieron tener visitas. Para mejorar esto, proporcionamos tabletas electrónicas para permitir que los pacientes se comuniquen con sus familias. Un beneficio inesperado fue que los pacientes usaron las tabletas para comunicarse con amigos y familiares que no estaban en el área local. Las conferencias familiares incluyeron a parientes lejanos de maneras que no habrían ocurrido antes de la pandemia. Las tabletas nos permitieron aumentar la participación porque incluso las personas en el área local no tenían que viajar todos al mismo tiempo para reunirse con el equipo de atención. Una opción de video para incluir a los familiares en la atención hospitalaria debe permanecer postpandémica.

Mantener cachés de suministros y diversificar las cadenas de suministro

Para reducir los costos, los hospitales suelen mantener un exceso mínimo de suministros. Además, los suministros generalmente se obtienen de un número limitado de proveedores porque la consolidación de la fabricación disminuye el costo, especialmente en países con bajos costos de mano de obra.

Desafortunadamente, estas políticas gemelas fueron un desastre durante el COVID-19. Los sistemas hospitalarios, incluido el nuestro, se quedaron sin suministros que iban desde medicamentos (por ejemplo,, succinilcolina para la intubación) hasta equipos principales (por ejemplo,, ventiladores). Sobrevivimos a través de la sustitución de medicamentos (por ejemplo,, rocuronio para succinilcolina), colocando pacientes estables en ventiladores portátiles, y el desarrollo de cadenas de suministro alternativas. 14 Pero estas cuestiones no deben resolverse en crisis. Aunque los hospitales individuales no pueden permitirse el lujo de mantener grandes excesos en los suministros, se deben establecer cachés regionales con rotación de medicamentos que expiran. Muchos países se han enterado de los daños de dejar de fabricar ciertos equipos médicos ellos mismos. En última instancia, el gobierno federal podría subsidiar suficiente manufactura dentro del país para protegerse contra la escasez severa en las crisis.

Reducir la carga de documentación innecesaria

El aumento de pacientes con COVID-19 que llegan a nuestros departamentos de emergencias y UCI obligó a múltiples mejoras en los procesos de registros electrónicos de salud que redujeron la carga de entrada de pedidos y documentación. Estos incluyeron conjuntos de pedidos basados en la evolución de la ciencia, frases inteligentes que pueden incrustar hallazgos comunes de exámenes físicos o planes de tratamiento en una nota con algunas pulsaciones de teclas, y notas abreviadas de enfermería y médicos. 15 Estos cambios en las registros electrónicos de salud deben continuar después de la pandemia para permitir que los médicos y enfermeras pasen más tiempo con los pacientes y reduzcan el agotamiento.

Abordar las disparidades raciales y étnicas persistentes en la salud

Covid-19 exacerbó las disparidades de salud existentes con minorías raciales y étnicas y comunidades de bajos ingresos que experimentan infecciones, hospitalizaciones y muertes desproporcionadas. 16,17 El aumento de la prevalencia de hipertensión, diabetes y obesidad entre las minorías raciales y étnicas contribuyó a su mayor morbilidad y mortalidad. Estas condiciones se tratan mejor a través de la atención primaria. Aunque la Ley de Tratamiento Médico de Emergencia y Trabajo Activo garantiza la atención de emergencia sin tener en cuenta la capacidad de pago, no existe un programa similar para garantizar la atención primaria y preventiva. Para ser totalmente accesible, la atención primaria debe estar geográficamente cerca, ser culturalmente competente, proporcionar servicios de traducción para personas con dominio limitado del inglés y apoyar a las personas con bajos niveles de alfabetización. Si las personas están conectadas a un sistema de atención médica, es más probable que tengan acceso a la atención tanto para enfermedades graves como para atención diaria. Cada vez más, los sistemas hospitalarios se están asociando con éxito con organismos comunitarios y otros recursos para abordar los determinantes sociales de la salud. 18 Estos esfuerzos deben ampliarse. Además, los sistemas hospitalarios deben asegurarse de que su organización promueva el antirracismo, la equidad y la inclusión en sus políticas y prácticas de atención al paciente y empleo.

Conclusiones

Podemos honrar a las personas que perdimos a causa del COVID-19 aprendiendo de la experiencia de maneras que podrían beneficiar a todos los pacientes. Creemos que las 9 lecciones que hemos aprendido de la pandemia mejorarían la atención hospitalaria y la prestación de atención médica tanto en circunstancias cotidianas como en emergencias futuras.

La variante Delta es tan contagiante como la varicela

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular Universidad ISALUD.

El Ro de Delta es de ~ 6, lo que significa que una persona infectada promedio, no vacunada, desprotegida por infecciones previas o medidas de distanciamiento, lo transmitirán a otras 6 Personas Eso es lo suficientemente malo, no lo haga peor: CNN sigue diciendo que es 9.  Los CDC lo compararon con la varicela, que tiene un Ro de 10-12. Lo importante de esto que se revierte el concepto de contacto estrecho de 15 minutos, como que se requiere una tasa de renovación de aire de 10 veces por hora. Tendremos que revisar las medidas de prevención fundamentales para evitar contagios. hay que revisar las medidas no farmacológicas de prevención. Es una cepa que tiene un 60% más de transmisibilidad que la de origen y, según evidencia científica entregada por Public Health England, puede haber una asociación a que produzca más hospitalizaciones.

Este gráfico muestra que la variante delta contagia a más de 6 personas.

Ha habido mucha ansiedad reciente sobre las cargas virales en las infecciones con el avance de delta. Esta trabajo informa que si bien los VLs son similares en el punto de diagnóstico en los avances * disminuyen más rápidamente. El área bajo la curva sugiere que si bien la transmisión de personas vacunadas es *posible* es menos probable. No alteraría las pautas basadas solo en esto, pero es importante y alentador

Con la variante Delta, los científicos coinciden en que habrá que vacunar a más del 80% de la población, también porque esta es capaz de escapar en parte a la «inmunidad natural» de las personas que ya contrajeron el covid, según Alizon.

«Hasta que la mayoría de las personas vulnerables no estén protegidas, debemos mantener la circulación del virus Delta a un nivel bajo, respetando estrictamente las medidas de salud pública que funcionaron para controlar el impacto de otras variantes», preconizó el miércoles la directora del ECDC, Andrea Ammon.

Países como Israel anunciaron la reinstauración de algunas restricciones, para «verter un cubo de agua sobre el fuego mientras este sea todavía controlable» justificó el primer ministro, Naftali Bennett.

Los síntomas similares al resfriado, que incluyen dolor de cabeza, secreción nasal y dolor de garganta, ahora encabezan la lista en el estudio en curso, mientras que los síntomas más tradicionales de la COVID-19 —pérdida del olfato, dificultad para respirar, fiebre y tos persistente— se han reducido desde entonces. Y los médicos en Estados Unidos están notando una tendencia similar, especialmente en áreas que tienen algunas de las tasas más altas de casos de la delta,

Una posible explicación para el cambio en los síntomas: las personas más jóvenes tienen menos probabilidades de contraer una enfermedad grave a causa de una infección por coronavirus que los adultos mayores, afirma Lisa Gralinski, profesora adjunta de epidemiología en la Facultad de Salud Pública Global Gillings de University of North Carolina. También es menos probable que se vacunen. Alrededor del 78% de las personas de 65 años o más en Estados Unidos están completamente vacunadas, mientras que alrededor del 8% de las personas de 18 a 24 años y alrededor del 20% de las personas de 25 a 39 años están completamente vacunadas.

Luego, está el asunto de si el nuevo conjunto de síntomas es «algo más intrínseco a esta variante que está en aumento», señala Gralinski. «No creo que tengamos suficiente información para saber eso todavía».

El condado de Los Ángeles recomendó recientemente a sus residentes, independientemente de su estatus de vacunación, que usen mascarillas en entornos públicos cerrados «hasta que entendamos mejor cómo y a quién se está propagando la variante delta». El área ha experimentado un aumento en los nuevos casos de la COVID-19, probablemente atribuible a la delta.

El Dr. Timothy Brewer, profesor de medicina y epidemiología de University of California, Los Ángeles (UCLA), dice que no hay pruebas sólidas que sugieran que las personas vacunadas necesiten usar una mascarilla cuando están al aire libre, pero es «probablemente razonable considerar usar una mascarilla cuando estás en lugares cerrados y rodeado de muchas otras personas, especialmente si no puedes distanciarte físicamente». Todavía usa una mascarilla en el supermercado y dice que haría lo mismo si fuera a un evento grande en un lugar cerrado «como un concierto o una sala de cine».

No está claro si otras comunidades seguirán el ejemplo del condado de Los Ángeles y emitirán nuevas pautas para el uso de mascarillas. Mientras tanto, dicen los expertos, presta atención a lo que está sucediendo en tu área. Si las tasas de vacunación son altas en el lugar donde te encuentras, el riesgo es menor. «Cuanto más te expongas a personas que no están vacunadas, aumenta la posibilidad de infectarte», dice El-Sadr.

Ten esto en cuenta también cuando viajes este verano —especialmente considerando que más de un tercio de los condados de EE.UU. tienen tasas de vacunación por debajo del 30%, según datos de los CDC—.

Las personas no vacunadas están en riesgo.

Personas que no han sido completamente vacunadas contra Covid-19 son los más expuestos al riesgo.

En los Estados Unidos, hay un número desproporcionado de personas no vacunadas en los estados del sur y los Apalaches, incluidos Alabama, Arkansas, Georgia, Mississippi, Missouri y Virginia Occidental, donde las tasas de vacunación son bajas. (En algunos de estos estados, el número de casos está en aumento, incluso cuando algunos otros estados están levantando las restricciones porque sus casos están disminuyendo).

Los niños y los jóvenes también son una preocupación. «A estudio reciente del Reino Unido mostró que los niños y adultos menores de 50 años tenían 2,5 veces más probabilidades de infectarse con Delta», dice el Dr. Yildirim. Y hasta ahora, no se ha aprobado ninguna vacuna para niños de 5 a 12 años en Los Estados Unidos, aunque los Estados Unidos y varios otros países han autorizado vacunas para adolescentes y niños pequeños o las están considerando.

«A medida que los grupos de mayor edad se vacunen, aquellos que son más jóvenes y no están vacunados tendrán un mayor riesgo de contraer COVID-19 con cualquier variante«,» dice el Dr. Yildirim. «Pero Delta parece estar afectando a los grupos de edad más jóvenes más que las variantes anteriores».

3. Delta podría conducir a ‘brotes hiperlocales’.

Si Delta continúa moviéndose lo suficientemente rápido como para acelerar la pandemia, el Dr. Wilson dice que las preguntas más importantes serán sobre la transmisibilidad: ¿cuántas personas recibirán la variante Delta y qué tan rápido se propagará?

Las respuestas podrían depender, en parte, de dónde vivas y cuántas personas en tu ubicación estén vacunadas, dice. «Lo llamo ‘vacunación fragmentada’, donde tienes estos bolsillos que están altamente vacunados que están adyacentes a lugares que tienen una vacunación del 20%», dice el Dr. Wilson. «El problema es que esto permite que el virus salte, salte y salte de una zona mal vacunada a otra».

En algunos casos, una ciudad de baja vacunación que está rodeada de zonas de alta vacunación podría terminar con el virus contenido dentro de sus fronteras, y el resultado podría ser «brotes hiperlocales», dice. «Entonces, la pandemia podría verse diferente a lo que hemos visto antes, donde hay puntos calientes reales en todo el país».

Algunos expertos dicen que Estados Unidos está en una buena posición debido a sus tasas de vacunación relativamente altas, o que la conquista de Delta tomará una carrera entre las tasas de vacunación y la variante. Pero si Delta sigue moviéndose rápido, multiplicar las infecciones en Estados Unidos podría empinar una curva ascendente de COVID-19, dice el dr. Wilson.

Por lo tanto, en lugar de una pandemia de tres o cuatro años que se agota una vez que suficientes personas son vacunadas o naturalmente inmunes (porque han tenido el virus), un repunte en los casos se comprimiría en un período de tiempo más corto. «Eso suena casi como algo bueno»,

dice el Dr. Wilson. «No lo es». Si demasiadas personas se infectan a la vez en un área en particular, el sistema de salud local se verá desbordado y más personas morirán, dice. Si bien es menos probable que eso suceda en Estados Unidos, será el caso en otras partes del mundo, agrega. «Eso es algo de lo que tenemos que preocuparnos mucho».

4. Todavía hay más que aprender sobre Delta.

Una pregunta importante es si la cepa Delta te hará más enfermo que el virus original. La información temprana sobre la severidad de Delta incluyó un estudiar de Escocia que mostró que la variante Delta tenía aproximadamente el doble de probabilidades que Alpha de resultar en hospitalización en individuos no vacunados, pero otros datos no han mostrado diferencias significativas. La información podría cambiar a medida que los expertos aprendan más.

Otra pregunta se centra en cómo Delta afecta al cuerpo. Ha habido informes de síntomas que son diferentes a los asociados con la cepa original de coronavirus, dice el dr. Yildirim. «Parece tos y pérdida del olfato son menos comunes. Y el dolor de cabeza, el dolor de garganta, la secreción nasal y la fiebre están presentes según las encuestas más recientes en el Reino Unido, donde más del 90% de los casos se deben a la cepa Delta», dice.

No está claro si Delta podría causar más casos innovadores: infecciones en personas que han sido vacunadas o tienen inmunidad natural de una infección previa de COVID-19, que hasta ahora han sido raras en general. «El avance es una gran pregunta», dice el Dr. Wilson. «Al menos con inmunidad de la Vacunas de ARNm, no parece que sea un problema». Un análisis de Public Health England (en una preimpresión que aún no ha sido revisada por pares) mostró que al menos dos vacunas son efectivas contra Delta. La vacuna de Pfizer-BioNTech fue 88% eficaz contra la enfermedad sintomática y 96% eficaz contra hospitalización de Delta en los estudios, mientras que Oxford-AstraZeneca (que no es una vacuna de ARNm) fue 60% eficaz contra la enfermedad sintomática y 93% eficaz contra la hospitalización. Los estudios realizaron un seguimiento de los participantes que estaban completamente vacunados con las dos dosis recomendadas.

Moderna también ha informado sobre estudios (aún no revisado por pares) que demostró que su vacuna era efectiva contra Delta y varias otras mutaciones (los investigadores observaron solo una «modesta reducción en los títulos neutralizantes» contra Delta en comparación con su efectividad contra el virus original).

«Por lo tanto, su riesgo es significativamente menor que el de alguien que no ha sido vacunado y usted está más seguro de lo que estaba antes de que recibieran sus vacunas», dice el Dr. Yildirim.

¿Las personas vacunadas necesitarán inyecciones de refuerzo para protegerse contra Delta? Algunos expertos dicen que es demasiado pronto para saber si necesitaremos un refuerzo modificado para apuntar a la variante Delta, o para reforzar la protección contra el virus original. Pero tanto Pfizer como Moderna están trabajando en refuerzos, aunque aún enfrentarían el obstáculo de obtener la autorización de la FDA para ellos. Si bien los funcionarios de la Administración Biden no se han comprometido con los refuerzos, en julio dijo que una tercera inyección de las dos vacunas de ARNm podría ser necesaria para las personas mayores de 65 años y aquellas con sistemas inmunológicos comprometidos.

Johnson & Johnson también ha informado de que su vacuna es eficaz contra Delta, pero un estudio reciente, que aún no ha sido revisado por pares ni publicado en una revista científica, sugiere que su vacuna es menos efectiva contra la variante, lo que ha provocado una discusión sobre si los receptores de J&J también podrían necesitar un refuerzo.

Editorial. Qué lecciones aprendidas nos deja la pandemia en los hospitales.

La editorial de la semana pretende señalar las transformaciones importantes que deberían quedar para mejorar la gestión hospitalaria. Especialmente para la prestación integral, los flujos de pacientes para encontrar la mejor relación de agencia, trabajo en equipo multidisciplinario, más presencia de los decisores médicos, fortalecimiento de los sistemas de información para la toma de decisiones, protección de personal, sólidas respuestas de emergentología y medicina crítica. Cambios en la seguridad de las instalaciones del aire, su renovación, modificar las formas de trabajo, desarrollo de la telemedicina, mejorar los sistemas de respuestas sistematizadas, resiliencia en la forma de respuesta de todos los servicios. Implementación de parámetros objetivos. Reconocimiento de la importancia del factor humano.

Como la epidemia de HIV, con la pandemia, se han modificado muchos hábitos en la atención sanitaria, en los cuidados con los pacientes, la prevención, cuidar a los integrantes del equipo de salud, en la utilización de métodos invasivos descartables, en la seguridad en la cirugía, lo mismo que en la transmisión de la hepatitis B.

Los cambios de paradigmas en cuanto a la seguridad de pacientes que deberían permanecer luego de la pandemia.

Aprendimos muchas cosas con esta pandemia, donde actuamos sin mucho libreto, con improvisaciones, incertidumbres, y todavía nos falta revisar muchas de las acciones, ver con cuales nos quedamos, pero algunas es conveniente aportar a la nueva estrategia de liderazgo, de modelos de atención, la prestación de servicios y la organización.

Se realizaron cambios en los procesos operativos que le dieron a las unidades asistenciales flexibilidad y dinamismo, liderados por equipos multidisciplinarios de internistas-emergentólogos-cuidados críticos-enfermería- kinesiólogos-administrativos y hotelería en tres equipos: Sanatorio instituciones de hospitalización de cuidado progresivo. Hoteles reconvertidos como hospitales de campaña y hoteles salud. Centro de respiratorios, más que de febriles para estadificar y asignar el mejor tratamiento.

Esos procesos modificarán favorablemente el flujo de pacientes para que rápidamente llegar a la mejor relación de agencia de los pacientes con el equipo de salud, pensando adonde se genera mayor valor para los pacientes. Modificación de roles asistenciales más integrales, mayor presencia de decisores, clínicos, e internistas, normalización de los tratamientos con uniformidad de guías clínicas. Simplificación del manejo de las unidades críticas y conformar equipos médicos con tres niveles de experiencia y responsabilidad de camas.

Se creó un comité de crisis, que se consolidó como una mesa de situación, para la toma de decisiones compuesto por medicina interna, infectología, emergencia, jefatura de quirófano, pediatría, dirección, personal, farmacia y anestesiología. Que se reúne diariamente vía remota por 45 minutos en una reunión donde exponían la problemática y se nivelaba la información, se ponían en marcha nuevos proyectos, acciones, se informaba sobre las publicaciones que nos informaban y las sistemáticas de tratamiento.

Se normalizaron las nuevas formas de dar y certificar informes a los familiares, hasta dar avance a los informes presenciales y a las visitas a los servicios con familiares vacunados o naturalmente inmunizados.

Solo los médicos de planta que se distribuyen camas dieron los informes en forma cuidadosa cercana, conteniendo,  se distribuyeron la responsabilidad de hacer y acentuar en la historia clínica, lo mencionado, El pensamiento y la solución que consideramos más apropiada fue el establecimiento de un sistema de red de cuidado progresivo, domicilio vigilado, prehospitalaria, telemedicina, call covid que seguirá en call sagrado, centros regionales, consultorios de estadificación respiratoria y febriles, aumento de la capacidad de PCR, con cuatro ciclos por día, hoteles salud, centros hospitalarios que llegaron a tener pacientes ventilados COVID un total en corte diario de treinta pacientes y una unidad de cafo de 12 pacientes, más una terapia polivalente de 21 plazas, y una infantil de 15, uno de los hospitales con cuidados intermedios.

El abordaje global nos lleva a la sensatez de la consideración biopatográfica de los pacientes, las familias y los agentes de salud. La primera cuestión es no ser ni nihilistas, ni excesivamente entusiastas, ni palomas ni halcones con las tecnologías y los tratamientos. Ser equilibrados e intensificar la difusión de los acuerdos de la mesa de situación.

¿en qué consiste el nihilismo? Por un lado, en sentido negativo, designa el largo y penoso proceso de decadencia de la cultura occidental. El nihilismo médico se basa en que mucho de lo que se publica es incorrecto, el argumento en contra de la ciencia es sencillo, gran parte de la literatura científica, tal vez la mitad, puede ser simplemente falsa, la buena noticia es que la ciencia está empezando a tomar muy en serio las peores fallas, la mala noticia es que nadie está dispuesto a dar el primer paso para la limpieza del sistema.

La medicina sensata es un enfoque en el tratamiento con la fuerza de la evidencia científica independiente, Tengo claridad respecto a que la medicina es una ciencia de incertidumbre y que la conciliación técnica de las demandas y necesidades en salud puede ser tan amplia como bueno sea el profesional, que además generamos ineficiencias y desperdicios abundantes bajo el escudo de los principios éticos, pero de ahí a que el nihilismo sea la teoría de la medicina del siglo XXI hay mucho trecho.

•Medicina sin magia: no hay bala mágica. •Intenta haciendo (Casi) nada. Aprender que Hacer casi nada en realidad es algo. •Elevar el cuidado habitual. Recursos humanos. ARM calidad. Solucionar complicaciones. •Enfocarse en evidencia de alta calidad. •Piensa en bayesiano.

•En 2009, Friedman escribió que «los nuevos tratamientos son difíciles de resistir». La pandemia ha acelerado la atracción por nuevos tratamientos y ha promovido utilizarlos rápidamente.  • Pero, se puede aplicar el teorema de Bayes para ayudarnos. Según este teorema, las probabilidades de que el nuevo tratamiento sea eficaz dada la evidencia variarán de acuerdo a la probabilidad inicial: las probabilidades previas eran (y siguen siendo) bajas dada la falta de un mecanismo biológico unificador y múltiples ensayos clínicos neutrales. • Por lo tanto, las probabilidades posteriores de que un nuevo tratamiento con COVID-19 sea efectivo deberían ser bajas y apenas cambiar desde un valor previo pequeño.  • De ello se desprende que las pautas de tratamiento, las guías de cada país y la atención intrahospitalaria se adapten a los nuevos datos solo cuando la evidencia es rigurosa, reproducible y suficientemente sólida.

Los cinco pilares  que deben fortalecerse serán la resiliencia organizacional, la seguridad de los pacientes y del personal, el conocimiento compartido, la capacitación continua con el personal e información confiable. Un área potente de triage. Y un área de evaluación funcional respiratorio. Mejorar la señalización y las barreras físicas. Circulaciones identificadas diferenciales. La tormenta perfecta la produjo en la telemedicina.  La tormenta perfecta es el incremento de la demanda sin viabilidad de responder bajo el modelo del negocio vigente. Cambio epidemiológico. Cambios demográficos. Cambios costos y cobertura.

Es imperativo liberar los hospitales de agudos de pacientes que ya no requieren ese nivel de cuidados, de pacientes sociales habilitar las transferencias a establecimientos de media estancia, con medicina transicional. Mejorar los servicios de continuidad del sistema de atención. Por un tiempo la salud deberá ser redundante, más capacidad instalada, la desinversión en instalaciones y personal nos puede ocasionar daño. Tratar de ser magnéticos necesitaremos mucho de los mejores y entrenados, disminuir la atención fragmentada. Implementar formas alternativas de trabajo y tratar que mejore el horario y la presencia de los decisores. Usar correctamente la tecnología y la información de los pacientes. Modificar el comportamiento médico y las actividades de mutuo control médica, evitar que se realicen reuniones, las áreas sociales, ampliar horarios de comedor, comidas sanas, saludables, ajustar menú paciente y personal. Mejorar el bienestar de los médicos. Evitar que los residentes hagan reuniones informales fuera de la institución. Ampliar los horarios.

Debe cambiar liderazgos en salud, liderazgos compartidos, se realizó este estudio de 32 expertos de 17 países, que fija un estado para generar un consejo.

Reconocer al personal de salud, sus logros, darles responsabilidad, motivación trascendente, identificar los compromisos, protegerlos, mejorar el lugar de los médicos y la enfermería, conocer el contexto del sistema de salud, planes de abordaje, coaliciones, capacitación, competencia, cooperación, etc.

Repensar las prioridades, la carrera profesional, la cantidad de profesionales que necesitamos, proporcionar significado teleológico a lo que hacemos, cada uno proveedores y clientes internos en la cadena de valor.

La salud es el motor de arranque de la economía para salir de la pandemia, de la sindemia, de la crisis social, y moral. Los costos de la no salud son inadmisibles. •Pero la salud nunca fue una prioridad para la política, a pesar de todo lo que se habla, cuando ocurren efectividades van en otra dirección y las inversiones en salud compiten con otros aspectos de la sociedad.

Evitar la fatiga el desaliento la desmoralización del personal. Mejorar la comunicación que es el verdadero cemento de la organización, la información es un insumo vital, la información no da poder sino una autoridad legítima.

Fallas de Mercado en la atención sanitaria

Tomados de conceptos clásicos de nuestro gran Maestro, Vicente Ortún Rubio. La persona más generosa, inteligente, influyente, un eximio docente y que tiene la humildad de los grandes.

Las fallas del mercado de la sanidad.

Entramos ahora ya de lleno en el problema de las fallas del mercado. En lugar de hablar de las fallas del mercado en general, me referiré a los del sector sanitario, y me centraré en siete fallas de tipo positivo y en dos del tipo normativo.

Las fallas de tipo positivo son: la incertidumbre, que equivale a falta de información, la información asimétrica (el médico sabe, el paciente no), las externalidades, los bienes públicos, la insuficiencia de racionalidad individual, los rendimientos crecientes y los mercados incompletos.

La equidad y los bienes tutelares los considero fallas normativas en el sentido de que dependen de opiniones, de juicios de valor. Comenzaré por los últimos que son los que no trataré en detalle.

¿Por qué decimos que la equidad puede constituir una falla normativa? Porque el paradigma de mercado garantizará la eficiencia, pero en ningún caso la equidad. La equidad, que en el fondo es lo que la sociedad piensa de la justicia, cambia con el tiempo, varía en las distintas sociedades y se expresa en forma más o menos imperfecta en las elecciones políticas, y eso nunca lo garantizará el mercado.

Los bienes tutelares (en el argot económico hablamos de bienes tutelares, preferentes o de mérito) son aquellos bienes o servicios que, en opinión de quien manda, resultan importantes para el país que su consumo debe ser protegido, y la mejor forma de proteger el consumo de un bien es hacer que no dependa de la capacidad adquisitiva individual; por lo tanto, hemos de financiarlos públicamente mediante impuestos y cotizaciones obligatorias. A partir de la segunda guerra mundial, los servicios sanitarios han sido bienes tutelares en muchos países, desde el momento en que se incorporaron a las constituciones unas series de derechos sociales y se asignaron los medios para hacerlos efectivos.

Con respecto a los mercados incompletos, se trata de un concepto más técnico: puede haber gente dispuesta a pagar y, en cambio, no existir mercado para cierto tipo de seguros.

Se habla de rendimientos crecientes cuando hay economías de escala. Estas pueden justificar los monopolios naturales. En sanidad podemos encontrar monopolios naturales en zonas geográficas de baja densidad, donde puede no tener sentido que exista más de un proveedor.

La insuficiencia de racionalidad individual se refiere a que, aun siendo perfectamente cartesianos, podemos llevar a cabo acciones que no son buenas ni para nosotros ni para la comunidad. En la vida existen situaciones del tipo del “dilema del prisionero”, en las que aun siendo muy racionales, nos equivocamos.

Deseo referirme con más detalles a la 4 primeras fallas, que son realmente las más importantes. Para analizarlas, utilizaré el mismo esquema: cual es la falla, cual ha sido la respuesta institucional de los países ante ella y cuales son los efectos secundarios a esta respuesta. Este esquema no solo tiene sentido económico sino también histórico.

  1. La incertidumbre, la falta de información sobre la incidencia de la enfermedad, siempre ha existido. Tradicionalmente, con familias extensas, se resolvía de una forma, cuando en el periodo de la revolución industrial la gente solo dependía de la fuerza del trabajo para sobrevivir, de otra. La respuesta de casi todos los países a la incertidumbre en cuanto a la incidencia de enfermedad, es el aseguramiento, sea este privado o público o una mezcla de ambos.

¿Cuáles son los efectos secundarios de esta respuesta institucional?, voy a centrarme en los dos más importantes: la selección adversa y el riesgo moral.

La selección adversa es un oportunismo precontractual que consiste en esconder información para conseguir que el contrato se efectivice. El riesgo moral es también un oportunismo, pero poscontractual, que no consiste solamente en esconder información sino esconde acción. El hecho de que una persona esté asegurada puede hacer que su comportamiento sea más despreocupado y que la indemnización que reclame en caso de incidente sea mayor.

El riesgo moral, que en sanidad muchas veces se concreta en el consumo excesivo, ha recibido una atención especial. La argumentación más sencilla sostiene que si la población accede al consumo de servicios sanitarios a un precio cero o cercano a el, consumirá más de lo que consumiría si tuviera que pagar su auténtico costo social.  Suministrar un servicio sanitario que tiene un costo marginal cinco a un precio cero, significa que personas que solo valoran uno, en dos, en tres o en cuatro lo pueden consumir. Desde la perspectiva de los economistas, constituye una perdida del bienestar social. Pero hemos de ser concientes y destacar que no es lo mismo la perdida del bienestar en sentido económico que en el sentido sanitario. Cuando se habla de perdida de bienestar en sentido económico se hace referencia a consumir algo que se esta valorando menos de lo que cuesta producirlo.

Ahora bien, ¿cuál es el criterio de valoración? El criterio de valoración económica es la disposición a pagar; esta dado por la demanda. En cambio, el sentido sanitario de consumo excesivo es distinto. Un consumo es excesivo cuando produce más perjuicios que beneficio. Por ejemplo, una endartectomía de carótida que provoque más ictus que los que evita, es un consumo innecesario, excesivo. El sentido clínico, epidemiológico o sanitario de excesivo no coincide con el sentido económico de excesivo. Creo que los economistas a veces han hecho un flaco favor al debate sobre sanidad al utilizar un término como consumo excesivo que ha influido exageradamente en el debate. Es correcto hablar de consumo excesivo en sentido económico, pero creo que conviene también hablar de consumo excesivo en sentido sanitario.

2. La segunda falla importante vuelve a ser la incertidumbre, pero esta vez referida a la efectividad de los tratamientos. La medicina es posiblemente la disciplina más incierta que existe. Hay falta de certeza para apreciar los signos y los síntomas y también para establecer la relación entre signos, síntomas y enfermedad, aun cuando estos sean patognomónicos. Hay incertidumbre sobre qué pasa cuando se trata y también cuando no se trata. Hay incertidumbre respecto a muchas cuestiones.

¿Cómo se ha resuelto institucionalmente esta incertidumbre? Mediante la regulación del ejercicio profesional. El estado, directamente o bien por delegación en un grupo profesional, dice  los ciudadanos: “los servicios que estas personas proporcionan son servicios efectivos”. Hace 150 años, un ciudadano encontraba en la plaza del pueblo distintas escuelas médicas en competencia para resolver su problema de alopecia: alopática, homeopática, herbalistas, etc. Llegó un momento, tras Flexner, en que un tipo de medicina resultó hegemónica. El estado ha dicho “si este profesional recomienda minoxidil, el minoxidil es lo que sirve para la alopecia”. El efecto secundario de esta respuesta institucional, es que cuando se atribuye capacidad de regulación, también se atribuye el poder de crear un monopolio, de regular la entrada en la profesión o en la especialidad en beneficio naturalmente de quien detenta esa capacidad regulatoria.

3. La tercera falla es la de la información asimétrica médico- paciente. Como consumidor, cuando compro una máquina de fotos puedo no saber como funciona pero si se para que la quiero, en cambio, cuando me indican una histerosalpingografía, no se lo que es ni para que sirve, pero intento hacérmela. Eso no pasa tanto en otros sectores. Y este tipo de fallas se ha resuelto con la relación de agencia. El médico actúa como agente del consumidor, es decir del paciente, para iniciar decisiones en nombre de éste. Cuando el médico como agente considera exclusivamente las variables pertinentes del paciente (el diagnóstico, el pronóstico, la situación familiar, si es hipocondríaco, si esta cubierto por algún seguro, si en su edificio hay ascensor) se está convirtiendo en un agente perfecto, completo. Ahora bien, en cuanto el agente médico empieza a considerar variables que no afectan al paciente sino lo afectan a él, la relación de agencia se vuelve incompleta.

Por ejemplo: es viernes, hay partos en espera; si un parto se retrasa no se puede terminar la guardia a tiempo; la consecuencia es la inducción de parto (el viernes es también el día que se practican más cesáreas). Otras veces la variable que afecta al médico es completar un protocolo de investigación, y utilizar determinados medicamentos. En la remuneración por acto la variable es completar los ingresos. Cuando las variables que afectan al médico pesan mucho en la decisión, la relación de agencia se torna incompleta. Entonces ya es un problema de grado, hasta que punto es incompleta. Ante una relación de agencia incompleta comienzan a aparecer fenómenos de demanda inducida, no iniciada; que esté iniciada es correcto, pero que este inducida es un problema.

Esto pone en cuestión por completo el tema de la soberanía del consumidor y hace que el mercado esté prácticamente ausente al no haber un comportamiento diferenciables de oferta y demanda.

4. La cuarta falla del mercado en la cual me quiero detener un poco más es la de las externalidades y bienes públicos. Las externalidades son los beneficios o perjuicios que se causa a un tercero como consecuencia de la producción o consumo de servicios sanitarios. Las externalidades típicas son las enfermedades infecciosas, los estilos de vida peligrosos y descuidados, la investigación, la información, la presión sobre el medio ambiente. La respuesta institucional tradicional ha sido la de subsidiar la producción de vacunas o brindar asistencia benéfica, con el efecto secundario de que aparecen o pueden aparecer aprovechados, gente dispuesta a no arrimar el hombro. Otra respuesta institucional posible es la que sugiere Coase, que consiste en eliminar las externalidades sin que tenga que intervenir el Estado, simplemente mediante una correcta asignación de los derechos de propiedad.

Coase utilizaba el siguiente ejemplo: tenemos una máquina de tren que va por las vías y causa incendios en los campos adyacentes por valor de 70 millones de pesos. Ahora bien, existe un dispositivo antichispas que puede instalarse en las máquinas y que vale 50 millones. Teóricamente es una externalidad, ha de intervenir el estado. ¿Cómo se podría arreglar?; asignándole derechos de propiedad, si los agricultores tienen derecho de propiedad sobre sus campos, la compañía ferroviaria deberá pagar 70 millones en indemnizaciones. Dirá 70 millones en indemnizaciones o 50 millones en la compra del dispositivo antichispas. Lo que sea más eficiente se hará.

Si los derechos de propiedad no lo tienen los agricultores sino la empresa ferroviaria, ¿qué pasaría?, teóricamente, los agricultores podrían comprar ese derecho de propiedad, le dirían a la compañía ferroviaria “por 60 millones compramos el derecho de propiedad”, la compañía teóricamente lo vendería y ganaría 10 millones por medio de este dispositivo. En consecuencia – siempre según Coase – con una buena asignación de derechos de propiedad, sin la intervención del estado, las transacciones eficientes acaban ejecutándose. Uno de los problemas que surgen es el de la inviabilidad, es decir para que se reúna a todos los agricultores afectados por una vía, se necesita disponer de un conjunto de herramientas. Otro problema es la inviabilidad política, ya que si bien el derecho a los campos se los puede asignar, el derecho sobre un río, sobre el mar, la atmósfera es mucho más difícil de asignar a un propietario.

Gracias Vicente.

Diplomatura en Seguridad de pacientes:Declaración de consenso para los líderes de atención médica.

Geerts J et al JAMA. Journal 8 de Julio 2021.

Pregunta ¿Qué imperativos de liderazgo son más esenciales para los líderes de la salud después de las etapas de emergencia de la pandemia de COVID-19?

Hallazgos En esta declaración de consenso, 32 coautores de 17 países con experiencia en diversos aspectos del liderazgo de la salud, la atención médica, la salud pública y campos relacionados describen 10 imperativos para guiar a los líderes a través de la recuperación de las etapas de emergencia de la pandemia. Las capacidades clave de liderazgo y las preguntas de reflexión se presentan para guiar a los líderes y estructurar las revisiones de desempeño.

Lo que significa que los líderes que implementan este marco de manera más efectiva están en una posición ideal para abordar las necesidades urgentes y las desigualdades en los sistemas de salud y para cocrear una cultura dentro de sus organizaciones que sirva mejor a su gente.abstracto

Importancia La pandemia de COVID-19 es la mayor prueba global de liderazgo sanitario de nuestra generación. Existe una necesidad urgente de proporcionar orientación a los líderes a todos los niveles durante la etapa de recuperación previa a la resolución sin precedentes.

Objetivo Crear un marco de imperativos de liderazgo basado en la evidencia y la experiencia que sirva como un recurso para guiar a los líderes de salud y salud pública durante la etapa posterior a la emergencia de la pandemia.

Revisión de la evidencia Una búsqueda bibliográfica en PubMed, MEDLINE y Embase reveló 10 910 artículos publicados entre 2000 y 2021 que incluían los términos liderazgo y variaciones de emergencia, crisis, desastre, pandemia, COVID-19salud pública. Utilizando la guía de informes de excelencia de los Estándares para la Mejora de la Calidad para el desarrollo de declaraciones de consenso, esta evaluación adoptó un enfoque Delphi modificado de 6 rondas que involucró a 32 coautores expertos de 17 países que participaron en la creación y validación de un marco que describe los imperativos esenciales de liderazgo.

Conclusiones Los 10 imperativos del marco son: (1) reconocer al personal y celebrar los éxitos; 2) prestar apoyo al bienestar del personal; (3) desarrollar una comprensión clara del contexto local y global actual, junto con proyecciones informadas; (4) prepararse para futuras emergencias (personal, recursos, protocolos, planes de contingencia, coaliciones y capacitación); (5) reevaluar las prioridades explícita y regularmente y proporcionar propósito, significado y dirección; (6) maximizar el desempeño del equipo, la organización y el sistema y discutir las mejoras; (7) gestionar la acumulación de servicios en pausa y considerar mejoras evitando el agotamiento y la angustia moral; (8) sostener el aprendizaje, las innovaciones y las colaboraciones, e imaginar las posibilidades futuras; (9) proporcionar comunicación regular y generar confianza; y (10) en consulta con la salud pública y otros líderes, proporcionar información y recomendaciones de seguridad al gobierno, otras organizaciones, el personal y la comunidad para mejorar la atención equitativa e integrada y la preparación para emergencias en todo el sistema.

Conclusiones y relevancia Los líderes que implementan estos imperativos de manera más efectiva están en una posición ideal para abordar las necesidades urgentes y las desigualdades en los sistemas de salud y para cocrear con sus organizaciones un futuro que sirva mejor a las partes interesadas y las comunidades.Introducción

La pandemia de COVID-19 es la mayor prueba mundial de liderazgo sanitario de nuestra generación. 1,2 Aunque se dispone de algunas lecciones de epidemias a partir de las experiencias del síndrome respiratorio agudo severo (SRAS) y el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS), pocas jurisdicciones estaban preparadas para gestionar esta crisis de manera eficaz. 35 El COVID-19 ha puesto de relieve la interdependencia mundial,2,4,6 y, en consecuencia, el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), declaró: «La mayor amenaza a la que nos enfrentamos ahora no es el virus en sí, es la falta de solidaridad global y liderazgo global». 7.

La pandemia ha puesto al descubierto y exacerbado las brechas y las grandes desigualdades en los sistemas de salud,5,8,9, incluidos los problemas estructurales, sociales, políticos y económicos subyacentes de una manera innegablemente gráfica. 6 En consecuencia, se ha pedido un cambio social sistémico y se ha presionado a los gobiernos para que aborden estas cuestiones y garanticen que se satisfagan las necesidades de las poblaciones prioritarias y en riesgo. 10

Incluso con la distribución generalizada de vacunas, los plazos previstos para lograr la inmunidad de rebaño internacional se han ido alargando11 y algunos expertos sugieren que existe una necesidad crítica de prepararse para el potencial endémico de los resurgimientos persistentes y estacionales del virus. 12,13 Además, una carta del Dr. Tedros y 26 jefes de Estado afirmaba que «la cuestión no es si, sino cuándo» surgirán futuras pandemias,2 que el Dr. Mike Ryan, director ejecutivo del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS, sugiere que puede ser aún más letal. 14.

La naturaleza sin precedentes y en alto riesgo de este fenómeno mundial pone de relieve la necesidad urgente de una orientación clara para apoyar a los dirigentes de todos los niveles a navegar el curso de esta crisis y prepararse para las que vendrán. 2,15El contexto: 4 etapas de una crisis

La pandemia de COVID-19 y otras crisis globales se pueden entender en un modelo novedoso de 4 etapas progresivas superpuestas: 1) escalada, 2) emergencia, 3) recuperación y 4) resolución. 16 La etapa de escalamiento (etapa 1) se caracteriza predominantemente por una comprensión cada vez mayor, a menudo basada en información limitada, errática o sin fundamento, de que una amenaza externa está invadiendo, y por la necesidad de preparativos rápidos. La etapa de emergencia (etapa 2) se centra en el liderazgo al inicio de una amenaza, cuando es directa y local. La etapa de recuperación (etapa 3) es altamente caprichosa porque, aunque es menos aguda que la fase anterior, puede haber fatiga o agotamiento generalizado del personal y de la comunidad, junto con una amenaza potencial prolongada de volver a un estado de emergencia en cualquier momento en reacción a un resurgimiento. La etapa de resolución (etapa 4) implica abordar las repercusiones de la crisis y, posteriormente, establecer prioridades, idealmente junto con una discusión creativa colectiva de oportunidades y estrategias postcrisis para lograr una nueva (y esperemos) mejor realidad.

El avance a través de estas etapas puede no ser lineal dada la naturaleza volátil de las crisis, y la superposición es inevitable, especialmente a medida que surgen y amainan los resurgimientos. A nivel mundial, la amenaza del COVID-19 está lejos de terminar, ya que aunque varias jurisdicciones han resistido las olas iniciales de la pandemia y ahora están en la etapa de recuperación, otras permanecen en la agonía de la tormenta o pronto pueden regresar a ella antes de la transición a la recuperación.La etapa de recuperación: Etapa 3

Este informe se centra en los imperativos de liderazgo durante la etapa de recuperación, que requiere el mayor espectro de capacidades en cualquier etapa de una crisis y en comparación con las situaciones no críticas. El desafío único de liderazgo durante la etapa 3 es equilibrar las prioridades en competencia, mantener el compromiso y la motivación del personal, y evitar el agotamiento dentro de un entorno poste-emergencia que sigue siendo volátil, incierto, complejo y ambiguo (conocido en la teoría de la gestión como VUCA). 4,17 Cuanto más tiempo persista cada entrega de la etapa de recuperación y con mayor frecuencia se deba reevaluar las prioridades, reprogramar y reorganizar la logística a medida que cambia la situación, más desafiante se vuelve el liderazgo en este contexto. 18 La etapa 3 también ofrece oportunidades sin precedentes a todos los niveles para capitalizar las improvisaciones, innovaciones, colaboraciones y lecciones aprendidas durante las etapas de emergencia para mejorar el rendimiento y la atención y abordar las necesidades y desigualdades en las comunidades. 9

La etapa de recuperación exige una versatilidad más allá de la capacidad de cualquier líder individual. En contraste con un enfoque directivo, de arriba hacia abajo, que se aplica comúnmente en emergencias, el sello distintivo de la efectividad en la etapa de recuperación es una mejor distribución del liderazgo en todo el sistema, más allá del «organigrama» inmediato. En este contexto, es esencial un enfoque evolutivo, experimental, adaptativo, coordinado y colaborativo. Para tener éxito, se requiere alineación en torno a un propósito compartido y objetivos comunes, así como líderes que liberen cierto control y establezcan y mantengan altos niveles de confianza entre las partes interesadas clave. 5,1922Propósito del Marco

El propósito de crear un marco de liderazgo basado en la evidencia y la experiencia para la etapa de recuperación de la pandemia de COVID-19 era que potencialmente sirviera como un recurso para guiar a los líderes de salud y salud pública, incluidos aquellos en roles de liderazgo posicionales o informales en todos los niveles y en organizaciones de cualquier tamaño. El marco también podría proporcionar una estructura para las revisiones de los líderes individuales, el equipo y el desempeño organizacional, que podría usarse para aumentar la resiliencia, la capacidad, la innovación y la preparación para emergencias de la organización.

Aunque existe un cuerpo establecido de conocimientos que es relevante para la etapa de emergencia, incluyendo estudios sobre preparación para desastres,23,24 gestión de recursos de crisis,25 y liderazgo en crisis,26,27 hasta donde sabemos, no hay un marco comparable en la literatura para la etapa de recuperación. La necesidad de una orientación creíble es urgente, especialmente si las predicciones de los expertos son correctas y esta pandemia se vuelve endémica, en cuyo caso las variaciones de la etapa 3 pueden convertirse en la nueva realidad. 12 Además, la medida en que los dirigentes aplican efectivamente los imperativos en la etapa de recuperación está directamente relacionada con el éxito en las iteraciones posteriores de la etapa de emergencia (etapa 2), así como durante la etapa de resolución (etapa 4). 4,9,28

Un marco basado en la evidencia y la experiencia: 10 imperativos para los líderes de la salud durante la etapa de recuperación de una crisis

Después de 6 rondas de revisiones, nuestro equipo llegó a un consenso sobre 10 imperativos de liderazgo para la etapa de recuperación de la crisis covid-19, con las capacidades correspondientes para cada uno y preguntas de reflexión para que los líderes autoevaluen su liderazgo y capacidad organizativa (Tabla). Los imperativos se presentan en 6 grupos (Figura): enfoque de las personas (1 y 2); exploración ambiental (enfoque presente y futuro) (3); aprendizaje y preparación (enfoque pasado y futuro) (4); recalibrar, optimizar, organizar (enfoque actual) (5, 6 y 7); prever (enfoque futuro) (8); y comunicación de crisis (9 y 10).Enfoque en las personasReconocer al personal y celebrar los éxitos

Después de la etapa de emergencia, para aumentar y mantener la moral, hay una necesidad esencial de reconocer y celebrar la dedicación, la resiliencia y los logros del personal. 5,9,37,38 El reconocimiento puede revitalizar e inspirar a individuos, equipos, organizaciones y comunidades, así como aumentar su desempeño. 39,40 Esta es también una oportunidad para reforzar a través de la alabanza los comportamientos que se consideran vitales para mejorar los resultados de los pacientes en el futuro, incluyendo que la respuesta exitosa a la crisis se basa en el liderazgo y las contribuciones, grandes y pequeñas, de todos en la organización.Proporcionar apoyo para el bienestar del personal

El agotamiento y los problemas de salud mental han aumentado durante la pandemia, particularmente entre los profesionales de la salud, ya que muchos han quedado traumatizados por experiencias de primera mano o por la incertidumbre sostenida, el riesgo para la salud y el agotamiento. 21,4143 Además de su trabajo profesional, muchos también han tenido que cuidar de parientes ancianos y/o manejar a los niños en el hogar debido a los cierres de guarderías y escuelas, ya que los límites entre el trabajo y la vida en el hogar se han desdibujado de manera deleténea. 18 Cuanto más persista la pandemia, mayor será la probabilidad de que la crisis se detecte y latente en las personas. 21,43,44 Los líderes deben demostrar inteligencia emocional,42 empatía,45 cuidado y compasión,9 y la iniciativa de involucrar al personal de primera línea en su entorno de trabajo. 5,21,46 Allí, los líderes pueden medir su nivel de estrés, comprender sus desafíos, solicitar sus comentarios basados en datos a nivel de unidad y / o sus experiencias, y fomentar su bienestar y resiliencia. 5,47 Visitar las líneas del frente también permite a los líderes ver el impacto de sus decisiones en el punto de atención. Involucrarse con el personal en el campo requiere que los líderes tengan la confianza de que sus colegas pueden sustituirlos de manera efectiva e informarán cualquier cosa urgente de inmediato.

Para desempeñarse de manera efectiva, así como para recuperarse y sanar, el personal necesita acceso a espacios psicológicamente seguros donde puedan expresar confusión, expresar preocupaciones francas y admitir errores sin temor a repercusiones negativas indebidas. 9,18,21,48,49 Ser consciente de la frustración, la culpa y la ansiedad experimentadas por aquellos cuyo trabajo, investigación o aprendizaje / capacitación han sido inevitablemente interrumpidos por la crisis también es indispensable. 5 Cuando sea apropiado, los líderes deben identificar y abordar las preocupaciones no laborales del personal (por ejemplo, preocupaciones familiares o financieras) que pueden afectar negativamente su desempeño. 50 Es esencial que los líderes reconozcan la importancia de las formas tradicionales de sanación —el humor y la risa— y se den cuenta de que, como afirman Empson y Howard-Grenville, «Salir de una experiencia profundamente disruptiva lleva tiempo». 18.

Cambiar de dirección con demasiada frecuencia, innecesariamente o sin una estrategia claramente comunicada también puede contribuir a la fatiga y el agotamiento del personal. 9 El personal necesita descansos esenciales para descansar y recuperarse y para mantener la capacidad organizativa, así como estrategias formales de prevención del agotamiento basadas en sus aportes con respecto a qué componentes serán más significativos. 9,43 Es esencial comunicar la volatilidad de la situación al personal, al tiempo que se infunde confianza en que están en ella a largo plazo y que estarán preparados y apoyados para superar la adversidad, incluso cuando los propios dirigentes experimenten incertidumbre. 5,49 Los líderes también deben promover y modelar el autocuidado. 37 Esto incluye tomarse el tiempo para reflexionar y comunicar adecuadamente sus propias luchas, ya sea a colegas o a un confidente de confianza, y considerar compartir la carga de trabajo más ampliamente. 9,21 Aquellos que experimentan agotamiento o que se sienten abrumados deben tener descanso, recibir apoyo o se les debe permitir la transición a otros roles con un reconocimiento agradecido de sus contribuciones. 43 Los artistas destacados deben ser priorizados para la promoción y la planificación de la sucesión que se basa en la equidad, la diversidad y la inclusión que refleja las comunidades locales que se sirven.Análisis del medio ambienteDesarrollar una comprensión clara del contexto local y global actual, junto con proyecciones informadas

Comprender el contexto local y global actual de esta crisis incluye apreciar su naturaleza VUCA, con la consiguiente humildad y aceptación de que nadie tiene todas las respuestas. 21,37,51 El liderazgo en situaciones complejas y caóticas implica experimentar basado en información imperfecta y contradictoria, incluso de expertos, y preparar a las personas para esperar contratiempos, fallas y adaptaciones en respuesta a resultados en tiempo real. 8,49,52

Para mantenerse actualizados, los líderes deben identificar fuentes confiables de información y expertos clave para ayudar a guiar las decisiones y la formulación de políticas. 5,6,53,54 Esta pandemia ha puesto de relieve explícitamente el papel crucial que deben desempeñar los expertos, así como las consecuencias cuando se ignoran. 8 Cuando se enfrentan a «problemas perversos», un término utilizado en la teoría de la planificación para describir conjuntos complejos e interrelacionados de cuestiones para las que no hay soluciones claras83,en lugar de mostrar una dependencia excesiva de respuestas claras de expertos individuales, el papel del líder es hacer las preguntas correctas a diversos colegas con experiencia relevante, desafiar las suposiciones, fomentar el debate y los enfoques innovadores, y aprovechar su inteligencia colectiva para determinar las prioridades y los próximos pasos. 54

Los líderes también deben analizar la pandemia utilizando el pensamiento sistémico para reconocer la interconectividad de los eventos y los posibles efectos dominó de cómo los desarrollos en otras jurisdicciones podrían afectar en última instancia a sus organizaciones y comunidades, que Heifetz ha descrito como tomar un punto de vista estratégico «desde el balcón». 46 Esto también implica entender qué cambios en el panorama es probable que sean temporales y específicos de una pandemia o etapa frente a los que pueden ser permanentes. 9,21

Este proceso implica el monitoreo de la vigilancia y los datos de notificación de casos sobre cómo el virus se propaga y afecta a los ciudadanos, directa e indirectamente. Es importante centrarse también en qué poblaciones se están viendo afectadas de manera desproporcionada e incorporar estrategias de mitigación oportunas para contrarrestar los impactos. La realización periódica de evaluaciones de riesgos y el modelado de escenarios para proyectar las consecuencias de posibles eventos y respuestas futuras, incluidos los beneficios y los costos de cada uno, es vital para la conciencia situacional y para la resiliencia organizacional y del sistema al anticipar y prepararse para las posibilidades futuras. 9,51,55,56 Del mismo modo, los ejercicios estratégicos de previsión, que implican imaginar escenarios futuros, aclarar supuestos y desarrollar estrategias de respuesta, mejoran la capacidad de sentir, dar forma y adaptarse a eventos futuros, así como de tomar decisiones progresivamente mejores y más oportunas en el presente. 9,28 Los resultados en curso de estos procesos deberían impulsar la acción y la dotación de recursos. 49Aprendizaje y preparaciónPrepárese para futuras emergencias (personal, recursos, protocolos, planes de contingencia, coaliciones y capacitación)

Prepararse activamente para futuras emergencias en la etapa de recuperación es vital2,5,12 y comienza con análisis e informes introspectivos del desempeño individual, departamental, organizacional e interorganizacional durante las primeras etapas de la pandemia. 9,21,49,57 Las lecciones aprendidas deben derivarse de la evaluación sistemática de: lo que funcionó bien; qué fortalezas se pueden aprovechar; y qué no funcionó bien, por qué y qué se necesita para aumentar la infraestructura y manifestar los valores organizacionales. El marco presentado en este artículo se puede utilizar para estructurar este proceso, que debe estar informado por datos de resultados operativos y clínicos y por comentarios anónimos de múltiples fuentes de las partes interesadas clave, incluido el personal de primera línea, las partes interesadas externas, los pacientes, las familias y otros que han sido altamente críticos y / o desproporcionadamente afectados por la crisis. Este proceso debe incluir considerar de qué manera los protocolos operativos de emergencia, las estructuras, las políticas y los planes de contingencia deben mejorarse y actualizarse sobre la base de las aportaciones de las partes interesadas,5, así como las mejores prácticas de liderazgo. 49 Los líderes deben comprometerse a actuar y a obtener recursos para estas sugerencias porque la implementación de las lecciones de experiencias anteriores de pandemias ha demostrado mejorar la eficacia de la respuesta de emergencia posterior y las operaciones actuales. 5,9,58 También es importante identificar a los equipos e individuos que han tenido un desempeño admirable9 y aquellos que deben ser apoyados con capacitación adicional o reasignados. También es valioso discernir colaborativamente si ciertas capacidades, condiciones o capacitación previa contribuyeron significativamente a las diferencias en el rendimiento, ya que esto puede ayudar a identificar cómo seleccionar a los mejores líderes y prepararlos para desempeñarse bajo presión.

Después de esta revisión, el siguiente paso es garantizar que se edistas, tecnológicos y materiales necesarios, lo que incluye una cadena de suministro confiable que responda a la urgencia de la crisis. 49 Esto puede implicar el abastecimiento creativo cuando el suministro es escaso; sin embargo, operar sin los recursos necesarios causa una enorme ansiedad entre el personal y puede poner en peligro su seguridad y eficacia. 5,21,43,59

Las situaciones complejas y de alta presión a menudo fomentan la formación de nuevas coaliciones a medida que diversos grupos se unen para lograr un objetivo compartido que produzca una respuesta adaptativa. 21,60 Estas coaliciones simbióticas a través de silos y con organizaciones asociadas deben mantenerse para proporcionar una atención continua de mayor calidad y aumentar la capacidad del sistema. 53

La capacitación del personal debe centrarse en el proceso de aclarar las funciones y responsabilidades, la adopción coherente de decisiones en situaciones complejas, la asignación de recursos productivos, las aptitudes de comunicación en situaciones de crisis y la adaptabilidad para adaptar las respuestas a las circunstancias fluctuantes, la información imperfecta y las diversas necesidades y funciones del personal. 37 La evidencia muestra que las intervenciones de desarrollo de liderazgo pueden contribuir eficazmente a mejorar con éxito los resultados a nivel individual, organizacional y de beneficio para los pacientes. 61,62 Los líderes necesitan poder confiar en su personal para ejecutar bajo presión e improvisar con la resolución de problemas ad hoc y soluciones creativas5; se debe asegurar al personal que se le apoyará en sus decisiones53 y que las prácticas satisfactorias pueden dar lugar a nuevas normas de procedimiento. 9

Informar adecuadamente sobre el desempeño y los resultados de la pandemia, particularmente durante la etapa de recuperación, es una oportunidad de desarrollo e inversión que no debe desaprovechándose, particularmente en términos de adaptabilidad individual y del sistema, resiliencia, preparación para emergencias y viabilidad futura. 5,55,56,63Recalibrar, optimizar y organizarReevaluar las prioridades de forma explícita y regular y proporcionar propósito, significado y dirección

Es vital renovar las prioridades y proporcionar orientación regularmente a medida que evoluciona la situación,64 especialmente dada la tendencia de las crisis a descarrilar los planes estratégicos de la organización. 37 La etapa de recuperación crea oportunidades sin precedentes para verificar las suposiciones subyacentes y reevaluar con las partes interesadas clave lo que más importa a la organización, incluyendo lo que debe priorizarse y qué servicios deben ser descargados, estacionados o administrados en otro lugar. 9,18 El ciclo iterativo de evaluación periódica de las prioridades debe considerar cómo abordar las necesidades de los grupos de población que han sido pasados por alto o subatendidos5 y cómo equilibrar los beneficios potenciales de las mejoras propuestas y el costo anticipado de la fatiga por el cambio en los niveles de energía y la resistencia de las personas. La comunicación frecuente puede ayudar a reducir la confusión. 37de53

Especialmente a medida que aumenta la incertidumbre, los líderes deben inspirar a las personas con el significado y el propósito37 comunicando explícitamente las constantes ,lo que no está cambiando, a pesar de la volatilidad, como los compromisos con los valores y prioridades fundamentales, para mantener los mejores intereses de las personas a la vanguardia de la toma de decisiones y para superar la adversidad. 5,40,65 Esto es vital para evitar sucumbir a lo que se ha llamado el síndrome de «esperarlo» (hasta la resolución final). 16 Este síndrome se caracteriza por un prolongado estado de existencia similar al limbo —simplemente atornado junto con la apatía y la alegría, la pasión, la productividad y la ambición agotadas— que está marcado únicamente por el paso del tiempo. Separar claramente las constantes definitorias de las transponibles (es decir, estructuras, programas, procesos, procedimientos) es un imperativo y desafío clave de liderazgo, especialmente cuando estos últimos se han arraigado tan profundamente en la cultura que son tratados como constantes e impiden la optimización y la innovación. 66 Las crisis presentan una oportunidad única para iluminar esta distinción.

Por último, es esencial evitar centrarse exclusivamente en la gestión de prioridades a corto plazo. Ser ambidiestro, es decir, considerar simultáneamente las posibilidades futuras («explorar») y las obligaciones y oportunidades presentes («explotar»), es crucial para la preparación para el futuro, el aumento de la adaptabilidad de la organización y el sistema, y la mejora de la toma de decisiones oportuna. 19,6769Maximice el rendimiento del equipo, la organización y el sistema y analice las mejoras

Dentro de cada contexto evolutivo de la crisis, los líderes necesitan reexaminar críticamente las condiciones para el desempeño del equipo superior, la organización y el sistema en colaboración con el personal. 9 Este reexamen incluye la colaboración interorganizacional, las estructuras de gestión, el personal, la programación, el cálculo de costos y el logro del equilibrio óptimo entre el tiempo en persona y el horario flexible para la atención virtual, el trabajo, la educación y la capacitación. Este proceso es una oportunidad para liberarse del incumplimiento de «la forma en que siempre lo hemos hecho» y debe basarse en las experiencias, los resultados y las lecciones de las adaptaciones planificadas e improvisadas en etapas tempranas de la crisis. 5,9,18 Sin sacrificar la alineación y coordinación de la organización o el sistema, en la medida de lo posible, estas decisiones deben confiarse a los líderes más cercanos al trabajo e informados por el aporte de los mejores actores y equipos. Esto puede incluir permitir que los equipos de alto rendimiento mantengan parte de la autonomía que se les concedió durante la etapa de emergencia. También es importante acordar indicadores de éxito para las mejoras propuestas. El objetivo de discutir enfoques óptimos es mejorar la prestación de atención efectiva y eficiente, la participación de70 empleados y la capacidad y resiliencia de la organización y el sistema, así como motivar y unificar a las personas bajo un propósito compartido. 53Administre el retraso de los servicios en pausa y considere mejoras mientras evita el agotamiento y la angustia moral

La gestión de la reintegración de los servicios que se detuvieron o que las personas evitaron debido al miedo durante la etapa de emergencia, incluidas las cirugías, los procedimientos y las pruebas de diagnóstico y la detección, debe hacerse de manera estratégica, en lugar de simplemente reanudar las operaciones anteriores. Las decisiones de reintegración deben estar alineadas con la evidencia proporcionada por la investigación de resultados71 y depender de la capacidad organizacional y las directivas de salud pública. 72 La resiliencia del personal, el agotamiento y la culpa y la angustia moral causadas por el impacto de los retrasos en el servicio en los pacientes y las familias también deben ser las principales consideraciones. 43 Tal vez sea necesario recuperar la confianza pública en el sistema de salud mediante una estrategia de comunicación eficaz. A pesar de los desafíos logísticos, las discusiones sobre reintegración presentan oportunidades para la optimización a través de mejoras en los procesos y servicios, como un mayor acceso a las consultas con especialistas y una mejor clasificación en un enfoque de «elegir sabiamente»,73, así como para considerar qué servicios deben ser despriorizados, descontinuados o podrían ser administrados por organizaciones colegiadas.PreviendoMantener el aprendizaje, las innovaciones y las colaboraciones, e imaginar posibilidades futuras

Mirando hacia el futuro, es vital durante la etapa de recuperación discutir cómo capitalizar y comprometerse a mantener las lecciones aprendidas, las innovaciones exitosas, las colaboraciones y las coaliciones. La urgencia de las crisis puede encender una innovación sin precedentes,5,9,28 que puede sortear las barreras individuales y organizativas tradicionales al cambio. Estas barreras incluyen una resistencia arraigada al cambio, una adhesión rígida a los modelos, rutinas y procesos mentales y operativos tradicionales, una burocracia excesiva y escepticismo con respecto a la verosimilitud de introducir ideas de fuentes u organizaciones externas. 5,74,75 Los líderes deben aprovechar el impulso creativo y los éxitos de las etapas anteriores y asegurar el espacio para reimaginar posibles mejoras y oportunidades futuras, en lugar de retrasar este proceso hasta que la pandemia haya terminado. 5,16,22,53 Es crucial asegurarse de que la gente entienda que no hay vuelta al status quo anterior o a «negocios como [antes] de costumbre.» 9,11 En cambio, las discusiones deben comenzar desde una premisa de incertidumbre permanente y con un enfoque en prosperar en un contexto en evolución mientras se imaginan, inventan y comunican los beneficios de varios futuros mejores en el mundo endémico. 8,9,28

El concepto de organizaciones de aprendizaje proporciona un modelo útil para una cultura que puede facilitar las mejoras necesarias del sistema para la resiliencia y la sostenibilidad continuas. En este entorno, las personas de todos los niveles pueden, dentro de los límites apropiados, proponer nuevas ideas e innovar espontáneamente sin pedir permiso, sin dejar de estar coordinadas y alineadas con la estrategia. 76 Este enfoque combina el propósito y la confianza centralizados con el poder juiciosamente descentralizado. 20 La previsión estratégica, la adaptabilidad, la innovación, la colaboración (a través de silos, organizaciones, comunidades y disciplinas) y la reevaluación continua de las condiciones óptimas de trabajo deben institucionalizarse e integrarse en la cultura organizacional. 18,22,28 Este tipo de cultura aumenta la capacidad organizacional y la viabilidad futura,67 mejora la eficacia del equipo y la organización de manera complementaria en el presente,28 y contribuye a funcionar como un sistema adaptativo complejo que evoluciona con el entorno cambiante. 77 Aunque lo ideal sería que se integrara en todo el sistema, puede aplicarse a nivel de equipo y unidad en consonancia con la estrategia general. 78Comunicación de crisisProporcionar comunicación regular y generar confianza

La base de todos los imperativos es la necesidad esencial de que los líderes proporcionen y participen en una comunicación regular, clara e inequívoca con su personal y las partes interesadas de una manera que engendre confianza. 5,8,21,79 Cultivar una cultura de confianza requiere inculcar la certeza de que los líderes están tomando decisiones basadas en la mejor evidencia disponible y siempre poniendo la salud y el bienestar de su gente y comunidades a la vanguardia. 65 Esto también implica anclar los mensajes en realismo, ser transparentes cuando hay poca evidencia y aclarar el proceso y los criterios por los cuales se toman las decisiones y sus correspondientes plazos. 5,49,65 También es importante desacreditar selectiva y consistentemente la información falsa,6,58, incluidos los mensajes transmitidos en las redes sociales, que es parte de la «infodemia». 5,8,80

Generar confianza puede significar compartir información detallada e incluso sensible o controvertida con la comunidad. También es fundamental que los líderes creen entornos donde los desafíos constructivos sean bienvenidos, que reconozcan sus propios errores, que sean explícitos sobre lo que podría haber salido mal, por qué y lo que han aprendido en el proceso. 5,9 Por último, es importante destacar los logros9 e inspirar confianza y esperanza de que el compromiso de las personas, la organización y la comunidad de prosperar en la crisis y salir de ella será finalmente exitoso. 49En consulta con la salud pública y otros líderes, proporcione información y recomendaciones de seguridad al gobierno, otras organizaciones, el personal y la comunidad para mejorar la atención equitativa e integrada y la preparación para emergencias en todo el sistema

Los líderes de la salud tienen una oportunidad y una responsabilidad únicas de influir en los cambios estructurales a largo plazo que se requieren para que los sistemas de atención de la salud aborden las necesidades de todas las personas, incluidos los determinantes sociales de la salud. 6,8 Históricamente, las crisis internacionales han encendido lo que Narayan et al8 han descrito como «un punto de inflexión para la acción colectiva proactiva [altruista]». La cooperación regional e internacional es fundamental para prevenir eficazmente el movimiento de enfermedades, reforzar el liderazgo mundial y abordar eficazmente las necesidades prioritarias. 2,4,5,8,58 Los líderes de salud y salud pública deben recopilar su experiencia y aprendizaje experiencial para asesorar al gobierno, en consulta con científicos sociales y conductuales y líderes de sociedades profesionales, otros sectores y organizaciones comunitarias sobre lo que se necesita para abordar las necesidades inmediatas y anticipadas, así como para fortalecer la capacidad de respuesta coordinada futura a emergencias. 5,8,58,81 Esto también implica destacar las brechas, las áreas prioritarias y los recursos requeridos, y hacer recomendaciones de política que se basen en los aportes de la comunidad. 82 Los líderes de Primera Línea tienen la misma responsabilidad de hacer recomendaciones para mejoras a los líderes senior en sus propias organizaciones en función de su experiencia y requisitos.

Los líderes de salud y salud pública tienen un papel adicional de informar e involucrar al personal y a la comunidad como parte de una estrategia de salud pública formal, coordinada y no partidista. 4,5 Servir como abanderados de seguridad es además importante en jurisdicciones donde los mensajes de funcionarios gubernamentales, expertos y líderes de salud no están alineados. 1Limitaciones

Este marco tiene varias limitaciones. Se centra en un fenómeno sin precedentes, cuya naturaleza evoluciona constantemente. También reconocemos que a pesar de la naturaleza diversa de nuestro equipo de autores en términos de experiencia y ubicación geográfica, sería beneficioso validar nuestro marco en otros contextos a nivel mundial. En tercer lugar, nos hemos desviado del método tradicional delphi de incluir las aportaciones de expertos internacionales en la materia sobre el tema como encuestados al elevarlos al papel de coautores, lo que tiene implicaciones en el proceso y los resultados. Nuestra opinión es que la coautoría aumenta el nivel de responsabilidad que los expertos en la materia asumen para el marco final, lo que aumenta su calidad y credibilidad.Conclusiones

A nuestro conocimiento, la literatura ha descuidado la etapa crucial de la recuperación de la respuesta de la crisis. El marco de 10 imperativos que presentamos brinda apoyo a los líderes de salud y salud pública mientras navegan por los desafíos y oportunidades entrelazados durante la fase más dinámica de la prueba de liderazgo desalentadora que es COVID-19.

Las organizaciones, comunidades, jurisdicciones y naciones cuyos líderes distribuyen el liderazgo de manera más efectiva e implementan los imperativos están en una posición ideal para abordar las necesidades urgentes y las desigualdades en los sistemas de salud y para prosperar con propósito, significado y la cocreación de un futuro que sirva mejor a su gente. Esta cocreación debe comenzar ahora. Institucionalizar los imperativos e integrarlos en la cultura y las políticas organizacionales y de todo el sistema garantizará que la adaptabilidad, la capacidad y la innovación necesarias para una capacidad de respuesta formidable, resiliencia y mejor equidad en la atención médica se mantengan mucho después de que esta pandemia haya terminado.

Variante del coronavirus Delta: los científicos se preparan para el impacto. Nosotros con la gente en pie de Huelga. Que políticos irresponsables

Nosotros con la gente en pie de Huelga. Que políticos irresponsables

Introducción

El rápido aumento de la cepa altamente transmisible en el Reino Unido ha puesto en guardia a países de Europa, América del Norte, América del sur y África. Algunos científicos suponen que esta será la verdadera pandemia, que en ocho semanas todos los contagiados tendrán infecciones por esta variante. Que debido a la vacunación, y los inmunizados naturalmente, estos, tendrán menos posibilidades de internarse o ingresar a UTI, es un alivio. Esto motiva comportamientos defensivos, con la aplicación de un refuerzo o tercer dosis en israel o vacunación heteróloga con Pfizer en los inmunizados por Sinovac, Basados en experiencias Chilenas, y del Instituto Pasteur del Uruguay. Que son experiencias para observar con muchísima atención. En este caso, no tomar la recomendación del CDC, porque entiendo que están intentando completar la vacunación en el 30% de la población no vacunada y avanzar en los niños. Pero si para trasplantados de órganos sólidos, que tienen una caída importante de anticuerpo y en los que especialmente reciben triple esquema inmunosupresor. Que aún no se ha reflejado eso en Argentina, que ha manejado mal la campaña, por las seis millones de personas que no han recibido las dosis con el segundo componente de sputnik, y aún no autorizan la vacunación heteróloga como rescate. Solicito encarecidamente que las autoridades replanteen esta campaña, incomprensiblemente atravesada por la campaña a las elecciones de medio termino. También pido que atiendan el conflicto salarial con el personal de sanidad, porque no vamos a tener personal con el cual atender la nueva embestida.

Solicito encarecidamente que las autoridades replanteen esta campaña de vacunación, revisen las jurisdicciones y apliquen segundas dosis, completen con sinopharm en 21 días, vacunemos a los niños con discapacidad, inmunodepresión y sus familiares que los cuidan, el plan esta incomprensiblemente atravesado por los actos vinculados con las elecciones de medio termino.

También pido que atiendan el conflicto salarial con el personal de sanidad, porque no vamos a tener personal con el cual atender la nueva embestida soluciones esto, hagan un esfuerzo, los emplazamientos sin negociación se agotan, y finalmente llevarán a los trabajadores a revelarse, a muchos les lastima, tener que reclamar insanamente y visibilizar este conflicto manifestándose en la calle, mientras la opinión publicada no ponen esto en la superficie, entrevista a los responsables y les pregunta. Nadie, nadie, en las conferencias de prensa hablan de esto. Es una vergüenza. Esa que cansa. Por la hipocresía y la irresponsabilidad.

Nature 595, 17-18 (2021)

doi: https://doi.org/10.1038/d41586-021-01696-3

Delta, también conocido como B.1.617.2, pertenece a un linaje viral identificado por primera vez en la India durante una feroz ola de infecciones allí en abril y mayo. El linaje creció rápidamente en algunas partes del país, y mostró signos de resistencia parcial a las vacunas. Pero fue difícil para los investigadores desentrañar estas propiedades intrínsecas de la variante de otros factores que impulsan los casos confirmados de la India más allá de 400.000 por día, como las reuniones masivas.

Datos delta

La variante Delta se ha relacionado con un resurgimiento del COVID-19 en Nepal, el sudeste asiático y otros lugares, pero su propagación en el Reino Unido ha dado a los científicos una imagen clara de la amenaza que representa. Delta parece ser alrededor de un 60% más transmisible que la variante alfa ya altamente infecciosa (también llamada B.1.1.7) identificada en el Reino Unido a finales de 2020.

Delta es moderadamente resistente a las vacunas, particularmente en personas que han recibido una sola dosis. Un estudio de Public Health England publicado el 22 de mayo encontró que una sola dosis de la vacuna de AstraZeneca o de Pfizer redujo el riesgo de una persona de desarrollar síntomas de COVID-19 causados por la variante Delta en un 33%, en comparación con el 50% de la variante Alfa. Una segunda dosis de la vacuna de AstraZeneca aumentó la protección contra Delta al 60% (en comparación con el 66% contra Alpha), mientras que dos dosis del jab de Pfizer fueron 88% efectivas (en comparación con el 93% contra Alpha).

La evidencia preliminar de Inglaterra y Escocia sugiere que las personas infectadas con Delta tienen aproximadamente el doble de probabilidades de terminar en el hospital, en comparación con las infectadas con Alpha.

«Los datos que salen del Reino Unido son tan buenos, que tenemos una idea muy buena sobre cómo se está comportando la variante Delta», dice Mads Albertsen, bioinformático de la Universidad de Aalborg en Dinamarca. «Eso ha sido una revelación».

Dinamarca, que, al igual que el Reino Unido, es un líder mundial en vigilancia genómica, también ha visto un aumento constante de los casos causados por la variante Delta, aunque mucho menos que la mayoría de los demás países europeos. Es solo cuestión de tiempo antes de que la variante se convierta en dominante en Dinamarca, dice Albertsen, pero la esperanza es que su expansión pueda frenarse a través de la vacunación, la vigilancia y el rastreo de contactos mejorado. «Va a tomar el relevo», dice, pero «esperemos que en unos meses y no demasiado pronto».

Mientras tanto, el gobierno danés está aliviando las restricciones, no re-imponiéndolos: los restaurantes y bares han estado abiertos durante meses a las personas que han sido vacunadas o han recibido una prueba negativa reciente, y, a partir del 14 de junio, las mascarillas ya no son necesarias en la mayoría de los lugares cerrados. «Se ve bien ahora en Dinamarca, y estamos vigilando de cerca la variante Delta», dice Albertsen. «Puede cambiar bastante rápido, como lo ha hecho en el Reino Unido».

Los casos de la variante Delta en el Reino Unido se están duplicando aproximadamente cada 11 días. Pero los países con amplias reservas de vacunas deberían sentirse tranquilizados por el aumento más lento en los ingresos hospitalarios, dice Wenseleers. Un estudio reciente de Public Health England1 encontró que las personas que han recibido una dosis de vacuna tienen un 75% menos de probabilidades de ser hospitalizadas, en comparación con las personas no vacunadas, y las que están completamente protegidas tienen un 94% menos de probabilidades de ser hospitalizadas.

Propagación de EE.UU.

Delta también está en aumento en los Estados Unidos, particularmente en el Medio Oeste y el sureste. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos lo declararon una variante preocupante el 15 de junio. Pero la vigilancia irregular significa que el panorama allí es menos claro. Según un muestreo a nivel nacional realizado por la compañía de genómica Helix en San Mateo, California, Delta está aumentando rápidamente. Utilizando una prueba de genotipado rápido, la compañía ha encontrado que la proporción de casos causados por Alpha cayó de más del 70% a finales de abril a alrededor del 42% a mediados de junio, con el aumento de Delta impulsando gran parte del cambio2.

Jeremy Kamil, un virólogo de louisiana State University Health en Shreveport, espera que Delta eventualmente se convierta en dominante en los Estados Unidos, «pero que se ve algo embotado por la vacunación». Sin embargo, las grandes disparidades en las tasas de vacunación podrían conducir a una variación regional y local en los casos y hospitalizaciones causadas por Delta, dice Jennifer Surtees, bioquímica de la Universidad de Buffalo, Nueva York, que está llevando a cabo la vigilancia regional.

Señala que el 70% de los neoyorquinos elegibles han recibido al menos una dosis de vacuna -un hito que desencadenó el levantamiento de la mayoría de las restricciones de COVID-19 la semana pasada-, pero esa cifra está por debajo del 40% en algunas partes del estado. Las comunidades con altas proporciones de individuos afroamericanos e hispanos, donde las tasas de vacunación tienden a ser bajas, podrían verse especialmente afectadas por Delta. «Estas son poblaciones que realmente están en riesgo de un brote localizado de Delta, por lo que creo que es realmente importante seguir rastreando y observando esto tanto como sea posible», dice Surtees.

Datos de Helix2 en casi 20,000 muestras secuenciadas desde abril sugieren que la variante Delta se está propagando más rápido en los condados estadounidenses donde menos del 30% de los residentes han sido completamente vacunados, en comparación con los condados con tasas de vacunación por encima de ese umbral.

África en riesgo

Delta representa el mayor riesgo, dicen los científicos, para los países que tienen un acceso limitado a las vacunas, particularmente aquellos en África, donde la mayoría de las naciones han vacunado a menos del 5% de sus poblaciones. «Las vacunas nunca llegarán a tiempo», dice Wenseleers. «Si llegan este tipo de nuevas variantes, puede ser muy devastador».

La vigilancia en los países africanos es extremadamente limitada, pero hay indicios de que la variante ya está causando un aumento de los casos allí. Se han notificado varias secuencias de la variante en la República Democrática del Congo, donde un brote en la capital, Kinshasa, ha llenado hospitales. La variante también se ha detectado en Malawi, Uganda y Sudáfrica.

Los países que tienen estrechos vínculos económicos con la India, como los de África oriental, probablemente corren el mayor riesgo de ver un aumento en los casos causados por Delta, dice Tulio de Oliveira, bioinformático y director de la Plataforma de Secuenciación de Investigación e Innovación kwazulu-natal en Durban, Sudáfrica. En su país, todos los casos de Delta se han detectado en tripulaciones de buques en puertos comerciales, sin que aún haya señales de propagación en la comunidad en general.

De Oliveira espera que siga así. Sudáfrica se encuentra en medio de una tercera ola de infecciones causadas por la variante Beta (también conocida como B.1.351) identificada allí el año pasado. Esto, combinado con la falta de viajes desde los países afectados por Delta, debería dificultar el afianzamiento de una nueva variante.

Factores similares podrían estar manteniendo a raya a Delta en Brasil, que está luchando contra otra variante de evasión inmune llamada P.1, o Gamma, dice Gonzalo Bello, virólogo del Instituto Oswaldo Cruz en Río de Janeiro, quien forma parte de un equipo que realiza vigilancia nacional. Hasta el momento, Brasil ha secuenciado solo cuatro casos de la variante Delta en el país.

Mientras que los países se ceñen contra la variante Delta — o esperan que les pase por alto — los investigadores dicen que tenemos que estar atentos a amenazas aún mayores. «Lo que preocupa a la mayoría de la gente son las próximas variantes, si empezamos a ver variantes que realmente pueden desafiar las vacunas», dice Albertsen.

Infecciones por covid-19 en trabajadores de la salud vacunados

Moriah Bergwerk et al New England Journal of Medicine 28 de julio de 2021 DOI: 10.1056/NEJMoa2109072

A pesar de la alta eficacia de la vacuna de ARN mensajero BNT162b2 Pfizer Biotech contra el coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV-2), se han reportado infecciones poco frecuentes, incluidas las infecciones entre los trabajadores de la salud. Los datos son necesarios caracterizar estas infecciones y definir correlativos de la brecha y de la infectividad.

En el centro médico más grande de Israel, identificamos infecciones de la brecha realizando evaluaciones extensas de los trabajadores del cuidado médico que eran sintomáticos (síntomas suaves incluyendo) o tenían exposición sabda de la infección. Estas evaluaciones incluyeron investigaciones epidemiológicas, ensayos de reacción en cadena de la transcriptasa-polimerasa inversa (RT-PCR) repetidos, pruebas de diagnóstico rápido de detección de antígenos (Ag-RDT), ensayos serológicos y secuenciación genómica. Los correlativos de la infección de la brecha fueron evaluados en un análisis del caso-control. Emparejamos a pacientes con la infección de la brecha que tenía títulos del anticuerpo obtenidos en el plazo de una semana antes de la detección SARS-CoV-2 (período de la peri-infección) con cuatro a cinco controles no infectados y utilizamos ecuaciones de estimación generalizadas para predecir los títulos malos geométricos entre casos y controles y el cociente entre los títulos en los dos grupos. También evaluamos la correlación entre los títulos neutralizantes del anticuerpo y los valores del umbral del ciclo del gene de N (Ct) con respecto a infectividad.

RESULTADOS

De los 11.453 trabajadores sanitarios totalmente vacunados, 1497 (13,1%) experimentó la prueba de RT-PCR durante el período del estudio. De los trabajadores sometidos a pruebas, se detectaron 39 casos innovadores. Más de 38 personas fueron sometidas a pruebas por cada caso positivo que se detectó, para una positividad del 2,6%. Por lo tanto, este porcentaje fue mucho menor que la tasa de positividad de las pruebas en Israel en ese momento, ya que la relación entre los resultados positivos y el amplio número de pruebas que se administraron en nuestro estudio fue mucho menor que la de la población nacional. Entre los 1497 trabajadores de la salud completamente vacunados para los que se disponía de datos de RT-PCR, se documentaron 39 infecciones por avance del SARS-CoV-2. Los títulos neutralizantes del anticuerpo en caso de que los pacientes durante el período de la peri-infección fueran más bajos que ésos en los controles no infectados hechos juego (ratio del caso-a-control, 0,361; intervalo de confianza del 95%, 0,165 a 0,787).

Los títulos más altos del anticuerpo de neutralización de la peri-infección fueron asociados a una infectividad más baja (valores más altos del Ct). La mayoría de los casos de avance fueron leves o asintomáticos, aunque el 19% tuvieran síntomas persistentes (>6 semanas).

En este estudio, caracterizamos todas las infecciones por Covid-19 entre 39 trabajadores de la salud completamente vacunados durante el período de 4 meses después de la segunda dosis de la vacuna y comparamos la respuesta humoral de la periinfección en estos trabajadores con la respuesta en controles emparejados. Se encontró una baja tasa de infección por avance (0,4%). Entre los 39 trabajadores que dieron positivo por Covid-19, la mayoría tenía pocos síntomas, sin embargo, el 19% tenía síntomas largos de Covid-19 (>6 semanas).

La mayor parte de los trabajadores de la salud infectados tenían valores del Ct del gen N que sugirieron que habían sido infecciosos en algún momento. Estos trabajadores incluían a algunos que habían sido asintomáticos y, por lo tanto, que tenían infecciones que no se habrían detectado sin el riguroso cribado que siguió a cualquier exposición menor conocida. Este factor sugiere que, al menos en algunos casos, la vacuna protegió contra la enfermedad sintomática, pero no contra la infección. Sin embargo, no se rastreó ninguna infección secundaria a ninguno de los casos de avance, lo que apoya la inferencia de que estos trabajadores eran menos contagiosos que las personas no vacunadas, como se ha informado anteriormente.4,5,17,18 El aislamiento obligatorio después de resultados positivos en el análisis de RT-PCR sin importar la situación de la vacunación habría podido contribuir a esta observación. Lo más importante, encontramos que los títulos bajos del anticuerpo de neutralización y del anticuerpo S-específico de IgG pueden servir como marcadores de la infección de la brecha.

Identificar los correlatos inmunitarios de la protección (o la falta de ella) contra el SARS-CoV-2 es fundamental para predecir cómo afectará la desintegración esperada de anticuerpos a los resultados clínicos, si se necesitará una dosis de refuerzo y cuándo, y si las personas vacunadas están protegidas. Esta capacidad de predicción es particularmente importante para el desarrollo de nuevas vacunas. La suposición de que la presencia de anticuerpos neutralizantes se correlacionaría con la protección contra la reinfección con SARS-CoV-2 ha sido respaldada por estudios que comparan la incidencia de infección entre personas seropositivas y seronegativas.9,19 Recientemente, Khoury et al.20 y Earle et al.21 determinó que el nivel de neutralización es altamente predictivo de la protección inmune en la comparación de los valores poblacionales de los ensayos de eficacia e inmunogenicidad de la vacuna. Aquí, reportamos datos sobre personas en una población vacunada que apoyan este correlato de protección.

Los títulos neutralizantes del anticuerpo no están típicamente fácilmente disponibles, y un correlativo inmune más práctico de la protección se requiere, tal como el título anti-S IgG. Nosotros y otros hemos encontrado previamente una correlación significativa entre los títulos de anticuerpos neutralizantes y los títulos de anticuerpos IgG del dominio de unión anti-S o anti-receptor.11,22 En este estudio, la correlación entre los niveles de anticuerpos neutralizantes y las infecciones por avance fue más fuerte que la de los anticuerpos IgG.

Encontramos que la diferencia en los títulos máximos de los anticuerpos de neutralización e IgG entre los casos y los controles fue asociada más fuertemente al riesgo de infección que la diferencia en los títulos de la peri-infección. Esto que encontraba era constante con la hipótesis que el título de neutralización del anticuerpo después de la vacunación es un marcador de la inmunorespuesta total y sugirió un papel posible del título de IgG. Por lo tanto, una disminución en el título de cualquiera de estos anticuerpos (en lugar de en el título máximo) puede no predecir con precisión una disminución en la protección. Por otra parte, encontramos que los títulos de neutralización de la peri-infección del anticuerpo correlacionaron con la carga viral y así con la infectividad de los casos de la brecha. Este resultado puede ser eventual aún más importante, puesto que la inmunidad vacuna-inducida se ha mostrado para ser grandemente protectora contra enfermedad clínica pero algo menos protectora contra infección e infectividad.4 Con todo en esta cohorte relativamente pequeña, no podríamos determinar un título protector específico para cualquier medida serológica que fuera probada. Además, nuestra cohorte incluyó a trabajadores de la salud que eran en su mayoría jóvenes y sanos, y todos los casos de avance fueron leves. Hemos divulgado previamente que encontraron a los 95% de trabajadores de la salud vacunados para tener un título de neutralización del anticuerpo de más de 256 en el plazo de 2 semanas después de la segunda dosis de la vacuna BNT162b2.11 Sin embargo, queda por determinar si el decaimiento de los niveles de anticuerpos séricos es un buen indicador de la sincronización de la administración de refuerzo. El grado de protección puede depender más de la respuesta inmune inicial que de la desintegración de los niveles de anticuerpos, ya que se espera que las células de memoria respondan a exposiciones futuras. Nuestros resultados sugieren que los títulos máximos del anticuerpo también correlacionaron con la protección, a pesar de el número bajo de casos en nuestro estudio.

La variante B.1.1.7 (alfa) se encontró en el 85% de las muestras analizadas. Un total de 74% de los pacientes del caso tenían una carga viral alta (valor del Ct, <30) en algún momento durante su infección; sin embargo, de estos pacientes, sólo 17 (59%) tuvo un resultado positivo en Ag-RDT concurrente. No se documentó ningunas infecciones secundarias.

CONCLUSIONES

Entre los trabajadores de la salud completamente vacunados, la aparición de infecciones con SARS-CoV-2 se correlacionó con títulos bajos de anticuerpos neutralizantes durante el período de periinfección. La mayoría de las infecciones de la brecha eran suaves o asintomáticas, aunque los síntomas persistentes ocurrieran.

En este estudio, encontramos que aunque la vacuna BNT162b2 es extremadamente efectiva, las infecciones de avance raras conllevan un potencial infeccioso y crean un desafío especial, ya que tales infecciones a menudo son asintomáticas y pueden representar un riesgo para las poblaciones vulnerables.

Vacunar Adolescentes

A 18 meses del comienzo de la pandemia, llegamos con las campañas de vacunación al planteo de vacunar a los adolescentes, entre 12 y 18 años, y luego nos quedarán los niños entre 6 meses y doce años. Por el momento el próximo mes tenemos que instalar este tema y aprobarlo. Primero en preponderancia por el riesgo y luego plantear el resto.

En las próximas dos semanas se liberarán los vacunatorios para administrar vacunas en los pacientes más de 18 con turnos, y también plantearemos como evitar la epidemia delta entre los no vacunados. Argentina debe completar la vacunación pendiente con Sputnik componente 2 para ello tendría que recurrir a la vacuna heteróloga chino canadiense también vectorizada con AD 5, que podría reemplazar las Sputnik y cubrir a los que están esperando completar el esquema.

Volcare para proponer información un artículo publicado el 21 de Julio denominado:

La expresión “Cruzar el rubicón” se refiere a encontrarse en una situación complicada de la que no se puede volver atrás, solo seguir adelante. Se trata de una frase utilizada para describir aquellas situaciones donde hemos tomado una decisión definitiva con consecuencias irreversibles.

Crossing the Rubicon: a Fine Line between Waiting and Vaccinating Adolescents against COVID-19

Los pros de la vacunación

Hay muchos argumentos para vacunar a los adolescentes contra el COVID-19, para quienes ya se dispone de una vacuna inmunogénica y eficaz. En primer lugar, está la protección directa que ofrece la vacunación. La mayoría de los países con programas de inmunización contra el COVID-19 establecidos están vacunando a adultos a partir de 18 años y algunos a partir de 16 años. Los argumentos para vacunar a los adolescentes son esencialmente los mismos que para vacunar a los adultos jóvenes en que el riesgo de COVID-19 y enfermedades graves no se detiene por debajo de cierta edad. Asimismo, es probable que la mayoría de las comorbilidades definidas dentro de los grupos de riesgo prioritarios para vacunar a adultos también se apliquen a adolescentes. Aunque su riesgo general sigue siendo muy bajo, los adolescentes aún pueden desarrollar COVID-19 grave y requerir hospitalización, especialmente si tienen comorbilidades subyacentes.15, y casi todas las muertes infantiles en los países de ingresos altos se han producido en adolescentes en lugar de en niños más pequeños16. De aquellos que se recuperan de su infección aguda, también, una pequeña proporción puede desarrollar síntomas persistentes y prolongados8, incluyendo la encefalomielitis miálgica/síndrome de fatiga crónica (ME/CFS), al igual que con otros virus respiratorios17. Mientras que significativamente menos común en adolescentes y niños pequeños que en adultos8, la condición comúnmente denominada ‘COVID largo’, ‘larga distancia’, ‘Síndrome covid post-agudo’ aún no tiene una definición de caso consensuada, lo que hace que el riesgo, la carga y los resultados sean difíciles de definir en cualquier grupo de edad.18.Además, una complicación inesperada de la infección por SARS-CoV-2 en niños fue la aparición del Síndrome Inflamatorio Multisistémica Pediátrico (PIMS-TS), un síndrome hiperinflamatorio asociado temporalmente con el SARS-CoV-2, con características de la enfermedad de Kawasaki y el síndrome de shock tóxico, y también conocido como Síndrome Inflamatorio Multisistés en Niños (MIS-C)19 PIMS-TS ocurre 2-4 semanas después de la exposición al SARS-CoV-219, y un estudio que utiliza casos en los Estados Unidos estima una incidencia de 316 por millón de infecciones por SARS-CoV-2 (3/10.000 o 0,03%) en personas de 0 a 20 años de edad, incluyendo 197 por millón de infecciones por SARS-CoV-2 (2/10.000 o 0,02%) entre los niños de 11 a 15 años20. Los niños con PIMS-TS presentan típicamente con fiebre y características del choque circulatorio con la implicación cardiaca, los síntomas gastrointestinales y los marcadores elevados de la inflamación19,21. Las complicaciones incluyen disfunción cardíaca, shock, miocarditis, dilatación de la arteria coronaria o aneurisma, y lesión renal aguda, con más de la mitad de los niños que requieren ingreso en cuidados intensivos pediátricos, y una tasa de letalidad general de 1-2%19,21. Por lo tanto, vacunar a los adolescentes reduciría potencialmente el riesgo de COVID-19 y PIMS-TS, lo que resultaría en menos hospitalizaciones, ingresos en cuidados intensivos, casos largos de COVID y muerte, aunque las cifras necesarias para vacunar para prevenir estos resultados raros en adolescentes probablemente serían muy grandes y asume que aquellos que están en mayor riesgo de enfermedad tendrán la vacuna cuando se les ofrezca.Además de la protección directa, hay beneficios indirectos adicionales de vacunar a los adolescentes. Cada vez hay más pruebas de que tanto las vacunas contra el ARNm como las de covid-19 del vector del virus no solo protegen contra enfermedades graves, sino que también previenen infecciones asintomáticas. Un estudio reciente del Reino Unido, por ejemplo, encontró que los adultos que se infectan 3 semanas después de recibir una dosis de la vacuna de Pfizer-BioNTech o AstraZeneca tenían entre un 38% y un 49% menos de probabilidades de transmitir el virus a sus contactos domésticos que aquellos que no estaban vacunados.22. Por lo tanto, la vacunación de los adolescentes los haría menos propensos a transmitir el virus a quienes los rodean, en la escuela, en el hogar y en la comunidad en general, incluidos los niños y adultos no vacunados, así como las personas clínicamente extremadamente vulnerables que pueden no estar adecuadamente protegidas por la vacunación, como los inmunodeprimidos. La vacunación de los adolescentes también reduciría la interrupción de su educación, al protegerlos individualmente contra la enfermedad y sus compañeros de clase de infectarse, reduciendo así el riesgo de brotes escolares y eliminando la necesidad de burbujas, clases y grupos de años para autoaislarse. Esta estrategia también proporcionaría a los padres la seguridad de que sus hijos están seguros para asistir a la escuela y les permitiría planificar su trabajo sin preocupaciones por tener que tomarse un tiempo fuera del trabajo cuando su hijo tiene que autoaislarse debido al COVID-19 o porque estuvieron en contacto con un caso dentro o fuera de la escuela.Dado que la mayoría de los países con programas de inmunización contra la COVID-19 establecidos ya han adquirido grandes volúmenes de vacunas contra la COVID-19, es probable que también se logre fácilmente agregar adolescentes a un programa continuo. Muchos países, incluido el Reino Unido, han establecido programas de inmunización en las escuelas que podrían adaptarse fácilmente para vacunar a los adolescentes en la escuela, lo que también lograría una mayor aceptación de la vacuna que los programas de inmunización basados en la atención primaria.23.

 Los contras contra la vacunación

Sin embargo, hay varias razones para no apresurarse a extender la vacunación contra el COVID-19 para los adolescentes, al menos, no por ahora. Lo primero y más importante es dar tiempo para la evaluación formal de la seguridad posterior a la comercialización de las vacunas disponibles después de la implementación masiva en adultos más jóvenes y, cuando se implemente, en adolescentes. Recientemente se descubrió que la vacuna contra el COVID-19 con vector adenoviral ChAdOx1-S/nCoV-19 (AstraZeneca), por ejemplo, estaba asociada con un síndrome de trombosis y trombocitopenia (VITT) inducido por la vacuna rara pero grave en adultos más jóvenes después de su primera dosis.24, lo que llevó a la interrupción de los ensayos clínicos con la misma vacuna en adolescentes25. También se han planteado preocupaciones de seguridad similares con otra vacuna de vector adenoviral, Ad26.COV.2.S (Janssen/Johnson & Johnson)26. Más recientemente, se ha informado de que ambas vacunas de ARNm (Pfizer y Moderna) causan miocarditis aguda después de la segunda dosis, y principalmente en adultos jóvenes y adolescentes que, en algunos casos, fue lo suficientemente grave como para justificar la hospitalización y, en raras ocasiones, el ingreso en una unidad de cuidados intensivos.27.Dado el muy bajo riesgo de enfermedad grave o muerte por COVID-19 en adolescentes, es necesario considerar que los eventos adversos raros pero potencialmente graves después de la vacunación contra COVID-19 podrían superar el riesgo-beneficios de vacunar a los adolescentes, incluso en aquellos con comorbilidades, que también se recuperan invariablemente sin incidentes después de desarrollar COVID-1928. En un estudio reciente de EE.UU. de adolescentes hospitalizados principalmente por COVID-19 durante los primeros 3 meses de 2021, la tasa de hospitalización semanal fue de solo 0,6-2,1 por cada 100.000 adolescentes: el 70% tenía una comorbilidad subyacente y, mientras que el 31% estaba ingresado en una unidad de cuidados intensivos, solo el 5% requería ventilación mecánica y ninguno murió15. Del mismo modo, a diferencia de muchos de los estudios anteriores con graves fallas metodológicas que informaron altas tasas de COVID largo18, estudios más recientes con inclusión de grupos de control apropiados han indicado que los resultados de COVID-19 en niños son similares a otras enfermedades virales respiratorias, con solo una pequeña minoría reportando síntomas persistentes más allá de ocho semanas8. Además, si bien el vínculo epidemiológico entre la infección por SARS-CoV-2 y el PIMS-TS en los niños sigue fortaleciéndose, se estima que el riesgo de esta rara complicación es extremadamente bajo.20, y, con un mejor reconocimiento de la condición, de su curso clínico y de la disponibilidad de tratamientos eficaces, el pronóstico para PIMS-TS sigue siendo muy favorable29.Otra consideración importante antes de recomendar la vacunación de los adolescentes es el posible impacto indirecto del actual programa de inmunización contra la COVID-19 en adultos en los casos en niños. En Israel, por ejemplo, el rápido y exitoso despliegue de la vacuna de Pfizer-BioNTech en adultos condujo a una rápida reducción de los casos, inicialmente entre adultos, pero pronto seguida de disminuciones equivalentes entre los niños de <16 años, lo que indica que los adultos son probablemente los principales impulsores de la transmisión del SARS-CoV-2 en la comunidad, incluida la propagación del virus a los niños.30. Israel ya no está encerrado y los niños han regresado a la educación personal completa31, aunque siguen produciéndose algunos casos y brotes ocasionales, principalmente en grupos no vacunados, incluidos los niños32. Datos similares, aún no fundamentados, están surgiendo de Brasil y partes de los EE.UU. que muestran que la vacunación de adultos está asociada con la disminución de los casos infantiles33.Si se confirma la experiencia de Israel en otras regiones con una alta aceptación de la vacuna en adultos, es posible que no sea necesario vacunar a los niños, incluidos los adolescentes, para lograr la inmunidad de rebaño.33. También conocida como protección indirecta o de la población, la inmunidad de rebaño a menudo se malinterpreta como una proporción umbral de una población que necesitaría ser inmune para proteger al resto de la población (no vacunada). Si una vacuna puede prevenir la transmisión, entonces la inmunidad de rebaño puede lograrse dirigiendo la vacunación hacia los principales transmisores de la población. Por ejemplo, la inmunización de bebés y niños pequeños, que son los principales portadores nasofaríngeos de S. pneumoniae,con vacunas conjugadas neumocócicas, resulta en grandes reducciones en la enfermedad neumocócica invasiva en todos los grupos de edad debido a la interrupción de la transmisión de niños pequeños vacunados a niños mayores y adultos no vacunados.34. Se han observado reducciones de población similares después de inmunizar a los adolescentes, que son los principales portadores nasofaríngeos de N. meningitidis,con vacunas conjugadas meningocócicas35. En la actual pandemia, los datos indican que los adultos jóvenes están impulsando la transmisión del SARS-CoV-236, y, por lo tanto, una alta absorción de vacunas en adultos jóvenes protegería indirectamente a las personas no vacunadas en todos los grupos de edad, incluidos los niños. En el Reino Unido, la vacunación contra el COVID-19 se priorizó para aquellos con mayor riesgo de enfermedad grave y muerte. Esto incluyó a los adultos mayores, los trabajadores de la salud y de atención y aquellos que subyacen a las condiciones médicas de riesgo. El despliegue se extendió gradualmente a los adultos más jóvenes y, desde junio de 2021, ahora se ofrece a todos los adultos a partir de los 18 años de edad. Si se logra una absorción suficiente de la vacuna en adultos jóvenes, entonces, al igual que Israel, se esperarían reducciones significativas en todos los grupos de edad, incluidos los niños, a través de la protección del rebaño. La vigilancia en curso en el Reino Unido ayudará a responder a esta importante pregunta en los próximos meses.La decisión de no vacunar a los adolescentes, sin embargo, significaría que la infección en los niños y los brotes en las escuelas continuarán ocurriendo, incluso en poblaciones con una alta aceptación de la vacuna en adultos.32. Como consecuencia, el SARS-CoV-2 circularía en los niños y, al igual que otros virus respiratorios, proporcionaría inmunidad natural a lo largo del tiempo, afortunadamente con muy poco riesgo de COVID-19 grave o mortal. En Inglaterra, desde entonces con la aparición de variantes más transmisibles alfa (B.1.1.7) desde diciembre de 2020 y delta (B.1.6.1.7.2) desde abril de 202137, es probable que una proporción sustancial de niños ya sean naturalmente inmunes al SARS-CoV-2. La circulación del virus también proporcionaría un impulso natural de la inmunidad en los adultos vacunados, evitando potencialmente la necesidad de vacunas de refuerzo al menos a corto y mediano plazo. Además, dado que casi todos los adultos serían vacunados en la población, el riesgo de que los niños contagien al personal educativo o a los miembros del hogar sería tranquilizador ser limitado.

 Opciones disponibles actualmente

En los últimos meses, varios millones de adolescentes ya han sido inmunizados con una vacuna contra el ARNm como parte de los programas nacionales de vacunación contra la COVID-19 en muchos países. Esto brinda a países como el Reino Unido que aún no han tomado una decisión sobre la inmunización de los adolescentes la oportunidad de esperar datos adicionales sobre la seguridad y la eficacia después de la comercialización antes de hacer sus recomendaciones. En particular, los datos sobre el riesgo de eventos adversos como la miocarditis/pericarditis después de la vacunación con ARNm y, quizás lo que es más importante, los resultados de los niños que desarrollaron miocarditis/pericarditis después de la vacunación apenas están surgiendo, y algunos de estos casos han sido muy graves. Estimar el riesgo absoluto de tales eventos adversos raros pero potencialmente graves lleva tiempo, y es fundamental equilibrar este riesgo (que se limita a unos pocos días inmediatamente después de la vacunación) con los beneficios de muchos meses o años de protección contra COVID-19 grave y fatal, COVID largo y PIMS-TS que ofrece la vacunación.Tal vez lo más importante, como indican los datos emergentes de Israel y otros lugares, si los adultos jóvenes parecen ser los principales impulsores de la transmisión, entonces los casos en niños pueden disminuir una vez que los adultos se vacunan. Otra opción posible sería vacunar cohortes específicas de niños, como aquellos con comorbilidades subyacentes que aumentan su riesgo de COVID-19. Los datos de la primera ola de la pandemia indicaron tasas muy bajas de hospitalización y letalidad incluso en niños con comorbilidad, pero los niños mayores con neurodisibilidad grave estaban sobrerrepresentados entre los casos graves y mortales.38. En consecuencia, el Reino Unido recomendó vacunas contra la COVID-19 para adolescentes con neurodisibilidad grave tan pronto como se autorizara una vacuna en adultos (y antes de la autorización en adolescentes) con el fin de proteger a este grupo vulnerable lo antes posible.38. Ahora que se dispone de una vacuna autorizada para adolescentes, las recomendaciones actuales podrían ampliarse para incluir más grupos de riesgo en niños, pero necesitamos datos sólidos sobre los riesgos relativos y absolutos de COVID-19 grave en niños con comorbilidades específicas. Al mismo tiempo, sin embargo, no es posible identificar a los niños que podrían estar en mayor riesgo de PIMS-TS o COVID largo y, por lo tanto, la vacunación no puede dirigirse específicamente a los niños en riesgo de estas complicaciones. Si la vacunación debe recomendarse en función de factores como la etnia no blanca, la obesidad o un menor estatus socioeconómico, que se han asociado con un mayor riesgo de COVID-1915, es discutible y ciertamente difícil de implementar como parte de un programa nacional de inmunización, al igual que recomendar la vacunación para niños más pequeños con comorbilidades que se han asociado con un mayor riesgo de COVID-19 grave en adolescentes y adultos.Si los países desean recomendar un programa nacional de inmunización de adolescentes contra el COVID-19, una opción potencialmente atractiva sería ofrecer una dosis única de la vacuna contra el ARNm que ha demostrado ser altamente protectora contra la infección por SARS-CoV-2 en adultos sanos39, especialmente dado que los adolescentes montan respuestas inmunitarias aún más altas después de las vacunas de ARNm que los adultos jóvenes10. Una opción de dosis única se hace más atractiva por el hecho de que casi todos los casos de miocarditis y pericarditis en adolescentes y adultos jóvenes se han reportado después de la segunda dosis de la vacuna. Tal horario sin duda sería suficiente para la protección en las personas con COVID-19 anterior, que es probable que sea una proporción significativa de la población infantil, ya que con la aparición de una variante más transmisible del SARS-CoV-237. Dadas las respuestas inmunitarias muy altas después de la vacunación con ARNm en adolescentes, también hay un argumento para usar dosis más bajas de vacunas contra el COVID-19, como se está probando actualmente en niños más pequeños.12.Además de las vacunas basadas en ARNm y vectores virales, hay varias otras vacunas efectivas contra el COVID-19 con diferentes mecanismos de acción utilizados a nivel mundial, incluidas las vacunas de subunidades proteicas y de virus inactivados, y muchas otras están en ensayos clínicos de fase tardía4. Algunas de estas vacunas, como la subunidad proteica y las vacunas contra virus inactivados, parecen ser menos reactogénicas en adultos y, por lo tanto, pueden tener mejores perfiles de seguridad que las vacunas de ARNm o de vectores virales, pero tendrán que someterse a ensayos clínicos apropiados y a la autorización reglamentaria antes de que puedan recomendarse para adolescentes.40,41.

Conclusiones

La decisión de vacunar a los adolescentes contra el COVID-19 sigue siendo muy divisiva entre los padres, los médicos, los políticos y los responsables políticos. Si bien la evidencia actual indica un riesgo muy bajo de COVID-19 grave o mortal, incluso entre aquellos con comorbilidades, o complicaciones raras como COVID largo o PIMS-TS, hay muy pocas desventajas de inmunizar a este grupo con una vacuna covid-19 segura y efectiva. Sin embargo, las vacunas actualmente autorizadas son altamente reactógenas y tienen datos limitados de seguridad a nivel de población posteriores a la comercialización en adolescentes y adultos jóvenes, pero están surgiendo de países que han avanzado en la vacunación de adolescentes. Los países que aún no han hecho una recomendación pueden darse el lujo de esperar hasta que haya suficiente información para tomar decisiones informadas sobre el riesgo-beneficio de vacunar a adolescentes con vacunas contra la COVID-19 actuales y futuras.

Diplomatura en seguridad de pacientes: ¿Cómo valorar la seguridad en las evaluaciones económicas del cuidado de la salud?

DIPLOMATURA EN SEGURIDAD DE PACIENTES UNIVERSIDAD ISALUD.

Junto con Fabián Vítolo dirigimos la diplomatura en seguridad de pacientes y atención centrada en la persona de la Universidad ISALUD, este año es la sexta edición consecutiva, de la cual estamos muy orgullosos, pretendemos mejorar año tras año, revisando lo que entregamos y escuchamos las respuestas de los participantes. Esta preocupación que tenemos radica en tratar de instalar este tema en los ámbitos más importantes del cuidado de la salud en Argentina y de la acreditación de las instituciones, actuando sobre los distintos colectivos organizacionales, las gerencias médicas, las prepagas, las obras sociales, las clínicas, los hospitales públicos, las secretarías de salud, es que invitamos a las personas más destacadas a participar con nosotros y de establecimientos de muy reconocida reputación, para que expongan sus experiencias y difundan sus resultados, produciendo una amplitud de miradas. Nuestra responsabilidad es mantener actualizado un acervo bibliográfico y el material pedagógico, que tiene la intención de generar un panorama amplio de consulta, ver los movimientos internacionales y nacionales hacia la calidad de atención, la seguridad 2.0, como hacer las cosas de la mejor forma, disminuir la variabilidad y eliminando los desperdicios. Apostar a la calidad de atención. La calidad es inversión, es buen negocio. Una contribución a la mejora del sistema de salud. Estas próximas diez semanas tendremos un artículo de seguridad de pacientes por semana, hasta octubre para todos los suscriptores del blog. En esta entrega tomaré para comentar artículos sobre la evaluación económica de la seguridad de los pacientes, porque se instalan para que no ocurran los eventos, entonces en muchos momentos es un intangible. La seguridad implica la reducción de los riesgos. Cumplir normas y procedimientos.

Concluyendo, no hay un «estándar de oro» para la valoración de la seguridad: hay muchos enfoques diferentes para los métodos de investigación, el diseño de encuestas, los sesgos y el contexto en la literatura. Además, dada la cantidad de cuestiones sin resolver, muchos aspectos de la valoración de la seguridad aún no se entienden completamente. Lo que esto demuestra es que queda mucho trabajo por hacer en metodologías para la valoración de la seguridad, teórica y empíricamente. De esa manera, puede ser capaz de trabajar hacia algo más parecido a un «estándar de oro» para la valoración de la seguridad, que es especialmente relevante en el campo de la economía de la salud y las evaluaciones económicas que abordan cuestiones relacionadas con la salud. Invertir en esta importante área, por lo tanto, parece ser una apuesta segura.

Formas de evaluación económica 1

Las formas específicas de análisis reflejan diferentes enfoques para evaluar las consecuencias de las intervenciones de salud. Las consecuencias para la salud se pueden estimar a partir de un solo estudio analítico (experimental o no experimental), una síntesis de estudios, modelos matemáticos o una combinación de modelos e información del estudio.

  • El análisis de las consecuencias de los costos examina los costos y las consecuencias sin intentar aislar una sola consecuencia o agregar las consecuencias en una sola medida
  • Análisis de minimización de costos (CMA): las consecuencias de las intervenciones comparadas deben ser equivalentes y solo se comparan los costos relativos.
  • El análisis de rentabilidad (CEA) mide las consecuencias en unidades naturales, como los años de vida ganados, los días de discapacidad evitados o los casos detectados. En una variante de CEA, a menudo llamada análisis de costo-utilidad, las consecuencias se miden en términos de medidas de salud basadas en preferencias, como años de vida ajustados por calidad o años de vida ajustados por discapacidad.
  • Análisis de costo-beneficio: las consecuencias se valoran en unidades monetarias.

Los lectores deben ser conscientes de que una evaluación económica puede denominarse “análisis de costo-efectividad” o “análisis de costo-beneficio” incluso si no se adhiere estrictamente a las definiciones anteriores. También pueden existir varias formas dentro de una sola evaluación. Las diferentes formas de análisis proporcionan ventajas o desventajas únicas para la toma de decisiones. La declaración de Normas Consolidadas de Informes de Evaluación Económica de la Salud (CHEERS) se puede utilizar con cualquier forma de evaluación económica.

Investigaciones recientes se han centrado en las infecciones asociadas a la atención médica (HAI, por sus, por sus graves 1 Cassini et al. (2016) encontraron que seis tipos de HAI13 ocurren 2,6 millones de veces en los países de la Unión Europea (UE) cada año. Esto genera una carga de enfermedad anual de 2,5 millones de AVAD. Los autores estiman que la carga de enfermedad acumulada (a lo largo de la vida) de las IES de un año es de 501 AVAD por cada 100 000 habitantes, lo que se suma a 2,23 millones de AVAD en función de la población actual de la UE. La aplicación de una tasa de descuento del 3,5% desinfla esta carga de por vida a poco más de 1,3 millones de AVAD. Más recientemente, la carga sanitaria anual de cinco tipos de AVA14 se estimó en 1,47 millones de AVAD en toda la UE. Esto supera la carga combinada de 31 enfermedades infecciosas en Europa, incluidas la gripe, la tuberculosis y el VIH/sida. La carga agregada más alta también fue ejercida por pulmonía, infecciones de la corriente de sangre e infecciones de vías urinarias (Zacher y otros 2019). Las IES resistentes a los antimicrobianos generan una carga desproporcionada. Cassini et al. (2019) estudiaron la carga de todas las infecciones resistentes en toda Europa. Encontraron que 426 277 al año (o 63,5%) de las infecciones resistentes estaban asociadas a la asistencia sanitaria y que este subconjunto era responsable del 72 % de las muertes y del 75 % de los AVAD de todas las infecciones, lo que equivale a un total de 645 000 AVAD al año, según la población de la UE de 2015. Esto equivale aproximadamente a la carga combinada de gripe y tuberculosis en los países pertinentes (Cassini et al. 2018). Crece el interés por los efectos de los eventos adversos en la calidad de vida (CV) posterior de los pacientes. Los investigadores del Imperial College de Londres están examinando el efecto de nueve lapsos de seguridad durante la cirugía de reemplazo articular en la CV reportada por el paciente.15

El análisis provisional sugiere que los pacientes que experimentan uno o más lapsos de seguridad durante su ingreso informan, en promedio, una mejora 0.07 menor en el índice EQ-5D en comparación con el promedio. Esto sugiere que el coste de estos lapsos a los pacientes sea una reducción 15-20% en QoL (Kristensen 2020). 16 Extendidos sobre la vida útil restante de los pacientes comunes típicos del reemplazo, el coste incremental de estos lapsos de seguridad es 1,4 QALYs cada uno.17 Sepsis necesitan ser prevenidas y ser manejadas mejor cuando ocurre la sepsia, la respuesta inflamatoria del cuerpo a la infección, está entre las causas mas comunes de la muerte inhóspita y de la mayoría de las condiciones costosas a tratar (Liu y otros 2014; Torio y Moore 2006).

La carga mundial de la atención insegura sigue siendo significativa y puede compararse con la del VIH/SIDA Las pruebas recientes confirman que ciertos tipos de daños representan los mayores costos sanitarios y financieros. Anand, Kranker y Chen (2019) estimaron los costos de la atención hospitalaria insegura en los Estados Unidos utilizando datos de pacientes hospitalizados que capturan el 90% de las altas en 12 estados. Centrándose en 9 tipos comunes de eventos adversos,9 calcularon el costo del tratamiento hospitalario adicional durante el ingreso, así como cualquier ingreso posterior dentro de los 90 días.10 En conjunto, los 9 eventos generaron un costo adicional de USD 2.8 mil millones por año en los 12 estados. Los lapsos más costosos en conjunto fueron las infecciones del tracto urinario adquiridas en el hospital (ITU) que representaron más de USD 2 mil millones o el 70% de los costos adicionales ejercidos por los 9 eventos, seguidos por el TEV, que representa USD 471 millones, o el 16% del costo total. Esto fue principalmente una función de la incidencia comparativamente alta de estos dos eventos, ya que la duración adicional de la estancia y otros costos que ejercieron fueron modestos. Estos hallazgos ponen de relieve que la reducción del costo agregado del daño debe centrarse en los lapsos «mundanos» pero comunes. Duckett y Jorm (2018) encontraron que el costo agregado de las complicaciones hospitalarias, incluidos los eventos adversos como la IES y las ADE, representa el 13% del gasto de los hospitales públicos en Australia. Las tasas variaron significativamente entre hospitales, incluso cuando se tiene en cuenta la complejidad del paciente (case mix). Los autores estimaron que si todos los hospitales de la muestra redujeron su tasa de complicaciones a la del percentil 10, 250.000 pacientes podrían evitar daños al año. Esto liberaría camas y recursos por valor de AUD 1.5 mil millones y permitiría que aproximadamente otros 300,000 pacientes sean tratados cada año. Los errores de medicación y los consiguientes eventos adversos de los fármacos (ADE) siguen siendo frecuentes y costosos. Un estudio de 2020 estima que más de 237 millones de errores de medicación ocurren en Inglaterra cada año, con 66 millones (27,8%) resultando en daño moderado o severo. Más del 5% de todas las hospitalizaciones son el resultado de ADE de atención primaria. El coste anual del tratamiento de las ADE consideradas «definitivamente y probablemente evitables» en todos los sectores sanitarios de Inglaterra es de 840 millones de libras esterlinas (aproximadamente 924 millones de dólares estadounidenses) o el 0,7 % del gasto sanitario (Elliott et al. 2020). 11 La carga de morbilidad y su impacto en la calidad de vida son considerables La investigación se está desplazando hacia la medición del daño de los pacientes en términos de su impacto en la calidad de vida (CDV) relacionada con la salud. Jha et al. (2013) estimaron que siete tipos de daño adquirido en el hospital 12 representaban alrededor de 23 millones de AVAD por año en todo el mundo, con más de dos tercios (15,4 millones de AVAD) en los PIC. La carga mundial de morbilidad derivada de todos los tipos de daño se estimó recientemente en 64 millones de AVAD (Figura 1), lo que supone una carga de atención insegura en la misma liga que las lesiones causadas por accidentes de tráfico o las principales enfermedades infecciosas (Jai, 2018).

La sepsis puede ser subdiagnosticada y no ha sido fácil obtener datos precisos sobre su incidencia, carga de enfermedad y costos. En los Estados Unidos, el costo total del tratamiento de la sepsis supera los USD 60 mil millones cada año. El aproximadamente 60% de los pacientes tratados para el shock séptico mueren en el plazo de 6 meses, y la sepsis adquirida en el hospital se asocia a un mayor riesgo de mortalidad (Buchman y otros 2020).

A nivel mundial, se estima que cada año se producen 49 millones de casos de sepsis y 11 millones de muertes relacionadas con la sepsis.

Este último representa alrededor del 20% de todas las muertes, con la carga más alta experimentada por los PMIC. Sin embargo, las tasas de incidencia y mortalidad han caído un 37% y un 53% respectivamente desde 1990 (Rudd et al. 2020). Rudd et al (2020) no identificaron qué proporción de casos provienen de causas iatrogénicas.

La investigación anterior en los Estados Unidos, sin embargo, ha estimado que tanto como el 37% de casos de la sepsis están asociados al cuidado médico (página, Donnelly, y Wang 2015) y que 1 en 4 infecciones quirúrgicas del sitio se dice para convertirse en sepsis (Haque y otros 2018). Esto sugiere que, a nivel mundial, más de 3 millones de muertes relacionadas con la sepsis pueden originarse en cuidados inseguros cada año.18

Más del 12% del gasto nacional en salud se consume mediante la gestión del daño de la atención insegura https://www.oecd.org/health/health-systems/Economics-of-Patient-Safety-October-2020.pdf

 Los informes anteriores de la OCDE que exploraban la economía de la seguridad del paciente proporcionaban estimaciones de costos para entornos específicos: atención aguda/hospitalaria, atención primaria/comunitaria/ambulatoria y atención a largo plazo (LTC). En la atención aguda, los fallos de seguridad más dañinos fueron infecciones, TE VTE, eventos adversos de medicamentos, caídas y úlceras por presión. Las secuelas principales eran muerte prematura y morbilidad adicional que requería la admisión prolongada, la re-admisión, y/o el cuidado no-agudo adicional. El hallazgo principal fue que, en un país típico de la OCDE, aproximadamente el 15% del gasto hospitalario se consumió al tratar los efectos del daño adquirido en el hospital (Slawomirski, Auraaen y Klazinga 2017). La cifra del 15% incluye los cuidados adicionales durante el ingreso en el que se produjo el fallo de seguridad.

Excluye algunos costos desconocidos, tales como:

(1) atención de seguimiento adicional requerida en el entorno no agudo;

(2) reingresos consiguientes del hospital, y

(3) casos donde el acontecimiento adverso dio lugar a una nueva diagnosis principal y por lo tanto a la «nueva» admisión (e.g. una caída del hospitalizado dando por resultado una fractura).

En el entorno comunitario (atención primaria / ambulatoria), la mayoría del daño al paciente proviene de eventos adversos de medicamentos y diagnóstico y tratamiento incorrectos o retrasados. Los pacientes dañados experimentan típicamente morbosidad temporal que requiere cuidado adicional o, en algunos casos, admisión al hospital.

Los modelos anteriores sugerían que alrededor del 4% del gasto de los pacientes hospitalizados podía atribuirse a admisiones innecesarias para 5 condiciones que pueden ser gestionadas en el entorno comunitario. La literatura sugiere que los eventos adversos de los medicamentos pueden explicar hasta el 4% de la capacidad hospitalaria y el 3,6% de los ingresos hospitalarios (Auraaen, Klazinga y Slawomirski 2018). Los costos directos desconocidos de la atención insegura en el entorno de la comunidad incluyen las admisiones resultantes de fallas de seguridad además de las cinco condiciones examinadas anteriormente, y los costos de la atención no aguda adicional. En este contexto, una proporción considerable de los daños (hasta el 80%) se puede prevenir con el conocimiento y la tecnología existentes (Auraaen, Klazinga y Slawomirski 2018).

los eventos adversos más comunes incluyen úlceras por presión, caídas, eventos adversos de medicamentos, desnutrición e infección. Estos a veces pueden resultar en la muerte (como se ve con las infecciones de covid-19), pero por lo general causan morbilidad adicional que requiere atención adicional en el centro o un ingreso hospitalario. Los ingresos hospitalarios por LTC representan alrededor del 6,25% del gasto hospitalario en los países de la OCDE, y el 40% de estos se consideran prevenibles. El costo de las úlceras por presión se estima entre el 2 y el 4% del gasto total en salud (de Bienassis, Llena-Nozal y Klazinga 2020).

No se conocen los efectos de la malnutrición y los costos de los daños sufridos a nivel de las instalaciones, pero es probable que sean modestos en comparación con los costos de las admisiones. En los tres informes anteriores de la OCDE se utilizaron varios denominadores para estimar los costos directos de los daños. En este caso, los resultados se han re-calculado utilizando un denominador común de todo el gasto anual en salud según lo informado a la base de datos de estadísticas de la OCDE. El costo directo de la atención insegura en los sistemas de salud de los países desarrollados se estima en 12,6% del gasto en salud, de los cuales 5,4% corresponde a la atención aguda, 3,3% a la atención primaria y 3,9% a la LTC (Figura 2 y Apéndice 1). Esto equivale a aproximadamente USD 878 mil millones (PPA 2018) en los países miembros de la OCDE cada año, o alrededor del 1,4% de su PIB combinado.22,23

Excluir el daño desconocido reduce esto al 10,5% del gasto en salud (USD 732 mil millones o 1,2% del PIB).

Tener en cuenta la previsibilidad reduce el costo directo al 8,7% del gasto total en salud.24 En otras palabras, los países de la OCDE gastan alrededor de USD 606 mil millones al año para tratar a pacientes dañados por fallas de seguridad evitables. Esto equivale a poco más del 1% de su producción económica combinada. Supera el gasto sanitario anual de Japón y la totalidad del PIB de Bélgica.

Lo que es más importante, representa un costo de oportunidad considerable, ya que los escasos recursos se desvían de otras áreas importantes de la salud y el gasto social para manejar un problema prevenible.

Comentarios:

Los eventos adversos vinculados a la seguridad de pacientes en los países desarrollados continúan en un nivel similar a las evaluaciones que comenzaron con la era de seguridad de pacientes, generan un costo de oportunidad que es irreparable para la sociedad organizada 1,1 % PIB, esto interpela nuestro compromiso y encontrar explicaciones para aplicar soluciones. Entiendo que hay que hacer acciones más intensas, continuas, longitudinales, en la dirección de los establecimientos, profesionalizar áreas de calidad, sistemas de información, ampliar las acciones capacitación, entrenamiento, gestión de competencias, disminuir la variabilidad, impulsar la cirugía mínimamente invasiva, el diagnóstico de prevención, los bundles de asistencia respiratoria mecánica y bacteriemia zero, uso racional de los antibióticos, rotación de los pacientes, mejora de las superficies y confort hospitalarios, identificar a los pacientes. permitir el acceso a estos recursos a los hospitales especialmente los públicos. Instruir a los pacientes los familiares. Incluir en la currícula de medicina y enfermería muy fuertemente la seguridad de pacientes y las estrategias comunicacionales de los profesionales.

Editorial: Nos han robado el horizonte y también la utopía

Dijo Eduardo Galeano: “La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar ”.

“Utopía” significaba “Ningún Lugar”, y era el nombre de una isla descubierta en uno de los viajes de Américo Vespucio. Tal parece que la utopía es algo propio del ser humano. La utopía es algo muy analógico porque describe lo que el hombre querría para sí, el ideal al que aspira, lo que cree que le resulta proporcional, proporcionado a su propia naturaleza o esencia. Pues bien, tal es el modo de la utopía, una especie de metáfora de lo que queremos como realidad. Inclusive, para algunos es índice de libertad, pues surge de rebelarse contra la situación concreta en la que se vive. Por eso, que las utopías son perspectivas de liberación, porque marcan caminos hacia un mejoramiento de la situación en la que nos encontramos. Beuchot Puente M 2017.

El horizonte es el futuro, es lo que queremos como sociedad, más que para nosotros, para nuestros hijos y nietos. Porque pensamos que cualquier lugar menos Cuba y Venezuela son mejores, para nosotros y nuestros hijos, te pagan con moneda de intercambio real, puedes ahorrar, tener perspectiva. Nuestra vida depende de quien gane las elecciones. NO puede ser, está subvertido el orden. Nuestras vidas deben ser independientes de quienes nos gobiernan. Que deberían tener unas normas que cumplir. Hace poco, una niña me dijo, me voy a vivir a España, porque quiero vivir en un país, que lo que haga no dependa de quien nos gobierne. Los políticos nos quieren convencer que una vez que lleguen al gobierno pueden prescindir de los poderes fácticos, pero deben saber que para ellos, los políticos y su financiamientos, son una inversión. En argentina existen políticos, que ya no requieren de corporaciones, porque son una corporación política, con financiamiento propio. La argentina fue una tierra de promesas, nuestros padres vinieron a esta tierra y tuvieron una vida, educaron a sus hijos y fueron universitarios, tuvieron sus negocios, trabajo, derechos. Hoy lo perdimos. Hace varias décadas que lo perdimos. Hoy preparamos a nuestros hijos para que emigren. «La frustración de los padres por no poder darles un futuro en la propia tierra deriva en que elijan muchas veces el sacrificio de la distancia con tal de que sus hijos puedan encontrar esa llave que parece haberse perdido hace demasiado tiempo aquí: la del progreso.» Pérez C. Infobae 2021.

Cuales son nuestras utopías:

Busquemos y construyamos utopías realizables: asegurar la educación para todos, que los planes se conviertan en empleo, que tengamos equilibrio fiscal, que le permitamos que con esfuerzo se pueden conseguir proporcionalmente sustento, que haya la misma inflación que en el resto de américa latina, que no emitamos pesos sin respaldo, que quienes dan trabajo formal sean premiados, que tengamos un sistema de salud con hegemonía del seguro social, con nominalización de todos los habitantes, que las coberturas sean lo que se puede financiar, que las campañas sean compromisos de gestión. Que las cárceles sean lugares de reconversión de los convictos. Que la policía no tenga que financiarse con actividades ilegales. Que se privilegie el factor humano.

La economía y la falta de confianza, la incertidumbre y el resultado de las elecciones nos paraliza. La vida, esa cuestión integral de una serie de ilusiones personales y de familia concretadas, la hemos perdido los argentinos, hace tres décadas que no vivimos, no somos dueños de nada, nos han robado la ilusión. Que discutimos, el pasado. Mientras que la economía extractiva (Agrícola, petrolera y minera) nos maneja. Perdimos las ventajas competitivas de la educación. De las grandes universidades públicas. La mitad de los jóvenes son pobres. Que además dejan la escolaridad y no tiene posibilidad de ascenso social, salvo que se dedique a «negocios » oscuros. Lo peor que la acumulación y la desigualdad se dio en gobiernos que se dicen progresistas. El coeficiente de Gini de la América Latina lo constituye en el continente más desigual del planeta. En la sociedad de América Latina prevalece el descenso social: Argentina, Chile, Perú, Colombia, Brasil, Paraguay, y Ecuador esto trae descontento y convulsión social.

Nos roban las utopías y el horizonte:

Quienes roban, las utopías y los horizontes, son las corporaciones, en cada país hay muchas y varias corporaciones ejerciendo el poder, y si no pertenecemos a ellas, o trabajamos para ellas, nuestras vidas serán marginales. Si no trabajamos para ellas no tenemos presente. Por lo tanto el futuro no existe. Que el único futuro sea pertenecer a las corporaciones y el de las personas libres, con su esfuerzo, talento y dedicación.

Los logros de las corporaciones son la de concentrar poder, riquezas, generar adhesión y círculos de confianza, con ello direccionan la política económica, las decisiones legislativas y disciplinan la justicia, el sistema de seguridad social, son los dueños, nosotros los contribuyentes.

Como se observa los gobiernos nacionales no son los únicos que dirigen la políticas públicas, la historia demuestra que los grupos económicos se articulan con los que ostentan la representatividad transitoria, de esa forma intentan ganar la batalla por la concentración. ahora no tienen como alternativa para hacerlo el brazo armado, y algunas corporaciones políticas se suponen más fuertes que las corporaciones siendo otra corporación, e inclusive el estado son ellos y mientras esté Cristina, CFK, libre y magnánima, retornando y recordando en la debilidad a la providencialidad de los hombres, que no tienen trabajo, ni educación, ni expectativas.

Intentan concentrar, pero también incrementar, disciplinar, diversificar sus brazos de recaudación económica, lícitos y no tan lícitos. los lícitos como pantalla, los no tan lícitos para mantener esos vínculos inagotables con las fuentes del dinero oscuro que ésta buscando proyectos en el mundo. Aumentan las ramas económicas, con el objeto de acrecentar la concentración económica, producción, venta de servicios, medios de comunicación, visuales y las redes sociales.

Las asociaciones empresariales no son escuchadas y perdieron presencia. Ni siquiera porque sus integrantes dan empleo. Los sindicatos tampoco. Los partidos políticos no existen fueron reemplazados por coaliciones generadas para participar por un cargo. Son simplemente personas construidas para el modelo «candidato promedio» y «potable». El Que mide. No tienen plan, no importa que piensa o si piensa. Deben decir nada. Proponer menos. Mentir. Hablar mal de los otros y lo que no hicieron. No tener memoria, ni archivos. Decir exactamente lo contrario que realizarán.

La financiación de campañas es solo para la oposición, el oficialismo de turno lo hace de las empresas públicas y obras sociales que dirigen. Acuerda con la farmacéuticas nacionales y sus dueños. En un ciclo de gobierno, empresarios amigos, captura del estado.

El Estado Nación ha sido superado como unidad económica, las corporaciones valen más que un estado. Son progresos de acumulación y expansión en beneficios, liderazgos que distribuyen privilegios.

Consenso de los commodities:

Vivimos insertos dentro del consenso de los commodities. Las exportaciones primarias son el mecanismo único para financiarse aunque la elite local tiene declarado en el blanqueo 250.000 millones de dólares. También otros 50.000 millones en las cajas de seguridad. Si lograramos lógicas de distribución más equitativas, oportunidades seguras de inversión este sería nuestro despegue.

El argumento que consistiría en aumentar la productividad, el ingreso de divisas vía ganar mercado, el uso adecuado de las ventajas competitivas, ni un plan de desarrollo de infraestructura vial y de comunicaciones, de normalización del mercado laboral para lograr estímulo de empleo formal y que no exista el mismo. que todos los habitantes generen actividad para lograr ingresos. Sacando todas las actividades al mismo tiempo. a producir, a necesitar mano de obra, a consumir, a movilizar el mercado interno.

Los productos que exportamos han sido comodotizados y están atados a las bolsas de valores del mundo especialmente en el mercado de chicago y la especulación financiera global no productiva. Estos grupos financieros direccionan incluso las políticas públicas a los estados nacionales, al vaivén de sus intereses.

No es un gobierno de élite, sino de facciones:

No siempre las elites capturan los estados, ocurre, que en ocasiones lo hacen las mafias y los mafiosos, por las vías corruptas, cognitivas y culturales, generan población pobre e ignorante, que crea que lo único que tiene en el horizonte es la providencialidad del plan de ayuda social. Los ignorantes son más fácilmente coaptados por los recursos dialécticos del facilismo populista. Los que están marginados en los partidos del conurbano y alrededor de las grandes ciudades reciben planes sin trabajar, que no alcanzan más que para comprar alimentos insuficientes de baja calidad, sin contrapartida de trabajar, de cumplir horarios, de hacer algo positivo para el resto de la sociedad. Lograran que perdieran la ilusión de conseguir un trabajo formal.

Al principio de este siglo tuvimos una oportunidad que dilapidamos, son los años del reformismo por los valores de los granos que podrían haber generado una política distributiva inteligente, educativa, de esfuerzo y no prebendaria. En esto de las reformas no hay milagros. Se deben visibilizar las oportunidades. Luego Hay sacrificio y trabajo. Persistencia, perseverancia, convencimiento, confianza, transparencia, decencia .

Como podes creer en que te digan que tenes que ahorrar en pesos y tienen dinero en dólares en las cajas de seguridad y en cuentas en el extranjero, o que tienen un problema de salud y en lugar de atender en los hospitales públicos lo hacen en clínicas privadas, y sus hijos van a escuelas privadas.

El estado tiene muy bajos niveles de institucionalidad, y de calidad de servicios, una sociedad civil adormecida, débilmente organizada, no penaliza y olvida muy rápidamente las mentiras de la campaña.

No tienen legitimidad, no tienen autoridad:

No hay legitimidad, Lo único que importan son los intereses, la concentración económica produce concentración de poder. De esa forma, la concentración de poder influyen en las decisiones del gobierno. Estos intereses pueden y logran más que la voluntad popular. Esta democracia sirve más a los que se apoderan del poder y no al interés general. El que pierde legitimidad, pierde autoridad. El poder está en el dinero y no en la legitimidad social, este grupo promete ventajas. Cuando no sirve más a los intereses, su trayecto en el poder tendrá dificultades.

La legitimidad es trilogía, es de origen, de ejercicio y finalidad. La finalidad debería ser aumentar los derechos ciudadanos, los de ejercicio el modo que se toman decisiones. El origen, es la forma en que se llega al gobierno, la manera en la que actúan los funcionarios y los legisladores, atribuyéndose, los funcionarios facultades pervirtiendo para lo que fueron elegidos.

Se avanzó en la ampliación de derechos diversidad sexual y género, pero no a una vejez saludable, en asegurar alimentación a los niños, o a una educación igualitaria. Las jubilaciones no alcanzan para cubrir la necesidades básicas.

Corolario:

Como corolario digo que necesitamos de la utopía, pues siempre requerimos de algo que nos haga avanzar, pero con un sentido, con una dirección definida y bien planeada. Pero, además del sentido, ha de tener referencia, esto es, ha de ser cumplible en la realidad. Una utopía necesita tener sentido y referencia. Sentido, para que señale hacia algo positivo, moralmente bueno, que haga feliz al hombre; y debe tener referencia, esto es, aplicabilidad o posibilidad de ser efectuada en la realidad, no quedarse en lo solamente posible.

Necesitamos del horizonte, de un modelo de sociedad, que otorgue oportunidades reales a los más pobres, un plan a diez años, lamentablemente los postulantes tienen otros planes, su beneficio personal, son egolatras, incapaces, avaros, que quieren acumular dinero, poder, influencia, y desde el conurbano someter al país. Por favor, connacionales que viven en Córdoba, Santa Fé, Mendoza, Ciudad autónoma de Buenos aires. que no nos sigan robando la utopía y el horizonte. Esto no es peronismo, es populismo. Peronismo, simplemente para ellos es un recuerdo que les da votos.

Los argentinos nos merecemos caminar hacia un destino de equidad, desarrollo y progreso, en democracia.

Editorial: el gobierno está cometiendo dos sincericidios

Está cometiendo dos sincericidios: Reclamar a Rusia, al instituto Gamaleya, y desgastar el gremio de sanidad, la CGT y sus trabajadores.

Quien entregó la carta en la opinión pública de la asesora presidencial ; La misiva, a la que tuvo acceso LA NACIÓN, plantea la “urgente” necesidad que tiene la Argentina por recibir el componente 2 de la vacuna rusa, indispensable para completar los esquemas de inoculación en aquellas personas que recibieron la primera dosis hace más de 90 días.

La carta fue escrita hace dos semanas En tono de reclamo y súplica, exige el cumplimiento del contrato firmado para la adquisición del inmunizante producido por el Instituto Gamaleyaal que acusa de no haber entregado ni siquiera el mínimo de las unidades pautadas. Pide ayuda desesperada en todo su contenido para hacer avisos de campaña, no se revela en el mail la salud de la población. Tal vez, deberíamos hacer varios análisis, o suposiciones, externas, internas o ambos orígenes, evidentemente estos materiales circulan en la nube mucho tiempo, y los servicios de inteligencia de la principal potencia del mundo, lo debe haber observado, y lo hizo llegar a el principal editorialista de la Argentina, para poner en evidencia el problema que tuvimos que pusimos en la decisión de la vacuna contra el SARS la geopolítica, por los acuerdos entre gobiernos, por vías diplomáticas, no por operadores. El problema es el sincericidio que cometió la asesora. La pusieron en ese lugar porque quería jugar velozmente a una candidatura, su mayor mérito era la negociación y que hablaba correctamente inglés. En Moscú una nota como esa tendría destino de Novichok sin más.

¿El silencio de Rusia desde que le clavaron el visto motivó que se publicará? 1. para mostrar que el gobierno se queja y ejerce la soberanía. 2. Se filtró por el fuego amigo, para seguir horadando la imagen de Alberto, que lo están encaminando a la derrota, general, con una victoria mínima en la provincia donde es fuerte el partido provincial (La Cámpora) y allí, expuesto a que ya no tenga más poder de movimiento. 3. La embajada de EE.UU. por sus canales habituales de comunicación. En devolución a las acciones que Rusia impedía que llegara las vacunas de las empresas EE.UU.

Estamos complicados por un gobierno con una profunda incapacidad para gestionar. Lo irreparable a todo esto no solo son las muertes, sino la inconsciencia y la hipocresía. La pobreza de los discursos. De las justificaciones.

En cuatro o cinco semanas tendremos una espiral pandémica Delta.

Salgamos a Vacunar con lo que tengamos porque todas las vacunas son buenas. Hay seis millones de personas que deberían recibir otra dosis, son las que recibieron Sputnik V primer componente y no tienen acceso al segundo.

Vacunar con los datos interinos de la inmunogenicidad, de los trabajos realizados de las combinaciones y administrar. Plasticidad de análisis, por favor, aprender de los errores. Darle opción a las personas que se vacunen con otros componentes.

Que se apruebe la vacuna de Moderna, y que publique el trabajo que revela los resultados en un estudio realizado en 3600 niños demostrando la eficacia de la misma. Guardemos las vacunas para estos niños con riesgos, 600.000 dosis. Utilizar para esa población.

No retrasar más porque abrimos una ventana de oportunidad a la delta por demorar la segunda dosis.

Utilizar la vacunación heteróloga con investigación en varias ramas con las combinaciones.

Abramos todos los canales de vacunas, por favor, más de 500.000 todos los días especialmente en los grandes concentrados urbanos.

La vacuna para muchos fue un sueño y un derecho frustrado. La carencia puede ocasionar la muerte.

Pelean por candidaturas. En lugar de la logística vacunal. Ni intimidar, ni sensibilizar, incendiarse. No nos enfrentamos a la soberanía vacunal.

Uno de los aspectos más dolorosos es que la diplomacia argentina esta en una deriva de la ineptitud de quien la conduce queriendo congraciarse con la Presidente, en lugar de conseguir mercados para exportar, para que exista superávit, con ello pagar las deudas, que la producción agropecuaria, logre conseguir los recursos que la argentina necesita para financiar una sociedad más equitativa, menos populista. Están generando al no tener plan, tiempo, pero sin corregir desvíos, intentando reactivar el mercado con una moneda sin respaldo. No sería más simple saber qué diez cosas necesita China, India, Pakistán, y Europa en los próximos diez años. Ver cuánto hay que producir. Dar créditos contra compromisos de gestión. Exportar, conseguir divisas y permitir reactivar el país. Los argentinos que tienen dinero guardado que conforma un PBI, tendrían que tener la oportunidad de negocios para invertir en argentina, con ello NO REQUERIR PRÉSTAMOS y generar más empleo. Ellos, los que viven de la burocracia estatal, hacer más obras públicas, inaugurar rutas, hospitales, escuelas, cárceles, para hacer política y todos contentos. Queremos ser ciudadanos que planeemos nuestro futuro, no depender de quien esté en el gobierno. depender tanto de la política, de los políticos, es que no tenemos derechos, no somos libres, porque no funcionan las instituciones. porque quienes elegimos no nos muestran que quieren hacer, sino luego que nos mienten, hacen sus negocios.

Aumento de Salarios de Trabajadores de la Salud:

Se debe resolver el aumento de salario del sector de la salud, no están pidiendo nada distinto, que el resto de los trabajadores, como premio de la colaboración que han prestado a la ciudadanía y que fueron olvidados como todos los que vuelven luego de poner el alma y muchos su vida. Negar el aumento de salario a los trabajadores de salud es irresponsable además. Porque esto no terminó.

En esto también está el gobierno, porque tiene el poder sobre dos financiadores que no aumentan el pago a los prestadores.

Siete de cada diez argentinos se atienden en el sistema social y privado de salud, no en el público.

El ministerio de Salud y de Trabajo, deben negociar como parte, también el PAMI y IOMA, en manos de la Cámpora y dejen de recaudar y reconozcan el esfuerzo que hicieron los trabajadores de salud.

En esto también están algún gremialista conspicuo, allegados al gobierno que quieren minar el puente con el gobierno y la conducción actual de la CGT, porque quieren ser el único vínculo y no construyen bienestar para los trabajadores.

Estamos hablando de más de 500.000 trabajadores formales. Que quedaron en el centro de un reclamo por actualización de aranceles, aumento de prepagos, y pérdida del poder adquisitivo.

En la estructura de costos los salarios son el 50% de los mismos, por lo tanto, si se quiere dar un 45% de aumento hay que actualizar los aranceles un 22,5 % como mínimo, para reponer el capital de trabajo.

Es necesario que se sinceren. Se desarrollen medidas paliativas.

El problema que después de tanta defraudación tal vez esta inversión no sea voto efectiva. Allí radique el problema.

La organización del cuidado progresivo está basado en valor

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular Universidad ISALUD.

Uno de los principales problemas de la atención médica actual en la atención privada, de la seguridad social y pública, es que persiste una fragmentación de los servicios que impide ofrecer una atención integral, esto impide determinar si el paciente en su recorrido por el sistema asistencial esta con su flujo de gestión clínica orientado hacia el valor, que conceptualmente es mejorar su calidad de vida, su autonomía, disminuir el gasto de bolsillo e impedir el deterioro de su capacidad funcional. Desde ese punto de vista, el cuidado progresivo al disminuir la fragmentación del cuidado orienta el flujo Lean de valor. El sector de la atención médica está lejos de ser un mercado competitivo, por lo que el valor «óptimo» (precio) de los servicios de atención de la salud no puede ser determinado por la interacción estándar entre la demanda y la oferta, como conceptualizó magisterialmente el premio Nobel Kenneth Arrow en su paper. Los usuarios demandan, pero no conocen cual es la necesidad. Eso es responsabilidad del sistema de salud. Además de dejarla registrada. Un elemento bien conocido que conduce a «fallos del mercado» está relacionado con el hecho de que los pacientes que se benefician de un tratamiento o los médicos que lo prescriben no suelen enfrentar todos los costos y beneficios relacionados, y por lo tanto pueden sobre- o subestimar su valor. De hecho, tanto en los sistemas de atención de salud públicos como privados, los pacientes rara vez se enfrentan al precio total de los servicios que consumen, y los médicos suelen basar las decisiones de prescripción en las necesidades objetivas de los pacientes, mientras que no suelen estar limitados por consideraciones financieras.[i]

Por el contrario, al no ser los usuarios finales de la atención médica, los pagadores, pueden no estimar correctamente los beneficios potenciales y, por lo general, están más preocupados por los costos o los gastos. , sobre todo porque a menudo necesitan garantizar un uso sostenible y eficiente de los limitados recursos sanitarios.

En tercer lugar, tanto los costos como los resultados relacionados con el uso de una tecnología son a menudo inciertos, especialmente en el lanzamiento al mercado, cuando los datos de los estudios clínicos y el uso en la práctica clínica siguen siendo escasos o incluso ausentes. La incertidumbre en torno al verdadero desempeño de una tecnología y la existencia de información asimétrica frustran una determinación única, clara y transparente del valor, que a su vez puede causar tensiones entre las partes involucradas, generado por el conflicto de intereses. [ii]

El cuidado progresivo es también una gestión basada en el valor de la continuidad de atención, de la valoración de las necesidades de los pacientes, la progresividad de los cuidados y el valor de la equidad, por ello no he querido dejar de considerar este tema, que se ha abordado desde diferentes ópticas, pero con el liderazgo indiscutible de Michel Porter, con el propósito de aumentar las ventajas competitivas de las organizaciones de salud. Esta gestión de cuidados basado en las necesidades del paciente puede encuadrarse dentro de la medicina basada en el valor, tanto desde la cadena, como en los equipos multidisciplinarios, como en la generación de redes customizadas de recorridos internos de pacientes dentro del hospital de cuidado progresivo.

La atención de salud basada en el valor (VBHC)[iii] se ha establecido en los últimos años como un concepto central en las estrategias para mejorar la calidad, la eficiencia y la productividad de las organizaciones de salud,[iv] particularmente en los hospitales, y a menudo se ha presentado como una solución para los problemas fundamentales que enfrentan los servicios. Pero no un valor económico, sino para la gestión de la atención, para la profesión y los pacientes. VBHC es actualmente una de las nuevas estrategias más extendidas en los sistemas de atención de la salud a nivel mundial, en EE. UU., Canadá y Escandinavia. Una característica común es el enfoque en la organización de los procesos mediante la combinación de medidas de eficiencia en los procesos, económica y calidad. El enfoque basado en el valor puede ser ambiguo y controvertido, si no se profundiza en lo conceptual y los sistemas de atención de la salud han adoptado las ideas de diferentes maneras. En Escandinavia, varios hospitales y organizaciones de atención han adoptado la idea de VBHC. Dado que el sistema de pago escandinavo de la atención de la salud difiere del sistema estadounidense abordado por Porter y Teisberg, los hospitales han considerado el enfoque basado en el valor principalmente como un concepto estratégico, dejando la traducción de las ideas ampliamente definidas a los proveedores de gestión y atención médica en los departamentos clínicos locales (Lonnroth 2017).[v]

En Suecia, los dos hospitales más grandes han adoptado estrategias VBHC que han incluido innovaciones radicales mediante renombrados basados en «organizaciones temáticas», utilizando consultores de organización y con controversia y resistencia entre los profesionales de la salud (Agerberg 2017[vi]; Karolinska Universitetsjukhuset 2017; Lundback 2017[vii]; Lunnroth 2017).[viii] En efecto, cuando se adopta la estrategia VBHC, las implicaciones para el diseño organizativo a nivel de implementación deben ponerse en práctica en un proceso de materialización. Por lo tanto, una conceptualización integral de la organización hospitalaria en general parece estar comprendida entre las ideas generales de VBHC, por un lado, y los (micro)procesos de organización del trabajo de salud basado en grupos de pacientes individuales por el otro.

El concepto de valor en un sistema de salud, se establece una referencia clave que asocia el valor con el destinatario: el paciente; es decir, cuando hablamos de valor lo hacemos en referencia al paciente, como objetivo excluyente de un sistema de salud. Es en este marco que se define valor como “la relación entre los resultados obtenidos y el costo incurrido para obtener dichos resultados”, centrándolo claramente en un enfoque asociado a la eficiencia. Los hospitales, que basen la gestión en el valor deben aplicarlo a cuatro dominios: procesos clínicos, resultados del paciente, experiencias del paciente y eficiencia.

Los hospitales modernos se han caracterizado por la «complejidad institucional», a menudo con desacuerdos sobre las jurisdicciones profesionales, los conflictos territoriales y los sistemas de gestión ambiguos, incluso antes de la introducción de la nueva gestión pública (NPM) en la década de 1980 (Abbott 1988; Freidson 1994; Scott et al. 2000; Reay y Hinings 2005).[ix]

Mientras que las organizaciones de salud, y hospitales en particular, han ha sido objeto de una complejidad creciente debido a los grupos más profesionales que intervienen en los dominios profesionales tradicionales del trabajo y la gestión de la salud de los médicos, esta misión social ha sido mantenida (van Den Broek, Boselie, y Paauwe 2014)[x].

La ética profesional de los profesionales de la salud se ha basado en estos valores, mientras que diferentes profesionales de la salud han cambiado la forma en que se realiza y gestiona el trabajo de salud (Kirkpatrick y Ackroyd 2003[xi])[xii]. En vista de la introducción continua de nuevos mecanismos de dirección, Reorganizaciones y nuevas formas de hacer trabajo clínico, que incluyen dilemas, compromisos y enfrentamientos entre múltiples tipos de innovación deben centrarse en la investigación de la organización (De Vries, Bekkers Y Tummers 2016)[xiii].

En octubre de 2015, se informó a la junta un hospital noruego de que el diseño debía basarse en el lema «pacientes primero» y en una perspectiva de valor.

Innovaciones en el sector público pueden ser visto como un medio para la mejora del servicio y la rentabilidad (Hartley 2005[xiv]; Osborne y Brown 2013).  De lo contrario, la presión para reducir los costos a menudo puede implicar un mayor trabajo para los profesionales ya sobrecargados (Albury 2005)[xv].

La decisión de estructurar las operaciones hospitalarias de acuerdo con las tres configuraciones de valor fue una decisión administrativa.

Las innovaciones deben debatirse sobre la base de un continuo entre las innovaciones incrementales y radicales. Las innovaciones podrían identificarse fácilmente por términos como radical, disruptivo y de cambio; tales innovaciones se consideran a menudo como innovaciones «reales». Walker (2014, 23)[xvi] sostiene que «las innovaciones se producen cuando se crean, desarrollan y reinventan nuevas ideas, objetos y prácticas por primera vez en una organización». [xvii]

Las innovaciones en los hospitales son continuas, las innovaciones de arriba hacia abajo se ponen definida por la comprensión de las innovaciones como procesos de abajo hacia arriba.

Estas innovaciones, a su vez, proporcionan la base para adaptaciones, a menudo a través de nuevos sistemas de gestión, donde se ponen en marcha nuevos conceptos para la organización del trabajo.

Se afirma que los hospitales están sujetos a una innovación continua, principalmente relacionada con cuatro temas: formas generales de gestión (como NPM), incentivos financieros, innovaciones tecnológicas e innovaciones basadas en nuevos conocimientos profesionales médicos. la innovación es una parte integrada del trabajo sanitario, y las innovaciones cambian continuamente las organizaciones de trabajo desde dentro, sobre la base de nuevas estrategias de conocimientos científicos y tratamiento dentro de una atención sanitaria cada vez más especializada. Estos Innovaciones, sin embargo, rara vez están conectados con el sistema de gestión general y los modelos de dirección de los hospitales en general, a pesar de que representan el núcleo de las organizaciones de atención de la salud. Se han introducido modelos de gestión empresarial en las organizaciones de una serie de Formas. Aquí se han introducido la gestión por objetivos (MBO), sistemas de rendimiento y calidad, modelos de comprador-proveedor (PPM) y elementos de sistemas de microvigilancia que descansan sobre las ideas del «gobierno corporativo» (Alexander y Weiner 1998). VBHC se basa en tres principios: crear valor para los pacientes, basar la organización de la práctica médica en condiciones médicas y ciclos de atención, y la medición de los resultados médicos y los costos.

En este marco, se ha comprometido a vincular la organización del trabajo profesional médico con las demandas generales de servicios de salud de buen desempeño y eficientes, centrándose en las vías de los pacientes, las vías de tratamiento y las vías de atención integral (Timmermans y Berg 2003[xviii]; Fineide Y Ramsdal 2014[xix]).

Existen tres métodos para generar valor: la cadena de producción, la organización de equipos multidisciplinarios en función de la complejidad de los pacientes y la red de generación de valor la interacción simultánea, la importancia del manejo de la red de los datos.

– Cadena de valor: lógica de producción, tareas de trabajo secuenciales, economías de escala, procesos de trabajo lineales:

Tienda de valor: resuelve los problemas inmediatos del cliente, tareas intensivas, procesos de trabajo cíclicos, organización del equipo interdisciplinario

– Red de valor: mediación entre diferentes actores en la resolución de problemas, negociaciones, procesos simultáneos y paralelos (Basado en procesos simultáneos y paralelos (Basado en procesos


[i] . Neumann PJ, Willke RJ, Garrison LP. A health economics approach to us value assessment frame works introduction: an ISPOR Special Task Force Report [1]. Value in Health. 2018;21:119e123.

[ii][ii] Lakdawalla DN, Doshi JA, Garrison LP, Phelps CE, Basu A, Danzon PM. Defining elements of value in health care da health economics approach: an ISPOR Special Task Force Report [3]. Value in Health. 2018;21:131e139.

[iii] Porter, M. E., and E. O. Teisberg. 2006. Redefining Health Care: Creating Value-Based Competition on Results. Boston: Harvard Business Press.

[iv] Porter, M. E. (2005). “Redefining Health Care: Creating Positive-Sum Competition to Deliver Value”. Forces Of Change: New Strategies for the Evolving Health Care Marketplace, Boston: Harvard School of Public Health, April 7, 2005

[v] Lönnroth, P. 2017. “Värdebaserad Vård Vid Sahlgrenska Universitetssjukhuset [Value-based Health Care at Sahlgrenska Univsersity Hospital].” Sahlgrenska Universitetssjukhuset. https://mb.cision.com/ Public/13490/2407649/a61ef631db1bab34.pdf

[vi] Agerberg, M. 2017. “Värdebaserad Vård: Omstridd Metod På Frammarsch [Value-based Health Care: Controversial Method in Progress].” Läkartidningen 114 (EFP7). http://lakartidningen.se/ Aktuellt/Nyheter/2017/01/Omstridd-metod-pa-frammarsch/(7.11.2017)

[vii] Lundbäck, A. 2017. “Sahlgrenska: Svag Evidens För Värdebaserad Vård [Sahlgrenska: Weak Evidence for Value-Based Health Care].” Läkartidningen 114 (EX4A). https://lakartidningen.se/ Aktuellt/Nyheter/2017/12/Sahlgrenska-Svag-evidens-for-vardebaserad-vard/

[viii] Bartlett, R., P. Dash, M. Markus, S. McKenna, and S. Streicher. 2017. New Models of Healthcare. McKinsey & Company. https://www.mckinsey.com/industries/healthcare-systems-and-services/ our-insights/new-models-of-healthcare

[ix] Reay, T., and C. R. Hinings. 2005. “The Recomposition of an Organizational Field: Health Care in Alberta.” Organization Studies 26 (3): 351–384. doi:10.1177/0170840605050872.

[x] van Den Broek, J., P. Boselie, and J. Paauwe. 2014. “Multiple Institutional Logics in Health Care: ‘productive Ward: Releasing Time to Care’.” Public Management Review 16 (1): 1–20. doi:10.1080/14719037.2013.770059

[xi] Kirkpatrick, I., and S. Ackroyd. 2003. “Transforming the Professional Archetype?” Public Management Review 5 (4): 511–531. doi:10.1080/1471903032000178563.

[xii] Kirkpatrick, I., A. Altanlar, and G. Veronesi. 2017. “Corporatisation and the Emergence of (under-managered) Managed Organisations: The Case of English Public Hospitals.” Organization Studies 1–22. doi:10.1177/0170840617693273.

[xiii] De Vries, H., V. Bekkers, and L. Tummers. 2016. “Innovation in the Public Sector: A Systematic Review and Future Research Agenda.” Public Administration 94 (1): 146–166. doi:10.1111/ padm.12209

[xiv] Hartley, J. 2005. “Innovation in Governance and Public Services: Past and Present.” Public Money & Management 25 (1): 27–34. doi:10.1111/j.1467-9302.2005.00447.x.

[xv] Albury, D. 2005. “Fostering Innovation in Public Services.” Public Money & Management 25 (1): 51–56. doi:10.1111/j.1467-9302.2005.00450.x.

[xvi] Walker, R. M. 2014. “Internal and External Antecedents of Process Innovation: A Review and Extension.” Public Management Review 16 (1): 21–44. doi:10.1080/14719037.2013.771698.

[xvii] Bonde, M., C. Bossen, and P. Danholt. 2018. “Translating Value-Based Health Care: An Experiment into Healthcare Governance and Dialogical Accountability.” Sociology of Health & Illness 40 (7): 1113–1126. doi:10.1111/1467-9566.12745.

[xviii] Timmermans, S., and M. Berg. 2003. The Gold Standard. The Challenge of Evidence-Based Medicine and Standardization in Health Care. Philadelphia: Temple University Press

[xix] Fineide, M. J., and H. Ramsdal. 2014. “Prosesstenkning – Utvikling Av Standardiserte Pasientforløp Og Behandlingslinjer [Process Thinking: The Development of Standardized Patient Pathways and Treatment Paths].”

¿Justificación de una tercera dosis?

Impact of circulating SARS-CoV-2 variants on mRNA vaccine-induced immunity in uninfected and previously infected individuals

Carolina Lucas1,9, Chantal B. F. Vogels2,9, Inci Yildirim3,4,9, Jessica E. Rothman2 , Peiwen Lu1 , Valter Monteiro1 , Jeff R. Gelhausen1,5, Melissa Campbell6 , Julio Silva1 , Alexandra Tabachikova1 , M. Catherine Muenker2 , Mallery I. Breban2 , Joseph R. Fauver2 , Subhasis Mohanty1,6, Jiefang Huang1,6, Yale SARS-CoV-2 Genomic Surveillance Initiative*, Albert C. Shaw1,6, Albert I. Ko2,6, Saad B. Omer2,4,6,10, Nathan D. Grubaugh2,7,10 & Akiko Iwasaki1,8,10†

En este complejo trabajo de investigación, los autores intentan descifrar cual sería la combinación más efectiva para prevenir la propagación del coronavirus en sus nuevas variantes, con la vacunación de ARNm. Si bien no son concluyentes los hallazgos, las respuestas de los que han tenido la infección más dos dosis desarrollan más capacidad neutralizante. Esto podría por efecto de intervalo o por algo que la inmunidad natural que prepara mejor la respuesta inmunitaria, o porque en la práctica recibió tres dosis de antígenos una natural y dos de ARN m. No lo sabemos. Pero dejan instalada la hipótesis.  Pero puede estar vinculado a la cantidad de dosis, tres. Aún el CDC no se expide si es conveniente una tercera dosis. Tal vez porque primero gran parte del planeta debería estar vacunado, para no dar lugar a que existan nuevas cepas o linajes por la transmisión interhumana. En este momento la principal potencia del mundo y otros países desarrollados entienden que debe recuperarse más nivel de vacunación en los países más pobres y en las poblaciones marginadas, como también intentar convencer a los adultos que se resisten a vacunarse. Debería ser obligatoria la vacunación de covid. Esto luego del tiempo y la cantidad de dosis administradas tendrìamos que plantearlo. Entiendo que terminaremos al año de la vacunación aplicando un refuerzo, que podría ser heterólogo. Como así también poder utilizar vacunas de distintas plataformas entre primera y segunda dosis.

Resumen

La aparición de variantes del SARS-CoV-2 con mutaciones en los principales sitios de enlace de anticuerpos neutralizantes puede afectar la inmunidad humoral inducida por la infección o la vacunación1-6.

Se analizó el desarrollo de anticuerpos anti-SARS-CoV-2 y respuestas de células T en individuos previamente infectados (recuperados) o no infectados (ingenuos) que recibieron vacunas de ARNm al SARS-CoV-2.

Mientras que los individuos previamente infectados sufrieron títulos de anticuerpos más altos que los individuos no infectados después de la vacunación, estos últimos alcanzaron niveles comparables de respuestas de neutralización a la cepa ancestral que los individuos previamente infectados 7 días después de la segunda dosis de la vacuna. Los marcadores de la activación de la célula de T medidos sobre el estímulo in vitro del péptido del pico o de la nucleocáppmente mostraron un aumento progresivo después de la vacunación en los tiempo-puntos analizados.

El análisis comprensivo de la neutralización del plasma usando 16 aislantes auténticos de las variantes localmente de circulación distintas SARS-CoV-2 reveló una gama de reducción en la capacidad de la neutralización asociada a mutaciones específicas en el gene del punto: los linajes con E484K y N501Y/T (e.g., B.1.351 y P.1) tenían la reducción más grande, seguida por linajes con L452R (e.g., B.1.617.2) o con E484K (sin N501Y/T).

Si bien ambos grupos conservaron la capacidad de neutralización contra todas las variantes, el plasma de individuos vacunados previamente infectados mostró una mejor capacidad general de neutralización en comparación con el plasma de individuos no infectados que también recibieron dos dosis de vacunas, lo que apunta a los refuerzos de vacunas como una estrategia futura relevante para aliviar el impacto de las variantes emergentes en la actividad neutralizante de anticuerpos.

Desarrollo:

La evolución en curso y la aparición de variantes del coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV-2) suscitan preocupación sobre la eficacia de los anticuerpos monoclonales (mAbs) terapias y vacunas.

 Las vacunas basadas en ARNm Pfizer-BioNTech BNT162b2 y Moderna mRNA-1273 codifican un ectodominio de espiga de SARS-CoV-2 de longitud completa estabilizado derivado de la secuencia genética wuhan-hu-1 y provocan potentes anticuerpos neutralizantes (MAbs)7,8.

Sin embargo, las variantes emergentes de SARS-CoV-2 con mutaciones en el gen spike (S), especialmente en atrapar sitios de unión, se han asociado con el aumento de la transmisibilidad9,10, así como la resistencia a la neutralización a mAbs, plasma convaleciente y sueros de individuos vacunados1–6.

Para comprender mejor cómo las respuestas inmunitarias desencadenadas por la infección por SARS-CoV-2, y / o la vacunación, se comparan con las variantes de virus emergentes, reunimos una cohorte de ARNmindividuos vacunados, previamente infectados o no, y perfiles inmunológicos específicos del virus.

 Se examinó el impacto de las variantes de SARS-CoV-2 que contienen muchas mutaciones clave en el gen S diferentes en individuos vacunados con ARNm utilizando un conjunto completo de aislados auténticos de SARS-CoV-2 de longitud completa. Nuestro grupo especial de variantes incluyó representantes que actualmente están clasificados como «variantes de preocupación» (linajes B.1.1.7 [Alfa], B.1.351 [Beta], P.1 [Gamma] y B.1.617.2 [Delta]), y «variantes de interés» (B.1.427/B.1.429 [Epsilon], B.1.525 [Eta], B.1.526 [Iota] y B.1.617.1 [Kappa]).

En primer lugar, para caracterizar las respuestas inmunitarias adaptativas específicas del SARS-CoV-2 post mRNA VACUNAS COVID (Moderna o Pfizer), cuarenta trabajadores sanitarios (HHC) del Hospital Yale-New Haven (YNHH), se inscribieron en este estudio entre noviembre de 2020 y enero de 2021, con un total de 198 muestras.

Se estratificó a los participantes vacunados en función de la exposición previa al SARS-CoV-2 en grupos previamente infectados (recuperados) o no infectados (ingenuos). La infección anterior fue confirmada por RT-qPCR y SARS-CoV-2 IgG ELISA.

Los TCM recibieron vacunas de ARNm, ya sea Pfizer o Moderna, y las seguimos longitudinalmente pre y post vacunación (Figura 1a). Los datos demográficos básicos de la cohorte, la información de vacunación y el estado serológico se resumen en la Tabla de datos extendida 1. Recogimos el plasma y las células mononucleares de la sangre periférica (PBMCs) secuencialmente en 5 puntos del tiempo que cubrían un período de 98 días después de la primera dosis de la vacunación. Las muestras se recogieron al inicio (antes de la vacunación), 7 y 28 años después de la primera dosis de vacunación, y 7, 28 y 70 días después de la segunda dosis de vacunación. (Figura 1a). Determinamos perfiles del anticuerpo, usando análisis de ELISA y de las neutralizaciones; y la inmunorespuesta celular evaluada, perfilada por cytometry de flujo usando PBMCs congelados. Encontramos que las vacunas del mRNA indujeron altos títulos de los anticuerpos virus-específicos que disminuyeron en un plazo, como previamente reported6,11 (Figura 1b, c). Después de la primera dosis de la vacuna, más del 97% de los participantes vacunados desarrollaron títulos de IgG específicos del virus, que aumentaron al 100% después de la segunda dosis. Los títulos de IgG contra la proteína S, la subunidad de espiga 1 (S1) y el dominio de unión al receptor (RBD) alcanzaron su punto máximo 7 días después de la segunda dosis de vacunación (Figura 1 b, c). No se observaron diferencias en los niveles de anticuerpos entre los participantes vacunados de diferentes sexos y después de la estratificación por edad (Datos Extendidos Figura 1a).

 De acuerdo con informes anteriores7,12, encontramos que los niveles de IgG específicos del virus fueron significativamente más altos en el grupo vacunado previamente infectado que en el grupo vacunado no infectado (Datos Extendidos Figura 1b y Figura 1c).

Como era de esperar, dada la ausencia de secuencias que codifican antígenos de nucleocáppsidos (N) en las vacunas de ARNm, los títulos de anticuerpos anti-N permanecen estables en el tiempo para los individuos vacunados previamente infectados, y no se vieron afectados por la vacunación tanto en el grupo no infectado como en el previamente infectado (Figura 1 b, c).

A continuación, evaluamos la actividad de neutralización plasmática longitudinalmente contra una cepa auténtica de SARS-CoV-2 USA-WA1/2020 (linaje A), con una secuencia de aminoácidos del gen S similar a la de Wuhan-Hu-1 utilizada para el diseño de la vacuna de ARNm, mediante un ensayo de neutralización de reducción de placa (PRNT50) del 50%. La actividad de neutralización se correlaciona directamente con los títulos de anticuerpos anti-S y anti-RBD, alcanzando también su punto máximo a los 7 días después de la segunda dosis (Figura 1 d, e).

Sin embargo, ambos grupos mostraron títulos de neutralización similares contra el aislado del virus del linaje A en el pico de respuesta (Figura 1 d, e). Nuestros datos indican que a pesar de respuestas más rápidas y más exuberantes del anticuerpo a las proteínas virales por los individuos vacunados previamente infectados que los no infectados vacunados, la vacunación llevó a los niveles similares totales de anticuerpos neutralizantes (atrapar) después de la segunda dosis. Una respuesta robusta de las células T también se ha relacionado con una inmunidad protectora eficiente contra el SARSCoV-213–15.

Por lo tanto, analizamos longitudinalmente siguientes respuestas de las células de T S y N-reactivas en individuos vacunados. Para detectar poblaciones de células T específicas de péptidos de baja frecuencia, primero expandimos las células T específicas de los antigénicos mediante la estimulación de los PBMCs de individuos vacunados con grupos de péptidos S y N ex vivo durante 6 días, seguidos de la reimulación con los mismos grupos de péptidos y el análisis de los marcadores de activación después de 12 horas. Para cubrir la proteína S entera, dos piscinas del péptido fueron utilizadas (S-I y S-II), mientras que una sola piscina del péptido fue utilizada para el estímulo de la nucleocápmenteide. Las células T S-reactivas CD4+ y CD8+ aumentaron en un plazo que seguía vacunación (Figura 2 a, b), como lo demuestra un aumento de las células que expresan los marcadores de activación CD38 y HLA-DR; no se observaron diferencias entre los grupos vacunados previamente infectados y no infectados.

De acuerdo con informes anteriores16,17, las respuestas S reactivas de células T CD4+ fueron comparables entre los aislados de virus de linaje A y P.1 de longitud completa. Por el contrario, las respuestas de las células T CD8+ reactivas S sólo se observaron en el linaje A, y no en P.1, 28 días después de la segunda dosis de vacunación, lo que sugiere que las respuestas de las células T CD8 específicas de S pueden verse afectadas por las mutaciones dentro del gen S de las variantes de SARS-CoV-2 (Figura 2b).

Como era de esperar, las células T N reactivas inducidas después de la estimulación con un pool de N-péptidos derivados del aislado del virus del linaje A se observaron principalmente en los individuos vacunados previamente infectados (Figura 2b). Inesperadamente, también observamos células T CD4 N reactivas elevadas en individuos previamente infectados a los 28 días después de la segunda dosis, paralelamente a la activación general de las células T CD4 (Figura 2b y Datos Extendidos Figura 2a). Por otra parte, observamos niveles crecientes de CD4+ activado T, Tfh, y células secretoras de anticuerpos 28 días después del refuerzo de la vacunación (Datos Extendidos Figura 2). Por lo tanto, las respuestas de las células T en los individuos vacunados muestran una dinámica similar a la de las respuestas de anticuerpos.

Para investigar las posibles diferencias en atrapar escape entre las variantes de SARS-CoV-2, se analizó la capacidad de neutralización de muestras plasmáticas de individuos vacunados contra un panel de 18 aislados de SARS-CoV-2 genéticamente distintos y auténticos. Entre los aislados, 16 eran de nuestro programa de vigilancia genómica sars-cov-2 de Connecticut que representan variantes de la misma región geográfica que nuestra cohorte HCW18.

Nuestro panel de variantes incluye representantes de todos los linajes actualmente clasificados como variantes de interés (B.1.1.7, B.1.351, P.1 y B.1.617.2), así como linajes clasificados como variantes de interés (B.1.427, B.1.429, B.1.525, B.1.526, y B.1.617.1)19. Además, seleccionamos linajes con mutaciones clave en el gen S (B.1.517 con N501T, y B.1 y R.1 con E484K)20, y incluyó el linaje A como comparación (Figura 3a). Para ayudar a desconvoluir los efectos de mutaciones individuales, incluimos 4 diversos aislantes de B.1.526 (etiquetados como B.1.526a-d) que representan diversos clados filogenéticos y mutaciones de gene dominantes de S (L452R, S477N, y E484K; Datos extendidos Figura 3b), dos diferentes aislados B.1.1.7 con (B.1.1.7b) y sin E484K (B.1.1.7a, el más común), y dos aislados B.1.351 con (B.1.351b) y sin L18F (B.1.351a, el más común; Figura 3a &Tabla de datos extendida 2). Excepto el linaje A, todos los aislados (linajes B, P y R) tienen la mutación del gen S D614G localizada en el motivo de unión al receptor, que se ha reportado que no afecta la neutralización provocada por la vacuna21. Para cada aislado destacamos diferencias adicionales de aminoácidos clave concentradas en la subunidad 1, incluyendo RBD y sitios antigénicos adicionales de la proteína S (Figura 3a): L18F y ΔH69/V70 (deleciones) situado en el amino-terminal dominio (NTD); K417N y L452R situados en los epítopos del RBD; S477N, T478K, E484K/Q y N501T/Y ubicados en la interfaz RBD-ACE2; y P681H/R situado en el sitio de escisión. Una lista completa de sustituciones y deleciones de aminoácidos de todos los genes se proporciona en la Tabla de Datos Extendida 2.

Utilizamos un análisis PRNT50 para determinar los títulos de la neutralización del plasma recogido a partir de 32 HCWs 28 días después de la segunda dosis de la vacunación a cada aislante. Al comparar la neutralización inducida por la vacuna contra los diferentes aislados en comparación con el aislado del virus del linaje A, observamos una reducción significativa de los títulos de PRNT50 para 12 de los 17 aislados, y el orden de rango de neutralización reducida agrupado principalmente por las diferencias clave de aminoácidos del gen S (Figura 3a). Aislados de virus con las mutaciones E484K y N501Y (o N501T) (B.1.351 ter , B.1.351a , B.1.1.7b , B.1, y P.1) redujo la neutralización más (4.6-6.0 doblez disminución en títulos PRNT50). Aislados de virus con la mutación L452R (B.1.617.1, B.1.429, B.1.526 ter , B.1.427, y B.1.617.2) estaban en la agrupación siguiente de la neutralización disminuida (disminución del doblez 2.5-4.1), que traslapado parcialmente con los aislantes con E484K pero sin N501Y/T (B.1.525, R.1, y B.1.526c; disminución del doblez 2.0-3.8). Estos datos sugieren que las mutaciones de gene de S L452R, E484K, y N501Y tengan los efectos individuales más grandes sobre la neutralización de disminución.

Para evaluar más a fondo esta posibilidad, construimos un modelo mezclado linear con efectos al azar del sujeto-nivel para explicar las diferencias en el resultado de la neutralización (títulos transformados logarítmico PRNT50) por cada mutación individual con respecto al linaje A (sin mutación; Figura 3b). De nuestro modelo, estimamos que 8 de las 11 mutaciones de gene dominantes de S que investigamos tenían efectos negativos significativos sobre la neutralización, y que L452R (2.8 dobleces disminución de los títulos de PRNT50 [media]; p< 2e-16) y E484K/Q (disminución del doblez 2,0; p< 2e-16) tenían los efectos individuales más grandes.

Como las combinaciones de mutaciones pueden alterar los efectos de manera diferente que el valor añadido de cada una individualmente (es decir. interacciones epistáticas), también creamos un segundo modelo mezclado linear que controló para todas las mutaciones individuales en el primer modelo así como tres combinaciones comunes de mutaciones de gene dominantes de S encontradas en nuestros aislantes: ΔH69/V70 y E484K, L452R y P681R, y E484K y N501Y. Estas combinaciones de mutaciones nos permitieron evaluar si la contribución de las mutaciones juntas es sinérgica, antagónica o ninguna de las dos. Nuestro modelo sugiere que el ΔLa combinación H69/V70 y E484K fue sinérgica (es decir. disminuyó la neutralización más que los efectos añadidos de cada uno; β=-0,182; p=0,005), L452R y P681R eran antagónicos (es decir neutralización disminuida menos que los efectos añadidos de cada uno; β=0,228; p=0,003), y E484K y N501Y no eran ninguno de los dos (es decir, la neutralización probablemente la suma de los efectos individuales de cada uno; β=0,060; p=0,248). Por lo tanto, a partir de nuestro gran panel de aislados de virus, encontramos que el genotipo del virus juega un papel importante en la neutralización inducida por la vacuna, con L452R probablemente teniendo el el mayor impacto individual, pero los efectos añadidos de E484K y N501Y hacen que los virus con esta combinación sean quizás los más preocupantes para las vacunas. Aunque los factores específicos del virus pueden desempeñar un papel significativo en la neutralización, las diferencias en la actividad de neutralización entre los TCM vacunados individuales fueron mucho mayores (hasta ~ 2 títulos de registro PRNT50) que las diferencias entre los aislados de virus (en su mayoría

Por lo tanto, nuestros datos sugieren que la actividad de neutralización plasmática contra las variantes de SARS-CoV-2 mejore en individuos vacunados previamente infectados con el virus. Estos resultados sugieren que los futuros refuerzos de la vacuna (tercera dosis) pueden ayudar a superar la reducción de la capacidad de neutralización observada para las variantes, en particular las de los genotipos con el L452R (por ejemplo, B.1.617.2) o la combinación E484K y N501Y (por ejemplo, P.1 y B.1.351).

Discusión

Los NAbs humanos contra el SARS-CoV-2 pueden clasificarse como pertenecientes a cuatro clases sobre la base de sus regiones objetivo en el RBD. Aunque la RBD es inmunodominante, hay evidencia de un papel sustancial de otras regiones espigas en la antigenicidad, sobre todo el supersitio ntd22-24.

Estos anticuerpos se dirigen a los epítopos que están estrechamente asociados con los residuos de NTD y RBD L18 y ΔH69/V70, y K417, L452, S477, T478, E484 y N501.

Estudios previos utilizando construcciones de pseudovirus relataron un impacto significativo de sustituciones de aminoácidos S individuales, incluyendo S477N, E484K y N501Y, localizadas en la interfaz RBD-ACE2, en la actividad de neutralización del plasma de individuos vacunados1–5.

Usando un panel grande de aislados auténticos genéticamente diversos de SARS-CoV-2, encontramos que las disminuciones en la capacidad de neutralización inducida por la vacuna de ARNm podrían clasificarse generalmente en tres niveles basados en la presencia de L452R, E484K y / o N501Y / T.

Nivel 1, que encontramos para disminuir los títulos de neutralización por >10 veces en individuos vacunados previamente no infectados, incluye linajes con las mutaciones E484K y N501Y / T como B.1.351 (Beta) y P.1 (Gamma), apoyando aún más su importancia en lo que respecta a las vacunas. Interesante, también encontramos que un aislante genérico del linaje B.1 con E484K y N501T, y un aislante raro de B.1.1.7 (alfa) con E484K (también con la mutación común de N501Y) tienen impactos similares en la neutralización como B.1.351 y P.1.

Mientras que las combinaciones de mutaciones en el B.1 y B.1.1.7 con los aislantes de E484K probablemente no aumentan transmisibilidad, los efectos aditivos de estas dos mutaciones apoyan que los programas de la vigilancia deben seguir todos los virus con E484K y N501Y/T además de variantes de la preocupación/del interés.

El nivel 2 consiste en linajes sars-CoV-2 con la mutación L452R, y el nivel 3 consiste en linajes con E484K pero sin N501Y/T. Notablemente, los linajes con la mutación L452R incluyen B.1.617.2 (Delta). Encontramos que B.1.617.2 tenía un impacto comparativamente modesto en títulos de la neutralización: disminución de 6,9 dobleces en no infectado y disminución de 1,5 dobleces en individuos vacunados previamente infectados (disminución de 2,5 dobleces combinada) con respecto al linaje A. A partir de estos datos, esperamos que la mayoría de los individuos completamente vacunados estén protegidos contra B.1.617.2, y que el aumento de los avances en la vacuna asociados con esta variante se asocien más probablemente con su alta transmisibilidad25-28. Nuestra inclusión de 4 versiones diferentes de B.1.526 (Iota, detectada por primera vez en Nueva York) muestra la jerarquía de virus con L452R, S477N o E484K con respecto a la neutralización de la vacuna. Mientras que algunos han especulado que B.1.526 con E484K puede tener las mayores implicaciones para la salud pública29,30, encontramos que B.1.526 con L452R disminuye la neutralización más que las otras versiones. En general, encontramos que L452R tiene el mayor efecto individual sobre la neutralización a través de varios linajes, y los virus sin L452R o E484K tienen efectos insignificantes sobre la neutralización (esto incluye B.1.526 con S477N).

Las discrepancias de nuestros resultados en comparación con otros estudios pueden señalar la importancia de utilizar virus auténticos completamente intactos para los ensayos de neutralización para detectar los efectos de la epistasis entre las mutaciones del virus en los ensayos de neutralización.

Sin embargo, sigue siendo posible que los factores adicionales también contribuyan a algunas de las discrepancias entre nuestras observaciones y las de estudios anteriores, incluyendo la composición de nuestras cohortes, predominantemente mujeres caucásicas jóvenes.

Las discrepancias entre las cohortes también podrían explicar las diferencias sutiles en las respuestas de las células T observadas en nuestro estudio en comparación con las reportadas recientemente por Alter et al., y Tarke et al.

 Si bien observamos una disminución de la reactividad cruzada de las células T CD8+ S reactivas contra los péptidos P.1 S, los estudios anteriores encontraron que las respuestas de las células T se conservan en gran medida contra las variantes16,17.

Además de la composición de cohortes, utilizamos grupos de péptidos superpuestos en nuestros ensayos, por lo tanto, no podemos descartar la posibilidad de que algunas mutaciones afecten al procesamiento de antígenos antes de la presentación. Además, Alter et al. utilizaron una vacuna AdV1,2616, mientras que la nuestra y Tarke et al. utilizaron vacunas de ARNm17.

Una limitación potencial en nuestro estudio es que, incluso con nuestro estímulo de 7 días antes de análisis, sigue siendo posible que nuestro análisis de las células de T no pudo detectar las copias infrarrepresentadas del glóbulo de T afectadas por secuencias variables cuando estaba muestreada en presencia de la mayoría de los péptidos conservados.

En general, nuestros datos apuntan a la necesidad de un seguimiento activo de la reactividad de las células T en el contexto de la evolución del SARS-CoV-2. La magnitud de los títulos de anticuerpos en pacientes de COVID-19 después de una infección natural se ha correlacionado directamente con la duración de la infección y la gravedad31.

Aquí, encontramos que los individuos vacunados previamente infectados muestran una mayor resiliencia en las respuestas de anticuerpos contra «solo» y la combinación de sustituciones en la región de RBD, que de lo contrario disminuyó gravemente la actividad de neutralización de los individuos vacunados no infectados.

Nuestras observaciones del impacto de la inmunidad preexistente en individuos vacunados en su capacidad de neutralizar variantes podrían explicarse por la ventana de tiempo entre la exposición inicial (infección) y la vacunación.

Aún así, nuestras observaciones proporcionan una justificación importante para los esfuerzos mundiales en la caracterización de la contribución de la inmunidad preexistente al SARS-CoV-2 al resultado de varias estrategias de vacunación.

Junto con las pruebas serológicas recientemente introducidas32, estos estudios podrían informar la evaluación de riesgos basada en la evidencia, el monitoreo del paciente, la adaptación de los métodos de contención y el desarrollo y despliegue de vacunas.

Por último, estos hallazgos sugieren que una tercera dosis de vacunación adicional puede ser beneficiosa para conferir una mayor protección contra los linajes del SARS-CoV-2, como B.1.351 y P.1.

Vacunas en niños y adolescentes

Coronavirus: lo que debe saber sobre la vacunación en niños y adolescentes

¿Deben los niños mayores de doce años vacunarse contra el COVID-19?, se preguntan muchos padres actualmente en América Latina. DW resume junto al Dr. Felix Drexler lo que hasta el momento se sabe, y lo que no.

Siguiendo las estrategias de Estados Unidos, Israel y algunos países europeos, cada vez más países en América Latina están empezando a vacunar contra el SARS-CoV-2 a los menores de 18 años. A Chile, Uruguay o República Dominicana se suma ahora Argentina, que planea inocular a jóvenes de 13 a 17 años en agosto.  

En EE.UU., los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan sin restricciones dicha vacunación para niños y adolescentes. Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja la vacunación de los mayores de doce años, pero solo después de que otros grupos más vulnerables hayan sido inmunizados. En Alemania, en cambio, la Comisión Permanente de Vacunación (Stiko) recomienda la vacunación contra el COVID-19 para los menores de 12 a 17 años solo en condiciones muy específicas, como enfermedades graves.

¿Qué vacunas contra el COVID-19 están aprobadas para niños y adolescentes?

Hasta el momento, los niños y adolescentes a partir de 12 años en EE.UU., Europa o Israel están siendo vacunados solo con el preparado de Pfizer/Biontech. En el caso de Europa, las otras tres vacunas autorizadas para su uso en adultos -Astrazeneca, Moderna y Johnson & Johnson- aún están siendo sometidas a estudios para aclarar si también son adecuadas para los menores.

El virólogo alemán Felix Drexler, de la Clínica Universitaria Charité de Berlín, resalta que en especial las vacunas de ARN mensajero, Pfizer/BioNTech y Moderna, han demostrado alta seguridad y eficacia al ser aplicadas en los menores de edad, pero también hay esperanzas depositadas en nuevas vacunas: «La de Novavax, por ejemplo, que se basa en la generación de proteínas, podría ser de mucha ventaja para el uso en niños. Además, su mantenimiento será mucho más fácil, teniendo en cuenta el contexto latinoamericano, porque se puede transportar a temperaturas de nevera”.

¿Por qué todavía no se puede vacunar a los menores de doce años?

La investigación al respecto también está en curso. Mientras no haya resultados fiables sobre la eficacia y los efectos secundarios en dicho grupo etario, estos todavía no pueden ser vacunados. Por ahora, Pfizer/BioNTech y Moderna siguen realizando ensayos clínicos para ver cómo funcionan sus preparados en niños menores de 12 años. La farmacéutica Pfizer ha dicho que la vacuna para los niños más pequeños recién podría estar disponible a finales de año o a comienzos de 2022.

«Estamos teniendo mucho cuidado para proteger a los más pequeños, por eso estamos esperando más estudios. Lo mejor sería que gran parte de los adultos estén vacunados para no tener que vacunar a los menores de edad. Pero para esto necesitaríamos tasas por encima del 85% de la población adulta, que no es el caso en ningún lugar. La principal razón para vacunar a los niños, después de saber que el SARS-CoV-2 les afecta menos, es para evitar que transmitan el virus a los ancianos no vacunados. Con esto no quiero minimizar las consecuencias por infección en los niños”, explica el Dr. Drexler.

¿Qué riesgo existe con la vacuna contra el COVID-19 en los niños y adolescentes?

En Estados Unidos, actualmente, unos cuatro millones de niños y adolescentes ya han sido vacunados y no se han reportado mayores complicaciones. En Israel tampoco se habrían producido eventos adversos. Según el virólogo de la Charité, efectivamente, a corto plazo, todo parece bastante seguro, pero falta saber si hay efectos a largo plazo.

«Lo bueno es que los datos actuales, que son muy recientes, indican que no hay ningún problema en la vacunación de los niños. Esto es muy positivo. De modo que no tenemos que preocuparnos mucho. Sin embargo, tenemos que seguir evaluando los tipos de vacuna”, asegura el Dr. Drexler.

En EE.UU. se han observado casos de inflamación del músculo cardíaco (miocarditis) tras la vacunación. ¿Qué tan grande es este peligro?

Hasta fines de junio, se habían producido 300 casos de inflamación del músculo cardíaco en hombres jóvenes y adolescentes varones en Estados Unidos. Para entonces, el número total de personas vacunadas en ese grupo de la población ya había alcanzado los 20 millones. En otras palabras, el problema se ha observado tres veces entre 200.000 personas vacunadas, es decir, en el 0,0015% de los inoculados. Si bien, por un lado, todavía no está claro desde un punto de vista científico cuál es la relación entre la miocarditis y la vacunación, por otro lado, esta observación muestra cuánta atención se está prestando a la supervisión médica de los vacunados.

En ese sentido, el experto alemán recuerda que, también en los adultos en general, este riesgo es muy bajo: «No hay que olvidar que el riesgo de una inflamación del músculo cardíaco también aparece por infección del propio virus. Además, siempre hay un costo-beneficio con una vacuna o cualquier medicamento”.

¿Cómo están manejando otros países la vacunación de niños y adolescentes?

En Estados Unidos, los mayores de doce años pueden recibir sin ninguna restricción la vacuna de Pfizer/BioNTech. Muchos países de la UE, como Francia e Italia, hacen lo mismo. En España, la campaña de vacunación para niños y adolescentes debe comenzar dos semanas antes del próximo curso escolar.

En Gran Bretaña, ya fuera de la UE, el gobierno quiere esperar los resultados de más estudios antes de recomendar masivamente el uso de Pfizer/Biontech en niños y adolescentes, a pesar que el preparado ya ha sido aprobado por la autoridad sanitaria del país para dicho grupo etario.

¿Cuáles son los riesgos para los niños si no se vacunan?

Aparentemente, el riesgo a que se enfermen de gravedad por COVID-19 es bajo. Esto se podría deber, reitera Drexler, a que por lo general, «el sistema inmunológico de un niño está más apto para enfrentar nuevas infecciones, porque para un menor muchas infecciones ocurren por primera vez. Pero, repito, la infección también puede traer graves consecuencias en algunos niños”. 

Por otro lado, las interrogantes de los padres frente a las vacunas se deben también al hecho de que sus hijos puedan regresar a las escuelas después de un año y medio de pandemia. «Entiendo perfectamente las dudas de los padres. Por eso tenemos que enfatizar en que los padres y todos los adultos a su alrededor se vacunen para que las escuelas no vuelvan a cerrar”, insiste el Dr. Drexler, recalcando que, en las escuelas, millones de niños pobres en América Latina recibían la única comida buena del día.

Comportamiento original de la cepa Delta en India, Pakistan y afganistan, para que nos veamos en el espejo.

Estamos mirando erróneamente al reino unido Europa y EE. UU. Con más vacunados, un sistema social más fuerte, y respuestas más disciplinadas de la sociedad. Miremos economías muy afectadas en recesión e insuficientemente vacunadas, como Argentina.

Zulfiqar A Bhutta y sus colegas comparan la respuesta en los países del sur de Asia y consideran qué se necesita para contener el covid-19 y gestionar futuras pandemias

El sur de Asia fue una de las primeras regiones en estar expuesta al SARS-CoV-2 a través de viajeros en enero de 2020. Sin embargo, el perfil epidémico posterior del covid-19 en la región varió considerablemente, como lo hizo en África. Después de un aumento inicial, los casos se estabilizaron en todos los países del sur de Asia, excepto en India, donde la pandemia provocó un aumento constante de casos y muertes hasta el otoño de 2020. 1 Pakistán recibió elogios por su respuesta temprana al covid-19 y la organización de una respuesta sistemática de los sistemas de salud y del sector social. 2 Después de un período relativamente inactivo, los países del sur de Asia, especialmente la India, se enfrentaron a un gran aumento de casos y muertes en la primavera de 2021, posiblemente relacionado con la variante delta del SARS-CoV-2. 3

La región enfrenta desafíos adicionales. La recesión económica en la India es masiva y sin precedentes, con consecuencias para la pobreza y la inseguridad alimentaria. 4 Aunque Pakistán pudo poner en marcha un plan de transferencia de efectivo temprana masivo y exitoso para mitigar los efectos del bloqueo en los 16,9 millones de personas más pobres, 5 le queda un espacio fiscal limitado para proporcionar los $ 1,5 mil millones adicionales (£ 1 mil millones; € 1,3 mil millones) necesario para un apoyo continuo.

Después de 18 meses de bloqueos intermitentes, movilidad limitada, cierres de escuelas y contracción económica, existe una fatiga comprensible con los bloqueos y cierres de empresas y escuelas. A pesar de la disponibilidad de varias vacunas eficaces contra el covid-19, la implementación mundial sigue fracturada y es enormemente desigual, con 13 países que representan el 80% de los aproximadamente dos mil millones de dosis administradas a fines de mayo de 2021. 6 La propagación de variantes con mayor riesgo de transmisión , 3 junto con la indecisión generalizada sobre las vacunas, ahora amenaza con alterar gran parte de los avances recientes en la respuesta al covid-19.

Comparación de la epidemiología y la respuesta al covid-19

Revisamos el perfil de la pandemia mundial de covid-19 en el sur de Asia y otras regiones del mundo sobre la base de bases de datos disponibles públicamente. 1 Definimos los patrones globales de la pandemia clasificando los picos notificados de casos y muertes en tres fases secuenciales según los patrones observados (independientemente de cualquier interpretación subjetiva como «ondas») y comparamos varios indicadores basados ​​en la población (tasas de prueba, carga de casos y muertes por millón de habitantes).

Anteriormente describimos la organización temprana de supervisión y control del covid-19 en Pakistán con cierto detalle, 2 y ahora expandimos este análisis ampliamente para comparar la respuesta del covid-19 en varios países del sur de Asia. También incluimos a Irán en la comparación debido a sus sólidos sistemas de registro de estadísticas vitales y la disponibilidad de información desde una etapa temprana de la pandemia. Obtuvimos datos de bases de datos disponibles públicamente, así como de fuentes nacionales en los ministerios de salud (para Irán y Afganistán) sobre tasas de pruebas, casos confirmados de covid-19 y muertes. También comparamos el momento y la gravedad de las estrategias de mitigación, como restricciones de movimiento, cierres de empresas y escuelas, y toques de queda estrictos utilizando el índice de rigurosidad de Oxford. 7 Los patrones de índices de rigurosidad muestran que los bloqueos estrictos estaban completamente implementados en el sur de Asia a fines de marzo de 2020 y aún continúan en algunos países.

¿Qué tan robustos son los datos?

La Figura 1 detalla las tendencias en las pruebas y las tasas de positividad desde marzo de 2020 para varios países del sur de Asia más Irán, y la tabla 1 compara estas tasas en las tres fases de la pandemia. Los datos correspondientes de otras regiones de Unicef ​​se dan en la figura 2 . Estos muestran que las tasas de pruebas aumentaron en general entre la fase 1 y 2 de la pandemia, con un promedio semanal de 900 a 4000 pruebas por millón de habitantes.en el sur de Asia. Aunque es más alta que en los países del sudeste asiático, América Latina y África subsahariana, esta tasa de prueba es todavía varias veces más baja que la de América del Norte y Europa. La variabilidad en las tasas de pruebas en el sur de Asia está relacionada con instalaciones, costos y acceso limitados. Para ilustrarlo, Pakistán se ha basado principalmente en las pruebas estándar de oro de la reacción en cadena de la polimerasa importada (PCR) para la detección del SARS-CoV-2 en hisopos nasales o nasofaríngeos y ya ha gastado más de $ 250 millones (£ 180 millones; € 210 millones) en pruebas, superando con creces algunos presupuestos de salud provinciales anuales. India ha confiado en pruebas de detección rápida de antígenos de bajo costo desarrolladas localmente para más del 60% de su capacidad de prueba.

comportamiento regional de la cepa delta.

Dadas las tasas relativamente bajas de pruebas, se han expresado dudas sobre la veracidad de los datos de mortalidad por covid-19 de Asia meridional y África, ya que ningún país cuenta con un sistema de registro para registrar los nacimientos y la causa de la muerte. Sin embargo, muchos países implementaron sistemas específicos para capturar las muertes por covid-19. En Pakistán, la infraestructura del programa de vigilancia de la poliomielitis se adaptó para la notificación de covid-19 y se estableció un sistema de notificación de mortalidad con sistemas de entrada de datos estandarizados en 494 hospitales del sector público y privado que cubren todas las regiones. 2

Sin embargo, es probable que se notifique de manera sistemática alguna de las muertes relacionadas con el covid-19, como en los países de ingresos altos, 8 y se ha estimado que llega a 7,1 millones. 9 Pero es poco probable que la brecha de captura de mortalidad en 2020 haya sido masiva en el sur de Asia. Los mismos sistemas de captura de datos han informado diligentemente sobre el aumento de casos y muertes durante la tercera fase del covid-19 en toda la región, con las correspondientes presiones inmensas sobre los sistemas de salud.

Aunque los sistemas de notificación pueden no haber captado la magnitud completa de la mortalidad asociada al covid-19 en las fases 1 y 2 de la pandemia, sí permiten análisis de tendencias razonables. Durante el año pasado, las muertes relacionadas con el covid-19 se mantuvieron mucho más bajas en el sur de Asia que en los EE. UU., Reino Unido y Europa, y también más bajas que en Brasil, México y Sudáfrica. África también ha tenido tasas de mortalidad relativamente bajas por covid-19. Aunque el motivo de esto sigue sin estar claro, podría estar relacionado en parte con una población relativamente más joven con niveles más bajos de comorbilidades que aumentan los riesgos de muerte por covid-19.

Para ilustrar, las diferencias en la esperanza de vida (promedio de 77 años en Irán frente a 63-68 años en el sur de Asia), la proporción de población de> 60 años (74% frente a 51-54%, P <0,01) y la carga conocida de -Las enfermedades transmisibles en estos grupos de edad 10 podrían explicar parcialmente las altas tasas de mortalidad en Irán en comparación con sus vecinos ( cuadro 2 ). Otras hipótesis intrigantes, aunque no probadas, que subyacen a las bajas tasas de letalidad en el sur de Asia y África en 2020 se relacionan con factores como la inmunidad innata y la exposición previa a otras cepas de coronavirus. 11 También podría haber una exposición subclínica generalizada al virus a nivel de la población, y los estudios de vigilancia serológica estiman que las infecciones son asintomáticas hasta en la mitad de los adultos. 12Tabla 2

Número (porcentaje) de muertes por covid-19 por edad y sexo para cinco países del sur de Asia más Irán hasta el 31 de mayo de 2021 *

Sin embargo, se debe tener precaución al interpretar los estudios de vigilancia serológica de la población, ya que pueden confundirse con métodos de laboratorio variables, con muchas evaluaciones basadas en estimaciones de anticuerpos totales en lugar de anticuerpos neutralizantes. Los estudios de prevalencia poblacional entre mayo y junio de 2020 utilizando pruebas ELISA 13 revelaron una seroprevalencia poblacional ponderada muy baja en India (0,73%, intervalo de confianza del 95%: 0,34% a 1,13%). Las pruebas que utilizaron un inmunoensayo automatizado electroquimioluminiscente comercial en vecindarios de transmisión baja y alta de Karachi en junio de 2020 mostraron una prevalencia del 8,7% (5,1% a 13,1%) y 15,1% (9,4% a 21,7%), respectivamente. 14Por el contrario, estudios específicos en poblaciones de barrios marginales de Mumbai en junio y julio de 2020 mostraron que el 54,1% (rango ajustado 55,1-61,4%) de las personas analizadas dieron positivo en anticuerpos en comparación con el 16,1% (rango 12,0-18,9%) entre los no habitantes de barrios marginales . 15 Se observaron tendencias de seroprevalencia comparables en Bangladesh. dieciséis

Ahora se reconoce que el desastroso aumento de casos en la India en la primavera de 2021 está relacionado con la aparición y propagación de la variante delta (B 1.617.2), considerada un 50% más infecciosa que la variante alfa más común (B 1.1.7) primero identificado en el Reino Unido. 17 Dado que el número de casos ha aumentado en otros países del sur de Asia como Nepal, Afganistán y Bangladesh, es evidente que a pesar de la seropositividad a nivel de población, muchas personas siguen siendo susceptibles a estas nuevas variantes.

¿Qué hemos aprendido?

La primera lección para los países del sur de Asia, como para otros países de ingresos bajos y medianos, es que el covid-19 es implacable y la complacencia puede ser desastrosa. El hecho de que la región se salvó de la peor mortalidad en 2020 a pesar de una carga de casos moderada, llevó a un desconocimiento generalizado del distanciamiento social y el uso de máscaras. India vio una asistencia masiva, que superó los 3,4 millones de personas, en el festival religioso anual Kumbh Mela a orillas del río Ganges, y la huelga de agricultores en Punjab con una congregación generalizada de manifestantes también duró meses. En Pakistán, los mítines políticos en serie y las manifestaciones masivas se convirtieron en la norma después de septiembre de 2020 y fueron acompañadas de una sensación de victoria sobre la pandemia, prematura como resultó. No está claro si un aumento similar de covid-19 espera a África.

Sin embargo, el sur de Asia debe aprender a vivir con la pandemia. Hay poco interés en renovar las restricciones dados los considerables efectos secundarios de las estrictas medidas de mitigación en la economía, así como en los servicios de salud y nutrición maternoinfantil. 18Los niños son probablemente las víctimas menos reconocidas de la crisis a nivel mundial. Si bien las escuelas en Pakistán reabrieron intermitentemente después de un cierre prolongado, cerraron nuevamente en el reciente aumento. Para algunos de los niños más pequeños, esto ha significado la interrupción total del aprendizaje y la escolarización durante más de un año con posibles consecuencias a largo plazo. Un estudio de caso reciente sobre los efectos indirectos del covid-19 en el sur de Asia estima un aumento del 14-16% en la mortalidad infantil y materna, efectos importantes sobre la desnutrición y 400000 embarazos extra adolescentes, dado que se estima que 4,5 millones de niñas abandonan la escuela. 19

La tercera lección, aprendida por las malas, es la necesidad de una buena gobernanza y planificación para una pandemia. Las autoridades sanitarias de Delhi tardaron demasiado en establecer una cadena de suministro de oxígeno y hospitales de campaña para aumentar la capacidad de atención a los enfermos. Los medicamentos clave para los pacientes hospitalizados con covid-19 desaparecieron de las farmacias para venderse en el mercado negro a tasas exorbitantes y, a menudo, a los pacientes ambulatorios menos necesitados. Estos puntos de presión reconocidos podrían haberse predicho y evitado.

Afortunadamente, otros países del sur de Asia parecen haber aprendido lecciones vitales para evitar un colapso virtual del sistema de salud, como se vio en India. Todos los países experimentaron problemas de comunicación y transparencia durante el caos en la fase inicial de la pandemia. Estos pronto se superaron en Irán en 2020, 20 pero han seguido siendo una característica notable de otros gobiernos disfuncionales que enfrentan una alta carga de covid-19. 21 Covid-19 solo se puede controlar con paciencia y ganándose los corazones y las mentes de la gente. Como sugiere nuestro análisis reciente de la respuesta al covid-19 en el mundo islámico, 22 las respuestas más exitosas no se dieron entre los regímenes autoritarios, sino en países con un compromiso efectivo de la sociedad civil, diálogo abierto y democracias estables.

Quizás el mayor riesgo de una crisis continua de covid-19 en el sur de Asia es la pésima estrategia de vacunación en la región. India implementó una intensa iniciativa de diplomacia de vacunas con donaciones a todos los vecinos estratégicos (excepto Pakistán), pero dada la enorme carga doméstica de infecciones, incumplió los suministros prometidos a la instalación global de Covax. 23El suministro y el ritmo de las vacunas no se han mantenido a la par con la propagación del covid-19 en ningún país de ingresos bajos o medios. Se necesitará un gran aumento en las finanzas globales para respaldar y mejorar Covax, que, dado el suministro limitado, también plantea enormes desafíos éticos para la focalización en los países receptores. Con las actuales medidas de mitigación poco entusiastas y la fatiga del covid-19, esta pandemia podría extender su curso, exacerbar las disparidades e impactar el desarrollo en los próximos años. Necesitamos la solidaridad mundial y los esfuerzos concertados fundamentados en pruebas para contener esta amenaza existencial, y los países del sur de Asia deben encontrar un terreno común y soluciones.

Mensajes clave

Los países del sur de Asia parecían haber escapado de lo peor de la pandemia hasta la primavera de 2021.

La complacencia sobre la gravedad de la enfermedad y las medidas de mitigación pueden haber contribuido a los recientes aumentos de la infección.

La falta de buena gobernanza, los sistemas de salud débiles y la planificación para una pandemia también agravaron el problema.

El compromiso cívico eficaz y la vacunación equitativa son fundamentales para contener la amenaza a largo plazo

La cepa Delta tiene fecha de llegada. Tiene pasaje para la segunda semana de Agosto.

The Washington Post y comentarios personales.

Tenemos que vacunar el cuádruple de personas con otra dosis. completar esquema de vacunación. Ya hoy. Nuevamente el triunfalismo invade la desesperación por las buenas noticias. Entonces decimos que superamos la llegada de los 40 millones de dosis. Gines decía que teníamos que tener cuarenta y tres millones. Desde este portal sostuvimos en función de la evidencia científica que deberíamos aumentar la cantidad de inmunizados con dos dosis. Que debíamos cambiar el esquema y el plan de vacunación, que teníamos que vacunar a embarazadas. También a los niños y adolescentes, primero lo que tienen discapacidad y sus cuidadores que son esenciales. Tenemos que vacunar a 500 mil personas por día. Hasta agotar stock. Seguir negociando. Las jurisdicciones que más rápido y más cantidad proporcional han vacunado fueron CABA, SAN LUIS Y NEUQUÉN. tienen que vacunar en los grandes hospitales ahora que tienen vacunatorio, porque los pacientes conocen el camino, y allí bajar las barreras y atender sin turno. Vacunar, testear y rastrear, aislamiento social, prevención aireación de ambientes cerrados y transporte público.

Que no se apoder el miedo pero si el respeto, la acción, pero las noticias recientes dejan claro que el nuevo coronavirus todavía no ha terminado con nosotros: está encontrando maneras de volverse aún más novedoso y letal. Si repite la forma en que penetró en Europa, estaría entre nosotros luego de la segunda semana de Agosto. Salvo que el episodio hipercontagiante de todos los días manifestaciones, cortes de calles y festejos anticipen los tiempos. Desde el quince de agosto tendremos nuevamente un pico de casos, no llegaremos con segundas dosis. La inercia en la toma de decisiones, impedirá que estemos mejor preparados, porque tendríamos que vacunar en los próximos siete días el cuádruple de personas, para que tengan anticuerpos. Tenemos dosis. no logística. Aumentar el aislamiento social, no requiere de los quince minutos. Si exige más respuesta inmunológica. Una sola dosis no basta. Dos vacunas y lo más rápidamente posible. Produce cargas virales antes, por lo tanto infectan a otros durante asintomáticos. Los vacunados tienen infección irruptiva. Pueden exigir restricciones nuevas. Hospitalizaciones en no Vacunados predominantemente.

Nuevos datos extraídos de Israel sugieren que la eficacia de la vacuna de ARNm de Pfizer-BioNTech disminuye de manera drástica cuando se enfrenta a la hiperinfecciosa variante delta. La semana pasada, según informes, más de la mitad de todos los casos de COVID-19 en Israel se dieron en personas que estaban vacunadas; la vacuna parece prevenir solo cerca de dos tercios de los casos sintomáticos, en comparación con la prevención de casi 100% que tiene entre las variantes más antiguas.

Para reiterar: si estás vacunado, no hay necesidad de entrar en pánico. Los datos israelíes muestran una vacuna que sigue teniendo 93% de efectividad en la prevención de hospitalizaciones. A pesar del aumento de la cantidad de casos, el gobierno solo ha registrado dos muertes por COVID-19 desde mediados de junio. En el Reino unido la mortalidad esta debajo del 0,8% de los casos, pero también ocurrió en vacunados.

Sin embargo, eso no significa que debamos bajar la guardia. El COVID-19 no es un problema imaginario, como muchos en la derecha de Estados Unidos parecen creer. Tampoco es un problema que esté resuelto, como muchos de los estados demócratas esperaban. Todavía estamos inmersos en una guerra global contra un enemigo que seguirá buscando nuevas formas de matarnos a menos que nos unamos para responder con una fuerza abrumadora.

Sin duda, muchos de los lectores están poniendo los ojos en blanco en este momento. ¿No han sobrevivido ya a dos oleadas de esta pandemia, tras repetidas advertencias de que todos estábamos en peligro de muerte? ¿A los estados del país que habían adoptado una estrategia relativamente flexible no les había ido ya al menos igual de bien que a aquellos con medidas draconianas? ¿Por qué los indecisos deberían dejarse inyectar una vacuna experimental en el brazo bajo la palabra de las mismas élites que prácticamente los acusaron de pertenecer a un culto a la muerte solo porque se negaron a actuar como si el mundo se estuviera acabando?

Me alegra mucho que hayas hecho esas preguntas.

Read in English: The delta variant is sending the world a warning

Para muchos de los que dudan de las vacunas, el proceso mental es algo como: “Las vacunas son nuevas y no hemos tenido la oportunidad de ver todos los efectos secundarios, y además, el COVID-19 no es tan malo a menos de que estés viejo, así que es mejor arriesgarme a contraer la enfermedad que a pincharme esa cosa en el brazo”.

Eso es perfectamente comprensible, sobre todo si ya has tenido COVID-19. El problema es que con la variante delta, las probabilidades de contraer COVID-19 han aumentado. Es posible que tus probabilidades de enfermarte de forma grave si contraes COVID-19 hayan aumentado. Y esas probabilidades pueden haber aumentado incluso si ya has tenido COVID-19.

La variante delta es claramente mucho más infecciosa que las variantes que causaron oleadas anteriores: es cerca de 50% más infecciosa que la variante alfa que apareció por primera vez en el Reino Unido, que ya de por sí era hasta 50% más transmisible que el virus que se propagó por todo el mundo en la primavera de 2020. Así que si hay un brote en tu zona, serás más propenso a contraerla. En Australia, una transmisión, al parecer captada por CCTV (circuito cerrado de televisión), pudo haber ocurrido cuando dos personas se cruzaron en un centro comercial.

La variante delta también puede enfermar más a las personas cuando la contraen, aunque puede ser difícil distinguir los efectos de un virus que está causando enfermedades más graves en las personas de los de un virus que simplemente está enfermando a más personas. Y luego, por supuesto, están los datos israelíes que sugieren que la variante delta es de alguna manera más eficiente infectando a las personas que han sido vacunadas.

La vacunación con la vacuna de ARNm de Pfizer parece ser al menos tan efectiva para prevenir la enfermedad como la inmunidad natural adquirida al sobrevivir al COVID-19. Incluso podría ser hasta mejor, en particular para las personas que tuvieron un caso leve de COVID-19. Por lo tanto, si el virus está mejorando su capacidad para evadir la inmunidad adquirida por la vacuna, también debemos preocuparnos de que esté mejorando su capacidad para reinfectar a las personas que ya tuvieron COVID-19.

Pero esas son estimaciones individuales. Las estimaciones grupales también son preocupantes: cuanto más transmisible es un virus, más difícil es lograr que la población alcance la inmunidad colectiva, donde la epidemia se extingue porque el virus termina encontrándose con puros callejones sin salida en personas que ya no pueden ser infectadas. Y cuantos más casos haya, más oportunidades tendrá la variante delta de transformarse en algo más: algo más contagioso, incluso más efectivo en enfermar de manera grave a la gente y más hábil para evadir cualquier inmunidad que hayamos adquirido.

Por lo tanto, esta no es una decisión que vayas a tomar solo por ti. Es una decisión que también estás tomando por otras personas. ¿Vas a simplemente cruzar los dedos y esperar a que todo salga bien mientras el COVID-19 se propaga? ¿O vas a hacer todo lo que esté a tu alcance para derrotar a nuestro enemigo en común?

Respecto al efecto de la variante delta en las personas que solo cuentan con una dosis, el exdirectivo de la OMS ha subrayado que es fundamental «ir rápidamente a por una segunda dosis» para lograr más protección porque quien solo cuenta con la primera vacuna tiene una protección que es únicamente del 33%.

En este sentido, Rafael Bengoa ve esencial establecer medidas que contribuyan a frenar la pandemia por cuestiones sanitarias y también para generar un mensaje de confianza: «Es importante dar señales de restricciones nuevas porque en el extranjero dirán que nos lo hemos tomado en serio y que se está controlando la variante. Por tanto, igual en agosto vuelven a cambiar de opinión respecto a España y el turismo».

Todos estamos juntos en esta batalla, y ninguno de nosotros estará a salvo hasta que todos, en todas partes, lo estén.

Seguridad de Pacientes. Penalidades por Condiciones adquiridas (eventos adversos)en el hospital.

Penalizaciones. Cómo impactan en la mejora y calidad de atención. O terminan siendo un ajuste.

Se postea un trabajo que desarrolla un análisis interesante, de un comportamiento de reducción de las notificaciones de las condiciones adquiridas (eventos adversos) en el hospital en los primeros años de implementación de las penalizaciones de no pagar por las complicaciones, pero este efecto se está mesetando, y tendríamos que analizar si no hay que modificar los incentivos, para disminuir la variabilidad para disminuir el riesgo. Este efecto positivo inicial, de no pagar por las complicaciones debería ser revisado. Reanalizado y ver que otro abordaje se consigue. Sería importante observar si esto se podría impulsar desde la superintendencia de servicio de salud como incentivo a la calidad, pero al mismo tiempo debería lograrse un incentivo a la inversión en procesos certificados de seguridad paciente. Aproximadamente un 5% del valor de contratación.

La medición es importante: cambiar los cálculos de penalización según el programa de reducción de enfermedades adquiridas en el hospital (HACRP) le cuesta a los hospitales millones

Olga A. Vsevolozhskaya ,Karina C. Manz , Pierre M. Zephyr yTeresa M. Waters

Las afecciones adquiridas en el hospital (HAC) colocan a los pacientes en mayor riesgo de complicaciones de salud futuras y pueden indicar una atención de mala calidad en el hospital. Desde octubre de 2014, los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS), bajo el Programa de Reducción de Condiciones Adquiridas por el Hospital (HACRP), han penalizado a los hospitales en el cuartil de peor desempeño de las medidas de calidad de HAC; es decir, los hospitales con un puntaje total de HAC por encima del percentil 75 están sujetos a una multa del uno por ciento sobre sus ingresos de Medicare, que se evalúa cuando CMS paga un reclamo.

Las sanciones impuestas bajo HACRP son considerables (Fig.  1 ). Si bien las primeras evaluaciones de HACRP informaron reducciones acumulativas en las condiciones adquiridas en el hospital [ 1 , 2 ], estudios más recientes [ 3 – 7 ] no han encontrado una asociación clara entre la recepción de la penalización HACRP y la calidad de la atención hospitalaria. Por ejemplo, evidencia reciente sugiere que los hospitales penalizados por HACRP tenían más acreditaciones de calidad, ofrecían un mayor número de servicios avanzados, eran importantes instituciones de enseñanza y tenían un mejor desempeño en otros procesos y medidas de resultado [ 7]. Otra investigación encontró que bajo HACRP, CMS asignó diferentes puntajes a hospitales cuyo desempeño era estadísticamente igual y penalizó al 25% de los hospitales independientemente de la significación estadística de la diferencia entre su desempeño y otros [ 4 ].

Figura 1

El número de hospitales no baja significativamente, tampoco el monto de la penalización. El vínculo empírico entre las sanciones HACRP y la calidad de la atención hospitalaria puede verse empañado aún más por cambios repetidos en la metodología de calificación del programa. La puntuación total de HAC es una suma ponderada de dos puntuaciones de dominio. Dominio 1 se basa en la Agencia para la Investigación y Calidad (AHRQ) Paciente Indicador de seguridad 90 (PSI-90) puntaje compuesto [ 8]. El Dominio 2 se basa en las medidas de Infección Asociada en Atención Médica (HAI) de la Red Nacional de Seguridad Sanitaria (NHSN) de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC). Tanto las medidas del Dominio 1 como del Dominio 2, así como sus ponderaciones individuales en la puntuación total de HAC, se someten a actualizaciones anuales para abordar las preocupaciones de las partes interesadas y alinear mejor las medidas con los objetivos de las políticas. Es posible que estos ajustes repetidos, aunque bien intencionados, sean al menos parcialmente responsables de la falta de asociación observada entre el estado de la sanción y la calidad de la atención.

Como uno de los programas hospitalarios de pago por desempeño más grandes de Medicare, HACRP está destinado a respaldar el objetivo de CMS de vincular los pagos de Medicare con la calidad de la atención hospitalaria. La sensibilidad de las sanciones del HACRP a las actualizaciones anuales del programa, en lugar de las diferencias en el desempeño del hospital, es especialmente importante dada la expansión planificada de Medicare de los modelos de pago basados ​​en el valor. Utilizando el alta hospitalaria de Medicare y los datos de NHSN para hospitales en 14 estados, y las metodologías de puntuación HACRP para los años fiscales (FY) 2015-2018, examinamos el impacto de los cambios en los algoritmos de puntuación HACRP en el estado de las sanciones hospitalarias.

 Pesas individuales PSI-90 / POAPesas PSI-90 recalibradas
Versión de software AHRQ PSI-904.5a (AF15-16)5.0.1 (año fiscal 2017)6.0.2 (año fiscal 2018)
Úlcera por presión (PSI-03)0.2303 / 0.02200.03910.0557
Neumotórax iatrogénico (PSI-06)0.0545 / 0.07080.09050.0493
Infecciones del torrente sanguíneo asociadas a la vía central (PSI-07)0.0563 / 0.06520.0301
Fractura posoperatoria de cadera (PSI-08)0,0025 / 0,00110,00250,0093
Hemorragia y hematoma perioperatorios (PSI-09)0.0820
Lesión renal aguda posoperatoria (PSI-10)0.0466
Insuficiencia respiratoria posoperatoria (PSI-11)0.3109
Embolia pulmonar perioperatoria o trombosis venosa profunda (PSI-12)0.2572 / 0.25790.35700.1954
Sepsis posoperatoria (PSI-13)0.0603 / 0.07420.07980.2318
Dehiscencia de la herida posoperatoria (PSI-14)0,0097 / 0,01650.01830.0121
Punción o laceración accidental (PSI-15)0.3292 / 0.49170.38270,0067
Indicador de POA presente en la admisión; si POA disponible en los datos, el software AHRQ utilizó un conjunto diferente de pesos.   

En los años fiscales 2015 y 2016, CMS calculó medidas de PSI-90 a nivel hospitalario basándose en la versión 4.5a del software AHRQ PSI [ 13 ]. Las tasas de enfermedades individuales adquiridas en el hospital se ponderaron en función de su volumen, utilizando datos de alta de todos los pagadores de HCUP SID de 2012 para pacientes de 18 años o más [ 12 ]. Este enfoque de ponderación no refleja necesariamente el daño correspondiente. Por ejemplo, PSI-15 se ponderó mucho porque ocurría con frecuencia; sin embargo, es posible que un pinchazo leve no haya provocado daños graves. La ponderación basada en el volumen brindó a los hospitales la oportunidad de mejorar su desempeño al enfocarse en las ISP que ocurren con frecuencia en lugar de las más dañinas [ 14 , 15 ].

En el año fiscal 2017, se revisaron los pesos de las medidas de los componentes de PSI-90 y CMS calculó una medida compuesta reponderada utilizando la versión 5.0.1 del software AHRQ PSI [ 16 ]. El software recalibrado modificó los pesos compuestos de PSI-90 en función de los volúmenes de PSI de los componentes derivados de los datos de reclamaciones de Medicare FFS de julio de 2012 a junio de 2014, en lugar de los datos de alta de todos los pagadores de HCUP SID de 2012 para pacientes de 18 años o más (como en AHRQ PSI versión 4.5a ).

En el año fiscal 2018, en respuesta a las preocupaciones de que el esquema de ponderación del PSI-90 se basaba en el volumen de los PSI en lugar del daño asociado, CMS utilizó un nuevo conjunto de pesos (incorporado en la versión 6.0.2 del software AHRQ PSI) para calcular el Puntuación del dominio 1 de HACRP [ 17 ]. Estos nuevos pesos incorporaron el volumen y el daño de los PSI individuales de acuerdo con un índice de gravedad. Además, se eliminó PSI-07 (infecciones del torrente sanguíneo asociadas a la vía central) para evitar el doble recuento de CLABSI como un componente de PSI-90 en el dominio 1 y como un resultado separado en el dominio 2.

Cambios en la medida del dominio 2

Los datos de las infecciones asociadas a la atención médica (HAI) de la Red Nacional de Seguridad Sanitaria (NHSN) se han utilizado para construir puntuaciones de dominio 2 de HACRP.

En el primer año del HACRP (año fiscal 2015) [ 13 ], el Dominio 2 incluyó SIR para Infecciones del torrente sanguíneo asociadas a la vía central (CLABSI) e Infección del tracto urinario asociada al catéter (CAUTI). Las puntuaciones del dominio 2 se ampliaron para incluir la infección del sitio quirúrgico (SSI) en el año fiscal 2016, seguida de la bacteriemia por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (MRSA) y la infección por Clostridium difficile (CDIF) en los años fiscales 2017 y 2018 [ 17 ]. Además, en el año fiscal 2018, el dominio 2 CLABSI y CAUTI SIR se expandieron de las medidas solo de la UCI para incluir tanto a los pacientes de la UCI como a los de la sala.

Cambios en la metodología de puntuación de hACRP

Para determinar el puntaje HAC total de un hospital, CMS utilizó una metodología de puntaje basada en decil en los años fiscales 2015, 2016 y 2017, pero cambió a la metodología de puntaje z ganadora en el año fiscal 2018.

Según la metodología de puntuación basada en decil, cada hospital recibió dos puntuaciones de clasificación relativas, que van del 1 al 10, según sus medidas de Dominio 1 y Dominio 2. La puntuación del Dominio 1 de un hospital se determinó únicamente por su PSI-90, mientras que su puntuación del Dominio 2 se determinó mediante las medidas de HAI informadas. Los hospitales con al menos una puntuación de HAI informada a NHSN recibieron una puntuación de Dominio 2 basada en el promedio de sus SIR informados. Los hospitales sin al menos un puntaje de HAI informado (a) no recibieron un puntaje de Dominio 2 porque tenían una excepción de HAI, y su puntaje de HAC total se basó únicamente en el desempeño del Dominio 1 o (b) tenían el puntaje del Dominio 2 establecido en el máximo (es decir, 10 puntos) [ 13 , 16 ].

A diferencia del enfoque basado en deciles, la metodología de puntuación z ganada utiliza puntuaciones continuas basadas en medidas sin procesar (en lugar del rango relativo de 1 a 10). Si la medida de HAI individual de un hospital cae por debajo del percentil 5 (o por encima del percentil 95), según todos los hospitales elegibles que informan la medida, se establece igual al valor del percentil 5 (95). Luego, cada medida de HAI se convierte en una puntuación z estandarizada. Si un hospital no presentó ninguna medida del Dominio 2 y no recibió una excepción de HAI, se aplicó la puntuación z máxima ganada para el Dominio 2; de lo contrario, no se calcula la puntuación del Dominio 2.

Para el año fiscal 2015, CMS aplicó una ponderación del 35% para el Dominio 1 y del 65% para el Dominio 2 para determinar la puntuación total de HAC; para el año fiscal 2016, esto cambió al 25% para el dominio 1 y al 75% para el dominio 2. En el año fiscal 2017 y 2018, las ponderaciones cambiaron nuevamente: 15% para el dominio 1 y 85% para el dominio 2. Como se señaló anteriormente, si un hospital solo tenía datos para una puntuación de dominio, CMS aplicó el 100% de peso a este dominio. Según el enfoque de puntuación basado en decil (año fiscal 2015-17), la puntuación total de HAC de un hospital representaba el decil del desempeño de un hospital, con un rango entre 1 y 10. Según el método de puntuación z de winorized (año fiscal 18), las puntuaciones totales de HAC iban desde – 3 a + 3. En todos los años, los hospitales con un puntaje total de HAC por encima del percentil 75 de la distribución estaban sujetos a una reducción de pago del 1%.

Enfoque analítico

Las puntuaciones totales de HAC para los años fiscales 2015-2018 sirvieron como resultado de nuestro estudio principal 

Identificamos n = 1704 hospitales en 14 estados para los cuales se pudieron calcular las puntuaciones del Dominio 1 yn= 1105 hospitales en aquellos estados para los cuales al menos una medida de Dominio 2 se informó a NHSN para el período de evaluación de interés. Para cada hospital, la puntuación total de HAC se calculó según las metodologías de puntuación de los años fiscales 2015, 2016, 2017 y 2018 de dos formas diferentes. Primero, dado que no teníamos información sobre si un hospital recibió la excepción de HAI, asumimos que los hospitales sin una medida del Dominio 2 tenían la excepción requerida y la puntuación total de HAC era igual al valor del Dominio 1. En un segundo análisis (alternativo), asumimos que los hospitales sin una medida del Dominio 2 no tenían la excepción requerida y se empleó la puntuación máxima del Dominio 2. Luego, Se asignó una variable binaria (1 = sí o 0 = no) de si un hospital recibió una multa de pago según una metodología de puntuación específica en función de la puntuación percentil de un hospital dentro de la muestra del estudio. Esta información se utilizó para evaluar el grado en que los cambios en los algoritmos de puntuación de HACRP afectaron el estado de la sanción hospitalaria.

El alcance cambiante de las medidas CLABSI y CAUTI empleadas por HACRP durante el período de tiempo del estudio (ampliado de UCI solo a UCI más salas seleccionadas en la puntuación del año fiscal 2018) también nos obligó a predecir ciertas medidas solo de UCI no incluidas en los datos disponibles públicamente a través del Hospital Comparar archivo de datos.

Para construir las puntuaciones del Dominio 2 según las metodologías de los años fiscales 2015-2017, utilizamos una técnica de aumento de gradiente extremo, implementada a través del paquete de software R xgboost [ 19], para predecir los SIR CLABSI y CAUTI para el año fiscal 2016 solo para las UCI. Realizamos una división 70/30 de los datos del año fiscal 2015 para entrenar y evaluar el modelo. Las variables predictoras adicionales que se incluyeron a nivel hospitalario incluyeron: SIR para UCI y salas seleccionadas, recuento de camas hospitalarias con personal y preparadas, ingresos hospitalarios totales, personal FTE en el hospital y porcentaje del total de días de internación cubiertos por Medicare y Medicaid . Se utilizó el error cuadrático medio (RMSE) para evaluar la precisión de la predicción, que fue RMSE = 0,40 para CLABSI y RMSE = 0,30 para medidas CAUTI. Por último, predijimos los SIR CLABSI y CAUTI 2016 para las UCI solo para calcular las puntuaciones del Dominio 2 según los métodos de puntuación de los años fiscales 2015-2017.

Resultados

Las puntuaciones totales de HAC y sus características resumidas se proporcionan en Archivos adicionales  1 : Tabla A1.

A un total de 1704 hospitales se les asignó un puntaje total de HAC para cada año fiscal, con 426 por encima del valor de corte del percentil 75 para la evaluación de multas. Como se señaló anteriormente, los percentiles 75 empíricos para nuestros datos no coincidieron exactamente con los límites informados por CMS (Archivos adicionales  1: Tabla A1). No obstante, los puntos de corte totales de la puntuación HAC que se calcularon bajo el supuesto de que ningún dato enviado a la NHSN implicaba que ninguna puntuación del Dominio 2 coincide con los valores de corte informados por CMS, mientras que el enfoque alternativo superó significativamente estos puntos de corte. Por esta razón, nuestros resultados principales, que reflejan la suposición de que «ningún dato enviado a la NHSN implica que no hay puntuación de Dominio 2», se presentan a continuación, mientras que nuestros resultados alternativos que reflejan la suposición de que «ningún dato enviado a la NHSN implica una puntuación máxima de Dominio 2» Archivos adicionales  1 . Debido a que los dos enfoques simplemente cambian los puntajes totales de HAC (agregando el valor máximo del Dominio 2 versus cero), las clasificaciones relativas no cambian significativamente y los dos conjuntos de resultados apoyan las mismas conclusiones.

Al comparar el estado de las sanciones hospitalarias en función de varias metodologías de puntuación de HACRP a lo largo del tiempo, encontramos una superposición significativa entre los hospitales sancionados al utilizar las metodologías de puntuación de los años fiscales 2015 y 2016 (95%) y entre las metodologías de los años fiscales 2017 y 2018 (46%), pero diferencias sustanciales entre los primeros vs años posteriores (Fig.  2 ; Archivos adicionales  1 : La Figura A3 es una versión de esta figura pero con los valores máximos de puntuación del Dominio 2 asignados). Además, solo el 15% de los hospitales fueron elegibles para recibir sanciones en los cuatro años / metodologías de calificación.

Para investigar si los cambios en el estado de la sanción se debieron a pequeños cambios impulsados ​​por la agrupación ajustada de las puntuaciones de HAC alrededor del umbral de sanción, examinamos los cambios en las clasificaciones relativas de todos los hospitales (sancionados o no) según la metodología de puntuación de HACRP (Archivos adicionales  1: Figuras A2 y A4). Tenga en cuenta que una agrupación ajustada de las puntuaciones de HAC en el umbral de penalización puede indicar que, según el método de puntuación, un hospital «apenas lo logró» por encima o por debajo del límite de penalización, lo que implica un rendimiento relativamente estable del algoritmo de penalización. Como muestran las Figuras A2 y A4 adicionales, encontramos cambios significativos en la clasificación (relativa) del hospital según los métodos de puntuación HACRP del año fiscal 2016, 2017 y 2018, independientemente de cómo se asignaron los valores del Dominio 2 con datos faltantes de NHSN. Estos resultados indican que la clasificación relativa de los hospitales fue impulsada principalmente por cambios en la definición del Dominio 1.

Discusión

En esta evaluación del Programa de Reducción de Condiciones Adquiridas en el Hospital que utiliza datos de alta de Medicare y NHSN para hospitales en 14 estados, informamos dos hallazgos principales. Primero, encontramos una sensibilidad sustancial de las sanciones de HACRP a las actualizaciones anuales del programa. En segundo lugar, los cambios en el estado de penalización del hospital fueron impulsados ​​principalmente por cambios en la definición del Dominio 1.

Encontramos la mayor superposición en los hospitales penalizados entre el año fiscal 2015-2016, lo que refleja un cambio de puntuación relativamente modesto entre estos dos años, la introducción de SSI en el Dominio 2 (Fig.  2 ). Sin embargo, cuando comparamos los hospitales sancionados entre los métodos de puntuación del año fiscal 2016 y 2017, la superposición disminuyó a solo el 40% ( n = 169 de 426). Esta disminución fue completamente atribuible a la reponderación de los PSI individuales en el Dominio 1, porque la mayoría de los hospitales sancionados ( ∼  60%) no informaron ninguna medida del Dominio 2. De manera similar, la falta de superposición entre los hospitales penalizados del año fiscal 2017 y 2018 también fue impulsada por otra recalibración del PSI-90.

Nuestros hallazgos plantean preocupaciones importantes sobre la eficacia y la equidad del programa HACRP a lo largo del tiempo. El estado de penalización bajo este programa ha sido impulsado en gran medida por recalibraciones del PSI-90, más que por diferencias significativas en el desempeño del hospital. Utilizando los mismos datos de desempeño durante cuatro años del programa, encontramos que solo el 15% de los hospitales habrían recibido sanciones con todos los métodos de calificación. Por lo tanto, las sanciones HACRP evaluadas (e informadas públicamente) son, en el mejor de los casos, indicadores muy inestables del desempeño hospitalario, que brindan muy poca orientación a los hospitales sobre la mejora de la seguridad del paciente y muy poca información a los pacientes que buscan identificar hospitales «más seguros». En el peor de los casos, el programa HACRP evalúa sanciones en un conjunto relativamente aleatorio de hospitales y simplemente proporciona recursos financieros adicionales al programa Medicare. La inestabilidad de las medidas HACRP es una preocupación constante. Tanto en el año fiscal 2019 como en el año fiscal 2020, las ponderaciones del dominio 1 se ajustaron una vez más [20 ]. Además, a partir del año fiscal 2020, ambos dominios se ponderarán por igual y, a partir del año fiscal 2021, los puntajes z winorizados también se ponderarán [ 20 ].

Las medidas de desempeño poco confiables también estimulan la ineficiencia en nuestro sistema de salud. Los hospitales con sanciones elevadas realizarán inversiones en su infraestructura de calidad y seguridad para evitar futuras sanciones. Cuando estas penalizaciones reflejan caprichos de medición en lugar de diferencias reales de desempeño, muchos hospitales que son realmente menos seguros invertirán menos en la mejora, mientras que aquellos que son realmente más seguros pueden desviar recursos de otras mejoras en la atención al paciente simplemente debido a la penalización. La desconexión entre las sanciones y las inversiones hospitalarias efectivas en la mejora de la calidad se ha planteado en el contexto de otros programas de sanciones de Medicare [ 21 ].

El uso ineficiente de los recursos es especialmente preocupante para los hospitales de bajo margen, como los que atienden a poblaciones vulnerables y de bajos ingresos. Los hospitales de red de seguridad y de enseñanza tienen más probabilidades de recibir sanciones HACRP [ 15 ]. Estas sanciones económicas, combinadas con la incapacidad de dirigir eficazmente los escasos recursos para mejorar la seguridad, pueden ampliar aún más las disparidades en la atención médica para las poblaciones atendidas por estos hospitales. Investigaciones anteriores han hecho sonar la alarma con respecto al impacto de las sanciones de pago por desempeño en las disparidades de salud [ 22 – 24 ]; Nuestro trabajo agrega una nueva faceta a este debate: el impacto perjudicial de las sanciones en la capacidad de estos importantes hospitales para mejorar de manera efectiva la atención a los pacientes a los que atienden.

Nuestros hallazgos brindan algunas ideas sobre cómo mejorar el programa HACRP. Si bien los cambios en los métodos de puntuación del Dominio 1 y del Dominio 2 se basaron en la retroalimentación de las partes interesadas y la mejora del programa, efectivamente «movieron los postes de la meta» después de que concluyeron los períodos de desempeño. Para lograr la máxima eficacia, los cambios en el programa deben comunicarse en una forma y un plazo que permitan a los hospitales realizar las inversiones adecuadas en infraestructura y cambios en la atención al paciente. También sugerimos precaución al considerar múltiples cambios en el programa durante un corto período de tiempo, ya que estos cambios contribuyen a la incertidumbre del hospital con respecto al estado de la sanción y pueden limitar su voluntad de buscar mejoras particulares.

Limitaciones

Debido a las limitaciones de los datos, no pudimos incluir todos los hospitales sujetos al programa HACRP en nuestros análisis. Nuestro conjunto de datos más limitado que se centra en 14 estados implica que el límite del percentil 75 en nuestros datos no necesariamente coincide con el utilizado por CMS para identificar los hospitales sujetos a una sanción. Debido a que nuestro objetivo era explorar la sensibilidad de las sanciones de HACRP a las actualizaciones anuales del programa, en lugar de reproducir los resultados de CMS, es poco probable que esta limitación afecte nuestras conclusiones.

Nuestros análisis también se basaron en un modelo de predicción para CLABSI y CAUTI SIR para calcular las medidas del Dominio 2 bajo las metodologías CMS FY 2015-2017. Esto también fue impulsado por limitaciones de datos. No obstante, es probable que el impacto del error de predicción en las medidas del Dominio 2 sea mínimo porque las sanciones del año fiscal 2015-17 se basaron en la clasificación relativa en lugar de los valores reales.

Conclusión

Las primeras evaluaciones del programa HACRP sugieren un impacto positivo en las enfermedades adquiridas en el hospital. Nuestro trabajo, combinado con estudios anteriores que cuestionan el vínculo entre las sanciones HACRP y la calidad de la atención hospitalaria, sugiere que las sanciones HACRP no son indicadores confiables del desempeño hospitalario, lo que genera ineficiencias y potencialmente agrave las disparidades en la atención médica. Recomendamos precaución al considerar modificaciones adicionales al programa HACRP para limitar la aleatoriedad de las sanciones que caracterizan la historia del programa.

Muertes por covid en vacunados

Ha habido 791 muertes en los EE.UU. de personas completamente vacunadas, por lo que desafortunadamente no podemos reclamar completamente el 100% de protección contra la muerte por Covid-19 con las vacunas. Aún así, esto, por supuesto, hay una diferencia altamente significativa en comparación con las muertes en personas no vacunadas. Se puede morir estando vacunado. Por ello hay que seguir con las medidas de prevención.

A partir del 1 de mayo de 2021, los CDC pasaron de monitorear todos los casos de avance de vacunas reportados a centrarse en identificar e investigar solo los casos hospitalizados o fatales debido a cualquier causa. Este cambio ayudará a maximizar la calidad de los datos recopilados sobre los casos de mayor importancia clínica y de salud pública.

Los datos anteriores sobre todos los casos de avance de vacunas reportados a los CDC de enero a abril de 2021 están disponibles.

Los departamentos de salud estatales reportan casos de avance de vacunas a los CDC. Los CDC ahora monitorean los casos de avance de vacunas hospitalizados o fatales reportados para agruparse por demografía de pacientes, ubicación geográfica, tiempo desde la vacunación, tipo de vacuna y linaje de SARS-CoV-2. Los datos reportados incluyen casos de avance hospitalizados o fatales debido a cualquier causa, incluidas las causas no relacionadas con COVID-19.

En la mayor medida posible, se recogen muestras respiratorias que dan positivo para el ARN del SARS-CoV-2 para su secuenciación genómica a fin de identificar el linaje del virus que causó la infección.

Algunos departamentos de salud pueden continuar reportando todos los casos de avance de vacunas a la base de datos nacional y pueden continuar presentando muestras a los CDC para su secuenciación. Sin embargo, los CDC centrarán su monitoreo en los casos hospitalizados y fatales reportados.

Hasta el 12 de julio de 2021, más de 159 millones de personas en Estados Unidos habían sido completamente vacunadas contra el COVID-19.

Durante el mismo tiempo, los CDC recibieron informes de 48 estados y territorios de Estados Unidos de 5.492 pacientes con infección por COVID-19 que fueron hospitalizados o murieron.

Casos de avance de vacunas hospitalizados o fatales reportados a los CDC5,492
Mujeres2,680(49%)
Personas de ≥65 años4,109(75%)
Infecciones asintomáticas1,107(20%)
Hospitalizaciones*5,189(94%)
Muertes†1,063(19%)

*1,456 (28%) de 5.189 hospitalizaciones reportadas como asintomáticas o no relacionadas con COVID-19.
†272 (26%) de 1.063 casos mortales reportados como asintomáticos o no relacionados con covid-19.

Los datos anteriores sobre todos los casos de avance de vacunas reportados a los CDC de enero a abril de 2021 están disponibles.

Cómo interpretar estos datos

El número de infecciones por avance de la vacuna contra el COVID-19 reportadas a los CDC probablemente sea un recuento insuficiente de todas las infecciones por SARS-CoV-2 entre las personas completamente vacunadas. La vigilancia nacional se basa en la presentación de informes pasivos y voluntarios, y es posible que los datos no sean completos o representativos. Estos datos de vigilancia son una instantánea y ayudan a identificar patrones y buscar señales entre los casos de avance de la vacuna.

Los datos sobre los pacientes con infección por irrupción vacunal que fueron hospitalizados o murieron se actualizarán regularmente. Se están llevando a cabo estudios en múltiples sitios de ee.uu. que incluirán información sobre todas las infecciones por avance de la vacuna, independientemente del estado clínico, para complementar la vigilancia nacional.

Las vacunas contra la COVID-19 son efectivas

  • Los casos de avance de vacunas ocurren en solo un pequeño porcentaje de personas vacunadas. Hasta la fecha, no se han identificado patrones inesperados en la demografía del caso o las características de la vacuna entre las personas con infecciones de avance de vacunas notificadas.
  • Las vacunas contra el COVID-19 son efectivas. Los CDC recomiendan que todas las personas mayores de 12 años reciban una vacuna contra el COVID-19 tan pronto como puedan.
  • Las personas que han sido completamente vacunadas pueden reanudar las actividades que hacían antes de la pandemia.

Calidad y seguridad en tiempos de Coronavirus:diseña mejor, aprende más rápido

John Fitzsimons

Issue Cover

Volume 33Issue 12021

Introducción

La mejora de la calidad de la atención médica (QI) implica diseñar, implementar y aprender sobre los cambios en el sistema necesarios para responder a las necesidades de salud dinámicas de una población.

Si bien el QI generalmente se lleva a cabo de manera electiva, no hay ninguna razón por la que la mentalidad, los conceptos y las herramientas de mejora y ciencia de la seguridad no se puedan aplicar a situaciones agudas o de emergencia. El objetivo de la actividad de mejora en un entorno de crisis debe ser garantizar y mejorar los mejores resultados posibles para los pacientes en sistemas sometidos a una presión aguda y, al mismo tiempo, imponer una carga mínima, o ninguna, adicional al personal sanitario sobrecargado. Las situaciones de emergencia revelan nuevos problemas que requieren nuevas soluciones que pueden, o no, funcionar según lo imaginado. La ciencia de la mejora favorece la generación de buenas ideas antes de probarlas, refinarlas y evaluarlas para un contexto particular.

La ciencia de la seguridad del paciente tiene muchas intervenciones desarrolladas para su uso en situaciones de emergencia y crisis y reconoce que el éxito proviene de la adaptación a condiciones variables [1]. Sabiendo que la seguridad surge de personas que actúan juntas en sistemas complejos y en movimiento, la ciencia de la seguridad se propone actuar sabiamente mejorando el trabajo en equipo y utilizando habilidades no técnicas como la comunicación, la gestión de riesgos y la resiliencia.

Estos dos campos trabajan juntos para implementar la mejora y la seguridad en escenarios cambiantes. A continuación se presentan algunos ejemplos de enfoques y herramientas clave que los equipos pueden encontrar útiles para lograr lo mejor para los pacientes y el personal durante la pandemia de COVID-19. La naturaleza de esta crisis exige nuevas formas de trabajar a un ritmo alarmante. Qi puede ayudarnos a aprender más rápido, pero aún así ser eficiente y basado en la evidencia en la toma de decisiones. También nos facilita fracasar mejor, aprendiendo de forma segura, a pequeña escala y a menor coste, sobre las ideas que no funcionan. Es probable que los organismos profesionales reconozcan cada vez más que, aunque la calidad y la seguridad siguen estando a la vanguardia de la intención, pueden verse comprometidas, y será necesario adaptar las formas habituales de desarrollar normas prácticas.

Ciencia de la mejora

La ciencia de la mejora se basa en teorías, como las articuladas por W. Edwards Deming, que ayudan a identificar las palancas de la mejora, incluida la naturaleza de los sistemas, la psicología del cambio, la comprensión de la variación en los procesos y su medición y cómo se descubren nuevos conocimientos [2]. Estas teorías se pueden utilizar para ver y analizar un sistema o problema, ver cómo el trabajo realmente sucede y comprender las creencias de todos los involucrados antes de considerar formas de mejorar.

Ciclos de aprendizaje rápidos

Este enfoque está en el corazón de todo el trabajo de mejora. Incluso en situaciones de crisis, es importante tener claro el propósito de cualquier esfuerzo de mejora y las estructuras y procesos existentes en juego en un sistema. Cuando un nuevo objetivo es claro, un método, como el Modelo de Mejora [3] (Fig. 1), puede ser utilizado para estructurar un enfoque refinando un objetivo, seleccionando medidas y generando ideas de cambio. Los ciclos iterativos de Plan-Do-Study-Act (PDSA) se utilizan para llevar a cabo pequeñas pruebas de cambio que ayudan a validar o aumentar la intervención (Fig. 2).

Model for improvement [2].
El ciclo de mejora continua de procesos de Shewhart Deming o el planificar, hacer, revisar y actuar.

En los ciclos de aprendizaje rápido (RLC), el objetivo es aprender rápidamente con la menor interrupción posible del trabajo clínico. Esto se puede facilitar centrándose en un período corto, por ejemplo, probar una idea en algún lugar del sistema durante 30-60 minutos, observar y recopilar algunos datos, y luego dar retroalimentación inmediata sobre su viabilidad antes de planificar los próximos pasos. Una vez que un cambio se considera viable, entonces se pueden hacer pruebas rápidas a gran escala, seguidas de propagación a otras áreas si se considera beneficiosa.

El uso de la medición es fundamental para el éxito de los RLCs. El Modelo de Mejora nos desafía a identificar medidas objetivas que se utilizan para apoyar cualquier creencia de que un cambio está llevando a una mejora. Estas medidas pueden incluir el resultado deseado (por ejemplo, la reducción de la infección adquirida en el lugar de trabajo), así como las estructuras (por ejemplo, la disponibilidad de equipos de protección personal adecuados, EPP) y los procesos (por ejemplo, el uso correcto y el uso de EPP) que influyen en él. Es importante mantener la conciencia de la variación natural que se produce cuando un parámetro se mide repetidamente y protegerse contra la interpretación errónea de señales aleatorias como evidencia de mejora. Al igual que con otros aspectos de los RLCs, hay compensaciones entre la carga de una medición efectiva y la necesidad de apoyar el grado de creencia de que una mejora es real. Existen enfoques de medición que equilibran estas demandas, incluidos los gráficos de ejecución que se pueden configurar fácilmente utilizando papel o aplicaciones de TI básicas. Los gráficos de ejecución registran datos a lo largo del tiempo y con la adición de una línea mediana permiten la aplicación de reglas simples para interpretar visualmente la validez de las observaciones.

Además de la medición, existen varias herramientas clave que ayudan con los RLCs, una selección de las cuales se incluyen en el recuadro 1. Los enlaces que 4 000 adicionales proporcionan más orientación sobre estas y otras herramientas, así como información más detallada sobre la medición para su mejora.

Recuadro 1

Herramientas de mejora de la calidad que ayudan a generar ideas y guiar los esfuerzos

Asignación de procesosCaptura la secuencia de pasos de un proceso en un diagrama de flujo para admitir la comprensión compartida e identificar oportunidades de mejora. Nos permite ver cómo se está trabajando y luego diseñar cómo se podría hacer para lograr mejores resultados.
Diagrama de espina de pescado también conocido como diagrama de causa y efecto Muestra las distintas entradas que afectan a un resultado determinado. Por lo general, se exploran bajo los siguientes epígrafes: Materiales, Métodos, Equipo, Medio Ambiente y Personas, y se pueden utilizar para analizar el proceso.
Cinco porquésDirige un buen cuestionamiento al reconocer que la primera explicación rara vez es la correcta. Este enfoque se puede utilizar a medida que se identifican los problemas con las herramientas anteriores.
Diagrama de controladoresUna herramienta estratégica que funciona desglosando los factores críticos y las acciones de un objetivo e identificando actividades de apoyo y proporcionando una teoría del cambio.
 Estas y otras herramientas de QI están disponibles en:
QI Toolkit, Ejecutivo de Servicios de Salud, Irlandawww.hse.ie/eng/about/who/qid/nationalsafetyprogrammes/national-quality-improvement-toolkit.html 
Instituto para la Mejora de la Salud (IHI)www.ihi.org/resources/Pages/Tools/Quality-Improvement-Essentials-Toolkit.aspx 
East London NHS Foundation Trust https://qi.elft.nhs.uk/resources/improvement-tools/ 
Zona de Mejora de la Calidad, Turas, NHS Education Scotlandhttps://learn.nes.nhs.scot/1262/quality-improvement-zone/qi-tools 

Ciencia del comportamiento

Toda mejora requiere que los individuos y los grupos cambien su comportamiento. Hay varios recursos para ayudar a mover el comportamiento en la dirección deseada.

Los mejoradores están familiarizados con el concepto de «hacer que sea fácil hacer lo correcto» y la importancia de la motivación al ganar «corazones y mentes». El Modelo de Comportamiento de Fogg(Fig. 2)reconoce estos elementos y destaca la importancia de usar las indicaciones adecuadamente para ayudar a recordar y alentar a las personas a actuar de la manera prevista y enfatizando que un buen diseño (siendo fácil de hacer) reduce la cantidad de motivación e indicaciones requeridas. La combinación de estos elementos es necesaria para diseñar nuevos sistemas que garanticen que los comportamientos críticos, como el lavado de manos o el uso de equipos de protección personal (EPP), se adopten de forma fiable.

Fogg behavior model (Tiny Habits: The Small Changes That Change Everything, BJ Fogg, 2019).

Otro excelente recurso de ciencia del comportamiento es el libro blanco del Marco de Psicología del Cambio del Instituto para la Mejora de la Salud (IHI) [4]. Este documento reconoce que todo cambio requiere poder (agencia) para tomar decisiones de comportamiento y coraje para actuar. También considera cinco dominios de práctica necesarios para lograr y sostener el cambio, incluida la distribución de energía y la necesidad de co-diseño y coproducción. Sin embargo, en situaciones de crisis es posible que estas características deban adaptarse, siempre que sea posible, es aún más probable que la mejora tenga éxito y se mantenga si se concibe y se entrega en asociación.

Por último, una reciente publicación del Instituto de Investigación Económica y Social (ESRI) en Irlanda es rica en ideas basadas en la evidencia sobre cómo lograr los cambios de comportamiento público y organizacional necesarios para hacer frente a la pandemia de COVID-19 [5]. Los temas de comportamiento incluyen el lavado de manos, el contacto facial, el aislamiento social y el comportamiento de espíritu público, la lucha contra los comportamientos indeseables, la comunicación de crisis y la percepción de riesgos.

Estándares de atención de crisis

Qi se basa en la claridad de saber lo que es la calidad. En una situación de crisis, es posible que no sea posible cumplir con los estándares de calidad de los tiempos normales, por lo que se requiere una orientación ética y operativa para adaptarse a los nuevos escenarios. El concepto de estándares de atención de crisis (CSC) es un ejemplo de cómo aplicar un conjunto de principios para ayudar a crear una definición situacional de la calidad [6]. Estos principios incluyen la equidad, el deber de cuidar, el deber de administrar los recursos, la transparencia, la coherencia, la proporcionalidad y la rendición de cuentas. Abordar cuestiones como la administración de los recursos puede dirigir nuevos esfuerzos de QI para evitar el racionamiento de cuidados críticos u otras intervenciones escasas a través de una mejor preparación, conservación, sustitución, adaptación o reutilización de las instalaciones existentes [7].

Ciencia de la seguridad del paciente

La ciencia de la seguridad del paciente también se basa en una amplia base de teorías que se están integrando cada vez más en enfoques como el modelo de la Iniciativa de Ingeniería de Sistemas para la Seguridad del Paciente (SEIPS) [8]. El modelo SEIPS reconoce que la seguridad surge de las múltiples interacciones entre personas, tareas y entornos físicos, así como de las características y culturas organizacionales. A continuación se presentan algunos ejemplos específicos de intervenciones extraídas de la ciencia de la seguridad que son más eficaces cuando forman parte de un sistema de seguridad.

Trabajo en equipo y factores humanos

La atención médica moderna es un deporte de equipo, y muchos profesionales tienen experiencia de trabajar durante largos períodos en equipos efectivos para ofrecer servicios complejos. Sin embargo, las situaciones de crisis ven la creación de nuevos equipos y el desempeño a un alto nivel en poco tiempo. Esto nos pide que identifiquemos las habilidades críticas y enseñables necesarias para que los equipos de atención médica trabajen de manera efectiva. Sobre la base del trabajo de las fuerzas armadas y la aviación, la gestión de recursos de crisis (CRM) se propone como un medio de formación de equipos de alto rendimiento, y hay muchos excelentes recursos y programas específicos de atención sanitaria disponibles [9] [10], [11]. Los objetivos de CRM son, dentro de un entorno de equipo, garantizar la claridad en torno al rol y el liderazgo mientras se centran en habilidades no técnicas esenciales como la comunicación, la conciencia de la situación compartida y la creación de seguridad psicológica (la confianza y la seguridad para hablar).

reuniones breves de equipos.

Los grupos utilizan muchos de los comportamientos destacados anteriormente en el establecimiento de breves reuniones de equipo (<15 min). Estas reuniones revisan el desempeño, crean conciencia compartida de la situación y anticipan los problemas en el período de tiempo antes de la próxima reunión. Esencial para el grupo es la idea de una jerarquía aplanada donde la opinión de todos los presentes es igualmente valorada, escuchada y utilizada para resolver problemas y mitigar daños potenciales [12]. En situaciones de crisis, los grupos ayudan a los equipos a mantenerse conectados y permiten que los temas se compartan abiertamente y se discutan, de modo que se puedan identificar los desafíos futuros y planificar las intervenciones en previsión de que ocurran.

Revisión después de la acción

La revisión después de la acción (AAR) es otra actividad que mejora los buenos comportamientos del equipo al proporcionar un medio estructurado para aprender de cualquier evento. AAR utiliza un modelo de cuatro preguntas [13] para crear un modelo compartido de una situación que puede utilizarse para extraer lecciones. Las cuatro preguntas que deben responder todos los miembros del equipo, de nuevo con una jerarquía aplanada, son las siguientes:

  1. ¿Qué esperábamos que iba a pasar?
  2. ¿Qué ha pasado?
  3. ¿Por qué hubo una diferencia?
  4. ¿Qué podemos aprender o hacer de manera diferente?

AAR se puede utilizar para pequeñas tareas, así como eventos con resultados positivos para garantizar el aprendizaje.

conclusión

La perfección es enemiga de lo bueno cuando se trata de la gestión de emergencias. La velocidad triunfa sobre la perfección. Y el problema en la sociedad que tenemos en este momento es que todo el mundo tiene miedo de equivocarse. Todo el mundo tiene miedo de la consecuencia del error, pero el mayor error es no moverse, el mayor error es quedar paralizado por el miedo al fracaso.

El Dr. Mike Ryan, Director Ejecutivo del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS, ha hablando de la necesidad de una acción internacional rápida ante la crisis del COVID-19 el 13 de marzo de 2020.

La cita anterior pone de relieve la necesidad de actuar en la crisis actual. La pandemia de COVID-19 crea un nuevo paradigma en el que las viejas reglas de compromiso ya no son válidas. Muchos miembros del personal de atención médica tienen experiencia en QI y capacitación en seguridad del paciente que ahora se puede utilizar para responder a los nuevos desafíos. Esta selección de ideas muestra cómo el QI y el pensamiento de seguridad del paciente pueden apoyar buenas decisiones y decisiones, de manera oportuna, al diseñar e implementar nuevos patrones de trabajo, particularmente a nivel de equipo, sala, servicio comunitario y hospital.

Por último, existe una necesidad real de cuidarnos a nosotros mismos y a los demás en este momento, no solo físicamente, sino también psicológica y emocionalmente. La calidad y la seguridad son características de la bondad y de destacar, y compartir y celebrar buenas prácticas es importante para reforzar la resiliencia personal y del equipo. Ahora, más que nunca, debemos tratarnos unos a otros con amabilidad y respeto para que podamos cuidar a muchos lo más posible en el tiempo que tenemos por delante.

COVID-19: habilidades de seguridad del paciente y mejora de la calidad

La pandemia de COVID-19 ha desafiado repentinamente a muchos sistemas de salud. Para responder a la crisis, estos sistemas han tenido que reorganizarse al instante, con poco tiempo para reflexionar sobre los roles a asignar a sus expertos en seguridad del paciente (PS) y mejora de la calidad (QI). En muchos casos, se llamó al personal que tenía experiencia en atención clínica para apoyar las salas y los cuidados críticos. El aporte de las personas que dentro de la organización trabajan en seguridad de pacientes y en calidad ha sido sumamente importante, especialmente para evitar brotes de infecciones por bacterias multirresistentes, aumento de las úlceras por presión, infecciones por catéter, neumonías vinculadas a la asistencia respiratoria mecánica.

Creemos que el conjunto de habilidades del personal de seguridad del paciente y mejora de la calidad es esencial para la implementación exitosa de los cambios necesarios para lograr los resultados deseados. La comprensión de la teoría de sistemas y la complejidad de los sistemas de salud, los factores humanos y las teorías de fiabilidad, y las metodologías de cambio es clave para el éxito de cualquier programa de transformación.

Aquí, sugerimos una estrategia y acciones de cinco pasos a través de las cuales el personal de PS y QI puede contribuir significativamente durante una pandemia al emplear sus habilidades básicas para apoyar a los pacientes, el personal y las organizaciones:

  • Fortalecer el sistema mediante la evaluación de la preparación, la recopilación de pruebas, el establecimiento de capacitación, la promoción de la seguridad del personal y el refuerzo del apoyo entre pares.
  • Comprometerse con los ciudadanos, los pacientes y sus familias para que las soluciones se logren conjuntamente y sean propiedad tanto de los proveedores de atención sanitaria como de las personas que reciben atención y, en particular, de los ciudadanos que deben realizar intervenciones preventivas.
  • Trabajar para mejorar la atención, a través de acciones como la separación de flujos, talleres flash sobre trabajo en equipo y el desarrollo de apoyo a la decisión clínica.
  • Reducir el daño mediante la gestión proactiva del riesgo tanto para los pacientes de COVID-19 como para los que no lo son.
  • Impulsar y expandir el sistema de aprendizaje, para capturar oportunidades de mejora, ajustarse muy rápidamente y desarrollar resiliencia. Esto es crucial ya que se sabe poco sobre el COVID-19 y sus impactos en los pacientes, el personal y las instituciones

Identificar una lista de verificación de preparación adecuada y evaluar la situación

Varias organizaciones, como la Organización Mundial de la Salud (OMS), están ofreciendo listas de verificación para la evaluación de la preparación [1]. La realización de la evaluación permite identificar rápidamente las áreas a mejorar, así como las soluciones, aunque es importante que dichas evaluaciones no simplifiquen indebidamente las complejidades de la preparación. Las listas de comprobación proporcionan una guía, no una solución completa.

Reunir experiencia y evidencia, filtrar, resumir y brevemente

Al comienzo de una pandemia, se sabe muy poco sobre la enfermedad, su comportamiento específico, tratamiento, impacto y evolución. La recopilación de experiencia requiere acceso a una red internacional, para la cual las personas de QI a menudo se colocan de manera única a través de sus conexiones internacionales y afiliaciones con sociedades internacionales que ofrecen recursos basados en la web.

Configurar entrenamiento y simulación justo a tiempo en habilidades que se usan con poca frecuencia

Esto podría incluir, por ejemplo, el desarrollo de instrucciones y simulaciones sobre cómo ponerse y quitarse equipos de protección personal (EPP) o sobre la desinfección del medio ambiente para los limpiadores.

Asesorar y apoyar el liderazgo distribuido

El liderazgo es esencial durante una crisis pandémica, a todos los niveles; sin embargo, los líderes siempre están en riesgo de perder retroalimentación, lecciones y percepciones de la cabecera. Ayude a los líderes con el pensamiento sistémico y el aprendizaje a través de bucles de retroalimentación, promoviendo la deferencia a la experiencia y el liderazgo distribuido. Apoyar y diseñar una comunicación frecuente, concisa y abierta sobre la situación actual. Apoyar la conciencia situacional y el monitoreo de la situación sobre la pandemia y su impacto (incluidos los efectos en la atención de los pacientes con afecciones distintas de la enfermedad pandémica). Como nota a los líderes, todo lo anterior será mucho más fácil si el jefe de PS/QI es incluido en el grupo de trabajo de emergencia.

Promover la seguridad del personal, el bienestar y la seguridad psicológica

Asesorar a los líderes sobre las necesidades de seguridad física y psicológica del personal [2] y sobre las necesidades de información, incluidas las del personal no clínico. Establezca un espacio para que el personal exprese sus temores y preocupaciones, y los transmita, con la confidencialidad adecuada, a los líderes. Promover expresiones frecuentes de gratitud, como se lleva a cabo, por ejemplo, a través de mensajes de vídeo diarios del CEO en un hospital en Pisa, Italia [3]. Conectar a los líderes con los servicios de salud ocupacional para identificar, prevenir y mitigar la fatiga, la privación del sueño y el agotamiento. Configure informes sobre los efectos del estrés acumulativo para las personas expuestas

Organizar el soporte entre pares

Revivir o establecer un programa de apoyo entre pares ad hoc, después de errores, eventos adversos y dilemas éticos. Identificar y comunicar recursos de apoyo a los que los compañeros puedan referir a sus colegas, así como técnicas de manejo del estrés y afrontamiento. Cree formas para que los líderes de equipo se registren con los miembros del equipo que puedan enfermarse.

APOYAR EL COMPROMISO Y EL EMPODERAMIENTO DE LOS PACIENTES, LA FAMILIA Y LA COMUNIDAD

Facilitar la coproducción de soluciones para la prevención, aislamiento, tratamiento y recuperación

Trabajar junto con socios ciudadanos y pacientes para desarrollar soluciones para la autogestión y la prevención. Comunicarse con frecuencia y transparencia con pacientes, familias y ciudadanos.

Ayudar a identificar, desarrollar y difundir herramientas de autogestión de pacientes

En particular, esto debe hacerse para aquellos con afecciones a largo plazo que ahora no tienen acceso a la atención, como la educación y el manejo de la diabetes y otras enfermedades crónicas en el contexto de COVID-19.

Aprovechar o establecer asociaciones con pacientes

Identificar a las personas que se han recuperado o tienen experiencia con otra enfermedad pandémica y que pueden entrenar a otros pacientes y asesorar a los equipos.

Asesorar a los líderes sobre el centrado en la persona durante una pandemia

Con la ayuda de socios pacientes, aconseje a los líderes sobre cómo mantener o desarrollar la atención centrada en la persona. Asesorar sobre la elección del idioma (por ejemplo, «distanciamiento físico» en lugar de «distanciamiento social» [4]) y sobre consideraciones éticas.

Evaluar la equidad en la atención al paciente y la seguridad

Garantizar que la adopción de decisiones sea equitativa en términos de género, clase, condición socioeconómica y origen étnico y corrija las consecuencias negativas de la desigualdad social y económica.

Optimizar la política de visitas

Encuentre maneras de maximizar los beneficios del apoyo familiar mientras cumple con el distanciamiento físico. Evaluar la viabilidad de proporcionar tabletas electrónicas para videollamadas. Ayudar a encontrar soluciones para las visitas al final de la vida.

MEJORAR LA ATENCIÓN CLÍNICA

Participar en la organización de la separación de los flujos de pacientes

Ayudar a diseñar ERs, pisos, RUP o UCI dedicados a la pandemia. Ayuda para cambiar a las teleconsultas.

Proporcionar capacitación en trabajo en equipo justo a tiempo (informes, informes, reuniones, comunicación estructurada, monitoreo de la situación, apoyo mutuo)

Promueva breves escritos y reuniones para resumir nuevas pautas, nuevos consejos para las mejores prácticas e información sobre la situación para apoyar la comunicación horizontal y vertical y ayudar a que todos los miembros del equipo se enogresen a la misma página. Hacer hincapié en los informes, el apoyo mutuo y las entregas estructuradas [5].

Desarrollar el apoyo a la toma de decisiones clínicas

Asista al descubrimiento, a la revisión y al desarrollo rápidos de las ayudas clínicas de la decisión.

REDUCIR EL DAÑO

Actualizar las directrices de control de infecciones

Ayude al equipo de control de infecciones a actualizar las directrices y a ponerse en contacto con los factores humanos y la ergonomía (HF/E) y los expertos en comunicaciones para ayudar a comunicarlos y difundirlos.

Organizar auditorías just-in-time de las principales normas pertinentes

Por ejemplo, la Red de Salud ‘Balcon du Jura’, en Suiza, llevó a cabo una auditoría de cumplimiento de la higiene de manos, con retroalimentación a los equipos, que se llevará a cabo sobre el inicio del brote.

Coordinar la identificación, el análisis y la gestión de riesgos

Organice una lluvia de ideas colaborativa sobre los riesgos y los posibles modos de falla, seguida de soluciones de reducción o mitigación de riesgos. Ejecutar análisis de vulnerabilidades en servicios nuevos y existentes.

Prevenir lesiones por presión asociadas a la pandemia (IP)

Difundir directrices y establecer la formación para evitar que el personal adquiera lesiones cutáneas asociadas al PPE [6]. Difundir y entrenar en las directrices para los IP inducidos por el posicionamiento propenso [6].

IMPULSAR Y AMPLIAR EL SISTEMA DE APRENDIZAJE

Fortalecer las capacidades del sistema de aprendizaje

Hacer hincapié en la importancia de capturar los incidentes relacionados con la crisis, las oportunidades de riesgo y mejora y las innovaciones, así como aprender de las cosas que van bien [7]. Facilitar esa captura entrenando a los médicos o proporcionando coordinadores de aprendizaje junto a la cama, tal como lo concibió el hospital nocturno del NHS de Londres [8]. El papel de sus coordinadores es recopilar ideas y datos de la cabecera, retroalimentarlos a un foro de aprendizaje diario e ingresar datos sobre incidentes y daños en el Sistema Electrónico de Reporte de Incidentes. El coordinador también proporciona una ruta a través de la cual informar a los médicos de cabecera de manera confiable sobre los cambios operativos y compartir nuevos aprendizajes.

Contribuir a la resolución de problemas y a la generación de soluciones

Contribuir al análisis de las necesidades planteadas por la pandemia, a través del mapeo de procesos, el diseño y rediseño de los procesos de prestación de atención y los programas de implementación rápida. Apoye la solución de la escasez de EPP.

Promover una cultura de seguridad, resiliencia y aprendizaje

Esta es una parte central del trabajo rutinario [2]. Durante una crisis, reforzar una cultura de aprendizaje, no señalar con el dedo, estar orientado a la solución y aprender de lo que va bien, así como de los incidentes, son más importantes que nunca. Ser un motivador, un modelo a seguir en la resiliencia; promover la adaptabilidad y la flexibilidad en primera línea.

Facilitar las contribuciones just-in-time de HF/E

Traer expertos en IC/E para contribuir a la creación e implementación de programas de cambio de comportamiento y rediseños de flujo de procesos para pacientes, personal y población. Organizarse para que el flujo de pacientes sea rediseñado por un equipo multidisciplinario que incluya experiencia en IC/E, combinando los modos de falla de la atención médica y los análisis de efectos (HFMEA) con simulaciones y debriefings in situ [9].

Apoyar los ciclos de aprendizaje colaborativo en primera línea y cosechar lecciones

Aprenda cómo responde la enfermedad a las intervenciones. Reforzar la información conocida sobre cómo mantener a la fuerza laboral segura. Realizar pruebas rápidas de la implementación de nuevos hallazgos de la literatura.

Contribuir al análisis de datos, representación e interpretación de la variación

Esto puede incluir el modelado del brote, la configuración y actualización de un panel de control de pandemias y la creación de gráficos de corrida y gráficos de control para identificar y analizar la variación. Apoyar y ayudar a interpretar las pruebas de cambio.

Discusión

Hacer frente a una pandemia requiere principalmente habilidades en virología, serología y cuidados intensivos y otras disciplinas relacionadas con la infección. Sin embargo, en paralelo con el manejo de la infección, los servicios de salud de todo el mundo están involucrados en un proceso masivo y rápido de cambio organizacional, al que las personas de calidad y seguridad pueden aportar una experiencia, conocimientos y conocimientos considerables. Pueden ayudar a evaluar y desarrollar la preparación, recopilar evidencia y experiencia, asesorar y apoyar el liderazgo, recordar a todos que no hay seguridad del paciente sin seguridad del personal, aprovechar el aprendizaje organizacional y conectarse con expertos y socios de pacientes. Estas actividades ayudarán a permitir que la compasión, la seguridad y el respeto surjan de la turbulencia. En los próximos meses, el ingenio de QI y PS también será invaluable para ayudar a manejar el impacto en otros pacientes cuyo tratamiento se retrasa, interrumpe o cancela, en términos tanto de la interrupción inmediata como del proceso subsiguiente de un mayor cambio organizacional para reparar nuestros servicios de salud dañados y los muchos pacientes y familias afectados, tanto con como sin COVID-19.

El costo financiero y humano del error médico

Realizado por el Betsy Lehman Center for Patient Security.

En las dos últimas décadas se han realizado progresos considerables en la mejora de la seguridad de la asistencia sanitaria de los pacientes. Gran parte de este trabajo ha sido realizado por hospitales en Massachusetts y en todo el país. Sin embargo, el error médico continúa causando cientos de miles de muertes y lesiones cada año en los Estados Unidos

Los eventos de seguridad prevenibles ahora ocurren en 115 de cada 1,000 hospitalizaciones,3 costando a los pagadores un promedio de $8,000 por admisión.

Para aumentar nuestro conocimiento sobre el impacto del error médico prevenible en Massachusetts, el Centro Betsy Lehman realizó dos estudios.

El primer estudio analizó el valor de un año de datos de reclamos de seguro de salud para contar el número de errores médicos en una variedad de entornos de atención médica utilizando casi 100 códigos de diagnóstico que estudios anteriores de Acerca de este informe han demostrado estar asociados con daños prevenibles para el paciente.

Luego midió el costo de los servicios de atención médica después del error.

El segundo estudio comenzó con una encuesta de muestra aleatoria de 5,000 hogares de Massachusetts que identificó a casi 1,000 personas que informaron haber experimentado un error médico en su propio cuidado o en el cuidado de un miembro del hogar o de una familia cercana en los cinco años anteriores. En una encuesta de seguimiento, 253 de estas personas compartieron información detallada sobre los impactos de esos errores y sobre la comunicación o el apoyo que recibieron de los proveedores de atención médica después de los errores.

En resumen, los proveedores de Massachusetts en todos los lugares donde se brinda atención médica enfrentan los mismos desafíos de seguridad del paciente que persisten en todo el país.

Este estudio descubrió casi 62,000 errores médicos, que fueron responsables de más de $ 617 millones en reclamos de seguro de atención médica en exceso en un solo año, solo superando el uno por ciento de los gastos totales de atención médica del estado para 2017.

Debido a que algunos de los tipos más comunes de errores (por ejemplo, errores de medicación y diagnóstico) no se pueden identificar de manera confiable utilizando datos de reclamos de seguro de salud, estas cifras subestiman tanto la incidencia total como el costo. De nuestras encuestas, aprendimos que muchas de las personas que reportan experiencias recientes con errores médicos están sufriendo daños conductuales, físicos, emocionales y financieros duraderos.

Las personas informan que han perdido la confianza en el sistema de salud y algunas evitan no solo a los médicos y las instalaciones responsables de sus lesiones, sino a la atención médica por completo. Además, la mayoría de los encuestados expresaron su insatisfacción con la forma en que sus proveedores de atención médica se comunicaron con ellos después de los errores.

Un hallazgo importante y prometedor es que en los casos en que los proveedores se comunicaron más abiertamente, los pacientes reportan menos daño emocional y evitan la atención médica. Los desafíos son grandes, pero también lo son las oportunidades de mejora, particularmente en Massachusetts. Además de presentar los hallazgos de la investigación, este informe propone una respuesta coordinada a través de la cual los proveedores, los legisladores y el público del Commonwealth pueden comenzar a acelerar la mejora de la seguridad y la calidad, y una vez más liderar a la nación en un desafío urgente de atención médica.

Las inversiones en la mejora de la seguridad en Massachusetts y a nivel nacional están marcando la diferencia, particularmente en los hospitales. A principios de este año, la Agencia para la Investigación y Calidad de la Atención Médica y los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) publicaron datos que muestran que nueve tipos de afecciones adquiridas en hospitales (HACs, por sus propios días) disminuyeron en casi un millón de casos entre 2014 y 2017, lo que significó más de 20.000 muertes en hospitales y un ahorro de $7.7 mil millones a nivel nacional.

En Massachusetts, una variedad de iniciativas colaborativas de mejora de la seguridad y la calidad están en marcha, por ejemplo, una red de innovación para la mejora de la salud dirigida por la Asociación de Salud y Hospitales de Massachusetts y una Red de Mejoramiento de la Calidad Perinatal y Neonatal administrada por March of Dimes. Las colaboraciones de aprendizaje anteriores han dirigido con éxito los riesgos de seguridad, como el sobre diagnóstico de las infecciones del tracto urinario, la comunicación de los resultados críticos de las pruebas y los errores de medicación.

Sin embargo, muchas fuerzas conspiran contra la implementación consistente y generalizada de los planes de seguridad y las mejores prácticas, incluyendo:

• Complejidad. La gran complejidad y el ritmo de la medicina moderna generan riesgos de seguridad nuevos y en evolución que exigen ciclos interminables y continuos de mejora. Las consecuencias de seguridad no deseadas de los registros médicos electrónicos19 son solo un ejemplo. A veces, los riesgos subyacentes no están dentro del control directo de los proveedores, por ejemplo, el etiquetado poco claro de los medicamentos o dispositivos por parte de los fabricantes.20

• Cultura. Tanto los proveedores como los pacientes han apreciado la habilidad individual, la autonomía y la responsabilidad sobre el trabajo en equipo y la estandarización necesarios para garantizar la seguridad en el sistema de atención médica actual.21,22 Y algunas prácticas y organizaciones médicas carecen de culturas de seguridad en las que cada miembro del personal se sienta responsable y facultado para hablar sobre los riesgos y los eventos adversos sin temor a represalias.19 ,23

• Prioridades contrapuestas. Los líderes del cuidado de la salud están lidiando con muchas presiones que compiten.24 Hacer de la seguridad una prioridad principal significa asumir la difícil tarea del cambio de cultura.25 Otras barreras pueden incluir la sensación de que los objetivos de seguridad ambiciosos son inalcanzables, o que la propia organización ya es tan segura como puede ser.

• Fundamento fáctico. Los sistemas actuales para detectar, informar y analizar eventos adversos y riesgos de seguridad no siempre producen suficientes datos significativos para informar suficientemente a los líderes de las organizaciones de atención médica o para guiar la mejora a nivel del sistema.19,23,26

 • Incentivos desalineados. En muchos casos, a los proveedores todavía se les paga no sólo por los servicios de atención médica que resultan en daños prevenibles, sino por los servicios adicionales requeridos por el daño.26 Además, el retorno de la inversión para implementar mejoras de seguridad a nivel de proveedor puede parecer demasiado poco confiable para los líderes ejecutivos y sus órganos de gobierno.

Lo que sabemos, y no sabemos, sobre el error médico en Massachusetts y por qué es importante

ESTIMACIÓN DEL COSTO ANUAL DE LOS OBJETOS EXTRAÑOS QUE QUEDAN EN EL CUERPO DESPUÉS DE LA CIRUGÍA

Se identificaron 262 pacientes en datos de reclamaciones con códigos de diagnóstico de objetos extraños retenidos.

¿A QUIÉN ENCUESTAMOS Y QUÉ SABEN SOBRE EL ERROR MÉDICO?

Los estudios muestran consistentemente que los pacientes y las familias son excelentes observadores del error médico. En algunos casos, son más propensos que sus médicos a detectar errores, y son correctos la mayor parte del tiempo cuando informan de errores. Pero son a menudo reacios a hablar para arriba o a presentarse por miedo de ofender a sus clínicos o por la creencia de que sus preocupaciones no serán tomadas seriamente o no harán una diferencia.36,37 encontramos que la mayoría de la gente está dispuesta a discutir sus experiencias cuando está preguntada. En la encuesta inicial, 736 de los 988 encuestados que nos dijeron que habían experimentado un error médico aceptaron ser contactados de nuevo para entrevistas en profundidad. De los 253 a los que pudimos llegar, todos eran mayores de 18 años, y los mayores tenían 91. Casi una cuarta parte de estas personas viven en hogares que ganan menos del 139% del nivel federal de pobreza; casi la mitad tenía ingresos iguales o superiores al 400% del nivel federal de pobreza. Más de uno de cada tres vive en un hogar donde alguien tiene un título universitario o avanzado de cuatro años. Más del 40% de los encuestados eran hombres y casi el 60% eran mujeres.

El grupo más numeroso nos habló de los errores que habían ocurrido a su cargo (33%). Otros nos hablaron de errores en el cuidado de sus padres (16%), hijos (15%), cónyuge (12%) y otros miembros de la familia (25%). Del 67% que dijo que el error le sucedió a un familiar o familiar, más de uno de cada cuatro (27%) fueron responsables de tomar decisiones sobre el cuidado de esa persona cuando ocurrió el error médico. Uno de cada tres (33%) los encuestados informaron haber experimentado múltiples errores médicos en los últimos seis años. Les pedimos a estas personas que se centraran en el único error que mejor recordaban al responder a las preguntas de nuestra encuesta. Dos nuevos estudios van más allá de los sistemas de notificación existentes para llenar vacíos importantes en lo que sabemos sobre los costos de los errores médicos «A veces, cuando las personas reciben atención médica, se cometen errores. Estos errores a veces no resultan en ningún daño; a veces pueden resultar en tratamiento adicional o prolongado, discapacidad o muerte. Este tipo de errores se llaman errores médicos».

Usando un año de reclamos de los datos de APCD y Medicare del estado de 2013,32 identificamos 42,927 eventos de daños prevenibles que ocurrieron en entornos que brindan servicios cubiertos por seguro de salud, principalmente hospitales, centros de cirugía ambulatoria, consultorios médicos y hogares de ancianos.

Durante los 12 meses siguientes a cada error, también identificamos $ 518 millones en reclamos de seguro de salud en exceso asociados con el daño al paciente. Para varios eventos comunes de daños prevenibles que no se pueden identificar completamente en los datos de reclamos o que la metodología establecida no tuvo en cuenta —caídas, errores de medicación, infecciones por SARM y C. difficile— pudimos complementar las cifras de incidencia con datos parciales de estudios revisados por pares e informes de incidentes relacionados con ingresos hospitalarios,38-48 y aplicar otras estimaciones de costos establecidas para estas condiciones.49 Esto agregó 19,055 incidentes y $ 99 millones en costos excesivos a nuestro Cálculos. En general, encontramos 61,982 eventos de daños prevenibles y más de $ 617 millones en reclamos de seguro de salud en exceso, justo por encima del uno por ciento de los gastos totales de atención médica del estado.50 De los 98 tipos de errores que se pueden encontrar en los datos de reclamos, los 10 errores más frecuentes representan el 71% de todos los errores. Siete de los 10 errores más frecuentes también estuvieron entre los 10 errores más costosos. Nuestros hallazgos sobre los tipos más frecuentes de errores siguen un patrón similar al estudio nacional anterior en el que se basó, con siete de los errores más frecuentes que hacen las listas de los 10 mejores en ambos estudios.31 Tal alineación sugiere que no solo los proveedores de Massachusetts enfrentan muchos de los mismos desafíos de seguridad que sus contrapartes nacionales, sino que la metodología del estudio nacional es válida según se aplica a Massachusetts. Nuestros hallazgos de costos son, a su vez, reforzados por los resultados de nuestra encuesta a los residentes de Massachusetts. Casi dos tercios de los encuestados que informaron experiencia con errores médicos también informaron que el error resultó en una necesidad de atención adicional, incluidas estancias hospitalarias más largas, servicios de rehabilitación o visitas adicionales al médico.

LOS 10 ERRORES MÁS FRECUENTES

LOS ERRORES MÉDICOS TIENEN IMPACTOS DURADEROS EN LA SALUD FÍSICA LOS ERRORES MÉDICOS TIENEN IMPACTOS DURADEROS EN LA SALUD EMOCIONAL

El error médico también se asoció con impactos duraderos en la salud emocional. Entre los encuestados que informaron que el error ocurrió de tres a seis años antes de la encuesta, un tercio informó que todavía se siente ansioso, más de una cuarta parte sigue sintiéndose triste, enojado y poco más de uno de cada cinco dice que está deprimido. Los encuestados que informaron de un error tres a seis años antes también fueron los más propensos a sentirse como si hubieran sido abandonados o traicionados por los proveedores involucrados.

• TRANSPARENCIA

• CULTURA

• APRENDIZAJE DE LOS SISTEMAS DE SALUD

• APOYO A PACIENTES Y PROVEEDORES

  1. TRANSPARENCIA Construir la base fáctica a través de los datos es esencial para comprender los riesgos de seguridad del paciente, para permitir que los proveedores comparen el progreso y para la rendición de cuentas del sistema de atención médica. Sin embargo, nuestros sistemas actuales no están bien alineados con las necesidades de información de los proveedores, los pacientes y los responsables de la formulación de políticas.

VISIÓN: El panorama de la información de seguridad y calidad en Massachusetts permite el seguimiento y la tendencia de los riesgos clave de seguridad en todos los entornos de atención y apoya la mejora.

2. CULTURA El cambio sostenible puede ser impulsado por líderes ejecutivos y juntas que priorizan la seguridad y la calidad y adoptan prácticas de gestión y liderazgo basadas en la evidencia. Una cultura de seguridad del paciente prioriza la identificación de errores y cuasi-errores, y la implementación de mejoras en el sistema para prevenir daños futuros.

 VISIÓN: El liderazgo ejecutivo y los órganos de gobierno de las organizaciones de atención médica están informados y comprometidos en la mejora de la cultura y los resultados de seguridad

Cómo Massachusetts puede liderar el camino en la seguridad del paciente 4.

APOYO

Los médicos y el personal realizan un trabajo que puede tener un costo físico o emocional, especialmente en casos de eventos adversos e incluso violencia en el lugar de trabajo. Los pacientes y las familias también pueden verse afectados por eventos adversos en su atención. La comunicación abierta, el apoyo entre pares y otras mejores prácticas pueden mejorar el bienestar de los pacientes y del equipo de atención por igual. Sin embargo, pocas organizaciones de atención médica de Massachusetts han instituido programas integrales de apoyo.

VISIÓN: Los pacientes y las familias reciben apoyo después de eventos adversos; los trabajadores de la salud afectados por eventos adversos y el estrés y la violencia en el lugar de trabajo reciben la ayuda que necesitan. Los miembros del Consorcio incluirán asociaciones de proveedores de atención médica y sociedades profesionales de Massachusetts, planes de salud, grupos de investigación y defensa de la seguridad del paciente y agencias estatales de atención médica.

EL CONSORCIO DE SEGURIDAD Y CALIDAD DE LA ATENCIÓN MÉDICA DE MASSACHUSETTS …

• Establecer un foro para amplificar los esfuerzos de las muchas organizaciones cuya participación es necesaria para acelerar el progreso y apoyarlas en lo que están mejor situadas para hacer

• Proporcionar la columna vertebral administrativa necesaria para involucrar y apoyar a todas las partes interesadas públicas y privadas esenciales

• Identificar oportunidades para reintegrar la seguridad con iniciativas de mejora de la calidad en curso • Identificar oportunidades para adaptarse a la seguridad y sistemas de gestión y cultura de las mejores prácticas de seguridad de las industrias no relacionadas con la atención médica

• Facilitar la participación del estado en el Comité Directivo Nacional de Seguridad del Paciente

• Mantener la seguridad y la calidad en el ojo público

  • APRENDIZAJE DE SISTEMAS DE SALUD

Las organizaciones de atención médica se enfrentan a un ciclo continuo de riesgos persistentes y emergentes. Sin embargo, muchas organizaciones de atención médica, en particular los proveedores no hospitalarios, aún no han implementado un conjunto integral de sistemas de seguridad y prácticas de gestión. Estas estructuras fundacionales, así como las iniciativas de mejora dirigidas a riesgos específicos, pueden fomentarse a través de actividades de aprendizaje colaborativo que convoquen a organizaciones de pares e involucren a pacientes y familias. Sin embargo, actualmente no existe un sistema coordinado para garantizar que todos los proveedores tengan acceso a estas oportunidades o que estas actividades estén alineadas para lograr las prioridades de seguridad de Massachusetts.

VISIÓN: Los proveedores en todos los entornos de atención médica tienen un plan de seguridad del paciente y la capacidad de implementar y mantener la mejora. El papel de los pacientes y las familias en la seguridad es reconocido y aceptado.

Conclusion

Nuestra investigación muestra que, a pesar de las inversiones y ganancias de los últimos años, el error médico sigue siendo un desafío persistente en todos los entornos de atención médica, incluso en Massachusetts. El daño prevenible de estos errores impone costos significativos en el sistema de atención médica del estado e impactos físicos, emocionales y financieros duraderos en los pacientes y las familias. Pero las oportunidades para lograr un impacto medible están al alcance de la mano, y ahora es el momento de escalar estrategias probadas para acelerar la mejora de la seguridad en todo el estado. Nuestros hallazgos sobre los efectos atenuantes de la comunicación abierta sobre el daño emocional y la evitación de la atención médica sugieren fuertemente que tanto los pacientes como los proveedores se beneficiarían de la implementación de programas probados que facilitan conversaciones difíciles después de eventos adversos. Evitar que estos eventos ocurran en primer lugar requerirá un compromiso y una coordinación a largo plazo para garantizar que los principios de la cultura de seguridad y la alta confiabilidad se entretejen en el tejido de la prestación de atención médica en todos los entornos, desde hospitales hasta consultorios médicos, hogares de ancianos, centros de atención de urgencias y más. Massachusetts enfrenta los mismos desafíos que otros estados cuando se trata de la seguridad del paciente, sin embargo, nuestro liderazgo en investigación e innovación médica y nuestros logros en el ámbito de las políticas de salud nos hacen únicos. Esta dedicación y conocimientos, combinados con una historia de colaboración en desafíos apremiantes de atención médica, posicionan a Massachusetts como un modelo para la nación en materia de seguridad del paciente, también.

Editorial de la Semana: Vivir es mucho más que no contraer Covid 19.

Entramos a la Pandemia en una crisis profunda, originada de los últimos dos Gobiernos. La pandemia dejó expuestas, de manera descarnada, las desigualdades más crudas que atraviesan a la Argentina. Validando en el mundo real de la Argentina el falso dilema, de la economía y los muertos por covid 19. Estamos sin salud y sin economía. Cayó la economía el 10% y se murieron más de 100.000 personas. Se tomaron medidas muy restrictivas en la economía con pocos casos. Se prolongaron más tiempo del que se necesitaba. Se negoció mal con la compra de las vacunas. Es una síntesis, que hicimos muchas cosas que no fueron correctas. Todos los políticos del oficialismo, la oposición, el congreso de la Nación, los sanitaristas, y la población. El desconocimiento, la incertidumbre, las encuestas de imagen al inicio de la cuarentena, fueron incentivos para tomar decisiones equivocadas, asesores Covidologos, que no tuvieron la hidalguía de expresar pensamiento independiente como Anthony Fauci, que se enfrentó a la administraciòn Trump. La situaciòn económica con déficit fiscal y primario, motivó que no contáramos con fondos anticíclicos, para solventar los subsidios a las actividades que cerraban. La pobreza Argentina esta en el 45 % y aumentó un 30% desde el 2020. Creció 10% de los pobres. Superamos la cifra de cien mil muertos, y todavía no nos enfrentamos a la verdadera pandemia, la de la cepa Delta, que hoy provocó 54 mil casos en Inglaterra. Todo en un contexto de inflación reprimida porque se pisan dólar y las tarifas para recuperar el salario real. El BCRA tiene USD 7.000 millones en reservas netas, una cartera de bonos líquida y posición a futuro que puede ir moderando.

Vivir es mucho más que no contraer Covid 19. También es vacunarse, tener empleo formal, estudiar, viajar, tener jubilación digna, contar con posibilidades de ascenso social, y poder elegir. El Estado debe generar acceso igualitario y equitativo a la salud y la educación, no lo está haciendo. Generar un contexto para la inversión y generación de empleo formal. Generar una burguesía nacional, que invierta en argentina y no se la ataque. Mirar que necesita los grandes países y hacer acuerdos prolongados sobre que venderles y por cuánto tiempo. Apoyar al campo para que siga generando divisas. «Los sectores agrícolas de las economías que se espera que crezcan este año representan más del doble del tamaño (128%) del promedio de los países emergentes y en desarrollo»,

Según los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares del Indec, en la segunda mitad de 2020 los argentinos que no cubrían sus necesidades básicas llegaron al 42 por ciento. Pero si se tomaban los últimos tres meses, el período octubre-diciembre, había llegado al 45,2% según los expertos de la UCA. Un año antes, a fines de 2019, era de 35,2 por ciento.

La canasta básica del Indec –”canasta de pobreza”, en realidad– aumentó por encima de la inflación en el promedio interanual en mayo: una familia necesitó $64.445 para no ser pobre. En los últimos doce meses, el conjunto de alimentos básicos aumentó 49,6 por ciento.

El impacto en el empleo también fue demoledor. En el primer trimestre de este año se registraron 1,97 millones de desocupados y 2,52 millones de subocupados. En 2020 se perdieron 125.000 puestos de trabajo en el sector privado (y se contrataron casi 40.000 empleados públicos) y desaparecieron 23.000 empresas. Sólo en CABA hoy hay 500 locales cerrados, el doble que el año pasado. Además, en una verdadera estampida corporativa, se fueron en pocos meses casi 20 multinacionales del país.

Estiman que para que la pobreza vuelva a los niveles de 35,2% de fines de 2019 –pre-pandemia– tendrían que transcurrir al menos cinco años con un crecimiento anual de 3 por ciento. Llevaría el doble de tiempo si la meta es volver al 29% de pobres de 2018. Suena a utopía.

tenemos vacunadas con dos dosis al 11,2 % de la población. Hay que llegar al 70% como mínimo. Todavía faltan Treinta millones de vacunas. Tampoco se justifica un stock de diez días. Que se podría acortar a tres días. y Con ello acelerar. Seguimos haciendo las cosas mal, y la Ministra Carla tiene una amplia experiencia en inmunizaciones

En un informe reciente, el Banco Mundial advirtió que la pandemia de covid-19 causará la mayor crisis económica mundial desde por lo menos 1870 y amenaza con provocar un aumento drástico en los niveles de pobreza en todo el mundo.

Pero para 30 países este año será de crecimiento, aunque menor de lo esperado, con raras excepciones

La hipocresía de la sociedad nunca deja de sorprender. Los mismos que defienden con vehemencia que para salir de situaciones extremas hace falta mérito y esfuerzo individual, muestran los dientes cuando se trata de sus propios patrimonios. Lo que esconde el discurso de la meritocracia es que el punto de salida desde la cual se inicia la carrera depende de muchas otras cosas que no se eligen, como la clase social o las herencias millonarias.

No es una cuestión moral, es un problema de inequidad. Mientras gran parte de la recaudación del Estado proviene de los impuestos al consumo (el IVA que pagan pobres y ricos por igual). De acuerdo con un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, publicado en 2018, las probabilidades de que niños de familias pobres salgan de la pobreza son muy débiles. “Podría tomar un promedio de cuatro a cinco generaciones para que la descendencia de una familia de bajos ingresos alcance el ingreso promedio”, explica el estudio. Esto, es sensato asumir, solo podría empeorar debido a la pandemia por COVID-19. Estos niños, hoy, no tienen nada. Cuando crezcan tendrán menos oportunidades laborales que personas que no viven en situación de pobreza, sufrirán más el desempleo, tendrán ingresos más bajos y serán, con más probabilidad, carne de cañón de la demagogia punitiva. Para muchas de estas personas, la única presencia del Estado en sus vidas es mediante el contacto con la Policía o del sistema penal.

 La inestabilidad laboral de los jefas y jefes de hogar, la falta de recursos para comprar alimentos, la contribución de los programas de transferencias sociales a la economía familiar, las estrategias de cuidado y las dificultades para sostener la educación son algunos de los temas centrales de la 4ta. Encuesta de UNICEF sobre el impacto que la segunda ola de la pandemia COVID-19 tiene en hogares donde viven chicas y chicos.    

Luisa Brumana, Representante de UNICEF Argentina. Los datos de la encuesta marcan que, en la situación de emergencia actual, en la que más de la mitad de los chicos y las chicas vive por debajo de la línea de pobreza, continuar fortaleciendo los sistemas de protección social es clave para evitar que crezca la indigencia«,

“El 41% de los hogares tuvo que dejar de comprar algún alimento por no tener dinero. Este porcentaje se incrementa sensiblemente con respecto a las rondas anteriores y aumenta en los hogares sin miembros ocupados, así como en algunas regiones como el NOA y NEA» alertó Sebastián Waisgrais, economista, especialista inclusión social de UNICEF.

Los políticos populistas creen que hacen negocio con los pobres. Porque la clase media no los vota siempre. Además son muchos menos. La infancia está en riesgo y con ello las próximas tres generaciones. Las políticas de contención de la pobreza sin trabajo es clientelismo. Las políticas sociales de contención de la pobreza intentan disminuir la visibilidad de las protestas, los cortes y los estallidos sociales.

«durante el gobierno de Mauricio Macri (2015-2019), el ajuste estructural de la economía se encontró con un fuerte proceso de resistencia social, asistiendo la sociedad argentina a un proceso de movilización social y de alta conflictividad (Gradín y Soto Pimentel, 2020; De Piero y Gradín, 2020; Gamallo, 2020; Rebón, 2019; Natalucci y Rey, 2018; Artese, Castro Rubel y Tapia, 2017; Gradin, 2017; Varela, 2017). El inicio del Gobierno de Alberto Fernández hacía suponer que las principales demandas y hechos de protesta del período anterior, asociadas a las consecuencias negativas de las políticas de ajuste, podrían comenzar a ceder ante la presencia de un gobierno que, con una visión del desarrollo inclusiva y participativa, tomaría medidas en favor de las clases trabajadoras y la ciudadanía. Sin embargo, las condiciones macro estructurales que tuvo que enfrentar el nuevo gobierno, junto con el escenario de crisis global generada por la pandemia del COVID 19, y con el reacomodamiento de la oposición, significaron nuevas demandas y nuevos procesos de conflictividad. Este nuevo escenario general planteó grandes desafíos tanto en relación a las demandas emergentes, como en las formas de expresión de las acciones colectivas y en los actores sociales que las protagonizaron. Así, la crisis económica generada por las políticas neoliberales del gobierno anterior, sumada a las medidas sanitarias de aislamiento total en el inicio de la pandemia en marzo del 2020, provocaron diversas dinámicas de conflictividad». 

Los principales conflictos identificados están vinculados a las demandas político –
ideológicas, coincidente con la emergencia de actores sociales asociados a la oposición movilizada

La pandemia vino a visibilizar las desigualdades estructurales que vive el país desde ya hace varias décadas y que han obstruido la capacidad de garantizar a la población el acceso a derechos básicos de la población, tales como el acceso al trabajo y salarios dignos, la vivienda, servicios sanitarios, la salud y la urbanización

Atención sanitaria basada en valores

Algo prestado, algo nuevo: medir el rendimiento hospitalario en el contexto de la atención sanitaria basada en valores

Peter Lindgren

Tras la publicación de «Redefining health care» de Porter y Teisberg en 2006 [1] el concepto de atención sanitaria basada en el valor (VBHC) se ha extendido ampliamente, aunque quizás no se entienda completamente en los círculos de gestión de la atención sanitaria [2].

Un componente central de la teoría es que el objetivo general para la prestación de atención médica debe ser mejorar el valor para los pacientes, con el valor aquí se define como los resultados de salud por dólar gastado [3].

Se argumenta que este objetivo es algo en torno a lo cual todas las partes interesadas podrían unirse. Esto se expresa a menudo en forma de una ecuación (la ecuación del valor), siendo v el valor, o los resultados y c los costos:v=ocv=oc(1)

Cabe señalar que en el marco de VBHC, la intención nunca ha sido calcular realmente esta relación (como veremos a continuación, esto de hecho no es posible porque no estamos tratando con un solo resultado), sirve simplemente como una ilustración del hecho de que podemos aumentar el valor de diferentes maneras : Podemos disminuir los costos manteniendo los mismos resultados y podemos mejorar los resultados mientras mantenemos los costos constantes. Ambos escenarios llevarían a un aumento del valor.

Se ha prestado considerable atención al numerador de la ecuación del valor, es decir, a la medición de los resultados. Un área en particular es el desarrollo de conjuntos de resultados estandarizados en diferentes enfermedades para permitir la comparación entre clínicas u hospitales. Algunos ejemplos recientes incluyen insuficiencia cardíaca, enfermedad renal crónica y embarazo y parto[4,5,6].nota a pie de página1 Los conjuntos de resultados estandarizados contienen tipos muy diferentes de medidas de resultado dentro de un solo conjunto. Los ejemplos de la enfermedad de la arteria coronaria incluyen entre otras cosas mortalidad por todas las causas, readmisión al hospital, procedimientos emprendidos y calidad de vida paciente-divulgada [8]. Se puede observar que los resultados son, por lo tanto, multidimensionales y no vistos como una sola medida de salud que también es explícita en el trabajo teórico [3]. Por lo tanto, una mejor manera de expresar la ecuación de valores puede ser utilizando una notación vectorial donde o es un vector de resultados relevantes para el paciente:

Matemáticamente esto nos daría un vector de valores (v) de interpretaciones muy diferentes dependiendo de los resultados utilizados que probablemente no hace feliz a nadie. Esto nuevamente enfatiza por qué la ecuación de valores es un constructo teórico con fines ilustrativos y no algo que estamos destinados a estimar realmente.

En la práctica, la naturaleza multidimensional de los resultados desafortunadamente hace que tanto determinar si se está produciendo más valor con el tiempo, como cuál de un conjunto de proveedores entrega el valor más alto sea difícil de determinar solo teniendo en cuenta la ecuación de valor. Los resultados de algunos resultados pueden haber mejorado con el tiempo, mientras que otros han empeorado, y algunos proveedores pueden ser mejores en un subconjunto de resultados mientras tienen un rendimiento inferior en un subconjunto diferente. Estas pueden ser preguntas importantes para un pagador de atención médica que desee comparar diferentes proveedores, por ejemplo. Para responder a estas preguntas, necesitamos pasar de la (relativamente) nueva área de la atención de la salud basada en valores, a la antigua y bien establecida área de la investigación de eficiencia y productividad.

Conceptos clave de medición de la eficiencia y la productividad

Para medir qué tan bien le está yendo a alguien en la producción de atención médica, necesitamos algo con lo que compararla, es decir, necesitamos una representación de la tecnología de mejores prácticas para medir el rendimiento. Esta tecnología de mejores prácticas, o frontera, se puede construir a partir de datos sobre entradas que producen productos. Los insumos podrían ser, por ejemplo, el número de horas trabajadas por médicos, enfermeras y otro personal. También podría ser equipo médico, productos farmacéuticos, locales o cualquier otro recurso necesario para producir los productos. Los resultados podrían ser, por ejemplo, el número de pacientes tratados, los procedimientos de cirugía, los años de vida ganados, la calidad de vida y /o cualquier otro procedimiento o resultado médico cuantificable, o de hecho conjuntos de valores estandarizados según se definen en el contexto de VBHC. Además de los insumos y productos, el modelo puede incluir precios de insumos, precios de salida e indicadores de calidad para abordar diferentes aspectos de la eficiencia y la productividad.

La capacidad de una Unidad de Toma de Decisiones (DMU) para producir salidas a partir de entradas se medirá con otras DDU. Las DDU podrían ser, por ejemplo, países, hospitales, unidades de atención especializada, unidades de atención primaria o pacientes. Lo importante para una DMU es que debe tener control de la forma en que produce salidas. Y tiene que haber otras DDU con las que compararlo.

La eficiencia se puede calcular utilizando el análisis envolvente de datos (DEA) basado en funciones de distancia. Las funciones de distancia se utilizan con frecuencia en la producción y la teoría de la utilidad y fueron introducidas independientemente en diferentes formas por Debreu, Koopmans, Malmquist y Shephard[9,10,11,12]. Véase Shephard o Färe para las definiciones y propiedades de las funciones de distancia [1314].

Las funciones de distancia pueden estar basadas en la entrada o en la salida. Un enfoque de función de distancia basado en entrada intenta minimizar el uso de entradas dadas las salidas producidas, y un enfoque basado en salidas intenta maximizar las salidas producidas con las entradas dadas. Aquí la función de distancia se ejemplifica utilizando un enfoque basado en entrada para demostrar cómo se podría medir el rendimiento de una DMU.

La función de distancia tiene muchas características atractivas, como por ejemplo, ser capaz de manejar simultáneamente muchas entradas que producen muchas salidas. No es necesario asumir una forma funcional específica y es independiente de la unidad de medida que permite mantener tanto las entradas como las salidas en sus unidades naturales de medida. Cambiar la unidad de medida de, por ejemplo, horas a días no tendrá ningún efecto en el resultado calculado. No tener que convertir la unidad de medida en una sola unidad monetaria, como por ejemplo al calcular la relación coste-eficacia incremental, es una gran ventaja en el sector sanitario europeo, donde los precios de mercado a menudo son inexistentes. También es atractivo desde un punto de vista práctico dentro del contexto de VBHC: Fundamental para la teoría de VBHC es que para medir el valor necesitamos capturar todos los costos que tienen impacto en los resultados. Esto significa que tenemos que medir los costes de toda la cadena de valor de la prestación de cuidados. Esto es posible, por ejemplo, a través de la gestión de costes basada en la actividad basada en el tiempo, pero puede requerir un esfuerzo significativo incluso si toda la cadena de atención se encuentra en un solo centro [15]. Medir los recursos independientemente de su valoración puede hacer que esta sea una tarea más precisa y menos engorrosa.

Aún así, no hay nada que impida tener entradas, o salidas, en unidades monetarias, pero si los precios están disponibles, a menudo es preferible mantener las cantidades de entrada y salida en sus unidades originales y agregar los precios correspondientes como variables separadas. Esto permitirá el cálculo de la eficiencia de asignación además de la eficiencia técnica.

La medida de eficiencia técnica (TE) basada en la entrada de Farrell, es el recíproco de la función de distancia de entrada y se ilustra en la Fig. 1 [16]. La figura muestra el concepto de medición de eficiencia radial utilizando dos entradas \(\left({x}_{1},{x}_{2}\right)\) que producen un vector de salida dado \(\left(y={y}_{1},\dots ,{y}_{M}\right)\) con una estimación de tecnología lineal por partes. La entrada \({x}_{1}\) podría ser, por ejemplo, el número de horas trabajadas por los médicos, y \({x}_{2}\) el número de horas trabajadas por los enfermeros. La frontera del conjunto de entrada \(L\left(y\right)\) está limitada por el isocuenta \(I-\acute{I}\) y construida por, por ejemplo, hospital (DMU) a y hospital b. Se dice que estos dos hospitales son técnicamente eficientes, ya que están en la frontera con una puntuación de eficiencia de uno. Están en la frontera ya que utilizan los ios menos insumos posibles para producir las mismas salidas. Lo hacen con una mezcla diferente de insumos (horas de médico y horas de enfermería), pero no hay otro hospital que haga esto de manera más eficiente técnicamente.

El hospital c, por otro lado, se encuentra dentro del conjunto de entrada \(L\left(y\right)\) y es menos eficiente en la producción de las salidas que los hospitales a y b. El grado de eficiencia técnica del hospital c se mide como la desviación de la frontera correspondiente a \(L\left(y\right)\) como la relación 0ĉ/0c, donde el punto ĉ representa un hospital hipotético formado por una combinación convexa de los hospitales reales a y b.

Cada hospital recibe una puntuación de eficiencia técnica entre cero y uno, donde una puntuación de uno indica que este hospital está produciendo técnicamente eficiente en comparación con los otros hospitales de la muestra.

Una puntuación por debajo de uno indica ineficiencia y la magnitud de la puntuación proporciona el grado de ineficiencia.

Si los precios de los insumos están disponibles, como se ilustra en la línea de precios Ṕ–P (que representa el costo mínimo) en la Fig. 1,la eficiencia de asignación (AE) podría calcularse además de la eficiencia técnica. La eficiencia de la asignación basada en entradas se mide como la relación 0ć/0ĉ y mide hasta qué punto el hospital c utiliza una combinación de insumos que minimiza los costos para producir los productos. Al igual que con la puntuación de eficiencia técnica basada en la entrada, la medida está limitada entre cero y uno, donde una puntuación de uno indica una observación eficiente.

La distancia 0ć/0c en la Fig. 1 representa la eficiencia general (OE) basada en la entrada e iguala la relación entre el costo mínimo, \({C}^{*}\), y el costo real observado, \(px={p}_{1}{x}_{1},\dots ,{p}_{N}{x}_{N}\). La eficiencia general se puede calcular como el producto de las puntuaciones de eficiencia técnica y de asignación, es decir, \(OE=TE\bullet AE\). La medida está limitada entre cero y uno y un uso rentable de los insumos produce una puntuación de uno.

La programación lineal (LP) se puede utilizar para construir la frontera de la tecnología lineal por partes y para calcular las puntuaciones de eficiencia en relación con esta tecnología. Como se mencionó anteriormente, el resultado incluye una puntuación de eficiencia entre cero y uno para cada DMU, donde una puntuación de uno indica una DMU eficiente, y una puntuación por debajo de uno una ineficiente. Dado que el grado de ineficiencia se mide radialmente, significa que una puntuación de eficiencia técnica de, por ejemplo, 0,8 para el hospital c en la Figura 1,se interpreta como un 80% eficiente y si el hospital c produjera, así como sus pares eficientes, podría reducir su uso de insumos en un 20% sin ninguna reducción de las salidas producidas.

Además de producir de una manera técnicamente ineficiente, el hospital c está produciendo de una manera ineficiente en la asignación, ya que está utilizando una mezcla de insumos demasiado grande \({\raise0.7ex\hbox{${x_{1} }$} \!\mathord{\left/ {\vphantom {{x_{1} } {x_{2} }}}\right.\kern-\nulldelimiterspace} \!\lower0.7ex\hbox{${x_{2} }$}}\) dados los precios de entrada observados ilustrados por Ṕ–P. Al pasar a la misma combinación de insumos que el hospital b, el hospital c eliminaría su ineficiencia de asignación. Vinculando esto de nuevo al razonamiento dentro de VBHC, ahora tenemos una forma sencilla de clasificar las DDU en función del valor generado: una puntuación de eficiencia más alta indica un mayor valor generado.

¿Qué pasa con los cambios a lo largo del tiempo entonces?

Las medidas de eficiencia discutidas hasta ahora, todas se ocupan de datos transversales de un período de tiempo. En contraste, la medición de la productividad es una medida de varios períodos utilizada para medir el cambio en la productividad de un período a otro y puede medirse mediante un índice de productividad de Malmquist [11]. Además, siguiendo A Färe et al., el índice de productividad de Malmquist basado en insumos puede descomponerse en un componente de cambio de eficiencia y un componente de cambio tecnológico [17].

Es decir, el índice permite medir cómo cambia la eficiencia de la producción a lo largo del tiempo, así como cómo cambia la tecnología (frontera) con el tiempo, véase la Figura 2 para una ilustración con un enfoque de medición de la productividad de Malmquist basado en insumos.

figure2
Figura 2

El cambio de tecnología (frontera) se ilustra con un frente en el tiempo t (generado con datos de entrada x1 y x2, y los datos de salida y de 2017), y un frente correspondiente en el tiempo t + 1 generado con datos de 2018).

El cambio en la tecnología (lo que es posible) se muestra como la diferencia entre las dos fronteras, y en este ejemplo se puede ver que hay una mejora en la tecnología (el desplazamiento de frontera hacia adentro) para que los mismos niveles de producción producidos en 2017 se puedan producir con menos uso de recursos en 2018.

El segundo componente del índice, el posible cambio en la eficiencia entre 2017 y 2018, no se ilustra en la Figura 2, pero se incluye en todos los índices de productividad de Malmquist, véase Färe et al. para una exposición exhaustiva de las características del índice [17].

Observaciones finales

En las secciones anteriores hemos argumentado a favor del uso de funciones de distancia y el índice de productividad de Malmquist para responder preguntas sobre el valor (en la terminología utilizada en VBHC) al comparar diferentes proveedores de atención médica. Una característica clave es que este enfoque es independiente de la unidad de medida. Por lo tanto, el hecho de que en cualquier conjunto de resultados tengamos varias medidas de resultado potencialmente muy diferentes no constituye un problema. Otra característica atractiva es que no es necesaria una ponderación explícita de los resultados: podemos ser agnósticos en cuanto a su importancia relativa. La misma independencia de la unidad de medida que se aplica a los productos también se aplica a los insumos, lo que significa que, en ausencia de estimaciones confiables de los costos, es posible utilizar medidas primarias de las cantidades de recursos en su lugar, con la importante advertencia de que estos deben medirse de manera consistente. Por lo tanto, este enfoque alivia algunos de los problemas que se plantean al tratar de medir los costos al permitir confiar en mediciones más fáciles de alcanzar de las cantidades de recursos.

Visto de esta manera, resulta que el concepto de valor se corresponde bien con los conceptos tradicionales de eficiencia y productividad

Hay dos rasgos distintivos que podrían diferenciar un análisis arraigado en la teoría de la atención sanitaria basada en el valor del análisis de eficiencia tradicional.

En primer lugar, es muy explícito en los fundamentos teóricos de la atención sanitaria basada en valores que los resultados de interés deben ser relevantes para el paciente. En reflejo de esto, siempre ha habido un papel para la voz del paciente en el desarrollo de conjuntos de resultados estandarizados en este contexto.

En segundo lugar, para maximizar el valor es necesario que toda la cadena de valor de la prestación de atención se capture cuando se estiman los costos.

El análisis tradicional de la eficiencia y la productividad es, por lo tanto, un concepto más amplio, para el que los análisis también vinculados a VBHC constituirían un subconjunto. Esperemos que esta combinación de las dos tradiciones pueda ayudar a informar la discusión futura sobre el valor cuando se ponga en práctica.

Respuestas inmunitarias contra las variantes del SARS-CoV-2 tras la vacunación heteróloga y homóloga

Los enfoques de vacunación basados en vectores virales y en ARNm actualmente aprobados contra la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) consideran solo la vacunación homóloga de primer impulso de toda campaña de vacunación, pero la aparición de efectos adversos por la administración de la vacuna de Astra Zeneca, llevó a la realización de una vacunación heteróloga, que no solo demuestra que es efectiva, sino que podría ser mas beneficiosa. estas experiencias que se deberían corroborar en pocas semanas en Argentina, abrirá una perspectiva más favorable en la posibilidad de combinar Astra Zeneca con Sputnik, cuyo segundo componente es difícil de elaborar y producir.

Después de los informes de eventos tromboembólicos, varios gobiernos europeos recomendaron usar ChAdOx1-nCov-19 (ChAd) de AstraZeneca solo en individuos mayores de 60 años, dejando a millones de individuos ya preparados para ChAd con la decisión de recibir una segunda inyección de ChAd o un impulso heterólogo con vacunas basadas en ARNm.

Sin embargo, tales combinaciones no se han probado hasta ahora.

Utilizamos la cohorte de profesionales de la salud covid-19 contact study de la Facultad de Medicina de Hannover para monitorear las respuestas inmunitarias preparadas por ChAd antes y 3 semanas después del refuerzo con ChAd(n = 32) o BNT162b2 de BioNTech/Pfizer(n = 55).

Aunque ambas vacunas aumentaron la inmunidad inducida, BNT 162b2 Biontech indujo frecuencias significativamente más altas de células T CD4 y CD8 específicas de picos y, en particular, altos títulos de anticuerpos neutralizantes contra las variantes B.1.1.7, B.1.351 y P.1 de preocupación del coronavirus del síndrome respiratorio agudo severo 2.++

Principal

La primera vacuna aprobada contra el COVID-19 fue la vacuna de ARNm formulada por nanopartículas lipídicas BNT162b2 (Comirnaty, BNT), que fue desarrollada por BioNTech/Pfizer. Se demostró que la TNB era segura y 95% efectiva en la prevención de COVID-19 (ref. 1). Del mismo modo, ChAdOx1-nCov-19 (Vaxzevria, ChAd), una vacuna vectorizado por adenovirus de chimpancé deficiente en replicación desarrollada por la Universidad de Oxford en colaboración con AstraZeneca, tenía un perfil de seguridad aceptable, aunque con una eficacia algo menor del 70,4% contra el COVID-19 sintomático (ref. 2). Estos datos, junto con la eficacia de otras vacunas, incluidas las de Moderna3 y Johnson & Johnson4, aumentó la esperanza de un final rápido de la pandemia del coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV-2).

Sin embargo, en la primera quincena de marzo de 2021, las vacunas con ChAd se detuvieron después de los informes de trombocitopenia moderada a grave y casos inusuales de trombosis en vacunas.5,7. Este nuevo síndrome, llamado trombocitopenia trombótica inducida por la vacuna6 o trombosis con síndrome de trombocitopenia, parece ser inducida por anticuerpos dirigidos contra el factor plaquetario 4 que conducen a la activación plaquetaria8. A pesar de las preocupaciones, la Agencia Europea de Medicamentos concluyó que los beneficios de la vacunación con ChAd superan los riesgos potenciales para un individuo (https://www.ema.europa.eu/en/news/astrazenecas-covid-19-vaccine-benefits-risks-context; consultado el 17 de junio de 2021), y ChAd sigue siendo una herramienta valiosa contra el COVID-19. Sin embargo, muchos países recomendaron a los vacunados, que recibieron la primera dosis de ChAd, que tuvieran una vacuna de ARNm o que eligieran entre vacunas basadas en ChAd o en ARNm como segunda dosis (de impulso). Un informe inicial del Estudio Com-COV aleatorizado del Reino Unido sugirió una reactogenicidad más a corto plazo de los programas heterólogos de impulsos primario9.

Además, las mutaciones en la proteína espiga del SARS-CoV-2 conducen a variantes de preocupación (VoC) de rápida expansión, incluyendo las variantes B.1.1.7 (Alfa), B.1.351 (Beta), P.1 (Gamma, anteriormente denominadaS B.1.1.28.1) y B.1.617.2 (Delta)10, que suscitó preocupación por la contención de las variantes del SARS-CoV-2 a través de la vacunación. Los anticuerpos inducidos por las vacunas BNT y ChAd neutralizan eficientemente la variante B.1.1.7, y la neutralización de las variantes P.1 y B.1.351 parece reducirse11,12,13. Además, la vacunación contra el BNT ha demostrado ser aproximadamente un 13% y un 28% menos protectora contra el desarrollo de COVID-19 sintomático para las variantes B.1.1.7 y B.1.351, respectivamente.14. Del mismo modo, se ha informado de que la protección contra el COVID-19 sintomático después de la vacunación con ChAd se reduce ligeramente para la variante B.1.1.715, mientras que no se observó ninguna protección contra el COVID-19 leve a moderado causado por la variante B.1.35116. Queda por determinar si los regímenes heterólogos de primo-impulso pueden inducir respuestas inmunes iguales o incluso más fuertes contra las nuevas variantes virales en comparación con los regímenes homólogos de impulso primaria

Para analizar la eficacia del calendario heterólogo de vacunación de primer impulso, utilizamos nuestra cohorte de profesionales de la salud (HCPs) del Estudio de Contacto COVID-19 (CoCo, por sus, HCPs)17,18 y respuestas monitoreadas a los programas de tratamiento de la vacuna covid-19 homóloga y heteróloga (Métodos). A los vacunados HCP de la Escuela de Medicina de Hannover que recibieron una dosis de ChAd se les ofreció elegir entre las vacunas ChAd y BNT para una segunda dosis. Para determinar la inmunogenicidad de los regímenes inmunes homólogos y heterólogos, estudiamos 129 vacunas ChAd-preparadas sin la infección anterior SARS-CoV-2, de quienes 32 eligieron la energía homóloga y 55 eligieron la estimulación heteróloga. Para la comparación, se incluyó un grupo de 46 BNT/BNT vacunados con HCP. El calendario de vacunación y extracción de sangre se muestra en la Fig. 1a, con información demográfica adicional (edad y sexo) en la Fig. 1a–c. Un análisis retrospectivo reveló que el pico medio anti-SARS-CoV-2 IgG (anti-S IgG) e IgA había disminuido en un 42% y 66%, respectivamente, desde los títulos medios 30 d después de ChAd primo a poco antes de la estimulación, lo que es similar a las disminuciones en los individuos vacunados con BNT /BNT (Datos Extendidos Fig. 2a,b). En particular, encontramos niveles similares de anticuerpos Anti-S IgG e IgA en los grupos ChAd/ChAd y ChAd/BNT antes del booster, lo que indica que ambos grupos respondieron igual de bien después del cebado con ChAd

(Fig. 1b).1: Respuestas inmunitarias humorales más fuertes contra todas las variantes de SARS-CoV-2 después de la vacunación heteróloga chAd/BNT versus chad/chad homóloga.

Fig. 1

Después de la inmunización del aumentador de presión, las respuestas crecientes de IgG e IgA del anti-punto (s) fueron encontradas en ambos grupos. La vacunación heteróloga con ChAd/BNT llevó a un aumento significativo de 11,5 veces para la IgG anti-S(P < 0,0001) en comparación con un aumento de 2,9 veces después de la vacunación homóloga con ChAd(P < 0,0001) (Fig. 1b y Fig. 2cde Extended Data). Las diferencias en la IgG anti-S no fueron influenciadas significativamente por la edad o el sexo de los participantes (Datos Extendidos Fig. 2d). Se observaron cambios similares para la IgA anti-S (Fig. 1b),lo que indica mejores respuestas inmunitarias humorales después de la inmunización heteróloga de estimulación primo. Las concentraciones de IgG e IgA anti-S después de la vacunación con ChAd/BNT estaban dentro del rango de individuos completamente vacunados con BNT/BNT (Datos extendidos Fig. 2b y Datos extendidos Fig. 3a,b).

A continuación se determinó la frecuencia y el fenotipo de las células B portadoras de inmunoglobulinas unidas a la membrana específicas para la proteína espiga (Métodos y datos extendidos Fig. 4). Curiosamente, en muestras tomadas antes de la vacunación de refuerzo, las células B de memoria específicas de picos se pudieron detectar en solo el 53,1% (17/32) de los vacunados del grupo ChAd/ChAd y en solo el 43,6% (24/55) de los vacunados del grupo ChAd/BNT. Por otra parte, si está presente, las células B de memoria específicas del pico representaron solamente un raro (~0.003%) población de células B de sangre entera, sin diferencia significativa entre los grupos ChAd/ChAd y ChAd/BNT (Fig. 1c,círculos abiertos). Por el contrario, las células B de memoria específicas de picos aumentaron significativamente en todos los vacunas de los grupos ChAd/ChAd y ChAd/BNT después de la vacunación de refuerzo (Fig. 1c,puntos llenos). En contraste con las respuestas del anticuerpo anti-S, las vacunas heterólogas de ChAd/BNT y homólogas de ChAd/ChAd llevaron a la extensión de las células de B punto-específicas de la memoria a un grado similar. El aumento de las frecuencias de las células B de memoria específicas de espiga después de la inmunización de refuerzo, combinado con el aumento de las cantidades de anticuerpos específicos de pico, ponen de relieve la importancia de la vacuna de refuerzo para la protección completa contra la infección por SARS-CoV-2.

Para probar la actividad neutralizante de los anticuerpos inducidos por la infección o la vacunación, recientemente desarrollamos un ensayo de inmunoabsorción ligado a enzimas (ELISA) basado en la prueba de neutralización del virus sustituto (sVNT)19. Adaptamos el sVNT para incluir proteínas spike de los B.1.1.7, P.1 y B.1.351 VoC(Métodos). Para validar estos nuevos ensayos, se aplicaron sueros de vacunas que habían sido recientemente probadas por su capacidad neutralizante, aplicando la prueba de neutralización del virus de la estomatitis vesicular (VSV) basada en la prueba de neutralización del virus (pVNT)12. Comparando los resultados obtenidos usando pVNT con los de los sVNTs recientemente desarrollados, observamos un alto grado de correlación entre ambos ensayos, con R2 valores que oscilan entre 0,50 y 0,69 (Datos extendidos Fig. 5). Estos hallazgos demuestran que el sVNT es adecuado para evaluar cuantitativamente la capacidad de neutralización de los anticuerpos inducidos por la vacunación, no solo contra la cepa de Wuhan, sino también contra las variantes B.1.1.7, P.1 y B.1.351 del SARS-CoV-2.

Aplicando ensayos de sVNT, encontramos que 81 de 88 participantes tenían anticuerpos neutralizantes contra la cepa de Wuhan en plasma previo al impulso. Por el contrario, los anticuerpos neutralizantes contra las variantes B.1.1.7 (17/88), P.1 (12/88) y B.1.351 (5/88) fueron menos frecuentes (Fig. 1d y Fig. 6de Extended Data). A las 2-3 semanas después de la inmunización de refuerzo, las frecuencias y títulos de anticuerpos neutralizantes contra la cepa de Wuhan aumentaron en los grupos ChAd/ChAd y ChAd/BNT, con títulos que alcanzaron valores más altos en este último grupo (Fig. 1d y Fig. 6de Extended Data). Las diferencias entre el ChAd y la vacunación de refuerzo BNT se hicieron aún más evidentes al analizar la capacidad de neutralización de los anticuerpos inducidos contra el VoC. En el grupo ChAd/ChAd, la inmunización de refuerzo aumentó la neutralización de la variante B.1.1.7 en algunos individuos, pero no mostró ningún efecto contra las variantes P.1 y B.1.351 (Fig. 1d y Extended Data Fig. 6). Por el contrario, la inmunización de refuerzo con BNT indujo anticuerpos neutralizantes a altas frecuencias contra todos los VoC analizados. En el grupo ChAd/BNT, todos los participantes tenían anticuerpos neutralizantes contra las variantes B.1.1.7 y P.1, y todos menos dos participantes también tenían anticuerpos neutralizantes contra la variante B.1.351 (Fig. 1d y Extended Data Fig. 6). En el grupo ChAd/BNT, la capacidad de neutralización post-boost fue más alta contra la cepa wuhan, seguida de la variante B.1.1.7 y menos eficiente contra las variantes P.1 y B.1.351 (Fig. 1d y Extended Data Fig. 6). En conjunto, estos datos indican que la inmunización de refuerzo llevó a un aumento de anticuerpos neutralizantes en ambos grupos de vacunación y que la vacunación de refuerzo de BNT heteróloga indujo eficientemente anticuerpos neutralizantes contra todos los VoC probados.

Además de las respuestas inmunitarias humorales, también se analizaron las frecuencias y fenotipos de las células T específicas de espigas(Métodos y datos extendidos Fig. 7). Las frecuencias de células T CD4 específicas de espiga en muestras de sangre recogidas antes de la vacunación de refuerzo fueron significativamente más altas para ambos grupos de vacunación en comparación con los péptidos MNE (control) o DMSO solos (Fig. 2a y Fig. 8de Extended Data). No se encontraron diferencias significativas entre los grupos ChAd/ChAd y ChAd/BNT (Fig. 2a,círculos abiertos). Después de aumentar, las frecuencias para las células T CD4 específicas de espiga aumentaron en ambos grupos y fueron significativamente más altas en el grupo ChAd / BNT (Fig. 2a,puntos llenos). El mismo efecto fue observado para las células de T punto-específicas CD8. Estas células estaban presentes en frecuencias similares en ambos grupos antes de impulsar y aumentaron de frecuencias después de impulsar. De nuevo, el impulso con BNT indujo frecuencias más altas que el impulso con ChAd (Fig. 2b,puntos rellenos). En cuanto a la distribución de células T CD8 específicas de espiga productoras de interferón (IFN)-γ o factor de necrosis tumoral (TNF)-α, la aplicación de ambas vacunas de refuerzo condujo a un aumento en la proporción de células productoras de ambas citoquinas simultáneamente (Fig. 2c). El aumento significativo en las células T productoras de IFN-γ específicas de espiga en el grupo ChAd/BNT pero no en el grupo ChAd/ChAd fue confirmado por la medición de citoquinas en sobrenadantes después de la estimulación del péptido spike SARS-CoV-2 (Fig. 2d).++++

figure2

Debido a la abrupta recomendación de varios gobiernos europeos de suspender el uso de ChAd en la población joven y de mediana edad, se creó una situación única en la que se aplicaron regímenes de vacunación heterólogos de primer impulso a pesar de la falta de información disponible sobre los aspectos de inmunogenicidad y seguridad.

Este estudio proporciona penetraciones en el resultado inmunogénico de protocolos homólogos y heterólogos de la vacunación con dos vacunas: BNT y ChAd. La comparación cabeza a cabeza de los vacunados preparados con ChAd que recibieron una inmunización de refuerzo de ChAd o BNT reveló que ambos regímenes mejoraron las respuestas inmunitarias humorales y celulares.

Aunque esta configuración no permitió la aleatorización de los participantes, y somos, por lo tanto, incapaces de excluir completamente los factores de confusión, nuestro estudio reveló que el grupo impulsado con BNT mostró respuestas inmunes significativamente más fuertes que el grupo impulsado con ChAd.

Las respuestas de la célula de T CD4 y CD8 dirigidas contra los epítopos de la proteína del punto eran más altas en frecuencias, y las células produjeron más IFN-γ sobre el reestimulación. Asimismo, el grupo impulsado con BNT desarrolló títulos más altos de anticuerpos anti-spike de la proteína de las subclases de IgG y de IgA, y estas diferencias no fueron influenciadas perceptiblemente por edad o sexo. Cabe señalar que estos anticuerpos fueron altamente eficientes en la neutralización de los tres VoC probados en el presente estudio.

Anteriormente se informó que los vacunados inmunizados con BNT/BNT también desarrollan anticuerpos neutralizantes contra el VoC++20.

Confirmamos estos hallazgos en el presente estudio utilizando datos de los participantes de la cohorte del Estudio CoCo que también fueron inmunizados con BNT/BNT. Nuestros datos indican que los individuos vacunados con BNT/BNT y vacunados con ChAd/BNT desarrollan anticuerpos neutralizantes en grados similares de 2 a 3 semanas después de la vacunación de refuerzo. Asimismo, las inmuno respuestas del grupo de ChAd/ChAd estaban en la gama de resultados divulgados anterior11,12,13,21. Aunque habría sido interesante caracterizar también inmuno respuestas en una cohorte de la gente inmunizada con BNT/ChAd, tales individuos no estaban disponibles a nosotros. Queremos acentuar que nuestros datos obtenidos en HCPs sobre todo sanos y relativamente jóvenes no se pueden generalizar a la gente mayor o a los grupos pacientes específicos. Otra limitación de nuestro estudio es que no pudimos probar la actividad neutralizante contra la variante Delta y recopilar datos sobre seguridad y reactogenicidad después de la vacunación.

Se necesitan estudios prolongados, idealmente incluyendo criterios de valoración clínicos, para caracterizar aún más las respuestas inmunitarias no solo en cohortes heterólogamente inmunizadas. Será de particular importancia examinar la actividad neutralizante contra la nueva VoC, como la variante Delta, y cuánto tiempo se mantienen las respuestas inmunitarias protectoras, tanto en individuos que tienen un riesgo elevado de desarrollar COVID-19 grave como en individuos que son conocidos por montar respuestas inmunitarias deterioradas.

métodos

Participantes

Los participantes para este análisis fueron del Estudio CoCo (Registro Alemán de Ensayos Clínicos, DRKS00021152), que comenzó en marzo de 2020 y es un estudio observacional en curso, prospectivo y que monitorea la inmunoglobulina IgG anti-SARS-CoV-2 y las respuestas inmunitarias en 1.493 HCP en la Escuela de Medicina de Hannover y en individuos con contacto potencial con el SARS-CoV-2 (refs. 18,22). An amendment from December 2020 allowed us to study the immune responses after COVID-19 vaccination. According to German regulations, HCPs were prioritized for SARS-CoV-2 vaccination, and HCPs at Hannover Medical School received first doses of either the BNT vaccine after 6 January or the ChAd vaccine after 16 February 2021. In general, booster vaccination took place approximately 21 d after BNT prime and 2–3 months after ChAd prime. Booster vaccination of ChAd-primed HCPs started on 3 May 2021, and individuals could choose to receive either ChAd or BNT for second vaccination. We assumed that about 25% of all ChAd-primed vaccinees would opt for a homologous booster. The power calculation, performed with G*Power (v3.1.9.6), determined that a sample size of 30 individuals in each arm is sufficient to detect clinically meaningful differences within each group, assuming that spike protein-specific IgGs double from first vaccination (mean, 95 relative units (RU) ml−1, with an s.d. of 113 RU ml−1) y cuando se utiliza una prueba tpareada de dos colas para las diferencias entre medias con una potencia del 95% y un nivel de significancia del 1%. Sobre la base de los cálculos anteriores y una tasa de pérdida esperada de seguimiento del 10%, se invitó a 130 vacunas preparadas con ChAd de la cohorte del Estudio CoCo a donar sangre antes de que comenzara su impulso a principios de mayo de 2021. La programación de las citas para la vacunación fue coordinada por un equipo de vacunación independiente de acuerdo con la disponibilidad de la vacuna. Después del consentimiento informado por escrito, se obtuvieron muestras de sangre periférica por venopunción. Por orden de llegada, realizamos nuestro análisis estadístico formal una vez que al menos 30 individuos en cada brazo habían recibido una vacuna de refuerzo y habían pasado el día 13 después del refuerzo. Excluyeron a un individuo con la infección anterior SARS-CoV-2, según lo determinado por IgG positivo de la nucleocápsis anti-SARS-CoV-2 (NCP) antes de vacunas. Los participantes eran 25% hombres y 75% mujeres, con una edad media de 38 años (rango 19-64 años) y, por lo tanto, representativos de todas las vacunas del Estudio CoCo (72% mujeres, 28% hombres; edad media 40 años, rango 19-67 años). Después de la recolección de sangre, separamos el plasma de la sangre de EDTA o heparina de litio (S-Monovette, Sarstedt) y lo almacenamos a −80 °C hasta su uso. Para la estimulación con piscinas peptídicas de SARS-CoV-2, se utilizó sangre completa o células mononucleares de sangre periférica (PBMCs) de muestras de sangre entera aisladas por centrifugación de gradiente de Ficoll.

pVNT

Los pVNTs se realizaron en la Unidad de Biología de Infecciones del Centro Alemán de Primates en Göttingen como se describió anteriormente12. Brevemente, las partículas pseudotipadas rabdovirales se produjeron en células 293T transfectadas para expresar la variante deseada de SARS-CoV-2-S inoculada con VSV*DG-FLuc, un vector del virus de la estomatitis vesicular deficiente en replicación (VSV) que codifica para la proteína fluorescente verde mejorada y la luciferasa de luciferasa (FLuc) en lugar de la proteína VSV-G (amablemente proporcionada por Gert Zimmer, Instituto de Virología e Inmunología, Mittelhäusern, Suiza). Las pseudopartículas producidas se recogieron, se eliminaron de los desechos celulares por centrifugación y se almacenaron a −80 °C hasta su uso. Para los experimentos de neutralización, se mezclaron e incubaron volúmenes iguales de partículas pseudotipadas y muestras de plasma inactivadas por calor (56 °C, 30 min) diluidas en serie en medio de cultivo durante 30 min a 37 °C. Posteriormente, las muestras, junto con las partículas pseudotipadas no expuestas al plasma, se utilizaron para experimentos de transducción. El ensayo se realizó en placas de 96 pozos en las que las células Vero fueron inoculadas con las respectivas mezclas de partículas/plasma pseudotipadas. La eficacia de la transducción se analizó a las 16-18 h después de la inoculación midiendo la actividad de FLuc en células lisiadas (Cell Culture Lysis Reagent, Promega) utilizando un sustrato comercial (Beetle-Juice, PJK) y un luminómetro de placa (Hidex Sense Microplate Reader, Hidex) con el software Hidex Sense Microplate Reader (v0.5.41.0).

serología

Se determinó la serología de IGG SARS-CoV-2 por ELISA cuantitativo (dominio de proteína espiga anti-SARS-CoV-2 S1/dominio de unión a receptores (RBD) IgG SARS-CoV-2 QuantiVac, Euroimmun) de acuerdo con las instrucciones del fabricante (dilución 1:400 o 1:600). Proporcionamos niveles de anticuerpos expresados en RU ml−1 evaluado a partir de una curva de calibración, con valores superiores a 11 RU ml−1 definido como positivo. Se realizaron mediciones anti-SARS-CoV-2 S1 spike protein domain IgA o anti SARS-CoV-2 NCP IgG según las instrucciones del fabricante (Euroimmun) y se expresaron cantidades de anticuerpos como relación IgA (densidad óptica (OD) dividida por calibrador). Usamos un AESKU. LECTOR (AESKU. GROUP) y el software Gen5 versión 2.01 para su análisis.

sVNT para variantes del SARS-CoV-2

Para determinar los anticuerpos neutralizantes contra el pico de Wuhan, el B.1.1.7-spike (Alfa), el P.1-spike (B.1.1.28.1; Gamma) y las variantes de B.1.351-spike (Beta) de SARS-CoV-2-S en plasma, modificamos nuestro sVNT recientemente establecido19. En este ensayo, el receptor soluble para el SARS-CoV-2 —la enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2)— se une a placas de 96 pocillos a las que se pueden unir diferentes RBDs purificados etiquetados de la proteína espiga del SARS-CoV-2 una vez añadidos al ensayo. El atascamiento es revelado más a fondo por un anticuerpo peroxidasa-etiquetado de la anti-etiqueta y una cuantificación colorimétrica. La preincubación de la proteína espiga con suero o plasma de pacientes convalecientes o vacunas impide la posterior unión a ACE2 en diversos grados, dependiendo de la cantidad de anticuerpos neutralizantes presentes. En detalle, las placas Maxisorp 96F (Nunc) fueron recubiertas con proteína hACE2-Fc (IgG1) soluble recombinante a 300 ng por pozo en 50 μl de tampón de recubrimiento (30 mM Na2co3, 70 mM NaHCO3, pH 9,6) a 4 °C durante la noche. Después del bloqueo con hACE2-Fc (IgG1), las placas se lavaron con PBS, 0,05% Tween-20 (PBST) y se bloquearon con el diluyente de ensayo BD OptEIA durante 1,5 h a 37 °C. Mientras tanto, las muestras de plasma se diluyeron en serie tres veces a partir de la 1:20 y luego se preincubaron durante 1 h a 37 °C con 1,5 ng de espiga recombinante de SARS-CoV-2 RBD de la cepa wuhan (Trenzyme), la variante B.1.1.7 (N501Y; Alfa), la variante B.1.351 (K417N, E484K, N501Y; Beta) o la variante P.1 (K417T, E484K, N501Y; Gamma) (los tres últimos de SinoBiological), todos con una C-terminal His-tag. El diluyente del ensayo BD OptEIA fue utilizado para preparar la muestra del plasma así como las diluciones del RBD. Después de la preincubación con RBDs de espiga sars-CoV-2, se dieron muestras de plasma en las placas MAXISORP ELISA recubiertas de hACE2 durante 1 h a 37 °C. Sars-CoV-2 espiga RBDs pre-incubadas con tampón sólo sirvió como controles negativos para la inhibición. Las placas se lavaron tres veces con PBST y se incubaron con un anticuerpo conjugado conjugado con peroxidasa de rábano picante (HRP) (clon HIS 3D5, proporcionado por Helmholtz Zentrum München) durante 1 h a 37 °C. El anticuerpo sin encuadernado fue quitado por seis lavados con PBST. Una señal colorimétrica fue desarrollada en la reacción enzimática de HRP con el substrato cromogénico 3,3′,5,5′-tetramethylbenzidine (CONJUNTO DEL REACTIVO DEL SUBSTRATO DE BD OptEIA TMB). Un volumen igual de 0,2 M H2así que4 se añadió para detener la reacción, y las lecturas de absorbancia a 450 nm y 570 nm se adquirieron utilizando un lector de microplacas SpectraMax iD3 (Dispositivos moleculares) utilizando el software SoftMax Pro versión 7.03. Para cada pocillo, el porcentaje de inhibición se calculó a partir de los valores de OD después de la resta de los valores de fondo como: Inhibición (%) = (1 − Valor de OD de la muestra/Valor promedio de RBD OD de SARS-CoV-2 S) × 100. Los títulos neutralizantes de sVNT se determinaron como la dilución con reducción de unión > media + 2 s.d. de valores de una piscina plasmática que consistía en tres muestras de plasma pre-pandemia.

Piscinas de péptidos de proteína SARS-CoV-2

Pedimos 15 aminoácidos (aa)-largo y 10 aa-superpuestos péptidos que abarcan toda la longitud de SARS-CoV2-Spike (-S) (total 253 péptidos), -Membrana (-M) (total 43 péptidos), -Nucleocápsido (-N) (total 82 péptidos) o -Envoltura (-E) (total 12 péptidos; el péptido no. 4 no se pudo sintetizar) de GenScript. Todos los péptidos liofilizados se sintetizaron con una pureza superior al 95% y se reconstituyeron a una concentración de 50 mg ml−1 en DMSO (Sigma-Aldrich), excepto nueve péptidos superpuestos SARS-CoV2-S (nos. 24, 190, 191, 225, 226, 234, 244, 245 y 246), dos para SARS-CoV2-M (nos. 15 y 16), uno para SARS-CoV2-N (no. 61) y los 12 péptidos SARS-CoV2-E que se disolvieron a 25 mg ml−1 debido a problemas de solubilidad. Todos los péptidos en las existencias de DMSO se almacenaron a −80 °C hasta que se utilizaron.

Ensayo de reestimulación de células T

Los PBMCs, aislados usando un gradiente de Ficoll, fueron resuspended en una concentración de 20 × 106 células por ml en medio RPMI completo (RPMI 1640 (Gibco)) suplementadas con 10% de FBS (GE Healthcare Life Sciences), piruvato de sodio de 1 mM, 50 μM de β-mercaptoetanol y 1% de estreptomicina-penicilina (todo Gibco). Para el estímulo, las células fueron diluidas con volúmenes iguales de piscinas del péptido que contenían la S-proteína o la mezcla de M, de N- y de E-proteínas. Las piscinas del péptido fueron preparadas en RPMI completo que contenía brefeldin A (Sigma-Aldrich) en una concentración final de 10 μg ml−1. En la mezcla final, cada péptido tenía una concentración de 2 μg (~1,2 nmol) ml−1, a excepción de los péptidos SARS-CoV2-S 24, 190, 191, 225, 226, 234, 244, 245 y 246, los péptidos SARS-CoV2-M 15 y 16 y el péptido SARS-CoV2-N 61, que se utilizaron a una concentración final de 1 μg ml−1 debido a problemas de solubilidad. Como control negativo, estimulamos las células con DMSO, utilizadas en volumen máximo correspondiente a la cantidad de DMSO en piscinas peptídicas (igual al 5% de DMSO en volumen medio final). En cada experimento, utilizamos células estimuladas con forbol-12-miristato-13-acetato (Calbiochem) e ionomicina (Invitrogen) a una concentración final de 50 ng ml−1 y 1.500 ng ml−1, respectivamente, como control positivo interno. Las células se incubaron durante 12-16 h a 37 °C, 5% de CO2. Después del lavado, las células fueron resuspended en el almacenador intermediario de los MACS (PBS complementado con el 3% FBS y 2 milímetros EDTA). La unión a anticuerpos no específicos se bloqueó mediante la incubación de muestras con suero de ratón al 10% a 4 °C durante 15 min. A continuación, sin lavado, una mezcla de anticuerpos anti-CD3-AF532 (UCHT1; nº 58-0038-42, lote nº 2288218; Invitrogen; 1:50), anti-CD4-BUV563 (RPA-T4; núm. 741353, lote n.º 9333607; BD Biociencias; 1:200), anti-CD8-SparkBlue 550 (SK1; no. 344760, lote no. B326454; BioLegend; 1:200), anti-CD45RA (HI100; no. 740298, lote no. 0295003; BD Biociencias; 1:200), anti-CCR7 (G043H7; no. 353230, lote no. B335328; BioLegend; 1:50), anti-CD38 PerCP-eF710 (HB7; no. 46-0388-42, lote no. 2044748; Invitrogen; 1:100) y Zombie NIR Fixable Viability Kit (no. 423106, lote no. B323372; BioLegend) fue agregado. Después de la tinción durante 20 minutos a temperatura ambiente, las células se lavaron antes de que se fijaran y permeabilizaran (nº 554714, BD Biosciences) de acuerdo con el protocolo del fabricante. Después, los cytokines intracelulares fueron manchados usando anti-IFN-PE-Cy7 (B27; no. 506518, no de la porción. B326674; BioLegend; 1:100), anti-TNF-AF700 (Mab11; no. 502928, lote no. B326186; BioLegend; 1:50) y anti-IL-17A-BV421 (BL168; no. 512322, lote no. B317903; BioLegend; 1:50) durante 45 min a temperatura ambiente. El exceso de anticuerpos se lavó y se adquirieron células en un citómetro de flujo espectral Cytek Aurora (Cytek) equipado con cinco láseres que funcionaban a 355 nm, 405 nm, 488 nm, 561 nm y 640 nm. Todos los datos de citometría de flujo se adquirieron utilizando la versión 2.2.0 de SpectroFlo (Cytek) y se analizaron con FCS Express 7 (Denovo).

Análisis citométrico de flujo de células B específicas de espiga

Los leucocitos totales fueron aislados de sangre entera usando erythrolysis en la solución del cloruro de amonio 0,83%. Las células aisladas se lavaron, contaron y resuspendieron en PBS y se tiñeron durante 20 minutos a temperatura ambiente con una mezcla de anticuerpos que contiene anticuerpos enumerados en la Fig. 4 de Extended Data junto con la proteína spike-mNEONGreen (5 μg por reacción; la producción se describirá en otra parte). Después de un lavado, las muestras fueron adquiridas en un citómetro de flujo espectral, y los datos fueron analizados según lo descrito arriba.

Cuantificación de la liberación de IFN-γ y TNF-α

A continuación, se estimularon 0,5 ml de sangre completa con las partes seleccionadas por el fabricante del dominio SARS-CoV-2 S1 de la proteína espiga durante un período de 20-24 h. Se llevaron a cabo controles negativos y positivos de acuerdo con las instrucciones del fabricante (Ensayo de liberación gamma de interferón SARS-CoV-2 (Euroimmun)). Después de la estimulación, los sobrenadantes se recogieron después de la centrifugación y se examinaron mediante el kit LEGENDplex (BioLegend) de acuerdo con las instrucciones del fabricante. Los datos de mediciones duplicadas se adquirieron con un citómetro de flujo LSR II (BD Biosciences) utilizando el software FACSDiva versión 8.0.1 de BD y se analizaron con el software LEGENDplex Data Analysis Software Suite, Gen5 versión 2.01.

DIPLOMADO EN SEGURIDAD DEL PACIENTE Y ATENCIÓN CENTRADA EN LA PERSONA

Es la sexta edición del Curso en seguridad de pacientes y atención centrada en la persona de la Universidad Isalud. Son diez viernes consecutivos. Con ejercicios. Material para cada uno de los encuentros. Renovado permanentemente en sus contenidos basados en experiencias de implementación. Con los mejores especialistas en cada una de las áreas de la Seguridad 2.0, Que ofrece una capacitación para integrantes de las empresas de salud públicas y privadas, médicos, enfermeros, administrativos, instrumentadoras, administradores, que en relación con su costo, y la implementación inmediata de medidas de mejora, de innovación, de disminución y prevención de eventos adversos, de gestión, de análisis modal de fallas y eventos, análisis de causa raíz, prevención en cirugía, anestesia, obstetricia, bundle de asistencia respiratoria mecánica, de vías centrales, prevención de caídas, escaras, etc, resulta la mejor tasa de retorno de inversión. Todas las clases son grabadas, pueden ser vistas asincrónicamente, lo que permite acceder a personas de diferente uso horario.

Descripción general

La seguridad de pacientes tomó entidad en los últimos quince años a partir del Libro del Institute of Medicine To Err is Human, que permitió recuperar la vigencia de un principio de la ética médica: primero no dañar. Desde ese momento, la preocupación por la calidad de los servicios de salud se ha incrementado progresivamente en todo el mundo.

La seguridad se ha transformado en un imperativo en la atención sanitaria. Es importante implementar un Modelo de Gestión de Seguridad de Pacientes que permita a instituciones y profesionales de la salud desarrollar competencias y utilizar herramientas para prevenir este problema.

¿Desde qué lugar? Desde la simpleza de la gestión, el trabajo, el profesionalismo, hacer las cosas correctas “correctamente”, desarrollando un control de oposición interno que sirva para mejorar los resultados, trabajando con indicadores, y con una presencia fuerte en seguridad.

La seguridad del paciente es hoy una de las dimensiones de la calidad asistencial más valoradas tanto por los usuarios del servicio, como por su familia, los profesionales, los directores, los administradores y demás personal de las instituciones de salud. Es una estrategia prioritaria en los sistemas sanitarios del mundo. Requiere la implementación planificada de acciones basadas en evidencias científicamente probadas, para trasformar la cultura corporativa en una cultura justa, formativa y no punitiva de seguridad del Paciente. Construyendo entornos seguros que identifiquen, analicen y gestionen los incidentes y eventos adversos que se presentan en las instituciones de salud.

Destinatarios

  • El curso está destinado a quiénes ocupan distintos cargos de gestión en organización vinculadas a la salud: hospitales, sanatorios, prepagas, asociaciones y organismos de seguridad social.
  • Directores, Gerentes y Jefes de Servicios.
  • Coordinadores y puestos de enlace entre distintos servicios o áreas.
  • Técnicos y profesionales de la salud de instituciones públicas y privadas, de prepagos, y de la seguridad social.
  • Funcionarios de instituciones públicas que lideren programas nacionales o provinciales vinculados a la atención médica y la seguridad de pacientes.
  • Responsables de programas de formación y desarrollo profesional en organizaciones de salud.
  • Asesores y colaboradores en la organización y la gestión de calidad en las organizaciones.

Módulo 1  

  • La ciencia de la seguridad  
  • Seguridad 2 (Resiliencia). Hacia un nuevo concepto de seguridad  

Módulo 2 

  • Cultura de seguridad 
  • Gestión de crisis. Programa de comunicación y revelación de eventos adversos  

Módulo 3  

  • Atención centrada en la persona  
  • Cuidar a quienes cuidan. Seguridad física y psicológica del personal de salud  

Módulo 4 

  • Medición y monitoreo de la seguridad  
  • El rol de enfermería en la seguridad del paciente  

Módulo 5 

  • Errores diagnósticos  
  • Errores de medicación. Gestión segura de medicamentos  

Módulo 6  

  •  Control de infecciones  
  • Cirugía segura  

Módulo 7 

  • Comunicación efectiva y trabajo en equipo  
  • Seguridad del paciente en pediatría  

Módulo 8  

  • El caso económico por la seguridad del paciente  
  • Liderazgo y seguridad del paciente  

Módulo 9  

  • Simulación y seguridad del paciente  
  • El rol de los pacientes en su propia seguridad. La coproducción de salud 

 Módulo 10  

  • Salud digital y seguridad del paciente Unidad  
  • La ciencia de la implementación 
  • El valor del Diplomado:
  • -. Matrícula: $6.100.-
  • -. Cuota (3): $6.100.-
  • -. Cantidad de cuotas: 3
  • -. Valor al contado: $ 23.120

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Es un contenido de capacitación de alto retorno de inversión.

Dr. Carlos Alberto Díaz.

Gestión Sanitaria

Efectividad de la vacuna contra la variante Delta

Este posteo del blog transcribe algunos datos serios alentadores sobre los resultados de la vacunación completa y la infección por la cepa Delta en el Reino Unido y un análisis importante: Las estimaciones sugieren que se han evitado 30.300 muertes y 8.151.000 infecciones como resultado del programa de vacunación contra la COVID-19, hasta el 25 de junio.

Se han llevado a cabo grandes ensayos clínicos para cada una de las vacunas contra la COVID-19 aprobadas en el Reino Unido, que encontraron que son altamente eficaces para prevenir enfermedades sintomáticas en las poblaciones que se estudiaron.

Es importante seguir evaluando la efectividad de las vacunas en el «mundo real», ya que esto puede diferir de la eficacia de los ensayos clínicos. Los ensayos clínicos también se realizan con el fin de poder evaluar la eficacia de la vacuna contra la enfermedad sintomática confirmada por laboratorio con un período de seguimiento relativamente corto para que las vacunas efectivas puedan introducirse lo más rápido posible.

No obstante, la comprensión de la eficacia frente a diferentes resultados (como la enfermedad grave y la transmisión posterior), la eficacia en diferentes subgrupos de la población y la comprensión de la duración de la protección son igualmente importantes en la toma de decisiones en torno a qué vacunas deben implementarse a medida que evoluciona el programa, a quién se deben ofrecer y si se requieren dosis de refuerzo. La efectividad de la vacuna se estima comparando las tasas de enfermedad en individuos vacunados con las tasas en individuos no vacunados.

 A continuación, se describen las últimas pruebas del mundo real sobre la eficacia de la vacuna a partir de estudios en poblaciones del Reino Unido. La mayoría de estos datos se refieren a un período en el que el principal virus circulante fue la variante Alfa, los datos emergentes sobre la eficacia contra la enfermedad sintomática con la variante Delta también se resumen a continuación.

El análisis de los datos de pruebas de rutina hasta el 13 de junio de 2021, relacionados con la secuenciación y el estado objetivo del gen S, se ha utilizado para estimar la efectividad de la vacuna contra la enfermedad sintomática utilizando un diseño de control de casos negativo para la prueba.

Los métodos y los resultados detallados están disponibles en Efectividad de las vacunas covid-19 contra la variante Delta.

Después de una dosis única hubo una reducción absoluta del 14% en la efectividad de la vacuna contra la enfermedad sintomática con Delta en comparación con Alfa, y una reducción menor del 10% en la efectividad después de 2 dosis (Tabla 2).

Tabla 2. Eficacia de la vacuna contra la enfermedad sintomática para las variantes Alfa y Delta Estado de la vacuna Eficacia de la vacuna Alfa Delta Dosis 1 49 (46 a 52) 35 (32 a 38) Dosis 2 89 (87 a 90) 79 (78 a 80)

 La efectividad de la vacuna contra la hospitalización se estimó mediante la evaluación de las tasas de hospitalización a través de la atención de emergencia entre los casos confirmados sintomáticos mediante análisis de supervivencia.

Este análisis utilizó datos disponibles de vinculación de casos sintomáticos, del 12 de abril al 10 de junio de 2021 (actualizados del análisis anterior al 4 de junio de 2021). Los cocientes de riesgos para la hospitalización se combinan con los odds ratios contra la enfermedad sintomática a partir del análisis de control de casos negativos de la prueba descrito anteriormente para estimar la efectividad de la vacuna contra la hospitalización.

Los métodos y resultados detallados están disponibles aquí (17). Se observó una efectividad similar de la vacuna contra la hospitalización con las variantes Alfa y Delta (Tabla 3).

Tabla 3. Eficacia de la vacuna contra la hospitalización para las variantes Alfa y Delta Estado de la vacuna Eficacia de la vacuna Alfa Delta Dosis 1 78 (64 a 87) 80 (69 a 88) Dosis 2 93 (80 a 97) 96 (91 a 98)

Informe de vigilancia de la vacuna COVID-19 – semana 27 9 Impacto de la población Las vacunas suelen tener efectos directos en las personas vacunadas y efectos indirectos en la población en general debido a una menor probabilidad de que las personas entren en contacto con un individuo infectado. Por lo tanto, el impacto general del programa de vacunación puede ir más allá del estimado mediante el análisis de la eficacia de la vacuna.

Estimar el impacto de un programa de vacunación es un desafío, ya que no hay un grupo de control completamente inafectado. Además, los efectos del programa de vacunación deben diferenciarse de los de otras intervenciones (por ejemplo, confinamientos o medidas de control de brotes), cambios en el comportamiento y cualquier variación estacional en la actividad de COVID-19. PHE y otros socios gubernamentales y académicos monitorean el impacto del programa de vacunación en los niveles de anticuerpos COVID-19 en la población y los diferentes indicadores de enfermedad, incluidas las hospitalizaciones y la mortalidad.

Esto se hace a través de pruebas basadas en la población y a través de modelos que combinan las tasas de cobertura de la vacuna en diferentes poblaciones, las estimaciones de la efectividad de la vacuna y los indicadores de vigilancia de la enfermedad. Cobertura de la vacuna

Los datos del informe de esta semana abarcan el período comprendido entre el 8 de diciembre de 2020 y el 4 de julio de 2021 (semana 26) (Figura 1). Muestra el número provisional y el porcentaje de personas en Inglaterra que han recibido 1 dosis o 2 dosis de una vacuna contra el COVID-19 por grupo de edad y semana desde el inicio del programa.

El impacto de la vacuna en la proporción de la población con anticuerpos contra covid-19 PHE monitorea la proporción de la población con anticuerpos contra COVID-19 mediante muestras de prueba proporcionadas por donantes de sangre adultos sanos de 17 años o más, suministradas por el NHS Blood and Transplant (nhs BT collection).

Esto es importante para ayudar a comprender el alcance de la propagación de la infección por COVID-19 (incluida la infección asintomática) en la población y el impacto del programa de vacunación. 250 muestras de cada región geográfica de Inglaterra se analizan cada semana utilizando 2 pruebas de laboratorio diferentes, los ensayos de anticuerpos de nucleoproteína de Roche (N) y espiga de Roche (S).

Esta doble prueba ayuda a distinguir entre los anticuerpos que se producen después de la infección natural por COVID-19 y los que se desarrollan después de la vacunación. Los ensayos de nucleoproteínas (Roche N) solo detectan anticuerpos posteriores a la infección, mientras que los ensayos de espiga (Roche S) detectarán tanto anticuerpos posteriores a la infección como anticuerpos inducidos por la vacuna. Por lo tanto, los cambios en la proporción de muestras que dan positivo en el ensayo de Roche N reflejarán el efecto de la infección natural y la propagación de COVID-19 en la población. Los aumentos en la proporción positiva medida por el anticuerpo S reflejarán tanto la infección como la vacunación.

Las respuestas de anticuerpos reflejan la infección o la vacunación que ocurre al menos 2 a 3 semanas previamente dado el tiempo necesario para generar una respuesta de anticuerpos. En este informe, presentamos los resultados utilizando una media de 4 semanas, de muestras de prueba hasta el 27 de junio de 2021, que tiene en cuenta la edad y la distribución geográfica de la población inglesa. En general, la proporción de la población con anticuerpos que utilizaron los ensayos de Roche N y Roche S, respectivamente, fue del 16,1% y el 88,1% para el período comprendido entre el 31 de mayo y el 27 de junio (semanas 22 a 25) (Figura 2).

 Esto se compara con el 15,0% de seropositividad de Roche N y el 77,5% de seropositividad de Roche S para el período del 3 de mayo de 2021 al 30 de mayo de 2021 (semanas 18 a 21). Durante este período, la seropositividad mediante el ensayo Roche N se ha mantenido estable, lo que sugiere que no ha habido una propagación significativa de la infección en la población y el aumento continuo de la seropositividad mediante el ensayo Roche S refleja la creciente proporción de adultos que han desarrollado anticuerpos después de la vacunación. Las figuras 3a y 3b muestran la proporción de la población con anticuerpos por grupo de edad.

La seropositividad de Roche N ha continuado estancado a través de los grupos de mayor edad y esto primero fue observado en el grupo de edad 70 a 84. Un pequeño aumento en la seropositividad de Roche N se observa en los 17 a 29 años de edad de 19,3% en las semanas 18 a 21 a 23,3% en las semanas 22 a 25. Este aumento es consistente con los recientes aumentos en la transmisión observados en otros datos de vigilancia.

 La ausencia de aumentos de Roche N en los grupos de mayor edad probablemente refleja el papel adicional que la vacunación está teniendo en la reducción de la infección viral en los que ya están vacunados. Informe de vigilancia de la vacuna contra la COVID-19 – semana 27 13 El patrón de aumentos en la seropositividad de Roche S que se observan sigue el despliegue del programa de vacunación con los grupos de edad más mayores a los que se les ofreció la vacuna primero. (Figura 3b). La seropositividad de Roche S aumentó primero en donantes de 70 a 84 años y se ha estancado desde la semana 13, alcanzando el 99,5% en las semanas 22 a 25.

La seropositividad también se ha estancado desde la semana 16 para las personas de 60 a 69 años, alcanzando el 99,1% en las semanas 22 a 25. La seropositividad de Roche S se ha observado desde la semana 19 en las personas de 50 a 59 años alcanzando el 98,1% en las semanas 22 a 25 de 2021. Se ha observado un aumento notable en los ancianos de 40 a 49 años de 85,8% en las semanas 18 a 21 a 95,9% en las semanas 22 a 25. Actualmente el mayor incremento observado se observa en los de 30 a 39 años aumentando de 52,1% en las semanas 18 a 21 a 87,3% en las semanas 22 a 25. Un pequeño aumento se observa en individuos de 17 a 29 años esta semana de 46.9% en las semanas 18 a 21 a 59.5% en las semanas 22 a 25.

El impacto del programa de vacunación es claramente evidente a partir de los aumentos en la proporción de la población adulta con anticuerpos basados en las pruebas de Roche S. Esto es particularmente evidente entre las personas de 50 años o más a las que se ha dado prioridad a la vacunación como parte del programa de fase 1 y desde la semana 15 en las personas de 40 a 49 años y de 30 a 39 años como parte de la fase 2 del programa de vacunación.

Esto se ve respaldado además por la estabilización en la proporción de pruebas positivas mediante el ensayo Roche N, en los grupos de mayor edad y probablemente refleja el papel adicional que la vacunación está teniendo en la reducción de la infección antes de las reducciones observadas en las restricciones nacionales por sí solas en los grupos de edad más jóvenes.

Impacto directo en las hospitalizaciones

El número de hospitalizaciones evitadas por la vacunación puede estimarse considerando la eficacia de la vacuna contra la hospitalización, la cobertura de la vacuna y las hospitalizaciones observadas y mediante modelos utilizando una serie de parámetros. Las estimaciones de PHE hasta el 27 de junio de 2021 basadas en el efecto directo de las tasas de vacunación y cobertura de vacunación, son que se han prevenido alrededor de 46.300 hospitalizaciones en personas de 65 años o más en Inglaterra (aproximadamente 7.000 ingresos en personas de 65 a 74 años, 18.000 en personas de 75 a 84 años y 21.300 en personas de 85 años o más) como resultado del programa de vacunación (Figura 4). Cada vez hay más pruebas de que las vacunas previenen la infección y la transmisión. Los efectos indirectos del programa de vacunación no se incorporarán en este análisis, por lo que es probable que la cifra de 46.300 hospitalizaciones evitadas sea una subestimación. Tenga en cuenta que este análisis se actualizará cada 2 semanas.

Impacto directo e indirecto en la infección y la mortalidad

El modelo en tiempo real de PHE y Cambridge se ha utilizado para rastrear la infección por COVID-19 durante la pandemia, proporcionando información clave sobre la epidemia, incluida la estimación del número de reproducción, R, al subgrupo científico de influenza pandémica sobre modelado (SPI-M) y al Grupo asesor científico sobre emergencias (SAGE).

La aplicación a los datos de la primera ola se ha publicado en Real-time ahora casting y pronóstico of COVID-19 dynamics in England: the first wave (18). Desde la primera ola, el modelo se ha mejorado constantemente para captar la actividad pandémica a medida que se desarrolla, en particular para tener en cuenta los impactos, tanto directos como indirectos, del programa de vacunación. El impacto directo de la vacunación es el número de muertes ahorradas en las que se infectan, mientras que el efecto indirecto incorpora la prevención adicional de infecciones.

El historial de los resultados de modelado en tiempo real se puede encontrar en Nowcasting and Forecasting of the COVID-19 Pandemic (19), con los resultados más recientes en los que se basan las cifras aquí disponibles actualmente en COVID-19: nowcast y forecast (20). Las tasas de vacunación en el modelo se basan en el número real de dosis administradas, y se supone que la vacuna reduce la susceptibilidad al COVID-19, así como la mortalidad una vez infectada. Las estimaciones de la eficacia de la vacuna se basan en los mejores resultados publicados disponibles (21). Para inferir el impacto de la vacunación, el modelo se ajustó tanto a la prevalencia de la ONS como a los datos diarios de mortalidad por COVID-19 en Inglaterra, lo que resultó en muestras posteriores para una variedad de parámetros epidemiológicos. A continuación, se utilizaron las muestras posteriores para simular el número de infecciones y muertes que se habrían producido sin la vacunación (Figura 5). Finalmente, el impacto total se calculó comparando las estimaciones de infección y mortalidad con la vacunación versus los resultados simulados sin vacunación (Figura 6; Tabla 4). Se espera que las cifras del cuadro 4 sigan creciendo rápidamente, ya que el número de muertes en el escenario sin vacunación sigue mostrando un crecimiento exponencial. El escenario de no vacunación supone que no se implementan otras intervenciones para reducir la incidencia y la mortalidad. Por lo tanto, los hallazgos presentados aquí deben interpretarse como el impacto del programa de vacunación en la infección y la mortalidad suponiendo que no se implementaron intervenciones no farmacéuticas adicionales. En la práctica, es imposible predecir qué intervenciones se habrían implementado de no haberse vacunado, aunque es razonable suponer que las medidas de confinamiento habrían permanecido en vigor durante mucho más tiempo. El trabajo presentado en esta sección es un trabajo conjunto completado por PHE y la Unidad de Bioestadística mrc de la Universidad de Cambridge.

Las estimaciones sugieren que se han evitado 30.300 muertes y 8.151.000 infecciones como resultado del programa de vacunación contra la COVID-19, hasta el 25 de junio.

Redes de transmisión del SARS-CoV-2

  1. Muge Cevik, Stefan D. Baral

El número básico de reproducción, R0 (el número de infecciones causadas por un caso en una población homogéneamente susceptible), para una infección particular depende de la tríada epidemiológica de las características biológicas del patógeno, el medio ambiente y las características de la población (1). Incluso para enfermedades con características de transmisión similares, R0 varía según la población debido a las oportunidades diferenciales de transmisión posterior según los patrones de contacto y el tamaño de la red de transmisión de un individuo infectado (1). Aunque la transmisión puede ocurrir en muchos entornos, algunos factores facilitan un mayor riesgo de infección debido a los riesgos compuestos a menudo impulsados por la dinámica de la red (contactos frecuentes, proximidad y contacto prolongado) y los determinantes a nivel estructural (como la pobreza, la ocupación y el tamaño del hogar) (24). La comprensión de los impulsores de los riesgos de transmisión y la heterogeneidad podría utilizarse para mejorar el modelado y guiar las estrategias de mitigación específicas de la población y el entorno.

En el contexto de una epidemia, aunque cada contacto conlleva un riesgo de adquirir una infección, las redes sociales del mundo real son complejas, a menudo exhibiendo una heterogeneidad extrema en el número de contactos, que tienen efectos a gran escala en la propagación de la infección (5). En las enfermedades infecciosas, la fracción atribuible a la población (FAP) representa la contribución total de un riesgo que podría evitarse si se evitara ese riesgo (6). Incluso para exposiciones de menor riesgo, el FAP podría aumentar con una mayor frecuencia de exposición mediada por un mayor número de contactos (2, 6). Por ejemplo, el riesgo de infección depende de la probabilidad de transmisión dentro de un entorno determinado y de la frecuencia con la que las personas visitan ese entorno. A nivel individual, es probable que los lugares que están asociados con factores de mayor riesgo y visitados con frecuencia planteen un mayor riesgo de infección y contribuyan sustancialmente a las infecciones acumulativas que aquellos que pueden tener un mayor riesgo pero se visitan con poca frecuencia. Esto podría significar que un pequeño riesgo relativo de una exposición de alta frecuencia puede impulsar el PAF, lo que sugiere que las intervenciones de salud pública podrían priorizar los recursos para eliminar un pequeño riesgo entre muchos.

Sin embargo, en realidad, los factores de riesgo se concentran entre los relativamente pocos que tienen una exposición desproporcionadamente mayor y riesgos de transmisión posteriores (27). Esta heterogeneidad individual es evidente en los datos, que indican consistentemente mayores riesgos de infección debido a una mayor frecuencia de exposición y múltiples contactos (ver la figura). En muchos países, las personas que trabajaban en empleos mal remunerados y de cara al público tenían el mayor riesgo de infectarse con el coronavirus del síndrome respiratorio agudo severo 2 (SARS-CoV-2) (4). Los centros de atención a largo plazo, como hogares de ancianos, refugios para personas sin hogar y prisiones, así como lugares de trabajo como las plantas empacadoras de carne, se han asociado con brotes de COVID-19 a gran escala, que luego se vincularon con una transmisión comunitaria generalizada sostenida (28). Estos entornos a menudo representan entornos donde los riesgos de infección se agravan y múltiples redes de transmisión se cruzan (7). También hay una clara intersección del riesgo de COVID-19 y las desigualdades socioeconómicas, dados los efectos de red de la ocupación, la vivienda hacinada, la inseguridad laboral y la pobreza (24).

Los riesgos desproporcionados asociados con la dinámica de la red también han dado lugar a una carga de enfermedad diferencial (49). Según un análisis de Escocia, los pacientes que vivían en las zonas con mayor privación socioeconómica tenían una mayor frecuencia de ingreso en cuidados intensivos y una mayor mortalidad relacionada con el COVID-19 (10). Las unidades de atención de la salud de las zonas más desfavorecidas también funcionaron por encima de su capacidad durante un período más prolongado (10). En un estudio estadounidense, quienes trabajan en alimentos y agricultura, transporte o logística, manufactura, servicios de salud y venta al por menor habían aumentado significativamente el exceso de mortalidad relacionada con COVID-19 (9). Además, las condiciones de vida y de trabajo diferenciadas a menudo se manifiestan como disparidades raciales debido al racismo estructural. Un análisis de la Oficina de Estadísticas Nacionales destaca el hallazgo de que las ocupaciones en el Reino Unido con tasas de mortalidad más altas relacionadas con COVID-19 incluyen trabajadores de salud y asistencia social, guardias de seguridad, conductores, trabajadores de la construcción, limpiadores y asistentes de ventas y minoristas, que son ocupaciones que también presentan proporciones más altas de grupos étnicos minoritarios (4). Para la mayoría de las categorías ocupacionales, los cocientes de riesgo que comparan la mortalidad durante la pandemia con la de tiempo no pandémico fueron más altos en los grupos étnicos no blancos (49).

Además de la heterogeneidad en el riesgo de exposición y la carga de enfermedad, también hay heterogeneidades en el riesgo de transmisión posterior. Los riesgos de transmisión directa y directa por contacto son impulsados por múltiples factores, incluida la cercanía de las interacciones sociales, el estado de los síntomas, la gravedad de la enfermedad, el entorno y el tiempo de exposición(2, 6). Por ejemplo, el riesgo medio por contacto es más bajo para las exposiciones comunitarias, intermedio para los contactos sociales y familiares ampliados, y más alto en el hogar (11). El riesgo de transmisión es menor cuando el caso índice es asintomático, aumentando con la gravedad de los síntomas (12). Los riesgos de transmisión indirecta o el número total de infecciones posteriores que se derivan de un individuo a lo largo de múltiples cadenas de transmisión representan contribuciones importantes al PAF global impulsado por el tamaño de las redes de transmisión asociadas con las condiciones de vida y de trabajo (4713).

Aunque algunos contactos de alta frecuencia son impulsados por reuniones sociales, que son modificables con la educación y la aplicación de la ley, la mayoría de las exposiciones de alto riesgo representan riesgos no modificables debido a las condiciones de vida y de trabajo (2, 37). Por lo tanto, es probable que los factores de riesgo que no son modificables a corto plazo representen un FAP mucho mayor que los modificables por las elecciones individuales sobre el contacto social. Específicamente, los riesgos de transmisión de alguien que puede trabajar desde casa y tiene suficiente espacio para el autoaislamiento, incluso si está infectado, pueden ser mínimos; pero el PAF será mayor para alguien con una gran red asociada con las condiciones de trabajo y de vida (ver la figura).

Ahora existe un consenso internacional de que quienes viven en los barrios más desfavorecidos económicamente y en los hogares más grandes tienen un mayor riesgo de infección y carga de enfermedad (34). Además, las desigualdades concentran aún más el riesgo a través de las conexiones entre redes. En Toronto, el personal de atención a largo plazo diagnosticado con COVID-19 era desproporcionadamente más propenso a residir en los vecindarios con las tasas de infección más altas, que también son los más desfavorecidos económicamente y étnicamente concentrados (14). En una investigación de brotes de COVID-19 entre grandes industrias en Ontario, un tercio de los casos vinculados a brotes en el lugar de trabajo se extendieron a los hogares, lo que aumentó aún más la carga de morbilidad (15). Por lo tanto, las condiciones estructurales que afectan la red de un individuo y el riesgo de exposición son probablemente mucho más predictivas que las opciones individuales para determinar si la infección será un evento terminal o conducirá a múltiples infecciones aguas abajo. Por lo tanto, abordar de manera integral las necesidades de unos pocos con riesgos desproporcionados puede evitar más infecciones aguas abajo que eliminar un pequeño riesgo entre muchos.

¿Cómo pueden las estrategias de salud pública abordar la heterogeneidad individual y el riesgo diferencial de infección? Al principio de la pandemia, se asumió una homogeneidad relativa en los riesgos de infección y el impacto potencial de las intervenciones en toda la población. Esto se incluyó en el modelado para informar los enfoques de salud pública. Los modelos compartimentales, que dividen a las poblaciones en distintas secciones y asumen que los individuos de estos grupos tienen las mismas características, se utilizan principalmente para modelar los casos de COVID-19 y el impacto de las intervenciones. Sin embargo, con poca frecuencia integran los efectos de la mezcla diferencial de poblaciones, los factores socioeconómicos y las redes a través de los efectos compartimentales. Ahora está claro que la heterogeneidad individual tiene efectos a gran escala sobre las disparidades observadas en el riesgo de infección y la carga de enfermedad, lo que se confirma en los modelos de enfermedades basados en la red (1, 6, 7, 11). Las políticas de salud pública implementadas sobre la base del supuesto de igual riesgo de adquisición y transmisión en todos los grupos socioeconómicos, edades y ocupaciones dejaron a ciertas comunidades expuestas a un mayor riesgo de infección, lo que resultó en cargas diferenciales de enfermedad (13, 7). El aprovechamiento de la heterogeneidad de la red en los modelos de enfermedades infecciosas puede demostrar mejor estos riesgos diferenciales observados en los análisis epidemiológicos de la vida real y los beneficios de priorizar las intervenciones intensivas y dirigidas a aquellas con riesgos diferenciales, dado el potencial de un mayor número de infecciones evitadas aguas abajo.

Los riesgos de infección aguas abajo varían según los patrones de red

El caso A representa a una persona con una red pequeña, que puede trabajar desde casa y autoaislarse si es necesario. El caso B representa a una persona que trabaja en un trabajo público o en un lugar de trabajo inseguro y vive en un hogar multigeneracional o grande. El riesgo global de exposición y el riesgo de transmisión posterior difieren sustancialmente entre estos dos individuos, lo que representa una cadena de transmisión desproporcionadamente alta en el caso B. Las estrategias de intervención deben centrarse en romper las cadenas de transmisión aguas abajo.

La intersección entre los riesgos de transmisión directa e indirecta refuerza la necesidad de estrategias eficaces y pragmáticas para romper las cadenas de transmisión, especialmente en las personas con alto riesgo de infección. Las intervenciones políticas deben tener en cuenta el número total de contactos que tiene una persona y, posteriormente, las infecciones posteriores evitadas en función de los impactos diferenciales en las diferentes comunidades (13). Por ejemplo, las personas que viven en hogares multigeneracionales, que sirven en ocupaciones de alta exposición y que residen en comunidades densamente pobladas podrían recibir prioridad para el apoyo a la vivienda temporal, la garantía de beneficios para los empleados, como la licencia pagada y los servicios de extensión de vacunas. Teniendo en cuenta este impacto diferencial, las intervenciones específicas a través de intervenciones basadas en recursos adaptables a la red podrían aprovecharse de acuerdo con las necesidades individuales y a nivel de red. Este enfoque adaptativo podría informar el modelado y priorizar estrategias de intervención específicas basadas en recursos, incluidas las pruebas alineadas con las realidades vividas, el apoyo a la vivienda si no hay espacio suficiente para aislarse y la licencia pagada del trabajo para apoyar la cuarentena y el aislamiento, combinadas con pruebas de extensión y apoyo para la prevención y el control de infecciones en los lugares de trabajo. Además, las estrategias de vacunación adaptables a la red priorizan aquellas con grandes redes basadas en la heterogeneidad de contacto. Por ejemplo, si se observan las tasas de vacunación en Inglaterra por privación, la cobertura de vacunación es claramente más baja en las zonas más desfavorecidas, donde el riesgo de infección y la carga de morbilidad es mayor. Aunque esto puede deberse a múltiples razones, incluida la falta de acceso a la atención y la imposibilidad de tomarse un tiempo libre del trabajo, es necesario que las zonas de alto y duradero riesgo de transmisión aceleren la vacunación para que coincidan con los mayores riesgos de infección y transmisión posterior.

El enfoque de las estrategias de respuesta al COVID-19 a menudo se ha centrado en el cambio de comportamiento como un medio principal para disminuir las redes de contacto y, por lo tanto, las cadenas de transmisión. Sin embargo, los patrones de contacto están impulsados, en gran parte, por las desigualdades socioeconómicas y el racismo estructural y no son modificables a nivel individual en ausencia de apoyo específico. Por lo tanto, las intervenciones de salud pública no adaptativas no abordan las heterogeneidades individuales y han dejado a las comunidades socioeconómicamente marginadas en riesgo de infección, muerte y dificultades económicas. Existe el riesgo de que una menor aceptación de vacunas entre estas comunidades perpetúe las desigualdades existentes. Por lo tanto, es vital que se fortalezcan las estrategias de administración de vacunas dirigidas por la comunidad.

Las disparidades que han definido la epidemiología del COVID-19 podrían haber sido fácilmente predecibles dados los datos históricos sobre pandemias. La próxima pandemia respiratoria también se definirá por disparidades similares. El uso de estrategias impulsadas por la red para informar las respuestas epidémicas emergentes rápidamente representa un camino equitativo y basado en la evidencia en el que el objetivo es invertir más para prevenir infecciones en una persona con riesgos desproporcionados porque la carga de enfermedad y los riesgos de infección aguas abajo varían sustancialmente (6, 7, 13).

Editorial de la semana: Transición o Reforma del sistema de salud en Argentina.

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular Universidad ISALUD.

Correspondiente al período 10-17 de Julio. Blog saludbydiaz.

Editorial:

El contexto planetario mostraba que Los sistemas de salud ya antes de la pandemia requerían imperativamente transiciones no tanto en reformas, Transiciones que adapten sus prestaciones a las transformaciones sociales, políticas, y tecnológicas, no digo económicas porque esto sería como que la atención de la salud cristalice la desigualdad en los ingresos y el deterioro del PBI Argentino, que disminuyó de 13000 a 8000 dólares en los últimos tres años una caída que nos advierte por el rumbo trazado por los políticos de los últimos tres gobiernos.

El enfoque debe trasladarse desde una organización que piensa en la curación a otra que reconozca que la carga asistencial se encuentra en la gestión de las enfermedades crónicas, pacientes pluripatológicos, frágiles y terminales, elementos todos ellos que repercuten sobre todo en el primer nivel asistencia

Ahora, en este contexto Covid, se debe repensar en la atención de la demanda postergada, olvidada, dejada a un costado, que estaría provocando perdida de oportunidad en muchos pacientes con enfermedades neoplásicas y cardiovasculares. Como reorganizar el modelo de prestación. La exigencia de mantener a los pacientes dentro del radar para darle un modelo de continuidad de tratamiento. El objetivo de la Organización mundial de la salud es generar una cobertura universal de salud, por diferentes rutas estratégicas de ejecución, estableciendo diagonales desde donde se parte.

Otro factor que obliga a la transición es el cambio demográfico, con aumento de la expectativa de vida de las personas, en las posibles transformaciones que permitan el abordaje de la atención de la fragilidad de las personas. Reconociendo que esto es otro aspecto que muestra la desigualdad, inclusive hacia dentro de las ciudades.

Las expectativas cada vez más exigentes de los usuarios y de los sistemas de bienestar, que se encontraban en el límite de su capacidad de inversión, con una inflación de salud anual, que en promedio para los países de la OCDE es de 0,3 por encima del crecimiento del producto bruto interno.

Se está logrando poco con respecto a la contención del gasto. Nos cuesta instalar la importancia de la desinversión y de la prevención cuaternaria en los ámbitos asistenciales, que prefieren no hablar de las restricciones.

Existen muchas consideraciones que se pueden introducir para el análisis, en discusiones interminables que resultarán interminables y patrocinadas por los intereses sectoriales. Pero lo que nos coloca en un lugar complejo en el análisis es que estas innovaciones generan valor en el sistema del cuidado de la salud. Por lo tanto, es difícil rechazarlas, por el contrario, se debe encontrar en los responsables políticos que adhieran a los razonamientos que permitan mejorar su acceso mediante distintos esquemas de financiamiento.

 Existen algunos dilemas dentro de la cobertura de las obras sociales y los sistemas de salud prepaga.

Son ellos:

  1. primero restablecer la solidaridad, dentro del sistema conservando los salarios altos dentro del pool de riesgos, ofreciendo planes de cobertura que colmen expectativas y evitar el descreme.  Solidaridad: Se paga de acuerdo con lo que se puede, el porcentaje del salario formal y se recibe de acuerdo con lo que necesita.
  2. terminar con el déficit recaudación- Población cubierta por costo de PMO – Recaudación. Evaluar formar alternativas de cobranzas. Profesionalizar sector de afiliaciones y empadronamiento.
  3. Disminuir la cantidad de obras sociales, generando un total de cien o ciento cincuenta consorcios en el cual queden todos agrupados. Cuyo número mínimo se de 100.000 afiliados. hacer consorcios de obras sociales para generar concentración y diluir el riesgo,
  4. PMO, Calcular el costo y la composición.
  5. mejorar la imagen y transparencia de las instituciones, mostrar lo que logran como desempeño, Realizar una campaña para mejorar la imagen pública de las obras sociales.
  6. Profesionalización en la gestión sanitaria de las obras sociales.
  7. Establecer un valor adecuado para financiar un plan de salud en monotributistas y empleadas domésticas, para que existan menos subsidios cruzados entre asalariados formales y estos colectivos.
  8. Regularizar la cápita de transferencia del PAMI a las obras sociales, que atienden jubilados en los valores acordes a una prestación de salud como exigen este grupo de pacientes.
  9. incrementar los valores de las obras sociales para cubrir el gasto del PMO obligatorio.
  10. disminuir el empleo en negro para aumentar la cantidad de afiliados, leyes de fomento de empleo. Incentivar la formalización del empleo no vía precarización, sino con facilidad de contratación por tiempo determinado. Esto aumentaría la base de afiliados a las obras sociales que es lo que se necesita.
  11. limitar o regularizar los traspasos para que no sean conductas oportunistas,
  12. obligar a que se acrediten en la calidad de las prestaciones y que además puedan demostrar políticas de salud activas contra el exceso de peso, el sedentarismo, el tabaquismo, la planificación familiar, la hipertensión, la diabetes, la hipercolesterolemia.
  13. Crear dos agencias, una de evaluación de tecnologías y otra de calidad-seguridad de pacientes. Para establecer por un lado cobertura, y por el otro mejorar la gestión de los pacientes.
  14. Modificar el modelo prestador por uno más integral e integrado.
  15. Revisar el régimen de las tecnologías tuteladas, actualizar valores y simplificar el pago de los reintegros.
  16.  Hacer pool de compras centralizadas para las mismas, con una droguería virtual en la superintendencia y que se solicite a este reservorio. Crear un esquema de sistema de compra centralizada arbitrado por organismo fiscalizador UNOPS o PNUD.  
  17. Solicitar que el estado respalde esta política de seguros sociales de salud y establecer un plan de mejora en la imagen de las obras sociales.
  18. Actualizar el nomenclador del Hospital Público de Gestión descentralizada.
  19. Mejorar las áreas de atención al público de las obras sociales. Para disminuir las esperas.
  20. Desarrollar la telesalud para poder establecer un mejor seguimiento de los pacientes crónicos y una mejor orientación de los usuarios dentro del sistema.
  21. Desarrollar un manual administrativo y de contratos tipos para simplificar la gestión de contratación y de gestión de pacientes por parte de los proveedores.
  22. Impulsar el desarrollo de la historia clínica electrónica, la receta digital, y de las transacciones entre las obras sociales y prestadores con sistemas on line, a tiempo real, para disminuir el gasto administrativo y de control.
  23. Limitar los traspasos a los prepagos y que los mismos al recibir los traspasos no reciban la cobertura por el total de la tecnología tutelada, para desincentivar esta conducta oportunista.
  24. Los prepagos deberían asignar un médico de cabecera a cada uno de sus afiliados, con libre elección, y que implique la realización de una entrevista e historia clínica. Los planes de salud prepaga desarrollaron un modelo de diferenciación por competencia en función de otorga una oferta prestadora excesivamente amplia, con prestadores que no están integrados verticalmente, que no tienen normas de atención, que prescriben muchas veces lo más costoso porque el financiador lo cubre. Poniendo a este en una situación de tensión, frente a lo que el afiliado considera deficitaria su relación precio servicio.

 

Cobertura Universal de Salud:

El camino hacia la cobertura universal de salud como dice la bibliografía no es una trayectoria única, sino que depende de la estructura y del lugar donde se parte, lo primero que se intenta es incorporar a los que no la tienen, y mejorar a los que están incluidos. No se debería, destruir nada de lo que funcione. Por lo menos, hasta no tener las alternativas desarrolladas.

 Los modelos más equitativos son los modelos universales de cobertura de salud financiado por impuestos, conocidos con el nombre de sistema Beveridge. Es el modelo con tendencia más universalista. También se puede lograr la cobertura Universal desarrollando un modelo competitivo de seguros sociales, que permitan tener a toda la población nominalizada y si no tiene ingresos, hacerse cargo el estado. Como ocurrió en el Uruguay.

Estos sistemas universales de atención en relación con los impuestos exigirían una inversión importante, porque no se tiene un plan, muchos de los desarrollos fueron impulsados para proyectos políticos locales y nacionales.

La inversión requiere que pensemos en un plazo de dos décadas por lo menos hasta estabilizarlos los proyectos hospitalarios y de atención primaria, con una gobernanza clínica profesional destacada y reconocida.

El camino para recorrer como estrategia es fundamentalmente enfrentar al 70 por ciento de la población argentina que reconoce otra cosa, que cree erróneamente que este modelo de atención es un sistema de salud para los pobres, para los que no pueden acceder a algo mejor. Entiéndase que estoy refiriéndome a la percepción de las personas, que estoy muy alejado de esa observación. Disiento profundamente de ello.

Desde el punto de vista de la factibilidad financiera es posible que replicando un modelo de integración a la uruguaya el nivel de inversiones que se requiere no será inviable.

Es necesario pensar por una década hacia el futuro que los sistemas de salud deberán ser más redundantes, con una capacidad por encima de los requerimientos habituales, pero cuidado con esta propuesta, se debe establecer un equilibrio, entre tener reservas y una conducción flexible., porque la productividad, y la baja dedicación en momentos de descanso del brote pandémico, la gente se puede acostumbrar a una baja productividad.

Que, en los modelos universales financiados por impuestos, también las personas con más poder adquisitivo de la sociedad buscan alternativas.

Que los sistemas de salud pública se han mostrado poco flexibles en los momentos de aumentar la producción.

Que en esta pandemia si no hubiera existido una fuerza de trabajo tan vocacionalmente dedicada que trabajo y arriesgó su vida las muertes se hubieran multiplicado.

Que el sistema político no se los reconoció, ni mejoró sus condiciones de trabajo.

También es necesario atender que aspectos se deben manejar en cuanto a incentivos productivos para que las personas trabajen más y mejoren los procesos para disminuir las listas de espera.

Se deben cambiar los esquemas de trabajo, remunerativo y de carrera, que distan de permitir que las personas que se desempeñan en el sistema de salud puedan vivir dignamente de un empleo solo. No como ocurre en la actualidad que el multiempleo es la norma. Siendo el sistema público de salud una reserva para tener una buena jubilación, comprometiendo una dedicación muy inferior a la que es contractualmente convenida. Esto lleva a esquemas de baja productividad que se traducen en estancias prolongadas, en desorganización de los procesos asistenciales, de demoras en los turnos ambulatorios en las interconsultas.

Por otra parte, el sistema público de salud actual tiene un mal sistema de acceso a los tratamientos farmacológicos para los pacientes que no tienen cobertura y que son atendidos en el hospital, puesto que no hay farmacias que permitan que los pacientes accedan a la mediación y cumplir con las recetas de los médicos que tienden en los hospitales, que muchas veces se mueven con alternativas, prescriben lo que tienen, lo que quieren, lo que el agente de propaganda médica les deja. El paciente no cumple con los tratamientos por problemas de accesibilidad económica.

La provisión de información para el proceso de diagnóstico también para los médicos asistenciales es una carrera de obstáculos lograr que los pacientes terminen el prequirúrgico una odisea, y conseguir un anestesista para el día de la cirugía un esfuerzo adicional para los médicos y una muestra palmaria de la deshumanización de la atención.

Las bondades de un sistema de salud universal deben acompañarse con un sistema de recaudación de impuesto justo y suficiente, con una presupuestación adecuada, con una planificación de los recursos humanos de forma racional en función de mejorar las condiciones de trabajo de los médicos y las enfermeras, de los agentes de salud.

Calidad y seguridad de pacientes:

La salud es gasto expansiva, la tecnología presiona permanentemente para mejorar su introducción, la velocidad de su difusión, la propagación de las indicaciones, especialmente en aquellos sectores portadores de financiamiento. Ser incluidos en programas con recursos, sin considerar cuanto valor agregan al sistema de atención y a la salud. Las tendencias naturales son a la sobre prescripción, a no ejercer un juicio reflexivo sobre la apropiabilidad de algunas indicaciones, al ceder ante la presión de los pacientes, de la medicina defensiva, y a indicar estudios complementarios puesto que estos, aumentarían la fidelización y el retorno a la consulta del paciente.

Interpreto que las fuerzas de los innovadores del mercado de la salud intentan imponer sus productos, y para ello desarrollan esquemas atinados de investigación clínica que como líneas de producción reciben ávidos de financiamiento los aportes de la industria farmacéutica y del complejo industrial médico en general. Estas acciones se despliegan en los investigadores, en los formadores de opinión científica y muchas de ellas todos los que deseamos un mejor sistema de salud queremos que lleguen a mas personas en el planeta en un tiempo menor y de acuerdo con las necesidades.

Pero no tenemos la misma valentía de suprimir lo que no sirve, evitar los gastos evitables, disminuir la incidencia de los eventos de seguridad de pacientes, las infecciones por procedimientos médicos que se podrían evitar para reinvertir en las prestaciones que generan valor. Estamos convencidos que el cuidado o los sistemas de salud universales son mejores, los financiados por impuestos son más equitativos, pero que de debido a las limitaciones en la inversión estos tienen listas de espera o barreras de accesibilidad, que probabilísticamente pueden hacer perder una oportunidad en los pacientes, que en general el sistema de atención de la enfermedad tiene más presencia en los sistemas de salud que los modelos de atención integral.

Siempre cuando analizo equidistantemente de los interés mercantilistas de la industria de la salud y de las necesidades creciente de la gente, creo que el principal problema es que no se detectan los casos que existen, que estos una vez detectados cada vez pertenecen a personas que no tienen financiamiento formal de su salud y que además los precios, que las coberturas universales mediante impuestos no pueden financiar porque superan con creces los umbrales de costo efectividad aceptada por los distintos países que intentan determinarla como frontera para medir el sacrificio que hace la sociedad para generar valor en su sistema económico, social y de bienestar.

Acelerar la llegada de la innovación costo efectiva a la gestión clinica, y mejorar la asignación en relación con la necesidad generada por una enfermedad diagnosticada.

Pero sin dudas y fundamentalmente de mejorar la atención primaria de la salud, porque es la base en la construcción de la equidad. Sin la nominalización y referenciación de las personas no podrá haber un sistema de salud universal. Sin un fortalecimiento e inversión en la atención primaria de la salud y en un establecimiento de un sistema de cuidado progresivo y de redes de atención que funciones.

Se deberá establecer si y de que forma los sistemas crecen en discriminación de responsabilidades por niveles jurisdiccionalmente o bien todo el sistema de salud es provincial y permanecerán algunos establecimientos regionales en las diferentes provincias. De forma tal de constituir nodos de salud de medicina transicional con la ciencia, formadores de recursos humanos y apostar a la tecnología costo efectiva que mejore el nivel de las prestaciones de salud.

Muchos de los aspectos positivos actuales de la jerarquía asistencial de los hospitales dependen de los mandos medios, de los operativos y fundamentalmente de las residencias médicas que sin ellas los hospitales no funcionarían.

La importancia de los residentes que son el verdadero motor del hospital. Que nos enfrenta a un desafío en lo inmediato, ya que Hoy la mayoría de las becas de residencia se cubren con extranjeros, que luego de terminar su capacitación retornan a su país porque las oportunidades en argentina no son rentables. Nuestros médicos no están optando como antes por las residencias.  Se incorporan al mercado laboral con baja capacitación e inician un camino que no tiene futuro. Por ello debería repensarse el esquema de residentes para los argentinos, para que tengan facilidades y estímulos para seguir en el hospital. Especialmente para que una segunda residencia la realización de una especialidad. Pensando el hospital en función de los cargos de médicos que se requieren y con ello establecer un trabajo de renovación para cuando los actuales se jubilen. Ofreciendo también algunos esquemas de retiros sin perdida de derechos con percepción de haberes en unos años.

Todas estas alternativas deberían ser pensadas, trabajadas, puestas en la urgencia del largo plazo que se nuestro sistema de salud y la salud, como parte sustancial del sistema social y de redistribución de la riqueza.

Es llamativo que no se perciba la importancia del sector salud como el mayor captador de recursos humanos formales y calificados. Como no se entiende que un hospital contrate muchas más personas que una fábrica, que un edificio, que una ruta, y encima empleos estables, que generan un ascenso social en muchas categorías de profesionales. Un hospital genera siempre además un 30% de empleos indirectos, de los contratistas. Debiendo proyectar esto desde el reconocimiento, la planificación, la inversión, la prioridad política que incorpore a la salud como motivo de debate, es muy importante que esto no sea motivo de enfrentamientos sino de acercamientos.

El modelo de salud que nos una, con una cobertura universal. Que participen todos los subsectores. Pero que se cumplan objetivos sanitarios que requiere el país como impulso de su desarrollo. La salud es redistributiva de la riqueza.

Obras Sociales:

La seguridad social fue en su momento, por la década del 70 un recurso para acceder a la atención de salud, vinculado con los sindicatos, como un servicio más además de la discusión salarial, condiciones de trabajo, con una baja desocupación, que permitió un acceso a la cobertura formal, comenzando un proceso de construcción anárquico, con los vaivenes de la política, y siempre como siendo un proceso de intercambio, una negociación, El dictado de la ley 18.610 en el año 1971, ordenó y consolidó con criterio general el régimen de obras sociales de nuestro país. Establece la obligatoriedad legal de la afiliación de los trabajadores y la contribución pecuniaria a las obras sociales. Los prestadores privados son hoy los principales proveedores de servicios asistenciales para los beneficiarios de las obras sociales y han constituido grandes organizaciones representativas de los prestadores de todo el país como la Confederación Argentina de Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados (CONFECLISA), Confederación Médica de la República Argentina (COMRA), Confederación Odontológica de la República Argentina (CORA) y Confederación Unificada Bioquímica de la República Argentina (CUBRA). La evolución del modelo prestador de servicios médicos en la Argentina muestra que a través del financiamiento de la seguridad social médica se produce un gran desarrollo del sector privado en salud.

El principal problema que genéricamente se enfrenta el sector de las obras sociales en la actualidad que no alcanza el acuerdo de aportes y contribuciones para los salarios diferidos destinados a la salud alcancen para sufragar el gasto de su atención, en modelos habituales de servicio prestador, por los altos costos transaccionales y administrativos, por la fragmentación del pool de riesgo, por tantas obras sociales y muy pocas alcanzar un número adecuado para distribuir el pool de riesgo. La fragmentación de la atención. El aumento de los costos que no se pueden financiar con salarios bajos. La cobertura de la salud con salarios bajos pone en duda la sustentabilidad.  Solo el 40% de las obras sociales recauda por encima del costo de PMO. Este incremento tiene como impulsor principal los medicamentos. La diferencia entre inflación mayor y costo de salud se da fundamentalmente por no actualización del trabajo médico.

“Durante el período julio 2019-julio 2020, el costo del Programa Médico Obligatorio (PMO) a financiar por las obras sociales registró un incremento inferior al de la inflación medida por el INDEC que fue del 43% en ese mismo lapso. De acuerdo con un estudio del Instituto ISALUD y la consultora Prosanity, es la primera vez en diez años que se da este fenómeno.

Según ISALUD, el PMO a financiar por los agentes de salud acumuló a julio último un crecimiento interanual del 38.6%, lo que equivale a una diferencia de 4.4 puntos porcentuales respecto de la inflación general. La evolución de este índice forma parte de una tendencia que se inició en el 2010 y que refleja que el aporte fue aumentando año a año como mínimo por encima del 25%.

La tasa de crecimiento anual del PMO financiar por los agentes se disparó desde el 2014, cuando se incrementó cada año en alrededor o por encima del 40%. En 2019, la suba llegó al récord del 65.8%, destaca el informe.

El PMO se encuentra en permanente revisión. Por caso, en el mes de junio, se quitó del programa, y mediante una resolución, al producto de ultra alto costo Spinraza. En simultáneo se le fijó un precio en dólares a fin de ser comprado por todos los financiadores al mismo valor. Y dos meses más tarde, en un sentido contrario el que se sumó al PMO fue el ultra caro Trikafta.

Según ISALUD, al 31 de julio de 2020 el valor que debe financiar el Seguro Social Obligatorio -sin considerar coseguros que provee el beneficiario de su bolsillo- ascendía a $2.541,53 (u$s 33,27*), un 38.6% por encima de los $1.833,81 (u$s 40,74**), que se requerían 12 meses antes.

El informe destaca que los medicamentos han registrado un incremento del 53% “una vez más por encima del propio PMO y de la inflación difundida por el INDEC, a pesar de la negociación entre diciembre de 2019 y febrero de 2020”. Algunos de ellos, la mayoría de alto costo, han superado sobradamente este porcentaje global de incremento remarca ISALUD.

La investigación determinó que tomando la totalidad del valor necesario para garantizar la cobertura -tanto lo financiado por los Agentes de Salud como los beneficiarios de bolsillo– el costo per cápita del PMO al 31 de julio fue de $2.869,42 (u$s 37,56*) con coseguros al 100% y de $2.788,25 (u$s 36,50*) con coseguros al 50%. Esto significa un incremento en conjunto levemente superior al incremento del valor del PMO sin coseguros en igual período.

ISALUD, la cantera de la que se nutrió el ministro de Salud Ginés González García para conformar su actual gabinete lleva más de una década realizando este estudio. Según los datos surgidos de esta actualización, el gasto de bolsillo de los beneficiarios representaba a julio de 2019 un 9% del costo total del PMO con coseguros al 100%. A julio de 2020, el gasto de bolsillo con coseguros al 100% trepó al 13%, al totalizar $327,89 (u$s 4,29*).

Por otra parte, el estudio compara el valor del PMO financiado por los Agentes de Salud con la recaudación promedio por cada beneficiario del universo de Obras Sociales, que al 31 de julio de 2020 fue estimado en $2.008 (u$s 26,28*).

Según este estudio realizado por ISALUD, un 25.5% de estas instituciones (74 Obras Sociales) superan el valor estimado del costo de un PMO en su recaudación per cápita, mientras que el 74.5% restante (216 Obras Sociales) no alcanza el valor del PMO.

Este año, la Superintendencia de Servicios de Salud comenzó a auxiliar con fondos propios a aquellas OO.SS. que registren mensualmente entradas por aportes y contribuciones menores a las recaudadas en marzo de 2020. Además, destinó un aporte importante a cuenta de las prestaciones SUR.

Sin embargo, puntualizan, que a futuro y apenas se vuelvan a generar prestaciones por la demanda contenida, y se aclare la situación real de las empresas, el estado de las obras sociales «estará aún peor que antes de esta pandemia”.

Este gráfico muestra en argentina la inflación acumulada en salud, con co-seguros incluidos, que supera en la última década un 65% la inflación acumulada calculada por el Indice de precios al consumidor. Esto se ocasiona por el costo de las prepagas, de la innovación farmacológica y en tecnologías e insumos médicos. Neutralizado en parte por el deterioro del salario y la remuneración médica.

Con este cuadro de situación se requerirían mecanismos innovadores para incrementar los ingresos, que sean suficientes para solventar el gasto de las obras sociales, con dispositivos alternativos hasta que se recupere la actividad económica y los salarios. Incluidos por los empleadores en los convenios colectivos de trabajo, como aporte de los trabajadores de una asignación salarial ad hoc, y la actualización adecuada del monotributo en su alícuota correspondiente al seguro de salud, que debería cubrir el PMO, decididamente, sino los afiliados en relación de dependencia subvencionan los bajos aportes de los monotributistas. Para poder atenderlos, las obras sociales generan cartillas diferentes generando una nueva segmentación dentro del sistema. Las obras sociales nacionales tienen básicamente afiliados activos, opciones, monotributistas y jubilados, las que otorgan este beneficio. Los jubilados y los monotributistas son los planes más deficitarios, y sus costos deben ser cubiertos por la baja utilización de los activos.

Esta situación financiera no es debatida con la integralidad que el problema exige, porque el propósito actual es sacarle poder a los sindicatos. Tampoco se crea una alternativa que canalice las necesidades sociales. Depende de diversos factores. De crecimiento de la economía, De la no actualización del monotributo. De la retención que hace de la cápita del PAMI, EL INSTITUTO, está generando una carga para las obras sociales que reciben a los pacientes, porque el valor neto transferido es la cuarta parte de lo que se necesita.

La población jubilada que sigue en la obra social, que, desde el punto de vista de la transferencia de riesgo, acuerdo que es un método más sano que pasar directamente al PAMI, que sus beneficiarios solo son jubilados. Por lo tanto, es una obra social de salud, que solo atiende a enfermos. Muchos de ellos además se jubilan con tienen una enfermedad grave de curso prolongado y que no pueden trabajar.

Además, sería un incentivo para mejorar las prestaciones de las obras sociales, para hacer prevención de la enfermedad, mejorar el cuidado de los pacientes, esto generaría una inversión que gozaría el seguro de salud que hace el esfuerzo del modelo prestacional.

Dilemas en las prepagas:

En la actualidad las empresas de medicina prepaga manifiestan colectivamente están en una crisis económica de ingresos, ya que no reciben la autorización para el aumento de sus primas o cuotas, para acompañar el ritmo de la inflación, porque los incrementos en sus tarifas están regulados por el estado, mediante decretos.

Esto ocurre porque impacta sobre el índice de precios al consumidor y esto genera inflación, esta situación no reviste o se encuadra de las dos partes en una negociación, abierta, transparente, franca y sincera.

La crisis generó un pedido de aumento de 9,77% sobre las cuotas actuales, en la Justicia, constituido por un 3,59% como diferencia entre lo autorizado el año pasado y el aumento en un informe técnico de octubre de 2020, elaborado por técnicos de la Superintendencia de Servicios de Salud y un 6,18 % por un mayor costo resultante de la negociación paritaria, vinculada con la cláusula de revisión de los salarios. “Seguramente el Gobierno busca, como con el resto de los controles de precios, morigerar las presiones inflacionarias y eludir la antipática decisión de reconocer aumentos que impactan en el presupuesto de las familias”, “Asumir una deliberada estrategia de desfinanciamiento de la medicina privada y plantear una reforma inconsistente es muy desaconsejable. Hacerlo en medio de una pandemia resulta, además, temerario. Es una actitud muy injusta para la población en general y, particularmente, para quienes están en el frente de la batalla contra el Covid”, 

En octubre pasado se había fijado un incremento de 15% en diciembre de 2020 y del 10 de febrero de este año, pero finalmente redujo esta alza al 10% y dejó sin efecto el previsto para febrero, inclusive derogando un decreto promulgado 6 horas antes.

Las entidades de medicina prepaga y los establecimientos asistenciales privados son grandes empleadores, que desempeñándose en un entorno económico inflacionario se genera presión porque los haberes pierden frente al aumento de precios. Es necesario dar actualización en el salario de los trabajadores de salud, que han dejado la piel en la pandemia, merecen una mejor calidad de vida, y un reconocimiento también vía ingresos, y uno de los empleadores más importantes provienen del sector privado, de la seguridad social y los hospitales de comunidad. Que no están en condiciones con quebranto dar aumentos de salarios. Esto se alinea con el reclamo de las prepagas y entonces se generan negociaciones más intransigentes y duras, para que los trabajadores, sumen la tensión, estando en una interfase de conciliación que no ocurre.

Existiendo en este conflicto, verdades a medias que se lanzan desde y en ambas direcciones. Los que están en el sector privado de la salud ven un ataque quirúrgico desde el gobierno a su flujo de recursos, para que no puedan sustentar las prestaciones y hacer o desalentar a los financiadores que amplíen este mercado, además existiría en los ámbitos gubernamentales o ejecutivos un enojo natural, ante el reclamo desmedido del titular de la principal empresa de medicina prepaga, que durante esta situación pandémica se dice que fue el que recibió más ayuda del estado para el pago de salarios (REPRO). Habría utilizado esa ayuda, para adquirir otros sanatorios y ampliar su fortaleza, en cantidad de afiliados, camas, complejidad, convirtiéndose en la voz disonante del sistema de salud (Cuando debería ser parte de la alianza por haber recibido semejante ayuda), erigiéndose como un “aliado no confiable” en la construcción del poder, un oxímoron como tantos de este relato.  Además, están en una época de bajo consumo, por la retracción en las consultas y en los pedidos de estudios, por lo tanto, tienen margen para constituir una reserva técnica.

Los afiliados a las mismas ven en tener un carnet de prepago una situación aspiracional de ascenso social, de acceder a una prestación clásica de la clase media. Optan por las empresas de salud prepaga porque ven satisfechas sus necesidades de salud de acceso a la atención, con libertad de elección, menos espera y de percepción de calidad (experiencia comparativa). Porque tienen un listado de médicos, acceso a prestadores sanatoriales conocidos, con mejor hotelería que calidad asistencial, ambulancias de emergencia y farmacia. Porque lo pagan. Pero esto tiene falencias.

El concepto es que los socios del prepago son compradores ineficientes cuando tienen un síntoma, por asimetría de información, ya que compran servicios de salud por demanda y no por una necesidad, que para ello requieren de una relación de agencia médica o de equipo de salud integrado. No tienen salvo por conciencia de factores de riesgo (hipertensión, hipercolesterolemia y sobrepeso) a realizarse estudios de diagnóstico. Pero en realidad las principales empresas de medicina prepaga no son planes de salud. Existen si esquemas integrados de hospitales de comunidad reconvertidos, que, si son planes de salud y esto se asemeja más a un verdadero seguro de salud, pero no son los que mejor marketing tienen. Con las limitaciones que genera tener una cartilla alrededor del prestador hospitalario centralizado, que, si bien están diferenciados en calidad de prestaciones, no deja de ser una restricción en la elección, y tampoco en esos casos están exentos de tener que pagar un co-seguro no acordado.

Epilogo:

Esta transición se enmarca en la desconfianza, el conflicto de intereses, sumadas a las proposiciones que dan por aceptado cuestiones que llevan por delante la institucionalidad, que exigiría varias administraciones y la consideración fundamental de la salud como política de estado en un lugar que no se encuentra en la actualidad, que la función de la rectoría salvo en situaciones como la pandemia son imposibles, ya que la salud fue delegada a las provincias y los ministerios son autónomos. Se diseña el programa de implementación con esquema de conflictos, deterioro y confiscaciones, que produce violencia, y las acciones orientadas al debilitamiento de los otros actores institucionales. Distanciando a los aliados que son las obras sociales. Pero ante esta iniciativa, debería oponerse otras, que contrasten y que puedan ser opción, y ciertamente termina siendo más una oposición a los actores que la lideran y no a las ideas en sí. Porque no se puede transformar desde mayorías circunstanciales sino esto tendría que ser fruto de un consenso, desde una visión compartida: que puntos comunes se concilian. Allí tenemos que realizar el trabajo.

Lo que nos equivocamos (y lo correcto) sobre el COVID-19

Tres profesionales de la salud pública evalúan la respuesta de Estados Unidos a la crisis y cómo debemos prepararnos para la próxima.

Emily Yoffe

Desde principios de 2020, cuando el COVID-19 comenzó su rápida propagación por todo el mundo, se nos ha dicho que todos deben «seguir la ciencia». Pero la ciencia es un método, no un monolito. Las afirmaciones científicas cambian con la llegada de nueva información. La ciencia se resiste al dogma y al tribalismo. Algunos de estos principios parecían perderse tras la llegada del COVID-19 y la respuesta política que siguió.

Al principio de la pandemia, comencé a seguir en Twitter a varios distinguidos profesionales de la salud pública que cada vez tenían más opiniones que cuestionaban el «consenso» de salud pública de que los cierres masivos a largo plazo y los cierres de escuelas eran cruciales para detener la propagación de COVID-19. Abogan por una protección más específica de los más vulnerables, al tiempo que permiten que otros sectores de la sociedad sigan funcionando. Plantearon dudas sobre la renuencia a modificar las restricciones ante los nuevos datos. 

Recientemente me reunió con tres de ellos en Zoom para discutir lo que estaba bien y lo que estaba mal en nuestras políticas, y qué lecciones debería aprender la profesión de la salud pública de la pandemia. Todos son médicos y tienen maestrías en salud pública. Son los siguientes:

  • Monica Gandhi, profesora de medicina en la Facultad de Medicina de la Universidad de California en San Francisco. Su experiencia incluye enfermedades infecciosas, epidemiología y bioestadística;
  • Vinay Prasad, profesor asociado en el Departamento de Epidemiología y Bioestadística de la Universidad de California en San Francisco. Es hematólogo-oncólogo;
  • Stefan Baral, profesor asociado en el Departamento de Epidemiología de la Escuela de Salud Pública Bloomberg de la Universidad Johns Hopkins.

Emily Yoffe: En Estados Unidos, ¿se acabó la pandemia?

Mónica Gandhi: Creo que la emergencia de salud pública ha terminado. Y lo que eso significa es que los hospitales no están de ninguna manera abrumados. En Estados Unidos, creo que la pregunta va a ser: ¿Cuándo se degrada de una epidemia a una endemia? Epidemia significa que causa exceso de hospitalizaciones; es un problema para el sistema de salud. Y endémico significa que usted va a vivir con estas bajas tasas de una infección viral. Y creo que nos estamos acercando mucho a que sea endémica. Creo que en este punto, el seguimiento de las hospitalizaciones y muertes es el enfoque correcto. Y entender que «COVID cero», o la erradicación completa de una enfermedad infecciosa, probablemente no sea alcanzable.

Vinay Prasad: Creo que lo peor ha terminado. La mejor manera de juzgar cuánto de una amenaza para la salud pública está sucediendo es el número de personas que están hospitalizadas, el número de personas que están muriendo. Y tal vez los casos no sean la mejor métrica en el futuro, porque muchas personas podrían tener infecciones leves y muy leves.

EY: Cuando dices que deberíamos mirar las hospitalizaciones, no los casos, creo que para muchos de los ciudadanos eso no es una distinción clara. Durante más de un año, hemos estado viendo una pancarta de casos en las noticias por cable. Creo que mucha gente piensa que eso significa enfermedades graves. ¿Puede explicar la diferencia entre casos y hospitalizaciones, y explicar por qué el énfasis en los casos no es una buena idea?

Vicepresidente: Un caso es realmente cualquier persona que, por cualquier razón, ya sea que vayan a Hawai de vacaciones, o si tienen secreción nasal, o si están realmente enfermos, se les insertó el hisopo y el hisopo volvió a ser PCR positivo para SARS-CoV-2. Así que es una gran gama desde alguien que ni siquiera sabía que tenía COVID-19, hasta alguien que puede tener síntomas leves, hasta alguien que está en el hospital.

Stefan Baral: Enseñamos esto en clase: Una epidemia es cuando tienes más casos de los que esperarías de otra manera. Lo que va a tener que suceder es asegurarnos de que estamos ajustando nuestras expectativas, para que podamos tomar decisiones de una manera reflexiva. En Estados Unidos debería haber una expectativa de que habrá un aumento de los casos de COVID-19 este invierno. Pero si decimos que esperamos que el mismo número de casos que están sucediendo ahora estén sucediendo en diciembre, y luego los casos aumenten, vamos a declarar que estamos de vuelta en el meollo de la verdad. Me preocupa que los enfoques basados en yo-yo van a ser muy difíciles para las personas, y sugeriría que actualicemos nuestras expectativas con un enfoque en los resultados de salud reales, y no solo en los resultados de las pruebas.

EY: Si a ustedes tres se les encomendó la tarea de escribir el informe posterior a la acción para su profesión sobre las lecciones que debemos aprender de nuestra respuesta al COVID-19, ¿cuáles son las principales?

SB: Aplicamos una estrategia de intervención uniforme a algo que estaba afectando de manera desproporcionada a determinadas comunidades. Cerramos la sociedad, pero la transmisión no ocurre a nivel de la sociedad: sucede a nivel de los hogares y los lugares de trabajo. Y realmente no hicimos mucho en esos lugares, por lo que muchos de los lugares de trabajo declarados «esenciales» continuaron, y no les proporcionamos opciones a esas personas en términos de sus hogares. Por ejemplo, podríamos haber puesto a disposición espacios de vida temporales, especialmente para las personas en hogares multigeneracionales.

Con el VIH, no proporcionamos profilaxis previa a la exposición a todo el mundo. No proporcionamos anticonceptivos a mujeres de 70 años. Tenemos intervenciones específicas para las personas que realmente se beneficiarán de ellas. Y simplemente no hicimos eso aquí, para el daño de todos nosotros.

Vicepresidente: Otro gran fracaso es que no aprendimos mucho. Hicimos muchas intervenciones diferentes, pero en realidad no estudiamos muchas de ellas. Por ejemplo, todavía hay preguntas sobre cuánto usar mascarillas y en qué circunstancias. No sabemos mucho más de eso que cuando comenzó la pandemia.

El otro tipo de fracaso es el fracaso cultural, que veo como varias cosas entrelazadas. Una es cuando tienes a una figura política muy polarizante haciendo declaraciones, parte de la respuesta de la comunidad de salud pública fue oponerse a la figura polarizante porque está polarizando, no necesariamente porque lo que dice siempre está mal. Por muy malo que sea Trump, por mucho que personalmente no me gustara, probablemente tenía razón al abrir escuelas.

Creo que el entorno de las redes sociales fue un fracaso abyecto. Si tuviste la misma pandemia sin las redes sociales, naturalmente, creo, habrías tenido un consenso hacia la reducción de riesgos centrista, una filosofía de reducción de daños. Pero en la era de las redes sociales, es tan fácil sesgar en dos posiciones políticas diametrales, ambas inútiles. Uno [extremo] era que el virus no existe, o «es solo la gripe, hermano», una visión totalmente extraña y ridícula. Y el otro extremo era, todo lo que había que hacer para exterminar el virus era que todos fueran una buena persona y usarán su mascarilla N-95 durante cuatro semanas y llegar a cero COVID.

Lo último que diría es una especie de falla central es Zoom. Creo que mucha gente piensa que Zoom es lo que nos liberó, si no fuera por Zoom, ¿qué tan mala habría sido esta pandemia? Pero mi contrafáctico es diferente. Zoom permitió a muchas personas de clase media alta de cuello blanco la capacidad de trabajar y ganar dinero y no perder sus empleos, y excluirse de la sociedad. Eso cambió fundamentalmente la pandemia. Si volvieras hace 15 años, y no tuvieras Zoom, estarías enfrentando despidos sin precedentes de personas ricas de clase media alta. Creo que muchos negocios habrían tenido horarios escalonados y una mejor ventilación. Las escuelas habrían presionado para reabrir. Amazon Prime y Zoom y todas estas cosas en nuestras vidas permitieron que cierta clase de personas se salvaran de los dolores del COVID-19, sacándolas del juego y haciéndolas callar sobre muchos de los problemas que afectaban a otras comunidades.

MG: Creo que los tres en esta llamada somos muy, bueno, me describo a mí mismo como de izquierda. Pero exacerbamos las disparidades e hicimos que los ricos se enriquezquen con nuestro enfoque. Y de eso no se habló la izquierda.

EY: Todos ustedes han escrito y hablado sobre sus preocupaciones sobre los cierres de escuelas. ¿Puedes hablar sobre esto y sobre el legado de lo que hemos hecho? ¿Estamos fallando en prestar suficiente atención a los pobres, a la minoría, a los niños rurales que han desaparecido de sus sistemas escolares? Ustedes quieren mirar hacia el futuro, así que ¿qué tenemos que hacer para abordar todo esto?

MG: Los niños menores de 14 años tienen tres veces menos probabilidades de contraer el virus que los adultos. Si se exponen, tienen la mitad de probabilidades que los adultos de contagiarse. Y tienen resultados profundamente menos severos. Esos tres puntos son hechos, y no se pueden discutir. Y debido a esos hechos, seamos claros de que cerramos escuelas para proteger a los adultos, cuando teníamos otras formas de proteger a los adultos a través de las estrategias de mitigación de máscaras, distanciamiento y ventilación. Por lo tanto, en términos de la cuestión de las escuelas y los legados a largo plazo, hay dos aspectos. Una es que ya se ha estimado que 3 millones de niños nunca han iniciado sesión durante este año escolar virtual. Así que eso significa que al menos 3 millones, quién sabe si hay más, simplemente no recibió una educación cuando la escuela estaba en línea. Eso podría tener verdaderos impactos a largo plazo en su capacidad para ponerse al día y ser un aprendiz más adelante en la vida. Y el segundo es el impacto en la salud mental. Tenemos un artículo que estamos circulando a las revistas en este momento sobre el aumento de suicidios entre los niños, mientras que hubo una disminución concomitante en los adultos. Eso significa que algo sucedió con los adolescentes. Pero si hablas de que los cierres de escuelas tienen efectos a largo plazo, el enojo con el que te atacan, bueno, ese es solo otro tema.

Siendo con visión de futuro, declararía una emergencia en términos de la salud mental de los niños; algunos estados, como Colorado y Connecticut, han puesto recursos en esto. Yo llamaría a eso la próxima emergencia emergente: lo que hicimos con los niños. Así que ahora es nuestro deber como sociedad, si atesoramos a los niños, hacerlo hasta ellos, si podemos.

Vicepresidente: Creo que un hecho que a menudo se olvida es que no cerramos las escuelas para todos, en realidad. Tengo muchos colegas médicos ricos, y la mayoría de sus hijos estaban en la escuela porque simplemente pagaron el dinero para enviarlos a una escuela privada que estaba feliz de tener a los niños en persona. Las personas que conozco que no tenían a sus hijos en la escuela son [aquellos cuyos hijos van] a la escuela pública. El cierre de esas escuelas no tiene relación con la propagación del virus, ni con las hospitalizaciones, ni con las muertes. Sólo está realmente relacionado con la valencia política de la ciudad, y la fuerza del sindicato de maestros. Las ciudades sindicales fuertes que se inclinan hacia la izquierda tenían muchas más probabilidades de ser cerradas que los lugares de centro-derecha que tienen sindicatos más débiles. ¿Qué sentido tiene eso? Eso ciertamente no es un virus que impulse esa decisión. Es una decisión política. Es jugar a la política con los niños.

Lo que hemos hecho con el cierre de escuelas es que la escalera de cuerda hecha jirones y raquetas para ayudar a las personas a levantarse y mejorar su vida, su bienestar, hemos cortado esa escalera. Creo que en los próximos años, las historias saldrán sobre lo que les sucedió a estos niños desaparecidos. Y creo que incluso los más fervientes defensores del cierre de escuelas hoy se mirarán en el espejo y se preguntarán qué habían hecho.

¿Para qué hicimos esto? El cambio en la propagación viral por el cierre de escuelas es, en el mejor de los casos, muy, muy gradual, y en algunos análisis, y en ningún beneficio. Odio decirlo, pero en el momento en que Donald Trump dijo que estaba a favor de la reapertura de las escuelas, creo que mucha gente se apagó los sesos, y se opusieron totalmente para frustrarlo. Y creo que esa es una de las peores cosas que ha pasado.

SB: La falta de socialización es una preocupación y un riesgo fundamental en lo que se refiere a la salud mental. Y luego está toda esa dinámica separada de la movilidad ascendente, y da miedo ver cuáles van a ser los efectos. Y por cierto, eso va a tomar diez años para jugar, cuando empecemos a entender los logros diferenciales de la gente, dependiendo de si pudieron o no continuar la escuela.

EY: Hablemos de modelos. Algunos en la salud pública han expresado su preocupación de que las autoridades se basaron en modelos alarmantes y supuestamente predictivos que no eran predictivos, no confiables, y que tenían un enorme efecto de distorsión de las políticas. Muchas personas, ciertamente en los medios de comunicación, trataron los modelos como hechos, no como proyecciones, sin importar que se demostrara que muchos modelos estaban equivocados. ¿Qué hay que hacer en el futuro con respecto al uso de modelos como base de la política?

SB: Históricamente, los modelos matemáticos se integrarían en un marco de evidencia. Así que los modelos pueden ser parte de ese proceso de toma de decisiones. Pero su uso como una forma primaria de toma de decisiones me preocupa mucho. No es que todos sean inútiles. No es que sean perfectamente útiles. Son útiles en su contexto e interpretados dentro de sus limitaciones. Pero creo que los que eran dignos de los medios de comunicación eran, de hecho, los peores. Se propusieron muchos modelos, pero los que realmente se cubrieron en The New York Times y The Guardian fueron los que fueron realmente catastróficos. Yo diría que la forma en que utilizamos e integramos los modelos en nuestro proceso de toma de decisiones tiene que ser uno de esos elementos que evaluemos de cara al futuro.

EY: A principios de junio, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades emitieron un informe sobre el aumento de las hospitalizaciones por COVID-19 entre los adolescentes, y la jefa de los CDC dijo que estaba profundamente preocupada y enfatizó la necesidad de que los adolescentes se vacunen. Pero los críticos señalaron que los datos que estaban utilizando estaban desactualizados y las estadísticas sobre las hospitalizaciones de adolescentes en realidad no eran en absoluto alarmantes. Esto se citó como un ejemplo de funcionarios que engañan deliberadamente al público con fines virtuosos.

MG: Eso fue claramente deliberado, y eso no es lo correcto. No está bien asustar a la gente. Alguien me preguntó recientemente: «¿No disminuiría la confianza pública y te haría menos propenso a querer vacunar a tu hijo si te sientes manipulado, y que hay un elemento propagandístico en el consejo?» Y yo dije: «Sí, una respuesta humana justa es sentirse desconfiado de eso».

Vicepresidente: Lo comparo con cuando [el Dr. Anthony] Fauci habló con Donald McNeil, entonces de The New York Times,y McNeil le preguntó: «¿Cuál es el umbral de inmunidad de rebaño y por qué lo sigues elevando?» Y Fauci admitió que intencionalmente dio un número menor al principio porque no creía que el público estuviera listo para escuchar lo que realmente piensa. Supongo que una mentira noble por definición es cuando un funcionario retiene alguna verdad o te engaña porque quieren que hagas algo que creen que es lo mejor. Pero eso es jugar con fuego. En el momento en que te pillen una vez haciéndolo, vas a perder a mucha gente que nunca volverá a confiar en ti. Creo que estas nobles mentiras son uno de los mayores venenos de la profesión.

EY: Antes de poner en marcha un confinamiento masivo, ¿debería haber habido más discusión pública y más discusión entre los profesionales de la salud pública?

MG: Creo que en realidad se indicó al principio: Había tantas cosas que se desconocían. Pero tanta gente estaba luchando contra Trump que, a medida que avanzaba, no cuíbamos los intereses de quienes solíamos cuidar en la izquierda, que eran los pobres. Ahí es donde nos equivocamos.

SB: Si le preguntas a la mayoría de los epidemiólogos ahora, dirán que los encierros son salvavidas para todos. Con el tiempo, será interesante ver cómo evoluciona eso con más datos y más claridad, porque no podemos ignorar los resultados de, por ejemplo, Florida y Dakota del Sur. [El gobernador de Florida ordenó un breve bloqueo; El gobernador de Dakota del Sur nunca emitió uno.] Hemos visto desconexiones en las que los resultados no han sido tan malos como se había proyectado desde una perspectiva de modelado. No es que esté de acuerdo con la estrategia de estos estados. Pero al menos tenemos que hablar del hecho de que no hay una relación tan clara entre cuánto se bloquea y el beneficio de ello.

EY: Muchos medios de comunicación han entrevistado a muchos epidemiólogos a lo largo de la pandemia, preguntándoles qué están dispuestos a hacer, y qué no hacer, para sentirse seguros. Muchos han dicho alguna versión de: «Nunca renunciaré a mi máscara. No tuve un resfriado o gripe el año pasado; mis hijos no lo entendía. En el futuro, voy a estar mascarillando en público y la gente debería usar mascarillas y no enfermarse». He visto a una minoría de personas decir que este enfoque puede no ser una buena idea porque las personas, y especialmente los niños, tienen que estar expuestos a nuevos virus para mantener su sistema inmunológico funcionando. ¿Puede hablar de eso?

MG: Tomamos riesgos todos los días, en todo lo que hacemos. Pero tenemos que poner esos riesgos en perspectiva. Quiero abordar el temor que tienen las personas de que contraen COVID-19 después de estar completamente vacunados y por eso quieren seguir con mascarilla. Su probabilidad de tener un accidente automovilístico es mayor que la probabilidad de enfermarse de COVID-19 después de una vacuna. Y lo que es más importante, cuando hay bajas tasas de casos en su comunidad, el riesgo de que su hijo no vacunado contrate COVID-19 también es muy bajo. La inmunidad de la población significa que los niños tienen muchas menos probabilidades de estar expuestos al virus.

Hay un principio en las enfermedades infecciosas que si evitas todas las infecciones, lo que se llama tu microbioma ,tu grado de diversidad de cómo respondes a otros patógenos, disminuye, y en realidad es muy importante tener cierta exposición a patógenos leves. Personalmente quiero tener algunos resfriados. Así que no usaré una máscara a menos que alguien me haga.

SB: Estoy de acuerdo en que es importante, particularmente los jóvenes con sus sistemas inmunológicos en desarrollo, estar expuestos a diferentes patógenos cuando son jóvenes y saludables. Es sorprendente que esta idea se haya vuelto controvertida, pero lo ha sido. Del mismo modo, no voy a usar una máscara a menos que alguien me obligue.

EY: ¿Algún otro punto que crees que el público y tu profesión necesitan saber?

SB: Todavía no hemos visto un plan nacional de los CDC realmente claramente delineado para una pandemia que tenga indicadores clave de desempeño que luego se puedan adaptar a nivel estatal y local. Y un año y medio después de esto, la ausencia de este tipo de plan es difícil de comprender para mí. Tenemos que pensar realmente en tener uno de esos más temprano en la pandemia la próxima vez, para que podamos tomar decisiones de maneras que no sean tan sensibles a las presiones públicas y las presiones de las redes sociales.

Emily Yoffe es escritora colaboradora de The Atlantic

Efectividad de una vacuna inactivada contra el SARS-CoV-2 en Chile

Lista de autores.Alejandro Jara, Ph.D., Eduardo A. Undurraga, Ph.D., Cecilia González, M.D., Fabio Paredes, M.Sc., Tomás Fontecilla, M.Sc., Gonzalo Jara, B.S.E., Alejandra Pizarro, M.D., Johanna Acevedo, M.S., Katherine Leo, B.S.E., Leon, M.B.A., Sans, B.S.E., Paulina Leighton, B.S.E.,Pamela Suárez, B.S.E., Heriberto García-Escorza, M.S., y Rafael Araos, M.D.

En muchos países se están llevando a la historia campañas de vacunación masiva para prevenir la enfermedad por coronavirus 2019 (Covid-19); se necesitan urgentemente estimaciones de la efectividad de la vacuna para apoyar la toma de decisiones. A partir del 2 de febrero de 2021 se llevó a cabo en Chile una campaña de vacunación masiva a nivel nacional con el uso de una vacuna inactivada contra el coronavirus 2 (SARS-CoV-2) (CoronaVac) con el uso de una vacuna inactivada contra el coronavirus 2 (SARS-CoV-2)

Se utilizó una cohorte nacional prospectiva, incluidos participantes de 16 años de edad o más que estaban afiliados al sistema público nacional de salud, para evaluar la efectividad de la vacuna inactivada contra el SARS-CoV-2 con respecto a la prevención del Covid-19 y la hospitalización relacionada, el ingreso en la unidad de cuidados intensivos (UCI) y la muerte. Se estimaron los cocientes de riesgos utilizando la extensión del modelo de riesgos proporcionales de Cox, lo que tiene en cuenta el estado de vacunación que varía en el tiempo. Se estimó el cambio en el cociente de riesgos asociado con la inmunización parcial (≥14 días después de la recepción de la primera dosis y antes de la recepción de la segunda dosis) y la inmunización completa (≥14 días después de la recepción de la segunda dosis). La efectividad de la vacuna se estimó con ajuste para las características demográficas y clínicas individuales.

Ensayos de fase 1-2 de la vacuna CoronaVac22 se llevaron a cabo en China entre participantes de 18 a 59 años de edad23 y en participantes de 60 años de edad o más.24 Los hallazgos sugirieron que la vacuna era segura e inmunogénica en la mayoría de los pacientes 14 días después de recibir la segunda dosis. Se están llevando a cabo ensayos clínicos de fase 3 en Brasil, Chile, Indonesia y Turquía (ClinicalTrials.gov números, NCT04456595. se abre en una pestaña nuevaNCT04651790. se abre en una pestaña nuevaNCT04508075. se abre en una pestaña nuevaNCT04582344. se abre en una pestaña nueva, respectivamente). Los resultados de eficacia de estos ensayos aún no se han publicado, pero las estimaciones de eficacia reportadas de los fabricantes con respecto a covid-19 leve han variado sustancialmente entre los sitios: 50,7% (intervalo de confianza [IC] del 95%, 35,6 a 62,2) en Brasil, 65,3% en Indonesia y 91,3% (IC del 95%, 71,3 a 97,3) en Turquía.25-27 Además, las estimaciones preliminares de un estudio observacional en el que participaron trabajadores de la salud vacunados (de un servidor de preimpresión) sugirieron que al menos una dosis de la vacuna CoronaVac era 49,6% (IC del 95%, 11,3 a 71,4) efectiva contra el Covid-19 en Manaos, Brasil, un lugar donde la variante P.1 (o gamma), que se considera una variante de preocupación por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades ,28 es predominante (ocurrió en aproximadamente el 75% de los resultados de la prueba).29 No hay estimaciones de la efectividad de la vacuna CoronaVac con respecto a la prevención del Covid-19 en la población general o en personas que han recibido la vacuna completa.

El 2 de febrero de 2021, Chile inició una campaña de vacunación masiva con la vacuna CoronaVac (Sección S1 en el Apéndice Complementario, disponible con el texto completo de este artículo en NEJM.org).30 El Instituto de Salud Pública de Chile aprobó la vacuna CoronaVac para uso de emergencia el 20 de enero de 2021; la vacuna se administrará en un programa de dos dosis, con dosis separadas por 28 días. La campaña de vacunación priorizó a los adultos mayores, a partir de los 90 años de edad o más; trabajadores de la salud de primera línea; y personas con afecciones subyacentes. El gobierno confió en la infraestructura de atención médica existente para implementar las vacunas en la población elegible donde vivían. El despliegue de la vacunación se organizó por medio de un calendario nacional disponible públicamente que asignó fechas específicas a los grupos elegibles. Las personas elegibles debían presentarse en el sitio de vacunación más cercano con su identificación; no necesitaban hacer una cita (Figs. S3 y S4). Un registro nacional de inmunización realiza un seguimiento de los calendarios de vacunación. Hasta el 10 de mayo de 2021, el Ministerio de Sanidad ha administrado 13,98 millones de dosis de la vacuna CoronaVac (7,62 millones de primeras dosis y 6,36 millones de segundas dosis).31 La introducción de la vacuna y la ampliación de la campaña se produjeron durante un período con las tasas de incidencia más altas de Covid-19 desde el inicio de la pandemia en Chile.

Se utilizó un rico conjunto de datos de observación administrativa para proporcionar estimaciones de la efectividad de la vacuna CoronaVac en la prevención del Covid-19 y la hospitalización relacionada, el ingreso en la unidad de cuidados intensivos (UCI) y la muerte en la población chilena. Se estimó la efectividad de la administración de una dosis de vacuna y de dos dosis (el programa completo), con ajuste para los factores de confusión demográficos y clínicos relevantes de la asociación entre la vacunación y los resultados de Covid-19. Se realizaron comprobaciones de solidez para probar si la efectividad de la vacuna se vería afectada por las diferencias en el acceso a la atención médica entre los grupos vacunados y no vacunados, y proporcionamos estimaciones de la efectividad de la vacuna entre las personas de 16 a 59 años de edad y entre las personas de 60 años de edad o más.

RESULTADOS

El estudio se realizó del 2 de febrero al 1 de mayo de 2021, y la cohorte incluyó aproximadamente 10,2 millones de personas. Entre las personas que estaban completamente inmunizadas, la efectividad ajustada de la vacuna fue del 65,9% (intervalo de confianza [IC] del 95%, 65,2 a 66,6) para la prevención del Covid-19 y del 87,5% (IC del 95%, 86,7 a 88,2) para la prevención de la hospitalización, del 90,3% (IC del 95%, 89,1 a 91,4) para la prevención del ingreso en la UCI y del 86,3% (IC del 95%, 84,5 a 87,9) para la prevención de la muerte relacionada con el Covid-19.

Los resultados de efectividad de la vacuna en nuestro estudio son similares a las estimaciones que se han reportado en Brasil para la prevención del Covid-19 (50,7%; IC del 95%, 35,6 a 62,2), incluyendo estimaciones de casos que resultaron en tratamiento médico (83,7%; IC 95%, 58,0 a 93,7) y estimaciones de un punto final compuesto de casos hospitalizados, graves o fatales (100%; IC 95% , 56,4 a 100).27 Los grandes intervalos de confianza para el ensayo en Brasil reflejan la muestra relativamente pequeña (9823 participantes) y los pocos casos detectados (35 casos que llevaron a tratamiento médico y 10 que fueron graves). Sin embargo, nuestras estimaciones son inferiores a la eficacia notificada en Turquía (91,3%; IC del 95%, 71,3 a 97,3),27 posiblemente debido a la pequeña muestra en ese ensayo clínico de fase 3 (1322 participantes), las diferencias en la dinámica de transmisión local y el predominio de adultos mayores entre los participantes total o parcialmente inmunizados en nuestro estudio. En general, nuestros resultados sugieren que la vacuna CoronaVac tuvo una alta efectividad contra enfermedades graves, hospitalizaciones y muertes, hallazgos que subrayan el potencial de esta vacuna para salvar vidas y reducir sustancialmente las demandas en el sistema de atención médica.

Nuestro estudio tiene al menos tres fortalezas principales. En primer lugar, se utilizó un rico conjunto de datos administrativos de salud, combinando datos de un sistema integrado de vacunación para la población total y del Ministerio de Salud FONASA, que cubre aproximadamente el 80% de la población chilena. Estos datos incluyen información sobre pruebas de laboratorio, hospitalización, mortalidad, inicio de síntomas e historia clínica para identificar factores de riesgo para la enfermedad grave. La información sobre la región de residencia también nos permitió controlar las diferencias de incidencia en todo el país. Se ajustaron por ingresos y nacionalidad, que se correlacionan con el nivel socioeconómico en Chile y, por lo tanto, son considerados como determinantes sociales de la salud. La gran muestra poblacional nos permitió estimar la efectividad de la vacuna tanto para una dosis como para el calendario completo de vacunación de dos dosis. También permitió un análisis de subgrupos con adultos de 60 años de edad o más, un subgrupo que tiene un mayor riesgo de enfermedad grave.3 y que está subrepresentado en los ensayos clínicos. En segundo lugar, los datos se recopilaron durante una campaña de vacunación rápida con alta aceptación y durante un período con una de las tasas de transmisión comunitaria más altas de la pandemia, lo que permitió un período de seguimiento relativamente corto y para la estimación de la prevención de al menos cuatro resultados esenciales: casos de Covid-19 y hospitalización relacionada, ingreso en la UCI y muerte. Por último, Chile tiene las tasas más altas de pruebas de Covid-19 en América Latina, acceso universal a la atención médica y un sistema estandarizado de notificación pública de estadísticas vitales, que limitó el número de casos y muertes no detectados o no detectados.14

CONCLUSIONES

Nuestros resultados sugieren que la vacuna inactivada contra el SARS-CoV-2 previno eficazmente el Covid-19, incluida la enfermedad grave y la muerte, un hallazgo que es consistente con los resultados de los ensayos de fase 2 de la vacuna. (Financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo y otros.)

Actualidad Covid 19: Debemos hacer más para proteger a nuestros jóvenes.

Hace varios meses nos peguntábamos sobre la revisión del plan de vacunación, colocando una hipótesis disruptiva, que ante la falta de capacidad de abastecer la demanda de las vacunas si no correspondía explorar vacunar en zonas calientes, y en estas con los individuos que más contacto social tenían, entre ellos los jovenes, por el efecto multiplicador de la pandemia. Esto nos llevó a escribir algunas opiniones, desde el sentido común. Con la anuencia de la incertidumbre y abandonar el discurso unificado. En el día de la fecha se publica en el Lancet una Carta que hace referencia a este aspecto.

La infección masiva no es una opción: debemos hacer más para proteger a nuestros jóvenes.

A medida que la tercera ola de la pandemia se afianza en Inglaterra, el gobierno del Reino Unido planea reabrir aún más la nación. Implícito en esta decisión está la aceptación de que las infecciones aumentarán, pero que esto no importa porque las vacunas han “roto el vínculo entre infección y mortalidad”.1

El 19 de julio de 2021, denominado Día de la Libertad, se pondrá fin a casi todas las restricciones. Creemos que esta decisión es peligrosa y prematura.

El fin de la pandemia a través de la inmunidad de la población requiere que una cantidad suficiente de la población sea inmune para prevenir el crecimiento exponencial del SARS-CoV-2. 

Es poco probable que se logre la inmunidad de la población sin niveles de vacunación mucho más altos de lo que se puede esperar razonablemente para el 19 de julio de 2021.

Se necesitarán mitigaciones proporcionales para evitar cientos de miles de nuevas infecciones, hasta que se vacunen muchas más. Sin embargo, la intención del gobierno del Reino Unido de aliviar las restricciones a partir del 19 de julio de 2021, significa que la inmunidad se logrará mediante la vacunación para algunas personas, pero por infección natural para otras (principalmente los jóvenes). El Secretario de Salud del Reino Unido ha declarado que los casos diarios podrían llegar a 100 000 por día durante los meses de verano de 2021.2El vínculo entre la infección y la muerte podría haberse debilitado, pero no se ha roto, y la infección aún puede causar una morbilidad sustancial tanto en enfermedades agudas como a largo plazo. Anteriormente hemos señalado los peligros de depender de la inmunidad por infección natural,3 y tenemos cinco preocupaciones principales con el plan del gobierno del Reino Unido de levantar todas las restricciones en esta etapa de la pandemia.

Editorial de la semana: La salud es una urgencia de largo plazo.

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor titular de la Universidad Isalud.

La Reforma del sistema de salud son una de las tantas urgencias que requieren del largo plazo, que no puede estar sometido a las tiranías de las mayorías circunstanciales, si no en generar acuerdos sobre el rumbo colectivo del nuevo contrato social.

La presente pandemia global de la Covid 19 ha provocado un interés importante en el impacto de las enfermedades transmisibles, particularmente las de carácter epidémico, en la humanidad.

La salud no es solo un valor en sí mismo, es también, un ecosistema productivo con valor social, un impulsor fundacional de la sociedad del futuro, con la amplitud que el término abarca y esto, con el sistema actual no funcionará, obliga a una gobernanza clínica diferente, profesional, técnica, fundamentada por los datos. Incluyendo los determinantes sociales, la cronicidad y la libertad de las personas para expresarse en decisiones compartidas. Para tener un ecosistema social del futuro es necesario pensar en salud, cobertura universal, empleo formal, equidad, infraestructura, hábitat, medio ambiente, disminuir la desigualdad, mejorar el ingreso de los más pobres no solo en magnitud, sino fundamentalmente en formalidad.

Las necesidades en salud de la población ya antes de la pandemia habían cambiado por la prevalencia de las enfermedades crónicas. En este tiempo, como agravante esos requerimientos se postergaron y pospusieron, (sin fechas ciertas) o sea que luego que disminuyan los casos el sistema deberá tener una conducta proactiva sobre la demanda no atendida, sobre las patologías crónicas, la epidemia silenciosa de este nuevo siglo en constante crecimiento.

El modelo asistencial debido a la característica de nuestro sistema de salud fragmentado es episódico, basado en la atención de pacientes agudos, le cuesta mucho adoptar modalidades proactivas, de gestión de enfermedad, de cuidado progresivo, de continuidad y longitudinalidad de cuidados, que no están incentivadas en el sector público, porque sus estructuras se financian sobre la base de presupuestos históricos, por lo tanto, el aumento de la demanda afecta directamente el financiamiento, no tienen programas ni población asignada. Un modelo pasivo, de atención de la enfermedad en tanto se generen complicaciones agudas.

En el sector de la seguridad social, los contratos prestadores no involucran aspectos de prevención, promoción de la salud, control de la enfermedad crónica o disease management, o programas de gestión de casos, no están alineados los intereses para generar un modelo prestacional integral y las redes no tienen gestión, son una sucesión de contratos con prestadores aislados y sin objetivos o compromisos de gestión.

Los prepagos han desarrollado un marketing orientado al consumerismo de cartillas o listados de especialistas y prestadores, con un esquema de libre elección y acceso a las especialidades, un modelo caracterizado por la elección ineficiente de los “socios”, no llevándolos por un plan de salud, que, para gente de clase media, sería un abordaje muy interesante y atractivo. Además, han fallado en la planificación de sus camas y sus estructuras, que no tenían, ni tendrán características de áreas de gestión clínica, sino de servicios receptores de la demanda generada por los clientes internos, que son los médicos de cartilla. Es un modelo gasto expansivo no eficiente. Que tiende a generar la salud como un bien de lujo. Incentivado por las características de sus establecimientos y las áreas de atención de consultas, oficinas administrativas y conspicuas figuras del deporte que se constituyen en su imagen.

El sistema sanitario se enfrenta a importantes desafíos, como el aumento de la esperanza de vida, el envejecimiento poblacional, la cronicidad de las enfermedades, el coste creciente de los tratamientos, la medicina personalizada, o distintas presiones económicas, políticas y sociales

La segunda ola es otra enfermedad:

Hacia el comienzo del año 2021 se cambió de ministro en plena pandemia, sin entender que estaba pasando ni explicando algo que estuvo mal, pero que debía ser contenido y trasparentado. Eso fue un retroceso para el sistema de salud por la falta de efectividad de respuesta. Dejando como alternativa un equipo de gobernanza fundamentalmente orientado a resolver un solo problema: las Vacunas y las campañas de vacunación. Parece un ministerio con menor capacidad de influencia para la generación de políticas articuladas.

Esta segunda ola, es una enfermedad más grave y mortal, las nuevas cepas del Covid y especialmente la cepa Manaos son más contagiosas y tienen capacidad de generar reinfecciones. Lo estamos viendo hoy, batiendo un récord de 41.070 casos en un día, con 78% de ocupación de las unidades de terapia intensiva. Un estudio de donantes de sangre en la ciudad de Manaos ha encontrado que 1 de cada 6 de los infectados con el coronavirus fueron reinfectados con la variante P.1. Los resultados fueron más altos de lo que los investigadores anticiparon y los encontrados en estudios de reinfecciones realizados en otros lugares.

La transmisibilidad de esta cepa es mayor, la carga viral en los más graves también, y parecería ser que se necesitan más anticuerpos para enfrentar la enfermedad.

La asociación combinada de obesidad, diabetes y/o Enfermedad Cardio Vascular con resultados graves de COVID-19 Manaos puede ser más fuerte en adultos que en personas mayores. La obesidad sola y combinada con Diabetes M y/o CVD tuvo más impacto en el riesgo de gravedad covid-19 que dm y/ o ECV en ambos grupos de edad.

El estudio también apoya una relación independiente de obesidad con resultados graves, incluyendo una asociación de respuesta dosis entre los grados de obesidad y la muerte en adultos. Obesidad tiene más peso en personas más jóvenes. Por ello alerto que tenemos que observar más cerca a los pacientes jóvenes con BMI entre 27-29.

Tengo algunas certezas, que las cosas no volverán a ser como antes, que tampoco esas, merecían llamarse normalidad. Porque lo vivido no era una normalidad. Era una locura segmentada y fragmentada, en la cual estábamos embarcados, sobrevivientes de la epidemia que había matado a todos los tontos.

Vimos y Veremos cambiar algunos hábitos: la pandemia fue la más fenomenal campaña planetaria de lavado de manos. Fue la más formidable carrera por descifrar el genoma viral. Por el desarrollo de vacunas, que acortó los tiempos de diez años a meses, mayor higiene personal, manejo de la calidad del aire en los hospitales, evitar aglomeraciones y lugares cerrados mal ventilados. Con un despliegue de la digitalización exponencial en el sistema de salud. Debiendo despertar un notorio crecimiento de la colaboración público – privada en ese orden (salarios, equipamientos, recaudación, etc) pero no se considera en políticas de estado, sino en intenciones de sometimiento y apropiación. Moderna tardó 42 días en tener un ARN mensajero candidato a vacuna después de que China publicase la secuencia genética completa del SARS-CoV-2. En comparación, se tarda una media de 10 años en desarrollar una vacuna convencional. Esto hace que el ARN mensajero sea ideal para desarrollar una inmunización rápida contra futuros virus pandémicos de rápida expansión.

Esta segunda ola además se modificó el cuadro clínico, que está requiriendo primero más atención o internaciones de pacientes moderados (más tiempos internados y sin respuestas inflamatorias definidas, sino que tienden aparecer terminada la segunda semana), la inflamación pulmonar más tardía, más complicaciones, más shock, más insuficiencia renal aguda, que extiende el periodo de observación activa y el distress respiratorio con una tendencia a la cronicidad frustrante y que no responde como lo hiciera en la primera etapa.

Los hospitales públicos y los sanatorios este año están nuevamente en tensión por el Covid, sin remanente de camas no Covid para responder a esa demanda retenida, lo que agrava progresivamente la situación, que se extenderá en el contexto más optimista hasta fin de Agosto (que se vacune 70% de los adultos susceptibles), pero más realista sería hasta fin de septiembre.

Siempre ponemos el pecho, los mismos, los sanitarios de a pie. Las peleas son ajenas.

No vivimos de los aplausos los integrantes del equipo de salud, porque nos moviliza la vocación, menos los cinco mil o seis mil, que nunca llegan, pero nos afecta la falta de reconocimiento real, el descanso, la mención, el respeto de los ciudadanos, esto se refleja en un constante empeoramiento de las condiciones de trabajo, nada cambió. Nada cambió para los políticos en cuanto a la importancia de la salud, del factor humano que atiende a los enfermos, las condiciones de trabajo, descanso y la remuneración, son más proclives a escuchar voces aliadas de los gremios de la educación y de camioneros, que los gremios de la sanidad, o de pensar en los médicos. Encima quedamos en el frente de otra pelea ajena, de conflicto de intereses. Entre las obras sociales y los gremios – las prepagas y sus cuotas, contra la idea de manejar los fondos de la salud, por parte del ala bonaerense, en un gobierno donde los que lo quieren hacer tienen antecedentes, que deberían impedirle ser funcionarios. El zorro, por más que esté adiestrado, no es conveniente colocarlo en el gallinero. El aumento de las prepagas es un indicador del índice de precios al consumidor, utilizado para medir la inflación. Si se le concede un aumento a las prepagas. Este se traduce en aumento del costo de la salud y por carácter transitivo de la inflación y su lifting. Es llamativo, que sobre este mismo rubro autorizan o no controlan el aumento del precio de los medicamentos, totalmente liberado luego de la salida del ministro. Así tenemos recaudación disminuida de la seguridad social por caída del empleo y de la caída del salario real con respecto a la inflación que afecta el financiamiento de prestadores.

Los representantes profesionales, los gremios, las sociedades científicas, los ministerios de salud, las carreras de especialistas, los formadores de médicos residentes están dejando pasar la oportunidad de mejorar las condiciones de trabajo, por ejemplo, que los profesionales tengan una carrera profesional, beneficios, una jubilación digna, una protección, mejorar las horas de trabajo, no para que sean menos, sino más repartidas. Formar los intensivistas, los emergentólogos, los enfermeros, los kinesiólogos, que se necesitan. Que los sistemas de salud aseguren sus camas, su disponibilidad, se consoliden redes de atención. Se solucione el problema de las empresas de salud, que desde el 2002 están postergando sus quiebras por una ley de emergencia sanitaria. Las casas de estudio forman profesionales para un ámbito que no existe, topándose con una realidad que los frustra.

Aparecieron los viejos vicios, las corrientes especulativas y los egoísmos, pérdida de valores, con apariciones de personas que fracasaron cuando les toco hacer, colmados de fracasos recientes que impulsarían silencios respetuosos, salieron a decir como tendrían que hacerse las cosas, hablando en todos los canales, sin haber revalidado su capacidad de gestión, ministros degradados, y mayoritariamente infectólogos que nunca gestionaron, que siempre atendieron HIV.

La Covid 19 dejó el aprendizaje contundente de la interrelación que existe entre la salud, empleo formal, la distribución del ingreso, el crecimiento económico, y el bienestar social, con los resultados sanitarios. El normal funcionamiento de la economía hace al progreso de una sociedad, requiere que sus habitantes, sus ciudadanos tengan educación, y acceso igualitario a la salud, su promoción y atención.

La salud es un bien público, que mejora la equidad social, a la vez la eficiencia en la economía, estas cosas serán los verdaderos multiplicadores de bienestar en la sociedad, de esa forma la salud es una inversión productiva, y construir ciudadanía en el marco de la valoración de los esfuerzos.

La urgencia del largo plazo” no es un eslogan vacío o efectista, sino el llamado a pensar medidas impostergables que impactarán en el futuro deseado.

La Reforma del sistema de salud son una de las tantas urgencias que requieren del largo plazo, que no puede estar sometido a las tiranías de las mayorías circunstanciales, no en generar acuerdos sobre el rumbo colectivo.

Conclusión:

Tenemos una triste virtud de no aprender de los errores y enmendarlos, e insistir en dar peleas por causas perdidas, que nos conducen al fracaso. Estamos en una situación peor que otros países, con un índice de pobreza que empeoraba la posibilidad de cumplir con los confinamientos. Son momentos de alianzas positivas entre todas las fuerzas sociales, sectoriales, aumentar la velocidad de implementación de las decisiones. Enfrentarnos a la falta de equidad actual del planeta, con la asignación desigual del recurso. Abandonar la tendencia al aislamiento de la Argentina.

Se vislumbra un futuro muy esperanzador en cuanto a la innovación terapéutica para resolver necesidades no cubiertas, pero ello exige al sistema de salud una adaptación muy fuerte, que piense urgentemente en el largo plazo, los nuevos encargados de la gestión deben abandonar los prejuicios con los recorridos que afectan una gestión dinámica y flexible, explorar nuevas soluciones, encontrar en los ejes de la calidad, la accesibilidad, y las mejoras institucionales. Esta crisis ofrece una gran oportunidad para resetear el sistema de salud, disminuir la fragmentación, de tener un modelo de atención más integrado. Deben revisarse los sistemas de compras de medicamentos e insumos. Lograr que el factor humano profesional sea reconocido como estratégico y mejorar sustancialmente su remuneración. Disminuir el multiempleo. Colocar incentivos hacia carreras y especialidades donde hay carencias. Profesionalizar la gestión. Que exista evaluación objetiva de las tecnologías sanitarias. Revisar la cobertura del programa médico obligatorio. Implementar redes asistenciales. Impulsar la colaboración público – privada en un marco de confianza y transparencia. Mejorar la accesibilidad a los tratamientos y las drogas esenciales. Revisar el pool de riesgo de las obras sociales. Impulsar que los prepagos desarrollen planes asistenciales y modelos prestacionales.

Cuando el Covid se controle o desaparezca, seguirán estando los desafíos históricos de los sistemas de salud, de una sociedad envejecida y más demandante, las nuevas tecnologías costo incrementales, el tratamiento del cáncer, la posibilidad de tratar enfermedades que no tenían terapéutica, y las enfermedades huérfanas.

Años de vida perdidos por el COVID-19 en 81 países

Héctor Pifarre i Arolas, Enrique Acosta, Guillem López-Casasnovas, Adeline Lo, Catia Nicodemo, Tim Riffe, and Mikko Mierskyla.

Del total de años perdidos, el 44,9 % se ha producido en individuos de entre 55 y 75 años, un 30,2 % de en individuos menores de 55 años y un 25 % en los mayores de 75 años.

Comprender el impacto de la mortalidad del COVID-19 requiere no solo contar los muertos, sino analizar cuán prematuras son las muertes. Calculamos los años de vida perdidos (YLL) en 81 países debido a las muertes atribuibles a COVID-19, y también realizamos un análisis basado en el exceso de muertes estimado. Encontramos que más de 20,5 millones de años de vida se han perdido a causa del COVID-19 en todo el mundo. A partir del 6 de enero de 2021, la LLC en los países muy afectados es de 2 a 9 veces la influenza estacional promedio; tres cuartas partes de la YLL son el resultado de muertes en menores de 75 años y casi un tercio de muertes menores de 55 años; y los hombres han perdido un 45% más de años de vida que las mujeres. Los resultados confirman el gran impacto de la mortalidad por COVID-19 entre los ancianos. También piden una mayor conciencia en la elaboración de políticas que protejan a los grupos demográficos vulnerables que pierden el mayor número de años de vida.

Los grandes efectos directos e indirectos de la pandemia de COVID-19 han requerido la entrega de respuestas políticas que, cuando son razonables, son un acto de equilibrio entre minimizar el impacto inmediato de la pandemia en la salud y contener el daño a largo plazo a la sociedad que pueden surgir de las políticas de protección. Un parámetro de entrada clave en el cálculo de cómo podrían justificarse las políticas restrictivas es el impacto de la mortalidad de COVID-19.

Los intentos de evaluar el impacto total de la mortalidad por COVID-19 están avanzando en varios frentes. Se está avanzando en la estimación de la tasa de letalidad de la infección por COVID-19 y cómo esto podría variar entre las sub-poblaciones1. Se han establecido grandes colaboraciones internacionales coordinadas para recopilar datos que registren las muertes atribuibles a COVID-19. Los intentos de estimar el exceso total de mortalidad relacionada con el COVID-19 están en marcha, y se destacan como una medida importante2,3. Cada una de estas vías de investigación y sus medidas de salud asociadas (tasa de infección, muertes y exceso de muertes) es importante para informar al público y a los responsables políticos sobre el impacto de la mortalidad de COVID-19. Sin embargo, cada uno viene con sus propias limitaciones. Las tasas de letalidad de la infección se aplican sólo a la subpoblación relativamente pequeña que se ha confirmado que tiene la enfermedad, y sin conocimiento sobre el verdadero número de infectados, estas tasas son inherentemente difíciles de estimar. Las muertes atribuibles a COVID-19 pueden sobreestimar o subestimar el verdadero número de muertes que se deben a la enfermedad, ya que tanto las políticas como las prácticas sobre la codificación de las muertes solo se están desarrollando y estandarizando. Los enfoques de exceso de muertes que comparan las tasas de mortalidad durante el brote de COVID-19 con una línea de base dependen de la estimación correcta de la línea de base.

Sin embargo, la limitación más importante en los enfoques de muerte atribuible a COVID-19 o exceso de muerte es que estos enfoques no proporcionan información sobre cuántos años de vida se han perdido. Se puede considerar que las muertes a edades muy avanzadas resultan en menos años de vida perdidos, en comparación con las muertes a edades muy tempranas. De hecho, varias respuestas políticas (o no respuestas) han sido motivadas con el argumento de que el COVID-19 está matando principalmente a personas que, incluso en ausencia de COVID-19, habrían tenido pocos años de vida restantes. Sin embargo, no se ha realizado una evaluación exhaustiva del verdadero impacto de la mortalidad por COVID-19.

Analizamos el impacto de la mortalidad prematura de COVID-19 calculando la cantidad de años de vida perdidos en 81 países que cubren más de 1.279.866 muertes. Basamos nuestro análisis en dos grandes bases de datos recientemente establecidas y en continuo crecimiento4,5 y en dos enfoques metodológicos diferentes, uno basado en las muertes atribuibles a COVID-19 y, para los países seleccionados, uno basado en el exceso de muertes estimado que compara los niveles de mortalidad recientes con una línea de base estimada. No podemos resolver las limitaciones de medición de ninguno de estos enfoques, pero la naturaleza complementaria de las dos formas de medir las muertes por COVID-19 hace explícitas estas preocupaciones y nos permite evaluar las implicaciones. Este estudio también se limita a la mortalidad prematura solamente; una evaluación completa del impacto en la salud podría considerar, por ejemplo, la carga de discapacidad asociada con la enfermedad6. Esta última dimensión requiere una comprensión profunda de las secuelas asociadas con covid-19, para los que los datos son limitados en este momento en un nivel comparable entre países. Como tal, nos centramos en la mortalidad prematura aquí.

https://www.nature.com/articles/s41598-021-83040-3

Figure 1

Comparaciones con otras causas de mortalidad

Para poner en perspectiva los impactos de COVID-19 en la YLL, lo comparamos con los impactos de mortalidad prematura de otras tres causas comunes globales de muerte: afecciones cardíacas (enfermedades cardiovasculares), accidentes de tráfico (lesiones de transporte) y la «gripe» o influenza estacional (consulte la Información suplementaria para definiciones e identificadores de causa). Las afecciones cardíacas son una de las principales causas de la LLC6, mientras que los accidentes de tráfico son una causa de nivel medio de YLL, proporcionando líneas de base de comparación de causa media y alta sensibles. Por último, la gripe estacional común se ha comparado con la COVID-19, ya que ambas son enfermedades respiratorias infecciosas (aunque véase10, que sugiere aspectos vasculares a la enfermedad). Comparamos las tasas de YLL (por cada 100,000) para COVID-19 con las tasas de YLL para otras causas de muerte. Existe una variación sustancial en la carga de mortalidad de la influenza estacional según el país a lo largo de los años, por lo que comparamos las tasas de YLL para los años peores y medianos de influenza para cada país en el período 1990–2017. Las comparaciones de las tasas de YLL para COVID-19 sobre las tasas de YLL para otras causas se presentan en la Figura 1.

Encontramos que en los países altamente desarrollados fuertemente afectados, COVID-19 es de 2 a 9 veces la de la influenza estacional común (en comparación con una mediana de la influenza en el mismo país), entre 2 y 8 veces las tasas de YLL relacionadas con el tráfico, entre un cuarto y la mitad de las tasas de YLL atribuibles a afecciones cardíacas en los países (con tasas tan altas como la paridad al doble de las de las afecciones cardíacas en América Latina). La variación entre países es grande, ya que muchos países tienen tasas de YLL debido a COVID-19 todavía en niveles muy bajos. Los resultados en nuestra Información Complementaria muestran que estos países a menudo son países donde han pasado relativamente menos días desde el primer caso confirmado de COVID-19.

Un problema notable en la atribución de muertes a COVID-19 ha sido el recuento insuficiente sistemático de muertes debidas a COVID-19, ya que los recuentos oficiales de muertes pueden reflejar limitaciones en las pruebas, así como dificultades en el recuento en contextos fuera del hospital. Con el fin de valorar la importancia de subcontaje en nuestros resultados, calculamos el exceso de muertes para 19 países con datos de mortalidad semanales disponibles. Se estima una línea de base de mortalidad para cada país y grupo de edad para la mortalidad semanal por todas las causas desde la primera semana de 2010. Nuestros resultados (Fig. 1,cuarto panel) apoyan la afirmación de que es probable que la verdadera carga de mortalidad de COVID-19 sea sustancialmente mayor. Las comparaciones de las muertes atribuibles a COVID-19 y los enfoques de muertes en exceso para calcular la YLL sugieren que las primeras en promedio pueden subestimar la YLL por un factor de 3. La variación entre países es grande, en Bélgica los dos enfoques ofrecen resultados comparables, pero para Croacia, Grecia y Corea del Sur el enfoque de exceso de muertes sugiere que podemos subestimar el YLL por un factor de más de 12.

figure2

El panel A muestra las proporciones específicas del país de YLL trazadas a cada grupo de edad. La proporción media mundial se presenta en la parte superior, y los países están en proporción decreciente de YLL en el grupo de edad de menores de 55 años. El Panel B informa la relación entre las tasas de YLL masculinas y las tasas de YLL femeninas para los países con recuentos de muertes de COVID-19 específicos de género disponibles. Los países con géneros igualmente afectados por la tasa de YLL están más cerca de la línea de paridad en 1, mientras que los países con mujeres más afectadas tienen puntos a la izquierda; los países con hombres más gravemente afectados muestran puntos que se encuentran a la derecha. El promedio global y el promedio ponderado global de YLL de hombre a mujer se presentan en la parte superior

Age specific years of life lost

Como se ha señalado al principio de la pandemia, las tasas de mortalidad por COVID-19 son más altas para las personas mayores11, con postulaciones de que esto puede deberse a correlaciones con la mayor probabilidad de que estos individuos sufran de factores de riesgo subyacentes12,13. La muestra de este estudio presenta una edad promedio de muerte de 72,9 años; con todo solamente una fracción del YLL se puede atribuir a los individuos en los más viejos grupos de edad. A nivel mundial, el 44,9% del total de la YLL puede atribuirse a las muertes de individuos entre 55 y 75 años, el 30,2% a menores de 55 años y el 25% a mayores de 75 años. Es decir, la cifra promedio de 16 YLL incluye los años perdidos de individuos cerca del final de sus vidas esperadas, pero la mayoría de esos años son de individuos con una esperanza de vida restante significativa. Entre países, una proporción sustancial de la YLL se remonta al intervalo de edad de 55 a 75 años, sin embargo, sigue habiendo marcadas diferencias en la contribución relativa de los grupos de edad más viejos y más jóvenes (Fig. 2,Panel A). Estos patrones representan la proporción de YLL para cada grupo de edad fuera de la YLL global (véase el Cuadro S7). En los países de ingresos más altos, una mayor proporción de la YLL es asumida por el grupo de más edad en comparación con los grupos de edad más jóvenes. El patrón opuesto aparece en los países de ingresos bajos y medios, donde una gran fracción de la YLL son de individuos que mueren a las edades de 55 años o menos.

Años de vida específicos de género perdidos

También se ha hecho evidente que existen disparidades de género en la experiencia del COVID-1914; nuestro estudio encuentra que esto es cierto no sólo en las tasas de mortalidad, sino también en los años absolutos de vida perdidos. En la muestra de países para los que se dispone de recuentos de muertes por sexo, los hombres han perdido un 44% más de años que las mujeres. Dos causas afectan directamente esta disparidad: (1) un mayor promedio de edad en el momento de la muerte de las mujeres covid-19 (71.3 para los hombres, 75.9 para las mujeres), lo que resulta en una YLL relativamente más baja por muerte (15.7 y 15.1 para los hombres y las mujeres, respectivamente); y 2) más muertes de hombres que de mujeres en número absoluto (1,39 defunciones entre hombres y mujeres).

Aunque este patrón general es compartido por la mayoría de los países, el tamaño de la disparidad varía, así como la importancia de las dos causas anteriores. La relación entre las tasas de YLL masculinas (por cada 100,000) y las tasas de YLL femeninas para COVID-19 abarca desde casi la paridad, como en Finlandia o Canadá, hasta más del doble de las tasas de YLL en países como Perú o cuádruples como en Taiwán (Fig. 2,Panel B). Para los países que presentan tasas de AVP altamente sesgadas entre hombres y mujeres (más prevalentes en los países de bajos ingresos), las diferencias en el recuento de muertes entre los géneros son las que más contribuyen a este desequilibrio. Sin embargo, los desequilibrios sustanciales siguen estando muy presentes también entre los países de ingresos altos (para más detalles, véase la información complementaria).

discusión

Comprender el impacto total de la pandemia de COVID-19 en la salud es fundamental para evaluar las posibles respuestas políticas. Analizamos el impacto de la mortalidad de COVID-19 calculando la cantidad de años de vida perdidos en 81 países que cubren más de 1.279.866 muertes. Desde el punto de vista de la salud pública, los años de vida perdidos son cruciales, ya que evalúa cuánta vida se ha truncado para las poblaciones afectadas por la enfermedad. Consideramos las muertes atribuibles a COVID-19 en todo momento en la identificación de patrones de años de vida perdidos, y como un importante control de robustez, se realizó un análisis basado en el exceso de muertes estimadas comparando los niveles de mortalidad recientes con una línea de base (estimada). Nuestros resultados ofrecen tres ideas clave. En primer lugar, el total de años de vida perdidos (YLL) al 06 de enero de 2021 es de 20,507,518, que en los países muy afectados es entre 2 y 9 veces la mediana de YLL de la influenza estacional o entre un cuarto y medio de enfermedad cardíaca. Esto implica 273.947 «vidas plenas perdidas», o más de doscientas mil vidas vividas desde el nacimiento hasta la esperanza de vida promedio al nacer en nuestra muestra (74,85 años). En segundo lugar, tres cuartas partes de la YLL son soportadas por personas que mueren en edades menores de 75 años. En tercer lugar, los hombres han perdido un 45% más de años de vida que las mujeres.

Estos resultados deben entenderse en el contexto de una pandemia aún en curso y después de la aplicación de medidas de política sin precedentes. Las estimaciones existentes sobre el contrafáctico de la no respuesta política sugieren cifras mucho más altas de muertes y, en consecuencia, YLL. Nuestros cálculos basados en las proyecciones de8 producen un impacto total varios órdenes de magnitud más alto, especialmente teniendo en cuenta las proyecciones basadas en una ausencia completa de intervenciones (ver Información suplementaria para más detalles sobre las proyecciones). Esto está en línea con evidencia adicional de los impactos que salvan vidas de los bloqueos y las medidas de distanciamiento social15.

Hay dos fuentes clave de sesgo potencial para nuestros resultados, y estos sesgos operan en diferentes direcciones. En primer lugar, es posible que las muertes por COVID-19 no se registren con precisión, y la mayoría de la evidencia sugiere que, a nivel agregado, pueden ser un recuento insuficiente del número total de muertes. Como resultado, nuestras estimaciones de YLL también pueden estar subestimadas. Comparamos nuestras estimaciones de YLL con estimaciones basadas en enfoques de exceso de muerte que requieren más supuestos de modelado, pero que son robustos para la clasificación errónea de las muertes. Los resultados de esta comparación sugieren que, en promedio en todos los países, podríamos subestimar las tasas de COVID-19 YLL por un factor de 3.

En segundo lugar, las personas que mueren de COVID-19 pueden ser una población en riesgo cuya esperanza de vida restante es más corta que la esperanza de vida restante de la persona promedio16,17,18. Es probable que esta preocupación metodológica sea válida y, en consecuencia, nuestra estimación de la YLL total debido a COVID-19 puede ser una sobreestimación. Sin embargo, nuestros resultados clave no son el total de YLL, sino los cocientes de YLL y las distribuciones de YLL que son relativamente robustos para el sesgo de comorbilidad. De hecho, este sesgo también se aplica a los cálculos de YLL para la influenza estacional o la enfermedad cardíaca. Por lo tanto, la relación de YLL para COVID-19 en comparación con otras causas de muerte es más robusta para el sesgo de comorbilidad que la estimación en el nivel de YLL, ya que los sesgos están presentes tanto en el numerador como en el denominador. Del mismo modo, las distribuciones de edad y género de la LLC sufrirían de sesgo de comorbilidad grave solo si estos factores varían fuertemente a través del espectro de edad o género.

Como se señaló anteriormente, nuestro análisis se limita a la mortalidad prematura. Una evaluación completa del impacto en la salud debe considerar la carga de discapacidad asociada con la enfermedad. De hecho, los YLL a menudo se presentan conjuntamente con los años vividos con discapacidad (YLD) en una medida conocida como año de vida ajustado por discapacidad (DALY), construido mediante la adición de YLD a YLL19. Para calcular YLD, sin embargo, debemos tener una comprensión completa de la secuela asociada a la enfermedad, así como de su predominio. Varias secuelas se han relacionado con el COVID-19 recientemente20,21 en China, pero todavía carecemos de la comprensión completa de la medida en que se necesitaría para calcular medidas de YLD multinacionales confiables a la escala de este artículo. Consideramos que la recopilación de tales medidas es, por lo tanto, de importancia clave en los próximos pasos para avanzar en nuestra comprensión de la magnitud de los efectos de COVID-19 en la salud pública.

Algunos de nuestros hallazgos son consistentes con las narrativas dominantes del impacto de COVID-19, otros sugieren lugares donde una formulación de políticas más matizada puede afectar cómo los efectos de COVID-19 podrían propagarse entre la sociedad. Nuestros resultados confirman que el impacto de la mortalidad del COVID-19 es grande, no solo en términos de número de muertes, sino también en términos de años de vida perdidos. Si bien la mayoría de las muertes ocurren a edades superiores a los 75 años, lo que justifica las respuestas políticas destinadas a proteger a estas edades vulnerables, nuestros resultados sobre el patrón de edad exigen una mayor conciencia de la elaboración de políticas que protejan también a los jóvenes. La diferencia de género en los años de vida perdidos surge de dos componentes: más hombres están muriendo por COVID-19, pero los hombres también están muriendo a edades más tempranas con más años de vida potenciales perdidos que las mujeres. Manteniendo constante la actual distribución por edades de las muertes, la eliminación de la diferencia de género en la YLL requeriría en promedio una reducción del 34% en los recuentos de muertes masculinas; esto sugiere que las políticas específicas de género podrían estar tan bien justificadas como las basadas en la edad.

Evaluación económica y social de la epidemia del Covid 19

El estudio actual proporciona el panorama de la carga global de morbilidad con la métrica de AVAD debido al COVID-19 desde enero de 2020 hasta abril de 2021.

Mucho es lo que tenemos que aprender, analizar, e interpretar que ocurrió en la humanidad, en nuestro país con este emergente el Covid 19. Es una pandemia, hicimos muchas cosas mal, institucionalmente, desde el liderazgo, desde conseguir vacunas en todos los frentes. ¿Cuántas vidas se podrían haber salvado si las vacunas hubieran llegado en el tiempo que anunció Ginés?, esto es muy complejo calcularlo, y multicausal, por lo tanto imprudente, si cuantos años de vida potencialmente perdidos hubo. Esto es mucho más que lo que se pretende expresar con fines electoralistas o de construcción de relato. Se perdió mucho dinero, y cuesta salir de la recesión, porque a diferencia de otros países es que desde el años pasado con el pico de agosto, las mesetas quedaron muy altas de casos. Cuando en apenas dos semanas empiece a circular la variante delta o epsilon más contagiosa a fines de julio nuevamente nuestro sistema de salud estará en tensión. No lo podremos evitar. Ya no tenemos espacio de maniobra. Se notará mucho más porque esto afectará las elecciones de medio término. Las medidas han llegado tarde. No pretendo tener razón, pero desde este espacio, la lectura de publicaciones independientes, se anticipan algunos hechos en varias semanas, pero vale, porque mi pertenencia ideológica y formativa me hace querer que le vaya bien a la Ministra de Salud, porque nos irá bien a todos. Veo que las restricciones a la que está sometida, los tironeamientos de los dogmas camporistas, le impiden manejarse con libertad, con mente sanitarista y no partidista. No recibir cada avión que viene de Rusia, sino propender a que se acelere el ritmo de vacunación. Con el riesgo que tengamos que postergar los programas por haber agotado stock. Pero la inmunidad inducida por vacunas, clara y definitivamente es una ventana de oportunidad para no morirse. Esto lo demuestra que los internados en su inmensa mayoría no tienen vacuna o están vacunados con una sola dosis. Por ello vacunaría hasta el agotamiento. Quemando etapas. Llegando hasta los doce años, cuando llegue la vacuna para esa edad.

Desarrollo.

Los costos económicos globales de COVID-19 se estimaron en $77 mil millones a $2.7 billones. El costo médico directo de un paciente asintomático de COVID-19 fue de $3045 durante la infección en EE.UU. hasta fin agosto del 2020.

Una investigación con participación española ha calculado el índice de años de vida perdidos en 81 países debido a la pandemia. Los autores afirman que, en total, se han perdido 20.507.518 años de vida debido a la covid-19 a escala mundial, con una media de 16 años por fallecimiento individual. Estos autores Arolas y López Casanovas 2021: Comprender el impacto de la mortalidad del COVID-19 requiere no solo contar los muertos, sino analizar cuán prematuras son las muertes. Calculamos los años de vida perdidos (YLL) en 81 países debido a las muertes atribuibles a COVID-19, y también realizamos un análisis basado en el exceso de muertes estimado. Encontramos que más de 20,5 millones de años de vida se han perdido a causa del COVID-19 en todo el mundo. A partir del 6 de enero de 2021, la LLC en los países muy afectados es de 2 a 9 veces la influenza estacional promedio; tres cuartas partes de la YLL son el resultado de muertes en menores de 75 años y casi un tercio de muertes menores de 55 años; y los hombres han perdido un 45% más de años de vida que las mujeres. Los resultados confirman el gran impacto de la mortalidad por COVID-19 entre los ancianos. También piden una mayor conciencia en la elaboración de políticas que protejan a los grupos demográficos vulnerables que pierden el mayor número de años de vida.

Las intervenciones no farmacéuticas para la prevención y el control del COVID-19 varían de un país a otro, incluidos los cierres de poblaciones, los cierres de fronteras, los cierres de escuelas, la detección de casos sospechosos, el aislamiento de las personas sintomáticas y sus contactos y el distanciamiento social. Sin embargo, estas estrategias podrían resultar en pérdidas sustanciales de productividad. Uno de los objetivos de la medición del distanciamiento social es reducir el porcentaje de la población infectada y el efecto negativo de la pandemia de COVID-19 en la economía . Otros han sugerido una estrategia de inmunidad de rebaño, que es la protección indirecta contra la infección transmitida a individuos susceptibles si hay un gran número de individuos inmunes en una población

Carga global de COVID-19

La pandemia de COVID-19 ha causado un gran impacto en la vida humana en términos de salud y resultados económicos. Tras esta amenaza duradera y sin precedentes para la vida humana, se ha previsto una reducción de la esperanza de vida dada la alta incidencia y mortalidad y ha prevalecido la propagación del COVID-19.  Para una mejor comprensión de este impacto sanitario y económico del COVID-19, se aplicaron las métricas de años de vida ajustados por discapacidad (AVAD) y el valor de la vida estadística (VSL) para tal fin.

Los AVAD es un indicador importante que combina la incidencia de enfermedades y la mortalidad para cuantificar la carga de un COVID-19. Los AVAD capturan la pérdida de un año de vida saludable y se pueden separar en dos partes: años de vida perdidos (YLL) debido a la muerte prematura y años perdidos debido a la discapacidad (YLD) para los pacientes que viven con la enfermedad. Mientras que los AVAD capturan los resultados de salud de COVID-19, VSL traduce este impacto en medición económica por los métodos de salario hedónico (HWM) y valoración contingente (CVM). Utilizando la incidencia específica por edad y la mortalidad de COVID-19, se pueden evaluar los AVAD y VSL para diferentes países y áreas hasta finales de abril de 2021. A nivel mundial, los AVAD (en miles) debidos al COVID-19 se contabilizaron como 31.930. El VSL estimado fue de US$ 591 mil millones y US$ 2368 mil millones basados en HWM y CVM, respectivamente. Se reveló una tendencia creciente para la VSL global con la propagación de COVID-19 que se propaga desde el primer período de pandemia en el año 2020 hasta la fase de resurgimiento en 2021. Cabe señalar que se observó una gran variación en el impacto del COVID-19 entre países y áreas bajo diferentes Índices de Desarrollo Humano (IDH) que oscilan entre US$0.001 millones y US$691,4 millones. Análisis de big data con enfoque de aprendizaje automático para categorizar el impacto de COVID-19 para cada país y área en ocho categorías.

En comparación con la carga mundial de morbilidad (DGB) en 2017, la carga de morbilidad de COVID-19 fue muy cercana a 45.000 (miles) para la tuberculosis y la malaria, 4,61 veces de 6340 para las enfermedades de las vías respiratorias superiores y el 4% de 696.000 en la amplia categoría de deficiencia transmisible, materna y nutricional.

Los resultados detallados sobre la carga global de COVID-19 en términos de AVAD y VSL se proporcionan en el artículo original adjunto de este número especial.

En resumen, aprendiendo de dos pandemias que abarcan más de un siglo, la gripe en 1918 y la COVID-19 en 2020, y sus sucesivas pandemias y epidemias relacionadas, esta revisión propone el marco de estudio para hacer frente a enfermedades infecciosas emergentes como la COVID-19. Los temas derivados de este marco cubren una revisión sistemática de los contextos del proceso de infección y enfermedad bajo el modelo teórico epidémico, la intervención en los NMI y la vacuna, y el tratamiento clínico y las terapias antivirales, y la evaluación basada en la evidencia de estas intervenciones, hasta la carga global de COVID-19. Esta revisión también motiva a las personas de investigación involucradas en COVID-19 a tener descubrimientos en todos estos contextos con el fin de proporcionar un panorama y un nuevo modelo después de estudiar la propagación y transmisión, la intervención y la evaluación basada en la evidencia de la pandemia de COVID-19.

Europa y América del Norte

Las estimaciones acumuladas de VSL de Europa y América del Norte son idénticas y se muestran en Fig. 6 (a). Después de febrero, la cifra de pérdida creció exponencialmente de US$7.0 millones a US$39,5 mil millones en 2 meses en Europa. Una tendencia similar también ocurrió en América del Norte. Hasta finales de abril de 2020, el COVID-19 ha resultado en una pérdida de US$ 24.5 mil millones en América del Norte. En el período II, el valor se mantuvo relativamente estacionario en Europa, pero continuó aumentando en América del Norte. Sin embargo, en el período IV, la pendiente se hizo más pronunciada para mostrar un aumento a un ritmo cada vez mayor tanto en Europa como en América del Norte. A fines de abril de 2021, el valor llegó a US$252.4 mil millones y US$244.2 mil millones, respectivamente.

Fig. 6 

b) muestra las cifras correspondientes a América del Sur y Asia. El primer aumento significativo ocurrió en el período II, de US$ 0,6 mil millones a US$ 19,9 mil millones para América del Sur y US $ 1,8 mil millones a US $ 11,1 mil millones para Asia. Durante los dos períodos siguientes, el brote siguió propagándose. Al final del período IV, las cifras alcanzaron los US$54,5 mil millones y US$35,1 mil millones en América del Sur y Asia, respectivamente.

El estudio actual proporciona el panorama de la carga global de morbilidad con la métrica de AVAD debido al COVID-19 desde enero de 2020 hasta abril de 2021. Para que los resultados de los AVAD sean interpretables y plausibles, comenzamos con el análisis de los perfiles epidemiológicos sobre la incidencia, la mortalidad y la tasa de letalidad en todos los continentes y países del mundo. Las tendencias de tiempo de estos perfiles epidemiológicos se clasificaron en cuatro períodos (I-V) que representan el aumento de la epidemia en varios países durante la pandemia de COVID-19. Es interesante observar que hubo una relación positiva entre la pérdida media de LE y el nivel del PIB. Sobre la base de la recopilación de estos datos epidemiológicos del mundo real y sus relaciones relevantes con le, a continuación, estimamos los AVAD por países y períodos. La pérdida de salud global debido a COVID-19 después de traducir estas estimaciones de AVAD per cápita en los AVAD correspondientes (miles) basadas en la población global real da 31.930 del período I al período IV. Las cifras estimadas de AVAD aumentaron con el tiempo, siendo de 2699 (miles) para el período I, 5484 para el período II, 10.065 para el período III y 13.683 para el período IV. La estimación de VSL aumentó de US$ 267 mil millones en el período I a US$ 996 mil millones en el período IV utilizando la CVM. Utilizando el análisis de aprendizaje automático, identificamos ocho grupos de AVAD por tres niveles de IDH para todos los países del mundo. La tendencia es que cuanto mayor sea el IDH, mayor será la carga mundial de morbilidad en términos de AVAD. Sin embargo, todavía había variaciones entre los países, incluso dentro del mismo nivel de IDH.

Según el estudio sobre la carga mundial de morbilidad de 2017, las principales causas de AVAD son las enfermedades no transmisibles antes de la pandemia de COVID-19. Las enfermedades transmisibles notables, como el VIH/SIDA, el paludismo y la tuberculosis, figuran en el puesto 13, 14 y 20 para las mujeres y 13, 15 y 14 para los hombres, respectivamente.

Los AVAD atribuidos a estas enfermedades infecciosas a menudo se asocian negativamente con los índices sociodemográficos (SDI).

Sin embargo, el emergente SARS-CoV-2, que es una enfermedad infecciosa totalmente nueva y ha provocado la pérdida de muchas vidas y la pérdida de discapacidad en la última década, condujo al fenómeno inverso, cuanto mayor sea la IDE, más AVAD incurrirá. Incluso los condados desarrollados, como Estados Unidos, Italia y España, están gravemente afectados y los casos confirmados superaron al país original, China. La mayoría de las personas con epidemias graves de COVID-19 son países desarrollados con transporte conveniente y en la lista de altos ingresos del Banco Mundial. Sin embargo, la variación entre países dentro del mismo nivel de IDH también reveló diferentes series temporales de infección y también enfoques de salud pública.

Sería muy interesante comparar los AVAD estimados de COVID-19 con los de la gripe, ya que ambos pertenecen a enfermedades respiratorias y también llevan a la pandemia. Cassinni et al. calculados AVAD para 31 enfermedades transmisibles seleccionadas en la Unión Europea y el Espacio Económico Europeo, la gripe tuvo la carga más alta (29,8% de la carga total) seguida del VIH/SIDA. La parte principal de la alta carga de la influenza es la contribución de la mortalidad prematura asociada con la infección (LLC). La tasa de mortalidad estimada de la influenza varía en diferentes áreas y subgrupos. La tasa de mortalidad anual promedio general de la influenza es de 11,92 (IC del 95%: 10,1–13,6). Es una enfermedad infecciosa de alta incidencia y alta mortalidad en comparación con la tuberculosis (baja incidencia y alta mortalidad), el sarampión (baja incidencia y baja mortalidad) y la infección por clamidia (alta incidencia y baja mortalidad). Actualmente, la tasa de mortalidad final de COVID-19 apenas está disponible debido a la pandemia aún en curso. Es intratable comparar los datos entre la influenza y el COVID-19, ya que las estadísticas de mortalidad se obtienen de manera diferente. Faust et al. estimaron que la tasa de letalidad con el ajuste de edad del crucero Diamond Princess (13 muertes de 712 casos) fue del 0,5%, que todavía era 5 veces mayor que la de la gripe. Al igual que la gripe, el principal impulsor de los AVAD de COVID-19 es la contribución de la muerte prematura (YLL). Además, el tiempo medio desde el inicio hasta la recuperación para los casos leves de COVID-19 es de aproximadamente dos semanas y de tres a seis semanas para aquellos con casos graves. La familia del coronavirus tiene un tropismo para el sistema neuronal central. Si se divulgan cualesquiera complicaciones neurológicas en el futuro, esto aumentará la carga de la enfermedad de YLD. Por otro lado, la influenza sin complicaciones generalmente mejora en dos a cinco días. Aunque el desarrollo de la vacuna, la terapia novedosa y los recursos médicos adecuados mitigarían la carga de muerte, el COVID-19 no es solo otra gripe y conduciría a una mayor carga de enfermedad para la sociedad humana.

¿El SARS-CoV-2 se convertirá en un patógeno estacional o en un importante virus respiratorio en todo el mundo?

En los países de altos ingresos, la incidencia de enfermedades infecciosas ha disminuido en el último siglo. El SARS-CoV-2 se convertirá en un desafío para los países de altos ingresos y podría conducir a un nivel sin precedentes de morbilidad y mortalidad mundial, especialmente en los países de escasos recursos de los trópicos y subtrópicos.

Observamos tendencias similares de pérdida económica de la vida-año de la salud en Europa y Norteamérica. El brote de Europa ocurrió en Lombardía, Italia, el 21 de febrero después de que un par de turistas chinos llegaron a Italia el 23 de enero y se extendieron a toda la Europa continental y las Islas Británicas. En el período I, Alemania tiene el quinto YLD más alto de casos de COVID-19 en Europa, pero el YLL es relativamente bajo en comparación con el primero al cuarto ranking de YLD (Rusia, Reino Unido, España e Italia, respectivamente).

Las primeras razones principales fueron que Alemania realizó muchas pruebas (reacción en cadena de la polimerasa con transcripción inversa, RT-PCR) en laboratorios de calidad controlada en todo el país. Muchos casos de jóvenes se detectaron activamente después de haber estado de vacaciones de esquí en Italia y Austria. El mejor resultado (menor mortalidad) en los jóvenes en comparación con los ancianos también conduce a la baja YLL en alemán.

Por lo tanto, la alta proporción del número total de casos es relativa al número de casos de muerte. La segunda razón es que Alemania toma la acción de las restricciones de actividad social a nivel nacional y la gran mayoría de las personas se adhieren a la restricción de contacto bien y antes que otros países europeos.30 Todos los países nórdicos parecen mucho mejores que los países europeos. Sin embargo, el COVID-19 de Suecia tiene la peor situación en Escandinavia. Suecia tiene el DALY y el YLL más altos (2020.5/1747.0 por 100,000 habitantes) en comparación con Dinamarca (604.3/481.0 por 100,000 habitantes), Finlandia (238.9/194.8 por 100,000 habitantes) y Noruega (231.6/171.9 por 100,000 habitantes). Suecia es uno de los pocos países del mundo que no ha impuesto el confinamiento total cuando los países vecinos han cerrado las escuelas, las instalaciones públicas, los restaurantes y la actividad masiva restringida.

Mientras tanto, en el período I el número de camas de hospital (2,2 camas por cada 1000 personas) y camas de unidades de cuidados intensivos (5,8 por 100.000 personas) per cápita fue inferior al de la mayoría de los países de la Unión Europea. Por lo tanto, además de las diferentes estrategias para el nuevo virus del SARS-CoV-2, es importante evitar que la carga de enfermedad abrume el sistema médico en consideración de los recursos locales y el entorno social.

Por otro lado, América del Norte también tuvo brotes una semana después de Europa y la mayoría de los casos están en Estados Unidos. El primer caso fue diagnosticado el 20 de enero en un ciudadano estadounidense que viajaba desde Wuhan, China. Los brotes comenzaron a escalar rápidamente en los residentes, empleados y visitantes en los centros de atención a largo plazo y los residentes del hogar de ancianos en el condado de King, estado de Washington, a finales de febrero y principios de marzo. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus, ee.uu.) confirmaron la propagación comunitaria el 26 de febrero y emitió una guía que recomienda no reunirse socialmente el 15 de marzo.

En comparación con el confinamiento de Italia (el primer brote de conglomerados el 21 de febrero) el 23 de febrero, el gobierno de Estados Unidos tardó más de 50 días en tomar las medidas sobre el distanciamiento social. Por lo tanto, el número de casos de COVID-19 superó a Italia en poco tiempo el 26 de marzo y se convirtió en el país con la mayor tasa de YLL y YLD. La acumulación de pérdidas económicas saludables en un año de vida implicó la pérdida de trabajo, que es similar al costo indirecto.

Bartsch et al. simularon una sola infección sintomática de COVID-19 que costaría una mediana de US$3045 en costo médico directo. Cuando el 20% de la población estadounidense se infecte, costará $ 164.4 mil millones. Esta pandemia de COVID-19 definitivamente conduce al enorme impacto económico y la recesión.

En Asia, la curva de pérdida económica saludable de un año de vida fue diferente. Del 25 de enero al 29 de febrero, la pérdida económica fue aportada principalmente por China. Wuhan fue la primera ciudad bloqueada por la autoridad china el 23 de enero antes del Año Nuevo Lunar. Las zonas fronterizas con Wuhan, provincias de Hubei, también establecieron un puesto de control en las carreteras, el cierre y el toque de queda. Dos meses después, los nuevos casos han bajado a prácticamente cero.37 Sin embargo, la segunda epidemia también volvió a Asia, particularmente en áreas de alta densidad de población en los países del sudeste asiático, como India, Bangladesh, Pakistán e Indonesia. Aunque Taiwán está cerca de China, la carga de enfermedad del COVID-19 es limitada. Se esperaba que Taiwán, a 81 millas de la costa de China continental, tuviera el COVID-19 grave debido a los estrechos intercambios de personas con China. No obstante, Taiwán ha estado en alerta ante las epidemias que surgen en China desde la epidemia de SRAS en 2003.

El primer caso fue diagnosticado el 21 de enero y la restricción de entrada comenzó con visitantes de la provincia china de Hubei cinco días después. Taiwán utilizó rápidamente la identificación de casos, el rastreo, la cuarentena y el análisis de big data para proteger la salud pública y logró bajas tasas de infección y letalidad. También se adoptaron enfoques similares en Singapur y Hong Kong. Corea del Sur también tuvo pruebas masivas, tratamiento gratuito, compensación por autoaislamiento y tecnología de la información. Por lo tanto, el Reino Unido con un tamaño de población similar al de Corea del Sur tuvo los mismos pocos casos en febrero, pero tuvo un ATAD más alto (462,5 frente a 5,5 por 100.000 habitantes) al final del período I. Esta es otra lección de la demora en la implementación de una intervención útil. Además, la cultura asiática es inherentemente adecuada para el distanciamiento social, y el uso de máscaras faciales puede prevenir la propagación viral. Todas estas razones protegen a los países de la pandemia de COVID-19 incluso en la misma región geográfica que China.

La epidemia de COVID-19 también golpea gravemente a América del Sur con enormes pérdidas económicas en el año de vida. La curva comenzó a dispararse más tarde que las de Europa, América del Norte y Asia, habría una mayor carga de enfermedad debido a la falta de recursos médicos, la baja conciencia de la distancia social, las viviendas estrechas e insalubres en las grandes ciudades de América del Sur. Actualmente, Oceanía y África son las regiones menos afectadas a nivel mundial. Aunque la población de África es comparativamente joven, las tasas más bajas de obesidad y están familiarizadas con los brotes infecciosos, los frágiles sistemas de salud pública y la falta de cobertura sanitaria universal siguen exponiéndolos al alto riesgo de mortalidad y morbilidad. Las personas de edad que son un grupo vulnerable al SARS-CoV2 en los países de ingresos bajos y medianos (PIC) se enfrentan a más desafíos, como un entorno de higiene deficiente, un apoyo familiar deficiente, analfabetos y baja accesibilidad. Además, los más pobres apenas se ven afectados. En el África subsahariana, el confinamiento y el COVID-19 llevarían a más personas a la pobreza absoluta (1,90 dólares al día). El confinamiento también amenaza los programas de vacunación, la malaria, la interrupción de la tuberculosis y el tratamiento del VIH.

Sobre la base de la clasificación de ocho patrones de carga mundial de morbilidad por AVAD tabulados por IDH, hay muchas variaciones en todo el mundo. Se sale de la disparidad incluso en el mismo nivel de IDH. Tal hallazgo implica diferentes medidas de contención, una percepción diversificada del riesgo para covid-19, una respuesta heterogénea a la cultura y una decisión política variable en el tiempo entre los países. Algunos países han aflojado las restricciones sociales, algunos planean aliviar las restricciones, y los otros todavía están en el campo de batalla para luchar contra el SARS-CoV-2. La rápida aceleración de la epidemia en muchos países indica la insuficiencia de la preparación. La inmunidad de rebaño es poco práctica debido al posible alto número de personas que mueren. Por lo tanto, la implementación temprana de la cuarentena y el peinado de otras acciones de salud pública (mantener la distancia social, cerrar grandes eventos sociales, medidas de control fronterizo y rastreo de contactos) son piedras angulares para el control de enfermedades del COVID-19.

A principios de 2021, el desarrollo y la autorización de uso de emergencia de varias vacunas proporcionan la gran escala de inmunización en todo el mundo.

Sin embargo, la capacidad y distribución de la vacuna impactará en la mensuración con efectividad de la vacunación mundial contra el COVID-19

Aunque se ha observado una gran carga de morbilidad debido al COVID-19 en los países de ingresos altos de todo el mundo, todavía es posible ver las amenazas potenciales para los AVAD para los países de ideas afines.

Actualmente, los casos notificados en los países de ingresos bajos y medianos siguen aumentando, pero las cifras son relativamente pequeñas.

De hecho, existe una alta probabilidad de que los casos actuales se subestimen debido a las pruebas inadecuadas en los países en desarrollo, como se ha visto a menudo en el período I para la mayoría de los países de Europa y los Estados Unidos. Mientras tanto, los casos emergentes también se observaron en América del Sur, aunque el número absoluto seguía siendo bajo en comparación con Europa y América del Norte, pero había una tendencia creciente.

Hubo algunas limitaciones en este estudio. No se calcularon los AVAD estandarizados por edad debido a la falta de distribución de la edad. Aunque será difícil hacer comparaciones con otras cargas de enfermedad, este estudio se centró principalmente en las disparidades de COVID-19 entre las áreas a nivel mundial.

A modo de comparación, la carga mundial de morbilidad entre mayo de 2020 y abril de 2021 se estimó en 29.232 AVAD (miles), que fue solo ligeramente inferior a 45.000 (miles) para la tuberculosis y la malaria, 4,61 veces de 6340 para las enfermedades de las vías respiratorias superiores y 4% de 696.000 en la categoría amplia de deficiencia transmisible, materna y nutricional.

En segundo lugar, estimamos la pérdida económica de salud y vida utilizando los AVAD multiplicando los PDG. Esto es solo una proyección de la magnitud del impacto económico, no una pérdida económica real debido al COVID-19.

Pero este método de representación es una representación comprensible de los impactos del COVID19. Esta cuestión puede abordarse utilizando el enfoque del valor de la vida basado en la estimación de la disposición a pagar (EDAR) en el futuro. Finalmente, considerando la epidemia dramáticamente severa en India desde finales de abril de 2021, el tiempo recuperado de los datos podría subestimar el impacto de la rápida propagación de COVID-19 en India.

Los resultados de este estudio apoyaron que los efectos del momento y el contenido de las intervenciones llevarían a la carga de enfermedad completamente diferente de COVID-19. La preparación temprana (Taiwán) y los recursos adecuados para las pruebas, el aislamiento y el tratamiento (Corea del Sur y Alemania) aliviarían los impactos del COVID-19. Si bien algunos países están considerando la flexibilización del confinamiento por el coronavirus, el gobierno debe actuar y prepararse lo suficiente para garantizar que el sistema de salud pueda enfrentar el repetido aumento de COVID-19.

Inmunidad híbrida. Un concepto importante.

  1. Shane Crotty1,2
  2. Science 25 jun 2021:
  3. Vol. 372, Número 6549, pp. 1392-1393
  4. DOI: 10.1126/science.abj2258

Los párrafos en rojo, son comentarios agregados por el responsable del blog Dr. Carlos Alberto Díaz

La inmunidad a la infección por coronavirus 2 (SARS-CoV-2) del síndrome respiratorio agudo severo es un problema vital para la sociedad mundial. Por lo tanto, determinar la calidad y la duración de esa inmunidad es clave. Pero el sistema inmune adaptativo es complejo, y estos factores pueden diferir entre la inmunidad natural (obtenida por infección) y la inmunidad generada por la vacuna (1). Además, está la pregunta de la combinación: ¿Qué tipo de inmunidad se desarrolla en las personas con inmunidad natural que posteriormente se vacunan? Tal «inmunidad híbrida» es particularmente interesante debido al notable hallazgo de que las personas con infección previa por SARS-CoV-2 tienen respuestas inmunitarias inusualmente potentes a las vacunas contra el COVID-19 (2). Esto se ejemplifica en dos estudios en este número en las páginas 1413 y 1418 de Stamatatos et al. (3) y Reynolds et al. (4), respectivamente, que también destacan las respuestas inmunes naturales e inducidas por vacunas a las variantes.

Esto permitiría suponer, al contrario de lo que se efectuó en algunos países por la escasez, que quienes hubieran tenido la enfermedad, se los privaría de una respuesta mayor, lo que sería interesante conocer para la salud pública, si quienes tuvieron infección, con una dosis sería suficiente.

La memoria inmunológica es la fuente de inmunidad protectora. La inmunidad natural y la inmunidad generada por la vacuna al SARS-CoV-2 son dos caminos diferentes hacia la protección. El sistema inmune adaptativo consiste en tres ramas principales: células de B (la fuente de anticuerpos), células de T CD4, y células de T CD8. Para la inmunidad natural, la memoria inmunológica al SARS-CoV-2 se ha observado durante más de 8 meses para las células T CD4, las células T CD8, las células B de memoria y los anticuerpos(5),con una disminución relativamente gradual que parece estabilizarse parcialmente en un año(57). Los niveles de inmunidad se pueden colocar en un espectro, y se ha encontrado que la inmunidad natural contra la infección sintomática (COVID-19) está entre el 93 y el 100% durante 7 a 8 meses en estudios grandes, incluidos lugares donde la variante de preocupación del SARS-CoV-2 (COV) B.1.1.7 (alfa) estaba generalizada.++++

La inmunidad, tendría una disminución gradual al cabo de un año, pero resta saber si esto motiva la indicación de una dosis de refuerzo, o no. Muy probablemente si, hasta confinar el covid. También surgirán vacunas policlonales para que sean más abarcativos, es un capítulo que se está escribiendo, requerirían estas dudas de más investigación colaborativa, ecuménica, con apoyo de las universidades internacionales a países periféricos, postergados con la vacunación para poder lograr resultados.

La inmunidad natural contra variantes con mutaciones que generan preocupación reducen sustancialmente el reconocimiento de anticuerpos [por ejemplo, B.1.351 (beta), P.1 (gamma), B.1.526 delta es menos clara; hay evidencia de más reinfecciones con tales variantes (8). La actividad neutralizante de los anticuerpos contra la mayoría de los COV se reduce para la inmunidad natural y la inmunidad generada por la vacuna. Que la mayoría de los COV tengan mutaciones que engendran el escape parcial de anticuerpos es evidencia de la presión de selección para evadir la inmunidad natural. La relevancia biológica de las reducciones en la potencia neutralizante de anticuerpos contra variantes es más claramente evidente en los ensayos clínicos de vacunas y los estudios observacionales. Entre las vacunas actuales contra la COVID-19 en uso, la eficacia de la vacuna ChAdOx1 nCoV-19 (AstraZeneca) contra los casos sintomáticos cayó del 75% al 11% frente a B.1.351(9). Por el contrario, la eficacia de la vacuna BNT162b2 (Pfizer/BioNTech) contra los casos sintomáticos disminuyó de ∼95% a 75% contra B.1.351, y la protección contra la enfermedad grave se mantuvo en el 97% (10). Los informes iniciales sugieren que ambas vacunas conserven la mayor parte de su eficacia contra B.1.617.2 (delta).

Se observa como expresa este párrafo la aclaración de que la inmunidad contra las variantes de preocupación disminuye con las vacunas, pero reservaría una gran contribución, disminuir las formas graves.

¿Qué sucede cuando se vacuna a personas previamente infectadas? Las observaciones en varios estudios, incluidos los de Stamatatos et al. y Reynolds et al., son que se produce una sinergia impresionante: una «inmunidad de vigor híbrida» resultante de una combinación de inmunidad natural e inmunidad generada por la vacuna . Cuando la inmunidad natural al SARS-CoV-2 se combina con la inmunidad generada por la vacuna, surge una respuesta inmunitaria mayor de lo esperado.

Surge el concepto de una combinación de inmunidad adquirida y vacunal, que se denomina inmunidad de vigor híbrida, que caracteriza por una combinación de anticuerpos y celular más intensa.

Parece haber componentes de células B y células T a la inmunidad híbrida. Una pregunta importante sobre la inmunidad mediada por anticuerpos contra los COV ha sido si las reducciones de anticuerpos neutralizantes se deben a la antigenicidad intrínsecamente baja de los COV. Es decir, ¿es intrínsecamente difícil para las células B reconocer las proteínas spike mutadas de las variantes? La respuesta es no. Los estudios de infección natural con B.1.351 mostraron que las respuestas de anticuerpos neutralizantes eran robustas contra esa variante y la cepa ancestral (11). Además, los anticuerpos neutralizantes contra B.1.351 después de la vacunación de individuos previamente infectados con SARS-CoV-2 no B.1.351 fueron ∼100 veces más altos que después de la infección sola y 25 veces más altos que después de la vacunación sola, a pesar de que ni la vacuna ni la infección involucraron el pico de B.1.351. Esta mayor amplitud neutralizante fue reportada por primera vez por Stamatatos et al. y luego confirmada por múltiples grupos(4, 12). En general, la fuerza y la amplitud de las respuestas de anticuerpos después de la vacunación de las personas previamente infectadas por el SARS-CoV-2 no fueron inesperadas.

Puede ser que las variantes de preocupación generen en las células B previamente sensibilizadas y con memoria inmunológica menos capacidad de reconocer las proteínas spike mutadas. Creo que esto puede ser también no solo por la mutación sino por la «coraza» de mucopolisacáridos que esto genera.

¿Por qué se produce esta pronunciada amplitud neutralizante? Las células B de memoria son una razón principal. Tienen dos funciones principales: una es producir anticuerpos idénticos tras la reinfección con el mismo virus, y la otra es codificar una biblioteca de mutaciones de anticuerpos, una reserva de variantes inmunológicas. Estas células B diversas de la memoria, creadas en respuesta a la infección original, aparecen ser conjeturas preventivas por el sistema inmune en cuanto a qué variantes virales pueden emerger en el futuro. Esta brillante estrategia evolutiva se observa claramente para la inmunidad al SARS-CoV-2: Una proporción sustancial de las células B de memoria codifican anticuerpos que son capaces de unirse o neutralizar los COV, y la calidad de esas células B de memoria aumenta con el tiempo (7). Por lo tanto, el aumento de anticuerpos neutralizantes de variantes después de la vacunación de personas previamente infectadas por el SARS-CoV-2 refleja el recuerdo de células B de memoria diversas y de alta calidad generadas después de la infección original (7, 12).

La infección original generaría una alta calidad de células B de memoría, y en eso radicaría la respuesta más sólida.

Las células T son necesarias para la generación de células B de memoria diversa. La evolución de las células B en respuesta a la infección, o vacunación, es impulsada por estructuras microanatómicas inmunológicas llamadas centros germinales, que son dependientes de células T, instruidas por el ayudante folicular T (TFH) Células T CD4. Por lo tanto, las células T y las células B trabajan juntas para generar amplitud de anticuerpos contra las variantes. Además, las células T parecen ser importantes en la etapa de memoria. Las células B de memoria no producen activamente anticuerpos; son células quietas que solo sintetizan anticuerpos tras la reinfección o la posterior vacunación. Las células B de memoria se incrementan de 5 a 10 veces en la inmunidad híbrida en comparación con la infección natural o la vacunación sola(3, 12). Células T CD4 y T específicas del virus++FH las células parecen ser los principales impulsores de la recuperación y expansión de las células B de memoria del SARS-CoV-2 y los impresionantes títulos de anticuerpos observados (1314).

Las células B no producen anticuerpos un tiempo después de la infección, están quietas, y solo se reactivan al contacto con el antígeno. Por ello, entre otras razones la seroconversión, su tenor, no permite establecer concluyentes conceptos, sobre si un paciente está menos o más inmunizado. Puede resistir más la infección.

Los anticuerpos están claramente involucrados en la protección contra la reinfección del SARS-CoV-2, pero la evidencia también apunta a las contribuciones de las células T (1). Las respuestas de las células T contra el SARS-CoV-2 en la infección natural son bastante amplias(1),y la mayoría de los epítopos de las células T no están mutados en COV, lo que indica que es probable que se conserven las contribuciones de las células T a la inmunidad protectora(4, 15). La mayoría de las vacunas contra la COVID-19 en uso consisten en un solo antígeno, spike, mientras que 25 proteínas virales diferentes están presentes en el SARS-CoV-2. Por lo tanto, la amplitud del epítopo de las respuestas de las células T CD4 y CD8 está más restringida en las vacunas actuales contra el COVID-19 que en la infección natural (1), mientras que la inmunidad híbrida consiste en la memoria de células T spike y no spike. En particular, las vacunas pfizer/biontech y moderna covid-19 arn mensajero (ARNm) pueden aumentar sustancialmente las respuestas de células T CD4 pico en personas previamente infectadas después de una inmunización (341314). Las diferencias en las respuestas de las células T después de dos dosis de la vacuna son más variables en esos individuos(3, 13).+++

El sistema inmunitario trata cualquier nueva exposición, ya sea infección o vacunación, con un análisis de amenaza costo-beneficio para la magnitud de la memoria inmunológica que se debe generar y mantener. Hay decisiones de compromiso de recursos: más células y más proteínas en todo el cuerpo, potencialmente durante décadas. Aunque no se entiende todo el cálculo involucrado en estos análisis inmunológicos de costo-beneficio, una regla general de larga data es que las exposiciones repetidas se reconocen como una amenaza creciente. De ahí el éxito de los regímenes vacunal divididos en dos o tres inmunizaciones. La respuesta aumentada a la exposición repetida está claramente en juego en la inmunidad híbrida, pero no es tan simple, porque la magnitud de la respuesta a la segunda exposición (vacunación después de la infección) fue mucho mayor que después de la segunda dosis de la vacuna en individuos no infectados. Además, la respuesta a la segunda dosis de la vacuna fue mínima para las personas previamente infectadas, lo que indica una meseta de inmunidad que no es fácil de predecir. Además, las personas previamente infectadas en algunos estudios de la vacuna contra el SARS-CoV-2 incluyeron casos de COVID-19 asintomáticos y sintomáticos. Se observaron respuestas inmunitarias mejoradas de la vacuna en ambos grupos, lo que indica que la magnitud de la inmunidad híbrida no es directamente proporcional a la gravedad previa de COVID-19.

Exposiciones antigénicas repetidas se reconocen por el organismo como una amenaza creciente, motivo por el cual se justifica los regímenes de vacunación divididos en dos o tres inmunizaciones.

En general, la inmunidad híbrida al SARS-CoV-2 parece ser impresionantemente potente. La sinergia se observa principalmente para la respuesta de anticuerpos más que la respuesta de las células T después de la vacunación, aunque la respuesta de anticuerpos mejorada depende de las células T de memoria. Esta discordancia debe entenderse mejor. ¿Serán los enfoques híbridos de inmunidad natural/vacunal una forma reproducible de mejorar la inmunidad? La vacuna Shingrix para prevenir el herpes zóster, que se administra a personas previamente infectadas con el virus de la varicela zóster, es impresionantemente efectiva (∼97% de eficacia) y provoca respuestas de anticuerpos mucho más altas que la infección viral sola. Estos principios también se aplican a las combinaciones de modalidades de vacunación. Durante mucho tiempo se ha observado que la combinación de dos tipos diferentes de vacunas en un régimen heterólogo de impulso principal puede provocar respuestas inmunitarias sustancialmente más fuertes que cualquiera de las modalidades por sí solas, dependiendo del orden en que se usen y en qué modalidades de vacuna se combinen, por razones que no se entienden bien. Esto puede ocurrir con combinaciones de vacunas contra el COVID-19, como el ARNm y los vectores adenovirales, o las vacunas de ARNm y proteínas recombinantes. Estos hallazgos recientes sobre la inmunología del SARS-CoV-2 son sorpresas agradables y potencialmente se pueden aprovechar para generar una mejor inmunidad al COVID-19 y otras enfermedades.

Estos conocimientos también son importantes para justificar la combinación de vacunas de diferente tecnología, generando respuestas inmunitarias sustancialmente más potentes. Adenovirales con Arnm. Vacunas Arn m con proteínas recombinantes.

Editorial de la semana: Pensamientos sobre el presente del sistema de salud

Editorial de la Semana.

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular Universidad ISALUD.

Las necesidades en salud de la población ya antes de la pandemia habían cambiado por la prevalencia de las enfermedades crónicas. En este tiempo, como agravante esos requerimientos se postergaron y pospusieron, (sin fechas ciertas) o sea que luego que disminuyan los casos el sistema deberá tener una conducta proactiva sobre la demanda no atendida, sobre las patologías crónicas, la epidemia silenciosa de este nuevo siglo en constante crecimiento.

Argentina en la macrogestión, tiene una descentralización de la salud pública en cada provincia, como resultado de ello tiene 24 sistemas autonómicos provinciales de salud, que alinean o no con las directivas del estado nacional, Uno de los principales problemas que se achaca al proceso de descentralización llevado a cabo en Argentina en los últimos cuarenta años son los desequilibrios verticales entre competencias estatales y autonómicas, principalmente por el hecho de que dicha descentralización está más avanzada por el lado del gasto que por los ingresos. Por este motivo y dada la orfandad en términos de corresponsabilidad fiscal, el sistema actual de financiación autonómica, y su corolario en el caso de la sanidad, se ha caracterizado por no proporcionar suficiencia financiera en muchas regiones a fi n de garantizar un nivel de gasto social acorde con los estándares europeos (sostenibles) (Cantarero-Prieto y Sáez, 2016)

El modelo asistencial debido a la característica de nuestro sistema de salud fragmentado es episódico, basado en la atención de pacientes agudos, le cuesta mucho adoptar modalidades proactivas, de gestión de enfermedad, de cuidado progresivo, de continuidad y longitudinalidad de cuidados, que no están incentivadas en el sector público, porque sus estructuras se financian sobre la base de presupuestos históricos, por lo tanto, el aumento de la demanda afecta directamente el financiamiento, no tienen programas ni población asignada. Un modelo pasivo, de atención de la enfermedad en tanto se generen complicaciones agudas.

En el sector de la seguridad social, los contratos prestadores no involucran aspectos de prevención, promoción de la salud, control de la enfermedad crónica o disease management, o programas de gestión de casos, no están alineados los intereses para generar un modelo prestacional integral y las redes no tienen gestión, son una sucesión de contratos con prestadores aislados y sin objetivos o compromisos de gestión.

Los prepagos han desarrollado un marketing orientado al consumerismo de cartillas o listados de especialistas y prestadores, con un esquema de libre elección y acceso a las especialidades, un modelo caracterizado por la elección ineficiente de los “socios”, no llevándolos por un plan de salud, que, para gente de clase media, sería un abordaje muy interesante y atractivo. Además, han fallado en la planificación de sus camas y sus estructuras, que no tenían, ni tendrán características de áreas de gestión clínica, sino de servicios receptores de la demanda generada por los clientes internos, que son los médicos de cartilla. Es un modelo gasto expansivo no eficiente. Que tiende a generar la salud como un bien de lujo. Incentivado por las características de sus establecimientos y las áreas de atención de consultas, oficinas administrativas y conspicuas figuras del deporte que se constituyen en su imagen.

El sistema sanitario se enfrenta a importantes desafíos, como el aumento de la esperanza de vida, el envejecimiento poblacional, la cronicidad de las enfermedades, el coste creciente de los tratamientos, la medicina personalizada, o distintas presiones económicas, políticas y sociales

El año 2020, con una cuarentena prolongada, enamorados de los encierros, consumimos algunas reservas mentales de la ciudadanía y del personal de actividades esenciales, muchas consecuencias colaterales. Con una lista de promesas incumplidas. Y llegó el otoño del 2021. Con algo de frío, con algunas lluvias, rápidamente el crecimiento de los casos, la atención primaria y especializada sobrepasadas. Vuelta al trabajo con menos teletrabajo y menor productividad. Giro a las clases y a la vida escolar con enfrentamientos y posicionamientos ideológicos. Rotación a los espacios interiores. La transmisión viral en Argentina empezó a subir con fuerza y otra vez nos invadió la desazón, frustración y el miedo, recordando la poca efectividad en lograr provisión de vacunas. En Argentina desde una basal de casos más alta (aunque quizás algo más lentamente que en otros países) rápidamente cambió la curva de crecimiento de casos.

Nuevo estado de alarma, nuevamente las quejas por la inmunización, y rechazar los castigos al confinamiento nocturno. Cierres perimetrales. La única buena noticia es que las personas mayores estaban vacunadas, entonces se enfermaron menos, sufrieron menos los ancianos asilados, pero las unidades de cuidados intensivas se ocuparon con personas más jóvenes, que también murieron.

Hoy, siguiendo con la imprevisión casi genética de la argentinidad, el cortoplacismo, el exitismo, el abandono prematuro del esfuerzo y el sacrificio, esta segunda semana de junio estamos levantando medidas exitosas abriéndole una ventana de oportunidad a la tercera ola por la campaña electoral. El esfuerzo de abril, mayo y junio estaba centrado en generar una respuesta a la segunda ola que se contuvo, pero que falta vacunación, falta acelerar el ritmo de las inmunizaciones, este ritmo este graduado por la confirmación de los ingresos de vacunas que tendría que estar vinculado con seguridad de las campañas.  

Hacia el comienzo del año 2021 se cambió de ministro en plena pandemia, sin entender que estaba pasando ni explicando algo que estuvo mal, pero que debía ser contenido y trasparentado. Eso fue un retroceso para el sistema de salud por la falta de efectividad de respuesta. Dejando como alternativa un equipo de gobernanza fundamentalmente orientado a resolver un solo problema: las Vacunas y las campañas de vacunación. Parece un ministerio con menor capacidad de influencia para la generación de políticas articuladas.

Esta segunda ola, es una enfermedad más grave y mortal, las nuevas cepas del Covid y especialmente la cepa Manaos son más contagiosas y tienen capacidad de generar reinfecciones. Lo estamos viendo hoy, batiendo un récord de 41.070 casos en un día, con 78% de ocupación de las unidades de terapia intensiva. Un estudio de donantes de sangre en la ciudad de Manaos ha encontrado que 1 de cada 6 de los infectados con el coronavirus fueron reinfectados con la variante P.1. Los resultados fueron más altos de lo que los investigadores anticiparon y los encontrados en estudios de reinfecciones realizados en otros lugares.

La transmisibilidad de esta cepa es mayor, la carga viral en los más graves también, y parecería ser que se necesitan más anticuerpos para enfrentar la enfermedad.

La asociación combinada de obesidad, diabetes y/o Enfermedad Cardio Vascular con resultados graves de COVID-19 Manaos puede ser más fuerte en adultos que en personas mayores. La obesidad sola y combinada con Diabetes M y/o CVD tuvo más impacto en el riesgo de gravedad covid-19 que dm y/ o ECV en ambos grupos de edad.

El estudio también apoya una relación independiente de obesidad con resultados graves, incluyendo una asociación de respuesta dosis entre los grados de obesidad y la muerte en adultos. Obesidad tiene más peso en personas más jóvenes. Por ello alerto que tenemos que observar más cerca a los pacientes jóvenes con BMI entre 27-29.

Tengo algunas certezas, que las cosas no volverán a ser como antes, que tampoco esas, merecían llamarse normalidad. Porque lo vivido no era una normalidad. Era una locura segmentada y fragmentada, en la cual estábamos embarcados, sobrevivientes de la epidemia que había matado a todos los tontos.

Vimos y Veremos cambiar algunos hábitos: la pandemia fue la más fenomenal campaña planetaria de lavado de manos. Fue la más formidable carrera por descifrar el genoma viral. Por el desarrollo de vacunas, que acortó los tiempos de diez años a meses, mayor higiene personal, manejo de la calidad del aire en los hospitales, evitar aglomeraciones y lugares cerrados mal ventilados. Con un despliegue de la digitalización exponencial en el sistema de salud. Debiendo despertar un notorio crecimiento de la colaboración público – privada en ese orden (salarios, equipamientos, recaudación, etc) pero no se considera en políticas de estado, sino en intenciones de sometimiento y apropiación. Moderna tardó 42 días en tener un ARN mensajero candidato a vacuna después de que China publicase la secuencia genética completa del SARS-CoV-2. En comparación, se tarda una media de 10 años en desarrollar una vacuna convencional. Esto hace que el ARN mensajero sea ideal para desarrollar una inmunización rápida contra futuros virus pandémicos de rápida expansión.

No se puede mirar con las convicciones setentistas, los problemas del siglo XXI que exigen visión, competencia, liderazgo y capacidad para gestionar la complejidad social, las interdependencias, las externalidades negativas, bajo condiciones de una ignorancia y calidad de la clase dirigente impensada. Además, la complejidad de la pandemia saco del cauce objetivo, perpetuarse, no transformar, aunque las condiciones de la calidad social de la vida empeoren: empleo, educación, seguridad, acceso a la salud. Tiene que recorrer un tránsito de la representatividad a la legitimidad transformativa.

Esta crisis del Covid, requieren de personas prácticas, que se desprendan del ego y de las conveniencias, que organicen, decidan, lideren, estén visibles, no se contradigan, cuiden las palabras y las descripciones, balanceen los sacrificios, tengo la convicción que detrás de muchas decisiones que se tomaron equivocadas hubo más ignorancia que falta de resolución, y en otras el sesgo ideológico, sobreactuar posicionamientos, quedar bien con alguien que desconfía y que ostenta la representatividad verdadera, escuchar lo que quería de los “expertos” en la pandemia que eran teóricos que leían lo mismo que nosotros, que no trataban pacientes, que no fueron científicos, se nutrían de las mismas fuentes, solo que lo mencionaban como verdades reveladas por el oráculo y sin tocar a un paciente.

Public Health is a long-term urgency

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor titular de la Universidad Isalud.

The reform of the health system is one of the many urgencies that require the long term, which cannot be subjected to the tyrannies of the circumstantial majorities, but in generating agreements on the collective direction of the new social contract.

The current global Covid-19 pandemic has sparked significant interest in the impact of communicable diseases, particularly epidemic diseases, on humanity.

Health is not only a value, but also a productive ecosystem with social value, a foundational driver of the society of the future, with the breadth that the term encompasses and this, with the current system will not work, forces a different clinical governance, professional, technical, based on data. Including social determinants, chronicity, and the freedom of people to express themselves in shared decisions. To have a social ecosystem of the future it is necessary to think about health, universal coverage, formal employment, equity, infrastructure, habitat, environment, reduce inequality, improve the income of the poorest not only in magnitude, but fundamentally in formality.

The health needs of the population even before the pandemic had changed due to the prevalence of chronic diseases. At this time, as an aggravating factor, these requirements were postponed and postponed (without certain dates) that is, after the cases decrease, the system must have a proactive behavior on the unmet demand, on chronic pathologies, the silent epidemic of this new century in constant growth.

The care model due to the characteristic of our fragmented health system is episodic, based on the care of acute patients, it costs a lot to adopt proactive modalities, disease management, progressive care, continuity and longitudinally of care, which are not  incentivized in the public sector, because their structures are financed on the basis of historical budgets, therefore, the increase in demand directly affects the financing, they have no programs or population assigned. A passive model of care for the disease if acute complications are generated.

In the social security sector, provider contracts do not involve aspects of prevention, health promotion, chronic disease control or disease management, or   case management programs, the interests are not aligned to generate a comprehensive benefit model and the networks do not have management, they are a succession of contracts with isolated providers and without objectives or management commitments.

Private health insurance has developed a marketing oriented to the consumerism of booklets or lists of specialists and providers, with a scheme of free choice and access to specialties, a model characterized by the inefficient choice of «partners», not taking them through a health plan, which, for middle-class people, would be a very interesting and attractive approach. In addition, they have failed in the planning of their beds and their structures, which did not have, nor will have characteristics of areas of clinical management, but of services receiving the demand generated by the internal clients, which are the doctors of primer. It is an inefficient expansive spending model. It tends to generate health as a luxury good. Encouraged by the characteristics of its establishments and the areas of attention of consultations, administrative offices and conspicuous figures of the sport that constitute in its image.

The health system faces major challenges, such as increasing life expectancy, population ageing, chronic diseases, the rising cost of treatment, personalized medicine, or various economic, political and social pressures

The second wave is another disease:

Towards the beginning of 2021, he changed his health minister in the middle of the pandemic, without understanding what was happening or explaining something that was wrong, but that had to be contained and transparent. That was a setback for the health system because of the lack of effective response. Leaving as an alternative a governance team fundamentally oriented to solve a single problem: vaccines and vaccination campaigns. It seems to be a ministry with less capacity for influence for the generation of articulated policies.

This second wave is a more serious and deadly disease, the new strains of Covid and especially the Manaus strain are more contagious and have the capacity to generate reinfections. We are seeing it today, breaking a record of 41,070 cases in one day, with 78% occupancy in intensive care units. A study of blood donors in the city of Manaus has found that 1 in 6 of those infected with the coronavirus were reinfected with the P.1 variant. The results were higher than the researchers anticipated and those found in reinfections studies conducted elsewhere.

Lot transmissibility of this strain is higher, the viral load in the more severe as well, and more antibodies are needed to face the disease.

The combined association of obesity, diabetes and/or cardiovascular disease with severe covid-19 Manaus outcomes may be stronger in adults than in older people. Obesity alone and combined with Diabetes M and/or CVD had more impact on the risk of COVID-19 severity than dm and/or CVD in both age groups.

The study also supports an independent relationship of obesity with severe outcomes, including a dose-response association between degrees of obesity and death in adults. Obesity has more weight in younger people. So, I warn that we need to look closer at young patients with BMI between 27-29.

I have some certainties, that things will not be the same again, that neither, deserved to be called normality. Because what we experienced was not normal.

We saw and will see some habits change: the pandemic was the most phenomenal planetary hand washing campaign. It was the most formidable race to decipher the viral genome. By the development of vaccines, which shortened the times from ten years to months, greater personal hygiene, management of air quality in hospitals, avoid crowds and poorly ventilated enclosed places. With an exponential deployment of digitalization in the health system. It must awaken a notorious growth of public-private collaboration in that order (salaries, equipment, collection, etc.) but it is not considered in state policies, but in intentions of submission and appropriation. Moderna took 42 days to have a vaccine candidate messenger RNA after China published the complete genetic sequence of SARS-CoV-2. In comparison, it takes an average of 10 years to develop a conventional vaccine. This makes messenger RNA ideal for developing rapid immunization against future rapidly expanding pandemic viruses.

  This second wave also modified the clinical picture, which is requiring first more attention or hospitalizations of moderate patients (more hospitalizations and no defined inflammatory responses, but tend to appear after the second week), later lung inflammation, more   complications, more shock, more acute renal failure,  which extends the period of active observation and respiratory distress with a tendency to frustrating chronicity and that does not respond as it did in the first stage.

Public hospitals and sanatoriums this year are again under stress due to Covid, with no remaining non-Covid beds to respond to that retained demand, which progressively aggravates the situation, which will extend in the most optimistic context until the end of August (which vaccinates 70% of susceptible adults), but more realistic would be until the end of September.

The SARS Cov 2 pandemic: A syndemic perspective.

Since the end of the previous year, the term pandemic has been symbolized as syndemia, to clearly indicate that the problem is not only health, or medical, but social, economic, political and cultural. Covid-19 affected the obese the most (overweight-obesity-Covid pandemic). It had worse results in marginal individuals, people with housing problems, employment, etc. It generated a crisis of demand and productivity.

Therefore, public policy decision-making must necessarily be made based on data, not surveys. Information and evidence on patterns of infection, mortality, lethality, transmissibility, effectiveness of vaccines, but also consider factors such as employment, education, income distribution, fiscal accounts, economic assistance and production.

As for the sindemia of the political increased the crisis of the political parties and the representativeness, the political continued in other lanes, increase taxes, apply inflation to make cosmetic adjustments, more populism, not agree with the debtors because it would be kneeling in front of capitalism, vote laws to reform the justice system and have impunity.

Simplism in democracy occurs intentionally so that the political arenas concur for the own benefit of allies and friends, executives and parliamentarians, our political systems are not being able to manage the growing complexity of the world and are powerless before those who offer a simplification, sometimes falsifying reality and are nothing more than a passing illusion that never reaches reality.

They are politicized descriptions that overestimate the possibilities for collective action through central interventions, as if people were responding uniformly. Some have too much confidence in the state’s ability to intervene from the outside and others rely too much on individual behaviors and the ability to self-correct the system or the MARKET, which we know their hands to universal systems do not reach.

The liberal agenda of solving all problems through austerity is as inadequate and dangerous as the belief that they can be solved through participation or by moralizing them.

That austerity after the crisis of the financial system and the mortgages of  2008 led us to divest in health, and part of what we had to do in a hurry was for that reason. Today politics is operating in environments of high complexity that has not found the democratic theory that contains it, we must rediscover the world.

One cannot look with setentist convictions at the problems of the twenty-first century that demand vision, competence, leadership, and the ability to manage social complexity, interdependencies, negative externalities, under conditions of ignorance and quality of the unthinkable ruling class. In addition, the complexity of the pandemic has been pushed out of the objective, to perpetuate itself, not to transform, even if the conditions of the social quality of life worsen employment, education, security, access to health.  It must go through a transition from representativeness to transformative legitimacy.

The people seem by their passivity to be resigned to poverty, ignorance and marginality, they think that it can be worse if they do not vote for these rulers, that without these representatives their lives would be more necessary, «at least we eat».

We are living through a crisis that conditioned us with urgent decisions, without data or experiences, in a scenario where Argentina’s disadvantages were aggravated without reservation to face the situation.

This Covid crisis requires  practical people, who detach themselves from the ego and conveniences, who organize, decide, lead, are visible, do not contradict, take care of words and descriptions, balance sacrifices, I am convinced that behind many decisions that were made wrong there was more ignorance than lack of resolution, and in others ideological bias, overacting positions, being good with someone who distrusts and who holds true representativeness, hearing what he wanted from the «experts» in the pandemic who were theorists who read  the same as us, who did not deal with patients, who were not scientists, were nourished by the same sources, only that they mentioned it as truths revealed by the oracle and without touching a patient.

We observe, with little hope, the deep crisis that will remain when the waves of Covid cases go down, and these people immunized, the list of questions are impossible to answer. As society will recognize itself after the coronavirus. Forget? Change? Will it change their behaviors? What will the job be like? Employment? Education? the health system? Who will they choose in the midterm lessons? Democracy. Representativeness. Candidate elections. Where and that will represent the parties, the coalitions, the movements. Is virtuality in health here to stay? Which patients will be hospitalized? What will the investment in technology be like? How, when and in how long will we forget about the pandemic heroes, the health workers? and the consequences that will be burned to them by the exercise of their profession.

The skeptical conviction that after a small movement on some things, the status quo will prevail is palpable. Some will move forward a bit. Society, all the marginalized, will be in a worse position.  The aid will be interested and appropriated, from the various blocs, and sovereignty and independence will be lost.

We always put the chest, the same, the toilets on the ground. Fights are alien.

We do not live from the applause of the members of the health team, because we are mobilized by the vocation, minus the five thousand or six thousand, who never arrive, but we are affected by the lack of real recognition, rest, mention, respect for citizens, this is reflected in a constant worsening of working conditions, nothing changed. Nothing changed for politicians in terms of the importance of health, the human factor that cares for the sick, working conditions, rest and remuneration,

Covid-19 left the hard learning of the interrelationship that exists between health, formal employment, income distribution, economic growth, and social welfare, with health outcomes. The normal functioning of the economy makes the progress of a society, requires that its inhabitants, its citizens have education, and equal access to health, its promotion and care.

Health is a public good, which improves social equity, at the same time efficiency in the economy, these things will be the true multipliers of well-being in society, in that way health is a productive investment, and build citizenship within the framework of the valuation of efforts.

«The urgency of the long term» is not an empty or gimmicky slogan, but the call to think about unavoidable measures that will impact on the desired future.

The reform of the health system is one of the many urgencies that require the long term, which cannot be subjected to the tyrannies of the circumstantial majorities, not in generating agreements on the collective course.

Conclusion:

We have a sad virtue of not learning from mistakes and making amends, and insisting on giving fights for lost causes, which lead us to failure. We are in a worse situation than other countries, with a poverty rate that worsened the possibility of complying with confinements. These are times of positive alliances between all social and sectoral forces, increasing the speed of implementation of decisions. Confront the current inequity of the planet, with the unequal allocation of resources. Abandon the tendency to isolate Argentina.

When Covid is controlled or disappears, there will still be the historic challenges of health systems, of an aging and more demanding society, new incremental cost technologies, cancer treatment, the possibility of treating diseases that had no therapy, and orphan diseases.

Capacitación en Seguridad de Pacientes y atención centrada en la persona.

Dr Fabían Vitolo. Dr. Carlos Alberto Díaz.

Es la sexta edición del Curso en seguridad de pacientes y atención centrada en la persona de la Universidad Isalud. Son diez viernes consecutivos. Con ejercicios. Material para cada uno de los encuentros. Renovado permanentemente en sus contenidos basados en experiencias de implementación. Con los mejores especialistas en cada una de las áreas de la Seguridad 2.0, Que ofrece una capacitación para integrantes de las empresas de salud públicas y privadas, médicos, enfermeros, administrativos, instrumentadoras, administradores, que en relación con su costo, y la implementación inmediata de medidas de mejora, de innovación, de disminución y prevención de eventos adversos, de gestión, de análisis modal de fallas y eventos, análisis de causa raíz, prevención en cirugía, anestesia, obstetricia, bundle de asistencia respiratoria mecánica, de vías centrales, prevención de caídas, escaras, etc, resulta la mejor tasa de retorno de inversión. Todas las clases son grabadas, pueden ser vistas asincrónicamente, lo que permite acceder a personas de diferente uso horario.

Descripción general

La seguridad de pacientes tomó entidad en los últimos quince años a partir del Libro del Institute of Medicine To Err is Human, que permitió recuperar la vigencia de un principio de la ética médica: primero no dañar. Desde ese momento, la preocupación por la calidad de los servicios de salud se ha incrementado progresivamente en todo el mundo.

La seguridad se ha transformado en un imperativo en la atención sanitaria. Es importante implementar un Modelo de Gestión de Seguridad de Pacientes que permita a instituciones y profesionales de la salud desarrollar competencias y utilizar herramientas para prevenir este problema.

¿Desde qué lugar? Desde la simpleza de la gestión, el trabajo, el profesionalismo, hacer las cosas correctas “correctamente”, desarrollando un control de oposición interno que sirva para mejorar los resultados, trabajando con indicadores, y con una presencia fuerte en seguridad.

La seguridad del paciente es hoy una de las dimensiones de la calidad asistencial más valoradas tanto por los usuarios del servicio, como por su familia, los profesionales, los directores, los administradores y demás personal de las instituciones de salud. Es una estrategia prioritaria en los sistemas sanitarios del mundo. Requiere la implementación planificada de acciones basadas en evidencias científicamente probadas, para trasformar la cultura corporativa en una cultura justa, formativa y no punitiva de seguridad del Paciente. Construyendo entornos seguros que identifiquen, analicen y gestionen los incidentes y eventos adversos que se presentan en las instituciones de salud.

Destinatarios

  • El curso está destinado a quiénes ocupan distintos cargos de gestión en organización vinculadas a la salud: hospitales, sanatorios, prepagas, asociaciones y organismos de seguridad social.
  • Directores, Gerentes y Jefes de Servicios.
  • Coordinadores y puestos de enlace entre distintos servicios o áreas.
  • Técnicos y profesionales de la salud de instituciones públicas y privadas, de prepagos, y de la seguridad social.
  • Funcionarios de instituciones públicas que lideren programas nacionales o provinciales vinculados a la atención médica y la seguridad de pacientes.
  • Responsables de programas de formación y desarrollo profesional en organizaciones de salud.
  • Asesores y colaboradores en la organización y la gestión de calidad en las organizaciones.

Módulo 1  

  • La ciencia de la seguridad  
  • Seguridad 2 (Resiliencia). Hacia un nuevo concepto de seguridad  

Módulo 2 

  • Cultura de seguridad 
  • Gestión de crisis. Programa de comunicación y revelación de eventos adversos  

Módulo 3  

  • Atención centrada en la persona  
  • Cuidar a quienes cuidan. Seguridad física y psicológica del personal de salud  

Módulo 4 

  • Medición y monitoreo de la seguridad  
  • El rol de enfermería en la seguridad del paciente  

Módulo 5 

  • Errores diagnósticos  
  • Errores de medicación. Gestión segura de medicamentos  

Módulo 6  

  •  Control de infecciones  
  • Cirugía segura  

Módulo 7 

  • Comunicación efectiva y trabajo en equipo  
  • Seguridad del paciente en pediatría  

Módulo 8  

  • El caso económico por la seguridad del paciente  
  • Liderazgo y seguridad del paciente  

Módulo 9  

  • Simulación y seguridad del paciente  
  • El rol de los pacientes en su propia seguridad. La coproducción de salud 

 Módulo 10  

  • Salud digital y seguridad del paciente Unidad  
  • La ciencia de la implementación 
  • El valor del Diplomado:
  • -. Matrícula: $6.100.-
  • -. Cuota (3): $6.100.-
  • -. Cantidad de cuotas: 3
  • -. Valor al contado: $ 23.120

Es un contenido de capacitación de alto retorno de inversión.

Inmunomarcador de apoptosis y mal pronostico-muerte Covid 19

Un estudio realizado en unidades de cuidados intensivos de las islas canarias, publicadas hoy 24-06-2021.

En conclusión, este estudio es el primero que encuentra una asociación entre la apoptosis (evaluada por la concentración sanguínea de Fas) y la mortalidad en pacientes COVID-19.

Cuando analizamos el mecanismo intracelular complejo que desencadena el covid, se desencadenan fenómenos de señales celulares de apoptosis, muerte celular programada y estas pueden ser inferidas séricamente, esto ser un indicador de mal pronostico y muerte.

Un estudio elaborado en 8 Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) de 6 hospitales públicos canarios ha asociado la apoptosis, o muerte celular programada, con la mortalidad por COVID-19. El objetivo del estudio es recoger datos, en sobrevivientes y no sobrevivientes por coronavirus, acerca de este fenómeno debido a la escasez de datos asociados en pacientes con COVID-19.

¿Qué es la apoptosis?

La apoptosis es un tipo de muerte celular que consiste en la capacidad que tienen las propias células del cuerpo humano de autodestruirse de forma activa. Este fenómeno es esencial para la regulación del desarrollo de tejidos y órganos durante la formación del feto y para el recambio celular en el individuo adulto.

La eliminación de miles de millones de células de forma controlada, mediante apoptosis, es un proceso que tiene lugar en los cuerpos humanos a diario. En este sentido, se ha observado un aumento de apoptosis en diferentes patologías neurodegenerativas como la enfermedad de Parkinson y la enfermedad de Alzheimer.

Este proceso puede activarse cuando un receptor de las células (llamado Fas) se une con su activador (llamado FasL). En este sentido, recientemente el grupo de investigación había encontrado que la cantidad de apoptosis, evaluado por la concentración sanguínea de Fas, se asociaba con la mortalidad de pacientes con sepsis o infección grave.

Cada día se produce en el cuerpo humano la eliminación de miles de millones de células de forma controlada mediante la apoptosis, para que exista un equilibrio con la proliferación celular y un adecuado número de células.

Se ha observado un aumento de la apoptosis en diferentes patologías neurodegenerativas como la enfermedad de Parkinson y enfermedad de Alzheimer.

Este proceso puede activarse cuando un receptor de las células (llamado Fas) se une con su activador (llamado FasL). Recientemente, este grupo de investigación había encontrado que la cantidad de apoptosis, evaluado por la concentración sanguínea de Fas, se asociaba con la mortalidad de pacientes con sepsis o infección grave.

Resultados del estudio

El trabajo se ha realizado determinándose los niveles sanguíneos de Fas al ingreso de los pacientes. Los pacientes con niveles séricos de Fas>846 ng/mL mostraron una mayor tasa de mortalidad en los primeros 30 días que los que tienen niveles<846 ng/mL (62% vs 8%).

En conclusión, este estudio estudio es el primero que encuentra una asociación entre la apoptosis (evaluada por la concentración sanguínea de Fas) y la mortalidad en pacientes COVID-19.

Asimismo, es la quinta publicación del grupo sobre pacientes COVID-19 de los hospitales públicos de Canarias. 

En publicaciones previas, analizaron que la genética, la forma de los hematíes, los niveles sanguíneos de nitratos y el daño oxidativo del ADN se asocian con la mortalidad.

En estudios con animales que se les ha provocado una sepsis (o infección grave), la administración de fármacos antiapoptóticos ha reducido la mortalidad.

La tercer ola esta por venir.

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor titular Universidad ISALUD.

Es muy probable que, en el rumbo que estamos y no corrigiendo los errores en la gestión, que provoca entre otras cosas, el ingreso de turistas o personas que retornan del exterior sin adecuado control, la tercer ola esta cerca, con la variante delta de la india delta esta a unas tres o cuatro semanas. La misma es una cepa, que no parece de mayor letalidad, pero si de mayor contagiosidad, no necesita de quince minutos para contagiar y especialmente sirve esta consideración, por el hecho que debemos revisar urgentemente el espacio inter dosis, entre la primer dosis y el refuerzo o booster, atrapados por la falta de provisión de segundo componente de sputnik con el Ad 5 n que tendría dificultades para producir, con una desproporción entre componente uno y dos de cinco a uno en las respectivas dosis, esta caída de anticuerpos por esta razón, hace a nuestra población insuficientemente vacunada sensible a la nueva cepa que está golpeando la puerta. Es peligroso sostenerse en el error. Además en esta pandemia nadie tiene todas las respuestas. No quiero ser pesimista sino realista. Hay que hacer nuevas rondas de consultas, investigar, buscar apoyos. Volver a Viajar a China y a Rusia, y ver que podemos hacer para nuestros ciudadanos. Buscar alternativas. Hablar con los investigadores españoles, que han hecho mediciones vacunando una población con dos tecnologías de vacunas distintas. Hablar con la ciencia en las circunvoluciones cerebrales. Con menos conceptos dogmáticos e ideológicos, que nublan la razón. Vacunar, vacunar y seguir vacunando. Testear. Rastrear. Aislar. Seguir con la comunicación sobre las medidas no farmacológicas de prevención. No relajarse, esto no termina. Nos falta mucho esfuerzo. Tenemos en contra el Frío, la tendencia a permanecer en espacios cerrados. No se puede seguir postergando la demanda de patología no oncológica y cardiovascular (aumento la mortalidad al doble). hay que abrir los quirófanos y seguir operando pacientes. Utilizando camas de corta estancia. Impulsar el uso de tecnologías mínimamente invasivas. Ordenar el flujo de pacientes. Generar establecimientos donde se pueda internar pacientes en espacios libres de Covid 19. Esta intervención no pretende ser premonitoria sino con las evidencias de lo que esta ocurriendo en Escocia, en Inglaterra, que nos llevará a la tercer ola.

En algunas zonas afectadas, las hospitalizaciones están aumentando. Las alocuciones y admisiones hospitalarias son predominantemente en individuos no vacunados, lo que pone de relieve lo crucial que es que las personas en estas áreas se presenten para recibir la vacunación. A nivel nacional, hasta el 25 de mayo, 201 personas que se confirmó que tenían VOC-21APR-02 asistieron a A&E, lo que resultó en 43 admisiones. Estos números se actualizarán con los nuevos resultados de secuenciación semanalmente.

La evidencia muestra que es probable que el VOC-21APR-02 sea más transmisible que la variante dominante B.1.1.7 ‘Kent’. Los casos de COV-21APR-02 han seguido creciendo más rápido que B.1.1.7, pero solo se ha observado un aumento en los casos generales de infecciones por coronavirus (COVID-19) en un pequeño número de áreas. Los expertos en EPS están monitoreando la situación de cerca para establecer cuánto más transmisible puede ser el COV-21APR-02. Es crucial que todos, especialmente en las zonas más afectadas, lleven especial cuidado de seguir siendo responsables y vigilantes.

Un estudio de PHE mostró que 2 dosis de la vacuna ofrecen altos niveles de protección contra la enfermedad sintomática de VOC-21APR-02. Esperamos que las vacunas sean eficaces para prevenir la hospitalización y la muerte, por lo que es vital obtener ambas dosis para obtener la máxima protección contra todas las variantes existentes y emergentes.

La Dra. Jenny Harries, Directora Ejecutiva de la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido, dijo:

Dado que los casos de la variante identificada por primera vez en la India siguen aumentando en algunas áreas, instamos a las personas a ser muy cautelosas y seguir las pautas sobre higiene, cubiertas faciales, distanciamiento social y reuniones al aire libre. Ahora sabemos que recibir ambas dosis de la vacuna da un alto grado de protección contra esta variante e instamos a todos a tener la vacuna cuando el NHS lo invite.

Por favor, siga los consejos de salud pública y asegúrese de tener cuidado, trabajar desde casa si puede, conocer gente fuera siempre que sea posible y recordar «manos, cara, espacio, aire fresco» en todo momento. Esta es la mejor manera de protegerse a sí mismo y a sus seres queridos de esta variante.

En Londres, PHE está trabajando en todo el sistema de salud y con los líderes del concejo municipal en partes de la ciudad donde se han identificado casos. Se está utilizando un enfoque específico en toda la ciudad, incluyendo Hounslow y otras partes del oeste de Londres, donde se han detectado grupos dispersos. Esto incluye la secuenciación del genoma completo, las pruebas pcr, las pruebas basadas en entornos, el rastreo de contactos mejorado, el apoyo de autoaislamiento y el despliegue mejorado de vacunas para garantizar que se adelanten las segundas dosis para los grupos prioritarios y que se logre la máxima absorción para las primeras dosis.

En Bolton, el ejército que trabaja con RE:SILIENT visitó más de 4.000 casas, entregando más de 1.500 kits de prueba. Esto se sumó a los esfuerzos del equipo nacional de aumento, que vio más de 9,000 propiedades visitadas y más de 3,000 kits entregados

En Blackburn con Darwen, el apoyo mejorado a la adopción de vacunas ha dado como resultado que más del 82% de los pacientes registrados en las cohortes 1 a 10 reciban su primera dosis.

NHS Test and Trace ha suministrado más de 400,000 kits de pruebas PCR adicionales a las áreas más afectadas para asegurarse de que todos los que necesitan una prueba puedan hacerse una.

Además, se han reasignado más de 190 sitios de prueba existentes para proporcionar kits de pruebas PCR en áreas donde la prevalencia de VOC-21APR-02 es alta. Esto significa que las pruebas se pueden secuenciar más rápido, por lo que los casos de VOC-21APR-02 se encuentran antes.

Se han desplegado más de 300 unidades móviles de pruebas(MTUs)para proporcionar kits de pruebas PCR para aquellos sin síntomas en áreas de alta prevalencia, incluidas más de 35 escuelas para que los estudiantes, los padres y el personal puedan hacerse una prueba PCR lo más rápido posible.

Se cuenta con apoyo nacional de comercialización para asegurarse de que las comunidades locales se mantengan bien informadas sobre la situación en su área, cómo y dónde hacerse una prueba, y sobre cualquier intervención de salud pública, como las pruebas de sobretensión.

Recordemos siempre que El capital humano tiene tres pilares la alimentación, la educación y el acceso a la salud. la Argentina esta dinamitando los tres pilares.

CanSinoBio Vacuna Ad 5n. Vacuna que podría cumplimentar a la Sputnik V componente 1

A logo of China's vaccine specialist CanSino Biologics Inc is pictured on the company's headquarters in Tianjin, following an outbreak of the coronavirus disease (COVID-19), China August 17, 2020. REUTERS/Thomas Peter

Esta vacuna producida en un consorcio Chino Canadiense, con vector viral Ad 5n similar al que el instituto Gamaleya de Rusia tiene dificultad para producir, para el componente dos de la Sputnik, sería una alternativa atractiva para completar el esquema de vacunación, solicitando como corresponde la autorización a ambas empresas, y además pudiendo realizar un ensayo con voluntarios, que se puedan inocular ambos componentes en cuatro semanas y ver la respuesta, evaluar eventos adversos, y comunicar dichos resultados a ambos productores, bajo la supervisión de la comisión de evaluación de tecnologías. Es que tenemos frente a nosotros la amenaza de la tercer ola con la cepa Delta de la India. Qué indefectiblemente llegará a nuestro país, por todos los problemas que tenemos para mejorar la conducta, desprender la campaña de vacunación de la electoral, de la falta de profesionalidad y liderazgo en la campaña.

Trabajo original de la vacuna publicado en The Lancet:

Este ensayo aleatorio, doble ciego, controlado con placebo y de fase 2 de la vacuna contra la COVID-19 con vector Ad5 se realizó en un solo centro en Wuhan, China. Los adultos sanos de 18 años o más, que eran VIH negativos y anteriores sin infección por el coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV-2), eran elegibles para participar y fueron asignados al azar para recibir la vacuna a una dosis de 1 × 1011 partículas virales por mL o 5 × 1010 partículas virales por mL, o placebo. Los investigadores asignaron participantes en una proporción de 2:1:1 para recibir una sola inyección por vía intramuscular en el brazo. La lista de aleatorización (tamaño de bloque 4) fue generada por un estadístico independiente. Los participantes, los investigadores y el personal que realizaba análisis de laboratorio fueron enmascarados para la asignación de grupos. Los criterios de valoración primarios para la inmunogenicidad fueron los títulos medios geométricos (GMTs) de las respuestas específicas de anticuerpos ELISA al dominio de unión al receptor (RBD) y las respuestas de anticuerpos neutralizantes en el día 28. El criterio de valoración principal para la evaluación de la seguridad fue la incidencia de reacciones adversas en un plazo de 14 días. Todos los participantes reclutados que recibieron al menos una dosis se incluyeron en los análisis primarios y de seguridad. Este estudio está registrado con ClinicalTrials.gov,NCT04341389.

Resultados

603 voluntarios fueron reclutados y examinados para la elegibilidad entre el 11 y el 16 de abril de 2020. 508 participantes elegibles (50% hombres; edad media 39·7 años, DE 12·5) consintieron en participar en el ensayo y fueron asignados al azar para recibir la vacuna (1 × 1011 partículas virales n=253; 5 × 1010 partículas virales n=129) o placebo (n=126). En el 1 × 1011 y 5 × 1010 los grupos de dosis de partículas virales, los anticuerpos ELISA específicos de RBD alcanzaron un máximo de 656·5 (IC del 95%: 575·2–749·2) y 571·0 (467·6–697·3), con tasas de seroconversión del 96% (IC del 95%: 93–98) y del 97% (92–99), respectivamente, al día 28.

Ambas dosis de la vacuna indujeron respuestas significativas de anticuerpos neutralizantes al SARS-CoV-2 vivo, con GMTs de 19·5 (IC del 95%: 16·8–22·7) y 18·3 (14·4–23·3) en los participantes que recibieron 1 × 1011 y 5 × 1010 partículas virales, respectivamente.

Se observaron respuestas específicas de interferón γ de ensayos de inmuno spot ligados a enzimas después de la vacunación en 227 (90%, IC 95%: 85 a 93) de 253 y 113 (88%, 81 a 92) de 129 participantes en los 1 × 1011 y 5 × 1010 grupos de dosis de partículas virales, respectivamente. Las reacciones adversas solicitadas fueron reportadas por 183 (72%) de 253 y 96 (74%) de 129 participantes en el 1 × 1011 y 5 × 1010 grupos de dosis de partículas virales, respectivamente. 24 (9%) informaron reacciones adversas graves participantes en el 1 × 1011 grupo de dosis de partículas virales y una (1%) participante en el 5 × 1010 grupo de dosis de partículas virales. No se documentaron reacciones adversas graves.

interpretación

La vacuna contra el COVID-19 que utiliza como vector el Ad5 a las 5 × 1010 las partículas virales son seguras, e indujeron respuestas inmunes significativas en la mayoría de recipientes después de una sola inmunización.

China estudiará el uso de las vacunas covid de CanSinoBIO como refuerzo

PEKÍN, 19 abr (Reuters) – Investigadores chinos están probando la mezcla de dosis de vacunas contra la COVID-19 desarrolladas por CanSino Biologics (6185.HK)y una unidad de Chongqing Zhifei Biological Products (300122.SZ),según datos de registro de ensayos clínicos.

A principios de este mes, el director del Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades dijo que el país estaba «considerando formalmente» dar a las personas dosis de la vacuna contra el COVID-19 desarrolladas con diferentes tecnologías como una forma de aumentar aún más la eficacia.

Un ensayo que se espera que involucre a 120 participantes probará la seguridad y la capacidad de desencadenar la respuesta inmune de una dosis del tratamiento Ad5-nCoV de CanSinoBIO, seguida de una dosis de ZF2001 de Anhui Zhifei Longcom Biopharmaceutical en un intervalo de 28 días o 56 días, según el sitio de registro de ensayos clínicos ClinicalTrials.gov, que es mantenido por un departamento dependiente del Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos.

El ensayo está patrocinado por las autoridades de control de enfermedades en la provincia oriental de Jiangsu, donde se está llevando a cabo, según el registro.

BEIJING, 9 jun (Reuters) –

Investigadores chinos planean estudiar el uso de una vacuna contra el COVID-19 de CanSino Biologics (6185.HK) como una inyección de refuerzo para personas que ya han sido inoculadas con otras vacunas, mostraron datos de registro de ensayos clínicos.

China aún no ha aprobado mezclar dosis de diferentes vacunas utilizando diferentes tecnologías, pero el director del Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades dijo en abril que el país lo estaba considerando como una forma de aumentar la eficacia de la vacuna.

Cinco de las siete vacunas utilizadas en la campaña de inoculación de China están inactivadas, lo que significa que utilizan un coronavirus que no puede replicarse en las células humanas. Estos incluyen la vacuna de Sinovac y dos vacunas de Sinopharm.

La vacuna de CanSinoBIO utiliza un virus del resfriado común modificado conocido como adenovirus tipo 5 (Ad5) para transportar material genético de la proteína del coronavirus al cuerpo.

Un total de 300 adultos sanos de entre 18 y 59 años serán reclutados para el ensayo.

Algunos participantes que han recibido una o dos dosis de la vacuna inactivada recibirán una inyección de refuerzo de CanSinoBIO. El resto recibirá la vacuna de Sinovac como refuerzo para la comparación.

El ensayo, que actualmente está reclutando participantes, está patrocinado por las autoridades de control de enfermedades en la provincia oriental de Jiangsu, según los datos de registro de ensayos clínicos sobre ClinicalTrials.gov, que es mantenido por un departamento bajo el Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos.

Las autoridades de control de enfermedades en Jiangsu también están llevando a cabo un ensayo que mezcla dosis producidas por CanSinoBIO y una unidad de productos biológicos Chongqing Zhifei (300122.SZ).

Estas iniciativas estarían avalando la alternativa que propongo al Ministerio de Salud de la República Argentina, para que explore mecanismos alternativos para superar entre todos la crisis del Covid, antes que empiece la tercer ola con la cepa delta de la India.

SARS-CoV-2 Delta VOC en Escocia: demografía, riesgo de ingreso hospitalario y efectividad de la vacuna

Este trabajo revela disminución en un 20% de la efectividad con la vacuna de Astra Zeneca, y de los intervalos interdosis. Contradiciendo lo que dice la Dra Carla Vizzotti que con una parte de la evidencia sugiere que es mejor seguir vacunando con una dosis y luego completar el esquema. La capacidad de evitar hospitalizaciones, casos graves, muertes, con una dosis de astra o sputnik podría llegar a menos del 35%. Tendría que hacer un estudio con vacunación heteróloga o con medición de anticuerpos con una dosis y efectividad a los 6 meses, pero ninguna de estas acciones están avaladas por las casas matrices. Pido por favor que se completen los esquemas de vacunación con dos dosis. Es posibles que al personal de salud haga falta una tercer dosis.

La variante Delta del coronavirus causante del covid-19, primero detectada en la India, es la que se transmite con mayor velocidad, y puede aprovechar la relajación de las medidas de prevención sanitaria en muchos países para expandirse, advirtió este lunes la Organización Mundial de la Salud (OMS). «Esta variante nos preocupa mucho, y circula ya en 92 países», subrayó en rueda de prensa la jefa de la célula técnica anticovid de la OMS, María Van Kerkhove. La variante delta «tiene ahora la oportunidad de transmitirse con el aumento de la socialización, si la relajación de las medidas se hace demasiado pronto» en un momento en el que todavía grandes poblaciones siguen sin vacunar, añadió la experta estadounidense.

Sheick A. Mc Menamin J.

El 19 de mayo de 2021, la Variante Delta de Preocupación (VOC), anteriormente conocida como VOC india o B 1.617.2, se convirtió en la cepa dominante del SARS-CoV-2 en Escocia. El Alpha VOC (anteriormente conocido como Kent VOC, B.1.1.7, o S gen negativo) había sido la cepa dominante anteriormente, pero ha sido rápidamente reemplazado(apéndice p 1).

Las muestras se analizaron utilizando taq Path RT-PCR de ThermoFisher, que analiza la presencia de tres genes diana del SARS-CoV-2. Las muestras gene-negativas de S tenían una canceladura en el gene de S de B.1.1.7 (alfa VOC) en la posición 69-70, con los valores del umbral del ciclo (Ct) menos de 30 para por lo menos uno de los genes de O y de N. Las muestras gene-positivas de S tenían valores del Ct menos de 30 para el gene de S y valores válidos del Ct para los otros dos genes. En cambio, una muestra gen-positiva débil de S tenía un Ct de 30 o menos para S. Los datos de secuenciación de Escocia han encontrado que para el 1 de abril al 28 de mayo de 2021, la última fecha hasta la que los datos estaban disponibles, el 97% de los casos positivos del gen S secuenciados en Escocia fueron la variante Delta y que el 99% de las variantes Delta fueron positivas para el gen S.

EAVE II es una plataforma de vigilancia de COVID-19 en toda Escocia que se ha utilizado para rastrear y pronosticar la epidemiología de COVID-19, informar la estratificación de riesgos e investigar la efectividad y seguridad de la vacuna.1234 

Comprende conjuntos de datos nacionales de atención de la salud de 5·4 millones de personas (alrededor del 99% de la población escocesa) vinculados a través del número único del Índice de Salud Comunitaria de Escocia. Utilizamos la plataforma EAVE II para llevar a cabo un análisis de cohorte para describir el perfil demográfico de los pacientes de COVID-19, investigar el riesgo de ingreso hospitalario por COVID-19 y estimar la efectividad de la vacuna en la prevención de los ingresos hospitalarios de COVID-19 en casos positivos del gen S. También se empleó un diseño con prueba negativa para estimar la efectividad de la vacuna contra el riesgo de infección por SARS-CoV-2.5 

Este análisis se basó en todos los individuos que se someten a una prueba PCR para el SARS-CoV-2 en el período de estudio, y compara las proporciones positivas entre los individuos vacunados en el momento de la prueba de hisopo con los no vacunados cuando se les hace la prueba, ajustando por covariables demográficas y temporales. Sobre la base de métodos que se han descrito previamente en detalle, definimos un ingreso hospitalario por COVID-19 como dentro de los 14 días posteriores a la prueba positiva para SARS-CoV-2.35 

También se incluyeron los individuos que dieron positivo dentro de los 2 días posteriores a un ingreso hospitalario. Los individuos examinados durante una estancia hospitalaria a partir del día 3 fueron excluidos. Se excluyeron las infecciones por COVID-19 adquiridas en el hospital.

Nuestro análisis abarcó el período comprendido entre el 1 de abril y el 6 de junio de 2021, para la distribución demográfica de los casos. Para el 1 de abril de 2021, el 44·7% de la población en Escocia había recibido una dosis de la vacuna contra la COVID-19, y el 7·6% había recibido dos dosis. Entre las personas de 65 años o más, los porcentajes fueron de 91·2% y 15·9%, respectivamente. Al final del período de estudio (es decir, el 6 de junio de 2021), el 59·4% había recibido una dosis y el 39·4% dos dosis; las proporciones correspondientes fueron de 91·7% y 88·8%, respectivamente para las personas de 65 años o más. Las distribuciones de la absorción de la vacuna de la primera dosis por edad, privación y tipo de vacuna se muestran en el apéndice (p 1-2).Hubo 19 543 infecciones confirmadas de SARS-CoV-2 durante el período de interés, de las cuales 377 ingresaron en el hospital por COVID-19; 7723 (39·5%) de estos casos y 134 (35·5%) Las admisiones de hospital estaban en los que eran S gene-positivos (apéndice p 3).

Los casos del gen-positivo de S ocurrieron en todas las edades, con una mayor proporción de 5-9 años gene-positivos de S envejecidos 5-9 años comparados a los casos gene-negativos de S ( apéndice p2).

Había un gradiente inverso leve de la privación con los casos gene-positivos de S desproporcionado considerados en el quintil socioeconómico afluente. La mayoría de los casos (70%) no tenían comorbilidades relevantes subyacentes. El 70% de los casos con genes S positivos no habían recibido ninguna dosis de vacunación contra el COVID-19, en comparación con el 75% de los casos con genes S negativos.

El análisis de regresión de Cox para el tiempo hasta el ingreso hospitalario encontró que los casos positivos para el gen S se asociaron con un mayor riesgo de ingreso hospitalario por COVID-19: razón de riesgo (HR) 1·85 (IC del 95%: 1·39-2·47) en comparación con los casos con genes S negativos, después de ajustar por edad, sexo, privación, tendencia temporal y comorbilidades. Un mayor número de comorbilidades relevantes de COVID-19 aumentó el riesgo de ingreso hospitalario por COVID-19 (apéndice p 3).En general, un fuerte efecto de la vacuna no se manifestó claramente hasta al menos 28 días después de la primera dosis de la vacuna (HR 0·32, IC del 95%: 0·22–0·46; apéndice p 3). Entre los casos con gen S negativo, el efecto de la vacunación (al menos 28 días después de la primera o segunda dosis) fue reducir el riesgo de ingreso hospitalario (HR 0·28, IC del 95%: 0·18-0·43) en comparación con los no vacunados. El cociente de riesgos correspondiente para el riesgo de ingreso hospitalario en casos con gen S positivo fue de 0·38 (IC del 95%: 0·24 a 0·58), con un valor de p de la prueba de interacción de 0·19, lo que sugiere que no hubo evidencia de un efecto diferencial de la vacuna sobre los ingresos hospitalarios entre los primeros que dieron positivo(apéndice p 4).Teniendo en cuenta toda la cohorte de población (en lugar de solo los casos hospitalarios), el análisis negativo de la prueba para estimar la efectividad de la vacuna en la prevención de la infección por SARS-CoV-2 confirmada por RT-PCR mostró que, en comparación con los no vacunados, al menos 14 días después de la segunda dosis, BNT162b2 (vacuna de Pfizer-BioNTech) ofrecía una muy buena protección: 92% (95% CI 90-93) S gen negativo, 79% (75-82) S gen positivo.

La protección asociada con ChAdOx1 nCoV-19 (vacuna de Oxford-AstraZeneca) fue, sin embargo, sustancial pero reducida: 73% (IC del 95%: 66-78) para los casos con genes S negativos frente al 60% (53-66) para los S gen positivos(apéndice p 6). Estas estimaciones se obtuvieron a partir de un modelo logístico aditivo generalizado que ajustaba por edad, tendencia temporal cuando se tomó el hisopo y número de pruebas previas utilizando splines más sexo y privación. Como hubo una tendencia en la adopción de vacunas y una tendencia al aumento de la variante Delta, el ajuste temporal con una tendencia general podría no explicar plenamente estos cambios. Además, no se realizó ninguna prueba formal de significación para comparar las vacunas. Se observaron cambios similares en los efectos de la vacuna durante al menos 14 días después de la segunda dosis para la vacuna de Pfizer-BioNTech al restringir el análisis a aquellos que informaron síntomas en el momento de la prueba, pero con intervalos de confianza más amplios asociados con la reducción del tamaño de la muestra. Para la vacuna de Oxford-AstraZeneca, el cambio fue mayor ya que el efecto de la vacuna con genes S negativos fue mayor(apéndice p 7). Estos resultados son consistentes con los efectos de la vacuna Delta VOC publicados por Public Health England.6

En resumen, mostramos que el Delta VOC en Escocia se encontró principalmente en grupos más jóvenes y ricos. El riesgo de ingreso hospitalario por COVID-19 se duplicó aproximadamente en aquellos con el COV Delta en comparación con el COV Alfa, y el riesgo de ingreso aumentó particularmente en aquellos con cinco o más comorbilidades relevantes. Tanto las vacunas covid-19 de Oxford-AstraZeneca como las de Pfizer-BioNTech fueron efectivas para reducir el riesgo de infección por SARS-CoV-2 y hospitalización por COVID-19 en personas con el COV Delta, pero estos efectos sobre la infección parecieron disminuir en comparación con aquellos con el COV Alfa. El número de ingresos hospitalarios fue insuficiente para comparar entre vacunas a este respecto. La vacuna de Oxford-AstraZeneca parecía menos efectiva que la vacuna de Pfizer-BioNTech para prevenir la infección por SARS-CoV-2 en aquellos con el COV Delta. Dada la naturaleza observacional de estos datos, las estimaciones de la efectividad de la vacuna deben interpretarse con cautela

Siempre ponemos el pecho, los mismos, los sanitarios de a pie. Las peleas son ajenas.

Dr. Carlos Alberto Díaz. Profesor Titular Universidad ISALUD.

No vivimos de los aplausos de la gente los integrantes del equipo de salud, que encima ya no están, porque nos moviliza la vocación, menos los cinco mil o seis mil pesos miserables, que nunca llegan, pero nos afecta la falta de reconocimiento real, el descanso (hace dos años que no tenemos vacaciones), la mención, el respeto de los ciudadanos, esto se refleja en un constante empeoramiento de las condiciones de trabajo, nada cambió. Nada cambió para los políticos en cuanto a la importancia de la salud, del factor humano que atiende a los enfermos, las condiciones de trabajo, descanso y la remuneración, son más proclives a escuchar voces aliadas de los gremios de la educación y de camioneros, que los gremios de la sanidad, o de pensar en los médicos.

Encima quedamos en el frente de otra pelea ajena, de conflicto de intereses. Entre las obras sociales y los gremios – las prepagas y sus cuotas, contra la idea de manejar los fondos de la salud, por parte del ala bonaerense, en un gobierno donde los que lo quieren hacer tienen antecedentes, que deberían impedirle ser funcionarios.

El zorro, por más que esté adiestrado, no es conveniente colocarlo en el gallinero. El aumento de las prepagas es un indicador del índice de precios al consumidor, utilizado para medir la inflación. Si se le concede un aumento a las prepagas. Este se traduce en aumento del costo de la salud y por carácter transitivo de la inflación y su lifting. Es llamativo, que sobre este mismo rubro autorizan o no controlan el aumento del precio de los medicamentos, totalmente liberado luego de la salida del ministro. Así tenemos recaudación disminuida de la seguridad social por caída del caída del salario real con respecto a la inflación que afecta el financiamiento de prestadores. De modo tal, que quieren controlar el 7% del PBI, con las manos amigas de la Cámpora, disciplinar voluntades, tener fondos para comprar voluntades y formar opinión, más que transformar el modelo de prestación de la salud. Como se observa, nada de lo que se dice en el discurso es real, sino la construcción de un relato interesado para manejar poder, recordando claramente que poder-dinero, para esta facción es lo mismo. La militancia es rentada. Para rentar hay que tener dinero. Para dominar hay que tener militantes. Para tener muchos militantes hay que tener mas dinero. El ciclo Kirchner de la militancia mercenaria.

Las decisiones erróneas de la política frente a la pandemia pusieron al personal de salud en un esfuerzo distinto e imponderable, obliga a respuestas intuitivas, improvisadas y consumidoras de esfuerzos de los “mismos de siempre”, los “sanitarios de a pie”, los médicos y enfermeros, kinesiólogos, administrativos, camilleros, de los equipos de salud tanto de guardia, emergencia, terapia intensiva.

Los representantes profesionales, los gremios, las sociedades científicas, los ministerios de salud, las carreras de especialistas, los formadores de médicos residentes están dejando pasar la oportunidad de mejorar las condiciones de trabajo, por ejemplo, que los profesionales tengan una carrera profesional, beneficios, una jubilación digna, una protección, mejorar las horas de trabajo, no para que sean menos, sino más repartidas. Formar los intensivistas, los emergentólogos, los enfermeros, los kinesiólogos, que se necesitan. Que los sistemas de salud aseguren sus camas, su disponibilidad, se consoliden redes de atención. Se solucione el problema de las empresas de salud, que desde el 2002 están postergando sus quiebras por una ley de emergencia sanitaria. Las casas de estudio forman profesionales para un ámbito que no existe, topándose con una realidad que los frustra.

Esta pandemia nos obligó a instalar y establecer esquemas de continuidad de cuidados, entre los niveles asistenciales, mejorar las transiciones, el cuidado ambulatorio y en internación, llamados telefónicos, tele consulta, tele seguimiento, mejorar nivel de accesibilidad WhatsApp Bot,  incursionar en la salud digital, aceptación de la receta electrónica, la telemedicina, tele consulta, las compras centralizadas, los precios de referencia, la mejora en el financiamiento del sistema, aumento de la capacidad instalada, creando nuevas áreas de cuidados intensivos, modificando la asistencia respiratoria mecánica con respiradores microprocesados, y monitores de signos vitales e intercambio gaseoso modernos, allí surgió como verdadera limitante el factor humano profesional, pero también se generó una deuda interna con la suspensión de vacaciones y descansos, con el aplazamiento no planificado de tratamientos postergables, que fue aceptado el año pasado, por el miedo, el desconocimiento de la transmisión del virus y la justificación del incremento a la exposición de los pacientes con otras patologías al Covid, en los ámbitos asistenciales, pero ya no se tolera con la misma aceptación, estos años llevando a situaciones de tensión con la relación de agencia del financiador, del proveedor del servicio de salud.

La pandemia debiera ser un catalizador de grandes cambios, hasta tal punto que los que no estén atentos a ellos pueden resultar víctimas de su falta de adaptación

La salud es el motor de arranque de la economía para salir de la pandemia, de la sindemia, de la crisis social, y moral. Los costos de la no salud son inadmisibles. Pero la salud nunca fue una prioridad para la política, a pesar de todo lo que se habla, cuando ocurren efectividades van en otra dirección y las inversiones en salud compiten con otros aspectos de la sociedad.

Gestión y Economía de la Salud

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